Tabla - Patrimoni Cultural

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J. M. Martí i Bonet
con la colaboración de Joana Alarcón, Gemma Pallàs y Francesc Tena
SACRALIA ANTIQUA
Diccionario del catalogador
del patrimonio cultural de la Iglesia
Archivo Diocesano de Barcelona, noviembre de 2013
© de los textos: el autor
© de las fotografías: Francesc Tena Juncosa y el Archivo Diocesano de Barcelona
© de esta edición: Archivo Diocesano de Barcelona
Diseño gráfico y maquetación: Francesc Tena y Joana Alarcón
Tabla
INTRODUCCIÓN ................................................................................................................................ 7
DICCIONARIO SACRALIA ANTIQUA ..................................................................................................... 9
SÍNTESIS CONCLUSIVA DE SACRALIA ANTIQUA ................................................................... 251
Introducción
El 1 de enero de 2010 la Delegación Diocesana del Patrimonio Cultural del Arzobispado de Barcelona, apr​​
ovechando la experiencia del Museo Diocesano y del Archivo Diocesano, así como de la Biblioteca Pública Episcopal de Barcelona, editó
​​
el diccionario denominado Sacralia. Diccionario del catalogador del patrimonio cultural de la
Iglesia, sus bienes culturales y culturales. Actualmente durante el mes de mayo de 2013 se ha intentado confeccionar
una nueva edición mucho más completa que la de 2010 que denominaremos Sacralia Antiqua1, en la que se incluye
una amplia introducción que sintetiza el contenido de todo el diccionario. Es un tema que a la vez coincide con
una ponencia presentada en Tarragona y que fue objeto de publicación, pues al tratarse de una recopilación de las
costumbres, los ritos de sacramentos, de términos que proceden de las catalogaciones e investigaciones realizadas
en las mencionadas instituciones eclesiásticas, incide en la propia vida eclesiástica y en sus evoluciones históricas.
Este objetivo coincide también con la ponencia presentada en las jornadas internacionales de Arqueología Clásica
de Tarragona el 20 de mayo de 2011.
Posiblemente el diccionario y la presente introducción será una buena herramienta de trabajo para posibles
futuros historiadores, investigadores y catalogadores2.
El porqué de Sacralia Antiqua
Un día, mientras miraba un programa de televisión, vi como el director del mismo interrogaba a un grupo de
jóvenes sobre unas “palabras en desuso”. Apareció la palabra “misal”, y uno de los chicos dijo con decisión: “¡Misal
es un detergente!”, pero ninguno de sus compañeros se rió. En ese momento vi la necesidad, y me prometí que
elaboraría un diccionario que recogiera el significado de cientos de palabras que corren el riesgo de “desvanecerse
de la memoria colectiva”, aun la de nuestras iglesias y la de la sociedad del siglo XXI.
Los términos que hemos incluido son fundamentalmente utilizados en el lenguaje del arte, de la liturgia, y de la
historia de nuestras instituciones eclesiásticas, especialmente utilizados en otro tiempo -antes del concilio Vaticano
II- por los historiadores del arte sacro y de lo que podríamos llamar patrimonio cultural de la Iglesia; son términos
que deben conocer muchos de los historiadores que con frecuencia visitan nuestros archivos, museos y bibliotecas
eclesiásticas. Por eso no dudamos a la hora de calificarla como Sacralia Antiqua.
También debemos observar que nosotros -los que nos dedicamos a escribir libros de historia del arte, catálogos,
guías, diplomatarios, inventarios y otros estudios de historia-, nos encontramos con un gran vacío en cuanto a herramientas de información previa, faltándonos diccionarios específicos en este campo de los denominados bienes
1
J.M. MARTÍ i BONET, con la colaboración de Joana Alarcón, Gemma Pallàs y Francesc Tena: Sacralia. Diccionario del catalogador del patrimonio cultural
de la Iglesia (Barcelona, Archivo Diocesano de Barcelona, 2010).
2
La bibliografía esencial consultada es la siguiente: J. BRAUN: Die liturgische Gewandung im Occident und Orient nach Ursprung und Entwicklung Verwendung
und Symbolik (Friburg, 1907), C.B. Von HACKE: Die Palliumverleihungen bis 1143 (Marburg, 1898) y D. IGUACEN: Diccionario del Patrimonio Cultural
de la Iglesia (Madrid, 1991).
J. M. MARTÍ BONET
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culturales de la Iglesia. Llevo más de cuarenta años atendiendo a estudiosos e investigadores en nuestros archivos,
bibliotecas y museos; también llevo casi cincuenta años en la docencia de la historia eclesiástica, y he constatado
que en todos estos ámbitos se carece de diccionarios para orientar tanto al investigador como al estudiante iniciado.
Y eso es lo que me ha movido a publicar el presente diccionario, y espero que este intento sea de utilidad y que
sirva de culminación de la tarea que tan apasionadamente he realizado durante toda mi vida. De momento estoy
muy satisfecho, y más lo estaré si hay alguien que llega a tener este estudio en sus manos. Y esto se ha hecho realidad ya en este momento, pues al menos tú, amable y paciente lector, estás hojeando este libro. Te doy gracias por
tu atrevimiento. Además de la Obra Social de IberCaja, también debo dar gracias a mis infatigables colaboradores
que me han convoyado siempre a no desviarme del camino que me había propuesto. He aquí sus nombres: Joana
Alarcón, Pere Jordi Figuerola, Josep Ignasi Jordi, Blanca Montobbio, Gemma Pallàs y Francesc Tena. Sus trabajos
y “buen hacer” han sido para mí, y para el libro, muy fructíferos, y yo se lo tengo que agradecer sinceramente.
Por último, queremos explicaros el porqué del título, cuyo origen es una palabra inventada: “sacralia”. Al
tratarse de un diccionario de términos antiguos fundamentalmente de liturgia, historia eclesiástica y arte sacro, me
he atrevido a utilizar, o mejor dicho crear, un nuevo adjetivo que abarque el objeto de nuestro intento. De ahí ha
salido el término -creo yo- muy bonito de “sacralia”, que quizás podría ser un nombre también extensible a otros
libros que estamos preparando: por ejemplo el catálogo del Museo Diocesano de Barcelona, el
​​ catálogo de piezas
de arte que elencó el Dr. Manuel Trens -antecesor nuestro en la dirección del Museo Diocesano de Barcelonaantes del año 1921 referentes a las parroquias del obispado de Barcelona, y el resumen de todas las actividades,
instituciones e inventario de bienes de la diócesis de Barcelona en una voluminosa subserie llamada “Elenchus”
que durante la primera década del siglo XX los rectores de las parroquias elaboraron en forma de respuestas a unos
cuestionarios que el Dr. Trens propuso, invitados a hacerlo por el obispo Guillamet de Barcelona (años 1920-1926).
Obviamente que un diccionario no se hace solo ni por arte de magia, ni lo confecciona un único autor. El diccionario es como la preciada herencia de muchos estudiosos que nos han precedido y que se han dedicado a la ardua
tarea no sólo de recoger, sino también de definir conceptos de un modo sistemático. Por eso hemos querido tener
muy en cuenta a los siguientes estudios. En primer lugar los del Dr. J. Braun Die liturgische gewandung im Occident
und Orient nach Ursprung und Entwicklung verwendung und symbdik (Friburgo, 1907) y Liturgisches hand Lexikon
(Regensburg, 1922), con su traducción realizada por el Dr. A. Griera Diccionari litúrgic de Josep Braun S.I. professor del col·legi de Sant Ignasi de Falsenburg (Barcelona, 1925).
​​
También nos han sido muy útiles el diccionario del
Patrimonio Cultural publicado por Encuentro Ediciones (Madrid, 1991) del obispo Damián Iguacén y las obras de
Mn. J. Urdeix, diácono de la diócesis de Barcelona Signes cristians (Barcelona, Centro
​​
de Pastoral litúrgica, 2004) y
Los objetos de uso litúrgico (Barcelona, ​​Centro de Pastoral litúrgica, 2004).
Cabe observar que en nuestro diccionario Sacralia muy a menudo se podrá encontrar una indicación con un asterisco * o bien dos **. En el primer caso el asterisco se refiere a la obra del Dr. Braun y a que el texto normalmente
no ha tenido en cuenta todos los cambios producidos tras el concilio Vaticano II. Es un diccionario más histórico
que actual. Esto es muy importante, pues los investigadores normalmente buscan la historia de los conceptos,
ritos, construcciones, costumbres... en tiempos pasados. Por este motivo en muchos casos no hemos querido
incidir en el cambio posterior. Tampoco se pretende hacer un tratado o elenco de los términos de los tiempos
presentes. Insistimos: el diccionario Sacralia va dirigido fundamentalmente a historiadores de los bienes culturales
y de la Iglesia. Muy diferentes son los documentados libros de Mn. Urdeix, que se refieren fundamentalmente al
tiempo presente y no tanto a la evolución histórica precedente; y precisamente nos remitimos a los estudios de
Mn. Urdeix cuando utilizamos los dos asteriscos**. Sin embargo, hemos tenido muy en cuenta tres elementos que
explican la evolución de los términos: 1/ las raíces primitivas cristianas, 2/ la estructuración de la propia Iglesia y
3/ la evolución de cada término. Todo esto lo presentamos en la síntesis conclusiva del diccionario, donde explicamos las raíces históricas de los conceptos que aparecen en el diccionario Sacralia, y por tanto nos situamos en
el contexto histórico entre los años 88 y 250. También expondremos la expansión del cristianismo y la posterior
evolución de su estructura jurídica, litúrgica, histórica y aun artística.
J. M. Martí Bonet, canónigo
A
Ábaco: Elemento arquitectónico de un capitel sobre el cual
descansa el arquitrabe o el arco. Fig. 1
Abacus: Nombre que recibe en el ceremonial romano la mesa
de la credencia.
Abad comanditario: Individuo de la clerecía secular al cual le
ha sido concedida de una manera revocable la administración
de una abadía en provecho propio. Desde Carlos Martel
y hasta el siglo XI las abadías en comenda se concedían
incluso a laicos. Había abades laicos y abades condes.
Abad nullius: Prelado con un territorio propio no sujeto a
una diócesis, el cual territorio debe incluir como mínimo
tres parroquias si el abad quiere disfrutar de los derechos
asignados a los prelati nullius en el antiguo derecho canónico
(c. 220 ss).
Abanicos litúrgicos (flabellum): Abanico empleado por uno
de los ministros para auyentar las moscas, mosquitos y otros
insectos de la oblata y del sacerdote a la hora del canon.
Como puede deducirse del Ordo de Durandus, este abanico
todavía servía para esta finalidad en Occidente durante el
siglo XIV. En los ritos griego y armenio todavía se practica,
pero sólo en las misas pontificales y puramente como
simbolismo, representando los querubines que rodean el
altar, adorando el sacrificio eucarístico.
Abbas regularis, regiminis: Presidente de una abadía erigida
por la Iglesia, el cual tiene confiada la dirección exterior e
interior de la misma, y que pertenece al estado monacal, así
como los que viven en ella. Una vez recibía la bendición
tenía los mismos privilegios que el antiguo derecho canónico
atribuye a los otros abades, pero debía recibirlos de manos
del obispo de la diócesis donde se encontraba enclavada la
abadía tres meses después de su elección (antiguo canon
622). El abbas saecularis y el abad comendatario deben
distinguirse del abbas regiminis (o sea el común).
Abbas saecularis: Presbítero de la clerecía secular que toma
este título para poseer un beneficio fundado en un lugar que
antiguamente era de religiosos que tenían abad.
Abdías, profeta (On. 19 de noviembre): Sus atributos son pan
y vaso.
Abdón y Senén, mártires (On. 30 de julio): Sus atributos son
cetro, corona, espada real, armiño, espigas y león.
Abejas: Atributo de san Ambrosio, san Bernardo de Claraval,
san Isidoro y san Juan Crisóstomo.
Abel, hijo de Adán y Eva (On. 28 de diciembre): Sus atributos
son altar, cordero, cirio, túnica de piel y velo.
Abjuración (abrenuntiatio): Es la confesión de la fe católica
prescrita en la readmisión de un hereje al seno de la Iglesia;
a través de esta confesión se abjuran y se reprueban
las doctrinas heréticas profesadas. Es, por ejemplo,
una ceremonia que precede en todos los ritos al acto de
administración del sacramento del bautismo, ceremonia
que procede de la disciplina de los catecúmenos de la
iglesia primitiva; en ella el bautizado o su padrino renuncia
solemnemente a Satanás, a todas sus pompas y a todas sus
obras. El símbolo del dominio de Satanás y de las tinieblas
en el rito oriental está dirigido a Occidente; entre los rusos
se ha conservado la costumbre, extendida por muchos
lugares, de que el recién bautizado o su padrino confirmen
la abjuración de una manera muy expresiva mirando con
cara despreciativa hacia Occidente. La costumbre de los
tiempos primitivos del cristianismo, según la cual el que se
bautizaba en el momento de la abjuración hacía el gesto de
empujar con la mano hacia Occidente, no se ha conservado
en ninguna parte.*
Ablución (ablutio, perfusio): Acto de purificar los dedos y los
objetos que han tocado el Santísimo; especialmente la
purificación de los dedos y del cáliz después de la comunión.
El cáliz se purificaba dos veces: primero con vino, y después
con vino y agua; los dedos se purificaban una sola vez y se
hacía con vino y agua. En la primera ablución del cáliz el
sacerdote decía la oración de communio que ya aparece en el
Leonianum: Quod ore sumpsimus; en la segunda ablución a la
purificación de los dedos se decía la oración: Corpus tuum,
Domino, quod sumpsi, etc. La ablución del cáliz y de los dedos
requerida por la reverencia debida al Santísimo Sacramento
tras la comunión es ciertamente muy antigua, pero no
formaba una parte especial del rito de la misa. Fue fijada así
durante la segunda mitad de la edad media. Hasta el siglo
XVI se practicaba de varias maneras. El cáliz se purificaba
una sola vez y con vino; los dedos se lavaban unas veces
sólo con vino, otras solamente con agua, y últimamente con
vino y agua; el agua de la ablución no se sumía, sino que era
echada en un lugar limpio y a veces utilizada por el pueblo
fiel como sacramental. La ablución fue regulada y unificada
con el misal de san Pío V. En el rito mozárabe todavía hoy
ABO
J. M. MARTÍ BONET
la ablución es desconocida. Algunas de las prescripciones
expuestas después del concilio Vaticano II no tuvieron
vigencia.
Abotonador: Atributo de san Crispiano y san Crispín.
Abraham, patriarca (On. 9 de octubre): Su atributo es el
cordero.
Abrenuntiatio: V. Abjuración.
Ábside (apsis, exedra, concha): Construcción descubierta situada
entorno al espacio que ocupa el altar y que en la parte exterior
a veces tiene forma semicircular, pero que también puede
ser rectangular o poligonal. Se encuentra en uso tanto en
Oriente como en Occidente desde los tiempos más antiguos
del cristianismo; a principios de la edad media era el lugar
de la cátedra del obispo y la sede del presbítero; en época
románica es fundamentalmente el lugar del altar mayor.
En época de pleno dominio gótico quedó reducido por la
terminación poligonal del coro; pero volvería a dominar
por completo en la época del Renacimiento. A menudo
encontramos absidiolas junto al ábside principal, que son
o bien el fin de las naves laterales o bien pequeños coros
adosados al coro principal. Si la iglesia tiene un pequeño
coro en los extremos de la nave estrecha, cosa frecuente en
el románico, entonces los dos coros tienen ábsides. Fig. 2
Ábside lateral: Fig. 137
Ábside principal: Fig. 137
Absidiola: Fig. 2
Absolución (absolutio): El acto de remisión de los pecados y
de las penas por ellos debidas, hecho por el sacerdote con
poderes de absolver, cuando en nombre de Dios administra
el sacramento de la penitencia (o reconciliación). También
es la remisión de censuras y otras penas eclesiásticas, hecha
por el sacerdote que tiene las debidas facultades, sea en el
tribunal de la penitencia o fuera de éste. Si debe tener fuerza
pública se tiene que dar fuera del tribunal de la penitencia.
También se entiende la remisión de los pecados de un
excomulgado. Esta se hace según el formulario del ritual
romano a un excomulgado que, sin haber sido absuelto,
muere arrepentido. Esta absolución permitía antes del
concilio Vaticano II que el difunto fuera enterrado en tierra
sagrada y que se le pudieran celebrar las honras. La absolución
ad feretrum (ad tumbam) es una honra fúnebre sujeta a la misa
o entierro, la cual tiene lugar cerca del féretro depositado
ante el coro de la iglesia. Este rito estaba constituido
por una oración introductoria, por el Libera me Domine de
morte aeterna, una aspersión y el incensación del féretro o
tumba, que tenía lugar durante las preces del Paternoster, y
de una oración final en sufragio del alma del difunto. Esta
absolución también toma el nombre de Libera me, Domino,
etc., y se llama absolución porque es una súplica dirigida a
Dios por el sacerdote, en nombre de la Iglesia, para que le
condone al difunto las penas que debía satisfacer por sus
pecados. En las exequias del Papa, de los cardenales, de los
metropolitanos, obispos y príncipes, la absolución se repetía
cinco veces, una tras otra. La absolutio ad feretrum después
de la misa ya era conocida en tiempos de los carolingios, si
bien con algunas variaciones en las oraciones. En el rezo de
los divinos oficios la absolutio era un tipo de oración breve
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que concluía la primera parte del nocturno y, por lo tanto,
el rezo de unos salmos, llamada por eso absolutio. La absolutio
en el rito mozárabe es la despedida que se da a los fieles
cuando acaba la misa, el que corresponde al Ite missa est del
rito romano de la misa.* Fig. 171
Absolución de juramentos: Serie archivística que se encuentra
en muchas curias diocesanas, en la cual se consignaba que
la autoridad eclesiástica absolvía juramentos de personas
que se encontraban sujetas a ellos. Normalmente intervenía
el jefe de los tribunales eclesiásticos, que se denominaba
provisor.
Absolución general (Absolutio generalis): La absolución dada
por un sacerdote (u obispo) facultado por la Sede Apostólica
de una indulgencia plenaria, es decir de la remisión de la pena
temporal debida a los pecados. Se distingue una absolución
general para los vivientes, concedida a los miembros y
terciarios de diferentes órdenes que tienen el privilegio de
una o varias veces al año una indulgencia plenaria, y una
absolución general de los moribundos concedida a los
enfermos de gravedad y que tiene su eficacia en el momento
de la muerte. Como va unida a una bendición apostólica,
esta última bendición es conocida en el lenguaje curial como
benedictio apostolica in articulo mortis.*
Abstersorium (extersorium, tersorium): 1. Purificador del cáliz. 2.
Toalla del lavabo.
Abstracto: Arte que no busca representar la realidad visual.
Algunas de sus manifestaciones son: constructivismo,
neoplasticismo, suprematismo, orfismo, informalismo, pop
art...
Abusus: Costumbre litúrgica injustificada que contradice las
prescripciones litúrgicas que están en uso.
Acanto: Ornamentación empleada en varios estilos
arquitectónicos que adopta la forma de las hojas de la planta
con el mismo nombre. V. Capiteles de corintio
Accentus: Canto litúrgico de las oraciones, de la epístola,
del evangelio, del prefacio, del Paternoster y del Ite missa est,
entonado en un soniquete melodioso por el sacerdote, el
diácono o el subdiácono, los cuales, en un principio, lo
entonaban en una dicción alta, acentuada y muy entonada.*
Accesus: Preparación para una celebración digna de la misa
mediante la oración oral correspondiente, especialmente
por el rezo de la Praeparatio ad missam del misal romano.*
Acción de gracias: Acción de dar gracias del sacerdote
después de la misa, para la cual el misal romano antiguo
tiene un formulario compuesto por una antífona, por el
canto Benedicite, por el salmo 150, por una serie de versos y
tres oraciones; en sus principales partes ya se empleaba en
el siglo XI.*
Acciones litúrgicas: Acciones de carácter religioso, mediador,
que se cumplen en nombre de Cristo y en virtud de la plena
potestad por él otorgada o por mandato y prescripción de
la Iglesia, siguiendo las reglas por ella dictadas. Son acciones
de la primera clase la administración de los sacramentos y
el ofrecimiento de la santa misa; y son de las de la segunda
clase el desempeño del sacramental, las bendiciones y
consagraciones, el rezo de los divinos oficios hecho por
aquellos que están obligados por razón de estado y por
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SACRALIA ANTIQUA
su deber, las procesiones hechas siguiendo el formulario
del ritual, la bendición con el Santísimo Sacramento, las
ceremonias de entierro, etc. La finalidad primera de las
acciones litúrgicas es tributar a Dios el debido honor y en
segundo lugar impetrar para los fieles la salud temporal y la
vida eterna.*
Acerra: Nombre que recibía antiguamente el incensario.
Acetre: Atributo de santa Marta y santa Ubaldesca. V. Hisopo
Acisclo (On. 17 de noviembre): Su atributo son las rosas.
Aclamaciones (aclamationes; griego, polychrónion): Invocaciones
litúrgicas deseando salud y vida que desde el siglo XIII se
utilizan al final de la consagración de un obispo o de la
bendición de un abad. Son unas aclamaciones solemnes y
especiales, acompañadas de un tipo de letanías, usuales en la
elección y coronación del Papa así como en la coronación
del emperador. En la elección del Papa las documentamos
en el Liber pontificalis del siglo VII, y en la coronación del
emperador ya se empleaban cuando Carlomagno recibió
la corona de manos del papa León III. En esta ocasión la
aclamación o laudes fueron: “Carolo Magno a Deo coronato,
pacifico imperatore romanorum. Vita et victoria”.
Acolitado (acolythatus): Antes del concilio Vaticano II: Orden
desconocida en los ritos orientales, propia de Occidente,
donde aparece a mediados de siglo III y del que hablan
san Cipriano y el papa Cornelio. Los acólitos (servidores)
se introdujeron para ayudar y sustituir al diácono y al
subdiácono en las solemnidades litúrgicas. En tiempos
antiguos les correspondía el cuidado especial de la luz
y del vino para el sacrificio. El servicio de los acólitos
estaba extendido especialmente, según el Ordo romanus, en
Roma, donde tenían el cargo de sostener los pequeños
sacos en los cuales, al celebrarse la fracción, se ponían las
partículas del pan consagrado que se tenían que distribuir
entre los fieles; y en la consagración del obispo se le ponía
también un pequeño saco en los brazos. Esta costumbre
desapareció cuando los acólitos no tuvieron que sostener
aquellos saquitos con fracción de las especies sacramentales.
El rito anterior al concilio Vaticano II de la ordenación de
los acólitos consistía en una exhortación dirigida a los que
van a ordenarse, en la entrega de un candelabro con el
cirio apagado y de una vinajera vacía, como símbolos de su
servicio, y en una oración de ordenación integrada por un
invitatorio y tres oraciones. Es una amplificación del rito
de ordenación de acólitos contenida en los Statuta antiqua
(c. 500). El servicio de los acólitos hoy es ejercido casi
exclusivamente por laicos.*
Acromatismo: En pintura, decoloración que resulta de
la mezcla de colores primarios (rojo, azul, verde) y sus
complementarios (azul, cian, amarillo, magenta) en
cantidades iguales.
Acroterio: Pedestal donde se acostumbra a colocar una
estatua. Fig. 126
Acta: En diplomática y paleografía, son los escritos que
aunque no atestigüen directamente una acción jurídica, la
preparan confeccionándose las “memorias”, las súplicas, las
relaciones, las minutas...
Acta synodalia: Conjunto de textos de los sínodos (o concilios
ACE
de las provincias eclesiásticas) muy frecuentes después del
concilio Tridentino. En Barcelona esta serie empieza en
1507 y acaba en 1755.
Actas: Escrituras que exponen las acciones jurídicas, como
pueden ser las peticiones, súplicas, memorias, relaciones...
Actio: Nombre antiguo del canon de la misa, el cual desde
el siglo VI ha sido sustituido cada vez más por el nombre
“canon”; de todos modos, el nombre actio todavía se
encontraba en uso muy avanzada la edad media, y todavía
se ha conservado hasta hoy en el misal romano como
sobrescrito del Communicantes. El nombre con el que se
conoce esta parte de la misa (del canon primero), actio, es el
resultado de abreviar gratiarum actio.
Action paintino: Es una variante del arte expresionista
abstracto. La obra se produce a partir del inconsciente del
autor o artista. También llamado tachismo.
Acto de consagración de la misa: Acto que constituye el
punto central del canon (anáfora) y que se cumple con la
repetición, hecho por el sacerdote en nombre de Cristo,
de las palabras narrativas de la última cena o sea de las
pronunciadas por el divino Maestro al instituir la Eucaristía
y en fuerza de las cuales los dones presentados y santificados
en el ofertorio son convertidos verdaderamente, realmente
y sustancialmente en el cuerpo y la sangre de Cristo. Este
acto también es denominado de un modo abreviado
“transubstanciación”. El relato de la última cena y las
palabras de la consagración presentan muchas variantes,
según los evangelistas y san Pablo, pero todas tienen
un carácter accidental. Las palabras esenciales de la
consagración son: Hoc est corpus meum. Hic est calix sanguinis
mei (o sanguis meus). Desde muy antiguo y hasta el concilio
Vaticano II, las palabras de la consagración se pronunciaban
en voz baja en todos los ritos occidentales, mientras que en
los ritos orientales se decían en voz alta y el coro respondía
“Amén”.* Fig. 187
Actum: En diplomática, la fórmula del escatocolo (o parte
conclusiva de un documento) en la cual se indica el lugar
donde se hizo realidad la acción jurídica expuesta en el
documento –en parte llamada dispositio–. V. Datación de un
documento
Acuarela: Variedad de pintura artística, el apoyo de la cual es
el papel blanco, o también el marfil, y en Oriente la seda.
Ad complendum: Nombre del Postcommunio que se ha
conservado hasta muy avanzada la edad media.
Ad maiorem Dei gloriam: Frase de Ignacio de Loyola
Adarve: Pasillo cubierto en la parte superior de una muralla.
Adjutorio, mártir (On. 18 de diciembre): Sus atributos son
aves y cadena.
Adobe: Pieza de arcilla sin cocer, secada al sol.
Adolino, monje (On. 3 de febrero): Su atributo es el toro.
Adoquín: Losa de piedra, llana o con forma prismática.
Adoración de la cruz: Antes del concilio Vaticano II: Solemne
descubrimiento y veneración de la vera cruz el viernes
santo. Tiene lugar en tres etapas, después de cantar tres
veces en un tono de voz cada vez más elevado: Ecce lignum
crucis. Después de haber descubierto la cruz, se coloca ante
el altar sobre un lienzo y se adora el pie de la imagen del
ADO
J. M. MARTÍ BONET
Cristo, precediendo la adoración con una triple genuflexión.
Entretanto el coro canta los improperios y el Pange lingua
gloriosi lauream certaminis. La ceremonia de la adoración de la
cruz ya está documentada en el Gelasianum. A partir del año
1000 se empieza a tener noticia del solemne descubrimiento
de la cruz que precede a la adoración. Las tres etapas del
descubrimiento entraron en uso en Roma, probablemente
hacia el siglo XIV. Hasta tiempos modernos el rito del
descubrimiento y adoración de la cruz era muy diferente
según el lugar. La unidad se estableció con el misal de san
Pío V, por el cual el rito romano-cartaginés se generalizó.
V. Bacalao*
Adoración perenne (Cuarenta horas): Devoción pública
y consistente en tener expuesto el Santísimo Sacramento
cuarenta horas en una iglesia, ya sea durante las mañanas o
durante todo el día, a la cual exposición sigue otra en otra
iglesia de la ciudad o de la diócesis; habiendo, por lo tanto,
una continuada exposición del Santísimo Sacramento. El
capuchino José Fermo introdujo esta devoción en 1537, en
un tiempo de peligro inminente de guerra. Por circunstancias
parecidas, el papa Clemente VIII la dejó introducir en Roma
en 1592. Se encontraba generalizada en la mayoría de las
diócesis antes del concilio Vaticano II. También existe la
específica “adoración nocturna”.
Adrián, soldado y mártir (On. 8 de septiembre): Sus atributos
son clavos, hacha, yunque y mano cortada.
Adviento: Preparación eclesiástica para la fiesta de Navidad,
en la cual se conmemora el nacimiento en carne mortal
del Hijo de Dios y la primera manifestación del Redentor,
deseada desde hacía mucho tiempo. Comprende cuatro
semanas, la última de las cuales queda incompleta en la
mayoría de ocasiones. Originario de Roma, donde ya se
celebraba en el siglo VI, se extendió hasta el siglo VIII
por todo Occidente. Fuera de Roma hasta el siglo XI
tenía generalmente cinco semanas en lugar de cuatro.
A imitación del tiempo de Cuaresma, era habitual que el
Adviento se acompañara de días de ayuno. El carácter del
Adviento como tiempo de preparación para el nacimiento
del Salvador es expresado especialmente en los formularios
de las misas y en la estructura del oficio de este tiempo, en
la supresión del Te Deum, en la no recitación del Gloria en las
misas de los domingos y festivas, y en el color morado de los
ornamentos sagrados. El Adviento simboliza el tiempo de la
ley antigua, en el cual los patriarcas y profetas esperaban con
ansia la venida del Mesías.
Aedicula: Denominación que se daba a los oratorios a
principios de la edad media.
Aedituus: El sacristán, el campanero, el monaguillo. V. Custos.
Aegidii merito Caroli peccata dimito: Frase de san Gil
Aër (aire): Sombrero grande de seda, a menudo bordado,
que en el rito griego de la misa se pone sobre el cáliz y la
patena, ambos cubiertos por dos pequeños velos. Debe ser
suficientemente grande como para cubrir sobradamente los
dos. También es un símbolo de la mortaja con la cual fue
envuelto el cuerpo de Cristo en el sepulcro (Epitaphion).
Afilado: Acabado en punta.
Afra, mártir (On. 24 de mayo): Sus atributos son árbol, arqueta
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pequeña, antorcha, columna, cuerda, llamas, frasco y tronco
de árbol.
Afrontación: Límite de una posesión o terreno.
Ágapes: 1. Comidas acompañadas de oración que los primeros
cristianos tenían por costumbre celebrar. Eran una señal
de la mutua convivencia y del amor fraternal. Siguiendo el
concepto de la última cena, tenían lugar por la tarde y seguía
la celebración de la eucaristía, para la cual eran la preparación
(V. Carta de Plinio el Joven al emperador Trajano). No sabemos
exactamente cómo se celebraban ni la extensión que tenían.
En el siglo III ya no se daban. 2. Las comidas que en los
antiguos tiempos del cristianismo se celebraban en ocasión
de los cumpleaños de los mártires, de sus aniversarios y
por otras circunstancias especiales. 3. Los alimentos que se
preparaban para las comidas (de limosna) para los pobres y
las viudas.
Agapito, Papa (On. 22 de abril): Sus atributos son llamas y
león.
Ágata, virgen y mártir (On. 5 de febrero): Sus atributos son
antorcha, brasas (o llamas), tijeras, plato con pechos, pechos
y tenazas.
Agenda: Denominación muy aceptada antiguamente para
designar el libro litúrgico llamado Ritual.
Agiasmatarion: Denominación griega: 1. Del libro que contiene
los formularios de las bendiciones; 2. De la pica del agua
bendita.
Agiasmós: Denominación griega de la bendición del agua. La
bendición privada se puede hacer en todos los tiempos,
mientras que la bendición solemne tiene lugar el día de la
Epifanía.
Agiaster: Denominación griega del aspersorio que sirve para
esparcir el agua bendita.
Agnus Dei: 1. Medallones hechos con la cera sobrante del
Cirio Pascual, mezclada con agua bendita, bálsamo y crisma.
En una de sus caras tienen la figura del Cordero de Dios.
El Papa acostumbra a bendecir el año primero y cada año
séptimo de su pontificado. En el siglo IX en Roma ya se
hablaba de los Agnus Dei. Su confección y bendición parece
que en aquella época ya era de antigua procedencia, sustituía
la bendición de los cirios pascuales que se hacía en Roma
y en las diócesis suburbicarias. La cera que servía para la
confección de los Agnus Dei se mezclaba con aceite, que era
probablemente óleo de los catecúmenos, desde el siglo XII
hasta muy avanzada la edad media; esta mezcla se hacía con
el santo Crisma sobrante del año anterior. En 1471 Sixto
IV reservó su bendición al Papa. 2. La triple invocación
dirigida al Cordero de Dios, según san Juan, hecha antes
de la comunión de la misa y a finales de las letanías. Esta
triple invocación va seguida de una triple súplica: de perdón
(parce nobis Domine), de exaudición (exaudi nos Domine) y
de misericordia (miserere nobis). En la edad media las dos
primeras súplicas eran de misericordia (miserere nobis) y en la
tercera se pedía la paz; la triple súplica después del Agnus Dei
en la misa de difuntos es por los muertos. Originariamente
el coro y el pueblo eran los únicos que cantaban esta triple
súplica; el presbítero ni la rezaba. Ya en el siglo XII era
costumbre rezar tres veces el Agnus Dei en la misa; también
13
SACRALIA ANTIQUA
se acostumbraba a decir la súplica dona nobis pacem después
del tercer Agnus Dei. Fig. 212
Ágora: Centro de cultos religiosos y de actividad política que
se disponía en la plaza principal de las ciudades griegas.
Agripina: V. Pannychis
Agua: Se hace uso litúrgico en la preparación del agua de
bautizar, el agua bendita y el agua gregoriana; en la misa, en
el ofertorio mezclándola con el vino; en muchos casos de
lavaje (antes del concilio Vaticano II), como es la purificación
del cáliz, en las abluciones de las manos y de los dedos antes
de la misa, después de distribuir la Sagrada Comunión,
después de dar la extremaunción o de confirmar. El agua
que sirve para fines litúrgicos debe ser agua natural.*
Agua de la ablución: Antes del concilio Vaticano II: El agua
que sirve para la purificación del cáliz, después de sumir el
sanguis para lavar los dedos del sacerdote que han tocado el
Santísimo, y que son el dedo gordo y el pulgar de las dos
manos del sacerdote. V. Ablución*
Agua bautismal: Es el agua natural y limpia que llenaba
la pila bautismal. Mediante la plegaria que la Iglesia hace
sobre esta agua, el que es bautizado se convierte en hijo de
Dios por adopción. El Espíritu Santo plana sobre las aguas
bautismales y baja a ella para convertirla en el seno materno
y fecundo de la Iglesia, donde los hombres nacen en la vida
de los hijos de Dios, la de quienes forman la nueva creación,
la de aquellos que han renacido del agua y del Espíritu Santo.
Agua para bautizar: Agua bendita especialmente para
administrar el sacramento del bautismo. Tertuliano y san
Cipriano ya hablan del agua de bautizar; se conoce un
formulario para prepararla ya en el siglo IV. Desde época
inmemorial, el tiempo apto para bendecirla era el Sábado
Santo y el sábado de Pentecostés, fechas en las cuales se
administraba el bautismo. Su bendición, antes del concilio
Vaticano II, seguía la lectura de las profecías del Sábado
Santo y del de Pentecostés; iba precedida de un tractus seguido
de una oración, y de otra oración de bendición revestida
en la forma de un prefacio, durante el cual el sacerdote
dividía el agua con la mano, en forma de cruz, la tocaba y
hacía cruces sobre ella, la echaba en las cuatro direcciones,
le echaba el aliento tres veces, otras tantas metía el cirio
pascual cada vez más adentro haciendo la figura de la letra
“psi”; mezclaba con el óleo de los catecúmenos y el crisma,
y después los infundía los dos a la vez. Se finalizaba con el
canto de las letanías de todos los santos. El formulario de
esta bendición ya aparece idénticamente en el Gelasianum y
en el Gregorianum; ha sido usado desde muy antiguo, pero
no se encuentra nada sobre la costumbre de mezclar los
santos óleos con el agua de bautizar, que en el siglo IX debía
de venir por influencia del rito galicano en el rito romano.
Las ceremonias que acompañan al solemne prefacio de
bendición aparecen en el Gelasianum y en el Gregorianum
en sus inicios. La rica elaboración que nos ofrecen hoy la
tienen ya a finales de la edad media. Después del concilio
Vaticano II se simplificó el rito, y normalmente se bendice
en el mismo bautismo en los días en los que se celebraba.*
Agua bendita: Es aquella sobre la cual se ha invocado la
bendición de Dios para a su vez bendecir a los fieles. El agua
AGO
bendita recuerda al agua bautismal y puede purificar de los
pecados. Por eso el agua bendita puede ser esparcida sobre
los fieles en el momento del acto penitencial de la misa
del domingo, especialmente en Cuaresma y Adviento. Es
habitual que cuando un grupo entra a la iglesia, el primero
ofrezca agua bendita a los otros diciendo: “Aquí tienes agua
bendita”. Y quienes la reciben responden: “Que sea para
nosotros salvación y vida”.
Agua exorcizada: Agua bendita en nombre de la Iglesia
y después de mezclar sal exorcizada y bendita. Es un
sacramental y sirve para ciertos actos del culto como
son: el asperges de los domingos, las bendiciones, las
consagraciones y los exorcismos, en el absolutio solemnis ad
tumbam, en la conducción y sepultura de los difuntos; servía
para las aspersiones litúrgicas y para las de la vida religiosa;
en todos los casos tiene un carácter marcadamente lustral,
es decir que “tiene que librar a las personas, los lugares y
las cosas donde es esparcida de todas las influencias del
espíritu maligno, alejar todas las maquinaciones infernales y
proteger de todos los males que el enemigo maligno podría
querer causar; tiene, además, un carácter santificante y una
influencia santificadora”. La existencia de la bendición del
agua ya se puede constatar en Oriente en el siglo IV; y en
Occidente ya se practicaba en el siglo V. Los formularios más
antiguos que conocemos para su preparación se encuentran
en la Euchologion del obispo Serapión de Thumis (+362); y en
Occidente en el tercer libro del Gelasianum. El apéndice del
Gregorianum ya contiene la fórmula que nos sirve hoy para el
agua bendita; entonces, deducimos que ya era conocida en
el siglo VIII. Sólo en la edad media es conocida en los libros
litúrgicos con el nombre de benedictio minor salis et aquae, para
hacer la distinción de la benedictio maior salis et aquae, conocida
en muchos lugares de Alemania hasta el siglo XVIII, y que
era una bendición, que encontramos ya en el siglo VIII, que
empezaba con el canto de las letanías de todos los santos,
caracterizada de un prefacio y del alentar sobre ella. Desde
el siglo XI esta bendición se hacía durante la misa y en varios
lugares se transformó en una bendición del ganado. El rito
romano nunca conoció esta benedictio maior.*
Agua gregoriana: Antes del concilio Vaticano II: Agua
solemnemente bendecida en la consagración de la iglesia y
del altar, en la cual, además de la sal como en el agua bendita
usual, se mezclan ceniza y vino. Su bendición ya aparece en
el Gelasianum; en el Sacramentarium (segunda mitad del siglo
VIII) está ya muy desarrollada; en el pontifical del siglo IX
está ya formada en sus partes más importantes.*
Aguada: Pintura hecha con colores preparados con agua.
Aguafuerte: Fig. 4
Aguamanil (Manile): Sirve para recoger el agua procedente
de los rituales lavados litúrgicos; ya aparece en los Statuta
antiqua (c. 500). También es el recipiente que sirve para
lavarse las manos, cosa frecuente en la segunda mitad de la
edad media, y la vasija que se usaba para poner el agua para
lavar las manos antes de la misa. A menudo era de bronce,
y en los siglos XII y XIII tenía preferentemente la forma de
un dragón, de un león u otro animal, o incluso podía ser la
figura de una cabeza de hombre.*
AGU
J. M. MARTÍ BONET
Aguas de Busot (mar), navegando sobre: Atributo de san
Ramon de Penyafort.
Aguas de Busot, andando sobre: Atributo de san Pedro de
Alcántara y san Marcos.
Aguas de Busot, de rodillas en el mar: Atributo de san
Francisco de Paula.
Aguas de Busot: Atributo de san Clemente y san Cristóbal.
Águila con dos cabezas: Atributo de san Antonio y san
Eliseo.
Águila dentro del escudo: Atributo de san Juan Evangelista
y san Vicente.
Aguja: Remate en punta en lo alto de una torre. V. Pináculo
Agujero de andamio: Agujero abierto en un muro en
construcción para engargolar las maderas o los elementos
metálicos de un andamio.
Agustín, obispo (On. 28 de agosto): Sus atributos son cáliz,
capilla pequeña en las manos, corazón, niño Jesús, niños,
concha en manos de un niño y la orilla del mar.
Agustinos, canónigos: V. Canónigo de San Rufo
Aius: Forma corrompida de la agios griego usada en el canto del
triple trisagio en griego y ante el cántico de Zacarías cantado
al inicio de la misa de rito galicano, y del cántico del mismo
trisagio ante el canto del evangelio y del cántico del trisagio
latino, después del canto del mismo evangelio.
Akáthistos hymnos: Himno del rito griego durante el canto
del cual está prohibido sentarse.
Akoluthia: Según el nombre griego significa 1. Rito prescrito
por las cosas que se deben hacer litúrgicamente. 2. Rezo de
las horas canónicas.
Akoluthia nekrosimos: Denominación griega de las exequias.
Akroteleytation: Designación del refrán de un himno en el
rito griego.
Ala: En un edificio, parte que se diferencia del cuerpo principal.
Alabarda : Atributo de san Hipólito, Santiago el Menor, san
Jorge, san Judas Tadeo, san Mateo, san Matías, san Mauricio,
santos caballeros, santos soldados y santo Tomás apóstol.
Alabastrino: Plancha fina de alabastro que se encuentra en
los vitrales románicos.
Alabastro: Tiza de estructura cristalina muy fina, compacta y
translúcida.
Alae: Nombre que se daba a los cortinajes del altar en Flandes
y en el Rin durante la edad media.
Alapa: Antes del concilio Vaticano II: Bofetada (cachete
cariñoso) que daba al que confirmaba.*
Alas (alae): 1. Los cortinajes colgados en dos barras movibles
o brazos sostenidos por columnas, colocados ante el altar. 2.
Piezas triangulares, ricamente ornamentadas, denominadas
a veces scapularia, que se colocaban detrás de las dalmáticas
o tunicelas como ornamentación; iban colgadas con anillas
y sustituían las borlas.
Alas: Atributo de ángeles, arcángeles, san Gonzalo de
Amarante, san Juan Bautista, santo Tomás de Aquino y san
Vicente Ferrer.
Alba: Camissia que viste el sacerdote cuando celebra el santo
sacrificio. En tiempos primitivos del cristianismo y a inicios
de la edad media, era la túnica blanca que vestían los recién
bautizados; más tarde significó la vestidura sacerdotal de
14
todo uso, la tunicela del subdiácono y del obispo, la túnica
del acólito, una vestidura del acólito, una vestidura del
acólito usada en muchos lugares, semejante a la tunicela del
subdiácono. En el rito mozárabe y galicano, designaba la
túnica superior del diácono.*
Alba: Vestidura litúrgica interior hecha de tela, de cáñamo o
de lino (tunica linea, linea) de brazos estrechos, larga hasta los
pies (tunica talaris o poderes) la cual se ciñe al cuerpo mediante
un cíngulo. Hoy tiene forma de túnica, con anchas vainas;
en la edad media tenía una forma estrechada en la parte
superior; lisa alrededor del cuello, ensanchada de los lados
con giras o vainas. Su ornamentación en la edad media era
de añadiduras cuadriculadas o alargadas por el delante y
detrás de los dobles de la parte baja o en los brazos. Desde
el siglo XVI los dobles de los brazos y los bajos del alba se
adornan con puntas o bordados. El alba deriva de la tunica
talaris de las vestiduras profanas antiguas; de aquí el nombre
de camissia. También significa la vestidura o túnica talar de
cáñamo o de lino que vestían los clérigos y que formaba
parte de las vestiduras cotidianas del sacerdote.* Fig. 283
Alba de giras: Tipología de alba medieval abierta en su parte
inferior con cortes cuneiformes.
Alba romana: Nombre del roquete.
Alberto, monje (On. 7 de abril): Su atributo es el lirio.
Alberto el Grande, obispo y doctor de la Iglesia (On. 15 de
noviembre): Sus atributos son los instrumentos de escritura.
Alberto de Sicilia o de Trápani, presbítero y carmelita (On.
7 de agosto): Su atributo es la lámpara.
Alcanzaba: Ciudadela musulmana en el interior del recinto de
una población amurallada.
Alegoría (emblema): Expresión u objeto que representa una
cosa o una idea.
Alegoría litúrgica: En sentido amplio, significa todo
simbolismo de las personas, de los objetos y ceremonias
del culto. En sentido estricto significa aquel simbolismo
en el cual el sacerdote y otras personas que intervienen en
los actos del culto representan a los combatientes contra
el espíritu maligno; la misa y las ceremonias representan la
lucha espiritual y las vestiduras litúrgicas son interpretadas
por las armas espirituales de este combate. En época
carolingia empieza a despuntar esta interpretación a alegórica
(en Amalario de Metz, por ejemplo); aparece estructurada en
los liturgistas del siglo XII; nunca consiguió una divulgación
general.
Aleipron: Palillo con la punta envuelta con algodón que en el
rito griego le sirve al sacerdote para tomar el óleo de hacer
unciones de las lámparas que queman ante las imágenes de
los santos.
Alejandro, soldado y obispo (On. 6 de junio): Su atributo es
el ídolo.
Alejandro I, Papa (On. 3 de mayo): Su atributo es la llave.
Aleluiatici (psalmi): Los salmos 104-106, 110-118, 134, 135,
145-150, así nombrados en la Vulgata y los Setenta bajo el
título de alleluia.
Aleluya (¡alabad Jahvé!): Exclamación de alegría tomada de los
salmos, que se da en todos los ritos y ceremonias litúrgicas,
y de un modo especial a partir de los primeros tiempos del
15
SACRALIA ANTIQUA
cristianismo. Se encuentra en la misa y en el oficio, donde
se repite con frecuencia, sobre todo en tiempo pascual, que
caracteriza de un modo especial. Antes del concilio Vaticano
II, en el rito latino, desde muy antiguo no se pronunciaba en
el tiempo que iba de Septuagésima al Sábado Santo, que se
consideraba como un tiempo de preparación para la fiesta
pascual, que va acompañado de penitencia. Por este motivo
el sábado de Septuagésima se añadía dos veces el alleluia al
Benedicamus Domino.*
Aleluyatica (officia): Oficios especiales en época medieval
para el sábado de Septuagésima o para el primer día de
Cuaresma, en los cuales se acababa el uso del alleluia y en
los himnos, antífonas y responsorios del día se despedía
solemnemente el alleluia.*
Alentar (analar): Ceremonia practicada en la bendición de
las fuentes bautismales, en el bautismo de los adultos y en
la consagración del santo crisma y del santo óleo de los
catecúmenos, que consiste en alentar sobre la persona o
cosa consagrada, símbolo de la santificación de los mismos
por virtud del Espíritu Santo.*
Alero (o voladizo) : Parte del tejado de un edificio que
sobresale de la línea vertical de la fachada. Fig. 156
Alex, laico (On. 17 de julio): Sus atributos son bordón de
peregrino, vestido de peregrino, calabaza de peregrino,
carta, escalera, concha, rollo de pergamino y zurrón.
Alfabeto: Rito peculiar a través de la escritura de los alfabetos
griego y latín en el pavimento, sobre la ceniza, cuando se
consagra una iglesia.*
Alfanje (pez espada): Atributo de santa Flora, san Gumersindo,
mártires españoles perseguidos por los musulmanes, y san
Valentín.
Alfanje: Atributo de santa Áurea, santa Paloma y santa
Engracia.
Alféizar: Barandilla que se acostumbra de poner en las azoteas
y lugares altos.
Alféizar: Derrame, ensanchamiento sesgado que se hace en
las jambas y en el dintel de las ventanas o portales por la
parte interior.
Alfiz: En arte islámico, recuadro que enmarca el arco.
Alfonso María de Liguori, (musulmán) obispo y doctor de
la Iglesia (On. 1 de agosto): Sus atributos son la cruz en la
mano, ostensorio (custodia) y rosario.
Alforja: Atributo de san Félix de Cantalicio.
Alicatado: Mosaico de baldosas de cerámica esmaltadas con
forma geométrica.
Alitúrgicos (días): Días en los cuales no se celebra el sacrificio
de la misa. En el rito latino el único día alitúrgico que hay es
el Viernes Santo; a pesar de que en realidad también lo es el
Sábado Santo, ya que la misa que se celebra forma parte de
la fiesta de Pascua, como era en su origen. La mañana del
Sábado Santo sólo tenía lugar el último escrutinio. En el rito
oriental los días alitúrgicos son todavía muy numerosos.*
Antes del concilio Vaticano II la ceremonia de la vigilia
pascual se anticipaba por la mañana del Sábado Santo.
Almas (o angelitos): Atributo de san Miguel, san Nicolás de
Tolentino, santa Odilia y san Rafael.
Almenas: Cada uno de los pequeños pilares hechos de piedra
ALE
picada y de sección cuadrangular. Se utilizaba normalmente
como elemento de defensa. En muchas iglesias antiguas
encontramos almenas en los muros de valla y aun en los
mismos de la iglesia. Fig. 230
Almendra mística: Ornamento de forma elíptica que envuelve
una figura sagrada (Pantocrátor, Ocothokos, ángeles...).
Almohadillada, obra: Fig. 79
Almohadón (de un arco): Fig. 12
Almorracha (almorratxa): Recipiente de vidrio tradicional
catalán. También puede ser de barro con diferentes pitorros.
Almuerzo (o almorzada): Cantidad de tiza, por ejemplo, o de
cemento, que se puede sostener entre dos manos juntas.
Alodio: Dominio lleno, absoluto y libre, franco de servicios y
de toda prestación real o personal sobre bienes inmuebles.
Diferente de la posesión en feudo o enfiteusis.
Altar (altare, ara, mensa; griego, thusiasterion, trapetza, hagia
trapetza): En el culto cristiano el altar es la mesa sobre la
cual se ofrece el sacrificio eucarístico. Altar y sacrificio son
dos conceptos que se corresponden y se complementan
mutuamente. Siempre que un culto ha tenido un sacrificio
ha intervenido necesariamente un altar. Por lo tanto el altar
se encuentra presente en el rito latino, en el rito griego y
en los otros ritos orientales, pero no lo encontramos en
las diferentes ramas del protestantismo, ya que niegan el
carácter de sacrificio de la Eucaristía, y sólo reconocen
una mesa para la cena, un tipo de altar en el sentido más
amplio de la palabra. En el rito latino se conocen tres
tipos de altares: el altar fijo (fixum), el altar móvil o portátil
(mobile, portatile) y el altar quasi-fixum (del cual hablaremos
extensamente en los correspondientes artículos). El altar
fijo está integrado por el ara y un sustentáculo (v. Mensa y
Stipes) que en la consagración se hacen inseparables. El altar
portátil consta solamente de un ara, y el altar quasi-fixum
está formado por una mesa no consagrada sobre la cual se
colocaba el ara consagrada y se convertía en utilizable para
la celebración del santo sacrificio. Tanto la mesa del altar
fijo como el ara del altar portátil debían ser de piedra; el
ara debía ser siempre de piedra, mientras que la mesa del
altar fijo debía tener las columnas de las esquinas de piedra
(canon 1198). El obispo (o delegado suyo) debía consagrar
el ara del altar fijo y el ara del altar portátil; en ellas se tenían
que colocar reliquias. Si un ara de altar fijo o portátil se
estropeaba considerablemente, si se arrancaba el sello o se
abría el reconditorio de las reliquias, perdía la consagración
(v. Execración del altar). Todos los altares que hay en la Iglesia,
incluso los altares quasi-fixa, tenían que tener un título, tal
como prescribe el canon antiguo 1201 (v. Título de altar). Los
altares fijos o casi fijos tenían forma de mesa, de armario o
de sarcófago. Según su categoría, los altares eran mayores
(maius, authenticum, capitaneum, dominicale, magistrum, princeps,
principale, senius, titulatorium), secundarios o laterales (minus,
laterale), parroquiales (parochiale). El altar del pueblo (altare
laicorum, plebaniae) era el altar en el cual celebraba el rector
de la parroquia; en las iglesias parroquiales es el altar mayor.
En los ritos orientales solamente los griegos y los armenios
tienen el altare fixum, que es generalmente de madera
entre los griegos y de piedra entre los armenios; unos y
ALT
J. M. MARTÍ BONET
otros tienen casi siempre forma de mesa. Los otros ritos
tienen un altar quasi-fixum formado por una construcción
de piedras parecida al altar, y en su parte superior hay una
especie de ara consagrada, de madera o de piedra. En el
rito griego se usa, como altar portátil, un tipo de sombrero
(antiminsion) con reliquias cosidas; en los otros ritos se usa
como altar portátil un ara consagrada de piedra o madera.
La costumbre de poner reliquias en las aras consagradas de
los altares, en Oriente, sólo se conoce en el rito griego. Los
altares laterales y las misas privadas no son conocidos en
los ritos orientales. Si bien es cierto que había dos altares en
una misma iglesia, se debe tener en cuenta que el segundo
altar no era más que un altar que suplía el altar mayor si
algún día se tenía que celebrar una segunda misa. Según las
prescripciones canónicas orientales, en un mismo altar no se
podía celebrar más de una misa en un mismo día. En todos
los ritos orientales y occidentales (antes del concilio Vaticano
II) está prohibido celebrar la misa sin el ara consagrada o
algo que la supla (altare portatile, antiminsion, etc.). En todos
los tiempos el culto cristiano ha tenido un altar, aunque no
siempre ha tenido un altar fijo. Un altar así solamente se
pudo construir cuando las circunstancias lo permitieron, es
decir después del edicto de tolerancia de Constantino. Hasta
ese momento no se pudieron construir altares de piedra para
sustituir los de madera o metal existentes hasta entonces.
Su forma originaria era la de una mesa (mensa Dominio;
griego, trapeza). En el rito griego y en el rito armenio la
mesa se ha conservado hasta hoy. En Occidente, ya en el
tiempos primitivos del cristianismo, se da la forma de altar
de armario o de bloque; con todo, la forma de mesa sería
la predominante hasta época carolingia, cuando empieza a
extenderse la forma de bloque, pero siempre sin olvidar del
todo la forma de mesa. En el Renacimiento se desarrolla el
altar en forma de sarcófago derivada del altar en forma de
bloque. La consagración de altar, tal como lo entendemos
hoy, no era conocida originariamente; sus inicios en Oriente
se pueden constatar en la segunda mitad del siglo IV. La
consagración del altar, tal como la tenemos hoy en el
Pontifical, se formó a partir de la mezcla de los ritos romano
y galicano usados en la consagración de los altares desde el
siglo VI hasta época carolingia. Su complemento tendría sus
orígenes a finales de la edad media. La costumbre de poner
reliquias encima o debajo del altar ya se puede comprobar
en el siglo IV. Esta costumbre ya había arraigado en todo
Occidente en época carolingia, pero todavía no formaba,
a finales de la edad media, una condición esencial para la
consagración del altar, sobre todo en los altares portátiles
que a finales de la edad media todavía no tenían reliquias.*
Fig. 206
Altar: Atributo de san Abel, san Andrés, san Avelino, san
Esteban Papa, san Felipe Neri, san Gregorio Magno, san
Joaquín, san Malaquías, san Pedro de Arbués, san Pedro
Pascual, san Narciso de Girona y santo Tomás de Aquino.
Altar arca: Altar que tiene forma de arca y que comprende
todo el estipe del ara, espacio vacío en el que se puede entrar
mediante una puerta con forma de arca. De los primeros
tiempos del cristianismo hasta el siglo XIX ha habido
16
altares de este tipo en Occidente, si bien nunca han sido
muy numerosos. Su espacio vacío era, en sus orígenes,
antecámara, denominada también confesión del sepulcro de
reliquias que había en el zócalo del altar, o en una concavidad
del suelo, debajo de éste.
Altar de la cruz: Altar de las iglesias de comunidades o de
religiosos colocado en la entrada del coro, bajo el Santo
Cristo triunfante, o edificado en medio de la iglesia en
un lugar elevado. En este altar el rector de la parroquia
celebraba con preferencia la misa con sus parroquianos, de
aquí que tome también el nombre de altar de los seglares o
de la parroquia.*
Altar macizo: Altar formado por un bloque de piedra o que
tiene su anchura y su profundidad totalmente maciza. En
Occidente, desde tiempos primitivos del cristianismo y
inicios de la edad media, ya era conocido; se hace frecuente
en época carolingia y llega a ser el tipo más generalizado
en la actualidad. Desde la edad media se abrieron en él
pequeñas capillas para la conservación y guarda de los
objetos sagrados, así como la credencia, pequeña capillita
abierta en la parte estrecha y a la derecha del altar para
guardar las vinajeras.
Altar mayor: El altar principal de una iglesia o de un convento.
El altar mayor de las iglesias de comunidades o de conventos
es aquel en el cual se celebran los oficios divinos y la misa
conventual y, en las iglesias parroquiales, el altar en el que
se celebran los actos del culto para la comunidad de fieles.
Altar de mesa: Altar en forma de mesa con una, dos o más
gradas. El altar en forma de mesa es la forma originaria
del altar. Es casi la única predominante hasta hoy en el rito
griego y en el armenio. A partir de la época carolingia, el
altar en forma de bloque iría sustituyendo paulatinamente
este tipo de altar en Occidente, sin desaparecer totalmente
el uso del altar de mesa. Con todo, en Italia en época
románica todavía se estilaba a menudo al altar de mesa.
Los sustentáculos que formaban los estipes del altar eran
con predilección pequeñas columnas, o bien pilares o
pilaretes; en raras ocasiones estaban formados por piezas
cuadrangulares. Los altares de mesa, muy grandes a veces,
tenían cinco columnas de este tipo. Si el altar estaba adosado
a una pared, a menudo se empotraba la mesa dejándolo libre
por delante. Serían creación del barroco los altares con mesa
sostenida por consolas.*
Altar parroquial (altare parochiale): Altar donde el rector
celebra la misa y otras funciones parroquiales en las iglesias
de comunidades.
Altar portátil (Altare portatile, mobile, petra sacra, altare
gestatorium, altare itinerarium, altare viaticum, ara portatilis,
superaltare, tabula sacrata, lapis sacratus, lapis itinerarius): Antes
del concilio Vaticano II: 1. Losa grande o pequeña consagrada
como altar para celebrar, sin stipes. 2. Según el antiguo canon
1197, o sea en la disciplina anterior al concilio Vaticano II,
la mesa de un altar formado de stipes y mensa, consagrado
como los altares portátiles y según el rito observado en
la consagración de los mismos. En Occidente los altares
portátiles se mencionan por primera vez en el siglo VI,
aunque debemos tener en cuenta que sin duda son más
17
SACRALIA ANTIQUA
antiguos, ya que se citan como una cosa conocida, necesaria
en aquellos tiempos para celebrar la misa en los viajes. Su
forma originaria era la de una plancha de madera o una losa
que, hacia el año 1000, pasó a ser, casi siempre, una losa con
un soporte de madera que tenía que sustituir la stipes del altar
fijo. Hasta el siglo XIII acostumbraba a ser una pieza igual
al ara, pero era habitual que tuviera la figura de una pequeña
caja o de un altar. Desde la edad media tomó de nuevo
la forma, cada día más general, de una losa resguardada
por una caja de madera que no tenía la forma de la stipes.
Una decisión de la Congregación de Ritos y el derecho
canónico de aquel tiempo ordena que el altar portátil sea
permitido sólo en esta forma. El altar portátil (siempre
antes del concilio Vaticano II), para poder celebrar, debe
ser consagrado del mismo modo que el altare fixum. El altar
portátil podía servir para el santo sacrificio en las iglesias y en
capillas públicas y semipúblicas; además de poderse utilizar
al aire libre, en casas particulares y en capillas privadas con
permiso del obispo, por modum actus; la forma de privilegio
para estos casos, desde el siglo XIII sólo la concede el Papa.
En la edad media, sobre este altar sólo cabía una parte del
cáliz y de la hostia; el resto se colocaba sobre un soporte
de madera. Según el derecho canónico antiguo anterior al
concilio Vaticano II, tiene que ser lo suficientemente grande
para que encima quepan la hostia y una parte del cáliz; por
eso, como la mesa del altar fijo, tenía que ser de una sola
pieza. El antimensium del rito griego corresponde al altare
portatile del rito latino, si bien el nombre no coincide. Lo
encontramos citado por primera vez en el siglo IX. En los
ritos copto, armenio, siriaco oriental y siriaco occidental
son paralelas a los altares portátiles las mesas benditas de
madera o de piedra.*
Altar del pueblo: Así se denomina el altar de las iglesias de
comunidades, de beneficiados o de conventos donde se
celebran los actos de culto para los feligreses del convento
o comunidad; equivale al altar parroquial de aquella iglesia.*
Altar en forma de sarcófago: Tipo de altar de bloque, la
base del cual tiene forma de sarcófago; es una creación del
Renacimiento; el Barroco tardío tuvo una predilección por
este tipo de altar, muy adaptado a las líneas preferidas de
este estilo.
Altar sepultura: El altar sepulcro. Sepulcro de reliquias.
Altare: Altar. En la Sagrada Escritura significa solamente el
altar de Dios verdadero. Los Santos Padres usaban el nombre
de altar como si fuera el ara con el cual designaban los altares
paganos; igualmente este nombre se emplea, desde tiempos
primitivos del cristianismo, para designar el altar cristiano.
En sentido translaticio altare significa, desde la edad media,
el lugar de la iglesia donde se coloca el altar, el espacio detrás
del altar, el coro, llamado más frecuentemente altarium.
Altare authenticum: Nombre que en la edad media recibía
el altar mayor de una iglesia, el principal. El nombre altare
authenticum deriva del griego authenta (Señor).
Altare capitaneum: Nombre que en la edad media se daba al
altar mayor de la iglesia: capitaneus, praecipuus, principalis.
Altare cardinale: Nombre que en la edad media se daba al
altar mayor, no por razón de las personas que celebraban en
ALT
él, sino por su primacía al lado de los otros altares. También
era llamado capitaneum, praecipuum, principale.
Altare dominicale (altare dominicum): Antigua denominación
del altar mayor, llamado dominicale porque era el primero
entre los altares de la iglesia y también por estar dedicado
con preferencia a la Santísima Trinidad o al Salvador; no
porque haya generalmente la reserva del Santísimo, como
equivocadamente se ha dicho alguna vez.
Altare fixum, altare immobile: El derecho canónico
antiguo (can. 1197) anterior al concilio Vaticano II dice
que este altar debe tener mesa, base, ara y una base o
algo parecido para sostenerla. En este sentido, es el altar
que se consagraba según el rito del Pontificale romanum. Las
prescripciones detalladas para el altar fixum o immobile se
refieren al modo como están unidas la mesa y la base, y no
a la fijación del altar en el suelo de la iglesia. Litúrgicamente
no tiene importancia que el altar se pueda trasladar de un
lugar al otro si se puede hacer sin dañar la base o sin separar
ésta de la mesa. El concepto altare fixum en los ritos griego y
armenio no sólo comprende la unión firme de la base con la
mesa, sino que el altar y el pavimento también deben estar
unidos firmemente. Los otros ritos orientales no conocen
hoy el altar fixum, sólo conocen el quasi-fixum.
Altare gestatorium: Denominación medieval del altar
portátil.
Altare itinerarium: Denominación medieval del altar portátil
que servía para los viajes.
Altare laicorum: Denominación medieval del altar que
había delante del coro de las iglesias de los conventos o
monasterios donde se celebraba la misa parroquial y otras
funciones para el pueblo. Este altar se distinguía del altar
mayor, en el cual los canónigos o religiosos celebraban las
misas y otras funciones conventuales.
Altare magistrum: Denominación medieval del altar
mayor como primero y superior de los otros altares. Esta
denominación ha sobrevivido hasta hoy en francés: maîtreautel.
Altare maius: Nombre muy utilizado en la edad media para
designar el altar principal distinto a los altaria minora. Es
nombrado maius, tanto por sus dimensiones, como por ser
el altar en el cual se celebran las funciones del culto público.
Altare mobile: El altar portátil según el Derecho Canónico
antiguo (canon 1197), o sea anterior al concilio Vaticano II.
Altare papale: El altar en el cual sólo celebraba el Papa, o
en el que podía celebrar otro sacerdote con indultopapal.
Eran altares papales: el altar mayor de San Pedro, el de San
Pablo y el de las otras iglesias patriarcales de Roma, el altar
de la Capilla Sixtina, el altar de la cripta de Santa María la
Mayor, etc.*
Altare portatile: Nombre que recibía el altar portátil ya en
la edad media.
Altare princeps: Denominación del altar mayor (principale).
Altare privilegium: Antes del concilio Vaticano II: Altar en el
cual se gana, por indulto del Papa, una indulgencia plenaria
aplicable al alma del difunto en sufragio del cual se celebra
la santa misa. La misa se tenía que celebrar, si lo permitía la
rúbrica, con ornamentos de color negro, por lo tanto tenía
ALT
J. M. MARTÍ BONET
que ser de difuntos y se debía decir en sufragio del difunto
al cual se aplicaba la indulgencia. El altar debe ser fixum o
quasi-fixum.*
Altare quasi-fixum, altare ad modum fixi: Antes del concilio
Vaticano II: 1. Altar compuesto de mensa y de base, no
consagrado ni, probablemente, consagrable, en el cual
se podía celebrar la santa misa colocando sobre él un ara
consagrada. 2. Altar formado por una mesa y una base, que
por su condición se puede consagrar como altar fijo, pero
que es consagrado, según el formulario del rito occidental,
como altar portátil. El altar quasi-fixum o ad modum fixi,
considerado litúrgicamente, no es ningún altar fijo; a pesar
de que tenga la forma exterior, es un altar portátil. Según el
derecho canónico antiguo anterior al concilio Vaticano II,
se diferencia del último y se aproxima más al altare fixum en
el sentido de que sólo el obispo puede dar permiso para la
erección de un altar quasi-fixum. Este altar, del mismo modo
que el fijo, debe tener un título que sólo se puede cambiar
con el permiso del obispo. En un altar quasi-fixum se pueden
hacer fundaciones sacras.*
Altare senius: Denominación medieval del altar mayor por
razón de su dignidad y preeminencia ante los otros altares;
no tiene este nombre por razón de su antigüedad.
Altare titulatorium: Denominación que aparece en
contadas ocasiones en la edad media para denominar el altar
mayor, que es el que da el nombre de la iglesia por razón del
santo al cual está dedicado.
Altare viaticum: Denominación muy extendida a la edad
media para denominar el altar portátil del cual se hacía uso
in via, al ir de viaje, para celebrar la santa misa. Durandus lo
denomina altare quod per viam portatur.
Altarista: Sacerdote que tenía el derecho a celebrar sobre un
sector de la mesa de un altar. Muy en boga en la edad media.
Altarium: Nombre que en la liturgia galicana y en el latín
eclesiástico de la Galia se daba al altar y al espacio o lugar
que el altar ocupa.
Alto relieve: Trabajo de escultura u ornamental en el cual las
figuras o motivos sobresalen del plano de fondo más de la
mitad del grueso real.
Alveolado: Se aplica a la técnica de esmalte que consiste
en producir alvéolos o compartimentos en una plancha
metálica mediante la soldadura de láminas finas de metal
de mínimo relieve, delimitando los contornos de un dibujo
que se rellena de esmalte en polvo y se pone en el horno o
mufla.
Ama, Amula (Lamula, amula offertoria): El pequeño cántaro con
el cual los fieles ofrecían el vino mientras fue costumbre
en la iglesia hacer el ofertorio en especias. En la Charta
Cornutiana (siglo V) es llamada amula oblatoria.
Amado de Grenoble, obispo (On. 13 de septiembre): Sus
atributos son chorros de agua y el cuervo.
Amado de Sens, arzobispo (On. 13 de septiembre): Sus
atributos son cadena y ciervo.
Ámbar: Resina utilizada para la fabricación de objetos de
ornamentación.
Ambitus: El claustro o los alrededores del coro.
Ambón: (ambón [del griego anabaínein, subir arriba], lectrum
18
[lectricum], lectrinum, pulpitum, analogium): Antes del concilio
Vaticano II: Púlpito o ambón elevado construido
generalmente en piedra, que servía para cantar las epístolas y
los evangelios, los graduales y predicar. A veces se construía
cerca de las rejas del coro; a finales de la edad media estaba
adosado a la escalera, o en un lugar libre, pero siempre un
poco alejado del coro y pocas veces construido más allá de
la nave. Se situaba longitudinalmente en la iglesia y tenía
dos escaleras, una por cada lado; el de la parte longitudinal,
orientado hacia la nave central, tenía un atril para colocar el
libro de los Evangelios y a menudo en este mismo lado tenía
una construcción semiesférica o poligonal. Muchas iglesias
tenían dos ambones, uno grande para cantar el Evangelio y
predicar, y el otro pequeño para el canto de la epístola. El
ambón es el precursor del púlpito medieval y moderno. El
nombre alemán Kanzel recuerda todavía su unión con las
verjas del coro.* Fig. 204
Ambrosio, obispo y doctor de la Iglesia (On. 7 de diciembre):
Sus atributos son abejas, capilla pequeña en las manos,
disciplinas de penitencia, estrella en la mano, cuna, látigo
y colmena.
Amelia, virgen (On. 31 de mayo): Sus atributos son pato,
Carlos Martel a sus pies, pez y pozo.
Amén: 1. En diplomática, el final del “contexto” de un
privilegio. V. Privilegios papales solemnes. 2. Traducido: “así
sea”.
Amito (humerale, superhumerale, amictus, fano, anabolagium,
anagolaium y humeral): Pieza de ropa cuadrangular que se
lleva bajo el alba, que cubre cuello y hombros y se sujeta
mediante cintas fijadas en sus extremos en el pecho
pasándolas de delante hacia tras y al revés. Debe ser de tela
y se tiene que bendecir. En medio del amito, que hay que
besar antes de ponérselo, debe haber una cruz. Sólo en el
rito ambrosiano se pone sobre el alba. El amito es de origen
romano, deriva de la antigua tela o ropa del cuello, o de los
hombros (amictus, focale, palliolum, orarium) que la gente de
toda clase vestía bajo la indumentaria exterior, excepto la
dalmática o la paenula. Se encuentra citado por primera vez
en el siglo VIII como parte integrante de la indumentaria
romana, pero su uso viene de mucho antes. Desde Roma
se extendió en época carolingia por todo Occidente, y en el
siglo XI ya se había generalizado, pero no se llevaba sobre
el alba, como en Roma, sino debajo, costumbre que más
allá del año 1000 también fue aceptada en Roma. Sólo el
Papa conservó la costumbre de llevarlo sobre el alba y se
convirtió en el fanone, mientras se puso también el amito
bajo el alba. La costumbre de soltarlo de la espalda hacia
abajo y de adaptarlo al cuello no se practicaba en el siglo
XI como se hacía antes del concilio Vaticano II; se dejaba
encima y se arreglaba después de ponerse la casulla, la
dalmática, o al llegar al altar. Esta costumbre duró en Roma
hasta el siglo XV, y fuera de Roma hasta el siglo XVI, y
en muchas catedrales francesas hasta el XVIII. Hoy sólo se
practica en las antiguas órdenes: benedictinos, dominicos,
franciscanos, etc. Como ornamento del amito, en muchos
lugares se colocó en el borde superior una punta de 4050 cm. de ancho, llamada parura, collare, plaga, plica, gemina,
19
SACRALIA ANTIQUA
praetexta, truncus, aurifrisium, frisium, la cual rodeaba el cuello;
una vez colocada la casulla, se hacía bajar el amito. A menudo
se decoraba con ricos bordados que se fueron dejando de
usar progresivamente en el siglo XVI. Hoy se usan sólo en
Milán, Lyon y España, pero no como un añadido del amito,
sino como collarín independiente.*
Amnós (cordero): En el rito griego es el nombre de la parte
interior de la ofrenda del pan cortada con la “santa lanza”
en la proscomide.
Amonestaciones (banna, proclamatio, publicatio matrimonialis):
Antes del concilio Vaticano II: La pública proclama hecha
por la Iglesia de un matrimonio contratado (o a punto
de contratar), para constatar si existe algún impedimento
legítimo para su celebración. El concilio Laterano IV (1215)
las prescribió para la Iglesia universal. El concilio Tridentino
restringió todavía más y ordenó que las amonestaciones se
hicieran tres veces, en tres domingos seguidos a la hora de
la misa mayor, por el rector correspondiente, indicando
exactamente el nombre de aquellos que querían tomar el
estado del santo matrimonio. El derecho canónico antiguo
(can. 1204-1205) permitía que las amonestaciones se
hicieran en cualquier misa con suficiente concurso de fieles
y que la proclama oral se pudiera sustituir con permiso del
obispo por la fijación durante ocho días en la puerta de la
iglesia de las amonestaciones escritas. Sólo el obispo podía
dispensar de las tres amonestaciones.*
Amós, profeta (On. 31 de marzo): Sus atributos son bastón de
pastor, cesto con fruta, fruta y laurel.
Amphibalus: Envoltorio, abrigo; nombre de la casulla de
procedencia gálica, tomado de las vestiduras cotidianas.
Amphithyra (cortina de la puerta): Nombre griego que
antiguamente se daba al cortinaje que cubría el altar y el
sacerdote en ciertas partes de la misa para privarlo de las
miradas de los fieles.
Amplexus: El abrazo litúrgico al dar el beso de paz. El que
lo da pone los brazos por encima del que la recibe y éste
los pasa por debajo de las axilas del que la da; uno y otro
acercan la mejilla izquierda.*
Amplius Domine amplius: Frase de san Francisco Javier.
Ampolla: En pintura, es el resultado de forma que aparece en
la costra de dilataciones.
Ampullae: Nombre (de procedencia antigua) que se daba: 1. A
las vinajeras de servir la misa. 2. A la jarra que el jueves santo
sirve para contener los óleos que se tienen que consagrar.
Ana (santa): Fiesta que anualmente celebra la Iglesia en honor
a la madre de María Santísima la gloriosa santa Ana (26 de
julio). En Oriente ya se celebraba esta fiesta en el siglo IX;
en cambio en Occidente se propaga a finales de la edad
media. En 1584 Gregorio XIII extendió la fiesta de santa
Ana a la Iglesia universal.
Anabaptista: Cristiano que no acepta la eficacia del bautismo
de los niños y exige rebautizarlos en edad adulta.
Anabathmoi: Nombre que los griegos dan a los salmos
graduales.
Anabolagium (anagolagium): Formas que suponen un anabolaium
(griego anabólaion): Envoltorio; nombre que hasta el siglo XI
recibía el humeral que cubre los hombros.
AMN
Anacon: Denominación medieval del retablo del altar en Italia;
esta palabra deriva del griego eikon.
Anadochos: Nombre que los griegos dan a la patena.
Anágnosma, anágnosis: Nombre que los griegos dan a las
lecturas de la misa.
Analógeion: El atril que usan los griegos en su rito cuando
leen durante la misa o en el oficio.
Analogium: 1. Nombre que recibía el ambón durante la edad
media; ya aparece en las fuentes en el siglo VI. 2. Nombre
que recibía el atril portátil en la edad media.
Anamnese (anámnesis): Oración que sigue a las palabras de la
consagración en el canon de la misa en el rito romano y
ambrosiano, igual que la anáfora de las misas del rito oriental.
Hace memoria de la pasión, resurrección y ascensión de
Cristo. Pertenece a las partes más antiguas del canon o de la
anáfora. El rito mozárabe no conoce el anamnese.*
Anapaysimos (kanón): Nombre que se da en el rito griego a un
cántico suplicatorio en sufragio de los difuntos.
Anaphora (anaphorá): Oferta. 1. La segunda parte principal de
la misa en el rito oriental; esto es, toda la parte comprendida
entre la consagración y la comunión. Empieza con un
solemne prefacio introductorio que acaba con el Sanctus,
igualmente que la segunda parte principal de la misa del rito
romano. Muchos formularios litúrgicos orientales contienen
sólo el anaphora. En cuanto al rito de la primera parte de la
misa, en caso de que se sirva de estos formularios, se tiene
que tomar otro formulario que contenga las dos partes de la
misa. El anaphora y el canon están emparentados, pero no son
la misma cosa, a la vez que el canon comprende solamente la
consagración y las siguientes oraciones, excluida el communio;
en cambio el anaphora comprende también el communio, por
lo tanto representa un concepto más amplio. 2. Entre los
siríacos significa el velo con el cual se cubre la oblata hasta la
hora de la consagración, y es equivalente al griego aer.
Anastásimon: Estrofa en la cual se glorifica a los resucitados
en el oficio de laudes del rito griego. Es igual al odai del
Kanon del ordos.
Anastasio, mártir, soldado y patrón de Badalona y Lleida (On.
11 de mayo): Su atributo es la cruz roja con el fondo blanco.
Ancla: Atributo de san Clemente Romano, santa Filomena,
san Nicolás de Bari, san Plácido y santa Rosa de Lima.
Ancla: Símbolo de la fe empleado en muchas ocasiones en el
cristianismo primitivo para indicar la salvación de Jesucristo.
Ancón: Cada una de las dos ménsulas que se colocan en cada
lado de una apertura para sostener una cornisa.
Andamio: Plataforma auxiliar y provisional para la construcción
de una obra.
Andrés (Santo): Una de las festividades más antiguas; aparece
en el Gregorianum, en el Gelasianum e incluso en el Leonianum.
Desde muy antiguo, se celebra el 30 de noviembre, día en
que probablemente el santo apóstol fue martirizado.
Andrés, apóstol (On. 30 de noviembre): Sus atributos son
altar, ángel, bordón, cruz en aspa, crucificado, lobo, pez,
vestido de peregrino, concha, red y Tarasca (patum) que es
símbolo de idolatría o diablo.
Andrés Avelino, sacerdote (On. 10 de noviembre): Su
atributo son las rosas y el texto latino Introibo ad altare Dei.
AND
J. M. MARTÍ BONET
Andrés Corsini, obispo (On. 6 de enero y 4 de febrero): Sus
atributos son el cordero y la aparición de la Virgen.
Ánfora: Atributo de san Cosme y san Damián, Remigio y
santa Sabina.
Angariae: Denominación medieval de los ayunos de las
témporas.
Ángela de Mérici, virgen (On. 27 de enero): Sus atributos
son escalera, lirio y rosario.
Ángeles (o angelitos): Atributo de san Andrés, ángeles en la
glorificación de un santo, san Avelino, san Buenaventura,
santa Clotilde, santo Domingo, santa Dorotea, san Emiliano,
san Erasmo, san Estanislao de Kostka, san Felipe de Valoix,
santa Francisca romana, san Gregorio Magno, san Habacuc,
san Hugo de Lincoln, san Jerónimo, san Joaquín, san Juan
de Mata, san Malaquías, san Marcial, santa María Magdalena,
san Martín Monje, san Matad (hombre alado), santa Odilia,
san Onofrio, san Peregrino, san Pedro, san Quintín, san
Roque, san Romualdo, santa Rosa de Lima, santa Teresa
de Jesús (angelitos, almas), santo Tomás de Aquino, san
Vicente y san Zacarías.
Ángeles (On. se celebra una fiesta dedicada a los Ángeles
Custodios o de la Guarda el 2 de octubre): Sus atributos son
alas, ángel en la glorificación de un santo, ángel colocando
la corona o la palma, puñal y sable.
Ángeles en el martirio: Atributo de santos mártires.
Angelitos (o almas): Atributo de santo Domingo de Silos y
de san Gabriel.
Angiasma: Denominación que dan los griegos al agua bendita
y, en general, a toda cosa bendita.
Angularia: Añadiduras ornamentales de los manteles del altar
que tienen forma estriada.
Aniano, diácono y mártir (On. 10 de noviembre): Sus atributos
son herramientas, cuchillo y zapatos.
Aniceto, mártir y Papa (On. 17 de abril): Su atributo es la
rueda con uñas afiladas.
Anillo (annulus): 1. Sortija o anillo pontifical, o sea la anillo
del obispo, de oro con una piedra preciosa que tienen estos
prelados derecho a llevar en el cuarto dedo de la mano
derecha o sea los cardenales, los obispos, los abades y los
protonotarios apostólicos. Los obispos de España ya en
el siglo VII lo llevaban propter signum pontificalis honoris vel
signaculum secretorum; en Francia ya era usado al menos en
el siglo IV. En el siglo XII los abades todavía necesitaban
de un privilegio papal para poder hacer uso del anillo; sólo
a finales de la edad media aparece como ornamento de
derecho. Aparece en el siglo XII como parte integrante de
la vestidura episcopal; mientras que en los sacramentarios
ya es citado en el siglo X. La sortija o anillo episcopal, como
dice san Isidoro de Sevilla, en principio era un ornamento
diferenciador y distintivo, a la vez que era un anillo que
servía para sellar. Desde que tuvo carácter litúrgico se
considera símbolo de la unión (o matrimonio) del obispo
con su Iglesia y como sello de la fe que debe conservar pura
e intacta. 2. Anillo de alianza o el anillo del matrimonio.
En su origen era sólo símbolo del compromiso (annulus
sponsalitius, annulus pronubus) como era la antigua costumbre
romana, una continuación del cual fue el uso del anillo en
20
los primeros siglos del cristianismo. Se convirtió en alianza
(arrha) desde el siglo XI a consecuencia del cambio de modo
de contraer matrimonio. La alianza es conocida también en
los ritos orientales. El anillo de las religiosas que el obispo
les pone en el dedo anular de la mano derecha en el día de
su vestición es símbolo de sus desposorios sobrenaturales
y espirituales con Cristo. 3. Algunos cristianos primitivos
se ponían un anillo con el signo de Cristo, es decir el pez
Ixθus (Jesus Christus), Θeos (Dios), unigenitus (unigénito), y
sator (Salvador).
Anillo: Atributo de santa Inés, san Celedonio, santa Catalina
de Ricci, santa Catalina de Siena, san Dámaso, san Eduardo,
san Fernando, santa Magdalena de Pazzi, santa Martina, san
Roberto y santa Rosa.
Anillo de compromiso: V. Anillo o Sortija.
Anillo de cúpula: Fig. 5
Anillo de la cúpula: Fig. 67
Anillo pontifical: V. Anillo. Fig. 222
Anillos de cerámica: Atributo de santa Justa y santa Rufina.
Animales: En arte, la representación de la figura de ciertos
animales es conocida desde el paleolítico y subsiste en
muchas artes primitivas asociada a efectos mágicos y
religiosos. La Iglesia representa los cuatro evangelistas
mediante figuras de animales: león (Marcos), ángel, hombre
(Mateo), águila (Juan) y toro (Lucas).
Animero: Persona en la Iglesia que capta por las almas del
purgatorio.
Animeta: Palio pequeño que cubría (o cubre) el cáliz desde la
hora del ofertorio hasta después del communio.*
Aniversario (anniversarium): Conmemoración anual. Se
celebran los aniversarios litúrgicos de la elección y
coronación del Papa, de la elección y consagración del
obispo, de la consagración de una iglesia y del aniversario de
la muerte de un cristiano. El aniversario de la consagración
de una iglesia se celebra con oficio y misa, el aniversario
de la elección y coronación del Papa y de la elección y
consagración del obispo, con una misa votiva, o bien con
una conmemoración en la misa del día. El aniversario de un
difunto se conmemora con oficio y misa de difuntos o sólo
con una misa de difuntos. El aniversario de la consagración
de la iglesia, ya muy tempranamente ―en Alemania desde el
siglo IX― fue fiesta de precepto.
Aniversario: En sentido estricto (anniversaria stricte dicta)
significa la misa que se encomienda o se ha fundado para
cuando se cumple un año de la muerte o del entierro de un
difunto; en sentido amplio significa una misa fundada para
un día diferente del de la muerte o el entierro.
Ankh: Palabra que significa “vida” entre los egipcios. Se
representa mediante una cruz con asas, y a menudo aparece
figurada en manos de los dioses.
Annulus pontificalis: El anillo pontifical; el anillo del obispo.
Annulus pronubus, annulus sponsalitius: El anillo de
compromiso; el anillo que se bendice en el día de la boda.
Annuntiatio Domini: Solemnidad dicha también Conceptio
Domini, que se celebra el 25 de marzo en conmemoración
de la embajada del arcángel san Gabriel a María Santísima,
anunciándole la encarnación del Hijo de Dios. En Roma ya
21
SACRALIA ANTIQUA
aparece en tiempos de san Gregorio Magno, y en la Galia
es citada en los cánones de Sonnatius, obispo de Reims
(631), y en España en el 10º concilio de Toledo (656). En
el siglo VIII ya estaba extendida por todo Occidente; pero
en España, por ser el 25 de marzo día de ayuno, se había
trasladado al 18 de diciembre; durante un tiempo se celebró
en las dos festividades.* Durante muchos siglos el 25 de
marzo era el primer día del año.
Anoígnysis: Denominación griega de la consagración de la
iglesia.
Anoixis: En el rito griego significa abrir y tomar posesión de la
iglesia que se consagra.
Anónymoi: Los innominados; aquellos santos que en la misa
y oficio del rito griego no tienen coniaticon ni apolitikion, sino
que se toman del Commune Sanctorum, ordenado por clases.
Anselmo, obispo y doctor de la Iglesia (On. 21 de abril): Su
atributo es la liebre y el texto latino Non puto esse verum
amatorem virginis qui...
Anta: Pilar saliente en la superficie de un muro que lo refuerza
o lo decora. Fig. 7
Ante et retro: Inclinación profunda en la cual uno se dirigía
primero hacia Oriente y después hacia Occidente (quae incipit
contra orientem et finit contra occidentem) y que encontramos
anunciada en las Constitutiones Hirsaugienses y otras reglas
benedictinas.
Antealtare (pallium, antipendium y frontale): Revestimiento
colocado delante de la base del altar.
Antefija: Fig. 8
Antepecho: Alféizar de la ventana.
Antependium (antependile, antipendio): Revestimiento que sólo
cubre la base del altar.
Anticipación: Antes del concilio Vaticano II: Rezo de maitines y
laudes al día anterior por la tarde. Según una decisión de la
Congregación de Ritos de 1905, este rezo podía empezar a las
dos de la tarde del día antes, cuando se rezaba privadamente;
para una anticipación era necesario un privilegio especial.
Actualmente se ha suprimido.
Antidoron: El pan no consagrado que el sacerdote distribuye
ante el altar a los fieles. Originariamente se distribuía sólo a
aquellos fieles que no habían podido comulgar en la misa
como sustitución de la Eucaristía, de aquí viene su nombre
antidoron (suplemento); más tarde, a finales de la edad media,
se distribuía a todos los asistentes en la misa.*
Antifonario (liber antiphonarius, antiphonarium): Libro litúrgico
del rito romano que contiene los cantos antifonales y los
responsoriales del oficio y de la misa; se dividía en tres
partes: el graduale o cantatorium, en el cual hay los graduales,
los aleluyas y los tractus: el responsoriale, en el cual están
contenidos los responsos; y el antifonario en sentido
estricto, en el cual estaban registradas las antífonas. Más
tarde se introdujo la distinción entre el antifonario, que
contenía los cantos antifonales y responsoriales del oficio, y
el antifonario de la misa o gradual (gradale, liber gaadalis), que
contenía los cantos antifonales y responsoriales de la misa,
distinción que se conserva hasta hoy.*
Antífonas marianas (antiphonae finales B. M. V.): Cuatro
himnos cantados o rezados a modo de antífona, que varían
ANO
según los tiempos del año eclesiástico, dedicados a la Virgen
María, con los cuales acababa el oficio de laudes y vísperas.
Son el Alma Redemptoris Mater para el tiempo del primer
domingo de Adviento a la Candelera; el Ave Regina caelorum
para el tiempo de la Candelera a Pascua, Regina coeli laetare
para el tiempo pascual y la Salve Regina para el resto del año.
Las antífonas marianas aparecen en el oficio en los siglos X
y XI, y en parte las que tenemos hoy. Falta conocer el uso
que antiguamente tenían en el oficio. Como antiphonae finales
se introdujeron a principios del siglo XIII; primero la Salve
Regina; las otras entraron más tarde. En un principio, y hasta
el siglo XV, sólo se rezaban después de completas. Durante
la edad media nunca fueron consideradas generalmente
como antífonas finales del oficio; su generalización fue
debida a la reforma del breviario hecha por san Pío V, que
las prescribió como obligatorias.*
Antífonas de la O: Antífonas de las vísperas de los siete
días que preceden la vigilia de Navidad y que se rezan o
cantan antes y después del Magnificat íntegramente. En ellas
se expresa el vivo deseo que se tiene de ver al Salvador que
vendrá. Tienen este nombre porque todas empiezan con la
letra “O” (o sapientia, o Adonai, o radix Jesse, o clavis David, u
Oriens, o rex regum, o Emmanuel).
Antifónico (cantus antiphonus): Canto alternado entre dos
coros; en Oriente se practicaba en el siglo IV, y en Roma lo
introdujo el papa Celestino I (+432), según una noticia del
Liber Pontificalis.
Antiguo Testamento: Se dice de la colección o conjunto de
libros de la Biblia escritos antes de Jesucristo.
Antiminsion (antiminsion): Pieza de ropa de lino o de cáñamo
con la figura del santo entierro bordada, que en el rito
griego es bendecido cuando se ponen las reliquias en el ara
del altar que se consagra. Esta tela sustituía antiguamente
el altar portátil, pero hoy viene a representar una especie
de corporal. En la edad media los fieles lo extendían sobre
el Iliton al recoger las ofrendas para el santo sacrificio y
después del communio era guardado dentro de éste. Estas
ropas ya aparecen en el siglo IX. A principios de la edad
media, además de las antiminsia de tejido-ropa, las había
también de madera. Etimológicamente antiminsions es
una denominación grecolatina formada de anti y mensa
“sustituible”, suplemento de altar.*
Antípascha: Denominación griega de la dominica in albis.
Antipendio: V. Antealtare y Frontale. Fig. 286
Antiphona: Es un fragmento de canto que precede al salmo
y lo sigue, el cual da el tono en que se debe cantar el
salmo. Su contenido a veces da idea del contexto del salmo
correspondiente, hecho que sucede en los salmos de fiesta
y de dominica así como en los oficios de festividades. Las
antífonas en otras ocasiones hacen referencia al misterio de
la festividad (o al objeto de la festividad) que se celebra,
como pasa en las celebraciones con oficio propio o de
común. Las antífonas aparecen en la regla de san Benito
como expresión por todos conocida; tenían que ser de uso
general en aquella época. Es posible que tomaran nombre
del contra canto que representan frente al salmo y para
cantarse al final y al inicia del mismo.*
ANT
J. M. MARTÍ BONET
Antiphona: Tres salmos ―91, 92 y 94― son cantados por dos
coros en la iglesia griega y que se repiten alternando por
las festividades del Señor, de la Virgen María y festividades
menores durante la enarxis de la misa (v. enarxis). Se intercala
un versículo con carácter de antífona; se cantan en vez de
los dos tipika o makarismoi. Las fiestas del Señor y de la
Virgen María tienen antífona propia.
Antiphona ad accedentes: Nombre que en el rito mozárabe
se daba durante la edad media al canto de salmos y otras
piezas de la Sagrada Escritura durante el Communio.
Antiphona ad offertorium: Antífona propia del rito de la
misa ambrosiana, en que el sacerdote reza después de acabar
el ofertorio y antes del rezo del símbolo que sigue.
Antiphona finalis B. Mariae Virginis: V. Antífonas marianas.
Antiphona post evangelium: Verso que se dice después de
la lectura del evangelio en el rito ambrosiano, el cual varía
según los días y las festividades; acostumbra a ser un deseo
de paz. V. Pacem habete y Ad te domino.
Antonino, mártir (On. 2 de septiembre): Sus atributos son
águila de dos cabezas, chorro de agua, maza y barca pequeña.
Antonio Abad (On. 17 de enero): Sus atributos son antorcha,
bastón que acaba en -tau, campana, báculo, llamas, libro
abierto, cerdo, jabalí, Tau griega y el texto latino Quis evadet
y Humilitas.
Antonio de Padua, sacerdote y doctor de la Iglesia (On. 13 de
junio): Sus atributos son asno, corazón, cepo, hisopo, lirio,
niño Jesús, ostensorio (custodia), pan, peces, plato con uvas,
torreta con un cepo plantado y el texto en latín Si quaeris
miracula...
Antorcha (fax, facula, fanale): 1. Hacha formada por una serie
de candelas entrelazadas a lo largo o atornilladas, llamada,
por eso, torchia o tortitium. Servía para iluminar durante las
procesiones y a la hora del Sanctus. 2. El candelabro.
Antorcha: Atributo de santa Ágata, santa Afra, san Antonio
Abad, santa Bárbara, santa Daria, santo Domingo, san
Ireneo, santa Margarita, santa María de la Cabeza y san
Teodoro.
Antorcha encendida: Atributo de san Ireneo.
Anunciación de las fiestas movibles: (Calenda): Antes del
concilio Vaticano II: Ceremonia prescrita por el Caeremoniale
Episcoporum para todas las catedrales, que consiste en cantar
con una melodía semejante a la Exultet, todas las fiestas
movibles desde la Septuagésima hasta la Epifanía. El
que canta la calenda lo hace desde el ambón donde se ha
cantado el evangelio e inmediatamente después de éste, y el
cantor suele ser el arcediano, un canónigo u otro sacerdote.
Se realiza todos los años en la catedral de Barcelona el día de
la Epifanía cantada por el diácono de la catedral.
Anverso: Cara frontal o delantera de una hoja impresa. En
una medalla o moneda, el lado en el que está la figura y la
inscripción o el texto principal. Lo contrario es el reverso.
Año del consulado: Año oficial de los romanos. En los
documentos se dice del año en que el cónsul empezaba su
misión. Normalmente eran dos cónsules, y el año empezaba
el 1 de enero.
Año eclesiástico: El año solar dividido en 52 semanas, de
siete días cada una, con las misas y los oficios que se celebran
22
en cada una de ellas y con las fiestas movibles e inmóviles,
esto es, los tiempos y las fiestas litúrgicas que caen en
fechas fijas de los meses. Empieza con la primera dominica
de Adviento y acaba con la dominica última. Después del
concilio Vaticano II, el año acaba el domingo 31 de tiempo
ordinario y dedicado a Jesucristo Rey. Después del concilio
Vaticano II, hay tres ciclos: A, B y C. Los orígenes del
año eclesiástico se encuentran ya en la iglesia primitiva. Su
división por semanas de siete días deriva del uso del Antiguo
Testamento. Tertuliano y Orígenes ya hablan de la fiesta de
Pascua; otras fiestas ya son citadas a principios del siglo IV.
A partir de esta época su número iba en aumento, creciendo
de una manera extraordinaria a finales de la edad media. La
distinción entre el año civil y el año eclesiástico, si bien de
hecho hacía tiempo que se observaba, se hizo a finales de
la edad media. El año litúrgico se divide en tres ciclos: ciclo
de Navidad, ciclo de Pascua y, antes del concilio Vaticano II
el ciclo de Pentecostés. Mirado de una manera más justa y
tenida en cuenta su evolución histórica, en el año eclesiástico
sólo se distinguen dos ciclos litúrgicos: el ciclo de Navidad
y el ciclo de Pascua con la fiesta de Pentecostés. El tiempo
que iba de la octava de la Epifanía hasta Septuagésima y el
de Pentecostés hasta Adviento nunca habían estado bajo la
idea de un tiempo litúrgico determinado.*
Año del Hégira: Empieza a contabilizar a partir del año 622
de la era cristiana, cuando Mahoma huyó de La Meca el 16
de julio. El año 2012 es para los musulmanes el 1390 del
Hégira.
Apagavelas: Objeto de lata o de otro metal, de forma cónica,
fijado en el extremo de una caña que sirve para apagar cirios.
También se dice del sacristán. Fig. 221
Apainelado: Arco denominado también carpanel.
Aparejo a tizón: Fig. 10
Aparejo almohadillado de diamante: Elemento arquitectónico. Fig. 9
Aparejo antiguo: Fig. 123
Aparejo belga (o cruciforme): Elemento arquitectónico. Fig.
10
Aparejo ciclópeo: Fig. 11
Aparejo diatónico: Fig. 10
Aparejo emplectón: Fig. 11
Aparejo escocés: Fig. 125
Aparejo espigado (o en forma de hojas de helecho): Fig. 11
Aparejo gótico (o flamenco): Fig. 10
Aparejo holandés: Fig. 10
Aparejo inglés: Fig. 10
Aparejo isódomo: Fig. 11
Aparejo poligonal: Fig. 11
Aparejo pseudo-isódomo: Fig. 11
Aparejo romano: Fig. 11
Aparición del Señor. Fiesta de la Epifanía (Epifanía Domini,
Theofania): Solemnidad del 6 de enero en la cual Occidente,
ya desde muy antiguo, celebra una triple manifestación del
Señor: 1. La aparición del Hijo de Dios nacido en el mundo
mediante la estrella; 2. La manifestación de la divinidad
del Hijo de Dios a los judíos en el bautismo del Jordán
mediante la voz del Padre eterno y del Espíritu Santo; 3.
23
SACRALIA ANTIQUA
La manifestación milagrosa obrada por el mismo Jesús
en la boda de Canaán de Galilea, operando la maravillosa
conversión del agua en vino.*
Apertio aurium: Antes del concilio Vaticano II: 1. Ceremonia del
bautismo desconocida en Oriente, en la cual el sacerdote
mojaba con un poco de saliva las orejas del que se bautizaba,
diciendo las palabras Ephatha, quod est aperire in odorem suavitatis.
Es una especie de exorcismo, como prueban estas palabras:
Tu autem effuge, diabole, appropinquabit enim judicium Dei. Esta
ceremonia es citada por san Ambrosio en “de misteriis” y
por el pseudo Ambrosio en De sacramentis. Como era una
preparación inmediata al santo bautismo, esta ceremonia
tenía lugar inmediatamente antes de la administración
del sacramento, como se deduce del Gelasianumi y del
Gregorianum, y formaba parte del último Scrutinium que tenía
lugar el Sábado Santo o en la vigilia del Pentecostés. 2. El
rito de la traditio Symboli, denominado apertio aurium porque
las orejas del catecúmeno oían por primera vez el texto
del símbolo de la fe y sus orejas del espíritu entendían por
primera vez el contenido de este símbolo.*
Aplicación, aplicar: Acto de la voluntad del sacerdote que
ofrece los frutos expiatorios y propiciatorios de la misa para
determinadas personas o en especiales circunstancias.
Aploma: En el rito griego significa el mantel mediano del altar.
Apócrifos: Textos de fuente judía o cristiana que tienen una
similitud con los libros canónicos (oficiales) por su temática
o su atribución (falsa) o autor inspirado. No son aceptados
por la Iglesia. Pero algunos tienen una influencia en las
costumbres populares.
Apocrisiarius (sacristán): 1. Nombre que se daba entre los
benedictinos de Cluny al cargo del custos principalis, esto
es, al monje que tenía la custodia del tesoro de la iglesia,
la reglamentación del servicio de la sacristía, y la dirección
de los monjes que tenían que prestar servicio. Debía ser
sacerdote. 2. Embajador eclesiástico latín en una región
oriental. Así lo fueron san Gregorio Magno y san Leandro
de Sevilla.
Apódeipton: La hora canónica griega que corresponde a las
completas del rito latino.
Apófige: Ligera expansión que se da en la zona de unión del
fuste de una columna de estilo clásico para enlazar con la
subsiguiente moldura de la base o del capitel. Fig. 118-121
Apología: Denominación antigua de la confesión general
de los pecados. Esta cayó en desuso hacia el siglo XI. V.
Confiteor
Apolonia, virgen y mártir (On. 9 de febrero): Sus atributos
son barrena, buril, cincel, llamas, plato con muelas, muela
y tenazas.
Apólusis: Lavatorio; ceremonia que en el rito griego tiene
lugar en la iglesia después a los ocho días de haber sido
bautizado un catecúmeno. En esta ceremonia el sacerdote
lava con una esponja aquellas partes del cuerpo del niño
ungidas con myron que hasta entonces no se podían lavar
y, después de rezar una oración, corta algunos cabellos del
niño en forma de cruz.
Apólysis: Oración final que en el rito griego reza el sacerdote
tras la proskomide de la misa y del oficio.
APE
Apolytíkion: El troparion que se canta en las vísperas del
rito griego (espérinos) después del Nunc dimitis y antes de la
bendición del pan, del aceite y del vino.
Apóstata: Personal que abandona la religión que profesa.
Apóstoles (fiesta de los): Fiestas que cada año celebra la
Iglesia en honor a los apóstoles y a los evangelistas. La fiesta
de algunos, como la de san Pedro, san Pablo, san Andrés
y puede ser san Lucas y san Marcos, coincide con el día
del martirio (dies natalis) del correspondiente apóstol. La
solemnidad de san Pedro y de san Pablo se celebra en el
mismo día (29 de junio), igual que la de san Felipe y san
Jaime (1 de mayo) y la de san Simón y san Judas (28 de
octubre). El número de fiestas de los apóstoles era, hasta el
siglo VIII, muy limitado. Según el Gregorianum en Roma se
celebraban las fiestas de los príncipes de los apóstoles san
Pedro y san Pablo, la de san Andrés, san Juan, san Felipe
y san Jaime; en otros lugares sólo se celebraba la fiesta de
san Pedro, san Pablo y san Andrés. Pero en el siglo IX las
fiestas de los apóstoles se extendieron por doquier. Enrique
I, en 932, en el sínodo celebrado en Erfurt, ordenaba que
todas las fiestas de los apóstoles fueran fiestas de precepto
en todo el Imperio. Bonifacio VIII dio a todas las fiestas
de los apóstoles el carácter de “fiesta doble”. Todavía
quedaron fiestas de precepto cuando Urbano VIII redujo
en el año 1642 el número de fiestas que debían celebrarse
in foro; perdieron este carácter cuando, en el transcurso
del siglo XVIII, se suprimieron muchas de las fiestas de
precepto. Una vigilia que antiguamente iba acompañada
de abstinencia, precedía todas las fiestas principales (festa
primaria) de los apóstoles.*
Apóstoles (viga de los): Viga colocada en las bóvedas del
coro que iba de lado a lado de la pared y que servía para
sostener la cruz triunfante. Era llamada “viga de los
apóstoles” porque se acostumbraban a representar en ella
a los apóstoles. Quedan resquicios en la capilla románica de
Polinyà (Barcelona).
Apóstolos: Epistolario o libro litúrgico del rito griego que
contiene todas las epístolas que se leen durante las misas
del año.
Apostolus: Nombre que se dio a la epístola y al epistolario
hasta época carolingia.
Apotagé: Nombre griego de la abjuración que se hace antes de
recibir el sacramento del bautismo.
Appenditiae: Dos coletillas de ornamentación, en forma
lineal, que se introdujeron durante el siglo XIV en los
manteles del altar y que a finales de la edad media se pasaron
al antipendio (o frontal).
Apprecatio: En diplomática, fórmula conclusiva de un
documento mediante la cual se invoca la protección divina.
Por ejemplo amen, feliciter…
Ara: Altar; se da con preferencia esta denominación entre los
Santos Padres, siguiendo la tradición de la Sagrada Escritura,
al altar pagano; raramente se da este nombre al altar cristiano
hasta época tardía y todavía sólo se usa entre los poetas y
en lengua culta. A la edad media también significaba la mesa
del altar en contraposición al sustentáculo del mismo, la
stipes. En España tomó el significado de altar portátil.*
ARA
J. M. MARTÍ BONET
Arabesco: Ornamentación superficial formada por motivos
vegetales entrelazados (hojas, flores...) y figuras geométricas,
empleada en el arte islámico.
Arado: Atributo de san Isidro.
Araña: Atributo de san Conrado, san Félix de Nola y san
Norberto.
Árbol: Atributo de santa Afra.
Árbol: Columna alrededor de la cual gira la escalera de caracol.
Árbol en el cual se ata el santo: Atributo de san Bernardo
de Alzira.
Árbol, encina: Atributo de san Bonifacio.
Árbol con flechas: Atributo de san Julián Hospitalario, san
Humberto, san Sebastián y santa Úrsula.
Árbol florido: Atributo de san Fermín.
Árbol con forma de tronco: Atributo de san Galo.
Árbol de Jessé: Árbol genealógico de Jesús a partir de Jessé,
padre de David (ya en el siglo XI).
Árbol, laurel: Atributo de san Amós y san Bandolino.
Arbotante (o Arco botarete): Fig. 42
Arbotante, arco: Fig. 42
Arcada: Serie de arcos dispuestos con finalidad decorativa.
Ornamentación muy utilizada en la arquitectura románica
y gótica.
Arcada ciega: Fig. 29
Arcada exenta: Fig. 30
Arcada ornamental: Fig. 31
Arcada volada: Fig. 32
Arcadio, obispo y mártir (On. 4 de marzo): Su atributo son las
disciplinas de penitencia.
Arcaduz: Cañería hecha de piezas o tubos de tierra cocida que
va bajo tierra y conduce aguas sucias y no potables.
Arcaduz: V. Fístula
Arcángel: Su atributo son las alas.
Arcediano (o archidiácono o ardiácono): Título cuya existencia
ya se puede observar en el siglo IV; su categoría es la del
primer diácono asistente del obispo en la celebración de
los pontificales y en la administración de la diócesis. Desde
los tiempos carolingios el arcediano tiene en Alemania
la representación y la jurisdicción casi episcopal en los
decanatos. Del concilio Tridentino hasta el concilio Vaticano
II el arcediano era una dignidad dentro de los capítulos con
facultades y honores muy restringidos.
Archicantor: V. Schola cantorum
Archicofradía (Archiconfraternitas, archisodalitium, primaria,
unio primaria). Hermandad, solidaridad o pía unión que ha
recibido de la Santa Sede Apostólica de una manera general
o para un territorio, la facultad de asimilarse (agermanarse) otras hermandades, solidaridades o uniones pías del
mismo título y que tienen la misma finalidad, después de
la erección canónica de las mismas y de la observancia
de las prescripciones eclesiásticas y, por tanto, hacerlas
participantes de las indulgencias propias y otros privilegios
especiales.
Archierátikon: Libro litúrgico del rito griego en el cual están
reunidas las rúbricas del pontifical y que, por lo tanto, es
un libro gemelo del Pontificale occidental, distinguiéndose de
éste por carencia de carácter oficial.
24
Archimandrita: Denominación que se daba originariamente
al abad y que hoy se concede como título honorario a un
sacerdote eminente.
Archiparaphonista: Denominación de procedencia griega
que en la antigua escuela cantorum romana se daba al cuarto
subdiácono que tenía el cargo de director del coro y que
entonaba los cánticos.
Archivo eclesiástico: Es el conjunto de documentos que se
agrupan y ordenan en un mismo lugar o a cargo de una
misma institución, en este caso una institución eclesiástica
que puede ser mayor (catedrales, obispados, grandes
monasterios, conventos) o menor (parroquias, cofradías,
asociaciones...).
Arcipreste: Antiguamente éste era el presbítero que seguía al
obispo en categoría y en dignidad, al cual sustituía en las
funciones del culto cuando éste estaba impedido. Desde
muy pronto tuvo jurisdicción sobre los clérigos del campo,
velando por su disciplina por mandato del obispo. Antes del
concilio Vaticano II, era una dignidad entre los canónigos
de las catedrales y al frente de cada arciprestado o decanato
en que se encuentra dividida la diócesis.
Arco: Fig. 12 y 13
Arco agudo: Fig. 14
Arco apuntado: Fig. 13
Arco arbotante: Fig. 42
Arco carpanel: Fig. 14
Arco carpanel rebajado: Fig. 14
Arco catenaria: Fig. 15
Arco conopial: Fig. 17
Arco de frontón: Fig. 14
Arco de garganta (o escocés): Fig. 18
Arco de herradura (o árabe): Fig. 21
Arco de herradura apuntado: Fig. 22
Arco de medio punto: Fig. 16
Arco deprimido cóncavo: Fig. 23
Arco deprimido convexo: Fig. 14
Arco diafragma: Fig. 13
Arco flamígero: Fig. 19
Arco lobulado: Fig. 25
Arco peraltado: Fig. 13
Arco plano: Fig. 14
Arco rebajado: Fig. 13
Arco toral: Arcos que sostienen los tramos de una nave con
bóvedas con aristas o bóvedas de crucería, que se disponen
perpendicularmente al eje de dicha nave y separan cada uno
de los tramos de la bóveda. V. Toral
Arco trebolado: Fig. 13
Arco tudor: Fig. 27
Arcos entrelazados: Fig. 28
Arcosolio: Nicho con cobertura que se utiliza normalmente
para poner un sarcófago.
Arcuación: Conjunto decorativo de arcos iguales dispuestos
en un mismo plano.
Arenga: En diplomática, parte del documento al inicio del
contexto que pretende justificar la conveniencia, oportunidad
o exigencia de la concesión o de la negación de la petición
de los documentos. Normalmente son fragmentos de la
25
SACRALIA ANTIQUA
Sagrada Escritura. La arenga da un carácter solemne o muy
digno al mismo documento. En definitiva, la arenga es cómo
si fuera la parte ideológica que fundamenta el documento.
Argamasa: Variedad de mortero que se compone de cal, arena
y agua. Se denomina también mortero de cal y cemento
portland.
Argentero: Persona que trabaja la plata y otros metales
preciosos. A finales de la época medieval eran conocidas
las cofradías de Barcelona, de Mallorca, Valencia, Perpiñán,
Girona... Los centros de platería más frecuentes en nuestros
catálogos y obras conservadas que tienen punzón local, son,
a parte de las ya citadas, Vic, Lleida, Tortosa y Sant Mateu...
Fig. 220
Aríbal: Vaso griego con forma de pequeña botella barriguda.
Arista: Cualquiera de las intersecciones de una pieza de
construcción.
Armadura: Atributo de los santos caballeros de la época
medieval, san Guillermo, san Hipólito, santa Juana de Arco,
san Jorge, san Julián Hospitalario, san Martín de Tours, san
Mauricio, san Miguel, san Sebastián, santos soldados y san
Teodoro.
Armarium (armariolum, scrinium): Denominación medieval:
1. Del mueble que servía para la custodia de las vasijas y
ornamentos litúrgicos. 2. Mueble que servía para la reserva
del Santísimo Sacramento, para la custodia de los Santos
Óleos y las reliquias de los santos; generalmente estaba
construido en el muro de la iglesia.
Armas, escudo de: V. Heráldica
Armiño: Atributo de san Abdón y san Senén, san Pelayo I papa
y personajes reales.
Armusa (almutia, armutia): Originariamente un sombrero (o
bonete) de los sacerdotes con forma de collarín echado
abajo. Los sacerdotes la llevaban cuando rezaban en el coro.
Después se dio este nombre a un tipo de manto para cubrir
los hombros con un capuchón. Últimamente ha tomado
este nombre el insigniae canonicorum que llevan en el brazo o
ponen en la silla del coro. El armusa era confeccionado con
tejidos de lana, con sedas o con pieles. En este caso la parte
inferior estaba ornamentada con borlas hechas de colas
de comadreja u otros animales. Se puede documentar su
existencia entre las vestiduras canonicales a partir del siglo
XII. Hoy está poco en uso. El origen de nombre almutia no
está claro.
Arpa: Atributo de santa Cecilia, san David y san Ignacio de
Antioquía.
Arqueta pequeña: Atributo de santa Afra, san Cosme y san
Damián, san Eloy, santa Elvira, san Fabián, san Gregorio de
Tours, santa Magdalena, san Pelagio y los Reyes de Oriente.
Arquitrabe: Elemento de piedra lisa de la parte inferior del
cornisamento que descansa sobre las columnas. Fig. 80
Arquivolta: Fig. 33
Arrambador: Barandilla de una escalera fijada a un lado.
Arranque de la cúpula: Fig. 67
Arrha (arras): La prenda de fidelidad ofrendada por el
prometido a la prometida en el día de la boda; toma
especialmente este nombre el anillo de compromiso que se
entrega en señal de contrato matrimonial.
ARG
Arrimador: Elemento de madera, mármol, pintura u otro
material para la protección o decoración de la parte baja de
una pared.
Ars notarial: En diplomática, conjunto de libros usados por
los notarios (siglos XII-XIII) que les servían para encontrar
ejemplos de textos para documentos. En la curia pontificia
romana, el conjunto de formularios de los documentos
estaba reunido en un famoso registro llamado liber diurnus.
Eran fórmulas estereotipadas.
Artesonado: Conjunto de vigas entrecruzadas formando
casetones cuadrados o poligonales decorados con molduras
que ornamentan un techo.
Artophorion: En el rito griego, toma este nombre el
receptáculo para contener el pan consagrado que, a veces,
tiene la forma de paloma o de un pequeño saco.
Artos o agios: Nombre que se da entre los griegos al pan
convertido en el cuerpo de Cristo.
Arundo: Antes del concilio Vaticano II: 1. Caña con tres candelas
en el extremo, que servía para llevar solemnemente la luz
nueva a la iglesia el día del Sábado Santo, candelas que se
encendían una tras otra con luz tomada con una candela del
fuego nuevo. 2. La canátula para sumir el sanguis; V. Fístula
Arzobispo: V. Metropolita y leer la Introducción.
Asamblea litúrgica: Es la reunión formada por una
comunidad visible y viviente de fieles convocados y reunidos
en nombre del Señor para escuchar su palabra, para acoger
la gracia de los sacramentos, y para unirse a la plegaria de la
Iglesia. A estas asambleas son convocados todos los fieles
sin distinción. En ella existe una estructura orgánica: cada
uno de sus miembros, bien sea pastor o fiel, hace todo y
sólo aquello que debe hacer según su condición en el seno
del pueblo de Dios.**
Ascensa: Denominación de la fiesta de la Asunción de la
Virgen María (en lugar de ascensión) que aparece en el
Leonianum, Gelasianum, Gregorianum y Missale Gallicanum.
Ascensión (Ascensio D. N. J. Christi): Solemnidad que se celebra
cuarenta días después de Pascua, en su sexta semana, en
honor de la gloriosa Ascensión. La fiesta de la Ascensión
era ya una fiesta antigua y muy extendida en tiempos de san
Agustín; en Oriente Eusebio habla de ella como de un día
de gran festividad. En época carolingia tenía una vigilia, y en
el siglo X (como el monasterio de Farfa) ya tenía octava. En
la edad media estaba muy extendido un tipo de procesión
simbolizando la ida al monte de los Olivos, practicada
antes del oficio de la misa mayor. A esta procesión se unía
a menudo una representación simbólica de la Ascensión
(teatral).
Asna: Cabrio o viga pequeña de un tejado.
Asno: Atributo de san Antonio de Padua, san Félix de
Cantalicio, santa Francisca romana y san Marcelino, papa.
Aspasmós: Denominación griega del beso litúrgico.
Asperges: Antes del concilio Vaticano II: Aspersión del pueblo con
agua bendita por el celebrante todos los domingos antes de
la misa mayor. En primer lugar el celebrante aspergía tres
veces el altar, después a los ministros y a los clérigos, y por
último a los fieles. Toma este nombre de la primera palabra
de la antífona que entonaba el sacerdote Asperges me hyssopo et
ASP
J. M. MARTÍ BONET
mundabor; en tiempo pascual se canta la antífona Vidi aquam
egredientem de templo, etc. Durante la aspersión el celebrante
rezaba en el tiempo pascual el salmo 157 Confitemini; en otro
tiempo el Miserere. La ceremonia se cerraba con un pequeño
verso y el oremus. La costumbre de asperger al pueblo entró
en uso en Francia en el siglo IX; y de aquí se extendió
lentamente por todo Occidente. Los liturgistas medievales
lo explicaban como un tipo de supervivencia del santo
bautismo. En sus inicios la aspersión se hacía manualmente
con una rama de árbol o manojo de hierba, como el que
se empleaba en la consagración de una iglesia; más tarde, y
todavía hoy, se hace normalmente con el aspersorio.* Fig.
219
Aspersión e incensación apotropeico: Aspersión con agua
bendita e incienso bendito u otro perfume que se expele y
tiene por objeto alejar las tentaciones del espíritu maligno y
guardarse de los males que puedan acontecer.
Aspersorio: Instrumento empleado para asperger. Se trata
de una bola vacía con agujeros fijada en el extremo de un
mango. También llamado hisopo.
Aspersorium: Perolillo o cubo portátil que contiene el agua
bendita de hacer las aspersiones litúrgicas. Generalmente
es de metal; se han conservado algunos de marfil de los
tiempos de los Otones.
Aspillera: Obertura muy estrechada, hecha en sentido vertical
y con alféizar interior, en un muro o en una puerta para
poder mirar o disparar armas con la protección de la
pequeña obertura.
Assistentes parati: Canónigos y clérigos que van con capa
pluvial, casulla, tunicela, dalmática o todos con capa
pluvial, y desde el coro, asisten al pontifical o a las vísperas
pontificales.*
Assistentes: Antes del concilio Vaticano II: Clérigos de orden
mayor que tomaban parte en las funciones litúrgicas como
asistentes del celebrante o para dar mayor solemnidad en
la fiesta sin arrinconar a los ministros. Eran asistentes los
sacerdotes que asistían al obispo o abad que celebraba de
pontifical o que celebraba la misa privada, los prelados que
por privilegio del derecho canónico tenían derecho a celebrar
de pontifical, los presbíteros que asistían al presbítero que
decía misa nueva, los diáconos y assistentes parati de los
pontificales, los que acompañaban el obispo cuando se
cantaban vísperas pontificales, así como también lo eran
el sacerdote o diácono que acompañaban al sacerdote que
hacía la exposición o daba la bendición con el Santísimo
Sacramento.
Asterískos (astér): Estrella. Vasija formada por dos tiras de
metal, con forma semicircular que se entrecruzan y, en el
rito griego, se coloca sobre el Diskos (la patena o plata) antes
de extender el Diskosvelum (Diskokálymna) para que este velo
no toque ni traiga desorden a las partículas destinadas a ser
consagradas.
Asunción de la Virgen María (Assumptio B. M. Virginis):
Solemnidad en la cual se conmemora la asunción en cuerpo
y alma en el cielo de la Virgen María. Se encuentra en el
Gelasianum y al Gregorianum, pero no en el texto primitivo
sino en una interpolación. En Francia y en Roma ya se
26
celebraba en el siglo VII, y en el IX ya se había generalizado.
Esta fiesta vino de Oriente a Occidente. En el año 847
León IV ordenó que tuviera vigilia y octava en Roma.
Antiguamente en lugar de Assumptio se llamaba Dormitio y
Pausatio, traducciones del griego Koimésis.* Es dogma de fe
para los católicos.
Atanasio, obispo y doctor de la Iglesia (On. 2 de mayo): Sus
atributos son barca pequeña y triángulo.
Ataujía: Ornamentación que introduce esmaltes dentro de
unas entalladuras hechas sobre un metal.
Ataurique: En el arte musulmán, es una decoración en base
de elementos vegetales más o menos estilizados.
Ática, Base: Fig. 38
Ático de la cúpula: Fig. 67
Atilano, obispo (On. 5 de octubre): Su atributo es el pez.
Atlante: Estatua de hombre que sirve como elemento
arquitectónico, sobre el cual descansa una cornisa o todo
un cornisamento.
Atril: Mueble o pupitre instalado en medio del coro que sirve
para colocar los libros en los que se leen las oraciones del
rezo, se cantan las epístolas o los evangelios. Este mueble
para sostener los libros suele tener la figura de un águila
con las alas extendidas. Ya es conocido en el siglo XII, y
se extendió considerablemente a finales de la edad media.
Muchos de estos atriles, que representan águilas, eran de
fundición de bronce, y muchos de ellos a finales de la edad
media eran auténticas obras de arte. Hoy este mueble tiene
un uso muy limitado. Fig. 169
Atrio: Patio interior rodeado, generalmente, de pórticos. En
arquitectura romana era el patio central de la casa donde se
recibían las visitas y se practicaba el culto a los antepasados.
En el techo había una apertura cuadrangular llamada
impluvium.
Atrompetado: Arco que tiene una apertura por uno de sus
paramentos con más anchura y altura que por el otro. Se
puede decir arco atrompetado o ventana atrompetada.
Aula (de una basílica): Fig. 40
Áurea, virgen y mártir (On. 24 de agosto): Sus atributos son
alfanje, cadáver, llave, cuerda, horno de pan, cuchillo, piedra
de molino y sable.
Aureola: Figuración para hacer resaltar una figura o un tema.
Adopta formas varias: elíptica, óvalo, circular, de punta de
almendra. También se denomina nimbo. A partir del siglo
III los artistas cristianos usaron el nimbo en las imágenes
religiosas. Primitivamente se representaba el cuerpo de
Cristo rodeado de una aureola o “gloria”, y cuando se
disponía en la cabeza de Cristo generalmente era cruciforme.
Los ángeles y santos tenían nimbo, pero no cruciforme.
Aurifrisium (auriphrygium, phrygium, frisium): Ornamentación
bordada con seda, oro, e incluso con perlas, que sirve para
los amitos, las albas, las mitras de los obispos, las dalmáticas,
los manteles del altar y para otras prendas de ropa destinadas
al culto.
Aurifrisium in circulo: Ornamentación del borde inferior de
la misma mitra.
Aurifrisium in titulo: Ornamentación de la mitra que baja
perpendicularmente del medio de las puntas de la mitra.
27
SACRALIA ANTIQUA
Aurora: 1. Hora menor del rito mozárabe que precede a
la prima. 2. Al romper del día se toma como norma para
empezar a celebrar la misa.
Ave de rapiña: Atributo de san Vicente y santa Flora.
Ave María: Saludo angélico que en sus inicios constaba tan
sólo de las palabras del arcángel Gabriel y de santa Isabel, la
cual en el siglo XIV recibió la añadidura “Jesús” y en el siglo
XVI fue aumentada con las palabras “Santa María”, etc...
En estas últimas expresiones las publicó el breviario de san
Pío V en 1560, y con esta publicación tomó carácter oficial.
El Ave María ya se rezaba a finales del siglo XII. San Pío
V prescribió que se rezara en el oficio divino después del
Pater Noster al empezar las maitines, las horas y las vísperas,
y también a finales de las completas. Además, está prescrito
en el ritual su uso litúrgico en algunos actos poco relevantes;
al contrario, su uso en las devociones privadas y populares
está muy extendido desde finales de la edad media.
Ave María (toque del): V. Toque del Ángelus.
Ave Maria gratia plena, Dominus tecum: Frase de Eufemia
Ave Maria gratia plena: Frase de Gabriel
Avelino, sacerdote (On. 6 de noviembre): Sus atributos son
altar y ángel.
Aves: Atributo de san Adjutorio, san Baldomero, san Fructuoso
y san Pedro Cassiano.
Axonometría: Método geométrico de representación de las
figuras del espacio y en el espacio. Se usa en la gráfica de
edificios. El elemento referencial para situar cada punto del
espacio es un triedro trirrectángulo sobre los planos del
cual se proyecta octagonalmente el punto. La proyección se
denomina isométrica si el plano del dibujo sigue igualmente
la dirección de los tres ejes.
Ayuno: Práctica penitencial y cuaresmal por la cual nos
privamos de comer. También es un modo de demostrar
amor al prójimo practicando la caridad fraterna, dando a los
pobres lo que ahorramos en el ayuno: “Es compartir el pan con
quienes pasan hambre” (Is 58,7).**
Azada: Atributo de san Fiacro, san Galderico, san Isidro y san
Medín.
Azada y nieve: Atributo de san Sixto III.
Ázimo (pan): Pan sin levadura. Utilizar pan sin levadura en
la consagración, es general en todos los ritos occidentales
desde el siglo VIII. En Oriente sólo lo utilizan los armenios
y los maronitas. Los otros ritos, desde tiempos antiguos, se
sirven para la consagración del pan con levadura. Entre los
griegos incluso se considera inválida la consagración con
pan sin levadura.
Azuela: Herramienta de carpintero que consiste en una hoja
de acero cortante adaptada a un mango.
Azur: Color heráldico. Color azul representado gráficamente
por un tachado horizontal.
AUR
B
Baca: Atributo de santa Perpetua.
Bacalao: Lona o tejido grande ―que recordaba a una lonja de
bacalao― que, antes del concilio Vaticano II, en tiempo de
Cuaresma, se colgaba ante el altar (presbiterio) y se quitaba
el Miércoles Santo, cuando durante la lectura (o canto) de
la Pasión se recitaban las palabras Velum templi scissum est.
También es llamado velum templi. Se sacaba sólo el domingo
y los días de fiesta que tocaba por la Cuaresma, durante los
días de las ordenaciones (en los días de témporas), en los
entierros y solemnidades semejantes, y desde el siglo XIII,
en todos los días a la hora de la elevación, a la hora del
Evangelio y del Orate fratres. Cada caso variaba según las
localidades. Esta lona (el bacalao) ya era conocido en el año
1000. Estaba muy extendido, sobre todo en Italia. A menudo
estaba formado por dos trozos de ropa que se podían estirar
cada uno hacia su lado. El bacalao era, generalmente, de
tela blanca. Después de época medieval fue cayendo en
desuso, y donde se conservó, ya no cubría el altar sino que
estaba colgado de la bóveda del presbiterio ante el mismo,
como símbolo del tiempo de Cuaresma. Una vez colgado,
tenía forma de loncha de bacalao. En algunas catedrales e
iglesias de Cataluña y de España, hasta no hace mucho era
costumbre esconder el altar con el bacalao en tiempo de
Cuaresma, según la antigua costumbre. Curiosamente sirvió
para salvar el Archivo Capitular de Barcelona en 1936,
puesto que fue empleado como un tobogán desde el triforio
(donde estaba el archivo) hasta los camiones instalados en
la calle Comtes de Barcelona que trasladaron el archivo y así
no se quemó. Fig. 287
Bacile: Denominación de la grialla que sirve para recoger el
agua en la cual se ha lavado las manos el sacerdote.
Bacina (captiro): Plata o bandeja de metal empleada para pedir
limosna.
Báculo: Atributo de san Macario, santo Millán, santa Clara,
santa Escolástica, santa Odilia, santos Obispos, santos
Abades, santos Fundadores y santas Abadesas. Fig. 297
Báculo episcopal, muleta (baculus pastoralis, baculus, en la edad
media, cambuta, crocia, ferula, pastorale, virga): Bastón largo,
ricamente obrado, de la altura de una persona, de metal, con
una curvatura en la parte superior y que acaba en punta en
el extremo inferior. El obispo lo lleva en la mano izquierda,
con la curvatura dirigida al pueblo en los pontificales,
salvo la misa de difuntos y en las ceremonias del Viernes
Santo. Y el obispo no podía hacer uso del báculo en otras
diócesis sin el permiso del obispo diocesano. Además de
los obispos, pueden hacer uso del báculo los abades en la
iglesia bajo su jurisdicción; para distinguir este báculo del
de los obispos, debía tener un pequeño pannisselus colgado
bajo la curvatura. En Francia los obispos ya hacían uso del
báculo en el siglo VI, en Irlanda en el siglo V y en España
al menos en el siglo VII. El báculo, como pieza litúrgica
del obispo, no es conocido por liturgistas ni en los libros
litúrgicos hasta el siglo XII. El báculo no tomó un carácter
litúrgico hasta el siglo XI, probablemente en tiempos de la
guerra de las investiduras (Reforma Gregoriana) y, quizás,
en relación a las mismas. Donde tardó más en introducirse
el báculo fue en Roma. Los cardenales-obispos, según el
ordo Gaietanus de 1300, en la celebración de pontificales
todavía no hacían uso del báculo. La férula que junto con
las llaves de San Juan de Letrán se remitían al Papa después
de la elección como signum regiminis et coercitionis, ya es citada
a finales del siglo X y es lo mismo que los sceptra imperialia
de la donación constantiniana, los cuales no eran báculos
litúrgicos, sino báculos extralitúrgicos, un tipo de cetros que
simbolizaban la potestad temporal y la potestad espiritual.
El báculo episcopal, hasta después del año 1000, tenía
formas múltiples; tan pronto acababa en forma de bola,
como de “T”, como en una curvatura, como con forma de
simple curvatura... Esta forma que ya se había generalizado
en el siglo XI pasó a ser la única a partir del siglo XI. Para
poder ornamentar la muleta del báculo, de los siglos XI al
XII se le dio a menudo la figura de serpiente; en el siglo XII
se añadía a menudo a la forma de serpiente del báculo la
figura de un cordero o de otra representación. En el siglo
XIII el gótico intervino con su arquitectura en los báculos
episcopales ornamentándolos con formas varias, como
por ejemplo cangrejos, follajes y figuras. El renacimiento
y sobre todo el barroco dieron a la curvatura del báculo
una voluta a menudo poco estética, que no tenía ninguna
relación con la caña del báculo. El material empleado en el
báculo era hasta el siglo XIII la madera o el marfil, y más
adelante el material más usual sería el metal. Los ritos de
Oriente también tienen el báculo episcopal (griego paterissa
rábdos), pero es más pequeño que el del rito latino y acaba
BAC
J. M. MARTÍ BONET
siempre en forma de “T”, que acostumbra a estar formada
por dos serpientes encaradas. El báculo de los obispos del
rito oriental es de procedencia latina. En el rito armenio
el báculo lleva un tipo de toalla atada a modo de panisselus.
Fig. 297
Baculus pastoralis: V. Muleta del obispo Fig. 297
Baculus praecentoris: Nombre que recibía en la edad media
la batuta del maestro de los cantores.
Badajo: Elemento de hierro suspendido dentro de la campana
para hacerla sonar.
Baile de los seises: Baile religioso; en él diez monaguillos
(antes seis) danzan ante el altar mayor de la catedral de
Sevilla con motivo de la fiesta del Corpus y de su octava, en
honor al Santísimo Sacramento, y por la Purísima en honor
a la Inmaculada. Este baile va acompañado de canto y de
música. Cuando el papa Juan Pablo II visitó Sevilla antes de
la misa, bailaron los “seises”, pero en realidad fueron diez.
Bajorrelieve: Se dice de la escultura en relieve de las figuras
que sobresalen muy poco del plano general. Se opone al
altorrelieve.
Balanza: Atributo de san Antonio, san Mauro y san Miguel.
Balaustrada: Fig. 34
Balaustres: Fig. 35
Balbina, virgen (On. 30 de marzo): Sus atributos son cadena
y lirio.
Baldaquino del altar: Cubierta introducida sobre el altar
en el siglo XII para sustituir el cimborio y para protegerlo,
darle una distinción (caelum, umbrella, papilio, conopeum,
supertentorium, divum; italiano, capocelo). En la edad media a
veces estaba formado por un tejido extendido sobre el altar
(pallium, pannus, velum, cortina), o era una construcción de
madera fijada en la pared que se extendía sobre el altar, o
bien clavada en el retablo; en otros casos era una especie
de tejado de madera con forma de bola (redondeada) o
cuadrangular que iba sujeta con una cadena o con una cuerda
y se movía libremente en el aire sobre el altar. A finales de
la edad media el baldaquino tomó esta última forma. Según
prescripción del Caeremoniale romanum, todo altar mayor
que no tiene cimborio debía tener un baldaquino; pero
esta prescripción no es observada en ninguna parte fuera
de Italia. El nombre de baldaquino deriva de las ropas de
seda oriental muy valoradas en época medieval, llamadas
baldaquini, provenientes de la ciudad de Bagdad; sus orígenes
seguramente los tenemos que buscar a finales de la edad
media.* Fig. 207
Baldaquino portátil: Pabellón portátil (pallium, caelum,
tálamo, mapula, pannus) formado o bien por un solo tejido,
sujeto por cuatro o seis barras que lo sostienen, o bien por
una especie de sobrecielo tenso o flojo, ornamentado por
los lados y sujeto por barras. Ya aparece en el siglo XII,
pero su uso viene de finales de la edad media. Hasta el siglo
XVII tenía generalmente la primera forma. Debe ser de
seda blanca. Se lleva en las procesiones sobre la custodia; en
las procesiones con reliquias; cuando se lleva la Veracruz,
igual que cuando se va a recibir al obispo para hacer la visita
pastoral. En España, después de la guerra civil, recordando
a los monarcas, el general Franco lo empleó.
30
Baldirio o Baudilio, mártir (On. 20 de mayo): Sus atributos
son laurel, disciplinas de penitencia y hacha.
Baldomero, subdiácono (On. 27 de febrero): Sus atributos
son aves, herramientas, yunque, forja y taller de herrero.
Baldosa: Baldosa cuadrada de tierra cocida. La baldosa
de mosaico es la pieza cuadrada prensada, compuesta de
cemento portland, grava y colorantes.
Ballena: Atributo de san Jonás.
Balteus: Antigua denominación del subcinctorium.
Bancale: V. Almohada
Bancos para los ciriales: Bancos para sostener los
candelabros, colocados en forma de grada en una
construcción sobre la mesa del altar, detrás de éste, o en la
base donde se apunta el Santo Cristo, a los pies del sagrario.
Empezaron a usarse después de la edad media, y todavía
hoy su uso no se ha generalizado, especialmente en España.
En tiempos del barroco se decoraron excesivamente.*
Banda: Moldura plana horizontal que sobresale de un
paramento.
Bandas lombardas: Hazas verticales lisas que sobresalen del
muro de arriba a abajo dentro de las arcuaciones. Elemento
ornamental originario de Lombardía, característico de la
arquitectura románica. Fig. 37
Bandera o estandarte: Atributo de san Esteban rey, san
Jaime, san Jorge, san Juan de Capistrano, san Mauricio, san
Miguel, santa Úrsula y los santos que fueron a las cruzadas.
Banna: V. Amonestaciones
Baño: Atributo de santa Susana.
Baptismus (griego, bátisma, baptismos; baptízein, de sumergir): 1.
Sacramento del bautismo; 2. Acto de bautizar.
Baptismus campanae: Denominación figurada de la bendición
de la campana por razón del parecido que tiene con la
ceremonia del bautismo (purificación con agua bendita
expresamente, unción y la imposición de nombre).
