Vulnerabilidad sociodemográfica en el aglomerado urbano de Bahía Blanca - Argentina∗ Lic. María Belén Prieto♣ Resumen En los últimos años, el concepto de vulnerabilidad adquirió notorio importancia como problema social dominante en la mayoría de los países de la región, relacionado generalmente con el debate de políticas destinadas a reducir la pobreza y los factores de riesgo que afectan en la sociedad. Se trata de un concepto básicamente dinámico que analiza las condiciones y los factores de riesgo que pueden incidir en la disminución de calidad de vida y capacidades, así como los rasgos que presentan aquellos que ya se encuentran en condiciones de pobreza. La vulnerabilidad social puede definirse a partir de la carencia de activos de las personas y los hogares, tanto de capital físico como de capital social y humano (Kaztman, 2000). Desde este trabajo se intenta contribuir al conocimiento de las diferencias sociales en términos de vulnerabilidad social, al interior del aglomerado urbano de Bahía Blanca, centro urbano intermedio localizado en el sudoeste bonaerense, que de acuerdo a los últimos datos censales registra 274.509 habitantes. Es importante determinar si estas condiciones de vulnerabilidad sociodemográfica se expresan en una fragmentación del espacio urbano. La fuente de información corresponde a los datos del Censo de Población, Hogares y Vivienda de año 2001 a nivel de radios censales y su tratamiento se realizo mediante la aplicación de REDATAM+SP. Se aplico para el tratamiento y análisis de la información censal Sistemas de Información Geográfica lo que permitió un análisis intraurbano más detallado. La presente investigación se realiza en el marco del Proyecto de Investigación “Factores de cambio en la estructura urbana y dinámica económica bahiense. Segunda etapa”. Palabras claves: vulnerabilidad, vulnerabilidad social, calidad de vida, diferenciación socioespacial. ∗ Trabalho apresentado no XVI Encontro Nacional de Estudos Populacionais, realizado em Caxambu- MG – Brasil, de 29 de setembro a 03 de outubro de 2008. ♣ Becaria CONICET, CIUR – Estudios Territoriales, Docente del Departamento de Geografía y Turismo, Universidad Nacional del Sur, Bahía Blanca, República Argentina. 1 Vulnerabilidad sociodemográfica en el aglomerado urbano de Bahía Blanca - Argentina∗ Lic. María Belén Prieto♣ 1.- Introducción En los últimos años, el concepto de vulnerabilidad adquirió notorio importancia como problema social dominante en la mayoría de los países de la región, relacionado generalmente con el debate de políticas destinadas a reducir la pobreza y los factores de riesgo que afectan en la sociedad. Se trata de un concepto básicamente dinámico que analiza las condiciones y los factores de riesgo que pueden incidir en la disminución de calidad de vida y capacidades, así como los rasgos que presentan aquellos que ya se encuentran en condiciones de pobreza. La vulnerabilidad social puede definirse a partir de la carencia de activos de las personas y los hogares, tanto de capital físico como de capital social y humano (Kaztman, 2000). La ciudad constituye un espacio social fragmentado y segregado, condición que se evidencia en los rasgos morfológicos del hábitat. La diferenciación espacial que representan las áreas residenciales son un claro testimonio de la calidad de vida de sus habitantes. Desde este trabajo se intenta contribuir al conocimiento de las diferencias sociales en términos de vulnerabilidad social, al interior del aglomerado urbano de Bahía Blanca, centro urbano intermedio localizado en el sudoeste bonaerense, que de acuerdo a los últimos datos censales registra 274.509 habitantes. Es importante determinar si estas condiciones de vulnerabilidad sociodemográfica se expresan en una fragmentación del espacio urbano. La fuente de información corresponde a los datos del Censo de Población, Hogares y Vivienda de año 2001 a nivel de radios censales y su tratamiento se realizo mediante la aplicación de REDATAM+SP. Se aplico para el tratamiento y análisis de la información censal Sistemas de Información Geográfica lo que permitió un análisis intraurbano más detallado. La presente investigación se realiza en el marco del Proyecto de Investigación “Factores de cambio en la estructura urbana y dinámica económica bahiense. Segunda etapa”, que se desarrolla en el Departamento de Geografía y Turismo, financiado por la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Universidad Nacional del Sur. 2.- Aproximación al concepto de vulnerabilidad Desde mediados de los años noventa, en un contexto de creciente proliferación de investigaciones e implementación de políticas, planes y programas de lucha contra la pobreza en diversos países de la región, se observa un particular interes por la noción de ∗ Trabalho apresentado no XVI Encontro Nacional de Estudos Populacionais, realizado em Caxambu- MG – Brasil, de 29 de setembro a 03 de outubro de 2008. ♣ Becaria CONICET, CIUR – Estudios Territoriales, Docente del Departamento de Geografía y Turismo, Universidad Nacional del Sur, Bahía Blanca, República Argentina. 