e-Enfermedades-intrahospitalarias

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PROYECTO DE LEY
El Senado y Cámara de Diputados,...
Registro Infecciones Intrahospitalarias
Artículo 1º – Créase el Registro Nacional de Infecciones Intrahospitalarias o
Nosocomiales en el ámbito del Ministerio de Salud de la Nación, sistematizado y
centralizado, con la finalidad de constituir una base de datos, información,
seguimiento, duración y reincidencias de las infecciones, así como también de los
microorganismos involucrados, su tipificación y resistencia.
Art. 2º – Definición. Denomínase infección intrahospitalaria o nosocomial a un
conjunto heterogéneo de enfermedades infecciosas cuyo denominador común es
el haber sido adquiridas en un hospital o institución sanitaria cerrada, el paciente
no la presentaba a su ingreso y se desarrolla luego de permanecer 48 horas en la
institución.
Art. 3º – El Ministerio de Salud de la Nación será la autoridad de aplicación de la
presente ley y deberá coordinar con la Superintendencia de Servicios de Salud
(SSS) y el Consejo Federal de Salud(COFESA) en todo lo atinente al efectivo
cumplimiento de esta ley.
Art. 4º – La autoridad de aplicación deberá:
– Habilitar el Registro de Infecciones Intrahospitalarias y Nosocomiales.
– Implementar las medidas pertinentes para que todos los datos, información,
seguimiento, duración y reincidencias que se incorporen al registro tengan
carácter confidencial excepto en los casos de cumplimiento de la presente ley y de
requerimiento judicial.
– Desarrollar el marco técnico-normativo mediante un protocolo de procedimientos
de prevención y control de infecciones intrahospitalarias o nosocomiales para:
a) Establecer mecanismos para la detección de brotes epidémicos en los
establecimientos sanitarios;
b) Proporcionar información oportuna sobre incidencia y prevalencia de las
infecciones, su asociación a procedimientos invasivos o no invasivos, sus agentes
etiológicos más frecuentes, y
patrones de resistencias de microorganismos, que permitan la toma de decisiones
eficaces en su prevención y control;
c) Contemplar acciones de capacitación en bioseguridad de los recursos
humanos;
d) Implementar normas de bioseguridad con énfasis en las zonas de mayor riesgo;
e) Propender a la conformación de equipos multidisciplinarios de vigilancia y
control de infecciones intrahospitalarias o nosocomiales;
f) Brindar asesoramiento técnico en todos los niveles.
– Conformar un Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica de las infecciones
intrahospitalarias o nosocomiales, a fin de conocer el comportamiento de las
mismas, su potencial epidémico y sus factores de riesgo, a través de las
metodologías existentes o a crearse.
Art. 5º – Notificación obligatoria: toda infección intrahospitalaria o nosocomial,
diagnosticada como tal en un efector de salud del país y su evolución, se notificará
en forma obligatoria al registro creado por el artículo 1º de la presente norma.
Art. 6º – Los actos u omisiones que impliquen el no cumplimiento de las normas
de esta ley serán
sancionados
por
la
autoridad
sanitaria
competente
de
acuerdo
a
las
reglamentaciones que se dicten en su consecuencia, según la gravedad y/o
reincidencia de la infracción, con:
a) Apercibimiento;
b) Multa;
c) Clausura temporaria, parcial o total del establecimiento.
Art. 7º – Comuníquese al Poder Ejecutivo.
Fundamentos
Señor Presidente:
El presente proyecto de ley es la reproducción del expediente número 5519-D2006 de autoría de los Diputados Leyba De Marti, Beatriz;
Rosso, Graciela
Zulema; Tate, Alicia Ester; Monti, Lucrecia; Sesma, Laura Judith; Storero, Hugo
Guillermo; Acuña Kunz, Juan Erwin B; Cambareri, Fortunato Rafael y Chironi,
Fernando Gustavo.
El expediente fue tratado por la comisión de Acción Social y Salud Pública y conto
con la Orden del Día Nº 1584/2006 y fue sancionado por la Cámara de Diputados
el día 29/11/2006 y sin tratamiento en el Senado de la Nación.
A continuación transcribo los fundamento del proyecto sobre infecciones
intrahospitalarias.
