Paisajes culturales extremos en los confines del mundo habitado

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Paisajes culturales extremos en los confines del mundo habitado
Escrito por Franz Kroeger1
Presentación
Los paisajes culturales en Tierra del Fuego son apenas perceptibles, aunque sus huellas son más que
suficientes para reclamar el reconocimiento de su extraordinario valor e interés como paisaje
cultural, al que se agrega la noción de extremo. El encuadre territorial de Tierra del Fuego está ligado
con la valoración de sus atributos desde una aproximación cultural y natural, en una dimensión
espacial que reconoce fronteras territoriales y geográficas no sujetas a límites administrativos, en las
cuales y como parte sustancial de su realidad multidimensional queda incluido el Estrecho de
Magallanes, así como las islas directamente al sur del Canal Beagle, ya que definen una realidad
específica de Tierra del Fuego como un archipiélago vasto y complejo.
Imagen 1: Carta del Archipiélago de Tierra del Fuego y vista del Cabo de Hornos, hacia 1790
1. El viaje máximo o pleno
Tierra del Fuego, confín meridional de la ecúmene, se inscribe en el esfuerzo intelectual que realiza
occidente para dar cabida a la configuración de un nuevo mundo, que emerge a partir del viaje
ultramarino. Se constituye como pieza fundamental, al definir los límites y contornos, de una
realidad geográfica y cultural que en su momento se asimila como una quinta parte del mundo,
rompiendo con siglos de un mundo conceptualizado como tripartito, graficado espléndidamente en
los mapas T-O2. Cada cultura ha generado su “fin del mundo”, su tierra incógnita. En este sentido, la
1
Franz Kroeger Claussen es Geógrafo PUC, DEA en Urbanismo y Ordenación del Territorio UPC. Ha participado en la elaboración de
Instrumentos de Planificación Territorial como el Plan Regulador Intercomunal del Alto Aconcagua y en el desarrollo de la cartografía del
proyecto Fondecyt “Las formas de ocupación del territorio en Tierra del Fuego”. Asesora al CNRC (DIBAM) en materia de Patrimonio
Intangible y Paisajes Culturales.
2
Hasta los descubrimientos del Nuevo Mundo, la idea tradicional del mundo se conceptualizaba como tripartito constituido por Europa,
Asia y África, rodeados los tres por un gran océano. Con el descubrimiento de América esta idea fue actualizada y se incorporó estas nuevas
1
Tierra de Fuego asume, como último estadio de un pensamiento --y de un imaginario--, un rol
fundamental al constituirse en el “fin del mundo” absoluto, en los confines del sur, de las antípodas,
en la tierra habitada más austral del orbe.
Soler, en El Nudo y la Esfera,3 plantea que el viaje oceánico interviene en la reactualización de un
nuevo escenario geográfico con el surgimiento de una nueva sensibilidad y pensamiento renacentista
--que incluye una reformulación cosmológica--, transformando radicalmente la imago mundi. En este
sentido, cuando Hernando de Magallanes entra por la boca oriental del Estrecho,4 contempla por vez
primera los deslindes del fin del mundo e intuye, por fin, el ansiado Paso del Sur, tramo fundamental
para demostrar la esfericidad de la tierra, completando, de este modo, el viaje armilar. Y es en este
escenario que Tierra del Fuego se inscribe como lo extremo. La hazaña documentada por Di
Pigafetta5 inaugura una nueva dimensión del orbe, y así “cuando se cree haber descubierto la
esfericidad de la Tierra, el viaje máximo, o pleno, será el viaje de circunvalación, el periplo o
revolución máxima”.6 A su vez y necesariamente aparece “el concepto geométrico del círculo
máximo, que divide la esfera en dos hemisferios y define así el mayor círculo que cualquier viaje podía
aspirar a realizar”.7
Imagen 2: Planisferio de Corneille Wytfliet que lleva como título -Utriusque Hemispeherii delineato-, muestra la nueva imagen del mundo
conocido tras los descubrimientos marítimos hacia el año de 1603. La imagen hace énfasis en el hemisferio sur que se ha develado al
conocimiento y también a la imaginación. Estas tierras de las cuales solo era posible especular, y que por mucho tiempo se asimilaron a la
idea de antípodas tienen ahora una forma --una delineato--, que informan del estado del conocimiento geográfico, ampliando la mirada
sobre un nuevo mundo, no solo el descubierto sino del conjunto de todas las partes del mundo.
