Tema 3 Principales enfermedades de nuestro tiempo

Anuncio
TEMA3 : PRINCIPALES ENFERMEDADES DE NUESTRO TIEMPO
123456-
ENFERMEDADES MICROBIANAS.SIDA
CANCER
ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES Y RESPIRATORIAS
ANOMALIAS CONGENITAS, GENETICAS Y OTRAS ENFERMEDADES
TRANSTORNOS MENTALES
LECTURAS COMPLEMENTARIAS
1-ENFERMEDADES MICROBIANAS .SIDA
Enfermedades bacterianas
Las bacterias son microbios o microorganismos procariotas que cuentan con numerosas
especies tanto de vida libre como parásitas y patógenas. En esta imagen podemos ver la
clasificación morfológica de las bacterias:
Los parásitos estrictos bacterianos del hombre dependen para su
supervivencia de su transmisión de un individuo a otro. Por lo tanto,
esos patógenos han hechoevolucionar en cada caso una puerta de
salida, un modo de transmisión y una puerta de entrada que son
característicos. En los vínculos siguientes se agrupan las
enfermedades de acuerdo con su modo de transmisión. También se
citan algunas enfermedades producidas por riquetsias y clamidias
El ser humano es hospedador de una gran variedad
de bacterias, protozoos y virus patógenos. Además, ciertos miembros de la flora
microbiana normal pueden convertirse en invasores y producir enfermedades cuando
los mecanismos de defensa del hospedador están suprimidos.
Las propiedades del parásito que causa un daño al hospedador varían dentro de los
principales grupos. Las toxinas, responsables de las consecuencias patológicas de
muchas infecciones bacterianas, están ausentes o son raras en las infecciones
porhongos o protozoos, la mayoría de los cuales deben su patogeneidad a la inducción de
reacciones de hipersensibilidad. La hipersensibilidad también desempeña un papel en
muchas enfermedades víricas, junto con el daño causado directamente a la célula a causa
del crecimiento intracelular
del virus. También se observan
diferencias en los mecanismos
inducibles de resistencia del
hospedador mediante los cuales
se mantienen bajo control los
diferentes grupos microbianos.
Los anticuerpos tienen una
función destacada en la defensa
frente a muchos patógenos
bacterianos, pero
probablemente poco significativa
en otros tipos de infecciones.
a- Enfermedades entéricas de origen
bacteriano
El tubo digestivo es el hábitat natural de muchas clases de bacterias, la mayoría de ellas
inocuas en las condiciones ordinarias. Un número de habitantes intestinales son, sin
embargo, serios patógenos; entre ellos se incluyen los agentes causantes de las fiebres
tifoidea y paratífica, la disentería, el cólera, las infecciones causadas por Salmonella,
incorrectamente llamadas «intoxicación bacteriana por los alimentos»
Algunas de estas bacterias causan daños localmente, mientras que otras se dispersan desde
los tejidos del intestino a otras partes del cuerpo. Todas, sin embargo, tienen dos
importantes atributos en común:


abandonan el cuerpo en la materia fecal excretada.
deben entrar en el nuevo hospedador a través de la boca, para llegar de nuevo
al intestino.
Las enfermedades entéricas, tal como son denominadas, se adquieren principalmente al
tragar alimentos o bebidas contaminadas con heces.
Antes de la introducción de las condiciones sanitarias modernas, los abastecimientos de
agua estaban constantemente sometidos a la contaminación directa a partir de las letrinas
o de las alcantarillas defectuosas. Hoy, sin embargo, la contaminación por estos métodos se
ha convertido en algo raro y se han hecho relativamente más importantes otros métodos de
transmisión. La mosca doméstica común es un eficaz agente de transmisión porque visita
indiscriminadamente tanto los alimentos como las heces. Además existen muchísimos más
portadores sanos de patógenos entéricos que casos clínicos declarados, por lo que
cualquiera que maneje alimentos es una fuente potencial de contaminación. Por lo tanto,
solamente la más estricta higiene personal por parte de las personas que manipulan los
alimentos puede evitar la dispersión de las enfermedades entéricas.
Muchos animales, incluidos el ganado y las aves de corral, pueden estar infectados
naturalmente con miembros del género Salmonella, por lo que es posible quedar infectado al
ALGUNAS ENFERMEDADES INFECCIOSAS DE ORIGEN BACTERIANO
TRANSMITIDAS POR CONTAMINACIÓN FECAL (ENTÉRICAS): cólera, fiebre
tifoidea, disentería...
Enfermedad
Agente etiológico
Patogenia
Cólera
Vibrio cholerae
Esta bacteria se multiplica
extensivamente en el intestino
delgado, produciendo una toxina que
actúa sobre las células epiteliales de
éste. Lapérdida de agua y sales
minerales es una consecuencia grave
de las fuertesdiarreas y vómitos.
Consulta los enlaces para más
información.
Fiebre tifoidea
Salmonella typhi
Fiebres
Salmonella typhimurium,
entéricas,
S.chottmülleri, S.choleraesuis.
gastroenteritis,
septicemias
porSalmonella
Disentería
bacilar
Shigella dysenteriae
Los microorganismos se multiplican
primero en el tracto gastrointestinal.
La invasión del torrente sanguíneo a
través de los conductos
linfáticos intestinal y torácico
conduce a la diseminación a través de
todo el cuerpo. Crece
abundantemente en el tracto biliar, a
partir del cual se infecta el intestino.
Focos en los pulmones, médula ósea
y bazo.
Las fiebres entéricas son
enfermedades caracterizadas por la
amplia diseminación
del microorganismo por todo el
cuerpo. La fiebre entérica causada
por salmonelas distintas de S.
typhi son más benignas que la fiebre
tifoidea y se llaman "fiebres
paratifoideas". La gastroenteritis es
una salmonelosis en la que
el microorganismo permanece
localizado en el tracto
gastrointestinal. Las septicemias de
salmonelas están causadas
habitualmente por S. choleraesuis.
Se forman lesiones en la parte
terminal de íleon y colon. También se
producencólicos intestinales.
comer carne o huevos contaminados.
Enfermedades transmitidas por gotitas
La transmisión de enfermedades por la ruta respiratoria se denomina infección por gotitas,
debido a que en tales casos los microorganismos patógenos -bacterianos o víricos- son
llevados de una persona a otra en gotitas microscópicas de saliva.
En países en donde están en práctica los métodos sanitarios modernos, la infección por
gotitas es, con gran diferencia, el camino más importante por el cual se extiende la
enfermedad. Cada vez que una persona estornuda, tose o incluso habla en voz alta, exhala
una tenue nube de gotitas de saliva. Cada gotita contiene algo de proteína disuelta, así
como números variables de los microorganismos que habitan en la boca y en el tracto
respiratorio; las gotitas se evaporan rápidamente, dejando en el aire un gran número de
diminutos copos de proteína, que contienen bacterias vivas. Una persona que padezca una
infección respiratoria, con toda certeza contaminará a todas las demás personas que estén
en su presencia cuando estornude, tosa o hable. El único camino para evitar una dispersión
de este tipo sería exigir que todos los individuos llevasen puestas mascarillas provistas de
filtros. Una medida tan extremada no ha sido posible llevarla a la práctica, ni imponerla. El
resultado es que, en una ciudad populosa, un patógeno respiratorio altamente infectivo, tal
como el virus de la gripe, puede pasar de una persona a varios millones de otras en un
período de tiempo de tan sólo 6 u 8 semanas.
r
ALGUNAS ENFERMEDADES INFECCIOSAS DE ORIGEN BACTERIANO TRANSMITIDAS POR GOTITAS DE
EXHALACIÓN
Enfermed Agente etiológico
ad
Tuberculosis
Patogenia
Mycobacterium tuberculosis
El bacilo de la tuberculosis es
conocido también con el nombre
de Bacilo de Koch
Enlaces:



Robert Koch
La Prueba de la Tuberculina
Lo que Usted Necesita
Saber Acerca de la
Tuberculosis
Meningitis
Neisseria
meningocóci meningitidis (meningococo)
ca
La bacteria se multiplica dentro de unas lesiones pulmonares
llamadas tubérculos. Al aumentar el tamaño de un tubérculo,
puede descargarse en un bronquio, dispersando la enfermedad
en otras partes del pulmón y también a otras personas vía
gotitas expelidas al toser el enfermo. En algunos casos las
bacterias son diseminadas por la sangre, estableciendo lesiones
secundarias (metástasis) en otros órganos.
Gran parte del daño causado por el bacilo de la tuberculosis se
debe a una toxina que produce, aunque otra parte se debe a una
reacción inmunológica de hipersensibilidad de tipo retardado.
Los meningococos son transportados en la nasofaringe, sin que
produzcan ningún daño a un 25% de la población. Por razones
desconocidas, invade ocasionalmente el torrente circulatorio y
entonces se localiza en las meninges (membranas que rodean
al Sistema Nervioso Central), produciendo meningitis.
Enlaces:

Meningitis Bacteriana
Neumonía
Streptococcus
pneumocócic pneumoniae (neumococo)
a
Entre el 40 y el 70% de la población adulta lleva neumococos en
sus gargantas. Los organismos llegan a los pulmones cuando las
barreras naturales no funcionan bien (por ejemplo durante
infecciones respiratorias debidas al virus de la gripe),
Enfermedades transmitidas por contacto directo
Existe un pequeño número de patógenos para los que la puerta de entrada es la piel o las
membranas mucosas y que para su transmisión dependen del contacto directo.
Este grupo incluye a los agentes causantes de las enfermedades venéreas sífilis y gonorrea.
El organismo responsable en cada caso no puede vivir largo rato fuera del hospedador y
requiere el contacto directo de las membranas mucosas para su transmisión. El acto
sexual es, por lo tanto, uno de los principales medios de propagar estas enfermedades,
aunque la sífilis puede adquirirse también antes del nacimiento, y la gonorrea durante el
nacimiento, a partir de una madre infectada. En los trópicos existen varias enfermedades
causadas por organismos estrechamente relacionados con el agente de la sífilis que
normalmente no se transmiten mediante la relación sexual. Todas ellas se inician como
infecciones de la piel y requieren el contacto directo para su transmisión. La frambesia o
pian es un ejemplo de este grupo. Otras tres enfermedades no venéreas que son
transmisibles por contacto directo son el carbunco, la tularemia y la brucelosis. Todas son
enfermedades de los animales que pueden ser transmitidas al hombre. La brucelosis, una
enfermedad de las cabras, ganado vacuno y porcino, constituye un severo riesgo ocupacional
para las personas que manejan animales, incluidos los veterinarios, matarifes y
trabajadores relacionados con los productos lácteos. La tularemia, una enfermedad de
roedores salvajes, la contraen con frecuencia los cazadores y los carniceros que manejan
piezas de caza salvaje.
ALGUNAS ENFERMEDADES INFECCIOSAS DE ORIGEN BACTERIANO TRANSMITIDAS POR
CONTACTO SEXUAL (ENFERMEDADES VENÉREAS)
Enfermedad:
Gonorrea
Agente etiológico: Neisseria
gonorrhoeae(gonococo)
Patogenia: El gonococo es
transmitido por contacto
sexual; los niños recién
nacidos pueden adquirir una
infección ocular grave al pasar
por el canal del parto de una
madre con gonorrea.
Después del contacto sexual,
el gonococo penetra en el
tracto genitourinario; la
infección está generalmente
restringida a los órganos
reproductores, pero puede
producir septicemia
(multiplicación de bacterias en
el torrente sanguíneo).

Enfermedad:
Sífilis
Agente etiológico: Treponema pallidum
Patogenia: Esta bacteria es transmitida porcontacto sexual; puede
ser también transmitida al feto durante el embarazo.
Después del contacto sexual, el microorganismo penetra en los
tejidos epiteliales del órgano reproductor formando una lesión
primaria local o "chancro". Las lesiones secundarias se desarrollan
varias semanas más tarde en los ojos, huesos, articulaciones o en
el Sistema Nervioso Central. Si no se trata, la enfermedad puede
progresar y producir trastorno mental y la muerte.

Más en Internet: sífilis
Más en Internet:
gonorrea
Ver
Enfermedades transmitidas por vectores animales
Ciertos patógenos se han ido adaptando, a lo largo de su evolución,
a dos o más hospedadores alternativos. El bacilo de la peste, por
ejemplo, puede multiplicarse en ratas, pulgas y en el hombre; la
pulga lo transporta de un roedor a otro o del roedor al hombre y
nunca tiene que tratar de sobrevivir en ambientes inadecuados
para su desarrollo.
Los agentes de la peste y de la tularemia son las únicas bacterias de esta categoría, pero
existen muchas enfermedades producidas porvirus, riquetsias y protozoos transmitidas por
un vector animal. Las epidemias de malaria, fiebre amarilla, rabia, tifus exantemático
ypeste, diseminadas de esta manera, han alterado radicalmente el curso de la historia de la
humanidad. La misma propiedad de tener hospedadores alternativos, que constituye una
gran ventaja para los parásitos, ha conducido también a su control. Mediante la eliminación
del vector (la especie que transmite el patógeno) o bien del reservorio de la infección (la
especie a partir de la cual el vector obtiene la infección) el hombre ha sido capaz de
erradicar tales enfermedades en zonas muy amplias.
ALGUNAS ENFERMEDADES INFECCIOSAS TRANSMITIDAS POR PICADURA O MORDEDURA DE
ANIMALES
Ecología con respecto
al hombre
Enfermedad
Tipo de microorganismo Vector
Reservorio
Bacteria
Pulga
Ratas y otros
roedores.
Bacteria
Garrapata
Roedores salvajes y
también la propia
garrapata.
Rabia
Virus
Perro, zorro y otros
cánidos.
Los mismos que son
vectores.
Tifus endémico
Riquetsia
Pulga
Rata.
Mosca tsé-tsé.
Hombre, animales
salvajes.
El hombre sirve de
Peste
hospedador accidental,
no de reservorio.
Tularemia
El hombre es uno de los Enfermedad del Protozoo
dos o más reservorios. sueño
El hombre es el único
reservorio.
Fiebre amarilla
Virus
Mosquito
Hombre, monos.
Fiebre
recurrente
Bacteria
Piojo
Hombre, garrapata,
roedores.
Malaria
Protozoo
Mosquito
Hombre.
Tifus epidémico Riquetsia
Piojo.
Dengue
Mosquito
Virus
Enfermedades adquiridas al
ingerir toxinas bacterianas
La ingestión de alimentos conteniendo la
toxina de Clostridium botulinum (foto de la
izquierda) o bien la de Staphylococcus
aureus causa enfermedades graves. Aunque
la enfermedad no es posteriormente
transmitida por la víctima, cuando una de
las fuentes de alimento corrientes se
contamina puede provocarse un foco que
afecta a muchas personas. Antes de la
introducción de un estricto código
conservero, esta industria era responsable,
cada año, de muchas muertes debidas
al botulismo (ingestión de toxina de Clostridium botulinum). Los que manejan los alimentos y
tienen lesiones estafilocócicas abiertas en la piel continúan siendo todavía una causa de
focos de envenenamiento alimentario estafilocócico
Infecciones de las heridas
Siempre que un material extraño no esterilizado penetra en una herida,
se introducen microorganismos. Si las condiciones existentes en la herida
son adecuadas para el crecimiento de uno o más microbios contaminantes,
se presenta una infección que puede llegar a extenderse por los tejidos o
por el sistema circulatorio.
La introducción en las heridas no puede considerarse como una vía
«natural» de transmisión, ya que es demasiado irregular e infrecuente
como para asegurar la perpetuación de una especie parásita. Se ha visto que las heridas
más frecuentemente infectadas albergan bacterias que viven de ordinario en el suelo, tales
como los clostridios. Los clostridios son anaerobios estrictos que no crecen en tejidos
sanos. Las heridas profundas, sin embargo, forman un ambiente ideal, ya que hay tejidos
muertos (necróticos) presentes, no hay aire y la oxigenación de los tejidos está
reducida como consecuencia de la circulación alterada. Los clostridios forman esporas y son
tan ubicuos en la naturaleza que cualquier herida profunda en la que se introduzca un trapo
o un poco de tierra tiene una elevada probabilidad de quedar contaminada con alguna
especie de Clostridium. Muchos de estos organismos producen potentes exotoxinas que
matan a los tejidos circundantes del hospedador. Una especie, Clostridium tetani, produce
una toxina que afecta a los nervios y causa espasmos musculares. Si no se trata la
infección, es casi invariablemente fatal. Esta enfermedad se llama tétanos. Otros
clostridios causan graves daños locales (gangrena) en el lugar de la infección. Aunque los
clostridios son los más peligrosos patógenos de las heridas, en ellas pueden establecerse
muchas otras bacterias. Entre los contaminantes corrientes de las
heridas figuran estafilococos, estreptococos, enterobacterias y pseudomonas.
La leptospirosis, que comienza como una infección de una herida, es una enfermedad que
afecta a los trabajadores que, debido a su oficio, están en contacto frecuente con aguas
contaminadas. Las leptospiras son parásitos de cerdos, perros y roedores y son excretadas
por la orina de los animales infectados, Pueden infectar al hombre solamente a través de
pequeñas heridas o grietas de la piel y esta enfermedad es muy frecuente entre las
personas que trabajan en lugares húmedos, tales como alcantarillas, mercados de pescado,
campos húmedos o canales.
ALGUNAS INFECCIONES COMUNES DE LAS HERIDAS
Enfermedad
Agente
etiológico
Patogenia
Tétanos
Clostridium
tetani
El bacilo del tétanos es una bacteria común
del suelo, donde puede resistir durante mucho
tiempo en forma de esporas; también se encuentra
habitualmente en las heces de animales (pero no de
seres humanos). Produce la enfermedad cuando
accidentalmente se introduce en las heridas. La
germinación de las esporas y el crecimiento en la
herida requieren condiciones anaeróbicas (por
falta de oxígeno) que se dan cuando los daños en
los vasos sanguíneos son graves. La bacteria
produce una neurotoxina que es transportada por
la sangre hasta la médula espinal, produciendo la
muerte.
Enlaces:

Tétanos
(Sanitas)
Gangrena gaseosa
Enlaces:

Gangrena
(bacilo del
tétanos)
Clostridium
perfringens y
otros
clostridios
El desarrollo de los clostridios en heridas
anaeróbicas va acompañado de la acumulación de
hidrógeno gaseoso originado por fermentación
bacteriana. Se producen, además, gran variedad
detoxinas.
ALGUNAS ENFERMEDADES
PRODUCIDAS
POR RIQUETSIAS
Enfermedades
producidas
por riquetsias
Enfermedad
Reservorios, vectores y transmisión al hombre
Observaciones
Tifus epidémico
La riquetsia es transportada de hombre a hombre
por el piojo del cuerpo.
Elevada tasa de mortalidad.
Tifus endémico
La riquetsia es normalmente parásita de ratas y
pulgas. Se mantiene en la naturaleza por cadenas
de transmisión rata-pulga-rata. La enfermedad es
transmitida por la picadura de la pulga.
Enfermedad más benigna que el tifus
epidémico.
Fiebre tsutsugamushi
El reservorio primario es un ácaro (garrapata) o
una pulga, siendo la rata un reservorio secundario.
La enfermedad se transmite por picadura
de garrapata o pulga.
Confinada al lejano Oriente.
Las riquetsias son bacterias parásitas estrictas, extremadamente pequeñas. Son todas
parásitos intracelulares. Una de las características más destacadas de las riquetsias es
su relación parasítica con artrópodos (piojos, pulgas, chinches y garrapatas). Éstos son sus
hospedadores naturales, en los que viven habitualmente sin producir enfermedad. Las
riquetsias se han adaptado también a mamíferos, a los que son transmitidas por la picadura
de un artrópodo. Por lo tanto, las cadenas de transmisión artrópodo-mamíferoartrópodo son comunes. En la mayoría de los casos, el hombre es solamente un hospedador
accidental, que no forma parte de una cadena de transmisión; la única excepción es el tifus
exantemático, transmitido por el piojo.
Enfermedades producidas por
clamidias
Las clamidias, como las riquetsias, son parásitos estrictos intracelulares de aves y
mamíferos. En sus hospedadores naturales tienden a producir infecciones latentes
prolongadas; la enfermedad declarada es más característica de la infección adquirida por
una especie hospedadora diferente. Cuatro enfermedades humanas están causadas por
clamidias: la psitacosis (ornitosis), el linfogranuloma venéreo y dos enfermedades de los
ojos, el tracoma y una conjuntivitis clamidial. Las dos últimas están causadas por
organismos estrechamente relacionados, clasificados como Chlamydia trachomatis. No
obstante, el agente de la conjuntivitis clamidial habita normalmente en el tracto
genitourinario humano, a partir del cual se extiende ocasionalmente a los ojos; el agente del
tracoma habita normalmente en los tejidos del ojo y tejidos circundantes.
ALGUNAS ENFERMEDADES PRODUCIDAS POR CLAMIDIAS
Enfermedad
Agente etiológico
Principal vía de transmisión
Patogenia
Ppsittacosis u
ornitosis
Chlamydia psittaci
Inhalación de heces de aves
infectadas (muchas especies
de aves).
Inflamación de los pulmones y fiebre. La
tasa de mortalidad puede llegar al 20% en
los casos sin tratar.
Linfogranuloma
venéreo
Chlamydia
trachomatis
Relación sexual.
Lesiones cutáneas y nódulos
linfáticoshinchados en la región genital.
Tracoma
Chlamydia
trachomatis
Dispersión con las manos u
objetos contaminados.
Lesiones en los ojos, llegando incluso a la
ceguera.
Conjuntivitis
clamidial
Chlamydia
trachomatis
Los niños recién nacidos
pueden infectarse a su paso
por el canal del parto. Los
adultos adquieren la
enfermedad por contacto
sexual y posterior
transferencia de los dedos a
los ojos.
Inflamación de la conjuntiva ocular.
Enfermedades causadas por protozoos
De los muchos miles de especies de protozoos, sólo unas veinte causan
enfermedades en el hombre. Su impacto en la salud humana a nivel mundial
es, sin embargo, desproporcionado a su número, calculándose que, en un
momento dado, una cuarta parte de la humanidad está afectada por este
tipo de enfermedades, que debilitan profundamente. La malaria sola es
responsable de más de 100 millones de casos al año, un millón de los cuales
son fatales.
ALGUNAS ENFERMEDADES PRODUCIDAS POR PROTOZOOS
Grupo
Especie
Enfermedad
Principal vía de transmisión
Flagela
dos
Giardia
lamblia
Diarrea por flagelados
Ingestión de cistos (contaminación fecal).
Trichomo Infecciones del tracto
nas
genitourinario
vaginalis
Contacto sexual (enfermedad venérea).
Trypanos Enfermedad del
ma
sueño (africana)
gambiens
e,
T.rhodesi
Más información
ense,
Mosca tsé-tsé (Glossina palpalis).
Trypanos
ma cruzi
Hemípteros triatómidos (chinches).
Enfermedad de
Chagas (americana)
Leishmani Kala-azar (americana)
a
donovani
Leishmani Lesiones
a tropica cutáneas, leismaniosis(ame
ricana)
Mosca de los arenales (Phlebotomus)
Leishmani Infecciones
a
nasofaríngeas,leismaniosis
braziliens (americana)
is
Amebas Entamoeb Disentería amebiana
a
histolytic
a
Naegleria Meningoencefalitis
sp.
amebiana
Ciliados Balantidiu Disentería balantidiana
m coli
Esporo
zoos
Plasmodiu Malaria
m
falciparu
m,
P.vivax,
P.malaria
e, P.ovale
Ingestión de cistos (contaminación fecal).
Penetración a través de las membranas
mucosas.
Ingestión de cistos (contaminación fecal).
Mosquito Anopheles (hembra).
Toxoplas
ma gondii
Infecciones diseminadas
Ingestión de cistos (contaminación fecal).
Infección del feto a través de la placenta.
¿Inhalación?
Isospora
belli,
I.huminis
Infecciones intestinales
Ingestión de cistos (contaminación fecal).
Enfermedades causadas por la ingestión de cistos de protozoos
Dentro de cada uno de los principales grupos de protozoos hay patógenos que son
transmitidos por la ingestión de cistos (células de reposo con gruesas paredes). Cuatro de
estos patógenos – Entomoeba histolytica, Giardia lamblia, Baluntidium coli y especies
de Isospora – son parásitos del tracto gastrointestinal; tienen ciclos biológicos
relativamente sencillos que comprenden un estado proliferativo (trofozoítos) y un estado
de cisto. Los cistos pasan a través de las heces al ambiente externo, en donde sobreviven y
contaminan los alimentos y el agua.
Los cistos de Toxoplasma gondii pueden ser transmitidos por diferentes vías. Se
encuentran en el tejido del músculo esquelético de ovejas y cerdos, por lo que la ingestión
de carne incompletamente cocinada puede ser una fuente de infección. Los cistos de
toxoplasma han sido observados también en los alvéolos pulmonares, por lo cual la inhalación
de polvo contaminado puede ser un segundo medio de transmisión. Se ha visto
recientemente que los gatos domésticos forman otro reservorio de este organismo y que
liberan cistos en sus heces. La ingestión o inhalación de cistos a partir de esta fuente es,
probablemente, una importante causa de infecciones en el hombre.
En los protozoos parásitos del intestino se han descubierto dos nuevos mecanismos por los
que dañan al hospedador. Giardia lamblia tiene un «disco de succión» en su superficie
ventral, mediante el cual se fija al epitelio intestinal del hospedador (ver foto más arriba).
En las infecciones graves, la superficie interna de intestino delgado superior puede quedar
totalmente cubierta de parásitos fijados sobre ella, causando así el bloqueo mecánico de la
absorción de grasas, una deficiencia responsable de algunos de los efectos patológicos de
la infección.
Enfermedades protozoarias transmitidas por insectos vectores
En tres grupos de protozoos patógenos – los
tripanosomas (foto de arriba, a la derecha), las
leishmanias y los agentes de la malaria del
género Plasmodium – parte del ciclo biológico
transcurre en un insecto vector. El insecto sirve de
vector para la transmisión del patógeno de un ser
humano a otro.
Hay dos grupos de tripanosomas: las especies
africanas, Trypanosoma gambiense (en la foto de
arriba, junto a glóbulos rojos de la sangre) y T.
rhodesiense, que son transmitidas por la mosca tsé-tsé
(Glossina spp., en la foto de arriba) y causan la enfermedad del sueño, y la especie
americana, T. cruzi, que es transmitida por hemípteros triatómidos (foto de la derecha) y
causa la enfermedad de Chagas.
Los tripanosomas se multiplican en el torrente sanguíneo y las formas americanas lo hacen
también en las células del retículo endotelial. El daño que causan al hospedador parece
estar determinado por toxinas o por alérgenos, que afectan principalmente el sistema
nervioso central y el músculo cardiaco.
Leishmaniasis
Las leishmanias son transmitidas por moscas de los arenales (del género Phlebotomus ).
Leishmania donovani , el agente de la enfermedad denominada kalaazar, se multiplica en las
células reticuloendoteliales del bazo, hígado, medula ósea y ganglios linfáticos. Los
productos microbianos que dañan al hospedador no han sido identificados todavía.
Con la excepción de los hemípteros triatómidos, todos los insectos vectores bombean los
parásitos al interior del torrente circulatorio del hospedador en un chorro de saliva,
mientras se alimentan de la sangre; Los triatómidos no inyectan los tripanosomas
parásitos, sino que los depositan con las heces sobre la piel del hospedador mientras se
alimentan. Los parásitos son frotados sobre la herida ocasionada por la picadura o sobre la
conjuntiva, al rascarse. Los organismos se desarrollan después dentro de los macrófagos, y
finalmente en las células musculares.
La Malaria
Los parásitos de la malaria (del género Plasmodium) tras la inyección por el mosquito, se
desarrollan primeramente en células parenquimatosas del hígado y luego dentro de los
eritrocitos o glóbulos rojos. Sólo la hembra del mosquito Anopheles transmite el protozoo,
ya que el macho no chupa sangre. Los efectos patológicos de la infección se producen
principalmente durante la última fase. Se desarrolla una anemia como consecuencia de la
destrucción de glóbulos rojos, pero la anemia que se ve en la malaria no es suficiente para
explicar los síntomas de la enfermedad. Más bien parece que durante el ciclo dentro de
los glóbulos rojos son liberados factores que causan daños en la medula ósea, bazo, riñón y
otros órganos. Todavía no se sabe si estos factores son productos del parásito o del
hospedador. Las enfermedades causadas por parásitos transmitidos por insectos están
restringidas a las regiones del mundo que constituyen los hábitat naturales de sus insectos
vectores. Así pues, la enfermedad del sueño se encuentra solamente en partes de África, y
la enfermedad de Chagas se encuentra sólo en ciertas regiones de América Central y del
Sur. La malaria, sin embargo, puede existir casi en cualquier parte del mundo, como
consecuencia de la extensa distribución del mosquito Anopheles, Pero como en muchas
regiones de las zonas templadas se ha conseguido el control o erradicación de Anopheles,
hoy día la malaria está generalmente limitada a los trópicos y subtrópicos.
Dentro de una determinada región geográfica, la enfermedad transmitida por un insecto
existe de acuerdo con pautas que reflejan tanto los hábitat locales de los insectos (por
ejemplo, las aguas estancadas donde se aparea Anopheles) como las variaciones
estacionales en cuanto a su abundancia.
Enfermedad venérea por el protozoo Trichomonas
Trichomonas vaginalis infecta la uretra y la próstata de los varones, así como la vagina de
las hembras. Los organismos, no forman cistos y no pueden sobrevivir mucho tiempo fuera
del cuerpo; el contacto sexual es, por lo tanto, el único medio de transmisión. Los parásitos
y los daños que causan están restringidos a los tractos genitourinarios; en las mujeres las
infecciones pasan con frecuencia inadvertidas.
Enfermedades causadas por amebas de vida libre del suelo
Se ha visto que ciertas amebas de vida libre del suelo causan meningoencefalitis en el
hombre, aparentemente mediante su introducción accidental en la mucosa nasal. Los
organismos que han sido aislados de los tejidos infectados han sido clasificados hasta
ahora dentro del género Naegleria; se ha visto que los miembros de un género
relacionado, Hartmannella, son capaces de producir una meningoencefalitis en animales de
experimentación. Hasta el presente, todos los casos se han relacionado con infecciones
adquiridas mientras se nadaba en ríos y lagos de agua dulce; se produce un extenso
daño en el cerebro, pero todavía no han sido identificados los factores responsables.
Enfermedades fúngicas
Las enfermedades fúngicas (producidas por hongos) del hombre son o bien micosis,
causadas por verdadera infección, o bien toxomicosis causadas por la ingestión de
metabolitos fúngicos tóxicos.
Las micosis
Un pequeño número de hongos son capaces de causar enfermedades en el hombre por una
verdadera infección. Para la mayoría de ellas la invasión del tejido del hospedador es
accidental, ya que su hábitat normal es el suelo. Las excepciones son los dermatofitos, que
residen en la epidermis, pelo y uñas; éstos son transmisibles de persona a persona o de un
animal a una persona.
Las micosis se clasifican generalmente de acuerdo con la profundidad de su penetración.
Las vamos a considerar formando tres grupos:



