Revista AMA - Nº 2 2014 - Sociedad Argentina de Neumonología

Anuncio
EDITORIAL
La Asociación Médica Argentina lamenta
y comunica el fallecimiento de su exPresidente y Presidente Honorario, Profesor
Doctor Luis Julio González Montaner, Miembro
Honorario Nacional de la AMA, Decano de la
Facultad de Medicina de la USAL
Prof Dr Elías Hurtado Hoyo
NOTICIA SOCIETARIA
11º Acto de Homenaje a la Escuela
Quirúrgica Finochietto
Entrega del Premio Enrique y Ricardo Finochietto
al Dr David Simkin
NOTICIA SOCIETARIA
Consideraciones sobre la Vida y la Muerte
Muerte Digna
Prof Dr Elías Hurtado Hoyo
ARTÍCULO ORIGINAL
Gestión integrada e integrable de los
servicios de salud.
Un verdadero salto tecnológico en gestión
Dres Roberto Rubén Pittaluga y Florencia Alicia Pittaluga
ARTÍCULO ORIGINAL
Esclerosis sistémica con compromiso renal
como presentación paraneoplásica
Dres Jorge Alejandro Brigante, Estefanía Prinic, Alejandra
Ermida, Pablo Marchetti, Manuel Klein
CASO CLÍNICO
Síndrome aórtico agudo
Dres Alfredo Buzzi y Gastón Emiliano Leites Romano
CASO CLÍNICO
¿Que hacer frente al riesgo de poliomielitis?
Dr Jorge Osvaldo Gorodner
HISTORIA DE LA MEDICINA
82 años de la Colangiografía Operatoria
Dr Alfredo Martínez Marull
VOLUMEN 127
2/2014
JUNIO DE 2014
Homenaje al Dr Guillermo G Rawson
Asociación Médica Argentina
E
l monumento en homenaje de Guillermo Rawson se
alza en la intersección de Pueyrredón y Las Heras, en la Ciudad de Buenos Aires.
La piedra fundamental fue
colocada en 1925 con la presencia de Eduardo, Príncipe
de Gales, y el entonces Presidente de la Argentina, Marcelo T de Alvear, lo cual no es
sorprendente porque la iniciativa contó con el apoyo de la
colonia galesa de nuestro país.
Se inauguró la
obra terminada
el primero de
septiembre
de
1928.
El
escultor
del monumento fue Héctor
Rocha
(18931964).
Artista
nacido en Buenos Aires, fue
discípulo
de
Torcuato Tasso,
maestro italiano y en 1906
viajó a París
para continuar
su preparación. Ganador del Premio Estímulo
de 1912 y otros reconocimientos en el país, su
obra forma parte del repertorio de museos y colecciones particulares, pero es sobre todo conocido por sus monumentos públicos distribuidos
a lo largo del país: la estatua de Peralta Ramos
en Mar del Plata, Los Cóndores de Mendoza y
en Buenos Aires, además del dedicado al Dr
Guillermo Rawson, se alzan sus monumentos
al General Belgrano en la Plaza del barrio homónimo y el monumento a Justo José de Urquiza en Sarmiento y Libertador. Las esculturas de
Héctor Rocha para el monumento a Guillermo
Rawson son la figura de Rawson y la Ciencia,
y las estatuas laterales que representan a La
Elocuencia y El Saber.
Del Doctor Guillermo G
Rawson (San Juan 1821-París
1890), eminente higienista y
político argentino, es imposible realizar una semblanza
en tan breve espacio. Primer
profesor de higiene de nuestro
país al año siguiente de la epidemia de fiebre amarilla, investigó las problemas sanitarios, las condiciones de agua y
las condiciones de vida en los
“conventillos” de la ciudad.
Fue el maestro del Dr Emilio
Coni, primer Presidente de la AMA. Fundador
de la Cruz Roja Argentina en 1879, Ministro
del Interior 1862-67, fue Presidente Interino de
la Argentina durante ese período. Buenos Aires, además del monumento que nos ocupa,
ha homenajeado múltiplemente su figura, basta recordar el Hospital Rawson, el barrio parque que lleva su nombre, la Escuela Guillermo
Rawson de San Telmo y su mausoleo en el Cementerio de la Recoleta. A lo largo del país se lo
recuerda: la capital de Chubut
lleva su nombre, pues fue él
quien
negoció
la
instalación
de los galeses
en la Patagonia,
en la ciudad de
Clodomira (Santiago del Estero)
existe el Hospital
Rawson,
una
localidad
de la Provincia
de Buenos Aires
lleva también su
nombre. Como
no podía ser menos, en la San Juan natal le
han dedicado una Avenida, un Hospital y un
monumento frente al mismo.
Lic Guillermo Couto
Secretario Administrativo
REVISTA DE LA
ASOCIACIÓN MÉDICA ARGENTINA
1891 - 2014
I.S.S.N. 0004-4830 - Fundada en agosto de 1891
Considerada de interés legislativo nacional - Resolución 17/05/2000
Av. Santa Fe 1171 - (C1059ABF) Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Teléfono: 5276-1040 y líneas rotativas / Fax: (54-11) 4811-1633
E-mail: [email protected]
Página web: http://www.ama-med.org.ar
Personería Jurídica Nº C. 467 - 4 de agosto de 1914
Entidad exenta, reconocida por la AFIP, en virtud del art. 20, inc. f, de la Ley 20.628
Inscriptos en el Registro Nacional de Entidades de Bien Público. Resolución 536 Nº 61842, 10 de abril de 1984
Premio A.P.T.A. - F. Antonio Rizzuto a la mejor revista médica, año 1968
Presidente Honorario de la Asociación Médica Argentina
Dr. Francisco Javier Romanoc (2508)
Dr. Luis Julio González Montanerc (5235)
COMISIÓN DIRECTIVA
Presidente
Dr. Elías Hurtado Hoyo
Vicepresidente
Dr. Miguel Falasco
(7390/5)
(10179/6)
Secretario General
Dr. Miguel A. Galmés
(16619/1)
Prosecretario
Dr. Jorge Gorodner
(9128/8)
Secretario de Actas
Dr. Roberto Reussi (12263/1)
Tesorero (a cargo)
Dr. Vicente Gorrini (15732/4)
Vocales Titulares
Dr. F. Juan Domínguez (33933/5)
Dra. Nora Iraola (12435/5)
Dr. Carlos Mercau (33207/4)
Dr. Gustavo Piantoni (13208/5)
Vocales Suplentes
Dr. Armando E. Guglielminetti (7063/4)
Dr. León Turjanski (5926/1)
ADSCRIPTOS A LA PRESIDENCIA: Dr. Tomás Andrés Cortés (11601) - Dr. Eusebio Arturo Zabalúa (13710) - Dr. Bernardo Yamaguchi (23340) - Dr.
Enrique Francisco E. Labadie (6268) - Dr. Abraham Lemberg (3498) - Dr. Jorge Mercado (14146) - Dr. Hugo Pablo Sprinsky (20953) - Dr. Rodolfo Jorge Bado
(14711) - Dr. Walter Adrián Desiderio (23227) - Dr. Luis Hilarión Flores Sienra (25137) - Dra. Analía Pedernera (14795) - Dr. Alejandro Jesús Diz (16497) - Dr.
Néstor Carlos Spizzamiglio (16929) - Dra. Rosa Álvarez de Quantín (11264) - Dr. Carlos Mosca (15076) - Dr. Héctor A. Morra (15183) - Dr. Luis Romero (11227)
TRIBUNAL DE HONOR
Miembros Titulares
TRIBUNAL DE ÉTICA PARA LA SALUD
(TEPLAS)
Asesor Letrado Honorario
Dr.Hernán Gutiérrez Zaldívar (31864/5)
Dr. Eduardo Abbate (9314/1)
Miembros Titulares
Dr. Ángel Alonso (10896)
Dra. L. Nora Iraola (12435/5)
Asesor Letrado Alterno
Dr. Leonardo H Mc Lean (6885/4)
Dr. Juan C. García (36953/5)
Dr. Carlos do Pico Mai
Dr. Manuel L Martí (7683/0)
Dr. Horacio A. Dolcini (9951/5)
Escribana
Dr. Víctor Pérez (5314/4)
Dr. Jorge F. Yansensonc (12478/1)
Dr. Román Rostagno (9807/5)
Dr. Miguel Vizakis (35379/9)
Miembros Suplentes
Miembros Suplentes
Dr. Mario Bruno (12357/4)
Dr. Fabián Allegro (29815/5)
Dr. Germán Falke (31714/5)
Dr. Alberto Lopreiato (15535/4)
Administrador
Dr. Horacio López (14518/5)
Dr. Pedro Mazza (7635/2)
Sr. Guillermo E. Couto
Dr. Daniel López Rossetti (21392/59)
Dr. Pedro Morgante (38065/1)
Dr. Juan J. Scali (27242/0)
Dr. Juan J. Solari (5920/7)
Dra. Lidia Valle (16932/3)
Sra. María Cristina Soler
Relaciones Institucionales
Lic. Fernando Portiglia Tade (42264)
Biblioteca
Dr. Rodolfo Maino (9399-5)
Secretario del Tribunal
Dr. Heraldo Nelson Donnewald (9043/3)
Revista de la Asociación Médica Argentina - Volumen 127, número 2 de 2014. Editor responsable: Asociación Médica Argentina.
Director: Prof Dr Ángel Alonso. Domicilio legal: Av. Santa Fe 1171 (C1059ABF), Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.
Dirección Nacional del Derecho de Autor: Nº 294.953
Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014
/1
ASOCIACIÓN MÉDICA ARGENTINA
VOLUMEN 127 - Nº 2 JUNIO DE 2014
SUMARIO
EDITORIAL
La Asociación Médica Argentina lamenta y comunica el fallecimiento de su
ex-Presidente y Presidente Honorario, Profesor Doctor Luis Julio González
Montaner, Miembro Honorario Nacional de la AMA, Decano de la Facultad
de Medicina de la USAL
Prof Dr Elías Hurtado Hoyo
3
NOTICIA
SOCIETARIA
Consideraciones sobre la Vida y la Muerte
5
Muerte Digna
Prof Dr Elías Hurtado Hoyo
11º Acto de Homenaje a la Escuela Quirúrgica Finochietto
10
Entrega del Premio Enrique y Ricardo Finochietto al Dr David Simkin
ARTÍCULO
ORIGINAL
21
Gestión integrada e integrable de los servicios de salud.
Un verdadero salto tecnológico en gestión
Dres Roberto Rubén Pittaluga y Florencia Alicia Pittaluga
CASO CLÍNICO
Esclerosis sistémica con compromiso renal como presentación
paraneoplásica
Dres Jorge Alejandro Brigante, Estefanía Prinic, Alejandra Ermida, Pablo Marchetti, Manuel Klein
24
Síndrome aórtico agudo
28
Dres Alfredo Buzzi y Gastón Emiliano Leites Romano
36
¿Que hacer frente al riesgo de poliomielitis?
Dr Jorge Osvaldo Gorodner
HISTORIA DE
LA MEDICINA
38
82 años de la Colangiografía Operatoria
Dr Alfredo Martínez Marull
STAFF DE LA REVISTA
Director
Prof Dr Ángel Alonso
Subdirector
Prof Dr Horacio López
Secretarios Editoriales
Dr Daniel Carnelli
Dra Betina Dwek
Dr Miguel Ángel Falasco
Consejo Editorial
Dr Juan Álvarez Rodríguez
Dr Rodolfo J Bado
Dr Alfredo E Buzzi
Dr Silvia Falasco
Dr Carlos Mercau
Dr Juan Carlos Nassif
Dr Federico Pérgola
Dr Néstor Spizzamiglio
Dr León Turjanski
Dr Lidia Valle
2 / Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014
Producción Gráfica
Raúl Groizard
Corrector Literario
Dr Hernán Sassi
Las fotografías fueron realizadas
por el fotógrafo independiente
Sr Enrique Mourgués
NOTICIA SOCIETARIA
Consideraciones sobre
la Vida y la Muerte
Muerte Digna1
Prof Dr Elías Hurtado Hoyo 2
1
Conferencia. ADARBA. 2013
Prof Consulto Cgía UBA; Doctor
Honoris Causa Univ Nac Morón e
Inst Univ H Barceló.
Miembro de Acad Argent Cirugía;
Cienc Méd Córdoba; Nac Medic
Paraguay y Argent de Ética Médica.
Presidente de la Asociación Médica
Argentina.
2
Sra Presidenta de ADARBA, Silvia Marenda de
Pujol; Sra Coordinadora del Comité, Susana Freund
de Acxel; Sras Socias. Un saludo especial para vuestra Secretaria General, Sra Graciela González de
Chechtman, esperando su pronto restablecimiento.
La muerte ha sido para mí una rival tangible y
constante desde mi juventud. Distintas circunstancias me llevaron a ser el que tomaba, y aún tomo,
decisiones que son necesarias para controlar enfermedades de alto riesgo en las cuales está permanentemente acechando. Empecé a operar siendo
practicante en 1957 en el hoy desaparecido Hospital
Salaberry. Los anestesistas eran muy pocos, y en general se ocupaban de asistir a los jefes; los que nos
inclinábamos por la cirugía debíamos aprender los
distintos tipos de anestesia con los peligros que se
originaban cuando las aplicábamos y por lo precario del equipamiento existente. Asimismo, por no
haberse aún introducido las Terapias Intensivas,
debíamos asumir la responsabilidad completa del
posoperatorio. Por todas estas circunstancias, y por
las generosas enseñanzas de mis maestros, desde
temprano comprendí que “frente a un enfermo la
Correspondencia. Asociación Médica Argentina
E-mail: [email protected]
actitud del médico debe ser en primer lugar pretender curarlo […]; si no puede hacerlo, debe pretender
aliviarlo […]; y si no se puede debe acompañarlo al
buen morir respetando sus valores morales y religiosos […]”.1 Dejando de lado esas vivencias en ese
accionar cotidiano, mencionaré someramente sólo
tres episodios concretos relacionados a la “Muerte
Digna” de los que fui partícipe.
El 7 de noviembre de 1975, daba una Conferencia
en el Ateneo Literario y Científico de Madrid por la
edición en España de mi libro El Hombre Eterno. Teoría del Ser,2 expresando mi posición sobre lo que ocurría con los constituyentes que conforman al hombre
en el momento de la muerte. La segunda vivencia
se produjo coincidentemente en ese mismo mes al
estar presente, como becario del Servicio de Cirugía
Torácica y Cardiovascular de la Ciudad Sanitaria La
Paz de Madrid, durante la muerte de Francisco Franco. Fue el primer caso trascendente con repercusión
periodística internacional que generó discusiones
éticomorales sobre la distanasia por el factible “encarnizamiento terapéutico”. Años después, en 1985,
ocurriría lo mismo con el presidente Tancredo Neves
en Brasil. El tercero es la posición expresada por una
añosa Institución Civil laica como es la Asociación
Médica Argentina fundada en 1891 en su “Código
de Ética para el Equipo de Salud” que tuve el honor
de conducir.1 En sus dos ediciones 2001 y 2011, cinco
de sus Capítulos se refieren al tema, en especial los
33 y 34. Traducido a doce idiomas; es usado como
material didáctico por facultades de medicina y abogacía, públicas y privadas.
La muerte para la Real Academia de Lengua Española significa “la cesación o término de la vida”.
Se llega de distintas maneras. La Tanatología es
una disciplina integral dedicada al fenómeno de la
muerte en seres humanos y otros animales desde los
distintos ámbitos del saber como son la medicina,
la psicología, la antropología física, la religión y el
derecho; y aplica el método científico con técnicas
forenses. En el morir, la persona se enfrenta, sin entrar a analizar las causas, a la muerte del cuerpo;
lo temporario es el hombre y no las energías que lo
conforman. De ahí que aceptemos que el hombre
sea una estación en el camino de sus constituyen-
Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014 / 5
NOTICIA SOCIETARIA: Consideraciones sobre la Vida y la Muerte
tes.2 Las distintas religiones y creencias tienen una
posición definida sobre los otros componentes del
hombre después de la muerte física.
Es oportuno señalar, antes de profundizar el
tema, que existen regiones en la Tierra donde sus
habitantes son longevos superando los cien años. Se
destacan la Isla de Ikaria (Grecia), Isla Sardinia (Cerdeña), Isla de Okinawa (Japón), Península de Nicoya (Costa Rica), Loma Linda (California), Valle de
Vilcabamba (Ecuador), Valle de Hunza (Pakistán),
Montañas del Cáucaso y Georgia.5 Aparte del clima,
una de las características en común es que se alimentan de lo que ellos mismos producen.
En contraposición merece comentarse el síndrome de los “niños viejos”. La Progeria es una enfermedad rara de origen desconocido, hereditaria,
que inhibe la reproducción celular.10 La mayoría de
los casos son de raza blanca. Se caracteriza por la
prematura aparición, entre los 6 meses y 2 años de
edad, de los síntomas de la vejez. En el 90% tienen
una mutación en el gen que codifica la proteína Lamin A provocando una inestabilidad de las células
en todo el cuerpo, lo cual lleva al envejecimiento
rápido y acelera su muerte. La velocidad del envejecimiento es entre 5 a 10 veces mayor que la de una
persona normal. Su promedio de vida es alrededor
de 14 años. Fallecen por afecciones relacionadas a
los adultos mayores como son los accidentes cerebrovasculares, el infarto de miocardio, y otros.
En el llamado “reloj biológico” se plantea la existencia de un determinado genotipo que va produciendo la aparición de cambios programados fenotípicos por la edad. Los recientes aportes sobre los
genes Sir, y sus proteínas (Sirtuinas), los vinculan
con la longevidad al otorgar a las células mayor resistencia al daño inducido por apoptosis, en especial
el Sir 2. Se sabe que actualmente la esperanza media
de vida al nacer en la región excede los 70-75 años
mientras hace un siglo era de 40-45 años. Esta expectativa ha aumentado 17 años sólo en los últimos
25 años. Es interesante recordar que el envejecer y el
morir de las células de cada órgano o de cada sistema es muy variable desde horas (neutrófilos), días
(glóbulos rojos), a años (“linfocitos de memoria”).
Así como este tipo de células tienen la capacidad
de reproducirse, otras no la tienen disminuyendo su
número a través del tiempo como las nefronas, neumonocitos, etc.5
Estas situaciones extremas nos motivan a recordar una frase de Claude Bernard muchas veces cuestionada: “la vida es la muerte”.2 El perder, aunque sea
mínimamente algunos de nuestros atributos, es acercarnos a nuestro fin. Tras los trabajos de Weismann,
Metchnikoff, Woodrufg, Carrel, Metanikow, y otros,
“la biología puede afirmar ya que lo que caracteriza a la
mayoría de los organismos vivos es la inmortalidad, y no
la muerte […]”.2 Dado que la muerte no es una necesidad imperativa de la vida orgánica, muchos autores
hablan de amortalidad que es la aptitud biológica
Prof Dr Elías Hurtado Hoyo
de vivir indefinidamente pero siempre expuesta al
accidente fatal, separándola de la noción religiosa
de inmortalidad que implicaría indestructibilidad.
