Kalecki: Fundamentos SEP

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El desarrollo desde dentro. Fundamentos kaleckianos de una estrategia de
crecimiento impulsado por el empleo.
Adela Hounie
Resumen
El trabajo revisa algunos conceptos de la teoría kaleckiana del crecimiento económico, en aras
de sistematizar los fundamentos de las estrategias que incorporan los factores de demanda, en
particular, las de "crecimiento propulsado por el empleo". Kalecki reúne la rara condición de
estar en el cruce de dos de las tradiciones más ricas de nuestra disciplina: a la vez que es un
neoricardiano - y, también, un neomarxista -, incorporando la distribución del ingreso al
núcleo de su análisis, recupera la importancia otorgada por Malthus a la demanda en el
crecimiento económico y llega a anticipar a Keynes en el "descubrimiento" del concepto de
demanda efectiva. El trabajo busca determinar el valor heurístico de las contribuciones
kaleckianas, con vistas al diseño de alternativas para el desarrollo de largo plazo de las
economías latinoamericanas.
Reexaminando la teoría kaleckiana
En su introducción al trabajo "Industrialización en América Latina: de la 'caja negra' al
'casillero vacío'"1, F. Fajnzylber señalaba la inexistencia "de una teoría del desarrollo que
explique satisfactoriamente las transformaciones globales que experimentan la economía y la
sociedad". A falta de esa teoría, sugería reconocer las realidades internas e internacionales
persistentes, ante la necesidad ineludible de actuar de los gobiernos.
Más recientemente, en la búsqueda de explicaciones para la disparidad internacional
de la riqueza de los países y de su crecimiento económico, J. Ros2 propone la elaboración de
un programa de investigación unificado que, a la vez que considere los trabajos de la moderna
teoría del crecimiento, recupere e integre las tempranas percepciones de la economía del
desarrollo3, largo tiempo abandonadas por aquélla. También se plantea integrar las
contribuciones posteriores de la economía del desarrollo, consideradas relevantes por Ros
para explicar los problemas de corto y mediano plazo. En especial, los escritos de M. Kalecki
sobre las economías en desarrollo proporcionan a Ros el marco analítico para entender las
situaciones en que, como en los años ochenta en América Latina, las políticas
macroeconómicas se muestran incapaces de superar las restricciones de demanda sobre el
nivel del producto.
1
Cuadernos de la CEPAL, Santiago de Chile,1990.
"Increasing returns, development traps and economic growth", University of Notre Dame, Draft, 1998.
3
Las de los años cuarenta y cincuenta del siglo XX.
2
2
Tanto el primer planteamiento, compatible con una óptica de análisis estratégico,
como el segundo, formulado desde el análisis teórico, comparten un reconocimiento: la
debilidad de los modelos explicativos del subdesarrollo y, casi inevitablemente, de los
instrumentos para su superación. El presente documento se propone revisar algunos de los
trabajos de M. Kalecki sobre esos temas, con el objetivo de contribuir a la sistematización de
los fundamentos teóricos de las estrategias que incorporan los factores de demanda en el
crecimiento económico. En particular, se buscará determinar el papel de la ocupación en las
estrategias denominadas por I. Sachs de "crecimiento propulsado por el empleo".4
En este sentido, Kalecki reúne la rara condición de estar en el cruce de dos de las
tradiciones teóricas más ricas de nuestra disciplina: a la vez que es un neoricardiano - y,
también, un neomarxista -, en el sentido en que incorpora al núcleo de su análisis el problema
de la distribución del ingreso entre las diferentes clases sociales, recupera la importancia
otorgada por Malthus a la demanda en el crecimiento económico y llega a anticipar a Keynes
en el "descubrimiento" del concepto moderno de demanda efectiva5.
Por otra parte, Kalecki tiene la virtud de atender tanto la macroeconomía de cortomediano plazo (la teoría del "ciclo de negocios") - y los modelos de política económica
correspondientes - como la teoría del crecimiento, incorporando al análisis factores variables
en el largo plazo (los denominados "factores del desarrollo"). Finalmente, en línea con la
mejor tradición clásica, su enfoque se caracteriza por integrar los aspectos sociales, políticos e
institucionales al análisis de los problemas económicos. Cuál es el valor heurístico6 de las
contribuciones asociadas a esta perspectiva teórica, en aras del diseño de alternativas para el
desarrollo a largo plazo de las economías de industrialización tardía, en particular, las
latinoamericanas, es la pregunta principal que se intentará responder a través de las páginas
que siguen.
El trabajo se organiza en tres secciones principales, seguidas de una serie de
consideraciones finales. En la sección I, se presentan las ideas kaleckianas básicas sobre el
desarrollo y sus factores determinantes, buscando delimitar asimismo las particularidades
atribuidas a las economías subdesarrolladas, tanto de libre mercado como mixtas.
Seguidamente, se busca profundizar en lo que parece ser una las contribuciones centrales de
Kalecki al entendimiento del subdesarrollo, contenida en dos artículos que pueden
considerarse como versiones7 del mismo tema, el de la financiación del desarrollo económico
4
I. Sachs, "L'economie politique du dévéloppement des economies mixtes selon Kalecki: croissance tirée par l'emploi", en "Dinâmica
Econômica do Capitalismo Contemporâneo: uma Homenagem ao Centenário de Michal Kalecki", Instituto de Estudos Avançados da
Universidade de São Paulo, 1999.
5
J. Robinson, Introducción a los "Ensayos sobre las economías en vías de desarrollo" de M. Kalecki, Ed. Crítica, Barcelona, 1980.
6
Entendida la heurística en términos de lo que ayuda a descubrir ("Diccionario de Filosofía", Ed. Grijalbo, Barcelona, 1969).
7
Siguiendo a E.V.K. FitzGerald, "The Macroeconomics of Development Finance", St. Martin's Press, 1993.
3
(sección II). Por último, en la sección III se analizan tanto la formulación kaleckiana más
general sobre el crecimiento, como las que enfatizan ciertas especificidades del subdesarrollo,
en especial, el papel de los niveles de ocupación y de productividad del trabajo.
I.
Los conceptos básicos
Si bien Kalecki centró sus trabajos teóricos en los problemas del funcionamiento y dinámica
del capitalismo industrializado8 y en los modelos de política económica necesaria para
resolverlos, en diferentes conferencias y artículos se refirió a las especificidades de las
economías subdesarrolladas no socialistas.9 Su enfoque se vio enriquecido y, seguramente,
influenciado, por su experiencia práctica como consultor de algunos gobiernos de países del
Tercer Mundo (en particular en Israel, India y Cuba).
I. 1. La economía subdesarrollada
El autor cuestiona la posibilidad de una teoría general del crecimiento, fuera del marco
institucional de cada sistema social específico.10 En esas condiciones, si el principal problema
del capitalismo de laisser-faire es el de la demanda efectiva11, es claro que ello se aplica sobre
todo a las economías que disponen del equipo de capital suficiente para ocupar su fuerza de
trabajo.12 En las economías subdesarrolladas, aunque el equipo de capital se utilice al
máximo, no es posible absorber todo el trabajo disponible, por lo que la capacidad productiva
no sólo ha de utilizarse al máximo sino que ha de ampliarse rápidamente. El problema crucial
pasa a ser, entonces, el del aumento de la inversión.