las dermatomicosis
las micosis subcutáneas
las micosis profundas o sistémicas
Las dermatomicosis. Las lesiones anulares escamosas de la piel causadas por los
dermatofitos se denominan tiñas (del latín tinea, polilla o gusano), ya que originalmente se
pensó que estaban causadas por gusanos o por piojos. Generalmente se clasifican de
acuerdo con la parte afectada del cuerpo: tinea pedis, más conocida como «pie de atleta»,
tinea capitis, o tiña del cuero cabelludo, y tinea corporis, o tiña de las zonas lampiñas del
cuerpo. La mayoría de las tiñas están causadas por miembros de tres géneros de
hongos: Trichophyton, Microsporum y Epidermophyton. Trichophyton puede crecer en el
pelo, en la piel y en las uñas; Microsporum puede crecer solamente en el pelo y en
la piel; Epidermophyton puede crecer en la piel y ocasionalmente en las uñas.
Esos organismos son transmitidos por contacto directo con pelos o escamas epidérmicas
infectados. Los animales forman un reservorio adicional; por ejemplo, el 30 % de los perros
y gatos son portadores de M. canis, un organismo que puede causar la tiña del cuero
cabelludo en los seres humanos.
Las micosis subcutáneas
Estas infecciones se inician cuando ciertos hongos habitantes del suelo se introducen bajo
la piel mediante espinas o astillas, o como contaminantes de las heridas. Las enfermedades
que provocan están agrupadas en tres categorías: la esporotricosis, caracterizada por
lesiones ulcerosas en la piel, está causada por una levadura de la especie Sporotrichum
schenkii; la cromoblastomicosis, caracterizada por lesiones en la piel conteniendo células de
levadura de color pardo, puede estar causada por diversas especies fúngicas, y la
muduromicosis, caracterizada por una destrucción general de los tejidos del pie o de la
mano, puede estar causada por varios hongos, así como por
diversos Actinomycetes (bacterias).
Las micosis sistémicas
Un pequeño número de especies fúngicas producen lesiones profundas en el órgano
infectado o lesiones ampliamente diseminadas por el cuerpo. Incluyen cuatro habitantes del
suelo: Blastomyces dermatitidis, Histoplasma capsu/atum, Coccidioides
immitis y Cryptococcus neoformans. Comprenden también habitantes normalmente inocuos
del cuerpo, tales como Candida albicans, que se hacen invasores sólo cuando han sido
alteradas las defensas antimicrobianas normales del individuo. Por ejemplo, Candida causa
enfermedad cuando la flora normal ha sido suprimida mediante una terapia antibiótica,
cuando se está suministrando un tratamiento inmunosupresor o cuando el individuo está
fuertemente debilitado por otra enfermedad.
Candida albicans
Candida es un miembro inocuo de la flora normal de las membranas mucosas (tejidos
epiteliales) de los tractos respiratorio, gastrointestinal y genital femenino. En pacientes
debilitados puede producir una enfermedad sistémica o lesiones localizadas en la piel, boca,
vagina o pulmones.
La mayoría de las personas albergan este microorganismo, por lo que la transmisión no es un
factor de la enfermedad. La prevención exige el mantenimiento de las defensas. Las
infecciones de Candida aparecen con frecuencia después de una toma prolongada de
antibióticos.
Cryptococcus
La infección por Cryptococcus se
produce por vía respiratoria. La
manifestación clínica más común es
una meningitis crónica que puede ir
acompañada de lesiones en la piel y
en los pulmones. Los casos sin
tratar conducen a la muerte.
Las heces de las aves son la
principal fuente de infección; la
enfermedad no es transmisible de
persona a persona.
Las toxomicosis
Muchos hongos producen sustancias venenosas, denominadas micotoxinas, que causan
graves enfermedades – a veces fatales – si son ingeridas. También producen
diversos alucinógenos, tales como el ácido lisérgico. Las micotoxinas de importancia para el
hombre incluyen las toxinas producidas por las setas venenosas, las toxinas de Claviceps
purpurea (cornezuelo del centeno, un parásito de este cereal, imagen de la derecha) y las
aflatoxinas.
Las aflatoxinas son producidas por Aspergillus flavus, que crece en una gran variedad de
materiales vegetales. Los cacahuetes y cereales almacenados, si no están adecuadamente
secos, pueden contener suficientes niveles de aflatoxinas como para producir graves daños
en el hígado. En los países desarrollados, las rígidas normativas en la elaboración y
almacenamiento de alimentos, combinadas con la imposición de niveles máximos permitidos
de toxina en los materiales alimenticios, han evitado de manera eficaz las enfermedades
causadas por las aflatoxinas. En India y en muchas partes de África, sin embargo, las
aflatoxinas suponen un grave problema.
Microbiología y enfermedad
Como ya vimos en la segunda unidad,
fue Louis Pasteur quien demostró que
algunas bacterias son la causa de ciertas
enfermedades infecciosas o contagiosas.
Antes de él, muchos científicos y
médicos ya tenían argumentos en favor
de la teoría de los gérmenes como
causa de enfermedad.
Robert Koch, médico microbiólogo
alemán descubridor del agente causante
de la tuberculosis y del cólera,
estableció los llamados postulados de
Koch para las enfermedades infecciosas,
que señalan:
1.
2.
3.
4.
El agente causante (el microorganismo) ha de encontrarse siempre asociado a la
enfermedad.
El microorganismo ha de ser aislado a partir de lesiones y obtenido en cultivo puro
en el laboratorio.
Este cultivo puro inoculado a un animal susceptible debe producir enfermedad.
Se debe aislar el mismo microorganismo en cultivo puro realizado a partir de
lesiones del animal infectado experimentalmente.
5.
Se debe demostrar la aparición de defensas específicas contra el agente causante
tanto en el enfermo como en el animal infectado experimentalmente.
El término infección implica acción competitiva y antagonista entre dos seres vivos,
el huésped y el parásito. Si el parásito tiene éxito, aparece la enfermedad; cuando esto
ocurre recibe el nombre de agente patógeno.
No deben confundirse los
términos infección e infestación.
Esta última palabra sólo indica
presencia de parásitos animales
sobre o dentro del cuerpo
(ectoparásitos o endoparásitos).
Por ejemplo: un perro puede
estar infestado de garrapatas y, sin embargo, no haber
contraído ninguna enfermedad infecciosa. Por otro lado, un
parásito infestante como la pulga (foto de la izquierda), el
mosquito Anopheles o la garrapata (foto de la derecha), puede transmitir enfermedades
microbianas como la peste. En este caso se habla de insecto (o cualquier otro
animal) vector.
La patogenicidad se puede definir como la capacidad que tienen los microorganismos para
penetrar en el huésped y producirle enfermedad. Un microorganismo patógeno puede serlo
en mayor o menor grado, hablándose entonces de virulencia. Así pues, un microbio será muy
virulento si su capacidad para producir enfermedad es muy alta.
La virulencia de un agente patógeno depende de:
a.
Las propiedades inherentes al propio
microorganismo.

En algunos casos el microbio produce en el
enfermo toxinas o sustancias venenosas para
determinadas células del huésped. Esta toxina puede
detectarse en la sangre del enfermo, hablándose
entonces de toxemia.
En otros casos, la enfermedad no se adquiere por
toxinas sintetizadas por microbios en el organismo
humano, sino por la ingestión de alimentos
contaminados con toxinas.
Otras veces no se producen toxinas, pero sí alteraciones fisiológicas y metabólicas
variables según la enfermedad infecciosa, y que se manifiestan con unos síntomas
determinados.
La virulencia de algunos microorganismos se debe a determinadas enzimas que
favorecen la capacidad de penetración. Así por ejemplo, la colagenasa destruye el
colágeno de la piel, huesos, cartílagos o músculos. La lecitinasa provoca la lisis de los
eritrocitos, y la coagulasa activa el proceso de coagulación de la sangre; todas estas
acciones favorecen directa o indirectamente la expansión del agente patógeno en el
huésped.



