Análisis del Sector Forestal en Honduras

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Sector Forestal en Honduras: Análisis de
Sostenibilidad
Lawrence Pratt y Gabriel Quijandría
CEN 740
Julio, 1997
Documento en Proceso. Escrito por Lawrence Pratt, director adjunto del Centro
Latinoamericano para la Competitividad y el Desarrollo Sostenible, CLACDS, y Gabriel
Quijandría, Investigador-Consultor de CLACDS. Este trabajo busca estimular la
reflexión sobre marcos conceptuales novedosos, posibles alternativas de abordaje de
problemas y sugerencias para la eventual puesta en marcha de políticas públicas,
proyectos de inversión regionales, nacionales o sectoriales y de estrategias
empresariales. No pretende prescribir modelos o políticas, ni se hacen responsables el
o los autores ni el Centro Latinoamericano de Competitividad y Desarrollo Sostenible
del INCAE de una incorrecta interpretación de su contenido, ni de buenas o malas
prácticas administrativas, gerenciales o de gestión pública. El objetivo ulterior es elevar
el nivel de discusión y análisis sobre la competitividad y el desarrollo sostenibles en la
región centroamericana. El contenido es responsabilidad, bajo los términos de lo
anterior, de CLACDS y no necesariamente de los socios contribuyentes del proyecto.
Julio, 1997.
TABLA DE CONTENIDO
1.
EL SECTOR FORESTAL EN EL MUNDO Y EN AMÉRICA LATINA...................................................1
2.
EL SECTOR FORESTAL EN HONDURAS .........................................................................................3
2.1 HONDURAS: AÍS DE VOCACIÓN FORESTAL NATURAL ...............................................................................3
2.2 SITUACIÓN ACTUAL DE LOS RECURSOS FORESTALES ..............................................................................4
2.2.1 Bosques de Coníferas .............................................................................................................4
2.2.2 Bosques Latifoliados................................................................................................................5
2.2.2.1
Bosques de Latifoliadas de Tierras Bajas.......................................................................5
2.2.2.2
Bosques Latifoliados de Clima Seco...............................................................................6
2.2.3 Bosques Nublados...................................................................................................................6
2.2.4 Bosques de Mangle .................................................................................................................7
2.3 ÁREAS PROTEGIDAS ............................................................................................................................8
2.4 LA ACTIVIDAD FORESTAL INDUSTRIAL.....................................................................................................9
2.4.1 Industria Primaria.....................................................................................................................9
2.4.2 Industria Secundaria ..............................................................................................................11
2.4.3 Resinas y otros Productos Derivados....................................................................................13
2.4.4 Semillas Forestales................................................................................................................14
3.
IMPACTOS AMBIENTALES EN EL SECTOR FORESTAL ...............................................................15
3.1 DEFORESTACIÓN ...............................................................................................................................15
3.1.1 Principales Causas de la Deforestación en Honduras...........................................................17
3.1.1.1
Ampliación de la Frontera Agrícola y/o Pecuaria ..........................................................17
3.1.1.2
Tenencia de la Tierra ....................................................................................................17
3.1.1.3
Producción de Leña ......................................................................................................18
3.1.1.4
Desarrollo de Actividades de Acuacultura ....................................................................20
3.1.1.5
Incendios Forestales .....................................................................................................20
3.1.1.6
Contrabando Transfronterizo ........................................................................................20
3.2 PRODUCCIÓN DE AGUA.......................................................................................................................21
3.3 EROSIÓN ..........................................................................................................................................22
3.4 DEGRADACIÓN GENÉTICA ...................................................................................................................22
4.
LEGISLACIÓN AMBIENTAL QUE REGULA LA INDUSTRIA ...........................................................23
4.1
INCENTIVOS FISCALES APLICABLES AL SECTOR .....................................................................................23
5.
POLÍTICAS FINANCIERAS Y CREDITICIAS CON RESPECTO AL SECTOR..................................24
6.
AMBITO INSTITUCIONAL Y TOMADORES DE DECISIONES .........................................................25
DOCUMENTOS CONSULTADOS...............................................................................................................26
PERSONAS CONSULTADAS.....................................................................................................................28
1.
EL SECTOR FORESTAL EN EL MUNDO Y EN AMÉRICA
LATINA
El fuerte desarrollo de una demanda por productos y servicios provenientes de los
bosques durante este último siglo ha supuesto una presión enorme sobre los recursos
forestales del mundo, poniendo en riesgo su existencia en un futuro a largo plazo. De
acuerdo a cálculos del Banco Mundial alrededor del 50% de los bosques existentes a
principios del siglo XX han desaparecido y la tasa de deforestación sigue aumentado
inexorablemente. En la actualidad se calcula que cada año se pierden entre 17 y 20
millones de hectáreas de bosques, debido al cambio de uso de la tierra (agricultura,
ganadería, minería, producción petrolera, carreteras, etc.); los incendios forestales y el
aprovechamiento de subsistencia (leña) y/o comercial (madera) de los recursos
forestales (Banco Mundial, 1991).
Particularmente serias son las amenazas sobre los bosques tropicales, ubicados casi
enteramente en países en vías de desarrollo, los cuales están siendo objeto de una
reducción importante debido a las presiones que impone la búsqueda de alternativas
económicas que permitan a estos países salir del ciclo de la pobreza. Justamente, la
lucha contra la pobreza extrema es el tema al cual se recurre, erradamente, para
justificar que los bosques sean vistos no como un recurso económico en sí, y que por
tanto debe ser administrado racionalmente, sino como una reserva inagotable de
nuevas tierras factibles de transformar en el futuro para dar espacio a nuevas
actividades económicas.
Un hecho especialmente relevante a tener en cuenta a la hora de hacer analisis serios
acerca de la situación del sector forestal es que el argumento, muchas veces usado por
la comunidad conservacionista, de que la actividad de aprovechamiento forestal
industrial es la responsable por la pérdida de los recursos forestales se revela como
una apreciación erronea de la situación. Muy por el contrario, cada vez más se pone de
manifiesto que la pérdida de bosques es más grave en aquellos países que no poseen
una industria forestal o que poseen marcos regulatorios que no otorgan su verdadero
valor económico a los recursos forestales.
La situación actual del bosque tropical en América Latina y el Caribe es especialmente
importante debido a que esta región posee aproximadamente el 50% del total del
bosque tropical remanente en el mundo, mientras que sólo el 35% se encuentra en
Africa y el 15% restante en Asia (Burgess, 1993). El hecho anterior sin embargo, ha
funcionado hasta ahora como un obstáculo para la adopción de políticas de
racionalización en el uso de los recursos forestales, ya que debido a las importantes
áreas de bosque aun presentes, las tasas anuales de deforestación continuan siendo
engañosamente bajas, lo cual sirve como argumento para desestimar acciones más
agresivas en busca de proteger efectivamente el bosque tropical. El Cuadro No. 1
muestra la situación de los recursos forestales tropicales a nivel mundial.
1
CUADRO 1
RECURSOS FORESTALES TROPICALES: SITUACIÓN Y EVOLUCIÓN
(MILES DE HECTÁREAS)
Región Geográfica
Superficie/*
Area Bosque
(1990)
Deforestación
Anual Promed.
(1981-1990)
% de Area Total
Deforestada
Anualmente
Africa
América Latina
Asia
2 243 300
1 675 700
896 600
600 100
839 900
274 900
5 000
8 300
3 600
0,83
0,99
1,31
Total
4 815 600
1 714 900
16 900
0,99
Principales Ecosist.
Tierras Bajas
Bosque Tropical Lluvioso
Bosque Caducifolio Húmedo
Bosque Caducifolio Seco
Bosque Muy Seco
Desierto
912 000
1 461 000
720 500
547 700
523 800
655 500
626 400
212 900
39 500
2 500
4 900
7 300
2 100
200
100
0,75
1,17
0,99
0,51
4,00
650 500
178 100
2 300
1,29
4 815 600
1 714 900
16 900
0,99
Tierras Altas
Bosque Montano
Total
*: Incluye sólo el área ubicada en la zona tropical.
Fuente: Burgess, 1993
La intención de este documento es poder determinar el nivel de sostenibilidad del sector
forestal en Honduras, analizando su sostenibilidad propia en función de las prácticas
actuales de producción, procesamiento, transporte, etc. vigentes en el momento. Al
mismo tiempo, se analizará la interrelación entre la industria y otras industrias con las
cuales esta compite por recursos y espacio, intentado determinar tanto los impactos
que las actividades forestales causan en otras industrias como aquellos que ellas recibe
por acción de otras actividades productivas.
