Los archivos, la izquierda y la Guerra Civil

Anuncio
ensayo
Stephen Schwartz
Los archivos, la izquierda
y la Guerra Civil
Los archivos relacionados con la Guerra Civil española son innumerables
y parecen haber sido estudiados a conciencia. Sin embargo, en este ensayo,
Schwartz desvela nueva documentación sobre la controvertida participación
de comunistas, poum y otras fuerzas radicales en ese sangriento conflicto.
n una inesperada coincidencia, la caída de
los regímenes comunistas y la apertura (en
algunos casos temporal) de sus archivos a
principios de la década de 1990 se produjeron tras un proceso similar de hallazgos
documentales en España en torno a la Guerra
Civil, en la que el comunismo desempeñó
una función central. La divulgación de los
archivos en España tras la muerte de Franco
estuvo mejor organizada y fue más completa
y exhaustiva que la de países como Rusia.
La apertura, publicación y estudio del
material de los archivos, sin embargo, se retrasó con respecto a
la reedición y producción de nuevos libros sobre la historia de
los republicanos radicales en España, incluidos el movimiento
anarcosindicalista, el psoe, el poum y Esquerra Republicana
de Cataluña. Los descubrimientos documentales y los nuevos volúmenes historiográficos más útiles versaban sobre esos
partidos. En cambio, en España se han producido pocos textos
novedosos sobre el “oficial” Partido Comunista de España
(pce), y –aparte de la documentación de las relaciones entre el
pce como miembro de la Internacional Comunista y su principal adversario en la izquierda, el poum, que se consideraba
comunista pero antiestalinista– el material sobre el pce proviene generalmente de los archivos rusos, cuya limitada apertura es
extraordinariamente valiosa. Un libro que recoge documentos
soviéticos acerca de la guerra, España traicionada, originalmente
publicado en inglés, ha supuesto una contribución excepcional
a las nuevas perspectivas sobre la contienda.1
1 Ronald Radosh, Mary R. Habeck y Grigory Sevostianov (editores), España traicionada.
Stalin y la guerra civil, Barcelona, Planeta, 2002.
La Guerra Civil y la historia de la izquierda
La Guerra Civil española ya se consideraba uno de los temas
históricos más perdurables y fecundos del siglo xx por la cantidad de producciones académicas y literarias que había generado cuando murió Franco. Entonces se publicaron muchos
materiales de fuentes primarias, y nuevas obras de análisis en
muchos idiomas, la mayoría a partir de fuentes secundarias,
siguen apareciendo en el siglo xxi.
En estas páginas me ocuparé de obras excepcionales
basadas en descubrimientos realizados en los archivos, o
que introduzcan documentación previamente desconocida
sobre el comunismo, el poum y las demás fuerzas radicales
del conflicto.
Los nuevos volúmenes, reediciones y materiales de archivo más interesantes tienen que ver con el poum. Aunque
entre 1937 y 1975 se publicaron algunas obras valiosas sobre
los partidos de izquierda en España, en el extranjero no se
había editado casi nada representativo sobre el poum o su
punto de vista. En cambio, los comunistas y anarquistas
desarrollaron en numerosos países una intensa actividad
editorial, que dirigían tanto al público local como a sus
adeptos. El psoe y la izquierda catalana, aparte de los periódicos para exiliados y memorias para los suyos, no habían
publicado fuera de España y los países de su diáspora,
Francia y América Latina.
La falta de material de fuentes fiables sobre el poum era
especialmente problemática. El poum, sus actitudes políticas y su lugar en la clase trabajadora española y catalana,
y en la historia de la Guerra Civil, se habían convertido en
un tema importante en el debate político, historiográfico
y popular gracias a los acontecimientos, pero también al
testimonio de tres autores extranjeros: George Orwell, Franz
36 Letras Libres enero 2011
36-42-Schwartz-EN-P.indd 36
12/20/10 12:13:49 PM
Borkenau y Gerald Brenan.2 Aunque no podemos culparles
a ellos, se habían establecido tres mitos políticos sobre el
poum. El primero, articulado por los simpatizantes de la
urss, consistía en que era una pequeña secta trotskista
comparable a los grupos que había en muchos otros países,
cuando en realidad era una importante fuerza política en
Cataluña, mucho más influyente que el pce.
