Déjesecontar

Anuncio
Déjese
contar
Cahors
Fundada por los Romanos en el corazón de una extensa curva del río Lot rodeada
de laderas escarpadas, Cahors ocupó en un primer tiempo toda esta superficie, antes
de retraerse en la Edad Media al tercio oriental. Después de la Revolución, la ciudad
volvió a ocupar la totalidad del meandro. En el siglo XX, amplió su influencia hasta
el norte de la península y conquistó las tierras aluviales de la orilla izquierda.
La forma de una ciudad
La resurgencia de la « fontaine des Chartreux », cuna de Cahors,
desemboca en el Lot al suroeste del meandro.
Realizado en 1638 por Christophe Tassin, geógrafo del rey, este plano muestra la estructura bipartita de Cahors antes del s.
XIX
Una ciudad antigua en el centro
de un meandro
Cahors, ciudad bipartita desde la
alta Edad Media
El meandro del Lot, rodeado por
tres de sus lados de colinas escarpadas, bordea una importante resurgencia de tipo “vauclusien”, antiguo lugar de culto de los Galos
cadurcos. Estos últimos vivían en
aquella época en los “oppida”, promontorios fortificados, como Murcens o Luzech.
Después de las invasiones, la ciudad se
redujo al tercio este del meandro. En
el siglo VII el obispo saint Didier
construyó o reconstruyó las murallas
y las completó con un foso, que estaba situado en el lugar que ocupa
actualmente el boulevard Gambetta.
A principios del s. I de nuestra era,
los Romanos fundaron la ciudad de
Divona, en el centro del meandro,
hasta ese momento desocupado.
Además de la protección que el río
Lot ofrecía, el lugar se encontraba
en el cruce de tres importantes vías
que comunicaban Bordeaux (Burdigala), Rodez (Segodunum) y Toulouse (Tolosa). La ciudad antigua
se extendía a la casi totalidad de la
península.
Ciudad de comercio y de artesanía,
capital de un pequeño condado
cuyo obispo era el señor, Cahors
conoció, del s. XII al s. XIV un importante desarrollo: al este del foso,
se concentraba la ciudad intramuros, protegida por la muralla SaintDidier. Las calles estrechas se organizaban a cada lado de la Grand
Rue, principal eje del comercio y de
la artesanía que atravesaba la ciudad de norte a sur. Al oeste del foso
se implantaban las congregaciones,
rodeadas de numerosos jardines.
La estructura bipartita puede verse
aún fácilmente hoy en día desde el
mirador del mont Saint-Cyr.
La presión urbana conllevó sin embargo, desde el s. XIII, la aparición
de barrios, llamados “barri”, frente
a las puertas de la muralla. Este
desarrollo se extendió más allá del
río, gracias a dos puentes de piedra:
al este, la llanura hortense de “Cabessut” acogía el convento de los
Dominicos y, al sur, a lo largo de la
vía de Toulouse, se desarrolló el barrio de Saint-Georges. En el s. XIV, la
voluntad de los cónsules de instalar
un nuevo barrio al este del meandro
trajo consigo la edificación del emblemático puente Valentré. La
guerra de los Cien años motivó la
construcción de una segunda línea
de fortificaciones que separó el
istmo de la península.
La navegación por el Lot fue objeto,
desde 1219, de un acuerdo entre el
obispo y los cónsules para crear un
canal de navegación que uniera Cahors a Fumel, jalonado de retenciones de agua llamadas “chaussées”
(diques).
Estos
acondicionamientos fueron modernizados bajo el reinado de Luis XIV,
con la aparición de las primeras esclusas.
A pesar de la construcción, en el s.
XVII, de importantes edificios,
como el palacio episcopal, la iglesia
de los Canónigos Regulares y el colegio de los Jesuitas, la estructura
urbana de Cahors fue la misma
hasta el s. XIX.
El bulevar Gambetta se convirtió en la principal arteria de Cahors en
el s. XIX
El s. XIX: airear la antigua ciudad,
conquistar el oeste de la península
Después de la Revolución, debido a
la supresión de las congregaciones y
a la venta de sus edificios como
bienes nacionales, Cahors reconquistó en el s. XIX el oeste de la península, implantando, en el lugar
de las fundaciones religiosas, edificios institucionales, técnicos o de
ocio como el palacio de justicia, el
almacén de tabaco o la biblioteca.
El bulevar Gambetta, establecido
sobre los fosos colmados, se convirtió en el s. XIX en el eje principal de
la ciudad, a lo largo del cual se
agrupaban bares, bancos y administraciones. Se completó con dos
grandes plazas: al sur, una plaza de
armas prolongada por un paseo público, le cours Fénelon (las actuales
“allées Fénelon”); al norte la place
Thiers (actual “place De Gaulle”)
habilitada para servir de terreno de
entrenamiento militar. El bulevar se
prolongó al sur con el puente LouisPhilippe, inaugurado en 1838.
La ciudad medieval se abrió en
El desarrollo urbanístico de la ciudad contemporánea afecta sobre todo al norte de la península y a la orilla izquierda del río
Lot.
parte al bulevar gracias a nuevas
alineaciones o a perforaciones de
calles este-oeste, como la rue Foch
(1822), la rue Feydel (1834) o la
rue Brives (1836).
La modernización de la ciudad-prefectura se acompañó del acondicionamiento de los muelles del Lot y de
la puesta en marcha de una política
higienista, concretizada a partir de
1854 con la construcción de la estación de bombeo de Cabazat, que
suministra la ciudad con el agua potable extraída de la “Fontaine des
Chartreux”.
A partir de 1869, el ferrocarril estableció la zona de dominio de sus
instalaciones en la franja oeste del
meandro.
Las alturas que rodean Cahors, revelan un paisaje de
mesetas calcáreas jalonadas de una arquitectura rural
de calidad.
El s. XX: ocupar el espacio protegiendo el patrimonio
Las obligaciones topográficas, la
casi ausencia de industria y, más
tarde, la legislación sobre los Monumentos históricos, condicionaron
un desarrollo urbanístico respetuoso, principalmente orientado sobre la parte norte de la península
(Saint-Namphaise, Sainte-Valérie,
Lamothe, Bellevue, y Regourd) y
los terrenos accesibles de la orilla izquierda del Lot: Cabessut y TerreRouge al este, Saint-Georges al sur,
Croix-de-Fer al oeste. Zonas comerciales o industriales prolongaron estos barrios al sur, a lo largo de
la carretera de Toulouse, al oeste, en
la llanura de Labéraudie y al norte
en Regourd.