Adicionalmente, se analiza el marco regulatorio con respecto a la legislación ambiental,
los incentivos fiscales y las prácticas crediticias y bancarias aplicables a la actividad.
Finalmente, se analiza el esquema institucional en el cual la industria está inmersa,
evaluando la acción de los diferentes tomadores de decisiones que poseen cierta
ingerencia en la actividad del sector, poniendo especial énfasis en el análisis de los
conflictos entre los mismos y los traslapes de autoridad que dificultan su acción.
2
2.
EL SECTOR FORESTAL EN HONDURAS 1
2.1 Honduras: aís de Vocación Forestal Natural
El bosque ha sido y es aun hoy en día, el tipo de ecosistema dominante en Honduras,
lo cual se expresa en una altísima vocación forestal de sus suelos, que se encuentra
entre el 75% y 88% de su territorio (Durón, comunicación personal y AFE-COHDEFOR,
1996b). A pesar de esto, el desarrollo de diferentes actividades económicas tales como
la expansión de la frontera agrícola y ganadera; el desarrollo de la camaricultura; el
cultivo de café y otros productos agrícolas de exportación y el uso sin renovación de
madera y leña para fines domésticos, artesanales e industriales, han llevado a que en la
actualidad la cobertura forestal real alcance sólo al 57.6% de las áreas con aptitud
forestal del país, lo cual representa una pérdida de alrededor del 40% del stock forestal
nacional disponible a principios de siglo (AFE-COHDEFOR, 1996b). El Cuadro No. 2
muestra el uso del suelo en Honduras en 1995.
CUADRO 2
USO DEL SUELO EN HONDURAS,
(MILES DE HECTÁREAS)
Descripción
1995
Superficie
Porcentaje
TIERRAS FORESTALES
7 641,8
67,93
Bosque Latifoliado
- Manglar
- Hoja Ancha
Bosque de Pino
- Bosque Denso
- Bosque Ralo
Bosque Mixto
Area Deforestada *
- Latifoliado
- Manglar
2 760,9
54,3
2 706,6
2 797,3
828,1
1 969,2
528,8
1 554,8
1 311,3
243,5
24,54
0,48
24,06
24,87
7,36
17,51
4,70
13,82
11,65
2,17
OTRAS TIERRAS **
3 607,4
TOTAL
11 249,2
32,07
32,07
100,00
*: Cifras obtenidas del mapa forestal de 1995.
**: Incluye zonas agrícolas, ganaderas, urbanas, ríos, lagos y otros.
Fuente: AFE-COHDEFOR, 1996a.
1
Debido a serios problemas con las estadísticas disponibles en Honduras, las cifras provenientes de
distintas fuentes muchas veces no coinciden entre sí. Para cada caso específico se intentó escoger la cifra
más aproximada a la situación real, en función de la confiabilidad de la información proveniente de cada
fuente con respecto a la variable analizada.
3
Actualmente existe un acuerdo entre todos los actores del sector forestal acerca del
hecho que todos los tipos de bosque presentes en Honduras están siendo manejados
de manera no sostenible y por tanto existe una seria amenaza a la capacidad futura de
estos bosques de seguir siendo proveedores de los bienes y servicios económicos,
sociales y ambientales que hasta hoy han puesto a disposición de la sociedad
hondureña.
Al considerar estos bienes y servicios se deben incluir no solamente a los directamente
atribuibles al aprovechamiento de los recursos forestales, sino el enorme valor
económico (no contabilizado) de algunos de los servicios que los bosques proveen
como la regulación del ciclo hidrológico, la prevención de la erosión, la prevensión de
desastres naturales, la protección de cuencas, el aseguramiento de la vida util de los
embalses hidroeléctricos, etc.
Adicionalmente existen oportunidades de generación de ingresos a partir de la
conservación del bosque, tales como el ecoturismo, la bioprospección o la
implementación conjunta, los cuales no han sido aun explotados en Honduras y que
podrían resultar ser opciones de desarrollo más sostenibles e incluso más rentables
que las actuales.
2.2 Situación Actual de los Recursos Forestales
Cuatro tipos principales de bosque son identificables en Honduras, los cuales debido a
sus características específicas se encuentran afectados por problemas de diferente
naturaleza, lo que los coloca en situaciones de vulnerabilidad muy diferentes. A pesar
de esto, todos los recursos forestales disponibles han sido manejados hasta hoy de una
manera no sostenible, lo cual ha afectado seriamente la disponibilidad de estos
recursos en el mediano y largo plazo. El Anexo No. 1 muestra un mapa con la
distribución de los principales tipos de bosque en Honduras.
2.2.1
Bosques de Coníferas
Son los mayores de la región centroamericana. Formados por unas 7 especies de
coníferas, las cuales se presentan en formaciones puras o combinadas con especies
del género Quercus sp y Liquidámbar. Se encuentran ubicados en todo el país, pero
especialmente en las zonas central y oriental del país, con una gran concentración en
los departamentos de Olancho, Francisco Morazán, Gracias a Dios, Comayagua y El
Paraiso. Las principales amenazas que enfrenta este tipo de bosque son las deficientes
prácticas de manejo, los incendios forestales y la extracción de leña para su utilización
como combustible.
En términos comparativos la problemática de este tipo de bosque no es tan grave como
la que enfrentan los otros debido a la rápida capacidad de regeneración de las especies
de coníferas y a la ubicación de este tipo de bosque en áreas de poca precipitación, de
muy fuerte pendiente y en suelos pedregosos, lo que desincentiva su transformación en
tierras agrícolas (CCAB-AP,1996). A pesar de lo anterior, gran parte de los bosques de
coníferas son utilizados como zonas de pastoreo para la ganadería extensiva, lo cual es
un problema en el caso de bosques recien intervenidos o bosques jóvenes pues se
aumenta enormemente su período de recuperación.
4
En la actualidad el 97% de la actividad forestal industrial del país se basa en el
aprovechamiento de los bosques de coníferas, no sólo como fuentes de madera sino
como proveedores de otros productos de valor comercial en el mercado internacional
como el aceite de liquidámbar, la colofonia (que se usa como insumo para la
producción de pinturas) y el aguarrás (solvente). Debido a la concentración de la
actividad forestal industrial en firmas de gran capital, uno de los principales problemas
actuales es la incorporación de los campesinos, propietarios de grandes extensiones de
este tipo de bosque, en los beneficios de la actividad. (Durón, comunicación personal).
El que los propietarios de tierras con bosque se puedan beneficiar economicamente de
los mismos es posible sólo a partir de la aprobación en 1992 de la Ley de
Modernización Agrícola, la cual reconoce la propiedad de los bosques por parte de los
dueños de la tierra, cambiando el régimen anterior, en el cual el estado era dueño de
todos los árboles, lo cual generaba un fuerte desincentivo hacia la conservación del
bosque, el cual era visto más como un obstáculo que como un activo u recurso
económico explotable.
2.2.2
Bosques Latifoliados
Son ecosistemas forestales de alta complejidad, en los cuales se dan una serie de
asociaciones simbióticas y conflictivas entre diferentes especies arbóreas y de otras
plantas, lo cual los convierte en sistemas altamente frágiles frente a modificaciones en
sus condiciones naturales. El tipo de suelo en que están ubicados suele ser poco fértil
debido a su cobertura reducida, sin embargo sucede que estas tierras son justamente
las más amenazadas por el avance de la frontera agrícola, la cual desmonta bosque
para sostener agricultura de subsistencia, la cual generalmente es la menos indicada
en dichas zonas.
Del 80 al 90% de este tipo de bosque se encuentra en sistemas de tenencia nacional
(tierras del estado), lo cual es una de la principales causas de su transformación para
otros usos debido a la falta de recursos de la Corporación Hondureña de Desarrollo
Forestal (COHDEFOR) para llevar a cabo labores de regulación que protejan estos
tipos de bosque a mediano y largo plazo. La situación anterior es particularmente
preocupante debido a que buena parte de estos ecosistemas ya se encuentra dentro de
los límites de áreas con algún nivel de protección, incluso algunas de ellas acogidas a
esquemas internacionales de protección como la Reserva de la Biósfera del Río
Plátano.
2.2.2.1
Bosques de Latifoliadas de Tierras Bajas
De gran diversidad, albergan alrededor de 200 especies de árboles y plantas menores
diferentes, de estas se utilizan comercialmente alrededor de 20 o 25 especies, entre
ellas la caoba (Swietenia macrophylla) y el cedro (Cedrela odorata). La mayor
concentración de este tipo de bosque se encuentra en los departamentos de Olancho,
Gracias a Dios y Colón.
