Medicina Aeroespacial y Ambiental Vol. IV Nº 4. Junio 2005 Editorial Revisión CÉSAR ALONSO RODRIGUEZ JUAN LUIS TRIGUEROS MARTIN, Y ANTONIO MARTINEZ IZQUIERDO • La aviación militar: Un reto para la Medicina Aeronáutica 149 168 MARIO MARTINEZ RUIZ Y MARIO MARTINEZ-GALDAMEZ Originales • Valoración del riesgo cardiovascular en atención primaria VICONDOA ALVAREZ. A, OZCOIDI VAL, M., PEREZ TORRALBA F. • Comparación entre las normativas españolas referentes a la valoración de la aptitud psicofísica para obtener y/o renovar los permisos de conducir profesionales (grupo 2º) y los requisitos exigidos para obtener y/o renovar las licencias de personal de vuelo clase 1; 2ª parte. 151 RODRIGUEZ VILLA JOSÉ LUIS Y DOMINGUEZ GARDE ANABEL 174 Carta R. BAÑOS MADRID, F. PÉREZ FUENZALIDA Y J. MERCADER MARTINEZ • Oxigenoterapia hiperbárica en la enfermedad de Crohn perineal 190 Noticias 191 165 N Visite la Web de S.E.M.A. en www.semae.org In cl u IS ida S e 11 n 34 el -9 IB 91 E 3 C S • Resultados de la Cirugía Refractiva en pilotos comerciales • Clasificación de la patología de buceo Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 Editorial La aviación militar: Un reto para la Medicina Aeronáutica E l empleo del arma aérea constituye una pieza fundamental para garantizar la operatividad de los ejércitos en las últimas décadas. Su utilización es clave no sólo como arma ofensiva o de ataque, sino defensiva, contribuyendo a garantizar el control y seguridad del medio aéreo. Su importancia viene apoyada por el hecho de que las aeronaves no solo figuran en el inventario de las Fuerzas Aéreas, sino también en los de los Ejércitos de Tierra, de las Armadas y de las Fuerzas de Seguridad de todos los países desarrollados. La aviación militar cuenta con escuadrones de aviones de caza y ataque, con aviones de escuela, con aviones de transporte, de reconocimiento y con helicópteros. Todos ellos han sufrido una profunda evolución a lo largo de las últimas décadas lo que ha generado nuevos problemas medico-aeronáuticos a sus pilotos. A diferencia de la aviación comercial que no ha sufrido una revolución significativa desde el punto de vista medico-aeronáutico, aunque si tecnológico, que afecte a tripulantes y pasajeros, ya que, con la excepción del Concorde, durante los últimos 30 años realizan sus rutas a niveles de altitud de 30.000 a 40.000 pies con presiones de cabina de 3.000 a 5.000 pies, a velocidades inferiores a la velocidad del sonido. De hecho, la mayor implicación medico-aeronáutica ha sido que los modernos aviones de transporte tienen mayor autonomía, pudiendo exponer a tripulantes y pasajeros a mayores cambios horarios en el curso de los vuelos transmeridianos, así como a mayor cantidad de radiaciones ionizantes. Las nuevas cabinas con sus sistemas de ayuda a la navegación y su alto grado de automatización facilitan el control de la aeronave. En aviación militar se considera que el binomio hombre-máquina es determinante de la eficacia del arma aérea. Lograr una sinergia entre ambas es un ob- Nota de la Redacción: La opinión expresada en la Editorial puede no ser compartida por todos los componentes del Comité de Redacción Med. Aeroesp. Ambient. ISSN 1134-9913 2005; 4: 149-150 jetivo prioritario de los ejércitos para conseguir esa integración, sin embargo la aviación militar de caza y ataque ha venido experimentando un desarrollo tan espectacular, que ya al final de los años setenta se vio claro que el hombre constituía el eslabón débil del sistema hombre-máquina. Los aviones incorporados en aquella época a los ejércitos (F-16, F-15, F-18, Mirage 2000) superaban con creces la máxima capacidad del hombre en materia de tolerancia a las altas aceleraciones tanto en intensidad como en rapidez de generación de las mismas G, de producir fenómenos de desorientación espacial, de tener capacidad de poder volar a niveles de altitud superiores con mayores gradientes de presión entre el interior de la cabina y la atmósfera exterior, para disminuir el riesgo de enfermedad descompresiva ante un fallo de presurización, lo que sucede con más frecuencia que en la aviación comercial. La medicina aeronáutica que a diferencia de otras especialidades médicas se centra principalmente sobre el aviador o tripulante aéreo sano, asumiendo el hecho que la persona más sana a nivel del suelo, cuando la exponemos a ciertos niveles de altitud con motivo operaciones aéreas se convierte en una persona débil que sufrirá incapacidad a no ser que la protejamos (presurización de cabina, reguladores de oxígeno, protección anti-G y térmica, etc.) y la entrenemos para familiarizarla con los diferentes tipos de estrés propios del medio. Evidentemente en este concepto se excluye la Medicina Aeronáutica Clínica, que trata de los problemas médicos de los aviadores y que constituye sólo una parte de la especialidad. Si ya existía a finales del siglo pasado dificultad para entrenar a los pilotos de este tipo de aeronaves para alcanzar la sinergia deseada en el binomio hombre-máquina, con la incorporación de nueva generación de aviones de caza y ataque como el Eurofighter 2000 (Typhoon) al inventario de cuatro países entre los cuáles se encuentra el nuestro, el reto es mucho mayor. La dotación de motores de mayor potencia que se traduce en mayores aceleraciones lineales (aceleraciones transversal +Gx) en el curso de despegue o de mantener de vuelo, junto a disponer de de materiales 149 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 sumamente resistentes y ligeros que permiten realizar maniobras de giros mucho más cerradas o de menor radio que anteriores generaciones de aviones de caza sin deformar la estructura de los mismos, ha resultado en altas aceleraciones angulares, que sobre el piloto se traducen en fuerzas + Gz cuya intensidad hay que limitar (generalmente a + 9 Gz), ante la imposibilidad de que el piloto pueda tolerar intensidades mayores durante pocos segundos. Mayor potencia de los motores junto a menor peso y materiales más resistentes permiten que la velocidad de comienzo de las aceleraciones sea espectacular, de 9 G por segundo, con lo que el piloto puede pasar de plena lucidez, volando a 1-2 G, a pérdida de conciencia, sin los síntomas premonitorios de visión gris o negra que solo aparecían cuando el incremento del nivel de aceleraciones se conseguía de forma gradual, como sucedía en anteriores generaciones de aviones. Junto a ello las cabinas son cada vez más complejas, con mayor cantidad de información visual, acústica y sensorial que hacen cada vez más complejo el pilotaje de estas aeronaves. Para proteger a los pilotos de esta recién introducida generación de aviones, hay que proveerles con sistemas de soporte de vida, incluyendo nuevos trajes antiG, de mayor cobertura que se extienden desde la parte alta del abdomen hasta los pies, con cierta presión en su interior y disponiendo de válvulas de hinchado de alto de alto flujo, que se anticipan a las maniobras que generan las aceleraciones para impedir que la sangre se encuentre en la parte inferior del cuerpo con motivo de la fuerzas + Gz. A pesar de esto el grado de protección no es suficiente y los pilotos llevan un sistema de inspiración de aire por máscara que suministra presión positiva en función de la intensidad de fuerzas G, lo M que permite aumentar la presión intratorácica y evitar la caída de la presión arterial a nivel cerebral y ocular. El sistema se acompaña de un chaleco de contrapresión torácica que recibe gas a la misma presión inspirada para evitar la sobredistensión pulmonar. El sistema de casco incorpora gran cantidad de equipos que plantean numerosos problemas médicos a nivel de columna cervical en el curso de exposición a aceleraciones. Estos equipos que hay que compatibilizarlos con llevar trajes NBQ y con equipos de supervivencia en agua, lo que supone una fuente de estrés térmico, lo que obliga a que los pilotos incorporen prendas con sistema de tuberías elásticas que permitan regular la temperatura corporal. En cuanto la altitud el techo máximo de estos aviones es 65.000 pies, unos 10.000 pies superior que otras generaciones de aviones de caza, a cuyo nivel de vuelo se mantiene una presión de cabina aproximadamente la tercera parte para paliar los efectos que tendría sobre el piloto una descompresión rápida. Por estos hechos y otros que el limitado espacio de este editorial impide reseñar, los niveles de selección de los pilotos así como las exigencias del entrenamiento fisiológico en cámara hipobárica, en el entrenador de desorientación espacial y en la centrífuga humana, deben revisarse el nivel de los mismos para suavizar el desfase creciente existe entre le hombre y la máquina, cuyo diseño cada día está más condicionado por la fisiología del hombre en la altitud. César Alonso Rodríguez Centro de Instrucción de Medicina Aeronáutica (CIMA) EDICINA AEROESPACIAL Y AMBIENTAL agradece la colaboración de 150 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 Med. Aeroesp. Ambient. ISSN 1134-9913 2005; 4: 151-164 Original Comparación entre las normativas españolas referentes a la valoración de la aptitud psicofísica para obtener y/o renovar los permisos de conducir profesionales (grupo 2º) y los requisitos exigidos para obtener y/o renovar las licencias de personal de vuelo clase 1; 2ª parte. Comparison between the Spanish norms relating to the assessment of psychophysical aptitude to obtain and / or renew driving licences (Group 2º) and the requirement to obtain and /or renew the licences of air crew and pilots (1ª Class). 2º part. VICONDOA ALVAREZ. A1, OZCOIDI VAL, M.2, PEREZ TORRALBA F.3 1. Centro de Reconocimiento de Conductores del Colegio de Médicos de Navarra. 31007 - Pamplona. 2. Centro de Reconocimiento de Conductores (CRC) HU1, P/ Cervantes 7, bajos. 22003 - Huesca. 3. Aena. Servicios Centrales de Navegación Aérea. 28027 - Madrid. Correspondencia: 1.- VICONDOA ÁLVAREZ, A. Centro de Reconocimiento de Conductores del Colegio Oficial de Médicos de Navarra. NA-4 C/ Vuelta del Castillo 11, Bajo . 31007 - PAMPLONA (Navarra) e-mail: [email protected]. Tel: 948 26 87 21, Fax: 948 26 84 10 2.- OZCOIDI VAL, M. Centro de Reconocimiento de Conductores (CRC) HU-1. Pl./ Cervantes 7, bajos. 22003 - HUESCA e-mail: [email protected] // [email protected] Tel. y Fax: 974 22 78 24 3.- PÉREZ TORRALBA, F. Departamento de Medicina Laboral de Navegación Aérea C/ Juan Ignacio Luca de Tena 14. 28027 - MADRID e-mail: [email protected]. Tel: 913 213 126, Fax: 913 213 403 RESUMEN Objetivos Comparar los criterios psicofísicos de valoración establecidos en las normativas requeridas para obtener o prorrogar los permisos de conducción profesionales Grupo 2º: BTP (ambulancia, taxi, vehículos de servicio público), C, D, E (camión y autobús con o sin remolque), y las licencias de tripulación de vuelo de Clase 1 (Piloto comercial y de trasporte de línea aérea de aviación/helicóptero, y Autorización de Alumno Piloto Profesional avión/helicóptero). 151 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 Material y métodos Material and methods Análisis del Anexo IV del Real Decreto 772/1997 y del Real Decreto 1598/2004 del Ministerio de Interior, que recogen el cuadro de enfermedades y deficiencias psicofísicas que determinan la aptitud para la conducción de vehículos, y la Orden del Ministerio de Fomento del 21/03/2000, que establece los requisitos conjuntos de aviación para las licencias de la tripulación de vuelo JAR-FCL (Joint Aviation Requirements-Fligth Crew Licensing), relativos a la organización médico-aeronáutica, los certificados médicos de clase 1 y de clase 2, y los requisitos médicos exigibles al personal de vuelo civil. Comparison of the section of IV the R.D. 772/97 and R.D. 1598/04 of the Home Office, which keeps the classification of illnesses and psychophysical deficits that determine the aptitude for driving and the Ministry of Public Works Buildings, and the O.M. of 21-03-00, that establishes the requirement to flying (Joint Aviation Requirements-Fligth Crew Licensing) JAR-FCL relatives at the organization of aeronautics physician the certificates the first class and second class. Resultados Hay un importante grupo de enfermedades que se contemplan en ambas normativas, pero los criterios de valoración así como el nivel de deficiencia permitido para cada grupo de licencia / permiso es variable. Destacan por el número de criterios a considerar las referidas a la capacidad visual y neurológica para el grupo de conductores y las cardiovasculares para el grupo de licencias de vuelo. De forma general, con la valoración de las condiciones psicofísicas, se trata de descartar cualquier tipo de alteración física o psicológica que interfiera con el ejercicio seguro de las actividades aéreas y/ o de conducir, bien de manera súbita o por merma progresiva de las facultades 4. Conclusiones A pesar de que las habilidades requeridas para pilotar una aeronave y para conducir un vehículo de servicio público destinado al trasporte de mercancías, y/o personas parecen muy diferentes, existen grandes semejanzas entre ambas normativas. No obstante, hay algunos criterios de valoración que pueden resultar excluyentes para el grupo de aviación y que no son contemplados en el grupo de conductores. Palabras clave Aptitudes psicofísicas del personal de vuelo, condiciones psicofísicas de los conductores profesionales, enfermedades de potencial riesgo vial, requisitos médicos exigibles al personal de vuelo. SUMMARY Objectives To compare the assessment relating to the norm to obtain or renew Driver´s licences (Group 2nd) and the licences of air crew and pilots (1st Class). 152 Results There is one important group of illnesses similar to both norms, but the assessment criteria us well us the deficit level permitted for each group is variable. From the table of which be assessed. Are different for the number of criteria to be considered. The most important illnesses in the group for drivers are visual and neurology those in the group or pilots and aircrews are cardiovascular. Conclusions There is big similarity between both norms. There are some assessment criteria that can be excluding for the group of aircrew and that aren’t seen in the group of drivers. Key boards Aptitude psychophysical of air crew. Psychophysical conditions of drivers. Illness of potential road risk. Medical conditions required for air crew. INTRODUCCION Los reconocimientos Médicos de Clase 1 pueden ser: Iniciales (solicitados por primera vez), Ordinarios (de renovación) y Extensivos (pruebas semejantes al ordinario, incluyendo un examen ORL y Oftalmológico mas completo), por indicación de la Sección de Medicina Aeronáutica (SMA) de la Dirección General de Aviación Civil (DGAC). El Inicial debe ser realizado por un Centro Médico Aeronáutico Autorizado (CMA). En España solo hay dos centros; uno en Madrid (CIMA) y otro en Barcelona (Clínica Quirón). Los requisitos médicos se encuentran recogidos en la subparte B del JAR-FCL parte 3. Los Ordinarios, se realizan con periodicidad de 12 meses a los menores de 40 años y de 6 meses a los que han superado esta edad. Pueden ser realizados y emitidos por la SMA o por un CMA o un Médico Examinador Aéreo (MEA) autorizado. Los Extensivos son cada 5 años para los menores de 40 años y cada 2 años, superados los 40, y pueden ser realizados y emitidos por SMA o un CMA autorizado. Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 La valoración psicofísica de los conductores profesionales, se realiza de manera inicial, cuando el conductor no profesional (Grupo 1º) con edad mínima de 21 años solicita la obtención de un permiso del grupo 2º. Y periódicamente, en condiciones normales cada 5 años hasta los 45, acortándose el período de validez a 3 años a partir de ésta edad hasta los 70, que será de periodicidad bienal. El período de validez puede verse acortado cuando las condiciones psicofísicas no son adecuadas, como veremos en el análisis comparativo de las normativas. El R.D. 1598/2004 de 2 de julio2, modifica parcialmente el anexo IV del R.D. 772/97 de 30 de mayo1 (normativa vigente cuando se analizó la 1ª parte), por lo que, en esta 2ª parte, consideraremos los cambios introducidos. Tanto en las licencias de vuelo, como en los permisos de conducir, los requerimientos psicofísicos aparecen clasificados en distintos apartados, que analizaremos en el presente artículo. OBJETIVOS El procedimiento evaluador; ámbito de aplicación; centros de valoración; requerimientos técnicos para realizar las exploraciones y la formación del personal médico-sanitario encargado de realizar los reconocimientos quedan descritos en la 1ª parte. Por lo que el objetivo de esta 2ª parte es comparar semejanzas y diferencias en los requerimientos psicofísicos correspondientes a Licencias de vuelo clase 1 y permisos de conducir profesionales. fermedades del aparato digestivo, no tienen apartado específico en la normativa actual de conductores, circunstancia que aparece en normativas anteriores como enfermedades abdominales. Actualmente, este grupo de enfermedades quedan englobadas en “otras enfermedades”. RESULTADOS La tabla 1, comparativa de ambas normativas. Recoge en la columna de la derecha los requisitos médicos necesarios para la emisión del certificado médico de la clase 1 y en la de la izquierda para la obtención o revisión del permiso de conducir del grupo 2º. La comparativa se realiza recogiendo los requisitos mínimos imprescindibles en cada una de las dos columnas y en cada uno de los aparatos contemplados en las normativas propias de los dos tipos de permisos y certificados. En ambos casos, los médicos y psicólogos que realizan la valoración, pueden solicitar informes complementarios a especialistas y la posibilidad de someter a TABLA 1. - NÚMERO DE CRITERIOS DE CADA APARTADO DE ENFERMEDADES QUE DEBEN SER VALORADOS PARA DETERMINAR LAS CAPACIDADES PSICOFÍSICAS REQUERIDAS POR EL PERSONAL DE VUELO (CLASE 1) Y LOS PERMISOS DE CONDUCIR PROFESIONALES (GRUPO 2º: BTP, C, D, E) MATERIAL Y MÉTODOS Análisis comparativo de los criterios médico-psicológicos, descritos en las correspondientes normativas: Anexo IV del Real Decreto 772/19971 y Real Decreto 1598/20042, del Ministerio de Interior que recogen el cuadro de enfermedades y deficiencias psicofísicas que determinan la aptitud para la conducción de vehículos y la Orden del Ministerio de Fomento del 21/03/20003 que establece los requisitos conjuntos de aviación para las licencias de la tripulación de vuelo JAR-FCL (Joint Aviation Requirements-Fligth Crew Licensing), relativos a la organización médico-aeronáutica, los certificados médicos de clase 1 y de clase 2 y los requisitos médicos exigibles al personal de vuelo civil. La Clase 1ª de navegación aérea y el Grupo 2º de conductores, suponen los niveles superiores de exigencia en este tipo valoraciones psicofísicas. El número de criterios valorados en cada grupo de permiso refleja claramente el empeño de cada normativa por descartar enfermedades o deficiencias incompatibles con el ejercicio de las adecuadas tareas o funciones encomendadas a cada permiso /licencia. De entre ellos sin duda los requerimientos cardiovasculares ocupan lugar destacado en las valoraciones de navegación aérea. Las enfermedades ginecológicas, digestivas, dermatológicas y las de transmisión sexual no se contemplan en los permisos de conductores de vehículos. Las en- CLASE 1 GRUPO 2º BTP,C,D,E S. CARDIOVASCULAR 23 15 S. RESPIRATORIO 9 3 S. DIGESTIVO 8 E. METABOLICAS 3 5 HEMATOLOGIA 7 6 SISTEMA URINARIO 9 3 E DE TRANS SEXUAL 4 GINECOLOGIA 3 REQ. MUSCULARES 4 15 REQ. PSIQUIATRICOS 4 12 REQ. NEUROLÓGICOS 5 13 REQ. OFTALMOLÓGICOS 11 12 REQ. O.R.L. 7 1 REQ. PSICOLÓGICOS 1 10 REQ.DERMATOLÓGICOS 7 ALCOHOL Y SUSTANCIAS 2 7 153 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 ALCOHOL Y SUSTANCIAS REQ.DERMATOLÓGICOS REQ. PSICOLÓGICOS REQ. O.R.L. REQ. OFTALMOLÓGICOS REQ. NEUROLÓGICOS REQ. PSIQUIATRICOS REQ. MUSCULARES GINECOLOGIA E DE TRANS SEXUAL SISTEMA URINARIO HEMATOLOGIA E. METABOLICAS S. DIGESTIVO S. RESPIRATORIO S. CARDIOVASCULAR FIGURA 1. - NÚMERO DE CRITERIOS DE CADA APARTADO DE ENFERMEDADES QUE DEBEN SER VALORADOS PARA DETERMINAR LAS CAPACIDADES PSICOFÍSICAS REQUERIDAS POR EL PERSONAL DE VUELO (CLASE 1) Y LOS PERMISOS DE CONDUCIR PROFESIONALES (GRUPO 2º: BTP, C, D, E). los aspirantes a pruebas prácticas, antes de determinar la aptitud de pilotar o de conducir. Tanto en el permiso de conducir como en las licencias de vuelo se contemplan la posibilidad de imponer restricciones como: recortar el período de validez de los mismos y en el caso de las licencias de vuelo la restricción de piloto automático y operación politripulada. Los apartados correspondientes al grupo de enfermedades musculares, psiquiátricas, neurológicas, oftalmológicas, las relacionadas con el consumo de alcohol y sustancias tóxicas, en las normativas de conductores están contempladas con mayor número de apartados. Indicativo del mayor número de aspectos considerados. ANÁLISIS COMPARATIVO ENTRE LOS CUADROS DE REQUISITOS MÉDICOS DE LOS PERMISOS DE CONDUCIR PROFESIONALES GRUPO 2º/Y LICENCIAS DE VUELO CLASE 1: TABLA 2. Comparativa requerimientos psicofísicos, refleja los cuadros patológicos más importantes, en los que las diferencias resultan más llamativas. Permisos conducción Profesionales (GRUPO 2º) Licencias de vuelo civil (CLASE 1) SISTEMA CARDIOVASCULAR No aneurismas de grandes vasos, ni disección aórtica. Se admite la corrección quirúrgica de aneurismas, con resultado satisfactorio sin clínica de isquemia cardiaca. No existirá anomalía congénita ni adquirida. No se contemplan la obligación de realizarlo. Se precisa realización ECG. Se puede precisar ergometría y valoración de lípidos plasmáticos y niveles de colesterol sérico. A partir de los 65 años, revisado por cardiólogo y con realización de distintas pruebas; se repetirá cada 4 años. 154 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 SISTEMA CARDIOVASCULAR (CONTINUACION) No signos de afección orgánica ni valores de T.A. descompensados que supongan riesgo vial. Si T.A. excede 160/95 con o sin tratamiento, será No Apto. El tratamiento debe ser compatible con el ejercicio seguro de sus funciones y el inicio del mismo requiere suspensión temporal. Limitados los fármacos susceptibles de ser utilizados en dicho tratamiento. El tratamiento puede restringir a OML. Hipotensión ortostática: No se contempla. La hipotensión sintomática determina, No Apto. No se admite cardiopatía isquémica con síntomas correspondientes a clase funcional II, III o IV. No IAM durante los últimos 3 meses. Antecedente de IAM, tras prueba ergométrica negativa y con IE, el PV del permiso será de 1año. Tras 3 meses de cirugía de revascularización o de revascularización percutánea, sin sintomatología isquémica, con prueba ergométrica negativa, PVde 1 año . Enfermedad coronaria leve y asintomática, puede ser apto por AMS tras ergometría, gammagrafía y/o angiografía si es necesario. La enfermedad coronaria sintomática determina No Apto. IAM determina No Apto. Después de 9 meses, reduciendo factores de riesgo, asintomático y ausencia de tratamiento, sometiéndose a ergometría negativa, F.E. de V.I.>50%, F.E. V.D. normal, ECG 24 horas sin alteraciones, coronariografía con estenosis<30% de cualquier vaso alejado del infarto y sin afectación funcional del miocardio. Revisión cardiológico anual y OML Tras 9 meses asintomático, reduciendo factores de riesgo, sin tratamiento, ergometría negativa, F.E. de V.I.