2 vulnerabilidad, en particular en investigaciones pioneras vinculadas con organismos internacionales como Naciones Unidas, Banco Interamericano de Desarrollo, Banco Mundial y cientistas sociales de diversas disciplinas. El concepto de vulnerabilidad ha sido utilizado con diversas connotaciones y trasfondos filosóficos, desde un particular acento en las características del individuo o grupo social hasta un acento en los riesgos del entorno. Según la Real Academia Española, el término vulnerable se aplica a lo “que puede ser herido o recibir lesión, física o morlamente”. Hay vulnerabilidad cuando ocurre un evento potencialmente adverso y se presenta una incapacidad de respuesta y una inhabilidad para adaptarse al nuevo escenario generado por la materialización del riesgo (CEPAL, 2002). La vulnerabilidad se torna en un enfoque útil y potente para examinar de esta manera diferentes aspectos de la realidad. Diversas visiones y acepciones de vulnerabilidad se utilizan, desde hace tiempo, en campos como la medicina, el derecho, la economía, la seguridad alimentaria y en la prevención de desastres naturales. Esta diversidad nos indica que el concepto de vulnerabilidad presenta un carácter multifacético, es decir, que no existe una definición unívoca de vulnerabilidad. En el caso particular de la ciencia geográfica, el concepto de vulnerabilidad hace incapié en la probabilidad de ser afectado negativamente por un fenómeno geográfico o meteorológico. Las áreas y poblaciones que por su estructura geomorfológica o por su simple localización geográfica son más proclives a experimentar eventos de sequías, inundaciones, terremotos, etc... se tornan más vulnerables. En la actualidad, la noción de vulnerabilidad esta siendo utilizada con gran auge por cientistas sociales de diversas disciplinas, a partir de los estudios de Caroline Moser y su grupo de trabajo en el Banco Mundial (Kaztman y otros, 1999, Moser, 1998). La utilización más ambiciosa se basa en la condición de activos –a partir de Moser (1998)- y su “asset/vulnerability y framework”. Moser la utiliza para analizar a los pobres, las características de sus hogares y su entorno próximo, como así a las herramientas-instrumentos para enfrentar o salir de la pobreza. La autora señala que la “...debilidad objetiva de los pobres (vulnerabilidad) para enfrentar la sobreviviencia cotidiana, o con mayor razón, las crisis económicas, podría ser contrarrestadas con una adecuada gestión de los activos que tienen con independencia de sus ingresos escasos...” (citado por Rodriguez Vignoli, 2001, pp.18). Este enfoque vincula estrechamente vulnerabilidad con pobreza. La noción de vulnerabilidad ha superado ampliamente la delimitación inicial “asset/vulnerability y framework”. Se la ha empleado como un componente de creciente importancia dentro del complejo de desventajas sociales y demográficas de la población (Rodríguez, 2000), se la ha considerado como el rasgo negativo más relevante del modelo de desarrollo basado en la liberalización y apertura económica (CEPAL, 2000), como reflejo de la gran cantidad de movimientos de entrada y de salida a la condición de pobreza (CEPAL, 2000), entre otras, intentando vincular la situación microsocial (activos de diversa naturaleza de los hogares) con la esfera macrosocial (la estructura de oportunidades disponible para los hogares y sus miembros) (Rodríguez, 2001, pp17-18). El uso de la noción de vulnerabilidad se utiliza para referirse a grupos específicos de la población. Se utiliza en primer lugar, para identificar grupos que se hallan en situación de 3 “riesgo social”,es decir, compuestos por indivíduos que debido a diversos factores propios de su ambiente doméstico o comunitario, se hallan en situación de riesgo (delicuencia, drogadicción, agresividad, desnutrición, deficiencia escolar, maltrato familiar, etc..). En segundo lugar, la expresión se utiliza para referirse a los grupos de individuos que por su conducta tienen mas probabilidad de sufrir un acto dañino, y por último, el tercer uso, y quizás el más frecuente, se refiere a la identificación de colectivos que comparten algún atributo común (edad, sexo, localización territorial, etc...). El uso de la noción de pobreza, y en particular, de su medición basado en última instancia en los ingresos monetarios de los hogares, ha sido probablemente el principal estímulo para el desarrollo de los enfoques de vulnerabilidad. No se trata que la pobreza este obsoleta y la vulnerabilidad social venga a reemplazarla. La condición de pobreza por ingresos resulta de la carencia de activos como patrimonio físico, ahorro financiero, capital social y hasta algunas pautas de comportamiento, entre otras. De esta manera, la falta de activos, su devaluación o la inhabilidad para mejorarlos configuran el signo distintivo de la vulnerabilidad frente a dos riesgos sociales de importancia capital: la pobreza y la movilidad económica descendente (CEPAL, 2002, pp.5). En este contexto, la vulnerabilidad adquiere contenido específico, puesto que acota esos dos riesgos ante los cuales tanto comunidades, como hogares y personas son vulnerables. Rodríguez (2002) plantea a la vulnerabilidad como exposición a riesgos más incapacidad para enfrentarlos más inhabilidad para adaptarse activamente. Ruben Kaztman define el concepto como la “...incapacidad de una persona u hogar para aporvechar sus oportunidades disponibles para mejorar su situación de bienestar o impedir su deterioro...” (Kaztman, 2000, 8-13). La noción de vulnerabilidad social tiene como potencialidad contribuir a “...identificar individuos, hogares y comunidades que por su menor dotación de activos y diversificación de estrategias tienen menor capacidad de respuesta y resilencia, por lo tanto por situación de desventaja social están expuestos a mayores riesgos por alteraciones significativas en los planos sociales, políticos y económicos que afectan sus condiciones