MTII US Á ÜHRIlCyLO - Hemeroteca Digital

Anuncio
^
El IMPAKCÍAL
PRECIOS PE SUSCRtCIÓN
DIARTO LIBERAL
Madrid, UNA peseta al mes.
Provincias, 6 pesetas trimestre: 10 semattm;
Portugal, 7,50 Id.
id.
Naciones comprendidas en la
Unión postal
lOpesefaitrlmeflÜa,
Naciones no comprendidas... 15 id.
id.
Toda ia correspondencia y giros deben dirigirse al
ADMINISTRADOR DE «EL IMPARCIAL»
.FUNDADO POR D. EDUARDO GASSET Y ARUMB
31. Calle de Mesonero Romanos, 31
fei<9fta á, s u a l e c t o r e s y anususlasat*
f ^ a á. prasex3.cieir l a s g i r a a d e s t i r a ^
d a a d e a u a cuaiaro e d i o i o a e s .
TARIFA DE ANDNCI08
••MoBtl'-- 50 céntimo» de pei»t« Une».- Kxtr»nJ«Mfi n ^ t e t t m
Kn Itt tercer» planas 3 pe»etas Une»
fiad» «DOSBla •B«i&(»á 10 cénti. del impuesto, (¿ev '< Ottn^n « f
I^UMERO SUELTO 5 CÉNTIMO»
Unidos, California, Nueva Zelanda, la Tierra de Van-Diemen, Australia, la India y
Egipto. Cuando, en 1867, regresó á Inglaterra,
publicó un libro, producto de tan larga expedición, titulado «Gran Bretaña: relato de
La desusada extensión y minucioso un viaje por los países que habl.an inglés en
gxamen de antecedentes con que La bpoca los años 186G-1867». La obra le dio gran fama
replica á las breves observaciones que y le obrió las puertas de la carrera política.
Afiliado á los radicales, intentó en el I'arJio's sugirió ayer la polémica que el diario
una campaña antimonárquica y en
conservador sostiene con La Mañana, nos lamento
varias ocasiones dirigió dnros ataques á la
estimula á completar ciertos extrenios y reina Victoria. Sin preocuparse de los que le
á rectificar algunos conceptos. Lo hare- acusaban de haber violado el juramento de
mos concisamente.
. • ,
fidelidad á las instituciones, pronunció dis/ a Época abarca en sus coméntanos la cursos contra la lista civil y defendió propopolítica general del gobierno Maura res- siciones pidiendo la abolición de la dignidad
pecto al problema marroquí en su totali- de par y de las leyes sobre mayorazgos, la litíad. Por eso habla incluso de Casablan- bertad de enseñanza y de comercio, etc. Conentre otras co§as, que se aprobase un
ca Nosotros no nos remontábamos tanto; siguió,
proyecto aumentando láS horas de votación
pero ya que el colega habla de. ello, le re- en
las elecciones, reforma que favoreció la
cordaVemois que no sólo no combatimos al enílsión del sufragio pot IkS ClaSftS trab'áíadogobierno, sino que le apoyamos en su ac- ras. En 1880 fué subsecretario de Estado con
ritud y le aplaudimos repetidamente por Gladstone y más tarde ministro, del Interior.
eu prudencia v por sus declaraciones de
Avanzaba rápida y brillantemente en su
canora cuando el incidente privado á que
alude nuestro corresponsal en París le e.\pulsó bruscamente de la vida política. Vióse
aquella fecha
.
, .• ^
cia ridiculizaban la excesiva modestia de complicado en una demanda de adulterio prejiueítra acción militar incitándonos a to- sentada por un miembro del Parlamento consu mujer, y aunque los Tribunales le abrvar narte más activa en la aventura. Man- tra
solvieron, le condenó el pueblo inglés, presa
ya supo resistir tales perniciosos eslímu- de uno de esos accesos de pudibundez interJo= V el gobierno nos tuvo á su lado. Ya mitente que tan reciamente censuraba Maque "^La Época tiene tan buena memoria canlay á sus compatriotas.