El segundo, propuesto por los trotskistas, era que los dirigentes del poum habían sido “masacrados”, junto a los anarcosindicalistas, a manos de agentes dirigidos por los soviéticos,
después de que el gobierno ordenara la supresión del poum en
1937. El cofundador del poum, Andreu Nin i Pérez (1892-1937),
un importante escritor catalán, figura del movimiento obrero y
conseller de justicia de la Generalitat revolucionaria, fue asesinado
por los estalinistas. Poner a un supuesto trotskista al frente de la
administración de la justicia en Cataluña cuando comenzaban
las purgas de Moscú era una muestra de rechazo a los argumentos de las autoridades rusas y debió de horrorizar a los líderes
estalinistas. Aunque el poum no era oficialmente trotskista, su
antiestalinismo lo acercaba a esa tendencia, algunos trotskistas
luchaban en sus filas y no denunciaba a Trotski y sus acólitos
conforme a la ortodoxia estalinista. Pero probablemente la cifra
de miembros del poum, trotskistas y anarquistas asesinados
por los comunistas no supera la treintena. Las afirmaciones
trotskistas sobre el asesinato sistemático de los miembros del
poum y los anarquistas parecen reflejar cierto resentimiento,
porque el poum había rechazado el consejo de Trotski y de sus
seguidores en España y el extranjero. Y, sobre todo, el poum y
el movimiento anarquista estaban profundamente arraigados
en Cataluña y no se les podía eliminar fácilmente.
El tercer error histórico es creer que Nin, funcionario soviético entre 1921 y 1930, era “secretario”, o pertenecía al personal de
Trotski cuando este asumió responsabilidades de Estado.3 Nin
ocupaba un alto cargo en la Internacional Sindical Roja y trabajaba en las principales estructuras de la Internacional Comunista
y del pce. Durante las luchas internas del Partido Comunista
ruso se convirtió en miembro de una Comisión Internacional
del Centro de la oposición, pero no trabajó directamente con
Trotski. Victor Serge recordaba: “Formaba parte, en Moscú, de la
Comisión Internacional del Centro de la oposición, junto al portavoz de Zinóviev, Kharitonov, Radek, Fritz Wolf (que capituló y
no obstante fue fusilado en 1937), Andrés Nin, el búlgaro Lebedev
(o Stepanov, un opositor clandestino que nos traicionó y fue más
tarde, durante la revolución, en España, agente del Comintern) y
otros dos o tres militantes cuyos nombres he olvidado.”4 Rebajar
2 Véanse George Orwell, Homenaje a Cataluña (1938); Franz Borkenau, El reñidero español
(1937); y Gerald Brenan, El laberinto español (1943).
3 Véase, por ejemplo, Bertrand M. Patenaude, Stalin’s nemesis, Londres, Faber & Faber, 2009.
4 Victor Serge, Memorias de mundos desaparecidos (1901-1941), México, Siglo xxi Editores,
2002, pág. 221. Stepanov, nacido Stoyan Mineff y también conocido como Stefanov, recibió el alias revolucionario de “Moreno” cuando era uno de los principales representantes
del Comintern en España. Véase la obra no siempre fiable de Branko M. Lazić y Milorad
M. Drachkovitch, Biographical dictionary of the Comintern, Stanford, The Hoover Institution
Press, 1986 (segunda edición).
a Nin –una personalidad revolucionaria importante– a un puesto
burocrático subordinado a Trotski refleja la ignorancia de autores
extranjeros que no sabían de su relevancia en el periodismo y el
movimiento obrero en Cataluña.
Pere Pagès (1916-2003), que firmaba como Víctor Alba y
que fue mi mentor a la hora de escribir sobre el poum,5 había
intentado “rehabilitar” la reputación del partido con libros que
aparecieron antes del final del franquismo, y dos de los primeros volúmenes de documentación reeditada sobre el partido
tras la muerte del dictador aparecieron por iniciativa suya. El
primero fue La Nueva Era. Antología de una revista revolucionaria,
una colección de artículos de un periódico revolucionario
antiestalinista publicados entre 1930 y 1936. Más útil era La
revolución española en la práctica,6 un compendio de documentos
teóricos y políticos que el poum produjo durante la guerra, que
aportó a los historiadores su primera fuente primaria sobre la
actividad del partido durante la contienda en muchos años.
Apertura de los archivos españoles
El proceso oficial de la apertura de los archivos fue más lento. A
diferencia de los gobiernos de países ex comunistas, la democracia española no tenía “razones de Estado” para bloquear la
divulgación de sus contenidos, sobre todo acerca de la guerra.
La organización y preparación de documentos para el uso
de los estudiosos fue ejecutada con admirable exhaustividad,
profesionalidad y transparencia, y permitió un periodo relativamente largo de investigación.
No obstante, algunos archivos fueron objeto de polémica.
