Lima, seis de agosto de dos mil nueve.- LA SALA CIVIL

Anuncio
 Lima, seis de agosto de dos mil nueve.‐ LA SALA CIVIL PERMANENTE DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPUBLICA: Vista la causa número cuatrocientos setenta y tres guión dos mil nueve, oído el informe oral en audiencia pública, en el día de la fecha expide la siguiente sentencia: 1. MATERIA DEL RECURSO: Se trata del recurso de casación interpuesto a fojas setecientos por el Procurador Público a cargo de los asuntos judiciales de la Contraloría General de la República contra la sentencia de vista obrante a fojas seiscientos ochenta y nueve, su fecha quince de diciembre de dos mil ocho, expedida por la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Piura, que confirma la apelada obrante a fojas seiscientos treinta y tres, su fecha seis de marzo del mismo año, que declara infundada la demanda de indemnización de daños y perjuicios interpuesta por la Contraloría General de la República. 2. FUNDAMENTOS POR LOS CUALES SE DECLARÓ PROCEDENTE EL RECURSO: Esta Sala Suprema, mediante resolución de fecha veintisiete de abril del año en curso, obrante a fojas dieciséis del cuadernillo formado por esta Sala, ha declarado procedente el recurso de casación por las causales de aplicación indebida de una norma de derecho material, la inaplicación de una norma de derecho material y la contravención de las normas que garantizan el derecho a un debido proceso, bajo los siguientes argumentos: I. Aplicación indebida de una norma de derecho material, sosteniendo que la recurrida habría aplicado normas que no son pertinentes para el presente litigio, contraviniendo lo dispuesto en el artículo VII del Título Preliminar del Código Civil, fundamentando su decisión en el Decreto Legislativo número 276, al aludir que los demandados no han sido objeto de proceso administrativo alguno por el incumplimiento de sus funciones, siendo que en ninguno de los puntos controvertidos se ha avizorado la pertinencia de la aplicación de los alcances del Decreto Legislativo número 276, menos aún la pretendida discrecionalidad de un proceso administrativo antes del ejercicio de la presente acción civil, no resultando, por tanto, pertinente la invocación de los alcances de dicha norma para solucionar un conflicto jurídico de orden indemnizatorio civil; sin perjuicio de remarcar que el propio artículo 25 de esa norma y su reglamento señalan que los servidores públicos serán sancionados administrativamente por el incumplimiento de las normas legales y administrativas en el ejercicio de sus funciones, sin perjuicio de las responsabilidades civil y/o penal en que pudieran incurrir, por lo que no puede afirmarse válidamente que antes de iniciar una acción indemnizatoria han debido los demandados ser sometidos a un proceso disciplinario, a manera de una cuestión previa; II. Inaplicación de una norma de derecho material, sosteniendo que la norma pertinente es el artículo 1321 del Código Civil, y evaluar los presupuestos de la responsabilidad civil de los accionados al igual que la entonces vigente y aplicable al caso de autos “Ley Orgánica del Sistema Nacional de Control de la Contraloría General de la República”, Decreto Ley número 26162 del veintinueve de diciembre de mil novecientos noventa y dos, rubro Disposición Final, acápite Definiciones Básicas, la misma que señala que los funcionarios y servidores públicos incurren en responsabilidad civil, cuando hayan causado en el ejercicio de sus funciones un daño económico a la Entidad o al Estado, lo que tampoco condiciona un proceso civil o penal a la previa realización y culminación de un proceso disciplinario, por lo que tanto la apelada como la recurrida, han debido dictar una decisión de mérito sobre los hechos de la controversia y medios probatorios actuados, por lo que se inaplicado la norma pertinente para resolver la materia controvertida, dado que ello, en todo caso, infringe el deber de aplicar la norma jurídica pertinente del artículo VII del Título Preliminar, concordante con la nulidad exp resa de los incisos 3) y 4) del artículo 