El unicelular se reproduce por bipartición hasta el
infinito; la muerte le llega por cambios nocivos del
medio exterior. Woodrufg controló la reproducción
de infusorios durante 7 años; se reprodujeron 44.473
veces siempre con las mismas características. “Las
células vivas son potencialmente amortales”. Esto se
comprueba en numerosas especies animales o vegetales
inferiores. “Son, pues, amortales todos los unicelulares,
gran número de plantas simples, e incluso invertebrados inferiores cuyas células somáticas han conservado la
aptitud de la multiplicación asexual y la regeneración.
Las plantas con rizomas, los celentéreos (esponjas, hidras, medusas, corales, etc), participan igualmente de
la amortalidad original”.2 A esto se le contrapone en
el ascenso en la escala de los organismos vivientes
por las diferenciaciones celulares, la disminución o
anulación de la posibilidad de regeneración biológica. Para Hertwing-Minot: “La muerte aparece como
el precio de la diferenciación, de la organización, y de la
especialización”.2 El hombre, al igual que las especies
de alta especialización, es mortal. Estas especies en
lucha con la muerte escapan de ella a través de la
reproducción sexual. Las células de la reproducción
de estructura elemental no diferenciada, portan en
sus genes todas las virtualidades del soma especializado. Se crea así un círculo muerte-renacimiento-envejecimiento, es decir, muerte-reproducción sexual,
con el que persiste la especie. No el individuo, sí la
especie humana. Morín señalaba: “no olvidemos que
un ser viviente, uno sólo, aunque sea el único, ha logrado
sobrevivir desde hace dos mil millones de años, demostrando así que podía escapar a todos los deterioros cuánticos. Y ese ser viviente, el primero, está presente en cada
uno de nosotros, en todo ser viviente”.2
Según el tiempo en que se desencadena la etapa de la muerte, se consideran dos grandes posibilidades o grupos: la “muerte en crisis” y la “muerte
en lisis”. La “muerte en crisis” es la que llega la mayoría de las veces en pleno estado de Salud en forma rápida, brusca, inmediata, y a veces súbita. De
esta forma de morir podemos reconocer a su vez dos
grandes subgrupos: la muerte voluntaria y la muerte
no voluntaria. La “muerte en crisis voluntaria” es el
clásico suicidio; la persona se la provoca a sí misma;
sin analizar las causas, el hecho queda circunscripto
sólo a esa persona. En la “muerte en crisis no voluntaria” no se tiene la posibilidad de elegir, es circunstancial, no se la desea, y no se la espera. Comprende
a las acontecidas en las guerras, accidentes de tránsito, de trabajo, asesinatos, drogas, otras intoxicaciones, síncopes, etc.
La otra forma de morir se denomina “muerte en
lisis” pues la enfermedad progresa lentamente, es
previsible, y se la espera. Los momentos previos son
los últimos momentos trascendentes de la vida, por
lo cual debe buscarse que superen el trance con lu-
6 / Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014
NOTICIA SOCIETARIA: Consideraciones sobre la Vida y la Muerte
cidez para mantener la capacidad de recibir y transmitir afectos. Es un tiempo de reflexión, analizando
y descifrando el verdadero sentido de lo vivido frente
a estar perdiendo todo su mundo, familia, vivienda,
trabajo, logros, amistades, cuerpo, mente y espíritu.
Como persona aún mantiene los atributos naturales
del Principio de Autonomía con Libertad para poder decidir.8 A la defensa de una “Vida Digna” corresponde una muerte digna. Dejar morir no es lo
mismo que “hacer morir”.6 Para las personas añosas
la “Muerte Digna” es la muerte ideal que llega en el
momento biológico adecuado, con un tratamiento
instaurado razonablemente coherente con los estándares clínicos, culturales y éticos […], y libre de
angustia o sufrimiento para el paciente, la familia,
y los cuidadores en general. El Derecho al “bien morir”, es decir, a morir con dignidad, debe contemplar
como mínimo:
a) conocer la cercanía de su muerte (información
de la verdad);
b) vivirla según sus propias convicciones morales
y religiosas;
c) mantener la conciencia ante su proximidad;
d) estar y sentirse acompañado;
e) recibir los cuidados apropiados; y
f) alivio del dolor (sedación paliativa, terminal o
en agonía).
Sin embargo, para niños y jóvenes, aún cumpliendo todos esos requisitos, el concepto de muerte
digna choca con el por qué de la misma muerte.
Antes, el “paciente terminal por lisis” esperaba la
muerte en su casa rodeado de los afectos de la familia y amigos. A mitad del siglo pasado surgen las
Terapias Intensivas reuniendo en un área definida
los pacientes de alto riesgo. Permiten concentrar recursos humanos y técnicas de asistencia compleja.
Desde un inicio generaron conflictos; tienen una
imagen relacionada al aislamiento, la despersonalización, el vaciamiento espiritual-religioso, y al ocultamiento. Se suele decir que allí por la alta tecnificación se genera la “medicalización de la muerte” pues
se muere más lento, con menos dolor pero más solos,
mejor asistidos pero menos acompañados. Frente a
la muerte inevitable la medicina tiene límites y hay
que aceptarlo. Es inútil un tratamiento para mantener la funcionalidad de un órgano sin mantener
el sentido de un organismo como un todo; su implementación radica en los beneficios que se esperan. Se denomina “encarnizamiento o ensañamiento
terapéutico” a los tratamientos desproporcionados
que prolongan la vida de enfermos desahuciados.
Estas actuaciones son en general de mala práctica
médica. Cuando no es razonable seguir esperando
Prof Dr Elías Hurtado Hoyo
un beneficio, el tratamiento pierde su justificación y
debe ser retirado. Esta valoración le corresponde al
médico (Junta Médica) y deben participar el paciente, si está lúcido, y su familia.
Los conflictos, si bien no son muchos cuando se
desencadenan, pueden llegar a ser graves. Se producen entre los Miembros del Equipo de Salud y/o
los familiares por la diferencia de conocimientos y
su interpretación; el paciente está muerto según los
Protocolos Médicos establecidos (muerte cerebral),
pero los órganos vitales siguen funcionando. Se habla de “estado vegetativo permanente” en el cual las
medidas asistenciales pueden tener repercusiones
éticomorales y legales. A esta situación llegan tanto
casos de “muerte en lisis” como de “muerte en crisis”
cuando ésta no es inmediata. Lo que da origen a la
polémica es la presencia de diversos movimientos de
tipo involuntario y ser interpretados como señales
de vida; pueden mover los ojos, miran pero no ven,
oyen pero no escuchan, tosen, no pueden pensar que
la luz se prende, porque está dañada la corteza cerebral. En general son pacientes asistidos en Terapias
Intensivas con apoyo de Asistencia Respiratoria Mecánica (ARM).
Cuando el momento final se va postergando, a
pesar de las mínimas medidas de sostén instaladas,
se dice subjetivamente que “el paciente no se quiere
ir”. A la inversa, cuando se imponen medidas desproporcionadas al estado del paciente, se puede decir que “la familia o el Equipo de Salud no lo deja
ir”. Estas discrepancias jerarquizan la importancia
del compromiso activo de un Equipo de Salud con
una sólida formación técnica, psicológica, ética y
espiritual, para acompañar al moribundo en esos
momentos, como en el futuro enfrentar la propia.
El caso de Karen Ann Quinlan se convirtió en el
símbolo del Derecho Legal a la Muerte Digna. En
abril de 1975 entra en coma por lo que se le coloca
un respirador; la familia pide retirárselo; en junio
de 1976 la Corte Suprema de New Jersey (EE. UU.)
autoriza retirarlo. Se mantiene en estado vegetativo,
deteniéndose sus órganos recién en 1985. A partir de
allí se imponen los Comités de Asesoramiento Ético
Hospitalarios. El caso argentino que genera la Ley es
el de Camila Selva Hebrón, quien el 27 de abril del
2009, por falta de oxígeno cerebral durante el parto,
nace en coma necesitando un respirador; queda en
estado vegetativo permanente; en 2012 se aprueba
la Ley y se le retira el respirador; sus órganos dejan
de funcionar. La abogada patrocinante fue Dinah
Magnante;8 por el Comité de Ética del Centro Gallego actuaron Jorge Yansenson y Horacio Dolcini,
miembros de la AMA y co-Directores de su Código.1
La Ley 2.6742/12 sobre “Muerte Digna” modifica
en parte la Ley 26529/09 que estableció los Derechos
del Paciente en su relación con los profesionales e
instituciones de Salud.7 Esta nueva ley no obliga a
nadie; ampara a los pacientes, a los familiares y a
los médicos. Otorga a la familia el derecho de tomar
Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014 / 7
NOTICIA SOCIETARIA: Consideraciones sobre la Vida y la Muerte
la decisión sobre “la abstención y/o retiro de medidas de soporte vital, como hidratación y alimentación, en pacientes con una enfermedad irreversible, incurable o en estado terminal cuando su único efecto sea
la prolongación de ese estado terminal, irreversible
o incurable”. La limitación del esfuerzo terapéutico
para retirar (withdraw) o no iniciar (withhold) las medidas terapéuticas deben siempre discutirse en forma
horizontal y tomarse por consenso evitando la judicialización de las mismas. Pueden requerirse varias
entrevistas entre las partes involucradas y comprometidas. Sus puntos relevantes son:
a) la humanización de la medicina;
b) elimina la obligación de los médicos de mantener
con vida de manera artificial a pacientes en “estado
irreversible o incurable o en estado vegetal”;
c) autonomía de la voluntad del paciente (familiar
habilitado o representante legal);
d) la obligatoriedad del Consentimiento Informado
(información fehaciente) para aceptar o rechazar
los procedimientos y/o tratamientos;
e) las directivas anticipadas sobre su salud
-Testamento Vital- deben formalizarse ante Escribano Público o Juzgados de Primera Instancia con la
presencia de dos testigos;
f) la revocabilidad de las directivas anticipadas en
todo momento por el paciente (familiar habilitado
o representante legal);
g) considerado el estado vegetativo definitivo las
decisiones a tomar se registrarán en un Acta
firmada por todos los intervinientes;
h) el grado de parentesco para la toma de decisiones se rige por la Ley de Trasplantes;
i) liberación de los profesionales intervinientes de la
Responsabilidad Civil, Penal y Administrativa.
Uno de los grandes cambios en las conductas
asistenciales, siguiendo lineamientos de los Derechos
Humanos y de la Bioética,9 ha sido la “humanización
de la muerte”. Reconocido el estado terminal por el
Equipo Médico, se los concentra en Salas Especiales
de Cuidados Paliativos de atención básica. Asumen
gran responsabilidad para acompañar al enfermo
y contener a los familiares las áreas de Enfermería,
Psicología, Kinesiología y Asistencia Social. En los
casos en que una persona sana llega a la muerte
estando asistida en Terapia Intensiva con órganos
viables según los protocolos, como son la mayoría
de las “muertes en crisis”, las medidas diagnósticas
deben determinar si está o no en condiciones de ser
candidato de donar órganos, e indagar si ha o no
Prof Dr Elías Hurtado Hoyo
realizado un Testamento Vital. En la situación de ser
candidato, la atención médica está dirigida a mantener la viabilidad de los órganos, notificar a las organizaciones pertinentes y a dialogar e informar del
tema con los familiares y/o responsables legales.
El desafío actual es la controversia que genera el
Derecho de una persona (Principio de Autonomía) a
escoger libremente el momento y la forma de morir.
Existen dos formas de lograrlo: por sí mismo (suicidio) o por terceros (eutanasia). Esta palabra genera
confusión ya que si bien etimológicamente significa buena muerte, está más relacionada a las actitudes en busca de acortar el período de sufrimiento
del moribundo acelerando la muerte. Este Principio
de Beneficiencia se contradice al provocar la muerte
(hacer morir). La discusión mayor se genera cuando
se busca llegar a la muerte con la ayuda de terceras
personas. Las legislaciones de algunas naciones, Holanda, Bélgica, Luxemburgo, y como del Estado de
Oregon, aceptan la Eutanasia (eutanasia voluntaria; suicidio medianamente asistido; muerte intervenida) donde el requisito imprescindible es la petición
expresa y reiterada del paciente con el Consentimiento
Informado correspondiente (permiso para morir). En
Suiza está prohibido pero es tolerado. Holanda acepta la muerte asistida a partir de los 12 años, Bélgica
sin límites de edad. En el caso de menores se debe
contar, además, con una autorización escrita de los
padres y una evaluación psicológica. Su análisis desencadena en forma automática conflictos de intereses en los valores éticomorales de las personas comprometidas en su asistencia, como son “la objeción
de la conciencia”, los jurídicos (penales) y los civiles
(administrativos, laborales, económicos), de quien o
quienes participen (Miembros del Equipo de Salud
o no, Instituciones). En nuestro país está totalmente
prohibida, es más, se lo considera un homicidio.
Actualmente la terminología aceptada según las
actitudes que se pueden tomar frente a la factible
muerte, gira sobre tres decisiones:
1) Ortotanasia: permitir morir (Muerte Digna);
2) Distanasia: retardar el morir;
3) Eutanasia: producir la muerte por terceros.6
Por el rápido avance generado por las ciencias
en el marco de “las sociedades del conocimiento” se
preveen modificaciones de las nociones preestablecidas de tiempo, espacio, vida, longevidad, formas
de vivir, el concepto mismo de muerte, lo espiritual,
y como siempre, la noción de creación.3 Estamos en
la era llamada “Plushumanismo” con un hombre que
vive más y con mejor calidad de vida.4 Para valorar
los nuevos desafíos nos referiremos a uno de ellos.
Rememorando a Claude Bernard, y desde una perspectiva dialéctica, diremos que “la muerte es la vida”.
En las últimas décadas el congelamiento ha permitido mantener órganos en estado de latencia. Para los
trasplantes de órganos se utiliza la criopreservación
8 / Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014
NOTICIA SOCIETARIA: Consideraciones sobre la Vida y la Muerte
por períodos cortos para su traslado. No sólo se conservan los constituyentes físicos en lo estático, sino
que lo primordial es su integración en lo funcional
con el resto del nuevo ser. El órgano trasplantado
vive en condiciones similares a su nuevo cuerpo.
La nueva “criónica” se dedica a la criopreservación
de seres humanos y mascotas para revivirlos en el
futuro, sin tiempo definido. Es un procedimiento
experimental. Los cuerpos después de su muerte se
preservan con nitrógeno líquido a 196° bajo cero,
previo reemplazo de la sangre con sustancias criopreservantes para disminuir la formación de cristales de hielo y el daño celular. En la actualidad hay
tres organizaciones en el mundo que mantienen a
250 cuerpos criopreservados. Para finalizar, y seguir
rememorando a Claude Bernard, también podemos
decir que en toda circunstancia “la vida es la vida”.
Hoy asistimos a la posibilidad de renacer. Los embriones destinados a la fertilización asistida pueden
almacenarse congelados por períodos prolongados,
para luego ser usados exitosamente y dar origen a
un niño normal. Ratifica un nuevo camino en la
concepción biológica del círculo de la vida: nacerenvejecer-morir-nacer.5
Muchas gracias
Prof Dr Elías Hurtado Hoyo
Bibliografía
1.Hurtado Hoyo E; Dolcini H; Yansenson J y col: “Código
de Ética para el Equipo de Salud de la Asociación Médica Argentina”. EDIAMA. 2001. Traducido al griego,
inglés, francés, portugués, ruso, árabe, hebreo, holandés, italiano, japonés, alemán y checo. 2011, Segunda
Edición. www.ama-med.org.ar.
2.Hurtado Hoyo E: “La Eternidad del Ser”. EDIAMA. Ed
Polemos. Buenos Aires. 2009: 64-75.
3.Hurtado Hoyo E: “Avances de la medicina en los últimos 75 años (1933-2008)”. RevAsocMedArgent.
2010.123.1 24-32.
4.Hurtado Hoyo E: “La Humanización de la vida”. RevAsocMédArgent. 2012.125:1-5.
5.Hurtado Hoyo E y Falasco M: “Envejecimiento y Salud”.
RevAsocMédArgent 2012.128.
6.Lorda PS; Barrio Cantalejo JM; Alarcos Martínez J y col:
“Ética y muerte digna: propuesta de consenso sobre un
uso correcto de las palabras”. Rev Calidad Asistencial.
España. 2008;23(6):271-285.
7.“Ley 26.742: Muerte Digna. Derechos del Paciente”.
www.foroabogadossanjuan.org.ar
8.Magnante Dinah: “Tratamientos Proporcionados y
Desproporcionados en el Estado Vegetativo Permanente”. Tesis Doctorado. 2009. UnivCatolArgent.
9.Potter VR: “Bioethics the Science of Surival”. Perspectives in Biology and Medicina. 1970.14:127.
10.“Progeria”: roble pntic.mec.es/-jagueso/relatos.html.
Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014 / 9
NOTICIA SOCIETARIA
11º Acto de Homenaje a la Escuela
Quirúrgica Finochietto
Entrega del Premio Enrique y Ricardo Finochietto
al Dr David Simkin
Palabras del Sr Presidente de la Asociación
Médica Argentina,
Héctor Santángelo sobre la historia de lo acontecido
en estos años dejan en claro la trascendencia tanto
de vuestros predecesores como individuos, como de
Prof Dr Elías Hurtado Hoyo 2013
la Escuela en su globabilidad, señalándonos la concepción de algo superior. Acompañándome para
La Comisión Directiva me ha encargado transrecibir esta atención, deseo señalar que están premitirles que la distinción que le otorgan a la AMA,
sentes de nuestra Comisión Directiva el Vicepresila recibimos con sumo agrado, pero que también
dente, Miguel Falasco; el Tesorero, Vicente Gorrini;
os señale que lo hecho para vuestra Escuela es una
el Secretario General, Miguel Galmés; y el Vocal Ticonstante de nuestra Institución. Es más, lo considetular, León Turjanski.
ramos como nuestra obligación que se reconozcan
Coincido totalmente con lo expuesto. Episoy veneren los hombres que han dado jerarquía indios circunstanciales no previstos cuando se insternacional a la ciencia argentina. Más cuando detituyera el Premio, le han agregado a su elevado
dicaron su vida a generar recursos humanos de alta
nivel científico un carácter humanístico, alcancapacidad que luego se comprometieron a cuidar la
zando probablemente el objetivo buscado en un
salud de toda la población del país.
inicio. De todo lo ya acontecido en estos doce
Lo expresado por Víctor Serafinio sobre la figuaños lo que más emoción nos causara fue cuanra del homenajeado en este Acto, David Simkin, así
do uno de vuestros ex-cursillistas, amigo nuestro
como el profundo comentario hecho por David sodesde fines de la década de los ´60 que conocí al
bre sus maestros, y lo relatado con tanto énfasis por
ir a operar los tórax del Hospital Lagomarsino de
Merlo, Víctor Desseno, trajo a la AMA
con motivo del Acto del año 2004, las cenizas del iniciador de la Escuela don Enrique Finochietto, las que presidieron simbólicamente ese evento. Desseno, fiel al
espíritu de la Escuela por su constancia,
no descansó hasta conseguir también las
cenizas de Don Ricardo haciéndose responsable personalmente de todos los trámites y procedimientos necesarios para
tal fin; las mismas presidieron la cuarta
entrega. Posteriormente se logró reunir,
luego de varias décadas de estar separados, las cenizas de ambos hermanos en
una misma bóveda del Cementerio de la
Recoleta, cuyo espacio fue cedido por la
Sra Cármen A Menéndez de Gorrini y el
Dr Raúl Casco Montero, por gestión del
Prof Vicente Gorrini. A él también le debemos el manuscrito original de la Tesis
de Doctorado de Ricardo Finochietto sobre “Cáncer Laríngeo”.