Baptismus clinicorum: Abuso en la recepción del santo
bautismo retrasado hasta la muerte y administrado en el
mismo lecho de muerte.
Baptismus flaminis: V. Bautismo de fuego
Baptismus parvulorum: V. Bautismo de los niños
Baptismus sanguinis: V. Bautismo de sangre
Baptisterio o bautisterio: 1. En sentido amplio, toda iglesia
con derecho a bautizar (ecclesia baptismalis, titulus baptismalis).
Originariamente lo eran tan sólo las iglesias episcopales; al
crecer considerablemente el número de iglesias, también lo
fueron las iglesias parroquiales (V. Lugar del bautismo). Según
el antiguo canon 776, todas las iglesias parroquiales son
iglesias bautismales; las otras iglesias y oratorios públicos
solamente lo son si el obispo les concede el derecho a
bautizar; 2. En sentido estricto, una construcción expresa
para administrar el sacramento del bautismo, hecha cerca de
una iglesia, independiente, con pila bautismal (baptisterium;
griego, baptisterium photisterium, esto es, lugar de la aclaración
o iluminación). Edificios en este segundo sentido ya se
construyeron al poco tiempo del edicto de tolerancia de
Constantino. Hacia el año 400 ya san Paulino de Nola habla
de un baptisterio en una iglesia que no era episcopal. Su
carácter arquitectónico estaba adaptado a su fin. En lugar
31
SACRALIA ANTIQUA
de la longitud de la basílica destinada al culto, el baptisterio
generalmente tenía forma cuadrangular, redonda, poligonal
o de crucero de basílica. Además de las fuentes que solían
estar en medio, había también un altar en el bautisterio. La
fiesta de su consagración, según Sidonio Apolinar (+489),
era la misma de la consagración de la iglesia y eran dedicados
con preferencia a san Juan Bautista. Durante la segunda
mitad de la edad media se construyeron pocos baptisterios;
donde más se dieron fue en Italia.
Baptisterium: En las iglesias de Sant Pere de Terrassa, se han
descubierto dos piscinas bautismales: la primera dentro
de Santa María de inicios del siglo V, y la segunda dentro
de la antigua rectoría, también del siglo V. En todos los
tiempos ‘baptisterio’ ha significado especialmente ‘la iglesia
donde se bautiza’; en la edad media también se designaban
así las fuentes bautismales, el rito de la administración
del bautismo, el libro en el cual estaba contenido el ordo
baptismalis e incluso el mismo acto del bautismo.
Barandillas de la comunión: Antes del concilio Vaticano II:
Barandillas que hay entre el presbiterio y la nave cerrando
el primero. Servía (o sirve) para distribuir la Sagrada
Comunión a los fieles.
Barba: Atributo de santa Liberata y san Pedro (este último con
barba más pequeña que la de san Pablo).
Barbacana: Fig. 36
Bárbara, virgen y mártir (On. 4 de diciembre): Sus atributos
son antorcha, cáliz, cañón, ostensorio (custodia) y rayos.
Barca con llamas: Atributo de santa Restituta.
Barca pequeña: Atributo de san Antolín, san Atanasio, san
Erasmo, san Telmo, san Lázaro, san Pedro, san Pedro
González, san Pedro Nolasco, san Vicente diácono, santa
Madrona, santa María Magdalena, santa María de Cervelló,
santa Marta, santos mártires que sus cuerpos fueron echados
al mar, santos mártires que sus reliquias fueron trasladadas
en barca (como en el caso de Santiago el Mayor) y santa
Úrsula.
Barreno: Atributo de santa Apolonia.
Barril: Atributo de san Gerardo.
Barriles: Antes del concilio Vaticano II: Dos recipientes de vino
que el obispo debía ofrecer a la hora del ofertorio de la
santa misa de su consagración junto con dos panes. Son
una antigua supervivencia de las ofrendas naturales. Uno de
los recipientes debe ser dorado y el otro plateado, ambos
decorados con las armas (el escudo) del obispo.
Barroco: Estilo arquitectónico que iniciaron en Italia los
arquitectos y escultores Bernini y Borromini en el siglo
XVII, y que se generalizó hasta el siglo XVIII. Se caracteriza
por formas mucho más esbeltas y no tan académicas como
el renacimiento. Las columnas se hacen barrigudas, dominan
los motivos ornamentales en pilastras y varias molduras.
Todo es vida, movimiento y color.
Bartolomé, apóstol: La fiesta anual del apóstol san Bartolomé
se celebra el 24 de agosto. Se introdujo en los tiempos
carolingios. Sus atributos son cuchillo, cadena con demonio
y piel (despellejaron a san Bartolomé).
Basamento: 1. Conjunto de la base y el pedestal de una
columna. 2. Zócalo continuo o parte inferior de una
BAP
construcción a la cual sirve de base. 3. Cualquier cuerpo
sobre el cual descansa una columna o una estatua. 4. Parte
inferior de la fachada de un edificio.
Base ática: Fig. 38
Base gótica: Fig. 39
Basílica: 1. Construcción de las iglesias primitivas tengan una
o tengan varias naves y estas sean iguales o tengan la nave
central más alta, con cúpula o sin ella, con construcción
alargada o en el centro; 2. En sentido arquitectónico es la
iglesia con tres o más naves, la central de las cuales es tan
o más alta que las laterales, ya que puede tener ventanales a
los dos lados y dejar entrar directamente la luz en el interior;
3. En sentido litúrgico designa a la iglesia que tiene ciertos
privilegios honoríficos concedidos por la Santa Sede. Según
la extensión y la significación de estos privilegios las basílicas
se distinguen entre basilicae maiores y basilicae minores. Tienen
la dignidad de basilicae maiores San Juan del Laterano, San
Pedro, San Pablo y Santa María la Mayor, de Roma; su altar
mayor es un altar papal. Han recibido el título honorífico de
basilicae minores todas las iglesias notables fuera de Roma, que
así son declaradas por el dicasterio romano correspondiente.
En Barcelona encontramos algunas basílicas: además de la
catedral, Santa Maria del Pi, Santa Maria del Mar, la Mare
de Déu de la Mercè, Tibidabo, la Sagrada Familia (desde
2010), la Concepción (desde 2010), Sants Just i Pastor y Sant
Josep Oriol, entre otras como Santa Maria de Vilafranca del
Penedès y Santa Maria de Mataró.
Basílica latina: Fig. 40
Basilio el Grande, obispo y doctor de la Iglesia (On. 2 de
enero): Su atributo es el plato con comida de un pobre.
Basilisa, virgen y mártir (On. 9 de enero): Sus atributos son
cuervo y león.
Basis altaris: La base del altar fijo o casi fijo.
Bastidor: Marco de madera, de hierro, de aluminio o de
plástico fijado a la obra y que sirve para adaptar puertas y
ventanas.
Bastón: Atributo de san Benigno, san Daniel, san Fructuoso,
san Francisco de Paula, san Joaquín, san Gabriel, san
Gregorio Taumaturgo, san Magín, san Onofrio, santa
Rosalía y san Serafín.
Bastón acabado en “Tau”: Atributo de san Antonio abad.
Bastón o trozo de palmera: Atributo de san Cristóbal.
Bastón florecido: Atributo de san José.
Bastón con forma de cruz: Atributo de san Felipe y santa
Margarita.
Bastón de pastor: Atributo de san Amós y san Pascual Bailón.
Bathra, Bathmides: Los bancos situados detrás del ábside
del altar que sirven a los sacerdotes para sentarse.
Batik: Tejido de Indonesia.
Bautismo (baptismus): Sacramento instituido por Nuestro
Señor Jesucristo que purifica de todos los pecados y todas
las culpas, especialmente el pecado original, a aquel que lo
recibe si antes no había sido bautizado, y, por mediación de
la gracia santificante que recibe, se convierte en miembro de
la Iglesia fundada por Jesucristo. Es administrado echando
el agua sobre la cabeza de la criatura bautizada o de la
persona no bautizada, diciendo estas palabras: Ego te baptizo
BAU
J. M. MARTÍ BONET
in nomine Patris et Filii et Spiritus Sancti. Después del concilio
Vaticano II: la fórmula se dice en las diferentes lenguas.
Los ritos orientales, al administrar el bautismo, tienen otra
forma igual en su contenido a la del rito latino: «Sea bautizado
el sirviente de Dios N. En nombre del Padre...». En cuanto a la
validez del bautismo, toda agua natural es buena; para la
lícita administración, a excepción del caso de necesidad,
antes del concilio Vaticano II se debía usar agua bautismal,
bendecida el Sábado Santo o el sábado de Pentecostés;
después del concilio Vaticano II el agua se bendice antes
de la parte central del sacramento. El bautismo se puede
administrar por sumersión, por inmersión, por infusión y
por aspersión. Puede recibir el bautismo toda persona no
bautizada (incluso “recién nacidos”) que está in situ vitae,
es decir que no haya muerto. El ministro ordinario era en
su origen el obispo; con la propagación del cristianismo
por las zonas rurales también los sacerdotes obtuvieron el
derecho de bautizar. Desde el siglo XI son los sacerdotes los
ministros ordinarios del sacramento. Los diáconos también.
En caso de necesidad puede bautizar cualquier hombre
o mujer, incluso si no es cristiano, siempre empleando
la materia y la forma apropiadas, y con la intención de la
Iglesia al administrar este sacramento por prescripción de
Cristo. El bautismo es absolutamente indispensable para
conseguir la vida eterna, pero es sustituido, en caso de no
poderse administrar, por el bautismo de fuego (flaminis) y
por el bautismo de sangre (sanguinis), o sea en el martirio.
Fig. 191
Bautismo: Atributo de san Felipe, san Francisco Javier, san
Juan Bautista, san Silvestre Papa y san Urbano.
Bautismo de aspersión: Sacramento del bautismo
administrado a través de la aspersión de agua de las fuentes
bautismales. Sólo se acostumbraba cuando se tenía que
bautizar a una gran multitud. Para que sea válido este
bautismo, se requiere una aspersión tan intensa que se pueda
hablar de una ablución; por lo tanto, no es suficiente que al
que va a ser bautizado le lleguen sólo unas gotas de agua.
Bautismo de fuego (baptismus flaminis): Es un acto de amor
perfecto unido al votum sacramenti y al deseo del bautismo
que no necesita ser expresado, porque ya va comprendido en
aquel acto. Es un suplemento del bautismo de agua cuando
es imposible recibirlo, y consigue la gracia santificante, pero
no imprime en el alma el carácter sacramental ni releva la
obligación de recibir el bautismo de agua cuando se presente
la ocasión.
Bautismo de infusión: Bautismo administrado echando tres
veces agua en la cabeza de la criatura que se bautiza. Es la
forma más usual en el rito occidental, exceptuado el rito
ambrosiano, que como los ritos orientales tiene la triple
inmersión; empezó en el siglo XIII si bien no se generalizó
hasta los siglos XV y XVI. Antes este bautismo era una
excepción en Occidente y se aplicaba sólo cuando los
bautismos de inmersión o de sumersión eran inaplicables o
eran sumamente dificultosos. Las causas que condicionaron
la desaparición del bautismo de inmersión y la propagación
del bautismo echando el agua sobre la cabeza tenían
diferentes aspectos prácticos, sobre todo el de la salud de
32
los tiernos niños. Algunos morían –no precisamente a causa
del bautismo– en los primeros días de su existencia, y por
eso, por ejemplo, en las catacumbas se encuentran muchas
sepulturas de niños.
Bautismo de inmersión: Clase de bautismo que consistía en
sumergir una parte del cuerpo del bautizado en el agua y
en la otra se le echaba encima. Esta costumbre se introdujo
en el bautismo de los adultos por no ser la pila bautismal
suficientemente grande para la inmersión, cosa que no
pasaba con el bautismo de los niños.
Bautismo de los niños (baptismus parvulorum, paedobaptismus):
Bautismo de los niños que todavía no han alcanzado uso de
razón. Su necesidad y su justificación no están expresadas
taxativamente en la Sagrada Escritura, pero sí aseguradas
por la tradición. Por lo general, ya se puede constatar en los
siglos II y III; por eso el concilio Tridentino lo tomó bajo
su protección considerándolo como justificado y necesario,
amenazando con la excomunión a quienes negaran su
necesidad.
Bautismo de necesidad: Bautismo administrado cuando el
que debe ser bautizado está en peligro de muerte, o por otra
circunstancia, sin las ceremonias de que la Iglesia lo hace
preceder y lo hace seguir y que, más tarde, se tienen que
suplir, llamándose suplencia de los ritos bautismales.
Bautismo de sangre (baptismus sanguinis): Muerte del mártir
por amor a Cristo, en la cual la renuncia a la vida puede ir
acompañada del derramamiento de sangre o no, como acto
perfecto de amor y confesión explícita de la fe en Cristo y
en la obra de la redención; es un suplemento del bautismo
de agua.
Bautismo solemne en casa: Antes del concilio Vaticano II:
Bautismo administrado en el domicilio privado, observando
todas las ceremonias prescritas. Según el antiguo canon
766 del derecho canónico, sólo se permite: 1. Cuando se
bautizan los hijos o los nietos de un reinante (o bien de un
príncipe que tiene derecho a la sucesión al trono); 2. Cuando
el obispo lo permite por una causa justificada, en un caso
especial.
Bautismo de sumersión (infusión): Bautismo que consiste en
sumergir en el agua al bautizado. Era una forma usual tanto
en Occidente como en Oriente hasta finales de la época
medieval. El bautismo de infusión se fue abandonando en
Occidente; mientras que en Milán y en Oriente todavía se
utilizada.
Beatificación: Acción de declarar beato a un siervo o a una
sierva de Dios. Podemos citar como ejemplo las recientes del
beato Samsó y del beato Josep Tous, celebradas y presididas
por el cardenal Martínez Sistach en Mataró y por el cardenal
Bertone en Santa Maria del Mar (2010) respectivamente, y la
última de Anna Maria Janer (octubre de 2011).
Beatificación: Declaración hecha por el Papa o en nombre
del Papa mediante la cual un siervo (o sierva) de Dios puede
recibir culto local, público y limitado, después de haber
sido probadas sus virtudes heroicas y después de que por
su intercesión, tras su muerte, ha obrado milagros; estos
milagros, como sus virtudes heroicas deben ser examinadas
en un proceso riguroso antes de que sea inscrito por la Iglesia
33
SACRALIA ANTIQUA
en el catálogo de los beati. Para los mártires es suficiente la
prueba de su muerte (o victimación) violenta debido a la fe
profesada. La beatificación es, según los preceptos actuales
de la Iglesia, un grado anterior a la canonización, pero se
distingue de ésta esencialmente y profundamente por dos
puntos: 1. Porque todavía no tiene carácter infalible, y por
eso todavía no es invariable; 2. Porque todavía no se puede
dar a los beatos un culto general, público e ilimitado. El
rito litúrgico de la beatificación antes del siglo XXI que se
celebraba en el aula de beatificaciones de la iglesia de San
Pedro y consistía en la lectura del breve de beatificación, en
el descubrimiento de la imagen del beato, en el canto del Te
Deum, de la oración del beato, del triple incensación de la
imagen y de la misa solemne. Fig. 190
Beatriz (On. 29 de julio): Sus atributos son cuerda y el cobre.
Beatus (beato): 1. Todos los siervos y las siervas de Dios y
también los santos que están en el cielo reconocidos como
tales por las competentes autoridades eclesiásticas, de un
modo u otro, por la Iglesia y dignos del culto público; 2.
El siervo o la sierva de Dios que disfruta de la celestial
beatitud y de la visión de Dios del cual el Papa no lo ha
declarado de una manera definitiva e infalible, por medio
de la canonización que está en el cielo y que se tiene que
contar entre los beati, reconocidos por la Iglesia; 3. En
sentido estricto significa el siervo o sierva de Dios, el culto
del cual es limitado por el Papa a un lugar determinado,
sea por razón de una beatificación, sea por la aprobación
de un culto tributado desde tiempo antiguo. La diferencia
entre el beato y el santo está en que el primero tiene el culto
ilimitado, mientras que el beato lo tiene limitado. Así antes
del concilio Vaticano II sin el permiso de la Santa Sede no
se podía dar culto público en una iglesia o capilla a la imagen
de un beato ni se puede llevar a un altar, o tomarlo por
patrón de una iglesia o de un altar. El mencionado culto
y oficio en los lugares concretos ya venía especificado
en la bula pontificia. 4. Nombre que se da al comentario
a la Apocalipsis y libro de Daniel, escrito por el beato (o
santo) de Liébana y a las numerosas copias hechas entre los
siglos X y XIII, muy ilustradas, que manifiestan influencias
paleocristianas, visigóticas y marcadamente mozárabes en
la ornamentación. Destacan el de Távara, el de Girona y el
de Urgell.
Bebida matrimonial: Ceremonia conservada en los ritos
nestoriano, griego, armenio y en algunos rituales alemanes
que consiste en dar de beber vino a los novios en el
momento de contraer matrimonio, vino bendecido en señal
de comunión matrimonial.
Bebida de san Juan: Bebida que se toma como sacramental
en honor de san Juan. Está relacionada con las bebidas
que tomaban los germánicos en honor de la falsa divinidad
llamada Wotan y otras divinidades. Cuando estos pueblos se
cristianizaron, sustituyeron las divinidades por los santos,
y como antes se bebía en honor de aquellas, ahora se
bebe en honor de los santos, especialmente en honor de
san Juan evangelista. Al principio el vino que se bebía en
honor de san Juan no era vino bendito; era una práctica
de devoción particular; se volvió sacramental cuando en
BEA
el siglo XII se introdujo la bendición del vino. Siempre ha
sido una devoción exclusivamente germánica. Si esta bebida
se practicaba en la iglesia, el sacerdote al distribuir el vino
bendecido en honor de san Juan, decía estas palabras: Bibe
amorem sancti Johannis.*
Beda el Venerable, sacerdote y doctor de la Iglesia (On. 25
de mayo): Su atributo es el vaso de cerámica.
Bellarmino, Robert, obispo, cardenal y doctor de la Iglesia
(On. 17 de diciembre). Su atributo es el capelo de cardenal.
Belothera (velothera): Corrupción del grecolatino velothyra
(cortina de la puerta), nombre que recibe en el Liber
Pontificalis el velo del altar.
Bema: 1. Espacio del altar levantado sobre la nave de la iglesia
cerrado con armarios; 2. En sentido translaticio significa el
mismo altar. 3. Santuario de las iglesias griegas.
Bendición del abad: Sacramental solemne —no es ningún
sacramento— la administración del cual estaba reservada a
su obispo y que, en su conferimiento a los abades exentos,
sólo podía tener fuerza en virtud de una autorización
especial de la Sede Apostólica. Esta bendición se hacía –
según las normas vigentes en aquel tiempo- en domingo
o en día de fiesta antes del aleluya del gradual o antes del
último verso del Tractus o de la secuencia. Estaba integrada
por los salmos penitenciales, por las letanías de todos los
santos, durante el canto de las cuales el abad que se bendecía
estaba bocabajo cuerpo a tierra; tenía una oración de
bendición estructurada según una especie de fórmula de un
prefacio cantado, durante la cual el obispo ponía las manos
sobre la corona (la cabeza) del elegido; seguía otra oración
de bendición y después venía la entrega, del báculo y del
anillo. Al empezar la misa de bendición, el abad electo debía
prestar el juramento de fidelidad, debía someterse al examen
y tenía que responder a una serie de preguntas por las cuales
el obispo tenía que comprobar si era persona digna para
aquel cargo. En el ofertorio de la misa que celebraban
conjuntamente el obispo y el abad —salvo las palabras de
la consagración—, el abad ofrecía dos cirios, dos panes y
dos pequeños barriletes de vino, una supervivencia de las
ofrendas en especias que originariamente se hacían en la
misa. Después de la bendición final el obispo ponía la mitra
sobre la cabeza del nuevo abad y los guantes en sus manos,
si tenía el derecho o privilegio de ellos, después lo guiaba a
su asiento del coro en el cual lo entronizaba y entonaba el
Te Deum, después del cual, el abad, si tenía derecho a llevar
mitra, daba la bendición solemne y después, arrodillándose
a los pies del obispo, éste le dirigía el saludo ad multos annos
(aclamación, polychronion). Después del concilio Vaticano II
el ritual se ha modificado en algunos aspectos. La bendición
de los abades se puede constatar en sus inicios, en el siglo
VI. El Gregorianum contiene una oración de la bendición
del abad; el Sacramentarium de Gellona (segunda mitad del
siglo VIII) contiene tres que están en el actual pontifical.
El rico ceremonial de la bendición del abad se formó muy
entrada la época medieval, paralelamente al ceremonial de
la consagración de obispos. La entrega del báculo al abad
bendecido de nuevo es conocido en el Poenitentiale del
Pseudo-Teodoro de Canterbury (siglo VII).*
BEN
J. M. MARTÍ BONET
Bendición de abadesas: Sacramental dado en la bendición de
las abadesas. Es una forma simplificada de la bendición de
un abad: en este caso no hay examen —pero sí el juramento
de fidelidad— ni salmos penitenciales, ni entrega del
báculo, ni imposición del anillo, cosa que se hizo, antes, en
la vestición de la abadesa que se bendice. Tampoco se hace
el ofrecimiento de los dos panes y dos barriletes de vino a
la hora del ofertorio, pero sí se tiene que hacer la ofrenda
de dos cirios. Tampoco se le impone la mitra ni se le dan
los guantes, ni se hace la aclamación del final. En las otras
partes la bendición de la abadesa coincide con la bendición
del abad. Por las cartas de san Gregorio Magno y por el
Gregorianum podemos deducir que esta bendición, tal como
era antes del concilio Vaticano II, ya se seguía en el siglo
VI. Su evolución es paralela a la bendición de los abades. A
diferencia del rito actual, en la edad media, al bendecir una
abadesa se le entregaba un báculo.*
Bendición de un caballero (benedictio novi milites): Antes
del concilio Vaticano II: Era el rito solemne tomado de un
pontifical romano, procedente del siglo XIII y que consiste
en la bendición de la espada, ceñimiento de la misma,
armamento del caballero, confirmación en las mejillas,
calzado de los acicates y bendición al nuevo caballero. Fuera
de este contexto, esta bendición sólo tiene un carácter
histórico. Acompaña la “bofetada” dada (o suave cachete)
en la mejilla esta sentencia: Exciteris a somno malitiae et vigila
in fide Christi et fama laudabili; es un exhorto simbólico a velar
por la fe y a llevar una vida que vaya de acuerdo con esta fe.
Bendición de la casa: Antes del concilio Vaticano II: Sacramental
para el desempeño del cual el ritual romano tenía tres
formularios: uno servía para el sacerdote en todas las
ocasiones, otro para el Sábado Santo, cuando se hacía salpás
bendiciendo las casas, y un tercero servía para la bendición
de las casas el día de la Epifanía. La primera y la segunda
bendición se practicaban con la aspersión usual del agua
bendita, mientras que en la tercera, además, había una
incensación de la casa. La segunda se practicaba con agua
procedente de la pila bautismal antes de la infusión del
crisma. La bendición de las casas el día de Sábado Santo y
de la Epifanía, según el antiguo canon 462, estaba reservada
al rector.*
Bendición del cementerio: Acto litúrgico mediante el cual
el lugar en el cual se tienen que enterrar los cuerpos de
los miembros de la Iglesia difuntos y predestinados para
la resurrección eterna, es separado de los usos profanos,
y mediante la bendición, es dedicado y puesto bajo los
auspicios divinos de un modo especial. Antes del concilio
Vaticano II, era una bendición reservada al obispo; un
sacerdote sólo podía hacerla con permiso expreso del
obispo. Cuando el obispo lo bendice se empieza con una
oración introductoria, siguen las letanías de todos los santos,
bendición del agua bendita, vuelta por el cementerio y
aspersión con agua bendita, bendición de cinco cruces (de la
altura de un hombre), erigidas en el mismo y encima de cada
una de las cuales se deben colocar tres cirios encendidos;
sigue el canto de un prefacio solemne y se acaba con la
bendición del obispo. Si era un sacerdote quien lo bendecía,
34
la bendición era muy sencilla: en este caso sólo se erige una
cruz y no hay el canto del prefacio. Si no se podía bendecir
todo el cementerio, como sucedía a menudo, se tenía que
bendecir cada sepultura en el momento del entierro. La
bendición de los cementerios aparece en los libros litúrgicos
hacia el año 1000; y es costumbre frecuente ya alrededor del
siglo XII. El rito con el cual se cumplía originariamente era
muy sencillo, pero pronto se enriqueció, y hacia el siglo XIII
adoptó en muchos lugares la forma propia que tenía antes
del concilio Vaticano II.*
Bendición de la ceniza: Ceremonia que se practica en la
misa mayor del miércoles de ceniza; va enlazada con la
imposición de la misma a los fieles. La ceniza se prepara
con palmas, laurel u otros ramos bendecidos el domingo
de ramos del año anterior. La distribución de la ceniza la
hace el sacerdote celebrante poniéndola sobre la cabeza o
haciendo con la misma una cruz en la frente de los fieles
diciendo: Memento homo, quia pulvis es et in pulverem reverteris.
La ceremonia de la imposición de la ceniza deriva del rito de
los penitentes (expulsio poenitentium) que se hacía este día en
la iglesia. Es un exhorto a la humillación y a la penitencia;
más tarde, entró en práctica a finales del siglo X, a la vez
que encontramos esta ceremonia en las Consuetudines de Farfa
(Italia). El sínodo celebrado en Benevento en 1091, bajo la
presidencia de Urbano II, la generalizó, prescribiéndola para
todos los clérigos y laicos. En el siglo XII ya estaba bastante
generalizada, tal y como los Ordines romani atestiguan. Desde
buen comienzo había habido una bendición de la ceniza que
se distribuía a los fieles. Al inicio era sumamente simple. En
el siglo XII la bendición ya tenía la estructura actual. Parece
ser que tendría su origen a finales de la edad media con la
costumbre de preparar la ceniza con palmas, laurel, romero,
etc., bendecidos el domingo de ramos del año anterior.*
Bendición, cláusula de: En diplomática es la fórmula que
manifiesta la voluntad del que da el documento de que
se conceda una bendición divina al que lo recibe. Así en
los documento pontificios (papales) se acostumbra añadir
al contexto del documento esta fórmula: Qui vero custos et
observator huius nostri privilegii existerit benedictionem gratiam et
vitam aeternam a Domino consequatur.
Bendición de espejos: Sacramental seguido esporádicamente
en el siglo XVI. Se practicaba el miércoles de Ceniza y
tenía por finalidad curar del “mal de ojo” a aquellos que se
reflejaran en el espejo bendito, y a su vez el espejo tenía que
conseguir gracias para vencer las tentaciones del demonio.
La superstición de servirse de espejos para descubrir a los
ladrones estaba rigurosamente prohibida.
Bendición final: Antes del concilio Vaticano II: La bendición
que se daba a los fieles al final de la misa, después de la
Ite missa est o del Benedicamus Domino, pero no después del
Requiescant in pace. El sacerdote la daba haciendo la señal de
la cruz sobre los fieles al pronunciar las palabras: Benedicat
vos omnipotens Deus Pater et Filius et Spiritus Sanctus. Amen. La
bendición del obispo o de otros que tienen derecho al usus
pontificalium se diferencia de la bendición sacerdotal en tanto
que se hacen tres cruces con la mano, y se precede del verso
Sit nomen Domini benedictum y el Adjutorium nostrum in nomine
35
SACRALIA ANTIQUA
Domini. Los ordines romani de los siglos VIII y IX conocían
una bendición que el obispo acostumbraba dar. Parece ser
que en el siglo X se desarrolla esta bendición, que llegó a
estar tan extendida en el siglo XI que los fieles no podían
soportar que se dejara en muchos lugares; pero en el siglo
XIII todavía no estaba del todo generalizada. Durandus
ya hace mención del verso que precede a la bendición
episcopal; en cambio el hacer las tres cruces con la mano
todavía no era privilegio de los obispos en el siglo XVI, ni en
la misma Roma, según se puede deducir del Ordo de Burkard
de Estrasburgo (1502). Se convirtieron en características en
el misal de san Pío V. *
Bendición del fuego: Antes del concilio Vaticano II: Ceremonia
con la cual se empezaba el rito del Sábado Santo y que se
celebraba por la mañana en la puerta de la iglesia (antes del
concilio Vaticano II). El fuego que se bendecía, era fuego
nuevo, esto es: fuego encendido con chispas del pedernal;
después de bendecido servía (actualmente también) para
encender la luz nueva. A mediados del siglo VIII era
conocida en Francia, pero todavía no se practicaba en Roma,
como se puede deducir de una carta del papa Zacarías a
san Bonifacio. En el siglo IX ya se practicaba, pero no en
sábado santo, como era costumbre en otros lugares en
aquella época, sino la tarde del Jueves Santo, cuando se
encendía el fuego con una lámpara que se guardaba hasta
el Sábado Santo. Sólo en el siglo XI se estableció en Roma
la costumbre de encenderlo el Sábado Santo. En muchos
monasterios benedictinos todavía a finales de la edad media,
era costumbre bendecir el fuego nuevo el Jueves, Viernes y
Sábado Santo.*
Bendición de las fuentes en la Epifanía: Bendición del
agua, acostumbrada en todos los ritos orientales desde el
siglo IV, el día de la Epifanía. Parece ser que deriva de una
bendición del río Jordán que tenía lugar en Jerusalén el día
de la Epifanía, y sería un recuerdo del bautismo de Jesús en
el río Jordán. En Occidente, durante la edad media, sólo
era conocida donde se había notado la influencia griega,
como Italia meridional; a partir del siglo XVI se generaliza
en muchos lugares, sobre todo en algunas diócesis de
Alemania donde se ha conservado hasta nuestros días. En el
rito griego, cuando se bendice el agua en esta fiesta, se hace
una cruz con la mano. La ceremonia que debe representar
sensiblemente el bautismo de Cristo, que se conservó en
Occidente hasta el año 1890, ha desaparecido en virtud de
un nuevo formulario prescrito de la Congregación de Ritos
que prescinde de ella completamente. En el rito griego,
además de la bendición del agua que se hace en la iglesia, se
va en procesión a bendecir solemnemente el agua de un río.*
Bendición de hierbas: Costumbre de Alemania de bendecir
hierbas el día de la Virgen María de Agosto. Estas se
acostumbran a reunir en un manojo. Ya es conocida en el
siglo X. El formulario primitivo era muy sencillo, y a finales
de la edad media ya se encontraba muy desarrollado. El
formulario usado se encontraba en el apéndice final del
ritual romano anterior al concilio Vaticano II.
Bendición de una iglesia o de un oratorio: Antes del concilio
Vaticano II: Bendición de una iglesia o un oratorio hecha
BEN
solemnemente por un sacerdote delegado del obispo, la
cual sustituye la consagración hecha por el obispo. Esta
bendición se hacía según el formulario prescrito por el
ritual romano, y consistía en rociar con agua bendita la
parte exterior del templo, mientras se cantaba el Miserere;
al rezar una oración ante el portal principal, al cantar las
letanías mientras se entraba en el templo, al asperger las
paredes interiores del templo cantando los salmos 119-121;
se acababa con una oración final. La iglesia o el oratorio,
como en la consagración, recibía un titular, la fiesta del cual
celebraba la clerecía adscrita a ella. La bendición de una
iglesia hecha por un sacerdote en lugar de la consagración,
parece ser que no estaba en uso en la edad media sino que
empezó a ser frecuente mucho más tarde.
Bendición del incienso: 1. Bendición de incienso, oro y mirra,
y en algunos lugares de piedras preciosas, como medios de
preservar de males del cuerpo y del alma, aprobada por la
Santa Sede, hecha la vigilia de la Epifanía o en el mismo día,
en recuerdo de los dones que los santos reyes ofrecieron
al niño Jesús. Esta bendición era practicada especialmente
en Alemania; 2. Bendición de incienso, algo más antigua
que la anterior, ya constatada en el siglo XIV, hecha por
la festividad de San Miguel. Esta bendición seguramente
se originó con relación a la oración que dice el celebrante
(o decía antes del concilio Vaticano II) cuando, en la misa
solemne, inciensa la oblata y el altar.
Bendición de la mesa: (benedictio mensae): Oración que se
dice al bendecir la mesa, antes de comer (prandium) y antes
de cenar (coena) en los conventos y en otras comunidades
religiosas. Es un añadido al breviario romano y todavía lo
encontramos en la edad media. Empieza con un verso que en
las fiestas más importantes del año eclesiástico es sustituido
por un verso de esta fiesta y está formada por unas plegarias
cortas, una oración y una bendición, y después de comer se
reza un salmo, una oración por los benefactores, una súplica
por los difuntos y el pater noster.*
Bendición del ministro: Antes del concilio Vaticano II:
Bendición dada por el celebrante cuando se canta la epístola
o el evangelio. La bendición del subdiácono tenía lugar
ya cantada la epístola, y la del diácono antes de ir a cantar
el evangelio (como se continúa haciendo hoy, después
del concilio Vaticano II). La primera precedía el beso en
la mano; la segunda lo seguía. El primero Ordo romanus ya
conocía la bendición del diácono; la del subdiácono, en
cambio, es de fecha más reciente, pero ya la encontramos
citada por Inocencio III. La bendición del diácono antes
de cantar el evangelio también es conocida en el rito griego.
Bendición de la mirra: V. Bendición del incienso
Bendición nupcial (benectio nuptialis): Especialmente antes
del concilio Vaticano II: Esta bendición era la dada por el
sacerdote en la misa de esposos en dos partes: esto es,
después del Pater noster y después del Benedicamus Domini.
Esta bendición —siempre antes del concilio Vaticano II—,
como la misma misa, era inválida si se daban sin permiso
del obispo en tiempo de velaciones. Tampoco se daba a una
viuda que ya la había recibido en el anterior matrimonio,
porque no va dirigida principalmente al novio, sino a la
BEN
J. M. MARTÍ BONET
novia. Los novios no tienen derecho estricto de recibir la
bendición nupcial, pero sí que es un deseo vivo de parte de
la Iglesia que la reciban. Tertuliano ya habla de la bendición
de los esposos. Los formularios para la bendición de los
esposos ya se encuentran en el Leonianum y el Gelasianum.
La primera parte de la bendición, tal como la teníamos en el
misal romano antes del concilio Vaticano II, ya aparecía con
las mismas palabras en el Gregorianum; la segunda parte fue
introducida durante la edad media; y procede, según parece,
de una costumbre galicana.
Bendición de ornamentos litúrgicos: Según el uso antes
del concilio Vaticano II, se tenía que bendecir el amito,
el alba, el manípulo, la estola, la casulla, probablemente el
cíngulo, los corporales, el palio y los manteles del altar. Esta
bendición estaba reservada al obispo o al sacerdote por
él delegado (actualmente, por el uso, los ornamentos no
se bendicen). Perdían el carácter de ornamentos benditos
si perdían la forma en que se bendijeron, si habían sido
renovados en gran parte, o si por lo que fuere no se podían
usar más. Se habla por primera vez de la bendición de los
ornamentos hacia mediados del siglo IX; los primeros
formularios aparecen a finales del mismo siglo, pero el
Gelasianum ya tiene un formulario para bendecir todo lo
que forma parte del servicio de la iglesia. La bendición de
manteles y corporales ya tenía una fórmula especial. Parece
ser que la bendición de los ornamentos estaba reservada
al obispo. En los ritos de Oriente también se bendicen
los ornamentos, pero su bendición no es un privilegio del
obispo, como en Occidente; en caso de necesidad todo
sacerdote los podía bendecir.
Bendición de las palmas: Antes del concilio Vaticano II: Era la
bendición de palmas, de ramas de laurel y de olivo, romero,
etc., que se hacía y se hace actualmente el domingo de
ramos antes de la misa mayor. Se practicaba de acuerdo a
la procesión que la seguía y la sigue, y también, como dice
la oración, para obtener la bendición divina sobre los ramos
que se convertían en un sacramental para los fieles. El rito de
la bendición de las palmas era muy solemne; estaba formado
a imitación del de la misa, y constaba de Introito, Oración,
Epístola, Gradual, Evangelio, de las siete oraciones de
bendición, de un prefacio de las palmas, de la triple aspersión
e incensación de las mismas. Parece ser que la bendición de
las palmas deriva del rito galicano. El Gregorianum todavía
no la conoce, mientras los sacramentarios galicanos hacia
el año 700 ya tienen un formulario para la bendición de las
palmas. Durante los siglos IX y X se introdujo en el rito
romano. Durante la segunda mitad de la edad media estaba
extendida por todas partes, pero su rito se limitaba, hasta
muy adelante, a una oración de bendición. Con todo, en
el siglo XI vemos aparecer fórmulas de bendición que casi
ofrecen la riqueza actual.*
Bendición papal (benedictio apostolica): Antes del concilio Vaticano
II: Bendición solemne dada por el Papa que iba acompañada
de indulgencia plenaria. Según el antiguo Derecho
Canónico (can. 914) los obispos podían darla dos veces
al año: por Pascua y otra festividad; los abades, vicarios
apostólicos y los prefectos apostólicos la podían dar una
36
vez al año en una gran solemnidad; a la clerecía secular y
regular le era permitido dar la bendición apostólica sólo
en virtud de un privilegio y sólo en la ocasión para la cual
se les había concedido el privilegio, observando siempre
las prescripciones y limitaciones señaladas.* Después del
concilio Vaticano II continúa esta práctica, aunque con
algunas variaciones.
Bendición pascual de las comidas: Bendición de comidas
acostumbrada por Pascua. Durante la segunda mitad de
la edad media estaba muy generalizada. Se bendecía un
cordero o su carne (era el cordero pascual), jamón, huevos,
lácteos, dulces preparados con leche y grasa, es decir
comidas de las cuales había que abstenerse en tiempos de
Cuaresma y, por lo tanto, uno se había privado de estas
un tiempo, y al volver a comerlas creían que las tenía que
bendecir de nuevo. Desde muy antiguo, la carne de cordero
era una alusión a Cristo, el verdadero cordero pascual, y su
representación en el Antiguo Testamento, o sea el cordero
de la Pascua judía. La bendición del cordero pascual ya era
conocida en el rito galicano (el Sacramentario de Bobbio). La
bendición de jamones aparece en la biografía de san Ulrico
(siglo X) y la de huevos se cita ya en el siglo XII. Que esta
bendición provenga de los hechizos del pueblo es algo que
está indocumentado. La bendición pascual de las comidas
perdió mucha importancia en tiempos modernos con la
disminución de los días de abstinencia, tanto que en muchos
lugares se perdió totalmente.*
Bendición pontifical: 1. Bendición que da el obispo
al celebrar el pontifical al final de la misa y en otras
circunstancias, en lugar de la bendición sacerdotal simple.
La preceden dos versos, al decir el segundo de los cuales
el obispo mismo se persigna y la bendición se da mientras
se hacen no una, sino tres cruces al decir las palabras Pater,
Filius et Spiritus Sanctus. Durandus en el Ordo ya conoce la
bendición pontifical tal como se da hoy. Sus orígenes se
remontan, al menos, hasta el siglo XIII; pero los sacerdotes
también se servían de esta bendición al final de la misa;
2. Bendición solemne integrada por tres o cuatro partes
(benedictio episcopalis) que el obispo tenía costumbre de dar
después de la fracción de la hostia, antes del Pax Domini y
del Commixtio (canon primero), dejando caer la partícula en
el cáliz. El rito galicano ya la practicaba en el siglo VI; el
cuarto concilio de Toledo (633) la confirma para España.
Esta bendición nunca fue popular en Roma; en cambio
llegó a estar muy extendida en Alemania. Los formularios
para la bendición variaban según los días y las fiestas.*
Bendición sacramental: Bendición dada con el Santísimo
Sacramento que se encuentra de una manera visible en la
custodia o invisible en el copón. Tiene lugar especialmente
durante la exposición del Santísimo y en las procesiones
eucarísticas. Según el ritual romano, tienen que preceder
la bendición el canto de las dos últimas estrofas del Pange
lingua: Tantum ergo y Genitori genitoque, la incensación, el verso
Panem de coelo y la oración del Santísimo. El color litúrgico
de los ornamentos que se usan debe ser blanco. Según el
ritual romano, el celebrante al dar la bendición debe cubrir
las dos manos con los extremos del velo o del humeral. La
37
SACRALIA ANTIQUA
bendición con el Santísimo era habitual a finales de la edad
media por el gran auge que tomó la devoción al Santísimo
Sacramento ya en el siglo XIII.
Bendición de la sal: Bendición que se hace en el día de
Reyes, especialmente en el sur de Alemania. Se hace uso
de la sal bendita y con ella se escriben las iniciales de los
nombres de los tres Reyes en las puertas de las casas, para
que por intercesión y méritos de estos tres santos, Dios dé la
salud del alma y la del cuerpo a los que viven en ellas. Parece
ser que la bendición de la sal empezó a ser habitual a finales
de la edad media.*
Bendición de san Blas: Bendición del cuello que se hace el
día 3 de febrero, festividad de este santo. Esta bendición
se basa en la narración según la cual este santo obispo de
Sebaste libró a un niño que tenía una espina de pescado
atravesada en el cuello del peligro inminente de ahogarse.
Parece que no era conocida en época medieval, pero en esta
época san Blas ya era invocado para el dolor de garganta.
Bendición de las uvas: Bendición de las primeras uvas
maduras que se hacía antes con motivo de la fiesta de san
Sixto (el 6 de agosto), después del Nobis quoque peccatoribus de
la misa (canon primero). Conocida en Roma en el siglo VI,
tuvo una gran difusión en la edad media, hasta que san Pío
V la suprimió del misal con su reforma. En algunas diócesis
donde se permitía el uso de antiguos misales, se conservó
hasta mediados del siglo XVIII. En Roma, antiguamente,
además de las uvas, se bendecían judías.
Bendiciones (benedictiones): En sentido amplio, todos los
sacramentales unidos a una bendición; incluso lo son las
consagraciones por las cuales una persona, un lugar o un
objeto reciben permanentemente un carácter santificado
(benedictiones constitutivae); en sentido estricto, son aquellos
sacramentales por los cuales se invoca la protección divina
y la bendición para una persona, un lugar o una cosa sin
concederles de una manera duradera una cierta santidad
externa (benedictiones invocativae), como son la bendición de
los esposos, las bendiciones y incensaciones en las exequias,
las bendiciones de una casa, una fuente, de la mesa, etc. Son,
entonces, sacramentales mediante los cuales en virtud de la
oración y la bendición de la Iglesia, las personas, los lugares
y los objetos toman de una forma duradera un carácter
sagrado o, al menos, consiguen una dignidad religiosa. Estas
últimas son las bendiciones llamadas constitutivae, como lo
eran antes del concilio Vaticano II: la tonsura, las órdenes
menores, el subdiaconado... También la bendición del abad y
la abadesa, el rito de la vestición de vírgenes, la consagración
de los vasos sagrados, la bendición de los paramentos, la
de las palmas y la de las candelas. Si en ellas entra una
unción con el Santo Crisma, como son la consagración
de la iglesia, del altar, del cáliz, de la patena, etc., entonces
toman el nombre de consagración.* Aun después del
concilio Vaticano II, en las bendiciones se pide o concede la
bendición de Dios sobre los fieles. Las bendiciones se piden
siempre en un contexto de plegaria bendiciendo a Dios por
su bondad. A menudo se acompañan con la aspersión de
agua bendita, signo de purificación, o con la señal de la cruz,
fuente de todas las bendiciones.**
BEN
Bene scripsisti de me: Frase de santo Tomás de Aquino.
Bene valete: En diplomática. V. Privilegios papales solemnes
Benedicamus Domino: Fórmula que sirve en el rito romano
de la misa sin Gloria y en el oficio rezado para indicar que se
ha llegado al fin y se despide a los fieles. Hacia el año 1000
entró en uso en el rito romano de la misa, como sustituto del
Ite missa est (V. Ite missa est). En el rezo del Oficio es mucho
más antiguo. En el rito ambrosiano, junto con el Procedamus
in pace, constituye la fórmula de despedida de la misa.
Benedictinale: Libro litúrgico medieval que contiene los
formularios de la bendición pontifical (papal) que el obispo
daba al pueblo los días de fiesta en la misa mayor, antes
del Pax Domini. Esta costumbre se estilaba en Francia,
Inglaterra y Alemania.
Benedictino: Monje que sigue la regla de san Benito (siglo
VI...).
Benedictio: V. Bendición y consagración
Benedictio apostolica in articulo mortis: V. Absolución
general
Benedictio constitutiva: V. Consagración
Benedictio epicopalis: V. Bendición pontifical
Benedictio invocativa: V. Bendición
Benedictio mensae: V. Bendición de la mesa
Benedictio novi milites: V. Bendición de un caballero
Benedictio nuptialis: V. Bendición nupcial
Benedictio regios (reginae): V. Consagración del rey
Benedictio signi: V. Bendición de la campana
Benedictio thalami: Bendición del ajuar (ropa) de los
novios hecha después de haber contraído el sacramento del
matrimonio. Es un sacramental que ya aparece en el siglo
XI, un formulario del cual se ha conservado hasta hoy en el
correspondiente ritual.
Benedictio vel consecratio virginum: Antes del concilio
Vaticano II: Sacramental la administración del cual, según
costumbre de Occidente, estaba reservada al obispo, por el
cual las vírgenes que habían entrado en el convento, haciendo
voto de pureza perpetua eran constituidas religiosas de una
manera solemne. Originariamente los días ordinarios para
su concesión eran el día de la Epifanía, el sábado in albis, y
la fiesta de san Pedro, a los cuales se añadieron más tarde
los domingos. Tenía lugar en la misa después del aleluya del
Gradual, del verso del Tractus o después de la secuencia, y se
dividía en tres partes: 1. Pronunciación del voto de perpetua
virginidad a la cual seguía la letanía de todos los santos; 2.
Vestición solemne que acababa con una larga oración de
consagración acabada en forma de prefacio; 3. Ceremonia
de imposición del velo, de desposorio espiritual con el
anillo y la coronación, a la cual seguía una larga oración de
bendición. En el ofertorio las vírgenes consagradas ofrecían
un cirio. Antes del último evangelio el obispo les enviaba
un breviario en señal de que tienen la facultad y deber de
rezar el oficio divino y, después, entonaba el Te Deum. Los
principales elementos de la consagración de las vírgenes
ya estaban en práctica en el siglo IV según el testimonio
de san Ambrosio. La forma más completa que tiene este
rito hoy, proviene de la segunda mitad de la edad media. La
ceremonia del desposorio espiritual con el anillo proviene de
BEN
J. M. MARTÍ BONET
la costumbre romana. La ceremonia de la consagración de
vírgenes hoy se conserva especialmente en los monasterios
de benedictinas, pero es el fundamento del ceremonial
empleado en la “vestición” (o ingreso) actual de todas las
congregaciones de religiosas modernas y en la solemnidad
de hacer los primeros votos. Después del concilio Vaticano
II se establecieron unas nuevas normativas.*
Beneficiado: El que disfruta de un bien o beneficio de la
Iglesia (antes del concilio Vaticano II).
Beneficio: Antes del concilio Vaticano II: Fundación eclesiástica
adjudicada a un clérigo que podía disfrutar para siempre
de sus frutos, y la fundación no era revocable. En sentido
translaticio significaba el cargo que va implícito a la posesión
del beneficio. El beneficio era duplex si iba acompañado del
“cuidado de almas” y con jurisdicción, y se llama simplex si
tiene anexo solamente el rezo en el coro y la celebración
de la misa. El beneficio secular es una fundación para la
clerecía secular, y el beneficio regular es una fundación para
el religioso. Beneficia maiora son los que tienen jurisdicción
episcopal o una jurisdicción equivalente, todos los otros son
beneficia minora. Los beneficios se adjudican libremente por
los superiores eclesiásticos: beneficia collativa, o por elección:
beneficia electiva, o por presentación de los patrones: beneficia
patronata.
Beneficios consistoriales: Beneficios que se conferían en
“consistorio”.
Beneficios curados o no curados: Si el beneficio tenía o no
tenía implícita la cura animarum (o sea, la pastoral dirigida a
los fieles).
Beneficios dobles o residenciales, simples o no residenciales: Si, además del oficio beneficial, implicaban o no la
obligación de residir.
Beneficios manuales, temporales o perpetuos o inamovibles: Si se conferían con carácter revocable o a perpetuidad.
Beneficios seglares: Si pertenecían a clérigos no regulares
(religiosos), es decir a clérigos seculares.
Benigno, sacerdote de Esmirna (On. 1 de noviembre): Sus
atributos son bastón, lanza y maza.
Benito, abad y patrón principal de Europa (On. 11 de julio):
Sus atributos son cáliz, cuervo, copa con serpiente alada,
globo terráqueo, zarza con cáliz, escalera, pan en el pico de
un cuervo, serpiente alada sobre una copa y el texto latino
Pax et Crux sacra sit mihi lux · vox Draco sit · mihi dux, CSPB
con una cruz.
Benito de Palermo o de San Filadelfo, el Moro, religioso
(On. 4 de abril): Sus atributos son panes y corazón.
Bernabé, apóstol (On. 11 de junio): Sus atributos son cuerda,
llamas, dalmática, lanza, piedras y soga.
Bernadette Soubirous o de Lourdes (On. 18 de febrero):
Su atributo es la aparición de la Virgen María.
Bernardino de Siena, sacerdote (On. 20 de mayo): Sus
atributos son mitra en el suelo, monograma de Cristo,
nombre de Jesús, rosario y los textos en latín: Manifestavi
nomen tuum hominibus; Pater manifestavi nomen tuum omnibus
homniubus y las siglas I. H. S.
Bernardo de Claraval, abad y doctor de la Iglesia (On. 20
de agosto): Sus atributos son abejas, aparición de la Virgen
38
María, Cristo, perro, leche de María Santísima, mitra en el
suelo y colmena.
Bernardo de la Encina, mártir (On. 23 de julio): Sus
atributos son clavo y atado en un árbol.
Bernardo de Menton o Aosta (On. 15 de junio): Sus
atributos son dedo delante de los labios indicando silencio
y los esquíes.
Besar las cosas santas: En liturgia es un gesto muy cotidiano.
Es habitual para manifestar nuestro afecto o nuestra
familiaridad hacia alguien. En ocasiones expresa, del mismo
modo, el respeto que tributamos a una persona o a una
cosa. El mismo gesto lo encontramos también en el ámbito
religioso o en el contexto litúrgico, como cuando damos un
beso a las reliquias...**
Beso litúrgico (osculum): Ceremonia especialmente frecuente
en el rito de la misa. Algunos besos litúrgicos, como el beso
de paz (pax), el beso del altar, del evangeliario, de la patena,
de las reliquias y algunos otros, llegan a nosotros desde los
tiempos primitivos del cristianismo. Según nos dice el misal
anterior al concilio Vaticano II ya los encontramos a finales
de la edad media. Era muy abundante en ósculos (oscula) la
misa papal de la edad media, según vemos en el texto de
Inocencio III (De mysterio altaris). La significación del beso
litúrgico es diversa. El beso que sigue a la oración pidiendo
la paz, después del Agnus Dei es una expresión externa del
amor de confraternidad santa. Son de devoción y veneración
los besos del altar, del evangeliario, de la patena, de las
reliquias, del amito, del manípulo, de la estola, del santo óleo
de los catecúmenos y santo Crisma consagrados de nuevo,
el beso de la cruz el día del Viernes Santo, cuando se hace el
Adoratio crucis, etc. Es señal de reverencia (osculum reverentiale)
el besar la mano del obispo o del presbítero antes de leer el
evangelio, cuando se pedía (antes del concilio Vaticano II) la
bendición al celebrante, o el beso que el subdiácono daba en
la mano del mismo celebrante, tras cantar la epístola; el del
dar el incensario al celebrante o al recibirlo de sus manos,
igual que otros objetos; al distribuir las palmas, las candelas
benditas y en otras circunstancias.*
Beso litúrgico en el pie: 1. Antes del concilio Vaticano II:
Ceremonia del rito solemne de la misa papal. En la misa
papal solemne, los dos diáconos que cantaban la epístola
en griego y en latín y uno de los diáconos que cantaba
el evangelio en griego, besaban el pie del Papa, en vez
de la mano. La ceremonia de besar el pie del Papa ya la
encontramos citada en el Ordo romanus 1, 2 y 3, por lo tanto
ya era usual en la misa papal de la época carolingia y en
el dictatus papae de Gregorio VII; 2. Manera de adorar la
Veracruz en el rito romano, el día del Viernes Santo después
de su descubrimiento. V. Adoratio Crucis.*
Beso de paz: En determinados momentos de la celebración
litúrgica, se expresa la comunión fraterna o la comunión con
el ministro que nos acaba de dar la gracia de un sacramento
mediante el beso, que recibe el nombre ritual de beso de
paz. Antes de la comunión se dice “la paz sea contigo”, y se
contesta “Amén”.**
Bibiana, virgen y mártir (On. 2 de diciembre): Sus atributos
son columna, disciplinas de penitencia y puñal.
39
SACRALIA ANTIQUA
Bicchieri (On. 19 de agosto): Su atributo es el ángel.
Biduana: Antigua denominación del Viernes Santo en el rito
galicano.
Bilicus (umbilicus): El pequeño corredor que une la “confesión”
con la sepultura que contiene reliquias. V. Iglesia de Sant
Miquel de Terrassa (Égara).
Billetes: Ornamento usado en el románico. Cenefa que
representa en relieves cubos, dados, prismas y otros
elementos geométricos alternativamente entre vacíos y
llenos.
Binación: La celebración de dos misas por un sacerdote en
un mismo día. Antes del concilio Vaticano II, la binación,
según el canon 806, estaba permitida sólo cuando la
Sede Apostólica concedía un indulto o cuando el obispo
diocesano concedía un permiso expreso que podía otorgar
en el marco de la disciplina anterior al concilio Vaticano
II: 1. En un día especial de fiesta de precepto; 2. Cuando
un gran número de fieles no podría oír la misa. En la edad
media las prescripciones para conceder la binación no eran
tan estrictas, y por eso mismo los abusos eran frecuentes,
puesto que los estipendios (retribución económica) podían
ser motivo de codicia entre los clérigos.*
Birrete (birretum, bonete, pileus, infula): Sombrero clerical que
se usa en las funciones religiosas. Su forma varía según
los países; el birrete es cuadrangular con una borla en la
parte superior. Según el estilo romano tiene tres picos (o
puntas) en la parte superior, mientras que según el estilo
francés, inglés y alemán tiene cuatro. El birrete español
no tiene estos picos en la parte superior. El color varía: los
cardenales lo llevan de color rojo, mientras que los obispos
y sacerdotes, que tienen privilegio, llevan bonete morado
y los otros sacerdotes lo llevan de color negro. Hacia el
año 1000 ya se hace referencia a bonetes; pero no se citan
con frecuencia hasta finales del siglo XIII. En el año 1300
ya encontramos la entrega del bonete como símbolo de
posesión de un beneficio eclesiástico. Originariamente era
de forma semiesférica o cilíndrica. Las primeras puntas del
bonete aparecen en el siglo XV y se vuelven más agudas
durante el siglo XVI. La costumbre de dar una forma rígida
al bonete surge alrededor del año 1600. El bonete rojo de
los cardenales aparece hacia el año 1446.* Fig. 282
Birrete de doctor: Atributo de santa Teresa de Jesús y santo
Tomás de Aquino. Ambos son doctores de la Iglesia.
Bisel: Canto descabezado en sesgo. Cuando este trabajo de
chaflanar se aplica al vidrio o cristal, se denomina biselar.
Biselar: V. Bisel
“Bitlles” ajedrezados: Fig. 41
Bizantino: Arte desarrollado entre los siglos IV y XIV en los
territorios del imperio bizantino (por ejemplo, Santa Sofía
de Constantinopla y Rávena). Tiene rasgos teocráticos,
dogmáticos y cortesanos, con influencia románica y a su vez
de Rusia y de los Balcanes.
Bizcocho: Cerámica cocida sin barnizar. En general la materia
primaria es el caolín, con el que se hace una pasta fina que
recibe una cocción.
Blanda: Pieza de arcilla de grandes dimensiones, plana y
fabricada en barro.
BIC
Blas, obispo y mártir (On. 3 de febrero): Sus atributos son
cuerno, cabeza de cerdo, cesto con frutas, fieras, niños y
tenazas.
Blasón: Parte del escudo. Éste se divide en tres partes: cabeza,
centro y extremo o punta. El escudo dividido en tres partes
es terciado, y el dividido en cuatro partes o cuarteros se
llama cuarteado. V. Heráldica
Bocel, moldura de: Fig. 114
Boj: Madera del arbusto del mismo nombre empleada en
trabajos de tornería y en la tipografía (dibujos a boj). Son
célebres en Cataluña los bojes de gozos (o coplas populares
cantadas en honor a Jesús, María o los santos) del artista
Marlet de Matadepera (finales del siglo XX).
Bolas o naranjas de oro (tres): Atributo de san Nicolás de
Bari.
Bollandistas: Grupo católico de historiadores que han
editado los Acta Sanctorum. Son jesuitas, y reciben el nombre
de Jean Bolland S.I. (1596-1665).
Bolsa: Tiene forma de carpeta con tapas rígidas de cartón
que sirve para guardar los corporales. En la edad media era
habitual una caja plana rectangular con tapa movible (caja,
capsella, cassus, domus corporalium) que tenía la tapa decorada
por dentro y por fuera con bordados. La forma de esa bolsa
cayó en desuso con la introducción del misal romano y con
la costumbre de llevar la bolsa de los corporales sobre del
cáliz. La bolsa hoy debe ser del color de los ornamentos; en
las bendiciones y en la exposición del Santísimo es blanca.*
Bolsa con dinero: Atributo de san Lorenzo, san Mateo, santa
Matilde, santa Miguela, san Nicolás, san Sixto II y santo
Tomás de Vilanova.
Bolsa con libros: Atributo de los santos literatos.
Bolsa con llaves: Atributo de santa Isabel y santa Marta.
Bolsa con medicinas: Atributo de san Cosme y san Damián.
Bolsa de “pallofas” o plomos: Bolsa que el distribuidor de
dinero en el culto tenía para guardar el dinero interno de
cada iglesia, que en su tiempo era cambiado por el dinero
normal o común. Se encuentran algunas en el Archivo
Diocesano de Barcelona y en las grandes iglesias.
Bonete: V. Birrete
Bonifacio, obispo y mártir (On. 5 de junio): Sus atributos son
encina, cuervo y zorro.
Bordillo: Hilera de piedras picadas en forma de
paralelepípedos y colocadas horizontalmente limitando y
haciendo escalón.
Bordón (Baculus praecentoris): Bastón largo que acaba con una
bola, torreta o figura de santo, llevado por el praecentor o
el episcopus chori, al cual corresponde dirigir el coro de los
cantores de las catedrales o comunidades de beneficiados o
colegiatas. Fig. 217 y 230
Bordón: Atributo de san Andrés, santa Brígida, san Estanislao
de Kostka, san Felipe, san Gonzalo de Amarante, san Rafael,
san Ricardo, san Roque, Santiago el Mayor.
Bordón de peregrino: Atributo de san Alex.
Borlas de los sombreros eclesiásticos: V. Capellus
Bote: Atributo de san Cosme y san Damián, san Jacobo, santa
Magdalena, Reyes Magos, san Rafael y santa Salomé.
Botiquín: Atributo de san Cosme y san Damián.
BOV
J. M. MARTÍ BONET
Bóveda: Obra de fábrica, de forma arqueada que sirve para
cubrir un espacio comprendido entre paredes o pilares para
formar un techo o una cubierta o para sostener una escalera.
V. Elementos de una bóveda. Fig. 157; varias bóvedas Fig. 158,
159, 161, 162, 163 y 164; bóvedas de compartimentos Fig.
160.
Bovedilla: Pequeña bóveda que tiene como finalidad cubrir
el espacio entre viga y viga de un techo. También se dice de
los moldes de madera que sirven para la construcción de las
bóvedas propiamente dichas.
Bracero: Atributo de santa Ubaldesca.
Bradella: Dosel de la parte alta del altar (V. Escalones del altar).
Brandeum: Pequeño pañuelo que en la antigüedad cristiana,
en Roma, se acostumbraba a colocar (o se deslizaba) en la
tumba de los santos, se dejaba unos momentos y después
se consideraba ya como una reliquia más del santo. En
la consagración de las iglesias se colocaba debajo o en el
mismo altar en sustitución de las reliquias corporales.
Brasas (o llamas): Atributo de santa Ágata, san Isaías, san
Salvador de Horta y san Toribio.
Brazo: Atributo de santa Tecla.
Brazos extendidos en la liturgia y manos recogidas:
Expresión sensible de la elevación del espíritu a Dios,
manifestación humilde y reverencial completa hacia el
Creador Supremo, petición insistente y llena de confianza,
pidiendo misericordia y auxilio del cielo, acción de gracias
alegre y jubiloso por los beneficios naturales y sobrenaturales
recibidos en abundancia de Dios Nuestro Señor. Los dos
gestos van acompañados de la elevación de las manos. Esta
expresión aparece bien documentada a finales de la edad
media. El gesto más antiguo es el de extender los brazos,
pero se fue cambiando por el de recoger las manos, hasta
tal punto que sólo ha permanecido en el Dominus vobiscum,
en el oremus y en el Orate fratres, así como en los ritos del
prefacio y canon de la misa o en el prefacio de los ritos
de consagraciones, como son consagraciones de iglesias y
de altares y en algunas otras funciones pontificales, en los
ritos de la administración de sacramentos y sacramentales.
A finales de la edad media se extendió mucho la práctica
de que el sacerdote extendiera los dos brazos en el Unde et
memores (canon primero) horizontalmente y a los dos lados,
para que él mismo, que mediante la transubstanciación,
como representante y en nombre de Cristo, había renovado
el sacrificio del calvario, representara por su compostura
una imagen del crucificado. Esta costumbre arraigó tan
profundamente, que en muchos lugares se conservó mucho
más allá de la edad media. Hoy sólo se encuentra entre los
dominicos (liturgia de los padres dominicos o predicadores).
Litúrgicamente el recoger las manos consiste en que las
dos partes interiores se unan. La costumbre de recoger las
manos en la cual un dedo se pone sobre el otro, practicada
en las oraciones privadas, no estaba en uso en las funciones
litúrgicas.*
Breve: También llamado litterae latinae. Documento papal
específico denominado breve que ha sido confeccionado
por la secretaría privada del Papa y éste lo ha firmado
personalmente.
40
Breve abierto: También llamado breve apertum. En
diplomática, los documentos de los denominados breves
que tienen como objeto la concesión de una indulgencia. El
destinatario va en dativo y con la fórmula de perpetuidad (ad
perpetuam et futuram rei memoriam); a la derecha y bajo el texto
se encuentra la fórmula gratis pro Deo etiam scriptura. Tiene el
sello del “Pescador” del Papa.
Breve bajo plomo: También llamado Breve sub plumbo. Son
documentos pontificios del género de los breves pero de
época contemporánea. Toman las mismas características
que las litterae clausae.
Breve papale bajo plomo: V. Cartas cerradas
Breve pontificio (Breve papal): Documento papal,
posiblemente el más empleado —mucho más que los
privilegios papales o las cartas apostólicas— mediante el
cual el Papa concede un favor o una gracia. El primer breve
pontificio documentado es del 1390. Las características
son: 1/ En el centro, en la primera línea, se encuentra la
intitulatio con el nombre del Papa seguido, pero abreviado
(pp), con su número ordinal; 2/ El texto empieza con Dilecte
fili, seguido de Salutem et apostolicam benedictionem; 3/ en la
datación, después del lugar, sigue el anuncio del sello (sub
annullo piscatoris); 4/ El día del mes indicado según el sistema
moderno; 5/ El año de la encarnación que desde Eugenio
IV (1431-1447) que inicialmente se expresaba según el estilo
de la natividad (25 de diciembre) y que después pasó al estilo
de la circuncisión (1 de enero); 6/ En la derecha y bajo el
texto se encuentra la firma de uno de los secretarios.
Brevia sub plumbo: V. Cartas cerradas
Breviario (Breviarium, liber breviarius, portiforium): Libro
litúrgico que contiene todos los salmos, himnos, lecciones,
responsorios, versos y oraciones referentes a los oficios del
año eclesiástico, sus festividades, así como el ordo regulador
del rezo del mismo. Empieza por el Adviento y se divide
en cuatro partes: pars hiemalis que llega hasta la primera
dominica de Cuaresma, pars verna que llega hasta la dominica
de la Trinidad, pars aestiva que llega hasta la primera dominica
de septiembre, y la pars autumnalis que llega hasta la primera
dominica de Adviento. Antes del concilio Vaticano II cada
parte contenía un calendario, el ordinario del oficio, el
salterio, el propio del tiempo, el propio de santos, el común
de santos, los salmos graduales y los salmos penitenciales,
la letanía de todos los santos, la recomendación del alma,
la fórmula de absolución general, la bendición de la mesa,
el itinerario y al final un apéndice con los santos propios
de la diócesis o de la orden. La pars hiemalis va precedida
de las rúbricas del rezo del oficio. El breviario se formó
cuando, en el siglo XI, para facilitar el rezo privado del
oficio en casa o de viaje, se reunían en un único libro de
manera manual, fragmentaria y acortada (de aquí su nombre
breviarium) diferentes fragmentos de los libros necesarios
para el rezo, como eran el psalterium, el hymnarium, el
lectionarium, el passionarium, el homiliarium y el antiphonarium.
En el siglo XIII estos breviarios ya estaban muy extendidos,
incluso prescritos para viajes. El actual breviario debe su
formación y su estructura a la reforma ordenada por el papa
san Pío V (1568). Éste debía introducirse donde hubiera en
41
SACRALIA ANTIQUA
uso otro que tuviera más de 200 años. Los papas Clemente
VII (1602), Urbano VIII (1631), León XIII (1882), san Pío
X (1911) y los papas después del concilio Vaticano II han
hecho nuevas reformas, la más importante de las cuales
es la última, por la nueva ordenación del salterio, por la
limitación del común de santos, por la preferencia dada al
oficio del domingo, por la reglamentación de los oficios de
fiesta y de santos.*
Breviarium sanctae Barbarae: Breviario que mandó redactar
el duque Guillermo de Gonzaga de Mantua para la capilla
de su corte, divergiendo en muchas cosas del breviario de
san Pío V. Después de muchos exámenes, fue aprobado por
Gregorio XIII en 1583.
Breviarium sanctae Crucis: Breviario ordenado por el
cardenal Quiñones por voluntad del papa Clemente VII
(1523-1534), el cual tenía algunas ventajas y grandes
inconvenientes, sobre todo porque se alejaba mucho del
original. Muy pronto se extendió, pero nunca tuvo un
carácter oficial; para hacer uso de él se requería un permiso
especial. El papa san Pío V, al publicar el breviario reformado
en 1568, prohibió continuar usándolo después de que el
papa Pablo IV el 1558 se negara a dar más permisos para el
uso de dicho breviario. Se llamaba Breviarium sanctae Crucis
porque Quiñones tenía por iglesia titular la de la S. Croce.
Breviarium secundum consuetudinem curiae romanae:
Breviario corto que en el siglo XII se estableció para
la curia romana y que se generalizó por influencia de los
franciscanos que lo habían adoptado.
Brígida (On. 1 de febrero): Sus atributos son bordón, buey o
un animal con cuernos, paloma, corazón y llaga.
Brujería: Según la antigua definición, es el poder maléfico
ejercido por quien se supone —ingenuamente o
malévolamente— tiene un pacto con el diablo. En los
archivos eclesiásticos medievales se pueden encontrar
procesos contra casos de brujería. El origen de la brujería
puede ser la supervivencia de los cultos paganos y la
extensión de las teorías dualistas con la creencia del dios del
mal como, por ejemplo, se supone que los cátaros caían en
ese error.
Bruno, abad (On. 21 de diciembre): Sus atributos son rama,
cáliz, cráneo, disciplinas de penitencia, dedo ante los labios
simbolizando silencio, globo terráqueo, esfera bajo sus pies,
niño Jesús, siete estrellas y los textos en latín Ecce elongavi
fugiens et mansi in solitudine; Oh Bonitas...
Bruñir: 1. Abrillantar piedras, metales y otros materiales
rozándolos. 2. Martillo especial, ágata, acero y cepillos de
dureza superior a la superficie que se bruñe. Fig. 313
Bucráneo: Escultura o motivo decorativo que representa una
cabeza de buey, descarnado o no, con follaje y frutas que se
antiguamente se usaba en la ornamentación de frisos.
Buenaventura, obispo y doctor de la Iglesia (On. 15 de julio):
Sus atributos son ángel, con una cruz, instrumentos de
escritura, capilla pequeña en las manos, birrete de cardenal
y ostensorio (custodia).
Bugiarius (minister candelae): Clérigo vestido con sobrepelliz o
con capa pluvial y sobrepelliz que en los pontificales ilumina
con la palmatoria al obispo mientras éste lee.
BRE
Bujarda: Herramienta del picapedrero. Maza de hierro con
sus dos caras o testas con relieves en forma de puntas de
diferente graduación o finura, según el tipo de granulado o
rugosidad a obtener gracias a ella; a veces por ella se puede
establecer la fecha de ejecución de una pieza.
Bujía: Antes del concilio Vaticano II: Palmatoria que se tenía
encendida cuando el obispo celebraba la misa pontifical,
no porque se viera mejor con ella, sino como muestra de
dignidad. El obispo la podía usar por derecho propio; y los
otros prelados siempre que tuvieran un privilegio especial
de la Santa Sede. En la edad media no estaba en uso. Los
canónigos de Barcelona tenían este privilegio.
Bula: Bula viene de “hervir el plomo”. La bula, también
llamada carta solemne, es el documento papal entre el
privilegio papal y la carta apostólica. Normalmente se llama
simplemente “bula”. Tiene su origen en el pontificado del
papa Inocencio IV y se generalizó sobre todo a partir del
siglo XV, en particular como documento expedido por la
“Cámara apostólica”; así se llaman “consistoriales”. Las
características de la bula o carta solemne papal son: 1/
El aspecto grueso o grande y singular de la primera línea;
2/ El título del pontífice (episcopus servus servorum Dei) con
caracteres alargados; 3/ La fórmula de perpetuidad (ad
perpetuam, aeternam, futuram rei memoriam) ocupa el espacio
que queda de la línea. El “contexto” empieza en la segunda
línea directamente con “la arenga”. Falta, por lo tanto,
el destinatario y la fórmula de saludo. 4/ Los hilos que
sostienen el sello son de seda. Los que confeccionaban la
parte externa de las bulas no sabían escribir ni leer para que
no cayeran en la tentación de falsificarlas; estos eran los
frates illiterati et barbuti por las largas barbas que ostentaban.
V. Cartas apostólicas y Privilegios papales solemnes. Fig. 266
Bula con hilos de seda: Cartas apostólicas llamadas litterae
gratiae o documentos mediante los cuales el Papa concede
alguna gracia.
Bula dimidia: En diplomática. V. Litterae clausae
Burgo: En época medieval, agrupación urbana dispuesta
alrededor de un castillo o de una población amurallada. El
habitante del burgo recibía el nombre de burgués.
Buril: Herramienta de acero usada por los grabadores de
metales, piedra o madera. El trabajo hecho con buril se
denomina burilar. Fig. 263
Buril: Atributo de santa Apolonia y santa Rosalía.
Burlática: En diplomática, tipo de escritura. V. Litterae clausae
Bursula: Pequeño saco de cáñamo que a menudo tenía la
forma de cojinera o pequeño saco cosido y bendito; se
ponía como almohada del ciborio (pixis) bajo las hostias
consagradas para que no tocaran inmediatamente la parte
inferior del recipiente y para que se pudieran recoger con
la mayor facilidad las partículas que cayeran. El sínodo de
Liège del año 1287 ya lo cita; en los siglos XVI y XVII fue
prescrito muchas veces; en algunos lugares se conservó
hasta el siglo XIX; pero hoy ha desaparecido totalmente.
Busto: Obra escultórica que sólo representa la parte superior
y la cabeza de una persona.
Byssus: Material de ornamentos sacros, tejido de algodón, o de
seda, que citan los escritores e inventarios medievales.
C
Caballo: Atributo de santa Engracia, san Jaime el Mayor, san
Jorge, san Julián Hospitalario, san Marcelo, san Marcelo
papa, san Martín de Tours, san Mauricio, san Millán, san
Leonardo, los Reyes Magos y san Teodoro.
Cabecera: Parte principal de una iglesia que se extiende desde
la parte posterior hasta el crucero.
Cabello, cubriendo todo el cuerpo: Atributo de santa
Magdalena, santa María Egipcíaca, san Onofrio, san
Pacomio.
Cabellos muy largos: Atributo de santa Magdalena, santa
María Egipcíaca, san Onofrio y santos anacoretas. Según
la leyenda, san Onofrio no usaba vestiduras por ser muy
peludo. Así lo pintan los artistas del siglo XV.
Cabestany: Pueblo del Rosellón, al este de Perpiñán, que
en su iglesia románica conserva el tímpano esculpido en
mármol que ha dado fama al Maestro de Cabestany. Hay
que destacar su trabajo con el trépano sobretodo en los ojos
y en los cabellos. Fig. 168
Cabeza: Parte superior de la fachada o de la pared lateral de un
edificio, limitada por las dos vertientes del tejado.
Cabeza de caballo, escudo: V. Escudos
Cabeza de cerdo: Atributo de san Blas.
Cabeza de ciervo: Atributo de san Juan Bautista y san Félix
de Valois.
Cabeza de Goliat: Atributo de san David.
Cabeza de Holofernes: Atributo de santa Judit.
Cabeza de Majencio emperador: Atributo de santa Catalina.
Cabeza propia entre las manos: Atributo de santo Dionisio,
san Fermín, san Laureano y san Nicasio.
Cabeza de Valerio emperador: Atributo de san Lorenzo.
Cabezal: 1. Pieza de madera que sirve de apoyo de una viga. 2.
Ornamento de madera que sirve para asegurar las campanas.
Cabezas con turbantes: Atributo de san Juan de Capistrano.
Cabezas de moros: Atributo de san Jaime el Mayor.
Cabezas de siete hijos: Atributo de santa Felicidad.
Cabrio: Tablón o vigueta de madera para sostener un techo.
Cadáveres: Atributo de santa Áurea, san Epifanio, san
Estanislao y san Jacinto.
Cadena: La palabra se refiere a varias modalidades técnicas
en el ramo de la construcción. Por ejemplo, las bóvedas
estrelladas de crucería son una cadena estructural.
Cadena: Atributo de san Adjutorio, santa Balbina, san
Amado de Sin, san Emeterio, san Germán, san Ferriol, san
Gervasio y san Protasio, santa Leocadia, san Martín papa,
san Sebastián y san Servando.
Cadena cautivos, redención: Atributo de san Félix de Valois,
san Germán de París, san Juan de Mata, san Leonardo, san
Paulino de Nola y san Pedro Nolasco.
Cadena en el cuello de un demonio: Atributo de san
Bartolomé, santa Margarita, santa Marta y santa Quiteria.
Cadena encintada o de empedrado: Hilera de piezas de
piedra picada en forma de paralelepípedos que va colocada
delante del empedrado de una acera como refuerzo y
para formar el bordillo. Cada una de las hileras o fajas de
piedra que cierran o dividen en partes el empedrado de un
pavimento para decorarlo.
Cadena de oro alrededor del cuello: Atributo de san
Celedonio y santo Tomás de Aquino.
Caeremoniale episcoporum: Libro litúrgico del ritual
romano que contiene las prescripciones e indicaciones
oficiales y litúrgicas para celebrar de forma solemne y digna
los actos del culto en los cuales interviene el obispo (misa,
oficios, bendición de la ceniza, bendición de las palmas y de
las candelas, ceremonias de la Semana Santa, etc.). Es una
refundición de ceremoniales de obispos de la edad media,
y especialmente de las ordenaciones de los oficios divinos
de la curia romana de finales de la edad media. En 1600
Clemente VIII lo publicó por primera vez; Inocencio X lo
volvió a publicar en 1650, Benedicto XIII lo reimprimió muy
mejorado en 1722, y Benedicto XV en 1752 para que sirviera
de norma a los gobernadores del Papa, a los vicelegados.
Era obligatorio antes del concilio Vaticano II para todos
los dominios del rito romano. El primero de los tres libros
de que se compone contiene prescripciones de carácter
general; el segundo trata de cada una de las funciones del
obispo, y el tercero del gobernador y vicelegado.
Caeremoniale Romanum: Ordenanza del ceremonial de los
oficios divinos de la curia papal establecida por mandato
de Gregorio X en 1275 y publicada por Mabillon, en
la cual se regula el rito de la investidura del Papa elegido
de nuevo, las consagraciones que lo tenía que recibir y su
coronación solemne; nombrado también caeremoniale capellae
pontificiae, es un Ordo de los oficios divinos en la curia papal,
basado en el ordo romanus de finales de la edad media de
CAI
J. M. MARTÍ BONET
Patricio Picolomini, obispo de Piacenza, elaborado con
la cooperación del maestro de ceremonias del papa Juan
Burchard, y publicado por Cristóbal Marzellus, arzobispo
de Corcyra en 1516.
Cairotonia: Nombre que los griegos daban al sacramento
de la ordenación. Tiene este nombre porque el obispo lo
confiere mediante la imposición de las manos.
Caja: Denominación medieval: 1. De los relicarios; 2. De
la bolsa para contener los evangeliarios; 3. Del pixis para
contener la sagrada Eucaristía; 4. Del baldaquino; 5. De la
bolsa de los corporales. V. Bolsa
Caja para el viático: Receptáculo en forma de cruz que
contienen un pixis pequeño para llevar el viático a los
enfermos. Sólo pueden servir para este fin, y no se pueden
destinar a contener los pequeños vasos que contienen los
santos óleos.
Cal empapada o apagón: Cal hidratada que ha perdido su
causticidad en contacto con el agua.
Cal en polvo: Cal viva que se ha vuelto polvo en contacto
con el aire.
Cal hervida: Nombre que se da a la cal que se ha empapado
poniendo las piedras de cal viva a remojo dentro del agua
y dejándola hervir hasta que se convierte en pasta para
encalar.
Cal de leña: Cal considerada la mejor y que se obtiene
calcinando las piedras en hornos donde el fuego se ha
hecho con leña.
Calabacera: Atributo de san Jonás.
Calabaza del peregrino: Atributo de san Alex, san Jaime el
Mayor y san Roque.
Calamanda, virgen y mártir, patrona de Calaf (On. 5 de
febrero): Su atributo es escudo con perro.
Cálamo: La pluma de caña con final en punta. La pluma de
ganso la sustituyó a partir del siglo IV. Fig. 7
Calatós: Recipiente troncocónico de cerámica o de metal. Se
denomina también sombrero de copa.
Calco: Motivo decorativo que se encuentra en rosetones,
balaustradas, celosías... También se puede hacer en un tejido
o ropa, sacando los hilos, o en papel, cartón... haciendo
agujeros a modo de randa.
Caldarium: Sala de las termas romanas en la cual, mediante
una cámara inferior donde circulaba el aire caliente y que
calentaba dicha sala, se podían tomar baños calientes o de
vapor.
Caldereta-aspersor: Caldereta que contiene el agua para la
aspersión. Habitualmente tiene una asa como tienen los
cubos. Son de plata o metal.** Fig. 229
Calderón de aceite: Atributo de santa Crescencia, san Juan
Evangelista, santa Juliana, santa Julita y san Quirico, san
Modesto, san Salvador de Horta y san Vito, santos mártires
que murieron con el martirio del aceite hirviendo.
Calendario: Calendario en sentido litúrgico significa el
catálogo de las fiestas no movibles que se celebran durante el
año eclesiástico, ordenado por meses y por días. En la edad
media eran diferentes según las diócesis, iglesias y órdenes;
los calendarios tienen una gran importancia para conocer la
propagación del culto de los santos y para fijar el origen de
44
ciertos manuscritos. Hoy, por todas partes donde rigen el
misal y el breviario romanos, da la regla o la pauta a seguir
el calendario romano impreso con el cual se combinan
los hechos propios de cada diócesis, de cada orden y de
cada comunidad permitidos por la adecuada Congregación
Romana.* Para diferenciar el calendario de la “gallofa” o
dietario, aquel es un registro de todos los domingos y días de
trabajo y de las fiestas movibles correspondientes. Se tienen
en cuenta los domingos y las fiestas movibles contando el
día de Pascua y la letra dominical.
Calendario romano: 1: Kalendis Januarii, 2: IV Nonas Januarii,3:
III Nonas Januarii, 4: Pridie Nonas Januarii, 5: Nonis Januarii, 6:
VIII Idus Januarii, 7: VII Idus Januarii, 8: VI Idus Januarii, 9: V
Idus Januarii, 10: IV Idus Januarii, 11: III Idus Januarii, 12: Pridie
Idus Januarii, 13: Idibus Januarii, 14: XIX Kalendas Februarii, 15:
XVIII Kalendas Februarii, 16: XVII Kalendas Februarii, 17:
XVI Kalendas Februarii, 18: XV Kalendas Februarii, 19: XIV
Kalendas Februarii, 20: XIII Kalendas Februarii, 21: XII Kalendas
Februarii, 22: XI Kalendas Februarii, 23: X Kalendas Februarii,
24: IX Kalendas Februarii, 25: VIII Kalendas Februarii, 26: VII
Kalendas Februarii, 27: VI Kalendas Februarii, 28: V Kalendas
Februarii, 29: IV Kalendas Februarii, 30: III Kalendas Februarii,
31: Pridie Kalendas Februarii FEBRUARIUS (II): 1: Kalendis
Februarii, 2: IV Nonas Februarii, 3: III Nonas Februarii, 4: Pridie
Nonas Februarii, 5: Nonis Februarii, 6: VIII Idus Februarii, 7:
VII Idus Februarii, 8: VI Idus Februarii, 9: V Idus Februarii, 10:
IV Idus Februarii, 11: III Idus Februarii, 12: Pridie Idus Februarii,
13: Idibus Februarii, 14: XVI Kalendas Martii, 15: XV Kalendas
Martii, 16: XIV Kalendas Martii, 17: XIII Kalendas Martii, 18:
XII Kalendas Martii, 19: XI Kalendas Martii, 20: X Kalendas
Martii, 21: IX Kalendas Martii, 22: VIII Kalendas Martii, 23:
VII Kalendas Martii, 24: VI Kalendas Martii, 25: V Kalendas
Martii, 26: IV Kalendas Martii, 27: III Kalendas Martii, 28:
Pridie Kalendas Martii ANY BIXEST: 24 Bissextus VI Kalendas
Martiis, 25: VI Kalendas Martiis, 26: V Kalendas Martiis, 27: IV
Kalendas Martiis, 28: III Kalendas Martiis, 29: Pridie Kalendas
Martii MARTIUS (III): 1: Kalendis Martii, 2: VI Nonas
Martii, 3: V Nonas Martii, 4: IV Nonas Martii, 5: III Nonas
Martii, 6: Pridie Nonas Martii, 7: Nonis Martii, 8: VIII Idus
Martii, 9: VII Idus Martii, 10: VI Idus Martii, 11: V Idus
Martii, 12: IV Idus Martii, 13: III Idus Martii, 14: Pridie Idus
Martii, 15: Idibus Martii, 16: XVII Kalendas Aprilis, 17: XVI
Kalendas Aprilis, 18: XV Kalendas Aprilis, 19: XIV Kalendas
Aprilis, 20: XIII Kalendas Aprilis, 21: XII Kalendas Aprilis, 22:
XI Kalendas Aprilis, 23: X Kalendas Aprilis, 24: IX Kalendas
Aprilis, 25: VIII Kalendas Aprilis, 26: VII Kalendas Aprilis, 27:
VI Kalendas Aprilis, 28: V Kalendas Aprilis, 29: IV Kalendas
Aprilis, 30: III Kalendas Aprilis, 31: Pridie Kalendas Aprilis
APRILIS (IV): 1: Kalendis Aprilis, 2: IV Nonas Aprilis, 3: III
Nonas Aprilis, 4: Pridie Nonas Aprilis, 5: Nonis Aprilis, 6: VIII
Idus Aprilis, 7: VII Idus Aprilis, 8: VI Idus Aprilis, 9: V Idus
Aprilis, 10: IV Idus Aprilis, 11: III Idus Aprilis, 12: Pridie Idus
Aprilis, 13: Idibus Aprilis, 14: XVIII Kalendas Maii, 15: XVII
Kalendas Maii, 16: XVI Kalendas Maii, 17: XV Kalendas Maii,
18: XIV Kalendas Maii, 19: XIII Kalendas Maii, 20: XII
Kalendas Maii, 21: XI Kalendas Maii, 22: X Kalendas Maii, 23:
IX Kalendas Maii, 24: VIII Kalendas Mai, 25: VII Kalendas
45
SACRALIA ANTIQUA
Maii, 26: VI Kalendas Maii, 27: V Kalendas Maii, 28: IV
Kalendas Maii, 29: III Kalendas Maii, 30: Pridie Kalendas Maii
MAIUS (V): 1: Kalendis Maii, 2: VI Nonas Maii, 3: V Nonas
Maii, 4: IV Nonas Maii, 5: III Nonas Maii, 6: Pridie Nonas
Maii, 7: Ninis Maii, 8: VIII Idus Maii, 9: VII Idus Maii, 10: VI
Idus Maii, 11: V Idus Maii, 12: IV Idus Maii, 13: III Idus Maii,
14: Pridie Idus Maii, 15: Idibus Maii, 16: XVII Kalendas Junii,
17: XVI Kalendas Junii, 18: XV Kalendas Junii, 19: XIV
Kalendas Junii, 20: XIII Kalendas Junii, 21: XII Kalendas Junii,
22: XI Kalendas Junii, 23: X Kalendas Junii, 24: IX Kalendas
Junii, 25: VIII Kalendas Junii, 26: VII Kalendas Junii, 27: VI
Kalendas Junii, 28: V Kalendas Junii, 29: IV Kalendas Junii, 30:
III Kalendas Junii, 31: Pridie Kalendas Junii JUNIUS (VI): 1:
Kalendis Junii, 2: IV Nonas Junii, 3: III Nonas Junii, 4: Pridie
Nonas Junii, 5: Nonis Junii, 6: VIII Idus Junii, 7: VII Idus Junii,
8: VI Idus Junii, 9: V Idus Junii, 10: IV Idus Junii, 11: III Idus
Junii, 12: Pridie Idus Junii, 13: Idibus Junii, 14: XVIII Kalendas
Julii, 15: XVII Kalendas Julii, 16: XVI Kalendas Julii, 17: XV
Kalendas Julii, 18: XIV Kalendas Julii, 19: XIII Kalendas Julii,
20: XII Kalendas Julii, 21: XI Kalendas Julii, 22: X Kalendas Julii,
23: IX Kalendas Julii, 24: VIII Kalendas Julii, 25: VII Kalendas
Julii, 26: VI Kalendas Julii, 27: V Kalendas Julii, 28: IV Kalendas
Julii, 29: III Kalendas Julii, 30: Pridie Kalendas Julii JULIUSQuintilis (VII): 1: Kalendis Julii, 2: VI Nonas Julii, 3: V
Nonas Julii, 4: IV Nonas Julii, 5: III Nonas Julii, 6: Pridie Nonas
Julii, 7: Nonis Julii, 8: VIII Idus Julii, 9: VII Idus Julii, 10: VI
Idus Julii, 11: V Idus Julii, 12: IV Idus Julii, 13: III Idus Julii, 14:
Pridie Idus Julii, 15: Idibus Julii, 16: XVII Kalendas Augusti, 17:
XVI Kalendas Augusti, 18: XV Kalendas Augusti, 19: XIV
Kalendas Augusti, 20: XIII Kalendas Augusti, 21: XII Kalendas
Augusti, 22: XI Kalendas Augusti, 23: X Kalendas Augusti, 24:
IX Kalendas Augusti, 25: VIII Kalendas Augusti, 26: VII
Kalendas Augusti, 27: VI Kalendas Augusti, 28: V Kalendas
Augusti, 29: IV Kalendas Augusti, 30: III Kalendas Augusti, 31:
Pridie Kalendas Augusti AUGUSTUS- Sextilis (VIII): 1:
Kalendis Augusti, 2: IV Nonas Augusti, 3: III Nonas Augusti, 4:
Pridie Nonas Augusti, 5: Nonis Augusti, 6: VIII Idus Augusti, 7:
VII Idus August, 8: VI Idus Augusti, 9: V Idus Augusti, 10: IV
Idus Augusti, 11: III Idus Augusti, 12: Pridie Idus Augusti, 13:
Idibus Augusti, 14: XIX Kalendas Septembris, 15: XVIII
Kalendas Septembris,16: XVII Kalendas Septembris, 17: XVI
Kalendas Septembris, 18: XV Kalendas Septembris, 19: XIV
Kalendas Septembris, 20: XIII Kalendas Septembris, 21: XII
Kalendas Septembris, 22: XI Kalendas Septembris, 23: X Kalendas
Septembris, 24: IX Kalendas Septembris, 25: VIII Kalendas
Septembris, 26: VII Kalendas Septembris, 27: VI Kalendas
Septembris, 28: V Kalendas Septembris, 29: IV Kalendas
Septembris, 30: III Kalendas Septembris, 31: Pridie Kalendas
Septembris SEPTEMBRIS (IX): 1: Kalendis Septembris, 2: IV
Nonas Septembris, 3: III Nonas Septembris, 4: Pridie Nonas
Septembris, 5: Nonis Septembris, 6: VIII Idus Septembris, 7: VII
Idus Septembris, 8: VI Idus Septembris, 9: V Idus Septembris, 10:
IV Idus Septembris, 11: III Idus Septembris, 12: Pridie Idus
Septembris, 13: Idibus Septembris, 14: XVIII Kalendas Octobris,
15: XVII Kalendas Octobris, 16: XVI Kalendas Octobris, 17:
XV Kalendas Octobris, 18: XIV Kalendas Octobris, 19: XIII
Kalendas Octobris, 20: XII Kalendas Octobris, 21: XI Kalendas
CAL
Octobris, 22: X Kalendas Octobris, 23: IX Kalendas Octobris, 24:
VIII Kalendas Octobris, 25: VII Kalendas Octobris, 26: VI
Kalendas Octobris, 27: V Kalendas Octobris, 28: IV Kalendas
Octobris, 29: III Kalendas Octobris, 30: Pridie Kalendas Octobris
OCTOBRIS (X): 1: Kalendis Octobris, 2: VI Nonas Octobris,
3: V Nonas Octobris, 4: IV Nonas Octobris, 5: III Nonas Octobris,
6: Pridie Nonas octobris, 7: Nonis Octobris, 8: VIII Idus Octobris,
9: VII idus Octobris, 10: VI Idus Octobris, 11: V Idus Octobris,
12: IV Idus Octobris, 13: III Idus Octobris, 14: Pridie Idus Octobris
, 15: Idibus Octobris, 16: XVII Kalendas Novembris, 17: XVI
Kalendas Novembris, 18: XV Kalendas Novembris, 19: XIV
Kalendas Novembris, 20: XIII Kalendas Novembris, 21: XII
Kalendas Novembris, 22: XI Kalendas Novembris, 23: X Kalendas
Novembris, 24: IX Kalendas Novembris, 25: VIII Kalendas
Novembris, 26: VII Kalendas Novembris, 27: VI Kalendas
Novembris, 28: V Kalendas Novembris, 29: IV Kalendas
Novembris, 30: III Kalendas Novembris, 31: Pridie Kalendas
Novembris NOVEMBRIS (XI): 1: Kalendis Novembris, 2: IV
Kalendis Novembris, 3: III Kalendis Novembris, 4: Pridie Nonas
Novembris, 5: Nonis Novembris, 6: VIII Idus Novembris, 7: VII
Idus Novembris, 8: VI Idus Novembris, 9: V Idus Novembris, 10:
IV Idus Novembris, 11: III Idus Novembris, 12: Pridie Idus
Novembris, 13: Idibus Novembris, 14: XVIII Kalendas Novembris,
15: XVII Kalendas Novembris, 16: XVI Kalendas Novembris, 17:
XV Kalendas Novembris, 18: XIV Kalendas Novembris, 19: XIII
Kalendas Novembris, 20: XII Kalendas Novembris, 21: XI
Kalendas Novembris, 22: X Kalendas Novembris, 23: IX Kalendas
Novembris, 24: VIII Kalendas Novembris, 25: VII Kalendas
Novembris, 26: VI Kalendas Novembris, 27: V Kalendas
Novembris, 28: IV Kalendas Novembris, 29: III Kalendas
Novembris, 30: Pridie Kalendas Novembris DECEMBRIS
(XII): 1: Kalendis Decembris, 2: IV Nonas Decembris, 3: III
Nonas Decembris, 4: Pridie Nonas Decembris, 5: Nonis Decembris,
6: VIII Idus Decembris, 7: VII Idus Decembris, 8: VI Idus
Decembris, 9: V Idus Decembris, 10: IV Idus Decembris, 11: III
Idus Decembris, 12: Pridie Idus Decembris, 13: Idibus Decembris,
14: XIX Kalendas Januarii, 15: XVIII Kalendas Januarii, 16:
XVII Kalendas Januarii, 17: XVI Kalendas Januarii, 18: XV
Kalendas Januarii, 19: XIV Kalendas Januarii, 20: XIII Kalendas
Januarii, 21: XII Kalendas Januarii, 22: XI Kalendas Januarii, 23:
X Kalendas Januarii, 24: IX Kalendas Januarii, 25: VIII Kalendas
Januarii, 26: VII Kalendas Januarii, 27: VI Kalendas Januarii, 28:
V Kalendas Januarii, 29: IV Kalendas Januarii, 30: III Kalendas
Januarii, 31: Pridie Kalendas Januarii
Caliente: En pintura, dentro de la gama de los colores si
domina el amarillo, marrón, rojo...
Califal: En lo referente al arte califal, es el periodo que
corresponde al califato de Córdoba (912-1012). Se
caracteriza (la arquitectura) por arcos lobulados y arcos
cruzados, el uso de las vueltas de nervios no cruzados
en el centro, columnas sin base, arcos de herradura con
altura peraltada en el semiradio, dintel adintelado, extradós
descentrado... Ornamentación lujosa con gres, mármol,
escayola con relieves epigráficos y vegetales, siempre
evitando la representación de la figura humana.
Caligae: Medias pontificales. La palabra cáliga servía entre
los romanos para designar los zapatos de los soldados. En
CAL
J. M. MARTÍ BONET
la regla de san Benito se designan con este nombre unos
pesados zapatos de invierno. El significado de medias lo
tomó en tiempos modernos.
Calix ansatus: Tipo de cáliz con dos asas, muy usual en los
primeros tiempos cristianos y a principios de la edad media,
cada vez más en desuso hacia el año 1000, y desaparecido
hacia el siglo XII. Los cálices con asas no servían sólo para
recoger las ofrendas de vino, sino para la distribución del
sanguis; pero, como demuestran los Ordines romani, algunas
veces se usaban para la consagración. Había cálices con
asas grandes y cálices con asas pequeñas. En la catedral
de Cividades se guarda un cáliz con asas en miniatura, que
servía para los viajes; fue realizado hacia el año 1200. Es
famoso el cáliz grial custodiado en la catedral de València.
Fig. 215
Calix ministerialis: Cáliz para recoger las ofrendas del
vino y para distribuir el sanguis a los sacerdotes y fieles que
comulgaban.
Calix sanctus: Nombre que recibía antiguamente el cáliz de la
misa. Fig. 214 y 215
Calix stationarius: Cáliz de la misa denominado “el gran
cáliz en el Ordo de San Amando” que servía a la hora del
ofertorio para recoger el vino que los fieles ofrecían y que
después servía para la consagración; es el cáliz propio de la
misa, por eso en el mismo Ordo se lo denomina Calix sanctus.
Calixto I, Papa y mártir (On. 14 de octubre): Sus atributos
son la piedra de molino y el pozo.
Cáliz (calix; griego, potérion): Vaso que sirve para la consagración
del vino. Es posible que el cáliz sea el elemento litúrgico
más antiguo. Los primeros cálices posiblemente eran de
oro o de plata, aunque también los había de metales menos
preciosos, incluso de cristal y de madera. Las prescripciones
más antiguas conocidas sobre los cálices datan del siglo IX;
ordenan que sean de oro o de plata, y en caso de extrema
pobreza de zinc, pero no de cristal, madera, cobre o bronce.
Estas prescripciones en su origen eran de derecho privado,
y poco a poco fueron pasando a la práctica general. El misal
romano prescribe que al menos la copa sea de oro, de plata o
de zinc, y nunca puede ser de bronce o de cristal. El cáliz, por
su forma, se compone de tres partes, que son el pie, la copa
y el nudo (nodus, pomellum) que las une y que, antiguamente,
era un astil mediano que servía para cogerlo. Mientras el cáliz
tuvo asas esta pieza intermedia era innecesaria o no tenía
utilidad alguna, pero desde época carolingia nunca faltó,
incluso en los cálices con asas que perduran aisladamente
hasta el siglo XIII. Las modificaciones introducidas en el
cáliz desde el siglo IV no afectan a su forma fundamental
sino al estilo de construcción del pie, del nudo y sobre
todo de la copa que, en los periodos románico y gótico
primitivo tenía forma de media naranja, en el gótico tardío
la de una bola con las paredes verticales, en el Renacimiento
la forma de medio huevo y en época barroca una forma
alargada. Mientras se hicieron las oblaciones en especie y
se comulgó bajo las dos especies se distinguían dos cálices;
un cáliz para consagrar (calix sanctus, calix stationarius) y un
cáliz para el oblación del vino y para distribuir la sangre
preciosísima a los sacerdotes y a los fieles que comulgaban
46
en la misa, denominado por su tamaño calix maior (calix
ministerialis, scyphus). Por su alto destino y por su santidad, los
cálices desde un principio estarían ricamente decorados y
consagrados por los obispos. Parece que la consagración de
los cálices empieza en la Galia, a la vez que en el Gelasianum
ya encontramos un formulario para esta consagración,
desconocida todavía en el Gregorianum. Fig. 76, 214 y 215
Cáliz: Atributo de san Agustín, santa Bárbara, san Benito, san
Bruno, santa Clara, san Conrado, san Eloy, san Hugo de
Lincoln, san Jacinto, san Juan de Sahagún, san Malaquías,
san Marcelo, san Marcelino, san Norberto, santa Odilia, san
Pascual Bailón y san Pío I.
Cáliz de las abluciones: Cáliz diferente del cáliz de celebrar.
Es conocido ya en el siglo XIII y servía para dar vino a los
fieles que habían comulgado con el fin enjuagarse la boca.
Hoy ha desaparecido.
Cáliz ministerial: Cáliz de un cierto tamaño destinado a la
comunión de los fieles con la especie del vino. Era el cáliz
del oblación destinado a contener el vino que los fieles
ofrecían.**
Cáliz de la salvación: Con el alimento del Cuerpo de Jesús
mediante el pan de la Eucaristía, el Redentor dio su sangre
como bebida espiritual. Su presencia real eucarística, a través
del pan de vida y el cáliz de salvación, pone de manifiesto la
dimensión sacrificial del Sacramento eucarístico, y el mismo
cáliz hace vivir en comunión con la alianza perpetua de
Dios con los hombres.**
Calzado litúrgico: Antes del concilio Vaticano II: Según el misal,
el sacerdote debe aproximarse al altar calzado (calceatus),
pero el calzado no tiene carácter litúrgico. Aun así, el obispo
y aquellos que celebran misas u oficios pontificales deben
ponerse un calzado litúrgico. Sólo es conocido en el rito
latino, y consiste en un calzado parecido a unas zapatillas
o pantuflas, generalmente de seda (sandaliae) con unas
medias, por norma general también de seda, que llegan
hasta la rodilla (caligae). Predomina la regla de los colores
litúrgicos, salvo los zapatos y medias negras que en las misas
pontificales de difuntos y el día del Viernes Santo no se
llevan. Un calzado litúrgico formado de campagi (sandalia)
y udones u odhones (caligae) se encuentra en el siglo V. Lo
usaban el Papa, los obispos y los diáconos. En el siglo IX,
y en Roma, los presbíteros y los acólitos utilizaban calzado
litúrgico formado por subtalares y udones, pero esta costumbre
no se alargó mucho en el tiempo. En el siglo XI, el calzado
litúrgico era propio del Papa, de los cardenales romanos, de
los obispos y de aquellos que habían recibido esta distinción
de la Santa Sede, como los abades y dignidades de grandes
catedrales; en la segunda mitad del siglo XIII ya no se usaba
en Roma, ni siquiera los cardenales diáconos. El calzado
litúrgico deriva de los nombres griegos campagi y udones,
que en el siglo IV se estilaban como calzado de personas
eminentes. En el siglo V la Iglesia adopta este calzado y lo
adapta a los usos litúrgicos. Si el famoso Constitutum Constantini
hace derivar el uso de este calzado entre la clerecía romana
de una concesión del emperador Constantino, se relaciona,
así, equivocadamente el resultado de una evolución histórica
con una determinada personalidad.* Fig. 310
47
SACRALIA ANTIQUA
Calzado: Atributo de san Marcos.
Camafeo: Pieza noble (ágata, ónice...) grabada en relieve que
se usaba como colgante o medallón. En época medieval
aparecen en la ornamentación de relicarios, vasos sagrados
o encuadernaciones.
Camail: Abrigo para los hombros sin capucha empleado en
Francia; es vestidura clerical.
Camarín: Pequeña cámara elevada detrás un altar donde se
encuentra una imagen.
Camarlengo: Jefe de servicios con funciones importantes
en algunas cortes europeas. En Roma es el cardenal que
custodia las llaves del cónclave.
Camauro: Especie de solideo del Papa que llega hasta las
orejas; el de invierno es de terciopelo rojo y el de verano
es de seda roja con los bordes de piel de armiño. El papa
Juan XXIII lo volvió a utilizar, y también el actual Benedicto
XVI. Fig. 308
Cambuta: Denominación predilecta en la edad media del
báculo episcopal.
Camelaucum: Cobertura de la cabeza que llevaba el Papa y de
la cual derivan la tiara, la corona papal y la mitra litúrgica. En
el siglo IX y en el Liber pontificalis ya se cita como ornamento
de la cabeza de los papas. Fig. 309
Camellos y Reyes Magos: Atributo de san Menas.
Camilo de Lelis, sacerdote (On. 14 de julio): Sus atributos
son Cristo y enfermo.
Camino real: Carretera ancha, la construcción y conservación
de la cual corre a cargo del Estado.
Camisia: En el lenguaje medieval significaba: 1. El alba; 2. Los
manteles del altar; 3. La bolsa de los evangeliarios y de los
misales; 4. El roquete. Los significados 1 y 4 todavía hoy
son vigentes.
Campana (campanum): Nombre que recibía este instrumento ya
en el siglo VI. También se denominaba signum, nola, clocca
(de aquí que “cloquer” en Catalunya sea el campanario). En
Occidente ya es conocida en el culto en el siglo VI, y no
sólo como campana de mano, sino también como campana
suspendida. Las campanas hacia el año 800 se extendieron
por doquier para el servicio del culto divino, incluso en las
pequeñas iglesias. En Oriente entraron en el siglo IX, estando
limitado su uso litúrgico y no pudiendo llegar a sustituir, ni
hasta hoy, al antiguo semantron. En sus inicios las campanas
no tenían ninguna forma y eran pequeñas; a menudo tenían
cuatro u ocho caras. En tiempos más antiguos estaban
formadas por láminas de hierro o de cobre cortadas; en el
siglo IX las había de fundición (vasa fusilia) y hechas en la
fragua (vasa productilia). Más tarde todas las campanas fueron
de fundición. En el siglo XI ya eran numerosas en muchas
iglesias, y se observa la costumbre de darles un nombre para
distinguirlas. Los nombres de las campanas se tomaban
del santo al que estaban dedicadas, del nombre del que las
financiaba, del fin especial al cual se destinaban o de alguna
especialidad de la campana (gloriosa, etc.). Existe la célebre
“gloriosa” de la catedral católica de Erfurt que pesa 7
toneladas; la “Tomasa” de la catedral de Barcelona que tiene
un sonido muy majestuoso y pesa tres toneladas. El rito de
la bendición de las campanas se puede seguir hasta el siglo
CAL
VIII, pero este rito era muy sencillo en sus inicios y su uso
se generalizó. La significación litúrgica de la campana está
comprendida a menudo en la inscripción que lleva: Vivos
voco (invita a la oración al tocar, por ejemplo, alabar a Dios,
el Angelus o toque de queda), mortuos plango (toca a muertos
y a entierro), festa decoro (toca en la vigilia de las festividades
y en el mismo día, para las procesiones y en los bautizos),
fulgura frango (tocar a buen tiempo). Las campanas, que por
razón de la bendición se han convertido en objetos sagrados
(res sacra), no pueden servir para finalidades profanas sin el
consentimiento expreso o tácito del obispo. Sin embargo se
han hecho conciertos de campanas entre los campanarios
de una misma ciudad, como Barcelona en 2002.
Campana: Atributo de san Antonio abad, san Paulino de Nola,
san Pedro Nolasco y la Virgen María de Nuria.
Campanario: Torre con aperturas en forma de ventanas donde
se cuelgan las campanas para ser tocadas y volteadas a fin
de que sean oídas en las cercanías de la iglesia. Pueden ser
torres —normalmente cuadradas— de varios cuerpos.
Son famosas las torres-campanarios del románico como
las de Taüll, Bohí y la de la catedral de Vic. El campanario
acostumbra a convertirse en el símbolo de un pueblo.
Campanario de espadaña o de pared: El que no forma torre
sino que tiene una sola pared o muro en el cual se abren
el arco o arcos en los que se encuentran suspendidas las
campanas. Fig. 43
Campanas bendición (benedictio signi vel campanae): Antes del concilio
Vaticano II: Esta ceremonia también se denomina bautizo de
campana, por razón de la purificación con agua bendita. Es
un sacramental con el cual “se santifican las campanas” que
servirán para el culto; era reservado al obispo. Consistía en
rezar los siete salmos penitenciales, aspergerla con el agua
bendita y purificar la campana, ungir con el oleum infirmorum
y con el santo Crisma, perfumar con el incienso que se
quema bajo la campana —en la concavidad— y por último
cantar el evangelio que hace referencia a la visita de Jesús a
Marta y María: una referencia a la finalidad de la campana,
que es llamar a los fieles a buscar el unicum necessarium. Los
rasgos fundamentales de la bendición de la campana ya
aparecen en el sacramentario de Gellone (siglo VIII). En
el siglo XII la ceremonia (ritos) ya aparece completa en el
Pontifical, excepto el evangelio del final, que se introdujo en
el siglo XIII.*
Campanas (inscripciones de): Inscripciones que se
acostumbraban a poner en las campanas a partir del siglo XIII,
sacadas de pasajes de la Sagrada Escritura, de jaculatorias, de
invocaciones, de indicaciones del significado y finalidad de la
campana, de datos de su mecenas, del fundidor, de la fecha
de su construcción, etc. Al principio estas inscripciones eran
incisas, y después serían generalmente repujadas. A menudo
se encuentran redactadas de manera que la campana habla
en primera persona: Vivos voco, mortuos plango, festa decoro.
En la campana de la catedral de Barcelona denominada
“Montserrat” se lee: cantate Domino canticum novum.
Campanas (tocar las): Antes del concilio Vaticano II: Servicio
litúrgico que, en el día de la ordenación, era confiado al
ostiario, poniéndole en la mano la cuerda de tocar las
CAM
J. M. MARTÍ BONET
campanas o tocando una pequeña campanilla. Es una
ceremonia que en el siglo XIII se introdujo en el rito del
conferimiento de la orden del ostiariado.*
Campanas del altar (campanula, skilla, cymbalum, tintinnabulum):
Campanilla que sirve para señalar el comienzo de una
ceremonia o la celebración de la misma. Se tocaba
normalmente: 1. En el Sanctus y en la elevación durante el
santo sacrificio de la misa; 2. En los viáticos. Era costumbre
muy primitiva tocar la campanilla en el inicio de una función
o ceremonia; tocarla a la hora de la elevación y en los
viáticos era costumbre ya en el siglo XII. En el siglo XIII
lo prescriben diferentes sínodos. Durandus (finales del siglo
XIII) afirma que el toque de la campanilla era algo de uso
general.*
Campanero: Sacristán que en la edad media ostentaba el cargo
especial de tocar las campanas. Hasta el siglo XX había
asociaciones de campaneros en Cataluña de los principales
campanarios de los pueblos (Cervera, Esparreguera...). En
épocas anteriores se les llamaba “sonadores”.
Campaniense: Cerámica lisa, con barniz negro y decoración
de palmetas, estrías, círculos y flores de pintura blanca
producida originariamente en la región italiana de la
Campania, en época romana republicana. En Cataluña fue
muy frecuente.
Campanilla: Se usaba especialmente en la iglesia durante
la misa en la consagración o elevación. Aun así, después
del concilio Vaticano II en muchos lugares ha entrado en
desuso.**
Campanula: V. Campanilla
Campo: Regreso nostálgico a formas que anteriormente se
consideraban pasadas de moda (Susanna Sontag en 1964 lo
escribió en la Review, especializada en arte).
Campo: V. Heráldica
Canal: Conducto que sirve para dar paso a algún líquido en
los tejados, etc.
Canalera: Hilera de tejas colocadas con la concavidad hacia
arriba, que recoge el agua de la lluvia y la echa fuera del
tejado.
Canaleta: Canal o estría que aparece en vertical o tronco de
las columnas. Fig. 118-121
Cancel: 1. Las verjas de todo tipo que se usan en la iglesia;
2. Desde el siglo IV se da este nombre a las verjas de los
altares. En sentido translaticio es denominado cancellus el
coro de la iglesia, en oposición a la nave, por razón de las
rejas que lo separan de la misma; 3. Cierre interior de planta
rectangular formado por tabiques laterales y frontales que
pueden ser de vidrio resistente. Empleado en las iglesias.
Canciller: Superior curial de las curias diocesanas. Es
también secretario general del obispado, por lo menos en
la actualidad.
Cancillería: Secretaría de un oficio o de un personaje
importante: reyes, papas, emperadores, condes, obispos,
abades... La de los papas se llama cancillería apostólica.
Candado en la boca: Atributo de san Ramón Nonato.
Candelabro (cereostatum, cereostatarium, ceroferarium, ceroferale,
cerogerulum y más tarde candelabrum): Utensilio para aguantar
los cirios, empleado desde muy antiguo en el servicio del
48
culto junto a las lámparas. Según su finalidad, los candelabros
varían, siendo fijos, portátiles, fijos en la pared, colgados,
lámparas o filas de cirios. La forma y ornamentación de los
ciriales destinados al culto varía según el estilo predominante
en el arte. El material empleado para su construcción es el
bronce, el cobre, el hierro, y para candelabros de mejor
calidad la plata. El románico y el gótico propiciaron la
creación de muchos candelabros. Se pueden ver, por
ejemplo, en el Museo Diocesano de Barcelona. Fig. 227
Candelabro del cirio pascual: Candelabro de madera, de
hierro o de piedra para sostener el cirio pascual. Los más
bellos candelabros de piedra trabajada son los de San Pablo
y otras iglesias de Roma, bellas creaciones de los siglos XII
y XIII. En la Sagrada Familia (Barcelona) hay un candelabro
pascual diseñado por el arquitecto Gaudí.
Candelabro de siete brazos (eptá photos lygnia): Candelabro de
siete brazos que en el rito griego acostumbra a encontrarse
tras el altar.
Candelabro de siete brazos: Atributo de san Zacarías, padre
de Juan Bautista.
Candelabros: Candeleros que tienen diferentes brazos o
ramas. Después del concilio Vaticano II, no está determinada
la cantidad de los que hay que disponer para la misa. Se
pondrán —dice el misal— sobre el altar o cerca de él.
Candelabros de los apóstoles: Candelabros para los cirios
que se tienen que encenderse el día de la consagración de
la iglesia y el día de su aniversario ante las cruces de los
muros interiores del templo, las cuales señalan los lugares
ungidos con el santo Crisma. Son llamados candelabros de
los apóstoles porque los cirios que sostienen simbolizan los
doce apóstoles; esta sería la razón por la qual estos cirios
a menudo se encuentran decorados con la imagen de los
apóstoles.*
Candelabros de pared: Candelabro en forma de brazo en
una pared.
Candelabrum: V. Candelabro
Candelero: Enser consistente en un pie más o menos largo,
un soporte redondo en el extremo superior que sirve para
que se aguante una candela o un cirio.
Cándida, virgen y mártir (On. 10 de septiembre): Su atributo
es la copa.
Canecillo: Pieza de piedra con forma de ménsula que
sobresale de una pared para sostener una cabeza de viga.
Fig. 128
Canéfora: Estatua de chica con una canasta de flores sobre la
cabeza como una cariàtide.
Canna: 1. Nombre del vaso para contener el vino que sirve en
el ofertorio de la misa, denominado también vinajera, 2. La
fistula para sumir el sanguis del cáliz a la hora de la comunión.
Canon: Himno cantado por dos coros en el ordo (laudes) del
oficio griego. Este himno se divide en nueve partes o
canciones, y cada canción está formada por una estrofa
de introducción (eirmós) que da las melodías para las otras.
Su pensamiento fundamental está sacado de algún cántico
bíblico; siguen algunas estrofas (troparion), de las cuales una
está dedicada regularmente a la Virgen María (theotókion),
otras a la Resurrección (anastásimos), a la Santa Cruz y a
49
SACRALIA ANTIQUA
la Resurrección (stauroanastásimon), a la Santísima Trinidad
(triádikon), o al santo del cual es la festividad. Se acaba con
una estrofa cantada por los dos coros en medio de la nave
(katabasía), que generalmente es una repetición de la eirmós.
Las estrofas están separadas las unas de las otras por rimas
que se repiten en forma de invocaciones o alabanzas, o con
versos de la Sagrada Escritura.
Canon episcopal (canon espicopalis): Antes del concilio Vaticano II:
Libro que sólo el obispo podía emplear; tiene formato in
folio y contiene la Praeparatio ad missam, la Ordo missae, los
prefacios y el canon y, al fin, la acción de gracias. Cuando
el obispo celebraba, tanto en la misa privada como la
pontifical, lo tenía detrás de los corporales, en el lugar de
las sacras. Toma el nombre de canon de su parte principal y
más importante.*
Canon mayor: Parte de la misa del rito romano que empieza
con el Sanctus y acaba con el Pater noster, y contiene el acto
de la consagración y con este la esencia del sacrificio; es
denominado simplemente canon. La anáfora de los ritos
orientales corresponde al canon del rito latino, pero
comprende también, además del rito de la consagración, el
rito de la comunión, que en el rito latino forma una pieza
aparte. El canon se decía en voz baja desde los tiempos más
antiguos, mientras que la anáfora se dice en voz alta en todos
los ritos orientales. Después del concilio Vaticano II se dice
en voz alta. El nombre canon (o regla, norma fija), canon
actionis, es de origen romano. El mismo nombre aparece en
el Gelasianum y en una carta de san Gregorio Magno, donde
se dice que la parte de la misa llamada canon es la regla y la
norma fija e invariable para el acto del sacrificio eucarístico;
por este motivo también es conocido como regula. Los
materiales de los cuales se dispone no son suficientes para
rehacer la antigua historia del canon, y una reconstrucción
del mismo, tal y como estaba en el siglo IV, no es posible.
La teoría que supone que el canon era igual que la anáfora
de los ritos orientales, que parte de las oraciones de antes
de la consagración fueron transportadas al final, no está
lo suficientemente fundamentada. Desde el papa Gelasio
I el canon ha sufrido pocas modificaciones: no ha habido
ninguna importante desde san Gregorio hasta ahora; fue
él quien introdujo la frase diesque nostros in tua pace disponas.
Después del concilio Vaticano II se pueden emplear otros
formularios a pesar de que la parte principal es inamovible.
Se llaman los cánones. Según su estructura, el canon 1º está
formado por la oración introductoria Te igitur, el Memento
vivorum, el Communicantes, el Hanc igitur y el Quam oblationem, la
relación de la Santa Cena con las palabras de la consagración
que constituyen la fórmula de la consagración y que van
acompañadas de la elevación mayor, la Unde et memores, las
oraciones Supra quae propitius y Supplices te rogamus, el Memento
defunctorum, el Nobis quoque peccatoribus con el Per quem omnia y
la pequeña elevación al fin. Antiguamente, como se deduce
del Gelasianum y es así en realidad, el prefacio era cantado
con el canon. Hablamos siempre del canon primero según
el concilio Vaticano II. Más tarde el canon empezó —y esto
ya lo encontramos en el siglo IX— con el Te igitur como lo
hace hoy. El canon (el primero) es invariable durante todo
CAN
el año litúrgico. Solamente el Communicantes y el Hanc igitur
oblationem experimentan algunas pequeñas modificaciones
en algunas festividades del año: el Communicantes de Navidad,
Epifanía, Jueves Santo, Pascua y Pentecosta; el Hanc igitur en
las dos últimas festividades. El canon de la misa ambrosiana,
desde la edad media es igual al romano (primer canon); en
cambio el canon mozárabe que es muy corto, excepto las
palabras de la consagración, y antes la relación de la última
cena, es totalmente diferente. Consta de una oración para la
transubstanciación, la consagración, una oración diferente
según la festividad o el día, dicha oración post pridie y una
oración final. Debía de representar una forma del canon tal
como estaba también en uso en el rito galicano.*
Canon menor (Canon minor): Conjunto de oraciones que
acompañan al ofrecimiento del pan y del vino que se tienen
que consagrar; son el Suscipe, sancte Pater, en el ofrecimiento
de la hostia, el Offerimus tibi en el ofrecimiento del cáliz,
las dos oraciones In spiritu humilitatis y el Veni sanctificator
que las siguen, el salmo Lavabo al lavarse las manos. Toma
los nombres de canon, norma o regla porque constituye
la norma del ofertorio que nunca cambia, así como son
siempre inmutables las oraciones que se dicen a la hora de
la consagración, norma y regla de transubstanciación; se
llama canon menor para distinguirlo del canon mayor (o
primer canon). El canon menor se formó en el siglo XI,
si bien algunas partes de él son muy anteriores. El uso y
la costumbre lo habían introducido, mostrando una gran
diversidad de formas, hasta que la reforma de san Pío V,
tomando la que ya era general en el siglo XIII en Roma, la
extendía y la hacía obligatoria por todas partes.*
Canónigo: Clérigo secular que en un principio vivía o podía vivir
en comunidad cerca las catedrales o grandes iglesias y seguía
unas reglas o cánones, de aquí el nombre de “canónigo”
(canonicus); tomaba este nombre en contraposición a los otros
clérigos y a los religiosos. El canónigo es hoy el miembro
de un capítulo catedral o de una colegiata con plenitud de
derechos. Anteriormente al concilio Vaticano II, estaban
entre ellos las siguientes dignidades o cargos superiores:
arcediano, decano, arcipreste, preceptor, maestroescuela,
lector, fabriquero, archivero, chantre... Algunos continúan
todavía hoy en día.
Canónigo de San Rufo (Aviñón): Perteneciente a la
congregación regular de la colegiata de San Rufo de Aviñón,
donde fue abad el que sería obispo de Barcelona san Oleguer
(siglo XII). Se extendió mucho por Cataluña, Provenza y
norte de España.
Canonización: Definición infalible del Papa como Pastor
Supremo y Maestro de la Iglesia, por la cual, según la
doctrina de los teólogos, un beato o beata es reconocido
entre los santos mediante el acto de la canonización basada
en dos milagros nuevos, posteriores a la beatificación,
obrados por su intercesión; milagros que tienen que haber
sido constatados y probados, a conciencia y con rigor,
como auténticos e indudables, del mismo modo que antes
en la beatificación se precisaba uno o que se demostrara
que fue mártir. Por este acto de canonización el beato o
beata es aceptado en el catálogo (canon) de los santos
CAN
J. M. MARTÍ BONET
reconocidos por la Iglesia de una manera definitiva,
inapelable e invariable. Las celebraciones litúrgicas de las
canonizaciones se realizan en la iglesia de San Pedro de una
manera parecida, pero más solemne que las celebraciones
de la beatificación. La canonización tiene por efecto que
el santo canonizado, sin necesidad de un permiso especial,
dejadas todas las limitaciones que existen para el culto de
los beatos, puede ser venerado públicamente por toda
la Iglesia, celebrarse su festividad con su misa y oficio,
erigírsele iglesias, oratorios públicos y altares, colocarse su
imagen y exponerse sus reliquias, con tal que se observen
las prescripciones litúrgicas. Hasta el siglo XII los obispos
podían canonitzar en sus diócesis; el papa Alejandro III
(1181) les privó de este derecho. El proceso que se instruye
hoy en día, extraordinariamente riguroso, regulado hasta los
más pequeños detalles, proviene de Urbano VIII (1625), de
Benedicto XIV (1745), y últimamente del papa Pablo VI,
así como del papa Juan Pablo II, que canonizó y beatificó a
decenas de cristianos y cristianas.* Benedicto XVI continúa
con el mismo ritmo.
Canopi (o canopo): Elemento funerario usado en la civilización
egipcia desde el Imperio Antiguo (2000 aC.) para contener
los restos viscerales momificados del difunto.
Cántaro: Pieza de cerámica griega con forma de copa y dos
asas alargadas, montada sobre un pie alto. También se
produjo en metal y fue imitado a Etruria y Roma.
Cántaros: Atributo de santa Justa y santa Rufina.
Cantata: Composición musical para una o más voces con
acompañamiento de bajo continuo (sonidos instrumentales
graves persistentes a lo largo de la pieza musical). Se
denomina también oratori en Italia, y motete en Francia (son
importantísimas las cantatas de J.S. Bach).
Cantatorium: 1. El trozo del antiguo antifonario romano
que contiene el gradual, el aleluya y el Tractus. Estos son los
fragmentos que el cantor canta en el ambón, después de la
epístola; 2. El libro que contiene extractos de estos cantos
por razón de la comodidad del cantor, para llevarlos consigo
al ambón en lugar del antifonario.*
Cántico de aleluya: El canto formado usualmente por un
doble aleluya, un verso de la Sagrada Escritura y otro aleluya
(pequeño cántico de aleluya). En tiempo pasqual este cántico
es ampliado con otro verso y otro aleluya (cántico mayor de
aleluya) y se une inmediatamente al canto de la epístola o
sino se une al gradual. El canto de aleluya ya tiene la forma
actual en el Antifonario de san Gregorio I Magno.*
Canticum: Canto de alabanzas a la hora de la oración de la
iglesia, sacado de algún libro canónico y no del libro de
los salmos. El oficio divino, desde muy antiguo, admitió
los cánticos junto a los salmos. El Nuevo Testamento ha
proporcionado tres cánticos: el cántico de Zacarías (Lucas
1, 68, ss), el Magnificat (Lucas 1, 46 ss) y el cántico de Simeón
(Lucas 2, 28 ss); los dos primeros también se nombran en
los evangelios y se rezan a finales de las laudes y de las
vísperas, y el tercero detrás de las completas. Muchos de
ellos son cánticos que son sacados del Antiguo Testamento,
pero nunca adquirieron una posición tan preeminente como
los cánticos del Nuevo Testamento; fueron equiparados a
50
los salmos. Aparecen en el breviario romano; en el breviario
monástico varían según las fiestas y según los tiempos
litúrgicos, y los encontramos esparcidos por todas partes.
Canto figurado: V. Canto polifónico
Canto gregoriano (cantus gregorianus): Denominación del
canto litúrgico de coral reformado por san Gregorio Magno.
La influencia de este santo lo hizo crecer, expandirse y le dio
nombre.
Canto homofónico: Tipo de canto en el cual la melodía de
la voz es el elemento principal sin ir acompañada de otras
voces, siendo la cosa principal en ella la impresión armónica
del periodo. La armonización homofónica entra en el siglo
XVII, sustituyendo a la polifónica, que había predominado
hasta aquella época.
Canto polifónico (contrapuntado): Canto de muchas voces
en el cual las voces acompañantes están combinadas
armónicamente con la voz fundamental (cantus firmus),
pero formando melodías independientes y mostrando una
dirección de la voz independiente. El canto polifónico
es esencialmente un canto acompasado, presupone que
cada nota tiene una determinada duración. Se llama canto
figurado por razón de las muchas figuras que intervienen
en él en las diferentes voces. Procede del discantus y adquirió
su máximo esplendor con las grandes composiciones
eclesiásticas de los siglos XV y XVI.
Canto del pueblo: El canto en la lengua del pueblo. Está
permitido sin restricciones en las devociones privadas,
en las misas denominadas antes del concilio Vaticano II
“privadas”, en las devociones del pueblo, etc.; en los actos
litúrgicos del culto está permitido sólo cuando hay una
costumbre que ha establecido un derecho y mientras el canto
popular no perjudique el canto litúrgico o lo sustituya de
alguna manera. Sin embargo después del concilio Vaticano
II es aceptado y promovido abiertamente.
Canto de responsorio (cantus responsorius): Canto litúrgico
ejecutado por unos “primicerios” que se alternan con el
coro (pueblo), no como en las antífonas donde un coro
está frente al otro con la misma significación, sino que los
“primicerios” dominan el coro y tienen la dirección. El
cantus responsorius está documentado ya en el siglo IV.
Cantor: 1. En la antigua lengua litúrgica significa el salmista; 2.
El precentor. V. Schola cantorum; 3. Los beneficios fundados
en Inglaterra en la edad media “para cantar misas” (ad missas
cantandas).
Cantoral: Libro de cantos religiosos para el coro o bien en
formato pequeño manual.
Cantorías: Lugares dentro de las iglesias para los cantores, por
ejemplo en Santa María del Mar de Barcelona o en la misma
catedral de esta ciudad. Son célebres las de Florencia por
su trabajo escultórico de Luca della Robbia y de Donatello.
Fig. 177
Cantus directaneus (cantus in directum): Manera semitonada
de cantar los salmos sin antífonas, sin modulación y a coro
(in tono recto), todo seguido sin interrupción y por todo el
coro (synphonice). Es citado por primera vez en la regla de
san Benito y en las reglas de los monjes de san Cesáreo
y san Aureliano (primera mitad del siglo VI). Según la
51
SACRALIA ANTIQUA
regla de Guillermo de Hirschau (I, 86), el sacerdote en las
misas denominadas “privadas” debe hacer uso del canto in
directum, pronunciar en un mismo tono.*
Cantus firmus: V. Tenor
Cantus hypophoricus: V. Cantus tractus
Cantus planus: V. Tenor
Cantus tractus: Canto de los salmos todos seguidos por
un solo cantor, sin antífonas y sin interrupción para un
responsorio, mientras el resto del coro escucha. Este canto
era usual en los monasterios de Egipto, según Cassiano, san
Jerónimo y las reglas de Serapión Macario y Paphunius. El
cantus hipophoricus era una variante del cantus tractus en el cual
el pueblo añadía al final de los salmos cantados con cantus
tractus, un pequeño verso en forma de responsorio.
Caña: Tronco o fuste de la columna, también llamado fuste; es
la parte comprendida entre la base y el capitel.
Cañón: Atributo de santa Bárbara y san Estanislao de Kostka.
Cañón, bóveda de: Nombre que se da a una bóveda de
sección semicircular, la forma básica de la cual es un cilindro
(cañón) cortado por la mitad. Fig. 158 y 159
Caoba: Madera noble usada en ebanistería por sus cualidades
de color, homogeneidad, dureza, resistencia, facilidad para
trabajarla y pulir.
Caolín: Arcilla de color blanco, refractaria, formada por
descomposición de feldespato. En cerámica se usa para
obtener porcelana.
Capa del incienso: Nombre que se daba a la capa pluvial
empleada en la incensación, cuando se cantaban vísperas
muy solemnes.*
Capa de vísperas: Nombre de la capa pluvial, así nombrada
por el uso que se hace de ella en las vísperas solemnes.*
Capellanía, derecho de: En época medieval, especialmente
antes del Tratado de Worms (1122), el capellanus era el amo
de una iglesia propia. Normalmente era laico. Los derechos
derivados del título de propiedad eran los de capellanía.
Capellanus: En la segunda mitad de la edad media se daba
este nombre a los clérigos que tenían confiado el cuidado
de la capilla del palacio de los reyes de Francia; 1. El
clérigo que tiene un beneficio en una capilla o altar, que
debe cuidar por carga implícita al beneficio que posee; 2.
El clérigo destinado a la ayuda de otro en el ejercicio de
los actos del culto y de los ministerios sacerdotales; 3. El
clérigo auxiliar de los dignatarios de la Iglesia: del Papa, de
los cardenales, de los obispos, de los abades y de los otros
prelados. Su misión es de representarlos en las funciones del
culto y la de asistirlos en los pontificales, sea como asistente,
sea como maestro de ceremonias; 4. El clérigo que tenía
confiada la celebración de los actos del culto en las capillas
de los palacios de los nobles de los castillos; 5. El cura
castrense que ejerce su ministerio entre soldados que están
en el quartel o en campaña; 6. Antes del Tratado de Worms
(1122) se llamaba capellanus al amo de una iglesia propia;
después de este tratado se denominará patronus con menos
derechos que el capellanus de la iglesia propia; 7. A veces se
da el nombre de cura al rector de una parroquia. El antiguo
Derecho Canónico (can 479) da el nombre de cura al clérigo
que cuida de iglesias de religiosas, que hace las funciones en
CAN
las asociaciones religiosas y de las hermandades y en otras
entidades religiosas aprobadas por la Iglesia.
Capellus: El sombrero (o capelo) de los cardenales, de los
obispos, de los abades y prelados, así como el que se ponen
con largas borlas sobre el escudo. Exactamente, como antes
hemos dicho, las borlas del cardenal son cinco (las últimas a
cada lado del escudo) y las del arzobispo cuatro, los obispos
tres y los prelados y abades dos. V. Capelo
Capelo: Sombrero eclesiástico. Parte de la indumentaria de
dignidades eclesiásticas. Los cardenales tienen un capelo
rojo con 15 borlas rojas dispuestas en 5 niveles formando un
triángulo. En el caso de los primados y patriarcas el capelo
es verde con 15 borlas verdes, y en los arzobispos el mismo
capelo con 10 borlas verdes ordenadas triangularmente en
4 niveles. También es de color verde el sombrero de los
obispos y abades con jurisdicción, llevan 6 borlas verdes en
3 niveles formando un triángulo. El violeta con borlas rojas
es propio del administrador apostólico.
Capelo de cardenal: Atributo de san Buenaventura, san
Jerónimo, san Pedro Damián y san Roberto Belarmín.
Capelo de cardenal en el suelo: Atributo de san Francisco
de Borja y san Viecente Ferrer.
Capero: Sacerdote que asiste al altar o al coro con la capa
pluvial.
Capialzo: Alféizar del intradós de una bóveda.
Capilla (capella): 1. Nombre de todo departamento o
habitación que sirve para el culto y no tiene el carácter de
iglesia (ecclesia) sino que es un oratorio público, semipúblico
o privado. En el siglo IX, en el sínodo de París del año
829, ya aparece la palabra en este sentido, por lo que es
una palabra muy antigua en Francia para designar estos
tipos de oratorios y distinguirlos de la iglesia parroquial;
2. Construcción adosada o edificada en una iglesia, que
sirve para celebrar la misa y otros actos del culto divino; 3.
Conjunto de casullas y otros ornamentos para celebrar la
misa solemne; este significado de la palabra capilla aparece
a finales de la edad media; 4. Conjunto de ornamentos y
otros utensilios y reliquias pertenecientes a una capilla; la
palabra capilla ya tenía este significado en época carolingia,
pero lo perdió a finales de la edad media; 5. Coro que canta
los oficios divinos en las iglesias.
Capilla pequeña (maqueta) en las manos: Atributo de
san Ambrosio, san Agustín, santo Buenaventura, san
Gregorio Magno, san Jerónimo, santo Tomás de Aquino,
santos benefactores de iglesias, santos doctores (los cuatro
principales: Agustín, León I, Gregorio I y Ambrosio), santos
fundadores y santos restauradores de iglesias.
Capilla rodeada de agua: Atributo de san Clemente papa.
Capilla del Santísimo: Capilla adecuada en armonía con el
conjunto de la iglesia, de forma que esté bien a la vista de los
fieles, y posibilite que el Sacramento de la Eucaristía reciba
adoración y se convierta en un lugar muy adecuado para la
plegaria privada.**
Capillo: Capucha de velo blanco que se pone al niño al final
del bautismo.
Capiscol: Cantor primero entre los siglos X y XIII en las
catedrales. V. Chantre
CAP
J. M. MARTÍ BONET
Capitale: V. Almohada
Capitel: Elemento arquitectónico que corona la parte
superior de la columna, el cual generalmente se compone
de tres partes: el astrágalo o collarín que une al fuste; la
parte de enmedio, que puede ser lisa o decorada y que se
denomina tambor o friso; y el ábaco, sobre el cual descansa
directamente un arquitrabe o arco. El capitel es el elemento
más característico de la columna, y toma el nombre del orden
arquitectónico o estilo al cual pertenece: jónico, dórico,
corintio, acampanado, angular, continuo, de balaustre, de
moldura, de doblado...
Capitel árabe: Fig. 49
Capitel bizantino: Fig. 50
Capitel corintio: Fig. 48
Capitel dórico: Fig. 46
Capitel egipcio campaniforme: Fig. 45
Capitel egipcio: Fig. 44
Capitel jónico: Fig. 47
Capitel románico y gótico: Fig. 51
Capitulares: Los miembros del capítulo de una catedral o
colegiata con plenitud de derechos.
Capitularia: Es un registro de las lecturas del evangelio de la
misa. Equivale al comes.
