UNIVERSIDAD CENTRAL DEL ECUADOR FACULTAD DE CIENCIAS MÉDICAS CARRERA DE ATENCIÓN PREHOSPITALARIA Y EN EMERGENCIAS TEMA: INCIDENCIA Y FACTORES DE RIESGO EN PACIENTES CON TRAUMA OSTEOMUSCULAR EN EXTREMIDADES ATENDIDO POR EL CUERPO DE BOMBEROS DEL DISTRITO METROPOLITANO DE QUITO ZONA SUR, DURANTE EL PERIODO DICIEMBRE 2014 A ABRIL 2015 TRABAJO PREVIO A LA OBTENCIÓN DEL TÍTULO DE LICENCIADO EN ATENCIÓN PREHOSPITALARIA Y EN EMERGENCIAS AUTOR: WILLAMS FERNANDO PROAÑO SILVA TUTOR: PS.CL. HENRY NELSON ORTIZ ABRIL QUITO DM, JULIO 2015 DEDICATORIA A mi familia que me ha acompañado en este corto camino de la vida. A la Universidad Central del Ecuador que me ha dado la oportunidad de formarme en su gran institución. A cada persona que lea este trabajo. ii AGRADECIMIENTO A la Universidad Central del Ecuador en especial a la facultad de ciencias médicas por formarme y convertirme en el excelente profesional que soy. Al Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito en especial al Dr. Jorge Camacho y al personal que conforma el área prehospitalaria por permitirme realizar la investigación dentro de sus instalaciones y por brindarme toda la ayuda necesaria. A mi Tutor que ha sabido como guiarme durante el proceso de elaboración de esta investigación. A mi familia por su apoyo incondicional e inmensa comprensión. A mis amigos que han sido un pilar más en mi vida. A Dan Auerbach y Patrick Carney, integrantes del grupo The Black Keys por crear la excelente música que me acompaño durante la ardua elaboración de este trabajo. iii AUTORIZACIÓN DE AUTORÍA INTELECTUAL Yo, Willams Fernando Proaño Silva, en calidad de autor del trabajo de investigación realizada acerca de “Incidencia y factores de riesgo en pacientes con trauma osteomuscular en extremidades atendido por el Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito zona sur durante el periodo diciembre 2014 a abril 2015”; por la presente autorizo a la Universidad Central del Ecuador hacer uso de todos los contenidos que me pertenecen o de parte de los que contiene esta obra, con fines estrictamente académicos o de investigación. Los derechos que como autor me corresponden, con excepción de la presente autorización, seguirán vigentes a mi favor, de conformidad con lo establecido en los artículos 5, 6, 8, 19; y además pertenecientes a la Ley de Propiedad Intelectual y su Reglamento. Quito 31 de Julio del 2015 Atentamente Proaño Silva Willams Fernando 0503432064 [email protected] iv INFORME FAVORABLE Quito, 20 julio del 2015. Yo doctor con numero de cedula 1802991040, certifico que la tesis del señor Proaño Silva Willams Fernando con el tema: INCIDENCIA Y FACTORES DE RIESGO EN PACIENTES CON TRAUMA ATENDIDO POR EL OSTEOMUSCULAR CUERPO DE EN BOMBEROS EXTREMIDADES DEL DISTRITO METROPOLITANO DE QUITO ZONA SUR, DURANTE EL PERIODO DICIEMBRE 2014 A ABRIL 2015. Cumple los requisitos para ser evaluada. FIRMA Ps. Cl. Henry Nelson Ortiz Abril C.I: 1802991040 v TEMA: INCIDENCIA Y FACTORES DE RIESGO EN PACIENTES CON TRAUMA OSTEOMUSCULAR EN EXTREMIDADES ATENDIDO POR EL CUERPO DE BOMBEROS DEL DISTRITO METROPOLITANO DE QUITO ZONA SUR, DURANTE EL PERIODO DICIEMBRE 2014 A ABRIL 2015. RESUMEN El objetivo de esta investigación es identificar la incidencia y factores de riesgo en pacientes con trauma osteomuscular en extremidades atendido por el Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito zona sur, se realizó un estudio descriptivo transversal a partir de la recolección de datos en donde se obtuvo 487 pacientes conformado por 326 hombres y 161 mujeres que han presentado trauma osteomuscular en extremidades entre diciembre del 2014 a abril del 2015. Se realizó una base de datos a partir del programa Microsoft Excel y luego fueron analizados a través del programa Epi Info 7. Como resultado se identificó mayor incidencia de trauma osteomuscular en extremidades provocado por accidentes de tránsito con el 62%, accidentes domésticos con el 32% y lesiones deportivas con el 6%. Además se observa que en el género masculino la media de edad es 29,02 con una desviación típica de 16,50 y en el género femenino la media de edad es de 37,81 con una desviación típica de 24,29. Diciembre con el 25,46% fue el mes de mayor incidencia de trauma osteomuscular en extremidades. Palabras clave: TRAUMA, OSTEOMUSCULAR, INCIDENCIA, RIESGO. vi ABSTRACT The objective of this research is to identify the incidence and risk factors in patients with trauma in limbs musculoskeletal attended South by the Fire Brigade of the Metropolitan District of Quito, was a cross-sectional descriptive study from the data collection were 487 patients comprised 326 men and 161 women who have submitted trauma in limbs musculoskeletal between December to April of 2015 2014. The minimum age was 3 years old and the maximum age 97 years old. He was a database from the Microsoft Excel program, and they were then analyzed through the Epi Info 7. As result we identified increased incidence of trauma in limbs musculoskeletal caused by road accidents with 62%, accidents with 32% domestic and sports injuries with 6%. In addition it is observed that in the masculine gender the median age is 29.02 with a standard deviation of 16.50 and in the feminine gender the average age was 37.81 with a standard deviation of 24.29. With 25.46% December was the month of highest incidence of trauma in limbs musculoskeletal. Keywords: TRAUMA, MUSCULOSKELETAL, INCIDENCE, RISK. vii ÍNDICE GENERAL DEDICATORIA ............................................................................................................ii AGRADECIMIENTO ................................................................................................. iii AUTORIZACIÓN DE AUTORÍA INTELECTUAL ................................................ iv INFORME FAVORABLE ............................................................................................. v RESUMEN.................................................................................................................... vi ABSTRACT .................................................................................................................vii ÍNDICE GENERAL................................................................................................... viii LISTA DE ANEXOS .................................................................................................... xi ÍNDICE DE TABLAS .................................................................................................xii ÍNDICE DE GRÁFICOS ............................................................................................ xiv INTRODUCCIÓN ......................................................................................................... 1 CAPÍTULO 1 ................................................................................................................. 3 EL PROBLEMA ............................................................................................................ 3 1.1. Planteamiento del problema............................................................................. 3 1.2. Formulación del problema ............................................................................. 4 1.3. Limitaciones .................................................................................................... 4 1.4. Objetivos de la investigación ......................................................................... 5 1.4.1. Objetivo general ............................................................................................. 5 1.4.2. Objetivos específicos ..................................................................................... 5 1.5. Hipótesis .......................................................................................................... 5 CAPÍTULO 2 ................................................................................................................. 6 viii ANATOMÍA HUMANA ............................................................................................... 6 2.1. Concepto.......................................................................................................... 6 2.2. Clasificación de la anatomía .......................................................................... 6 2.3. Planos anatómicos .......................................................................................... 7 2.4. Terminología anatómica .................................................................................. 7 2.5. Anatomía de las extremidades del cuerpo humano.......................................... 8 2.5.1. Extremidad superior ......................................................................................... 9 2.5.2. Extremidad inferior. ....................................................................................... 14 2.6. Cinemática del trauma ................................................................................... 20 2.6.1. Leyes de Newton............................................................................................ 21 2.6.2. Accidentes de tránsito .................................................................................... 21 2.6.3. Accidentes domésticos ................................................................................... 22 2.6.4. Lesiones deportivas ........................................................................................ 22 2.7. Trauma osteomuscular en extremidades ........................................................ 23 2.7.1. Atención del traumatizado en el lugar del traumatismo ................................ 23 2.7.2. Valoración primaria y secundaria .................................................................. 24 2.7.3. Tipos de trauma osteomuscular ..................................................................... 25 2.7.4. Consideraciones especiales en pacientes en estado crítico con traumatismo multiorgánico .................................................................................................................... 28 2.7.5. Trauma osteomuscular de mayor frecuencia ................................................. 31 2.7.6. Factores de riesgo .......................................................................................... 34 2.7.6.1. Accidentes de tránsito .................................................................................... 35 ix 2.7.6.2. Accidentes domésticos ................................................................................... 36 2.7.6.3. Lesiones deportivas .................................................................................... 37 CAPÍTULO 3 ............................................................................................................... 38 3. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN ............................................. 38 3.1. Diseño de la investigación ............................................................................. 38 3.2. Universo ......................................................................................................... 38 3.3. Técnicas e instrumentos de recolección de datos .......................................... 38 3.4. Matriz de variables ......................................................................................... 39 3.5. Operacionalización de variables .................................................................... 40 3.6. Aspectos generales del Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito 3.6.1. 44 Ubicación geográfica de las estaciones que conforman la zona sur del Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. .......................................................... 44 3.6.2. Quito. Reseña histórica del Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de 45 3.7. Análisis de datos ............................................................................................ 46 3.8. Resultados generales de la investigación. ...................................................... 47 CAPÍTULO 4 ............................................................................................................... 72 4.1. Conclusiones .................................................................................................. 72 4.2. Recomendaciones .......................................................................................... 73 BIBLIOGRAFÍA ......................................................................................................... 74 ANEXOS ..................................................................................................................... 