La Tierra del Fuego se vincula ineludiblemente con el viaje oceánico, que conduce hacia nuevos
territorios localizados plus ultra, en los bordes del espacio conocido. Las primeras observaciones de
la Isla se hicieron por parte de navegantes cuya mirada se dirigía desde los puentes de mando de las
tierras continentales como una cuarta parte del mundo. Siguiendo este razonamiento, Tierra del Fuego, que se creía unida a un gran
continente austral, fue asimilada, por lo tanto, como una quinta parte del mundo.
3
Isabel Soler. El nudo y la esfera: El navegante como artífice del mundo moderno.
4
El 21 de octubre de 1520 se descubrió un cabo detrás del cual se divisaba una gran entrada de mar. Al cabo lo bautizó como de las Once
mil Vírgenes. El 1 de noviembre de 1520, luego de explorar la entrada de mar, Magallanes entró al estrecho al que llamó de Todos los
Santos.
5
Pigafetta, Antonio Di: op. cit.
6
Bueno, Gustavo: Homo Viator. El viaje y el camino.
7
Camprubí, Lino: Viaje alrededor del imperio: rutas oceánicas, la esfera y los orígenes atlánticos de la revolución científica.
2
embarcaciones hacia las nuevas tierras. Y aunque se enfrentaban a una “nueva dimensión, lo abismal
y desmesurado”,8 no dejaron de hacer observaciones y de tomar nota de ellas, justamente para
exorcizar los vastos espacios vacíos de contenido propio, pero llenos de alteridad. La forma más
común de atrapar esta nueva realidad,9 establecer unas coordenadas y dar cabida a estos nuevos
espacios, fue la carta geográfica, donde se plasmaron accidentes geográficos, distancias, rumbos,
nombres e incluso paisajes y mitos. El viaje significó, a decir de Soler, una transformación de la
noción de distancia: “la tierra --las cordilleras, las estepas, las costas-- han modificado el concepto de
enormidad, volumen y superficie. La diversidad humana y sus formas de vida han demostrado lo que
quiere decir multitud, y la selva muestra el verdadero significado de la palabra densidad”.10
2. Devenir geográfico y devenir cultural como paisaje en Tierra del Fuego
Tierra del Fuego se presenta como una doble articulación. Por un lado, como una realidad geográfica
ligada con la Antártica y, por otro lado, como una concepción cultural que nos remite a la idea de
última frontera, donde es posible el contacto con lo salvaje --wilderness--, con la naturaleza en un
estado inculto, no civilizado ni dominado. Sin embargo, con el paso del tiempo, encontramos las
huellas del hombre sobre las marcas de la tierra --geo-grafía--. Y ambas, marcas y huellas, se pueden
entender como el palimpsesto que constituye un paisaje cultural, en el cual se sobrepone la narrativa
de la tierra con la del hombre, tanto aborigen como colonizador. Según De Agostini: “En la
extremidad de aquella extensísima lengua de tierra de América del Sur, que va estrechándose a
medida que se acerca al Polo, bañada por dos océanos, el Atlántico y el Pacifico, el continente se ha
como desmenuzado en un vasto archipiélago que, separado de la tierra firme por el Estrecho de
Magallanes, penetra en las frías y misteriosas soledades de la Antártida bajo el sugerente nombre de
la Tierra del Fuego.11
Imagen 3: El mapa de Joan Janssonius y Hendric Hondius, de 1628, muestra las tierras en el mundo austral; una gran isla separada del
extremo de Sudamérica, que tiene aquí la configuración de una península, que se interna hacia latitudes polares, en un hemisferio
eminentemente oceánico. La isla se reconoce como archipiélago y se llama Tierra del Fuego. Está separada del continente por medio del
Estrecho de Magallanes. El descubrimiento del Estrecho de Le Maire por los holandeses Le Maire y Schouten, y el rodeo del Cabo de
Hornos ocurrido en 1616, permitió la circunnavegación de la Tierra del Fuego, confirmando de esta manera su naturaleza de isla, separada
de un remoto continente austral. El mapa lleva como título -Freti Magellanici ac novi Freti vulgo Le Maire exactissima delineatio.