A pesar del alto valor comercial de algunas de las especies maderables de esta
categoría de bosque, sólo el 2% del corte anual de madera en este tipo de bosques es
atribuible a la explotación forestal industrial, debido al relativo aislamiento en que se
5
encuentran sus principales remanentes, ubicados en áreas sin caminos adecuados y
ningún tipo de infraestructura de apoyo (AFE-COHDEFOR, 1996b).
La ampliación de la frontera agrícola y ganadera constituye el peligro principal para esta
categoría de bosque, el cual es visto como la principal reserva de tierras de expansión
para el futuro. Durante los últimos 15 años el ritmo de destrucción de este tipo de
bosque se ha acelerado enormemente a medida que el número de colonos procedentes
del occidente y el sur presionan por más tierras.
Debido a que estos bosques se encuentran en suelos de textura arenosa, con
pendientes de moderadas a fuertes y en con alto nivel de erosión, su capacidad
productiva es muy limitada y se basa en un complicado equilibrio entre diferentes
especies de planas. Sin embargo, a pesar de ello, las tierras desmontadas son
utilizadas por los colonos hasta que su capacidad productiva agrícola se agota
(alrededor de 5 ciclos de producción) luego de lo cual la tierra agotada se convierte en
pastizales o se deja abandonada y el proceso de desmonte se inicia nuevamente en un
lugar diferente.
2.2.2.2
Bosques Latifoliados de Clima Seco
Formados por gran cantidad de árboles de hoja ancha, tales como el carreto (Albizzia
longepedata), el pochote (Bombacopsis quinatum), el guayacán (Guayacum
guatemalensis) y el jícaro (Crescentia alata), se encuentran ubicados principalmente en
las zonas más áridas del territorio: la llanura costera del Pacífico y algunas islas del
Golfo de Fonseca. Debido a su ubicación en suelos sin pendientes fuertes, estos
bosques han sido practicamente eliminados del territorio hondureño.
Los principales problemas que lo aquejan son su utilización como fuente de leña, el
avance de las actividades agrícolas de exportación como el cultivo de algodón (en los
años 50 y 60) y el de melón y sandía (a partir de los 80) y la presión de los ganaderos
por nuevas tierras que reemplacen las ya agotadas. Adicionalmente, el uso intensivo
de pesticidas y otros agroquímicos ha alterado seriamente el balance químico de las
tierras transformadas, afectando su capacidad productiva futura.
2.2.3
Bosques Nublados
Con niveles de biodiversidad similares a la anterior categoría, este tipo de bosque
puede estar conformados por asociaciones de coníferasde altura, de rodales puros de
árboles latifoliados o por asociaciones mixtas con gran presencia de epífitas, bromelias,
helechos, musgos y bejucos. Esta profusión de especies vegetales, las cuales se
encuentran en un delicado equilibrio competitivo, es la forma de asegurar la existencia
del bosque como un todo en las difíciles condiciones climáticas que presenta el entorno
en que están ubicados.
Estos tipos de bosque se encuentran en las partes altas de las montañas, entre los
1,800 y los 2,500 metros sobre el nivel del mar. Debido a su ubicación estos bosques
cumplen una importante función en la regulación de las fuentes de agua, sirven de
refugio a gran cantidad de fauna y flora y tienen gran potencial de utilización para el
ecoturismo.
6
El desarrollo de la actividad cafetalera, el principal producto de exportación del país,
sigue siendo una enorme amenaza a la existencia futura de estos bosques. Según
cálculos del Instituto del Café de Honduras (IHCAFE) el área cafetalera de Honduras se
incrementó en un 41% entre 1988 y 1993, hasta alcanzar aproximadamente las 231 mil
hectáreas. Debido a la protección que le brinda a la actividad la Ley de Protección a la
Empresa Caficultora (Decreto No. 78 de 1982) y a la nula coordinación de acciones
entre la COHDEFOR y el IHCAFE, los conflictos son resueltos generalmente en favor
de la segunda institución (AFE-COHDEFOR, 1996b).
2.2.4
Bosques de Mangle
Ubicados en las zonas de intercambio de agua de los esteros y la costa, los bosques de
mangle son formaciones vegetales muy complejas que pueden combinar hasta 5
especies diferentes: mangle rojo (Rhizophora sp); curumo blanco (Avicennia bicolor);
curumo negro (Avicennia germinans); mangle blanco (Laguncularia racemosa) y
botoncillo (Conocarpus ereches). La mayor cantidad de este tipo de recurso se
encuentra en la concentrado en el área adyacente al Golfo de Fonseca, en los
departamentos de Choluteca y Valle, en la zona sur del país. Las actividades de cultivo
de camarones, de producción de sal y extracción de taninos y leña son las actividades
que más fuertemente atentan contra la sostenibilidad a largo plazo de este tipo de
recurso.
En la actualidad existen serios problemas por el casi total desconocimiento de técnicas
de manejo sostenible de bosques de mangle, debido a que las actividades de
investigación y de capacitación en el área forestal han sido orientadas casi
exclusivamente al manejo de bosques de coníferas. Unido a este problema casi no
existe apoyo económico y/o técnico por parte de la COHDEFOR, lo cual afecta
principalmente a los pequeños productores, quienes son los que están generando la
mayor presión sobre los manglares. El Cuadro No. 3 muestra la distribución de los
diferentes recursos forestales existentes por departamento.
7
CUADRO 3
DISTRIBUCIÓN DE LOS RECURSOS FORESTALES POR DEPARTAMENTO, 1995
Departamento
Atlántida
Colón
Comayagua
Copán
Cortés
Choluteca
El Paraiso
Fco. Morazán
Gracias a Dios
Intibuca
Islas de la Bahía
La Paz
Lempira
Ocotepeque
Olancho
Santa Bárbara
Valle
Yoro
TOTAL
Bosque de Coníferas
Denso
Ralo
Total
1
1
7
75
82
506
1 915
2 421
42
1 024
1 066
91
392
483
74
331
405
1 430
845
2 275
1 854
2 338
4 192
475
3 476
3 951
57
627
684
26
7
33
4
681
685
274
1 125
1 399
32
492
524
2 732
2 964
5 696
354
1 380
1 734
5
5
323
2 014
2 337
8 281
19 692
27 973
Latifoliado
1 155
4 546
362
551
217
98
946
197
8 359
244
43
150
163
331
8 569
348
13
674
27 066
Mangle
Mixto
1
38
241
TOTAL
575
1 157
4 708
3 135
1 786
871
774
3 530
4 932
12 336
1 140
98
1 110
1 921
922
16 085
2 530
249
3 586
5 288
60 870
42
352
69
171
30
309
543
26
6
212
16
275
359
67
1,820
448
231
543
Fuente: AFE-COHDEFOR, 1996a.
2.3 Áreas Protegidas
Desde 1989 COHDEFOR administra las áreas protegidas, las cuales estaban
anteriormente bajo la responsabilidad del Ministerio de Recursos Naturales. En la
actualidad el Sistema Nacional de Areas Protegidas está conformado por un total de
107 áreas con diferentes niveles de protección, que abarcan aproximadamente el
23.8% del territorio hondureño si es que se incluyen las zonas de amortiguamiento de
estas áreas. La principal fuente de fondos con que cuenta el sistema es la ayuda
internacional, debido a que su aislamiento y la falta de infraestructura de apoyo en las
áreas dificulta su visita por parte de turistas.
El sistema se encuentra distribuido de la siguiente manera: 2 reservas de la biósfera
(declaradas por la UNESCO), 25 parques nacionales, 29 refugios de vida silvestre, 40
reservas biológicas, forestales y marinas y unas 12 áreas de uso múltiple conforman en
la actualidad el sistema. La mayoría de las áreas protegidas existentes en el país están
ubicadas en bosques de altura, a más de 1,800 m.s.n.m.
Existe poca información acerca de la situación actual de los recursos biológicos dentro
de los límites del sistema, sin embargo es opinión generalizada que la mayoría de las
áreas sufren serias amenazas que ponen en peligro su viabilidad a largo plazo. La falta
de información hace imposible el diseño de planes de manejo que permitan un uso
racional de los recursos disponibles.
8
A lo anterior se debe sumar el hecho de que en muchos casos las áreas protegidas no
pasan de ser “parques de papel”, que existen sólo por escrito y nunca han visto
claramente definidos sus límites. Este problema es particularmente grave en la zona
sur, donde un gran número de reservas biológicas y refugios de vida silvestre han sido
creadas en zonas ya concesionadas a particulares para la producción de camarones.