En otras palabras, mientras que la subutilización de recursos es, en cierto sentido,
inherente a la economía capitalista desarrollada, la subdesarrollada se enfrenta más a la
deficiencia de su capacidad productiva que a la anomalía de su subutilización.
En conexión con lo anterior, mientras que en la economía desarrollada el desempleo
surge por inadecuación de la demanda efectiva, en el subdesarrollo desempleo y subempleo se
asocian a la escasez del equipo de capital13
14
. En efecto, la fase depresiva del ciclo en la
economía desarrollada se caracteriza por la presencia simultánea de la subutilización del
equipo productivo y el desempleo de la mano de obra. En esa medida, es posible estimular la
8
"Teoría de la dinámica económica ", 1956, Fondo de Cultura Económica, México, D.F. (1ª edición en inglés, 1954).
Conferencias y artículos que fueron recogidos en M. Kalecki, "Ensayos ...", op.cit.
10
"Theories of Growth in Different Social Systems", 1970, en ibídem, Vol. IV, pp. 111-117.
11
Kalecki sostiene que el problema de la demanda efectiva es central tanto en el ciclo de negocios como en la dinámica de largo plazo del
capitalismo de mercado: el ciclo de negocios es "...un caso especial del fenómeno general de tendencia con ciclo de negocios en donde la tasa
de crecimiento es igual a cero, es decir, donde la economía es estacionaria." ("Theories of Growth ...", op.cit., p. 112, traducción propia).
12
"La diferencia entre los problemas económicos cruciales de las economías no socialistas desarrolladas y los de las subdesarrolladas",
conferencia de 1965, en: "Ensayos ... ", op.cit.
13
"El desempleo en los países subdesarrollados", conferencia pronunciada en marzo de 1960, en: ibídem, Cap. 1.
14
Según Kalecki, el concepto de empleo sólo adquiere un significado preciso en la economía desarrollada; en el subdesarrollo, la existencia
de desempleo encubierto generalizado hace más difícil su determinación analítica (cf. "A Note on Long-Run Unemployment", 1951, en:
"The Collected Works of Michal Kalecki", Clarendon Press, Oxford, 1993, Vol. I). Sachs busca definir con mayor precisión el concepto,
incorporando al empleo las diferentes formas de auto-empleo rural y urbano (op. cit.).
9
4
demanda efectiva y crear empleos sin generar inflación, a través de un gasto público
financiado con préstamos. Pero en la economía subdesarrollada, aún cuando se emprendan
actividades que requieren poco capital, esa política se enfrentará rápidamente al cuello de
botella de la oferta de bienes de primera necesidad y a presiones inflacionarias. Por lo que,
según Kalecki, la solución del problema del desempleo y del subempleo en los países
subdesarrollados requiere una rápida expansión de la producción agrícola. En este sentido,
son necesarios cambios institucionales profundos tanto en las relaciones agrarias (allí donde
predomina un régimen de tipo feudal), como en la dominación ejercida por comerciantes y
prestamistas sobre los campesinos pobres.15
Insuficiencia de la capacidad productiva, coexistencia de desempleo y subempleo,
rigidez de la oferta de alimentos y relaciones agrarias que obstaculizan la rápida expansión de
la producción, esos parecen ser, para Kalecki, algunos de los rasgos esenciales que
diferencian el subdesarrollo del capitalismo maduro.
I. 2. Un caso particular: la economía mixta
Una categoría especial de economía subdesarrollada está constituida por lo que Kalecki
denomina "economía mixta", que puede ser de interés para el análisis de algunos países
latinoamericanos con procesos de industrialización de fuerte participación estatal.16
Siguiendo a I. Sachs17, sus principales características serían: (i) un sector privado
considerable, que comprende tanto empresas capitalistas nacionales o extranjeras como
pequeña producción mercantil urbana y rural; (ii) un sector público que, independientemente
de su tamaño, juega un papel activo en el desarrollo; (iii) un dispositivo de planificación.
A la hora de elaborar un plan prospectivo18, la economía mixta requiere considerar
algunas cuestiones adicionales. En primer lugar, la tasa de crecimiento de determinados
sectores se encuentra limitada no sólo por razones técnicas y organizativas, sino por factores
institucionales poderosos, como los ya mencionados para el caso de la agricultura. En
segundo lugar, la inversión privada puede ser inadecuada en ciertas ramas de la industria que
son esenciales para el plan y excesiva o indeseable en otras. Por último, la inversión pública
se financia en gran parte a través de impuestos, pero los sectores de altos ingresos y las
empresas extranjeras se resisten a los gravámenes que los afectan. De ello resulta que la carga
de la financiación de la inversión se traslade a los grupos de menores ingresos y/o se vean
restringidas las posibilidades de acumulación. Si bien estas dificultades pueden no ser
15
Recuérdese que se trata de una conferencia pronunciada en el año 1960 y traduce ideas generalizadas en la época previa.
Se está pensando, por ejemplo, en países como Argentina, Brasil, Chile y México.
17
Op. cit. Esta caracterización de Sachs también se asocia a ideas frecuentes en la década de los cincuenta.
18
M. Kalecki, "La diferencia entre la planificación prospectiva en las economías socialistas y en las mixtas", 1963, en: "Ensayos ...", op.cit.
16
5
insuperables, es necesario que la planificación prospectiva incluya políticas básicas dirigidas a
vencer los obstáculos institucionales al crecimiento económico rápido.
En la economía mixta, el problema de la deficiencia de la demanda efectiva no es
crucial, ya que la inversión pública es grande en relación a un potencial productivo que resulta
limitado más allá de la abundancia de trabajo disponible. Como resultado de ello, la situación
se caracteriza más por presiones inflacionarias sobre la oferta escasa de bienes esenciales que
por una demanda efectiva inadecuada, si bien existen tanto el desempleo abierto como el
encubierto (identificable con el subempleo).19
I. 3. El proceso de desarrollo económico
Kalecki dedica la parte final de su "Teoría de la dinámica económica"20 al análisis del
desarrollo a largo plazo de una economía capitalista. La conclusión de su análisis es que, en
un marco de equilibrios macro, y suponiendo que los trabajadores no ahorran, la inversión se
mantiene en un nivel estable e igual a la depreciación y el sistema económico permanece en
una situación "estática" período tras período21. Sostiene, pues, que para asegurar "un
movimiento de ascenso a largo plazo se requieren 'factores del desarrollo' específicos", entre
los que "las innovaciones en el sentido más general son el promotor más importante del
desarrollo".22
Si la intensidad de estos "factores del desarrollo" es estable, es decir, si su efecto se
amplía en la misma proporción que el stock de capital, entonces el crecimiento económico
será "uniforme", es decir, se producirá a una tasa constante. Si, por el contrario, la inversión a
largo plazo es superior al nivel de la depreciación, la acumulación de capital resultante amplía
el efecto de los "factores del desarrollo" y sostiene la tendencia a largo plazo. Por último, si la
intensidad de los "factores del desarrollo" disminuye en el tiempo, la acumulación de capital
tenderá a declinar y lo mismo ocurrirá con la tasa de ganancia y el grado de utilización del
equipo de capital.
I. 4. Los "factores del desarrollo"
Tres factores pueden afectar principalmente, según Kalecki, el estado del sistema económico:
las innovaciones, el ahorro de los rentistas y el crecimiento de la población. Dentro de ellos,
"las innovaciones en el sentido más general son el promotor más importante del desarrollo".23,
mientras que el ahorro de los rentistas tiende a socavar esa influencia y el crecimiento
19
M. Kalecki, "Theories of Growth in Different Social Systems", 1970, op.cit.
Op.cit.