8
Soler, Isabel: op.cit. p. 267.
Recordemos el libro de Benévolo, con su sugerente título, La captura del infinito. En el prefacio nos habla de que “entre finales del siglo
XVI y finales del siglo XVIII cambia la idea del mundo, y cambia el sentido de la palabra “infinito”: de límite del mundo, metafísico o
religioso, pasa a ser una parte del mundo, explorable a través de la investigación y virtualmente traspasable.
10
Soler, Isabel: op. cit. p. 264.
11
Agostini, Alberto De. Treinta años en Tierra del Fuego.
3
9
Imagen 4: Grabado de 1753, que retrata a Lord Byron desembarcando en las costas del Estrecho de Magallanes y es recibido por los
naturales llamados Patagones (Aoniken/Tehuelches). Corresponde al viaje realizado por orden de su majestad Británica al hemisferio Sur,
al mando del Comodoro Byron, y de los capitanes Wallis, Carteret y Cook, en las naves La Dolphin, La Swallow y La Endeavor.
De manera que los principales atributos que constituyen las dimensiones de Tierra del Fuego en la
gran escala planetaria son la extensa lengua de tierra del cono sudamericano que se presenta como
una prolongación desgarrada de la Antártica; los grandes océanos y el encuentro de ambos; la tierra
fragmentada del archipiélago fueguino; y el pasaje natural del Estrecho de Magallanes.
3. El encuadre territorial y las dimensiones de Tierra del Fuego
El encuadre, que permite expresar las dimensiones --geográficas, históricas, naturales, culturales-- de
la Tierra del Fuego, debe recoger a cabalidad la relevancia de sus valores tangibles e intangibles, de
manera que interesa relevar como la dimensión plena de la Tierra del Fuego tanto su identidad como
su significado.
Las primeras representaciones cartográficas delinean los contornos de tierras emergidas en los
confines, y expresan que al sur del Estrecho recién descubierto, se proyectan hacia lo austral unas
tierras incógnitas conceptualizadas como una “quinta pars” del mundo.
En el Archipiélago de Tierra del Fuego la isla de mayor tamaño es la Isla Grande de Tierra del Fuego,
junto a la que se distingue un grupo de islas menores, diseminadas directamente al sur del Canal
Beagle hasta el Cabo de Hornos, entre las que destacan la isla Navarino, por su tamaño, y la isla
Hornos, por su posición; otro grupo, situado a occidente de los canales Cockburn y Magdalena y al
sudoeste del Estrecho de Magallanes; y, finalmente, las Antillas Australes, que establecen por
contigüidad y por historia natural una vinculación hacia la Antártica, ese jirón de Gondwana que se
resiste a desprenderse del todo.