Cahors, colectividad de 20 000 habitantes, engloba igualmente un importante territorio rural que ofrece
un paisaje de mesetas calcáreas jalonadas por numerosas aldeas, alrededor de las cuales la presión de
las urbanizaciones se hace cada vez
más presente.
La capital de los Cadurcos romanizados se convirtió, en la Edad Media, en una rica
ciudad comerciante y después en una ciudad intelectual y administrativa del Antiguo
régimen, poco comprometida con la Reforma. Capital de un departamento rural,
anidada en el corazón de un viñedo antiguo, Cahors es desde el s. XIX una ciudad
de comercios y administraciones.
La ciudad a lo largo de los siglos
Este busto, idealizado del s. XIX, representa
a Lucterio, último jefe galo que resistió a
Cesar.
El mosaico del delfín es uno de los 50 mosaicos
antiguos encontrados en Cahors.
El « Te Igitur », en el que se prestaba juramento,
es un libro consular medieval que recoge las costumbres de la ciudad.
Divona, capital de los Cadurcos
romanizados
el viejo y Juvenal, dejan entrever una
importante actividad artesanal.
Los Cadurcos que dieron su nombre
a la región de Quercy, fueron el último
pueblo galo que se rindió ante Cesar,
bajo la dirección de Lucterio, un antiguo teniente de Vercingétorix superviviente de la batalla de Alésia. La
rendición tuvo lugar tras la batalla de
Uxellodunum, en el año 51 antes de
Cristo, que puso fin a la guerra de las
Galias.
Saint Didier, obispo constructor
Fundada bajo el reino de Augusto en
el centro del territorio de los Cadurcos, la ciudad-santuario se implantó
cerca de una resurgencia votiva dedicada a una diosa céltica de la que
tomó su nombre: Divona. Aunque no
conocemos todo sobre el estatus y la
organización de Divona, la arqueología no deja de revelarnos la opulencia
de la ciudad: teatro, anfiteatro, termas
monumentales, templo circular…jalonan un trazado ortonormal de las
calles, a lo largo de las cuales se pueden imaginar una sucesión de tenderetes de artesanos y ricas residencias
decoradas con mosaicos. El descubrimiento de varios hornos de alfarería y
la producción de una reputada tela de
lino, mencionada por Estrabón, Plinio
Destruida durante las invasiones, la
ciudad de Cahors se constriñó al tercio este de la península. Del año 630
al año 655 el obispo Didier, miembro
de la aristocracia de Aquitania y antiguo tesorero del rey Dagoberto, gobernó la región de Quercy: en Cahors, reforzó las fortificaciones, fundó
quizás la catedral y creó el monasterio
de Saint-Géry. Al margen del reinado
de este prelado, se saben pocas cosas
de la ciudad durante la alta Edad Media.
Cahors, ciudad mercantil de la
Edad Media
La capital de Quercy conoció una
edad de oro del s.XII al s.XIV. Bajo la
influencia de banqueros lombardos,
llegados a Cahors después de la cruzada contra los Albigenses, algunas
grandes familias de Quercy, como los
De Jean, los Béral, los De Via o los
Duèze, comenzaron una actividad
bancaria y de comercio internacional.
Las calles de Cahors estaban animadas además por una importante actividad comercial y artesanal.
Ventanas del n° 117 de la rue de Lastié, s.
XIV.
En el s. XIII el poder del conde obispo
rivaliza cada vez más con el del consulado, asamblea comunal que en el s.
XIV estaba compuesta de 12 notables
de los cuales la mitad representaba a
los barrios y la otra mitad a los oficios: controlaban el dominio público
y poseían hospitales, mercados y carnicerías. El entramado religioso seguía siendo muy importante, especialmente a través del conjunto
episcopal, las cuatro órdenes mendicantes (Dominicos, Franciscanos,
Agustinos y Carmelitas), los Cartujos
y diez iglesias parroquiales, sin olvidar
la acogida de peregrinos de Santiago
de Compostela que recorrían el camino de Puy.
Para arbitrar los conflictos entre el
obispo y los cónsules, se firmó en
1307 un condominio, que dividía el
señorío en dos partes iguales repartidas entre el obispo y el rey de Francia:
este acuerdo estableció de hecho la
pérdida de influencia del obispo en beneficio de los cónsules, que pusieron
en 1308 la primera piedra del puente
Valentré.
Detalle de la puerta del palacete Alamand, hacia
1500.
El monumento-fuente en homenaje a ClementMarot fue realizado en 1892 gracias a la Sociedad
de Estudios del Lot.
Originario de una rica familia burguesa local, Jacques Duèze accedió al
pontificado en 1316 con el nombre de
Juan XXII y fundó la universidad de
Cahors en 1332. Atrajo a su corte de
Aviñón a una parte de la élite local y
comenzó la reconstrucción de la iglesia Saint Barthélémy. A pesar de la
creación tardía de dos ferias anuales
de ocho días en 1339, la ciudad comenzó un declive acentuado por la
peste de 1348 y la guerra de los Cien
años: el tratado de Brétigny de 1360
cedió la región de Quercy a los Ingleses, pero los habitantes de Cahors
se sublevaron rápidamente contra su
dominación.
sos y rosas abiertas ocuparon un lugar
de honor.
11 Entre Edad Media y Renacimiento
Como consecuencia de la guerra de
los Cien años, Cahors perdió una
parte de su población. Cincuenta años
después del fin del conflicto, por iniciativa del obispo de Cahors Antoine
d’Alamand, se operó una renovación
religiosa y artística: la capilla de la
Virgen de la catedral (actual Chapelle
Profonde) fue el primer ejemplo de
un estilo de escultura nuevo y creativo
que se extendió poco a poco al hábitat civil: decorados de troncos nudo-
Aunque solo dejó dos testimonios arquitectónicos representativos, el Renacimiento fue una época importante:
ciudad natal de los poetas humanistas
Clément Marot y Olivier de Magny,
Cahors se animó con una vida intelectual activa. Congregaciones y colegios universitarios favorecieron la actividad de impresores-libreros como la
familia Rousseau. La universidad acogía entre sus profesores al sabio legista
Cujas y al teólogo Pierre Charron. A
pesar de la ascensión, en 1517, de
Galiot de Grenouillac, gran maestre
de artillería de Francisco I, al cargo de
Senescal de Quercy, la arquitectura
de Cahors estuvo poco marcada por
el decorado italianista. Poco influenciada por la Reforma, Cahors fue sin
embargo escenario de violentos combates durante la toma de la ciudad por
Enrique de Navarra en mayo de
1580.