21
Similar a la del "estado estacionario" en Ricardo o a la "reproducción simple" en Marx.
22
M. Kalecki, "Teoría de la dinámica económica. Ensayo sobre los movimientos cíclicos y a largo plazo de la economía capitalista", op.cit.,
pág. 164. Las consideraciones sobre los llamados "factores del desarrollo" serán el objeto del ítem I.4.
23
Op.cit., p. 164.
20
6
demográfico puede ampliar las posibilidades de mayor producción a largo plazo, pero
también puede afectar negativamente el crecimiento.
En la concepción del autor, los efectos dinámicos de la innovación se vinculan con una
corriente continua de "inventos", que tendrá un efecto similar al de una tendencia creciente en
la tasa de ganancia. Más allá de la evolución de la tecnología de procesos, las innovaciones
también comprenden, en un sentido amplio, la introducción de nuevos productos y de nuevas
fuentes de materias primas, en la medida en que requieran nueva inversión en equipo para su
fabricación y utilización, respectivamente. Las innovaciones tienden a aumentar el nivel de la
inversión, teniendo el mismo efecto que un aumento de las ganancias, es decir, haciendo más
atractivos los nuevos proyectos y originando nuevas decisiones de inversión.
Pero si el ahorro de los rentistas, es decir, el ahorro diferente al autofinanciamiento de
las empresas, crece en relación al stock de capital, la tendencia del sistema sólo será positiva
si la influencia ejercida por las innovaciones es mayor que el efecto negativo del ahorro de los
rentistas. Por último, si bien una población estacionaria limita el crecimiento de la producción
a los aumentos de la productividad del trabajo o a la utilización de la mano de obra
desocupada, una población creciente en un sistema estacionario sólo representa un aumento
del desempleo y una caída de los salarios nominales, lo que afecta negativamente el
crecimiento de la producción. Por otra parte, del crecimiento demográfico no se deriva
automáticamente una ampliación del mercado, ya que es el incremento del poder de compra lo
que cuenta para que ello se produzca, siendo esto particularmente importante en las
economías subdesarrolladas.
II.
El problema de la financiación del desarrollo económico
Se había visto antes que, mientras el principal problema del capitalismo maduro para Kalecki
era el de la demanda efectiva, el de una economía subdesarrollada era el del aumento de la
inversión. Para esta última, el tema de los mecanismos de financiación de la inversión ocupa,
pues, un lugar de primer orden en el análisis de su proceso de desarrollo. Como se anticipó, el
mismo será abordado considerando, sucesivamente, los dos artículos publicados por Kalecki
con veinte años de diferencia.
II. 1. La versión de 1954
La obra central en este sentido, es un artículo publicado en 1954 en el "El Trimestre
Económico" bajo el título de "El problema de la financiación del desarrollo económico"24 25.
24
En "Ensayos ...", op.cit.. E.V.K. FitzGerald (op.cit.) considera que se trata de una versión formulada en términos de "estática comparativa",
menos conocida que la versión "crecimiento" publicada dos décadas después bajo el título de "Los problemas de la financiación del
desarrollo económico en una economía mixta", 1970 ("Ensayos...", op. cit.). Como se señaló, las formulaciones contenidas en esa "segunda
versión" serán objeto del ítem II.2.
7
Como se verá, el acento está puesto en los aspectos "reales" de los mecanismos de
financiación de la inversión. Las principales conclusiones sostienen que, en general, no
existen problemas para la financiación del desarrollo de las economías capitalistas, ya que la
inversión crea su propio ahorro. Sin embargo, las características estructurales del
subdesarrollo genera dificultades para sostener un crecimiento equilibrado, con tensiones
provenientes de la rigidez de la oferta de alimentos, de la coexistencia de desempleo abierto y
encubierto, y de la tendencia al desequilibrio de la balanza comercial.
El caso general
a) Con los esquemas marxistas de reproducción ampliada y bajo los supuestos de economía
cerrada, sin gobierno, con tres clases sociales (capitalistas, trabajadores, pequeños
propietarios), dos sectores productivos (de bienes de inversión y de consumo) y donde todo el
ahorro proviene de los capitalistas, Kalecki demuestra que, "en sentido estricto, no existen
límites financieros al volumen de la inversión."26
b) Discriminando el valor producido por cada sector en un período de tiempo según sea
destinado al consumo o al ahorro de capitalistas, trabajadores y pequeños propietarios del
sector, tenemos que C1 + S1 será el valor de los bienes de inversión (sector I) y C2 + S2 el
valor de los bienes de consumo (sector II). La condición de equilibrio de la economía impone
que C1 = S2 , es decir que los bienes de consumo no consumidos en el sector II lo sean en el
sector I. Sumando S1 de ambos lados, se obtiene C1 + S1 = S2 + S1, es decir, I = S. La
condición de equilibrio de la economía supone, a la vez, la igualdad del ahorro y la inversión
y, en este sentido, la inversión se autofinancia. El problema pasa a ser, entonces, de si en el
proceso de inversión se generan presiones inflacionarias, y la respuesta dependerá de las
posibilidades de aumentar la oferta de bienes de consumo frente a aumentos de la demanda.27
El subdesarrollo: las tensiones en la agricultura
a) En los países subdesarrollados, es posible que la oferta de bienes de consumo de origen
industrial sea elástica, pero que la oferta de alimentos de origen agrícola sea rígida, por la
existencia de obstáculos institucionales que frenan su expansión. En estas circunstancias, el
aumento en la demanda de alimentos presionará al alza el precio de los mismos y reducirá los
salarios reales. Serán los terratenientes, comerciantes o prestamistas, y no los campesinos, los
que se beneficien del aumento de precios de los alimentos. Por ende, el aumento de la
25
Resume conferencias pronunciadas por Kalecki en el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos en México D.F. un año antes,
siendo funcionario del Departamento de Asuntos Económicos de las Naciones Unidas
26
Op.cit., p. 46.
27
Sus conclusiones no se ven modificadas al considerar el gasto administrativo del Estado, cubierto totalmente por ingresos tributarios, o la
inversión pública, financiada totalmente con créditos. A través de los esquemas de reproducción, el autor demuestra que, en estos casos
también, el proceso de la inversión crea automáticamente una contrapartida en ahorro. Sostiene, asimismo, que la inversión pública tiene
importancia crucial para el desarrollo económico rápido, ya que la inversión privada puede verse limitada por diversas razones, otras que las
estrictamente financieras.
