Untitled - Ayuntamiento de Murcia

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AYUNTAMIENTO
DE
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MURCIA
ARCHIVO
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N O V E N A
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EN HONOR DEL SANTÍSIMO CHRISTO
DE LA
CUYA
MISERICORDIA,
DEVOTA
VENERA
EN
Y HERMOSA
LA
CALVARIO
DE
ERMITA
DE
LA
IMAGEN
DEL
SE
MONTE
CIUDAD
LORCA.
Compuesta por un Sacerdote , que desea esté es-i
crito su nombre en el Libro de la vida.
La da a luz un caballero secular , que tiene
mismos deseos.
CON LICENCIA EN MURCIA:
POR J U A N V I C E N T E
"R \ o I - 5
TERUEL,
los
I
I
DIA P R I M E R O .
Vor la señal de la santa
Cruz,
endita y alabada sea la Santísima T r i nidad , Padre , H i j o , y Espíritu Santo,
tres personas distintas y un solo Dios verdadero : en quien creo , en quien espero,
á quien amo mas que á todas las cosas.
Pesame de todo corazon haber ofendido
á este Dios infinitamente bueno 5 y propongo, con el auxilio de su divina gracia,
enmendar mi vida , y emplearla toda en
su santo servicio. Amen.
Oración para todos los dias.
JEterno Dios , y Señor mió , Criador de
Cielos y Tierra , fuente inagotable de todo bien, que sin tener necesidad alguna
de
de las criaturas para tu gloria y eterna felicidad , te dignaste formar al hombre del
lodo de la tierra, y le diste alma racional,
criada á tu imagen y semejanza , y lo hiciste el objeto de tu amor y complacencias , asegurándole que tus delicias eran
estár y tratar con él y con sus hijos 5 llegando tu amor á tal extremo , que para
librarlo de la muerte eterna ( en que habia
incurrido por la culpa ) le diste á tu Unigénito Hijo mi Señor Jesuchristo, á quien
nombraste Salvador del genero humano:
yo te adoro , Dios mió , y postrado ante
el Trono de tu excelsa Magestad, te ruego inclines tus piadosos oidos á mis súplicas en esta santa N o v e n a , dándome
luz y gracia para meditar con fruto las
grandezas de tus bondades , y la misericordia infinita de tu Unigénito Hijo , mi
Señor Jesuchristo, manifestada en todo
el discurso de su vida , y particularmente
en el monte Calvario, donde por mi amor
fue crucificado y muerto. Dadme , Dios
5
i
f
I.
mió , á conocer esta inmensa bondad,
para que mi voluntad corresponda a g r a decida á tanto amor , evitando las culp a s , y llorando amargamente mi ingratitud, y la de todas las criaturas que se
han olvidado de tus bondades y beneficios 5 por lo que ha venido sobre nosotros
3a tribulación y los males que nos rodean.
Mírame, Señor , y ten cornpasion de mí,
y tu pueblo. Aplaca tu ira : cese tu enojo 5 y concedeme , por la gloria de tu
santo y terrible nombre, quanto te pido
en estos nueve días, para que conozcan
todas las gentes , que tú solo eres Dios
Omnipotente, Rey inmortal, cuyo R e y no no tendrá fin como los Rey nos ele la
tierra , y que solo es feliz el pueblo y la
nación que tiene por Señor á su Dios , y
porteen él toda su confianza, procurando
desagraviarle con la oracion y penitencia , y que se ocupa en alabar en la tierra al que alaban sin cesar los Angeles y
los Santos en el Ciólo 3 y vive y reyna
por
' 6
por los siglos de los siglos. Amen.
Ahora se dice , ó se canta tres veces.
Santo , Santo , Santo , Señor Dios de
los Exércitos : llenos están los Cielos, y
la Tierra de tu gloria.
T cada una vez se responde:
Gloria al Padre, Gloria al Hijo , Gloria al Espíritu Santo.
Luego el que hace la Novena lee en
voz clara , y despacio la siguiente Consideración.
C o n s i d e r a , Christiano , como Dios se
dignó formar con sus manos omnipotentes al primer hombre nuestro padre Adán,
y lo hizo á su imagen y semejanza , colmándolo de gracias y perfecciones. N i n guna ignorancia obscurecía su entendimiento: ningún mal deseo alteraba su v o luntad: ninguna enfermedad disminuía la
fuerza de su libre albedrio } ni sus esperanzas eran combatidas de temores} ni
las
7
las pasiones peturbaban su corazon. D o minaba los peces del mar , las aves del
Cielo, y las bestias de Atierra. Era , en
fin , en el cuerpo y en el. alma un compendio acabado de todas las perfecciones.
Toda la Ley que se le habia intimado se
reducía á un mandamiento muy fácil de
observar , que mas era señal de sugecion
que yugo de servidumbre. Sin embargo,
Adán y Eva , á pesar de todos los sentimientos de su corazon , con un pleno conocimiento y entera voluntad , desobedecen á D i o s , y comen del fruto que
se Jes habia prohibido. Desde este fatal
momento cayeron nuestros primeros padres en un estado de infelicidad , tal,
que se perdieron ellos , y nos perdieron
á todos sus descendientes. Al instante
perdieron la gracia y la justicia original,
en que habían sido criados $ fueron lanzados del paraíso , y quedaron sujetos al
trabajo , á las pasiones y miserias de la
Vida. Perdieron el derecho que tenian á
la
8
la gloria, cuyas puertas se cerraron para ellos, y solo les quedó por destino el
infierno , que se preparó para Lucifer y
los Angeles malos, que le siguieron. ¥
como todos los hombres se contenían en
Adán , como en su cabeza, y en él estaban las voluntades de todos, pecando
A d á n , pecamos todos, y asi como somos participantes de la culpa , lo somos
también de su pena. Por eso dice el
Apostol : que todos somos por naturaleza
hijos de ira y maldición, y tenemos por
destino la eterna infelicidad.
P e r o , j alabada y'bendita sea la gran
Misericordia de nuestro Dios y Señor, y
Ja compasíon que tuvo á los hombres, con
preferencia á los Angeles ! Pecan estos
en el Cielo, revelándose contra su Criador 3 y al momento son destinados por la
Justicia divina al infierno por toda la
eternidad. Peca el hombre en el Paraíso,
y desobedece á su Criador 5 y este Señor , cuya santidad aborrece y detesta la
"9
culpa , y cuya justicia dicta el mas severo castigo , oye la voz de su misericordia , que clama en favor del hombre prevaricador. Busca y llama á Adán , y lo
reconviene j y viéndolo incapaz de. poder dar satisfacion por su delito , se compadece de é l , y le promete un libertador,
decretando entonces enviar á la tierra á
su Unigénito Hijo , para que haciéndose
hombre , satisfaga por el hombre. ¡ O
quien pudiera comprehender la grandeza
de esta misericordia de Dios , y de su
Santisimo Hijo Jesuchristo, nuestro S e ñor ! que por su inmensa bondad aceptó
venir al mundo, y obedecer á su eterno Padre , hasta dar su vida , y derramar su sangre en una Cruz , para satisfacer por el hombre, para abrirle las puertas del Cielo , y volverle los derechos que
jhabia perdido á la herencia eterna de
la gloria.