Enfermedades producidas por virus
Los virus dañan a sus hospedadores bien destruyendo las células dentro de las que se
multiplican, bien desencadenando reacciones de hipersensibilidad.
De acuerdo con sus vías de transmisión distinguimos los siguientes tipos de virus patógenos
para el hombre:
Los virus respiratorios son liberados en gotitas expulsadas e inician la infección en los
tejidos superficiales del tracto respiratorio. Los virus entéricos son expulsados en las
heces y se adquieren por ingestión de alimentos y bebidas contaminados. Los virus
transmitidos por insectos (arbovirus, de «arthropod-borne virus») se multiplican tanto en
los vertebrados como en los artrópodos, sirviendo estos últimos de vectores de
transmisión; al alimentarse de sangre, inyectan los virus junto con saliva. Otros virus son
dispersados bien por contacto directo entre individuos, bien por contacto con objetos
contaminados.
Los principales agentes víricos de enfermedades humanas se pueden clasificar, de acuerdo
con sus vías de transmisión, o también según sus principales órganos diana (es decir,
aquellos en los que se produce mayor daño por la replicación del virus). Los virus animales
(es decir, los que parasitan a animales y al hombre) se clasifican a veces de acuerdo con
esos órganos: por ejemplo, los que se multiplican primordialmente en el sistema nervioso
central se denominan virus neurotrópicos y aquellos que producen lesiones prominentes en
la piel se denominan virus dermatrópicos. Convendría hacer hincapié en que la subdivisión
de los virus sobre la base de sus modos de transmisión o de sus órganos diana no está
correlacionada con la subdivisión taxonómica de los virus en base a sus propiedades
físico-químicas.
VIRUS DE ENFERMEDADES AGRUPADOS DE ACUERDO CON SUS VÍAS DE TRANSMISIÓN
Principal vía de
transmisión
Virus
Principales órganos diana
Respiratoria
Gripe
Tracto respiratorio
Parainfluenza
Entérica y
Contacto directo
Sarampión
Tracto respiratorio y piel
Paperas
Glándulas parotídeas, testículos,
meninges.
Poliovirus
Mucosa intestinal, ganglios
linfáticos, Sistema Nervioso
Central.
ASíndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) y Virus de la
Inmunodeficiencia Humana (VIH)
El VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) es un miembro de la familia de virus conocida
como Retroviridae (retrovirus), clasificado en la subfamilia de los Lentivirinae (lentivirus).
Estos virus comparten algunas propiedades comunes:
1.
periodo de incubación prolongado antes de la aparición de los síntomas de la
enfermedad
2. infección de las células de la sangre y del sistema nervioso
3. supresión del sistema inmunitario.
La característica única que distingue a los retrovirus y permite su clasificación es la
necesidad de transformar su información genética, que está en forma de ARN, en ADN
(proceso de transcripción inversa) mediante una enzima que poseen, conocida como
transcriptasa inversa. La infección humana por el virus VIH produce una compleja
enfermedad denominada síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), que puede
tardar en desarrollarse más de diez años. El descubrimiento de la relación entre el
síndrome de inmunodeficiencia adquirida y la infección por VIH se atribuye al grupo
dirigido por Luc Montagnier del Instituto Pasteur de París, en 1983. Otros investigadores
estuvieron implicados en el descubrimiento, como el equipo de Robert Gallo, del National
Cancer Institute, o el equipo de Jay Levy de la UC de San Francisco.
La cubierta externa del VIH es un envoltorio de lípidos que proceden de la membrana
celular. Sobresalen de esta cubierta las glicoproteínas transmembrana virales gp41 y las
glicoproteínas de cubierta gp120, que permiten la unión del VIH a las células diana. En el
interior de la cubierta, la proteína del núcleo viral p17 constituye la matriz del virión, y la
proteína del core p24 forma un nucleoide interno de forma cilíndrica. Este nucleoide tiene
en su interior dos hebras del genoma viral ARN (el material genético del virus VIH), y la
enzima transcriptasa inversa.
El VIH infecta a las células que tengan en su superficie la molécula CD4 (una proteína que
pertenece a algunas células del sistema inmunológico y que el VIH utiliza como receptor).
La gp120 viral reconoce y se une específicamente al CD4, y de este modo el virus se une a
la membrana celular. Tras esta unión, el nucleoide viral se introduce en la célula y, mediante
el proceso de transcripción inversa, el ARN viral se transforma en ADN de doble hebra.
Este ADN viral es transportado al núcleo de la célula, donde se inserta o se integra al ADN
de los cromosomas de la célula. Cuando se producen los estímulos necesarios, se
desencadena el proceso de formación de nuevos viriones. El ADN viral integrado en los
cromosomas de la célula huésped se sirve de los mecanismos de replicación de ésta para su
transcripción a ARN mensajero (ARNm) y a nuevas hebras de ARN genómico viral. Se
produce entonces la traducción del ARNm viral a proteínas virales, y el ensamblaje de
viriones nuevos dentro de la célula. Las partículas de VIH así creadas se liberan de la célula
tomando en su salida parte de la membrana de la célula para utilizarla como cubierta. La
replicación del VIH puede producir la muerte de los linfocitos T CD4 (uno de los distintos
tipos de glóbulos blancos). La destrucción de los linfocitos T CD4 paraliza el sistema
inmunológico, y este es el mecanismo por el que la infección por VIH produce SIDA.
La enfermedad: Síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA)
Una persona infectada (seropositiva o portadora del VIH) puede encontrarse en uno de
estos tres estadios, dependiendo del estado de su sistema inmune: (los porcentajes indican
la proporción en cada uno de los estadios de la infección)
Un portador asintomático es aquella
persona que se encuentra infectada por el
VIH y que sin embargo no presenta ningún
síntoma relacionado con el VIH, ya que el
virus se encuentra latente, "dormido".
Algunas de estas personas enfermarán en un
futuro; sin embargo, otras no lo harán.
Normalmente los síntomas aparecen varios
años después de haberse infectado.
Las siglas CRS significan Complejo
Relacionado con el SIDA. Las personas que presentan CRS tienen algunos síntomas
relacionados con la infección por el VIH, ya que el virus se ha activado, ha comenzado a
destruir linfocitos y, por tanto, ha debilitado el sistema inmune. Estos síntomas (fiebre,
aumento del tamaño de los ganglios linfáticos...) no cumplen, sin embargo, los requisitos
necesarios para poder afirmar que la persona está enferma de SIDA. Algunas personas con
CRS desarrollarán en el futuro SIDA. Otras, en cambio, no lo harán.
Es el estado final de la infección crónica producida por el retrovirus VIH (virus de la
inmunodeficiencia humana). El SIDA es una enfermedad que anula la capacidad del
sistema inmunológico para defender al organismo de múltiples microorganismos,
produciéndose graves infecciones. Se caracteriza por astenia y pérdida de peso
importantes, y con frecuencia por complicaciones neurológicas debidas a la lesión de las
células cerebrales. También una elevada incidencia de ciertos cánceres, especialmente el
sarcoma de Kaposi; uno de sus primeros síntomas consiste en la aparición de lesiones
violáceas en la piel. Otros tumores frecuentes son los linfomas de células B.
El SIDA se transmite por la sangre, por contacto homo o heterosexual, a través de la
placenta desde la madre infectada al feto y posiblemente a través de la leche de la madre
infectada. Las transfusiones sanguíneas fueron una vía de transmisión importante antes de
que se desarrollara una prueba fiable para la detección del virus en sangre. Uno de los
mecanismos principales de transmisión y difusión de la enfermedad es el uso por
drogadictos de agujas contaminadas con sangre infectada. La simple convivencia (sin
relaciones sexuales y sin compartir objetos personales como maquinillas de afeitar o
cepillos de dientes) y la donación de sangre, no son factores de riesgo para la
infección. En los países occidentales, el mayor número de casos se ha producido por
transmisión homosexual, a diferencia de lo que sucede en España, donde el mayor número
de casos se debe a la transmisión heterosexual. El virus VIH permanece silente durante un
tiempo variable en el interior de las células T infectadas, y puede tardar hasta diez años en
iniciarse la enfermedad.
Hasta el momento
se han aislado
varias cepas del
virus VIH, el cual
está
experimentando
continuamente
mutaciones
genéticas. Estas
mutaciones
producen cambios
continuos en la
envuelta externa
del virus, aquella
contra la cual el
sistema inmune
humano puede
desarrollar anticuerpos. Las mutaciones continuas dificultan la elaboración de una vacuna
protectora frente a todas las cepas del virus. No obstante, en muy poco tiempo se ha
obtenido un enorme progreso en el conocimiento de la estructura molecular del virus, sus
modos de transmisión y sus mecanismos patogénicos.
Se están llevando a cabo muchas investigaciones para descubrir tratamientos eficaces
tanto para los enfermos como para aquellas personas infectadas que aún no han
desarrollado la enfermedad. El AZT (azidotimidina o zidovudina), desarrollado en 19861987, ha sido el primer fármaco capaz de controlar parcialmente la replicación del virus y
los síntomas de la enfermedad. No obstante, las estadísticas clínicas indican que por el
momento ningún individuo con SIDA sobrevive a largo plazo.
La medida más sencilla y eficaz de prevención por
prácticas sexuales es la utilización del preservativo.
Para su correcta utilización se aconseja:
1.
2.
3.
4.
5.
Comprar preservativos de calidad con látex.
Asegurarse del buen estado del condón y
mirar la fecha de caducidad.
Colocar el preservativo sobre el pene y
desenrollarlo hasta cubrirlo.
Usar el preservativo durante toda la relación
y sujetarlo por la base para retirarlo, antes de
que finalice la erección.
Al acabar tirarlo a la basura.
Cambiar el preservativo en cada relación, aunque no haya habido penetración.
El SIDA ha planteado muchos dilemas legales y éticos: como ejemplo se puede mencionar el
análisis de anticuerpos en todos los ciudadanos o en poblaciones particulares (por ejemplo,
en los suscriptores de seguros de vida), la discriminación en la vivienda, el trabajo o los
tratamientos médicos, y la confidencialidad en el manejo de datos clínicos, o la notificación
a las parejas sexuales.
El primer caso de SIDA fue descrito en Nueva York en 1979,
pero el origen viral de la enfermedad no se estableció hasta
1983-1984 por Luc-Montaigner en el Instituto Pasteur de
París. Muy poco después se dispuso de una prueba para la
detección de anticuerpos VIH en el suero de las personas
infectadas, lo cual permitió investigar los mecanismos de
transmisión del virus, su origen y sus mecanismos patogénicos.
Algunos virus parecidos al VIH producen infecciones en determinados monos africanos;
este hecho, y la alta incidencia de infección en algunas poblaciones centroafricanas, ha
sugerido la discutible opinión de que el virus se originó en ese continente. En 1990
la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció que a finales de 1989 se habían descrito
en todo el mundo un total de 203.599 casos de SIDA, y se estimaba la cifra actual en
aproximadamente un millón de personas que padecían o habían padecido la enfermedad. En
la actualidad el 95% de los casos de SIDA se dan en países del "Tercer Mundo"
S ENFERMEDADES INFECCIOSAS TRANSMITIDAS
2-CANCER
¿A qué se llama cáncer?
Tratamiento
Detección y diagnóstico
Incidencia del cáncer en las sociedades
Curabilidad del cáncer
Prevención del cáncer
Causas del cáncer
¿A qué se llama cáncer?
El vocablo cáncer viene del griego y significa cangrejo. El médico griego Galeno lo describía
como "un tumor que se extiende por los lados mediante unas prolongaciones anormales que
invaden los tejidos adyacentes. Esto se parece a las patas de un cangrejo.. .". Durante siglos
se siguió la doctrina de Hipócrates con respecto a esta dolencia: "el tratamiento mata a
estos enfermos". Hoy en día la situación es diferente: la prevención el diagnóstico precoz,
la cirugía y fármacos están ya obteniendo éxitos notables.
Los distintos tipos de cáncer pueden definirse como un crecimiento tisular producido por la
proliferación continua de células anormales con capacidad de invasión y destrucción de
otros tejidos.
El crecimiento canceroso, o neoplasia, es clonal: todas las células proceden de una única
célula madre. Estas células han escapado al control que en condiciones normales rige el
crecimiento celular. Como las células embrionarias, son incapaces de madurar o
diferenciarse en un estadio adulto y funcional. La proliferación de estas células puede
formar una masa denominada tumor, que crece sin mantener relación con la función del
órgano del que procede. El cáncer que puede originarse a partir de cualquier tipo de célula
en cualquier tejido corporal.
No es una enfermedad única sino un conjunto de enfermedades que pueden clasificarse en
función del tejido y célula de origen. Existen varios cientos de formas distintas, siendo
tres los principales subtipos:
Los sarcomas proceden del tejido conectivo como hueso, cartílago, nervio vasos sanguíneos,
músculo y grasa.
Los carcinomas proceden de tejidos epiteliales como la epidermis de la piel (melanomas) o
los epitelios de revestimiento que tapizan las cavidades y órganos corporales (mucosas), y
los tejidos glandulares de la mama y próstata.
Los carcinomas incluyen algunos de los cánceres más frecuentes. Los carcinomas de
estructura similar a la piel se denominan carcinomas de células escamosas. Los que tienen
una estructura glandular se denominan adenocarcinomas.
Las leucemias ylinfomas incluyen los cánceres de los tejidos formadores de las células
sanguíneas. Producen inflamación de los ganglios linfáticos, invasión del bazo y médula ósea,
y sobreproducción de células blancas inmaduras.
Se denominan tumor a cualquier masa de tejido anormal que se forma en alguna parte del
cuerpo, apreciándose a menudo como un "bulto".
Casi todos los cánceres forman tumores, pero no todos los tumores son cancerosos o
malignos; la mayor parte son benignos (no ponen en peligro la salud).
Los tumores benignos se caracterizan por un crecimiento localizado y suelen estar
separados de los tejidos vecinos por una cápsula. Los tumores benignos tienen un
crecimiento lento y una estructura semejante al tejido del que proceden. En ocasiones
pueden producir alteraciones por obstrucción, compresión o desplazamiento de las
estructuras vecinas, como sucede a veces en el cerebro. Algunos tumores benignos como
los pólipos del colon son lesiones precancerosas.
Invasión y diseminación
El principal atributo de los tumores malignos es su capacidad de diseminación fuera del
lugar de origen. La invasión de los tejidos vecinos puede producirse por extensión o
infiltración, o a distancia, produciendo crecimientos secundarios conocidos
como metástasis. La localización y vía de propagación de las metástasis varía en función de
los cánceres primarios:
1) Cuando un cáncer invade la superficie del órgano de origen, las células pueden propagarse
desde esta superficie a la cavidad vecina y órganos adyacentes, donde pueden implantarse.
2) Las células tumorales pueden viajar en el interior de los vasos linfáticos hacia los
ganglios linfáticos, o también en los vasos sanguíneos. En la corriente circulatoria, estas
células se detienen en el punto en el que los vasos son demasiado estrechos para su
diámetro. Las células procedentes de tumores del tracto gastrointestinal se detendrán en
el hígado. Posteriormente pueden propagarse a los pulmones. Las células del resto de los
tumores invadirán los pulmones antes de propagarse a otros órganos. Por tanto, los
pulmones y el hígado son dos localizaciones frecuentes de metástasis.
3) Muchos cánceres envían células a la corriente circulatoria de manera temprana, y
mientras algunas de estas células mueren, otras pueden invadir y penetrar el árbol vascular
y en los tejidos. Si este tejido tiene condiciones favorables para la célula tumoral, ésta se
multiplica produciéndose una metástasis. En ocasiones, sólo se multiplica un pequeño número
de veces produciéndose un acúmulo de células que permanecen quiescentes en forma
de micrometástasis. Este estadio latente puede perdurar varios años, y por razones
desconocidas puede reactivarse y producir un cáncer recurrente.
Muchas veces las células cancerosas conservan las características físicas y biológicas del
tejido del que proceden a pesar de estar ampliamente diseminadas. De este modo, un
patólogo puede, a través del examen microscópico de estas células, determinar la
procedencia de los tumores metastásicos. Los tumores de las glándulas endocrinas pueden
ser identificados porque en ocasiones producen de forma indiscriminada la misma hormona
producida por el tejido del que proceden. A veces, también responden a las hormonas que
controlan esos tejidos en condiciones normales.
Cuanto más agresivo y maligno es un cáncer, menos recuerda a la estructura del tejido del
que procede, pero la tasa de crecimiento del cáncer depende no sólo del tipo celular y
grado de diferenciación, sino también de factores dependientes del huésped. Una
característica de malignidad es la heterogeneidad celular del tumor. Debido a las
alteraciones en la proliferación celular, las células cancerosas son más susceptibles a las
mutaciones. Con la evolución, el tumor es cada vez menos diferenciado y de crecimiento más
rápido. También puede desarrollar resistencia a la quimioterapia o a la radiación.
Detección y diagnóstico del cáncer
Cuanto más temprano se realice el diagnóstico y el tratamiento, mayores posibilidades de
curación habrá. Las pruebas de screening (detección precoz en pacientes aparentemente
sanos) permiten realizar el diagnóstico antes del desarrollo de los síntomas, en una fase en
la que el cáncer es más curable. Algunos de los cánceresmás mortíferos, como el de mama,
colon y recto, cuello uterino y próstata, pueden ser puestos en evidencia mediante pruebas
de screening.
El diagnóstico precoz de las formas de cánceres para las que no existe una prueba práctica
de screening depende de la identificación por parte del paciente de los signos tempranos
de la enfermedad. Los síntomas enumerados en la siguiente lista pueden señalar la
existencia de un cáncer :
Cambios en el ritmo intestinal o urinario
Heridas que no cicatrizan
Hemorragias inhabituales
Bultos en las mamas o en otras regiones del organismo
Dificultad para tragar alimentos
Cambios repentinos en el aspecto de verrugas cutáneas
Tos persistente o ronquera
Pérdida de peso
Pérdida de apetito
El diagnóstico del cánceres comienza por una exhaustiva historia clínica y examen físico,
que incluye la inspección y palpación de todas las localizaciones corporales accesibles, en
especial la piel, cuello, mamas, abdomen, testículos y ganglios linfáticos accesibles. Debe
realizarse el examen de los orificios corporales, en particular el examen rectal para
los cánceres de recto y próstata, y el examen pélvico para los cánceres de cuello y matriz
uterina.
Curabilidad del cáncer
En las últimas décadas, el número de muertes debidas al cáncer ha aumentado de manera
rápida y progresiva: desde 1965 hasta 1989 el número de casos se duplicó. Este dato no
representa una marcha atrás sino que refleja el aumento y envejecimiento de la población
(la incidencia de cáncer aumenta con la edad). También refleja el fracaso hasta épocas
recientes de las campañas antitabaco. Esto ha permitido que la incidencia de cáncer de
pulmón (la principal causa de muerte por cáncer) continúe aumentando.
La incidencia de cáncer de pulmón se ha multiplicado por diez en los últimos cincuenta
años. El descenso espectacular en el consumo de tabaco en los últimos años debería
traducirse en un descenso de la mortalidad por cáncer de pulmón. Si se excluye este último,
la mortalidad por cáncer ajustada a la edad ha dejado de aumentar. Otros tipos de cáncer
continúan aumentando en incidencia, pero en muchos casos las mejoras en la tasa de
curación han sobrepasado este aumento.
La mortalidad por cáncer ha disminuido progresivamente en todos los grupos de edad por
debajo de 55 años. Este hecho se puede relacionar con una menor exposición a los agentes
cancerígenos gracias a la mejora de los hábitos de salud y del ambiente, así como a
un diagnóstico más precoz. Se espera que este descenso se extienda a los grupos de mayor
edad.
El riesgo de cáncer de pulmón disminuye de forma espectacular en pocos años después de
dejar de fumar. Los esfuerzos en el diagnóstico precoz en el cáncer de pulmón han tenido
poca repercusión en la tasa de curación. La mayor parte de los cánceres cutáneos son
curables. Son prevenibles, si se disminuye la exposición al sol.
Prevención del cáncer
La medida más eficaz en la prevención del cáncer es la eliminación del consumo de tabaco,
ya que el 30% de las muertes por cáncer son producidas por su consumo. El control de la
dieta también reduce la mortalidad: disminuir la ingesta calórica para
evitar la obesidad, reducción de las calorías procedentes de
la grasa a un 20% de la dieta, reducción del consumo de carnes
rojas, aumento de la ingesta de fibra (cereales, frutas y verduras) y
alimentos protectores (con contenido en vitaminasC y A, verduras
como el repollo, la coliflor, el brócoli o las coles de Bruselas).
Debe limitarse el consumo de alimentos ahumados, en salazón o ricos en nitritos, así como
el consumo de alcohol. Se debe limitar laexposición solar o utilizar cremas protectoras para
prevenir el cáncer de la piel. El control sobre los factores ambientales incluye la eliminación
de productos carcinógenos en el lugar de trabajo y en el hogar.
Las técnicas de detección precoz o screening pueden realizarse para el cáncer de cérvix
(cuello uterino), mama, colon, recto y próstata. Es recomendable la realización de
un chequeo anual a partir de los 40 años incluso en la ausencia de síntomas; los países
con sistema público de salud no siempre ofrecen este servicio y el paciente debe sufragar
el gasto.
Las mujeres de más de 20 años deben realizar una autoexploración mamaria de manera
mensual. El cáncer de mama se considera uno de los principales problemas de salud en los
países desarrollados y muchas mujeres mueren cada año por esta causa. Las mujeres
mayores de 50 años son las que tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama y el
riesgo máximo lo presentan las pacientes con una edad superior a 75 años. Los médicos
recomiendan realizar un examen anual o bianual, mediante mamografía y exploración
física, a las mujeres de 50 o más años de edad. En general, no se recomienda realizar
mamografías por debajo de los 35 años de edad. En cuanto al grupo de mujeres entre 40 y
49 años de edad existen controversias sobre la utilidad o no de las mamografías.
El cáncer del endometrio del útero supera en frecuencia, en España, al de cérvix del útero,
pero no se dispone de ningún estudio que evalúe los beneficios de biopsias en parientes
asintomáticas. La citología ha demostrado ser un método eficaz para la detección precoz
de cáncer de cérvix. Se recomienda la realización de una citología cada 3 años siempre que
se hayan detectado 2 tinciones negativas en intervalos anuales. En muchos países
desarrollados el aumento en el número de personas que disfrutan sus vacaciones en países
de clima cálido ha producido un aumento en el cáncer de piel. Se recomiendan las medidas
preventivas, como el uso de cremas o pantallas protectoras frente a la acción
potencialmente lesiva de los rayos ultravioletas solares.
La adopción generalizada de medidas de detección precoz podría eliminar el cáncer de
pulmón, reducir la incidencia de cáncer de mama y colon, e incrementar la tasa de curación
del cáncer de mama, colon, recto, cuello uterino y próstata.
Causas del cáncer
Ciertos factores son capaces de provocar un cáncer en una proporción de los individuos
expuestos a ellos. Entre éstos se encuentran:
herencia
virus
las radiaciones
ionizantes
los productos
químicos
las alteraciones
inmunológicas
Los investigadores estudian como estos diferentes factores pueden interactuar de una
manera multifactorial y secuencial para producir tumores malignos. El cáncer es, en
esencia, un proceso genético. Las alteraciones genéticas pueden ser heredadas, o
producidas en alguna célula por un virus o por una lesión provocada de manera externa.
Probablemente una serie de mutaciones secuenciales conduce a la malignización de una
única célula que se multiplica como un solo clon. En un principio se consideró que un clon
maligno era completamente anormal, y que la única curación posible era la eliminación de
todas las células anormales del organismo. En la actualidad, se sabe que el problema reside
en la incapacidad de la célula de diferenciarse normalmente en su estado adulto y
funcional, quizás por la ausencia de algún factor necesario para esa diferenciación.
Factores hereditarios
Se calcula que menos del 20% de los cánceres son de causa hereditaria. Algunas
formas de cáncer son más frecuentes en algunas familias: el cáncer de mama es
un ejemplo de ello. El cáncer de colon es más frecuente en las familias con
tendencia a presentar pólipos de colon. Una forma de retinoblastoma sólo
aparece cuando está ausente un gen específico. Estos genes, denominados
genes supresores tumorales o antioncogenes, previenen en condiciones
normales la replicación celular. Su ausencia elimina el control normal de la
multiplicación celular. En algunos trastornos hereditarios, los cromosomas
tienen una fragilidad intrínseca; estos procesos conllevan un riesgo elevado
de cáncer. (Ver Oncogenes)
Factores virales
Los virus son la causa de muchos cánceres en animales. En el ser humano, el virus de
Epstein-Barr se asocia con el linfoma de Burkitt y los linfoepiteliomas, elvirus de la
hepatitis con el hepatocarcinoma, y el virus herpes tipo II o virus del herpes genital con
el carcinoma de cérvix. Todos estos virus asociados a tumores humanos son del tipo ADN.
El virus HTLV, sin embargo, es del tipo ARN, o retrovirus, como la mayor parte de los virus
asociados a tumores en animales.
Produce una leucemia humana. En presencia de una enzima denominada transcriptasa
inversa, induce a la célula infectada a producir copias en ADN de los genes del virus, que de
esta manera se incorporan al genoma celular. Estos virus del tipo ARN contienen un gen
denominado oncogen viral capaz de transformar las células normales en células malignas.
Distintas investigaciones han demostrado que los oncogenes virales tienen una
contrapartida en las células humanas normales: es el proto-oncogen, u oncogen celular. Los
productos de los oncogenes (las proteínas que producen) son factores de crecimiento (o
proteínas necesarias para la acción de tales factores de crecimiento), que estimulan el
crecimiento de las células tumorales.
Radiaciones
Las radiaciones ionizantes son uno de los factores causales más reconocidos. La radiación
produce cambios en el ADN, como roturas o trasposiciones cromosómicas en las que los
cabos rotos de dos cromosomas pueden intercambiarse. La radiación actúa como un
iniciador de la carcinogénesis, induciendo alteraciones que progresan hasta convertirse en
cáncer después de un periodo de latencia de varios años. En este intervalo puede
producirse una exposición a otros factores.
Productos químicos
El proceso por el que los productos químicos producen cáncer ha sido ampliamente
estudiado. Algunos actúan como iniciadores. Sólo requieren una única exposición, pero el
cáncer no aparece hasta pasado un largo periodo de latencia y tras la exposición a otro
agente denominado promotor.
Los iniciadores producen cambios irreversibles en el ADN. Los promotores no producen
alteraciones en el ADN pero sí un incremento de su síntesis y una estimulación de la
expresión de los genes. Su acción sólo tiene efecto cuando ha actuado previamente un
iniciador, y cuando actúan de forma repetida.
El humo del tabaco , por ejemplo, contiene muchos productos químicos iniciadores y
promotores. La actuación como promotor del tabaco es tal, que si se elimina elhábito de
fumar, el riesgo de cáncer de pulmón disminuye de forma rápida.
El alcohol es también un importante promotor; su abuso crónico incrementa de manera
importante el riesgo de cánceres que son inducidos por otros agentes, como el cáncer de
pulmón en los fumadores. Los carcinógenos químicos producen también roturas y
traslocaciones cromosómicas.
Factores inmunes
Se cree que el sistema inmunológico es capaz de reconocer algunas formas de células
malignas y producir células capaces de destruirlas. Algunas enfermedades o procesos que
conducen a una situación de déficit del sistema inmunológico son la causa del desarrollo de
algunos cánceres. Esto sucede en el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA),
enfermedades deficitarias del sistema inmunológico congénitas, o la administración de
fármacos inmunodepresores.
Factores ambientales
Se calcula que éstos son la causa del 80% de los cánceres. La relación causa efecto más
demostrada es el humo de tabaco, inhalado de forma activa o pasiva; es responsable de
cerca del 30% de las muertes por cáncer. Los factores alimentarios pueden ser
responsables de un 40%, pero la relación causal no está tan establecida, y no se conocen
con exactitud los constituyentes de la dieta que son responsables.
La obesidad es un factor de riesgo para algunos cánceres como elcáncer de mama, colon,
útero y próstata. El alto contenido en grasas y el pobre contenido en fibra de la dieta se
asocian con una alta incidencia de cáncer de colon. Al igual que ocurre con el alcohol,
las grasas y la obesidad parecen actuar como promotores.
Oncogenes
El componente que relaciona todos los factores expuestos con anterioridad parecen ser los
oncogenes. Los virus oncogénicos pueden insertar sus genes en diferentes lugares del
genoma animal. Un oncogen viral se inserta en conexión con un oncogen celular, influye en
la expresión de este oncogen e induce cáncer.
Los carcinógenos químicos y la radiación producen lesiones en el ADN, mutaciones y
alteraciones en los cromosomas, y los oncogenes tienen una localización dentro del
cromosoma en proximidad a los puntos frágiles o puntos de ruptura.
Se cree que la malignización es la consecuencia de una serie de alteraciones que comienzan
con un gen alterado o una mutación somática (una mutación de una célula normal de un
tejido corporal), seguida de la acción promotora de algún agente que estimula la
expresión de uno o varios oncogenes, o inhibe los efectos de uno o varios
antioncogenes; en consecuencia se liberan factores de crecimiento. Es posible que el
primer evento sea la falta de producción de los metabolitos necesarios para la
diferenciación celular normal. La estimulación por los factores de crecimiento produce la
proliferación del clon de células indiferenciadas, y un defecto del sistema
inmunológico permite que estas células alteradas escapen a la destrucción por el sistema de
control del organismo
Tratamientos contra el cáncer
Las medidas terapéuticas tradicionales incluyen la cirugía, la radiación y la quimioterapia.
En la actualidad se estudia la utilidad de la inmunoterapia y la modulación de la respuesta
biológica.
Cirugía
Radioterapia
Quimioterapia
Otras estrategias contra el cáncer
Cirugía
La principal estrategia
para el tratamiento
curativo del cáncer es
la excisión de todas
las células malignas
mediante una
intervención
quirúrgica. En el
pasado, esto implicaba
la excisión de todo el
tejido afectado y de la
mayor cantidad posible de tejido potencialmente afectado, incluidos los
tejidos vecinos y los ganglios linfáticos. Para algunos tumores, y en
especial el cáncer de mama, no es precisa una cirugía tan ablativa
(mastectomía) en la mayor parte de los casos. Las mejoras en las
técnicas quirúrgicas, los conocimientos en fisiología, en anestesia y la
disponibilidad de potentes antibióticos y hemoderivados, han permitido
realizar cirugías más limitadas, con menos secuelas y más pronta
recuperación. Sin embargo, muchos cánceres están demasiado
extendidos en el momento del diagnóstico para que la cirugía
curativa sea posible. Si la extensión local del tumor afecta a
tejidos vecinos que no pueden ser resecados, o si existen metástasis
a distancia, la cirugía no será un tratamiento curativo.
Sin embargo, puede ser beneficiosa para el alivio sintomático de ciertas
situaciones como la obstrucción, o puede tener el objetivo de disminuir
la masa tumoral para permitir una mejor respuesta al tratamiento
quimioterapéutico o radioterapéutico sucesivo.
Radioterapia
Las radiaciones
ionizantes pueden
ser electromagnéticas o
por partículas y producen
una destrucción tisular. La radiación
electromagnética incluye los rayos
gamma, una forma de emisión radioactiva, y los rayos X, que se producen
cuando un haz de electrones impacta en un metal pesado. La radiación
de partículas incluye haces de electrones, protones, neutrones,
partículas alfa (núcleos de helio) y piones. La sensibilidad de los tumores
a las radiaciones es muy variable. Son tumores sensibles aquellos cuya
sensibilidad es superior a la de los tejidos vecinos normales. Cuando
tales tumores son además accesibles —los tumores superficiales o los
tumores en órganos como el útero en el que se puede introducir una
fuente de radiación— pueden ser curados mediante radioterapia.
La propiedad de la radiación de respetar hasta cierto punto los tejidos
normales permite el tratamiento de tumores en localizaciones donde no
es posible la cirugía por la proximidad de tejidos vitales o porque el
tumor ha empezado a infiltrar estructuras adyacentes que no pueden
ser sacrificadas. La radioterapia también se emplea con frecuencia
como tratamiento paliativo, sobre todo en las metástasis. La
radioterapia puede ser útil como coadyuvante a la quimioterapia y a
la cirugía. La radiación preoperatoria puede esterilizar las células
tumorales con rapidez, impidiendo su diseminación en el acto quirúrgico.
También puede disminuir la masa tumoral facilitando la cirugía, o
transformando un tumor inoperable en otro operable. En otros casos la
radioterapia se emplea en el postoperatorio.
Quimioterapia
Consiste en la utilización de fármacos para el tratamiento del cáncer.
Puesto que los fármacos se distribuyen en el organismo a través del
sistema circulatorio, la quimioterapia es útil para aquellos tumores
cuya diseminación los hace inaccesibles a la cirugía o a
laradioterapia.
Existen multitud de fármacos anticancerosos, la mayor parte de los
cuales actúan interfiriendo la síntesis o función del ADN. Por tanto
las células en división son más sensibles a la quimioterapia. El tejido
canceroso tiene una mayor proporción de células en división que los
tejidos normales (en los que las células de soporte o de relleno están en
una fase quiescente y son por tanto resistentes a los efectos del
fármaco). Dentro de los tejidos normales, los que tienen una tasa de
proliferación más rápida son la médula ósea y las células de
recubrimiento del tracto gastrointestinal.
Son los dos tejidos más sensibles al efecto de la quimioterapia y de la
lesión de éstos depende la toxicidad, que limitará la máxima dosis
tolerable de los fármacos anticancerosos. Para que el tratamiento sea
efectivo, la sensibilidad del tumor debe ser superior a la del tejido
normal más sensible.
Mientras algunos tumores son varias veces más sensibles, otros sólo son
ligeramente más sensibles. Por fortuna, las células de la médula ósea
pueden dividirse a mayor velocidad que las células malignas y por tanto
se recuperan con mayor rapidez.
Si se repite un ciclo del fármaco en este momento, el tumor no ha
tenido tiempo de crecer demasiado. Los ciclos repetidos reducen de
forma paulatina el tumor antes de la aparición de resistencias. La
sensibilidad de ciertos tumores a la quimioterapia es tal que es posible
la curación en un alto porcentaje: esto sucede en el cáncer uterino, las
leucemias agudas (sobre todo en los niños); la enfermedad de Hodgkin y
los linfomas difusos de células grandes; el carcinoma de testículo; el
carcinoma de ovario; los carcinomas de células pequeñas del pulmón, y
gran parte de los cánceres infantiles.
Muchas veces estos procesos cancerosos se han diseminado en el
momento del diagnóstico y no existe otra opción terapéutica. Otros
cánceres avanzados tienen buena respuesta a la quimioterapia y pueden
ser controlados durante periodos prolongados, por lo que se utiliza con
frecuencia como tratamiento paliativo
Los dos principales problemas que limitan la utilización de la
quimioterapia son la toxicidad y la resistencia. Las técnicas que evitan
o controlan la toxicidad y disminuyen el riesgo de resistencias se han
ido perfeccionando. Es importante la instauración precoz del
tratamiento, la utilización de dosis óptimas del fármaco, la repetición
de los ciclos con intervalos cortos si es posible, siempre que se
permita la recuperación del paciente de los efectos tóxicos.
Es eficaz la utilización de múltiples fármacos. Los protocolos de
quimioterapia utilizan diferentes fármacos (a menudo 3 a 6 al mismo
tiempo), cada uno de los cuales es eficaz de forma aislada.
Se combinan fármacos con diferentes mecanismos de acción para evitar
la aparición de resistencias cruzadas, y con diferentes tipos de
toxicidad para poder emplear la dosis óptima de cada fármaco, sin
producir toxicidad aditiva que puede resultar fatal.
Se puede utilizar la quimioterapia junto a la cirugía o a las radiaciones
en la denominada terapia combinada. Muchas veces se utiliza como
tratamiento coadyuvante cuando la cirugía es la principal modalidad
terapéutica. Suele administrarse tras la cirugía. Esta terapia es muy
eficaz en el cáncer de mama.
El objetivo principal de la quimioterapia como coadyuvante es la
eliminación de las micrometástasis que pudieran existir previamente
a la cirugía. Es más reciente la utilización de la quimioterapia previa a la
cirugía como tratamiento coadyuvante, que puede además reducir la
masa del tumor y facilitar su operabilidad.
Otras estrategias contra el cáncer
Se están empezando a emplear nuevas estrategias, algunas de ellas
prometedoras, en el tratamiento del cáncer. Se pueden utilizar agentes
biológicos denominados moduladores de la respuesta biológica, para
modificar la respuesta del organismo (y en especial del sistema
inmunológico) al cáncer. Otro planteamiento es utilizar agentes
biológicos para estimular a determinadas células para que ataquen a
las células malignas. El mejor ejemplo es la utilización de
la interleuquina 2 para estimular a los linfocitos Killer sensibles a
linfoquinas (células LAK). Se ha investigado en profundidad la existencia
de antígenos específicos de algunos tumores que permitan la elaboración
de anticuerpos antitumorales: éstos atacarían el cáncer de manera
directa o constituyendo el vehículo para un fármaco quimioterapéutico.
Así, el anticuerpo identificaría la célula maligna a la que se adheriría
permitiendo al fármaco ejercer su acción.
Incluso en el caso de conseguirse la curación, el cáncer puede haber
producido serias secuelas. Se debe intentar ofrecer al paciente la
mejor calidad de vida posible, mediante técnicas de rehabilitación que
pueden incluir cirugía reconstructiva. Cuando no es posible la curación,
el tratamiento paliativo tiene por objetivo brindar al paciente la mejor
calidad de vida y función durante los siguientes meses o años. El dolor
puede controlarse en la actualidad de manera mucho más eficaz que en
otras épocas.
Incidencia del cáncer en las sociedades
El cáncer es la segunda causa de muerte en los adultos en el mundo
occidental, y es la principal causa de muerte por enfermedad en niños
de 1 a 14 años. Existe una gran variación de incidencia según el área
geográfica. La mortalidad por cualquier tipo de cáncer en varones
ajustada a la edad es de 310,9 por cien mil en Luxemburgo (la más alta)
y de 37,5 en El Salvador (la más baja). En las mujeres, es de 175,2 en
Dinamarca, y 48,7 en El Salvador. Para algunos tipos de cáncer, la
incidencia en diferentes países puede variar en un factor de hasta 40.
Estudios sobre poblaciones que han emigrado de un área geográfica a
otra diferente sugieren que tales variaciones se deben más a
diferencias en estilo de vida que al origen étnico. Esto es comprensible,
si se considera que la mayor parte de loscánceres se relacionan con
factores ambientales más que con la herencia, pese a que ambos inciden.
Los cánceres que producen mayor mortalidad en Estados Unidos y en
Europa son el cáncer de pulmón (primero en los dos sexos),
el cáncer colorectal (segundo si se suman ambos sexos), el cáncer de
mama y de útero en las mujeres, y cáncer de próstata en los varones.
Los mencionados son responsables de más del 55% de todas las muertes
por cáncer.
Las diferentes formas de cáncer cutáneo son la forma más frecuente
de cáncer con más de medio millón de casos al año que, salvo en el caso
del melanoma maligno, no figuran en las estadísticas.
Globalmente, en España, los cánceres más frecuentes son los del
sistema respiratorio (ver cáncer de pulmón) seguidos por los del
estómago, próstata, colon y mama. Dentro de los tumores femeninos los
de mama son los más frecuentes.
3-ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES Y RESPIRATORIAS
Cardiopatías congénitas
Trastornos del ritmo cardíaco
Cardiopatías de origen infeccioso
Diagnóstico de las cardiopatías
Trastornos por hábitos nocivos
Trasplante de corazón
Corazones artificiales
Hipertensión

