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S UM A R I O
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[OdRiae
VIDA Y MISIÓN
EN SON SERVERA
(MALLORCA)
COMUNIDAD DE SON SERVERA. DE IZQUIERDA A DERECHA: ROSA BONNÍN,
ANTONIA ROMÁN, ENCARNACIÓN GARCÍA Y FLORA CASTILLO
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M
EDITA:
CONGREGACIÓN
HERMANAS FRANCISCANAS
HIJAS DE LA MISERICORDIA
C/ DEL NÉCTAR, 18
28022MADRID
E-MAIL.
[email protected]
COORDINA:
FRANCISCA ALOMAR GENOVART
DISEÑO DE CUBIERTA:
PAULA DALIÀ MARTORELL
DEPÓSITO LEGAL
145/1984
COLABORA:
ISABEL MARTÍNEZ MORENO
Nº 42 - NOVIEMBRE 2010
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17
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20
SOR ENCARNACIÓN,
P L A N C H A N D O
SOR ROSA,
COSIENDO
UN MANTEL
PURIFICADORES PARA
LA IGLESIA
GRUPO DE NIÑOS DE LA ESCUELA INFANTIL, EN
SON SERVERA
LA COMUNIDAD DE
FLORA CASTILLO. ARRIBA, VISITANDO A LOS ENFERMOS DE SAN
LORENZO. ABAJO, AYUDANDO EN LA PARROQUIA DE S’ILLOT
GRUPO DE CONFIRMACIÓN DE SON SEVERA
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4
A MIS HERMANAS
ŠPaulina Aguirre: «Adviento, camino de fraternidad»
CAMINANDO
ŠMartha Cupido: «Un camino que habrá que recorrer»
LA VIDA EN LAS DELEGACIONES
ŠBolivia
* Delegación de Bolivia: «Itinerario de sor Francisca Negre
en Bolivia y Perú»
* Mons.René Fernández: «Breve reseña histórica
de la presencia en la ciudad de Padilla de las Religiosas
Franciscanas Hijas de la Misericordia»
* Eulalia Regaño-Mª Marisol Arancibia: «50 años.
Compromiso con la vida y la misericordia»
Š Mallorca-Menorca
* Isabel Mª Picó: «Encuentro de superioras»
Š Castilla
* La Comunidad: «Festividad de san Francisco,
en las Hurdes»
COLABORACIONES
ŠPaco Ramis: «Miqueas, vocero del Reino de Dios»
NUESTRA HISTORIA
♦María Rigo: «Actitudes pacificadoras en los Fundadores»
QUIÉN ES QUIÉN EN LA CONGREGACIÓN
♦Margarita Oliver: «María Ramis Ramis»
♦Micaela Riera: «Teresa Rodríguez»
DESDE LOS COLEGIOS
ŠEquipo Directivo:
«Colegio S’Francesc d’Assís, de Muro»
OBITUARIOS
♦Alicia García: «Josefa Ruiz Solís»
♦Isabel Mª Picó: «María Vich Mercant»
NUESTROS PUEBLOS
♦La Comunidad: «Son Servera»
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3
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A MIS HERMANAS
D
esde mi infancia he sido testigo de la labor
que las Religiosas Franciscanas desarrollaban en el pueblo de Petra, tanto en
el convento como en la Parroquia. Todavía recuerdo la solemne novena de San Francisco en la bella
capilla del convento donde la voz prodigiosa de sor
María del Amor Hermoso cantaba «les llagues» de
san Francisco.
Años después me tocó compartir como párroco de Randa la importante labor de las religiosas
Franciscanas de aquella hermosa aldea. Era un trabajo que daba unidad y cohesión al pequeño pueblo. Lo mismo asistían a un enfermo que atendían a
niños en su pequeña escuela o cuidaban el templo
parroquial. Conservo un gratísimo recuerdo de sor
Pereta, sor Isabel y otras monjas.
En mis muchos años como sacerdote en Son
Servera he visto el trabajo abnegado de muchas religiosas que han pasado por el convento. Recuerdo
con particular afecto a sor Martina, una religiosa bajita a quien conocí siendo ella muy mayor y que murió
a los 98 años pero que gozaba de una lucidez envidiable, y a sus noventa y más años leía semanalmente los discursos del Papa en la revista Ecclesia y
sintonizaba muy bien con la Iglesia universal.
Ha sido siempre muy importante la labor de
las religiosas en el colegio de Son Servera hasta nuestros días y el contacto de las religiosas con los padres y, especialmente, con las madres de los niños
que han pasado por el colegio de Sant Francesc.
Esta labor con los niños se ha prolongado
siempre en la catequesis y en la «Misa Familiar»
con los niños y sus padres.
La parroquia ha contado siempre con alguna religiosa en la catequesis de confirmación.
CATI VENY ROSSELLÓ
52 AÑOS. NATURAL DE MANACOR.
EX-ALUMNA DE LAS FRANCISCANAS,
CASADA Y MADRE DE FAMILIA.
S
oy una feligresa y colaboradora de la parroquia de S´Illot. De toda la vida, he tenido una
fuerte vinculación con la Congregación de las
religiosas Franciscanas. Una de mis tías, fue religiosa
Franciscana:«Sor María Reparadora»; siempre estuvo
en Horcajo de Santiago (Cuenca). Los últimos años de
su vida los pasó en Son Servera, que por
desgracia fueron muy pocos, pues falleció muy pronto.
PEDRO POU GALMÉS
SACERDOTE. PÁRROCO
SON SERVERA.
N ATURAL DE P ETRA
(MALLORCA)
DE
El cuidado del templo parroquial ha sido
siempre un desvelo de las RR. Franciscanas, especialmente en los ornamentos sagrados, decoración
y sacristía en general.
La visita a los ancianos y enfermos está ocupando largas horas de las religiosas; labor muy agradecida por las personas interesadas y un testimonio
evangélico que considero muy necesario, pero que
a veces corre el peligro de quedar algo desatendido
a medida que los sacerdotes vamos siendo menos
en número.
Desde nuestro convento de Son Servera,
único que queda en estos pueblos del Levante de
Mallorca, se atiende también a las parroquias de
S´Illot-Sa Coma y Sant Llorens. Esta presencia de
vida religiosa femenina me parece importante en
estas parroquias.
En estos momentos de laicismo galopante
creo importante mantener la presencia de la vida
consagrada, aunque sea a un nivel modesto y sin
grandes pretensiones. Creo que la simple presencia es hoy un gran testimonio.
Quiero aprovechar esta ocasión que se me
brinda, para manifestar mi gratitud a la Congregación de Franciscanas Hijas de la Misericordia por su
presencia de 128 años en nuestra parroquia, con el
deseo y la esperanza de que sea por muchos más
años para bien de nuestro pueblo de Son Servera.
Tanto yo como mis hijos nos educamos en el
colegio san Francisco de Asís de Manacor. Cuando
acabó la etapa escolar de mis hijos, hubo un punto
y aparte bastante largo a mi fuerte vinculación con
las Franciscanas. Hasta que por S´Illot llegó sor Flora. Ella es un puntal indispensable para el buen funcionamiento de las distintas parroquias de la zona.
En ellas se desarrolla una gran tarea, concretamente en la de S´Illot, donde Flora lleva todo el peso de
organización de los distintos actos religiosos, catequesis, limpieza. En silencio y buena cara, tanto si
llueve como si hace sol, frío o calor, se desplaza a
las parroquias procurando que estén siempre bien
atendidas.
ADVIENTO, CAMINO DE FRATERNIDAD
«Servir al hermano es, para Francisco, el acto libre de una persona que sabe amar. Es,
además, una acción que tiene una doble dirección («unos a otros») y que, por lo mismo,
hace que el hermano no esté siempre a la expectativa de ser servido, quizás alegando
derechos o privilegios, sino que, con la convicción de que es siervo, piense que también
él tiene obligaciones y, por lo mismo, se adelante a servir a los demás. Más aún, es un
servicio que se fundamenta en la confianza de los hermanos que mutuamente se manifiestan su necesidad: «Y
confiadamente manifieste el uno al otro su necesidad para que le encuentre lo necesario y se lo suministre.» 1
I
niciamos el Adviento del año
2010 reflexionando sobre el
camino de fraternidad, de
vida comunitaria, parte esencial
para nuestra vida religiosa. El
capítulo III de nuestras
Constituciones ya nos describe la
relación que hemos de mantener
unas con otras. Empezando con
el motivo principal que es:
«El Espíritu del Señor nos ha
convocado, por la participación
en un mismo don de gracia, a
vivir el seguimiento de Cristo en
Comunidad de Hermanas.»2
Vivimos en común-unión
porque el Señor nos ha llamado
a la vida consagrada. Y
compartimos todo lo que somos
y tenemos como lo hicieron las
primitivas
comunidades
eclesiales.3
Para crear y formar una
fraternidad hemos de tener muy
en cuenta la igualdad de trato.
Todas somos hijas de Dios y
merecemos el respeto debido a
esa condición. Cada hermana,
nos dice Francisco, ha de
comportarse como «madre» con
las hermanas. Además nos
exhorta a aceptarnos todas como
«don de Dios», como un regalo
que se nos da a la fraternidad,
aceptando nuestras diferencias.
Cada actitud nos acerca a Dios y
a los hermanos.
La fraternidad también nos
pide ser serviciales, compartir lo
que somos y hacemos. Qué
hermoso es poner nuestros
talentos al servicio de la
comunidad; de servir al hermano
sin esperar recompensa, ya sea
una palabra, un gesto. Por otra
parte, aunque el hermano no lo
iseri
M
1
[OdRiae 22
1 R 9,10; cf. Frag. 2,20).
2
espere, qué grato es cuando
agradecemos esos detalles, esos
servicios que se nos dan
gratuitamente. Si Dios nos da los
dones y talentos gratuitamente
nosotras hemos de hacer lo
mismo.
En la comunidad debería
reinar un ambiente de obediencia
mutua, no el querer dominar;
actitud que alguna vez nos viene
innata, sin pensar «mandamos»;
o por aquello de que ya todas
tenemos edad de saber «lo que
tengo que hacer.» Y es que todas
deberíamos poder decir y dar
nuestra opinión en la comunidad
(siempre respetando a quienes
han
sido
nombradas
responsables y que por
Constituciones se le da la última
palabra en las decisiones.)
Vivir la vida en clave de
obediencia evangélica significa
no tanto aceptar lo que nos viene
encima o lo que no queda más
remedio para nosotras, sino más
bien acoger la existencia como
es, con sus luces y sus sombras,
asumir que la realidad muchas
veces es torpe e hiriente, pero
que es una realidad habitada por
Dios o por lo menos, donde Dios
también ha puesto su morada,
aunque aparentemente no lo
parezca. A esta obediencia, sólo
se llega desde el sufrimiento, la
aceptación de la voluntad de Dios
en nuestras vidas. Así ocurrió en
Jesús que según el autor de la
Carta a los Hebreos «aprendió
sufriendo a obedecer.»4
En estas semanas previas a
la Navidad trabajemos nuestras
relaciones interpersonales para
hacerlas más efectivas y familiares,
Constituciones nº 30
3
Hechos 2, 44-47
4
pongamos en práctica estos puntos
sencillos que tienen un valor
sorprendente, como por ejemplo:
Hablar con las personas,
con alegría, con una sonrisa,
usando palabras constructivas y
amables. Testimoniar con ellas
nuestra fraternidad.
Ser cordiales, interesándonos por los demás, captando y
acompañando sus sentimientos.
Preocuparnos por todos,
escuchando atentamente sin
interrumpir.
Pronunciar el nombre de
mis hermanas/hermanos con
agrado (¡es como música a sus
oídos!)
Cuando hablamos de
reestructuración
de
la
Congregación no sólo hablamos de
reorganizar sino de revitalizar y
renovar. Estamos expresando el
deseo de resucitar a una vida nueva
que da vigor, nueva fuerza, nueva
energía, vitalidad a la que ya existe.
Todas tenemos un gran amor a
nuestra Congregación y por ese
mismo motivo queremos que VIVA,
que muestre VIDA, que dé VIDA.
Como las plantas, el ser fraterno
ha de ser alimentado, si no, muere.
Que durante este tiempo de
Adviento vivamos nuestra
fraternidad como verdaderas
hermanas, que
evangelicemos
con nuestra
vida, para que
c u a n d o
celebremos el
nacimiento del
Señor podamos verle nacer de
nuevo en todos los hermanos.
PAULINA AGUIRRE,FHM
SUPERIORA GENERAL
Carta a los Hebreos
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NUESTROS PUEBLOS
[OdRiae 3
CAMINANDO
UN CAMINO QUE HABRÁ QUE RECORRER
E
xisten palabras y hechos que, si recorremos un poco nuestra propia historia, van
siendo una constante en nuestra vida personal y, a los que, si estamos vigilantes, nos
hacen percibir dos cosas: un mayor conocimiento de nosotras mismas, y el vislumbrar alguna pista de por dónde podemos y debemos seguir caminando.
Yo creo que, a nivel de grupos y organizaciones también sucede lo mismo, por eso
quiero indicar una palabra que en nuestra Congregación está empezando a ser una
constante, es la palabra Revitalización/Reestructuración, a la que quisiera invitar a todas
las hermanas a que le prestemos atención y agudicemos nuestras antenas para, descubrir ese doble enfoque:
„
Un conocimiento más profundo y real de nosotras mismas, que repercuta en la
vivencia de nuestras comunidades.
„
Entrever hacia dónde y cómo caminar todas juntas en el hoy siendo fieles a la
transmisión del Carisma de la Misericordia al estilo franciscano.
Desde el Capítulo General del 2007, esta palabra ha ido formando explícitamente parte
de nuestro lenguaje congregacional, aunque creo que ya antes del capítulo de forma
difuminada y velada, quizás sin poder ponerle nombre quien más o quién menos, al ser
consciente de nuestra propia realidad interna y externa nos haría expresar «… que algo
habrá que hacer….», percepción que he podido confirmar ese verano del 2010 durante
nuestro Consejo Plenario. Ha sido un tiempo y espacio en el que hemos podido respirar y
gozar un ambiente de unidad y colaboración, como el Cuerpo Apostólico que somos condensando al unísono que, sí, es necesario poner manos a la obra en el proceso de
Revitalización y Reestructuración, tomando a ésta no sólo como posibilidad de cambio, sino
como un proceso de purificación y discernimiento que nos lleve a la regeneración para ir
descubriendo lo que Dios en este momento de la historia nos pide, personal y
Congregacionalmente.
Hermanas, pero no pensemos en ella con un aire catastrófico o negativo, no, es una gran
oportunidad a la que el Señor nos está llamando, no sólo a nosotras sino a toda la Vida
Religiosa, pues son muchos los factores internos, eclesiales y sociales los que nos hacen
abrir los ojos y buscar sobretodo «la fidelidad» a nuestra propia identidad no importa cuál
sea la edad, la salud o falta de ella, ya que la identidad no se refiere a teorías o ideas de
«cómo debería ser», sino a vida y corazón, tiene que ver con el significado que doy a lo que
vivo aquí y ahora, no estamos a merced de los acontecimientos, sino que tenemos la capacidad de decidir lo que éstos van a significar para mí.
Este camino es eso, una vía por la que estamos invitadas a empezar de nuevo nuestra
propia reconstrucción, empezando ya por la personal, pues nuestro lugar en la historia no
nos vendrá «desde fuera», «desde lo que hacemos», sino de reproducir con valor la audacia, la creatividad y santidad de nuestros fundadores, es recoger como raíz de mi respuesta
cada día en mi vida esa pasión por Dios y por la humanidad que es, en definitiva lo que
atravesó y convirtió a Francisco, a Don Gabriel y a Sor Concepción de San José.
Ojalá y que nos entusiasmemos por buscar un calzado cómodo, levantar un pie y dar el
primer paso para recorrer este camino, que como todo camino tendrá sus baches y sus
zonas tenebrosas, por eso necesitamos hacerlo juntas, y desde aquí confiar en el Padre que
ya hace 154 años que nos acompaña.
¡Adelante!
MARTHA CUPIDO, FHM
VICARIA GENERAL
Desde el 2002, la Comunidad de Son Servera
también atiende a tres parroquias de los alrededores: S´Illot, Sa Coma y San Lorenzo.
Una hermana, actualmente Flora Castillo,
atiende estas parroquias, según sus necesidades.
Lleva la coordinación de la catequesis, participa en
las reuniones, y los Consejos Parroquiales, visita a
los enfermos y cuida del mantenimiento, limpieza,
decoración de los templos, así como sus dependencias, y de la ropa de las mismos.
S’Illot es un pueblo pequeño con mucha inmigración. Se trata de una parroquia sencilla, y con
pocos recursos. Allí se atiende la Catequesis Infantil, martes y jueves. Los sábados se prepara la litur-
gia y se participa en la Eucaristía, tratando de que la
gente participe en la misma. En S’Illot se ayuda desde abrir y cerrar la iglesia, buscar lectores, dar la
comunión hasta la recogida de la ropa para la fundación «Deixalles.»
Sa Coma. Se atiende a la Catequesis Infantil todos los viernes. Los domingos por la mañana abrimos y cerramos la parroquia, preparamos
la Liturgia de la Eucaristía y ayudamos a dar la comunión.
San Lorenzo. Los miércoles se atiende la
Catequesis Infantil. Y todos los primeros viernes
de mes se lleva la comunión a todos los enfermos
y la gente mayor que lo desea.
LA COMUNIDAD
[ ¿CÓMO NOS VEN EN EL PUEBLO? ]
ANTONIA BLANQUER VIVES
60 AÑOS. NATURAL DE SON
SERVERA.
EX-ALUMNA DE LAS RR. FF.
GOBERNANTA DE HOTEL.
MIEMBRO DEL CONSEJO
PARROQUIAL DE SON SERVERA.
E
ntre mis recuerdos más lejanos en el tiempo,
figura la escuela de las Religiosas
Franciscanas de Son Servera, a la que asistí
desde los tres años. Recuerdo mis primeras maestras y las religiosas que acompañaron mi infancia.
Años después, ya adolescente, aprendí música y labores hasta los catorce años. Después ayudé en el colegio en el cuidado de los párvulos.
Recuerdo con especial afecto a sor Juana de
la Merced, maestra muy exigente, pero que me enseñó a valorar muchas cosas en la vida. De ella
aprendí mis primeras nociones de solfeo y el gusto
por la música, que años después pude desarrollar
en mis estudios musicales.
Conservo también un recuerdo especial de una
religiosa enfermera, sor Ana, que asistía a los enfermos, especialmente a los más graves.
No puedo olvidar algunas excursiones que hicimos con el colegio.
La solemnidad de nuestro patrón san Francisco de Asís, revestía una especial solemnidad; no
sólo para las niñas que asistíamos al colegio de las
RR. Franciscanas, sino también para muchas familias del pueblo. La capilla del convento resultaba demasiado pequeña para esta fiesta y muchas personas tenían que permanecer en la sala anterior a la
capilla, e incluso en la portería.
El contacto con las religiosas fue para mí una
escuela de oración y la austeridad de vida de las
monjas me ha enseñado el valor de los bienes que
hoy tenemos. Aquella forma de valorar y aprovechar todo lo que llegaba al convento me ha hecho
reflexionar muchas veces.
A medida que pasan los años, más aprecio la
entrega y la generosidad de unas mujeres que renunciaron a una maternidad personal para entregarse al bien de los niños y de otras personas necesitadas como los enfermos.
El testimonio de entrega de las religiosas
franciscanas sigue siendo hoy en nuestro pueblo de
Son Servera, una manifestación del Evangelio en
circunstancias muy diferentes a las que recuerdo
de mi infancia.