Capitulum (lectiuncula): 1. Lectura breve de algunas líneas de la
Sagrada Escritura en las vísperas y completas, laudes y horas
menores del oficio romano, sin indicar su procedencia y sin
que la bendición las preceda. Deriva del oficio prescrito
por la regla de san Benito, en el cual todas aquellas horas
tienen un pequeño capítulo; 2. La clerecía de una catedral
o de una colegiata que forma una corporación con
administración propia. Su misión, como corporación, es la
de celebrar el rezo de las horas canónicas en comunidad,
la misa conventual, celebración de los aniversarios y hacer
las otras funciones religiosas que le corresponden. Si el
capítulo tiene una parroquia aneja, el parochus principalis, y
no el capítulo, es el que ejerce las del ministerio parroquial y
celebra las funciones parroquiales, el rector escogido entre
los miembros del capítulo. Los individuos de un capítulo
que tienen la plenitud de derechos se denominan canónigos
o capitulares que preside el decano. Los cargos honoríficos
o de jurisdicción del capítulo, como el decano, arcipreste,
arcediano, chantre, por ejemplo, antes del concilio Vaticano
II se denominaban dignidades. El nombre capitulum data
del siglo XIII, y antes de esta fecha era llamado conventus.
Este nombre viene del fragmento de la regla que se leía a
la clerecia secular que vivía en comunidad bajo una regla
canónica cuando se reunía en la catedral o una iglesia
grande.*
Capocielo: Antigua denominación milanesa del baldaquino
del altar.
Cappa: 1. Cappa choralis; 2. Capa pluvial; 3. Vestido de bautizar
que se usaba en época medieval; 4. El baldaquino en la edad
media.
Cappa magna: Antes del concilio Vaticano II: Gran manto con
larga cola sostenido por un clérigo (caudatarius), más grueso
que la capa coral de la cual deriva; rodea todo el cuerpo y
en invierno tiene capucha de piel. El uso de esta capa es un
52
privilegio de los cardenales, de los patriarcas, de los obispos
y de algunos prelados. Si los que tienen privilegio de cappa
magna pertenecen a alguna orden, su color es el del vestido
de la orden, si no es el caso, es roja para los cardenales,
quitado en tiempos de Cuaresma y de luto que es morada;
los otros la llevan morada. Si es concedida a canónigos, sólo
la pueden llevar en el coro, y si no tienen un permiso especial
la tienen que llevar con la cola recogida bajo el brazo y fuera
del coro sólo la pueden llevar cuando van en corporación.
La cappa magna tiene su origen a finales de la edad media.*
Cappa rubea: 1. Manto papal de principios de la edad media;
2. Manto que llevaba el Papa en el día de las vísperas de
difuntos, en las madrugas de Navidad y en solemnidades
semejantes. Desde Todos los Santos hasta Pascua, era de
color rojo, de lana o de terciopelo, abierto por delante hasta
el pecho, forrado de armiños y con una gran capucha. En
tiempos del papa Pío VI cayó en desuso.
Cappella cardinalicia: En lenguaje romano, las misas
solemnes y las vísperas en Roma en las cuales está presente el
colegio de cardenales o los cardenales de una congregación,
por razón de celebrarse una fiesta o una solemnidad especial.
Cappella Pontificia o Papal: En lenguaje romano: 1. Las
funciones litúrgicas solemnísimas (vísperas, maities, misa
pontifical, etc.) a las cuales asiste el Papa rodeado de los
cardenales asistentes al trono y otros dignatarios, celebradas
en ciertos días y fiestas del año litúrgico, o en determinadas
ocasiones, sea el mismo Papa el celebrante o sencillamente
asistente. Hoy sólo se celebran en la capilla del palacio del
Vaticano (Capilla Sixtina) o en la iglesia de San Pedro y aun
en la plaza de San Pedro. Antes de la ocupación de Roma
(o de la unificación italiana, 1868) también se celebraban
en ciertas iglesias de la ciudad; 2. El conjunto de personas
que pueden tomar parte en estas funciones como asistentes
del Papa, como cantores (Capilla Sixtina), o como ministros.
Caput jejunii: El miércoles de ceniza; este nombre ya aparece
en el año 700, y se denominaba así porque en ese día, según
el rito romano, empezaba la Cuaresma, y todavía hoy es así.
V. Miércoles de ceniza
Carabela: Atributo de la Virgen María del Carmen, santa
Madrona y santa María de Cervelló (santa María de los
Socorros).
Carasa: Escultura en forma de cara humana o de animal que
se utiliza como ornamento en las fuentes y en las bóvedas
de ciertos portales o ventanas, etc. Bajo el órgano se ponía
una escultura que representaba la cabeza de un moro. Por
ejemplo en la catedral de Barcelona. Fig. 52
Cardenales diáconos (suscripción): V. Privilegios papales
solemnes
Cardenales obispos (suscripción): V. Privilegios papales solemnes
Cardenales presbíteros (sacerdotes) (suscripción): V.
Privilegios papales solemnes
Cariátide: Fig. 56
Carillón: Juego de campanillas afinadas con varias notas
y colocadas en un aro que, al hacerse girar, produce un
repentino y armonioso toque de campanas. En la catedral de
Barcelona se emplea en el inicio de la conventual y durante
la elevación en esta misa solemne. El gran arquitecto Gaudí
53
SACRALIA ANTIQUA
diseñó un carillón para la iglesia de la Colonia Güell.** Fig.
18 y 260
Carina (carena): La penitencia pública eclesiástica que duraba
desde el miércoles de ceniza (expulsio poenitentium) hasta el
jueves santo (reconciliatio poenitentium).
Carlos Borromeo, arzobispo y cardenal (On. 4 de noviembre):
Sus atributos son cuerda, cráneo y látigo.
Carnarium: Antigua denominación del cementerio; que a
veces también se usa para referirse a una acequia o fosa
común.
Carnero (carnarium, charnerium): Capilla de los cementerios con
bóveda subterránea (semejante a las bodegas) para sepultar
y guardar los huesos sacados de las tumbas.
Carpanel, arco: Fig. 14
Carta: Atributo de san Alejandro.
Carta cognationis: V. Charistia
Carta de Hermandad (fraternitates, confraternitates, consortium,
societates fraternae): Unión de conventos o de unas iglesias
con otras o de iglesias catedrales y conventos y personas
particulares, especialmente príncipes, personalidades nobles
y benefactores de los dos sexos, para ayudarse mutuamente
con las oraciones en vida y en la participación de los sufragios
de los difuntos y las buenas obras tras la muerte. Empezaron
en el siglo VII y en el XII alcanzaron un gran desarrollo.
Desde el siglo XIII han ido perdiendo importancia, pero se
conservaron durante toda la edad media, llegando alguna de
ellas hasta los últimos tiempos.
Cartas apostólicas (bula): En diplomática el sello o bula de
las cartas apostólicas (papales) está sujeto por un conjunto
de hilos de seda, rojos o blancos, o de cáñamo. V. Bula y
Littera apostolica
Cartas apostólicas (datación): En diplomática, en las cartas
apostólicas (papales) se encuentra la datación que consta
de los siguientes elementos: 1/ Datación (Datum o Fecha);
2/ Lugar (algunas veces con indicación de la Iglesia, por
ejemplo apud Sanctum Petrum); 3/ Año de la encarnación
(sólo desde Eugenio IV, 1431) que viene escrito en letras, en
una sola palabra y utiliza el cómputo florentino, con inicio el
25 de marzo; 4/ El día del mes según el calendario romano
(es decir, Kalendae, Nonae e Idus), y siempre en mayúscula la
primera letra; 5/ El año del pontificado desde el día de la
coronación.
Cartas apostólicas (escatocolo o parte inferior de los
documentos): En diplomática, el escatocolo de las cartas
apostólicas consta de: 1/ Datación (breve); 2/ La cláusula
derogativa en ablativo absoluto, que empieza con la fórmula
Non obstantibus..., y pueden seguir dos fórmulas características
(la comminatio) que es Nulli ergo... y el Si quis autem.
Cartas apostólicas (litterae apostolicae): Son documentos
papales que presentan una forma mucho más simple y
carecen, obviamente, de las características de los privilegios
papales solemnes. El texto entero, desde el nombre del Papa
hasta la datación, viene redactado en un único bloque de
escritura. Sólo el sello es el que atestigua la autenticidad del
documento papal.
Cartas apostólicas (protocolo): En diplomática, el protocolo de
las cartas apostólicas consta de: 1/ Intitulación (N. episcopus
CAR
servus servorum Dei, o sea el Papa); 2/ Destinatario (en
dativo); 3/ La fórmula del saludo (abreviada Salt et aplicam:
Bene valete, salutem et apostolicam benedictionem).
Cartas cerradas papales: V. Litterae clausae
Cartas consistoriales: V. Bula (o Carta solemne y consistorial).
Cartas papales de justicia: En diplomática. V. Litterae iustitiae
Cartas secretas papales: En diplomática pontificia, se
designan con este nombre el documento papal (sobre
papel equivalente) a un “breve” emitido en el periodo de
Aviñón, época del gran cisma. Comprende los pontificados
de Clemente VII (1378-1394) y Benedicto XIII (13941423). No parece que ya con Gregorio XI (1370-1378) se
empezara a escribir las “cartas secretas”. Las características
de las cartas secretas papales son las siguientes: 1/
Empiezan en la primera línea con el nombre del Papa, sin
ningún título, en la forma “Clemens, etc...”, análogamente
a como se encuentra en los registros o en las minutas; 2/
Sigue una frase en vocativo (sin indicación del destinatario),
empleando la fórmula “Dilecte fili”; 3/ El texto se inicia
inmediatamente sin ningún saludo; 4/ La datación sólo
indica el lugar, el anuncio del sello, el mes y el día (falta el
año del pontificado); 5/ El secretario pone su firma; 6/ El
formato es rectangular, en folio; 7/ Se envía cerrado con
el “sello del pescador”; 8/ El destinatario se encuentra a la
parte exterior del documento doblado.
Cartera: Atributo de san Cosme y san Damián y de san Ivo.
Carthosa non reformata quia nunquam deformat: Frase
de san Bruno.
Cartulario: En diplomática, es el libro en el que alguna
persona física o moral recibe y transcribe los documentos
para su mejor conservación. Puede tener un valor probatorio
jurídico. Se denominan también liber instrumentorum,
regestum, liber memoriale, codex traditionum, liber privilegiorum,
Diplomatarium, Speculum, Liber antiquitatum...
Casa del Señor: Construcciones especialmente destinadas a
la celebración de la santa misa, erigidas canónicamente y
que pueden ser una iglesia, un oratorio público, un oratorio
semipúblico o un oratorio privado.
Casamiento: V. Matrimonio
Casilda, virgen (On. 9 de mayo): Su atributo son flores en la
mano.
Casimiro, laico (On. 4 de marzo): Su atributo es el lirio y el
texto latino Omni die Mariae.
Casita rodeada de árboles: Atributo de san Romualdo.
Cassiano, obispo (On. 5 de agosto): Su atributo es estilete para
escribir.
Cassus: Nombre que recibía en la edad media la bolsa de los
corporales.
Castrum doloris: V. Catafalco
Casula: Nombre antiguo de la casulla, no románico según su
origen, que derivaría de casa.
Casulla (casula, planeta) En rito galicano anphibalus, llamada
también en la segunda mitad de la edad media ínfula. Es el
vestido superior desde el siglo XI que lleva el celebrante sólo
para celebrar el santo sacrificio. Su forma antes del concilio
Vaticano II era parecida a la de un escapulario con un agujero
para pasar la cabeza; tiene 1 m. o 1,15 m. de largo, la espalda
CAS
J. M. MARTÍ BONET
tiene una anchura de entre 60 y 70 cm., bastante recortada en
la parte de los brazos; su forma recordaba a la figura de una
guitarra. La casulla española —siempre antes del concilio
Vaticano II— tiene la particularidad de que el hombro
es de unos 45 cm. de ancho, ensanchándose hacia abajo
prograsivamente hasta alcanzar los 60 ó 65 cm. La casulla
francesa y la casulla romana tienen el agujero para ponérsela
que llega hasta más abajo del pecho. La ornamentación de
la casulla alemana consiste en una cruz rectangular en la
espalda y una tira delante; la casulla romana tiene un tipo
de tira en la espalda y una cruz commissa delante y alrededor
del agujero de la cabeza, una especie de ornamentación
ancha. Hasta el siglo XIII la casulla era ancha e igualmente
larga en todos los lados, muy a menudo llegaba hasta los
pies; era una especie de capa que cubría todo el cuerpo, una
casulla o una especie de campana, casulla de campana que
se tenía que doblar sobre los brazos a la hora de decir misa.
Después, por razones de comodidad, se empezó a cortar
la casulla más y más de los brazos y al mismo tiempo se
recortaba proporcionalmente. A finales de la edad media
llegaba por debajo del codo, y por delante y por detrás hasta
las rodillas. El escapulario diminuto de la casulla de antes
del concilio Vaticano II se extendió hacia los siglos XVII
y XVIII; un acortamiento posterior se hacía imposible.
Las casullas, hasta el siglo XIII no tenían ornamentación
o la tenían muy moderada. A menudo se reducía a una
ornamentación en el agujero de la cabeza con una tira
recta en la parte delantera que tapaba una costura; una
ornamentación en forma de horca de la parte delantera y de
detrás de la casulla sin tener la forma de cruz, aparece muy
pronto. En los siglos XIII y XIV predomina en Alemania
la forma de ornamentación que representa una cruz; en el
siglo XV esta forma es sustituida progresivamente por una
ornamentación en forma de cruz de brazos horizontales;
esta cruz por norma general se ponía sólo en las espalda,
mientras delante no se ponía ninguna ornamentación
excepto una tira; este sistema fue el más extendido en
Alemania y en Francia después de la edad media. En Italia
predominaba otro tipo de ornamentación; se introducía una
ornamentación transversal entre la ornamentación vertical
de la parte anterior, de galón ancho, que rodeaba todo el
agujero de la cabeza y llegaba hasta el pecho, de donde salía
un tipo de cruz. En las espalda se ponía una sencilla tira
vertical. Ya en la España de finales de la edad media era
costumbre adornar las casullas con un galón vertical muy
sencillo, tanto por delante como por detrás, de modo que la
ornamentación actual de las casullas es heredada de finales
de la edad media. Antes del siglo XIII, los ornamentos eran
por regla general galones bordados. En los siglos XIIIXVI las casullas estaban adornadas preferentemente con
bordados de figuras. En los siglos XVII y XVIII las figuras
se hacen escasas, pero predominan los bordados de carácter
ornamental del gusto y del estilo de aquella época. El material
de las casullas debe ser la seda, según las prescripciones
de la Iglesia, y no pueden ser la lana ni el algodón. Ya en
época carolingia la seda era empleada con preferencia para
la confección de las casullas. Los inventarios de la segunda
54
mitad de la edad media están repletos de noticias sobre
casullas confeccionadas con sedas preciosas. Pero no sólo
entonces, sino después de la edad media, incluso en el siglo
XIX, se han confeccionado casullas de cáñamo, de algodón
y de lana. En el siglo XVIII se llevaban casullas de paja o de
guadamecí en gran número. Esto proviene del hecho que
todavía no se había dado ningún precepto sobre materia de
las casullas. Antiguamente parece que las casullas eran de un
solo color; sólo después del siglo XII se emplean materiales
de dos o tres colores para la confección de las casullas, los
cuales con preferencia se han usado hasta la actualidad. Las
casullas con figuras bordadas eran una especialidad de la
edad media, como se encuentran todavía hoy en algunas
iglesias y se pueden ver en nuestros museos. En el siglo
IX llevaba la casulla el presbítero, así como también los
otros clérigos hasta los de órdenes menores, pero debían
quitársela el subdiácono antes de leer la epístola y el lector
antes de las lecciones. El diácono, los días de penitencia,
en lugar de dalmàtica llevaba una casulla doblada por
delante (planeta plicata): desde el Evangelio hasta el communio,
seguramente por razones de comodidad, la llevaba envuelta
transversalmente al hombro derecho. El subdiácono
deja de usar la casulla de Roma en el siglo IX, cuando se
generalizó la tunicela. Entonces sólo en días de penitencia
llevaban la casulla envuelta en forma de planeta plicata.
Parece ser que el uso de la casulla entre los otros clérigos
se conservó en Roma hasta el siglo X. Así como todavía
no había ninguna indumentaria exclusivamente eclesiástica,
así tampoco la casulla era exclusiva de la misa. Se convirtió
en una indumentaria exclusiva cuando, alrededor del año
1000, empezó a sustituirse por la capa pluvial en otras
funciones litúrgicas que no eran la misa. Las ordenaciones
sacerdotales en las cuales el ordenante debe llevar la casulla,
según prescripción del pontifical, ya aparecen en España en
el siglo VII; en Roma en el siglo VIII, incluso los acólitos
llevaban casulla el día de su ordenación. Una oración en la
ceremonia de vestición ya aparece en el pontifical del siglo
XI. La costumbre de llevar la casulla en la espalda hasta el
fin de la ceremonia de la ordenación ya era conocida en
Roma en el siglo XIII pero no era practicada fuera de aquí
ni hasta finales de la edad media. El Felonion del rito griego
corresponde a la casulla; es un manto que tiene forma
de casulla de campana, hecho de seda, cerrado, el cual ha
conservado la forma primitiva de la casulla. Durante la misa
no se recoge sobre los brazos sino sobre el pecho, por eso
algunas veces es más corto por delante. Los otros ritos tienen
por casulla un tipo de manto en forma de capa pluvial, pero
le falta el escudo de ésta. Originariamente, como se puede
ver en las representaciones, este manto era igual al felonion
griego, y, según parece, guarda esta forma hasta finales de
la edad media. El uso del felonion entre los griegos es más
general que entre los latinos; no sólo está en uso en la misa,
sino también en las otras ceremonias litúrgicas, como el uso
de la casulla en Occidente hasta el siglo XI. Los lectores
también llevan el felonion, que es más corto que el de los
presbíteros. Tanto en Oriente como en Occidente el origen
de la casulla es el de haber tomado para los usos litúrgicos
55
SACRALIA ANTIQUA
un abrigo en forma de capa que antiguamente era de uso
cotidiano (latín, paenula; griego, felones).*
Casulla (de campana): Tipo de casulla con forma de campana
que tapaba por delante hasta los brazos y por detrás todo
alrededor; se conservó en Occidente hasta el siglo XIII y en
el rito griego todavía hoy está en uso.
Casulla: Atributo de san Juan y san Pedro.
Casulla que recibe de María Santísima: Atributo de san
Ildefonso.
Casullas dobles (velos de cáliz dobles, estolas dobles): Piezas de
indumentaria litúrgica que se pueden usar por las dos caras.
Catafalco: Antes del concilio Vaticano II: Tumba (catafalcus,
castrum doloris, lectus mortuorius): Túmulo elevado en medio de
la iglesia y no en el coro, rodeado de cirios, donde después
de la misa de difuntos se hace la absolución cuando no está
el cuerpo del difunto.*
Catalina de Alejandría, virgen y mártir (On. 25 de octubre):
Sus atributos son cabeza del emperador Majencio, espada,
paloma, cráneo, niño Jesús, rueda con uñas afiladas y
Majencio a sus pies.
Catalina de Génova (On. 15 de septiembre): Su atributo es
el corazón.
Catalina de Ricci (On. 4 de febrero): Sus atributos son anillo
y llaga.
Catalina de Siena, virgen y doctora (On. 20 de abril): Sus
atributos son anillo, aparición de la Virgen María, corazón,
corona de rosas, Cristo, estrella con cinco llagas, libro, lirio,
instrumento de pasión, llaga, niño Jesús y santo Cristo.
Catalina de Suecia (On. 29 de marzo): Su atributo es la
aparición de la Virgen María.
Catalina Thomas, virgen (On. 5 de abril): Su atributo es el
lirio.
Catarata: Pozo que une la “confesión” con la tumba de
reliquias en el suelo de la misma; más exactamente, una
especie de cercado con reja de este pozo.
Cátaro: Relativo a una secta religiosa medieval que pretendía
lograr una pureza absoluta de costumbres. Eran dualistas, es
decir que creían en la existencia de dos dioses (el del bien y
el del mal). El papa Inocencio III promulgó una cruzada y
se creó la Inquisición (1209-1229) contra ellos.
Catechisatio: Antes del concilio Vaticano II: Rito que tenía lugar
el sábado santo, inmediatamente antes del último escrutinio
de los que se tienen que bautizar, rito que consiste en
santiguar el que va a ser bautizado, la imposición de las
manos, la epheta, la exorcización, la unción con el óleo de los
catecúmenos y la redditio symboli. Seguramente tomaba este
nombre porque daba fin y complemento al catecumenado, y
hacía que el aspirante al bautismo (el competens) se convirtiera
en un catecúmeno completamente preparado.
Catecúmeno (Catechumenus, griego katechumenos, derivado de
katéchein, instruir): No es bautizado, pero sí admitido en la
preparación para recibir el bautismo; toma este nombre
porque comprendía todas las instrucciones éticas y religiosas.
Tomaban los nombres de competentes, electi; griego, fotisómenoi,
aquellos catecúmenos que, tras recibir la instrucción y de
haber aspirado al bautismo, considerándose dignos, después
de exorcizados y otras oraciones y ceremonias, abjuraban los
CAS
errores del paganismo y confesión de fe. El catecumenado
no tenía una duración de tiempo determinada. El
catecúmeno podía asistir a la misa sólo hasta que las lecturas
de la Sagrada Escritura eran terminadas y la predicación que
las seguía se había acabado; después eran despedidos con
la exclamación Catechumenus exat si quis est recedat o con otra
recomendación parecida. V. Traditio symboli
Catedral (ecclesia cathedralis, ecclesia maior, summa): Iglesia
principal del obispo y iglesia de toda la diócesis, que toma
este nombre por estar en ella el trono episcopal (cathedra), la
sede magistral, judicial y del gobierno de toda la diócesis. En
Italia toma el nombre de Duomo y en Alemania el de Dom,
y más raramente el de Munster. Originariamente significaba
la casa del obispo y de la clerecía agregada a su iglesia.
Después el nombre pasó de la casa del obispo en la catedral.
Primitivamente se llamaba Ecclesia Mater.
Catenario, arco: Fig. 15
Cathedra: La denominación más distinguida que, desde
tiempo muy antiguo, se da al asiento del obispo; por eso
la iglesia donde está la sede del obispo se denomina ecclesia
cathedralis, o sencillamente, catedral.
Cathedra de Pedro (fiestas de la): Dos fiestas del año litúrgico
para conmemorar el primado de la Iglesia en San Pedro: la
cátedra de San Pedro en Roma (18 de enero) y la cátedra de
San Pedro en Antioquía (22 de febrero). Estas dos fiestas
eran originariamente una sola fiesta que se celebraba el día
22 de febrero, pero pronto, desde el siglo VII, se dividió en
las dos fiestas actuales de las cuales una quedaba en el mismo
día y la otra se celebraba el día 18 de enero. El papa Pablo IV
extendió las dos fiestas a toda la Iglesia, mientras que hasta
entonces incluso no se celebraban. El origen de la fiesta de
la cátedra de San Pedro radica en Roma. Para introducir esta
fiesta, se tomó la costumbre de la fiesta pagana Charistia o
cara cognatio que se quiso desterrar o cristianitzar.
Cauda: Cola de la capa magna.
Caudatarius: El clérigo que va detrás del prelado vestido con
la capa magna sosteniendo la cola de la misma. V. Libro de
J. M. Martí Bonet: La catedral de Barcelona. Historia e historias
(Barcelona, 2009), p. 147.
Causas pías: Son las últimas voluntades de los difuntos
manifestadas normalmente en sus testamentos. Hasta el
siglo XX, existía el tribunal de Testamentos y Causas pías
que se ocupaba de las causas referentes al aspecto espiritual
(misas, aniversarios, obras benéficas...) y designaba a los
albaceas sustitutos para los asuntos de carácter piadoso. En
Barcelona se creó este tribunal con motivo de la concordia
entre Jaime II de Cataluña-Aragón y el obispo Ponç de
Gualba en 1315.
Cautivos, con: Atributo de san Félix de Valoix, san Juan
de Mata, san Leonardo, san Paulino de Nola y san Pedro
Nolasco.
Caveto, moldura de: Fig. 114
Cayetano de Thiene, sacerdote (On. 7 de agosto): Sus
atributos son corazón, lirio y niño Jesús.
Cecilia, virgen y mártir (On. 22 de noviembre): Sus atributos
son arpa, corona de rosas y lirios, instrumentos musicales
y órgano.
CED
J. M. MARTÍ BONET
Cedulae interclusae: En diplomática. V. Litterae clausae
Celda (eclesiástica): Habitación destinada a un religioso o
una religiosa, seminaristra…
Celebratio: Nombre que actualmente se da a la celebración
del santo sacrificio de la misa o eucaristía; en la edad media
también servía para designar otras ceremonias litúrgicas.
Celedonio, soldado y mártir (On. 3 marzo): Sus atributos son
anillo, collar de perlas y cadena de oro alrededor del cuello.
Celestino V, Papa (On. 19 de mayo): Sus atributos son dedo
ante la boca y paloma.
Cella coementerialis. V. Iglesia del cementerio
Cella trichoria: Capillas pequeñas, cuadrangulares,
abiertas por un lado y con forma de ábside en los otros
tres lados, levantadas en los cementerios y que en los
primeros tiempos del cristianismo servían de mausoleo para
celebrar los aniversarios de los difuntos, y en tiempos de
las persecuciones también servían para celebrar en ellos los
cultos de la comunidad cristiana.
Celosía: Enrejado hecho de piedras perforadas o en superficie
de madera con el fin de que desde el interior se puedan ver
(las ceremonias) sin ser visto. Son de época barroca, como
por ejemplo las de la iglesia de Sant Sever de Barcelona.
Fig. 178
Cementerio (coementerium, polyandrium): Lugar de entierro
bendecido, destinado a los fieles que han muerto como
miembros de la Iglesia y no han perdido su derecho a una
sepultura eclesiástica. Originariamente se situaba fuera de
las poblaciones, puesto que el derecho romano prohibía
los entierros dentro de las mismas; desde la edad media
encontramos preferentemente el cementerio en el lado o
en el patio que hay entorno a las iglesias; pero en tiempos
modernos, por razones de salud pública, ha sido trasladado
nuevamente fuera de las poblaciones.
Cena: En sentido litúrgico significa tomar la sagrada eucaristía
como conmemoración y renovación de la última cena
del Salvador. Según Zwinglio y Calvino, consiste en la
pía comida del pan y bebida del vino, puros símbolos del
Cuerpo y de la Sangre de Cristo, del precio de la redención
de los hombres, con la diferencia de que según Zwinglio
es una cena conmemorativa y de reconocimiento, y según
Calvino es a su vez una prenda de la gracia con la que Cristo
envuelve y llena a aquellos que creen en aquel símbolo, de
una manera espiritual, dándoles la vitalidad de su Cuerpo
glorificado. De este modo Cristo se une en cuerpo y alma
a los creyentes. Según la concepción luterana la cena es
la verdadera comida del Cuerpo y de la Sangre de Cristo
que en el momento de recibirlo se encuentra realmente y
verdaderamente junto a las sustancias del pan y del vino
(Consubstanciación) y que se convierte en alimento y
bebida para los que comen el pan y beben el vino, y que
sirve para redimir de las culpas a los pecadores creyentes y
para su salvación, pasando a ser el juicio para los incrédulos.
Según las enseñanzas de la Iglesia Católica y de todos los
ritos orientales, es la unión sagramental con Dios hombre,
mediante las especies consagradas del pan y del vino, que
está verdaderamente, realmente y esencialmente bajo las
especies del pan y del vino en virtud de la transubstanciacióo
56
o cambio de la sustancia de las mismas, operada por virtud
de las palabras de la consagración, que, según las doctrinas
de la Iglesia Católica y de todos los ritos orientales, tiene el
carácter de renovación del sacrificio del Calvario y, por lo
tanto, el carácter de sacrificio y de cena. Entre los católicos
es poco frecuente el nombre “cena”, puesto que desde muy
antiguo es conocida como comunio. En cambio, entre los
protestantes, el nombre de cena es muy apropiado según el
concepto que de ella tienen.
Cenefa románica: V. Billetes
Cenital: Luz cenital que entra en una habitación por el techo.
Ceniza: Símbolo litúrgico de penitencia y de sentida contrición;
se usaba en la invitación a que salieran los penitentes y se
impone en la cabeza de los fieles el miércoles de ceniza. V.
Bendición de la ceniza. La imposición de la ceniza se realiza
el miércoles de ceniza (de Cuaresma), y este elemento
nos recuerda nuestro origen. Nos cubrimos el cuerpo de
ceniza para volver al origen de nuestra historia en señal del
arrepentimiento por aquello que ha alejado el cristiano del
origen, que es Dios. **
Censura de libros: Es una serie archivística del Archivo
Diocesano de Barcelona que se inicia en 1820, y en ella hay
noticias de los dictámenes emitidos por la Junta de Censura
Religiosa sobre publicaciones o libros.
Centuriatores de Magdeburgo: Grupo protestante del
siglo XVI dedicado a los estudios de los documentos.
Publicaron 13 volúmenes sobre diplomática (diplomas) en
Basilea (1559-1574).
Cepos: Atributo de san Antonio de Padua, san Noé, san
Urbano y san Vicente.
Cerámica: V. Bòbila y proceso de cerámica
Cerdo: Atributo de san Antonio abad y santa Margarita.
Ceremonia (caeremonia, caerimonia): 1. En sentido amplio
significa el conjunto del rito externo de una función litúrgica
(celebración de la misa, administración de sacramentos y
sacramentales, rezo del oficio canónico, procesiones...),
siempre que se celebre con solemnidad; 2. En sentido
estricto y más popular significa la acción y movimientos
que acompañan un acto del culto divino y se unifican con
él formando un rito. La ceremonia enriquece y embellece
los actos del culto, les da diversidad y significación, hace
tangibles las ideas, las sensaciones y las verdades en él
contenidas y da una expresión externa al simbolismo
de la posición, de las acciones y de los movimientos. Las
ceremonias son el complemento de la palabra pronunciada.
Son de una gran importancia para una ejecución digna,
cautivadora y edificante de los actos litúrgicos; les quitan la
monotonía; la palabra y la oración se hacen comprensibles
incluso a aquellos que son menos ilustrados. Las ceremonias
hacen inteligible el texto litúrgico en sus diferentes aspectos,
excitan en las almas la piedad y la devoción, provocan los
actos de oración y conducen a una participación interior de
las acciones sagradas. A lo largo de los tiempos la Iglesia
ha considerado las ceremonias como dignificadoras y
saludables, protegiéndolas de una forma diferente según los
tiempos, los lugares y las personas. Los actos de su culto
siempre han estado rodeados de una abundancia y riqueza
57
SACRALIA ANTIQUA
extraordinaria de ceremonias, declarándolas justificadas y
concordantes con el dogma en el concilio Tridentino (ses.
22, c. 5 y can. 7) y reivindicándolas contra los protestantes
que las consideraban en gran parte inútiles, supersticiosas y
contrarias a las auténticas costumbres cristianas.
Cereostatum (cereostatarium): V. Candelabro
Ceroferale: V. Candelabro
Ceroferarios: Ministros (monaguillos) que llevan el cirial, es
decir portadores de cera (o cirios).**
Cerogerulum: V. Candelabro
Cerrojo: Fig. 93
Cervicale: V. Almohada
Cesáreo, obispo de Arles (On. 27 de agosto): Su atributo es
el guante.
Cesto: Atributo de santa Francisco romana y de la llamada
Virgen María de los huevos o de la cesta.
Cesto con dos palomas: Atributo de san José.
Cesto con fruta: Atributo de san Amós, san Antonio, san
Blas, santa Dorotea y san Ponce.
Cesto con habas: Atributo de san Medín
Cesto con panes: Atributo de san Julián de Cuenca y san
Nicolás de Tolentino.
Cesto y ratas: Atributo de san Martín de Porras.
Cetro: Atributo de san Abdón y san Senén, san Fernando, san
Gabriel, san Luis rey, san Mauricio, san Moisés, san Onofrio,
san Ricardo, santos reyes, santas reinas y san Segismundo.
Chaira de zapatero: Atributo de san Crispín y san Crispiano.
Chantre: Dignidad del capítulo catedral.
Chapitel: Aguja o acabamiento de ciertas torres. Véase el
del arquitecto Joan Martorell en la iglesia de las salesas de
Barcelona y el de la catedral de Barcelona (cimborio de
principios del siglo XX).
Charistia (cara cognatio): Fiesta de los chari (“cari”), es decir, de
los parientes. Era una fiesta pagana que se celebraba el 22 de
febrero y se unía a la fiesta de los parentalia, la fiesta de los
muertos que duraba ocho días en todos los estamentos del
pueblo y que incluía el ofrecimiento de sacrificios, banquetes
y otras solemnidades. La fiesta de la cátedra de san Pedro
fue instituida para hacerla desaparecer o transformarla.
Charitas: Francisco de Paula
Charnela: V. Bisagra
Charta cum secretis: Nombre de la mesa que contenía el
canon.
Cheirethesia: Nombre que el rito griego da a todo tipo de
acción litúrgica.
Cherubshymnus: Himno del rito griego que el coro, como
representante de los querubines, canta durante el ofertorio
al llevar las ofrendas desde la credencia (prothesis) hasta el
altar.
Chirothecae: Nombre que se da oficialmente a los guantes.
Choneuterion: La piscina (sacrarium) en las iglesias de rito
griego.
Choral (Coral): 1. Canto litúrgico latín que se remonta a la
más antigua cristiandad, reformado por san Gregorio
Magno, de quien tomó el nombre del choral gregoriano
o cantus gregorianus. Se compone de los ocho (o doce)
modi eclesiásticos y está formado por tonos solos (coral
CER
silábico) o por grupos de tonos más o menos melódicos
(coral melismático). Siempre es a una voz y diatónico; esto
es que admite semitonos además de su escalera de tonos
(diesi), exceptuando cuando se debe cambiar el tritonus f-h
en b para sonar duramente. Hay opiniones diversas sobre el
carácter del ritmo del coral, si tiene que ser libre (oratorio)
o no (medido); 2. Canción protestante, cantada a una voz
por todos los asistentes en la iglesia empleando el mismo
tiempo en las sílabas, y con pausa e intermedio al final de
cada verso.
Choros (griego): 1. Conjunto de cantores dividido en dos
secciones que alternan y que ejecutan el canto litúrgico
en los oficios divinos; 2. El espacio entre el altar y la nave
donde tienen su lugar los cantores que asisten a las funciones
litúrgicas, pero no los clérigos que las ejecutan.
Chorros de agua: Atributo de san Amado de Grenoble, san
Antonino, san Humberto, san Isidro, san Leonardo y san
Magín.
Chorros de agua, tres: Atributo de santa Marina.
Chrisma (griego): Según la significación griega, en sentido amplio
toda unción hecha con los santos óleos; especialmente
significa la unción hecha por el sacerdote al nuevo bautizado
con el miron (griego); es el sacramento de la Confirmación.
Chrisma: V. Santos óleos y Consagración de los santos óleos
Chrismale: En época medieval significaba: 1. El vaso del santo
crisma; 2. El pixis para custodiar el Santísimo Sacramento; 3.
Los corporales; 4. La cubierta puesta sobre los reliquiarios
como ornamento y protección; 5. El vestido de bautizar.
El pontifical romano actual da el nombre de chrismale al
tejido impregnado de cera que se ponía (antes del concilio
Vaticano II) sobre el altar después de su consagración, antes
de poner los manteles. Este pannus, lineus ceratus (tela cerata)
entró en uso a finales de la edad media. Estuvo poco en uso
antes de la generalización del pontifical romano. 6. La venda
de tela que, según el pontifical romano, debe ceñirse a la
cabeza del obispo ordenado después de haberlo ungido con
el santo crisma (antes del concilio Vaticano II), y también
la cinta que el obispo ponía en las manos del neosacerdote
después de recibir la unción.
Chrismarium: En lenguaje medieval designa: 1. El lugar
donde se administraba el sacramento de la Confirmación
(V. Consignatorium); 2. El vaso con el santo Crisma; 3. Un
reliquiario portátil colgado del cuello (philacterium).
Chrismatio: Unción del que se bautiza, hecha por el mismo
sacerdote que bautiza. Es la única unción hecha con Crisma
permitida al sacerdote; ya aparece en tiempos de Inocencio
I (417), junto con la confirmación, significa la gracia que se
ha recibido de Cristo a través del bautismo; es simplemente
un sagramental, no un sacramento como la confirmación,
y sólo se encuentra en el rito latino, nunca en los ritos
orientales. El mirón (myrón) que administran los sacerdotes
griegos al que acaba de ser bautizado es el auténtico
sacramento de la confirmación que en los ritos orientales
los sacerdotes también pueden administrar.
Chrysoclavus: Nombre que se da en el Liber Pontificalis a los
encajes y puntas tejidas de oro de los velos, de los cortinages
y de los manteles del altar.
CHU
J. M. MARTÍ BONET
Churrigueresco: Es un barroco especial, propio del
arquitecto Josep de Churriguera (nacido en Madrid el 21 de
marzo de 1725). El estilo se caracteriza por el protagonismo
de la decoración. Es de Churriguera el retablo de la iglesia
San Esteban de Salamanca y la iglesia de la Encarnación de
Madrid.
Ciborio: (copón o pixis): Receptáculo para guardar y distribuir
la Sagrada eucaristía, formado a imitación del cáliz, con
tapa, y que tiene, igual que éste, pie, nudo y copa. Estos
receptáculos empezaron a emplearse con esta finalidad
hacia el siglo XIII. Antes de esta época, y también mucho
después, se tenían para estos usos cajas pequeñas (pyxis)
de forma redondeada con tapa de bola o plana; eran de
metal, marfil o madera. Los ciborios de los siglos XIV y XV
ofrecen preferentemente una forma poligonal con una tapa
alta en forma de torre; dentro tenían un receptáculo especial
para contener la Sagrada eucaristía. Después de la edad
media la copa del ciborio fue redonda, la tapa era unas veces
cóncava, y otras alargada. Según el ritual romano el ciborio
tiene que ser hecho ex materia solida decentique; no precisa si
de plata o dorado en su interior; una cosa u otra son mucho
desear si se tiene en cuenta el fin al cual va destinado. Antes
de usarlo hacía falta que fuera bendecido por el obispo o
por un sacerdote facultado por él, según prescripción de la
antigua Congregación de Ritos. Fig. 256-259
Ciborio del altar (ciborium, tegurium, umbraculum, tegmen;
griego, kibórion): Construcción sobre el altar que forma
una especie de baldaquino sostenida por cuatro columnas.
Sólo los sustentáculos de los ciborios más abiertos están
formados por columnas. Si el ciborio está adosado a una o
a dos paredes, las columnas que reposan bajo las esquinas
de la pared pueden ser sustituidas por la misma pared. El
sobrecielo (o tejado) del ciborio puede acabar en líneas
rectas, o en forma de cúpula, teniendo la forma de una
pirámide cuadrangular u octogonal, teniendo la forma
escalonada, evocando la forma de tejado, de dos o de cuatro
vertientes, etc. Los sustentáculos del tejado pueden estar
unidos a través de vigas o de arcuaciones. Los ciborios
que se han conservado de la edad media y de tiempos
posteriores nos ofrecen algunos ejemplos muy adecuados
y modelos bastante instructivos. En época del barroco el
ciborio se convertía en un armatoste en el cual la cubierta
se inclinaba en los cuatro lados de las volutas que tenían
en medio; en el periodo tardío del barroco desapareció
parcialmente el envigado que unía las columnas. Se puede
constatar la existencia del ciborio tanto en Oriente como
en Occidente en el siglo IV, pero en ningún caso fue de
uso general ni estaban todos los altares sobrecielados con
ciborios. La opinión contraria expuesta a menudo en obras
arqueológicas y litúrgicas no sería acertada. En Occidente y
en todos los tiempos el altar con ciborio será generalmente
una cosa rara. Hay una variante del ciborio, que es el medio
ciborio, que sobreciela el altar pero no al sacerdote. Siempre
se encuentra aferrado a una pared. Muchos de estos ciborios
vinieron a Italia en el periodo comprendido entre finales del
siglo XIV y el siglo XVII; en otros países se construyeron
muy pocos. Otra variante del ciborio es el ciborio mucho
58
más pequeño o en miniatura, que en las iglesias de rito
griego se construye a los lados del altar y, como el medio
ciborio, también sobreciela sólo sobre el altar.
Cibum eucarístico: Alimento, limosna. El alimento del
Cuerpo de Jesucristo.**
Ciclo litúrgico: Tiempos que preceden la festividad
de Navidad o la de Pascua, con la preparación para la
celebración de las mismas solemnidades, y las fiestas que les
siguen relacionadas con ellas.
Ciclo lunar: Serie de 19 años que comprende 235 meses
lunares, que después de pasados los cuales se repiten en el
ciclo lunar siguiente de 19 años las lunas nuevas y las fases
de la luna que corresponeden en los mismos días del mes
del año del ciclo precedente. El número que señala en qué
año del ciclo lunar se llama número àureo (numerus aureus).
Éste se deduce añadiendo uno al año en que estamos y
dividiendo la suma por 19. La cantidad que queda es el
número àureo; si no queda ninguno es el 19. El ciclo lunar
y el número àureo sirven para fijar el calendario eclesiástico.
Ciclo de Navidad: El primero de los dos grandes ciclos del
año litúrgico. Empieza con las cuatro semanas de Adviento
que es el tiempo de preparación. Su punto central lo
constituye la fiesta de Navidad, a la cual sigue la fiesta de la
Circuncisión que se celebra el 1 de enero, (antes del concilio
Vaticano II) la fiesta del Nombre de Jesús del siguiente
domingo (también antes del concilio Vaticano II), la fiesta
de la Epifanía del 6 de enero. La última fiesta es después de
40 días, la solemnidad de la Presentación del Hijo de Dios
en el templo el día 2 de febrero. Acaba con las completas de
esta fiesta (siempre antes del concilio Vaticano II).*
Ciclo pascual: El segundo de los grandes ciclos litúrgicos del
año eclesiástico; es el más distinguido de todos. Comprende
la fiesta de Pascua con los tres días de Semana Santa que
la preceden y la octava que la sigue como punto central;
antes del concilio Vaticano II comprendía el tiempo de
Septuagésima como preparación remota y el tiempo de
Cuaresma y de Pasión como preparación para la fiesta de
Pascua y el tiempo pascual con la Ascensión, Pentecostés y
octava que le seguían.
Ciclópeo: Se dice del muro construido con grandes bloques
de piedra.
Ciega, arquería: Fig. 29
Ciegos: Atributo de san Florencio, santa Lucía, santa Lutgarda,
santa Matilde y santa Odilia.
Ciervo: Atributo de san Amado de Sens, san Conrado, san
Eustaquio, san Felipe de Valoix, san Fructuoso de Braga,
san Humberto, san Juan de Mata, san Julián Hospitalario,
san Mamés, santa Maria de Cervelló y san Paciano.
Cilicio: 1. El vestido de penitencia que en la edad media se
ponía a los moribundos de los conventos mientras se rezaba
el obsequium circa Morientes; 2. Pequeño cilicio, es como un
brazalete con pinchos empleado por los seguidores de una
espiritualidad especial y muy peculiar. Fig. 265
Cimacio: Moldura sinuosa en forma de “S”, que corona o
remata un elemento arquitectónico; también se denomina
“coronel”. El cimacio se compone de dos porciones de
círculo, una cóncava y la otra convexa (garganta y talón).
59
SACRALIA ANTIQUA
Cimborrio (o cimborio): 1. Cuerpo cilíndrico que sirve de base
a una cúpula y descansa inmediatamente sobre los arcos
torales y las conchas; 2. Pequeña cúpula de forma cilíndrica
o prismática que sobresale por encima el tejado de un
edificio para dar claridad en su interior. V. El cimborio de la
catedral de Barcelona.
Cimbra: Bastimento provisional que sirve para sostener las
piezas de un arco o de una vuelta en construcción hasta
que esté puesta la clave. En la reconstrucción del cimborrio
de la catedral de Barcelona se ha empleado una cimbra; así
todos los sillares de piedra se han saneado poniendo titanio
y no hierro. Su restauración acabará en 2012. Es también el
molde de madera empleado en la construcción de un arco
o de una bóveda.
Cincel: Atributo de santa Apolonia y santa Rosalía.
Cingulum (zona): Cordón para atar y abrochar el alba; su
uso es tan antiguo como el del alba. Hoy aparece bajo tres
formas: como cordón, como cinta y como una cinta con
dos extremos más delgados para fijarla. Las tres formas
eran conocidas a la edad media, especialmente la última.
Carecemos de toda información sobre los cíngulos en los
primeros tiempos del cristianismo y en la edad media. Nunca
ha habido prescripciones especiales sobre su forma ni sobre
su materia. Todavía hoy el cíngulo puede ser igualmente
de seda que de lana, de cáñamo o de algodón; blanco o
de color. Ya en la edad media era costumbre poner borlas
en los extremos de los cíngulos; también se podían poner
franjas; los cíngulos de la tercera clase con ricas puntas en
los extremos eran muy conocidos en la edad media. Los
ritos de Oriente también tienen un cíngulo que sólo sirve
para sujetar, pero no para torcer; lo usaban el obispo y el
sacerdote. La forma del cíngulo del obispo y del sacerdote
es la de un cinturón ancho, de seda, que, delante y en medio,
tiene un broche o bien una anilla detrás que sirve para
estrecharlo. El cíngulo del subdiácono griego y copto viene
a ser un tipo de estola ancha, los dos extremos de la cual se
colocan detrás en forma de cruz, pasan hacia delante por los
hombros, abrochándose la parte que cuelga bajo el pecho.
Cinquagesma (Pentecostés): El aniversario de la venida del
Espíritu Santo y de la definitiva fundación de la Iglesia y
de la entrada de la misma en la vida pública. Siempre cae
en el séptimo domingo después de Pascua, por lo tanto,
igual que el Pentecostés del Antiguo Testamento, cae el
quincuagésimo día después de Pascua; por eso los cristianos
han guardado el mismo nombre judío del Pentecostés
para señalar esta fiesta. Ya en los primeros tiempos del
cristianismo se celebraba esta festividad: en el Gelasianum
aparece con octava; con todo, sólo el miércoles, viernes y
sábado de ésta tienen misa propia comoquiera que en esos
días caían las témporas de verano. En el Gregorianum tienen
misa propia también el lunes y el martes, pero no el jueves.
Si el domingo después de Pentecostés figura también en el
Gelasianum como día de la octava antes del concilio Vaticano
II, se debe tener en cuenta que esto es un un añadido
galicano; en el Gregorianum y en el rito romano de todos
los tiempos, nunca figura como día de la octava. Antes del
concilio Vaticano II, el oficio de Quinquagésima y de toda
CIM
la octava tenía tres salmos y tres lecciones en las maities, por
lo que se refiere al resto no se distinguía del oficio ordinario.
Una característica de la misa de Cinquagesma y de su octava
era la secuencia Veni Sancte Spiritus.
Cinturón (militar): Atributo de san Marcelo, santa Mónica, san
Nicolás de Tolentino, santo Tomás apóstol y santo Tomás
de Aquino.
Cinturón litúrgico: V. Cíngulo
Cipriano (Oración de san): Oración que circula en nombre de san
“Cipriano”, pero de fecha posterior, quizás debida a un tal
“Cipriano”, poeta de la Galia (siglo V), la cual guarda cierto
parecido con la oración de intercesión de la recomendación
del alma. Empieza con Suscipe.
Cipriano, obispo y mártir (On 12 de octubre): Su atributo es
la moneda.
Circata: Naves laterales del templo. Processio per circatam se dice
en contraposición a la processio in medio ecclesiae.
Circulus: 1. Antes del concilio Vaticano II: La corte que los
canónigos tenían que hacer (u obsequiar) al obispo, según
prescripción del ceremonial, cuando asiste solemnemente a
un oficio, dejando las sillas del coro y formando entorno a
él un semicírculo y rezando con él, después de las debidas
reverencias e inclinaciones, los kyrie, Gloria, el Credo, el
Sanctus y el Agnus Dei. Además de este caso, los canónigos
forman circulus cuando el obispo se revestía fuera del coro
en la sacristía o en una capilla privada; 2. Ornamentación
que rodea el borde inferior de la mitra.
Circuncisión del Señor (Circumcisio Domine): Fiesta que
se celebraba en la octava de Navidad en memoria de la
circuncisión del niño Jesús. En la Galia ya se celebraba en
el siglo VII. De aquí parece que pasó al rito romano, donde
ya se había vuelto usual en el siglo IX. Hasta esta época, el
día primero de enero era una sencilla octava de Navidad.*
Ciriales: Candelabros largos, de forma que puedan ser
llevados en procesión junto a la cruz processional.
Cirilo III, prior general de los carmelitas (On. 6 de marzo):
Su atributo es un cuadro de la Virgen María y el texto latino
Revelatio futuri ecclesiae.
Cirilo de Alejandría, obispo y mártir (On. 27 de junio): Su
atributo son referencias a la Virgen María y el texto Mater Dei.
Cirilo y Metodio, monje y obispo respectivamente (On. 14
de febrero): Su atributo es el cuadro.
Cirio (candela, cereus): 1. Los cirios del altar, así como todos los
cirios que sirven para fines litúrgicos; deben ser de cera de
abejas o al menos, según prescripción de la Congregación
de Ritos, en su parte principal. Para hacer sólo luz pueden
ser de parafina, etc.; 2. Cirio que se ofrecía en la ordenación
sacerdotal: ceremonia del rito de ordenación sacerdotal que
consiste en ofrecer el que se ordena, al obispo, a la hora de
la ofertorio, un cirio encendido; los abades y las abadesas
ofrecían dos. Parece, según todas las probabilidades, que
esta ofrenda se originó en Roma, en el siglo XII; en las
consagraciones de obispos, de cardenales presbíteros y
cardenales diáconos.
Cirio: Atributo de san Abel.
Cirio del bautismo: Cirio encendido (normalmente del Cirio
pascual) que el sacerdote, después de bautizar, pone en la
CIR
J. M. MARTÍ BONET
mano del bautizado o de su padrino. Las palabras: Accipe
lampadem ardentem et irreprehensibilem custodi baptismum tuum,
etc. (antes del concilio Vaticano II y ahora Lumen Christi),
nos dicen que es una advertencia al bautizado para que
guarde la luz de la gracia bautismal siempre encendida hasta
la venida del Señor, es decir, hasta la muerte sin pecado. La
entrega del cirio encendido al nuevo bautizado ya aparece
a finales del siglo XI. Se generalizó muy a finales de la
edad media. Seguramente esta práctica estará relacionada
con la costumbre, citada por san Ambrosio en el siglo IV
y por Alcuino en el siglo IX, que consistía en llevar a los
neófitos luces encendidas durante el acto solemne del culto
de después del bautismo; sin embargo esta costumbre no
aparece en los Ordines romani baptismi más antiguos. Los ritos
orientales no conocen la costumbre de entregar el cirio
encendido al recién bautizado.
Cirio bendito: Candela o cirio bendecidos en la festividad de
la Candelera, que los fieles, confiados en las oraciones que
la Iglesia dice en su bendición, encienden en las tempestades
para ser liberados de los daños y de los peligros del mal
tiempo. Esta costumbre nos ha llegado de la edad media.
Cirio de los moribundos: Cirio que se enciende (o encendía)
cuando se hace la commendatio animae a los moribundos.
Cirio del Sanctus: Antes del concilio Vaticano II: Cirio que
según el misal romano había junto al misal en el altar, que se
tenía que encender después de cantar el Sanctus y que tenía
que quemar hasta el Communio. Actualmente esta costumbre
ya ha caído casi completamente en desuso. La costumbre de
encender un cirio al empezar el canon ya aparece a finales
de la edad media. Generalmente se hacía uso de una especie
de antorcha formada por una serie de pequeños cirios
entrelazados que formaban un cirio grueso.*
Cirio ofrecido: Atributo de los Reyes Magos.
Cirio pascual: Antes del concilio Vaticano II: Cirio que se bendecía
el Sábado Santo, y actualmente (desde el concilio Vaticano
II) se introduce y se bendice en la iglesia cantando Lumen
Christi, que está a oscuras antes de empezar propiamente
la vigilia de Pascua. El diácono canta el Praeconium pascale –
incluso hoy en día– y se clavan en él cinco granos de incienso;
se enciende del fuego nuevo y quema durante la misa hasta
el día de Pentecostés. Especialmente los tres días de Pascua,
el sábado antes de la dominica in albis y los domingos a la hora
de la misa y de las vísperas estaba encendido. Actualmente,
durante todos los días después de Pascua (Pentecosta) está
encendido en las ceremonias. San Jerónimo ya relataba la
existencia del cirio pasqual y su bendición. Se practicaba en
Pavía hacia el año 500, y en Rávena hacia el 600. El cuarto
concilio de Toledo de 633 ya habla del cirio pascual y de su
bendición. Hacia la segunda mitad del siglo V debían entrar
en uso en Roma, pero a lo largo del siglo VI debían de caer
en desuso, a la vez que no lo conocen ni el Gregorianum ni
los Ordines romani del siglo IX. Más tarde el cirio pasqual
y su bendición debieron de reintroducirse en Roma en la
liturgia del Sábado Santo, a la vez que en el año 1000 en
todo Occidente.** Fig. 210
Cirios del altar: Cirios (candelae, cerei) que tienen que quemar
en el altar, según prescripción, cuando se celebra la misa o
60
cuando se hace otra ceremonia litúrgica. Originariamente
los cirios nunca estaban sobre el altar, sino que se colocaban
o al lado, detrás, o suspendidos. La costumbre de colocarlos
encima del altar viene del siglo XI. En el siglo XIII ya
se acostumbraba en muchos lugares; se convirtió en una
costumbre general en los siglos XIV y XV. En el siglo
XVII todavía había iglesias en Francia que conservaban la
costumbre primitiva. En la edad media no había ninguna
prescripción sobre el número de cirios que había que
quemar en el altar cuando se celebraba la misa. En las misas
privadas a menudo se quemaba sólo uno. Los obispos en las
misas privadas deben tener cuatro cirios encendidos sobre
el altar, y en las solemnes seis más otro que lleva dibujado su
escudo episcopal. Fig. 211
Cirios del Evangelio: Los dos ciriales con cirios encendidos
que dos acólitos sostienen junto al diácono que en los
oficios solemnes canta el Evangelio. En los ritos orientales
también se conoce la costumbre de cantar el Evangelio con
cirios encendidos. San Jerónimo no habla de ello en las
iglesias de Oriente ad signum laetitiae demonstrandum; pero en
Occidente sí que se hacía. La explicación del rito galicano
de la misa (siglo VI) también conoce esa costumbre; en él
se hace mención de siete ciriales que acompañan al diácono
al ambón para cantar el Evangelio; y poco después también
habla de ello san Isidoro de Sevilla. En los siglos VIII y IX
se encuentra citada esta costumbre en el Ordo romano.
Cirus (On. 31 de enero): Su atributo es un manojo de hierbas.
Cisne: Atributo de san Hugo de Grenoble, san Hugo de
Lincoln y san Martín de Tours.
Cistercense: Perteneciente a la orden benedictina la que tuvo
como gran protagonista a san Bernardo.
Cítara: Atributo de san David rey.
Ciudadela: Fortaleza con baluartes situada en un lugar
estratégico para defender una ciudad.
Clámide: Atributo de san Gervasio y san Protasio, san Jaime el
Mayor, san Justo soldado, san Luis rey, san Martín de Tours
y san Pablo.
Clara, virgen (On. 11 de agosto): Sus atributos son báculo,
rama, cáliz, ostensorio (custodia) y palma.
Classicum (classis): Denominación medieval del tocar todas las
campanas.
Claustrada: Fig. 59
Claustro (ambitus, galilea): Patio cuadrangular, abierto con
corredores laterales, cerrados por arcadas, en una parte del
cual era costumbre construir la iglesia y en otra los edificios
del monasterio, convento o comunidad o canónica. Servía
tanto para el estudio y el reposo como para actos litúrgicos,
procesiones, el mandatum del Jueves Santo, etc. Acostumbraba
a ser construido en el lado sur de la iglesia. A finales del
románico y en época gótica lograron una gran perfección
artística, tanto desde el punto de vista arquitectónico como
ornamental. El nombre alemán Kreuzgang dado al claustro
seguramente deriva de la procesión que se acostumbraba
a hacer en él.
Cláusulas de sacción o corroboración: En diplomática,
son las fórmulas que vuelven a dar fuerza a la “disposición”
(o voluntad firme) del documento. Estas fórmulas o
61
SACRALIA ANTIQUA
cláusulas pueden ser preceptivas, prohibitivas, derogatives,
reservativas, obligativas o renunciativas.
Clave de arco: Fig. 12
Clave de bóveda: Fig. 58
Clavero: 1. Persona que tiene a su cargo las llaves de un lugar
de confianza en una corporación, y especialmente de la caja
donde se guarda el dinero comunal. 2. Tesorero funcionario
de la administración municipal, gremial y baronial catalana
responsable de las finanzas. En Barcelona el clavari era un
cargo de elección bianual; fue suprimido por el Decreto de
Nueva Planta. Eran controlados por los oyentes de cuentas.
Clavi: Las dos franjas que van de arriba abajo por la parte
anterior y posterior de la dalmàtica litúrgica y que servían
de ornamento hasta el siglo XII. Procedían de la antigua
vestidura profana.
Clavos: Atributo de san Adrián, san Alejandro I, santa Áurea,
san Bernardo de Alzira, santa Helena, santa Engracia, santa
Felicidad, santa Genoveva, san Germán de París, santa
Isabel madre de san Juan, san Juan de Capistrano, san Luis
rey, san Marcial, santa Marta, san Matías, san Odón, san
Pantaleón, san Pedro apóstol, santa Petronila, y san Severo
de Barcelona (clavo en la cabeza).
Clemente I romano, Papa y mártir (23 de noviembre): Sus
atributos son aguas, ancla, cordero y capilla rodeada de agua.
Clerici uxorati: Clérigos que, a pesar de haber recibido la
tonsura, podían casarse previo consentimiento del obispo.
Clericus non tonsuratus: El Memoriale rituum da este
nombre al ministro que no ha recibido ninguna orden y que
sustituye al ministro propiamente dicho en los servicios del
culto, especialmente de la misa.
Clérigo (Clericus o tonsuratus): Antes del concilio Vaticano II:
Persona masculina que recibía la clerical tonsura (en
la cabeza al menos 7 cm. de diámetro) y que por ella se
convertía en eclesiástico. Según el antiguo derecho, a los
diez años ya se podía recibir la clerical tonsura, mientras el
candidato fuera confirmado, supiera leer y escribir, tuviera
los rudimentos de la fe y diera esperanza de permanecer
en el estamento eclesiástico. Aun así, según el código de
derecho canónico —anterior al concilio Vaticano II— nadie
podía ser tonsurado sin haber empezado los estudios de
teología.
Clipeus: Ornamento en forma de escudo de la parte posterior
de la capa pluvial. Es una reminiscencia de la antigua
capucha. V. Pluviale y Scutum
Clocca: Denominación de la campana que ya aparece en la
Vita S. Columbae (finales del siglo VII). Probablemente es
una palabra de origen celta.
Clotilde, reina, esposa del rey franco Clodoveo y viuda (On.
4 de junio): Su atributo es el ángel.
Cluniacense: Pertenece a la congregación benedictina que
destacó en la reforma gregoriana (siglo XI). Gregorio VII
era monje de Cluny.
Cocina: Atributo de santa Marta.
Codex traditionum: V. Cartulario
Codorniz: Atributo de san Nicolás de Tolentino.
Coelum: En lengua litúrgica significa: 1. El baldaquino del
altar; 2. Un baldaquino portátil.
CLA
Coementerium (griego koimetérion, lugar de reposo, de dormir):
Lugar de descanso o de reposo de los cuerpos de los difuntos,
el cementerio. Hasta el siglo V era subterráneo (hypogeum).
La denominación catacumba aparece más tarde; o al aire
libre (coementerium sub divo; en el norte de África, area); pero
muy pronto se construyó sólo en la segunda forma. En los
cementerios subterráneos los cuerpos, o están colocados en
tumbas en el sulo (forma) o en el muro de forma longitudinal
(loculi), en forma longitudinal arcada (arcosolia), o en forma
de nichos con tapa horizontal (sepulcra, mensa); la forma de
sarcófago es rara. Los cementerios al aire libre tenían las
tumbas en el suelo y también en sarcófagos elevador por
encima del suelo.
Coena Dominio: El Jueves Santo (o el jueves de Semana Santa)
en el cual celebró el Señor la última cena con sus discípulos
(coena Domine), instituyó el augusto Sacramento del altar y
empezó la dolorosa pasión (oración en el huerto, traición
de Judas y encarcelamiento del divino Maestro). Se puede
comprobar que ya se celebraba en el siglo IV. En Francia
se conocía como Natalis calicis en los antiguos tiempos
del cristianismo y en la edad media, por la manera como
se celebraba la institución de la Eucaristía. Se celebra una
sola misa (actualmente, en el inicio de la tarde), en la cual
en el Gloria se tocan las campanas, que enmudecen hasta
el Gloria del Sábado Santo (vigilia pascual), se consagran
otras hostias para las ceremonias del Viernes Santo. Sigue
a la misa la procesión para llevar las hostias consagradas
al monumento. Se celebra la ceremonia de lavar los pies, el
llamado mandatum. La ceremonia de la reconciliación de los
penitentes conservada en algunos lugares hasta finales de
la edad media hoy ya no se encuentra en uso; en ella eran
admitidos solemnemente en la iglesia los penitentes que
habían sido expulsados el miércoles de ceniza.*
Cofre: Atributo de santa Beatriz, santa Elvira, san Fortiano y
san Lorenzo.
Cojín (cussinus): Antes del concilio Vaticano II: Pieza prescrita
para sostener el misal –que hoy se suele sustituir por un atril
o nada–, ordenado a colocar este atril, según el ceremonial
de antes del concilio Vaticano II, sobre el reclinatorio de los
cardenales y obispos como muestra de dignidad. En la edad
media tenía usos múltiples: era usado como asiento del trono
de las sillas corales, para sostener los brazos al arrodillarse,
como substentáculo de reliquiarios y evangeliarios; por
eso en los inventarios medievales aparece con múltiples
nombres, como bancale, capitale, cervicale, plumacium, pulvinar,
scamnale.*
Cojín: Atributo de san Luis rey.
Cojín del misal (cussinus, pulvinum): Antes del concilio Vaticano II:
Cojín que servía para sostener el misal mientras se celebra
la santa misa. Se introdujo para preservar las ricas cubiertas
de los sacramentarios y de los misales con las cuales eran
encuadernados desde época carolingia; pero más tarde entró
también en uso para otros misales. A finales del siglo XIII
tenía un uso mucho más general. El misal y el ceremonial
romano lo prescribían; según el ceremonial puede ser
sustituido por un pequeño atril, cosa hoy muy generalizada.
Sabemos por Durandus que en muchos lugares, en el siglo
COL
J. M. MARTÍ BONET
XIII, el cojín era usado para sostener la evangeliario que el
subdiácono tenía que aguantar cuando el diácono cantaba el
Evangelio en la misa solemne.*
Colaciones: Son los nombramientos hechos por el obispo, o
el vicario general o el vicario capitular (sede vacante), o bien
el gobernador eclesiástico a un clérigo dándole posesión
de una pieza eclesiástica (parroquia, beneficiado, vicaria
perpetua...).
Colador (colum, colatorium syon): Vaso de metal con un agujero
más grande y otros agujeros finísimos, con el cual se le
echaba al cáliz el vino que servía para la consagración.
Ya se cita entre los objetos de la misa al siglo V; usado
especialmente en Roma, como se deduce de los Ordines
romani, fue también conocido fuera de esta ciudad. Al cesar
las ofrendas naturales perdió su finalidad y dejó de usarse,
exceptuando algunos casos en los que la rutina lo conservó.
En el siglo XIII era usado aisladamente sólo fuera de Roma;
en el siglo XII en Roma no se utilizaba.*
Colecta (collecta): La primera de las tres oraciones que,
desde los tiempos más remotos en el rito romano, se dice
durante la misa. No se vincula a ningún acto que se cumple,
como la secreta y el postcommunio, sino que es de carácter
independiente y por lo tanto la oración principal. Según
los liturgistas medievales, este nombre significa algo como
oración de recogimiento, a la vez que recoge las súplicas de
todos los fieles; en realidad una oración en la reunión de los
fieles es una colecta. En Roma hasta la segunda mitad de
la edad media se conocía sólo una colecta; más adelante se
introdujeron tres, llegando, como era costumbre en otros
lugares, hasta cinco. Hoy el número de colectas es una, y
corresponde a la misa, que está perfectamente regulada por
cada festividad, para cada día, para los tiempos litúrgicos y
otras circunstancias según su categoría litúrgica y su carácter.
La colecta se dice después del Gloria, o en las misas que no
lo tienen después de los kyries. Va iniciada por el Dominus
vobiscum o Pax vobis. Si es en misa cantada puede tener el rico
tono festivo o el sencillo tono ferial que se mueve en un solo
tono sin cadencia final.*
Colector (collectarium, collectarius liber): Libro que en la edad
media contenía las oraciones del oficio; era para el oficio
algo pareciendo al sacramentario para la misa.
Colegiata (Ecclesia collegialis, collegiata): Iglesia de una comunidad
de la clerecía secular. En Alemania y otras naciones toman
también este nombre las iglesias de algunas comunidades
de benedictinos. Pero especialmente se aplica a las de los
agustinos, canónigos regulares, premonstratense... Son
famosas algunas colegiatas, como por ejemplo la de San
Rufo de Aviñón, en la cual en Terrassa y en Sant Adrià del
Besòs –y en Aviñón– estuvo san Oleguer. Él fue prior de
Sant Adrià y abad de San Rufo. También fundó la colegiata
(canónigos regulares agustinos) de Terrassa.
Coleta, virgen (On. 7 de febrero): Su atributo es el cordero.
Collar de oro: Atributo de santa Emeteria.
Collar de perlas: Atributo de san Celedonio, santa Pelagia,
san Sebastián, santo Tomás de Aquino y santa Teodora.
Collare: Ornamentación en forma de cuello del humeral
litúrgico.
62
Collarín (colletin): Cuello que se lleva en Lyon (Francia o
Provenza) sobre la dalmàtica y la tunicella; es un cuello de
ornamento que deriva del ámito.
Collarín: Antes del concilio Vaticano II: Pieza parecida a un cuello,
que el diaca y el subdiácono llevaban sobre la dalmàtica. Era
característico de España. Es una derivación de la parura del
ámito que se conservaba en España en forma de cuello.*
Collatio: Lectura de las Collationes Patrum de Cassiano u otros
fragmentos de Santos Padres que en los conventos e iglesias
de comunidades seguía al rezo de las vísperas, lectura que
más tarde precedía o seguía inmediatamente el Confiteor de
las completas y fue la predecesora del oficium capituli actual
que las precede.
Collecta: Correspondiente al primitivo significado griego de
sinaxis designa: 1. El nombre antiguo cristiano y primitivo
medieval de la reunión de los fieles para celebrar los actos
del culto, especialmente la misa; por eso en Roma significaba
especialmente la reunión del clero y del pueblo para cantar
las letanías y hacer la procesión estacional; 2. En sentido
derivado, y ya desde los primeros tiempos del cristianismo y
de la edad media, la oratio ad collectam que decía el sacerdote
en nombre de toda esta reunión; por eso todavía perdura
hoy el nombre de oratio ad collectam en la oración de la misa
que el sacerdote reza antes de la epístola; 3. Nombre de la
oración que rezaba el sacerdote al final del oficio en nombre
de todos los reunidos o al final del oficio de horas y con la
cual todavía hoy se cierran las horas canónicas; esta oración
ya aparece en Amalarico. Es, entonces, de época carolingia.*
Collectio: Nombre que se daba en el antiguo rito galicano a
las oraciones de la misa.
Collectio post communionem: Oración que se rezaba en la
misa de rito galicano después de la comunión. Equivalía a
nuestra postcommunio.
Collectio post sanctum: Oración que en el rito de la misa
galicana se decía después del Sanctus.
Collectio post secreta: Oración del rito de la misa galicana
que se engancha al canon; de aquí viene que sea conocida
como oratio post mysterium.
Collectio super munera: (collectio secreta): Oración de
ofrendas que en el rito galicano sigue al canto del aleluya,
equivalente a la secreta del rito romano.
Colmena: Atributo de san Ambrosio, san Bernardo, san Isidoro,
san Juan Crisóstomo y santos elocuentes predicadores.
Colobium: Túnica sin mangas con aperturas laterales para que
pasen los brazos.
Colocación de la primera piedra: Rito solemne que se
practica al iniciar las obras de los cimientos de una nueva
iglesia. Lo hace el obispo o un sacerdote delegado por él, y
consiste en la bendición del lugar donde va a estar el altar
mayor y una cruz. Se invoca al Espíritu Santo. Este rito de
bendecir los cimientos ya aparece en el Ordo romanus vulgatus
(siglos X-XI); la bendición y la colocación de la primera
piedra y la bendición de los cimientos ya son conocidos por
Sicardo de Cremona (1215). En la edad media en el rito
griego también encontramos una ceremonia, semejante a
la del rito latino practicada en la colocación de la primera
piedra.*
63
SACRALIA ANTIQUA
Colores heráldicos: (o esmaltes heráldicos) Colores empleados
en heráldica. La representación gráfica fue establecida por
el jesuita Silvestre Petra Sancta (1638). Hay de tres clases:
metales (oro y plata), colores (gules, atzur, sable y sinople) y
forras (armiño, vair y sus variantes). Se considera esmaltes
neutros, o sea que tanto pueden ir con un metal como con
un color, la púrpura, la carnación y el sable.
Colores litúrgicos: Los colores prescritos para la casulla,
estola, manípulo, cubrecáliz, bolsa de los corporales y otros
ornamentos del rito latino que corresponden al carácter
del día o del culto que se celebra. Los colores son: blanco,
rojo, verde y morado. Antes del concilio Vaticano II estaba
el negro. El oro puede servir para los cuatro primeros;
la plata sólo para el blanco; el color rosa se utiliza en las
dominicas Gaudete y Laetare. Los colores azul, amarillo,
marrón, etc., no son litúrgicos. Los primeros indicios de los
colores litúrgicos aparecen en época carolingia; pero no los
encontramos fijados expresamente hasta el siglo XII. Hacia
el año 1200 los colores principales en Roma eran el rojo,
verde y negro; y los suplementarios el escarlata, amarillo
y violeta; en el siglo XIV el color amarillo ya había sido
completamente excluido. La regla de los colores dada por
el papa san Pío V en la reforma del misal, conoce sólo los
colores principales, y además, el morado. Fuera de Roma,
casi hasta tiempos modernos, en muchos lugares se conocen
los colores azul, marrón y gris (color cinericius), así como
una mezcla de colores llamada color varius. El origen de los
colores no se debe a las prescripciones de Moisés sobre el
color de las vestiduras sagradas en la Ley antigua, sino que
responde a la finalidad de dar más expresión al carácter y al
sentimiento del culto divino en las festividades y cada día,
mediante el color de los ornamentos; en otras palabras, el
origen se debe a la finalidad de asociar el simbolismo con la
sensación y eficacia que producen al espíritu del hombre. Es
por eso que en un inicio el color propio se daba sólo en las
fiestas y en los días de una cierta significación o carácter, y el
color era sólo blanco o rojo; en los otros días no se definía.
Lentamente, cuando se creyó que era cosa más sensata
fijar un color incluso para estos días, se eligieron aquellos
que se creyeron menos expresivos, el verde, el amarillo y el
morado; el negro era reservado para los días de penitencia.
Este último color, después del concilio Vaticano II fue
extinguido en los ornamentos litúrgicos. V. Reglamentación de
los colores litúrgicos. V. Reglas de los colores
Colum (colatorium): Colador.
Columna: Elemento arquitectónico generalmente de forma
cilíndrica, de mucha más altura que diámetro y que sirve de
apoyo a las partes superiores de una construcción (arcos,
jáceras...).
Columna: Atributo de santa Afra, santa Bibiana, san Luciano,
san Marciano, san Simón Estilista y santa Tecla.
Columna barroca: Fig. 61
Columna compuesta: Fig. 60
Columna corintia: Fig. 60
Columna dórica: Fig. 60
Columna jónica: Fig. 60
Columna toscana: Fig. 60
COL
Comes (Liber comitis, liber comicus): Colección de las lecturas de la
Sagrada Escritura, sea sólo de las epístolas, de los evangelios,
o bien de los dos juntos, en un único libro y ordenada
según las fiestas y festividades del año. Primero contenía
sólo el inicio de las lecturas para facilitar su búsqueda en
la Sagrada Escritura; más tarde, en España y Francia en
el siglo VII, transcribían todo el texto, convirtiéndose en
un leccionario que en España tomaba el nombre de Liber
comicus (o fragmentario). Si, a su vez, contenía las epístolas
y los evangelios, formaba un “plenar” (lectionarium plenarium).
Comma: V. Privilegios papales solemnes
Commater: V. Padrino
Commemoratio de cruce: V. Sufragium de omnibus sanctis
Commenda: Antes del concilio Vaticano II: Beneficio que era
dado a un clérigo de forma revocable con la obligación de
cumplir a través de un sustituto las cargas y las obligaciones
anejas al beneficio si era necesario.*
Commendatio animae: Especialmente antes del concilio Vaticano
II: Serie de oraciones conmovedoras del ritual romano que
el sacerdote le rezaba (o reza) al moribundo con el cirio
encendido (bendecido por la Candelera) como símbolo de
la luz de gracia y de la luz eterna para acompañar el alma
del moribundo, en nombre de la Iglesia y con el auxilio
de la oración, hasta la puerta de la eternidad para obtener
la misericordia del Juez justo. Algunas de estas oraciones
se remontan a la edad media, o incluso antes. En la edad
media se entendía por commendatio animae las oraciones que
se rezaban por el que acababa de morir, especialmente el
absolutio supra tumbam. Las oraciones para los moribundos
se remontan a los libros litúrgicos del siglo XV y bajo la
signatura obsequium circa morientes, modus juvandi morientes, etc.
Commixtio: El rito de la mezcla de las especies consagradas.
Es una ceremonia que sigue a la fracción de la hostia en
tres partes, la más pequeña de las cuales se deja caer en el
sanguis diciendo: haec commixtio... El Ordo romanus conoce
la fracción y la oración que todavía hoy lo acompaña. En
época medieval, en las misas pontificales en las que se daba
la bendición pontifical después de la fracción, la mezcla se
hacía después de la bendición. Desde el siglo IX la ceremonia
se interpreta simbólicamente como la resurrección del
Señor, en que la sangre de Cristo derramada en la cruz se
une de nuevo al cuerpo.*
Commune Sanctorum: Aquella parte del misal y del breviario
que contiene los formularios de misas y rezos de santos para
los cuales el proprium sanctorum no contiene formularios o los
tiene incompletos. El commune sanctorum es un complemento
del proprium sanctorum. Los formularios están ordenados
por las diferentes clases de santos: apóstoles, mártires,
confesores, etc. El misal contiene además los formularios
de las misas votivas y de difuntos.
Communicantes: Oración antes de la consagración y después
del memento de vivos en el canon primero, en la cual
se venera y se invoca la memoria de la Virgen María, de
los apóstoles, y de los doce mártires romanos; en época
medieval, y en los países del norte, se hace memoria de los
santos especialmente venerados, como san Agustín, san
Gregorio, san Martín, san Benito, san Bonifacio y los santos
COM
J. M. MARTÍ BONET
diocesanos más eminentes del lugar. En los prefacios de
ciertas fiestas solemnes y festividades especiales (Navidad,
Epifanía, Jueves Santo, Pascua, Ascensión y Cincuagésima)
se hace memoria del misterio de la fiesta.
Communio: Texto parecido a una antífona de los ritos de la
misa, que el coro canta de una manera melismática después
de la asunción del sanguis y que el celebrante reza en la misa
después de la purificación del cáliz; originariamente estaba
formado por un salmo precedido y acabado de una antífona
que el coro cantaba mientras se distribuía la comunión a
los fieles. Como estas disminuían, también se acortaban
los versos del salmo, llegando a quedar sola la antífona tal
como la tenemos en el actual communio. El sacerdote ya la
rezaba en algunos lugares en el siglo XIII, y se generalizó a
finales de la edad media. En esta época se le da el nombre
de postcommunio para rezarla el sacerdote inmediatamente
después de la comunión. El rito ambrosiano la llama
transitorium. La communio, como las otras partes variables de
la misa, expresa la idea fundamental del día o de la fiesta.
Compagi (griego, kampagoi): Calzado de los laicos y también
calzado de honor, que después del tiempo constantiniano,
en el siglo V, daría pié al calzado de los diáconos y de los
obispos, cogiendo un significado eclesiástico, y reservándose
para significar el calzado del obispo, denominado sandalia
en vez de compagi. Los compagi eran un tipo de calzado bajo,
como unas pantuflas, con correas para ser atados y con tapa
de cuero negra. Estarían a medio camino entre las sandalias
propiamente dichas y los zapatos altos.
Compater: V. Padrino
Competens: Nombre que en los primeros tiempos del
cristianismo y en la edad media designa al aspirante o
candidato al bautismo, es decir, el catecúmeno que podía
recibir el sacramento del bautismo.
Completas (Completorium): La oración final de las horas
canónicas; podríamos decir que es como el “Déu m’encomano”,
oración catalana de la noche. Ya aparece en la regla de san
Benito con el mismo nombre de hoy y en los textos de su
contemporáneo san Aureliano de Arles con el nombre de
completa. A partir de la reforma del breviario hecha por san
Pío V hasta el concilio Vaticano II esta oración constaba
de dos partes: la primera está formada por la officium
collationum no litúrgico, prescrito de san Benito, el cual está
formado por una breve lectura de la Sagrada Escritura,
bendición introductoria, Pater noster y Confiteor. La segunda
parte, el completorium originario, estaba integrado por un
verso introductorio: el converte nos y el Deus in adjutorium
meum, de tres salmos (cuatro antes de la reforma de Pío V),
normalmente de un salmo después del concilio Vaticano II,
de un himno, de una corta lección de la Sagrada Escritura
con el responsorio, de un verso, del cántico de Simeón
Nunc dimitis; de la oración final; de la antífona de la Virgen
María, variable según los tiempos (antiphona finalis); de un
Pater noster, Credo y verso final Divinum auxilium maneat semper
nobiscum. Siempre antes del concilio Vaticano II; después se
han abreviado mucho y consta, como hemos dicho, de un
solo salmo.
Compluvio: Patio o patio de luces de planta cuadrada o
64
rectangular en el centro de las casas romanas para dar luz en
el interior. En él también recogían las aguas pluviales.
Computus: La distribución de las fiestas del año eclesiástico en
base al día en el cual cae la fiesta de Pascua (computus pascalis).
La dificultad radica en que en el calendario eclesiástico, el
año solar y el año lunar están mezclados; el año solar es
el regulador del orden de los meses, de las semanas y de
las fiestas inamovibles, mientras que el año lunar, 11 días
más corto, señala la Pascua y las fiestas movibles que de él
dependen.
Comunes (registro de notas comunes): Es una de las series más
importantes dentro de la tipología de la archivística
eclesiástica, por la cual se consignan todos los documentos
que tenían (hasta el siglo XIX) relación directa o indirecta
con el gobierno de una diócesis, o directa con el derecho
eclesiástico o feudal. Prácticamente es toda la documentación
de la denominada curia episcopal o del obispado.
Comunidor: Torre desde la cual se comunia. V. Comunir o
“Tocar a buen tiempo”
Comunión: La unión sagramental con Cristo mediante el
recibimiento digno de la Sagrada Eucaristía. No pertenece
a la esencia del santo sacrificio, pero como participación del
sacrificio es una parte integrante del mismo. En los ritos
orientales todavía hoy se comulga bajo las dos especies
durante la misa, con la diferencia que los sacerdotes las
consume separadamente, mientras que los fieles las reciben
en conjunto, es decir, el pan consagrado es recibido junto
con el vino consagrado o, al menos, mojado en la mayoría
de casos con éste. En el rito occidental, tal como se practica
hoy, normalmente sólo el sacerdote celebrante comulga
con las dos especies. Después del concilio Vaticano II es
mucho más frecuente —especialmente en comunidades
religiosas— que se comulgue con las dos especies, a pesar
de que puede resultar incómodo. La práctica actual de
recibir la comunión bajo una única especie se generalizó
en el rito latino en el siglo XII por razones de sentido
común o práctico; hasta aquel tiempo los fieles recibían
durante la misa la sagrada comunión bajo las dos especies.
En el siglo V León I Magno y Gelasio I prescribieron
expresamente, en contra de los maniqueos, que durante la
misa se comulgara bajo las dos especies. Hasta el siglo IX
el pan consagrado se ponía en la mano de los fieles, y desde
entonces se seguía (hasta el concilio Vaticano II) la práctica
de ponerlo en la boca. Aun así en la actualidad son más los
fieles que comulgan presentando sus manos, más que en
la boca directamente. En primer lugar se bebía la sangre
preciosa del mismo cáliz, después mediante cañitas (fistula,
canna pipa, pugularis, calamus) junto con el pan consagrado
que se había echado y empapado con el vino consagrado. La
comunión bajo una sola especie en el siglo XIII ya se había
generalizado en todos los ritos occidentales; el concilio
de Constanza de 1415 la prescribió contra los husitas. El
sínodo de Basilea permitía a los husitas el uso del cáliz bajo
ciertas condiciones, pero el Papa quitó este permiso porque
no dio los resultados esperados de unión y pacificación. Las
preocupaciones del emperador Fernando y del gran duque
Alberto de Baviera fueron la causa de que el papa Pío IV
65
SACRALIA ANTIQUA
(1564) en el siglo XVI concediera de una manera transitoria
el uso del cáliz a los laicos. Tanto en los ritos orientales como
en los ritos occidentales, casi siempre, se dio la comunión
a los enfermos sólo bajo las especies de pan; a los niños,
después del bautismo, se les administraba en raros casos las
especies de vino (sólo unas pequeñas gotas). El lugar de la
comunión ha sido según costumbre muy antigua el altar o el
presbiterio para los clérigos, y el espacio de los cancelli (mesa
de la comunión o barandillas de la comunión) del extremo
de la nave para los laicos; esta regla todavía se observa hoy
con todo rigor en los ritos orientales; en cambio, entre los
occidentales, desde los inicios de la edad media ha tenido
muchas excepciones. La sagrada comunión propiamente se
debe distribuir entre los fieles sólo después de la comunión
del celebrante según prescripción del misal romano, y así
lo recomienda el concilio Vaticano II; los ritos orientales
todavía hoy observan escrupulosamente esta regla; en
Occidente ya en el siglo XIII se introdujo la costumbre
de distribuir la sagrada comunión a los fieles fuera de la
misa cuando existía causa razonable. Después del concilio
Vaticano II raramente se distribuye la comunión fuera de
la misa.
Comunión de los difuntos: Abuso extendido en Oriente
y Occidente a principios de la edad media, prohibido
por el concilio Trulano II (692) y por los Statuta antiqua,
que consistía en dar la comunión a los difuntos (o recién
difuntos) viniendo a ser una especie de viático.
Comunión de los enfermos: La comunión dada a los
enfermos por el sacerdote fuera de la iglesia, sea por
devoción, sea por viático. Su rito según el ritual romano
consta de una lustración (purificación) de la habitación
del enfermo a través de la aspersión de agua bendita, de
la distribución de la comunión que se hace igualmente
como cuando se distribuye la comunión en la iglesia, con
la única diferencia de que en el viático en el acto de dar la
comunión el sacerdote dice Accipe frater (soror) corpus D.N.J.
Ch. Qui te custodiat ab hoste maligno et perducat in vitam aeternam.
Amen, y una oración final. En la edad media, antes de dar la
comunión se rezaban los salmos penitenciales, la profesión
de fe y el Padrenuestro; pero en el siglo XI el rito ya era igual
que hoy. El Ecce agnus Dei y el Domine non sum dignus que reza
el sacerdote antes de dar la comunión, mientras muestra la
sagrada hostia a adorar, no entraron en el ritual hasta el siglo
XVI.*
Comunión de los niños: La costumbre observada todavía
hoy en los ritos orientales de dar la sagrada comunión bajo
las especies de vino al niño o niña bautizado; esta costumbre
se conservó en los ritos occidentales hasta el siglo XII, en
qué fue decreciendo hasta llegar a desaparecer totalmente
en el siglo XVI. La decisión del concilio Tridentino (sesión
21, cap. 4, can. 4) de no ser de ningún modo necesario el dar
la comunión al nuevo bautizado acabó con esta costumbre,
alejando todo fundamento que pudiera haber. Según la
disciplina que rige actualmente en Occidente, los niños
pueden recibir la sagrada comunión cuando son capaces de
distinguir el Santo Sacramento de la comida natural y están
instruidos en la doctrina cristiana.
COM
Comunión pascual: La obligación de recibir la sagrada
Eucaristía en tiempo pascual prescrita por el concilio
Laterano IV entre todos los fieles que han alcanzado el
uso de razón. Según el antiguo canon 859, 2, antes del
concilio Vaticano II era considerado ‘tiempo pasqual’ el
que transcurre entre el domingo de Ramos y el domingo
de la octava de Pascua, pero el obispo, si las circunstancias
lo requerían, podía alargarlo hasta el cuarto domingo de
cuaresma como terminus a quo, y hasta la fiesta de la Trinidad
como terminus ad quem.*
Comunir: Devoción pública que va unida a una bendición para
alejar el mal tiempo y las malas consecuencias que de él se
derivan para los frutos de la tierra. Según el ritual romano,
únicamente se tiene que practicar cuando amenaza mal
tiempo; en cambio, en algunas diócesis del sur de Alemania,
teniendo en cuenta que casi cada día hace mal tiempo, se
practicaba cada día inmediatamente después de la misa,
desde la Invención de la Santa Cruz (3 de mayo), hasta la
Exaltación de la Santa Cruz (14 de septiembre). Según el
ritual romano, consta de las letanías de todos los santos,
repitiendo la invocación A fulgure et tempestate, del salmo
Lauda Jerusalem Dominum, de una larga serie de versos, de
cinco oraciones que ya aparecen en parte en el Gelasianum,
la cuarta de las cuales va acompañada de una bendición del
tiempo; y acaba el rito con una aspersión con agua bendita.
Según el ritual del sur de Alemania está formada por una
antífona, verso y oración, y la bendición con el Santísimo,
o con el lignum Crucis. El Gelasianum ya contiene oraciones
contra el mal tiempo. Desde el siglo IX ya se puede ver
que se han añadido otras oraciones, las letanías de todos
los santos, salmos, los inicios de los cuatro Evangelios y
otras oraciones; con la introducción de la bendición del
tiempo haciendo la señal de la cruz con la cruz o con el
Santísimo, así como las conjuraciones de los malos espíritus,
a los cuales se atribuye una cierta influencia sobre las nubes,
transformadas en verdaderas bendiciones del tiempo. Los
siglos XIV y XV fueron fecundos en la creación de estas
fórmulas que no siempre estuvieron libres de supersticiones.
Las bendiciones del tiempo que tenemos en el ritual actual
son abreviaciones de formularios de finales de la edad
media. V. nuestro estudio La catedral de Barcelona. Historia e
historias (Barcelona, 2009) p. 118. Fig. 312
Concelebración: La celebración de una misma misa por dos,
tres o más sacerdotes a la vez que dicen las mismas oraciones
de la misa, que pronuncian conjuntamente las palabras de la
consagración sobre el mismo pan y sobre el mismo vino,
mientras las ceremonias son ejecutadas por uno solo que es
el principal celebrante. En los ritos occidentales sólo tenía
lugar antes del concilio Vaticano II en la misa de ordenación
sacerdotal y en la misa de consagración de obispos (canon
803); en la edad media era más frecuente, si bien nunca fue
de uso general. En Roma, en el siglo IX, concelebraban con
el Papa los cardenales en la misa de las fiestas de Pascua, de
Navidad, de Pentecostés y en San Pedro. La concelebración
todavía se practica hoy con cierta frecuencia en los ritos
orientales, si bien en cada rito tiene lugar en determinados
días y en ocasiones especiales.* Aun así, después del concilio
CON
J. M. MARTÍ BONET
Vaticano II la concelebración se ha hecho una práctica diaria
y general, especialmente en comunidades y colegiatas, así
como en las catedrales y en muchas parroquias, conventos
y monasterios.
Concentus: El canto litúrgico ejecutado por el coro de los
cantores, a diferencia del canto aislado del sacerdote,
diácono y subdiácono, denominado accentus.
Concepción Inmaculada de María (Conceptionis immaculatae
S. Mariae virginis): Se celebra el 8 de diciembre en
conmemoración de la Concepción Inmaculada de la
Santísima Virgen María. Aparece en el rito latino hacia
el año 1100 en Inglaterra con el nombre Conceptio beatae
Mariae Virgnis, condicionada probablemente por la fiesta
que aparece en Oriente de la Conceptio sanctae Annae. Entre
los siglos XII y XV muchas órdenes, especialmente la
franciscana, y muchas diócesis la introdujeron bajo este
nombre. Sixto IV (1447) la introdujo en el calendario
romano bajo el título Conceptio Immaculatae Virginis Marie.
Con la reforma del breviario de san Pío V se extendió más,
y con la de Clemente XI (+1721) se generalizó después
de que Clemente VIII (+1592) la elevara a la categoría
de doble mayor y Clemente IX (+1670) le cediera una
octava. Pío XI en 1854 la hacía fiesta de precepto en toda
la Iglesia con ocasión de la solemne definición dogmática
de la Concepción Inmaculada, después de que se hubiera
dado de una manera definitiva la claridad y la seguridad del
objeto de la fiesta, dándole el nombre correspondiente al
dogma, festum Immaculatae Conceptionis B.M.V., y León XIII
la elevó a fiesta doble de primera clase. El objeto de la
fiesta es glorificar al buen Dios por el privilegio otorgado
únicamente a María en virtud de los méritos de la redención
de Cristo, de ser resguardada de pecado y de toda mácula
original desde el primer instante de su existencia.
Conceptio Christi: Fiesta de la Virgen María de Marzo.
Concha: Cada uno de los cuatro triángulos curvilíneos
situados entre los arcos torales sobre los cuales descansa
directamente el tambor de la cúpula. Fig. 67 y 129.
Concha: El ábside de la iglesia; toma este nombre por su
forma muy parecida a la pechina.
Concha: Atributo de san Alejandro, san Andrés, san Jaime el
Mayor (Santiago), san Juan Bautista, san Rafael, san Ricardo,
san Roque y santos peregrinos.
Concha de bautizar: Atributo de san Silvestre.
Concha de cúpula: Fig. 6
Concha en las manos de un niño: Atributo de san Agustín.
Conchas y cúpula: Fig. 67
Concordia, matrona romana y nodriza de san Hipólito y
mártir (On. 13 de agosto): Sus atributos son disciplinas de
penitencia.
Concurrencia: Antes del concilio Vaticano II: Cuando coinciden
las segundas vísperas de un oficio con las primeras de otro.
Si las vísperas eran de un rito de diferente categoría, el de
mayor tenía preferencia, haciéndose sólo conmemoración
del otro o dejándolo del todo. Las reglas exactas para regular
las vísperas en la concurrencia de oficios se encontraban en
las rúbricas del breviario anterior al concilio Vaticano II.*
Conductus (condictus): Nombre que en los siglos XII y XIII se
66
daba al canto polifónico a modo de órgano o de discantus, el
texto del cual coincidía sílaba por sílaba con las voces del
tenor y de los otros cantores.
Confesión: 1. El reconocimiento de los pecados en el
sacramento de la penitencia; 2. Este mismo sacramento; 3.
El Confiteor; 4. La antecámara de los sepulcros de reliquias;
5. La misma tumba; 6. La cripta. V. Confessio, Confiteor
Confesión (confessio): 1. Originariamente significaba la
antecámara debajo del altar o del zócalo del mismo, donde
se encontraba la tumba con reliquias. A veces estaba delante
de ellas, y otras encima, y se comunicaban mediante un
pozo o ventana. La confesión más conocida es la confessio
Petri de San Pedro del Vaticano en Roma; 2. En sentido
translaticio, desde el siglo XIII, la misma tumba de reliquias,
equivalente al lugar donde estaba colocada la tumba; 3. En
la segunda mitad de la edad media significaba también en
sentido amplio la cripta como antecámara de la tumba de
un santo.
Confesión (en griego, exomologesis, exagóreysis): El
reconocimiento de las faltas cometidas después del
bautismo, que se hace al sacerdote para recibir la absolución
(sacramento) que hace en representación de Dios este
mismo sacerdote. Forma una parte esencial del sacramento
de la penitencia (o reconciliación); por esta razón este
sacramento es denominado también confesión. No
hay un rito especial para la confesión, pero el penitente
debe dar manifestación externa de su arrepentimiento
y de su convencimiento y sentimiento de haber pecado,
arrodillándose a los pies del confesor. Véase la normativa
de las tres posibles absoluciones en la confesión después
del concilio Vaticano II. La tercera (sin la manifestación
individual de los pecados mortales) se pretende imponer
en algunos sectores. Aun así, la Iglesia insiste en que sólo
se puede aplicar en casos muy excepcionales. Si no es así,
algunos teólogos llegan incluso a afirmar que si no es en
casos muy extremos la fórmula tercera de este sacramento
lo hace inválido. Afirmación posiblemente exagerada.
Confesión de fe Símbolo: Fórmulas en las cuales están
contenidas, en una redacción breve, las principales verdades
de la fe. Se llaman símbolos porque son las señales, los signos
distintivos de las creencias religiosas de aquellos que las
profesan. En las funciones litúrgicas existen tres confesiones
de fe: la de san Atanasio, llamada también Quicumque por
su primera palabra; la nicenoconstantinopolitana y la
apostólica.
Confesión de fe tridentina (professio fidei tridentina): Confesión
de fe redactada por el papa Pius IV y promulgada en la bula
Iniunctum Nobis del 13 de noviembre de 1563, basada en la
definición dogmática del concilio Tridentino. Está integrado
por el símbolo de fe nicenoconstantinopolitana y de las
verdades de fe definidas por el concilio Tridentino contra
los reformadores del siglo XVI. El beato Pius IX hizo una
enmienda el 20 de enero de 1877 sobre las definiciones
dogmáticas del concilio Vaticano, especialmente los
dogmas del primado y de la infalibilidad. San Pius X el 1º
de septiembre de 1910 añadió un largo apéndice contra
los errores del modernismo. En un principio debían hacer
67
SACRALIA ANTIQUA
esta profesión de fe sólo los obispos, las dignidades, los
canónigos de un capítulo, los rectores de parroquias y los
superiores de casas religiosas al tomar posesión de sus
cargos. Las muchas veces en las cuales había que hacer esta
profesión de fe estaban señaladas en el Derecho Canónico,
can. 1406 anterior al concilio Vaticano II.*
Confesión de los laicos: Es un uso, que perdura hasta el
siglo XVI, de confesar en caso de necesidad las culpas a uno
que no es sacerdote (una persona laica). No iba acompañada
de ninguna absolución, ni era ningún sacramento, sino más
bien una sustitución de sacramento, del mismo modo que
el baptismum flaminis es un tipo de sustitución del bautismo
de agua. Los teólogos medievales estaban divididos en sus
opiniones sobre la necesidad y la eficacia de esta confesión
laica; el teólogo Scott era un enemigo decidido de la eficacia
de este acto.
Confesionario: Asiento del sacerdote que confiesa y que
lo separa del penitente mediante dos paredes laterales o
mamparas que tienen a cierta altura una ventanilla con una
verja. Desde el concilio Tridentino tenía y tiene esta forma.
Antes, sin embargo, era un banco sin paredes laterales
que tenía un pequeño reclinatorio donde el penitente se
arrodillaba. No tenía un lugar fijo en la iglesia. A finales
de la edad media se encontraba a menudo detrás del altar
mayor; o sea, detrás de la parte posterior del retablo donde
acostumbraba encontrarse una pintura con el juicio final,
la Verónica u otro cuadro de temática similar; pero más
tarde se prohibió instalarse en este lugar, especialmente si
era oculto.
Confirmación (confirmatio, consignatio): griego, sacramento de la
unción con myrón, o el santo óleo así denominado también.
Es el sacramento instituido por Nuestro Señor Jesucristo
por mediación del cual el que lo recibe, por la imposición
de las manos, la unción que le sigue y la oración del obispo
que la acompaña, es ungido atleta de Cristo y el Espíritu
Santo le da una gracia y fuerza especial para confesar con
firmeza la fe durante el camino en este mundo. Válidamente
lo puede recibir todo bautizado, una sola vez, puesto que
imprime un carácter indeleble en el alma del que lo ha
recibido. El ministro ordinario de este sacramento son el
obispo y los sacerdotes; por concesión especial del derecho
canónico, como son los cardenales, los abades y prelados
nullius, los prefectos y vicarios apostólicos. El concilio
Vaticano II ha cambiado algunas de las normativas. Para
recibir el sacramento de la Confirmación no se requiere
una edad determinada. Originariamente se administraba
inmediatamente después del bautismo, cosa que todavía hoy
se practica en los ritos orientales en los cuales el sacerdote lo
puede administrar. En los ritos occidentales en los cuales el
ministro del sacramento es el obispo, ya en la edad media se
tenía que administrar separadamente, y desde el siglo XIII
ya aparece la costumbre de no administrarlo hasta los siete
años, a excepción de algunos casos especiales. Al igual que
para el bautismo, para la confirmación también se escoge
un padrino. Antiguamente era el mismo del bautismo;
en el siglo IX ya se citan padrinos de confirmación. Ya
en aquella época, como lo prescribía el antiguo Derecho
CON
Canónico (can 794, 2), se requería un padrino para cada
confirmante. La materia remota del sacramento es el crisma
o mirón (myrón) consagrado por el obispo, la materia próxima
es la imposición de las manos, acompañada de la unción
(signatio). La confirmación se administra en la iglesia, pero se
puede administrar en otra habitación. Durante la alta edad
media las catedrales tenían el consignatorium como lugar para
la administración de la confirmación. La confirmación se
ha convertido entre los protestantes una pura ceremonia
(confirmation). V. Rito de confirmación
Confirmante: El que recibe el sacramento de la confirmación.
Confirmare: Antiguamente, según los Ordines romani
significaba la administración de la sagrada comunión bajo
las especies de vino.
Confiteor: Confesión de las faltas cometidas, diferente
de la confesión sacramental en la cual en el sacramento
se confiesan las culpas una a una; el confiteor representa
una acusación general de los pecados cometidos no
secretamente ante el sacerdote, sino públicamente, por este
motivo llamada “general” o penitencia pública. Se debe
recitar también, antes de la distribución de la comunión y
extremunción, en la officium capituli (de las órdenes religiosas)
introductorio de las completas y al dar la absolución general
a los moribundos. Toma el nombre de sus primeras palabras.
Es una confesión general de las culpas, también llamada
antiguamente apología. Su uso a comienzos de la misa se
puede constatar en el siglo IX. Su texto era múltiple hasta el
siglo XI. Algunos formularios del Confiteor sólo en las ideas
fundamentales se relacionan con el actual; con todo, en el
siglo VIII aparecen algunos que tienen el texto y estructura
muy semejantes al actual; a partir de estos se desenrolló
en los siglos XII-XIV la actual fórmula del Confiteor, que
recibió del papa san Pío V la forma definitiva.*
Confractorium: La antífona que en el rito ambrosiano se canta
después de la fracción de la sagrada hostia inmediatamente
antes del Pater noster.
Confraternitas: V. Hermandad y Cofradía
Congregación de Ritos (Congregatio rituum): Antes del concilio
Vaticano II: Congregación de cardenales fundada por Sixto
V en 1588 y ordenada nuevamente por san Pío X en 1908
que según las ordenaciones de san Pío X tenía que cuidar:
1. De los usos y ceremonias del culto del rito romano; 2.
De las reliquias; 3. De seguir los procesos de beatificación
y canonización. Los decretos que daba sobre cuestiones
litúrgicas se ocupaban unas veces de nuevas ordenaciones
y cambios del rito de las funciones del culto, del rito de las
fiestas, de los libros litúrgicos, etc.; otras veces se ocupaban
de declaraciones de preceptos litúrgicos y de rúbricas, otras
de declaraciones sobre la tolerancia o no tolerancia de usos
litúrgicos de carácter local, otros eran sobre privilegios
litúrgicos y dispensas. La Congregación de Ritos emitía sus
decisiones en nombre del Papa y en fuerza de su autoridad,
de tal manera que la validez y el carácter de los decretos de
esta eran los mismos como si fueran del Papa; aunque no
fueran firmados por el mismo pontífice.*
Congregación mariana: Asociación erigida bajo el título y
en honor de la Inmaculada, sobre todo para dar y extender
CON
J. M. MARTÍ BONET
el culto a la Virgen María, para fomentar la vida religiosa
y las buenas costumbres, así como la caridad. La primera
congregación mariana la fundó en Roma en 1564 el jesuita
Juan Leunis, en el Colegio Romano. El papa Gregorio
XIII, en 1577 la erigió con su Bula Omnipotentis Dei en
“congregación madre y primera de todas las congregaciones
de la misma clase”, confiriendo a los jesuitas la suprema
dirección de la misma y el derecho de asociación a las nuevas
congregaciones marianas que se fundaran, como fue el caso
de las congregaciones marianas fundadas en Barcelona en
1599 en la iglesia de Belén de los Jesuitas en la Rambla.
Conjuración: V. Exorcismo
Conjuro: Acción consistente en un signo o rito, a menudo
acompañado de una fórmula hablada (imperativa), con que
se pretende conectar con una potencia invisible. Quién
practica este conjuro normalmente se encuentra en estado
de máxima excitación vital. A veces el conjuro se convierte
en exorcismo. En el conjuro a veces se interpela a Dios para
que se alejen los malos espíritus o de cualquier peligro.
Conmemoración (Commemoratio): Antes del concilio Vaticano II:
Memoria y referencia que se hacía en el rezo del oficio de otro
oficio concurrente u ocurrente que era imposible de rezar
por completo. Cuando había concurrencia, esta memoria
sólo tenía lugar en las vísperas del oficio dominante, diciendo
solamente la antífona y el verso del Magnificat. En caso de
concurrencia la conmemoración se hacía, o sólo en las laudes
y en las vísperas, o bien en las laudes, vísperas y maitines del
oficio dominante. En las laudes y en las vísperas rezando la
antífona, el verso y el oremus de estas horas respectivamente;
y las maitines con la lectura de un fragmento evangélico o
narración histórica del oficio arrinconado. Las reglas, por
cierto bastante complicadas, para el establecimiento de las
conmemoraciones se encontraban en las rúbricas generales
del Breviario, siempre antes del concilio Vaticano II.
Conopeo (Konopéion): 1. El baldaquino del altar; 2. Pabellón
prescrito por el rito romano, que cubre el sagrario y que hoy
casi está en uso sólo en Italia y en España en algunas iglesias.
No hay prescripción sobre el tipo de ropa de que debe ser.
No es posible comprobar desde cuándo está en uso el
conopeo. Tienen semejanzas con el conopeo los cortinajes
o el baldaquino que en la edad media se acostumbraban
a poner en forma de tienda sobre el “reconditorio” (o
sagrario) de la Eucaristía a veces suspendido sobre el altar.
El conopeo se encuentra prescrito de una manera tajante
por primera vez en las Instructiones de san Carlos, pero no
como una novedad. Puede ser de varios colores según el
tiempo litúrgico.** Fig. 307
Conrado, cazador y franciscano (On. 19 de febrero): Sus
atributos son ciervo, flechas y redes.
Conrado, monje anacoreta (On. 14 de febrero): Sus atributos
son cordero y corona ducal en el suelo.
Conrado, obispo de Constanza (On. 26 de noviembre): Sus
atributos son la araña, el cáliz y la red.
Consagración: En sentido litúrgico católico significa: 1. El
acto de la transubstanciación del pan y del vino en el canon
de la misa al pronunciar sobre los mismos las palabras con
las cuales el Señor instituyó la Sagrada Eucaristía; 2. Las
68
unciones que hace el obispo con el santo crisma, como
son las de la ordenación sacerdotal, las consagraciones de
iglesias, de altares, de campanas, cálices y patenas; 3. La
vestición de vírgenes (religiosas monjas) consagradas al
Señor, hecha por el obispo.
Consagración del altar (consecratio altaris): El rito solemne
con el cual un altar fijo o portátil es consagrado para ser
utilizado para el ofrecimiento del sacrificio eucarístico.
Es un sagramental reservado al obispo; se puede realizar
junto con la consagración de la iglesia, que debe ir esta
acompañada de la consagración de un altar de la misma, o
en algunas ocasiones la consagración del altar se realiza sola.
En los dos casos el rito es el mismo. Incluso en el segundo se
cantan las letanías de todos los santos. En el ritual anterior al
concilio Vaticano II se bendice el “agua gregoriana”, se hace
la lustración del altar santiguando la mesa con este agua, se
dan siete vueltas al altar aspergiéndolo otras tantas veces, se
prepara el mortero bendito, se depositan las reliquias en el
sepulcro del altar, se unge dos veces con el santo óleo de
los catecúmenos, una vez con el santo Crisma y después
otra vez con los dos santos óleos juntos; se queman cinco
granos de incienso en los cinco puntos del ara que se han
untado con aceite; se dice la oración de consagración, se
unge la base del altar y los ángulos del mismo, se viste el
ara o altar y se dice la misa de consagración. Sólo la oración
de consagración en la que se incluía un prefacio cantado
tenía otra estructura peculiar cuando la consagración
del altar iba acompañada de la consagración de la iglesia.
Según costumbre del rito romano la consagración del altar
consistía sencillamente en hacer uso por primera vez del
altar y en colocar las reliquias si las había. La unción del
altar ya aparece en Oriente en el siglo IV y en el siglo VI
en las Galias. La lustración del altar está documentada en el
siglo VII en Francia, y era habitual en Roma en el siglo VIII.
El rito romano de la consagración del altar es el resultado
de una mezcla de las ceremonias romanas y galicanas que
empezó en el siglo IX y acabó en el siglo XII. La unción
del ara con los santos óleos de los catecúmenos y Crisma, el
quemar los cinco granos de incienso en las esquinas del ara
de la mesa ungidas, así como la unción de la base del altar y
de las cinco telas o candelas de los lados de la misma datan
de finales de la edad media.* Hay que insistir en que todo lo
que se ha dicho corresponde a antes del concilio Vaticano
II, aun así muchos ritos continúan en la disciplina actual.
Fig. 175
Consagración del altar en los ritos orientales: La
consagración del altar en los ritos orientales es más sencilla
que en los ritos occidentales y va siempre acompañada de la
consagración de la iglesia. La más rica en ceremonias es la
griega, pero que todavía no tiene la importancia que tiene en
los ritos occidentales en los tiempos carolingios. Empieza
con la lectura de la erección del altar hecha por el obispo,
sigue una oración solemne, una triple purificación del altar,
con agua bendita caliente, efusión de vino rojo con agua
de rosas en forma de cruz sobre el altar, y finalmente la
unción de la mesa y de la estipes con el santo mirón (myrón).
La ceremonia acababa con el vestimiento del altar con el
69
SACRALIA ANTIQUA
katasárka, el endyuté y el eiletón, y con una incensación. La
recondición (ocultación) de las reliquias detrás del estipes o
de debajo del altar, cuando este es de muchas columnas,
tiene lugar después de la consagración de la iglesia. La
consagración del altar en el rito armenio es igual que en el
rito griego con la diferencia de que no se ponen reliquias en
el altar. Los ritos siríaco, nestoriano y copto, que tampoco
tienen la recondición de reliquias, conocen sólo la ceremonia
de hacer la cruz y ungir el altar.
Consagración de aras: Antes del concilio Vaticano II: El rito
solemne por el cual el obispo consagraba un ara o altar para
poder celebrar la misa. Ofrecía pequeñas variantes de la
consagración del altare fixum. El obispo rodeaba y aspergía
tres veces el ara con “agua gregoriana” en vez de hacerlo
siete como en el altar fijo. La recondición de reliquias no
se hacía inmediatamente después de la lustración, sino una
vez había sido ungida con el santo Crisma. En ella no había
unción del medio, del frente y de los cuatro lados de la stipes,
y contenían la forma de losa plana, pero no la precisaban.
Las oraciones de consagración tenían un texto diferente de
las del ordo de consagración del altar fijo. Antiguamente la
consagración de aras era muy sencilla. En los siglos IX y X
constaba de una sola oración de bendición, pero después se
introdujo la lustración, la unción, la recondición de reliquias
—antes no tenían las aras— y otras ceremonias cada día
más parecidas a la consagración del altar fijo. Este proceso
duró hasta finales de la edad media y después perduró en
algunos lugares.
Consagración de la iglesia (dedicatio, consecatio ecclesiae; griego,
kathiérosis, enthronismmós, anoignusis): Antes del concilio Vaticano
II: Rito reservado al obispo, en fuerza del cual una iglesia
es destinada únicamente al servicio del culto y es, a su vez,
destinada de una manera perdurable y permanente al mismo.
La consagración de la iglesia iba siempre acompañada de la
consagración del altar, de tal modo que la consagración de
un altar se puede hacer separadamente de la consagración de
la iglesia, pero la iglesia no se puede consagrar sin consagrar
un altar. Todos estos ritos corresponden a antes del concilio
Vaticano II, aunque muchos de ellos coinciden con los ritos
actuales, que son los siguientes: 1. La toma de posesión de la
iglesia que consiste en darle la vuelta tres veces aspergiendo
con agua bendita y llamando cada vez a la puerta de la
iglesia, la entrada a la iglesia, el canto de las letanías de todos
los santos, la escritura del alfabeto griego y latín sobre una
gran cruz en forma de X hecha en el pavimento de la iglesia,
la cual representa el monograma del nombre de Cristo; 2.
La lustración, es decir la purificación y santificación de la
iglesia y del altar con el “agua gregoriana”, que consiste
en la bendición del agua, el santiguamiento de la mesa del
altar y su aspersión por siete veces, rodeándola; el hecho
de aspergir tres veces los muros interiores del templo,
dando la vuelta y rociar en forma de cruz por dos veces
el pavimento de la misma; 3. La consagración del templo
por medio de una oración de consagración revestida de
la forma de prefacio cantado; 4. La reconditio de reliquias,
consistente en la preparación de una pequeña concavidad
que se llena con el mortero bendecido, la colocación de
CON
las reliquias, la unción del reliquiario llamado sepulcrum
y la colocación y cierre de las reliquias; 5. La unción del
altar y de la iglesia, que consiste en una doble unción de
los extremos (cornua) del altar y del medio de la mesa del
altar con el oleum Catachumenorum y también con el Santo
Crisma; la unción de toda la superficie del altar con los dos
santos óleos; la unción de doce contornos en las paredes
del templo señalados con una cruz y un cirio que quema;
finalmente, la cremación de incienso en los cinco puntos
ungidos del ara; 6. La solemne oración de consagración del
ara; 7. La unción de la parte delantera del ara, de la columna
que la sostiene y de las juntas de la columna con la mesa;
8. La bendición de los manteles y otros utensilios del altar;
9. El revestimiento del altar; 10. La misa de consagración.
En su origen el rito de la consagración de la iglesia, según
costumbre romana, era muy sencillo: consistía en la toma
de posesión de la nueva iglesia entrando solemnemente, la
colocación de las reliquias en caso de que se tuvieran que
colocar, y la misa de consagración; en cambio, en Francia,
ya en el siglo VI, era costumbre ungir el altar. El rito de
la consagración de la iglesia se debe a una mezcla del rito
galicano muy desenrollado, con el rito romano muy arcaico,
tal como eran en aquella época, empezada en el siglo IX.
Este rito mezclado, en el siglo XII era casi general en
Occidente; su forma definitiva la adquirió a finales de la
edad media. Especialmente datan de este tiempo la unción
de la mesa del altar con los dos santos óleos Crisma y de
los catecúmenos, el quemar granos de incienso en los cinco
lugares ungidos del ara, la unción de la parte delantera de la
mesa, de la junta de la mesa con la columna, de la columna
y de las esquinas del altar. Si el reliquiario está encima de la
columna bajo la mesa, la colocación de las reliquias se hace
—como ya se hacía en la edad media— antes de la lustración
del altar, inmediatamente después de la bendición del agua
gregoriana, y no después de la lustración del altar y de la
iglesia. La consagración de la iglesia en los ritos orientales
es mucho más sencilla que en el rito latino; consiste en la
fijación de la mesa del altar en la columna, el lavado del ara
del altar con la columna que la sostiene, la infusión triple de
vino y de agua de rosas sobre la mesa, la unción de la misma
con las columnas que la sostienen, revestimiento del altar,
incensación del altar, del presbiterio y de las naves de la
iglesia, aspersión y unción de los muros de la iglesia, oración
de consagración, ir a buscar las reliquias, la colocación de
las mismas en la mesa y la misa de consagración.* Después
del concilio Vaticano II han cambiado en parte esos ritos.
Consagración de la iglesia: Armenio: La consagración de
la iglesia en el rito armenio se practica, con muy pocas
diferencias, como en el rito griego del cual es sacada. En
los otros ritos orientales está compuesta de oraciones,
de la consagración del altar (V. Consagración del altar en
los ritos orientales), de la unción de la iglesia y de la misa
de consagración. Ni el rito armenio, ni el siríaco, ni el
nestoriano, ni el copto, tienen la colocación de reliquias.
Consagración del obispo: V. Episcopado
Consagración del rey (Benedictio regis et reginae, ordo conronationis
regis et reginae): Antes del concilio Vaticano II: El rito prescrito en
CON
J. M. MARTÍ BONET
el Pontifical romano que se debía observar para la coronación
y unción de un rey, de una reina, de un emperador o de una
emperatriz, estaba formado (antes del concilio Vaticano
II) en paralelo con el rito de la consagración de obispos,
pero sólo era un sagramental y no un sacramento; la hacía el
metropolitano correspondiente asistido por los obispos de la
nación, en un domingo; iba unida a la misa. Constaba de dos
partes: la primera antes de la misa y la otra antes del aleluya
del gradual, el último verso del tractus o la última estrofa de
la secuencia. La primera parte estaba integrada por un breve
examen, una exhortación dirigida al rey, la prestación del
juramento, la oración de bendición dirigida al consagrado
por el metropolitano y por todos los obispos asistentes,
las letanías de todos los santos y finalmente dos oraciones
de consagración del nuevo consagrado. La segunda parte
comprendía: la unción del rey, que se hacía con el aceite
de los catecúmenos, en el antebrazo y en la nuca, entre
los hombros; la entrega y ceñimiento de la espada, que el
rey sacaba de la vaina, blandía con la mano derecha y la
apoyaba en su brazo izquierdo; la imposición de la corona,
la entrega del cetro y la entronización; y finalmente acababa
con el Te Deum y oración final. A la hora del ofertorio el
rey subía al altar y le ofrecía al metropolitano una cantidad
en dinero que era una reminiscencia de la ofrenda en pan,
vino y dinero que, a finales de la edad media, el rey todavía
ofrecía en la misa de su consagración. Después de recibir la
comunión el metropolitano le ofrecía vino de las abluciones,
una reminiscencia de la costumbre observada hasta más allá
de la edad media de comulgar bajo las dos especies en la
misa de coronación. En la coronación de una reina que era
regente faltaba sólo la entrega de la espada; si era una reina
que no regía, sino que solamente era reina por ser esposa
del rey, no había ni examen, ni exhortación, ni juramento de
fidelidad, ni entronización. España es el primer lugar donde
aparece la consagración del rey, y se puede documentar en
el siglo VII. Entre los francos se usa por primera vez con
Pipino el “Breve”. En el siglo X ya aparece formada en todas
sus partes principales. En la edad media sus oraciones eran
muy diversas. Además de la unción de la nuca y del brazo
derecho se añadió el del brazo izquierdo, el del pecho, de las
manos y de la cabeza; en diferentes lugares la unción no se
hacía sólo con el óleo de los catecúmenos; en otros se hacía
también con el Santo Crisma o con una mezcla de los dos.
El rey era revestido con el yelmo, las armillae y el manto, y se
le ponía el manto. El rito prescrito en el Pontifical romano
reproduce el ceremonial sencillo que se practicaba en Roma
a finales de la edad media en la coronación de los reyes. El
rey y la reina recibían la comunión bajo las dos especies —
en Roma sólo el rey— hasta muy avanzada de la edad media
el día de la misa de coronación, a lo cual hace referencia
la prescripción del pontifical romano al metropolitano (que
consagra) de dar el vino de las ablucions al rey y a la reina
después de recibir la comunión.*
Consagración de los santos óleos: Consagración que
(antes del concilio Vaticano II) hacía el obispo asistido
por doce sacerdotes, siete diáconos y siete subdiáconos.
Era practicada desde los tiempos más antiguos del
70
cristianismo en la misa del Jueves Santo. El oleum infirmorum
se consagraba hacia el fin del canon, después de las palabras
Per quem haec omnia, semper bona creas, etc. El Crisma y el oleum
catechumenorum se consagraban después de la comunión. Las
oraciones de su consagración se encuentran ya casi todas
en el Gelasianum, siendo muy antiguas. La consagración
se hace en una mesa colocada ante el altar. La oración de
consagración del Crisma está revestida de la forma de un
prefacio solemne. En la consagración del Crisma y del oleum
catechumenorum tenía lugar una triple emisión de aliento y una
triple veneración de los mismos hechas por el obispo y por
los doce sacerdotes mientras se consagran. Estas ceremonias
ya aparecen en el siglo IX. Después del concilio Vaticano II
se ha dado mucha importancia a la misa crismal en la cual
se pide que concelebren todos los sacerdotes de la diócesis
y en la cual estos renuevan las promesa de obediencia, y
respeto al obispo y la promesa de cumplir con el celibato.
Consecratio altaris: V. Consagración del altar
Consecratio ecclesiae: V. Consagración de la iglesia
Consignatio: Denominación medieval de la confirmación.
Consignatorium (chrismarium, locus chrismarius): El espacio
donde el Sábado Santo el obispo, después de la
administración del bautismo, administraba el sacramento
de la Confirmación a los recién bautizados; solía ser una
construcción cerca del baptisterio.*
Consubstanciación: La doctrina luterana según la cual el
Cristo revelado está en la eucaristía junto con la sustancia
de pan y de vino coexistentes, y no por medio de la
transubstanciación, es decir, por el cambio de la sustancia
del pan y del vino en el cuerpo y sangre de Cristo. Para los
luteranos Cristo está sacramentalmente presente junto con
el pan y el vino que no se han cambiado para nada en sus
sustancias.
Consueta: Libro parroquial en el cual constan las costumbres,
festividades, tradiciones litúrgicas, aniversarios de
defunciones, etc... de una parroquia. En la diócesis de
Barcelona era obligado desde el siglo XIV.
Consuetudinarius liber: Consuetudinarium, consuetudines: V.
Liber ordinarius
Consuetudo: Costumbre litúrgica que prescribe, prohíbe o
tolera, y que no emana propiamente de la autoridad que
puede legislar en la liturgia. En la costumbre introducida
por un arraigo de muchos años, tolerada sin contradicción
por las autoridades eclesiásticas, es considerada fuente de
derechos y deberes. Esta costumbre puede ser contraria
a las leyes litúrgicas existentes: consuetudo contra legem, o es
una costumbre introducida al margen de las leyes litúrgicas
existentes, consuetudo praeter legem. No hay duda de que las
consuetudines de la segunda clase son toleradas; pero discutible
si las costumbres de la primera son válidas y hasta qué
punto, ya que difícilmente llegan a reunir las condiciones
necesarias para su validez.
Contestatio: Nombre que se daba al prefacio en el rito
galicano; el nombre se debe a que su contenido es un
testimonio de alabanza y de gratitud.
Contexto: En diplomática, es la parte central del documento, es
decir el que no es protocolo ni escatocolo. Tiene las siguientes
71
SACRALIA ANTIQUA
partes: arenga (o exordio), promulgación (notificación),
narración (petición o causa de la intervención), disposición
(parte constitutiva del documento) y varias cláusulas.
Contraclave de un arco: Fig. 12
Contrafuerte: Estructura maciza de piedra adosada a los
muros exteriores que sirve de refuerzo contra la presión
lateral de una bóveda o de un arco. Acostumbra a ser un
elemento típico del estilo gótico. Fig. 62
Contrasello (sello secreto): En diplomática, da autenticidad a
los anteriores sellos. V. Bula dimidia y Sello
Conversión y conmemoración de san Pablo: Dos fiestas
en honor de san Pablo. La fiesta de la conversión (25 de
enero) es de origen de las Galias; en cambio la fiesta de la
conmemoración (30 de junio) es de origen romano. Ésta
es una extensión de la fiesta principal de los príncipes de
los apóstoles. Su origen se debe al hecho obvio de la gran
distancia que había entre la basílica de San Pedro y la de
San Pablo y lo difícil que le resultaba al Papa celebrar en un
mismo día a las dos festividades, y también porque era muy
difícil para el clero y el pueblo de Roma asistir a ellas; por
eso el día 29 de junio se celebraba sólo la fiesta en la basílica
de San Pedro y un día después en la tumba de San Pablo en
su respectiva iglesia.*
Coopertorium: 1. Denominación litúrgica de la tela que servía
para cubrir las ofrendas que, a la hora del ofertorio, se llevan
solemnemente al altar; 2. Denominación medieval de los
manteles del altar; 3. A finales de la edad media se daba
este nombre a la caja o bolsa que servía para guardar los
corporales.
Copa: Atributo de santa Cándida, san Eloy y Reyes Magos.
Copa con serpientes aladas (veneno): Atributo de san Benito,
san Eduardo, san Juan Evangelista, san Luis Bertran.
Copón: Vaso destinado a la reserva de la Eucaristía. El origen
del copón viene de la necesidad de conservar la reserva del
Santísimo Sacramento por si había que llevar la comunión a
los enfermos o a los prisioneros. La palabra copón proviene
del término latino cuppa, que quiere decir copa. V. Ciborio
Fig. 256, 257, 258, 259
Copón de viaticar: Copón pequeño que sólo puede contener
pocas hostias y que sirve para llevar el viático a los enfermos.
Copto: V. Lenguas litúrgicas. Liturgia de la misa. Rito.
Coral (notación escrita): Signos que servían para anotar las
melodías de las corales. Originariamente se hacía uso de
los neumas (neuma, en griego señal) unidos unos con otros,
escritos sobre el texto con rayas y puntos, ganchos que
representaban los tonos, no en su altura absoluta, ni en
la su separación exacta, sino las figuras de los tonos y sus
movimientos hacia arriba y hacia abajo. Entre las tentativas de
reproducir los intervalos, el sistema de reproducir los neumas
que aparece en el siglo X llamado diastémico (diastema, en
griego intervalo, distancia) es lo más rico en consecuencias.
Este sistema coloca los neumas en el texto, no en línea recta,
sino encima y debajo del mismo texto. Este sistema mejoró
con la introducción de una línea encima y debajo de la cual
se ponían los neumas, y mejor con la introducción de una
línea roja para señalar el tono f y una amarilla para el tono
C. Guido de Arezzo introdujo estas dos líneas, a las cuales
CON
añadía otras dos, de tal modo que, mediante las letras-claves,
dio la altura absoluta de los tonos para cada pieza de canto.
Fue el introductor del sistema de cuatro líneas que, poco
a poco, arraigó y que todavía se conserva hoy. El cambio
de los neumas en las notas actuales tuvo lugar en los siglos
XIII y XIV. En Alemania, por influencia de la letra gótica
minúscula, se desarrolló un sistema de notas compactas en
forma de guion o de clave, las cuales estuvieron en uso hasta
el siglo XIX; en Italia se desarrollaron las notas cuadradas,
llamadas latinas, que hoy han sido aceptadas por todo el
mundo.
Corales: Seglares vestidos con sotana y sobrepelliz que asisten
al coro de las comunidades para rezar o cantar los oficios
divinos.
Corazón: Atributo de san Agustín, san Antonio de Padua,
san Benito de Palermo, santa Brígida, san Cayetano, santa
Catalina de Génova, santa Catalina de Siena, san Felipe
Neri, san Francisco Javier, san Francisco de Sales, santa
Gertrudis, san Ignacio de Antioquía, santa Juana de Chantal,
san Leandro, santa Magdalena de Pazzi, santa Margarita
María de Alacoque, san Pablo de la Cruz, san Policarpo,
santo Tomás apóstol y santa Teresa de Jesús.
Cordero: Atributo de san Abel, san Abraham, santa Inés, san
Andrés Corsino, san Clemente, santa Coleta, san Conrado,
san Francisco de Asís, san Joaquín, san Juan Bautista y san
Serafín.
Cordero: Atributo de san Daniel profeta.
Cordón franciscano: Atributo de santa Isabel de Hungría,
san Luis rey, san Luis de Tolosa y santa Margarita.
Corladura: Pintura (o barniz) que los pintores y escultores
dan a una pieza plateada.
Cornelio, Papa y mártir (On. 16 de septiembre): Sus atributos
son cuerno y buey (animal con cuernos).
Cornisa: Cuerpo volado, generalmente horizontal, con
molduras que sirve para decorar o simplemente para
proteger una pared. Fig. 63-80
Cornua: 1. Los cuatro ángulos del altar; 2. Las dos puntas de
la mitra; 3. Las puntas arcadas del birrete.
Coro (chorus): 1. En los divinos oficios, los cantores que
ejecutan el canto litúrgico de los salmos, himnos, antífonas
y responsorios. Originariamente eran clérigos, actualmente
son laicos casi siempre. Hasta finales de la edad media
se llamaba schola cantorum o simplemente schola; hoy este
nombre se conserva sólo en el Pontifical romano; 2. El
conjunto de sacerdotes de una comunidad o convento
asisten y que cantan la “misa conventual”; 3. El lugar de
la iglesia donde se reúnen los que forman comunidad o
padres o hermanos del convento. También se aplica a los
conventos y monasterios femeninos. En Italia el coro se
encuentra detrás el altar mayor, en Francia y en Alemania
en el presbiterio o inmediatamente delante del altar mayor,
y en España en medio de la nave central de la iglesia; 4.
Funciones de las iglesias de comunitarios o de conventos; 5.
El presbiterio, el espacio del altar de cada iglesia, significado
que está muy extendido.
Coro (oración del): Oficio rezado por obligación en comunidad
y en el coro de las iglesias de conventos y de beneficiados
COR
J. M. MARTÍ BONET
por los religiosos o religiosas y comunitarios.
Coro (pasillo) (ambitus): Pasillo formado alrededor del coro,
continuación de las naves laterales, con arcuaciones que se
abren hacia dentro en las cuales hay capillas o nichos por
altares. Se introdujo en el siglo X; en tiempo del románico
sólo era conocido en Francia; pero en tiempo del gótico se
extendió a todas las grandes iglesias.
Coro (rejas del): Rejas que había ante el altar en la edad antigua
del cristianismo y en la edad media, las cuales separaban los
cantores (la schola cantorum) del altar, y más tarde las rejas que
separaban el espacio del altar de la nave (cancelli).
Coro (servicio del): Las funciones que se deben celebrar por
obligación en el coro de las iglesias de los monasterios y
de comunidades de beneficiados o de canónigos. Estas
funciones son el rezo de las horas canónicas, la misa
conventual, las procesiones que a ella van unidas (litaniae
maiores, litaniae minores, procesión del Corpus, etc.) y varias
bendiciones (la de las candelas, la de la ceniza, la de las
palmas, la de las fuentes bautismales…).
Coro (sillería) (stalla, stalli): Las sillas de los coros de los
conventos, colegiatas, catedrales, iglesias de comunidades
masculina y femeninas, etc., que sirven para sentarse los
comunitarios, durante la celebración de los oficios divinos,
de la misa conventual y las otras funciones del coro. Esta
sillería está formada por un reclinatorio (forma) y un banco
para sentarse (sedile, scamnum) con una especie de asiento para
apoyarse al estar de pié que está fijado en la parte inferior
del banco (misericordia o llamado también penitencia). Los
coros de las iglesias pequeñas tienen una sola fila de bancos,
mientras que los de las iglesias grandes tienen varias filas
de bancos (formae altae, formae superioris ordinis, formae bassae,
formae inferioris ordinis). Los bancos para sentarse a la hora de
las lecturas ya eran conocidos en el siglo V, los reclinatorios
(formulae) para arrodillarse aparecen citados varias veces
en el siglo VI. El tipo de coro actual se remonta al siglo
XI, y su disposición definitiva con respaldo sería del siglo
XIII. Hacia finales de la edad media se decoró con todo
tipo de elementos góticos y más tarde con todo tipo de
ornamentación renacentista y barroca. Las dignidades
(canónigos superiores de la catedral), el preboste, el decano,
chantre, arcipreste, el abad y el prior tienen siempre sillas
reservadas. V. Catedral de Erfurt o coros de las catedrales
catalanas
Coro: (obispo de): V. Praecentor
Coro: 1. Parte o lugar de una iglesia en el cual están los
cantores. 2. Dentro de la nave o el presbiterio de una iglesia,
parte destinada al oficio litúrgico de los canónigos, del clero
o los religiosos obligados a rezar el breviario. Fig. 176
Coro de una basílica latina: Fig. 40
Coro de los hombres: Tribunas que sólo los hombres pueden
ocupar.
Corona: Durante el periodo medieval se designa con este
nombre: 1. La tiara papal, la corona del Papa tal como la
describen los ordines romanos del siglo XII; 2. La araña
redonda para quemar cirios; 3. Objeto formado por
pequeñas cadenas, colocado sobre el altar o ante el espacio
del mismo que tiene forma de corona, llamado “corona
72
colgada”; 4. Nimbo alrededor de la cabeza; 5. Indicador
para orar, parecido a los rosarios de la Virgen María
(rosario dominicano) formado con una cadena de granos,
también llamado rosario, con una añadidura especial que
lo caracteriza para distinguirlo del rosario usual. Existen la
corona de las cinco llagas, la corona de santa Brígida, los
rosarios crucíferos, la corona de los dolores de la Virgen
María, la corona de los ángeles en honor al arcángel san
Miguel y todos los corazones angelicales. La corona de las
cinco llagas tiene cinco partes, en cada una de las cuales se
dicen cinco Gloria Patri y un Avemaría; la de santa Brígida tiene
seis partes en cada una de las cuales se dice un Padrenuestro,
diez de Avemarías, un Credo y un Padrenuestro y tres
Avemarías al final. Los siete Padrenuestros recuerdan los
siete dolores y gozos de la Virgen María, y los 63 Avemarías
los 63 años de la vida mortal de la Virgen María. Los
rosarios crucíferos tienen la forma del rosario usual con
los cinco decenarios, pero no contemplan ningún misterio.
Se rezan en honor de la Virgen María. La corona de los
siete dolores de la Virgen María extendida por los servitas
se compone de siete decenarios con un Padrenuestro y siete
Avemarías, y acaba con tres Avemarías a la Virgen María
por las lágrimas que derramó en sus dolores; en él se deben
rezar de palabra y meditar los principales dolores de la
Virgen María. La corona angélica tiene nueve decenarios
correspondientes a los nueve coros angelicales con un
Padrenuestro y tres Avemarías en cada decenario; acaba con
cuatro Padrenuestros, tres a los arcángeles y uno al Ángel de
la Guarda. Al rosario común el papa Juan Pablo II añadió
los misterios de la luz o de la vida pública de Jesús a las tres
partes anteriores (es decir, gozo, dolor y gloria). Ahora así
son cuatro: gozo, luz, dolor y gloria.
Corona: Atributo de san Abdón y Senén, san Francisco de
Borja, san Mauricio, san Onofrio, Reyes Magos, santos
reyes y santas reinas. San Ramón Nonato tiene tres coronas.
También tenían tres coronas santa Rita de Casia y san Pedro
Mártir.
Corona de rosas (o lirios): Atributo de santa Catalina de Siena,
santa Cecilia, santa Dorotea, santa Rosa de Lima, santa
Rosalía y santa Serafina.
Corona en el suelo: Atributo de san Luis de Tolosa.
Coronación del Emperador: El solemne rito litúrgico que
se practicaba en Roma durante la edad media al coronar
al emperador germánico. No se sabe exactamente cómo se
hacía en los primeros tiempos; más tarde se puede deducir
de los ordines de la coronación del emperador que van del
siglo XI al siglo XIV. Según estos ordines el rito consistía: 1.
En recibir el Papa al emperador en el atrio de San Pedro; 2.
En el juramento que el emperador prestaba a Sancta Maria in
turribus, a la vez que era recibido por los canónigos de San
Pedro; 3. Después el obispo de Albano le daba la primera
bendición al emperador en la “puerta de plata” de la basílica;
4. El obispo de Porto (diócesis muy cercana a Roma) daba la
segunda bendición al emperador en mitad de la nave, donde
había la rota maior o el disco de marfil; 5. Se cantaban las
letanías de todos los santos a la confesión de los príncipes
de los apóstoles; 6. Al final se ungían el brazo izquierdo y la
73
SACRALIA ANTIQUA
nuca del emperador; esta ceremonia la practicaba el obispo
de Ostia ante el altar de la Confesión, y más tarde en el altar
de san Mauricio; 7. Seguía la coronación del emperador que,
en un principio tenía lugar antes de la misa papal y más tarde
después del gradual de la misma, y consistía en ponerle la
corona o la mitra y la corona al emperador, al practicar las
ceremonias que en parte la precedían y en parte la seguían
—todas más recientes— de dar el anillo, de dar y ceñir la
espada, de dar el cetro y la bola. Todas estas ceremonias
eran privativas del Papa; 8. Se cantaban solemnes laudes;
9. Se celebraba la misa de coronación, en el ofertorio de
la cual el emperador ofrecía oro, agua, vino y cera, y en la
comunión comulgaba con el Papa. En los primeros ordines
este rito aparece con una forma más sencilla; en el siglo
XII ya lo encontramos totalmente formado. El rito de
la coronación de la emperatriz está integrado: 1. De una
bendición de la emperatriz en la puerta; esta bendición la da
el obispo de Ostia; 2. De la unción de la emperatriz después
del emperador, hecho por el mismo obispo de Ostia; 3. De
la coronación de la emperatriz después del emperador; en
los últimos tiempos también se le ponía una mitra con los
picos hacia las sienes; 4. En la misa de coronación ofrecía
agua y en la comunión comulgaba después del emperador.