2.4 La Actividad Forestal Industrial
La industria forestal ha sido historicamente una de las más importantes generadoras de
divisas de Honduras, principalmente por concepto de exportación de madera en troza y
aserrada; muebles y sus partes; otros productos de madera tales como palos de
escoba, nasas de pesca para langostas, estacas y postes; resinas, trementina y sus
derivados y semillas forestales. Sin embargo, la participación relativa del sector en el
PIB se ha venido reduciendo sensiblemente (de 4.6% a 3.2% entre 1980 y 1993) como
resultado de la reducción de la oferta de productos provenientes del bosque, situación
originada por el manejo insostenible a que han sido sometido los bosques (AFECOHDEFOR, 1996b).
Adicionalmente, Honduras es un gran importador de productos derivados de los
recursos forestales tales como la pulpa para producir papel y/o cartón y el corcho, los
cuales son importados en su totalidad (Durón, comunicación personal). Esta situación
hace cada vez más imperioso el aumento en el valor agregado de los productos
forestales de exportación, debido a que durante los últimos 5 años el déficit en la
balanza comercial de productos forestales ha venido creciendo de manera acelerada.
El Cuadro No. 4 muestra la evolución de la balanza comercial de productos forestales.
CUADRO 4
BALANZA COMERCIAL DE PRODUCTOS FORESTALES,
1986-1993
Año
Exportaciones
(US$)
Importaciones
(US$)
Balance
(US$)
1991
1992
1993
1994
1995
33 338 000
56 764 000
69 377 600
68 587 600
46 754 000
42 400 000
34 400 000
84 100 000
80 300 000
110 030 000
-9 062 000
22 364 000
-14 722 400
-11 712 400
-63 276 000
Fuente: AFE-COHDEFOR, 1996a y Banco Central,1996.
2.4.1
Industria Primaria
Se denomina industria primaria a aquella que hace el aprovechamiento inicial de los
recursos forestales, llevando a cabo el corte en el bosque y su posterior aserrado. La
producción actual de esta industria se concentra especialmente en tablas y tablones,
productos de muy escaso valor agregado, que sin embargo resultan ser uno de los
principales generadores de divisas para el país (Durón, comunicación personal). El
Cuadro No. 5 muestra la evolución de los volúmenes y el valro de la exportación de
madera en trozas y aserrada entre 1991 y 1995.
9
CUADRO 5
VOLUMEN Y VALOR DE MADERA EXPORTADA EN TROZAS Y ASERRADA, 1991-1995
Año
1991
1992
1993
1994
1995
TOTAL
Madera en Troza
Pies Tab.
US$
0
0.0
29 900 000
14 668 500
54 100 000
13 101 600
56 200 000
12 483 600
47 200 000
12 963 000
187 400 000
53 217 600
Madera Aserrada
Pies Tab.
US$
30 600 000
14 235 000
36 000 000
15 434 000
61 900 000
25 021 000
51 900 000
18 242 000
25 900 000
4 857 000
206 300 000
77 809 000
TOTAL
Pies Tab.
US$
30 600 000
14 235 000
65 900 000
30 102 500
116 000 000
38 122 600
108 100 000
30 725 600
73 100 000
17 820 000
393 700 000
131 026 600
Fuente: AFE-COHDEFOR, 1996a
De un promedio de 110 aserraderos sólo 8 trabajan con árboles procedentes del
bosque latifoliado, cuya madera es muy superior en precio al pino, lo cual se hace más
grave si se tiene en cuenta que sólo el 2% de los árboles que se cortan en el bosque
latifoliado llegan a ser aprovechados por la industria forestal, ya sea primaria o
secundaria, el resto es contrabandeado a través de la frontera con El Salvador (Durón,
comunicación personal), es utilizado como material de construcción e incluso como
combustible (Bendeck, comunicación personal).
Los problemas que enfrenta este segmento de la industria son múltiples y lo colocan en
una situación vulnerable desde el punto de vista económico a mediano plazo. En primer
lugar, existe una innegable reducción en la disponibilidad de árboles de diámetro
aserrable debido a las prácticas de manejo insostenibles llevadas a cabo hasta hoy en
los bosques del país. Esta situación hace que la mayoría de los aserraderos trabajen a
niveles de capacidad de entre el 25 y el 60%, generando importantes pérdidas
económicas en el segmento que han llevado al cierre de por lo menos 10 aserraderos
entre 1989 y 1994. El Cuadro No. 6 muestra la relación entre la capacidad de aserrío
instalada y su uso real.
CUADRO 6
RELACIÓN CAPACIDAD DE PRODUCCIÓN REAL E INSTALADA DE ASERRADEROS, 1992
(MILLONES DE PIES TABLARES)
Categorías de Producción
(Millones P.T.)
0,0 - 0,99
1,0 - 2,99
=>3,00
TOTAL
Aserraderos
Núm.
%
34
38
13
85
40
45
15
100
Capacidad Media de Producción
(Millones P.T./Año)
Instalada
Real
P.T.
P.T.
%
2,4
0,6
25
4,3
1,8
42
11,2
6,5
58
390,6
173,3
44
Fuente: AFE-COHDEFOR, 1996b
10
Un segundo problema, claramente relacionado al anterior es el hecho de que existe una
fuerte tendencia de concentración de la actividad de aserrío en las unidades de mayor
tamaño, las cuales aprovechan la mayor parte de los cada vez menos disponibles
recursos forestales. Si la tendencia hacia una menor cantidad de recurso disponible se
mantiene, pronto muchos otros aserraderos desaparecerán o serán absorvidos por los
más grandes. El Cuadro No. 7 muestra la estratificación de los aserraderos.
CUADRO 7
ESTRATIFICACIÓN DE LA PRODUCCIÓN DE MADERA ASERRADA,
(MILLONES DE PIES TABLARES)
Tamaño
(Millones P.T.)
Menos de 1,0
De 1,0 a 1,9
De 2,0 a 2,9
De 3,0 a 3,9
De 4,0 a 4,9
De 5,0 a 5,9
De 6,0 a 12,0
TOTAL
Número de
Aserraderos
100
17
2
4
2
0
3
128
Porcentaje
No. Aserr.
78
14
2
3
1
0
2
100
1995
Producción por
Estrato
26,8
21,6
7,9
11,4
9,0
0,0
20,6
97,3
Porcentaje
Producción
27,5
22,2
8,1
11,8
9,2
0,0
21,2
100,0
Fuente: AFE-COHDEFOR, 1996a
Un tercer problema de la industria tiene que ver con el nivel tecnológico de las
empresas del segmento debido a que aproximadamente un 60% de ellas todavía utiliza
sierras circulares, las cuales son en promedio un 40% menos eficientes en el
aprovechamiento de la materia prima, que la sierras de banda, pues producen un alto
nivel de desperdicio. El problema de los desperdicios generados no sería muy serio si
es que la mayor parte de los mismos se utilizaran para producir aglomerados, sin
embargo esta no ha sido la costumbre hasta el momento.
Como respuesta a los problemas de acceso a árboles con diámetros adecuados la
COHDEFOR estableció a partir de 1995 algunas medidas que restringen la explotación
maderera, afectando nefativamente a la industria de transformación primaria ya que el
déficit generado para la industria secundaria ha sido suplido con materia prima
proveniente de México, Nicaragua y los Estados Unidos. (CCAB-AP, 1996).
2.4.2
Industria Secundaria
La industria secundaria es aquella que manufactura productos de valor agregado para
diferentes mercados de exportación. Muchas de las empresas que operan en este
segmento se encuentran integradas a los aserraderos que hacen la transformación
primaria. Los montos de exportación de madera transformada llega a aproximadamente
US$ 40 millones anuales, los cuales se distribuyen entre muebles, palos de escoba,
postes y otros productos.
El Cuadro No. 8 muestra la evolución en las exportaciones de productos secundarios de
la madera.
11
CUADRO 8
VOLUMEN Y VALOR DE MADERA TRANSFORMADA EXPORTADA
SEGÚN TIPO DE PRODUCTO, 1991-1995
(MILES DE US$/MILLONES DE PIES TABLARES)
VOLUMEN
Año
Muebles
Postes
Perfiles
Molduras
1,2
2,6
2,4
0,4
0,0
Estacas
0,2
0,2
-------
Madera
Terciada
1,1
2,8
2,2
4,8
3,4
1991
1992
1993
1994
1995
3,7
3,5
4,2
8,5
3,8
Total
23,7
0,4
14,3
VALOR
Año
Muebles
Postes
1991
1992
1993
1994
1995
6 492
9 354
9 234
13 708
6 687
45 475
Total
Palos
Escoba
11,1
18,3
10,0
24,3
17,2
Piezas
Cerca
2,8
3,1
6,1
23,9
15,8
Nasas
Varios
7,0
8,0
9,6
21,2
14,1
Parte
P.Y.V.