Por lo que habéis expresado, debo
señalar desde lo institucional que estoy
De izq a der: Prof Dr H Santángelo, Dr Simkin y Prof Dr E Hurtado Hoyo.
10 / Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014
NOTICIA SOCIETARIA: 11º Acto de Homenaje a la Escuela Quirúrgica Finochietto.
plenamente convencido de que vuestro acercamiento a la AMA ha sido naturalmente lo correcto. Vuestra Escuela debía afincarse en esta Casa
acompañando a otras figuras de la medicina
nacional que la lideraron. Me parece oportuno
recordar sólo a algunos de ellos. Entre nuestros
fundadores, en 1891, estaban la primera mujer
médica, Cecilia Grierson, y Juan B Justo. A nuestro primer presidente, Emilio Coni, se lo reconocía
como el “médico de las ciudades”; hoy diríamos
que fue pionero del sanitarismo argentino. Quién
no tiene presente a nuestros ex-Presidentes, los cirujanos Marcelino Herrera Vegas y José Arce; al
psiquiatra José Ingenieros por su obra El Hombre
Mediocre, a los clínicos Abel Ayerza, Mariano Castex, Egidio S Mazzei, y Carlos Reussi; al padre de
la Nutrición, Pedro Escudero; al de Otorrinolaringología, Eliseo Segura; al de la Ortopedia, Carlos
Otolenghi; al de la Medicina Legal, Nerio Rojas; a
Eufemio Uballes, Rector de la Universidad de Buenos Aires; y otros más.
Y por qué no recordar algunos que dirigieron
nuestra Revista, que tiene 120 años de trayectoria.
Su primer Director fue Leopoldo Montes de Oca,
Decano de la Facultad de Medicina (UBA), al igual
que el actual Alfredo Buzzi. También la dirigió un
Premio Nobel en Medicina, Bernardo Houssay,
quien trabajó en esta casa por más de 45 años; de
aquí fue a hacer el CONICET. Otro Premio Nobel
en Química, Luis Federico Leloir, actuó en estos salones por 25 años, continuando luego su accionar
en la Fundación Campomar; y así podría seguir en
forma interminable mencionando otros nombres
que engrandecieron la medicina argentina. Como
veis los nombres de vuestros maestros, Enrique y
Ricardo Finochietto, debían estar junto a estas glorias de nuestra ciencia.
Sres, así como la Comisión Directiva no dudó un
instante para aceptar vuestra propuesta de crear un
“Premio Escuela Enrique y Ricardo Finochietto” de la
AMA, en lo personal para mí fue devolverles tanto
afecto y respeto que me brindaron durante toda mi
actividad profesional, y muchas veces fuera de ella.
Las palabras de Héctor Santángelo me hicieron mirar para atrás en mis recuerdos y no puedo dejar de
mencionar alguno de los numerosos contactos que
tuve con vuestra Escuela. El primero fue con Rodolfo
Troiano, hacia fines de 1959; se acababa de inaugurar el Hospital Ramón Carrillo de Ciudadela; el joven
cirujano Rodolfo había ganado el concurso como
Jefe de Guardia de los domingos; yo el de Practicante
Mayor. ¡Cómo me deslumbró! Yo ya operaba apendicitis y algo más, pero él venía de haber operado un
esófago. Ese domingo me describió la técnica y la táctica que había seguido. Mi admiración: años después
cuando lo escuché a Zancoli entendí que Rodolfo me
había estado hablando del “Método” que tanto los
distinguía. Cómo no recordar que los primeros libros
que compré apenas graduado fueron La Mama de
Uriburu y el de Anestesia de la Colección Finochietto.
En 1960, me acababa de graduar y era el único
de la promoción que por los requisitos podía pretender obtener la Medalla de Oro que implicaba
el Premio José Penna de la Facultad de Medicina
(UBA). Pero me faltaba un requisito más que era
aprobar la Tesis del Doctorado en ese mismo año.
Era Practicante Mayor del desaparecido Hospital
Salaberry, allá en Mataderos; me acerqué al Jefe
de Tórax que era don Eduardo Ayas, le expliqué
con claridad mi situación; aceptó ser mi Tutor e
inmediatamente se levantó de su escritorio y sin
decir nada se dirigió a sus archivos; retiró unas
treinta historias clínicas más unos libros relacionados. Me los entregó y me dijo que escriba sobre
“Las formas de la iniciación clínica aparente del
cáncer de pulmón”. Lo hice en término, finalicé la
Tesis y obtuve el premio. Cómo me puedo olvidar
de tanta generosidad. Siempre he dicho que por
verlo operar y por sus conocimientos clínicos me
incliné a dedicarme a la cirugía. ¡Qué paradoja!
Años después, otro gran cirujano y también persona excepcional de iguales características, don
Abel Gilardón, me introdujo, ya en el Hospital
Durand, en la cirugía torácica con la que sigo a
la fecha. Recuerdo haber hecho varios cursos de la
especialidad con Eduardo Trigo en vuestra Escuela del Hospital Rawson.
Prof Dr Eduardo Zancolli
Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014 / 11
NOTICIA SOCIETARIA: 11º Acto de Homenaje a la Escuela Quirúrgica Finochietto.
En 1980 gané una Jefatura por concurso en el
Hospital Argerich. Estaba en una Unidad en la
mitad del cuarto piso; el Jefe era Juan José Fontana. Otra vez, ¡qué circunstancias! El Jefe del Departamento de Cirugía era don Eduardo Ayas. En
la otra mitad del piso se había asentado vuestra
Escuela bajo el mando de Delfín Vilanova. Con él
recuerdo a Samuel Rascovan, Agustín Salas, Emilio Cernich, Serro Valle, Kesselman, René Hirsig,
aquí presente, y otros cuyos nombres ahora se me
escapan, pero que por su accionar los tengo siempre presentes. Cómo olvidarme cuando Delfín se
ponía atrás mío en el quirófano mientras operaba
algún tórax, desde el inicio hasta el cierre. Qué honor para mí por la gloria de vuestra Escuela que él
representaba. Son recuerdos en lo asistencial.
Después vinieron los vínculos en las Sociedades
Científicas. A mediados de los ´80, siendo ya Jefe
de Cirugía del Hospital Tornú, don Carlos Reussi
me invita a incorporarme a la conducción de la
AMA. El Secretario de Actas era vuestro también
prestigiado Roberto Garriz. Lo haré breve. Rápidamente ambos me introdujeron a su intimidad; me
hicieron compartir sus cenas privadas dos veces
por mes durante siete años. Qué aprendizaje sobre
las conductas de los hombres de la medicina argentina. Nunca dejé de agradecer la amistad que
me hizo compartir hasta que entró en coma.
En el invierno de 1987, la Sociedad de Cirugía
Torácica, resolvió hacer un homenaje a la memoria de don Oscar Vacarezza en su ciudad natal,
Alberti. Las autoridades resolvieron que cada integrante de la CD trasladase en su coche a algún
prohombre de la Cirugía. Bueno, a mí me hicieron
responsable de Don Julio Uriburu. ¡Qué viaje! Fue
el inicio de la amistad que me brindó junto a su
familia el resto de su vida.
Mencionaré también a José Yoel cuando en
1988 fue designado Presidente del Congreso Mundial del International College of Surgeons a realizarse en Buenos Aires. Dos años después me invitó a
colaborar con él en un cargo destacado. Era el segundo Congreso que se hacía en la Argentina. El
primero, en 1950, había sido presidido por Jorge
Taiana. Lamentablemente con casi todo el programa ya elaborado, Yoel fallece. La conducción la
tomó Almasque Dedeu. El Congreso fue todo un
éxito para el orgullo del país.
Por último, me quiero referir a Uds, mis contemporáneos. Son muchos con los que compartí
algo por lo que no puedo nombrarlos porque seguro me olvido de alguien. Sólo decirles que siempre ha sido un placer poder colaborar con Uds
para el brillo de vuestra Escuela en cualquier actividad en la que nos haya tocado actuar. Además
de agradecerles haber elegido nuestra Institución
como sede oficial de la misma. Estimado amigo
David Simkin, ha sido para mí una gran emoción
acompañarte en estos momentos significativos
para ti como fiel representante de la Escuela.
Muchas gracias.
Disertación del Prof Dr Héctor D Santángelo
Señor Presidente de la Asociación Médica Argentina, Profesor Dr Elías Hurtado Hoyo; Autoridades presentes; Cirujanos de la Escuela Quirúrgica; Colegas; Señoras y Señores. La Comisión
Permanente de Homenaje de la Escuela Finochietto, me ha conferido el honor de presentar en
nuestra XIIª Reunión Anual, al Profesor Elías Hurtado Hoyo como Presidente de la Entidad que hoy
homenajeamos, la Asociación Médica Argentina.
Como primera cuestión, debemos decir que el
Dr Hurtado Hoyo con su accionar, y en unidad de
criterio con los Miembros de la Comisión Directiva,
han posibilitado que la Asociación Médica se haya
hecho merecedora de la distinción de “entidad benefactora” por parte de la Escuela Quirúrgica Enrique y Ricardo Finochietto.
No es razonable aludir a la Sociedad premiada sin antes efectuar una breve referencia a su
Presidente, personalidad destacada en todos los
ambientes donde se desenvuelve, ya sea en el medio asistencial, docente, académico y también en
el ámbito humanístico, como consecuencia de su
acendrada formación cultural.
En esta ocasión considero más propicio dejar
de lado las innumerables nominaciones y títulos,
para destacar su actividad al frente de nuestra
querida Casa, la Asociación Médica Argentina.
Comienza su labor presidencial en el año 1998
y nunca lo ha hecho en soledad. Ha tenido la virtud de acompañarse por sucesivas Comisiones
Directivas acorde con sus pensamientos y formas
de actuar; secundado a su vez, por un conjunto
de profesionales, personal técnico, administrativo
y de todo orden, competentes en sus funciones y
solícitos en la atención.
Este proceder es, sin duda alguna, la consecuencia de haber sabido transmitir la impronta personal
de un modelo de trabajo, basado en la idoneidad y
rectitud, consecuentes con su sencilla personalidad.
Durante su mandato y en forma muy sucinta, corriendo el riesgo de olvidar algo importante,
se efectuaron grandes obras, expansiones, modificaciones y modernizaciones edilicias y de toda
índole, en ésta, la sede tradicional, en el edificio
contiguo y en el predio adquirido últimamente en
la Av Santa Fe 1218/1220.
Con todas las mejoras realizadas, esta Casa
adquirió, a través de los años, un aspecto más
12 / Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014
NOTICIA SOCIETARIA: 11º Acto de Homenaje a la Escuela Quirúrgica Finochietto.
contemporáneo, todo se ha rejuvenecido en aspecto, comodidad y tecnología.
Asimismo, con el tiempo se llevaron a cabo
numerosos logros muy significativos:
• En primer término, no cabe ninguna
duda mencionar la elaboración y edición,
en el año 2001, del Código de Ética para el
Equipo de Salud, traducido hasta la fecha,
nada menos que a 12 idiomas.
• Es importante consignar también que en
el año 2002 la Corte Suprema de Justicia de
la Nación delegó en la AMA el honor y la
responsabilidad de la inscripción y registro
de Peritos Médicos. A tal fin se creó el Comité correspondiente.
• Además, se iniciaron las funciones del
Tribunal de Ética para el Equipo de Salud.
• A la tan reconocida Escuela de Gradua
dos le fue otorgado el Registro Nº 1 para la
Educación Superior, con el aval de la CONEAU.
• Anualmente se han seguido otorgando
Becas y Premios, se iniciaron las actividades
del Programa Latinoamericano de Educación Médica a distancia, continúa el plan
de Educación Virtual propia, se incorporaron nuevas tecnologías y siguieron en marcha mejoras en la Biblioteca, Revista y Boletines, como asimismo se consolidaron las
Relaciones con Sociedades Filiales, Invitadas y amigas… Y hay un largo etc.
Destacados los hechos más salientes, vinculados con la Asociación Médica y sus Autoridades,
este acto perdería su auténtico sentido, si no se
expresara claramente cuál es el por qué de la presente distinción que le confiere la Escuela Finochietto a la Asociación Médica Argentina a través
de su Presidente, el Dr Elías Hurtado Hoyo.
A tal efecto es oportuno dejar bien explícito
que esta decisión de la Comisión de Homenaje,
que además todos hemos compartido, escapa a
ser un acto protocolar e interesado. Es en todo
sentido una medida justa, postergada involuntariamente que persigue el fin de valorar, reconocer y sobre todo hacer público, lo realizado por la
Asociación Médica.
De tal manera, tenemos la oportunidad de saldar esa deuda de gratitud que teníamos pendiente todos los integrantes de la Escuela Quirúrgica.
Pero con lo expresado, es indudable que surjan algunos interrogantes.
El primero seguramente es, ¿por qué tenemos
los “finochietistas” una deuda de gratitud con la
Asociación Médica Argentina y con su Presidente
actual?
Me apresuro a contestarla, y es como consecuencia de haber quedado la Escuela huérfana y sin sede.
De este hecho, nace por lógica preguntarse,
¿cómo llegó la Escuela a quedar desamparada y
carente de un lugar de referencia?
Esta es una respuesta que requiere una breve
reconstrucción de los acontecimientos más impor-
De izq a der: Prof Dr H Santángelo, Dr Simkin, Prof Dr E Hurtado Hoyo, Dr E Zancolli y Dr M Falasco.
Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014 / 13
NOTICIA SOCIETARIA: 11º Acto de Homenaje a la Escuela Quirúrgica Finochietto.
tantes acaecidos en la historia de la Escuela del
Hospital Rawson que muchos de ustedes tal vez
no han vivido. Todo se puede resumir en tres sucesos que nos conducen a la situación actual:
El primer impacto negativo se produjo cuando
Ricardo Finochietto fue forzado a dejar la Jefatura
de su Servicio de cirugía, a fines del año 1955.
Desde ese momento, sus discípulos de la Sala VI
sentimos el vacío, perdíamos una de las cosas más
preciadas, el vínculo hospitalario diario con nuestro Jefe, que por otra parte, nunca dejó de serlo.
Ese contacto se redujo a los encuentros en su
biblioteca de la calle Paraguay y al lugar donde
operaba por entonces, el Sanatorio Podestá.
Con su alejamiento, extrañamos el trato cotidiano, a pesar del sufrimiento permanente que
significaba la inquietante presencia de su figura.
Era una lucha interior diaria, entre el placer de
tenerlo y la angustia de soportar sus infaltables y
fuertes reprimendas.
El segundo hecho ocurrido fue más infausto todavía, su muerte, ocurrida el 1º de abril del año 1962.
Una pérdida que enlutó al mundo médico; el
Hospital Rawson se conmovió y la sala VI se agrietó.
Ingrata sensación de soledad e indefensión.
Habíamos perdido para siempre, en un sentido arquitectónico, al sostén, la piedra angular de
la Escuela. Viéndolo a Ricardo como Maestro, desaparecía la figura hacedora de cirujanos, ese “brujo
Prof Dr David Simkin
transmutador”, poseedor de la tan célebre piedra
filosofal del medioevo.
Ricardo, con una actitud que podríamos llamar
prometeica, a muchos de nosotros nos hizo cirujanos, sin que dispusiéramos de ese toque mágico
o sobrehumano tan frecuentemente aludido o la
suerte de pertenecer a una condición social y económica especial.
Para lograrlo sólo se valió de dos cosas, por
un lado, su alquimia; y por el otro, la continua
presión que ejercía para obtener nuestro obligado
aporte: estudio, trabajo y sacrificio.
En sentido figurado, el término prometeico,
aplicado aquí a Ricardo, es válido porque adjetiva
a toda persona que con esfuerzo titánico proporciona al hombre conocimientos transcendentes,
elevando su espíritu, mejorando su condición y haciéndolo mejor para beneficio de la Humanidad.
Pero es de lamentar, como cuenta la mitología
o conocemos por la historia, esos seres de leyenda
o reales con designio, han sido y son con frecuencia perseguidos, maltratados y condenados injustamente.
Pasaron los años…
Los que cubrieron su Jefatura de la Sala VI del
Hospital Rawson y la consecuente Dirección de
la Escuela, fueron cirujanos algunos autóctonos
y otros foráneos, todos con dotes personales, capacidad y muy buenas intenciones, pero les fue
imposible cubrir el espacio dejado.
No resistieron la inevitable, humana y a su
vez cruel comparación.
El tercer golpe fue en el año 1978, cuando se
produce la desactivación del Hospital Rawson.
Se origina la diáspora.
La sede oficial de la Escuela pasa sucesivamente a los Hospitales, Argerich primero, y luego
al Ramos Mejía, lo cual no disimula la previsible
e inevitable declinación.
Cada año era evidente el poco interés que despertaba nuestro mal llamado “Curso”, demostrado en la práctica, por la progresiva disminución
del número de inscriptos.
Para poder expresarles con sinceridad y resumir mi sentir sobre la triste realidad, he tenido la
necesidad de liberarme de lo que Julián Marías
llama “la censura interna”.
Como lo explica el pensador español, “censura interna” es ese sentir inevitable que cada orador o escritor ejecuta sobre sí mismo, al dudar si
debe o no decir algo.
Y es eso lo que me afecta.
Tratando de superar el dilema, como apenado discípulo, decido expresar mi sincera opinión personal.
14 / Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014
NOTICIA SOCIETARIA: 11º Acto de Homenaje a la Escuela Quirúrgica Finochietto.
Por las razones mencionadas, y por otras
más que cada uno de nosotros conoce, la Escuela con los años se fue desvaneciendo en el ruedo del adiestramiento quirúrgico y ha terminado
por desaparecer, entiéndaseme bien, desaparecer
como forma orgánica de enseñar cirugía en el
ambiente público.
La Escuela se convirtió así en una fantasía
emocional, íntima y personal, en una verdadera
entelequia, por lo ficticia, y no por la visión aristotélica del término.
Pensar lo contrario es un autoengaño, un maquillaje inútil y nocivo.
En este momento cabe una reflexión, no un
consuelo.
La historia de la humanidad está colmada de
ejemplos señalando que la mayoría de las Escuelas
no son perdurables; declinan primero en lo material, haciéndose más duraderas en la evocación y
en la memoria.
La extinción, común a todas, no varía por la
rama del saber o del actuar, hacia las cuales fueron orientadas.
Muchas caducan como consecuencia de la
pérdida de sus Maestros y de los discípulos más
encumbrados.