Espero y deseo que por muchos años las religiosas Franciscanas sigan dando testimonio de Jesús con su presencia y su entrega en Son Servera.
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[OdRiae 21
NUESTROS PUEBLOS
LA VIDA EN LAS DELEGACIONES
ITINERARIO DE SOR FRANCISCA NEGRE EN BOLIVIA Y PERÚ
SON SERVERA
COMUNIDAD DE HERMANAS FRANCISCANAS HIJAS
DE LA MISERICORDIA
S
A
petición del vicario del pueblo, Rdo. D.
Jorge Oleza y del alcalde D. Pedro Nebot,
las Hermanas Franciscanas Hijas de la
Misericordia, fueron requeridas para fundar una
comunidad en el pueblo de Son Servera (Mallorca), para auxiliar y cuidar a los pobres enfermos
y a la vez enseñar el catecismo a los niños y niñas
de esta localidad.
Con la respuesta afirmativa de los superiores,
se llevó a cabo la fundación el 14 de septiembre de
1882, poniendo como titular de esta casa a san Antonio de Padua. Fue un día memorable, pues todos
los vecinos salieron a recibir a las hermanas junto
con las autoridades civiles y religiosas organizando
una imponente procesión hasta la iglesia, donde se
entonó un solemne Tedeum.
Al principio, la Comunidad se instaló en la C/.
Nueva, en una casa en la que se abrió, desde el primer momento, una escuela para niñas mayores y otra
para niñas y niños más pequeños enseñándoles el
catecismo, a leer, a escribir y toda clase de labores.
Dada la gran misión que desplegaron las hermanas en el pueblo, esta primera casa – colegio se
les hizo pequeña y a los siete años tuvieron que trasladarse al convento actual, edificado con la ayuda del
pueblo, del vicario y del ayuntamiento. Pero pronto
volvió a quedarse pequeña, dada la gran afluencia
de niños y niñas que acudían al colegio, y se determinó comprar la casa colindante para ampliar las aulas
del colegio.
Son muchos los testimonios que recibimos de la
gran labor que han realizado las hermanas en el pueblo
a lo largo de los años, tanto a nivel de enseñanza como
asistencia a enfermos, acción social y colaboración en
todo con la parroquia, extendiendo por donde pasaban
la misericordia del buen Padre-Madre Dios.
Hicimos una gran fiesta en el 125 aniversario
de la fundación de esta comunidad y fue reveladora
la cantidad de testimonios a través de fotos, labores, catecismos y testimonios verbales que aportaron las familias que habían recibido educación ayuda y consuelo de las hermanas.
En la actualidad, aunque los tiempos han cambiado, y aunque siendo menos, con la oración, dedicación y ayuda del Señor, sentimos la necesidad
de dar respuesta a las nuevas necesidades de hoy
siguiendo las directrices de nuestros Fundadores en
el «aquí y ahora», dando testimonio del gran amor
que Dios nos tiene haciendo patente, con nuestras
obras, su infinita Misericordia para con todos sobre
todo con los más débiles.
Las hermanas, como titularidad del colegio de
E. Infantil, participamos en las decisiones del Consejo Escolar, la administración, y el mantenimiento
de todo lo necesario para el colegio. Procuramos
también poner en contacto a empresas y familias
que tienen personas impedidas, con padres-madres
de nuestros alumnos que buscan trabajo, y con otras
personas que llaman a nuestras puertas buscando
solución a su crisis económica por su situación laboral. Llevamos también el comedor escolar, procurando que en toda esta misión que resplandezca
nuestra opción preferencial por los inmigrantes, pobres y gente necesitada.
Además, desde el colegio organizamos un día
de merienda solidaria para un proyecto misionero
con rifas, aportación de alimentos, etc., iniciando a
nuestros alumnos y familias en la solidaridad con
los que no tienen lo necesario. Posteriormente, todo
lo recaudado, lo mandamos para dicho proyecto a
la hermana encargada de MISOL.
También, desde el colegio, damos ropa a niños necesitados. Cada curso, se organiza una campaña de recogida de ropa para todas las edades
que esté en buen estado, y en conexión de una ONG
se va distribuyendo a los necesitados.
Además, nuestra misión se hace patente en
la participación en la parroquia de Son Servera, en
toda la actividades parroquiales. Estamos presentes en el Consejo Parroquial, en el coro, en la acción social, visitando impedidos y llevándoles la comunión a sus casas, juntamente con alimentos a
quienes lo necesitan. Participamos también en la decoración, arreglo de la ropa, catequesis de confirmación, primera comunión y en todas aquellas actividades y misión que somos requeridas.
or Francisca Negre llegó a Bolivia, en
enero de l962, con destino a Padilla.
Su misión desde que llegó allí fue la
enseñanza, catequesis, clases de Religión
en la Escuela Fiscal «Juana Azurduy de
Padilla». También, excursiones al campo algunos fines de semana, sobretodo en las vacaciones, trabajando en la formación humana y cristiana de nuestros hermanos campesinos.
En marzo de l969, por deseo del Cardenal
José Clemente Maurer, viajó a Santiago de Chile
para realizar un curso de Catequesis en ICLA (Instituto de Catequesis Latino Americano). El Cardenal
se hizo cargo de todos los gastos.
En agosto del mismo año tuvo que interrumpir el curso por haber sido elegida, por las Hermanas
de esta Delegación, para asistir al Capítulo Especial
de la Congregación. Desde Chile viajó a España.
En marzo de l970, salía de España con
destino a La Perla (Perú) para hacerse cargo
del acompañamiento de las novicias. En aquel
año, la Congregación unió la etapa de formación de los dos países.
En marzo de l974, regresó a Padilla (Bolivia)
para continuar el trabajo que había realizado anteriormente, esta vez asumiendo el cargo de la Dirección de la Escuela «San Pío X» y el de Responsable de la Comunidad. Además de llevar la coordinación de la Promoción de la Mujer Campesina.
En enero de l979, fue destinada a la fundación de la Comunidad de La Paz, en la zona
BOLIVIA
periférica de Villa el Carmen.
Su trabajo específico fue la Dirección de la
Escuela «Irene Nava de Castillo», Pastoral
Parroquial y durante unos años tuvo la responsabilidad de la Comunidad.
A sus 71 años, por el Ministerio de Educación y Cultura, recibió su jubilación en el campo de la Enseñanza.
El 2 de marzo de l991, dejó la Comunidad
de La Paz, para ir a Cochabamba con la tarea de
colaborar en la formación de las novicias y trabajar
en la Pastoral Parroquial, coordinando esa labor, en
la zona Villa Victoria. Fue destinada a la Comunidad
de Sucre en 2003, incorporándose a ella el l8 de
marzo, del año indicado.
Su labor ahí, ha consistido en colaborar
donde se la necesitaba y donde le permitían sus
fuerzas.
Con gran sentimiento salió de Bolivia, el 23
de junio de 2010. Cambiando sus planes para aceptar los de Dios, después de más de 48 años de servicio a esta Iglesia tan querida por ella y de haber
visto nacer y crecer nuestra Delegación que tanto
ama y seguirá amando.
Le toca partir y dejarnos corporalmente a
cada una de las que conformamos la Delegación en
Bolivia. Que sin duda alguna su vida constantemente
ha sido un desgastarse día a día en el trabajo por el
Reino como testimonio vivo para cada una de nosotras
y nuestra gente con quienes trabajamos. La Delegación hace su homenaje a través de esta frase titulada:
LA VOLUNTAD DE DIOS
¿Qué es? Sólo los que saben leer la
vida, la realidad y todo lo que acontece
con los ojos de Dios pueden experimentar lo que es eso. Y saben acogerse con serenidad y paz a esa bella aventura; pueden comprender lo que Jesús
vivió en Getsemaní: «Que se haga tu
voluntad y no la mía.»
Así está la Delegación de Bolivia en estos momentos, contemplando atónitas, una vez más, el paso
del Señor entre nosotras. Esta vez pidiéndonos sabernos desprender de lo
más querido y entrañable que tene-
mos: Eso eres tú, sor Francisca.
No lo habíamos imaginado, ni
siquiera lo habíamos soñado, pero el
anuncio llegó de forma silenciosa, queda y apaciblemente. ¡Otra llamada! ¡Una
nueva respuesta! ¡Un desprendimiento! ¡Otro despojo! ¡Una nueva generosidad! ¡Un salto en el vacío! ¡Una entrega! Un «Hágase tu voluntad».
Así nos dejas, como Jesús a los
Apóstoles: ¿Mirando al cielo? ¡No! Mirando tu testimonio de vida, de fe profunda en el Señor, de andar sus caminos con sencillez y humildad, con ge-
nerosidad y desprendimiento, con mucha gratitud siempre.
Para nosotras siempre serás
esa referencia donde podamos ver que
es posible fiarse del Señor y seguir sus
huellas sin temor de equivocarse. Es
posible apuntarse a su Proyecto sabiendo que Él siempre está con nosotros.
Es posible lanzarse en el vacío, sabiendo que Él te acoge.
Mil gracias, sor Francisca. Te
queremos mucho y estarás siempre
entre nosotras. Con amor sincero, la
Delegación.
iseri
[OdRiae 20
M
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DELEGACIÓN DE BOLIVIA
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LA VIDA EN LAS DELEGACIONES
OBITUARIOS
Villamayor de Santiago, 23 de julio de 2010
N
iseri
M
os hemos reunido,
como tantas veces,
para celebrar la muerte y resurrección del Señor,
hoy para evocar también la de
nuestra hermana Josefa. Tenemos la certeza de que nuestra hermana vive; por eso
nuestra celebración, tiene también el consuelo de la esperanza y es acción de gracias al Padre de la Misericordia por haberla acogido en sus brazos. Nuestra oración no sólo quiere recomendarla a la misericordia y
amor del Padre, sino que es también ya petición de
ayuda e intercesión para que desde el cielo, junto a
Dios y a los santos, nos ayude a quienes aún peregrinamos en la tierra.
Josefa nació en Puertollano hace 84 años,
aunque desde muy temprana edad vivió en Madrid.
Ingresó en nuestra Congregación a la edad de 25
años. Emitió su primera profesión en el año 1952,
opción que hizo definitiva en el año 1957, a los 31
años de edad.
Nuestra acción de gracias al Padre es también hoy por tantos años de vida entregada; mujer
alegre y trabajadora, ha ejercido su misión de misericordia, principalmente en tareas educativas, en
muchos pueblos de Mallorca, en Menorca, Perú,
Ciudad Real, Madrid, Puebla de Almoradiel, Corral
de Almaguer, Lillo, Cuenca, Santa Cruz de la Zarza
y por último aquí en Villamayor de Santiago donde
se ha encontrado con la hermana muerte.
Como tantas veces ella rezaría al finalizar el
día, hoy en este inicio de su sueño eterno proclamamos:
Gracias, porque al fin del día
podemos agradecerte
los méritos de tu muerte,
y el pan de la Eucaristía,
la plenitud de alegría
de haber vivido tu alianza,
la fe, el amor, la esperanza
y esta bondad de tu empeño
de convertir nuestro sueño
en una humilde alabanza.
ALICIA GARCÍA, FHM
Son Espanyol, 21 de septiembre de 2010
S
or María, hija de Pedro y
Catalina, nació en Palma
de Mallorca el día 2 de
enero de 1927. El día 10 fue regenerada con las Aguas Bautismales y el día 26 de mayo de
1930 fue confirmada en la Fe de
la Iglesia.
El día 10 de octubre de
1947, cumplidos los 20 años, ingresó en nuestra
Congregación en la que se consagró definitivamente al Señor el 9 de abril de 1949. Su primer destino
fue el convento de Inca; después Es Carritxó; 10
años en Lluc; 5 en Mahón; 23 en Santa Cruz, Palma; y cuando la salud ya lo requería, en la Casa de
oración y descanso de Son Espanyol, Palma.
Mujer de silencio, dada a buscar la soledad,
enfermiza de cuerpo y ferviente de espíritu, sirvió
con pulcritud y gran delicadeza en las parroquias de
las casas en las que fue destinada, manteniendo
siempre limpios corporales, purificadores, manteles
y albas de tal manera que, con cada lavado quedaban como nuevos. También ejerció como enfermera, sobre todo en Mahón (Menorca), ayudó en las
escuelitas de niños o dando una mano en casa a
fin de que todo estuviera a punto. En la misma
casa de oración y descanso todavía dirigía la lavandería procurando que la ropa estuviera limpia
y bien planchada.
Su porte adusto hacía sorprendente el que,
las tardes del domingo, gozara con las Hermanas
jugando una inocente partida de cartas, tratando de
ganar. El pasado domingo se sintió resfriada y pasó
largo rato junto a Jesús del sagrario. ¡Quién sabe si
preparando la despedida de esta tierra!
Sesenta y tres años de vida consagrada han
culminado -así lo pedimos- con el abrazo definitivo
del Padre de la Misericordia para gozar eternamente con María, de la que llevaba el Nombre.
Agradecemos a las Hermanas que cuidan a
nuestras viejecitas, todo lo que hacen por ellas, el
afecto que les dan, la ayuda en el camino hacia la
Patria. Descanse en paz.
ISABEL Mª PICÓ, FHM
Reseñas leídas el día de su funeral.
iseri
rizada por el entusiasmo y la
efusión, con cantos y flores. En
un largo recorrido llegamos al
templo donde se les dio la bienvenida. Pasados estos actos
se las instaló en una sencilla
vivienda alquilada, hasta que
se construyera una nueva y más cómoda. La gente
se mostró muy dadivosa.
Pronto empezaron a conocer a la gente y a
ambientarse en un mundo nuevo para ellas. Se iniciaron también sus actividades de orden pastoral.
Eran seis religiosas: la Madre Superiora, Francisca
Mestre; las hermanas, Francisca, María Dominga,
Margarita, Alfonsa y María. Cada una de ellas tomó
una responsabilidad específica: la Hna. Dominga era
la enfermera, no sólo de la casa, sino del pueblo y
de la campiña; la Hna. Margarita tomó a su cargo la
Academia de Corte y Confección; estaba también
encargada de la catequesis y del mantenimiento del
templo; la Hna Francisca Negre, de la pastoral; la
Hna. Alfonsa, del Kinder o Jardín de Niños; la Hna
María, de los quehaceres de la casa; la Madre Superiora estaba presente en todos los grupos.
La presencia de estas religiosas dio mucha
vida a la pastoral parroquial. Posteriormente se trasladaron a su nueva casa construida exclusivamente
para la comunidad. Se fundó una Escuela Primaria
y un Liceo de Señoritas que sigue funcionando hasta el presente. Considero que su presencia y su acción apostólica han contribuido y siguen contribuyendo en forma efectiva a la labor pastoral.
Que esta Fundación Religiosa sea bendecida
con abundantes vocaciones.
MONS. RENÉ FERNÁNDEZ
ARZOBISPO EMÉRITO DE COCHABAMBA
[OdRiae 6
SOR MARÍA VICH MERCANT
SOR JOSEFA RUIZ SOLÍS
E
n el curso del tiempo se suceden muchos acontecimientos que quedan grabados en la mente y en el corazón y que
vale la pena transmitirlos para formar la historia de esos hechos con el fin de que las futuras
generaciones tengan conocimiento del pasado. En el presente caso quiero traer a la memoria, la llegada a la ciudad de Padilla, de un
grupo de seis religiosas pertenecientes a la
Congregación «Franciscanas Hijas de la Misericordia», el año 1960.
Padilla es una pequeña ciudad, situada en el
Departamento de Chuquisaca-Bolivia, capital de la
Provincia Tomina; en ese tiempo contaba aproximadamente con unos 10.000 habitantes, con dos escuelas primarias, un colegio secundario y algunas otras
instituciones. En lo eclesiástico era Vicaria Foránea
con varias parroquias sufragáneas en otros pueblos
vecinos. Era yo en ese tiempo, Vicario Foráneo.
Dada la necesidad e importancia de incrementar la acción pastoral y misionera, sugerí al Sr. Arzobispo de Sucre que hiciera lo posible por conseguir
una comunidad religiosa femenina para apoyar y fortificar la pastoral parroquial, especialmente en el
campo juvenil y en la misión con la gente de la campiña. Nuestro pedido no fue vano: el Excmo. Arzobispo Mons. José Clemente Maurer, nombrado posteriormente Cardenal de Bolivia (de feliz memoria)
hizo los trámites necesarios y consiguió que la Madre General de las «Franciscanas Hijas de la Misericordia», de Palma de Mallorca, aceptaran su pedido con el compromiso de enviar dos grupos de religiosas, para la atención del Seminario Nacional de
Sucre y el otro grupo para la Vicaria Foránea de
Padilla. Esta noticia causó una enorme alegría en la
población. No pasó mucho tiempo y las religiosas
estaban ya en marcha cruzando el inmenso océano. Contábamos los días hasta el arribo a su destino final; y llegó el día esperado: en Padilla, a la hora
señalada, se concentró una enorme cantidad de gente; las autoridades, las escuelas, el colegio, etc., todos precedidos de la bendita imagen de Ntra. Sra.
de Las Mercedes, Patrona de la Parroquia, salimos
a la salida del pueblo. La recepción estaba caracte-
†
†
M
BREVE RESEÑA HISTÓRICA DE LA PRESENCIA EN
LA CIUDAD DE PADILLA DE LAS RELIGIOSAS
FRANCISCANAS HIJAS DE LA MISERICORDIA
[OdRiae 19
DESDE LOS COLEGIOS
¾¾¾
risma y así hacer realidad el carácter propio: «los pobres serán nuestros preferidos».
Hermanas, la crisis o el Espíritu nos sirve en
bandeja la ocasión- no buscada- pero que acogida
en clave profética puede ser para todos los que proclamamos que los centros son plataforma de
Evangelización, una ocasión más de poner a prueba nuestro carisma de Caridad y Misericordia.
Durante el presente curso trabajaremos el
lema «Mon cor estima un arbre» (que son las
primeras palabras del poema «Lo pi de Formentor»
del poeta mallorquín Miguel Costa y Llobera) así
pues nuestras actividades y celebraciones, a lo
largo del curso, se centrarán en el estudio, respeto y cuidado de la naturaleza así como en el gran
don del amor como fuerza que hace mover al
mundo. Recordemos que el amor al prójimo, a la
naturaleza, al trabajo y a uno mismo es el
nuevo mandamiento de Jesús y en el amor
reside, como dirá Juan, la salvación de Dios.
Recientemente hemos celebrado la
festividad de San Francisco. La comisión de
pastoral del Centro programó una serie de actividades adaptadas a cada etapa educativa.
La idea era aprovechar la celebración para
relacionar el lema de este curso, el amor a
los árboles y a los bosques, con el pensamiento ecologista de Francisco, resaltando la defensa que hizo de la naturaleza como la gran
obra de Dios. Fuimos todos a la iglesia
parroquial y junto a la capilla de San Francisco pusimos un enorme mural en el que había
un pino pintado. Este fue el motivo central de
la celebración que constó de cuatro partes:
1ª Representación teatral de San Francisco de Asís y sus seguidores.
2ª Cada curso de Educación Infantil ofreció los frutos del árbol que representa su clase.
- La clase de Los Pinos, ofrecieron piñas y
piñones.
- La clase de Las Oliveras ofrecieron aceituna y aceite.
- La clase de Las Higueras ofrecieron higos.
- La clase de Los Almendros ofrecieron almendras, turrón y colonia de flor de almendro.
El primer ciclo de Primaria, ofreció los frutos del otoño.
3ª El segundo ciclo de Primaria, ofreció y
plasmó en el árbol el trabajo realizado en el aula
sobre los valores: esfuerzo, responsabilidad y respeto, concretados en pequeños compromisos. Hemos escogido estos valores porque son el eje
vertebrador de la programación por competencias
que de manera paulatina empezamos ha introducir en el currículo.