8
inversión en condiciones de rigidez de la oferta de alimentos, tiene como efecto la reducción
de los salarios reales y, probablemente, una espiral inflacionaria precios-salarios, expresión
del conflicto distributivo entre capitalistas y trabajadores. En consecuencia, paralelamente al
desarrollo industrial, es necesario aumentar la producción de alimentos.28
El subdesarrollo: las tensiones en la industria
Hasta ahora hemos visto cómo Kalecki relaciona inversión y ahorro agregados con un proceso
de crecimiento acelerado, determinando las condiciones en que el mismo no derive en una
espiral inflacionaria. Veamos cuáles serán los efectos de los cambios en la productividad
industrial - propios del desarrollo rápido -, sobre el empleo y la inflación:
a) Los aumentos de productividad industrial actúan en el sentido de evitar la inflación en el
desarrollo económico. No obstante, para una producción no agrícola dada, a la vez que
aumentan el salario real, reducen el empleo. En este caso, la transferencia de mano de obra de
la agricultura a la industria se desacelerará. A los efectos de analizar este problema con mayor
detalle, considérense dos casos extremos de estrategias de crecimiento industrial: (i) el
crecimiento intensivo: si el aumento de productividad industrial es generado exclusivamente
por el aumento del capital por trabajador y la producción agrícola se mantiene constante,
entonces no habrá problemas de inflación. Pero tampoco habrá incentivos para el traslado de
población rural a los centros urbanos, que es uno de los principales vehículos de la mejora en
el nivel de vida de la población en el transcurso del desarrollo económico. Por lo que el
desempleo encubierto no se reducirá y el país quedará dividido en dos sectores: agricultura
primitiva e industria moderna; (ii) el crecimiento extensivo: el caso opuesto es cuando la
productividad industrial se mantiene constante y todo el aumento de producción se obtiene a
través del empleo de trabajadores que provienen del campo. En este caso, el desempleo
encubierto se reducirá radicalmente, pero pueden surgir presiones inflacionarias, al ser difícil
aumentar la producción agrícola para satisfacer el rápido aumento de la demanda urbana; (iii)
entre los casos extremos, el patrón de desarrollo más adecuado para Kalecki, será el que
combine ambas estrategias, persiguiendo un aumento de producción industrial sustentado a la
vez en el aumento de la productividad y del empleo.
b) Lo precedente era válido bajo el supuesto de que la distribución funcional del ingreso se
mantuviera constante. Pero Kalecki sostiene que, en el transcurso del desarrollo económico,
existe una tendencia hacia la concentración industrial, que seguramente derivará en un
aumento en el grado de monopolio y, por ende, en una redistribución del ingreso a favor de
28
Las medidas preconizadas por Kalecki enfatizan la reforma agraria y otras a implementar en el corto plazo, tales como los créditos
subsidiados para los campesinos, la provisión de fertilizantes a bajo costo, las mejoras en el cultivo, etc..
9
los beneficios.29 En consecuencia, aumentará la relación precios/salarios, caerá la demanda
efectiva y habrá una subutilización de la capacidad industrial. "El resultado final será una
distribución de la renta en contra de los salarios y de las rentas agrícolas y a favor de los
beneficios industriales."30
En conclusión, una economía subdesarrollada, sin relaciones con el exterior, con
inversión pública financiada por préstamos y con distribución regresiva del ingreso, se verá
enfrentada a las siguientes dificultades: (i) las rigideces de la oferta agrícola y las tendencias
monopolistas en la industria serán factores subyacentes a los efectos inflacionistas si se
emprende un proceso de desarrollo económico rápido; (ii) los aumentos en la productividad
industrial reducirán las presiones inflacionarias, pero también reducirán la tasa de absorción
de la mano de obra rural excedente.
El subdesarrollo: las tensiones en el comercio exterior
a) Kalecki apela nuevamente a los esquemas marxistas de reproducción ampliada, y
concluye que, en una economía abierta con comercio exterior equilibrado, la inversión se
autofinancia. 31
b) Pero, de acuerdo a Kalecki, el desarrollo económico rápido conlleva diferentes tensiones
sobre el comercio exterior, que exigirán políticas específicas. Hay una tendencia al aumento
de importaciones por tres vías: (i) la mayor inversión hace que aumenten las importaciones de
bienes de capital; (ii) el aumento de producción industrial resulta en mayores importaciones
de materias primas e insumos; (iii) las dificultades en aumentar la producción de alimentos
hace que se incrementen las importaciones de alimentos.
El aumento en la producción de bienes para el consumo de masas tiende a compensar
las tensiones, pero las dificultades para aumentar las exportaciones tienden a agravarlas,
dificultades que provienen del hecho de que se requieren recursos de capital en cantidad
considerable para aumentar la producción de exportación, que compiten con los volcados al
mercado interno. En estas condiciones, el autor concluye que "...las restricciones a la
importación destinadas a minimizar las importaciones de bienes no esenciales son casi
inevitablemente concomitantes al desarrollo económico vigoroso."32
Las conclusiones del artículo revelan una concepción estructuralista del proceso
inflacionario, en el sentido en que remite su origen a las desproporciones sectoriales. Al
29
En los países subdesarrollados, es muy probable que el grado de monopolio aumente con la inversión extranjera directa, que traerá consigo
las prácticas de los monopolios o cuasi-monopolios de los países industriales.
30
M. Kalecki, "El problema de la financiación del desarrollo económico", en "Ensayos ...", op.cit.
31
El valor del sector I será la suma de los bienes de capital producidos en el país y de los exportados por un valor equivalente a las
importaciones de bienes de capital. El valor del sector II será la suma de los bienes de consumo producidos en el país y de los exportados
por un valor equivalente a las importaciones de bienes de consumo. De esta forma, se mantiene la condición de equilibrio de la economía, C1
= S2 , la que, como se vio, presupone la igualdad del ahorro y la inversión.
32
Op.cit., p. 57.
10
respecto, sostiene Kalecki: "...la presión inflacionista primaria que se experimenta en el
transcurso del desarrollo económico rápido es el resultado de los desequilibrios básicos en las
relaciones productivas. Así pues, estas presiones no se pueden evitar con mecanismos
puramente financieros. La solución al problema ha de estar basada en políticas económicas
que abarquen todo el proceso del desarrollo."33
Por otra parte, el análisis kaleckiano revela que, al emprender un proceso de
crecimiento industrial acelerado, las economías subdesarrolladas se enfrentan a diferentes
tensiones si buscan evitar la inflación, provenientes de sus propias características
estructurales. En particular, se vio que, al considerar las estrategias posibles para resolver el
conflicto entre los aumentos de productividad industrial propios del desarrollo rápido y la
reabsorción del subempleo (crecimiento intensivo vs. crecimiento extensivo), Kalecki opta
por un patrón de desarrollo combinado, que persiga un aumento de producción industrial
sustentado simultáneamente en el aumento de la productividad y del empleo. En el ítem que
sigue se retomarán algunos de estos problemas, en particular, los de la agricultura y del
comercio exterior.
II. 2. La versión de 1970
En esta versión "crecimiento"34 del análisis del problema de la financiación del desarrollo,
Kalecki busca responder a la pregunta sobre cómo destinar el excedente potencial a la
inversión sin que sean los grupos de menores ingresos de la población los que soporten los
costos. En forma sintética, su análisis recorre los siguientes pasos:35
a) Parte del supuesto de que no deben producirse aumentos en los precios de los bienes de
consumo necesarios, ni establecerse impuestos sobre dichos bienes ni sobre los ingresos de
los grupos más pobres. Si es necesaria, la limitación de la demanda global de consumo habrá
de hacerse vía aumentos de impuestos directos sobre los grupos de altos ingresos o indirectos,
sobre los bienes no esenciales.
b) En un esquema de crecimiento equilibrado, siendo r la tasa media de crecimiento del
ingreso nacional y con los supuestos señalados, concluye que la tasa de crecimiento de la
oferta de bienes esenciales requerida para garantizar r es una función creciente de r.
c) Supongamos que el consumo total varía proporcionalmente al ingreso nacional y que no
hay cambios en la distribución del ingreso personal. Dada r, se define cn como la tasa de
crecimiento de la demanda de bienes de consumo necesarios, que será igual a la tasa de
crecimiento demográfico (q) si r es igual a q (es decir, si el ingreso per cápita es constante en
el tiempo). Si, por el contrario, el ingreso nacional per cápita crece a una tasa r - q > 0,
33
34
Op.cit., p. 69.
