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PARAGUAY:
Un dictador que'
•
qUlere entrar
.al libro de
los récords
.
.
.
.
Gerardo de
la Torre:
la cultura en
MEXICO
en 'la cultura
Su e
.
re!
Núm. 1308 30 de abril
México D.F.
1987.
ROMANCE
DEL
Ciechanower/Puig:
En Cuba la
, .
muslca
popular,
¡democracia
o
mal
gusto~
Enzensberger:
PADRE
I
KINO"
LA
CARCEL:
POESIA y
rOCADA
cómo no hacer -
"Portugal, isla a la deriva"
(segunda pane)
un guión sobre
uTJa .película
./
en Méxiéó -
35
Compilación y notas de
soledad de soledades
Encause de desvio
artículo de primera necesidad
Compendio de historias y de- histerias
Cran Larousse ilustrado
moribunda inmortal
Paridora incansable
madre tierna con tus engendros
Hierro candente que nos marcas
de orgullo o vergüenza
Ramillete de barrotes
..
finamente amurallada
Maduradora de ingenios
puta mil veces desflorada internacionalmente
Violentada por tu propia voluntad
Consuelo de pendejos
sádica buscada
Admirada reprobable
Pandora fracasada
¡LOS MALES DE LA HUMANIDAD °SICUEN
AFUERAI
Salvador Castañeda
SDlvador CD8tañedo fue guerrillero y preso polí&0; egresado de la Cárcel Preventiva de Lecumberri. acribió la novelG testimonial é Por qué no
diji.1e todoP (Premio Gri;albo de novela en 1981).
Atrapado sin Ullido "7quízó- en lG teIDraña de
lG literatura. inicí6 lG compilGci6n de poemG8
que doce compD8 e3C1ibieron en lG cdrcel. donde
purgaban condenD8 por $U partidpaci6n en grupo! como el Movimiento de Acci6n RevolucionaTÚl (MAR). ID Liga Comunida 23 de Septiembre.
el Frente Urbano Zapatúta (FUZ) y el Partido de
103 Pobres. entre otr03.
La siguiente es una muestro de esD compilaci6n. que en breve será editado. y -entonces con seguridod. leeremoa (ntegro el tmo de AgtUtín
Hemóndez que dice: "Dime/ pinche carcelero/
., entre ttU llaves/ ¿hoy oIguna pora abrir floraP/
No encobrononl tu mi1'tUlo aceitOMJI ni tu ootlor
°domeslictUlo./ Lo que encalmma e8 que un
barrote como tú! pueda andor pór ohí/ como si
deoerM comprendiera/ la reverencúl de 103 árboles". (EPC)
,
o
o
o
o
Agustín Hemández Ro.saJes
Nació en MichoGcdn el 27 de febrero de 1952.
Detenido en junio de 1971 como miembro del
Movimiento de Acci6n RevolucioMria (MAR).
Liberado en septiembre de 1977
desi&timiento federal.
I
por
Al grano
al germen
al grumo
al de la roja juvent~d
y palpitante dialéctica
Fue una ráfaga de miedo
calibre .45
al tamaño de la clase.
No lo entienden
pero lo intuyen.
(~s patente
el alivio
solidaridad
y regocijo David
corre la sangre y el coompogne
en una libación de temor y ~qcias
como en cualquier huelga
que no va más allá del preludio. )
Intuyen que nuestras filas
compactas como átomos
en el metal
sólo entreabren de combate;
que otras huellas
al lado de tus huellas clandestinas
esparcen socialismo;
que tu hueco
es un depósito colmado de conciencia
y un recipiente colmado de futuro
para lavar la sangre
cuando circule
y brote °en los claveles
todo el rojo
que hoy se coagula en plusvalía.
Intuyen
que esa nube
con residuos de llovizna
nos traerá por la tarde
de nuevo la tormenta,
:JG.
julio 1977
¡así es esto de comunistas!
que1ochingoda
. reclworio norte
agcmo 12, 1976
(&te poema fue acrito a raíz dP. lG m~
de David }iménez Sarmiento, julio
1976)
David Zaragoza
Jiménez
,
Naci6 en Guadolo;aro, 101., el 22 de mayo de
1951. Aprehendido en la mi8ma t;iudod el 27 de
mayo de 1975 como miembro de ID Liga Comunúta 23 de Septiembre. aali6 libre bajo fianza en
julio de 1978. P06ferlormente fue amnútiado.
Opacadora de soles
sol de los opacados
Constructora de poetas. que destruyes
Degeneradora de dioses
diosa de degenerados
¡Asesina! corruptora de mayores
gran maestra
Frustración de los creadores
creadora de los frustrados
Refugio de los castrados
castradora de blandengues
Mina de gambusinos de escritorio
Secadora de conciencias
templo de meditaciones
Desintegradora familiar
cómplice de jueces
Alcahueta de ladrones con licencia para matar
Represiva incorregible
redentora insospechada
Paridora de hombres
hacedora de despojos
Lugar de masturbaciones
creadora de neuróticos
Cran panacea
sala de espejos desnudantes
Prostituta mayor
¡CRANPUTAI
Exterminadora de amores
forjadora de odios
Truncadora de proyectos
desinhibidora cruel
Arrancadora de máscaras
fábrica de locos
Reina del vicio
¡¡PINCHE CARCEL!I
Clausuradora de gargantas
domadora impotente
Semillero de degenerados
o
o
o
Fernando Pineda Ochoa
Naci6 en el atado de Guerrero, en 1946. Detenido en febrero de 1971 como miembro del Movimiento de Acci6n RevolucionaTÚl (MAR). Liber~o en &eptiembre de 1977, previo desistimiento
federal.
Voces tocadas por nuestros sueños
lsubterráneos
se deslizan en el polvo de la noche
y el lugar reducido que ocupo
te contiene
mediante las proporciones
de tu ausencia.
Toda existencia cubre la órbita de mis ojos
no 1}ay ríos
ni flores
ni mar,
que no se extienda sobre
lellas.