122 del Código Procesal Civil; y, III. La contravención de las normas que garantizan el derecho a un debido proceso, sosteniendo los siguientes agravios: (i) La Sala habría emitido un fallo extrapetita, pues no ha sido objeto de fijación expresa como punto controvertido la aplicación del Decreto Legislativo número 276 o la condicionalidad de una acción indemnizatoria de responsabilidad civil contra funcionarios o servidores públicos a la previa realización de un proceso administrativo, afectándose el principio de Iura Novit Curia, del artículo VII del Título Preliminar del Código Procesal Civil, así como el complexo de normas que garantizan el derecho a un debido proceso del artículo I del Título Preliminar, incluyendo el principio de congruencia procesal del artículo 50, inciso 6 del Código Procesal Civil, soslayando la normativa del artículo 1321 del Código Civil, bajo la motivación aparente que los hechos materia de demanda se han producido en una relación laboral en la administración pública y corresponde aplicarse el Decreto Legislativo antes mencionado, punto que no ha sido establecido como controvertido en la Audiencia de Conciliación ni mucho menos expedida en el petitorio de la demanda; y, ii) La afectación de lo dispuesto en el artículo 197 del Código Procesal Civil, que dispone que todos los medios probatorios aportados son valorados por el juez en forma conjunta bajo el método lógico jurídico de la apreciación razonada, no mencionando los medios probatorios de la demandante, incluyendo su prueba preconstituida consistente en el Informe pericial número 072‐2005‐CG/ZN‐Examen Especial al CTAR PIURA y sus anexos, razón por la cual se encuentra afectando el debido proceso legal por falta de valoración conjunta resultando sesgada con la sola mención de los medios probatorios de los demandados, así como también el Informe Especial número 072‐2005‐CG/ZN que de acuerdo al artículo 15 inciso f) de la Ley número 27785 concordante con el artículo 16 literal f) del Decreto Ley número 26162 del 29 de diciembre de 1992, anterior Ley Orgánica del Sistema Nacional de Control y de la Contraloría General de la República, el cual establece la necesidad de considerar los informes y/o dictámenes resultado de una acción de control emitidos por cualquier órgano del Sistema, constituyen prueba constituida para el inicio de las acciones administrativas o legales a que hubiera lugar. 3. CONSIDERANDOS: PRIMERO: Habiéndose declarado procedente la denuncia casatoria por las causales antes mencionadas, de primera intención, debe examinarse la causal in procedendo, pues, de declararse fundado el recurso por dicha motivación, resultaría innecesario examinar la otra causal invocada. SEGUNDO: La doctrina ha conceptuado el debido proceso como un derecho humano o fundamental que asiste a toda persona por el sólo hecho de serlo, y que le faculta a exigir al Estado un juzgamiento imparcial y justo ante un Juez responsable, competente e independiente, toda vez que el Estado no solamente está en el deber de proveer la prestación jurisdiccional a las partes o terceros legitimados, sino a proveerla con determinadas garantías mínimas que le aseguren tal juzgamiento imparcial y justo, en tanto que el debido proceso sustantivo no sólo exige que la resolución sea razonable, sino esencialmente justa. TERCERO: Examinados los argumentos por los cuales se ha declarado procedente el presente recurso, se desprende que el recurrente denuncia como uno de sus agravios, la vulneración del principio de motivación de las resoluciones judiciales. Al respecto, es del caso señalar que en la motivación de las resoluciones judiciales pueden presentarse vicios, que pueden ser objeto de control casatorio, estos son: i) la falta de motivación; y, ii) la defectuosa motivación. La defectuosa motivación se divide en tres agravios: a) motivación aparente; b) motivación insuficiente; y c) motivación defectuosa en sentido estricto; en ese sentido, la doctrina señala, según Olsen Ghirardi, que existen hasta tres tipos de vicios vinculados a la motivación, a saber, la motivación