4ª El tercer ciclo de Primaria trabajó el valor de la sensibilidad por la naturaleza recitando
el poema «Lo pi de Fomentor» y la dimensión
trascendente a través de la canción «Es tant a
prop meu» Jesús está aquí.
Después la fiesta continuó en el patio del
colegio con un apetitoso «piscolabis» que tradicionalmente ofrecen las hermanas a todos los
alumnos y profesores.
50 AÑOS
COMPROMISO CON LA VIDA Y LA MISERICORDIA
A
l inicio del
año Jubilar,
las hermanas
de la Delegación de
Bolivia nos reunimos
en
PadillaChuquisaca, del 15 al
17 de octubre para celebrar con nuestra
querida gente lo que
significa estos 50
años de presencia en
Bolivia. Si lo fue para
nosotras, resultó un
acto mucho más emotivo para las personas que
compartieron con nuestras primeras hermanas,
quienes dejaron recuerdos inolvidables; este día
la gente de Padilla, emocionada, las recordaba entre alegría y llanto.
En la mañana del sábado 16 de octubre los
alumnos y profesores de la Unidad Educativa San
Pío X, nos esperaban en todo el recorrido, como
un signo de acogida: nos recibieron batiendo sus
pañuelos blancos, acompañado de la banda del Colegio. Todas las hermanas íbamos en procesión
hacia la parroquia, cogidas de nuestra Madre la Virgen de la Merced, patrona de Padilla; por las
BOLIVIA
calles nos esperaban
los arcos con sus típicos aguayos, muñecos
y campanitas y como
signo de fiesta, los cohetes.
Al inicio de la solemne
Eucaristía, se hizo una
breve reseña histórica
de la llegada de las primeras hermanas: Francisca Mestre, Francisca
Negre, María Pradillo,
María Palau, Margarita
Genovard y Alfonsa Real. ¡Gracias a nuestras hermanas que aún viven y a aquellas que pasaron a la
casa del Padre!. La Delegación de Bolivia en este
día recordó el paso de una gran mujer y hermana,
«Madrecita querida», como la llamaba la gente que
la recuerda, sor Francisca Negre.
Tras la celebración Eucarística, invitamos a la
gente a pasar por la comunidad donde había una exposición con todos los objetos y ornamentos que las hermanas trajeron desde España protegidos en dos baúles, y que se cuidan y conservan cuidadosamente.
Posteriormente pasamos al comedor a compartir
un exquisito almuerzo con la gente que nos acompañó.
EQUIPO DIRECTIVO
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[OdRiae 18
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[OdRiae 7
LA VIDA EN LAS DELEGACIONES
DESDE LOS COLEGIOS
No faltaron los detalles, nos obsequiaron con
unos panes típicos de Padilla, hechos por
las alumnas que compartieron los primeros
años con las hermanas (1962).
A continuación tuvimos una tarde recreativa en el patio de la Unidad Educativa San Pío X. Dicha actividad estuvo preparada por los profesores, alumnos, la
junta Escolar de padres y Educación Técnica Alternativa. Al mismo tiempo, la gente expresó su cariño a través de unos obsequios, en agradecimiento al servicio y
dedicación de las hermanas.
La gente, incansable, nos sorprendió con una velada en la noche, donde
fuimos compartiendo, diálogo y testimonio de la gente que tuvo la dicha de compartir con las primeras religiosas; también
la experiencia vocacional de alguna de las
hermanas y seguimos recordando algunas
anécdotas vividas con sor Francisca Negre
en sus primeros años. Todo esto animado por
los profesores de música que daban la chispa
al ambiente festivo de este encuentro.
La comisión encargada de este año
jubilar nos dio un programa a realizar durante el año, empezando por la celebración de apertura en cada comunidad con
encuentros y celebraciones. Dentro de los
trabajos está la motivación e inquietud de
la pastoral vocacional, en la que tendremos encuentros con las jóvenes. Como
primer paso, dos hermanas visitaron colegios e internados de las regiones del
Villar y Sopachuy, teniendo buena acogiDIVERSOS MOMENTOS DE LA CELEBRACIÓN DEL 50 ANIVERSARIO
da por parte de las promotoras, jóvenes
y sus familias.
Te bendecimos por hacer fecunda
Con la canción, «Adiós con el corazón, que
tu Palabra en hermanas peregrinas
con el alma no puedo….», las jóvenes del internado
que hacen vida TÚ
San Pío X despedían con mucho cariño a las herma¡Misericordia!
nas que nuevamente retornaban a sus comunidades.
COLEGIO «SANT FRANCESC D’ASSÍS», MURO (MALLORCA)
¾¾¾
Te bendecimos, Señor,
Por estos 50 años de vida
en Bolivia: un grito de ayer y de hoy
¡Misericordia¡
Te bendecimos por suscitar en el tiempo
y en la historia a nuestros fundadores
como instrumentos de TÚ
¡Misericordia!
Te bendecimos y te damos gracias
en este año jubilar
a Ti que eres el Dios de
Misericordia por todos los siglos
EULALIA REGAÑO, FHM-Mª MARISOL ARANCIBIA,FHM
E
l colegio San Francisco de
Asís, esta situado en el
corazón del pueblo de Muro.
Acoge a alumnos de 2 a 12 años. La
Educación Infantil se imparte en
las dependencias de las Hermanas Franciscanas, calle Antonio
Maura, nº 3 (a ca Ses Monges) y
la Educación Primaria, se da un
edificio histórico de propiedad
municipal, con unas características arquitectónicas peculiares ya
que se trata del Claustro de un
exconvento de Mínimos, junto a la
Iglesia de Santa Ana.
Desde el día 31 de mayo del
1857 que el Padre Fundador, fundó
la tercera comunidad de hermanas
Franciscanas, la educación ha sido una tarea primordial dentro de la dedicación de las hermanas y
de todos los profesionales que compartimos la práctica del carisma de la Misericordia. Sí, en aquella
primavera empezó a gestarse lo que hoy es nuestro
Colegio, cuando unas hermanas llenas de ilusión
empezaron a enseñar, en condiciones muy precarias, las primeras letras a unas niñas del pueblo,
entendiendo que a través de la educación también
se hacía presente la Misericordia.
Son muchos los cambios que hemos tenido
que afrontar a lo largo de todos estos años, pero no
por ello ha menguado la frescura, la ilusión y las
ganas de poner en práctica nuestro carisma dedicándonos primordialmente a los más desfavorecidos
y faltos de recursos. Hay que tener en cuenta que
nuestro pueblo ha ido dejando progresivamente sus
raíces agrícolas para dar paso a una economía basada en el turismo y la construcción. Este hecho ha
provocado una fuerte inmigración, principalmente de
origen magrebí, y que los valores sólidos y cristianos de aquellos hombres y mujeres del campo se
hayan substituido por los valores estandarizados de
la globalización y de la sociedad de consumo.
Nuestro Centro, como se nos recordó en la
reciente presentación del Carácter Propio, se esfuerza en ofrecer una interpretación cristiana de la
vida, por ello brindamos a toda la comunidad educativa oportunidades y situaciones para aquellos que
libremente quieran contribuir al
crecimiento de la
fe. De aquí la importancia que intentamos dar a
los valores éticos, tan necesarios en nuestro
mundo y tan olvidados en nuestra sociedad. Somos respetuosos con aquellos
que, aún siendo
de otras creencias religiosas y
culturales, piden
educación para sus hijos viniendo a un centro religioso.
Nuestra labor educativa viene marcada por
una serie de valores como sensibilidad, respeto, esfuerzo, responsabilidad y trascendencia, todo esto
va creando una conciencia capaz de ser sensible a
cualquier necesidad tanto a nivel humano como medio ambiental. La crisis también se hace presente en
nuestros colegios. ¿Qué hacer pues? Nos está espabilando y nos pone nuevamente a prueba para buscar caminos eficaces y poner en práctica nuestro ca-
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[OdRiae 8
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[OdRiae 17
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UIÉN EN LA
C
ONGREGACIÓN
ENCUENTRO DE SUPERIORAS, EN MARRATXINET
TERESA RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ
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QUIÉN ES QUIÉN EN LA CONGREGACIÓNQUIÉN ES QUIÉN EN LA CONGREGACIÓN
QUIÉN ES QUIÉN EN LA CONGREGACIÓNQUIÉN ES QUIÉN EN LA CONGREGACIÓN
QUIÉN ES QUIÉN EN LA CONGREGACIÓNQUIÉN ES QUIÉN EN LA CONGREGACIÓN
QUIÉN ES QUIÉN EN LA CONGREGACIÓNQUIÉN ES QUIÉN EN LA CONGREGACIÓN
Natural de Oruro (Challapata, Bolivia) donde nace el 26 de mayo de 1947.
Ingresa en la Congregación 13 de febrero de 1977.
Inicia el noviciado 31 de mayo de 1977 en Padilla (Bolivia) y emite su primera
profesión el 15 de agosto de 1978, en Pina. Realiza su Profesión Perpetua el 10
de enero de 1985 en Villa Serrano (Bolivia).
A lo largo de su vida ha sido destinada en Padilla, Serrano, La Paz, Cupilupaca
(La Paz) donde reside en la actualidad y es la encargada del Centro San Francisco de Asís. A lo largo de su Vida Religiosa ha desempeñado su misión dedicándose a la promoción de la mujer, el comedor social, Internado, Parroquia,
Casa de acogida.
[OdRiae 16
P: ¿Cómo y cuándo experimentaste
la llamada del Señor?
R: No puedo decir exactamente cuándo experimenté la llamada de Dios. Pero, si tenía mucha admiración por las religiosas del colegio donde estudié y compartí con
ellas algunos encuentros y retiros.
P: ¿Por qué optaste por la vida Religiosa en esta Congregación?
R: Yo sólo puse mi vida en las manos de Dios que dirige nuestra
historia por sus caminos.
P: ¿Qué rasgos te atraen más de esta familia religiosa?
R: La sencillez, nuestro carisma de misericordia y la espiritualidad
Franciscana
P: ¿Qué da consistencia a tu vida como mujer consagrada?.
R: El saberme acompañada y protegida por la bondad y el Amor de
Dios que acompaña mi vida por el camino del bien.
P: ¿Cuáles son tus expectativas, proyectos y deseos para el
futuro, tanto en el ámbito profesional como en el espiritual?
R: Sólo agradecer a Dios cada día de mi vida y vivir atenta al presente. Y siempre con la mirada puesta en la bondad y misericordia
de Dios.
P: ¿Qué ha supuesto para ti consagrar tu vida al Señor al servicio de los hermanos dentro de la Congregación?
R: La Congregación me ha dado la oportunidad de poder conocer y
servir a los demás desde el Carisma de Misericordia.
P: ¿Hacia dónde crees que debería caminar hoy la vida
religiosa?
R: Una vida religiosa profética. Tenemos que ser signos de unidad
para el mundo. Una vida religiosa que lea la vida desde la fe y la
palabra
MICAELA RIERA, FHM
D
el 10 al 12 de septiembre, en nuestra casa
de Marratxinet, las Hermanas superioras
de comunidad de la Delegación de
Mallorca-Menorca, tuvimos unos días de formación
que impartió la Hermana dominica, Oliva Vico. Nos
acompañaba el Consejo de la Delegación y las consejeras generales, sor Francisca Alomar y sor María Soledad Camps.
Como no suele ocurrir, empezamos con la comida fraterna del día 10 que, a través de la comunicación, de los sabrosos manjares y de la buena voluntad de todas, creó el ambiente apto para ponernos receptivas y con ánimo de colaborar.
El cursillo se desarrolló claro, agradable, denso de contenido: La identidad de la superiora y la
vivencia de los Acuerdos Capitulares. Podríamos,
en algunas frases, sintetizarlo:
1) El hecho de haber recibido un cargo es,
claramente, una llamada del Señor. Con Él podemos decir: «El Espíritu del Señor está sobre mí.»
2) La identidad de la superiora consiste en ser
líder espiritual del grupo, con un liderazgo semejante al de Jesús, con un «pueblo» que salvar, con la
misión de dinamizar en su entorno la vivencia de los
MALLORCA-MENORCA
Acuerdos Capitulares que son el Proyecto
Congregacional que nos sirve de guía para cumplir
la Voluntad de Dios.
3) Con el número 175 de las Constituciones,
el documento de la CIVCSVA, 2008, y un artículo de
José Cristo Rey, nos recalcó los compromisos que
tenemos, nuestros deberes, el gozo de hacer este
servicio como enviadas.
4) La lectura atenta, reflexionada, desmenuzada, de los Acuerdos, nos ayudó a tomar mayor
conciencia, a animar nuestro espíritu hasta el entusiasmo, a reavivar la esperanza en el Dios de la Historia, presente en nuestra situación concreta y con
una amor infinito para cada una de sus criaturas,
para cada una de las Hermanas.
Nos ayudó, y mucho, la liturgia bien preparada
y no menos bien rezada. Agradecemos a quienes la
prepararon los momentos intensos con el Señor.
Desde aquí, no nos queda sino decir, de corazón: gracias.
GRUPO DE HERMANAS JUNTO A OLIVA VICO, DURANTE
EL ENCUENTRO DE S UPERIORAS , EN M ARRATXINET
ISABEL Mª PICÓ, FHM
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UIÉN ES
M
Q
[OdRiae 9
LA VIDA EN LAS DELEGACIONES
HORCAJO DE LAS HURDES (CÁCERES)
FESTIVIDAD DE SAN FRANCISCO, EN LAS HURDES
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UIÉN ES
CASTILLA
DICEN LOS LIBROS DE HISTORIA:
«LAS HURDES TIERRA DE NADIE».
PERO NOSOTROS SABEMOS
QUE ESO ES MENTIRA MUY GRANDE.
PORQUE LAS HURDES DE SIEMPRE
TUVIERON Y TIENEN AMO
QUE ES EL SEÑOR DE LOS CIELOS
Y EL SUDOR DE LOS HURDANOS.
(EL PESCADOR- MISA HURDANA)
UIÉN EN LA
C
ONGREGACIÓN
MARÍA RAMIS RAMIS
Natural de Llubí (Mallorca) Nace el 3 de febrero de 1923.
Hizo los votos temporales en Pina, el día 29 de abril
1943, y los votos perpetuos, en Manacor, el día 14 de
septiembre de 1947.
N
A
provechando la oportunidad que nos brinda Misericordiae, la Comunidad de Horcajo
de las Hurdes queremos hacernos presentes a través de unas pinceladas para dar a conocer las actividades que realizamos y costumbres
de nuestra gente.
La parroquia de Horcajo (las Hurdes) tiene
como patrón a san Francisco de Asís. Dicen que
cuando visitó España, pasó por las Hurdes. (Como
dato curioso, se dice que las Hurdes altas son Carmelitas y las Hurdes bajas, donde estamos nosotras, son Franciscanas.) Por tal motivo, hay mucha
devoción al Santo.
¿Cómo no aprovechar este fervor popular para
venerar a nuestro Santo Patrono? Hicimos el triduo
en su honor y una solemne Eucaristía, con la procesión de san Francisco, recorriendo las calles del
pueblo acompañado con una banda de música. Esta
fue muy concurrida. Nos acompañó gente de las distintas Alquerías.
Fue una fiesta muy grande para el pueblo y
para nosotras, las hermanas franciscanas. Terminamos compartiendo unos pinchos y unos dulces
que aportó la gente.
El trabajo de pastoral que realizamos tiene
como prioridad la Celebración de la Palabra, especialmente donde no hay Eucaristía los domingos.
También, como Jesús hacía (Mt 6. 6 - 9), las visitas
y acompañamiento en las distintas Alquerías (un total
de seis), a las que atendemos, ya que no hay presencia de sacerdote.
Como todo trabajo de pastoral, no se percibe
fácilmente el hambre y sed de la Palabra de Dios.
Pero hemos de ofrecer la buena noticia del Reino a
los más alejados.
El lema de este año para el DOMUND lo podemos aplicar perfectamente a todos los ambientes en que vivimos. Nos dice el Papa: «Hay que
‘mostrarles’ a Jesús, de modo que ellos lo puedan
Q
‘ver’ y puedan encontrar una respuesta adecuada
a su soledad.»
Como muy bien dice la estrofa de la canción,
«Las Hurdes tierra de nadie», los habitantes de esta
zona han estado abandonados y se merecen nuestra presencia para fortalecerlos y darles seguridad
en sus quehaceres diarios.
Aunque estamos un poco lejos, les invitamos
a que nos visiten. Hay mucha agua, la tierra es muy
fértil para la cereza, olivos, fruta de toda clase y castañas, que ahora empieza la temporada.
Desde Horcajo de las Hurdes, un saludo fraterno para cada una de las personas que lean nuestro artículo. Con él hemos querido expresar en sencillas palabras nuestro quehacer diario y nuestro
gozo por compartir con esta gente nuestra misión.
ací en el seno de una familia muy cristiana.
Nuestros padres, Gabriel y Esperanza, tanto a mí como a mis hermanas, nos
enseñaron en la sencillez de la vida ordinaria, la confianza en la Providencia, nos formaron desde sus
convicciones cristianas y buena fe.
Yo siempre tuve un carácter alegre y tenía
muchas amigas. A los 11 años me fui a Mancor de la
Vall para hacer compañía a la señora que estaba sirviendo en la casa de la rectoría donde vivían tres sacerdotes (el rector y dos vicarios). Crecí en este ambiente, como si fuera mi familia. Allí se despertó mi
vocación. Aunque las religiosas de este pueblo eran
Agustinas, yo siempre quise ser Franciscana. Cuando
se lo comuniqué a los sacerdotes me contestaron que,
en la casa podía ser tan buena como en un convento.
Para conquistar a mis padres utilicé toda mi
habilidad, les pedí para ser monja de clausura, aunque quería ser Franciscana. Mis padres me contestaron: «¡Si al menos te hicieras Franciscana como
las de Llubí!» Y así fue como los conquisté.
Mi primer destino fue en casa Madre, en la
calle Moral. Mi trabajo lo alternaba con otra hermana, por la mañana; íbamos a un comedor de niños
pobres del que se cuidaban unas señoras, situado
cerca la parroquia de san Miguel; les preparábamos
la comida y la servíamos. Las ollas eran tan grandes que las levantábamos con una polea, por su
elevado peso. Esta experiencia de trabajo me marcó en positivo; fue cuando de verdad descubrí mi
vocación de servicio. Trabajaba con mucha ilusión,
vivía mi vida religiosa con entusiasmo; la verdad,
me entregaba con gusto sin calcular, ni medir, según mis posibilidades. Las tardes las dedicaba a visitar enfermos. Esto lo hice a lo largo de dos años.
Después me destinaron en la Cruz Roja
para ayudar en la tarea que allí se realizaba. Aquí
fue donde de verdad aprendí a cuidar enfermos y
disfruté de estar con ellos entregándome por entero.
También trabajé en clínica Valdés a lo largo
de dos años. Aquí tuve que interrumpir mi servicio,
ya que me puse enferma. Por este motivo, me llevaron a son Espanyolet donde estuve dos años en cama
escayolada.
Cuando estuve más recuperada, me destinaron a Cala Ratjada, pero el clima no me favoreció y
de allí pasé a Manacor. Poco a poco, volvía a mi vida
normal, servir a los enfermos, ayudar en la escuela a
lado de sor Jerónima Obrador unos tres años.
En abril de 1961 fui destinada al Perú.
¡Cuántas cosas podría contar!... Lo primero doy
gracias a Dios y a los superiores por tener la suerte
de conocer otra realidad; de lo mucho que aprendí: lo primero, a amar y a ser más agradecida.