Medita pues , alma mia , este beneficio
y grande favor de morir ei Señor para redi-
10
dimir al siervo. Duelete de tu ingratitud
y mala correspondencia á tantas gracias
como te ha hecho el Señor de la Misericordia, y procura hacerte digna de ella,
enmendando y mejorando tu vida. Pide
al Señor que tenga misericordia de tí , y
que por su amor te conceda también el
favor particular que deseas conseguir en
esta novena, si es para su mayor gloria,
y para emplearte en su santo servicio.
Ahora se medita un rato , pidiendo
cada uno ¿o que desea conseguir j y luego
se dice la siguiente
ORACION.
^ e ñ o r mió Jesuchristo crucificado, que
veniste al mundo para dar a conocer á
tas hombres la infinita grandeza y ma^
gestad de tu Eterno P a d r e , á quien h a bían ofendido $ y para reparar esta injuria aceptaste morir en una Cruz ; suplicote , Señor mió , que des luz á mi entea-
II
dimiento , para que conozca la santidad,
bondad , poder y sabiduría , y demás perfecciones y atributos de tu Eterno P a d r e , y que este conocimiento me sirva
para procurar , quanto me sea posible, su
gloria y sus alabanzas , y para guardar
sus santos mandamientos 5 haced, Señor,
que participe de los méritos de tu pasión
y muerte , borrando con tu sangre preciosísima todas mis maldades 5 y concediéndome el favor que te pido en este
d i a , si ha de ser para bien de mi alma.
Amen.
Ahora se reza cinco veces la or ación
del Padre nuestro , en reverencia á Las
cinco llagas mas principales de nuestro
Señor Jesucristo
$. y luego se dice la
siguiente
ORACION.
lOolorosisima Virgen M a r í a , que estando en pie junto á la Cruz , en que
agonizaba tu Santísimo hijo , mi Señor
Je-
II
Jesuchristo, oíste como en cabeza de San
Juan te hizo Madre de todos los hombres, sin escluirá los mayores pecadores:
Dígnate Señora y Madre mia , de ' admi- i
tirme por hijo, y de volver acia mí esos
tus ojos de amor, bondad y misericordia,
y compadécete de mi miseria, alcanzando«} e el remedio con las necesidades de
alma y cuerpo. Ruega Señora y Madre
mia á tu Santísimo hijo, por el Sumo
Pontífice, N. su Vicario en la tierra , y
por toda la Iglesia 5 por nuestro Católico
Monarca N. y por toda la España , por
el acierto de su gobierno, por la felicidad
y victoria de nuestros exércitos, y por el
descanso de los que mueren en la justa
defensa de su religión y de su patria. Al-*
canzanos la paz , la salud y sosiego que
necesitamos , para servir y alabar á tu
Santísimo hijo , que con el Padre y el E s piritu Santo, vive y reyna por los siglos
de los siglos. Amen.
En seguida, se reza 5 ó se canta el
Sa(-
3
Salmo Miserere. Gloria Patri &c.
t . Adoramus te Criste, et benedicimus
tibi.
; .
Quia per Crucem tuam redemisti
mundum.
OREMUS.
l O o m i n e Jesuchriste, qui de Coelis ad
terram de sinu Patris descendisti : et Sanguinei!) tuutn pretiosum ,. in remisionem
peccatorum fudisti : Te humiliter deprecarriur , ut in die judicii, ad desteranv
t u a m , audire mereamur , venite benedicti. Qui vi vis , -et regnas, per omnia
secula seculorum. Amen.
N O T A . „Para los que no entienden el
„latin està al fin de la Novena , el M i serere , Verso y Oracion , e» lengua
..castellana."
DIA:
C V-
DIA SEGUNDO.
Se hace todo como el primer dia, meónos la Consideración y Oración ry en su
lugar se lee la siguiente.
A
¡11
I
C o n s i d e r a , christiano , que aunque á
consecuencia del pecado de Adán hizo
Dios al hombre la promesa del Libertador $ dilató no obstante su venida á la
tierra , para que conociera el género h u mano el extrago que habia ocasionado la
culpa en nuestra naturaleza, y la profunda herida que habia sufrido nuestra libertad. Quedó el entendimiento sumergido
en la obscuridad y tinieblas de una ignorancia crasa, incapaz por sí el hombre
de tener un pensamiento bueno, ni de satisfacer en algo á la Divina Justicia. Su
voluntad quedó con propensión á todo lo
malo , y con repugnancia á todo lo bueno. Su memoria (que debia tener presente la promesa que Dios le habia hecho
del
',
,
/•'••£•*'
' 1
del Salvador ) se olvidó hasta de su criador 5 y llegó á tal extremo la ingratitud,
que hizo dioses con sus manos, y á estos
rindió el respeto y la adoración , que
reusó dar á su Hacedor. Los errores eran
la doctrina del hombre $ Jas pasiones sus
leyes 5 y su voluntad corrompida la regla de sus acciones. Se hizo el hombre semejante á las bestias, y de peor condición que ellas, y se precipitó en un abismo de males, que no es fácil imaginar.
Pero dan bien á conocer que el hombre
nada puede por sí en orden á su salvación , y que todo lo ha de esperar de la
gracia y bondad de nuestro Señor Jesuchristo. Alabada pues sea para siempre su
infinita Misericordia, que á pesar de tanta ingratitud , vino en el tiempo señalado,
haciendo que abundase su gracia , mucho
nías que habia abundado la culpa , ofreciéndose en el ara de Ja Cruz por victima,
para expiar los pecados del mundo, y
por mediador para reconciliar á los h o m bres con su Eterno Padre.
Mi-
i6
Míralo, alma , en esa Cruz colocado
entre el Cielo y la Tierra aplacando la
justicia Divina , y llenando la tierra de
su misericordia , para que se aprovechen
de ella los pecadores. Cercate á este Señor , y te iluminará. Pídele su santo t e mor , que es el principio de la verdadera
sabiduría, para que ilustrado tu entendimiento con la luz de Ja fe , dirijas tus
pasos por el camino de Ja verdad , y que
corrija los extravíos de tu vbluntad, para
no amar lo que ha de perecer , y que se
fixe en tu memoria su infinito amor , p a ra vivir siempre agradecida á sus finezas,
para hacerte digna de conseguir sus misericordias , y el favor que solicitas en
esta novena , sí es para emplearte mejor
en su santo servicio.