El s. XVII: Contra-Reforma, reorganización administrativa y judicial
El Gran Siglo se hizo presente en Cahors por la personalidad del obispo
Alain de Solminihac (1636-1659):
amigo de San Vicente de Paul, intro-
Obra editada en Cahors en 1619 por el impresor
Dalvy.
dujo la Contra-Reforma en Quercy,
fundó uno de los primeros grandes seminarios del reino y llevó a cabo una
infatigable actividad pastoral y caritativa.
Bajo la protección de los Jesuitas y de
la universidad, Cahors continuo
siendo, en la primera mitad del siglo,
un foco activo de vida intelectual, que
atrajo a estudiantes como François de
Salignac de la Mothe-Fénelon, que
más tarde fue doctor en teología.
En 1635 Quercy fue anexionado a la
Généralité de Montauban y se convirtió en capital de una “Election”, circunscripción financiera del Antiguo
Régimen. Alrededor de las instituciones fiscales que eran el Tribunal
des Elus y la Cour des Aides (el Tribunal de los Electos y el Tribunal de
Cuentas), gravitaban numerosos magistrados, oficiales o empleados que
renovaron las casas medievales que
ocupaban, según el gusto del momento.
El traslado del Tribunal de Cuentas a
Montauban en 1662 y, más todavía,
la supresión de la Universidad en
1751, confirmaron la pérdida de influencia de Cahors en los ámbitos judicial e intelectual.
Nacido en Cahors, Léon Gambetta es
un célebre tribuno republicano del s.
XIX
La prefectura de un departamento
rural
En 1790 fue creado el departamento
del Lot, Cahors se convirtió en su capital en 1800. En aquel entonces comprendía el Quercy histórico.
La Revolución industrial del s. XIX,
afectó poco a la capital del Lot que tenía más bien una vocación administrativa y comercial. La ciudad se
animó al ritmo de los nuevos acondicionamientos, como el puente LouisPhilippe, inaugurado con gran pompa
el 6 de mayo de 1838. La ciudad natal de Gambetta participó en la guerra
de 1870 reagrupando 3600 “gardes
mobiles” del Lot (guardias nacionales). La llegada de la filoxera en
1876 destruyó el viñedo y trajo
consigo el éxodo rural. Las dos
guerras mundiales ofrecieron su tributo de muertos en combate y de represión. Cahors se enriqueció en el
s. XX con nuevas aportaciones de
población, tales como los Republicanos españoles y los Portugueses.
El redescubrimiento del sector protegido de la ciudad y el nuevo posicionamiento de la cepa Malbec son actualmente dos ventajas estratégicas en
el desarrollo de la ciudad.
Reconocida desde el s. XIII por su vino de características fuertemente marcadas, la
ciudad de Quercy evoca, por la simple mención de su nombre, el arte de vivir, la gastronomía y un medio ambiente privilegiado.
Sabores y saber hacer
El vino negro de Cahors es célebre desde la Edad Media.
La « assiette quercynoise » combina foie gras, nuez, magret y cabécou.
El vino de Cahors
Fruto de la cepa Malbec, el vino de
Cahors es apreciado desde el s. XIII
por los Ingleses, que lo llamaban
“black wine”. Muy tánico y de
fuerte graduación, se conservaba
bien durante el transporte: cargado
en los barcos de fondo plano que
descendían el Lot, es un producto
de exportación ideal desde la Edad
Media. Hacia el año 1310, el comercio del vino de Cahors se sustentaba en una producción bastante
importante, en parte exportada
desde el puerto de Burdeos. En el s.
XVI, el rey Francisco I apreciaba
particularmente el “noble Falerne”,
del que hizo plantar cepas en Fontainebleau.
El vino de Cahors conoció un primer apogeo en el s. XVIII: degustado en las cortes europeas más importantes, se convirtió en particular
en el vino de misa de la Iglesia ortodoxa. Después de 1850, ocupó
40 000 ha., y conquistó el mercado
nacional gracias a la canalización
del río Lot y al ferrocarril.
Asolado por la filoxera a partir de
1876, el viñedo de Cahors no renació de sus cenizas hasta la Segunda
El « crocus » produce en Quercy un azafrán de calidad.
Guerra mundial, para obtener por
fin la Denominación de Origen
Controlado en 1971. La DOC Cahors, que ocupa actualmente 4000
ha., se compone de pequeñas y medianas propiedades, que revelan todos los matices de la denominación.
El cabecou
Este pequeño queso que se derrite,
hecho a base de leche cruda de cabra existía ya en el s. XV, época en
la que, se dice, podía servir para
pagar aparcerías e impuestos. Obtuvo la Denominación de Origen
Controlado en 1995 bajo la denominación “Rocamadour”. Este florón de la gastronomía local combina muy bien con la lechuga, la
nuez, el magret ahumado y el foie
gras en el plato llamado “assiette
quercynoise”. También se puede degustar acompañado de miel.
El azafrán
Flor cultivada desde hace más de
4500 años en Mesopotamia, el
“Crocus bleu mauve” se extendió
después alrededor del Mediterráneo.
Los estigmas de su pistilo de un intenso color anaranjado producen el
azafrán, utilizado tanto como planta
medicinal que como planta tintórea.
Pero es como especia que fue mayormente apreciado en todas la épocas.
En la Edad Media, las regiones de
Albi y Quercy suministraban la mitad de la producción del reino con
un azafrán de excelente calidad; por
esta razón, el rey Enrique III acordó
en 1589 la creación de cuatro ferias
anuales y de un mercado semanal
en Albas en Quercy. Cultivo minucioso que necesita una mano de obra
importante, desapareció bruscamente en el s. XVIII. Desde 1997,
este cultivo fue relanzado en Quercy
y goza actualmente de un reconocimiento de calidad.
El diamante negro
Conocida por los Romanos, olvidada en la Edad Media, la trufa es
un manjar que reapareció en el s.
XIV en la mesa del duque de Berry,
hermano del rey Carlos V. Desde
entonces, la trufa ha sido constantemente citada por los cronistas,
tanto por sus propiedades gustativas como por su reputación de afrodisiaco. La trufa negra (tuber melanosporum) llamada « du Périgord »
es en realidad una variedad común
de esta región y de Quercy. Nacida
La trufa negra es un bocado de excepción.
