02 B. LIBERTAD - 2ª ENTREGA - RUMBO AL

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ANARQUISTAS Y VASCOS
EN LA SEGUNDA GUERRA
MUNDIAL
Los BATALLONES LIBERTAD y GERNIKA
en la LIBERACIÓN de FRANCIA (1944 - 1945)
RUMBO AL OLVIDO
Trabajo de Investigación y Recopilación
CAZAFORTINES - 2016 - Volumen 02
A los desaparecidos.
ÍNDICE 2ª PARTE ÍNDICE
06.
ENFRENTAMIENTOS con la AGE:
el caso de los VASCOS.
07.
ENFRENTAMIENTOS con UNE:
el caso del BATALLÓN LIBERTAD.
RAVANEL - FFI (FUERZAS FRANCESAS DEL INTERIOR).
08.
El BATALLÓN LIBERTAD: NUEVO ESCENARIO.
09.
El BATALLÓN LIBERTAD y el MOVIMIENTO LIBERTARIO.
EL BATALLÓN LIBERTAD y la PRENSA LIBERTARIA.
EL BATALLÓN LIBERTAD: INTERROGANTES.
10.
El enigma SANTOS,
comandante del BATALLÓN LIBERTAD.
06. ENFRENTAMIENTOS con la AGE: el caso de los VASCOS.
A finales del 1944 cundió el malestar en la agrupación de Ordoki. Fue motivado por la pretensión de Victorio
Vicuña y la AGE de formar con ellos pequeños grupos de combate e introducirlos clandestinamente en territorio
franquista, con el fin de utilizarlos en acciones de guerrilla en la cornisa cantábrica.
Pesaba en el ánimo de los miembros de la brigada vasca el espectacular fracaso de la táctica antifranquista de
la UNE, que en octubre de ese año había utilizado la Agrupación de Guerrilleros para desencadenar una gran
ofensiva -Operación Reconquista- en los Pirineos. Miles de combatientes penetraron en España por el Valle de
Arán con intención de liberar la zona y crear una cabeza de puente que pudiese utilizarse en incursiones
futuras. Las tropas franquistas, inicialmentes sorprendidas, contratacaron rabiosamete, ayudadas por su
superioridad en número y armamento. El despliegue militar frenó la invasión guerrillera, cuyas unidades -ante la
posibilidad de ser cercadas- tuvieron que retirarse a los pocos días, dejando atrás muertos y prisioneros tras el
fustrado asalto.
Con este resultado, patente fue la desconfianza de los componentes del Gernika hacia la estrategia de Vicuña
en las futuras acciones en territorio vasco-español. Los miembros del batallón -en el que formaban nacionalistas
del PNV (la mayoría), republicanos, socialistas y algunos cenetistas- tildaron de suicida la intención de infiltrar
pequeñas unidades de combatientes en terreno hostil para entablar combate con un enemigo de dureza
extrema como era el ejército franquista y la Guardia Civil. Igualmente, las operaciones previstas tampoco
agradaron al Lehendakari Juan Antonio Aguirre (1904-1960), afincado en su exilio estadounidense.
Durante esa época de descontento el comandante Ordoki fue contactado por un enviado de las autoridades
nacionalistas -según algunas fuentes el mensajero fue el consejero Eliodoro De la Torre (1884-1946), uno de los
fundadores del sindicato ELA-STV (Eusko Langileen Alkartasuna-Solidaridad de los Trabajadores Vascos) y
militante del PNV- que le propuso la ruptura con la organización guerrillera de la procomunista UNE y el ingreso
de la brigada vasca en el ejército francés, respetándose su autonomía y mandos. El traslado ya estaba en fase
de negociación con las nuevas fuerzas militares galas organizadas precariamente tras la retirada de los
alemanes.
En el fondo, lo que pretendían las autoridades vascas en el exilio era participar junto a las tropas francesas y
voluntarias en las últimas campañas contra una Alemania tambaleante que agonizaba en otoño de 1944. Para
afianzar la colaboración con el resto de los aliados se habían dado pasos en años anteriores, tanto desde el
Consejo Nacional Vasco de Manuel de Irujo (1891-1981) en Londres como -con posterioridad- desde el
Gobierno Vasco presidido por Aguirre en Nueva York. Así, el gobierno de EEUU se benefició de la red de
espionaje vasca en América Latina y del Servicio Vasco de Información (SVI), creado por Aguirre durante la
GCE y operativo durante el conflicto mundial. No olvidemos tampoco la participación vasca en la Red Comète,
ayudando a cruzar la frontera a perseguidos por los nazis que habían atravesado la Europa ocupada.
La aparición de una unidad militar netamente vasca en los combates finales por la liberación de Francia -junto a
las labores de espionaje citadas y otras circunstancias que escapan al ámbito de este trabajo- eran excelentes
muestras del apoyo del exilio vasco al esfuerzo de guerra aliado. Y esperaban que esa labor activa tuviese su
reconocimiento, para así poder participar de los beneficios de la victoria.
Dentro de este contexto, se pretendía que el grupo desgajado de la órbita comunista fuera el embrión de las
futuras fuerzas de orden público en Euskadi en caso de una eventual invasión aliada en la península ibérica,
garantizando así el poder del Gobierno Vasco y el orden policial tras el derrumbamiento de las estructuras
franquistas. La necesidad de contar con una fuerza paramilitar era requisito imprescindible en el marco de la
nueva reestructuración de las naciones-estado europeas que se esperaba se produjese acabada la guerra.
Miguel José Rodríguez Alvarez en La lucha antifranquista de posguerra: el caso de los "comandos"
vascos explica la razón: "Es necesario recordar aquí que, para el derecho de la época, el reconocimiento
internacional de un gobierno exigía la existencia de un poder ejecutivo y de una fuerza armada que asegurase
el orden público".
Para Aguirre contar con el batallón de Ordoki era importante en su estrategia política. Con la hegemonía del
PNV en el gobierno en el exilio y la unidad de combate bajo su control al abandonar la UNE, pretendía jugar sus
cartas para ocupar un nuevo espacio de soberanía en la Europa que surgiría tras la contienda, esperando que
el restablecimiento de la democracia en España conllevase el autogobierno del País Vasco. La historia posterior
nos confirma que tal pretensión fue vana, pues los Aliados no derrocaron al dictador Franco, que siguió en el
poder durante décadas. Pero en 1944 era una posibilidad que se tuvo en cuenta, por lo que el batallón al mando
de Ordoki, instalado cerca de la frontera con franco-española, escapó del acuartelamiento guerrillero de la AGE
ante la sorpresa e indignación de los dirigentes comunistas españoles.