La infección Intranosocomial, Infección Hospitalaria o Infección Intrahospitalaria o
Infección Nosocomial (IN) es aquella que se adquiere durante la internación. Se
puede manifestar en el transcurso de la misma o después de la externación y no
se encuentra presente, ni en período de incubación, en el momento de la admisión
a la institución sanitaria, salvo que hubiera existido una internación previa reciente
relacionada.
Estas IN no solamente comprometen a los pacientes sino también pueden ser un
riesgo para el personal que trabaja en la institución y es considerado como un
problema de salud pública, ya que aumenta la morbimortalidad de los pacientes e
incrementa el costo de la hospitalización. Aproximadamente entre un 5 al 10% de
los pacientes que son admitidos en un hospital general van a adquirir una IN y
esto va a llevar a que se prolongue la internación como promedio entre 5 y 7 días,
con un aumento de la mortalidad del 1%.
Su dimensión e importancia aumentan paulatinamente. En la década de 1970
algunos países iniciaron acciones formales para lograr su control. Se evidenció así
que los hospitales que poseían e implementaban programas adecuados de control
presentaban tasas progresivamente menores de este tipo de infecciones con
reducción de riesgos y economía de costos. La magnitud del costo derivado de la
asistencia directa de la IN es significativa: se calcula un exceso de más de 2000
millones de dólares anuales en los EE UU. Si bien no existen datos comparables
en nuestro país, pueden ser proporcionalmente equivalentes.
En nuestro medio existe en general una subestimación del problema, reflejada en
la ausencia de programas de control, falta de adhesión a medidas de prevención,
falla en el reconocimiento de los hechos y sus factores predisponentes y ausencia
de datos confiables.
La variedad de procesos distintos que se engloban como IN, dificulta el
conocimiento de los factores de riesgo y el establecimiento de las medidas de
control y prevención. Ello obliga a clasificarlas de tal manera que se alcance una
mayor homogeneidad en los procesos que la componen. Existen varias
clasificaciones a saber:
1. Según la localización anatómica: las más frecuentes son la de las vías urinarias,
la del tracto respiratorio, la de la herida quirúrgica y bacteriemia.
2. Según el reservorio del agente: la infección exógena, el agente proviene de otro
paciente o de reservorios inanimados (poco frecuente) y la endógena, cuando está
originada en el propio enfermo.
3. Según la etiología: de acuerdo al microorganismo responsable, ya sean
bacterias, virus, parásitos u hongos.
4. Según el mecanismo de transmisión: por contagio directo, como las manos o
indirecto como la transmisión aérea.
La implementación de un programa de control pretende aportar un marco
apropiado de trabajo para permitir conocer las variables esenciales que
intervienen en la génesis y persistencia de la IN, como también alcanzar un control
razonable de su incidencia reduciendo en un porcentaje apreciable el número de
las mismas. Sus objetivos específicos deberían ser, en cualquier institución
pública o privada:
1. Conocer las características esenciales de las IN en la institución: incidencia,
prevalencia, áreas críticas, factores de riesgo, flora microbiana, incluyendo perfil
de sensibilidad, y medidas apropiadas de control.
2. Diseñar y ejecutar un programa de uso apropiado de antimicrobianos en
atención ambulatoria e internación.
3. Generar un cuerpo de normas de bioseguridad e implementarlo en la institución.
4. Implementar medidas eficaces de higiene y desinfección, antisepsia y
esterilización.
5. Capacitar al personal de salud sobre los aspectos relevantes de la infección
hospitalaria y su control.
Las IN han sido reconocidas como tales desde hace varios siglos, sin embargo su
estudio dentro de la medicina es reciente. Su revisión histórica se puede abordar
desde el punto de vista de la adopción de medidas medioambientales en el
hospital y de la incorporación de medidas de higiene y cuidados específicos.
De manera contemporánea, en los hospitales judíos, para evitar la propagación de
infecciones, se aplicaban de manera rigurosa las normas contenidas en el
Levítico, tercer libro del Antiguo Testamento. Los griegos, en su abaton (sala
hospitalaria), también proporcionaron un ambiente limpio y con abundante
ventilación.