0,7
0,2
0,1
0,5
0,4
0,3
0,6
0,5
1,0
1,3
1,5
2,3
4,8
13,8
11,8
6,6
59,9
0,9
80,9
51,7
3,7
34,2
Perfiles
Molduras
983
1 178
1 681
140
----
Estacas
Palos
Escoba
3 480
5 578
4 515
3 769
2 796
Piezas
Cerca
1 170
1 288
2 427
2 617
1 814
Varios
1 854
1 701
2 552
1 289
894
Parte
P.Y.V.
972
248
269
279
201
Nasas
199
33
----------
Madera
Terciada
625
2 037
1 848
1 476
1 131
94
192
276
212
394
1 076
1 425
4 155
11 962
3 129
232
7 117
3 982
8 290
1 969
20 138
9 316
1 168
21 747
Fuente: AFE-COHDEFOR, 1996a
La exportación de este tipo de productos ha crecido rápidamente en los últimos años,
impulsada por los incentivos que el gobierno entrega para el fomento de exportaciones
no tradicionales y por el trato preferencial que estos productos reciben en algunos
países tales como Japón y los Estados Unidos. (CCAB-AP, 1996).
Los principales problemas que enfrenta la industria secundaria son en primer lugar, la
disponibilidad de materia prima, la cual está determinada por la misma problemática
que enfrenta la industria primaria. Esta situación genera un mercado cautivo, donde los
transformadores secundarios se ven obligados a pagar precios muy elevados por la
fuerte competencia que tienen de los exportadores de madera, la industria de
construcción y los talleres artesanales (AFE-COHDEFOR, 1996b). En el caso de la
madera de pino la disponibilidad está supeditada a las autorizaciones que da el
gobierno para el aprovechamiento de este tipo de recurso; por otro lado, el
abastecimiento de maderas de color (latifoliada) proviene de pequeños productores que
trabajan con motosierras.
Debido a pérdida de los stocks de madera de color la COHDEFOR se ha visto obligada
a prohibir las exportaciones de caoba en trozas y se estima que pronto aprobará
también la prohibición para la exportación de tablones y tablas. El objetivo de estas
medidas es hacer que toda la madera de color sea aprovechada por la industria
secundaria para obtener productos de mayor valor agregado. (AFE-COHDEFOR,
1996b).
12
Otro problema importante, relacionado al anterior, es el de la especialización de
algunas de las empresas, las cuales operan de manera muy diferente si es que
aprovechan madera de pino que si aprovechan maderas de color. Las empresas que
trabajan con pino suelen operar en un sistema de fabricación en serie, en el caso de los
que trabajan con caoba el sistema de producción es cuasi-artesanal. Estas condiciones
hacen difícil que una empresa que opere con un tipo de madera no pueda cambiarse a
la otra cuando su materia prima original escacee.
2.4.3
Resinas y otros Productos Derivados
La producción de resinas de pino y sus derivados es un negocio de importancia relativa,
que aporta unos US$ 3.5 millones al año. De todos los productos exportados la
colofonia, usada como base para producir pinturas, es la de mayor importancia debido
a que representa alrededor del 75% del total de las exportaciones de esta categoría de
productos.
En la actualidad existen 3 empresas que procesan resina de pino, las cuales se
encuentran organizadas en un cartel de compra. El abastecimiento de resina para estas
empresas proviene especialmente de productores comunitarios organizados en
cooperativas de producción. A pesar de que las empresas procesadoras han buscado
estimular la producción de resina para aumentar su producció de derivados, estos
mecanismos no han funcionado y aun hoy en día existe capacidad de procesamiento
ocioso en la industria. El Cuadro No. 9 muestra el volumen y el valor de los productos
derivados de coníferas exportados durante el período 1991-1995.
CUADRO 9
EXPORTACIÓN DE PRODUCTOS. DERIVADOS DE PINO Y ACEITE DE LIQUIDÁMBAR
(MILES DE KG. Y US$)
Año
Resina
Kg
US$
1991
1992
1993
1994
1995
Total
Productos Derivados de Pino
Colofonia
Aguarrás
Aceite de Pino
Kg
US$
Kg
US$
Kg
US$
---40
---282
45
---15
---139
44
2 612
3 673
5 298
3 733
1 905
1 299
2 416
3 938
2 014
11 705
226
291
46
82
191
108
106
31
40
72
---229
225
171
42
---273
266
171
67
367
198
17 221
21 372
836
357
667
777
Dipenterol
Kg
US$
---17
50
115
---182
---19
45
46
---110
Otros Deriv.
Liquidámbar
Kg
US$
241
76
2
-------
751
799
18
0
0
319
1 568
Fuente: AFE-COHDEFOR, 1996a
Algunas prácticas de “sangrado” de los árboles han resultado muy dañinas y han
afectado muy seriamente la capacidad futura de producción de resina de los bosques
de coníferas.
13
2.4.4
Semillas Forestales
Esta industria se basa en la recolección de semillas silvestres, actividad que es
coordinada por el Banco de Semillas, institución dependiente de la Escuela Nacional de
Ciencias Forestales. La recolección es llevada a cabo por personal propio del banco o
por grupos no formales de productores. (AFE-COHDEFOR, 1996b).
La comercialización de semillas forestales representó entre 1990 y 1994 unos US$
548,200, de los cuales el 94% provino de operaciones de exportación. La proporción de
los precios entre el mercado interno y el externo es de aproximadamente 15 a 1, lo cual
fomenta la exportación del producto.
Los problemas de degradación genética que los bosques están sufriendo también
afectan a la industria ya que reducen la disponibilidad de semillas de buena calidad en
el futuro. Esta situación genera un círculo vicioso en la medida que los precios elevados
de las semillas hacen que las mejores sean exportadas, afectando la calidad de los
árboles que se desarrollen en el futuro.
14
3.
IMPACTOS AMBIENTALES EN EL SECTOR FORESTAL
Debido a la complejidad que tienen los bosques y a la gran cantidad de bienes y
servicios que estos proveen a la sociedad, los impactos ambientales que el sector
recibe, así como los que produce sobre otros sectores, tienen un efecto muy importante
sobre la calidad futura de los otros ecosistemas, la disponibilidad a mediano y largo
plazo de ciertos recursos e incluso sobre la seguridad física humana.
Al analizar los impactos ambientales en el sector se concluye que la mayor parte de los
efectos negativos son responsabilidad de una serie de actividades económicas que
compiten por el espacio con el bosque y en su avance lo destruyen definitivamente o
afectan definitivamente su capacidad productiva futura.
Un aspecto importante a tener en cuenta es el hecho de que el aprovechamiento
forestal suele ser una actividad con enormes externalidades debido a que costos y
beneficios privados son muy distintos a los costos y beneficios sociales de la actividad,
lo cual hace que el juego del libre mercado produzca situaciones de bienestar subóptimo desde el punto de vista social.
3.1 Deforestación
La deforestación es el problema más grave que enfrenta el sector forestal hondureño
en la actualidad, ya que a pesar de que aun existen importante recursos forestales
disponibles en el país, la tendencia en los últimos 20 años ha sido hacia la pérdida
masiva de la cobertura forestal original.
Las actuales tasas de deforestación son altas, con un nivel de entre 80 y 100 hectáreas
de bosque transformadas anualmente. (Durón, comunicación personal). Si bien la tasa
de deforestación total en Honduras no es tan importante como en otros países, se debe
tomar en cuenta que esto se debe a la gran capacidad de regeneración que tienen los
bosques de coníferas y que este hecho esconde la enorme pérdida que se ha dado en
los bosques latifoliados. El Cuadro No. 10 muestra la utilización de tierras de vocación
forestal por parte de otras actividades.
15
CUADRO 10
SUPERFICIE DE VOCACIÓN FORESTAL EN USOS NO FORESTALES,
2
(SUPERFICIES EN KM )
Zona
Area de Vocación
Agrícola
Area de Vocación
Forestal
Cobertura
Forestal 1990
Occidental
Sur
Central
Atlántica
Oriental
453
1 409
5 186
6 815
(3,1%)
(18,7%)
(12,2%)
(42,9%)
14 367 (96,4%)
6 122
(81,3%)
37 266
(87,8%)
9 081
(57,1%)
31 793 (100,0%)
5 582
2 370
20 536
4 102
24 215
(9,8%)
(4,2%)
(36,2%)
(7,2%)
(42,6%)
TOTAL
13 863
(12,3%)
98 629
56 805
(50,5%)
(87,7%)
1990
Area sin
Bosque
Area Vocación
Forestal en
Otros Usos
9 238
5 161
21 916
11 794
7 578
8 785
3 752
16 730
4 979
7 578
55 687
(61%)
(61%)
(45%)
(55%)
(24%)
41 824 (37,2%)
Fuente: AFE-COHDEFOR, 1996b.
