"La enseñanza de las Ciencias Sociales en diversas profesiones

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"La enseñanza de las Ciencias Sociales en diversas profesiones:
experiencias, retos y técnicas"
Mtro. Gerson Daniel Andueza López
UVM Laureate International Universities/ Campus Cumbres
Universidad Americana del Noreste / Campus Monterrey
Resumen
Actualmente se puede deducir que existe una ‘crisis’ en la enseñanza de la las Ciencias
Sociales en el Estado de Nuevo León. En esta desventura participan diferentes sectores de la
sociedad y de la educación misma; y esto desmotiva a los estudiantes a involucrarse y poner
empeño en estas áreas de conocimientos. Es necesario promover un esfuerzo continuo en los
diferentes niveles de enseñanza por parte de profesores, coordinadores, directores,
empleadores, etc., para elevar el nivel de calidad de la enseñanza y poder posicionar a las
Ciencias sociales y Humanidades en un papel de mayor impacto en la formación profesional.
Palabras clave: Enseñanza de Ciencias sociales; Docencia; Contextos educativos; Formación
docente.
Ser docente es una de las profesiones más enriquecedoras y maravillosas que una persona
puede tener. Participar en el crecimiento personal y la formación educativa de los estudiantes
es, sin duda, una enorme satisfacción. Sin embargo, no está exenta de retos y obstáculos.
Cada asignatura —Biología, Geografía, Física, Arte, etc.— y cada ‘nivel’ de grupo—
Bachillerato, Licenciatura, Maestría, etc.—, posee sus respectivas ventajas y dificultades con
las que el profesor debe lidiar. Por ejemplo, los Estudiantes Adultos Trabajadores (EAT) de los
posgrados poseen experiencia laboral, pero al tener que balancear trabajo-escuela-familia,
generalmente les queda poco tiempo para proyectos o tareas. Caso contrario es el estudiante
de tiempo completo, quien tiene un horario holgado pero sin experiencia laboral y con quien se
busca trabajar más los sobre valores y las habilidades que requerirá su profesión. Todo lo
anterior sumado a: la capacitación de la persona misma, las políticas educativas del lugar
donde se encuentra, al contexto sociocultural de su población, a los padres de familia y a las
reglas de su institución; hacen de la enseñanza, toda una ciencia y un arte.
En esta ocasión, quiero exponer algunas experiencias y pormenores en relación a un área de
enseñanza muy específica y en la cual me he desempeñado por casi una década: las Ciencias
Sociales.
La ponencia estará dividida en tres partes: en la primera, de manera breve y para
contextualizar, quiero comentarles un poco de mi formación profesional y experiencia como
docente. Luego, me gustaría exponer algunos de los retos a los que me he enfrentado en la
1 Comentario [MM1]: Aquí pienso que podrías agregar un ejemplo de unas tres ventajas y dificultades que enfrenta el maestro en las asignaturas; para después explicar cómo éstas se suman al ambiente socio cultural y político al que se enfrenta el maestro, como su capacidad como persona y lo que mencionas al final del párrafo. Como una especie de situaciones a las que enfrenta dentro y fuera del aula.
enseñanza de las Ciencias sociales. Y, finalmente, les quiero compartir algunas técnicas que
me han sido de gran utilidad en el proceso de enseñanza-aprendizaje de este campo particular.