4
Imagen 5: La navegación ultramarina, los viajes científicos y los viajes comerciales, expandieron el horizonte del mundo, y transformaron a
este completamente, colocando remotos rincones del mundo en el escenario mundial. Si bien los planos permitían un conocimiento de
estas tierras, la mirada cenital solo proporcionaba un conocimiento parcial. Esta imagen (grabado) de aproximadamente 1776, es una de
las primeras vistas panorámicas (mirada oblicua) sobre Tierra del Fuego, que nos informa de un paisaje sublime, dominado por la gran
escala de la naturaleza virgen y tectónica. El pequeño barco de la imagen es el Resolution, comandado por James Cook. Su silueta diminuta
y frágil cumple un doble rol, proporciona un elemento de escala en relación al paisaje, y por otro lado proporciona un elemento de la
presencia humana, reflejada en este caso en un ícono del viaje y del control de los océanos, como es el barco a velas. La imagen
corresponde a una vista de Christmas Sound o Canal de Navidad, cerca de Cabo de Hornos. Ese nombre fue dado por la expedición de
James Cook, que se detuviera ahí, para reparar la nave y aprovisionarse, entre los días 20 y 28 de Diciembre de 1774.
El conjunto define una realidad específica como tierra fragmentada, en la que canales, islas y
montañas constituyen una dimensión eminentemente marítima, que cautiva por su significado
natural, prístino y salvaje --wilderness-- y por una presencia humana aborigen de economía canoera.
El archipiélago se presenta como fuerzas y dinámicas naturales, que prefiguran continentes que se
separan, mares que se abren, tierras que se hunden, cordilleras que se fragmentan, y que
constituyen la realidad multidimencional de Tierra del Fuego. Destaca el Estrecho de Magallanes, que
define la condición de insularidad del territorio y fue la vía de sus primeros reconocimientos,
planteando desde sus aguas la idea de Terra Incógnita y de Mundo Australis, una tierra sin límites,
abierta a la especulación y al ejercicio de su apropiación.
4. Rasgos de expresión en los confines del mundo habitado
Si para el europeo la Tierra del Fuego era el fin del mundo, para los sélknam,12 era su centro -Karukinka--. Habían logrado sobrevivir en un medio hostil, riguroso y extremo, interpretando los
atributos del territorio, dándole un sentido y una identidad a esos retazos de tierras emergidas,
líneas de fallas, cordilleras que se alzan desde el mar y fiordos que penetran al interior de éstas,
llanos interminables hasta confundirse con el cielo, laberinto de mares interiores y océanos
12
Indígenas que poblaron Tierra del Fuego.
5
enfrentados. En este paisaje resuena la tectónica, los pliegues y los estratos: es la historia
condensada de las edades terrestres.
Imagen 6: Corte geológico ideal de una parte de la Tierra. En el diagrama, de 1841, se grafican las capas o estratos de rocas sedimentarias,
las fallas geológicas, las intrusiones de rocas volcánicas, los plegamientos de los estratos, además de los períodos o edades geológicas,
plantas y fósiles. De este modo se proporciona un cuadro sinóptico de la constitución de la tierra y de sus principales rasgos geológicos. La
superficie de la tierra expresa por medio de sus rasgos el juego de fuerzas y dinámicas, activas o en reposo, elaborando y transformando
los materiales, construyendo formas, alzándolas o suprimiéndolas, erosionando, fundiendo o cristalizando. De la tabla Geológica Nº11,
Idealer Durchschnitt eines Theils Der Erdrinde.
4.1. Tectónica: la danza de los continentes13 y las fracturas del territorio
Los continentes están en permanente movimiento y en un pasado remoto las masas de tierras
emergidas se agruparon para conformar lo que se conoce como el supercontinente Pangea14,
rodeado de un único océano conocido como Panthalassa, antecesor del océano Pacífico. Este
supercontinente no perduró por mucho tiempo y nuevamente se fracturó al expandirse un mar
interior conocido como mar de Tethys, originando dos grandes masas continentales, Gondwana15,
constituida por América del Sur, África, India, Oceanía --con la Antártica en el centro--, y Laurasia
formada por América del Norte, Europa, Asia y la región Ártica.16
Si nos detenemos a observar Gondwana, se aprecia que Sudamérica y la Antártica están unidas junto
con África. La posición y la forma actual de Sudamérica nos informan de un momento relevante de la
fragmentación de Gondwana,17 un hecho de escala planetaria que derivó en transformadoras
consecuencias, geográficas, climáticas y biológicas, por ejemplo, la generación de la corriente
circumpolar, imponiendo condiciones climáticas nuevas a gran parte del planeta. La extremidad
austral de Sudamérica y la península Antártica son producto y consecuencia de esa fragmentación
por efecto de la tectónica de placas y la deriva continental.