aparente, la cual se da cuando la decisión se basa en pruebas no actuadas o en hechos no ocurridos; la motivación insuficiente, que se presenta cuando vulnera el principio de la razón suficiente y la motivación propiamente defectuosa, la cual se da cuando el razonamiento del juez viola los principios lógicos y las reglas de la experiencia . Los vicios o errores en el razonamiento del juzgador son denominados en la doctrina como “errores in cogitando”. CUARTO: De otro lado, el recurrente también denuncia la vulneración del principio de valoración de las pruebas, regulado en el numeral 197 del Código Procesal Civil, que prescribe “Todos los medios probatorios son valorados por el Juez en forma conjunta, utilizando su apreciación razonada. Sin embargo, en la resolución sólo serán expresadas las valoraciones esenciales y determinantes que sustentan su decisión”. Según dicho numeral, los medios probatorios forman una unidad y como tal deben ser examinados y valorados por el Juzgador en forma conjunta, confrontando uno a uno los diversos medios de prueba, puntualizando su concordancia o discordancia, para que a partir de dicha evaluación el juzgador se forme una cabal convicción respecto del asunto en litis. Nada obsta a los operadores jurisdiccionales realizar tal discernimiento, pues, si únicamente se valorasen los medios probatorios de una de las partes y se soslayasen las pruebas actuadas por la otra parte, no sólo se afectaría la norma procesal antes enunciada, sino que se atentaría flagrantemente el principio constitucional según el cual nadie puede ser privado del derecho de defensa en ningún estado del proceso, de acuerdo a lo dispuesto en el numeral 139, inciso 14 de la Constitución Política del Estado. QUINTO: Para efectos de determinar si la Sala Superior habría infringido las normas antes glosadas, es necesario hacer las siguientes precisiones. Es objeto de controversia la pretensión propuesta por el Procurador Público de la Contraloría General de la República, reclamando el pago de una indemnización de daños y perjuicios por inejecución de obligaciones en la suma de doscientos un mil tres nuevos soles con ochenticinco céntimos más el pago de intereses y costas del proceso. Entre las preces de su demanda, sostiene que mediante el Decreto Supremo número 019‐2001‐PRES se declaró en situación de emergencia a los departamentos de Piura e Ica para ejecutar acciones de prevención frente a posibles desastres naturales del “Fenómeno del Niño”, por un plazo de sesenta días, por lo que la CTAR‐PIURA, mediante Resolución Presidencial número 710‐2001/CTAR‐PIURA‐P resuelve exonerar del proceso de licitación pública, concurso público y adjudicación directa para las obras que requieran ser contratadas y que están comprendidas dentro del estado de emergencia, siendo una de las obras la “Defensa Ribereña Puente Salitral”. Manifiesta que la Contraloría dentro de sus funciones realizó una acción de control no programada, con la finalidad de determinar si los recursos financieros y patrimoniales asignados al CTAR PIURA fueron utilizados adecuadamente. Sostiene que la Comisión de Auditoría detectó mediante Informe Especial número 072‐2005‐CG/ZN‐Examen Especial al Consejo Transitorio‐CTAR PIURA, que se generó un perjuicio económico contra el patrimonio del Estado por cuatro irregularidades, siendo demandada cada una de ellas en procesos distintos a fin de evitar acumulaciones indebidas, por lo que es materia del presente proceso la irregularidad que se refiere a haberse evidenciado que se sobredimensionó el volumen de roca en la sección del diseño del enrocado, generando un sobre costo innecesario, toda vez que demandó un mayor volumen de excavación y de rellenado de roca, no considerando además, la construcción de la uña de cimentación que proteja el pie del talud del enrocado, causando un perju icio al patrimonio del Estado por el monto demandado. SEXTO: Las partes demandadas contestan la demanda, sosteniendo ‐entre otros argumentos‐ que ésta es improcedente porque si bien es cierto tiene su base en el Informe Especial emitido