Cada miércoles y sábado por la mañana, el mercado anima la place Chapou.
a la sombra de pequeños robles, en
el suelo pobre y pedregoso de las
mesetas calcáreas, que parece estar
quemado por este hongo, es reconocida por los especialistas como
la trufa más perfumada. Se recoge
de diciembre a marzo, con la ayuda
de una cerda, un perro u observando el vuelo de una mosca.
Aunque cada vez más raro, el " diamante negro " da fama al mercado
de Lalbenque y anima con creatividad las mejores mesas de la región.
Además del mercado al aire libre,
un mercado cubierto y varios comerciantes proponen toda la semana productos regionales, que
también se pueden degustar en diferentes restaurantes de la ciudad.
Mercados y apetitosas especialidades
Cada miércoles y sábado por la mañana, el mercado de Cahors anima
la Place Chapou con un festival de
colores y olores. Se pueden encontrar todos los productos evocados
más arriba, a los que se añaden numerosas especialidades, como el
pan Croustilot, elaborado con trigo
del Lot, el melón de Quercy, jugoso
y dulce, las frutas y verduras de los
productores locales, el cordero de
granja de Quercy, originario de la
raza “caussenarde” (de la meseta),
o el “pastis”, pastel de finísima
pasta de hojaldre relleno de manzanas aromatizadas con aguardiente.
La imprenta y la encuadernación
La presencia de la Universidad, de
la municipalidad y del obispo motivaron la instalación en Cahors de
impresores a partir del fin del s.
XVI. Este desarrollo se organizó en
torno a familias enteras, que acumulaban las actividades de imprenta y librería. La primera dinastía de impresores de Cahors fue
fundada en 1586 por Jacques Rousseau, un artesano itinerante venido
de Angers. También hay que citar,
entre los s. XVII y XIX, a las familias Dalvy, Bonnet y Richard.
En el s. XVII, mientras que en Montauban se publicaban masivamente
escritos protestantes, la imprenta de
Cahors era “el espejo de la ContraReforma”: la mayoría de los 432 títulos producidos son de literatura
religiosa. Paradoja de aquel tiempo,
contrariamente al clérigo y a los co-
Las ventanas de la antigua imprenta Coueslant, en
la rue Wilson, están ornadas con querubines rodeados de objetos relacionados con la imprenta.
legios, la Universidad de Cahors no
fue jamás cliente ni apoyo de las
imprentas locales. En el s. XVIII la
actividad se ralentizó, para conocer un nuevo auge a partir del fin
del s. XIX bajo los auspicios de la
familia Coueslant. Esta tradición
local de la impresión se mantiene
aún hoy gracias a la imprenta
France Quercy. Artesanos-encuadernadores, libreros, varios vendedores de libros usados y un reputado Salón del libro antiguo,
contribuyen a perpetuar el dinamismo de esta actividad.
Jardines secretos y calidad del
medio ambiente
Los jardines secretos fueron imaginados por la ciudad en 2002 para
dar valor a espacios abandonados
situados en pleno centro de la ciudad histórica. 25 en total, expresan
de forma creativa la temática del
jardín medieval. Rodeados por el
patrimonio arquitectónico, todos
diferentes, los Jardines Secretos han
sido recompensados, en su
conjunto, con la atribución del distintivo “Jardin remarquable” (Jardín notable) por el Ministerio de
Cultura.
Los Jardines Secretos han recibido el
distintivo « Jardin remarquable » (Jardín
notable)
Poco industrializada, la capital de
Quercy ha conservado en el corazón de su meandro numerosas zonas verdes, públicas o privadas.
Más allá del mismo, la mirada no
encuentra ninguna contaminación
visual y se abre sobre un paisaje de
meseta calcárea protegida.
La « Fontaine des Chartreux » (la
fuente de los Cartujos), abastece a
Cahors de un agua mineralmente
equilibrada, con poco contenido en
nitratos y pesticidas. Las aguas residuales son tratadas en una estación de depuración innovadora, que
emplea un procedimiento de eliminación biológica de contaminantes
por fangos activos.
Del arco de Diana a las casas medievales, del puente Valentré a la catedral, del Colegio de los Jesuitas a las urbanizaciones de protección oficial, dos mil años de historia de la arquitectura a disposición del visitante.
De un lugar a otro
El Arco de Diana es un vestigio de las termas romanas de Cahors.
El importante trozo de pared de un anfiteatro antiguo descubierto durante la construcción de un
aparcamiento subterráneo
1 18
Testigos
de
Divona
antigua
A falta de citaciones o de documentos de archivo sobre la antigua
ciudad de Cahors, el conocimiento
de los monumentos de Divona se
funda, en primer lugar en los descubrimientos arqueológicos.
La cuna de la ciudad es la resurgencia de Divona, diosa céltica de
las aguas subterráneas, actualmente
llamada “Fontaine des Chartreux”
(fuente de los Cartujos). La devoción se amplificó después de la
fundación de la villa romana, testimonio de ello son las mil monedas galo-romanas descubiertas en
el conducto de la resurgencia. El
vestigio antiguo más impresionante en elevación es un gran
arco de sillería, impropiamente denominado “Arco de Diana”: en
realidad se trata de un arco que estaba situado en el interior del “frigidarium”, la sala fría de las termas
públicas. Abastecido por un acueducto que tomaba el agua en el
valle del río Vers, a 33 km al noreste de Cahors, el conjunto termal
de Divona ocupaba una superficie
de 3000 m². Al contrario que los ci-
La catedral de Saint-Etienne es una iglesia con las
cúpulas en fila.
mientos de un gran templo circular,
cuyos vestigios se encontraron
cerca del hospital y que fueron
posteriormente recubiertos, los yacimientos preventivos del paseo Fénelon han permitido conservar una
gran parte del muro del anfiteatro:
construido con pequeño aparejo
calcáreo local que comprime un sólido ripio, debía medir aproximadamente cien metros de este a oeste.
Los vestigios del teatro llamado “de
los Cadurcos” son igualmente visibles debajo del edificio de la cámara de agricultura. La ciudad de
Divona ha revelado por último cincuenta mosaicos y elementos lapidarios como el sarcófago con
escena de caza del Museo de Cahors Henri-Martin.