Se ora un rato } y luego se dice:
. ORACION.
eñor mió Jesuchristo crucificado , que
di-
dilataste tu venida al mundo, para que
conocieran los hombres la suma necesidad , que tenían de un reparador 5 y que
por sí solos no eran suficientes para servirte y guardar los mandamientos de tu
ley santa. Yo te ruego humildemente, Señor, se penetre en mi espíritu esta verd a d , para que desconfíe enteramente de
mis debiles fuerzas, y me aparte con tiempo de toda ocasion y peligro de ofenderte} y que ponga toda mi confianza en
tu poder divino, y en la asistencia de ta
gracia, con la que podre hacer quanto
conduzca para mi salvación: y que asi
como los pecados y la ingratitud de los
hombres no fueron parte para impedir tu
venida al mundo ; asi los mios no sirvan
de estorbo á tu infinita misericordia 5 por
la que te pido que jamas se aparte de mi
memoria, que tú eres mi Redentor, y que
has comprado mi alma con el precio grande de tu sangre 5 para que manifieste en
todas mis acciones y palabras el agradéis
ci-
. i8
cimiento á un beneficio tan singular, llevando impreso en mi corazon, y repitiendo con mis labios el sacrosanto y dulcísimo
nombre de Jesús , que es toda mi fortaleza, mi esperanza y mi gloria, por el
que espero conseguir todas las gracias,
y el favor que te "he pedido, si conviene para tu mayor gloria, y bien de mi
alma. Amen.
Ahora se reza cinco veces la oración
del 'Padre nuestro , como el primer dia%
y se sigue como en él hasta el fin.
DIA T E R C E R O .
C o n s i d e r a , christiano, como luego que
llegó el tiempo señalado por el Eterno
Padre , apareció sobre la Tierra la g r a cia, la benignidad y la sabiduría de nuestro'Salvador Jesús , que por nosotros los
hombres, y por nuestra salud baxó de
los Cielos , encarno , y se hizo hombre.
Nació , y vivió entre sus parientes, segurí
gun la carne llamándose á cada paso
Jesús hijo de D a v i d , ó hijo del hombre:
habitó en medio de su pueblo , y habló á
presencia de los pontífices y sacerdotes,
depositarios d é l a L e y , que lo figuraba,
y de las profecías, que lo anunciaban.
A vista de aquel pueblo numeroso obró
prodigios y maravillas, que al mismo
tiempo que manifestaban su poder, d a ban á entender su amor y Misericordia
á los hombres.
Mas ¡ qué ingratitud tan enorme encontró el Señor entre los suyos! Aquellos mismos, que antes habían clamado á
los cielos , para que destilasen este divino rocio, y á la tierra , para que produgese al Salvador : aquellos, que habían
llenado el ayre de aclamaciones, diciendo:
Ven, Señor, y no tardes mas. Estos mismos lo tienen ahora delante, lo ven,
lo oyen $ y por mas claras que son las
señales que dá de ser el anunciado, y
prometido, no solo no lo creen, ni lo
B2
co-
II
conocen , ni lo reciben por el Mesías 5 sino que lo ultrajan , despreciando su persona y doctrina. Asi tratan al Señor de
la Misericordia aquellos hombres, que
habían suspirado por su venida. ¿ Y por
qué causa se le hacen tan extraños y desconocidos ? Oyelo para tu confusion, alma cristiana. Ellos esperaban un Mesías
de esplendor , de magestad y de poder
mundano , que les restituyese su reyno
temporal , y los posesionase de la tierra
fértil, para gozar y disfrutar sin trabajo los abundantes frutos , que producía. Ellos querían ser la primera Nación
del mundo, y que las demás le rindieran vasallage. Y como veian al Salvador
pobre, sin representación exterior, que
reusaba los honores y el mando, que^
trabajaba con sus manos, y que les h a bía dicho en el monte , que solo eran felices y bienaventurados los pobres de espíritu , los pacíficos y hulmides , los que
lloran y padecen hambre, sed y persecu-,
cion
II
don por el amor á la justicia; todas estas cosas , tan contrarias á sus ideas fueron la causa del desprecio que hicieron
del Salvador, y por la que no quisieron
recibirle. Eran , en una palabra , enemigos de la Cruz y de los trabajos $ y este
Señor les hizo v e r , que despues del pecado de Adán los trabajos y las tribulaciones eran el camino seguro para llegar
á l a felicidad; que cada uno debia llevar con gusto su cruz , y que la Sabiduría divina las había repartido á todos desde el mayor de los monarcas hasta el ultimo vasallo; y que no conocería por suyo al que no siguiese sus pasos , y se entregase á la vanidad, á las riquezas, alegrías y diversiones del mundo.
Exáminate pues, alma mía , y mira si
eres tú de la clase de aquellos muchos
cristianos , que como ios Israelitas, quieren á un Mesias , que les conceda bienes
puramente temporales, como son honores y riquezas , para fomentar sus pasio-
• 22
siones; que les vengue de sus enemigos , y los libre de toda tribulación y
trabajo. Sabe y entiende, que no hay otra
moneda mas corriente para comprar la
eterna felicidad, que los trabajos, sufridos con paciencia cristiana} y que no
hay arma mas poderosa para conquistar este reyno sin fin , que la cruz y la
mortificación5 y que es imposible, que
quien se alegra en el mundo, siguiendo
en todo sus máximas, se goce despues
con Jesús en el Cielo. Por tanto, ponte
ahora á los pies de este divino Señor, y
si hasta aqui no has conocido el aprecio
que debías hacer de los trabajos , tribulaciones y Cruz; pídele te conceda la paciencia necesaria para tolerar, y llevar
tu cruz5 para seguir sus pasos, y h a certe digna de su misericordia, y del
favor que deseas conseguir en este día,
si conviene á su gloria, y á tu salvadora
Se ora 5 y luego se dice &c.
ORA-
ORACION.
S e ñ o r mío Jesuchristo crucificado, que
quando veniste al mundo para salvar al
genero humano de la esclavitud del pecado, tuviste á bien aparecer entre trabajos,
humillaciones y pobreza ; por cuya causa los hombres no te conocieron, ni quisieron recibir ni creer por el verdadero
Mesías, que esperaban : haced , Señor,
que yo conozca las ventajas que se encierran en la humillación, y en llevar gustosamente la cruz que á cada uno ha preparado la sabiduría divina; para que desprendiendo mi corazon de los deseos de
bienes temporales, y de los placeres caducos que ofrece el mundo ; me aproveche
de tu venida á la tierra, abrazando mi
c r u z , y siguiendo tus pasos: y que solo apetezca Tos bienes eternos, que tienes
preparados para aquellos que te creen , y
reconocen por el libertador, y verdadero
Mesías: y concedeme, por tu misencor-
24
cordia, el favor que te lie pedido en este dia , si ha de ser para tu mayor gloria , y bien de mi Alma, Amen.