Todavía hoy, después de 40 años, llevo el Perú
dentro de mi corazón. Cuando las superioras pidieron voluntarias para ir yo no estaba segura si
era apta para este servicio. Pero me ofrecí y cuando me llamaron me emocioné y entendí que sí
estaba preparada. En Perú estuve siete años seguidos. Cuando regresé a España, ya no me volví a marchar porque la salud de mis padres se
había deteriorado.
En todos los destinos que he tenido, además de los mencionados, Ariany, Plaza Quadrado,
María de la Salut, la Puebla, en Lloseta, mi misión
principal ha sido el cuidado de las iglesias y los enfermos en estos campos. Siempre he trabajado con
gusto e ilusión cuando servía a los enfermos, creo
que no me cansaba de hacer todo cuanto podía y
me sentía feliz. ¡Cuánto aprendí de ellos! Y puedo
decir que he experimentado que es verdad que el
que da recibe.
En todos los destinos, además del cuidado
de las iglesias y los enfermos, he ayudado donde
hiciera falta: en el colegio, en los trabajos propios
de la casa, en el ropero de ropa usada para gente
que lo necesita, y en el trabajo con los emigrantes.
MARGARITA OLIVER, FHM
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LA COMUNIDAD
[OdRiae 15
COLABORACIONES
NUESTRA HISTORIA
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más íntimo de su ser, con idéntica actitud de su hermano, D.
Gabriel, se dirige a D. José Fortuny con estos términos: «Pido
a V. perdón de lo mucho he sido causa se incomodase V. asegurando a V. que si yo lo hubiera previsto en mi vida hubiera
hablado de una tal cosa, pues prefiero a todos los bienes del
mundo el vivir en paz con todos y más con V. que tan poco
hace se desvelaba por la Congregación.» (Sor Concepción de
San José, Documentos, 28-29)
Considero significativos estos gestos de benevolencia
y pacificación, manifestados por los Fundadores en determinados momentos de su vida. Gestos que despiertan nuestra
admiración y merecen nuestro agradecimiento. Muestran la
bondad de unos corazones que, como dice Sor Concepción de
San José, «buscan sólo la gloria de Dios.» Actitud básica que
siempre produce paz.
2.- Como he dicho al inicio, no deben pasarnos
inadvertidos ciertos acontecimientos y actitudes de los fundadores que, durante muchos años, han permanecido en la sombra y envueltos por el más absoluto silencio. Porque, como
he comentado, también al inicio, la realidad de estos acontecimientos, esconden una actitud altamente conciliadora de
D. Gabriel Mariano Ribas de Pina y Sor Concepción de San
José Ribas de Pina.
Sin ánimo de hacer importantes afirmaciones, ni tampoco descubrir nada nuevo, diré, en primer lugar, que siempre
me ha llamado la atención, la inactividad aparente, silenciosa
y oculta del Fundador, durante el tiempo que transcurrió desde
su llegada a Mallorca, procedente de Italia, el día 13 de mayo
de 1844, hasta el 18 de mayo de 1845. Día en que pronunció el
primer sermón en Mallorca. Es verdad que es un periodo realmente corto. Que D. Gabriel vino de Italia muy enfermo. Pero
también es verdad que fue para él un año lleno de novedades:
su incorporación a la diócesis de Mallorca recién ordenado sacerdote. Los supuestos contactos con las autoridades de la misma. Los comentarios acerca de su persona y de cuánto le sucedió en Italia. Las distintas tendencias entre el clero diocesano.
Susceptibilidades y presagios de toda índole. Diversas opiniones y sentimientos acerca de los presbíteros ordenados en Roma,
etc. Sobre estas y otras circunstancias, D. Gabriel Mariano guarda silencio. Sólo dice que compuso el «Mes de María» que dio a
la Estampa en el año 1846. Sin duda que sería un año entrañable, junto a su madre y hermanos. Sobre ello también guarda
silencio. En este espacio de tiempo caracterizado por el silencio
del Fundador, por mi parte resaltaría que se abrió, con ello, una
nueva página de su vida, que hemos de leer con esta plegaría
en los labios: «Que el Señor bendiga sus pasos y haga fructíferos sus sudores apostólicos.»
De esta nueva página quiero recordar un hecho mucho
más sorprendente: La concesión del Decretum Laudis al instituto de las Hijas de la Misericordia, el día 11 de marzo del año
1871. Lo sorprendente es que, hasta 50 años después, la Congregación no tuvo noticia de ello.
Pere Fullana, en La Història de La Congregacion de les
Filles de la Misericordia ( 1856-1921), ofrece una exhaustiva
relación que no es el caso de repetir. Mi aportación a este tema
es hacer la pregunta en sentido contrario ¿Por qué los Fundadores no comunicaron a la Congregació, la concesión del Decreto de Alabanza? Esta pregunta no es para obtener respuesta. Porque las actitudes de los Fundadores, de entonces y de
siempre, son la mejor respuesta. Tengo la certeza de que el
Fundador era un hombre capaz de aceptar en silencio la contradicción, la mentira, la adversidad y hasta la injusticia. Y que
la Fundadora era una mujer de fe, humilde, enamorada del
Crucificado, capaz de aceptar, también en silencio, el misterio
de la cruz, en comunión con su hermano, el Fundador.
Acepto plenamente que algo extraño sucedió al recibir
nuestra Congregación el Decretum Laudis. Que alguien o algo
se cruzó en el camino, y que los Fundadores no volvieron la
vista atrás, en busca de los frutos por ellos conseguidos. Ni
tampoco en busca de las ambigüedades e interferencias ajenas. Mas bien convierten en una realidad aquellas bellas palabras de Sor Concepción de San José: «Preferimos la paz a
todas las cosas de este mundo.»
Con el deseo de dar un paso más en el conocimiento
de las actitudes pacificadoras de los Fundadores, indicaría un
hecho en la vida de D. Gabriel, aparentemente de poca importancia. Y lo es. Pero forma parte de toda su historia. En este
sentido, revelador de un designio particular de Dios sobre él.
Todas sabemos que Mons. Francisco Ignacio Cabrera, fundó
un colegio para jóvenes españoles candidatos al sacerdocio,
en Génova (Italia) e invitó a D. Gabriel Mariano Ribas de Pina,
para colaborar con él en esta obra. Porque, como le dijo Mons.
Cabrera, «Buscaba personas como Tú» y efectivamente D.
Gabriel ocupó un lugar destacado en este colegio (Doc. III, nota
n1 79. Doc IV pág. 59-61).
Mons. Cabrera regresó a Mallorca en 1848. Reunió un
grupo de sacerdotes (Misioneros rurales) en el Santuario de
Nuestra Señora de Montisión de Porreras dedicado a Misionar
Mallorca. Celebró la primera misión rural en Rubers en 1849.
Lugar muy frecuentado por el Fundador.
Situado el hecho sale espontáneamente la pregunta:
¿Por qué D. Gabriel no formó parte de este grupo, considerada
su relación y su amistad con Mons. Cabrera? De este grupo
tampoco habló D. Gabriel.
Lo cierto es que él, día 18 de mayo de 1845, inicia en
solitario, su recorrido por toda Mallorca, como misionero de la
misericordia y del perdón. Misión que finaliza el 17 de enero de
1873.
Termino mi exposición sobre el tema arriba indicado.
Dejo abiertos muchos interrogantes. Pero con la certeza que
encontrarán la respuesta en el elocuente testimonio de los
Fundadores. Los cuales, en ningún momento, anteponen las
cosas terrenas al amor de Dios. Este es el secreto de su acción pacificadora.
MIQUEAS, VOCERO DEL REINO DE DIOS
C
«DAR
TESTIMONIO
DE
JESÚS
Y
TENER ESPÍRITU
PROFÉTICO
ES UNA MISMA
COSA.»
(AP 19,10)
on frecuencia pensamos que
los profetas dedicaron su vida
a predecir el fututo por arte de
magia. Sin embargo, al decir de la Escritura, el compromiso de los voceros
de Dios recorrió una senda muy distinta. Los profetas no empeñan su
vida en adivinar el mañana; la comprometen para dibujar ante los hombres de su tiempo el verdadero rostro
de Dios: el Señor rico en misericordia, solidario con los débiles y valedor de la justicia.
A mediados del siglo VIII a.C., el Reino de Judá atravesaba
una situación difícil. El rey Ajaz, encerrado entre los muros de
Jerusalén, temía el ataque de Siria e Israel; mientras la gran potencia del momento, Asiria, amenazaba los países del Próximo
Oriente, entre ellos, Judá. Sin duda, el miedo carcomía el corazón
de los habitantes de Judá, tanto del rey como del pueblo, amenazados por la brutalidad de una guerra que parecía inminente.
Como señala la Escritura, el miedo constituye el contraluz
de la fe. Quien tiene miedo desconfía del auxilio de Dios, cuando
el verdadero creyente deposita su confianza en el Señor, por duras que sean las adversidades de la vida. No obstante, los moradores de Judá se dejaron atrapar por el miedo y desdeñaron, con
el mayor desdén, el auxilio de Yahvé, su Dios.
Atenazados por el miedo, los vecinos de Jerusalén intentaban sobrevivir entre las circunstancias adversas de su tiempo;
cada uno buscaba su propio provecho, descuidaba las necesidades del prójimo y olvidaba el interés comunitario. El dramatismo
de la situación engendró el egoísmo y la envidia que sembraron
en Judá el germen de la injusticia y la idolatría. Casi todos parecían rechazar la bondad de Dios para dejarse caer en las
manos de los falsos dioses: la mentira o la soberbia. No era
sólo la amenaza de Asiria o la codicia de otros países lo que
deshacía el Reino de Judá; el país se destejía, sobre todo, por
la malandanza de sus habitantes, tan proclives al rencor y tan
distantes de la solidaridad.
Sin embargo, y como recalca la Escritura, lo más importante no es el pecado de Judá sino la misericordia de Dios. El Señor
que había liberado al pueblo esclavizado en Egipto devolvería a la
comunidad angustiada el gozo de vivir; los profetas, portavoces
de la voluntad divina, injertarían al pueblo mendaz en el cauce de
la justicia. Amós, Oseas, Isaías y Miqueas son los profetas más
relevantes que contemplaron la historia del siglo VIII a.C.
¾¾¾
iseri
[OdRiae 14
M
iseri
M
MARÍA RIGO, FHM
[OdRiae 11
COLABORACIONES
NUESTRA HISTORIA
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FRANCESC RAMIS DARDER
SACERDOTE DIOCESANO
[OdRiae 12
ACTITUDES
E
PACIFICADORAS EN LOS
FUNDADORES
n ningún momento he considerado fácil desarrollar el presente tema y acertar en la exposición del mismo. Pues se trata de descubrir unas
actitudes pacificadoras que damos por supuestas en los Fundadores. Pero esto no es fácil; porque no todo lo que ellos
llevaban dentro, puede ser conocido con facilidad y acierto.
Porque su vida lleva impreso el sello de Dios. Sólo desde la
órbita de Dios, siempre misterio y pregunta, pueden darse respuestas acertadas.
Hecha esta sencilla afirmación, cabe añadir que en los
Fundadores son evidentes ciertas actitudes pacificadoras, que
ellos mismos nos han revelado con palabras y hechos. Pero,
no tengo reparos en afirmar que, en más de una ocasión, D.
Gabriel y Sor Concepción de San José, revelan un talante conciliador, no sólo con palabras y hechos. Sino también con largos y elocuentes silencios. Digo esto, porque a mí personalmente, me resultan incomprensibles ciertas actuaciones de los
Fundadores, ciertas circunstancias que son historia en nuestra
Congregación, si no las atribuímos a una actitud altamente pacificadora por su parte. Si no las atribuimos a un corazón que
perdona, excusa, calla, oculta, disimula, y esto es bondad. Esto
es sembrar paz. En este sentido yo vería en los Fundadores
una actitud altamente conciliadora.
1.- En primer lugar, intentaré indicar las actitudes pacificadoras claramente manifiestas en los Fundadores, y entre éstas daré primacía a las que ellos mismos prescribieron a las
Hijas de la Misericordia en varios capítulos de sus Constituciones. Son reveladoras de una peculiar riqueza espiritual y de
una gran altura de miras humanas.
En el Capítulo XVIII, incluyen una sencilla práctica de
caridad, la corrección fraterna, como medio eficaz y gratuito, a
imitación de Jesucristo. Con una clara indicación: debe ser practicada con el único deseo de conseguir la paz.
Esta sencilla práctica, denominada «corrección fraterna»
si no nace de una intención pacificadora, dice el Fundador, es
preferible no hacerla. Si no va acompañada de finura de ánimo, de humildad, de limpieza de corazón, del deseo de hacer
el bien, «convendrá las más veces callar». La paz sólo se da
con el amor.
El espíritu conciliador de los Fundadores es también
manifiesto en el Cap. XXIX de sus Constituciones, cuando escriben con entereza y autoridad: «Las Hijas de la Misericordia
no se establecerán en lugar alguno donde haya otra Congregación de mujeres que practique los importantes servicios a
que ellas están obligadas según estas Constituciones.»
No menos exigentes se manifiestan en el Cap XXV.
Aún tratándose del cuidado y arreglo de las iglesias, uno de
los fines de la Congregación. Con fuerza y decisión advierten: «En el aseo y limpieza de la casa del Señor, las Hijas
de la Misericordia, no se considerarán en lo más mínimo obligadas, si
el Señor Cura no les confía el cuidado de las Iglesias.»
Supone esta conducta una actitud de humildad que siempre produce paz. De armonía interior, de pequeñez y desasimiento. Nos conduce, el Fundador,
ante la misma indicación de Jesús a sus discípulos: «No aspiréis a ocupar los primeros puestos.»
Son exigentes estas prescripciones de los Fundadores.
Antes que la caritativa corrección fraterna, debe reinar la paz.
Antes que el servicio para gloria de Dios es preferible la paz.
Porque la gloria de Dios pasa por la paz. La buena convivencia
pasa por la humildad. El deseo de bien para las hermanas,
pasa por la renuncia propia que conduce hacia el gozo de la
paz interior.
No obstante este espíritu conciliador, inclinado a la tolerancia y siempre dispuesto al perdón, los Fundadores no soportaron en silencio y pasivamente una extraña y dolorosa situación que, no sólo llenó de amargura sus corazones, sino
que también sembró la cruz en los bellos inicios de las Hijas de
la Misericordia. Situación motivada por la conducta del sacerdote D. José Fortuny, íntimo amigo de D. Gabriel Mariano Ribas
de Pina; pero que, en un momento dado, se convirtió en su
mayor adversario.
El Fundador, con todos los medios a su alcance y redoblando aún más su estilo conciliador, intentó rehacer la amistad con él. Incluso usa de la corrección fraterna con el ánimo
de restablecer la paz. Pero no lo consiguió. Ante la imposibilidad de un diálogo personal, el 12 de julio de 1858, le escribe
largamente. En este escrito salta a la vista la sinceridad de D.
Gabriel. Su dolorido corazón. Su ofrecimiento de perdón. La
verdad probada con hechos concretos. Termina suplicándole
que, al menos por espacio de un día, pueda gozar de la dicha
de ser su caro amigo (Doc. I, 150-162
Llegó a tal extremo la adversidad de D. José Fortuny
hacia los Fundadores y hacía su obra, que incluso obligó a
salir de la Congregación a Sor Buenaventura de San Antonio
(Religiosas Hijas de la Misericordia, n1. 24) y llegó también a
tal extremo la actitud pacificadora de los Fundadores que, con
ocasión de la huida de Sor Buenaventura, dejaron este bello
testimonio: «Esperemos que el Señor continuará protegiendo
su obra. Entendamos que la persecución, y más de los buenos, y es bueno y muy bueno nuestro antagonista, es una prueba de que es obra de Dios. Pidamos incesantemente por ese
sacerdote, que por un celo equivocado nos aflige.»(Religiosas
Hijas de la Misericordia,n1, 24, pág. 64)
Sor Concepción de San José, primera Hija de la Misericordia, consciente de que la Congregación, era afligida en lo
¾¾¾
iseri
feta guardó silencio y esperó otra proposición.
El pueblo, desconfiando ya del perdón divino,
desafió al profeta con una
oferta desconcertante:
«¿Ofreceré a Dios mi primogénito en pago de mi
delito?». Las religiones
antiguas trenzaban rituales desconcertantes para
implorar el favor divino; el
más cruel consistía en sacrificar al hijo primogénito sobre el altar del templo. Los habitantes de Jerusalén, imitando los cultos arcaicos, provocaban
al profeta con el peor de
los envites: la muerte del
inocente.
Miqueas, harto de preguntas tan grandiosas como banales, contesta la
demanda popular con la más sagaz de las sentencias: «Se te ha hecho saber, hombre, lo que es bueno, lo que el Señor pide de ti: tan sólo respetar el
derecho, amar la fidelidad y obedecer humildemente a tu Dios» (Miq 6,8).
La respuesta del profeta no apela a grandes
cuestiones teológicas, sino al sentido común. ¿Qué
otras cosas, sino la justicia, la fidelidad y la humildad, pueden cambiar el corazón del hombre y conducir la humanidad por la senda solidaria? La vivencia de la justicia bíblica no se agota en la decisión
de entregar a cada uno lo que le corresponde; abarca, sobre todo, la opción por los pobres para que
toda la sociedad pueda gozar de la vida. La fidelidad implica la responsabilidad de mantenerse constantes a las grandes opciones que cada uno toma
en su vida; y la humildad supone el empeño para
hacer fructificar las cualidades humanas que todos
hemos recibido de Dios en bien de nuestro prójimo.
El aceite que arde en el candil del santuario o
el holocausto que se consume sobre el altar no cambian por sí mismos el corazón humano. Sin embargo, la obediencia al Señor, expresada por el veredicto de Miqueas, transforma la sociedad anónima
en el comunidad humana que recorre la senda de la
bondad para plantar en el corazón del mundo la semilla del Reino de Dios, la única que tiene futuro.
M
El profeta Miqueas
nació en la aldea de
Moréset, al oeste de
Hebrón, en territorio de
Judá; de origen campesino, marchó a Jerusalén
para amonestar al rey y al
pueblo contra la injusticia
y la idolatría que habían
agostado el alma de la comunidad hebrea. El profeta sabía que el miedo y el
olvido de Dios habían precipitado al pueblo en la
desgracia; por eso,
Miqueas comenzó su tarea
recordando la grandeza de
Dios, el único que devuelve la confianza al corazón
humano y que abre las manos del hombre al abrazo
de la solidaridad.
La voz del profeta rememoró la ternura con
que Dios había socorrido a su pueblo en momentos
difíciles. Como recordó Miqueas, el Señor liberó a
la nación cautiva en Egipto, la cuidó durante la travesía del desierto, la defendió de las insidias del rey
de Moab, y le envió el consuelo del profeta Balaán
(Miq 6,1-5). Sin duda, la palabra de Miqueas sembró en el alma del pueblo el deseo de encontrarse
de nuevo con Yahvé, el Dios que tantas veces le
había favorecido.
La comunidad se preguntó cómo podía presentarse de nuevo ante Dios. Dijeron a Miqueas:
«¿Me presentaré con holocaustos, con terneros
añojos?». El holocausto de terneros añojos constituye un sacrificio complejo; consiste en sacrificar los
animales para después quemar sus cuerpos sobre
el altar. La ofrenda es cara y complicada; pero, y
eso es lo importante, se reduce a un rito externo
que no trasforma el corazón de quien lo celebra.
Miqueas calló ante la propuesta y dejó que la comunidad le formulara una segunda cuestión.
Inquirió el pueblo: «¿Complacerán al Señor
miles de carneros, e innumerables ríos de aceite?».