Coronas (coronae, regna): 1. Coronas ornamentales construidas
artísticamente, con ricos metales, a menudo ricamente
decoradas con piedras preciosas y perlas con círculos en
forma de coronas para poder colgarlas. Hasta el siglo XII,
pero sobre todo en los primeros tiempos del cristianismo
y a principios de la edad media, eran ornamentos que se
solían colgar en el altar, en el baldaquino o en una barra
transversal ante el mismo altar. 2. Nimbos de los santos
alrededor de sus cabezas.
Coronas, tres: Atributo de san Pedro mártir, san Ramón
Nonato, santa Rita de Casia.
Coronatio regis (reginae): V. Consagración del rey
Corporal (palla corporalis, corporale): Siempre según la disciplina
anterior al concilio Vaticano II, es el lienzo bendecido que,
tanto en la misa como fuera de ella, sirve de mantel para
colocar el Santísimo; debe ser de tela, cuadrado, de unos
50 cm., y después de servir, se debe doblar en tres pliegues
de fondo y también doblado perpendicularmente en tres
pliegues más. Toma el nombre de la finalidad para la cual
se destina (al cuerpo de Jesucristo; de ahí “corporal”). Es
sin duda la más antigua de todas las piezas de indumentaria
litúrgica. Por parecerse a la mortaja que envolvió el cuerpo
de Cristo en la sepultura, debe ser de tela. Al principio
sus dimensiones eran bastante grandes. Hacia el siglo IX
los diáconos todavía lo debían extender sobre el altar y
hacia el año 1000 todavía tapaba toda la mesa del altar. A
finales de la edad media ya tenía un formato aproximado al
actual; era simplemente rectangular. Según cuenta el Pseudo
Alcuino a finales del siglo IX se doblaba de manera que
ni se veía el comienzo ni el fin; se hacían cuatro pliegues
de la anchura y tres de la longitud, costumbre que estaba
todavía en uso en muchos lugares a finales del siglo XV.
El tamaño considerable que tenía antiguamente se explica
porque no servía sólo como mantel del cáliz y de la patena,
COR
sino que uno de sus extremos servía para cubrir el cáliz,
costumbre que todavía en uso en Francia hacia el año
1400 y que todavía hoy se practica entre los cartujanos. El
corporal se guardaba en una bolsa, en una cajita (V. Bursa) o
en una cojinera. La prescripción que dice que los corporales
deben ser purificados por un sacerdote o diácono antes
de ser lavados, ya viene del siglo IX –disciplina anterior al
concilio Vaticano II–. Los corporales inservibles, según las
prescripciones de muchos sínodos medievales, se tienen
que quemar o depositar en reliquiarios. En la edad media
los corporales tampoco se adornaban con bordados; pero
aún así, desde el siglo XV en Alemania se aconstumbraba
a poner debajo de los corporales una pieza ricamente
bordada, llamada pieza del medio o substratorium porque se
colocaba en medio del altar.
Corporal: según el concepto post-Vaticano II: Es una prenda de
ropa blanca, habitualmente cuadrada, que se extiende sobre
los manteles del altar en el momento de la preparación de
las ofrendas eucarísticas. Encima del corporal se ponen la
patena con el pan y el cáliz con el vino preparados para
el sacrificio de la Eucaristía. Esta pieza recibe el nombre
de corporal porque en determinadas épocas se ponía
directamente encima del pan eucarístico, que es el cuerpo
del Señor. Antiguamente el corporal era bastante largo para
que pudiera cubrir también el cáliz con el fin de que en su
interior no pudieran caer el polvo ni otras partículas.**
Corpus (festum corporis Christi): Festividad creada para
conmemorar la institución del augusto sacramento del altar
y para tributar un especial culto al mismo. Su iniciadora fue
la monja agustina Juliana Mont-Cornillon de Lieja (+1258).
Se celebró por primera vez en Lieja en 1247; en 1264 el papa
Urbano IV, que había sido arcediano de Lieja, la prescribió
para toda la Iglesia, y en 1311 lo hizo el concilio de Vienne.
Una carcaterística peculiar de esta festividad es que se
expone el Santísimo, especialmente en la procesión en la cual
el Santísimo es llevado públicamente por las calles dentro de
una custodia. Al principio no se hacía una fiesta especial,
pero poco a poco se fue convirtiendo en costumbre de uso
general; de manera que ya se puede constatar su existencia
en el último cuarto del siglo XIII. Fig. 247 y 290
Corpus, procesión del: V. Custodia **
Corroboración: En diplomática es la fórmula en la que el
autor anuncia su decisiva voluntad de reafirmar lo que se
ha dicho en la disposición del documento en duración
temporal y en eficacia real. Por ejemplo: quod ut ratum et
stabile permaneant.
Cortado, miembro: Atributo de san Adrián, san Antonio de
Padua, santa Julita y san Quirico.
Cortes en la cabeza: Atributo de san Pedro de Arbués.
Cortes en el cuerpo: Atributo de santa Cecilia, santa Lucía,
san Pedro mártir, san Pedro Pascual, san Plácido y santa
Quiteria.
Cortina: Denominación medieval: 1. del baldaquino del altar;
2. de los cortinajes del altar; 3. de las ropas del altar.
Cortinajes del altar, velos del altar: Los tejidos o tapices
colgados al vuelo o ante el altar por motivos ornamentales,
con fines prácticos o por razones litúrgicas, llamados vela,
COS
J. M. MARTÍ BONET
tetravela, velothera, panni, cortinae, custodes, ridellae, alae y en
griego katapetásmata (paratetásmata), amphicira. En los ritos
orientales ya aparecen en el siglo IV y todavía hoy están
en uso. Van colgados en una barra o en una cuerda que
recorre el altar de lado a lado, y donde el altar y la nave
están separados por un tabique o pared, como sucede en los
ritos griego y nestoriano, van colgados delante o detrás de la
puerta que hay en la pared. En el rito griego hasta el final de
la edad media iban colgados de las columnas de un envigado
que había sobre la reja del altar; en griego este envigado
se nombra kosmétas. La finalidad de estos velos en el rito
oriental era la de separar el pueblo de los sacerdotes que
celebraban el sacrificio, el presbiterio del lugar destinado
al pueblo, y para esconder al celebrante a la hora de la
consagración y en otras ceremonias litúrgicas. En Occidente
sólo se conocen los velos a principios de la edad media y
nunca han tenido un uso general. En el siglo XVI diferentes
sínodos los prescribieron, pero cayeron en desuso; hoy en
Occidente tienen un uso muy limitado. Antiguamente iban
colgados a las cuatro caras del cimborio, de ahí su nombre
de tetravela y desde el siglo XIII van colgados en los dos lados
del altar, sea en brazos movibles, sea en un perchero que va
de columna a columna. En Occidente nunca han tenido un
uso determinado. Aquí servían tan sólo de ornamento.
Cosme y Damián, mártires (On. 26 de septiembre): Sus
atributos son ánfora, arqueta pequeña, bolsa con medicinas,
cartera, espátula de farmacéutico, botiquín, frasco con tapa,
instrumentos de medicina y cirujano, pinzas, peine, bote,
tijeras, vaso y vaso de cerámica.
Costumbre litúrgica (consuetudo): Uso litúrgico obligatorio,
permisivo o prohibitivo, formado no por un acto de
legislación, sino por una costumbre de muchos años,
permitida sin contradicción, por las autoridades eclesiásticas.
Esta costumbre litúrgica o va contra la ley establecida
(consuetudo contra legem), o bien es paralela a la ley litúrgica
establecida (consuetudo praeter legem). No hay duda de que son
toleradas costumbres de la segunda clase. Es discutible si
tiene valor la consuetudo contra legem y hasta qué punto; en
principio no se pueden rehusar, pocas veces reúnen las
condiciones necesarias para su justificación.
Cotta: Nombre que en Italia se daba al sobrepelliz desde la
edad media.
Courtibal: Denominación medieval francesa de la dalmática.
Cráneo: Atributo de san Bruno, san Carlos Borromeo, santa
Catalina, san Dalmacio Moner, san Francisco de Asís, san
Francisco de Borja, san Fructuoso, san Guillermo, san
Josep Oriol, san Leonardo de Oporto, san Luis Gonzaga,
santa Margarita de Cotona, santa María Magdalena, san
Mauricio, san Pablo de Alcántara, san Pablo ermitaño, san
Pedro Canisio, san Pedro Damián, santa Rosalina, santos de
vida austera o penitente, santa Sara, santa Serafina y santo
Tomás.
Credencia (credentia, abacus): Mesa pequeña colocada junto
al altar mayor donde se colocan en las misas solemnes los
dos ciriales, el libro de los evangelios, las vinajeras y otros
objetos necesarios para la misa solemne, así como el cáliz y
la patena hasta la hora de la ofertorio. Nunca será un altar.
74
Credo: Pedro Mártir.
Credo: V. Símbolo apostólico y nicenoconstantinopolitano; La
confesión de fe apostólica, nicenoconstantinopolitana;
toma este nombre de las primeras palabras. V. J. M. Martí
Bonet: Historia de la Iglesia Antigua (Barcelona, 2012), p. 44.
Crescencia, mártir (On. 15 de junio): Sus atributos son
caldero de aceite y fieras.
Crestería: Fig. 64
Criba: Atributo de san Bernardo.
Cripta: Espacio subterráneo que corresponde casi siempre
bajo el presbiterio alto de las grandes iglesias, nacido del
culto de las reliquias, que sirve para el culto divino y que
suele tener un altar. Originariamente era un corredor (cripta
circular, cripta de corredor) que tenía una sola cámara,
una unión de cámara y corredor, o una unión de pasillos
y cámara de la cual en el siglo IX se desarrolló un tipo
de iglesia subterránea con uno o varios altares, alargada a
menudo hasta el crucero. Esta iglesia tomó el tipo de cripta
con recintos de dos, tres y más naves. Se generalizó en los
siglos XI y XII; hacia el XIV cayó en desuso; por influencia
del gótico perdió su popularidad, viniendo a ser empleada
sólo en casos especiales. Durante el barroco vuelve a tener
vigencia, especialmente bajo el altar mayor.
Cripta circular: Tipo antiguo de cripta de forma semicircular
en forma de corredor que va a los fundamentos del ábside
de la iglesia con una mina que va del vértice de la misma
a la tumba de las reliquias que hay debajo del altar mayor
como antecámara o confesión. En su extremo, ante la pared
que cierra la tumba, a menudo hay un altar. Se originó de
la imitación de las catacumbas del siglo VII, cuando se
trasladaron las reliquias de los mártires desde las catacumbas
a las iglesias de Roma. V. Santa Perpètua de Mogoda (obispado
de Terrassa), Sant Miquel de Ègara (Terrassa) y Santa Maria de
Ègara (Terrassa).
Cripta de corredor: Tipo de cripta de época precarolíngia
y carolingia, formada por largos corredores que se
entrecruzan y que servía para guardar las reliquias de algún
santo y que, igual que la cripta circular, era una imitación de
las catacumbas.
Cripta con recintos: La cripta en forma de recinto de dos,
tres o más naves; es el tipo predominante en el periodo
románico.
Crisanto, mártir (On. 25 de octubre): Sus atributos son
antorcha y lirio.
Crismera: Botellita destinada a guardar el óleo del Santo
Crisma. Este es un óleo al cual se le ha mezclado bálsamo o
perfume, y que ha sido consagrado por el obispo en aquella
celebración que prepara para las fiestas de Pascua en la
“Misa del crisma”. Fig. 83 **
Crismeras: Atributo de san Remigio.
Crismón: En diplomática, es el signo que significa “Cristo”
y puede ser una simple “C”. También se llama así el
monograma de la palabra griega de Cristo formado gracias
a las dos primeras letras una sobre la otra.
Crispín, mártir y zapatero de Soissons (On. 25 de octubre):
Sus atributos son botonador, herramientas de zapatero,
cuchillo y zapato.
75
SACRALIA ANTIQUA
Crispiniano, mártir, zapatero de Soissons y hermano de
Crispín (On. 25 de octubre): Sus atributos son botonador,
herramientas de zapatero, cuchillo y zapatero.
Cristalera con vidrios emplomados: Fig. 77
Cristeta, mártir de Ávila, hermana de los también mártires
Vicente y Sabina, s.IV (On. 27 de agosto): Su atributo son
las serpientes.
Cristina, niña de 11 años que rompió los ídolos de su padre
(On. 24 de julio): Sus atributos son llamas, horno, piedra de
molino y tenazas.
Cristo clavado en la cruz: Atributo de san Francisco de
Asís y san Miguel de los santos (Vic).
Cristo entre los cuernos del ciervo: Atributo de san Juan
de Mata y san Paciano de Barcelona.
Cristo, escultura o santo cristo: Atributo de san Luis
Gonzaga, santa Catalina de Siena, santa Gema Galgani y
santo Tomás de Aquino.
Cristo, figura: Atributo de san Bernardo de Claraval, san
Cayetano, san Camilo de Lelis, santa Catalina de Siena, san
Juan de la Cruz, san Juan de Dios, santa María Magdalena,
san Peregrino y san Vicente Ferrer.
Cristo, rostro: Atributo de san Roque y santa Verónica
(Santa Faz).
Cristóbal, mártir (On. 27 de julio): Sus atributos son agua,
bastón o trozo de palmera, niño Jesús, niños, palmera, río y
tronco de árbol.
Cristograma: En diplomática, es el signo que representa
la abreviatura de Jesus Christus Χρistos (XPS). Se ponía al
principio de un documento, especialmente entre los siglos
X y XII.
Crocia: Denominación medieval del báculo pastoral.
Crucería: Fig. 65
Crucero: Nave transversal de una iglesia que forma una cruz
con la nave principal.
Cruces en aspa: Atributo de san Andrés, santa Eulalia de
Barcelona, san Félix africano y san Vicente mártir.
Crucificado/-ada: Atributo de san Andrés, san Dimas, santa
Eulalia de Barcelona, santa Julia, santa Liberata, san Néstor,
san Pedro y san Simeón.
Crustáceo: Atributo de san Francisco Javier.
Crux commissa: Cruz que tiene los brazos largueros colocados
en la parte superior en forma de T, a diferencia de la crux
immissa que los tiene en medio.
Crux immissa: V. Crux commissa
Crux processionalis: La cruz portátil que montada en el
extremo de una barra precede a las procesiones. Puede ser
la grande y la de “albats” más pequeña para los niños recién
nacidos cuando es más pequeña, y se utiliza en los entierros
de niños.
Crux stationalis: La cruz que en las procesiones estacionales
era llevada por un subdiácono. Ya se cita en el Ordo romanus
de Benedicto (1140).*
Cruz: El uso que de ella se hacía (y se hace) en los actos
litúrgicos que más o menos son los siguientes: cuando se
ponía la primera piedra de un templo se colocava una cruz
en el lugar donde se iba a erigir el altar mayor. Al bendecir
un cementerio, si es un obispo quien hacía la bendición,
CRI
se colocan en él cinco cruces; pero en cambio si era un
sacerdote el que bendecía por delegación del obispo, sólo
se ponía una cruz. Cuando se administraba la extremunción
a un enfermo, después se le hacía besar un Santo Cristo y
se colocava un Santo Cristo en las manos que el difunto
tenía recogidas sobre el pecho. La cruz arzobispal debe
preceder al arzobispo en sus funciones pontificales hasta
en los entierros, y la cruz processional debe preceder
todas las procesiones de capítulos, comunidades, órdenes,
congregaciones y hermandades. En el Viernes Santo la
Santa Cruz es solemnemente descubierta y venerada.* Fig.
252, 253, 254 y 255
Cruz (signo): La cruz es el signo cristiano primordial y el que
más identifica la realidad y la existencia cristianas. La pasión
y la muerte de Cristo hicieron de la cruz el símbolo de
nuestra redención. Así la cruz se ha convertido en signo de
victoria sobre la muerte y sobre el pecado, al mismo tiempo
que se ha convertido en fuente de vida. La cruz se convierte
en signo de bendición para todos los que se acogen a sus
brazos.**
Cruz: Atributo de san Diego de Alcalá, santa Helena, san
Felipe rey, santa Gertrudis, santa Lutgarda, santa Magdalena
Pazzi, santa Magdalena, santa Margarita, santa Paula, santa
Rosa de Urbieto, santa Rosalina, santa Tecla y san Simeón.
Cruz del altar: Cruz con la imagen de Cristo crucificado
que, según las prescripciones del antiguo misal romano,
debe estar expuesta en medio del altar; tiene que tener
los candelabros al lado y tiene que levantarse por encima
de ellos. “Esta prescripción no obligaba sub gravi”. La
costumbre consistente en poner la cruz sobre la mesa del
altar en vez de ponerla detrás o en el espacio superior (en el
aire), a la vez que se pusieron los candelabros sobre la mesa,
viene del año 1000. En el siglo XIII, según manifiestan
Inocencio III y Durandus, esta costumbre debía de estar
bastante extendida; en la edad media todavía no había
ninguna prescripción sobre el particular, y por eso a finales
de la misma en los altares laterales falta la cruz sobre la
mesa. La costumbre de tener constantemente la cruz sobre
el altar incluso fuera de la misa data de época reciente, y
todavía no hay prescripción sobre el particular.*
Cruz anclada: Fig. 203
Cruz arzobispal: Cruz que los patriarcas, los primados y los
arzobispos pueden llevar delante de ellos dentro de sus
iglesias y en el territorio de la su jurisdicción, así como el
Papa la puede llevar en todas partes. Los obispos la podían
llevar cuando tenían un privilegio especial para eso. Se lleva
de tal manera que la imagen del Santo Cristo mire atrás.
El derecho a llevar la cruz delante era originariamente
exclusivo del Papa, pero en el siglo XI fue concedido a
algunos arzobispos y a algunos obispos (como se expone
en nuestro estudio sobre el palio, publicado en Madrid en
2008). Solamente en el siglo XII la cruz se convirtió en un
distintivo de los arzobispos. En el concilio de Vienne (1311)
fue general esta concesión. Esta cruz es señal de jurisdicción
metropolitana en los arzobispos y de distinción honorífica
en el caso de los obispos que la tenían concedida (a titulo
personal), como lo era el mismo palio.
CRU
J. M. MARTÍ BONET
Cruz canonical: Pequeña cruz o pectoral que algunos
canónigos podían llevar colgada en el cuello con una cinta
o con una anilla, de brazos iguales y conteniendo reliquias;
era señal de distinción; la pueden (o podían) llevar sobre
las vestiduras canonicales pero no sobre las vestiduras
litúrgicas.
Cruz celta: Fig. 203
Cruz de ceniza: Antes del concilio Vaticano II: La cruz que se
hacía con ceniza en medio de la nave de la iglesia en forma
de una gran X el día en que el templo se consagraba;
representa el monograma de Cristo. En sus largueros –que
según explica el ritual deben tener la anchura de una mano–,
el obispo, después del canto de las letanías, escribe con la
punta del báculo el alfabeto griego y latín; mientras el coro
canta el Benedictus. Esta ceremonia significa que se toma
posesión de la iglesia en nombre de Cristo y por Cristo. El
rito galicano ya hacía uso de las consagraciones de iglesias
en el siglo VIII; de él pasó al rito romano. La cruz de ceniza
tiene sólo por finalidad el facilitar la escritura del alfabeto
en forma de X. Parece ser que entró en uso en el siglo XIII.
Antes de esta fecha el obispo procuraba escribir el alfabeto
en el suelo sin la ceniza.*
Cruz copta: Fig. 203
Cruz esvástica: Fig. 203
Cruz forcada: Ornamentación medieval de las casullas y de
los zapatos pontificales que tenía forma de cruz forcada.
Cruz greco-rusa: Fig. 203
Cruz griega: Fig. 203
Cruz iluminada: Atributo de santa Engracia.
Cruz latina: Fig. 203
Cruz de malta: Fig. 203
Cruz con la mano: Cruz pequeña que hacen con la mano el
sacerdote y el obispo cuando bendicen la oblat del santo
sacrificio y también a los fieles.
Cruz del Papa: Fig. 203
Cruz patriarcal: Fig. 203
Cruz pectoral: Cruz que llevan sobre su pecho los obispos y
algunos altos dignatarios eclesiásticos. Fig. 84 **
Cruz pequeña: Atributo de san Alfonso María de Ligorio,
san Buenaventura, san Eustaquio, san Felipe de Valois, san
Francisco Javier, san Juan de Dios y san Mir Bertran.
Cruz portátil: Cruz montada en un asta larga o corta que se
lleva para presidir las procesiones. A principios de la edad
media ya estaba en uso, especialmente en las procesiones;
de ahí su nombre de cruz processional (crux processionalis).
Cruz procesional (crux processionalis): Cruz portátil que es
llevada en la cabecera de las procesiones. V. Cruz portátil
Cruz processional de albados: Cruz más pequeña que la
procesional común que se empleaba en los entierros de
los niños de menos de 6 años. En estas procesiones no se
utilizaban ornamentos de color negro, sino blanco.
Cruz de san Andrés: Fig. 203
Cruz de san Anton: Fig. 203
Cruz de san Felipe: Fig. 203
Cruz de san Pedro: Fig. 203
Cruz triunfal (crux triumphalis, majestad): Santo Cristo de
grandes dimensiones que suele colocarse bajo la arcada a la
76
entrada del coro llamada arcada triunfal, que unas veces iba
colgada del arco con cadenas, otras iba colocada sobre una
viga travesaña de la arcada, otras iba colocada en el altar que
se levantaba encima o debajo de la arcada o iba colocada
sobre la reja cuando la había. Se le llamaba cruz triunfal
porque recordaba, según Sicardo de Cremona el triunfo
de Cristo sobre las fuerzas infernales. El Señor no estaba
representado sufriendo y muriendo sino más bien triunfante
y coronado. Este tipo de cruces triunfantes se pueden seguir
hasta la época carolingia. El tiempo de su esplendor fueron
los siglos XIII y XIV. El doctor Manuel Trens (antecesor
nuestro en el Museo Diocesano de Barcelona) tiene una
monografía sobre este tema: Las majestades en Cataluña.
Cuadrado, escudo: V. Escudos y fig. 201
Cuadragésima: V. Cuaresma.
Cuadrifolio: Motivo ornamental de estilo gótico que forma
un espacio vacío semejante a una flor.
Cuadrilongo, escudo: V. Escudos y fig. 201
Cuadrilongo alemán, escudo: V. Escudos y fig. 201
Cuadrilongo francés, escudo: V. Escudos y fig. 201
Cuadrilongo hispánico, escudo: V. Escudos y fig. 201
Cuadrilongo inglés, escudo: V. Escudos y fig. 201
Cuaresma: Es el tiempo litúrgico en que el cristiano se
prepara para la Pascua. Es el tiempo comprendido entre
los miércoles de ceniza y el mediodía del Jueves Santo.
Durante este tiempo, antes del concilio Vaticano II, se tenía
que observar el ayuno todos los días excepto los domingos.
Se denomina Cuaresma porque los días que se tenía que
ayunar eran cuarenta. El tiempo de Cuaresma se distinguía
del tiempo preparatorio a la misma porque las ferias del
tiempo cuaresmal eran feriae maiores, tienen misa propia
y tenían después del Postcommunio una oración especial
llamada oratio super populum; el Benedictus y el Magnificat tenían
versos, antífonas y oraciones propias. En el rito griego,
respondiendo a las prescripciones del canon 49 del concilio
de Laodicea, durante la Cuaresma sólo se celebra la misa
los sábados, los domingos, la fiesta de la Anunciación y el
Jueves Santo. Las ferias del tiempo de Cuaresma, como se
puede comprobar en el Gelasianum y en san Gregorio Magno,
tuvieron un formulario de la misa propio. A comienzos del
siglo VIII en Roma sólo el jueves no lo tenía. Los tiempos
de 40 días de ayuno como preparación para la Pascua ya es
conocido en el siglo IV.* Fig. 287
Cuarto bocel: Fig. 114
Cuarto bocel inverso: Fig. 114
Cubierta: Parte exterior del techo que cubre un edificio. Hay
cubiertas de cuatro vientos: la dispuesta para cubrir los
paramentos laterales en un edificio de cuatro fachadas y
cubierta de dos vertientes si cubre el tejado en una arista.
Cubierta del ambón: Tejido o lienzo de buena calidad, con
el cual se adorna en las festividades importantes el ambón,
desde donde se tiene que cantar el Evangelio. A partir del
XI se encuentra citado con frecuencia y ha sobrevivido en la
cubierta adorna el púlpito en las fiestas solemnes.
Cubierta del lectorium: Cubierta del atril del ambón que se
coloca en las festividades cuando se canta solemnemente el
Evangelio allí donde se hace uso de ella. En la edad media a
77
SACRALIA ANTIQUA
veces tenía forma alargada, y otras veces tapaba el atril por
todos sus lados.
Cubierta del púlpito: Cortinaje que se usaba antes del
concilio Vaticano II para cubrir la barandilla del púlpito.
Actualmente hay algunas iglesias que lo usan. V. Cubierta
del ambón
Cubrealtar (tapete): Pieza de tejido cuya función es proteger
los manteles del altar, que sirve de ornamento del mismo
siempre extendido, excepto en la misa. A menudo es
conocido como lienzo de vísperas, a la vez que se podía dejar
sobre la mesa durante el canto de las mismas, retirándose sólo
cuando se canta el magnificat. Se puede seguir su pista a partir
del fin de la edad media. San Carlos ordenó su uso y después
de él lo hicieron de nuevo muchos estatutos diocesanos.
Nunca ha sido obligatorio. No se ha determinado qué tipo
de lienzo o tejido tiene que ser ni tampoco de qué color.
Cubrecáliz: Pieza de tejido que, según las prescripciones
anteriores al concilio Vaticano II, debe cubrir el cáliz desde
el inicio de la misa hasta la ofertorio y desde el communio
hasta el fin de la misa. Tiene que ser de seda y del color de
la casulla con la cual se dice misa. El cubrecáliz a finales del
siglo XV todavía no estaba en uso en Roma. El cáliz y la
patena se llevaban al altar o bien descubiertos o sujetos a una
pequeña cojinera de tela. Su introducción tuvo lugar en los
tres primeros cuartos del siglo XVI, cuando el misal romano
de san Pío V y de san Carlos lo prescribían. Parece ser que
fue un predecesor del cubrecáliz el tejido (mappula, sindon,
sudariumn, mantile, offertorium) con el cual era costumbre ya
en el siglo XIII en la misa solemne cubrir el cáliz y la patena
hasta la hora del ofertorio sobre la credencia, donde eran
colocados a la hora de la epístola e incluso antes.
Cubrirse la cabeza durante el acto litúrgico: Aparece
hoy en todos los ritos. Para los occidentales es la mitra, el
pileolus de los obispos y la birreta (bonete); los dos primeros
son exclusivos de los obispos, cardenales y alguno que otro
prelado de la Iglesia; los otros sólo pueden hacer uso de él
si tienen el debido privilegio. En los ritos siríacos orientales
y occidentales, en los coptos no unidos encontramos un
turbante, y en los siríacos no unidos un pañuelo de cabeza.
Los sacerdotes del rito griego tienen el kamelaykion, y los
armenios una mitra en forma de tiara. La birreta (bonete)
tiene un uso litúrgico muy limitado en los ritos occidentales;
mucho más amplio lo tiene la mitra pero se lleva cuando
el obispo actúa especialmente como pontífice de oración,
como por ejemplo en las oraciones de la misa, del oficio, en
las bendiciones y en casos similares.
Cuchara (santa): Cuchara de mango largo y de plata dorada
con la cual el celebrante, después de la comunión ante la
iconostasis, distribuye entre los fieles la Sagrada Eucaristía
bajo las dos especies. Empleada en algunas concelebraciones
de la catedral de Barcelona.
Cucharilla (cochlear parvum): 1. Pequeña cuchara empleada
en el rito romano para tomar el incienso de la naveta;
2. La pequeña cuchara para poner unas gotas de agua
en el vino antes del ofertorio del cáliz, de forma que
el vino fuera el elemento primordial en magnitud; esta
costumbre no es general y es posterior a la edad media. La
CUB
cucharilla del incienso ya era empleada en la edad media
y el misal —anterior al concilio Vaticano II— la prescribe
taxativamente.**
Cuchillo: Atributo de san Aniano, santa Áurea, san
Bartolomé, san Crispín, santo Crispiniano, santa Julita, santa
Lucía, santa Madrona, san Mateo, san Pedro Arbués, san
Pedro mártir, san Pedro Pascual, san Ponce, san Quirico,
santa Quiteria, santa Reparada, santa Susana y san Vicente.
Cucufate, Cugat mártir (On. 27 de julio): Sus atributos son
hacha, disciplinas de penitencia y barco.
Cucurrite cum dilatasti cor meum: Felip Neri
Cuello: Nombre de la ornamentación del humeral.
Cálculo de la Pascua: La fijación anual de la celebración de
la Pascua que siempre cae después del plenilunio que sigue
al equinoccio de primavera. Esta fijación se hace con la
ayuda del número áureo, de la epacta y de la letra dominical.
Cuerda: Atributo de santa Afra, santa Áurea, santa Beatriz,
san Bernabé, san Matías y san Román.
Cuerno: Atributo de san Blas, san Cornelio, san Eustaquio y
san Huberto.
Cuero empleado como adorno: Su uso fue una deplorable
equivocación de la época rococó. Los tapetes de cuero que
en aquella época se utilizaban, llevaban flores de mal gusto
pintadas, ornamentación repujada en la cual el oro abundaba;
hasta se hallaban en las casullas y en algunos vestidos de
cuero para sacerdotes. No tenía ninguna dignidad artística.
Cuervo: Atributo de san Amado de Grenoble, santa Basilisa,
san Benito, san Bonifacio, san Elías, san Julián, san Pablo
ermitaño y san Vicente.
Cueva: Atributo de san Millán, san Onofrio y santa Rosalina,
san Jerónimo, santa María Magdalena, san Pedro Morrone
(Celestino V papa).
Culto: En sentido amplio significa todo tipo de manifestación
externa del culto interno tributado a Dios; los actos que
exteriorizan la religiosidad comprensible para los sentidos.
En sentido estricto significa el servicio a Dios público,
celebrado abiertamente, según las prescripciones de la
Iglesia, establecido por la autoridad competente o por una
costumbre antigua que tiene fuerza de ley. El concepto
expresado por la palabra cultus en su sentido más amplio se
identifica con el segundo sentido.
Culto de las reliquias: La veneración religiosa tributada a
las reliquias. Este culto, tributado por personas privadas y
de forma privada o pública, es decir, aprobado por la Iglesia
(concilio de Nicea II, año 787), es admitido en su culto y es
dirigido por la Iglesia en sus manifestaciones externas. El
culto de las reliquias proviene de la primitiva cristiandad;
en un comienzo se refería tan sólo a las reliquias de los
mártires, pero hacia el 400 ya se extendió el culto a los santos
confesores. Adquirió su máximo esplendor entre los siglos
IX y XIII, cuando se construyeron los altares para reliquias
y los magníficos reliquiarios que todavía admiramos hoy.
Desde finales de la edad media tomó el primer lugar el culto
en el Santísimo Sacramento, menguando, por esta causa,
el culto a los santos. Una novedad de esta época fue el
hecho de dejar ver las reliquias mediante un cristal colocado
delante. Sólo se puede tributar culto a las reliquias de santos
CUL
J. M. MARTÍ BONET
canonizados; el culto a los otros santos se puede tributar
sólo por razón de tradición inmemorial (veneratio longeva);
en los beatos se tolera sólo si se explicita en el documento
pontificio denominado breve. Antes de poder dar culto
público a las reliquias se precisa que se haya demostrado que
son auténticas, sea por el dicasterio apropiado romano, sea
por el obispo diocesano, sea por razón del culto inmemorial.
Este culto está actualmente regulado por numerosas
decisiones y prescripciones para evitar los abusos, y también
se diferencia entre el culto al Santísimo y a las reliquias de
los santos. El culto actual —incluso después del concilio
Vaticano II— de las reliquias, formado por una tradición de
siglos, consiste en la colocación de las reliquias sobre el altar
entre dos cirios encendidos para ser veneradas, son dadas a
besar a los fieles normalmente por un sacerdote, son llevadas
por los clérigos con vestiduras litúrgicas en las procesiones,
incensadas con duplici ductu en la incensación del altar, se
da con ellas la bendición, el día en que se conmemora la
consagración del altar se velan y sobre todo (antes del
concilio Vaticano II) sólo se podía ofrecer el santo sacrificio
encima de una ralíquia, y por eso en la consagración del altar
el obispo ponía reliquias con gran solemnidad.*
Cultus duliae (griego, doyleia): El culto tributado a los ángeles
y a los santos por razón de su santidad y de sus relaciones
indisolubles con Dios Nuestro Señor (según el concilio
de Nicea II, a. 787). Se diferencia del culto de “latria” por
ofrecerse en el de duliae sólo actos de veneración e invocación,
nunca actos de adoración. Este culto (secundario) a los
santos se puede tributar también a sus imágenes y reliquias.
Una categoría especial del cultus duliae es el cultus hiperduliae
que se tributa a la Virgen María por razón de la dignidad de
Virgen María y por razón de las gracias que van unidas a esta
dignidad. Este culto se exterioriza con las numerosas fiestas
de la Virgen María, en la alta categoría de las mismas, en el
oficio de la Virgen María y en la inclinación de la cabeza
prescrita por la liturgia al pronunciar el nombre de María
(antes del concilio Vaticano II).*
Cultus hyperduliae: V. Cultus duliae
Cultus latriae (griego, latreía): Según el concilio de Nicea II
(a. 787), el culto religioso tributado sólo a Dios Nuestro
Señor y manifestado externamente sobre todo mediante la
adoración y los sacrificios, con los cuales manifestamos que
lo reconocemos como supremo creador, supremo e ilimitado
señor y último fin, y, a su vez, expresamos humildemente y sin
limitaciones nuestra absoluta dependencia y sujeción. Este
culto se tributa a las tres divinas Personas y a la humanidad de
Cristo unida hipostáticamente a la persona del Hijo de Dios,
como en todas sus partes; al Sacratísimo Corazón de Jesús
y al Santísimo Sacramento del altar, en el cual se encuentra
verdaderamente, realmente y sustancialmente presente. El
Santo Cristo, las reliquias de la cruz y los instrumentos de
la pasión no tienen un culto de latria propiamente dicho,
merecen un culto de latria relativo, es decir, un culto que
hace especial referencia a la persona de Cristo que a ellos va
unida, más que a ellos mismos.*
Cultus: V. Culto
Cuna: Atributo de san Ambrosio, san Hilario y san Mamés.
78
Cuppa: El vaso o la parte superior del cáliz.
Cupulino: 1. Construcción poligonal con ventanas laterales;
2. Pequeño cimborio cubierto por una media naranja que se
construye en la cumbre de una cúpula como coronamiento
(linterna). Fig. 67
Cupulino o linterna: Fig. 67
Cura animarum: Licencia que el obispo concede al rector para
ejercer el ministerio pastoral en la parroquia. Normalmente
el rector recibía un documento firmado por el obispo donde
constaba que era gestor de la feligresía y la parroquia.
Cura párroco: El rector de una parroquia.
Curia episcopal: Es el organismo eclesiástico que se ocupa
de las gestiones y del cuidado de todas las actividades de la
diócesis y otras entidades eclesiásticas del clero diocesano
o de las asociaciones eclesiásticas dependientes del
obispado.**
Cursus: 1. Denominación medieval del oficio divino; toma
este nombre por ser una oración que se repite año por año
y día por día. Se distingue el cursus nocturnus, que es la parte
del rezo que se hace por la noche, y el cursus diurnus, que es
la parte del rezo que se hace durante el día; 2. La cantidad
de las sílabas regulada por la cadencia armónica del tono
al final de las frases y de las partes de las frases en la prosa
litúrgica, como en los oratorios, en los responsorios, versos,
etc. Este cursus estaba regulado por el acento; era general en
los siglos XII y XIII, y tomaba el nombre de cursus metricus,
cursus rhythmicus.
Curvatura: La muleta del báculo episcopal.
Cussinus: V. Almohada
Custodes: Nombre que en la edad media se daba a los
cortinajes del altar en Hispania.
Custodia: (monstrantia, tabernacullum, ostensorium): “Vaso
sagrado” para la exposición del Santísimo en la adoración
de los fieles que tiene un viril (lunula) semicircular o circular
(melchisedech) descubierto, visible y transportable que
sostiene la forma consagrada. Está formado por un pie y
por un asta parecida a la del cáliz y sobre el ostensorio para
contener el Santísimo (hostia o forma consagrada), que al
menos por la parte delantera suele tener un cristal. La forma
del ostensorio es cuadrangular, redonda o cilíndrica. No hay
ninguna prescripción sobre el material de la custodia, el viril,
pero al menos debe ser de plata dorada. La bendición con el
Santísimo, sea por el Sr. obispo o por el sacerdote, se tiene
que dar al menos con el viril. La causa de la introducción
de las custodias sería la procesión del Corpus, que en el
siglo XIV se extendía más y más, así como la costumbre de
exponer el Santísimo en la adoración de los fieles que en el
siglo XV se generalizaba. Aun así, hubo muchas parroquias
que hasta el siglo XVII no tuvieron custodia. En lugar de
esta se empleaba un copón. La forma del ostensorio de las
custodias de los siglos XIV y XV era la de una torre gótica
ricamente adornada y desarrollada, muy parecida a los
reliquiarios de la época. El Renacimiento le dio a la custodia
forma arquitectónica, aportando las formas ornamentales
de la arquitectura antigua. El barroco creó un nuevo tipo
de custodia, la custodia en forma de sol que tuvo gran
éxito y que se ha conservado hasta los tiempos actuales.*
79
SACRALIA ANTIQUA
Podemos resumir que la custodia es un vaso eucarístico que
tiene su origen en el copón. La finalidad es que los fieles
adoren a Jesús-Eucaristía contemplando la Sagrada Forma.
Otra forma de actuar fue practicar varias aperturas en el
lugar donde se guardaba el Santísimo. De aquí se pasara
a disponer de un utensilio compuesto de dos láminas de
cristal provistas de un aro metálico llamado luneto que
hacía posible que entre las dos láminas de cristal se pudiera
poner una forma consagrada relativamente grande como
para poder ser vista por los fieles. Este enser es el que recibe
finalmente el nombre de viril. Más tarde tomó forma de
ostensorio (del latín ostendere, que quiere decir “mostrar”) de
notables dimensiones, puesto que se estableció la procesión
del Corpus (la primera fue la Lieja en el año 1246). En su
interior, en la parte central de este ostensorio, se ponía el viril
con funciones de custodia (más fácilmente transportable
que el mismo ostensorio). Son muy frecuentes ya en los
siglos XIV y XV, y recuerdan en su forma a un pequeño
templo o torre gótica. Es a partir del barroco cuando las
custodias toman la forma de un sol (que constituye la parte
central donde se coloca el viril con la Eucaristía rodeado de
rayos. Esta es la tipología más común. Fig. 81 y 245**
Custodia en forma de sol: Custodia con forma de disco,
creación del barroco, el viril de la cual que sostiene el
Santísimo está rodeado de rayos, como un sol. Debía
representar sensiblemente las palabras del salmo (18, 6)
in sole posuit tabernaculum suum; como también recuerda que
Cristo es el sol de justicia. Fig. 30
Custodia templete: V. Custodia **
Custos: El sacristán. 1. En la edad media había custodes laici para
hacer los trabajos cotidianos de la iglesia, como la limpieza,
tocar las campanas, etc, y custodes clerici para los trabajos
más “dignos”, como la preparación y la ornamentación
del altar, custodia de los ornamentos, preparación de los
divinos oficios, etc. En las catedrales se designaba con el
nombre de sacristán o custos a aquel canónigo que tenía la
misión de velar por la custodia del tesoro de la iglesia, la
dirección de la sacristía y de las personas ocupadas en ella,
la adquisición de objetos sacros y conservación del servicio
del altar y de los ornamentos y otras dependencias de la
iglesia, velar por el vino, por las hostias, por la cera, por los
toques de las campanas, por las procesiones, etc. El custos
pertenecía al grupo de las dignidades de la iglesia catedral,
y en las grandes iglesias tenía un subcustos como auxiliar y
representante suyo. Los custodes inferiores en la edad media
eran llamados secretarius, aedituus, sacristanus, matricularius,
campanarius, mansionarius, pero el custos o sacristán de las
catedrales y colegiatas que tenía la misión especial de guardar
el tesoro de la iglesia era llamado también thesaurarius, y el
que cuidaba de la sacristía y la dirección de los sacristanes
en ella ocupados se llamaba custos summus o maior. A veces se
le llama monachus. 2. La nota primera de la página siguiente
escrita en el extremo de la línea última de la página anterior
de los libros de música gregoriana. Era para dar seguridad
en el seguimiento de la lectura o el canto.
Cymbalum: Nombre que recibía la campana del altar en la edad
media.
CUS
Ç
Çafar: Segundo mes. V. Musulmanes, meses
D
Dalmática (wardecor, courtibal en francés antiguo): Vestidura
superior del diácono en los oficios solemnes; es conocida
en el rito latino desde los tiempos más antiguos del
cristianismo; en cambio es desconocida en los ritos
orientales. Procede de la dalmática profana de la época
de los emperadores, especie de túnica superior, larga por
delante y por detrás, con brazos anchos, con escapulario
por delante y por detrás los llamados clavi; estaba en uso
en Roma en tiempos del emperador Antonino (siglo II), la
llevaban tanto hombres como mujeres y no era signo de
ningún estamento social. En el siglo IV en Roma ya era una
vestidura característica del Papa y del diácono. Parece ser
que en un principio la dalmática era un privilegio privativo
del Papa y de su diácono, pero muy pronto se extendió fuera
de Roma a los obispos y a los diáconos. En el siglo IX,
en Occidente, donde dominaba el rito romano, la dalmática
formaba parte de las vestiduras litúrgicas. El sacerdote no
podía hacer uso de ella sin un permiso especial; desde el
siglo X la pueden usar lo abades bajo la casulla, igual que
los obispos. Nunca fue algo exclusivo de la orden del
diaconado, aunque el diácono se revestía con ella ya en el
siglo VIII en Roma; esta ceremonia en la ordenación del
diácono se fe introduciendo fuera de Roma paulatinamente
a finales de la edad media. La dalmática del diácono en
Roma se consideraba una vestidura solemne y era, por lo
tanto, sustituida por la planeta de color oscuro en tiempos
de penitencia, como la Cuaresma y el Adviento. El uso de
la dalmática se introdujo fuera de Roma en el siglo XIII
después de muchas vacilaciones, no generalizándose su uso
hasta finales de este siglo (XIII). Según costumbre romana
los obispos llevaban la dalmática bajo la casulla sólo en las
funciones de pontifical, nunca bajo la capa pluvial; fuera de
Roma se llevaba también en otras funciones bajo la capa
pluvial. La dalmática en sus orígenes, por su forma, era igual
que la dalmática profana, una túnica desceñida, ancha de
brazos, larga hasta los pies, blanca, de lino o de lana, con
un escapulario rojo delante y detrás (clavi), con la misma
ornamentación en los brazos, abierta por los lados para
facilitar el ponérsela y lo quitársela, decorada con flocaduras
(fimbriae) en su parte inferior y en el extremo de los brazos. La
tendencia de acortar la dalmática se manifiesta fuera de Italia
en el siglo IX y X hasta el siglo XIII, pero no se generaliza.
Hasta el siglo XIV no se acortó considerablemente. Más
tarde sólo llegaba hasta las rodillas. Las dalmáticas de color
no aparecen hasta el año 1000, y cuando se establece un
canon para los colores se hace extensivo a las dalmáticas.
Las aperturas laterales no sólo aparecen en la edad media,
sino que cada vez se van haciendo más grandes, hasta que
en el siglo XV ya llegan a las mangas. En época barroca,
fuera de Italia, las mangas se abren por debajo, quedando
sólo la parte superior del brazo. Para la ornamentación
del escapulario y de las mangas se utilizaba a menudo,
ya en el siglo IX, la flocadura roja (fimbriae), uso descrito
extensamente por Amalario de Metz, conservado hasta el
siglo XII según el testigo de numerosas figuras, hasta que
desaparecieron los clavi. Hacia finales de la edad media existe
una gran diversidad y riqueza en la ornamentación de las
dalmáticas. Hasta el siglo XV se adornan con escapularios
de ricos bordados llamados aurifrisia. A partir de esta época
se desenrollan cuatro tipos de dalmática diferentes según su
ornamentación: ornamentación de tiras verticales con tiras
transversales cerca del agujero de la cabeza (tipo francés),
tiras verticales con tiras transversales en el pecho y en la
espalda (tipo alemán), tiras verticales con tiras transversales
en la parte inferior (tipo italiano), tiras verticales que
acaban delante del pecho y, independientemente de estas,
un cuadrado ornamental en la parte interior (tipo español).
La costumbre de colgar borlas en la parte posterior de la
dalmática data del siglo XV. Fig. 306
Dalmática: Atributo de san Bernabé, san Félix Africano, san
Gabriel, san Miguel, santos diáconos y san Rafael.
Dalmática linea, minor, subdiaconalis: Denominación
medieval de la tunicela; se llamaba dalmática minor; linea por las
añadiduras de lino, minor por ser más pequeña, más estrecha,
y subdiaconalis porque era la vestidura del subdiácono.*
Dalmau, sacerdote (On. 25 de septiembre): Sus atributos son
cráneo y lirio.
Dámaso, Papa (On. 11 de diciembre): Sus atributos son anillo,
lira, oveja, rollo de pergamino y el texto latino Gloria Patri et
Filio et Spiritu Sancto.
Daniel, anacoreta y estilita (On. 11 de diciembre): Su atributo
es el león.
Daniel, disfrazado de mujer (On. 11 de diciembre): Su atributo
es el dedo ante la boca (silencio).
DAN
J. M. MARTÍ BONET
Daniel, profeta (On. 21 de julio): Sus atributos son bastón,
león y cordero.
Dar golpes en el pecho: Señal externa de contrición que se
manifiesta dando golpes en el pecho con la mano cerrada.
Ya estaba en uso en la edad media y tenemos supervivencias
en el confiteor de la misa, en el Agnus Dei y en el Domine,
non sum dignus; en la letanía de todos los santos, en las
invocaciones Peccatores, Propitius esto y en el Agnus Dei; en el
rito de la distribución de la sagrada comunión, en el rito de
la extremaunción y en el confiteor de la llamada absolución
general.*
Dardo encendido: Atributo de santa Teresa de Jesús.
Daría, mártir (On. 25 de octubre): Sus atributos son antorcha
y lirio.
Datación de un documento: En diplomática, es la fórmula
por la cual se indica el lugar y el tiempo en que se hace
real el documento. Empieza con la palabra Datum, Fecha,
Actum, Factum, Scriptum, Notum. Datum indica el tiempo de la
confección del documento, y Actum indica lugar en qué se
hizo realidad la acción jurídica.
Datum: En diplomática, es la fórmula del escatocolo (o parte
conclusiva de un documento) en la cual se indica el tiempo
en que se confeccionó el documento. V. Datación de un
documento; V. Privilegios papales solemnes
Datum per manum: V. Privilegios papales solemnes
David, rey y profeta (On. 29 de diciembre): Sus atributos son
arpa, cabeza de Goliat, cítara, instrumentos musicales, lira
y honda.
Deambulatorio: Nave que rodea el presbiterio por detrás
y que proviene de la prolongación de las naves laterales y
que da acceso a las capillas absidales (girola). Es un espacio
transitable detrás el altar mayor.
Dedicatio Beatae Mariae Virginis ad Nives, Archibasilicae SS. Salvatoris, Basilicarum SS. Pétreo et Pauli
apostolorum: El aniversario de la consagración de Santa
María la Mayor (5 de agosto), de San Juan de Laterano (9
de noviembre), de la basílica de los príncipes de los apóstoles (18 de noviembre) que está prescrito en todas las zonas
del rito romano. Tienen su referencia en Barcelona en la
festividad de la dedicación de la catedral de Barcelona. V. J.
M. Martí y Bonet: La catedral de Barcelona. Historia e historias
(Barcelona, 2009), p. 211
Dedicatio ecclesiae Cathedralis: El aniversario de la
consagración de la iglesia catedral de una diócesis. En la
ciudad donde se encuentra la iglesia, se celebra como festum
primarium (solemnidad) por toda la diócesis. Con motivo
de este hecho de la consagración se hacía un documento
denominado acta de consagración o dotalia. Es importante el
de la catedral de Urgell (siglo X), donde hay informaciones
de más de doscientas inglesias o localidades.
Dedicatio ecclesiae: V. Consagración de la iglesia
Dedo tocando la boca (silencio): Atributo de san Bernardo de
Mentón, san Bruno, san Celestino, san Daniel (disfrazado de
mujer), san Domingo, san Guillermo, san Juan de Sahagún,
san Macario, san Romualdo, santa Teodora y san Zenón.
Defectus in celebratione Missae: Relación que se da
en las rúbricas de la misa de las faltas que el celebrante
84
lamentablemente puede cometer y la manera como deben
ser corregidas. Se distinguen faltas referentes a la materia
(pan y vino), faltas referentes a la persona del celebrante
(intención, disposición espiritual y corporal), y defectos
originados por la celebración de la misa. En los misales de
finales de la edad media se encuentran estos registros de
faltas; la del misal de san Pío V es una amplificación de las
mismas.*
Delfina de Glandire, virgen (On. 27 de noviembre): Su
atributo es el lirio.
Delphini: Nombre que en los primeros tiempos del
cristianismo se daba al brazo del cual colgaban diferentes
lámparas con más de una luz. Tenía este nombre porque a
menudo tenían forma de delfín.
Demetrio (On. 8 de octubre): Sus atributos son escudo con
tres cruces, espada y lanza.
Deo gratias: Frase de san Félix de Cantalicio y de san Antonio.
Depositio: La sepultura, el entierro; días depossitionis, el día del
entierro.
Derecho a legislar en cuestiones litúrgicas: Derecho
que se posee por autoridad propia de dar preceptos
y prescripciones litúrgicas, introducir y derogar ritos,
ceremonias, formularios, oraciones, cánticos, fiestas, así
como de dar interpretaciones oficiales y auténticas de
las prescripciones litúrgicas existentes. El Papa, como
supremo jerarca de la Iglesia, tiene esta facultad sin ninguna
limitación local. Hace uso de esta facultad: o de forma
inmediata por medio de breves, bulas o letras apostólicas;
o bien de modo mediato mediante de la Congregación
adecuada (culto divino), pero para las tierras de misiones y
para los ritos orientales se sirve de la Congregatio de propaganda
fide. El obispo, hasta el siglo XVI tenía derecho a legislar
ampliamente sobre cosas litúrgicas para la diócesis propia.
Hoy este derecho, a causa de las mala ideas que surgían y
por la tendencia a la unidad y al unitarismo de la Iglesia, toda
actividad legal en cuestiones litúrgicas está sujeta y limitada
por la alta inspección que ejerce la Santa Sede (antiguo can.
1257).
Derogativa, cláusula: En diplomática, es la fórmula en
la que se corrobora la voluntad del autor del documento
de derogar algún derecho, posesión o acción jurídica.
Normalmente empieza con la expresión Non obstantibus.
Derrumbe: Cuando se encuentra hundido un techo, una pared.
Derrumbe: Escombro.
Desamortizaciones: Actos jurídicos por los cuales los bienes
de “manos muertas” —normalmente provenientes de la
Iglesia— vuelven a la condición de libres y con el deseo de que
sean más productivos. Durante todo el siglo XIX en España
se sucedieron leyes de desamortización. Concretamente, las
desamortizaciones eclesiásticas se pueden definir como el
conjunto de medidas dictadas por el poder político con
objeto de liberar la propiedad acumulada en determinadas
“manos” (muertas) y entregadas a una explotación sin
trabas ni limitaciones respecto al “derecho común”. En
el siglo XIX los efectos de la desamortización afectaron a
centenares de miles de fincas rústicas y aun urbanas con
rentas procedentes de instituciones eclesiásticas. La finalidad
85
SACRALIA ANTIQUA
aparente de estas leyes parecía buena, puesto que se quería
que las tierras produjeran mucho más, aun así muchas
acciones desamortizadoras fueron injustas y especialmente
desfavorables para la conservación del patrimonio artístico
que la Iglesia conservaba. La ley desamortizadora más
importante fue la de Mendizábal (1835).
Descubrimiento de la cabeza en las acciones litúrgicas:
Expresión externa de reverencia hacia las cosas o acciones
sagradas y personas a las que debemos respeto y obediencia
(o viceversa). Se funda en la primera carta a los de Cor. XI,
4, y fue prescrita rigurosamente por el papa Zacarías (+752),
pero experimentó algunas excepciones desde el siglo XI a
favor de la mitra; desde el siglo XIII a favor de la birreta (o
bonete), y desde el siglo XVI a favor del solideo. La regla
general que todavía rige hoy es que todos los actos que
son exclusivamente oraciones o actos de oración se deben
practicar con la cabeza descubierta: la oración, la bendición
y el Prefacio; en los Pontificales, Gloria, el oremus, el
Credo, las Secretas, el Prefacio, el Canon (primero), hasta
el Post Communio, incluso las oraciones; en el Oficio, el Pater
noster, las absoluciones, las bendiciones que les siguen, el
Quicumque, los cánticos, Magnificat, Benedictus y Nunc dimitis,
los versos e himnos, Oremus, etc. También está prescrito
el descubrimiento de la cabeza en todas las funciones
eucarísticas; por ejemplo: exposición con el Santísimo, la
bendición con el Santísimo, las procesiones y el viático. El
que lleva el solideo se lo tiene que quitar a la hora del canon.
En los ritos orientales hay una libertad y laxitud mayores que
en el rito latino en lo que se refiere al descubrimiento de la
cabeza. Pero el rito griego tiene el cubrimiento de la cabeza
desde finales de la edad media. Los ritos armenio, jacobita,
nestoriano y copto ya tienen este uso desde algunos siglos
antes que el rito griego.*
Desnudar de los altares: Antes del concilio Vaticano II:
Ceremonia del Jueves Santo que consistía en retirar los
manteles y ornamentación de los altares, después de la
misa o de las vísperas. Lo hacía el celebrante con ayuda de
sus ministros, mientras recitaban el salmo 21, Deus meus en
memoria del abandono del Señor en la Cruz y del despojo
de sus vestiduras. El primer Ordo romanus ya habla de ello. A
finales de la edad media ya era general.*
Desponsatio (Sponsatio): Significa la promesa de matrimonio
(llamada también sponsatio de futuro): La promesa formal de
contraer matrimonio dos personas libres (hombre y mujer),
de tomar este estado. En la edad media significaba también
el acto de contraer el sacramento del matrimonio. Nunca ha
existido en Occidente un rito litúrgico sobre el compromiso,
como se da entre los griegos, los sirios, los coptos y los
nestorianos. Según el derecho canónico anterior al concilio
Vaticano II los “esponsales” son válidos cuando se hacen
ante el rector de uno de los dos prometidos, por escrito,
y firmados por dos testigos. La violación injustificada de
los esponsales conlleva la obligación de reparar los daños
causados a la otra parte (antiguo can. 1017, 3), pero no
reporta otras consecuencias ni es impedimento dirimente
para contraer matrimonio público.
Despotikon (Parathronion): Trono levantado en la nave de las
DES
iglesias del rito griego, donde el obispo se sienta cuando
toma parte de los divinos oficios.
Deus meus et omnia: Frase de Francisco de Asís.
Devoción: Subjetivamente considerada, significa el estado
del espíritu piadoso entregado a las consideraciones de las
cosas divinas y sacras; objetivamente significa los ejercicios
de piedad practicados públicamente o de forma privada
informados de este espíritu.
Devociones del pueblo: 1. En sentido estricto, las devociones
en la lengua del pueblo formadas según las oraciones
litúrgicas, usadas por los sacerdotes y por el pueblo con el
consentimiento de la autoridad eclesiástica; 2. En sentido
amplio, significa todos los ejercicios de piedad practicados
en los círculos cristianos del pueblo, sea de forma pública
o privada, aprobados taxativamente o consentidos por la
autoridad eclesiástica.
Devotio: Todo acto de alabanza, de acción de gracias,
de súplica y de expiación; se dice especialmente de las
funciones eucarísticas; se llaman devotio porque expresan el
sentimiento de piedad y de entrega a Dios.
Devotionale: Denominación medieval de una colección de
oraciones, oficios, salmos y otras devociones para el uso
privado.
Dhul-hiddsche: Duodécimo mes del calendario musulmán.
V. Musulmanes, meses
Dhul-kade: Undécimo mes del calendario musulmán. V.
Musulmanes, meses
Día de estación: V. Statio
Día de los muertos: El día que sigue a la fiesta de Todos
los Santos dedicado a la conmemoración y plegaria por las
almas de los difuntos del purgatorio. Esta fiesta se celebra
el día 2 de noviembre. El abad Odilón de Cluny en el año
998 la introdujo en su comunidad y en los monasterios de
la orden de Cluny; progresivamente se fue propagando por
las otras órdenes, por la clerecía secular y a finales de la edad
media se hizo general en toda la Iglesia.
Día séptimo (dies septimus): Litúrgicamente es el día séptimo
después de la muerte o sepultura de alguien, contado o
descontado el día de la muerte y el día de la sepultura.
Diaconado (Diaconatus): La tercera de las órdenes mayores,
por la cual se recibe la dignidad y las atribuciones del
diácono, es decir, ser el inmediato servidor del obispo y del
sacerdote celebrante en los pontificales y misas solemnes
y en otras ceremonias litúrgicas. Hay que tener presente la
doctrina católica actual que exponemos en la introducción
de Sacralia en el apartado que trata sobre la orden sagrada.
Las atribuciones del diácono se concretan históricamente
en el servicio al altar; su origen se remonta a los tiempos
apostólicos. El diaconado, según la opinión de todos los
teólogos, es un sacramento, a la inversa que el subdiaconado
que se consideraba un sacramental. El rito de la ordenación
del diácono –según los pontificales anteriores al concilio
Vaticano II, que mayoritariamente coincide con la actual
normativa ritual o disciplina–, consta de un examen, una
constatación de que el que va a ser ordenado es digno de ello,
de una larga instrucción, del canto de las letanías de todos los
santos, con tres peticiones especiales por aquellos que van a
DIA
J. M. MARTÍ BONET
recibir la orden del diaconado, de una exhortación al clero
y al pueblo, de la oración de ordenación que tiene la forma
de un prefacio precedido de un invitatorio, de la imposición
de las manos que se hace en medio de esta oración, de
la imposición de la estola y de la dalmática, entrega del
evangeliario y de las oraciones finales. La imposición de las
manos ya se cita en la Sagrada Escritura. La imposición de
la estola y la entrega del evangeliario se remontan al siglo X.
La vestición de la dalmática se acostumbraba en Roma antes
de época carolingia, mientras que fuera de Roma aparece
durante la baja edad media. A excepción de la exhortación
dirigida a los ordenados, que es bastante reciente, todas las
otras son muy antiguas, y ya aparecen en el Gelasianum y, en
parte, en el Leonianum.* V. introducción a Sacralia.
Diaconi assistentes: Antes del concilio Vaticano II: Dos
sacerdotes o dos diáconos que en las misas y oficios
pontificales de vísperas debían servir al celebrante. En
las catedrales solían ser dos canónigos. Si el celebrante se
servía del reclinatorio no necesitaba a los asistentes. Los
asistentes estaban sentados a lado y lado del trono, por eso
eran denominados assistentes a lateribus. En la misa y vísperas
pontificales solemnes vestían la dalmática, y cuando eran
menos solemnes iban con los hábitos corales. El oficio
de los asistentes consistía en quitar y poner la mitra al
celebrante, poner y quitar el gremial del regazo, arreglarle
las vestiduras, ayudarle a leer y acompañarlo al altar. Los
Ordines medievales no conocen todavía los diaconi assitentes;
entraron para sustituir a los capellani assistentes.*
Diaconicum (diakonikon): Espacio de la parte derecha del
presbiterio, paralelo a la prothesis de la parte izquierda, a
menudo con ábside, que sirve para guardar los ornamentos,
los vasos sagrados y otros objetos del culto. También se le
llama skeyophylákion.
Diaconiza: En la Iglesia primitiva, catequizaba y ayudaba en
el bautismo de las mujeres. Tenían un gran papel dentro
de la Iglesia primitiva según podemos deducir de testigos
muy antiguos, como la carta de Plinio el Joven al emperador
Trajano (año 110).
Diaconus et subdiaconus ministrantes: Antes del concilio
Vaticano II: El diácono y el subdiácono que, en la misa
pontifical, cantaban el evangelio y la epístola y servían al
obispo cuando estaba en el altar. Si el obispo se servía del
reclinatorio en lugar del trono, entonces substituían a los
diaconi assistentes.*
Diadema: Atributo de algunas santas vírgenes y santos
arcángeles.
Diástila: Antigua denominación de las rejas que separan el
espacio del altar del de la nave y del coro.
Diataxis: Denominación griega de las prescripciones litúrgicas
para celebrar determinadas ceremonias: es el ordo.
Diatonik: Las clases de tonos eclesiásticos.
Dicromático: Grabado realizado mecánicamente, en el cual se
usan dos tintas complementarias que permiten obtener una
amplia gama cromática.
Diego de Alcalá, religioso (On. 13 de noviembre): Sus
atributos son mendigos, cruz, flores en la mano, niños, olla,
rosario y rosas.
86
Dientes de sierra: Motivo decorativo formado por una
sucesión regular de prismas triangulares. Fig. 69
Dies irae: Himno compuesto por Tomás de Celano (fallecido
hacia 1255), parecido a una secuencia que se unía al tractus
de la misa de difuntos, el cual contiene una descripción
cautivadora del juicio final; constituye, junto con el Stabat,
una de las creaciones más maravillosas de la poesía religiosa
cristiana.
Dies tertius: El día tercero después de la muerte o del
entierro de un cristiano, contados o descontados los días
de la muerte o del entierro. Los días tercero, séptimo y
decimotercero se contaban antes del concilio Vaticano II
entre los días litúrgicamente privilegiados, porque en ellos
se podía decir una misa especial para el difunto, mientras
no cayeran en domingo, en “fiesta de primera” o “segunda
clase”, el día de los muertos, en una feria o vigilia privilegiada
o en octava también privilegiada. El Gelasianum ya contiene
un formulario de misa especial para los días tertius, septimus
y trigesimus. En Oriente el día séptimo es sustituido por el
noveno, y el trigésimo por el cuadragésimo. Los liturgistas de
la edad media aducen toda clase de símbolos místicos para
explicar los días tercero, séptimo y trigésimo. En realidad se
introdujeron porque los días tercero, séptimo y trigésimo
son considerados como plazo de periodos de luto.*
Dies trigesimus: El día trigésimo después de la muerte o del
entierro de un difunto, contados o excluidos los días de la
muerte o del entierro. Las “misas gregorianas” se celebran
en treinta días.
Diesi: Según los teorizadores de la baja edad media, es un
intervalo que no representa ningún semitono, ni tampoco
ninguna diferencia entre un semitono alto y bajo. Desde el
siglo XVI representa la elevación en la escalera diatónica de
un tono a un semitono colocando debajo esta señal.
Diezmo: El impuesto del diez por ciento sobre los productos
de la tierra, destinado a asegurar el mantenimiento de los
clérigos, los pobres, y la conservación y embellecimiento
de los edificios religiosos. El impulso definitivo de la
imposición del diezmo en las iglesias de Occidente se
debe a Pipino el Breve (siglo VIII) y a Carlomagno (779794). Estos reyes establecieron que el diezmo sirviera para
sustentar las iglesias y para la cura animarum.
Diezmos mixtos: Incluyen los diezmos de producción agrícola
y los de la ganadería. V. Diezmo
Diezmos prediales: Cuando sólo se trataba de diezmos de la
producción agrícola. V. Diezmo
Dignidades: Antes del concilio Vaticano II: Cargos de los
capítulos catedrales y de las comunidades que no sólo
tenían un carácter honorífico, como las personales, sino
que tenían también jurisdicción en el fuero externo, como
son los cargos de preboste, de decano, arcipreste, sacristán,
tesorero, chantre, arcediano...*
Dikérion: Candelabro de dos brazos usado en la liturgia griega
con el cual el obispo en las solemnidades litúrgicas da la
bendición; otras veces la da con el trikérion, candelabro de
tres brazos.
Dimas (On. 10 de abril): Sus atributos son crucificado, el texto
latino Memento mei Domine y las palabras Acuérdate de mí...
87
SACRALIA ANTIQUA
Dimisorias (Litterae dimissoriae, comendatitiae): Escrito del obispo
por el cual un ordenante queda facultado para hacerse
ordenar por otro obispo.
Dinero: V. Moneda
Dintel: Madera o piedra travesera que completa la parte
superior de una apertura y descarga el peso sobre montantes.
Fig. 107 y 139
Dintel de una sola pieza: Fig. 108
Diócesis: V. la Introducción
Dionisio, primer obispo de París (On. 9 de octubre): Su
atributo es cabeza entre sus manos.
Diplomática: Es la ciencia auxiliar de la historia que
presenta los documentos (mandata, cartas y actas) para ser
estudiados en su autenticidad, origen y evolución e historia,
y de ellos se deducen los usos de la cancillería, criticando
(científicamente) e interpretando su contenido histórico y
jurídico.
Dípticos (Diptycha): Dos pequeñas mesas de madera, marfil
u otro material, de forma rectangular, unidas con juntas,
plegables, las cuales en su parte interior contenían los
nombres de los vivos y de los difuntos de los cuales se
debía hacer memoria durante la misa; por eso también eran
llamados liber vitae. Los nombres estaban escritos en la parte
interior de las mesas o en hojas colocadas en medio de las
mismas. En primer lugar se leían públicamente, después
sólo eran inteligibles para el celebrante. Posteriormente, los
dípticos se ponían sobre el altar en el momento que se tenía
que hacer memoria de los vivos y difuntos recomendados.
En el rito romano esto se hacía en el canon, en el memento
de vivos y en el memento de difuntos. El uso de los dípticos
se remonta al siglo IV; en Occidente se conservaron
hasta después del año 1000. A partir de los dípticos se
desenrollaron los necrologios.
Dirección del diácono al cantar el evangelio: Antes del
concilio Vaticano II: Hasta después del año 1000, el diácono
al cantar el evangelio lo hacía orientado (mirando) hacia el
sur, es decir, de cara a los hombres; en cambio, en la Galia
ya en los siglos VIII y IX, como se puede comprobar en el
segundo Ordo de Mabillon, estaba orientado de cara al norte.
A finales del siglo XI, como se puede comprobar, el diácono
en los lugares de rito romano ya cantaba usualmente el
evangelio orientado al norte. Según Sicardo de Cremona
e Inocencio III esta costumbre ya se había generalizado
a finales del siglo XII. Los liturgistas de los siglos XII y
XIII explican la dirección del diácono hacia el norte por
el simbolismo. Significa que los diáconos deben luchar –
dicen los liturgistas– contra el reino del demonio, de la
incredulidad y del pecado.*
Dirección hacia levante al hacer las promesas del
bautismo: Disposición al hacer las promesas del bautismo observada ya en el siglo IV y hasta ahora en Oriente
y comprobable en Occidente en los primeros tiempos del
cristianismo. La dirección hacia levante al hacer las promesas corresponde a la dirección hacia poniente al hacer la
abjuración. Oriente representaba la tierra de la luz, Cristo,
la verdadera luz, el sol de justicia y el paraíso nuevamente
abierto al bautizado mediante el bautismo; Occidente, en
DIM
cambio, representaba la región de las tinieblas, de la noche,
del demonio y de su reino: el pecado.
Directorium: Calendario establecido por las autoridades
de la Iglesia con todos los datos para la celebración de
la misa, rezo de los oficios y otras prescripciones para
celebrar las fiestas del año eclesiástico. Como los días de
las fiestas movibles varían todos los años, el directorium debe
establecerse cada año.
Discantus: La voz acompañante del canto a dos voces del siglo
XII, que no sólo está fijada en el heptagrama o pentagrama,
como el órgano, sino hasta está fijada en dirección contraria
traspasando la voz fundamental. En el siglo XIII tomó una
nueva voz. El discantus es de origen francés; cuando está más
desenrollado que la voz fundamental se le llama discantus
floridus. Más tarde se dio el nombre de discantus a la voz de
los niños y de las mujeres (soprano).
Disciplinas (penitencia): Atributo de san Ambrosio, san Arcadio,
santa Bibiana, san Bruno, santa Concordia, san Cucufate,
san Eulogio, santa Filomena, san Francisco de Paula, san
Gervasio y san Protasio, san Juan de la Cruz, san Juan y san
Pablo, san Josep Oriol, santa Leocadia, san Luis Gonzaga,
san Pascual Bailón, santa Paula, san Pedro de Alcántara,
santa Perpetua, santa Rosalina, santos anacoretas, santos de
grandes penitencias, san Teodoro y san Zoel.
Discus: En Oriente, la concavidad sobre la cual se colocan
las porciones del pan, que se deben consagrar en medio,
o sea la partícula llamada sello y las otras. Estas partículas,
siguiendo un orden determinado, se colocan en medio y en
los lados de la misma. Es el paralelo de la patena del rito
latino pero mucho más grande; el interior tiene la forma de
plato y tiene un pie muy bajo para sostenerla.*
Diskokalymma: Tapiz para esconder el santo Diskos (discurso);
el rito griego ya lo conocía en el siglo VIII.
Diskopoterion: El rito griego da este nombre al cáliz con la
patena que lo acompaña.
Disposición de la hostia y del cáliz: Antes del concilio Vaticano
II: La hostia, según el rito romano, se coloca en una patena
sobre el cáliz. Esta costumbre ya aparece a finales de la edad
media. Hasta esta fecha, antiguamente era costumbre en
Roma ordenar sobre los corporales el cáliz y la hostia a la
derecha en línea recta, con lo cual se quería significar que la
sangre del sacrificio de Jesús brotó en el Calvario de su lado
derecho. Fuera de Roma, en el siglo XII ya era habitual la
costumbre de colocar la hostia y el cáliz sobre el corporal
como hoy se hace. A finales del siglo XIII Durandus habla
de ello como lo más corriente.*
Dispositio: En diplomática, es la parte esencial del documento
en la cual se manifiesta la voluntad del autor de la acción
jurídica. Puede tener las siguientes expresiones: concedimus,
iubemus, statuimus, mandamus, sancimus, prohibemus... Y
posteriormente se indica el objeto de la disposición, como
por ejemplo: domos, cellas, ecclesias, villas, curtes, parroechias,
terras, prata silvas...
Diurnale: Libro en el cual se han reunido, por razón de la
comodidad, las horas diarias de los oficios divinos: Laudes,
Tertia, Sexta, Nona, Vísperas y Completas.
Divinum: Denominación del baldaquín del altar.
DOC
J. M. MARTÍ BONET
Documento: En diplomática, es el testigo escrito de una
forma determinada de una acción o de un hecho jurídico.
Por lo tanto, en él hay tres elementos: 1/ Escrito; 2/
Forma determinada; y 3/ Relación jurídica. Históricamente
ha recibido varias denominaciones: preceptum, privilegium,
auctoritas, instrumentum, charta, pagina, litterarum series, etc.
En diplomática el documento tiene dos secciones: 1/
Acción jurídica (actuaciones previas, acción jurídica
y mandamiento de confeccionar el documento); 2/
Confección del documento (elaboración del texto ingrossatio,
perfeccionándolo y revisándolo), convalidación del texto,
tasación, grabación, entrega del texto o documento al
destinatario.
Documento copiado o duplicado: V. Documento original
Documento original: En diplomática, se denomina
autógrafo, original o arquetipo, y presenta el primer testigo
de la acción jurídica que motiva el documento. Es el opuesto
del documento copiado o duplicado.
Documento privado: Documento medieval que sólo tiene
repercusión en una persona o un grupo de privados.
Tiene los siguientes apartados: 1/ Invocación simbólica y
verbal; 2/ Datación. Antes del siglo XII se encontraba al
principio del documento, y después del mencionado siglo
se puso al final del documento; 3/ Hay una simple mención
de los autores de la acción jurídica; 4/ No hay intitulatio ni
arenga, sino que se pasa directamente a la dispositio o parte
central del documento que manifiesta la voluntad del autor
jurídico del documento; 5/ Hay cláusulas de juramento de
posible renuncia, de sanción, de penas espirituales; 6/ Muy
a menudo está la corroboración de la voluntad concreta
jurídica; 7/ Las suscripciones para los que saben firmar.
Para los que no saben está la indicación de que lo hace otro
en nombre del que no sabe escribir.
Documento público: En diplomática, es aquel que atestigua
una acción del derecho público. Es un documento que
tenía (y tiene) una repercusión civil y eclesiástica durante la
época medieval, y se extendía a toda la sociedad. Tiene tres
grandes partes: 1/ Protocolo; 2/ Contexto; 3/ Escatocolo
(o parte final). El protocolo tiene cuatro partes: a/
Invocación (simbólica o verbal); b/ Intitulatio con fórmulas
de devoción; c/ La inscripción; d/ El saludo con fórmulas
de perpetuidad. El contexto tiene cinco partes: a/ Arenga
(o exordio o proemio); b/ Promulgación (notificación); c/
Narratio (con fórmulas de petición o intervención); d/ La
Dispositio (con fórmulas de pertinencia); e/ Las Cláusulas
finales (preceptivas, prohibitivas, derogativas, reservativas,
obligatorias, renunciativas...). Entre las cláusulas también
está la sanctio (con la comunición y la bendición, y por último
la corroboración). El escatocolum tiene: a/ Las suscripciones
del autor, de los testigos que intervienen o que dan su
consentimiento; b/ Las suscripciones de los oficiales de
la cancillería o notaría. La datación y la aprecación son las
últimas partes del documento.
Domine, non sum dignus: Pasaje sacado del evangelio de san
Mateo, cap. 8, v. 8, que junto con el Panem coelestem accipiam
que lo precede, desde el siglo XIII se ha introducido en el
rito romano de la misa como preparación de la comunión.
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Sicardo de Cremona e Inocencio III todavía no lo citan,
pero sí Durando. En el siglo XVI el Domine, non sum dignus
pasó al rito de la comunión de los fieles y de los enfermos.
Domine patiet comtemni, patiet contemmi potest: Frase
de san Juan de la Cruz.
Domingo, sacerdote fundador de los dominicos o predicadores
(On. 8 de agosto): Sus atributos son ángel, antorcha, dedo
ante la boca, globo terráqueo, perro y estrella sobre la
cabeza, látigo, lirio, palma con lirio y rosario.
Domingo: Primer día de la semana; el día del Señor. V. Dominica
Domingo de la Calzada (On. 12 de mayo): Sus atributos son
hoz, gallo, indumentaria de peregrino y soga.
Domingo de Pasión: El quinto domingo de Cuaresma, el
primero del tiempo de pasión. En el Gelasianum no tiene una
denominación especial, en cambio aparece en el Gregorianum
bajo el título de Dominica de Passione.*
Domingo de Silos, abad (On. 11 de septiembre): Sus atributos
son almas y angelitos.
Dominica: El día del Señor, el domingo, el primer día de
la semana cristiana en el cual la Iglesia conmemora la
Resurrección del Señor, la venida del Espíritu Santo y el
primer día de la creación. Por eso este día es especialmente
consagrado a la Santísima Trinidad. Ya en la Apocalipsis el
primer día de la semana es nombrado dies dominica. En los
primeros tiempos del cristianismo era el día en el cual la
comunidad de los fieles celebraba la fiesta de la Eucaristía.
Hasta el siglo IV, el domingo era precedido de una oración
nocturna que después se transformó en las vigilias. El
domingo pasó a ser día de reposo, el cristiano tenía
que abstenerse de todo trabajo “servil” ya en el siglo IV,
cuando se dieron las leyes eclesiásticas y civiles referentes
a la santificación del domingo. Desde antes de la época
constantiniana se considera precepto la obligación de asistir
a los oficios divinos los domingos (Conc. Elvira, 306). El
nombre alemán Sontag como denominación del día primero
de la semana, deriva del antiguo dies solis de los romanos,
tomando otro significado más elevado, a la vez que el sol
al cual era dedicado, es sustituido o relacionado con el sol
sobrenatural de justicia, es decir Cristo Nuestro Señor.
Los domingos, según su categoría, eran dominicae maiores o
dominicae minores. Siempre antes del concilio Vaticano II. Las
dominicae maiores eran el primer domingo de Adviento, los
domingos de Cuaresma y de Pasión, el domingo de Pascua,
el domingo del ángel (dominica in albis) y el domingo de
Cinquagesma (Pentecostés). Las dominicae minores eran los
domingos segundo, tercero y cuarto de Adviento. Estas
dominicas secundae classis incluían todos los otros domingos
del año. Las dominicae maiors primae classis no se cedían nunca
a ninguna fiesta que cayera en ellas; las dominicae maiores
secundae classis cedían su lugar a las fiestas dobles de primera
clase, y las dominicae minores cedían su lugar a las fiestas
dobles de primera o de segunda clase, o a las fiestas del
Señor. El rito de todas las dominicas era antes del concilio
Vaticano II el semidoble, quitado el de las de Pascua, in albis
y Pentecostés que tienen el carácter de fiesta. Después del
concilio Vaticano II se desvanecieron en gran parte todas
las anteriores distinciones.*
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SACRALIA ANTIQUA
Dominica in albis (deponendis): El domingo después de Pascua
los que habían recibido el bautismo se quitaban las vestiduras
blancas y se ponían otra vez las vestiduras usuales.
Dominica mediana: La dominica que sigue a la semana que
está a la mitad de la cuaresma. Es el domingo que sigue
a la dominica Laetare, también llamada dominica passionis. El
nombre de dominica mediana data de los primeros tiempos del
cristianismo y de la edad media.*
Dominica resurrectionis: Denominación litúrgica de la fiesta
de Pascua que muy pronto fue sustituida por el nombre de
Pascua, aunque no llegó a desaparecer. En el misal romano la
fiesta de Pascua todavía es nombrada Dominica resurrectionis.
Dominica sancta: Denominación que el Gregorianum da a la
fiesta de Pascua; litúrgicamente su vigilia todavía es llamada
sabbatum sanctum.
Dominica vacans (vacat): Antes del concilio Vaticano II: En tiempo
antiguo recibía este nombre el domingo que no tenía oficio
o formulario de la misa propios; era el primer domingo
después de Pentecostés.
Dominicae vagantes (mobiles): Los domingos 3, 4, 5 y 6
después de la Epifanía. Tomaban este nombre por no tener
un lugar fijado, sea inmediatamente después de la Epifanía,
sea después del domingo 23 después de Pentecostés. La
Pascua alta o baja regulaba el lugar de estas dominicas.*
Dominicale: Probablemente se denominaba así el pañuelo
(tejido) con el cual las mujeres, ya en los primeros tiempos
del cristianismo, tenían que cubrirse la cabeza para ir a recibir
la comunión: este pañuelo no se debe confundir con el que
las mujeres usaban para envolverse la mano; cada mujer en
la comunión debe tener su dominical, según dice el canon
42 del sínodo de Auxerre del año 585, a diferencia del can.
36 del mismo sínodo, del cual se deduce que ninguna mujer
puede ir a recibir la eucaristía con la mano descubierta. De
los dos cánones de este sínodo, se puede deducir que el
dominicale prescrito en las mujeres para cubrir las manos que
tenían que recibir el cuerpo preciosísimo de Cristo y el que
tenían que llevar en la cabeza eran dos cosas diferentes; de
lo contrario la prescripción de uno de los dos cánones sería
superflua.*
Dominicum: En los primeros tiempos del cristianismo
significa: 1. La casa del Señor (griego, kyriakós), lugar que
sirve para celebrar las funciones del culto de la comunidad
cristiana; el edificio del culto cristiano; 2. La cena del Señor
dominicum convivium que corresponde al griego kyriakón
deipnon, celebración de la Eucaristía; es llamado dominicum
por ser una conmemoración de la última cena y por tomarse
en el mismo el precioso cuerpo y la sangre de Nuestro
Señor Jesucristo.
Domus corporalium: Pequeña caja para guardar los
corporales. V. Bursa
Dona et munera: Las ofrendas de pan y de vino, citadas
en la secreta y en el Te igitur de la misa (canon primero),
presentadas a la hora del ofertorio a Nuestro Señor para el
santo sacrificio y santificadas al ofrecerlas a este alto destino.
Dormitio: Antigua denominación de la fiesta de la Asunción
de la Virgen María. Es una traducción del nombre griego de
la fiesta Koímesis.
DOM
Dorotea (On. 6 de febrero): Sus atributos son ángel, rama,
cesta con fruta, corona de rosas, flores, fruta, rosas y
naranjas.
Dorsale (dossale): En la lengua litúrgica medieval designa: 1.
Las ropas que ornamentan o visten el altar; 2. Cortinaje
colocado sobre la mesa del altar que sustituye al retablo
(retrofrontale).
Doselete: Motivo ornamental arquitectónico construido
en voladizo y generalmente colocado sobre las estatuas
o escudos como los doseles del coro de la catedral de
Barcelona. Fig. 70
Dosier: Denominación que el francés medieval daba al
retrofrontale.
Dotalías (registro y acta dotaliarum): En las actas de consagración
de las iglesias siempre constan las donaciones, posesiones,
ventas, ofrendas, tierras, capitales... que se conceden a
la parroquia fundada y creada por el obispo. Estas son
las llamadas dotalías. Será el modus vivendi de las mismas
parroquias con obligaciones de mantener la fábrica y de
practicar la beneficencia hacia los pobres de la parroquia,
por ejemplo a través de los hospitales. Todos estos derechos
o posesiones vienen consignados en el denominado Registra
dotalarium, serie de los archivos eclesiásticos.
Dovelas: Cualquiera de los bloques de piedra con los cuales se
construyen los arcos y las bóvedas. Fig. 71 y 157
Dovelas de un arco: Fig. 12
Dovelas a montecaballo: Fig. 75
Dovelas con poco regrás: Fig. 73
Dovelas con regràs normal: Fig. 74
Dovelas de redientes: Fig. 72
Doxale (dossale): Denominación medieval de la barandilla
o cortinaje posterior o pared de detrás. Era también el
nombre de la pared posterior del coro que cerraba la nave
de la iglesia por la parte posterior; 2. Desde la edad media
las tribunas de las iglesias sobre las naves laterales (empore)
que sirven para los cantores y para el órgano (odeum).
Doxología: (Doxologia; griego, doxología: alabanza): Formas
litúrgicas para dar alabanzas a la augusta Trinidad; 1. Gloria
Patri et Filio et Spiritui Sancto (doxología menor); 2. Gloria
in excelsis de la misa (doxología mayor); 3. La estrofa final
de los himnos litúrgicos que acaban regularmente con una
alabanza a la Santísima Trinidad.
Dragón: Atributo de san Jorge, san Lobo, santa Perpetua, san
Silvestre y san Teodoro.
Dragón con siete cabezas: Atributo de san Juan Evangelista.
Druphacta: Denominación griega de las rejas que separan el
espacio del altar del coro o de la nave de la iglesia.
Dschumàda el-âkhira (Dschumada 2): Mes sexto. V. Musulmanes
meses
Dschumàda el-ula (Dschumada 1): Mes quinto. V. Musulmanes
meses
Dulia: V. Culto de dulía
Duodécima: Nombre que se daba en la Galia en los primeros
tiempos del cristianismo a las vísperas de los oficios divinos,
como se deduce de la regla monacal de san Aureliano
obispo de Arles.
E
Ecce Agnus Dei: Frase de san Juan Bautista.
“Ecce homo” en la misa: Atributo de san Gregorio Magno.
Ecce llongavi fugiens et mausi in solitudine: Frase de
Bruno.
Ecclesia (iglesia, basílica, templo; griego, ekklesía eyktérion):
Originariamente significa la reunión de los fieles; desde
el siglo IV también designaba el lugar de esta reunión, y
después el nombre concreto de este lugar. Hoy se entiende
con el nombre de iglesia (ecclesia) una construcción o edificio
público diferente, del oratorio semipúblico y del oratorio
privado, que sirve principalmente (y únicamente) para
practicar los actos del culto público. La iglesia es consagrada,
o al menos bendecida solemnemente, para aquella finalidad,
o sea para la celebración del culto divino, siendo libre y
pública para todos los fieles cristianos que quieran tomar
parte en el culto divino.
Ecclesia mater: Denominación primitiva de la catedral.
Ecclesiarxes: Nombre que se da en griego al sacristán.
Echkainia: Toda consagración en el rito griego; pero se dice
especialmente de la consagración de la iglesia.
Echos: Ocho tipos de tonos de la iglesia griega correspondientes
a los ocho toni (modi) occidentales más antiguos.
Edáphion: Fragmento de la Sagrada Escritura, de pocas rayas.
Eduardo, rey (On. 13 de octubre): Sus atributos son anillo,
copa con serpiente alada y enfermo.
Eduvigis, religiosa (On. 16 de octubre): Sus atributos son
mendigos, enfermo y zapatilla.
Efrén, diácono y doctor de la Iglesia (On. 9 de junio): Su
atributo es una columna de fuego.
Eiletón: Tercer mantel que en el rito griego se pone
sobre el altar; antes era de cáñamo; y después de seda.
Originariamente era una pieza parecida a los corporales del
rito latino; y después el antimension lo ha sustituido; antes era
un tipo de altar portátil que se colocaba bajo la eiletón; hoy se
coloca sobre el mismo altar, y después de la misa se guarda
doblado. Reposando sobre el altar representa el sudario con
el cual se cubrió la cabeza de Cristo en el sepulcro. Se llama
eiletón (involucrum) porque después de su uso se envuelve de
nuevo.
Eirmologion: Libro litúrgico del rito griego que no tiene
carácter oficial en el cual se encuentran reunidos los cánticos
y las melodías de la celebración de los oficios divinos.
Eirmós: Estrofa primera de la odai, himno del canon
denominado del ordros (laudes) del oficio griego, porque es el
modelo, tanto por la estructura como por la melodía, de las
otras estrofas de la misma oda.
Eísodos: V. Entrada
Eísodos tés estéras: Procesión que tiene lugar en el rito
griego de las vísperas.
Ekphónesis: En el rito griego significa la conclusión en voz
alta de la oración que el sacerdote ha hecho en voz baja.
Ektanie (ekténeia o ektenès y kesía): Oración de corazón y
persistente que aparece en el rito griego y otros ritos
orientales desde los tiempos más antiguos, parecida a una
letanía en la cual se reza por todos los estamentos y por
todas las necesidades y que tiene forma de invocaciones en
serie larga o corta. Aparece en la liturgia de la misa y también
en otros actos del culto divino; es ejecutada por el diácono
que pronuncia en voz alta las invocaciones, y es contestada
por el coro que responde brevemente. En la liturgia de la
misa del rito griego aparece cinco veces: en el inicio (gran
Ektanie), antes de la pequeña entrada (Ektanie pequeña),
después del Evangelio (petición apremiante), después de la
consagración y después del Communio.
Elaion: En el rito griego significa: 1. El aceite de oliva que,
bendecido por el sacerdote, sirve para ungir al catecúmeno
antes del bautismo; 2. El aceite de oliva bendecido por el
sacerdote, que sirve para la extremaunción del enfermo;
3. El santo óleo, mirón (myrón), correspondiendo al crisma
del rito latino, consagrado no sólo con bálsamo sino con
otros muchos ingredientes perfumados, por los patriarcas y
metropolitanos de la forma más solemne; raramente por el
obispo. Se utiliza en la administración del sacramento de la
confirmación y en la unción de las aras de los altares.
Electus: 1. Nombre que en la antigua cristiandad y a principios
de la edad media se daba al catecúmeno que podía recibir
el sacramento del bautismo; 2. Nombre que se ha dado
desde la edad media y hasta hoy al obispo elegido pero no
consagrado.
Elena (Helena), madre del emperador Constatino (On. 18 de
agosto): Sus atributos son clavo, cruz e instrumentos de
pasión. V. J. M. Martí Bonet: La catedral de Barcelona. Historia
e historias (Barcelona, 2009), p. 35.
Elevación (elevatio): 1. Exhumación de los despojos mortales
ELE
J. M. MARTÍ BONET
de algún santo de su sepultura y su traslación a otra más
digna o a algún relicario. En los primeros tiempos de la edad
media era la palabra que servía para designar la canonización
de algún santo; por eso elevatio significaba canonización. 2.
No existe ningún rito prescrito para el elevatio, o sea el acto
de levantar la hostia consagrada y el cáliz para exponerlos en
la veneración de los fieles que asisten a la misa. En los ritos
romano, mozárabe y ambrosiano se hace una doble elevación.
La primera, la elevación mayor, tiene lugar inmediatamente
después de la consagración del pan y del vino, y es la más
reciente; se introdujo su práctica en la época medieval en
qué Berengario (hereje) negaba la presencia real y verdadera
de Cristo en el Santísimo Sacramento. En sus inicios en
muchos lugares sólo era elevada la hostia consagrada,
costumbre que todavía practican hoy los cartujanos. La
segunda elevación, la menor, tiene lugar a finales del canon.
Esta es la más primitiva; se remonta a los primeros tiempos
del cristianismo, y con la introducción de la elevación mayor
perdió importancia. En la elevación mayor la hostia y el cáliz
se levantan separadamente, mientras que en la elevación
menor se elevan juntos. Los ritos orientales sólo conocen
la segunda elevación.
Elevación de la vista: Ceremonia que sólo se practica en la
misa, que tiene por objeto levantar los ojos en lo alto para
expresar con este gesto la elevación del alma a Dios (antes
del concilio Vaticano II). Generalmente se practicaba en el
inicio de un acto: al Munda cor meum antes del evangelio, en el
ofrecimiento de la oblata, en el Suscipe, sancta Trinitas, en el Te
igitur, en el Veni Sanctificator, en el ofrecimiento del cáliz, etc.
Dura todo el rato en el ofrecimiento del cáliz. La elevación
de la vista parece que empezó a practicarse a finales de la
edad media. El Ordo de Burkard de Estrasburgo (1502)
hace referencia a esta práctica. En el misal de san Pío V
encontramos prescripciones exactas y detalladas sobre la
elevación de la vista.*
Elías, profeta (On. 20 de julio): Sus atributos son cuervo,
puñado de cabellos y el texto latino Zelo, zelatus sum.
Eliseo, profeta (On. 14 de junio): Sus atributos son águila con
dos cabezas, paloma y hueso.
Eloy, abad (On. 1 de diciembre): Sus atributos son arqueta,
cáliz, copa, herramienta de herrero, yunque, herradura,
forja, manto, taller de herrero, pieza de orfebrería y puerta
de caballo.
Elvira, virgen (On. 25 de enero): Sus atributos son arqueta,
arqueta pequeña y cofre.
Embaldosado, escudo: V. Escudos
Embolismo: Oración añadida a la séptima petición del Pater
noster en el rito de la misa que empieza con el Libera nos
quaesumus, Domine y en la cual, después de invocar el auxilio
de la gloriosa Virgen María, de los apóstoles san Pedro, san
Pablo y san Andrés, a los cuales se añadían en la edad media
otros, se imploraba el auxilio de todos los santos. Se pide
a Dios Nuestro Señor la expulsión de todo mal del alma y
del cuerpo: el sacerdote hacía (antes del concilio Vaticano
II) la cruz con la patena que besaba antes de tomar con ella
la hostia consagrada mientras la partía diciendo la fórmula
final de la oración: Per eundem Dominum N. J. Chr. Aparece
92
bastante formado en el Gregorianum y en el Gelasianum, a
pesar de que en el último es una interpolación posterior a la
formación del Gregorianum. Probablemente esta oración es,
según su origen, anterior al rito de la misa de san Gregorio
Magno, aun habiendo introducido este santo el Pater noster
inmediatamente después del canon, haciendo que se uniera
a este a continuación en esa nueva forma el libera nos,
quaesumus.*
Emeterio y Celedonio, soldados de Calahorra y mártires
(On. 3 de marzo): Sus atributos son cadena, collar de oro y
a, pañuelo o velo.
Emilia Biccheri, monja dominica (On. 5 de abril): Su atributo
es el lirio.
Emilio, joven mártir de Capua (On. 6 de octubre): Su atributo
es el ángel.
Empotrado/-ada: Cuando un elemento se fija en un muro
o en un apoyo vertical haciéndolo entrar en parte en una
cavidad o un vacío de éste.
Enarxis: Primer fragmento de la primera parte principal de la
liturgia de la misa. Comprende la ektenie mayor que sigue a la
proskomidi, el canto de los salmos que sigue al ektenie mayor,
la pequeña entrada y el trisagion.
Encadenado, muro: Fig. 78
Encamonado/-ada: Arco o bóveda fingidos.
Encañado: Pieza formada por un tejido de cañas que, unido a
las vigas de un techo, sirve como apoyo del escayolado que
constituye el cielo raso.
Encañizada: V. Encañado
Encarnación, estilo de la: Inicio del año el 25 de marzo,
cuando Jesucristo se encarna, según antigua tradición.
Enchirion: V. Epigonation
Endothis: Derivado del griego encite. Indumentaria del altar.
Endytion: Mantel de en medio de los tres manteles que cubren
el altar en el rito griego. Generalmente es la de mejor tela.
Enfermo: Se acostumbra a representar junto a las imágenes
de san Camilo de Lelis, san Eduardo rey, santa Eduvigis,
san Gerardo, san Juan de Dios, san Julián Hospitalario, san
Simón de Rojas, santa Miguela del Santísimo Sacramento.
Engracia, virgen y mártir (On. 16 de abril): Sus atributos
son alfanje (pez espada), caballo, cruz luminosa, espada y
tenazas.
Eniaysia: El rito griego da este nombre al aniversario de un
difunto.
Enjuta: Fig. 53, 157 y 180
Enjutas de extradós: Fig. 54
Enkolpium: 1. Caja de forma redonda o cuadrangular o de
cruz que contenía reliquias o algún verso de la Sagrada
Escritura, la cual era costumbre llevar colgada del pecho
con una cadena o cordel para evitar las tentaciones de los
malos espíritus, en los primeros tiempos del cristianismo y
en la edad media; 2. El pectoral que los obispos del rito
griego llevan colgado, en el cual hay una representación de
la Virgen María, denominado, por eso, panagía, en lugar de
enkolpium. Es célebre el enkolpium de Sant Cugat del Vallès.
Fig. 243
Ennata: Los oficios divinos celebrados, según el rito griego, en
sufragio de un difunto el día noveno después de su muerte.
93
SACRALIA ANTIQUA
Enosis: Nombre que se da en el rito griego a la mezcla de
la hostia consagrada con el vino consagrado después de la
fracción del pan consagrado.
Enrique, rey-emperador alemán (On. 13 de julio): Sus
atributos son cetro y esfera real.
Ensambladura: Unión de dos maderas a base de ojal o mecha
o cabeza de una pieza de madera
Entablamento: Cornisamento. Parte superior de un orden
arquitectónico clásico que se compone de arquitrabe, friso
y cornisa. Fig. 80
Entonación: Canto de las primeras palabras dando el tono
al coro en el canto de la misa y otras funciones (initium).
El presbítero entona el Gloria, Credo, Te Deum, Asperges,
etc.; en los otros cantos del coro como el introito, gradual,
ofertorio, antífonas, salmos, etc., son uno, dos o cuatro
cantores según el día, la fiesta o la función que celebran.
Entorcha: Toman este nombre las antorchas formadas por
una serie de cirios o candelas unidas.
Entrada (Grande): El ektenie (conjunto de oraciones) de las
súplicas insistentes de los ritos griego y armenio que sigue
a la lectura del evangelio y a la cual va unida la despedida de
los catecúmenos y que consiste en ir a buscar solemnemente
de la prothesis hacia el altar las ofrendas preparadas en la
proskomidi en el inicio de la liturgia de la misa. El diácono
lleva los discos con las partículas del pan y el sacerdote el
cáliz con el vino. La procesión entra por la puerta lateral
de la ikonostasi viniendo del prothesis, pasa por toda la iglesia
mientras el coro canta el himno de los querubines y entra
por la puerta central del altar colocándolas sobre el ara, y
quitando el pequeño velo que las cubría, son tapadas con la
aer, acabando con una incensación triple. Esta gran entrada
ya se cita en el siglo V por el Pseudo-Areopagita. El autor
del himno de los querubines, que se canta, parece que sería
el emperador Justino II (año 578). En Occidente aparece
un rito de la misa emparentado con la gran entrada, usado
en la liturgia galicana. En esta, después de las oraciones del
evangelio y despedida de los catecúmenos, las ofrendas se
llevaban en procesión solemne hacia el altar.
Entramado: Conjunto de vigas de madera y de hierro que
sirve para construir un techo de piso o de cubierta, una
pared o una mediana llenando los vacíos entre dichas vigas.
Entronismos: Nombre que recibe en el rito griego: 1. La
consagración de la iglesia; 2. La toma de posesión de la sede
episcopal por un nuevo patriarca o por un nuevo obispo.
Entronización: Ceremonia al final de la consagración
del obispo, del abad o de la abadesa, en la cual el obispo
consagrante conduce el obispo consagrado a su trono, y el
abad y la abadesa bendecidos a su asiento honorífico del
coro, y se sientan en él mientras acompaña la lectura de un
verso. Esta ceremonia, en los tres casos, ya aparece en el
siglo XI, pero su origen sería mucho más antiguo.
Eorté: Denominación griega de una fiesta eclesiástica. Si
es una fiesta inmóvil se llama akínetos eorté; si es una fiesta
movible kinetè eorté; si es una fiesta del Señor despotiké eorté;
si es una fiesta de la Virgen María, deometrikè eorté; si es una
fiesta de santo, eorté agíoy, y una fiesta de santo sin oficio
completo, agiós mé eortichámenos.
ENO
Eortrodómion: Denominación griega de un ciclo de fiestas
eclesiásticas.
Epacta (griego epaktai emerai, días añadidos, días
complementarios): Cómputo que nos dice la diferencia
de días existente entre el año solar de 365 días y el año
lunar de 354 el primero de enero, desde la última luna
nueva. En ciclos lunares de 19 años del calendario juliano,
el epacta del primer año es XI, la del segundo XII, la del
tercero XXXIII, es decir, descontando un mes lunar de
30 días, en el cuarto XIV, 5. En el calendario reformado
de Gregorio XIII, el epacta del primer año hasta 1700, por
razón de haber quitado diez días de octubre de 1582, es la
del segundo año XII, la del tercero XXIII, la del cuarto IX,
etc. Por razón de las correcciones introducidas al equiparar
el año solar con el año lunar, el epacta del primer año entre
1700 y 1900 es 0, la de 1900-2200 es XI relativamente X, la
tercera XXII relativamente XXI, la cuarta III relativamente
II, etc. La epacta sirve para fijar la “luna nueva” de un año
y con ella señalar la fiesta de Pascua. Se encuentra la epacta
del calendario juliano multiplicando el número áureo del
año correspondiente por 11 y dividiéndolo por 30; el resto
es la epacta buscada; si el resultado no es divisible por 30,
la epacta es el mismo resultado. Para obtener la epacta del
calendario gregoriano se resta de la epacta del calendario
juliano el número 1 para los años 1582-1700, para los años
1700-1900 se resta el número 11, y para los años 1900-2200
el número 12.
Epanokalimaychion (epikalymaychion), lo mismo que
exokamelaykion: Velo que cuelga detrás del sombrero de
forma cilíndrica de los monjes y de los altos dignatarios
eclesiásticos del rito griego.
Epheta: Antes del concilio Vaticano II: Exorcismo del rito del
bautismo, sacado del rito preparatorio de los catecúmenos
en los primeros tiempos de la Iglesia, por el cual el sacerdote
al pronunciar la palabra Epheta quod este aperire, mojaba con
saliva las orejas y la nariz del que estaba a punto de ser
bautizado. V. Bautismo (Escrutinio)
Epifanía (Epiphania Domini, Theophania): Fiesta que se celebra
en Occidente el 6 de enero, en la cual se conmemoran tres
manifestaciones del Señor: 1. La aparición del niño Jesús
recién nacido en el mundo pagano a través de la estrella;
2. La manifestación de la divinidad de Jesús a los judíos a
través de su bautismo en el Jordán y mediante la voz del
Padre celestial y el Espíritu Santo; 3. La manifestación del
Señor hecha por él mismo en las bodas de Canaán de Galilea
dándose la milagrosa conversión del agua en vino. Los tres
misterios que constituyen el objeto de esta fiesta ya aparecen
citados en san Paulino de Nola (431), en Polemius Silvius (c.
450) y en Maximus de Turín (c. 460); lo predominante de los
tres siempre ha sido la vocación (o adoración) de los Reyes
de Oriente. En Oriente se celebraba originariamente la fiesta
del nacimiento del Hijo de Dios, pero desde que a imitación
de Occidente se trasladó al 25 de diciembre, se celebra la
manifestación de la divinidad de Jesús, por el Padre celestial,
al recibir el bautismo en el Jordán. En todos los tiempos, en
Oriente y en Occidente el día 6 de enero ha sido fiesta de
precepto. Occidente fue el primer lugar que tuvo una vigilia
EPI
J. M. MARTÍ BONET
en la fiesta; primero fue en la Galia donde ya aparece a
finales del siglo VII, según el Missale gothicum y el Gelasianum
gallicanum. La octava de esta fiesta parece ya conocida en el
Gregorianum; una redacción franca del Gelasianum (c. 750) ya
lo señala. Son características de la fiesta de la Epifanía (antes
del concilio Vaticano II) la bendición solemne de las aguas,
el canto de la Calenda o el enuncio de las fiestas del año
que son movibles, la bendición de oro, de incienso y mirra;
la bendición de sal y la bendición y perfumar las casas. Las
tres últimas bendiciones son de origen reciente; la bendición
solemne del agua llega a Oriente, de donde pasa a Occidente
en la más antigua cristiandad.
Epifanio, obispo y doctor de la Iglesia (On. 12 de mayo): Sus
atributos son cadáver y mendigos.
Epigonation (epigonátion y también ypiponátion): Pieza de
indumentaria litúrgica oriental que en un inicio era exclusiva
de los obispos, pero que a partir de finales de la edad media
también usarán los archimandritas y altos dignatarios
eclesiásticos. Es un ornamento de seda con una cruz, una
espada —símbolo de la espada espiritual del obispo— o con
bordados; se pone bajo la casulla, ceñido con un cinturón,
o se coloca sobre la indumentaria superior del obispo,
llegando a las rodillas. En los obispos siempre está colgado a
lo ancho, mientras que en los otros dignatarios eclesiásticos,
siguiendo la costumbre rusa, para distinguirse de los obispos,
se cuelga como una bolsa o bolsillo. Originariamente era
un tejido blanco denominado encheírion un tipo de tejido de
etiqueta —parecida a la mappula romana— que ya se puede
comprobar en el siglo VIII y que el obispo llevaba colgado
en la parte derecha del cíngulo. El cambio de este encheírion
al epigonation, dándole la forma de una compostura rígida, no
se hizo hasta finales del siglo XII.
Epíklesis: Oración que aparece en todos los ritos orientales y
que va unida a las palabras de la consagración, la anáphora
de la liturgia de la misa y la anemnese que le sigue y que
contiene la súplica para que el Espíritu Santo descienda a
las ofrendas y las cambie en el cuerpo y sangre del Señor.
Parece que el canon de la misa romana en los primeros
tiempos tenía también una epíklesis, pero desapareció muy
pronto, o bien se transformó en la oración Quam oblationem
(del canon primero) que precede a la consagración y que era
una supervivencia de la misma. Los fieles del rito griego no
católico dan una gran importancia a la epíklesis. La opinión
predominante es que la transubstanciación se opera por
mediación de ésta; de manera que, según los griegos, esta
no se hace en fuerza de las palabras “esto es mi cuerpo y
esto es mi sangre”, sino que se opera en virtud y en fuerza
de la oración de la epíklesis. Pero esta concepción para
los católicos es errónea. Deriva de tiempos relativamente
modernos; dataría del siglo XII y se generalizó entre los
griegos a finales de la edad media. Se da una discrepancia
entre los griegos y los católicos.
Epimanikien (formación del griego epi y del latín manica): Pieza
litúrgica que se cose o se ciñe al brazo de la túnica. Es utilizada
en todos los ritos orientales. En el rito griego la llevan el
obispo, el sacerdote y el diácono; mientras que en los otros
ritos sólo lo llevan los dos primeros. No hay prescripción
94
sobre la materia de la cual debe estar hecho o sobre su color;
pero son de la misma contextura que la casulla. En el rito
griego ya estaba en uso en el siglo X; en el siglo XII sólo
la llevaba el obispo; en los siglos XIII o XIV se generalizó
entre los sacerdotes y en los siglos XV y XVI entre los
diáconos. Originariamente era un ornamento de la manga
del sticharion del obispo que, por razones de comodidad, se
separó y se convirtió en un ornamento especial, del mismo
modo que la parura del humeral se convirtió en un cuello
independiente en España y en Lyon. El rito romano no
tiene ninguna pieza parecida a los epimanikien; pero parece
que la tuvo el rito galicano, las manicae a las cuales parece
que se hace referencia en la explicación de la misa galicano
atribuida a santo Germán.
Epiphania (griego, Epiphaneia): V. Epifanía
Episcopado (Episcopatus): Aunque nos referimos a antes del
concilio Vaticano II, debemos decir que la inmensa mayoría
de las siguientes afirmaciones son totalmente válidas en
el momento actual, y desde muy antiguo el episcopado es
la última y la más elevada de las órdenes; el complemento
y la corona de las otras órdenes que presupone y que
engloba. La consagración episcopal mediante la cual un
hombre es consagrado obispo, es un sacramento gracias
al cual al que lo recibe no sólo le son concedidas las
atribuciones episcopales y las gracias del ministerio, sino
también se le imprime un carácter episcopal indeleble. El
obispo se distingue del sacerdote por poseer la plenitud
del sacerdocio, por poder administrar los sacramentos
de la confirmación y de la orden, y entre otras cosas por
poder consagrar los santos óleos, los altares y las iglesias.
Hay que recordar lo que decimos en la introducción a
Sacralia sobre los grados de las órdenes sagradas. El obispo
como supremo “liturgo” tiene una serie de privilegios en
la celebración del santo sacrificio y en las otras funciones
litúrgicas, pudiendo hacer uso de una indumentaria litúrgica
o pontifical especial. El obispo hoy no tiene el derecho de
dar prescripciones litúrgicas, pero tiene la alta inspección
de las instituciones litúrgicas de su diócesis y debe velar por
la digna ejecución de las prescripciones litúrgicas vigentes.
La consagración del obispo es la más solemne de todas las
consagraciones. Como la consagración sacerdotal, se divide
en tres partes. La primera precede a la misa en la cual se
hace la consagración episcopal. Consiste en la lectura del
mandatum o bula papal, en la prestación del juramento de
fidelidad y en el largo examen, es decir, en una prueba de las
costumbres y de la fe. La segunda parte, el desempeño de la
consagración empieza después del último verso del gradual,
tractus o secuencia. Consiste en una corta exhortación del
obispo consagrante, en el canto de las letanías de todos los
santos con especiales deprecaciones introducidas rezando
por el electo, la colocación del evangeliario en los hombros
y en la cabeza, la imposición de las manos hecha por el
obispo consagrante y por los dos obispos que lo asisten,
de la oración de consagración revestida de la forma de un
prefacio que es interrumpida por el canto del Veni Creator
y por la unción de la cabeza del consagrado, con crisma,
mientras se canta la antífona: Unguentum in capite, por el
95
SACRALIA ANTIQUA
salmo 132 Ecce quam bonum, por la unción de las manos
con crisma, por la entrega del báculo, por el ceñimiento
del anillo y por la ofrenda del evangeliario. Después de la
segunda parte de la consagración, el obispo consagrado
celebra junto con el consagrando (concelebración), y
(después del concilio Vaticano II) concelebran todos los
obispos y sacerdotes asistentes. A la hora del ofertorio, se
le ofrecía al celebrante dos cirios encendidos, dos panes y
dos barriles de vino, como supervivencia de las ofrendas
naturales o en especies, y a la hora de la comunión comulga
con el celebrante tomando (sumiendo) las dos especies.
La tercera parte de la consagración, el acto final de la
solemnidad sigue a la bendición pontifical del fin de la
misa. Lo constituyen la bendición, la entrega de la mitra,
de los guantes pontificales, la entronización del obispo
consagrado de nuevo, del Te Deum, de la antífona Firmetur
manus tua con la oración final, de la primera bendición del
nuevo consagrado, de la aclamación, y del beso de paz.
El rito de la consagración de obispos del actual pontifical
romano es el resultado de una larga evolución que acaba
a finales de la edad media. El examen en su forma actual
procede del rito galicano; se introdujo hacia finales del
año 1000 en lugar del antiguo examen del rito romano que
tenía lugar en la vigilia de la consagración. El juramento de
fidelidad entró en el rito de la consagración hacia finales
de la edad media. La imposición de las manos data de
época apostólica. El poner el evangeliario en los hombros
y en la cabeza del nuevo consagrado es conocido en los
Statuta antiqua de la Galia meridional (c. 500); en Roma esta
costumbre se practicaba sólo cuando el nuevo Papa electo
era consagrado obispo. Las oraciones de la consagración
ya se encuentran en el Leonianum; la unción de las manos y
de la cabeza deriva del rito galicano; la unción de la cabeza
es citado por Amalario; la unción de las manos del obispo
es citado en los pontificales del siglo IX. Según el concilio
Toledano IV (633), en España en el siglo VII ya se la hacía
entrega del báculo y del anillo al obispo en su consagración;
esta costumbre se generalizó hacia el siglo X. La ceremonia
de la entrega (o imposición sobre su cabeza) del evangeliario
empezó a ser más habitual en el rito de la consagración del
obispo en el siglo XI. La concelebración y las ceremonias
del fin de la misa de consagración datan de los siglos XII
y XIII; la entronización sólo es una excepción; ya es citada
en algunos pontificales del siglo XI; podría derivar de un
rito antiguo romano emparentado con este. Los ritos de
Oriente no contemplan la consagración episcopal tan rica
en ceremonias como Occidente; estas expresan la eficacia,
para cristalizar sus partes integrantes; diremos que tienen
sólo la imposición de las manos y del evangeliario, la
investidura del consagrado con los hábitos episcopales a la
cual se une después, la entrega del báculo episcopal. Donde
la consagración del obispo es más rica en ceremonias es en
el rito armenio, en el cual se han conservado la unción de
la cabeza y de las manos del nuevo consagrado y la entrega
del báculo episcopal, uno y otra son importaciones del
rito occidental. En todos los ritos aparece la prescripción
hecha en el concilio ecuménico de Nicea I (325), la cual
EPI
ordena que el obispo debe ser consagrado al menos por
tres obispos, el obispo consagrante y dos obispos asistentes.
Sólo puede dispensar de esta prescripción la Sede apostólica
se añadió después. La elección en la iglesia primitiva se hacía
a través de la votación democrática del clero y del pueblo de
la diócesis vacante.
Episcopologio: Fig. 315
Episcopus chori: V. Praecentor
Episcopus servus servorum Dei: Fórmula empleada en el
protocolo de los documentos papales. V. Privilegio papal
solemne
Epístola: Lectura de la Sagrada Escritura, sacada del Antiguo
o del Nuevo Testamento, pero nunca de los evangelios, ya
que precede al evangelio de la misa. Se llama epístola porque
es sacada con preferencia de las epístolas de los apóstoles.
Originariamente se llamaba apostolus. La denominación actual
aparece por primera vez en el siglo VIII; la denominación
primera se va imponiendo cada día más, y al final es la única
que ha subsistido durante mucho tiempo. La lectura de las
epístolas era continuada como la encontramos todavía hoy
en el rito griego en los dominicos después de la Epifanía
y después de Pentecostés; aun así, aparecen muy pronto
fragmentos seleccionados en lugar de la lectio continua. En el
rito romano ninguna lectura precede a la epístola, al menos
desde el siglo VI, a diferencia de los ritos ambrosiano,
mozárabe, armenio, jacobita, nestoriano y copto. Sólo
tienen estas lecturas los miércoles y sábados de témporas, y
el miércoles de la cuarta semana de Cuaresma. El rito griego
en esto es como el rito romano. La lectura de la epístola es
la preparación a la lectura del evangelio. Hasta el siglo VIII
tanto en el rito romano, como en los ritos orientales, era el
lector quien leía la epístola; a partir de esta época entra en su
lugar el subdiácono. En el concilio Vaticano II desaparece el
subdiaconado, y algunos días se dicen dos lecturas antes del
evangelio. En las iglesias que tenían ambón, en ella se hacía
la lectura de la epístola. Se empieza indicando el pasaje de la
Sagrada Escritura de donde procede y se acaba con “Palabra
de Dios”.*
Epistolae canonicae: Cartas penitenciales de los primeros
tiempos del cristianismo en las cuales se señalaban la
sentencia por diferentes faltas y la penitencia que se debía
imponer por ellas. Existen epístolas canónicas de san
Gregorio Taumaturgo, de san Basilio, de san Gregorio de
Niceno, etc. Son las precursoras de los libros penitenciales
de la edad media.
Epistolae farcitae (epistola cum versibus): Epístola amplificada
por medio de tropos (farcia, farsa) en forma libre (prosaica)
o ligada (rítmica). Los “rellenos” en el mediodía de Francia
a menudo eran en lengua vulgar en vez de en latín medieval
o vulgar. Las epístolas “rellenas” se remontan al siglo XI. A
finales de la edad media caen en desuso.
Epistolario (Epistolarum liber, epistolarium, apostolus, lectionarius):
El libro litúrgico que contenía las epístolas de la misa. Se
formó a partir del registro de las epístolas (comes), en el cual
se inscribían los pasajes de la Sagrada Escritura ordenados
según el tiempo, días y fiestas. En el siglo IX se empezó
a poner las epístolas dentro del libro de los evangelios,
EPI
J. M. MARTÍ BONET
uniendo los dos libros y formando con ellos uno solo: el
plenarium.
Epitaphion: La mortaja.
Epitimon: Denominación griega de la penitencia impuesta al
penitente por el padre confesor.
Epitrachélion: Denominación griega de la estola sacerdotal.
Eplisis: Antes del concilio Vaticano II: Lavatorio del altar que
tenía lugar el día de Jueves Santo antes de la ceremonia del
lavatorio de los pies.
Eptáphotos: El candelabro de siete picos que en las iglesias de
rito griego se coloca a menudo detrás del altar.
Era bizantina: Cómputo de tiempo que sitúa en el 5508 antes
de Cristo el principio del mundo. Por lo tanto, el primer
año de la era bizantina es el 5509 antes de Cristo. El año
bizantino empieza el día 1 de septiembre. La era bizantina se
llama también era constantinopolitana, o simplemente era
gregoriana.
Era cristiana: La denominación nace gracias a Dionisio,
monje y abad en Roma en el siglo VI. Él fijó la fecha de
nacimiento de Jesús el 25 de diciembre del año 753 ab urbe
condita. Pero se equivocó en 4 años, de forma que el 2012
sería el 2016 en realidad.
Era de Diocleciano o de los mártires: Empieza el 29
de agosto de 284, cuando se extendió la persecución de
Diocleciano. Es muy usada en España.
Era de la fundación de Roma: El año que contempla
la fundación de Roma, es decir el 753 antes de Cristo.
Empezaba el 21 de abril. Siempre se ponía detrás del año
ab urbe condita. Por ejemplo, nuestro año 2012 sería el 2765
ab urbe condita.
Era hispánica: Empieza el año 38 antes de Cristo, cuando
fue completada la conquista de Hispania por los romanos.
Nuestro año 2012 se correspondería con el 1974 de la era
hispánica. En Cataluña entró en desuso en el año 1180.
Erasmo, mártir (On. 25 de noviembre): Sus atributos son
ángel, carabela, barca pequeña, intestinos y maroma.
Ermengol, obispo de Urgell (On. 3 de noviembre): Su atributo
es el puente.
Ernesto, obispo (On. 7 de noviembre): Sus atributos son
intestinos y maroma.
Esbozo: Dibujo, pintura u otra materia artística hecho con
pocos trazos.
Escalera (tipología): Fig. 81
Escalera: Atributo de san Alejandro, santa Ágata de Mérici,
san Benito, santa Perpetua y san Romualdo.
Escalfeta (scutra, scutia): Vasija en forma de cubeta con
brasas de fuego, colocada cerca del altar, con el cual el que
celebraba la misa, en invierno, se podía calentar las manos;
a veces también tiene forma de sartén con mango y con una
tapa agujereada que contiene ascuas encendidas.
Escapulario: 1. Cinturón que va de derecha a izquierda con
dos terminaciones delante del pecho y en el hombro con
un cuadrado, símbolo mariano. 2. También es como una
bata sin mangas y abierta por los lados llevada por algunos
religiosos como parte de su hábito. 3. Existe la versión de
orfebrería y la de tela, que es la más popular. Fig. 239
Escapulario: Atributo de san Simón Stock.
96
Escaqueado: Obra hecha con dos materiales diferentes
formando dados como un tablero de ajedrez. Fig. 41
Escatocolo: V. Documento público
Escoba: Atributo de santa Marta, san Martín de Porres y santa
Petronila.
Escocia, moldura de: Es cóncava, el perfil del cual lo forman
dos segmentos de circunferencia de radio diferente que
decora la base de una columna. Fig. 114
Escolástica, virgen (On. 10 de febrero): Sus atributos son
báculo y paloma.
Escritura de san Pedro: En diplomática. V. Litterae clausae
Escrutinios (scrutinia): Cuestionarios y ritos solemnes que en
los primeros tiempos del cristianismo y comienzos de la
edad media precedían a la administración y el recibimiento
del santo bautismo. Originariamente eran un tipo de
exámenes de los catecúmenos que iban a ser admitidos en el
bautismo: los llamados competentes. Tenían por objeto probar
y avivar la su disposición de espíritu y de costumbres, por
eso eran nombrados scrutinia, es decir exámenes. Cuando
el bautismo de los adultos fue una excepción (cediendo el
lugar al bautismo de los niños), los escrutinios perdieron
su significación práctica y se convirtieron en una especie
de exorcismos. En este nuevo aspecto evolucionaron en
el rito romano. En su origen había tres escrutinios, a los
cuales pronto se añadieron cuatro y fueron siete, como siete
son los dones del Espíritu Santo. El primer escrutinio tenía
lugar el miércoles después del tercer domingo de Cuaresma,
el último el Sábado Santo por la mañana; en el tiempo
intermedio estaba el escrutinio más importante, el scrutinium
in aperitione aurium, que tenía lugar el miércoles después del
cuarto domingo de Cuaresma. Precedía el primer escrutinio
la admisión de los aspirantes al bautismo inscribiéndolos en
la lista, seguía la imposición de las manos, la gustación de la
sal bendita. En el tercer escrutinio, el de aperitio aurium, en el
que tenía lugar el expositio Evangelii, la traditio Symboli, la traditio
orationis dominicae; el último era caracterizado por mojar con
saliva las orejas y la nariz del candidato, por la abjuración,
la unción con el óleo de los catecúmenos y por la traditio
symboli. El último escrutinio del Sábado Santo precedía la
bendición de las fuentes; los otros tenían lugar antes de la
oración de la misa de la cual el candidato se tenía que retirar
después del evangelio y los padres y padrinos tenían que
presentar una ofrenda a la hora del ofertorio y comulgar
después. Desde época carolingia los escrutinios perdieron
su carácter como actos independientes, confundiéndose en
un todo con el rito del bautismo que tenemos actualmente.
Sólo el escrutinio del aperitio aurium del miércoles después
del cuarto domingo de Cuaresma, el más impresionante y de
más rica litúrgica, se conservó íntegro hasta el siglo XIII.*
Escuadra de albañil: Atributo de san Germán, san Paulino y
santo Tomás apóstol, y san Antonio de Padua.
Escuadra de carpintero: Atributo de san Justo y de san Sici.
Escudo con águila: Atributo de Venceslao.
Escudo de armas: V. Heráldica
Escudo con cruces: Atributo de san Demiterio, san Jorge, san
Mauricio y san Miguel.
Escudo con lobo: Atributo de san Lobo de Sin.
97
SACRALIA ANTIQUA
Escudo con perro: Atributo de santa Calamanda.
Escudos: En heráldica se dividen en escudos embaldosados,
de cabeza de caballo, losangeados, ovalados, de piel de
toro carlino, de piel de toro alemán, de piel de toro polaco,
cuadrado, cuadrilongo, hispánico, cuadrilongo alemán,
cuadrilongo francés, cuadrilongo inglés, redondo, triangular,
ojival y suizo. Fig. 201
Esfera bajo sus pies: Atributo de san Bruno (renunció a ser
rey).
Esfera real: Atributo de san Abdón y san Senén, san Enrique,
san Fernando, san Luis rey, san Mauricio, san Onofrio y san
Segismundo.
Esmaltes heráldicos: V. Colores heráldicos
Espada dentro de su espíritu: Atributo de san Eudaldo y
san Valentín.
Espada: Atributo de santa Catalina de Alejandría, santa
Engracia, santa Eugenia, san Jaime el Mayor, santa Juana
de Arco, san Marcelo, san Martín de Tours, san Miguel,
san Pablo, san Rosendo, santos que fueron a las cruzadas
(caballeros de Tierra Santa) y santos caballeros en general.
Espadaña: V. Campanario o torre. Fig. 43
Espátula de farmacéutico: Atributo de san Cosme y san
Damián.
Esperinós: En el rito griego, oficio litúrgico de la tarde que
equivale a las vísperas del rito romano.
Espigas: Atributo de san Abdón y san Senén, san Isidro
(labrador) y santa Ubaldesca.
Espina en la cabeza: Atributo de santa Rita de Casia.
Espinazo: Fig. 157
Esponja (santa: griego, spongos, monsa): Esponja que en el rito
griego sirve para limpiar el cáliz y el disco después de la
comunión, y se guarda en la antiminsion; viene a ser un
paralelo del purificador del rito latino.
Esponja: Atributo de santa Práxedes.
Esquíes: Atributo de san Bernardo de Mentón.
Estandarte: Atributo de santos fundadores y santas
fundadoras.
Estandarte del Sacramento: V. Velo de tapar el sacramento
Estanislao de Kostka (On. 13 de noviembre): Sus atributos
son ángel, bordón, cadáver, cañón, lirio y niño Jesús.
Estar en ayuno natural: Antes del concilio Vaticano II: Era la
abstención completa de toda comida y de toda bebida de
cualquier tipo, contando la media noche según la hora local
o según la hora nacional. Estaba rigurosamente prescrito
para la celebración de la misa y para la comunión, incluso
para la de los enfermos. Sólo se exceptuaba el viático de los
enfermos graves. El papa san Pío X en los últimos tiempos
de su pontificado, y el antiguo canon 858, permitían a otros
enfermos que hacía más de un mes que estaban en cama sin
esperanza de una pronta curación, el romper el precepto del
ayuno natural, permitiéndoles, según consejo del confesor,
comulgar una o dos veces a la semana aunque antes
hubieran tomado medicinas u otra cosa per modum potus.
El precepto del ayuno natural ya se daba en los primeros
siglos del cristianismo, pero no era estrictamente obligatorio
ni faltaron excepciones, ni muy entrada de la edad media
faltaron estas excepciones. Antes del concilio Vaticano II
ESC
tan sólo el Papa podía dispensar del ayuno natural. Cuando
el Pontifical prescribía que el obispo debía estar en ayunas
en la consagración de las aras del altar, sólo hacía referencia
a la misa que tenía que celebrar después de la consagración.*
Estar de pié: Posición del cuerpo que tiene el celebrante de
una ceremonia litúrgica, sea para decir misa, para administrar
un sacramento o para dar una bendición. Para la mayoría de
ceremonias es la única posición posible, la más adecuada y
la más importante. Esta posición caracteriza al celebrante
como mediador entre Dios y el pueblo fiel; el hecho de
cumplir, estando de pié, las acciones litúrgicas, demuestra
que su acción es mediadora, y al pronunciar las oraciones
estando de pié manifiesta que su oración tiene un carácter
mediador. Tertuliano explica cómo los cristianos rezaban,
de pié, pero en tiempos de penitencia arrodillados.
Esteban, protomártir (On. 26 de diciembre): Su atributo son
las piedras.
Esteban I, Papa y mártir (On. 2 de agosto): Su atributo es el
altar.
Esteban de Hungría, rey (On. 16 de agosto): Su atributo es
bandera o estandarte.
Estela: Monumento monolítico en forma de lápida.
Estereóbato: Fig. 82
Estilete para escribir: Atributo de san Casiano, san Ginés y
san Zacarías padre de san Juan.
Estilo de una iglesia: El conjunto de las características
que se constatan en la edificación de una iglesia desde su
planta y su construcción hasta las partes arquitectónicas y
decorativas del edificio. En Occidente se distingue el estilo
cristiano primitivo llamado con poco acierto estilo de
basílica, el románico primitivo, pleno y tardío; el estilo de
transición al gótico; el gótico primitivo, pleno y tardío; el
renacimiento temprano, el florido y el tardío; el barroco y el
rococó y el barroco clasicista y todos los otros neogóticos,
clásicos, románicos... La iglesia nunca ha prescrito un estilo
concreto para sus edificaciones sino que ha aceptado todos
aquellos que proceden de las corrientes dominantes en cada
momento de la historia. El estilo de Gaudí es peculiar; se
dice que deriva del modernismo, pero es innegable, según
nuestra opinión, que creó un estilo nuevo: el de Gaudí.
Estilóbato: Fig. 82
Estipendio de la misa: La limosna dada por los fieles al
sacerdote que al aceptarla contrae el deber (u obligación)
de celebrar la misa en intención del donante y, como
administrador del sagrado misterio, debe aplicar por
él todos los frutos del santo sacrificio que no son de
carácter puramente personal. Las limosnas provenientes de
fundaciones son misas “fundadas”, las otras son “manuales”
(stipendia, manualia). Los estipendios se originaron de las
oblaciones para la manutención del sacerdote que los fieles
le ofrecían en las misas privadas para participar de los frutos
del santo sacrificio de un modo especial.
Estípite: Fig. 83
Estola: V. Stola. Fig. 295
Estrella: Atributo de san Isaías y Reyes Magos.
Estrella en la mano: Atributo de san Ambrosio, san
Jerónimo y san Gregorio Magno.
EST
J. M. MARTÍ BONET
Estrella en el pecho: Atributo de san Nicolás de Tolentino,
santo Tomás de Aquino y san Vicente.
Estrella sobre la cabeza: Atributo de santo Domingo y san
Juan de Capistrano.
Estrellas, cinco: Atributo de santa Catalina de Siena (cinco
llagas).
Estrellas, siete en el estandarte: Atributo de san Hugo
de Grenoble.
Estrellas, siete: Atributo de san Bruno y san Pedro Nolasco.
Estribo: Fig. 157
Estribos de un arco: Fig. 12
Estrofas finales de los himnos: Antes del concilio Vaticano
II: Estrofa que no es propia de los himnos, pero que en la
práctica litúrgica se ha unido a ellos como final. Casi siempre
contiene una alabanza a la Santísima Trinidad (Doxología).
La estrofa final parece ser que tiene en cuenta el carácter de
los tiempos y de las fiestas del año litúrgico, y en los himnos
de la misma fiesta procura conservar el mismo metro;
significa para los himnos lo mismo que para los salmos la
pequeña Doxología, Gloria Patri...
Eucaristía (Eucharistia): Acción de gracias. 1. Según su
significado originario, el sacrificio incruento del culto
cristiano instituido por Nuestro Señor Jesucristo. Toma
este nombre por las oraciones de acción de gracias que
acompañan su ofrecimiento y también porque es el acto
de acción de gracias del culto cristiano más admirable, más
elevado y más completo; 2. Por extensión es el Santísimo
Sacramento del altar y las ofrendas del pan y del vino
consagrados del sacrificio cristiano. V. Misa
Euchélaion (eychélaion): Denominación griega de la
extremaunción.
Euchologion (euchológion): El libro litúrgico del rito griego
que contiene las tres liturgias de la misa habituales en
él; la liturgia de san Crisóstomo, la de san Basilio y la de
los presantificados, el rito de la administración de los
sacramentos y los formularios para las bendiciones y
consagraciones.
Eudaldo, mártir (On. 11 de mayo): Su atributo es espada en
su pecho.
Eufemia, virgen y mártir (On. 3 de septiembre): Sus atributos
son llamas, león, hueso, rueda con uñas afiladas y el texto
latino Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum.
Eugenia, virgen y mártir de Córdoba (On. 26 de marzo): Su
atributo es la espada.
Euktérion (eyktérion): La casa de oración; nombre que en
la antigüedad cristiana griega se daba a las iglesias y a los
oratorios.
Eulalia de Barcelona, virgen (On. 12 de febrero): Sus
atributos son libro, paloma, cruz en aspa y crucificada en
aspa.
Eulalia de Mérida (On. 10 de diciembre): Sus atributos son
paloma y tenazas.
Eulogia (griego eylogía): En la lengua litúrgica, y tomada
activamente, esta palabra significa bendición (benedictio,
eylógesis), y en sentido pasivo aquello que es bendecido,
especialmente el pan bendito, que en los primeros tiempos
del cristianismo y a principios de la edad media, tanto en
98
Oriente como en Occidente, el sacerdote acostumbraba
a distribuir al final de la misa. Primero recibían el pan
bendecido sólo aquellos que no habían podido comulgar o
no podían comulgar; era como una especie de sustitución de
la Eucaristía (pero muy pobre); más tarde se daba a todos.
Se comía inmediatamente en la iglesia, o como una especie
de sacramental, se llevaba a casa. En los ritos orientales,
especialmente en el griego, las eulogies de pan todavía están
en uso en las festividades solemnes y en los domingos;
en Occidente ya desapareció en la edad media, y sólo se
encuentra en algunas iglesias francesas y catalanas.
Eulogio, sacerdote de Córdoba (On. 11 de marzo): Sus
atributos son paloma y disciplinas de penitencia.
Eusebio, obispo de Vercelli (On. 16 de diciembre): Su atributo
es conjunto de piedras en la casulla.
Eustaquio, soldado oficial del emperador Adriano (On. 20
de septiembre): Sus atributos son cuerno, ciervo, cruz en la
mano, halcón, fieras, flechas y perro.
Evangeliario (evangeliarium, evangelistarium): 1. El libro que
contiene los cuatro evangelios completos; 2. El libro que
contiene los pasajes de los cuatro evangelios que se leen
en la misa, ordenados por tiempo, días y festividades, con
los otros fragmentos de la Sagrada Escritura. El segundo
significado de esta palabra data de época carolingia, cuando
por razón de comodidad se extraían de los evangelios los
fragmentos que se tenían que leer en la misa formando con
ellos un libro en lugar de contentarse con un solo registro
de los mismos (comes).
Evangelio de san Juan: Antes del concilio Vaticano II: El
comienzo del evangelio de san Juan, cap. I, verso 1, 14, se
utilizaba especialmente en la antigua liturgia como evangelio
final de la misa desde el siglo XIII (V. Último evangelio).
Además, según costumbre litúrgica romana, se utiliza en los
ritos al visitar a los enfermos (Visitacio infirmorum) y en los
exorcismos de los poseídos por los malos espíritus. En la
edad media el evangelio de san Juan era considerado como
un medio de prevención contra los maleficios de los malos
espíritus, especialmente contra las tempestades provocadas
–algunos decían– por estos.*
Evangelio: En sentido litúrgico, significa la lectura principal
de la misa sacada de un pasaje de los cuatro evangelios. La
lectura de los evangelios, como las lecturas de la Sagrada
Escritura en las fiestas litúrgicas, era originariamente una
lectio continua, pero al empezar a formarse el año litúrgico con
sus fiestas, se convirtió en una lectura de pasajes escogidos
y adecuados a los tiempos y a las fiestas que estaban
registrados en un códice o registro llamado comes y que en la
época carolingia se extrajeron del texto de los evangelios y
se formaban con ellos los evangeliarios. En relación con los
fragmentos que se escogían para la lectura, los evangeliarios,
en este segundo significado, perdieron su finalidad cuando
por razones de comodidad en el siglo X se intercalaron en
los sacramentarios los fragmentos de Sagrada Escritura
que se leen a la misa y estas, poco a poco, se convirtieron
en misales completos, porque sólo de aquí en adelante
el diácono que cantaba en la misa el evangelio utilizó los
evangeliarios. El gran aprecio que se tenía a los evangeliarios
99
SACRALIA ANTIQUA
en la edad media fue la causa de que se decorasen de la
manera más munificente y que fueran tratados con el mayor
cuidado y veneración. Célebres son las tapas decoradas
y miniadas de los evangeliarios románicos como los de
Tortosa y el de Égara. Este último se encuentra custodiado
en la cocatedral de Manresa (diócesis de Vic).
Evangélion: El evangeliario, el libro litúrgico del rito griego
que contiene las lecturas evangélicas para todo el año
eclesiástico. Si sólo contiene las lecturas evangélicas de los
domingos es llamado evangeliaron.
Evaristo, Papa y mártir (On. 26 de octubre): Su atributo es el
nacimiento, Belén.
Exagóreysis: Denominación griega de la confesión.
Exagoreytés (epitimón): En el rito griego significa el sacerdote
que tiene la facultad de oír confesiones.
Examen: Ceremonia que precede al rito de la ordenación por la
cual el obispo, en la ordenación del diácono, del sacerdote,
en la consagración del obispo, y en la bendición del abad,
procura informarse sobre la dignidad de las personas que
bendecirá, ordenará o que consagrará. En la ordenación
del diácono y del sacerdote es corto; en cambio, en los
otros dos es muy largo, aunque hoy tiene sólo el carácter
de una ceremonia. El rito de la consagración de los reyes
también va precedido de un breve examen sobre su fe y los
contenidos del dogma.
Exaposteilárion: Himno propio del rito griego que toma
este nombre por la invocación que aparece frecuentemente
en los himnos de esta clase: “enviad, Señor, vuestra luz”
y que, según su contenido, es una repetición del evangelio
precedente.