De nuevo Rodríguez Alvarez nos relata esta circunstancia en una colaboración para la revista Historia y Vida nº
351 (junio 1997), titulada Los vascos en la Segunda Guerra Mundial: memoria del Batallón Gernika. Nos
cuenta que la ruptura definitiva "...se produjo en Suaveterre-de-Bearn (actual departamento de Pirineos
Atlánticos) en el invierno de 1944. La tropa esperaba ansiosa el resultado de la conversación que mantenía
Ordoki con varios altos oficiales de la UNE. El comandante habló al Batallón y les dijo que quien desease
constituir una unidad autónoma diese un paso al frente. Dieciocho hombres no se movieron... Los 150 hombres
que habían seguido al comandante fueron trasladados. Se les llevó por tren esa misma noche, en medio de un
fantasmal paisaje nevado, a las afueras de Burdeos para evitar represalias."
También nos refiere el citado escritor la furia del jefe de la 10ª Brigada de la AGE en los Bajos Pirineos, Victorio
Vicuña, que consideró la retirada de los guerrilleros del Batallón Gernika "como una deserción ante el enemigo",
pues él "contaba con estos hombres para iniciar una guerra a gran escala en el norte de Navarra y Guipúzcoa".
El dirigente comunista protestó enérgicamente en Burdeos ante el Coronel Druilhe -jefe de la 18ª Región Militar
francesa- y los comandantes Ordoki y Santos (pues la unidad anarquista también escapó de la influencia de la
UNE). No consiguió su objetivo, pues ambas agrupaciones acabaron formando parte de las fuerzas francesas.
IMAGEN: Discurso del lehendakari Aguirre en San Sebastián (1933).
Fuente: Wikipedia.
Realojados en enero de 1945 en un campamento del ejército galo en Le Bouscat -en los alrededores de la
liberada Burdeos (Gironda)- en el mes siguiente se produjo el alistamiento en el ejército francés, obteniendo los
miembros del Gernika documentación como soldados de las FFI.
Aunque el batallón fue disuelto antes de finalizar el año, con la incorporación a las fuerzas regulares obtuvieron
-durante la breve existencia de la unidad- algunas ventajas: se estableció un destacamento de enlace con la
oficialidad francesa, recibieron más armamento y se dotaron de nuevos uniformes, pues -como indica
Rodríguez Alvarez- ahora que "eran parte del Ejército francés, mejoró su equipamiento. Se les vistió con
pantalones bombachos verdes y cazadora azul (donde coserían una ikurriña en una manga), combinado las
prendas de los dos uniformes de la milicia de Vichy" que habían caído en poder de las fuerzas de liberación.
Pero parece ser -según el mismo autor- que las represalias de sus antiguos compañeros de armas continuaron
un tiempo, pues miembros de la UNE los hostigaron con tiroteos y prendieron fuego a uno de sus camiones
cuando realizaban tareas de vigilancia en la región bordolesa. Con el tiempo la situación se normalizó, tal vez
debido a los preparativos de la ofensiva contra la Festung Gironde. Fueron trasladados al campamento de
Macau, en el frente de guerra, para ser posteriormente reubicados en el sector oeste de la península del Médoc,
en la costa atlántica medoquina.
07. ENFRENTAMIENTOS con UNE: el caso del BATALLÓN LIBERTAD.
El grupo libertario también rechazó las pretensiones de integración en la UNE, reacio a la estructura autoritaria
creada por el PCE. Por otra parte, la enemistad de los dirigentes del partido español y del PC francés hacia los
guerrilleros del Libertad era notoria, ya que estos últimos armaron a los cenetistas que, tras la liberación de
Toulouse, se instalaron en la Bolsa de Trabajo. Los confederales utilizaron las armas para defenderse en el
edificio -sede de sindicatos franceses que acogía una agencia de empleo gestionada por estos- al ser
amenazados con el desalojo por grupos estalinistas bajo las ordenes de un mando militar francés (Serge Asher
alias Ravanel). Además, miembros de la unidad libertaria protegieron asambleas de la socialista Unión General
de Trabajadores (UGT), cuya reconstrucción quería impedir la Unión Nacional.
La sórdida caza de brujas iniciada por el Partido Comunista en la España republicana continuaba cobrándose
víctimas en la Francia liberada del yugo hitleriano, por lo que tampoco ayudó a limar asperezas el hecho de que
un oficial (o dos, según otras fuentes) de la agrupación ácrata hubiera participado -junto con Solano y miembros
de la Resistencia- en el arriesgado rescate de otro líder del POUM -Juan Andrade (1898-1978)-, recluido por la
guerrilla comunista en la cárcel de Bergerac (departamento de Dordoña).
IMÁGENES: Santos, comandante el Batallón Libertad (izqda.) y Wilebaldo Solano, dirigente del POUM (dcha.).
Fuentes: Association des retraités espagnols et européens de la Gironde. Exposition Des espagnols dans la Résistance 2010. (izqda.)
https://poumista.wordpress.com/category/spain-2/poum/ (dcha.)
El tira y afloja no impidió a los guerrilleros anarquistas continuar con su labor de acoso al enemigo, en algunos
casos con acciones coordinadas con grupos de la UNE. Solano cuenta que el batallón, creado a principios de
agosto de 1944, estableció su base en Villeneuve-sur-Lot liberada y "...no tardó en ser operativo siguiendo las
instrucciones del mando del sector: asalto a estaciones de gasolina, sabotajes en la vías férreas, acciones con
la UNE y con otros grupos para liberar Tonneins, Fauillet y Agen (tres poblaciones de Lot y Garona).
El apoyo de los campesinos fue siempre ejemplar, sobre todo cuando descubrían que éramos españoles. La
acogida de la población de Agen el día del desfile de la victoria de esta ciudad apareció como una prueba de
solidaridad con los españoles que luchaban por la liberación de Francia".
Liberada Fauillet, el batallón es destinado a esta villa a principios de septiembre y Santos aprovecha para
mantener contactos con resistentes libertarios de otras poblaciones cercanas, como es el caso de Fumel (donde
existía un grupo de cenetistas en una importante fábrica) y de Toulouse (departamento de Alto Garona), donde
la CNT se reorganizaba tras la liberación de la población en agosto de 1944.
RAVANEL - FFI (FUERZAS FRANCESAS DEL INTERIOR).