'para nuestros textos, es indudable que riO
Además del libro citado, publicó «La caíha olvidado los que .acreditan la exactitud da del príncipe Florestan de Monaco» y unos
irte esta conducta. Y no sólo nosotros, sino muy notables estudios sobre «Europa en
casi todos los periódicos hberales mos- 1887». Dirigía la levista artísca y literaria,
Iraron su conformidad con la política del 7he Atheneum, cuya propiedad heredó de su
'gobierno, en su aspecto genei;al, de tai abuelo, que la l:abía fundado.
imodo, que el mismo Maura, tan poco pro'picio á reconocer los servicios de la Pren'fia hizo entonces u n a excepción, congraiGuiándose de la fuerza moral que se le
prestaba. .-Es esto cierto? Pues vamos d
T0X TEtSGRAFO
íetra cosa.
(M mmsTXo coutsPomAt)
El razonamiento que La Época na vetnido empleando estos días se encierra en PleltP r u i d o s a . — Otro <recordi.—Una
v u e l t a á l a t o r r a Elffol
iestos términos: la guerra ha producido
3as ventajas que ahora reconocen y loan
Paris26 i9,l0noohe)
ios liberales; luego los liberales que comLos
famosos
aviadores
hermanas Wright
batieron á Maura por ir á la guerra, tie«len ahora que confesar su error, decla- han pedido á los tribunales de América quo
les declare únicos propietarios é invento.Tarse arrepentidos y, por de contado, no se
res de determinados perfeccionamientos intro¡atribuirse ni un adarme de la gloria que ducidos en los aeroplanos, principalmente el
corresponde por entero á Maura, e= decir, «gauchissement» (mecanismo especial para el
*1 hombre público que nos llevó á la gue- manejo de las alas) y el timón de profunifra á despecho de los liberales.
didad.
Presentada así la cuestión, ¿por qué le
Las Compañías que han adquirido las pa'tóxtraña á La Época que hablemos de u n a tentes Wright en diversos países de Europa
¿jolítica de la guerra (los conservadores) persiguen el mismo fln en Francia.
La Compañía general de navegación aérea,
.frente á otra política contraria? (los liberaconcesionaria de las patentes Wright en
Ms). Claro que eso es un absurdo; pero es Francia,
embargado los aeroplanos perteho que se deduce de la argumentación del necientes ha
lá la Sociedad Antoinete, Bleriot
lícolega. Porque mirada la cuestión bajo hermanos, Farman. Casa Bayard Clement,
«ualquier aspecto, lo exacto es que, en Santos Dumont, Esnaulpelterie, Koechlin,
«uanto La Época tropieza con un liberal Compañía Aérea, Banco Automóvil, etc. En
Siue se entusiasma ó se felicita de nuestra seguida, la Compañía general ha denunciado
«ctual situación en el Rif, le falta tiempo á los propietarios de aeroplanos que contie©ara, recordarlo q u e , lo quÉ^tanto le entu?- iien fttlsiflcaciones de lo» iavewtoe-Wright y
«asma, es el resultado déla guerra, y qué ha pedido que se les prohiba construir, expoy vender aeroplanos de estas condiciones.
A esa guerra nos llevó D. Antonio Maura nerLa
comenzó esta tarde ante el Tri,,V Montaner. Consecuencias gratuitas que bunal vista
civil. La Compañía general, para dej-íjosotros negábamos.
mostrar su tesis prácticamente, .presentó al
Pero dé todo el extenso artículo del co- Tribunal un aeroplano en miniatura é hizo
l e g a acaso lo que más nos importa reco- comprender á los magistrados que el invento
ger es un párrafo habilidoso en que, con- reivindicado es una combinación para la vatestando La Época á la acusación de im- riación de la incidencia de las alas (<(gaiiprevisor que nosotros lanzábamos sobre chissement») con un gobernable vertical, posal gobierno, hace juegos malabares con la terior y móvil.
Los abogados defensores han sostenido
intención y el sentido de lo escrito, de tal
no sólo son del dominio público cada uno
modo que parece que nosotros hemos atri- que
de estos elementos, sino también sus combibuido la imprevisión al Ejército. ¡Pero si naciones y su acción simultánea.