13
Este subtítulo alude al trabajo “La danza de los continentes en el tiempo geológico”, de Pedro Wagner Gonçalves y Celso Dal Ré Caeneiro,
2008.
14
Formado hace aproximadamente 280 a 250 millones de años atrás (Pérmico).
15
La separación de Pangea en Gondwana y Laurasia se sitúa aproximadamente hace 200 a 150 millones de años.
16
Los procesos de escisión-separación de masas terrestres continentales no han ocurrido solo una vez, como se pudiera pensar. De
acuerdo a algunas teorías tectónicas, como la que plantea el ciclo de Wilson, existiría un proceso cíclico de unión-separación de
continentes. De acuerdo a este ciclo los continentes se juntan en un solo megacontinente cada 450-500 millones de años
aproximadamente. De acuerdo a esta idea en cinco oportunidades se habría generado un supercontinente al modo de Pangea.
17
Hace 250 a 145 millones de años atrás (Triásico tardío a Jurásico temprano).
6
Este hecho propició la formación del Atlántico Sur,18 el Mar de Weddell, el Pasaje Drake y el arco de
Scotia, con la consecuente constitución de la placa de Scotia, que entra como cuña entre las placas
Sudamericana y Antártica. De este movimiento permanente de placas deriva uno de los principales
rasgos de Tierra del Fuego, cual es la curvatura de los Andes Fueguinos y su lineamiento este-oeste.
La dirección de los desplazamientos y la diferencia en las velocidades relativas de la placa
Sudamericana con respecto a la placa de Scotia y Antártica, explicarían esta curvatura del
territorio.19
4.2. Fracturas del territorio
Las fallas son discontinuidades, rupturas, líneas o planos de disipación que expresan la cúspide de un
equilibrio aparente, de una plasticidad llevada al límite. Tierra del Fuego está recorrida por un
sistema de fallas que son la expresión del encuentro de las dos placas tectónicas Sudamericana y
Scotia. La principal de estas fallas está constituida por el sistema Magallanes-Fagnano.
Así, parte del Estrecho de Magallanes, el Seno Almirantazgo y el Lago Fagnano se inscriben sobre esta
falla transcurrente, que queda enfatizado en la linealidad que presentan estas tres estructuras,
continúa hacia el este a lo largo de la dorsal de Scotia, y termina en el extremo norte del archipiélago
de las islas Sándwich del Sur.
Otra falla de importancia regional, que acomoda la deformación expresada en la curvatura de Los
Andes Fueguinos, corre a lo largo del canal Beagle, al sur de la misma cordillera20. De orden
segundario serían la falla del Lago Deseado y la del valle Carvajal-Tierra Mayor-Moat.
4.3. Estratos: capas sedimentarias de tiempo comprimido
La cuenca sedimentaria de Magallanes es una formación geológica de escala regional, que acumuló
cientos a miles de metros cúbicos de sedimentos como consecuencia de los procesos de subsidencia
que sufre la litósfera.
Presenta cuatro secuencias sedimentarias correspondientes a ciclos transgresivos y regresivos del
nivel del mar, con un espesor que se ha calculado en ocho kilómetros. Más de la mitad de Tierra del
Fuego se constituye a partir de estos sedimentos, hoy emergidos y vueltos a modelar por
plegamientos, erosiones y nuevas sedimentaciones.
Importantes aspectos del paisaje actual se explican a partir de la existencia de la cuenca de
Magallanes y de los mantos de sedimentos acumulados bajo las aguas marinas someras. Símbolo
máximo de este modelado es la pampa magallánica, una extensa planicie cubierta por una pradera
natural. Así mismo, los llanos de Filaret y la Pampa de Beta, en el sector de Cullen, son el testimonio
palpable de esta gran cuenca de aguas someras que dio origen a estas planicies, constituidas por
ingentes acumulaciones de sedimentos continentales.