77 x LISTA DE ANEXOS Anexo 1. Hoja de atención prehospitalaria utilizada por el Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito............................................................................................... 77 Anexo 2. Hoja utilizada para la recolección de datos. ........................................................ 78 Anexo 3. Imágenes del video publicado en YouTube para informar a la ciudadanía acerca de la investigación realizada, dirección url: www.youtube.com/watch?v=FLSR9RPd9r0. .... 79 Anexo 4. Aprobación del tema de fin de carrera. ............................................................... 80 Anexo 5. Aprobación del centro de prácticas. .................................................................... 81 xi ÍNDICE DE TABLAS Tabla 1. Incidencia de pacientes con trauma osteomuscular en extremidades clasificado por meses. ................................................................................................................................ 50 Tabla 2. Grupo etario y número de pacientes con trauma osteomuscular en extremidades. .................................................................................................................................................. 51 Tabla 3. Trauma osteomuscular en extremidades y división por su causa. ........................ 52 Tabla 4. Trauma osteomuscular en extremidades por el tipo de impacto y la actividad del paciente durante los accidentes de tránsito. ............................................................................. 55 Tabla 5. Vehículo de impacto y la actividad del paciente durante el accidente de tránsito. .................................................................................................................................................. 56 Tabla 6. Fractura en extremidades y la actividad del paciente durante el accidente de tránsito...................................................................................................................................... 57 Tabla 7. Luxación en extremidades y la actividad del paciente durante el accidente de tránsito...................................................................................................................................... 58 Tabla 8. Contusiones o laceraciones en la extremidad superior e inferior y la actividad del paciente durante el accidente de tránsito. ................................................................................ 59 Tabla 9. Trauma osteomuscular en extremidades provocado por accidentes domésticos y el sexo del paciente ...................................................................................................................... 61 Tabla 10. Tipo de impacto en accidentes domésticos. ........................................................ 61 Tabla 11. Superficie de impacto en accidentes domésticos. ............................................... 62 Tabla 12. Caídas de propia altura y superficie de impacto. ................................................ 62 Tabla 13. Caída superior a altura y superficie de impacto. ................................................. 63 Tabla 14. Fracturas causadas por accidentes domésticos .................................................... 63 Tabla 15. Luxaciones causadas por accidentes domésticos. ............................................... 64 xii Tabla 16. Contusiones o laceraciones causadas por accidentes domésticos. ...................... 64 Tabla 17. Tipo de deporte relacionado a lesión deportiva. ................................................. 66 Tabla 18. Tipo de impacto en lesiones deportivas. ............................................................. 66 Tabla 19. Fracturas provocadas por lesiones deportivas ..................................................... 67 Tabla 20. Luxaciones causadas por lesiones deportivas ..................................................... 67 Tabla 21. Contusiones o laceraciones provocadas por lesiones deportivas ........................ 68 Tabla 22. Factor de riesgo en los accidentes de tránsito. .................................................... 69 Tabla 23. Factor de riesgo en accidentes domésticos. ........................................................ 70 Tabla 24. Factor de riesgo en lesiones deportivas ............................................................... 71 xiii ÍNDICE DE GRÁFICOS Gráfico 1. Incidencia de pacientes con trauma osteomuscular en extremidades atendido por el Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito zona sur durante el periodo diciembre 2014 a abril 2015…………………………………………….. .............................. 47 Gráfico 2. Causas del trauma osteomuscular en extremidades. .......................................... 48 Gráfico 3. Trauma osteomuscular en extremidades según el sexo del paciente. ................ 49 Gráfico 4. Vehículo de impacto que ha provocado trauma osteomuscular en extremidades. .................................................................................................................................................. 53 Gráfico 5. Actividad del paciente durante el accidente de tránsito. .................................... 54 Gráfico 6. Trauma osteomuscular en extremidades por accidentes domésticos. ................ 60 Gráfico 7 Trauma osteomuscular en extremidades causado por lesiones deportivas ......... 65 xiv INTRODUCCIÓN El trauma osteomuscular en extremidades provocado por movimientos irregulares fueron descritos hace 200 años por Bernardino Ramazzini. El trauma osteomuscular en extremidades es un problema al que toda persona está expuesta debido a que puede ocurrir en cualquier situación o circunstancia, directamente no representa un riesgo vital para la persona que lo sufre pero puede llegar a presentar complicaciones durante su valoración o transporte a una casa de salud. La Organización Mundial de la Salud y el Banco Mundial, en su Informe Mundial sobre la Discapacidad 2011, estima que en el mundo existen más de 1,000 millones de personas con discapacidad, de los cuales 600 millones de ellos, habitan en los países en vías de desarrollo; además 60 millones de personas con discapacidad radican en la región de las Américas y que casi 200 millones de personas experimentan serias dificultades en su funcionamiento integral, considerando que la discapacidad no solo afecta a la persona que la sufre, si no a aquellos que la cuidan, a los familiares, a la comunidad y a cualquiera que apoye el desarrollo de la misma. La Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud, mencionan que son múltiples las enfermedades y condiciones que generan discapacidad, pero que en particular las enfermedades y lesiones que afectan el sistema músculo esquelético y al tejido conjuntivo, constituyen una de las causas más frecuentes de discapacidad. (Ibarra, 2013, pág. 6). El Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito lleva alrededor de 70 años brindándole servicio a la comunidad, por ende se ha convertido en una institución de alto valor social. Para los Bomberos, la planificación ha sido eje motor del proceso de cambio institucional, fomentado por factores generadores de valor que han impulsado el modelo de gestión con acciones creativas y progresistas. En la actualidad la institución cuenta con 120 servidores administrativos y 798 operativos entre Bomberos/as, paramédicos/as, investigadores y radio despachadores, capacitados para el combate de incendios, rescate, salvamento de víctimas, manejo de materiales peligrosos, etc., conocimientos en rescate y salvamento, que están presentes a través de 21 estaciones y 5 Jefaturas Zonales distribuidas en el Distrito 1 Metropolitano de Quito para atender los requerimientos de la comunidad. (Cuerpo de Bomberos DMQ, 2014). La atención Prehospitalaria es el área de salud encargada de la atención inicial dirigida a todas las personas que hayan padecido algún tipo de accidente y en la cual la atención brindada se la realizara sin distinción de raza, edad, sexo, ideología política o religiosa. Los profesionales que integran el área de Atención Prehospitalaria son los responsables de la atención inicial y la correcta estabilización del paciente en el sitio de accidente hasta su posterior traslado a una casa de salud. El presente trabajo de investigación tiene el propósito el identificar la “Incidencia y factores de riesgo en pacientes con trauma osteomuscular en extremidades atendido por el Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito zona sur durante el periodo diciembre 2014 a abril 2015”. El estudio está compuesto por 487 pacientes en los cuales se identificó que la incidencia de trauma osteomuscular en extremidades fue causada por accidentes de tránsito con el 62%. Se estuvo el 33,06% de pacientes mujeres y el 66,94% de pacientes hombres. Se observa que el grupo etario entre los 25 y 59 años con el 54,21% son los principales implicados en accidentes de tránsito. Diciembre con el 25,46% es el mes que mayor incidencia presenta. 2 CAPÍTULO 1 EL PROBLEMA 1.1. Planteamiento del problema El trauma osteomuscular en extremidades es uno de los problemas más frecuentes en pacientes politraumatizados debido a que las extremidades del cuerpo tanto superior e inferior están sometidos a altas cantidades de energía durante un intervalo corto de tiempo y contra superficies duras por lo que dependiendo de la forma del impacto causará fractura, luxación, esguince y contusiones o laceraciones en la extremidad. El trauma osteomuscular en extremidades no representa un riesgo vital inmediato sin embargo puede llegar a presentar complicaciones como hemorragia intensa, lesión vascular, amputaciones traumáticas y síndromes compartimentales durante la atención inicial del paciente o durante el transporte hacia una casa de salud. Con el transcurso de los años se ha evidenciado una alta cantidad de pacientes que han sufrido trauma osteomuscular en extremidades asociado a accidentes de tránsito, accidentes domésticos y accidentes deportivos, los mismos han afectado a la ciudadanía sin distinción de edad o sexo provocando una cantidad elevada de emergencias prehospitalarias. El Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito se encuentra distribuido a través de toda la ciudad y ha provocado un impacto satisfactorio al instante de brindar la atención médica ambulatoria dándole al paciente una atención primaria y una correcta estabilización por tal motivo es de vital importancia conocer la incidencia y factores de riesgo en pacientes con trauma osteomuscular en extremidades en las estaciones de la zona sur del Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. 3 1.2. Formulación del problema ¿Cuál fue la incidencia y factores de riesgo que provocaron pacientes con trauma osteomuscular en extremidades? ¿Cuáles fueron las principales causas que provocaron trauma osteomuscular en extremidades? ¿Cuál es el grupo etario más afectado con trauma osteomuscular en extremidades? ¿Cuál es el mes en el que hubo mayor incidencia de trauma osteomuscular en extremidades? 1.3. Limitaciones Debido a que el Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito se encuentra distribuido a lo largo de toda la ciudad de Quito se cree pertinente investigar acerca de la incidencia y factores de riesgo del trauma osteomuscular en extremidades en pacientes atendidos por las ambulancias de la zona sur conformada por: Estación de Bomberos N°4 “Cabo Bolívar Cañadas”. Estación de Bomberos N°6 “Cabo Pablo Lemus”. Estación de Bomberos N°7 “Suboficial Juan Cruz Hidalgo”. 4 1.4. Objetivos de la investigación 1.4.1. Objetivo general Identificar la incidencia y los factores de riesgo que presentan los pacientes con trauma osteomuscular en extremidades atendido por el Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito, zona sur. 1.4.2. Objetivos específicos • Identificar las principales causas que provocan trauma osteomuscular en extremidades. • Determinar el grupo etario más afectado en la población. • Identificar el mes con mayor incidencia de trauma osteomuscular en extremidades. 1.5. Hipótesis El trauma osteomuscular en extremidades tiene como causas principales a los accidentes de tránsito, accidentes domésticos y lesiones deportivas provocados por factores de riesgo propios y los cuales afectan a todas las personas sin excepción de edad o sexo. 5 CAPÍTULO 2 ANATOMÍA HUMANA 2.1. Concepto “La anatomía (ana-, de aná, a través, y –tomía, de tomée, corte) es la ciencia de las estructuras corporales y las relaciones entre ellas. En un principio se estudió a partir de la disección (dis-, de dis, separado, y -sección, de sectio, corte), el acto de cortar las estructuras del cuerpo para estudiar sus relaciones” (Tortora & Derrickson, 2007, pág. 2). 