El comandante del batallón libertario y su mentor troskista visitaron la ciudad liberada: "Vimos enseguida que el
PC... dominaba a través de esa mixtificación que era la UNE y que la CNT, el PSOE y el POUM tenían muchas
dificultades para realizar sus actividades de reconstrucción y de organización", pues -con objeto de impedir la
formación de guerrillas de otras tendencias políticas y disolver las que ya existían- los dirigentes de los PC
español y francés lograron que las autoridades francesas aprobaran en agosto de 1944 un decreto -luego
derrogado- por el que sólo se reconocía como parte integrante de las FFI (Fuerzas Francesas del Interior) a la
Agrupación de Guerrilleros de la UNE, marginando a otros grupos de combatientes españoles que no formaban
parte de la AGE, a los que se conminaba a unirse a la resistencia comunista o ser desarmados y
desmovilizados.
Cita Solano algunos de estos grupos de guerrilleros de variada ideología: "...figuraba el Batallón Libertad en el
Lot y Garonne, la Brigada vasca del comandante Ordoki, el grupo de los anarquistas Casto Ballesta y José
Vargas, el grupo poumista de Francisco Valero en la región de Limoges, el grupo “Perroquet”, formado
exclusivamente por cenetistas españoles...".
El recelo de Solano volvió a manifestarse cuando se presentaron ante las autoridades de la ciudad. Se
encontraba entre ellas Ravanel, máximo responsable de la Resistencia en la región. El político troskista, que
confunde su nacionalidad, le relaciona con la publicación del decreto que "...apareció cuando ya se había
formado el Batallón Libertad y cuando reinaba en Toulouse un personaje muy especial llamado Ravanel y que
en realidad era el checoslovaco Serge Asher... El hecho es que se trasformó en jefe supremo político-militar que
daba órdenes a los grupos de guerrilleros y al propio prefecto... nombrado por el gobierno de Gaulle cuando se
produjo la liberación de Toulouse".
IMAGEN: Serge Asher Ravanel, heroe de la Resistencia.
Fuente: Revista LA LETTRE de la Fondation de la Résistance (nº 57 - Junio 2009).
Serge Asher (1920-2009) -alias Ravanel- fue un héroe de guerra y es considerado en su país como una de las
grandes figuras de la Resistencia. Fallecido hace pocos años, es recordado por dedicar su vida a dar testimonio
de los valores que guiaron a los guerrilleros que combatieron al nazismo.
El reconocimiento está a la altura de otro mítico resistente, Jean Moulin (1899-1943), al que Ravanel intentó
liberar cuando fue apresado por los alemanes en Caluire (Lyon) en junio de 1943, aunque la operación no pudo
ponerse en marcha por falta de tiempo ya que Moulin fue trasladado a París -donde fue torturado salvajemente
por la Gestapo hasta caer en coma- y murió pocos días después cuando era trasladado a Berlin en tren. En
contrapartida, en otro golpe de mano logró la liberación del también resistente Raymond Samuel alias Raymond
Aubrac (1914-2012), mediante un ataque en pleno centro de Lyon (sudeste del país) contra el furgón de la
Gestapo que le transportaba.
Serge Ravanel, parisino de madre checoslovaca, se unió a la Resistencia en 1941 al participar en la revista
prohibida Temps nouveaux. En diciembre del mismo año creó su propia red y en junio del siguiente se adhirió al
movimiento de resistencia Liberation Sud. Al poco es arrestado en Marsella, pero su carácter audaz le ayudó a
escapar.
También logró zafarse de dos nuevas detenciones en 1943, año en que la dirección del MUR - Movimiento
Unido de Resistencia (reagrupación de los tres principales grupos de la zona sur -Combat, Frac-Tireur y
Liberation- cuyo brazo armado era la Armée Secrète) le nombró jefe nacional de los grupos francos, con la
misión de crear, animar y desarrollar estas unidades en todo el país.
En 1944 se propuso nombrar un responsable de la Resistencia en el área de Toulouse, pero no encontró
candidato que obtuviese el respaldo unánime de las diversas fuerzas combatientes, por lo que él mismo se
ofreció para ocupar el puesto, a título provisional. Su candidatura fue aceptada y el 6 de junio el general
Koening -al mando de las FFI- le ascendió a coronel. Con sólo 24 años quedaron bajo su mando 20.000
efectivos, incluidos los de la unidades comunistas españolas con base en la Zona Pirenaica implantadas en la
región de Toulouse, que aceptaron el mando del coronel a través del jefe de la 1ª División de Guerrilleros, el
también coronel García Acevedo.
Tras el desembarco aliado en la Provenza, el 15 de agosto de 1944, las tropas alemanas que resistían en la
región de Toulouse emprendieron la retirada, hostigadas por las acciones de la guerrilla. Ravanel fue uno de los
coordinadores de los combates, participando en la liberación de la ciudad (19 del mismo mes).
Esta figura destacada de la Resistencia francesa había organizado, meses antes, un intento de evasión de
prisioneros de la penitenciaria de Eysses, hecho que el dirigente troskista Solano -que había estado alli presoignoraba. El mismo Ravanel narró, en una entrevista publicada en marzo de 1959 por el diario Express, el
intento de los cautivos de contactar con la guerrilla exterior antes de la sublevación final, que acabó de forma
trágica como indicábamos en un capítulo anterior: "...había en Lot y Garona una prisión célebre, la central de
EYSSES, donde estaban detenidos centenas de resistentes. En diciembre de 1943, se decidió intentar una
vasta operación de evasión. Grupos francos, que vendrían de lejanos departamentos y en particular de Lyon,
tenían que participar.
IMAGEN: Portada del libro escrito por Serge Asher Ravanel.
Fuente: http://2gmblog.blogspot.com.es/2009/04/muere-serge-ravanel-figura-destacada-de.html
En colaboración con los responsables del interior de la central, se logró la evasión de un preso con el que
contábamos para establecer una ligazón eficaz entre nuestros grupos francos y los detenidos. Yo puse a este
responsable, que se hacia llamar Tanger (también atendía como Kleber) en relación con el jefe de los grupos
francos de Toulouse, Joyeux-Joly, que se encargó de entregarle un depósito de armas... Todos los detalles de la
operación estaban arreglados y no había más que esperar su ejecución... que no tuvo nunca lugar. Yo supe el
motivo a fines de enero de 1944. Habiéndose informado de que Tanger era comunista, Joly se negó a
entregarle las armas prometidas. Tanger había perdido enseguida la confianza en nuestra voluntad de realizar
la operación prevista y rompió los contactos.