Se sigtie como el primer aia rezando
á las llagas.
DIA Q U A R T O .
C o n s i d e r a , christiano, la alta dignación del Hijo de Dios Jeáuchristo Señor
nuestro, hecho ya hombre por nuestro
amor, habitando entre los hombres, dándoles razón de su venida á la tierra , y
de el fin que se habia propuesto en ella.
Yo he venido, dice, á buscar pecadores,
y no ¡utos. Yo no quiero la muerte del
pecador, sino que se convierta y viva.
Los sanos no tienen necesidad de medico,
sino los enfermos. Por esto tubo la
bondad de tratar y conservar con los pecadores, visitándolos, comiendo y bebiendo con ellos, pafa proporcionarles el perdon de sus delitos. El mismo se convida
25
á la casa de Zaqueo, para hacerlo hijo
de Abrahan; perdona fácilmente á la muger adultera; absuelve á la Magdalena
de sus muchos pecados; y busca con a n sia y fatiga á la Samaritana, para perdonarla. Y para animar á los hombres que
le busquen, y logren el perdón, y formen
una justa idea de su misericordia, se apropia todos los nombres que son expresivos
de su bondad. Ya es un Padre amoroso,
que sale al encuentro á recibir y abrazar
á un hijo ingrato, que le habia negado la
obediencia. Ya es un P a s t o r , que anda
solícito por montes y valles, buscando la
oveja que se ha extraviado ; que la halla
á fuerzas de su diligencia , y la carga
gustoso sobre sus hombros , para traerla
al aprisco. Ya es un Medico sabio, que
conoce la enfermedad y el remedio; y solo espera que el enfermo pida la salud,
para concedersela.
¡ O alma cristiana ! ¡qué consuelos tan
abundantes trae consigo esta meditación!
Le-
26
Levanta los ojos acia el Calvario, y mira
clavado en la Cruz á este Señor de tanta
misericordia , que apenas oye á un ladrón
arrepentido , lo perdona, y ofrece el P a raíso 5 dice que tiene sed de perdonar pecadores ; y desde aquella cruz los llama
con los brazos abiertos , y dice : Venid á
mí todos los que estáis oprimidos con el
peso de vuestras culpas, que yo os perdonaré , venid á mí arrepentidos , y yo
tendré misericordia de vosotros.
Acude pues, alma mía , ahora que el
Señor te llama $ arrójate á sus pies, y
viendo que son muchos y graves tus
pecados, clama como la Cananea , que
decía: Jesús, hijo de David , ten misericordia de mí. Llega, y no temas que te
desheche, ni te aparte de sí. Es mucha
su bondad 3 es muy grande su amor, y
jamas perece quien pone su confianza en
el Señor. Pide el perdón, y te se concederá. Busca su amistad , y la encontrarás. Llama, y se te abrirán de par en par
las puertas de su misericordia. Pero pide
bien, pide cosas justas, pide tu salvación,
y el favor que solicitas en esta Novena,
si ha de ser para mayor gloria de Dios, y
para emplearte mejor en su santo servicio.
Se ora un rato : y luego se dice la siguiente
OPvACION.
S e ñ o r mió Jesuchristo crucificado , que
veniste al mundo á buscar pecadores , y
á perdonar sus culpas , asegurando con tu
divina palabra, que este era el objeto de
tu venida; yo, Dios mió , me presento
ante el trono de tu misericordia , pidiendo con humildad la uséis conmigo. Aqui
tienes, Señor, delante de tí al mayor de
los pecadores, que ha quebrantado tus
divinos mandamientos , que ha despreciado muchas veces tus auxilios y tus inspiraciones ; que se ha hecho sordo á tus
Voces, y te ha vuelto las espaldas. Aqui
tie-
28
tienes á un hijo , mas desconocido que el
pródigo, que ha abandonado muchas veces Ja casa de su padre Dios. Perdóname,
Señor, tanto pecado como he cometido
de palabra , obra , pensamiento , omision
y deseo. Por esa sangre derramada con
tanta abundancia $ por esas llagas que venero $ y por ese infinito amor, que arde
en tu corazon , te pido una y mil veces,
que me perdones, y que me dés fuerza y
valor para romper los lazos , que me tienen atado al mundo y á las ocasiones. H¿>
ced , Señor , que logre esta gracia , y el
favor particular, que te he pedido, si ha
de conducir á tu mayor gloria, y bien de
mi alma. Amen.
Se saludan las cinco llagas, y se sigue
como en el primer dia.
DIA Q U I N T O .
C o n s i d e r a , christiano , á Jesuchristo
nuestro Señor, que para manifestar á los
hom-
29
hombres los rasgos admirables de su misericordia , t o m ó , ademas del oficio de
Salvador , el de Maestro , y les dio las
lecciones mas importantes , para ensenarles el camino de la felicidad. El Eterno
Padre que lo envió á la tierra , y declaró en el Jordán , y en el T a b o r , que era
su Hijo muy amado , nos dixo que era
nuestro Maestro, mandándonos que lo
oyéramos, y tomáramos sus lecciones; y
i nos ensenó , no solo con su doctrina, sino también con su exemplo. Y asi como
el origen de nuestra perdición fue la soberbia ; asi las primeras y mas repetidas
instrucciones y lecciones, que dio nuestro
Soberano Maestro Jesús, fueron de humildad , declarando que esta virtud es el
fundamento de nuestra salvación, y que
sin ella es imposible entrar en el Reyno
de los Cielos. Nació y vivió pobre, como
el estado mas proporcionado para ser humilde: quiso ser tenido por hijo de un artesano 3 trabajó con sus manos; y todas
3°
sus acciones , sus palabras, sus vestidos,
y quanto lo rodeaba, estaba respirando
humildad. Elige para Apostoles pobres y
humildes pecadores$ y está entre ellos,
no como quien manda sino como quien
sirve. Quando Ja multitud que le seguía
le oprimía y quando lo rodeaban los muchachos, intentaron los Apostóles separarlos , y hacerle Jugar, pero nuestro
Maestro Jesús los llamó mas cerca de sí,
los tocó con su mano, y dixo en alta voz,
que el que no se hiciera humilde y sencillo , como uno de aquellos niños, no entraría en la gloría. Buscad siempre el ultimo Jugar, decia á sus Dicipulos; no anheléis por dignidades} y el que quiera ser
el mayor, trate de servir á los demás. Se
humilló á sí mismo, hasta morir en una
Cruz 5 abatiéndose antes, en dexarse conducir preso, en presentarse como reo ante
Anas , Cay fas, Pilatos y Herodes 5 en
sufrir azotes, salibas, bofetadas y escarnios 5 se humilló en ser estimado
me-*
nos
3i
nos que Barrabas, y en morir sin honor,
como un malhechor.