por la Contraloría General de la República, aquello no constituye la vía idónea para realizar tal petición y es que para estos casos existe un requisito de procedibilidad, consistente en el uso racional y legal de la vía administrativa, no advirtiéndose de ese informe el sustento de la imposibilidad de la recuperación en la vía administrativa, requisito sin el cual dicho informe no puede ser utilizado como prueba pre‐constituida para los efectos de la interposición de la acción civil por daños y perjuicios por lo que la demanda debe ser improcedente. SÉTIMO: El Juez, mediante sentencia obrante a fojas seiscientos treinta y tres, declara Infundada la demanda, bajo el fundamento de que los presuntos daños y perjuicios que afirma haber sufrido el Estado, se ha producido en el marco de una relación laboral de la administración pública, regulada en el Decreto Legislativo número 276 y su Reglamento Decreto Supremo número 005‐90‐PCM, que en su artículo 153 señala que los servidores públicos serán sancionados administrativamente por el incumplimiento de las normas legales y administrativas en el ejercicio de sus funciones, sin perjuicio de la responsabilidad civil y/o penal en que pudieran incurrir; sin embargo, en el caso en concreto no se ha acreditado de modo alguno el agotamiento de la vía administrativa para recuperar el monto de lo dañado; es mas, tampoco se habría aportado las pruebas que evidencien el perjuicio económico, por lo que la demanda no cumple con los elementos de antijuricidad. OCTAVO: Apelada dicha decisión, la Sala Superior, mediante resolución de vista, obrante a fojas seiscientos ochenta y nueve, Confirma la apelada, basándose, fundamentalmente, en que los demandados no han sido objeto de un proceso administrativo por el incumplimiento de sus funciones, pues son facultades de la entidad sancionar a sus servidores por inconducta funcional, pero dadas las circunstancias del caso no se efectuó; por tanto, consideran que no se puede determinar el grado de responsabilidad civil en la que incurrieron los demandados; agrega que no se habría acreditado el daño, ni la conducta antijurídica. NOVENO: Examinada la resolución objeto del presente recurso, tenemos que ésta contiene una motivación aparente porque si bien esgrime una fundamentación, sin embargo, al adentramos en ella se descubre que no existe en realidad ningún fundamento, pues lo que se ha expuesto son frases que nada dicen o que carecen de contenido real, toda vez que si bien la Sala Superior sustenta su decisión en que los demandados no habrían sido objeto de proceso administrativo pese a tratarse de servidores públicos, regulados en el Decreto Legislativo 276; no obstante, dicho razonamiento no tiene un sustento jurídico real porque de acuerdo a lo dispuesto en el inciso d) del artículo 22 de la Ley Orgánica del Sistema Nacional de Control y de la Contraloría General de la República‐Ley número 27785, se advierte que la Contraloría General de la República, en ejercicio de sus atribuciones constitucionales, puede disponer una acción de control a determinada entidad del HYPERLINK "http://www.monografias.com/trabajos12/elorigest/elorigest.shtml" Estado , y de hallarse indicios de la comisión de ilícitos penales o de HYPERLINK "http://www.monografias.com/trabajos14/resp‐civil/resp‐civil.shtml" responsabilidad civil y/o administrativa de los funcionarios auditados, emitirá un HYPERLINK "http://www.monografias.com/trabajos12/guiainf/guiainf.shtml" Informe de Control el cual tendrá la HYPERLINK "http://www.monografias.com/trabajos11/conge/conge.shtml" calidad de prueba preconstituida para el inicio de la acciones legales, pertinentes; en tal virtud, del análisis de la mencionada Ley no se desprende que ést a exija, previamente al inicio de las acciones legales, el agotamiento de la vía administrativa; por tal razón, el razonamiento de la Sala Superior en el sentido de que debió iniciarse un proceso administrativo constituye una motivación aparente; por lo que este extremo del recurso merece ser amparado. DECIMO: En cuanto a la vulneración del principio de