de vida y la capacidad de habilitarse por sus propios medios o por ayuda externa...” (Busso, 2005, 16-17). El nivel de vulnerabilidad de un hogar dependerá entonces de la posesión o el control de activos, de los recursos necesarios para el aprovechamiento y la satisfacción de las oportunidades que le brinda el medio en el cual se desenvuelve (Kaztman y otros, 1999, pp.20). Los activos son definidos como “...el conjunto de recursos, materiales e inmateriales, sobre los cuales los individuos y los hogares poseen control, y cuya movilización permite mejorar su situación de bienestar, evitar el deterioro de sus condiciones de vida o bien, disminuir su vulnerabilidad. Si bien los recursos que manejan las personas y los hogares son múltiples, desde el punto de vista de este enfoque, sólo aquéllos que permiten el aprovechamiento de las estructuras de oportunidades del Estado, del mercado y de la comunidad se constituyen en activos...” (Kaztman, 2000, pp.30). Los activos más relevantes comprenden los siguientes aspectos: 9 Activos físicos: incluye medios de vida: vivienda, animales, recursos naturales, bienes durables para el hogar, transporte familiar, etc., incluye también medios de 4 producción, como los bienes usados para obtener ingresos o intercambiar bienes (herramientas, maquinaria, etc.) 9 Activos financieros: ahorro monetario créditos disponibles, acciones y otros instrumentos financieros de uso habitual en el sistema financiero formal e informal. 9 Activos humanos (o capital humano): incluye el trabajo como activo principal y el valor agregado al mismo por las inversiones en salud y educación. 9 Activos sociales o capital social: estos activos son intangibles y se basan en las redes de reciprocidad, confianza, contactos y acceso a la información instalados entre personas y de los recursos físicos. 9 Activos ambientales: son características y atributos del ecosistema y la biosfera, se relacionan con el nivel de bienestar, la calidad de vida y la sustentabilidad de una sociedad a partir de su proceso de reproducción tanto de individuos, hogares y comunidades en un territorio determinado (Kaztman, 1999, 2000; Busso, 2001, 2003, 2005). En el ámbito de la población y el desarrollo la vulnerabilidad es entendida como una combinación de riesgos que entrañan dificultades en la capacidad de respuesta y adaptación tanto de individuos, hogares y comunidades. De este modo, desde la perspectiva de la División de Población de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPALCELADE), la vulnerabilidad sociodemográfica es entendida como “...un síndrome en el que se conjugan eventos sociodemográficos potencialmente adversos (riesgos), incapacidad para responder a la materialización del riesgo e inhabilidad para adaptarse activamente al nuevo cuadro generado por esta materialización...” (CEPAL, 2002, pp.7). Para que haya vulnerabilidad sociodemográfica deben concurrir estos tres componentes mencionados precedentemente, sin embargo, basta con la presencia simultánea de los dos primeros para que se configure una situación vulnerable. Si bien, de los tres componentes enunciados, solo el primero, es decir, riesgos, puede describirse exclusivamente con las variables de población, en particular los procesos demográficos de larga duración2 (CEPAL, 2002, pp.7); los otros dos son contingentes y dependen de factores de índole social. La dinámica demográfica puede convertirse en factor de agravamiento de las condiciones de vulnerabilidad de los grupos familiares. Sabemos por ejemplo, que las familias con muchos dependientes presentan mayores dificultades para salir de la pobreza y lograr el bienestar que las familias con pocos dependientes. 3.- La medición de la vulnerabilidad Toda sociedad establece umbrales que permiten distinguir hogares que se encuentran por debajo o por encima de un conjunto mínimo de necesidades mínimas a partir de variables censales referidas a calidad de la vivienda, distribución de servicios sanitarios, accesibilidad a la educación y ocupación del jefe del hogar. El criterio más utilizado para definir esas condiciones es la satisfacción de necesidades básicas o la disponibilidad de un ingreso mínimo suficiente para satisfacer esas necesidades. Los índices de pobreza o de Necesidades 2 Conocidos en la literatura como Transición Demográfica, Transición Epidemiológica, Transición Urbana y de la Movilidad (J. Rodríguez, 2001; CEPAL, 2002). 5 Básicas Insatisfechas (NBI) cumplen ese propósito. Estos permiten clasificar personas u hogares de acuerdo a un stándar de bienestar que acompaña las transformaciones de la sociedad en el tiempo. Uno de los aspectos que genera amplio debate se refiere a la determinación de procedimientos adecuados para su cuantificación. El progresivo mejoramiento metodológico, así como su difusión internacional, han promovido sin lugar a dudas avances significativos en el diagnostico de la magnitud, distribución geográfica y perfil de los pobres. Paralelamente, como consecuencia de los cambios en los estilos de desarrollo, emergían nuevas formas de inserción precaria en la estrucutura ocupacional, generando un aumento considerable de hogares y personas en situación de vulnerabilidad. Bajo estas circunstancias, los especialistas fueron redefiniendo el núcleo conceptual de la problemática para dar cuenta de la creciente heterogeneidad de la “cuestión social” (Kaztman, 2000, pp.78); siendo necesario la construcción de nuevas alternativas para su tratamiento. Por la mutidimensionalidad y