Viernes 17 de octubre 21:30 horas Iglesia de La Compañía de Jesús

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Viernes 17 de octubre 21:30 horas
Iglesia de La Compañía de Jesús
“MISERERE”
Jan Dismas Zelenka (1679-1745)
“MISSA BREVIS EN SOL MAYOR, BWV 236”
Johann Sebastian Bach (1685-1750)
Dirección General: Manfredo Kraemer
Coro de Cámara de la Provincia de Córdoba
Dirección: Gustavo Maldino
La Barroca del Suquía
Dirección: Manfredo Kraemer
Solistas
Silvina Sadoly (soprano/Buenos Aires)
Damián Ramírez (alto/Buenos Aires)
Rodrigo del Pozo (tenor/Chile)
Hernán Iturralde (bajo/Buenos Aires)
Por Manfredo Kraemer
Altamente valorada por contemporáneos como Telemann y Bach, la obra de Jan Dismas
Zelenka cayó en el olvido poco después de su muerte. Redescubierto en el siglo XIX al
mismo tiempo que el cantor de Santo Tomás, el “Bach bohemio” quedó sin embargo
hasta hace algún tiempo confinado a la estima de unos pocos especialistas. Recién en
los últimos años ha comenzado una difusión masiva de un compositor y una obra
superlativa.
Zelenka nació cerca de Praga en 1679. En 1710 ingresó como contrabajista a la Capilla
Real de Dresden, aquella orquesta famosa en toda Europa, que congregó en esos días a
reconocidos virtuosos, cantantes y compositores de Francia, Alemania e Italia.
Paulatinamente liberado de esta función, Zelenka acabó por ser destinado
exclusivamente al servicio de la música sacra, componiendo numerosas misas, salmos,
antífonas y grandes oratorios. Esto explica su escasa producción de música
instrumental, exclusivamente compuesta fuera de Dresden.
A pesar de sus numerosas funciones y del creciente reconocimiento de sus
contemporáneos, Zelenka nunca obtuvo el tan ansiado puesto de Maestro de Capilla de
la Corte ni logró acceder a un status social o a un sueldo más que mediocre. Murió
como un soltero huraño y amargado, en la Navidad de 1745, durante el sitio a Dresden
por parte de las tropas prusianas.
“Hipocondria a 7”, una suerte de obertura francesa, fue compuesta en Praga en 1723, en
ocasión de la coronación del Emperador Carlos VI como rey de Bohemia. El título, por
lo menos tan bizarro como la obra misma, encierra la clave para su comprensión. En el
uso alemán del siglo XVIII hipocondría equivale a antojo, chifladura, ocurrencia
extravagante. Este “afecto”, lleno de giros sorpresivos, humores cambiantes,
modulaciones insospechadas, recorre toda la obertura y puede haber sido concebida
como contrapunto o, al menos así parece, a la obra principal compuesta para la misma
ocasión, la ópera “Costanza e Fortezza” (el lema personal del emperador) de Johann
Joseph Fux.
El Miserere en do menor (1738) es una muestra más de la incondicional individualidad
creativa de Zelenka, capaz de conmover profundamente al oyente y en ocasiones
también de irritarlo. El movimiento principal es una adaptación coral (que desarrolla el
texto completo en latín del Salmo 51) de una pieza cien años más antigua, un Ricercare
para órgano de Frescobaldi. El aria para soprano (Gloria Patri I), con su emotiva
melodiosidad y vivacidad rítmica, responde, a su vez, al estilo napolitano en boga en la
época de su composición. El movimiento coral que enmarca a estos dos, sobre la frase
inicial “Miserere mei Deus”, es en cambio, con su ímpetu monumental, su mera fuerza,
una provocación para el “buen gusto” del período Galante. Sobre todo su irrupción
inesperada hacia el final de la obra no deja de ser un shock incluso para el oyente actual,
y ejemplifica magníficamente la grandeza, en su “desobediencia” estética, del genial
compositor bohemio.
No obstante Lutero había desechado el uso del latín en la misa, en Leipzig se conservó
la tradición de emplear textos bíblicos en latín. El término “Missa” abarcaba apenas el
Kyrie y el Gloria de la liturgia luterana, por lo cual también suele recibir el nombre de
Missa Brevis. Johann Sebastián Bach dedicó en 1733 una Missa al príncipe Friedrich
August de Sajonia. Esta misma, ampliada entre los años 1747 a 1749 con el agregado de
Credo, Sanctus, Hosanna, Benedictus y Agnus Dei, quedaría inmortalizada en la historia
de la música como la monumental Misa en si menor. Menos conocidas son las cuatro
misas que Bach compuso, según la liturgia luterana, en Leipzig entre 1735 y 1742. En
todas ellas Bach hace uso muy frecuente de la parodia, adaptando materia de cantatas
compuestas con anterioridad.
Programa
Jan Dismas Zelenka (1679 -1745)
Miserere en do menor
para soprano, coro y orquesta
Miserere I – Adagio
Miserere II – Andante ma non troppo
Gloria Patri I – Larghetto ma non troppo
Gloria Patri II – Largo
Sicut erat – Andante ma non troppo
Miserere III - Adagio
Hipocondria a 7
para orquesta
Grave – Allegro – Lentement
Johann Sebastian Bach
(1685 - 1750)
Missa Brevis BWV 236
“Misa luterana”
para solistas, coro y orquesta
Kyrie
Gloria - Vivace
Gratias
Domine Deus
Quoniam - Adagio
Cum sancto spiritu
Coro de Cámara de la Provincia de Córdoba
Gustavo Maldino (Director)
Guillermo Pellicer (Sub-director)
Marina Acuña (Pianista)
Prof. Carlos Del Franco (Copista Archivista)
- Sopranos
Inés Arce, Ana María Boetsch, María Eugenia Boetsch, María Bustos Pizarro, Laura
Dantas, Silvia Lallana ¿?, María Laura Navarro, Lucía Sandobal.