Las primeras medidas de higiene en los hospitales están incorporadas en el libro
de texto de medicina sánscrito Charaka-Samhita, escrito probablemente en el siglo
cuarto antes de Cristo. Los romanos fueron los primeros en occidente en alojar a
los enfermos en habitaciones individuales, pero la caída del imperio romano trajo
un retroceso importante en la higiene hospitalaria.
Recién a fines del siglo XVIII Madame Necker sugiere la posibilidad de que cada
enfermo ocupe una cama, ya que en los hospitales de entonces una cama podía
estar ocupada con más de un paciente. Entre 1740 y 1780 el investigador inglés
John Pringle fue el primer defensor de la teoría del contagio animado y precursor
de la noción de los antisépticos y James Simpson el primer autor que realizó un
estudio ecológico sobre la IN y quién relacionó las cifras de mortalidad por
gangrena tras amputaciones en diferentes centros con el tamaño del centro
asistencial y con su masificación.
Las ideas de Pringle fueron seguidas por James Lind, quién publicó ensayos sobre
la prevención del escorbuto y difusor de los principios de desinfección de vestidos
y fomites y de la filtración del agua antes de su consumo.
La fumigación, con fines de detener las epidemias de infecciones respiratorias en
los barcos ingleses, fue implantada por Menzies y Peterson entre 1790 y 1798
utilizando ácido nitroso.
Lemaire, a partir de los trabajos de Menzies y Peterson, fue el precursor de la
utilización del ácido fénico-carbólico como desinfectante en 1863, pero fue Lord
Joseph Lister, en 1865 quién la difundió y quién marcó el origen de la aerolización
con ese desinfectante de los quirófanos.
En 1795 Alexander Gordon fue el primero en reconocer la transmisibilidad de las
infecciones en sus trabajos sobre fiebre puerperal y a mediados del siglo XIX, el
médico austriaco Semmelweiss sustentó el mismo principio reduciendo las
infecciones en las puérperas mediante el lavado de manos con una solución
clorada antes de la atención de las pacientes.
Sin lugar a dudas que esos hechos están ligados a la historia de la higiene y de la
medicina preventiva general, pero los descubrimientos microbiológicos fueron los
que demarcaron el campo de las IN.
Los hechos que forzaron su estudio fueron la necesidad de controlar los episodios
diarreicos en personas hospitalizadas y el surgimiento de las cepas epidémicas de
S. aureus en la década del 50; también para esa misma época se instauraron los
primeros sistemas de vigilancia de la infección (Hospital Jefferson Memorial de
Filadelfia), destacándose la labor de la enfermera de control de las infecciones.
A mediados de los años sesenta, las autoridades del CDC, bajo la dirección de
Alexander Langmuir, empezaron a organizar los primeros cursos para la
capacitación del personal en la tarea de control de las infecciones.
Un hecho trascendente en la historia de las IN fue la aparición de los antibióticos.
La mortalidad de la sepsis estafilocócica era del 82% con anterioridad a ellos y si
bien se redujo drásticamente la tasa de mortalidad con el uso de la penicilina, al
poco tiempo aparecieron las primeras cepas resistentes. A partir de la década del
60 el papel de los cocos gram-positivos fue dejando su lugar a los bacilos gramnegativos, principalmente las enterobacterias.
La historia reciente de la IN gira alrededor de las conferencias internacionales que
se celebran cada diez años y dónde se valora el papel que cumple la vigilancia, la
investigación y el control de la misma.
La importancia de las IN fue advertida por varios médicos y cirujanos ilustres
incluso antes de que se lograse aislar la primera bacteria 6, posteriormente
durante los primeros años de la era antibiótica, se llegó a pensar que podrían ser
totalmente erradicadas. Sin embargo esto no fue así, sino, que cuantitativamente
fueron
en
aumento
y
experimentaron
cambios
etiológicos
sustanciales
(mutaciones), de forma gradual pero ininterrumpida hasta la actualidad.
Los datos del National Nosocomial Infection Surveillance (NNIS), estudio a escala
nacional en EEUU, basado en programas de seguimiento y control continuado de
las IN, publicados periódicamente por la CDC desde 1970, han permitido deducir
que se trata de un fenómeno endémico y que, ocasionalmente, se detectan brotes
epidémicos, limitados en el tiempo y relativamente circunscritos en el espacio.