multicausalidad inherente a la noción de vulnerabilid, su medición es una tarea compleja, que requiere combinar metodologías cuantitativas y cualitativas para su abordaje. En este sentido, el enfoque de la vulnerabilidad se plantea como una de esas alternativas. La idea más general en palabras de Ruben Kaztman remite “...a un estado de los hogares que varía en relación inversa a su capacidad para controlar las fuerzas que modelan su propio destino, o para contrarrestar sus efectos sobre el bienestar...” (Op. cit., pp.8). Así la noción de vulnerabilidad se centra en aquellos determinantes de esas situaciones, las que se presentan como resultado de un desfasaje entre los requerimientos que posibilitan el acceso a la estructura de oportunidades que brinda tanto el Estado, como la sociedad y el mercado y los activos de los hogares que serán en definitiva los que posibilitarán a los individuos aprovechar todas las oportunidades (Op. cit., pp.8). La novedad que introduce el enfoque de vulnerabilidad es la de otorgar un marco que permita organizar y dar sentido a esas características en términos de activos, que puedan o no movilizar a los hogares y de los cambios en las estructuras de oportunidades y de sus requerimientos de acceso. El enfoque tiende a resaltar un conjunto de atributos que se consideran necesarios para el aprovechamiento óptimo de la estructura de oportunidades existente. De este modo se pone el acento en la “...dinámica de la formación de diversos tipos de capital potencialmente movilizables y en las relaciones entre los mismos, así como en los procesos de pérdida, desgaste o factores limitantes que impiden el acceso a las fuentes de reposición y acumulación de activos...” (Kaztman, 1999, 2000, pp.9). El enfasis esta puesto en la identificación de las condiciones para generar o reforzar las capacidades propias del hogar, para un mejoramiento sostenido y progresivo de su situación de bienestar. El autor sostiene que el enfoque propuesto es flexible, porque permite conjugar los diversos aportes que en la explicación del fenómeno de la pobreza provienen de distintos paradigmas con particular incapié en el Estado, el mercado y la sociedad (Op. Cit, pp.9-11). 6 Si bien, en estos momentos el enfoque se encuentra en una instancia preliminar de desarrollo analítico, los esfuerzos se orientan en el avance sistemático de su operacionalización y en la compleja y costosa recolección de información que la construcción del enfoque supone. No obstante ello, se han realizado mediciones parciales y preliminares del enfoque propuesto y en todos ellos se advierte con claridad que la medición tanto de los activos como de las estrategias tendrá que caracterizar cada objeto de estudio en particular. A continuación se presentan las variables que han sido utilizadas en diversos trabajos de investigación de vulnerabilidad social, las cuáles constituyen aspectos relevantes para estudios empíricos de las características de los hogares3: Capital Físico: condiciones habitacionales y ambientales. Variables: Tipo de Vivienda, forma de tenencia, hacinamiento, saneamiento e infraestructura básica de servicios, equipamiento comunitario, posibilidad de acceso, riesgos de origen ambiental. Capital Humano: variables: a)educación: años de escolaridad, alfabetismo y asistencia escolar, título obtenido; b)Salud: discapacidades, desnutrición, salud reproductiva, morbilidad; c)Protección social: aportantes sistema de jubilaciones y pensiones, cobertura de la seguridad social. Capital Social: variables: a)económicas: condición de actividad, tipo de inserción laboral, desempleo, subempleo visible e invisible, informalidad; b)pertenencia a sindicatos y otras formas asociativas, participación política, lengua materna, enticidad, etc... Las dimensiones definidas permiten observar diferencias en los activos de los hogares ubicados en diferentes niveles de pobreza que dan cuenta de su capacidad de respuesta. 4.- Metodología de análisis En la presente investigación se realiza la operacionalización del concepto de vulnerabilidad social a partir de tres componentes: capital físico, humano y social propuesto por Ruben Kaztman (2000). Con este propósito se seleccionaron las variables del Censo de Población, Hogares y Vivienda 2001 más representativas para cada tipo de capital, tomando como unidad de análisis 283 radios censales correspondientes al aglomerado urbano de Bahía Blanca. La base de datos se proceso mediante el uso del software REDATAM+SP desarrollado por CELADECEPAL que permite procesar la información contenida en base de datos comprimidas y muy extensas, como las provenientes de censos de población completos4. A continuación se detallan los indicadores de las variables censales seleccionadas para cada tipo de componente, sobre la base de diversas investigaciones realizadas en distintas 3 Para analizar algunos trabajos empíricos ver Rubén Kaztman, 1999, 2000; Jorge Rodríguez, 2000, 2001; Gustavo Busso, 2002, 2005; CEPAL-CELADE, 2002; Pizarro Roberto, 2001. 4 A través de los microdatos, es decir datos o variables referidas a individuos, hogares, viviendas u otros elementos de información se pueden generar diversos tabuldaos para cualquier área geográfica definida por el usuario. 