- Contraltos
Lucía Barrionuevo, Ana Caturelli, Liliana López, Gisela Massei, María Florencia
Ocampo, Natalia Vadillo, Daniela Vázquez, Alicia Vergara.
- Tenores
Marcelo Argañarás, Gustavo Báez, Javier Cruz, Lucas Dávila (*), Mauro Di Bert,
Facundo Muñoz (*), Nelson Quilis, Eduardo Sueldo, José Varillas.
- Bajos
Tomás Arinci, César Ferreyra, Mariano López, Roberto Nogueira, Alejandro Pittis
Juan Ruiz, Humberto Savid, Pablo Westergaard.
(*) Contratados
La Barroca del Suquía
- Violines
Manfredo Kraemer, Hebe Asrin, Pablo López, Mauro Asís, Graciela Chamale,
Fernando Piñero, Verónica Caeiro, Leandro Liuzzi
- Violas
Alberto Lepage, Juliana Rufail
- Violoncellos
Nina Diehl, María Jesús Olóndriz
- Oboes
Diego Nadra, Yvonne Diehl
- Fagot
Alejandro Aizenberg
- Contrabajo
Laureano Melchiori
-Órgano
Federico Ciancio
- Clavecín
Mariano Boglioli
Sábado 18 de octubre 21:30 horas
Colegio Nacional de Monserrat
“EL CUATRO”
4 cuerdas y sus caminos
Enio Escauriza (Venezuela)
“Hoy espero poder asomarlos a estos tesoros musicales de mi país y a otras proposiciones
mías en su versión para Cuatro solista octavado. Pero lo que más anhelo es pulsar el bordón de
su corazón y hacerlos vibrar de la emoción con la sencilla pero maravillosa música de mi
pueblo”.
Por Enio Escauriza
El cuatro, al igual que otros instrumentos musicales de cuerdas, llega a la América por la vía de
los conquistadores europeos, descendiendo de lo que fuera la antigua guitarra renacentista y
tomando su actual nombre de la cantidad de cuerdas que conforman su encordadura de cuatro
órdenes simples. Fueron los Reyes Católicos quienes ordenaron a Cristóbal Colón en 1497
incluir instrumentos musicales en el inventario que debía tenerse presente para los suministros
y enseres del nuevo mundo, tal como expresan las reales instrucciones: "Asimismo deben ir
...algunos instrumentos e músicas para pasatiempo de las gentes que allá han de estar", algo
que considerar, tomando en cuenta los riesgos que ofrecían las travesías navieras de ese
entonces, a lo que debíamos sumar la temperamental naturaleza caribeña, y la existencia de
piratas y otros detalles bélicos del momento, lo cual aconsejaba transportar lo más necesario y
“útil”, en función de garantizar la conquista y permanencia misma en los territorios.
El cuatro, al igual que algunos de sus congéneres en América, fue objeto de transformaciones,
las cuales terminaron aclimatándole y finalmente diferenciándole de sus antecesores. Es así
como en algunos casos las dimensiones originales, maderas y encordaduras, fueron sustituidas
e innovadas por materiales y técnicas locales creando nuevas sonoridades, que a la par de
nuevas pericias para la interpretación, se colocaron al servicio de la también nueva música
americana.
La afinación más popularizada para el cuatro es La, Re, Fa#, Si (octava inferior), siendo que
también se usa Sol, Do Mi, La (octava superior), de total correspondencia con la guitarra
renacentista. La idiomática propia del cuatro está compuesta por efectos de rasgueados y golpes
sobre las cuerdas, además de frenos o silencios, todos ellos dispuestos según sea el género
musical que se interpreta. El cuatro es el instrumento más conocido y usado en Venezuela para
el acompañamiento de muchas formas musicales tradicionales y en mayor o menor grado lo
encontramos presente en todo el país. También se emplea como instrumento solista, actividad
ésta que goza de gran auge gracias al esfuerzo sostenido de docentes y concertistas del
instrumento, lo que actualmente permite disfrutar de una generación de virtuosos que son
modelo y estimulo para los más jóvenes
Cabe destacar que la música venezolana es una amalgama de aportes africanos, arábicohispánicos y de los pueblos originarios, que derivó en formas musicales propias o adaptaciones
de las antiguas, llegadas con los conquistadores. Son relevantes los ritmos en 6x8, 5x8 y 3x4,
esto es por ejemplo: golpes, merengues y valses respectivamente, por mencionar algunos de
ellos. Entre los formatos instrumentales más comunes encontramos pequeños grupos con un
solista, como por ej.: bandola o mandolina, y los acompañantes como la guitarra y el cuatro,
pudiendo variar de acuerdo a la región geográfica. A lo largo del año encontramos un nutrido
calendario de festividades tradicionales que con carácter de celebración o devocionario, reúnen
a las comunidades en torno a un santo patrono u otro motivo. En los pueblos de la costa, así
como en otras regiones del país, se puede apreciar cómo los habitantes se dan cita en las calles
del pueblo para “pasear” al santo en procesión, mientras se le canta y se le hace música en su
honor.