Inevitablemente descubro tu cuerpo
linamovible
anegado
de rocío
fértil
al amor
...pero terriblemente
¡distante
Como esa risa de niños que juegan
en su jardín nocturno con estampas
de mariposas.
Como el dolor de la luna devorada
por la desdentada boca
de la noche.
Voces tocadas por nuestros sueños.
subterráneos se deslizan...
La mañana se introduce sigilosa
(es un leve temblor de
Iprimavera)
remolinos de figuras
nos dictan el origen
de ocultas nubes
que vigilan la
Iciudad dormida...
Mientras nuestros ojos opacos
contemplan la muralla.
primavera 76
lecumberri "O·'
RECLUSORIO
ORIENTE
"Estoy cansado
de Inirar el
Inuro frío. • • "
Alfredo Martínez R.
fuera cae una lluvia de deshielo: suave,
delgada igual que si una música de Benny
Goodman flotara entre la niebla. Aquí
• adentro; en el pequeño salón, se suceden dos,
cuatro, seis, diez ojos que miran con desconcierto
y asombro a Mario Mota en el piano. Sus dedos
pulsan, golpean, acarician, rasgan cada tecla y
un sonido de tempestad inunda la sala. Las notas
ascienden por veredas de rocas afiladas, veredas
oscuras y adunadas, para después caer determinadamente hacia un desfiladero inexorable, sin
fin. Su mano derecha expulsa tímidas coloraciones azules, amarillas; la izquierda por su parte.
se debate dolorosamente en percusiones cada vez
más tenaces, como gemidos animales. Sus ojos no
observan nada. Miran, si, pero un piano interior.
un teclado infinito. Súbitamente manos enteras.
codos, dedos arrancan un estruendo unánime al
instrumento. Una sola ráfaga, un solo golpe. Y
Mario se queda sobre el piano igual que una camisa y un pantalón dejados ahí descuidadamente.
Ahora son las seis y media de la tarde. Los
hombres de beig empiezan a llenar la sal•. Rostros morenos. blancos, negros. rubios. Rostros silenciosos. alegres, inexpresivos. tristes.
,
-Orale. agarren sus platos y manos a la
boca...
Es la voz de el Conde. habitante decano de esta pequeña ciudad. ex requintero, ex zorrero. ex
fardero, aprendiz de linotipista y escritor nato.
que nos regala un cartel y un tezto en caló hechos
por él mismo. como signo de bienvenida:
-Nel, lo que nunca tienes que perder es el cotorreo, es lo único que te mantiene vivo. El cotorreo es lo único que te da chance para pensar que
uno u otro dia vas a estar allá. afuera. acá. con la
raza, con los cuates de siempre.
y nos pone frente a la mirada el cartel:
A
VISITE RENO AVENTURA
Donde la emoción perdura
Admisiones todo el año
personal capacitado
Tenis/Frontón/Gimnasio/Teatro/Cine/Cafetería/Restaurante
CARRERAS DE MOTOS
Peluquería/Poliana/Futbol/Biblioteca
Goza ahora y paga después
SI TIENES SUERTE SALES ABSUELTO SIN
PAGAR
¡DISFRUTA LAS COSAS BUENAS DE LA
VIDAI
-Yaaaaaa, mi Conde. chales. no te la
restires...
-Oh, usted, demuestre su educación. y deme
tregua que estoy parlando aquí con los valedores.
Una tonada rítmica, tropicalona, entonces,
nos interrumpe. Tres colombianos cantan tonto
amor que te di! tonto amor que me distes! y yo viVÚl angustiado! y muy desesperado! y tú con tw
caprichos! mi vida marchitastes...
y una sola voz sigue la letra. Cien bocas cantan. doscientas manos aplauden. y gritos de euforia y de impotencia, gritos de
-Otra. otra. otra. otra ...
-Ya callen a ese gdey.
-les. que traigan a su jefa y que le dé la mamadera.
-Chupas.
-El oso gracioso de tu hermana.
-De a rana te pongo y sin cama.
- Yaaa. shhhh, tranquis.
y ahora un merengue que baila en las piernas
de todos los hombres de beig que siguen el rítmo
con el cuello~ con los pies, con el dedo meñique,
con el estómago.
Yel apagón.
-Orale esa mano no es mia.
-Por no pagar.
-Saquen aquella. pa' alumbrarnos ¿no?
Rafel Catana d~ide hablar. Comenta que las
"rolas que vamos a interpretar son composiciones
nuestras. de Arturo Meza y mías, esperamos que
les gusten". Pero la luz no llega. Por una de las
pequeñas ventanas apenas si se cuela un fino rayo
de luna. Aún así. Rafael canta:
La reyna dt: la cuadra me sonríe
cuando yo espero el amanecer
cuando la luna empieza a oxidarse
y ella me recuerda ayer
los llaneros todavía apuestan
y esconden su caguama en el callejón
Todos siguen el ritmo palmeando. taconeando. aullando. Rafael gira la guitarra en el suelo y
su sombra se proyecta sobre su propia imagen. Su
cabellera le cae sobre los hombros como si fueran
resortes negros. Baila. Canta y baila. y se mueve
como un muñeco de trapo. como si estuviera perdidamente ebrio. Su barba se confunde. a ratos.
con la cabellera que le cubre la cara de vez en
vez. Y entre el público, a coro, irrumpen las frases:
-Lobo. lobo, lobo.
--Auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuyyy.
-Mucha ropa.
-Que se quite el brasier.
Un hombre de beig, de pronto. se decide y se
levanta de su asiento. De entre las ropas saca una
armónica pequeña y empieza a soplar. despacito,
tenuemente. Un sonido lastimero asciende. Ululu:es melancólicos. un blues que taladra muros y
se mete por el pecho de todos los que escuchan en
el silencio más absoluto.
-Ese es mi cabrón, sóplale. así. chingón.
-Otra vez. mi Grafitos. otra vez, y con más
güevos.
-Rey. mochis. saquen. para que me sienta
más acá.