¡ O quan grave y quan enorme es á los
ojos de Dios el pecado de la soberbia;
Pues para satisfacer por él, se humilla
lanto un hombre Dios ! ¡ O hijos de los
hombres ! ¿ Cómo es, que despues de estos exemplos ha quedado rastro de soberbia en el mundo ? ¡ O cristiano ! ¿ por
qué te haces sordo á las lecciones de h u | mildad , que te d a , por su misericordia,
1
tu Maestro Jesús ? Aprended de mí, dice , aprended de m í , que soy humilde y
manso de corazon.
Medita pues alma, estas palabras; considera estos exemplos, y examina sin preocupación tu estado actual, ó en orden
á la soberbia, ó á la humildad: mira si
reyna en tu corazon el orgullo; si presumes de tí; si te envanecen las calidades
de tu persona, de tu nacimiento, de tus
bienes, de tus habilidades y talento. Si
piensas altamente de tí; si te crees de meJor
jor condicion que los demás; y si desprecias en tu interior ó exterior á tus semejantes. ¡ Ay de tí, si por algunos de estos medios estás dominada de la soberbia ! ¡ quan apartada estarás de la g r a cia y amistad de Dios, que solo es amigo
y bienhechor de los humildes! j Quan
lejos de tí estará su misericordia , que
solo se derrama con abundancia sobre
aquellos que se humillan gustosos baxo
su mano poderosa. Acercate , alma , á
este divino Maestro , humillado por todas partes : míralo en la Cátedra de la
cruz , hecho el oprobio y el deshecho de
las gentes $ y pídele de corazon q^e te
dé la verdadera humildad , que tiene su
origen en el conocimiento de tí misma;
y que te comunique la celestial sabiduría , y los divinos secretos, que tiene escondidos á los soberbios, y los revela á
los que aman la humildad 5 á los que se
glorían en los desprecios , y se juzgan
acreedores á todo mal tratamiento ; á
los
los que se abaten á sí mismos, y ensalzan á su próximo. Haciéndolo asi, y portándose de este modo , serás acrehedora
á su misericordia , y al favor que deseas
conseguir, si es para emplearte mejor en
su santo servicio.
Se ora un rato , y luego se dice la
siguiente
ORACION.
S e ñ o r mío Jesuchristo crucificado, verdadero exemplar , y premio seguro de los
humildes de corazon , que para corregir
el mayor defecto del hombre , que es la
soberbia , le enseñaste el camino de Ist
humildad con tus exemplos y doctrina; y
le aseguraste ser el único para entrar ea
tu gloria , y ocupar las sillas que perdieron los angeles soberbios. Suplicóte , Señor mió, me des á conocer todo el fondo
de mi miseria y corrupción, y lo -nada
que son en sí todas las cosas de la tierra,
para que pueda yo corregir con este c o C
tío-
34
cocimiento mi corazón v a n o , orgulloso y
presumido 5 y que todas mis palabras,
acciones y porte exterior correspondan á
la humildad interior y verdadera , que te
pido para seguir tus exemplos , practicar
tu doctrina, y hacerme digno de tu misericordia , y del favor que pretendo conseguir , si ha de ser para tu mayor gloria,
y bien de mi alma. Amen.
DIA SEXTO.
C o n s i d e r a , Christiano , que nuestro
Señor Jesuchristo , quando vino á vivificar al m u n d o , se presentó en él como
un hombre nuevo , y le dio nuevos preceptos, que todos y cada uno de ellos son
una prueba evidente de su amor y su misericordia. Antes de su venida , habia
llegado el hombre á tal grado de corrupción , que no solamente el gentil, sí
n 0 también el pueblo escogido abundaba
(
en ignorancia , malicia é ingratitud. ¿Qué
otra cosa sabia ó conocia el hombre viejo,
dice San Gregorio, que vivir para sí sol o , guardar sus bienes con afan , sin dar
parte de ellos á los necesitados ; robar
si podia los ágenos , ó codiciarlos con
exceso ; hacer sus tratos con usuras;
aborrecer de corazon á sus enemigos ; y
tener por tales , no solo á aquellos que
le hacían daño, sino también á Jos que
no contribuían á satisfacer sus caprichos,
y condescender con sus deseos. De aqui
tuvieron su origen los males y los castigos tan grandes que se leen en la Santa Escritura; y de aqui se originó también la condenación de miJJares de almas.
Pero j bendita sea la bondad y misericordia de nuestro Señor Jesuchristo , que
tan maravillosamente reformó nuestra naturaleza ! No se contentó con amar á todos los hombres sin excepción alguna;
sino que quiso, y mandó que nos amaramos unos á otros , y viviéramos todos
unidos como hermanos, baxo su dulce y
Ca
sua-
* 36
suave gobierno. Su voluntad expresa es,
que nos suframos, y disimulemos mutuamente nuestras flaquezas, y que nos ayudemos y socorramos unos á otros en nuestras necesidades. Quiere que arda en el
corazon de todos este fuego de su amor,
que trajo á la tierra, y que despues de
Dios, á quien debemos amar sobre todas
las cosas , amemos á todos nuestros próx i m o s , como nos amamos á nosotros mismos. Reprobó las enemistades: condenó
los odios: prohibió las venganzas; y dixo que no tendría misericordia del que
no la tenga de su próximo; ó lo trate
con fraude y con engaño , ó lo burla , y
lo desprecia. Finalmente , para manifestar el todo de su divina voluntad , y hasta donde se extendía nuestra obligación,
dixo : Yo mando que os améis unos á
otros: Yo mando que améis á vuestros
enemigos , y que os mostréis bienhechores de los que os hacen mal. Yo lo mando : amad á vuestros enemigos. Y para
3?
hecernos ver, que no hay excusa alguna
legitima en la observancia de su mandamiento , confirmó el Señor con su exemplo esta doctrina , estando para espirar
en la Cruz sobre el monte Calvario. Desde allí veía á los ministros y verdugos,
que le habian crucificado; á los soldados,
entre quienes se habian repartido y sorteado sus vestiduras ; y á la multitud de
Judíos , á quienes había favorecido : oía
los improperios, con que todos le insultaban ; las burlas que hacían de su poder
y milagros} y conocía el encono y furor
de aquellos corazones insensibles, ágenos
de compasíon. Pero con esta vista é inteligencia levanta ácia el Cielo su rostro
ensangrentado y moribundo , abre sus
santísimos labios , habla á su Eterno Padre y le dice : Padre mío , perdónalos,
que no saben lo que hacen.