El Estado franquista había establecido un Archivo General de
la Guerra Civil en Salamanca, para apoyar una investigación
judicial destinada a acusar a la izquierda de crímenes cometidos durante el conflicto, y se emplearon pruebas en juicios
individuales contra personalidades de la oposición. El centro
incluía los archivos de la Generalitat de Cataluña, que, como
otras fuentes republicanas, los vencedores habían tomado al
final de la guerra. La Generalitat pidió que se le devolvieran
esos recursos y, tras un proceso de veinte años en el cual se opusieron el Partido Popular y el ayuntamiento de Salamanca, en
2006 los materiales finalmente se trasladaron a Barcelona.7
Otras instituciones entraron en el debate, que resolvió una
decisión judicial. Entre ellas estaba la sucesora de la sección
catalana del pce, ahora Iniciativa per Catalunya Verds (icv), que
pedía la restitución de todos los documentos a sus dueños originales. La cnt arguyó que sus papeles no debían entregarse a la
Generalitat sino a la propia organización anarquista, y la comunidad judía de Barcelona también prefería administrarlos por
su cuenta. Pero no se ha intentado impedir que los estudiosos
los empleen libremente, como ha ocurrido en Rusia.
5 Víctor Alba y Stephen Schwartz, Spanish marxism versus soviet communism. A history of the
p.o.u.m., New Jersey, New Brunswick, 1988.
6 Víctor Alba (ed.), La Nueva Era. Antología de una revista revolucionaria 1930-1936, Madrid,
Ediciones Júcar, 1977; La Revolución española en la práctica, Madrid, Ediciones Júcar,1978.
7 Anónimo, “Els papers de Salamanca són ja a Barcelona, segons el Ministeri de
Cultura”, Madrid, Europa Press, 31 de enero, 2006.
enero 2011 Letras Libres 37
36-42-Schwartz-EN-P.indd 37
12/20/10 12:13:49 PM
ensayo
Stephen Schwartz
Sin embargo, no se han abierto los archivos oficiales de las
ejecuciones franquistas durante la Guerra Civil. Los materiales
que describían la vigilancia de anarquistas, extremistas vascos
y otras personas consideradas enemigas del Estado aún no se
han hecho públicos en España, a diferencia de lo ocurrido en
países como Alemania y la ex Yugoslavia.
Algunos archivos que grupos de izquierda guardaron
en el extranjero fueron transferidos a universidades y fundaciones españolas. Por ejemplo, el Centro de Estudios
Históricos Internacionales (cehi)8 recibió una colección de
documentos del poum e inauguró una sala dedicada a los
fundadores del partido.
En 1988, el Archivo Histórico Nacional de Madrid entregó al cehi el dossier sobre el proceso de 1937 a los líderes
del poum (salvo Nin, que había sido asesinado) por parte del Tribunal Especial de Espionaje y Alta Traición, que
las autoridades republicanas habían establecido apresuradamente ese mismo año. Fueron acusados de provocar
los desórdenes de los “sucesos de mayo” de 1937 con el propósito de producir una insurrección militar. Además, se les
acusó de desertar del frente de Aragón para apoyar las protestas en Barcelona; de propaganda subversiva; de posesión
ilegal de información militar secreta; de posesión ilegal y
tráfico de armas con el objeto de organizar un levantamiento; de contrabando de dinero y objetos de valor a Francia;
de uso de códigos secretos y relaciones y comunicaciones
con sospechosos extranjeros. Parte de los documentos de
la acusación parece directamente tomada de documentos
similares de los procesos de Moscú.
El dossier incluía transcripciones de los interrogatorios
a Nin durante su periodo en prisión, materiales del juicio de 1938 contra el comandante militar del poum Josep
Rovira i Canals y numerosos memorandos escritos por investigadores de la policía secreta. No había pruebas de quién
había matado a Nin o de dónde estaba enterrado su cuerpo.9
El elemento más llamativo contenía las notas de los investigadores sobre el propio Orwell (“Enric”, por Eric Blair, su
verdadero nombre) y su esposa, Eileen Blair. En Homenaje a
Cataluña, Orwell describió con cierta ligereza su persecución
por parte de los agentes soviéticos en Barcelona. Pero el dossier
revelaba que la investigación de los Blair era cualquier cosa
menos inocua. Los investigadores anónimos los describían
como “trotskistas pronunciados”, lo que sin duda es falso;
y como agentes de enlace entre el Independent Labour Party
8 Joaquín Maurín Juliá (1896-1973), que había trabajado para la Internacional Comunista,
fue el cofundador del poum con Nin. Véase el catálogo impreso del cehi: História del
poum. Documents per el seu estudi, Barcelona, Universitat de Barcelona, 1985.