Si se toma como dato inicial la cobertura forestal disponible a principios de los años 60
y se compara con la disponible en 1989, se observa que el bosque de mangle es el que
ha sido más afectado por la deforestación, habiéndose perdido alrededor del 83% de su
área original. En segundo lugar se encuentra el bosque latifoliado, que se ha reducido
en alrededor del 31%, siendo especialmente severo el problema en las zonas Central y
Atlántica, donde se ha perdido el 45% y el 72% respectivamente.
En el caso de los bosques de coníferas, el área total no disminuye sino que se
incrementa, incluso en el período 1989 – 1995, sin embargo, alrededor del 70% del
área está cubierta por bosque joven, de diámetros no aserrables, producto de la
regeneración posterior a una intervención intensiva. (AFE-COHDEFOR, 1996a y
1996b). El Cuadro No. 11 muestra la pérdida de cobertura boscosa por tipo de bosque.
CUADRO 11
EVOLUCIÓN DE LA COBERTURA FORESTAL POR TIPO DE BOSQUE,
(AREAS EN KILÓMETROS CUADRADOS)
Año
1965
1990
1995
Conífera
27 388
27 815
27 973
Latifoliado
40 722
30 472
27 066
Manglar
2 978
518
470
1965 – 1995
TOTAL
71 088
58 805
55 509
Fuentes: AFE-COHDEFOR, 1996a y 1996b y Oyuela, 1995.
A partir de 1990 y como resultado de las nuevas reglas que rigen al sector, se ha
podido disminuir el nivel anual de deforestación en los bosques latifoliados, aunque aun
se está muy lejos de poder decir que el problema está controlado. Las medidas
adoptadas por la COHDEFOR incluyeron entre otras una prohibición de la exportación
de caoba y otras maderas de color en troza y un mejor monitoreo de las situaciones de
contrabando transfronterizo.
16
3.1.1
Principales Causas de la Deforestación en Honduras
La dinámica de la deforestación en Honduras responde a una combinación de
situaciones que hacen que el bosque no reciba la valoración ecónomica adecuada y por
ello se convierta en un competidor con una muy seria desventaja cuando se lo compara
frente a la rentabilidad de otras actividades económicas.
3.1.1.1
Ampliación de la Frontera Agrícola y/o Pecuaria
La situación económica crítica y la limitada disponibilidad de tierras en las zonas de
mayor fertilidad en el país ha obligado a un importante número de pequeños
agricultores a migrar hacia las zonas forestales ubicadas al este y noreste del país,
destruyendo en todo este proceso enormes extensiones de bosque, especialmente de
tipo latifoliado.
El desmonte deja paso a la producción agrícola con fines de susbistencia, la cual se
basa en el cultivo de maíz y frijoles. En muchos de los casos los nuevos
establecimientos desarrollan su actividad en tierras de fuerte pendiente, de baja
capacidad productiva y sometidos a fuertes procesos de erosión, lo cual limita su
utilización a unos pocos períodos productivos, luego de los cuales la búsqueda de
nuevas tierras se reinicia.
Los terrenos que ya no son productivos para la agricultura son muchas veces
adquiridos por los ganaderos, quienes establecen pastizales y así cierran toda
posibilidad de regeneración del bosque. En el caso de los bosques de pino, la
ganadería extensiva afecta fuertemente la cobertura boscosa pues muchas veces su
establecimiento supone la destrucción total del bosque original. Según la COHDEFOR
muchos grandes ganaderos están empezando a adquirir tierras en zonas deforestadas
donde originalmente había bosque latifoliado.
Los bosques nublados han sufrido fuertemente el impacto de desarrollo de la actividad
cafetalera en sus áreas de ubicación. Durante los últimos 5 años la mayor parte del
aumento en el área cultivada se ha dado a expensas de áreas originalmente cubiertas
por bosque nublado, lo cual ha puesto en serio peligro incluso a áreas protegidas de
altura tales como el Parque Nacional la Tigra.
Tanto los bosques nublados como los latifoliados secos han sido ignorados por las
autoridades que diseñan la política forestal de Honduras, no siendo incluidos en los
invetarios forestales. Si bien los niveles de deforestación en estas dos categorías son
muy importantes, no se sabe bien que proporción de la cobertura original del bosque
aun queda en pie. (AFE-COHDEFOR, 1996b).
3.1.1.2
Tenencia de la Tierra
La propiedad nacional de todos los bosques del país fue durante los últimos 20 años
uno de los principales motores de la deforestación ya que convertía al bosque ubicado
en tierras privadas y/o comunales en un recurso apropiable por el estado en cualquier
momento y por tanto más que un recurso era una limitación al uso efectivo de la tierra
donde estaban ubicados.
17
A partir de 1992 y con la aprobación de la Ley de Modernización Agrícola, la propiedad
de los bosques ubicados en tierras de tenencia privada y ejidal pasó del estado a los
propietarios individuales y las municipalidades respectivamente. A partir de ese
momento los propietarios de bosque están autorizados para celebrar contratos de
aprovechamiento con empresas madereras que compran los derechos corte, los cuales
siguen siendo aprobados en última instancia por la COHDEFOR.
2
Un tercer tipo de tenencia de la tierra es el llamado de tierras nacionales , las cuales
están bajo la administración directa de COHDEFOR, e incluye a todas aquellos terrenos
titulados a nombre del estado hondureño. Este tipo de terrenos han sido explotados de
manera no sostenible y sin mayores restricciones durante el período anterior a 1992,
especialmente en las áreas de bosque latifoliado, las cuales por ubicarse en zonas más
aisladas no pueden ser monitoreadas.
Los bosques de pino ubicados en terrenos nacionales actualmente se entregan en
concensión para su explotación por particulares mediante el sistema de subastas, el
cual busca generar competencia entre las empresas de la industria primaria para así
obtener los mayores precios posibles por los árboles a cortar (Barahona, 1994 y Durón,
comunicación personal).
En el caso de los bosques de manglar, a pesar de ser recursos forestales bajo la
responsabilidad de COHDEFOR, su ubicación en zonas costeras hizo que esta
institución perdiera absolutamente el control sobre estos debido a que eran entregados
como parte de las concesiones de tierras que autorizaba la Secretaría de Turismo para
la producción de camarones en fincas. (AFE-COHDEFOR, 1996b).
3.1.1.3
Producción de Leña
En toda la región centroamericana el consumo de leña sigue siendo muy importante,
supliendo la demanda energética de alrededor del 67% de la población del área. En el
caso de Honduras el consumo de leña como fuente de combustible aun alcanza al 78%
de la población del país. El Cuadro No. 12 muestra el consumo de leña per cápita para
cada país de Centro América.
2
Aun hoy, después de la aprobación de la Ley de Modernización del Sector Agrícola, el estado hondureño
sigue siendo propietario de alrededor del 30% de la extensión de bosques de coníferas, 60% de los
latifoliados y 100% de los manglares (CCAB-AP, 1996).
18
CUADRO 12
CONSUMO DE LEÑA EN CENTRO AMÉRICA
País
Guatemala
Honduras
El Salvador
Nicaragua
Costa Rica
Panamá
PROMEDIO
% de Población
que Usa Leña
79%
78%
77%
80%
50%
36%
67%
Consumo per Cápita de leña
3
(m /año)
3,02
2,79
3,02
2,79
3,02
2,79
2,70
Fuente: Cannon and Galloway, 1995.
El uso como combustible sigue siendo aun el más importante, en términos de cantidad,
para los recursos madereros. Según un estudio llevado a cabo en 1994 por una
consultora independiente el consumo nacional de leña aumentó en un 100% entre las
décadas de los 70 y de los 90, llegando a un nivel de 6.7 millones de metros cúbicos
(CCAB-AP, 1996; SECPLAN, 1990 y AFE-COHDEFOR, 1996b). Una medida clara de la
importancia de este consumo es el hecho que el mismo representa aproximadamente 5
veces el monto total anual de madera utilizado por los aserraderos.
De este consumo aproximadamente el 90% no es registrado por los medios formales
de control de la COHDEFOR pues se da nivel de la población rural en sistemas de
subsistencia. En términos del destino final de la leña, aproximadamente un 9% es
utilizado en labores industriales como la producción de sal, ladrillos, tejas y pan; el
beneficio de café y el secado de tabaco. El Cuadro No. 13 muestra la evolución del
consumo anual de leña en el sector industrial entre 1986 y 1988.