Antes de iniciar, es relevante comentar que existen diferentes posturas acerca de la
inclusión/exclusión de algunas áreas de conocimiento y asignaturas en el área de las Ciencias
sociales y las Humanidades. Diferentes investigadores, autores, programas educativos, etc.,
incluyen a ciertas materias en un área de conocimiento y otros ubican esas mismas materias
Comentario [MM2]: Creo que podrías mencionar si son todas las áreas del conocimiento, o hay algunas asignaturas que tienen mayor problema al momento de relacionarlas con las ciencias sociales
en distintos rubros (y viceversa).Podemos mencionar varios casos: algunas escuelas ubican a
la Psicología en el área de las Ciencias sociales y otras escuelas la colocan en el área de
Ciencias de la salud. A la Psicopedagogía la ubican algunas veces en el área de Educación y
otras veces en las Ciencias sociales. Un último ejemplo de este tema podría ser es la carrera
de Periodismo, que aparece algunas veces en las Ciencias sociales y otras veces en
Comunicación. Estas categorizaciones y ubicaciones tienen relación con la etiología y la
ontología de la materia misma, con sus enfoques teóricos y prácticos, con las políticas de las
instituciones educativas, etc. Y aunque los autores poseen argumentos válidos y relevantes
para cada caso, dichos debates no son el objeto de la presente conferencia, y por tal motivo,
no nos meteremos en esas honduras.
Por tanto, en esta ocasión —y pecando de generalizar—, de manera genérica vamos a estar
llamando Ciencias sociales a las disciplinas que se encargan de analizar de forma crítica al ser
humano como un ente social, con sus comportamientos e interacciones socioculturales,
buscando explicar los procesos y fenómenos que configuran nuestra realidad. Algunos
ejemplos de las disciplinas que incluimos son: Antropología, Sociología, Psicología social,
Historia, Derecho, Ciencia política, Geografía humana, etc.
EXPERIENCIA Y CONTEXTO
Aunque siempre he combinado la profesión y la enseñanza, mi pasión siempre han sido las
aulas y el conocimiento. En su momento fui alumno de ‘tiempo completo’ y a partir de mi
graduación nunca he dejado ser un Estudiante Adulto Trabajador. Mi formación profesional
incluye tres licenciaturas: Estudios internacionales, Antropología y Psicología. Mis maestrías
son relacionadas al área clínica de Psicología e involucran la procuración de aprendizajes y
cambios en los individuos. He cursado varios diplomados relacionados con la enseñanza y
tengo una Especialidad en Educación Basada en Competencias.
Y eso es precisamente de lo que quiero hablar hoy: de mi experiencia como profesor en
diversos contextos de Educación Media-Superior y Superior.
Ya que mi formación es algo versátil, he tenido la fortuna de ser docente tutor y substituto por
casi diez años en varias universidades y en distintas carreras, grados, contextos económicos y
2 Comentario [MM3]: Aquí creo que estaría interesante si mencionas algunos de los argumentos a los que haces referencia, y después ya encaminar al tema que vas a tratar. socioculturales. He tenido grupos de Bachillerato, de Maestría y de múltiples Licenciaturas:
Turismo, Pedagogía, Gastronomía, Comunicación, Derecho, Psicología, Administración,
Nutrición, Enfermería, etc., con el común denominador de impartirles asignaturas de Ciencias
sociales y Humanidades.
RETOS
La enseñanza de las Ciencias sociales en sí misma representa un reto para cualquier docente
de cualquier nivel, ya que, además de los conocimientos básicos, se requiere que el alumno
desarrolle capacidades de síntesis, organización y análisis, cada vez más avanzadas; así como
habilidades para deducir e inducir hechos, sucesos o teorías de manera crítica y con
argumentación, pero de forma objetiva. Todo esto, aunado a otras competencias básicas como
el discernimiento de la información, el respeto por la diversidad, el trabajo en equipo, etc., le
exigen al
profesor desarrollar
ambientes
de
aprendizaje mejor
planeados
y bien
contextualizados. Recordemos que no es lo mismo impartir la asignatura de ‘Historia de
México’ a unos estudiantes que están por finalizar la carrera de Turismo, que a unos
estudiantes a mitad de la licenciatura de Historia, o a alumnos de Gastronomía; cada grupo
tendrá particularidades que el docente deberá aprovechar para que los alumnos aprendan.