2.2. Clasificación de la anatomía Anatomía aplicada Anatomía artística Anatomía comparada Anatomía dental Anatomía descriptiva o sistemática Anatomía fisiológica o funcional Anatomía macroscópica Anatomía microscópica Anatomía patológica Anatomía radiológica Anatomía de superficie Anatomía topográfica Para entender el traumatismo osteomuscular se debe profundizar en la anatomía descriptiva la cual como su nombre lo dice describe a las estructuras que conforman un sistema. Dentro de la anatomía descriptiva el cuerpo humano es estudiado en posición anatómica la cual muestra al cuerpo humano de pie completamente erecto, la cabeza y mirada hacia el horizonte, miembros superiores extendidos mostrando las palmas y miembros inferiores con las rodillas separadas y con las puntas de los pies dirigidas hacia fuera (Chiriboga & Tapia, 2002, pág. 47). 6 2.3. Planos anatómicos Tortora & Derrickson (2007), formula que los planos anatómicos en el cuerpo humano son: Un plano sagital (de sagitta-, flecha) es un plano vertical que divide al cuerpo o a un órgano en un lado derecho y uno izquierdo. Más específicamente, cuando este plano pasa por la mitad del cuerpo u órgano y lo divide en dos mitades iguales, derecha e izquierda, se denomina plano sagital y medio. Si el plano sagital no pasa por el medio, sino que divide el cuerpo u órgano en dos mitades desiguales, se denomina plano parasagital (para-, de pará, al lado de). Un plano frontal o coronal (coronal-, de forma circular o de corona) divide el cuerpo u órgano en una porción anterior (frontal o ventral) y otra posterior (dorsal). Un plano transversal divide el cuerpo o el órgano en una mitad superior (la de arriba) y otra inferior (la de abajo). El plano transversal puede denominarse también plano horizontal. Los planos sagital, frontal y transversal están todos en ángulo recto entre sí. Un plano oblicuo, en contraste, atraviesa el cuerpo o el órgano en un ángulo entre el plano transversal y el sagital o entre el transversal y el plano frontal (pág. 16). 2.4. Terminología anatómica Almagiá & Lizana (2012), establece varios términos principales para la correcta ubicación basandose en la pocisión anatómica del cuerpo humano: Superior, Cefálico o Craneal: Lo que está hacia arriba, superior o más cerca de la cabeza. El húmero se ubica superior al radio. Inferior, Podal o Caudal: Lo que está hacia abajo, inferior o más cerca de los pies. La tibia se ubica inferior al fémur. Anterior o Ventral: Lo que está hacia adelante de la línea mediana, está mirando al frente. El corazón se ubica ventral a la columna vertebral. Posterior o Dorsal: Lo que está hacia atrás de la línea mediana, está mirando hacia la espalda. El corazón se ubica dorsal al esternón. 7 Medial: Lo que se acerca o está más cerca de la línea mediana. La ulna se ubica medial al radio. Lateral: Lo que se aleja o está más lejos de la línea mediana. El radio se ubica lateral a la ulna. Proximal: Lo que se encuentra cerca o próximo del punto de articulación de los miembros La rodilla es proximal en comparación al tobillo. Distal: Lo que se encuentra lejos o distante del punto de articulación de los miembros. El tobillo es distal en comparación a la rodilla. Externo: Lo que está por fuera o al exterior de un órgano o estructura. La sustancia compacta se ubica externa en los huesos. Interno: Lo que está por dentro o al interior de un órgano o estructura. La sustancia esponjosa se ubica interna en los huesos. Ipsilateral: Estructura u órgano que se ubica al mismo lado del cuerpo. Ojo derecho y riñón derecho son ipsilaterales. Contralateral: Estructura u órgano que se ubica en el lado contrario del cuerpo. El hemisferio cerebral derecho controla la movilidad contralateral del cuerpo. Superficial: Estructura u órgano que se ubica cerca de la superficie del cuerpo. Profundo: Estructura u órgano que se ubica lejos de la superficie del cuerpo (pág. 6). 2.5. Anatomía de las extremidades del cuerpo humano Las extremidades son complemento que se encuentran unidos al tronco y están localizados a cada lado del plano medio tanto superiores unidas por la cintura escapular e inferiores unidas por la cintura pélvica (Rouviere & Delmas, 2005). Para Testud & Latarjet (2004), las extremidades son “largos apéndices anexos al tronco y destinados a ejecutar todos los grandes movimientos, y en particular la locomoción y la prensión”(pág. 54). 8 2.5.1. Extremidad superior La extremidad superior se encuentra formada por: clavícula y omóplato que conforman el hombro, el húmero que es el brazo, el radio y cúbito que forman el antebrazo y los huesecillos de la mano. 2.5.1.1. Clavícula. Hueso largo, par, situado transversalmente entre el mango del esternón y el omóplato. Encorvado en forma de S itálica, presenta dos curvaturas: una interna, de concavidad posterior, y otra externa, de concavidad anterior. Se le consideran dos caras, dos bordes y dos extremidades (Testud & Latarjet, 2004, pág. 54). 2.5.1.2. Escápula. La escápula es un hueso plano, ancho, delgado y triangular que se aplica sobre la parte posterior y superior del tórax a la altura de las siete primeras costillas. En la escápula se distingue dos caras, tres bordes y tres triángulos (Rouviere & Delmas, 2005, pág. 55). En resumen Testud & Latarjet (2004), nombra a las siguientes articulaciones y músculos: Articulaciones del hombro: 1. Articulación esternoclavicular 2. Articulación acromioclavicular 3. Unión de la clavícula con la apófisis coracoides 4. Ligamentos propios de la escápula Músculos: 1. Músculo subclavio 2. Músculo pectoral menor 9 3. Músculo pectoral mayor 4. Músculo serrato anterior 5. Músculo subescapular 6. Músculo supraespinoso 7. Músculo infraespinoso 8. Músculo redondo menor 9. Músculo redondo mayor 10. Músculo dorsal ancho 11. Músculo deltoides (pág. 41-102). 2.5.1.3. Húmero. “El húmero constituye el esqueleto del brazo. Es un hueso largo, articulado con la escápula superiormente, y con el cúbito y el radio inferiormente. Presenta, como todos los huesos largos, un cuerpo y dos extremos” (Rouviere & Delmas, 2005, pág. 12). En resumen Rouviere & Delmas (2005), nombra a las siguientes articulaciones y músculos: Articulaciones glenohumeral Músculos: 1. Músculo coracobraquial 2. Músculo braquial 3. Músculo bíceps braquial 4. Músculo tríceps braquial (pág.46-102). 2.5.1.4. Cúbito o ulna. “Hueso largo, par, no simétrico, encorvado ligeramente por delante en su extremo superior, e inclinado hacia fuera en su extremo inferior para acercarse al radio. Se 10 estudian en él un cuerpo y dos extremidades: una superior y otra inferior” (Testud & Latarjet, 2004, pág. 59). 2.5.1.5. Radio. “Hueso largo, par, no simétrico, situado por fuera del cúbito. Presenta, como este último, un cuerpo, una extremidad superior y una extremidad inferior” (Testud & Latarjet, 2004, pág. 60). En resumen Rouviere & Delmas (2005), nombra a las siguientes articulaciones y músculos: Articulación del codo: 1. Articulación humerocubital 2. Articulación humerorradial 3. Articulación radiocubital proximal Articulación del antebrazo: 1. Articulación radiocubital distal 2. Membrana interósea del antebrazo 3. Articulación radiocarpiana Músculos: 1. Músculo pronador cuadrado 2. Músculo flexor profundo de los dedos 3. Músculos lumbricales 4. Músculos flexor largo del pulgar 5. Músculo flexor superficial de los dedos 6. Músculo pronador redondo 7. Músculo flexor radial del carpo 8. Músculo palmar largo 9. Músculo flexor cubital del carpo 10. Músculo supinador 11 11. Músculo extensor radial corto del carpo 12. Músculo extensor radial largo del carpo 13. Músculo braquiorradial 14. Músculo abductor largo del pulgar 15. Músculo extensor corto del pulgar 16. Músculo extensor largo del pulgar 17. Músculo extensor del índice 18. Músculo extensor de los dedos 19. Músculo extensor del meñique 20. Músculo extensor cubital del carpo 21. Músculo ancóneo (pág. 59 - 133). 2.5.1.6. Mano. 2.5.1.6.1. Huesos del carpo. El carpo está constituido por ocho pequeños huesos dispuestos en dos filas transversales: una fila superior, que comprende cuatro huesos, que son, siguiendo de fuera adentro, escafoides, semilunar, piramidal y pisiforme, y una fila inferior, que comprende también cuatro huesos, que son, siguiendo el mismo sentido, trapecio, trapezoide, hueso grande y hueso ganchoso (Testud & Latarjet, 2004, pág. 62). 2.5.1.6.2. Huesos del metacarpo. “El metacarpo está constituido por cinco huesos, llamados metacarpianos. Se designa con los nombres de 1°, 2°, 3°, 4°, etc., contando de fuera adentro” (Testud & Latarjet, 2004, pág. 64). 2.5.1.6.3. Huesos de los dedos. Los dedos son apéndices muy movibles, articulados con los metacarpianos, cuya dirección continúan. En número de cinco, reciben los nombres de 1°, 2°, 3°, etc., contando de fuera adentro, o bien de pulgar, índice, medio, anular y auricular o meñique. Cada dedo está constituido por tres columnitas óseas, llamadas falanges. Se designan con los nombres de 1°, 2°, 3°, contando de arriba abajo. Se las denomina 12 también falange, falangina y falangeta. Por excepción, el pulgar no tiene más que dos falanges (Testud & Latarjet, 2004, pág. 65). En resumen Rouviere & Delmas (2005), nombre las siguientes articulaciones y músculos de la mano: Articulación del carpo o articulaciones intercarpiana 1. Articulación intercarpiana de la primera fila del carpo 2. Articulación intercarpiana de la segunda fila del carpo 3. Articulación mediocarpiana Articulaciones carpometacarpianas 1. Articulación carpometacarpiana del pulgar 2. Articulaciones carpometacarpianas de los cuatro últimos huesos metacarpianos 3. Articulaciones intermetacarpianas 4. Articulaciones metacarpofalángicas de los cuatro últimos dedos 5. Articulación metacarpofalángicas de dedo pulgar 6. Articulación interfalángicas Músculos 1. Músculos interóseos dorsales 2. Músculos interóseos palmares 3. Músculo aductor del pulgar 4. Músculo flexor corto del pulgar 5. Músculo oponente del pulgar 6. Músculos abductor corto del pulgar 7. Músculo oponente del meñique 8. Músculo flexor corto del meñique 9. Músculo abductor del menique 10. Músculo palmar corto (pág. 79 - 148). 13 2.5.2. Extremidad inferior. La extremidad inferior está conformada por los huesos de la cadera, fémur, rótula, tibia, peroné y huesos del pie. 2.5.2.1. Coxal. El hueso coxal es un hueso plano y ancho, cuyas partes se hallan torsionadas sobre su eje de tal manera que adoptan un aspecto de aspas de molino de viento o de hélice. Se pueden diferenciar en el tres segmentos: a) un segmento medio grueso y estrecho excavado en su parte lateral por una cavidad articular, denominada acetábulo; b) un segmento superior, aplanado y muy ancho, denominado ilión, y c) un segmento inferior que forma los bordes o marco de un amplio orificio denominado agujero obturador; la mitad anterior de este marco óseo se hallan formada por el pubis y la posterior por el isquion (Rouviere & Delmas, 2005, pág. 319). En resumen Rouviere & Delmas (2005), nombre las siguientes articulaciones y músculos: Articulaciones de la cintura pélvica 1. Ligamento sacrotuberoso y sacroespinoso 2. Membrana obturatriz Músculos de la pelvis Músculo iliopsoas 1. Músculo psoas mayor 2. Músculo psoas iliaco Músculos de la región glútea 1. Músculo glúteo menor 2. Músculo piriforme 3. Músculo obturador interno 4. Músculos gemelos 5. Músculo obturador externo 14 6. Músculo cuadrado femoral 7. Músculo glúteo medio 8. Músculo glúteo mayor 9. Músculo tensor de la fascia lata (pág. 361 - 421). 2.5.2.2. Fémur. El fémur es un hueso largo que forma por si solo el esqueleto del muslo. Se articula superiormente con el hueso coxal e inferiormente con la tibia. En posición vertical, el fémur se orienta oblicuamente de superior a inferior y de lateral a medial. Esta oblicuidad es más acentuada en la mujer que el hombre, lo cual se debe a que en la mujer la pelvis es más ancha y los acetábulos se encuentran más separados (Rouviere & Delmas, 2005, pág. 328). En resumen Rouviere & Delmas (2005), nombre las siguientes articulaciones y músculos: Articulación coxofemoral Músculos: Músculo cuádriceps femoral 1. Músculo vasto intermedio 2. Músculo vasto medial 3. Músculo vasto lateral 4. Músculo recto femoral Músculo articular de la rodilla Músculo sartorio Músculos aductores del muslo 1. Músculo aductor mayor 2. Músculo aductor corto 3. Músculo pectíneo 15 4. Músculo aductor largo 5. Músculo grácil 6. Músculo semimembranoso 7. Músculo semitendinoso 8. Músculo bíceps femoral (pág. 363 - 437). 