valoración de las pruebas, debemos señalar que es evidente la infracción de lo dispuesto en el numeral 197 del Código Procesal Civil, toda vez que los medios probatorios forman una unidad y como tal deben ser examinados y valorados por el Juzgador en forma conjunta, confrontando uno a uno los diversos medios de prueba, puntualizando su concordancia o discordancia, para que a partir de dicha evaluación el juzgador se forme una cabal convicción respecto del asunto en litis; sin embargo, en el caso en concreto, se advierte que la Sala Superior no habría valorado de manera conjunta y razonada las pruebas aportadas al proceso, concretamente, el Informe Especial número 072‐2005‐CG/ZN, el cual de acuerdo a lo dispuesto en el artículo 15, inciso f) de la Ley Orgánica del Sistema Nacional de Control, constituye una prueba pre‐constituida para el inicio de las acciones administrativas y/o legales que sean recomendadas en dichos informes, debiendo tener en cuenta dicha Sala que la prueba preconstituida es aquella en que el medio o fuente de prueba preexiste al proceso, es decir, la prueba mediante la cual se trae al proceso una representación ya formada a fin de comunicar al Juez por ese medio y fijar en la sentencia la existencia del hecho representado que constituye el thema probandum. DECIMO PRIMERO: Consecuentemente, esta Sala Suprema llega a la conclusión de que la resolución de vista, objeto del presente recurso, contraviene las normas procesales antes glosadas, por lo que el recurso debe ser declarado fundado, ordenándose a la Sala Superior que expida nueva resolución de acuerdo a Ley, careciendo de objeto pronunciarse respecto de los errores in iudicando. 4. DECISION: Por tales razones y en aplicación de lo dispuesto en el artículo 396, inciso 2, acápite 2.1 del Código Procesal Civil: Declararon FUNDADO el recurso de casación interpuesto a fojas setecientos por el Procurador Público a cargo de los asuntos judiciales de la Contraloría General de la República; en consecuencia, NULA la sentencia de vista obrante a fojas seiscientos ochenta y nueve, su fecha quince de diciembre de dos mil ocho, expedida por la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Piura; ORDENARON a la Sala de su procedencia que expida nueva resolución con arreglo a ley; DISPUSIERON la publicación de la presente resolución en el Diario Oficial “El Peruano”, bajo responsabilidad; en los seguidos con Gladys Castañeda Mondragón y otros sobre indemnización por daños y perjuicios; interviniendo como Vocal Ponente el señor Castañeda Serrano; y los devolvieron.‐ SS. SOLIS ESPINOZA PALOMINO GARCIA CASTAÑEDA SERRANO ARANDA RODRÍGUEZ IDROGO DELGADO Svc LA PONENCIA DEL SEÑOR CASTAÑEDA SERRANO ES COMO SIGUE:‐‐ LA SALA CIVIL PERMANENTE DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPUBLICA: Vista la causa número cuatrocientos setenta y tres guión dos mil nueve, oído el informe oral en audiencia pública, en el día de la fecha expide la siguiente sentencia: 1. MATERIA DEL RECURSO: Se trata del recurso de casación interpuesto a fojas setecientos por el Procurador Público a cargo de los asuntos judiciales de la Contraloría General de la República contra la sentencia de vista obrante a fojas seiscientos ochenta y nueve, su fecha quince de diciembre de dos mil ocho, expedida por la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Piura, que confirma la apelada obrante a fojas seiscientos treinta y tres, su fecha seis de marzo del mismo año, que declara infundada la demanda de indemnización de daños y perjuicios interpuesta por la Contraloría General de la República. 