Al decir de E.V.K. FitzGerald.
11
entonces el consumo per cápita lo hará también a esa tasa y la demanda de bienes necesarios
crecerá a una tasa que dependerá de la elasticidad de dicha demanda respecto al ingreso medio
(e):
cn = q + e.(r - q)
(1)
con e<1
Si bien se reconoce que e es una función decreciente de r, puede suponerse que e es constante
en determinado período. Se obtiene entonces que cn es una función lineal de r.
d) Supongamos ahora que es necesario limitar el consumo para permitir un aumento de la
inversión superior al del ingreso nacional, lo que se hará mediante la imposición sobre los
grupos de altos ingresos y/o sobre los bienes de consumo no esencial. Esta modificación no
afectará, o muy poco, el consumo de bienes esenciales, por lo que la ecuación (1) seguirá
siendo básicamente válida.
e) El caso anterior se entiende mejor si se considera la relación que existe entre las tasas de
crecimiento del consumo total (c) y del ingreso nacional (r). Cuanto mayor sea la tasa de
crecimiento
económico,
mayor
será
la
inversión
requerida
para
alcanzarlo
y,
correspondientemente, menor la relación del consumo total con el ingreso nacional. En
consecuencia, c será menor a r, y esta diferencia aumentará con el crecimiento. Por ende, es la
necesidad de aumentar el coeficiente de inversión para alcanzar un mayor crecimiento, lo que
explica la exigencia de limitar el aumento del consumo.
f) Examinemos ahora la interrelación entre cn, r y c. De lo expuesto surge que, dado el valor
de una de las tasas, las otras quedan determinadas. Kalecki plantea que en las economías
subdesarrolladas mixtas cn puede considerarse como dada, ya deberá ajustarse a la oferta de
bienes esenciales, limitada en su crecimiento por los factores institucionales ya mencionados.
Por ende, si no se importan bienes esenciales, habrá un "techo" para cn, que determinará un
cierto valor de r y de c. Para lograr que el aumento del consumo total se limite a la tasa c,
serán necesarios impuestos directos sobre los sectores de altos ingresos y/o indirectos sobre
los bienes no esenciales. "Me parece que éste es el núcleo del problema de la financiación del
desarrollo económico en una economía mixta.", sostiene Kalecki.36
g) Si r supera el nivel garantizado por cn, como la oferta de bienes necesarios será menor a su
demanda, los precios tenderán a crecer, recuperándose el equilibrio vía la baja del ingreso real
de la población. Por ende, el crecimiento desequilibrado es ventajoso para los mayores
ingresos: la tasa de crecimiento es relativamente alta, no se afectan las relaciones agrarias y
los impuestos sobre dichos ingresos son menores que con el crecimiento equilibrado. Si bien
el empleo es mayor, el consumo agregado se mantendrá en el mismo nivel, y los salarios
reales serán menores por el aumento de precios esenciales. El mayor coeficiente de inversión
35
36
"Los problemas de la financiación del desarrollo económico en una economía mixta", 1970, en "Ensayos ... ", op. cit..
Ibídem, p. 116.
12
se conseguirá a costa de la baja del salario real, y se desarrollarán las industrias de bienes de
consumo no esencial. En síntesis, habrá un crecimiento sesgado a favor de los sectores
acomodados.
h) ¿Cuál será la influencia del comercio exterior sobre la tasa de crecimiento equilibrado del
ingreso nacional? Dada la tasa máxima de producción interna de bienes de consumo
necesarios (pn), la posibilidad de importar estos bienes hace que la tasa de crecimiento
equilibrado sea mayor a la obtenida sin comercio exterior. Sin embargo, a medida que r
aumenta y se aleja de la posición inicial, la diferencia cn - pn disminuye. En efecto, cuanto
mayor es r, mayor aún será el crecimiento de la demanda de importaciones de bienes de
consumo no esenciales y, asimismo, de bienes de capital. Será cada vez más difícil cubrir las
importaciones con exportaciones, por las limitaciones existentes en la oferta de bienes
exportables o en los mercados externos. En consecuencia, será crecientemente difícil
aumentar las importaciones de bienes esenciales para atender la demanda. Por lo que, más allá
de una situación especialmente favorable como es la de los países productores de petróleo, la
contribución del comercio exterior al logro de una tasa de crecimiento equilibrado más alta
tiende a anularse. En el límite, el comercio exterior puede llegar a agravar, en vez de aliviar,
el problema del aumento necesario de la oferta de bienes esenciales para lograr una mayor
tasa de crecimiento equilibrado. También hace que cobre más importancia la necesidad de
limitar a través de impuestos el consumo de no esenciales.
En conclusión, la búsqueda simultánea del crecimiento económico equilibrado y la
equidad distributiva en una economía subdesarrollada mixta plantea, en el enfoque
kaleckiano, el carácter ineludible de las reformas institucionales en el sector productor de
bienes esenciales así como de una política fiscal progresiva. La existencia de un valor "techo"
para la tasa de crecimiento del consumo de bienes esenciales - derivado de los obstáculos
institucionales que frenan la expansión de la producción de dichos bienes -, impone un límite
a la tasa de crecimiento económico, la que, a su vez, condiciona la tasa de crecimiento del
consumo total. Estas restricciones serán tanto mayores cuanto mayor sea la tasa de
crecimiento económico deseado, ya que mayor será el coeficiente de inversión requerido para
alcanzarlo y menor, en consecuencia, el crecimiento posible del consumo total. Para lograr
que el aumento del consumo total se limite a esa tasa, será necesario establecer impuestos
directos sobre los sectores de altos ingresos y/o impuestos indirectos sobre los bienes no
esenciales. La posibilidad de importar bienes de consumo esenciales permitirá que la tasa de
crecimiento equilibrado sea mayor a la obtenida sin comercio exterior, al aumentar el valor
13
"techo". Sin embargo, Kalecki es pesimista, planteando que la contribución del comercio
exterior al logro de una tasa de crecimiento equilibrado más alta tiende a anularse.
III.
El dilema productividad - empleo
En la sección anterior se ha visto cómo Kalecki define el problema de la dinámica de largo
plazo bajo determinadas condiciones, no sólo económicas, sino también socio- políticas e
institucionales. Partiendo de la formulación kaleckiana más general del crecimiento
económico, la presente sección tiene por objeto analizar aquellas otras que ponen de relieve
ciertas especificidades del subdesarrollo, en particular, las que analizan el papel que
desempeñan los niveles de ocupación de la fuerza de trabajo y de su productividad en el
crecimiento económico, especialmente importantes para las economías con problemas de
empleo y subempleo estructural. Con respecto a estas últimas formulaciones, la guía principal
ha sido el artículo ya mencionado de I. Sachs, donde queda definida una tipología de
trayectorias de crecimiento.