2.5.2.3. Rótula. La rótula, situada en la parte anterior de la rodilla, es un hueso sesamoideo desarrollado en el tendón del músculo cuádriceps femoral. Es triangular de base superior y aplanada de anterior a posterior. Se describen en ella dos caras una anterior y otra posterior, una base superior, un vértice inferior y dos bordes uno lateral y otro medial (Rouviere & Delmas, 2005, pág. 336). En resumen Rouviere & Delmas (2005), nombre los siguientes componente de la articulación de la rodilla: 1. Superficies articulares 2. Medios de unión 3. Ligamentos a. Ligamentos anteriores b. Ligamento colateral tibial c. Ligamento colateral peroneo d. Ligamentos posteriores e. Membrana sinovial (pág. 371 - 388). 2.5.2.4. Tibia. “La tibia es un hueso largo y voluminoso, situado en la parte medial de la pierna. Se articula superiormente con el fémur e inferiormente con el astrágalo” (Rouviere & Delmas, 2005, pág. 338). 16 2.5.2.5. Peroné. “El peroné o fíbula es un hueso largo y delgado, situado en la parte lateral de la pierna; se articula superiormente con la tibia e inferiormente con la tibia y astrágalo” (Rouviere & Delmas, 2005, pág. 344). En resumen Rouviere & Delmas (2005), nombre las siguientes articulaciones y músculos: Articulación de la pierna 1. Articulación tibioperonea 2. Sindesmosis tibioperonea Músculos 1. Músculo tibial anterior 2. Músculo extensor largo del dedo gordo 3. Músculo extensor largo de los dedos 4. Músculo tercer peroneo 5. Músculo peroneo corto 6. Músculo poplíteo 7. Músculo flexor largo de los dedos 8. Músculos lumbricales 9. Músculo tibial posterior 10. Músculo flexor largo del dedo gordo 11. Músculo soleo 12. Músculo gastrocnemio 13. Músculo plantar 14. Músculo extensor corto de los dedos 15. Músculo extensor corto del dedo gordo 16. Músculos interóseos 17. Músculo cuadrado plantar o flexor accesorio 18. Músculo flexor corto de los dedos 19. Músculo flexor corto del dedo corto 20. Músculo aductor del dedo gordo 17 21. Músculo abductor del dedo gordo 22. Músculo flexor corto del dedo pequeño 23. Músculo oponente del dedo pequeño 24. Músculo aductor del dedo pequeño (pág. 388 - 452). 2.5.2.6. Pie. 2.5.2.6.1. Tarso. El tarso es un macizo óseo que ocupa la mitad posterior del pie. Está formada por siete huesos cortos dispuestos en dos filas, una anterior y otra posterior. La fila posterior está constituida por dos huesos, el astrágalo o talus y el calcáneo. La fila anterior consta de cinco: el hueso cuboides, el hueso navicular y los tres huesos cuneiformes (Rouviere & Delmas, 2005). 2.5.2.6.2. Metatarso. El metatarso está formada por cinco huesos largos denominados huesos metatarsianos. Se articulan posteriormente con los huesos de la segunda fila del tarso y anteriormente con las falanges proximales de los dedos. Se denominan primero, segundo, tercero, cuarto y quinto huesos metatarsianos, considerados de medial a lateral (Rouviere & Delmas, 2005, pág. 357). 2.5.2.6.3. Falanges. Las falanges de los dedos del pie son semejantes a las de los dedos de las manos por lo que se hace a su disposición, forma y desarrollo. Sin embargo, son diferentes por su s dimensiones, más reducidas, a excepción de las falanges del dedo gordo del pie, que son muy voluminosas (Rouviere & Delmas, 2005, pág. 360). Según Rouviere & Delmas (2005), nombras las siguientes articulaciones y músculos en el pie: 18 Articulación del tobillo Articulación entre astrágalo y calcáneo 1. Articulación astragalocalcánea 2. Articulación astragalocalcaneonavicular 3. Articulación cuboideonavicular 4. Articulación cuneonavicular 5. Articulación intercuneiformes 6. Articulación cuneocuboidea Articulación transversa del tarso 1. Articulación astragalocalcaneonavicular 2. Articulación calcaneocuboidea Articulación tarsometatarsiana Articulación intermetatarsianas Articulaciones metatarsofalángicas Músculos 1. Músculo extensor corto de los dedos 2. Músculo extensor corto del dedo gordo 3. Músculos interóseos dorsales 4. Músculos interóseos plantares 5. Músculo cuadrado plantar 6. Músculo flexor corto de los dedos 7. Músculo flexor corto del dedo gordo 8. Músculo abductor del dedo gordo 9. Músculo abductor del dedo gordo 10. Músculo flexor corto del dedo pequeño 11. Músculo oponente del dedo pequeño 12. Músculo abductor del dedo pequeño (pág. 391 - 460). 19 2.6. Cinemática del trauma De acuerdo con González (2012), determina que: Un suceso traumático se puede dividir en tres fases: antes, durante y después de la colisión. De nuevo recordar que la colisión no significa necesariamente un choque de automóviles. El atropello de un peatón por un vehículo, un proyectil que penetra en el abdomen o la caída de un trabajador de la construcción al suelo son todos ejemplos de colisiones. En todos los casos se produce un intercambio de energía entre un objeto móvil y los tejidos del cuerpo humano o entre el cuerpo humano en movimiento y un objeto inmóvil (pág. 45). Hay que mencionar además que la fase previa de una colisión corresponde a todas las situaciones antes del incidente. La fase previa a la colisión, incluyen alteraciones tales como cuadros médicos agudos o preexistentes del paciente y las medicaciones que toma para su tratamiento, la ingesta de sustancias con fines lúdicos o su estado mental. Desde el momento del impacto inicia la fase de colisión en la cual se evidencia el choque entre dos objetos, el uno de los cuales se encontrara en movimiento y el otro puede estar estático o en movimiento que será donde la energía de la colisión se libere. En la mayoría de los traumatismos se producen tres impactos: 1) el impacto de los dos objetos, 2) el impacto de los ocupantes del vehículo y 3) el impacto de los órganos vitales en el interior de los ocupantes. Por ultimo en la fase posterior a la colisión que es cuando la energía ya ha sido absorbida por parte de los objetos implicados, se utilizará los datos descritos en las dos anteriores fases para la valoración y tratamiento del paciente (González, 2012, pág. 45) Las lesiones que pasan desapercibidas y no se atienden pueden ser fatales, especialmente cuando sólo se reconocen en el momento en que los mecanismos compensatorios se han agotado. Recuerde que los pacientes que están involucrados en eventos de alta energía están en riesgo de padecer una lesión grave. (Emory & Eduardo, 2004, pág. 6). 20 2.6.1. Leyes de Newton González (2012), sostiene lo siguiente: La primera ley del movimiento de Newton afirma que un cuerpo en reposo permanecerá en reposo y que un cuerpo en movimiento permanecerá en movimiento a menos que sobre ellos actúe una fuerza externa. Una vez que esté en movimiento, aunque se despegue del suelo, permanecerá en movimiento hasta que golpee con un objeto o vuelva al suelo y se detenga. La ley de la conservación de la energía, combinada con la segunda ley del movimiento de Newton, describe que la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma. Al igual que la energía mecánica del choque de un automóvil contra una pared se disipa mediante la deformación de la estructura o de otras partes del vehículo, la energía del movimiento de los órganos y de las estructura internas del cuerpo debe disiparse conforme los órganos detienen su movimiento hacia delante. El mismo concepto se aplica al cuerpo humano cuando está parado y se pone en contacto con un objeto en movimiento como puede ser un cuchillo, una bala o un bate de béisbol (pág. 46). La energía cinética depende de la masa y velocidad del objeto. Aunque no es exactamente lo mismo, el peso de una víctima se utiliza para representar su masa. Así mismo, se utiliza la rapidez para representar la velocidad. Energía cinética = un medio de la masa por el cuadrado de la velocidad (González, 2012, pág. 47). EC = 1/2mv2 Por tanto, la energía cinética de una persona de 68kg que viaja a 48 km/h será: EC= 68/2 x 482 EC = 78.336 unidades 2.6.2. Accidentes de tránsito Los tipos de traumatismos contusos son múltiples, pero los más frecuentes son los que ocurren en los accidentes de tránsito incluidas las colisiones con motocicletas. En 2008, el 21 86% de las muertes correspondió a ocupantes de vehículos. El otro 14% se repartió entre peatones, ciclistas y otros no ocupantes. Los accidentes de tránsito se dividen en: impacto frontal, impacto posterior, impacto lateral, impacto con rotación y vueltas en campana (González, 2012, pág. 52). 2.6.3. Accidentes domésticos 2.6.3.1. Caídas accidentales Los principales grupos expuestos a caídas son los adultos y los niños menores de 5 años. En los niños, las caídas afectan más comúnmente a los varones y ocurren con más frecuencia en los meses de verano en viviendas urbanas, de muchos pisos y con múltiples ocupantes. Entre los factores predisponentes se incluyen la pobre supervisión, pasamanos y barandillas defectuosas y la curiosidad asociada a este grupo de edad. Las lesiones de la cabeza son comunes en caídas de los niños porque la cabeza es la parte más pesada y la que primero se impacta. Las caídas en los adultos generalmente son en el trabajo o debido a la influencia del alcohol o drogas. No es raro que las caídas sucedan en intentos por escapar de un incendio o de un acto criminal. Generalmente, los adultos intentan caer sobre sus pies, por lo que sus caídas son más controladas. Al caer de esta manera, la víctima usualmente impacta primeramente con sus pies y luego cae hacia atrás sobre sus glúteos y sus manos estiradas (Emory & Eduardo, 2004, pág. 22). 2.6.4. Lesiones deportivas En muchos deportes o actividades recreativas, como el esquí, el buceo, el béisbol o el fútbol americano, pueden producirse lesiones graves que se deben a fuerzas de desaceleración bruscas o a compresiones, giros, extensiones o flexiones excesivas. Desde hace unos años es cada vez mayor el número de personas que participan de forma ocasional en determinadas actividades deportivas sin el necesario entrenamiento y preparación o sin el equipo de protección adecuado. En los deportes y actividades recreativas participan personas de todas las edades (González, 2012, pág. 65). 22 2.7. Trauma osteomuscular en extremidades El Colegio Americano de Cirujanos (2008), subraya que: Las lesiones del sistema musculosquelético suelen impresionar dramáticamente, y ocurrir en 85% de los pacientes que han tenido un trauma contuso, pero raramente constituye un riesgo inmediato para la vida o la extremidad. No obstante, deben ser evaluadas y manejadas apropiadamente para evitar amenazas a la vida o la extremidad. Las lesiones musculosqueléticas graves indican impactos graves al organismo. Las fracturas pélvicas inestables y las abiertas de fémur suelen acompañarse de hemorragia grave. Lesiones graves por aplastamiento producen liberación de mioglobina que puede precipitarse en los túbulos renales, ocasionando una insuficiencia renal. El edema dentro de un espacio músculo aponeurótico intacto puede causar un síndrome compartimental agudo, el cual, si no se diagnostica y trata, puede conducir a incapacidad permanente y pérdida de la función de la extremidad (pág. 201). 2.7.1. Atención del traumatizado en el lugar del traumatismo Neira & Tisminetzky (2010), añade: El manejo prehospitalario del paciente traumatizado grave es el que determina, con frecuencia, sus posibilidades de sobrevida. Rara vez, en el ámbito prehospitalario se dispone de mucho tiempo por lo que se deberá ser muy organizado en la acciones. En este ámbito no se cuenta con la hora dorada sino con los 10 minutos de platino, tiempo en el cual se deberá: identificar los pacientes vivos, tomar decisiones de tratamiento y traslado a las víctimas en unidades médicas adecuadas, al lugar adecuado. El médico, paramédico o enfermero que llega al lugar del traumatismo debe tratar de cumplir una serie de requisitos: a. Considerar si la escena representa peligro para él y la víctima. Si la escena es insegura se deberá tratar de hacerla segura o intentar retirar al paciente de la escena sin que el rescatador corra peligro. Es imprescindible utilizar siempre el buen juicio. El rescatador está allí para salvar vidas, no para sacrificar la suya. 23 b. Determinar el número de víctimas, categorización o triaje. Si hay más vícti mas de lo que se pueda manejar de forma efectiva, se debe pedir ayuda adicional. Buscar siempre a todas las víctimas. c. Realizar una evaluación inicial rápida y completa del traumatizado en cuanto a sistema cardiorrespiratorio, control de hemorragia (A, B y C) y estado de conciencia (D). d. Contactar, mediante los equipos de comunicación de la ambulancia, al hospital de derivación, y transmitir los datos obtenidos del paciente para dar una idea de los requerimientos de emergencias para cuando se arribe al hospital. e. Si las condiciones del paciente son estables o si el tiempo de traslado es corto, efectuadas las maniobras de reanimación y estabilización, trasladar inmediatamente al traumatizado al hospital más cercano adecuado, de acuerdo al programa de atención prehospitalario (pág. 44). 