A Ejército fué la víctima de la impreviLos debates continuarán mañana y ocusión! ¡Si al Ejército—y eso es lo que uemos paran ocho sesiones
í-Ucho—es á quien se deben esas ventajas,
•
.conquistadas por él á despecho de los
lEeta mañana, en Dóuzy (Ardennes), ©1 aviaJerrores de los gobernantes! Lo afirmába- dor Roger Sommer, con un biplano y seis
mos ayer bien claramente y, sin embar- pasajeros 4 bordo, se elevó á veinte metros, y
co. La Época escribe:
después de dar una vuelta lá la pista se diri«En ningún momento de esos ocho días gió á Remilly, donde descendió sin novedad'
le pelear incesante, en los cuales la mu- Después volvió a elevarse y regresó á Douzy.
iSommer ha batido así el «record» mundial
ihedumbr^ rifeña reñía el último desesperado esfuerzo por su plena independencia do vuelo con pasajeros y elevación de peso.
•
«elvática, se retrocedió ni un paso, ni se
perdió una posición, ni quedó desguarneEl aviador -Mahieu partió esta mañana en
cido un solo punto. ¿Qué crítico militar su biplano para Vaugirard. Después de dar
.íionrado podrá hablar de imprevisión, una vuelta A la torre Eiffel y hallándose á 30(J
íuesen cuales fueran las lamentabilísimas metros de altura, le ocurrió una avería en e;
pérdidas sufridas por los combatientes es- aparato y descendió en magnífico vuelo piano sobre el campo de aviación.—'R. BLASCO.
>)añoles?»
Ninguno, naturalmente. Como que se!fía u n a tremenda injusticia.
LA P E S T E E N C H I N A
No nos explicamos que, en su loa de la
apolítica maurista. La Época cometa el lapsus de pon^er á cuenta de los éxitos la faF01t TBLMGXAFO
mosa Embajada presidida y dirigida por
{DI
mntsno
coaKsspoMULj
si Sr. Merry. Fué aquella Embajada un
verdadero desastre diplomático. Merry
París 26 (7 noohe)
;;rolvió á Tánger, poniendo como no digan
Según nuevos informes recibidos de Pekín,
üueñas al sultán, y Muley Haffid, por su parece
fuera de duda que la peste fué propaparte, se llevaba las manos á la cabeza gada por unos cazadores chinos que mane-'
«ada vez que hablaba del Visir español. jaron la piel y comieron la carne de un aniíCon razón se expresaba el Sr. Moret, en mal del género marmota, cuyas pieles son
nos términos que recuerda La Época, de expedidas en gran cantidad á Vancouver.
ía, deplorabilísima Embajada. A punto esLos cazadores fueron las primeras víctituvo de comprometerlo todo esa iniciativa mas.
Hasta ahora no se ha observado ningún
5del Sr. Maura, que tanto celebra el periócaso de transmisión por medio de las ratas.
dico conservador.
iSe ha examinado el bacilo de la enfermeLa Época—usando su estilo—puede sedad y se ha visto que no difiere del de la
guir hurgando todo lo que quiera en aque- peste
bubónica.
llas pretéritas andanzas. Quien examine
El período de incubación fluctúa entre alüa cuestión sin apasionamiento, verá que gunas horas y seis días. •
,no son los Hberales ni la Prensa liberal
La transmisión es por contacto.
)los que más pueden temer de ese examen
No se señala ningún caso de curación.
/retrospectivo.
Los médicos europeos nada pueden hacer
por no conocer ningún medio eficaz de curar el azote.
La peste se propaga por el inferior con
aterradora rapidez.
La semana última hubo 30 muertos en
rOX TSrJtGKAFO
Kharbin.
| M NVBSnOf CcaXESPOItaALBS)
El Tribunal internacional de Tientsin,
Londres 28 (S maSana^
donde los estrtigos de la epidemia son todaA las cuatro de la mañana ha tallecido el vía más terribles, ha interrumpido sus se^Iminente político Sir Carlos Dilke. Regresó siones.
¡hace poco del Continente y, aunque llevaba
El pánico es general; huyo todo el munVarios días en cama, enfermo de enfriamien- do ante la peste.
El heredero de Alemania, que se proponía
to, nada hacía .sospechar que su fin estuviera
ir é Pekín, ha renunciado d su viaje, limitánlían próximo.
dose á visitar Shanghai.
Dilke tañía sesenta y ocho afios.
El gobierno francés ha acordado que vaya
París 26 (7 nocia!