Pero entre la diversidad de grados y entornos de los que les hablo, a nivel profesional me he
encontrado con algunos retos muy puntuales y que se repiten en casi todos los contextos (no
en orden de gravedad):
1. La desinformación de los Coordinadores y Directores de carrera.
2. Planes de estudio desarticulados.
3. Una empírica formación sobre la enseñanza en el profesional de Ciencias Sociales.
4. Los prejuicios y ‘carencias académicas’ de los alumnos.
5. Otras profesiones y empleadores que ‘minimizan’ la importancia de estas áreas de
conocimiento.
Este entrelazado de dificultades y la combinación de otros factores, promueven una baja
incidencia de alumnos en las carreras y/o asignaturas de Ciencias Sociales y Humanidades;
pero, más alarmante aún es el ‘hoyo negro’ que se ha creado y que absorbe estas áreas de
conocimiento del ámbito de la vida cotidiana, laboral e incluso del universo académico. Para
entender mejor la gravedad de esta situación podemos mencionar tres puntos: las carreras del
área de Ciencias sociales y Humanidades son las probablemente tienen menos inscripciones
3 Comentario [MM4]: En esta parte entiendo que te refieres a la desinformación que existe alrededor de las ciencias sociales, y que esto provoca que cada vez más gente se acerque menos a ellas. Si es así, pienso que podrías explicarlo un poco más para dar a entender la idea de alumnos por ciclo, por consecuencia son de las que menos presupuesto reciben y
finalmente, son de las peor pagadas (Colin, 2014)1.
1. La desinformación de los Coordinadores y Directores de carrera
Uno de los retos principales a los que nos enfrentamos es el desconocimiento de los
coordinadores o directores de las instituciones educativas en torno a las Ciencias Sociales.
Aunque afirman que dichos conocimientos “son importantes y necesarios”, pocas veces
pueden dimensionar la razón de por qué otras profesiones (por ejemplo Turismo, Nutrición,
Psicología, etc.) deben contar con una sólida formación de Ciencias sociales. Por tanto, es
poco común que se tomen un gran esfuerzo buscando a un sociólogo, un antropólogo, un
filósofo o un historiador ‘de carrera’ para asignaturas específicas. En el mejor de los casos, un
mismo profesional con formación en alguna de dichas áreas termina por impartir un gran
número de materias relacionadas, aunque no sea experto en ellas. En el peor de los casos —y
más seguido de lo que nos imaginamos— se asignan dichas asignaturas a alguien totalmente
fuera del ramo, pero con disponibilidad de horario.
2. Planes de estudio desarticulados.
El segundo reto importante al que nos enfrentamos es que los programas de las carreras no
siempre son asesorados (o adecuadamente asesorados) por profesionales de las Ciencias
sociales. Esto lleva a que la asignatura no se encuentre vinculada con los objetivos generales
de la profesión y ésta termine siendo experimentada por los alumnos como una materia “de
relleno”. En este aspecto es importante resaltar que debe haber un estrecho vínculo profesional
y de concordancia entre los creadores de los programas, los asesores externos, la institución
educativa y el entorno laboral del profesionista.
3. Una empírica formación sobre la enseñanza en el profesional de Ciencias Sociales
Muchos de los profesores de Ciencias sociales con los que me he topado (particularmente los
de Historia, Filosofía y Sociología) en las escuelas, generalmente son muy competentes y
letrados en sus respectivas áreas; sin embargo, no poseen una formación profesional
adecuada sobre procesos de Enseñanza-Aprendizaje. Esto conlleva a que sus clases muchas
veces se vuelvan muy ‘catedráticas’ y con pocas técnicas didácticas, lo cual provoca alumnos
desmotivados y poco interesados en los temas.
No estamos sugiriendo que todos los profesionistas de estas áreas deban tomar una Maestría
o una Especialidad en Educación; pero sí creemos conveniente que si una parte de sus
1
Entre las diez carreras peor pagadas, según el Instituto Mexicano de Competitividad (IMCO), podemos encontrar: diversas áreas de formación docente, Historia y Arqueología, Comunicación y Periodismo, Bellas artes, Filosofía y letras, etc. 4 funciones es impartir clase, se debería cursar algún tipo de capacitación o diplomado. Esto con
el fin de poder crear ambientes educativos más de mayor motivación y mucho más ricos en
aprendizaje para los alumnos.