III. 1. El caso general del subdesarrollo
De acuerdo al autor, "...el problema crucial al que se enfrentan los países subdesarrollados es
el aumento considerable de la inversión, no para generar demanda efectiva, como sucedía en
una economía desarrollada subutilizada, sino para acelerar la expansión de la capacidad
productiva indispensable para el rápido crecimiento de la renta nacional."37 En línea con este
concepto, la siguiente expresión matemática38 concibe el crecimiento de una economía
subdesarrollada como una función de la inversión, considerando además los efectos positivos
y negativos derivados del stock de capital: ∆Y = 1/m . I - a .Y + u .Y
(2)
donde Y es el nivel del ingreso nacional real correspondiente a un determinado año, ∆Y es el
incremento anual de ese ingreso, m es la relación capital/producto e I es el nivel de la
inversión bruta (antes de depreciación). En consecuencia, 1/m.I representa el efecto
productivo de la inversión bruta, mientras que - a.Y mide el efecto de la disminución de la
capacidad productiva como resultado de la obsolescencia del equipo39 y u.Y el efecto de las
mejoras en la utilización del equipo productivo como resultado de los adelantos
organizacionales40. Dividiendo por Y ambos miembros de la ecuación anterior se obtiene:
∆Y/Y = r = 1/m . I/Y - a + u
37
(2')
"La diferencia entre los problemas económicos cruciales de las economías no socialistas desarrolladas y los de las subdesarrolladas",
op.cit., p. 25.
38
"Theories of Growth in Different Social Systems", op.cit., p. 116.
39
Siendo a un parámetro de depreciación.
40
En términos contemporáneos, correspondería al progreso técnico no incorporado. Sachs vincula el coeficiente u a los efectos de
aprendizaje, así como a las mejoras organizacionales y a las economías de recursos que de ellos derivan en un contexto de economía
planificada centralmente.
14
donde r es la tasa de crecimiento del ingreso nacional, que queda entonces determinada por la
proporción de la inversión en el ingreso y por los tres coeficientes m, a y u.
En una economía subdesarrollada de mercado, m y a dependerán de las decisiones sobre la
intensidad capitalística de las tecnologías adoptadas - y sobre el descarte por obsolescencia de los capitalistas individuales. Estas decisiones incorporan elementos de demanda, ya que no
puede excluirse cierto grado de subutilización del equipo en razón de insuficiencias en la
demanda efectiva. Por su parte, u depende de la demanda efectiva, pudiendo cambiar de signo
según la fase del ciclo. En el largo plazo, la variación del grado de utilización del equipo
existente seguirá condicionada, al menos parcialmente, por factores de demanda. En suma, u
no es un coeficiente independiente, "...sino un valor donde se reflejan los cambios en el nivel
de la posibilidad de encontrar un mercado para el producto de las instalaciones productivas
existentes."41
III. 2. El caso particular de la economía mixta
En una economía subdesarrollada mixta, m dependerá de las decisiones de inversión de los
capitalistas, pero también de las decisiones del gobierno respecto a la inversión pública, las
que responderán seguramente a un determinado plan de desarrollo. Según Kalecki, en este
tipo de economía el problema de la insuficiencia de la demanda efectiva no es crucial, ya que
la inversión pública es grande en relación a la capacidad productiva, que es muy baja en
relación a la abundancia de trabajo. Se podrá suponer, entonces, que los coeficientes m y u
estarán fundamentalmente determinados no ya por elementos de demanda, sino desde el lado
de la oferta, influenciada por la inversión pública. Sin embargo, como pudo verse en II.2 , en
el contexto institucional específico de la economía mixta un nuevo problema aparece si se
pretende recorrer un camino de crecimiento acelerado: la existencia de obstáculos
institucionales a la expansión de la producción de alimentos y, en consecuencia, de presiones
inflacionarias que pueden significar una redistribución regresiva del ingreso. Ello significa
que, si el plan de desarrollo persigue a la vez la equidad distributiva, la tasa "no inflacionaria"
de crecimiento económico se verá limitada por la de la producción de bienes de consumo
esencial. En efecto, despejando r de (1) se obtiene:
o bien:
r = 1/e . cn + q . (e - 1)/e
(1')
con e<1
r = e' . cn + q . (1 - e')
(1'')
con e' = 1/e >1
Es decir que la tasa de crecimiento equilibrado del ingreso nacional en una economía mixta
subdesarrollada estaría determinada positivamente por la tasa de crecimiento de la demanda
de bienes esenciales - que, como se vio en II. 2., puede considerarse como dada -, y
41
M. Kalecki, "Introducción a la teoría del crecimiento en una economía socialista", 1963, p. 22, en: "Economía socialista y mixta. Selección
de ensayos sobre crecimiento económico", Parte I, Fondo de Cultura Económica, Madrid, 1976 (1ª ed. en inglés 1972).
15
negativamente por la tasa de crecimiento demográfico42. A su vez, cuanto más rígida sea la
demanda de bienes de consumo necesarios en relación al ingreso medio, mayores serán tanto
el efecto positivo de cn sobre r (por el mayor valor del ponderador e') como el efecto negativo
de q (ponderado también por un coeficiente con mayor valor absoluto, aunque <1).
III. 3. El crecimiento impulsado por el empleo
Hasta ahora se ha visto cómo la tasa de crecimiento se vincula con el peso relativo y la
evolución del capital en la economía: en la expresión (2'), r queda determinada por los valores
que van asumiendo los coeficientes de inversión y de capital en relación al producto, así como
los coeficientes de depreciación y de mejor utilización del stock de capital existente. También
se ha planteado una fórmula que vincula la tasa de crecimiento económico con la evolución de
la demanda de bienes de consumo esenciales, en condiciones en que la restricción en la
producción de dichos bienes asume un papel crucial. A continuación se analizará el papel que
desempeñan, en la concepción kaleckiana, los niveles de ocupación de la fuerza de trabajo y
su productividad en el crecimiento económico. Al respecto, el autor propone, en el contexto
de una economía centralmente planificada o socialista, la siguiente expresión matemática43,
que enseguida se adaptará a la economía de mercado:
r=α+β
(3)
siendo α la tasa de crecimiento de la productividad del trabajo - que resulta del progreso
técnico, incluidas las mejoras en la organización del trabajo - y β la tasa de crecimiento de la
fuerza de trabajo, en el supuesto del pleno empleo.44
En un contexto de economía de mercado, la variable relevante en el crecimiento pasaría a ser
la que refleje la evolución de la mano de obra empleada (ε en la notación de Kalecki):
r=α+ε
(3')
La tasa de crecimiento del ingreso nacional queda así conjuntamente determinada por las
variaciones en la productividad del trabajo, que dependen del progreso técnico, y por las del
empleo, que dependen de la tasa de crecimiento de la población económicamente activa y de
las variaciones en la demanda efectiva. De la comparación de las expresiones (3) y (3'), surge
que si ε < β, existe un potencial de crecimiento productivo desaprovechado. Si se considera,
además, la ocurrencia simultánea de desempleo y subempleo, tanto rural como urbano,
entonces la transformación de ambos en empleo es un potencial productivo adicional,
condición crucial para aumentar significativamente el crecimiento del ingreso nacional.
42
Supongamos que el valor máximo de cn es 4% y que e = 0,8 y q = 1,5%. En esas condiciones, se obtendría r = 4,625%. Cualquier aumento
en la tasa de crecimiento demográfico, dado el "techo" de cn, resultaría en una menor tasa de crecimiento del ingreso nacional, que sería, por
ejemplo, de 4,55% para q = 1,8%.