2. FUNDAMENTOS POR LOS CUALES SE DECLARÓ PROCEDENTE EL RECURSO: Esta Sala Suprema, mediante resolución de fecha veintisiete de abril del año en curso, obrante a fojas dieciséis del cuadernillo formado por esta Sala, ha declarado procedente el recurso de casación por las causales de aplicación indebida de una norma de derecho material, la inaplicación de una norma de derecho material y la contravención de las normas que garantizan el derecho a un debido proceso, bajo los siguientes argumentos: I. Aplicación indebida de una norma de derecho material, sosteniendo que la recurrida habría aplicado normas que no son pertinentes para el presente litigio, contraviniendo lo dispuesto en el artículo VII del Título Preliminar del Código Civil, fundamentando su decisión en el Decreto Legislativo número 276, al aludir que los demandados no han sido objeto de proceso administrativo alguno por el incumplimiento de sus funciones, siendo que en ninguno de los puntos controvertidos se ha avizorado la pertinencia de la aplicación de los alcances del Decreto Legislativo número 276, menos aún la pretendida discrecionalidad de un proceso administrativo antes del ejercicio de la presente acción civil, no resultando, por tanto, pertinente la invocación de los alcances de dicha norma para solucionar un conflicto jurídico de orden indemnizatorio civil; sin perjuicio de remarcar que el propio artículo 25 de esa norma y su reglamento señalan que los servidores públicos serán sancionados administrativamente por el incumplimiento de las normas legales y administrativas en el ejercicio de sus funciones, sin perjuicio de las responsabilidades civil y/o penal en que pudieran incurrir, por lo que no puede afirmarse válidamente que antes de iniciar una acción indemnizatoria han debido los demandados ser sometidos a un proceso disciplinario, a manera de una cuestión previa; II. Inaplicación de una norma de derecho material, sosteniendo que la norma pertinente es el artículo 1321 del Código Civil, y evaluar los presupuestos de la responsabilidad civil de los accionados al igual que la entonces vigente y aplicable al caso de autos “Ley Orgánica del Sistema Nacional de Control de la Contraloría General de la República”, Decreto Ley número 26162 del veintinueve de diciembre de mil novecientos noventa y dos, rubro Disposición Final, acápite Definiciones Básicas, la misma que señala que los funcionarios y servidores públicos incurren en responsabilidad civil, cuando hayan causado en el ejercicio de sus funciones un daño económico a la Entidad o al Estado, lo que tampoco condiciona un proceso civil o penal a la previa realización y culminación de un proceso disciplinario, por lo que tanto la apelada como la recurrida, han debido dictar una decisión de mérito sobre los hechos de la controversia y medios probatorios actuados, por lo que se inaplicado la norma pertinente para resolver la materia controvertida, dado que ello, en todo caso, infringe el deber de aplicar la norma jurídica pertinente del artículo VII del Título Preliminar, concordante con la nulidad expresa de los incisos 3) y 4) del artículo 122 del Código Procesal Civil; y, III. La contravención de las normas que garantizan el derecho a un debido proceso, sosteniendo los siguientes agravios: (i) La Sala habría emitido un fallo extrapetita, pues no ha sido objeto de fijación expresa como punto controvertido la aplicación del Decreto Legislativo número 276 o la condicionalidad de una acción indemnizatoria de responsabilidad civil contra funcionarios o servidores públicos a la previa realización de un proceso administrativo, afectándose el principio de Iura Novit Curia, del artículo VII del Título Preliminar del Código Procesal Civil, así como el complexo de normas que garantizan el derecho a un debido proceso del artículo I del Título Preliminar, incluyendo el principio de congruencia procesal del artículo 50, inciso 6 del Código Procesal Civil, soslayando la normativa del artículo 1321 del Código Civil, bajo la motivación apar ente que los hechos materia de demanda se han producido en una relación laboral en la administración pública y corresponde aplicarse el Decreto Legislativo antes mencionado, punto que no ha sido establecido como controvertido en la Audiencia de Conciliación ni mucho menos expedida en el petitorio de la demanda; y, ii) La afectación de lo dispuesto en el artículo 197 del Código Procesal Civil, que dispone que todos los medios probatorios aportados son valorados por el juez en forma conjunta bajo el método lógico jurídico de la apreciación razonada, no mencionando