13
El conjunto episcopal
La construcción de la catedral
Saint-Etienne y del conjunto
episcopal originales se atribuye tradicionalmente al obispo Didier en el
s. VII. Los dos altares principales de
la catedral románica fueron consagrados en 1119 por el Papa Calisto
II. Originalmente rematada con una
girola en torno a la cual se disponían una serie de capillas radiales,
El friso del Génesis data de los años 12701300.
su nave está cubierta por las dos
cúpulas más grandes del suroeste. El
tímpano del pórtico norte, data de
mediados del s. XII y establece un
paralelo entre la Ascensión de
Cristo y el martirio de Etienne. En
los siglos XIII y XIV el estilo gótico
dejó su huella en el ábside, la imponente fachada occidental y la capilla de Saint-Martin, completados,
a partir de 1493, por el claustro gótico flamígero y la capilla de SaintGausbert. Se conservan importantes
vestigios de monumentales pinturas medievales, como las de la cúpula oeste y el friso del Génesis en la
parte opuesta de la fachada occidental. También se pueden observar varios acondicionamientos litúrgicos de los s. XVII y XVIII
como el retablo de la “Chapelle
Profonde” (s. XVII) y la tribuna de
los canónigos (1734). El ábside volvió a ser decorado totalmente en el
s. XIX por el artista de Cahors Cyprien-Antoine Calmon, las vidrieras fueron instaladas al mismo
tiempo.
La casa del n° 12, de la rue Daurade es una de
las casas más antiguas con entramado de madera del sur de Francia.
El púlpito de la iglesia Saint-Barthélémy es un bello
ejemplo del mobiliario litúrgico del s. XVII
Una estatua de la Virgen con el Niño adorna la fachada de la iglesia Saint-Urcisse.
10 12 15 Cahors, conservatorio de la casa medieval
rue Nationale, la rue de la Chantrerie, la rue de la Daurade, la rue
du Château-du-Roi y la rue des
Soubirous, son una muestra representativa de las casas medievales de
Cahors.
6
Las 30 hectáreas del sector protegido de la ciudad no dejan de desvelar, a la merced de las obras de
restauración, la riqueza y la variedad de las construcciones medievales de Cahors. Varios centenares
de casas del periodo que va del s.
XII al s. XIV existen todavía y presentan remodelaciones y formas
muy variadas: de la casa con entramado de madera del s. XIII, como
la del n° 12 de la rue Daurade,
hasta la “Chantrerie”, especie de
tienda del s. XIV; de las casa burguesas con arcadas de tiendas de la
rue Château-du-Roi hasta los palacetes Duèze y de Via, verdaderos
castillos en la ciudad, una multitud
de construcciones que revelan el
pragmatismo, la creatividad o el
poder de los habitantes de Cahors
de la Edad Media.
Utilizando cuatro materiales, la piedra calcárea de Cahors, el gres de
Figeac, el ladrillo y la madera, estas
casas a menudo han conservado visibles las arcadas de la tienda que
se situaba en la planta baja y las
ventanas esculpidas de los pisos. La
16
La iglesia de Saint-Barthélemy
Antigua Saint-Etienne des Soubirous, Saint-Barthélémy es una de
las diez iglesias parroquiales que tenía Cahors en la Edad Media. El
gran edificio, de estilo gótico meridional, está flanqueado por un imponente campanario-porche con
tres filas superpuestas de ventanas
ojivales. Jacques Duèze fue bautizado aquí en 1244. Cuando se
convirtió en Papa, comenzó la reconstrucción. Su hermano Pierre
mandó habilitar muy cerca el palacio del que sobresale una alta torre.
En 1644, Saint-Barthélémy fue
unida al gran seminario fundado
por el obispo Alain de Solminihac.
La iglesia contiene en particular
monumentales pinturas medievales,
una interesante serie de cuadros del
s. XVII al s. XIX, así como un púlpito de 1663, obra del maestro carpintero de Cahors Bertrand Rouzières.
El puente Valentré es el monumento emblemático de Cahors
El puente Valentré y sus
alrededores
Villefranche; por último el puente
Valentré al oeste, el único que ha sobrevivido y que debía comunicar en
el s. XIV un nuevo barrio de la ciudad. Este edificio emblemático fue
construido por decisión consular de
1306 y su construcción duró hasta
1380. Clasificado Monumento Histórico desde 1840, fue restaurado
con esmero en el s. XX por el arquitecto Paul Gout: que reforzó el
aspecto militar e hizo esculpir un
pequeño diablo en la cumbre de la
torre central, un guiño a la leyenda
que cuenta que Satanás habría ayudado a construirlo. Equipado con
tres torres, dos de las cuales fortificadas, la calzada que tiene forma de
“lomo de asno” reposa sobre
grandes arcos apuntados. Es el
puente fortificado medieval más representativo y el mejor conservado
de Francia.
En el s. XIV, tres puentes permitían
cruzar el río Lot en Cahors: el
puente Viejo, al sur, que databa sin
duda del s. XII (quizás construido
sobre bases más antiguas), prolongaba la Grand rue medieval; el
puente Nuevo, al este, que databa
del s. XIII, comunicaba el convento
de los Dominicos y la carretera de
Río arriba, se encuentra “la Fontaine des Chartreux” (Fuente de los
Cartujos), antigua resurgencia votiva gala que abastece actualmente
de agua potable a Cahors. Elementos relacionados con la navegación
son todavía visibles: camino de
sirga, calzada y esclusa. Esta última
La iglesia de Saint-Urcisse
Esta iglesia parroquial del barrio
des Bardenes, de fundación muy antigua, debe su nombre a un obispo
de Cahors del s. VI. Su construcción
es fruto de varias épocas, que van
del s. XII al s. XIX. Se compone de
una nave central, flanqueada por
dos naves laterales. El pórtico románico con molduras, cuya presencia se adivina en el muro sur, fue sin
duda abandonado a principios del
s. XIV en favor del gran pórtico
con arquivoltas abierto en el muro
oeste. Este último, bordeado de hornacinas y de un friso con follaje bastante deteriorado, presenta una estatua medieval de la Virgen con el
Niño, en parte renovada.
19 20
La “Maison de l’Eau” ocupa la antigua estación de bombeo Cabazat..
La puerta Saint-Michel controlaba la carretera de
Bordeaux.
está provista de muros de contención cuyos extremos redondeados,
indican una construcción del s.
XIX.
A cincuenta metros aguas arriba del
puente, Cabazat, la antigua estación de bombeo de agua de la
fuente de los Cartujos, convertida
en “la Maison de l’Eau” (Casa del
agua), lugar de meditación y exposiciones sobre el tema del agua y
del puente Valentré
De un lugar a otro
17
Las fortificaciones norte
Una línea de fortificaciones, bien
conservada, fue construida durante la guerra de los Cien años
para cerrar el istmo de la península. Más allá del barrio de la Barre,
la muralla comienza, al este, con
una gran torre abierta, la torre
Saint-Jean, a veces llamada torre de
los ahorcados. Cerca de aquí, se encuentra un cuerpo de guardia del s.