La muerte de Carlos Dilke ha producido inmediatamente á Mandchuria el doctor Bromuy dolorosa impresión en los Círculos po- quet, médico de las tropas coloniales,, alumdel Instituto Pasteur y subdirector que
líticos y diplomáticos franceses, en los cuales no
del Instituto Pasteur én Saigon. Broquet
«rn cí más querido v3e los estadistas de Tn- fué
embarcará
sábado en Marsella para Tien•platerra. Unánimcmoiite se íidmir'aDa su ta- tsin. IJcva el
orden de vacunar al personal de
lento y en excepcional cpltura. Dilk3 habría la Legación en Pekín, fuias tropas del Cuerpo
cido jefe indlscntible de lo? iüjer.aJes ingletes expedicionario v todos los subditos franceses.
fii no l8 hubie.ss cortado la caiT^ra «Ü dc.-El doctor Yersin, médico principal de las
erariado iní'identc da iridcle r"'>'*da---F''- tropas ccfloniales, descubridor del microb'-j
CARDü BLASCO,
de la peste, que se encuentra en París desde
hace varjos meses en uso de licencia, marcha
Dilke nació en LondreG Í5 •! de Septismbré esta misma noche á Cochinchina y probable2s 1843. Eetudió «D Comhridg» y viajó lu9(?o. mente ira á Mandchuria—-R. BLASCO.
par» anyUac t u cultura, peí los Estadci
wammaamimtmfamam
MTII US Á ÜHRIlCyLO
MUERTE DEJARLOS DILKE
IWERNES 27 DE ENERO DIT i9íl
ÜN NUEVO CUERPO
FACULTATIVO
Muy poco ó nada amigo soy de cultivar el
autobombo; pero cuando pasan rábauos, hay
que comprarlos, y bueno es que en las ocasiones oportunas se sepa quién es Calleja. (Y si
no, que lo digan el empresario del Teatro
Real, el activo editor y el decano de la Facultad de Medicina.)
Donde he puesto Calleja entiéndase Sobaquillo, y vamos ahora á los susodichos rábanos. •
¿Quién pasa con ellos?
Nada menos que el simpático y notable
diestro «Bienvenida», d quien ya se daba por
perdido para el toreo, y el cual todavía ha de
lidiar larga y guapamente, gracias aj admiraJJÍe remléiido qué le ha
^hMo'Wrmsm^
Dr. Decref.
A\ retornar al redondel el precavido Manolo, quiere rodearse de todas las garantías
posibles en caso de nuevos percances; porque
de los escarmentados nacen los avisados. De
la primera cura dependen casi siempre la duración de las heridas y sus complicaciones.
Las deficiencias que ,oe o|jservan en casi todas las enfermerías de las plazas son fan inveteradas como, por lo visto, incorregibles. Y
«Bienvenida», cortando por lo sano, va é ponerlas un soberano correctivo. i¡Y tan soberano, lector curioso! ¡Como que va A echarse
médico de cámara, ni más ni menos que las
testas corjojiadas, para que le acompañe en todas sus expediciones y^ esté al quite en el
hule!...
Al efecto, el mayestático Manolo ha escriturado—así como suena—al muy competente
facultativo granadino Dr. Guarnerio, que tiene una clínica quirúrgica en Linares.
iEl semanario «Sol y Sombra» publica en
BU último número una interesante información acerca de esta loable novedad. He aquí
algo de lo que ha manifestado el Dr. Guarnerio:
—Una de las condiciones de mi contrato es
llevar todo el material, lo que no me supone
sacrificio alguno, puesto que cuento con todos
los elementos de mi clínica de cirugía, y llevaré conmigo desde la mesa de operaciones y
auto-clave hasta los sueros de todas clases,
para lo que ya me están construyendo maletas ó cajas ad hoc para su mayor facilidad
portátil. Y con respecto á si en mí constituyera un sacrificio, puesto que tengo una posición creada dentro de la cirugía en la región
andaluza, no existe tal cosa, toda vez que ello
sólo me ocupa los meses del verano, me está
rumbosamente retribuido y, ^n último caso,
mi gran afición á la fiesta nacional compensa
las molestias de mi misión.
"^
Y ahora digo yo:
—¿Es del todo nueVa, es completamente original, esa plausible «ideíca»?