los medios probatorios de la demandante, incluyendo su prueba preconstituida consistente en el Informe pericial número 072‐2005‐CG/ZN‐Examen Especial al CTAR PIURA y sus anexos, razón por la cual se encuentra afectando el debido proceso legal por falta de valoración conjunta resultando sesgada con la sola mención de los medios probatorios de los demandados, así como también el Informe Especial número 072‐2005‐CG/ZN que de acuerdo al artículo 15 inciso f) de la Ley número 27785 concordante con el artículo 16 literal f) del Decreto Ley número 26162 del 29 de diciembre de 1992, anterior Ley Orgánica del Sistema Nacional de Control y de la Contraloría General de la República, el cual establece la necesidad de considerar los informes y/o dictámenes resultado de una acción de control emitidos por cualquier órgano del Sistema, constituyen prueba constituida para el inicio de las acciones administrativas o legales a que hubiera lugar. 3. CONSIDERANDOS: PRIMERO: Habiéndose declarado procedente la denuncia casatoria por las causales antes mencionadas, de primera intención, debe examinarse la causal in procedendo, pues, de declararse fundado el recurso por dicha motivación, resultaría innecesario examinar la otra causal invocada. SEGUNDO: La doctrina ha conceptuado el debido proceso como un derecho humano o fundamental que asiste a toda persona por el sólo hecho de serlo, y que le faculta a exigir al Estado un juzgamiento imparcial y justo ante un Juez responsable, competente e independiente, toda vez que el Estado no solamente está en el deber de proveer la prestación jurisdiccional a las partes o terceros legitimados, sino a proveerla con determinadas garantías mínimas que le aseguren tal juzgamiento imparcial y justo, en tanto que el debido proceso sustantivo no sólo exige que la resolución sea razonable, sino esencialmente justa. TERCERO: Examinados los argumentos por los cuales se ha declarado procedente el presente recurso, se desprende que el recurrente denuncia como uno de sus agravios, la vulneración del principio de motivación de las resoluciones judiciales. Al respecto, es del caso señalar que en la motivación de las resoluciones judiciales pueden presentarse vicios, que pueden ser objeto de control casatorio, estos son: i) la falta de motivación; y, ii) la defectuosa motivación. La defectuosa motivación se divide en tres agravios: a) motivación aparente; b) motivación insuficiente; y c) motivación defectuosa en sentido estricto; en ese sentido, la doctrina señala, según Olsen Ghirardi, que existen hasta tres tipos de vicios vinculados a la motivación, a saber, la motivación aparente, la cual se da cuando la decisión se basa en pruebas no actuadas o en hechos no ocurridos; la motivación insuficiente, que se presenta cuando vulnera el principio de la razón suficiente y la motivación propiamente defectuosa, la cual se da cuando el razonamiento del juez viola los principios lógicos y las reglas de la experiencia . Los vicios o errores en el razonamiento del juzgador son denominados en la doctrina como “errores in cogitando”. CUARTO: De otro lado, el recurrente también denuncia la vulneración del principio de valoración de las pruebas, regulado en el numeral 197 del Código Procesal Civil, que prescribe “Todos los medios probatorios son valorados por el Juez en forma conjunta, utilizando su apreciación razonada. Sin embargo, en la resolución sólo serán expresadas la s valoraciones esenciales y determinantes que sustentan su decisión”. Según dicho numeral, los medios probatorios forman una unidad y como tal deben ser examinados y valorados por el Juzgador en forma conjunta, confrontando uno a uno los diversos medios de prueba, puntualizando su concordancia o discordancia, para que a partir de dicha evaluación el juzgador se forme una cabal convicción respecto del asunto en litis. Nada obsta a los operadores jurisdiccionales realizar tal discernimiento, pues, si únicamente se valorasen los medios probatorios de una de las partes y se soslayasen las pruebas actuadas por la otra parte, no sólo se afectaría la norma procesal