La decisión de sacrificar sobre el ara miles de carneros y quemar ríos de aceite en las lámparas del
santuario supone una oblación magnificente, pero,
como sucediera en el caso anterior, es incapaz de
reformar el alma del ser humano. De nuevo, el pro-
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COLABORACIONES
NUESTRA HISTORIA
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M
FRANCESC RAMIS DARDER
SACERDOTE DIOCESANO
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ACTITUDES
E
PACIFICADORAS EN LOS
FUNDADORES
n ningún momento he considerado fácil desarrollar el presente tema y acertar en la exposición del mismo. Pues se trata de descubrir unas
actitudes pacificadoras que damos por supuestas en los Fundadores. Pero esto no es fácil; porque no todo lo que ellos
llevaban dentro, puede ser conocido con facilidad y acierto.
Porque su vida lleva impreso el sello de Dios. Sólo desde la
órbita de Dios, siempre misterio y pregunta, pueden darse respuestas acertadas.
Hecha esta sencilla afirmación, cabe añadir que en los
Fundadores son evidentes ciertas actitudes pacificadoras, que
ellos mismos nos han revelado con palabras y hechos. Pero,
no tengo reparos en afirmar que, en más de una ocasión, D.
Gabriel y Sor Concepción de San José, revelan un talante conciliador, no sólo con palabras y hechos. Sino también con largos y elocuentes silencios. Digo esto, porque a mí personalmente, me resultan incomprensibles ciertas actuaciones de los
Fundadores, ciertas circunstancias que son historia en nuestra
Congregación, si no las atribuímos a una actitud altamente pacificadora por su parte. Si no las atribuimos a un corazón que
perdona, excusa, calla, oculta, disimula, y esto es bondad. Esto
es sembrar paz. En este sentido yo vería en los Fundadores
una actitud altamente conciliadora.
1.- En primer lugar, intentaré indicar las actitudes pacificadoras claramente manifiestas en los Fundadores, y entre éstas daré primacía a las que ellos mismos prescribieron a las
Hijas de la Misericordia en varios capítulos de sus Constituciones. Son reveladoras de una peculiar riqueza espiritual y de
una gran altura de miras humanas.
En el Capítulo XVIII, incluyen una sencilla práctica de
caridad, la corrección fraterna, como medio eficaz y gratuito, a
imitación de Jesucristo. Con una clara indicación: debe ser practicada con el único deseo de conseguir la paz.
Esta sencilla práctica, denominada «corrección fraterna»
si no nace de una intención pacificadora, dice el Fundador, es
preferible no hacerla. Si no va acompañada de finura de ánimo, de humildad, de limpieza de corazón, del deseo de hacer
el bien, «convendrá las más veces callar». La paz sólo se da
con el amor.
El espíritu conciliador de los Fundadores es también
manifiesto en el Cap. XXIX de sus Constituciones, cuando escriben con entereza y autoridad: «Las Hijas de la Misericordia
no se establecerán en lugar alguno donde haya otra Congregación de mujeres que practique los importantes servicios a
que ellas están obligadas según estas Constituciones.»
No menos exigentes se manifiestan en el Cap XXV.
Aún tratándose del cuidado y arreglo de las iglesias, uno de
los fines de la Congregación. Con fuerza y decisión advierten: «En el aseo y limpieza de la casa del Señor, las Hijas
de la Misericordia, no se considerarán en lo más mínimo obligadas, si
el Señor Cura no les confía el cuidado de las Iglesias.»
Supone esta conducta una actitud de humildad que siempre produce paz. De armonía interior, de pequeñez y desasimiento. Nos conduce, el Fundador,
ante la misma indicación de Jesús a sus discípulos: «No aspiréis a ocupar los primeros puestos.»
Son exigentes estas prescripciones de los Fundadores.
Antes que la caritativa corrección fraterna, debe reinar la paz.
Antes que el servicio para gloria de Dios es preferible la paz.
Porque la gloria de Dios pasa por la paz. La buena convivencia
pasa por la humildad. El deseo de bien para las hermanas,
pasa por la renuncia propia que conduce hacia el gozo de la
paz interior.
No obstante este espíritu conciliador, inclinado a la tolerancia y siempre dispuesto al perdón, los Fundadores no soportaron en silencio y pasivamente una extraña y dolorosa situación que, no sólo llenó de amargura sus corazones, sino
que también sembró la cruz en los bellos inicios de las Hijas de
la Misericordia. Situación motivada por la conducta del sacerdote D. José Fortuny, íntimo amigo de D. Gabriel Mariano Ribas
de Pina; pero que, en un momento dado, se convirtió en su
mayor adversario.
El Fundador, con todos los medios a su alcance y redoblando aún más su estilo conciliador, intentó rehacer la amistad con él. Incluso usa de la corrección fraterna con el ánimo
de restablecer la paz. Pero no lo consiguió. Ante la imposibilidad de un diálogo personal, el 12 de julio de 1858, le escribe
largamente. En este escrito salta a la vista la sinceridad de D.
Gabriel. Su dolorido corazón. Su ofrecimiento de perdón. La
verdad probada con hechos concretos. Termina suplicándole
que, al menos por espacio de un día, pueda gozar de la dicha
de ser su caro amigo (Doc. I, 150-162
Llegó a tal extremo la adversidad de D. José Fortuny
hacia los Fundadores y hacía su obra, que incluso obligó a
salir de la Congregación a Sor Buenaventura de San Antonio
(Religiosas Hijas de la Misericordia, n1. 24) y llegó también a
tal extremo la actitud pacificadora de los Fundadores que, con
ocasión de la huida de Sor Buenaventura, dejaron este bello
testimonio: «Esperemos que el Señor continuará protegiendo
su obra. Entendamos que la persecución, y más de los buenos, y es bueno y muy bueno nuestro antagonista, es una prueba de que es obra de Dios. Pidamos incesantemente por ese
sacerdote, que por un celo equivocado nos aflige.»(Religiosas
Hijas de la Misericordia,n1, 24, pág. 64)
Sor Concepción de San José, primera Hija de la Misericordia, consciente de que la Congregación, era afligida en lo
¾¾¾
iseri
feta guardó silencio y esperó otra proposición.
El pueblo, desconfiando ya del perdón divino,
desafió al profeta con una
oferta desconcertante:
«¿Ofreceré a Dios mi primogénito en pago de mi
delito?». Las religiones
antiguas trenzaban rituales desconcertantes para
implorar el favor divino; el
más cruel consistía en sacrificar al hijo primogénito sobre el altar del templo. Los habitantes de Jerusalén, imitando los cultos arcaicos, provocaban
al profeta con el peor de
los envites: la muerte del
inocente.
Miqueas, harto de preguntas tan grandiosas como banales, contesta la
demanda popular con la más sagaz de las sentencias: «Se te ha hecho saber, hombre, lo que es bueno, lo que el Señor pide de ti: tan sólo respetar el
derecho, amar la fidelidad y obedecer humildemente a tu Dios» (Miq 6,8).
La respuesta del profeta no apela a grandes
cuestiones teológicas, sino al sentido común. ¿Qué
otras cosas, sino la justicia, la fidelidad y la humildad, pueden cambiar el corazón del hombre y conducir la humanidad por la senda solidaria? La vivencia de la justicia bíblica no se agota en la decisión
de entregar a cada uno lo que le corresponde; abarca, sobre todo, la opción por los pobres para que
toda la sociedad pueda gozar de la vida. La fidelidad implica la responsabilidad de mantenerse constantes a las grandes opciones que cada uno toma
en su vida; y la humildad supone el empeño para
hacer fructificar las cualidades humanas que todos
hemos recibido de Dios en bien de nuestro prójimo.
El aceite que arde en el candil del santuario o
el holocausto que se consume sobre el altar no cambian por sí mismos el corazón humano. Sin embargo, la obediencia al Señor, expresada por el veredicto de Miqueas, transforma la sociedad anónima
en el comunidad humana que recorre la senda de la
bondad para plantar en el corazón del mundo la semilla del Reino de Dios, la única que tiene futuro.
M
El profeta Miqueas
nació en la aldea de
Moréset, al oeste de
Hebrón, en territorio de
Judá; de origen campesino, marchó a Jerusalén
para amonestar al rey y al
pueblo contra la injusticia
y la idolatría que habían
agostado el alma de la comunidad hebrea. El profeta sabía que el miedo y el
olvido de Dios habían precipitado al pueblo en la
desgracia; por eso,
Miqueas comenzó su tarea
recordando la grandeza de
Dios, el único que devuelve la confianza al corazón
humano y que abre las manos del hombre al abrazo
de la solidaridad.
La voz del profeta rememoró la ternura con
que Dios había socorrido a su pueblo en momentos
difíciles. Como recordó Miqueas, el Señor liberó a
la nación cautiva en Egipto, la cuidó durante la travesía del desierto, la defendió de las insidias del rey
de Moab, y le envió el consuelo del profeta Balaán
(Miq 6,1-5). Sin duda, la palabra de Miqueas sembró en el alma del pueblo el deseo de encontrarse
de nuevo con Yahvé, el Dios que tantas veces le
había favorecido.
La comunidad se preguntó cómo podía presentarse de nuevo ante Dios. Dijeron a Miqueas:
«¿Me presentaré con holocaustos, con terneros
añojos?». El holocausto de terneros añojos constituye un sacrificio complejo; consiste en sacrificar los
animales para después quemar sus cuerpos sobre
el altar. La ofrenda es cara y complicada; pero, y
eso es lo importante, se reduce a un rito externo
que no trasforma el corazón de quien lo celebra.
Miqueas calló ante la propuesta y dejó que la comunidad le formulara una segunda cuestión.
Inquirió el pueblo: «¿Complacerán al Señor
miles de carneros, e innumerables ríos de aceite?».
La decisión de sacrificar sobre el ara miles de carneros y quemar ríos de aceite en las lámparas del
santuario supone una oblación magnificente, pero,
como sucediera en el caso anterior, es incapaz de
reformar el alma del ser humano. De nuevo, el pro-
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COLABORACIONES
NUESTRA HISTORIA
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más íntimo de su ser, con idéntica actitud de su hermano, D.
Gabriel, se dirige a D. José Fortuny con estos términos: «Pido
a V. perdón de lo mucho he sido causa se incomodase V. asegurando a V. que si yo lo hubiera previsto en mi vida hubiera
hablado de una tal cosa, pues prefiero a todos los bienes del
mundo el vivir en paz con todos y más con V. que tan poco
hace se desvelaba por la Congregación.» (Sor Concepción de
San José, Documentos, 28-29)
Considero significativos estos gestos de benevolencia
y pacificación, manifestados por los Fundadores en determinados momentos de su vida. Gestos que despiertan nuestra
admiración y merecen nuestro agradecimiento. Muestran la
bondad de unos corazones que, como dice Sor Concepción de
San José, «buscan sólo la gloria de Dios.» Actitud básica que
siempre produce paz.
2.- Como he dicho al inicio, no deben pasarnos
inadvertidos ciertos acontecimientos y actitudes de los fundadores que, durante muchos años, han permanecido en la sombra y envueltos por el más absoluto silencio. Porque, como
he comentado, también al inicio, la realidad de estos acontecimientos, esconden una actitud altamente conciliadora de
D. Gabriel Mariano Ribas de Pina y Sor Concepción de San
José Ribas de Pina.
Sin ánimo de hacer importantes afirmaciones, ni tampoco descubrir nada nuevo, diré, en primer lugar, que siempre
me ha llamado la atención, la inactividad aparente, silenciosa
y oculta del Fundador, durante el tiempo que transcurrió desde
su llegada a Mallorca, procedente de Italia, el día 13 de mayo
de 1844, hasta el 18 de mayo de 1845. Día en que pronunció el
primer sermón en Mallorca. Es verdad que es un periodo realmente corto. Que D. Gabriel vino de Italia muy enfermo. Pero
también es verdad que fue para él un año lleno de novedades:
su incorporación a la diócesis de Mallorca recién ordenado sacerdote. Los supuestos contactos con las autoridades de la misma. Los comentarios acerca de su persona y de cuánto le sucedió en Italia. Las distintas tendencias entre el clero diocesano.
Susceptibilidades y presagios de toda índole. Diversas opiniones y sentimientos acerca de los presbíteros ordenados en Roma,
etc. Sobre estas y otras circunstancias, D. Gabriel Mariano guarda silencio. Sólo dice que compuso el «Mes de María» que dio a
la Estampa en el año 1846. Sin duda que sería un año entrañable, junto a su madre y hermanos. Sobre ello también guarda
silencio. En este espacio de tiempo caracterizado por el silencio
del Fundador, por mi parte resaltaría que se abrió, con ello, una
nueva página de su vida, que hemos de leer con esta plegaría
en los labios: «Que el Señor bendiga sus pasos y haga fructíferos sus sudores apostólicos.»
De esta nueva página quiero recordar un hecho mucho
más sorprendente: La concesión del Decretum Laudis al instituto de las Hijas de la Misericordia, el día 11 de marzo del año
1871. Lo sorprendente es que, hasta 50 años después, la Congregación no tuvo noticia de ello.
Pere Fullana, en La Història de La Congregacion de les
Filles de la Misericordia ( 1856-1921), ofrece una exhaustiva
relación que no es el caso de repetir. Mi aportación a este tema
es hacer la pregunta en sentido contrario ¿Por qué los Fundadores no comunicaron a la Congregació, la concesión del Decreto de Alabanza? Esta pregunta no es para obtener respuesta. Porque las actitudes de los Fundadores, de entonces y de
siempre, son la mejor respuesta. Tengo la certeza de que el
Fundador era un hombre capaz de aceptar en silencio la contradicción, la mentira, la adversidad y hasta la injusticia. Y que
la Fundadora era una mujer de fe, humilde, enamorada del
Crucificado, capaz de aceptar, también en silencio, el misterio
de la cruz, en comunión con su hermano, el Fundador.
Acepto plenamente que algo extraño sucedió al recibir
nuestra Congregación el Decretum Laudis. Que alguien o algo
se cruzó en el camino, y que los Fundadores no volvieron la
vista atrás, en busca de los frutos por ellos conseguidos. Ni
tampoco en busca de las ambigüedades e interferencias ajenas. Mas bien convierten en una realidad aquellas bellas palabras de Sor Concepción de San José: «Preferimos la paz a
todas las cosas de este mundo.»
Con el deseo de dar un paso más en el conocimiento
de las actitudes pacificadoras de los Fundadores, indicaría un
hecho en la vida de D. Gabriel, aparentemente de poca importancia. Y lo es. Pero forma parte de toda su historia. En este
sentido, revelador de un designio particular de Dios sobre él.
Todas sabemos que Mons. Francisco Ignacio Cabrera, fundó
un colegio para jóvenes españoles candidatos al sacerdocio,
en Génova (Italia) e invitó a D. Gabriel Mariano Ribas de Pina,
para colaborar con él en esta obra. Porque, como le dijo Mons.
Cabrera, «Buscaba personas como Tú» y efectivamente D.
Gabriel ocupó un lugar destacado en este colegio (Doc. III, nota
n1 79. Doc IV pág. 59-61).
Mons. Cabrera regresó a Mallorca en 1848. Reunió un
grupo de sacerdotes (Misioneros rurales) en el Santuario de
Nuestra Señora de Montisión de Porreras dedicado a Misionar
Mallorca. Celebró la primera misión rural en Rubers en 1849.
Lugar muy frecuentado por el Fundador.
Situado el hecho sale espontáneamente la pregunta:
¿Por qué D. Gabriel no formó parte de este grupo, considerada
su relación y su amistad con Mons. Cabrera? De este grupo
tampoco habló D. Gabriel.
Lo cierto es que él, día 18 de mayo de 1845, inicia en
solitario, su recorrido por toda Mallorca, como misionero de la
misericordia y del perdón. Misión que finaliza el 17 de enero de
1873.
Termino mi exposición sobre el tema arriba indicado.
Dejo abiertos muchos interrogantes. Pero con la certeza que
encontrarán la respuesta en el elocuente testimonio de los
Fundadores. Los cuales, en ningún momento, anteponen las
cosas terrenas al amor de Dios. Este es el secreto de su acción pacificadora.
MIQUEAS, VOCERO DEL REINO DE DIOS
C
«DAR
TESTIMONIO
DE
JESÚS
Y
TENER ESPÍRITU
PROFÉTICO
ES UNA MISMA
COSA.»
(AP 19,10)
on frecuencia pensamos que
los profetas dedicaron su vida
a predecir el fututo por arte de
magia. Sin embargo, al decir de la Escritura, el compromiso de los voceros
de Dios recorrió una senda muy distinta. Los profetas no empeñan su
vida en adivinar el mañana; la comprometen para dibujar ante los hombres de su tiempo el verdadero rostro
de Dios: el Señor rico en misericordia, solidario con los débiles y valedor de la justicia.
A mediados del siglo VIII a.C., el Reino de Judá atravesaba
una situación difícil. El rey Ajaz, encerrado entre los muros de
Jerusalén, temía el ataque de Siria e Israel; mientras la gran potencia del momento, Asiria, amenazaba los países del Próximo
Oriente, entre ellos, Judá. Sin duda, el miedo carcomía el corazón
de los habitantes de Judá, tanto del rey como del pueblo, amenazados por la brutalidad de una guerra que parecía inminente.
Como señala la Escritura, el miedo constituye el contraluz
de la fe. Quien tiene miedo desconfía del auxilio de Dios, cuando
el verdadero creyente deposita su confianza en el Señor, por duras que sean las adversidades de la vida. No obstante, los moradores de Judá se dejaron atrapar por el miedo y desdeñaron, con
el mayor desdén, el auxilio de Yahvé, su Dios.
Atenazados por el miedo, los vecinos de Jerusalén intentaban sobrevivir entre las circunstancias adversas de su tiempo;
cada uno buscaba su propio provecho, descuidaba las necesidades del prójimo y olvidaba el interés comunitario. El dramatismo
de la situación engendró el egoísmo y la envidia que sembraron
en Judá el germen de la injusticia y la idolatría. Casi todos parecían rechazar la bondad de Dios para dejarse caer en las
manos de los falsos dioses: la mentira o la soberbia. No era
sólo la amenaza de Asiria o la codicia de otros países lo que
deshacía el Reino de Judá; el país se destejía, sobre todo, por
la malandanza de sus habitantes, tan proclives al rencor y tan
distantes de la solidaridad.
Sin embargo, y como recalca la Escritura, lo más importante no es el pecado de Judá sino la misericordia de Dios. El Señor
que había liberado al pueblo esclavizado en Egipto devolvería a la
comunidad angustiada el gozo de vivir; los profetas, portavoces
de la voluntad divina, injertarían al pueblo mendaz en el cauce de
la justicia. Amós, Oseas, Isaías y Miqueas son los profetas más
relevantes que contemplaron la historia del siglo VIII a.C.
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[OdRiae 14
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MARÍA RIGO, FHM
[OdRiae 11
LA VIDA EN LAS DELEGACIONES
HORCAJO DE LAS HURDES (CÁCERES)
FESTIVIDAD DE SAN FRANCISCO, EN LAS HURDES
Q
UIÉN ES
CASTILLA
DICEN LOS LIBROS DE HISTORIA:
«LAS HURDES TIERRA DE NADIE».
PERO NOSOTROS SABEMOS
QUE ESO ES MENTIRA MUY GRANDE.
PORQUE LAS HURDES DE SIEMPRE
TUVIERON Y TIENEN AMO
QUE ES EL SEÑOR DE LOS CIELOS
Y EL SUDOR DE LOS HURDANOS.
(EL PESCADOR- MISA HURDANA)
UIÉN EN LA
C
ONGREGACIÓN
MARÍA RAMIS RAMIS
Natural de Llubí (Mallorca) Nace el 3 de febrero de 1923.
Hizo los votos temporales en Pina, el día 29 de abril
1943, y los votos perpetuos, en Manacor, el día 14 de
septiembre de 1947.