Con el mismo título que llevan las presentes líneas—Un nuevo cuerpo facultativo—^publiqué yo, d tantos de Septiembre de 1888, un
artículo que está recogido en mi libro De pitón, á pitón., , ,
_ .
iDejando á, uñ lado preámbulos y fllilíei^
allá va lo más sustancial de aquel artículo:
«... Una de las innovaciones llamadas á
realizarse en la vida tauromáquica dentro de
breve plazo, consiste en la creación de un
cuerpo facultativo que, é la manera del cuerpo de Sanidad Militar, se llamaría Cuerpo de
Sanidad Taurómaca, y funcionaría de un modo aniáJogo.
iSu necesidad, es urgente; su utilidad, evidente; su organización, muy fdcil.
Todo se reduce á que cada cuadrilla, como cada regimiento, lleve, adonde quiera que
vaya, su médico-cirujano titular.
—iPero—dirá algún aficionado A esta fruta:
—¿no hay médicos-cirujanos en las poblaciones adonde van d torear nuestros diestros?
Ahí está el toque: ahí flca o punto.
Sabido es, y d la vez que sabido lamentado
por toda la «afición», con cuiánta frecuencia
ocurre que la causa de desgraciarse algunos
lidiadores, ora perdiendo la vida, ora quedando inútiles para el toreo, se debe é la poca fortuna con que se les hizo la primera cura después de un accidente en el redondel.
¡La primera cura!
iDe ella depende casi siempre la salvación
de un herido; sobre todo cuando la herida se
aparta y diferencia tanto de las que ordinariamente ven y curan los profesores quirúrgicos.
,Poco ó nada acostumbrados á tratarlas en
poblaciones donde las corridas de toros son
escasas—y muchísimo más escasos, por lo tanto, los percances de este género,—-los cirujanos «pierden su latín» cuando tienen que ha5jérselas con un torero herido; salen del paso
como Dios les da d entender, y el paciente paga las consecueiícias, no de la impericia y torpeza, sino de la poca práctica de los facultativos en estos especialísimos casos de la clínica
quirúrgica.
y aquí de mi,iCuerpo de Sanidad Taurómaoa.
•Llevando cada matador para sí y su cuadrilla un médico-cirujano, periectamente enterado de lo que son las heridas de asta, y
cabal conocedor del temperamento de suS
clientes, ¿no tendrían éstos la plena seguridad
de que, en caso de accidente aesgraciado, serían asistidos con verdadera puntualidad y
fructuosa eficacia?
Algún discípulo del Caballero de la Tenaza
dirá que eso sería mucho lujo.
Mayores son los que se permiten los toreros, y bastante más inútiles en verdad.
Oevan apoderados que les cuestan un ojo
de la cara; secretarios (sic) que les (Jomen un
riñon con sus telegramas, bombos y reclamos;
parásitos, ó bien mangones, que les devoran
el otro ojo de la cara y el otro riñon; pero no
llevan—^ni piensan en semejante pequenez—
quien les eche unas tapas y medias suelas
cuando los descuaderna un toro descortés y
grosero.
Porque hay toros descorteses que se propasan con los niños y con los abuelos, y cuando el niño se queda cojo, y el abuelo manco,
por mor de la poca urbanidad de una res que
les salió en tal ó cual plaza de provincia, entonces es el lamentarse y el decir:
—iAy! ¡Si hubiera estado allí D. Fulano!
¡Ay! ¡iSi me hubiera asistido O. Perengano en
los nrimeros momentos!
Y como esas quejas, aunque estériles y extemporáneas, son justas y fundadas, parezco
y digo:
—(Señores de toreros, lo que han de hacer
ustedes mañana, háganlo hov. Puesto que en
la actualidad son ustedes los verdaderos reyes de España y sus Indias, obren y procedan
como tales soberanos... Nada, nada: ¡á echarse sus correspondientes médicos de cámara!
Además, hay que otorgar protección al saber patrio... Hay que buscar salida y dar ocupación decorosa á los médicos jóvenes que andan por ahí con su título en el bolsillo y sin
una «mot > en el ídem.
Uno de éstos me decía pocos meses* ha:
—¿iSabe usted si en las novilladas del invierno próximo se practicará la suerte de parear en cestos? Porque yo, con tal de ganur
-iKo. estoy resuelto i todo.
Otros tratan seriamente de ingresar en 1A
corporación de monos sabios... Lo único que
les detiene es la consideración de que tendrían
que ponerse blusa y gorra (muceta y birrete)
de color rojo, y éste es el color de la Facultad
de Derecho.
Y es lo que ellos dicen:
-^¿Quó va á quedar para los abogados?