2.7.2. Valoración primaria y secundaria González (2012), concluye que: Valoración primaria: El primer paso de cualquier valoración es garantizar la seguridad del lugar de los hechos y evaluar la situación. Una vez confirmada la seguridad del lugar del incidente puede procederse a la valoración del paciente. La valoración primaria se concentra en los problemas de riesgo vital que pueden identificarse. Aunque las fracturas anguladas o las amputaciones parciales pueden llamar la atención del profesional, deben ser prioritarias las condiciones potencialmente mortales. La vía aérea, la ventilación, la circulación, la discapacidad y la exposición siendo los elementos más importantes de la valoración. En los pacientes con afecciones potencialmente mortales identificadas en la valoración primaria, el tratamiento de los traumatismos osteomusculares se retrasa hasta que se corrigen los problemas previos; sin embargo, la hemorragia externa está incluida en la valoración primaria y se debe controlar si pone en riesgo la vida. Si el paciente no presenta lesiones de riesgo vital, el profesional de la asistencia prehospitalaria puede proceder con la valoración secundaria. 24 Valoración secundaria: La evaluación de las extremidades se realiza durante la valoración secundaria. Para facilitar la exploración, y si el entorno lo permite, el profesional se planteará quitar cualquier prenda que no se hubiera retirado durante la valoración primaria. Si no se identifica con claridad el mecanismo de la lesión, puede preguntarse al paciente o a los testigos el modo en el que se produjeron las lesiones. También se le debe preguntar por la presencia de dolor en las extremidades. La mayoría de los pacientes con lesiones osteomusculares importantes presenta dolor, a menos que padezca una lesión medular o una neuropatía periférica. La exploración de las extremidades incluye también la evaluación del dolor, la debilidad o una sensibilidad anómala en las extremidades (pág. 337). 2.7.3. Tipos de trauma osteomuscular 2.7.3.1. Fracturas “Las fracturas se definen como una ruptura en la continuidad de la cortical ósea y podrían estar asociadas con movimiento anormal, con alguna forma de lesión de tejido blando, con crepitación y con dolor” (Colegio Americano de Cirujanos, 2008, pág. 212). González (2012), sostiene que: Las fracturas cerradas son aquéllas en las que el hueso se ha roto pero el paciente conserva la integridad de la piel. Los signos de una fractura cerrada consisten en dolor a la palpación, deformidad, hematomas, tumefacción y crepitación e impotencia funcional, aunque en algunos sólo aparece el dolor a la palpación. Se deben valorar los pulsos, el color de la piel y la función sensitiva y motora distales al foco de fractura sospechado. La fractura puede convertirse en abierta si se pide al paciente que mueva la extremidad fracturada. No siempre es cierto que una extremidad no esté fracturada si el paciente la puede mover de forma voluntaria. La adrenalina que se libera en el episodio traumático puede motivar a los pacientes para que hagan cosas que normalmente no podrían tolerar. Además, algunos muestran una tolerancia al dolor extraordinariamente alta. Las fracturas abiertas se suelen producir cuando un extremo punzante de un hueso atraviesa la piel desde el interior o una lesión lacera la piel y el músculo hasta el foco de la fractura. Cuando un hueso pincha la piel, el extremo se puede contaminar por bacterias de 25 la piel o el ambiente. Esto puede dar lugar a una complicación grave de una fractura abierta que se denomina infección ósea (osteomielitis) y puede interferir con la cicatrización normal de la fractura. Aunque la lesión de la piel asociada a una fractura abierta no suele determinar una hemorragia importante, puede generar un sangrado persistente originado en la cavidad medular del hueso o un hematoma profundo dentro del tejido que descomprime a través de la abertura de la piel (Pág. 340). Manejo: La presencia de una fractura o de una lesión articular expuesta debe reconocerse de inmediato. Las fracturas abiertas son lesiones complejas que afectan tanto al hueso como a las partes blandas circundantes. Los objetivos del tratamiento son prevenir la infección, que se produzca la consolidación de la fractura y que se recupere la función (Zalavras & Parzakis, 2003, pág. 72). Es necesario aplicar una inmovilización apropiada después de haber realizado una descripción minuciosa de la herida, de haber determinado el compromiso vascular, neurológico y de tejido blando asociado. Así mismo, se debe hacer una interconsulta quirúrgica de inmediato. Es importante reanimar adecuadamente al paciente y si es posible estabilizarlo; desbridar las heridas, estabilizar las fracturas, confirmar los pulsos distales y administrar profilaxis antitetánica (Colegio Americano de Cirujanos, 2008, pág. 207), 2.7.3.2. Luxaciones “Una luxación es la separación de los dos huesos en la articulación por una rotura importante de los ligamentos que normalmente aportan estabilidad a la articulación” (González, 2012, pág. 345). Las luxaciones de las articulaciones son lesiones extremadamente dolorosas. Casi siempre son fáciles de identificar por la alteración de la anatomía normal. Las luxaciones en grandes articulaciones, aunque no amenazan la vida, frecuentemente son verdaderas emergencias por el compromiso neurovascular que puede conducir a la amputación de la extremidad si no se tratan rápidamente. Es muy importante revisar los Pulsos distales a las luxaciones de articulaciones importantes. Por lo general se deben inmovilizar estas lesiones 26 en la posición en que la que se encontraron. Hay ciertas excepciones a esta regla. Se acepta universalmente que se aplique tracción suave a cualquier extremidad deformada en un esfuerzo por enderezarla. En los pocos casos en que se usaría la tracción para enderezar, no se debe emplear más de 10 libras de fuerza. Con frecuencia el mejor tratamiento es acojinar e inmovilizar la extremidad en la posición más cómoda y transportar rápidamente al paciente a la unidad médica que tenga atención ortopédica disponible (Emory & Eduardo, 2004, pág. 242). Manejo: Como norma general, las sospechas de luxaciones se deben inmovilizar en la posición en la que se encuentran. Se puede manipular con suavidad la articulación para tratar de recuperar el flujo sanguíneo cuando los pulsos sean débiles o estén ausentes. No obstante, cuando el traslado al hospital vaya a ser breve, la mejor decisión puede ser dejarlo, en lugar de intentar una manipulación (González, 2012, pág. 346). 2.7.3.3. Laceraciones y contusiones Las contusiones simples y/o las laceraciones deben ser evaluadas para excluir una lesión vascular y/o neurológica. En general, las laceraciones requieren desbridamiento y cierre. Si una laceración se extiende más allá del nivel de la aponeurosis, se requiere una intervención quirúrgica más completa para desbridar la herida y evaluar el daño a las estructuras subyacentes. Las contusiones se reconocen por dolor en el área afectada y disminución de la función de las extremidades. La palpación confirma el aumento de volumen y dolor del área afectada. El paciente no puede usar el músculo o experimenta una disminución de la función debido al dolor en la extremidad afectada (Colegio Americano de Cirujanos, 2008, pág. 211). 2.7.3.4. Esguinces Un esguince es una lesión en la cual los ligamentos se distienden o rompen. Se debe a un giro súbito de la articulación más allá de su arco de movilidad normal. Se caracteriza por un importante dolor, edema y posiblemente aparición de un hematoma. Desde fuera se parecen a las fracturas o luxaciones. La distinción definitiva entre un esguince y una fractura solo es 27 posible mediante una radiografía. En el entorno prehospitalario es razonable inmovilizar un posible esguince porque al final puede corresponder a una fractura o luxación (González, 2012, pág. 352). Manejo: El tratamiento general de una posible lesión de las extremidades abarca los pasos siguientes: 1. Identificar y tratar cualquiera de las lesiones de riesgo vital detectadas en la valoración primaria. 2. Detener cualquier hemorragia y tratar el shock. 3. Evaluar la función neurovascular distal. 4. Proteger la zona lesionada. 5. Inmovilizar la extremidad lesionada, incluida la articulación proximal y distal al foco de la lesión. 6. Reevaluar la extremidad lesionada tras la inmovilización para detectar posibles cambios en la función neurovascular distal. 7. Administrar el tratamiento analgésico adecuado. (González, 2012, pág. 352) 2.7.4. Consideraciones especiales en pacientes en estado crítico con traumatismo multiorgánico 2.7.4.1. Síndrome compartimental González (2012), afirma que: El síndrome compartimental es un trastorno que amenaza una extremidad en el cual se produce un compromiso de su irrigación por un aumento de presión en su interior. Los músculos de las extremidades están rodeados por una envoltura de tejido conjuntivo denso llamada fascia o aponeurosis. Esta fascia crea numerosos compartimentos en las extremidades, dentro de los cuales están contenidos los músculos. El antebrazo tiene tres compartimentos y la pierna, cuatro. La fascia muscular tiene una capacidad mínima de 28 distención y cualquier fuerza que aumente la presión dentro de los compartimientos puede generar un síndrome compartimental. Las dos causas más frecuentes de este síndrome son la hemorragia tras una fractura o una lesión vascular y el edema en el tercer espacio que se forma cuando el tejido muscular isquémico es reperfundido tras un periodo de ausencia o reducción del flujo sanguíneo (pág. 348). Manejo: La fasciotomía es la principal intervención para tratar el síndrome compartimental; no obstante, sería ideal prevenir su aparición. El mismo procedimiento quirúrgico, pero profiláctico, se plantea como la mejor opción (Gómez Hoyos, 2011, pág. 101) . Este síndrome sólo se puede tratar de forma definitiva en el hospital. Sobre el terreno sólo se pueden aplicar medidas básicas. Cualquier férula o vendaje demasiado apretado se debe retirar y volver a valorar la perfusión distal. Como el síndrome compartimental se puede desarrollar durante un traslado de larga distancia, las exploraciones repetidas son fundamentales para reconocerlo con rapidez. En el hospital, el tratamiento de este síndrome consiste en una intervención quirúrgica (fasciotomía) con una incisión a través de la piel de los compartimentos afectados para descomprimir el síndrome compartimental (González, 2012, pág. 350). 2.7.4.2. Síndrome de aplastamiento o rabdomiolisis Con respecto al síndrome de aplastamiento el Colegio Americano de Cirujanos (2008), lo define como: El síndrome por aplastamiento se refiere a los efectos clínicos causados por un músculo lesionado, que de no ser tratado, puede causar una insuficiencia renal aguda. Esta condición se presenta en individuos que han sufrido una lesión por aplastamiento en regiones del cuerpo con considerable masa muscular, como el muslo y la pantorrilla. El daño muscular es la combinación del efecto que causa la misma lesión muscular, isquemia muscular y de muerte celular con liberación de mioglobina. El trauma muscular es la causa más común de rabdomiolisis, que varía desde una enfermedad asintomática con elevación del nivel de la creatinkinasa, hasta una condición que pone la vida en peligro, asociada con una insuficiencia renal aguda y coagulación intravascular diseminada (pág. 206). “Se estima que 29 entre un 30 y un 50 % de los afectados de rabdomiolisis traumática de cualquier etiología desarrollan síndrome de aplastamiento” (Vergara Olivares & Reyes Parras, 2005, pág. 1). Manejo: De inmediato, en el periodo de reanimación y para proteger el riñón y prevenir su falla, es crítico iniciar la administración de liquides intravenosos junto a la administración de bicarbonato de sodio y electrólitos. La falla renal inducida por mioglobina se previene mediante la expansión del volumen intravascular y la obtención de diuresis osmótica al mantener un elevado volumen tubular y buen flujo de orina. La alcalinización de la orina con bicarbonato de sodio reduce la precipitación intratubular de mioglobina y está indicada en la mayor parte de los pacientes. Mientras se depura la mioglobinuria, se recomienda mantener la diuresis horaria en 100 ml/ hr (Colegio Americano de Cirujanos, 2008, pág. 207). 