¡O caridad inefable de Jesús! ¡ quan
abrasado de amor á los hombres está tu
divino corazon, quando pides con tanta
ter-
38
ternura el perdón para tus enemigos! ¡ O
christiano, entra dentro de tí, y considera tu conducta, en orden al amor del próximo , y mira de qué principios nace , y
qué fines tiene. Examina tu porte con tus
enemigos , ó con los que te figuras que lo
son, si les niegas el habla; si los miras
con mal semblante ; y si les privas de las
señales exteriores de amor, que antes les
dabas. ¡ Ay de tí, que está vivo en tu corazón el sentimiento de la ofensa , y no
perdonas de veras! ¡ Ay de t í , que no
tendrás parte en la misericordia de Jesús,
que esta no es para el rencoroso y vengativo , que no sabe perdonar. Procura
pues de poner tu enojo y sentimiento contra tu hermano; reconcilíate con tu enemigo , por el amor de aquel Señor, que
nos perdona á todos, quando pecamos, y
lograrás su misericordia , y conseguirás
el favor que solicitas, para emplearte
mejor en su servicio.
Se medita , y luego se dice la siguiente
ORA-
ORACION.
39
Sjeñor mío Jesuchristo crucificado, R e dentor y Maestro mió, cjue con tu inmensa sabiduría me enseñaste, que quanto
habia escrito en tu santa Ley , y quanto
habían dicho los Profetas , se reducía a
amarte sobre todas las cosas, y á amar a
mis próximos como á mí mismo , aunque
fueran mis enemigos, amenazandome con
no darme parteen tu misericordia , si yo
no la tenia de todos los hombres, ni perdonaba de corazon á los que me ofendiesen: yo, Dios mío , te suplico, enciendas
en mi corazon el fuego de tu amor, para
que lo tenga de todos mis proximos, y
perdone á mis enemigos, y les haga con
gusto todo el bien que pueda, según mis
fuerzas: Y para que de tai manera los trate , que deponga todo el sentimiento de la
ofensa, y no manifieste desagrado ni disq u e desdiga de la caridad cristiana: porque perdonando yo de esta suerte,
sé
g u s t o ,
,4°
sé que tú me perdonarás, y tendrás compasión de mí ; y ademas me concederás el
favor particular que te pido , si es para
tu mayor gloria , y bien de mi alma.
Amen,
DIA SEPTIMO.
C o n s i d e r a christiano, quan bueno es
D i o s , y quan grande es la misericordia
de nuestro Señor Jesuchristo, cuyo designio , haciéndose hombre, no solo fue
para sacarnos del estado de baxeza y miseria , á que nos habia reducido la culp a ; sino también para colocarnos en un
grado de elevación y de grandeza, mayor que el que tuviéramos naturalmente,
si no hubiéramos pecado. Para esto tuvo
á bien formar un cuerpo de todos los fieles , que componen.la Iglesia Católica; y
se dignó hacerse á sí mismo Gefe y cabeza de este cuerpo, y se propuso á sí
mismo por modelo yexemplar, enseñando,
y señalando el camino que debíamos tomar,
4i
mar, para ser eternamente felices. \ O bondad inefable de Jesús ! Reconoce, ¡ ó cristiano ! tu alta dignidad, dice San Juan
Chrisostomo; eres miembro de un cuerpo,
cuya cabeza es Jesuchristo 5 y debes vivir del mismo espíritu, que anima á nuestra cabeza, que es el Espíritu de Dios. Los
que se gobiernan con este espíritu, son
hijos de Dios, y hermanos de Jesuchristo,
que es el primogénito entre todos. Es
también nuetro exemplar, y lo debemos
imitar; de suerte, que la vida de Jesuchristo debe ser la norma de nuestra vida;
y en ella, como en un espejo , nos hemos
de mirar, para arreglar la nuestra. Jamas
Jesuchristo se conformó con el mundo, ni
temió á sus censuras y murmuraciones;
antes bien reprobó sus leyes, sus maximas
y costumbres; y se declaró abiertamente contra la simulación, y contra la hipocresía. Su rostro serio con afabilidad; sus
vestidos sencillos ; su lenguage de candor
y verdad; y sus acciones todas de modes-
42
desda y edificación son la regla, á que
debemos ajustar nuestra conducta. Yo
soy , decía , la luz , la verdad , el camino , y la vida. Esto es, todo lo que no
es Jesuchristo, son tinieblas, engaños,
precipicios y muerte. El camino que guia
al Cielo, añade , es estrecho ; y la puerta
por donde se entra en la gloria es angosta ; y para andar por é l , y entrar por
ella es necesario hacerse violencia , negarse á sí mismo , y no vivir según la carne.
Medita pues , alma mía , estas verdades , y mira si vives con el espíritu de tu
Gefe y capitan Jesuchristo, si tu conducta es conforme á este exemplar divino ; si
vas por el camino estrecho de los pocos;
ó si por el contrario , eres del partido del
mundo, enemigo de Jesuchristo, y vives
según sus costumbres, en el luxo y profusión , en vanidades y pasatiempos, según los deseos de la carne, y dominada
de los respetos humanos. Los que viven
asi, no entrarán en el reyno de los Cielos;
por
43
porqué el Eterno Padre no reconocerá
por suyos á los christianos , que no halle
conformes y semejantes á este divino
exemplar que nos muestra en el monte calvario.
Resuelvete pues, alma , á la imitación
de Jesuchristo, hazte fuerza para entrar
por la puerta angosta de su reyno, ,que
no tienen proporcion alguna con los pequeños sacrificios de esta vida los bienes
eternos; que ha preparado el Señor de la
Misericordia para el que se propone seguir sus pasos, y cumplir sus mandamientos. Pidele te sirva de guia en este camino, y te conceda el favor que solicitas,
para ocuparte toda en su santo servircio.
Se ora un rato : y luego se dice la siguiente
ORACION.
S e ñ o r mió Jesuchristo crucificado , que
te dignaste reparar la naturaleza humana con mas maravillas, que la habías
cria-
44
criado, uniéndola á tu naturaleza divina; y te dignaste ser cabeza y gefe de
los fieles, que han recibido tu doctrina,
y te has propuesto á tí mismo por exemplar, para servir de regla á los hombres
de lo que han de hacer para salvarse. Yo,
Dios mió, te suplico me des á conocer
tan alta dignidad, como es ser hermano
tuyo, y tener el mismo padre; para que
no la pierda por mi culpa; y que apartado del camino ancho de la perdición, dirija mis pasos por el estrecho de la gloria,
abrazando mi c r u z , y siguiendo tus pasos, para hacerme dignode tu misericordia, y del favor que pretendo conseguir,
si conviene para el bien de mi alma.
Amen.
DIA OCTAVO.