9 Habría que señalar que tanto en el principal juicio al poum como en el de Rovira el sistema judicial republicano encontró a los acusados inocentes de “alta traición y espionaje”,
pero culpables de participar en los “sucesos de mayo”, y los condenó a penas leves. Aunque algunos historiadores afirman que la República española estaba bajo el control total
de los rusos, partes importantes del Estado conservaron su independencia. Las sentencias
impuestas a los dirigentes del poum lo demuestran; en Rusia o en un Estado completamente dominado por la urss, habrían sido ejecutados.
y el poum, lo que tampoco es cierto.10 El documento incluía
la frase “enlace con Moscú”, sin explicación adicional. La
implicación es clara: Orwell era un objetivo importante
y probablemente habría sido liquidado o secuestrado y
enviado a Rusia si lo hubieran atrapado. El volumen, El
proceso del poum,11 que no reproduce las notas sobre todos los
extranjeros investigados del dossier, sigue siendo una fuente
indispensable para los historiadores de la Guerra Civil y los
biógrafos de Orwell.
El legado de Munis
Cuando Franco murió, la mayoría de los líderes del poum
estaban muertos. Pero dos figuras agresivas y polémicas sobrevivieron y siguieron publicando. El primero, Juan Andrade
Rodríguez (1898-1981), había sido miembro del Comité
Ejecutivo del poum y era un conocido simpatizante trotskista.
Redactó varios libros valiosos basados en fuentes primarias que
se publicaron póstumamente.12
Manuel Fernández Grandizo Martínez (1912-1989),
“G. Munis”, nació en México pero se crió en Extremadura.
Lideró el verdadero grupo trotskista en la guerra, la Sección
Bolchevique-Leninista de España, que tenía menos de una
docena de miembros. Durante los “sucesos de mayo” distribuyeron un folleto en las barricadas de los manifestantes.
Fernández Grandizo compareció como testigo en el proceso
al poum de 1937 y declaró que su grupo no estaba afiliado a la
organización. Él y varios de sus compañeros fueron juzgados en
Barcelona en 1938 por el asesinato de Lev Narvich, un infiltrado ruso en el poum, que colaboró en el arresto de Nin y otros
líderes poumistas. Fueron declarados culpables y condenados a
muerte. Siguieron encarcelados hasta la caída de Barcelona;
escaparon por la frontera francesa.
Fernández Grandizo regresó a México como “Munis” y
en 1940 pronunció el elogio principal en el funeral de Trotski.
En 1948, publicó un libro polémico sobre el fracaso de la revolución, Jalones de derrota, promesa de victoria (Crítica y teoría de
la revolución española: 1930-1939), una obra incompleta e indocumentada pero excepcional, que fue reeditada en Francia
durante el franquismo y corregida y reeditada en España tras
la muerte del dictador.
Munis era muy crítico con los líderes radicales de la guerra
y, aunque adoptaba una perspectiva marxista, expresaba su
respeto por la cnt-fai. Su vigorosa militancia, cierto prestigio derivado de su participación en los “sucesos de mayo” y
sus comentarios sobre los temas de actualidad hicieron que
su obra resultara atractiva para jóvenes radicales durante la
transición. En España se siguen publicando volúmenes de sus
10 Víctor Alba, Marisa Ardevol, et al. (eds.), El proceso del poum. Documentos judiciales y
policiales, Barcelona, Lerna, 1989, pág. 75.
11 Idem.
12 Véase, por ejemplo, Juan Andrade, Notas sobre la Guerra Civil. Actuación del poum,
Madrid, Ediciones Libertarias, 1986.
38 Letras Libres enero 2011
36-42-Schwartz-EN-P.indd 38
12/20/10 12:13:50 PM
Ilustraciones: Letras Libres / Raúl Arias
artículos.13 Era un caso único: el último revolucionario de la
Guerra Civil que abordaba los asuntos contemporáneos con
un intransigente lenguaje marxista.
Documentación anarquista
Junto a las fuentes trotskistas y del poum, un corpus de documentación anarquista mucho mayor emergió después de la muerte de
Franco. Resulta excepcionalmente valioso un libro que aborda un
asunto poco tratado en la historiografía: los defensores más radicales de la República –anarquistas, comunistas antiestalinistas y
nacionalistas catalanes– se plantearon apoyar un levantamiento
nacionalista en Marruecos. El objetivo era reducir la capacidad
de Franco para alistar tropas marroquíes. La izquierda catalana
estaba especialmente interesada porque la presencia española en
Marruecos había causado décadas de problemas en su región.
Abel Paz (seudónimo de Diego Camacho Escámez, 1921-2009),
el principal historiador contemporáneo del anarquismo español,
rastreó archivos catalanes y de la izquierda catalana para mostrar
la importancia de esa iniciativa, y en 2000 publicó La cuestión de
Marruecos y la República española,14 donde explicaba que la filósofa
13 G. Munis, Jalones de derrota, promesa de victoria (Crítica y teoría de la revolución española: 19301939), Madrid, Zero, 1977; Revolución y contrarrevolución en Rusia, Llerena [Extremadura],
Editores Extremeños, 1999; Internacionalismo, sindicatos, organización de clase, Llerena, Muñoz
Moya Editores Extremeños, 2009.