Grafitos toca· junto a Rafael. Sus ojos se
mueven junto a las manos que llevan a la armónica de un lado a otro de la boca. Improvisa muy
bien cada ritmo. cada nota. Grafitos dice que antes tocaba en un grupo de rocle. que les iba bien,
que ya la estaba haciendo.
-Pero ni pedo. Así es la onda "¿no? A ratos la
levantas y a ratos te lleva la chingada.
Después, acompañado del Grafitos, Rafael interpreta Dama en la carretéra:
Conocí a John Reed
por la ventana del tren
era noviembre
Salud~ a John Reed
desde mi bicicleta
caray tus piernas
arriba de un vagón grande
por la carret.era
una mujer cualquiera
te hablaría de amor
Saludé a John Reed
desde mi ventanilla
"muro de arcilla
es mi país
mujer mujer
cereza loca
el mar viene
te toca
arriba de un vagón grande
por la carretera
una mujer cualquiera
te hablaría de amor
Conocí a John Reed
desde la venta del tren
era noviembre
un Ford 20
un villista
una canción
-comenzó la guerra
un Ford 20
un villista
una canción
comenzó la guerra
Conocí a Jonh Reed
por la ventalla del tren
era noviembre
era noviembre
era noviembre..
• • •
Arturo Meza tiene la guitarra. Sus dedos alargados y puntiagudos se deslizan por las cuerdas
de la guitarra como serpientes entre piedras y
matorrales. Arturo deja escapar un hilo de voz
que poco II poco se va haciendo grave, gutural:
"Estoy cansado de besar el mUfO frio! de navegar
en los pasillos! de mirar el ventanal! de ver morir
en el vacío! a cien caballos! uno a uno arrofÚrse
serenamente". Su voz se transmite directa por
los ojos de los hombres de beig. vibra en las
piernas. suda en las manos. "Amar es nuestra meta. nena". dice, y parece que cada sílaba es un río
tranquilo y azul. parece un árbol meciéndose
suavemente por un viento cansado.
Los hombres de beig están ardiendo (como si
ardieran en ginebra). aplaude con gran euforia,
aplauden con gritos. dando zapatazos al piso de
cemento, percutiendo en las butacas. Sin embargo no todo tiene un final feliz. Y aparecen los
hombres de azul. La luz cegadora de las lámpaI
ras de mano nos mancha. Y una voz que ordena:
-Orale. a los dormitorios. ya. avanzando.
-Orale no te hagas pendejo...
-Rápido. adelante, adelante; tú no te quedes..
y las macanas reafirmando la orden. La luz
buscando en cada milímetro del salón. abajo de
cada silla.
-Disculpen, jóvenes. pero no se pueden
quedar"más tiempo. Perdonen. es que la luz, ni
modo. Será para la otra.
Arturo. Rafael. Mario. dos amigas invitadas y
yo comenzamos a guardar los intrumentos en los
estuches. Los de azul nos vigilan atentos. desconfiados.
Mientras avanzamos hacia la salida vel1\os los
dos cerros que flanquean el penal. Son las únicas
cosas en que la mirada puede descansar de la monótona tarea de explorar la extensión de los muros rojizos. Después. uno a uno. pasamos por una
máquina que verifica si traemos la mancha de
tinta indeleble en la mano derecha. Es una especie de abretesésamo que surte su efecto en los custodios que al descubrirla sonríen ampliamente.
satisfechos de cumplir al pie de la letra con su labor.
Ya ep la calle me atraviesa una idea: el Conde
escribiendo con Reed y las piernas de una dama
en la carretera; el Grafitos traspasando al blues
de la armónica una sola frase, siempre la misma:
"estoy cansadode mirar el muro frío/estoycansado de mirar el muro frío/estoy cansa... " • .
37
PARAGUAY:
El niño que aspiraba a
ingresar a.1libro
Guinness
-~-
Carlos Contreras
.. -
I
:
'F
ue precoz desde su más tierna infancia.
Los investigadores que le ban seguido
la pista desde aquellos años, creen haber
I
descubierto las causas por las cuales, desde aquel
entonces y hasta los días actuales, ha mostrado
una surrealista preferencia por una mancuerna
comestible; es la que le ha acompañado a sol y
sombra en las distintas etapas escolares, en su paso por el instituto militar que le acogió virilmente
o en sus campañas políticas electoral~ al conjuro
del Partido Bicho Colorado: invariablemente,
salchichas con chucrut junto al clásico mate, ese
brebaje maldito que hace las delicias de vastos
sectores d conosureños con el monótono accionar del chupa -que te chupa, y que tome el que sigue.
La explicación no ha sido muy complicada.
Ambas _vertientes alimenticias provienen de los
ancestros y de sus respectivos ramajes genealógIcos: salchichonería por el lado de aquel padre bávaro (no confundir <:on bárbaro, aunque...) y de
aquella madre de origen indígena en cuanto a
t~que de infusión matera.
Esa misma precocidad, en ciertos casos, le falló. En ocasiones por desinformación, en otras po
llegadas irremediablemente tardías. Un par d
ejemplos nomás: estuvo dándole vueltas a la ide
de inventar un idioma para distinguirlo y dife-\
renciarlo del españ~1. Pensaba patentar el nombre de "guaranía' en· Derechos de Autor (había\
escuchado un tema musical con aires de vals que
le había gustado mucho y que idiomáticamente, \
pensaba, podía caminar bien con ese nombre),
cuando en la oficina respectiva le' informaron
-sin .ánimo de refregarle que andaba un tanto
atrasado- que ya había uno, de varios siglos'
atrás, q~e se llamaba "guaraní" y que provenía I
de la antigua lengua indígena.
\
Se desmoralizó bastante cuando le pasaron la
ingrata información.
\
Otra. Cuando se enteró de la existencia del término comunismo, se le ocUrrió la idea de anteponerle ~l '.'anti", como para tomarlo algo más exótico. rebelde y contestatario. El día que le mencionaron unos cuantos nombres de adalides que
andaban en la misma onda y jugaban con esa
misma camiseta con la que fantaseara semánticamente, otra vez se deprimió en gran forma.