Algunas semanas más tarde los detenidos de EYSSES intentaron una evasión colectiva. Pero no disponían de
ninguna ayuda exterior y les faltaban armas. Fue un fracaso seguido de una represión feroz y numerosos
resistentes fueron fusilados".
Por su parte, la memoria de Solano nos informa de algunos -pocos- pormenores del encuentro que tuvo lugar
en Toulouse con el joven oficial: "Nos presentamos a las autoridades civiles y militares y hasta pudimos hablar
por primera vez con Ravanel, que parecía dominarlo todo. Estuvo correcto, ordenó que nos dieran vales para la
gasolina y nos pregunto si teníamos problemas para el abastecimiento.
A la salida, el comandante Santos se mostraba satisfecho del recibimiento. Pero la segunda vez que vió a
Ravanel se dio cuenta enseguida de que había algo nuevo, pues éste insistió en que lo más lógico era que el
Batallón Libertad se integrara en la Agrupación de Guerrilleros Españoles. Santos le respondió que eso no tenía
sentido y, cuando me lo contó, me dijo: Ahora me explico tus reservas y tus temores... La tercera entrevista con
Ravanel, a la que no quise asistir pese a la insistencia de Santos, no llegó a celebrarse. Ravanel, dando una
prueba más de su ridícula soberbia, se negó a recibir al jefe militar del Batallón Libertad".
MAPA: Zonas geográficas en que se organizó la Resistencia en Francia continental.
Fuente: http://ammacdufumelois.free.fr/resistance-en-fumelois_000.htm
En el sur del país (parte inferior de la imagen) se encuentran los departamentos pirenaicos.
En la zona R4 -al mando de Ravanel- operaba la 1º División de Guerrilleros del coronel García Acevedo.
En la R3 -a cargo del coronel Carrel- se encontraba la 4ª División de Guerrilleros españoles.
La presión fue aumentando hasta llegar al máximo en la tercera semana de septiembre de 1944, cuando
Ravanet amenazó, por escrito, al mando del batallón: ”Si vuestro Grupo no se une a la organización española
oficialmente reconocida por los poderes públicos, la UNE y su organismo militar Guerrilleros, tomaremos las
medidas siguientes. A partir del 1 de Octubre no se os atribuirá ningún recurso financiero o material. En la
misma fecha, tendréis que entregar vuestras armas y el material que poséeis actualmente al comandante de las
FFI del Lot-et-Garonne".
Hay que señalar que la reacción de Serge Asher estuvo condicionada por la presión de las unidades de la AGE
que operaban en el territorio que estaba a su cargo, que hacían todo lo posible "...para que las organizaciones
políticas y sindicales españolas no pudieran organizarse y aparecer a la luz pública, salvo el Partido Comunista
español y la Unión Nacional Española", cuyos mandos -y los dirigentes comunistas franceses- habían avalado
Rabanel como responsable de las FFI de Toulouse y su área (zona R4 en la organización geográfica de la
resistencia en Francia). No acabo ahí la confraternización, pues la 1ª División de guerrilleros españoles fue uno
de los pilares sobre los que organizó la liberación de la región, coordinando la acción con otros grupos.
Estos vínculos de Serge con la guerrilla procomunista pasó factura al joven coronel. Señalado por los servicios
de inteligencia gaullista como un juguete del Partido Comunista Francés, el mismo De Gaulle no vio con buenos
ojos la situación política creada en Toulouse tras la Liberación, inquieto por la masiva presencia de elementos
de izquierdas en la ciudad y temeroso ante la posibilidad de la creación de una república roja en la región. Su
disgusto fue elocuente cuando visitó la población occitana en septiembre de 1944, pues trató a los jefes de la
resistencia local -en especial a Ravanel- sin miramientos, acusándolos de haber tomado iniciativas
lamentables...
IMAGEN: Ravanel, (izqda.) con De Gaulle (dcha.) en Toulouse en septiembre de 1944.
Fuente: http://www.lettresvolees.fr/degaulle/ravanel.html
08. El BATALLÓN LIBERTAD: NUEVO ESCENARIO.
A pesar de las amenazas de Ravanel -y de la camarilla comunista que le rodeaba- la popularidad de la unidad
anarquista impidió que se produjeran represalías contra la misma ("venían cada día más españoles a alistarse y
nuestro Servicio de Sanidad recibía muchas visitas de los campesinos de la comarca"), aunque -como
puntualiza Solano- "...nosotros nos atrincheramos lo mejor posible en Fauillet, informamos de lo que sucedía a
los organismos de la Resistencia y dijimos que si era necesario nos defenderíamos con las armas que
teníamos. Nadie se atrevió a atacarnos..."
Pero como las reiteradas presiones de los mandos militares comunistas siguieron propiciando enfrentamientos,
los ácratas rebeldes optaron finalmente por alejarse del área de influencia de la organización guerrillera del
PCE, así como solicitar la inclusión del batallón en las fuerzas militares francesas que se estaban reagrupando
en la zona de Burdeos.
Antes de efectuar el cambio, se planteó la cuestión al Comité de Liberación de Lot y Garonne, que dio su
conformidad. Igualmente, fue aceptada la petición de ingreso por las autoridades militares que pugnaban por el
control del área del Médoc, inmersas en la organización de un potente ejército tras la liberación de gran parte
del departamento de la Gironda. Fueron destinados al frente cercano a Burdeos (en Le Bouscat, como el
Gernika), donde la UNE tenía escasa implantación. Allí, en unos barracones que la guarnición alemana había
abandonado -emprendiendo su marcha hacia las fortificaciones del extremo norte de la península medoquinaestuvo instalado el Batallón Libertad al comenzar su nueva etapa como unidad militar del ejército francés.
09. El BATALLÓN LIBERTAD y el MOVIMIENTO LIBERTARIO.
A pesar de la reconversión del Batallón Libertad en unidad regular de las nuevas fuerzas armadas francesas,
existe la certeza de su vinculación con la CNT (que se reorganizaba tras la retirada alemana), con la que
mantuvo sólidos lazos de solidaridad durante el proceso de liberación de Francia, época en la que explotó la
conflictiva rivalidad existente entre las organizaciones de exiliados antifranquistas.