Estos brotes destacan sobre el nivel basal y demuestran que la incidencia global
de IN permanece relativamente estable, que la flora causante es muy variada y
seguirá variando con el paso del tiempo, teniendo en la mayoría de los casos una
relación causal directa con la observancia de las normas de bioseguridad.
Desde hace varios años algunos países latinoamericanos cuentan con programas
de vigilancia de las infecciones nosocomiales, que les permite tener una
información pertinente y actualizada sobre las mismas.
El país no es ajeno a este movimiento y se vienen realizando esfuerzos orientados
a la vigilancia, prevención y control de estas infecciones,pero estos han sido
aislados y sin coordinación.
Asumimos que la IN es un problema prioritario de salud publica, prevenible y
tratable, y que además suma su propia morbimortalidad a la de la enfermedad por
la que los pacientes fueron internados. Se hace imprescindible que las
instituciones de salud pongan en practica los siguientes puntos para prevenir las
IN:
1. La necesidad de creación de equipos multidisciplinares de vigilancia y control de
la IN activos y eficaces que mitiguen las situaciones endémicas y eviten que
aparezcan IN en los centros que hasta ahora no han sido afectados.
2. La necesidad inaplazable de una política de antimicrobianos local y nacional
que frene la escalada de resistencias.
3. La realización de estudios de investigación clínica y experimental con nuevos
antimicrobianos y combinaciones de éstos que mejoren el tratamiento de los
pacientes actualmente infectados con cepas resistentes.
4.Programa de educación para la prevención: lavado de manos antes y después
de la atención a pacientes, limitación de la indicación y duración de los
procedimientos invasivos, cumplimiento de medidas de aislamiento, uso de técnica
aséptica, cumplir normas y protocolos para todos los procedimientos, vigilancia
activa de procedimientos invasivos por comité IN.
5. Programas de educación continua, aplicación de pautas de supervisión,
programas de intervención ante infecciones endémicas.
Por todo ello se propone crear: El Registro Nacional de Infecciones
Intrahospitalarias o nosocomiales , en el ámbito del Ministerio de Salud de la
Nación, quien será responsable de:
- Desarrollar el marco técnico-normativo pertinente para la correcta
implementación del Registro Nacional de Infecciones Intrahospitalarias o
nosocomiales .
- Proporcionar información oportuna sobre la incidencia y prevalencia de las
infecciones, su asociación a procedimientos invasivos o no invasivos, sus
agentes etiológicos más frecuentes y patrones de resistencia de los
microorganismos, que permita la toma de decisiones eficaces en su
prevención y control; caracterizando la situación de las Infecciones
Intrahospitalarias o nosocomiales a nivel nacional, regional y local,
- Brindar asesoría técnica a los niveles locales, provinciales y nacionales.
- Implementar un Sistema de Vigilancia Epidemiológica de la IN.
Todo ello a efectos de cumplir los Objetivos planteados para esta norma:
- Disminuir la incidencia de las IN
- Disminuir el costo por estancia hospitalaria prolongada secundaria a las IN y
por el uso de productos y servicios debidos a la IN.
- Disminuir la incidencia de exposiciones laborales del equipo de salud a los
agentes microbianos y las infecciones que pueden ocurrir por estas
infecciones.
- Proporcionar información para establecer medidas eficaces de prevención y
control de IN.
- Determinar el comportamiento epidemiológico de las IN.
- Establecer las tasas de endemias basales de IN.
- Establecer los factores de riesgo de las IN y sus tendencias en el tiempo.
- Detectar brotes epidémicos de IN en forma precoz y oportuna.
- Evaluar el impacto de las acciones de prevención y control realizadas.
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11-Troncoso Alcides y col: Primer Premio entre 74 trabajos del país: "OSMECON
SALUD-CIRCULO
MEDICO
DE
LOMAS
DE
ZAMORA",
2004.
Titulo:
"EPIDEMIOLOGIA Y FACTORES DE PREVENCIÓN EN LAS INFECCIONES
INTRAHOSPITALARIAS".
Por los motivos expuesto solicito a mis pares la aprobación del presente proyecto
de ley.
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