<l~^ons¡dera, christiano , á nuestro Señor Jesuchristo tan enamorado de los
hombres, que conociendo nuestra fragilidad, las astucias del demonio, y los pe-
45
ligros freqüentes que hay en el mundo
para perderse, se dignó , por su misericordia , proveernos de remedios para t o dos. Habia sido escogido desde la eternidad por su Padre celestial, para ser
Sacerdote de su Iglesia. N o se habia entrado por sí mismo en esta alta dignidad;
ni tomó por sí la qualidad gloriosa de Pontífice; sino que la recibió de su Padre, que
le dixo: T ú eres Sacerdote eternamente,
según el orden de Melquisedech; y le constituyó nuestro Pontífice , Santo , inocente , sin mancha , separado de los pecadores, mas elevado que los Cielos, y fiel
en su ministerio; asi para mirar por el
honor de la Casa de D i o s , como para
expiar con su sacrificio los pecados del
mundo. N o se contentó, ni se satisfizo
su amor con haber llenado todos estos
oficios; sino que quiso también comuni^
car á los hombres su mismo sacerdocio.
L o confirió á los Apostoles, para que
continuasen diariamente el Sacrificio de
su
46
su cuerpo y de su sangre: les dio poder
para perdonar los pecados; los autorizó
para predicar el Evangelio por toda la
tierra : los honró con darles los mismos
encargos, que le habia dado su Padre,
quando vino al mundo. Y sobre todo les
dio potestad para elegir y nombrar succesores con la misma autoridad y poder.
Ya tienes, alma mia, llena toda la
tierra de la misericordia del Señor: Ya
no es necesario , como en la ley antigua,
ir á Jerusalen para visitar el templo y la
Casa de Dios. Su misericordia ha provisto en cada una de las Iglesias del Cristianismo, que tengamos tantas casas de
asilo y refugio, para o r a r , y buscar el
remedio de nuestras necesidades. En cada uno de sus ministros, á quienes ha dado su sacerdocio, nos ha dexado una
fuente de misericordia, para que laven,
purifiquen y perdonen nuestras culpas,
y alimenten nuestras almas con el manjar
di-
47
divino de su,adorable carne y sangre. Y
para mantener con nosotros una fina y
constante correspondencia de su amor,
les ha conferido á los Sacerdotes el oficio
de Embaxadores suyos, para que nos
hablen en su nombre, nos manifiesten su
voluntad, y nos dirijan á su Rey no. Los
ha ungido con su santo crisma, para que
sean medianeros entre Dios y los h o m bres, y oren por el pueblo.; O bondad
inmensa ! ¡ O grandeza del amor y misericordia de Jesús á los hombres ! Medita quanto puedas, alma mia, y examina qual es tu correspondencia á estos
cuidados amorosos de Jesús. Mira si tienes en el templo la modestia y respeto
que es debido á l a casa de Dios; si vas
á ella á dar gloria al Señor, y á orar;
si reverencias y veneras á sus ministros,
si los oyes como á Embaxadores del S a cerdote eterno Jesús; y si le estás a g r a decida á tantos beneficios. Pídele á este
Señor perdón de las faltas que tienes en
es-
48
esta materia ; no abuses mas de su amor;
procura ia enmienda, y asi lograrás t a m bién el favor que te has propuesto pedir
en este dia, si es para mayor gloria de
Dios , y para emplearte mejor en su santo servicio.
Se,í ora : y luego se dice la
ORACION.
S e ñ o r mió Jesuchristo crucificado, que
para proveer de oportuno remedio á t o das las necesidades del genero humano,
te dignaste , por tu misericordia , instituir los Santos Sacramentos, y dar tu
poder á los sacerdotes , para que los
administren , y para que nos hablen en
tu nombre. Suplicóte , Señor mió , me
des tu gracia para corresponder con
agradecimiento á unos beneficios tan
singulares: para entrar con respeto en
el santo templo, y orar en él, y no p r o fanarlo con distracciones: para reverenciar
49
ciar á tus ministros; y finalmente para prepararme dignamente á recibir los Santos
Sacramentos , á fin de que consiga por
ellos tu misericordia , y el favor que te he
pedido en este dia , si ha de ser para tu
mayor gloria y bien de mi alma. Amen.
DIA NUEVE.
C o n s i d e r a , christiano , á Jesuchristo
nuestro Señor en la Cruz; que no solo dió
entero cumplimiento á las magnificas promesas que habia hecho á nuestros padres;
sino también que se vale de su misma pasión , y del poder que le ha comunicado
su Padre, para obligar mas á los hombres
á que busquen y soliciten su misericordia.
Miralo en la cumbre del Calvario , que
recogiendose dentro de sí mismo á pensar,
si le restaba alguna cosa mas que hacer
en favor de los hombres , dice : Ya está
todo acabado : é inclinando su cabeza,
espira. He aqui la victima proporcionada
D
pa-
5o
para aplacar la ira de Dios , y para re*
parar el ultrage que habia ocasionado la
culpa á la santidad del Eterno Padre.
Aqui en el Calvario lo esperaba la justicia Divina desde el pecado del paraíso,
para sacrificarlo á sus justas venganzas.
Ya está todo acabado : Jesuchristo ha
muerto para que tú tengas vida. Mira aquel
hermoso y divino Cuerpo , que formó el
Espíritu Santo en las entrañas de la Virgen , quan denegrido y descoyuntado se
llalla en la Cruz : aquel rostro , en quien
desean mirarse los Angeles, quan afeado
con las salivas, polvo y bofetadas que sufrió : sus espaldas y pecho rasgados con
los azotes: sus pies y manos taladrados
con los clavos ; su costado abierto , y todo cubierto de llagas y heridas , que como otras tantas bocas te dicen , lo que el
mismo Señor habló á las hijas de Jerusalen , quando subía con la cruz. Si esto hace la justicia en el leño verde 5 ¿en el seco qué hará ? Esto es, si en m í , que soy
San-
5i
Santo, inocente é impecable, solo porque
tomé la apariencia de pecador, se han
executado las iras y las venganzas de un
Dios zeloso de su honor ; y me han parado de tal suerte , que desde la planta
del pie hasta lo mas alto de la cabeza no
hay parte alguna s a n a , y que no haya
tenido su tormento; ¿qué se hará con el
leño seco? Esto es $ con el christiano que
vive gustoso en la culpa , que tiene c o r rompido su corazon con costumbres v i ciosas , que vive según las maximas del
mundo y los deseos de la carne. ¿Que se
hará con el christiano , cuya lengua blasfema de Dios y de sus Santos, y se entretiene con la murmuración y la mentira ; cuyas manos se emplean en hurtos y
rapiñas5 cuyos ojos se dirigen a la vanidad , y cuyo cuerpo se mira como ídolo,
para regalarlo con la comida, vestirlo con
luxo y profusión , y mantenerlo en una
perpetua ociosidad.
Ya dixo el Señor, que estos chrístianos,
Da
¿o-
S2
como sarmientos secos, se arrojarían al
fuego eterno. ¿ Y por quien se harvde executar estos rigores con el pecador? Por el
mismo Señor que ha muerto por tí. A él
le ha dado su Padre toda potestad en el
Cielo y en la Tierra, y lo ha hecho juez
de vivos y muertos; esto es , de justos y
pecadores. Su juicio será recto 5 pero será
riguroso; y en aquel día de calamidad y
miseria verá el pecador que ahora nada
teme quan horrendo es caer en las manos
de Dios vivo y vengador 5 y quan sensible le será no haber acudido en tiempo
al tribunal de su misericordia.