Estos responderán que tampoco sienta del
todo mal d los Galenos dicho uniforme, puesto
que lleva cabos amarillos, que es el color de
la Facultad de Medicina; pero lo mejor sería
que ni unos ni otros se vieran en la precisión
de tener que ponerse ú las órdenes del conocido Lavativa, cuyo mote no le da derecho en
la carrera médica máe que á la modesta categoría de practicante.
Vuelvo á decirlo. 'El Cuerpo de Sanidad
Taurómaca es de urgente necesidad, de evidente utilidad y de facilísima organización.
tajas d los facultativos.
¡Poquito tono que se darán éstos cuando
vean sus nombres en los carteles de las corridas, al lado del matador, picadores, banderilleros y puntilleros, y cuando al hacer el paseo por la plaza salgan formando parte de su
cuadrilla respectiva, montando hermosa jaca'
y vistiendo adecuado uniforme, que ya cuidarían de inventar Perea, Unceta, Ferrant ó
Pons!
lEl progreso impone esta reforma, y ivive
Dios! que no hemos de tardar mucho en verla
realizada, al paso que lleva el espíritu de innovación en el toreo.
Organizado el Cuerpo de Sanidad Taurómaca, y atendida debidamente la salud de los
cuerpos, podría irse pensando en atender la
de las almas... ¡Cuan hermoso y consolador
sería ver presentarse las cuadrillas en el ruedo, provistas de su respectivo médico y de su
correspondiente capellán!
Pero este punto del clero taurino no es ya
de mi incumbencia, y cedo los trastos á El
Siglo Futuro, defensor de la integridad religiosa y de las corridas de toros, para que recoja esa idea, si le place.
La otra me parece indiscutible.
Así y todo, yo no hago miás que echarla al
redondel, como echa la res el ganadero.
Ahora que me la toreen los que gusten.»
*
Veintitrés años ha estado mi «ideíca» muerta de risa en mitad del redondel, sin que se
haya atrevido d toreármela ninguno de nuestros rutinarios é imprevisores toreros.
Por fin, se ha hecho con ella bravamente
el avisado ((.Bienvenida».
¡Ah, señores! ¡Cuan lentos son en su desarrollo y cuiánto tardan en fructificar los miás
elevados y nobles pensamientos!...
Espero que nadie llevará d nial que el articulista de 1888, se llame un tantico á la parte
en las alabanzas que ahora se tributarán merecidamente al diestro sevillano; y termino
desedndole—con perdón del Dr. Guarnerio—
qiíb la presencia de éste en su cuadrilla no pase de ser meramente decorativa, como suele
ocurrir con los (¡médicos de cámara» propiamente dichos.
Amén';
EL PRECIO DEL TABACO !"
La Gaceta publica una real orden dinjo»
niendo que desde el día 1 de Febrero próxJr.no
rijan, como provisionales, los precios que» se
Ajan en una tarifa adjunta para la vent^ da
las labores que constituyen la renta de tljhacos, los cuales comprenden el recargo d e n a
10,211 por 100, como término medio, con jjelación al producto total obtenido de la venfia da
las mismas labores en el ejercicio de 19(»,
todo sin perjuicio, como tal reforma provisional, de la que en definitiva habrá de estiiblecerse en su día.
Los precios, según la tarifa que acomjpafia
a la real orden, son los siguientes:
Pieados
Finos: superior, paquete de 125 gramos,
2 , ^ pesetas; suave, paquete de 125- graum,
2; entreatifn apagúete de m<gri»!mosi
0,W, y paquete de 25 gramos, 0 , ^ ; cootiunes:
suave, paquete de 25 gramos, 0,25, y fluerte,
paquete de 25 gramos, 0,18; hebra comútn, paquete de 50 gramos, 0,45; manojos de-- hoja
Virginia, paquete de 50O gmraos, 3; mpÉ: bota
de 125 gramos, 1,50; bote de ICO gramos, l , ^ ;
bote de 50 gramos, 0,60; boto de 25 grraníos,
0,30, y bote de 500 gramos, 2,50; pol>^, pon
cada 10 gramos isin envase, 0,03.