Programa
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“El Regaito” (Pasaje - Enio Escauriza)
“Ricardito” (Vals - Jacinto Pérez)
“La Libertadora” (Contradanza - Anónimo)
“La Horchata” (Contradanza y Bambuco - Anónimo)
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“San Pedro de Guatire” (Parranda - Anónimo Tradicional)
“3 Estudios para Cuatro solista” (Estudios - Enio Escauriza)
“Trigueña Preciosa” (Vals - Armando Molero)
“Apretaito” (Pasaje - Enio Escauriza)
“Maldición” (Vals -Anónimo)
“Una Flor Para Este Niño” (Villancico - Enio Escauriza)
“Adorad al Niño” (Villancico - Anónimo)
“San José” (Vals - Leonel Velasco)
“Golpes” (Golpe - Anónimo Tradicional)
“Pregones Zulianos y Maracaibo en la noche” (Danzas - Rafael Rincón González
y Jesús Reyes)
“Pavana” (Años 1600 – Anónimo)
“Caballo viejo con pajarillo” (Pasaje con golpe - Simón Díaz y Tradicional)
“Polo” (Polo - Anónimo Tradicional)
“Juan José” (Merengue - Guillermo Teruel)
“Diversiones orientales” (Diversiones - Anónimo Tradicional)
“El Gavilán” (Pasaje-golpe - Indio Figueredo)
Domingo 19 de octubre 13:00 horas
Iglesia Estancia Jesuítica de La Candelaria
“LOS CAMINOS DE TOMÁS TORREJÓN Y VELASCO
(1644-1728)”
Obras de Cuzco (Perú), Sucre (Bolivia) y de la Catedral de Guatemala
La rosa púrpura del Plata (Buenos Aires)
Por Gabriel Schebor (Director)
La presencia de Tomás Torrejón y Velasco en el mundo musical colonial establece un
mojón fundamental por la calidad excepcional de su música, por la difusión que tuvo
ésta en vida del autor y por haber abarcado los géneros principales de su tiempo.
Nació en diciembre de 1644 en Villarobledo, Albacete (España). En 1658 ingresó como
paje en la casa del Conde de Lemos, don Pedro Fernández de Castro y Andrade.
Probablemente acompañó a su patrón a Nápoles, donde éste residió entre los años 166263, y se estableció en Madrid junto con él en 1664. Cuando el Conde fue nombrado
Virrey del Perú en 1667, Torrejón fue uno de sus acompañantes. Prácticamente nada
sabemos sobre su formación, que debió haber sido por demás sólida dada la altura de su
oficio y la categoría de los cargos con que fue investido. Luego de un breve período
desarrollando tareas administrativas para el gobierno virreinal, le es ofrecido el primer
cargo musical, y el primer día de 1676 fue nombrado Maestro de Capilla de la Catedral
de Lima, en reemplazo de otro compositor colonial de calidad extraordinaria, que fue
Juan de Araujo, desplazado a la ciudad de Sucre, capital de la Real Audiencia de
Charcas (hoy territorio de Bolivia). El cargo para el que fue designado implicaba una
notable maestría en su oficio, así como una ya madura posición en los estamentos
sociales virreinales. Es así que - salvo un interregno entre 1707 y 1720, en que el
compositor milanés Roque Ceruti irrumpe e impone el estilo napolitano y el violín en
Lima- Torrejón mantiene el cargo hasta su muerte, ocurrida en 1728.
La fama de Torrejón trascendió largamente el ámbito limeño y sus oficios de
compositor fueron expuestos en territorios tan distantes como Guatemala, las misiones
jesuíticas de la provincia de Moxos, la propia catedral de Sucre (en Bolivia) y las
distintas capillas del Cuzco y Lima, aún hasta fechas tan tardías como 1802. Su puesto
le obligaba a solemnizar la liturgia católica con nuevas piezas de música, por lo que
compuso obras en latín sobre los textos tradicionales (misas, antífonas, motetes).
También y muy especialmente se destaca su maestría en el villancico (o chanzoneta) en
sus diversas especies (sea para canto solista con acompañamiento, o todas las
formaciones vocales que van desde éste hasta la composición policoral), y trasciende
por la composición de la primer ópera estrenada en América “La púrpura de la rosa”,
sobre un texto de Pedro Calderón de la Barca. Fue fiel representante del estilo español
del siglo XVII, preconizado a partir del reinado de los Habsburgo, pero fue lo
suficientemente hábil y dúctil como para incorporar los nuevos elementos musicales del
gusto italiano que la casa Borbón favoreció desde su asunción al trono real.
El recorrido que propone este programa representa las distintas facetas de este autor,
tomando piezas pertenecientes a archivos de los lugares más distantes en los que se lo
apreció y brinda una semblanza de un arte que brilló en América por cerca de un siglo, a
la vez que se combina el arte del maestro, con piezas instrumentales que formaban parte
de su entorno cultural.
Programa
Parte I
• “Jácara” (Santiago de Murcia*-Lucas Ruiz de Ribayaz)
• “Ah del mar” (Torrejón y Velasco)
• “Triste caudal de lágrimas” (Torrejón y Velasco)
• “El amor” (Santiago de Murcia, México)
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“Enigma soy viviente” (Torrejón y Velasco)
“La amable” (A. Campra, versión para tecla Anónimo; A.M.Ch, Bolivia)
“Amable deidad” (A. Campra, versión vocal anónima; A.MCh)
“Si el alba sonora” (Torrejón y Velasco)
Parte II
• “Entre dos álamos verdes” (Anónimo, Códice Zuola, Cuzco, ca.1680)
• “Es mi rosa bella” (Torrejón y Velasco)
• “Folías” (anónimo, A.M.Ch. - Santiago de Murcia)
• “Luceros: volad, corred” (Torrejón y Velasco)
• “Canarios” (Santiago de Murcia)
• “De esta rosa tan bella” (Torrejón y Velasco)
• “Francesa-Fustamberg” (Anónimo, A.M.Ch, Santiago de Murcia)
• “Fuego, fuego” (Torrejón y Velasco)
* Las obras de Santiago de Murcia están contenidas en el Códice Saldívar 4, hallado
en México, y muchas de ellas coinciden con las de otro manuscrito de Murcia hallado
en 2006 en Chile.