Volviendo a la obra El exilio republicano español en Toulouse, 1939-1999 encontramos que "...la Unión
Nacional Española (UNE) emanación del PCE, creada en 1941, que ocupa una posición hegemónica en la
Resistencia, con conexiones en los estados mayores de sensibilidad comunista, va a intentar reducir al silencio
a los demás componentes del exilio republicano, esencialmente a los libertarios y a los socialistas. Surgen
entonces situaciones, a veces muy violentas, presiones e incluso eliminaciones físicas, particularmente ...en
Toulouse. Con el fin de parar estas agresiones, la CNT reunida en un Pleno Nacional envía una carta al Partido
Comunista, considerado que éste es el verdadero instigador de la UNE. Las agresiones cesan".
IMAGEN: Bourse du Travail (Bolsa del Trabajo) de Toulouse en la década de 1930.
Fuente: http://actu.cotetoulouse.fr/patrimoine-la-bourse-du-travail-a-toulouse-le-temple-des-travailleurs_13724/
En la ciudad citada -Tolosa en la jerga de los españoles- la presencia de exiliados españoles era notoria,
particularmente los anarcosindicalistas, con sus organizaciones permitidas debido a la ayuda prestada en la
liberación del país, pero vigiladas de cerca por las fuerzas gaullistas.
En la obra de referencia se cita como ejemplo de esta permisibilidad la autorización para la manifestación que
en marzo de 1945 se convocó contra la instalación de un consulado franquista en la localidad, protesta que
contó con importante presencia libertaria entre los 25.000 asistentes. También aporta un dato sobre la fuerte
implantación confederal en la población y su entorno: "...durante los primeros meses de 1945, una delegación
de la CNT está presente en la Bourse du Travail, junto al mayor sindicato francés, la CGT, en la Oficina de la
Mano de Obra".
La decidida acción del Batallón Libertad en el caso ya comentado de la Bolsa del Trabajo (Bourse du Travail),
distribuyendo armas entre los cenetistas que se encontraban amenazados en Toulouse, resultó exitosa, pues el
inmueble siguió utilizándolo la CNT en las décadas siguientes. De hecho gran parte de la vida confederal en la
ciudad se encontraba en estos locales "...puestos a disposición en la Bourse du Travail ...centro de las
actividades, un segundo hogar, un lugar de encuentros y de intercambios sobre cualquier tema", señala la
misma fuente. En el edificio de la Bolsa "...ensayan, durante la semana los grupos artísticos y también se
imparten clases nocturnas... Las asignaturas propuestas rebelan un verdadero eclecticismo. Por ejemplo,
todavía en 1966, se daban clases de Esperanto".
De la importancia que para la Confederación tenía el batallón anarquista nos da cuenta el anarcosindicalista
José Berruezo Silvente (1895-1990) en su obra Contribución a la historia de la CNT de España en el exilio
(México 1967). Nos informa de una circular de fecha 9 de febrero de 1945 emitida por el Comité Nacional de la
CNT en Francia (Toulouse) donde daba cuenta -a Comités Regionales, Departamentales, Locales y militantesde la existencia de un compromiso, suscrito también por el Comité Regional de Burdeos, con el Coronel Jefe de
la 18ª Región Militar francesa:
IMÁGENES: Federica Montseny Mañe y Josep Esgleas i Jaume alias Germinal Esgleas.
Fuentes: Wikipedia (izqda.) y SAC SYNDIKALISTERNA.
https://www.sac.se/en/Om-SAC/Historik/Arkiv/Bildarkiv/Bilder-fr%C3%A5n-verksamheten/Personer/E/Esgleas,-Germinal/2768_651 (dcha.).
"...con objeto de incrementar la notoriedad del MLE (Movimiento Libertario Español) en Francia y pensando en
contribuir a la reducción de los reductos nazis que continuaban en territorio francés, se había llegado al acuerdo
de transformar el antiguo Batallón Libertad en un Regimiento compuesto de tres Batallones"
Estas unidades deberían nutrirse de confederales antes del día 15 de marzo, dado el acuerdo formal de tener
completa la tropa en esa fecha. Quedaba el Comité Nacional facultado para designar sus mandos y avalar a
cuantos deseasen incorporarse, con la garantía de que el Regimiento no sería enviado a luchar al Frente del
Este ni a las colonias.
La Confederación, al mismo tiempo que estimulaba el alistamiento para crear la agrupación militar, tuvo especial
cuidado en la selección de los mismos, encuadrando en ella a confederales dispuestos a la lucha. Esta tutela
queda patente al leer las resoluciones que se adoptaron en referencia a los miembros del Libertad. Un ejemplo
lo encontramos en los acuerdos tomados en la reunión plenaria de coordinación celebrada en Toulouse en 1945
(días 25 y siguientes de febrero), donde se acordó que los mandos del futuro Regimiento fueran avalados por
su Regional de origen y se siguiera con el proceso de reorganización de la unidad.
Aún así, no parece que la transformación del Libertad en un regimiento de tres batallones de anarquistas
españoles se lograse, pues sólo de uno de ellos -el de Santos- se encuentran datos, aunque pocos. Bien puede
deberse a que Berruezo confunda las unidades que se pretendía crear con las tres de otras nacionalidades que
finalmente constituyeron el 8º Regimiento Mixto de Marroquíes y Extranjeros (RMME) de la Brigada Carnot,
fuerza militar donde se encuadraron la unidad ácrata y la vasca.
Hay que aclarar que tanto la agrupación de Santos como la de Ordoki no podían considerarse batallones debido
a su escaso número de efectivos. De hecho los alistados en el Batallón Libertad -más numeroso que el grupo
de Ordoki- no pasarían de trescientos durante los meses en que estuvieron destinados en el frente cercano a
Burdeos. Aún así, es de suponer que en los días finales de la contienda y en las primeras semanas de la
posguerra el número de componentes aumentase de forma progresiva, pues alistarse en una unidad militar
facilitaba a los exiliados la obtención de documentación y el cobro de una paga periódica.
En cuanto al nombre, aunque la agrupación guerrillera libertaria conservó el original -Batallón Libertad- cuando
se transformó en unidad de infantería, esta denominación era seudo-oficial, pues realmente formaba parte junto a la Brigada Vasca, que pasó a llamarse Batallón Gernika- del 1er. Batallón del RMME, como veremos en
un capítulo próximo.
IMÁGENES: Horacio Martín Prieto (izqda.) y Jose Expósito Leiva (dcha.).
Fuentes: Jacinto Toryho -Barcelona, junio 1938 (izqda.)
http://www.portaloaca.com/historia/biografias/11535-memoria-libertaria-jose-exposito-leiva-ubeda-1918-caracas-1978.html
(dcha.)
EL BATALLÓN LIBERTAD y la PRENSA LIBERTARIA.