Pero no vaya a creerse que todos los horóscopos
le fallaron. Con algunos acertó. Seguidor consecuente de ellos, hubo varios que habrían de
-anunciarle mensajes astrales positivos, aunque
fuera'- c~o '"1os cables un poco cruzados: allá por
1954';..eri·cl diario."ABC Color- (claro, por enton-¡
ces 00 e!¡t!Ü>a clausurado), alcanzó a leer que iba I
I
....
~~.
..
I
a tener satiSfacciones con el hobby de la carpintería. Fue precisamente el día en que le serruchó
el piso presidencial al "colorado" Federico Chávez, vigésimo octavo primer mandatario del país
en este siglo y, si algunas calculadoras no fallan,
centésimo décimoquinto gobernante a partir del
momento en que a Carlos V se le ocurrió la
brillante idea de enviar a Pedro de Mendoza al
Río de la .Plata.
Diez año~ más tarde, en 1964, cuando ya iba
entrando en calor en eso de sentirle el gustito al
mullido sillón presidencial, alcanzó a escuchar en
un programa de horóscopos que emitía Radio
Nandutí (por entonces, claro, n~ se había visto
forzada a silenciar sus trasmisiones) que para 'su '
signo se concretaría una jornada muy dulce, fresca y sabrosa. Esa señal astrológica lo decidió:
promulgó la Ley 246, anduvo cerrando unas 60
fábricas de refrescos y le dio semáforo verde a la
Panamericana Paraguay Refresco S. A. que, por
si alguien no adivinó, no era sino una subsidiaria
de la poderosa Coca Cola.
Aun sin estar enterados de lo que otras cartas
astrales le anunciaron en su oportunidad, es posible detectar que en ciertas ocasiones deben haber
hecho alusión, directa o indirecta, a algunos rubros en los que puso manos a la obra (y así quedaron esas mIUlOS, en beneficio de la nación):
desde la industria textil a la de carne, desde lliS
concesiones militares estratégicas hasta la actividad de los bancos en función de los capitales grin-
gos.
De todos modos, y a esa altura del partido, podía sentirse satisfecho con algunos acercamientos
que había logrado concretar en aquell05 años
continuados de sartén por el mango presidencial.
Desde aquella tierna etapa de lactante en que cayera ante sus celestes ojos un ejemplar del libro
de récords "Guinness", soñaba, deliraba con figurar algún día en sus egregias páginas. Pero
¡ojol nada de aterrizar en ellas como recordista
en las comilonas de huevos duros y perros calientes, o de infinitos litros de cerveza enviados a la
bodega estomacal, o de acuerdo con la cantidad
de cigarrillos consumidos uno tras ofro, o por medio del lanzamiento de flanes o ladrillos hasta
apreciables distancias. No. Nada de eso. Faltaba
menos. Nuestro héroe aspiró siempre, desde pequeño, a las grandes empresas de tipo político y a
figurar entre las egregias personalidades de la
historia de todos los tiempos.
.
Sabía que tarde o temprano, infaliblemente,
h~ría de llegar su turno. Hasta tanto ello sucediera, hasta tanto el semáforo histórico hiciera.
tr~)Dar con intermitencia el alerta rojo (con per-
(Alíni~o
retrato
hablado de
un dictador)
dón del color, obviamente) indicando que su ingreso al "Guinness" ya era un hecho, anduvo ensayando con otros capítulos menos comprometidos, digamos, hasta lograr cifras y porcentajes
medianamente aceptables para sus aspiraciones
mayores de figuración. Sin ir más lejos, logró
ubicar al p~ís cuya batuta presidencial esgrimía
en el primer lugar de mortalidad infantil dentro
del continente latinoamericano; aun con todos
los esfuerzos llevados a cabo, ímproba tarea según constancias, no pudo arribar a la primera colocación en dos áreas en las que le interesaba
competir y, obviamente, triunfar: la de los deprimentes exiliados repartidos por doquier -siempre hay miUcos y juntas militares del Cono Sur
que logran hacer mejor letra en esa película numérica de rajes y desarraigos-, y aquella otra en
la que siempre estuvo dando la lucha en finales
que algún aficionado a las carreras de caballos
llamaría, por lo reñido, como de "cabeza a cabeza": la de los bienvenidos ex nazis que lograron
esquivarle el bulto a lo de Nuremberg. Sin hablar, por supuesto, de la magnánima hospitalidad brindada a terroristas (en serio) fugitivos, a
integrantes de Triples Aes venidos a menos, o á
directivos y jerarcas de regímenes militares que
~n algún momento nada gracioso -para ellosse quedaron circunstancialmente sin chamba fija, por aquello de los accesos a la democracia que
le dicen. Para su satisfacción personal, con todos
estos rubros al menos ha obtenido una buena y
dignísima ubicación en el capítulo internacional
deinquilinosin~bles.
No les van en zaga en este ranking -Dios nos
libre que así ocurriera- los porcentuales que
dan cuenta del reducidísimo (no reducido, sino
reducidísimo) número de familias a las que pertenecen las tres cuartas partes de las tierras de este
país comandado por nuestro personaje, así como
-otro notable esfuerzo para arribar a este resultado conmovedoramente patriótico- el hecho
de que 15 de las 18 industrias nacionales se hallan
"controladas" (forma elegante de no decir domilUIdas integralmente) por el capital extranjero.
En buen romance, se importa casi todo -se la
salvan raspando el algodón y la soya en materia
de exportaciones- y oj course, el agregado de las
cuestiones ilegales del contrabando y del tráfico
de cocaína y mariguana. Estas últimas casi no las
consignamos en virtud de que son sabidas por
media humanidad, y también porque no deseamos perder el tono de virginidad que sobrevuela
a lo largo y ancho de estas cuartillas y de su personaje protagónico.