18
Ocurrida hace 130 millones de años.
Ortiz, Miguel: Condiciones de formación del complejo metamórfico Cordillera Darwin, al sur del Seno Almirantazgo, Región de
Magallanes, Chile.
20
Ortiz, Miguel: Op. cit.
7
19
Imagen 7: En las zonas así llamadas llanas, en las depresiones o cuencas, se acumulan los sedimentos, los estratos, delicadamente
depositados o arrojados por eventos catastróficos. Como líneas en un texto, y con su propio alfabeto, van quedando registrados los
distintos periodos, su origen y su naturaleza, delatando procesos, morfologías y paisajes pretéritos. Grandes transgresiones marinas,
erupciones volcánicas, glaciaciones, crecidas de ríos, períodos secos, etc., se intercalan aquí construyendo una narrativa llena de
significados. La imagen, del siglo XIX, elaborada por Charlotte Murchison ilustra bien una interpretación de una cuenca sedimentaria o
sinclinal, en Bristol, Inglaterra.
4.4. Pliegues: paisajes de compresión
El área de Tierra del Fuego, inicialmente sometida a un régimen tectónico extensional, que propició
el desarrollo de la extensa cuenca de Magallanes, se transformó a un régimen compresivo, lo que
lleva a la inversión tectónica de la cuenca.21 Esta compresión inicia una fase de orogénesis, donde los
estratos son plegados y deformados.
El pliegue ha alzado los macizos englazados del Monte Sarmiento (2.400 m), Cordón Navarro (2.200
m), Cordillera Darwin (Monte Darwin 2.488 m) y Cordón Roncagli. Igualmente ha dado origen a la
Sierra Cóndor, Sierra la Paciencia, Sierra de Apen, entre otras.
Los pliegues, --y con ellos los sinclinales y anticlinales--, han sido profundamente retrabajados por la
erosión, sobre todo por la morfogénesis glacial. Y tan profunda y desbastadora ha sido ésta que los
glaciares en la Cordillera de Darwin han estado por cortar este macizo.
No lo han logrado, pero los fiordos que han dado origen exponen profundas entrada de mar, las que
se internan cordillera adentro. Tal es el caso, por ejemplo, del fiordo Contralmirante Martínez, del
Seno Broockes, del Seno Agostini, en la costa del Seno Almirantazgo. O en la costa del Canal Beagle,
el Fiordo Pía, el Seno Garibaldi, el Seno Ventisquero.
El paisaje de la cordillera presenta además las cicatrices de procesos de remoción en masa, dando
origen a espesa carpetas de detritos. Se observan glaciares de roca, lóbulos de gelifluxión; circos y
artesas glaciares, que dan origen a las numerosas crestas dentadas; paredes verticales de roca, etc.
21
La inversión tectónica se produce aproximadamente hace 80 Ma.
8
Imagen 8: Las fuerzas tectónicas comprimen los estratos configurando los pliegues con sus sinclinales y anticlinales. El corte geológico deja
en evidencia la complejización del paisaje, los estratos son deformados, curvados y dislocados. El pliegue deja expuesto estratos --tiempos
y geografías borradas de la superficie--, invisibilizados. El pliegue desordena los estratos y ponen en un mismo nivel el pasado y el presente,
exterioriza memorias antiguas, profundas. El corte geológico, realizado por John Leyll Campbell en 1879, grafica espléndidamente la
estructura de un pliegue.