XVI, inadecuadamente llamado “la
Barbacana”, cuyos muros están perforados por numerosas troneras.
Casi totalmente conservado, con
una longitud de 400 metros, el recinto, cuya altura fue aumentada
en varias ocasiones, está puntuado
La “chapelle profonde” de la catedral presenta un
rico decorado esculpido.
por la puerta Saint-Michel y por
varias torres cuadradas, como la
torre del Polvorín. Más allá de la
zona de dominio ferroviaria, la muralla se prolonga en “la planicie du
Pal” con muros flanqueados por
una torre de ladrillo del s. XIV y
una torre de artillería del s. XV.
8 Una escuela de escultura
original hacia 1500
La capilla Notre-Dame (actual Chapelle Profonde) de la catedral,
consagrada con gran pompa en
1484 por el obispo Antoine d’Alamand, marca el renacimiento de la
liturgia y de las artes después de los
infortunios de la guerra de los Cien
años. Su decorado esculpido con
troncos nudosos, rosas abiertas,
soles brillantes, lirios y lunas está relacionado con el culto a la Virgen
Inmaculada. Este tipo de decorado
innovador, expresión de una verdadera escuela de escultura de Cahors,
se extendió hacia 1500 a otras residencias de la ciudad, como el palacete Alamand, en la rue du Portail
Alban, o el palacete Roaldès (llamado “Maison de Henri IV”), en la
rue des Pénitents.
La fachada del Archidiaconé ilustra el estilo
del primer Renacimiento francés
4
9
Un Renacimiento discreto
La capital de Quercy fue poco
marcada por el estilo del primer
Renacimiento francés, el de los
Castillos del Loira. Sólo dos fachadas reflejan el repertorio decorativo italianizante: dotado de una
escalera que mezcla las características de las de caracol y de las de
rampa recta, el Archidiaconé
Saint-Jean, cerca de la catedral,
tiene en su fachada un rico decorado de ramajes, querubines, pilastras
con
candelabro
y
medallones. En la rue du Dr. Bergougnoux, se volvió a decorar una
casa medieval hacia 1530 con notables ventanas esculpidas, recientemente restaurada.
El segundo Renacimiento, que
marcó la vuelta a los órdenes clásicos antiguos, se manifiesta, de
forma todavía más discreta, en las
ventanas traseras de la casa de la
rue du Dr. Bergougnoux y en un
panteón de la antigua iglesia de la
Daurade (actual square Olivier de
Magny).
Una de las puertas barrocas más bellas de Cahors se encuentra en el n° 116 de la rue Nationale.
5
Puertas, escaleras y galerías
En el s. XVII, magistrados, dignatarios eclesiásticos y profesores de la
universidad transforman las casas
medievales que ocupan: las puertas
cierran con batientes con tapajuntas
decorados con clavos de hierro forjado. Algunas son ricamente decoradas con frutas, flores u hocicos de
león, completadas con un marco
barroco con frontón interrumpido
perforado por un óculo (n° 116 de
la rue Nationale, n° 58 de la rue
Château-du-Roi). Una aldaba rústica de hierro adorna el centro de la
puerta. Escaleras con balaustres, de
piedra o de madera, comunican las
nuevas distribuciones (place SaintPriest). Ventanas cruzadas, desprovistas de molduras, iluminan los pisos nobles, mientras que el piso de
la buhardilla, utilizado para secar
las sábanas o los cereales, acoge
aberturas con forma de asa de cesta
llamadas “mirandes” (galerías) (n°
230 de la rue Nationale). Bóvedas
de ladrillo en los sótanos, techos a
la francesa (a veces pintados con
follajes que enmarcan bustos de estilo clásico y querubines), chimeneas de ladrillo o de piedra, par-
Escalera de madera auténtica del s. XVII.
qués de madera son otros de los
acondicionamientos del s. XVII que
dan más valor a estas casas.
2 Algunos monumentos de los
s. XVII y XVIII.
El palacio episcopal, actual Prefectura, fue reconstruido entre 1686 y
1701 por el arquitecto De Bry, a
veces comparado con François Dorbay, arquitecto del rey que trabajó
en la catedral de Montauban. Único
gran palacio clásico de Cahors que
da por un lado a un patio y por el
otro a un jardín, posee una escalera
de piedra con tramos rectos. Las
ocho grandes arcadas que bordean
la rue Clément-Marot son el único
vestigio del palacio episcopal medieval.
El Colegio de los Jesuitas (actual
colegio Gambetta): llegados a Cahors en 1605, los Jesuitas se instalaron primero en el antiguo colegio
de Quercy (s. XVI). Modificaron la
antigua capilla Saint Michel-desPauvres, que consagraron a partir
de entonces a Ignacio de Loyola,
fundador de la orden, y confiaron la
realización de su decorado de pinturas a dos Jesuitas, François Blanc
El campanario del colegio de los Jesuitas es obra
del arquitecto Antoine Chassagnard.
y Jean Planchette. Los Jesuitas mandaron construir dos imponentes edificios, en cuya unión se implantó
una gran escalera con tramos rectos. En el centro del edificio, la sala
de Declamación posee un notable
techo a la francesa, con un decorado dedicado a las sibilas y a las
mujeres del Antiguo Testamento.
En 1676, la construcción del campanario al estilo de Toulouse que
domina el colegio fue confiada al arquitecto Antoine Chassagnard.
El Gran Seminario (actual anexo de
la Prefectura): fundado en 1638 por
el obispo Alain de Solminihac en
un contexto de recuperación del
control de la formación del clérigo,
fue confiado a los Padres Lazaristas,
orden fundada por San Vicente de
Paul. Como el ala oeste fue destruida durante la Segunda Guerra
mundial, sólo el ala sur del antiguo
seminario, construida después de
1731, es visible todavía. Una gran
escalera bordeada de una elegante
barandilla de hierro forjado, comunica los diferentes pisos.
Poco representado en Cahors el s.
XVIII dejó en particular acondicio-
Algunas puertas han conservado su aldaba del s. XVIII.
namientos litúrgicos en la catedral,
bellos huecos de escalera y algunas
puertas adornadas con elegantes aldabones (rue Faydel, rue Caviole)
El ayuntamiento es el primer edificio que
aplicó el principio de las terrazas en 1847.
La Biblioteca Patrimonial del Grand Cahors
conserva 40 000 documentos antiguos.
De un lugar a otro
3 14 Encargos públicos y
privados del s. XIX.