N
A
provechando la oportunidad que nos brinda Misericordiae, la Comunidad de Horcajo
de las Hurdes queremos hacernos presentes a través de unas pinceladas para dar a conocer las actividades que realizamos y costumbres
de nuestra gente.
La parroquia de Horcajo (las Hurdes) tiene
como patrón a san Francisco de Asís. Dicen que
cuando visitó España, pasó por las Hurdes. (Como
dato curioso, se dice que las Hurdes altas son Carmelitas y las Hurdes bajas, donde estamos nosotras, son Franciscanas.) Por tal motivo, hay mucha
devoción al Santo.
¿Cómo no aprovechar este fervor popular para
venerar a nuestro Santo Patrono? Hicimos el triduo
en su honor y una solemne Eucaristía, con la procesión de san Francisco, recorriendo las calles del
pueblo acompañado con una banda de música. Esta
fue muy concurrida. Nos acompañó gente de las distintas Alquerías.
Fue una fiesta muy grande para el pueblo y
para nosotras, las hermanas franciscanas. Terminamos compartiendo unos pinchos y unos dulces
que aportó la gente.
El trabajo de pastoral que realizamos tiene
como prioridad la Celebración de la Palabra, especialmente donde no hay Eucaristía los domingos.
También, como Jesús hacía (Mt 6. 6 - 9), las visitas
y acompañamiento en las distintas Alquerías (un total
de seis), a las que atendemos, ya que no hay presencia de sacerdote.
Como todo trabajo de pastoral, no se percibe
fácilmente el hambre y sed de la Palabra de Dios.
Pero hemos de ofrecer la buena noticia del Reino a
los más alejados.
El lema de este año para el DOMUND lo podemos aplicar perfectamente a todos los ambientes en que vivimos. Nos dice el Papa: «Hay que
‘mostrarles’ a Jesús, de modo que ellos lo puedan
Q
‘ver’ y puedan encontrar una respuesta adecuada
a su soledad.»
Como muy bien dice la estrofa de la canción,
«Las Hurdes tierra de nadie», los habitantes de esta
zona han estado abandonados y se merecen nuestra presencia para fortalecerlos y darles seguridad
en sus quehaceres diarios.
Aunque estamos un poco lejos, les invitamos
a que nos visiten. Hay mucha agua, la tierra es muy
fértil para la cereza, olivos, fruta de toda clase y castañas, que ahora empieza la temporada.
Desde Horcajo de las Hurdes, un saludo fraterno para cada una de las personas que lean nuestro artículo. Con él hemos querido expresar en sencillas palabras nuestro quehacer diario y nuestro
gozo por compartir con esta gente nuestra misión.
ací en el seno de una familia muy cristiana.
Nuestros padres, Gabriel y Esperanza, tanto a mí como a mis hermanas, nos
enseñaron en la sencillez de la vida ordinaria, la confianza en la Providencia, nos formaron desde sus
convicciones cristianas y buena fe.
Yo siempre tuve un carácter alegre y tenía
muchas amigas. A los 11 años me fui a Mancor de la
Vall para hacer compañía a la señora que estaba sirviendo en la casa de la rectoría donde vivían tres sacerdotes (el rector y dos vicarios). Crecí en este ambiente, como si fuera mi familia. Allí se despertó mi
vocación. Aunque las religiosas de este pueblo eran
Agustinas, yo siempre quise ser Franciscana. Cuando
se lo comuniqué a los sacerdotes me contestaron que,
en la casa podía ser tan buena como en un convento.
Para conquistar a mis padres utilicé toda mi
habilidad, les pedí para ser monja de clausura, aunque quería ser Franciscana. Mis padres me contestaron: «¡Si al menos te hicieras Franciscana como
las de Llubí!» Y así fue como los conquisté.
Mi primer destino fue en casa Madre, en la
calle Moral. Mi trabajo lo alternaba con otra hermana, por la mañana; íbamos a un comedor de niños
pobres del que se cuidaban unas señoras, situado
cerca la parroquia de san Miguel; les preparábamos
la comida y la servíamos. Las ollas eran tan grandes que las levantábamos con una polea, por su
elevado peso. Esta experiencia de trabajo me marcó en positivo; fue cuando de verdad descubrí mi
vocación de servicio. Trabajaba con mucha ilusión,
vivía mi vida religiosa con entusiasmo; la verdad,
me entregaba con gusto sin calcular, ni medir, según mis posibilidades. Las tardes las dedicaba a visitar enfermos. Esto lo hice a lo largo de dos años.
Después me destinaron en la Cruz Roja
para ayudar en la tarea que allí se realizaba. Aquí
fue donde de verdad aprendí a cuidar enfermos y
disfruté de estar con ellos entregándome por entero.
También trabajé en clínica Valdés a lo largo
de dos años. Aquí tuve que interrumpir mi servicio,
ya que me puse enferma. Por este motivo, me llevaron a son Espanyolet donde estuve dos años en cama
escayolada.
Cuando estuve más recuperada, me destinaron a Cala Ratjada, pero el clima no me favoreció y
de allí pasé a Manacor. Poco a poco, volvía a mi vida
normal, servir a los enfermos, ayudar en la escuela a
lado de sor Jerónima Obrador unos tres años.
En abril de 1961 fui destinada al Perú.
¡Cuántas cosas podría contar!... Lo primero doy
gracias a Dios y a los superiores por tener la suerte
de conocer otra realidad; de lo mucho que aprendí: lo primero, a amar y a ser más agradecida.
Todavía hoy, después de 40 años, llevo el Perú
dentro de mi corazón. Cuando las superioras pidieron voluntarias para ir yo no estaba segura si
era apta para este servicio. Pero me ofrecí y cuando me llamaron me emocioné y entendí que sí
estaba preparada. En Perú estuve siete años seguidos. Cuando regresé a España, ya no me volví a marchar porque la salud de mis padres se
había deteriorado.
En todos los destinos que he tenido, además de los mencionados, Ariany, Plaza Quadrado,
María de la Salut, la Puebla, en Lloseta, mi misión
principal ha sido el cuidado de las iglesias y los enfermos en estos campos. Siempre he trabajado con
gusto e ilusión cuando servía a los enfermos, creo
que no me cansaba de hacer todo cuanto podía y
me sentía feliz. ¡Cuánto aprendí de ellos! Y puedo
decir que he experimentado que es verdad que el
que da recibe.
En todos los destinos, además del cuidado
de las iglesias y los enfermos, he ayudado donde
hiciera falta: en el colegio, en los trabajos propios
de la casa, en el ropero de ropa usada para gente
que lo necesita, y en el trabajo con los emigrantes.
MARGARITA OLIVER, FHM
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LA COMUNIDAD
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UIÉN EN LA
C
ONGREGACIÓN
ENCUENTRO DE SUPERIORAS, EN MARRATXINET
TERESA RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ
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QUIÉN ES QUIÉN EN LA CONGREGACIÓNQUIÉN ES QUIÉN EN LA CONGREGACIÓN
QUIÉN ES QUIÉN EN LA CONGREGACIÓNQUIÉN ES QUIÉN EN LA CONGREGACIÓN
QUIÉN ES QUIÉN EN LA CONGREGACIÓNQUIÉN ES QUIÉN EN LA CONGREGACIÓN
QUIÉN ES QUIÉN EN LA CONGREGACIÓNQUIÉN ES QUIÉN EN LA CONGREGACIÓN
Natural de Oruro (Challapata, Bolivia) donde nace el 26 de mayo de 1947.
Ingresa en la Congregación 13 de febrero de 1977.
Inicia el noviciado 31 de mayo de 1977 en Padilla (Bolivia) y emite su primera
profesión el 15 de agosto de 1978, en Pina. Realiza su Profesión Perpetua el 10
de enero de 1985 en Villa Serrano (Bolivia).
A lo largo de su vida ha sido destinada en Padilla, Serrano, La Paz, Cupilupaca
(La Paz) donde reside en la actualidad y es la encargada del Centro San Francisco de Asís. A lo largo de su Vida Religiosa ha desempeñado su misión dedicándose a la promoción de la mujer, el comedor social, Internado, Parroquia,
Casa de acogida.
[OdRiae 16
P: ¿Cómo y cuándo experimentaste
la llamada del Señor?
R: No puedo decir exactamente cuándo experimenté la llamada de Dios. Pero, si tenía mucha admiración por las religiosas del colegio donde estudié y compartí con
ellas algunos encuentros y retiros.
P: ¿Por qué optaste por la vida Religiosa en esta Congregación?
R: Yo sólo puse mi vida en las manos de Dios que dirige nuestra
historia por sus caminos.
P: ¿Qué rasgos te atraen más de esta familia religiosa?
R: La sencillez, nuestro carisma de misericordia y la espiritualidad
Franciscana
P: ¿Qué da consistencia a tu vida como mujer consagrada?.
R: El saberme acompañada y protegida por la bondad y el Amor de
Dios que acompaña mi vida por el camino del bien.
P: ¿Cuáles son tus expectativas, proyectos y deseos para el
futuro, tanto en el ámbito profesional como en el espiritual?
R: Sólo agradecer a Dios cada día de mi vida y vivir atenta al presente. Y siempre con la mirada puesta en la bondad y misericordia
de Dios.
P: ¿Qué ha supuesto para ti consagrar tu vida al Señor al servicio de los hermanos dentro de la Congregación?
R: La Congregación me ha dado la oportunidad de poder conocer y
servir a los demás desde el Carisma de Misericordia.
P: ¿Hacia dónde crees que debería caminar hoy la vida
religiosa?
R: Una vida religiosa profética. Tenemos que ser signos de unidad
para el mundo. Una vida religiosa que lea la vida desde la fe y la
palabra
MICAELA RIERA, FHM
D
el 10 al 12 de septiembre, en nuestra casa
de Marratxinet, las Hermanas superioras
de comunidad de la Delegación de
Mallorca-Menorca, tuvimos unos días de formación
que impartió la Hermana dominica, Oliva Vico. Nos
acompañaba el Consejo de la Delegación y las consejeras generales, sor Francisca Alomar y sor María Soledad Camps.
Como no suele ocurrir, empezamos con la comida fraterna del día 10 que, a través de la comunicación, de los sabrosos manjares y de la buena voluntad de todas, creó el ambiente apto para ponernos receptivas y con ánimo de colaborar.
El cursillo se desarrolló claro, agradable, denso de contenido: La identidad de la superiora y la
vivencia de los Acuerdos Capitulares. Podríamos,
en algunas frases, sintetizarlo:
1) El hecho de haber recibido un cargo es,
claramente, una llamada del Señor. Con Él podemos decir: «El Espíritu del Señor está sobre mí.»
2) La identidad de la superiora consiste en ser
líder espiritual del grupo, con un liderazgo semejante al de Jesús, con un «pueblo» que salvar, con la
misión de dinamizar en su entorno la vivencia de los
MALLORCA-MENORCA
Acuerdos Capitulares que son el Proyecto
Congregacional que nos sirve de guía para cumplir
la Voluntad de Dios.
3) Con el número 175 de las Constituciones,
el documento de la CIVCSVA, 2008, y un artículo de
José Cristo Rey, nos recalcó los compromisos que
tenemos, nuestros deberes, el gozo de hacer este
servicio como enviadas.
4) La lectura atenta, reflexionada, desmenuzada, de los Acuerdos, nos ayudó a tomar mayor
conciencia, a animar nuestro espíritu hasta el entusiasmo, a reavivar la esperanza en el Dios de la Historia, presente en nuestra situación concreta y con
una amor infinito para cada una de sus criaturas,
para cada una de las Hermanas.
Nos ayudó, y mucho, la liturgia bien preparada
y no menos bien rezada. Agradecemos a quienes la
prepararon los momentos intensos con el Señor.
Desde aquí, no nos queda sino decir, de corazón: gracias.
GRUPO DE HERMANAS JUNTO A OLIVA VICO, DURANTE
EL ENCUENTRO DE S UPERIORAS , EN M ARRATXINET
ISABEL Mª PICÓ, FHM
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UIÉN ES
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[OdRiae 9
LA VIDA EN LAS DELEGACIONES
DESDE LOS COLEGIOS
No faltaron los detalles, nos obsequiaron con
unos panes típicos de Padilla, hechos por
las alumnas que compartieron los primeros
años con las hermanas (1962).
A continuación tuvimos una tarde recreativa en el patio de la Unidad Educativa San Pío X. Dicha actividad estuvo preparada por los profesores, alumnos, la
junta Escolar de padres y Educación Técnica Alternativa. Al mismo tiempo, la gente expresó su cariño a través de unos obsequios, en agradecimiento al servicio y
dedicación de las hermanas.
La gente, incansable, nos sorprendió con una velada en la noche, donde
fuimos compartiendo, diálogo y testimonio de la gente que tuvo la dicha de compartir con las primeras religiosas; también
la experiencia vocacional de alguna de las
hermanas y seguimos recordando algunas
anécdotas vividas con sor Francisca Negre
en sus primeros años. Todo esto animado por
los profesores de música que daban la chispa
al ambiente festivo de este encuentro.
La comisión encargada de este año
jubilar nos dio un programa a realizar durante el año, empezando por la celebración de apertura en cada comunidad con
encuentros y celebraciones. Dentro de los
trabajos está la motivación e inquietud de
la pastoral vocacional, en la que tendremos encuentros con las jóvenes. Como
primer paso, dos hermanas visitaron colegios e internados de las regiones del
Villar y Sopachuy, teniendo buena acogiDIVERSOS MOMENTOS DE LA CELEBRACIÓN DEL 50 ANIVERSARIO
da por parte de las promotoras, jóvenes
y sus familias.
Te bendecimos por hacer fecunda
Con la canción, «Adiós con el corazón, que
tu Palabra en hermanas peregrinas
con el alma no puedo….», las jóvenes del internado
que hacen vida TÚ
San Pío X despedían con mucho cariño a las herma¡Misericordia!
nas que nuevamente retornaban a sus comunidades.
COLEGIO «SANT FRANCESC D’ASSÍS», MURO (MALLORCA)
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Te bendecimos, Señor,
Por estos 50 años de vida
en Bolivia: un grito de ayer y de hoy
¡Misericordia¡
Te bendecimos por suscitar en el tiempo
y en la historia a nuestros fundadores
como instrumentos de TÚ
¡Misericordia!
Te bendecimos y te damos gracias
en este año jubilar
a Ti que eres el Dios de
Misericordia por todos los siglos
EULALIA REGAÑO, FHM-Mª MARISOL ARANCIBIA,FHM
E
l colegio San Francisco de
Asís, esta situado en el
corazón del pueblo de Muro.
Acoge a alumnos de 2 a 12 años. La
Educación Infantil se imparte en
las dependencias de las Hermanas Franciscanas, calle Antonio
Maura, nº 3 (a ca Ses Monges) y
la Educación Primaria, se da un
edificio histórico de propiedad
municipal, con unas características arquitectónicas peculiares ya
que se trata del Claustro de un
exconvento de Mínimos, junto a la
Iglesia de Santa Ana.
Desde el día 31 de mayo del
1857 que el Padre Fundador, fundó
la tercera comunidad de hermanas
Franciscanas, la educación ha sido una tarea primordial dentro de la dedicación de las hermanas y
de todos los profesionales que compartimos la práctica del carisma de la Misericordia. Sí, en aquella
primavera empezó a gestarse lo que hoy es nuestro
Colegio, cuando unas hermanas llenas de ilusión
empezaron a enseñar, en condiciones muy precarias, las primeras letras a unas niñas del pueblo,
entendiendo que a través de la educación también
se hacía presente la Misericordia.
Son muchos los cambios que hemos tenido
que afrontar a lo largo de todos estos años, pero no
por ello ha menguado la frescura, la ilusión y las
ganas de poner en práctica nuestro carisma dedicándonos primordialmente a los más desfavorecidos
y faltos de recursos. Hay que tener en cuenta que
nuestro pueblo ha ido dejando progresivamente sus
raíces agrícolas para dar paso a una economía basada en el turismo y la construcción. Este hecho ha
provocado una fuerte inmigración, principalmente de
origen magrebí, y que los valores sólidos y cristianos de aquellos hombres y mujeres del campo se
hayan substituido por los valores estandarizados de
la globalización y de la sociedad de consumo.
Nuestro Centro, como se nos recordó en la
reciente presentación del Carácter Propio, se esfuerza en ofrecer una interpretación cristiana de la
vida, por ello brindamos a toda la comunidad educativa oportunidades y situaciones para aquellos que
libremente quieran contribuir al
crecimiento de la
fe. De aquí la importancia que intentamos dar a
los valores éticos, tan necesarios en nuestro
mundo y tan olvidados en nuestra sociedad. Somos respetuosos con aquellos
que, aún siendo
de otras creencias religiosas y
culturales, piden
educación para sus hijos viniendo a un centro religioso.
Nuestra labor educativa viene marcada por
una serie de valores como sensibilidad, respeto, esfuerzo, responsabilidad y trascendencia, todo esto
va creando una conciencia capaz de ser sensible a
cualquier necesidad tanto a nivel humano como medio ambiental. La crisis también se hace presente en
nuestros colegios. ¿Qué hacer pues? Nos está espabilando y nos pone nuevamente a prueba para buscar caminos eficaces y poner en práctica nuestro ca-
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[OdRiae 17
DESDE LOS COLEGIOS
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risma y así hacer realidad el carácter propio: «los pobres serán nuestros preferidos».
Hermanas, la crisis o el Espíritu nos sirve en
bandeja la ocasión- no buscada- pero que acogida
en clave profética puede ser para todos los que proclamamos que los centros son plataforma de
Evangelización, una ocasión más de poner a prueba nuestro carisma de Caridad y Misericordia.
Durante el presente curso trabajaremos el
lema «Mon cor estima un arbre» (que son las
primeras palabras del poema «Lo pi de Formentor»
del poeta mallorquín Miguel Costa y Llobera) así
pues nuestras actividades y celebraciones, a lo
largo del curso, se centrarán en el estudio, respeto y cuidado de la naturaleza así como en el gran
don del amor como fuerza que hace mover al
mundo. Recordemos que el amor al prójimo, a la
naturaleza, al trabajo y a uno mismo es el
nuevo mandamiento de Jesús y en el amor
reside, como dirá Juan, la salvación de Dios.
Recientemente hemos celebrado la
festividad de San Francisco. La comisión de
pastoral del Centro programó una serie de actividades adaptadas a cada etapa educativa.
La idea era aprovechar la celebración para
relacionar el lema de este curso, el amor a
los árboles y a los bosques, con el pensamiento ecologista de Francisco, resaltando la defensa que hizo de la naturaleza como la gran
obra de Dios. Fuimos todos a la iglesia
parroquial y junto a la capilla de San Francisco pusimos un enorme mural en el que había
un pino pintado. Este fue el motivo central de
la celebración que constó de cuatro partes:
1ª Representación teatral de San Francisco de Asís y sus seguidores.
2ª Cada curso de Educación Infantil ofreció los frutos del árbol que representa su clase.
- La clase de Los Pinos, ofrecieron piñas y
piñones.
- La clase de Las Oliveras ofrecieron aceituna y aceite.
- La clase de Las Higueras ofrecieron higos.
- La clase de Los Almendros ofrecieron almendras, turrón y colonia de flor de almendro.
El primer ciclo de Primaria, ofreció los frutos del otoño.
3ª El segundo ciclo de Primaria, ofreció y
plasmó en el árbol el trabajo realizado en el aula
sobre los valores: esfuerzo, responsabilidad y respeto, concretados en pequeños compromisos. Hemos escogido estos valores porque son el eje
vertebrador de la programación por competencias
que de manera paulatina empezamos ha introducir en el currículo.