Aprovechare pues, alma mia, de este
saludable aviso, que te da este ultimo día
de novena la misericordia de Dios , y
aprende á huir de la ira que h a d e venir,
para evitar los rigores indecibles de la Justicia divina en aquel dia. Pide al Señor
que no entre contigo en rigoroso juicio, y
que ahora te castigue y corrija con misericordia , que te perdone y te dé su santo
te-
53
temor ; que te convierta y te haga suyo;
que te dé el don inefable de la perseverancia, para no apartarte jamas del camino de tu salvación 5 y que te conceda ademas el favor que pretendes conseguir, si
conviene para su gloria, y para emplearte mejor en su santo servicio.
Se ora , y luego se dice la
ORACION.
S e ñ o r mió Jesuchristo crucificado , y
muerto por mi amor; Padre mió amantisimo , ahora lleno de bondad y misericordia , y después juez rigoroso é inexorable,
ante cuyo tribunal he de presentarme forzosamente para ser juzgado de todas mis
acciones, palabras y pensamientos , y de
cuya boca ha de salir la sentencia de eterna bendición, ó de maldición eterna: yo,
Dios mió y Señor mió , postrado ante la
Santa Cruz , en que has espirado , adoro
tu sacrosanto cadáver, y me Heno de pasmo
54
mo y turbación al considerar, qué seria de
mí, si en este momento me llamases á juicio. Por tanto te pido que renueves en mí
los prodigios que se vieron en el Calvario
quando espirastes. Haz , Señor, que asi
como se rompieron los peñascos , se rompa ahora de dolor mi corazon , mas duro
que una roca : que asi como se rasgó entonces el velo del Templo, se rasgue ahora el velo de la ignorancia y ceguedad, en
que he vivido : que asi como se abrieron
los sepulcros, y resucitaron muchos cuerpos de los Santos Patriarcas ; asi también
se abra el sepulcro de la culpa, en que yace mi alma, y resucite á nueva vida : y
que asi como se estremeció toda la Tierra,
y se eclipsaron el Sol, la Luna y las E s trellas ; asi ahora se conturbe mi conciencia con la memoria de mis pecados y tu
juicio; y que mis potencias y sentidos esten como eclipsados para el mundo , viviendo solo para tí, perseverando en gracia toda mi vida, hasta lograr ser colocado
55
á tu mano derecha, y oír de tu boca aquellas dulcísimas palabras : Ven , bendito de
ni Padre, á poseer el Reyno de, los Cieb s , que te está preparado desde la creacon del mundo. Y ahora concedeme el
favor que te pido , si ha de ser para tu
payor gloria , y para que yo te alabe en
üla por los siglos de los siglos. Amen.
El Salmo Miserere en castellano.
T e n Misericordia de m í , D i o s m i o , *
s^un tu grande misericordia.
Y según la multitud de tus piedades,*
brra mi iniquidad.
Lavame mas y mas de mi maldad, * y
purifícame de mi pecado.
Porque yo , arrepentido , conozco mi
iniquidad, * y mi pecado está siempre r e midiendo mi conciencia delante de mí.
A tí solo, Dios mío, he pecado, y ofend'do, haciendo el mal en tu presencia, perd í a m e * para que seas justificado en tus
pa-
.
56
palabras, que ofrecen perdón , y venzas,
éon tu bondad , á los que juzgaren tu
conducta.
Mira pues, Señor, que yo he sido concebido en las iniquidades, de la culpa orí*
ginal, * y mi carne está enferma, porque
mi madre me concibió en pecados.
Bien veo que tú has amado la verdad,
y eres fiel á tus palabras, porque me ha;
perdonado,* y ademas me has manifestado los ocultos y secretos misterios di
tu sabiduría.
Me rociarás todavia con el hisopo , ce
la sangre de Christo, y quedaré limpio,*
me lavarás con ella, y quedaré mas blanco que la nieve.
A mi oido darás el gozo y la alegra
del perdón, * y se regocijarán mis huesa,
antes humillados con la culpa.
Aparta ya tu vista de mis pecados, y
no te acuerdes de ellos , * y borra , paa
siempre todas mis iniquidades.
Cria en m í , Dios mió, un corazon puro,
.
.
#
to, * y renueva en mis entrañas un espíritu recto, que te ame.
No me arrojes, Señor , reprobado de tu
presencia , * ni apartes de mí tu misericordia y la gracia de tu Espíritu Santo.
Vuelveme á dar la alegría de tu salud,
y amistad que perdí por la culpa , * y
confírmame por tu amor en la gracia de tu
espiritu principal.
Yo, agradecido, enseñaré á los inlquos
tus caminos , * y los impíos , conociendo
tu bondad se convertirán á tí.
Líbrame del atractivo de la carne y de
la sangre, de las venganzas y homicidios,
que he hecho , ó Dios mió Dios de mi salud, * y mi lengua llena de gozo predicará tu justicia , y la bondad con que me
has perdonado.
T ú , Señor, me darás sabiduría, y abrirás mis labios , * y mi boca p rechiza ra
tus alabanzas , tus piedades y misericordias.
Porque si tú , Dios mió, hubieras queri-
rido sacrificios de toros y cabritos por mi
pecado: yo lo hubiera dado ciertamente;
* pero sé que no te deleytararás con
holocaustos, sino con la sangre de tu
Hijo.
El sacrificio aceptable á Dios, es el espíritu atribulado , porque ha pecado , * y
al corazon contrito por el dolor, y humillado por la penitencia , no lo deshecharás , Dios de misericordia.
Haz bien , Señor, y asiste con tu buena voluntad á la ciudad de Sion, que es
tu Iglesia, * para que se edifiquen con
las virtudes las almas , que son los muros de la inmortal Jerusalen.
Entonces , estando todos en tu gracia,
aceptarás el sacrificio que te se debe de
justicia, las oblaciones y holocaustos del
Corazon, * y entonces pondrán los justos
con libertad sobre tu altar las victimas y
las ofrendas.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al E s p í ritu Santo.
Asi
59
Asi como fue en el principio , y ahora
y siempre, y s e r á por los siglos de los
siglos. Amen.
V . Adoramos te, C h r i s t o , y te bendecimos.
Porque por tu Cruz redimiste al
mundo.
OREMOS.
S e ñ o r mió Jesuchristo, que desde los
Cielos , y del seno de tu Padre baxasteá
la tierra, y derramaste tu sangre preciosa para la remisión de los pecados; te
suplicamos humildemente, que en el dia
del juicio colocados á tu derecha merezcamos oir de tu boca: Venid, benditos.
T u que vives y reinas por los siglos de
los siglos. Amen.
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