La rosa púrpura del Plata
Silvia Pérez Monsalve (soprano)
Marisú Pavón (soprano)
Sebastián Barros (tenor )
Martín Fernández (violoncello barroco)
Ana Paula Segurola (clave)
Gabriel Schebor (guitarra barroca, vihuela y dirección)
Jueves 23 de octubre 21:30 horas
Museo de Arte Religioso San Alberto
“TRII & QUADRI DA CAMERA”
Georg Phillip Telemann (1681-1767)
Les Goûts-Réünis
Por Rodrigo Calveyra
Georg Philipp Telemann fue el compositor más prolífico de todos los tiempos. Nacido
en Magdeburg, fue contemporáneo de Johann Sebastian Bach (1685-1750) y padrino de
uno de sus hijos, Carl Philipp Emanuel Bach (1714-1788). Por imposición de su familia,
Telemann inició estudios de Derecho en la Universidad de Leipzig, que luego abandonó
para asumir el cargo de maestro de la ópera de la misma ciudad. En 1720, su intensa
vida artística lo llevó a ocupar el puesto de maestro de las cinco mayores iglesias de
Hamburgo. Fue uno de los más prestigiosos compositores de su época y su música tuvo
gran influencia en las generaciones que lo sucedieron.
El programa “Trii & Quadri da Camera” presenta una formación instrumental a la vez
diversificada y equilibrada, mezclando timbres muy distintos y mostrando todo el
virtuosismo de cada instrumento.
Programa
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“Cuarteto en Sol Mayor para flauta dulce, violín, oboe y bajo continuo”
Allegro - Grave - Allegro
“Trío en La menor para flauta dulce, oboe y bajo continuo”
Largo - Allegro - Cantabile - Allegro
“Cuarteto en Sol menor para violín, oboe, viola da gamba y bajo continuo”
Lento - Vivace - Adagio - Allegro
“Trío en La menor para flauta dulce, violín y bajo continuo”
Largo - Vivace - Affettuoso - Allegro
“Trío en Fa Mayor para flauta dulce, viola da gamba y bajo continuo”
Vivace - Mesto - Allegro
“Cuarteto en La menor para flauta dulce, violín, oboe y bajo continuo”
Adagio - Allegro - Adagio – Vivace
Les Goûts-Réünis
Rodrigo Calveyra (flauta dulce)
Diego Nadra (oboe)
Manfredo Kraemer (violín)
Juan Manuel Quintana (viola da gamba)
Jorge Lavista (clavecín)
Viernes 24 de octubre 21:30 horas
Museo Casa del Virrey Marqués de Sobremonte
“HENRY PURCELL”
El compositor de la Capilla Real
Violetta Club (Mendoza)
Gabriela Guembe (viola da gamba bajo y dirección)
Por Gabriela Guembe
Contando con sólo dieciocho años de edad, Henry Purcell (1659-1695) fue nombrado
Compositor de la Capilla Real, sitio que habían ocupado músicos de la talla de Orlando
Gibbons o William Byrd. Purcell se había iniciado en la música como niño cantor, y a
los catorce años ya trabajaba como conservador y reparador de instrumentos de la
Abadía de Westminster. Su privilegiado puesto en la Capilla, junto a su posterior
nombramiento en la Abadía como organista, le permitieron desarrollar sus dos estilos
más relevantes: uno, severo y ligado a la tradición renacentista inglesa, y otro, brillante,
cortesano y de majestuosa pompa. La chacona que abre este concierto es una danza que
organiza su estructura a partir de un esquema armónico repetitivo, recurso
extremadamente popular en aquellos días y de gran tradición entre los compositores
ingleses. El trío pertenece a una pequeña colección de cuatro tríos para cuerdas solas,
con un contrapunto que oscila entre momentos de delicada sencillez y ásperas
disonancias. El preludio para clave, hallado en la British Library, fue probablemente
una de las tantas piezas que Purcell compuso con fines didácticos para sus alumnos.
Hacia 1680 compuso una serie de sonatas que fueron publicadas en dos grupos. En 1683
publica la primera colección de doce sonatas a tres partes y en 1697, la segunda, con
diez sonatas a cuatro partes. A esta última serie pertenecen la Sonata en La menor y la
Sonata en Fa mayor, conocida también como "Golden Sonata".
Purcell fue también un prolífico compositor de música para escena. Se afirma que en
aproximadamente cinco años compuso música para cuarenta y cinco producciones
teatrales. "The Fairy Queen", semiópera compuesta en 1689 y estrenada en el famoso
teatro londinense Dorsen Garden, es una adaptación de la obra de William Shakespeare
"A Midsummer Night's Dream" (Sueno de una noche de verano). Algunas piezas
instrumentales de esta ópera, junto a pequeñas danzas extraídas de la música incidental
de "The Old Bachelor", y de “The Gordian Knot Untied" (ambas de 1691), conforman
la suite que cierra este recital. Henry Purcell falleció a los 36 años. Su temprana muerte
fue honrada con tristeza en un funeral que reunió a los coros de la Abadía de
Westminster y de la Capilla Real.