Exaptérygon: Abanico litúrgico que aparece en el rito griego
que tiene forma de disco, como una cabeza de querubín
con seis alas, o una especie de placa rodeada de las seis alas.
Exclamación: Los Kyrie eleison que los fieles cantaban en las
romerías o después de una predicación y que en Alemania
muy pronto se convirtieron en pequeñas estrofas de
canciones llamadas kyrieleisen o simplemente leisen.
Execración (Execratio): Desconsagrar; quitar el carácter de
cosa sagrada a un lugar o a un objeto, como por ejemplo a
una iglesia consagrada o bendecida, a un altar consagrado, a
un cáliz consagrado o a un ornamento bendecido e incluso
a un obispo o a un sacerdote como en el caso del papa
Formoso en el “concilio cadavérico” (siglo IX). (V. J.M.
MARTÍ BONET Història de l’Església Medieval, Barcelona
2000, p. 315)
Execración de un altar: Antes del concilio Vaticano II: El
altare fixum perdía su consagración, según las antiguas
prescripciones del derecho canónico (antiguo can. 1200): 1.
Cuando se rompe el ara sea ratione quantitatis, sea ratione loci;
2. Cuando le son quitadas las reliquias; 3. Cuando el sello de
encima de las reliquias se ha estropeado o se ha quitado sin
las autorización del obispo; 4. Cuando la mensa se ha sacado
de su pie, aunque sea por un solo momento. La execración
de la iglesia no va seguida de la execración del altar. El altar
portátil pierde su consagración en los casos 1, 2 y 3.
Execración del cáliz y de la patena: Antes del concilio
Vaticano II: Tiene lugar: 1. Cuando se vuelven inservibles por
EVA
haberse agujereado o agrietado; 2. Cuando se han dorado de
nuevo. Además el cáliz queda execrado cuando la copa se
separa del pie, y que al consagrarse ambos elementos eran
inseparables y el cáliz no es consagrado en forma separable.
Execración de la iglesia: Es execrada: 1. Cuando está en
ruinas o las paredes se han caído parcialmente; 2. Cuando
es destinada por el obispo a usos profanos; 3. Cuando se
han cometido actos nefandos (homicidios, orgías, culto
diabólico…).
Execración de los ornamentos sagrados: Los ornamentos
pierden su carácter de sagrados: 1. Si se hacen de tan
mala calidad que los devuelven inservibles; 2. Si la mitad
es renovada; 3. Son separados los cosidos o si se pierde la
forma en que fueron bendecidos.*
Exedra: Nombre que se daba en los primeros tiempos del
cristianismo: 1. Al ábside de las iglesias; 2. A los pórticos
de las mismas.
Exequias (exequiae): El rito de la sepultura eclesiástica de un
bautizado que ha hecho el traspaso , o sea que ha muerto
en la unidad (comunión) con la Iglesia sin haber perdido
su derecho a una sepultura eclesiástica. Para todos los
que mueren después de haber alcanzado el uso de razón,
las ceremonias tienen un carácter de luto; por eso que el
color de las vestiduras litúrgicas para estas ceremonias era el
negro, y después del concilio Vaticano II el color morado.
Las oraciones y ceremonias de las cuales se compone el rito
funerario ofrecen un carácter múltiple según los ritos dada
la fuerza jurídica adquirida por las antiguas “consuetas”.
En el rito romano, cuando las circunstancias externas
permiten la ejecución plena de las ceremonias, existe: 1. Una
bendición del cadáver en la casa mortuoria y su conducción
a la iglesia; 2. El oficio de difuntos; 3. La misa de difuntos;
4. La conducción del cadáver a la sepultura; 5. La colocación
en la tumba, la aspersión del cadáver y de la tumba, su
incensación, el rezo o canto del Benedictus Dominus Deus
Israel y otras oraciones; 6. El regreso a la iglesia cantando
el De profundis. Las exequias de aquellos que mueren sin
haber alcanzado el uso de razón, tienen el blanco por color
litúrgico y las oraciones tienen un carácter de alabanza, no
el de luto, toda vez que han muerto con la gracia bautismal.
Para ellos no hay oficio ni misa de difuntos, ni oraciones
propiciatorias, ya que estos difuntos no lo necesitan. Su rito,
según el ritual romano, está formado por una bendición
del cadáver en la casa mortuoria, su traslado a la iglesia,
una segunda bendición, su conducción a la sepultura con
la aspersión del agua bendita y la incensación y el regreso
a la iglesia. Desde la conducción del cadáver en forma
de procesión, hasta las ceremonias de los oficios divinos,
la sepultura, el canto litúrgico en los mismos, etc., todas
las exequias en sus líneas generales se remontan a la más
antigua cristiandad.*
Exodiasticón: Nombre griego del entierro; de aquí proviene
que las exequias del rito griego se llamaran akaloythiatou
exodiastikou o bien akoloythia nekrósimos.
Exomológesis: Nombre griego de la confesión.
Exorcismos (Exorcismus): Sacramentales que tienen por
objeto romper o alejar las influencias del demonio sobre
EXO
J. M. MARTÍ BONET
las personas y sobre los objetos. Se distinguen de las
consagraciones y de las bendiciones por ir revestidos no sólo
de oraciones y bendiciones, sino también de conjuraciones
y de mandamientos. El exorcismo se funda en el ejemplo
dado por el Señor (Lucas 4, 35; 9.43; Marcos 1.25) y en
la plena potestad dada a los apóstoles (Marcos 16, 17). Se
distinguen: 1. Exorcismo del bautismo que ya en el siglo III
pertenecía a la preparación del bautismo y todavía hoy es una
ceremonia que puede preceder al rito de este sacramento; 2.
Los exorcismos menores usados en la bendición del agua y
de los santos óleos que ya aparecen en el Gelasianum y que
tienen por objeto librar de la potestad del demonio el agua
y la sal que se tienen que bendecir y los óleos que se tienen
que consagrar; 3. El exorcismo mayor que se practica en
los poseídos por el demonio siguiendo los formularios del
Ritual romano, la base de los cuales es el apéndice Hucusque
de Alcuino en el Gregorianum (finales del siglo VIII) y que
se practica con aspersiones de agua bendita, imposición de
manos, persignamientos numerosos, muchas oraciones y
lecturas, y especialmente con conjuraciones apremiantes.*
Exorcistado (exorcitatus): Antes del concilio Vaticano II: Se llamaba
así la tercera orden menor. Igual que las otras órdenes
menores, era un sacramental. Lo podían conferir todos los que
tenían facultad de conferir la tonsura. Al recibir esta orden,
el lector se convertía en exorcista y recibía así la facultad de
exorcizar a los poseídos por el diablo. Se requería el permiso
del obispo. El exorcistado se desarrolló gracias al carisma
del exorcismo practicado con frecuencia en los primeros
tiempos del cristianismo. Entre los orientales lo conocen
sólo los armenios, y todavía no de una manera originaria
sino como una importación medieval del rito romano. San
Cipriano y el papa Cornelio ya conocen el exorcistado: esto
quiere decir que es constatable a mediados del siglo III. Las
statuta antiqua (cerca del año 500), dan algunos datos sobre
el rito de su administración. El rito de exorcismo es una
ampliación de los ritos medievales empleados al exorcizar.
Estaba formado por una exhortación por la entrega del libro
de los exorcismos, de un misal o de un pontifical; mientras
duraba esta ceremonia el obispo que ordenaba decía: Accipite
et commendate memoriae et habete potestatem imponendi manus super
energumenos, sive baptizatos sive catechumenos, acabando con una
oración de bendición precedida de un invitatorio.*
Expedientes e informaciones: Serie archivística que contiene
el inicio de un proceso, es decir informaciones previas al
proceso. A menudo simplemente se instruía el proceso y no
tenía continuidad.
Exposición del Santísimo Sacramento (Expositio sanctissimi
sacramenti): Antes del concilio Vaticano II: 1. El acto de sacar
el Santísimo del sagrario para su exposición solemne,
colocándolo normalmente encima del sagrario en una
pequeña capilla o bajo un pequeño baldaquín (o thronus);
2. Hacer visible el copón que guarda el Santísimo sin
sacarlo del sagrario, sólo abriendo la pequeña puerta. La
primera clase de exposición se llamaba (antes del concilio
Vaticano II) exposición pública (expositio publica) porque
para hacerla era necesaria una razón que se refiriera a la
generalidad, mientras que para la segunda era suficiente una
100
circunstancia personal y particular. Para la primera hacía
falta el permiso del obispo, para la segunda no era necesario.
Para la exposición pública había que quemar seis cirios al
altar. La exposición privada, según las costumbres, podía
acabar con la bendición del Santísimo; la pública tenía que
acabar así siempre. La exposición pública entró en uso con
la introducción de la fiesta del Corpus y de la procesión de la
misma. En el siglo XV se había generalizado tanto y se hacía
por razones tan fútiles que los obispos se vieron obligados
a proceder contra la exposición del Santísimo, que se había
vuelto demasiado frecuente. Actualmente todavía está
vigente entre los católicos.*
Expositio Evangelii: Ceremonia que consistía en una breve
exposición de los cuatro evangelios practicada en el tercero
y séptimo escrutinio que precedía al bautismo.
Expulsio poenitentium: Antes del concilio Vaticano II: Rito lleno
de ceremonias con el cual el obispo el día del miércoles de
ceniza expulsaba de la iglesia a los penitentes públicos. Parece
ser que en Roma ya no estaba en uso a finales del siglo IX;
en cambio en otros lugares se observó hasta finales de la
edad media. Después de la edad media ya no se practicó en
ninguna parte, por más que el Pontifical romano contenga
el rito de antes y de después de la expulsión.*
Expulsión de los penitentes públicos: V. Expulsio
poenitentium
Exsufflatio: Antes del concilio Vaticano II: Rito del bautismo,
especie de exorcismo consistente en que el ministro del
sacramento echa su aliento tres veces al niño (o persona) que
se quiere bautizar, diciendo: Exi ab eo, immunde spiritus, et da
locum Spiritui Sancto Paraclito; si era adulto el que se bautizaba
las palabras eran: Accipe Spiritum bonum per istam insafflationem
et Dei benedictionem; el Pax tibi sigue a la insuflación dada en
forma de cruz. La ceremonia de la exsufflatio ya la podemos
encontrar en el Gelasianum al hablar del rito del bautismo
de los enfermos; pero su popularidad la consiguió en la
segunda mitad de la edad media.
Extersorium: Denominación medieval: 1. Del lavabo; 2. Del
purificador.
Extradós: Superficie convexa exterior de un arco o de una
bóveda. Fig. 157
Extradós de un arco: Fig. 12
Extremaunción: Sacramento instituido por Nuestro Señor
Jesucristo para la salud del alma y del cuerpo de los
enfermos. El sacerdote es su ministro. Antes del concilio
Vaticano II podía recibirlo el bautizado con uso de razón y
que estuviera enfermo en peligro de muerte. Podía recibirla
una vez en una misma enfermedad, a pesar de que durante
una larga enfermedad se hubiera experimentado mejoría y
se hubiera recaído nuevamente. Antes del concilio Vaticano
II, el sacerdote la administraba ungiendo los ojos, las orejas,
la nariz, los labios, las manos y los pies del enfermo con
el oleum infirmorum consagrado en la misa del Jueves Santo
y diciendo: Per istam sanctam unctionem et suam piissimam
misericordiam indulgeat tibi Dominus quidquid per visum, auditum
odoratum etc., deliquisti. Precede actualmente la unción
una lustración de la habitación del enfermo mediante la
aspersión de agua bendita y una oración; el Confiteor, un
101
SACRALIA ANTIQUA
exorcismo breve y siguen unas oraciones para obtener la
salud corporal y espiritual del enfermo. En caso de necesidad
es suficiente la unción de un sentido o de la frente del
enfermo (antiguo can. 947) diciendo la fórmula breve: Per
istam sanctam unctionem indulgeat tibi Dominus quidquid deliquisti.
Amen. Faltan datos y testimonios sobre la administración
de la extremaunción en época antigua, pero existe una
venerable tradición que nos lleva hasta los orígenes de la
Iglesia. El rito, que conocemos en el siglo IX, corresponde
por la estructura y por sus caracteres principales a la liturgia
de este sacramento practicada hoy. En los detalles hay
múltiples variantes. Hasta el siglo XIII partiendo del texto
de san Jaime 5, 14, eran muchos los sacerdotes —y no uno
sólo— presentes en la administración de este sacramento.
También se ungían otras partes del cuerpo además de las
señaladas en el ritual de antes del concilio Vaticano II. Las
fórmulas que acompañaban la unción eran muchas. A veces
eran deprecativas, es decir, en forma de petición, como es
la actual; otras era indicativa, señalando el acto. Ungo te oleo
sanctificato in nomine Trinitatis ut salveris, in saecula saeculorum,
amen; otras veces era imperativa, acompañada de un
mandato: accipe sanitatem corporis et remissionem peccatorum; otras
veces era en forma de oración. En el siglo XVI la fórmula
deprecativa se convirtió en la predominante. En los ritos
orientales la extremaunción (eychélaion) se administra a todos
los enfermos, y no sólo a los graves. En la disciplina antigua
se decía: “siempre que sea posible deben ser siete sacerdotes
quienes lo administren”. El aceite que sirve para la unción
(antiguamente) normalmente era bendecido expresamente
cada vez. La extremaunción está en uso sólo en los ritos
griego y siríaco occidental (jacobita), pero no en el armenio
ni en el siríaco oriental (nestoriano).* Actualmente se ha
ampliado su uso: es suficiente la ancianidad o una previsible
y grave intervención quirúrgica... Además, se celebran
unciones de enfermos de forma comunitaria. Todo esto
después del concilio Vaticano II.
Exultet: V. Praeconium paschale
Ezequiel, profeta (On. 10 de abril): Su atributo son los huesos.
EXU
F
Fabián, Papa y mártir (On. 20 de enero): Su atributo son
tenazas.
Fábrica: 1. Cualquier construcción o volumen hecho con
piedra o ladrillos de tierra cocida; 2. Fábrica de la iglesia
gestionada por los “obrers” (obreros o Junta Parroquial)
que tienen como objeto la construcción o conservación
del edificio y de los objetos que integran dicha iglesia. Se
llamaba también “la obra”.
Fachada: Cara exterior de los muros que delimitan un edificio.
Por ejemplo, la catedral de Barcelona tiene cuatro: la mayor,
la de San Ivo, la de la Piedad y la de Santa Eulalia.
Faja, moldura de: Es una moldura ancha que como
ornamento de una fachada, se pone enmarcando ventanas
y portales. Fig. 114
Falda: Vestido privativo del Papa que en las grandes
solemnidades se pone sobre la sotana. Es de seda, llega
hasta los pies, y se ciñe al cuerpo mediante dos anillas. Para
que el Papa pueda andar cuando lleva esa falda, la cual debe
tener una cierta altura en su obertura por delante.* Formaba
parte del ceremonial antiguo de antes del concilio Vaticano
II.
Faldistorium (faldistolium, faldistorium, atril): 1. Silla plegadiza
con cuatro pies entrecruzados, dos a dos, con brazos y sin
respaldo, denominado faldistorium porque originariamente
era plegable. A diferencia de la sede episcopal; el obispo
diocesano solamente la utilizaba cuando no podía estar en
su sede, o la utilizaban los obispos de otras diócesis, aunque
a veces el obispo diocesano les cedía la Sede Episcopal; 2.
El reclinatorio para el obispo, según el ceremonial romano,
ante el altar del Sacramento y ante el altar mayor para poder
apoyar los brazos al arrodillarse. Esto antes del concilio
Vaticano II.*
Falla (fax, facula): Especie de antorcha sin pie que se
lleva encendida en las procesiones. Es de considerables
dimensiones.
Falsobordone (faux bourdon, falso moscardón): Voces altas
formadas por un acompañamiento a doble voz de la voz
fundamental (cantus firmus), paralelas a la tercia y a la sexta;
se remonta al siglo XIII; más tarde será una armonización
a cuatro voces formada de acordes de tercia y sexta como
acompañamiento del cantus firmus. Actualmente se entiende
por falsobordone una forma de cantar los salmos, según la cual
los versos de los salmos se cantan alternando entre la forma
gregoriana (de coro) y la armonización homófona a muchas
voces, en la cual el tenor da el tono del salmo, el alto o el
bajo. El nombre se interpreta como “falso moscardón” o
“bajo falso”.
Fano (phano, fanum, favo): Tela o pieza de indumentaria
relacionada con el pannus; en alemán antiguo, fano, que
significa el actual fanone del Papa. En la lengua medieval
significa: 1. El manípulo; 2. Las cintas que cuelgan de la
mitra; 3. Las banderas de la procesión; 4. El humeral; 5. La
tela litúrgica del ofertorio; 6. La tela con la que los fieles
llevaban las ofrendas de la misa a la hora del ofertorio.
Fanone (fano): Vestidura papal de forma circular, de dos caras
con ornamentación roja y dorada en tiras paralelas y con
una apertura en medio para pasar la cabeza; es de seda y
se viste inmediatamente sobre el alba; su borde superior,
después de puesta la casulla, se dobla en forma de cuello.
Deriva del humeral que, en Roma, todavía era costumbre
llevar sobre el alba en el siglo X. La forma de cuello que
tiene actualmente deriva de finales de la edad media, que
hasta entonces tenía forma cuadrangular. El Papa lo llevaba
sólo a la hora de decir misa.
Farcia (farsa): Relleno; en el lenguaje medieval equivale al
tropus.
Fardo de leña: Atributo de san Isaac.
Fardo: Atributo de santa Rosalina de Palermo.
Fasciae: 1. Las cintas que cuelgan de detrás de la mitra; 2.
En época medieval también significaba la ornamentación
(parura) del alba.
Fassos: Expresión popular contra aquellos que el pueblo, e
incluso algunos predicadores, inculpaba de la muerte de
Jesús. Es una costumbre muy desafortunada contra los
judíos, que consistía en dar golpes a los bancos de la iglesia
después de los oficios divinos del Viernes Santo.
Fausto, soldado de Córdoba y mártir (On. 13 de octubre): Su
atributo es horno encendido.
Feliciano, mártir (On. 9 de julio): Su atributo es la llave.
Felicidad (On. 7 de marzo): Sus atributos son siete niños o las
cabezas de los siete hijos.
Felipe, apóstol (On. 3 de mayo): Sus atributos son bastón en
forma de cruz, bordón y lanza.
Felipe, diácono (On. 6 de junio): Su atributo es el bautismo.
FEL
J. M. MARTÍ BONET
Felipe, rey (On. 2 de mayo): Su atributo es la cruz latina.
Felipe de Cantalicio (On. 18 de mayo): Sus atributos son
asno, alforja, niño Jesús, pan, saco de mendigo y el texto
latino Deo gratiae.
Felipe Neri, sacerdote (On. 26 de mayo): Sus atributos son
altar, coro, rosario y el texto latino Cucurvicum dilatasti cor
meum.
Félix africano, diácono y apóstol de Gerona (On. 1 de
agosto): Sus atributos son cruz en aspa, dalmática, piedra
de molino y tenazas.
Félix de Nola, sacerdote y mártir (On. 14 de enero): Sus
atributos son ángel y araña.
Félix de Valois, ermitaño (On. 20 de noviembre): Sus
atributos son ángel, cabeza de ciervo, cautivos, cadena de la
redención de cautivos, ciervo y cruz en la mano.
Féretro: Atributo de san Lázaro, san Narciso de Gerona y san
Narciso, mártir.
Feretrum (baiard): Cama de muertos; 1. Para llevar muertos;
2. En lengua medieval el tabernáculo para llevar las reliquias
de santos a las procesiones o para tenerlas expuestas en las
iglesias, y en sentido translaticio los mismos relicarios.
Feria cuarta: El miércoles hasta el siglo V equivalía al día de
estación con ayuno mitigado (semiieunium). En el rito griego
se dedica a la memoria de la traición del Señor y es día de
ayuno y abstinencia, si no cae en el mismo día una fiesta
que hace que el ayuno sea más o menos mitigado según su
categoría.
Feria: En sentido eclesiástico y litúrgico significa los días de la
semana. Hacen una excepción el sábado (sabbatum) que ha
conservado su nombre judío, y el domingo que ha tomado
nombre del dies dominica (día del Señor Jesucristo) ya desde
los primeros tiempos del cristianismo. La costumbre de
dar el nombre de feria a los días de trabajo de la semana
en vez de los nombres romanos de los dioses paganos, ya
data de los tiempos de Tertuliano. Su origen todavía no está
suficientemente claro. Probablemente el nombre “feria” es
una traducción de sabbatum, a la vez que bajo el nombre de
feria se extendía también el nombre de días de reposo, días
que no eran de trabajo. Los nombres feria II, feria III..., son
una traducción de la denominación hebrea secunda sabbati,
tertia sabbati que, según resulta de san Agustín en la Epist.
86, n. 9 (quinta sabbati = feria V) se había conservado entre
los cristianos hasta finales del siglo IV. Antes del concilio
Vaticano II se distinguían feriae maiores y feriae minores, las
feriae maiores son las ferias de Adviento, de Cuaresma, de
témporas y las dos ferias de rogativas; las otras son feriae
minores, el miércoles de ceniza y los tres días primeros de
Semana Santa son feriae maiores privilegiatae, y no pueden ser
sustituidas por ningún oficio; siempre predominan. Las
ferias, comparadas con las fiestas, son el tiempo para la
habitual alabanza al Señor desde la madre Iglesia, día por
día, semana por semana en un cambio regular, mientras
que las fiestas representan la alabanza a Dios nuestro Señor
en tiempos extraordinarios en los cuales se recuerdan los
grandes acontecimientos de la redención, de la Virgen María
o de los Santos. Las ferias constituyen la parte original,
la semilla, la esencia, el elemento primitivo del culto; las
104
fiestas constituyen el elemento posterior, la añadidura, la
ornamentación.*
Feria sexta: El viernes; el día sexto de la semana que desde
tiempo muy primitivo está dedicado a la pasión y muerte de
Nuestro Señor Jesucristo; hasta el siglo V era día de estación
general con ayuno mitigado (semiieiunium). En Roma en el
siglo V entró en práctica una fiesta litúrgica de carácter
público. En tiempos del papa Inocencio III (+417), todavía
era una fiesta alitúrgica, mientras que en el norte de África,
en tiempos de Tertuliano, ya se celebraba la misa. El viernes
es llamado pasakeyé en el rito griego y, como el miércoles, es
día de abstinencia.*
Feria IV cinerum: V. Miércoles de ceniza
Feriae conceptivae: Los días de fiesta de los romanos sin
fecha fija; un tipo de festa mobilia de los cristianos. Son de
este tipo una serie de fiestas del estado feriae sementinae de los
tiempos de la siembra, las fiestas entre el 11 de noviembre
y el solsticio de invierno: las fiestas de las messes feriae messis
que caen en julio o agosto, según la razón de la cosecha; las
fiestas de la vendimia (feriae vindemianles) que caen entre las
vinalia (19 de agosto) y el equinocio de otoño, fiestas de las
cuales se han querido derivar, sin fundamento, las témporas.
Las feriae statae o stivae formaban la antítesis de las feriae
conceptivae*.
Feriae messis: Las feriae conceptivae.
Feriae sementinae (sementivae): V. Feriae conceptivae
Feriae statae (stativae): Entre los romanos los días de fiesta
que tenían una fecha fija igual que las festa immobilia de los
cristianos. Las feriae conceptivae eran la antítesis de las feriae
statae.
Feriae vindemiales: V. Feriae conceptivae
Fermentum: Denominación en el rito romano de la hostia
consagrada que en los antiguos tiempos del cristianismo el
Papa acostumbraba de enviar el domingo, desde la iglesia
estacional en la cual había celebrado, a las otras iglesias
titulares de la ciudad, los sacerdotes de las cuales, por razón
de tener que celebrar en la iglesia titular propia, no habían
podido asistir a la misa del Papa. Se denominaba fermentum
para expresar y simbolizar la unidad entre el Papa y estas
iglesias y entre ellas mismas. Era una supervivencia de esta
vieja costumbre el envío que hacía el Papa el día del Jueves
Santo a todas las iglesias de Roma de una partícula de la
hostia por él consagrada para el Viernes Santo.
Fermín, obispo de Pamplona y Amiens (On. 7 de julio): Sus
atributos son árbol florido y cabeza entre las manos.
Fernando, rey (On. 3 de mayo): Sus atributos son anillo, cetro,
esfera real y estatua de la Virgen.
Ferrajone: Manto propio de los cardenales, de los obispos y
de otros prelados, abierto por delante, que se ata al cuello
con dos cintas. Es de seda de color rojo, morado o negro
según la jerarquía del que lo lleva y de la circunstancia en la
que lo viste.*
Ferriol, sacerdote y mártir (On. 16 de junio): Sus atributos
son pato y cadena.
Ferrum characteratum: Denominación medieval de los
hostiarios por razón de la forma de la hostia que tenían
grabada.
105
SACRALIA ANTIQUA
Ferrum oblatorium: Denominación medieval de los
hostiarios para hacer hostias.
Festa chori: Fiesta que se celebra en la iglesia con misa y
oficio en el coro, a la cual no es obligatoria la asistencia a la
santa misa ni la abstención de obras serviles.*
Festa fori (fiestas de guardar): Las fiestas en las que, como el
domingo, los fieles deben asistir a la santa misa y abstenerse
de obras serviles. Las “fiestas de guardar” en el alta edad
media eran muy pocas; pero aumentaron tanto que en el
siglo XIII en muchas diócesis había tantas fiestas mandadas
de guardar como domingos. El papa Urbano VIII, en 1642
prescribió una limitación y fijación de las fiestas de guardar,
fijándolas en treinta y seis. A finales del siglo XVIII y a inicios
del XIX algunos países las limitaron más todavía. En Francia
y en los países sujetos a ella, gracias a Napoleón, en 1802 se
hizo una reducción tan drástica que sólo quedaron cuatro
fiestas mandadas a guardar: Navidad, Ascensión, Asunción
y Todos los Santos. La última reducción de las festas fori la
hizo el Derecho canónico de antes del concilio Vaticano II.
Según el antiguo canon 1247 las fiestas de precepto, además
de Pascua y Pentecostés, son: Navidad, Epifanía, Corpus,
Virgen María de marzo (Anunciación), Virgen María de
agosto (Asunción), san José, san Pedro y san Pablo y Todos
los Santos. Donde están abolidas legítimamente no se deben
considerar fiestas de preceptos.*
Festum asinorum: Fiesta que se celebraba en algunos lugares
de Francia (Ruán, Beauvais) en Navidad o el día 14 de
enero; en ella se representaba la fuga en Egipto o la profecía
de Balam. Tomaba el nombre del asno que intervenía en el
relato.
Feudalismo: Es el sistema que configuró fundamentalmente
las estructuras jurídico-públicas y económico-sociales de la
mayor parte de los países del Occidente europeo durante
los siglos medievales. El origen del feudalismo es confuso,
pero ya en el siglo IV encontramos algunos indicios de lo
que podríamos denominar prefeudalismo en los grandes
latifundios romanos y en el compromiso de fidelidad de
los militares. El clima de inseguridad general de la alta edad
media en las graves deficiencias del poder público en el
orden social completaría el proceso de transición hacia el
feudalismo, proceso que se fija entre los francos (Francia y
Provenza) en el siglo X y que a su vez tiene sus raíces en un
conjunto de costumbres y conceptos típicamente jurídicos
de los pueblos godos, merovingios, francos, visigodos...
empezando por la misma palabra y concepto de “feudo”,
que procede del legado de aquellos pueblos godos y que
es, en definitiva, un pacto entre dos personas: el señor y
el vasallo. Obviamente que este pacto procede de la unión
de tres conceptos: vasallaje, inmunidad y beneficio (o
usufructo). Gracias al mencionado pacto ―denominado
feudo― se establecía una relación entre el señor y sus
vasallos, por la cual los vasallos debían prestarle al señor
fidelidad y algunos servicios concretos ―especialmente
militares―, y a cambio el señor le entregaba al vasallo la
potestad de usufructo de unas tierras, las cuales el vasallo
estaba obligado a cultivar y a dar una parte de los frutos
al señor. Esta relación era vitalicia y en algunos casos se
FER
heredaba de padres a hijos. Posteriormente el pacto del feudo
se proyectó sobre otras esferas diferentes de la posesión y
usufructo de la tierra, como es el caso del ejercicio de las
funciones públicas llamadas “regalías” u otros rendimientos
varios. Todos estos usufructos ―ejercicios de funciones o
rendimientos― fueron también objeto de alienación o de
subinfeudación a terceros. La investidura de un feudo la
hacía el correspondiente señor mediante un ritual y unas
fórmulas de fidelidad y homenaje, denominados también
“juramentos de boca y manos”.
Fiacro, monje (On. 30 de agosto): Sus atributos son azada,
herramientas de floricultor e instrumentos de layar.
Fiat, Fiat ut petitur: En diplomática papal, es la fórmula
mediante la cual el Papa accede a conceder la súplica
presentada en las denominadas Supliquae. El Papa firmaba
las cartas suplicatorias con la primera letra de su nombre
de pila.
Fíbula: Según la lengua medieval: 1. El broche de la capa
pluvial (V. Pluviale); 2. La pequeña placa ornamental de los
guantes pontificales.
Fideijussor: V. Padrino
Fidel de Sigmaringen, sacerdote y mártir (On. 24 de abril):
Sus atributos son maza y porra.
Fieras: Atributo de san Blas, santa Crescencia, san Eustaquio,
san Mamés, san Modesto, san Víctor.
Fiesta: Antes del concilio Vaticano II: En sentido litúrgico señala
el día en que se hace memoria en el oficio, de algún misterio
de la vida, pasión o glorificación de Nuestro Señor, de la
Virgen Santísima, de los ángeles o de algún santo. La fiesta
se distingue incluso entre el pueblo; 1. Por la asistencia a
los oficios divinos y abstención de los trabajos “serviles”,
o sólo se celebra litúrgicamente en el rezo del breviario y
en la celebración de la misa: festum fori (fiesta de precepto)
y festum chori; 2. Son fiestas universales o particulares (festa
universalia y festa particularia), según sean celebradas por
la iglesia universal y por toda la clerecía o sólo en algún
territorio, diócesis, localidad, iglesia u orden religiosa; 3. En
fiestas fijas o movibles (festa immobilia o festa mobilia) según
se celebren un día señalado y siempre el mismo del mes,
como Navidad, Epifanía y la mayoría de las fiestas de los
santos o que se celebren en un día señalado (domingo,
jueves, etc.), pero que tanto pueden caer tarde como pronto
a lo largo del año eclesiástico, como por ejemplo, Pascua, La
Ascensión, Pentecostés; 4. En fiestas simples, semidobles,
dobles (simplicia, semiduplicia, duplicia) según la disciplina
anterior al concilio Vaticano II y según la diversidad de rito
de la fiesta; 5. Según la dignidad de la fiesta en festa digniora y
minus digna; en fiestas de alta categoría y de menor categoría
siguiendo esta clasificación: a) fiestas del Señor; b) fiestas de
la Virgen María (de Beata); c) de los ángeles; d) de san Juan
Bautista; e) de san José; f) de apóstoles y evangelistas; g) de
los otros santos. 6. según la importancia del culto externo de
la iglesia, y siempre antes del concilio Vaticano II, hay fiestas
dobles de primera clase (festa duplicia primae classis), fiestas
dobles de segunda clase (festa duplicia secundae classis), fiestas
dobles mayores (festa duplicia maiora), fiestas dobles menores
(festa dupliciam minore) (festa duplicia per annum); 7. Finalmente,
FIE
J. M. MARTÍ BONET
según la relación de la fiesta con el misterio o santo que se
celebra y que constituye su objeto, las fiestas son primarias,
fiestas principales y fiestas secundarias, fiestas accesorias.
Las distinciones de los números 4-7 son importantes
por razón de la orden del oficio cuando hay ocurrencia o
concurrencia de dos o más fiestas. Ya aparecen en el siglo
XII. En el siglo XIII ya se distinguían festa duplicia maiora,
festa duplicia minore, festa semiduplicia, festa simplicia. La fijación
oficial de las mismas las hicieron san Pío V y Clemente VIII
con la reforma del breviario. El número de las fiestas en los
primeros tiempos del cristianismo era escaso, limitándose a
la fiesta de Pascua y a la de Pentecostés, las dos íntimamente
relacionadas. Estas fiestas no sólo son las más antiguas, son
también las más importantes que han permanecido en el año
eclesiástico. En el siglo IV se unen a ellas otras fiestas del
Señor, como Navidad y la Epifanía; así tenemos que todos
los momentos capitales de la obra de la redención tienen una
fiesta especial a lo largo del año litúrgico. Las otras fiestas
del Señor que hoy se celebran se introdujeron en parte en
la segunda mitad de la edad media; así como las fiestas de
la Santísima Trinidad, Corpus, Corazón de Jesús y Nombre
de Jesús. Las fiestas de santos se introdujeron después del
siglo VI, en primer lugar las fiestas conmemorativas de
mártires famosos, después las fiestas de la Virgen Santísima,
y por último las de los santos confesores. Primero tenían un
carácter particular; después se convirtieron en patrimonio
de la Iglesia universal. Esto que aparece en Roma en estas
festividades especiales, se extiende por la Iglesia universal
cuando se aceptaron el Gelasianum y el Gregorianum con
sus calendarios. El número de fiestas de santos todavía no
era muy importante hacia el año 1000, fue durante la baja
edad media cuando se estableció la festividad de muchos de
ellos. Así fue como se hicieron tan numerosas estas fiestas
y empezaron a dominar el año eclesiástico, borrando su
carácter primitivo, de modo que convirtieron el año litúrgico
del Señor en un año de santos.* Después del concilio
Vaticano II se haría distinción entre fiestas y solemnidades.
Obviamente Pascua, Navidad... son solemnidades.
Fiesta del ángel custodio: V. Fiesta de los ángeles*
Fiesta de los ángeles: Fiestas en honor de los santos ángeles.
Generalmente aparecen tres: la fiesta en honor de los santos
ángeles custodios (f. Angelorum Custodum) que se celebra el 2
de octubre; las dos fiestas del arcángel san Miguel: la fiesta
de su aparición en la montaña de Gargano (Apparitio Sancti
Michalis Archangeli) que se celebra el 8 de mayo, y la fiesta de
la dedicación de la iglesia de san Miguel (Dedicatio S. Mich.
Arch.) en Roma en la via Salaria en honor de este arcángel,
que seguramente era la primera de este tipo; se celebra el
29 de septiembre. La fiesta de los ángeles custodios en
España y en Francia ya se celebraba en el siglo XVI. Pablo
V la permitía en la Iglesia universal en 1608, Clemente
X la hizo obligatoria en 1670 y la fijó en el 2 de octubre.
El Leonianum ya conoce la fiesta de la Dedicación de san
Miguel. El Gelasianum y el Gregorianum la introdujeron en
territorio de los francos; ya aparece como fiesta de precepto
en los estatutos sinodales de Mainz en el año 813. La fiesta
de la aparición de san Miguel empieza a encontrarse en los
106
sacramentarios después del año 1000, a veces en lugar de la
fiesta del 29 de septiembre, y otras veces, además de esta, el
8 de mayo.*
Fiesta de la aparición de la Virgen María: Fiesta
conmemorativa de la aparición de la Inmaculada en Lourdes
(11 de febrero), extendida por el papa Pío X a toda la
cristiandad.*
Fiesta de los apóstoles san Pedro y san Pablo: Solemnidad
de los dos apóstoles san Pedro y san Pablo que se celebra
el 29 de junio, aniversario de su muerte, dies natalis de los
mismos, según el Chronógraph de 354. Es de las fiestas más
antiguas de la Iglesia, ya que se puede constatar su existencia
desde el año 354. A finales del siglo IV ya se celebraba en el
norte de África y en Milán y tenía una vigilia, y en el siglo V
incluso ya tenía octava. Fiestas secundarias en honor de san
Pedro son la cátedra de san Pedro (18 de enero), San Pedro
ad Vincula (1 de agosto); fiestas secundarias en honor de
san Pablo (18 de febrero), son la commemoratio Sancti Pauli y
la conversio Sancti Pauli apóstol.*
Fiesta de consagración de la iglesia (festum dedicationis
ecclesiae): 1. El día de la consagración de la iglesia; 2. El
aniversario de la consagración. Antes del concilio Vaticano
II los dos días tenían el carácter de un festum primarium doble
de primera clase con octava. El día del aniversario de la
consagración de la iglesia era puramente festum chori hasta
que Urbano VIII, en 1642, ordenó que fuera día de fiesta.
El sínodo de Maguncia del año 813 y Hayto de Basilea (827)
prescriben que se celebre como día de fiesta. En muchas
diócesis se celebra en un mismo día el aniversario de la
consagración de la iglesia y no en el día mismo que cumplen
los años.*
Fiesta de los Dolores: Dos fiestas que se celebraban antes
del concilio Vaticano II en conmemoración de los siete
dolores de la Virgen María, de los cuales hacia los siglos
XIII y XIV se contaban cinco y después se contaron siete.
Existía también el septem gaudia. El sínodo provincial de
Colonia de 1423, ya prescribió una fiesta de los Dolores.
El papa Benedicto XIII en 1727 ordenó que se celebrara
en toda la iglesia universal la fiesta de los Dolores el viernes
después del domingo de Pasión. El papa Pío VII en 1813
ordenó que se celebrara otra fiesta de los Dolores el día 15
de septiembre después de que Inocencio XI (†1689) la había
acordado en la orden de los servitas.*
Fiesta de mártires: Fiesta eclesiástica anual celebrada
en memoria de uno o varios mártires. Son las fiestas
eclesiásticas más antiguas, por cuanto se remontan a los
primeros tiempos del cristianismo.*
Fiesta de la preciosísima Sangre (festum pretiosissimi sanguinis
D.N. J. Chr.): Fiesta ordenada en toda la Iglesia por el papa
Pío IX para honorar la Sangre preciosa de nuestro divino
Redentor entregada para la redención de los hombres. Se
celebraba el primer domingo de julio; después de la última
reforma del breviario se celebra el día primero de julio.*
Fiesta de la Purificación de María (Purificatio B.
Mariae Virginis): Fiesta que se celebra el 2 de febrero en
conmemoración de la presentación del Hijo de Dios en
el templo y del sacrificio ofrecido por la Virgen María en
107
SACRALIA ANTIQUA
su purificación. Parece ser que empezó a celebrarse en
Jerusalén; es cierto que vino de Oriente a Occidente y por
eso que conservó el nombre griego de hypapante Occursus
Domini; fiesta del encuentro que María y el Niño Jesús
con Simeón y Ana. Parece ser que entró en Roma antes
de san Gregorio Magno, pero en España y en la Galia no
se generalizó hasta el siglo VIII. Es una ceremonia propia
de esta fiesta la bendición de las candelas prescrita por la
Iglesia y la procesión que se hace después; por eso se llama
vulgarmente “la Candelera”.*
Fiesta de la Resurrección (procesión): Durante esta fiesta
o gran solemnidad litúrgica se practicaba una singular
procesión la tarde-noche del Sábado Santo o el día de
Pascua. La procesión consistía en coger el Santísimo del
sagrario llevándolos en procesión hacia el altar mayor. Esta
era el pendant del entierro de la Cruz o del Santísimo el día
del Viernes Santo (V. Santo Sepulcro). Hacia el año 1000
encontramos citada esta procesión en la Vita S. Udalrici; en la
edad media estaba muy extendida por Alemania, Inglaterra
y Francia. Hoy se practica en Alemania y en la diócesis de
Tortosa (Cataluña). Durante la edad media, en las iglesias de
muchas abadías se hacía la representación escenificada de la
visita que las Marías hicieron al sepulcro.*
Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús (festum sacratissimi
cordis Jesu): Se celebra el viernes siguiente en la semana del
Corpus y tiene por objeto el culto al Corazón de Jesús como
símbolo del amor divino a los hombres, especialmente
en la institución de la Sagrada Eucaristía y en la obra de
la redención. Después de haber sido denegadas todas las
peticiones para instaurar una fiesta del sagrado Corazón de
Jesús, el papa Clemente XIII la permitió en 1765, pero no
universalmente, sino sólo en las iglesias que lo solicitaran.
En 1856 se hizo extensiva a toda la iglesia, y León XIII le
dio la categoría de doble de primera clase.*
Fiesta de san Felipe y san Jaime: Aniversario de los apóstoles
san Felipe y san Jaime el Menor (1 de mayo). Es la fiesta del
aniversario de la consagración de la basílica de San Felipe y
San Jaime de Roma, iniciada por el papa Pelagio I (561) y
acabada por su sucesor Juan III (574), pasando después a
ser una basílica en honor de todos los apóstoles, recibiendo
por ello el nombre de “iglesia de los apóstoles”.*
Fiesta de san Joaquín: La conmemoración que hace cada
año la Iglesia de la fiesta del padre de la gloriosa Virgen
María. Es de fecha reciente, y el papa Gregorio XV (1623)
la introdujo en el calendario romano. El papa Clemente
XII dispuso que se celebrara su fiesta el primer domingo
después de la Asunción. León XIII lo elevó a doble de
segunda clase y en una reforma del breviario se fijó el 16
de agosto.* Finalmente se unió a la de santa Ana, su esposa,
celebrándose el 26 de julio.
Fiesta de san José: Antes del concilio Vaticano II: Fiesta de la
conmemoración de san José (19 de marzo), y la solemnidad
de san José, patrón de la Iglesia universal (miércoles de
la segunda semana después de Pascua, llamada fiesta del
patrocinio de san José). Las dos son fiestas principales.
La fiesta del patrocinio es muy reciente; el beato Pío IX
la prescribió en 1847. La otra se estableció a finales de la
FIE
edad media, debido al incremento que experimentó el culto
a san José desde el siglo XII hasta nuestros días. Sixto IV
(1484) aceptó esta fiesta en el breviario. Gregorio XV (1621)
ordenó que fuera fiesta de precepto. Clemente X (1676) la
elevó a doble de segunda clase y el beato Pío IX a doble de
primera clase.* Finalmente se celebra el 19 de marzo.
Fiesta de san Mateo: Día en el cual la Iglesia hace memoria
del apóstol y evangelista san Mateo (21 de septiembre). Se
introdujo en época carolingia.*
Fiesta de san Matías: El día del año en el cual la Iglesia hace
memoria del apóstol san Matías (14 de febrero). Entra en
los libros litúrgicos en época carolingia.*
Fiesta del santo Nombre de Jesús: Antes del concilio Vaticano
II: Fiesta en honor del Santísimo Nombre de Jesús que,
hasta la penúltima reforma del breviario, se celebraba el
segundo domingo después de la Epifanía. Clemente VII,
en 1530, concedía el privilegio de esta fiesta a la orden
franciscana, y en 1721 Inocencio XIII la concedió a toda la
Iglesia atendiendo a las súplicas de Carlos VI.*
Fiesta del santo Nombre de María: Antes del concilio Vaticano
II: Fiesta con rito doble mayor ordenada por el papa
Inocencio XI en 1683 para toda la cristiandad en acción
de gracias por haber sido liberada la ciudad de Viena de la
invasión musulmana. Antes se celebraba el primer domingo
después de la Natividad de la Virgen María.*
Fiesta simplificada: Antes del concilio Vaticano II: Fiesta doble
mayor, doble menor o semidoble que por obstáculos
casuales o duraderos, fue arrinconada casualmente o de una
manera duradera y viene a rebajarse a la categoría de fiesta
simple, y como tal sólo se hace conmemoración de ella en
el oficio.*
Fiesta de la Visitación de la Virgen María (festum
Visitationis Beatae Mariae Virginis): Fiesta que se celebra para
recordar la visita que hizo María Santísima a santa Elizabet.
Es una de las fiestas más recientes de María, y sus orígenes
se encuentran en el siglo XIII. Los papas Urbano VI (1389),
Bonifacio IX (1404) y el concilio de Basilea de 1441 la
prescribieron en la Iglesia universal.* Fig. 183
Fiestas de confesores: Fiestas eclesiásticas anuales que se
celebran en memoria de los santos barones que confesaron
su fe en Jesucristo no derramando su sangre ni dando su
vida, sino practicando heroicamente las virtudes cristianas.
En un principio sólo había fiestas de mártires, pero hacia
el siglo V se empezaron a celebrar fiestas de confesores,
un tiempo después de que cesaran las persecuciones. Su
número aumentó considerablemente en el siglo VII y el X.
Las fiestas de confesores se dividen litúrgicamente en fiestas
de confesores obispos (f. Confessorum pontificum) y fiestas de
confesores que no eran obispos (Confessorum non pontificum).*
Fiestas de santos: Fiestas eclesiásticas del año litúrgico en
honor o conmemoración de uno o más santos. Según el
carácter de los santos que se honoran se distinguen fiestas
de la Virgen María, fiestas de apóstoles, de evangelistas,
mártires, confesores, vírgenes y mujeres santas. Constituyen
el objeto de las fiestas eclesiásticas los canonizados o
beatificados, o aquellos santos que sin ser canonizados ni
beatificados formalmente, gozan de un culto desde tiempo
FIE
J. M. MARTÍ BONET
inmemorial. Las fiestas de santos que celebra la Iglesia
universal, no excluyen las fiestas de la Virgen María y
apóstoles, eran en su origen fiestas locales, de una extensión
más o menos grande, y poco a poco, por circunstancias
varias, fueron adquiriendo un carácter general.*
Fiestas o festividades del Señor: Las fiestas del año litúrgico
en honor de la persona del Redentor, de los misterios
principales de la obra de la Redención y de los misterios de
la fe que con ella se relacionan. Son las fiestas más antiguas
de la Iglesia, constituyen la base de las otras fiestas del año
litúrgico y son las que determinan el ciclo de fiestas. Las
fiestas primarias del Señor, llamadas después del concilio
Vaticano II solemnidades, son: Navidad, Epifanía, Pascua,
Ascensión, Pentecostés, Corpus y la Transfiguración. Las
fiestas secundarias son: Sagrado Corazón de Jesús, Nombre
de Jesús, Invención de la Santa Cruz, Exaltación de la Santa
Cruz y la fiesta de la Preciosísima Sangre.*
Fiestas de la Virgen María: Antes del concilio Vaticano II: Las
fiestas eclesiásticas en honor de la Virgen María madre de
Dios. Son las principales: la Inmaculada (8 de diciembre),
Natividad (8 de septiembre), Anunciación (25 de marzo),
Purificación (2 de febrero), Visitación (2 de julio), Asunción
(15 de agosto). Las fiestas secundarias (festa secundaria) son
muy numerosas, pero son locales y tienen una extensión
muy limitada. Eran generales antes del concilio Vaticano II
y se tenían que celebrar, por ejemplo: la fiesta de la aparición
(11 de febrero), las dos fiestas de los Dolores (viernes de
pasión y 15 de septiembre), el nombre de María (12 de
septiembre), la Presentación (21 de noviembre), la fiesta
del Rosario (7 de octubre), Nuestra Señora de la Merced
(24 de septiembre, en Barcelona es de precepto), la Nuestra
Señora del Carmen (16 de julio), y la madre de Dios de las
Nieves (5 de agosto).* Después del concilio Vaticano II han
experimentado algún cambio.
Filete, molduras de: Fig. 114
Filial (iglesia aneja): Iglesia pequeña o grande, consagrada o
bendecida; edificada en la circunscripción de una parroquia,
destinada al culto, pero no independiente, sino sujeta a la
iglesia parroquial como iglesia secundaria.
Fillola (palia): Al hacerse más pequeño el corporal y no
pudiendo cubrir el cáliz, se empezó a usar una pequeña
prenda de tela, de forma cuadrada, para cubrir la boca del
cáliz.**
Filomena, virgen y mártir (On. 10 de agosto): Sus atributos
son ancla, disciplinas de penitencia, flechas y lirio.
Fimbriae: En el lenguaje medieval significa: 1. Las franjas
que era costumbre poner para decorar las vestiduras
sagradas, especialmente los pequeños flequillos con los
cuales se acostumbraba a decorar los clavi y las mangas de
las dalmáticas; 2. La ornamentación (parura) del alba y del
amito.
Fina di San Gimignano (Imperia), virgen (On. 12 de marzo):
Su atributo son las flores.
Finalis: V. Clases de tonos del canto eclesiástico
Firmale: (firmarium): Denominación medieval de los cierres de
la capa pluvial. (V. Pluviale).
Fístula: (canna, pugularis, calamus, pipa): Caña o cañón de plata
108
con una pequeña anilla para cogerlo que servía para sumir
el sanguis en la época en que los fieles acostumbraban a
comulgar durante la santa misa bajo las dos especies.*
Flabellum: V. Abanico
Flamígero: Se dice del estilo gótico, la tracería del cual
recuerda a la figura de unas llamas.
Flamígero, arco: Fig. 20
Flammeum: Velo que llevaba la novia en el rito romano de la
boda, que en diferentes lugares sobrevivió en la boda de los
cristianos hasta finales de la edad media.
Flauta de pastor: Atributo de san Millán.
Flecha: Altura de un arco o de una bóveda medida desde la
línea de arranque hasta el punto medio del intradós.
Flechas: Atributo de san Conrado, san Eustaquio, santa
Filomena, san Gil, san Humberto, san Julián, san Odón, san
Sebastián, santos cazadores y santa Úrsula.
Fletes: 1. Precio estipulado para un transporte de mercancías
por mar, que puede ser establecido en función de la duración
del transporte (por días, por meses o por el tiempo que
dure el viaje) del volumen que ocuparán las mercancías en
el barco o de las características de las mercancías. El flete
es pagado, normalmente, en el puerto de destino. 2. Precio
estipulado para el alquiler de una embarcación o de una
parte de ella.
Flora (On. 11 de junio): Su atributo es el pez espada.
Florencio, mártir de Brémur (On. 27 de septiembre): Sus
atributos son ciegos y destrucción de la Tarasca (ídolo).
Florentina, virgen (On. 20 de junio): Su atributo es el lirio.
Florentino: En diplomática, estilo de contabilizar los años
empezando a partir del 25 de marzo.
Flores en la mano: Atributo de santa Casilda, san Diego de
Alcalá, santa Isabel de Hungría, santa Isabel de Portugal y
santa Rosa de Viterbo.
Flores: Atributo de santa Dorotea, santa Fina, san Hugo de
Grenoble, santa Teresa de Jesús y santa Zita.
Florón: Elemento ornamental esculpido representando
una flor u hojas agrupadas, muy usado en el estilo gótico
para decorar la cumbre de los pináculos. En la catedral de
Barcelona podemos encontrar muchos ejemplos. Fig. 90
Follaje o fronda: Fig. 96
Fondo: 1. Antigua denominación de la pila bautismal; tenía
este nombre porque antiguamente tenía la forma de una
fuente con un conducto de entrada y otro de salida de agua;
2. Los antiguos Ordines daban este nombre al vaso que
contenía el agua que, en el sacrificio, se debía mezclar con el
vino poco antes de la consagración.
Fondos de archivo eclesiástico: Es el conjunto documental
procedente de una institución o persona que se conserva en
el archivo de la misma institución. Es el resultado natural
de la actividad que la mencionada institución produce. En
nuestro caso la institución es eclesiástica. El fondo se divide
en secciones; a su vez estas secciones se dividen en series
archivísticas, y estas últimas pueden dividirse en subseries.
Forale: Nombre del pañuelo de cuello de uso diario, del cual
deriva el humeral litúrgico.
Foramen: Denominación medieval de la tumba de reliquias.
Forja: Atributo de san Baldomero y san Eloy.
109
SACRALIA ANTIQUA
Forma (fórmula): 1. Denominación del banco de arrodillarse;
ya se encuentra en el siglo VI; más tarde se da este nombre
a la silla del coro; 2. En significación sepulcral, es la tumba
abierta en el suelo.
Forma de bautismo: Las palabras que dice el sacerdote al
rociar con el agua la cabeza del que se bautiza: Ego te baptizo,
etc. (V. Bautismo: las distintas formas del rito latino y de los
ritos de Oriente). Es esencial el hecho de nombrar en el acto
de bautizar al que se bautiza y a las tres divinas personas.
Forma concessionis pallii: En diplomática. V. Litterae clausae,
dirigidas a los arzobispos metropolitanos.
Forma deprecativa del sacramento: V. Forma y materia del
sacramento y Sacramento.
Forma professionis fidei: En diplomática. V. Litterae clausae
Forma y materia del sacramento: Las dos partes integrantes
del sacramento que constituyen su signo sensible. La
materia es el elemento que la determina. La denominación
de materia y forma es tomada de la filosofía no en sentido
propio sino en sentido analógico. Materia y forma, como
manifestación externa del sacramento, están condicionadas,
según su constitución y condición, por el carácter y por la
finalidad de cada sacramento, por lo tanto, diferentes para
cada sacramento. La materia en el sacramento de la eucaristía
es algo objetivo, las especies de pan y de vino contienen y
señalan el cuerpo y sangre de Nuestro Señor Jesucristo; en
los otros sacramentos es un acto (lavatorio con agua, unción
con el santo crisma, confesión sincera de los pecados, etc.).
La forma necesariamente consiste en palabras en todos los
sacramentos, exceptuado el sacramento del matrimonio
en el cual el consentimiento mutuo se puede expresar con
una sola señal. Su contexto es a veces en forma indicativa,
es decir, haciendo referencia, constatando: Ego baptizo,
o en forma deprecativa, esto es revestida de la forma de
una súplica: Per istam sanctam unctionem et suam piissimam
misericordiam indulgeat tibi Dominus, etc. Pero siempre debe ser
de manera que, respondiendo a la naturaleza y al carácter
del sacramento, dé al acto sacramental su complemento y
su determinación.*
Formae juramenti: En diplomática. V. Literae clausae
Formale (formalium): Cierre de la capa pluvial.
Formero: Arcos sobre los cuales descansa una bóveda por
arista. En las bóvedas, cada uno de los nervios adosados a
los muros paralelos en el eje de la nave.
Fórmula de la absolución: Palabras sacramentales que dice
el sacerdote cuando da la absolución en el sacramento de
la penitencia. Esta fórmula, desde el concilio Tridentino,
debe decirse en forma indicativa. En la edad media tenía
una forma deprecativa como la tiene todavía hoy en los
ritos orientales, exceptuando los rusos, los rutenos, los
italogriegos, y los armenios.*
Fórmula de despedida: La fórmula litúrgica con la cual se
anuncia a los asistentes a la misa o a las horas del oficio, o
a los que toman parte de ella, que se ha llegado al fin y que
pueden retirarse. (V. Ite missa est — Benedicamus Domino —
Requiescant in pace — Procedamus in pace).*
Fórmula final de las oraciones: Fórmulas que siempre
se repiten al final de las oraciones de la misa, del oficio y
FOR
otras funciones en las cuales Cristo aparece como divino
mediador entre Dios Pare y los hombres. Aparecen dos
tipos de fórmulas finales de las oraciones: una más larga
en la cual son invocados también el Padre y el Espíritu
Santo, y otra más abreviada; la primera aparece sobre todo
en las oraciones de la misa y del oficio. Si la oración va
dirigida al Padre, la fórmula final solemne es: Per Dominum
nostrum Jesum Christum Filium tuum qui tecum vivit et regnat in
unitate Spiritus Sancti, Deus per omnia saecula saeculorum. Amen.
O bien sencillamente Per Christum Dominum nostrum, etc.
Dependiendo de si en la oración se cita al Hijo de Dios o no,
se dice eundem o no se dice. Si la oración va dirigida al Hijo,
cosa menos usual, entonces acaba: Qui vivis et regnas cum Deo
Patre in unitate Spiritus Sancti, Deus per omnia saecula saeculorum.
Amen. Si en la oración se cita al Espíritu Santo al final,
antes de su nombre se debe añadir eiusdem. Las fórmulas
abreviadas son: Per eundem Christum Dominum nostrum. Amen.
y Qui vivis et regnas in saecula saeculorum. Amen. Las fórmulas
abreviadas se usan sobre todo en la administración de los
sacramentos y las bendiciones.*
Fórmula imperativa en la administración del sacramento:
V. Sacramento
Fórmula de la sunción: Oración que en el rito romano
acompaña a la sunción de la sagrada hostia y del sanguis.
Al sumir la sagrada hostia cualquier fiel antes del concilio
Vaticano II: oía las palabras del ministro: Corpus Domini
nostri Jesu Christi custodiat animam tuam in vitam aeternam
Amen, y cuando era el mismo sacerdote: animam meam. El
rito romano no aceptó estas fórmulas hasta el siglo XII.
Antes del siglo XVI su contexto ofrecía muchas variantes
que fueron abolidas con la reforma del misal de san Pío
V. Después del concilio Vaticano II se dirá Corpus Christi.
Amen.*
Formularium visigothicum: Es un registro del siglo VII,
iniciado con el rey Sisebuto (siglo VII).
Fórmulas que acompañan: Fórmulas cortas construidas
según la forma del sacramento, que el obispo pronuncia al
hacer entrega de los objetos y vestiduras al que ordena, en
la consagración de la iglesia o de cálices, en las unciones;
y las que usa el sacerdote al administrar el bautismo, al
bendecir un matrimonio, al dar sepultura a un muerto o en
otros actos litúrgicos. Tienen por objeto acompañar y dar
expresión a las acciones que se hacen.*
Formulas imperiales: V. Fórmulas de Marculfio
Fórmulas de Marculfio: El nombre viene de un monje
del reino de los francos (siglo VII) que reunió en un
registro varias fórmulas de los reyes. Estas se emplearon
en la cancillería de Luis emperador, y se llamaban también
formulae imperiales de los tiempos de Ludovico Pío (siglo IX).
Fortián de Bordeaux, obispo (On. 16 de mayo): Sus atributos
son arqueta y cofre.
Fosa: Denominación medieval del relicario.
Fracción del pan (fractio panis): Fracción de la hostia
consagrada que tiene lugar en la misa antes de la comunión.
Es común en todas las liturgias de la misa, incluidas las
orientales. La fracción según costumbre romana tiene lugar
al final de la fórmula del embolismo, y el sacerdote parte la
FRA
J. M. MARTÍ BONET
hostia en tres partes, dos de las cuales son reservadas para
la comunión sobre la patena, y la tercera, la más pequeña,
se deja caer en el cáliz; antes del concilio Vaticano II se
hacía después de haber hecho tres cruces con la misma
encima de él, diciendo las palabras: Pax Domini sit semper
vobiscum. La fracción del pan en el rito ambrosiano se hace
esencialmente del mismo modo que en el rito romano, pero
se deja caer una pequeña partícula de la hostia en el sanguis
inmediatamente después del canon, antes del Pater noster.
En el rito mozárabe la fracción tiene lugar inmediatamente
después del símbolo que sigue al canon. La hostia se divide
en nuevo partes que toman el nombre de los misterios de
la redención: corporatio (incarnatio), nativitas, circumcisio, etc., y
se ordenan sobre la patena en forma de cruz. La mezcla
de una de estas partículas con el sanguis tiene lugar antes
del Communio. La fracción del pan, según el rito romano y
en la forma actual, viene del siglo X, o como mucho del
siglo XI. La fracción fue originariamente para partir el pan
consagrado que tenía la forma de una gran torta de pan para
la comunión del celebrante, de los ministros y de los fieles.
Cuando más tarde se introdujo la ceremonia de la mezcla
de las dos especies consagradas, se hizo para mezclar un
poco de pan consagrado con el vino consagrado. Desde que
se introdujeron las hostias actuales en vez de los panes –es
decir, desde el siglo XI–, el vino se limita a la comunión del
sacerdote y a la mezcla de las dos especies.*
Fractio panis: En el lenguaje litúrgico: 1. Es el nombre que
se daba al sacrificio eucarístico en los primeros tiempos del
cristianismo; 2. La fracción del pan consagrado en la misa.
Francisca Romana, religiosa (On. 9 de marzo): Sus atributos
son ángel, asno, cesto y niños.
Francisco de Asís (On. 4 de octubre): Sus atributos son
cordero, cráneo, Cristo desclavado de la cruz, globo de la
Tierra, Belén o nacimiento, llaga y el texto latino Deus meus
et omnia.
Francisco de Borja, sacerdote (On. 3 de octubre): Sus
atributos son corona, cráneo de calavera, capelo de cardenal
en el suelo y ostensorio (custodia).
Francisco Javier, sacerdote (On. 3 de diciembre): Sus
atributos son bautismo, corazón, cruz en la mano, crustáceo,
indio, llamas saliéndole del pecho y el texto latino Amplius
Domine, amplius.
Francisco de Paula, ermitaño (On. 2 de abril): Sus atributos
son aguas hasta las rodillas en el mar, bastón, disciplinas de
penitencia y texto latino Charitas.
Francisco de Sales, obispo y doctor de la Iglesia (On. 24 de
enero): Sus atributos son corazón y globo terráqueo.
Francisco Solano, sacerdote (On. 14 de julio): Sus atributos
son toro, judío y violín.
Frasco con tapa: Atributo de santa Afra, san Cosme y san
Damián, santa María Magdalena, santa María Salomé, san
Pantaleón, santa Praxedes, Reyes Magos y san Remigio.
Fraternitates (confraternitates): V. Cofradías y Hermandades
Frates illiteratici et barbuti: Los que hacían hervir el
plomo de las bulas y unían a la bula sus hilos de sujeción.
Cuando sabían leer, no podían ejercer este oficio. En aquel
tiempo (siglo XII-XIV) era una gran tentación falsificar
110
bulas, porque suponían mucha riqueza y poder. Por eso se
aseguraban que de ningún modo aquellos frailes pudieran
manipular los sellos, y esto exigía que no debían leer el
contenido de la bula.
Frisium (phrygium): V. Aurifrisium
Friso: Faja decorativa horizontal tallada, pintada o grabada que
ornamenta un muro, un pilar, un dintel...
Friso: Fig. 80 y 95
Froilán, obispo (On. 5 de octubre): Su atributo es el lobo.
Fronda o follaje: Fig. 96
Frontale (frontellum): Prenda de ropa que cubre la mesa del
altar.
Frontellum (frontiletum): En la lengua medieval significa: 1.
Las puntas de los manteles del altar; 2. Las ropas del altar.
Frontón circular: Fig. 97
Frontón doble: Fig. 97
Frontón entrecortado: Fig. 97
Frontón peraltado: Fig. 97
Fructuoso, obispo y mártir (On. 21 de enero): Sus atributos
son aves, bastón, cráneo, llamas, látigo y brasas.
Fructuoso de Braga (On. 16 de abril): Su atributo es el
ciervo.
Fruta: Atributo de san Amós, san Antonio, santa Dorotea y
san Ponce.
Fuentes bautismales (fondos, piscina, kolymbñehra): Receptáculo
que contiene el agua para la administración del bautismo.
Mientras se bautizaron adultos, consistía en una especie
de base o gran pica hecha de losas o cuadrados de piedra
con conducción del agua para meter y sacar, y donde se
bajaba gracias a unas escaleras. Más tarde, por influencia del
bautismo de niños para el cual la fuente en la forma anterior
era demasiado incómoda, se convirtió en un depósito de
piedra (rara vez de madera o de metal) fijado en el suelo, sin
conducción, en forma de recipiente redondo, cuadrangular
o poligonal. A partir del siglo XII tomó la forma de copa
redonda o poligonal con pie, más práctica, forma de la pila
que, pasando por varios estilos, ha llegado hasta los tiempos
del concilio Vaticano II. El material para la pila bautismal no
está prescrito, aunque parece que el más apto y práctico es la
piedra. Según las prescripciones del ritual romano, debe ser
de material sólido que no deje escapar el agua de bautizar.
Debe estar muy cerrada con rejas y tapones para evitar que
el polvo entre dentro. Hoy en día hay más variabilidad, pero
aun así se ha perdido solidez y quizás dignidad, y se ha
ganado más acercamiento pastoral. Fig. 203
Fumigatorium: Denominación medieval de los incensarios.
Funale: Antorcha.
Fuste: Tronco de la columna; parte comprendida entre la base
y el capitel.
G
Gabata (griala, cazuela): Denominación que en los primeros
tiempos del cristianismo se daba a las lámparas colgadas,
las cuales a menudo aparecen con el mismo nombre en el
Liber Pontificalis.
Gablete: Elemento arquitectónico ornamental de estilo
gótico. Es una especie de frontón angular que acaba en un
ángulo. Fig. 98
Gabriel, arcángel (On. 29 de septiembre): Sus atributos son
almas (angelitos), bastón, cetro pequeño, paloma, dalmática,
lirio y el texto latino Ave Maria Gratia Plena.
Gacela: Atributo de san Mamés.
Galápago: Cercha pequeña para construir bóvedas.
Galápago: Estructura de madera que los albañiles utilizan para
construir bovedillas.
Galderico, santo laico (On. 16 de octubre): Sus atributos son
azada, instrumento de layar y pala.
Galería o palco: Fig. 109
Galicanismo litúrgico: La tentativa de independencia de
Roma promovida por los obispos franceses a finales del
siglo XVII y a principios del XVIII, transportando los
principios galicanos al campo litúrgico. El Estado galicano
quería tener un derecho ilimitado para legislar en cuestiones
rituales en el dominio de la propia diócesis y en base a
esta pretensión la introducción de nuevos libros litúrgicos,
de carácter marcadamente nacional, divergiendo de una
manera exagerada del tipo romano tradicional aceptado,
como el misal y el breviario de san Pío V en uso para el rito
francés romano.
Galilea: Denominación medieval del atrio de la iglesia (entre
los cluniacenses); pero que raramente significaba, por
ejemplo entre los cartujanos, el claustro de la iglesia.
Gallo, obispo (On. 1 de julio): Sus atributos son tronco de
árbol y hueso.
Gallo: Atributo de santo Domingo de la Calzada, san Pedro
y san Vitón.
Gallofa: V. Calendario
Gallón: Fig. 99
Gammata (Gammadia): Ornamentación que tiene forma de
gama, o compuesto de cuatro cruces, adoptado en los
primeros tiempos del cristianismo y a principios de la edad
media para los manteles y los cortinajes del altar. En Oriente
es el lugar donde se conservaron por más tiempo.
Gamos: Denominación griega del sacramento del matrimonio.
Ganchillo: Fig. 101
Ganfarón (vexillum, fano): Clase de bandera que se lleva en
las procesiones litúrgicas. Los ganfarones están formados
por un asta con una cruz o símbolo en la cumbre y por un
larguero en el cual se cuelga la tela que acostumbra a estar
decorada con una representación religiosa. Parece que lo
conoció Gregorio de Tours (Hist. Franc. V. 4), atestiguado
hacia el año 1000, y desde esta época cada vez más frecuente.
En tiempos más antiguos parece ser que servía de vexillum
una sencilla cruz portátil; era pequeña inicialmente, pero
fue creciendo, y a lo largo de la edad media la tela alcanzó
un relativo tamaño. En el siglo X ya tenían bordados en su
borde; pero se reservó al barroco el darles un acabamiento
feo, arbitrario y alargado. Actualmente (2012) todavía se
emplean ganfarones en la pequeña procesión de Corpus de
Barcelona.
Garba de trigo: Atributo de san Juan y san Pablo.
Gárgola: Canal volado generalmente de piedra, de forma
grotesca y de fantásticas figuras por la cual se evacua el agua
del tejado de una construcción. Elemento arquitectónico.
Fig. 102
Garra: Fig. 103
Gatera: Los vacíos que se dejaban a la parte inferior de
una puerta para así dejar pasar al menos un gato. Aun se
encuentran en algunas puertas de los retablos.
Gaude fili Hiacinte praces tuas: Jacinto.
Gaudete: El tercer domingo de Adviento, imitación del
cuarto domingo de Cuaresma Laetare. Se dice Gaudete para
referirse a las primeras palabras del introito, con las cuales se
encuentra la caracterizada expresión (ya en el comienzo de
la misa) del sentimiento de alegría propio de este domingo.*
Gedékion (Parathrónion): Sede donde se sienta el obispo que
asiste a la misa cuando no celebra de pontifical. Es más baja
y sencilla que el trono.*
Gelasianum (sacramentarium gelasianum): V. Sacramentario romano
Gema (gramma): Denominación medieval de la ornamentación
(parura) del humeral, del amito y del alba.
Genoveva, virgen (On. 3 de enero): Sus atributos son llaves,
pan y pozo.
Gentilicia heráldica: V. Heráldica de linajes
Genuflexión: Ceremonia frecuente en las funciones litúrgicas
GEN
J. M. MARTÍ BONET
del rito latino desconocida en los ritos orientales. Unas
veces es momentánea y otras de más larga duración; en la
primera unas veces se flexionan las dos rodillas y otras sólo
la derecha, y en la segunda las dos rodillas. El significado
se rige por el acto que tiene lugar. Puede exteriorizar el
sentimiento de penitencia corporal y el de arrepentimiento
de las faltas cometidas, o ser una manifestación de la propia
insuficiencia acompañada de la necesidad de los auxilios
divinos; otras veces es una señal de temor y de acción de
gracias y, sobre todo y más frecuentemente, es una señal
de adoración, especialmente en el rito de la misa, y de la
exposición y bendición con el Santísimo. En sentido más
amplio y mediato, las genuflexiones son una especie de
adoración con la que se hace, por ejemplo, el Viernes Santo
antes y después de la adoración del Vera Cruz, y también la
adoración que se hace en la exposición de las reliquias del
Lignum Crucis, sin embargo no se adora a la maternidad, sino
al que es significado: Dios y Jesús.**
Genuflexorium: Banco de arrodillarse con reclinatorio para
poner los brazos.
Germán de Gerona (On. 2 de junio): Su atributo es tenazas.
Germán de París, obispo (On. 28 de mayo): Sus atributos
son cadena de la redención de mendigos, cadena, llaves,
escuadra de albañil y martillo.
Gertrudis, virgen (On. 16 de noviembre): Sus atributos son
corazón (con el niño Jesús inscrito en su corazón), cruz y
llaga.
Gertrudis de Nivelles, abadesa (On. 17 de marzo): Sus
atributos son ratas.
Gervasio y Protasio, mártires (On. 19 de junio): Sus atributos
son cadena, clámide de soldado, disciplinas de penitencia y
martillo.
Gil (o Egidio), abad (On. 1 de septiembre): Su atributo son
las flechas y el texto latino Aegidii merito Caroli peccata dimito...
Ginés de Arles, notario (On. 25 de agosto): Sus atributos son
estilete para escribir, rollo de pergamino y tintero.
Ginés de Roma, comediante (On. 25 de agosto): Sus atributos
son rollo de pergamino y máscara de teatro.
Giralda de Sevilla: Atributo de santa Justa y santa Rufina.
Girola: Paso al exterior alrededor del presbiterio en la cabecera
del templo.
Glagolíticos: Los eslavos meridionales del Istría, Croacia, y
Dalmacia. Toman este nombre de la glagolítica, escritura
inventada por san Cirilo, basándose en la letra minúscula
griega que desde muy antiguo se emplea en estos países
en lugar de la escritura cirílica basada en los caracteres
mayúsculos griegos, usada por los rusos, rutenos, serbios y
búlgaros. Sobre la lengua eclesiástica de los glagolíticos, ver
lengua litúrgica.
Globo terráqueo: Atributo de san Benito, san Bruno, santo
Domingo, san Francisco de Asís, san Francisco de Sales y
san Ignacio de Loyola.
Gloria in excelsis (doxologia maior, hymnus angelicus): Cántico
de alabanza que sigue inmediatamente a los kyries de la misa,
que empieza con el canto angélico, da gracias y alabanzas a
Dios Padre omnipotente y a su Hijo sentado a su derecha
que borra los pecados del mundo. Este himno no se reza en
112
las misas feriales —exceptuando las misas feriales del tiempo
pascual— ni tampoco en los domingos de Adviento y de
Cuaresma, ni en las misas votivas privadas, exceptuando las
misas votivas de los santos ángeles y la de la Virgen María.
El himno de Gloria es empleado en la misa para todos los
ritos con más o menos variantes dependiendo de los casos.
Este himno consta de dos partes; la segunda que se refiere
al Hijo, en el siglo IV se añadió a la primera, que ya era
conocida antes de época constantiniana. La existencia de
su forma actual ya se puede constatar en el siglo IX. Antes
del siglo VI ya era conocido en Roma para la celebración de
la Navidad. El papa Símaco lo permitió para las misas de
los domingos y fiestas de mártires. En el siglo IX sólo se le
permitía al sacerdote en el día de la misa nueva y en la vigilia
de Pentecostés; en el siglo XI se quitó esta limitación. La
costumbre de no cantar Gloria en tiempo de Adviento y en
el tiempo de Cuaresma, como nos hace notar Amalario, es
una costumbre muy antigua.*
Gloria Patrii et Filio et Spirito Sancto: Frase de san
Dámaso.
Glosas: En diplomática y paleografía, son los comentarios,
interpretaciones, doctrina de autoridad sobre un texto
central que se fija materialmente en los lados de la “caja”
escrita del volumen o libro.
Gola, arco de: Fig. 18
Gola, moldura de: Fig. 114
Golpes en el pecho: En términos litúrgicos es el gesto con el
cual el pecador manifiesta su actitud de reconocimiento de
su pecado, la aceptación de su culpa, así como al voluntad
de conversión y arrepentimiento. Así se hace, por ejemplo,
al recitar el “Yo confieso” o acto penitencial... **
Gonzalo de Amaranto, dominico (On. 10 de enero): Sus
atributos son alas, bordón, pez y puente.
Gótico: Estilo arquitectónico que nació en el norte de Francia
en el siglo XI y que predominó en Europa hasta el siglo
XVI. Se llama también “ojival”, puesto que la característica
principal de este es el arco ojival. También lo caracterizan
las bóvedas de crucería, el arco arbotante, claves de bóveda,
que transmite el empuje de las bóvedas a los contrafuertes
exteriores y los vitrales en muros amplios y espléndidos,
muy aligerados por los arcos y los contrafuertes.
Grabar: Cortar, picar o rebajar la piedra con una cinta cortante.
Gracias (Registra Gratiarum): Como su nombre indica, la
temática de esta serie archivística se refiere a las concesiones
de permisos, licencias, colaciones de beneficios, creación de
cargos, autorizaciones para construir y ampliar capillas, etc.
que concede el obispo, o el vicario general, o el provisor, o
el gobernador eclesiásticos... a los fieles y clérigos u otras
entidades eclesiásticas.
Gradas del altar: Escalones de la escalera con la que se sube
al altar. En los altares bajos sólo hay una tarima o grada
llamada scabellum, predela, bradella; en los altares elevados está
la tarima y uno o más escalones. En Oriente las gradas del
altar todavía son desconocidas. En Occidente en el siglo X
todavía también eran desconocidas o raras, pero a partir de
este momento se extienden más y más hasta que su uso
se convierte en una regla general. Sin embargo los altares
113
SACRALIA ANTIQUA
laterales sólo tenían una grada, y el altar mayor tenía dos o
tres gradas, y a veces más. Las gradas de altar no han sido
prescritas: por su uso y por su origen pasaban a ser regla
general antes del concilio Vaticano II; por eso el misal y el
ceremonial romano en sus indicaciones las presuponían.*
Graduale (gradale): Antes del concilio Vaticano II: Canto de coral
melismático que se canta inmediatamente después de la
epístola, formado, casi siempre, por salmos. Se desarrolla
sobre todo en la liturgia de la misa. Como el introito, el
ofertorio o communio, pertenece a las partes variables de la
misa, pero tiene la característica de que no acompaña a una
acción, sino que, como en el caso de la oración, acompaña a
la epístola, las ideas fundamentales de la cual repite y glosa.
Su origen es el rezo de un salmo. Se llama gradual porque
antiguamente se cantaba en los escalones del ambón. Este
nombre ya aparece en Rabanus Maurus y parece que es de
origen galicano; en Roma tenía el nombre de responsum o
responsorium porque se cantaba responsorialmente, de una
manera abreviada. Originariamente sólo el coro cantaba
el gradual en el oficio, y en la segunda mitad de la edad
media era costumbre que lo rezara también el sacerdote.
En el tiempo comprendido entre la dominica in albis y el
domingo después de Pentecostés, se dejaba —antes del
concilio Vaticano II— el gradual y sólo se cantaba el aleluya,
costumbre que ya se puede constatar en el gran antifonario
de san Gregorio Magno.
Gradus: 1. Los escalones del altar; 2. Los escalones del
presbiterio; 3. La jerarquía obtenida por la ordenación; 4.
El ambón; este nombre viene de los peldaños que hay para
subir en él; 5. Denominación de los salmos graduales (psalmi
graduales).
Grajdanka: V. Lengua litúrgica
Granada: Atributo de san Juan de Dios y san Salvador de
Horta.
Gratiarum actio: Acción de gracias del sacerdote después
de la misa compuesto por una antífona, cántico Benedicite,
salmo 150 seguido de una serie de versos y tres oraciones.
Un formulario del siglo XI contiene estas oraciones con
pocas diferencias.
Grau (On. 3 de octubre): Sus atributos son látigo, enfermo,
mitra en el suelo, pescado y barril.
Gredal: Arcilla arenosa que envuelve un elemento para
aumentar su resistencia.
Gregorianum (sacramentarium gregorianum): V. Sacramentarios
romanos
Gregorio de Tours, obispo (On. 17 de noviembre): Sus
atributos son arqueta, arqueta pequeña y pescado.
Gregorio Magno, Papa y doctor de la Iglesia (On. 3 de
septiembre): Sus atributos son altar, ángel, capilla pequeña
en las manos, paloma, Ecce Homo y la Santa Misa, estrella en
la mano, purgatorio, Cristo Ecce Homo en el retablo y el texto
latino: Ora pro nobis Deum.
Gregorio Taumaturgo, obispo (On. 29 de noviembre): Sus
atributos son bastón, piedras y roca.
Gremiale (pannus, tobalea): Antes del concilio Vaticano II: Pieza de
tela que el obispo se ponía extendida en su regazo mientras
se cantaban los kyries, el Gloria, el Credo, al distribuir las
GRA
candelas bendecidas, al imponer la ceniza, y al hacer las
unciones en las misas pontificales de ordenación. El gremial
de los pontificales era de seda, mientras que el de las otras
ceremonias era de tela. Los datos más antiguos del gremial
son del siglo XIII, cuando todavía no era un ornamento
exclusivo del obispo; el sacerdote se servía en los oficios
solemnes. El ordo de Jaime Gaetà lo atestigua en Roma a
principios del siglo XIV. El nombre gremial aparece en los
inventarios del siglo XV. Fig. 304
Grifo: Animal quimérico con cabeza y alas de águila y cuerpo
de león. Se encuentran, por ejemplo, en el portal de San Ivo
de la catedral de Barcelona.
Guante: Atributo de san Cesáreo.
Guantes litúrgicos (Chirotecae, manicae, wuanti, guanti): Antes
del concilio Vaticano II: Guantes adornados con una cruz en
la palma que los cardenales, obispos y altos prelados podían
llevar durante la misa pontifical; otras personas sólo los
podían llevar si se les concedía tal privilegio. Sólo se llevaban
desde el inicio de la misa hasta la ofertorio; son del color del
día, nunca son negros, porque ni se llevaban para las misas
de difuntos ni el Viernes Santo. Las primeras noticias que
tenemos son del siglo X. Los liturgistas del siglo IX todavía
no los conocían. Parece ser que empezaron a emplearse en
Francia con la vestidura pontifical, y de aquí pasaron a Roma,
siendo siempre un distintivo ornamental de los obispos que
muy pronto se permitiría a otros, especialmente a los abades.
En la edad media se hacían con punto o cosiendo diferentes
parches de ropa cortada convenientemente. Los primeros
habrían sido confeccionados casi siempre con tela; desde el
siglo XIII predominaban los blancos, exclusivamente. En
el siglo XII los guantes ya tenían en la palma la decoración
llamada tasellus, fibula, monile, o un bordado con un galón que
en el siglo XIII se desarrolló en ricos manicalia o pugnalia. El
uso litúrgico de los guantes fue siempre limitado a diferentes
lugares; en la edad media eran usados en los oficios y en las
procesiones, pero esto nunca fue permitido a Roma, donde
eran única y exclusivamente un ornamento de la misa.
En la consagración episcopal ya en el siglo XII el obispo
consagrante le ponía los guantes al nuevo consagrado.*
Guantes pontificales: V. Guantes litúrgicos Fig. 301 y 303
Gubia: Formón de corte semicircular empleado por los que
dibujan sobre linóleo o sobre boj o en trabajos de tornería.
Fueron famosas las ilustraciones de la Tipografía Martí
de Terrassa de Isidre Martí Bonastre con el artista Mateu
Avellaneda, que empleaban el linóleo para hacer los colores
(a veces llegaron a usar 12 colores o plantillas). Fig. 261
Guido, abad (On. 31 de marzo): Su atributo es pez.
Guijarro: Tipo de piedra redondeada y lisa que generalmente
se encuentra en playas, ríos y torrentes, y que se empleó para
hacer caminos y construcciones.
Guillermo, ermitaño (On. 10 de febrero): Sus atributos son
armadura, cráneo, dedo ante la boca, estatua de la Virgen
María y pájaros.
Gules: Color heráldico: rojo representado gráficamente por
un tachado vertical.
Gumersindo, mártir (On. 19 de enero): Su atributo es el pez
espada.
GYN
J. M. MARTÍ BONET
Gyneikáion: Lugar que las iglesias del rito griego tienen
destinado a las mujeres. Normalmente hay tribunas, pero
donde no las hay es una nave lateral. En el barroco recibirá
la denominación de recinto de la “celosía”.
114
H
Habacuc, profeta (On. 15 de enero): Sus atributos son ángel,
pan y trompeta (fin del mundo).
Habas: Atributo de san Medín.
Hacha: Atributo de san Adrián, san Anastasio, san Baldimiro,
san Cucufate,
san Hermenegildo, san Mateo y
san Matías.
Halcón: Atributo de san Eustaquio, san Huberto y san Julián
Hospitalario.
Hanc igitur oblationem: Oración del canon primero romano
que se une al Communicantes del canon, completándolo, y
en la cual el sacerdote le pide a Dios Nuestro Señor que
acepte benignamente el sacrificio y por éste dé a todos la
paz aquí en la tierra, que nos libre de la muerte eterna y
que nos quiera contar entre los bienaventurados del cielo.
Generalmente es invariable, salvo en Pascua y Pentecostés,
que es ampliado con una plegaria por los nuevamente
bautizados. La ceremonia de extender las manos sobre la
oblata al decir el Hanc igitur todavía no se conoce en el Ordo
del año 1300, y no lo será hasta el Ordo de Burkardo II de
Strasburgo del año 1502, de donde la tomó san Pío V para
el misal romano.*
Hastil: Pértiga o valla sobre la cual se fija la cruz.
Hebdomada in albis Paschae, Paschalis: Semana de Pascua.
Hebdomada media: Semana después del domingo Laetare.
Hebdomada Passionis: Antes del concilio Vaticano II: Semana
después del domingo de Pasión (o último domingo de
Cuaresma).
Hebdomada poenalis, poenitentialis, poenosa: Semana
Santa.
Hebdomas: Denominación griega de la semana. Empieza en
la Cuaresma con el lunes. La Semana Santa es denominada
la gran semana.
Hebdomas in authentica: Nombre que en los primeros
tiempos de la edad media se daba a la Semana Santa por ser
la más distinguida y la más importante del año eclesiástico.
Hégira: V. Año del Hégira
Helena: V. Elena
Hendidura: Rendija o grieta.
Heráldica: Ciencia que estudia los escudos de armas. Una
parte muy importante de la mencionada ciencia es la que
hace referencia a la composición interna del escudo (es
decir su forma), a los puntos, a las cargas y a las divisiones
del campo, a los esmaltes y a las brisuras. También trata
de la parte externa de la composición del escudo: el
acompañamiento, timbre y los sujetadores. La heráldica se
divide de la siguiente manera: corporativa (asociaciones),
gentilicia (linajes), municipal (localidades), estatal (estados),
eclesiástica (instituciones de la Iglesia)... Los escudos de
armas tienen su origen en el campo de batalla (siglo XII)
para dirigir a los contendientes y a los torneos. Los escudos
los empleaban fundamentalmente los nobles, burgueses y
aun labradores. V. Blasón. Fig. 273, 274, 275, 276, 278, 279
y 280
Heráldica corporativa: V. Heráldica de asociaciones
Heráldica eclesiástica: V. Heráldica de clérigos
Heráldica estatal: V. Heráldica de estados
Heráldica municipal: V. Heráldica de localidades
Heraldo: Oficial de armas, la misión del cual consistía en
examinar los escudos de armas de los participantes en los
torneos para comprobar si todos los ornamentos, las piezas
y figuras que aparecían en el escudo estaban en regla. Iba
vestido con una dalmática. V. Heráldica
Heriberto, obispo (On. 16 de marzo): Su atributo es la
paloma.
Hermandad: Asociación de fieles con entrada libre, fundada
para fines caritativos o religiosos, erigida formalmente o
con la aprobación de la autoridad eclesiástica, enriquecida
con indulgencias u otros privilegios eclesiásticos. El
antiguo Derecho canónico (c. 707) distingue: 1. Piae uniones:
asociaciones que deben tener una misión orgánica como
el apostolado y las hermandades usuales; 2. Sodalitates:
asociaciones como las congregaciones marianas o las
de terciarios; 3. Confraternitates: que son hermandades en
sentido estricto y que tienen por finalidad promover el culto
público, como son las cofradías del Santísimo Sacramento
o de la doctrina cristiana. El antiguo Derecho canónico
(c. 708 ss.) contiene las prescripciones detalladas sobre la
situación canónica de las tres clases de hermandades. Las
devociones practicadas en común por estas hermandades
tienen carácter litúrgico porque lo tienen de ellas mismas;
en cuanto a la plegaria son actos del culto privado y, por
lo tanto, alitúrgicas. Las hermandades de la iglesia ya se
remontan al siglo XI. Las hermandades de oración del siglo
VII son sus predecesoras. Establecidas por los dominicos,
HER
J. M. MARTÍ BONET
carmelitas y servitas, se propagan en el siglo XIII y más
todavía en el siglo XVI.
Hermenegildo, mártir (On. 13 de abril): Sus atributos son
hacha y monograma de Cristo.
Herradura: Atributo de san Eloy.
Herradura, arco de: Fig. 21
Herramientas: Atributo de san Aniano, san Baldomero, san
Crispín y san Paulino de Nola.
Herramientas de carpintero: Atributo de san José.
Herramientas de floricultor: Atributo de san Fiacre.
Herramientas de herrero: Atributo de san Eloy.
Hersia (Rastella rastrum): 1. Viga (pergula) o candelabro de pie
con una gran cantidad de luces colocadas en hilera, la una
tras la otra. Estas hileras de luces eran muy usuales en la
edad media y se colocaban a los dos lados o delante del altar;
2. Denominación medieval del rastrillo de los cirios.
Hexástilo: Pórtico que tiene seis columnas en su fachada
principal.
Hidria: Jarrón grande empleado por motivos decorativos o
para tener plantas de flores.
Hierbas, manojo de: Atributo de san Ciro, santa Irene romana,
santa Práxedes y santos que lucharon contra los herejes.
Higinio, Papa y mártir (On. 1 de enero): Su atributo es el
pergamino.
Higos: Atributo de santa Rita de Casia.
Hilada: Hilera horizontal de ladrillos, sillares, etc., la
superposición de los cuales hace crecer una pared en altura.
Hilario (On. 28 de noviembre): Sus atributos son cuna,
destrucción de la Tarasca (ídolo) y niños.
Hilario de Poitiers, obispo y doctor de la Iglesia (On. 13 de
enero): Su atributo es la serpiente.
Himnario: Colección ordenada de los himnos del año litúrgico
y de las fiestas que se celebran, establecida en la edad media
para los oficios divinos. Santa Eulalia de Barcelona lleva en
sus manos un himnario con el que cantaba a su Dios a Jesús
–verdadero Dios y hombre- a María y a los santos y santas.
Himno (griego hymnos): Canción de alabanza introducida en la
literatura latina por los Santos Padres. Significa, en un sentido
amplio, toda composición litúrgica de alabanza, de acción
de gracias o de plegaria, sea en forma rimada o en forma
libre, por ejemplo el Te Deum, Gloria, el Sanctus, los salmos
y los cánticos. En sentido estricto, significa pieza de canto
litúrgico en forma métrica, sea independiente, como los
himnos del breviario, las secuencias de la misa o los cánticos
de procesiones, sea formando parte de otro texto como los
tropos del antifonario o del gradual; en sentido más concreto
son los cantos métricos o rítmicos del oficio (breviario). Los
himnos forman en Oriente y en Occidente una parte de la
liturgia. En Oriente fueron admitidos en la liturgia durante
la mitad del siglo IV. La poesía hímnica de los griegos logra
su mejor desarrollo entre los siglos V y VIII. En el siglo
VIII la disputa de las imágenes interrumpió y perjudicó
este desarrollo, y en el siglo XI este tipo de poesía acaba
por desaparecer. En Occidente san Ambrosio es una figura
de representación definitiva en el uso de los himnos en la
liturgia. Sus himnos aparecen en la regla de san Benito como
partes integrantes del oficio divino. Hacia el siglo VIII la
116
poesía hímnica adquirió en Occidente un singular desarrollo.
La liturgia romana se oponía a la admisión del canto de los
himnos; a mediados de siglo XII todavía no estaba en uso,
pero se generalizó en el siglo XIII. La reforma del misal
y del breviario, por san Pío V, establecía un orden nuevo
de los himnos sacrificando muchas secuencias, mientras
los himnos del breviario experimentaban pocos cambios.
La forma poética de los himnos, tanto en Oriente como
en Occidente, era la métrica basada en las combinaciones
de cantidades; en los himnos de factura tardía domina en
Oriente y en Occidente el ritmo basado en el acento de
la palabra que es mucho más ventajoso para el canto. La
rima del final del verso en los himnos se encuentra ya muy
pronto, en los de san Ambrosio y de Sedulio por ejemplo;
más tarde, la rima es más frecuente, y en los siglos XI y
XII domina absolutamente. En tiempos del papa Urbano
VIII se hicieron algunas reformas, no demasiado acertadas,
adaptando los himnos a las reglas de la métrica del latín
clásico, según las corrientes clasicistas, pero no tuvieron
éxito. En el rito romano los maitines de la Epifanía, los
de los tres últimos días de Semana Santa, los de Pascua y
octava y el oficio de difuntos no tienen himno. Cada hora
de todos los otros oficios tiene siempre un himno, el de
maitines, tertia, sexta, nona... es antes de los salmos, después
del concilio Vaticano II los himnos también están delante
de los salmos de laudes, vísperas y el de completas va detrás
de los salmos. Los himnos se cantan en el coro de pie, la
rúbrica no manda arrodillarse. La estrofa final del himno va
dirigida a la Santísima Trinidad, igual que la doxología final
de cada salmo; va dirigida al Hijo en las solemnidades de
Navidad o de la Epifanía, y a la Virgen María en los días y en
las fiestas que tienen alguna relación con ella. Los himnos
yámbicos dímetros cambian su estrofa final por la estrofa
de final del himno de la fiesta. Actualmente son muchos y
muy variados.
Himno angélico: V. Gloria in excelsis...
Himno seráfico: V. Sanctus
Hipólito, sacerdote y mártir (On. 13 de agosto): Sus atributos
son alabarda y armadura.
Hisopo (Aspergilis): El objeto que sirve para hacer las
aspersiones con agua bendita. Está formado por un manojo
de pelos atados en el extremo de un mango o por una bola
de metal vacía, agujereada, en el interior de la cual se suele
colocar una esponja; esta caja va montada en el extremo
de un mango o bien tiene la forma de una piña de pino
proveída de un mango. Al bendecir el agua se añadía sal.
De aquí viene el nombre en catalán “salpasser”, puesto que
siempre contiene un poco de sal. V. Aspersorio ** Fig. 226
Hisopo: Atributo de san Antonio de Padua, santa Marta, san
Pedro (compañero de Marcelino), san Salvador de Horta y
santa Ubaldesca.
Hisopo: Se dice también del aspersorio (para asperger).
Recuerda a una planta pequeña y muy olorosa que se
encuentra a los prados secos de montaña y que se prestaba
a ser apta para la aspersión.** Fig. 242
Historia: En lenguaje medieval litúrgico significa: 1. La
Sagrada Escritura, los pasionarios, los legendarios y las
117
SACRALIA ANTIQUA
lecciones admitidas en el breviario; 2. Los responsorios que
siguen a estas lecturas que continúan y desarrollan las ideas
en ellas contenidas; 3. Las partes del oficio contenidas en
el antifonario, incluso las que no se recitan; 4. Los oficios
rimados de finales de la edad media (historiae rythmicae,
rhitmatae, rimatae). 5. Himnos cantados a dos bandas por los
cristianos primitivos en el Imperio romano, a Cristo como
Dios que es, según testigo de Plinio el Joven.
Hito (guardacantón): 1. Pilón de piedra de forma cónica o
piramidal, más alto que ancho, que se coloca para servir de
guarda-ruedas; 2. Piedra colocado en el suelo para indicar un
límite o parte, una distancia. En los documentos medievales
aparecen como “afrontaciones”. Fig. 89
Hoja de acanto: Elemento arquitectónico. Fig. 3
Hoja de altar: La imagen del altar, la pintura del altar o la
mesa del altar.
Hombres y mujeres: V. Separación de hombres y mujeres en la Iglesia
Homiliario (homiliarium, liber humiliarius): Colección medieval
de homilías ordenadas según el propium de tempore y el proprium
de sanctis del año litúrgico, que se empleaba en las vigilias del
oficio. Son conocidas las homilías de Pablo Warnefried (año
790) y el del abad Alano de Farfa (a. 790).*
Honda: Atributo de san David.
Honorato de Amiens: Obispo y patrón de los panaderos (On.
16 de mayo): Sus atributos son pan y placa de panadero.
Horas (Horae, preces horarum): Nombre del oficio divino que
recibe diversas denominaciones, ya que su uso se divide
en determinadas horas del día y de la noche. Se llaman
horas canónicas (horae canonicae) porque están prescritas por
los cánones, ordenadas en horas y reguladas en todos los
detalles.
Horas del día: Nombre de las diferentes partes del oficio
divino distribuidas según las horas del día.
Horas menores (Horae minores, parvae): Palabra colectiva para
designar las horas de prima, (antes del concilio Vaticano II)
tertia, sexta y nona distinto de las laudes y las vísperas; toman
este nombre no sólo por razón de su menor extensión,
comparadas con las laudes y las vísperas, sino que tanto si se
rezan privadamente como en el coro, se rezan con menos
solemnidad.
Hornacina (o nicho): Vacío que se deja en la pared para colocar
una escultura o imagen.
Hornacina clásica: Fig. 92
Hornacina románica: Fig. 91
Horno: Atributo de santa Áurea, santa Cristina, san Fausto,
santa Marina, san Román y san Víctor.
Horno Hoffman (u horno anular): Es donde se cuecen
piezas de cerámica para la construcción. Durante el proceso
hay que distinguir tres etapas: 1/ preparación de la pasta
después de moler la tierra arcillosa, 2/ cinta transportadora
de la pasta y conformación automática de la misma, 3/
secado y cocción de las piezas en horno de fuego móvil o
en fuego fijo.
Hosanna: Forma grecizada del hebreo Hoschianna.
Originariamente era una súplica (“ayudadnos”) que pasó a
significar la expresión de júbilo exultante, significado que
todavía tiene el Sanctus de la misa.
HIT
Hostia (hostia, oblata, también oblia en la edad media; griego
prosphorá): Pan que sirve para el sacrificio eucarístico
originariamente ofrecido por los fieles (ofertas naturales).
Se debe amasar con harina pura y agua sin ninguna mezcla.
En Occidente, desde el siglo VIII, se sirve de pan ácimo
(sin levadura); en Oriente, exceptuando a los armenios y los
maronitas, se usa pan con levadura; incluso entre los griegos
el pan ácimo es inválido. Recientemente la Santa Sede ha
establecido unas normativas (a. 2008). Su forma en tiempos
más antiguos era redonda y panes con cortes iniciados o
grietas para partirlo más fácilmente; también tenía la forma
de un roscón (corona rotula) o la de un pequeño pastel
triangular. Las hostias consagradas se tenían que partir antes
de la comunión y debían ser distribuidas entre los fieles. Las
hostias delgadas con forma de moneda (in modum denarii, in
formam nummi) con una cruz o con la figura del Salvador,
tales como las tenemos hoy, gruesas para la misa y pequeñas
para la comunión de los fieles, entraron en uso después
de la época carolingia; por razón de su comodidad ya se
habían generalizado a inicios del siglo XII. Después cesó el
ofertorio de las oblaciones naturales, y se empleó un gran
cuidado en la preparación de las hostias. Generalmente tan
sólo los presbíteros o los clérigos podían prepararlas. Los
hostieros (ferrum oblatorium, ferrum characteratum, molle ferreum)
ya eran conocidos a finales del siglo IX. Los ritos orientales
prescriben que las hostias deben ser hechas del día; el rito
romano prescribe que deben ser frescas (recentes); en todo
caso no pueden tener más de un mes.*
Hostia: Atributo de santa Juliana de Falconieri.
Hostiario: Caja donde se guardan las hostias destinadas a la
celebración de la Eucaristía. Primero fueron de hierro, y
después de plata, de cobre o de algún otro metal.**
Hostiarios (ferrum oblatorium, ferrum characteratum, molle ferreum):
Especie de tenazas largas con dos planchas redondas
o rectangulares en el extremo con la figura de la hostia
dibujada en el interior donde se pone la pasta de hacer las
hostias. Ya se citan en el siglo IX.
Hostiera: V. Hostiario
Hoz: Atributo de santo Domingo de la Calzada, san Mateo y
san Vicente.
Huberto, obispo (On. 3 de noviembre): Sus atributos son
arco con flechas, cuerno, ciervo, flechas, perro y velo.
Hucusque: Apéndice añadido al sacramentario gregoriano
que el papa Adriano I envió a los francos introducido por
Alcuino, como appendix o complemento que empezaba su
introducción con Hucusque; este complemento contiene la
misa y otros formularios litúrgicos que estaban en uso en
la Galia y que no son mencionados en el Gregorianum.*
Hueso: Atributo de san Galo, san Eliseo, santa Eufemia y san
Ezequiel.
Huesos: Atributo de san Humberto.
Hugo de Grenoble (On. 1 de abril): Sus atributos son cisne,
siete estrellas en el estandarte y flores.
Hugo de Lincoln, monje cartujano y obispo (On. 17 de
noviembre): Sus atributos son ángel, cáliz y cisne.
Humberto, monje (On. 26 de marzo): Sus atributos son
chorro de agua, hueso y velo.
HUM
J. M. MARTÍ BONET
Humeral: Tela litúrgica que sirve para cubrir los hombros al
llevar el Santísimo, sea para dar la bendición, sea para llevar
el viático.*
Humeral del acólito que lleva la mitra (mappa, velum):
Antes del concilio Vaticano II: Velo de seda que lleva el acólito
que sostiene la mitra cuando el obispo celebra de pontifical,
si no lleva capa pluvial según el ceremonial lo debe llevar en
el cuello y con los picos debe sostener la mitra. Se cita en el
Ordo de Gaietanus con el nombre de tobaleia.*
Humeral del Patenarius (velum, sindon, palla, pallium, palliolum,
mantellum, mantile, mappula, offertorium): Antes del concilio
Vaticano II: Humeral de seda que tapaba los hombros con el
cual el subdiácono sostenía la patena desde el ofertorio hasta
el Pater noster. Aparece en los Ordines comuni de los siglos VIII
y IX, pero entonces tenía el cargo de patenarius un acólito, a la
vez que este pasó al subdiácono mucho más tarde; en Roma
en los siglos VI y XII y fuera de Roma, en muchos lugares,
después de la edad media. Donde el subdiácono hacía de
patenarius, a veces sostenía la patena con el manípulo, pero
por regla con el velum (mappula, offertorium), con el cual había
llevado el cáliz de la credencia al altar; donde el monaguillo
era el patenarius sostenía la patena con un pequeño manto
que en París era llamado soc; el patenarius existió en París
hasta el siglo XVIII.*
Huso de hilar: Atributo de santa María de la Cabeza.
Hypapante (del bizantino ypantáo, encontrarse): Denominación
griega muy extendida en Occidente de la Presentación del
Hijo de Dios en el templo, produciéndose el encuentro de
Simeón y Ana con el Hijo de Dios, fiesta llamada también
Purificación de la Virgen María.
Hyperdulia (griego yperdoyleia): V. Cultus hyperduliae
Hypogeum: Construcción subterránea destinada generalmente
a sepultura, o a lugar de culto. Cementerio subterráneo
(catacumba): V. Coementerium
118
I
Idiómelon: Canto del oficio del rito griego que no ha sido
tomado de la melodía de ningún otro canto.
Ídolo destruido: Atributo de san Alejandro soldado, san
Ponce, santa Susana, san Timoteo y san Víctor de Marsella.
Ieiunium mensis primi, quarti, septimi, decimi: V. Témporas
Ierateion (Ierón): Significa en griego el espacio del altar de la
iglesia. En sentido especial el santuario.
Ieratikón (Bíblion): Libro litúrgico del rito griego en el cual,
por razón de comodidad, se encuentran las oraciones que el
sacerdote debe rezar en la misa, en la ordos y en la esperinos.
Es de origen moderno y no tiene carácter oficial.
Ierodiakónikon: Libro del rito griego en el cual se encuentran
reunidas las oraciones que tiene que decir el diácono en las
ceremonias litúrgicas.
Ierosyne: En el rito griego significa el sacramento de la
orden, especialmente la primera tonsura llamada también
Cheirotonía por razón de la imposición de las manos.
Ieroygía: Leitúrgia. Significa la celebración del sacrificio
eucarístico.
Ieroyrgós: Sacerdote que celebra los actos litúrgicos, el
celebrante.
Iglesia (dominicum, domus dominica): En sentido estricto, significa
asamblea de los cristianos. También significa el lugar de
reunión de los fieles para celebrar los actos del culto, y en
sentido más amplio, toda casa dedicada al Señor. V. Ecclesia
Iglesia de doble coro: La iglesia con dos coros o ábsides
principales. El uno estaba en la parte posterior y más
estrecha de la misma; el otro, en la parte anterior. El
primero generalmente estaba dedicado al titular; el segundo
al copatrón. Hasta época carolingia se construyeron pocas
iglesias con coro doble; de esta época, en cambio, hasta la
del gótico, son muchos los casos sobretodo en las iglesias
de estilo románico. Prácticamente desaparece con el gótico,
encontrándose escasos ejemplares de doble coro en las
iglesias de este estilo.
Iglesia del cementerio (cella coemeterialis, basilica coemeterialis):
La capilla pública erigida en los cementerios y adscrita a una
parroquia, en la cual se celebran funerales y aniversarios
en sufragio de los difuntos. Ya antes de los tiempos
constantinianos había capillas en los cementerios. En
los tiempos de las persecuciones servían también para la
celebración de los oficios divinos con la comunidad cristiana,
pero esto sucedía muy raramente. Los cristianos no vivían
en las catacumbas, tal como algunos creen erróneamente.
Iglesia parroquial (ecclesia parochialis, plebes): La iglesia
consagrada o bendecida solemnemente destinada a celebrar
las ceremonias del culto de una demarcación, erigida en
parroquia y para practicar las funciones litúrgicas de la
parroquia.
Iglesia de regulares (Ecclesia conventualis): La iglesia que
pertenece a un convento en la cual hay religiosos que cuidan
del culto que se celebra en ella.
Iglesias propias: Parroquias (o mejor dicho iglesias) que
dependen directamente del señor feudal en cuanto
propietario que las construyó, o las compró o las heredó. La
elección del rector en este caso la hacía el señor feudal con
el consentimiento del obispo. Desaparecen con el Tratado
de Worms en el año 1122 debido a los abusos de la simonía.
Iglesias seculares: Las iglesias en las cuales la clerecía secular
cuida del culto.
Ignacio de Antioquía, obispo y mártir (On. 17 de octubre):
Sus atributos son el arpa, corazón con dardos (dentro del
pecho devorado por leones) y león.
Ignacio de Loyola, sacerdote (On. 31 de julio): Sus atributos
son paloma, globo de la Tierra, lobo, nombre de Jesús y los
textos latinos A.M.D.G. (Ad maiorem Dei gloriam), I.H.S y Oh
Sanctissima Trinitas.
Igniterium: Denominación medieval del toque de queda, que
tomaba este nombre porque al oírlo tocar se debía cubrir el
fuego de la chimenea, por razones de seguridad.
IHS: Frase de Bernardino de Siena
IHS: Frase de Ignacio de Loyola.
IHS: Frase de Juan de Capistrano.
IHS: Frase de Mónica.
Ikonostase (Eikonóstasis, Eikonostásion): Denominación que los
rusos y los eslavos del sur dan al retablo que cierra el espacio
del altar.
Ikonostase (templon eikonóstasis): Pared de madera con tres
puertas, una grande en medio y dos pequeñas laterales, que
separa el espacio del altar del resto de la iglesia. Esta pared
está llena de pinturas, las unas encima las otras, y en medio
de todo la figura de Cristo clavado en la cruz con corona,
es decir una majestad. La puerta central llamada “santa”, la
“magnífica” o la “real”, siempre tiene en la parte derecha la
ILD
J. M. MARTÍ BONET
figura del Salvador y a la izquierda la de la Virgen María. Sólo
pasan por ella los sacerdotes y los diáconos. Su parte baja se
puede cerrar con dos alas y su parte superior con un velum.
La pared figurada tiene su origen en las rejas columnadas
que cerraban los altares a finales de la edad media y en las
cuales se sustituyeron las columnas por pilares de madera y
se colocaban mesas pintadas entre columna y columna en
vez de poner el velo en su parte posterior.
Ildefonso de Toledo, obispo (On. 23 de enero): Sus
atributos son aparición de la Virgen María, casulla que
recibió de María Santísima y velo.
Imágenes de las iglesias: Las imágenes o figuras en el templo
sirven: 1. Como ornamento de las paredes, techos, bóvedas,
mobiliario, ventanales, vasijas litúrgicas y ornamentos
sagrados; 2. Para la edificación religiosa, para el ánimo y
formación religiosa de los fieles; 3. Como objetos del culto.
Por su construcción, sea en relación con el material, sea
por su representación, tienen que ser dignos, edificantes y
comprensibles de acuerdo con las enseñanzas de la Iglesia y
las costumbres tradicionales de esta; se tiene que evitar toda
representación insólita, que llame la atención singularmente
y sobre todo tienen que estar libres de todo elemento
profano, inadecuado o que excite o que choque con los
sentidos. Las prescripciones que determinan cómo tienen
que ser las imágenes son muy limitadas, y se reducen a decir
aquello que determinó el concilio Tridentino que prohíbe las
representaciones de imágenes extrañas, que contradicen su
procedencia, que desdicen de la dignidad de la casa de Dios
y del culto; en lo que al resto se refiere se deja plena libertad
a los artistas. Los ritos orientales sólo permiten imágenes
pintadas, mientras el rito latino no valora ninguna diferencia
entre las representaciones de esculturas y pintadas y admite
las dos en las iglesias.*
Imágenes del culto: Imágenes que se colocan en la iglesia
no sólo para la ornamentación de la edificación y la
educación religiosa de los fieles, sino para finalidades de
culto, colocadas especialmente para su veneración –como
por ejemplo la cruz y las imágenes del altar– y de especial
devoción, entre otros. La veneración que se les tributa es un
cultus relativus según manda el concilio de Nicea II (787), es
decir, un culto que no se tributa a la imagen, sino a aquello
que la imagen representa. Este culto se manifiesta con el
hecho de rezar ante las imágenes, adornarlas e incensarlas,
encenderles luces o velas, inclinando la cabeza delante de
ellas, llevándolas en procesión, etc. En ellas se tiene que
evitar todo cuando es inadecuado, lo que se contradice al
uso corriente, aquello no habitual o que levanta indignación
y todo cuando contradice a las prescripciones de la Iglesia
en aquello que al culto de las imágenes hace referencia. Por
eso, por ejemplo, las imágenes estaban cubiertas en tiempos
de Pasión para que así centraran la atención de los fieles
en el tema nuclear de la Semana Santa. Las imágenes no se
pueden llevar en las procesiones bajo tálamo, ni pueden ser
colocadas sobre el sagrario o tabernáculo de la exposición,
salvo la cruz del altar. En la misa solemne, cuando se inciensa
el altar, también se deben incensar las imágenes del altar.
Imágenes sagradas: Por una tradición muy antigua de la
120
Iglesia, es costumbre que se expongan a la veneración (no
adoración) las imágenes y reliquias de los santos así como
de Cristo y de la Virgen María. El concilio de Nicea II (787)
admitió el culto distinguiendo lo que es la adoración de la
veneración.**
Immolatio: Una segunda denominación del prefacio de la
misa en el rito galicano (V. Contestatio). Tomaba el nombre de
Immolatio porque con él empezaba el sacrificio propiamente
dicho.
Impluvium: V. Atrio
Imposición de las manos: Gesto litúrgico —ya en Antiguo
Testamento— de transmisión de un poder o de bendición,
de curación de enfermos y del poder de conferir un
ministerio eclesial. Se encuentra en la confirmación como
donación del Espíritu Santo, en la plegaria eucarística, en
los otros sacramentos, como en el conferir la orden sagrada
a obispos, sacerdotes y diáconos...**
Imposición de las manos (Impositio manus o manuum):
Ceremonia que aparece a menudo en los actos litúrgicos y
que puede ser un sacramento y símbolo de la comunicación
de las gracias sobrenaturales o la entrega de la potestad
plena, como sucede en el sacramento de la confirmación y
en la ordenación del diácono y del sacerdote, así como en la
consagración del obispo. Es un sacramental en la visitación
de los enfermos y como tal la expresión de una comunicación
sobrenatural del fortalecimiento del alma y del cuerpo.
Tiene un carácter de exorcismo en la administración del
bautismo y en la oración Hanc igitur del canon primero de la
misa. En la primera significa la purificación y la santificación
del agua de bautizar por virtud del Espíritu Santo; en el
canon antes de la consagración es una expresión simbólica
del ofrecimiento del sacerdote hecha por él mismo y de los
fieles que asisten a la misa como intermediarios, unida con
la renovación del sacrificio del Calvario.*
Imposición de las manos en los ritos del Bautismo:
Ceremonia observada ya hacia el año 300 en un canon
del sínodo de Elvira, que se practicaba en la admisión al
catecumenado. En los escrutinios romanos se repetía en
cada escrutinio. Antes del concilio Vaticano II sólo aparece
en la ceremonia del comienzo de la primera parte de la
administración del bautismo; en el bautismo de un adulto
aparece también en el inicio de la segunda parte. En uno y
el otro significa la destrucción del poder del demonio y la
toma de posesión de Cristo y de la Iglesia en el catecúmeno.*
Imposta: Sillar o hilera de sillares, generalmente moldurados y
más salientes que la pared sobre los cuales descansa un arco
o una bóveda. Fig. 157
Imposta de un arco: Fig. 12
Improperios: Quejas conmovedoras de Jesús Crucificado
por la ilimitada ingratitud de su pueblo. Se cantan el día
del Viernes Santo a la hora de la adoración de la Cruz,
alternando dos solistas y dos coros. Sigue los tres primeros
versos cada vez como refrán el trisagio: Hagios oh Theos,
Sanctus Deus, siguiéndoles el verso Popule meus, quid feci tibi. Los
improperios se introdujeron en el rito de la adoración de la
Cruz en el siglo X, y según indican todas las probabilidades
en Francia; pronto se generalizaron aquí, pasando después
121
SACRALIA ANTIQUA
a Roma, donde, según el Ordo de Bernardus, en el siglo XIII
ya estaban en uso.*
In principio erat Deus...: Frase de Juan evangelista.
In vitam aeternam: Frase de Matías apóstol.
Incensación (incensatio): Ceremonia que se practica en todos
los ritos en la misa solemne y también en otras funciones,
que consiste en perfumar con incienso ciertas cosas y
también personas. Su introducción en el culto cristiano
fue posible cuando desapareció el temor a alguna mala
interpretación de la idolatría en los dioses paganos (era
muy frecuente idolatrar con incienso a los falsos dioses),
por lo tanto, entró como muy pronto en el siglo IV, y
pudo extenderse rápidamente. Según el rito romano se
inciensa después de haber puesto incienso sobre las brasas
encendidas que hay en el incensario y después de haberlo
bendecido, exceptuando cuando se inciensa el Santísimo
expuesto; y se dan uno, dos o tres incensaciones (ductus)
según la clase de función, o se inciensa levantando varias
veces la incensario hacia el objeto que se quiera incensar.
Se hace uso del incienso en la misa solemne, en las vísperas
y laudes solemnes, en la consagración de la iglesia o de un
altar, en la bendición de un cementerio, en las bendiciones
de ceniza, de las candelas y de las palmas, en la exposición
del Santísimo, en las bendiciones con el Santísimo y en las
procesiones del mismo, en las exequias, en la administración
solemne del bautismo, etc. La incensación de laudes se hace
durante el canto del Benedictus, en las vísperas durante el
canto del Magnificat, en la misa solemne después de subir
al altar, en el canto del evangelio, en el ofertorio y en la
elevación que sigue a la consagración. La significación de
la incensación es diferente según el acto. Significa el culto
de latría absoluto a la hora de la elevación, en la bendición,
exposición y procesión con el Santísimo; significa el culto
de latría relativo a la incensación del evangelio, del altar del
santo Cristo, de la cruz, de las reliquias de la cruz; significa el
culto de dulía y la incensación de las reliquias e imágenes de
los santos; significa veneración religiosa la incensación del
celebrante, de los ministros y del pueblo en la misa solemne,
en el recibimiento solemne hecho al obispo, en el Libera
me, Domine (empleada en las exequias) y en la sepultura
de los difuntos; es un sacramental en las bendiciones y
consagraciones. La incensación que en la misa solemne
sigue al ofertorio, es una presentación de la ofrenda del pan
y del vino que completa la oblación, como se deduce de las
palabras que acompañan a la incensación: Incensum istud a te
benedictum... El rito griego siempre tiene la incensación en
forma de cruz.
Incensario (thuribulum, incensorium, fumigatorium, sulfitorium,
thymiamatorium; griego, thimiatésion): Pequeño vaso o
recipiente que se encuentra en todos los ritos que sirve para
las incensaciones litúrgicas; se sujeta con tres cadenas —
raramente con cuatro— con una anilla en el extremo que
en Occidente tiene un pequeño pie en la base y una tapa
agujereada en la parte superior y que en Oriente es casi
siempre destapado. La ornamentación del incensario sigue
el estilo dominante de la época. A finales del románico
y durante el gótico adoptaba a menudo una forma
IN
arquitectónica. Tiene siempre como complemento un vaso
o recipiente para contener el incienso denominado naveta
(acerra, incensorium, navicula) y desde la segunda mitad de la
edad media una cucharilla para coger y echar el incienso
en el incensario. La Iglesia hace uso del incienso como
símbolo de adoración y de plegaria; también para expresar
veneración hacia todo lo que se refiere a Dios: la cruz, el
altar, el libro de los Evangelios, las ofrendas sobre el altar,
el sacerdote que preside la celebración, los difuntos por el
respeto que se merece el cuerpo que ha sido bautizado. Fig.
84 y 244
Incensario: Atributo de santa Lutgarda, santa María de
Salomé, santa Pelagia y san Zacarías.
Incensorium: En la edad media significaba: 1. Los incensarios;
2. El receptáculo para contener el incienso.
Incensum: La resina que toma este nombre porque se enciende
para producir perfume.
Inceptionale: En la actualidad se denomina gradual, en el
cual a finales de la edad media era costumbre anotar las
entonaciones de las antífonas y otros cánticos del oficio así
como de la misa para ser su uso más manual.
Incienso (incensum, thus, [tus]; griego, tymiama, líbanon): Perfume
balsámico y perfumado que forma una especie de granos
rojizos o rosas procedentes de la resina de un tipo de pino
que ya se utilizaba en el Antiguo Testamento para el culto
y que entró en el culto cristiano cuando las incensaciones
no ofrecieron ningún peligro a malas interpretaciones. El
humo del incienso quemado que se eleva en el aire expresa la
adoración o sencillamente el homenaje. Hoy se acostumbran
a mezclar otros ingredientes con el incienso. Cuando se
canta el praeconium pasche, desde el siglo II, se colocan cinco
granos de incienso bendecido por el sacerdote en cirio
pascual (es el acto de la bendición del cirio pascual). En la
consagración del altar, desde la edad media, después de las
unciones de la mesa, se queman cinco granos de incienso en
cada lugar ungido, así como es costumbre romana que ya
desde el siglo VIII poner tres granos de incienso dentro del
relicario cuando se hace la “recondición” de las reliquias.*
Inclinación (inclinatio, griego proskínesís, y metánoia ikrá):
Doblamiento del cuerpo o inclinación de la cabeza. Según
las rúbricas de antes del concilio Vaticano II se distingue
una inclinación profunda en la cual se dobla toda la parte
superior del cuerpo y una mediocres en la cual sólo se dobla
la cabeza y la parte superior del cuerpo, y esta acostumbra
a dividirse, según los rubricistas, en una inclinatio capitis
magna, media y parva (inclinación profunda, media y simple),
la primera de las cuales se practica en el Gloria Patri, al
pronunciarse el nombre de Jesús, en el Oremus, en el Agnus
Dei y en varias partes del Gloria y del Credo, Prefacio, etc. La
segunda inclinación se practicaba según las circunstancias,
respondía al cultus de latria. Esta se hacía al pronunciar el
nombre del santo en honor del cual se celebraba la misa y
oficio, al pronunciar el nombre del Papa y en algunas otras
circunstancias. La inclinación en la mayoría de los casos
tiene carácter de manifestación externa de una reverencia
religiosa. Es una expresión externa del arrepentimiento
en el Confiteor; de petición llena de confianza en el Munda
INC
J. M. MARTÍ BONET
cor meum del evangelio; en el Oremus y en el Agnus Dei. Las
prescripciones de las inclinaciones que el rito romano tenía
se encuentran ya en práctica a finales de la edad media,
como lo demuestra el Ordo de Burkardo de Strasburgo.
Los ritos orientales no conocen la inclinación de cabeza.
El inclinatio corporis de los orientales, que consiste en una
profunda inclinación del cuerpo, va acompañada del tocar
el suelo el sacerdote con la mano derecha, cosa que sustituye
el arrodillarse que es desconocido por los orientales.*
Inclinación: (después del concilio Vaticano II) En la liturgia,
hacer inclinación es un gesto con que manifestamos
la reverencia y el honor que tributamos a las personas
mismas o a sus signos. La inclinación se puede hacer sólo
agachando la cabeza. Entonces hablamos de inclinación de
cabeza, y esta se hace cuando se nombran juntas las tres
personas divinas y cuando se pronuncia el nombre de Jesús,
de la Virgen María y del santo al que se hace memoria en
la celebración litúrgica. La inclinación profunda se hace
a partir de la cintura, y se hace en el altar y en algunas
oraciones en que se pide la protección divina o la petición
al leer el evangelio.**
Indicción: Es un periodo cronológico de 15 años. Empieza
en Egipto y se extiende por toda Europa ya en el siglo
IV después de Cristo. Se establece como plazo a quo en el
año 313. Una vez acabado el periodo de 15 años, vuelve
a empezar sin indicar el periodo anterior. Este periodo (la
indicción) es muy empleado en los documentos pontificios.
Indio: Atributo de san Francisco Javier, san Francisco Solano,
san Luis Bertrán, san Pedro Claver y santo Toribio de Lima.
Indulgencia: Remisión de la pena temporal o de la pena de la
otra vida (en el purgatorio) por los pecados, concedida fuera
normalmente de la penitencia por los prelados de la misma
Iglesia del tesoro espiritual de la Iglesia, de los méritos de
Cristo y de los santos. Es condición indispensable para
ganar las indulgencias la ejecución de las buenas obras
prescritas, como pueden ser la oración, las limosnas, recibir
los sacramentos de la penitencia y eucaristía, ayunar, etc. Es
de fe que la Iglesia puede conceder indulgencias y también
que ganarlas es cosa saludable. La doctrina sobre las
indulgencias se basa en las verdades de fe que enseñan que
la Iglesia tiene poder para perdonar las culpas y las penas
por ellas debidas; en que Cristo compensó sobradamente
por las culpas de los hombres y que a los miembros de
la Iglesia, junto con Cristo y los santos, se comunican los
unos con los otros. En las indulgencias se distingue, según
la pena perdonada, entre plenaria o parcial; esta última
es una remisión de una parte de la pena temporal debida
por nuestros pecados, mientras que la plenaria es una
remisión de toda la pena debida si el que la gana practica
las condiciones prescritas. Las indulgencias se pueden
aplicar a los difuntos (almas del purgatorio) sólo en calidad
de sufragio. Las indulgencias ya aparecen en los primeros
tiempos del cristianismo. La indulgencia primero consistía
en una condonación mediata de las penas temporales,
perdonando en parte o totalmente las penas impuestas por
la Iglesia o en el cambio de la misma en una pena menos
cargante. Sólo en la segunda mitad de la edad media tuvo
122
lugar la indulgencia que aportaba la remisión inmediata de
las penas temporales con la condición de practicar ciertas
buenas obras para obtenerla. Las expresiones 40, 80, 100
días de indulgencia, así como 7 años y 7 cuadragésimas,
recuerdan la práctica primitiva del perdón de la Iglesia. Hay
que recordar que los penitentes tenían un número de días
fijados para cumplir las penitencias.*
Indutus planeta: Explicación del rito de la misa, introducida
en el misal después del Sábado Santo, equivalente al actual
Ordo Missae del Propium de tempore que ya aparece en los
misales del siglo XIII y que perdura en algunos impresos en
el siglo XVI. El Ordo es llamado Indutus planeta por razón de
las palabras con las cuales empieza el texto. Generalmente
se intitula Ordo agendorum et dicendorum a sacerdote in missa
privata et feriali juxta consuetudinem romanae ecclesiae.*
Inés, virgen y mártir (On. 21 de enero): Sus atributos son
anillo, cordero, paloma, llamas y libro.
Infantes: Los chicos que cantaban en la schola cantorum
medieval.
Ínfula: En la lengua medieval significa: 1. El birrete; 2. La
casulla; 3. La mitra; 4. Las cintas y ornamentos que cuelgan
detrás de la mitra (V. Mitra); 5. El vestido litúrgico en general;
actualmente significa solamente: 1. La mitra; 2. Las cintas u
ornamentos de esta. Fig. 296
Ingreso: Denominación de la introito de la misa del rito
ambrosiano.
Inocentes (fiesta de los): Fiesta de los Santos Inocentes
sacrificados (asesinados) por Herodes en Belén en los
días posteriores al nacimiento de Jesús. Se celebra el 28
de diciembre. Entró en práctica muy pronto en la Iglesia,
a la vez que ya la encontramos citada en el calendario de
Cartago (siglo V), en el Gelasianum, en el Leonianum y en
el ritual galicano antiguo. Si se tercia en día de trabajo, el
color que regía antes del concilio Vaticano II era el morado;
el oficio no tenía Te Deum y la misa no tenía Gloria; si caía
en domingo el color litúrgico era el rojo, el oficio tenía Te
Deum y la misa Gloria. Todo esto siempre antes del concilio
Vaticano II.*
Insertio missarum: La combinación de dos o tres formularios
de misas que servían para las misas bifaciatae y trifaciatae.
Insignia: Característica distintiva de la dignidad de una persona
eclesiástica. Estas características son la mitra, el báculo y de
una manera especial el manípulo, la estola y el palio. Fig. 294,
295, 296, 297 y 298
Instructio clementina: Ordenamiento detallado dado por
el papa Clemente XI en 1705, en el cual se regula, hasta el
último detalle, la manera como se debe practicar en Roma
la función de las “cuarenta horas”. Este ordenamiento tiene
carácter preceptivo sólo para Roma, y para los otros lugares
sólo tiene carácter directivo en sus indicaciones y en sus
líneas generales.
Instrumentos de cirugía o medicina: Atributo de san
Cosme y san Damián, san Liberato y san Lucas.
Instrumentos de escribir: Atributo de san Agustín, san
Alberto Magno, san Buenaventura, santos doctores (los
cuatro principales), santos escritores, santos evangelistas y
santo Tomás de Aquino.
123
SACRALIA ANTIQUA
Instrumentos musicales: Atributo de santa Cecilia, san
David y san Millán.
Instrumentos de pasión: 1. Son representaciones de los
clavos, escalera, caña de la hiel, dados, columna de azotes,
lavatorio de Pilatos... muy frecuentes en la época barroca.
Véase en el Museo Diocesano de Barcelona algunos cálices
que en su propio pie tienen representados los mencionados
instrumentos de pasión del Señor. 2. Atributo de santa
Helena, santa Catalina de Siena, santa Lutgarda, santa
Magdalena de Pazzi, santa Paula, san Peregrino y santa Rita
de Casia.
Intención de misa: V. Aplicación
Intercolumnio: Espacio vacío entre dos columnas. Fig. 104
Interrogatio de fide: Las preguntas que en todos los ritos
del bautismo se dirigen al bautizado o a los padrinos sobre
la creencia en la Santísima Trinidad, la redención obrada
por Jesucristo, la Santa Iglesia cristiana, la comunión
de los santos, la remisión de los pecados y sobre la vida
perdurable. Su contestación afirmativa es expresión de la
ofrenda entregada que hace a Jesucristo verdadera luz y la
entrada al servicio de Cristo; por eso en griego se denomina
syntagé (contrato). En los ritos orientales el bautizado está de
cara a Oriente, símbolo de la presencia de Cristo que es la
auténtica luz sobrenatural.*
Intersticios: El espacio de tiempo que según los cánones
(antes del concilio Vaticano II) había entre el tiempo en
que se recibía una orden y el de la otra recepción. Según
las prescripciones del derecho canónico antiguo, el espacio
que tenía que intermediar entre una y otra orden menor
debía ser determinado por el prudente juicio del obispo,
pero de ningún modo la tonsura y el ostiariado o las otras
órdenes menores (ministerios) se podían conferir todas
juntasen un mismo día; el intersticio entre el acolitado y el
subdiaconado debía ser al menos de un año; lo mismo que
en relación entre el subdiaconado y el diaconado, y entre
este y el presbiterado tenían que transcurrir al menos tres
meses, excepto en el supuesto de que, a juicio del obispo, la
necesidad o utilidad de la Iglesia requirieran otra cosa. Aún
así, las órdenes menores y el subdiaconado o dos órdenes
mayores no podían ser conferidos en un mismo día (canon
978). Los intersticios provenían de la antigua “costumbre”
eclesiástica. En ellos el que va a ser ordenado debe ejercitarse
en la orden recibida, prepararse y perfeccionarse, y hacerse
digno para recibir un orden más elevada.*
Intestinos: Atributo de san Erasmo y san Ernesto.
Intradós: 1. Cara interior de un arco o de una bóveda; 2.
Superficie cóncava interior de un arco o de una bóveda. Fig.
105 y 157
Intradós de un arco: Fig. 12
Introducción de la luz nueva: Ceremonia del comienzo del
rito del Sábado Santo. Está relacionada con la bendición del
fuego nuevo y de los granos de inciensos que servirán para
el cirio pascual, y consiste en que el diácono enciende con
fuego nuevo las candelas y el cirio pascual, cantando en cada
sección de tiempo del ritual Lumen Christi. Originariamente se
introducía la luz nueva en el templo sin canto ni ceremonias.
El rito observado actualmente procede de Roma. En el
INS
siglo XII este rito se encontraba en sus inicios, y en el siglo
XIV ya se había formado completamente. Parece ser que
en el norte, hasta después de la edad media, este rito tuvo
poca imitación y repercusión. Sin embargo en Francia se
cantaba a menudo al hacer la entrada de la luz nueva la
antífona: Cum rex gloriae, etc. Y se propagó rápidamente. En
Alemania, desde el siglo XIII, la nueva luz acostumbraba
a acompañarse con el bello himno de Prudencio: Inventor
rutili, dux bone, luminis, etc., extraído del Cathemerinon de
Prudencio.*
Introibo ad altare Dei: Frase de Andrés Ávila.
Introito (introitus, ingreso): Antes del concilio Vaticano II: Texto
melismático formado por una antífona de un verso de
salmo de Gloria Patri y de la repetición de la antífona que
el coro cantaba cuando el sacerdote entraba en el altar y
leía después el salmo Judica me Deus, el Confiteor. Según el
Liber Pontificalis el papa Celestino I (432) lo introdujo en la
misa y estaba formado por un salmo entero o por su mayor
parte. Hasta finales de la edad media no se cantó después
de entrar el sacerdote en el altar, sino en el momento en
que iba; por eso tanto la antífona sola, como en junto con
el verso que la acompaña, tomaron el nombre de introitus
o ingreso. La costumbre de rezarlo el sacerdote en la misa
solemne ya viene de la edad media tardía. Probablemente así
se practicaba en Roma en el siglo XIII. En la edad media, y
hasta en la época actual, muchos domingos toman nombre
de las primeras palabras del introito, como los domingos
Gaudete, Laetare, Oculi, etc.*
Invención y exaltación de la Santa Cruz: Dos festividades
que se celebraban, distintas, en honor a la Santa Cruz, antes
del concilio Vaticano II. Como excepción, actualmente
continúan celebrándose separadamente en la catedral de
Barcelona (el 3 de mayo) por concesión de la Santa Sede y
en la fiesta universal el 14 de septiembre. Esta en memoria
de la recuperación de la verdadera cruz palestina, puesto
que había sido robada por los persas. Los días de estas dos
fiestas no corresponden a las fechas de los acontecimientos
que en ellas se conmemoran, a la vez que Heraclio trasladó
al 3 de mayo la fiesta de la Invención sucedió el 14 de
septiembre. Al principio, en Francia y en Roma sólo se
celebraba el aniversario de la Invención de la Santa Cruz,
igual que en Oriente, el día 14 de septiembre con el nombre
especial de Exaltatio S. Crucis; en la Galia, en cambio, como
dice claramente el Sacramentarium Gallicanum, se celebraba el
3 de mayo como sucede también en la catedral de Barcelona
con la gran fiesta patronal recuperada recientemente
como hemos dicho. Las dos fiestas actuales con sus fechas
inadecuadas provienen del hecho de que, en Francia, en el
siglo VIII, se añadía a la festividad del 14 de septiembre
la propia del 3 de mayo para introducir una diferenciación
entre las dos, y se dio a la del 14 de septiembre el nombre de
Exaltatio en memoria de la recuperación de Heraclio; y esta
innovación fue admitida en el Gregorianum en el siglo IX,
entrando así en uso en el rito romano.*
Invitatori (antífona invitatoria): 1. Canto introductorio de las
maitines formado por el salmo 94 y una antífona que invita
a adorar a Dios Nuestro Señor. Los solistas cantan el salmo,
INV
J. M. MARTÍ BONET
el coro canta la antífona, que acostumbra a tratar el tema de
la fiesta. No se canta sólo antes y después del salmo, sino
que se repite a modo de responsorio, de forma parcial o
total, después de cada una de las frases. San Benito ya hace
referencia al salmo 94 y a la antífona como introducción de
las maitines; 2. Exhortación solemne a la plegaria en forma
de un Oremus que el obispo dirige al pueblo cuando ordena
y cuando practica otras consagraciones episcopales. El
obispo lleva la mitra porque el invitatori no es propiamente
una oración sino una exhortación o invitación a rezar.
Invocación simbólica: En archivística, es el signo (cruz
crismón...) que se escribe al principio del documento. Puede
ser el signo de la cruz, o el cristograma, o el crismón.
Invocación verbal: En diplomática es la invocación que se
hace en letras (no signos) al principio del documento.
Irene, mártir romana (On. 18 de septiembre): Sus atributos
son lirio, manojo de hierbas, puñal, taza y vaso.
Ireneo, obispo y mártir (On. 28 de junio): Sus atributos son
antorcha encendida.
Isaac, patriarca (On. 17 de agosto): Sus atributos son leña y
fardo de leña.
Isabel, madre de san Juan (On. 5 de noviembre): Sus atributos
son llaves y niños.
Isabel de Hungría (On. 17 de noviembre): Sus atributos son
mendigos, cordón franciscano, flores en la mano, jarrón,
enfermo, pan y vaso de cerámica.
Isabel de Portugal o Aragón, primero reina y después
clarisa (On. 4 de julio): Sus atributos son bolsa con llaves,
mendigos, flores en la mano, jarrón y vaso de cerámica.
Isaías, profeta y mártir (On. 6 de julio): Sus atributos son
brasas, estrella, sierra y tenazas.
Isidoro, obispo y doctor de la Iglesia (On. 26 de abril): Sus
atributos son abejas y colmena.
Isidro (On. 15 de mayo): Sus atributos son azada, arado, buey
(o animal con cuernos), chorro de agua, espigas, laya, pala,
reja de arado y rosario.
Isométrica, proyección: V. Axonometría
Itala: Versión de la Biblia, hecha como muy tarde en el siglo
II, de la cual se han extraído en gran parte las piezas del
breviario y de la misa que se cantan, como son el introito,
el gradual, tractus, ofertorio, antífonas y communio, antífona y
responsorio.
Ite missa est - Deo gratias: Antes del concilio Vaticano II:
Fórmula ya comprobada en el primer Ordo romanus con la
cual los fieles en el rito romano eran despedidos al final
de la misa y que hoy se ha conservado. En las misas de
difuntos, en lugar suyo, antes del concilio Vaticano II se
decía Requiescant in pace. Amen. Benedicamus Domino era una
fórmula muy extendida en tiempos del Micrologus (siglo XI).
Quizás se puede decir que era la única fórmula empleada en
las misas sin Gloria, en lugar del Ite Missa est. El Requiescant
in pace de las misas de difuntos se extendió algo más tarde;
según Sicardo de Cremona hacia el año 1200 ya era de uso
general. El Ite Missa est, el Benedicamus Domino y el Requiescant
in pace en las misas solemnes son cantados por el diácono.