Otras veces el responsable es el cambio forzoso
frente a las dificultades de las nuevas modalidades de la época en que transitan o por los cambios
obligados en las costumbres sociales, culturales,
políticas o económicas.
Todo en la vida cumple su ciclo y nuestra Escuela ha seguido la evolución natural señalada.
Faltos como estamos ahora de Escuelas y de
Maestros, por razones varias y particulares que escapan a esta exposición, quedan en la actualidad
en su reemplazo grupos de trabajo que tratan cada
uno de ellos, aspectos muy puntuales de la cirugía.
De izq a der: Prof Dr E Hurtado Hoyo, Dr Simkin y Dr H Santángelo.
Muchas son las anécdotas y el parloteo, pero
en la realidad, pasadas ya varias generaciones,
las personas y la vida han cambiado, la mayoría de los preceptos del “finochietismo” se han
ido esfumando, a la par de la desaparición de
los hombres. Sólo perdura algo de todo aquello,
como consecuencia del recuerdo que reiteran sus
últimos discípulos directos que evidencian de ese
modo, el fuego sagrado y la mística visceral heredados del Maestro.
En el tránsito hacia el olvido, esporádicamente se advierte que cirujanos jóvenes, a cargo de
Servicios, al planear su trabajo de enseñanza quirúrgica, imitan algunas de nuestras modalidades,
resabio de antiguas costumbres aprendidas de sus
mayores que fueron, allá y a lo lejos, discípulos de
nuestros discípulos.
A diferencia de como lo era antes de la desaparición del Maestro, nada resultó orgánico, normatizado y continuo.
Cualidades éstas obligatorias para constituir y
mantener la vigencia de una verdadera Escuela.
Y aquí aparece lo actual, la historia que habíamos dejado inconclusa, en la que surge la
Asociación Médica Argentina en la persona de su
Presidente, el Dr Hurtado Hoyo.
A fines del año 2001, lo entrevista un grupo
de discípulos de la Escuela presentando la iniciativa de crear un Premio Anual, con el objeto de
recordar a sus creadores y a su vez otorgarlo como
reconocimiento a los discípulos más destacados,
durante una Reunión Pública en una fecha tan
recordatoria para nosotros como lo es, el 28 de
abril de cada año.
La Comisión Directiva de la Asociación Médica, consideró el pedido y por unanimidad fue
aceptado. Además, agradeció el honor de que la
Entidad fuera elegida para albergar y desarrollar
nuestras actividades académicas.
Desde el año 2002 hasta la fecha, la Asociación Médica Argentina se ha hecho cargo, todos
los años, del Premio Enrique y Ricardo Finochietto,
como asimismo de su organización, difusión y
publicación de actos como el presente, en la Revista de la Entidad.
Dentro de todo este contexto referido, pero también con el infaltable apoyo de la Asociación Médica, es justo destacar la voluntad de colaboración
del Dr Víctor Desseno, discípulo de la Escuela que
localizó y consiguió los restos de los Finochietto. De
tal manera posibilitó que pudieran reunirse las urnas con las cenizas de ambos hermanos.
Para lograr dicho objetivo se debe reconocer el
gesto de buena voluntad que en su oportunidad
tuvieron las Señoras Carmen A Méndez de Gorrini y Betina Castro Montero, que cedieron un lugar
en su bóveda del Cementerio de la Recoleta.
Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014 / 15
NOTICIA SOCIETARIA: 11º Acto de Homenaje a la Escuela Quirúrgica Finochietto.
También debemos recordar el actuar del Prof
Víctor Gorrini y agradecer la muy especial dedicación del Sr Administrador de la Asociación Médica, el Sr Guillermo Couto, por el empeño en las
prolongadas gestiones realizadas.
Entre tantas amabilidades recibidas debemos
agregar que durante el año 2003 en el edificio
contiguo nos concedieron un agradable Salón de
Reuniones denominado “Finochietto”, y que está
presidido por el célebre bronce de Agustín Riganelli que inmortaliza la cabeza de Ricardo.
Es importante también consignar con mucha
claridad que la Asociación Médica Argentina se
ha hecho cargo de solventar todos los eventos
mencionados anteriormente.
Para terminar quisiera puntualizar el sentido que
se le ha querido dar a la frase “entidad benefactora”.
La palabra “benefactora” ha sido incorporada
intencionalmente por poseer una doble acepción,
hacer bien a otro y a su vez proteger.
Así nos hemos sentido, Sr Presidente, beneficiados y amparados por la Institución y por Usted.
Han cumplido con creces lo convenido; nuestro sincero reconocimiento.
Sr Presidente, a pesar de la época en que vivimos, mezquina en valores, sobre todo, éticos y
morales, la gratitud sigue siendo el signo de las
almas nobles y como reza el proverbio chino,
“cuando se bebe agua es bueno recordar la fuente
de la cual brotó”.
Pero el beneficio no ha sido sólo material, ha sido
hecho con el altruismo de evocar la memoria de dos
grandes de la cirugía, Enrique y Ricardo Finochietto.
Por ese motivo, recordando un pensamiento
de Robert L Stevenson, podemos decir que todo
lo realizado ha sido una ofrenda “a esa clase de
hombres que se yerguen por encima del rebaño”.
Muchas gracias.
Palabras del Dr Víctor Serafino. Semblanza del Dr David Simkin
Representa para quien les habla una satisfacción y una distinción especial que la Comisión Directiva de Homenaje a los Hermanos Finochietto
me haya dispensado el honor de hablar de David
Oscar Simkin, al que todos sus amigos llamamos
“Bebe”.
Al conocer la designación, la primera pregunta que me hice fue:
¿Cuándo un profesional médico es reconocido
y distinguido por sus colegas? Me respondí:
1) Debe ser una persona de bien.
2) Debe hacer las cosas bien, debe superar la media.
3) Debe tener objetivos claros y poder cumplirlos.
Debe ser una persona constructiva que valora a
los demás, que colabora pero no compite, que
motiva bien, que resuelve los problemas o ayu
da a resolverlos.
Además, en el caso especifico de este premio,
es aquel que siguiendo a RF supo aprovechar las
enseñanzas de sus maestros, y sumado a su propia experiencia, trasmitirla a otras generaciones.
Éstas creo, sin temor a equivocarme, son las
cualidades de quien hoy recibirá con total y absoluto merecimiento el premio de los Hermanos
Finochietto.
Ésta no es una distinción por un trabajo sino
que es, a mi juicio, mucho más importante. Es el
premio a una trayectoria que no se consigue en
días ni en años, sino que es necesario toda una
vida dedicada a una pasión: la cirugía.
Le agradezco también el que me haya hecho llegar con total minuciosidad lo referente a
toda su historia familiar. Sus padres, Bernardo y
Filomena Borodiansky, nacieron ambos en Rivera, Provincia de Buenos Aires, en el límite con la
provincia de la Pampa, en 1911 y 1917 respectivamente, y se casaron en 1937. Tuvieron 2 hijos,
David Oscar (Bebe), quién nació el 25 de mayo
de 1939 a las 12 horas en el domicilio particular
(mientras en la plaza de Salguero y Bulnes tocaban el Himno Nacional); y Ricardo Raúl, quién
nació 5 años después. Hizo su colegio primario
en la escuela pública Nº 22 y el secundario en el
colegio Nacional Mariano Moreno, entrando a la
Universidad de Medicina en el año 1957, recibiéndose en 1962.
Conoció a la que es actualmente su esposa, Nora
Bruetman, a los 16 años. Es decir, llevan juntos más
de 56 años y de ellos 50 de casados. Cuando se refiere a su esposa no deja de decir que es la columna
vertebral de una familia que tuvo 2 hijos. Diego,
médico, hace la misma especialidad que el padre;
y Lorena, psicóloga; ambos le dieron 6 nietos que
son su felicidad.
Compartía su actividad estudiantil con su gran
pasión por los deportes. En basquetball jugó en la
primera división de la Sociedad Hebraica Argentina y llegó a competir contra los Harlem Globe
Trotters en su segunda temporada en el estadio
Luna Park. Concomitantemente era un excelente jugador aficionado de fútbol integrando los
equipos del Hospital Rawson y luego del “María
Curie”. Actualmente sigue jugando regularmente
al tenis. También desplegó un gran interés por el
ajedrez, llegando a lograr “tablas” contra el segundo tablero de la argentina, Julio Bolbochán,
en una simultánea en la década del ´50. En la actualidad se desempeña como un eximio jugador
de bridge.
16 / Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014
NOTICIA SOCIETARIA: 11º Acto de Homenaje a la Escuela Quirúrgica Finochietto.
Entró a la Escuela quirúrgica para graduados
en 1963 e hizo el curso básico 2 años rotando por
las distintas especialidades de la sala cada 3 meses. Allí conoció al Dr Yoel, quien mientras disertaba sobre traqueotomías fue llamado de urgencia
para realizar una en un traumatizado y lo eligió
“al azar” para asistirlo. Luego de un examen final
lo invitaron a ser parte del servicio; rotó, fuera del
hospital, por 4 servicios: anestesia, cirugía plástica,
anatomía patológica y terapia intensiva, durante
6 meses cada una.
Pudo elegir dónde continuar y lo hizo en cabeza y cuello con Yoel.
En el pabellón 2 de la sala 5 y 6 del Rawson
también inició su actividad docente. Fue allí donde se formó y brindó sus primeras clases.
Aprovechó cada oportunidad de fraternizar con
sus compañeros del Rawson a través del fútbol.
Su actividad asistencial fue vasta
Médico agregado del hospital Dr Nicolás Bocuzzi (1963); Médico ayudante de guardia del
hospital G Rawson (1973-1978); Médico de guardia del hospital Municipal de oncología (19791981); Jefe de la sección cabeza y cuello del hospital municipal de oncología “María Curie” en
1980, cargo ganado por concurso al jubilarse su
maestro el Dr José Yoel.
Fue a comienzo de esa década que los Dres Alberto Agrest, como director del Dto Médico Quirúrgico, y el Dr Jorge Decoud como Jefe de Cirugía, lo
invitan a hacerse cargo del servicio de cabeza y cuello del Sanatorio Güemes, cargo que mantuvo hasta
su cierre en 1992.
Precisamente, lo conocí en la década del ´80 en
el Sanatorio Güemes Hospital Privado, siendo yo
residente primero y luego jefe de residentes. Compartimos largas mañanas en las revistas de salas,
consultorios externos y quirófanos, cambiando
opiniones de los más diversos temas. A partir de
esos momentos nos unió una profunda amistad y
relación profesional.
En esta imagen lo podemos ver con el grupo
de trabajo del hospital municipal de oncología
María Curie donde actualmente es consultor de la
sección de cabeza desde 1995.
Es justo reconocer que Simkin, con su personalidad, su autoridad y su férrea disciplina, le
imprimió al servicio de cabeza y cuello tanto del
hospital María Curie como del Sanatorio Güemes
un gran nivel asistencial y académico, llegando a
ser lugares de consulta no solo de la ciudad de Bs
As, sino del país y del extranjero.
Su actividad académica es muy intensa.
Su personalidad entusiasma a los médicos jóvenes sobre los que vuelca todo su esfuerzo. Es esa
vocación al trabajo y a la enseñanza lo que lo
indujo a formalizar el curso de posgrado conjuntamente con el Dr Osvaldo González Aguilar con
el título de Especialista de Cirugía Oncológica de
Cabeza y Cuello dado por la UBA. Además, continúa con la docencia de pregrado impartiendo
clases directas como un docente de las bases.
Resumiendo su actividad académica fue:
Vicepresidente del comité de publicaciones de
la Asociación Argentina de Cirugía (1996-1997)
y al año siguiente fue Presidente de dicho comité.
Presidente de la Asociación Argentina de Patología de Cabeza y Cuello (1988-1989). Miembro
Asociado de la Academia Argentina de Cirugía.
Miembro Titular de la Academia Argentina de
Cirugía desde 1991. Miembro Correspondiente
Extranjero de la Sociedad de Cabeza y Cuello de
Chile desde 1989. Subdirector de la Carrera Superior Universitaria de Especialista de Cabeza y
Cuello de la UBA.
Docente libre de la UBA.
Sus publicaciones llegan a más de 250 y cerca
de un 10% han recibido premios dentro de los que
se destacan: “Sociedad Arg de Cabeza y Cuello”,
“Sociedad Arg de Cancerología”, “Bosch Arana”,
“Rodolfo Pasman” 3 veces, el “Pedro Bolo” 3 veces. El “Asociación Arg de Cirugía. Además de un
hat trick (tres premios en un año).
De izq a der: Dr Víctor Serafino y Prof Dr David Simkin
Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014 / 17
NOTICIA SOCIETARIA: 11º Acto de Homenaje a la Escuela Quirúrgica Finochietto.
Fue autor y/o colaborador en varios libros y
mantiene fluidos contactos con expertos de la especialidad del extranjero.
Todos nosotros aprendimos de nuestros maestros un estilo de vida, una formación médica y un
significado de la ética y la moral (condiciones que
en la actualidad no son moneda corriente), pero
además, Bebe agrega una fortaleza física, un espíritu, una fuerza interior y una inagotable capacidad de trabajo, tanto asistencial como académica.
Finalmente, quisiera terminar esta semblanza
con lo que expresara el Dr Simkin cuando tuvo el
honor en este mismo recinto de rememorar a su
maestro José Yoel. Decía en esa oportunidad, y
bien lo merece el homenajeado de esta noche, un
dicho que rescató de un antiguo libro de anecdotarios judíos de hace dos siglos en el que un estudioso
le pegunta al rabino: ¿cómo es posible reconocer
al maestro? Y la respuesta fue: “nunca se puede
estar seguro y así debe ser. En realidad depende de
los discípulos. Son los discípulos quienes en última
instancia justifican al maestro”.
Premio Finochietto: Dr David Simkin
Representa para quien les habla una distinción especial que la Comisión Directiva de Homenaje a los Hermanos Finochietto me haya dispensado con este galardón. Por lo general se estila
que las palabras del homenajeado en estas circunstancias trasmitan un discurso ceremonioso,
protocolar; el mío versará en el reconocimiento
a mis maestros y será en función de vivencias y
anécdotas que viví junto a ellos. Creo que es la
mejor manera de rendirles un merecido homenaje por sus enseñanzas no solo médicas, sino también éticas. Pretendo con estas palabras, que para
muchos de Uds que no los conocieron, comiencen
a tener un somero perfil de sus personalidades, y
aquellos que sí los vivieron, reflejen una sonrisa
probablemente melancólica recordando aquellos momentos, como le ocurrió a quien les habla
cuando escribía estas palabras.
Desde estudiante de Medicina sabía que lo que
me entusiasmaba era ser cirujano y comenzar ese
aprendizaje en la EQMG de los Hermanos Finochietto. A mediados de la década del ´60 el Dr Ricardo, como lo llamaban sus discípulos, no estaba
al frente de la escuela, y si bien no lo conocí, la
mística, la forma de enseñar, las anécdotas y la
pasión que trasmitían sus discípulos al recordarlo,
los que luego fueron mis maestros, me llevaron a
conocerlo como si hubiese asistido a todas y cada
una de sus enseñanzas.
Viendo su foto, la escultura de su cara, su frente
amplia, nariz aguileña y pómulos salientes, dejaban impresa en mi pensamiento una fortaleza
física y una autoridad que solo lo puede alcanzar
el que supo ser simultáneamente líder y maestro;
y lo fue: Porque tuvo autoridad moral, intelectual
y científica.
Porque abrazó la cirugía con pasión y supo llevar
a la práctica las enseñanzas de su hermano Enrique.
Porque tuvo método y estilo propio.
Porque fue innovador, motivador nato, un lector incansable.
Porque formó discípulos y seguidores por doquier que siguieron sus enseñanzas.
Porque su obra trascendió.
Porque supo enseñar con dignidad, con la generosidad del que conoce el valor de las cosas, y
fue creador de una de las escuelas quirúrgicas reconocida nacional e internacionalmente. He leído
una aseveración dicha por uno de sus discípulos:
“en la historia de la cirugía mundial quedarán
grabados en el recuerdo de las generaciones futuras de médicos los nombres de dos escuelas, la
de los hermanos Mayo en lo EE.UU. y la de los
Finochietto en la Argentina.
Como conclusión, es aquel que pasa, pero queda.
Entrar al Hospital Rawson, recorrer esa pérgola donde transitaron figuras señeras de la cirugía
argentina. En la sala 2, en esos momentos dirigida por Augusto Covaro, sus discípulos eran Agustín Díaz, Conrado Cimino, entre otros. La sala 15,
cuyo jefe, Diego Zavaleta, tenía como encargados
en los distintos departamentos a Arturo Hendereich, Juan C Olaciregui, Santiago Perera, Gugliotela, Eduardo Marino, etc. Y las nuestras, salas
5/6, y de aquellos maestros que con sus enseñanzas dejaron su impronta en mi personalidad como
médico y que es la base de esta presentación. La
jefatura, entre tantos otros, estaba en manos del
Dr Néstor B Turco, discípulo de la 1° camada del
Dr Ricardo. Tenía una personalidad campechana, humilde; tenía un gran humor. Su curriculum
decía: “Néstor B Turco”. Para él era suficiente. Recibía frecuentes invitaciones a dar conferencias y
cursos teórico-prácticos en el exterior, pero no tenía material de ilustración y le pedía, en aquella
época a Yoel, diapositivas sobre cualquier tema.
A su regreso le preguntaba cómo le había ido y la
contestación era “excelente” porque Turco para
hablar no necesitaba ningún ayuda-memoria,
tenía una retórica y una simpatía para expresar
cualquiera sea el tema en discusión, que dejaba
muy satisfechos a quienes lo escuchaban.
Recuerdo en una oportunidad mientras operaba un cuerpo extraño en el cuello que tenía una
bala. No existía la TC, se hacía el diagnóstico de
localización con Rx simples y marcadores metálicos. Era cerca del mediodía. Me vi sorprendido al
retirar el proyectil por una hemorragia que no podía yugular, que provenía de la columna cervical.
18 / Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014
NOTICIA SOCIETARIA: 11º Acto de Homenaje a la Escuela Quirúrgica Finochietto.
Lo que atiné a hacer fue taponar con una gasa
y comprimirla con mis dedos y llamar a alguien
con más experiencia. En ese momento solo estaba
Turco. Con la modestia que lo caracterizaba, fue a
buscar un libro a la biblioteca sobre malformaciones vasculares y con las imágenes, probablemente
de una arteria anómala de la vertebral o una fístula arteriovenosa postraumática, pudimos resolver
satisfactoriamente ese problema.