Los arquitectos departamentales,
como Malo o Rodolosse, recibieron numerosos encargos públicos
destinados a modernizar y equipar la ciudad-prefectura: teatro
(1835), ayuntamiento (1847), maternidad (1850), el palacio de justicia (1865), la escuela normal de
profesores de primaria (actual delegación de hacienda, 1885), biblioteca municipal (actual Biblioteca Patrimonial, 1890), Instituto
Gambetta (actual colegio, 1898),
almacén de tabaco (1905), gendarmería (calle rue des Hortes,
1910), etc.
En el ámbito militar, el genial arquitecto Coëque-Verdier es el autor del cuartel Bessières (place
Bessières, 1877) que acoge en particular la guarnición del 7° regimiento de infantería.
A partir de 1869, se implantaron
las instalaciones ferroviarias bajo
la tutela de los ingenieros comisionados por las compañías de
ferrocarril: la primera estación de
la línea Cahors-Libos (1869 - fachada en la actual mediateca), fue
seguida de los acondicionamien-
El puente ferroviario alía piedras de talla y vigas
metálicas.
tos relacionados con la nueva línea Montauban-Brive: puente ferroviario (ingenieros Lantereis y
Lacaze, 1883), segunda estación
(1884), completadas con los edificios técnicos. Los últimos acondicionamientos
ferroviarios
conciernen las obras de la nueva
línea Cahors-Capdenac, inaugurada en 1886: viaducto, túnel, estación de Cabessut.
Realizaciones higienistas, técnicas
o comerciales son puestas en marcha, como la estación de bombeo
de Cabazat, los baños-ducha, de
estilo moresco, el mercado de
trigo (arquitecto Pinochet, 1865),
sin olvidar algunos escaparates de
tiendas, que han escapado a las
restauraciones (rue de la Légiond’Honneur, rue du Portail Alban)
Mientras que en 1843, una normativa municipal fija el principio
de las terrazas del boulevard
Gambetta, edificios neoclásicos
bordean los ejes recientemente
acondicionados (rue Foch).
Plazas y jardines públicos acogen
obras conmemorativas y estatuas,
como el monumento a Léon Gambetta, que abre la perspectiva de
El cementerio posee un real interés patrimonial.
“les allées Fénelon”, o las estatuas de los mariscales del Imperio
Murat y Bessières, nativos del
Lot, que custodian la entrada del
parque Jouvenel.
La arquitectura funeraria no se
queda atrás: en el nuevo cementerio, acondicionado a partir de
1812 más allá de las fortificaciones del norte, se encuentra una
gran variedad de tumbas y mausoleos que multiplican, por el esmero aportado a su ejecución, las
referencias al pasado.
7
El s. XX.
A la vuelta del s. XX, el arquitecto Emile Toulouse, especializado en la construcción de escuelas e iglesias, concibió una
interesante serie de residencias
que hacían referencia al eclecticismo y a la creatividad de su
tiempo (rue des Hortes, rue Anatole-France, hôtel Terminus...). La
Belle Epoque aporta otros ejemplos de casas, repartidas por la
ciudad (rue Saint-Georges, avenue du 7° RI, avenue Anatole de
Monzie, quai Cavaignac) pero
ninguna hace referencia al estilo
El quiosco de periódicos Ludo-Rollès es un edificio de estilo Art Deco.
La urbanización de protección oficial de Cabessut
está compuesta de casas de estilo landés.
Art Nouveau.
barrios en los cuales los edificios
colectivos de modesta altura están
rodeados de una extensa zona de
viviendas unifamiliares. En 1997,
el escultor Michel Zachariou realizó el reloj de bolas que ocupa el
centro de la plaza Saint-Urcisse.
La cubierta de cristal y hormigón
de la Mediateca y el nuevo edificio sobre pilotes del Consejo General, en Regourd, ilustran la
creatividad de los arquitectos de
los años 2000.
Después de la guerra de 19141918, Cahors acogió algunas realizaciones de estilo Art Déco,
como el quiosco de periódicos
Ludo-Rollès (boulevard Gambetta, 1932), un gran ventanal
que corona la fuente de la rue de
la Barre, una carnicería en la rue
Wilson y tres fachadas del barrio
des Bardenes. Dos urbanizaciones
de protección oficial, vinculadas a
la ley Loucheur, fueron realizadas
en Cabessut (1932) y en la actual
rue du Groupe-Vény (1939): si el
primero toma sus referencias de la
casa típica del departamento de
Landes, el segundo evoca la arquitectura balnearia.
En los años 1950, se construyeron
nuevas urbanizaciones, en especial el barrio de Saint-Namphaise
situado contra las fortificaciones
del norte. La cité Valentré, situada
cerca del célebre puente, es un
ejemplo de edificios colectivos de
calidad de los años 1950. El proceso de urbanización continuó
durante los años 1960, 1970 y
1980 en especial en Sainte-Valérie, Croix-de-Fer y Terre- Rouge,
El museo de Cahors Henri-Martin lleva el nombre
de un gran pintor puntillista, adoptivo del Lot.
tudios que realizó para los
grandes decorados del Capitole
de Toulouse, del Consejo de Estado de Paris y del Consejo General del Lot. Pero es en los paisajes
de Collioure, de Saint-Cirq Lapopie y de Labastide-du-Vert en los
que se percibe mejor su estilo original inspirado en el impresionismo y en el puntillismo, su
talento para captar el instante
presente y su deseo de transmitirlo para siempre a la mirada y a
la admiración del espectador.
El museo de Cahors Henri-Martin
Creado en 1833, el museo de Cahors está instalado desde 1929 en
el antiguo palacio episcopal
concordatario, cuyo pórtico monumental con tres entradas ocupa
la parte oeste de la plaza. Sus importantes colecciones de arqueología, etnografía y Bellas Artes
son con regularidad objeto de exposiciones temáticas temporales.
Desde los años 1970, el museo
lleva también el nombre del pintor Henri Martin (1860-1943)
que fue uno de los pintores más
mimados, pero también más discretos de la IIIª República. El
museo presenta varios de los es-
El Museo de la Resistencia, de la
Deportación y de la Liberación
Situado en una de las casas de entrada del antiguo cuartel Bessières, place de-Gaulle, el museo
de la Resistencia, de la Deportación y de la Resistencia del Lot
fue inaugurado en 1992. Animado por los testigos de la época
y sus descendientes, presenta, en
tres niveles, el nacimiento y el
desarrollo de la Resistencia en el
Lot, las deportaciones y persecuciones que derivaron, los combates de la Liberación y, por fin,
la epopeya de los Franceses Libres, de Brazzaville en Berlín. Las
El museo de la Resistencia conmemora
la importante actividad de la Resistencia
del Lot.
colecciones, ampliamente ilustradas con documentos escritos, planos y fotografías, recogen también objetos originales como una
radio-maleta, dos contenedores de
lanzamiento de paracaídas, objetos relacionados con las tropas de
ocupación y armas individuales.