14 Abel Paz, La cuestión de Marruecos y la República española, Madrid, Fundación Anselmo
Lorenzo, 2000.
francesa Simone Weil, que se trasladó a España cuando
estalló la guerra, sabía que se habían producido choques
entre la Legión y la población local y animó al anarcosindicalista francés Robert Louzon para que fuera a Fez.
Louzon y un trotskista francés, David Rousset, organizaron
una reunión con el Comité de Acción de Marruecos. Los
marroquíes viajaron a Barcelona, aunque las negociaciones
no llegaron a una conclusión. En ellas participaron sobre
todo los anarquistas, pero también el poum y el trotskista
francés Jean Rous, a través del Comité Central de Milicias,
casi un sóviet que ejercía un verdadero poder en la primera
fase de la Cataluña revolucionaria.
Paz revelaba que el movimiento anarquista español había
formulado desde la década de 1920 una variante de la visión
bolchevique de la revolución mundial. Argumentaban que,
puesto que España era el único país europeo en el que el anarquismo era la fuerza dominante de la izquierda, el medio de
obtener una victoria revolucionaria local era apoyar una rebelión en el norte de África. Aunque los anarquistas españoles
eran célebres por su oposición a la Iglesia católica, no creían
que su rechazo a la religión fuera un obstáculo para acercarse
a los musulmanes del Magreb. En eso, los anarquistas eran
más idealistas, y quizá más prácticos, que los comunistas
soviéticos, que distribuían propaganda antirreligiosa en las
tierras musulmanas que gobernaban.
enero 2011 Letras Libres 39
36-42-Schwartz-EN-P.indd 39
12/20/10 12:13:51 PM
ensayo
Stephen Schwartz
Libros y películas
La investigación de archivos y otras fuentes tras la muerte
de Franco también ha producido documentales cinematográficos y televisivos. Provistos de una petición oficial de
los comunistas catalanes, un equipo de periodistas de tv3
visitó en Rusia los archivos de la Internacional Comunista
para investigar la muerte de Andreu Nin. El resultado fue
el documental Operació Nikolai, emitido en 1992.15 Cuatro
años después, Asaltar los cielos examinaba en la televisión
pública española la vida de Ramón Mercader del Río, el
asesino de Trotski.16
Esas emisiones fueron devastadoras para la reputación de
los comunistas españoles, porque mostraban su responsabilidad en dos de los asesinatos políticos más célebres del siglo xx.
Operació Nikolai responsabilizaba a los agentes soviéticos de la
derrota del movimiento revolucionario. No daba el nombre de
los agentes que mataron a Nin, pero Asaltar los cielos describía los
terribles efectos de la policía secreta soviética sobre la familia
Mercader y los sufrimientos de los republicanos españoles
exiliados en Rusia, enviados a campos de trabajo por supuestas
actividades antisoviéticas.
Desde su establecimiento en 1987, la Fundación Andreu
Nin ha producido un volumen considerable de actividad
académica y editorial, y mantiene una página web con un
boletín mensual.17 Señala la disponibilidad de las fuentes de
los archivos y la continua publicación de documentos, memorias y estudios sobre el movimiento. Ha distribuido una guía
turística que describe los principales escenarios de la acción
revolucionaria durante el conflicto y demuestra el constante
interés por la historia de la Guerra Civil.18
En el extranjero, el anarquista escocés Stuart Christie, que
fue preso político en España, ha establecido una empresa editorial dedicada a preservar la memoria histórica del anarquismo
español. Su tarea más importante ha sido publicar en inglés la
historia de la cnt durante la guerra que escribió Josep Peirats
Valls (1908-1989), especialmente valiosa por su transparencia
y por basarse en fuentes primarias.19
Todas esas obras, así como nuevos análisis sobre el destino de
la república, han tenido menos impacto que un volumen de datos de los Archivos Militares del Estado ruso y el Instituto
de Historia General de la Academia de las Ciencias rusa,
complementados por los mensajes del servicio secreto ruso
que interceptaron y descifraron los británicos, conocidos
como “Mask”.
15 Maria Dolors Genovès (directora) y Llibert Ferri (investigador/guionista), Operació
Nikolai (documental), Barcelona, 1992.
16 José Luis López-Linares y Javier Rioyo (directores), Asaltar los cielos (documental),
Madrid, 1996.
17 Véase www.fundanin.org.
18 Eladi Romero, Lugares de memoria e itinerarios de la Guerra Civil española. Guía del viajero
curioso, Barcelona, Laertes, 2001.
19 Véase www.christiebooks.com. José Peirats, The cnt in the Spanish Revolution, 3 vols.,
Hastings [Reino Unido], The Meltzer Press, 2001; La cnt en la revolución española, Madrid,
Madre Tierra, 1988.