Pocas menciones hemos encontrado en la prensa ácrata de la época, aunque la búsqueda no ha sido
exhaustiva. Y no puede serlo, pues el movimiento libertario español, siempre prolífico en publicaciones en la
península ibérica, siguió la misma pauta en el exilio francés.
Además, de muchas cabeceras editadas no se encuentran ejemplares hoy en día, ya sea por falta de
existencias debido a la reducida edición del momento o por no estar catalogadas en fondos bibliotecarios
públicos o privados.
Ante esto, realizamos la búsqueda limitándonos a algunas publicaciones importantes del Movimiento Libertario
de la época: "España Libre" y prensa con cabecera "CNT".
En la primera -España Libre, órgano del Comité de Relaciones de la Confederación Regional del Centro de
Francia- indagamos en los ejemplares del segundo semestre de 1945, ya que comenzó a publicarse en agosto
de ese año. La búsqueda no detectó ninguna mención a la agrupación guerrillera.
En la otra publicación -CNT, órgano oficial del Comité Nacional del Movimiento Libertario en Franciainvestigamos en los meses siguientes a la creación del batallón (de septiembre a octubre de 1944). Y en CNT,
Boletín Interior del Movimiento Libertario Español en Francia, desde marzo a mayo de 1945.
En este último -que pasó a llamarse BOLETÍN INTERIOR de la CNT (MLEF) en abril, mes en que se desarrolló
la ofensiva en que participaron las unidades ácrata y vasca- localizamos dos artículos que narran la actuación
del grupo de Santos en el frente del Médoc. Los analizamos en la próxima entrega de este informe, donde
tratamos el ataque a la fortaleza nazi de Pointe de Grave (Gironda, Aquitania).
Además, en los CNT consultados se encuentran testimonios de la relación solidaria que mantenían los
miembros del Libertad con la Confederación: en septiembre de 1944 apareció un pequeño anuncio donde de
forma escueta se informaba de la entrega de un donativo "para el periódico" realizado por la agrupación
anarquista. Y en mayo del 45 se da cuenta de otra aportación ("Pro España oprimida") realizada escasos días
después de los combates de abril.
IMAGEN: Cabecera del periódico CNT de 21 de septiembre de 1944 y recorte del anuncio de la 3ª página citado.
Fuente: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
IMAGEN: Cabecera del periódico CNT de 23 de mayo de 1945 y recorte del anuncio de la 3ª página citado.
Fuente: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
EL BATALLÓN LIBERTAD: INTERROGANTES.
La unidad combatiente del comandante Santos fue un excelente colofón al esfuerzo desarrollado por los
anarcosindicalistas en la lucha por la liberación de Francia, que la CNT utilizó para lograr más reconocimiento
de las autoridades galas. Lo que no sabemos es cual fue la posición del batallón en el cisma que se produjo en
el Movimiento Libertario en el exilio.
En la Francia de mediados de los años 40 del pasado siglo la Confederación Nacional del Trabajo se convirtió
en la organización más importante del exilio republicano español, tanto por el número de sus afiliados como por
la actividad que generaban. Pero la estructura confederal, que tanto esfuerzo requirió para organizarla en la
clandestinidad y resurgirla tras la retirada de las fuerzas de ocupación, comenzó a desmoronarse cuando la
militancia se replanteó la relación de la CNT con la política (en este caso, con las estructuras gubernamentales
del exilio español).
De esta cuestión da cuenta Eliseo Bayo en su obra Los atentados contra Franco (1977): "El Movimiento
Libertario en el exilio -formado por las tres ramas: CNT, FAI y Juventudes Libertarias- se encontró en 1945 con
una potencia de ataque impresionante. Sus afiliados se habían batido feroz y heroicamente contra los
alemanes.
En ese año se produjo un acontecimiento cuyas repercusiones habrían de llegar hasta nuestros días. La
dispersión de los militantes por los campos de concentración de Francia y en el Norte de África y el tremendo
cautiverio en los campos de trabajo forzados impidieron la reorganización de la CNT hasta que en 1944 se
celebró el primer pleno nacional en Muret, a pocos kilómetros de Toulouse. Mientras tanto los militantes no
habían permanecido inactivos. Engrosaron las filas de la Resistencia, con la mirada en España. La derrota de
1939 y la implantación de un Régimen autoritario, cuya disolución no se entreveía, eran suficientes razones
para revisar las actitudes políticas mantenidas durante la guerra civil española. Los anarquistas tenían más
motivos que nadie para replantearse las causas de la derrota".
Continúa el autor: "...la CNT no obedecía a ningún partido político y se proclamaba apolítica. El apoliticismo de
la CNT ha sido intencionadamente tergiversado. Los confederales no querían hacer una política burguesa y
denunciaban los trapicheos de los profesionales de la política. La política confederal era la revolución.
Cita Bayo la situación que padecía el país durante la Primera República: "La letra de la Constitución de 1931
proclamaba que España era una República de trabajadores, pero el caciquismo agrario seguía siendo dueño de
los pueblos y los terratenientes, amos de los latifundios. En las escasas zonas industriales los empresarios
imponían su ley de hierro a los trabajadores. Los confederales, tras veinte años de persecuciones y de sangre,
demostraron su capacidad de sostener una lucha sin cuartel frente a la patronal.
La CNT se preparó para la Revolución. No se apartó durante la guerra de ese objetivo, pero hizo algo que
contradecía sus postulados anarquistas: colaboró con el Estado, se inclinó ante la necesidad de la militarización
y aceptó formar parte el Gobierno. Los veteranos anarquistas se obligaron sin mucha convicción a intervenir en
la lucha política. Después de la derrota -no se había hecho la Revolución y tampoco se había ganado la guerravolvieron a plantearse la cuestión".
Fue el comienzo de la división de opiniones, empezando a diferenciarse dos tendencias. "Una de ellas sostenía
la necesidad de mantener los pactos y la misma línea de la guerra, aceptando formar parte del Gobierno
republicano en el exilio y prosiguiendo la intervención en la política. La otra se revolvía contra este politicismo y
exigía recuperar las esencias anarquistas más puras".