Programa
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“Chacony”
“Golden Sonata”
Largo – Largo – Canzona – Grave – Allegro
• “Trio”
• “Sonata en la menor”
Grave – Largo – Adagio – Canzona
• “Suite”
Prelude – Rondeau – Jigg – Hornpipe – Dance for the Fairies (The Fairy Queen) –
Hornpipe (The Old Bachelor) – Short and Sweet (Thomas Bray)
Violetta Club
Sebastián Alcaraz, Alejandro Fiore (violines barrocos)
Gabriela Guembe (viola da gamba bajo y dirección)
José Luis Di Marco (violoncello barroco)
Gustavo Richter (clave) *
* Músico invitado
Sábado 25 de octubre - 21:30 horas
Estancia Jesuítica de Colonia Caroya
“CON LE STELLE IN CIEL”
Biagio Marini y sus contemporáneos: Arie, stile recitativo e
compositioni varie per musica di camera, en la Italia del sigo
XVII
Con le Stelle in Ciel
Programa
Girolamo Frescobaldi (1583-1643)
• “O mio cor, dolce mia vita”
• “Tocata Ottava di durezze e Ligature”
Biagio Marini (1597-1665)
• “Ite homai aspri guai” (Invito à l´Allegrezza)
Girolamo Frescobaldi
• “A miei pianti al fine un dì”
Biagio Marini
• “Le Lagrime d´Erminia” (in stile recitativo)
Alessandro Piccinini (1566 - 1638)
• “Tocata”
Biagio Marini
• “Oda Quinta”
• “ll Verno”
• “Le rugiade”
Johann Hieronymus Kapsberger (c.1580 - 1651)
• “Tocata seconda”
Girolamo Frescobaldi
• “Aria di Passacaglia: Così mi disprezzate?”
• “Tu sai pur dolce mio bene”
• “Tocata quinta detta la Tromboncina”
Biagio Marini
• “Con le Stelle in Ciel” (Natività di Christo)
Con le Stelle in Ciel
Florencia Bernales (soprano)
Hernán Cuadrado (viola da gamba)
Jorge Lavista (clavecín)
Hernán Vives (archilaúd)
Domingo 26 de octubre 13:00 horas
Estancia Jesuítica de Santa Catalina
“ARIAS DE HAENDEL PARA FRANCESCA
CUZZONI”
Orquesta Barroca del Rosario
Soledad de la Rosa (soprano)
Federico Ciancio (director)
“Se dice que Ud. es una verdadera diablesa, pero permítame que le haga saber que
yo soy Belcebú, el jefe de los demonios”. Esto diría Haendel a la soprano Cuzzoni
cuando ella se negara a cantar un aria de su autoría, además de amenazarla de que si no
cantaba el aria la arrojaría por una ventana.
La soprano “aguda” italiana Francesca Cuzzoni nació en Parma alrededor del 1700 y
arribó a Inglaterra en 1722 generando gran expectativa. Llegó a Londres con sus dotes
de diva por los éxitos ganados en Florencia y Venecia.
Según el comentario de Charles Burney, la Cuzzoni era “una intérprete exquisita,
habiendo sido dotada de una voz clara, dulce y flexible al mismo tiempo. Era difícil
para el oyente determinar si se destacaba más en las arias lentas o en las rápidas. El arte
de conducir, sostener, aumentar o reducir la intensidad por diminutas graduaciones le
valió, entre sus colegas, el título de maestra completa de su arte. Sus trinos eran
perfectos, tenía una actitud creativa y un poder de acelerar o retardar ocasionalmente el
tempo de la manera más hábil e ingeniosa, por medio de lo que los italianos llaman
rubato. Sus notas agudas no tenían rival en dulzura y claridad y su afinación era tan
justa y precisa que parecía estar lejos de su alcance cantar fuera de tono”.
Haendel compuso para ella los principales personajes de numerosos títulos: Teofane en
Ottone (1723); Emilia en Flavio (1723); Cleopatra en Giulio Cesare (1724); Asteria en
Tamerlano (1724); Rodelinda (1725) y Berenice en Scipione (1726). No sólo cantaba
estos títulos sino que además le quedaba resto para hacer otros de Bononcini, Ariosti,
Vinci, y ofrecerlos en la luminosa París.
Diversos motivos contribuyeron al final de una época que bajaría el telón al mundo de
la ópera de Haendel y Cuzzoni obligando al compositor de Halle a recurrir a otro
género: el oratorio, con el que volverá a conocer el éxito en Inglaterra.
Francesca Cuzzoni también cosechó aplausos dentro y fuera de Inglaterra junto al
célebre Farinelli.
Más tarde, muchas deudas le valieron la cárcel en un par de ocasiones, además de haber
sido acusada por envenenar a su marido. Morirá en Bologna en 1770 confeccionando
botones para paliar la pobreza.
Veinte años antes se había despedido de su público londinense (a los 50 años) ya con la
voz “en un filo” y la “gola osificada por la edad” según lo testimonia el mismo Burney.
En este concierto se recrean algunas de las famosas arias que Haendel compuso para
ella.
Programa
Parte I
• Ouverture (Admeto, Re di Tessaglia, 1727)
• “Par che mi nasca in seno” (Tamerlano, 1725)
• “L’empio rigor del fato” (Rodelinda, 1725)
• “Suite” (Alcina, 1735)
Gavotte - Sarabande – Menuet - Gavotte
• “Ritorna, oh caro e dolce mio tesoro” (Rodelinda)
• “Scoglio d’immota fronte” (Scipione, 1726)
Parte II
“Sinfonia” (Ottone, 1723)
“Che sento? Oh Dio!” (Giulio Cesare, 1725)
“Sé pietá” (Giulio Cesare)
“Pasacaille” (Radamisto, 1728)
“E pur così un giorno” (Giulio Cesare)
“Piangeró la sorte mia” (Giulio Cesare)
“Musette” (Alcina)
“Da tempeste” (Giulio Cesare)
Jueves 30 de octubre 21:30 horas
Capilla de Santa Ana
“UNA VELADA GALANTE”
Música de cámara en “estilo galante” con instrumentos de época.