Cigarros
'„
Parias: superiores, caja de 50 cigarros,
15 pesetas, y cigarro, 0,30; ñnos, cigarro
0,25; peninsulares: finos, cigarro, 0,2B; marca grande, cigarro, 0,20; marca gramde modernos, caja de 50 cigarros, 10; ííSem paquete de 80 cigarros, 4; ídem paquetes de ft
cigarros, 1,20; ídem cigarro, 0,20; masrca chica, cigarro, 0,15; marca chica modertKos, caja
de 60 cigarros, 7,50; ídem paquete d© 20 cigarros, 3; ídem paquete de 6 cigarros, 0J9(>; ídem
ciisarro. í),15; comunes: entrefuertee. cigarro, 0,07 1/2; fuertes, cigarro, 0,(»: fuertes
cortados, cigarro, 0,05.
Cigarrillos
Superiores, cajetillas de 25 cigarrillos, 0,5®;
finos, cajetilla de 25 cigarrillos, 0,35; entrefi
nos, macito de 15 cigarrillos, 0,10; coiaaunea en
hebra, macito de 15 cigarrillos, 0,10; comunes en hebra, macito de 7 cigarrilloe, 0,05.
Labores espeeiales
Picadura habana: paquete de 500 gramos.
15 pesetas; paquete de 250 gramos, 7,50; pa^
quete de 125 gramos, 3,75. Cigarros: perfectos,
caja de 25 cigarros, 15; cigarro, 0,-60; entreactos, caja de 50 cigarros, 20, y cigjarro, 0,40;
cigarrillos elegantes: pectoral hebra, cajetilia de 18 cigarrillos, 0,70; arroz hebra, cajetilla de 18 cigarrillos, 0,70; algodón hebra, cajetilla de 18 cigarrillos, 0,70.
EL NIÑO AHOGADO
Ayer conferenció con el ministro de la Gobernación el jefe superior de Policía para darle cuenta de que ha suspendido de empleo y
sueldo é los dos guardias que no prestaron
el debido auxilio al niño que se ahogó en el
estanque de la plaza de Oriente.
.^l expediente continúa, y el ministro está
dispuesto á proceder con todo rigor.
SOBflQUI&IiO
Se lamentaba después el Sr. Alonw) Caatrlllo de que haya necesidad do reunir á la
junta de Policía para decretar una cesantía.
Estima que esto significa mermar las atribuciones del ministro, y tiene el propósito dai
modificar el reglamento de Policía con objeto de hacer desaparecer estas trabas.
,E1 entierro del infeliz niño se celebrará
FOX TELIGXAPO
hoy, d las tres de la tarde.
|(Da M V B S T X O
C OKX X a r O N l A X , )
El cadáver será conducido desde el DepósiObra p r a m l a d a - — L a rewolneiAn do to ju(iicial al cementerio de la Almádena.
DESDEJ'ARIS
Honi^ur»».—Un obispo e n l a A c a d e mia.—El Papa y l a oonforonela i n terpaSamentaria.
París 26 (10 aooha)
El Comité de la Asociación de críticos literarios, reunido en la Sociedad de gentes de
letras, ha acordado conceder el premio anual
á Ernesto Gaubert por el librp ((Figuras francesas».
•
El New yorft Herald publica esta, tarde un
despacho de La Ceiba (Honduras) anunciando
que los revolucionarios han ocupado dicha
población ayer^ después de un combate que
duró todo el día.
Las bajas de ambos bandos se elevan á diez
muertos y varios heridos.
IJOS revolucionari(3s se abstuvieron de en-
trar en las calles, guardadas por marinos ingleses f BUBdUimei-icanos.
•
En la Academia Francesa, y ante un público compuesto de lo miás notable de la literatura, la diplomacia, el clero y la sociedad
elegante, se ha verificado hoy la recepción
de Monseñor Duchesne, elegido en la vacante del cardenal Mathieu.
^.V la una en punto, el nuevo académico,
en traje talar, y ac mpaftado por sus padrinos M!M. Lavrisse y Hervieu, que vestían el
uniforme de la Corporación, entró en la sala
y leyó su discurso. Le contestó M. Etienne
Lamy. Ambos dfecursos fueron aplaudidísimos.
De Bélgica comunican el rumor de que el
Papa se opone á que asistaii representantes
de países católicos á la conferencia Interparlamentaria que ha de celebrarse en Roma
para tratar de la paz y el arbitraje. Dícese
que los parlamentarios belgas acatan esta decisión del Papa y que, con- tal motivó, va á
dimitir M. Bernaert, pnesidente de la Unión
interparlamentaria.—jR. BLASCO.