43
En su "Introducción a la teoría del crecimiento en una economía socialista", 1963, Cap. 3, op.cit..
44
Estrictamente, la expresión incluiría también α.β, que Kalecki decide omitir por ser ambas fracciones bastante pequeñas.
16
De hecho, el análisis kaleckiano recorre los siguientes casos45: a) en condiciones de ilimitada
oferta de trabajo, derivada de la existencia de reservas de mano de obra46, su utilización
productiva permitirá aumentar la tasa de ocupación por encima de β y la tasa de crecimiento r
por encima de r0 = α + β. En este caso, la atención deberá concentrarse en los otros factores
limitantes, como el aumento de la inversión y, consecuentemente, la reducción relativa del
consumo a corto plazo; b) en condiciones de una reserva de trabajo limitada, r podrá ser
mayor que r0 sólo hasta que esta reserva se agote; a partir de ese momento, r quedará limitado
al nivel r0. El proceso habrá culminado en un incremento adicional del ingreso nacional
vinculado al exceso de mano de obra por encima del empleo real en la posición inicial, así
como en un aumento adicional del consumo.
En este segundo caso, Kalecki observa que tanto el coeficiente de inversión como la tasa de
crecimiento tienden a fijarse a un nivel más bajo que en el caso de reservas ilimitadas de
trabajo. Y agrega: "Esto puede interpretarse como un efecto de la barrera de la oferta de
trabajo en la tasa de crecimiento; una limitada reserva de trabajo tan solo posibilita un
desplazamiento de la barrera, pero no su eliminación."47
La ecuación (3') muestra, según Sachs, la centralidad que adquiere la creación de empleos en
la teoría kaleckiana del desarrollo, y de su financiamiento: "El empleo aparece entonces
simultáneamente como un factor esencial del crecimiento y un objetivo primordial del
mismo."48 A partir de esta fórmula, Sachs construye una tipología de trayectorias de
crecimiento:
a) Si α > 0 y ε = 0, entonces r = α > 0. En estas condiciones, queda definido un crecimiento
intensivo, impulsado únicamente por el aumento en la productividad del trabajo, derivado de
un progreso técnico ahorrador de trabajo, con creación nula de empleos o, aún, con reducción
de la ocupación (si ε < 0, entonces 0 < r < α).
b) Si ε > 0 y α = 0, entonces r = ε > 0. En el extremo opuesto, queda definido un crecimiento
extensivo, impulsado únicamente por el aumento de la ocupación, sin mejoras de la
productividad del trabajo o, aún, con reducción de la misma por la multiplicación de empleos
improductivos, en cuyo caso, el empleo aumenta más que el ingreso nacional (si α < 0,
entonces ε > r > 0).
Luego de realizar un firme alegato a favor de los aumentos en la productividad del trabajo
como base del progreso económico y social de los países, Sachs plantea que la gravedad que
asumen actualmente el desempleo y el subempleo en el mundo subdesarrollado no debe
45
Cap. 4 y 5, ibídem.
Por ejemplo, mujeres casadas dispuestas a trabajar o excedentes de trabajo en la agricultura.
47
Op. cit., p. 49.
46
17
conducir a una propuesta basada exclusivamente en el crecimiento extensivo. No obstante
ello, entiende que la combinación de ambas trayectorias debe estar sesgada a favor de este
tipo de crecimiento. En particular, los países "...con importante oferta de mano de obra
subempleada y, al mismo tiempo, con tasas elevadas de crecimiento demográfico, deben
explorar todas las posibilidades de creación de empleos y orientarse muy especialmente hacia
los empleos con un coeficiente capital/trabajo moderado en los sectores de actividad que
presentan un componente de importaciones reducido."49 Esta opción es tanto más necesaria
cuanto que la inversión privada tiende naturalmente al crecimiento intensivo, impulsado por
la obsolescencia acelerada del equipo productivo por la revolución tecnológica en curso. A su
vez, al evitar la barrera de la insuficiente capacidad de importación, implica acelerar, ceteris
paribus, la tasa de crecimiento de la economía nacional. Asimismo, Sachs señala que puede
esperarse que el mayor poder adquisitivo proveniente de los nuevos empleos se destine,
fundamentalmente, a la compra de bienes de consumo esenciales. Por esta razón, el problema
del financiamiento real (sin inflación) del crecimiento propulsado por el empleo está
estrechamente ligado al aumento de la oferta de ese tipo de bienes.
Como puede observarse, la tipología de trayectorias de crecimiento de Sachs se
corresponde con los dos casos extremos de estrategias de crecimiento industrial analizados
por Kalecki en su trabajo de 1954 (ítem II. 1. del presente trabajo). Como se recordará, la
opción kaleckiana es la de una estrategia combinada, sustentada simultáneamente en los
aumentos de productividad y del empleo. La propuesta de Sachs implica un matiz en relación
a la misma, enfatizando la vinculación del crecimiento con la ocupación, sin dejar de lado la
restricción externa.
IV.
Comentarios finales
La pregunta principal que orientó el presente trabajo refiere al valor heurístico de las
contribuciones de M. Kalecki sobre el subdesarrollo y el crecimiento económico. Se partió de
la hipótesis de que la condición teórica particular del autor, integradora en el plano de las
tradiciones teóricas y abarcativa de los diferentes aspectos que conforman la totalidad social,
lo ubicaba en una posición de privilegio a la hora de pensar alternativas para el desarrollo de
largo plazo de las economías de industrialización tardía, en particular, las latinoamericanas.
Se suma a lo anterior la percepción de Kalecki sobre la existencia, en el subdesarrollo,
de obstáculos o barreras estructurales al desenvolvimiento de esas economías, percepción que
de hecho comparte con los economistas latinoamericanos del desarrollo de los años cincuenta.
48
49
Op. cit., p. 9 (traducción propia).
Op. cit., p. 10 (trad. propia).
18
Ello imprime, no obstante, una particularidad a sus modelos de crecimiento. En cada contexto
económico, social, político e institucional, la determinación de la barrera o problema principal
para el crecimiento conduce a que difieran los determinantes de la ecuación explicativa de la
evolución del ingreso nacional50. Es decir, cada contexto define "un problema crucial" a
resolver y una "fórmula" específica que servirá de guía para superarlo: (i) en el nivel más
general, la economía subdesarrollada se enfrenta al problema crucial de la insuficiencia de la
inversión, de ahí que en la ecuación del crecimiento se resalten los factores relacionados a la
misma; (ii) este problema deja de ser crucial si se considera una economía subdesarrollada
mixta, en donde la inversión pública es considerable; en esas condiciones, la barrera principal
al desarrollo rápido no inflacionario pasa a ser la de la oferta de alimentos, trabada por
factores institucionales51, por lo que la tasa de crecimiento equilibrado se encontrará
restringida por la evolución del consumo de bienes esenciales y por el crecimiento
demográfico; (iii) al mismo tiempo, la economía subdesarrollada - tanto la de laisser-faire
como la mixta - se caracteriza por la coexistencia de desempleo y subempleo; la
consideración del papel de la productividad del trabajo y de la ocupación en el crecimiento
económico llevará a visualizar la existencia de un potencial de crecimiento productivo
desaprovechado cuando existen reservas de mano de obra rural o urbana. Entre los dos casos
extremos de crecimiento industrial - intensivo y extensivo -, el patrón de desarrollo óptimo,
de acuerdo a Kalecki, será el que combine ambas estrategias, es decir, el que persiga un
aumento de producción industrial sustentado a la vez en el aumento de la productividad y del
empleo.