CUADRO 13
EVOLUCIÓN DE CONSUMO INDUSTRIAL DE LEÑA,
(METROS CÚBICOS AL AÑO)
Actividad
Tejeras
Industria Fabril
Caleras
Ladrilleras
Panaderías
Salineras
Beneficios de Café
Trapiches
Tabacaleras
TOTAL
1986
2 800
9 200
19 500
26 300
32 500
39 200
44 900
46 200
69 000
289 600
1986-1988
1988
4 666
15 327
32 498
43 815
54 145
65 335
74 803
76 969
114 995
482 553
Fuente: SECPLAN, 1990.
19
El problema del consumo de leña ha afectado principalmente los recursos de los
bosques de manglar ubicados en la zona sur del país, donde le nivel de consumo de
leña alcanza al 9% del total nacional. La principal actividad consumidora de este tipo de
recurso es la de producción de sal, la cual utiliza alrededor de 4 metro cúbicos de leña
por cada tonelada de sal producida.
3.1.1.4
Desarrollo de Actividades de Acuacultura
Ubicadas en las costas del Golfo de Fonseca, las fincas camaroneras han resultado ser
una de las principales responsables por la pérdida de manglares a partir de la década
de los 80, cuando el boom camaronero se inició. De acuerdo al cálculos llevados a cabo
por la Escuela Nacional de Ciencias Forestales (ESNACIFOR) la pérdida de manglar ha
alcanzado las 3,000 hectáreas durante el período 1987 – 1994, siendo la actividad
camaronera la responsable de aproximadamente el 82% de esas pérdidas (Oyuela,
1995).
La causa principal del manejo no adecuado y la destrucción de los manglares se debe a
la falta de coordinación entre COHDEFOR y la autoridad reguladora de la actividad
camaricultora (DIGEPESCA). El problema principal de coordinació entre estas dos
instituciones es que existe un sistema establecido de consulta para dar concesiones de
tierras en zonas de producción de camarón, para asegurar el mejor uso de todos los
recursos incluidos en la concesión de tierra (Durón, comunicación personal).
A esta pérdida de masa boscosa por la acción de las camaroneras se debe agregar la
acción de otras industrias tales como la salinera, la carbonera y la de producción de
cueros, las cuales hacen una utilización intensiva de los recursos forestales de los
manglares. Adicionalmente y debido a la poca presencia de la COHDEFOR en la zona,
existen serios problemas con el robo de madera de manglar por parte de salvadoreños
en las zonas limítrofes del Golfo de Fonseca.
3.1.1.5
Incendios Forestales
Los incendios son uno de los grandes responsables de la pérdida de recursos
forestales, afectando especialmente la regeneración natural de los bosques de
coníferas. La causa principal de los incendios es la práctica incontrolada de quemas
para preparar los terrenos de cultivo, la cual sigue siendo muy común en todo el
territorio hondureño (SECPLAN, 1990).
La COHDEFOR ha llevado a cabo un fuerte esfuerzo de control para disminuir su
incidencia, por medio de la construcción de alrededor de 100 torres de vigilancia, lo cual
ha dado como resultado una reducción del total de hectáreas afectadas de 137,100 en
1987 a 93,836 en 1995 (AFE-COHDEFOR, 1996a).
3.1.1.6
Contrabando Transfronterizo
Existen serios problemas asociados al contrabando de madera a través de la frontera
con El Salvador, la gravedad de los problemas es tal que los ejércitos de ambos países
estuvieron en estado de alerta por alrededor de 10 días durante abril de este año como
resultado de un intento fallido de un grupo de salvadoreños de cruzar la frontera con
20
varios camiones cargados de madera cortada ilegalmente en suelo hondureño. En la
actualidad no existen datos claros acerca del monto de madera que sale de
contrabando por la frontera, por lo que la posibilidad de estimar la importancia relativa
de este problema como generador de deforestación es todavía muy limitada.
3.2 Producción de Agua
El abastecimiento de agua dulce para diferentes usos, tanto domésticos como
industriales, es uno de los principales servicios que los bosques proveen a la sociedad,
por tanto las modificaciones en la cobertura boscosa afectan seriamente la
disponibilidad de agua tanto a nivel superficial como a nivel de la napa freática.
A pesar de que Honduras es un país con buenas fuentes de agua dulce, aun en 1987 la
cobertura de agua potable alcanzaba a cubrir sólo el 68.3% de la demanda total de la
población, a pesar de que la cobertura rural pasó de 12 a 55.7% entre 1973 y 1987.
Las perspectivas de crecimiento de la población hacen prever una demanda de
alrededor de 212 millones de metro cúbicos para el año 2010, algo que requerirá que la
capacidad de suministro aumente en más de 2.5 veces con respecto a la existente en
1987.
En cuanto a la producción de agua para irrigación de cultivos agrícolas, si bien el área
suceptible de irrigación alcanza las 400,000 hectáreas, sólo alrededor de un 20% de
estas se encuentra actualmente bajo sistemas de riego. En el caso de los cultivos
ubicados en la zona sur del país hay que tener en cuenta que la calidad del agua que
se usa está seriamente deteriorada por el uso pasado y actual de toda una serie de
agroquímicos que afectan la composición química del agua.
La producción energética, a través de la operación de las plantas hidroeléctricas, es
uno de los usos que más cantidad de agua demanda. En la actualidad la capacidad
instalada de producción hidroeléctrica alcanza a los 460.7 Megavatios, potencia que
está en relación directa a los caudales disponibles por período.
El Cajón, abastecida por los ríos Sulaco, Humuya y Yure, es la central más grande, con
una capacidad de producción de 300 Megavatios, los cuales no han podido ser
alcanzados desde 1994 debido a serios problemas con los niveles y volúmenes de agua
que le impiden trabajar a plena capacidad. En el caso de la central El Níspero, esta
opera sólo en la temporada de lluvias ya que el resto del año el caudal no alcanza el
mínimo necesario.
Desde el año 1994 el país ha enfrentado serios problemas en su suministro de energía
eléctrica, llevando racionamientos a nivel nacional. Las principales causas del problema
son la reducción de los caudales por la destrucción de los bosques de las partes altas
de las cuencas de abastecimiento, la reducción de la capacidad de almacenamiento de
los embalses por la erosión producida también por la pérdida de los bosques aledaños.
21
3.3 Erosión
Problema intimamente ligado al anterior, la erosión limita seriamente la capacidad de
producción tanto del suelo como de los cuerpos de agua donde los sólidos son
arrastrados por acción de la lluvia, el viento y demás agentes climáticos. En el caso de
Honduras los efectos no se limitan a las áreas aledañas a la incidencia de la erosión
sino que esta tiene efectos que impactan a nivel nacional.
El proceso erosivo se inicia al retirar la cobertura vegetal que protege el suelo y al
reemplazar posteriormente esta cobertura por cultivos temporales o pastizales que
tienen sistemas radiculares muy superficiales y por tanto no fijan el suelo de la manera
que lo hacía el bosque. Si a esto se agrega el hecho que muchos de los terrenos
nuevos se encuentran en zonas de alta pendiente, la problemática se vuelve aun más
compleja de resolver.
En el caso específico de la central hidroeléctrica El Cajón, se han hecho cálculos que
estiman que su vida ú til original se ha reducido en unos 15 años debido a la
sedimentación que se ha producido en su embalse colector de agua debido erosión
producida por la tala de los bosques ubicados en la cuenca de captación de agua del
embalse. Si se tiene en cuenta que El Cajón fue diseñada no sólo para proveer
electricidad a Honduras sino para exportarla a otros países, se puede concluir que el
daño económico es muy importante.
3.4 Degradación Genética
La utilización de los bosques de manera intensiva, especialmente los de coníferas, ha
afectado seriamente al bosque remanente, al erosionar su calidad genética. Las
prácticas comunes de utilizar los mejores bosques para la producción maderera hace
que los mismos no puedan seguir produciendo semillas que aseguren un suministro de
árboles de la mejor calidad en el futuro. Al mismo tiempo, los daños causados al suelo
por las deficientes prácticas de manejo del recurso y la recolección de las mejores
semillas para su exportación han tenido también un importante papel en el proceso de
degradación (SECPLAN, 1990).
22
4.
LEGISLACIÓN AMBIENTAL QUE REGULA LA INDUSTRIA
4.1 Incentivos Fiscales Aplicables al Sector
Debido a que es considerada una actividad tradicional de exportación, la exportación de
productos de la industria primaria no se puede beneficiar de ninguno de los sistemas de
incentivos orientados para promover la exportación a terceros mercados. Esto unido al
hecho de que la disponibilidad de materia prima se ha venido reduciendo
progresivamente hacen que la actividad se vea seriamente amenazada, especialmente
las empresas más pequeñas de la industria.