Editado por los historiadores estadounidenses Ronald
Radosh y Mary R. Habeck en colaboración con el experto
ruso Grigory Sevostianov, España traicionada ha causado una
verdadera revolución en los estudios sobre la contienda.20
Aporta fuentes impecables sobre prácticamente todos los asuntos importantes de las relaciones soviéticas con la República
durante la guerra. Entre sus documentos hay una directiva de
la Internacional Comunista enviada desde Moscú a los comunistas españoles nada más producirse la insurrección militar.
El mensaje resuelve la cuestión más disputada de la historia del
conflicto: las intenciones del gobierno soviético con respecto a
los anarquistas y otros rivales en el movimiento revolucionario
español. Moscú declaraba que, si sus líderes no se sometían a las
exigencias de unificación de los comunistas españoles, habría
que denunciar a los anarquistas como “esquiroles en la lucha
de las clases trabajadoras contra el fascismo”.21
El tono tajante refuta las viejas alegaciones de los comunistas españoles y sus apologistas, que decían que los comunistas
trabajaban para obtener una benevolente unidad en el Frente
Popular, con el único objetivo de una victoria republicana.
Conviene recordar, sin embargo, que la cnt no se unió al
Frente Popular antes de la guerra, y que, aunque había firmado
el pacto electoral de la coalición en 1936, el Partido Socialista
se negó a participar en el gobierno que produjo la victoria en
las urnas. Un tanto paradójicamente, el poum se unió al Frente
Popular y uno de sus fundadores, Maurín, obtuvo un escaño
en las Cortes por Barcelona.22
España traicionada también revelaba que menos de una semana después del triunfo de la izquierda en Madrid, Barcelona
y Bilbao, mientras la euforia revolucionaria arrastraba a las
masas, el líder del Comintern, Georgi Dimitrov, ordenó a
los comunistas que impidieran medidas radicales en España,
pensando en el apoyo de los gobiernos del Frente Popular en
Francia y Bélgica. Aunque ya habían salido milicias izquierdistas improvisadas desde Barcelona para luchar en el frente
de Aragón, Dimitrov reclamaba la conservación de un ejército
republicano ordinario. Esos aspectos de la política soviética
y del comunismo español han sido elementos centrales del
debate histórico sobre el destino de la República desde la
publicación de las obras de Orwell y Borkenau, que calificaban
la política comunista de contrarrevolucionaria.
Los documentos de España traicionada también trazan
el origen del retraso de la decisión de Stalin de apoyar a la
izquierda española con armas y “asesores”, e incluyen informes de las principales personalidades de la Internacional
Comunista que fueron a España. Pero para un público lector
más amplio, tanto en España como en el extranjero, los des20 Ronald Radosh, Mary R. Habeck y Grigory Sevostianov, op. cit. Para una selección
de los documentos interceptados, “Mask”, véase Nigel West, mask: mi5’s Penetration of the
Communist Party of Great Britain, Nueva York, Routledge, 2005.
21 Idem, pág. 42.
22 Muchos detalles del funcionamiento interno del Frente Popular fueron accesibles para
los historiadores extranjeros solo después de 1975, gracias a la obra citada de Munis.
40 Letras Libres enero 2011
36-42-Schwartz-EN-P.indd 40
12/20/10 12:13:51 PM
cubrimientos más llamativos tenían que ver con el destino
de las Brigadas Internacionales. España traicionada mostraba
que el aparato de purgas de Stalin se había extendido hasta
ellas. Hablando de la xiii Brigada, un informe anónimo y
confidencial de mediados de 1937 declaraba: “No es que
esa brigada haya sido vencida, es que ha sido asesinada.”23
Un informe que envió a Moscú a finales de ese mismo
año el agente de la inteligencia militar soviética Moshe
Zalmanovich (Manfred) Stern, muy elogiado en la propaganda comunista de todo el mundo como “general Kléber”
antes de regresar a Rusia y desaparecer en las purgas, reveló
que la xiii Brigada, que tenía una gran representación balcánica, “huyó del frente”. La opinión de los oficiales soviéticos
en España sobre esa brigada había sido un tema debatido en memorias y obras históricas anteriores a la muerte de
Franco; se decía que muchos de sus componentes habían
sido ejecutados.24
A principios de 1938, el comunista polaco y oficial del
Ejército Soviético Karol Wacław Świerczewski (1897-1947),
conocido en España como “Walter”, envió a Moscú un informe extremadamente crítico con las Brigadas Internacionales.