Enfermedades del fumador

Otras enfermedades respiratorias
Cardiopatías congénitas
Las cardiopatías congénitas incluyen la persistencia de comunicaciones que existían en el
transcurso de vida fetal entre la circulación venosa y arterial, como el ductus arteriosus,
que es un vaso que comunica la arteria pulmonar con la aorta, únicamente hasta que se
produce el nacimiento. Otras anomalías importantes del desarrollo afectan a la división del
corazón en cuatro cavidades y a los grandes vasos que llegan o parten de ellas. En los
"bebés azules" la arteria pulmonar es más estrecha y los ventrículos se comunican a través
de un orificio anormal. En esta situación conocida como cianosis, la piel adquiere una
coloración azulada debido a que la sangre recibe una cantidad de oxígeno insuficiente.
En la antigüedad la expectativa de vida para dichos lactantes era muy
limitada, pero con el perfeccionamiento del diagnóstico precoz y el avance
de las técnicas de hipotermia, es posible intervenir en las primeras semanas de vida, y
mejorar la esperanza de vida de estos lactantes.
Cardiopatías de origen
infeccioso
Anteriormente, las cardiopatías
reumáticas constituían una de las formas
más graves de enfermedad cardiaca
durante la infancia y la adolescencia, por
afectar al corazón y sus membranas. Esta
enfermedad aparece después de los
ataques de lafiebre reumática. El uso
generalizado de antibióticos eficaces
contra el estreptococo ha reducido mucho
su incidencia, pero todavía en los países en
vías de desarrollo sigue siendo la primera o
una de las primeras causas de cardiopatía.
La miocarditis es la inflamación o degeneración del músculo cardiaco. Aunque suele ser
consecuencia de diversas enfermedades como sífilis, bocio tóxico, endocarditis
o hipertensión, puede aparecer en el adulto como enfermedad primaria, o en el anciano
como enfermedad degenerativa. Puede asociarse con dilatación (aumento debido a la
debilidad del músculo cardiaco) o con hipertrofia (crecimiento en exceso del músculo
cardiaco).
Trastornos circulatorios por hábitos nocivos
La principal forma de enfermedad cardiaca en los países occidentales es la
arteroesclerosis. En este trastorno, los depósitos de material lipídico denominados placas,
formados por colesterol y grasas, se depositan sobre la pared interna de las arterias
coronarias. El estrechamiento gradual de las arterias a lo largo de la vida restringe el flujo
de sangre al músculo cardiaco. Los síntomas de esta restricción pueden consistir en
dificultad pararespirar, en especial durante el ejercicio, y dolor opresivo en el pecho que
recibe el nombre de angina de pecho (angor pectoris). Pulsa aquí para ver cómo actuar ante
un dolor fuerte de pecho.
La placa de ateroma puede llegar a ser lo bastante grande como para obstruir por completo
las arterias coronarias, y provocar un descenso brusco del aporte de oxígeno al corazón. La
obstrucción, denominada también oclusión, se puede originar cuando la placa se rompe y
tapona el conducto en un punto donde el calibre de la arteria es menor o cuando se produce
un coágulo sobre la placa, proceso que recibe el nombre de
trombosis. Estos hechos son las causas más importantes
de un ataque cardiaco, o infarto de miocardio, que
frecuentemente tiene consecuencias mortales. Las
personas que sobreviven a un infarto deben realizar una
rehabilitación integral. Pulsa aquí para ver un gráfico
animado que explica cómo se produce el infarto de
miocardio.
El desarrollo de placas de ateroma se debe en gran medida a la ingestión excesiva
de colesterol y grasas animales en la dieta. Se cree que un estilo de vida
sedentario favorece la ateroesclerosis, y la
evidencia sugiere que el ejercicio
físico puede ayudar a prevenir que el
corazón resulte afectado. La aparición de un
infarto de miocardio es más probable en
quienes tienen una tensión arterial elevada.
El proceso que precipita el ataque puede
implicar productos secretados por
las plaquetas en la sangre. Se han realizado
estudios clínicos para comprobar si las
personas que han padecido un infarto
estarán protegidos frente al riesgo de un
segundo ataque una vez que se emplean
fármacos que bloquean la acción de las
plaquetas. Los factores de riesgo a los que
se ha hecho referencia se pueden clasificar
en primarios (hipertensión arterial,
hipercolesterolemia y tabaco), secundarios
(sedentarismo y estrés) y terciarios
(antecedentes familiares y otros). Pulsa aquí para ver un gráfico animado con los efectos
del tabaco.
La angina de pecho (angor pectoris) es un síntoma causado por el aporte insuficiente de
oxígeno al corazón (isquemia), habitualmente producido por estenosis u obstrucción de
las arterias coronarias. Es una de las manifestaciones de la enfermedad llamada cardiopatía
isquémica (su otra manifestación típica es el infarto de miocardio, en el cual, además del
dolor, se produce una necrosis o muerte del tejido cardíaco por la falta de oxígeno).
Se caracteriza por una sensación de dolor, opresión o "atenazamiento" bajo el esternón. El
dolor puede extenderse desde el pecho, habitualmente hacia el brazo izquierdo. Los
ataques de angina de pecho duran varios minutos, y pueden desencadenarse por situaciones
de estrés psíquico o, más frecuentemente, por actividades físicas que exigen un aumento
del aporte de sangre al corazón. La cardiopatía isquémica es una enfermedad típica de
personas de mediana edad y de los ancianos, especialmente de aquellos que presentan
arterioesclerosis. El dolor de la angina de pecho mejora con el reposo y la relajación. A los
pacientes se les suministra fármacos que relajan y dilatan los
vasos sanguíneos, proporcionando así un mayor aporte de
oxígeno al músculo cardíaco. A veces es necesaria la cirugía
para sustituir las arterias coronarias por unos nuevos vasos
que garanticen un adecuado aporte
sanguíneo al corazón.
Muchas personas que padecen una angina
grave debido a enfermedad
ateroesclerótica pueden tratarse con
fármacos, como los betabloqueantes (por
ejemplo, propanolol) y nitratos, que reducen
la carga del corazón. Los pacientes que no
mejoran con medidas farmacológicas suelen
recibir tratamiento a través de una técnica
quirúrgica denominada bypass coronario. En
este procedimiento, que fue implantado en
la década de 1970, se sutura una parte de
una vena de la pierna (safena) a la arteria coronaria ocluida para formar un puente que
evite la zona ateroesclerótica. En la mayoría de los pacientes la intervención alivia el dolor
de la angina y en muchos de ellos evita un infarto mortal.
Un segundo procedimiento quirúrgico que se desarrolló durante la década de 1970 para
tratar la ateroesclerosis coronaria fue la cateterización y dilatación con balón, o
angioplastia coronaria transluminal percutánea. En esta intervención se introduce en la
arteria coronaria un conducto hueco (catéter) con un balón en su extremo. Cuando el balón
alcanza la zona aterosclerótica se insufla. La placa se comprime y se restablece el flujo
normal. Se calcula que una de cada seis intervenciones de bypass pueden ser sustituidas por
este método menos agresivo.
Durante la década de 1970 y principios de la década de 1980 se puso de manifiesto un gran
descenso de la mortalidad por enfermedad cardiaca ateroesclerótica en varios países
desarrollados. Aunque no se ofreció una explicación clara de su causa, las autoridades
sanitarias la han atribuido a un diagnóstico y tratamiento más generalizado de la
hipertensión arterial y a una disminución de la ingestión de grasas animales en la dieta
media occidental. Sin embargo, la coronariopatía continúa siendo la principal causa de
muerte en estos países.
Ciertas personas que fallecen de infarto de miocardio no presentan ateroesclerosis clara.
Las investigaciones han demostrado que una disminución del flujo de sangre al corazón
puede deberse a una vasoconstricción espontánea de una arteria coronaria en apariencia
sana (vasoespasmo), que puede contribuir a la aparición de algunos infartos de miocardio en
colaboración con la ateroesclerosis.
Otra patología frecuente entre las personas de edad avanzada es la afección
cardiopulmonar, que suele ser el resultado de una alteración pulmonar como elenfisema, o
de una enfermedad que afecta a la circulación pulmonar, como la arterioesclerosis de la
arteria pulmonar. Otro trastorno presente en los ancianos es la insuficiencia cardiaca
congestiva, en la cual, la función de bombeo de los ventrículos está disminuida. Las paredes
musculares de los ventrículos se dilatan en un esforzándose por impulsar un volumen mayor
de sangre hacia la circulación, dando origen a una cardiomegalia (aumento de tamaño)
característico de este síndrome. Las personas con este trastorno suelen mejorar con uno
de los derivados de la digitalina, que aumenta la eficacia de la función de bombeo del
corazón.
La apoplejía es una lesión isquémica (es decir, provocada por el estrechamiento y
obturación de los vasos sanguíneos) cerebral debida a una obstrucción al paso de la sangre,
o a una hemorragia de los vasos sanguíneos del cerebro. La privación del aporte de sangre
conduce a un rápido deterioro o muerte de zonas del cerebro, lo que da lugar a la parálisis
de los miembros u órganos controlados por el área cerebral afectada.
La mayor parte de las apoplejías están asociadas a hipertensión arterial, ateroesclerosis, o
ambas. Algunos de los signos de apoplejía son debilidad facial, incapacidad para hablar,
pérdida del control vesical, dificultad para respirar y deglutir y parálisis o debilidad
especialmente de un lado del cuerpo. La apoplejía también recibe el nombre de ictus
y accidente cerebrovascular (ACV).
La rehabilitación de una apoplejía requiere la ayuda especializada del neurólogo,
fisioterapeuta, logopedas y médicos, en especial durante los primeros seis meses, periodo
durante el cual se consiguen más progresos. Los ejercicios de estiramiento pasivo y las
aplicaciones térmicas se utilizan para recuperar el control motor de las extremidades, que
después de una apoplejía mantienen una flexión rígida. Un paciente debe recuperar lo
suficiente como para poder realizar ejercicios de polea y bicicleta para los brazos y las
piernas, y recuperar mediante la logopedia la facultad de hablar, que con frecuencia se
pierde después de un episodio cerebrovascular. El grado de recuperación varía mucho de un
paciente a otro. El notable descenso en la incidencia de apoplejías que se observa desde
1950 en todo el mundo desarrollado, quizá se relacione con el reconocimiento del papel tan
importante que desempeña la hipertensión en la apoplejía, hecho que ha dado lugar a la
instauración de cambios dietéticos, como la
reducción en la ingesta de ácidos grasos
saturados y colesterol. Otro factor sería la
mayor preocupación sobre los efectos
del tabaco. Sin embargo, la apoplejía
continúa siendo la tercera causa más
importante de muerte, después de las
coronariopatías y el cáncer, en el hemisferio
occidental. Actualmente, los investigadores
estudian la posibilidad de usar
del opiáceo cerebral dimorfina para
aumentar la supervivencia.
La hipertensión arterial afecta a un 20% de la población
La hipertensión arterial constituye uno de los factores de riesgo más importantes para
sufrir un infarto de miocardio, accidentes cerebrales o una insuficiencia renal. Aunque en sí
mismo este problema no presenta síntomas, su detección es fácil con la toma regular de la
tensión. Sin embargo, todavía queda un problema grave que resolver: la mitad de los
hipertensos en tratamiento lo abandona o no lo cumple adecuadamente.
La hipertensión arterial es una enfermedad que se produce cuando la presión que ejerce la
sangre sobre las paredes de los vasos sanguíneos es demasiado alta. Por poner un símil, es
como si el agua que circula por las cañerías fluyera con demasiada presión. Se dice que una
persona es hipertensa cuando tiene a partir de 90 milímetros de mercurio de tensión
diastólica (la llamada popularmente baja) y/o a partir de 140 de sistólica (la alta). La
tensión diastólica es la que determina la fuerza con la que sale la sangre del corazón hacia
los vasos sanguíneos, mientras que la sistólica es la presión con la que circula esa sangre por
las arterias mientras el corazón está volviendo a llenarse.
Las consecuencias
La hipertensión ocasiona el deterioro de las arterias, que se hacen más estrechas,
tortuosas e irregulares, y, como consecuencia de ello, el flujo de sangre a determinados
órganos como el corazón, el cerebro o el riñón puede verse alterado. El desenlace final es
que puede producirse, a largo plazo y con una hipertensión mantenida a lo largo de los años,
un infarto de miocardio, una hemorragia cerebral o una insuficiencia
renal.
Pero además, una elevación transitoria de la tensión por encima de
125 o 130 en la diastólica o de entre 200 y 210 en la sistólica puede
en sí misma ocasionar, y si se tienen patologías asociadas,
enfermedades más inminentes como la ruptura de una arteria si se
sufre un aneurisma (una modificación de esa arteria) o un edema
agudo de pulmón, es decir, la inundación brusca del tejido pulmonar.
Las causas
Las causas de esta enfermedad, que afecta en la actualidad a un 20% de la población
aproximadamente, por igual a hombres y mujeres, y que suele hacer su aparición a partir de
los 35 o 40 años, son todavía desconocidas en la gran mayoría de los casos. Como comenta el
doctor Gómez Cerezo, adjunto de medicina interna del hospital madrileño La Paz, "en el
90% de los pacientes se desconoce el origen de su hipertensión.
No obstante, se especula con varios factores de riesgo como los genéticos, el consumo de
sal o alcohol y la obesidad, que podrían provocar hipertensión en aquellas personas que
tuvieran predisposición a sufrir la enfermedad. Evitar estos factores de riesgo, así como
reducir la ingesta de sal, podría ser una forma de prevención de la enfermedad, pero no es
tan importante prevenir como el diagnóstico precoz y un correcto tratamiento".
No hay síntomas
Pero aunque la hipertensión es un factor de
riesgo para enfermedades vasculares y
cerebrales, en sí misma esta afección no
presenta síntomas subjetivos.
Su diagnóstico se realiza fácilmente, sin
embargo, con la toma de la tensión cuando
los pacientes acuden a consulta médica. No
hay que olvidar que la práctica médica
recomienda tomar una vez al año la tensión a
partir de los 35 años.
Para diagnosticar la hipertensión, no
obstante, es necesario realizar la toma de la
tensión -que suele llevar a cabo el médico de
cabecera- con una serie de condiciones. Así,
es importante que el paciente no haya fumado previamente y que esté relajado, y nunca se
diagnostica en base a una sola toma o una sola visita: se hacen mediciones durante dos o
más días y se realizan varias tomas en cada jornada. Además, al diagnosticar hay que tener
en cuenta que muchas personas sufren la denominada hipertensión de bata blanca: la subida
de presión arterial que sólo se produce cuando ésta se toma en la consulta.
"Se trata de una reacción del organismo -comenta el doctor Gómez Cerezo- ante el
estímulo del hospital o el ambulatorio, reacción que se manifiesta con una elevación de la
presión. Si estos pacientes se tomaran la tensión en su casa, tendrían unas cifras de
presión más bajas. Por ello, cuando se sospecha que un paciente puede tener este tipo de
hipertensión, se le suele colocar un dispositivo que tiene que llevar encima las 24 horas del
día y que le realiza varias tomas a lo largo del día. En cualquier caso, con estas personas,
aunque no se les aplique un tratamiento, se toman precauciones con ellas".
Tratamiento
La hipertensión no se cura, pero sí se puede controlar con el tratamiento adecuado y
reducir con ello el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y cerebrales.
Las medidas que se toman dependen del grado de hipertensión que presente el paciente,
pero fundamentalmente se centran en evitar los factores de riesgo: controlar la obesidad y
reducir peso, llevar una dieta sin sal, no fumar y, sobre todo, no beber alcohol. También
es conveniente realizar algún ejercicio físico como pasear relajadamente entre treinta
minutos y una hora diarios. En muchas ocasiones, no obstante, estas medidas pueden ser
insuficientes, por lo que se recurre entonces a los fármacos, con los que, según aseguran
desde el hospital La Paz, se ha avanzado mucho en el tratamiento de la hipertensión: "la
farmacología de la que se dispone en la actualidad es espléndida, ya que no sólo baja la
tensión, sino que controla otras complicaciones derivadas de esta enfermedad". Y, por
supuesto, no hay que olvidar una medida de control fundamental, la toma regular de la
tensión cada uno, dos o tres meses según el paciente.
En este sentido, son una buena ayuda los medidores de tensión que se comercializan y con
los que los hipertensos pueden realizar las tomas en casa, pero siempre que se trate de
aparatos homologados, que se sepan utilizar -el médico debe instruir a los pacientes sobre
el uso de estos medidores- y cuyos datos se revisen luego por el médico. En este aspecto
son mejores los aparatos que imprimen los datos, ya que existe la tendencia de redondear
las cifras y si el medidor da 92 de tensión, se suele considerar como 90.
Pero si bien se ha avanzado mucho en el diagnóstico de la hipertensión, uno de los
problemas con los que se encuentran los médicos para tratar la enfermedad es el de
conseguir que los pacientes lleven un buen control y de forma indefinida. Sin embargo, lo
cierto es que la mitad de los pacientes con este problema abandonan o no cumplen
correctamente el tratamiento. Las causas para ello hay que buscarlas en que aunque la
hipertensión es un factor de riesgo para otras enfermedades, no presenta síntomas
subjetivos como tal enfermedad -si me encuentro bien, por qué voy a cuidarme-, que a
mayor edad, más difícil es cambiar los hábitos adquiridos, que el tratamiento es de por vida
y que los fármacos pueden causar efectos secundarios.
Hay que cuidarse
La labor del médico es aquí fundamental, ya que debe concienciar a los pacientes y
explicarles muy bien las consecuencias de su enfermedad. No olvide que si usted es
hipertenso y no se controla tiene un alto riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y
renales y que entre un 40 y un 50% de los accidentes cerebrales podrían prevenirse con un
buen control de la hipertensión.
Alteraciones de la frecuencia cardiaca
La frecuencia cardiaca responde a las
necesidades del organismo y está sujeta a
un amplio intervalo de variaciones que,
por lo general, se encuentran dentro de
los límites normales. Las variaciones
pequeñas en el ritmo cardiaco suelen
tener un significado mínimo patológico. La
alteración del ritmo cardiaco normal
recibe el nombre de arritmia.
Cuando además supone una elevación del
ritmo se
denomina taquiarritmia (fibrilación
ventricular, auricular y sacudidas)
mientras que cuando lo retarda se
denomina bradiarritmia (bloqueos
auriculoventriculares y de rama). La causa
inmediata de muerte en muchos infartos
de miocardio, haya o no ateroesclerosis,
es la fibrilación ventricular, que conduce a una parada cardiaca.
Este tipo de taquiarritmia origina la contracción rápida e ineficaz de los ventrículos. El
ritmo cardiaco normal se puede restablecer con la aplicación de una descarga eléctrica
sobre el tórax.
Los defectos graves en el nodo sinoauricular o en las fibras que trasmiten los impulsos al
músculo cardiaco pueden provocar vértigo, desmayos y en ocasiones la muerte. El trastorno
más grave es el bloqueo cardiaco completo. Éste se puede corregir por medio de la
colocación de un marcapasos artificial, un dispositivo que emite descargas eléctricas
rítmicas para provocar la contracción regular del músculo cardiaco.
La mayor parte del resto de las arritmias no son peligrosas excepto en quienes padecen
una enfermedad cardiaca subyacente. En estos pacientes, en especial en los que ya han
sufrido un infarto, las arritmias requieren un tratamiento a base de antiarrítmicos como
propanolol, lidocaína y disopiramida, entre otros.
Diagnóstico de las cardiopatías
El electrocardiógrafo, un instrumento que registra la corriente eléctrica producida por el
músculo cardiaco durante las distintas fases de la contracción, es una herramienta
importante de diagnóstico.
La eficacia del corazón como bomba se puede determinar con precisión mediante
el cateterismo cardiaco. En esta técnica se introduce un catéter a través de una vena o
una arteria, o ambas, en las cavidades cardiacas derechas, izquierdas, o en ambas
ocasiones, en la arteria pulmonar y en la aorta.
Este proceso permite determinar la tasa de flujo sanguíneo y registrar la presión
sanguínea intracardiaca y en los grandes vasos, y hace posible detectar comunicaciones
anómalas entre las cavidades cardiacas derecha e izquierda. Con la ayuda de otra técnica
diagnóstica llamada angiocardiografía o cinefluoroscopia, es posible obtener imágenes de
las cavidades cardiacas y del trayecto y contorno de los vasos pulmonares y de la aorta y
sus ramificaciones. Esta técnica implica la inyección de una sustancia opaca a los rayos X en
una vena.
Hay otra técnica nueva que permite obtener una delineación incluso más exacta de zonas
del corazón con flujo sanguíneo reducido, mediante la visualización del flujo de un isótopo
radiactivo del talio en el músculo cardiaco. Una cámara computerizada
registra el grado de penetración del talio durante el ciclo cardiaco de
sístole-diástole, mostrando con precisión las pequeñas áreas de tejido
lesionado. Otra técnica que se utiliza mucho hoy es la obtención de
imágenes medianteultrasonidos (ecocardiografía)
Trasplante de corazón
En 1967 el cirujano surafricano Christiaan Barnard llevó a cabo el primer trasplante
del corazón de una persona a otra. Desde entonces muchos cirujanos han realizado este
procedimiento. Al principio, el mayor problema fue la tendencia natural del organismo
a rechazar los tejidos ajenos.
Sin embargo, a principios de la década de 1980 y gracias al empleo de fármacos
inmunosupresores, en particular la ciclosporina, el número de pacientes con un trasplante
de corazón que sobrevivía más de un año era mayor. En la década de 1990, este tipo de
intervención se ha hecho más habitual en países desarrollados, como en Estados Unidos e
Inglaterra en donde la tasa de supervivencia de pacientes trasplantados ha aumentado de
cinco a diez años después del trasplante.
Corazones artificiales
Desde la década de 1950 se han desarrollado progresivamente los corazones artificiales.
En 1966 se implantó con éxito por primera vez una bomba auxiliar de propulsión como una
medida transitoria, y al menos un dispositivo de este tipo se mantuvo activo durante varios
años. En 1969 se implantó el primer corazón artificial en un ser humano, de nuevo como
medida temporal.
El primer corazón artificial permanente, diseñado por Robert Jarvik, fue implantado
en 1982 a un paciente que sobrevivió tres meses. Desde aquel momento gran número de
pacientes han recibido el corazón artificial de Jarvik y otros corazones artificiales, pero,
los pacientes que sobreviven tienen tendencia a sufrir accidentes cerebrovasculares y
otros problemas.
Enfermedades del fumador
El cáncer de pulmón no es el único riesgo de los fumadores.
El Enfisema es una enfermedad respiratoria producida por la pérdida de elasticidad
del tejido pulmonar. Constituye una de las dos manifestaciones clínicas de la enfermedad
pulmonar obstructiva crónica (EPOC, la otra es la bronquitis crónica); cuadro crónico
desarrollado de forma progresiva por los fumadores.
Sus principales síntomas son disnea (dificultad respiratoria), tos y sibilancias (ruidos al
respirar). La disnea es progresiva, llegando a ser incapacitante, y la enfermedad acaba
produciendo la muerte. La base patológica se encuentra en la pérdida de elasticidad del
tejido pulmonar y bronquial por degeneración progresiva; otros factores patogénicos son
el espasmo bronquial, las infecciones de repetición y la irritación de la mucosa bronquial por
agentes externos.
Las bronquitis agudas de repetición y el asma también son factores agravantes. Dada su
incidencia, morbilidad y mortalidad es uno de los mayores problemas de la salud pública
actual.
La pérdida progresiva de elasticidad hace disminuir el diámetro de los bronquios y
bronquiolos de entrada y salida a los pulmones, dificultando así la salida de aire y quedando
éste retenido. La pérdida de elasticidad también afecta al tejido pulmonar; aumenta de
forma progresiva la dilatación de los alvéolos y sacos alveolares , lo que favorece la
retención de aire. Esta retención creciente produce una disminución del volumen eficaz del
aire inspirado y espirado.
Los pulmones aumentan de tamaño y se acaba produciendo el característico "tórax en
barril". Las alteraciones del árbol bronquial desencadenan síntomas similares a los del
resfriado común o a los del asma. Los pulmones llegan a ser insuficientes para proporcionar
a la sangre el oxígeno necesario para los tejidos corporales; para compensarlo el corazón
aumenta su frecuencia y fuerza su ritmo de trabajo, aumentando así el riesgo de infarto de
miocardio. El exceso de dióxido de carbono en la sangre confiere un color azulado
(bronquitis) o rosáceo (enfisema) a la piel del paciente.
El deterioro pulmonar del enfisema es permanente e irreversible, pero se pueden tratar
sus síntomas y conseguir un cierto aumento de la capacidad respiratoria. La abstención
absoluta de fumar es esencial, y el cambio de trabajo o residencia son necesarios si la
contaminación atmosférica agrava la situación. Deben indicarse
broncodilatadores, fisioterapia respiratoria y antibióticos profilácticos. La terapia suele
tener éxito cuando se inicia en las etapas iniciales de la enfermedad.
4-ANOMALIAS CONGENITAS, GENETICAS Y OTRAS ENFERMEDADES
¿Qué son las anomalías congénitas?
Diabetes mellitus
Agentes externos
Enfermedad de Alzheimer
Causas genéticas
Enfermedades carenciales
Diagnóstico y detección
Espina bífida
Causas poligénicas y multifactoriales
Fibrosis quística
Alergia, Anafilaxia, Asma
Gota
Anemia
Parálisis cerebral
Artritis
Síndrome de Down
¿Qué son las anomalías congénitas?
Las anomalías congénitas o enfermedades
congénitas, son enfermedades estructurales o
funcionales presentes en el momento del
nacimiento. El desarrollo embrionario y fetal
puede ser alterado por diversos factores
externos como: radiaciones, calor, sustancias
químicas, infecciones y enfermedades
maternas. Estos agentes externos se llaman
teratógenos (del griego teratos, 'monstruo', y
genes, 'nacimiento'). Las anomalías congénitas
también pueden ser causadas por unaalteración
genética del feto, o por la acción conjunta de
un agente teratógeno y una alteración genética.
Más del 20% de los fetos malformados
terminan en aborto espontáneo; el resto nacen
con una enfermedad congénita. Hasta un 5% de
los recién nacidos presenta algún tipo de
anomalía congénita, y éstas son causa del 20%
de las muertes en el periodo post-natal. Un
10% de las enfermedades congénitas son
hereditarias por alteración de un solo gen; otro
5% son causadas por alteraciones en los
cromosomas.
Agentes externos
Alrededor de un 10% de las anomalías congénitas están causadas por factores externos. Se
demostraron los efectos de la radiación por la gran incidencia de malformaciones en los
hijos de las japonesas embarazadas expuestas a las bombas atómicas de 1945, así como en
las gestantes sometidas a radioterapia. El riesgo para el feto es menor en las radiografías
utilizadas para la elaboración de diagnósticos; no obstante, los radiólogos recomiendan
realizar sólo las necesarias o no realizarlas durante el embarazo. Otros agentes externos
como someter a una gestante a temperaturas elevadas (como la de un baño muy caliente)
también puede producir anomalías congénitas.
En 1955 se descubrió en Japón una "epidemia" de parálisis cerebral debida a que las
embarazadas consumían pescado contaminado con el producto industrial metilmercurio.
Diferentes infecciones padecidas por una gestante pueden lesionar al feto. La más típica,
la rubéola, puede producir retraso mental, ceguera y/o sordera en el recién nacido. La
vacunación de niñas y adolescentes evita que se produzca la infección durante
los embarazos futuros de esas mujeres. Otras infecciones que pueden dañar al feto si se
producen durante la gestación son el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), la
varicela, la toxoplasmosis y la infección por citomegalovirus.
Las mujeres con diabetes melitus tipo I (insulín-dependiente), mal controlada durante la
gestación, pueden tener hijos concardiopatías congénitas y otros problemas.
La fenilcetonuria (enfermedad del metabolismo) puede producir polimalformaciones y
retraso mental en el niño, si no se controla durante el embarazo.
Causas genéticas
Algunas anomalías genéticas presentan síntomas evidentes ya en el momento del
