TOMO 2 - Simposio Geotermia USO DE PERFILES DE CONDUCTIVIDAD ELÉCTRICA E ISÓTOPOS ESTABLES PARA ESTUDIAR LA RELACIÓN DE AGUA DULCE- AGUA SALADA: SALAR DE ASCOTÁN, ANDES DEL NORTE (22º 30’S). Daniela Villablanca E. (1), Christian Herrera L. (2), Juan José Pueyo M. (3) (1) Universidad Católica del Norte, Programa de Doctorado en Ciencias, mención Geología; [email protected]. (2) (3) Universidad Católica del Norte, Departamento de Ciencias Geológicas; [email protected] Universidad de Barcelona, Facultad de Geología, Departamento de Geoquímica; [email protected] INTRODUCCIÓN El estudio de las relaciones agua dulce-agua salada es complejo, pues a las dificultades habituales en el estudio del movimiento del agua subterránea se suma la existencia de un agua de densidad diferente y miscible, presentándose además pequeñas diferencias de viscosidad y a veces de temperatura (Custodio y Llamas, 1983). Es sabido que el norte de Chile es una de las regiones más áridas del planeta, producto de una baja tasa de precipitación, elevada evaporación y amplias variaciones de temperatura (Amman et al., 2001). Esto contribuye a la formación de un gran número de salares, donde en la mayoría de ellos es posible observar manantiales que surgen de los márgenes del salar y alimentan a complejos sistemas de lagunas. Los manantiales representan zonas de descarga de las aguas subterráneas, cuyo origen puede ser atribuido a zonas de contrastes en la permeabilidad de los materiales y a diferencias de densidad y movimiento de los flujos de agua. Los procesos involucrados en las variaciones de densidad o de salinidad, en los salares y en las aguas subterráneas, han sido atribuidos a procesos de disolución de evaporitas, lixiviación de rocas volcánicas y evaporación, entre otros (Mardones, 1997; Risacher et al., 2003). El presente trabajo tiene como objetivo elaborar un modelo hidrogeológico conceptual que permita entender mejor la relación que existe entre el agua subterránea y el agua de un salar, utilizando perfiles de conductividad eléctrica y las composiciones isotópicas del oxígeno y del hidrógeno en el borde oriental del Salar Ascotán. MÉTODOS Los registros de conductividad eléctrica (mS/cm) y la recolección de muestras se realizaron en el borde oriental del Salar de Ascotán (Fig. 1), en 7 pozos de observación de Codelco y en algunas lagunas, con una sonda de 300 m e instrumentación portátil del Departamento de Ciencias Geológicas de la Universidad Católica del Norte. Los análisis isotópicos (14 muestras) se efectuaron en la Unidad de Medio Ambiente de los Servicios Científico-Técnicos de la Universidad de Barcelona. Departamento de Geología " 667 XI CONGRESO GEOLOGICO CHILENO Fig. 1 Ubicación del área de estudio. Se muestra la topografía, la situación de los pozos investigados (puntos negros) y la dirección principal de flujo subterráneo (flechas). RESULTADOS Una visión integrada de los registros de conductividad eléctrica (C. E.) permite interpretar segmentos de agua con diferente salinidad. Las aguas en la parte superior de los sondeos tienen C.E. entre 3 y 11 mS/ cm con una tendencia a aumentar en profundidad hasta alcanzar valores de 55 mS/cm. Valores tan altos de salinidad sólo se acercan a las C.E. medidas en las lagunas, que varían entre 16 y 55 mS/cm. En este mismo sector, se documentan lagunas con C.E. similares, de hasta 57,2 mS/cm (Risacher et al., 1999). Los isótopos de 18O y 2H (deuterio, D), al ser parte de la molécula de agua, son sensibles a procesos físicos tales como evaporación, condensación o mezcla. La composición isotópica de un agua se expresa como diferencias en partes por mil (δ ‰) de la relación D/H y 18O/16O respecto a las mismas relaciones en el estándar V-SMOW (Viena- Standard Mean Ocean Water) (Clark y Fritz, 1997). El estudio isotópico de las aguas subterráneas y superficiales permite reconocer dos grupos de aguas (Fig. 2): el grupo A, constituido por aguas subterráneas que se disponen en forma paralela y ligeramente por debajo de la línea meteórica local (LML), cuya composición isotópica es muy cercana a las precipitaciones en la Alta Cordillera y Altiplano (Mardones, 1997, Aravena et al., 1999, Gonfiantini et al., 2001); y el 668 " Universidad Católica del Norte TOMO 2 - Simposio Geotermia grupo B, que integra las aguas subterráneas y lagunas del salar, los que siguen una recta de evaporación con pendiente 4,2, siendo ésta un valor