antes enunciada, sino que se atentaría flagrantemente el principio constitucional según el cual nadie puede ser privado del derecho de defensa en ningún estado del proceso, de acuerdo a lo dispuesto en el numeral 139, inciso 14 de la Constitución Política del Estado. QUINTO: Para efectos de determinar si la Sala Superior habría infringido las normas antes glosadas, es necesario hacer las siguientes precisiones. Es objeto de controversia la pretensión propuesta por el Procurador Público de la Contraloría General de la República, reclamando el pago de una indemnización de daños y perjuicios por inejecución de obligaciones en la suma de doscientos un mil tres nuevos soles con ochenticinco céntimos más el pago de intereses y costas del proceso. Entre las preces de su demanda, sostiene que mediante el Decreto Supremo número 019‐2001‐PRES se declaró en situación de emergencia a los departamentos de Piura e Ica para ejecutar acciones de prevención frente a posibles desastres naturales del “Fenómeno del Niño”, por un plazo de sesenta días, por lo que la CTAR‐PIURA, mediante Resolución Presidencial número 710‐2001/CTAR‐PIURA‐P resuelve exonerar del proceso de licitación pública, concurso público y adjudicación directa para las obras que requieran ser contratadas y que están comprendidas dentro del estado de emergencia, siendo una de las obras la “Defensa Ribereña Puente Salitral”. Manifiesta que la Contraloría dentro de sus funciones realizó una acción de control no programada, con la finalidad de determinar si los recursos financieros y patrimoniales asignados al CTAR PIURA fueron utilizados adecuadamente. Sostiene que la Comisión de Auditoría detectó mediante Informe Especial número 072‐2005‐CG/ZN‐Examen Especial al Consejo Transitorio‐CTAR PIURA, que se generó un perjuicio económico contra el patrimonio del Estado por cuatro irregularidades, siendo demandada cada una de ellas en procesos distintos a fin de evitar acumulaciones indebidas, por lo que es materia del presente proceso la irregularidad que se refiere a haberse evidenciado que se sobredimensionó el volumen de roca en la sección del diseño del enrocado, generando un sobre costo innecesario, toda vez que demandó un mayor volumen de excavación y de rellenado de roca, no considerando además, la construcción de la uña de cimentación que proteja el pie del talud del enrocado, causando un perjuicio al patrimonio del Estado por el monto demandado. SEXTO: Las partes demandadas contestan la demanda, sosteniendo ‐entre otros argumentos‐ que ésta es improcedente porque si bien es cierto tiene su base en el Informe Especial emitido por la Contraloría General de la República, aquello no constituye la vía idónea para realizar tal petición y es que para estos casos existe un requisito de procedibilidad, consistente en el uso racional y legal de la vía administrativa, no advirtiéndose de ese informe el sustento de la imposibilidad de la recuperación en la vía administrativa, requisito sin el cual dicho informe no puede ser utilizado como prueba pre‐constituida para los efectos de la interposición de la acción civil por daños y perjuicios por lo que la demanda debe ser improcedente. SÉTIMO: El Juez, mediante sentencia obrante a fojas seiscientos treinta y tres, declara Infundada la demanda, bajo el fundamento de que los presunt os daños y perjuicios que afirma haber sufrido el Estado, se ha producido en el marco de una relación laboral de la administración pública, regulada en el Decreto Legislativo número 276 y su Reglamento Decreto Supremo número 005‐90‐PCM, que en su artículo 153 señala que los servidores públicos serán sancionados administrativamente por el incumplimiento de las normas legales y administrativas en el ejercicio de sus funciones, sin perjuicio de la responsabilidad civil y/o penal en que pudieran incurrir; sin embargo, en el caso en concreto no se ha acreditado de modo alguno el agotamiento de la vía administrativa para recuperar el monto de lo dañado; es mas, tampoco se habría aportado las pruebas que evidencien el perjuicio económico, por lo que la dema
Descargar