Aseguraba que en la batalla de Brunete las tropas internacionales habían sucumbido al “pánico y huida general”;25 el
mando español había ordenado la disolución de la Brigada
xiii. Según Świerczewski, los voluntarios franceses estaban
desmoralizados, eran indisciplinados y sucios; la condición de
los alemanes era algo mejor, pero el personal al mando “no
apreciaba la profundidad de la desintegración”;26 los polacos no mantenían los rifles limpios, utilizaban las bayonetas
como estacas para las tiendas y trataban a las tropas españolas
con “intolerable familiaridad” y “escasa camaradería”; los
británicos y los canadienses parecían incapaces de mantener sus armas en condiciones. Una brigada comunista
española inspeccionada por Świerczewski contrastaba tan
abruptamente con las tropas de las Brigadas Internacionales
que el comandante soviético se confesaba “avergonzado”.
Observaba que “los internacionales llevamos vida aislada…
con escasa frecuencia permitimos que los españoles se mezclen con nosotros”.27 Se distribuían cigarrillos americanos
entre los británicos y los estadounidenses, mientras que los
españoles no tenían tabaco; las brigadas extranjeras recibían
comida especial “nacional”, al contrario que los españoles; la
unidad sanitaria de las Brigadas Internacionales en Albacete
solo trataba a los extranjeros. En las Brigadas Internacionales
la deserción de los extranjeros era más común que la de los
españoles, pero no era castigada. Świerczewski declaraba:
“Los internacionalistas tenían, y tienen, un poder total y
23 Ronald Radosh, Mary R. Habeck y Grigory Sevostianov, op. cit., pág. 300.
24 Véase Stephen Schwartz, Sarajevo rose. A Balkan Jewish notebook, Londres, Saqi Books, 2005.
25 Ronald Radosh, Mary R. Habeck y Grigory Sevostianov, op. cit., pág. 513.
26 Idem, pág. 521.
27 Idem, pág. 532.
absoluto, aunque en la mayoría de las brigadas y unidades
el porcentaje de españoles ha alcanzado el impresionante
nivel del 60/80%.”28
A mediados de 1938 Świerczewski presentó un segundo
informe, en el que describía una creciente deserción “internacional”, el descontento de los españoles con la presencia de
los extranjeros y supuestos actos de sabotaje. Al denunciar una
amplia conspiración de fascistas, trotskistas y agentes extranjeros que actuaban dentro de las fuerzas de la izquierda, adoptaba
el lenguaje histérico de los fiscales de los procesos de Moscú.
Las revelaciones sobre las Brigadas Internacionales, que
habían conservado una reputación de heroísmo y generosidad
durante décadas, supusieron un poderoso golpe para la imagen
en España de los soviéticos y otros comunistas durante la guerra. No fue lo de menos que muchas partieran de Świerczewski,
que fue viceministro de Defensa de la Polonia comunista y
contaba con el crédito de su sinceridad y con la aprobación
de Moscú.
28 Idem, págs. 528-529.
enero 2011 Letras Libres 41
36-42-Schwartz-EN-P.indd 41
12/20/10 12:13:52 PM
ensayo
Stephen Schwartz
España traicionada incluía un documento que, para muchos
españoles, resolvía el debate sobre los “sucesos de mayo”. Un
informe anónimo escrito semanas antes de los hechos, enviado
al general Kliment Yefremovich Voroshilov con la adhesión de
Dimitrov, describía la creciente polarización entre los comunistas y los no comunistas de izquierda. En vez de esperar
que la crisis desembocara en un enfrentamiento directo, el
informe recomendaba a los comunistas “acelerarlo, y, si es preciso, provocarlo”.29 Los historiadores catalanes, especialmente
–y no solo los defensores de los anarquistas y el poum–, han
interpretado la instrucción como prueba de que los “sucesos
de mayo” fueron el producto de un plan comunista deliberado
y concebido en las más altas instancias del Kremlin. En suma,
España traicionada demolía por completo el armazón historiográfico sobre el que se había construido la defensa de la conducta de los comunistas españoles en la guerra, y hacía justicia
a los autores que –empezando por Orwell– habían acusado al
gobierno soviético de subvertir la causa republicana.
El Comintern en América Latina
La Internacional Comunista envió a muchos agentes latinoamericanos a la Península Ibérica durante la guerra. En 2004, los
historiadores rusos Lazar y Victor Jeifets, con la ayuda del suizo
Peter Huber, publicaron una edición limitada de La Internacional
Comunista y América Latina, 1919-1943. Diccionario biográfico.30 El
libro se basaba en la investigación que los Jeifets habían realizado
en los archivos rusos y revelaba que, tras su paso por Moscú, Nin
se había hecho popular entre los líderes comunistas latinoamericanos y había trabajado como experto del Kremlin, supervisando
los partidos del Comintern desde México hasta Argentina.