Ensamble Buenos Aires Galante (Buenos Aires)
El ensamble cuenta en su repertorio con obras del período que, bajo distintas
denominaciones como style galant, Empfindsamer Stil y rococó, se extiende
aproximadamente entre los años 1740 y 1770.
La Berlín de esa época, con Quantz, Janitsch, C.P.E. Bach, Schaffrat, Graun y Benda,
fue quizá la ciudad europea más fecunda en cuanto a variedad, cantidad y calidad de
obras para pequeños conjuntos.
Desde el punto de vista de los instrumentos y su desempeño, el estilo galante, puente
entre el barroco y el clasicismo, mira un poco hacia atrás y otro poco hacia delante.
Aparecen todavía y a modo de despedida instrumentos como el oboe d’amore y la viola
d’amore, mientras que el nuevo fortepiano convivirá con el clave.
Para los tecladistas y violoncellistas, integrantes tradicionales del ‘bajo continuo’ en la
música de cámara del barroco, empiezan los compositores a escribir partes
independientes, abandonando de a poco el tradicional cifrado y escribiendo en su
totalidad las voces a tocar (obbligati).
Programa
Carl Philipp Emanuel Bach (1714-1788)
• “Pastorale para traverso, oboe, viola d’amore, violoncello y bajo continuo”
Johann Gottlieb Janitsch (1708-1763)
• “Cuarteto en la menor para traverso, oboe, viola y bajo continuo”
Giovanni Benedetto Platti (c1690-1763)
• “Sonata en sol menor para violín, violoncello y bajo continuo”
Johann Christian Bach (1735-1782)
• “Quinteto en re mayor para traverso, oboe, violín, violoncello y clave”
Ensamble Buenos Aires Galante
Joëlle Perdaens (violín, viola y viola d’amore)
Raúl Becerra (traverso)
Horacio Laría (oboe y oboe d’amore)
Martín Fernández (violoncello)
Federico Ciancio (clave y fortepiano)
Viernes 31 de octubre 21:30 horas
Museo Nacional y Casa del Virrey Liniers, Alta Gracia 21:30 hs.
“HÁGANLES LUGAR”
Compositores criollos, mestizos y mulatos en la América
colonial
Vox Antiqva
Leonardo Waisman (Dirección)
Por Leonardo Waisman.
“Una cultura mestiza” es desde hace algunos años el grito de guerra para caracterizar la
singularidad de la América Latina. Debemos buscar nuestra tan ansiada y elusiva
identidad americana en la fusión entre españoles, indios y negros, operada durate los
largos siglos de dominio colonial. Nada más lógico, entonces, que encontrar en la
música colonial la fons et origio de esta maravillosa simbiosis de genes culturales, y eso
es lo que proclama a los cuatro vientos un creciente coro de voces periodísticas y
musicológicas.
Este programa se centra en composiciones de músicos mestizos y mulatos –los
candidatos más obvios para mostrar la síntesis musical de la que se habla. Comenzamos
con una obra programática: el texto del mestizo sucrense Roque Jacinto de Chavarría
aboga vigorosamente por una participación musical de los indios en las ceremonias de
Navidad. Los españoles comienzan riéndose de ellos, pero terminan por trocar su
carcajada “ha, ha, hay” por el estribillo indígena “achalay”.
El núcleo del concierto está formado por obras características de compositores “pardos”,
como se llamaba a todas las “castas” de cultura y herencia genética no puramente
española. Sorprendentemente, nos encontramos con un repertoio que cuesta mucho
identificar como “otro” –los negros, indios, mestizos y mulatos evidentetemente
intentan escribir música “blanca”. El villancico del indio zapoteca Juan Matías, los
motetes pascuales del mulato de Minas Gerais, Lobo de Mesquita, y la secuencia
mariana del también mulato caraqueño Olivares resuelven con maestría los desafíos que
plantean las tradicionales pautas europeas para los géneros respectivos. Queda reservada
al oyente la tarea de interpretar si, como algunos dicen, la serena simplicidad que
predomina en todas estas obras tiene algo que ver con el carácter específico de alguna o
todas estas “castas” y su situación subalterna en la sociedad colonial.
Algo semejante puede afirmarse con respecto a los salmos y Magnificat del célebre
compositor Orejón; en su caso, sin embargo, no tenemos confirmación documental
sobre su estatus de “pardo” –sólo que nació en Huacho (Perú)-. Haya sido criollo,
blanco o mestizo, su hermosa música se inscribe dentro de las tradiciones de la salmodia
polifónica española (signada, para esas fechas, por una fuerte influencia italiana). El
conjunto incluye tres salmos y el Magnificat final –sin duda los dos salmos restantes, las
antífonas y el himno prescriptos por la liturgia para el ritual de las Vísperas de Santos
debían ser entonadas en canto llano o quizás sustituidos por versos de órgano,
ejecutados por el propio Orejón. El manuscrito que transcribimos para esta ocasión
(creemos que como estreno mundial) contiene una versión de las obras revisada y
ampliada por el maestro de Capilla limeño Melchor Tapia en 1810. La versión que se
escuchará, sin embargo, prescinde de la “puesta al día” de Tapia e intenta respetar los
originales de Orejón. (Aparentemente este manuscrito ha desaparecido de los archivos
limeños que lo cobijaban; hemos recurrido a una copia fotográfica realizada en la
década de 1960 por Samuel Claro, agradeciendo a la Universidad Católica de Chile,
depositaria del legado del insigne musicólogo, el permiso para fotocopiarla).