>50%, F.E. V.D. normal, ECG 24 horas sin alteraciones, coronariografía con estenosis<30% de cualquier vaso importante, ausencia de cambios en vaso angioplastiado. Revisión anual cardiovascular con ergometría o gammagrafía de esfuerzo; coronariografía a los 5 años. OML. No se admiten trastornos del ritmo cardíaco que pueda originar pérdida de atención o síncope, ni antecedentes de pérdida de atención, isquemia cerebral o síncope durante los 2 últimos años, salvo en antecedentes de terapia curativa e IF del cardiólogo. No alteración del ritmo que origine sintomatología correspondiente a una clase funcional II, III o IV. En antecedentes de taquicardia no sostenida, sin recurrencia tras 6 meses de evolución, con IF, PVde 1 año. El informe deberá acreditar fracción de eyección superior al 40 por ciento y ausencia de taquicardia ventricular en el registro Holter. Tras 3 meses de la aplicación del marcapasos, con IE, PV de 2 años. No se admite desfibrilador automático implantable. Trastornos significativos en el ritmo cardíaco son considerados No Apto. Bradicardia sinusal asintomática o taquicardia sinusal sin anomalías subyacentes significativas, aptos. Enf. Sinoauricular requiere evaluación por cardiólogo de AMS. OML. Complejos ventriculares ectópicos con formas complejas o frecuentes, requieren evaluación cardiológica. Bloqueo completo de rama dcha. o izda. , requieren evaluación cardiológica. Sdr. preexcitación, No Apto. Puede reconsiderar recertificación bajo ciertas condiciones, a los 3 meses. OML. Marcapasos: No Apto, excepto si cumple requisitos tras revisión cardiológica. Se puede considerar recertificación a los tres meses. OML/OSL. No deben existir trombosis venosa profunda, ni varices voluminosas del miembro inferior ni tromboflebitis. Enfermedad vascular periférica, excepto sin defecto funcional significativo y se demuestre ausencia de enfermedad de la arteria coronaria, y aneurismas aórticos, son No Aptos. Tras 6 meses desde la prótesis valvular, con IE, PV máximo de 1 año. Anomalías significativas en las válvulas cardíacas son No Apto. Anomalías menores pueden ser Aptos por AMS después de revisión cardiológica. Prótesis metálica, No Apto. Válvulas biológicas pueden ser aptos, para OML tras 9 meses de la cirugía. Revisiones anuales. Válvula aórtica bicúspide puede ser aceptada con revisión bianual. Estenosis Aórtica puede ser aceptada para OML. Insuficiencia aórtica aceptada si es muy leve, requiere revisión anual. Estenosis mitral de origen reumático, No Apto. Insuficiencia mitral leve, OML. Revisiones anuales. Si existe sobrecarga de volumen en V.I., No Apto. 155 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 SISTEMA CARDIOVASCULAR (CONTINUACION) En tratamiento anticoagulante con IE, PV de 1 año. No se permitirán descompensaciones que hayan obligado a transfusión de plasma en los últimos 3 meses. En tratamiento sustitutivo, con IE, se podrá obtener o prorrogar el permiso con PV de 1 año. Trasplante cardíacos: No se contempla de forma específica. Cardiopatía congénita: No se contempla de forma específica. Terapia anticoagulante sistemática, No Apto. Tras tratamiento limitado, se requiere revisión por la AMS. Trasplante cardíacos: No Apto. Anomalías de miocardio, pericardio o endocardio, No Aptos hasta resolución clínica. Evaluación cardiovascular por AMS y puede requerir revisiones frecuentes y OML. No Apto excepto si tiene poca importancia funcional y no requiere medicación. Revisión cardiológica regular y OML. SISTEMA RESPIRATORIO No se especifican pruebas respiratorias como causa de restricción. Cociente FEVI/FVC<70% requiere evaluación por especialista. No disneas a pequeños esfuerzos ni paroxísticas de cualquier etiología. Los solicitantes con EPOC, son No Apto Ataques de asma recurrentes, No Apto. AMS puede considerar certificación si estable con prueba de función pulmonar admisible y tratamiento compatible con seguridad en vuelo. No deben existir trastornos pulmonares, pleurales, diafragmáticos y mediastínicos que determinen incapacidad funcional SAOS, con IE de una Unidad de sueño, sometidos a tratamiento y con control de la sintamatología diurna, podrán obtener o prorrogar permiso con PV máximo de 1 año. Enfermedades inflamatorias en fase activa, No Apto. Sarcoidosis, No Apto. AMS puede certificar si limitada a adenopatía hiliar, sin medicación y no posibilidad de afectación sistémica. Pneumotórax espontáneo, No Apto excepto si recuperación completa, único episodio, sin secuelas y después de 1 año con evaluación respiratoria. AMS puede recertificar para OML después de 6 semanas. Pneumotórax recurrente, No Apto. AMS puede considerar tras cirugía exitosa. Intervención quirúrgica mayor resultan No Apto hasta transcurridos 3 meses. Pneumonectomía, descalificante. Cirugía torácica menor con recuperación satisfactoria y evaluación respiratoria completa, la AMS puede considerar certificación con OML. No se contempla específicamente. SISTEMA DIGESTIVO Las alteraciones del aparato digestivo no se contemplan de una forma específica. Quedan recogidas en el apartado de “otras causas no especificadas” Si la enfermedad no impide renovar u obtener el permiso, puede restringirse el PV del mismo a criterio facultativo. 156 Dispepsia recurrente debe ser evaluada por AMS. Pancreatitis, No Apto; La AMS puede considerar la certificación. La colelitiasis múltiple o única sintomática, No Apto hasta realizar tratamiento satisfactorio. La AMS puede considerar un único cálculo grande y asintomático en la vesícula y colelitiasis múltiple asintomática a la espera de evaluación o tratamiento para recertificación para OML. Enfermedad inflamatoria intestinal, aguda o crónica No Apto; La AMS puede considerar la recertificación si remisión completa y tratamiento mínimo. Requiere seguimiento regular y puede necesitar OML. Hernia con síntomas incapacitantes, No Apto. Cirugía abdominal descalifica por un mínimo de 3 meses. La AMS puede considerar recertificación más temprana. Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 ENFERMEDADES METABOLICAS, ENDOCRINAS Y NUTRICIONALES No deben existir, en el último año, cuadros repetidos de hipoglucemia aguda ni alteraciones metabólicas con pérdida de conciencia Los afectados de diabetes mellitus tipo I y tratamiento con insulina, con IE de adecuado control de la enfermedad y adecuada formación diabetológica, podrán obtener o prorrogar el permiso con PV máximo de 1 año. En los tratamientos con antidiabéticos orales, con IE, el PV máximo será de 3 años. Alteración metabólica, nutricional o endocrinológica, No Apto. AMS puede recertificar si la condición es asintomática, compensada y estable. Revisiones regulares. Diabetes Mellitus, No Apto excepto si glucosuria idiopática o si tolerancia disminuida a glucosa, está controlada con dieta y revisada regularmente. La necesidad de utilizar insulina, determina No Apto. Necesidad de antidiabéticos orales: solo podrá contemplarse la utilización de biguanidas para OML. Obesidad extrema, No Apto. No deben existir hipertiroidismo complicados con síntomas cardíacos o neurológicos ni hipotiroidismos sintomáticos No enfermedades paratiroideas con incremento de excitabilidad o debilidad muscular. No se admiten las enfermedades adrenales. No se contemplan estas enfermedades en particular. HEMATOLOGIA En anemias, leucopenias o trombopenias con informe favorable podrán obtener o prorrogar el permiso con PV de 1 año. La hemoglobina debe comprobarse en todos los reconocimientos médicos. La anemia que no responde a tratamiento es No Apto. También en enfermedad de células falciformes. La AMS puede considerar la certificación si causa tratada satisfactoriamente y hematocrito >32%. También en talasemia minor o hemoglobinopatías sin crisis o capacidad funcional completa. Los trastornos oncohematológicos en tratamiento con quimioterapia Transcurridos tres meses desde la finalización del último ciclo de tratamiento, con IE y si en el último mes no ha habido anemia, leucopenia o trombopenia severas, se fijará un PV de 1 año, hasta que trascurran 10 años de remisión completa, igualmente acreditada con informe de un hematólogo. En los trastornos oncohematológicos no tratados con quimioterapia, con informe favorable, que no hayan presentado anemia, leucopenia o trombopenia severas en los últimos 3 meses .El PV será 1 año y no se admitirá en los últimos 6 meses leucocitosis mayores de 100.000 leucocitos o trombocitosis mayores de 1.000.000 de plaquetas por ?l. Agrandamiento significativo, localizado y generalizado de las glándulas linfáticas o con enfermedades de la sangre, será No Apto. La AMS puede considerar la certificación si proceso infeccioso recuperado o linfoma Hodgkin en remisión completa y sin tratamiento. Leucemia aguda, No Apto Leucemia crónica en solicitantes, No Apto. Recertificación considerada por AMS si se diagnostica como linfática en fases 0,I sin anemia y mínimo tratamiento o si es tricoleucemia con plaquetas y hemoglobina normales. Seguimiento regular. Esplenomegalia importante califica como No Apto. AMS puede considerar certificación si el aumento de tamaño es estable, mínimo y no hay patología asociada o crecimiento mínimo asociado a otra condición aceptable. En Policitemia Vera, Si en los últimos tres meses no ha existido un valor de hemoglobina mayor de 20 gramos por decilitro, con IE , el PV será de 1 año. Policitemia significativa es No Apto. La AMS puede considerar certificación, si la condición es estable y no hay patología asociada. En trastornos de coagulación, Si se requiere tratamiento sustitutivo habitual, con IE de adecuado control del tratamiento, PV de 1 año. En tratamiento anticoagulante, con IE, PV de 1 año. No descompensaciones que obliguen a transfusión de plasma durante los últimos 3 meses. Defecto de coagulación, No Apto. La AMS puede considerar certificación restringida si no hay historial de sangrado significativo o episodios de trombosis. 157 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 SISTEMA RENAL-URINARIO No se pide específicamente ni de forma rutinaria. Análisis de orina obligatorio. Anomalías requieren estudio. Insuficiencia renal avanzada y enfermos en diálisis serán No Apto. Enfermedad orgánica del riñón, No Apto. Cálculo urinario, No Apto. La AMS puede considerar recertificación con restricción de OML. Después de tratamiento satisfactorio se puede considerar sin restricciones. Cálculos residuales, AMS puede considerar recertificación con OML. En transplante renal, transcurridos más de 6 meses de evolución sin problemas con IE, podrán obtener o prorrogar permiso con PV máximo de 1 año. La cirugía mayor descalifica durante 3 meses. La AMS puede considerar certificación si asintomático y riesgo mínimo de complicación o recurrencia. El transplante renal o la cistectomía total, No Apto para certificación inicial. En recertificación, la AMS podrá considerarlo después de 1 año y completamente compensado y terapia inmunosupresora mínima y cistectomía sin infección o recurrencia y funcionamiento satisfactorio. Restricción de OML. Las ENFERMEDADES DE TRANSMISION SEXUAL, DERMATOLÓGICAS y GINECOLOGICAS, contempladas en las exigencias del reconocimiento de la clase 1 para licencias de vuelo, no son contempladas de forma específica en el Anexo de exclusiones médicas de conductores profesionales, aunque pueden quedar recogidas en el apartado de “otras causas no especificadas” que determina que si la enfermedad no impide renovar u obtener el permiso, puede restringirse el período de validez del mismo a criterio facultativo. ENFERMEDADES MUSCULARES Y ESQUELÉTICAS No debe existir alteración alguna que impida la posición sedente ni la postura apropiada para el manejo de los mandos y dispositivos del vehículo. Excepcionalmente se admitirán dispositivos de cambio automático y de asistencia de la dirección con IE y con la debida evaluación, en pruebas estáticas o dinámicas. Anomalías en huesos, articulaciones, músculos o tendones que puedan interferir en el desempeño de sus funciones, resultarán No Apto. Un físico anormal, puede requerir prueba médica de vuelo o simulador de vuelo por AMS. Puede precisar OML No se admiten tallas que originen una posición de conducción incompatible con el manejo seguro del vehículo o con la correcta visibilidad del conductor. Suficiente longitud del tronco y extremidades, así como fuerza, tamaño de extremidades y masa muscular para el ejercicio de sus funciones. En casos de deficiencia de miembros con o sin prótesis, la AMS puede recertificar después de prueba médica en vuelo o de simulador. Puede precisa restricciones a clase específica o OML. No deben existir afecciones o anomalías progresivas. Sistema musculoesquelético con funcionamiento satisfactorio. En el caso de enfermedad en remisión, sin tomar medicación descalificante y habiendo superado una prueba médica de vuelo de forma satisfactoria, puede requerir restricción a una clase específica o a OML. 158 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 PATOLOGÍA PSIQUIÁTRICA No deben existir delirium demencias, trastornos amnésicos u otros trastornos cognoscitivos que supongan un riesgo para la conducción. Los cuadros con síntomas psicóticos resultan No Apto. La AMS podrá considerar la certificación ante el convencimiento de que el diagnóstico original era inapropiado, inexacto o en el caso de un único episodio patológico. Anomalías mentales, neurosis, resultan No Apto. La AMS, puede considerar la certificación y sin medicación 3 meses antes. No deben existir trastornos catatónicos, cambios de personalidad particularmente agresivos, ni trastornos que supongan riesgo para la seguridad vial. Desórdenes de la personalidad sobre todo si son suficientemente severos como para que resulten conductas anormales, son descalificantes. No debe existir esquizofrenia o trastornos delirantes, trastornos psicóticos que presenten: incoherencia pérdida de la capacidad asociativa, ideas delirantes, alucinaciones, y/o conducta violenta. No se contemplan de forma específica. Cociente intelectual No retraso mental con un cociente intelectual inferior a 70. No se contemplan. No trastornos graves del estado de ánimo que conlleven conductas de riesgo para la propia vida o la de los demás. No trastornos explosivos Intermitentes. Excepcionalmente, con dictamen de un psiquiatra o un psicólogo favorable reducción del PV a criterio facultativo. Un único intento autolítico o conductas anormales repetitivas resultan No Apto. La AMS puede considerar certificación tras valoración de cada caso y puede precisar revisión psiquiátrica. No se admiten narcolepsia o trastornos de hipersomnias diurnas de origen no respiratorio, primarias, o relacionadas con trastorno mental, enfermedad médica o inducidas por sustancias. No se admiten trastornos del ritmo circadiano. En los casos de insomnio se prestará especial atención a los riesgos asociados al consumo de fármacos Cuando, excepcionalmente, exista dictamen facultativo favorable, se podrá reducir el PV del permiso a criterio facultativo. No trastornos graves de la personalidad, con conductas antisociales. No déficits de atención, ni trastorno disocial con comportamientos perturbadores y conductas agresivas o violaciones graves de normas. Tras cambio de conducta y con informe favorable PV a criterio facultativo. TRASTORNOS RELACIONADOS CON SUSTANCIAS No abuso, dependencia ni trastornos inducidos por el alcohol ni antecedentes de ello, sin rehabilitación debidamente acreditada. No consumo habitual de sustancias ni medicamentos con efectos adversos graves, que comprometan la aptitud para conducir. Con IE se podrá reducir el PV a criterio facultativo. Alcoholismo, uso o abuso con o sin dependencia, de drogas o sustancias psicotrópicas, resultan No Apto. Tras 2 años de sobriedad o ausencia documentada del uso de drogas. la AMS puede considerar la certificación y adelantar recertificación para OML después de 4 semanas, mínimo de tratamiento como paciente ingresado; revisión psiquiátrica y sometimiento a revisión con pruebas de sangre e informes de sus compañeros durante 3 años. 159 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 PATOLOGÍA NEUROLÓGICA No se precisa de forma rutinaria EEG de rutina No enfermedades del S.N.C. y/o S.N.P. que produzcan pérdida o disminución grave de las funciones motoras, sensoriales o de coordinación, episodios sincopales, temblores de grandes oscilaciones, espasmos que produzcan movimientos amplios de cabeza, tronco o miembros ni temblores o espasmos que incidan involuntariamente en el control del vehículo. No trastornos musculares que produzcan deficiencia motora. Enfermedad estabilizada o progresiva del S.N., resulta No Apto. La AMS puede considerar las pérdidas funcionales menores por enfermedades estabilizadas tras evaluación completa. En epilepsia aportar IE que acredite no precisar tratamiento, ni crisis durante los 5 últimos años. El PV será de 2 años. En crisis epilépticas durante el sueño, el período de vigencia será de 1 año, con informe en el que conste el diagnóstico, el cumplimiento del tratamiento, la ausencia de otras crisis convulsivas y que el tratamiento farmacológico prescrito, no impide la conducción. En sacudidas mioclónicas, deberá aportarse IE en que conste el diagnóstico, el cumplimiento del tratamiento, la frecuencia de crisis convulsivas y que el tratamiento farmacológico no impide la conducción. El PV será de 1 año. En trastorno convulsivo único no filiado o secundario a consumo de medicamentos, drogas o posquirúrgico, acreditar un período libre de crisis de 1 año. Epilepsia y otras enfermedades convulsivas: No Apto. Se puede aceptar un único episodio convulsivo si su causa no va a provocar recurrencia. No alteraciones del equilibrio (vértigos, inestabilidad, mareo, vahído) permanentes, evolutivos o intensos, de origen otológico o de otro tipo. No se contemplan específicamente. En ataques isquémicos transitorios, tras 6 meses sin síntomas neurológicos y con IE en que el que conste, ausencia de secuelas neurológicas, PV de 1 año. No Apto en accidentes isquémicos recurrentes. Enfermedades con probabilidad de cursar con disfunciones cerebrales y anormalidades EEG paroxísticas, resultan No Apto. Episodios sincopales, resultan No Apto. Alteración o pérdida de conciencia, resulta No Apto. Pueden ser revisados por AMS si la causa no va a producir recurrencia. Traumatismo craneoencefálico sin pérdida de conocimiento, con fractura de cráneo, lesión meníngea o lesión cerebral, se puede aceptar después de recuperación completa. Temblores de grandes oscilaciones, espasmos que produzcan movimientos amplios de cabeza, tronco o extremidades, resultan No Apto 160 No se contemplan específicamente. Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 OFTALMOLOGÍA Poseer con o sin corrección óptica, agudeza visual de 0,8 y 0,5 en el ojo con mejor y con peor agudeza, respectivamente. Si corrección con gafas, la potencia de éstas no podrá exceder de ± 8 dioptrías. No se precisan gafas de repuesto. Si cirugía refractiva, después de 3 meses de la intervención, con informe favorable, período de vigencia de 1 año. Trascurrido 1 año de la intervención, considerando la refracción prequirúrgica, la refracción actual y los efectos secundarios no deseados, a criterio oftalmológico se fijará el PV posterior. Agudeza visual lejana con o sin corrección < 6/9 por separado y binocular inferior a 6/6, resulta No Apto. Defectos significativos de visión binocular, No Apto. No se permite utilización de más de un par de gafas. Se debe tener un par de gafas de repuesto similar. Cirugía refractiva: No Apto. La AMS puede considerar recertificación 12 meses después. (si defecto refracción prequirúrgico<5 dioptrías, estabilidad satisfactoria de la refracción y no incrementada la sensibilidad al deslumbramiento). Rcto. Inicial, error de refracción >3 dioptrías, No Apto. En revisiones, errores de refracción de hasta +3/-5, AMS puede considerar Apto. No se admite la visión monocular. Monocularidad: No Apto. Con error de refracción y astigmatismo, el astigmatismo >2 dioptrías, No Apto. Anisometría >2 dioptrías, No Apto. No afecta Se debe seguir desarrollo de presbiopía. Capacidad para leer una carta N5 a 30-50 cm. y una N14 a 100 cm., con corrección si es preciso. En caso contrario resultará No Apto. Poseer campo visual binocular normal. Los campos monoculares, sin reducciones significativas en sus meridianos. En el examen monocular, no escotomas absolutos ni relativos significativos en la sensibilidad retiniana. Campos visuales no normales, No Apto. Disminución de visión central puede considerarse para recertificación, si los campos visuales binoculares son normales y la patología subyacente es aceptable. Requiere prueba de vuelo satisfactoria. Restricción a OML. No afecta para el permiso de conducir Discrómata, No Apto En Afaquias y Pseudoafaquias tras 2 meses de establecidas, si se alcanzan los valores de agudeza visual determinados, PV máximo, de 3 años, a criterio médico. No se contemplan específicamente. No alteraciones en la capacidad de recuperación al deslumbramiento ni de la visión mesópica. No se contemplan, excepto tras cirugía refractiva. No ptosis ni lagoftalmias que afecten a la visión. No contemplados específicamente. El nistagmus impide la obtención o prórroga cuando: no permite alcanzar los niveles de capacidad visual, sea manifestación de alguna enfermedad o cuando origine fatiga visual. Se explora en el apartado de otorrinolaringología. En Estrabismos o defectos de la visión binocular que alcanzan niveles de capacidad visual aceptables, valorar: fatiga visual, defectos refractivos, campo visual, grado de estereopsis, presencia de forias y tortícolis, aparición de diplopia, PV máximo de 3 años. Diplopia, No Apto. No Aptos: enfermedades y trastornos progresivos de la capacidad visual. La convergencia anormal, aceptable si no interfiere con la visión cercana. Estudiar las heteroforías. Diplopia, No Apto. 161 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 OTORRINOLARINGOLOGÍA Las hipoacusias, con o sin audífono, de mas del 35 por 100 de pérdida combinada entre los dos oídos obtenido mediante audiometría tonal, impiden la obtención / prórroga del permiso. (El nistagmus es valorado en la capacidad visual). No comprender una conversación a 2 metros y de espaldas al examinador, resulta No Apto. En reconocimiento inicial: Pérdida de más de 20 dB en las frecuencias 500,1000 y 2000 Hz o más de 35 en 3000 Hz. En renovación: Pérdida >35dB en 500,1000 o 2000Hz,o >50dB a 3000Hz. Si la pérdida excede 5 dB de los límites anteriores en dos o más de estas frecuencias, deberá pasar una audiometría tonal pura anual. Las hipoacusias deben ser valoradas por AMS. En revalidación o renovación, AMS puede calificar como Apto si en prueba de discriminación verbal se demuestra una habilidad auditiva satisfactoria, (en campo ruidoso equivalente a las condiciones habituales en cabina durante todas las fases del vuelo). Proceso activo patológico agudo o crónico de oído interno o medio, perforación timpánica no cicatrizada o disfunción de la membrana del tímpano (excepto una única perforación seca de origen no infeccioso y que no interfiera en la función normal del oído), No Apto. Alteración de la función vestibular, No Apto. Nistagmus espontáneo o posicional, requiere evaluación por AMS. Restricción ventilatoria significativa en ambas fosas nasales, alteraciones senos nasales, No Apto. Malformación significativa o infección aguda o crónica en la cavidad oral o tracto respiratorio superior, No Apto. Afección significativa del habla o voz, No Apto APTITUD PERCEPTIVO-MOTORA Y REQUISITOS PSICOLÓGICOS No se acepta incapacidad para: Estimaciones de relaciones espacio-temporales. Adaptarse al mantenimiento de trayectorias establecidas. Discriminación en los tiempos de respuesta. Organización espacial. Los picos y valles que dibujan el número de criterios que deben valorarse por cada apartado de la normativa, reflejan los criterios a considerar de cada grupo de enfermedades para cada tipo de permiso y/ o licencia. El contraste marca dos perfiles paralelos correspondientes uno a conductores y el otro al personal de vuelo, acentuando la similitud de criterios dentro de cada grupo5. De la visión que nos presentan las gráficas y del análisis de los criterios de valoración, se deducen las siguientes conclusiones. CONCLUSIONES: La valoración cardiovascular es la que mayor número de enfermedades acumula en cualquiera de los 4 tipos de permisos/ licencias analizados. Las únicas adaptaciones mecánicas permitidas en los vehículos de transporte de mercancías y/o personas están 162 Dudas sobre la capacitación mental o personalidad de un individuo, exigirán evaluación psicológica por parte de AMS. destinadas a la ayuda del manejo (dirección asistida y embrague automático), en las licencias de vuelo se permite operación politripulada o con piloto de seguridad. La valoración oftalmológica contempla requisitos médicos más exigentes en las licencias de vuelo (agudeza visual, tiempo de espera tras cirugía refractiva…). La presbicia y la discromatopsia no se exploran en los conductores de vehículos. Y el deterioro progresivo de la capacidad visual no se contempla en las licencias de vuelo. Los requerimientos neurológicos y la valoración de los procesos psiquiátricos se exploran en mayor número de apartados en los conductores que en los permisos de tripulación de vuelo pero el nivel de exigencia es siempre más elevado en las licencias de vuelo. Las enfermedades ginecológicas, dermatológicas y de transmisión sexual no están incluidas en el cuadro de exclusión de los conductores. Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 AR UL SC V A IO IO R R D TO C A IRA VO AS P I C S . ES ST LI IA IO R R L GE BO G S. I A O A D N TA S. ME TOL URI EXU OS E. MA MA NS S A ES C S HE TE RA OGI AR T R I C O S S SI E T OL CUL I A G I CO D EC U L Ó GI E US Q I Ó N O GI Q. M P S U R OL . RE N E ALM OS OS Q IC IC S R E Q . F T L. O . ÓG ÓG IA R E Q. .R OL OL ANC RE Q. O SIC AT UST RE Q. P ERM Y S RE Q.D OL H RE CO AL FIGURA 2 .- GRÁFICAS COMPARATIVAS DEL NÚMERO DE CRITERIOS QUE DEBEN SER VALORADOS PARA DETERMINAR LAS ENFERMEDADES –DEFICIENCIAS-CAPACIDADES REQUERIDAS PARA LA TRIPULACIÓN DE VUELO (CLASE 1) (ORDEN DE 21 DE MARZO DE 2000) Y LOS PERMISOS DE CONDUCIR VEHÍCULOS (GRUPO 2º BTP, C, D, E) (RD 772/97 y RD 1598/2004). S. CARDIOVASCULAR S. RESPIRATORIO S. DIGESTIVO E. METABOLICAS HEMATOLOGIA SISTEMA URINARIO E DE TRANS SEXUAL GINECOLOGIA REQ. MUSCULARES REQ. PSIQUIATRICOS REQ. NEUROLÓGICOS REQ. OFTALMOLÓGICOS REQ. O.R.L. REQ. PSICOLÓGICOS REQ.DERMATOLÓGICOS ALCOHOL Y SUSTANCIAS FIGURA 3.- GRÁFICA COMPARATIVA DEL NÚMERO DE CRITERIOS QUE DEBEN SER VALORADOS PARA DETERMINAR LAS ENFERMEDADES –DEFICIENCIAS-CAPACIDADES REQUERIDAS PARA LA TRIPULACIÓN DE VUELO (CALSE 2 Y CLASE 1) (ORDEN DE 21 DE MARZO DE 2000) Y LOS PERMISOS DE CONDUCIR VEHÍCULOS (GRUPO 2º BTP, C, D, E Y GRUPO 1º LCC, A, B) (RD 772/97 y RD 1598/2004). cortar por la línea BOLETÍN DE INSCRIPCIÓN A LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE MEDICINA AEROESPACIAL Y AMBIENTAL Nombre y apellidos Calle C.P. Población Provincia Especialidad Nº Tel. FORMA DE PAGO Cheque adjunto Nº caja/banco A nombre de Sociedad Española de Medicina Aeroespacial AUTORIZACIÓN DE DOMICILIACIÓN BANCARIA Banco o Caja de Ahorros Domicilio de la Sucursal (nombre en letras mayúsculas) Nº Calle Población C.P. Provincia Cuenta corriente o Libreta de ahorro nº (clave del (clave y nº de control de la sucursal) banco) Nombre del titular de la cuenta o libreta Ruego a Uds. se sirvan tomar nota de que, hasta nuevo aviso, deberán adeudar en mi cuenta o libreta con esta entidad los efectos que les sean presentados para su cobro por Medicina Aeroespacial y Ambiental Domiciliación bancaria (rellenar autorización adjunta con todos los datos) (nº de cuenta o libreta) a (firma del titular) de Medicina Aeroespacial y Ambiental. Apartado de Correos 46269 - 28080 Madrid 163 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 Los requisitos médicos del sistema renal-urinario, son más permisivos en los conductores que en el personal de vuelo. La patología secundaria a los cálculos reno-uretrales no se contempla en los conductores. La valoración de los problemas derivados del consumo de alcohol y tóxicos incluye mayor número de apartados en los conductores pero los requisitos exigidos en el personal de vuelo son más elevados (período de rehabilitación, restricciones a imponer de forma obligatoria, revisiones posteriores). Las alteraciones referentes al aparato digestivo, no se consideran específicamente en la normativa de conductores, pero si aparecen con unos requisitos médicos concretos en la de personal de vuelo. Al contemplarse las mismas enfermedades en los cuadros de exclusión de cada normativa (salvando las diferencias comentadas), las figuras y gráficos comparativos nos ofrecen indirectamente una visión global de la apreciación del riesgo de cada enfermedad en los cuatro grupos de permisos/ licencias analizados, a pesar de que el grado de exigencia en cada tipo de permiso sea diferente según los criterios establecidos en cada normativa. Antes de determinar la aptitud de la tripulación de vuelo y de los conductores, en general, deben considerarse las mismas enfermedades-deficiencias. Puntualizando en cada caso, los criterios establecidos en las normativas correspondientes BIBLIOGRAFÍA 1.- Real Decreto del Ministerio de la Presidencia 772/1997 de 30 de mayo. Madrid. BOE nº 135, 6 /6 /1997: 17348-17393. 2.- Real Decreto 1859/2004 de 2 de Julio de 2004.Madrid. B O E nº 173, 19 /7/ 2004: 26183 - 26205. 3.- Orden del Ministerio de Fomento de 21 /03/2000 BOE nº 87, 11 /4/ 2000: 14678-14703. 4.- Esteban, B; Martínez, F.J. Evaluación de la apti- tud para pilotar aeronaves, en Cuadernos de Valoración Año I-Nº 2. Abril 2004: 17-25. 5.- Vicondoa, A.; Ozcoidi, M.; Pérez Torralba, F. Comparación entre las normativas españolas referentes a la valoración de la aptitud psicofísica para obtener y/ o renovar los permisos de conducir y los requisitos exigidos para obtener y/ o renovar las licencias de vuelo. (Primera parte). Med Aeroesp Ambient 2004;4(2):77-85. cortar por la línea BOLETÍN DE SUSCRIPCIÓN A MEDICINA AEROESPACIAL Y AMBIENTAL Nombre y apellidos Calle C.P. Población Provincia Especialidad Nº Tel. FORMA DE PAGO Cheque adjunto Nº caja/banco A nombre de Sociedad Española de Medicina Aeroespacial AUTORIZACIÓN DE DOMICILIACIÓN BANCARIA Banco o Caja de Ahorros Domicilio de la Sucursal (nombre en letras mayúsculas) Nº Calle Población C.P. Provincia Cuenta corriente o Libreta de ahorro nº (clave del (clave y nº de control de la sucursal) banco) Nombre del titular de la cuenta o libreta Ruego a Uds. se sirvan tomar nota de que, hasta nuevo aviso, deberán adeudar en mi cuenta o libreta con esta entidad los efectos que les sean presentados para su cobro por Medicina Aeroespacial y Ambiental Domiciliación bancaria (rellenar autorización adjunta con todos los datos) (nº de cuenta o libreta) a (firma del titular) de Medicina Aeroespacial y Ambiental. Apartado de Correos 46269 - 28080 Madrid 164 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 Med. Aeroesp. Ambient. ISSN 1134-9913 2005; 4: 165-167 Original Resultados de la Cirugía Refractiva en pilotos comerciales RODRIGUEZ VILLA JOSE LUIS DOMINGUEZ GARDE ANABEL 1 2 1 2 Iberia Líneas Aéreas (AMC 109) Oftalmología Optico Diplomado RESUMEN acuity. Visual acuity standards. Frustrated cases. En el ámbito aeronáutico, tanto en el caso de vuelos VFR como IFR, la agudeza visual constituye la mayor fuente de información del piloto. Las nuevas técnicas quirúrgicas que posibilitan modificar la refracción del ojo han incrementado considerablemente el número de candidatos a piloto o pilotos jóvenes que se someten a cirugía refractiva. La normativa europea JAR-FCL contempla la posibilidad de admitir pilotos intervenidos de refracción. Se aportan datos de agudeza visual de pilotos tratados con este tipo de técnicas y se valora la futura circunstancia profesional de sujetos con pobres resultados quirúrgicos y consiguiente escasa performance visual. Se aportan datos orientativos para pilotos, médicos examinadores, oftalmólogos y para la Autoridad Aeronáutica. INTRODUCCION Palabras clave: Pilotos. Cirugía refractiva. Agudeza visual. Agudeza visual límite. Frustración profesional. SUMMARY For both VFR and IFR flight, visual assessment is the mayor source of information for the pilot. The new possibilities for change of refraction by means of corneal refractive surgery have led to an increasing demand from pilots for these new methods. We apport data to evaluate the results of those tecniques in relation to the visual acuity limits stablished by JAR-FCL regulations. Advice concerning possible professional frustration in borderline cases is given. Practiful data for pilots, aviation medical examiners, Aeronautical Authority and ophthalmologists is offered. La cirugía refractiva agrupa un conjunto de técnicas capaces de modificar el poder refractivo del ojo con el objetivo de corregir las ametropías. El propósito de estas operaciones es cambiar la curvatura anterior de la cornea mediante: i) incisiones en la cornea (queratotomia radial, QR), ii) queratectomía fotorrefractiva (PRK): ablación de estroma corneal por medio de radiación láser, iii) Lasik (láser in situ queratomileusis) en esta técnica actualmente en auge, se practíca un colgajo de la superficie corneal; secundariamente se aplica el haz de luz láser en el tejido corneal1. En el ámbito de la Aeronáutica la aplicación de estas técnicas esta siendo solicitada por candidatos a la obtención de un certificado de vuelo cuando no satisfacen los requisitos visuales de la normativa, o bien por el deseo de prescindir de las correcciones ópticas convencionales2. La normativa JAR-FCL en su apartado: Apéndice 12 a las subpartes B y C, contempla la posibilidad de certificación en sujetos intervenidos mediante cirugía refractiva3. Stern en Alemania, ha revisado los resultados de la cirugía refractiva en pilotos encontrando los mejores resultados en casos de miopía previa < a 5 dioptrías, empleando indistintamente la técnica de Lasik y PRK 4. Barbur y cols. en el Reino Unido, han evaluado los resultados de la cirugía en pilotos empleando un test de sensibilidad al contraste5. En nuestro ámbito de trabajo, hemos diseñado el presente estudio con el fin de valorar la agudeza visual, el parámetro princeps oftalmológico, en relación con los valores limite de la normativa JAR-FCL en pilotos intervenidos de cirugía. Key words: Pilots. Refractive surgery. Visual MATERIAL Y MÉTODO Correspondencia: José Luis Rodríguez Villa Iberia líneas Aéreas. Barajas (Zona industrial). Edificio 113 28042 Madrid Durante el período 1999-2004, con ocasión del examen para la renovación del Certificado de vuelo para Clase 1, se constituyó una muestra de pilotos intervenidos de cirugía refractiva con posesión de Certifica- 165 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 AV EN OPERADOS DE CIRUGÍA REFRACTIVA FRENTE A NO OPERADOS 30 % DE PILOTOS 25 20 AV CRX AV NO OPR 15 10 5 0 0,7 0,8 0,9 1 1,25 1,5 1,75 2 AGUDEZA VISUAL Figura 1. Valores de agudeza visual expresados en porcentaje de casos de sujetos operados de cirugia refractiva y no operados. ción Clase 1. Se realizó un registro de los datos de agudeza visual (AV), edad y año de intervención. Considerando la edad de los sujetos intervenidos, en general inferior a 40 años, los datos de AV fueron comparados con los correspondientes a un grupo control, tomado de forma randomizada, constituido por pilotos comerciales de edad < a 40 años exentos de tratamiento quirúrgico ocular. Con fines estadísticos, el grupo control debía representar 2.5 veces el numero de sujetos de la muestra. La primera variable independiente del estudio esta representada por la pertenencia de los sujetos al grupo operado de cirugía refractiva y al grupo no intervenido. La primera variable dependiente corresponde a la agudeza visual de los sujetos operados y de los controles. La primera variable dependiente cualitativa corresponde a la técnica quirúrgica utilizada, la variable dependiente del sexo no se ha considerado por pertenecer el 99 % de los sujetos de la muestra al sexo masculino. La variable dependiente del error refractivo residual no fue estimada. El contraste de Student, t-test, fue utilizado para averiguar si la AV de los sujetos intervenidos era la misma que la del grupo control. El examen de AV para ambos grupos fue efectuado por un mismo oftalmólogo, empleando el mismo test (Márquez), en las mismas condiciones de iluminación. El análisis es- 166 tadístico fue realizado con el programa Statgraphics 5.1 para Windows. RESULTADOS Un sujeto con edad superior a 60 años fue excluido para homogeneizar la muestra en edad en relación al grupo control. La muestra general agrupaba 43 pilotos intervenidos de cirugía refractiva, 30 de sexo masculino, 2 de sexo femenino, edad media 29.9. Los casos incluían cirugía efectuada entre los años 1985 a 2001. La técnica empleada correspondía a: queratotomía radial (n=10), queratectomía fotorefractiva (n=2) y Lasik (n=31). Población intervenida por cirugía Lasik: la muestra estaba constituida por 31 pilotos intervenidos de cirugía refractiva, 29 de sexo masculino, 2 de sexo femenino, edad media 28.8 (rango 46-22); el grupo testigo estaba formado por 78 pilotos no intervenidos de cirugía ocular, 70 de sexo masculino, 8 de sexo femenino, edad media 26.78 (rango 39-20). La distribución de los valores de AV de los sujetos intervenidos y de los correspondientes al grupo control, expresada en tantos por ciento, (fig.1) muestra una mayor incidencia de AV< a 1 en la población intervenida, un 32.25% de los sujetos operados tenían en OD, OI o en ambos una AV Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 igual o por debajo de 0.8 en tanto que en los sujetos no intervenidos no encontramos AV por debajo de 0.9. Un caso de la muestra presentaba en ojo izquierdo AV = 0.6 Los valores de AV superior a 1 (1.5, 1.75.2), son mas frecuentes en la población testigo, un 73% frente a un 54.8%, en el caso de los sujetos operados, aún cuando la edad media de ambas poblaciones no difería significativamente (operados 28.8; no operados 26.7) La aplicación del contraste de Student evidencia que las agudezas visuales medias de los pilotos sometidos a cirugía refractiva difieren significativamente de la correspondiente al grupo control (t= 3.40, g.l.=107, p< 0,01). Población intervenida por queratotomía radial: dada la escasa población, n=10, no se ha efectuado análisis estadístico; a titulo indicativo un 50 % de casos tenia una AV, en un ojo o en ambos, en el limite 0.7. En los 2 casos intervenidos con técnica PRK las agudezas visuales eran normales. CONCLUSIONES Excluimos de la discusión los casos intervenidos mediante queratotomia radial, por considerarse en la actualidad una técnica obsoleta. El resultado de la cirugía refractiva, satisfactorio para una amplia masa de población, puede no satisfacer la calidad visual que corresponde a la profesión de piloto aeronáutico 2. En nuestro estudio, en relación a la técnica Lasik, hemos observado casos con baja calidad visual, prácticamente incompatibles con la normativa. La performance visual de los pilotos intervenidos es inferior a la correspondiente a los no intervenidos. Pérez Sánchez, en base a descripciones técnicas, considera que la cirugía refractiva es efectiva en un porcentaje muy elevado de pacientes1. Los resultados evidencian que la técnica Lasik no esta exenta de casos con performance visual baja (AV = ó < a 0.8), en relación al requisito aeronáutico (AV = 0.7); esta circunstancia borderline afectaba a una cuarta parte de pilotos intervenidos con técnica Lasik. Puesto que la muestra abarca sujetos operados hasta 2001 y la tecnología en los últimos años se ha perfeccionado, convendría repetir en un futuro este tipo de análisis. Chisholm y cols, empleando un test de sensibilidad al contraste en una pequeña muestra constituida por 10 pilotos no han encontrado diferencias significativas entre el Lasik convencional y un Lasik dirigido por frente de onda de ultima generación6. García Carcelle es de la opinión de reservar la cirugía refractiva para sujetos que necesitando lentes de contacto no las toleren, o bien, para quienes por imperativo legal deban alcanzar una determinada visión sin gafas ni lentes de contacto7. El problema surge cuando los sujetos intervenidos tienen, como hemos expuesto, una performance visual con valores de AV próximos al límite o en el límite que establece la normativa. Dada la edad de los sujetos intervenidos, media en nuestra casuística de 29 años, pueden vaticinarse en algunos sujetos frustraciones de su carrera profesional, puesto que la compensación de las ametropías se deteriora con la edad. Azofra ha dejado constancia de que en un futuro, la normativa aeronáutica civil podría establecer la desaparición de un numero máximo de dioptrías pre-cirugia8. García-Franco Zúñiga y cols. consideran que la legislación vigente es bastante restrictiva en cuanto a los requisitos establecidos en el apartado de Oftalmología9. Hasta el presente los estudios sobre cirugía refractiva en pilotos son escasos. Se precisa continuar este tipo de estudios poniendo énfasis en una exacta evaluación de la performance visual de pilotos intervenidos de cirugía refractiva. De acuerdo con los resultados y el mencionado estudio de Stern4, entendemos que las Autoridades Médico Aeronáuticas deberían ser cautas en el proceso de relativi- BIBLIOGRAFÍA 1. Pérez Sánchez LA. Tratamiento quirúrgico de los defectos refractivos. Medicina aeroespacial y ambiental. 2004; Dic.Vol IV (3): 124-26. 2. Ivan DJ. Clinical and operational issues related to kerato-refractive surgery: an aeromedical update. Medicina aeroespacial y ambiental. 2003, Jun-Dic.Vol IV (1):4. 3. Joint Aviation Authorities. (2000) JAR-FCL 3Flight Crew Licensing (Medical) Visual requeriments:3220 (f), Jun.2000. 4. Stern C. New refractive surgery procedures in ophthalmology and the influence on pilots fitness for flying. Eur. J. Med. Res. 1999 Sep. 9; 4 (9): 382-84. 5. Barbur JL, Chisholm C, Kvansakul J, & ADB Evans. The measurement of scattered light and visual performance. Medicina aeroespacial y ambiental. 2003; Jun-Dic., Vol.IV (1): 5. 6. Chisholm CM, Kvansakul J, Barbur JL, Anderson DF, Khan A, Gartry DS. Conventional vs wave frontguided treatments-effects on visual performance. Medicina aeroespacial y ambiental.2003, Jun-Dic.Vol. IV (1): 5. 7. García Carcelle A. Ventajas e inconvenientes de la cirugía refractiva dirigida a pilotos. Medicina aeroespacial y ambiental. 2004, Dic. Vol.IV (3): 127. 8. Azofra JA. Reglamentación JAR. La cirugía refractiva. Medicina aeroespacial y ambiental.2004; Dic.Vol IV (3): 128. 9. García- Franco Zuñiga F, Gonzalo Salado H, García-Franco Zuñiga C, Triviño A, Ramirez Sebastian JM, Salazar JJ. Cirugía refractiva y reconocimiento medico para vuelo. Medicina aeroespacial y ambiental. 2001; Dic. Vol. III (4): 163-67. 167 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 Med. Aeroesp. Ambient. ISSN 1134-9913 2005; 4: 168-173 Revisión Clasificación de la patología de buceo JUAN LUIS TRIGUEROS MARTIN* ANTONIO MARTINEZ IZQUIERDO* * Cap. Méd. Especialista en Medicina Subacuática INTRODUCCIÓN El hombre presenta una evolución de varios miles de años, desde las especies de origen acuático que han ido evolucionando para hacerse terrestres. Este cambio de ambiente generó una adaptación a un medio distinto, que cuando se intenta revertir en unos pocos minutos (los que median en una inmersión) puede abocar a la presentación de cuadros patológicos, una vez superados los límites de la adaptación fisiológica. Habitualmente dentro de la medicina, se intenta ordenar el conocimiento en grupos que constituyen las clasificaciones. Para llegar a las distintas clasificaciones, desde el punto de vista médico, se abordan las patologías abstrayendo su etiología, fisiopatología, clínica, pronóstico y tratamiento; pero hemos de tener en cuenta que no siempre se pueden aplicar los criterios médicos a la clasificación de determinadas enfermedades, siendo de extraordinaria claridad establecer otros criterios que nos ayuden a su mejor comprensión: así, las clasificaciones por la fase de buceo o la que se realiza en virtud del equipo utilizado durante la inmersión nos podrán ser útiles. CLASIFICACIONES CON CRITERIOS MÉDICOS Clásicamente, dentro de la ciencia médica se establecen distintos tipos de conocimientos en torno a la enfermedad, desde cada uno de los cuáles puede construirse una clasificación: 1. Clasificaciones Etiopatogénicas: Son aquellas que se obtienen en base a los agentes causales de las enfermedades. En el caso de la patología del buceo es fácil de comprender, por lo que al final de este apartado se construirá una tipología en base a este criterio (Fig. 1). 2. Clasificaciones Fisiopatológicas: Se realizan en base al mecanismo de producción de la enfermedad (Fig 2). 3. Clasificaciones Clínicas: Aquellas que estudian las enfermedades en base a sus síntomas y signos, y que la suelen diferenciar en aguda, subaguda o crónica según su forma de presentación. Correspondencia: Juan Luis Trigueros Martín. Hospital Central de la Defensa “Gómez Ulla” Glorieta del Ejército S/N-28047 MADRID. e-mail: [email protected] 168 4. Clasificaciones Pronósticas: Hacen especial hincapié en la gravedad de la evolución de la enfermedad. Tienen aplicaciones muy concretas en las subclasificaciones de la patología del buceo, por cuanto establecen criterios para la terapéutica de la misma. 5. Clasificaciones Terapéuticas: Se realizan en base al tratamiento que se aplica a cada enfermedad. Presentan el inconveniente de depender de las distintas escuelas de conocimiento, aunque junto a las anteriores son herramientas fáciles de usar a la hora de hacer protocolos. CLASIFICACIÓN ETIOPATOGÉNICA Esta es una de las formas más fácil de aproximarse a la patología, y se basa en la diferenciación de los cuadros patológicos en las enfermedades producidas por: 1. Agentes físicos: Dentro de los agentes físicos que causan patología a los buceadores podemos diferenciar: a. Los de naturaleza mecánica: Por efecto de la presión directa sobre las estructuras anatómicas se producen lesiones como los barotraumatismos (BT) o el aplastamiento pulmonar. b. Otro agente físico es la temperatura: La exposición extrema (tanto en tiempo como en intensidad) del buceador a la temperatura del agua define “per se” o en combinación con otros agentes etiológicos la aparición de patología. c. Existe una enfermedad que desde los inicios de la medicina subacuática recibe el nombre de Patología Biofísica: la Enfermedad Descompresiva (ED), en la que se van integrando las acciones de un agente físico (presión) y otro químico (gases), pero modulado por la actividad de distintos factores biológicos (cascada de la coagulación, contenido de grasa corporal,...). 2. Agentes químicos: Tradicionalmente, dentro de los agentes químicos se reconocen a los gases componentes de la mezcla respirada por el buceador, observándose dos tipos de situaciones: a. De una parte, sólo existe una situación en la que la disminución de un gas afecte de manera muy seria el estado de salud del buceador: la disminución de la Presión parcial de oxígeno (PpO2) induce la hipoxia, que produce la alteración del nivel de conciencia, e incluso la muerte del buceador. Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 Figura 1. Clasificación etiopatogénica de la patología del buceo. b. El resto de las situaciones potencialmente patológicas de los gases serán por aumento de la Pp o toxicidad de los gases, pudiendo presentarse: • Aumento del contenido del O2: se pueden dar dos tipos de toxicidad: la toxicidad aguda o nerviosa y la toxicidad crónica o pulmonar. • Si se produce por efecto del incremento de la Pp de nitrógeno sobre el sistema nervioso central del buceador, observamos la denominada narcosis nitrogenada o embriaguez de las profundidades. • En caso de que la exposición sea a Helio se produce, cuando la inmersión es a gran profundi- dad, el cuadro denominado Síndrome Nervioso de la Alta Profundidad (SNAP). • Pero también existen otros gases que pueden afectar, incluso a bajas Pp: 1 El dióxido de carbono (CO2) exógeno dentro de la mezcla tiene efectos tóxicos parejos al endógeno o producido por el propio buceador (ya sea por sobreesfuerzo, o por “skip breathing”). 2 Gases contaminantes de la mezcla como el monóxido de carbono (CO) o los vapores de aceite, son capaces de producir intoxicaciones de gran importancia en el buceador. 169 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 CLASIFICACIÓN FISIOPATOLÓGICA (NOAA): 1. Problemas respiratorios: a. Hipoxia e Hipocapmia b. Toxicidad por gases (CO2, CO, Otros,...) 2. Patología por presión: a. Durante el descenso: - Barotraumatismos (BT): 1. BT de Oídos 2. BT senos 3. BT pulmonar (aplastamiento) 4. BT ocular y facial - Efectos indirectos 1. Narcosis por gases inertes 2. Síndrome nervioso de la alta presión (SNAP) 3. Toxicidad por Oxígeno b. Durante el ascenso: - Barotraumatismos (BT): 1. BT pulmonar (Síndrome de Sobrepresión pulmonar) 2. BT digestivo (cólico del escafandrista) 3. Aerodontalgia - Efectos indirectos: 1. Enfermedad descompresiva 2. Osteonecrosis disbárica (OND) 3. Patología por temperatura: a. Hipotermia b. Hipertermia Figura 2. Cuadro de la patología del buceo tomado de NOAA Diving Manual. Best Publishing Co. (2003). A los agentes químicos antes descritos, habría que añadir la patología por agentes tóxicos disueltos en las aguas en que se realiza la inmersión, sobre todo en el buceo en aguas contaminadas como dársenas, balsas de depuradoras,... 