El 1° departamento que me asignaron fue
proctología, cuyo jefe era Roberto Garriz. Antes de
ser jefe de cirugía del Pabellón Olivera, el Dr Rodríguez Martín, el año pasado y desde este mismo
atril, recordó su obra y sus enseñanzas. Yo me voy
a referir a algunas anécdotas que presencié y que
viví. Uno no puede dejar de recordar ver a Garriz
al terminar su labor hospitalaria cruzarse con sus
compañeros de sala al bar frente al hospital y previo a sus operaciones en la Corporación Médica
del Sur, pedir su tradicional café acompañado de
su manzana cortada en trozos pequeños. En otra
ocasión, cruzándome en la pérgola, me pidió que
lo invitara a presenciar una parotidectomía. Mi
asombro fue mayúsculo. Mi ego fue inconmensurable. Él quería recordar algunos aspectos de la
técnica porque en esos días tenía que intervenir a
un paciente con esa patología. Garriz era de esos
cirujanos que operaban cualquiera sea la patología como lo hubiese hecho un especialista. Tuvo
numerosos discípulos. Aquí podemos observar a
2 de ellos: Rodríguez Martín y Almanza. Quiero recordarlo en esta oportunidad y rendirle mi
homenaje, a quien fue amigo y compañero; desapareció el año pasado, luego de una muy corta
enfermedad, gran cirujano; tenía un solo defecto,
era un fanático admirador de Boca.
Delfín Vilanova, Jefe del Dto de mama y vascular. Tenía una doble personalidad en el hospital. Era temperamental, avasallante, un poder
de decir las cosas que provocaba temor fuera de
él. Cambiaba radicalmente. Me lo crucé en ciertas circunstancias en el teatro Colón porque era
un amante de la música clásica, y semejaba y
se comportaba, a pesar de la diferencia de edad,
como un amigo entrañable, totalmente distinto
al Vilanova del hospital. Recuerdo algunas anécdotas que lo pintan radicalmente. Siendo yo cursillista básico, tenía que viajar a Mar del Plata, no
conseguía pasaje y escuché que él viajaba a Miramar. Con mucho temor le pregunté si me podía
llevar. Él no solo lo aceptó, sino que me invitó a
cenar a su casa, y me dijo que viajaría en el asiento de atrás, junto a los palos de golf, porque él iba
acompañado. Los que los conocieron recordarán
que utilizaba un Volkswagen escarabajo.
La 2° anécdota es la siguiente. Se había combinado en realizar un partido de fútbol contra la
Corporación Médica del Sur. Parece que yo jugué
muy bien. A la mañana siguiente, lunes, al llegar
al quirófano, con su forma de decir las cosas me
dijo: “che, Simkin, vos sos un excelente jugador de
fútbol, por lo tanto, tenés que ser un excelente cirujano; vas a hacer estas Bp de mama”. Él podía dar
todas las operaciones ampliadas de la especialidad, pero sólo él realizaba las bp porque decía que
allí se jugaba el futuro y pronóstico de la paciente.
La última. Yo era médico estable en el servicio.
Un colega totalmente apesadumbrado y angustiado me despierta un 1° de enero a las 7 de la
mañana para que lo asesore. Le había palpado
a su mujer un cáncer de mama. Lo tranquilicé
como pude diciéndole que al día siguiente lo haría ver por el que yo consideraba el mejor. Se lo
presenté en el Central de Cirugía en la calle Córdoba y Ecuador al Dr Vilanova. Luego de revisarla le habló a este médico diciéndole, con su particular forma de decir: “Dr, cuando Ud le toque
una “teta” a su esposa hágalo como amante y
con cariño, no como médico; su esposa no tiene
nada”. Así era Vilanova.
Eduardo Zancolli, el más joven de los jefes del
Dto. Brillante traumatólogo. Reconocido en el mundo entero, un exquisito de la cirugía. Verlo operar
dejaba la sensación de que todo era fácil. Su libro
de Cirugía de la mano es una obra monumental.
Gran tenista. Recuerdo que con motivo de ese 1°
partido de fútbol, él jugaba de wing, al día siguiente
lunes llegó tarde al hospital porque antes había ido
a comprar 11 camisetas de fútbol a casa Testay.
Finalmente me referiré a José Yoel. Cuando
en una oportunidad, en este mismo estrado, tuve
que realizar una semblanza de mi maestro, decía en esas circunstancias que lo había conocido
en la década del ´60 cuando entré a la EQMG.
Me unieron a él lazos indisolubles, compartiendo
momentos inolvidables dentro y fuera del trabajo. Con autoridad puedo decir que tenía un cerebro privilegiado, una memoria extraordinaria y
una capacidad de trabajo inagotable. Era directo
en sus decisiones, de buen humor. Era un cirujano rápido sin ser apurado. Cuando algún error
se producía durante la operación, eso lo sacaba
de sus casillas; no gritaba ni insultaba, expresaba
su disconformidad zapateando, característica, yo
diría, no finochietista.
Como maestro enseñaba todo lo que sabía y lo
hacía con las dos reglas más eficaces de la pedagogía, la sencillez y la generosidad.
Tenía una gran capacidad, experiencia clínica
quirúrgica e intuición especial para hacer diagnósticos precisos. Parafraseando a Gregorio Marañon,
decía que enseñar y aprender es la misma cosa. Gozaba con el éxito de sus discípulos como si fuesen
propios. Enseñó con su ejemplo, y repetía una frase
Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014 / 19
NOTICIA SOCIETARIA: 11º Acto de Homenaje a la Escuela Quirúrgica Finochietto.
de EF, quien decía: “sólo cumple con su deber quien
va más allá de sus obligaciones”; y otra de RF: “a uno
le enseñan para que después eso, sumado a su propia experiencia, lo trasmita a otras generaciones”.
Tenía un consultorio con pisos de mármol de
Carrara, puertas con vitreaux, una biblioteca con
todas las revistas extranjeras de la especialidad,
una pinacoteca excelente con cuadros de Berni,
Alonso, Lacamera, Quinquela Martín, etc. En una
oportunidad le pregunté: ¿por qué un consultorio
tan suntuoso? Me respondió: “el día tiene 24 horas,
duermo 6 horas, en el hospital estoy durante las
mañanas; el resto del día, inclusive sábados y domingos, estoy en este consultorio, por lo tanto, este
lugar me debe dar un gran placer”. Estaba simultáneamente también, el Yoel no médico, el que mostraba una habitación exclusiva donde sobre una
mesa tenía armado un gran conjunto ferroviario
compuesto por locomotoras, vagones y estaciones,
que armó con un ingeniero electricista, a lo cuales hacia andar simultáneamente expresando al
mostrarlo su cara de felicidad; o cuando todos los
años reunía a todo su servicio en una ceremonia, a
semejanza de la que realizaba Quinquela Martín
con su orden del tornillo, la orden de la “cánula
aspiradora” y se la entregaba a una personalidad
que hubiera hecho algo para aumentar el prestigio
de la EF. Tenía una especial afinidad por su perro
coli llamado Mike. Recuerdo como anécdota, al
fallecer su padre, vivían en ese momento en una
casa de la calle Gorriti. Mike, por su gran tristeza, se tiró de la terraza sufriendo un neumotórax
bilateral. Yoel le hizo sacar las Rx para certificar
el diagnóstico, instaló un quirófano en su consultorio, llamó a un cirujano de tórax. Borlengui
lo operó y le colocó su enfermera privada para el
cuidado postoperatorio. El tiempo transcurrió. Viviendo en otro departamento, fallece su madre. El
perro la sobrevivió 4 años más como dueño de ese
departamento con su correspondiente cuidadora.
Con estas palabras quiero expresar mi total gratitud a quien en vida consideré mi segundo padre.
Finalmente, dos agradecimientos. A mi señora
Nora, que con su fuerza y vitalidad comenzara
con los cimientos y luego se transformara en la
columna vertebral de esta familia con la que acabo de festejar 50 años de casado. A mi hijo Diego,
que continúa mi especialidad con gran éxito. Una
vez por semana le ayudo en sus operaciones. No
hay mayor satisfacción para un padre que trabajar en equipo con su hijo quedando muy claro
que él es el cirujano y yo su ayudante. Al finalizar
las operaciones, al llegar a mi casa, mi esposa me
pregunta siempre lo mismo: “¿cómo les fue?” Y
mi respuesta también es siempre la misma: “muy
bien porque Diego es un excelente cirujano”. Mi
hija Lorena, psicóloga, que con su ternura y alegría revitaliza diariamente la vida de esta familia. A mis hijos políticos y a mis 6 nietos que revitalizan mi vida diariamente el mayor, Julián,
estudiante de medicina y la menor, Sofía, un tiro
al aire. El segundo agradecimiento nuevamente a
quienes me eligieron para recibir este premio, y es
un honor para quien les habla, continuar la lista
de brillantes cirujanos que me precedieron, Dres
Julio Uriburu, Eduardo Zancolli, Santiago Perera,
Arturo Hendereich, Juan José Olaciregui, Héctor
Santángelo, Claudio Barredo, Conrado Cimino,
Osvaldo González Aguilar, José María Almanza,
Jorge Rodríguez Martín. Terminaré estas palabras
en parte como inicié. Espero que aquellos que no
los conocieron tengan una idea de quiénes fueron
los fundadores de esa segunda generación de finochietistas, mis maestros.
20 / Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014
Muchas gracias.
ARTÍCULO ORIGINAL
Gestión integrada e integrable de los
servicios de salud.
Un verdadero salto tecnológico en gestión
Dres Roberto Rubén Pittaluga1 y Florencia Alicia Pittaluga2
Médico recibido con Diploma de Honor en la UBA. Juez del Premio Nacional a la Calidad en el sector público de la
República Argentina.
2
Licenciada en Sociología de la UBA. Coordinadora del Diplomado en gestión de la calidad en las organizaciones de
salud a distancia IRAM.
1
Resumen
A los conceptos tradicionales de Estructura, Proceso y
Resultado, claves para comprender la administración de
las organizaciones de salud, se propone incorporar el enfoque multisistémico, integrador e integrable, y la aplicación de 15 principios rectores de la gestión en salud
para poder hacer frente a los cambios vertiginosos de la
sociedad y el avance tecnológico. Es necesario gestionar
a los servicios de salud como procesos interrelacionados
de una cadena de valor e integrados a través de los actores. La información oportuna permitirá obtener mejores
resultados y alcanzar las metas de salud.
Palabras claves. Gestión de la calidad, administración
de servicios de salud, procesos, cadena de valor, principios
de gestión. Sistemas de gestión, efectividad, resultados.
Technological advances in health
services management
Summary
Concepts of structure, process and result, keys to understand the administration of health care organizations,
intends to incorporate the Multisystemic, an integrated
approach and the application of 15 guiding principles of
management in health face the rapid changes in society and technological progress. It is necessary to manage
health services as a chain of value-interrelated and integrated through actors and timely information will allow
better results and achieve health goals.
Key words. Quality management, administration of
health services, processes, value, principles of management , value chain. Systems management, effectiveness
and results.
Correspondencia. Roberto Rubén Pittaluga
E-mail: [email protected]
Herramientas para mejorar la gestión de las
organizaciones de salud
El reconocido maestro en Salud Pública Avedis
Donavedián introdujo, en un artículo de 1966, los
conceptos de Estructura, Proceso y Resultado.1,2 Éstos
se han constituido en la forma más difundida para
comprender y explicar la gestión en los servicios de
salud. Sin embargo, desde entonces mucho tiempo
ha transcurrido y numerosos cambios se han producido en todos los campos del saber humano y su
entorno, las comunicaciones y la tecnología.
Parafraseando a Heidegger, hoy más que nunca
queda clarísimo que ningún grupo humano puede
hacerse con el control de la era en que vivimos.3
La incertidumbre y la velocidad de los cambios
son la única constante y es en ese marco donde debemos afrontar el reto de gestionar los servicios de salud
con la mayor eficacia, eficiencia y efectividad posibles
siendo lo suficientemente flexibles y creativos para
convertir estos desafíos en una oportunidad.
Para ello no podemos limitarnos a la mera administración de los servicios de salud, sino que debemos realizar el esfuerzo de aprender a gestionar la
cadena de valor de la que forman parte en conjunto
con el entorno en el que operan.
Debemos pasar de la administración de presupuestos por funciones a la gestión por procesos con enfoque
multisistémico para alcanzar objetivos estratégicos.
Debemos reconocer que la salud no es un problema que debe encarar el Ministerio pertinente,
sino que debe formar parte de una política de Estado
donde todas las dependencias y los organismos deben articular y complementarse para producir cambios positivos significativos.
En este sentido, el gobierno debe estimular el
compromiso social de las empresas privadas para
que se integren a las políticas públicas.
Siguiendo las ideas de Sherhart y Deming, sostenemos que comprender los servicios de salud como
procesos estructurados da, a mediano plazo, mejores
Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014 / 21
ARTÍCULO ORIGINAL: Salto tecnológico en gestión de los servicios de salud
resultados que la resolución de los problemas en forma no estructurada.4,5
Planificar, hacer, verificar y actuar nos permite
ser más eficaces que el estar “apagando incendios”
permanentemente.
En las organizaciones de salud (incluidos los Ministerios, Secretarías y sus dependencias, las aseguradoras, con o sin fines de lucro, y los efectores asistenciales), es una realidad cotidiana observar cómo
se desperdician esfuerzos y recursos por fallas de gestión integrada y por la ineficiencia en la interacción
entre los actores involucrados.
Diferentes modelos han sido empleados con éxito
variado. Los premios a la calidad, la acreditación y la
certificación de sistemas de gestión han aportado una
rica experiencia que no debe ser desaprovechada.
Nuestro equipo ha realizado una síntesis, con miras a la posible aplicación de un modelo integrador
e integrable que incluya seis subsistemas de gestión:
Dres Roberto Rubén Pittaluga y col
Cuatro sustanciales:
•El de gestión de la calidad (SGC).
•El de gestión ambiental (SGA).
•El de gestión de la seguridad (SGS).
•El de gestión económico-financiera ($GEF).
Dos Integradores:
•El de gestión de la información (SGI).
•El de gestión y desarrollo del factor humano (SGDFH).
Todos ellos regidos por quince principios que si
son comprendidos y aplicados adecuadamente, podrían asegurar la implementación de un sistema
integrado e integrable y sostener desde la planificación estratégica y operativa hasta la medición, seguimiento y mejora de las organizaciones de salud,
su entorno y la red de organizaciones con las que
interactúan.
Figura 1. Sistemas de gestión integrado e integrable (SGIeI)
interactuando con el de otra organización.6
MEDIO
MEDIO
22 / Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014
ARTÍCULO ORIGINAL: Salto tecnológico en gestión de los servicios de salud
Los quince principios rectores
Alineados con los valores sustentados por la Organización Mundial de la Salud, de Ética, Solidaridad,
Accesibilidad, Equidad y Eficiencia; los ocho principios mencionados en la norma ISO 9000:2005,7 y la
experiencia recogida en más de 30 años,8 consideramos oportuno fijar los siguientes principios rectores
en la implementación de sistemas de gestión en la
organizaciones de salud:
Dres Roberto Rubén Pittaluga y col
Como podemos ver, aprovechando todos los modelos
vigentes y sosteniéndonos sobre la teoría y práctica
de este medio siglo de arduo trabajo, consideramos
que ha llegado el momento de plantearnos un nuevo paradigma de gestión de los servicios de salud que esté
en condiciones de dar una respuesta adecuada a las
necesidades de nuestros conciudadanos en el marco
de un entorno tan complejo e incierto como el que
debemos enfrentar.
Bibliografía
1. Enfoque multisistémico dinámico.
2. Gestión por procesos.
3. Toma de decisiones basadas en hechos.
4. Mejora continua.
5. Enfoque en el ciudadano-paciente-usuario con
su participación efectiva en la cadena de valor.
6. Liderazgo.
7. Participación efectiva y desarrollo del factor humano.
8. Trabajo en equipo interdisciplinario.
9. Consideración del proveedor en la cadena de valor en base a relaciones mutuamente beneficiosas.
10. Gestión de redes.
11. Gestión sistemática de los riesgos (Seguridad).
12. Prevención del impacto ambiental.
13. Gestión integrada e integrable de la información.
14. Equilibrio económico-financiero.
15. Respeto del marco ético-profesional9/Compromiso Social.
Es fundamental que los líderes y el personal de las
organizaciones de salud así como las partes interesadas
intervinientes en la cadena de valor comprendan su importancia para contribuir con el éxito en la gestión.
1.Donabedian, Avedis, A. Evaluating the quality of medical
care. Milbank Memorial Fund Quaterly, 1966; 44: 166-206.
2.Donabedian A. Continuidad y cambio en la búsqueda
de la calidad. Salud Pública Mex, 1993; 35(3): 238-247.
3.“Ningún individuo, ningún grupo humano ni comisión, aunque sea de eminentes hombres de estado,
investiga¬dores y técnicos, ninguna conferencia de directivos de la economía y la industria pueden ni frenar ni encauzar si¬quiera el proceso histórico de la era atómica. Ninguna
organización exclusivamente humana es capaz de hacerse
con el dominio sobre la época”. Heidegger, Gelassenheit
(Serenidad),1955. http://lectoresdeheidegger.wordpress.com
/2013/06/03/heidegger-gelassenheit-serenidad.
4.Walter A. Sherhart: Economic Control of Quality of Manufactured Product.1931.
5.Edwards Demin: Calidad, productividad y competitividad: la salida de la crisis. Ediciones Díaz de Santos, 1989.
6.Pittaluga, R.R. & Pittaluga, F.A: Los Diez Principios de
Gestión de la Calidad en Salud. Parte I. Management
en Salud. Boletín electrónico 128.16-9-2009. Management en Salud.
7.Norma ISO 9000: Sistemas de gestión de la calidad —
Fundamentos y vocabulario.2005.
8.Pittaluga, R.R. y Pittaluga, F.A.: Gestión integrada
e integrable de las organizaciones de salud. Los diez
principios. Dossier del III° Encuentro MERCOSUR y I°
Encuentro Iberoamericano de Gestión de la calidad en
organizaciones de salud. Buenos Aires. Julio 2008.
9.Resolución 37/194 adoptada por la Asamblea General
de las Naciones Unidas el 18/XII/1982.
Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014 / 23
ARTÍCULO ORIGINAL
Esclerosis sistémica con compromiso
renal como presentación paraneoplásica
Dres Jorge Alejandro Brigante,1 Estefanía Prinic,2 Alejandra Ermida,3 Pablo
Marchetti,4 Manuel Klein5
Jefe de residentes del servicio de Clínica Médica, Sanatorio Güemes.
Residente de 4° año del servicio de Clínica Médica, Sanatorio Güemes.
3
Médica de planta del servicio de Clínica Médica, Sanatorio Güemes.
4
Coordinador de área del servicio de Clínica Médica, Sanatorio Güemes.
5
Jefe de Servicio del servicio de Clínica Médica, Sanatorio Güemes.
