Más rápido, más alto, más fuerte… más sofisticado

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ESPECIAL
VIERNES
26 DE AGOSTO DE 2011
por RENÉ TAMAYO LEÓN
[email protected]
EL cuatrocentista sudafricano Oscar Pistorius corre con prótesis de
carbono que suplantan sus dos
piernas amputadas. Será el primer atleta discapacitado de alto
rendimiento que participará de tú
a tú junto a los principales exponentes de la disciplina «ordinaria»
en el Mundial de atletismo de
Daegu, Corea del Sur.
El certamen atlético, el más
atractivo a nivel mundial después
de las olimpiadas y las copas de
fútbol, comenzará este sábado y
concluirá el próximo 4 de septiembre; participarán casi 2 000 deportistas de más de 200 países.
Pistorius es el único que usará
un exoesqueleto artificial. Es decisión tomada. Nadie podrá impedirlo. No obstante, las autoridades
atléticas enfrentan la reticencia de
parte de la comunidad científica especializada, como refería días atrás
en JR uno de nuestros periodistas
de la redacción de Deportes.
El doctor Ross Tucker, coterráneo de Pistorius, está entre los
principales objetores. Profesor del
Departamento de Ciencia del Ejercicio y Medicina Deportiva de la
Universidad de El Cabo, ha explicado que la prótesis de fibra de
carbono le dará a su compatriota
diez segundos de ventaja sobre el
resto de los atletas.
Así lo declaró para un artículo
publicado en el portal Insidethegames.biz, reseñado por las agencias periodísticas AFP, DPA y EFE,
que ha sido colocado en sitios digitales en español.
El científico deportivo sudafricano cree que la introducción de
esta tecnología en una competición no paralímpica desvirtuará a
la larga los resultados. Opina que
«convertirá el atletismo en una
competición tecnológica», al estilo
de las grandes y costosísimas competiciones automovilísticas.
«No quiero ver una Fórmula
Uno donde los ingenieros pueden
juguetear con los materiales para
encontrar medio segundo, y eso
me parece una posibilidad en este
caso», advirtió el experto.
La habilitación de Pistorius para que pueda correr con los no
discapacitados ha tenido su vía
crucis. Inicialmente la Asociación
Internacional de Federaciones de
Atletismo (IAAF) lo vetó, pero la
corte arbitral del deporte determinó en 2008 que las prótesis no le
aportaban ninguna ventaja injusta.
La decisión convirtió a Pistorius
en «elegible» para los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 y el Mundial
de atletismo de Berlín 2009, aunque no hizo las marcas mínimas
para poder clasificar. Para Daegu
sí lo logró, recordaba también días
atrás JR.
El joven de 24 años de edad
estará en Corea del Sur en los
400 metros libres y en el relevo
4x400. Pero para Tucker la decisión arbitral se basó en informes
imprecisos.
El estudio utilizado por la IAAF
para vetar a Pistorius decía que
usaba un 25 por ciento menos de
juventud rebelde
Detrás de la ciencia
Más rápido, más alto, más
fuerte… más sofisticado
El permiso de las autoridades atléticas para que el sudafricano
Oscar Pistorius participe en el Mundial de la disciplina en Daegu,
refuerza el debate sobre la conversión de competiciones deportivas
en espectáculos tecnológicos
oxígeno que los otros esprínteres
de 400 metros, ya que las láminas de carbono son más ligeras.
El atleta protestó y logró un dictamen a favor. Sin embargo, los datos que este aportó al tribunal en
su apelación —afirma Tucker—
fueron imprecisos.
Fueron mediciones que se realizaron —dijo— «sobre una cinta
de correr a baja velocidad» en la
que no se develaron todas sus
ventajas sobre el resto de los esprínteres, ni la prueba fue comparativa, al no aplicársele a otros
atletas de élite.
La posición del científico sudafricano fue apoyada por develaciones del portal Insidethegames.biz,
según las cuales 18 meses después del fallo arbitral, el experto biomecánico Peter Weyand, que apoyó
a Pistorius ante la corte, publicó un
estudio que revocaba sus conclusiones iniciales y afirmó que las
prótesis podrían dar al atleta una
ventaja de hasta diez segundos».
Según Tucker, Pistorius usa 17
por ciento menos oxígeno que un
esprínter a baja velocidad, siete
por ciento menos que corredores
de fondo y casi cuatro por ciento
menos que corredores de fondo
de élite.
«Así pues, tenemos un corredor
de 400 metros, ni siquiera el mejor
que ha habido nunca, y su consumo de oxígeno al correr es menor
que el menor registrado nunca en
un ser humano», concluyó.
Esta recreación del atleta Oscar Pistorius sirvió como soporte publicitario
para una de las más recientes campañas de la fragancia masculina A*Men,
de la línea de perfumes A*Men de Thierry Mugler, que utiliza como imagen a
un mítico héroe metálico. (Imagen tomada de http://castmag.blogspot.com)
OLIMPISMO TECNOLÓGICO
El debate no deja de ser interesante. La preocupación del doctor Ross Tucker de que la introducción de tecnologías podría convertir más adelante las carreras
de atletismo en algo parecido a lo
que se vive en la Fórmula Uno es
acertada.