Para cerrar el concierto, proponemos una imagen contrastante: cómo veía a los negros
un blanquísimo español emigrado a estos lares, Juan de Araujo. “Los coflades de la
estleya”, un alegre villancico para Navidad, presenta una imagen hermosa y colorida de
las alegres manifestaciones religiosas de una cofradía “de color”. Atractiva, rítmica y
exótica, ésta, sí satisface nuestras expectativas sobre cómo sería una música “otra” –
pero no debemos olvidar que este “otro” sólo existía en el imaginario europeo.
Programa
•
•
•
“Fuera, fuera, háganles lugar” (Roque Jacinto de Cavaría, 1688-1719)
“Quien sale a queste día” (Juan Matías, 1618-1666 ó 67)
Salmos de Vísperas de Santos (1750) Primera audición moderna (José Orejón
y Aparicio, 1706-1755)
“Dixit Dominus”
“Beatus vir”
“Laudate Dominum”
“Magnificat”
• Dos composiciones para Pascua (José Joaquim Emerico Lobo de Mesquita,
1746-1805)
“Regina Coeli”
“Haec Dies”
• “Stabat Mater” (Juan Manuel de Olivares, 1760-1797)
• “Los coflades de la estleya” (Juan de Araujo, 1649?-1712)
Vox Antiqva
- Sopranos: Constanza Estevan, Pilar Ferreyra Acuña, Cecilia Pezzano, Marisa Restifo,
Teresa Ruiz
- Contraltos: Consuelo Beltrán, María Luz Estevan, Gabriela Montanelli, Désirée
Torres, Lorena Torre
- Tenores: Roberto Herrera, Miguel Posse
- Barítonos y Bajos: Daniel Cofone, Hernán Godoy, Isaías Sirur, Ricardo Salomón
- Flauta
Gabriel Pérsico.
- Oboe
Noemí Waisbord.
- Cornos
Rodrigo Novoa, Gerardo García.
- Violines
Pablo López, Hebe Asrin, Verónica Caeiro, Mauro Asís, Leandro Liuzzi.
- Viola
Juliana Rufail.
- Violoncellos
Raúl Venturini, Sofía del Moral.
- Contrabajo
David Albano.
Sábado 1 de noviembre 20:30 horas
Capilla de Candonga
MUSICALL HUMORS
Antología del repertorio para viola da gamba sola de Inglaterra, Francia y
Alemania entre 1600 y 1750
Juan Manuel Quitana (Buenos Aires)
Viola da gamba de E. Gorr, Cremona 1993
(sobre un modelo de Richard Meares)
Programa
Tobias Hume (1569-1645)
• “A Souldiers Resolution”
• “Rosamond”
• “The Spirit of Gambo”
• “Tickell, tickell”
William Young
• “Suite en la menor”
Prelude-Allemande-Courante-Sarabande-Gigue
Jean de Sainte Colombe (1640-1701)
• “Suite en re menor/mayor”
Prelude-Allemande- Courante en bourrasque ???-Sarabande-Gigue-Petite píece-Vielle
Marin Marais (1656-1728)
• “La Polonaise”
• “Le Badinage”
• “L’Arabesque”
Georg Philipp Telemann (1681-1767)
• “Sonata en re mayor”
• Andante-Allegro-Recitativ/Andante-Vivace
Karl Friederich Abel (1723-1787)
• “Cuatro piezas para viola sola”
Preludio-Allegro-Adagio-Vivace
Domingo 2 de noviembre 19:00 horas
Museo Nacional Estancia Jesuítica de Jesús María
“LA VIDA Y LA MUERTE EN EL BUENOS AIRES
ROMÁNTICO”
Bicentenario del nacimiento de Juan Pedro Esnaola
Obras de Juan Pedro Esnaola, Buenos Aires 1808-1878,
Pablo Mariano Rosquellas, Madrid 1784 - Sucre 1859, y
José Maurício Nunes Garcia, Rio de Janeiro 1767 – 1830
Dirección General: Manfredo Kraemer
Investigación y edición: Bernardo Illari
Charla preliminar – 18:00 hs: ESNAOLA, FUNDADOR FRUSTRADO.
Expone: Bernardo Illari (Musicólogo. Universidad de North Texas)
La Barroca del Suquía
Dirección: Manfredo Kraemer
Cantoría de La Merced
Dirección: Santiago Ruiz
Solistas
Ana Barrionuevo (soprano)
Agustín Novillo (tenor)
Mario Rossi (bajo)
Por Bernardo Illari
Juan Pedro Esnaola (1808-1878) fue el más importante de los compositores argentinos
de la primera mitad del siglo XIX. Especie de Jano bifronte, fue el último producto de la
brillante tradición de música de la colonia y el primero de los creadores preocupados
por la nueva nación.
Su música continúa el barroco latinoamericano en dirección al estilo clásico y más allá,
experimentando con elementos románticos, de nuevo cuño. Pero nunca perdió contacto
con las ideas básicas de la música religiosa colonial: la representación musical de los
afectos del texto por medio de figuras musicales, el privilegio de las voces sobre los
instrumentos, la complejidad contrapuntística de la textura y la solidez de las estructuras
formales.
Esnaola escribió cantidad de excelentes y modernos ejemplos de danzas y canciones de
salón, con los cuales colaboró en la creación de una cultura de base europea y acento
local, apropiada para la nación que se gestó a partir de 1810. Los críticos, sin embargo,
son unánimes en destacar la importancia de otro de los géneros que cultivó: el de la
música religiosa. En particular, las composiciones de Semana Santa, que merecieron
varias reseñas detalladas en la época, ocupan un sitial de preferencia en todas las
descripciones de su obra.