En suma, la enseñanza principal que deja el análisis kaleckiano para la modelización
del crecimiento de las economías de industrialización tardía, en particular, las
latinoamericanas, consiste precisamente en la necesidad de dejar de lado los dogmatismos y
adaptar el instrumental analítico a las condiciones estructurales específicas - incluidas las
sociales, políticas e institucionales - de la economía en cuestión. Por lo que su capacidad para
crear nuevos conocimientos estará determinada, más que por el modelo utilizado, por la
certera identificación de los problemas cruciales a enfrentar en cada caso, contexto o período.
En esa medida, la conveniencia de adoptar una estrategia de crecimiento impulsado por el
empleo sólo podrá ser evaluada a través del análisis concreto de las especificidades de la
economía en cuestión.
50
De igual forma, sus recomendaciones de política económica se relacionan con la superación de los obstáculos estructurales al desarrollo.
Si bien esos factores - en especial, el de la propiedad feudal o semi-feudal de la tierra - fueron identificados como hechos estilizados
prevalecientes en el contexto latinoamericano de mediados del siglo pasado por ciertas corrientes de pensamiento (en particular, las
vinculadas a los partidos comunistas de distintos países de la región), no podrían ser considerados cruciales en la situación actual, luego de
que en muchos países se procedió a la reforma de las condiciones agrarias y/o a la expansión de la agricultura capitalista moderna.
51
19
No obstante, cabe preguntarse sobre la aplicabilidad o relevancia general de la idea
para la situación actual de la región, caracterizada por la coexistencia - no siempre pacífica de, por un lado, técnicas atrasadas y modernas, éstas últimas en acelerado e intenso cambio y,
por otro, un subempleo estructural de la mano de obra con un desempleo abierto que está
alcanzando, en algunos países, niveles históricos, vinculados tanto a la recesión presente en
los mismos, como al impacto de la revolución tecnológica en curso.
En particular, si se adopta una estrategia combinada de crecimiento - el patrón de
desarrollo óptimo de Kalecki -, la pregunta principal sería la de cómo lograr empleo y
reabsorción del subempleo con un aumento simultáneo de productividad. Y esto no sólo para
los países con mayor proporción de población rural52, sino también para aquéllos en donde el
subempleo se nutre del propio sector urbano moderno53. Sin duda, habría que pensar en
políticas tecnológicas específicas, centradas en la incorporación de progreso técnico en el
sector moderno, pero también, en los métodos que permitan aumentar la productividad en los
sectores subempleados, tanto urbanos como rurales.
Si se piensa, como Sachs, que la combinación de ambas trayectorias debe estar
sesgada a favor del crecimiento impulsado por el empleo, habrá que explorar todas las
posibilidades de creación de empleos, especialmente de aquellos que presenten un coeficiente
capital/trabajo moderado. Ello requerirá, seguramente, poner el acento en políticas específicas
en esa materia.
De alguna manera, tanto a través de la necesidad de políticas tecnológicas como de
políticas de empleo, esta problemática replantea - en un nuevo contexto - el viejo debate sobre
la necesidad de la conducción deliberada del desarrollo, ante las fallas que presenta el
mercado para asegurar un sendero de crecimiento sostenido con equidad social.54
De hecho, podría establecerse un paralelo entre la concepción kaleckiana sobre los
obstáculos estructurales al desarrollo con aquella que enfatiza las fallas de mercado como
limitantes del crecimiento económico. En el plano más general, la economía capitalista
adolecería principalmente de fallas de demanda efectiva. En un plano más concreto, la
economía subdesarrollada sumaría a esa característica estructural la existencia de fallas en los
mercados de factores - de capital, de trabajo, de la tecnología - y de bienes - alimentos de
origen agrícola -, que pueden tornarse determinantes o no, según las condiciones
institucionales, sociales y políticas de cada caso. En materia de políticas económicas, aquéllos
que enfatizan estas fallas como determinantes de las dificultades de crecimiento, propugnan la
52
Como sería, por ejemplo, el caso del Perú.
Como en Argentina o Uruguay.
54
Entendida esta última como condición de eficiencia, y no sólo de viabilidad socio-política del sistema.
53
20
adopción de políticas activas, meso-económicas u "horizontales", orientadas a la mejora de la
eficiencia de los diferentes mercados.
Sin desconocer la relevancia de este enfoque y como lo ha recientemente señalado J.A.
Ocampo55, las "variantes históricas del pensamiento económico estructuralista ... ofrecen una
alternativa más promisoria56, que destaca la estrecha relación que existe entre la dinámica
estructural, la inversión y el crecimiento económico", donde éste último es concebido como
un proceso dinámico que opera transformando las propias estructuras económicas. De acuerdo
a esta tradición, "...el crecimiento económico está intrínsecamente vinculado al contexto
estructural, constituido por el aparato productivo y tecnológico, la configuración de los
mercados de productos y factores, las características de los agentes empresariales, y la forma
en que estos mercados y agentes se relacionan con el contexto externo."57 En materia de
propuestas, estas ideas conducen a la adopción de estrategias de desarrollo productivo - la
"estrategia nacional de inversiones" de Rodrik58 o la de transformación estructural de la
CEPAL59. A este respecto, se cree haber mostrado en este trabajo que el enfoque kaleckiano
es coincidente en señalar la importancia que adquiere la transformación de las estructuras para
lograr un desarrollo sostenido con equidad.
Pero otra coincidencia del análisis de Ocampo con el de Kalecki es también
destacable. Para el primero, los "valores globales, y sobre todo, los derechos humanos, en su
doble dimensión de derechos civiles y políticos, por una parte, y de derechos económicos,
sociales y culturales, por otra, deberían considerarse hoy como el marco ético para la
formulación de las políticas de desarrollo."60 Por su parte, como se vio, Kalecki incluye las
consideraciones éticas en sus modelos de crecimiento: el supuesto de que los salarios reales
no deben caer es el punto de partida de su análisis del financiamiento del crecimiento
económico.
Las disquisiciones anteriores no pretenden restar importancia a la evaluación del grado
de coherencia de la teoría analizada y de sus problemas no resueltos. Sin embargo, se espera
haber contribuido a mostrar su efectiva potencialidad en términos del análisis de los
problemas del subdesarrollo y de su superación.
55
"Retomar la Agenda del Desarrollo", (LC/L.1503), CEPAL, Santiago de Chile, Marzo 2001.
No sólo respecto del enfoque de fallas de mercado, sino también de la interpretación ortodoxa y de aquella que enfatiza las insuficiencias
en el desarrollo institucional o en el capital humano. Ibídem, pág. 19.
57
Ibídem, pág. 20.
58
Citado por J.A. Ocampo, op.cit., pág. 21. Rodrik, Dani, "The New Global Economy and the Developing Countries: Making Openness
Work", Policiy Essay, Nº 24, Washington, D.C., Overseas Development Council, 1999.
59
Idem. CEPAL, "Equidad, desarrollo y ciudadanía" (LC/G.2071/Rev.1-P), Santiago de Chile, 2000.
60
J.A. Ocampo, "Retomar la Agenda del Desarrollo", op. cit., pág. 31.
56
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