7 escalas de análisis espacial ( Busso, 2002, González, 2007; González, Peláez, Herrero, 2007; Peláez, 2005): Capital Físico Régimen de propiedad de la vivienda y el terreno: hogares con tenencia precaria (se excluyeron a: propietario de la vivienda y el terreno y b: inquilinato) Hogares con hacinamiento superior a 2 personas por cuarto Hogares con privación material Exclusividad del baño: con baño compartido Desagüe del baño: sin desagüe a red pública o a cámara séptica Provisión de agua: con agua fuera de la vivienda o el terreno Heladera/freezer: sin heladera ni freezer Teléfono: sin ningún tipo de teléfono Capital Humano Analfabetismo: % población mayor de 14 años que no lee ni escribe Cobertura social: población que no tiene obra social o mutual privada Jefes con nivel primario incompleto: % jefes de hogar con menos de 7 años de estudios aprobados Capital Social Jefas adolescentes: % jefes de familia mujeres menores de 20 años Constitución familiar: hogares con familias nucleares incompletas y hogares numerosos Trabajadores informales: % población ocupada sin obra social ni aporte jubilatorio Menores sin asistencia escolar: % población de 5-14 años sin asistencia escolar Se propone la construcción de un índice de Vulnerabilidad, que permita realizar una aproximación al conocimiento de las diferencias sociales a escala intraurbana en el aglomerado urbano de Bahía Blanca. A grandes rasgos, el método consiste en: a) Para cada indicador se traduce la situación (o la tasa) de cada unidad espacial (radio censal) en un valor o nivel que oscila entre 0 (mejor situación de todos los radios censales estudiados) y 100 (peor situación de todos los radios censales estudiados). b) Se agregan, para cada radio censal los niveles de los indicadores correspondientes a cada componente en una escala que oscila entre 0 y 100. 8 c) De la misma manera, para cada radio censal, se suman los niveles de los componentes (capital físico, capital humano, capital social), de lo cual resulta un nivel resumen o índice de vulnerabilidad, también con un valor determinado entre 0 (áreas menos vulnerables) y 100 (áreas más vulnerables). Nivel del Indicador Como los indicadores utilizados en este estudio son de distinta naturaleza, dado que sus bases de referencia son diferentes, se hizo necesario asignarles valores iguales, de manera que pudieran sintetizarse en uno solo –la metodología empleada da igual ponderación a todos los indicadores-. A cada indicador le corresponde un valor entre la peor y la mejor situación dentro de los radios censales estudiados, así dichos valores resultan 0 y 100: Nix = 100 * (Tb − Tx ) / Tb − Ta donde Nix: nivel del indicador del radio censal x Tx: tasa (índice o porcentaje) del radio censal x Ta: tasa más alta de todos los radios censales estudiados Tb: tasa más baja de todos los radios censales estudiados Nivel del componente Nvx = 100 * (∑ Nib − ∑ Nix) / ∑ Nib − ∑ Nia donde Nvx: nivel de la variable del radio censal x ∑ Nix: Suma de los niveles del indicador del radio censal x ∑ Nib: Suma más baja de los niveles de indicadores de todos los radios censales estudiados ∑ Nia: Suma más alta de los niveles de indicadores de todos los radios censales estudiados índice de Vulnerabilidad Nrx = 100 * (∑ Ncb − ∑ Ncx) / ∑ Ncb − ∑ Nca donde Nrx: nivel resumen o índice de vulnerabilidad del radio censal x ∑ Ncx: Suma de los niveles del componente del radio censal x ∑ Ncb: Suma más baja de los niveles del componente de todos los radios censales estudiados ∑ Nca: Suma más alta de los niveles del componente de todos los radios censales estudiados 9 5.- El caso del aglomerado urbano de Bahía Blanca Bahía Blanca ubicada geográficamente en el sudoeste de la Provincia de Buenos Aires, es un centro urbano de tamaño intermedio, que de acuerdo con datos correspondientes al Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda del año 2001, registra un total de 274.508 habitantes. El sostenido ritmo de crecimiento registrado en la ciudad y las importantes funciones que allí se desarrollan, le otorgan la categoría de centro urbano regional. En este sentido, constituye un importante nodo de comunicaciones y transporte a escala regional y muy particularmente, a escala nacional, como así también un importante centro de servicios. En los últimos años el deterioro en las condiciones de empleo ha intensificado las carencias que afectan la calidad de vida de la población, evidenciadas en una densificación del hábitat a través de procesos de urbanización informal de grupos sociales de escasos recursos, y en el agravamiento del problema habitacional. Figura N° 1 Ubicación Geográfica Partido y Ciudad de Bahía Blanca La diferenciación socio-espacial de las áreas residenciales urbanas materializa la desigual composición social de sus habitantes, así como las diferencias en la organización del hábitat y en las condiciones habitacionales que se expresan en la calidad de vida de sus habitantes (Prieto, 2007). La urbanización capitalista ha conformado espacios diferenciados en cuanto a infraestructura, equipamiento y calidad residencial. Así, los grupos más pobres se localizan en las áreas periféricas, con menor valor de la tierra e inadecuadas condiciones de habitabilidadaccesibilidad y con déficit en los medios de consumo colectivo, en los barrios populares (espontáneos o producto de planes de vivienda subvencionados por el Estado), las villas de emergencia y los asentamientos precarios, en los cuales se detectan variables grados de legalidad e ilegalidad. La utilización de distintas estrategias en la ocupación de estas áreas, 10 dominadas por la precariedad, da lugar a una variada tipología que se interpreta como expresión de la heterogeneidad de la pobreza (Formiga, 2007, Prieto, 2007). Al abordar el estudio desde la