1
2
SANATORIO GÜEMES - SERVICIO DE CLíNICA MÉDICA
Área temática 1: Reumatología, Área temática 2: Oncología
Resumen
Introducción. La esclerosis sistémica (ES) se manifiesta
en forma localizada o sistémica. Se caracteriza por daño
vascular, infiltrados mononucleares y fibrosis de tejido
conectivo. Su presentación habitual es de forma progresiva, en la quinta década, con manifestaciones sistémicas
tardías, como la crisis renal esclerodérmica (CRE). Caso
clínico. Mujer de 47 años. Se presenta con diagnóstico
de ES. Inició tratamiento con Metrotexate, Hidroxicloroquina y Prednisona en dosis creciente por escasa respuesta. Se internó por disnea e hipertensión. El examen
físico presentaba hipertensión, edemas, microstomía,
fricción tendinosa palmar en mano izquierda, esclerosis
cutánea, esclerodactilia, tumor en mama derecha. Evolucionó con hipertensión persistente, insuficiencia renal
y bicitopenia. Se realizó biopsia de nódulo mamario que
evidencia carcinoma ductal infiltrante, y biopsia renal
que informó microangiopatía trombótica. Se decide suspender corticoterapia e inicia enalapril. Evolucionó con
tensión arterial controlada, mejoría de la anemia, recuento plaquetario normal. Discusión. Se presenta un
caso de ES rápidamente progresiva con desarrollo de CRE
al mes del diagnóstico y agravamiento de los síntomas
ante el tratamiento clásico. Esta presentación orienta
a replantear el diagnóstico y su posible asociación con
otras patologías como el caso de una entidad ya descripta en la literatura como “síndrome Esclerodermia-like”
asociado a neoplasia maligna, que se acompaña de CRE
en porcentaje variable. Ante la forma de presentación,
factores acompañantes y tiempo de evolución del cuadro,
se sospechó la asociación de ES con neoplasia mamaria.
La detección temprana con un tratamiento oncológico
Correspondencia. Dr Jorge Alejandro Brigante
E-mail: [email protected]
oportuno previene la crisis renal, lo que disminuye notablemente la morbilidad y mortalidad.
Palabras claves. Esclerosis sistémica, esclerodermia,
crisis renal esclerodérmica, insuficiencia renal aguda,
síndrome paraneoplástico.
Systemic sclerosis with renal
involvement, as paraneoplastic
presentation
Summary
Introduction. systemic sclerosis (SSc) is manifested in
localized or systemic way. It’s characterized by vascular
damage, mononuclear infiltrates and connective tissue
fibrosis. Its usual presentation is progressive, in the fifth
decade, with late systemic manifestations such as scleroderma renal crisis (SRC). Case presentation. A 47 year
old woman. She comes with a diagnosis of SSc. She began methotrexate, hydroxychloroquine and prednisone
treatment in increasing doses because of poor response.
The patient was hospitalized for dyspnea and hypertension. Physical examination, she had hypertension, edema, microstomia, palmar tendon friction in left hand, cutaneous sclerosis, sclerodactyly, tumor in right breast. She
evolved with persistent hypertension, renal failure and bicytopenia. It was performed a breast nodule biopsy that
evidenced infiltrating ductal carcinoma, and renal biopsy
reporting thrombotic microangiopathy. It was decided to
discontinue steroids and start enalapril. She responded
to the treatment with controlled blood pressure, anemia
improvement, and normal platelet count. Discussion. A
case of SSc rapidly progressive with SRC development and
worsening of symptoms in light of classical treatment is
presented. This presentation seeks to reframe the diagnosis and its possible association with other pathologies
such as the case of an entity as described in the literature
as scleroderma syndrome associated with malignancy,
which is accompanied by SRC in variable percentages.
24 / Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014
ARTÍCULO ORIGINAL: La pérdida del estro
Dr Arturo A Arrighi
According to its presentation, accompanying factors and
the condition´s evolution time, the association of SSc with
mammary neoplasia was suspected. Early detection with
prompt oncological treatment prevents renal crisis which
significantly reduces morbidity and mortality.
Key words. Scleroderma, systemic, scleroderma renal
crisis, acute renal failure, paraneoplastic syndrome.
Hematoma intramural
Un hematoma intramural (HI)
Introducción
La esclerosis sistémica (ES) es una enfermedad de
etiología desconocida que se manifiesta en forma
localizada o sistémica. Se caracteriza por daño vascular, infiltrados mononucleares y fibrosis de tejido
conectivo.1 Es más frecuente en mujeres entre 30 y
50 años, con pico de incidencia en la quinta década.2 Su presentación habitual es la forma progresiva
con manifestaciones sistémicas tardías, como la crisis renal esclerodérmica (CRE), entre otras. La CRE es
más frecuente ante el incremento brusco de la dosis de corticoides, anemia o depleción de volumen.
Duncan y col. fue el primero que sugirió una asociación entre ES y cáncer en 1979.3 Cuando se asocia
a una neoplasia, la ES se manifiesta en edades más
avanzadas que la idiopática y de forma asimétrica,
su evolución es más rápida con manifestaciones sistémicas a menos de un año de su diagnóstico.4-8 Se
pueden hallar más frecuentemente complicaciones
graves de difícil tratamiento y mal pronóstico como
la Crisis renal Hipertensiva y la fibrosis pulmonar.5,8
Con el propósito de enfatizar la necesidad de sospechar ES como manifestación paraneoplásica, se presenta un caso de ES rápidamente progresiva en una
paciente que desarrolla CRE al mes del diagnóstico,
lo que llevó a profundizar estudios y al diagnóstico
de cáncer de mama.
en miembros inferiores, microstomía, fricción tendinosa palmar en mano izquierda, esclerosis a predominio de extremidades, esclerodactilia a predominio
izquierdo, tumor de 25 por 20 mm multilobulado en
mama derecha indoloro, duro pétreo y conglomerado adenomegálico en axila derecha y en hueco supraclavicular derecho.
El laboratorio de ingreso incluyó hematocrito de
27%, hemoglobina de 9,3 g/dl, plaquetas 39.000
por mm3, creatininemia de 3,2 mg/dl, urea de 142
mg/dl, pH 7,43, bicarbonato 19,4 mEq/l, PO2 de 77
mmHg, FAN positivo 1/160, patrón moteado. Látex
AR, Anti-DNA, Anti-Sm, anticardiolipina, inhibidor
lúpico, Anti-Ro, Anti-LA, Anti-RNP, Anti-scl70, Anticentrómero y ANCA negativos. Esquistocitos en sangre periférica (Figura 1).
Se realizó una Ecografía renal que se informó dentro de parámetros normales. Una tomografía Computada de tórax mostró escaso líquido a nivel pericárdico, leve derrame pleural bilateral, adenopatías
axilares derechas. Imagen hiperdensa lobulada en
mama derecha (Figura 2).
Figura 1. Esquistocitos en frotis de sangre periférica.
Caso clínico
Mujer de 47 años sin antecedentes de importancia,
quien un mes previo a la internación, comenzó con
artralgias en manos y pies. Consultó en forma ambulatoria, se objetivó esclerodactilia y microstomía
y se le diagnosticó ES. Inició tratamiento con Metrotexate, Hidroxicloroquina y Prednisona 8 mg/día
por vía oral dos semanas antes de la internación.
Evolucionó sin mejoría por lo que a los siete días se
aumentó la dosis de Prednisona a 16 mg/día.
Se internó por deterioro del estado general, astenia, vómitos, disnea clase funcional IV e hipertensión. Al Examen físico, presentaba presión arterial
160/100 mm Hg, frecuencia respiratoria de 22 por
minuto, frecuencia cardíaca de 100 latidos por minuto, temperatura axilar de 37,7° C, ruidos cardíacos normales, sin ingurgitación yugular, edemas 2/6
Figura 2. Tomografía axial computada, ventana mediastinal. Imagen hiperdensa multilobulada en CSE de
topografía mamaria derecha.
Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014 / 25
ARTÍCULO ORIGINAL: Esclerosis sistémica con compromiso renal como presentación paraneoplásica
Evolucionó con hipertensión arterial persistente,
proteinuria de 6,6 gr/24 hs, deterioro de la función
renal que requiere tratamiento dialítico diario y bicitopenia con requerimiento de transfusiones de glóbulos rojos. Se realizó punción con aguja gruesa de
nódulo mamario con informe anatomo-patológico
de carcinoma ductal infiltrante (Figuras 3 y 4), y
biopsia renal que informó microangiopatía trombótica (Figuras 6 y 7). A las dos semanas de internación se suspende corticoterapia e inicia enalapril. A
tres semanas de internación evolucionó con tensión
arterial controlada, mejoría de la anemia, recuento
plaquetario normal, sin mejoría de la función renal.
Jorge Alejandro Brigante y col
Figura 5. Punción biopsia de nódulo mamario. Inmunohistoquímica. Carcinoma ductal infiltrante.
Discusión
Se presenta un caso de ES rápidamente progresiva
en una paciente que desarrolla CRE al mes del diag-
Figura 3. Punción biopsia de nódulo mamario. H-E.
Carcinoma ductal infiltrante.
Figura 6. Punción biopsia renal. H-E. Microangiopatía
trombótica.
Figura 4. Punción biopsia de nódulo mamario. Inmunohistoquímica. Carcinoma ductal infiltrante.
Figura 7. Punción biopsia renal. Tricrómico de Masson.
Microangiopatía Trombótica.
26 / Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014
ARTÍCULO ORIGINAL: Esclerosis sistémica con compromiso renal como presentación paraneoplásica
nóstico donde se evidencia un agravamiento de los
síntomas una vez instituido el tratamiento con glucocorticoides, contrario a lo esperable en la evolución habitual de ES.
La presentación habitual de la ES es con síntomas
o manifestaciones generales como fatiga, pérdida
de fuerza, trastornos del sueño, artralgias, y otros
menos comunes como depresión y pérdida de peso.
Las manifestaciones cutáneas son frecuentes y la
afección simétrica facial y distal en miembros superiores son las localizaciones más habituales.7,8 La
asimetría de la afectación cutánea y el compromiso
sistémico precoz del caso, una manera inusual de
presentación, orientaron a replantear el diagnóstico
y evaluar su posible asociación con otras patologías.
Además, la falta de respuesta clínica y empeoramiento del compromiso sistémico con el tratamiento
glucocorticoideo era compatible con la entidad ya
descripta en la literatura como “síndrome Esclerodermia-like” asociado a neoplasia maligna.
En presencia de Anemia Hemolítica Microangiopática, se plantean diagnósticos diferenciales como
el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), la Púrpura
Trombótica Trombocitopénica (PTT) y Microangiopática asociada al cáncer; sin embargo, debido a la
presencia de signos de esclerodermia e hipertensión
severa se interpretó en contexto de la CRE. La anemia hemolítica microangiopática se presenta en el
50% de las CRE. La fisiopatología implica la injuria
endotelial y agregación plaquetaria que produce estenosis de la luz y destrucción de glóbulos rojos, no
dependiente del déficit o inhibición de la ADAMT 13
(clivaje del factor de Von Willembrand).
La ES como manifestación paraneoplásica se presenta habitualmente de forma sincrónica al tumor
primario. Estudios recientes lo asocian también al
Linfoma no Hodgkin y al Hepatocarcinoma, pero el
carcinoma de pulmón y de mama son los más frecuentemente asociados.14
La esclerodermia como síndrome paraneoplásico se
acompaña de crisis renal esclerodérmica en un 10%
de los casos, porcentaje que se puede incrementar
ante la presencia de factores predictores como el
diagnóstico de esclerosis sistémica difusa dentro de
los últimos 4 años, progresión rápida a nivel de la
piel, anticuerpos anti-ARN polimerasa III positivos y
el incremento en la dosis de glucocorticoides.15
En síntesis, se discute un caso en el cual, ante la forma de presentación, factores acompañantes y tiem-
Jorge Alejandro Brigante y col
po de evolución del cuadro, se sospechó la asociación de ES con tumor sólido maligno de mama. Se
sugiere evaluar oportunamente estos elementos ya
que la detección temprana como para permitir un
tratamiento oncológico oportuno puede prevenir la
crisis renal, lo que disminuye notablemente la morbilidad y mortalidad en estos pacientes.
Bibliografía
1.LeRoy EC, Black C, Fleischmajer R, et al. Scleroderma
(systemic sclerosis): classification, subsets and pathogenesis. J Rheumatol 1988; 15:202.
2.Chifflot H, Fautrel B, Sordet C, et al. Incidence and
prevalence of systemic sclerosis: a systematic literature
review. Semin Arthritis Rheum 2008; 37:223.
3.Duncan SC, Winkelmann RK. Cancer and Scleroderma. Arch Dermatol 1979; 115: 950-5.
4.L. Vallés, I. Arrue, M. González, R. Valverde, I. Polo,
A. Guerra, F. Vanaclocha. Esclerodermia y cáncer de
mama. Med Cutan Iber Lat Am 2009;37(6):258-261.
5.Abu-Shakra M, Guillemin F, Lee P. Cancer in systemic
sclerosis. Arthritis Rheum. 1993;36: 460-4.
6.Launay D, Le Berre R, Hatron PY, Peyrat JP, Hachulla E, Devuelder B, et al. Association between systemic
sclerosis and breasr cancer: eight new cases and review
of the literature. Clinic Rheumatol 2004; 23: 516-22.
7.Derk CT. Associations of breast cancer development in
patients with systemic sclerosis: an exploratory study.
Clin Rheumatol 2007; 26: 1615-9.
8.Mattingly PC, Mowat AG. Rapidly progressive scleroderma associated with carcinoma of the oesophagus.
Ann Rheum Dis 1979: 38: 177-8.
9.Hill CL, Nguyen A-M, Roder D, Robert-Thomson P. Risk
of cancer in patients with scleroderma: a population
based cohort study. Ann Rheum. Dis 2003; 62:728-31.
10.Higuchi M, Horiuchi T, Ishibashi N, Yoshizawa S, Niho
Y, Nagasawa K. Anticentromere antibody as a risk factor for cancer in patients with systemic sclerosis. Clin
Rheumatol 2000; 19: 123-6.
11.Sandusky SB, McGuire L, Smith MT, et al. Fatigue: an
overlooked determinant of physical function in scleroderma. Rheumatology (Oxford) 2009; 48:165.
12.Rheumatology 2010; 49: 955-959.
13.Southern Medical Journal, 2008;1(1):59-62.
14.Rosenthal AK, McLaughlin JK, Gridley G, Nyren O.
Incidence of cancer among patients with systemic
sclerosis. Cancer 1995; 76: 910-4.
15.Teixeira L, Mouthon L, Mahr A, et al. Mortality and risk
factors of scleroderma renal crisis: a French retrospective study of 50 patients. Ann Rheum Dis 2008; 67:110.
Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014 / 27
CASO CLÍNICO
Síndrome aórtico agudo
Dres Alfredo Buzzi1 y Gastón Emiliano Leites Romano1
1
Diagnóstico Médico SA Junín 1023
El término ‘’síndrome aórtico agudo’’ (SAA) fue
originalmente definido por Vilacosta en 2001 como
un nuevo síndrome cardiovascular que abarca un
grupo heterogéneo de pacientes con un espectro de
emergencias aórticas que comparten un perfil clínico similar, que incluye la disección aórtica (DA), hematoma intramural (HIM) y úlcera aterosclerótica
penetrante (UAP).1
El mecanismo fisiopatológico de cada una de estas entidades es diferente. Sin embargo, ocasionalmente algunos pacientes presentan varias o todas
estas lesiones, demostrando la existencia de un vínculo entre ellos.1,2
El SAA se caracteriza clínicamente por “dolor aórtico” en un paciente con antecedente de hipertensión.
El dolor en la región anterior del tórax, el cuello y
la mandíbula sugieren la participación de la aorta
ascendente, mientras que el dolor dorsal y abdominal indican la participación de la aorta descendente.
El dolor puede ser migratorio y puede ser confundido
con el de los síndromes coronarios agudos.1,3,4
Disección aórtica
La disección aórtica (DA) es la de emergencia
más común de la aorta, a menudo resultando en la
muerte del paciente. Se ha reportado la incidencia
de 3.000 casos nuevos por año en Europa. Los factores de riesgo más importantes son la hipertensión y
la degeneración de la capa media de la pared aórtica. El pico de incidencia ocurre durante la sexta y
séptima década de la vida, con una predilección en
varones en una relación 3:1.5,6
La evolución está determinada por el tipo y grado de disección y la presencia de complicaciones
asociadas; por lo tanto, se recomienda la evaluación
completa de la aorta, sus más colaterales, las aterías
ilíacas y las arterias femorales proximales para ayudar en la planificación del tratamiento.
El diagnóstico y el tratamiento temprano son esenciales para mejorar el pronóstico. Por definición, la
DA aguda se caracteriza por síntomas que están presentes durante menos de 14 días. Los pacientes suelen
presentarse con la clásica historia de inicio agudo de
dolor desgarrante en el centro del tórax que se irradia
hacia la espalda. Puede haber signos y síntomas de
la mala perfusión como consecuencia de la disección
y obstrucción de ramas colaterales. La regurgitación
aórtica da lugar a un soplo diastólico.5,7
La disección es el resultado de una separación
longitudinal espontánea de la íntima y adventicia
de la aorta, causados por el acceso de la circulación
sanguínea al interior de la pared. Esto da como resultado dos luces (una luz verdadera y una luz falsa). La falsa luz presenta presiones mayores o iguales a la de la luz verdadera. Debido a esto, la falsa
luz puede comprimir u obstruir la luz verdadera.
La disección puede avanzar en una dirección retrógrada o anterógrada, y puede permanecer patente como una falsa luz, trombosarse, re-comunicarse
con la luz verdadera a través de fenestraciones o
romperse hacia espacios potenciales como las cavidades pericárdicas, pleurales o peritoneales.7,8
El sistema de clasificación de Stanford para las disecciones se basa en la necesidad de la intervención
quirúrgica. El tipo de disección es determinado por el
sitio de origen de la rotura de la íntima. En la disección aórtica tipo A el flap intimal surge de la aorta
ascendente y puede extenderse a la aorta descendente. En el tipo B, el flap surge de la aorta descendente
distal a la arteria subclavia izquierda (Figura 1).9
Las disecciones tipo A corresponden al 60% - 70%
de los casos y habitualmente requieren intervención
quirúrgica urgente para evitar la extensión a la raíz
Figura 1. Clasificación de Stanford de la DA (tomado
del trabajo original de Daily, y col9).
Correspondencia. Dr Alfredo Buzzi
E-mail: [email protected]
www.diagnosticomedico.com
28 / Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014
CASO CLÍNICO: Síndrome aórtico agudo
Dres Alfredo Buzzi y col
aórtica, el pericardio o las arterias coronarias. Sin
tratamiento, las disecciones tipo A se asocian con
una tasa de mortalidad de más del 50% dentro de
las 48 horas. La disección tipo B de Stanford representa el 30% - 40% de los casos y puede ser manejada mediante el tratamiento médico de la hipertensión, a menos que existan complicaciones debidas a
la extensión de la disección, lo que requeriría intervención quirúrgica (Figura 2).5,10
Se describen dos tipos de obstrucción vascular: la
obstrucción estática y la dinámica. Con la obstrucción estática, el flap intimal entra en el origen de la
rama del vaso sin un punto de reentrada. Esto resul-
Figura 3. Obstrucción estática de la arteria renal derecha.
Figura 2. Reconstrucción en 3D de una angio-TAC de
un paciente con una disección aórtica tipo B.