Pero para qué nos vamos a engañar con toc:105
estos rollos que, a fin de cuentas, no son sino
pamplinas: el anhelo de nuestro héroe llevaba (y
lleva) aspiraciones mucho más importantes y
trascendentes en cuanto a incorporar su nombre
y apellido al de aquellos afortunados que ya pululan en las páginas del "Guinness". Todas las
aproximaciones posibles a la calidad de récords,
no tenían la mínima comparación con aquel sueño mayor similar al primer premio de la lotería
de vida: ni la ubicación cuantitativamente privilegiada de los campesinos en el ranking de las miserias, ni el porcentaje de grupos de familia
-estas sí, privilegiadas en serio- que se adueñaron de las tierras más fértiles y ricas, ni cualquiera de los otros datos que se suman a lo de la
mortandad infantil. Entre ellos, para no aburrir,
el promedie de vida del campesinado que oscila
entre los 35 y 38 años, la desnutrición y falta de
proteínas, las condiciones precarias, infrahúmanas, de las viviendas de barro y paja en que desarrollan sus vidas, y un ldlo de etcéteras complementarios.
Nada de esto ha sido prioritario en la aspiración de figurar de nuestro carismático líder. Ha
ocupado sí un respetable lugar dentro de esa escala aspirante a hacerse un lugarcito dentro de
los famosos récords "Guinness", al igual que pudieran serlo la cantidad de "expertos" de la CIA
(buen porcentaje, sí, sí) que es posible contabilizar por esos lares, los de la misión militar norte-.
americana y su injerencia en asuntos de uniformes, y de los otros, o la de muchos presos políticos que -por su cuenta, y si no tuvieran que
pedir permiso- podrían también presentarse en
algún "concurso", y no precisamente de Míster
Universo sino en algún otro auspiciado por algu- .
na Comisión de Derechos Humanos, ostentando
-en lugar del clásico numerito de participante- la cantidad de años que llevan sobre
sus espaldas en estrechos calabozos, exponentes
máximos del hacinamiento.
Habrá que insistir: nada de esto se ha constituido, desde su niñez, en la expectativa suprema
de este Supremo Yo en miniatura.
Los vientos corren en otra dirección.
Aunque hay una suma de dignísimos opoqentes, nuestro Jerarquizado personaje no pierde las
esperanzas de ingresar a esa suerte de "salón de la
• fama"' que, en lugar de beisbolistas o boxeadores,
ofrece la imagen escrita de gobernantes y dictadores.
Según él, lo va a lograr. Afirma que se halla en
inmejorables condiciones físicas como para arribar (lo declaró alguna vez) al año 2000.
Ya barrió con varios de esos nobles adversarios:
Somozas y TrujQlos en el ámbito de Latinoamérica; trasponiendo las fronteras de su patria y dirigiendo la mira hacia el Continente Europeo, se
halla en camino de superar a su ídolo Francisco
Franco, alias el generalísimo, o al portugués Oliveira Salazar. En cambio, Ferdinand Marcos y
los Duvalier -estos últimos divididos en dos- .
no han sido sino nenes de pecho en aquello de ir
pasando las hojas de los almanaques y ntabili-'
zando los años de sus regímenes. Y encima, ni
han tenido capacidad para aguantar una levan- .
tadita popular... Qué poca.
Nuestro hombre en Asunción se acerca cada
vez más, redondamente, a -su añejo objetivo.
Aquel que se ha ido plasmando desde que alguien
(la historia no menciona de quién se trataba, pero según parece fue en un cumpleaños de la tierna edad, mismo en el que recibió también un
ejemplar de Mein Kampf) le acercó aquel fascinante Libro Guinness de los records.
A pasos agigantados se acerca a la meta. Para
ser más precisos, a la sección del libro que brinda
cabida a los estadistas que han dirigido, por más
tiempo, los gloriosos destinos de sus respectivos
países.
Por estos dias, humilde y esforzadamente, ha
.aceptado cargar con ese enorme peso que representa el rango presidencial. Una vez más, han debido rogárselo las masas populares. Le ha costado la decisión, pero se sacrificará nuevamente
por su pueblo presentándose como candidato a
las elecciones de 1988.
Según las estimaciones que se vienen barajando desde los anteriores periodos quinquenales de
elecciones, en las del próximo año le toca triunfar
con un 89,225 por ciento de votos.
y si llega al final de ese nuevo mandatQ,sanito
y gordito, rozagante como ahora que tiene 74
años, sí que habrá avanzado enormemente en el
logro de aquella aspiración que lo tiene a mal
traer desde que era un inocente párvulo. La de figurar en el libro de récords "Guinness"' en el
capítulo de quienes han tenido por mayor tiempo
consecutivo la manija presidencial entre sus
garras.
Ojalá que pueda concretar ese sueño pleno de
ternura dictatorial. El mismo que sólo podrá ser
coartado (sería lamentable) por aquella señora
.de la guadaña que no sabe de plazos ni postergaciones. O por algunos alocados~ de esos que nunca faltan, a quienes se les ocurra la peregrina
idea de interrumpir los treinta y tantos calendarios pletóricos de dicha y felicidad vividos por la
ciudadanía paraguaya.
39
1
(
EL ROMANCE DEL
PADRE KINO:
Cómo no hacer una
película en México
Gerardo de la Torre
,i
BAR ESTUDIOS CHURUB.USCO (OlA)
rente a una mesita del ruidoso bar, lleno
en su totalidad, tres JOVENES CINEASTAS: MUL, lOSE LUIS YDIEGO, discu\ ten disfrutando sus tequilas.
DIEGO: ¿Para qué las escuelas de cine si finalmente no podemos hacer cine? Vas meses o años
con tu proyecto bajo el brazo y nadie te lo acepta
porque ¿quién eres? ¿qué has hecho? ¿qué premios has ganado?
JOSE LUIS: Para ingresar al sindicato tienes
que hacer una película industrial, y para hacer
una película industrial debes pertencer al sindi·
cato. No hay salvación.
.
RAUL: A mí la industria me importa un cacahuate. Yo seguiré haciendo cine marginal, como
quiera y cuando quiera.
JOSE LUIS: ¿Y cómo financias?