perspectiva de la diferenciación socio-espacial, la atención se focaliza en uno de los aspectos constitutivos de la realidad urbana, vinculado directamente a las áreas residenciales de los grupos de población de menores recursos que, por su relevancia social y espacial, conforman uno de los rasgos destacados de la morfología urbana. De acuerdo a las mediciones de la pobreza efectuados por el INDEC, que corresponden a la línea de pobreza e indigencia (EPH), se considera importante incorporar esta información como marco de referencia de la situación de estudio considerado -2001-, si bien, no es posible desagregar para el caso del aglomerado urbano Bahía Blanca- Cerri a fin de lograr un análisis intraurbano más detallado, se observa que los datos contenidos en la Tabla N° 1 para el aglomerado Bahía Blanca- Cerri presenta valores de pobreza inferiores a los promedios correspondientes al total urbano relevado por la EPH. Se advierte un descenso en los valores del aglomerado local a partir de octubre de 2002. Tabla N° 1 Hogares y Personas bajo la línea de Pobreza e Indigencia. 2001-2002 Bajo la Línea de Pobreza Período Bajo la Línea de Indigencia Hogares % Personas % Hogares % Personas % Total Urbano 26,2 35,9 8,3 11,6 Bahía Blanca - Cerri 15,1 22,0 4,3 6,7 Octubre2001 Total Urbano 28,0 38,3 9,4 13,6 Bahía Blanca - Cerri 20,8 30,9 7,4 12,0 Total Urbano 41,4 53,0 18,0 24,8 Bahía Blanca - Cerri 30,0 40,9 11,8 18,2 Octubre 2002Total Urbano 45,7 57,5 19,5 27,5 Bahía Blanca - Cerri 35,6 46,0 13,3 20,3 Mayo 2001 Mayo 2002 Fuente: INDEC, EPH, 2008. Al considerar el método de las Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), de los cálculos resulta que del total de hogares del aglomerado urbano -85.340-, se registran 5.847 hogares con necesidades básicas insatisfechas para el año 2001. Estos últimos forman parte del hábitat popular y los integran asentamientos irregulares, con invasión de terrenos en gran parte propiedad del Estado y en distintas etapas de regularización dominial (Formiga y Prieto, 2006). 5.1.- La manifestación territorial del índice de vulnerabilidad en Bahía Blanca A continuación se da cuenta de los resultados obtenidos al aplicar la metodología ya mencionada, es decir, las observaciones concernientes a los tres componentes (capital físico, 11 capital humano y social) y al índice de vulnerabilidad. La explicación se ha reforzado con elaboración de cartografía temática, utilizando Sistemas de Información Geográfica, a partir del software Arc View 3.2, lo que ha permitido un análisis a escala intraurbana más detallado. Capital Físico Las variables seleccionadas correspondientes al capital físico, su procesamiento estadístico y georeferenciación mediante sistemas de información geográfica (Figura N° 2) muestran la distribución espacial de los radios censales al interior del aglomerado urbano de Bahía Blanca. En el ámbito de la ciudad se observa que sólo un radio censal -1022- registra 100% de carencia por capital físico, localizado a orillas del arroyo Napostá, las áreas de vulnerabilidad con valores que oscilan entre 61 a 80 % de los hogares del radio, se ubican en la periferia suroeste de la ciudad, en coincidencia con la localización del Barrio Vista al Mar que constituye uno de los asentamientos más carenciados de la ciudad, con alto riesgo sanitario. A la fecha se registran 67 familias que ocupan viviendas muy precarias y ausencia casi total de progreso. Se agregan dos asentamientos marginales: Villa Nocito al suroeste –un asentamiento con origen en la invasión de tierras y en proceso de legalización, cuya población presenta alto grado de carencias, y Villa Miramar al noreste. En forma envolvente se ubican aquellos radios que registran entre un 41 a un 60% de los hogares en situación de vulnerabilidad por carencia física. Se destacan el área comprendida entre el arroyo Napostá y las vías del ferrocarril al sur: Spurr, Saladero, Barrrio Ferro, El Porvenir, Villa Esperanza, Villa Rosario, El Progreso, Thompson y 1810 y Villa Talleres. Hacía el suroeste se destaca el asentamiento Bajo Rondeau y Escuela 513, mientras que al noreste se localizan Stella Maris y 9 de Noviembre (Ver Figura N° 6). Estos se corresponden con la presencia de asentamientos marginales caracterizados por la pobreza, precariedad del hábitat y condiciones de vida deficitarias. A pesar de ello, estos hogares desarrollan una formalización lenta, pero gradual de su hábitat. Se evidencia un proceso con políticas de mejoramiento y ampliación de la cobertura de servicios para elevar la calidad de vida de estos hogares desde el municipio local. Las áreas que registran valores que oscilan entre un 21 a 40% de los hogares presentan una menor distribución espacial, se destacan Harding Green, San Miguel y Villa Nueva al este; hacia el sur Juan Lopes, Loma Paraguaya y sector de Villa Delfina; al suroeste Vista Alegre y Pampa Central; al norte Barrio Don Carlos y sector de Villa Belgrano. Los sectores de baja vulnerabilidad -0-20%- se corresponden con el micro y macrocentro de la ciudad en coincidencia con la trama urbana consolidada, y la localización de barrios parques –situación periférica- de alto poder adquisitivo y nivel socioeconómico medio-alto. Capital Humano La figura N° 3 muestra la distribución espacial de vulnerabilidad por capital humano al considerar población sin cobertura social, analfabetismo de la población mayor de 14 años y jefes de hogar con nivel primario incompleto. Se puede observar un patrón semejante al obtenido por