4.5. Glaciaciones: los ríos sin tiempo
En el tiempo profundo de la geología, los hielos, los glaciares, a pesar de parecer cuerpos inertes,
fluyen; son capaces de fluir aguas abajo como también aguas arriba; y son capaces de detenerse, de
permanecer inmóviles, varados como un barco, en espera. La nieve se acumula en capas --de forma
análogo a las capas sedimentarias--, el peso de las capas va comprimiendo la nieve, cada vez más,
formándose con el tiempo --y el peso--, un cambio en la estructura de la nieve para devenir luego en
cristales de hielo, lo que ocurre principalmente en las denominadas zonas de acumulación. De estas
zonas, por rebalse, se descuelgan los glaciares que descienden como ríos congelados pendiente
abajo.
Al menos en seis ocasiones los hielos descendieron desde las montañas de la Cordillera de Darwin y
los glaciares alcanzaron la costa atlántica, testimoniando lo que se ha denominado la Gran Glaciación
Patagónica22, el evento glacial más importante, de hace aproximadamente un millón de años atrás.
La magnitud de los glaciares y de toda la zona englazada tuvo como efecto un considerable aumento
de la porción emergida de tierras (por retroceso de la línea de costa), lo que habría casi duplicando la
actual superficie de Tierra del Fuego, formando parte de un desierto helado con permafrost.23
El peso del hielo, el frío intenso (por debajo del punto de congelamiento), la capacidad de erosión, el
efecto barrera o dique (producido por el frente o los flancos del glaciar), las aguas de fusión
(frontales o laterales), han dejado una importante impronta en los paisajes de Tierra del Fuego. No
serían comprensibles los paisajes de Manantiales, del llano de Filaret, del Cordón Baquedano, de la
Sierra Carmen Sylva, de la llanura del Río Grande, de la Sierra Cóndor, de la sierra la Paciencia, de la
Cordillera de Darwin, si no se tuviera presente el efecto modelador del hielo.
Sólo de esta manera es posible entender la peculiar forma de la red de drenajes de Manantiales, con
cauces amplios, como el río Side, que derraman sus aguas, no al Estrecho de Magallanes que sería lo
22
Coronato, A., Borromei, A. M.; Rabassa, J.: Paleoclimas y Paleoescenarios en la Patagonia Austral y en Tierra del Fuego durante el
Cuaternario.
23
Ibidem.
9
natural, sino a la Bahía Lomas. A la vez, la asimetría de la divisoria de aguas, tanto en el Cordón
Baquedano como en la Sierra Carmen Sylva, se entiende por el efecto barrera de los glaciares que
lograron alcanzar alturas de hasta 300 y 400 metros, en los flancos de estas serranías.
Imagen 9: Los glaciares despertaron la curiosidad y el interés científico hacia el siglo 18, cuando comenzaron a ser visitados y luego
estudiados. En Europa el padre de la glaciología Louis Agassiz estudió los glaciares de los Alpes. La imagen corresponde a la Carte du Glacier
de L´AAR, lámina aparecida en la obra Nouvelle Études et Experiences sur les Glaciers actueles: leur Structure, leur Progresión et leur Action
Physique sur le Sol, de 1847.
Por su parte, el archipiélago de lagunas, unas muy redondeadas y otras muy alargadas, que salpican
el llano de Filaret, se explican por efecto del glaciar que se fue retirando y derramó sus aguas de
fusión en el frente del glaciar; las pequeñas elevaciones alargadas y redondeadas –drumlins-- que se
localizan en el margen de Filaret y el Cordón Baquedano, por la acción erosiva del fondo del glaciar
sobre la superficie terrestre.
Los bloques erráticos, que como centinelas en el paisaje se localizan alineados y rítmicamente
pausados en Bahía Inútil y en Bahía San Sebastián, por el transporte y abandono de ellos por parte de
un glaciar hoy pretérito; las extensa acumulaciones semicirculares de material detrítico caótico –
morrenas-- localizadas secuencialmente en los márgenes del Estrecho de Magallanes, en Bahía InútilBahía San Sebastián y en el llano del Río Grande, por los avances y retrocesos de sucesivos glaciares
en sucesivos períodos interglaciares.