3. Agentes biológicos: Recoge las lesiones inducidas por flora y fauna dentro del capítulo de los agentes biológicos. Pero si sólo hiciésemos esto, nos estaríamos olvidando de multitud de agentes capaces de producir infecciones a nivel cutáneo o digestivo o respiratorio o... observables en el buceador (recordemos el buceo en aguas contaminadas, pero ya no por agentes químicos, sino por agentes biológicos). 4. Un cuarto apartado es aquel que recogiese las patologías causadas por una confluencia de agentes. Así, se reconoce patología como el ahogamiento/semiahogamiento, la hidrocución o síncope termodiferencial, las alteraciones crónicas del equilibrio del buceador, la sordera crónica,... , por poner algunos ejemplos, en la que pueden intervenir, conjunta o sucesivamente, diversos agentes, y que por ello es difícil encuadrar en uno sólo de los apartados anteriores. Esta clasificación, de fácil compresión, se presenta insuficiente a la hora de recoger la complejidad de la patología del buceo, por lo que se han desarrollado otros modelos de ordenación de la patología como la descriptiva (Fig. 3). NO DISBÁRICAS 1. Traumáticas (lesiones por impacto, por seres vivos o deficiencia del equipo de buceo) 2. Fallos de adaptación al medio (cinetosis, shock termodiferencial e hipotermia) 3. Patología coincidente (enfermedades silentes pre-existentes, ignorada o oculta) DISBÁRICAS 1. NO-FORMADORA DE BURBUJAS: a. Dependientes de la disolución del gas: i. Síncope anóxico de la emersión en apnea ii. Edema pulmonar de la alta profundidad en apnea iii. Narcosis por gases inertes iv. Síndrome neurológico de la alta presión v. Toxicidad aguda por el O2 vi. Intoxicación por respiración de CO vii. Intoxicación por CO2 b. Dependientes del volumen del gas (Barotraumatismos): i. BT implosivo (aplastamiento, dentario, sinusal, timpánico, laberíntico) ii. BT explosivo (dentario, sinusal, timpánico, vértigo alternobárico, digestivo, respiratorio –cutáneo, pleural, mediastínico y pulmonar) 2. FORMADORA DE BURBUJAS: a. Isquémico/infiltrativa (burbujas extravascular o intratisular) b. Embólica (embolismo gaseoso) i. Arterial (Encefálica, cerebral, cerebelar, coronaria) ii. Venosa (principalmente) + arterial (Medular, vestibular, cerebral, cerebelar) c. Sistémica (debida a la interacción en la interfase gas-líquido) i. Hemodinámica (hipovolemia, hemoconcentración, shck disbárico) ii. Reológica (coagulopatía de consumo, CID) Figura 3. Clasificación de los Accidentes de buceo, por J. Desolá (en Descriptive Classification of diving disorders (4th Report). II European Consensus Conference. EUROPEAN COMMITTEE FOR HYPERBARIC MEDICINE. Proceedings Book of the Congres (1996). 170 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 CLASIFICACIÓN POR LA FASE DE BUCEO Como los criterios médicos tradicionales no clarificaban el panorama de esta patología, se recurrió a clasificaciones fisiopatológicas dinámicas como la que se establece en la patología del buceo según la fase de buceo en que se produce, a la que se añade la patología del apneista y la patología crónica. Para ello, se dividen cinco fases de buceo: A) La FASE INESPECÍFICA o de los problemas médicos inespecíficos recoge aquellas situaciones que pueden darse en cualquier persona que se introduzca en el agua. No son en sí patologías exclusivas del buceo puesto que no se producen por cambios en la presión ambiental o disbarismos. Los problemas más frecuentes que pueden aparecer son: – El ahogamiento o casi-ahogamiento son términos que definen el momento evolutivo en el que se desencadena la muerte por sumersión. Dentro de las 24 horas siguientes a la entrada en el agua en el primer caso o posterior a este plazo e incluso con supervivencia a la aspiración de agua en el segundo término. Suele ser el término final o causa primaria de muchas de las muertes en buceadores. – La hidrocución, síncope termodiferencial, patología de la zambullida o comúnmente denominado “corte de digestión”, es una de las patologías más frecuentes tanto en buceadores como en bañistas en general. Se debe a una redistribución del flujo sanguíneo hacia la periferia con disminución del riego cerebral debido al efecto distributivo reflejo causado por la acción directa del agua fría sobre el cuerpo. La consecuencia directa es la hipoxia cerebral que causa alteración o pérdida de conciencia que puede conllevar al ahogamiento. – Las alteraciones térmicas, principalmente la hipotermia se produce tras la breve exposición a aguas frías sin protección o tras la estancia prolongada sin la protección necesaria. La hipotermia presenta una clínica de temblor, malestar e irritabilidad que evoluciona hacia la incoordinación motora, abotargamiento mental y arritmia cardiaca; finalmente puede abocar a la parada cardiorrespiratoria, con la consecuente muerte del buceador. – Las lesiones por flora y fauna tienen una trascendencia variable en cuanto a morbi-mortalidad; en España la mortalidad es baja pero la morbilidad no es despreciable debido a lesiones urticariformes causadas por medusas, actinias y anémonas. – Otras lesiones son: traumatismos subacuáticos con el casco o hélices de embarcaciones, infecciones otorrinonaringológicas como las otitis externas del nadador y las infecciones cutáneas. B) La FASE DEL DESCENSO se caracteriza por el incremento de la presión ambiental que sufre el buceador: la patología barotraumática está determinada por los cambios de volumen que experimentan los gases debido a la presión (ley de Boyle-Mariot- te) y su repercusión sobre las cavidades aéreas del organismo. El BT del descenso o “squeeze” se clasifica según la zona afectada: – BT pulmonar o aplastamiento torácico aparece fundamentalmente durante el buceo en apnea. Se produce cuando la presión disminuye el volumen del aire contenido en los pulmones por debajo del volumen residual y la capacidad de compensación del lecho vascular pulmonar, causando el colapso pulmonar. La clínica típica es dolor torácico, disnea, cianosis, hemoptisis y sintomatología de edema pulmonar. – El BT de oído puede localizarse en cualquiera de las tres divisiones anatómicas del oído; conducto auditivo externo, oído medio y oído interno. • BT del conducto auditivo externo (CAE) se produce habitualmente por efecto de succión de la capucha del traje sobre el CAE. • BT de oído medio: la sufre el buceador al no poder compensar el cambio de presiones entre cavidad timpánica y el exterior a través de la Trompa de Eustaquio. Es la patología más frecuente en buceadores novatos y en bautismos de buceo. • BT de oído interno: se produce por la rotura de la ventana oval o más frecuentemente de la ventana redonda consecuente a un BT de oído medio o a maniobras de Valsalva forzadas. – El BT de senos paranasales afecta principalmente a los senos frontal y maxilar, asemejándose el dolor al causado por una neuralgia del trigémino o por afección dental respectivamente. – El BT facial y corporal, por compresión del aire de las gafas o el traje. Otro tipo de patología que puede aparecer en esta fase es el denominado vértigo calórico, producido por la diferente estimulación térmica sobre el tímpano por la entrada de agua fría en los CAE de forma no simultánea. La patología bioquímica viene representada por la hipoxia con el uso de mezclas de alta profundidad al inicio de la inmersión. C) La FASE DE ESTANCIA EN EL FONDO se caracteriza por los cambios de las presiones parciales de los gases debidos al incremento de profundidad (Ley de Dalton). Esta patología bioquímica incluye: – La narcosis por gases inertes es causada en el buceo con aire por el nitrógeno (narcosis nitrogenada). Suele aparecer generalmente a partir de los 30 metros de profundidad, siendo evidente a los 50 metros, con una clínica muy similar a la fase eufórica inicial de la intoxicación alcohólica. Esta sintomatología hizo que Jacques Cousteau la denominara “la embriaguez de las profundidades”. Todos los síntomas desaparecen al disminuir la profundidad de la inmersión sin dejar secuelas, y su riesgo estriba en la alteración de la percepción de la realidad que puede conducir a una situación de riesgo para la vida. 171 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 – La intoxicación por CO2 o hipercapnia puede tener un doble origen. Endógeno por retención durante la práctica del “skip breathing” o por aumento de la producción durante el ejercicio físico intenso. Otro origen es el exógeno, debido a la contaminación del aire comprimido o por el aumento del espacio muerto fisiológico debido al tubo, traqueales, latiguillos u otras vías de conducción del equipo. – La toxicidad por O2 aparece cuando la PpO2 > 0,4 ATAs. En los rangos de 0,4-1,7 ATAs y largos períodos de exposición a O2 se produce intoxicación crónica pulmonar o efecto Lorrain Smith (pudiendo darse en normobaria con FiO2 > 40% o en hiperbaria con el buceo y en cámara hiperbárica). La hiperoxia aguda, neurológica o efecto Paul Bert surge a PpO2 > 1,7 ATAs, ante breves períodos de exposición. Sólo es posible alcanzar esas presiones de O2 en ambientes hiperbáricos: en buceo a profundidades mayores de 85 metros, cuando se utilizan equipos con mezclas sobreoxigenadas (NITROX) y con equipos de circuito cerrado (rebreathers) que utilizan O2 al 100 % y en oxigenoterapia hiperbárica. – La intoxicación por contaminantes se produce por contaminación en la mezcla respirada. Así pueden aparecer intoxicaciones por CO y envenenamientos por aceites. Se suele producir por el mal funcionamiento de los motores de compresión para la carga de botellas o errores en la situación de la toma de aire del compresor. – Otra patología que aparece en esta fase es el Síndrome Nervioso de altas Presiones (SNAP). Este es exclusivo del buceo de gran profundidad, en el que se utilizan mezclas respirables del helio y oxígeno. Inicialmente aparecen temblores e irritabilidad, para en fases avanzadas presentar alteraciones del nivel de conciencia que suele iniciarse como breves períodos de sueño (microsueños). D) La FASE DEL ASCENSO se caracteriza por el descenso de la presión ambiental que sufre el buceador, pudiendo ocasionar patologías mecánicas (BT). – Los BT del ascenso o “reverse squeeze” se localizan principalmente a nivel pulmonar, intestinal, dental y en oído. – El BT pulmonar en el ascenso o Síndrome de Sobreexpansión Pulmonar es la segunda causa de muerte, tras el ahogamiento, en la práctica de buceo. Se produce típicamente en los ejercicios de escape libre o en el aboyamiento, y puede presentar en cuatro formas: enfisema subcutáneo, enfisema mediastínico, neumotórax o embolia arterial de gas. – Los BT de localización intestinal o cólico del escafandrista se produce principalmente por la deglución de aire durante la inmersión o si ha habido in- 172 gesta de alimentos flatulentos o bebidas carbogaseosas antes de la inmersión. Durante el ascenso se produce la expansión del gas pudiendo ocasionar dolores cólicos, dificultad respiratoria por comprensión e incluso rotura visceral (simula una apendicitis sin elevación leucocitaria). – Barotrauma dental o aerodontalgia se produce principalmente durante la fase de ascenso por expansión de aire retenido en piezas dentales con fisuras o con empastes defectuosos. El dolor originado puede situar al buceador en situación de riesgo por ascenso incontrolado o incluso la pérdida de conciencia. – El BT en oído durante el ascenso es poco frecuente. La rotura timpánica es rara pero los desequilibrios de presión entre ambos lados conducen hacia un Vértigo alternobárico o Síndrome de Lundgren; aparece más frecuentemente durante la fase de ascenso, aunque es posible sufrirlo durante el descenso. La clínica de carácter transitorio presenta vértigo, desorientación y nauseas. E) Los PROBLEMAS EN SUPERFICIE aparecen al llegar a la embarcación y durante las horas siguientes a la inmersión. – En esta fase puede aparecer la patología más nombrada del buceo la enfermedad descompresiva (ED), ataques de presión o enfermedad de los buzos. Esta fisiopatología de carácter biofísico está regida por la ley de Henry, la solubilidad de los gases inertes en sangre, y la formación de burbujas de gas inerte en los tejidos durante la descompresión. Clásicamente la ED ha sido dividida en función de su sintomatología en dos categorías: ED tipo I, musculocutánea o leve y ED tipo II, neurológica o grave. La ED I se caracteriza por dolor articular (bend), rash cutáneo con eritema, exantema, mácula o pápula, con examen neurológico dentro de la normalidad. Las manifestaciones clínicas de la ED II implican la afectación cerebral, medular o sistema nervioso periférico, audiovestibular, del sistema cardiovascular, respiratorio o gastrointestinal. Extraoficialmente, se reconoce un tipo de ED III o explosiva, en la que se combinan la sintomatología de una ED II y la Embolia arterial de gas, poniéndose en relación con la presencia del foramen oval permanente. – Otras patologías que pueden aparecer en superficie son BT con manifestación tardía. Se producen durante el ascenso pero clínicamente se manifiestan al llegar a superficie. Principalmente son BT de oído medio e interno y el vértigo alternobárico. Dada su importancia, tanto por el número de practicantes como por la patología que conlleva, mencionaremos los problemas médicos que pueden aparecer durante el BUCEO EN APNEA y las posibles secuelas o PATOLOGÍA CRÓNICA en la práctica o, mejor dicho, en la mala práctica del buceo. Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 A) El BUCEO EN APNEA tiene una especial importancia debido al gran número de adeptos. Presenta una patología específica determinada por la técnica de buceo. – En la fase de descenso pueden aparecer BT a nivel pulmonar (aplastamiento torácico), otológico y senos paranasales. Las características son las mismas que en el caso del buceo con aire comprimido (SCUBA). – Patología singular del apneista es el llamado Síncope de los 7 metros o síncope hipóxico. Esta patología bioquímica se produce principalmente en la fase de ascenso por hipoxia e hipercapnia. Es la causante del mayor número de muertes acaecidas en apneistas. – Aunque no es típico del buceo en apnea, en los últimos tiempos se han descrito casos de ED de carácter agudo con sintomatología principalmente neurológica en apneistas tras inmersiones sucesivas durante horas con breves intervalos en superficie. – Característica es la patología del tubo: El aumento de espacio muerto de las vías respiratorias debido al tubo, ocasiona una insuficiente renovación en el aire contenido en el mismo, que conduce a la intoxicación por CO2. B) Si bien toda la patología descrita hasta el momento en las distintas fases del buceo surge durante el mismo o en las horas próximas a la finalización de las inmersiones, hemos de reconocer que existe una PATOLOGÍA CRÓNICA, que pueden sufrir los buceadores como secuelas de su actividad y alguna de ellas por el incumplimiento de las normas de seguridad. – La Osteonecrosis disbárica (OND) es la forma crónica de la ED, reconocida como hallazgo a largo plazo en buceadores y en trabajadores en ambientes disbáricos. Presenta lesiones óseas asépticas causadas por microembolias gaseosas repetidas, originadas por exposiciones hiperbáricas incontroladas. La creación y revisión de las tablas de buceo limitadas en el tiempo por profundidades disminuyó la incidencia de esta patología, que en la actualidad varía entre el 2,5-1,7%. – En la OND se observan dos tipos de lesiones óseas; las tipo A o yuxtaarticulares que afectan principalmente a la articulación de la cadera y del hombro; y las tipo B o medulares con la misma localización pero sin clínica ni discapacidad. – Durante muchos años, la pérdida de la audición se ha relacionado con el buceo, aunque no hay estudios definitivos que lo atestigüen. En la audiometría se manifiesta principalmente por la caída en las frecuencias de 4000 y 8000 Hz. – Otras alteraciones que se han relacionado con el buceo en el área otológica son exóstosis y osteomas del conducto auditivo externo por exposición a aguas frías y alteraciones del equilibrio tardías relacionadas con ED silentes. – Se han descrito alteraciones neurológicas crónicas en buceadores. Múltiples trabajos, basados en la teoría de la sumación de lesiones menores causadas por burbujas silentes asintomáticas han intentado relacionar el buceo con trastornos neuro-psicológicos. Se han denominado síndrome del buceador sonado o “Taravana” (etimológicamente: volverse loco). – Hay constancia de lesiones pulmonares apreciándose cambios en los volúmenes pulmonares estáticos debido al incremento del trabajo respiratorio y desarrollo de disfunción de las pequeñas vías. Se da una reducción de la capacidad de difusión pulmonar ya que la hiperoxia causa un síndrome restrictivo por fibrosis pulmonar. – La Función visual también puede verse afectada. Estudios de la retina de buceadores por angiografía con fluoresceina, han encontrado un número significativo de cambios causados por obstrucciones vasculares frente a la población general, sin detectarse síntomas ni déficit visuales. Toda la patología descrita en este texto puede ser padecida por toda persona sometida al incremento de la presión ambiental; buceadores, trabajadores expuestos a sobrepresión y el personal de los servicios de Medicina Subacuática e Hiperbárica, si no se cumplen estrictamente las normas de seguridad y los protocolos de descompresión para actividades subacuáticas y ambientes hiperbáricos. BIBLIOGRAFÍA 1. Bove Alfred A. Diving medicine (3ªEd). W.B. Saunders Co. (1997) 2. Bennet P., Elliot D.H. The physiology and medicine of diving. (2ª Ed) Best publishing Co. (1993) 3. Edmonds C., Lowry C., M Pennefather J. Diving and subacuatic medicine. (3ª Ed). Butterworth-Heinemann. (1992) 4. Stracimir, Gosovic. Safe diving. Best Publishing Co. (1993) 5. US Navy Diving Manual (4ª Ed). Best Publishing Co. (2000) 6. Gallar F. Medicina subacuática e hiperbárica (3ª Ed). MAPA (1995) 7. Kindwall Eric P. Hyperbaric medicine. Best Publishing Co. (1988) 8. Kindwall Eric P. Hyperbaric medicine practice. 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INTRODUCCION Las enfermedades cardiovasculares causan 17 millones de muertes anuales en todo el mundo. Su importancia es capital en los países desarrollados y va teniendo creciente peso en los países en vías de desarrollo. Cinco de las diez principales amenazas mundiales para la salud son la HTA, el tabaco, la dislipemia, la obesidad y el alcohol. En Europa son la principal causa de muerte y fuente importante de discapacidad y de gasto sanitario. En nuestro país un 35 por ciento de las muertes que se producen al año son debidas a este tipo de enfermedades y su morbilidad supone cinco millones de estancias hospitalarias al año. El riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular ha descendido en los últimos años debido a la disminución de las muertes de origen cerebrovascular, no obstante el envejecimiento poblacional hace que el número de defunciones por enfermedad cardiaca haya aumentado. Podemos decir pues que representa un problema de salud pública de primer orden y que el conocimiento de sus factores de riesgo y medidas de prevención suponen una prioridad absoluta no solo desde el punto de vista sanitario sino también económico y social. La OMS en su Estrategia de Salud para todos en el año 2000 formulaba como objetivo reducir las enfermedades cardiovasculares. La causa de las enfermedades cardiovasculares es principalmente la arteriosclerosis subyacente, que se desarrolla lentamente desde las primeras décadas de la vida y que cuando se hace sintomática está ya avanzada y es difícilmente reversible. Su establecimiento y progresión se ha relacionado con unos factores de riesgo cuyo control retrasa el desarrollo de la enfermedad o sus complicaciones y reduce la mortalidad cardiovascular. Llamamos factores de riesgo cardiovascular (FRCV) a las condiciones individuales que pueden aumentar el Correspondencia: Mario Martínez Ruiz Hospital Central de la Defensa Servicio de Medicina Interna. Facultad de Medicina Universidad San Pablo CEU. Madrid 174 riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular arterioesclerótica. Estos FRCV se han clasificado en: – Modificables: HTA, dislipemia, tabaquismo, obesidad, sedentarismo. – No modificables: edad, sexo, antecedentes familiares de cardiopatía isquémica precoz, diabetes, menopausia. Además de estos, existen los llamados “nuevos” indicadores de riesgo, modificables, que tratan de explicar el importante número de pacientes que, sin tener los FRCV clásicos, sufren enfermedad cardiovascular. Entre ellos, la homocisteína, la PCR, el fibrinógeno, la infección por Chlamydia y la lipoproteína A. No obstante su importancia no ha sido aun bien definida y no son de manejo habitual en la consulta de Atención Primaria. El concepto de riesgo cardiovascular establece la probabilidad de sufrir un episodio cardiovascular en un determinado período de tiempo, generalmente 10 años. Como episodio cardiovascular se entiende cardiopatía isquémica, enfermedad cerebro-vascular o arteriopatía periférica. Una vez conocidos los FRCV, es necesario cuantificar el riesgo cardiovascular (RCV). El cálculo del RCV tiene gran interés en las consultas de AP, sobre todo a la hora de plantear un tratamiento farmacológico a los pacientes que más se pueden beneficiar de él y que son los que presentan un riesgo más alto. El cálculo del RCV sirve para identificar a los enfermos de más riesgo que requerirán atención inmediata y para motivar a los pacientes en el cumplimiento de las medidas higiénico-dietéticas y farmacológicas. Durante mucho tiempo se han utilizado para cuantificarlo las tablas de Framinghan a las que se ha achacado estar hechas con población del norte de Europa (con mayor riesgo que la mediterránea), y confeccionadas para cálculo de riesgo coronario (para calcular el riesgo cardiovascular hay que multiplicar el riesgo por 1,3), en las que resulta más imprecisa la predicción de riesgo para los valores extremos. La Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC), por medio del PAPPS (Plan de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud) ha utilizado las tablas de Framinghan y el umbral del 20 por ciento de riesgo a los 10 años a partir del cual se recomendaba tratamiento farmacológico y, dada la incerti- Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 dumbre de la evidencia respecto a los objetivos terapéuticos en prevención primaria, recomendaba tratamiento cuando las cifras de colesterol total eran igual o mayores de 250 mg/dl y LDL igual o mayor de 160 mg/dl. La observación de que las tablas de Framinghan sobrestiman el riesgo en muchos países europeos ha conducido a su calibración en España con los datos del estudio REGICOR realizado sobre una población de Gerona con cardiopatía isquémica. En 2003 se publicaron las tablas de riesgo del proyecto SCORE (Systematic Coronary Risk Evaluation) que diferencian población de alto riesgo de los países del norte de Europa, y de bajo riesgo que corresponden a los países mediterráneos. Recientemente en nuestro país se ha publicado la adaptación española de la guía europea de prevención cardiovascular editada el año pasado. El nuevo documento utiliza para cuantificar el riesgo el modelo SCORE (en su versión para países con baja incidencia) que se puede consultar en internet http://www.secardiologia.es/pdf/GuiasPrevencion.pdf donde el sistema HEARTSCORE proporciona a los médicos y pacientes información sobre como reducir el riesgo mediante modificación del estilo de vida e intervenciones farmacológicas. Valora también el riesgo de accidente vascular cerebral y los eventos cardiovasculares mortales. Prioriza la atención de pacientes con enfermedad cardiovascular (que engloba cardiopatía isquémica, ictus y arteriopatía periférica) y sujetos de alto riesgo: mayor del cinco por ciento a los 10 años, o con valores muy