capital físico con ligeras modificaciones en algunos radios censales. Nuevamente el radio 1022 denota 100% de vulnerabilidad por potencial humano. La franja suroeste del ejido urbano –radio 1708- registra entre 61 a 80% de vulnerabilidad de la población del radio, en coincidencia, como se mencionara precedentemente, con el asentamiento Barrio Vista al Mar. 12 Las áreas con carencia en potencial humano que registran valores que oscilan entre 41 a 60% coinciden con diversos asentamientos precarios. Se destacan hacia el sur el precinto delimitado entre las vías férreas y el arroyo Napostá, el cual se encuentra integrado por 9 asentamientos carenciados. Además se anexan, al suroeste Villa Nocito, Bajo Rondeau, Escuela 513, Loma Paraguaya, sector de Villa Rosas y hacia el noreste Villa Miramar y Stella Maris. Los barrios Juan B. Justo (sur), Juan Lopes, Enrique Julio, sector de Villa Delfina, Villa Gloria, Villa Elena, San Miguel (este), Villa Muñiz, San Jorge, Harding Green (este), Barrio Millamapu, Don Carlos (norte), presentan una carencia del orden del 21 a 40% de vulnerabilidad por radio censal. Otras áreas muestran menores niveles de vulnerabilidad -020%- en coincidencia con las mencionadas por capital físico, a la que se agregan algunos barrios como La Falda, sector de Bella Vista, Napostá, Universitario, Santa Margarita, Villa del Parque, sector de Villa Rosas, Villa Mitre, Anchorena, Sanchez Elías, Villa Aeroparque, Ing. White, 26 de septiembre(sur), Colón, San Martín y Villa Belgrano. Figura N° 2 13 Figura N° 3 Capital Social A partir de las variables propuestas para la estimación de la vulnerabilidad a partir de capital social, se puede observar un patrón diferente respecto al capital físico y humano (Figura N° 4). Las áreas con mayor vulnerabilidad -81 a 100%- coinciden con el emplazamiento del radio 1022 (100%), Barrio Saladero (98%) al sur, la franja suroeste (91%), sector de Maldonado (83%), Stella Maris (95%), Villa Miramar (99%), Villa Rosario (82%), sector del Barrio Kilómetro 5 (94%) y dos radios censales al noroeste de la ciudad que coincide con la localización de un sector de complejos habitacionales, Matadero y Estomba, construidos ambos en 1980, de 208 y 448 unidades habitacionales respectivamente, que contienen sectores empobrecidos que se expresa en la calidad de vida de sus habitantes. Las áreas que registran valores que oscilan entre 61 a 80% de vulnerabilidad coinciden con asentamientos irregulares al que se le agregan algunos barrios como Latino, 5 de Abril (complejo habitacional), Villa Nueva, Villa Loreto, Villa Cerito, Villa Libre, Villa Mapuche, Villa Parodi (asentamiento ilegal). La periferia urbana a la que se le agregan algunos radios del micro y macro centro de la ciudad registran valores que oscilan entre 41 a 60% de vulnerabilidad por carencia social. Se agregan Barrio Colón, Noroeste, Pampa Central, Tiro Federal, sector de La Falda, Bella Vista y dos asentamientos precarios hacia el norte: Senem Gómez y San Roque. Los radios con valores entre 21-40% presentan una mayor distribución espacial, localizados preferentemente hacia el sur, este y noreste. Los Barrios Parque Patagonia, Barrio Parque 14 Palihue, eje Alem, sector norte, micro y macrocentro, presentan bajos niveles de carencia por capital social, del orden del 0-20%. Figura N° 4 La manifestación territorial de los componentes analizados del índice de vulnerabilidad para el aglomerado urbano de Bahía Blanca en el año 2001 (Figura N° 5) muestra una distribución espacial heterogénea. Las áreas con menor índice de vulnerabilidad entre 0 y 20% se corresponden con el micro y macrocentro de la ciudad, al que se le anexan algunos barrios periféricos como Barrio Parque Palihue –sector norte-este- y nuevas urbanizaciones del entorno del Barrio Parque Patagonia –con residencias de muy buen diseño y materiales de construcción, ocupadas por grupos de nivel socioeconómico medio-alto. Se agregan Sanchez Elías, Anchorena, Villa Mitre, Barrio Obrero, Villa Soldati, Tiro Federal, La Falda, Bella Vista, Villa Rosas, Barrio Eseba, Pacífico, Universitario, Napostá, sector Villa Floresta, Santa Margarita y Villa del Parque, provistos de adecuada cobertura en atención de salud, dotación de servicios, educación y buenas condiciones habitacionales. Las zonas comprendidas entre los valores 21-40% se corresponden con los Barrios San Miguel, Villa Gloria, Villa Elena, Villa Hipódromo, San Ignacio (sector este), Don Bosco, San Jorge, Villa Cerrito, 9 de Noviembre, Rosendo López, Villa Italia, Ing. White (sur), 26 de septiembre, San Martín, Villa Delfina, Barrio Colón, Villa Resia, San Martín, Noroeste, Pampa Central, sector noroeste de la periferia urbana, Villa Belgrano, Sosba, Barrio Latino, Villa Irupé, Barrio Cnel. Estomba y dos asentamientos precarios: San Roque y Senem Gómez, en la trama urbana consolidada. 