Figura 4. Obstrucción dinámica de la arteria mesentérica superior.
ta en un aumento de presión o la formación de un
trombo en la falsa luz, causando estenosis focal y la
isquemia del órgano distal (Figura 3). La obstrucción
estática es tratada con la colocación de un stent intravascular. La obstrucción dinámica afecta a los vasos
que emergen de la luz verdadera. El flap intimal prolapsa y cubre el origen de los vasos como una cortina,
provocando un déficit de presión en la luz verdadera
que resulta en isquemia (Figura 4). La obstrucción
dinámica es tratada con fenestraciones del colgajo
intimal para disminuir la presión en la falsa luz.11,12
Los estudios de imágenes juegan un papel fundamental en el diagnóstico de la DA, con los siguientes
objetivos: confirmación del diagnóstico, localización
del desgarro intimal, clasificación de la disección,
determinar el grado de disección, la presencia de
trombosis en la falsa luz, la presencia de insuficiencia valvular aórtica, la participación de ramas colaterales y de indicadores de emergencia (hemorragia
pericárdica, mediastinal o pleural).12,13
Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014 / 29
CASO CLÍNICO: Síndrome aórtico agudo
Aunque es una herramienta común de screening
en el departamento de emergencia, la radiografía
de tórax tiene un papel limitado. Cuando la disección aórtica se sospecha clínicamente, es urgente la
adquisición de imágenes por sección. La tomografía
computada (TC), la resonancia magnética (RM) y la
ecocardiografía transesofágica (ETE) han demostrado ser igualmente confiables para confirmar o excluir el diagnóstico de la disección.7,14
El principal criterio para el diagnóstico de disección
aórtica por TC es la demostración de dos luces separadas por un flap intimal (Figuras 5 y 6). La sensibilidad
de la TC varía del 93% a 100% y la especificidad del
87% a 100%.14 El área más grande de la luz falsa, el
signo de la telaraña y el signo del pico contribuyeron a
diferenciar entre la luz verdadera y la falsa (Figura 7).17
Recientes avances en TC multicorte (TCMC) han
llevado a esta técnica a ser la más comúnmente utilizada para la evaluación de la sospecha de SAA en
general y de DA en particular (Figura 8).
Aunque las tasas de inyección de material de
contraste y parámetros técnicos pueden variar según las preferencias institucionales y configuraciones, las características que deben ser parte de todos
los protocolos para el estudio de la disección aórtica
Dres Alfredo Buzzi y col
incluyen secuencias de adquisición de imágenes sin
y con contraste, procesamiento de imágenes de toda
la aorta (desde el cayado hasta las arterias ilíacas
comunes), y el correcto seguimiento del bolo para
optimizar el realce de la luz verdadera.13,14
La TC para triple descarte (“triple-rule-out CT”) es
un nuevo protocolo que se utiliza para evaluar la
aorta, las arterias coronarias, las arterias pulmonares y los sectores medio e inferior de los pulmones
Figura 5. a) La TC sin contraste muestra la calcificación
de la íntima desplazada hacia el centro de la aorta. b) La
TC con contraste muestra el flap.
Figura 6. Obsérvese la distribución helicoidal del flap en el interior de la luz de la aorta (flechas).
30 / Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014
CASO CLÍNICO: Síndrome aórtico agudo
Dres Alfredo Buzzi y col
Figura 7. Diferente densidad de las luces verdadera y falsa,
debido a diferentes velocidades. El área de la luz falsa es más
grande de la falsa luz. Las flechas señalan el signo del pico.
Figura 9. Resonancia magnética, sagital oblicuo que
muestra el flap en la aorta descendente y de la arteria
carótida (flechas).
Figura 8. a y b) vistas coronales, c) reconstrucción 3D.
Tenga en cuenta la diferente densidad de las luces verdadera y falsa debido a diferentes velocidades.
durante un solo escaneo con el uso de varios bolos
de material de contraste óptimamente cronometrados con el electrocardiograma en pacientes con bajo
riesgo para síndrome coronario agudo. La inyección
bifásica de material de contraste yodado se adapta
para proporcionar niveles altos y simultáneos de
realce arterial en las arterias coronarias, la aorta y
las arterias pulmonares. Los parámetros de análisis
están diseñados para reducir la exposición a la radiación. En una población de pacientes apropiadamente seleccionados, este protocolo puede eliminar
de forma segura la necesidad de más pruebas diagnósticas en más del 75% de los pacientes.15
Se ha reportado que la sensibilidad y la especificidad de la RM para el diagnóstico de la DA son
del 95% y 100%. Las principales ventajas de la RM
incluyen la falta de material de contraste yodado,
de radiaciones ionizantes y su capacidad de evaluar
simultáneamente la aorta entera, la válvula aórtica, los grandes vasos (Figura 9), el corazón y el saco
pericárdico (Figura 10). Cuando se sospecha DA, el
Figura 10. TC (a) y la resonancia magnética (b) de dos
pacientes diferentes con hemopericardio (*).
Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014 / 31
CASO CLÍNICO: Síndrome aórtico agudo
examen con RM usualmente comienza con secuencias spin-echo de sangre negra que muestran el flap
intimal como una estructura lineal (Figura 11). La
luz verdadera muestra ausencia de señal, mientras
Dres Alfredo Buzzi y col
Figura 12. SE T1-WI. a) usando un corto TE, la señal de
un flujo lento, se puede confundir con trombosis. b) alta y
heterogénea intensidad de señal en la falsa luz trombosada.
Figura 11. SE T1-WI con mucho TE muestra de sangre
negra en las dos luces, indicando permeabilidad.
Figura 13. T2 FSE-WI. Tenga en cuenta la disección
en la aorta descendente y el infarto hiperintenso en la
médula espinal.
que la luz falsa muestra mayor intensidad de señal
indicativa de flujo turbulento o trombosis. Cuando
la luz falsa se trombosa, la disección puede pasarse
por alto y dar la apariencia de un aneurisma intacto (Figura 12). Otras deficiencias son la inaccesibilidad al paciente y la inadecuación del método para
aquellos con dispositivos electrónicos implantados. Las
imágenes potenciadas para T2 pueden mostrar signos
de hipoperfusión de órganos (Figura 13). En pacientes
estables, se pueden realizar secuencias de eco de gradiente que permiten diferenciar el flujo lento de un
trombo en la falsa luz. La angiorresonancia 3D con
gadolinio puede realizarse rápidamente, sin necesidad
de ECG, incluso en pacientes gravemente enfermos.
La evaluación de los cortes “crudos” y las imágenes de proyección de máxima intensidad (MIP) son
cruciales para el diagnóstico, ya que las imágenes
de MIP pueden fallar ocasionalmente en mostrar el
flap intimal.3,14 Actualmente, el papel importante de
la RM se destaca en el seguimiento de los pacientes
tratados de forma conservadora y en el seguimiento
postoperatorio.3,16,17
La ETE proporciona rápidas imágenes multiplanares de la aorta y el corazón, así como una evaluación
de la dinámica de flujo. El examen puede realizarse
poco después de que el paciente se presenta al departamento de emergencia y tiene una sensibilidad del 95 al
98% y especificidad del 63% al 96%. Las limitaciones
se encuentran en las arterias coronarias y los vasos del
cayado (que pueden no ser adecuadamente visualizados), en la extensión dentro de las arterias ilíacas o viscerales (que puede pasar desapercibida), en el “punto
ciego” en el arco aórtico proximal, y en que la calidad
del estudio es operador-dependiente.14,16
Actualmente la aortografía contrastada se considera una modalidad diagnóstica secundaria debido
a la necesidad de la inyección de contraste y la naturaleza invasiva del examen.14
Hematoma intramural
Un hematoma intramural (HI) resulta de la ruptura de la vasa vasorum con hemorragia dentro de la
capa media arterial, lo que conduce al debilitamiento
de la pared aórtica.18,19 Fue descripta por primera vez
por Krukenberg en 1920.20 La característica distintiva
de esta entidad es la ausencia de la ruptura intimal
que caracteriza la clásica disección aórtica. Además,
no hay flujo de sangre dentro de la capa media.7,19,21
Aunque los hallazgos por imágenes en el HI aórtico son distintos de los de la DA y fácilmente reconoci-
32 / Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014
CASO CLÍNICO: Síndrome aórtico agudo
Dres Alfredo Buzzi y col
bles, las manifestaciones clínicas pueden ser indistinguibles. Además, la morbilidad y la mortalidad por
HI son similares a las de la DA clásica. Sin embargo,
el manejo adecuado del HI no es tan ampliamente
entendido como la de disección clásica.19,21
Se ha encontrado un HI aórtico en 5% – 20% de
los pacientes que presentaban signos sugestivos de
disección aórtica aguda y está asociado con una
tasa de mortalidad del 21%. Según el sistema de clasificación de Stanford, 57% son de tipo A y 43% son
lesiones tipo B. El 94% de los HI tiene una causa no
traumática. La mayoría de los pacientes son varones
(61%), y la edad promedio es de 68 años. El HI y la
DA tienen síntomas, signos y perfiles de riesgo predisponentes casi idénticos.11,21
La TC y la RM son las principales técnicas para
el diagnóstico y clasificación de hematoma intramural. La TC ofrece mayor disponibilidad, tiempos de
examen más cortos, resolución espacial isotrópica y
evaluación completamente anatómica de la aorta
toraco-abdominal y sus ramas. Con angio-TC con
TCMC la sensibilidad y el valor predictivo negativo
se aproximan al 100%.7,21
En primer lugar, deben realizarse cortes sin contraste porque la presencia de material de contraste puede
ocultar un hematoma intramural sutil. Las reconstrucciones en los planos coronal, sagital y las reconstrucciones tridimensionales (3D) son muy útiles.7,19,21
En los cortes sin contraste, un engrosamiento
parietal con forma semilunar, excéntrica e hiperatenuada, se considera diagnóstica de HI agudo, en
contraste con el patrón de varias capas de atenuación en aumento que aparece en la DA, por trombosis parcial o completa de la luz falsa.
Como en la DA, las calcificaciones de la intima
están desplazadas hacia adentro de la luz. Sin embargo, en presencia de un HI, esas calcificaciones
suelen aparecer en una configuración curvilínea,
semicircular o circular, en lugar de la configuración
lineal vista en presencia de un flap intimal.7,19,21
En los cortes con contraste, la colección hemática
intramural aparece como una región en forma semilunar, lisa, sin realce, que se extiende parcialmente
o completamente alrededor de la luz aórtica opacificada y sin presencia de flap intimal. Es importante
documentar el máximo diámetro aórtico, el espesor
máximo axial del hematoma y los diámetros mínimo
y máximo transversales de la luz aórtica a nivel del
máximo espesor del hematoma intramural. Estas características son útiles para predecir la evolución de un
HI. Pueden presentarse asociados derrame pericárdico
o pleural y hematoma mediastinal (Figura 14).7,19,21,22
La ausencia de un desgarro intimal o de una úlcera aterosclerótica penetrante es un requisito previo
para el diagnóstico de HI.11,21
La RM tiene sólo un uso limitado en la evaluación diagnóstica inicial debido al tiempo prolongado de examen, la incompatibilidad del campo magnético con muchos dispositivos de control necesarios
Figura 14. a) TC sin contraste que muestra un hematoma intramural hiperatenuado. b) TC con contraste del
mismo paciente.
Figura 15. Un hematoma intramural hiperintenso en la RM.
en pacientes críticamente enfermos y menor disponibilidad (Figura 15).
Otras modalidades de imágenes incluyen la ETE
y la angiografía. La ETE no permite la visualización
de toda la aorta torácica, y la calidad del examen es
operador-dependiente. La dificultad para diferenciar
un HI de arteriosclerosis severa con engrosamiento
de la pared focal puede producir un resultado falso
positivo o equívoco. Además, la ETE es invasiva.
La angiografía sólo tiene limitada utilidad para
la detección del HI. El resultado puede ser falso negativo debido a la dificultad de detectar un proceso
intramural que sólo borre sutilmente la luz en imágenes obtenidas con una sola proyección.7,21,22
Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014 / 33
CASO CLÍNICO: Síndrome aórtico agudo
La historia natural de una HI puede incluir períodos de estabilización, la regresión y la Resolución,
o puede consistir en progresión continua. Las complicaciones pueden ocurrir en cualquier etapa de la
evolución de un hematoma intramural e incluyen
progresión a una disección aórtica abierta, el desarrollo de úlceras y la formación de un aneurisma de
la aorta. El manejo médico, un seguimiento clínico
y con imágenes pueden ser suficiente en casos seleccionados, pero debe considerarse la intervención
quirúrgica en pacientes con compromiso de la aorta
ascendente.11,22
Úlcera aterosclerótica penetrante
Una úlcera aterosclerótica penetrante (UAP) es
una lesión ulcerosa que penetra la lámina elástica y
está asociada con formación de un hematoma dentro de la capa media de la pared aórtica.23
Fue descripta como una entidad clínica y patológica definida por Stanson en 1986.24
La úlcera penetrante aórtica puede causar un hematoma intramural que puede extenderse a lo largo de
la capa media, o rara vez puede progresar hacia una
franca disección o ruptura a través de la adventicia.7
A diferencia de la disección aórtica típica, las úlceras ateroscleróticas penetrantes ocurren con mayor frecuencia en pacientes ancianos con arteriosclerosis subyacente grave.11
La TCMC con contraste, incluyendo reconstrucciones multiplanares, es la técnica de elección para
el diagnóstico de UAP. El hallazgo característico es
el de una ulceración localizada penetrando a través
de la íntima en la pared aórtica usualmente en el
tercio medio y distal de la porción descendente.7 La
RM es superior a la TC en diferenciar un hematoma
intramural agudo de una placa aterosclerótica y un
trombo intraluminal crónico, y tiene la ventaja adicional de permitir imágenes multiplanares sin el uso
de material de contraste.7,23
Las úlceras ateroscleróticas pueden también ser
múltiples (Figura 16). Algunas de estas úlceras pueden desarrollarse después de la extensión del hematoma, secundario al debilitamiento de la capa íntima.23
Figura 16. Las flechas señalan una úlcera arteriosclerótica penetrante.
Dres Alfredo Buzzi y col
Aunque la mayoría de los pacientes con úlcera
penetrante en la aorta descendente pueden manejarse de forma conservadora (similar a los pacientes con DA tipo B), la progresión a la formación de
aneurisma, ruptura o disección ha sido reportada
hasta en el 40% de los pacientes. Así, si se elige un
manejo conservador, el seguimiento por imágenes
es muy recomendable dentro de los primeros 30 días
de la presentación.24
Bibliografía
1.Vilacosta I, San Roman JA. Acute aortic syndrome.
Heart 2001;85:365-368.
2.Macura KJ, Corl FM, Fishman EK, et al. Pathogenesis
in acute aortic syndromes: aortic dissection, intramural
hematoma, and penetrating atherosclerotic aortic ulcer. Am J Roentgenol 2003;181:309-316.
3.Littler P, De Monye D, Murphy M, et al. Acute aortic syndromes: pathology and imaging. Imaging
2009;21:131-141.
4.Monye W, Murphy M, Hodgson R, et al. Acute aortic syndromes: pathology and imaging. Imaging
2004;16:230-239.
5.McMahon MA, Squirrell CA. Multidetector CT of Aortic Dissection: A
Pictorial Review. RadioGraphics
2010;30:445-460.
6.Hayter RG, Rhea JT, Small A, et al. Suspected Aortic
Dissection and Other Aortic Disorders: Multi–Detector
Row CT in 373 Cases in the Emergency Setting. Radiolog 2006;238:841-852.
7.Litmanovich D, Bankier AA, Cantin L, et al. CT and
MRI in Diseases of the Aorta. Am Journ Roentgenol
2009;193:928-940.
8.Patel PD, Arora RR. Pathophysiology, diagnosis, and
management of aortic dissection. Ther Adv Cardiovasc
Dis 2008;2:439-468.
9.Daily PO, Trueblood HW, Stinson EB, et al. Management of acute aortic dissections. Ann Thorac Surg
1970;10:237-247.
10.Hiratzka LF, Bakris GL, Beckman JA, et al. Guidelines
for the Diagnosis and Management of Patients With
Thoracic Aortic Disease: Executive Summary. J. Am.
Coll. Cardiol 2010;55:1509-1544.
11.Castañer E, Andreu M, Gallardo X, et al. CT in nontraumatic acute thoracic aortic disease: typical and
atypical features and complications. RadioGraphics
2003;23:S93-S110.
12.Tsai TT, Nienaber CA, Eagle KA. Acute Aortic Syndromes. Circulation 2005;112:3802-3813.
13.Willoteaux S, Lions C, Gaxotte V. Imaging of aortic
dissection by helical computed tomography. Eur Radiol
2004;14:1999-2008.
14.Olin JW, Fuster V. Acute Aortic Dissection. The Need for
Rapid, Accurate, and Readily Available Diagnostic Strategies. Arterioscler Thromb Vasc Biol 2003;23:1721-1723.
15.Halpern EJ. Triple-Rule-Out CT Angiography for Evaluation of Acute Chest Pain and Possible Acute Coronary Syndrome. Radiology 2009;252:332-345.
34 / Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014
CASO CLÍNICO: Síndrome aórtico agudo
Dres Alfredo Buzzi y col
16.Shiga T, Wajima Z, Apfel CC, et al. Diagnostic Accuracy of Transesophageal Echocardiography, Helical
Computed Tomography, and Magnetic Resonance
Imaging for Suspected Thoracic Aortic Dissection. Systematic Review and Meta-analysis. Arch Intern Med
2006;166:1350-1356.
17.LePage MA, Quint LE, Sonnad SS. Aortic Dissection: CT
Features that Distinguish true Lumen from False Lumen. Am J Roentgenol 2001;177:207-211.
18.Nienaber CA, Richartz BM, Rehders T, et al. Aortic intramural haematoma: natural history and predictive
factors for complications. Heart 2004;90:372-374.
19.Song JK. Diagnosis of aortic intramural haematoma.
Heart 2004;90:368-371.
20.Krukenberg E. Beitrage zur frage des aneurysma dissecans. Beitr Pathol Anat Allg Pathol 1920;67:329-351.
21.Chao CP, Walker TG, Kalva SP. Natural History and CT
Appearances of Aortic Intramural Hematoma. RadiopGraphics 2009;29:791-804.
22.Nienaber CA, von Kodolitsch Y, Petersen B, et al. Intramural hemorrhage of the thoracic aorta: diagnostic and
therapeutic implications. Circulation 1995;92:1465-1472.
23.Hayashi H, Matsuoka Y, Sakamoto I, et al. Penetrating
Atherosclerotic Ulcer of the Aorta: Imaging Features and
Disease Concept. RadioGraphics 2000;20:995-1005.
24.Stanson AW, Kazmier FJ, Hollier LH, et al. Penetrating
atherosclerotic ulcers of the thoracic aorta: natural history and clinicopathologic correlations. Ann Vasc Surg
1986;1:15-23.
Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014 / 35
CASO CLÍNICO
¿Qué hacer frente al riesgo de poliomielitis?
Dr Jorge Osvaldo Gorodner
Profesor Honorario de Medicina de la Universidad de Buenos Aires.
Miembro de la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires.
Prosecretario de la Asociación Médica Argentina.
¿Cómo se puede describir a la poliomielitis?