elevados de un factor de riesgo (colesterol total>320, LDL>240, PA>180/110), diabetes mellitus I con microalbuminuria, diabetes tipo 2 y familiares de primer grado de pacientes con enfermedad cardiovascular precoz. También pueden identificarse los pacientes de alto riesgo mediante nuevas técnicas de imagen que permiten visualizar la arteriosclerosis subclínica. Las tablas de SCORE permiten estimar el riesgo proyectado a los 60 años de edad. Es útil para aconsejar a los jóvenes con bajo riesgo actual pero que será alto cuando envejezcan, aunque su aplicación en nuestro país es controvertida y se debería hacer más énfasis en el consejo y cambios en estilo de vida. El punto de corte para iniciar tratamiento es un riesgo > 5 por ciento en 10 años y no el 20 por ciento de riesgo coronario (mortal o no), preconizado hasta ahora. Se requiere: intervención profesional sostenida para que los pacientes incrementen la actividad física y elijan dietas cardiosaludables y para que los fumadores abandonen el tabaco. Se prioriza que todos los fumadores reciban consejo profesional para dejar de fumar ya que es el factor más importante para poner en marcha el proceso de abandono. La decisión de iniciar tratamiento de la HTA dependerá de sus valores, del riesgo cardiovascular, y de posibles lesiones de órganos diana. La meta es lograr PA<140/90 mm de Hg, pero en pacientes con diabetes mellitus, enfermedad renal crónica, ictus, enfermedad coronaria o insuficiencia cardiaca se deben perseguir cifras inferiores. El colesterol total debe ser menor de 200 y el LDL<130 mg/dl aunque en pacientes con enfermedad cardiovascular o diabetes se deben perseguir valores de CT<175 y LDL<100. Un buen control de la glucemia exige consejo dietético profesional. En la diabetes mellitus tipo 1 se precisa insulina y en la diabetes tipo 2 y pacientes con síndrome metabólico se debe reducir peso y aumentar la actividad física y en su caso añadir fármacos. Otros fármacos considerados de interés en la prevención cardiovascular son: – ANTIAGREGANTES: en prácticamente todos los pacientes con enfermedad cardiovascular. – BETABLOQUEANTES: en postinfarto o disfunción ventricular tras enfermedad coronaria. – IECA y ARA II: en disfunción ventricular izquierda por enfermedad coronaria o HTA. – ANTICOAGULANTES: si existe enfermedad coronaria y riesgo de tromboembolismo. Cuando actuamos sobre pacientes con factores de riesgo sin manifestación de enfermedad hablamos de prevención primaria, mientras que si la acción es sobre pacientes que ya han desarrollado enfermedad se trata de prevención secundaria. Las acciones se encaminan a disminuir la prevalencia de los factores de riesgo cardiovascular en la comunidad e incluyen: – Medidas legislativas y estímulos que modifiquen la composición de los alimentos. – Legislación en contra del tabaco. – Acción sobre el medio ambiente incluyendo la adquisición de estilos de vida saludables. Los médicos de AP tienen una gran labor en la prevención primaria: identificar a los individuos con alto riesgo mediante un interrogatorio sobre antecedentes personales y familiares de enfermedad cardiovascular, hábito tabáquico, medición de presión arterial, de índice de masa muscular y determinación del perfil lipídico. PRINCIPALES FACTORES DE RIESGO CARDIOVASCULAR El conocimiento del riesgo cardiovascular permitirá orientar las actividades preventivas hacia aquellas personas con mayor probabilidad de padecer la enfermedad y evitar intervenciones innecesarias en personas de bajo riesgo. En la práctica clínica cotidiana, con frecuencia se presenta el dilema de tratar o no tratar a un paciente concreto. La decisión es aún más difícil cuando se trata de pacientes de bajo o moderado riesgo, el tratamiento con medidas preventivas de eficacia mediana, coste económico alto y con el riesgo añadido de provocar efectos negativos sobre la salud o la calidad de vida. Concepto de factor de riesgo: Se considera factor de riesgo cardiovascular, a la condición que aumenta la probabilidad de que se desarrolle una enfermedad cardiovascular en un futuro más o menos lejano en aquellos individuos que la presentan. Se define como 175 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 factor de riesgo independiente al factor cuyo poder predictivo persiste después de ser ajustado para la existencia de otros factores de riesgo con los cuales se asocia. Los principales factores de riesgo cardiovascular, son: No modificables Edad Sexo masculino Menopausia Herencia Historia personal de enfermedad isquémica Diabetes mellitus Modificables Tabaco HTA Aumento del cLDL Disminución de cHDL Obesidad Sedentarismo Hipertrofia Ventricular izquierda Fibrinógeno Lipoproteína (a) Microalbuminuria Los modificables, condicionan las intervenciones preventivas, mientras que los no modificables, condicionan el grado de intensidad con el que se ha de intervenir para corregir los primeros. CLASIFICACIÓN CLÍNICO-EPIDEMIOLÓGICA DE LOS FACTORES DE RIESGO CARDIOVASCULAR Esta clasificación, se hace atendiendo a los datos que apoyan su asociación con la enfermedad cardiovascular, la utilidad clínica de su valoración y la respuesta al tratamiento. Se dividen en 4 categorías: FACTORES DE CATEGORÍA I Aquellos cuya corrección se ha demostrado eficaz en la prevención de riesgo cardiovascular TABAQUISMO La relación entre tabaco y enfermedad coronaria ya fue puesta de manifiesto a finales de los años 50. Estudios necrópsicos, han demostrado una mayor prevalencia y gravedad de las lesiones ateromatosas, así como alteración del endotelio arterial, que lo hace disfuncionante, y con menor capacidad de inducir dilatación arterial. La Atención Primaria debe de incluirse en los Programas de Deshabituación del Tabaquismo de Atención Primaria, y las acciones preventivas a desarrollar deben ser complementarias a éste, y basadas en el consejo terapéutico y en el modelo orientado al cambio. Los fármacos que en la actualidad están comercializados en España para el tratamiento del tabaquismo son sustitutivos (nicotina en cualquiera de sus formas de presentación: parches, chicles, caramelos, sprays) o no sustitutivos (bupropion). El far- 176 macéutico puede y debe orientar especialmente sobre la utilidad y eficacia de los primeros. Dentro del capitulo factores de riesgo ligados a estilos de vida, es el tabaquismo sin duda el más representativo, ya que es un factor ligado a la vida cotidiana moderna. La obviedad del diagnóstico no debe relajarnos en el esfuerzo de la detección de este factor de riesgo con la búsqueda y el consejo sistemático. La guía europea de prevención cardiovascular insiste en la necesidad de que todos los pacientes fumadores, independientemente de edad y riesgo, deben de recibir consejo profesional para abandonar definitivamente cualquier tipo de consumo de tabaco. Las estrategias para ayudar a conseguir este objetivo pueden resumirse en 5 puntos: 1. Averiguar de forma sistemática que pacientes fuman. 2. Conocer el grado de adicción y su disposición al abandono. 3. Aconsejar con firmeza a todos los pacientes que lo dejen. 4. Ayudar en la planificación y estrategia para conseguir el objetivo apoyándose en técnicas conductuales y en la terapia farmacológica y sustitutiva. 5. Hacer coparticipe al paciente mediante visitas de apoyo y control. Detección ¿Fuma Usted? Los profesionales sanitarios debemos preguntar siempre a los pacientes sobre su hábito tabáquico. Consideramos fumador a toda persona que contesta afirmativamente a la pregunta mencionada. Se ha prodigado en este sentido, reservar una casilla para la respuesta a esta pregunta, dentro de la historia clínica de Atención Primaria. Abordaje del problema del tabaquismo El abandono del tabaco es el resultado final de un proceso personal y de relación con el mundo que nos rodea. El modelo más ampliamente difundido, que permite explicar este proceso es el modelo espiral de las etapas de cambio. Dicho modelo define cinco etapas: 1. Precontemplación. La principal característica es la resistencia a reconocer el problema. 2. Contemplación. Se es consciente del problema y se considera resolverlo. 3. Preparación. Se presentan pequeños cambios de comportamiento. 4. Acción. Incluye a las personas que han dejado de fumar. 5. Mantenimiento. Las personas trabajan para prevenir una recaída y consolidar los resultados. La primera labor del médico que aborda el tabaquismo en un paciente, es averiguar en que etapa de las mencionadas esta el paciente, y de acuerdo con ello desarrollar una estrategia personalizada para conseguir el objetivo terapéutico. Según la OMS, el tratamiento para la dependencia del tabaco incluye la intervención básicamente en dos facetas: Actividades psicológicas o conductuales que induzcan a cambiar el comportamiento, y utilización de fármacos. Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 Intervenciones para modificar el comportamiento: Se han utilizado prácticamente todas las técnicas: – Materiales de auto-ayuda. – Consejo breve. – Asesoramiento. – Educación. – Análisis de motivaciones, asociaciones y situaciones de riesgo. – Aprendizaje de AProntamiento de las situaciones conflictivas y búsqueda de apoyo social. – Apoyo social durante el tratamiento y fuera del mismo. – Apoyo grupal. – Métodos psicoterápicos: técnicas de reestructuración cognitiva, de reducción progresiva, de aversión-saciedad. Farmacoterapia: Se han utilizado múltiples productos – Tratamiento con sustitutivos de nicotina (TSN): chicle nicotina, inhalador de nicotina (no disponible en nuestro país), spray nasal de nicotina, parche de nicotina y comprimidos de nicotina. – Fármacos Inespecíficos: – Fármacos que actúan sobre las manifestaciones desagradables del síndrome de abstinencia nicotínico: clonidina. – Fármacos que actúan sobre los cambios de humor asociados al síndrome de abstinencia nicotínico: antidepresivos (bupropion, nortriptilina y doxepina). – Antagonistas de los receptores nicotínicos (próxima comercialización) – Aversivos: acetato de plata. – Agonistas de los receptores cannabinoides CB1 (próxima comercialización) Intervención para el abandono del tabaco Una vez diagnosticado el paciente fumador (¿fuma usted?), es necesario conocer si el paciente ha pensado o quiere dejar de fumar, es decir esta en fase precontemplativa, o ha pasado a cualquier de las siguientes fases. Para las personas no dispuestas a dejar de fumar, se recomienda una intervención motivacional que pudiera incluir los siguientes puntos: 1. Personalizar. Se trata de animar al paciente a dejar de fumar a la vez que se le indican situaciones personales por las que le conviene dejarlo. 2. Riesgos. Identificar las consecuencias potencialmente negativas del consumo de tabaco y señalar las que le puedan interesar más. 3. Beneficios. Identificar los beneficios potenciales de dejar de fumar intentando subrayar los que parecen más importantes para el paciente. 4. Barreras. Investigar las dificultades o impedimentos para dejar de fumar y tratarlos. 5. Repetición. Se deben repetir intervenciones motivadoras en pacientes desmotivados y a los que recaen de anteriores intentos se les debe decir que la mayoría hacen intentos repetidos antes de dejarlo. Para los pacientes que estén en alguna de las etapas posteriores y que por lo tanto van adquirir un cierto grado de compromiso en el abandono del tabaco, deberemos establecer una estrategia de actuación: Motivar al paciente: el paciente debe de desarrollar por si mismo los motivos por los que aborda el problema como consecuencia de un proceso de toma de decisiones. Así podemos recordar al paciente que abandona el tabaco por: – Mejorar la salud y calidad de vida. – Miedo a la enfermedad. – Mejora autoestima. – Ahorro económico. – Aprobación familiar. – No molestar a los demás (hijos...). – Razones estéticas. Conocer la magnitud de la adicción. Para llevar a cabo esta tarea se han desarrollado múltiples encuestas, especialmente el test de Fagerström de dependencia nicotínica, que cuantifican la adicción, y por lo tanto nos dan una idea de la dificultad que vamos a encontrar, probabilidades de éxito, así como indicar el tratamiento farmacológico idóneo que hemos de asociar. De alguna forma todos ellos evalúan: 1) El grado de dependencia tanto física como psicológica y social – ¿Cuántos cigarrillos fuma Vd. al día? – ¿Cuánto tiempo, desde que se despierta, tarda en encender su primer cigarrillo? – Respuestas de 20 o más cigarrillos/día y de 30 minutos respectivamente orientan a la existencia de una alta dependencia física. – Cuándo intentó dejar de fumar en el pasado: ¿qué le ayudó y qué no le ayudó? – ¿Cuáles serán las situaciones más difíciles después de dejar de fumar? ¿Cómo piensa manejarlas? – ¿Quién le podría ayudar durante los momentos difíciles? – ¿A qué cigarrillo le costaría más dejar? – ¿Fuma si está enfermo? – ¿Le cuesta dejar de fumar en los lugares donde está prohibido? 2) El grado de motivación: – ¿Por qué quiere dejar de fumar? – ¿Sería capaz de poner una fecha para dejarlo en las próximas semanas? – ¿Por qué cree que lo podría dejar? 3) Actividades a realizar: Una vez tomada la decisión del abandono hemos de: – Potenciar la capacidad de resistir la tentación de fumar. – Pedirle que establezca metas. – Prepararse para dejar de fumar: – Dejarlo. – Hacer un seguimiento del paciente. Tratamiento farmacológico Existe consenso generalizado en que la utilización de fármacos en el tratamiento del tabaquismo es una terapia 177 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 de apoyo a todo el conjunto de actividades que hemos desarrollado, y nunca un tratamiento aislado. Igualmente existe consenso en que la indicación de tratamiento farmacológico asociado es universal, es decir a todas las personas que intentar dejar de fumar, se les debe ofrecer fármacos eficaces, salvo que haya contraindicaciones. Como hemos señalado en el listado de intervención farmacológica previa, se han utilizado muchos tipos de fármacos con este fin. Sin embargo, los dos únicos productos que tienen evidencia de su eficacia son la nicotina en sus diferentes formas y el bupropion. Esto es así hasta el punto de que las administraciones sanitarias van progresivamente asumiendo los costes de estas terapias en la misma medida que otros tipos de tratamientos. 1) Tratamiento con sustitutivos de nicotina (TSN): Se asume que todas las presentaciones de nicotina comercializadas en nuestro medio son eficaces, aunque lógicamente hay más experiencia con unos que con otros. La experiencia más dilatada es con los parches transdérmicos y con los chicles. En la AP se debe insistir en la conveniencia de los parches de 16 horas sobre las de 24 horas y, si se utilizan los chicles, advertir sobre el uso correcto de los mismos, y ofertar en caso de dudas los comprimidos para chupar como alternativa. Su uso debe dirigirse preferentemente a fumadores con dependencia alta de la nicotina. Existe poca evidencia en cuanto al papel que pueden tener en fumadores de menos de 10 cigarrillos/día. En estos casos, si se usan, es aconsejable utilizar dosis más bajas. Las contraindicaciones comunes a todos los preparados de nicotina son: – Hipersensibilidad a la nicotina o a cualquier componente de la formulación. – Fumadores ocasionales o no fumadores. – Enfermedades cardiovasculares graves: infarto agudo de miocardio, angina de pecho inestable, arritmias cardíacas graves, insuficiencia cardíaca avanzada, accidente cerebrovascular reciente. – Embarazo. – Lactancia. – Niños. 2) Bupropion: El bupropion es el primer fármaco no nicotínico aprobado por la FDA como tratamiento del tabaquismo. Es un antidepresivo que usado como medicación para dejar de fumar triplica las probabilidades de éxito respecto al placebo. Puede usarse en fumadores con baja, moderada o alta dependencia, no precisando ajuste de dosis. Se presenta en comprimidos de 150 mg. Al tratarse de un fármaco que precisa un tiempo de impregnación al igual que el resto de antidepresivos, el inicio del tratamiento ha de ser anterior al abandono del tabaco, lo que obliga a una correcta planificación de todo el proceso. La posología recomendada es de 150 mg. al día durante los seis primeros días y seguir con 150 mg. dos veces al día (con al menos ocho horas de separación). El tratamiento se mantiene durante 7-9 semanas. El trata- 178 miento se inicia mientras el paciente fuma, debiendo establecerse la fecha para dejar de fumar durante la segunda semana de tratamiento. Es eficaz también a dosis de 150 mg./día, debiendo seguirse esta pauta en el caso de personas mayores de 65 años, insuficiencia hepática, insuficiencia renal, o en caso de efectos adversos. Las reacciones adversas más frecuentes son: fiebre, sequedad de boca, alteraciones gastrointestinales incluyendo náuseas y vómitos, dolor abdominal, estreñimiento, insomnio, temblor, alteración de la concentración, cefalea, mareo, depresión, agitación, ansiedad, “rash”, prurito, sudoración, reacciones de hipersensibilidad tales como urticaria y alteraciones del sentido del gusto. No está indicado su uso en menores de 18 años, ni en el embarazo o lactancia. Está contraindicado en pacientes con trastornos bipolares, anorexia nerviosa, bulimia, tumor cerebral o fármacos IMAO. No debe usarse en pacientes con antecedentes convulsivos, en proceso de deshabituación alcohólica, retirada de benzodiacepinas, cirrosis o insuficiencia hepática grave. Debe usarse con precaución en pacientes con factores que predisponen la aparición de convulsiones: abuso de alcohol, historia de traumatismo craneal, uso de estimulantes, anorexígenos, diabetes tratada con hipoglucemiantes orales o insulina y en pacientes que toman medicación que disminuye el umbral convulsivo: antimaláricos, antipsicóticos, antidepresivos. Como se ha indicado en las directrices generales, está especialmente indicado en el caso de fumadores que han fracasado con TSN, en los que tienen antecedentes de depresión o alcoholismo y en los que están preocupados por el aumento de peso. COLESTEROL DE LAS LIPOPROTEÍNAS DE BAJA DENSIDAD La relación entre las concentraciones de colesterol y la mortalidad coronaria es directa, continua, y no existe un valor umbral a partir del cual se inicie el riesgo de padecer una complicación isquémica de la arteriosclerosis. Según los datos del Múltiple Risa Factor Intervention Trial (MRFIT) para adultos entre 35-57años, el riesgo de padecer enfermedad coronaria aumenta discreta y progresivamente entre 150 mg/dl y 200 mg/dl. A partir de 200 mg/dl el riesgo coronario aumenta de forma más acentuada, de modo que un sujeto con colesterol entre 240 mg/dl y 300 mg/dl tiene un riesgo coronario más de cuatro veces superior al de un sujeto con un colesterol inferior a 200 mg/dl. La Atención Primaria es fundamental en la prevención de las dislipemias a través del consejo higiénico-dietético. Se debe hacer énfasis en la necesidad de una dieta: pobre en grasas animales y rica en grasas de pescado y vegetales; en la adición de proteínas vegetales (soja), fibra (salvado) y una pequeña cantidad de frutos secos (almendra, nueces); en el ejercicio moderado y aeróbico (caminar diariamente unos 3 km). Las dislipemias tienen una importancia fundamental por ser un factor de riesgo de enfermedad coronaria. La Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 reducción del nivel de colesterol se ha demostrado eficaz en la disminución de la morbimortalidad coronaria. También hay evidencia de beneficio en la prevención de los accidentes cerebrovasculares aunque no hay estudios específicos diseñados. El 18 por ciento de los varones y el 17,6 de las mujeres en España entre 35 y 64 años presentan colesterol superior a 250 mg/dl. La relación colesterol riesgo cardiovascular es continua y gradual aunque tiende a aplanarse cuando aquel desciende por debajo de 200. Además del colesterol se han identificado como factores de riesgo el aumento de LDL-c, el descenso de HDL-c y el aumento de triglicéridos. Las alteraciones lipoprotéicas pueden ser primarias, en sujetos que no tienen otra manifestación de enfermedad, y secundarias a enfermedades endocrinas, metabólicas, renales, hepatobiliares, y autoinmunes. En el primer caso el tratamiento fundamental es la modificación de estilos de vida, dieta y en la mayoría de las ocasiones fármacos; en las secundarias, el tratamiento fundamental será el de la enfermedad de base y ocasionalmente fármacos. Manejo de las dislipemias en pacientes asintomáticos En individuos asintomáticos el primer paso es evaluar el riesgo cardiovascular global mediante las tablas SCORE para población de bajo riesgo (según sexo, PA, colesterol y tabaquismo) e identificar los componentes del riesgo que se deben modificar. Si el riesgo actual y proyectado a los 60 años se mantiene por debajo del cinco por ciento, se recomienda dieta, ejercicio y abstención de tabaco con controles quinquenales. Si el riesgo actual o a los 60 años es >5 por ciento se debe realizar análisis completo de lipoproteínas y consejo intensivo sobre estilos de vida. Si el riesgo no desciende por debajo del cinco por ciento, se inicia tratamiento farmacológico con objetivo de mantener un colesterol total<200 mg/dl y un LDL<130 mg/dl. Si el paciente tiene una hipercolesterolemia familiar, ya tiene un riesgo muy alto y el tratamiento farmacológico es casi siempre necesario. Medidas higiénico-dietéticas Dieta El tratamiento inicial debe ser siempre dietético y si no se consiguen los objetivos, se añadirán fármacos. La dieta debe limitar los alimentos ricos en grasas saturadas y/o ácidos grasos insaturados trans. Evitar las mantequillas, margarinas, bollería industrial, manteca, sustituir la carne grasa de cerdo y vacuno por pollo y pavo, usar aceite de oliva, frutas, legumbres, cereales, pasta, pescado. Evitar las vísceras, no más de dos tres huevos por semana, limitación de hidratos de carbono sencillos y, si hay sobrepeso, dieta hipocalórica. Con la dieta podemos reducir el colesterol entre un 3 y un 15 por ciento ya que la respuesta individual es muy variable. Ejercicio físico Estudios observacionales han encontrado que una actividad física moderada o intensa reduce significativamente la enfermedad arterial coronaria y el accidente cerebrovascular. La realización de ejercicio físico actúa sobre las lipoproteinas y se ha demostrado que aumenta los niveles de colesterol HDL disminuye el LDL y los triglicéridos y aumenta la sensibilidad a la glucosa. Debe indicarse ejercicio aeróbico de 30 a 45 minutos con una frecuencia de tres o cuatro veces por semana manteniendo una intensidad hasta el 70 por ciento de la frecuencia cardiaca máxima (220-edad). En mayores de 65 años es suficiente la marcha. Tratamiento farmacológico Su utilización debe ser valorada de forma individual según las concentraciones de colesterol y en función del riesgo cardiovascular que presente el paciente. La decisión debe estar bien fundada pues se va a prolongar en el tiempo. ¿Es para toda la vida? Los fármacos son caros coste directo e indirecto: revisiones médicas, pruebas de laboratorio, efectos secundarios... Los fármacos más utilizados para el tratamiento de la hipecolestrolemia, a expensas de la LDL, son las estatinas. Se debe aconsejar su toma nocturna y vigilar la posible aparición de efectos adversos. En la actualidad se dispone de ezetimiba, un fármaco que actúa a nivel de la absorción intestinal del colesterol y que, asociado a las estatinas, puede provocar iguales efectos con menores dosis de éstas. Estatinas Son inhibidores de la hidroximetilglutamil Co A Reductasa lo que produce una reducción en la concentración de colesterol y ello induce un aumento de los receptores LDL en la superficie del hepatocito para captar el colesterol del plasma. Tienen gran eficacia, son de fácil administración y producen escasas RAM. Las más utilizadas en la práctica son: fluvastatina, pravastatina, simvastatina y atorvastatina. Reducen los niveles de colesterol total y LDL en 30-40 por ciento y aumentan las HDL un 15 por ciento. Además de su efecto hipolipemiante las estatinas tienen una serie de efectos pleiotrópicos, como es su actividad antiinflamatoria, que contribuyen a retrasar y paliar la enfermedad arteriosclerótica. Su uso ha disminuido la mortalidad cardiovascular. Los efectos secundarios más importantes son síntomas