4ª El tercer ciclo de Primaria trabajó el valor de la sensibilidad por la naturaleza recitando
el poema «Lo pi de Fomentor» y la dimensión
trascendente a través de la canción «Es tant a
prop meu» Jesús está aquí.
Después la fiesta continuó en el patio del
colegio con un apetitoso «piscolabis» que tradicionalmente ofrecen las hermanas a todos los
alumnos y profesores.
50 AÑOS
COMPROMISO CON LA VIDA Y LA MISERICORDIA
A
l inicio del
año Jubilar,
las hermanas
de la Delegación de
Bolivia nos reunimos
en
PadillaChuquisaca, del 15 al
17 de octubre para celebrar con nuestra
querida gente lo que
significa estos 50
años de presencia en
Bolivia. Si lo fue para
nosotras, resultó un
acto mucho más emotivo para las personas que
compartieron con nuestras primeras hermanas,
quienes dejaron recuerdos inolvidables; este día
la gente de Padilla, emocionada, las recordaba entre alegría y llanto.
En la mañana del sábado 16 de octubre los
alumnos y profesores de la Unidad Educativa San
Pío X, nos esperaban en todo el recorrido, como
un signo de acogida: nos recibieron batiendo sus
pañuelos blancos, acompañado de la banda del Colegio. Todas las hermanas íbamos en procesión
hacia la parroquia, cogidas de nuestra Madre la Virgen de la Merced, patrona de Padilla; por las
BOLIVIA
calles nos esperaban
los arcos con sus típicos aguayos, muñecos
y campanitas y como
signo de fiesta, los cohetes.
Al inicio de la solemne
Eucaristía, se hizo una
breve reseña histórica
de la llegada de las primeras hermanas: Francisca Mestre, Francisca
Negre, María Pradillo,
María Palau, Margarita
Genovard y Alfonsa Real. ¡Gracias a nuestras hermanas que aún viven y a aquellas que pasaron a la
casa del Padre!. La Delegación de Bolivia en este
día recordó el paso de una gran mujer y hermana,
«Madrecita querida», como la llamaba la gente que
la recuerda, sor Francisca Negre.
Tras la celebración Eucarística, invitamos a la
gente a pasar por la comunidad donde había una exposición con todos los objetos y ornamentos que las hermanas trajeron desde España protegidos en dos baúles, y que se cuidan y conservan cuidadosamente.
Posteriormente pasamos al comedor a compartir
un exquisito almuerzo con la gente que nos acompañó.
EQUIPO DIRECTIVO
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[OdRiae 7
LA VIDA EN LAS DELEGACIONES
OBITUARIOS
Villamayor de Santiago, 23 de julio de 2010
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os hemos reunido,
como tantas veces,
para celebrar la muerte y resurrección del Señor,
hoy para evocar también la de
nuestra hermana Josefa. Tenemos la certeza de que nuestra hermana vive; por eso
nuestra celebración, tiene también el consuelo de la esperanza y es acción de gracias al Padre de la Misericordia por haberla acogido en sus brazos. Nuestra oración no sólo quiere recomendarla a la misericordia y
amor del Padre, sino que es también ya petición de
ayuda e intercesión para que desde el cielo, junto a
Dios y a los santos, nos ayude a quienes aún peregrinamos en la tierra.
Josefa nació en Puertollano hace 84 años,
aunque desde muy temprana edad vivió en Madrid.
Ingresó en nuestra Congregación a la edad de 25
años. Emitió su primera profesión en el año 1952,
opción que hizo definitiva en el año 1957, a los 31
años de edad.
Nuestra acción de gracias al Padre es también hoy por tantos años de vida entregada; mujer
alegre y trabajadora, ha ejercido su misión de misericordia, principalmente en tareas educativas, en
muchos pueblos de Mallorca, en Menorca, Perú,
Ciudad Real, Madrid, Puebla de Almoradiel, Corral
de Almaguer, Lillo, Cuenca, Santa Cruz de la Zarza
y por último aquí en Villamayor de Santiago donde
se ha encontrado con la hermana muerte.
Como tantas veces ella rezaría al finalizar el
día, hoy en este inicio de su sueño eterno proclamamos:
Gracias, porque al fin del día
podemos agradecerte
los méritos de tu muerte,
y el pan de la Eucaristía,
la plenitud de alegría
de haber vivido tu alianza,
la fe, el amor, la esperanza
y esta bondad de tu empeño
de convertir nuestro sueño
en una humilde alabanza.
ALICIA GARCÍA, FHM
Son Espanyol, 21 de septiembre de 2010
S
or María, hija de Pedro y
Catalina, nació en Palma
de Mallorca el día 2 de
enero de 1927. El día 10 fue regenerada con las Aguas Bautismales y el día 26 de mayo de
1930 fue confirmada en la Fe de
la Iglesia.
El día 10 de octubre de
1947, cumplidos los 20 años, ingresó en nuestra
Congregación en la que se consagró definitivamente al Señor el 9 de abril de 1949. Su primer destino
fue el convento de Inca; después Es Carritxó; 10
años en Lluc; 5 en Mahón; 23 en Santa Cruz, Palma; y cuando la salud ya lo requería, en la Casa de
oración y descanso de Son Espanyol, Palma.
Mujer de silencio, dada a buscar la soledad,
enfermiza de cuerpo y ferviente de espíritu, sirvió
con pulcritud y gran delicadeza en las parroquias de
las casas en las que fue destinada, manteniendo
siempre limpios corporales, purificadores, manteles
y albas de tal manera que, con cada lavado quedaban como nuevos. También ejerció como enfermera, sobre todo en Mahón (Menorca), ayudó en las
escuelitas de niños o dando una mano en casa a
fin de que todo estuviera a punto. En la misma
casa de oración y descanso todavía dirigía la lavandería procurando que la ropa estuviera limpia
y bien planchada.
Su porte adusto hacía sorprendente el que,
las tardes del domingo, gozara con las Hermanas
jugando una inocente partida de cartas, tratando de
ganar. El pasado domingo se sintió resfriada y pasó
largo rato junto a Jesús del sagrario. ¡Quién sabe si
preparando la despedida de esta tierra!
Sesenta y tres años de vida consagrada han
culminado -así lo pedimos- con el abrazo definitivo
del Padre de la Misericordia para gozar eternamente con María, de la que llevaba el Nombre.
Agradecemos a las Hermanas que cuidan a
nuestras viejecitas, todo lo que hacen por ellas, el
afecto que les dan, la ayuda en el camino hacia la
Patria. Descanse en paz.
ISABEL Mª PICÓ, FHM
Reseñas leídas el día de su funeral.
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rizada por el entusiasmo y la
efusión, con cantos y flores. En
un largo recorrido llegamos al
templo donde se les dio la bienvenida. Pasados estos actos
se las instaló en una sencilla
vivienda alquilada, hasta que
se construyera una nueva y más cómoda. La gente
se mostró muy dadivosa.
Pronto empezaron a conocer a la gente y a
ambientarse en un mundo nuevo para ellas. Se iniciaron también sus actividades de orden pastoral.
Eran seis religiosas: la Madre Superiora, Francisca
Mestre; las hermanas, Francisca, María Dominga,
Margarita, Alfonsa y María. Cada una de ellas tomó
una responsabilidad específica: la Hna. Dominga era
la enfermera, no sólo de la casa, sino del pueblo y
de la campiña; la Hna. Margarita tomó a su cargo la
Academia de Corte y Confección; estaba también
encargada de la catequesis y del mantenimiento del
templo; la Hna Francisca Negre, de la pastoral; la
Hna. Alfonsa, del Kinder o Jardín de Niños; la Hna
María, de los quehaceres de la casa; la Madre Superiora estaba presente en todos los grupos.
La presencia de estas religiosas dio mucha
vida a la pastoral parroquial. Posteriormente se trasladaron a su nueva casa construida exclusivamente
para la comunidad. Se fundó una Escuela Primaria
y un Liceo de Señoritas que sigue funcionando hasta el presente. Considero que su presencia y su acción apostólica han contribuido y siguen contribuyendo en forma efectiva a la labor pastoral.
Que esta Fundación Religiosa sea bendecida
con abundantes vocaciones.
MONS. RENÉ FERNÁNDEZ
ARZOBISPO EMÉRITO DE COCHABAMBA
[OdRiae 6
SOR MARÍA VICH MERCANT
SOR JOSEFA RUIZ SOLÍS
E
n el curso del tiempo se suceden muchos acontecimientos que quedan grabados en la mente y en el corazón y que
vale la pena transmitirlos para formar la historia de esos hechos con el fin de que las futuras
generaciones tengan conocimiento del pasado. En el presente caso quiero traer a la memoria, la llegada a la ciudad de Padilla, de un
grupo de seis religiosas pertenecientes a la
Congregación «Franciscanas Hijas de la Misericordia», el año 1960.
Padilla es una pequeña ciudad, situada en el
Departamento de Chuquisaca-Bolivia, capital de la
Provincia Tomina; en ese tiempo contaba aproximadamente con unos 10.000 habitantes, con dos escuelas primarias, un colegio secundario y algunas otras
instituciones. En lo eclesiástico era Vicaria Foránea
con varias parroquias sufragáneas en otros pueblos
vecinos. Era yo en ese tiempo, Vicario Foráneo.
Dada la necesidad e importancia de incrementar la acción pastoral y misionera, sugerí al Sr. Arzobispo de Sucre que hiciera lo posible por conseguir
una comunidad religiosa femenina para apoyar y fortificar la pastoral parroquial, especialmente en el
campo juvenil y en la misión con la gente de la campiña. Nuestro pedido no fue vano: el Excmo. Arzobispo Mons. José Clemente Maurer, nombrado posteriormente Cardenal de Bolivia (de feliz memoria)
hizo los trámites necesarios y consiguió que la Madre General de las «Franciscanas Hijas de la Misericordia», de Palma de Mallorca, aceptaran su pedido con el compromiso de enviar dos grupos de religiosas, para la atención del Seminario Nacional de
Sucre y el otro grupo para la Vicaria Foránea de
Padilla. Esta noticia causó una enorme alegría en la
población. No pasó mucho tiempo y las religiosas
estaban ya en marcha cruzando el inmenso océano. Contábamos los días hasta el arribo a su destino final; y llegó el día esperado: en Padilla, a la hora
señalada, se concentró una enorme cantidad de gente; las autoridades, las escuelas, el colegio, etc., todos precedidos de la bendita imagen de Ntra. Sra.
de Las Mercedes, Patrona de la Parroquia, salimos
a la salida del pueblo. La recepción estaba caracte-
†
†
M
BREVE RESEÑA HISTÓRICA DE LA PRESENCIA EN
LA CIUDAD DE PADILLA DE LAS RELIGIOSAS
FRANCISCANAS HIJAS DE LA MISERICORDIA
[OdRiae 19
NUESTROS PUEBLOS
LA VIDA EN LAS DELEGACIONES
ITINERARIO DE SOR FRANCISCA NEGRE EN BOLIVIA Y PERÚ
SON SERVERA
COMUNIDAD DE HERMANAS FRANCISCANAS HIJAS
DE LA MISERICORDIA
S
A
petición del vicario del pueblo, Rdo. D.
Jorge Oleza y del alcalde D. Pedro Nebot,
las Hermanas Franciscanas Hijas de la
Misericordia, fueron requeridas para fundar una
comunidad en el pueblo de Son Servera (Mallorca), para auxiliar y cuidar a los pobres enfermos
y a la vez enseñar el catecismo a los niños y niñas
de esta localidad.
Con la respuesta afirmativa de los superiores,
se llevó a cabo la fundación el 14 de septiembre de
1882, poniendo como titular de esta casa a san Antonio de Padua. Fue un día memorable, pues todos
los vecinos salieron a recibir a las hermanas junto
con las autoridades civiles y religiosas organizando
una imponente procesión hasta la iglesia, donde se
entonó un solemne Tedeum.
Al principio, la Comunidad se instaló en la C/.
Nueva, en una casa en la que se abrió, desde el primer momento, una escuela para niñas mayores y otra
para niñas y niños más pequeños enseñándoles el
catecismo, a leer, a escribir y toda clase de labores.
Dada la gran misión que desplegaron las hermanas en el pueblo, esta primera casa – colegio se
les hizo pequeña y a los siete años tuvieron que trasladarse al convento actual, edificado con la ayuda del
pueblo, del vicario y del ayuntamiento. Pero pronto
volvió a quedarse pequeña, dada la gran afluencia
de niños y niñas que acudían al colegio, y se determinó comprar la casa colindante para ampliar las aulas
del colegio.
Son muchos los testimonios que recibimos de la
gran labor que han realizado las hermanas en el pueblo
a lo largo de los años, tanto a nivel de enseñanza como
asistencia a enfermos, acción social y colaboración en
todo con la parroquia, extendiendo por donde pasaban
la misericordia del buen Padre-Madre Dios.
Hicimos una gran fiesta en el 125 aniversario
de la fundación de esta comunidad y fue reveladora
la cantidad de testimonios a través de fotos, labores, catecismos y testimonios verbales que aportaron las familias que habían recibido educación ayuda y consuelo de las hermanas.
En la actualidad, aunque los tiempos han cambiado, y aunque siendo menos, con la oración, dedicación y ayuda del Señor, sentimos la necesidad
de dar respuesta a las nuevas necesidades de hoy
siguiendo las directrices de nuestros Fundadores en
el «aquí y ahora», dando testimonio del gran amor
que Dios nos tiene haciendo patente, con nuestras
obras, su infinita Misericordia para con todos sobre
todo con los más débiles.
Las hermanas, como titularidad del colegio de
E. Infantil, participamos en las decisiones del Consejo Escolar, la administración, y el mantenimiento
de todo lo necesario para el colegio. Procuramos
también poner en contacto a empresas y familias
que tienen personas impedidas, con padres-madres
de nuestros alumnos que buscan trabajo, y con otras
personas que llaman a nuestras puertas buscando
solución a su crisis económica por su situación laboral. Llevamos también el comedor escolar, procurando que en toda esta misión que resplandezca
nuestra opción preferencial por los inmigrantes, pobres y gente necesitada.
Además, desde el colegio organizamos un día
de merienda solidaria para un proyecto misionero
con rifas, aportación de alimentos, etc., iniciando a
nuestros alumnos y familias en la solidaridad con
los que no tienen lo necesario. Posteriormente, todo
lo recaudado, lo mandamos para dicho proyecto a
la hermana encargada de MISOL.
También, desde el colegio, damos ropa a niños necesitados. Cada curso, se organiza una campaña de recogida de ropa para todas las edades
que esté en buen estado, y en conexión de una ONG
se va distribuyendo a los necesitados.
Además, nuestra misión se hace patente en
la participación en la parroquia de Son Servera, en
toda la actividades parroquiales. Estamos presentes en el Consejo Parroquial, en el coro, en la acción social, visitando impedidos y llevándoles la comunión a sus casas, juntamente con alimentos a
quienes lo necesitan. Participamos también en la decoración, arreglo de la ropa, catequesis de confirmación, primera comunión y en todas aquellas actividades y misión que somos requeridas.
or Francisca Negre llegó a Bolivia, en
enero de l962, con destino a Padilla.
Su misión desde que llegó allí fue la
enseñanza, catequesis, clases de Religión
en la Escuela Fiscal «Juana Azurduy de
Padilla». También, excursiones al campo algunos fines de semana, sobretodo en las vacaciones, trabajando en la formación humana y cristiana de nuestros hermanos campesinos.
En marzo de l969, por deseo del Cardenal
José Clemente Maurer, viajó a Santiago de Chile
para realizar un curso de Catequesis en ICLA (Instituto de Catequesis Latino Americano). El Cardenal
se hizo cargo de todos los gastos.
En agosto del mismo año tuvo que interrumpir el curso por haber sido elegida, por las Hermanas
de esta Delegación, para asistir al Capítulo Especial
de la Congregación. Desde Chile viajó a España.
En marzo de l970, salía de España con
destino a La Perla (Perú) para hacerse cargo
del acompañamiento de las novicias. En aquel
año, la Congregación unió la etapa de formación de los dos países.
En marzo de l974, regresó a Padilla (Bolivia)
para continuar el trabajo que había realizado anteriormente, esta vez asumiendo el cargo de la Dirección de la Escuela «San Pío X» y el de Responsable de la Comunidad. Además de llevar la coordinación de la Promoción de la Mujer Campesina.
En enero de l979, fue destinada a la fundación de la Comunidad de La Paz, en la zona
BOLIVIA
periférica de Villa el Carmen.
Su trabajo específico fue la Dirección de la
Escuela «Irene Nava de Castillo», Pastoral
Parroquial y durante unos años tuvo la responsabilidad de la Comunidad.
A sus 71 años, por el Ministerio de Educación y Cultura, recibió su jubilación en el campo de la Enseñanza.
El 2 de marzo de l991, dejó la Comunidad
de La Paz, para ir a Cochabamba con la tarea de
colaborar en la formación de las novicias y trabajar
en la Pastoral Parroquial, coordinando esa labor, en
la zona Villa Victoria. Fue destinada a la Comunidad
de Sucre en 2003, incorporándose a ella el l8 de
marzo, del año indicado.
Su labor ahí, ha consistido en colaborar
donde se la necesitaba y donde le permitían sus
fuerzas.
Con gran sentimiento salió de Bolivia, el 23
de junio de 2010. Cambiando sus planes para aceptar los de Dios, después de más de 48 años de servicio a esta Iglesia tan querida por ella y de haber
visto nacer y crecer nuestra Delegación que tanto
ama y seguirá amando.
Le toca partir y dejarnos corporalmente a
cada una de las que conformamos la Delegación en
Bolivia. Que sin duda alguna su vida constantemente
ha sido un desgastarse día a día en el trabajo por el
Reino como testimonio vivo para cada una de nosotras
y nuestra gente con quienes trabajamos. La Delegación hace su homenaje a través de esta frase titulada:
LA VOLUNTAD DE DIOS
¿Qué es? Sólo los que saben leer la
vida, la realidad y todo lo que acontece
con los ojos de Dios pueden experimentar lo que es eso. Y saben acogerse con serenidad y paz a esa bella aventura; pueden comprender lo que Jesús
vivió en Getsemaní: «Que se haga tu
voluntad y no la mía.»
Así está la Delegación de Bolivia en estos momentos, contemplando atónitas, una vez más, el paso
del Señor entre nosotras. Esta vez pidiéndonos sabernos desprender de lo
más querido y entrañable que tene-
mos: Eso eres tú, sor Francisca.
No lo habíamos imaginado, ni
siquiera lo habíamos soñado, pero el
anuncio llegó de forma silenciosa, queda y apaciblemente. ¡Otra llamada! ¡Una
nueva respuesta! ¡Un desprendimiento! ¡Otro despojo! ¡Una nueva generosidad! ¡Un salto en el vacío! ¡Una entrega! Un «Hágase tu voluntad».
Así nos dejas, como Jesús a los
Apóstoles: ¿Mirando al cielo? ¡No! Mirando tu testimonio de vida, de fe profunda en el Señor, de andar sus caminos con sencillez y humildad, con ge-
nerosidad y desprendimiento, con mucha gratitud siempre.
Para nosotras siempre serás
esa referencia donde podamos ver que
es posible fiarse del Señor y seguir sus
huellas sin temor de equivocarse. Es
posible apuntarse a su Proyecto sabiendo que Él siempre está con nosotros.
Es posible lanzarse en el vacío, sabiendo que Él te acoge.
Mil gracias, sor Francisca. Te
queremos mucho y estarás siempre
entre nosotras. Con amor sincero, la
Delegación.