Ambas corrientes de pensamiento se enfrentaron en el Primer Congreso de Federaciones Locales de la CNT en
el exilio. Celebrado en París durante la primera quincena de mayo de 1945, un mes después de la ofensiva del
Médoc en la que participaron los batallones Libertad y Gernika, reunió a delegados que representaban "...a
unos 35.000 afiliados. Sólo participan los delegados de África del Norte, Inglaterra, Bélgica y por supuesto
Francia, a pesar de la voluntad de reunir al conjunto del exilio libertario... Con todo, si se considera la
importancia numérica de la comunidad libertaria que habría recobrado su práctica orgánica, este congreso
representa sin duda alguna un momento culminante en la reconstrucción del MLE en el exilio", podemos leer en
la obra El exilio republicano español en Toulouse, 1939-1999.
En el Primer Congreso de Federaciones Locales en Francia gran parte de las delegaciones presentes avalaron
el retorno de la organización "a sus principios y tácticas y la continuidad de la trayectoria antiestatal y
revolucionaria", lo que en la práctica implicaba quedarse al margen del Gobierno en el exilio que otras
organizaciones estaban potenciando para hacer frente a las pretensiones hegemónicas de los comunistas
españoles, que pretendían canalizar toda la oposición al régimen de Franco a través de sus estructuras
políticas.
Sin embargo, la CNT que se mantenía en la clandestinidad en España era proclive a colaborar con otras
fuerzas antifranquistas. Esta diferencia en la táctica a adoptar para lograr el derrocamiento del dictador produjo
tensión entre la militancia del exilio y la que sufría la represión en la península ibérica. Según Bayo "...se había
producido un distanciamiento entre la organización exiliada y los militantes que vivían y pensaban en España.
Sus puntos de vista diferían. Los del interior afirmaban que el exilio se había distanciado inexorablemente de la
realidad y que ésta sólo podía ser interpretada correctamente por los que arriesgaban su piel en la lucha
frontal".
El malestar en las filas confederales se produjo poco después, antes de finalizar el año, cuando un sector del
exilio se alineó con la postura de la Confederación del Interior de España. El enfrentamiento no se hizo esperar,
dando lugar a dos corrientes de opinión: la llamada "ortodoxa", defensora de las resoluciones del Primer
Congreso de Federaciones Locales en Francia; y la "reformista", crítica con los acuerdos resultantes del
comicio.
El volumen de la guerra dialéctica de insultos y descalificaciones entablada entre los defensores de ambas
posturas llegó al máximo cuando el sector crítico avaló la decisión de la militancia de la CNT de España de
participar en el Gobierno creado el 21 de agosto de 1945 en México (encabezado por José Giral, antiguo
Presidente del Gobierno durante los primeros meses de la GCE). La Confederación del Interior aportó dos
compañeros -Horario Martínez Prieto (1902-1985) y José Expósito Leiva (1918-1978)- al nuevo ejecutivo.
La respuesta del sector "ortodoxo" no se hizo esperar, pues el agrio enfrentamiento culminó con la
desautorización de los citados cenetistas por parte de la CNT del exilio, en cuyo Secretariado se encontraban
representantes de los anarquistas "puros": Germinal Ésgleas (1903-1981), Secretario Nacional; y Federica
Montseny (1905-1994), Prensa y Propaganda.
Sobre ésta última Eliseo Bayo cita su participación en el Congreso de París, donde pronunció un discurso
defendiendo el punto de vista de los "ortodoxos" junto a otro correligionario: "En el mitin de clausura participaron
cuatro oradores: dos por cada tendencia. Por los reformistas hablaron Ramón Álvarez y Jacinto Borrás, y por
los ortodoxos Federica Montseny y Juan Puig Elías".
IMAGEN: Joan Puig Elías, pedagogo libertario y miembro del Batallón Libertad.
Fuente: http://www.estelnegre.org/documents/puigielias/puigielias.html
Militante notorio del ramo de la Enseñanza, Joan Puig Elías (1898-1972) fue durante la guerra civil
subsecretario del Ministerio de Instrucción y Sanidad Pública, cuyo titular -Segundo Blanco González
(1899-1957)- era otro destacado anarquista. En el transcurso de su posterior exilio en Francia, Joan Puig se
había unido a la Resistencia enrolándose en el Batallón Libertad y participado en los combates de Pointe
de Grave.
Dado el carisma de Puig y el peso que sin duda tendría su opinión entre los componentes del batallón, cabe
preguntarse cuántos combatientes del grupo coincidirían con su posición conservadora en un litigio que iba a
durar casi dos décadas (pues hasta los años 60 los dos sectores cenetistas no entablaron el proceso de
reconciliación).
Lo que si sabemos es que los antiguos guerrilleros de la agrupación anarquista seguían de cerca la
convocatoria del Primer Congreso en Francia. Este interés es comentado en un artículo firmado por El reporter
en el BOLETÍN INTERIOR de la CNT (MLEF) nº 11. El autor -posiblemente un miembro del batallón que
desempeñaba labores de periodista- menciona el estado anímico de la tropa durante una pausa antes del
ataque, en abril de 1945, a posiciones defensivas alemanas en la península del Médoc:
Fuente: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
Poco después de los combates, cuando ya se estaba gestando el enfrentamiento en el Movimiento Libertario, el
grupo de Santos -al igual que el de Ordoki y otras agrupaciones- fue desmovilizado. Las autoridades militares
se proponían la reconstrucción del ejército regular francés y, por tanto, la disolución de todos los maquis,
tomando también medidas para la supresión o reorganización de las unidades donde se encuadraron las
agrupaciones guerrilleras en la última fase de la guerra. Sin duda este hecho tendría alguna repercusión en el
cisma que vivía el anarquismo español en el exilio. Así que tenemos otras incógnitas: en los meses previos ¿se
mantuvo al margen el Batallón Libertad? y tras la disolución ¿desempeñaron sus miembros, además de Puig
Elías, algún papel en el conflicto?
Otra pregunta sin respuesta es obvia: ¿cual era la posición del comandante del batallón en la polémica que
dividió al Movimiento Libertario? Santos, de rápida respuesta cuando se trataba de armar a militantes de CNT
¿era de la misma opinión que el Secretariado elegido en el Primer Congreso de Federaciones Locales?
IMAGEN: Aeródromo de Grayan. Abril de 1945. De Gaulle y los batallones Libertad y Gernika.
IMÁGENES: Detalle de la figura del comandante Santos
en el desfile frente al teatro de Burdeos (izqda.) y en la parada militar de Grayan (dcha.).
Fuentes: Association des retraités espagnols et européens de la Gironde.
Exposition Des espagnols dans la Résistance 2010.
IMAGEN: Burdeos. Desfile frente al teatro de la ciudad.