gastrointestinales, cansancio, insomnio, cefaleas, mialgias y erupción cutánea. A veces pueden producir elevación de transaminasas y CPK. Existen varias interacciones que hay que conocer. Su combinación con fibratos, eritromicina, ciclosporina aumenta el riesgo de miopatía por lo que se recomienda evitar estas asociaciones. Parece que las diferencias farmacológicas entre las diferentes estatinas pueden producir resultados distintos pero está claro que hay un cierto efecto de clase y todas comparten efectos cardiovasculares beneficiosos. El efecto hipolipemiante es dosis dependiente pero no lineal. Fibratos Favorecen la actividad de la lipoprotein lipasa, enzima que cataboliza las lipoproteinas que transportan los tri- 179 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 glicéridos. Reducen la liberación de ácidos grasos por tejido adiposo y favorecen la eliminación biliar de colesterol. En general reducen los triglicérido hasta un 45 por ciento, aumentan el HDL un siete por ciento y reducen el LDL hasta un 20 por ciento. Indicaciones: dislipemias mixtas con aumento de triglicéridos, hipertrigliceridemia, cuando las estatinas están contraindicadas o no se toleran, en prevención secundaria y en pacientes con HDL<40 si apenas hay aumento de LDL. Resinas secuestradoras de ácidos biliares La colestiramina y el colestipol son los más utilizados. Se unen a los ácidos biliares en la luz intestinal con lo que evitan su absorción y aumentan la eliminación fecal. La menor disponibilidad hepática de ácidos biliares provoca mayor utilización de colesterol para su síntesis. El descenso de colesterol intrahepático da lugar a aumento de síntesis y de receptores hepáticos de LDL produciendo mayor captación hepática de LDL y descenso de su concentración en plasma. Son muy útiles en la hipercolesterolemia pero no en la hipertrigliceridemia. No tienen RAM sistémicos aunque son frecuentes la intolerancia gástrica y el estreñimiento. En ocasiones es preciso utilizar una asociación de dos hipolipemiantes para conseguir el objetivo. Las asociaciones más utilizadas son: resinas y estatinas, y fibratos junto con estatinas realizando un estricto control de CPK y transaminasas. Ezetimiba Recientemente se ha introducido la ezetimiba, que actúa a nivel intestinal inhibiendo la absorción de colesterol. Está indicada en asociación con la estatina cuando no se ha conseguido la meta de LDL. La dosis es 10 mg y no es preciso ajuste de dosis en ancianos ni insuficiencia renal. En dosis terapéuticas, la ezetimiba reduce los niveles de LDL-C en un 17-20 por ciento en monoterapia, y en 35-60 por ciento en combinación con estatinas. Igualmente, la combinación se asocia con reducciones del 20-40 por ciento en TGC y del 10 por ciento en Proteína C Reactiva, junto con incrementos del 5-10 por ciento en HDL-C. Estos efectos aditivos han sido determinantes para definir su indicación terapéutica, en asociación a estatinas. Los efectos adicionales que la asociación de ezetimiba con una estatina produce sobre los principales marcadores biológicos de la hipercolesterolemia primaria son: LDL-C (12-20 por ciento adicional sobre el descenso medio producido por la correspondiente estatina), TGC (descenso del 8-10 por ciento) y HDL-C (incremento del 2-5 por ciento). En general, la asociación con ezetimiba de la dosis terapéutica más baja de estatina produce los mismos resultados que las dosis más elevadas de ésta (por ejemplo, 10 y 80 mg de simvastatina, 10 y 40 mg de lovastatina, 10 y 80 mg de atorvastatina, etc). La ezetimiba es eliminada fundamentalmente a través de procesos de glucuronidación y no por el citocromo P450 (CYP), por lo tanto no interacciona con las estatinas. 180 Los efectos secundarios más frecuentes son cefalea, dolor abdominal, mialgias, diarrea o estreñimiento y está contraindicada en embarazo y lactancia, hepatopatía grave y elevación de transaminasas, así como en pacientes en tratamiento con ciclosporina o folatos. En breve se presentará una formulación que combina simvastatina con ezetimiba en un único comprimido a dosis fija. Criterios de derivación al especialista Ante sospecha de HLP primaria, familiar o esporádica que requiere para su diagnóstico determinaciones analíticas especializadas: – Colesterol total>400 mg/dl (10,3 mmol/l). – LDLcolesterol >260 mg/dl (6,74mmol/l). – HDLcolesterol< 25 mg/dl (0,65 mmol/l). – Triglicéridos > 1.000 mg/dl (11,36 mmol/l). – Cuando sea necesario administrar un tercer fármaco para el control o aparezcan efectos secundarios al tratamiento imposibles de controlar en atención primaria. HIPERTENSIÓN ARTERIAL Numerosos estudios indican que existe una relación directa y continua entre la presión arterial sistólica y diastólica y el riesgo cardiovascular (9). Cuando existe enfermedad coronaria o hipertrofia ventricular izquierda, una presión diastólica excesivamente baja podrá comportar un riesgo de padecer complicación isquémica. La Atención Primaria es básica en la prevención de la HTA y debe ser complementaria con la prevención realizada en AP. Se debe hacer énfasis en transmitir a la población que una parte importante (en torno al 25%) de la misma puede ser hipertensa sin saberlo, y que la HTA, al menos en su inicio y para cifras tensionales en límite alto o discretamente superior, puede no dar síntomas. Se debe aconsejar el control periódico de la TA, aconsejando la práctica de ejercicio moderado, control del sobrepeso y obesidad, abstinencia de tabaco y restricción de sal y estimulantes (cAPeína). La toma de TA debe realizarse en condiciones de reposo. Son necesarias varias tomas para etiquetar a una persona como hipertensa. En los hipertensos se debe aconsejar la toma domiciliaria de TA, a distintas horas y condiciones, mediante aparatos electrónicos de brazo (no de muñeca). Los valores de presión arterial presentan una relación continua con el riesgo cardiovascular, por lo tanto la definición de hipertensión arterial es arbitraria. En 1997 The Joint National Committee on Prevention Detection Evaluation and Treatment of High Blood Pressure en su sexto informe establece el límite de las cifras de 140/90 mmHg para definir la HTA en mayores de 18 años. Define como óptima la PA inferior a 120/80 mmHg y como normal la PA inferior a 130/85 mmHg. Los pacientes con PA entre 130-139/85-89 mmHg se catalogarían como de PA normal-alta. El mismo comité en su séptimo informe (mayo 2003) acuña el término de Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 pre-hipertensión en el que se incluyen a los pacientes con TAS 120-139 mmHg y TAD 80-89 mmHg. Se les considera con doble riesgo de desarrollar en el futuro HTA frente a personas con TA<120/80 mmHg. La OMS da una clasificación semejante. Si las cifras sistólica y diastólica pertenecieran a diferente grado, la clasificación la daría la cifra que tiene el componente más alto de PA. En un tiempo se especuló sobre cuál de ambas cifras era más perjudicial para la salud. Aunque ambas conllevan un aumento de mortalidad, el JNC en su séptimo informe señala que la PAS es factor de riesgo cardiovascular más importante que la PAD. La HTA es un FRCV de primer orden por su frecuencia. Entre el 25 y el 30 por ciento de los españoles tiene HTA, lo que aumenta con la edad, alcanzando al 60 por ciento de los mayores e 65 años. Sin embargo aún existe un porcentaje excesivo de población que ignora su condición de hipertenso e igualmente pacientes tratados de forma incorrecta o insuficiente. Tampoco podemos desdeñar el número de pacientes sobre diagnosticados y tratados sin necesidad, por diagnóstico erróneo (HTA clínica aislada, hasta en el 25 por ciento de la población). El diagnóstico, tratamiento y seguimiento es competencia de la Atención Primaria, quedando las unidades de hipertensión o el nivel especializado para estudio de casos seleccionados. Ante un paciente en el que detectamos una PA elevada hay que preguntarse si se trata de una HTA verdadera, en segundo lugar practicar una serie de exploraciones para descartar APectación de órganos diana (corazón, riñón, cerebro) o HTA secundaria y en tercer lugar hacer una valoración del riesgo cardiovascular global del paciente e iniciar tratamiento adecuado según el riesgo. El diagnóstico de HTA requiere una serie de condiciones como son: dos lecturas separadas tres minutos que deben repetirse en otras dos ocasiones separadas por un plazo de una semana, medidas en condiciones basales, no alcohol ni tabaco, reposo cinco minutos, vejiga vacía, con manguito adecuado al perímetro del brazo, posición del paciente sentado con el brazo apoyado a la altura del corazón, el mercurio del esfigmomanómetro a la altura de los ojos del lector, evitar el redondeo de cifras. Respecto a la etiología, el 95 por ciento de los pacientes tienen una HTA primaria o esencial como resultado de una alteración en el producto de gasto cardiaco por resistencias periféricas, de manera que un incremento en cualquiera de ambos factores conduce a un aumento de la PA. El otro cinco por ciento de los pacientes tiene una HTA secundaria a enfermedad renal (parenquimatosa o vascular), enfermedades endocrinas, hiperaldosteronismo primario, feocromocitoma, alteraciones tiroideas, coartación aórtica, embarazo, enfermedades neurológicas, tóxicos, fármacos... Las pruebas complementarias recomendadas por la sociedad europea de hipertensión son: hemograma, ionograma, creatinina, perfil lipídico, glucemia, ácido úrico, sedimento de orina y ECG. Si es posible, un ecocardiograma (más sensible que el ECG en la detección de HVI el cual se considera como FRCV independiente) y microalbuminuria. Tratamiento de la HTA El tratamiento de la hipertensión arterial hay que entenderlo como parte del tratamiento del riesgo cardiovascular. ¿Cuánto riesgo tiene el paciente?. Lo analizaremos mediante las tablas de la guía europea de prevención cardiovascular adaptadas a la población española, recientemente editadas y aceptadas por la semFYC citado anteriormente. El objetivo de tratamiento es disminuir la morbimortalidad cardiovascular. Tratamiento no farmacológico La modificación del estilo de vida que incluye ejercicio físico, reducción ponderal si existe obesidad, de alcohol y dieta pobre en sal. Si con estas medidas la PA no desciende o el descenso es insuficiente debemos iniciar tratamiento farmacológico. – Ejercicio físico. Es suficiente el ejercicio moderado como caminar 30-45 minutos a una velocidad de 3-5 km/hora con una frecuencia cardiaca del 60-70 por ciento de la máxima (220-edad), cuatro veces por semana. Una revisión sistemática ha encontrado que el ejercicio aeróbico reduce la PA. – Sal. Hay relación clara entre consumo de sodio e HTA. Aunque solo entre el 20-40 por ciento de hipertensos son sensibles a la sal, se ha de recomendar a todos los hipertensos que limiten el consumo de la misma hasta 6 gramos/día. El descenso es mayor en ancianos y en pacientes de raza negra. – Dieta. Un ensayo clínico aleatorizado encontró que una dieta baja en grasa y rica en frutas y verduras reduce la PA. Altas dosis de ácidos grasos omega reducen la PA pero pueden producir efectos secundarios. Una ingesta baja de alcohol puede reducir el riesgo cardiovascular, pero si la ingesta es mayor de 60 gr/día de etanol, puede incrementarla. – Reducción ponderal. La obesidad (IMC>30), sobre todo androide (tipo manzana), se ha relacionado con la HTA. Una reducción en el peso mejora la HTA; el efecto beneficioso es también para la diabetes tanto en prevención como en tratamiento. Resulta más adecuado para diagnóstico de obesidad la medición del perímetro de cintura, en el varón >102 cm y en la mujer>88 cm. Tratamiento farmacológico El objetivo final es la reducción del riesgo cardiovascular. En pacientes sin patología concomitante se aconseja mantener una PA<140/90 mmHg; si el paciente tiene enfermedades asociadas como diabetes, ictus, enfermedad coronaria o insuficiencia cardiaca, las cifras aconsejadas son 130/85 mmHg y si existe insuficiencia renal<125/75 mmHg. Hace unos años se especuló con un aumento de mortalidad en pacientes con PA baja, por lo que se pensó que si bajábamos la PA por debajo de un punto el riesgo volvía a aumentar. Esto no se ha confirmado y no existen estudios que ofrezcan qué cifras de PA se deben alcanzar a nivel poblacional y menos a nivel individual. 181 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 La mayoría de los hipertensos pertenecen al estadio I y se pueden controlar con un solo fármaco pero también es frecuente la necesidad de asociación de dos o más. Ante el fracaso de la monoterapia se puede optar por dos posibilidades: subir el fármaco que se está empleando hasta dosis máxima, o asociar un segundo fármaco de acción sinérgica con el primero. En cuanto a la validez de los distintos grupos de fármacos, todos son útiles y se ha demostrado que la reducción de la morbimortalidad depende de la reducción de las cifras de PA. Todos los fármacos antihipertensivos reducen la PA y la prescripción de uno u otro depende del tipo de paciente, lesión o no de órganos diana, existencia o no de diabetes mellitus, cardiopatía isquémica, claudicación intermitente. Respecto a cuál debe ser el fármaco de elección en el tratamiento del paciente hipertenso, se han realizado estudios que comparan los tratamientos más clásicos, diuréticos y betabloqueantes con antagonistas del calcio, IECAS y ARAII. Los resultados parecen indicar que el beneficio depende de la reducción de las cifras de PA y no del fármaco elegido. Sin embargo, estudios rigurosos, con gran número de población estudiada, realizados en los últimos años demuestran que a igual reducción de la PA, algunos fármacos, sobre todo los que actúan sobre el eje renina-angiotensina producen beneficios adicionales al descenso de la PA cuando se tienen en cuenta las circunstancias clínicas asociadas en cada paciente. Otro aspecto a tener en cuenta en el sistema público de salud en el que desarrollamos nuestro trabajo es el de coste-efectividad. La valoración del coste de una intervención terapéutica en HTA no debe limitarse al precio de venta de la medicación y descenso de PA sino que debe valorar cuántos ACV se han evitado, o IAM, o insuficiencias cardiacas etc. que son las complicaciones que van a representar un coste elevado en dinero, humano, personal para el paciente y también familiar y social. Hoy en día no existen estudios con la suficiente solidez para poder recomendar un fármaco concreto frente a otro en términos de mejor relación coste-efectividad por lo que no tiene base científica el APirmar que los diuréticos o los betabloqueantes son más “baratos” que otros tipos de fármacos. La OMS desde 1999 considera que todos los antihipertensivos son de primera línea para el tratamiento y la elección depende de: presencia de patología asociada, efectividad, RAM, tolerancia, impacto sobre la calidad de vida y el coste. 1) Diuréticos Son los fármacos con los que se tiene más experiencia, son de fácil manejo y bajo coste aunque por sus efectos secundarios se han visto desplazados. Se recomienda la utilización de diuréticos tiazídicos que actúan en túbulo contorneado proximal, a dosis bajas, solos o asociados a un ahorrador de potasio. Se reservan los diuréticos de asa al paciente con insuficiencia cardiaca o renal. Son una buena opción en asociación con otros hipotensores. Los efectos secundarios más frecuentes son: trastornos iónicos, hiperuricemia, hiperglucemia, hiperlipemia, disfunción eréctil, y disminución de la libido. 182 2) Betabloqueantes Producen disminución del gasto cardiaco, inhibición de la secreción de renina, aumento de la sensibilidad de los baroreceptores, aumento de la secreción de prostaglandinas y disminución del calcio libre. Tienen una acción beneficiosa en la prevención del reinfarto y aumentan la supervivencia de los pacientes con insuficiencia cardiaca. Están más indicados en jóvenes con renina elevada, gasto cardiaco elevado, taquiarritmias, cardiopatía isquémica, miocardiopatía hipertrófica, estrés, ansiedad, migraña e hipertiroidismo. Su eficacia es menor en ancianos y pacientes de raza negra. Los efectos secundarios son bradicardia, depresión de la conducción auriculo ventricular, broncospasmo en asma o EPOC, fenómeno de Raynaud, claudicación intermitente, trastornos del sueño, depresión, alteraciones sexuales, aumento de triglicéridos y descenso de HDL. Deben usarse con precaución en diabéticos porque pueden enmascarar una hipoglucemia. Los AINES atenúan su efecto hipotensor al inhibir la síntesis de prostaglandinas vasodilatadoras. Asociados a diuréticos y IECAs, tienen efecto sinérgico. 3) Antagonistas del calcio Su acción hipotensora se debe al bloqueo de la entrada de Calcio en las células del músculo liso vascular. Reducen les resistencias periféricas. Hay dos grupos: dihidropiridínicos (nifedipino) y no hidropiridínicos (verapamilo y diltiazem). El diltiazem y el verapamilo también actúan sobre los nódulos SA y AV por lo que resultan útiles en tratamiento de determinados tipos de arritmias. Interaccionan con los betabloqueantes induciendo un bloqueo grave de la conducción AV por lo que su asociación está contraindicada. Los efectos secundarios más frecuentes son: edemas en EEII que pueden limitar su uso, rubefacción, cefalea, estreñimiento. 4) IECA y ARA II Los IECA bloquean la enzima conversora de angiotensina I en angiotensina II. Los ARA II se acoplan a los receptores de la angiotensina II en los vasos sanguíneos y otros puntos e inhiben sus efectos, siendo la inhibición más completa que la que producen los IECA. Su asociación a diuréticos es muy eficaz. Los efectos secundarios más frecuentes son: tos (que no aparece con los ARA II), hipotensión, empeoramiento de función renal, erupción cutánea, angioedema, disgeusia, glomerulopatía con proteinuria, leucopenia.Tienen efectos tóxicos sobre el desarrollo del feto por lo que están contraindicados en el embarazo. Especialmente útiles en las hipertensiones que cursan con nefropatía, diabetes mellitus, insuficiencia cardiaca congestiva y tras IAM, AIT o ictus. La asociación más adecuada es con diuréticos tiazídicos y betabloqueantes. 5) Alfabloqueantes Realizan su acción sobre los receptores alfa postsinápticos de las células del tejido liso vascular lo que favorece la vasodilatación. Se debe iniciar tratamiento con do- Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 sis bajas e incrementarla progresivamente para evitar la hipotensión ortostática. Efectos secundarios: hipotensión de la primera dosis, mareos, taquicardia, malestar gastrointestinal. Un estudio demostró mayor incidencia de insuficiencia cardiaca. Reducen los niveles de triglicéridos y colesterol, y aumentan las cifras de HDL-c. Alivian los síntomas de Hipertrofia Benigna de Próstata. Seguimiento y control del paciente hipertenso Los objetivos del seguimiento son: – Mantener las cifras de PA dentro de los límites establecidos. – Comprobar la existencia de efectos secundarios. – Descartar lesión de órganos diana. – Verificar aparición de otros FRCV. – Vigilar el cumplimiento terapéutico cuya infracción es una de las causas más importantes de fracaso y que se constata en el 45 por ciento de los pacientes En estas tareas tiene un papel fundamental el personal de AP y de enfermería. Las visitas de control al médico de AP se aconsejan trimestrales, aunque en jóvenes motivados se puede favorecer el autocontrol domiciliario y espaciar el seguimiento en el centro de salud. 6) Alfa-betabloqueantes Especialmente aconsejados en los casos de pacientes con HTA e insuficiencia cardiaca. La dosis debe ser individualizada comenzando con la menor posible. Derivación al especialista El manejo del paciente hipertenso corresponde al médico de AP pero hay unas circunstancias que pueden requerir la intervención del especialista o de una unidad de hipertensión como son la HTA secundaria, la HTA con insuficiencia renal, la HTA refractaria, la del embarazo, la de bata blanca -si no se puede llegar al diagnóstico-, y la emergencia hipertensiva. HIPERTROFIA VENTRICULAR IZQUIERDA Diferentes estudios han demostrado que el aumento de la masa ventricular izquierda (HVI) constituye un factor de riesgo cardiovascular. La HVI se diagnostica especialmente a través de ECG, RX de tórax y Ecocardiograma. FACTORES TROMBOGÉNICOS La trombosis coronaria es un fenómeno precipitante de los síndromes coronarios agudos y de la muerte súbita. 1. Fibrinógeno Existe relación directa, gradual, continua e independiente entre la concentración de fibrinógeno y el riesgo coronario. El fibrinógeno (F), es una glicoproteína sintetizada por el hígado, y almacenada en los gránulos plaquetarios, cuya vida media es de alrededor de 100 horas. Está cons- tituida por tres pares de cadenas de aminoácidos, cuya síntesis está codificada a nivel del cromosoma 4. Entre sus funciones principales se destacan intervenir en la formación del trombo de fibrina y como cofactor en la agregación plaquetaria. Existen cuatro mecanismos a través de los cuales el aumento del F puede promover la enfermedad arterial: la aterogénesis, la agregación plaquetaria, la formación de trombos de fibrina y el aumento de la viscosidad plasmática. Las concentraciones plasmáticas promedio de fibrinógeno que se presentan en los estudios epidemiológicos fluctúan considerablemente (entre 230 y 350 mg/dl) debido, entre otros factores, al empleo de diferentes metodologías y a las distintas poblaciones estudiadas. Sin embargo, el aumento en el riesgo relativo de sufrir un evento cardiovascular en cada tercilo de los niveles plasmáticos de fibrinógeno es similar en todos los estudios prospectivos primarios. El uso cada vez más frecuente del estándar internacional en la medición de las concentraciones de F permitió establecer que las concentraciones plasmáticas de F> 300 mg/dl podrían utilizarse para definir un riesgo cardiovascular aumentado. Como ocurre con otros factores de riesgo, se aconseja realizar tres mediciones de las concentraciones de F, a fin de establecer de forma precisa los valores basales. Las concentraciones elevadas de F se encuentran asociadas a: edad (aumento de 10-20 mg/dl por década), sexo femenino, tabaquismo, índice de masa corporal, diabetes, menopausia, uso crónico de anticonceptivos orales, existiendo, al parecer, una relación inversa con el tratamiento sustitutivo estrogénico. Mientras que la actividad física, el consumo moderado de alcohol y de aceites de pescado se relacionan con valores más bajos. Los fármacos que disminuyen las concentraciones plasmáticas de F actúan a través de la reducción de su síntesis hepática como los esteroides anabólicos, la ticlopidina, la pentoxifilina y los hipolipemiantes del grupo de los fibratos. Estos fármacos como el bezAPibrato, el ciprofibrato, el clofibrato y el fenofibrato, (no así el gemfibrozil), disminuyen las concentraciones de F en un 10-20 por ciento. Con respecto al tratamiento no existen estudios prospectivos que consideren la reducción del F y su valor en la disminución de eventos cardiovasculares; esto puede deberse a la falta de disponibilidad de un fármaco que module exclusivamente sus concentraciones. 2. Factor VII Relación intensa e independiente con la incidencia de enfermedad coronaria. 3. Activador tisular del plasminógeno (t-PA) e inhibidor del t-PA (PAI-I) 4. Otros – Factor de Von Willebrand, déficit de proteínas inhibidoras de la coagulación. – Déficit de proteínas inhibidoras de la coagulación. – Enfermedades como Lupus eritematoso sistémico y el síndrome antifosfolípido. 