2.7.4.3. Amputación traumática De acuerdo con Emory & Eduardo (2004), define que: Estas lesiones son discapacitantes y en ocasiones amenazan la vida. Tienen el potencial de sangrar de forma masiva, aunque frecuentemente el sangrado se pueda controlar mediante presión directa sobre el muñón. El muñón debe cubrirse con un apósito húmedo y estéril, además colocarle una venda elástica que ejerza una presión uniforme y razonable sobre todo el muñón. Si el sangrado no se puede controlar por completo con la presión, se puede usar un torniquete. En general, debe evitarse el torniquete siempre que sea posible. Se debe intentar encontrar la parte amputada y llevarla al hospital. Algunas veces la omisión de este detalle puede traer graves implicaciones futuras para el paciente, ya que frecuentemente las partes pueden ser usadas como material para injerto. El reimplante sólo se intenta en ocasiones muy limitadas. Motivo por el cual no se le deberá informar al paciente que se le hará una reimplantación. Las partes amputadas pequeñas deben colocarse en una bolsa de plástico (pág. 242). La amputación o separación de una parte del cuerpo, generalmente de un miembro inferior o superior, va a provocar en el paciente y, por supuesto, en su entorno familiar 30 problemas de toda índole y que se deben detectar de forma rápida para así planificar unos cuidados lo más adaptados posible a sus necesidades (López Martín & Pancorbo HernándezRico, (s.f.), pág. 174). Manejo: La interrupción aguda del flujo sanguíneo en una extremidad debe ser reconocida de inmediato y tratada urgentemente. Ante la presencia de una hemorragia no controlada por presión directa y aunque controversial, el uso de un torniquete puede ocasionalmente salvar la vida y/o la extremidad. El torniquete aplicado correctamente aun poniendo en riesgo el miembro, puede salvar la vida. El torniquete debe ocluir el flujo arterial, pero puede incrementar la hemorragia si sólo ocluye el sistema venoso. Los riesgos del uso del torniquete aumentan con el tiempo de aplicación. Si para salvar la vida, un torniquete debe permanecer colocado por un período prolongado, el médico debe estar consciente del hecho de haber escogido salvar la vida antes que la extremidad (Colegio Americano de Cirujanos, 2008, pág. 208). 2.7.5. Trauma osteomuscular de mayor frecuencia 2.7.5.1. Fémur El fémur usualmente se fractura a la mitad de su eje largo o tercio medio, aunque las fracturas de cadera son bastante comunes. Estas fracturas pueden tener heridas abiertas asociadas, y si así fuera, se debe suponer que se trata de fracturas abiertas. Hay mucho tejido muscular alrededor del fémur, y cuando se presenta el espasmo después de una fractura, las terminales óseas tienden a cabalgarse provocando un daño mayor. Debido a esto se utilizan las férulas de tracción para estabilizar la fractura y evitar el acortamiento o cabalgamiento. Debido a la gran masa muscular es que puede ocurrir un sangrado importante dentro del tejido del muslo (Emory & Eduardo, 2004, pág. 250). Las fracturas de diáfisis femoral es una fractura de jóvenes (EM=30 años) El 70% de da en hombres con una incidencia mucho menor que la fractura de cadera. Están producidos por traumatismo de alta energía (75% por accidentes de tráfico) y el 15% son fracturas abiertas. Tienen una gran pérdida sanguínea en el foco de fractura (el 40% requiere 31 transfusión) y frecuentemente están asociadas a otras fracturas (Fracturas de la extremidad proximal y diafisis de fémur, s.f., pág. 4) 2.7.5.2. Rodilla “La luxación traumática de la rodilla constituye una entidad causada por traumas de alta energía, aunque su incidencia es muy baja, según Rihn menos de 0,02 % de todas las urgencias ortopédicas” (Álvarez López, García Lorenzo, Casanova Morote, & Muñoz Infante, 2007, pág. 2). Las fracturas y luxaciones de la rodilla son bastante graves porque las arterias están fijas por arriba y por abajo de la articulación de la rodilla y frecuentemente son laceradas o lesionadas si la articulación está en una posición anormal. No hay manera de saber si hay o no fractura en una rodilla con posición anormal, y en cualquier caso, la decisión debe basarse en la circulación y la función neurológica debajo de la rodilla en el pie. Algunas autoridades afirman que casi el 50% de las luxaciones de rodilla se asocian con lesiones de vasos sanguíneos, y muchas lesiones de rodilla después requieren amputación. Es importante restaurar la circulación debajo de la rodilla en cuanto sea posible (Emory & Eduardo, 2004, pág. 253). 2.7.5.3. Tibia y peroné Las fracturas de la pierna frecuentemente son abiertas debido a la delgada piel al frente de la tibia y por lo general presentan sangrado considerable interno y/o externo. La pérdida sanguínea interna puede interrumpir la circulación del pie si se desarrolla un síndrome compartimental. Rara vez es posible que el paciente pueda sostener su peso sobre una fractura en la tibia. Las fracturas de la porción inferior de la tibia/peroné pueden inmovilizarse con una férula rígida, férula neumática o almohadas. Las férulas neumáticas inmovilizan de manera adecuada las fracturas de la porción superior de la tibia. Aquí también es importante cubrir cualquier herida y acojinar las puntas óseas que puedan quedar debajo de una férula neumática o pantalón neumático antishock (Emory & Eduardo, 2004, pág. 253). 32 2.7.5.4. Hombro La mayoría de las lesiones de hombro no amenazan la vida, pero pueden estar asociadas con lesiones graves del tórax o del cuello. Muchas lesiones del hombro son luxaciones o separaciones de los espacios articulares y se pueden mostrar como un defecto en la porción superior y externa del hombro. Sin embargo, la porción superior del húmero se fractura con relativa frecuencia. El nervio radial viaja bastante cerca del húmero y puede lesionarse en las fracturas humerales. Las lesiones del nervio radial ocasionan la incapacidad del paciente para levantar la mano (mano caída). Los hombros luxados son muy dolorosos y con bastante frecuencia requieren una almohada entre la extremidad superior y el cuerpo para mantener el brazo en una posición más cómoda. Los hombros que se sostienen en posición anormal nunca deben forzarse hacia una alineación más anatómica (Emory & Eduardo, 2004, pág. 255). 2.7.5.5. Codo Frecuentemente es difícil saber si existe una fractura o una luxación. Ambas pueden ser graves por el riesgo de daño a los vasos sanguíneos y nervios que corren por la superficie flexora del codo. Las lesiones de codo siempre deben inmovilizarse en la posición más cómoda y además se debe evaluar claramente la función distal. Nunca se debe intentar estirar o aplicar tracción a una lesión de codo porque los tejidos son bastante delicados y la estructura bastante complicada (Emory & Eduardo, 2004, pág. 255). 2.7.5.6. Antebrazo y Muñeca: Esta es una fractura muy común, usualmente el resultado de una caída y apoyo con el brazo extendido. Por lo general se inmoviliza mejor con una férula rígida o una férula neumática Si se usa una férula rígida, se colocará un rollo de gasas en la mano que mantendrá el brazo en una posición más cómoda y funcional. El antebrazo también es sujeto de sangrado interno que puede interrumpir el aporte sanguíneo a los dedos y la mano. (Emory & Eduardo, 2004, pág. 256). 33 2.7.5.7. Mano y Pie Muchos accidentes industriales que involucran la mano o el pie producen múltiples fracturas abiertas y avulsiones. Estas lesiones frecuentemente son de apariencia aparatosa pero rara vez se asocian a sangrado que amenaza la vida. Se puede usar una almohada para dar soporte a estas lesiones de manera efectiva. Un método alterno de cubrir la mano es poner un rollo de gasas en la palma, luego acomodar los dedos y el pulgar en su posición normal. Luego la mano entera se envuelve como si fuera una pelota dentro de vendaje muy grande y voluminoso. Con tan solo elevar la mano o el pie lesionado por arriba del nivel del corazón casi siempre se reduce el sangrado de manera sorprendente durante el traslado (Emory & Eduardo, 2004, pág. 257). 2.7.6. Factores de riesgo Los accidentes se definen como sucesos imprevistos que producen lesiones, muertes, pérdidas de producción y daños en bienes y propiedades. Es muy difícil prevenirlos si no se comprenden sus causas. Ha habido muchos intentos de elaborar una teoría que permita predecir éstas, pero ninguna de ellas ha contado, hasta ahora, con una aceptación unánime. Investigadores de diferentes campos de la ciencia y de la técnica han intentado desarrollar una teoría sobre las causas de los accidentes que ayude a identificar, aislar y, en última instancia, eliminar los factores que causan o contribuyen a que ocurran accidentes. En el presente artículo se ofrece un breve resumen de las diferentes teorías sobre sus causas, además de una estructura de los accidentes (Raouf, 2000, pág. 56.6). La teoría del dominio según Heinrich (2000), quien desarrolló la denominada teoría del “efecto dominó”, el 88 % de los accidentes están provocados por actos humanos peligrosos, el 10%, por condiciones peligrosas y el 2 % por hechos fortuitos. Propuso una “secuencia de cinco factores en el accidente”, en la que cada uno actuaría sobre el siguiente de manera similar a como lo hacen las fichas de dominó, que van cayendo una sobre otra. He aquí la secuencia de los factores del accidente: 1. Antecedentes y entorno social; 2. Fallo del trabajador; 34 3. Acto inseguro unido a un riesgo mecánico y físico; 4. Accidente, 5. Daño o lesión (pag.56.6). 2.7.6.1. Accidentes de tránsito En el tránsito, el riesgo depende de cuatro elementos. El primero es la exposición, es decir la cantidad de movimiento o de desplazamientos dentro del sistema por parte de los distintos usuarios o una población de determinada densidad. El segundo es la probabilidad básica de sufrir un choque, dada una exposición determinada. El tercero es la probabilidad de lesión en caso de choque. El cuarto elemento es el resultado de dicha lesión (Peden, 2004, pág. 19). Principales factores de riesgo que influyen en los traumatismos causados por el tránsito: Factores que influyen en la exposición al riesgo: Factores económicos como el nivel de desarrollo económico y de carencias sociales; Factores demográficos como la edad y el sexo; Prácticas de ordenamiento territorial que influyen en las distancias que debe recorrer la población y en los medios que utiliza para movilizarse; Combinación de tránsito motorizado de gran velocidad con usuarios vulnerables de la vía pública; Atención insuficiente a la integración de la función vial en las decisiones relativas a los límites de velocidad y al trazado y diseño de la red vial. Factores que influyen en la posibilidad de que se produzcan choques Velocidad inadecuada o excesiva Consumo de alcohol, medicamentos o drogas recreativas Cansancio Ser varón y joven Que el conductor y los demás ocupantes del vehículo sean todos jóvenes Ser usuario vulnerable de la vía pública en zonas urbanas o residenciales 35 Conducir durante la noche. Factores propios del vehículo (frenos, dirección y mantenimiento). Defectos de diseño, trazado y mantenimiento de la red vial, que también pueden dar lugar a un comportamiento riesgoso por parte de los usuarios. Visibilidad reducida a causa de factores ambientales que dificultan advertir la presencia de otros vehículos y usuarios de la vía pública. Deficiencias visuales de los usuarios de la vía pública (Dinesh, Geetam, Meleckidzedeck, & Fredrick, 2008, pág. 27). 2.7.6.2. Accidentes domésticos La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el accidente como un acontecimiento fortuito, generalmente desgraciado o dañino, independiente de la voluntad humana, provocado por una fuerza exterior que actúa rápidamente y que se manifiesta por la aparición de lesiones orgánicas o trastornos mentales. Los accidentes son la causa más común de muerte en los niños de más de 1 año de edad, siendo importante la influencia de los factores de riesgo en los hogares. Según la OMS los domésticos son la tercera parte del total de los accidentes que se reportan como productores de lesiones y muertes (Pacios Alfonso & Salazar Casanova, 1998, pág. 440). Las caídas siguen representando una destacada causa de pérdida funcional, ingresos precoces en residencias socio sanitarias, y aumento de morbilidad y mortalidad en los ancianos. En este sentido, se prevé que un tercio de las personas mayores de 64 años que viven en la comunidad caerán en el plazo de un año, y el 15% de los mayores caerán por lo menos dos veces al año. Entre los ancianos institucionalizados la previsión de caídas es mayor, ya que el 50% caerán cada año y la mitad de los que caen lo hacen repetidamente, con una densidad de incidencia aproximada de 1,5 caídas por cama al año. Aunque la mayoría de las caídas producen lesiones leves, el 5% de los ancianos que caen precisará hospitalización, principalmente por fractura. En el 1% de las caídas en mayores se produce fractura de cadera, y en uno de cada tres de los casos, los pacientes fallecerán en el plazo de un año (da Silva Gama & Gómez-Conesa, 2008, pág. 947). 