El rito ambrosiano en su lugar tiene la fórmula Procedamus
in pace.— In nomine Christi. Amen; Benedicamus Domino.—
124
Deo gratias. El rito mozárabe se sirve de la frase Solemnia
completa sunt in nomine Domini Nostri Jesu Christi, votum nostrum
est acceptum cum pace.— Deo gratias. El rito griego emplea las
palabras Procedamus in pace. In nomine Domini.*
Itinerarium: Rezo del sacerdote que viaja, ordenado como
apéndice al final del breviario compuesto por el cántico de
Zacarías, por unas preces y por una oración.
Iube: Denominación francesa empleada a finales de la edad
media que se da al ambón, tomada de las primeras palabras
de la demanda de bendición Jube Domne benedicere que el
diácono dirige al sacerdote u obispo, antes de ir a cantar el
evangelio, y también un sacerdote en la concelebración si
lee el evangelio.
Iubilus: Serie de notas melódicas que se alargan al final
del aleluya del gradual, de la cual, juntando un texto, se
desarrolla la secuencia.
Iudica: El salmo 42 que toma el nombre de Iudica me Deus por
razón de sus primeras palabras. En el siglo XI ya formaba
parte de la oración que decía el sacerdote antes del concilio
Vaticano II en la grada del altar, pero lo rezaba ya antes
camino del altar y no en las gradas. En él se expresa el
reconocimiento de la impotencia y de la insuficiencia por
un lado, y la confianza en la asistencia de la gracia divina
por el otro. Los cartujanos, los dominicos y los carmelitas
no rezan el salmo Iudica, así como tampoco se reza en el rito
ambrosiano, pero sí en el mozárabe. El rito romano no lo
reza en las misas de difuntos y en las de tiempos de Pasión,
pero guarda la antífona Introibo ad altare Dei. La razón por
la cual no se rezaba en estos dos tipos de misas no es algo
que esté claro.*
Iudicium: Antes del concilio Vaticano II: Rito cruel y abusivamente
litúrgico relacionado con los juicios de Dios medievales
denominados “pruebas del hierro al rojo vivo” (iudicium
ferri candentis, iudicium ferri ferventis), prueba del arado
(iudicium vomerum), del agua hirviendo (iudicium aquae ferventis,
bullientis, calidae), y del agua fría (iudicium aquae frigidae).
Este rito, simple en el siglo IX, se complica en los siglos
X y XI, convirtiéndose en un acto lleno de conjuraciones,
exorcismos, bendiciones y otras conjuraciones. Prohibido
por el concilio Laterano (1215), cayó en desuso en los siglos
XIII y XIV. Se usaba especialmente en Francia, Inglaterra y
Alemania; los papas en el siglo IX ya lo habían prohibido,
y desde aquella época se prohibió en repetidas ocasiones.
El procedimiento general en estos juicios, muy diferente
según los casos, era: bendición del lugar donde se debía
hacer la prueba, misa donde el acusado después de hacer
el juramento comulgaba; se daba de beber agua bendita al
acusado, se bendecía y se exorcizaba el fuego, el hierro y el
agua, se rezaban las letanías de los santos, seguían muchas
bendiciones y exorcismos adaptados al carácter del acusado,
se le leía el evangelio de san Juan, se hacía la prueba (poner,
por ejemplo, la mano en el fuego y esperar que no se
quemara, signo de que era inocente) y se acababa con una
bendición. Una confianza en Dios muy intencionada, pero
totalmente equivocada, que no estaba de acuerdo con las
enseñanzas del evangelio, que abomina quien tienta a Dios
y también estaba en contra de las enseñanzas de la Iglesia.
125
SACRALIA ANTIQUA
Pero las supersticiones imperaban en algunos sectores de la
Iglesia. Ciertamente era un terreno muy abonado para los
juicios de Dios. ¡Una auténtica barbaridad!
Iunctio manuum: Unión de las manos de los novios al contraer
el sacramento del matrimonio (V. Matrimonio). Entre los
ritos orientales, sólo el armenio conoce el darse las manos.
Ivo, sacerdote (On. 19 de mayo): Sus atributos son mendigos,
cartera, paloma, niños, pluma de ave, rollo de pergamino y
tintero.
IUN
J
Jabalí: Atributo de san Antonio abad y santo Quirico.
Jacinto, dominico y fundador (On. 16 de agosto): Sus
atributos son cáliz, cadáver, estatua de la madre de Dios,
lirio, ostensorio (custodia) y el texto latino: Gaude, fili
Hiacinte.
Jaime el Mayor (fiesta del santo): Fiesta anual que se celebra
el 25 de julio en honor de san Jaime apóstol. Aparece en
los libros litúrgicos del siglo VII, mientras el Gregorianum
todavía no la conoce.
Jaime el Mayor, apóstol y hermano de san Juan (On. 25 de
julio): Sus atributos son bandera o estandarte, calabaza
de peregrino, caballo, clámide, espada, moros a sus pies,
cabezas de moros en el suelo, “mata moros”, vestido de
peregrino, concha, zurrón y túnica de piel.
Jaime el Menor, apóstol e hijo de Alfeo (On. 3 de mayo): Sus
atributos son alabarda, porra y tronco de árbol.
Jalón: Bastón de dos metros de altura con trompo de hierro
acabada en punta para señalar los puntos de trabajo de un
topógrafo.
Jamba: Cada uno de los lados laterales de una obertura (ventana,
puerta) existente en un muro. Encima se aguanta el dintel.
Fig. 139
Januario, mártir (On. 9 de agosto): Su atributo es el horno.
Jarrón: Atributo de santa Isabel de Hungría, santa Isabel de
Portugal, santa Justa y santa Rufina, santa Magdalena, santa
Perpetua y santa Zita.
Jaula pequeña con dos tórtolas: Atributo de san José y san
Joaquín.
Jenaro, obispo y mártir (On. 19 de septiembre): Su atributo es
un vaso de cerámica.
Jeremías, profeta y mártir (On. 1 de mayo): Su atributo son
piedras.
Jerónimo, sacerdote y doctor de la Iglesia (On. 30 de
septiembre): Sus atributos son ángel, capilla pequeña en las
manos, sombrero de cardenal, estrella en la mano, látigo,
león, Nacimiento o Belén y piedra.
Joaquín, padre de María Santísima (On. 26 de julio): Sus
atributos son palomas, altar, ángel, cordero, báculo y bastón.
Jobodicon: Parte central de la hostia que en el rito copto se
destina a la consagración. Tiene forma cuadrangular. Este
nombre viene del griego despotikón (soma): Cuerpo del Señor.
Joel, profeta (On. 13 de julio): Sus atributos son nube y sol.
Johannes quid vis pro laboribus: Frase de Juan de la Cruz.
Jonás, profeta (On. 21 de septiembre): Sus atributos son
calabaza, pescado y ballena.
Jordán: Nombre que en los ritos siríaco y copto se da a la pica
bautismal.
Jorge, mártir (On. 23 de abril): Sus atributos son alabarda,
armadura, bandera o estandarte, caballo, dragón, escudo
con cruz y destrucción de la Tarasca (ídolo).
José, esposo de María Santísima (On. 19 de marzo): Sus
atributos son anagrama de san José, bastón florido, cesto
con dos palomas, báculo, herramientas de carpintero, jaula
con dos tórtolas, lirio, en el nacimiento de Jesús tiene su
mano en la mejilla (expresión de interrogación), niño Jesús,
sierra y torturas.
José de Calasanz, sacerdote (On. 25 de abril): Sus atributos
son lirio y niños.
José Oriol, sacerdote (On. 23 de marzo): Sus atributos son
mendigo con muleta, con un mendigo, cráneo, con una
cruz, disciplinas de penitencia, látigo y con un tullido.
Josefismo litúrgico: Las corrientes de reforma provocadas
por José II y los teólogos a su servicio extendidos por
Austria, la Italia superior y por sus aduladores de Baden y
Würtemberg. Sus reformas tenían un carácter racionalista
mediador del culto: simplificación del culto, disminución del
número de altares, introducción de la lengua del pueblo en la
liturgia, limitación del culto a los santos, de las procesiones,
del número de cirios en los altares, de los ornamentos de las
iglesias, etc. Estas corrientes provocaron varias ordenaciones
del estado referentes al culto, sensiblemente perjudiciales y
profundamente atentatorias con la vida religiosa en Austria
y Baviera.
Joyas: Atributo de santa Judit, santa Pelagia y santa Teodora.
Juan Bosco, sacerdote (On. 31 de enero): Su atributo son los
niños.
Juan Butista (On. 24 de junio): Sus atributos son alas, cordero,
bautismo, concha, túnica de piel y texto latino Ecce Agnus Dei.
Juan de Capistrano, sacerdote (On. 23 de octubre): Sus
atributos son bandera o estandarte, cabezas con turbante,
llave, estrella sobre la cabeza, nombre de Jesús, turbante y
las siglas IHS.
Juan Crisóstomo (On. 13 de septiembre): Sus atributos son
abejas, paloma y colmena.
JUA
J. M. MARTÍ BONET
Juan de la Cruz, sacerdote y doctor de la Iglesia (On. 14
de diciembre): Sus atributos son Cristo, disciplinas de
penitencia, estatua de la Virgen María y los textos latinos
Domine patiet contemni pro te; Johannes quid vis pro laboribus y la
frase “Señor, padecer por Vos y ser despreciado”.
Juan Damasceno, obispo y doctor de la Iglesia (On. 4 de
diciembre): Su atributo es la mano cortada.
Juan de Dios, religioso (On. 8 de marzo): Sus atributos son
Cristo, con una cruz, granada, enfermo y con un tullido.
Juan Evangelista, apóstol y evangelista (On. 27 de diciembre):
Sus atributos son águila dentro del escudo, caldero de aceite,
casulla, copa con serpiente alada, dragón con siete cabezas,
garba de trigo, en la cruz, mano en la cara, pañuelo o velo,
palma, rayos, serpiente alada sobre copa, destrucción de
la tarasca (ídolo de siete cabezas), velo y el texto latino In
principio erat Deus de... V. San Juan evangelista. Fig. 194
Juan de Mata, sacerdote (On. 8 de febrero): Sus atributos
son ángel, cadena de la redención de los cautivos, cabeza de
ciervo, cautivos, ciervo y Cristo entre los cuernos del ciervo.
Juan de Prado, sacerdote y mártir (On. 24 de mayo): Su
atributo es el puñal.
Juan de Sahagun, sacerdote (On. 11 de junio): Sus atributos
son cáliz, dedo delante de la boca, lanza y serpiente alada
sobre la copa.
Juana de Arco, virgen (On. 30 de mayo): Sus atributos son
armadura, espada y llamas.
Juana de Chantal (On. 12 de diciembre): Sus atributos son
corazón y nombre de Jesús.
Judas Tadeo, apóstol (On. 28 de octubre): Sus atributos son
alabarda y piedras.
Judería (cal): Barrio o sector de una villa o ciudad medieval
ocupada por los judíos. El término hebreo qahal, que quiere
decir “congregación”, aparece documentado en 1241 y hace
referencia a la judería de Barcelona. En Catalunya estos
barrios se denominaban “calls”. Las juderías solían tener
una sinagoga, punto de reunión de la aljama o comunidad
judía.
Judit, heroína (On. 27 de septiembre): Sus atributos son
cabeza de Holofernes y joyas.
Juicio de Dios: V. Iudicium. Fig. 186
Júlia (On. 22 de mayo): Sus atributos son paloma, crucificada
y perro o escena de caza.
Julián, obispo de Cuenca (On. 28 de enero): Sus atributos son
cesto con panes, linterna, pan y palma.
Julián y Basilisa, matrimonio; él fue abad (On. 9 de enero):
Sus atributos son báculo, palma o lirio, cuervo con pan y
flechas.
Julián Hospitalario, mártir (On. 29 de enero): Sus atributos
son armadura, arco con flechas, caballo, ciervo, halcón,
león, enfermo y máscara de teatro.
Juliana, virgen y mártir (On. 16 de febrero): Sus atributos son
destrucción de la tarasca (ídolo), caldero de aceite, llamas y
demonio con dragón.
Juliana de Falconieri, virgen (On. 19 de junio): Sus atributos
son hostia y ostensorio (custodia).
Julio, sacerdote (On. 31 de enero): Sus atributos son lobo y
serpiente.
128
Julita y Quirico, madre e hijo (On. 16 de junio): Sus atributos
son caldero de aceite, cuchillo, niños, sierra y miembro
cortado.
Juramento de fidelidad: Juramento de dependencia y
obediencia que tienen que prestar los obispos, los abades
y las abadesas antes de ser consagrados o bendecidos. Los
obispos, los abades y abadesas exentos prestan el juramento
a la Santa Sede; los abades y abadesas que no están exentos
lo prestan al obispo diocesano. En el caso de los sacerdotes
diocesanos no es un juramento. Fue estudiado en la
tesis doctoral del cardenal Jubany, que fue arzobispo de
Barcelona. También hay que tener en cuenta el juramento
de vasallaje en época medieval.
Justa y Rufina, virgen y mártires (On. 19 de julio): Sus
atributos son vasijas de cerámica, cántaros, jarra, Giralda de
Sevilla, león, pluma de ave, rosario, taza, tenazas y vaso de
cerámica.
Justino, mártir (On. 1 de junio): Su atributo es la orilla del mar.
Justo, soldado: Sus atributos son clámide y martillo.
Justo y Sicio de Gerona, mártires (On. 2 de junio): Su
atributo es la escuadra de carpintero.
K
Kálymma: Nombre que en el rito griego se da al pequeño
cubrecáliz; es una pieza que forma pareja con la palia de
cubrir la patena (griego Diskokalimma).
Kamélaykion (Kalymaykion; eslavo kamilauka): Gorro o
sombrero clerical de forma cilindrada que se emplea en el
rito griego y forma un paralelo del bonete occidental, pero
mucho más empleado en los actos del culto que el bonete.
Los monjes y la alta clerecía tienen este sombrero decorado
con un velo negro que cuelga por detrás, denominado en
griego exokamelaykion, y en eslavo klobuk.
Kánkelloi: Nombre que en la primera época del cristianismo
y en la edad media se daba entre los griegos a los armarios
del altar.
Kanníon (del latín tardío canna): Nombre que en el rito griego
se da al vaso parecido a una botella que contiene el agua de
rosas que sirve para las aspersiones y purificaciones.
Kanonarion: Libro litúrgico del rito griego en el cual se
encuentran reunidos los cánticos del oficio griego más
usuales según la orden de la Menaia.
Katabasía: Estrofa final de la oda y del canon en el ordos (las
laudes) del rito griego denominado así porque los cantores
lo cantan en medio de la nave de la iglesia, a donde antes de
empezar bajan desde sus sillerías.
Katanyktikón: Canto litúrgico de penitencia en el cual se pide
perdón a Dios por las faltas cometidas.
Katapétasma: V. Cortinajes del altar
Katasárka (Karasárkion): Mantel interior de los tres que cubren
el altar. Cubre el altar, símbolo de Cristo, igual que la sábana
envolvió el cuerpo de Cristo en el santo Sepulcro.
Katathesis: Nombre que se da en griego a la solemne
colocación de reliquias en una iglesia.
Káthisma: En el rito griego significa: 1. El canto litúrgico
durante el cual se puede estar sentado; 2. En sentido especial
significa una de las veinte partes en que está dividido el
salterio, porque se puede estar sentado durante la lectura
del salmo.
Kefaloclisía: Pequeña inclinación de cabeza que hacen los
asistentes a la misa del rito griego en ciertas oraciones del
celebrante.
Keromastíche (keromastichon): Mezcla de cera, masilla y polvo
de mármol con la cual el obispo une la mesa con la stipes en
la consagración del altar del rito griego.
Kerotegia: Los dos grandes candelabros que hay en las iglesias
del rito griego ante las rejas del altar para poner los cirios
ofrecidos por los fieles.
Kibórion: Nombre que se da en griego al cimborio del altar;
su significado originario es el de aedicula, pequeño templo (o
templete). V. Retablo
Kinklídes: Nombre que los griegos daban en los primeros
tiempos del cristianismo y durante la edad media a las rejas
del altar.
Koímesis: (dormición, partida, muerte): Denominación griega
de la fiesta de la Asunción de la Virgen María.
Koinonía: Nombre que se da en griego a la sagrada comunión.
Koinonikón: Canto que en la misa precede a la comunión de
los fieles que casi siempre está formado por textos sacados
de la Sagrada Escritura, el contenido de los cuales o hace
referencia a la comunión o a lo que en aquella fiesta se
celebra.
Kolumbéethra (lavabo, piscina): Denominación griega de la
pila bautismal que acostumbra a encontrarse colocada en el
nártex del cancel de la iglesia.
Kontakárion: Libro litúrgico de la misa y del oficio del rito
griego que hace referencia a la significación de la fiesta del
día; por su contenido está emparentado con el oikos, pero se
distingue del mismo por su brevedad.
Kosmétes: Nombre que se daba en griego medieval a la viga
que reposaba sobre las columnas y que unía las rejas que
había entre columna y columna.
Kyriaké: Nombre que se da en griego al domingo.
Kyriakós (kyriaké): Nombre que en los primeros tiempos del
cristianismo se daba al lugar destinado a la reunión de la
comunidad de fieles, la casa del Señor; hay que sobreentender
oikos (oikia). En lo que se refiere a la palabra Kyriakós en este
sentido, deriva el alemán kirche.
Kyrial: Libro extraído del Gradual que contiene los cantos
habituales la misa, aquellos que siempre se repiten, pero no
los propios de las fiestas; se llama kyriale del kyrie, el primero
de aquellos cantos.
Kyrie eleison: Grito –podríamos decir- apremiante,
pidiendo misericordia divina, que se repite seis veces con la
intercalación de Christe eleison. El coro lo canta y el celebrante
lo reza inmediatamente después del introito. Los primeros
kyries, según la concepción medieval ya constatable en el
KYR
J. M. MARTÍ BONET
siglo IX, van dirigidos al Padre, los Christe siguientes van
dirigidos al Hijo y los kyrie últimos van dirigidos al Espíritu
Santo. El kyrie proviene de Oriente, en cambio el Christe
según el testimonio de san Gregorio Magno tiene su origen
en Roma. El kyrie según el canon 3 del concilio de Vaison,
que prescribía su introducción en la misa y en las vísperas en
la Galia a comienzos del siglo VI, ya estaba en uso en todo
Oriente, en Italia y especialmente en Roma; san Gregorio
Magno unió el Christe al kyrie como se deduce de una carta de
este Papa (9, 12). En su comienzo el kyrie se decía una serie
indefinida a veces, hasta que el celebrante hacía una señal,
e igualmente se hacía con el Christe; tenemos un testimonio
de ello en el Ordo de san Amando; pero en el siglo IX ya se
cantaba según la costumbre actual. Estas dos invocaciones
aparecen ya en época muy antigua, además de en la misa, en
la letanía de todos los santos, en las oraciones del oficio y en
otras oraciones, pero no en una triple invocación sino en un
sencillo kyrie eleison, Christe eleison, kyrie eleison. La regla de san
Benito ya habla del kyrie eleison en el rezo del oficio.*
130
L
Lacerías: Ornamento arquitectónico compuesto de motivos
geométricos o florales entrelazados entre ellos que se
repiten con la continuidad de un friso.
Lado de la epístola: Lado del altar donde se leía la epístola
antes del concilio Vaticano II; era la derecha del celebrante
y la izquierda del Santo Cristo. En las iglesias orientadas
a Oriente, es la parte estrecha del altar dirigida al sur. La
banda de la epístola se considera la banda menos digna de
las dos que tiene el altar.*
Ladrillo: Pieza de arcilla cocida al horno y que tiene
normalmente una serie de agujeros.
Laetare: El cuarto domingo de Cuaresma en el cual las
oraciones de la misa hacen referencia a la alegría preparada
y conquistada por Cristo a los hombres por la obra de la
redención cercana y por la nueva Jerusalén celestial que
les ha manifestado, alejando por un momento la seriedad
del tiempo de penitencia. La expresión externa de estos
sentimientos mitigados de penitencia se manifiesta al
emplear la casulla y la dalmática de color rosa, en lugar de
la casulla morada y en el tocar el órgano consentido en esta
dominica. El nombre de esta deriva de las primeras palabras
del introito de la misa de este domingo. En Roma, en la
dominica Laetare el Papa bendice la rosa de oro.*
Lampadarios: Nombre que se da al protopsaltes del rito griego.
Lámpara: Atributo de san Alberto de Sicilia, san Julián obispo,
santa María de la Cabeza y santa Praxedis.
Lámpara del Santísimo: Lámpara encendida siempre que esté
el Santísimo Sacramento dentro del sagrario. Se encuentra
junto al sagrario. Se alimenta con aceite o cera.** Fig. 249
Lámpara del Santísimo: Lámpara que siempre quema (o debe
sin interrupción quemar), llamada en griego akoínemetos
luchia, “lámpara que no duerme”. Desde los primeros
tiempos del cristianismo en los templos se deja una o más
lámparas que siempre queman, tanto en Oriente como en
Occidente. Una lámpara que quema constantemente está
prescrita en Occidente por todas las iglesias en las que
está la reserva del Santísimo Sacramento. Ya se encuentran
prescripciones privadas de sínodos de los siglos XIII y XIV,
en los cuales se ordena esta lámpara, pero para la Iglesia
universal aparece por primera vez en el Ceremonial y en el
Ritual romano. Es suficiente una lámpara, que debe estar
delante, al lado, y en todo caso cerca del altar en el que se
guarda la reserva del Santísimo Sacramento. Esta lámpara se
debe alimentar con aceite de aceitunas, excepto en caso de
dificultad para poder obtenerlo.*
Lámparas (lampadarios, phari, lychni, gabatae): Luces que queman
con aceite. En los primeros tiempos del cristianismo y a
principios de la edad media eran abundantes, pero con el
tiempo fueron substituidas por la iluminación con cirios
cada día más abundantes. Su forma más frecuente era la de
lámpara colgada con uno, dos o más lamparillas de bronce
o de metales preciosos o de vidrio, que en las lámparas de
más de una luz iban colocadas en los agujeros de los aros
de cadenas, o eran colocadas en brazos (delphini), en igual
número a las lamparillas que tenía la lámpara.
Lanx: La gran griala que sirve para guardar el agua con la cual
se lava las manos el señor obispo.
Lanza: Atributo de san Benigno, san Bernabé, san Demetrio,
san Felipe, san Jorge, san Juan de Sahagún, san Mateo, san
Matías, san Mauricio, san Miguel arcángel, san Néstor, san
Rafael arcángel, santos caballeros, santos soldados, san
Simón y santo Tomás.
Lapis itinerarius: Nombre que en la edad media se daba al
ara o altar portátil; tomaba este nombre porque servía para
decir la misa al ir de viaje.
Lapis sacratus: Denominación del altar portátil.
Látigo: Atributo de san Ambrosio, san Carlos Borromeo,
santo Domingo de Guzmán, san Fructuoso, san Gerardo,
san Jerónimo, san Josep Oriol y san Luis Gonzaga.
Latín eclesiástico: El latín del pueblo, es decir, latín vulgar
(rusticitas, lingua vulgaris, rustica) que a finales del Imperio se
extendió gracias a la dominación romana en Occidente.
Como era hablado o al menos entendido por doquier,
estaba en condiciones inmejorables para ser la lengua de
las funciones litúrgicas; puesta al servicio de la liturgia,
tomó una doble dirección: una era una transformación
profunda que la elevaba y dignificaba acercándola al latín
clásico, y la otra la influencia de la Sagrada Escritura y de
los escritos de los Santos Padres, que la enriquecían con
una multitud de dicciones, giros y significados necesarios
para expresar las nuevas ideas cristianas. El latín vulgar se
convirtió en la lengua litúrgica oficial de la Iglesia no por
un acto expreso de la legislación eclesiástica, sino por el
camino de la costumbre. Los primeros que se opusieron al
LAT
J. M. MARTÍ BONET
latín como lengua de la Iglesia fueron los herejes de finales
del siglo XII y del siglo XIII. Siguen sus huellas en el siglo
XV los husitas. Los reformadores del siglo XVI rehusaban
el latín como lengua oficial de la Iglesia, porque además de
su ruptura con Roma, y separación del rito romano, era lo
mismo que negar que la misa tuviera el carácter de sacrificio
y su doctrina sobre la universalidad del sacerdocio. Más
tarde los jansenistas extremados y los aufklärer de finales del
siglo XVIII y comienzos del XIX solicitaron abandonar el
latín y la introducción de la lengua vulgar para las funciones
litúrgicas. La Iglesia en todos los tiempos se opuso a cualquier
cambio hasta el concilio Vaticano II, tanto por razones
históricas como prácticas, negándose a aceptar la lengua
vulgar como lengua de la liturgia, especialmente por razón
de la unidad y pureza de la liturgia. Pero al final ha cedido,
y ha permitido introducir las lenguas que normalmente
hablan los fieles en la liturgia. Los resultados son positivos,
obviamente, en cuanto a participación de estos fieles en la
liturgia. Después del concilio Vaticano II: el latín en gran parte
se ha desvanecido en nuestras iglesias, seminarios y aun
universidades eclesiásticas. Una grave pérdida que no quiere
decir que nuestras lenguas no cumplen con su sacrísima
misión: que los fieles entiendan la palabra de Dios.
Latria (griego, latria): V. Cultus latriae
Lauda: Oración que dice el sacerdote antes del ofertorio como
introducción del mismo en el rito mozárabe. Es igual al sonus
del rito galicano que se cantaba al llevar las ofrendas al altar.
Lauda Sion Salvatorem: Secuencia escrita por santo Tomás
para la misa del día de Corpus en honor del Santísimo
Sacramento; es un Credo poético del sacramento de la
eucaristía y del sacrificio de la última cena.
Laudes: 1. Aclamaciones litúrgicas solemnes que todavía hoy
tienen lugar después de la coronación del Papa. En Roma, en
la edad media, también se hacían después de la coronación
del emperador. 2. Canto del aleluya repetido tres veces, que
tenía lugar en el rito galicano después de haber hecho la
presentación de las ofrendas en el altar y después de taparlas
con el coopertorium.*
Laudes matutinae: Ofrecimiento de la oración de la Iglesia
en los países orientales llamada originariamente matutinae.
Son iguales a los maitines o vigiliae. Son unas de las partes
más antiguas del oficio y tienen en conjunto el carácter de
una oración de alabanza y en el oficio romano constan de
tres salmos, un capitulum, un himno, un verso de transición
y el cántico de Zacarías llamado Benedictus. Empiezan con
el verso Deus in adjutorium y acaban con una oración. Las
laudes del oficio monástico están estructuradas como las
laudes del breviario romano antes de la reforma de san
Pío X. El primer salmo que se rezaba (Ps 66) era el salmo
llamado directanius.*
Laudes vespertinae (francés, salut): Función de la tarde ante
el Santísimo expuesto, que consiste en el canto de un himno,
una antífona, una oración, y de la bendición del Santísimo.*
Laureano, obispo y mártir (On. 4 de julio): Sus atributos son
cabeza entre las manos.
Laus paschalis: Alabanza pascual. V. Praeconium paschale
Lavabo: Conjunto de aguamanos, una pequeña jarra con agua
132
y una toalla. Se usa cuando el que preside la celebración
eucarística, preparadas las ofrendas sobre el altar, se lava las
manos para expresar el deseo de una purificación interior.
También se usa en otros casos, como por ejemplo cuando el
ministro debe lavarse las manos después de la administración
de la ceniza o después de una unción.**
Lavar los ornamentos: Todo el mundo puede tocar los
ornamentos del culto y todo el mundo los puede lavar;
pero los corporales, las plalias y el purificador, por estar en
contacto directo con el Santísimo, se podían tocar o lavar
sólo después de que el sacerdote, el diácono o el subdiácono
los hubieran lavado una vez (iniciado el lavado).
Lavatorio del altar: Ceremonia practicada en Roma antes
del concilio Vaticano II y en otros lugares, que consistía en
echar vino mezclado con un poco de agua sobre la mesa del
altar desnudo el día de Jueves Santo, con el cual se lava con
la ayuda de una pieza de madera. San Isidoro de Sevilla ya
conocía la costumbre según la cual los sacerdotes lavaban
el altar el día del Jueves Santo. El Pseudo Alcuino lo cita en
época carolingia, y según Durandus estaba muy extendido a
finales de la edad media. En el rito griego el día del Jueves
Santo también se practica una purificación del altar.
Lavatorio de manos: Acto que se practica en una serie de
ceremonias litúrgicas; se practica por razones de pulcritud
después de la distribución de la ceniza el día del miércoles
de Ceniza, el día de la Candelera después de distribuir
las candelas y el día de ramos después de distribuir las
palmas; por razones de conveniencia, después de recibir
la unción; en la misa pontifical, después del communio.
Razones de conveniencia acompañadas de simbolismo, han
condicionado el lavatorio de las manos antes de revestirse
para la misa diciendo: Da Domine virtutem manibus meis ad
abstergendam omnem maculam, etc., el lavatorio de las manos
del obispo en las misas pontificales antes del ofertorio, el
lavabo después del ofertorio en el cual se reza el salmo 25
(Lavabo), aunque antes del concilio Vaticano II no se lavaban
las manos enteras sino los dedos de la consagración. En los
tres últimos casos el lavar las manos simboliza externamente
el vivo e intenso deseo de la pureza del alma necesaria para
celebrar los santos misterios. El lavatorio más antiguo de
estos es el del obispo de antes del ofertorio, que ya se cita en
el primer Ordo romanus.*
Lavatorio de pies en el rito del bautismo: 1. Ceremonia de
los primeros tiempos del cristianismo conocida en España,
norte de África y Milán que todavía existía en el siglo VII en
la Galia. En el baptisterio de Santa María de Égara (dentro
de la antigua rectoría) se ha encontrado un lavatorio del siglo
VI. 2. Exhortación a los neófitos en la práctica de la caridad
fraterna hacia los huéspedes y extranjeros. Esta exhortación
venía después de la oración que el rito galicano mandaba
decir al neófito.
Layar, instrumento de: Atributo de san Isidro, san Fiacro,
san Galderico y san Medín.
Lazarizare: En lengua medieval significa preparar a los
muertos para el entierro.
Lázaro, amigo de Jesús (On. 17 de diciembre): Sus atributos
son féretro, barca pequeña y sepulcro.
133
SACRALIA ANTIQUA
Leandro, obispo (On. 13 de noviembre): Sus atributos son
corazón, pergamino y triángulo-Trinidad.
Leccionario (lectionarium, lectionarius liber): Libro ordenado
según las fiestas del año por las lecturas que se hacen de
la Sagrada Escritura durante la misa; se llama epistolario
(epistolarium, apostolus) y leccionario en sentido estricto cuando
sólo contiene las epístolas, y evangeliario (evangeliarium)
cuando sólo contiene los evangelios. Los leccionarios más
antiguos que se conocen son del siglo VII, mientras que
en el siglo IX, en cambio, son frecuentes. El leccionario
proviene del comes, que consistía en un tipo de registro de
las lecturas de la misa indicando su comienzo y su final;
entonces, al dar íntegras las lecturas pasa a ser un auténtico
leccionario.
Lecciones históricas: Las lecturas de vidas de santos tomadas
del oficio de la fiesta de un santo. Antes del concilio Vaticano II:
en los oficios de tres nocturnos de fiesta de santo estaban
colocadas en el segundo nocturno, en los oficios de un
nocturno estaban en la lección tercera, y al concurrir otro
oficio se encontraban en la lección novena.
Lecciones del oficio: Antes del concilio Vaticano II: Lecturas
que seguían los salmos de las maitines y que se distinguen de
las lectiones breves del fin de prima y del comienzo de completas
por su longitud; y se diferencian de los capítulos de laudes
de las horas menores y de las vísperas y de las completas
porque iban precedidas de la bendición. Las lecciones del
primer nocturno en los maitines de tres nocturnos (siempre
antes del concilio Vaticano II) eran los maitines del oficio
romano y monástico de la Sagrada Escritura. Las lecciones
del segundo nocturno eran sacadas de los escritos de los
Santos Padres o de una descripción de la vida del santo del
cual se celebra la fiesta (lección de historia); las del tercer
nocturno eran sacadas de una homilía sobre el evangelio
del día o de la fiesta. Las lecciones de las ferias menores
eran sacadas de lecturas de la Sagrada Escritura, las de las
ferias mayores y de las octavas de Pascua y Pentecostés
eran sacadas de homilías, y las lecciones de las fiestas
simples estaban formadas dos de ellas por las lecturas de
la Sagrada Escritura y la tercera por una breve lectura de
historia. Las lecturas de la Sagrada Escritura iban alternadas
con los salmos desde que se conocen las horas canónicas.
Los primeros datos sobre el carácter de las mismas y su
articulación en los oficios, los tenemos en la regla de san
Benito. La orden que éste estableció para su rezo en los
maitines se convirtió en el modelo para el breviario romano
que se fue extendiendo en la época carolingia y que hasta
el concilio Vaticano II era su regulador. Sólo en el oficio
romano y en el oficio monástico se impuso hacia el siglo
VIII la costumbre de leer en el tercer nocturno las homilías
de los santos padres en lugar de las lecturas del Nuevo
Testamento y algunas veces de las cartas de los apóstoles
que san Benito había destinado para el tercer nocturno.
También es de este tiempo (de san Benito) la preferencia
por leer la vida del santo que aquel día se celebra, y cada
día gana más espacio. La costumbre de hacer preceder una
bendición a la lección ya se encontraba en tiempos de san
Benito. La absolución que se une al final de los salmos y que
LEA
precede la lectura de la lección ya estaba en uso en Roma
en tiempos de Amalario (800), pero se hizo de uso general
a finales de la edad media. Mientras no se leían trozos de la
Sagrada Escritura limitados, era el abad o el semanero quien
daba la señal para acabar. El Tu autem Domine miserere nobis en
un principio se decía solamente después de las lecciones que
no tenían carácter profético, y ya lo encontramos en el siglo
X, pero es dudoso que sea más antiguo.*
Lechada: Pasta fina líquida de cemento, agua y arena que se
aplica entre las juntas de sillares y dovelas de piedra, de
piezas para pavimentos y alicatados, con objeto de mejorar
su adherencia.
Leche de María Santísima: Atributo de san Bernardo de
Claraval.
Lectio brevis: Antes del concilio Vaticano II: Pequeña lectura de
la Sagrada Escritura después de prima como sustitución de
la lectura del officium capituli y al inicio de completas en lugar
de la lectura piadosa entre el verso y las completas, llamado
Officium collationum; en el oficio monástico sería la lectura de
la Sagrada Escritura después del oficio ferial de maitines
de verano, en lugar de las tres largas lecciones de Sagrada
Escritura prescritas en tiempo de invierno.*
Lectorado (lectoratus): Antes del concilio Vaticano II: La orden
del lector litúrgico. Era la segunda de las órdenes menores
y se encuentra en todos los ritos; en Oriente aparece en
los cánones del sínodo de Antioquía (342), y de Laodicea
(segunda mitad del siglo IV), y en Occidente existía como
un estamento eclesiástico especial en los siglos II y III.
Era misión del lector la de leer la Sagrada Escritura en los
oficios. El oficio del lector se ha convertido en insignificante
en el rito latino, a la vez que la lectura del evangelio sólo
competía al diácono y la lectura de la epístola era cosa del
subdiácono, de modo que sólo quedaban para el lector las
lecturas de profecías del sábado de Pascua y de Pentecostés;
la bendición del pan y de los nuevos frutos que desde el siglo
X era cosa del lector, a finales de la edad media pasó a ser
cosa exclusiva del presbítero. En los ritos orientales el lector
ha conservado mejor las prerrogativas que le eran propias
en tiempos antiguos, ya que sólo se le privó de la lectura
del evangelio. El rito de la ordenación del lector consiste
en una exhortación al que se tiene que ordenar, la entrega
del misal, breviario o Sagrada Escritura, y en una oración
de ordenación que empieza con un invitatorio. Los Statuta
antiqua (500) ya contienen las principales características de
esta ordenación. Todos aquellos que podían conferir la
tonsura también podían conferir el lectorado.*
Lectorium: 1. Atril portátil que sirve para sostener el
epistolario, el evangeliario, al cantar en la misa solemne la
epístola y el evangelio, las lecciones, la introito, el gradual,
así como los grandes libros del coro. 2. El atril fijado en el
ambón para sostener el epistolario y el evangeliario.*
Lectrum (lectricum, lectrinum): Nombre que en la edad media se
daba al ambón.
Lecturas de la Sagrada Escritura en la misa: Antes del
concilio Vaticano II: Las lecturas de la misa en el rito romano
solían ser de las epístolas y del primero y el último evangelio.
Precedía la lectura de la epístola, otra lectura los miércoles
LEC
J. M. MARTÍ BONET
de témporas de la cuarta semana de Cuaresma, el miércoles
de Semana Santa, y también aparecía en la ceremonia del
Viernes Santo. El sábado de témporas tenía cinco lecturas
antes de la misa. Estas lecturas eran escogidas de tal modo
que hicieran referencia al tiempo del año litúrgico, al carácter
litúrgico del día, o a las ideas concretas especiales que
determinan en ciertas circunstancias el carácter de la fiesta.
En el rito ambrosiano una lectura del Antiguo Testamento
precedía a la epístola de todos los domingos y fiestas del
año. Casi siempre, el rito mozárabe también tenía una lectura
del Antiguo Testamento antes de la epístola, pero no tenía
el último evangelio. El número de lecturas de la Sagrada
Escritura es muy diferente en los ritos orientales. Mientras
el rito griego tiene sólo dos lecturas (epístola y evangelio), el
rito armenio tiene tres: una lectura del Antiguo Testamento,
otra de las epístolas y la tercera del evangelio; los siríacos
(jacobitas), los caldeos (nestorianos) y los maronitas tienen
seis, tres del Antiguo Testamento y tres del nuevo. Ninguna
de las liturgias orientales tiene el último evangelio.*
Lecturas de la Sagrada Escritura en el Oficio: Antes
del concilio Vaticano II: Antiguamente se hacían lecturas de
la Sagrada Escritura en los oficios de tres nocturnos; en
el primero y en el tercero. Las lecturas empezaban con
el Pentateuco y seguían la orden que tienen en el canon
de la Biblia; pero se intercalaban lecturas adaptadas a las
ideas dominantes del ciclo litúrgico: en tiempo de Pasión
se leía al profeta Jeremías, en tiempo pascual los hechos
de los Apóstoles, las epístolas canónicas y la Apocalipsis.
El Adviento se leían las lecturas de Isaías. El orden actual
de estas lecturas se remonta hasta el siglo VIII. Tanto
para las lecturas de la misa, como para las del oficio, son
aceptados sólo los libros canónicos del Antiguo y del Nuevo
Testamento, y no los apócrifos.*
Lectus mortuorum: V. Catafalco
Legendario (legendarius): Colección de vidas de santos
ordenadas según el orden de las fiestas que sirve para ser
leída en el oficio de maitines.
Legile parvum: El atril de decir misa.
Leiturgikón: Libro litúrgico del rito griego que contiene las
liturgias en uso.
Lengua eclesiástica de los armenios: V. Lenguas
Lengua de la iglesia griega: V. Lenguas litúrgicas
Lengua siríaca de la iglesia: V. Lenguas litúrgicas
Lenguas litúrgicas: Antes del concilio Vaticano II: Las lenguas
empleadas en los ritos occidentales y en los ritos orientales
para el desempeño de las acciones litúrgicas. Antes del
concilio Vaticano II no eran empleadas las lenguas del
pueblo en la liturgia romana. Hecha alguna excepción en
todos los ritos, la lengua común del pueblo no estaba en uso
en la litúrgia, y de aquí viene que la misa prácticamente fuera
ininteligible para pueblo. El latín eclesiástico (un latín vulgar
elevado) es la lengua de los ritos ambrosiano, mozárabe
y también del romano; solamente los glagolitos de Istria,
Croacia y Dalmacia se sirven del eslavo aunque se adscriben
al rito latino. La lengua liturgia de los griegos es un griego de
los primeros tiempos del cristianismo y de los comienzos de
la edad media; los rusos, los rutenos y los búlgaros se sirven
134
del eslavo eclesiástico, un eslavo que ya ha muerto entre la
gente eslava. La lengua de los armenios es el armenio; la
lengua de la liturgia copta es el copto, sustituido hoy por el
árabe; la de los etíopes es el antiguo etíope; y la de los asirios
el antiguo asirio. En Oriente, con el consentimiento de la
Santa Sede, el árabe vulgar fue admitido en las funciones
litúrgicas en lugar de la lengua de la Iglesia entre los católicos
unidos de Siria y de Persia y en el patriarcado de Antioquia.
El concordado de 1886 acordó en la diócesis de Antívari de
Montenegro el uso para una parte de la liturgia de un eslavo
modernizado llamado Gridanka que desde Pedro el Grande
sería aceptado como lengua de relación entre las diversas
nacionalidades de lengua eslava.
Lenguas del pueblo: Las lenguas de los diferentes territorios
tal y como las habla el pueblo, no de forma arcaica diferente
de la lengua de uso cotidiano. La lengua del pueblo tomada
en este sentido no era usada en ningún rito ni en ninguna
función litúrgica. Pero después del concilio Vaticano II se
admitieron en la liturgia estas lenguas con gran satisfacción
para la mayoría de los fieles.
Leña: Atributo de san Isaac, san Plácido y san Román.
Leocadia, virgen y mártir (On. 9 de diciembre): Sus atributos
son disciplinas de penitencia y cadena.
León: Atributo de san Abdón y san Senén, san Agapito, santa
Basilisa, san Daniel anacoreta, san Daniel profeta, santa
Eufemia, san Ignacio de Antioquia, santo Jerónimo, san
Julián, santa Justa y santa Rufina, santo Lobo de Sens, san
Macario, san Mucio, san Onofrio, san Pablo ermitaño, san
Pantaleón, santa Perpetua y santa Tecla.
León alado: Atributo de san Marcos.
León I Magno, Papa y doctor de la Iglesia (On. 10 de
noviembre): Sus atributos son destrucción de la Tarasca
(ídolo) y la palabra en latín Tomus.
Leonardo (On. 6 de noviembre): Sus atributos son cadena
de la redención de los cautivos, cautivos, caballo, chorro de
agua, estatua de la Virgen y telar.
Leonardo de Oporto Maurizio, sacerdote (On. 26 de
noviembre): Su atributo es el cráneo.
Leonianum (Sacrametarium leonianum): V. Sacramentario romano
Leopoldo (On. 15 de noviembre): Su atributo son dieciocho
niños.
Letanía del Nombre de Jesús: Letanía en honor del Nombre
de Jesús aprobada por el papa Pío IX en 1862 para toda la
cristiandad.
Letanía del Sagrado Corazón de Jesús: Letanía del Sagrado
Corazón de Jesús aprobada por el papa León XIII en 1899
para la Iglesia universal.
Letanía de san José: Letanía en honor de san José aprobada
en 1909 para su uso en toda la Iglesia.
Letanía de todos los santos: Letanía que en su primera
parte está integrada por la invocación de los santos, tanto
de los santos de todas las clases, como por la invocación
de los representantes caracterizados de cada clase. La serie
de los santos la empieza María Santísima, la siguen los
santos Ángeles, san Juan Bautista, san José, los patriarcas
y los profetas, los apóstoles y los evangelistas, los santos
mártires y confesores, los doctores, los sacerdotes y los
135
SACRALIA ANTIQUA
levitas, los santos monjes y los ermitaños, las vírgenes y las
viudas. Siguen a las invocaciones de los santos una serie de
súplicas por el alejamiento de todo tipo de males corporales
y espirituales, y después de estas súplicas unas peticiones
para todos los estamentos o categorías. La existencia de
las letanías de todos los santos se pueden constatar hasta
el siglo VIII e incluso mucho antes. Su composición era
antiguamente muy diferente, y no sólo era costumbre invocar
a los santos venerados en la localidad, sino que incluso las
súplicas y peticiones que seguían a las invocaciones de los
santos eran diferentes según los tiempos, diócesis e iglesias.
Las letanías de los santos, desde un comienzo tuvieron un
carácter litúrgico. Su uso se ha extendido mucho en todos
los tiempos en las funciones litúrgicas. Todavía hoy se rezan
en las misas de ordenación sacerdotal, en las bendiciones
de abades y de abadesas, en la bendición y reconciliación
de un cementerio, en la consagración de una iglesia o de
un altar, en las procesiones de plegarias, en la bendición
de las fuentes bautismales la vigilia Pascual y la vigilia de
Pentecostés, en la recomendación del alma, en la oración
de las cuarenta horas, en los exorcismos, etc. Las letanías
de la vigília Pascual, de la vigilia de Pentecostés y de la
recomendación del alma, tienen una forma acortada.*
Letanía de la Virgen María: Letanía que está formada por
invocaciones de una serie de títulos honoríficos de María.
No tiene las peticiones que aparecen al final de la letanía
de todos los santos. Toma el nombre de Loreto, donde se
originó en el siglo XVI con la simplificación de otra letanía
de la Virgen María compuesta en el siglo XV. Entró en
Alemania hacia el año 1588 con el título de letanía loretana.
Clemente VIII en 1611 aprobó esta letanía única para que
se pudiera rezar públicamente fuera de la letanía de todos
los santos. León XIII en 1883 añadió algunas invocaciones:
Regina sacratissimi rosarii, Regina sine labe originali, concepta,
Mater boni concilii y papas posteriores añadieron otras nuevas
invocaciones. Desde el siglo XII hubo muchas letanías,
pero solamente hay una conexión formal y de contenido
entre las más modernas y la letanía lauretana.
Letanías (litaniae): 1. Nombre que desde tiempo antiguo se
da a las procesiones de plegarias y de penitencia, como la
procesión mandada por el papa Honorio I (638) que se
hacía cada sábado desde la iglesia de San Apolinar de Roma
a la iglesia de San Pedro. En Roma también se hacían las
procesiones los días de estación hacia la iglesia estacional.
Era la procesión de rogativas del día de san Marcos (litania
maior). Por último, hay que hacer mención de las letanías
de los tres días antes de la Ascensión (litaniae minores). En
los primeros tiempos del cristianismo se daba el nombre
de letanía al Kyrie eleison, Christe eleison de la misa y del oficio,
así como a las procesiones de plegarias de la clerecía y del
pueblo en las cuales estas invocaciones se repetían siete,
cinco o tres veces (litania septena o septiformis, litania quina
o quinqueformis, litania terna o triformis), y posteriormente
sin repetición (simplex o plana), o rezada o cantada desde
un comienzo, sin interrupción, con las exclamaciones:
Kyrie eleison, Christe eleison, Christe audi nos, Christe exaudi nos.
2. Desde el comienzo de la edad media letanía significa
LET
también un tipo de plegaria con forma de responsorio
alternado, formado por una serie más o menos larga de
invocaciones y plegarias cada una de las cuales es dicha o
cantada íntegramente y repetida por el coro o por el pueblo,
o solamente por aquel empezada y por este acabada. Por su
estructura y forma se puede deducir que en su comienzo la
letanía estaba formada sólo por las invocaciones Kyrie eleison,
Christe audi nos, Christe exaudi nos en las cuales se interpolaron
otras invocaciones y plegarias. La letanía más característica
entre todas las oraciones que alternan y, al mismo tiempo la
más antigua, única durante muchos siglos que ha servido de
modelo de las otras, es la letanía de todos los santos. A finales
del siglo XVI surgieron letanías de todo tipo. Los excesos
y los defectos de muchas de esas letanías condicionaron la
limitación de las mismas hecha por Clemente VIII en 1601
con el decreto contra la formación y uso de letanías que se
volvió más riguroso durante los pontificados de los papas
Benedicto XIII y Benedicto XIV. 3. Las letanías que se
cantan haciendo procesiones el día 25 de abril, fiesta de san
Marcos.
Letra dominical (littera dominicalis): La letra que servía (antes
del concilio Vaticano II) para señalar los domingos de cada
año. Los años corrientes tienen sólo una letra para señalar
los domingos; los años bisiestos tienen dos; una que sirve
para contar desde el 1 de enero hasta el 28 de febrero, y la
otra vale desde esta fecha hasta el 31 de diciembre. La letra
dominical se cuenta en base a las indicaciones impresas al
principio del misal y del breviario.*
Levans: El padrino.
Lezda: Importe que grababa la entrada de mercancías a las
ciudades y villas donde había mercado. También tenía otras
denominaciones: peaje, barra, teloni, pasaje, rea, hospedaje…
Líbanon: Denominación griega del incienso.
Libanotrís: Nombre que se da en griego a la naveta que sirve
para guardar el incienso.
Libellus precatorius (Libellus precum, precationum): Nombre
que después de la edad media del libro que contiene una
colección de oraciones y otros ejercicios de piedad para el
uso privado.
Liber Antiquitatum: cartulario o conjunto de documentos
muy antiguos, como por ejemplo el Liber Antiquitatum de
Barcelona. V. Cartulario
Liber de ceremoniis Ecclesiae romanae: Orden de los
oficios divinos de la curia papal redactado por Petrus Amelii
(1491) y publicado por Mabillón.
Liber diurnus romanorum: Registro de formularios para
elaborar los privilegios papales, especialmente los solemnes.
Pasan de las cien fórmulas, algunas inspiradas por cartas o
privilegios de Gregorio I (siglo VI).
Liber episcopalis: Nombre que en los comienzos de la edad
media se daba al libro litúrgico que más tarde pasó a llamarse
Pontifical.
Liber generationis Jesuchristi: Frase de Mateo, apóstol
Liber memoriale: V. Cartulario
Liber ministerialis: Nombre que recibía el libro litúrgico a
inicios de la edad media, y que más tarde se cambió por
Pontificalis.
LIB
J. M. MARTÍ BONET
Liber ordinarius: Este libro tomaba también el nombre de
ordinarius u ordinarium en las iglesias catedrales colegiatas y
conventos de la edad media. Contenía detalladamente el
orden del culto divino para los diferentes días y tiempos
litúrgicos del año eclesiástico, así como para las fiestas y
para otras circunstancias; también era llamado ordo officiorum.
No reproduce sólo los usos generales en práctica, sino
que también reproduce las costumbres de la Iglesia y de
los conventos o monasterios para los cuales eran escritos
y de los cuales eran propiedad. Daban no sólo una simple
exposición de los ritos generales, sino también de los
concretos que, dejando intacta su parte esencial. Habían
reunido las costumbres especiales de aquel convento o de
aquella iglesia. Por eso también se le llamaba consuetudinarium,
consuetudinarius o consuetudines. En la edad media eran de gran
importancia para conservar la fijeza del rito; perdieron su
importancia después de la edad media al fundar el papa Sixto
V la Congregación de Ritos en 1588 y con la importancia
cada día mayor adquirida por el misal y ceremonial romanos.
Hoy tienen mucha importancia para la investigación de la
historia medieval con sus diversas características.
Liber privilegiorum: V. Cartulario
Libera: Antes del concilio Vaticano II: 1. En sentido más
apropiado significaba el responso que se cantaba tras la misa
de difuntos en las exequias, en la absolutio super feretrum seu
tumbam, tomado del tercer nocturno de la misa de difuntos
altamente emotivo por su letra y por su melodía. Toma el
nombre de Libera por las palabras con las cuales empieza:
Libera me Domine de morte aeterna. 2. En sentido más amplio,
todo el rito y la absolta completa, es decir, el Libera me Domine
con todas las oraciones y ceremonias que la acompañan.
Liberada, virgen y mártir (On. 20 de julio): Sus atributos son
barba y crucificada.
Liberado, mártir (On. 26 de agosto): Sus atributos son
instrumentos de medicina y trovador con instrumentos
musicales.
Liborio, obispo (On. 23 de julio): Sus atributos son pavo real,
pluma de pavo real y piedras.
Libras: V. Moneda
Libro: Atributo de santa Inés, santa Catalina de Siena, santa
Eulalia de Barcelona, san Martín de Lyon, santos apóstoles,
santos doctores, santos escritores eclesiásticos, santos
evangelistas y santa Teresa de Jesús. En santa Eulalia de
Barcelona es el libro con el que la santa alaba al Señor.
También hay un célebre misal de santa Eulalia de Barcelona,
obra de Destorrents a. 1404, pero el libro que lleva en la
mano la santa no es un misal, sino salmos.
Libro abierto: Atributo de san Antonio abad.
Libros de la cancillería: Conjunto de formularios,
textos... con que los oficiales de la cancillería conservaban
los documentos o los empleaban para confeccionar los
documentos de la cancillería.
Libros litúrgicos: Los libros que contienen todos los ritos
que se deben observar en las acciones litúrgicas así como
en los cantos y las oraciones que las deben acompañar,
preparados por las congregaciones u órganos que tienen
confiada la dirección superior y ordenación, y que, por lo
136
tanto, tienen carácter oficial en la Iglesia. El contenido de
estos libros es diferente: los unos contienen el ceremonial
de un solo acto litúrgico, mientras que otros contienen
un grupo de funciones de una misma clase, o de actos
litúrgicos relacionados, otros contienen las prescripciones
litúrgicas más importantes del año eclesiástico o de una
parte (ceremonias, oraciones, cánticos…). Los libros
litúrgicos más importantes del rito latino son el Misal,
el Breviario, el Coeremoniale episcoporum y el Ritual romano;
otros son el Antifonario, el Kyrial, el Gradual, el Octavarium
romanum, el Martyrologium, el Memoriale rituum. Los libros
litúrgicos del rito griego hoy son todavía muchos. Tienen
carácter oficial el Euchológion, el Apóstolos, el Evangélion, el
Triódion, el Pentekostárion, el Oktoechos, la Menaia, el Typikon, el
psaltérion, y el Orológion. Son libros auxiliares el Leitourgikón,
el Ierodiakónikon, el Menológion, el Synaxárion, el Argierátikon,
el Evangelistárion y el Eirmológion.
Licencias ministeriales: Son las concesiones, por parte del
obispo, de licencias (permisos) para confesar, predicar,
celebrar la santa misa en lugares diferentes de la parroquia
propia...
Licencias penitenciales: V. Epistolae canonicae y Penitenciales
Liebre: Atributo de san Anselmo y san Oleguer.
Limosna: Aquello que se da gratuitamente para socorrer una
necesidad. La limosna tiene una dimensión muy específica
de caridad fraternal y es una práctica cuaresmal ya desde los
tiempos primitivos de la Iglesia.
Limosna de la misa: Gratificación que se da a un sacerdote para
celebrar la eucaristía a intención del donante. Actualmente
(2012) en Barcelona es de 10 euros por cada misa.
Línea de arranque de un arco: Fig. 12
Línea de clave: Fig. 157
Linia (túnica): En la lengua medieval significa: 1. El alba. 2. La
tunicela del subdiácono.
Lino, Papa y mártir (On. 23 de septiembre): Su atributo son
posesos.
Linteamen altaris: Los manteles del altar.
Linterna (laterna): 1. Velón para llevar (un candil o cirio) que
tiene la forma de una caseta cerrada para guardar la luz
del viento. Servía para acompañar el viático o para ir a las
procesiones junto a la cruz, y se llevaba en la mano o en el
extremo de una pértiga.
Linterna: Atributo de san Luciano, santa Margarita, santa
María de la Cabeza, san Remigio.
Linterna: V. Cupulino
Linteum: La toalla de la comunión.
Lira: Atributo de san Dámaso y san David.
Lirio: Atributo de san Alberto, san Ángela de Mérici, san
Antonio, san Antonio de Padua, santa Balbina, san Cayetano,
san Casimiro, santa Catalina de Siena, santa Catalina Tomás,
san Crisanto, san Crisantino, san Dalmacio, santa Delfina,
santo Domingo, santa Emilia Biccheri, san Estanislao
de Kostka, santa Filomena, santa Florentina, san Gabriel
con la Virgen María, santa Irene, san Jacinto, san José, san
José de Calasanz, santa Julita, santa Madrona, santa María
de Cervelló, san Nicolás de Tolentino, santa Obdulia, san
Pascual Bailón, san Pedro Mártir, san Pelayo, santa Quiteria,
137
SACRALIA ANTIQUA
santos mártires que se han distinguido por la pureza, santa
Teresa de Jesús y san Vicente Ferrer.
Lis (flor): Atributo de san Luis rey y san Luis de Tolosa.
Litai: En el rito griego significa: 1. El esperinós, gran oración
que hace el diácono en el nártex de la iglesia durante el rezo
del oficio. 2. Procesión de plegarias.
Litania maior: Procesión por el campo, citada por san
Gregorio Magno, que se hacía en Roma el 25 de abril, o
sea en la fiesta de san Marcos. Se hacía esta letanía en lugar
de la Rovigalia de los paganos. El rito romano la extendió
por todas las tierras de Occidente. Se llamaba litania maior
porque seguramente era la procesión de rogativas más
solemne, más importante y más antigua que se hacía en
Roma. Según el Gregorianum, salía de San Lorenzo in Licina,
se hacían paradas en la basílica de San Valentín ante la
puerta Flamminia, en el puente Milvios, en una iglesia que se
encontraba por el camino de la procesión, y acababa en San
Pedro del Vaticano. En el año 798, cuando el papa León III
celebraba esta procesión fue atentado, y después de haber
sido encarcelado se refugió en Francia, donde lo recibió
Carlomagno. Éste sería coronado por el mismo León
III en Roma en la Nochebuena del año 800. Logró huir
después de un juicio en el que León III se declaró inocente
imponiéndose sobre su cabeza un evangeliario.
Litania terna, quina, septena: Breve letanía de todos los
santos, las invocaciones y respuestas de la cual se repetían
tres, cinco o siete veces; la primera vez de los cantores y las
restantes de los coros. Se cantaba el Sábado Santo y la vigilia
de Pentecostés en combinación con el rito de la bendición
de las fuentes bautismales; primero la letanía septena, después
la quina y finalmente la terna, después de la cual empezaba
la misa. En Roma, según el Ordo de Benito (siglo XII) se
rezaban también estas letanías el día de san Marcos, el día de
las antiguas litaniae maiores, tras las cuales vino, además de la
litania terna, una litania simplex, sin repetición. La costumbre
de cantar la litania terna la vigilia de Pascua y la vigilia de
Pentecostés, que ya se puede comprobar en el siglo IX,
se conservó en algunas catedrales hasta finales de la edad
media.
Litaniae minores: Las procesiones de plegarias que se hacen
los tres días antes de la Ascensión. San Mamerto, obispo de
Vienne (Francia) las introdujo en el año 470 cuando grandes
calamidades azotaban su diócesis; el sínodo de Orleans
del año 511 las extendió por toda la Galia y el papa León
III las introdujo en el ritual romano (816). Un sínodo de
Gerona del año 517 las introdujo en Cataluña y un sínodo
de Maguncia de 813 las introducía en Alemania. Las litaniae
minores tenían lugar en Milán el lunes, martes y miércoles
después del domingo de la Ascensión. Por proceder de
Francia, las litaniae minores se denominaban también litaniae
gallicanae en contraposición con la letanía de san Marcos,
también llamada litania romana.
Litterae apostolicae: En diplomática. V. Cartas apostólicas
Litterae clausae: Documentos pontificios o cartas papales
que son enviadas cerradas con el sello y plomo del Papa.
Litterae gratiae: Bulas papales en las cuales el Papa
concede una gracia o favor. Son más elegantes que las
LIS
litterae justitiae. La inicial destaca más que la palabra y es
decorada con dibujos; las sucesivas letras del nombre del
Papa se realzan alargándolas o poniéndolas en mayúscula
gótica; las ‘s’ de ‘servus’ y ‘servorum’ son alargadas; la letra
inicial del contexto viene siempre ejecutada en caracteres
en mayúscula; los grupos ‘ct’ y ‘st’ vienen presentados con
ligaduras llamadas de puente; las fórmulas de la comminatio
(‘Nulli ergo...’. ‘si quis autem...’) tienen iniciales en mayúscula
gótica, pero con tinta negra.
Litterae
indulgentiales,
confessionalia:
Letras
concedidas mediante una limosna prescrita con las cuales
el que las tiene puede obtener la remisión de todos los
pecados siempre que tenga auténtica contrición, incluso de
los reservados, confesándose con el sacerdote que él quiera.
Sólo se exceptúan muy pocos pecados de este privilegio, que
se puede conceder una única vez por la vida y otra en la
hora de la muerte. Al recibir la absolución, se concede en
nombre del Papa una indulgencia plenaria. Estas cartas se
extendieron mucho a finales de la edad media y a comienzos
del siglo XVI.*
Liturgia: 1. En sentido amplio, significa el culto público
celebrado en común, regulado por la autoridad competente
o por el uso y la costumbre. En este sentido más amplio, la
palabra liturgia puede aplicarse al culto público de todas las
religiones. 2. En sentido más estricto, significa el ejercicio
de la oración practicado en la Iglesia en nombre de Cristo
por los ministros llamados y destinados a esta misión
sirviéndose de formularios y de reglas ordenadas por estos y
destinadas al honor de Dios Nuestro Señor y por la salud de
los fieles. La liturgia entendida en este sentido, comprende
la administración de los sacramentos, las consagraciones
y las bendiciones, las procesiones, los exorcismos, la
celebración de la santa misa y el rezo de los oficios divinos.
Las devociones populares sólo pueden contar en cuanto,
además de ser permitidas por las autoridades competentes,
han sido redactadas por ellas, que a su vez han designado a
las personas que las deben dirigir. 3. En sentido más estricto,
significa el sacrificio eucarístico, la santa misa. En este
sentido, en el rito griego es denominada leiturgía, mientras
que en los otros dos se acostumbra a denominar acolythia. V.
Liturgia de la misa*
Liturgia ambrosiana de la misa: La forma del sacrificio de la
misa tal como se celebra en Milán. Presenta cierta similitud
con la liturgia de la misa galicana, de la cual parece proceder,
pero se fue aproximando tanto a la liturgia romana, que las
diferencias existentes entre ellas actualmente tienen muy
poca importancia. Las principales son estas: en lugar del
Iudica me Deus, se dice el salmo Confitemini Domino; el Gloria
se dice en el lado de la epístola; falta la invocación Christe
eleison. Una lección de Sagrada Escritura precede la lectura
de la epístola, al menos en todas las fiestas y en todos los
domingos; también se distingue por la antífona después del
evangelio, el deseo de paz y el oratio super sindonem; el Credo
se dice después del oratio super oblata que corresponde a la
secreta del rito romano; las manos se lavan antes del Qui
pridie del canon primero, es decir, inmediatamente antes de
la consagración; la commixtio de la hostia consagrada con el
LIT
J. M. MARTÍ BONET
sanguis se hace entre el canon y el Pater noster, por lo tanto
lo preceden en vez de seguirle. La commixtio va acompañada
de un cántico antifonario llamado confractorium. Sólo las
misas de réquiem tienen el Agnus Dei. La despedida a los
fieles se da al final diciendo tres veces Kyrie eleison, y después
Procedamus in pace. Benedicamus Domino.
Liturgia armenia de la misa: Liturgia de la misa empleada
por los armenios no unidos y por los unidos, bajo el nombre
de san Atanasio o san Gregorio “iluminado” (Nacianceno)
muy diferente de la liturgia bizantina, de la cual a su vez ha
recibido ciertas influencias.
Liturgia clementina: Forma ideal de la liturgia de la misa
contenida en el libro VIII de las llamadas constituciones
apostólicas.
Liturgia copta de la misa: Liturgia seguida por los coptos
de Egipto. La principal es la liturgia llamada de san Basilio;
además existe la liturgia de san Gregorio Nacianceno y
la de san Cirilo, las cuales constan sólo de una anaphora.
Recordemos que en la actualidad (a. 2012) en Egipto existe
un 10% de cristianos que sufren muchos episodios de
violencia.
Liturgia galicana de la misa: El rito de la misa empleado
en Francia antes de época carolingia. La introducción
del Gelasianum redujo y romanizó la liturgia galicana, y la
introducción del Gregorianum por Carlomagno la dejó fuera
de uso. Podemos conocer la liturgia galicana de la misa, si
bien no en todos sus detalles, por la aclaración galicana de
la misa que quizás se remonta al siglo VI, en todo caso es
precarolíngia, y por algunos sacramentarios galicanos, no se
libra de influencias de la liturgia romana. Es tan parecida
a la liturgia griega de la misa, que no se puede dudar de la
conexión entre la una y la otra. Empezaba con una antífona,
después de la cual el diácono exhortaba al silencio. Seguían
después el Trisagion (aius), el Kyrie, el cántico de Zacarías
llamado prophetia, con la colecta que lo acababa (collectio ad
prophetiam, praefatio), una lectura del Antiguo Testamento
(propheta), una lectura del Nuevo Testamento (apostolus),
el cántico de los tres jóvenes, otro Trisagion, la lectura del
evangelio, un tercer Trisagion, la lectura de una homilía, una
plegaria llamada del diácono (prex) con la oración siguiente
(collectio post precem), la despedida a los catecúmenos que,
más tarde, se convirtió en una pura fórmula, un canto
antifónico llamado sonus durante el cual la oblata era llevada
solemnemente al altar, el cubrimiento de la oblata con el
velo (coopertorium), un canto aleluyático (laudes, alleluia), una
oración de ofrecimiento (collectio secreta), la lectura de los
dípticos, el oratio post nomina, el beso de paz con la oratio ad
pacem, el prefacio cantado llamado contestatio, el Sanctus, la
collectio post Sanctus, el canon, la consagración con una oración
que se relaciona (collectio post secreta), la fracción, durante la
cual el coro canta una antífona, el Pater noster, la commixtio
de la partícula con el sanguis del cáliz, la comunión durante
la cual el coro canta el trecanum y finalmente la collectio post
communionem. Una comparación de la liturgia galicana con la
ambrosiana y con la mozárabe demuestra que en esta última
se han conservado numerosos elementos de la liturgia
galicana hasta los tiempos actuales.
138
Liturgia gregoriana: El formulario para la liturgia
de los “presantificados” o “predestinados” atribuida
equivocadamente a san Gregorio Magno. Consta de dos
partes, la primera está formada por el verso del oficio, la
segunda representada por la liturgia de san Juan Crisóstomo
en la cual se dejan el prefacio, la consagración y la epiclese, la
gran entrada a la consagración de las ofrendas es sustituida
por el hecho de ir a buscar antes solemnemente la hostia
consagrada.
Liturgia griega de la misa: Los formularios de celebración
de la misa forman la llamada liturgia griega y de los ritos que
llevan los nombres de san Juan Crisóstomo y de san Basilio.
La liturgia de san Basilio aparece pocas veces: los domingos
de Cuaresma, exceptuando el día de ramos, el Jueves Santo
y el Sábado Santo, las vigilias de Navidad y de la Epifanía
y también el día de san Basilio (1 de enero). La liturgia de
san Juan Crisóstomo es la liturgia usual del rito griego. Los
aspectos capitales de la misma en su desarrollo son los
siguientes, primera parte principal: saludo de las imágenes
de Cristo y de la Virgen María que hay junto a la puerta santa
del iconostasio, entrada al presbiterio, veneración del altar
y del evangeliario colocado encima, revestimiento con los
ornamentos diciendo unas oraciones parecidas a las del rito
romano, preparación de los dones del sacrificio (proskomidé)
en la credencia del altar, de la nave, y del celebrante, cierre
del altar con el gran velo que hay ante la puerta del medio o
del ikonostasis, el ektenie mayor, es decir, un tipo de letanía o
cántico antifónico cantado por el diácono ante el ikonostasis
y respuesta por dos coros, pequeña entrada (eisodos mikrá),
es decir, procesión con el libro de los evangelios, canto
del tropari y del contakion, canto del trisagi, lecturas de los
hechos y de las cartas del apóstoles, lectura del evangelio,
ektenie de las súplicas apremiantes, extender los corporales,
Ieiletón en el altar, oración general, traslado solemne de la
oblata de la prothesis hacia el altar, oración del ofertorio,
beso de paz y símbolo de los apóstoles con el cual acaba
la preparación espiritual y material para el ofrecimiento del
santo sacrificio…La segunda parte principal comprende:
el prefacio, la consagración, la anamnese, la epiklese,
conmemoración de los santos, ektenie por los vivos y por
los difuntos, el padrenuestro, la elevación, la fracción de
la hostia consagrada, la commixtio con el sanguis del cáliz
y el poner en este agua caliente la comunión del sacerdote
y la del diácono, la acción de gracias, la comunión de los
fieles, dar la bendición, procesión con el cáliz y la patena
hacia la prothesis, acción de gracias y despedida (apólusis). Es
muy importante el papel del diácono en la misa de la liturgia
griega. No es sólo el ministro del celebrante; es también el
intermediario entre este y el pueblo. Su lugar, cuando no
tiene que ser en la prothesis o en el altar, es en el estrado que
hay (sóleas) ante el retablo donde canta las ektenies codeando
con el coro. La liturgia de san Basilio no se distingue de la de
san Juan Crisóstomo hasta dar despedida a los catecúmenos,
y de aquí en adelante sólo por ciertas oraciones, no por el
rito. Así como la primera no deriva de san Juan Crisóstomo,
tampoco la segunda viene de san Basilio; con todo, las
fuentes manuscritas de la de san Juan Crisóstomo llegan al
139
SACRALIA ANTIQUA
siglo VIII sin la proskomide que, si bien es algo más tardía,
entró antes del siglo XIII.
Liturgia jacobita o de san Jaime: Liturgia de la misa
originaria de Jerusalén, de donde se extendió hacia la Siria
occidental por los cristianos, donde todavía hoy es la liturgia
principal, mientras en Jerusalén hace mucho tiempo que ha
caído en desuso. Se llama liturgia jacobita porque se quiere
hacer derivar de san Jaime, san Jacobo.
Liturgia maronita: La liturgia de la misa siríaca occidental,
usada por los maronitas e influenciada por la liturgia romana.
Liturgia de la misa: El modo general como se debe celebrar
el sacrificio eucarístico en los ritos orientales y occidentales
siguiendo las prescripciones eclesiásticas y usos establecidos
(oraciones, ceremonias, cánticos...). Los ritos romano,
mozárabe, ambrosiano y armenio tienen una sola liturgia de
la misa; el rito griego tiene dos: la de san Juan Crisóstomo
y la de san Basilio, y esta es seguida sólo en determinados
días. Los ritos siríaco oriental y copto tienen tres liturgias
de la misa de cada uno; el rito siríaco occidental (jacobita)
ha dado pie a una numerosa serie de ritos de la misa. Las
liturgias de la misa son múltiples, e incluso pueden ser
radicalmente diferentes. Esto ya se ve comparando las
tres liturgias occidentales, pero la gran diversidad resalta
mucho más comparando las liturgias orientales unas con
otras o con las liturgias occidentales. Con todo, no faltan
oraciones y ceremonias iguales o muy parecidas en todas;
especialmente se encuentra una coincidencia innegable en la
estructura y coordinación de las partes esenciales. La liturgia
de la misa de todos los ritos, orientales y occidentales,
se divide en dos partes: una que sigue al sacrificio y la
preparación para el mismo; las dos están integradas por dos
partes. La parte preparatoria se divide en una preparación
espiritual, constituida por oraciones, cánticos y lecturas
de la Sagrada Escritura, la segunda de las cuales siempre
es sacada del evangelio, y una preparación material para el
ofrecimiento de los dones del sacrificio. La preparación de
los dones del sacrificio en los ritos romano y ambrosiano
se hace durante las oraciones y las lecturas, mientras que en
los ritos siríacos occidentales y en el copto se hace antes. La
primera parte principal del rito romano acaba con la secreta,
en la cual el sacerdote pide que los dones ofrecidos sean
dignamente aceptados, secreta que corresponde a la oratio
super oblata del rito ambrosiano. La segunda parte principal
empieza en todos los ritos con una solemne oración de
acción de gracias, llamada prefacio. La primera de las dos
subdivisiones comprende el acto del ofrecimiento del
sacrificio y la comunión; uno y otro van acompañados de las
oraciones y ceremonias correspondientes. La coincidencia
sustancial de todas las liturgias de la misa constata que
todas tienen un origen común; y sus variantes en cada una
prueban que su evolución fue independiente, excepto en los
casos en los que se encuentra una influencia marcada de
una liturgia sobre la otra. Si se comparan las liturgias por
su valor, en todas ellas se encuentran ciertas ventajas. La
liturgia de la misa del rito romano evita su duración excesiva,
tiene una sencillez elegante, una ordenación muy marcada
en la cual los elementos principales sobresalen por encima
LIT
de los secundarios ofreciendo una visión clara, una unidad
y un redondeo de conjunto y en detalle, y sobre todo ofrece
una gran diversidad según los días y según las festividades.
Además toda liturgia de la misa se tiene que judicar y apreciar
por el espíritu del pueblo que le es peculiar.*
Liturgia de la misa jacobita: V. Liturgia de la misa del rito siríaco
occidental
Liturgia de la misa del rito romano: V. Liturgia de la misa
Liturgia de la misa siríaca occidental: V. Liturgia de la misa
Liturgia mozárabe de la misa: Liturgia de la misa antigua de
Hispania, estrechamente relacionada con la liturgia galicana.
En numerosos detalles se diferencia de la liturgia romana de
la misa. La oblata se prepara inmediatamente al subir al altar;
antes del evangelio hay dos lecturas de la Sagrada Escritura
en vez de una; el Trisagi (el Sanctus) va detrás del ofertorio;
sigue la conmemoración de los apóstoles, de los santos y de
todos los difuntos, y después una oratio post nomina, la oratio
ad pacem y el beso de paz. El canon que sigue al prefacio
es totalmente diferente del canon romano; consta de la
consagración y de tres oraciones. Después del canon se reza
el Symbolum, después se divide la hostia en nueve partes que
llevan nueve nombres de todos de la oblata de la redención
y se colocan ordenadamente sobre la patena. Siguen el
memento de los vivientes, el Pater noster, la commixtio de una
partícula en el cáliz, una bendición de los fieles, un memento
de difuntos y la comunión. La liturgia mozárabe de la misa
era la predominante en España hasta el papa Gregorio
VII la fue dejando de lado. Presenta señales evidentes de
parentesco con la liturgia galicana. El cardenal Cisneros
(siglo XV) intentó su restablecimiento. Hasta una época
reciente estaba en uso en varias iglesias de Toledo y otras
catedrales de España, como por ejemplo Tarragona, pero
siempre concretadas en alguna capilla y no todos los días del
año. También se celebra en Tarragona y, recientemente, en
las iglesias visigodas de Terrassa (Égara) y en la reunión de
todos los capítulos de las catedrales españolas celebrada en
Barcelona en el mes de mayo de 2012.
Liturgia de los presantificados: V. Eucologion y Missa
praesantificatorum
Liturgia romana de la misa: El rito de la misa tal como
se ha desarrollado en Roma y como aparece en el misal
romano. Influyeron en su formación, además de los
factores indígenas, la costumbre extraromana. En el siglo
XII ya estaba formada y acababa definitivamente con el
misal de san Pío V (siglo XVI). El proceso de la liturgia
romana de la misa resumido, antes del concilio Vaticano
II, era el siguiente, que en buena medida coincide con el
actual: lavatorio de las manos en la sacristía, vestición de los
ornamentos litúrgicos con el rezo de las oraciones indicadas
en el misal, entrada al altar, colocación del cáliz sobre el
ara, consulta del misal, rezo del Iudica en las gradas del altar,
ascensión al mismo, introito, kyrie eleison y Gloria cuando la
hay, colecta, epístola y gradual, evangelio, Credo si se tiene
que rezar, ofertorio, lavabo, oración sobre la oblata con el
siguiente Orate fratres y secreta. La segunda parte principal
comprende prefacio, Sanctus, las oraciones del canon que
preceden la consagración, el acto de la consagración, las
LIT
J. M. MARTÍ BONET
oraciones siguientes del canon, el Pater noster, el embolismo,
la fracción del pan, la commixtio de una partícula de la hostia
consagrada con el vino consagrado; el triple Agnus Dei, la
oración de la paz y oraciones para la comunión, la comunión,
el Communio, el Postcommunio, el Ite missa est y la bendición de
los fieles, y el evangelio de san Juan. En la misa solemne está
la incensación del altar, de la oblata, del celebrante, de los
ministros, de la clerecía y del pueblo, así como a la hora de la
consagración se inciensa el Santísimo Sacramento.* Después
del concilio Vaticano II: se pueden emplear varios cánones
oficiales. El primero de ellos es el llamado romano, del
cual antes hemos hecho mención. Recientemente el papa
Benedicto XVI ha permitido volver a la denominada Misa
de San Pío V, pero en casos muy concretos.
Liturgia de san Basilio: V. Liturgia griega de la misa
Liturgia de san Crisóstomo: V. Liturgia griega de la misa
Liturgia de san Marcos: Liturgia de la misa que antiguamente
estaba en uso en Alejandría, la cual sería sustituida por otras
liturgias, cayendo completamente en desuso.
Liturgia de san Pedro: La adaptación de la liturgia romana
de la misa a la liturgia griega, hecha en la edad media, por los
italogriegos de la Italia meridional (Bari…).
Liturgia siríaca occidental de la misa (jacobita): Las
liturgias de los siríacos occidentales no unidos (siríacos
puros). Estas liturgias son muy numerosas; comprenden la
anáfora, es decir, la segunda parte principal que va de la
consagración a la comunión de la misa. La primera parte
se practica con pocos formularios que sirven para todas
las liturgias. La más antigua de estas liturgias es la liturgia
jacobita que procede de Jerusalén y es atribuida al apóstol
san Jaime.
Liturgia siríaca oriental de la misa (caldaica, nestoriana): La
liturgia de la misa empleada por los siríacos orientales no
unidos (nestorianos) y por los unidos (caldeos). Es la liturgia
de san Andrés y san Marcos, también llamada liturgia de
los apóstoles porque estos dos santos se consideran los
apóstoles de la Siria oriental y de Persia; también se conoce
como la liturgia de Teodoro de Mopsuestia y nestoriana.
La primera es la liturgia más importante; las otras dos sólo
tienen una anáfora tomando su primera parte de la liturgia
de los apóstoles.
Litúrgica: La exposición del culto divino especialmente de la
misa del oficio divino, de la administración de sacramentos,
de las consagraciones, de las bendiciones y otras funciones
litúrgicas reguladas por la autoridad suprema de la Iglesia
como representante de Cristo y distribuidora del ejercicio
del culto y de los medios para obtener la gracia y como
administradora del ministerio sacerdotal creado por esta
autoridad en la Iglesia (Ecclesia orans, Ecclesia sanctificans).
Comprende: 1. La fijación y exposición de las normas y de
las reglas existentes en la Iglesia para tales operaciones. 2.
El estudio del proceso histórico en la evolución de cada
función litúrgica y de los momentos internos y externos
que en ella se operan. 3. La introducción en el espíritu y en
la significación de las operaciones litúrgicas. La exposición
sencilla y llana de los preceptos y prescripciones de la Iglesia
que regulan las ceremonias es llamada “Rubricística”.*
140
Llaga: Atributo de santa Brígida, santa Catalina de Riccini,
santa Catalina de Siena, san Francisco de Asís, santa
Gertrudis, santa Magdalena, santa María Magdalena de
Pazzi, santo Peregrino y san Roque.
Llamas: Atributo de santa Inés, santa Afra, san Agapito, san
Antonio abad, santa Apolonia, san Bernabé, santa Cristina,
san Efrén, santa Eufemia, santa Eugenia, san Fructuoso,
santa Juana, santa Juliana, santa Lucía, san Marciano, san
Pedro González, san Policarpo, santa Rosa de Viterbo, san
Román, santa Tecla, san Toribio, san Vicente Ferrer, y santa
Eulalia de Barcelona, pero esta última la llama apagada por
el milagro de la nieve caída.
Llamas saliendo del pecho: Atributo de san Francisco Javier.
Llave como insignia en el sombrero: Atributo de san
Roque.
Llave de oro: Atributo de santo Ramon de Penyafort.
Lobo: Atributo de san Andrés, san Froilán, san Ignacio de
Loyola, san Julio y santa Susana.
Lobulado, arco: Arco que está dividido en lóbulos. Elemento
arquitectónico. Fig. 25
Lóbulo: En arquitectura, parte saliente con forma redondeada.
Es normal un motivo ornamental con forma de pequeño
semicírculo muy usado en el estilo árabe que también se
aprecia en la arquitectura románica.
Loculus (locus): Nombre que se da a la tumba del altar que
contiene las reliquias en el rito galicano y en los Ordines de la
consagración de las iglesias más antiguas dependientes de él.
Lombardas: V. Bandas lombardas. Fig. 37
Lorenzo, diácono y mártir (On. 10 de agosto): Sus atributos
son bolsa de dinero, cabeza del emperador Valeriano, cofre,
parrilla y a sus pies el emperador Decio.
Loria: Ornamentos con los cuales antiguamente se decoraba
la parte delantera, la posterior, las mangas y el entorno del
viejo sticharion episcopal.
Losa: Piedra plana y no muy gruesa empleada para pavimentar
suelos y cubrir tejados.
Losa bautismal: Cuchara grande para administrar el bautismo
por infusión (que es el normal). A veces la parte cóncava de
la cuchara puede recordar la forma de una concha.
Losanjado, escudo: V. Escudos
Loutron (griego, luter): Nombre de la pila bautismal y del
aposento donde está.
Lucas, evangelista (On. 10 de agosto): Sus atributos son la
estatua de la Virgen María, los instrumentos de medicina, el
pincel y el ternero alado.
Lucernarium: 1. En los primeros tiempos del cristianismo
significaba las vísperas por razón de las lámparas encendidas
para romper y alejar la oscuridad. El nombre desapareció
cuando las vísperas pasaron a ser una función de la tarde.
2. Pequeño oficio de preparación para las vísperas en los
primeros tiempos del cristianismo, citado en las reglas
monacales de san Aureliano de Arles (550) y de san
Isidoro de Sevilla (636); hoy sólo es conocido en el oficio
ambrosiano.
Lucía, virgen y mártir (13 de diciembre): Sus atributos son
ciegos, llamas, linterna, lámpara, plato con ojos, cortes en
el cuerpo y ojos.
141
SACRALIA ANTIQUA
Luciano y Marciano, mártires de Vic (On. 26 de octubre):
Sus atributos son árbol, columna, llamas, cuchillo, puñal y
tronco de un árbol.
Lugar del bautismo: La administración del bautismo en los
primeros tiempos del cristianismo podía hacerse en cualquier
lugar que resultara apropiado que hubiese agua abundante,
a poder ser corriente (río, torrente…), pero por razones de
decencia y de seguridad, cuando las circunstancias externas
lo permitían, la administración del bautismo en la época
pre-constantiniana ya se hacía en habitaciones especiales en
los lugares de reunión de los fieles especialmente destinados
para ello. Después del edicto de Constantino (313), se
construyeron baptisterios junto a las basílicas. Si no lo había,
el bautismo se administraba en una habitación de la basílica.
Por otro lado en un principio el bautismo sólo se administraba
en las iglesias episcopales, porque el obispo era el ministro
ordinario o común del mismo sin que se negara que en caso
urgente cualquier persona (incluso no cristiana) si lo hace
teniendo la misma intención que la Iglesia. La propagación
del cristianismo en los siglos IV y V llevó a la erección de
muchas iglesias rurales y el aumento siempre creciente de
bautismos de niños llevaron a que, como consecuencia,
las iglesias rurales que tenían un sacerdote fijo tuvieran al
igual que las episcopales el derecho de bautizar, naciendo
así junto a la catedral otras tituli o ecclesiae baptismales. En el
siglo XI la mayoría de iglesias parroquiales tenían el derecho
de bautizar; pero no han faltado excepciones (especialmente
en las denominadas iglesias propias). En algunas diócesis
italianas el derecho a bautizar estaba reservado al baptisterio
de la catedral. El antiguo Derecho Canónico ha puesto fin a
estas excepciones con el canon 774, que ha abolido de una
forma clara todos los privilegios y derechos inmemoriales,
concediendo la posibilidad de bautizar a todas las iglesias
parroquiales que tengan pila bautismal, y por supuesto a las
catedrales. Sólo se puede bautizar en las casas particulares
y en las capillas cuando el obispo concede un permiso
especial basado en motivos justos y razonables. En cambio
entre los seguidores del rito griego el bautismo todavía hoy
casi siempre se administra en casa.*
Lugar de la misa: Antes del concilio Vaticano II La misa se debía
celebrar en la iglesia o en oratorio público o semipúblico; en
otros lugares se podía celebrar sólo con privilegio papal o
con un permiso especial del obispo.*
Luis Bertrán, sacerdote (On. 9 de octubre): Sus atributos
son indio, serpiente alada sobre la copa, copa con serpiente
alada y con una cruz.
Luis Gonzaga, laico (On. 21 de junio): Sus atributos son
rosario, látigo, cráneo, disciplinas de penitencia y con un
santo cristo.
Luis rey, laico (On. 25 de agosto): Sus atributos son cetro,
clámide, llave, almohada, cordón franciscano, esfera real y
flor de lis.
Luis de Tolosa (On. 19 de octubre): Sus atributos son cordón
franciscano, corona en el suelo, rosas y flor de lis.
Luminum festum: La fiesta de la Candelera, que toma este
nombre por las candelas que se bendicen y por la procesión
de las candelas en esta fiesta.
LUC
Luneto: Pequeña bóveda con forma de media luna definida
por un arco vertical y la intersección con una bóveda de
cañón. Fig. 110 y 157
Lunula: El viril que sostiene la sagrada hostia en la custodia;
es denominado también melchisedec. V. Viril
Lupo, monje y obispo de Troyes (On. 29 de julio): Su atributo
es el dragón.
Lupo de Sens (On. 1 de septiembre): Sus atributos son escudo
con lobo y león.
Lustración: Especialmente antes del concilio Vaticano II: La
“reconciliación” litúrgica, la “purificación” de posibles
influencias del demonio, por medio de la aspersión y
purificación con agua bendita. Es un rito que se practica en
las consagraciones y en las bendiciones, como por ejemplo
en la consagración del altar y de la iglesia, la colocación de la
primera piedra de un templo, la bendición de una campana,
de un cementerio nuevo, la reconciliación de una iglesia o
de un cementerio... También tenían el carácter de lustración
la aspersión de la habitación del enfermo al administrarle el
viático, la extremaunción y también el asperges de las misas
del domingo, cuaresma y adviento.
Lutgarda, virgen (On. 21 de enero): Sus atributos son ciegos,
cruz, incensarios e instrumentos de pasión.
Luz: Se hace uso de ella en el culto divino: 1. Por razones
prácticas, para iluminar, decorar y dar relieve a las fiestas.
2. Como elemento de culto, por razón del simbolismo
religioso que la acompaña. En los primeros tiempos
del cristianismo era exigida por las circunstancias en las
cuales se tenían que celebrar los santos misterios. Como
elemento de culto, se puede constatar ya en el siglo IV,
pero ya aparecería antes. Muy pronto se convirtió en un
elemento importante, pasando a ser una parte integrante del
ceremonial litúrgico. Lógicamente que el encender luces fue
una costumbre y a la vez fue el resultado de prescripciones
precisas, y la luz encendida, por prescripción en los actos
litúrgicos, se convirtió en un lumen liturgicum, lumen sacrum.
Este lumen sacrum casi siempre ha sido objeto de legislación
litúrgica. La iluminación de la iglesia para fines prácticos se
puede hacer con todo tipo de material que dé luz, sea luz de
estearina, de parafina, de gas o de electricidad. Para la luz
litúrgica sólo se puede hacer uso de aceite de oliva y cera
pura. Según una decisión de la antigua Congregación de
Ritos de antes del concilio Vaticano II, se puede emplear en
vez de cera pura, una mezcla en la cual predomine la cera. El
uso del aceite sólo entra en la lámpara del Santísimo, en los
otros casos, como son la celebración de la misa, exposición
del Santísimo, oficio, bendición de las candelas y el cirio
del Exultet, se debe hacer uso de la cera; de la cera amarilla
(antes del concilio Vaticano II) en las misas y oficios de
difuntos, las maitines y oficios de Semana Santa; en los
otros casos, a ser posible, se debe emplear cera blanca.* 3.
Distancia horizontal entre dos elementos de apoyo o entre
los dos arranques de un arco o de una bóveda. Elemento
arquitectónico. Fig. 12 y 157
Lychni (lichni): Las lámparas que servían para el culto en los
primeros tiempos del cristianismo y a principios de la edad
media.
LYC
J. M. MARTÍ BONET
Lychnicón: La primera parte de la esperinos del oficio griego,
así denominado por las lámparas que se encendían. V.
Lucernarium
142
M
Macario de Jerusalén (On. 10 de marzo): Su atributo es el
báculo en forma de cruz.
Macario de Roma, monje (On. 23 de octubre): Sus atributos
son león y dedo delante la boca.
Machón: Pilar de fábrica o parte de una pared maestra situada
entre dos aperturas que aguantan un techo o el arranque de
un arco.
Macolla: Ornamento como un anillo que ciñe la cima de un
pináculo, de un gablete, y hace de pie al conjunto de hojas
o brotones que coronan el mencionado elemento. Fig. 223
Madrona, virgen y mártir (On. 15 de marzo): Sus atributos
son carabela, cuchillo, lirio y barca pequeña.
Maestro: Título que se da al menestral que ejerce su oficio
con competencia suficiente y que es capaz de ejercerlo por
su cuenta y de enseñarlo. Éste ha superado la “pasantería”
del gremio y se diferencia del “joven” porque este todavía
no se ha establecido independientemente ni ha pasado la
“pasantería”.
Maestro de ceremonias (caeremoniarius, magister caeremoniarum,
praefectus caeremoniarum): Clérigo de órdenes mayores que
tiene como misión procurar que en las funciones solemnes
(especialmente en la celebración solemne de la misa y de
los oficios divinos) las ceremonias sean observadas y
practicadas con dignidad. Las catedrales deben contar,
al menos, con dos maestros de ceremonias, uno para las
funciones solemnes del obispo y el otro para las funciones
del capítulo (esto antes del concilio Vaticano II). Al actuar
el maestro de ceremonias viste sotana negra y sobrepelliz;
la sotana morada estará reservada para las funciones
pontificales.
Magdalena, María (On. 22 de julio): Sus atributos son
arqueta pequeña, ángel, barca pequeña, cabellos muy largos,
cabellos que le cubren casi todo el cuerpo, cráneo, cruz,
Santo Cristo, frasco con tapa, jarrón, llaga, pan y bote.
Magín, mártir y asceta (On. 19 de agosto): Sus atributos son
chorro de agua, bastón y habas.
Mainel: Elemento arquitectónico de piedra o de madera,
especie de columnata que divide verticalmente en dos el
vacío de una apertura, como por ejemplo un ventanal gótico
o una ventana coronela. Fig. 70 y 139
Maitines (officium nocturnum): Actualmente se llama oficio de
lecturas, pudiéndose rezar a cualquier hora del día. Es la
oración antes denominado sacrificio nocturno de la Iglesia.
Hasta el siglo XI se le dio el nombre de vigiliae. Las maitines
del rito romano estaban formadas los domingos y fiestas
—exceptuando Pascua, Pentecostés y sus octavas—, de tres
nocturnos con tres salmos y tres lecciones en cada nocturno;
en las fiestas simplicia y en los oficios feriales tenían nueve
salmos seguidos y tres lecciones. Se pasaba de los salmos a
las lecciones diciendo un verso y rezando el Pater noster y una
absolución breve llamada oración. Precedían las maitines el
Pater noster, el Credo, el verso Domine labia mea aperies y el Deus
in adiutorium meum intende, la invitación a la oración del salmo
94 y de una antífona que se repetía al final de cada verso que
hace referencia al día o a la fiesta que se celebra y detrás el
himno. Después se dice alguna vez el Te Deum, y se finaliza
con una oración, sólo cuando se reza separadamente de las
laudes. Antes de la reforma del breviario que hizo san Pío X,
los maitines de los domingos tenían 12 salmos en el primer
nocturno. Los maitines (vigiliae) u oficio de lecturas es una
de las más antiguas horas canónicas. Se tenían que rezar en
el coro y desde muy antiguo era costumbre rezarlas por la
noche o a la hora octava —hacia las dos de la noche— o por
la mañana a primera hora.*
Makarismoi: Nombre que en el rito griego se da a las ocho
bienaventuranzas (Mat 5, 3-12), las cuales se cantan, como
las antífonas, por dos coros (después del tuypika del enarxis.
Como el tuypika segundo, van precedidas de un pequeño
sinapté y hacia el final se intercalan algunas estrofas del oficio
de laudes del día.
Malaquías, profeta (On. 9 de noviembre): Sus atributos son
altar, ángel y cáliz.
Malta: Antes del concilio Vaticano II: Mortero preparado con cal
y polvo de baldosa que, mezclado con el agua gregoriana
bendita en la consagración del altar, servía para fijar el sello
del “reconditorio” del ara o de la mesa del altar en caso de
que contuviera reliquias y con el cual, cuando se consagraba
el altar, se fijaba la mesa a la stipes. El ordo romano del fin
del siglo VIII ya habla de ello cuando hace referencia a la
consagración del altar.
Mamés, mártir (On. 7 de agosto): Sus atributos son cuna,
ciervo, fieras, gacela, piedra de molino, niños y tridente.
Mampostería: Obra hecha con piedras o ladrillos unidos con
mortero.
MAM
J. M. MARTÍ BONET
Mampostería: Tabicado, obra hecha de piedra, mortero de cal
y graba.
Mampostería ordinaria: Fig. 124
Mancebo (joven): V. Maestro
Mancebo (o “joven”): Operario que ha superado el
aprendizaje de su oficio, pero que no es maestro. Se le
llamaba también “joven”, independientemente de su edad.
Se podía dar así un viejo que a su vez fuese, por ejemplo, un
“joven” (carpintero…).
Mandatum: La ceremonia (en el contexto de la misa) de lavar
los pies a doce o trece pobres, practicada especialmente en
las catedrales el día del Jueves Santo en conmemoración
del lavatorio de los pies por el Divino Maestro el día de
la Última Cena. Ha tomado el nombre de la antífona que
se canta al empezar la ceremonia del lavatorio, pero en su
época no siempre se celebraba el jueves anterior a la Pascua.
Según el XVII concilio de Toledo (694), esta ceremonia ya
se practicaba en España el día del Jueves Santo en el siglo
VII. Se habla de ella en Roma de una manera accidental
en el siglo XII. El número de las personas a las cuales se
lavaba los pies en la edad media variaba mucho. En tiempos
posteriores su número coincidía con el de los apóstoles,
siendo comúnmente, però no siempre, doce. Según el
ceremonial romano deben ser trece. La ceremonia del
lavatorio solía ir acompañada de una limosna en dinero y de
una comida sencilla entregada a los pobres.
Mandatum apostolicum: La bula que se debe leer antes de
empezar la consagración del obispo y la bendición del abad,
en la cual el Papa da plenos poderes a un determinado
obispo para el desempeño de aquel acto.
Mandelion (Mantilion, Mandilion del latín mantile): Ropa con la
cual se ciñe el obispo en la consagración de la iglesia, en el
lavatorio del Jueves Santo y en otras circunstancias, con el
cual se seca las manos después de lavárselas. Es un paralelo
del latín gremiale o secamanos.
Mandyas (Mandyas, Mandun): Abrigo característico del obispo
griego, una especie de cappa magna que, por su forma y por
su destino, viene a ser una especie de manto que envuelve
todo el cuerpo hasta los pies, por regla general de color
morado, con ornamentaciones blancas y rojas de forma
oblicua llamadas pótamoi; tiene un ornamento cuadrangular
en su punta anterior llamado pómata.
Manicae: 1. Ornamento litúrgico del rito galicano consistente
en los pliegos ornamentales del brazo. 2. Antigua
denominación de los guantes pontificales.
Manicalia: Los dobladillos de los guantes pontificales.
Manifestavi nomen tuum hominibus: Frase de Bernardino
de Siena
Manípulo: (manipulus, en la edad media mappula, fano-phano,
fanum, favosudarium, mantile, manuale, sestace): Antes del concilio
Vaticano II: Pieza de ornamento de 1 m. de largo por 5-10
cm. de ancho que se llevaba en el antebrazo izquierdo y del
cual colgaban los dos extremos. Para sujetarlo al brazo, o
bien tenía dos cintas clavadas en medio, o las dos partes
estaban cosidas tan estrechamente que quedaba un agujero
justo para meter el brazo. Debía ser del color de la casulla;
no estaba prescrito, pero debía ser de seda. El manípulo
144
aparece en todas las órdenes mayores; era la insignia
litúrgica del subdiácono. Era usado en la epístola y en el
evangelio del domingo de ramos y en el canto del Exultet.
Nunca se llevaba con la capa pluvial. El sacerdote se lo
ponía después del cíngulo, el obispo se lo ponía después
del Confiteor, el subdiácono y el diácono al ponerse la
dalmática. El manípulo es de origen romano, es la antigua
mappa: una especie de pañuelo de bolsillo que la gente de
una cierta posición llevaba en la mano como pañuelo de
etiqueta. Las nuevas interpretaciones que suponen que el
manípulo deriva del velo con el cual el subdiácono cubría
sus manos cuando tocaba los objetos sagrados, o bien la tela
de manos que los antiguos ministros llevaban en las manos,
no tienen fundamento histórico. Las primeras noticias
sobre el manípulo aparecen en el Liber pontificalis en las vidas
de los papas Silvestre y Zósimo. Aquí se le llama pallium
linostinum. Hacia finales del siglo VI se habla del manípulo
en la correspondencia entre el papa san Gregorio Magno
y el arzobispo Juan de Rávena. Aquí tiene el nombre de
mappula que se utilizó en Roma hasta el año 1000, época
en que fue sustituido por el de manipulus. Para los siglos XI
y XII, tiempo en el cual el subdiaconado pasa a ser orden
superior, se convirtió en el signo litúrgico del subdiácono, y
desde esta época se le hace ofrenda el día de la ordenación.
El manípulo originariamente, según su disposición, era un
trozo de ropa que habitualmente se doblaba como una
tira. En época carolingia se empieza a sustituir por una
tira que se llevaba en la mano o en el antebrazo izquierdo.
A comienzos del siglo XI ya era una tira sencilla que se
decoraba de bordados y en la cual se ponía en sus extremos
una decoración especial. En los siglos XII y XIII tenía
forma trapezoidal, pero la perdió en el siglo XV, empezando
a ensancharse sus extremos en el siglo XVI. El siglo XVIII
dio al manípulo la fea forma de pala o de bolsillo. El
material usado para la confección del manípulo debía ser,
en su origen, tela (pallium linostinum). Según Amalario de
Metz, parece que el manípulo al principio era sobre todo
de tela, pero después cada vez más se empleó la seda, Y ya
después del año 1000 siempre se usaba la seda. Las cruces
casi no aparecen hasta el siglo XVI; a finales de este siglo
ya se encuentran regularmente. Sólo está prescrita la cruz
pequeña del medio. En Roma el manípulo sería siempre un
ornamento específico de la misa. En la misa papal de los
siglos VIII y IX, su ofrenda era para el Papa la señal de
que todo estaba preparado y que podía dar la indicación de
subir al altar. Fuera de Roma, hasta los siglos XII y XIII,
se empleaba también en otros actos como al administrar la
extremaunción. El ernchírio de los griegos es un paralelo de
la mappula romana que sólo lleva el obispo, y no en la mano
izquierda sino en la banda derecha, en el cíngulo que es un
epigonation arrugado, de modo que el mappul se convirtió en
el manípulo en forma de tira.* Fig. 294
Mano en la cara: Atributo de san Juan Evangelista en la cruz.
Mano cortada: Atributo de san Adrián, san Juan Damasceno,
san Marín y san Mario.
Mano en la mejilla: Atributo de san José en el nacimiento de
Jesús, símbolo de perplejidad ante la concepción de Jesús.
145
SACRALIA ANTIQUA
Manojo de hisopo: Manojo de la planta llamada hisopo, y
a falta de esta de una rama de hierba parecida, de la cual
el obispo se sirve para asperger el altar y la iglesia en su
consagración cuando dice las palabras asperges me hysopo
et mundabor. En el siglo VIII ya se utilizaba para hacer las
aspersiones en la consagración de la iglesia.
Manoyálion: (lat. Manualium): Nombre que se da al candelabro
en el rito griego.
Mansionarius: Nombre que se dio hasta muy entrada la edad
media al sacristán inferior. Después se designó con este
nombre a los beneficiados al servicio del coro.
Mantel (manutergium, extersorium): 1. Toalla de las sacristías
para secarse las manos antes y después de la celebración
de la santa misa. 2. Pequeña tela con la cual el sacerdote se
seca las manos a la hora del lavabo mientras reza el salmo
Lavabo. 3. Tela grande con la cual el obispo se secaba (antes
del concilio Vaticano II) cuatro veces las manos durante el
pontifical: antes de revestirse, después de leer el ofertorio,
después de la incensación de la oblata y después del
communio. Desde el principio ya se hacía uso en la liturgia de
las telas de mano. En los primeros tiempos del cristianismo
era deber del subdiácono administrar al celebrante el agua
para lavarse y la toalla para secarse las manos; por eso el día
de su ordenación se le hacía memoria de las obligaciones
que le correspondían, enviándole la jarra, el grial y la toalla
(manutergium), ceremonia que ya aparece en los Statuta antiqua
(hacia el año 500).
Manteles del altar: Los manteles de cáñamo o de lino que
cubren, según prescripción, la mesa del altar. Su origen se
debe a razones de pulcritud, decencia y respeto; por eso
los manteles son uno de los ornamentos más antiguos.
Desnudar el altar significaba, según el canon 7 del concilio
XIII de Toledo (683), hacerlo inservible para celebrar los
sagrados misterios durante un espacio de tiempo. En la edad
media los manteles tienen muchos nombres: linteamen altaris,
camisia, velum, pannus altaris, pallium, palla, mantile, substratorium,
mappa, mensale, tunica altaris, tobalea y toalea. Originariamente
se colocaba un solo mantel sobre el altar; en la edad media
era costumbre poner dos, y así se observaba todavía en
el siglo XVI. El misal romano extendió el uso de los tres
manteles, el superior de los cuales debe llegar hasta el suelo
por los dos lados. El material empleado para la confección
de manteles de seda era una rareza. Originariamente los
manteles no llevaban ornamentación. En la segunda mitad
de la edad media la parte anterior de los manteles, en una
anchura como la de la mesa, estaba decorada con unas
coletillas llamadas frontellum, frontiletum, aurifrisium y pretexta,
las cuales en el siglo XIV fueran completadas con dos
ornamentos en forma de cinta (appenditiae, angularia, pendilia,
mappulae) que a finales de la edad media se separaron de
los manteles y se añadieron al frontal. Después de la edad
media se ha extendido la costumbre de añadir puntas a los
manteles. En el rito griego el altar no se reviste con los
manteles sino con las llamadas katasárka y endité.
Manteles de la credencia: Tapete que debe cubrir la
credencia hasta el suelo hecho de tela, según prescripción
del ceremonial y del misal; ya aparece citado algunas veces
MAN
en la edad media. La credencia no debe ser nunca un altar
pequeño.
Mantelete (mantelletum): Pequeño manto, abierto del delante
con aperturas para pasar los brazos, y que llega hasta las
rodillas. Es un privilegio de los cardenales, de los obispos
y otros prelados elevados. Su ropa y su color se rigen por
la dignidad del que lo viste y de las circunstancias en que lo
lleva.
Mantellum: Denominación medieval del humeral o patenarius.
Mantile: Nombre que se daba en la edad media: 1. A los
manteles del altar. 2. Al manípulo. 3. Al cubrecáliz. 4. Al
humeral o patenarius.
Manto: Capa larga hasta los pies que llevaban los clérigos por
la calle. Los obispos lo podían llevar de color morado.
Mantum: Es el manto rojo del Papa que probablemente ya
se cita en el Constitutum Constantini del siglo VIII con el
nombre de chlamys purpurea y que también se denominaba
cappa y pluviale. En los siglos XI-XIV representaba un papel
muy importante en la elección del Papa, y su imposición
(immantatio) significaba la colación del poder papal de
gobernar. La ceremonia de la immantacio se perdió con la
residencia de los papas en Aviñón.
Mantus: Nombre que los antiguos inventarios hispánicos
daban a la capa.
Manuale: 1. La tela u ornamento para las manos; nombre del
manípulo. (Manuale sacerdotum, manuale pastorum). 2. Nombre
que se daba con preferencia al libro litúrgico conocido hoy
con el nombre de Ritual.
Manuella: Barra de hierro con extremos acerados y con corte
que sirve para hacer en la piedra viva los agujeros de las
barrenadas o barrobés.
Manutergium: La toalla para secarse las manos. V. Toalla
Mappa: 1. Pañuelo de bolsillo de los antiguos romanos que
venía a ser un pañuelo de etiqueta que la gente de posición
elevada llevaba en la mano. 2. El humeral de los acólitos que
sostiene la mitra del obispo cuando la lleva al celebrar de
pontifical. 3. Los manteles del altar.
Mappula: Antes del concilio Vaticano II: Significaba los manteles
del combregador. En la edad media significaba: 1. El
manípulo. 2. El baldaquín transportable. 3. La tela para
cubrir el cáliz y la patena cuando están en la credencia en
la misa solemne, denominado también offertorium. 4. El
humeral o patenarius.
Mar (borde el mar): Atributo de san Agustín y san Justino.
Mar: Atributo de santos que fueron lanzados al mar (con una
rueda de molino).
Marca de picapedrero: La hacían los que trabajaban la
piedra y que servía de comprobante de la obra realizada.
En castellano se llama también marca de cantero. En los
muros de la catedral de Barcelona hay miles de marcas,
que los poco entendidos atribuyen a la masonería o a otras
actividades secretas. Fig. 264
Marcelino (On. 2 de junio): Sus atributos son cáliz y rollo de
pergamino.
Marcelo, mártir y centurión romano (On. 30 de octubre): Sus
atributos son cinturón militar, cáliz, caballo, clámide, coraza
y espada.
MAR
J. M. MARTÍ BONET
Marcelo, Papa y mártir (On. 16 de enero): Sus atributos son
caballo y asno o buey.
Marcial, mártir de Egipto (On. 5 de junio): Sus atributos son
columna, llamas, tronco de árbol y atado a un tronco.
Marcial, obispo de Limoges (On. 20 de junio): Sus atributos
son ángel y llave.
Marcos, evangelista (On. 25 de abril): Sus atributos son león
alado, zapato, calzado, rayos y los textos en latín Pax tibi
Marce evangelista meus y Vox clamans in deserto.
Margarita, virgen y mártir (On. 10 de junio): Sus atributos
son antorcha, bastón en cruz, cadena con demonio o
animal, cordón de franciscano, cruz, linterna, oveja, cerdo
y destrucción de la Tarasca (ídolo).
Margarita de Cortona, religiosa (On. 16 de mayo): Sus
atributos son cráneo y perro.
Margarita María de Alacoque (On. 16 de octubre): Sus
atributos son corazón y Sagrado Corazón.
Margaritas: Nombre que se da en griego a las partículas
consagradas.
María de la Cabeza (On. 9 de septiembre): Sus atributos son
antorcha, huso de hilar, linterna y lámpara.
María de Cervelló o de los Socorros (On. 19 de
septiembre): Sus atributos son barca pequeña, carabela,
ciervo y lirio.
María de Salomé, viuda (On. 22 de octubre): Sus atributos
son incensarios y frasco con tapa.
María Egipcíaca, penitente (On. 2 de abril): Sus atributos son
cabellos muy largos que cubren todo el cuerpo.
María Magdalena de Pazzi (On. 25 de mayo): Sus atributos
son anillo, corazón, cruz, instrumentos de pasión, llaga,
miel, ostensorio (custodia), rosario y los textos en latín: Pati
non mori y Semper pati numquam mori.
Marías (tersia, tenebrarium, candelabrum triangulare): Candelabro
que acaba con un triángulo y que se utilizaba antes del
concilio Vaticano II en los oficios de Semana Santa. En
él se colocaban quince cirios. Al final de cada salmo de
maitines y de laudes se apagaba uno de estos quince cirios,
y el que quedaba en la parte más alta, después del canto
del Benedictus se escondía detrás del altar, en el lado de la
epístola. La ceremonia, que en su origen seguramente tenía
un simbolismo, ya era conocida en el siglo IX, a pesar de
que entonces todavía no se ponían los cirios en un triángulo.
El número de cirios era diferente hasta finales de la edad
media. Se llama también tenebrarium por usarse en el oficio
de Jueves y de Viernes Santo (o sea, oficio de las tinieblas)
Marina, virgen y mártir (On. 18 de julio): Sus atributos son
horno, niños y tres chorros de agua.
Mario, mártir (Dónde. 19 de enero): Sus atributos son mano
cortada.
Maroma: Atributo de san Erasmo, san Ernesto y san Telmo.
Marquesina: Apertura volada, construida de hierro y vidrio
que se coloca en la fachada de un edificio sobre el portal de
entrada, para protegerlo de la lluvia y de los rayos del sol.
Marta, hermana de María y Lázaro (On. 29 de julio): Sus
atributos son acetre, bolsa con llaves, barca pequeña, cadena
con demonio o animal, llaves, cocina, escoba, hisopo,
rosario y destrucción de la Tarasca (ídolo).
146
Martillo: Atributo de san Baldomero, san Eloy, santo
Germán, san Gervasio y san Protasio, san Justo, san Paulino
y san Cisio.
Martín, monje y abad (On. 7 de diciembre): Su atributo es el
ángel.
Martín I, Papa y mártir (On. 13 de abril): Su atributo es la
cadena.
Martín de León, canónigo regular (On. 11 de febrero): Su
atributo es el libro.
Martín de Porras, religioso (On. 3 de noviembre): Sus
atributos son cesto, escoba y ratas.
Martín de Tours (On. 11 de noviembre): Sus atributos son
armadura, buey (o animal con cuernos), mendigos, clámide,
caballo, pato, cisne y espada.
Martina, virgen y mártir (On. 30 de enero): Sus atributos son
anillo y tenazas.
Martinete: Máquina para poner estacas o hitos.
Martyrion: Troparios del rito griego (estrofa, cántico breve)
dedicado a los mártires en la liturgia de la misa.
Martyrium: (griego, Martyrion): Nombre que se daba en la
iglesia erigida sobre la tumba de un mártir o sólo en su
honor; escasas veces significa la misma tumba de un mártir.
Martyrologium: 1. Catálogo de los santos reconocidos
de la Iglesia, ordenado por los días de los meses del año,
que contenía originariamente sólo indicaciones locales
y después también históricas; tenía y tiene por objeto la
conmemoración del día de la muerte (dies natalis, natalitia),
el entierro (depositio), el alzamiento (elevatio) y la traslación
(translatio). Se formó de los calendarios particulares de las
iglesias. El martirologio más antiguo es el hyeroniminianum
de la primera mitad del siglo VI. Los martirologios
posteriores más notables son el de Beda, que solamente se
ha conservado en la recopilación de un autor denominado
Florus (800), el martirologio de Rabanus Maurus, el de
Erchemberto de Monte Cassino, el de Balbulo, el de Adón
de Vienne, el de Usardo de Saint Germain des Près en París
y el de Wandeberto de Prun; todos, a excepción del de
Beda, se escribieron en el siglo IX. El martirologio actual
fue ordenado con la ayuda de antiguos martirologios por
orden de Gregorio XIII por el cardenal Sirlerto ayudado
por otros estudiosos, publicándose por primera vez en
1584, mejorándolo Baronio en las nuevas publicaciones
de 1586, 1589 y 1598, revisado y mejorado varias veces
y de un modo especial y cuidadoso por Benedicto XIV.
Chrodegango de Metz (766) y el capítulo de Aquisgrán (817)
ya conocen la costumbre de leer el martirologio a la hora de
prima. 2. Nombre que se daba también en la edad media al
Necrologium que a menudo iba en un mismo volumen con el
Martyrologium.
Máscara de teatro: Atributo de san Ginés romano, san Julián
Hospitalario y santa Pelagia.
Matacán: Parte de la fortificación que corona una muralla,
una torre o una puerta que es en parapeto un voladizo
sobre ménsula para repeler al enemigo. Si es simplemente
un elemento dentro de una apertura se denomina tronera,
como la que se encuentra en la arcada románica de acceso al
Archivo Diocesano de Barcelona.
147
SACRALIA ANTIQUA
Matadero: Edificio destinado a matar y desollar el ganado.
Mata-moros: Atributo de san Jaime (Santiago de Compostela).
Mateo (hombre alado), apóstol y evangelista (On. 21 de
septiembre): Sus atributos son ángel, alabarda, bolsa de
dinero, hacha, hoz, cuchillo, lanza, monedas y el texto latino
Liber generationis Jesuchristi.
Mater Dei: Frase de Cirilo de Alejandría
Materia de los sacramentos: V. Materia, Forma y Sacramento.
Material del altar: En un comienzo se hacía uso de la
madera para la construcción de los altares. La piedra se
utiliza desde que se pueden construir altares inmóviles.
Después se convirtió en norma general la construcción de
los altares con piedra; desde el siglo VI los altares de madera
han sido prescritos varias veces. Aun así, se continuaron
construyendo altares de madera; en Inglaterra hasta el
siglo XI y en Irlanda hasta el cuarto tercio del siglo XII.
Actualmente es de madera el altar papal de la iglesia de
Letrán, sobre el cual, según la tradición, celebró san Pedro,
aunque de hecho es de época más reciente. Los altares que
no son de piedra no pueden ser consagrados; en ellos no se
podía celebrar (antes del concilio Vaticano II) a no ser que
se colocara un ara encima. Actualmente el altar de detrás
de la confessio de San Pedro del Vaticano, bajo la Gloria de
Bernini, es de cobre y ricamente ornamentado.
Matías, apóstol y evangelista (On. 21 de septiembre): Sus
atributos son alabarda, llave, cuerda, hacha, lanza, piedras,
soga y el texto latino: In vitam aeternam.
Matilde, abadesa (On. 6 de julio): Sus atributos son bolsa de
dinero, mendigos, ciegos y niños.
Matraca: Instrumento compuesto por dos o más maderas
articuladas que puesto en movimiento hace un ruido seco y
repetitivo. Se usa en los días de Semana Santa, especialmente
el viernes y el sábado santo, en señal de austeridad. Gaudí
hizo una matraca para la cripta de la Colonia Güell.** Fig.
251
Matricularius: Nombre que se daba especialmente en
Francia a finales de la edad media a los sacristanes inferiores;
tomaban el nombre de matricularii porque figuraban en la lista
(matricula) de los que percibían estipendios eclesiásticos.
Matrimonio: V. Sacramentum matrimonii y Rito del matrimonio
Matrimonio laico: Boda en la cual la novia es dada en
matrimonio al novio, no por el sacerdote sino por un laico,
fuese el padre, fuese el tutor legal, y desde el siglo XII por
un tutor elegido por ella. Para su validez se exigía la entrega
de la dote y las arras por parte de ella, colocación del anillo
por parte del novio y la aceptación del mismo por parte
de la novia. Como emanación del derecho germánico se
hacía ante la iglesia y era considerado como suficiente para
la validez del matrimonio y, por lo tanto, reconocido como
sacramento del matrimonio. La intervención del sacerdote
en el matrimonio laico se limitaba a celebrar el matrimonio
in facie ecclesiae, ante la puerta de la iglesia, al investigar si
había algún impedimento, en la bendición del anillo y en
la posterior bendición nupcial. El matrimonio laico fue a
menos cuando, en el siglo XII, la novia pudo escoger su
tutor y, por lo tanto, el sacerdote como tal cada día estaba
más alejado de él. Los sínodos del siglo XIII, especialmente
MAT
después de la Reforma gregoriana y del tratado de Worms
(a. 1122), hacían decretos prohibiendo el matrimonio laico,
pero sin declararlo inválido. Se le dio validez en el concilio
Tridentino con el canon “Tametsi”, bajo la prescripción
de que el matrimonio sólo se puede contraer en aquellas
parroquias donde se han hecho las amonestaciones. El
antiguo Derecho Canónico con el canon 1009 quitó la
validez del matrimonio laico entre católicos, prescribiendo
la forma tridentina.*
Matrina: V. Padrino
Matroneum: Especie de tribuna de las basílicas antiguas de
Roma situada en el norte del altar y reservada a las matronas
y damas de alta alcurnia. Detrás estaba el lugar destinado
a las otras mujeres. Pasó a la arquitectura cristiana. Véase
el matroneum de la cripta de la catedral de Barcelona. V.
Matroneum. Fig. 195
Matutinale (nocturnale): Volumen que contiene el oficio de
maitines de todo el año eclesiástico.
Mauricio, mártir y soldado (On. 22 de septiembre): Sus
atributos son alabarda, armadura, bandera o estandarte,
caballo, cetro, corona, cráneo, escudo con cruces, esfera
real, estatua de la Virgen María y lanza.
Maurinos (maurini): Grupo católico de historiadores dedicados
a los documentos históricos, especialmente de diplomática
y paleografía. Eran benedictinos del monasterio de S.
Germain-des-Pres.
Mauro, abad (On. 15 de enero): Sus atributos son él mismo
andando sobre aguas y una balanza.
Mausoleo: Tumba monumental.
Maza: Atributo de san Antolín, san Benigno y san Fidel
Sigmaringen.
Media naranja, bóveda de: Fig. 67
Mediacaña: Fig. 114
Medias pontificales (en antiguo romano, udones, odhones, y
más tarde caligae): Antes del concilio Vaticano II: Piezas de la
vestidura litúrgica (calcetines) del celebrante en las misas
pontificales. Hasta el siglo XII por regla eran blancas y de
tela. A partir del siglo XIII eran preferentemente de seda;
su adaptación a los colores litúrgicos se hizo sólo en el siglo
XV. Su forma no experimentó una evolución remarcable.
Para sujetarlas ya desde un comienzo llevaban ligas en la
parte superior.
Medín (On. 3 de marzo): Sus atributos son azada, cesto con
habas, instrumento de layar y habas. V. Romería san Medín
(Barcelona)
Medio bocel, moldura de: Fig. 114
Medio punto, arco de: Fig. 16
Medio relieve: Forma no exenta trabajada en un soporte
bidimensional del cual sobresale casi la mitad de su volumen.
Megalito: Durante la prehistoria, es un monumento
construido con grandes piedras sin esculpir.
Megalonyrion: Nombre que en el rito griego se da a un canto
ejecutado para la fiesta de un santo a la hora de laudes,
después de cantar el polyeleon ante la imagen del santo la fiesta
del cual se celebra, expuesta en la nave e incesantemente
incensada por el sacerdote y el diácono.
Melchisedech: Nombre que en la Alemania medieval se da
MEM
J. M. MARTÍ BONET
al viril de la custodia, porque sostiene la sagrada eucaristía.
Fig. 248
Memento: En el canon romano (el primero) son las oraciones
de recordatorio de la misa romana: 1. La oración de petición
que sigue el Te igitur hecha para aquellos vivientes que el
sacerdote quiere encomendar de una manera especial para
que aprovechen los frutos del santo sacrificio, así como
para todos los asistentes con fe y con devoción es el memento
vivorum, la conmemoración de los vivientes. 2. La petición
que sigue al Súpplices te rogamus de después de la consagración
en el canon primero hecha para aquellos difuntos que el
sacerdote quiere recordar de una manera especial en la misa,
así como para todos los que han muerto en la paz del Señor;
es el memento defunctorum, el recordatorio de los difuntos.
Los dos mementos sustituyen la lectura de los dípticos de
los tiempos antiguos. La aplicación para ellos de los frutos
de la misa tiene lugar sólo por modum sufragii, a modo de
intercesión o petición insistente.
Memento mei Domine: Frase de san Dimas.
Memoria: Antiguamente significaba: 1. Las reliquias de un
santo o de un mártir. 2. La tumba de un santo o de un
mártir. 3. Un relicario con las reliquias de un santo confesor
o de un mártir. 4. La iglesia construida sobre las reliquias
de un santo o de un mártir o en honor suyo denominada
también martyrium.
Memoriale rituum: Manual litúrgico para las pequeñas
parroquias que contiene de forma abreviada las ceremonias
de la bendición de las candelas, de la ceniza y de las palmas,
así como el ceremonial de Semana Santa. Benedicto XIII
(no el papa Luna) en 1725 lo publicó para la ciudad de
Roma, y en 1821 Pío VII lo aprobó para toda la cristiandad.
Menaia: Libro litúrgico del rito griego de seis o de doce
volúmenes en el cual están los cantos variables y las
lecturas del culto de las festividades de la Virgen María
de los ángeles y de los santos. También están los de las
fiestas invariables del Señor y las descripciones de la fiesta
y vidas de santos, breves o largas que sirven de lectura. Las
menaias están ordenadas por meses y por días; de aquí viene
su nombre, empiezan por el primero de septiembre. Un
apéndice contiene cantos y lecturas de carácter general que
sirven para diferentes categorías de santos que no tienen
oficio propio; se asemeja al Commune sanctorum del breviario
romano.
Menajes (o paramentos o telas de): Antes del concilio Vaticano
II: Las telas o tejidos que sirven para la confección de
menajes litúrgicos. Hoy los ritos orientales no tienen
ninguna prescripción sobre el material con cual deben
estar hechas las telas para la confección de menajes; en
cambio en Occidente para determinados paramentos hay
que emplear telas de unos materiales concretos. Deben ser
de tela los corporales, la palia, el purificador, el alba y el
amito; este precepto rige para algunos ornamentos, como el
corporal y los manteles del altar desde los primeros tiempos
del cristianismo. Deben ser de seda la casulla, la estola, el
manípulo, el cubrcáliz, la bolsa de los corporales, el humeral
de las bendiciones con el Santísimo, el del subdiácono, y
el del acólito que sostiene la mitra y el conopeo. Que la
148
casulla debía ser de seda ya estaba prescrito en diferentes
lugares durante la edad media. Los ornamentos de telas
tejidas destinados al servicio del culto. Se pueden considerar
en una triple agrupación: 1. Menajes destinados al servicio
del culto empleados por las personas. 2. Menajes que sirven
para adornar el altar, los vasos sagrados, los recipientes de la
iglesia, la iglesia misma o su mobiliario; son los manteles del
altar, el tapete, el antipendio, los corporales, el cubrecáliz, la
bolsa de los corporales, el purificador, la palia, el conopeo,
los manteles del combregador, los cortinajes, los tapices, la
almohada. 3. Los menajes que sirven para actos litúrgicos
especiales como el humeral, el lavabo, los pañuelos, el
gremial, las banderas, etc. Unos tienen carácter decorativo,
los otros lo tienen práctico, y otros tienen ambas funciones.
4. En arquitectura, llamados paramentos, cualquiera de las
dos caras de una pared.
Menas, anacoreta (On. 11 de noviembre): Su atributo son
camellos.
Mendigos, con: Atributo de san Antonio, san Diego de Alcalá,
santa Eduviges, san Epifanio, santa Isabel de Aragón, santa
Isabel de Hungría, san Ivo, san Josep Oriol, san Martín de
Tours, santa Matilde, san Pedro Regalado, san Roberto, san
Salvador de Horta, san Serafín, santa Susana, santo Tomás
de Vilanova y santa Zita.
Mendigos con muleta: Atributo de san Josep Oriol.
Menhir: Monumento formado por una gran piedra, más larga
que ancha y clavada verticalmente en el suelo.
Menologium (menologion): Libro del rito griego dividido
en doce capítulos en el cual están las vidas de los santos
siguiendo el orden de los meses y días del año.
Mensa capitular: Son las posesiones, derechos y deberes del
capítulo catedral (canónigos). Su registro o consignación
escrita forma la serie archivística llamada Mensa capitular ya
en el siglo XII. Se distingue de la Mensa episcopal.
Mensa episcopal: Son las posesiones, derechos y deberes del
obispo diferentes de los derechos de los canónigos o de la
Mensa capitular. En los archivos eclesiásticos, y especialmente
en los diocesanos, forman una serie muy importante que
empieza en el siglo XIII, al menos en Barcelona, denominada
mensa episcopi distinta de la “mensa capitular”.
Mensale: El nombre que en la edad media se daba a los
manteles del altar.
Ménsula: En arquitectura es dice de un elemento que sobresale
del paramento de una pared y sirve para sostener un arco,
una bóveda o cualquier cosa, aun decorativa. Fig.112
Mesa del altar: (Mensa, tabula, ara): La parte superior plana
del altare fixum que tiene forma de losa. Según el canon
antiguo 1198, debe ser de piedra natural, de una sola
pieza; una piedra entera que sea durable y que no se pueda
romper con facilidad; debe tener el tamaño de la stipes para
que esta quede extendida completamente sobre ella y muy
unida a ella. Estas prescripciones todavía no se conocían
en la edad media, en todo caso no tenían carácter general.
No precisaba que la mesa fuera de una sola piedra ni debía
tener la anchura ni el grosor de la stipes. La costumbre de
perfilar los bordes de la mesa viene de época postcarolingia.
La ornamentación de la mesa en todos los tiempos aparece
149
SACRALIA ANTIQUA
como una excepción, y todavía siempre de una manera
muy limitada. Una característica de la mesa antigua que
perduró en el sur de Francia hasta el siglo XIII era el
listón más o menos alto que cercaba todo el contorno de
la mesa y que presentaba un surco con la correspondiente
profundidad alrededor de ella. Esta disposición de la mesa
se puede costatar ya en el siglo VII en España; en el siglo
VI en Italia y en el siglo V en Francia, y probablemente
es de fecha más antigua. Parece que su finalidad era la de
evitar que el contenido del cáliz cayera al suelo en caso de
tumbarse. El historiador Alavedra de Terrassa ha hecho un
amplio estudio sobre las aras paleocristianas y románicas de
Cataluña (Terrassa, 1990).
Mesa de la comunión: Antes del concilio Vaticano II: La barandilla
que hay ante el espacio del altar; a veces la mesa es de piedra.
Se denomina mesa de la comunión porque los fieles solían
recibir allí la sagrada comunión. En las iglesias de Zaragoza,
por ejemplo, todavía se conservan estas barandillas para
comulgar, en el altar mayor de El Pilar.
Mesa menorquina: Gran piedra plana puesta horizontalmente
sobre otra vertical formando una T.
Mesoniktikón: Oficio nocturno del rito griego que
corresponde a las maitines del rito romano.
Mesopentekosté: Nombre que se da en el rito griego al
miércoles de la cuarta semana después de Pascua. Toma este
nombre por encontrarse en mitad de los días que van de
Pascua a Pentecostés.
Metádossi: Nombre que se da en griego a la distribución de la
sagrada comunión.
Metalepsis: Nombre que se da en griego al recibimiento de la
sagrada comunión.
Metánoia: Significa en griego: 1. El sacramento de la
penitencia. 2. La inclinación de la cabeza (mikrá metánoia) y
la postración (megále metánoia); la primera consiste en inclinar
profundamente la parte superior del cuerpo y tocar el suelo
con la mano derecha, y la segunda en arrodillarse en el suelo,
tocarlo con las manos y besar el suelo. Las dos inclinaciones
van acompañadas del persignarse y de una pequeña oración.
Metátethis (translatio): En griego significa la traslación de una
fiesta del día en que cae a otro.
Metropolita: Obispo que preside la provincia eclesiástica
y que va investido del palio, insignia de poder y honor
supraepiscopal. Todo metropolita es arzobispo, pero no
todo arzobispo es metropolita. Ver la introducción a Sacralia.
Miércoles de ceniza (feria IV cinerum): Antes del concilio Vaticano
II: Miércoles anterior al domingo primero de Cuaresma; era
una feria mayor privilegiada que no podía ser sustituida por
ninguno otro oficio; según la costumbre romana es el inicio
del tiempo de ayuno, llamado por eso feria IV in capite jejunii. Se
conoce como miércoles de ceniza porque este día se bendice
y se distribuye entre los fieles la ceniza. Originariamente el
tiempo de ayuno no empezaba el miércoles de ceniza, sino
el primer domingo de Cuaresma tal y como todavía hoy se
hace en el rito ambrosiano. Porque no se ayunaba en los
domingos de Cuaresma, quedaban solamente treinta y seis
días de ayuno; por eso se avanzó la Cuaresma tomando los
cuatro días de la semana antes llamada Quincuagésima para
MES
llegar a los cuarenta días de ayuno. Así nos lo muestran el
Gelasianum y el Gregorianum. Al principio estos días no eran
parte de la Cuaresma; se contaban como días anteriores al
primer domingo de Cuaresma, como vemos en el Gelasianum
y el Gregorianum y en la homilía 16 de san Gregorio Magno,
pronunciada en el año 592 sobre el evangelio y secreta de
la misa del primer domingo de Cuaresma. Sólo en el siglo
VII –como lo prueba la interpolación en el Gelasianum, que
data de este siglo–, empezó a aparecer el miércoles de ceniza
caput jejunii, costumbre que se generalizó en el siglo IX para
todo el rito romano.*
Miguel (fiesta de san): V. Fiestas de los ángeles
Miguel, arcángel (On. 29 de septiembre): Sus atributos son
almas (angelitos), armadura, balanza, bandera o estandarte,
dalmática, destrucción de la tarasca (ídolo), escudo con
cruces, lanza, patena y el texto latino: Quis ut Deus?
Miguel de los Santos, sacerdote (On. 5 de julio): Sus
atributos son Cristo crucificado y ostensorio (custodia).
Miguela Mª del Santísimo Sacramento, virgen (On. 24 de
agosto): Sus atributos son bolsa de dinero, enfermo, niño
Jesús, ostensorio (custodia) y Sagrado Corazón de Jesús.
Millán de la Cogolla (On. 12 de noviembre): Sus atributos
son báculo, caballo, cueva, flauta de pastor e instrumentos
musicales.
Minchah (oración de): La oración hecha en la sinagoga judía
a la hora de minchah, de comer, es decir a la hora sexta o a la
hora nona, a la cual se ha querido atribuir una influencia a
las vísperas del oficio.
Minister del baculo: Clérigo o monaguillo vestido de
sobrepelliz o de sobrepelliz y pluvial, que tiene la obligación
de sostener el báculo del obispo que celebra de pontifical
cuando él no lo necesita.
Minister de la candela: V. Bugiarius
Minister del gremial: Clérigo o monaguillo vestido con
sobrepelliz que debe sostener el gremial hasta la hora del
ofertorio, siempre que el obispo no lo tenga en su regazo y
lo de al diácono asistente que está a la derecha del obispo,
cuando se debe extender en el regazo del obispo.
Minister del libro: Clérigo o monaguillo con sobrepelliz y
pluvial o sólo con sobrepelliz, que en el pontifical solemne
tiene que sostener el misal ante el obispo y en las vísperas
solemnes tiene que hacer lo mismo con el antifonario cuando
el obispo tiene que decir el introito, el Gloria, el evangelio, el
Credo y el ofertorio, así como en las vísperas debe entonar
las antífonas, el himno, la antífona del Magnificat y tiene que
cantar la oración final.
Minister de la Mitra: Clérigo o monaguillo con sobrepelliz
y humeral o con sobrepelliz, mitra y humeral que tiene que
sostener la mencionada mitra del obispo que celebra de
pontifical siempre que el obispo no la lleve en la cabeza.
Minúscula curial, letra: Tipo de letra empleada en los
documentos de época medieval, especialmente gótica.
Acostumbra a ser difícil de leer, puesto que el secretario
tomaba nota a pie de juicio o sentado en un pupitre, siempre
escuchando y escribiendo simultáneamente.
Minuta: En diplomática, es el texto previo a la confección
definitiva del documento.
MIR
J. M. MARTÍ BONET
Mirador: Tribuna o balcón normalmente cerrado con vidrios
o celos.
Mirón (Myrón): Santo óleo. V. Chrismatio
Misa: Nombre que se daba en Occidente ya en los siglos VI y
VII al sacrificio eucarístico. La misa (forma de la latinidad
tardía de missio y dimissio) significaba la despedida. Este
significado ha sobrevivido hasta antes del concilio Vaticano
II en el Ite missa est. Parece que misa significaba en su origen
la missa fidelium y después todo el sacrificio eucarístico. En
la regla de san Benito significa la despedida que recibían
los monjes después de las horas canónicas. A principios de
la edad media significaba la lectura que seguía a los salmos
de los nocturnos: misa de Isaia Propheta, missa de evangelio,
etc. Toman el nombre de misa porque constituían el fin del
nocturno. A principios de la edad media también significaba
una fiesta: por ejemplo, misa de San Martín, nombre que
se podría haber originado en la celebración del sacrificio
eucarístico en aquella fiesta, la misa que le daba el carácter
de festividad eclesiástica, la solemnidad y el esplendor. V.
Liturgia de la misa
Misa, sacrificio de la misa (missa, oblatio, sacrificium, grec,
leiturgía): Según los católicos y los ortodoxos, la misa es el
sacrificio eucarístico de la nueva ley que el sacerdote ofrece
de una manera incruenta bajo las especies de pan y de vino
en nombre, en solicitud y en fuerza de la persona de Cristo,
renovando el sacrificio del Calvario, ofrecido una vez por
todos en la cruz, para la redención, curación y santificación
del linaje humano caído. El concepto es igual en los ritos
orientales y en los occidentales. Según la doctrina católica,
todas las variantes (que se pueden encontrar) afectan en las
partes variables. El sacrificante en todos los ritos es Cristo
en la persona del sacerdote que lo representa, la ofrenda es
el mismo Cristo realmente presente que se ofrecía en la cruz
y que se encuentra sobre el altar bajo las especies del pan y
del vino, y el acto de la consagración según el rito romano
tiene lugar en el momento en que el sacerdote en nombre
de Cristo pronuncia las palabras de la consagración y no
en el momento del epiclese según creencia de los griegos no
unidos. Los protestantes niegan el carácter de sacrificio en
la misa por razón de su doctrina sobre la justificación. Para
ellos la liturgia de la misa, tal y como la han conservado,
viene a ser una cena conmemorativa de la muerte del Señor,
la última cena: la cena del Señor.