183 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 PROTEÍNA C-REACTIVA Está relacionada con el riesgo de enfermedad coronaria recurrente y también con el riesgo de muerte súbita en pacientes fumadores. Las concentraciones plasmáticas de proteína C reactiva (PCR) se elevan durante la reacción de fase aguda y es considerada un marcador de inflamación inespecífico pero sensible. Sus efectos biológicos están involucrados en diversos estadios de iniciación y/o progresión de la lesión aterosclerótica. En el estudio MRFIT se observó una fuerte correlación entre concentraciones de PCR y muerte por enfermedad coronaria en personas sanas, los datos obtenidos del estudio MONICA confirmaron la relevancia pronóstica de la PCR en esta población. Diversas investigaciones prospectivas demostraron una asociación directa entre las concentraciones de PCR y el riesgo de enfermedad vascular (infarto de miocardio, ACV y enfermedad vascular periférica), que es independiente de otros factores de riesgo coronario según surge del análisis multivariado. Concentraciones elevadas de PCR identifican hijos de pacientes con infarto de miocardio en forma independiente de otros factores de riesgo. Además se han descrito correlaciones positivas con otros factores de riesgo como tabaquismo, los fumadores tienen el doble de PCR que los no fumadores, diversos parámetros lipídicos, la obesidad, la concentración plasmática de fibrinógeno y la homocisteína; así como correlación negativa con el ejercicio físico regular. Inclusive se ha observado que los mayores valores de PCR se encuentran en pacientes con varios FRCV. La presencia de concentraciones elevadas de esta proteína incrementa el valor predictivo del perfil lipídico (colesterol total y HDL) para determinar el riesgo de un primer infarto de miocardio. La evidencia de inflamación tras un infarto se asocia con mayor riesgo de eventos coronarios recurrentes. La PCR ayudaría a la estratificación de riesgo post-infarto, así como a la de los pacientes que serán sometidos a revascularización miocárdica (RM), ya que altas concentraciones prequirúrgicas se asocian a un peor pronóstico a mediano y largo plazo (1 a 6 años post RM). Se ha observado un alto valor predictivo negativo, ya que la sobrevida libre de eventos fue excelente en pacientes con concentraciones normales de PCR (<3 mg/L) mientras que la recurrencia de eventos en los que tenían concentraciones > 3 mg/L al alta fue mayor independientemente de que el paciente hubiera sido revascularizado. Con respecto al tratamiento, hasta el presente no se dispone de fármacos que reduzcan específicamente las concentraciones de PCR. DIETA RICA EN GRASA Y COLESTEROL Se ha demostrado que dietas de estas características aumentan la concentración plasmática de LDL-c. Favorece la formación de células espumosas que intervienen en la formación de la placa ateromatosa. También au- 184 mentan las lipoproteínas ricas en triglicéridos en la fase posprandial que aunque son transitorias, pueden ser lesivas para la pared del endotelio. Se ha observado que comidas ricas en grasa total, grasa saturada y colesterol induce disfunción endotelial en las arterias periféricas estudiadas mediante eco-Doppler ya a las dos horas de la ingesta y que el grado de disfunción se correlaciona con la lipemia posprandial. De nuevo nos tenemos que referir a los consejos encaminados a restringir el consumo de grasas animales (cerdo, cordero, ternera), así como del modo de cocinar los alimentos (fritos). Se debe insistir en aconsejar el consumo de pescado (blanco y, sobre todo, azul) y de aves (pollo, pavo), cocinados a la plancha o cocidos; el consumo de verduras, hortalizas, legumbres y cereales, consumidos de forma natural, a la plancha o cocidos; el consumo aditivo de aceite de oliva crudo, de frutos secos (almendras, nueces y avellanas), de fibra (frutas, verduras frescas o adición de salvado) y de proteínas vegetales (soja). Se debe aconsejar una dieta fresca, rica, variada, equilibrada y repartida a lo largo del día, evitando las comidas copiosas. En el varón el límite de alcohol diario no debe superar los 40 gramos (tres/cuatro unidades). En la mujer el límite es de 30 gramos (dos/tres unidades). FACTORES DE CATEGORÍA II Aquellos cuyo tratamiento es probable que disminuya el riesgo cardiovascular. DIABETES MELLITUS De todos los factores que contribuyen a aumentar el RCV, sin duda, es la diabetes el factor que por si mismo más riesgo aporta. La diabetes tipo 1 (dependiente de insulina) y la diabetes tipo 2 (no dependiente de insulina, pero dependiente de dieta o de antidiabéticos orales), son factores de riesgo en franco crecimiento. La resistencia insulínica y la hiperinsulinemia son los factores desencadenantes del mayor riesgo cardiovascular de estos pacientes. Como en la HTA, es necesario hacer énfasis en la ausencia de síntomas iniciales, y en la necesidad de realizar periódicamente análisis de rutina, como único medio de detección. Los signos de sospecha típicos de la diabetes (polifagia, poliuria y polidipsia) pueden estas ausentes en las fases iniciales de la enfermedad. Se debe insistir en las visitas periódicas al médico de AP o al endocrino. Se debe insistir en la necesidad de mantener los niveles de HbA1c menores a 7. Así, el paciente diabético es considerado de alto riesgo cardiovascular, con un manejo de parámetros de tratamiento y vigilancia, al mismo nivel que el paciente que ya ha sufrido un evento vascular grave. En este sentido la Guía Europea de Prevención de Riesgo Cardiovascular, al repasar las prioridades médicas, establece en segundo lugar, junto con todos los pacientes de alto riesgo, el manejo del paciente diabético. Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 En septiembre del 2004 la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó que el 8,7 por ciento de españoles mayores de 20 años padece diabetes, lo que sitúa a España entre los países del mundo con mayor prevalencia de esta enfermedad. Esta prevalencia aumenta de forma significativa en relación a la edad: alcanza cifras entre el 10 y 15 por ciento en la población mayor de 65 años y del 20 por ciento en los mayores de 80 años. Del total de diabéticos, el 90 por ciento son tipo 2, siendo del tipo 1 el restante 10 por ciento. De acuerdo con cifras estadísticas, en los últimos 5 años el porcentaje de diabéticos en España ha experimentado un crecimiento evidente debido al aumento de factores de riesgo como la obesidad, el sedentarismo y la mayor expectativa de vida de la población de mayor edad. Por todo ello no cabe duda sobre la importancia tanto de la prevención y diagnostico en fases tempranas, como del manejo correcto del paciente diabético, especialmente si se asocian otros factores de riesgo cardiovascular. Cribaje y diagnóstico precoz Aunque por ahora no existe ningún estudio que demuestre los beneficios de una estrategia para el diagnóstico precoz de la diabetes tipo 2 en individuos asintomáticos, parece evidente la necesidad de la búsqueda de nuevos casos entre las personas de alto riesgo. Se ha demostrado que se puede prevenir o retrasar la progresión a la diabetes mediante la intervención con medidas higiénico dietéticas (dieta y ejercicio) en sujetos que presentan una intolerancia a la glucosa, y así lo ha reconocido la reciente guía europea de prevención cardiovascular. Así las diferentes sociedades implicadas en prevención primaria de diabetes dan consejos de cribaje. En resumen podemos asumir como criterios de cribado de diabetes los del siguiente listado: 1) Cada 3 años en mayores de 45 años. 2) Anualmente, y a cualquier edad, en población de riesgo de diabetes: – Antecedentes familiares de DM (en 1º grado). – Antecedentes personales de diabetes gestacional y/o fetos macrosómicos (4 Kg de peso al nacer). – Diagnóstico previo de ITG o GBA. – Etnias de alto riesgo. – Antecedentes personales de enfermedad cardiovascular. – Otros marcadores de resistencia insulínica. – Dislipemia (HDL<35 y/o TG >250). – Obesidad (IMC >27) y/o perímetro abdominal > 102(H) ó >88 (M). – HTA. – Síndrome de ovario poliquístico o acantosis nigricans. Pruebas de cribado. – Población general y grupos de riesgo: Glucemia basal en plasma venoso. – Gestantes: Test de O´Sullivan. En todos estos casos estará indicada la realización de una glucemia basal en sangre venosa en ayunas, que nos dará el diagnóstico. Diagnóstico Parece haber consenso generalizado en cuanto a los criterios diagnósticos en diabetes que podrían recogerse de la siguiente forma: – Glucemia en ayunas (al menos durante 8 horas) > 126 mg/dl. – Glucemia > 200 mg/dl 2 horas después de sobrecarga oral con 75 grs. de glucosa. – Glucemia al azar > 200 mg/en presencia de síntomas de diabetes (polidipsia, poliuria o pérdida de peso inexplicada). Los pacientes con cifras límite tanto en glucemia basal, como en la prueba de sobrecarga oral de glucosa han de ser etiquetados como tales, ya que está indicada la intervención sobre ellos, así como su seguimiento: – Glucemia basal alterada (GBA): Paciente con niveles de glucemia basal entre 110-125 mg/dl. – Intolerancia a la glucosa (ITG): Pacientes con niveles a las 2 horas. del TTOG (Test de Tolerancia oral a la Glucosa) entre 140-199 mg/dl. En ambos casos, GBA e ITG, existe un riesgo cardiovascular aumentado. Se ha demostrado que modificaciones en el estilo de vida (dieta, ejercicio y control del peso) reducen este riesgo y también la proporción de estos pacientes que evolucionan a diabetes. Esto es especialmente importante en pacientes con síndrome metabólico, que son pacientes con riesgo cardiovascular alto. La glucemia basal alterada es un criterio de diagnóstico de Síndrome metabólico y es en estos pacientes, en los que la modificación en los estilos de vida, incidiendo especialmente en el control del peso y el ejercicio, tiene mayor importancia. A su vez existen ensayos clínicos en los que se ha demostrado que con el uso de fármacos (Metformina y Acarbosa), también se consiguen estos beneficios, aunque en menor medida que con los cambios en el estilo de vida. El paciente diabético tipo 1, padece una enfermedad endocrinológica específica cuyo manejo y atención se escapa al objetivo de esta revisión. Sin embargo, a efectos de riesgo cardiovascular, el paciente diabético tipo 1 adquiere los mismos niveles de riesgo que el paciente diabético tipo 2, cuando aparece microalbuminuria. Estaría indicado plantearse diagnóstico diferencial en diabéticos adultos no obesos y de rápida progresión para diferenciar entre diabetes tipo 2 o tipo1 de inicio lento en el adulto (tipo LADA), la cual debería recibir tratamiento con insulina desde etapas precoces con el fin de preservar la función residual pancreática. Para ello la determinación de anticuerpos contra el ácido glutámico decarboxilasa (anti GAD) ha demostrado ser útil en el diagnóstico de la diabetes LADA. Manejo del paciente diabético El manejo del paciente con diabetes incluye dos aspectos diferenciados, aunque en la práctica el manejo es simultaneo. Por un lado un tratamiento específico de la diabetes, y por otro al manejo de los factores de riesgo cardiovascular, que en general en este tipo de pacientes van a ser más ambiciosos. 185 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 Aproximadamente el 65 por ciento de los diabéticos fallecen a consecuencia de una enfermedad CV, en parte debido a la propia diabetes (el riesgo CV se multiplica por dos en hombres y por cuatro en mujeres), pero también debido a su frecuente asociación con otros FRCV como son la HTA, la dislipemia y la obesidad. Esto es debido a que todos ellos comparten un mecanismo fisiopatológico común: resistencia a la insulina-hiperinsulinismo, señas de identidad del llamado Síndrome metabólico. En los últimos años recomiendan los mismos objetivos de control y tratamiento para los pacientes diabéticos, al igual que para aquellos que han sufrido un evento cardiovascular (prevención secundaria). Sin embargo en la utilización de SCORE para riesgo de evento vital recomendada por la guía europea de prevención cardiovascular, nos obliga a objetivos más ambiciosos, tendiendo en la actualidad a una revisión a la baja del colesterol LDL. A pesar de todo ello, y dado lo ambicioso de los objetivos, todas la guías de manejo coinciden en la necesidad de individualizar cada caso, estableciendo unos objetivos iniciales realistas, así como intentar consensuarlos con el paciente, para que este se vea implicado en la consecución de los mismos. Tratamiento de la diabetes tipo 2 El tratamiento de la diabetes tipo 2, ha sido tradicionalmente estructurado de forma escalonada. La necesidad de mejorar los parámetros definidos previamente en el curso de una enfermedad crónica y en general progresiva, nos hará ir subiendo los peldaños del tratamiento. En general si los objetivos de glucemia no se alcanzan en 2-4 meses hay que intensificar intervenciones en el estilo de vida y avanzar al siguiente nivel terapéutico. 1) Dieta y actividad física Las recomendaciones de la terapia no farmacológica en diabetes han demostrado evidencia incluso antes del diagnóstico de la enfermedad. Por otra parte a los consejos específicos sobre dieta de diabetes, se han ido añadiendo las recomendaciones generales para el correcto control del resto de factores de riesgo cardiovascular. La guía europea de prevención cardiovascular en su anexo de recomendaciones dietéticas generales, hace referencia no solo a aspectos relacionados con ingesta calórica y consumo de hidratos de carbono, sino también a consumo de sal, porcentaje de grasa en la dieta, fomento de alimentos recomendados, e ingesta de alcohol. Todo ello constituye la base de la llamada dieta mediterránea, que se vuelve a recomendar como altamente saludable y constituye un resumen de todos los consejos en este ámbito. Así la abundancia de frutos frescos de origen vegetal, la escasez de productos ricos en azucares refinados, el bajo porcentaje de carnes rojas, la presencia del aceite de oliva como fuente principal de grasa y la ingesta de queso, yogur, pollo y pescado en cantidades moderadas, constituye un patrón alimenticio considerado como ideal en la prevención de enfermedades cardiovasculares. Con respecto a la actividad física se recomienda realizar ejercicio de intensidad ligera o moderada (dependiendo de la situación basal de cada persona) durante al menos 30 minutos, y como mínimo 3 días a la semana. 186 2) Terapia farmacológica El tratamiento farmacológico de la diabetes tipo 2 no ha ofrecido grandes novedades en los últimos años. Quizás los aspectos más destacados de las revisiones son: – La aparición de un nuevo grupo de antidiabéticos orales: las tiazolidindionas (glitazonas). – Las mayores evidencias sobre terapia combinada de antidiabéticos orales. – La utilización de insulina combinada con antidiabéticos orales. Antidiabéticos orales Las posibilidades actuales en nuestro medio son: Sulfonilureas Estimulan la secreción de insulina preformada en el páncreas. En ancianos son de elección las de vida media corta (glipicida o gliquidona). En caso de sospecharse problemas de cumplimentación. La glimepirida en dosis única puede ser una buena opción. Los efectos secundarios más frecuentes de las sulfonilureas son el aumento de peso y las hipoglucemias. Son el fármaco de elección en pacientes sin sobrepeso. Efectos adversos: hipoglucemia; alteraciones hematológicas: aplasia medular, agranulocitosis, anemia hemolítica y trombocitopenia; alteraciones cutáneas: rash, púrpura, prurito; alteraciones gastrointestinales: náuseas, vómitos, colestasis; alteraciones tiroideas, hiponatremia (clorpropamida), efecto antabús (clorpropamida). Interacciones: Potencian su acción: sulfonamidas, sulfinpirazona, salicilatos, esteroides anabolizantes, clofibrato, guanetidina, IMAO, fenilbutazona, metrotexato, alcohol, dicumarínicos, alopurinol. Inhiben su acción: tiazidas, cloranfenicol, propranolol, diazóxido, furosemida, corticoides, contraceptivos, barbitúricos, rifampicina. Contraindicaciones: diabetes tipo 1, embarazo y lactancia, insuficiencia renal, alergia a las sulfonilureas, presencia de cetosis. Biguanidas: Metformina Inhibe la neoglucogénesis hepática. Es el fármaco de elección en pacientes con sobrepeso u obesidad. No produce aumento de peso. Es el único antidiabético oral que demostró una reducción de las complicaciones macrovasculares a largo plazo. Nunca produce hipoglucemia en monoterapia. Efectos adversos: Alteraciones gastrointestinales (diarreas, nauseas, vómitos), alteraciones gustativas, acidosis láctica, efecto anorexígeno. Contraindicaciones: Tratamiento de la DM1, insuficiencia renal, insuficiencia hepática, insuficiencia respiratoria, embarazo- lactancia, alcoholismo. Reguladores de la absorción de glucosa: Acarbosa y Miglitol Actúan retardando la absorción de hidratos de carbono a nivel intestinal. Son útiles si existe hiperglucemia postprandial con glucemia basal no muy elevada. Nunca producen hipoglucemias en monoterapia. Cuando se utilizan en combinación con sulfonilureas, secretagogos o insulina Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 pueden producirse hipoglucemias que se tratarán con glucosa oral, pero no con sacarosa (azúcar), debido a que ésta tardará en hacer efecto, al estar retardada su absorción. Su efecto secundario más frecuente es la flatulencia que se produce hasta en un 30 por ciento de los casos. Efectos secundarios: flatulencia-meteorismo, dolor abdominal, diarreas. Interacciones: reducen el efecto de la acarbosa: antiácidos, resíncolestiramina. Contraindicaciones: tratamiento de primera elección de la DM1, pacientes con trastornos gastrointestinales, embarazo-lactancia. Secretagogos de acción rápida: Repaglinida y Nateglinida Producen una liberación postprandial de insulina a través de un receptor diferente al de las sulfonilureas. Son ventajosos para el control de hiperglucemias postprandiales y tienen menor riesgo de hipoglucemias que las sulfonilureas. Se debe advertir a los pacientes que omitan la dosis si se saltan una comida, debido a que producen una liberación rápida de insulina y de corta duración por lo que podría desencadenarse una hipoglucemia. También pueden ser útiles en pacientes con un horario y distribución de comidas irregular. Pueden ser utilizadas en pacientes ancianos y con insuficiencia renal leve-moderada. Sus efectos secundarios son hipoglucemias y discreto aumento de peso. Glitazonas (Tiazolidindionas) Este nuevo grupo de fármacos, que inicialmente en la práctica clínica venían a retrasar el paso a la insulina de los pacientes, utilizándolos en terapia combinada, ha venido a hacerse su propio lugar en el tratamiento en monoterapia. Existen dos en la actualidad: pioglitazona, rosiglitazona (la troglitazona fue retirada por producir toxicidad hepática grave). Su acción se produce aumentando la captación y el uso de glucosa en músculo y tejido graso, por lo que aumenta la sensibilidad de la insulina. Su efectividad es inferior a la de sulfonilureas y metformina. Su principal indicación sería como combinación en pacientes obesos en los que fracasa la monoterapia con sulfonilureas o metformina. Al igual que esta última no producen hipoglucemias, sin embargo producen retención de líquidos que puede dar lugar a anemia dilucional, descompensación insuficiencia cardiaca ó edemas. También suelen producir un discreto aumento de peso. La rosiglitazona aumenta el colesterol total, LDL y HDL. La pioglitazona tiene además aprobada por la FDA su uso asociada con insulina. El papel que juega la resistencia a la insulina en la fisiopatología del diabético tipo 2 y también en el obeso, se demuestra cada vez más importante. Se ha asociado a disfunción endotelial vascular, desarrollo de dislipemia aterogénica y alteraciones en la hemostasia. Todo ello asociado a la micro y macro angiopatía que estos pacientes van desarrollando, con todas sus complicaciones. Este grupo de fármacos aumentan la sensibilidad a insulina y hay estudios que demuestran la mejora en los fac- tores de riesgo cardiovascular. Por lo tanto se ha abogado por el uso de los mismos también en tratamientos de primera línea, dentro de una tendencia de manejo agresivo de la diabetes tipo 2 desde el comienzo. Efectos adversos: Pioglitazona en combinación con metformina: anemia, aumento de peso, cefalea, anomalías de la visión, flatulencia, artralgia, hematuria, impotencia. Pioglitazona en combinación con sulfonilurea: aumento de peso, glucosuria, hipoglucemia, aumento de la dehidrogenasa láctica, aumento del apetito, cefalea, vértigo, anomalías de la visión, flatulencia, sudoración, proteinuria, fatiga. Rosiglitazona en combinación con metformina: anemia, hipoglucemia, hiperglucemia, dislipemia, acidosis láctica, hipercolesterolemia, cefalea, vértigo, diarrea, flatulencia, náuseas, dolor abdominal, dispepsia, astenia. Rosiglitazona en combinación con sulfonilurea: hipoglucemia, hiperglucemia, aumento de peso, hipercolesterolemia, somnolencia, vértigo, dispepsia, edemas, anemia. Contraindicaciones: alergia a glitazonas, insuficiencia cardiaca, insuficiencia hepática. Terapia oral combinada La terapia combinada se basa en el aprovechamiento del efecto sinérgico de los diferentes mecanismos de acción de los fármacos. Se han utilizado, y demostrado eficaces casi todas las combinaciones. Las sulfonilureas se han utilizado clásicamente en asociación con los reguladores de la absorción de glucosa para el mejor control postprandrial. Sin embargo la sinergia de la asociación con metformina ha demostrado alta reducción de glucemias, siempre y cuando no existan contraindicaciones para ninguna de las dos. Cuidado especial a pacientes diabéticos de larga evolución que han podido desarrollar cierto grado de insuficiencia renal. Finalmente la asociación con glitazona se ha promovido en pacientes con resistencia a pasar a la insulinización, aunque no ha demostrado que este retraso sea beneficioso. La metformina igualmente admite la asociación mencionada, también con secretagogos y en pacientes obesos estaría indicada en asociación con glitazona a pesar de compartir mecanismos de acción. 1) Terapia con Insulina nocturna y agentes orales Esta combinación se puede plantear en el tratamiento de diabetes desde los dos lados de la terapia: Los tratamientos con sulfonilureas o terapia combinada, como paso previo a la insulinización definitiva, en pacientes que requerirían 3 inyecciones diarias, o ante el temor de aumentos importantes en el peso. La terapia con insulina puede comenzarse añadiendo una dosis de insulina intermedia (NPH) nocturna al tratamiento oral que se iniciaría con 0,1-0,2 UI/Kg/día. Desde el otro lado, el paciente en tratamiento con insulina puede beneficiarse de mejor control asociando un agente oral que en general estaría indicada, la metformina en el obeso, y los inhibidores de las a-glucosidasas, para el mejor control de glucemias post-pandriales. 187 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 2) Terapia con insulina El inicio de tratamiento con insulina en diabetes tipo 2, se establece según las siguientes indicaciones: – Contraindicaciones para el uso de fármacos orales. – Control metabólico deficiente (HbA1c >8 por ciento) a pesar de dosis plenas de fármacos orales. – Pérdida de peso no explicable por dieta hipocalórica, persistencia de síntomas cardinales o cetonuria. – Embarazo o lactancia. – De forma transitoria en casos de descompensación hiperglucémica aguda, enfermedad febril intercurrente, tratamiento con corticoides, cirugía mayor, infarto agudo de miocardio o traumatismo grave. El paso a la insulinización plena del diabético tipo 2 es habitualmente una circunstancia vital trascendente en la vida de estos pacientes. La resistencia psicológica de estos, a dar este paso, lo retarda con frecuencia durante un tiempo en el que el mal control de la enfermedad aumenta mucho el riego vascular. La mentalización de que la diabetes en si misma, es una enfermedad silente pero devastadora tiene que ayudarnos en la toma de decisiones. diovascular. Se considera que el índice cintura/cadera deseable es inferior a 0,9 en los hombres y a 0,8 en las mujeres. Se debe de aconsejar la vigilancia periódica del peso y la reducción de éste a los valores normales. Se debe utilizar el índice de masa corporal como parámetro de medida. Para calcularlo se debe dividir el peso en kilogramos por la estatura en metros. SITUACIÓN POSTMENOPÁUSICA El déficit de estrógenos, multiplica por tres el riesgo cardiovascular (12). Además se produce un aumento de LDLc como consecuencia de la disminución de la actividad de los receptores de la Apo B. FACTORES DE CATEGORÍA III Factores de riesgo asociados a un aumento del riesgo cardiovascular cuya modificación podría suponer una disminución del mismo. FACTORES PSICOSOCIALES SEDENTARISMO La actividad física, disminuye la adiposidad y la concentración de triglicéridos, aumenta el cHDL y se asocia a una menor prevalencia de HTA. Por lo que la ausencia de dicha actividad puede influir en el mantenimiento de elevados niveles de estos factores en el paciente. Se debe recomendar el ejercicio moderado, especialmente caminar unos 3 km diarios, sin paradas. COLESTEROL DE LAS LIPOPROTEÍNAS DE ALTA DENSIDAD La relación entre el déficit de cHDL y la arteriosclerosis ha sido demostrada en numerosos estudios de casos y controles, transversales y prospectivos. Sin embargo todavía no se ha demostrado que el tratamiento dirigido específicamente a aumentar el cHDL sea eficaz en la prevención cardiovascular. No existen fármacos que directamente eleven la concentración de las HDL. Todos los hipolipemiantes reducen la s LDL y elevan algo las HDL. Los que más elevan éstyas últimas son el gemfibrozilo (fibrato) y la atorvastatina (estatina). 