nacimiento. Pueden ser causadas por mutaciones génicas de un gen, de varios genes
(herencia poligénica), o por alteraciones cromosómicas complejas. Muchas enfermedades se
heredan de modo recesivo: ninguno de los padres padece la enfermedad pero ambos son
portadores del gen causante de ella. Cuando ambos padres presentan un gen dominante A y
un gen recesivo a, sus descendientes pueden heredar una de las cuatro posibles
combinaciones: AA, Aa, aA, o aa. Si el gen recesivo a transmite la enfermedad, existe un
25% de probabilidades de que cada hijo esté enfermo. En otras anomalías congénitas la
presencia de un solo gen recesivo produce la enfermedad.
Diagnóstico y detección
Se han desarrollado diferentes pruebas diagnósticas para detectar los genes defectivos y
las anomalías fetales. Para algunas enfermedades hereditarias como la enfermedad de TaySachs y la anemia de células falciformes se dispone de pruebas para detectar los genes
defectuosos en los padres sanos.
Muchas enfermedades congénitas se pueden diagnosticar mediante amniocentesis. Se toma
una muestra del líquido amniótico que rodea al feto para analizarlo y se cultivan las células
fetales descamadas para estudiarlas. Otro método para obtener células fetales consiste en
la realización de la biopsia de vellosidades coriónicas. En las células fetales cultivadas se
puede estudiar una función concreta o analizar su ADN para detectar una anomalía
congénita. También se puede obtener una muestra de sangre fetal del cordón umbilical.
(véase Reproducción)
Existen algunas pruebas diagnósticas menos agresivas que las anteriores. La más utilizada
es la ecografía (basada en los ultrasonidos), útil para diagnosticar malformaciones, la edad
fetal, los embarazos múltiples y el sexo fetal. Los niveles elevados de alfa-fetoproteína en
sangre materna pueden indicar la presencia de una espina bífida; los niveles bajos pueden
indicar síndrome de Down. En este caso también pueden aparecer niveles anormales en
sangre materna de estriol no conjugado y de gonadotropina coriónica humana
(véase Sistema Endocrino).
Muchas malformaciones congénitas estructurales pueden ser corregidas mediante cirugía.
Entre ellas se incluyen el paladar hendido y el labio leporino, los defectos de desarrollo de
partes del tubo digestivo, las malformaciones cardíacas, el pie zambo y la escoliosis
congénita. El tratamiento de algunas enfermedades hereditarias utilizando la ingeniería
genética es un avance reciente que se encuentra en fase de ensayo clínico.
Causas poligénicas y multifactoriales
Hoy en día no se conoce la causa de las dos terceras partes de las anomalías congénitas. Se
piensa que algunas malformaciones cardiacas y de la columna vertebral son poligénicas, es
decir, producidas por la presencia simultánea de varios genes anómalos. Otras anomalías
congénitas parecen ser multifactoriales, esto es, producidas por genes anormales que
interactúan con agentes ambientales perjudiciales. Algunas malformaciones se producen
con más frecuencia en padres de edades avanzadas; por ejemplo, el riesgo de que nazca un
niño con síndrome de Down se incrementa con la edad de la madre.
Alergia, Asma, Anafilaxia
Enfermedad caracterizada por una hipersensibilidad a determinadas sustancias (alérgenos)
inocuas para la mayoría de los individuos que está producida por un error en el sistema
inmunológico.
Una reacción inmune consiste en que un microorganismo patógeno o sus toxinas
desencadenan en el huésped la fabricación de anticuerpos (proteínas del grupo de las
gammaglobulinas séricas) contra estas sustancias extrañas, defendiéndolo frente a ataques
presentes y futuros.
Todo individuo produce anticuerpos, pero los alérgicos no son capaces de diferenciar las
sustancias nocivas de las inocuas, y generan anticuerpos contra una o varias sustancias
inofensivas. Cuando un anticuerpo reacciona con un antígeno (sustancia que estimula la
formación de anticuerpos) inofensivo, se desencadena una reacción alérgica, y sus síntomas
dependen de dónde tenga lugar la reacción. Si es en la nariz, aparecen estornudos y
secreción acuosa nasal, siendo éstos síntomas de la fiebre del heno. En las vías
respiratorias se desencadena un broncoespasmo, presentándose sibilancias ("silbidos" en el
pecho al respirar), tos y dificultad para respirar, también llamada disnea, que constituyen
un ataque de asma.
Ver y oír divertidas explicaciones animadas (flash): El asma y Prevención y tratamiento
del asma
En la piel, las alergias se manifiestan con la aparición de picores, manchas, ezcema o
urticaria. Si se produce en el torrente sanguíneo, se desencadena una reacción grave
llamada enfermedad del suero, que en raras ocasiones acaba en shock anafiláctico, que
puede ser mortal.
El alérgeno (antígeno de la reacción alérgica) es usualmente una proteína o una
glucoproteína; puede ser inhalado, como el polvo o el polen; ingerido, como las proteínas de
la clara del huevo o el marisco; inyectado, como la penicilina, o actuar por mero contacto,
como la lana, el esparadrapo o los metales pesados.
El número de sustancias a las que una persona puede ser alérgica es casi infinito. El
diagnóstico pasa por descubrir a qué sustancia o sustancias es hipersensible el paciente
(con cuáles reacciona en exceso su sistema inmune). Puede ser fundamental averiguar las
circunstancias de la reacción alérgica, especialmente si se trata de una alergia estacional,
si se desarrolla con la exposición a una sustancia concreta o si sólo se produce en un
determinado lugar. En general es posible permanecer libre de enfermedad con simples
medidas para evitar el contacto con el alérgeno, aunque esto es particularmente difícil en
los casos del polvo o el polen.
En un individuo alérgico se pueden desarrollar nuevas hipersensibilidades, o desaparecer las
antiguas. Habitualmente las alergias aparecen por primera vez de niño, adolescente o adulto
joven, pero también pueden desarrollarse más tarde. Algunas veces, determinados factores
psicológicos como los conflictos emocionales juegan un importante papel en los fenómenos
alérgicos, llegando a clasificarse algunas alergias como alteraciones producidas por el
estrés.
El mecanismo generador de las reacciones alérgicas no se conoce en su totalidad. Parece
que el antígeno alcanza su órgano "diana", como las células de la mucosa nasal o bronquial,
reaccionando con su anticuerpo específico; esto origina la liberación de transmisores o
mediadores químicos, el principal de los cuales es la histamina; estos mediadores ponen en
marcha todo el mecanismo humoral y celular de la hipersensibilidad. Sólo algunas veces las
pruebas cutáneas con diferentes alérgenos pueden indicarnos cuál es el causante de la
enfermedad.
El tratamiento más eficaz y mejor es evitar el
contacto con el alérgeno; un alérgico a las plumas, a un
tipo de polen, a un determinado alimento o a una
medicina, debe eludirlos. Cuando esto no es posible,
porque el alérgeno es desconocido, afecta a múltiples
zonas del organismo o porque existen alérgenos en
gran número, se pueden utilizar antihistamínicos, o en
casos graves corticoides, para disminuir la reacción
alérgica y sus consecuencias.
En otros casos puede estar indicada la terapia por
desensibilización (conseguir que el paciente tolere
el antígeno sin desencadenar reacción), que se aplica
mediante inyecciones repetidas del antígeno, empezando por dosis mínimas que después
gradualmente se incrementan según la tolerancia; las pruebas cutáneas son obligadas para
realizar una terapia de desensibilización. Los tratamientos sintomáticos también son útiles
y se deben aplicar cuando sean necesarios: broncodilatadores para los asmáticos,
descongestionantes para los pacientes con fiebre del heno o pomadas locales para aliviar el
picor cutáneo.
El shock anafiláctico es una urgencia médica absoluta y requiere, entre otras medidas, la
inyección de adrenalina.
Anemia
La anemia (del griego, 'sin sangre'), es una enfermedad de la sangre caracterizada por una
disminución anormal en el número de glóbulos rojos (eritrocitos o hematíes) o en su
contenido de hemoglobina.
Los hematíes son los encargados de transportar el oxígeno a todo el organismo, y los
pacientes anémicos presentan un cuadro clínico causado por el déficit de oxígeno en los
tejidos periféricos. La anemia puede deberse a: 1) defecto en la formación de glóbulos
rojos, ocasionado por déficit de nutrientes, hormonas, enfermedades crónicas, genéticas u
otras situaciones; 2) excesiva destrucción de glóbulos rojos, habitualmente por
determinadas enfermedades hereditarias, y 3) sangrado excesivo (traumático, quirúrgico,
por hemorragia interna).
Los síntomas más comunes de la anemia son palidez, disnea, fatiga, astenia, falta de
vitalidad, mareos y molestias gástricas. La anemia más frecuente es la ferropénica, por
déficit de hierro, elemento esencial para la fabricación de glóbulos rojos; se produce
cuando aumentan las demandas de hierro del organismo para otras funciones, como en la
infancia, adolescencia y gestación, o cuando existe un déficit de hierro en la ingesta (dietas
mal controladas).
La anemia perniciosa se produce por un déficit de vitamina B12, esencial para la
fabricación de hematíes, habitualmente por defectos de absorción intestinal de la vitamina
B12 en mayores de cuarenta años, a veces por carencias alimenticias (ver alimentación y
salud). La anemia de células falciformes se debe a un defecto hereditario en la síntesis de
hemoglobina.
La transfusión de sangre o de hematíes concentrados es el tratamiento de elección
utilizado en las anemias graves (habitualmente en las anemias agudas por sangrado). El
tratamiento de algunas anemias producidas por exceso de destrucción de hematíes conlleva
la extirpación del bazo, principal órgano de eliminación de los eritrocitos. Las anemias
ferropénicas deben tratarse con suplementos de hierro y las perniciosas con inyecciones
de vitamina B2. La eritropoyetina (hormona producida por el riñón que estimula la
producción de glóbulos rojos), sintetizada de forma artificial, se está empezando a utilizar
experimentalmente en casos muy especiales de anemias. Otros enfoques experimentales se
centran en la corrección de los déficit nutricionales u hormonales.
Artritis
Síntomas
Rigidez, dolor e incapacidad funcional de las articulaciones, deformación de los huesos.
Descripción
La artrosis es un proceso degenerativo de los huesos que forma parte del proceso general
de envejecimiento de la persona. La enfermedad tiene su origen en esta degeneración del
cartílago que protege los extremos de los huesos, en las zonas donde se produce la máxima
fricción dentro de la articulación. Las artritis como verdaderos procesos inflamatorios, o
artritis propiamente dichas, se clasifican en dos grandes grupos:
1. artritis infecciosas
2. artritis reumatoides o crónicas
Las primeras se presentan en multitud de enfermedades infecciosas como
la tuberculosis, sífilis, brucelosis, hepatitis vírica, parotiditis, entre otras. Las artritis
supuradas, que forman parte de las infecciosas, se deben a la invasión articular por
gérmenes productores de pus, que entran directamente por heridas o punciones
intraarticulares, por la sangre o desde focos vecinos. Las localizaciones más frecuentes
son hombros, codos, rodillas y caderas.
Por otro lado, las artritis reumatoides
afectan a varias articulaciones de
modo difuso, en especial a las
periféricas. También se las conoce
por poliartritis crónicas reumáticas o
reumatismo articular crónico
progresivo.
Se trata de una enfermedad muy
frecuente que puede aparecer a
cualquier edad, pero en más del
ochenta por ciento de los casos
empieza entre los veinte y los
cincuenta años, con preferencia por el
sexo femenino y con tendencia a
afectar a varios miembros de la
misma familia. Otras características,
que cada vez reciben mayor atención,
son las manifestaciones
extrarticulares.
Entre un cinco y un veinticinco de los casos aparecen nódulos subcutáneos en regiones
expuestas a estímulos mecánicos como, por ejemplo, la cara de extensión del codo, el dorso
de las manos y la región sacra.
Tratamiento habitual
El diagnóstico de la artritis infecciosa se establece mediante punción articular, que
descubre la existencia de líquido purulento en la articulación y permite aislar el germen. Al
cabo de una semana se inicia una desmineralización progresiva y difusa, seguida de
erosiones y destrucciones de la articulación. Si se inicia el tratamiento con antiobiótico,
antes de que pase la primera semana, es posible resolver el cuadro. Si pasa más tiempo, hay
que recurrir al drenaje quirúrgico. La artritis gonocócica es debida a una infección
metastásica de los tejidos articulares por el gonococo. Se instaura de diez a veinte días
después de iniciarse la uretritis, también cervicitis, conjuntivitis, vulvovaginitis o proctitis
gonocócicas. El comienzo suele ser poliarticular, para pasar luego a una tumefacción y
aspecto flemonoso de una sola articulación. El orden de afección es: rodillas, tobillos, dedos
y hombros. Si no se trata a tiempo evoluciona hacia la destrucción y reducción o abolición
de los movimientos de la articulación. En el caso de la artritis reumatoide es muy
importante el diagnóstico precoz. Ante el tratamiento de una artritis reumatoidea el
paciente ha de tener en cuenta dos nociones fundamentales. La primera, que los
tratamientos de que se disponen no son curativos y, la segunda, que es posible que haya que
emplearlos toda la vida. Los objetivos son, pues, reducir la inflamación articular, preservar
la función de las articulaciones, prevenir las deformaciones y aprender a vivir con la
enfermedad.
Prevención
Las complicaciones y peligros de la enfermedad están en relación con la afectación
articular. Como consecuencia de movimientos y posturas durante las fases activas, se
pueden producir incapacidades posteriores. Un paciente puede desarrollar contracturas en
algunas articulaciones, lo que se va a traducir en disminución de los movimientos y
funciones. Por otra parte, las articulaciones se pueden volver inestables, lo que facilita la
rotura de ligamentos, dando lugar a luxaciones y subluxaciones.
Diabetes mellitus
Es una común enfermedad producida por una alteración del metabolismo de
los carbohidratosen la que aparece una cantidad excesiva de azúcar (glucosa) en la sangre y
en la orina (hiperglucemia e hipergluconuria). Afecta de un 1 a un 2% de la población, aunque
en el 50% de los casos no se llega al diagnóstico. Es una enfermedad multiorgánica ya que
puede lesionar los ojos, riñones, el corazón y las extremidades. También puede producir
alteraciones en el embarazo. El tratamiento adecuado permite disminuir el número de
complicaciones.
Se distinguen dos formas de diabetes mellitus. La tipo I, o diabetes mellitus insulinodependiente (DMID), denominada también diabetes juvenil, afecta a niños y adolescentes,
y se cree producida por un mecanismo autoinmune. Constituye de un 10 a un 15% de los
casos y es de evolución rápida. La tipo II, o diabetes mellitus no-insulino-dependiente
(DMNID), o diabetes del adulto, suele aparecer en personas mayores de 40 años y es de
evolución lenta. Muchas veces no produce
síntomas y el diagnóstico se realiza por la
elevación de los niveles de glucosa en un
análisis de sangre u orina.
Causas y evolución
Más que una entidad única, la diabetes es un
grupo de procesos con causas múltiples, en
buena parte genéticas. El páncreas humano
segrega una hormona denominada insulina que
facilita la entrada de la glucosa a las células de
todos los tejidos del organismo, como fuente
de energía. En un diabético, hay un déficit en la
cantidad de insulina que produce elpáncreas, o
una alteración de los receptores de insulina de
las células, dificultando el paso de glucosa. De
este modo aumenta la concentración de glucosa
en la sangre y ésta se excreta en la orina.
En los diabéticos tipo I, hay disminución o una ausencia de la producción de insulina por el
páncreas. En los diabéticos tipo II, la producción de insulina es normal o incluso alta, pero
las células del organismo son resistentes a la acción de la insulina; hacen falta
concentraciones superiores para conseguir el mismo efecto. La obesidad puede ser uno de
los factores de la resistencia a la insulina: en los obesos, disminuye la sensibilidad de las
células a la acción de la insulina. La diabetes tipo I tiene muy mal pronóstico si no se
prescribe el tratamiento adecuado.
El paciente padece sed acusada, pérdida de peso, y fatiga. Debido al fallo de la fuente
principal de energía que es la glucosa, el organismo empieza a utilizar las reservas de grasa.
Esto produce un aumento de los llamados cuerpos cetónicos en la sangre, cuyo pH se torna
ácido interfiriendo con la respiración celular. La muerte por coma diabético era la evolución
habitual de la enfermedad antes del descubrimiento del tratamiento sustitutivo con
insulina en la década de 1920.
En las dos formas de diabetes, la presencia de niveles de azúcar elevados en la sangre
durante muchos años es responsable de lesiones en el riñón, alteraciones de la vista
producidas por la ruptura de pequeños vasos en el interior de los ojos, alteraciones
circulatorias en las extremidades que pueden producir pérdida de sensibilidad y, en
ocasiones, necrosis (que puede precisar amputación de la extremidad), y alteraciones
sensitivas por lesiones del sistema nervioso.
Los diabéticos tienen mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiacas y accidentes
vasculares cerebrales. Las diabéticas embarazadas con mal control de su enfermedad
tienen mayor riesgo de abortos y anomalías congénitas en el feto. La esperanza de vida de
los diabéticos mal tratados es un tercio más corta que la población general.
Diagnóstico
El diagnóstico de la diabetes tipo II
en ausencia de síntomas suele
realizarse mediante un análisis de
sangre, que detecta los niveles
elevados de glucosa. Cuando las
cifras de glucosa en un análisis
realizado en ayunas sobrepasan
ciertos límites, se establece el
diagnóstico. En situaciones
intermedias, es preciso realizar un
test de tolerancia oral a la glucosa,
en el que se ve la capacidad del
organismo de metabolizar una
cantidad determinada de azúcar.
Tratamiento
Con el tratamiento adecuado la mayoría de los diabéticos alcanzan niveles de glucosa en un
rango próximo a la normalidad. Esto les permite llevar una vida normal y previene las
consecuencias a largo plazo de la enfermedad. Los diabéticos tipo I o los tipo II con escasa
o nula producción de insulina, reciben tratamiento con insulina y modificaciones dietéticas.
El paciente debe ingerir alimentos en pequeñas dosis a lo largo de todo el día para no
sobrepasar la capacidad de metabolización de la insulina.
Son preferibles los polisacáridos a los azúcares sencillos, debido a que los primeros deben
ser divididos a azúcares más sencillos en el estómago, y por tanto el ascenso en el nivel de
azúcar en la sangre se produce de manera más progresiva. La mayoría de los pacientes
diabéticos tipo II tienen cierto sobrepeso; la base del tratamiento es la dieta, el ejercicio
y la pérdida de peso (que disminuye la resistencia de los tejidos a la acción de la insulina).
Si, a pesar de todo, persiste un nivel elevado de glucosa en la sangre, se puede añadir al
tratamiento insulina.
Los pacientes que no requieren insulina, o los que tienen problemas con las inyecciones de
insulina, pueden utilizar medicamentos por vía oral para controlar su diabetes. En la
actualidad, hay bombas de infusión de insulina que se introducen en el organismo y liberan
la hormona a un ritmo predeterminado. Esto permite realizar un control más exhaustivo de
los niveles de glucosa en la sangre; sin embargo, hay complicaciones asociadas a este
tratamiento, como son la cetoacidosis y las infecciones en relación con la bomba de
infusión.
Enfermedad de Alzheimer
Enfermedad degenerativa progresiva del cerebro que
hoy se considera la primera causa de demencia en la
vejez. Los hallazgos recientes señalan que cierto
porcentaje de los casos de enfermedad de Alzheimer
pueden ser hereditarios.
Fue descrita por primera vez por el neuropatólogo
alemán Alois Alzheimer en 1906. En Estados Unidos
afecta de 2,5 a 3 millones de personas. En Inglaterra,
se calcula que el número de individuos que padecen
este trastorno pasará del millón hacia el año 2010. Los
porcentajes (número de casos por 100 individuos de
65 años o más) mundiales van del 0,6 en China al 10,3
en Massachussets, Estados Unidos. La incidencia de la
enfermedad aumenta con la edad, pero no hay pruebas de que su origen esté en el proceso
de envejecimiento.
La esperanza media de vida quienes padecen esta enfermedad está entre cinco y diez años,
aunque en la actualidad muchos pacientes sobreviven 15 años o más debido a las mejoras
conseguidas en la atención y tratamiento médico. La causa de esta enfermedad no se ha
descubierto, aunque se dispone de terapia paliativa. La capacidad de los médicos para
diagnosticar la enfermedad de Alzheimer se ha incrementado en los últimos años, pero
sigue siendo un proceso de eliminación en el que el diagnóstico final sólo se puede confirmar
mediante la autopsia.
Durante la autopsia de pacientes de Alzheimer se observa pérdida de neuronas en las áreas
cerebrales asociadas con las funciones cognitivas. Las lesiones características de esta
enfermedad consisten en la formación de proteínas anómalas conocidas como placas
seniles y degeneración neurofibrilar. La naturaleza de estas proteínas anómalas y la
localización de los genes que producen la proteína precursora ha sido identificada. La
enfermedad de Alzheimer también se caracteriza por un importante déficit de
neurotransmisores cerebrales, las sustancias químicas que trasmiten los impulsos nerviosos,
en particular la acetilcolina, vinculada con la memoria. La cuestión científica más importante
que se plantea respecto a la enfermedad de Alzheimer se centra en cual es la causa de que
determinados tipos de neuronas sean vulnerables y mueran. Muchos investigadores están
tratando de responder a esta pregunta a través de estudios que analizan los efectos
potenciales de factores genéticos, toxinas, agentes infecciosos, anomalías metabólicas, y
una combinación de estos factores.
Enfermedades carenciales
Son trastornos producidos por la ausencia de sustancias específicas esenciales como las
vitaminas, los minerales o los aminoácidos. De forma más genérica incluye aquellas
situaciones en las que la sustancia esencial, está presente pero no se absorbe
adecuadamente, o cuando el organismo no es capaz de producir algún producto natural
esencial como una hormona. Enfermedades como el beriberi, el escorbuto, la pelagra o
elraquitismo son debidas a la carencia de ciertas vitaminas, y la recuperación es
espectacular cuando con la dieta se administran las cantidades adecuadas de
la vitamina correspondiente.
Algunas formas de anemia se producen por la falta de hierro utilizable (absorbible) en la
dieta. En la dieta humana existen al menos diez aminoácidos, diez vitaminas y
diez minerales que son nutrientes
esenciales, cuya ausencia da lugar a
una enfermedad carencial concreta.
Espina bífida
Es una malformación congénita que consiste
en un defecto del cierre de la columna
vertebral durante el desarrollo prenatal. La
gravedad de este trastorno varía desde un
tipo leve (espina bífida oculta) en el que casi
no existen signos de anormalidad, a casos
extremos, donde la columna está
completamente abierta y se producen
trastornos neurológicos graves. Una parte
de la médula espinal y sus membranas
pueden salir al exterior en el interior de un
saco frágil.
Con frecuencia
aparece hidrocefalia (exceso de líquido
cefalorraquídeo en la cavidad craneal y que
conlleva un desarrollo anormal del cráneo: fotografía de abajo, a la izquierda) asociada. En
Europa y Estados Unidos la espina bífida afecta a un 5% de la población. El tratamiento
quirúrgico suele ser necesario en la mayoría de los casos moderados-graves. Si no se trata
con cirugía los niños afectados pueden fallecer o quedar muy incapacitados. Incluso con
fisioterapia, muchos de estos niños presentan incapacidad física y a menudo mental. La
ingesta suplementaria de ácido fólico durante las seis primeras semanas del embarazo
reduce el riesgo de espina bífida en el feto. Una espina bífida abierta produce niveles
elevados de alfafetoproteína durante el embarazo que pueden detectarse
mediante amniocentesis o en una muestra de sangre de la madre.
Fibrosis quística
La FQ es la enfermedad genética muy
frecuente. Afecta a las glándulas
secretoras del cuerpo, causando daños a
órganos como
los pulmones, páncreas, hígado y a los
aparatos digestivo y reproductor.
Las personas que tienen FQ, producen un
moco muy viscoso, que tapona las vías
respiratorias, los pulmones y el sistema digestivo, haciendo difícil la respiración y la
correcta asimilación delalimento.
¿Quién puede padecer fibrosis quística?
Se calcula que una de cada 25 personas es portadora del gen defectuoso que causa la FQ.
Los portadores son completamente sanos, no padecen la enfermedad, pero sí pueden
transmitirla.
Si ambos padres son portadores de un gen FQ defectuoso, existe una posibilidad entre
cuatro en cada embarazo de que el hijo de padezca FQ (si hereda el gen defectuoso de
cada cónyuge).
Aproximadamente uno de cada 2.500 niños nace con FQ.
¿Cómo se diagnostica y trata la FQ?
El diagnóstico se confirma generalmente con un test del sudor. Los pacientes de FQ
segregan cantidades excesivas de sal en el sudor. También se pueden realizaranálisis
genéticos con muestras de sangre .
Por el momento no hay cura para la FQ. Sin embargo, los avances en los tratamientos están
ayudando a los pacientes a controlar los síntomas. La esperanza de vida se ha visto
incrementada en los últimos años, los pacientes de FQ llegan a la edad adulta, disfrutando
de una vida activa y casi normal.
El futuro está puesto en la terapia génica, mediante la cual se podrá sustituir el gen
defectuoso causante de la FQ por uno normal que funcione correctamente.
¿COMO AFECTA Al...?
... Aparato respiratorio:
La excesiva viscosidad de las mucosidades provoca la obstrucción de los bronquios, dando
lugar a una insuficiencia respiratoria asociada a procesos infecciosos de repetición, por
crecimiento de gérmenes patógenos, que dañan el tejido pulmonar.
El tratamiento a seguir es una combinación de antibióticos, fisioterapia respiratoria y
ejercicio físico continuado, con el objetivo de mantener los pulmones lo más limpios posible.
Cuando se produce una reagudización, se identifica el germen causante de la misma
mediante un cultivo de esputo, y se trata con los antibióticosmás eficaces, por vía oral,
nebulizados o intravenosos.
En casos de afectación severa, será necesaria la realización de un trasplante pulmonar.
... Aparato digestivo:
La afección del páncreas se caracteriza por un bloqueo del flujo de las enzimas digestivas
(tripsina, amilasa y lipasa) al duodeno, produciendo una mala absorción de
las proteínas, hidratos de carbono y grasa, ocasionando trastornos digestivos, dolor y
distensión abdominal. Se produce un estado de pérdida de peso, malnutrición y alteraciones
en el crecimiento de los pacientes de FQ.
El tratamiento más generalizado es la administración de enzimas pancreáticas, suplementos
alimentarios y complejos vitamínicos.
Otras complicaciones que pueden aparecer son problemas hepáticos, intestinales
y diabetes.
.. Glándulas sudoríparas:
Los pacientes de FQ pierden cantidades excesivas de sal en el sudor, por lo que en tiempo
caluroso deben tomarse precauciones, así como en períodos de actividad física intensa o
procesos febriles. Es necesario por tanto beber importantes cantidades de líquido y en
ocasiones administrar suplementos de sal.
ASPECTOS SANITARIOS.
La FQ debe ser tratada por un equipo sanitario multidisciplinar formado por pediatras,
neumólogos, gastroenterólogos, cardiólogos, microbiólogos, dietistas,
fisioterapeutas, psicólogos, trabajadores sociales, enfermeras y personal auxiliar. Cada
profesional tiene un papel muy importante en el tratamiento de la FQ.
Actualmente la FQ se tiende a tratar en Unidades de Referencia, que permiten una
particular vigilancia y seguimiento de los pacientes. En la Comunidad de Madrid estas
Unidades están situadas en los Hospitales 12 de Octubre, Niño Jesús, La Paz y Ramón y
Cajal.
Aspectos psicológicos
Ante el diagnóstico de la FQ se produce en la familia un importante impacto emocional que
va unido a una serie de sentimientos diferentes (preocupación, inseguridad, culpa, miedo,
angustia, tristeza, etc) que deben se perfectamente controlados, no ocultándolos y
manejándolos adecuadamente con la ayuda de toda la familia, los amigos, los médicos y
los psicólogos que se ocupan del enfermo.
El apoyo psicológico estará especialmente indicado en:




el momento del diagnóstico.
la etapa de la adolescencia.
la transición de la Unidad Pediátrica a la Unidad de Adultos.
las relaciones familiares y de pareja.
Aspectos sociales
Los padres y la familia son un apoyo fundamental para que el paciente crezca en un
ambiente de normalidad y responsabilidad respecto a su tratamiento.
De la inquietud familiar por la evolución de la enfermedad y su tratamiento nacen las
Asociaciones de Padres que junto a enfermos y amigos intentan asegurar los medios
necesarios para la prevención, control y tratamiento efectivo de la FQ. Además de actuar
como interlocutores cualificados frente a la Administración, Sanidad Nacional y Local, los
medios de comunicación y el colectivo de minusvalías físicas al cual pertenece.
Gota
Definición
Es una enfermedad metabólica persistente,
que produce un aumento del ácido
úrico circulante, este se deposita en las
articulaciones produciendo inflamación con
dolor sobre todo en los pies y las piernas. Este problema se suele asociar también a
la diabetes, obesidad y enfermedades renales.
Causas
La gota se origina por un exceso ácido de úrico en el cuerpo, bien sea por la falta de su
eliminación por el riñón por causas desconocidas (probablemente por un condicionamiento
genético), o por un aumento en su producción, asociado a un exceso de ingesta de alimentos
ricos en purinas que son metabolizadas por el organismo a ácido úrico (vísceras de animales,
mariscos y legumbres). El alcohol en exceso también aumenta el ácido úrico. En todo caso la
alteración del metabolismo es causante de las 2/3 partes del nivel de ácido úrico
circulante.
Al aumentar el ácido úrico se produce su depósito, en forma de cristales afilados, en las
articulaciones, sobre todo de partes inferiores del cuerpo (pies y piernas). Este depósito
produce una inflamación de las articulaciones con un dolor intenso que se llama ataque de
gota agudo. Otra parte de los cristales se elimina por la orina en forma de piedras
produciendo cólicos renales.
Si los ataques de gota son persistentes se producen lesiones deformantes en las
articulaciones, formando los llamados tofos gotosos que producen las lesiones de la artritis
gotosa crónica.
Esta alteración del metabolismo afecta a 2/1000 personas.
La relación con otras enfermedades crónicas como son la obesidad, hipertensión,
hiperlipemia (aumento de la grasa de la sangre) y la diabetes es muy frecuente, por lo que
las complicaciones de éstas también aparecen en esta enfermedad (accidentes vasculares
cerebrales y ataques cardíacos).
Diagnóstico
Se realiza por la clínica de artritis aguda con dolor e impotencia funcional en una persona
joven, se confirma con un análisis del ácido úrico en la sangre, que se encuentra elevado. A
veces si la artritis es más persistente se realiza un análisis del líquido sinovial (se extrae
con una aguja de la articulación) para ver si hay cristales de ácido úrico. La Rx de la
articulación suele mostrar los tofos gotosos en una artritis cronificada.
Tratamiento
Se debe bajar el ácido úrico circulante mediante medicamentos uricosúricos (que aumentan
la eliminación renal de ácido úrico), y también de drogas que bloquean la producción de
ácido úrico por el organismo (Allopurinol).
En los ataques de artritis gotosa se usan los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs),
principalmente la Indometacina, ya que la Aspirina debe evitarse en estos casos. La
colchicina se usaba como medicamento antigotoso, pero su mala tolerancia intestinal suele
contraindicarlo.
Parálisis cerebral
Término que engloba a todos los trastornos no progresivos de la función motora debidos a
una lesión cerebral (véase Sistema Nervioso) permanente producida durante el nacimiento.
Entre 0,1 y 0,2% de los niños padecen alguna forma de parálisis cerebral; en el caso de
bebés prematuros o de bajo peso, esta cifra aumenta al 1%. La causa específica de la mayor
parte de los casos de parálisis cerebral es desconocida. La lesión cerebral puede
producirse antes, durante o al poco tiempo del nacimiento. Los factores prenatales que se
han relacionado son las infecciones maternas (sobre todo la rubéola), la radiación, la anoxia
(déficit de oxígeno), la toxemia y la diabetes materna. Las causas implicadas en el momento
del nacimiento son los partos traumáticos, la anoxia, los partos prematuros y los partos
múltiples (en este caso es el bebé nacido en último lugar el que tiene más riesgo). El grupo
de causas postnatales incluye lasinfecciones y los tumores cerebrales, los traumatismos
craneales, la anoxia y las lesiones vasculares cerebrales.
La parálisis cerebral se ha dividido en cuatro categorías principales: espástica, atetósica,
atáxica y las formas mixtas. En la parálisis cerebral espástica, los músculos están
paralizados y rígidos; es la forma más frecuente, ya que supone el 70% de los casos.
Lahemiplejia, que afecta a ambas extremidades de un lado, y la diplejia, que afecta a las
cuatro extremidades pero en mayor medida a las piernas, son manifestaciones frecuentes.
Los niños con afectación leve pueden tener una limitación sólo en ciertas actividades, como
la carrera. La parálisis atetósica representa el 20% del total de los pacientes con parálisis
cerebral. Se caracteriza por movimientos lentos involuntarios de las extremidades o del
tronco y la raíz de los miembros.
Pueden aparecer también movimientos violentos semejantes a los que se observan en
pacientes con corea. Estos dos tipos de movimientos se acentúan en situaciones de tensión
emocional y pueden desaparecer durante el sueño. La parálisis cerebral atáxica es poco
frecuente (el 10% de los casos), y se caracteriza por debilidad y alteraciones del equilibrio
y de la coordinación. Las formas mixtas son frecuentes y combinan aspectos de las
anteriores. También son posibles alteraciones de la visión, crisis convulsivas y retraso
mental.
El principal objetivo en el tratamiento de la parálisis cerebral es conseguir que los
pacientes alcancen el máximo grado de independencia dentro de las limitaciones impuestas
por su minusvalía motora y por el resto de alteraciones que presentan. En general, no se
puede establecer el grado de afectación hasta que el niño tiene aproximadamente dos años.
La medicación puede mejorar ciertos aspectos de la enfermedad: los anticonvulsivantes por
ejemplo son útiles para controlar las crisis epilépticas. La terapia física y ocupacional, las
muletas u otros aparatos ortopédicos, la cirugía ortopédica, o la reeducación del lenguaje
son herramientas terapéuticas que pueden ser necesarias en las distintas fases de la
enfermedad. Con los cuidados y el tratamiento adecuados, muchos pacientes de parálisis
cerebral pueden tener una calidad de vida parecida a la del resto de la población.
Síndrome de Down
El SD es una alteración cromosómica (véase núcleo
celular y cromosomas) causada por la presencia de un
cromosoma 21 de más. La alteración comporta
siempre unos rasgos morfológicos característicos y
una disminución de la capacidad mental, aunque las manifestación de estas afectaciones
varía según los individuos.
No existen, de todas formas, grados de afectación del síndrome. Simplemente se tiene o
no. Todas las personas tienen 46 cromosomas en cada célula de su cuerpo. En los casos de
una persona con el SD, existe un cromosoma de más en la pareja 21. Esta persona, pues,
tiene 47 cromosomas en lugar de 46, de ahí la denominación de trisomía 21. Esta imagen
muestra el cariotipo del SD:
Se desconoce el origen exacto de esta alteración, si bien es posible determinar la
coincidencia de varios factores de riesgo, tales como la edad de la madre.
El SD se puede diagnosticar desde el
nacimiento mediante una prueba genética
denominada cariotipo. Actualmente es posible
realizar dos pruebas de diagnóstico en el
periodo prenatal, mediante una biopsia de
corion (a las 10-13 semanas de gestación) o
la amniocentesis (a las 15-17 semanas).
Espontáneamente uno de cada 600-700 recién
nacidos puede tener el SD, pero la influencia
del diagnóstico prenatal reduce esa cifra.
No existe ningún tratamiento médico ni
farmacológico para el SD. Hasta el momento el
único tratamiento consiste en la intervención educativa, que durante la primera infancia
recibe el nombre de atención precoz. Como primer eslabón de la integración social de la
persona con SD, siempre se debe acompañar de un entorno familiar favorable.
5-TRANSTORNOS MENTALES
¿Es lo mismo Psiquiatría y Psicología?
Ansiedad, fobias y obsesiones
Trastornos mentales. Clasificación
Trastornos de la personalidad
Trastornos infantiles
Trastornos comunes: las Neurosis
Trastornos orgánicos mentales
El trastorno más común: la Depresión
Esquizofrenia
Sigmund Freud y el psicoanálisis
Trastornos de la afectividad
Trastornos paranoides
¿Es lo mismo Psiquiatría y Psicología?
La Psiquiatría es una rama de la Medicina especializada en los trastornos mentales. Los
psiquiatras no sólo diagnostican y tratan estos trastornos sino que también realizan
investigaciones para comprenderlos y prevenirlos.
Un psiquiatra es un médico que ha completado una especialización de postgrado en
psiquiatría. Muchos psiquiatras también se especializan en psicoanálisis, psiquiatría infantil
u otras subespecialidades. Los psiquiatras tratan a los pacientes en consultas privadas, en
hospitales generales, o en centros especializados para enfermos mentales (hospitales
psiquiátricos, clínicas ambulatorias, o centros comunitarios de salud mental). Algunos
dedican parte de su tiempo a investigar o participar en programas de salud mental.
Por el contrario, los psicólogos, que suelen trabajar junto a los psiquiatras y tratan al
mismo tipo de pacientes en ocasiones, no han recibido formación en medicina, y, por
consiguiente, no pueden recetar medicamentos.
El campo de la psiquiatría es muy amplio en comparación con otras especialidades médicas.
Los trastornos mentales pueden afectar a la mayoría de los aspectos de la vida del
paciente, como su actividad física, conducta, emociones, pensamiento, percepción,
relaciones interpersonales, sexualidad, trabajo y ocio. Estos trastornos están producidos
por una combinación poco conocida de determinantes biológicos, psicológicos y sociales. La
tarea del psiquiatra consiste en identificar las distintas fuentes y manifestaciones de la
enfermedad mental.
Trastornos mentales. Clasificación.
Son afecciones o síndromes psíquicos y comportamentales, radicalmente opuestos a los
propios de los individuos que gozan de buena salud mental. En general, son causa de
angustia y deterioro en importantes áreas del funcionamiento psíquico, afectando
al equilibrio emocional, al rendimiento intelectual y al comportamiento social adaptativo. Se
han descrito a través de la historia y en todas las culturas, pese a la vaguedad y
dificultades de definición de este tipo de trastornos.
A lo largo de la historia, y hasta tiempos relativamente recientes, la locura no se
consideraba enfermedad, sino un problema moral —el extremo de la depravación humana—,
o espiritual —casos de maldición o de posesión demoníaca—. Después de unos tímidos
inicios, a comienzos de los siglos XVI y XVII, la psiquiatría empezó a ser una ciencia
respetable en 1790, cuando el médico parisino Philippe Pinel decidió quitar las cadenas a los
enfermos mentales, introdujo una perspectiva psicológica y comenzó a hacer estudios
clínicos objetivos. A partir de entonces, y desde el trabajo en manicomios, se definirían los
principales tipos de enfermedad mental y sus formas de tratamiento.
Clasificación
La división de los trastornos mentales en clases es todavía inexacta, y las clasificaciones
varían según las escuelas y doctrinas psicopatológicas. Para uniformar criterios,
la Organización Mundial de la Salud (OMS), creó la DSM, clasificación de los trastornos
mentales universal, que ha conocido hasta la fecha varias versiones.
La mayoría de los sistemas de clasificación reconocen los trastornos infantiles, (como el
retraso mental) como categorías separadas de los trastornos adultos. También la mayoría
trata de distinguir entre trastornos orgánicos, los más graves provocados por una clara
causa somática, fisiológica, relacionada con una lesión o una anomalía congénita estructural
en el cerebro, y trastornos no orgánicos, a veces también denominados funcionales,
considerados más leves.
En parte, desde esta distinción en función de la gravedad y de la
base orgánica, se diferencian los trastornos psicóticos de los
neuróticos. De forma general, psicótico significa un estado en el
que el paciente ha perdido el contacto con la realidad, mientras que
neurótico se refiere a un estado de malestar y ansiedad, pero sin
llegar a perder contacto con la realidad. En su extremo, como
formuló Sigmund Freud, el fundador del psicoanálisis, todos somos
"buenos neuróticos", en tanto que los casos de psicosis son
contados. Los más comunes son: la esquizofrenia, la mayor parte de los trastornos
neurológicos y cerebrales (demencias), y las formas extremas de ladepresión (como la
psicosis maniacodepresiva). Entre las neurosis, las más típicas son las fobias, la histeria, los
trastornos obsesivo-compulsivos, la hipocondria (miedo patológico a la enfermedad y la
muerte), y en general todos aquellos que generan una alta dosis de ansiedad sin que haya
desconexión con la realidad.
Trastornos mentales infantiles
Algunos trastornos mentales se hacen evidentes por primera vez durante la infancia, la
pubertad y la adolescencia.
El retraso mental se caracteriza por la incapacidad para aprender con normalidad y para
llegar a ser tan independiente y socialmente responsable como otras personas de la misma
edad y cultura. Los individuos con un cociente intelectual inferior a 70 se consideran
retrasados en cuanto a su inteligencia.
La hiperactividad, desorden que
parte de un déficit en la atención
y la concentración, se traduce en
un exceso de ímpetu en el sujeto
que la padece, haciéndole incapaz
de organizar y terminar su
trabajo, de seguir instrucciones o
perseverar en sus tareas, debido a
una inquietud constante y
patológica.
Los trastornos
ansiosos comprenden el miedo a la
separación (de la casa y los padres), evitar el contacto con los extraños, y en general,
un comportamiento pusilánime y medroso.
Los trastornos mentales invasivos se caracterizan por la distorsión simultánea y/o
progresiva de varias funciones psíquicas, como la atención, la percepción, la evaluación de la
realidad, y la motricidad. Un ejemplo es el autismo infantil, trastorno caracterizado por el
desinterés del niño hacia el mundo que le rodea.
Entre los demás trastornos infantiles están los problemas del comportamiento:
la bulimia (apetito insaciable), la anorexia nerviosa (negación a comer), los tics,
el tartamudeo y otros trastornos del habla, y la enuresis (incapacidad de controlar la
micción, generalmente por las noches).
Trastornos orgánicos mentales
Este grupo de trastornos se caracteriza por
la anormalidad psíquica y del comportamiento
asociada con deterioros transitorios o permanentes
en el funcionamiento del cerebro. Los desórdenes
tiene diferentes síntomas, según el área que esté
afectada, y según la causa, duración y progreso de la
lesión. El daño cerebral puede proceder de una
enfermedad orgánica o del consumo de
alguna droga lesiva para el cerebro, o de alguna
enfermedad que lo altere indirectamente por sus
efectos sobre otras partes del organismo.
Los síntomas asociados con los trastornos orgánicos mentales pueden ser el resultado de un
daño orgánico, o la reacción del paciente a la pérdida de capacidades mentales. Ciertos
trastornos presentan como característica principal el delirio o un estado de obnubilación de
la conciencia que impide mantener la atención, acompañado de errores perceptivos y de un
pensamiento desordenado e inadaptado a la realidad.
Otro síntoma frecuente de los trastornos orgánicos como la enfermedad de Alzheimer, es
la demencia, definida por fallos en la memoria, el pensamiento, la percepción, el juicio y la
atención, que interfieren con el funcionamiento ocupacional y social. La demencia senil se
da en la edad provecta, y produce alteraciones en la expresión emocional (apatía creciente,
euforia injustificada o irritabilidad).
Esquizofrenia
La esquizofrenia es un concepto que abarca un grupo de trastornos graves, que
normalmente se inician en la adolescencia. Los síntomas son agudas perturbaciones del
pensamiento, la percepción y la emoción, que afectan a las relaciones con los demás, con un
sentimiento perturbado de uno mismo y una pérdida del sentido de la realidad que
deteriora la adaptación social de quien la sufre. La idea de mente dividida implícita en la
palabra esquizofrenia se refiere a la disociación entre las emociones y la cognición, y no,
como vulgarmente se supone a menudo, a una división en la personalidad, que más bien tiene
que ver con otro tipo de trastornos como la personalidad múltiple que en la clasificación
kraepeliniana sobre los trastornos se llamaban psicopatías.
Trastornos de la afectividad
Son aquellos en los que el síntoma predominante es una alteración del estado de ánimo. El
más típico, la depresión, se caracteriza por la tristeza, el sentimiento de culpa, la
desesperanza y la sensación de inutilidad personal. Su opuesta, la manía, se caracteriza por
un ánimo exaltado, expansivo, megalomaníaco y también cambiante e irritable, que se
alterna casi siempre con el estado depresivo.
Trastornos paranoides
Su síntoma principal son las ideas delirantes (creencia falsa, firmemente asentada y
resistente por ello a la crítica), y las más típicas son las de persecución (se considera
víctima de una conspiración), las de grandeza (el sujeto se cree de ascendencia noble,
principesca, santa, genial, e incluso divina), o las celotípicas (celos desmedidos). En
cualquier caso, la personalidad paranoide es defensiva, rígida, desconfiada, egocéntrica, por
lo que se aísla, y puede llegar a ser violentamente asocial. Este trastorno normalmente
suele iniciarse en la mitad o el final de la vida, destruyendo las relaciones sociales, sobre
todo las de pareja.
Ansiedad, fobias y obsesiones
La ansiedad es el síntoma predominante en dos casos: los desórdenes que suponen pánico
ante situaciones concretas, y los trastornos ansiosos generalizados.
En las fobias y las neurosis obsesivo-compulsivas, el pánico aparece cuando el individuo
intenta dominar otros síntomas: el miedo irracional, desmedido, a una situación, objeto, o
animal concretos que altera su vida cotidiana. Entre las más perturbadoras está
la agorafobia (el miedo a los espacios abiertos) la claustrofobia (el miedo a los espacioso
muy cerrados), tras el que en realidad se oculta un miedo desmedido a la muerte y al propio
ataque de pánico que se pueda experimentar en esas situaciones, y que hace a los que la
sufren incapaces de salir de su casa.
Por otro lado, las obsesiones, otras neurosis cada vez más frecuentes (frente a la histeria,
que ha ido disminuyendo su frecuencia), consisten en pensamientos, imágenes, impulsos o
ideas repetitivas y sin sentido para la persona, que se ve sin embargo sometida a ellos. Por
último, la compulsión es la tendencia irrefrenable a repetir mecánicamente
comportamientos inútiles, rituales de comprobación o de previsión (lavarse las manos más
de treinta veces al día, por ejemplo, o revisar una y otra vez la llave de paso del gas, o las
joyas guardadas).
Enlaces sobre la ansiedad:


Sociedad Española Estudio de la Ansiedad y el
Estrés - Agrupación de investigadores y
profesionales, tales como psicólogos, médicos y
pedagogos, que organiza congresos y reuniones y
que también edita la revista Ansiedad y Estrés.
Ansiedad y Estrés - Una publicación
multidisciplinar sobre psicología, medicina,
neurociencias y ciencias sociales.
Más enlaces, relacionados con la agorafobia y la fobia
social:



LA CRISIS DE ANSIEDAD, PANICO O
ANGUSTIA (Y AGORAFOBIA) Información y
apoyo sobre la crisis de ansiedad, pánico o
angustia (y agorafobia. para pacientes,
familiares o profesionales no especializados.
Trastornos de Ansiedad. Grupos de ayuda mutua Asociación sin ánimo de lucro de
afectados por pánico-agorafobia,fobia social y obsesiones en Barcelona.
Información y Grupos de ayuda mutua.
Web Agorafobia En esta pagina pretendo que todos los que sufran el problema de
la agorafobia se puedan poner en contacto, y entre todos superar el problema.
Pretendemos poner en funcionamiento la Asociacion Española de Agorafobia, ya
fundada, para dar un mejor trato a los afectados por la agorafobia.
Trastornos de la personalidad
A diferencia de lo episódico de los trastornos neuróticos e incluso de
algunos psicóticos, los trastornos de la personalidad duran toda la
vida, pues hacen que determinados rasgos de la personalidad del
enfermo sean tan rígidos e inadaptados que llegan a causar problemas
laborales y sociales, daños a uno mismo, y probablemente a los demás.
La personalidad paranoide se caracteriza por ser suspicaz y desconfiada. La esquizoide ha
perdido la capacidad e incluso el deseo de amar o de establecer relaciones personales,
mientras que la esquizotípica se caracteriza por el pensamiento, el habla, la percepción y el
comportamiento extraños. Las personalidades histriónicas se caracterizan por la
teatralidad de su comportamiento y de su expresión, relacionadas en parte con el siguiente
tipo, la personalidad narcicista, que demanda la admiración y la atención constante de los
demás.
Las personalidades antisociales (antes conocidas como psicopatías), se caracterizan por
tener un comportamiento irresponsable y nocivo para los demás. Los borderline son
inestables en su autoimagen, estado de ánimo y comportamiento para con los demás, y los
evitadores son hipersensibles al posible rechazo, la humillación o la vergüenza. La
personalidad dependiente es pasiva hasta el punto de ser incapaz de tomar una decisión
propia, forzando a los demás a tomar las decisiones. Los compulsivos son perfeccionistas
hasta el extremo, e incapaces de manifestar sus afectos. Por último, los pasivos-
agresivos se caracterizan por resistirse a las exigencias de los demás a través de
maniobras indirectas, como la dilación o la holgazanería.
Trastornos comunes: las Neurosis
Neurosis, o psiconeurosis son términos que
describen una variedad de trastornos
psicológicos que originalmente parecieron
tener su origen en algún problema
neurológico, pero a los que hoy en día se atribuye un origen psíquico, emocional o
psicosocial. Su característica principal es la ansiedad, personalmente dolorosa y
origen de un comportamiento inadaptado. Sin embargo, las neurosis por lo
general no son tan graves como para aislar al que las padece de una vida social normal, a
diferencia de lo que ocurre con las psicosis, que habitualmente requieren hospitalización.
Hoy en día, estos términos ya no son clasificaciones clínicas, porque ahora cada una se
define desde sus propios síntomas, y en el DSM (Manual de Clasificación de las
Enfermedades Mentales de la OMS, Organización Mundial de la Salud), publicado en 1987,
no se incluyen las neurosis como tales, aunque se
describen las enfermedades que antes englobaba este
término. Son las siguientes:
Trastorno por ansiedad generalizada. También
conocida como ansiedad libre flotante, es una condición
constante de displacer y de sentimientos aprensivos, que
supone una sobrerreacción al estrés normal, leve, que no
afectaría a una persona equilibrada.
Crisis de angustia. Se caracteriza por los ataques de
pánico que también se dan en el trastorno anterior y que
son episodios de aprensión aguda, imposible de sobrellevar, acompañados de síntomas
físicos como palpitaciones cardiacas, transpiración copiosa, respiración entrecortada,
temblores musculares, náuseas y desmayos. Una persona que sufre un ataque de angustia se
siente como si se fuera a morir.
Fobias. Consisten en una respuesta de miedo desmedido ante un estímulo (por ejemplo,
una serpiente), o ante situaciones que normalmente no se consideran peligrosas (por
ejemplo, viajar en el metro). Para diagnosticarse como una fobia, el pánico debe ser lo
suficientemente intenso y constante como para que interfiera en la vida normal del
sujeto. La reacción emocional varía desde el mero disgusto al pánico. Normalmente, el
fóbico se da cuenta de que su miedo es irracional, pero es incapaz de controlarse.
La fobia simple es el rechazo a un objeto particular, por ejemplo a las arañas, y se pueden
tener varias fobias simples. Las fobias sociales son las referidas a situaciones sociales, en
las que, por ejemplo, la persona que las sufre se convence de que tartamudeará si tiene que
hablar a un extraño, aunque no le suceda ni le haya sucedido nunca.
La agorafobia (del griego ágora, plaza pública o mercado), que se manifiesta como miedo
ante los lugares desconocidos, es seguramente la fobia más incapacitadora, ya que lleva en
los casos más severos a hacer que el sujeto no se atreva a salir de su casa, y a que genere
una fobia de segundo orden a su propio ataque de pánico, cuya posibilidad de ocurrir le
aterroriza.
Trastorno obsesivo-compulsivo. Este trastorno consiste en la persistente intrusión de
pensamientos o impulsos desagradables en la conciencia del sujeto, y en las urgencias
irresistibles (compulsiones) a desarrollar acciones o rituales para reducir
la ansiedad consiguiente. Ambas características se suelen dar juntas en este trastorno. Por
ejemplo, una persona obsesionada con la idea de que su casa puede ser saqueada y su
familia atacada, comprobará reiteradamente que todas las ventanas y las puertas están
cerradas, pudiendo llegar a hacerlo cientos de veces al día. Otro caso típico es el de las
personas que tienen la compulsión de lavarse las manos.
Trastorno por angustia de separación. Ocurre durante la infancia y consiste en un miedo
irracional a estar separado de los padres. A menudo los adultos agorafóbicos han sufrido la
angustia de separación cuando eran niños.
Trastorno por estrés postraumático. Este término se acuñó después
de la guerra del Vietnam para describir los síntomas psicopatológicos
experimentados por los veteranos de guerra cuando volvían a su hogar.
En la I Guerra Mundial se llamó neurosis de guerra, y en la II Guerra
Mundial, fatiga del combate. Pero este trastorno no es exclusivo de las
guerras, ya que puede aparecer después de cualquier tipo de desastre,
como un accidente aéreo o una catástrofe natural (inundación,
terremoto, etc). Los síntomas consisten en revivir los sucesos
traumáticos, sufrir desarreglos del sueño, como pesadillas e insomnio, padecer ansiedad,
distanciarse de los entornos normales, y perder en general el interés por las actividades
que se realizaban antes del desastre.
Personalidad múltiple. Se trata de un trastorno extremadamente infrecuente en el que
más de una personalidad coexiste en el mismo individuo. A menudo, una de las
personalidades es inconsciente de lo que ocurre mientras la otra domina, por lo que
aparecen periodos de amnesia. Este trastorno sigue a una experiencia infantil
extremadamente traumática.
Otros trastornos neuróticos
Además de la depresión neurótica y otros trastornos ansiosos,
hay diversas situaciones que tradicionalmente se han
considerado neuróticas, como la histeria, las reacciones de
conversión (de un conflicto psíquico a una enfermedad orgánica
irreal), la hipocondria y los trastornos disociativos.
Los llamados trastornos psicosomáticos se caracterizan por la
aparición de síntomas físicos sin que concurran causas físicas
aparentes. En la histeria, las quejas se presentan
dramáticamente, de forma teatral y se inician, por lo general en
la adolescencia, para continuar durante la vida adulta. Es un
trastorno que se ha diagnosticado con mayor frecuencia en
mujeres que en hombres, y en su extremo —la histeria de
conversión— aparecen parálisis que imitan trastornos neurológicos, de modo similar a como
en el dolor psicogénico no se encuentra causa física aparente del dolor. Por último, en la
hipocondria el síntoma dominante es el miedo irracional a la enfermedad.
Entre las formas de trastorno mental comprendidas entre las disociativas están la amnesia
psicológica y la personalidad múltiple (antaño conocida como histeria de la personalidad
alternante), una extraña enfermedad en la que el paciente comparte dos o más
personalidades distintas, alternando el predominio de una o de otra (es el caso en el que se
basa la obra de Robert Louis Stevenson Dr. Jekyll y Mister Hyde y la película de Alfred
Hitchcock, Psicosis).
Tratamiento de las neurosis
La mayoría de las neurosis se tratan mediante el psicoanálisis u otras formas de
psicoterapia dinámica. También las trata con bastante éxito la modificación de conducta
(especialmente en el caso de las fobias y los trastornos obsesivo-compulsivos). En este tipo
de trastornos, la medicación suele ser sólo un medio complementario para reducir los
niveles de ansiedad, como la relajación o la hipnosis. Muchas de las neurosis responden bien
al tratamiento, y sus efectos perturbadores sobre el sujeto se logran atenuar en gran
medida.
El trastorno más común: la depresión
Estar triste y apático, verlo todo de color negro, no poder dormir o perder peso
son algunos de los estados que pueden delatar una depresión. Sufrirla en
situaciones como la pérdida de un ser querido o una enfermedad puede ser normal,
pero si la depresión es muy intensa o prolongada en el tiempo, o no responde a
una causa aparente, es necesario tratarla. Y para ello resulta imprescindible
acudir al psiquiatra.
Al igual que la alegría o el miedo, la depresión es una
reacción normal e inevitable en determinadas situaciones, por
ejemplo, ante una pérdida importante -ya sea de un ser querido,
una posesión o una posición- o acompañando a numerosas
patologías. Pero la depresión también puede ser en sí una
enfermedad y ese sería el caso en el que no hubiera una causa
razonable para padecerla o, si la hubiese, la depresión fuera
demasiado intensa, de tal forma que impidiera desarrollar una
vida normal, o demasiado prolongada en el tiempo.
La tristeza, y con ella la apatía o el desánimo, es el síntoma más
visible de la depresión, pero no es el único. Las personas
deprimidas suelen tener también alteraciones del pensamiento,
de forma que valoran negativamente sus capacidades o su responsabilidad en los
acontecimientos y lo ven todo -su futuro, sus relaciones personales- de color negro. Esta es
una razón por la que muchos depresivos adoptan una conducta autodestructiva e intentan
suicidarse, toman drogas o caen en la bebida o el juego.
Por otro lado, la depresión origina, además de ansiedad en muchas ocasiones, alteraciones
en el funcionamiento del organismo: se pierde sueño y peso o, por el contrario y en menor
medida, se duerme demasiado o se engorda; se produce una continua sensación de
cansancio; son frecuentes los dolores de espalda o de estómago; y se pierde también el
interés sexual y la capacidad para adaptarse a las situaciones de estrés. Además, la
depresión afecta al sistema inmunológico, con lo que hay una mayor predisposición a
contraer enfermedades.
Pero, ¿cuál es el origen de la depresión? Según los expertos, no se puede hablar de una
causa, sino de muchas. En principio, la depresión significa que algo funciona mal en
el cerebro, es decir, que hay un problema en los mecanismos de neurotransmisión cerebral,
en la conexión de unas neuronas con otras. Esto provoca la disminución de catecolaminas y
serotoninas, sustancias que segregan las neuronas y que intervienen, entre otras cosas, en
la adaptación de la persona al estrés y en la regulación de los estados afectivos. Esta
situación se puede producir por múltiples motivos, pero un factor importante es el propio
organismo del paciente y el grado de estrés al que esté sujeto. Hay personas que, por
un déficit de neurotransmisores, con muy poca presión ya desarrollan una depresión y en
otros casos los enfermos son más resistentes y llegan a la depresión cuando el estrés es
muy intenso y largo y acaba agotando la capacidad del cerebro para reaccionar.
Complicaciones
En cualquier caso, existe una serie de circunstancias que son fuente clara de depresión. La
muerte de un ser querido es una de las más específicas, pero en general habría que hablar
de cualquier situación de estrés en la que se exija al individuo un rendimiento superior a su
capacidad. El trabajo es, en este sentido, una de las causas más importantes de
depresión, ya que, como comentan los expertos, tener una profesión que guste y que
marche bien es todo un antídoto para la enfermedad, pero si es al contrario, el estrés está
servido. Por otra parte, las relaciones interpersonales son también un factor a tener muy
en cuenta, ya que tanto en situaciones de ruptura como en aquellas donde se produzca una
falta de respeto, cariño o valoración de la persona la depresión puede hacer mella. Al igual
que es muy característica la llamada depresión fin de vacaciones. Ocurre muchas veces que
las vacaciones son muy estresantes, ya que hay un proceso de adaptación al lugar, se suele
gastar mucho dinero y salen a la luz tensiones familiares y problemas que durante el resto
del año, por falta de tiempo, están solapados. La gente vuelve entonces a casa deprimido.
En otros casos, por el contrario, las vacaciones han salido tan bien que lo problemático es
volver a la cruda realidad -es el mismo fenómeno que se produce los lunes después del fin
de semana- y la depresión aparece a medida que va llegando el fin del descanso.
Pero aunque en estos casos la causa de la depresión parece ser muy concreta, no siempre el
origen de la enfermedad está tan claro. No es infrecuente que personas que viven una
situación de éxito en todos los aspectos estén deprimidas y esto puede deberse a que el
individuo se siente interiormente incapaz para estar a la altura de las circunstancias. En
cualquier caso, las razones son muchas veces inconscientes y es necesario ahondar en ellas
con ayuda especializada.
En España, con unas cifras muy similares al resto de países occidentales, un 25% de la
población sufre trastornos depresivos y de este porcentaje, un 5% padece desequilibrios
serios. A razón de lo que establecen las estadísticas, las mujeres parecen ser -en una
proporción de tres a dos- las más propensas a padecer depresión, aunque los expertos
aseguran que, en principio, cualquier persona está predispuesta a sufrir la enfermedad.
La adolescencia y la etapa que comienza en torno a los 50 años son los períodos más
proclives para padecer una depresión, ya que son épocas de alteraciones hormonales y
donde se producen grandes cambios en la vida de las personas. Sin embargo, en cualquier
edad se puede desarrollar la enfermedad, ya que incluso cada vez está aumentando más la
depresión entre los niños. Las razones todavía son inexplicables para los expertos.
Buscar ayuda
Pero una vez que aparece la depresión, sea a la edad que sea y fuera
por la causa que fuese, hay que buscar ayuda especializada y para ello
hay que acudir a un psiquiatra. La depresión no constituye un error,
una debilidad o una falta, sino que es una enfermedad como la gripe o
la diabetes. Su solución no está en superarse, poner buena cara o
dominarse, ni tampoco en resignarse y aceptar el sufrimiento, sino en
el seguimiento de un tratamiento adecuado, específicamente indicado, administrado y
supervisado por un terapeuta experto.
El tratamiento que se aplica es una terapia integrada, en la que junto a los fármacos, al
paciente se le trata con psicoterapia. Los medicamentos son necesarios para reestablecer
el funcionamiento cerebral y hay que tener en cuenta que en muchas ocasiones los primeros
síntomas son desagradables -mareos, somnolencia, atontamiento- y el paciente puede
encontrarse peor. Según los expertos, esto no debe alarmar, ya que es el síntoma de que el
fármaco está actuando en el cerebro y modificando las alteraciones que tenía. En cuanto a
la psicoterapia, existen múltiples técnicas, encaminadas a conseguir resolver los conflictos
internos y a potenciar las respuestas del organismo para adaptarse a las situaciones de
presión. El papel de la familia o los amigos sólo puede limitarse a tener paciencia y prestar
siempre apoyo al enfermo. Y, desde luego, hacer presión para que acuda al médico, ya que
es la única forma de acabar con la enfermedad. La depresión se cura en un 90% de los
casos, pero también se puede recaer y entonces es necesario un tratamiento de
mantenimiento y revisiones periódicas. En cualquier caso siempre hay que tratarla, ya que
de lo contrario no sólo se está produciendo un sufrimiento personal grande, sino que
puede afectar a la capacidad de trabajar, de relacionarse e implica un riesgo muy
grande de contraer enfermedades e incluso de llegar al suicidio.
Sigmund Freud y el psicoanálisis
Freud nació en Freiberg (actual Príbor, República Checa), el 6
de mayo de 1856 y se educó en la Universidad de Viena.
Cuando apenas tenía tres años, su familia, huyendo de los
disturbios antisemitas que entonces se producían en Freiberg,
se trasladó a Leipzig. Poco tiempo después, la familia se instaló
en Viena, donde Freud residió la mayor parte de su vida.
Aunque su ambición desde niño había sido dedicarse al
ejercicio del derecho, Freud se decidió a estudiar medicina
justo antes de entrar en la Universidad de Viena en 1873.
Inspirado por las investigaciones científicas del poeta alemán
Goethe, sintió un vehemente deseo de estudiar ciencias naturales y de resolver alguno de
los retos que en aquel momento afrontaban los investigadores de su tiempo.
Ya durante el tercer curso, Freud comenzó a investigar sobre el sistema nervioso central
de los invertebrados, en el laboratorio de fisiología que dirigía el médico alemán Ernst
Wilhelm von Brücke. Estas investigaciones neurológicas fueron tan absorbentes que Freud
descuidó sus obligaciones académicas, permaneciendo en la facultad tres años más de lo
habitual antes de obtener su licenciatura en Medicina.
En 1881, después de cumplir un año de servicio militar obligatorio, finalizó su licenciatura.
Sin embargo, no quiso abandonar el trabajo experimental y permaneció en la universidad
como ayudante en el laboratorio de fisiología. En 1883, presionado por Brücke, abandonó de
mala gana la investigación teórica para adquirir alguna experiencia práctica.
Así, Freud estuvo tres años en el Hospital General de Viena, dedicándose sucesivamente a
la psiquiatría, la dermatología y los trastornos nerviosos. En 1885, tras su designación como
profesor adjunto de Neuropatología en la Universidad de Viena, dejó su trabajo en el
hospital. A finales del mismo año, recibiría una beca del gobierno para estudiar en París
diecinueve semanas junto al neurólogo Jean Charcot, que a la sazón trabajaba en el
tratamiento de ciertos transtornos mentales mediante la hipnosis, en el manicomio de
Salpêtrière del que era director. Los estudios de Freud con Charcot, centrados en la
histeria, encauzarían definitivamente sus intereses hacia la psicopatología, el estudio
científico de los trastornos mentales.
En 1886 Freud se estableció como médico privado en Viena, especializándose en los
trastornos nerviosos. Sufrió una fuerte oposición de la clase médica vienesa por su defensa
del punto de vista de Charcot sobre la histeria y el uso de la hipnosis, entonces
considerados como enfoques poco ortodoxos. El enfrentamiento resultante retrasó la
aceptación de sus hallazgos posteriores sobre el origen de las neurosis.
Los comienzos del psicoanálisis
El primer trabajo publicado de Freud sobre psicopatología, Sobre la afasia, apareció en
1891; era un estudio de este trastorno neurológico en el que la capacidad para pronunciar
palabras o nombrar objetos comunes se pierde como consecuencia de una enfermedad
orgánica en el cerebro. Su último trabajo sobre neurología, el artículo, ‘Parálisis cerebrales
infantiles’, fue escrito para una enciclopedia en 1897 sólo por la insistencia del editor,
porque en aquel momento Freud estaba más ocupado en las explicaciones psicológicas de las
enfermedades mentales que en las fisiológicas. Sus trabajos posteriores se
inscriben enteramente en ese terreno, que él mismo había bautizado como
psicoanálisis en 1896.
Esta nueva orientación de Freud se dio a conocer por vez primera en su
trabajo Estudios sobre la histeria (1893 ), elaborado en colaboración con el
médico vienés Josef Breuer, que dos años después se publicaría con mayor
extensión. Se consideraban los síntomas de la histeria como manifestaciones
de energía emocional no descargada, asociada con traumas psíquicos
olvidados. El procedimiento terapeútico consistía en sumir al paciente en un
estado hipnótico, para forzarle a recordar y revivir la experiencia traumática
origen del trastorno, con lo que se descargarían por catarsis las emociones
causantes de los síntomas. La publicación de esta obra marcó el comienzo de
la teoría psicoanalítica, formulada sobre la base de las observaciones clínicas.
Durante el periodo de 1895 a 1900, Freud desarrolló muchos de los conceptos
posteriormente incorporados tanto a la práctica como a la doctrina
psicoanalítica. Poco después de la publicación de los estudios sobre la
histeria, Freud abandonó el uso de la hipnosis como procedimiento catártico, para
reemplazarlo por la investigación del curso espontáneo de pensamientos del paciente —
llamado asociación libre—, como método idóneo para comprender los procesos mentales
inconscientes que están en la raíz de los trastornos neuróticos.
En sus observaciones clínicas, Freud halló evidencias de los mecanismos mentales de la
represión y la resistencia, describiendo la primera como un mecanismo inconsciente que
hace inaccesible a la mente consciente el recuerdo de hechos dolorosos o traumáticos; y la
segunda como la defensa inconsciente contra la accesibilidad a la consciencia de las
experiencias reprimidas, para evitar la ansiedad que de ella se deriva.
Freud propuso seguir el curso de los procesos inconscientes, usando las asociaciones libres
del paciente como guía para interpretar los sueños y los lapsus en el lenguaje (además de
chistes, actos fallidos, etc). Mediante el análisis de los sueños llegó a sus teorías sobre la
sexualidad infantil y el complejo de Edipo, que explicaría el apego del niño al progenitor del
sexo contrario, junto con los sentimientos hostiles hacia el del propio sexo (considerado —
en principio— un rival). Estos planteamientos, que hacían hincapié en la base biológica del
comportamiento humano —particularmente el sexo y la agresividad—, fueron muy
controvertidos.
En estos años, desarrolló también la teoría de la transferencia, proceso por el que las
actitudes emocionales, establecidas originalmente hacia las figuras de los padres durante
la infancia, son transferidas en la vida adulta a otros personajes (maestros, autoridades,
jefes, el propio psicoanalista, etc). El final de este periodo viene marcado por la aparición
de su obra más importante, La interpretación de los sueños (1900 primera edición, que
posteriormente el mismo Freud ampliaría). En ella analiza (además de algunos sueños de sus
pacientes, amigos, hijos, e incluso de personajes famosos) muchos de sus propios sueños,
registrados durante tres años de autoanálisis iniciados en 1897. Este trabajo expone todos
los conceptos fundamentales en que se asientan la teoría y la técnica psicoanalítica.
En 1902 Freud fue nombrado profesor titular de la Universidad de Viena. Este honor no
era, sin embargo, debido al reconocimiento de sus aportaciones, sino como resultado de los
esfuerzos de un paciente con influencias. El mundo médico
todavía contemplaba su trabajo con hostilidad, y sus
siguientes escritos, Psicopatología de la vida
cotidiana (1904) y Tres ensayos para una teoría
sexual (1905), no hicieron más que aumentar este
antagonismo. Como consecuencia, Freud continuó
trabajando virtualmente solo, en lo que él mismo denominó
"una espléndida soledad ".
Sin embargo, hacia 1906, Freud contaba ya con un reducido
número de alumnos y seguidores destacando los psiquiatras
austriacos William Stekel y Alfred Adler,el psicólogo
austriaco Otto Rank, el psiquiatra estadounidense
Abraham Brill, y los psiquiatras suizos Eugen Bleuler y Carl
Jung, además del húngaro Sándor Ferenczi, que se unió al
grupo en 1908.
Reconocimiento internacional
El creciente reconocimiento del movimiento psicoanalítico
hizo posible crear en 1910 una organización de ámbito
mundial denominada Asociación Psicoanalítica Internacional. Mientras el movimiento se
extendía, ganando adeptos en Europa y Estados Unidos, Freud estaba preocupado por las
disensiones aparecidas entre los componentes de su círculo original, sobre todo las de
Adler y Jung, cada uno de los cuales desarrolló una base teórica diferente en desacuerdo
con la tesis de Freud sobre el origen sexual de las neurosis. Freud se enfrentó a estas
posturas desarrollando sus conceptos básicos y sus puntos de vista en publicaciones y
conferencias.
Tras el comienzo de la I Guerra Mundial, Freud abandonó casi la observación clínica y se
concentró en la aplicación de sus teorías a la interpretación psicoanalítica de fenómenos
sociales, como la religión, la mitología, el arte, la literatura, el orden social o la propia
guerra. En 1923 se le detectó un cáncer en la mandíbula que precisó de un tratamiento
constante y doloroso, por el que tuvo que someterse a varias operaciones quirúrgicas. A
pesar de estos sufrimientos, continuó su actividad durante los dieciseis años siguientes,
escribiendo principalmente sobre asuntos filosóficos o culturales. Cuando los nazis
ocuparon Austria, en 1938, Freud se trasladó con su familia a Londres, donde falleció el 23
de septiembre de 1939.
La principal contribución de Freud fue la creación de un enfoque radicalmente nuevo en la
comprensión de la personalidad humana, al demostrar la existencia y poder de lo
inconsciente. Además, fundó una nueva disciplina médica y formuló procedimientos
terapeúticos básicos que, más o menos modificados aún se aplican, en el tratamiento
mediante psicoterapia de las neurosis (y, parcialmente, de las psicosis). Aunque nunca
conoció en vida un reconocimiento unánime, y ha sido a menudo cuestionado desde entonces,
Freud es indudablemente uno de los grandes pensadores del mundo contemporáneo.
Entre otros de sus trabajos habría que destacar Tótem y Tabú (1913), Más allá del
principio del placer (1920), Psicología de masas (1920), El yo y el ello (1923), El malestar en
la cultura (1930), El porvenir de una ilusión (1927), Introducción al psicoanálisis (1933),
y Moisés y el monoteísmo (1939).
6-LECTURAS COMPLEMENTARIAS
La hipertensión arterial afecta a un 20% de la población
La vacuna de la polémica
Sigmund Freud y el psicoanálisis
Anorexia nerviosa y bulimia
La hipertensión arterial afecta a un 20% de la población. - Por Ana
Isabel Hernández.
Esta información está tomada de la revista "Ciudadano"
La hipertensión arterial constituye uno de los factores de riesgo más importantes para
sufrir un infarto de miocardio, accidentes cerebrales o una insuficiencia renal. Aunque en sí
mismo este problema no presenta síntomas, su detección es fácil con la toma regular de la
tensión. Sin embargo, todavía queda un problema grave que resolver: la mitad de los
hipertensos en tratamiento lo abandona o no lo cumple adecuadamente.
La hipertensión arterial es una enfermedad que se produce cuando la presión que ejerce la
sangre sobre las paredes de los vasos sanguíneos es demasiado alta. Por poner un símil, es
como si el agua que circula por las cañerías fluyera con demasiada presión. Se dice que una