Misa de los ángeles: Misas de Rorate
Misa del anochecer: Antes del concilio Vaticano II: Era una
práctica muy poco común la celebración de la eucaristía
por la tarde. Al principio se celebraba a imitación de la
última cena; pero en el siglo XI ya se fue substituyendo cada
vez más por la misa de la mañana. Los días en los cuales
se conservaba (antes del concilio Vaticano II) por más
tiempo, sería en las témporas, el Sábado Santo, la vigilia
de Pentecostés, y esporádicamente hasta la edad media la
misa del Jueves Santo. En la vigilia de Navidad, en virtud
de un privilegio especial en Venecia, se celebraba una
misa en lugar de la de medianoche; también en la catedral
de Mantua, en San Antonio de Padua y en algunos otros
lugares. Después del concilio Vaticano II obviamente se han
150
establecido las misas vespertinas (por la tarde), tanto en los
días de precepto como en los otros días.*
Misa canónica: Formulario de misa en los sacramentarios y
misales medievales que tiene intercalado el canon de la misa.
Misa de los catecúmenos (missa catechumenorum): Nombre
que se da en la liturgia a la parte de la misa que precede el
ofertorio y que está integrada por un conjunto de lecturas
y de oraciones a las cuales podían asistir los catecúmenos,
y después de las cuales eran despedidos solemnemente;
por eso esta misa es llamada ya en el sínodo IV de Cartago
missa catechumenorum. Iba precedida de una prédica a la cual
podían asistir judíos, paganos y excomulgados. Desde la
introducción cada día aumentaron más los bautismos de los
niños y disminuyeron los bautismos de adultos, pasando lo
uno y lo otro a ser regla general. Las oraciones y las lecturas
de la misa fueron perdiendo su significación como misa
de catecúmenos. El resultado sería que la despedida de los
catecúmenos en los ritos occidentales quedó reducida a la
misa de los escrutinios y, después de desaparecer estos en la
segunda mitad de la edad media, desapareció de la liturgia de
la misa sin dejar rastro; en los ritos occidentales que la han
conservado hasta hoy en la liturgia de la misa, se convirtió
en una fórmula vacía, un puro recuerdo de aquella antigua
usanza.
Misa de consagración: 1. La misa que sigue a la consagración
de una iglesia o de un altar con un formulario, las oraciones
y las lecturas del cual frecuentemente hacen referencia a la
consagración que ha precedido. Originariamente la misa
constituía una parte esencial y principal de la consagración
de la iglesia y del altar, pero debido a la complicación del rito
se convirtió ya en la edad media en una especie de apéndice
del acto de la consagración considerada como acabada, y
por lo tanto no necesaria para la validez del acto. 2. La misa
en la cual el obispo confiere órdenes a los ordenados.
Misa cotidiana: 1. Seis misas para los días de la semana que
no tenían un formulario especial. Aparecen en el Gelasianum
y en el Gregorianum influido por este. 2. La misa de difuntos
no privilegiada para la celebración de la cual se debía, antes
del concilio Vaticano II, utilizar el último formulario de la
misa de difuntos del misal romano.*
Misa del día (missa diei): La misa que corresponde al día o
fiesta (solemnidad, memoria...) del oficio.
Misa de difuntos (missae defuncturum): Misas celebradas con
formularios propios que tienen las oraciones, los cantos y las
lecturas apropiados para rezar por el reposo de los que han
muerto en el Señor; de aquí que sean también denominadas
de almas (missae animarum). A excepción de las misas del día
de difuntos, tienen el carácter de misas votivas. El misal
romano anterior al concilio Vaticano II tenía seis formularios
de misas de difuntos y tres en el Propium Sanctorum: el 2 de
noviembre y tres más detrás de las misas votivas. Por las
primeras palabras del introito son también denominadas
misas de réquiem o simplemente Requiem. El Gregorianum
y el Gelasianum ya contienen un número considerable
de formularios para la misa de difuntos, formularios que
todavía perduran hoy en los del misal romano. Las misas
de difuntos en el die obitus o exequiarum (antes del concilio
151
SACRALIA ANTIQUA
Vaticano II); el día 3, 7 ó 30 después de la muerte o del
entierro si eran solemnes, o al menos cantadas, entraban en
muchos días y tenían privilegios especiales, que no eran tan
extensos si eran rezados; y de aquí les vino el nombre de
misas de difuntos privilegiadas. Tenían una sola oración y
la secuencia Dies irae después del Tractus. Antes del concilio
Vaticano II las misas de difuntos no privilegiadas, llamadas
missae quotidianae, se podían celebrar relativamente en pocos
días, nunca en fiestas dobles o días equivalentes a no ser que
se celebraran en iglesias o capillas de los cementerios, y en
tal caso estaban prohibidas sólo en las dobles de primera y
segunda clase, en las ferias y vigilias privilegiadas y en las
octavas también privilegiadas. El número de oraciones en
estas misas eran tres; la secuencia era obligatoria sólo en las
misas cantadas y en las misas rezadas se dejaba a la voluntad
del celebrante. Las misas de difuntos tienen el carácter de
súplica expiatoria; su color litúrgico sería el negro desde
el siglo XII. Ahora es morado. El concilio Vaticano II ha
cambiado algunas de estas normativas.*
Misa nueva (novel): La primicia o la primera misa celebrada por
el sacerdote recién ordenado.
Misa parroquial: La misa que celebra el rector o su
representante los domingos y días de fiesta en la iglesia
parroquial para que los fieles de su parroquia. Si en una
parroquia los domingos se dicen muchas misas, todas son
públicas, pero una llevaba el nombre de misa parroquial. El
rector la celebra a intención de su feligresía.*
Misa de partera: Antes del concilio Vaticano II: Bendición que
el sacerdote católico da a las parteras que han infantado
de un matrimonio contraído según la Iglesia católica, el
primer día que van a la iglesia. Constaba de dos partes: de
la entrada que la partera hace en la iglesia llevando un cirio
encendido en la mano y de la bendición que se le da ante el
altar. Era una acción de gracias por el feliz parto y también
una súplica para pedir la protección y la gracia divina para
la madre y para el hijo. Los formularios de bendición de
parteras ya datan del siglo XI. En la edad media ofrecen
la mayor diversidad, tanto por las oraciones que se dicen
como por las ceremonias que se practican. La bendición
de las parteras no tenía un carácter de purificación; tenía y
tiene más el carácter de acción de gracias. No corresponde
a ningún precepto el hacerse dar esta bendición, sino a
una práctica de piedad loable. Durante un mes las parteras
estaban dispensadas del precepto de asistir a misa los
domingos y días de precepto.*
Misa plana: Misa celebrada por el sacerdote, sencillamente sin
asistentes, sin incensación del altar ni de la oblata, sin canto
del celebrante y ni del coro, faltada de toda solemnidad
externa.
Misa privada: Antes del concilio Vaticano II: 1. Originariamente
era la misa celebrada por el sacerdote en parte por su
devoción, por personas particulares y por una circunstancia
especial. Casi siempre era una misa, leída o cantada; pero
también podía ser una missa solemnis toda vez que la forma
externa y la solemnidad no determinaban estrictamente su
carácter de misa privada. Eran su destino y su final los que
la determinaban. La misa pública es su misa opuesta. Los
MIS
ritos orientales no conocen la misa privada en este primer
sentido; en Occidente ya era usual en el siglo V. El estipendio
de la misa se originó a partir de las ofrendas que hacían en
ella los fieles. 2. En sentido más amplio y más reciente, la
missa lecta carece de toda solemnidad para distinguirla de la
missa cantata medio solemne y de la missa solemnis totalmente
solemne que puede ser por su finalidad y destino una misa
pública. Siempre dentro de la disciplina vigente anterior al
concilio Vaticano II.*
Misa pública: Antes del concilio Vaticano II: Era la misa celebrada
por razón de una causa pública o por una necesidad
pública, como es, por ejemplo, la misa conventual diaria
de los conventos y de las comunidades (canónigos...), la
misa parroquial o pro populo que el rector celebra todos
los domingos y días de fiesta para la parroquia. Las misas
que se celebran en las parroquias como suplemento de la
misa parroquial para que todos los fieles puedan cumplir
con el precepto de oír misa los días de fiesta de guardar, la
misa ordenada por las autoridades eclesiásticas por razón
pública, etc. No es necesario que la misa pública sea una
misa solemne; puede ser una misa rezada. Su contraria es
la misa privada. Siempre dentro de la disciplina anterior al
concilio Vaticano II.*
Misa rasa: 1. La misa rezada, no cantada, por el celebrante
(misa secreta). 2. El canon de la misa que se debía rezar en
voz baja. Todo antes del concilio Vaticano II.*
Misa remisa: La misa celebrada en voz baja, ya en la edad
media.
Misa de rogativas: La misa que se tiene que celebrar los días
de rogativas (el día de San Marcos o los tres días antes de la
Ascensión) antes o después de las procesiones de plegarias.
Ya aparece en su formulario en el Gregorianum y tiene un
carácter marcadamente suplicante y de penitencia. Los
ornamentos para celebrarla deben ser de color morado.
Misa seca: V. Missa sicca
Misa secreta: 1. Nombre que los sacramentarios y los misales
de los siglos X y XII dan al canon de la misa que se rezaba
en voz baja. 2. La misa rasa del sacerdote (missa bassa).
Misa solitaria: La misa privada celebrada sin la asistencia de
los fieles y sin ministros.*
Misa triple: La disciplina litúrgica de antes del concilio
Vaticano II sólo consentía la misa triple en el día de Navidad
y en el día de los difuntos; el día de Navidad el sacerdote
puede percibir estipendio para las tres celebraciones; el
día de los difuntos sólo para dos. La bula Incruentum altaris
del 10 de agosto de 1915 extendió a toda la cristiandad el
privilegio de celebrar tres misas cada sacerdote en el día de
los difuntos, que desde hacía siglos sólo disfrutaban España
y Portugal.*
Misa venatoria: Misa “sicca” que se celebraba antes de ir a
cazar o a la hora de la cacería.* V. Introducció y Missa sicca
Misa votiva: Antes del concilio Vaticano II: La misa votiva es la
que se celebra para un fin o por una circunstancia especial,
prescindiendo del formulario de la misa del día o de la
fiesta. Para las misas votivas se puede hacer uso, además
de los formularios que hay en el misal después el Commune
Sanctorum, de las misas votivas añadidas y ordenadas
MIS
J. M. MARTÍ BONET
nuevamente con la reforma del misal y de los formularios
de misas de santos.
Misal: El libro litúrgico del rito latino que contiene las
ceremonias, oraciones y a veces incluso lecturas para la
celebración de la misa. Se originó de los Sacramentarios
en los cuales, además de las oraciones de la misa que
contenían, también estaban las piezas del canto (Introito,
Gradual, Ofertorio y Communio) y lecturas (Epístola y
Evangelio) que en su origen formaban parte otros libros.
Este conjunto fue puramente externo en algunas ocasiones,
colocando en un lugar aparte e independiente del misal
los cánticos y las lecturas, y después del contenido del
Sacramentario; o bien fue interna, mezclando los cánticos
y las lecturas, mezclando los cánticos con las oraciones del
Sacramentario, colocándolas en el lugar y pasaje que en la
misa les corresponde. Este segundo procedimiento era el
más práctico y, por lo tanto, el único que ha subsistido. La
transformación del Sacramentario en Missale plenum empezó
hacia el siglo IX y se hizo progresivamente, de tal manera
que en el siglo XIII ya se había acabado el proceso que
cambió el Sacramentario y lo convirtió en el misal actual,
formando un conjunto completo y redondeado. A pesar de
que existían leccionarios, evangeliarios... Este es el origen de
los misales romano, y también del mozárabe y ambrosiano.
Fig. 189
Misas de las ferias (missae feriales): Misas para cada día de la
semana. La serie más antigua de estas misas se encuentra en
el Sacramentario de Alcuino. Sería el punto de partida de las
misas de las ferias que aparecen en el misal de finales de la
edad media. En el misal reformado de san Pío V, el lunes
tiene la misa votiva de la Santísima Trinidad, el martes la de
los Santos Ángeles, el miércoles de los Santos Apóstoles,
el jueves del Santísimo Sacramento o del Espíritu Santo, el
viernes de la Santa Cruz o de los Dolores, y el sábado de la
Virgen María. En una última reforma del misal se introdujo
una nueva misa votiva para el miércoles especialmente
dedicada a san José. Véase también missale romanum, editado
después del concilio Vaticano II sobre este concilio y las
disposiciones que se tomaron.*
Misas gregorianas: 1. El treintanario (30 días) gregoriano;
consiste en la celebración seguida y sin interrupción de
treinta misas en sufragio de uno o más difuntos. Este
treintanario toma el nombre de “gregoriano” porque, a
raíz de una narración de los diálogos de san Gregorio
Magno (IV, 55) se creyó sin fundamento que él era el autor,
ya que probablemente es más antiguo que san Gregorio.
La propagación que tuvo en la edad media no la libró de
muchos abusos. En su forma originaria, tal como la Iglesia
la permitía, es correcta y no tiene privilegios litúrgicos. 2.
El septenario gregoriano (septem missae aureae beati Gregorii);
serie de siete misas en siete días seguidos. Originariamente
como septenario de difuntos que era, se celebraba sólo por
los difuntos; a finales de la edad media se aplicaba también
a los vivos. La atribución a san Gregorio también se debe
a una narración de los diálogos. En el siglo XV se quitó
una misa y se convirtió en un seisenario que era tal y como
se ha conservado hasta hoy en algunas diócesis del sur de
152
Alemania. Al septenario en la edad media también se le
introdujeron toda clase de abusos y supersticiones.
Misas de necesidad: Misas especiales o reunión de varias
misas que a finales de la edad media se celebraban o se
mandaban celebrar para recibir ayuda en las necesidades
espirituales o temporales. A menudo tomaban la forma de
peticiones, tanto por la eficacia que se les atribuía como por
las condiciones que debían rodear su celebración.
Misas de Rorate: Misas votivas solemnes en honor de la
Virgen María que se pueden celebrar, donde son de uso
antiguo, sin privilegio especial los miércoles de las témporas
de Adviento y los nueve días que preceden la celebración
de la Navidad. Estas misas toman el nombre de Rorate por
las primeras palabras del Introito; se llaman misas del ángel
porque el evangelio se refiere a ellas como la embajada del
arcángel san Gabriel a la Virgen María.
Misericordia: Pequeño asiento de la parte inferior de las sillas
de los coros medievales, a menudo ricamente esculpido.
Recibe el nombre de misericordia porque sirve para que los
clérigos se puedan apoyar en ellas cuando deben estar de pie
en el rezo de los oficios divinos. Fig. 170
Misericordias Domine in aeternum cantabo: Frase de
Teresa de Jesús.
Missa ad gallicantum: La primera de las tres misas de la
víspera de Navidad (25 de diciembre). Lleva este nombre
por celebrarse a la hora en que el gallo canta por primera
vez al día.
Missa ad iudicium, misa iudicii: La misa que durante la edad
media se celebraba en los juicios de Dios, en la cual aquel
que debía someterse a la prueba del juicio de Dios tenía
que comulgar. Fue un lamentable abuso y una reprobable
superstición de trágicas consecuencias. V. Introducción y
Iudicium
Missa animarum: 1. La misa celebrada en sufragio de los
difuntos. 2. La misa de difuntos.
Missa aurea: La misa de oro: 1. Misa que a finales de la edad
media se celebraba en honor de la Virgen María en las
grandes necesidades y que se consideraba muy eficaz. Tenía
como nota característica una preantífona de dos versos,
el primero de los cuales se repetía tras las siete colectas,
secretas y las postcommunios de la misa. 2. La misa Rorate
celebrada el miércoles de las témporas de Adviento.
Missa bassa: Nombre que recibía en la edad media la misa
sencilla o rezada. V. Missa secreta
Missa bifaciata o trifaciata: En la misa, las partes variables
de la cual estaban tomadas de dos o de tres misas, de tal
manera que el introito unas veces se tomaba de la primera,
de la segunda o de la tercera, y en la oración de la segunda
misa y en la de la tercera seguían las de la primera y segunda.
Era como si fuera una fusión de dos o de tres misas, un
insertio misarum. Las misas bifaciata y trifaciata se introdujeron
en Francia o Cataluña en el siglo XII. Aquí tuvieron la
máxima extensión. Combatidas por los teólogos y por
los sínodos como un abuso. En Alemania tuvieron escasa
popularidad.
Missa cantata: Misa medio solemne cantada por el celebrante
y por el coro sin asistentes y, por regla, sin incensación.
153
SACRALIA ANTIQUA
Missa cardinalis: Nombre que en la edad media se daba a
la misa conventual de las comunidades y de los conventos.
Missa cathecumenorum: V. Misa de los catecúmenos
Missa chrismalis: Nombre dado a comienzos de la edad
media a la misa del Jueves Santo porque en esta fiesta en
las catedrales se consagraban los santos óleos durante la
celebración de la misa. Después del concilio Vaticano II
se admite la celebración en el Lunes, Martes o Miércoles
Santos además del Jueves Santo.*
Missa communis: Formulario de una misa que se celebra en
honor de un santo que no tiene misa propia y, por lo tanto,
es común para muchos santos, y por eso en el misal romano
tienen el nombre de commune sanctorum.*
Missa conventualis: La misa que se celebraba y celebra
diariamente en las catedrales, comunidades y conventos,
a la cual asisten corporativamente todos los miembros
de la comunidad. En los conventos y comunidades o
capítulos que tienen el deber de rezar el oficio divino la
misa conventual va unida a éste, y el uno y la otra están
estrechamente relacionados, siguiéndolo, por regla general,
después de la sexta en las fiestas simples, después de nona
en la Cuaresma y después de tertia en los otros días. En la
canónica de Barcelona la misa conventual se celebra en las
solemnidades, fiestas peculiares y de importancia, y también
todos los domingos y a ella se unen las laudes.
Missa de luce: Nombre que en la edad media se daba a la
tercera misa de Navidad. Tenía este nombre porque se
celebraba ya en pleno día.
Missa dialogata (recitata): Antes del concilio Vaticano II: Misa
“rasa” (simple) en la cual las partes de la misa cantadas por
el coro se decían en voz alta por los fieles asistentes a la
misa.*
Missa dominica: Nombre que en la edad media se daba a la
misa principal; era la missa cardinalis (o principal) que se debía
distinguir de la missa dominicalis.
Missa eucharistialis: La misa plena en contraposición a la
misa sicca: la misa que comprende el canon mayor y menor
y la comunión.*
Missa exequialis: La misa que se celebra en sufragio del
difunto que se entierra.
Missa familiaris: La misa privada, que hay que distinguir de la
missa pro familiaribus y de la missa familiaritatis.
Missa ferialis: 1. La misa que corresponde al oficio del día.
2. Las misas establecidas de Alcuino para los siete días de la
semana (domingo, missa de Trinitate; lunes, missa pro peccatis;
martes, missa de angelis, etc).
Missa fidelium: La misa de los fieles. Se da este nombre a la
parte de la misa que empieza con el ofertorio y comprende
la consagración y la comunión. Toma este nombre porque
mientras la disciplina de los catecúmenos rigió en la Iglesia,
sólo los fieles podían asistir a ella, toda vez que después de
las lecturas y de las oraciones precedentes los catecúmenos
eran despedidos de la iglesia. Cuando el bautismo de los
adultos se convirtió en una excepción, y por lo tanto cayó en
desuso, la disciplina de los catecúmenos se conservó como
antes con la distinción entre missa catechumenorum y missa
fidelium, pero no tenía la más pequeña trascendencia para la
MIS
misa. Sólo tenía importancia para la misa que iba precedida
de los escrutinios de aquellos que tenían que ser bautizados
solemnemente el Sábado Santo, según costumbre romana,
mientras los escrutinios estuvieron en práctica.
Missa illyrica: Misa publicada en Estrasburgo por el luterano
Flacius Illyricus en 1557, la cual contiene una rica colección
de oraciones, pero su canon contiene sólo el Ordo missae
romano establecido por Sigiberto de Munden en 1205.
Missa in aurora: La segunda misa de Navidad celebrada a la
hora del amanecer (primera hora de la mañana).
Missa lecta: La misa rezada por el sacerdote y no cantada.
Missa maior (suma): 1. La misa mayor en contraposición con la
misa matinal y otras misas dichas el mismo día. En la misa
mayor (“no la de comunión”) no se comulgaba (antes del
concilio Vaticano II). 2. En los conventos y comunidades
era la misa conventual.
Missa matutinalis: La misa matinal que se decía en la edad
media en las iglesias de los conventos, por la mañana,
después de laudes o de prima; es el sacrificio de la mañana,
también llamada missa de prima. Como era menos solemne
que la misa conventual y también de menor categoría,
también era denominada missa minor, y en lugar de celebrarse
en el altar mayor se decía en un altar del coro.*
Missa minor: V. Missa matutinalis
Missa nautica (navalis): La missa sicca dicha en un barco.
Missa nuptialis: La missa pro sponsis celebrada al contraer
matrimonio. Va acompañada de la bendición nupcial.
Missa peculiaris: La misa privada, especialmente la misa
votiva.
Missa praesantificatorum: La misa de los presantificados
(griego, Leyturgía ton prongiasménon): La misa de los
presantificados, de una manera más correcta, la liturgia de
los “presantificados”, no es en realidad ninguna misa, toda
vez que le falta el ofertorio y la consagración; es sólo una
ceremonia de la comunión en la cual el sacerdote comulga
de manera solemne con una hostia consagrada el día
antes, con un rito que imita la liturgia de la misa. Los ritos
occidentales sólo celebran la misa de los “presantificados” el
día de Viernes Santo después de las lecturas y del oracional
y descubrimiento y adoración del Vera Cruz, que viene a
ser una sustitución del canon y un tipo de consagración. En
el rito griego se celebraba en todas las ferias de Cuaresma
menos el día del Anunciación. Hoy se celebra sólo los
miércoles y viernes de Cuaresma, el lunes, martes y miércoles
de Semana Santa y algunas ferias más del tiempo cuaresmal.
La liturgia occidental de la misa de los “presantificados”
aparece primero en la Galia, pero en el siglo IX ya estaba
en uso en Roma. El día de Viernes Santo nunca se celebró
misa, ni cuando se introdujo la costumbre de celebrarla los
otros viernes. La liturgia de los “presantificados” del rito
griego, debe ser una idea de san Gregorio Magno, al cual se
debe su origen; por eso también es llamada liturgia de san
Gregorio. Era practicada en el rito griego en tiempos del
concilio de Trulano II (692).*
Missa pro sponso et sponsa: La misa que se celebra después
de la bendición de la boda. Antes del concilio Vaticano II
los días en los cuales se permitía la misa votiva, se podía
MIS
J. M. MARTÍ BONET
celebrar la missa pro sponso et sponsa; cuando no se permitía,
se celebraba la misa del día, a la cual se unían, como
conmemoraciones, las oraciones de la misa votiva pro sponsis.
El formulario de la misa de esposos del misal romano ya se
encuentra en el Leonianum.*
Missa romensis: Nombre que en la liturgia mozárabe y
galicana se daba a la misa romana.
Missa sacramentorum: Nombre que se daba a principios
de la edad media a la misa propiamente, la cual empieza
con el ofertorio (missa fidelium) que sigue a la misa de los
catecúmenos.
Missa sicca: Misa seca, es decir, la misa sin el canon menor, sin
el canon mayor y sin la comunión. Se propagó a principios
del año 1000 o quizás antes, en el siglo IX; estaba muy
extendida en Francia durante la edad media, menos en
Alemania. El Ordo de Buckardo de Strasburg nos da noticia
de que también se practicó en Roma incluso en el siglo XVI.
La misa seca se hacía cuando un sacerdote quería celebrar
una segunda o una tercera misa, o debía celebrarla, como
en las romerías, si no había ningún sacerdote en ayunas que
pudiese ofrecer el santo sacrificio, o en los barcos, cuando la
celebración completa de la misa se consideraba peligrosa (de
aquí los nombres: missa nautica, navalis) o en las cacerías (missa
venatoria, venatica), etc. Durandus dice que existían dos tipos
de misa “seca”: una consistía en leer la epístola, el evangelio,
decir el Padrenuestro y dar la bendición; la otra se celebraba
rezando todas las oraciones de la misa, dejando sólo el canon
mayor, el canon menor, el ofertorio, el prefacio, el Agnus,
la oración y el beso de paz, el Communio, el Postcommunio,
el Ite missa est, el Benedicamus Domino o el Requiescant in pace,
la bendición (recordemos que estamos antes del concilio
Vaticano II); en el Dominus vobiscum el celebrante no se ponía
de cara al pueblo. En la misa seca el celebrante llevaba sólo
la estola; o vestía todos los ornamentos menos la casulla.
La extensión de la misa seca se explica por haber sido
considerada como un suplemento de la misa de binación
suprimida por la Iglesia.*
Missa solemnis: Antes del concilio Vaticano II: La misa celebrada
con la asistencia del diácono y del subdiácono, con el canto
del celebrante, prescrito en la liturgia, con los ministri sacri,
con el coro, las incensaciones y otras ceremonias solemnes
prescritas por la rúbrica. La misa solemne celebrada por
un obispo u otro dignatario que tenía el privilegio de la
Sede apostólica, siguiendo el Ceremonial romano toma el
nombre de pontifical.*
Missa specialis: Nombre que se daba en la edad media a la misa
privada para distinguirla de la misa pública. Este significado
se deduce claramente de la Vita de Alcuino (n. 26). A finales
de la edad media tomó este nombre la misa con formulario
propio en contraposición a las misas comunes o votivas.
Missale abbreviatum: Llamado también missale parvum. Es
un misal muy frecuente a finales de la edad media que no
contenía todos los formularios del misal usual, sino sólo una
parte y venía a formar un tipo de extracto del misal. Era un
suplemento del misal cuando se iba de viaje y también se
utilizaba con frecuencia por razón de su carácter manual
y cómodo. Las misas del missale abbreviatum eran sólo las
154
missale speciales, o bien las missale votivae y las missale communes,
o contenía formularios de las tres clases.
Missale ambrosianum: El misal empleado en las iglesias de
rito ambrosiano o milanés.
Missale festivale (festivum): Nombre que a finales de la
edad media se daba al missale abbreviatum que contenía
especialmente las misas de festividades o las missale speciales
con un formulario completo.
Missale francorum: Sacramentario franco, emparentado con
el Gelasianum con influencias del rito galicano de finales del
siglo VII o comienzos del VIII. El códice que lo contiene
está en el Vaticano (Reg. Cod. 317), muy importante para la
antigua historia del Sacramentario romano y para conocer el
antiguo rito galicano.
Missale gallicanum vetus: Sacramentario galicano, de
finales del siglo VII o comienzos del siglo VIII, guardado
en la biblioteca vaticana (Palat. Cod. 493) muy interesante
para conocer el antiguo rito galicano de la misa. Aun así no
está exento de elementos del rito romano.
Missale gallicanum: Sacramentario de Bobbio (guardado
en la Biblioteca Nacional de París), muy interesante para
el estudio del rito galicano, de finales del siglo VII, pero
bastante influenciado por el rito romano.
Missale gothicum: Sacramentario galicano de finales del siglo
VII o comienzos del VIII guardado en la biblioteca Vaticana
(Reg. Cod. 317) y probablemente escrito por la iglesia de
Autun. Tiene el nombre de gothicum por una portada del
siglo XV añadida posteriormente al principio del códice.
Missale mozarabicum: El misal del rito mozárabe que, como
el rito mozárabe, sólo se conserva el original (o primero) en
la capilla mozárabe de la catedral de Toledo.
Missale parvum: V. Missale abbreviatum
Missale plenum (plenarium): El misal completo que, además
de los formularios de la misa, contiene también los cánticos
y lecturas que varían en la misa. V. Missale
Missale romanum: Es el misal del rito romano que proviene
del Sacramentario gregoriano y ya en la edad media estaba
extendido por todas las iglesias de rito latino. La unidad
era, naturalmente, sólo en las líneas generales, y en los
detalles los misales de una diócesis eran diferentes de
los de la otra e incluso variaban entre las iglesias de una
misma diócesis. La reforma del misal romano, hecha por
san Pío V (1570), consiguió esta unidad para el misal que
quedaba fundamentalmente mejorado y recibía la forma y
estructura actuales; por otro lado su aceptación se convertía
en obligatoria para todas aquellas iglesias que no tenían un
misal de 200 años. En tiempo del papa Clemente VIII se
hizo una cuidadosa revisión del misal, y los papas León
XIII (1882) y Benedicto XV (1920) introdujeron otras
modificaciones. El misal, tal como lo dejó la reforma de san
Pío V, está dividido en cuatro partes. La primera, propium
de tempore, contiene los formularios de las misas de los
diferentes días y festividades del año eclesiástico. Entre el
sábado Santo y Pascua ha interpolado el Ordo missae con la
explicación de las rúbricas del mismo y de las oraciones que
siempre se repiten, especialmente el canon (canon primero).
La segunda parte, el Propium de sanctis, contiene las misas
155
SACRALIA ANTIQUA
de santos invariables en el calendario litúrgico; la tercera,
el Commune sanctorum contiene los formularios de misas de
carácter general para las diversas fiestas de santos, así como
los formularios para las misas votivas y para las misas de
difuntos. Presidía (antes del concilio Vaticano II) el misal
propiamente dicho, el calendario, las rúbricas generales de
la misa (rubricae generales), la manera de celebrar las misas
privadas y las misas solemnes (ritus celebrandi), instrucciones
sobre los defectos en que se podía caer cuando se celebraba
(de defectibus in celebratione missae occurrentibus); así como las
oraciones de preparación y de acción de gracias de la misa.
Seguía por vía de apéndice una colección de las bendiciones
episcopales y sacerdotales más frecuentes y una serie de
misas que no tienen carácter general, prescritas en honor
del Señor, de la Virgen María o de varios santos. Después
del concilio Vaticano II, se editó el misal oficial romano. En
el misal posterior al concilio Vaticano II, hay que tener en
cuenta la parte introductoria en la que están las normativas
vigentes.
Missale secundum consuetudinem curiae romanae: Misal
de finales de la edad media, basado en el misal romano.
Missale speciale: Nombre que en la edad media se daba
al missale abbreviatum que contenía principalmente misas
especiales.
Missale votivum: Nombre que a finales de la edad media se
daba especialmente al misal que contenía con preferencia
misas votivas.*
Misterium: En sentido litúrgico significa: 1. La misa y
especialmente el acto de la consagración, el más grande
de los misterios del culto cristiano. 2. Los sacramentos,
especialmente los del bautismo y la eucaristía. 3. El objeto
que constituye el misterio de una fiesta para distinguirlo de
la fiesta de un santo.
Mitra auriphrygiata: Mitra hecha con ropa blanca o de
hilo de oro tejido que según el ceremonial no puede tener
ornamentación de piedras preciosas, ni de ricas perlas o
placas de plata, sino perlas relativamente sencillas y algunas
pequeñas ornamentaciones de oro entretejidas o bordadas.
Mitra: (raramente ínfula): Sombrero distintivo de los
cardenales, de los obispos y otras dignidades que tienen
una concesión especial del Papa para hacer uso de ella. En
Oriente la mitra sólo es conocida entre los griegos y los
armenios, que en la edad media la tomaron del uso romano,
cuando predominaban las corrientes unionistas. Los sirios,
los caldeos y los coptos también la adoptaron de Roma.
Entre los orientales la mitra es señal de dignidad episcopal,
excepto entre los armenios que también la llevan los
sacerdotes para cubrirse la cabeza, por más que es diferente
de la de los obispos armenios que la llevan igual que los
obispos de Occidente. La mitra del rito latino y la mitra del
rito armenio, así como la de los obispos siríacos, caldeos y
coptos unidos, es un sombrero que tiene dos partes altas
e iguales que acaban con punta llamadas “cornua”, la una
delante sobre la frente y la otra sobre la parte posterior de la
cabeza; en la parte de posterior está formada por dos cintas
llamadas fasciae, vittae, penduli, fanones, infulae. Se lleva la mitra
en todas las funciones solemnes, no sólo en la misa pontifical;
MIS
se debe quitar en las oraciones y en el canon, momentos en
que el obispo está en actitud suplicante y el hombre en la
iglesia tiene que rezar con la cabeza descubierta (Cor. 11, 4).
(V. Descubrimiento de la cabeza). Se ha escrito mucho sobre la
antigüedad del uso de la mitra. Hasta se ha pretendido que
se remontaba a los tiempos de los apóstoles. Por las fuentes
escritas y monumentales que hablan de la mitra y que han
llegado hasta nosotros, no se puede poner en entredicho
que hasta el siglo X no se conoció ningún sombrero
especial de carácter pontifical ni ninguna clase de vínculo
o de corona, como se ha creído, sino que la mitra entró
en uso en aquel tiempo, en el siglo X en Roma, y que de
aquí, en el siglo XI lo aceptaron los obispos del Occidente.
Parece ser que los cardenales romanos ya hicieron uso de
ella a mediados del siglo XI, toda vez que en esta época el
papa León IX ya concedía el privilegio de llevarla en ciertas
ocasiones a los cardenales (o canónigos) de las catedrales de
Besançon y Bamberg. El privilegio de usarla los abades data
de la segunda mitad del siglo XI. El primer ejemplo seguro,
al cual muy pronto se unen otros muchos, fecha del año
1063. Cuando el privilegio de llevar la mitra se concedía a
los príncipes seculares, al emperador y a la emperatriz, para
poderla llevar bajo de la corona, era sólo como ornamento
y no para una función litúrgica. La forma de la mitra en
principio tenía forma de bola; desde el siglo XI fue un tipo
de sombrero curvado en la parte superior; y desde el 1125
un sombrero flexible con puntas (cornua). Su forma actual
con dos puntas, una delante y otra detrás, era ya conocida
en la segunda mitad del siglo XII. Primitivamente la mitra
era muy baja. A comienzos del siglo XIII todavía era más
ancha que alta, y a partir de esta fecha se fue levantando
constantemente hasta convertirse en el siglo XVII en una
perfecta torre, la cual se distinguía también de la mitra de
los siglos XII y XIII por haberse ido levantando el borde
inferior, formando sus lados una línea curva, en vez de una
línea horizontal como en su comienzo. En la edad media
se distinguían en Roma tres tipos de mitras: la mitra cum
aurifrisio in circulo et titulo que tenía ornamentación en el aro (in
circulo) y en los dos cuernos, la mitra cum aurifrisio in titulo que
sólo tenía las puntas adornadas y la simplex, alba, una mitra
sin ornamentación de ninguna clase. Fuera de Roma sólo
existían dos clases de mitras: la mitra aurifrisiata y la simplex.
El ceremonial cita tres clases de mitras, dos de las cuales son
la mitra pretiosa y la mitra auriphrygiata y se distinguen sólo
por tener mayor o menor ornamentación; la tercera, la mitra
simplex es sencillamente una mitra de seda o de tela blanca.
Antes del concilio Vaticano II, el ceremonial contemplaba
prescripciones detalladas sobre el uso de estas tres mitras.
Todas las mitras en la edad media ya tenían las dos cintas que
colgaban por detrás, incluso la mitra simplex. Por lo tanto no
se pueden considerar como colgantes de la ornamentación
de la mitra in circulo que faltaba constantemente en la mitra
simplex. La mitra de las festividades en todas las épocas
estaba ricamente adornada, incluso con perlas y piedras
preciosas que estaban repartidas abundantemente. Pero la
mitra nunca estuvo sujeta a la regla de los colores litúrgicos:
parece ser que la mitra tiene su origen en un sombrero
MIT
J. M. MARTÍ BONET
extralitúrgico del Papa, el camelaucum, ya citado en el siglo
VIII, que en el siglo X era una pieza decorativa del Papa, y
que después por concesión y privilegio del Papa, y más tarde
por concesión presunta, se convirtió en el ornamento del
sombrero episcopal. La mitra de los obispos griegos viene a
ser un tipo de sombrero que se ensancha y se engrosa hacia
arriba, cubierto de cintas ornamentales que se entrecruzan,
y en su parte inferior rodeado por un círculo formando una
corona. En el rito griego empieza a emplearse en el siglo
XV, utilizándola primero los patriarcas y metropolitanos, y
después también los obispos. Sólo el patriarca de Alejandría
tenía ya de antiguo —desde el siglo X— un sombrero
litúrgico que parece que tenía forma de turbante. Fig. 296
Mitra: Atributo de santos abades, santos arzobispos y santos
obispos. Fig. 296
Mitra pretiosa: La mitra ricamente adornada, según el
ceremonial romano antes del concilio Vaticano II, con
piedras preciosas, perlas y placas de plata y de oro.*
Mitra simplex: La mitra blanca, sin ornamentación, de tela o
de seda según los casos, y que tiene franjas rojas en las cintas
que cuelgan.*
Mitra en el suelo (renuncia al episcopado): Atributo de san
Bernardino de Siena, san Bernardo de Claraval, san Ramon
de Penyafort..., santos que renunciaron ser obispos: santo
Tomás de Aquino y san Vicente Ferrer.
Modernismo: Estilo artístico de finales del siglo XIX y
comienzos del XX en Europa, que se define por nuevos
procedimientos artísticos y nuevos ornamentos inspirados
en la naturaleza (formas vegetales y florales). En cualquier
caso pretende imitar estilos anteriores. En el ámbito
arquitectónico presta mucha atención a la decoración
con curvas sinuosas, asimetrías aplicadas en los balcones,
portales y ventanas. Recordemos, por ejemplo, la casa
Ametller de Barcelona del Paseo de Gracia.
Modesto, mártir de Nápoles (On. 21 de octubre): Sus atributos
son fieras y caldero de aceite.
Módulo: Medida del semidiámetro de la parte inferior del fuste
de la columna. Sirve como unidad para medir las partes de
un elemento, por ejemplo de una columna. Se distingue por
sus órdenes.
Modus: V. Clases de tonos eclesiásticos
Modus juvandi morientes (moribundos): Nombre que se
daba en la edad media a la acción de encomendar el alma. V.
Obsequium circa morientes y Commendatio animae. En Cataluña
hasta hace muy poco, especialmente en el ámbito rural, se
seguía (se unía) esta ceremonia, a veces con la extremaunción
y el viático.
Moharrem: Primer mes del calendario musulmán. V.
Musulmanes, meses
Moisés, legislador y profeta (On. 4 de septiembre): Su atributo
es cetro pequeño.
Molduras (tipología): Elemento decorativo de relieve y de
perfil uniforme que sirve para embellecer una obra. Fig. 114
Monasterio (monasterium): 1. El conjunto de edificaciones que
forman un cenobio; especialmente la iglesia como parte
más importante del mismo. 2. En sentido más amplio, es el
conjunto de aposentos dispuestos entorno a una catedral o
156
colegiata donde algunos canónigos (agustinos) practicaban
la vida regular, y en sentido más estricto la catedral o la
colegiata que forma el centro de esta vida.
Moneda: Pieza de metal acuñada por la necesidad de
intercambio. También se llama dinero o pecunia. Esta
última denominación tiene su origen en el “pecus” del
ganadero. Moneda viene del apelativo de la diosa Juno junto
al templo de la cual, el Capitolio, se encontraba la Roma
republicana. En Roma el metal más usado era el bronce,
y la unidad de valor el as, con fracciones según el sistema
duodecimal, como Grecia (la onza era el duodécimo del
as). El peso también era variable. Las monedas de bronce
acuñadas durante el Imperio no concordaban con el
antiguo sistema y se solían distinguir en tres series: bronce
grande, medio y pequeño (con todas las subdivisiones del
as). Se empleaba, en lugar del bronce, el oricalco y el cobre
puro. La acuñación de monedas de plata, empezada en las
regiones italianas de la Campania y Etruria, se hizo en Roma
a partir del año 268 aC. La unidad de valor fue el denario.
Simultáneamente, el sestercio sustituyó al as como moneda
de cuenta, incluso cuando cesó su acuñación. Las monedas
de oro introducidas hacia el 87 aC se hicieron de uso regular
con Julio César (46 aC.). Durante el Imperio, el derecho de
acuñación del oro y de la plata fue reservado al emperador. La
unidad monetaria era el aureus, denominado posteriormente
solidus. Desde finales de la época republicana, las monedas
llevaban grabadas figuraciones muy variadas. Julio César
inició la costumbre de grabar la propia efigie en el anverso;
en el dorso había escenas mitológicas o referentes a la vida
política, militar o social y, sobre todo, a las empresas del
emperador y de su familia. Con algunas variaciones, las
monedas imperiales continuaron, y tuvieron valor durante
las invasiones de los pueblos germánicos, los cuales, cuando
acuñaron las suyas propias, imitaron los tipos, insertando las
propias siglas, conservando y posteriormente deformando
las imágenes. Los árabes, en la parte oriental del Imperio,
imitaron también las monedas imperiales, incluso con los
símbolos cristianos; posteriormente introdujeron en ellas
inscripciones en árabe, y en los siglos VII-VIII fueron
creadas monedas originales de oro (dinar) y de plata (dirham).
Mientras tanto, fue decayendo la moneda de oro (Pipino
prohibió la acuñación). Carlomagno unificó y modificó el
sistema monetario, convirtiéndolo en monometálico en
base a la plata, a pesar de que las monedas de oro, todavía
vigentes en el Oriente Próximo, no dejaron de circular. De
este sistema surgieron las diversas monedas medievales
y modernas, las cuales a pesar de la reforma carolingia,
se multiplicaron progresivamente, sobre todo porque el
derecho de acuñación fue otorgado a entidades eclesiásticas
y a grandes señores feudales. Hacia finales del siglo XIII
las monedas tenían también valor artístico. A pesar de las
prohibiciones, las monedas de metal valioso eran a menudo
manipuladas para beneficiarse de un fragmento recortado.
En 1484 aparecieron en el Tirol los primeros táleros de
plata y, simultáneamente, monedas de cobre, puro o con
aleación de bronce. A principios de la época moderna
la diversidad de monedas era muy grande y cuesta de
157
SACRALIA ANTIQUA
encontrar un punto de referencia. En la Europa occidental
prevaleció el bimetalismo; en Oriente, después de la caída de
Constantinopla, permaneció vigente la moneda de oro. Se
produjeron cambios con el descubrimiento de nuevas minas
de plata en Europa y cuando se inició el tráfico con el Nuevo
Mundo (América), así como también por la formación de
grandes estados, la moneda de los cuales adquirió una gran
difusión. Durante muchos siglos las monedas podían ser
libras, sueldos y dinero (lliures, sous y diners). Posteriormente
reales, duros y pesetas. A partir del siglo XVII la acuñación
se perfeccionó y aparecieron las monedas plenamente
circulares y con las incisiones más precisas. En 1865 en París
fue estipulada la Unión Monetaria Latina, que estableció
unos tipos monetarios aceptados por los estados asistentes
y, posteriormente, por otros muchos estados. Actualmente
las monedas suelen ser de escaso valor, y el cobre, el níquel
y otras aleaciones han desplazado al oro y, en parte, a la
plata en su fabricación. Es utilizada como medio de pago
fraccionario de los billetes, que suelen ser de un valor
nominal más alto. Como en el caso de estos, se trata, por
lo tanto, de dinero signo, es decir, de un valor inferior al
real, cosa que no sucedía en épocas anteriores, en las cuales
el valor de una moneda era igual al del oro o la plata que
contenía. Si el valor real de una moneda fuera superior al
nominal o monetario, desaparecería del mercado. V. Pallofas
Monedas: Atributo de santo Cipriano y san Mateo.
Mónica (On. 27 de agosto): Sus atributos son cinturón,
pañuelo o velo, nombre de Jesús, velo y las siglas I. H. S.
Monile: En la lengua medieval significaba: 1. La pequeña placa
ornamental de la parte posterior de los guantes pontificales.
2. El cierre de la capa pluvial.
Monograma de Cristo: Atributo de san Bernardino de Siena,
san Hermenegildo y santa Victoria. V. Crismón
Monograma ‘manu propia’: Signo especial en diplomática
o dibujo hecho con las letras MPR (‘manu propia’). Es
empleado ya en el año 1042 por el emperador Enrique III.
Monograma no papal: En diplomática, signo que consta de un
dibujo que incluye las letras del nombre del autor jurídico del
documento. Es célebre el del emperador Carolus Magnus.
Siempre se encuentra al final del documento. Fig. 271
Monograma papal: En diplomática, signo que consta de las
letras ‘Bene valete’ formando un dibujo que puede variar en
cada pontifical. Empieza en el siglo XI y prácticamente
acaba en el siglo XIV.
Monograma recognitionis: En diplomática, signo especial
o dibujo hecho con las letras SR al final de la firma, que
significa la persona (N) que ha firmado el documento. Es
empleado sólo en época carolingia.
Monóptero: Es un edificio de planta circular rodeador de una
hilera de columnas gracias a las cuales se sostiene la cubierta
del edificio.
Monsa: V. Esponja
Monstrantia: 1. La custodia para la exposición mayor del
Santísimo Sacramento. 2. Nombre que a finales de la edad
media se daba también al relicario.
Montea: Dibujo de tamaño natural que se hace de la totalidad
de una obra.
MON
Monumento (sepulcrum, monumentum): 1. El altar o la capilla
donde el Jueves Santo, tras la misa, se lleva la hostia consagrada
que se pone en una urna, y envuelta de luminaria y flores
se guarda hasta la ceremonia denominada coena Domini. 2.
Tumba que representaba en la sepultura del Señor y que se
decoraba el Viernes Santo después de las ceremonias en las
iglesias durante la edad media en muchos lugares de Francia,
Inglaterra y Alemania; en ella se ponía el Lignum Crucis, el
Santísimo Sacramento y permanecían allí, sellados; alguna
vez, hasta la ceremonia de la Resurrección del Sábado
Santo por la tarde o el día de Pascua por la mañana. Esta
costumbre se ha conservado en algunas diócesis alemanas
y austríacas hasta los tiempos actuales, con la diferencia de
que en las diócesis de la Alemania del sur el Santísimo se
reserva en una custodia cubierta de velos blancos, llamada
Santo Sepulcro, mientras que en las diócesis norteñas de
Alemania se cubre el Santo Cristo con una tela.
Moros (sarracenos) a sus pies: Atributo de san Jaime el
Mayor (“Mata-moros”).
Morsus: Nombre que en la edad media se daba al cierre de la
capa pluvial.
Morterada: Cantidad de mortero que se hace en una sola vez.
Mortero: Masa hecha de cal y arena con agua o de cemento
con arena que se emplea para unir piezas de construcción
(piedras, ladrillos...).
Moscas: Atributo de san Narciso de Gerona (milagro de las
moscas).
Motete (motecta, motetus): En la lengua eclesiástica, es un cántico
religioso polifónico que, si bien no puede sustituir los cantos
litúrgicos, puede ser ejecutado después de ellos mientras las
funciones litúrgicas no se retrasen excesivamente.
Motu proprio: En diplomática pontificia (papal) es un grupo
de documentos papales que empiezan con la fórmula “Motu
proprio” o “Motu proprio et ex certa scientia”. Tiene el mismo
aspecto de los documentos papales denominados “Breves”.
En los documentos Motu proprio se omite el anuncio de los
sellos, ya que no vienen sellados. Tampoco en el “contexto”
consta ni el destinatario ni saludos. El Papa o debajo del
texto pone él personalmente la frase “Placet et ita mandamus”
o “Placet motu proprio N” y el Papa firma sólo con la inicial
del nombre de pila y no con el nombre de Papa (del
pontificado). Pero desde el siglo XVIII el Papa firma no
con el nombre propio, sino con el papal. También está la
firma del secretario.
Mozárabe: 1. Estilo arquitectónico empleado en Hispania
durante los siglos IX y X por los cristianos sometidos al
Islam. Incorpora elementos visigóticos; 2. Rito mozárabe.
V. Rito latino. En Toledo (catedral) se sigue en una capilla
el rito mozárabe. También en Salamanca, en Terrassa. En
la catedral de Barcelona se han celebrado misas mozárabes
en honor a santa Eulalia de Barcelona en varias ocasiones,
como por ejemplo el 11 de abril de 2012.
Mucio, sacerdote y mártir (On. 13 de mayo): Sus atributos son
león y rueda con uñas afiladas.
Mudéjar: Estilo arquitectónico de España (siglos XII- XVI)
empleado por los tagarinos o mahometanos convertidos al
cristianismo.
MUE
J. M. MARTÍ BONET
Mueca: Fig. 52.
Muela: Atributo de santa Apolonia. Fig. 199
Mujeres y hombres: V. Separación de hombres y mujeres en la Iglesia
Muleta: Atributo de san Antonio Abad, san Joaquín, san José
y san Onofrio.
Muro frontal: Fig. 157
Museta: Especie de capa pequeña con una capucha detrás,
abrochada en el pecho. Puede ser un privilegio del Papa, de
los cardenales, de los obispos u otras dignidades; los otros
sacerdotes pueden vestirla sólo en virtud de un privilegio
especial del Papa. La museta del Papa antes del concilio
Vaticano II era blanca durante la semana de Pascua; en los
otros tiempos del año era roja; los cardenales la llevaban
roja o morada según los tiempos y las circunstancias; los
otros sacerdotes la llevan morada o negra. Los cardenales y
obispos que son de alguna orden, pueden llevar la museta
del mismo color del hábito de la orden. La museta data de
finales de la edad media y deriva de la antigua cappa choralis o
más probablemente de la almucia. También existe la museta
de dignidad académica de licenciados y doctores con el
birrete; todo según unas normas estrictas. Así la museta del
doctor en teología es blanca y en el doctor en historia es
rosácea.
Musulmanes, meses: Moharrem (enero, 30 días); Çafar
(febrero, 29 días); Rebî el awwel o Rebî I) (marzo 30 días);
Rebî el-àkhir o Rebî II (abril, 29 días); Dschumàdà el-ûlâ
o Dsc. I (mayo, 30 días); Dschumàdà el-àkhira o Dsc. II
(junio, 29 días); Redscheb (julio, 30 días); Schabàn (agosto,
29 días); Ramadàn (septiembre, 30 días); Schawwàl (octubre,
29 días); Dhul-kade (noviembre, 30 días); Dhul-hiddsche
(diciembre, 29 o 30 días).
Myrodochelon: La cajita o receptáculo para contener el
Santo myrón o mirón (crismera).
Myrón o Mirón: Nombre que recibe en el rito griego al santo
óleo para administrar la confirmación, para ungir el altar
en la iglesia en su consagración. Es preparado con gran
solemnidad por los patriarcas y por los metropolitanos,
y escasas veces por los obispos. Es el paralelo del santo
crisma. Fig. 241
Mystagogía: Nombre griego de las solemnidades litúrgicas.
Mystérion: Nombre griego del Sacramento; tà agia mistéria: la
eucaristía.
158
N
Nacimiento, Belén: Atributo de san Evaristo, san Francisco
de Asís, san Jerónimo y santa Paula.
Naos: 1. Nombre que se daba en griego al conjunto de la
iglesia. 2. En sentido especial, el lugar que ocupan los fieles
en la iglesia exceptuando el cancel y el atrio (prónaos, nárthex).
Naranja de oro: Atributo de san Nicolás.
Naranja: Atributo de santa Dorotea, santa Susana y san
Venancio.
Narciso de Girona, obispo (On. 29 de octubre): Sus atributos
son altar, féretro, moscas, sepulcro y destrucción de la
tarasca (ídolo).
Narración (Narratio): En diplomática, es la parte del
documento en la cual se manifiesta la exposición de las
circunstancias del mismo documento. Es muy importante
para conocer las noticias históricas que pueden ser de gran
utilidad a la hora de confeccionar el relato histórico.
Narthex (prónaos): Nombre que se da en griego al cancel del
templo (endonárthex), ante el cual todavía hoy acostumbra a
haber un atrio (exonárthex). Y en la liturgia latina, una parte
de la basílica.
Narthex de una basílica paleocristiana: Atrio que se podía
alargar alrededor de la basílica. Se pueden ver los testimonios
de un nárthex en Sant Pere de Terrassa, según los últimos
descubrimientos arqueológicos del año 2004, especialmente
en la iglesia de Sant Miquel de Égara. Fig. 166
Natalis calicis: Nombre que en el rito galicano se daba al
Jueves Santo. V. Coena Domini
Natalitium (natalitium, dies natalis, natale): El día de la muerte
de un santo como señal del nacimiento para la gloria
celestial y en los mártires el día del martirio. En sentido
amplio significa aniversario: natalis, calicis, natale, electionis,
consecrationis episcopi, natalis cathedrae Petri, natalis reliquiarum
sancti Stephani…
Natividad, estilo de la: 1/ El año empieza el 25 de diciembre,
o sea con el nacimiento de Cristo. 2/ El año empieza el día
1 de enero.
Natividad de la Virgen María (Festum Nativitatis B. Mariae
Virginis): Solemnidad que la Iglesia celebra en el día 8 de
septiembre en conmemoración de la Natividad de la Virgen
María. Esta fiesta está interpolada posteriormente en el
Gregorianum y en el Gelasianum, pero es conocida en Roma
y en la Galia en el siglo VII. No se generalizó hasta época
carolingia. El papa Inocencio IV le dio la octava (1254).
Todo indicaría que esta fiesta pasó de Oriente a Occidente.*
Nave de una iglesia: Espacio comprendido entre paredes,
arcadas o hileras de columnas de una iglesia (paleocristiana,
románica, gótica, renacentista, barroca...). La nave mayor
está normalmente en medio, entre dos, cuatro o seis naves
laterales. Fig. 115 y 116
Nave transversal: V. Transepto
Naves, tres: Fig. 116
Naveta (acerra, incensorium): Receptáculo que sirve para contener
el incienso que se utiliza para incensar. Antiguamente era una
pequeña caja cuadrangular o una cajita redonda, después, a
finales de la edad media, tomó la forma de una pequeña nave
con cubierta medio levantada, de donde le vino el nombre
de naveta. Fig. 240. Se llama también “navicula” porque es
el recipiente donde se pone el incienso que se debe usar en
la celebración litúrgica. Recibe el nombre de naveta porque
a menudo tiene la forma de una pequeña nave. La naveta
va acompañada de una cucharilla que facilita la acción de
poner el incienso sobre las brasas encendidas que contiene
el pequeño brasero del incensario.**
Navidad (Nativitas Domini): Solemnidad que celebra la Iglesia
en conmemoración del nacimiento del Hijo de Dios. Antes
del concilio Vaticano II era una fiesta denominada doble de
primera clase y tenía vigilia privilegiada y octava privilegiada
de tercer orden; esto es una octava. Actualmente también
tiene octava, y tiene la categoría de solemnidad. En esa
solemnidad hay un privilegio consistente en que todos los
sacerdotes pueden celebrar tres misas para las cuales el
misal tiene los formularios correspondientes: misa de nocte,
in aurora e in die. La solemnidad de la Navidad constituye,
junto con la Epifanía, el punto central del ciclo de fiestas
que lleva su nombre. Su celebración se remonta a época
preconstantiniana, si bien en aquella época todavía no
tenía un carácter general. En Occidente desde el año 354
se celebraba un día especial como hoy, el 25 de diciembre.
En Oriente en un principio se celebraba junto con la fiesta
del misterio de la manifestación del 6 de enero. A finales del
siglo IV y a comienzos del V se introdujo su celebración el 25
de diciembre. El Gelasianum y el Gregorianum ya nos ofrecen
la octava de Navidad así como los formularios de las tres
misas. Los liturgistas de la edad media le dan un simbolismo
NEC
J. M. MARTÍ BONET
a las tres misas: significan el nacimiento eterno del Hijo
de Dios del Padre, el nacimiento temporal de la Virgen
María y el nacimiento místico en el corazón de los fieles.
Necrologio (necrologium, obituarium): Catálogo medieval del
día de la muerte de los miembros, cofrades, y benefactores
de una cofradía, de un monasterio o de un convento.
Después de leer el martirologio en la prima, se leía la parte
que contenía los nombres de los difuntos, el aniversario de
la muerte de los cuales caía aquel día. Su conexión con el
martirologio fue la causa que también acabara tomando el
mismo nombre de martirologio.*
Necrósimon: Un tropario que contiene una súplica por los
difuntos o para obtener una buena muerte.
Nervio: Moldura saliente del intradós de una bóveda. Tiene
funciones de estructura y decorativas.
Néstor, obispo y mártir (On. 26 de febrero): Sus atributos son
crucificado, lanza y red de gladiador.
Nestoriana (liturgia): V. Liturgia de la misa siríaca oriental
Nestoriano (rito): V. Rito siríaco oriental
Neuma (neuma): 1. Nombre de los signos utilizados para la
representación escrita del canto litúrgico que originariamente
consistían en combinaciones de rayitas, puntos, ganchos,
etc., y que fueron los predecesores y el origen de las notas
del canto gregoriano. 2. Nombre de la serie melódica de
notas que, desde el siglo XI, se cantan en la sílaba final de
un verso del oficio, o en la vocal final del aleluya del fin del
gradual; es decir, un canto que va enganchado al final de la
última palabra sin basarse con nuevas palabras.
Nicasio, obispo y mártir (On. 11 de octubre): Sus atributos
son cabezas entre las manos.
Nicho: V. Hornacina
Nicolás de Bari, obispo (On. 6 de diciembre): Sus atributos
son ancla, pan, tres bolas o naranjas de oro.
Nicolás de Tolentino (On. 10 de septiembre): Sus atributos
son almas (angelitos), cesto con panes, cinturón, estrella
en el pecho, codorniz, lirio, perdiz en un plato, plato con
codorniz, purgatorio y sol.
Nimbo: Corona o círculo luminoso que los escultores y los
pintores colocan tras la cabeza de los personajes santos y
sagrados. También puede tener forma triangular, radiada,
crucífera u óvalo y decorado con orlas. Las civilizaciones de
la antigüedad emplearon el nimbo para significar la potencia
y la majestad de los personajes; representado en primer lugar
a modo de llovizna luminosa sobrenatural, que emanaba de
la divinidad y lo rodeaba, después se convirtió en un aro
de luz que le rodeaba la cabeza. Se llegó a aplicar incluso a
las imágenes de los héroes y de los emperadores vivientes.
Los cristianos adoptaron el nimbo de forma circular para
significar la santidad, y lo aplicaron a las representaciones
de Jesús, María y de los santos desde el siglo IV. Después
fueron adoptadas las formas antes mencionadas según la
dignidad del personaje representado. La forma de cruz
queda reservada para Jesucristo.
Niño: Atributo de san Roberto, san Sixto, san Silvestre y san
Vicente de Paúl.
Niño Jesús: Atributo de san Agustín, san Antonio de Jesús,
san Bruno, san Cayetano, santa Catalina de Alejandría, santa
160
Catalina de Siena, san Cristóbal, san Estanislao de Kostka,
san Félix de Cantalicio, san José, san Miguel del Santísimo
Sacramento, san Pedro Pascual, santa Rosa de Lima, santa
Rosalina, san Simeón y santa Teresa de Jesús.
Niños: Atributo de san Agustín (borde el mar), santa Ana, san
Belarmino, san Blas, san Cristóbal, san Diego de Alcalá,
santa Francisca romana, san Hilario, santa Isabel madre
de san Juan Bautista, san Ivo, san Juan Bosco, san José
de Calasanz, santa Julita, san Mamés, santa Marina, santa
Matilde, santa Micaela del Santísimo Sacramento, san Oseas,
san Pantaleón y el beato José Tous.
Niños, dieciocho niños: Atributo de san Leopoldo.
Niños, diez niños: Atributo de san Ricardo.
Niños, dos niños: Atributo de santa Rita.
Niños, siete niños: Atributo de santa Felicidad.
Niños, tres niñas: Atributo de santa Sofía.
Nipter: Nombre que se da en el rito griego a la ceremonia del
lavatorio de los pies; es el mandatum en la liturgia romana.
Nobis quoque peccatoribus: Oración que en el rito romano
(concretamente en el canon primero) de la misa se une al
memento de difuntos del canon, cuando el sacerdote pide
que la clerecía que lo acompaña en el ofrecimiento del
sacrificio pueda tomar parte en la compañía de los santos
y de aquellos siete santos barones y de aquellas siete santas
mujeres que se citan y que, desde el comienzo de la Iglesia,
son objeto de una especial veneración en la ciudad de Roma.
Nocturnale (nocturnalis liber): Nombre que en la edad media
se daba al libro litúrgico en el cual para más comodidad se
reunían los salmos, las lecturas y las oraciones del oficio de
la noche (officium nocturnale), los maitines. Era paralelo del
diurnale.
Nocturno (cantus o cursus nocturnus): Antes del concilio Vaticano
II: Las tres partes del oficio nocturno que formaban las
maitines u oficio de la noche de cada día y de cada fiesta
se llamaban nocturnos; cada parte (o nocturno) estaba
integrada por tres salmos y tres lecciones, y formaba un
conjunto de nueve salmos y nueve lecciones. Tenían unas
peculiaridades propias los tres nocturnos todos los días y
todas las fiestas de rito doble o semidoble, a excepción de
las fiestas de Pascua y Pentecostés con sus octavas hasta
la dominica in albis o la fiesta de la Santísima Trinidad, las
maitines de las cuales tenían tres salmos y tres lecciones.
Actualmente en el oficio de las lecturas (antiguas maitines),
sólo encontramos tres salmos siempre, y no tres nocturnos.
Nodus: 1. El nudo que hay en medio del asta del cáliz, entre el
pie y la copa, que sirve para tomarlo con más comodidad.
2. El nudo que hay bajo la curvatura del báculo episcopal.
Fig. 216
Noé, patriarca (On. 10 de noviembre): Su atributo es el cepo.
Nola: Denominación medieval de la campana que se puede
comprobar por primera vez en el siglo IX. Este nombre
se ha querido hacer derivar equivocadamente de la ciudad
de Nola en la Campania (región italiana), pero seguramente
deriva del celta noll, nell, que quiere decir tocar.
Nombre de fuentes: El nombre que los padres o los padrinos
ponen al que va a ser bautizado, antes de recibir el bautismo;
se llama nombre de pila porque, en cierto modo, encuentra
161
SACRALIA ANTIQUA
en el bautismo su reconocimiento y su confirmación. El
ritual romano determina que no se debe poner al bautizado,
de ningún modo, un nombre inadecuado, fabuloso o
pagano, sino, cuando sea posible, el nombre de un santo que
le sirva de patrón celestial y de ejemplo. Actualmente existe
una frivolidad notoria en estas imposiciones de nombres.
Nombre de Jesús: Atributo de san Bernardino de Siena, san
Juan de Capistrano, santa Juana de Chantal, san Ignacio de
Loyola y santa Mónica.
Non puto esse verum amatorem Virginis...: Frase de san
Anselmo.
Nona (hora nona: griego, óra ennáte): La última de las tres horas
menores. Tiene la misma estructura que la tercia y sexta en el
oficio monástico y en el oficio romano. Ya en la regla de san
Benito aparece con la misma estructuración. Antiguamente
se rezaba poco después del mediodía; a finales de la edad
media se introdujo la costumbre de rezarla con la sexta
después de la misa conventual.
Norberto, obispo (On. 6 de junio): Sus atributos son aparición
de la Virgen María, araña, cáliz, ostensorio (custodia) y
destrucción del ídolo.
Nos predicamus Christum crucifixum: Frase de san Pedro
Mártir
Notación lineal: La notación gregoriana.
Nubes: Atributo de san Joel profeta.
Nudo: V. Nodus
Nuestra Señora del Carmen (o de la montaña del Carmel):
Fiesta conmemorativa de las gracias especiales obtenidas de
la Virgen María por los frailes carmelitanos, concedida en
1587 por el papa Sixto V, otorgada a España en 1674, a
los reinos austríacos en 1675, a Portugal en 1724 y a los
Estados Pontificios en 1726. El papa Benedicto XIII la
extendió por la Iglesia universal. La celebran especialmente
los hombres del mar.
Nuestra Señora de la Merced (festum B. M. V. de Mercede):
Solemnidad conmemorativa de la fundación de la orden
de la Merced fundada en la catedral de Barcelona en 1218
por san Pedro Nolasco; orden que, por voto especial, tenía
como objetivo específico liberar a los cautivos cristianos
de la esclavitud de los sarracenos y que se ganó grandes
merecimientos con la redención de numerosos cristianos
de la esclavitud. Esta fiesta, que era exclusiva de la orden,
Inocencio XII (1700) la extendió a toda la cristiandad. En
la actualidad es la patrona del arzobispado de Barcelona, así
como la Virgen de Montserrat lo es de toda Cataluña. Se
celebra el 24 de septiembre. San Jorge de Cataluña, santa
Eulalia de Barcelona (ciudad), san Ramón de Penyafort y san
Severo son patrones secundarios de la ciudad de Barcelona.
Nuestra Señora de las Nieves (Dedicatio B. M. V. Ad nives):
Solemnidad celebrada el 5 de agosto en memoria de la
fundación de la basílica de Santa Maria Maggiore de Roma
por el papa Liberio (366), así como la reconstrucción y
nueva consagración de la misma. Se llama Nuestra Señora
de las Nieves por el milagro que sucedió, según la tradición
(a finales de la edad media); que dice que cayó una nevada
en el lugar donde se fundó la iglesia y que el Papa señaló la
planta de la misma sobre la nieve.
NOM
O
Obdulia, virgen (On. 5 de septiembre): Su atributo es el lirio.
Obelisco: Monumento con forma de pilar bastante alto que
y acabado en una pequeña pirámide en su parte superior.
Obispillo (episcopus puerorum): Monaguillo elegido por los
otros monaguillos de las catedrales el día de los Santos
Inocentes o de san Nicolás (6 diciembre), que iba vestido
de obispo, acompañado de otros monaguillos vestidos de
curas (o de canónigos). El obispillo, al cantarse las vísperas,
se sentaba junto a los otros monaguillos en las sillas altas
del coro, mientras los canónigos y beneficiados se sentaban
en las sillas de abajo, y al celebrarse la misa entonaba el
Gloria y el Credo. El episcopus puerorum ya aparece en el siglo
XII. Por razón de los muchos abusos cometidos, varias
sinodales y diferentes papas desde el siglo XIII a los siglos
XVII y XVIII prohíben estas costumbres. El obispillo de
Montserrat todavía es elegido hoy. A finales de la edad
media en muchos lugares junto al episcopus puerorum estaba
el episcopus diaconorum, que entraba en funciones el día de San
Esteban (tripodium levitarum), el episcopus sacerdotum (tripodium
sacerdotum) el día de san Juan y el episcopus subdiaconorum que
celebraba en la festividad del día de Reyes o de su octava
(festum hypodiaconorum, festum fartorum), apareciendo en el coro
con vestiduras pontificales. En Francia es donde era más
conocido. Fig. 188
Obispo: V. Episcopado y leer la introducción de Sacralia.
Obitus (dies): El día de la muerte.
Oblata (a veces oblatio; y en Francia oblia): Nombre frecuente
en la edad media para denominar la hostia no consagrada, y
menos frecuente para designar la hostia consagrada.
Oblatio: 1. El sacrificio eucarístico; 2. El acto de ofrecer el
pan y el vino destinados a la consagración y al ofertorio de
la misa; 3. Los dones del pan y del vino presentados al Señor
para este acto y, por lo tanto, para la consagración (oblata,
hostia, sacrificium, munus, donum); 4. Los dones presentados a
la hora del ofertorio por los asistentes a la santa misa, por
eso llamados ofrenda y sacrificium. Hasta el siglo XII eran
ofrendas naturales, especialmente pan y vino. Parte de las
ofertas eran escogidas para la consagración, y las ofrendas
naturales sobrantes, como el aceite, la miel, etc., eran
distribuidas entre la clerecía o repartidas para el alimento
de los pobres. Era un deber hacer la ofrenda, pero no podía
hacerla aquel que no quería comulgar. Hacia el siglo XII
se perdió la costumbre de hacer las ofrendas en especie y
fueron sustituidas por una limosna en dinero que, poco a
poco, se redujo a algunas fiestas, y más tarde desapareció
completamente. 5. Son una supervivencia de las ofertas en
especie los dos panes y los dos barriletes de vino que el
obispo consagrado y el abad ofrecían al obispo consagrante
en el ofertorio de la misa de consagración. 6. La ofrenda en
dinero se ha conservado como ofertorio en algunos lugares,
en los funerales y en las cuatro fiestas anuales (Navidad,
Pascua, Pentecostés y Virgen María de agosto). En tiempos
anteriores al concilio Vaticano II se ofrecían en las exequias
candelas antes del ofertorio de la misa de “réquiem”.
Oblongo/a: Más largo que ancho.
Obsequiale (Liber obsequialis): Nombre antiguo del libro
litúrgico que recibe actualmente el nombre de ritual.
Obsequium circa morientes: La asistencia espiritual que da
el sacerdote a los moribundos con el viático, extremaunción
y encomendación del alma (V. Commendatio animae). En la
edad media se acostumbraba algunas veces colocar a los
moribundos sobre la ceniza y a vestirlos con el hábito de
penitencia (Cilicium).
Obsequium defunctorum: Nombre de la misa y oficio de
difuntos y de su funeral.
Occurrentia: Coincidir dos o más oficios en un mismo día
que puede ser casual, producido por condiciones especiales
o que siempre se repite. Cuando hay ocurrencia, se celebra
el oficio que es superior por su categoría; los otros oficios
o bien se trasladan a otro día o no se tienen en cuenta. Las
reglas exactas para regular el orden del oficio antes del
concilio Vaticano II se encontraban en las rubricae generales
impresas a comienzos del breviario.
Octástilo: Templo que tiene pórticos con ocho columnas.
Octava: Antes del concilio Vaticano II: Significaba, o bien una
fiesta que duraba ocho días, o una fiesta que tenía otra
fiesta conmemorativa al cabo de ocho días (octava simplex).
Las octavas de la primera clase (siempre antes del concilio
Vaticano II) se dividían en octavas privilegiadas y octavas
comunes. Las fiestas que tenían octava privilegiada
eran: Pascua, Pentecostés, Epifanía, Corpus, Navidad y
Ascensión. Las octavas más importantes eran las de Pascua
y Pentecostés, durante las cuales no podían ser celebradas
otras fiestas. Antes del concilio Vaticano II, el último día de
OCT
J. M. MARTÍ BONET
las octavas privilegiadas y comunes tenía el carácter de doble
mayor, los otros días tenían el carácter de un semidoble.
El octavo día de la octava simple se celebraba como fiesta
simple. Las octavas en el culto se remontan a los tiempos
más antiguos del cristianismo; pero hasta el siglo XIII sólo
tenían las fiestas más notables del año eclesiástico. Con
el aumento de los santos, las octavas se hicieron siempre
más numerosas, arrinconando las festividades del año
eclesiástico y haciéndose cada día más difíciles de colocar.
La reforma del breviario hecha por san Pío V fijó reglas para
reducir las octavas; estas prescripciones han regido hasta
que, finalmente, san Pío X transformó en octavas simples
una cantidad de octavas comunes. Después del concilio
Vaticano II desapareció la práctica totalidad de las octavas,
menos la de Pascua de Resurrección y la de Navidad.
Octaviarum Romanum: Antes del concilio Vaticano II: Colección
de las lecciones del segundo y del tercer nocturno para
las octavas de aquellas fiestas que sólo tenían octava en el
lugar de donde son titulares y que, por no pertenecer en la
Iglesia universal, no figuraban en el breviario. El liturgista
e historiador Gavanti fue quien ordenó la primera de estas
colecciones aprobada en 1622 e impresa por primera vez
en 1623.*
Octóechos: Libro de los ocho tonos denominado también
parakletiké. Es un libro litúrgico del rito griego que contiene
las partes variables del culto (liturgia y oficio) de los días
de fiesta y de los días laborables para el tiempo que va
desde la dominica primera después de Pentecostés hasta
la dominica cuarta de Cuaresma. En los otros tiempos
litúrgicos aparece sólo como auxiliar. A la vez que cada
ocho semanas reaparecen la misma liturgia y los mismos
oficios en el mismo orden, el octóechos los contiene sólo para
ocho semanas. Los textos de las tres primeras semanas se
cantan con los tres primeros tonos de los ocho de la iglesia
griega, los segundos con el segundo, etc., de tal modo que
textos y tonos se repiten cada ocho semanas, lo cual ha dado
nombre al libro.
Odaí: 1. Las canciones que integran el himno de laudes (ordos)
del rito griego, llamado canon; 2. Los cánticos del Antiguo y
del Nuevo Testamento admitidos en el oficio griego: cántico
de Moisés (Ej. Deuteronomio 15, ss), el segundo cántico de
Moisés (Deuteronomio 32, y ss), el cántico de Ana (1r de
los Reyes, 2 y ss) el cántico del profeta Habacuc (Habacuc,
3, 1 y ss), el cántico de Isaías (Isaías, 26, 9 y ss), el cántico de
Jonás ( Jonás 2, 3 y ss), los dos cánticos de los tres jóvenes
en el horno de Babilonia (Dn 3, 26 ss y 57 ss) y el Magnificat
(Lucas 1, 46 y ss) con el cántico de Zacarías (Lucas 1, 68 ss)
como apéndice.
Odeum: La tribuna para el órgano y para el coro de cantores
(cantoría).
Odilia, patrona de Alsacia (On. 13 de diciembre): Sus
atributos son ángeles, almas (angelitos), báculo, cáliz, ciegos
y purgatorio.
Odón, obispo (On. 7 de julio): Sus atributos son llave y flechas.
Ofertas: Dones naturales especialmente de pan y de vino que
los fieles acostumbraban a ofrecer hasta el siglo XII a la
hora del ofertorio de la misa (V. Oblación).
164
Ofertorio: Oblación con dinero que se empezó a hacer hacia
el siglo XII en lugar de las ofertas naturales, que se hacía
en la misa, la cual se redujo a algunas festividades del año y
a las misas de difuntos (como el ofrecimiento de candelas
por parte de los asistentes a las misas de exequias). En otros
ofertorios de misas normales los fieles acostumbraban a
presentar sus ofrendas en el altar, como se hace en muchas
iglesias y en celebraciones –aun papales– en las que se hacen
procesiones de ofrendas en el ofertorio.
Offerenda: En la lengua medieval: 1. Las oblaciones naturales
que ofrecían los fieles en la misa; 2. El acto de ofrecer las
mismas; 3. El cántico que canta el coro al cumplirse este
acto.
Offerens: V. Padrino
Offertoria: 1. Los actos de ofrecer el sacerdote el pan y el vino
(oblatio) que deben servir para la consagración. Hasta el siglo
XII iba precedido regularmente de las ofrendas naturales, si
bien últimamente eran sólo los sacerdotes o los ministros
los que hacían la ofrenda. Después del concilio Vaticano II
estos ofertorios han vuelto en muchos lugares. Hasta el siglo
XVI los actos del ofertorio presentaba una gran variedad en
la misa, según los ritos y las oraciones. El misal de san Pío V
introdujo la unidad, fijando su forma actual con el ofertorio
que ya se practicaba en Roma hacia el siglo XIII. 2. Texto
melismático cantado por el coro en la misa solemne y rezado
por el celebrante, que originariamente estaba compuesto
por una antífona y un salmo cantados mientras el sacerdote
y el diácono, antes del ofertorio, recogían las ofrendas de
los fieles. En el antifonario gregoriano ya queda reducido
a dos o tres versos que en el siglo XIII desaparecieron
totalmente, quedando sola la antífona. La causa de este
acortamiento fue el haber cesado y el haber desaparecido
después la costumbre de los fieles que asistían a la misa, de
hacer la ofrenda. Después del concilio Vaticano II volvió
esta costumbre.
Offertorium: En lengua medieval significa: 1. El fano o
tela con la cual los fieles cubrían las oblaciones u ofertas
naturales que presentaban en el altar a la hora de la
ofertorio; 2. La tela también denominada sudarium con
la cual el diácono, según el Ordo romanus, tomaba el cáliz
cuando, a la hora del ofertorio, lo tenía que llevar al altar o
lo levantaba en la pequeña elevación; 3. El humeral con el
cual el subdiácono, del siglo XIII hasta el concilio Vaticano
II, llevaba el cáliz y la patena al altar a la hora del ofertorio y
con el cual aguantaba la patena hasta acabar el Paternoster. 4.
Vaso, parecido al cáliz, con el cual se recogía el vino que los
fieles llevaban a la hora del ofertorio.
Officiale: Nombre del libro litúrgico también denominado
collectarium.
Officiator: El sacerdote que actúa de celebrante en una
función litúrgica (misa, oficio, procesión, bendición...),
para distinguirlo de los otros ministros (diácono y otros
sacerdotes).
Officium (officium, officium ecclesiasticum, officium divinum, horae
canonicae, preces horarum, opus Dei, breviarium): Oración
cotidiana y oficial de la Iglesia no sólo interna sino rezada y
oral, distribuida y ordenada en las horas del día (horae, horae
165
SACRALIA ANTIQUA
canonicae, preces horarum) o en el tiempo, compuesta de salmos,
himnos, lecturas, antífonas, responsorios, versos y oraciones
según determinadas reglas. Esta oración la deben rezar
todos los que están obligados a ello, sea corporativamente
(in choro), sea particularmente (privatim), unos y otros en
representación y por solicitud de la Iglesia, siguiendo los
libros litúrgicos que se prescriben (casi siempre el breviario).
La denominación officium nos dice que es obligatoria en todos
aquellos que tienen el deber de rezarla. El nombre officium
ecclesiasticum indica que se reza por la Iglesia, en nombre y por
petición de la misma y del modo que ella ha determinado.
Se llama officium divinum porque tiene como finalidad última
la glorificación divina; opus Dei por el servicio de Dios en un
sentido especial. Todos los ritos tienen el oficio. Antes del
concilio Vaticano II existía la prima. El oficio del rito latino,
desde muy antiguo, se divide en siete horas: Maitines que
unas veces era de tres nocturnos, otras veces de uno solo,
las laudes, las tres horas menores: tertia, sexta y nona, las
vísperas y las completas. Actualmente el oficio de maitines
se llama oficio de las lecturas, y se puede rezar durante
cualquier hora del día. El oficio del rito griego (agía proseyché
akoloythía) distingue desde muy antiguo del mismo modo el
mesonyktikon (maitines), el ordros (laudes), la óra protón, tríon,
ekte, ennáte (prima, tertia, sexta y nona), la esperonós (vísperas)
y la apódeipnón (oración después de comer, completas), pero
son diferentes al oficio latino no sólo por las oraciones que
las integran, sino también por la estructura de las diferentes
partes de las mismas. En Occidente están obligados al rezo
del oficio divino: 1. Todos los beneficiados que tenían el
beneficio asociado al rezo del divino oficio; 2. Todos los
que han recibido órdenes mayores; 3. Los profesos de las
órdenes que tienen coro. En los ritos orientales, las reglas
monásticas prescriben el rezo y el oficio divino a los monjes;
en cambio la clerecía secular no tiene el deber estricto de
rezarlo, en todo caso este deber u obligación no son seguros.
Los comienzos del oficio divino ya se pueden constatar en
los primeros tiempos del cristianismo. La libertad del culto
cristiano supuso una nueva etapa de su evolución. La vida
monástica ejerció una gran influencia en el desarrollo del
oficio divino; una de las primeras finalidades de la misma era
el rezo en comunidad de los oficios divinos. Los monasterios
orientales del siglo V ya tenían casi todas las horas canónicas
que encontramos más tarde. Un siglo después el oficio ya
aparece descrito en todos sus detalles en la regla de san
Benito, donde se encuentra elaborado, adaptado y ampliado
según las exigencias del tiempo y del oficio que se rezaba
en Roma y que hasta entonces había tenido carácter local,
pero que al servirse de él san Benito para establecer el oficio
monástico le dio un amplia significación. Todavía adquiriría
más importancia en el siglo VII al adoptarlo en Inglaterra
el arzobispo san Agustín de Canterbury, y en el siglo VIII
cuando Carlomagno substituyó el oficio galicano por este, y
casi adquirió carácter general cuando el papa Gregorio VII
lo impuso en España para sustituir el oficio mozárabe. En
el siglo XII se estableció el Breviarium secundum consuetudinem
curiae romanae que servía para la curia que durante mucho
tiempo debía residir fuera de la “ciudad eterna” (Roma),
OFF
debido a las circunstancias de aquel tiempo, y que, por otro
lado, precisaba de un breve formulario del oficio divino,
que se generalizó en el siglo XIII, sobre todo cuando los
franciscanos lo adoptaron. Hacia finales de la edad media
se acumulan en el breviario, considerado de una manera
arbitraria en varias diócesis una multitud excesiva de fiestas
de santos; de tal manera que pasó a ser necesaria una reforma
radical para distinguir los ritos y normas. Una tentativa de
reforma fue la dirigida por el cardenal Quiñones en 1535 por
orden del papa Clemente VII, que sería considerada como
demasiado radical. La comisión de reforma nombrada en
el concilio Tridentino no pudo acabar la tarea emprendida,
y más tarde se tuvo que continuar en Roma. El resultado
fue que el breviario romano revisado y publicado por el
papa san Pío V en 1568 se hizo obligatorio en todas las
iglesias que no tuvieran uno de más de 200 años. Siguieron
otras reformas del breviario, de carácter parcial, por los
papas Clemente VIII (1602), Urbano VIII (1631), León
XIII y especialmente san Pío X, que repartió de nuevo los
salmos entre los siete días de la semana y dio prescripciones
especiales sobre los oficios de las festividades. Procuró que
al menos cada semana se rezara todo el salterio. Después del
concilio Vaticano II se ha remodelado en pequeños detalles
la estructura del oficio, y aun así se observa la referencia
a su historia y el bien pastoral de los que, como auténtica
oración, hacen suyo el oficio que es la alabanza oficial a
Dios. Por el bien de las almas se intenta también que los
fieles participen en él según se comprueba en muchas
parroquias y congregaciones y asociaciones eclesiásticas en
la actualidad (2012).
Officium B. V. M. V. In sabbato: Antes del concilio Vaticano II:
Oficio en honor de la Virgen Santísima que se reza según
la rúbrica del breviario, todos los sábados en los cuales
no se celebra ninguna fiesta doble o semidoble, ninguna
infraoctava o feria mayor. Actualmente (2012) se considera
una práctica de piedad privada de devoción.*
Officium capituli: Antes del concilio Vaticano II: Reunión de
los monjes o de los canónigos, celebrada inmediatamente
después de prima en una sala vecina al coro, en la cual se leía
el martirologio o el necrologio, se distribuían los trabajos del
día, se pedía la divina bendición para los trabajos del día; a
finales de la semana se distribuían los cargos de la próxima,
y después de la bendición dada por el abad o semanero, se
leía un capítulo corto de la regla o de otro libro edificante.
Tomó el nombre de officium capituli por leerse un capítulo de
la regla.
Officium collationum: Lectura edificante prescrita en la
regla de san Benito entre las vísperas y las completas, una
supervivencia de la cual es la lectio brevis del principio de las
completas actuales.
Officium defunctorum: V. Oficio de difuntos
Officium feriale: Antes del concilio Vaticano II: El oficio de los
días de feria. Sus maitines tenían en tiempo pascual nueve
salmos, tres lecciones y el Te Deum. El oficio de las feriae
maiores, empezaba con las maitines y tenía las preces feriales
en las laudes, en las horas menores y a las vísperas; las preces
dominicales a las completas y el suffragium de omnibus sanctis
OFF
J. M. MARTÍ BONET
o la “commemoratio de cruce” a las laudes y a las vísperas.
Cada feria maior empezaba donde acababa el anterior; tenía
preces dominicales a la prima y a las completas; a las laudes
y a las completas tenía la commemoratio de omnibus sanctis o de
cruce y en las horas menores preces ferials.*
Officium festivum: Antes del concilio Vaticano II: El oficio para
los días de fiesta. El oficio de los domingos y festividades
empieza con las primeras vísperas y acaba con las completas
que siguen a las segundas vísperas, y la coincidencia con otra
fiesta no cambie el comienzo o el fin. Antes del concilio
Vaticano II tenía tres nocturnos en los maitines, exceptuando
las fiestas de Pascua y Pentecostés que tenían sólo un
nocturno de tres salmos y de tres lecciones. El oficio de las
fiestas dobles tenía también el suffragium de omnibus sanctis en
las laudes y en las vísperas, o bien la commemoratio de cruce y
las preces dominicales en prima y en las completas. Además
se distinguía de las fiestas dobles porque la antífona de antes
del salmo era entonada únicamente en todas las horas, cosa
que se practicaba solamente antes de las horas menores en
las fiestas dobles. El oficio de fiesta simple empezaba con
el capítulo de las primeras vísperas y acababa con la nona;
en las maitines tenía nueve salmos, tres lecciones y Te Deum;
en las vísperas y en las laudes los sufragios y la commemoratio
de cruce, y en la prima y en completas tenía preces dominicales.
Officium missae: El introito de la misa que aparece en el misal
mozárabe y que se encuentra frecuentemente en los misales
y ordinarios de finales de la edad media.
Officium monasticum: El oficio basado en las prescripciones
detalladas de la regla de san Benito, cap. 8 y ss, rezado desde
tiempo inmemorial en los monasterios benedictinos. Se
vinculó en 1616 a una reforma relacionada con las enmiendas
introducidas en el breviario en 1608-1611 por Pablo V de
acuerdo con la reforma de san Pío V y Clemente VIII. Este
breviario reformado tomó el nombre de Breviarium-romanomonasticum y fue prescrito en todas las comunidades de
benedictinos y de benedictinas.
Officium nocturnum: La parte nocturna del oficio
eclesiástico, el sacrificio nocturno de la Iglesia (o maitines).
Originariamente se practicaba en el coro hacia la media
noche o después de ella, y más tarde se celebraba hacia
la madrugada. Actualmente (2012) esas normas se siguen
en muchos monasterios, como el de benedictinos de
Montserrat o la cartuja de Montalegre (Tiana-Barcelona).
Officium parvum B. M. V.: Antes del concilio Vaticano II: Oficio
breve en honor de la Santísima Virgen que, desde el siglo
XII, se generalizó por prescripciones y por la práctica como
añadidura al oficio divino, sobre todo en aquellos días en
que en el oficio divino no había otra oración especial. En la
reforma del breviario romano de 1568 san Pío V conservó
el oficio parvo sin que fuese obligatorio bajo pena de
pecado, sólo recomendándolo vivamente. Sólo donde era
obligatorio su rezo en el coro, después del oficio, continuaba
estando prescrito. El rezo del oficio parvo se generalizó
sobre todo en las comunidades de religiosas fundadas más
recientemente. Actualmente ya no se encuentra vigente.
Officium sepulcri: Representación dramática que tenía lugar
en las iglesias de muchos conventos durante la mañana
166
de Pascua de Resurrección, e iba unida a la plegaria de la
fiesta. Se hacía la visita de las tres Marías al sepulcro, la de
los apóstoles y la aparición del Cristo resucitado a María
Magdalena. En cada iglesia eran diferentes los detalles. V.
Oficio de difuntos
Officium vigiliae: Antes del concilio Vaticano II: El oficio de las
vigilias. Tenía el rito de las feriae maiores. Eran diferentes las
vigilias de la Epifanía y de Pentecostés; el oficio de las cuales
tenía la forma de semidoble sin preces, sin sufragios y sin
commemoratio de cruce.*
Oficio de difuntos (officium defunctorum): Antes del concilio
Vaticano II: Oficio del breviario rezado en conmemoración
de los fieles que han fallecido en la comunidad de la Iglesia.
Se formó en la época carolingia y en la edad media estaba
prescrito en muchos días. San Pío V limitó su rezo al día de
los difuntos y san Pío X, en 1911, decidió que no fuese una
añadidura al oficio del día sino que se rezara en su lugar y
lo completó con horas menores y completas, a la vez que
hasta esta fecha estaba formado por las maitines de uno
o tres nocturnos, por las laudes y las vísperas. El oficio de
difuntos presenta un carácter de luto semejante al de los
días de Semana Santa.*
Oficio de octava: El oficio de los días posteriores a la
festividad que tenía octava antes del concilio Vaticano II.
El oficio del día de la octava en las octavas privilegiadas y
comunes se celebraba como doble mayor; en cambio los
días intermedios eran celebrados como fiesta semidoble si
no eran eclipsados por otra fiesta mayor, y en tal caso sólo
se hacía conmemoración. En estos días semidobles no se
hacían sufragios ni commemoratio de cruce en las laudes ni hay
preces en prima y completas. El domingo infraoctavam sólo
tenía oficio de octava cuando era privilegiada, fiesta simple
es un oficio simple; los otros días de infraoctavam no tenían
oficio ni se hacía conmemoración.*
Oficio rimado (historia, historia rhytmica, historia rhytmata):
Forma muy generalizada en la edad media de los oficios del
breviario que tenían las antífonas y los responsorios no en
prosa corriente, sino en forma rítmica primero métrica y
asonancia; de aquí les vino el nombre de oficios rimados.
Los inicios de los oficios rimados los debemos buscar en
los siglos IX y X, son muy abundantes en el siglo XI, y
alcanzan su mayor desarrollo en el siglo XIII y la primera
mitad del siglo XIV, cuando el ritmo y la rima gozan del
máximo esplendor; después degeneran. Los franciscanos y
los dominicos influyeron en gran manera en la extensión
y propagación de los oficios rimados, y todavía hoy sus
breviarios contienen oficios rimados; en cambio san Pío V
los quitó totalmente con su reforma del breviario romano.
Así, por ejemplo, el Officium in Solemnitate B. Mariae Virginis
Patronae Bavariae aprobado por la Congregación de Ritos en
1916 por Baviera, es un oficio rimado.
Oficio de las tinieblas (Matutinae tenebrarum, tenebrae): Las
maitines y las laudes de los tres días de Semana Santa.
Todas las antífonas, salmos, lecciones y responsorios hacen
referencia a la pasión de Nuestro Señor. Hay lecciones de las
lamentaciones del profeta Jeremías. Las laudes acaban con la
antífona emocionante Christus factus est pro nobis obediens usque
167
SACRALIA ANTIQUA
ad mortem. Han tomado el nombre de matutinae tenebrarum
o simplemente tenebrae de la costumbre antiquísima de
apagar un cirio del triángulo o tenebrario (candelabro)
después de cada salmo y del esconder tras el altar, en
el lado de la epístola, el único que quedaba encendido,
después del canto del Benedictus.* El oficio de tinieblas es
de una sublime belleza, muy apropiado en los días que vive
toda la cristiandad. Después del concilio Vaticano II se ha
procurado con gran belleza, empleando también piezas de
la música de grandes compositores.
Ofrenda en dinero: La limosna dada en dinero a la hora del
ofertorio de la misa en lugar de las ofrendas en especie; se
introdujo después del año 1000.
Ofrendas: Son el resultado y expresión de nuestro trabajo o
de nuestro arte ofrecido a Dios. Se confía que la plegaria
con las cuales acompañamos estas ofrendas —que de
algún modo nos representan a nosotros mismos—, las
harán más agradables a Dios. De entre estas ofrendas, las
más significativas que hacemos son las del pan y el vino,
presentadas a la hora de preparar el altar para la celebración
eucarística: son los dones destinados a ser transformados en
el cuerpo y la sangre del Señor.**
Oh Bonitas...: Frase de san Bruno.
Oh Sanctissima Trinitas: Frase de Ignacio de Loyola.
Oikós: Canción larga del oficio del rito griego en la cual se hace
memoria de la vida y milagros de un santo, y que viene a
formar un templo honorífico del mismo.
Ojiva: Arco acabado en punta, compuesto por dos arcos de
círculos cóncavos y simétricos que se encuentran formando
un ángulo curvilíneo.
Ojival, escudo: V. Escudos
Ojo de buey: Ventana o tragaluz de forma circular. Fig. 155
Ojo de liebre: Piedra granítica con la cual se hacen los
adoquines para adoquinar las calles.
Ojos: Atributo de santa Lucía.
Oleguer, arzobispo de Tarragona y obispo de Barcelona (On.
6 de marzo): Su atributo es la liebre.
Oleum catechumenorum: V. Santos óleos
Oleum chrisma: V. Santos óleos
Oleum exorcizatum: Nombre que se daba en la edad media
al oleum catechumenorum. V. Santos óleos
Oleum infirmorum: V. Santos óleos. Consagrar los santos óleos.
Oleum sanctum: Nombre del oleum catechumenorum. V. Santos
óleos
Olimpiadas, año de las: Cómputo del tiempo que empieza
en el año 776 antes de Cristo. Las olimpiadas se celebraban
cada 4 años. El año empezaba el 1 de julio. Se indicaba año 1
ó 2 ó 3 ó 4 de la Olimpiada (por ejemplo) CXCIV. Teodosio
I el Grande en 395 lo reemplazó por el año de la “indictio”.
Oliva, virgen (On. 3 de junio): Sus atributos son rama o ramo
de olivo.
Olivo, ramo: Atributo de santa Oliva y san Pedro Nolasco.
Olla: Atributo de san Diego de Alcalá.
Onofrio, anacoreta (On. 12 de junio): Sus atributos son ángel,
bastón, cabellos muy largos, cetro en el suelo, corona, cueva,
muleta, zarza en la cintura, león, un ángel le lleva el pan,
palmeras y cabello que le cubre todo el cuerpo.
OFR
Onophorion (onofórion): Especie de humeral de los ritos
griego, armenio, siríaco occidental (jacobita) y de los coptos
unidos que viene a ser un paralelo del pallium arzobispal del
rito latino, pero que lo podían llevar todos los obispos; es de
seda y no de lana. Tiene la forma de una charpa libre que se
puede colocar en los hombros, exceptuado en el rito siríaco
occidental que tiene forma de escapulario con un agujero
para meter la cabeza. El onofórion ya viene citado a comienzos
del siglo V. Originariamente era una tela con pliegues, igual
al onofórion de uso diario; se introdujo o bien directamente
como ornamento del obispo o bien indirectamente, primero
como ornamento y después como distintivo característico
de los obispos.
Opisthámbonos: Oración suplicatoria de la liturgia de la misa
griega que el sacerdote reza ante la puerta del altar, después
de acabar la fiesta y después de despedir a los fieles. Toma
este nombre porqué antiguamente la rezaba el sacerdote de
pié detrás del ambón.
Opus: V. Paramento
Opus Dei (opus divinum): 1. Obra, servicio divino. Denominación
antigua que los benedictinos daban al oficio divino. 2.
Prelatura fundada por san Josemaría Escrivà de Balaguer.
Opus quadratum: Paramento constructivo de la época romana
formado por piedras regulares paralelepípedas, dispuestas
en hileras uniformes.
Opus signinum: Es un paramento o elemento constructivo
formado por mortero, cal, arena y fragmentos pequeños de
roca silícea. La palabra opus viene del latín y significa obra o
paramento, y signinum viene de la ciudad italiana del Lacio que
se denomina Segni. Es un pavimento de resultados notables
y bastante resistente. Era empleada para construcciones que
no podían utilizar (por motivos económicos) el mármol.
Era muy empleada en época paleocristiana, concretamente
entre los siglos V- VII. Véase como ejemplo el opus signinum
en las iglesias de Sant Pere y Sant Miquel de Terrassa.
Opus spicatum: Paramento o elemento constructivo con
forma de espiga. Es típico romano. Fig. 11
Ora: Nombre que los griegos dan a las horas canónicas y que
corresponde a la hora del rito latino.
Ora pro nobis Deum: Gregorio Magno.
Ora próte, tríte, eékte, ennáte: Las horas canónicas del
rito griego correspondientes a la prima, tertia, sexta y nona
del rito latino.
Oración: Se podría definir como la conversación (o contacto)
con Dios o con los santos, o la elevación de la mente a Dios,
a los santos, a las santas y a la Virgen María. Su objetivo es
la alabanza, la acción de gracias, la súplica o la expiación.
La oración o alabanza en forma de adoración sólo se puede
dirigir a Dios, pero no a los santos a los cuales podemos
tributarles veneración. La oración, según su forma, se divide
en interior y exterior. La oración interior es una meditación
a la contemplación o las dos cosas a la vez. La oración
exterior puede ser oral o es una acción que manifiesta la
oración externamente. La oración puramente externa sin
ninguna participación interior es una apariencia de oración.
Son oraciones privadas las que se rezan privadamente o
en compañía de otros con carácter privado. Son oraciones
ORA
J. M. MARTÍ BONET
públicas las que se hacen en los actos del culto litúrgico,
como son la misa, el oficio, la administración de los
sacramentos, las bendiciones, etc. Tanto la oración privada
como la participación en los actos litúrgicos del culto,
son un deber de todo cristiano que tenga uso de razón; la
participación en los actos del culto siempre se debe hacer
según las prescripciones y las reglas dadas por la Iglesia.
Ignacio de Antioquía insiste en la comunión con el obispo
(“nada sin el obispo”). V. Introducción a Sacralia.
Oración de las cuarenta horas: Exposición solemne del
Santísimo Sacramento con la custodia durante cuarenta
horas. San Antonio Zacaría la introdujo en 1527 en Milán
y en Vicenza; el capuchino José de Fermo la extendió por
muchos lugares de Italia; san Ignacio y los jesuitas la llevaron
a Roma. Los jesuitas también la llevaron a Alemania. En
1539 Pablo III le otorgó la primera aprobación. El Instructio
clementina de Clemente XI ordenó un nuevo rito para ella
en Roma en 1705. La oración propiamente debe durar
cuarenta horas seguidas. La dificultad que esto conllevaba
dio pie a que en muchos lugares se repartiera en tres días:
esta nueva forma tenía el inconveniente de que sólo se
podía ganar parte de las indulgencias y se podía disfrutar
de una manera parcial de los privilegios propios de la
concesión clementina, muy rigurosa, hasta que en 1914 san
Pío X otorgó los mismos privilegios a esta nueva forma de
oración. La oración dura cuarenta horas porque recuerda las
cuarenta horas que el Divino Maestro, según muchas teorías
y opiniones aceptables, pasó en el sepulcro.
Oración eucarística: El canon de la misa con el prefacio que
sirve de introducción al canon mismo, porque de hecho y de
palabra es una verdadera acción de gracias; de ahí el mismo
nombre Eu-caristía.
Oración general: Oración de súplica que sigue a la homilía
en muchos lugares del mundo cristiano, en la cual se reza
por todos los estamentos, por todos los miembros de la
Iglesia y por todas sus necesidades, así como por todas las
autoridades espirituales y temporales. Después del concilio
Vaticano II se han establecido las “preces” en todas las
misas; o al menos es recomendable, aun diariamente.
Oración del Schaparit: Oración de la sinagoga judía que
se hace a la hora del sacrificio, entre la salida del sol y la
tertia. En esta oración se ha querido ver, sin fundamento
alguno, un antecedente de las laudes del oficio divino de los
cristianos.
Oración de las trece horas: Oración de las trece horas que
dura de la mañana al atardecer, con exposición del Santísimo
Sacramento y ordenada a imitación de las cuarenta horas. Por
regla general, tiene el carácter de una función de rogativas,
en las necesidades y calamidades públicas. También equivale
a la acción de gracias por una buena cosecha, por ejemplo,
o por haberse alejado un peligro inminente (como la peste
o un terremoto).
Oraciones de indulgencia: Oraciones que tienen concedidas
indulgencias que no se ganan si no se rezan. Su rezo debe
ser vocal.
Oraciones del ofertorio: Las oraciones que dice el
celebrante al ofrecer el pan y el vino. V. Canon menor
168
Oraciones del sacerdote al ponerse los ornamentos:
Oraciones cortas, parecidas a sentencias, dichas por el
sacerdote al lavarse las manos y al ponerse los ornamentos
sagrados. Son propias del rito oriental y del rito occidental,
y contienen bien una oración en la cual se pide la gracia
de Dios, la protección y la bendición, o se refieren a
ciertas virtudes sacerdotales simbolizadas por las sagradas
vestiduras. En Occidente estas oraciones ya aparecen en los
sacramentarios de los siglos IX y X. Hasta que se introdujo el
misal romano hubo una gran diversidad de estas oraciones.
Oraciones del Viernes Santo (Orationes solemnes): Serie
de oraciones “apremiantes” que el día del Viernes Santo
se dicen inmediatamente después del canto del Passio, en
las cuales se reza por la Iglesia universal y por todas las
órdenes y estamentos, incluso por los paganos, judíos,
herejes y cismáticos que están fuera del cuerpo de la Iglesia.
Empiezan con una súplica por la Iglesia y acaban con otra
por los paganos. Todas las oraciones van precedidas de una
introducción, en la cual se indica el objeto y fin de la oración,
así como de una petición o invitación del sacerdote a hacerse
la oración. Antes del concilio Vaticano II lamentablemente
se hacía una súplica por los perfidis (pérfidos) judeis, pero
actualmente ya es obligatorio de rezar para los judíos
“como nuestros hermanos mayores”. El diácono invitaba
a la oración. Estas oraciones son muy antiguas; aparecen
en el Gelasianum y en el Gregorianum. Por la forma grandiosa
y solemne que las reviste, eran llamadas orationes solemnes.
Hasta al año 1000, en muchos lugares también se decían el
Miércoles Santo antes de la misa. El concilio Vaticano II ha
dado mucha importancia a estas oraciones.
Oraculum: Denominación medieval de los oratorios.
Orarion: La estola diaconal del rito griego.
Orarium: 1. Originariamente y en el uso profano significaba:
servilleta para secar la boca o la cara, y después pañuelo
para el cuello, la cabeza, o también una tela sin carácter
determinado. 2. En sentido litúrgico, significaba la estola
del sacerdote y del diácono que, a partir del siglo IX, sería
sustituido por el nombre romano de estola, tanto que en el
siglo XIII ya había caído totalmente en desuso.
Orate fratres: Exhortación a la plegaria común dirigida por
el sacerdote en el pueblo antes de la secreta de la misa a
la cual se responde: Suscipiat Dominus sacrificium, etc. El
segundo Ordo romano y Amalario de Metz ya conocen el
Orate fratres, pero parece que no sería de origen romano,
sino de origen galicano, toda vez que no lo encontramos en
los Ordines romanos ni tampoco en el Ordo de san Amando.
La respuesta Suscipiat ya aparece en los misales italianos del
siglo XI, pero no era la única respuesta en la edad media, y
todavía a finales de la misma en muchos lugares era tradición
no responder o responder con una oración secreta.*
Oratio ad pacem: La oración por la paz y la concordia dicha
en todos los ritos en la misa, antes del beso de paz.
Oratio eucharistica: Nombre dado al prefacio que es un
himno de alabanza y de acción de gracias.
Oratio fidelium: Súplica breve y general que se canta en
el rito de la misa mozárabe después de la misa y la triple
invocación de Sanctus, Sanctus, Sanctus.
169
SACRALIA ANTIQUA
Oratio “Fidelium Deus de omnium conditor”: Antes del
concilio Vaticano II: Colecta en sufragio de los difuntos que
tenía su correspondiente secreta y postcommunio que se debía
decir el primer día de cada mes en el cual recaía una feria
minor per annum, a excepción de los tiempos de Adviento,
de Cuaresma y pascual, y del mes de noviembre y todos los
lunes del año en los cuales caía una feria minor, exceptuados
los tiempos de Cuaresma y pascual. Esta colecta ocupaba el
penúltimo lugar.*
Oratio imperata: Antes del concilio Vaticano II: Colecta, secreta y
postcommunio que en virtud de un mandamiento del Papa, de
un concordado o del obispo se tenía que añadir por breve o
largo tiempo a las oraciones prescritas por las rúbricas. Si es
prescrita modo ordinario no se decía en las fiestas de primera
y de segunda clase, en las Dominicae maiores, en las ferias
privilegiadas y en las vigilias, en las octavas privilegiadas, en
las misas votivas solemnes u otras misas votivas equivalentes
a estas, y siempre que se dijeran cuatro colectas en la misa.
Cuando era mandada pro re gravi simpliciter se decía en dobles
de primera clase y algunos días equivalentes; cuando era pro re
gravi, dicenda etiam in duplicibus primae classis, tan sólo se dejaba
en las fiestas principales (Navidad, Epifanía, etc.). Después
de la guerra civil española de 1936-1939 se mandaba decir
esta oración con explícita referencia al general Franco.
Oratio post nomina: Oración después de leer los nombres.
Es una oración que en el rito galicano se rezaba siempre
junto a la lectura de los dípticos que seguía al ofertorio; en
el rito mozárabe de la misa todavía hoy se lee después de
la conmemoración de los apóstoles, de los santos y de los
difuntos. Es una supervivencia de la lectura de los dípticos
que seguía al ofertorio.
Oratio post pridie: Oración del rito mozárabe, diferente
según las festividades, que tiene el lugar inmediato a la
consagración. Probablemente es la misma oración que en el
rito galicano seguía inmediatamente a la consagración y que
tomaba los nombres oratio post mysterium o post secreta.
Oratio super oblatam: Nombre que el rito ambrosiano da a
la secreta de la misa.
Oratio super populum: Antes del concilio Vaticano II: Oración
característica de las misas feriales de los días laborables
de Cuaresma que se decía inmediatamente después del
Postcommunio y que empezaba con Oremus: Humiliate capita
vestra Deo. Ya aparece en el Gelasianum, en el Gregorianum y
en el Leonianum; pero en los dos últimos no aparece como
exclusiva de las misas feriales de Cuaresma. Su contenido es
el de una oración que pide la bendición sobre el pueblo fiel
que se ha reunido en la misa.*
Oratio super sindonem: Oración que varía según la fiesta
y según lo que se celebra, dicha por el sacerdote del rito
ambroisano antes del Dominus vobiscum del ofertorio. No
tiene ninguna correspondencia en el rito romano; en el
mozárabe tiene la Lauda.
Orationale (orationarius liber): Nombre del libro también
conocido como Collectarium, en el cual estaban reunidas
las oraciones y los capítulos usuales del oficio ordenados
según el año eclesiástico y por el orden que corresponde a
las fiestas respectivas.
ORA
Orationes et preces: Nombre que en los primeros tiempos
del cristianismo y en los comienzos de la edad media se
daba a las oraciones variables que el sacerdote reza cuando
dice la misa: colecta, secreta prefacio, postcommunio.
Orationes solemnes: V. Súplicas o rogationes
Oratorium: Casa de oración (oraculum, aedicula, eyctérion).
1. Nombre que ya se daba en los primeros tiempos del
cristianismo al edificio construido para el culto privado,
no para el público, sin rector y sin baptisterio, tal como las
capillas de los palacios episcopales y de los hospitales y las
basílicas privadas construidas en los palacios de los nobles
y en sus posesiones. Los oratorios se extendieron mucho en
la época carolingia, y más todavía en la edad media, llevando
como consecuencia a muchos lugares abusos serios, cosa
que finalmente hizo necesaria una nueva reglamentación
de los oratorios en los tiempos que siguieron al concilio
Tridentino. La liturgia y el Derecho Canónico distinguen
tres clases de oratorios: oratoria pública, oratoria semipública,
oratoria privata, distinción que realmente no es ninguna
novedad, ya que estos tres tipos, si no se remontan a los
primeros tiempos del cristianismo, son comprobables por
lo menos a principios de la edad media. 2. Nombre que a
principios de la edad media se daba al reclinatorio, tal como
se puede constatar en el Ordo romano.*
Oratorium privatum: Según el antiguo Derecho Canónico
(can. 1183 y 1194), significa la capilla familiar erigida en una
casa para comodidad de una sola persona o de una familia,
o también la capilla funeraria erigida por una familia en un
cementerio. Los oratorios privados se pueden consagrar
o bendecir solemnemente; si se quieren bendecir hay que
emplear la benedictio loci o la domus novae del Ritual romano.*
Oratorium publicum: Antes del concilio Vaticano II: Edificio
del culto, bendecido o consagrado, que según el antiguo
Derecho Canónico (can. 1188) no estaba destinado en
un principio para el culto público sino para un colegio (o
un colectivo) o para una persona particular, pero cuando
se celebraba la misa u otros actos de culto era accesible
a todos los fieles que podían entrar con todo derecho. En
el oratorio público se podían celebrar todas las funciones
excepto algunas de carácter parroquial. Cabe recordar que
para poder tener la reserva del Santísimo Sacramento era
necesario un indulto del Papa.*
Oratorium semipublicum: Antes del concilio Vaticano II: Según el
antiguo Derecho Canónico (can. 1188) era el edificio del culto
construido con el consentimiento del obispo gobernante,
no destinado ni accesible a todo el mundo, sino reservado
a comunidades religiosas, a hermandades, a comunidades
de fieles, como seminarios, colegios, hospitales, prisiones,
etc. Los oratorios semipúblicos no requerían una bendición
especial, pero no se podían destinar a servicios profanos
sin el consentimiento del obispo. Para la celebración de los
actos del culto tenían la misma categoría que los oratorios
públicos si el obispo diocesano no les había puesto ninguna
limitación.*
Orden compuesto: Fig. 121
Orden corintio: Fig. 120
Orden dórico: Fig. 118
ORD
J. M. MARTÍ BONET
Orden jónico: Fig. 119
Orden toscano: Fig. 117
Ordenante: El que va a recibir una orden sacra. Para recibirla
válidamente el ordenante debe ser barón, bautizado y mayor
de edad con la voluntad de recibir la orden; para la validez
de la consagración episcopal se requiere haber recibido
la ordenación sacerdotal. Para la ordenación lícita precisa
ser confirmado, tener la edad prescrita en los cánones, y
las letras dimisorias si es otro obispo y no el ordinario el
que ordena. El ordenante debe estar libre de censuras e
irregularidades y tener los conocimientos necesarios y ser
sujeto de buenas costumbres.
Ordinarium episcopi: Denominación esporádica y antigua del
“Pontifical”.
Ordinarium missae: V. Ordo missae
Ordinarium officii: La primera parte del breviario donde se
indica cuáles son las partes integrantes de las horas del oficio;
cómo están estructuradas y cuáles son las oraciones que se
repiten durante los diferentes tiempos del año litúrgico.
Ordinarium sanctae romanae Ecclesiae: Ordenación del
culto por la curia papal, bajo la iniciativa del cardenal Jaime
Gaetanus Stefaneschi, hecha hacia el año 1311, enriquecida
en 1500 por Guillermo de Estontoille con extractos del
Ceremonial de Petrus Amelii. Mabillon lo publicó.
Ordinator: El que confiere las órdenes. Sólo el obispo puede
conferir las órdenes mayores; antes del concilio Vaticano II
las menores y la tonsura, además de los obispos, también
podían darlas aquellos a los cuales el antiguo Derecho
Canónico o un indulto del Papa les concedía la facultad,
como son los cardenales, los prefectos y los vicarios
apostólicos, los abades benedictinos, etc. Los vicarios
apostólicos y prefectos que no son obispos podían darlas
sólo en la circunscripción que tenían confiada (antiguo can
957, 2) y los abades a los religiosos sujetos a él (antiguo can.
964). Si el que se iba a ordenar o tenía que recibir la tonsura
no pertenecía a la jurisdicción del que ordenaba, para
recibir lícitamente las órdenes eran necesarias las dimisorias
del ordinario propio (antiguo can. 955, 1), explícitamente
dirigidas al ordenante.*
Ordines romani: Ordinaciones del culto de Roma en la
edad media, muy interesantes para la historia de la liturgia
romana. Mabillon publicó 15 de ellas. Tratan sobre la misa
papal (Ordo 1-5), la misa pontifical de los obispos (Ordo 6 y
14); de los escrutinios del bautismo y del bautismo solemne
(Ordo 7), la ordenación (Ordo 8 y 9), de la extremaunción y
la sepultura (Ordo 10), de la consagración del Papa recién
elegido (Ordo 12, 13 y 14) y de las fiestas del año eclesiástico
celebradas por el Papa y por la curia papal (Ordo 1, 10-15).
Un Ordo romano publicado por Duchesne nos ofrece una
representación de la misa papal y pontifical solemnes, de las
fiestas de Semana Santa, y de la Pascua, de las procesiones
de plegarias, de las bendiciones, consagración de una iglesia
y bendición de las candelas el día de la Candelera. El Ordo
del cardenal Bernhard, publicado por Fischer, da una
descripción detallada de las fiestas del año eclesiástico de
la iglesia de San Juan de Letrán en la cual el rito romano
originario se conservó por más tiempo. Los Ordo 1, 7
170
y 8 publicados por Mabillon y Duchesne son de fecha
precarolingia, aunque no se puede fijar exactamente su
antigüedad. Los Ordo 3, 5 y 9 publicados por Mabillon son
del siglo IX; el Ordo 6 pertenece al siglo X, los Ordo 10, 13
y el Ordo de Bernhard son del siglo XII; el 13 es de finales
del siglo XIII; el 14, según sus partes más primitivas, es
de principios del siglo XIV y el 15 finales del siglo XIV.
También se debe contar entre los Ordines romani el Ordo
romanus vulgaris publicado por Hittorp.
Ordo: La exposición de los ritos según se debían practicar las
funciones litúrgicas antes del concilio Vaticano II, teniendo
en cuenta los usos que han adquirido fuerza de derecho o
las prescripciones mandadas expresamente por la Iglesia. Se
habla de un Ordo para la misa, de un Ordo para la celebración
de Semana Santa, un Ordo offici, un Ordo para la consagración
de la iglesia y del altar, un Ordo para la administración del
bautismo, un Ordo para la celebración del sínodo, etc. El
Ordo sólo contiene las acciones y las ceremonias litúrgicas
que integran la función, como son los Ordines romani y otros
muchos Ordines medievales o también las oraciones que
siempre se repiten en estas ceremonias, como son el Ordo
actual de la misa, los ordo del Pontifical, el Ordo del bautismo,
y otros Ordines del Ritual romano. El grado que obtiene el
ordenado en la jerarquía eclesiástica mediante la ordenación
del obispo lo hace apto por el carácter sacramental que la
orden da y por las acciones litúrgicas que puede ejecutar.
En un sentido y en el otro, antes del concilio Vaticano II
se distinguían órdenes mayores y órdenes menores. Las
órdenes menores del rito latino antes del concilio Vaticano II
eran el ostiariado, el lectorado, el exorcistado y el acolitado;
las órdenes mayores eran el subdiaconado, el diaconado, el
presbiterado y el episcopado. Los ritos orientales sólo tienen
dos órdenes menores (el lectorado y el subdiaconado) y tres
de mayores (el diaconado, el presbiterado y el episcopado).
Ordo missae (ordinarium missae): Antes del concilio Vaticano II:
El ordo missae era una exposición del proceso de la misa,
que en un principio era breve y después más amplia con
la reproducción de las oraciones que siempre se repiten,
especialmente las del canon primero. En el Gregorianum se
encuentra al comienzo, lugar que ha conservado en todos
los misales medievales que derivan de él. Pero a menudo
tienen el propium de tempore intercalado, casi siempre donde lo
encuentran hoy entre el Sábado Santo y Pascua; casi nunca
después de la octava de Pentecostés. Nunca se encuentra
detrás del propium de tempore. El Ordo missae se distingue del
ritus celebrandi que hay al principio del misal: 1. Por la gran
brevedad de sus indicaciones. 2. Por la reproducción de todas
las oraciones y cantos que se repiten en la misa con toda
seguridad. 3. Por su origen, el ritus celebrandi missae procede
de los Ordines romani que desde muy antiguo van unidos al
misal, faltados de oraciones y llenos de indicaciones; en
cambio, el Ordo missae es una ampliación de la exposición de
la celebración de la misa que se encuentra al principio del
Gregorianum y que comprende la serie de todas las oraciones
que se repiten en todos los misales.*
Ordo officiorum: Nombre que en la edad media se daba al
libro litúrgico que señalaba el orden que se debía seguir en
171
SACRALIA ANTIQUA
el año eclesiástico, en las fiestas y en las otras festividades
eclesiásticas (V. Ordinarius liber).
Ordo romanus vulgatus: Ordenación de los oficios divinos,
especialmente para los obispos, arreglada en el siglo IX y
muy extendida en Occidente en los siglos X y XI, la cual
reproduce el rito romano mezclado con elementos extra
romanos, especialmente galicanos. Comprende el rito de la
misa pontifical, fechas sobre las lecciones del oficio para
varios tiempos y fiestas del año eclesiástico, indicaciones
para las ceremonias más importantes que siempre se repiten
en el año eclesiástico, como son: bendición de las candelas,
de la ceniza y de las palmas, los escrutinios para el bautismo,
las ceremonias de Semana Santa, consagración de los santos
óleos, el solemne bautismo del Sábado Santo y de la vigilia
de Pentecostés, las procesiones de rogativas, etc.
Ordo sagrado (órdenes sagradas): Antes del concilio Vaticano
II: En la Iglesia católica se consideraba que existían
ocho grados, órdenes o ministerios, encabezados por el
episcopado: es decir, el episcopado, el presbiterado, el
diaconado, el subdiaconado, el acolitado, el exorcistado,
el lectorado y el ostiariado. Para ingresar en los grados de
la orden sagrada, era preciso recibir la tonsura por la cual
quien la recibía era constituido clérigo. El concilio Vaticano
II ha suprimido el subdiaconado y las dos órdenes menores:
exorcistado y ostiariado. Así mismo se establecen dos
ministerios: el lectorado y el acolitado, que no son órdenes
sino simplemente “ministerios”, y quienes los reciben se dice
que son “instituidos”, no “ordenados”. Hay que tener muy
presente lo que se ha dicho en la introducción de Sacralia:
que el sacramento del ministerio apostólico comprende
sólo tres grados, que son el episcopado, el presbiterado y el
diaconado. Existen dos grados de participación ministerial
en el sacerdocio de Cristo: el episcopado y el presbiterado.
El diaconado está destinado a ayudarlos y a servirlos. El
diácono no es “sacerdos”.
Ordros: Nombre del oficio matutinal del rito griego que
corresponde a las laudes del oficio romano.
Orfebrería (arte): Se puede definir como el oficio que trabaja
los metales denominados preciosos. Pueden intervenir
la plata, el oro, la madera especial, la pedrería y el marfil
con las siguientes técnicas: repujado, burilado, cincelado,
dorado, fundición, cortado, lacado, raspado, encrespado,
vainica matizada... Ver el catálogo de la exposición Aurífex
(Museo Diocesano de Barcelona, 2003), donde se estudia la
evolución de la orfebrería.
Orfebrería, pieza de: Atributo de san Eloy.
Órgano: Instrumento de música desconocido (en sus orígenes)
en los ritos de Oriente; en cambio en Occidente ya aparece
en época carolingia, y se extendió no sin dificultades, pero
no se generalizó hasta finales de la edad media. Al principio
era pequeño, diatónico, técnicamente muy defectuoso y de
poco efecto. Poco a poco se fue perfeccionando, y en los
siglos XIII y XIV se introdujeron los semitonos cromáticos;
en el siglo XV se introdujeron los pedales; y en el siglo XVI
se perfeccionaron los fuelles, los tubos, el apianamiento y el
mecanismo. En la actualidad se dice que el órgano es el rey
de los instrumentos. V. Tocar el órgano
ORD
Órgano: Atributo de santa Cecilia.
Organum: 1. El órgano. 2. El acompañamiento bucal (vox
orgalis) primitivo coral siguiendo determinadas reglas,
inventado por Hubald (can. 930) que tiene la forma paralela
progresiva en la melodía coral: son las octavas, quintas o
cuartas que forman una melodía paralela.
Orientación de las iglesias: La dirección de la nave de la
iglesia de poniente hacia levante, quedando el presbiterio
y el altar más hacia levante que el resto del edificio. La
costumbre de orientar las iglesias hacia levante es muy
antigua en Oriente. En el siglo V las constituciones
apostólicas y “el testamento de Nuestro Señor Jesucristo”
ya la prescribían. La introducción de esta orientación de las
iglesias será muy tardía en Occidente; habrá que esperar a
época carolingia para que se convierta en una costumbre
generalizada el hecho de orientar las iglesias hacia levante.
Se convertiría en regla hacia el año 1000, si bien nunca
existió un precepto. El fundamento para la orientación de
las iglesias fue el simbolismo que se relacionaba con Oriente
y, en parte, también la significación simbólica dada por el
cristianismo que de algún modo ya el paganismo había
dado antes a Oriente. Oriente se veía como la fuente de
la luz, figura de la divinidad, la luz sobrenatural e infinita,
figura de Cristo sol de justicia (Mat 6, 2), la subida de los
infiernos (Lucas 1, 78), la luz verdadera que ilumina en todo
el mundo (Juan 1, 9), y un símbolo del paraíso que radicaba
en Oriente, lugar deseado por todos los cristianos.
Orientación a levante al hacer la oración: Disposición
de cara o en dirección a levante prescrita expresamente al
celebrante y a los ministros, no sólo en la oración privada,
sino también en las ceremonias litúrgicas que todavía
aparecen en el Pontifical romano de época carolingia. La
costumbre de hacer la oración mirando a levante influiría
en la orientación de las iglesias y en el lugar que hoy
ocupa el sacerdote al celebrar los santos misterios. Perdió
importancia cuando la orientación de la una y la disposición
del otro se generalizaron cada vez más. El fundamento de
esta orientación se debe al simbolismo que se le atribuye.
Ornamento del altar: V. Retablo
Orológion: Libro litúrgico del rito griego que contiene todas
las partes invariables del oficio de todo el año eclesiástico.
Osario: Capilla del cementerio con bóveda para guardar los
huesos extraídos de viejas sepulturas. V. Cordero
Osario: V. Carnero
Osculum: El beso litúrgico. V. Beso
Oseas, profeta (On. 4 de julio): Su atributo son niños.
Ostensorio: Atributo de san Alfonso María de Ligori, san
Antonio de Padua, santa Bárbara, san Buenaventura, santa
Clara, san Francisco de Borja, san Jacinto, santa Juliana
de Falconieri, santa Magdalena de Pazzi, santa Miguela
del Santísimo Sacramento, san Miguel de los Santos, san
Norberto, san Pascual Bailón, san Ramón Nonato y santo
Tomás de Aquino.**
Ostensorio: V. Custodia u Ostensorium
Ostensorium: 1. La custodia para la exposición del Santísimo
Sacramento. V. Custodia. 2. El relicario para exponer las
reliquias.
OST
J. M. MARTÍ BONET
Ostiariado (ostiariatus): El grado u orden como de portero
del que cuida de la puerta de la iglesia; era la primera de
las cuatro órdenes menores. Era un sacramental; lo podía
conferir aquel que podía dar la tonsura. La carta del papa
Cornelio a Fabián (252) ya habla del ostiariado, y en Oriente
el sínodo de Laodicea, en la segunda mitad del siglo IV,
ya aparece entre los clérigos. En Oriente el ostiariado
desaparece completamente en el siglo VIII, después de que
el concilio Trulano II (año 692) todavía hiciese mención de
él. En Occidente, en cambio, se ha conservado como una
orden gracias a los Statua antiqua (año 500); sin embargo
a comienzos de la edad media ya perdió su valor. Todas
las probabilidades inducen a creer que es un desglose del
subdiaconado. El Pontifical romano señala los deberes del
ostiario que son: custodia de la iglesia y tocar las campanas.
Precedía en el ritual de constitución del ostiariado una
advertencia del obispo al ordenado, y después le enviaba
las llaves de la iglesia como símbolo del cargo y el arcediano
le hacía abrir y cerrar la iglesia y tocar la campana. La
ordenación de este ministerio acababa con una oración. Los
Statuta antiqua ya conocen la ceremonia de la entrega de las
llaves, y la ceremonia de abrir y cerrar la puerta de la iglesia
ya se encuentra en los pontificales carolingios. La ceremonia
de tocar la campana se introdujo poco a poco en el siglo
XIII.*
Ovalado, escudo: V. Escudo y Fig. 201
Oveja: Atributo de san Amós, san Dámaso, santa Margarita y
san Pascual Bailón.
172
P
Pablo, apóstol (On. 29 de junio): Sus atributos son caballo,
clámide, garba de trigo, rayos, sable-espada, telar y el texto
latino Vas electionis es mihi.
Pablo, ermitaño (On. 15 de enero): Sus atributos son cráneo,
cuervo, león y pan.
Pablo de la Cruz, sacerdote (On. 19 de octubre): Sus
atributos son un corazón y el texto latino Passió Domini vostri
Iesu Christi.
Paciano, obispo de Barcelona (On. 9 de marzo): Su atributo
es el ciervo.
Pacomio, abad (On. 9 de mayo): Sus atributos son cabello
cubriendo el cuerpo y las insignias episcopales.
Padrino, madrina: La persona que acompaña al que va a
ser bautizado o confirmado, y en el bautismo de los niños
responde por ellos a las preguntas que el sacerdote le dirige
para que renuncie a Satanás, sus pompas y sus obras, y que
confiese a Jesucristo y dé, al mismo tiempo, la fianza en la
Iglesia que educará cristianamente al nuevo bautizado o
confirmado. Según el antiguo canon 768, el padrino contrae
parentesco espiritual con el bautizado o con el confirmado,
pero no lo contrae con sus padres El padrino y la madrina
son padres espirituales del bautizado o confirmado y
toman el nombre de patrinus, matrina o compater y commater;
como fianza por el bautizado, toma los nombres de sponsor,
fideijussor; y como lo sostiene para recibir el bautismo o la
confirmación se llama susceptor, offerens, levans. El padre, la
madre, el esposo o la esposa del bautizado o confirmado
no pueden ser padrinos, como tampoco lo pueden ser
aquellos individuos que practican otra religión, los que están
excomulgados o los que han sido declarados infames. Para
la validez del patronato, antes del concilio Vaticano II se
requería que en el acto del bautismo o de la confirmación
tocaran corporalmente al bautizado o al confirmado. Según
los cánones antiguos, no vigentes hoy en día, también los
religiosos podían ser padrinos en caso de necesidad y con
el consentimiento de los superiores; y aquellos que habían
recibido órdenes mayores tan sólo lo podían ser con el
consentimiento del señor obispo (esto siempre antes del
concilio Vaticano II). Para el bautismo sólo puede haber un
padrino y una madrina (unus et una); para la confirmación
solamente uno. Tertuliano ya nos habla de los padrinos
del bautismo; su obligatoriedad parece que vendría del
siglo VI. Los padrinos del bautismo lo eran también de los
escrutinios. En la confirmación no era necesario un nuevo
padrino mientras se administró inmediatamente después del
bautismo. Con todo en el siglo IX ya se puede comprobar la
existencia de padrinos para la confirmación. Véase la nueva
legislación en el derecho canónico promulgado por Juan
Pablo II.*
Padrino de confirmación: V. Padrino
Paedobaptismus: V. Bautismo de los niños
Paenula: Manto redondo con una capucha que formaba parte
de la antigua vestidura romana. En su origen era una pieza
de viaje que servía para resguardar-se del viento y del mal
tiempo; estaba hecha de ropa basta. Hacia el siglo II ya se
hizo de ropa más fina y más ligera, y como era más cómodo,
se introdujo más y más como prenda de vestir superior de la
burguesía y llegó a sustituir la toga y el pallium, incluso entre
los senadores y las clases elevadas. De la paenula deriva la
casulla litúrgica.
Pájaros: Atributo de san Guillermo.
Pala: Atributo de san Galderico y san Isidro.
Pala de panadero: Atributo de san Honorato.
Palco (o galería): Fig. 109
Palcos (Empore, Porkirche, Borlaube, Deambulatorium Matroneum):
1. Las tribunas de encima de las dos naves laterales en las
iglesias de tres naves. 2. La tribuna levantada en la pared
occidental del crucero de las iglesias. Estas tribunas
en los primeros tiempos del cristianismo aparecen a
menudo en las iglesias bizantinas. Eran el lugar donde se
colocaban las mujeres que asistían a los oficios divinos. En
Occidente aparecen después de la época carolingia. Por
razones artísticas de construcción, estas tribunas aparecen
a menudo en los siglos XI-XIII, es decir en la época del
románico y en los primeros tiempos del gótico. El gótico
tardío prescindió de ellos porque no los necesitaba por
su sistema de construcción, en cambio tuvieron una
predilección especial por los palcos en las construcciones
del renacimiento y en las del barroco (como la iglesia de San
Severo de Barcelona). En Occidente sirvieron poco para las
mujeres; al contrario, servían para los hombres, y de aquí
viene que se les llamara coro de los hombres o palco de los
hombres. Pero a menudo sirvieron para el emplazamiento
de altares. En Occidente estas tribunas formaron el coro de
PAL
J. M. MARTÍ BONET
las monjas en los conventos de religiosas. También sirvieron
para ubicar el órgano desde que se introdujo su uso en las
iglesias. Sólo desde finales de la edad media se utilizaron
estos palcos para el coro de los cantores (las “cantorías”,
como los de la catedral de Barcelona y los de Santa María
del Mar de la misma ciudad).
Paleocristiano, arte: Es el estilo artístico que se desarrolla
durante los cinco primeros siglos de la era cristiana, y que
engloba desde la aparición del cristianismo durante la
dominación romana, pasando por la invasión de los pueblos
bárbaros, prácticamente hasta la invasión árabe. Entonces
incluye lo que denominamos arte romano y el arte visigótico.
En Oriente la continuación del arte paleocristiano se
denomina arte bizantino.
Palia: Al colocarse la forma eucarística sobre la patena, desde
el comienzo de la misa e incluso antes de la preparación de
las ofrendas, para no recibiera ningún tipo de rozadura, a
menudo se cubría con una fina prenda de ropa de forma
redonda que se llama palia.
Palio: Atributo de papas santos, santos arzobispos, santos
metropolitanos y obispos que tenían ese privilegio (del uso
del palio). V. Pallium. Fig. 298
Palla (corporales): Cubierta del cáliz, de forma cuadrangular,
que según las prescripciones eclesiásticas debe ser de tela.
Puede ser una tela pura planchada o dos piezas de tela
con una especie de forma de carpeta, cosidas la una con la
otra, entre las cuales hay un cartón. Otra posibilidad es que
sea una pieza sencilla de tela que lleva fijada en las cuatro
esquinas un cartón cosido con hilo de seda blanco o de
color, nunca negro. En un principio el cáliz se cubría con
una de las dos bandas de los corporales, pero por razones
de comodidad en muchos lugares esta punta se sustituyó
hacia la mitad del siglo XII por un corporal doblado, pero
en el siglo XV todavía se practicaba la antigua costumbre,
sobre todo en Francia, de cubrir el cáliz con una esquina del
corporal. Actualmente los cartujanos todavía practican la
antigua costumbre. La palla tomó su forma característica del
corporal doblado que cubría el cáliz desde la edad media,
pero sobretodo a partir del siglo XVI. La palla, según su
origen, no es otra cosa que el corporal, y por eso debe
ser bendecida y de tela como el corporal. Por lo tanto,
resumiendo, palla en el lenguaje medieval significa: 1. Los
manteles del altar; 2. El cubracáliz; 3. El velo del patenarius;
4. La mencionada cubierta del cáliz.
Palliolum: En los tiempos antiguos de la Roma pagana
significaba el pañuelo del cuello; en la edad media significaba:
1. El humeral. 2. El velo del patenarius.
Pallium (pallium): En el lenguaje medieval significa: 1.
El baldaquino del altar; 2. Los manteles del altar; 3. El
revestimiento del altar; 4. El tálamo; 5. El distintivo
arzobispal que se coloca en los hombros y espalda; 6. El
velo del patenarius también llamado palliolum. Hoy significa
especialmente la prerrogativa distintiva de los arzobispos
metropolitanos y el revestimiento del altar. Es decir, el
ornamento de los hombros, de tela blanca con cruces
ornamentales de seda negra que se lleva sobre el pecho y los
hombros a modo de estola, y está fijado. Según su forma,
174
viene a ser un tipo de cinturón (escapulario) que va de atrás
para delante, colgando y que sus extremos tienen como una
especie de flequillo de seda negra. El palio sólo corresponde
por derecho al Papa y a los arzobispos metropolitanos; a
veces también se concede a los obispos como distinción;
sólo se puede llevar cuando se celebra. Es un ornamento de
carácter personal, de manera que el que lo tiene no lo puede
ceder a nadie, y también tiene carácter local, pudiéndose
llevar sólo en la propia diócesis o archidiócesis. Cuando
un arzobispo es trasladado a otra diócesis metropolitana
precisa de otro palio. Los palios están hechos con la lana de
dos corderos que el día de la fiesta de santa Inés se bendicen
después del pontifical en la iglesia de S. Agnese fuore le mura.
Los nuevos palios son bendecidos después de las vísperas
de la vigilia de la fiesta del príncipe de los apóstoles y son
guardados en una caja de plata dorada en la Confesión de San
Pedro hasta que son entregados. La entrega del palio se hace
o en Roma o en la sede de su possessor; siempre la precede
la celebración de la misa y del juramento de fidelidad al Papa
que parece que, desde el siglo XI, sustituye la confesión de
fe hasta entonces acostumbrada. En Occidente desde un
comienzo el palio era privativo del Papa; el momento en
que empezó a hacer uso de él no se puede precisar, en todo
caso lo hizo ya en el siglo IV. La entrega del palio a otros
metropolitanos se remonta al menos al siglo VI. El Papa,
al conceder al palio, nunca ha estado supeditado a una
autorización del emperador romano de Oriente, ni cuando
lo concedía a aquellos que eran súbditos de Bizancio. Fue
en la segunda mitad del siglo IX cuando se estableció la
obligación de los metropolitanos de pedir el palio al Papa.
El palio, por su forma, era en su origen un tejido listado y
doblado —de aquí su nombre de pallium; a partir del siglo
VII es una sencilla faja. Desde un principio ya estaba hecho
de lana. En las figuras del siglo VI ya lo vemos decorado
con pequeñas cruces que en época carolingia alcanzaron un
gran número. La forma del palio sufrió una transformación
radical. En un principio se llevaba suelto, soltando sus picos
en el hombro izquierdo hacia delante y hacia detrás; después
se llevaban estos picos hacia la mitad del pecho y hacia
detrás, y se fijaba con un alfiler y, a su vez, se fijaba el pallium
con un tercer alfiler en el hombro izquierdo. El otro paso
fue que, cosiéndolo, se dio esta forma al palio, y las agujas
se conviertieron en una sencilla ornamentación. Después
pasó a ser como un cinturón con colgantes, pareciéndose
a la actual forma del palio, llegando los colgantes hasta las
rodillas. Hasta finales de la edad media tenían una longitud
considerable. Ya en el siglo XIII era costumbre poner
planchas de plomo en las puntas para hacerlas más pesadas.
Se ha discutido mucho sobre el origen del palio. Casi no
se puede dudar de que su origen es el mismo que el de su
paralelo de Oriente, el omophorion. Incluso puede que no
sea un paralelo romano del omophorion, sino una derivación
directa del mismo, no como ornamento general episcopal,
sino como ornamento característico del Papa. Véase J. M.
Martí Bonet, El palio (Madrid, 2008).