36 Consideraremos trabajo en altura a todas aquellas operaciones que se realicen en alturas superiores a los 2,00 m. por encima del nivel del suelo. Históricamente este tipo de trabajos han supuesto uno de los mayores problemas en lo que a seguridad se refiere debido a que las consecuencias suelen ser graves, muy graves o mortales. (Bustos, 2010, pág. 47). 2.7.6.3. Lesiones deportivas Cuando la actividad física y el deporte se realizan sin control pueden ocasionarnos diversas lesiones. Algunas de estas lesiones están producidas por golpes o caídas que no se pueden prevenir ya que se producen de manera imprevista en distintas situaciones del juego o el deporte. Sin embargo, hay otro tipo de lesiones que sí pueden prevenirse porque son la consecuencia de ejercicios mal realizados o por no tener en cuenta las elementales normas de seguridad. La práctica deportiva normalmente resulta divertida, pero no hay que correr riesgos innecesarios. Si en una mala caída nos producimos un esguince de tobillo, es un accidente. (Verdera Server, 2003, pág. 1) Los aspectos de salud, higiene, nutrición y prevención de lesiones y patologías, complementan los conocimientos para enfrentar las exigencias y los riesgos a que pueden ser sometidos los deportistas en diferentes condiciones: atmosféricas, climáticas, de altitud, donde pueden afectar el rendimiento físico. (López Cabral, 2011, pág. 1). “Las lesiones musculares son muy frecuentes en el mundo del deporte, especialmente en el fútbol. Los estudios epidemiológicos más recientes muestran que las lesiones musculares suponen más del 30% de todas las lesiones” (Servicios Médicos del Futbol Club Barcelona, 2009, pág. 1). 37 CAPÍTULO 3 3. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN 3.1. Diseño de la investigación Se usará una metodología descriptiva transversal con respecto a los datos recogidos a través de las hojas de atención prehospitalaria (002) en pacientes con trauma osteomuscular en extremidades, atendidos por el Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito zona sur, datos que ayudarán a la determinación de la incidencia y los factores de riesgo. 3.2. Universo La presente investigación se realizó en la estación N°1 Coronel Martin Reimberg ubicada en calle Veintimilla E5-66 y Reina Victoria (La Mariscal) a través de la revisión de las hojas de atención (002) y tiene como objetivo principal determinar la incidencia y los factores de riesgo en pacientes con trauma osteomuscular en extremidades atendido por el Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito zona sur durante el periodo diciembre 2014 a abril 2015. El universo está constituida por alrededor de 487 pacientes los cuales sufrieron de trauma osteomuscular en extremidades en el periodo establecido. 3.3. Técnicas e instrumentos de recolección de datos Se realizó una revisión de las carpetas que contenían las hojas de Atención Prehospitalaria (002) de la zona sur llenada a través del paramédico de turno, esta revisión tuvo una duración de 20 horas realizada durante 1 semana de 8:00am a 12:00pm. 38 3.4. Matriz de variables variable independiente •accidente de tránsito •accidente doméstico •lesiones deportivas variable de control •factores de riesgo •trauma osteomuscular •edad •sexo variable antecendente variable dependiente 39 3.5. Operacionalización de variables Conceptualización Dimensiones Indicadores Nominal Trauma osteomuscular Hueso Son lesiones por provocadas algún Fractura Si – No Luxación Si – No Esguince Si – No Contusión o laceración Si – No que afectan a los huesos y músculos Escala agente externo. Músculo Localización Miembro superior o Húmero Si – No o Radio Si – No o Cúbito Si – No o Mano Si – No o Art. Hombro Si – No o Art. Codo Si – No o Art. Muñeca Si – No Miembro inferior o Fémur Si – No o Tibia Si – No o Peroné Si – No 40 o Pie Si – No o Art. Muslo Si – No o Art. Rodilla Si – No o Art. Tobillo Si - No Nominal Trauma multiorgánico Paciente Presencia alteraciones en Síndrome compartimental Si – No Síndrome de aplastamiento Si – No Amputación traumática Si – No Hemorragia Si - No de estado crítico en la función de dos o más órganos en un paciente enfermo, que requiere de intervención clínica para lograr mantener la homeostasis. Nominal Riesgo Posibilidad de que se produzca contratiempo desgracia, o de Accidentes Actividad realizada un de tránsito una que Conductor Si – No Copiloto Si – No Pasajero Si – No Peatón Si – No alguien o algo sufran perjuicio o daño. 41 Vehículo motorizado Auto Si – No Bus Si – No Moto Si – No No motorizado Si – No Bicicleta Tipo de impacto Accidentes Frontal Si – No Posterior Si – No Lateral Si – No Caídas domésticos Desde su propia altura Desde una Si – No altura superior a su tamaño Si – No Tipo de impacto Frontal Si – No Posterior Si – No Lateral Si – No 42 Lesiones deportivas Tipo de impacto Frontal Si – No Posterior Si – No Lateral Si – No Años Continua Filiación Edad Nominal Sexo Masculino Si – No Femenino Si – No 43 3.6. Aspectos generales del Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito 3.6.1. Ubicación geográfica de las estaciones que conforman la zona sur del Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Estación de Bomberos N°4 “Cabo Bolívar Cañadas”. Estación de Bomberos N°6 “Cabo Pablo Lemus”. Estación de Bomberos N°7 “Suboficial Juan Cruz Hidalgo”. 44 3.6.2. Reseña histórica del Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Historia El inicio para el Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito se remonta a inicios del siglo XX, en donde la presencia de reverberos a gasolina velas, cada mixtas de la época colonial y el uso de lámparas eran las causas principales de los incendios de la época, por lo que fue necesario juntar a un grupo de hombres que salvaran vidas del fuego. El Dr. Isidro Ayora junto a su administración decretan en 1928, una Ley Especial Del Servicio Contra Incendios. El año de 1936 se conforma el primer Cuerpo de Bomberos en Quito. La primera compañía fue ubicada por el Cnel. Ángel Jarrín en las calles Rocafuerte e Imbabura. Y en el año de 1945 se implementó la primera autobomba. El Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito lleva alrededor de 70 años desde su creación y han realizado una ardua labor de servicio hacia la ciudadanía con un personal altamente preparado para la atención de emergencias. (Cuerpo de Bomberos DMQ, 2014) Misión Salvar vidas y proteger bienes mediante acciones oportunas y eficientes en prevención y atención de emergencias en la Comunidad del Distrito Metropolitano de Quito. Visión Institución Técnica modelo en la prevención y atención de emergencias en el Distrito Metropolitano de Quito, que utiliza protocolos de operación normalizados con equipamiento de última tecnología y personal altamente calificado y empoderado para tranquilidad y satisfacción de la comunidad. Valores El personal del Cuerpo de Bomberos reúnen ciertas características que los identifican como personas de nobleza de espíritu y solidaridad ante quienes más necesiten de su apoyo. 45 Lealtad: Institución comprometida con la comunidad para proveer de servicios, salvar vidas y proteger bienes. Honradez: Respetar los bienes de la institución y de la comunidad conforme la ley. Valentía: Enfrentar los riesgos con acciones que permitan el fiel cumplimiento de la misión institucional en beneficio de la población afectada. Disciplina: Es la realización de la labor acorde con características de responsabilidad y cumplimiento de las actividades de los procesos institucionales que han sido designados. Trabajo en equipo: Cumplir con los objetivos planteados en forma coordinada e integrada entre las personas y los procesos. Solidaridad: Brindar y compartir con la comunidad el apoyo y la ayuda que necesitan. Abnegación: Renuncia de los intereses personales en beneficio de los interés de la comunidad. Respeto: Consideración con las actitudes y comportamientos sociales. Compromiso: Convicción personal en torno a los beneficios que trae el desempeño responsable de las tareas a su cargo para cumplimiento de la misión y visión institucional. Carácter voluntario: Integración y colaboración de los habitantes del Distrito Metropolitano de Quito con los servicios que brinda el Cuerpo de Bomberos (Cuerpo de Bomberos DMQ, 2014). 3.7. Análisis de datos Los datos han sido ordenados a través del programa Microsoft Excel y analizados por el programa Epi Info 7. Los gráficos y las tablas fueron realizados por medio de los programas antes mencionados. Los resultados obtenidos fueron analizados en relación a la hipótesis planteada. La bibliografía está basada en libros de atención prehospitalaria, libros de medicina y artículos web. 46 3.8. Resultados generales de la investigación. Gráfico 1. Incidencia de pacientes con trauma osteomuscular en extremidades atendido por el Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito zona sur durante el periodo diciembre 2014 a abril 2015. Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: En las 3 ambulancias que conforman la zona sur del Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito encontramos un total de 487 atenciones prehospitalarias que conforman el 100% de los pacientes atendidos por el Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito zona sur dividido en: Ambulancia estación N°4 con 125 atenciones representado por el 25,67%. Ambulancia estación N°6 con 157 atenciones representado por el 32,24%. Ambulancia estación N°7 con 205 atenciones representado por el 42,09%. 47 Gráfico 2. Causas del trauma osteomuscular en extremidades. Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según los análisis realizados se encontró con un total de 487 atenciones prehospitalaria y está compuesto por el 62% accidentes de tránsito, el 32% accidentes domésticos y el 6% lesiones deportivas. 48 Gráfico 3. Trauma osteomuscular en extremidades según el sexo del paciente. Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva Interpretación: según los análisis realizados, de los 326 pacientes con trauma osteomuscular en extremidades la mayoría fueron de sexo masculino con un 66,94%, mientras que el restante 33,06% fueron pacientes de sexo femenino. 49 Tabla 1. Incidencia de pacientes con trauma osteomuscular en extremidades clasificado por meses. Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: la recolección de datos establece que diciembre con 124 pacientes con el 25,46% es el mes que mayor incidencia presenta, seguido por abril con 95 pacientes con 19,51%, marzo con 92 pacientes con el 18,89%, febrero con 91 pacientes con el 18,69% y finalmente enero con 85 pacientes 17,45%. 50 Tabla 2. Grupo etario y número de pacientes con trauma osteomuscular en extremidades. Tabla 2 GRUPO ETARIO niños 0-14 adolecentes 15-24 adulto 25-59 adulto mayor 60 a más TOTAL # PACIENTES 69 142 224 52 487 PORCENTANJE 7% 15% 50% 5% 100% Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Tabla 2 Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según los análisis realizados se puede identificar que el trauma osteomuscular afecta al grupo etario de adultos con edades comprendidas entre 25 años hasta 59 años de edad con el 50%. Además se observa que el género masculino la media de edad es 29,02 con una desviación típica de 16,50 y en el género femenino la media de edad es de 37,81 con una desviación típica de 24,29. 51 Tabla 3. Trauma osteomuscular en extremidades y división por su causa. Tabla 3 Tabla 3 Tabla 3 Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según los análisis se observa que 301 pacientes sufrieron trauma osteomuscular en extremidades causado por accidentes de tránsito, 157 pacientes por accidentes domésticos y 29 pacientes por lesiones deportivas conformando el 100% entre los 3 grupos. 52 Gráfico 4. Vehículo de impacto que ha provocado trauma osteomuscular en extremidades. Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según los análisis realizados se evidencia que el 50% de los accidentes de tránsito corresponde a autos, seguido de accidentes de tránsito en moto con el 43%, bicicletas con el 3% y buses con el 3%. 53 Gráfico 5. Actividad del paciente durante el accidente de tránsito. Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según los análisis realizados se evidencia que el conductor con el 50%, el peatón con el 35% y el pasajero con el 16% conforman el 100% de pacientes que presentan trauma osteomuscular en extremidades por accidentes de tránsito. 54 Tabla 4. Trauma osteomuscular en extremidades por el tipo de impacto y la actividad del paciente durante los accidentes de tránsito. Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según los análisis realizados se observa que hubo más impactos laterales con 164 impactos de los cuales el peatón representa el 50,61%, conductor con el 37,80% y pasajero con el 11,59%. En cuanto a los impactos frontales el conductor con el 63,83%, pasajero con el 21,28% y el peatón con el 14,89%. Por último los impactos posteriores en el conductor con el 62,79% el pasajero con el 20,93% y el peatón con el 16,28%. 55 Tabla 5. Vehículo de impacto y la actividad del paciente durante el accidente de tránsito. Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según los análisis realizados se aprecia que el vehículo de impacto más frecuente es la moto afectando al conductor con el 83.08%, pasajero con el 12,31% y peatón con el 4,62%. 56 Tabla 6. Fractura en extremidades y la actividad del paciente durante el accidente de tránsito. Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según los análisis realizados se observa que el grupo más afectado son los peatones con la fractura más frecuente de tibia y peroné con el 34,69%, fémur con el 28,57%, humero con 10,20%, pie con el 16,33%, radio y cubito con el 6,12%, rodilla con el 2,04% y rótula con el 2,04%. 57 Tabla 7. Luxación en extremidades y la actividad del paciente durante el accidente de tránsito. Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según los análisis realizados se evidencia que el grupo más afectado son los conductores en los cuales la luxación más frecuente es la de rodilla con el 21,82%, seguida de la luxación de tobillo con el 31,82%, codo con el 10,61%, hombro con el 18,18% y muñeca con el 9,09%. 58 Tabla 8. Contusiones o laceraciones en la extremidad superior e inferior y la actividad del paciente durante el accidente de tránsito. Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según los análisis realizados se observa que los conductores presentan mayor frecuencia contusiones o laceraciones en la rodilla con el 24,68%, las piernas con el 23,38%, brazo con el 6,49%, codo con el 2,60%, hombro con el 3,90%, mano con el 12,99%, muslo con el 11,69%, pie con el 3,90% y tobillo con el 10,39%. 59 Gráfico 6. Trauma osteomuscular en extremidades por accidentes domésticos. Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según los análisis realizados se observa un total de 157 pacientes con trauma osteomuscular provocado por accidentes domésticos que corresponde al 32% y 330 pacientes con el 68% por otro tipo de accidentes. 60 Tabla 9. Trauma osteomuscular en extremidades provocado por accidentes domésticos y el sexo del paciente Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según los análisis realizados se aprecia un total de 60 pacientes hombres con el 63,06% y 36 pacientes mujeres con el 36,94% que han sufrido un accidente doméstico. Tabla 10. Tipo de impacto en accidentes domésticos. Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según los análisis realizados se observa que los impactos frontales fueron los que más frecuencia presentaron con el 67,52%, seguido por los impactos posteriores con el 13,38% y finalmente el impacto lateral con el 19,11%. 61 Tabla 11. Superficie de impacto en accidentes domésticos. Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según los análisis realizados se aprecia que 97 pacientes cayeron sobre la calzada correspondiendo al 61,78%, 20 pacientes cayeron sobre gradas correspondiendo al 12,74% y 40 pacientes que tuvieron un accidente doméstico pero no sufrieron caída con el 25,48%. Tabla 12. Caídas de propia altura y superficie de impacto. Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según los análisis realizados se observa que 79 pacientes cayeron de su propia altura sobre la calzada correspondiendo al 84,95% y 14 pacientes cayeron de su propia altura sobre gradas correspondiendo al 15,05%. 62 Tabla 13. Caída superior a altura y superficie de impacto. Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según los análisis realizados se evidencia que 30 pacientes cayeron de una altura superior a su altura sobre la calzada que corresponde al 83,33% y 6 pacientes cayeron de una altura superior a su altura sobre gradas que corresponde al 16,67%. Tabla 14. Fracturas causadas por accidentes domésticos Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según los análisis realizados se aprecia que las fracturas de fémur es la fractura que más frecuentemente se encuentra en los accidentes domésticos con un 42,55%, seguido por la fractura de radio y cúbito con un 23,40%, humero con el 10,64%, mano con el 4,26%, pie con el 8,51% y tibia y peroné con el 10,64%. 63 Tabla 15. Luxaciones causadas por accidentes domésticos. Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según los análisis realizados se observa que 14 pacientes con el 26,42% tienen luxación más frecuente de hombro, luxación de rodilla con el 24,53%, codo con el 15,09%, muñeca con el 13,21% y tobillo con el 20,75%. Tabla 16. Contusiones o laceraciones causadas por accidentes domésticos. Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según los análisis realizados se aprecia que 19 pacientes presenta contusión o laceración en manos representando el 25,33%, seguido por contusiones o laceraciones en brazos con el 21,33%, hombro con el 6,67%, muslo con el 13,33%, pie con el 4,00%, pierna con el 13,33%, rodilla con el 12,00% y tobillo con el 4,00%. 64 Gráfico 7 Trauma osteomuscular en extremidades causado por lesiones deportivas Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según los análisis realizados se observa un total de 29 pacientes con trauma osteomuscular en extremidades que corresponde al 6% relacionado a lesiones deportivas. 65 Tabla 17. Tipo de deporte relacionado a lesión deportiva. Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según los análisis realizados se evidencia que el principal deporte para la lesión deportiva es el futbol con el 72,41%, correr con el 17,24%, básquet con el 6,90% y vóley con el 3,45%. Tabla 18. Tipo de impacto en lesiones deportivas. Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según los análisis realizados se observa que los impactos fueron frontales con 22 pacientes correspondiente al 75,86%, 2 pacientes con impacto lateral con el 6,90% y 5 pacientes con impacto posterior con el 17,24%. 66 Tabla 19. Fracturas provocadas por lesiones deportivas Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según el estudio realizado se observa que la fractura más frecuente es la de tibia y peroné con 3 pacientes representado por el 30,00%, fracturas en fémur con el 20.00%, fracturas en humero con el 10.00%, fracturas en pie con el 10.00%, fracturas en radio y cúbito con el 20.00% y fracturas en rótula con el 10.00%, Tabla 20. Luxaciones causadas por lesiones deportivas Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según el análisis realizado se evidencia que hubo 19 pacientes que presentaron luxaciones con mayor frecuencia en tobillo con el 68,42%, luxación de codo con el 10,53%, luxación de hombro con el 10,53% y luxación de rodilla con el 10,53%. 67 Tabla 21. Contusiones o laceraciones provocadas por lesiones deportivas Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según los análisis realizados se observa un total de 2 pacientes cada uno con 50,00% con contusiones o laceraciones en pierna y tobillo provocado por una lesión deportiva. 68 Tabla 22. Factor de riesgo en los accidentes de tránsito. Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según los análisis realizados se determinó que al ser conductores de un vehículo, el grupo etario con edades entre los 25 a 59 años con el 56,21%, el porcentaje restante con el 43,79% corresponde a pacientes afectados con los mismos factores pero entre los grupos etarios sobrantes. 69 Tabla 23. Factor de riesgo en accidentes domésticos. Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según los análisis realizados se determinó que pacientes que han sufrido accidentes domésticos por violencia afecta a el grupo etario con edades entre los 25 a 59 años con el 43,55%, el porcentaje restante con el 46,45% corresponde a pacientes afectados con los mismos factores pero entre los diferentes grupos etarios. 70 Tabla 24. Factor de riesgo en lesiones deportivas Fuente: Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. Elaborado por: Willams Fernando Proaño Silva. Interpretación: según los análisis realizados determino que personas que han jugado futbol en una superficie mojada representado por el 80,00% y personas trotando con el 20,00% han sufrido de una lesión deportiva provocada por resbalarse en el área deportiva. 71 CAPÍTULO 4 4.1. Conclusiones Nuestro estudio se basó en 487 pacientes con trauma osteomuscular en extremidades atendido por el personal prehospitalario del Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito zona sur, en el periodo diciembre 2014 a abril 2015. La causa más frecuente de trauma osteomuscular en extremidades fue accidentes de tránsito con 301 pacientes representando el 62%, esto podría deberse a la excesiva imprudencia e impericia de conductores y peatones, seguida por accidentes domésticos con el 32% y lesiones deportivas con el 6%. Se determinó una mayor frecuencia de trauma osteomuscular en extremidades en pacientes del género masculino entre los 25 años hasta los 59 años con el 56,21%, esto podría deberse a que es un grupo poblacional joven y que está en relación directa con actividades laborales. Se determinó que entre los meses de revisión, el mes de mayor frecuencia para trauma osteomuscular en extremidades fue Diciembre con del 25.46%, posiblemente asociado a que es el mes de mayor actividad por fiestas de Quito, navidad y festividades de fin de año. 72 4.2. Recomendaciones En base a la investigación realizada y a los resultados presentados se puede recomendar lo siguiente: Una población educada por medio campañas educativas acerca de la prevención de trauma osteomuscular en extremidades sería el pilar principal para evitar tantos accidentes de tránsito, accidentes domésticos y lesiones deportivas, por tal motivo se ha realizado un video informativo de 1 min con 18 seg acerca de esta investigación, el cual se encuentra publicado en YouTube y ha sido difundido en las redes sociales. Se recomienda a la ciudadanía en general desarrollar una actitud precavida y respetar las leyes de tránsito al circular por la vía pública ya que esto ayudaría a fomentar buenos valores a las generaciones en temprano desarrollo. Promover capacitaciones de primeros auxilios dirigidas especialmente a personas que conforman la población activa de la ciudad de Quito, para formar conocimiento básico sobre el tratamiento de trauma osteomuscular en extremidades y así reducir riesgos que puedan llegar a presentarse y ser solucionados con un tratamiento básico e inmediato. Se recomienda a la ciudadanía en general mantener el control absoluto sobre su persona durante las fiestas del mes de diciembre y no exagerar con las festividades para de esa forma evitar daños y perjuicios a terceras personas. 73 BIBLIOGRAFÍA 1. Almagiá, A., & Lizana, P. (2012). Anatomia humana. Obtenido de http://www.anatomiahumana.ucv.cl/ 2. Álvarez López, A., García Lorenzo, Y., Casanova Morote, C., & Muñoz Infante, A. 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Estados Unidos: BTLS Internacional. 74 10. Fracturas de la extremidad proximal y diafisis de fémur. (s.f.). Fracturas de la extremidad proximal y diafisis de fémur. Obtenido de www.ucm.es. 11. Gómez Hoyos, J. C. (22 de 03 de 2011). v26n2a6 Fasciotomía profiláctica y síndrome compartimental de las extremidades. Obtenido de http://www.scielo.org.co/. 12. González, J. (2012). Prehospital trauma life support (8 ed.). España: Elsevier. 13. Heinrich, H. W. (04 de 09 de 2000). 56OITPrAcc Teoria sobre la causalidad de los accidentes. Obtenido de http://www.uv.es/. 14. Ibarra, L. G. (2013). Las enfermedades y traumatismos del sistema músculo esquelético. Obtenido de http://www.inr.gob.mx/. 15. López Cabral, J. A. (09 de 11 de 2011). Lesiones en el deporte Prevención y atención de lesiones en el deporte. Obtenido de http://www.fmt.org.mx/. 16. López Martín, B., & Pancorbo Hernández-Rico, M. J. ((s.f.)). enfermeria_trauma Amputación. Obtenido de www.auladae.com. 17. Neira, J., & Tisminetzky, G. 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