Paseos de un lugar a otro
El recorrido numerado le propone, en 20 etapas
descritas en las páginas precedentes, un primer
descubrimiento del patrimonio de Cahors.
Las 20 etapas :
1
Vestigios del anfiteatro galo romano (en el
aparcamiento subterráneo)
2
El recorrido señalado con letras corresponde a
los 13 paneles patrimoniales de la señalización
turística, que presentan las principales plazas de
Cahors y sus alrededores.
Los 13 paneles de señalización del patrimonio :
A
Cours Vaxis
Colegio de los Jesuitas y su campanario
B
Place Metges
3
Estatua de Léon Gambetta
C
Place Rousseau
4
Ventanas Renacimiento de la rue
Bergougnoux
D
Place Saint-Urcisse
5
Puerta barroca de la rue Nationale
E
Place Chapou
6
Iglesia Saint-Urcisse
F
Place de la Libération
7
Reloj de bolas de Michel Zachariou
G
Rue Feydel
8
Palacete Roaldès
H
Place Lafayette
9
Patio del Archidiaconé
I
Place Luctérius
10 La Chantrerie (Capellanía)
J
Porte Saint-Michel
11 Monumento dedicado a Clément Marot
K
Place Barreau
12 Casas medievales de la rue Daurade
L
Allées Fénelon
13 Catedral Saint-Etienne y su claustro
M Pont Valentré
14 Mercado y Place Chapou
15 Palacio Duèze
Los 25 Jardines Secretos
16 Iglesia Saint-Barthélémy
17 Barbacana y muralla norte
Para descubrir los Jardines Secretos, un documento está a su disposición en la Maison du
Tourisme o en la Maison du Patrimoine.
18 Arco de Diana
Patrimonio mundial de la UNESCO
19 Puente Valentré
Dentro de la inscripción de los Caminos de Santiago de Compostela, la Catedral Saint-Etienne y
el puente Valentré, monumentos mayores de la
ciudad, han sido inscritos en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
20 Fuente de los Cartujos
Aparcamientos
Aparcamiento bus
Punto de acogida de peregrinos
WC públicos
Déjese contar Cahors
… en compañía de un guía-conferenciante acreditado por el ministerio de Cultura y Comunicación
Información, reservas
Visitas individuales adultos. Office de Tourisme du Grand Cahors, place Mitterrand, 46000 Cahors, tél.
05 65 53 20 65, fax 05 65 53 20 74 [email protected] www.tourisme-cahors.com
Visitas de grupos adultos. Office de Tourisme du Grand Cahors, tél.05 65 53 20 65 [email protected]
Animación público joven. Direction du patrimoine, Maison du Patrimoine, 8, rue de la Halle, 46000 Cahors, tél. 05 65 20 88 91, [email protected] ; www.mairie-cahors.fr
Cahors pertenece a la Red nacional de «Villes et Pays d'art et d'histoire »
El ministerio de cultura y Comunicación atribuye la denominación «Villes et Pays d'art et d'histoire » a
las colectividades locales que animan su patrimonio. Garantiza la competencia de los guías-conferenciantes y de los monitores del patrimonio y la calidad de sus acciones.De los vestigios antiguos a la arquitectura del s. XX, las Ciudades y Regiones ponen en escena la diversidad de su patrimonio. Actualmente
149 Ciudades y Regiones le ofrecen su saber-hacer en toda Francia.
En las cercanías
Bastides du Rouergue, Figeac, Grand Auch, Montauban, Millau, Pyrénées Cathares, Sarlat, Vallées d'Aure
et du Louron, Vallée de la Dordogne Lotoise y Vézère Ardoise poseen la denominación « Villes et Pays
d'art et d'histoire ».
Créditos fotográficos :
Pierre Lasvènes: páginas 2 a 13 – Rémy Charrue : portada (inferior) -Archives Nationales : portada (superior) – Photothèque ville de Cahors : páginas 2 a 13.
Concepción : servicio patrimonio de la ciudad de Cahors
Textos : Emmanuel Carrère
Maqueta : charte graphique LM Communiquer
Realización : service communication ville de Cahors
Agradecimientos : A Etienne Baux y Patrice Foissac por la relectura, a la bibliothèque patrimoniale et de recherche du Grand Cahors por el impreso de 1619.
Precio : 0,50€
(CAHORS 1496 -TURIN 1544)
El público joven es iniciado al patrimonio local a lo largo de todo el año. El periodo escolar está salpicado
de visitas de la ciudad, intervenciones en los centros escolares o acogidas en la “Maison de l’Eau”, apoyadas
sobre cuestionarios adaptados a la edad de los niños y a los deseos del profesor. Entre los temas propuestos a
los niños durante las vacaciones, figuran especialmente: en Pascua, un cursillo de iniciación a la arqueología
dirigido por profesionales; en julio y agosto, “el verano de los 6-12 años”, cuyos temas ponen de relieve las
diferentes facetas del patrimonio de la ciudad; en Todos los Santos, talleres animados por un artesano.
C L É M E N T M A ROT
Cuéntame Cahors (público joven)
“En el lugar que narro,
Fluye el agua poco clara del río Lot,
Que varios peñascos atraviesa y rodea,
Para unirse directamente al curso del Garona
En pocas palabras es Cahors en Quercy…”
Para profundizar en el conocimiento de la ciudad, Cahors, “Ville d’art et d’histoire” (Ciudad con arte y
con historia), le propone, a lo largo de todo el año, en fechas concretas, visitas comentadas en compañía
de un guía-conferenciante acreditado por el Ministerio de Cultura. Del Arco de Diana a las casas medievales, del puente Valentré a la Catedral, del colegio de los Jesuitas a las urbanizaciones de protección oficial, dos mil años de historia de la arquitectura a disposición del visitante. El servicio de grupos de la Oficina de turismo del Grand Cahors, en colaboración con el servicio de mediación de la Dirección del
patrimonio de la Ciudad de Cahors, puede estudiar también todo programa a la carta que integre visita
del patrimonio, comida, crucero, descubrimiento del viñedo…
Descargar