En el caso de la industria secundaria, esta tiene acceso al Régimen de Importación
Temporal (RIT), pero sólo se benefician aquellas empresas dedicadas a la exportación.
En el caso de las empresas que operan para el mercado nacional solamente, la
situación económica no se diferencia mucho de aquella que enfrentan las empresas de
la industria primaria.
El sistema que otorga beneficios que incluyen la excención del pago de los impuestos
aduaneros, consulares, de ventas y cualquier otro recargo a la importación sobre
bienes de cualquiera de estos tres tipos (Moncada, 1995):
!
Materias primas, insumos, productos semielaborados, envases y otros bienes,
que se ensamblen, transformen, modifiquen o incorporen físicamente a
productos que se exportan a países no centroamericanos.
!
Maquinaria, equipo, moldes, herramientas, repuestos y accesorios si se usan
exclusivamente para ensamblar, transformar, modificar o producir los bienes o
servicios destinados a la exportación a países no centroamericanos. Los bienes
pueden ser nacionalizados después de transcurridos 5 años de su importación
temporal, previa autorización de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
!
Muestrarios, instructivos, patrones, maniquíes y modelos necesarios para
ajustar la producción de bienes y servicios a las normas y diseños exigidos en
el mercado internacional y para fines demostrativos, de investigación o
instrucción.
La Ley de Modernización Agrícola incluyó en su texto un esquema de incentivos para
las actividades de reforestación privada, el cual sin embargo aun no ha sido claramente
establecido y por tanto no se encuentra en formalmente en operación. Al mismo tiempo,
en 1993 se aprobó una Ley de Incentivos a la Forestación y Reforestación, que
establecía una serie de incentivos muy atractivos, los cuales sin embargo no habían
sido puestos en operación a mediados de 1996 (CCAB-AP, 1995).
23
5.
POLÍTICAS FINANCIERAS Y CREDITICIAS CON RESPECTO
AL SECTOR
Los fondos disponibles para financiar actividades forestales son relativamente
reducidos y se concentran específicamente en la industriasecundaria y en especial en
las empresas más grandes del sector. La proporción de los montos de los préstamos
aprobados para cada industria es aproximadamente de 4 a 1 a favor de la industria
secundaria. (AFE-COHDEFOR, 1996b y CCAB-AP, 1996).
Desde el sector del gobierno, las principales fuentes de financimiento para la actividad
forestal son el Banco de Desarrollo Agrícola (BANADESA) y el Banco Central de
Honduras. El Cuadro No. 13 muestra la distribución de la cartera de crédito de algunas
entidades financieras a favor de la industria forestal.
CUADRO 14
CARTERA DE CRÉDITO PARA INDUSTRIA FORESTAL
DE INSTITUCIONES FINANCIERAS SELECCIONADAS, 1987
Instituciones
Bancos Comerciales
FIA
FONDEI
CDI
FIDE
TOTAL
Préstamos a Industria Primaria
% de la
Nº Prést.
Lempiras
Cartera
11
0
0
0
0
6 000 000
0
0
0
0
11
6 000 000
1,7
0,0
0,0
0,0
0,0
Préstamos a Ind. Secundaria
Nº Prést.
Lempiras
34
8
0
120
12
22 000 000
1 500 000
N/D
1 000 000
2 900 000
174
27 400 000
Nota: FIA: Financiera Industrial y Agropecuaria, FONDEI: Fondo de Desarrollo Industrial, CDI: Centro de Desarrollo
Industrial, FIDE: Fundación para la Investigación y Desarrollo Empresarial.
Fuente: AFE-COHDEFOR, 1996b.
En el caso de las fuentes privadas de financiamiento disponibles, estas incluyen a la
Commonwealth Development Corporation (CDC) de Inglaterra, los fondos Sección 936
de Puerto Rico, los fondos del Banco Centroamericano de Integración (BCIE) y el
Crédito Multisectorial del Banco Interamericano de Integración (BID). En el caso de los
organismos privados de financiamiento, especialmente los internacionales, estos suelen
poner más énfasis en la inclusión de los aspectos ambientales en el análisis preliminar
de los proyectos como condición de entrega de los créditos.
24
6.
AMBITO INSTITUCIONAL Y TOMADORES DE DECISIONES
!
Corporación Hondureña de Desarrollo Forestal – COHDEFOR
!
Instituto Nacional Agrario - INA
!
Asociación de Madereros de Honduras – AMADHO
!
Asociación de Nacional de Empresas Transformadoras de la Madera –
ANETRAMA
!
Federación Hondureña de Cooperativas Forestales
25
DOCUMENTOS CONSULTADOS
AFE-COHDEFOR. 1996a. Anuario Estadístico Forestal 1995. Departamento de
Planificación. COHDEFOR. Tegucigalpa, 1996.
AFE-COHDEFOR. 1996b. Análisis del Sub-Sector Forestal de Honduras. Documento
elaborado por Silviagro S.A. Cooperación Hondureña - Alemana. Programa Social
Forestal. Tegucigalpa, 1996.
AMBIO. Tropical Forestry in the 21th Century: Limitations and Opportunities. AMBIO
Vol. 22. No. 1. February, 1993.
Banco Central de Honduras. Memorias. 1988, 1989, 1990, 1991, 1993, 1994 y 1995.
Tegucigalpa.
Banco Mundial. El Sector Forestal: Documento de Política del Banco Mundial.
Washington, 1991.
Barahona, Gracia. Subasta de Bosques. INCAE. Alajuela, 1994.
Burgess, Joanne C. Timber Production, Timber Trade and Tropical Deforestation.
AMBIO Vol. 22 No. 2-3. May, 1993.
Consejo Centroamericano de Bosques y Areas Protegidas. Políticas Forestales en
Centroamérica: Análisis de las Restricciones para el Desarrollo del Sector Forestal de
Honduras. Documento preparado por ESA Consultores bajo la coordinación de Olman
Segura Bonilla. CCAB-AP/CIFOR/IICA/UICN/WRI/FAO/GTZ. Tegucigalpa, 1996.
De Moor, André and Calamai, Peter. Subsidizing Unsustainable Development:
Undermining the Earth with Public Funds. The Earth Council. 1997.
Dinerstein, Eric et. al. A Conservation Assessment of the Terrestrial Ecoregions of Latin
America and the Caribbean. World Bank/World Wide Fund for Nature. Washington,
1995.
FAOSTAT. Bases de Datos de Producción y Comercio Forestal Mundial. Página
Internet de la FAO. 1997.
Johnson, Nels y Cabarle, Bruce. Surviving the Cut: Natural Forest Management in the
Humid Tropics. World Resources Institute. Washington, 1993.
Oyuela, Domingo Omar. Los Recursos Forestales y la Vida Silvestre en la Zona Sur de
Honduras. Departamento de Investigación Forestal Aplicada. ESNACIFOR. Serie
Miscelánea No. 9. Siguatepeque, 1995.
26
Rainforest Alliance. SmartWood Certification Program. Página Internet de la Rainforest
Alliance. 1997.
Secretaría de Planificación. Gobierno Nacional de Honduras. Perfil Ambiental de
Honduras 1989. Tegucigalpa, 1990.
Vanclay, Jerome K. Saving the Tropical Forest: Needs and Prognosis. AMBIO Vol. 22
No. 4. June, 1993.
Winograd, Manuel. Indicadores Ambientales para Latinoamerica y el Caribe: Hacia la
Sustentabilidad en el Uso de Tierras. GASE/IICA/GTZ/OEA/WRI. San José, 1995.
Zimmermann, Robert C. Impactos Ambientales de las Actividades Forestales. Guía
FAO de Conservación No. 7. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y
la Alimentación. Roma, 1992.
27
PERSONAS CONSULTADAS
!
Juan Antonio Bendeck. Presidente. Consejo Hondureño de la Empresa Privada.
!
Hugo Durón. Asesor Gerente. Corporación Hondureña de Desarrollo Forestal.
!
Julio Eguigurens. Sub-Director. Escuela Nacional de Ciencias Forestales.
!
José Mario Ponce Cambar. Coordinador de Secretaría Técnica. Consejo
Nacional de Desarrollo Sostenible.
!
Clarissa Vega de Ferrera. Fiscal Especial del Medio Ambiente. Ministerio
Público.
!
Sergio Zelaya. Vice Ministro. Secretaría del Ambiente.
28
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