En el trabajo de los Jeifets y Huber sobre la colonización
bolchevique de América Latina hay figuras fascinantes. El
increíble Iosif Romualdevich Griguliavicius nació en una familia caraíta en Lituania en 1913, y murió en Moscú en 1988. Sus
andanzas incluyen la obtención de un título en la Sorbona, la
edición de periódicos comunistas en polaco, la liberación de
líderes comunistas encarcelados en Brasil y el trabajo como
asesino soviético implicado en la muerte de Nin en España.
Lo enviaron de regreso a Rusia y volvió a Occidente como
ayudante en el asesinato de Trotski: su tarea era establecer
redes de seguridad para los asesinos en California y en México.
Grigulevich, como también se le conoce, huyó a California
tras el magnicidio. Sus métodos de espionaje y su habilidad
para reinventarse son tan extravagantes que resultan inverosímiles. Tras la Segunda Guerra Mundial, cuando usaba una
identidad falsa, el régimen izquierdista pero anticomunista de
Figueres en Costa Rica lo nombró embajador en el Vaticano
y Yugoslavia. Utilizó el puesto para planear infructuosamente
29 Idem, pág. 246.
30 Lazar y Victor Jeifets, Peter Huber (editores), La Internacional Comunista y América Latina,
1919-1943. Diccionario biográfico, Instituto de Latinoamérica de la Academia de las Ciencias
de Moscú e Institut pour l’Histoire du Communisme de Ginebra, Moscú/Ginebra, 2004.
el asesinato de Tito. En 1950 volvió a Rusia, donde asumió
un puesto académico. Grigulevich ha ganado una tardía prominencia en obras sobre la historia del espionaje soviético.
El mismo año en que apareció el diccionario, la periodista
costarricense Marjorie Ross publicó su biografía.31
Otras nuevas obras
Otros libros de la bibliografía sobre la guerra publicados tras la
muerte de Franco merecen especial atención. Dos volúmenes
excepcionales tratan de los “sucesos de mayo”. El primero estudiaba el papel de un grupo muy citado y mal comprendido, los
Amigos de Durruti. Se le consideraba el principal núcleo de
militancia anticomunista en la cnt-fai, y lo dirigía el periodista
Santiago María (Jaume) Balius Mir (1904-1980). Se han publicado muchas especulaciones, pero poca documentación sólida
aparte de su propio periódico, El Amigo del Pueblo, el “manifiesto”
Hacia una nueva revolución y algunas entrevistas con Balius.
La revolución traicionada de Miquel Amorós presenta una biografía definitiva de Balius y constituye una fuente indispensable
para la historiografía de la guerra.32 Balius –que había nacido
en una familia burguesa– y su amigo y comandante militar del
poum Josep Rovira comenzaron su trayectoria política en Estat
Català, la principal organización nacionalista que defendía la
independencia catalana. Balius formuló una propuesta excepcional: que el proletariado y la burguesía formasen naciones
distintas en cada país. Pero el movimiento se deslizó a la derecha
en la década de 1930: fue excluido del gobierno de la Generalitat
tras los sucesos de 1936 y tanto los anarquistas como el poum y los
comunistas lo consideraban un enemigo. Sus líderes, tachados
de fascistas, huyeron a Francia. Balius y Rovira evolucionaron
hacia el Bloque Obrero y Campesino, un predecesor del poum,
aunque Balius terminó muy unido a la cnt-fai.
Las cartas de la trotskista estadounidense y militante del
33
poum, Lois Cusick Orr, suponen otra aportación importante.
Orr, hostil al nacionalismo catalán desde una perspectiva marxista, trabajaba en el departamento de prensa y radio en lengua
inglesa del poum. En septiembre de 1936 escribió una carta a su
familia en la que señalaba que, aunque se suponía que todo el
correo que salía de la República española debía pasar la censura,
la correspondencia del poum con el extranjero lograba evitarla
porque el partido enviaba dos veces por semana un automóvil a
Francia para usar el servicio postal allí. En una frase conmovedora que anticipa el futuro totalitario del comunismo y su colapso,
Orr escribió: “el poum no cree en la censura”.34 ~
– Traducción de Daniel Gascón
31 Marjorie Ross, El secreto encanto de la kgb. Las cinco vidas de Iósif Griguliévich, San José,
Costa Rica, Farben-Norma, 2004.
32 Miquel Amorós, La revolución traicionada. La verdadera historia de Balius y Los Amigos de
Durruti, Barcelona, Virus Editorial, Bilbao, 2003.
33 Lois Orr con material de Charles Orr, edición de Gerd-Rainer Horn: Letters from Barcelona,
Nueva York, Palgrave Macmillan, 2009. Para la pareja Orr, ver a Alba y a Schwartz, op. cit.
34 Idem, pág. 72.
42 Letras Libres enero 2011
36-42-Schwartz-EN-P.indd 42
12/20/10 12:13:52 PM
Descargar