4. Los prejuicios y ‘carencias académicas’ de los alumnos
Muchas veces, por las historias y experiencias desagradables de los alumnos en relación a las
asignaturas de Ciencias sociales, el docente inicia sus cursos con desventaja, ‘perdiendo el
partido 1-0’; es decir, el alumno viene predispuesto a que “la Historia es aburrida”, “son puros
datos y fechas”, “hay que memorizar” o, peor aún: “eso no me va a servir en mi profesión”. Aquí
el docente requiere contrarrestar con mayor fuerza aquellas malas experiencias con
experiencias positivas y enriquecedoras.
Asimismo, de manera sorprendente, nos topamos con alumnos (y a veces grupos completos)
de Educación Superior que tienen carencias significativas en su educación básica y técnicas de
estudio. Estas insuficiencias van desde no saber leer bien, no saber expresar sus ideas de
manera clara, tener una redacción inteligible hasta no saber subrayar un texto, no distinguir
ideas clave de una lectura o no saber sintetizar (ya no digamos analizar). Nos parece que esta
cuestión es de suma gravedad, y que el docente tendría que intervenir con todos los recursos
disponibles de la escuela para poder ayudar a estos alumnos a subsanar sus carencias
académicas.
5. Otras profesiones y empleadores que ‘minimizan’ la importancia de estas áreas de
conocimiento
Para finalizar esta parte, es importante mencionar que hay un desconocimiento general por
parte de los empleadores acerca de las profesiones de Ciencias sociales y de lo que pueden
llegar a realizar. Esto promueve que exista muy poca oferta de trabajo, o una oferta poco
atractiva, y que generalmente sea mal remunerada; lo que se adiciona a la desmotivación
general de los alumnos a estudiar estas carreras y/o asignaturas (¿para qué invertir mi
esfuerzo en eso, si no deja ni dinero ni trabajo?).
En resumen, tenemos un círculo vicioso que va ‘hundiendo’ a las Ciencias sociales y las
Humanidades en un atolladero del cual parece muy complicado salir, y en el cual los docentes
tenemos un papel preponderante de acción.
5 Coordianadores y Directores de carrera desinformados (y desinteresados).
Carencia laboral, mala paga y empleadores que coartan oportunidades.
Planes de estudio desarticulados y dscontextualizados.
Círculo vicioso que promueve
desinterés y alejamiento de los
alumnos hacia las materias de
Ciencias sociales y
humanidades.
Prejuicios y carencias académicas de los alumnos.
Docentes de CS poco preparados para la enseñanza y que replican un modelo de enseñanza desmotivante.
TÉCNICAS DE INTERVENCIÓN
En este apartado final me gustaría comentar algunas técnicas de intervención —genéricas—
sobre cómo podemos abordar la enseñanza de las Ciencias sociales en diversas profesiones,
sobre cómo motivar a los estudiantes a participar y enfocarnos en el desarrollo de
competencias básicas, transversales y específicas. Estas intervenciones son sencillas, pero a
través de los años me han servido significativamente para involucrar a los estudiantes en una
‘nutritiva’ dinámica de Enseñanza-Aprendizaje.
A. Procura aceptar solamente las materias que realmente sean de tu área de especialidad
o en las que consideres que puedas generar aprendizaje significativo. Sé honesto
contigo mismo, con tu coordinador y con los alumnos: a nadie le agrada un profesor
“improvisado”, ya que aparte de ser poco motivante, esto generalmente promueve un
mal ejemplo para la profesión y un mediocre nivel académico. En resumen: todos
perdemos.