RAUL: Instituciones benévolas, amigos generosos, rifas, anticipos por la distribución.
DIEGO: ¡Ajá! ¿Y quién va a distribuirte?
RAUL: Distribuidoras marginales.
JOSE LUIS: Claro, y vendemos el alma al público de cíneclubes.
RAUL: También puedes vel)der derechos para
video. Los gringos necesitan material para la faja
fronteriza.
DIEGO: Yo estoy hasta la madre de hacer antesala en Imcine. Ellicehcíado llegará más tarde,
el licenciado no vendrá hoy, el licenciado ya se
fue. ¿Existe el director de Imcine?
JOSE LUIS: (En plan confidencial) ¿Saben
quién está a punto de levantar Ul) proyectazo?
LOS OTROS DOS CINEASTAS preguntan
quién. José Luis se los dice al oído.
RAUL: ¿Qué'proyecto?
JOSE LUIS: Padre IGno. Parece que ponen la
plata un par de secretarías de Estado. Dicen que
va a costar un lanal.
DIEGO: Apuesto a que- se les cae.
F
CORTE A:
PLAYA PUERTO ESCONDIDO (DIA)
Es una playa larga y solitaria. El sol cae casi a
plomo. El GUIONISTA 2, sentado en la arena,
escribe en un cuaderno de tapas rojas. De vez en
vez alza la mirada y otea el mar, pensativo, mordisqueando la tapa del bolígrafo. A su lado, 1>040. ,.
'
cabajo, tendida sobre una toalla, se encuentra
BERNARDA, mujer morena, requemada, atractiva, de unos 30 años.
El GUIONISTA 2 se vuelve hacia BERNARDA. Le habla.
GUIONISTA 2: Kino es una historia de sueños
frustrados. Este jesuita deseaba ir al oriente y el
destino lo llevó a la Nueva España. QuisO fundar
misiones en la Baja Calüornia y tuvo que hacerlo
en Sonora. Sin renunciar a sus sueños supo enfrentar la realidad. Salvando incomprensiones,
dificultades del clima y de la geografía, el desconocimiento de las lenguas indígenas, el misionero
evangelizó, introdujo nuevos cultivos y la cría de
ganado. Para Kino, antes que cristianos los indígenas debían ser seres humanos.
BERNARDA: M.mmjú.
GUIONISTA 2: Primero planeamos cinco programas de una hora para televisión. Después se
decidió hacer un filme de dos horas. Junto con
siete tomos de información, vino el anticipo. Y a
trabajar. Tomás estaba en el hospitaL
El GUIONISTA 2 vuelve la vista al mar y pe
manece mirándolo.
CORTE A:
OFICINA DEL GUIONISTA 2 (DIA) -FLASH
BACKUna habitación pequeña y modesta. Hay un
escritorio repleto de papeles, máquina de escribir, un vaso y una botella de ron. En una pared
lateral se advierten fotografías de Ralph Ellison,
Poe, Hemingway, Hammett, Dos Passos. El
GUIONISTA 2, hojeando un grueso libro, toma
notas. SFX: TIMBRE DE TELEFONO.
El GUIONISTA 2 remueve papeles yencuentra el teléfono.. Descuelga la bocina.
GUIONISTA 2: Bueno... Sí, sí... ¿Cómo va lo
de Tomás?. Un par de semanas, sí, ni modo. Pero con tal que todo vaya bien ... Sí, yo me encargo de la línea argumental ... Pero me voy a Puerto
Escondido unos días ... Claro que sí, voy a trabajar... Sí, lo anoto, el día 14 con los asesores. No
hay problema... Estamos en contacto. .
.f;l GUIONISTA 2 cuelga. Continúa tomando
notas.
Da un largo trago al ron de su vaso.
CORTE A:
PLAYA PUERTO ESCONDIDO (OlA)
LA PAREJA permanece en actitudes semejantes a las de la primera escena.
GUIONISTA 2: Tengo que regresar pasado
mañana, a la reunión con los asesores.
BERNÁRDA se da vuelta, levanta el torso.
BERNARDA: Yo me quedo. Y en dos días nos
vemos de nuevo aquí. O DO. Mejor en Ouaca.
¿Sale?
El GUlONISTA 2 asiente perezoso.
CORTE A:
OFICINA DE LOS ASESORES (NOCHE)
Bajo una potentísima luz, el GUIONISTA 2 ~
rodeado por DOS .ASESORES y DOS FUNCIONARIOS. Es uq cuarto desnudo, el GUIONISTA
2 se halla sentado en un banco. ASESORES y
FUNCIONARIOS permanecen en la sombra. El
GUIONISTA 2, ante los asertos de los demás,
asiente siempre.
ASESOR 1: ¡Tenernos que apegarnos fielmente
a los hechos históricosl
ASESOR 2: IEl padre Kino era un religioso, no
lo olvidemos! •
FUNCIONARIO 1: ¡Hay que cuidar los costos
de producción! ¡Nada de locurasl ¡Nada de locuras!
FUNCIONARIO 2: ¡En su totalidad, el guión
tendrá que ser aprobado por nosotros!
ASESOR 2: ¡Se dice que pretenden ponerle
una amante al padre Kino! ¡Es inadmisible!
El GUIONISTA 2, al fin, con timidez, se atreve a hablar.
GUIONISTA 2: No es una amante, es un
amante. .
CORTE A:
ALBERCA HOTEL OAXACA (OlA)
El GUIONISTA 2, sentado en una silla de jardín, escribe en su libreta de tapas rojas. A veces
parece meditar. A un lado, sobre el piso, tendida
en una toalla, BERNARDA yace bocarriba al sol.
GUIONISTA 2: Tengo casi lista la línea argumental. Mañana comenzaré a escribir las primeras escenas. Y de regreso comenzaré a discutirla.'"
con Tomás. Está muy bien.
BERNANDA: Mmmjú.
CORTE A:
SALVATIERRA: ¿Sabéis lo que se murmura?
