El calendario de la Piedra del Sol, adaptado del calendario maya

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Los Logros de los Aztecas
Los aztecas adaptaron muchas ideas de pueblos anteriores a ellos, entre las que
se incluyen los calendarios y los templos piramidales. Pero los aztecas
mejoraron estas ideas y las hicieron propias.
El calendario de la Piedra del Sol, adaptado del calendario maya, exhibe el
rostro del dios del sol de los aztecas. Incluye un calendario agrícola de 365
días y un calendario sagrado de 260 días.
La Ciencia y la Tecnología Uno de los logros tecnológicos más
asombrosos de los aztecas fue la construcción de la ciudad isleña de
Tenochtitlán. Los aztecas extendieron el área de la ciudad creando islas
artificiales llamadas chinampas. Los floricultores de Xochimilco, cerca de la
Ciudad de México, continúan usando chinampas en la actualidad. Los turistas
toman excursiones en barco para ver esos “jardines flotantes”.
Tan asombrosas como las chinampas eran las tres calzadas elevadas que unían
Tenochtitlán con el continente. Estas calzadas a menudo estaban repletas de
personas que entraban y salían de la capital. Durante la temporada de lluvias,
cuando subían las aguas del lago, las calzadas también servían de diques.
Para marcar el paso del tiempo, los aztecas adaptaron el calendario solar y
el calendario sagrado de los mayas. El calendario solar de 365 días era
particularmente útil para cultivar, ya que marcaba las cuatro estaciones. Los
sacerdotes usaban el calendario sagrado de 260 días para predecir sucesos y
determinar los días “favorables” para realizar diversas tareas, como plantar
cultivos y entrar en guerra.
Una de las reliquias aztecas más famosas es un calendario conocido como la
Piedra del Sol. Dedicado al dios del sol, esta piedra tallada de una belleza
extraordinaria mide casi doce pies de ancho y pesa casi veinticinco toneladas. El
centro muestra la cara del dios sol. En la actualidad, la Piedra del Sol es un
símbolo de México muy conocido.
La mujer que aparece en la ilustración de la página 319 de tu libro de inglés,
interpreta una danza tradicional en la ciudad de México, donde bailarines
aztecas celebraban hace 600 años.
Las Artes y Arquitectura Los aztecas se dedicaron a numerosas artes, entre
las cuales se incluyen la poesía, la música, la danza y la escultura. Los poetas
escribían versos para alabar a los dioses, narrar historias y rendir
homenaje al mundo natural. Se estimaba notablemente la poesía. Los poetas
aztecas cantaban sus poemas o los recitaban acompañados con música. En
ciertas ocasiones, los poemas eran representados por actores, creando así un
espectáculo dramático con diálogos y disfraces.
La música y la danza eran una parte importante de las ceremonias y días
festivos de los aztecas. Las personas se vestían con esmero para esas
ocasiones especiales. Las mujeres vestían hermosas blusas sobre sus faldas.
Los hombres se pintaban el rostro, se engrasaban el pelo y usaban tocados de
plumas. Los bailarines formaban amplios círculos y se movían al ritmo de los
tambores y del traqueteo de las matracas. Las danzas tenían un significado
religioso y los bailarines debían ejecutar cada paso correctamente. En ocasiones,
miles de personas bailaban a la vez. Incluso el emperador se sumaba
ocasionalmente.
Los aztecas eran, además, talentosos pintores y escultores. Los pintores
pintaban en colores brillantes escenas que mostraban a los dioses y las distintas
ceremonias religiosas. Los escultores esculpían estatuas de piedra y esculturas
de relieve en los muros de los templos. También tallaban sobre rocas y piedras
semipreciosas (como el jade) figuras pequeñas, pero de sorprendente realismo,
de personas y animales. Por su técnica y su belleza, las obras de los aztecas
superaron a las de las culturas primitivas mesoamericanas.
En relación con la arquitectura, actualmente se recuerda a los aztecas
principalmente por sus enormes templos de piedra. Los aztecas eran
inigualables en la construcción de escaleras dobles, como las del Gran Templo
de Tenochtitlán. Las escaleras llevaban a dos templos: el del dios del sol y el del
dios de la lluvia. Las pirámides cercanas más pequeñas tenían sus propios
templos, donde ardían los fuegos sacrificiales, ante las enormes estatuas de los
dioses.
La Lengua y la Escritura La lengua hablada fue elevada hasta convertirse
en un arte en la sociedad azteca. Casi toda ocasión era propicia para el uso de
un lenguaje emotivo y a menudo florido. El rico vocabulario del idioma de los
aztecas, el náhuatl, permitía a sus hablantes crear palabras nuevas y describir
conceptos abstractos.
El sistema de escritura azteca usaba tanto glifos como pictogramas. Un
pictograma es un dibujo que describe una palabra, una frase o un nombre en
lugar de simbolizarlo. Por ejemplo, el pictograma azteca para la guerra era el
símbolo de un escudo y un mazo. Los aztecas no contaban con suficientes
pictogramas y glifos para expresar todo lo que se podía decir en forma oral en su
idioma. En su lugar, los amanuenses usaban la escritura para enumerar datos o
para bosquejar sucesos. Los sacerdotes usaban estos escritos para avivar los
recuerdos a la hora de narrar historias del pasado.
© 2014 Teachers' Curriculum Institute
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