Pallium linostimum: En el Liber Pontificalis (Vita S. Silvestri,
Vita Zosimi) la mappula, que más tarde será en manípulo.
175
SACRALIA ANTIQUA
Pallium mortuorium: V. “Tela de muertos”
Pallofa: Dinero interno que tenían las iglesias importantes. V.
Bolsa de pallofas
Palma: Atributo de san Juan apóstol, san Julián obispo, santa
Clara, santa Delfina y santos mártires.
Palma con lirio: Atributo de santo Domingo.
Palmatoria: V. Bujía
Palmera: Atributo de san Cristóbal, san Onofrio y san Pedro
ermitaño.
Paloma, monja (santa) del monasterio de Tábanos, Córdova
(On. 31 de diciembre): Sus atributos son alfanje, paloma y
espuerta.
Paloma: Atributo de santa Inés, san Antonio, santa Brígida,
santa Catalina de Alejandría, san Celestino, santa Paloma,
san Eliseo, santa Escolástica, santa Eulalia de Barcelona,
santa Eulalia de Mérida, san Eulogio, santa Julia, san
Gabriel, san Gregorio Magno, san Heriberto, san Ignacio de
Loiola, san Ivo, san Juan Crisóstomo, san Pelayo, san Pedro
de Alcántara, san Remigio, santos eclesiásticos, santos
inspirados por el Espíritu Santo, san Severo de Barcelona,
san Severo de Rávena, santa Teresa de Jesús, santo Tomás
de Aquino y santa Úrsula.
Paloma eucarística (columba): Paloma de metal para la reserva
del Santísimo Sacramento, que tenía en su espalda un vaso
redondo (o cavidad) que se podía cerrar y en el cual se
podían guardar de 3 a 5 hostias. Tenía un sustentáculo que
servía para colgarla con cadenas y dejarla suspendida ante
el altar del mismo modo que los tabernáculos suspendidos.
Parece que en el siglo V ya había palomas-sagrarios; aun
así, el testamento de Perpetuus de Tours (490) aducido
para probar su existencia es una falsificación de finales de
la edad media. Un receptáculo de este estilo para la reserva
del Santísimo aparece citado por primera vez en el siglo IX
en la vida del Pseudo-Amphilochius de san Basilio. Estas
“palomas” se propagaron un poco más cuando en el año
1200 se convirtieron en una fabricación especial de la
industria de Limoges. Pero nunca consiguieron generalizarse;
ningún liturgista medieval habla de ellas, ni Durandus; no se
encuentran citadas prácticamente en ninguna parte. Donde
más consiguieron extenderse, sin embargo fue en Francia
donde en algunos lugares estuvieron en uso hasta el siglo
XVIII, del mismo modo que todavía se encuentra una en
uso a la catedral de Amiens. Se encuentran también en
algunos museos catalanes, y se encuentran mencionadas
muchas veces en los archivos eclesiásticos de Cataluña. Fig.
79 y 250 **
Pan (llevado con el pico de un cuervo): Atributo de san Benito.
Pan (llevado por un ángel): Atributo de san Onofrio.
Pan: Atributo de san Abdías, san Antonio de Padua, san Félix
de Cantalicio, santa Genoveva, san Habacuc, san Honorato
de Amiens, santa Isabel de Hungría, san Julián, santa
Magdalena, san Nicolás de Bari, san Pablo Ermitaño, san
Pedro Regalado y san Roque.
Pan benedecido: Se dice del pan que ha recibido una
bendición o el pan destinado a la consagración. V. Hostia y
Forma consagrada.
Pan de vida: Pan que nos nutre de vida verdadera desde aquel
PAL
anochecer en que Jesús, instituyendo la Eucaristía como
memorial de su pasión, nos redimió mediante su muerte y
resurrección.**
Panagia (griego, panágia): Cajita plana colgada que en su parte
interior, en uno de sus lados, tiene la imagen de la Virgen
María con el niño, de donde le viene el nombre. Los obispos
griegos la llevan colgada del pecho a modo de pectoral. Los
obispos rusos, además de la panagia, llevan un pectoral. La
panagia, tipo de enkolpion, ya estaba en uso en el rito griego
de la edad media.
Pancracio, obispo y mártir (On. 12 de mayo): Su atributo es
un instrumento de trabajo, una palma de martirio y el texto
latino: Venite ad me et dabo vobis.
Panel: Fig. 127
Panniselus (panniselus, velum): Tenía en forma de bandera que
debe llevar el báculo del abad para distinguirla del báculo
del obispo; parece que empezó a utilizarse en el siglo XIII y
se conservó hasta el siglo XVI, adornando muy a menudo
también el báculo del obispo.
Pannus: En el lenguaje medieval significa 1. El baldaquino del
altar; 2. Los manteles del altar; 3. Los cortinajes del altar; 4.
El revestimiento del altar; 5. El tálamo; 6. El gremial.
Pannus mortuorius: La tela que cubre el túmulo de los
difuntos.
Pannychís: En el rito griego significa la vigilia de una fiesta
que dura toda la noche y no como la agripnía que duraba sólo
una parte de la misma.
Pannys chrismatis: Nombre que los antiguos sacramentarios
dan al tejido o tela blanca que el sacerdote daba al bautizado
en vez de la vestidura blanca.
Pantaleón, mártir (On. 27 de julio): Sus atributos son llave,
frasco con tapa, león, niños y vaso de cerámica.
Paño o tejido mortuorio (pannus mortuarius, pallium mortuorum):
El sudario; el tejido con el cual se cubre el túmulo mortuorio
cuando se celebran las honras exequiales. Es blanco para los
recién nacidos; en los otros casos es siempre negro. En la
edad media en los entierros de príncipes y personas reales
era también de color verde, morado o rojo. Este pannus se
dejaba en el túmulo como donativo en sufragio del alma
del difunto; junto con él se hacían ornamentos del culto.
Fig. 305
Pañuelo o velo: Atributo de san Emeterio, san Juan
Evangelista y santa Mónica.
Papas (suscripción): En diplomática, V. Privilegios papales,
protocolo
Papas: Fig. 315
Papilio: Nombre que en la edad media se daba: 1. Al baldaquino
del altar; 2. A la tela con la cual se acostumbraba a cubrir el
pyxis colgado que contenía el Santísimo Sacramento.
Paraatorium: Lugar donde se prepara el culto; denominación
medieval de la sacristía.
Paraimíai: Fragmentos del Antiguo Testamento que se leen en
el rito del oficio griego y que hacen referencia a los misterios
del Nuevo Testamento.
Parakletikós: Una canción litúrgica.
Paramento: Cada cara de las dos que componen una pared.
Paramento: V. Cabeza
PAR
J. M. MARTÍ BONET
Paramoné: Nombre que se da en el rito griego a la costumbre
de rezar o cantar el oficio de una fiesta inmediatamente
después de las vísperas del día precedente.
Paraphonista: Nombre que se daba en la edad media a los
salmistas (cantores, V. Schola cantorum); pero se utiliza
también en el mismo sentido que archiparaphonista.
Parasceve: Nombre que en el rito latino se da al Viernes
Santo y en el rito griego a todo viernes; el nombre es griego
(parakeyé) y deriva del Nuevo Testamento, porque en tal día
murió el Señor, y toma este nombre porque es el día de
preparación de la fiesta de Pascua.
Parathrónion: Significa la misma cosa que gedékion.
Parce tibi Marce evangelista meus: Marcos.
Pared con albardilla angular: Pared de valla que en su
parte superior tiene un ángulo agudo o dos vertientes.
Pared ciega: La que no tiene ninguna apertura.
Pared de citarilla o pichulín: Es una pared muy estrecha,
hecha con pichulín (ladrillo) de un grosor de 10 cm.
Pared con rendijas: Pared que tiene rendijas que permiten
pasar la luz.
Pared en seco: Pared hecha sin ninguna clase de mortero,
hecha con piedra.
Paredón: Trozo de pared de un edificio ruinoso.
Parihuela (feretrum): Cibiaca para llevar el cuerpo del difunto,
o el pequeño túmulo con el cuerpo del difunto encima. En
lengua litúrgica se distingue perfectamente del catafalco de
los muertos o de la tumba.
Parochiale: V. Rituale
Parochus: El significado de esta palabra exclusivamente como
“rector” aparece sólo desde el siglo XVI; antiguamente
significaba el presbyter parochialis o rector. La parroquia
es una demarcación geográfica o personal concreta de
feligresía bajo una advocación. La palabra viene de la Biblia,
y significa “campamento de peregrinos”, pues representa
que toda parroquia peregrina hacia el cielo.
Parrilla: Atributo de san Lorenzo, san Quintín y san Vicente
Ferrer.
Parrillas: Atributo de san Fructuoso.
Parroquia, de derecho de patronato: Al ser suprimidas
las iglesias propias por el Tratado de Worms (1122), los
derechos de los señores feudales sobre ellas se transformaron
en derecho de patronato, es decir el derecho que poseía el
señor que había construido la iglesia tras la cesión de la
parroquia al rector.
Parte derecha o izquierda del altar: La parte derecha
o la parte izquierda del Santo Cristo del altar, y no la del
sacerdote que celebra. En las iglesias orientadas hacia
levante la banda derecha es la que mira al norte y la izquierda
la dirigida hacia el sur. Esta nomenclatura data de finales de
la edad media. El Ordo de Gaetanus todavía no la conoce.
Hasta estos tiempos se tomaba como referencia la derecha
o izquierda del celebrante.
Parura: Los ornatos o franjas que en la edad media se
colocaban en el cuello del humeral o delante y detrás de los
bajos o de los brazos del alba que afectaban a la forma de
líneas angulares o de cuadriláteros. A menudo eran de seda
y estaban decorados con ricos bordados.
176
Pasantería: Prueba que debía pasar el menestral para
convertirse en maestro. Tenía que aportar un proyecto
que era aprobado por los prohombres del gremio. Véase
Pasantería de carpintero en el libro de J. M. Martí Bonet, La
catedral de Barcelona. Historia e historias (Barcelona, 2009), pág.
144.
Pascha: Nombre de origen aramaico correspondiente al
hebreo pesach (transitus) con el cual se designa la gran fiesta
o solemnidad cristiana de Pascua. En muchos lugares en
la edad media también significaba una fiesta principal. Así
se hablaba de Pascha Epiphaniae, Pascha Pentecosteses, incluso
la fiesta principal de un santo era conocida por Pascha.
Entonces para designar la Pascua auténtica se le añadió
Resurrectionis. La Pascha Resurrectionis equivale a la pascha
anastásimon de los griegos. V. Pascua
Pascha Anastásimon: Nombre que los griegos dan a la Pascua.
Pascha annotinum: El día que se cumplía un año de la
celebración de la Pascua del año pasado. Originariamente
era una fiesta aniversario de acción de gracias por parte
de aquellos que habían sido bautizados; su práctica se fue
perdiendo a medida que la Pascua fue dejando de ser el
plazo oficial para recibir el bautismo. Según el Micrologus,
en el siglo XI esta Pascua ya se celebraba poco, pero se
conservó hasta avanzada la edad media en Alemania y en
Francia, sobre todo en aquellas regiones donde el año civil
empezaba en Pascua. En estos lugares se había convertido
en una fiesta de acción de gracias por las gracias recibidas
del Señor la anterior añada. Si caía en tiempo de cuaresma
no se celebraba.
Pascha clausum: El domingo después de Pascua. Tomaba este
nombre porque con él terminaba la octava de Pascua. Ya
aparece en el Gelasianum.
Pascha competentium, Pascha petitum: Nombre que en los
primeros tiempos del cristianismo y en la edad media se daba
al domingo del ramos. Recibía este nombre donde, como
en España y en Francia, los competentes —catecúmenos
que iban a ser admitidos al bautismo— hacían solemne
profesión de fe rezando el símbolo de los apóstoles.
Pascha floridum: Nombre que en la edad media se daba
al domingo de ramos por las palmas y las flores que se
bendecían en esta fiesta. Actualmente el Pentecostés se
llama también Pascua granada.
Pascha magnum: Nombre que en la edad media se daba
a la Pascua de Resurrección para distinguirla de otras
festividades que también eran llamadas Pascha.
Pascha petitum: V. Pascha competentium
Pascha stayrósimon (stayros: cruz): Denominación griega del
Viernes Santo.
Pascua (Dominica Resurrectionis, Dominica sancta, Dominicum
Pascha): La conmemoración anual de la Resurrección
gloriosa de Nuestro Señor Jesucristo. Es la más antigua de
las fiestas eclesiásticas, el fundamento y el principio para
la regulación del año eclesiástico; por lo tanto, la fiesta
principal del mismo. Se celebra el primer domingo después
del plenilunio del equinoccio de primavera; entonces la
Pascua posible más temprana es la del 23 de marzo, y la más
tardía la del 25 de abril. Su fecha determina la celebración
177
SACRALIA ANTIQUA
de todo el ciclo pascual con las fiestas que le pertenecen o se
combinan en él, así como el número de domingos después
de Pascua. Los maitines de la fiesta de Pascua y de su octava
tienen sólo tres salmos y dos lecciones. Entra en las laudes,
horas menores, vísperas y completas hay la antífona: haec
dies quam fecit Dominus exultemus et laetemur in ea. En la misa el
gradual va seguido de la secuencia Victimae paschali laudes. Un
doble aleluya, manifestación de la alegría pasqual, sigue la Ite
missa est (aleluya, aleluya, aleluya) de la misa y el Benedicamus
Domino de las laudes y vísperas del oficio divino.*
Pascua, o estilo francés: Cuando el año empieza el día de
Pascua.
Pascual Bailón, religioso (On. 17 de mayo): Sus atributos
son bastón con la forma del de pastor, cáliz, disciplinas de
penitencia, lirio, oveja y ostensorio (custodia).
Pascuetas (en catalán): Primer domingo u octava después de
Pascua, denominado también “domingo in albis”. Este día
era popular para los encuentros o “aplecs”, y para llevar el
comulgar general a los enfermos.
Pasión: El relato evangélico de los sufrimientos y de la muerte
del Señor. La Pasión de san Mateo se lee el día de ramos,
la de san Marcos el martes siguiente, la de san Lucas el
miércoles, y la de san Juan el Viernes Santo; la de los tres
primeros días en la misa, la última antes de las oraciones
generales y adoración de la Santa Cruz. Si es cantada se
reparte entre tres cantores: el primero relata los hechos, es
el “cronista” o evangelista; el segundo canta las palabras
de Jesús, el “Cristo”, y el tercero canta las restantes frases
sueltas; es la “sinagoga” o turba. Ya en tiempos de san
Agustín se acostumbraba a leer la Pasión del Señor antes
de Pascua; pero en un principio sólo se leía la Pasión de san
Mateo. Ya en el siglo IX era costumbre cantar la Pasión de
los cuatro evangelistas según el mismo orden que seguimos
hoy. El hecho de cantar la Pasión por tres cantores data de
finales de la edad media.*
Pasionario (liber passionarius): Colección de leyendas de
mártires, ordenada según el día de la fiesta, para ser leída en
el oficio de los maitines. Estaba ya en uso en la edad media.
Passio Dominio Nostri Iesu Christi: Juan de la Cruz.
Pastophorium (pastophórion): Según las constituciones
apostólicas (siglo V), es el espacio que había en la sacristía o
el nicho donde se guardaba la Sagrada Eucaristía que había
sobrado después de distribuirla entre los fieles que se habían
acercado a la sagrada comunión.
Pastorale: 1. El ritual; 2. El báculo del obispo; 3. La carta que
el obispo dirige a sus diocesanos.
Pata de caballo: Atributo de san Eloy.
Pataria: Secta de reformistas que quería imponer la reforma
de la Iglesia (la gregoriana, en el siglo XII) mediante
la violencia. Por ejemplo, las formas consagradas por
sacerdotes simoníacos eran pisadas, así como el sanguis de
la Eucaristía si este había sido consagrado por un sacerdote
simoníaco o que no era cèlibe o las dos cosas.
Patena: Atributo de san Miguel y san Tarcisio.
Patena: Después del concilio Vaticano II: Plato de forma casi
aplanada, ligeramente cóncavo, destinado a contener el pan
de la Eucaristía. Presenta una cierta unidad con el cáliz, y
PAS
por eso el material empleado en la fabricación de ambos
elementos ha sido muy similar a lo largo de la historia.
En épocas en las que el sacerdote conservaba sólo aquella
forma con la cual él tenía que comulgar, la patena se quedó
con un mínimo de concavidad. Por tanto es el disco sobre
el que se coloca y aguanta la hostia; pertenece al cáliz y es
del mismo metal que su copa. Hoy es un poco más grande
que la copa del cáliz; en cambio, antiguamente, cuando eran
muchos los fieles que comulgaban en la misa, era de mayores
proporciones, como lo es la de los ritos orientales. Su uso es
tan antiguo como el del cáliz, del cual es un complemento;
su forma es un poco cóncava. Antes del concilio Vaticano
II, en la misa solemne, el subdiácono sostenía la patena con
los extremos del humeral que sostenía, desde el ofertorio
hasta el final del Pater noster; esta costumbre ya era conocida
en época carolingia, aunque originariamente era un acólito,
el patenarius, el que aguantaba la patena; en Francia este
acólito no aparece hasta después de la edad media. En las
otras misas, como se puede comprobar en el siglo XI, se
colocava en el lado derecho y bajo del corporal. La patena,
al igual que el cáliz, debe ser consagrada; su consagración es
tan antigua como la del cáliz. Fig. 77 y 238 **
Patena del viático: Patena que tiene en medio un pyxis
pequeño para el Santísimo Sacramento; sirve para llevar el
viático a los enfermos y se pone dentro una bolsa.
Patenarius: Antes del concilio Vaticano II: Nombre que se daba
primero al acólito y después al subdiácono que aguantaba
la patena, desde el ofertorio hasta el Pater noster de la misa.
Pater manifestavi momen tuum omnibus hominibus:
Bernadino de Siena
Pater noster: 1. La oración dominical (oratio dominica), llamada
Pater noster por sus primeras palabras. El uso que se hacía de
él en la misa ya era casi general en tiempos de san Agustín;
parece que en Oriente deriva de san Cirilo de Jerusalén.
El rito romano de la misa, desde san Gregorio Magno, lo
tiene inmediatamente después del canon; el rito mozárabe
después de la fracción del pan; y el rito ambrosiano después
de la commixtio de las especies consagradas. En los ritos
orientales se suele rezar antes de la fracción del pan, pero
también, como es el caso de los ritos nestoriano y copto,
después de esta. En la liturgia de la misa de Oriente es rezado
por el coro o por el pueblo; en los ritos romano, ambrosiano
y mozárabe, hasta el Libera nos a malo es rezado sólo por el
celebrante. En una introducción, que en el rito romano le
precede, el sacerdote expresa su indignidad para rezarlo, y
aparece casi igual, si bien no con las mismas palabras, en
todos los ritos. En Occidente, en tiempos de san Agustín ya
lo precedía. Rezarlo en el bautismo es una supervivencia de
la traditio orationis dominicae a los catecúmenos, que tenía lugar
en Occidente después del escrutinio bautismal. Se debe rezar
obligatoriamente el Pater noster en muchas partes del oficio
divino después de la reforma hecha del breviario por san Pío
V. Las otras funciones en las cuales, desde muy antiguo, se
reza el Padrenuestro son: al administrar el extremaunción, en
la commendatio animae, en las exequias, en las letanías mayores
y menores; en las procesiones de rogativas y de penitencia,
en los exorcismos, en ciertas bendiciones solemnes, etc. 2.
PAT
J. M. MARTÍ BONET
Nombre de los rosarios y de las coronas; originariamente
era una cadena con granos para rezar un cierto número de
Padrenuestros; de aquí le viene el nombre.*
Paterítsa (paterítza, pateréssa): Nombre del báculo episcopal,
llamado también rabdos.
Patio, non mori: Frase de santa Magdalena de Pazzi.
Pato: Atributo de santa Amelia y san Martín de Tours.
Patrocinia: Nombre que en los primeros tiempos del
cristianismo y en los primeros de la edad media se daba a
las reliquias porque se esperaba de ellas la protección para el
alma y para el cuerpo.
Patrón de un altar: El santo en honor del cual se ha
construido un altar. V. Altar titular
Patrón de la iglesia (patronus ecclesiae): El santo en honor del
cual está dedicada una iglesia. V. Titular de iglesia
Patrón del lugar (patronus loci): El santo que ha sido escogido
como patrón de un solo lugar (patronus particularis), o de un
conjunto de lugares como la diócesis, la provincia o el reino
(patronus loci universalis), siguiendo los preceptos de la iglesia
que a esto hacen referencia. Según las prescripciones de
la Congregación de Ritos dadas el 23 de marzo de 1630,
las cuales regulan el hecho de escoger un patrón en una
localidad, sólo puede ser elegido un santo canonizado. La
clerecía de la parroquia, del obispado o del reino (o estado),
tiene que celebrar la fiesta del santo patrón como festividad
especial que se llamaba de “doble de primera clase”. Esto
antes del concilio Vaticano II. La fiesta del patrón local,
según el antiguo Derecho Canónico, normalmente no era
fiesta de precepto, como lo era a finales de la edad media
y todavía en la Bula de Urbano VIII de 1642, en la cual se
disminuían las festa fori (en las que se prohibía trabajar).*
Paula, virgen y mártir (On. 10 de agosto): Sus atributos
son cruz, disciplinas de penitencia, nacimiento o Belén e
instrumentos de pasión.
Paula de Málaga (On. 18 de junio): Su atributo son piedras.
Paulino de Girona (On. 2 de junio): Sus atributos son
escuadra, tenazas y martillo.
Paulino de Nola, obispo (On. 22 de junio): Sus atributos
son cadena de redención de cautivos, campana, cautivos y
herramientas.
Pausatio: (reposo, muerte): Antiguo nombre de la fiesta de la
Asunción de la Virgen María.
Pavo real: Atributo de san Liborio. Símbolo de la resurrección.
Por ejemplo, el mosaico que representa un pavo real de
Terrassa, que está en la iglesia de Santa María de Égara. Fig.
167
Pax: Benito.
Pax: El beso litúrgico de paz (osculum) en el rito de la misa. Se
da con un ligero abrazo del celebrante con el diácono; a los
otros, según el rito romano, especialmente a los seglares, se
les daba a besar el portapaz, también llamado “paz” (pax),
y actualmente con expresión de fraternidad y estimación,
dándose las manos y diciendo: “la paz esté contigo”; y se
contesta “Amén”. Es una expresión simbólica del amor
sobrenatural y fraternal reconciliador, y es practicado desde
muy antiguo en todos los ritos. Los ritos orientales y el rito
mozárabe dan la paz antes del prefacio, antes de cumplirse el
178
sacrificio, en el comienzo; en los ritos romano y ambrosiano
se da después de la oración de la paz, antes de la comunión.
La oración de la paz que precede en los ritos romano y
ambrosiano se introdujo sólo en el siglo XI, a pesar de que
ya hay indicios del gesto en el texto de la carta de Plinio el
Joven a Trajano (siglo II).
Pax Domini sit semper vobiscum: Deseo de paz que se
encuentra en el rito romano de la misa inmediatamente
después del embolismo y que ya aparece en el Gelasianum.
Mientras el celebrante exponía (antes del concilio Vaticano
II) este deseo, hacía tres cruces con una de las tres partes en
que la hostia había sido dividida, sobre el cáliz, dejando caer
la partícula dentro el sanguis.*
Pax tecum: Fórmula litúrgica antigua del rito romano que se
decía en la misa al dar el beso de paz, y en la confirmación
al dar el pequeño y simbólico cachete.
Pax tibi: Saludo de paz litúrgico del rito romano; se dice
después de ungir la cabeza del recién bautizado, después de
ungir la cabeza del obispo que se consagra y después de
hacerle entrega del libro del evangelio.*
Pax vobis: Saludo que el obispo del rito romano dirige al pueblo
antes de empezar la oración (colecta) que dice después de
los kyries o Gloria.
Paz (portapaz): Antes del concilio Vaticano II: Pequeña superfície
de marfil, metal o madera que tiene una ansa en la parte
posterior, y en la otra parte una cruz u otra representación
religiosa, ricamente trabajada a finales de la época gótica y
en el renacimiento, con la cual se da el beso de paz a los
seglares durante la misa en lugar del abrazo ya en desuso
en el siglo XIV. De aquí viene que por darse con él la paz
adopte el nombre de “paz”.
Paz y tregua (asamblea de): Institución eclesiástica que,
con la cooperación del poder civil, reglamentaba unos
determinados periodos de descanso en las ininterrumpidas
guerras. Al obispo Oliba de Vic se le considera como uno
de los fundadores de esta singular institución, ya en el año
1027.
Pechina de cúpula: Fig. 6
Pechos: Atributo de santa Ágata.
Pectoral (crux pectoralis): Cruz de oro o de plata dorada que
puede contener reliquias, colgada al cuello con una cinta de
seda o con una cadena de oro o de plata. Constituye un
ornamento litúrgico de los cardenales, de los obispos, de los
abades y de los prelados que les asisten en los pontificales.
Los cardenales, los obispos y los abades lo llevan
habitualmente. El papa Inocencio III ya utilizaba el pectoral
como pieza de indumentaria pontifical, los obispos lo tenían
hacia finales del siglo XIII, pero, según Durandus, su uso
no estaba prescrito todavía sino que dependía de su libre
voluntad. Según el Ordo de Cayetano los cardenales lo tenían
como pieza de indumentaria a principios del siglo XIV. El
pectoral es una evolución de las cajas con reliquias y santos
evangelios, las enkolpia que, desde los primeros tiempos del
cristianismo, los sacerdotes y los laicos llevaban colgadas
del cuello como philacteria para guardarse de las tentaciones
del demonio, y que tenían forma de cruz, cuando contenían
alguna partícula del lignum crucis. Fig. 237
179
SACRALIA ANTIQUA
Pectoral: 1. La cruz que el obispo lleva colgada del pecho;
2. El cierre de la capa pluvial; 3. En la edad media se daba
también este nombre a las rejas del altar.
Pedestal: Es una pilastra relativamente baja con base y cornisa
que soporta una columna, una estatua, etc.
Pedro, apóstol y el primer Papa (On. 29 de junio): Sus atributos
son ángel, barca pequeña, casulla, llaves, crucificado, gallo,
pez, sable, tiara y red.
Pedro, compañero de Marcelino y mártir (On. 2 de junio): Su
atributo es el hisopo.
Pedro, ermitaño (On. 12 de junio): Su atributo es la palmera.
Pedro ad Víncula: V. San Pedro
Pedro Canisio (Kanis), sacerdote y doctor de la Iglesia (On.
21 de diciembre): Sus atributos son cráneo, perro y pájaros.
Pedro Celestino, Papa Celestino V (On. 19 de mayo): Su
atributo es una tiara en la mano por haber renunciado.
Pedro Claver (On. 9 de diciembre): Sus atributos son indio
y negritos.
Pedro Damián, obispo y doctor de la Iglesia (On. 21 de
febrero): Sus atributos son sombrero de cardenal, cráneo y
disciplinas de penitencia.
Pedro de Alcántara, sacerdote (On. 19 de octubre): Sus
atributos son andando por encima el agua, paloma y
disciplinas de penitencia.
Pedro de Arbués, sacerdote y mártir (On. 17 de septiembre):
Sus atributos son altar, cuchillo y cortes en la cabeza, cuello...
Pedro de Verona, mártir y dominico (On. 29 de abril): Sus
atributos son cuchillo, puñal, lirio, cortes en corazón, tres
coronas y los textos latinos: Credo y Nos praedicamus crucifixum.
Pedro González (On. 15 de abril): V. Telmo
Pedro Nolasco (On. 29 de enero): Sus atributos son aparición
de la Virgen María (Merced), rama de olivo, cadena de
redención de los cautivos, campana, cautivos, siete estrellas
y barca pequeña.
Pedro Pascual (On. 6 de diciembre): Sus atributos son altar,
niño Jesús, cuchillo y cortes en el cuerpo.
Pedro Regalado, sacerdote (On. 13 de mayo): Sus atributos
son mendigos y pan.
Peine: Atributo de san Cosme y san Damián.
Peine litúrgico: Antes del concilio Vaticano II: Pieza litúrgica
que se empleaba sólo para la consagración del obispo,
para arreglarle el cabello ungido con el santo crisma. En
época medieval, según testimonio de Durandus, el obispo
y el sacerdote lo utilizaban al revestirse para la misa. En los
inventarios medievales estos peines ya aparecen en los siglos
IX y X. Eran de marfil o de madera y, preferentemente,
estaban decorados con relieves. Fig. 235
Pelagia, mártir y artista de teatro (On. 8 de octubre): Sus
atributos son arqueta pequeña, collar de perlas, incensarios,
joyas y máscara de teatro.
Pelayo, joven mártir de Córdoba (On. 26 de junio): Sus
atributos son tijeras, lirio y tenazas.
Pellicea: Vestido de pieles (pelliza) que desde principios de la
edad media se llevaba en el coro durante el invierno.
Pelvis (pelvicula): Recipiente para recoger el agua cuando se
lavan las manos.
Pena: Castigo. V. Penitencia
PEC
Pendilia. Los ornamentos que cuelgan de los manteles del
altar.
Penduli: Las cintas que cuelgan de detrás de la mitra.
Penitencia (días y tiempos): En su origen los días y los
tiempos en los cuales los fieles penitentes deben practicar
penitencia, reflexionando con recogimiento, mediante obras
de mortificación, ayuno y abstinencia de carne en ciertos
días. Tiempos de este tipo, que se repiten regularmente a lo
largo del año eclesiástico, son el Adviento y la Cuaresma,
y antes del concilio Vaticano II los días de témporas, las
vigilias de fiestas acompañadas de ayuno, y en sentido
más estricto todos los viernes del año. Según el Pontifical
romano la vigilia de la consagración de una iglesia es día de
abstinencia. El Papa puede ordenar días de penitencia para
toda la Iglesia en circunstancias especiales, y los obispos lo
pueden hacer para sus diócesis.
Penitencia (sacramento) (sacramentum poenitentiae, metánoia):
El sacramento instituido por Nuestro Señor Jesucristo con
el cual se perdonan los pecados y con ella la pena eterna,
y parte de la pena temporal, si el bautizado confiesa la
pecados cometidos al sacerdote, con dolor, y a la vez
cumple la penitencia impuesta y recibe la absolución del
sacerdote como representante de Jesucristo. La declaración
de las faltas cometidas por parte del penitente al confesor,
se denomina también confesión. La costumbre de imponer
la mano sobre el penitente tiene su origen en los primeros
tiempos del cristianismo, una supervivencia de la cual la
tenemos en el hecho de extender la mano derecha sobre del
penitente al dar la absolución; esta práctica es denominada
entre los Santos Padres impositio manum. El ministro del
sacramento de la penitencia sólo puede ser el sacerdote. Si
en los primeros tiempos del cristianismo, y hasta el siglo
XIII, los diáconos oían confesiones y absolvían en casos de
necesidad, esto era una suplencia de confesión que obraba
no ex opere operato sino ex opere operantis, por lo tanto no
tenía ningún carácter sagramental. Todavía era de menor
categoría la confesión oída por laicos en caso de necesidad
y practicada en la misma edad media. La administración de
la penitencia se hace en todos los ritos, especialmente en el
romano con formas litúrgicas muy simples. Se procedía de la
manera siguiente: antes del concilio Vaticano II, acabada la
confesión del penitente, el sacerdote imponía la penitencia,
rezaba el Misereatur tui, levantaba la mano derecha sobre el
penitente decía Indulgentiam et absolutionem, o sea se absuelve
de los pecados y de las censuras eclesiásticas, y después
decían y se dicen las palabras Deinde ego te absolvo a peccatis
tuis in nomine Patris et Filii et Spiritus Sancti, hacía y se hace
la cruz sobre él al nombrar las tres divinas personas, y
acababa con la oración Passio Domini Nostri Jesuchristi, etc.
Después del concilio Vaticano II el rito y el sacramento
son esencialmente muy parecidos a lo antes descrito. El
sacerdote, al administrar el sacramento de la penitencia,
como actúa de juez, está sentado, y el penitente, para dar
muestras de la conciencia de su estado de pecado y de su
arrepentimiento, está arrodillado o en actitud penitente. Hoy
en día (2012) es muy frecuente que el penitente también esté
sentado.
PEN
J. M. MARTÍ BONET
Penitencia de los recién ordenados: Prescripción que hacía
el obispo a los que reciben órdenes con una exhortación,
imponiéndoles los siete salmos penitenciales y la letanía de
todos los santos, si los ordenados eran minoristas; si eran
subdiáconos o diáconos debían rezar un nocturno del oficio
de Navidad. Por último, si eran sacerdotes debían decir las
misas del Espíritu Santo, de la Virgen María y de difuntos.
Penitenciales: Antiguamente tomaban el nombre de
poenitentiales aquellos libros especiales usados al confesar,
que contenían las penitencias que, según los cánones, se
tenían que imponer. Sus predecesores eran los cánones
penitenciales de los primitivos sínodos cristianos, así como
las cartas penitenciales de san Basilio, y santo Gregorio
Nazianceno. En Irlanda ya había libros penitenciales en
los siglos VI y VII, mientras que en el continente aparecen
en el siglo VIII. En el siglo IX experimentaron su mayor
desarrollo, y en el siglo XI cayeron en desuso por la
introducción de las redenciones, es decir, la sustitución de la
penitencia canónica por otra obra buena, como por ejemplo,
y en primer lugar: limosnas. Después por oraciones, ayunos
y romerías. En el siglo XII habían desaparecido totalmente,
sustituidos por las penitencias arbitrarias impuestas en cada
caso, según el juicio del sacerdote.
Penitentes (clases): Las diferentes clases de penitentes que
había en Oriente y en Occidente durante los siglos III y
VI. Por ejemplo, en el siglo IV hubo un extraordinario
penitente: Teodosio emperador. También había diferentes
clases: los que lloraban, los que escuchaban, los agachados,
los que estaban de pie… La institución de las clases de
penitentes pronto hizo desaparecer en Oriente la confesión
pública obligatoria. En Occidente se habla de una forma
pasajera en el siglo IX de las diferentes clases de penitentes.
Aquí habrían arraigado menos que en Oriente. La penitencia
pública en Occidente siempre estaba reservada a los
pecadores públicos; y todavía en el siglo XI, por influencia
de las redenciones, pronto cayeron en desuso.
Pentecostarion: Libro litúrgico del rito griego que contiene
las oraciones, cánticos y lecturas variables de la misa y del
oficio divino desde la fiesta de Pascua hasta el domingo
después de Pentecostés, el domingo llamado de todos
santos y las festividades de la Ascensión y de Pentecostés.
Pentecostés: 1. El cincuagésimo día después de Pascua en
el cual se celebra la fiesta llamada también Cinquagesima;
2. Antiguamente significaba también los cincuenta días que
van de Pascua a Pentecostés llamados Cinquagesma.
Per quem haec omnia: Es una ampliación de la cláusula
final del nobis quoque peccatoribus, con la cual acaba el canon
romano (el primero). Antes del concilio Vaticano II, el
celebrante al decir estas palabras hacía tres cruces con la
mano extendida sobre la hostia y sobre el cáliz, y con la
hostia tres cruces sobre la boca del cáliz y dos entre el cáliz
y el celebrante, uniendo las últimas palabras “omnis honor et
gloria” con una pequeña elevación. Una costumbre curiosa,
que ya aparece en el Gelasianum y que en algunos lugares se
conservó hasta el siglo XVI, es la de intercalar la bendición
de frutos naturales como pan, vino, uvas, judías, etc., antes
del per quem haec omnia.
180
Pera: Denominación medieval de la bursa.
Peraltado, arco: Fig. 13
Perdiz: Atributo de san Nicolás de Tolentino.
Peregrinar: El pueblo de Israel hizo una larga peregrinación
para pasar de la esclavitud de Egipto a la libertad de la Tierra
Prometida. Del mismo modo la Iglesia peregrina por la
tierra o mundo actual para llegar al cielo futuro y eterno.
Físicamente, peregrinar a Tierra Santa, Roma, Compostela o
algún santuario, constituye un acto de piedad, una expresión
intensa de toda la vida cristiana y un acto de penitencia.**
Peregrino, vestidos de: Atributo de san Alejandro, san
Andrés, santo Domingo de la Calzada, san Jaime el Mayor,
san Rafael y san Roque.
Peregrino de los Sirvientes de María, natural de Forlì,
Italia (On. 1 mayo): Sus atributos son ángel, Santo Cristo,
instrumentos de la pasión y llaga.
Perfusión: Antes del concilio Vaticano II: El ablución del cáliz y
la purificación de los dedos después de la comunión de la
misa. Expresa el respeto por haber tocado la eucaristía.
Pergamino: Piel del cordero o del aborta del cordero (vitela)
usada como soporte de la escritura durante los siglos VIIIXV. En el archivo capitular de Barcelona hay unos 45.000.
Pergamino: Atributo de san Higinio y san Leandro.
Pérgola: En el lenguaje medieval significa: 1. El envigado de
las rejas del altar; 2. La viga delante del altar o del coro que
va de un estremo al otro. Sirve para colocar cirios, imágenes,
colgantes, coronas y otros elementos de ornamentación; 3.
En arquitectura, es el conjunto formado por dos hileras de
columnas o pilastras que sostienen una envigada. En los
jardines se construía sobre una terraza.
Peribolo: Espacio cerrado situado alrededor de un templo o
de una edificación.
Perícopes (pericopae): Lecturas de la Sagrada Escritura
que se hacen en la misa (epístola y evangelio), fijadas
definitivamente y extraídas de pasajes de los libros sagrados
que se repiten todos los años en los mismos días y en
las mismas fiestas. Normalmente son dos, incluyendo el
evangelio; aun así el domingo y festividades son tres. En
los siglos IV y V se introdujeron sustituyendo las lecturas
de los pasajes de los libros sagrados libremente escogidos,
primero para las fiestas de Pascua y Pentecostés, después
en las fiestas principales del año eclesiástico, y finalmente
para todas las fiestas y todos los días een que se celebraba la
misa, y tanto se introducían en los ritos orientales como en
los ritos occidentales. En Occidente, en época carolingia, se
extendió cada día más la orden de los perícopes.
Perídromo: En un templo griego o romano, es el espacio que
se encuentra entre las columnas del exterior y las paredes
que cierran el recinto, creando una galería transitable.
Periskelídes: Nombre griego que, en el siglo VI, se daba al
calzado de las personas de alta dignidad, del cual derivan las
medias o calzado episcopales.
Peristerium: Nombre que en el testamento de san Perpetuus
de Tours (can. 490) se da al receptáculo que contiene
la paloma eucarística; aun así, hay que decir que es una
falsificación medieval, puesto que nunca se ha usado esta
palabra para designar un receptáculo.
181
SACRALIA ANTIQUA
Peritrachélion: Nombre que en el rito griego se da a la
estola sacerdotal. V. Stola
Perpetua, mártir (On. 7 de marzo): Sus atributos son vaca,
penitencia, dragón, escalera, jarrón, león y rosario.
Perpetua y Felicidad mártires Matrona y sierva de Cartago
(On. 6 de marzo): Sus atributos son vaca en el anfiteatro de
Cartago.
Perro, escena de caza: Atributo de san Julián.
Perro: Atributo de san Bernardo de Claraval, san Conrado, san
Eustaquio, san Huberto, santa Margarita de Cortona, santa
Quiteria, san Pedro Canisio, san Roque, santos cazadores:
san Tobías y san Vito.
Persignarse: Gesto típicamente cristiano que consiste en
llevarse los dedos de la mano derecha de la frente al pecho,
y después llevarse los mismos dedos del hombro izquierdo
al derecho. Se hace invocando a la Santísima Trinidad,
diciendo: “En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén”. Al persignarnos recordamos nuestro bautismo.**
Personas litúrgicas: Las personas aptas y oficialmente
reconocidas como ministras para el desempeño de las
acciones litúrgicas o como auxiliares. El obispo y el
sacerdote son los operadores del sacrificio; el diácono es el
servidor del ministerio sacerdotal.
Personatus: Aquellos cargos de los capítulos (canónigos) y
del colegio de beneficiados de la época medieval que tenían
un carácter honorífico. V. Dignidades.
Pertica: Viga colocada delante del altar o delante del coro en
la cual se pendían, en las fiestas y como ornamento, cirios,
coronas ornamentales, lámparas, relicarios, etc. La pértica
viene a ser lo mismo que la pérgola.
Peso: El pie del cáliz.
Pessós (pensós): Nombre de la base del altar formada por
una sola columna cuadrangular y no por cuatro pequeñas
columnas.
Petra sacra: En italiano pietra sacra; según el canon 1197 del
antiguo derecho canónico, es el ara del altar portátil.*
Petronila (On. 31 de mayo): Sus atributos son escoba y llaves.
Pez: Atributo de santa Amelia, san Andrés, san Antonio de
Padua, san Atilano, san Gerardo, san Guido, san Gonzalo
de Amarante, san Gregorio de Tours, san Jonás, san Pedro,
san Rafael arcángel, san Tobías y san Zenón. Fig. 208
Pez: Símbolo de Jesús. Los cristianos primitivos lo usaban
como adorno, por ejemplo en los anillos. Los paganos no
conocedores de la ley del arcano desconocían, por ejemplo,
que hablaban con un cristiano.
Pharus (pharo cantharus): Nombre que en los primeros tiempos
del cristianismo y a principios de la edad media recibían la
lamparilla y las coronas o arañas que en vez de cirios tenían
lámparas.
Phelónes (phelónion, phainóles, phainóion): El manto litúrgico
(casulla) del rito griego.
Photistérion: Nombre griego del baptisterio de las fuentes
bautismales. Tenían este nombre porque eran el lugar de la
iluminación sobrenatural del espíritu. V. Baptisterio
Photixómenos: El que tiene permiso para recibir el bautismo;
nombre del catecúmeno que puede recibir el bautismo y de
su preparación inmediata.
Phrygium (pileus phrigius): Sombrero litúrgico característico del
Papa, citado en el falso Constitutum Constantini (siglo VIII).
Es un antecedente de la tiara.
Phylacteria: En los tiempos antiguos eran unos amuletos
que, según decían algunos, servían para proteger de
las brujerías; en los primeros tiempos del cristianismo
eran unos medallones o cajitas con reliquias o pequeños
fragmentos extraídos de la Sagrada Escritura (enkolpien)
que se llevaban sobre el pecho para repeler las influencias
demoníacas. En la segunda mitad de la edad media estaban
muy extendidos y eran un tipo de relicarios. Durandus dice:
phylacteria est vasculum de argento vel auro vel crystallo et ejus modi,
in quo sanctorum cineres vel reliquiae reconduntur.
Pico de cuervo: Moldura horizontal el perfil de la cual
recuerda al pico de un pájaro de presa. También se llama
pico de halcón.
Pie: Atributo de san Bartolomé.
Pie derecho: Pilar, viga de madera colocada en sentido
vertical que en la obra sirve para sostener una carga.
Piedra fundamental: Dado de piedra, cuadrangular que el
obispo, o un sacerdote delegado suyo, pone en los cimientos
de una iglesia que se empieza a edificar, practicando una
ceremonia solemne acompañada de oraciones.
Piedra de molino: Atributo de santa Áurea, san Calixto, santa
Cristina, san Félix Africano, san Mamés, san Vicente y san
Víctor.
Piedras: Atributo de san Bernabé, san Esteban, san Eusebio,
san Gregorio Taumaturgo, san Jeremías, santo Jerónimo, san
Judas Tadeo, san Liborio, san Matías, santa Paula de Malage,
san Tarcisio, san Timoteo, santo Tomás y san Vicente.
Piedras recogidas en la casulla: Atributo de san Eusebio.
Piel de toro alemán, escudo de: V. Escudos y fig. 201
Piel de toro carlino, escudo de: V. Escudos y fig. 201
Piel de toro polaco, escudo de: V. Escudos y fig. 201
Piel, túnica de: Atributo de san Abel, san Jaime el Mayor, san
Juan Bautista.
Pieles, manto de: Atributo de san Elías.
Pies, Carlos Martel a los pies: Atributo de santa Amelia.
Pies, Decio emperador a los pies: Atributo de san Lorenzo.
Pies, Magencio a los pies: Atributo de santa Catalina de
Alejandría.
Pignora sanctorum: Nombre que en la edad media se daba a
las reliquias de los santos por ser una prenda de la protección
divina para aquel que las llevaba.
Pila: De bautizar. V. Bautismo
Pila del agua bendita: Pila que suele encontrarse a la entrada
de las iglesias, a veces adosada a la pared (como en Santos
Just i Pastor de Barcelona con la inscripción “Nika”, que
es visigoda), o bien sostenida en su base por un pilar (por
ejemplo las de la catedral de Barcelona), que sirve para
contener el agua bendita con la cual los fieles se aspergen,
haciendo la señal de la cruz. No se puede determinar la época
en la cual se empezaron a usar las pilas de agua bendita, pero
sí se puede asegurar que ya eran conocidas en el periodo
románico, y probablemente en época paleocristiana.
Pila bautismal: Atributo de santo Remigio, san Ruperto, san
Silvestre, san Urbano, y san Vicente Ferrer.
PIL
J. M. MARTÍ BONET
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183
SACRALIA ANTIQUA
PON
J. M. MARTÍ BONET
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SACRALIA ANTIQUA
PRA
PRE
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SACRALIA ANTIQUA
PRE
PRI
J. M. MARTÍ BONET
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189
SACRALIA ANTIQUA
PRO
de Roma, en la edad media, el número variaba, y si aquí
eran cuatro, en otro lugar eran seis, y en otro doce, y hasta
en algunos casos catorce. El Gelasianum y el Gregorianum ya
tienen una oración última cada profecía. 2. La primera de las
tres lecturas de la misa que en el rito ambrosiano siempre es
del Antiguo Testamento, y en el mozárabe lo es la mayoría
de las veces.
Professio fidei tridentina: El prestar la confesión de
fe redactada por el concilio Tridentino. V. Confesión de fe
tridentina
Profestum: Nombre que se daba en la edad media a la vigilia
de una gran fiesta.
Prohibitiva cláusula: En diplomática, es la fórmula en la
cual se sanciona la prohibición del autor del documento.
Por ejemplo: “Nulli ergo hominem liceat hanc paginam nostrae
concessionis infringere”. En los documentos pontificios se
emplean las fórmulas: “statuentes”, “decernentes”, “nulli ergo”...
o simplemente la palabra “decretum”.
Prokeímeno: El verso de un salmo que precede a la lectura de
una pieza litúrgica o del oficio del rito griego.
Promulgación: En diplomática, es la parte del documento
que introduce –con fórmulas muy breves– la concesión
o negación de los derechos objeto del documento.
Normalmente son las siguientes fórmulas: “Itaque notum
sit omnibus”; “Qua propter cognitum fieri volumus cum eis nostris
principibus”, o simplemente “Notum sit...”, “Noveritis”,
“Cognoscant universi”.
Pronaos: Nártex.
Pronaus: Nombre relacionado con el francés próne derivado
de praeconium y que significa la prédica, las oraciones y
amonestaciones que se leen después del evangelio de la
misa.
Prongiasmena: En el rito griego la liturgia de los presantificados,
el pan consagrado a la avanzada los domingos de Cuaresma
para la misa de presantificados de los miércoles, sábados y
fiestas que caen en mitad de la semana.
Próodos: Nombre que se da en griego a la procesión.
Propileo: Vestíbulo de un templo; peristilo de columnas.
Propitiatorium: Según Durandus, probablemente significa un
sagrario colocado sobre el altar para contener el Santísimo.
Según el Sacramentario de Ratold de Corbie sería el altar, y
según el Liber Pontificalis sería la mesa del altar.
Propium diocesseos vel ordinis: Antes del concilio Vaticano
II: Era el apéndice del misal y del breviario romano que
contenía las partes variables de la misa y del oficio de las
fiestas propias de una diócesis o de una orden.
Propium de tempore: La parte del misal y del breviario
que contiene las oraciones, lecturas y cantos variables
de la misa y del oficio, tanto de los días de trabajo como
de los domingos del año eclesiástico y de algunas fiestas
introducidas en el mismo (Navidad, Epifanía y las fiestas
entre san Esteban, san Juan Evangelista, santo Tomás
de Canterbury, san Silvestre, Circuncisión, Nombre de
Jesús, Pascua, Ascensión, Pentecostés, Santísima Trinidad,
Corpus...).*
Proprium Sanctorum: La parte del misal y del breviario
que contiene las fiestas del Señor no comprendidas en el
PRO
J. M. MARTÍ BONET
proprium de tempore, las oraciones de las fiestas de la Virgen
María, las de los ángeles y de los santos, así como las lecturas
y cantos propios de la misa y del oficio.
Prosa: Nombre que en Francia, durante la edad media, se daba
a las secuencias.
Proseychésagía: Oración santa; nombre que en el rito griego
se da al oficio.
Proskomidi (proskomidé): La preparación en la prothesis, que se
hace en el rito griego, de los dones del sacrificio antes de
empezar la misa y con unas ceremonias y oraciones llenas de
simbolismo. En primer lugar el sacerdote corta con la santa
lanza el sello del pan destinado al sacrificio, lo pone en el
disco y el puño con la santa lanza. Después bendice el vino y
el agua que el diácono mezcla con el cáliz, toma del segundo
pan del sacrificio una partícula en honor de la Virgen María,
de los otros tres toma nueve partículas en honor de san Juan
Bautista, de los profetas, apóstoles y otros santos; también
pone estas partículas en el disco que tapa con el asteriskos,
y disco y cáliz son cubiertos con un velo pequeño y uno y
otros con el gran velo llamado aér; se incensa la prothesiuus, se
dice una oración y la preparación acaba con una bendición.
Proskynema: La gran inclinación de cabeza (inclinatio magna)
que se hace en el rito griego, ante la cruz, ante las imágenes,
ante una alta autoridad eclesiástica y ante el coro.
Prosómoin: Canción del rito griego que no se canta con
melodía propia sino con una melodía tomada de otra
canción.
Prosophora (prosophorá): 1. La oblata plana y redonda del rito
griego, de la cual el sacerdote corta solemnemente en el
proskomidi, en la prothesis, las partículas que sirven para la
consagración. Se requieren cinco. La primera es partida por
una cruz en cuatro partes y tiene la inscripción IC (Jesús),
XC (Christus) NIKA (nika o vencedor) señala la partícula
principal de la cual es cortado el sello (sphragis); de la segunda
se saca una partícula en honor de la madre de Dios; las
otras nueve partículas en honor de san Juan Bautista, los
Profetas, de los Apóstoles, etc. (V. Proskomidi). 2. En sentido
derivado significa la concavidad donde se pone el pan del
sacrificio antes del proskomidi.
Protésion: Nombre que en el rito griego se daba al cáliz que
hoy tiene la misma forma que el cáliz del rito latino.
Prothesis (prothesis): Nombre que se da en griego: 1. A la mesa
en la cual se cumple la solemne ceremonia del proskomidi
del rito griego (preparación de la oblata); 2. A los espacios
laterales de la parte izquierda del altar junto al béma (espacio
del altar) de la iglesia del rito griego que tienen a menudo un
ábside y en los cuales hay la mesa de la prothesis.
Protocolo: En archivística o diplomática es la primera parte
de un documento antes de tratar el argumento principal.
Protonotario, protonotario apostólico: 1. El verdadero
protonotario era uno de los siete protonotarios que
formaban el colegio notarial de la cancillería papal; tomaban
el nombre de protonotario de numero participantium porque
participaban de las entradas de la cancillería. En el siglo XIV
tomaron el nombre de protonotarios; hasta entonces eran
simples notarios; 2. Notario titular o notario de nombre.
Hay de tres clases: supernumerarii, ad instar participantium y
190
titulares o notarios. Todos los protonotarios son prelados,
pero sólo los verdaderos protonotarios y los de las dos
primeras clases tienen derecho a los pontificales, o sea a
presidir –como un obispo– las misas u oficios pontificales,
y todavía según las reglas del motu proprio de san Pío X Inter
multiplices, del 21 de febrero de 1905, el cual regula hasta
el último detalle las funciones litúrgicas de los verdaderos
notarios y de los titulares.*
Protopsáltes: El director de los dos coros de cantores en la
misa y en el oficio del rito griego.
Provisor: Jefe de los tribunales eclesiásticos (primera autoridad
después del obispo y el vicario general), hoy llamado vicario
judicial. Ocupaba el tercer lugar en dignidad, después del
obispo y del vicario general.
Proyección isométrica: Fig. 141
Psallendum: Responsorio del rito mozárabe que se dice en la
misa entre la profecía, la lectura del Antiguo Testamento y
la epístola, y que en ciertas festividades se cantaba después
de los maitines y de las vísperas.
Psalmellus: Verso corto de la Sagrada Escritura
correspondiente a la fiesta, que se canta en el rito
ambrosiano después de la lectura del Antiguo Testamento
y de la epístola.
Psalmi familiares: Algunos salmos que se acostumbraban a
rezar después de una o algunas horas junto con una oración.
Eran usuales en la edad media en las iglesias de comunidades
de beneficiados y en los conventos. Se rezaban los días de
oficio de feria en los cuales no caía ninguna festividad,
exceptuando el tiempo comprendido entre la Dominica in
albis y Pentecostés. Tomaban el nombre de “familiares”
porque se rezaban por los familiares de la comunidad
y del convento, esto es por los de “la familia”, por los
amigos, por los benefactores y por los que tenían “carta de
hermandad”; en una de las dos oraciones finales, se rezaba
por los familiares vivientes y en la segunda por los familiares
difuntos. Actualmente, desde el 16 de junio de 2011, todos
los canónigos catalanes (de Tarragona, Barcelona, Lleida,
Girona, Tortosa, Urgell, Vic y Solsona) están hermanados
y pueden compartir los coros de las respectivas catedrales y
los sufragios comunes de difuntos. Las diócesis de Terrassa
y Sant Feliu de Llobregat no tienen canónigos, porque no se
han creado los cabildos.
Psalmodia (psalmodia divina): Nombre del oficio que tiene
como principal fundamento el canto de los salmos.
Psalmus responsorialis: El salmo gradual que se cantaba
después de la epístola, y del cual es una supervivencia el
actual gradual.
Psaltéeerion: Libro litúrgico del rito griego que contiene
los salmos. Está dividido en veinte partes (káthisma), que
a su vez se subdividían en tres (stásis). Se llaman káthisma
las primeras porque se puede sentar mientras se leen los
salmos, y se denominan stásis las segundas porque al decirse
el Gloria Patri con el que acaban se debe estar de pie.
Psalterium Beatae Mariae Virginis: 1. El rosario, devoción
muy popular que se llama también salterio porque cuando
se reza todo (nos referimos a antes del papa Juan Pablo
II), comprende tantas Avemarías como salmos tiene el
191
SACRALIA ANTIQUA
salterio de la Sagrada Escritura; 2. En la lengua de finales
de la edad media las oraciones rimadas en las cuales se
contemplan las gracias, las figuras o la vida de la Virgen
María. Correlativamente al salterio, constaba de tres partes
de cincuenta estrofas cada una. Juan Pablo II ha puesto una
cuarta parte. Suelen empezar con un Ave, Salve o cualquier
otro saludo. No sólo en su número, también en su contexto
y en su contenido se adaptan a los salmos; o al menos es un
intento. Los misterios del Rosario actualmente, después de
la carta apostólica “El Santo Rosario” de Juan Pablo II, son
los siguientes: 1/ Misterios de gozo, 2/ Misterios de luz, 3/
Misterios de dolor y 4/ Misterios de gloria.
Psalterium gallicanum: Es la segunda enmienda del salterio
hecha por san Jerónimo en el año 392, introducida por
Gregorio de Tours en el rito galicano, la cual se hizo usual en
toda la Galia. De aquí se fue extendiendo por todas partes,
incluso en Italia, y posteriormente fue prescrita hasta Roma
por san Pío V para el rezo del oficio divino.
Psalterium romanum: El texto del salterio de la versión “Itala”
revisado por san Jerónimo en el año 383 e introducido por
el papa san Dámaso en la liturgia romana. De aquí toma el
nombre de psalterium romanum. De este salterio son sacadas
la mayoría de las antífonas, los responsorios de la misa y
del oficio. De los salmos íntegros hay solamente el Venite
adoremus que es el único que san Pío V respetaría al hacer
la reforma del breviario aceptando el Psalterium gallicanum
incluso para los salmos del Ritual y del Pontifical.
Psichosábbaton (sábbaton tón psichon): El sábado de
Pentecostés que en el rito griego se hace conmemoración de
todos los difuntos, del mismo modo que el rito latino hace
conmemoración del día de los muertos (2 de noviembre).
Publicatas (publicatio pro sacra ordinatione): Antes del concilio
Vaticano II: Proclamas hechas públicamente en la iglesia
referentes a aquellos que eran candidatos a recibir las órdenes
sagradas. En ellas se seguía el mismo procedimiento que
en las amonestaciones (matrimoniales), con la diferencia de
que las publicates se leían una sola vez. No precisaba que
las publicates se leyeran a la hora de la misa mayor de un
día de fiesta; era suficiente con que se dieran a conocer en
una misa de cualquier día, a la cual asistiera un buen número
de fieles (pero siempre antes de la disciplina del concilio
Vaticano II).
Publicatio (pro sacra ordinatione): V. Las publicates
Publicatio matrimonialis: V. Amonestaciones
Puente: Atributo de san Ermengol, san Gonzalo de Amarante
y san Telmo.
Puerta de los diáconos: La puerta del mediodía del ikonostase
del rito griego que conduce al diaconium.
Puerta de los novios: La puerta de muchas iglesias
medievales en las que se celebraban las bodas. A menudo
estaba decorada con esculturas que se relacionaban con la
ceremonia que en ella se celebraba.
Pugnalia: Los puños de los guantes pontificales.
Pugularis: Nombre de la fístula eucarística.
Pulpitale: Nombre que se da en la edad media a la tela para
tapar el misal.
Pulpitum: 1. El ambón; 2. La trona; 3. El atril portátil.
PSA
Pulpitum parvum: El atril de decir misa que se ponía sobre
el altar.
Pulvinar: V. Almohada
Punta de diamante: Motivo decorativo de forma piramidal
que suele presentarse alineado repetidamente.
Punto: En heráldica, puntos del escudo. V. Heráldica
Punto de arco: Fig. 12
Punto de honor: En heráldica, puntos del escudo. V. Heráldica
Puntos del escudo: Existen dos: el punto de honor y el
punto ombligo. Las posiciones son las siguientes: en la parte
exterior cabeza, punta, diestra y siniestra. La parte interna
está dividida en nueve posiciones (tres por tres), que se
denominan (empezando por arriba y de izquierda a derecha)
lado diestro de la cabeza, centro del campo, lado siniestro
de la cabeza. En la parte del medio: flanco diestro, abismo,
centro a corazón y flanco siniestro. A las posiciones más
bajas encontramos el lado diestro de la punta, centro de la
punta y lado siniestro de la punta. V. Heráldica
Punzón: Instrumento de acero con un extremo acabado en
punta y otro formando una cabota plana sobre la cual se dan
golpes con la maza o el martillo para desbastar la piedra o
para agujerearla. En orfebrería designa la marca del orfebre.
Fig. 233
Puñal: Atributo de san Ángel, santa Bibiana, santa Irene,
san Juan de Prado, santa Lucía, san Pedro mártir, santos
soldados que llevan el puñal en la cintura, santa Victoria y
san Venceslao.
Purgatorio (almas): Atributo de san Gregorio Magno, san
Nicolás de Tolentino, san Simón Stock, santa Odilia, santa
Teresa de Jesús.
Purificación: Antes del concilio Vaticano II: Es secar el cáliz y los
labios del celebrante después de comulgar. La purificación
era doble, la primera se hacía sólo con vino que era vertido
en el cáliz y bebido por el celebrante; y la segunda se hacía
igualmente con vino y con agua. Acababa secando los dedos
y los labios del celebrante con el purificador (purificatorium).
Durante la primera, el sacerdote decía Quod ore sumpsimus,
que ya aparece en el Leonianum como postcommunio, y
durante la segunda decía Corpus tuum, Domino quod sumpsi,
etc. El rito de la purificación era múltiple en la edad media,
en él era empleado especialmente sólo vino; incluso lo
encontramos en Roma en la Ordo Burkard de Strasburg de
1502. Antiguamente la purificación se hacía a menudo en la
“piscina” o en la sacristía en lugar del altar. El misal de san
Pío V unificó el rito de la purificación.*
Purificador (Astersorium, extersorium, purificatorium): Tela de
forma alargada que sirve para purificar los dedos mojados
y los labios, después de sumida la segunda ablución; se deja
entre el cáliz y la patena hasta la hora del ofertorio, después
hasta el Communio se coloca a la derecha del corporal. No
precisa que sea bendecido. Antes del concilio Vaticano II
siempre era costumbre –y lo continúa siendo– purificar y
secar el cáliz. Ya se hace mención de un pañuelo para este
fin en el siglo XI, pero hasta el siglo XVI todavía no estaba
extendida por todas partes. La costumbre de llevarla al
altar data de finales de la edad media y se generalizó con
la introducción del misal romano. Aquí y allí había una
PUR
J. M. MARTÍ BONET
cajita para guardar el purificador, llamada copertorium en un
inventario del tesoro apostólico de 1295.*
Purificatorium: V. Purificador
Pyxis: Receptáculo para contener y distribuir la sagrada
comunión (V. Ciborium o Copón). En la edad media, hasta el
siglo XIII era una caja de metal, marfil o madera, pequeña,
sin pie, cilíndrica, con tapa plana o en forma de bola y
ricamente decorada. Casi nunca era un vaso con forma de
cáliz con tapa en forma de bóveda; tenía, entonces, una
apariencia diferente a la que tiene el actualmente copón. En
el lenguaje común se llamaba globum.
192
Q
Quadruplum: La cuarta voz en el canto polifónico o de
muchas voces.
Quebradizo: Técnica con pequeños fragmentos de cerámica
muy empleada por el arquitecto Antoni Gaudí. V. Exposición
Pia Almoina: Gaudí Habla Fig. 192
Quicio: Pieza de piedra viva, de hierro o de otra materia dura
colocada en el suelo que tiene un ojo dentro del cual gira
una espiga que hace de eje de rotación.
Quicumque: V. Símbolo de fe de san Atanasio
Quincuagésima: Antes del concilio Vaticano II: 1. El tercer
domingo de los tres de antes de Cuaresma, es decir,
cincuenta días antes de Pascua; 2. El tiempo de cincuenta
días que va de Pascua a Pentecostés.*
Quirico, mártir (On. 16 de junio): Sus atributos son caldero de
aceite, cuchillo, jabalí y sierra.
Quis evadet, humilitas: Frase de san Antonio Abad.
Quis ut Deus: Frase del arcángel san Miguel.
Quiteria, virgen y mártir (On. 22 de mayo): Sus atributos son
corte en el cuello, cuchillo, perro, cadena con demonio o
animal y lirio.
R
Rabat (palabra francesa): Distintivo del clérigo. Especie de
collarín colocado en la parte delantera del cuello de la sotana
que tenía entre 10 y 15 cm. de longitud. Seria supervivencia
de un gran collarín, creación del siglo XVII. Entre los
sacerdotes católicos de Francia y de Bélgica (los únicos
que lo llevaban), formaba parte de la vestidura clerical, y
era de color blanco o morado. Los pastores protestantes
lo llevaban de tela y venía a ser un ornamento del culto.
Algunos, para ridiculizarlo, también lo han denominado
“tablas de la ley”. Fig. 300
Rabdos: Nombre que se da en griego al báculo episcopal.
Rafa: Especie de plano inclinado, generalmente con forma
de talud, construido en la parte exterior de una pared para
reforzarla. También se dice del contrafuerte opuesto a un
arco o bóveda.
Rafael, arcángel (On. 29 de septiembre): Sus atributos
son almas (angelitos), bordón, dalmàtica, lanza, pez,
indumentaria de peregrino, concha, plato con pescado y
bote.
Rama de olivo: Atributo de santa Oliva y san Pedro Nolasco.
Rama: Atributo de san Bruno, santa Clara y santa Dorotea.
Ramadán: Noveno mes del calendario musulmán. V.
Musulmanes meses
Rambla: Paseo construido sobre lo que había sido el lecho de
un antiguo río o torrente.
Ramón Nonato (On. 31 de agosto): Sus atributos son candado
en la boca, sombrero de cardenal, cadena de la redención de
cautivos, ostensorio (custodia), tres coronas, candado.
Ramon de Penyafort (On. 7 de enero): Sus atributos son
navegando por las aguas, capelo de cardenal en el suelo,
llaves de oro, mitra en el suelo y plumas de aves.
Rastrilla: Nombre que se daba en la edad media a la renglera
de luces que se ponían ante el coro o ante el altar.
Ratas: Atributo de santa Gertrudis de Nivelles y san Martín
de Porras.
Rationale: 1. Especie de humeral litúrgico usado tan sólo en
la misa, hecho de tela y usado casi exclusivamente por los
obispos alemanes durante la edad media, y actualmente por
los obispos de Eichtätt, Paderborn, Toul y Cracovia; es un
ornamento, diferente del palio. Este último ornamento es
una insignia litúrgica y jurídica. Se cita hacia finales del siglo
X. En lo que se refiere a su forma, hay tres tipos especiales
de racionales: el primero es una imitación del palio en forma
de “V”, el segundo recuerda el palio en forma de cinturón,
sólo que por delante y por detrás tiene dos cintas que
cuelgan en vez de una; el tercero viene a ser un dobladillo
de los hombros, que tiene dos ornamentaciones una en
el pecho y otro en los hombros. A diferencia del palio, el
racional estaba ricamente decorado con bordados, perlas
y piedras preciosas. Su origen se debe en parte al humeral
ornamental del “supremo sacerdote judío”, y en parte al
deseo de encontrar para el obispo un sustituto del palio
arzobispal; 2. Ornamentación que el obispo lleva delante de
la casulla citada por Ivo de Chartres y Honorio en el siglo
XII; Sicardo de Cremona lo cita hacia el año 1200, y también
aparece en representaciones de obispos de los siglos XII y
XIII. Parece que nunca tuvo una gran extensión. En Reims
todavía aparece citado en el siglo XVI; hecho de orfebrería,
se encuentra en contraposición del rationale como humeral.
Rayos: Atributo de santa Bárbara, san Juan, san Marcos y san
Pablo.
Rea: V. Lezda
Reanudación: Escalón que queda en el menaje de un muro al
cambiar de grosor en su altura.
Rebajo: Fig. 100
Rebi el-akhir (Rebi 2): Cuarto mes del calendario musulmán.
V. Musulmanes meses
Rebi el-awwel (Rebi 1): Tercer mes del calendario musulmán.
V. Musulmanes meses
Recalzar: Reforzar los cimientos de una construcción
haciéndolos más profundos.
Receso: Acción de gracias del sacerdote después de celebrar la
misa. El misal romano contiene una colección de oraciones
bajo el título Gratiarum actio integrada por una antífona, el
cántico Benedicite, el salmo 150, un verso y tres oraciones. Ya
se puede constatar su uso en el siglo XI.
Recodo: Lugar en que una moldura cambia de dirección.
Reconciliación de un cementerio: Antes del concilio Vaticano
II: Rito mediante el cual un cementerio que había sido
violado era reconciliado y hecho apto para volver a tener
sepulturas cristianas. Esta reconciliación la hacía el obispo
o un sacerdote delegado por él, siguiendo el rito contenido
en el Pontifical o Ritual romano y consistente en rezar las
letanías de todos los santos, en asperger el cementerio con
REC
J. M. MARTÍ BONET
agua bendita rezando el Miserere y después una oración
bastante larga. De la reconciliación del cementerio, que
acostumbraba a encontrarse cerca de la iglesia, y de la
reconciliación de esta, encontramos muchas pruebas de su
existencia hasta el siglo X.*
Reconciliación de una iglesia: Rito solemne con el cual
se santifica de nuevo y se devuelve al culto una iglesia
consagrada o solemnemente bendecida, en la cual no
se podían celebrar actos de culto por haber sido violada
con acciones que desdicen de su santidad. Si la iglesia era
consagrada, es el obispo quien debe reconciliarla, si bien este
podía delegar un sacerdote; y si la iglesia era solemnemente
bendecida, el rector de la misma o un sacerdote delegado
por él la podía reconciliar. La reconciliación se hacía con
oraciones y aspersiones (lustraciones) según los formularios
que se encuentran en el Pontifical o en el Ritual (de antes
del concilio Vaticano II). Para la reconciliación de la iglesia
bendecida era suficiente el agua bendita usual; en cambio,
para la reconciliación de la iglesia consagrada se requería
“agua gregoriana”, como en su consagración. Las líneas
principales del rito de la reconciliación ya aparecen en el
Pontificale del siglo X y XI, y en los pontificales del siglo XII
ya aparece casi estructurada.
Reconciliatio poenitentium: Rito solemne en el cual el
obispo volvía a admitir en la iglesia, el día del Jueves Santo,
a los penitentes que habían sido expulsados el Miércoles de
ceniza. Se hacía antes de la misa o del ofertorio de esta fiesta.
Ya es conocida en el Gelasianum, y se ha conservado hasta
finales de la edad media. Hoy ya no se conserva en ninguna
parte, como tampoco se conserva la expulsio poenitentium, por
más que el Pontifical romano registraba su rito.
Recondición de reliquias: Antes del concilio Vaticano II:
Colocación solemne de reliquias y cierre de reliquias por
el obispo en la consagración del altar en el reconditorio
preparado en el mismo. Si las reliquias se colocaban en la
base (stipes) del altar, la recondición se hacía inmediatamente
después de la bendición del “agua gregoriana”; en los otros
casos después de la lustración del altar. De las reliquias
que se colocaban en el sepulcro, al menos tenía que haber
una de mártir. Las reliquias debían ir acompañadas de
tres granos de inciensos. El rito de la recondición estaba
descrito en todos sus detalles en el Pontifical. Empezaba
con la solemne ida a buscar las reliquias; llegado al altar,
primero se decía una oración, después se ungían con crisma
los cuatro ángulos del ara, se colocaban los relicarios sobre
el altar, se incensaban, se ponía al fondo un documento
certificando de la consagración, se incensaban las reliquias,
se ungía el sigillum, se hacía la cruz con crisma en la parte
inferior de la placa que tenía que cerrar el sepulcrum, se ponía
mortero bendecido a su alrededor, se colocaba en la boca
del sepulcrum, y después de que el albañil hiciese este trabajo,
el obispo ungía la parte superior con crisma, y por fin
incensaba el altar por delante, por detrás y por los dos lados.
No se sabe cómo se hacía antiguamente la recondición de
reliquias. El mencionado rito –anterior al concilio Vaticano
II– parece que en sus principales rasgos ya se conocía en
Roma en tiempos de san Gregorio Magno; en el siglo VIII
196
ya aparece totalmente formado con todos sus detalles. De
las costumbres de poner en el reconditorio tres hostias
consagradas a los lados de los tres granos de inciensos, sólo
se ha conservado el último, mientras el de colocar las tres
hostias, como poco oportuno, ya se perdió en el siglo XIII.
Donde se conservó por más tiempo fue en España, donde
en ciertas localidades se puede constatar hasta el siglo
XV. Actualmente (2012) gran parte de esos ritos todavía
persisten. Recordemos, por ejemplo, la consagración de
la basílica de la Sagrada Familia por Benedicto XVI (año
2010).*
Reconditio reliquiarum: V. Recondición de reliquias
Reconocimiento de las reliquias: 1. Comprobación de la
autenticidad de las reliquias por la autoridad eclesiástica
competente. Tenemos algunos ejemplares en los expedientes
custodiados en el Archivo Diocesano de Barcelona. 2.
La búsqueda y constatación del contenido de un relicario
o de otro objeto que contiene reliquias, hechos según las
prescripciones de la Iglesia.
Rector (parochus, plebanus, pastor…): El sacerdote diputado
como gobernador fijo y encomendero de una parroquia,
es decir, de una circunscripción con límites locales, erigida
canónicamente en una diócesis. La parroquia goza de
ciertos privilegios litúrgicos, como: 1. La administración
solemne del bautismo, las honras fúnebres, la asistencia
en el sacramento del matrimonio y el dar la bendición
solemne de las casas, el hacer procesiones solemnes fuera
de la iglesia, la bendición de las fuentes, etc., privilegios
que puede ejercer ordinariamente puesto que forman parte
de sus prerrogativas. 2. Tiene el deber de velar para que
todos los actos y funciones del culto que se celebren en
su demarcación, sean dignas, edificantes y conformes a las
prescripciones de la Iglesia.*
Rectores chori: Se daba este nombre en la edad media a
los canónigos que, según un turno establecido, tenían que
entonar las antífonas, los himnos y el comienzo de los
responsorios.
Recuérdame...: Frase de Dimas, en la crucifixión del Señor.
Red: Atributo de san Andrés, san Conrado y san Pedro.
Red de gladiador: Atributo de san Néstor.
Redditio symboli: La confesión pública de fe que debían
proclamar los catecúmenos antes de recibir el bautismo ante
la comunidad de los fieles. La traditio Symboli era de gran
significación práctica en su origen, pero desde el momento
en que el bautismo de los adultos disminuía y el de niños
se convirtió en el más habitual, fue una pura fórmula para
que el sacerdote empezara a decir la confesión de fe en vez
del bautizado (V. Traditio Symboli). Pero el rito actual del
bautismo todavía recuerda el primitivo; así el sacerdote y
los padrinos rezan el Credo y el Padrenuestro y, más aun,
cuando un adulto se bautiza, puesto que son rezados por el
mismo que ha de ser bautizado.*
Redención: El cambio que empezó a experimentarse en el
siglo IX en la penitencia canónica, señalada para ciertas
faltas en los libros penitenciales, para otras penitencias
más ligeras, como limosnas, oraciones, peregrinajes y otros
ejercicios de penitencia corporal. Hacia los siglos XI y XII
197
SACRALIA ANTIQUA
se fue fijando arbitrariamente la penitencia que varía en cada
caso, del mismo modo que hoy. Aun así fue el puente para
llegar a la práctica actual de este aspecto de la penitencia (V.
Libros penitenciales).
Redondo, escudo: V. Escudos y Fig. 201
Redscheb: Séptimo mes del calendario musulmán. V.
Musulmanes meses
Refectorio: Sala comedor de una comunidad religiosa o de
una escuela o seminario. En ella se comía y normalmente se
escuchaba la lectura de los libros apropiados.
Regalías: Derechos inherentes y exclusivos del poder
soberano-civil. En la edad media eran los derechos del señor
feudal soberano sobre sus posesiones temporales, dominios,
exclusivamente civiles, no eclesiásticos, como podían ser,
por ejemplo, el principado de Andorra, el cual tenía y tiene
el obispo de Urgell. En el Tratado de Worms (1122) se
separaron las regalías de los ministerios sacros. A pesar de
todo, todavía se conservan algunas de ellas vinculadas al
cargo eclesiástico, como el caso del principado que ostenta
el obispo de Urgell o la baronía de Sant Adrià del Besós que
ostentaba el obispo de Barcelona hasta el 1835.
Regesta (Regestos): En diplomática, es el resumen del
documento o los hechos más relevantes transcritos en un
libro en orden cronológico y de secciones, y los órganos
de las correspondientes instituciones. Hay que diferenciarlo
del “Registra”, donde se copiaban los documentos en su
integridad.
Registra notularium communium: V. Comunes
Registra ordinatorum: Libros de registro de los que han
sido ordenados. En la diócesis de Barcelona empiezan
en diciembre de 1325 y se encuentran custodiados en el
Archivo Diocesano de Barcelona.
Registro (Registra): En diplomática, es el libro donde se
transcriben (o copian) los documentos. En los siglos XII
y XIII se iniciaron estos peculiares libros en las cancillerías
de los papas, reyes y emperadores. Los registros de la curia
diocesana de Barcelona empiezan en el año 1303 (visitas
pastorales, gracias, comunes, mensa episcopal...).
Registro (Registratio del documento): En diplomática, es la
transcripción del documento en el libro.
Registro de las epístolas: Registro que señala los pasajes
del Antiguo o del Nuevo Testamento que se deben leer
durante la misa. Se hizo necesario cuando la lectio continua fue
sustituida por la lectura de pasajes escogidos. El registro de
epístolas más antiguo que se ha conservado es el de Capua,
de mediados del siglo VI.
Reglamentación de los colores litúrgicos: Antes del
concilio Vaticano II: Los principios reguladores de los colores
litúrgicos se encuentran en el Pontifical y Ceremonial de
obispos, y especialmente en el misal, y, como complemento,
en las decisiones de la Congregación de Ritos antes del
concilio Vaticano II. Por ejemplo, según estos principios,
había que vestir de color blanco (albus) en las fiestas de la
Santísima Trinidad y las fiestas de Nuestro Señor (siempre
que no fueran de su Pasión), el Jueves Santo, el Sábado Santo,
Corpus, las fiestas de la Virgen María y de los Ángeles, la
fiesta de san Juan Bautista, de los santos confesores, santas
RED
vírgenes y no vírgenes que no son mártires, Todos los santos,
consagración de una iglesia y su aniversario, bendición y
procesión con el Santísimo, bendición de la boda con la
misa pro sponso et sponsa, y sepultura de aquellos que habían
muerto sin alcanzar uso de razón (recién nacidos). El color
rojo (rubeus c.) se usaba en la vigilia de Pentecostés, el día de
Pentecostés, en las fiestas que hacían referencia a la Pasión
de Nuestro Señor, la fiesta de Santa Cruz, las fiestas de los
apóstoles, las fiestas de mártires, la misa del Espíritu Santo,
etc. Después del concilio Vaticano II se usa el color rojo en
la correspondiente liturgia del Viernes Santo, puesto que se
considera que Jesús es el gran mártir. El color verde (viridis)
se usa todos los domingos y días después de la fiesta de
Epifanía y entre la Santísima Trinidad y el Adviento, días en
los cuales no cae ninguna festividad. El color morado (V.
Violaceus) se usa los domingos y fiestas de Adviento y desde
Cuaresma hasta Semana Santa, días en los cuales no cae
ninguna fiesta que tenga color propio; para las témporas,
a excepción de las de Pentecostés, en las misas votivas que
tienen carácter suplicatorio o de penitencia, las procesiones
de plegarias; en la administración del sacramento de la
penitencia, en los exorcismos y en todas las circunstancias
que quiere expresar la penitencia, la reparación o la plegaria.
El color negro (niger) se usaba antes del concilio Vaticano
II el día del Viernes Santo, en las misas de difuntos y en las
exequias de aquellos que han muerto habiendo alcanzado
uso de razón. Las prescripciones litúrgicas que hacen
referencia a los colores rigen por la duración canónica del
día o de la fiesta, y no por la duración civil. No existen
prescripciones sobre el matiz de los colores; son lícitas
todas las matizaciones (o variantes) de colores mientras
no traspasen los límites del fundamental. En las ropas
multicolores el color predominante es el que decide el color
litúrgico. Las prescripciones litúrgicas de los colores rigen
sólo para el ornamento como tal, no para los accesorios
y ornamentación de los mismos que, incluso, pueden ser
sin color. Las prescripciones sobre los colores litúrgicos
eran múltiples no sólo entre los siglos XIII y XV, sino muy
posteriormente eran, en particular, muy diversas. Para pocas
fiestas sólo regía una coincidencia general: blanco para las
fiestas de la Virgen María, rojo para Pentecostés, fiestas
de apóstoles y de mártires. Para muchas fiestas regía una
mezcla general; para la fiesta de la Santísima Trinidad en
unos lugares el color era el blanco, en otros el amarillo, en
otros el morado, verde y rojo. Hasta en una misma diócesis
podía haber diversidad de colores. Los colores también
se cambiaban con facilidad, porque regían más como uso
que como ley; por eso hasta mediados del siglo XVI había
iglesias en las cuales sólo, o en parte, regía la regla de los
colores, y en el uso de los ornamentos regía más la categoría
de la fiesta o la mayor o menor riqueza de los ornamentos
que el objetivo de la festividad. La introducción del misal
romano, publicado por san Pío V, condicionó en todas
partes la aceptación gradual de la regulación romana del
color de los ornamentos. Hoy existe la costumbre milanesa
(ambrosiano) que difiere. Los ritos orientales desconocen
toda regla para el color de los ornamentos litúrgicos; sólo
REG
J. M. MARTÍ BONET
se encuentra un eco lejano del canon de los colores de los
ornamentos, y únicamente en el rito griego encontramos
que se sirve de ornamentos blancos desde Pascua hasta
la Ascensión, incluso en los entierros; en los tiempos de
Cuaresma usa ornamentos oscuros, la mayoría de las veces
azules o morados, aunque también rojos oscuros; el día del
Viernes Santo y en los entierros se sirve de ornamentos
negros, exceptuado el tiempo pascual. Sólo los rútenos
unidos tienen una regulación de los ornamentos litúrgicos
que se asemeja al canon romano, pero es más reciente, del
año 1891.* V. Colores litúrgicos
Regnum: En el lenguaje medieval significa: 1. La corona papal,
la tiara. 2. Las coronas ornamentales colocadas en ciertas
festividades sobre el altar.
Regularis: Nombre que se daba en la edad media a la viga
delantera al vallado de las columnas.
Reja: Construcción alta, evolucionada de las antiguas rejas
del altar, con una, dos o tres puertas, a menudo con una
hilera de columnas (travesaños) o con una serie en medio
que entre los siglos XIII y XVI separaba el presbiterio de
la nave en muchas iglesias de Francia, Holanda, Cataluña,
Alemania e Inglaterra. Se llamaba Lettner (lectorium) porque
desde su trona, en la misa solemne, se cantaba la epístola y
evangelio. En Francia tomó el nombre de jubé de las palabras
iniciales de la petición de bendición del diácono para leer el
evangelio: Jube domne, benedicere.
Reja de arado: Atributo de san Isidro.
Rejas del altar, rejas del coro (cancelli, pectoralia, kankeloi
kinklídes): Rejas con una o varias puertas, construidas con
madera o piedra, escasas veces de metal, las cuales separan
el espacio del altar del espacio de los fieles; privan a los laicos
de la entrada al presbiterio; alejan las cosas que podrían
estorbar en las santas ceremonias que se celebran en el altar,
y dan a entender –al menos para algunos liturgistas– que el
presbiterio es el lugar más sagrado y que el santo sacrificio del
altar sólo lo puede ofrecer el sacerdote, y que el ofrecimiento
del santo sacrificio nunca será cosa u obra del pueblo.
Obviamente esta actitud y estos elementos pueden llevar a
una separación exagerada y opuesta al espíritu posterior al
concilio Vaticano II. En el siglo IV las rejas ya aparecen
en Oriente; ya se constatan en Occidente hacia el año 400.
Su disposición en Occidente ha sido siempre la de una
barandilla baja con barrotes más o menos espesos. Las rejas
altas con una o dos puertas que se pueden abrir, aparecen
primero en las barandillas de la trona; estas se extienden
hacia el norte de los Alpes, entre los siglos XIII al XVI, y
eran preferidas en las iglesias de conventos y monasterios
para separar el coro de la nave del templo. En Italia, desde
los tiempos primitivos del cristianismo hasta la edad media,
son preferidas las rejas con barrotes o columnas. Este tipo
de reja estaba muy extendido en el rito griego hasta finales
de la edad media, época en la cual se transformaron en un
muro con figuras pintadas (ikonostase) y con tres puertas.
En el rito siríaco el espacio del altar o presbiterio estaba
separado de la nave por un muro que llegaba hasta el techo y
que tenía una sola puerta como apertura. Era costumbre en
Occidente, desde los tiempos primitivos del cristianismo y
198
hasta hace poco, dar la comunión a los fieles desde este sitio,
llamado por eso “barandilla de la comunión”. Hoy en día,
después del concilio Vaticano II, en general se ha perdido
el uso de rejas, haciendo así la liturgia más participativa. A
pesar de todo, se han conservado en muchas iglesias por
razones artísticas, o también existen casos como el de la
basílica del Pilar de Zaragoza, donde las rejas bajas todavía
sirven para recibir y esperar recibir la comunión.
Rejas de columnas: Rejas bajas con cuatro, seis o más
columnas, que van unidas por la parte superior con la
viga travesera (pérgola, trabes, regularis…). Hasta finales
de la edad media estuvieron muy generalizadas en el rito
griego; en aquella época tampoco eran raras en Italia. En
Occidente se colgaban en la pérgola objetos preciosos
para adornarla: lámparas, cálices, velos ornamentales... En
Oriente se ponían velos que en ciertas partes de la misa se
empleaban para ocultar el altar y a los ministros. En medio
había una figura de Cristo o de la crucifixión. A partir de las
rejas orientales hacia finales de la edad media se desarrolló el
muro que separa el presbiterio o el altar de la nave.
Relicario: Caja, estuche de material y forma variados, donde
se custodia una reliquia o reliquias. Usados desde los
primeros siglos del cristianismo, pueden ser de arcilla y
vidrio, como las ampullae, que contenían ropa empapada con
sangre de los primeros mártires. En la edad media adoptan
las formas arquitectónicas de las fachadas de los templos.
En general son piezas centrales de la orfebrería. Si son de
plata u oro, normalmente tienen punzón. Véase su historia
en la introducción del presente diccionario Sacralia. Fig. 232
Relieve: Forma no exenta trabajada en un soporte
bidimensional.
Reliquiae insignes: Según antiguas y varias decisiones de la
desaparecida Congregación de Ritos, son reliquias insignes:
la cabeza, el brazo (brazo y antebrazo) o la pierna de un
santo; el corazón, la lengua y la mano lo son también cuando
estas partes están enteras, y también lo es aquella parte del
cuerpo en la cual el mártir sufrió el martirio, mientras no
sea demasiado pequeña. En la iglesia que acoge una de estas
reliquias, el día de la fiesta del santo se puede celebrar el
oficio y la misa propia con Credo.
Reliquias (reliquiae): Los restos de santos. Se distinguen
reliquias en sentido estricto (reliquias primarias), reliquias
en sentido más amplio (reliquias secundarias), y reliquias en
el sentido todavía más amplio que se pueda comprender.
Entre las primeras se cuentan las reliquias del cuerpo (de
corpore), entre las segundas los objetos y los utensilios más
estrechamente relacionados con el santo, como cadenas,
vestidos, los utensilios de los cuales se servía, y las reliquias
en el último sentido comprenden todo aquello que de
algún modo ha estado en contacto con el santo, aunque sea
de manera muy remota; como son los envoltorios de las
reliquias, llamados brandea, etc. En la edad media se daba
un sentido muy amplio a la palabra reliquias; por ejemplo,
incluso se daba este nombre a los objetos que eran puros
recordatorios como los que tenemos hoy de Tierra Santa.*
Reloj de arena: Atributo de santos anacoretas y santos
escritores.
199
SACRALIA ANTIQUA
Relojes de tocar: Relojes con mecanismo para tocar las
horas, propagados por la orden cistercense (primera mitad
del siglo XII) citados por Beleht (can. 1165) y Durandus
(+1296); pero no está claro si son relojes movidos mediante
mecanismos de agua o con ruedas, toda vez que también
existían relojes movidos con agua que tocaban. Como
ejemplo, debemos recordar los curiosos relojes de agua de
Berlín que actualmente se pueden contemplar en algunas
galerías comerciales.
Remigio, obispo de Reims (On. 15 de enero): Sus atributos
son ánfora, paloma, crimera, frasco con tapón, linterna y
pila bautismal.
Renacimiento: Estilo arquitectónico extendido en Europa
durante los siglos XV y XVI. En Cataluña aparece algo
más tarde ya a finales del XV. Lo caracterizan las arcadas,
arquitrabes, frontones, pilastras y columnas. Destacan
Bramante, Alberti, Sangallo, y el genial Miguel Ángel que
culminó su obra arquitectónica con la monumental cúpula
de San Pedro del Vaticano.
Renunciativa, cláusula: En diplomática es la fórmula
mediante la cual se renuncia a algunos derechos que aun
podían invalidar el objeto del documento. Por ejemplo,
“excluso a me vel meos heredes omnium legum beneficia, iuris et facti
ignorantia, fori, loci, militae que prescriptione, seu quod de revocandis
donationibus sunt per legem indultam donantibus”.
Reparada, virgen y mártir (On. 8 de octubre): Su atributo es
el cuchillo.
Requiescant in pace: Antes del concilio Vaticano II: Súplica por
los difuntos en la misa de difuntos en lugar del Ite missa est,
y en las horas del oficio de difuntos en lugar del Benedicamus
Domino.
Reredos: Derivado del retrodossale. Nombre que en el inglés
medieval se daba: 1. Al retablo del altar. 2. Al superfrontale,
tapiz con rica imaginería bordada, colocado detrás del altar
como sustituto del retablo.
Reserva del Santísimo Sacramento: No es posible
comprobar la fecha en la cual se empezó a reservar el
Santísimo en la Iglesia, no de una manera circunstancial y
pasajera —por haber consagrado más especies de las que
se podían distribuir en la sagrada comunión—, sino de una
manera constante. Mientras fue costumbre que los fieles se
lo llevaran a casa, no hubo razón para establecer la reserva,
pero cuanto más se perdió esta costumbre, más necesaria
se hizo la reserva del Santísimo para que los moribundos
no se encontraran al hacer el traspaso sin haber recibido
el Viático. Los lugares de la reserva eran el pastophorium,
secretarium o sacrarium; donde estos eran desconocidos, se
utilizaba una pequeña capilla del altar, o el mismo altar.
Parece que en el siglo IX el Santísimo era guardado en el
altar con un pyxis (pequeño copón), y esto se deduce de las
advertencias de las constituciones sinodales y de los Canones
Regios. Sólo se reservaban algunas sagradas formas para
viaticar los enfermos. El que quería comulgar lo debía hacer
durante la misa en la cual se había consagrado el Santísimo,
y esta costumbre duraría hasta finales de la edad media. En
la segunda mitad de la edad media el modo de guardar el
Santísimo Sacramento era múltiple. En tiempos posteriores,
REL
unas veces se tenía la reserva en la sacristía, otras en un
armario de la pared (armarium, armariolum, ciborium) que
estaba a la derecha del altar mayor, o en otros lugares la
reserva era guardada en un sagrario construido en una
pared del coro (tabernaculum, ciborium) denominado caseta
del Santísimo; en otros lugares en un pequeño armario
movible colocado sobre el altar, y desde el siglo XIV en el
mismo retablo del altar. El modo acostumbrado de guardar
el Santísimo en Cataluña, Francia e Inglaterra era colgando
el sagrario que lo aguantaba de un bastón en forma de
báculo o en el techo del templo columpiándose sobre el
altar. Sólo en el siglo XV y todavía isoladamente, empiezan a
aparecer los sagrarios empotrados en el altar o pared frontal
como los tenemos hoy. El concilio Laterano de 1215 mandó
que el Santísimo fuera guardado en un lugar que se cerrara
con clave, pero no prescribió nada sobre lugar o el modo
como se tenía que guardar. La uniformidad en la reserva del
Santísimo vino después de la edad media por la aceptación
general de la prescripción del rito romano de 1614. Durante
mucho tiempo, a excepción de las catedrales, sin un especial
permiso de la Santa Sede, el Santísimo se podía guardar en
un sagrario del altar mayor de la iglesia. Aun así es incorrecto,
puesto que pedagógicamente se dice con gran énfasis y es
la realidad que la Eucaristía hace presente Jesús, y parecería
un contrasentido la reserva anterior a la consagración.
Pero en Cataluña la mayoría de parroquias tenían y tienen
la capilla del Santísimo aparte del altar mayor. En los ritos
orientales el Santísimo se reserva solamente para las misas
praesantificatorum y para viaticar a los enfermos, y en la iglesia
griega se reserva para la misa praesantificatorum; en el prothesis
y para el viático de los enfermos se reserva detrás del altar,
encima, o colgado a una cierta altura. En los otros ritos se
guarda en algún lugar del altar.
Reservativa, clausula: En diplomática, es la fórmula en la
cual se determina la voluntad del autor del documento al
reservarse algún derecho, posesión o acción jurídica. Por
ejemplo, en los documentos pontificios se dice: “Salva in
omnibus... auctoritate et honore sanctae Romanae Ecclesiae et sedis
apostolicae”.
Responsoriale: Según Amalario de Metz es aquella parte del
antifonario romano que contiene los responsorios del oficio
y de la misa.
Responsorium: Canto responsorial melismático que seguía y
se unía a las lecciones de maitines, a los capítulos de las
horas menores y de las completas, y también a los capítulos
de laudes y vísperas del oficio monástico, integrado por un
responsum y un verso. Ya aparece en el oficio de la regla de san
Benito. El responsorio que sigue los capítulos de las horas
menores y de las completas, así como los capítulos de laudes
y vísperas del oficio monástico, es llamado responsorium breve,
porque es más corto que el responsorio de las lecciones de
maitines.
Responsorium breve: V. Responsorium
Restituta, virgen y mártir (On. 17 de mayo): Su atributo es
barca pequeña en llamas.
Resumere missam: Antes del concilio Vaticano II: Celebrar un día
de la semana siguiente una misa del domingo precedente,
RET
J. M. MARTÍ BONET
que se había dejado para dar lugar a una misa votiva pro re
gravi. Si venían fiestas con misa libre, era en la primera que
había que recuperar la misa del precedente domingo, sino
había que hacerlo el primer día de rito que lo permitiera. Las
fechas exactas sobre estas misas se encuentran en el título
1, cap. 6 de las antiguas rúbricas generales del misal anterior
al misal del concilio Vaticano II. Las misas votivas, las de
difuntos, no se podían celebrar en la fiesta de la cual había
que recuperar la misa del domingo precedente.
Retablo (arquitectónico) (griego, kibórion): Esta palabra
significaba originariamente la construcción superior del
altar; en un cierto sentido derivado de el de la edad media:
1. Construcción sobre los armarios de reliquias. 2. Un
armario del altar donde se guardan reliquias de santos. 3.
El baldaquino de encima de las estatuas de santos. 4. La
bóveda de la iglesia. 5. El sagrario de una pared interior de
la iglesia donde se guardaba el Santísimo. 6. La custodia y
el copón aparecen a finales de la edad media. 7. La obra
de arquitectura o de carpintería combinada con esculturas,
tallas o pinturas, situada detrás de un altar y que compone
la decoración de este. Se denomina ciborium no porque
contenga la eucaristía (cibus viatorium), sino porque se le
traspasó el nombre del lugar donde se guardaba el pyxis que
contenía el Santísimo. La etimología de ciborium es oscura.
Retablo (pictórico o escultórico) (tabula, retrotabulum, retabulu,
retroaltare, ancona; inglés, reredos) En la anterior acepción
(número 7), se podría definir como la superposición del altar
formada por imaginería colocada sobre la mesa del altar o
sobre un basamento dispuesto detrás suyo. El decorar un
altar con retablo empezó en el siglo XI. Así, por ejemplo, es
de esta época el retablo pétreo del presbiterio de Sant Pere de
Terrassa, a pesar de que hay quien cree que es anterior, o sea
visigótico. Los retablos tomaron gran extensión cuando se
generalizó la pintura sobre tabla en el siglo XIII. Con todo,
a finales de la edad media todavía había muchos altares sin
retablo. La costumbre de poner retablos en todos los altares
se generalizó después de la edad media. El material preferido
para los altares era la madera; pero en el Renacimiento se
generalizaron los altares de piedra (recuérdese, por ejemplo,
los de Huesca, Zaragoza, Poblet, la catedral de Tarragona,
y los de Lleida). Los altares de metal (plata, cobre dorado
como el famoso gótico del altar mayor de Girona...) eran una
excepción y datan de los tiempos más antiguos. Tres son los
tipos de altar que aparecen en la edad media: el de pintura
sobre tabla, el de construcción arquitectónica y el retablo
con alas. Es una de las características del retablo medieval
que su imaginería comprenda una serie de representaciones
de figuras independientes. En el siglo XVI el retablo de
alas cae en desuso; los otros dos tipos permanecen, pero
se adaptan al espíritu y al gusto del renacimiento primero y
después al del barroco. Al mismo tiempo aparece el retablo
arquitectónico que recibe la forma de columnata colosal
que imita los antiguos edículos, al principio de una manera
rigurosa, y después de una manera más libre. El retablo se
originó a partir de las pinturas murales que era costumbre
pintar detrás del altar y que era costumbre transportar a una
mesa, y esta se convirtió en una imitación de los relicarios
200
con los cuales era costumbre, ya en el siglo IX, exponer
las reliquias detrás de la mesa del altar. Los ritos orientales
no tienen retablos en el sentido de Occidente. El retablo se
divide en cuerpos, calles, predela y guardapolvo. Fig. 172
Retablo de reliquias: Especie de retablo medieval para
la exposición y conservación de las reliquias. A veces era
una construcción detrás del altar, sobre la cual se podían
exponer libremente las reliquias. Venía a ser un gran armario
transversal en el altar, sostenido por columnas con una base
especial, o era en un ala (o cuerpo) del retablo que contenía
en el armario, o al menos en la predela, las reliquias en vez
de la imagen. El primer tipo era general en Francia, el otro
en Alemania.
Retallo: Base de un fundamento con mayor anchura que la
pared donde se apoya, o también el rellano que se forma por
diferencia de grosores de una pared.
Retocar: Igualar el menaje de una obra o de una piedra picada
o una dovela.
Retroaltare: Denominación medieval del retablo.
Retrofrontale: Tapiz colocado en la parte posterior, sobre
el altar, bordado con ricas representaciones figuradas que, a
finales de la edad media, sustituía el retablo o una pintura
mural. Su uso estaba muy extendido por Francia, Flandes e
Inglaterra. También era llamado superfrontale; inglés, reredosse
(reredos); francés, dossier.
Revelatio futuri nihil status Ecclesiae: Frase de san
Cirilo, carmelita
Reverso: V. Anverso
Reyes Magos (On. 6 de enero): Sus atributos son arqueta
pequeña, arqueta, camellos, caballo, copa, corona, estrella,
frasco con tapa, ofreciendo el cirio, bote y velo que cubre las
manos al ofrecer los obsequios a Jesús en la cuna. V. Epifanía
Ricardo (On. 7 de febrero): Sus atributos son bordón, cetro,
diez niños, concha y rosario.
Ridelli (ridellae): Nombre que en la edad media se daba en
Inglaterra a los manteles del altar; el mismo nombre aparece
en Francia, junto a la palabra francesa rideaux.
Riñón: Fig. 157
Riñón de un arco: Fig. 12
Río: Atributo de san Cristóbal.
Ripídion: Abanico empleado en los ritos griego y armenio, que
tiene forma de disco fijado en el extremo de un mango,
decorado con la figura de un serafín, y con campanillas en
los bordes en el rito armenio. El diácono, cuando no tiene
otra ocupación, abanica las ofrendas después de la solemne
entrada, y también las especies consagradas después de la
consagración. Actualmente el rito griego hace uso de él sólo
en las misas pontificales.
Ripio: Fragmentos de ladrillo o de piedra mezclados con
mortero. Con la mezcla que se obtiene se rellenan los vacíos
entre paredes gruesas.
Rita de Casia (On. 22 de mayo): Sus atributos son espina en
la cabeza, higos, dos niños, instrumentos de pasión, rosas y
tres coronas.
Rito: La forma fijada para la celebración de los actos del
culto (ceremonias, oraciones y cantos), por prescripciones
emanadas de la autoridad, o por costumbre con fuerza de
201
SACRALIA ANTIQUA
ley, y que se debe seguir obligatoriamente. Se habla del rito
de la misa, del rito del bautismo, del rito de la orden, del rito
pontifical (es decir, el rito que rige en la celebración de las
ceremonias episcopales) y de una manera general del rito
romano, griego, copto y armenio.
Rito ambrosiano: El rito local de antigua tradición observado
en Milán, en la celebración de la misa, en el oficio, y en la
administración de los sacramentos. Este rito en la forma
actual no reproduce íntegramente el rito primitivo; su
forma actual está intensamente influida por elementos
del rito romano. El pontifical es totalmente romano; ya se
aceptó hacia el año 1000. El rito de Milán es denominado
ambrosiano porque se atribuye su origen a san Ambrosio.
Rito armenio: El rito que rige entre los armenios,
especialmente para la celebración de la santa misa y para las
otras funciones litúrgicas. Su forma actual revela una intensa
influencia griega, aunque en muchos detalles también existe
influencia del rito romano.
Rito del bautismo: El conjunto de oraciones y ceremonias
que preceden y que siguen al acto del bautismo. Antes del
concilio Vaticano II, las precedentes se dividían en dos
partes; la primera, según el Ritual romano, se cumplía en
la puerta de la iglesia. El sacerdote (o diácono) empezaba
con la pregunta: Quid petis ab Ecclesia Dei, y después de
su respuesta, le dirigía una exhortación a observar los
mandamientos y a practicar el amor de Dios y del prójimo.
Después el ministro del bautismo echaba tres veces el
aliento levemente al que iba a ser bautizado, la señal en el
frente y en el pecho, le ponía la mano en la cabeza diciendo
una oración, bendecía la sal, le ponía un grano en la boca,
símbolo de la verdadera sabiduría, es decir, la gracia de la fe
que le era concedida con el bautismo, le decía un exorcismo
la final del cual le hacía la señal de la cruz por segunda vez, le
decía una oración y lo hacía entrar en la iglesia. El sacerdote
empezaba la segunda parte de la preparación con el Credo y
el Padrenuestro que rezaba conjuntamente con los padrinos,
si el que se bautizaba era un niño; si era adulto lo rezaba
él mismo; esto es una supervivencia de la antigua Redditio
Symboli; después seguía un nuevo exorcismo. Después
mojaba las orejas y la nariz con saliva según san Marcos 7,
31-37, seguía la renuncia a Satanás, a todas las pompas y a
todas sus obras, le ungía el pecho y entre los dos hombros
con el óleo de los catecúmenos, le hacía confesar la creencia
en el misterio de la Santísima Trinidad, la Iglesia católica,
la comunión de los santos, etc., y después preguntaba: Vis
baptizari, entrando en el acto del bautismo. La confesión
de fe se hacía en la fuente (o pila). El acto del bautismo
seguía la “Chrismatio”. Después el sacerdote (o ministro del
bautismo) ponía un velo blanco en la cabeza del bautizado,
ofrecía al padrino o al recién bautizado un cirio encendido, y
la ceremonia acababa con las palabras de despedida: Vade in
pace et Dominus sit tecum. Amen. Después del concilio Vaticano
II los elementos anteriores –los fundamentales– persisten
a pesar de que al celebrarse en lengua propia y popular se
procura hacerlo más pastoral. El rito del bautismo (que
coincide con la disciplina del post-concilio Vaticano II) lo
encontramos ya en sus elementos principales en el apéndice
RIT
de Alcuino. Debe su origen al resultado de la mezcla del
Ordo romano antiguo de los escrutinios abreviados con el
Ordo del bautismo. El rito de los seis primeros escrutinios
de Roma, de los siete que precedían el bautismo, se ha
conservado en las oraciones y ceremonias. Las ceremonias
del escrutinio séptimo se conservan en la parte segunda.
Seguramente sirvió de modelo para la formación del rito
actual del bautismo, el rito del bautismo de los enfermos
que encontramos en el Gelasianum.*
Rito de la comunión: Antes del concilio Vaticano II: El rito
prescrito por el Ritual romano para la distribución de la
comunión a los fieles fuera de la misa. Estaba formado por
el Confiteor, la absolución que lo acompaña, la Ecce agnus
Dei con el triple Domine, non sum dignus mientras el sacerdote
(o diácono) sostiene la hostia en los dedos y la muestra
para adoración del pueblo, diciendo la frase: Corpus Domini
nostri Jesu Christi custodiat animam tuam in vitam aeternam, Amen,
mientras el sacerdote ponía la sagrada hostia en la boca de
quien comulgaba; la antífona O sacrum convivium in quo Christo
summitur y la oración Deus qui nobis sub sacramento o de la
Spiritum nobis, Domine, etc. que decía el sacerdote mientras se
purificaba los dedos, devolvía el copón al sagrario y acababa
dando la bendición sacerdotal. Este rito proviene de finales
de la edad media. El rito anterior al concilio Vaticano II en
sus puntos principales ya aparece en el misal del siglo XIII;
aunque su fijación definitiva se haría en el año 1614 con el
ritual que fijó la fórmula de la distribución, que hasta aquella
fecha había tenido muchas variantes. Un recuerdo de la
comunión bajo las dos especies sería el poner el vino de
las abluciones en un cáliz especial y distribuirlo a los fieles
después de haber comulgado. Ya se cita en los misales del
siglo XIII y se encuentra conservado hasta mucho tiempo
después de la edad media.* Después del concilio Vaticano II
se aconseja que la comunión esté dentro de la misa. Se dan
muy pocas comuniones fuera de ella en la actualidad (2012).
Rito de la confirmación: Antes del concilio Vaticano II:
El conjunto de acciones y oraciones que prescribía el
Pontifical romano para la administración del sacramento de
la confirmación. Estaba integrado por un saludo de paz al
que iba a recibir el sacramento, con la oración suplicatòria
de bendición: Omnipotens sempiterne Deus durante el rezo de
la cual imponían las manos sobre la cabeza del confirmante;
seguía la unción de su frente con las palabras Signo te signo
crucis et confirmo te, etc., que tenía a su vez el valor de una
imposición de manos y que se tenía que hacer siempre con
el dedo pulgar; después venía la ceremonia de un gesto
como si fuese un cachete, la antífona Confirma hoc Deus con
los siguientes versos, la oración Deus qui apostolis tui y la
bendición final después de la administración del sacramento.
La unción con crisma y las palabras que la acompañan,
también en el rito posterior al concilio Vaticano II, son
la materia y la forma del sacramento; constituyen, por lo
tanto, el acto del sacramento. Las oraciones y actas que las
preceden y que las siguen provienen de diferentes tiempos.
El saludo con el cual empieza la ceremonia, ya aparece a
algunos pontificales del siglo XII. La oración Omnipotens
sempiterne Deus ya se encuentra en el Gelasianum; pero, según
RIT
J. M. MARTÍ BONET
este, el obispo impone las manos al que se confirma, en
vez de alargarlas sobre él. La existencia de la ceremonia de
la “bofetada” (o “cachete”) y la antífona Confirma hoc Deus
no se pueden observar antes del siglo XIII. La oración Deus
qui apostolis tuis y la bendición final ya aparecen en el siglo
XI. La fórmula de la administración de este sacramento
era múltiple en la edad media, pero no según su esencia,
sino según sus palabras. En el Gelasianum aparece, por
ejemplo, Signum Christi in vitam sempiternam. Existen fórmulas
posteriores como estas: Accipte signum crucis chrismate salutis
in Christo Jesu in vitam aeternam o bien Confirmo et consigno te in
signum sanctae crucis in nomine Patris, etc. También estaba en
uso una forma deprecativa, es decir, en forma de oración:
Confirmet vos Pater et Filius et Spiritus Sanctus, ut habeatis vitam
aeternam, etc. La fórmula de uso general corriente es esta:
Signo te signo crucis et confirmo te chrismate salutis, etc. Esta
fórmula no sale en el Pontifical hasta aproximadamente
el año 1200. El rito de la confirmación aparece completo
en el liturgista Durandus (+1296). Los ritos orientales son
más amplios en oraciones que los ritos occidentales en lo
que se refiere a la administración de la confirmación. El
confirmante es ungido no sólo en la frente, sino también en
los ojos, en las orejas, en la nariz, en las manos, en los pies y
en otras partes del cuerpo. La fórmula del rito griego es muy
parecida a la del Gelasianum: Signaculum doni Spiritus Sancti; la
del rito siríaco: Chrismate sancto, suavitate odoris Christi, signaculo
verae fidei, complemento doni Spiritus Sancti, signatur N. In nomine
Patris, amen, in nomine Filii, amen, et Spiritus Sancti, amen, in
vitam, saeculi saeculorum. Amen. Los ritos copto y armenio
que tienen una gran pluralidad de unciones, tienen también
pluralidad de fórmulas.*
Rito copto: El rito que sirve para decir la misa y el oficio,
administrar los sacramentos y sagramentales a los
monofisitas y coptos unidos. El rito etíope es una rama de
este rito.
Rito galicano: La forma indígena o popular de la Galia de
decir la misa, de administrar los sacramentos, de bendecir
y otras acciones litúrgicas características de la Galia de la
época precarolíngia. El Gelasinaum en los siglos VII y VIII ya
influyó en sentido romano, cambiándolo en muchos lugares.
En el siglo IX, siguiendo los impulsos de Carlomagno,
ya cayó en desuso, haciendo penetrar muchos elementos
del rito galicano en el rito romano, los restos del cual son
todavía visibles, especialmente en el rito de la consagración
de la iglesia y del altar.
Rito griego: El rito oriental más rico y más extendido procede
de Bizancio. Lo emplean en las ceremonias del culto, además
de los griegos, los búlgaros, los serbios, los montenegrinos,
los rumanos, los rusos, los rutenos, los melquitas, sirios y
egipcios, así como los italogriegos de la Italia del sur.
Rito latino: El rito, la lengua litúrgica del cual antes del
concilio Vaticano II era la lengua latina. Se divide en romano,
ambrosiano y mozárabe.
Rito malabárico: El rito empleado de los cristianos de la
costa malabárica de la India. Estos cristianos tienen un
rito siríaco oriental puro con elementos del rito romano
introducidos en 1599, momento en que tuvo lugar su unión
202
con la Iglesia. Parece que son cristianos que guardaban la
tradición cristiana de la época de santo Tomás apóstol.
Rito maronita: El rito siríaco occidental empleado por los
maronitas del Líbano en las ceremonias de la misa en las
cuales han entrado muchos elementos del rito romano por
haber vuelto a la unidad con la Sede apostólica.
Rito del matrimonio: Es el conjunto de oraciones,
ceremonias y bendiciones que, junto con el acto sagramental
de la declaración del mutuo consentimiento, constituyen la
ceremonia del matrimonio. Habitualmente consta de dos
partes: la unión (nuptiae) y la solemnitas matrimonii. El acto
del matrimonio, según el Ritual romano, se hacía antes
del concilio Vaticano II y hoy se continúa haciendo de la
siguiente manera: el rector (o su representante) acepta el
consentimiento de los contrayentes, les ordena que se den
las manos (junctio manuum) y los anillos bendice con agua
bendita, el anillo, le dice al novio que le ponga el anillo a la
novia y acaba la primera parte con las preces y oración por los
contrayentes. La segunda parte, la solemnitas matrimonii consta
de dos partes: de la misa y de la bendición nupcial. En época
medieval, cuando el matrimonio se celebraba en presencia
del sacerdote y no era un matrimonio puramente laico, tenía
lugar en la puerta de la iglesia (puerta del matrimonio), y
no dentro de la iglesia, donde sólo se celebraban la misa
y la bendición nupciales. A menudo la celebración de este
matrimonio era sólo una repetición y confirmación de un
matrimonio laico celebrado a escondidas de la familia. La
manifestación del consentimiento se hacía, hasta finales de
la edad media allí donde dominaba el derecho visigótico
(germánico) incluso en el matrimonio celebrado in facie
ecclesiae, por parte del novio se hacía envío de la dote y del
arra (colocación del anillo en la mano de la novia), y por parte
de ésta por la aceptación de la dote y del arra. La costumbre
de celebrar el matrimonio ante el sacerdote que da fe de la
declaración de consentimiento, fecha de finales de la edad
media. La ceremonia de la junctio manuum era habitual en los
primeros tiempos del cristianismo; pero en el matrimonio
que se celebra ante la iglesia, aparece a finales de la edad
media. Se echa de menos en muchos rituales del siglo XVI.
También es muy tardía la confirmación del consentimiento
con las palabras del sacerdote: Ego conjungo os, etc. En cambio,
el hecho de poner el anillo es una ceremonia antiquísima;
Tertuliano y san Clemente de Alejandría lo conocían,
aunque todavía en el siglo IX era una señal de compromiso,
según se puede deducir de la carta del papa Nicolás I a los
búlgaros. El anillo de compromiso se convirtió en símbolo
del matrimonio más tarde por influencia del derecho
germánico, en el cual se confundieron los esponsales y el
matrimonio. La solemnitas matrimonii, la misa y la bendición
nupciales llegan en los primeros tiempos del cristianismo.
Ha desaparecido la costumbre generalizada en muchos
lugares de cubrir a los novios con un velo (velatio nuptialis) en
el momento de darles la bendición nupcial. El matrimonio
es muy solemne en los ritos orientales. Todos conocen la
colocación del anillo. Otros ritos tienen la costumbre de
coronar los novios mientras dicen muchas oraciones y
muchas bendiciones. Los ritos nestoriano, armenio y griego
203
SACRALIA ANTIQUA
tienen la costumbre característica de hacer beber a los novios
vino bendito, costumbre que se encuentra citado también
en muchos rituales alemanes al hablar de las ceremonias del
matrimonio.
Rito mozárabe: Se da el nombre de rito mozárabe al rito
utilizado generalmente en España y en Portugal desde los
tiempos más antiguos de los que tenemos información,
hasta finales del siglo XI, y que todavía sobrevive en la capilla
mozárabe de la catedral de Toledo y en una de Salamanca
(o de Talavera).
Rito del ofertorio: El rito de la preparación y del
ofrecimiento del pan y del vino que deben servir para la
consagración. Los ritos orientales tienen la preparación
de la oblata y del ofertorio; a comienzos de la misa en los
ritos griego y armenio tiene lugar después del evangelio,
tomando la oblata que es llevada en procesión solemne
desde la credencia (prothesis) al altar. En Occidente, hasta
el siglo XVI, la preparación de la oblata y el ofertorio eran
independientes, como todavía se practica actualmente en
el rito mozárabe y el rito de la misa de los dominicanos
(padres predicadores), en los cuales la oblata es preparada
antes de empezar la misa o a principios de la misma antes
del introito o después de la epístola. La preparación de la
oblata en el rito romano, desde los tiempos más antiguos, se
hace a la hora del ofertorio; por eso este rito de oblación fue
aceptado por el papa san Pío V en el misal reformado. Hasta
el siglo XII en Occidente era considerada parte integrante
del ofertorio la presentación de la oblata hecha por los
fieles que asistían a la misa. Según los sagramentarios de
los siglos X y XI al hacer la oferta los fieles decían esta
oración: Tibi, Domine, creatori meo, hostiam offero pro remissione
omnium peccatorum meorum et cunctorum fidelium tuorum. Los
Ordines romani de los tiempos precarolingios y carolingios
describen en detalle como se hacían las oblaciones de los
fieles en Roma.
Rito patriarchinus: El rito que tenía el patriarcado de
Aquileia (Italia) para la celebración de la misa y para el
rezo del oficio. En 1596 el patriarca Francesco Barbaro lo
cambió por el rito romano.
Rito romano: Las formas o acciones litúrgicas tal como se hace
en Roma, hoy extendidas donde domina el rito romano, en
parte por órdenes tajantes de la Iglesia, pero también por la
aceptación libre y tal como está fijada en los libros litúrgicos
romanos, como son: el Misal, el Breviario, el Pontifical, el
Gradual, el Antifonario, el Ceremonial, el Martirologio, etc.
La estructura del Ritual romano no es puramente romana,
es una mezcla de elementos romanos fundamentales y
otros extraromanos, especialmente galicanos que entraron
en la época carolingia y en la edad media, penetrando en
el rito romano donde se disolvieron. La evolución del rito
romano se muestra en conjunto, durante la edad media, en
la tendencia constante hacia una gran riqueza y hacia una
gran diversidad. En el siglo VI las reformas que empiezan
tienden a la unidad, hay un movimiento de retroceso, una
marcada tendencia hacia la simplificación y a la unificación.*
Rito siríaco occidental (jacobita): El rito según el cual los
monofisitas siríacos occidentales (jacobitas) y los siríacos
RIT
occidentales unidos a la Iglesia (siríacos puros por distinción
con los maronitas) celebran las funciones litúrgicas y la
santa misa.
Rito siríaco oriental (nestoriano, caldaico): Rito que
observan los sirios orientales unidos (caldeos) al cumplir los
actos litúrgicos como decir misa, rezar el oficio, administrar
los sacramentos, etc.
Ritual (rituale, liber ritualis, agenda, sacerdotale, manuale
sacerdotum, pastorale, parochiale, sacramentale, liber obsequialis,
obsequiale): Libro litúrgico que contiene los ritos necesarios
para el cuidado de las almas, para la administración de los
sagramentos, para hacer los funerales, las procesiones, los
exorcismos y los formularios de las bendiciones que debe
dar. A partir del siglo XI a menudo se habla de libros de esta
clase; hasta muy avanzada la edad media tenían un carácter
privado, por lo que no sólo externamente eran diferentes,
sino que a menudo tenían lagunas de gran importancia.
Los rituales oficiales de las diócesis datan del siglo XV. Se
hicieron más generales con la imprenta; sin embargo en el
siglo XVI todavía había diócesis que no tenían ritual para
su circunscripción. Sólo la época postridentina produjo
el cambio. El Rituale romanum publicado en 1614, aun no
siendo prescrito sino recomendado eficazmente, tuvo como
consecuencia la sustitución del Ritual diocesano por el
Ritual romano, o al menos la adaptación a este. Después del
concilio Vaticano II se ha publicado un ritual en latín y en
varias lenguas.
Rituale romanum: Ritual publicado en 1614 por mandato
del papa Pablo V, destinado a la clerecía, enriquecido con
algunos formularios por Benedicto XIV en 1752; este
Ritual no sería prescrito rigurosamente sino recomendada
su aceptación general. Tuvo éxito en su propagación.
Ritualista: El seguidor del Ritualismo, que es un movimiento
de la iglesia anglicana iniciado hacia el año 1860 y
caracterizado por su movimiento litúrgico, que tiene como
finalidad enriquecer los formularios del culto contenidos
en el Common prayer book, influidos intensamente como
reacción a la frialdad calvinista. Los sustituye por las
correspondientes formas litúrgicas de los primeros tiempos
del catolicismo para difundir en culto de la iglesia oficial la
diversidad y el ambiente religioso. Los ritualistas, atacados
de todas partes, no se dejaron convencer de ningún modo;
todas las preocupaciones de las autoridades eclesiásticas para
oprimirlas fueron inútiles. El resultado ha sido que la parte
externa, la organización del culto y el mismo culto ritualista
ofrecen un carácter marcadamente católico. Entre otras
cosas los ritualistas han vuelto a aceptar la celebración de la
misa, la reserva del Santísimo, la oración por los difuntos,
las procesiones, el incienso y las genuflexiones. Si bien el
ritualismo es principalmente un movimiento litúrgico, ha
sido para muchos representantes del mismo el puente hacia
la fe católica y el esperado regreso a la unidad de la Iglesia.
Roberto, abate de Molesmes (On. 29 de abril): Sus atributos
son anillo, estatua de la Virgen María y niños.
Roberto de Bellarmino: V. Bellarmino, Roberto
Robigalia: Especie de procesión, celebrada en la campaña
romana en tiempos del paganismo el día 25 de abril, en
ROC
J. M. MARTÍ BONET
honor de la divinidad de los campos Robigus para alejar la
herrumbre que se pone en los sembrados.
Roca: Atributo de san Gregorio Taumaturgo.
Rocalla: Es la obra decorativa del barroco.
Roccus: Denominación medieval del tunicel.
Rociar: Rociar una pared con agua antes escayolar.
Rococó: Estilo decorativo de creación francesa que tuvo
una gran aceptación durante la mitad del siglo XVIII,
especialmente en Alemania y Austria. Es una transformación
del barroco, de complicadas formas curvas, elementos de
la rocalla y motivos sacados del mundo vegetal. Pretende
esconder las formas estructurales.
Roderico, mártir (On. 13 de marzo): Su atributo son unas
tenazas.
Rollo: Carillón. Objeto inventado a finales de la edad media,
consistente en una rueda de campanas colgada junto al
presbiterio que, haciéndola rodar, tocan las campanas y
se hacen las señales que era costumbre hacer con una sola
campanilla durante la misa. En la catedral de Barcelona,
justo sobre la sacristía, se puede ver el “carillón”.
Rollo de pergamino: Atributo de san Alejandro, santos
apóstoles, san Dámaso, sant Ginés de Arles
Románico: Estilo arquitectónico que dominó Europa
occidental durante los siglos XI, XII y parte del XIII,
caracterizado por la construcción de muros de gran
robustez, decorados con arcadas ciegas, bóvedas reforzadas
con arcos torales y arcos de medio punto, ventanas rasgadas.
Hay en este estilo también bóvedas de medio punto, torres
de planta cuadrada, grandes capiteles de ábaco cuadrado,
arcadas muy decoradas sostenidas por columnas delgadas y
capiteles típicos. Cluny tuvo mucho que ver en el origen del
románico, así como el Císter lo tuvo con el gótico.
Romano, mártir y sacerdote (On. 28 de febrero): Sus atributos
son cuerda, llamas, horno y lengua.
Romualdo, abad (On. 19 de junio): Sus atributos son ángel,
caseta rodeada de árboles, dedo ante la boca y escalera.
Ropa del altar: Las prendas de ropa de cáñamo o de lino
necesarias para la preparación del altar y de los recipientes
litúrgicos para la celebración de la santa misa. Esta ropa la
constituyen los manteles del altar, los corporales, la palia y
el purificador. Fig. 293
Roque, peregrino laico (On. 16 de agosto): Sus atributos son
ángel, bordón, calabaza de peregrino, llave con insignia en
el sombrero, rostro de Cristo, perro, llaga, pan, vestido de
peregrino, concha, rosario y zurrón.
Roquete (rochettum): Especie de túnica, de tela blanca o de
algodón, con brazos estrechos, que llega hasta la rodilla;
es una vestidura litúrgica reservada al obispo y a otros –
especialmente clérigos– que tienen el privilegio. Se lleva en
el coro, en las procesiones, al predicar, etc., pero no podía
sustituir el sobrepelliz que se debía llevar para distribuir la
sagrada comunión. Siempre dentro de la disciplina anterior
al concilio Vaticano II. El roquete (denominado también
camisia y alba romana) en el siglo IX no sólo era conocido
en Roma, sino que ya era una vestidura característica de
eclesiásticos de cierta categoría. En el siglo IX también es
conocido fuera de Roma, pero no es una vestidura privativa,
204
porque hacia el 1300 incluso los campaneros lo vestían en
ciertas localidades. En otros lugares fuera de Roma tomó
los nombres de alba, camisia, saroht, sarcotim (sarcos), y desde
el siglo XIII rochettum, nombre que a finales del siglo XIV se
connaturalizó en Roma y que, poco a poco, fue arrinconando
todos los otros nombres. El concilio Laterano IV prescribió
que todos los obispos que no pertenecieran a una orden
deberían llevar un vestido blanco, o sea, el roquete, tanto
en la vida pública como en la iglesia. La forma del roquete
hasta los siglos XIV y XV era la de la túnica talar. Después
empezó a acortarse tanto, que en los siglos XVI y XVII
llegaba a la rodilla. Fig. 292
Rosa de Lima, virgen patrona de América (On. 23 de agosto):
Sus atributos son el ancla, los ángeles, el anillo, la corona de
rosas, el niño Jesús, el rosario y las rosas.
Rosa de oro: La rosa hecha de hojas de oro que el Papa
bendice solemnemente en la sacristía, antes de la misa,
en la dominica Laetare en la cual pone bálsamo y almizcle
que le son presentados en un receptáculo; la lleva antes
de la misa hacia el altar donde la coloca, y después de la
misa la devuelve a la sacristía. A veces se guarda para el
año próximo, en otras ocasiones el Papa la envía a una alta
personalidad como testimonio de consideración. En el siglo
XII en Roma ya era costumbre que el Papa en la dominica
Laetare llevara en la mano una rosa durante la procesión
hacia la iglesia estacional de la Santa Croce de Roma, donde
había una estación; de regreso también la llevaba en la mano
y después la regalaba al prefecto de la ciudad. Parece que la
bendición de la rosa es ya del siglo XV.
Rosa de Viterbo, virgen (On. 4 de septiembre): Sus atributos
son cruz, llamas, flores en la mano y rosas.
Rosalía de Palermo, virgen (On. 4 de septiembre): Sus
atributos son buril, bastón, cincel, corona de rosas, cueva,
cráneo, disciplinas de penitencia, fardo, niño Jesús, rosas.
Rosalina, religiosa (On. 11 de junio): Su atributo es la cruz.
Rosario (Rosarium): “Salterio mariano”. Ejercicio de piedad en
honor de la virgen madre de Dios, muy extendido y querido
por el pueblo cristiano. El rosario es un ejercicio no litúrgico
que se permite públicamente en las iglesias. Consta de cuatro
partes en las cuales se consideran los misterios de gozo, los
de dolor, los de gloria, y el papa Juan Pablo II añadió un
nuevo grupo de cinco misterios cada uno: los de la luz o
luminosos. Los misterios de gozo se rezan los lunes y los
sábados, los dolorosos los martes y viernes, los gloriosos
los miércoles y domingos, y los misterios de la luz los
jueves. Cada parte consta de cinco cadenas, cuentas de diez
integradas por un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria,
encadenada cada una con la consideración de un misterio
de la vida del Señor o de la Virgen María. Va precedido
del Padrenuestro, del Credo, y de un Padrenuestro y tres
Avemarías por el aumento de las virtudes divinas y cada
cadena acaba con el Gloria Patri. Para contar se tienen los
“Padrenuestros” o “rosarios” formados por una cadena
que después de cada diez bolas pequeñas (Avemarías)
tiene una bola grande llamada Padrenuestro. El Rosario se
llama “corona” porque viene a ser un tipo de un conjunto
espiritual de rosas tejida en honor de la Virgen María. Según
205
SACRALIA ANTIQUA
Alanos de Rupe el autor del Rosario fue santo Domingo,
el fundador de los padres dominicos o predicadores, el
auténtico creador, pero esta asignación representa una fecha
que es insostenible por los historiadores. La costumbre de
rezar 50 ó 150 Avemarías en honor de la Virgen María, ya
era conocida en los siglos XII y XIII, pero faltaba la división
en cadenas: el Padrenuestro del comienzo de las mismas y
la consideración de que en cada una de ellas se hace de un
misterio de la vida de Nuestro Señor Jesucristo o de la Virgen
María. La actual forma del rosario data de los siglos XV y
XVI. Es un mérito especial de los frailes predicadores la
propagación del santo Rosario, sobre todo por medio de las
cofradías del Rosario fundadas en muchísimas localidades a
finales del siglo XV y comienzos del XVI, los cofrades de las
cuales cada semana tenían que rezar las quince cadenas del
Rosario. Las cofradías más antiguas son probablemente las
de Donai (1470) y Colonia (1475). Los papas confirmaron
varias veces la cofradía del Rosario y la enriquecieron con
muchas indulgencias. Antiguamente se denominaban septem
gaudia. La Pia Almoina (o el Museo Diocesano de Barcelona)
organizó una gran exposición de gozos dedicada a los
Septem Gaudia (a. 1995). Por lo menos se expusieron dos mil
gozos, la mayoría referentes a los misterios del Rosario y a la
alabanza de Santos y Santas de devoción popular.
Rosario, fiesta del (ss. Rosarii B. M. V.): Fiesta de acción
de gracias celebrada por algunos devotos en toda la Iglesia
en reconocimiento de los beneficios y favores obtenidos
por mediación del santo Rosario. Gregorio XIII en 1573
lo introdujo para las capillas de Rosario, o para las iglesias
donde había un altar del Rosario; Clemente XI la extendió
en toda la Iglesia en acción de gracias por la victoria
obtenida sobre los turcos en 1716 por el príncipe Eugenio
en Peterwardein. Actualmente se celebra el día 7 de octubre.
Rosario, forma de: Atributo de san Agustín, san Alfonso
María de Ligori, santa Ángela de Mérici, san Bernardino de
Siena, san Diego de Alcántara, santo Domingo de Guzmán,
san Felipe Neri, san Isidro, santa Justa y santa Rufina,
san Lluís Gonzaga, santa Magdalena, santa Marta, santa
Perpetua, san Pío V, san Ricardo, san Roque, santa Rosa de
Lima, santos con rosario en la cintura y santa Sara. Fig. 213
Rosario perpetuo: 1. Asociaciones nacidas en Lyon, formadas
cada una por 15 miembros que se reparten las 15 cadenas
del rosario a comienzos del mes para rezar cada día la cadena
que les ha tocado. Gregorio XVI las aprobó en 1832. 2. Pía
unión confirmada varias veces por la Iglesia, formada por
24 o 31 miembros de la cofradía de Rosario que adquieren
el compromiso de hacer una vez al mes una hora de oración
en una hora determinada del día, durante la cual se tienen
que rezar las tres partes del Rosario. Se empezó a practicar
en Bolonia en 1635.
Rosarium: 1. V. Rosario. 2. En el lenguaje de finales de la
edad media la oración rimada de diez estrofas en honor
de la Virgen María; el objeto principal de las mismas era o
los privilegios que había tenido o los misterios de su vida
mortal. Las estrofas empezaban con Ave, Salve o con un
saludo parecido. Era el mismo saludo o diferente en cada
estrofa o cambiaba cada diez estrofas.
ROS
Rosendo, obispo (On. 1 de marzo): Su atributo es la espada.
Roses: Atributo de san Acisclo, san Andrés Avelino, san Diego
de Alcalá, santa Dorotea, san Luís de Tolosa, santa Rita de
Casia, santa Rosa de Lima, santa Rosa de Viterbo, santa
Rosalina y santa Teresa de Jesús.
Rosetón: Ventanal calado y vidriado. Fig. 142
Rota: En diplomática, signo peculiar de los privilegios
pontificios (papales) introducido ya en el siglo XI. Tiene
forma redonda con la inscripción de “Sanctus Petrus, Sanctus
Paulus” y un lema a su alrededor; por ejemplo “Verbo Domini
coeli firmati sunt”, y el nombre del Papa (por ejemplo “Paschalis
II”). Fig. 270
Rota solemne: En diplomática. V. Privilegios papales solemnes
Rotonda: Iglesia o edificio de planta circular y a menudo
circundada de columnas.
Rotula: Nombre que a comienzos de la edad media se daba a
la oblata por razón de su forma parecida a la de un anillo o
pequeña rueda.
Rotulus: 1. Rollo de pergamino decorado con miniaturas en
el cual era costumbre en Italia, desde los siglos X al XIII,
tener escrito el praeconium paschale (“exultet”). Las miniaturas
eran una representación figurada de las ideas más capitales
de este canto. Como el diácono lo cantaba sobre el ambón,
se dejaba colgar por la barandilla de este hacia abajo. Tenía
las figuras pintadas en dirección opuesta a la letra para que,
una vez colgado el rotulus, no estuvieran boca abajo sino
que fueran vistas por los fieles desde los bancos o de pié
en la nave. 2. En diplomática, conjunto de peticiones que
se hacen al Santo Padre, o sea un conjunto de súplicas que
corresponden a varios miembros de una familia o de la
institución –por ejemplo, la universidad– que las presentan
a la curia papal.
Rubricae generales: Las rúbricas impresas en el breviario y el
misal las cuales se deben seguir cuando se reza o cuando se
celebra la misa. Son completadas por las rubricae speciales que
se encuentran intercaladas entre los párrafos del breviario o
del misal. El nombre Rubricae viene de rubrum, porque eran
impresas o transcritas con este color. V. Rúbricas
Rubricae praeceptivae y directivae: V. Rúbricas
Rúbricas: Aclaraciones, reglas y prescripciones intercaladas en
los libros litúrgicos, de carácter general o especial, que son la
guía para celebrar las funciones litúrgicas según las normas
directivas. Unas veces preceden los formularios, otras van
intercaladas, y otras los siguen. Se llaman rúbricas porque en
los antiguos textos, para diferenciarlas de los formularios,
iban escritas en rojo, como todavía se sigue haciendo hoy,
impresas en tinta de este color para que sobresalgan. Su
nombre es tomado de los títulos de los capítulos del Corpus
Iuri Canonici, escritos en letra roja. En un comienzo, las
rúbricas eran escasas en los libros litúrgicos, y después se
van repitiendo cada vez más. A finales de la edad media
aparecen en los libros litúrgicos casi en exceso. Según el
antiguo derecho canónico y según el carácter obligatorio de
las mismas, las rúbricas se dividen en rubricae praeceptivae, y
en rubricae directivae.
Rubricistica: El tratado de rúbricas, es decir, los consejos
o los preceptos dados por las autoridades eclesiásticas
RUE
J. M. MARTÍ BONET
con carácter directivo o con carácter obligatorio para la
ejecución de las funciones del culto divino.
Rueda con uñas afiladas: Atributo de san Aniceto papa,
santa Catalina de Alejandría, santa Eufemia y san Mucio.
Rufina y Justa, virgen y mártir (On. 19 de julio): Su atributo
son los cántaros.
Ruperto, obispo (On. 27 de marzo): Su atributo es la pila
bautismal.
206
S
Sábado Santo: La vigilia del día de Pascua. La rica liturgia de
este día consiste en la bendición del fuego nuevo, de los
cinco granos de incienso juntamente con la bendición del
cirio pascual; dos ceremonias que se hacen en la puerta de
la iglesia, en la entrada de la iglesia con todas las lámparas,
cirios y luces apagadas. En la bendición del cirio pascual
con el canto del Exultet Praeconium, en las doce lecturas del
Antiguo Testamento llamadas profecías, en la bendición de
las fuentes bautismales, en el canto de las letanías y en la
misa, en Gloria de la cual se vuelven a tocar las campanas.
Todos esos ritos forman un conjunto de excepocional
belleza. Una característica muy antigua de la misa del
Sábado Santo es que no sólo no tiene introito ni Kyries por
razón de las letanías precedentes, sino que tampoco tiene
ofertorio, Agnus Dei, ni Communio. El rito del Sábado Santo
antes del concilio Vaticano II era una combinación de la
fiesta de la vigilia de Pascua con el rito de la administración
del bautismo. Salvo la bendición del fuego y de los granos
de incienso y de pequeñas añadiduras posteriores, este rito
ya aparece en el Gelasianum. Originariamente empezaba en
el atardecer del Sábado Santo y duraba hasta
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