KlNO: Conozco bien a los españoles. Desde California sé que sacrifican los grandes ideales a los
pequeños intereses... y no me refiero sólo al reino
de Dios, hablo del futuro de una nación, de la armonía que existiría sólo cuando los naturaleS sean
reconocidos como seres humanos.
SALVATIERRA: Corren rumores de que tratáis
muy mal a los indios. Que los esclavizáis en la
agricultura y en la construcción.
533. SAETA muestra su contrariedad con un gesto.
534. laNO: y que mato a mi gente con los Santos
Oleos... Lo sé y sé de donde viene.
CORTE A:
BAR ESTUDIOS -cHURUBUSCO (NOCHE)
INTERIOR MlSION MAGDALENA (DIA)
112. El PADRE KINO entreabre los labios dificultosamente, romo queriendo decir algo. Lo
único que consigue es emitir sonidos ininteli·
gibles.
. El PADRE GOÑI acerca un oído a la boca de
K1NO. Este hace un esfuerzo:
UNO: El hermano Javier... El padre Saeta...
Quiero que él ... que él escuche mi confesión... El
padre Saeta, que venga el padre Saeta... ¡Ay, esta dilatada Pimería.. !
CORTE A:
OFICINA ALTO FUNCIONARIO (DIA)
En el elegante despacho, los FUNCIONARIOS
1 y 2, informan a su JEFE, un cincuentón de gafas negras, rostro impenetrable.
FUNCIONARIO 1: ¡Se está convirtiendo en un
proyecto desorbitado¡ ¡Extras, caballos, incendios, batallas!
FUNCIONARIO 2: ¡Hablan de construir un barcor ¡Y además, en el desierto!
FUNCIONARIO 1: ¡Y para coimo, afirman que
sobre lo histórico debe privar lo cinematográfico!
EL JEFE mueve la cabeza, no se sabe si asintiendo o negando.
JEFE:.Voy a estudiarlo. Lo estudiaré.
En el bar semivacío y ~ penumbra, los mismos TRES JOVENES CINEASTAS, beben tequila alegremente.
JOSE LUIS: Parece que lo de Kino va muy bien.
Están en el tercer tratamiento del guión. y ya ca- .
si tienen el reparto.
RAUL: Diseño de vestuario, locaciones, plan de
rodaje.
DIEGO: Lo malo es que el presupuesto crece y el
dinero no fluye.
MUL: ¡Cómo no va a crecer! Los costos"aumentan cada día. Eso que llaman inflación.
JOSE LUIS: (Levantando su copa) ¡Salud!
Los tres JOVENES CINEASTAS beben.
DIEGO: No entiendo a la gente. Cuando se metieron en lo de Kino sabían que iba a ser un proyecto caro. Y ahora, ante las cifras, comienzan a
r¡¡juse.
RAUL: y a ti, ¿ya te recibieron en Imcine?
DIEGO: La semana que entra. El licenciado anda de viaje.
CORTE A:
OFICINA DEL GUIONISTA 2 (NOCHE)
Una lámpara de mesa ilumina el escritorio del
GUIONISTA 2, particularmente la máquina de
escribir en la que teclea. Enfrente, sobre el escritorio, BERNARDA ojea una revista de modas.
El GUIONISTA 2 interrumpe su trabajo.
GUIONISTA 2: Después de cuatro meses le estamos viendo (orma y final al guión. Habría que
la cultura en
MEXICO
en
la cultura
SLN)k~Ill('Ilto de Si('nlPn.~!
COBTEA:
OFICINA TOMAS (DIA)
En un pequeño despacho atestado de libros de cine, TOMAS teclea frenético en una vieja máquina de escribir. SFX: TIMBRE DE TELEFONO.
TOMAS interrumpe y toma la bocina del teléfono que tiene a un lado.
TOMAS: Sí, Tomás... Bueno, estoy trabajando
en las escenas de los guaycuros... Perfecto, tú sigues con lo de los cochimíes y el viaje a la ciudad
. de México... Sí, mañana nos hablamos. Habrá
que comenzar con la Pimería... Eso. Hasta luego.
CORTE A:
PUEBLO DE COSARI (DIA)
532. SALVATIERRA se detiene, mira fijamente
a KINO:
Dlrmor GftwNl: J- '1IIés LIeIltO·
Dlr:mor: P8C.'O Ip.clo Taiho 11
J~, • r~: Gerardo ele la Tor.'e
1JMfdlo: Beatriz Mira
IIM«r1Óf1: FrandIro Pérez Arce.
Maurido- Ciechanower. Ro,eelio
VUJcaíno. Emtllano Pérez Cruz. Luis
Hernández. ec.me Ornelas. Jorr:e
llelarmlno FemúdeE Tomás. Jesús
Al\a~'a ftoIiq•• Andres Ruiz. Orlando .
Ortlz. Vldor Bonqulllo. Juan Manuel
Pa~·án. Héctor R. ele la Vep. Carlos
Pull. A.... Valtlerra, Pilar Vázquez.
ArtnUdo Castellanos.
comenzar el rodaje en febrero, en marzo a más
tardar. Luego, el calor es insoportable.
BERNARDA asiente sin levantar la mirada de
la revista.
.
El GUIONISTA 2 muestra gran enojo.
GUIONISTA 2: Mi trabajo no te interesa para
nada, ¿verdad?
BERNARDA: (Con la mirada sobre la revista)
Mmmjú.
Encolerizado, el GUIONISTA 2 saca la hoja
que tiene en la máquina, la rompe y, hecha una
bola, la arroja a la papelera. Toma otra hoja y,
meneando la cabeza como si no pudiera creer en
.nada, la hace correr en el rodillo. Teclea con furia.
CORTE A:
EXTERIOR ZONA SEMIDESFJ\TICA (DIA)
1000. De uno y otro lado aparecen GRUPOS DE
PIMAS, en su mayoría MUJERES y NIÑOS:
TODOS LOS GRUPOS convergen en esa gran.
masa que sigue a K1NO.
.