1. Estrés: este factor interviene como posible desencadenante de episodio isquémico, y por otro lado suele condicionar hábitos de vida poco saludables. 2. Personalidad de tipo A: Es un síndrome complejo que se origina en una sensación de inseguridad y en un deterioro de la autoestima. El individuo con esta personalidad lucha por alcanzar más y mejores objetivos en menos tiempo y con ello mejorar su autoestima. La consecuencia fisiopatológica de las sensaciones de urgencia y hostilidad que se producen en los pacientes con esta patología, puede favorecer la aterogénesis y conducir a enfermedad coronaria prematura. 3. La falta de apoyo psicosocial puede tener una gran influencia en la evolución de la enfermedad coronaria: Las personas que carecen de una persona de confianza para convivir tienen una mortalidad muy superior a los pocos meses de sufrir un infarto de miocardio. 4. Depresión: Esta patología tiene alta prevalencia en los pacientes con enfermedad coronaria y aumenta la morbi-mortalidad de causa cardiovascular en estos pacientes. TRIGLICÉRIDOS OBESIDAD Existen evidencias de que la obesidad, ya de grado ligero, da lugar a un aumento de la mortalidad cardiovascular. En los hombres, el 10% de aumento en el peso provoca un aumento del 30% en el riesgo coronario, debido sobre todo al efecto de la obesidad sobre otros factores de riesgo. El riesgo debido a obesidad, está muy relacionado con la distribución de grasa corporal. La obesidad androide o abdominal es el patrón que se asocia a un mayor riesgo car- 188 Los mecanismos por los que los triglicéridos constituyen un factor de riesgo: – Correlación positiva entre triglicéridos, factor VII de la coagulación y PAI-I – Correlación positiva con la presencia de LDL pequeñas y densas – Presencia de VLDL anómalas con capacidad de APectar el funcionalismo de las células endoteliales y de favorecer la transformación de los macrófagos en células espumosas. Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 – Hiperlipemia posprandial con acumulación plasmática de partículas remanentes aterogénicas. – El exceso de triglicéridos forma parte del síndrome x que se relaciona con: – Resistencia a la insulina – Intolerancia a la glucosa – Hiperinsulinemia – Déficit de cHDL – HTA Los fármacos que reducen los triglicéridos pueden ser de dos tipos: fibratos y resinas de intercambio iónico. Sólo una estatina, atorvastatina, ha demostrado disminuir los triglicéridos de forma más significativa que el resto. LIPOPROTEÍNA (A) Debido a la similitud estructural de esta lipoproteína con el fibrinógeno, se ha postulado que podría interferir la activación del plasminógeno y favorecer la trombosis. Los datos con respecto al papel de la lipoproteína (a) [Lp(a)] en el desarrollo de enfermedad coronaria no son concluyentes. En el Physicians Health Study, estudio que incluyó a 14.916 hombres sanos que fueron seguidos durante 60 meses, la presencia de Lp(a) elevada no resultó ser una variable de riesgo independiente. En contraposición, los investigadores del Framingham Offspring Study destacaron que el aumento de esta lipoproteína fue un factor de riesgo independiente para enfermedad coronaria en hombres menores de 55 años y en mujeres. La magnitud del riesgo atribuible fue similar al aportado por la presencia de hipercolesterolemia (9.3 por ciento y 10.3 por ciento respectivamente). Varios estudios caso-control sugieren que la presencia de Lp(a) elevada es un factor de riesgo independiente para enfermedad coronaria. Las concentraciones superiores a 30 mg/dl son consideradas anormales. Con respecto a las medidas terapéuticas disponibles, la dieta y el ejercicio físico no modifican los niveles de Lp(a). No se dispone de trabajos randomizados que hayan evaluado el impacto sobre eventos vasculares de disminuir las concentraciones de esta lipoproteína. Las investigaciones publicadas han enfocado el tema sobre la eficacia en reducir su nivel plasmático y demostraron que fármacos útiles en disminuir los niveles de LDLcolesterol como la colestiramina y las estatinas no son efectivas. El empleo de fibratos aportó datos contradictorios. En contraposición podrían ser de utilidad en empleo de estrógenos y el ácido nicotínico a dosis elevadas, 3-4 gramos diarios. No se dispone de trabajos aleatorizados que hayan evaluado el impacto causado por la disminución de esta lipoproteína sobre eventos vasculares. HOMOCISTEÍNA Actúa como factor trombogénico, tienen efecto tóxico sobre las células endoteliales, favorece la oxidación del colesterol y promueve la hiperplasia de las células mus- culares lisas, fibrosis y la calcificación de la pared arterial. La elevación moderada de homocisteína en la sangre puede producirse como consecuencia de uno o más factores modificables en el estilo de vida, como el hábito de fumar, una ingesta alimenticia de vitaminas baja, un consumo alto de alcohol o de cAPé y una actividad física escasa. En varios estudios se ha encontrado una asociación positiva entre homocisteinemia y la edad. Una dieta pobre en frutas frescas y vegetales puede conducir a una deficiencia de folatos, mientras que una dieta vegetariana estricta puede generar déficit de vitamina B12, ya que sólo los alimentos de origen animal contienen esta sustancia. Se demostró que los niños alimentados con una dieta vegetariana duplican el nivel de homocisteína en sangre respecto de los controles. CONSUMO DE ALCOHOL El consumo excesivo de alcohol, se asocia con mayor mortalidad cardiovascular, en parte debido al efecto tóxico del alcohol sobre el miocardio y la pared arterial, también tiene efecto aumentando la presión arterial. La unidad de alcohol equivale a 9-10 gramos de alcohol puro. Esta cantidad está presente en una cerveza, en un vino o en media copa de bebida destilada (licor). El límite de riesgo en el varón adulto es de 280 gramos semanales. En la mujer el límite es de unos 164 gramos semanales. OXIDACIÓN DE LAS LIPOPROTEÍNAS Las LDL oxidadas son una fuente de colesterol para la formación de células espumosas que favorecen: 1. La lesión del endotelio arterial 2. La activación del sistema de la coagulación 3. El espasmo vascular 4. La activación celular INFECCIÓN POR CHLAMYDIA PNEUMONIAE No hay datos determinantes. FACTORES DE CATEGORÍA IV Aquellos que no pueden ser modificados: EDAD SEXO MASCULINO HISTORIA FAMILIAR DE ENFERMEDAD CORONARIA PRECOZ Aunque estos factores no son modificables, se debe insistir en que ello no debe impedir la prevención de los factores I, II y III. El que una persona sea anciana no significa que se deba arrojar la toalla en prevención cardiovascular. Lo mismo que si existe historia familiar de enfermedad coronaria, precisamente todo lo contrario: se debe insistir todavía más en los aspectos preventivos y terapéuticos. 189 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 Carta al Editor Oxigenoterapia hiperbárica en la enfermedad de Crohn perianal Med. Aeroesp. Ambient. ISSN 1134-9913 2005; 4: 190 R. BAÑOS MADRID, F. PÉREZ FUENZALIDA Y J. MERCADER MARTINEZ. Servicio de Aparato Digestivo. Hospital Virgen de la Arrixaca. Murcia. SR. DIRECTOR: La enfermedad de Crohn perianal, es un proceso progresivo, doloroso e incapacitante, siendo difícil de manejar a pesar de los avances médicoquirurgicos actuales. En su patogénia juega un papel importante la isquemia y la infección secundaria por anaerobios. Los beneficiosos efectos de la terapia con oxígeno hiperbárico han sido descritos en pacientes con enfermedad perianal severa o refractaria. Presentamos un caso con enfermedad perianal grave con buena respuesta a la oxigenoterapia hiperbárica. Varón de 33 años diagnosticado en 1995 de enfermedad de Crohn con afectación de colon. Desde entonces necesitó varios ingresos por brotes moderados. Un año antes del ingreso actual, es diagnosticado de enfermedad perianal con tres orificios fistulosos con importante supuración, recibe tratamiento médico con corticoides, metronidazol y 5- ASA oral sin presentar mejoría significativa en los meses siguientes. Reingresa por nuevo brote con 6-7 deposiciones sanguinolentas, febrícula y dolor anal que aumenta al defecar y tenesmo rectal. A la exploración física se observa en la región perianal derecha proceso expansivo inflamatorio, con mucosa tumefacta, eritematosa y caliente con orificio fistuloso que supura. En la región perianal izquierda detectamos otros dos orificios sin supuración. Se realiza colonoscopia, apreciando un colon con aftas y úlceras serpiginosas aisladas, ileon terminal con mucosa normal. Analíticamente destacaba una leucocitosis con desviación izquierda, anemia con Hgb de 8,5 gr, VSG y PCR elevada. Se inicia tratamiento con metronidazol iv, corticoides iv y nutrición entera al evidenciar una malnutrición moderada. Tras dos semanas de estar ingresado y no presentar mejoría se recomienda cirugía de las fístulas que rechaza el paciente. Teniendo en cuenta el soporte bibliográfico y después de descartar contraindicaciones, se decide iniciar tratamiento en cámara hiperbárica multiplaza a razón de una sesión diaria de una hora (cinco días a la semana), con oxígeno a una presión de 2,5 atmósferas. Se realizan un total de 21 sesiones, mejorando el estado general y presentando las lesiones menos signos inflamatorios, desapareciendo la supuración y normalizándose las altera- 190 ciones analíticas. Es dado de alta con tratamiento con corticoides orales y azatioprina. La oxigenoterapia hiperbárica no es un tratamiento de uso rutinario en la enfermedad de Crohn perianal, aunque hay otros autores que han constatado buenos resultados en la integración de este tratamiento en el arsenal terapéutico de esta enfermedad invalidante1,2,3. Es por tanto otra alternativa de las que se dispone actualmente para tratar esta enfermedad de tratamiento tan complicado. Afortunadamente disponemos en la actualidad de tratamientos validados como son los anticuerpos monoclonales (anti-TNF) e incluso el uso de células madre para el tratamiento de las fístulas de Crohn, eso no quita usar aquellas medidas que puedan ser utilizadas de forma adyuvante para aliviar y acelerar la mejoría. Serían necesarios estudios para poder evidenciar de forma científica la utilidad. Actualmente solo se constatan buenos resultados en casos aislados o series cortas, en los que se usa esta terapia integrada junto a tratamientos de uso cotidiano en esta patología como son inmunosupresores y antibióticos. Los mejores resultados se han visto en pacientes con más de 20 sesiones asociados a antibióticos (metronidazol)4,5. BIBLIOGRAFIA: 1. Brown RB, Sands M: Infectious disease indications for hyperbaric oxygen therapy. Compr Ther 21:663-667, 1995. 2. Camporesi EM, Ed.: Hyperbaric Oxygen Therapy Committee Report. Kensington, MD, Undersea and Hyperbaric Medical Society, 1996. 3. Grim PS, Gottlieb LJ, Boddie A, Batson E: Hyperbaric oxygen therapy. JAMA 263:2216-2220, 1990. 4. Tibbles PM, Edelsberg JS.Hyperbaric-oxygen therapy. N Engl J Med. 1996 Jun 20; 334(25): 1642-8. 5. Hyperbaric Oxygen Therapy. November 2000. MSAC aplications 1018-1020. Assessment Report. Commonwealth Australia 2001. ISSN 1443-7120. Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 Noticias INFORMACIÓN IMPORTANTE VI SIMPOSIUM MÁLAGA El Dr. Tiessler, organizador del Simposio de Málaga nos ha enviado la siguiente información que consideramos de máximo interés: Este año NO habrá servicio de transporte en autocar desde los hoteles a la sede del Simposio y viceversa. El motivo es para mayor comodidad de los asistentes, no estando supeditados a horarios de autocar para desplazarse y pudiendo hacerlo dando un cómodo paseo. Se ha buscado un hotel (el AC Málaga Palacio ****) que está a 200 metros de la sede del Simposio (el Rectorado de la Universidad de Málaga). El hotel se encuentra en pleno centro histórico, junto al Paseo del Parque (sede del congreso) y a escasos metros de La Catedral, del Puerto, de La Alcazaba, del Museo Picasso, de la Calle Larios (principal calle comercial de Málaga). etc. El servicio de autocares para los desplazamientos (Cena de Gala y visita al Aeropuerto) se centralizaran en la puerta del hotel evitándonos esperas innecesarias. Estos datos que os comento, aparte de la comodidad para los congresistas, van encaminados a animaros a asistir acompañados, ya que durante la visita prevista el día 18 al Museo de Aviación de Aeropuerto, los acompañantes que lo deseen podrán realizar una visita turística guiada al Museo Picasso, Catedral, Alcazaba, etc. por cortesía del Excmo. Ayuntamiento de Málaga. Se han “bloqueado” 100 habitaciones en dicho hotel. El precio de la habitación doble y doble de uso individual es de 112 €, con el desayuno incluido y el minibar gratuito. Este “bloqueo de habitaciones” es efectivo HASTA EL DÍA 15 DE SEPTIEMBRE, a partir de esa fecha no garantizan las condiciones expuestas ni la disponibilidad de habitación. Es un inconveniente tener que reservar con tanta antelación, pero en este sentido ha sido imposible negociar otros plazos, alegando el hotel que, aunque no sean fechas turísticas, hay mucha demanda por congresos y reuniones de empresas. De cualquier modo, en el boletín de inscripción se incluirán 2 ò 3 hoteles más que estén próximos para el que desee otra alternativa. Los interesados en realizar reserva, deben dirigirse a: —VIAJES AGP, S. L.— (Preguntar por D. Manuel Bonilla) C/ Panaderos, 4 - 29005 Málaga Teléfono: 952 603 708 Fax: 952 603 688 Si tenéis alguna duda o queréis alguna aclaración, no dudéis en contactar conmigo. Espero veros a todos en Málaga. Un saludo. Pablo Tiessler Tfno; 655 588 808 E-mail: [email protected] 191 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 AVANCE PROGRAMA VI SIMPOSIUM NACIONAL DE MEDICINA AEROESPACIAL (S.E.M.A.) MÁLAGA 17 Y 18 DE NOVIEMBRE DE 2005 (RECTORADO UNIVERSIDAD DE MÁLAGA. SALÓN DE ACTOS) Paseo del parque, s/n. Málaga 1er DÍA – JUEVES 17 DE NOVIEMBRE 09:00 Acreditación y recogida de documentación. 09:30 Inauguración del Simposio. 10:00 1ª Mesa Redonda: “Análisis Histórico. Medicación y vuelo”. Moderador: Dr. Pablo Tiessler 10:00 – 10:25 “La Medicina en la historia de la aviación”. D. Carlos Pérez. 10:25 – 10:45 “Manejo de antihistamínicos en Medicina Aeronáutica”. Dr. José Solano. 10:45 – 11:00 Coloquio. 11:00 Comunicaciones libres 11:00 – 11:20 “Condicionantes médicos de la aviación ligera”. Dr. Miguel Gabriel. 11:20 – 11:50 Pausa - Café. 11:50 – 12:10 “Exposición a las radiaciones cósmicas: Monitorización biológica de los tripulantes de Iberia”. Dr. Ramón Domínguez Mompell. 12:10 2ª Mesa redonda: “La salud laboral del personal controlador aéreo: Estado actual”. Moderador: Dr. Bartolomé Pol. 12:10 – 12:30 “La Seguridad y Salud en el control de tránsito aéreo”. Dra. Yuliek Figueredo. 12:30 – 12:50 “Situaciones críticas en el control del tráfico aéreo: repercusiones en la salud del controlador aéreo”. Dr. Juan Mayol. 12:50 – 13:10 “Aspectos psicológicos en las funciones de controlador aéreo”. Dr. Bartomeu Terrassa. 13:10 – 13:25 Coloquio. 13:25 Comunicaciones libres. 13:25 – 13:50 “Satélites y salud pública”. Dr. Antonio Güell. 192 13:50 – 14:15 “La adaptación médico-fisiológica a los diferentes ambientes espaciales (órbita baja, luna y marte)”. Dr. Antonio Güell. 14:15 – 14:25 Coloquio. 14:25 – 16:10 Comida 16:10 3ª Mesa Redonda: “Medicina aeronáutica, perspectivas futuras. Drogas de abuso”. Moderador: Dr. Carlos Velasco. 16:10 – 16:30 “La Medicina Aeronáutica como currículo profesional. Perspectivas futuras”. Dr. Francisco Ríos. 16:30 – 16:50 “Medicina Aeronáutica en Europa. Nuevos retos, más demandas”. Dra. Beatriz Puente. 16:50 – 17:10 “Formación médico aeronáutica JAR vs Europa vs España”. Dr. José Azofra. 17:10 – 17:30 “Coste / Beneficio en la determinación de drogas de abuso. Nuestra experiencia en 5 años”. Dr. José del Valle. 17:30 – 17:45 Coloquio. 17:45 – 18:15 Pausa - café. 18:15 Comunicación libre. 18:15 – 18:35 “Formación integral del piloto como carrera profesional”. COPAC. 18:35 – 18:55 “Malaria y viajes internacionales”. Dra. Rosa López. 18:55 Asamblea General SEMA. 21:30 CENA DE GALA EN “HACIENDA EL ÁLAMO”. Entrega del IV PREMIO DR. MUÑOZ CARIÑANOS a la Dra. Beatriz Puente por la mejor Ponencia – Comunicación libre presentada en el V Simposio de la SEMA celebrado en Barcelona. Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 2º DÍA – VIERNES 18 DE NOVIEMBRE 09:30 Comunicaciones libres. 09:30 – 09:50 “Kits médicos y primeros auxilios abordo, experiencias y propuestas en la aerolínea comercial”. Dr. Eduardo Iacono. 09:50 – 10:10 “Desfibrilación precoz en aeropuertos”. Dr. Ibon Martínez. 10:10 – 10:30 “Abordaje del tabaquismo en Medicina Aeronáutica”. Dr. Mario Martínez. 10:30 – 11:00 Pausa – Café. 11:00 Traslado aeropuerto Málaga y visita al Museo de Medicina Aeronáutica. 14:00 Comida instalaciones AENA. 16:10 4ª Mesa Redonda: “Trombosis venosa profunda. Etiopatogenia, fisiopatología y prevención a nivel aeronáutico”. Moderador: Dr. Álvaro Hebrero. 16:10 – 16:30 “Trombofilia. Factores genéticos y adquiridos. Detección analítica”. Dra. Enriqueta Alomar. 16:30 – 16:50 “Revisión bibliográfica. Fisiopatología”. Dr. Francisco Ríos. 16:50 – 17:10 “Incidencia. Prevención a nivel aeronáutico y certificación”. Dr. Alfredo Goitia. 17:10 - 17:25 Coloquio. 17:25 –17:45 JAR – MED. AMS de la DGAC. Dr. Tomás Martín. 17:45 – 18:00 Pausa – Café. 18:00 5ª Mesa Redonda: “Psicología Aeronáutica. AEPA”. 18:00 – 18:20 “Facilitadores FFHH. Estandarización y desarrollo”. Dª. Pilar Moreno. 18:20 – 18:40 “Los factores humanos en la gestión del cambio”. D. Raúl Sosa. 18:40 – 19:00 “Trastornos individuales y patologías organizacionales del factor humano”. D. Claudio Rojo. 19:00 – 19:20 Coloquio. 19:20 Clausura. Entrega de diplomas. Votación a la mejor ponencia – comunicación libre del VI Simposium. 21:00 Cena despedida. 193 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 BOLETIN DE INSCRIPCIÓN VI Simposium Nacional de Medicina Aeroespacial (S.E.M.A.) Málaga, 17 y 18 de Noviembre de 2005 Apellidos Nombre Dirección C.P. Localidad País Teléfono E-mail Centro de trabajo CUOTAS DE INSCRIPCIÓN Socios S.E.M.A. y A.I.M.A. ........................................................................... 215 Euros No socios ......................................................................................................... 265 Euros Acompañantes sólo cena del jueves en Hacienda El Álamo........................... 115 Euros Estudiantes (No incluye cena, sólo asistencia)................................................ 50 Euros ■ ■ ■ ■ Último día de inscripción 2 de Noviembre de 2005 Presenta comunicación libre Título: (En caso afirmativo) si ■ no ■ Acompañante Nombre: (En caso afirmativo) si ■ no ■ Hotel de alojamiento Observaciones Día de llegada Día de salida Firma Rogamos envíe este boletín debidamente cumplimentado junto con la copia del resguardo de la transferencia bancaria a nombre de SEMA Simposium Nacional al Fax 971.607.108 Nº de Cuenta Corriente: 2038 1705 72 6000138210 (CAJA DE MADRID) 194 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 INFORMACIÓN Fecha y lugar de la celebración: Días 17 y 18 de Noviembre en Málaga; en el Salón de Actos del Rectorado de la Universidad de Málaga, Paseo del Parque, s/n. Secretaría de Simposium Información general y remisión del boletín de inscripción: Teléfono: 971.607.107 (Sta. Magdalena) Fax: 971.607.108 Correo: CENTRO MÉDICO AERONAÚTICO Aeródromo de Son Bonet, s/n 07009 Palma de Mallorca E-mail: [email protected] INSCRIPCIONES Cuotas de inscripción: Antes del 2 de noviembre 2005 Socios S.E.M.A. y A.I.M.A. 215 * No Socios 265 * Acompañantes 115 (solo cena del jueves en la hacienda El Alamo) Estudiantes 50 ** * La cuota de inscripción incluye: traslado en autocares a los diferentes eventos, la asistencia a las sesiones científicas, documentación, visita de trabajo, y la cena de confraternización el jueves 17 en La Hacienda El Álamo. ** No incluye la cena en La Hacienda El Álamo. Los ingresos se realizarán mediante transferencia bancaria, consignando los datos del ordenante a nombre de “SEMA Simposium Nacional” cuenta nº: 2038 1705 72 6000138210 (CAJA DE MADRID) Deberá remitirse a la Secretaría del Simposium mediante Fax (971.607.108) el Boletín de la Inscripción junto con el resguardo de la Transferencia Bancaria. Fecha límite de la inscripción 02 de Noviembre de 2005 Secretaría Científica del Simposium (Sólo para ponencias y comunicaciones): Deberá remitirse a la Secretaría Científica antes del 19 de Octubre al Dr. Álvaro Hebrero las ponencias y comunicaciones libres en las que constarán el nombre de los ponentes y resto de autores, introducción, material y métodos, resultados, discusión y conclusiones. Remitir a: Teléfono: 971.607.107 Fax: 971.607.108 E-mail: [email protected] Información complementaria Reconocido de interés por la Dirección General de Aviación Civil con una validez de 10 horas formativas para el mantenimiento de la habilitación como Médico Examinador Aéreo. 195 Medicina aeroespacial y ambiental. Vol. IV Nº 4. Junio 2005 DIRECTOR: Mario Martínez Ruiz. Servicio de Medicina Interna. Hospital Central de la Defensa. Madrid. COMITÉ DE REDACCIÓN: Enriqueta Alomar Serrallach. Vocal SEMA. Centro Médico Cruz Blanca. Barcelona. Beatriz Esteban Benavides. Vocal SEMA. CIMA. Madrid. Alfredo Gotia Gorostiza. Vocal SEMA. AENA. Bilbao. Álvaro Hebrero Oriz. Presidente de SEMA. Salud Laboral Air Europa. Palma de Mallorca. Fabriciano Marián Pérez. Vocal SEMA. MEA. Las Palmas. Bartolomé Pol Pujol. Secretario General de SEMA. AENA. Palma de Mallorca. Pablo Tiessler Gálvez. Vocal SEMA. MEA. Málaga. José del Valle Garrido. Vicepresidente de SEMA. CIMA. Madrid. CONSEJO ASESOR: César Alonso Rodríguez. Director CIMA. Madrid. Rafael Battestini Pons. Instituto de Medicina de Montaña. Barcelona. Jordi Desola Alá. CRIS. Barcelona. Ramón Domínguez Mompell. Servicios Médicos IBERIA. Madrid. José Luis García Alcón. Director de Sanidad del Aire. Madrid. Agustín Herrera. Revista de Medicina Militar. Madrid. José Lareo Cortizo. Academia Internacional de Medicina Aeroespacial. Madrid José Luis López Villa. Ex Presidente SEMA. Madrid. Pedro Ortiz García. Servicios Médicos IBERIA. Madrid. José Mª Pérez Sastre. Servicios Médicos IBERIA. Madrid. Fernando Pérez Torralba. Servicios Médicos AENA. Madrid. Francisco Ríos Tejada. Ex Presidente SEMA. CIMA. Madrid. Antonio Rodríguez Villena. Director de Revista de Aeronáutica y Astronáutica. Madrid. Carlos Velasco Díaz. CIMA. Madrid. José Luis Zamorano. Departamento Fisiología. Facultad de Medicina. UCM. Madrid. EQUIPO EDITOR: Fernando Daga Palomar. Filmacrom S.L. Madrid. Juan A. Rodríguez Medina. Filmacrom S.L. Madrid. DEPÓSITO LEGAL: M-37334-94 ISSN: 1134-9913 Medicina Aeroespacial y Ambiental PAGINAS: 50 PERIODICIDAD: SEMESTRAL TIRADA INICIAL: 3000 números. CARACTERISTICAS TECNICAS: Blanco y Negro, papel 80 grs. PVP (IVA incl.): tarifa normal: 30 Euros año de suscripción (2 números); Tarifa miembros SEMA: suscripción gratuita. Cuota anual socios SEMA: 50 Euros PROYECCION: NACIONAL E INTERNACIONAL. CAMPOS: MEDICINA AERONAUTICA, MEDICINA ESPACIAL, MEDICINA MARITIMA, MEDICINA SUBACUATICA, MEDICINA AMBIENTAL, MEDICINA AEROPORTUARIA Y DISCIPLINAS RELACIONADAS: FISIOLOGIA AEROESPACIAL, MEDICINA DEL TRABAJO, SALUD Y SEGURIDAD EN EL TRABAJO, ERGONOMIA, MEDICINA DEPORTIVA, MEDICINA HIPERBARICA, BIOLOGIA AMBIENTAL Y PSICOSOCIOLOGIA, FARMACOLOGIA, CRONOBIOLOGIA, BIOINGENIERIA Y ENFERMERIA AEROESPACIAL. SECCIONES: EDITORIAL, ORIGINALES, COMUNICACIONES, REVISIONES, HUMANIDADES, FORMACION CONTINUADA, CORRESPONDENCIA, NOTICIAS, BIBLIOGRAFIA COMENTADA Y NORMAS DE COLABORACION. 196 delius& Juan Mejias