Este programa presenta lo principal de la producción religiosa del compositor, en el
marco que proporcionan otros compositores contemporáneos que actuaron en Río de
Janeiro y Buenos Aires. Gira en torno de dos ejes, parte de su muy clásica “Misa a tres
voces” (1824), compuesta cuando contaba con 16 años y, completa, una de sus grandes
“Lamentaciones” del final de su producción (1845). La primera pone una nota de
optimismo y seguridad, no carente de exhuberancia juvenil, mientras que la segunda
invoca el desencanto y la resignación propios de quien ya experimentó los golpes de la
vida. Reflejan también dos momentos históricos, el de la Ilustración que promocionó
Rivadavia, en gran medida por decreto, contra el gobierno unipersonal de Rosas. La
música de Esnaola concuerda, en general, con el primero pero no está en paz con el
segundo, a quien critica de manera solapada.
Se definen así los dos temas del concierto: vida y muerte. Hacia 1830, el teatro, al que
se concurría tanto para ver como para ser visto, era el centro de la vida de la sociedad.
Ante la pérdida de las sinfonías de Esnaola, lo representamos aquí por la obertura del
carioca Jose Maurício Nunes Garcia, con su tormenta musical quizás ingenua, pero
efectiva. También con un joven compositor de Buenos Aires; y, de su producción, con
dos motetes “Miseremini” en do y “Agnus innocens”, de tema religioso pero claro
empaque dramático. Un conjunto de himnos corales proporcionan un contrapeso
religioso y mozartiano al brillo rossiniano de las obras para solistas.
Pero Esnaola sobresale cuando aborda temas relacionados con la muerte. Su responsorio
y versículo de difuntos, “Ne recorderis” y “Requiescant in pace”, contienen quizás la
música de mayor sustancia expresiva de su etapa juvenil. Y su grandiosa “De
Lamentatione – Cogitavit”, presenta en clave bíblica y litúrgica el dolor ante la muerte
de su padre, o quizás la percepción y queja de un orden social que se desmoronaba.
Nunca más confrontó Esnaola problemas formales y expresivos de la magnitud de los
que informan sus “Lamentaciones”. En ellas tenemos, a un tiempo, las últimas
producciones coloniales y la más temprana música local con aspiraciones de grandeza.
Cierto que continúan el género favorito de la colonia para la expresión de las crisis
sociales, pero también son los primeros pilares que apuntalan un arte musical, argentino
y erudito, cuyos múltiples logros adornan hoy nuestro ser colectivo.
Programa
I
José Maurício Nunes Garcia
• “Zemira”, obertura para orquesta
Juan Pedro Esnaola
• “Miseremini mei” en la menor para soprano, tenor y orquesta.
• “Ne recorderis”
• “Requiescant in pace”, del Oficio de Difuntos para coro y orquesta.
• “Miseremini mei”, en Do Mayor para tenor y orquesta.
• “Cogitavit Dominus” Lamentación 1ª del Jueves Santo para coro y orquesta.
• II
Pablo Mariano Rosquellas
• “Da suoi vaghi amati rai”, recitativo y aria para bajo y orquesta.
Juan Pedro Esnaola
• “Te splendor et virtus Patris”, himno para coro y orquesta
• “O salutaris hostia”, himno para coro y orquesta
• “Gloria”, de la Misa a tres voces para coro y orquesta
CANTORÍA DE LA MERCED
Dirección: Santiago Ruiz
- Sopranos
I) María Virginia Bordone, María del Pilar Concioni, María Cecilia Luján, Anabela
Montes, Valeria Pereyra, Paula Piazza, Victoria Ramonda.
II) María Laura Luján, Celeste Marcón, Vanesa Montoya, Cecilia Ortega, Sabrina
Pedreira, María de los Ángeles Triay.
- Contraltos
I) Marianela Galletti, Evangelina Herrera, Judith Llermanos, Magdalena Romero,
Natalia Mercado.
II) Esmeralda Cáceres Sáez, Bárbara Couto, Agustina Gutiérrez, María Paulina López,
Natalia Pimentel, Yanina Solís, María Florencia Vélez.
- Tenores
I) Héctor Bossie, Laureano López, Nicolás Alberto Palermo, Marcelo Salinas, Julio
Tisano.
II) Diego D’ávila, Hernán Morales, Pablo Salinas, Pedro Spina
- Bajos I)Nicolás Brondino, Edgar Moya Godoy, Lautaro Nolli, Federico Ragessi
II)David Luna, Leonardo Enrique Pérez, Martín Silva, Hernando Varela,
Secretaria: María Cecilia Luján. Tesorera: María Laura Luján. Archivistas: Paula
Piazza, Victoria Ramonda. Relaciones Institucionales: María del Pilar Concioni,
Celeste Marcón. Coordinador Proyectos Culturales Basílica de la Merced: Padre
Pablo B. Ordoñe. Preparadora Vocal: Karina Villarruel. Fonoaudióloga: Valeria
Pereyra. Sub-director: Hernando Varela.
LA BARROCA DEL SUQUÍA
Flauta traversa I, II
Gabriel Pérsico, Claudia Diehl
Clarinete I, II
Julio Dubini, Ramiro Dantas
Fagot I, II
Eduardo Rodríguez, Alejandro Aizenberg
Corno I, II
Rodrigo Novoa (*), César Ahumada
Trombón
Pablo Fenoglio
Violines I
Manfredo Kraemer, Pablo López, Mauro Asís, Leandro Liuzzi
Violines II
Hebe Asrin, Verónica Caeiro, Ivana Damelio, Hernán Testa
Violas
Alberto Lepage, Juliana Rufail
Violoncellos
Nina Diehl, María Jesús Olóndriz
Contrabajo
Laureano Melchiori
Órgano y clavecín
Federico Ciancio
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