Es una enfermedad infecciosa que afecta principalmente al sistema nervioso del ser humano. También se la conoce con el nombre de “parálisis infantil” porque la padecen prioritariamente los niños. Se
transmite de persona a persona por las vías respiratorias o por la vía orofecal.
¿Qué debemos saber del agente etiológico?
Se trata de un Enterovirus conocido como poliovirus. Es un virus ARN de estructura muy simple que se
ubica en el tubo digestivo, infectando solo al hombre.
Se han identificado tres serotipos de virus (PV1, PV2
y PV3), ligeramente diferentes. Los tres serotipos son
muy virulentos. El PV1 es el más común, estrechamente relacionado con la parálisis.
A principios del siglo XX se avanzó en su conocimiento utilizando monos, a quienes se les inyectó médula espinal humana, pudiendo descubrirse de esta
manera su agente etiológico viral.
¿Qué antecedentes históricos tiene la poliomielitis?
Existen antecedentes de su presencia en el mundo
desde hace 3.000 años.
Fue descripta por primera vez por Jakob Heine
(1840). Más tarde, en las décadas del ‘80 y ‘90, Karl Oskar Medin caracterizó la historia natural de la enfermedad y sus complicaciones neurológicas. Conociéndosela
desde entonces como “Enfermedad de Heine-Medin”.
La polio comenzó a controlarse cuando John
Franklin Enders (1949) logró reproducir los virus en
cultivo de tejidos en laboratorio. Y a partir de ahí Jonas Edward Salk en 1955 desarrolló una vacuna con
los tres serotipos de virus polio. Luego de los ensayos
pertinentes, en 1954 se inició la vacunación con la
vacuna inyectable de Salk.
En 1961 se autorizó a emplear una vacuna atenuada producida por Albert Bruce Sabin, en este caso
administrada por vía oral (OPV), llamada también
“trivalente” porque atacaba los tres tipos de virus polio. La vacuna Sabin sustituyó a la Salk.
En 1987 se autorizó en EE.UU. una nueva vacuna
Correspondencia. Jorge Osvaldo Gorodner
E-mail: [email protected]
inactivada (IPV), de mayor potencia y similarmente
eficaz a la vacuna oral.
Clínicamente, ¿qué síntomas presenta un paciente con polio?
Puede presentarse en forma asintomática en un
90-95% de los casos y como enfermedad menor en un
4-8%; Meningitis aséptica (1-2%) y Poliomielitis paralítica (1%), con afección espinal (79% con parálisis);
bulboespinal (19% con parálisis); y bulbar (2% con parálisis).
El período de incubación de la polio se estima entre 6-20 días, pudiendo ser menor o mayor.
En la mayoría de las personas es asintomática.
La forma leve no se asocia con el sistema nervioso
central. Puede presentar síntomas como astenia, cefaleas, dolor de garganta, fiebre, náuseas o vómitos, dolor abdominal, estreñimiento, catarro de vías aéreas,
rigidez cervical, y en menor medida diarrea y dolores
en las extremidades. La forma grave se encuentra
asociada al compromiso del Sistema Nervioso Central
(SNC). Las células nerviosas destruidas no se reparan
ni reemplazan, pudiendo producir una parálisis muscular permanente, que de comprometer a los centros
respiratorios pone en serio riesgo la vida del paciente. En estos casos afecta al SNC por vía sanguínea,
destruyendo las neuronas motoras, causando atrofia
muscular y parálisis aguda flácida con deformidades.
Causa inflamación de las neuronas motoras de la
médula espinal y del cerebro.
Desde el punto de vista epidemiológico, ¿qué
debe conocerse?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera zona libre de polio cuando han pasado tres
años sin la aparición de ningún caso en esa región.
La OMS empezó su campaña para erradicar la polio en 1988, endémica en todo el mundo. Llevándose
a cabo campañas masivas de vacunación, en 1994
la OMS consideró a la Región de América (36 países)
libre de polio. En el 2000 hizo otro tanto con la Región
del Pacífico –incluida China- (37países). En el 2002
Europa (51 Estados) fue declarada libre de polio para
sus entonces 870 millones de habitantes, “el mayor
logro del nuevo milenio en materia de salud pública”.
Al iniciarse la campaña en todo el mundo la polio
afectaba a más de 1.000 niños por día y en el 2001
afectó a menos de 1.000 niños en todo ese año.
36 / Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014
CASO CLÍNICO: ¿Qué hacer frente al riesgo de poliomielitis?
Jorge Osvaldo Gorodner
Actualmente hay 10 países endémicos en alerta,
de los cuales, Pakistán, Camerún y Siria son los de
mayor riesgo de polio salvaje en 2014; constituyendo un riesgo permanente de nuevas exportaciones de
polio salvaje, Afganistán, Etiopía, Guinea Ecuatorial,
Irak, Israel, Nigeria, Palestina y Somalía.
Particularmente en Siria permaneció inactivo durante 14 años y acaba de resurgir.
La patología se presenta en territorios con clima
templado, verano cálido o invierno poco frío.
La enfermedad en Argentina, ¿qué antecedentes tiene?
El país no estuvo exento de sufrir el flagelo de la
poliomielitis, sufriendo brotes durante el siglo pasado.
En las epidemias de 1953 se registraron 2.700 pacientes y en la de 1956 la cifra fue de 6.940 enfermos.
A fines de 1950 se comenzó a usar la vacuna Salk para
frenar la epidemia. Y en 1964 se dispuso de la vacuna Sabin que permitió el control y eliminación de la polio.
En 1959 se sancionó la Ley n° 15.010 de vacunación obligatoria y gratuita para los menores de 14
años y mujeres a partir del 5° mes de gestación.
El último caso de polio se registró en 1984 en
Orán-Salta. A partir de ese momento no se registró
polio de virus salvaje.
Al alcanzar la meta del 90% de vacunación de la población susceptible, se logró la eliminación de la polio.
Las autoridades nacionales tienen como meta alcanzar
y mantener la meta del 95% de cobertura en todo el país.
La vacuna Sabin oral, ¿es el mejor recurso que
existe para prevenir la polio?
Las personas infectadas por el virus o inmunizadas contra la polio desarrollan una inmunidad protectora. La vacuna a emplear debe ser la que contenga los tres serotipos virales. La vacuna que se utiliza
en Argentina es gratuita y obligatoria, aplicándose
en todos los hospitales y centros de salud del país.
El calendario Nacional establece vacunar a los niños a los 2, 4, 6 meses; y refuerzos a los 18 meses y al
Ingreso escolar a los 5-6 años.
¿Cuáles son las fortalezas y debilidades de la
polio?
Sus fortalezas están basadas en la carencia de medidas sanitarias adecuadas que intercepten las vías
de transmisión del virus polio; a lo que debe añadirse
carencia o insuficiente conocimiento de las elementales medidas de higiene que tiene que practicar toda la
población del mundo y particularmente en las áreas
comprometidas del planeta.
Otra es la resultante de una política sanitaria inadecuada, cuando no inexistente, particularmente en
áreas de conflicto.
En las presentes circunstancias de alerta internacional establecida por la OMS, debido a la propagación descontrolada del virus ocasionada por parte de
viajeros adultos, según estadísticas en 2013 se movi-
lizaron entre países 150 millones de personas. El 60%
de los casos, a fines 2013, se produjeron por esta vía.
En Asia Central de Pakistán a Afganistán; en Medio
Oriente de Siria a Irak; y en África Central de Camerún a Guinea Ecuatorial, esta circunstancia constituye una situación trascendente.
Entre sus debilidades está en el triunfo que pueda
lograrse eliminando los riesgos, que como lo señala
la OMS son: Exposición a viajeros de países con polio;
Calidad de la vigilancia epidemiológica; Cobertura de
vacunación nacional y por municipio; y Condiciones de
saneamiento ambiental.
A lo que debe agregarse la educación sanitaria en todos los niveles de la población, como arma sustancial para
hacer frente a las vulnerabilidades del subdesarrollo.
Comentarios finales
Recuerdo que en la epidemia de 1956 el país encaró la epidemia con responsabilidad compartida entre
las autoridades sanitarias, académicas y la población.
Algunas de las acciones emprendidas por la población
no tenían sustento científico, pero sirvieron para concientizar del importante rol comunitario para luchar
contra el flagelo. Pintar los árboles con cal en la ciudad
de Buenos Aires, como lo he visto hacer, no servía para
matar el virus, pero sí como una de las tantas medidas
higiénico-sanitarias para luchar contra la polio.
La colaboración de estudiantes de medicina en
los laboratorios de virología del Instituto Nacional
de Microbiología “Carlos G Malbrán”, con elemental
preparación, obteniendo de la materia fecal de pacientes porciones de la misma para estudios virales,
fue una demostración de que todos –investigadores,
médicos, bioquímicos, personal de enfermería, estudiantes, personal de maestranza- cumplían su rol con
una vocación y patriotismo sin igual.
Un capítulo aparte merecen los centros asistenciales
puestos a full: el Hospital de Enfermedades Infecciosas
Francisco J. Muñiz y el Instituto de Rehabilitación Respiratoria “María Ferrer”; por mencionar solo a los paradigmáticos. Otra mención para los Institutos de Rehabilitación nacional y de Mar del Plata “CERENIL”, en su
gran tarea de recuperación y rehabilitación postpolio.
Recuerdo en el Muñiz que Salas enteras estaban ocupadas por pulmotores y camas oscilantes, sin los cuales
muchos pacientes se hubieran muertos por asfixia.
La Argentina en esta patología también tiene su
historia. Luchemos todos para que no se repita.
Bibliografía consultada
•Cecchini E, González Ayala S, Poliomielitis, en: Gorodner JO y col. Infectología: Ed.López, 1989:101-109.
•http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Poliomielitis
&oldid=73607064.
•http:www.mswal.gov.ar/pronacdei/index.php/archivo
de noticias/413.
•Bol.Epid. de Córdoba.n°1344-29/4/2014.
•Bol.Epid. de Córdoba.n°1347-6/5/2014.
Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014 / 37
HISTORIA DE LA MEDICINA
82 años de la Colangiografía Operatoria
(18 de junio de 1931-18 de junio de 2013)
Dr Alfredo Martínez Marull
Conmemorar esta fecha de la Colangiografía
Operatoria es recordar la vida y obra del Prof Dr
Pablo Luis Mirizzi, su creador y permanente defensor de la misma.
Quizá, como preámbulo, valga recordar aquel
pensamiento de su gran amigo Gregorio Marañon:
“Los hombres fuera de lo común tienen dos formas
de ser ejemplares. Lo son mientras viven con el espectáculo de sus obras, pero lo son de otra manera
cuando se los ve de lejos, cuando su vida se ha extinguido y queda la estela luminosa de su obra”.
Desde luego un recuerdo es intemporal porque
permanece sobre ese acontecer. Pero el que hoy renace, entre nosotros, es como una paradoja porque
crece a la par que se va perdiendo y, por ello, es
la memoria y la gratitud quienes lo corrigen y lo
mantienen permanentemente.
A Don Pablo lo conocí cuando yo era niño ya
que era amigo de mi padre y compartían tareas
en la 1ª Comisión Directiva de la Sociedad de Cirugía de Córdoba en 1940 donde Mirizzi fue su 1er
Presidente.
A fines de 1951 ingresé a su Servicio como practicante. Allí pude apreciarlo en toda su dimensión y
disfrutar de sus enseñanzas en el internado, en Sala de
Operaciones, en sus clases y en su Sanatorio Privado.
Era un placer recibir sus observaciones, comentarios y reflexiones, justas, apropiadas y de una
enseñanza inolvidable.
Sin dudas conocía que la paciencia permite recorrer grandes distancias y que el tesón, unido a
sueños y esperanzas, como aquella del fondo de la
Caja de Pandora, es la base de las sanas aspiraciones de la conquista.
Su continuo peregrinar por los grandes centros
quirúrgicos del mundo le otorgaron una visión
más panorámica de la vida y la sabiduría de una
existencia plena dedicada a los enfermos y la cirugía, una experiencia que obligó a tutearse con la
muerte para afianzar la entereza y comprender la
angustia del enfermo.
El cirujano repetía: “debe tener capacidad y ética, estar al día con la ciencia médica y la cultura
humanística y entender al paciente como hombre,
como una existencia. No basta la ciencia y el bisturí. Hace falta amor, serenidad y conocer a fondo
la costura del espíritu y la materia. Como decía Va-
lery, hay que repasar muchas veces la hoja del bisturí antes de cortar la piel recordando, paradójicamente, que lo más profundo del hombre es la piel”.
Eran tiempos de una medicina romántica, más
personalizada que tecnificada; aquella medicina
que Berard definía como: Guerir parfois (curar a veces), Soulagner suovent (mejorar a menudo), Consoleur toujour (consolar siempre).
Desde 1927, en la Cátedra y Servicio de Cirugía
en el Hospital Nacional de Clínicas de la UNC y en
su Sanatorio Privado despliega una intensa actividad asistencial y docente, creando y desarrollando
una escuela quirúrgica que prestigió a la Universidad Nacional de Córdoba.
Dentro de la diversidad de patologías que se
atendían en su servicio, la de vías biliares era la
más frecuente.
El hallazgo de cálculos residuales documentados en las fistulografías biliares postoperatorias,
la norma de esos tiempos, le estimuló la idea de
efectuar esa misma exploración radiológica durante la cirugía. Ello implicaba desarrollar técnica,
instrumental, contraste para inyectar dentro de la
vía biliar, equipo radiológico y personal, toda una
tarea previa de experiencia para vencer los naturales obstáculos de la improvisación.
Así, el 18 de junio de 1931 realiza la “Observación
Princeps”, como reza de puño y letra del maestro, la
“primera colangiografía operatoria” en la Sra Eduwis
Bustos de Jara, portadora de Hidropesía Vesicular.
Sin estrabismos ni enfoques miopes sobre la
temática, fue “armando e interpretando” las imágenes colangiográficas de las distintas patologías
asociadas a la vía biliar principal y las registradas
en las “diapositivas de vidrio” de entonces creando
así un catálogo de imágenes normales, funcionales y patológicas de la vía biliar intra y extrahepática; imágenes expuestas en transparentes dentro
de las Salas de Operaciones del Servicio.
No era fácil imponer el método cuando en las
distintas tribunas de la cirugía mundial y nacional
se lo discutía, pero siempre mantuvo una inteligente parsimonia, una prudencia medida y gran
serenidad frente a críticas que, a veces, eran duras.
Así fueron las de los años 1930 en adelante en la
Academia Argentina de Cirugía sobre la Colangiografía Operatoria y el uso de lipiodol.
38 / Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014
HISTORIA DE LA MEDICINA: 82 años de la Colangiografía Operatoria De igual modo las críticas posteriores hasta hace
pocos años, sólo que Mirizzi no vivía para defenderla como le gustaba. Pero la colangiografía ya se defendía sola y se impuso no sólo por su valor intraoperatorio, sino en el pre y postoperatorio y en temas
médico-legales ante las iatrogenias quirúrgicas
La cirugía, sostenía René Leriche, “es un estado del alma que tiene al riesgo como excitante y
por lo tanto no es patrimonio para almas tibias
o preocupadas por su tranquilidad”. Mirizzi, a su
vez, repetía: “la cirugía no consiste en repetir gestos imitados o mover las manos con destreza. Cirugía es decisión operatoria, elección de la técnica y
ejercicio impecable”.
La decisión operatoria es una responsabilidad no
compartida. Es hacer o no hacer. La elección de la
técnica es el traje a la medida ya que saber elegir es
crear, por eso la cirugía es una “praxis creadora”.
El ejercicio impecable es la habilidad mezclada
con la necesaria prudencia.
En realidad toda obra grande, en el arte como en
la ciencia, es el resultado de una gran idea y fruto de
la paciencia y la perseverancia tenazmente sostenida
en el tiempo.
Cuando se analiza la tarea y sus publicaciones
de este gran señor de la cirugía, se mide el valor de
ese pensamiento.
Enseñaba dentro y fuera de la Sala de Operaciones con el ejemplo; aquél, como decía Einstein:
“el ejemplo no es sólo la principal manera de influir a los demás, sino la única”.
Lo que caracteriza a un Maestro es dar y no pedir, es dar sin reglamento, sin medida, es la generosidad y la tendencia a enseñar.
Un Maestro, bien se ha dicho, más que cosas
enseña modos; los que no enseñan modos sino
simplemente cosas han perdido el tiempo y los que
no aprenden modos sino simplemente cosas también han perdido el tiempo.
El Maestro, para serlo de verdad, tiene que estar
por encima de los demás en su conducta, en la rectitud de su proceder y en la generosidad.
René Leriche en su libro Filosofía de la Cirugía habla de las Condiciones del Jefe de Cirugía y genialmente lo hace comentando su visita a William Halsted
Dr Alfredo Martínez Marull
y a su discípulo Dandy en 1913 en el John Hopkins.
Allí, mientras Dandy le mostraba la publicación de
sus primeras 50 ventriculografías cerebrales, le dice
que, en realidad, el método era de su maestro Halsted y que éste le dijo: “mire, yo estoy viejo para estas
cosas, úselas para Ud que recién empieza”.
Es por ello que Leriche destaca la generosidad de
Halsted y la honestidad de Dandy, como dos grandes
condiciones de un Jefe de Servicio, a las que se agregan, sin dudas, idoneidad, capacidad, trabajo, exigencia, control y la ayuda, etc, condiciones que inducen, naturalmente, a respetar esa jerarquía personal.
Hoy, a 48 años de su muerte, vale preguntarse
qué produjo Mirizzi en sus 71 años de vida.
Una apretada síntesis nos dice: Creó una escuela
quirúrgica, formó un grupo docente que prestigió a la
UNC, pero asoma con fuerza propia su genio impulsor para el diagnóstico y tratamiento de la patología
de las vías biliares intra y extrahepáticas al punto
que fue en el extranjero donde se impulsó nominar a
la Colangiografía Operatoria, “Mirizzigrafía”.
Finalmente, en este breve recuerdo del maestro, me permito transcribir sus palabras cuando el
gobierno de Francia, a través de su embajador, lo
distingue y públicamente responde:
“No tuve el privilegio de formar familia. Solo en
pequeño grado se recompensa con gran actividad,
competencia y trabajo intenso en pro de un protagonismo”. Pero allí suele rondar la soledad que se
revierte en parte con más actividad y compartiendo los errores. Sin embargo, no puedo quejarme de
nada. Todo se lo debo a mis padres, a mis maestros, a Córdoba y su Universidad”.
“La vida, dice José Ingenieros, nunca ciñe de
laureles la sien de quien se ha comprometido con
la rutina de su tiempo. Tardía a menudo, aunque
siempre segura, suele ornar la frente de quienes
han servido un ideal”.
Por ello el ideal de Mirizzi se cumple en este breve recuerdo que, al rescatar su formación humana
y profesional, nos sirve hoy de ejemplo frente a la
mediocridad intelectual, la mezquindad de intereses
sectoriales y el accionar improvisado, conjunto de
evidencias del gran fracaso social y educativo en que
hemos caído y que desde luego debemos revertir.
Revista de la Asociación Médica Argentina, Vol. 127, Número 2 de 2014 / 39
Descargar