B. Intenta crear una red de apoyo significativa e involúcrate con los expertos de las
asignaturas que impartes. Recuerda que nadie ‘sabe todo’ y muchas veces acercarte a
profesionistas y profesores especializados te abre panoramas, te orienta hacia
6 horizontes nuevos y te brinda ideas ‘frescas’ que puedes implementar en tu salón de
clases. Procura aprender de otros profesores.
C. Procura que tu clase sea interesante, retadora y que involucre constantemente a los
alumnos en su propio aprendizaje. El involucramiento y motivación de los alumnos es
en gran parte responsabilidad del docente; y cada grupo requiere de un clase “hecha a
la medida”.
D. Procura relacionar tu asignatura y los temas con los objetivos generales de la carrera
en la cual estás impartiendo. Recuérdales constantemente a los alumnos para qué les
van a servir estos conocimientos en su formación profesional.
E. No tengas miedo de experimentar con las Tecnologías de la Información y la
Comunicación (TICs) y nuevas formas de enseñar. La experimentación te puede llevar
a resultados fantásticos. Si algo no parece funcionar, siempre puedes adaptar, hacer
ajustes e intentarlo de nuevo con mejores resultados.
F. Involucra a otros profesores de la carrera en proyectos de tu grupo y también participa
en trabajos de otros profesores; esto crea una sinergia positiva entre los académicos,
las asignaturas y el plantel educativo.
G. Procura generar y aprender a usar una amplia variedad de técnicas didácticas. Analiza
a tu grupo y dependiendo de sus características procura utilizar estudios de casos,
aprendizaje colaborativo, proyectos, debates, exposiciones orales, invitados expertos,
realizar visitas, etc., procura sorprender a tus alumnos y que sientan que hay novedad
y creatividad en tu clase.
CONCLUSIONES
A manera de resumen y como conclusión me gustaría puntualizar lo siguiente: en mi
experiencia como docente he podido percatarme de que existe algo muy cercano a una ‘crisis’
en la enseñanza de la las Ciencias sociales en nuestro Estado de Nuevo León (y tal vez en el
país). En esta desventura participan muchos diferentes sectores de la sociedad y de la
educación misma; y esto desmotiva a los estudiantes a involucrarse y poner empeño en estas
áreas de conocimientos. Se requiere de un esfuerzo continuo de todos nosotros (profesores,
coordinadores, directores, empleadores, etc.) para poder elevar el nivel de calidad de la
enseñanza y poder posicionar a las Ciencias sociales y Humanidades en el nivel que realmente
les corresponden: el de conocimientos que edifican el Saber y el Hacer, haciendo
profesionistas competentes; pero algo todavía más importante aún, es que modifican
positivamente el Ser de nuestros alumnos, formándolos como mejores personas.
7 BIBLIOGRÁFÍA
Arends, R. I. (2007). Aprender a enseñar (7ª ed.). México: McGraw-Hill.
Colin, C (2014). Las nuevas carreras que debes estudiar para ganar bien. Contenido,
septiembre 2014 (615), 46-53.
Díaz-Barriga Arceo, F. & Hernández Rojas, G. (2002). Estrategias docentes para un
aprendizaje significativo. Una interpretación constructivista (2ª ed.). México: McGrawHill.
González Capetillo, O. & Flores Fahara, M. (reimp. 2002). El trabajo docente. Enfoques
innovadores para el diseño de un curso. México: Trillas.
Peñalosa Castro, E. (2013). Estrategias docentes con tecnologías: guía práctica. México:
Pearson Educación.
Santrock, J. W. (2006). Psicología de la Educación (2ª ed.). India: McGraw-Hill.
Secretaría de Educación Pública. (2000). Introducción a las ciencias sociales. Recuperado de
https://www.google.com/url?q=http://dgb1.sep.gob.mx/descargar.php%3FClave%3D00
102&sa=U&ei=REQHVdjwJYH7ggTe6ILwAg&ved=0CAkQFjAE&client=internal-udscse&usg=AFQjCNG-9pREC3RTiLvHueL_sQnLGyh2zA
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