10. El enigma SANTOS, comandante del BATALLÓN LIBERTAD.
Sobre el responsable de la unidad ácrata no abundan los testimonios escritos y -como hemos dicho- en algunos
casos es mencionado con nombres distintos. Aunque no ocurre lo mismo con su apellido (en principio paterno),
pues el batallón era conocido como Batallón Santos (o de Santos y también Batallón de la CNT o de la FAI).
Una escueta referencia a la organización a la que pertenecía el personaje (citado como Liberto) y la mención
del lugar del último combate de la unidad -el "capitán Liberto Santos era de la CNT y llevó la bandera de la
República en lugar de la roja en el ataque a La Punta..."- la encontramos en la obra Hasta la total aniquilación
de Fernando Martínez de Baños, autor que hemos mencionado en el curso de este trabajo al tratar otros
aspectos del Batallón Libertad.
En los textos publicados por la Fundación Andreu Nin sobre la creación del mismo, Solano presenta al futuro
comandante con otro nombre: "Manuel Santos, anarquista español que había adquirido una experiencia militar
en los frentes de guerra de España y que yo había conocido en Eysses, me pareció el hombre más adecuado
para dirigir la unidad en marcha".
De la cita del autor podría deducirse que el lugar del encuentro fue el centro penitenciario aludido y que Santos
era otro internado en el mismo, por lo que en teoría sería posible obtener datos (nombre completo, pena
impuesta, traslados...) consultando las relaciones de prisioneros españoles que allí estuvieron cautivos. Pero
investigando en las listas nominativas sólo encontramos una referencia al apellido llevado por el jefe del
batallón: SANTOS MANZANARES (sin nombre), madrileño nacido en 2 de julio de 1914:
IMAGEN: Mención del prisionero Santos Manzanares en el listado (detalle).
Fuente: museedelaresistanceenligne.org/musee/doc/flash/texte/1854.pdf
En otro listado encontramos el destino de los presos tras su traslado de Eysses. En el caso de Santos
Manzanares es Dachau, por lo que no pudo estar al frente del Batallón Libertad, pues es de suponer que formó
parte del convoy de prisioneros con destino al siniestro campo de concentración que en mayo de 1944 escoltó
la temible división Das Reich de las SS.
IMAGEN: Recorte del listado en que aparece el prisionero español Santos Manzanares.
Fuente: bteysses.free.fr/Memorial/Memorial.htm
Como sólo hemos consultado los listados de presos políticos, cabe la posibilidad -remota- de que se tratase de
un preso común, ya que el penal también acogía unos centenares de ellos. Pero también es posible que Solano
esté aludiendo a la localidad donde está situado el centro penitenciario, por lo que el encuentro con Santos no
necesariamente tendría que haber acontecido en la prisión. El futuro jefe del batallón libertario quizás estaba
enrolado en alguno de los maquis que combatieron en el sector de Villeneuve-sur-Lot (incluido -¿porqué no?- el
que liberó la prisión), episodios en el transcurso de los cuales pudo haber conocido al dirigente del POUM. Una
hipótesis interesante, pero sin ninguna prueba que pueda confirmarla.
Siguiendo la búsqueda en listados de antifascistas españoles prisioneros en campos de internamiento, hemos
investigado la posibilidad de que el comandante Santos hubiera formado parte del GTE de la importante
industria metalúrgica de Fumel, ya que conocía la existencia del grupo cenetista de esta localidad (asistiendo
con Wilebaldo Solano a una de sus reuniones). Una búsqueda en la web nos deparó una lista nominativa (que
los autores de la misma confeccionaron tras investigar en archivos del departamento de Lot-et-Garonne) que
relaciona los republicanos españoles enviados desde el campo de Septfonds a la fabrica de Fumel.
En la misma aparece el nombre, fecha nacimiento, ciudad o provincia de origen y ocupación de cada individuo.
Indica también la fecha de entrada en Francia, los campos donde fue internado y la fecha de ingreso en la
fabrica de Fumel entre 1939 y 1944.
De los 334 republicanos españoles citados sólo cuatro de ellos llevan el apellido Santos, pero ninguno se llama
Liberto o Manuel, por lo que es improbable que alguno sea el oficial del batallón que buscamos. Los nombres
son:
Prisioneros republlcanos españoles apedillados Santos enviados desde el campo de Septfonds a la fabrica de Fumel.
Fuente: BLOG Les Républicains Espagnols en Lot-et-Garonne - 6 - En fumélois
http://mer47.org/wp/abban-les-republicains-espagnols-en-lot-garonne-6/#Liste_des_Republicains_espagnols_arrives_de_Septfonds
Y el ultimo citado es seguro que no está relacionado con el jefe del Batallón Libertad, pues atendiendo a su
fecha de nacimiento (1889) hubiera tenido 55 años cuando se formó el grupo guerrillero, edad que no
corresponde con las imágenes del comandante ácrata que aparecen en fotografías de la época
Estos testimonios gráficos, escasos, se limitan a dos instantáneas realizadas pocos días después de la Batalla
de la Pointe de Grave y de la liberación del Médoc (abril de 1945). En una de las imágenes aparece su
borrosa figura -prácticamente irreconocible- portando una gran bandera republicana durante una parada militar
en la que el general De Gaulle, acompañado por general De Larminat, pasa revista a las tropas del coronel De
Milleret Carnot en el aeródromo de Grayan (Gironde).
En la otra imagen, de mayor calidad, aparece el comandante marchando ante el teatro de Burdeos durante un
desfile celebrado para festejar la derrota alemana. Esta instantánea nos muestra una figura de baja estatura
pero de porte enérgico. Este carácter firme del jefe del Batallón Libertad quedó demostrado en los choques que
protagonizó con los dirigentes de la UNE y en el tenso enfrentamiento que mantuvo en Toulouse con Ravanel al
tratar la autonomía de la agrupación guerrillera a su cargo.
Nos encontramos, como vemos, con un personaje que sale de la nada, lidera durante unos meses una
agrupación guerrillera anarquista reconvertida en batallón de infantería en el ejército francés, participa
en los últimos combates de la Segunda Guerra Mundial en Francia continental y desaparece de nuevo,
no dejando rastro alguno.
Los hombres alistados en la unidad que dirigió no le fueron a la zaga, pues la mayoría de ellos también
desaparecieron, como veremos en próximos capítulos. Pero antes de informar sobre los pocos combatientes
anarquistas identificados, investigaremos en la PROXIMA ENTREGA: Los Combates del Médoc la actuación
del batallón en la ofensiva librada en el estuario de la Gironda en las últimas semanas de la guerra.
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PLAN DE LA OBRA
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