Incluso, la peculiar forma del Estrecho de Magallanes y de las bahías Inútil y San Sebastián se
comprende por los potentes glaciares de descarga que descendieron desde la Cordillera de Darwin y
se derramaron tanto a la vertiente del océano Pacífico como a la del océano Atlántico, labrando
profundas y amplias depresiones que luego, retirados los hielos, quedaron como valles, algunos
inundados por el mar --el Estrecho--, otros a medio camino --bahía Inútil-bahía San Sebastián--,
donde el glaciar no logró construir un canal o estrecho.24
24
De acuerdo a ciertas evidencias, y tal como lo atestiguan antiguas cartografía, es posible que en el pasado y con un nivel del mar más
elevado, si existiera una comunicación marítima entre ambas bahías.
10
Imagen 10: El hielo cubrió todo o casi todo el archipiélago fueguino. Una gran masa de hielo, sepultó las geografías y las estaciones,
congeló el tiempo; y su peso hundió los estratos, la corteza, el suelo firme -que sin embargo flota-. Tanta agua retenida en forma de hielo
hizo descender los océanos, emergiendo territorios costeros submarinos. El derretimiento del hielo dio paso a los glaciares, vestigios de
aquel manto helado, y el derretimiento, posterior de los glaciares, dio origen al Estrecho, a los canales, a los fiordos, a lagos y lagunas, a
una geografía modelada por el hielo. El plano del área del Monte Italia, elaborado en 1959 por Agostini, para su libro Esfinges de Hielo,
representa parte de la Cordillera de Darwin con sus extensos glaciares, lagos y canales.
4.6. Fluctuaciones: transgresiones y regresiones del mar
Las regiones patagónica y fueguina han estado sometidas al modelado derivado de la acción de
transgresiones y regresiones marinas. Estos cambios del nivel del mar se desarrollaron de manera
simultánea al proceso de solevantamiento y descenso de la masa terrestre25 y se relacionan con los
procesos de formación y derretimiento de extensas áreas englasadas en forma de casquetes o
calotas glaciares. Para Tierra del Fuego se ha estimado que el nivel del mar ha estado, en el pasado, a
unos 140 metros por debajo del nivel actual, lo que habría dejado expuesta una extensa plataforma
submarina,26 que se estima pudo haber llegado a tener una extensión de 100 kilómetros, de manera
que el nivel base de los ríos en esa época estaría aproximadamente a esa distancia mar adentro,
afectando los procesos de erosión y sedimentación y elaborando geomorfologías que actualmente
descansan sumergidas. Expresión de estas fluctuaciones marinas lo constituyen, por ejemplo, cuatro
niveles de playas (paleoplayas) de grava alejadas del nivel del mar actual,27 entre los cabos Peñas y
Ewan, en Argentina. La existencia de paleodeltas abandonados en Bahía San Sebastián y en ambos
25
Solari, María Eugenia (2007). Historia ambiental holocénica de la región austral de Chile.
Rabassa, Jorge (2008). Late Cenozoic Glaciations in Patagonia and Tierra del Fuego. Development in Quaternary Sciences, Vol. 11. Elsevier
B.V.
27
Los depósitos glaciofluviales fueron retrabajados por los procesos litorales originando playas de grava, formadas en los períodos
interglaciares en el pleistoceno.
11
26
flancos de Río Grande, son también testimonio de estas fluctuaciones marinas. Por otro lado, hay
evidencia de un ascenso del nivel del mar (transgresión) calculado en 25 metros respecto al nivel
actual. Al respecto, la playa de grava elevada más antigua encontrada hasta el momento en la costa
atlántica septentrional de Tierra del Fuego se encuentra a unos 30 kilómetros al norte de Río Grande,
a unos 85 m.s.n.m.28 De forma complementaria, las transgresiones marinas ocurridas en el sector del
canal Beagle, se tradujeron en el ingreso del mar inundando el área del Lago Roca-Bahía Lapataia
generando, en el pasado, un profundo y angosto fiordo con intrincados archipiélagos.29
Bibliografía
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Oviedo, 2000.
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