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DELEGACIÓN DE BOLIVIA
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CAMINANDO
UN CAMINO QUE HABRÁ QUE RECORRER
E
xisten palabras y hechos que, si recorremos un poco nuestra propia historia, van
siendo una constante en nuestra vida personal y, a los que, si estamos vigilantes, nos
hacen percibir dos cosas: un mayor conocimiento de nosotras mismas, y el vislumbrar alguna pista de por dónde podemos y debemos seguir caminando.
Yo creo que, a nivel de grupos y organizaciones también sucede lo mismo, por eso
quiero indicar una palabra que en nuestra Congregación está empezando a ser una
constante, es la palabra Revitalización/Reestructuración, a la que quisiera invitar a todas
las hermanas a que le prestemos atención y agudicemos nuestras antenas para, descubrir ese doble enfoque:
„
Un conocimiento más profundo y real de nosotras mismas, que repercuta en la
vivencia de nuestras comunidades.
„
Entrever hacia dónde y cómo caminar todas juntas en el hoy siendo fieles a la
transmisión del Carisma de la Misericordia al estilo franciscano.
Desde el Capítulo General del 2007, esta palabra ha ido formando explícitamente parte
de nuestro lenguaje congregacional, aunque creo que ya antes del capítulo de forma
difuminada y velada, quizás sin poder ponerle nombre quien más o quién menos, al ser
consciente de nuestra propia realidad interna y externa nos haría expresar «… que algo
habrá que hacer….», percepción que he podido confirmar ese verano del 2010 durante
nuestro Consejo Plenario. Ha sido un tiempo y espacio en el que hemos podido respirar y
gozar un ambiente de unidad y colaboración, como el Cuerpo Apostólico que somos condensando al unísono que, sí, es necesario poner manos a la obra en el proceso de
Revitalización y Reestructuración, tomando a ésta no sólo como posibilidad de cambio, sino
como un proceso de purificación y discernimiento que nos lleve a la regeneración para ir
descubriendo lo que Dios en este momento de la historia nos pide, personal y
Congregacionalmente.
Hermanas, pero no pensemos en ella con un aire catastrófico o negativo, no, es una gran
oportunidad a la que el Señor nos está llamando, no sólo a nosotras sino a toda la Vida
Religiosa, pues son muchos los factores internos, eclesiales y sociales los que nos hacen
abrir los ojos y buscar sobretodo «la fidelidad» a nuestra propia identidad no importa cuál
sea la edad, la salud o falta de ella, ya que la identidad no se refiere a teorías o ideas de
«cómo debería ser», sino a vida y corazón, tiene que ver con el significado que doy a lo que
vivo aquí y ahora, no estamos a merced de los acontecimientos, sino que tenemos la capacidad de decidir lo que éstos van a significar para mí.
Este camino es eso, una vía por la que estamos invitadas a empezar de nuevo nuestra
propia reconstrucción, empezando ya por la personal, pues nuestro lugar en la historia no
nos vendrá «desde fuera», «desde lo que hacemos», sino de reproducir con valor la audacia, la creatividad y santidad de nuestros fundadores, es recoger como raíz de mi respuesta
cada día en mi vida esa pasión por Dios y por la humanidad que es, en definitiva lo que
atravesó y convirtió a Francisco, a Don Gabriel y a Sor Concepción de San José.
Ojalá y que nos entusiasmemos por buscar un calzado cómodo, levantar un pie y dar el
primer paso para recorrer este camino, que como todo camino tendrá sus baches y sus
zonas tenebrosas, por eso necesitamos hacerlo juntas, y desde aquí confiar en el Padre que
ya hace 154 años que nos acompaña.
¡Adelante!
MARTHA CUPIDO, FHM
VICARIA GENERAL
Desde el 2002, la Comunidad de Son Servera
también atiende a tres parroquias de los alrededores: S´Illot, Sa Coma y San Lorenzo.
Una hermana, actualmente Flora Castillo,
atiende estas parroquias, según sus necesidades.
Lleva la coordinación de la catequesis, participa en
las reuniones, y los Consejos Parroquiales, visita a
los enfermos y cuida del mantenimiento, limpieza,
decoración de los templos, así como sus dependencias, y de la ropa de las mismos.
S’Illot es un pueblo pequeño con mucha inmigración. Se trata de una parroquia sencilla, y con
pocos recursos. Allí se atiende la Catequesis Infantil, martes y jueves. Los sábados se prepara la litur-
gia y se participa en la Eucaristía, tratando de que la
gente participe en la misma. En S’Illot se ayuda desde abrir y cerrar la iglesia, buscar lectores, dar la
comunión hasta la recogida de la ropa para la fundación «Deixalles.»
Sa Coma. Se atiende a la Catequesis Infantil todos los viernes. Los domingos por la mañana abrimos y cerramos la parroquia, preparamos
la Liturgia de la Eucaristía y ayudamos a dar la comunión.
San Lorenzo. Los miércoles se atiende la
Catequesis Infantil. Y todos los primeros viernes
de mes se lleva la comunión a todos los enfermos
y la gente mayor que lo desea.
LA COMUNIDAD
[ ¿CÓMO NOS VEN EN EL PUEBLO? ]
ANTONIA BLANQUER VIVES
60 AÑOS. NATURAL DE SON
SERVERA.
EX-ALUMNA DE LAS RR. FF.
GOBERNANTA DE HOTEL.
MIEMBRO DEL CONSEJO
PARROQUIAL DE SON SERVERA.
E
ntre mis recuerdos más lejanos en el tiempo,
figura la escuela de las Religiosas
Franciscanas de Son Servera, a la que asistí
desde los tres años. Recuerdo mis primeras maestras y las religiosas que acompañaron mi infancia.
Años después, ya adolescente, aprendí música y labores hasta los catorce años. Después ayudé en el colegio en el cuidado de los párvulos.
Recuerdo con especial afecto a sor Juana de
la Merced, maestra muy exigente, pero que me enseñó a valorar muchas cosas en la vida. De ella
aprendí mis primeras nociones de solfeo y el gusto
por la música, que años después pude desarrollar
en mis estudios musicales.
Conservo también un recuerdo especial de una
religiosa enfermera, sor Ana, que asistía a los enfermos, especialmente a los más graves.
No puedo olvidar algunas excursiones que hicimos con el colegio.
La solemnidad de nuestro patrón san Francisco de Asís, revestía una especial solemnidad; no
sólo para las niñas que asistíamos al colegio de las
RR. Franciscanas, sino también para muchas familias del pueblo. La capilla del convento resultaba demasiado pequeña para esta fiesta y muchas personas tenían que permanecer en la sala anterior a la
capilla, e incluso en la portería.
El contacto con las religiosas fue para mí una
escuela de oración y la austeridad de vida de las
monjas me ha enseñado el valor de los bienes que
hoy tenemos. Aquella forma de valorar y aprovechar todo lo que llegaba al convento me ha hecho
reflexionar muchas veces.
A medida que pasan los años, más aprecio la
entrega y la generosidad de unas mujeres que renunciaron a una maternidad personal para entregarse al bien de los niños y de otras personas necesitadas como los enfermos.
El testimonio de entrega de las religiosas
franciscanas sigue siendo hoy en nuestro pueblo de
Son Servera, una manifestación del Evangelio en
circunstancias muy diferentes a las que recuerdo
de mi infancia.
Espero y deseo que por muchos años las religiosas Franciscanas sigan dando testimonio de Jesús con su presencia y su entrega en Son Servera.
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[OdRiae 21
A MIS HERMANAS
D
esde mi infancia he sido testigo de la labor
que las Religiosas Franciscanas desarrollaban en el pueblo de Petra, tanto en
el convento como en la Parroquia. Todavía recuerdo la solemne novena de San Francisco en la bella
capilla del convento donde la voz prodigiosa de sor
María del Amor Hermoso cantaba «les llagues» de
san Francisco.
Años después me tocó compartir como párroco de Randa la importante labor de las religiosas
Franciscanas de aquella hermosa aldea. Era un trabajo que daba unidad y cohesión al pequeño pueblo. Lo mismo asistían a un enfermo que atendían a
niños en su pequeña escuela o cuidaban el templo
parroquial. Conservo un gratísimo recuerdo de sor
Pereta, sor Isabel y otras monjas.
En mis muchos años como sacerdote en Son
Servera he visto el trabajo abnegado de muchas religiosas que han pasado por el convento. Recuerdo
con particular afecto a sor Martina, una religiosa bajita a quien conocí siendo ella muy mayor y que murió
a los 98 años pero que gozaba de una lucidez envidiable, y a sus noventa y más años leía semanalmente los discursos del Papa en la revista Ecclesia y
sintonizaba muy bien con la Iglesia universal.
Ha sido siempre muy importante la labor de
las religiosas en el colegio de Son Servera hasta nuestros días y el contacto de las religiosas con los padres y, especialmente, con las madres de los niños
que han pasado por el colegio de Sant Francesc.
Esta labor con los niños se ha prolongado
siempre en la catequesis y en la «Misa Familiar»
con los niños y sus padres.
La parroquia ha contado siempre con alguna religiosa en la catequesis de confirmación.
CATI VENY ROSSELLÓ
52 AÑOS. NATURAL DE MANACOR.
EX-ALUMNA DE LAS FRANCISCANAS,
CASADA Y MADRE DE FAMILIA.
S
oy una feligresa y colaboradora de la parroquia de S´Illot. De toda la vida, he tenido una
fuerte vinculación con la Congregación de las
religiosas Franciscanas. Una de mis tías, fue religiosa
Franciscana:«Sor María Reparadora»; siempre estuvo
en Horcajo de Santiago (Cuenca). Los últimos años de
su vida los pasó en Son Servera, que por
desgracia fueron muy pocos, pues falleció muy pronto.
PEDRO POU GALMÉS
SACERDOTE. PÁRROCO
SON SERVERA.
N ATURAL DE P ETRA
(MALLORCA)
DE
El cuidado del templo parroquial ha sido
siempre un desvelo de las RR. Franciscanas, especialmente en los ornamentos sagrados, decoración
y sacristía en general.
La visita a los ancianos y enfermos está ocupando largas horas de las religiosas; labor muy agradecida por las personas interesadas y un testimonio
evangélico que considero muy necesario, pero que
a veces corre el peligro de quedar algo desatendido
a medida que los sacerdotes vamos siendo menos
en número.
Desde nuestro convento de Son Servera,
único que queda en estos pueblos del Levante de
Mallorca, se atiende también a las parroquias de
S´Illot-Sa Coma y Sant Llorens. Esta presencia de
vida religiosa femenina me parece importante en
estas parroquias.
En estos momentos de laicismo galopante
creo importante mantener la presencia de la vida
consagrada, aunque sea a un nivel modesto y sin
grandes pretensiones. Creo que la simple presencia es hoy un gran testimonio.
Quiero aprovechar esta ocasión que se me
brinda, para manifestar mi gratitud a la Congregación de Franciscanas Hijas de la Misericordia por su
presencia de 128 años en nuestra parroquia, con el
deseo y la esperanza de que sea por muchos más
años para bien de nuestro pueblo de Son Servera.
Tanto yo como mis hijos nos educamos en el
colegio san Francisco de Asís de Manacor. Cuando
acabó la etapa escolar de mis hijos, hubo un punto
y aparte bastante largo a mi fuerte vinculación con
las Franciscanas. Hasta que por S´Illot llegó sor Flora. Ella es un puntal indispensable para el buen funcionamiento de las distintas parroquias de la zona.
En ellas se desarrolla una gran tarea, concretamente en la de S´Illot, donde Flora lleva todo el peso de
organización de los distintos actos religiosos, catequesis, limpieza. En silencio y buena cara, tanto si
llueve como si hace sol, frío o calor, se desplaza a
las parroquias procurando que estén siempre bien
atendidas.
ADVIENTO, CAMINO DE FRATERNIDAD
«Servir al hermano es, para Francisco, el acto libre de una persona que sabe amar. Es,
además, una acción que tiene una doble dirección («unos a otros») y que, por lo mismo,
hace que el hermano no esté siempre a la expectativa de ser servido, quizás alegando
derechos o privilegios, sino que, con la convicción de que es siervo, piense que también
él tiene obligaciones y, por lo mismo, se adelante a servir a los demás. Más aún, es un
servicio que se fundamenta en la confianza de los hermanos que mutuamente se manifiestan su necesidad: «Y
confiadamente manifieste el uno al otro su necesidad para que le encuentre lo necesario y se lo suministre.» 1
I
niciamos el Adviento del año
2010 reflexionando sobre el
camino de fraternidad, de
vida comunitaria, parte esencial
para nuestra vida religiosa. El
capítulo III de nuestras
Constituciones ya nos describe la
relación que hemos de mantener
unas con otras. Empezando con
el motivo principal que es:
«El Espíritu del Señor nos ha
convocado, por la participación
en un mismo don de gracia, a
vivir el seguimiento de Cristo en
Comunidad de Hermanas.»2
Vivimos en común-unión
porque el Señor nos ha llamado
a la vida consagrada. Y
compartimos todo lo que somos
y tenemos como lo hicieron las
primitivas
comunidades
eclesiales.3
Para crear y formar una
fraternidad hemos de tener muy
en cuenta la igualdad de trato.
Todas somos hijas de Dios y
merecemos el respeto debido a
esa condición. Cada hermana,
nos dice Francisco, ha de
comportarse como «madre» con
las hermanas. Además nos
exhorta a aceptarnos todas como
«don de Dios», como un regalo
que se nos da a la fraternidad,
aceptando nuestras diferencias.
Cada actitud nos acerca a Dios y
a los hermanos.
La fraternidad también nos
pide ser serviciales, compartir lo
que somos y hacemos. Qué
hermoso es poner nuestros
talentos al servicio de la
comunidad; de servir al hermano
sin esperar recompensa, ya sea
una palabra, un gesto. Por otra
parte, aunque el hermano no lo
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M
1
[OdRiae 22
1 R 9,10; cf. Frag. 2,20).
2
espere, qué grato es cuando
agradecemos esos detalles, esos
servicios que se nos dan
gratuitamente. Si Dios nos da los
dones y talentos gratuitamente
nosotras hemos de hacer lo
mismo.
En la comunidad debería
reinar un ambiente de obediencia
mutua, no el querer dominar;
actitud que alguna vez nos viene
innata, sin pensar «mandamos»;
o por aquello de que ya todas
tenemos edad de saber «lo que
tengo que hacer.» Y es que todas
deberíamos poder decir y dar
nuestra opinión en la comunidad
(siempre respetando a quienes
han
sido
nombradas
responsables y que por
Constituciones se le da la última
palabra en las decisiones.)
Vivir la vida en clave de
obediencia evangélica significa
no tanto aceptar lo que nos viene
encima o lo que no queda más
remedio para nosotras, sino más
bien acoger la existencia como
es, con sus luces y sus sombras,
asumir que la realidad muchas
veces es torpe e hiriente, pero
que es una realidad habitada por
Dios o por lo menos, donde Dios
también ha puesto su morada,
aunque aparentemente no lo
parezca. A esta obediencia, sólo
se llega desde el sufrimiento, la
aceptación de la voluntad de Dios
en nuestras vidas. Así ocurrió en
Jesús que según el autor de la
Carta a los Hebreos «aprendió
sufriendo a obedecer.»4
En estas semanas previas a
la Navidad trabajemos nuestras
relaciones interpersonales para
hacerlas más efectivas y familiares,
Constituciones nº 30
3
Hechos 2, 44-47
4
pongamos en práctica estos puntos
sencillos que tienen un valor
sorprendente, como por ejemplo:
Hablar con las personas,
con alegría, con una sonrisa,
usando palabras constructivas y
amables. Testimoniar con ellas
nuestra fraternidad.
Ser cordiales, interesándonos por los demás, captando y
acompañando sus sentimientos.
Preocuparnos por todos,
escuchando atentamente sin
interrumpir.
Pronunciar el nombre de
mis hermanas/hermanos con
agrado (¡es como música a sus
oídos!)
Cuando hablamos de
reestructuración
de
la
Congregación no sólo hablamos de
reorganizar sino de revitalizar y
renovar. Estamos expresando el
deseo de resucitar a una vida nueva
que da vigor, nueva fuerza, nueva
energía, vitalidad a la que ya existe.
Todas tenemos un gran amor a
nuestra Congregación y por ese
mismo motivo queremos que VIVA,
que muestre VIDA, que dé VIDA.
Como las plantas, el ser fraterno
ha de ser alimentado, si no, muere.
Que durante este tiempo de
Adviento vivamos nuestra
fraternidad como verdaderas
hermanas, que
evangelicemos
con nuestra
vida, para que
c u a n d o
celebremos el
nacimiento del
Señor podamos verle nacer de
nuevo en todos los hermanos.
PAULINA AGUIRRE,FHM
SUPERIORA GENERAL
Carta a los Hebreos
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NUESTROS PUEBLOS
[OdRiae 3
S UM A R I O
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[OdRiae
VIDA Y MISIÓN
EN SON SERVERA
(MALLORCA)
COMUNIDAD DE SON SERVERA. DE IZQUIERDA A DERECHA: ROSA BONNÍN,
ANTONIA ROMÁN, ENCARNACIÓN GARCÍA Y FLORA CASTILLO
5
11
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EDITA:
CONGREGACIÓN
HERMANAS FRANCISCANAS
HIJAS DE LA MISERICORDIA
C/ DEL NÉCTAR, 18
28022MADRID
E-MAIL.
[email protected]
COORDINA:
FRANCISCA ALOMAR GENOVART
DISEÑO DE CUBIERTA:
PAULA DALIÀ MARTORELL
DEPÓSITO LEGAL
145/1984
COLABORA:
ISABEL MARTÍNEZ MORENO
Nº 42 - NOVIEMBRE 2010
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SOR ENCARNACIÓN,
P L A N C H A N D O
SOR ROSA,
COSIENDO
UN MANTEL
PURIFICADORES PARA
LA IGLESIA
GRUPO DE NIÑOS DE LA ESCUELA INFANTIL, EN
SON SERVERA
LA COMUNIDAD DE
FLORA CASTILLO. ARRIBA, VISITANDO A LOS ENFERMOS DE SAN
LORENZO. ABAJO, AYUDANDO EN LA PARROQUIA DE S’ILLOT
GRUPO DE CONFIRMACIÓN DE SON SEVERA
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4
A MIS HERMANAS
ŠPaulina Aguirre: «Adviento, camino de fraternidad»
CAMINANDO
ŠMartha Cupido: «Un camino que habrá que recorrer»
LA VIDA EN LAS DELEGACIONES
ŠBolivia
* Delegación de Bolivia: «Itinerario de sor Francisca Negre
en Bolivia y Perú»
* Mons.René Fernández: «Breve reseña histórica
de la presencia en la ciudad de Padilla de las Religiosas
Franciscanas Hijas de la Misericordia»
* Eulalia Regaño-Mª Marisol Arancibia: «50 años.
Compromiso con la vida y la misericordia»
Š Mallorca-Menorca
* Isabel Mª Picó: «Encuentro de superioras»
Š Castilla
* La Comunidad: «Festividad de san Francisco,
en las Hurdes»
COLABORACIONES
ŠPaco Ramis: «Miqueas, vocero del Reino de Dios»
NUESTRA HISTORIA
♦María Rigo: «Actitudes pacificadoras en los Fundadores»
QUIÉN ES QUIÉN EN LA CONGREGACIÓN
♦Margarita Oliver: «María Ramis Ramis»
♦Micaela Riera: «Teresa Rodríguez»
DESDE LOS COLEGIOS
ŠEquipo Directivo:
«Colegio S’Francesc d’Assís, de Muro»
OBITUARIOS
♦Alicia García: «Josefa Ruiz Solís»
♦Isabel Mª Picó: «María Vich Mercant»
NUESTROS PUEBLOS
♦La Comunidad: «Son Servera»
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