DE
ROMA
rex TEEMGXAPO
(BB
KVBSTXO
C O K K X S V OK I AI.)
El eomioorlo r e g i o eapailela—Un p a r t o
en l a I g l e s i a
Roma 28 (8,59 naotte
Ha marchado d Madrid el duque de San
Pedro de Galatino, comisario regio de España en la Exposición internacional de Roma.
Volverá á esta capital d mediados de Febrero.
,
. . ,
En la catedral de Valliera (provmcia de
Venecia) se celebraba hoy la boda de una
hermosa señorita llamada Santina Matteran,
perteneciente & opulentísima familia, con Arturo Coniato, joven también raiiuy distinguido. El templo estaba lleno de amigos de ambas familias y la ceremonia se verificaba con
mucha pompa.
En el momento en que el sacerdote leía á
los novios la epístola de San Pablo, Santina
fué presa de violentísimos dolores. Entre la
natural confusión se la condujo d u n a habitación reservada de la iglesia, y allí dio á
luz una robusta niña con toda felicidad.
No hay que decir cuál sería la sorpresa
de los invitados y aun la de los padres de
Santina, que ignoraban el estado de su hija.
—Tsi^xscai.
UNA FAMILIA ASESINADA
W0X TMIMCXAFO
|BB mnsno coBXisroiiMSI
Manzsnare* 20 (5,20 tariM
1V
/ la Guardia civil de La Solaaia se le ha
presentado un individuo llamado Domingo
Orencio (a) Cañamón, natural de Pedro Mufloz, que, en unión de otro sujeto, había cometido hace tiempo un crimen por el cual
cumplían ambos condena e,n Ceuta, Los dos
se habían fugado de presidio en Julio último.
El «Cañamón», al entregarse d la benemérita, estaba herido. Considerándosele autor
del crimen de Manzanares, se le interrogó detenidamente.
Incurrió en muchas contradicciones. Las
pruebas contra él son abrumadoras.
Se busca á su compañero del anterior crimen y de la fuga, que también pudiera ser
cómplice del asesinato de Doroteo Guerrero,
su esposa y su hija adoptiva.
UN HEltilOSO RASGO
EL REGIMIENTO DE ZAMORA
El veterano coronel D. Enrique Faura,
primer jefe del regimiento infantería de Zamora, nos manifiesta en vibrante carta que la
oficialidad del regimiento, fiel á su antigua
nobleza é inspirada en su legendaria hidalguía, ha acordado satisfacer de su particular
peculio una pensión de 30 pesetas mensila,le3
al anciano soldado Félix Martínez de Salas,
durante todo el tiempo que viva.
Recordarán nuestros lectores que e^e vie
jo soldado, enfermo y achacoso, fué uno de
los socorridos con importante suma por la
Junta de la suscripción de caridad iniciada
por EL IMPARCIAL. Al remedio de momenta si-
gue, para consolidar su situaciiSn, el bellísimo rasgo de compañerismo de sus camaradas
de regimiento. Los bravos oficiales de Zamora, el «Invicto», el modelo de la infantería española, no han podido tolerar que un soldado
que llevó en su poncho el 8 heroico, que formó en las filas que ellos mandan, muera en
la miseria alargando en busca de limosna la
mano que empuñó el fusil.
Nos suplica el coronel Faura que lií^amca
saber al viejo soldado la decisión de los oficiales. ¡Con euánto cariño cumpliremos el
honroso encargo!
Felicitamos d la brillante oficialidad da
Zamora; rasgos como el que comentamos dan
idea del alto espíritu del regimiento y del orgullo con que puede mandarlo el veiírano coronel Faura, maestro inolvidable de una generación militar y prototipo do aquellos maestres de campo de nuestros gloriosos tercios,
que tenían siempre tan presta la espada para
acudir contra los enemigos como la bolsa
para acorrer á sus soldados. ,
Z» ^ Q O S
Por la Dirección general del Tesoro, publico y Ordenación general de Pagos del Estado se ha dispuesto que el día 1.» (Je Febrero próximo se abra el pago de la meBSualidad corriente á las clases activas, pasivas,
clerr.y religiosas en clausura, y que la asignac In de mat.erial se satisfaga fií día 6 ñtA
jo tea».
Descargar