persona es hipertensa cuando tiene a partir de 90 milímetros de mercurio de tensión
diastólica (la llamada popularmente baja) y/o a partir de 140 de sistólica (la alta). La
tensión diastólica es la que determina la fuerza con la que sale la sangre del corazón hacia
los vasos sanguíneos, mientras que la sistólica es la presión con la que circula esa sangre por
las arterias mientras el corazón está volviendo a llenarse.
Las consecencias
La hipertensión ocasiona el deterioro de las arterias, que se hacen más estrechas,
tortuosas e irregulares, y, como consecuencia de ello, el flujo de sangre a determinados
órganos como el corazón, el cerebro o el riñón puede verse alterado. El desenlace final es
que puede producirse, a largo plazo y con una hipertensión mantenida a lo largo de los años,
un infarto de miocardio, una hemorragia cerebral o una insuficiencia renal. Pero además,
una elevación transitoria de la tensión por encima de 125 o 130 en la diastólica o de entre
200 y 210 en la sistólica puede en sí misma ocasionar, y si se tienen patologías asociadas,
enfermedades más inminentes como la ruptura de una arteria si se
sufre un aneurisma (una modificación de esa arteria) o un edema
agudo de pulmón, es decir, la inundación brusca del tejido pulmonar.
Las causas
Las causas de esta enfermedad, que afecta en la actualidad a un 20%
de la población aproximadamente, por igual a hombres y mujeres, y
que suele hacer su aparición a partir de los 35 o 40 años, son todavía
desconocidas en la gran mayoría de los casos. Como comenta el doctor
Gómez Cerezo, adjunto de medicina interna del hospital madrileño La
Paz, "en el 90% de los pacientes se desconoce el origen de su
hipertensión. No obstante, se especula con varios factores de riesgo como los genéticos,
el consumo de sal o alcohol y la obesidad, que podrían provocar hipertensión en aquellas
personas que tuvieran predisposición a sufrir la enfermedad. Evitar estos factores de
riesgo, así como reducir la ingesta de sal, podría ser una forma de prevención de la
enfermedad, pero no es tan importante prevenir como el diagnóstico precoz y un correcto
tratamiento".
No hay síntomas
Pero aunque la hipertensión es un factor de
riesgo para enfermedades vasculares y
cerebrales, en sí misma esta afección no
presenta síntomas
subjetivos. Su diagnóstico se realiza
fácilmente, sin embargo, con la toma de la
tensión cuando los pacientes acuden a
consulta médica. No hay que olvidar que la práctica médica recomienda tomar una vez al año
la tensión a partir de los 35 años.
Para diagnosticar la hipertensión, no obstante, es necesario realizar la toma de la tensión
-que suele llevar a cabo el médico de cabecera- con una serie de condiciones. Así, es
importante que el paciente no haya fumado previamente y que esté relajado, y nunca se
diagnostica en base a una sola toma o una sola visita: se hacen mediciones durante dos o
más días y se realizan varias tomas en cada jornada. Además, al diagnosticar hay que tener
en cuenta que muchas personas sufren la denominada hipertensión de bata blanca: la subida
de presión arterial que sólo se produce cuando ésta se toma en la consulta. "Se trata de
una reacción del organismo -comenta el doctor Gómez Cerezo- ante el estímulo del hospital
o el ambulatorio, reacción que se manifiesta con una elevación de la presión. Si estos
pacientes se tomaran la tensión en su casa, tendrían unas cifras de presión más bajas. Por
ello, cuando se sospecha que un paciente puede tener este tipo de hipertensión, se le suele
colocar un dispositivo que tiene que llevar encima las 24 horas del día y que le realiza varias
tomas a lo largo del día. En cualquier caso, con estas personas, aunque no se les aplique un
tratamiento, se toman precauciones con ellas".
Tratamiento
La hipertensión no se cura, pero sí se puede controlar con el tratamiento adecuado y
reducir con ello el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y cerebrales.
Las medidas que se toman dependen del grado de hipertensión que presente el paciente,
pero fundamentalmente se centran en evitar los factores de riesgo: controlar la obesidad y
reducir peso, llevar una dieta sin sal, no fumar y, sobre todo, no beber alcohol. También
es conveniente realizar algún ejercicio físico como pasear relajadamente entre treinta
minutos y una hora diarios. En muchas ocasiones, no obstante, estas medidas pueden ser
insuficientes, por lo que se recurre entonces a los fármacos, con los que, según aseguran
desde el hospital La Paz, se ha avanzado mucho en el tratamiento de la hipertensión: "la
farmacología de la que se dispone en la actualidad es espléndida, ya que no sólo baja la
tensión, sino que controla otras complicaciones derivadas de esta enfermedad". Y, por
supuesto, no hay que olvidar una medida de control fundamental, la toma regular de la
tensión cada uno, dos o tres meses según el paciente. En este sentido, son una buena ayuda
los medidores de tensión que se comercializan y con los que los hipertensos pueden realizar
las tomas en casa, pero siempre que se trate de aparatos homologados, que se sepan
utilizar -el médico debe instruir a los pacientes sobre el uso de estos medidores- y cuyos
datos se revisen luego por el médico. En este aspecto son mejores los aparatos que
imprimen los datos, ya que existe la tendencia de redondear las cifras y si el medidor da 92
de tensión, se suele considerar como 90.
Pero si bien se ha avanzado mucho en el diagnóstico de la hipertensión, uno de los
problemas con los que se encuentran los médicos para tratar la enfermedad es el de
conseguir que los pacientes lleven un buen control y de forma indefinida. Sin embargo, lo
cierto es que la mitad de los pacientes con este problema abandonan o no cumplen
correctamente el tratamiento. Las causas para ello hay que buscarlas en que aunque la
hipertensión es un factor de riesgo para otras enfermedades, no presenta síntomas
subjetivos como tal enfermedad -si me encuentro bien, por qué voy a cuidarme-, que a
mayor edad, más difícil es cambiar los hábitos adquiridos, que el tratamiento es de por vida
y que los fármacos pueden causar efectos secundarios.
Hay que cuidarse
La labor del médico es aquí fundamental, ya que debe concienciar a los pacientes y
explicarles muy bien las consecuencias de su enfermedad. No olvide que si usted es
hipertenso y no se controla tiene un alto riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y
renales y que entre un 40 y un 50% de los accidentes cerebrales podrían prevenirse con un
buen control de la hipertensión.
LA VACUNA DE LA POLÉMICA
INFORMACIONES CONTRADICTORIAS EN TORNO A LA MENINGITIS - Ana Isabel
Hernández.
Esta información está tomada de la revista "Ciudadano".1996
Aunque tanto las autoridades sanitarias
como las diferentes asociaciones médicas
han dejado claro que en España no existe
una epidemia de meningitis a nivel nacional
y que, por tanto, no es aconsejable una
vacunación masiva de la población infantil,
lo cierto es que la alarma ha cundido entre
los ciudadanos. El aumento de los casos
registrados en lo que va de año y su
repercusión en los medios de comunicación
ha propiciado este hecho, pero quizá
habría que buscar el origen de la alarma en
las informaciones y actuaciones contradictorias que se han producido en torno a la vacuna.
A mediados de febrero saltaba la noticia a los periódicos. La alarma social ante el aumento
de casos de meningitis se había disparado y miles de personas hacían cola en Madrid ante el
Servicio de Medicamentos Extranjeros de la Consejería de Sanidad para conseguir la
vacuna de esta enfermedad. Fue tal la avalancha de ciudadanos, que el Insalud tuvo que
abrir otros dos centros más para dispensar la vacuna con receta médica.
Todavía nadie puede explicar de una forma clara los motivos de esta alarma, ya que aunque
el pasado año se produjo en España un incremento del número de casos de meningitis
meningocócica, este aumento ha sido leve -3,52 casos por cada 100.000 habitantes en 1996
frente a los 2,45 de 1995- y lejos estamos de los diez casos por cada 100.000 habitantes
que se requieren para decretar una epidemia. Sin embargo, muchas de las voces apuntan
como origen del caos las opiniones y actuaciones contradictorias que se han podido
observar estos días en torno a la vacuna y que no han hecho otra cosa que crear más
confusión en unos padres lógicamente asustados por la salud de sus hijos, y más ante una
enfermedad que puede tener consecuencias mortales.
Porque, ¿cómo se explica que mientras las autoridades sanitarias aconsejaban la vacunación
sólo en casos muy concretos, muchos pediatras incluido el de los hijos del presidente del
Congreso de los Diputados, Federico Trillo la estuvieran prescribiendo a todos sus
pacientes?, o a quién hacer caso, a aquellas opiniones que aseguran que la vacuna es un
producto totalmente eficaz o a quienes consideran que su protección es relativa?
Vacunación masiva, no
Todos los expertos consultados por CIUDADANO coinciden en afirmar que, en primer
lugar, es necesario calmar a la población, ya que no existe una epidemia de meningitis en
España a nivel nacional. Como afirma incluso Francisco Babín, subdirector general de
epidemiología e información sanitaria del Instituto de Salud Carlos III, perteneciente al
Ministerio de Sanidad y Consumo, "ni ahora ni nunca se ha producido en ningún país europeo
una epidemia de meningitis por meningococo y, por lo que respecta al aumento de casos que
se ha producido estos últimos meses, habrá que estar atentos a la evolución de la
enfermedad, ya no hay que olvidar que son los meses de invierno y principios de primavera
en los que la meningitis siempre sufre un re-punte".
Esta situación, por tanto, desaconseja la vacunación masiva de toda la población infantil,
actuación que, a juicio de todos los expertos, sólo debe realizarse cuando exista un número
significativo de casos y que estos se produzcan por el meningoco C, el único serogrupo junto
con el A, para la que es eficaz la vacuna. Lo que ha ocurrido precisamente en Galicia,
Cantabria o La Rioja, en las que sí se ha llevado a cabo la vacunación de la población infantil
por detectarse un aumento importante de la meningitis meningocócica de tipo C, pero cuya
situación no debe extrapolarse al resto de España. "En cada lugar -comenta Juan Jesús
Gestal, director general de Salud Pública de la Xunta de Galicia- deben adoptarse las
actuaciones que sean necesarias según la situación epidemiológica.
La vacuna de la meningitis tiene sus limitaciones y hay que utilizarla con indicaciones, de ahí
que la vacunación masiva sólo deba aplicarse cuando exista un aumento significativo de
casos del tipo C, lo que había ocurrido en nuestra comunidad: de producirse el 80% de los
casos por meningitis meningocócica del tipo B, habíamos pasado a que un 85% de los brotes
se produjeran por el serogrupo C y a que el número de casos aumentara de 90 a 306".
Sólo en casos concretos
Las opiniones son también unánimes en cuanto a los casos en los que es necesaria una
vacunación a nivel individual, ya que ésta sólo se aconseja a aquellas personas que
pertenezcan al entorno de un enfermo. Como comenta Albert Planes, presidente de la
Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SEMFYC), "cuando detectamos un
caso de meningitis, se controlan las personas que puedan estar en contacto con el enfermo
y entonces se les suministran antibióticos como medida preventiva. Y si la enfermedad ha
sido producida por el meningococo C se administra la vacuna. Por tanto, ésta sólo es
recomendable para casos concretos y no debe utilizarse como medida preventiva así como
así". Algo en lo que también coincide María García-Onieva, tesorera de la Asociación
Española de Pediatría, para quien sólo se debería vacunar de forma individual a aquellas
personas que estén en una situación de riesgo, bien porque pertenezcan al entorno de un
enfermo o bien porque sus características personales -una situación de bajas defensas- así
lo aconsejen.
Pero lo cierto es que a pesar de este tipo de opiniones, difundidas ampliamente por todos
los medios de comunicación, muchos padres han acudido a las consultas de los pediatras
solicitando la receta para la vacuna. Y lo curioso es que, a pesar de las recomendaciones
oficiales, muchos de estos profesionales han expedido la receta. Uno de los casos más
llamativos ha sido el de los hijos de Federico Trillo, presidente del Congreso de los
Diputados, vacunados por prescripción de su pediatra en contra de las indicaciones de las
autoridades sanitarias. Para Francisco Babín, la explicación de la actuación general de los
pediatras hay que buscarla en la presión que muchos de los padres, asustados, han ejercido
sobre los médicos, de forma que éstos se han visto abocados a recetar la vacuna para
calmar la ansiedad de los progenitores. "Y por otro lado, no hay que olvidar que existe la
libertad de prescripción y no se puede impedir que el médico recete el medicamento que
considere más adecuado, aunque en este caso no estemos de acuerdo con ello".
Pero ésta no es la única contradicción que hemos podido observar los ciudadanos, ya que
frente a aquellos profesionales que afirman que la vacuna es un medicamento muy reciente
sobre el que no existen todavía suficientes estudios que avalen su completa eficacia en
caso de que se sea necesaria la revacunación, han surgido los defensores de esta vacuna
como garante indiscutible de la protección contra la enfermedad. Es importante aclarar que
hay que diferenciar la vacuna de la meningitis meningocócica de la destinada a combatir
otra bacteria, el Hemophilus influenzae, -vacuna que se denomina como ACT-HIB-, que ya
está comercializada en el mercado desde hace tiempo y que tampoco está exenta de
polémica: aunque su eficacia está ampliamente demostrada, unos pediatras la prescriben y
otros no.
Que la vacuna de la meningitis A y C es segura y sin efectos secundarios es algo en lo que
parecen coincidir todos los expertos consultados por esta revista. En palabras de Francisco
Babín, "como todo medicamento autorizado para su uso en España ha sufrido los controles
de seguridad pertinentes y no tiene mayores efectos secundarios que cualquier otra
vacuna. Estos efectos se limitan, en alrededor de un 40% de los casos, a un dolor y
enrojecimiento local y, en un 5% de los individuos, a la posibilidad de aparición de fiebre
hasta dos días después de la vacunación". Para Juan Jesús Gestal es incluso una de las más
inocuas.
Asimismo, las posturas coinciden en torno a las limitaciones que tiene la vacuna. Este
fármaco sólo es eficaz para el meningococo C -también actúa sobre el A, pero la incidencia
de esta bacteria es casi nula en España-, por lo que con él no se podrían evitar los casos
producidos por el serogrupo B, para la que no hay vacuna y que en España ha sido hasta
ahora el germen causante de la mayor parte de los casos de meningitis. Por otro lado, no es
eficaz para niños menores de 18 meses -edad en la que se produce entre el 20 y 25% de los
brotes-, ya que la inmunidad que les produce es mínima, y su eficacia aumenta a medida que
aumenta también la edad. Y no hay que olvidar que cuanto menor es la edad de la persona,
mayor es el riesgo que tiene de padecer cualquier tipo de meningitis.
Pero es en la eficacia de la revacunación donde han surgido las verdaderas discrepancias en
torno a la vacuna. Según Francisco Babín, "la vacuna tiene una vigencia de tres años - su
duración es menor cuanto más pequeño eres- y la dosis de recuerdo habría que ponerla
pasados de tres a cinco años y siempre que la persona se hubiera puesto la primera vacuna
con menos de cuatro años de edad. Cuando se administra una dosis de recuerdo de otras
vacunas -la del tétanos, por ejemplo- se induce en la persona una mayor inmunidad que la
primera vez, al contrario de lo que ocurre con la meningitis, donde con la revacunación se
consigue como mucho la misma protección e incluso menos. En cualquier caso, al tratarse de
un fármaco todavía muy reciente, no existen estudios que certifiquen claramente este
aspecto". De forma parecida opina Albert Planes, para quien, al existir todavía poca
experiencia en revacunar con este fármaco, no se sabe muy bien cuál puede ser su eficacia.
Esto aconsejaría el que los padres no vacunen a sus hijos si no existe una verdadera
situación de riesgo y que esperen al momento en que realmente pueda ser necesario.
Protección adecuada
No opinan lo mismo, sin embargo, desde Galicia, una de las comunidades -recordemos- que
ha aplicado la vacunación masiva a la población entre 18 meses y 19 años. Según Juan Jesús
Gestal, "aunque los padres deben seguir las indicaciones de las autoridades sanitarias y no
vacunar a sus hijos a no ser que exista una situación de riesgo, no existe ningún problema si
desean hacerlo, ya que la vacuna de que se dispone es un medio totalmente seguro y eficaz,
aunque con las limitaciones ya vistas. En primer lugar, no es cierto que se trate de un
fármaco reciente, ya que existe desde los años 60 y a partir de 1967 lleva aplicándose con
éxito en los ejércitos de varios países. Si hasta ahora no estaba comercializada aquí es
porque hasta ahora no habíamos tenido el problema del predominio del meningococo C. En
cuanto a la revacunación -la duración de la primera vacuna dura entre dos y cinco años-, con
la dosis de recuerdo se consigue la misma inmunidad que la primera vez, con lo que
estaríamos protegidos de nuevo. Además, no hay que olvidar que se está trabajando en una
nueva vacuna -se estima que en dos años se podrá disponer de ella- que será efectiva en
niños pequeños y aumentará la duración de la inmunidad".
Mientras tanto, y entre posturas enfrentadas sobre la vacuna, ésta se pondrá a la venta en
abril en las farmacias. En cualquier caso, si hay un argumento en el que coinciden todos los
profesionales es en la necesidad de no alarmarse y seguir siempre la indicaciones de las
autoridades sanitarias. Y una cosa hay que tener también clara: en España no existe una
epidemia de meningitis.
La enfermedad
La meningitis es una inflamación de las meninges, una de las cubiertas o membranas que
envuelven al sistema nervioso central. Esta inflamación puede originarse por muchas causas,
pero la más frecuente es la infección producida por bacterias y, dentro de éstas, por el
meningococo o Neisseria meningitidis. Existen hasta doce tipos distintos de meningococo,
pero son las cepas B y C las que producen un mayor número de casos.
El meningococo vive en la garganta de una de cada diez personas, pero sólo un porcentaje
muy pequeño de éstas desarrollará la enfermedad debido a una situación, permanente o
temporal, de defensas bajas en el organismo. Es decir, que la bacteria pasa de persona en
persona sin producir meningitis hasta que llega a alguien predispuesto para desarrollarla.
No obstante, cuanto menor es la edad de la persona, mayor es el riesgo que tiene de
padecer cualquier tipo de meningitis.
La única vía de contagio es que el meningococo se transmita de garganta a garganta a
través de las gotas de saliva y siempre mediante un contacto personal prolongado y
próximo, nunca a través de objetos. Además, la enfermedad no se produce por una o dos
bacterias, sino que es necesaria la presencia masiva de los gérmenes durante un tiempo
suficiente. En cualquier caso, hay que tener en cuenta que el meningococo circula con mayor
facilidad en invierno y principio de la primavera.
Dolor de cabeza intenso que no remite con analgésicos, fiebre alta también rebelde al
tratamiento, rigidez de nuca, vómitos, somnolencia, pérdida de atención y pequeñas
manchas rosas o violáceas de distribución irregular son los síntomas característicos de la
enfermedad, síntomas que pueden darse de forma conjunta o por separado. Aunque en
algunos casos estos indicios pudieran confundirse con una gripe, lo cierto es que los padres
deben acudir de inmediato al médico cuando adviertan alguno de ellos. La detección precoz
es fundamental para esta enfermedad, cuyo tratamiento con antibióticos la elimina en un
90% de los casos y que en caso de no recibir atención acaba en un alto porcentaje en
mortalidad.
Anorexia nerviosa y bulimia
Tomado de "Fundación Científica de la Salud Femenina". 1996
Los trastornos nutricionales secundarios a alteraciones de la conducta se presenta con una
frecuencia importante sobre todo en adolescentes y jóvenes del sexo femenino, aunque
comienza a notarse numerosos casos que afectan a varones e incluso a niños prepúberes. La
frecuencia mundial de la anorexia nerviosa es de 5 a 10 casos cada 100.000 habitantes, y
en los países europeos se presenta en 1 %.
La anorexia nerviosa y la bulimia no son enfermedades físicas, aunque los efectos y las
consecuencias lo sean. Estos trastornos nutricionales constituyen una enfermedad mental,
siendo así porque el cerebro rechaza la imagen real del cuerpo por un ideal físico
inalcanzable que les haga ser aceptados y admirados por los que les rodean. La imagen ideal
la propagan los medios de comunicación, la publicidad, el cine, la moda y la televisión.
Habitualmente en el mundo occidental la imagen corresponde a las top-models, artistas de
cine, o los anuncios de "cuerpos Danone".
La anorexia nerviosa es, como todo el mundo no sabe, una conducta caracterizada por el
rechazo voluntario de los alimentos por sentirse, verse o considerarse obesa, a pesar de
que en muchos casos el peso corporal está muy por debajo del correspondiente para la edad
y actividad que desempeña. La bulimia es el consumo desenfrenado de alimentos para tratar
de compensar situaciones de angustia o tensión nerviosa. En algunos casos se alternan las
fases de anorexia nerviosa y de bulimia.
La anorexia y la bulimia hacen vulnerables a los jóvenes y pueden llevar a la muerte en las
formas más graves. Estos jóvenes comienzan, con la pasión propia de su edad, con dietas de
adelgazamiento, al principio se pasa un poco de hambre, acostumbrando el cuerpo a cada
vez menos calorías precisamente en una época de desarrollo físico e intelectual. En las fase
iniciales existen fases de consumo compulsivo de alimentos que pueden determinar, sobre
todo en las muchachas con predisposición, el aumento de peso. Tan pronto como se percibe
la situación de ingesta excesiva o bulimia, se inician maniobras para perder peso entre las
que cabe mencionar la provocación de vómitos, consumo de laxantes y diuréticos,
automedicación con fines adelgazantes, etc. De esta forma en las formas iniciales se
alternan fase de bulimia y de anorexia. Cuando el cuadro es grave y el trastorno de la
personalidad profundo, el cuadro se manifiesta por la anorexia e inanición. El cuerpo llega a
acostumbrarse a las pocas calorías, alterándose todo el equilibrio metabólico, y la víctima
tiene un peso muy por debajo del correspondiente a su edad y talla. Pero el paciente sigue
viéndose con un peso excesivo. Los trastornos menstruales y la desaparición de la
menstruación son datos de alarma y que indican la gravedad del caso.
Los padres deben estar pendientes del desarrollo físico de sus hijos con el fin de detectar
precozmente estos trastornos nutricionales para intentar su corrección precoz. La
comunicación entre padres e hijos, la corrección de situaciones de ansiedad y de tensión, la
vigilancia en el consumo de dietas exóticas o monótonas (a veces inducido por la publicidad
reiterativa), el apoyo familiar en las personalidades inseguras, son medidas que aplicadas
tempranamente permiten evitar las formas graves que a veces son mucho más difíciles de
resolver incluso con tratamientos que requieren hospitalización.
El curso clínico de la anorexia nerviosa suele ser prolongado, con años de esfuerzo y
sufrimiento en los que se alienta a la víctima a que coma y exprese sus sentimientos. El
deterioro físico marcha parejo con el deterioro psicológico, y al final es imprescindible la
colaboración del paciente, psiquiatra y la familia.
Anorexia nerviosa y bulimia
Tomado de "Fundación Científica de la Salud Femenina". 1996
Los trastornos nutricionales secundarios a alteraciones de la conducta se presenta con una
frecuencia importante sobre todo en adolescentes y jóvenes del sexo femenino, aunque
comienza a notarse numerosos casos que afectan a varones e incluso a niños prepúberes. La
frecuencia mundial de la anorexia nerviosa es de 5 a 10 casos cada 100.000 habitantes, y
en los países europeos se presenta en 1 %.
La anorexia nerviosa y la bulimia no son enfermedades físicas, aunque los efectos y las
consecuencias lo sean. Estos trastornos nutricionales constituyen una enfermedad mental,
siendo así porque el cerebro rechaza la imagen real del cuerpo por un ideal físico
inalcanzable que les haga ser aceptados y admirados por los que les rodean. La imagen ideal
la propagan los medios de comunicación, la publicidad, el cine, la moda y la televisión.
Habitualmente en el mundo occidental la imagen corresponde a las top-models, artistas de
cine, o los anuncios de "cuerpos Danone".
La anorexia nerviosa es, como todo el mundo no sabe, una conducta caracterizada por el
rechazo voluntario de los alimentos por sentirse, verse o considerarse obesa, a pesar de
que en muchos casos el peso corporal está muy por debajo del correspondiente para la edad
y actividad que desempeña. La bulimia es el consumo desenfrenado de alimentos para tratar
de compensar situaciones de angustia o tensión nerviosa. En algunos casos se alternan las
fases de anorexia nerviosa y de bulimia.
La anorexia y la bulimia hacen vulnerables a los jóvenes y pueden llevar a la muerte en las
formas más graves. Estos jóvenes comienzan, con la pasión propia de su edad, con dietas de
adelgazamiento, al principio se pasa un poco de hambre, acostumbrando el cuerpo a cada
vez menos calorías precisamente en una época de desarrollo físico e intelectual. En las fase
iniciales existen fases de consumo compulsivo de alimentos que pueden determinar, sobre
todo en las muchachas con predisposición, el aumento de peso. Tan pronto como se percibe
la situación de ingesta excesiva o bulimia, se inician maniobras para perder peso entre las
que cabe mencionar la provocación de vómitos, consumo de laxantes y diuréticos,
automedicación con fines adelgazantes, etc. De esta forma en las formas iniciales se
alternan fase de bulimia y de anorexia. Cuando el cuadro es grave y el trastorno de la
personalidad profundo, el cuadro se manifiesta por la anorexia e inanición. El cuerpo llega a
acostumbrarse a las pocas calorías, alterándose todo el equilibrio metabólico, y la víctima
tiene un peso muy por debajo del correspondiente a su edad y talla. Pero el paciente sigue
viéndose con un peso excesivo. Los trastornos menstruales y la desaparición de la
menstruación son datos de alarma y que indican la gravedad del caso.
Los padres deben estar pendientes del desarrollo físico de sus hijos con el fin de detectar
precozmente estos trastornos nutricionales para intentar su corrección precoz. La
comunicación entre padres e hijos, la corrección de situaciones de ansiedad y de tensión, la
vigilancia en el consumo de dietas exóticas o monótonas (a veces inducido por la publicidad
reiterativa), el apoyo familiar en las personalidades inseguras, son medidas que aplicadas
tempranamente permiten evitar las formas graves que a veces son mucho más difíciles de
resolver incluso con tratamientos que requieren hospitalización.
El curso clínico de la anorexia nerviosa suele ser prolongado, con años de esfuerzo y
sufrimiento en los que se alienta a la víctima a que coma y exprese sus sentimientos. El
deterioro físico marcha parejo con el deterioro psicológico, y al final es imprescindible la
colaboración del paciente, psiquiatra y la familia.
Descargar