Estamos en el inicio de otro
capítulo de la ciencia y la ingeniería por elevar al máximo los rendimientos atléticos; y de probar al
extremo las capacidades del ser
humano para superarse a sí mismo física e intelectualmente, tanto a través del desarrollo biogénico como por el uso de artificios
supersofisticados.
El tradicional dopaje y el reciente uso de trajes ultraligeros y antifricción son dos de las prácticas
en el mundo del alto rendimiento
que más han generado controversias. No ha ocurrido lo mismo con
dietas, entrenamientos, estrategias
basadas en los más intrincados
programas informáticos y otros
quehaceres que a veces convierten a los deportistas casi en ejemplares de laboratorio.
Que conste que no estoy en desacuerdo con estas tendencias.
Al contrario, todo lo que signifique
un mejoramiento —legítimo y ético— del desempeño de la especie, me es cercano. Incluso, de forma colateral, estos avances contribuyen a incrementar la calidad
de vida del ser humano cuando se
aplican a la cotidianidad.
No obstante, es innegable que
del espíritu deportivo que llevó a
adalides como el barón Pierre de
Coubertin a hacer renacer el olimpismo, al día de hoy, queda poco.
Las pistas, tabloncillos y colchones ya no son lo mismo. Se
han convertido en grandes campos de ensayo donde más que los
deportistas —féminas y varones—, más que el deporte limpio
y lozano, más que la fraternidad
entre atletas, brillan y deslumbran
quienes hayan tenido un mayor
apoyo y acceso a los nuevos adelantos de la medicina y la ingeniería deportiva.
DE LA PRÓTESIS
A LA NANOTECNOLOGÍA
En todo esto, algo de deporte
hay; pero de circo, mucho más.
Al final lo que se busca y consigue son espectáculos grandiosos, únicos, inimaginables, en los
que ya lo más importante no es
quién sea el más rápido, el que
llegue más alto, o el que se erija
como el más fuerte; lo que vale es
la puesta en escena que dé más,
más y más dinero.
En el corazón, todas las personas estaremos junto a Oscar Pistorius. Verlo correr contra la élite
del cuatrocentismo mundial sacará a flote los mejores sentimientos
humanos. Queremos que gane.
Quizá él no sea el mejor ejemplo para describir y justificar toda
la diatriba de arriba. Pero que el
deporte ya no es el mismo, no lo
es. El uso de la prótesis por él, al
nivel en que se hará en esta ocasión, es aceptable. Mas estamos
asistiendo al primer atisbo de un
gran acontecimiento que a la vuelta de unos pocos años podría derivar en competiciones donde el
empleo de exoesqueletos sería el
centro de atención.
Eso es en realidad lo que va a
ocurrir. Los deportes extremos ya
han dado todo lo que debían ofrecer. Las grandes televisoras les
han sacado el jugo. Ya prácticamente son ejercicios tradicionales, listos para entrar en los juegos olímpicos.
Pistorius conmoverá al mundo.
Será un nuevo hito de lo que puede un humano. Pero también será
la apertura de un nuevo capítulo,
una especie de casting en el que
los grandes medios aceitarán nuevos guiones para continuar llenando sus arcas.
¿Qué vendrá tras las prótesis?
¿El superhombre? Es lo más probable. Y es algo que no está muy
lejos. Los nuevos y continuos avances en la nanotecnología, por ejemplo, están planteando una cantidad
de hipótesis, soluciones y resultados que a la vuelta de unos años
harán muy difícil que se mantengan
alejados de los terrenos del alto
rendimiento deportivo.
Como se conoce, la nanotecnología es una disciplina que estudia
y busca modificar la estructura de
los materiales a escala molecular
de manera que se le puedan conferir propiedades únicas que no se
obtienen de otra manera, por citar
una definición comprensible que
realizó el doctor Javier García, director del Laboratorio de Nanotecnología Molecular de la Universidad de Alicante, para un reportaje
periodístico en www.diarioinformacion.com.
Me atrevería a especular que
ya en algún laboratorio o mente
calenturienta se le ha prestado
atención a esta disciplina para elaborar algún mecanismo capaz de
burlar las pruebas antidopaje.
Los actuales adelantos científicos son fundamentales para el desarrollo humano en todos sus ámbitos. No obstante, traen aparejado
un grupo de incertidumbres y amenazas que solo pueden conjurarse
con ética, rectitud y sentido común.
El deporte es una de las más
puras, diáfanas y bellas actividades de la civilización. Es algo que
he aprendido en largas conversaciones con el maestro de periodistas y excelso cronista deportivo
Elio Menéndez. Así me hago varias preguntas.
¿Deberá ponérsele un límite a
la aplicación de los adelantos científicos y tecnológicos en el deporte, en especial en el alto rendimiento? ¿Quién está ganando hoy
en el terreno, las tecnologías o los
atletas? ¿Ha dejado de ser el deporte una muestra de la fuerza, la
explosividad y el coraje del hombre para convertirse en un producto de la tecnología?
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