15 Figura N° 5 La situación de los radios que registran vulnerabilidad cuyos valores oscilan entre 41 a 60% coincide con el emplazamiento de diversos asentamientos irregulares, se destaca el sector sur, entre el arroyo Napostá y la vías del ferrocarril, el cual concentra un total de 9 asentamientos; se agregan al análisis Villa Nocito, Villa Duprat, Bajo Rondeau, Escuela 513, Loma Paraguaya, Harding Green, Villa Muñiz y Villa Parodi. Si bien, éstos asentamientos carenciados se encuentran actualmente en diversas etapas de regularización dominial, desde el municipio local a través del denominado “Subprograma Federal de Urbanización de Villas y Asentamientos Precarios”(2005) se vienen desarrollando diversas intervenciones que contemplan construcción, mejoramiento de las unidades habitacionales y dotación de infraestructura básica de servicios –todos los servicios- lo cual permitirá en parte aumentar la calidad de vida de los habitantes en situación de riesgo. Cuatro radios censales se corresponden con situaciones críticas de vulnerabilidad. Estas áreas registran valores que oscilan entre un 61 a 80 % de carencias por capital tanto físico como humano y social. Villa Miramar y Stella Maris al noreste de la ciudad y la periferia suroeste del ejido urbano. Se anexa el radio censal 1018 que coincide con el borde del arroyo Napostá, en su primer tramo posterior a la finalización del entubado sobre calle Brown. Esta área contiene un total de 1214 individuos, de los cuales el 35% son menores de 14 años de edad. Se destaca un solo radio censal con 100% de vulnerabilidad por capital físico, humano y social. Claramente se corresponde con el sector más crítico en términos de vulnerabilidad social. Se localiza contiguo al mencionado precedentemente –radio 1022- con sólo 249 individuos de acuerdo a los registros del censo de población, hogares y vivienda 2001, de los cuales el 46% de su población son menores de 14 años de edad. 16 Figura N° 6 Consideraciones Finales La construcción del índice de vulnerabilidad en el aglomerado urbano de Bahía Blanca, a partir de las dimensiones y variables propuestas por la línea de investigación y desarrollos teóricos formulados a fines de la década por Ruben Kaztman, según datos del censo 2001, constituye una alternativa de análisis dentro de los estudios de pobreza y estratificación, en la cual se analizan los factores de riesgo que llevan tanto a personas como a hogares y comunidades a sufrir el deterioro en sus condiciones de vida. Se ha propuesto un índice de vulnerabilidad que permita realizar una aproximación al conocimiento de las diferencias sociales al interior del ejido urbano. La representación espacial nos muestra con claridad como desde el centro urbano hacia la periferia, la situación de deterioro de las condiciones de vida se agudizan, fragmentando el espacio en sectores vulnerables. La incorporación de sistemas de información geográfica (SIG) como herramienta fundamental de análisis espacial a la investigación de diversas problemáticas sociales, ofrece a partir de sus potencialidades, identificar la distribución espacial de los procesos sociales en diferentes escalas y realidades territoriales, en este caso particular de análisis a escala intraurbana. Del análisis de las variables consideradas fue posible obtener una identificación de áreas o sectores de las situaciones de vulnerabilidad social de hogares y personas al interior de la ciudad con mayores carencias. La fragmentación y segregación socio-espacial de hogares y personas se expresa en los distintos niveles de privación de la calidad de vida. 17 De este modo, la presente investigación permite detectar que el sector periférico del sur y oeste de la ciudad, a lo que se agregan algunas áreas periféricas correspondientes a asentamientos carenciados, constituyen el espacio donde se concentra las situaciones de mayor vulnerabilidad social de sus habitantes. Las mejores condiciones de hogares y personas se localizan preferentemente en el micro y macro centro y en algunos sectores periféricos que coinciden con el emplazamiento de barrios parques de carácter residencial exclusivo como lo son Barrio Palihue y Barrio Parque Patagonia, de alto poder adquisitivo, disminuyendo progresivamente desde el centro hacia la periferia de la planta urbana las condiciones de habitabilidad y calidad de vida urbana. Las situaciones más desfavorables en términos de vulnerabilidad se corresponde con el radio 1022, el cual registra 100% de vulnerabilidad por capital físico, humano y social. Le siguen aquellas áreas que denotan valores que oscilan entre 61-80%: Villa Miramar, Stella Maris, periferia suroeste y el radio 1018. Por su parte se destacan, la situación de los hogares que registran vulnerabilidad cuyos valores oscilan entre 41 a 60%, el cual coincide con el emplazamiento de diversos asentamientos precarios, se destaca el sector sur, entre el arroyo Napostá y la vías del ferrocarril, el cual concentra un total de 9 asentamientos; se agregan Villa Nocito, Villa Duprat, Bajo Rondeau, Escuela 513, Loma Paraguaya, Harding Green, Villa Muñiz y Villa Parodi. De este modo, desde la perspectiva geográfica se pretendió otorgar una aproximación al estudio y conocimiento de la vulnerabilidad social en la ciudad de Bahía Blanca, identificando los hogares y personas con mayor vulnerabilidad, es decir, aquellos que por la combinación de las variables seleccionadas y por los niveles de pobreza en un contexto de escaso acceso a recursos y oportunidades, están sometidos a mayores desventajas y a riesgos que perpetúan las condiciones de pobreza. Resulta oportuno señalar la importancia que reviste el análisis de vulnerabilidad social a escala local, a los fines de detectar las características y las localizaciones geográficas tanto de personas y hogares en este tipo de situación. Bibliografía Arriagado Luco, Camilo, (2003), La Dinámica demográfica y el sector habitacional en América Latina. En Serie Población y Desarrollo, N° 33,CEPAL, Santiago de Chile. Arriagada, Irma. (2005), Dimensiones de la pobreza y políticas desde una perspectiva de género. 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