característico de la evaporación de superficies de agua libre (Custodio y Llamas, 1983). Esto sugiere que el grupo de aguas muestreadas representa mezclas entre aguas superficiales evaporadas y aguas meteóricas sin mayores efectos de evaporación. En el caso de las aguas subterráneas más profundas, el desarrollo de mezclas con aguas del salar estaría asociado a procesos de decantación de las salmueras más evaporadas en superficie, las cuales al ser más densas migrarían hacia niveles inferiores del acuífero influenciadas por la gravedad y por los gradientes de temperatura (Warren, 1999). Fig.2. Composición isotópica de 18O y 2H de las aguas subterráneas en el borde oriental del Salar de Ascotán. LML: línea meteórica local (δ2H= 8*δ18O+ 15), LMM: línea meteórica mundial (δ2H= 8*δ18O+ 10). Entre paréntesis se muestra la conductividad eléctrica, en mS/cm.. MODELO HIDROGEOLÓGICO CONCEPTUAL Las medidas de densidad registradas por Risacher et al. (1999) señalan que la relación agua dulce-agua salada en el borde oriental del Salar Ascotán se asemeja a la de un borde costero. Por lo tanto, las aguas en el borde oriental del salar pueden ser estudiadas de acuerdo a las teorías y leyes, de GybenHerzberg (G-H) y de Dupuit –Forchheimer (D-F) (Custodio y Llamas, 1983), desarrolladas para acuíferos costeros. En consecuencia para nuestro modelo se admite lo siguiente: 1) No existe flujo de agua salada (G-H), es decir, la altura piezométrica de esta superficie es constante. Puesto que el agua del salar se mueve en forma subterránea, a menos de 1 m de la costra salina, en este trabajo se representará el borde del Salar, asociado a las surgencias de agua dulce, como un plano de referencia horizontal; 2) El flujo de agua subterráneo es horizontal (D-F), por lo que no se consideran los flujos verticales que se forman en la zona de descarga de los manantiales (el flujo tiene una dirección preferencial E-W y bajo gradiente hidráulico) ; 3) Desarrollo de una zona de mezcla entre ambos fluidos, de salinidad variable con respecto a la profundidad, pero que para efectos de cálculo se considera un límite brusco, plano, denominado interfaz teórica (G-H), cuya profundidad queda establecida por: Departamento de Geología " 669 XI CONGRESO GEOLOGICO CHILENO hd = cota del agua dulce por sobre el nivel de referencia (borde del salar a 3722 m s.n.m.) γd = peso específico del agua dulce (1,002 g/cm3) γs = peso específico del agua salada (1,033 g/cm3) α = parámetro de diferencia de densidad (32, adimensional) Z = profundidad de la interfase en un punto determinado, por debajo del nivel de referencia. Siendo: Z = hd · α α = γd / ( γs - γd ) Tomando en cuenta la columna de agua del pozo con mayor salinidad se ubica a 1500 m del borde del salar, se estima que la profundidad (Z) de la interfaz teórica se encuentra a 90 m por debajo del nivel de referencia (borde del salar). Este resultado es coherente con el quiebre de salinidad medido a partir de los 80 m en el pozo en cuestión, con C.E. mayores a 50 mS/cm, similares a la determinadas en las aguas superficiales del salar. Cabe señalar que la situación real es mucho más compleja, ya que la difusión y especialmente el flujo subterráneo producen dispersión, que tienden a mezclar el agua dulce con el agua salada, cuyo espesor y morfología dependerán de la heterogeneidad y propiedades del acuífero. Por otra parte, la zona de mezcla, no es una mezcla estequiométrica entre el agua dulce y el agua salada, pues en ésta pueden producirse cambios iónicos, precipitaciones y disoluciones, que la modifican antes de alcanzar la superficie del salar. AGRADECIMENTOS Este trabajo es parte de la tesis de doctorado llevado a cabo por la autora, quien desea agradecer la colaboración del Departamento de Hidrogeología de Codelco Norte, durante el 2004, y al profesor Ramón Aravena, de la Universidad de Waterloo. REFERENCIAS -Amman, C., Jenny, B., Kammer, K., Messerli, B. (2001). Late Quaternary response to humidity in the arid Andes of chile (18-29º S). Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology 172, pags. 313-326. - Aravena, O., Suzuki, H., Peña, H., Pollastri, A., Fuenzalida, H. & Grilli, A. (1999). Isotopic composition and origino f the precipitaction in northern Chile. Applied Geochemestry, nº 14: 411- 422 p. -Clark, I. y Fritz, P. (1997). Environmental Isotopes in Hydrogeology. Ed. 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