1001. De lejos, vemos al PADRE K1NO avanan,.
do seguido por la MULTITUD. Es como si fuera
una gran procesión que tiene algo de pagano.
1002. Conforme KINO se va alejando, aparece
-EN SOBREIMPRESION- el siguiente texto:
EUSEBIO FRANCISCO K1NO MURIO EN
MAGDALENA EL 15 DE MARZO DE 1711.
MURIO COMO HABlA VIVIDO, SOBRE PIELES DE CARNERO, UN APAREJO POR CABECERA Y DOS FRAZADAS DE INDIO. NI SE
DESVISTIO, NI PIOlO COSA ALGUNA.
FIN
CORTE A:
OFICINA ALTO FUNCIONARIO (DIA)
El JEFE está echando una mirada a un libreto
ciIíematográfioo. Lo cierra.
En acercamiento vemos que se trata de el
guión para el filme Padre lCino
Entra a cuadro la mano del JEFE, que empuña un sello que deja caer sobre la portada.
Al levantar el sello, descubrimos que ha mareado: PROYEcro CANCELADO.
FIN
Este sí, el verdadero fiJu'..j
Portugal, isla a la deriva
Hans Magnos Enzensberger
¡
(11 Y último)
I
o sé quién es Xavier PiJÍtado, jamás le he
visto. En la foto del tamaño de UD sello
que aparece en el periódico tiene aspecto
ae alto funcionario. Pero no escribe como un te<>nócrata. Su artículo, que hallé en el mayor ~
,riódico lisboeta, el DiGno de Noticúu, llevaba
por titulo El resto. Nadie parece líaber tomado
conocimiénto de él: no ha dado origen a ninguna
polémica, lo que es mala sefial. Me he permitido
traducir unos pasajes de aquel texto:
:
~ "He estado en Cinebla, en un viaje de servicio
que he tenido que reaJ1iar a Suiza, al país con la
renta media más elevada del mundo. Cuando
aterricé en Lisboa de vuelta, Portugal acababa
de firmar solemnemente y con gran ceremonial el
tratado de adhesión a la. Comunidad EcoDÓmica
Europea."
.:
. "A las siete y media de la tarde vl en la parte
baja de la ciudad una iglesia iluminada. Bajo el
portón, delante del cancel, había dos mendigos
en el suelo, Uno, medio acurrucado, alargaba la
mano; el otro, colocado sobre la piedra blanca
del umbral, mostraba una herida en la pierna
descubierta." ,
~
. "En el interior de la iglesia se h bia reunido
una treintena de personas, casi t as maY0J:es.
En su mayoría vestían de negro. riadas, des~mpleados, todos gente modesta. Un hombreeiJlo que pasaba ya de los 70 leía en voz débil, de la
Biblia, un capítulo de Jeremías. '¡El señor ayudó
a su pueblo, al resto de Israell Mira, iré a buscarlos de la tierra del Norte, y de los confines de
la Tierra he de reunirlos, también a los ciegos y
tullidos, a las mujeres preñadas y a laS madres'."
"No escuché por mucho rato, pues me sumí en
cavilaciones. Lo que me daba'qué pensar era la
palabra resto."
,
"Veía la escena en su contexto histórico. Israel
i!Staba derrotado. La juventud, los hombres y
mujeres aptos para el trabajo habían sido deportados. No había quedado sino el resto: viejos,
'ciegos, tullidos, embarazadas. Aquel ruto cobró
posteriormente un significado simbólico. Los pobres de Jahvé, los ontJwín, eran aquellos que
carecían de voz y.de IÜJtw, de ahí que pusieran
'toda su esperanza en él Señor. El liberaría un dia
'a Israel. Tal era en esencia la esperanza mesiánica."
"Hoy, me dije en mis meditaciones, loS portugueses son ese rmo en esa Europa rica en la que
lacabamos de ingresar, y en la que seremos siem'pre los últimos, sea cual fuere la medida que
adoptemos: la renta, la productividad, los salarios. Antes de nuestro ingreso, la diferencia entre
las regiones más pobres y las más acomodadas era
de 1 a 7. En el futuro, la relación será de 1 a 12, y
habrá dos distritos que serán el farolillo rojo:
Braganca y Beja. Allí, al igual que la miserable
iglesia en medio de Lisboa, se concentra la nueva
pobreza de Europa, que escucha la lamentación
de Jeremías sib entender su significado. Y me
pregunté: ¿Qué significa para estas gentes la
entrada en la Comunidad Europea? ¿Qué tiene
que ver con sus esperanzas?"
N
,
42
"Me viene a la memoria una conferencia que
pronunciara hace unos años en Lisboa Michael
Emersen, uno de los más brillantes economistas
de la Comisión Europea. Habló de los distintos
modelos de desarrollo que pueden encontrarse
hoy en Europa. El modelo po1't\1gués, dijo, no conoce más que medidas a corto plazo; -es indefinido, contradictorio, incoherente, poco razonable,
y hace caso omiso de -todos Jos problemas estructurales."
,
u ¿Buscamos, como los demás europeos, la estabilidad, la eficacia, estrategias realistas, o preIer
rimos la incons~ancia, la ideología, la huida soñadora de la reaUdad?"
"Si optiun9s por la alternativa errónea, Europa tan sólo podrá prestarnos un último servicio, y
será un mal servicio. Tras el periodo de transición, cuando reine total libertad de residencia, el
Norte admitirá nuestra mano de obra. Emigrará
entonces todo el que pueda emigrar. Y atrás, en
un país que se ha quedado atrás, quedará el resto. Los portugueses se convertirán en los onowírt
de Europa."
En una vieja desCripción de viajes puede leerse: "La ciudad de Beja es un horrible agujefO en
medio de' una llanura consumida por el sol. Sus
calles yacen abandonadas; todo duerme". Yo no
iría tan lejos, aunque he de conceder que la calma que aquí reina es difícil de distinguir de la
desesperación.
Nadie va descalzo. Los diminutos escaparates
están repletos de zapatos de piel. Como en cualquier parte del mundo, un hórrido fuerte muestra sus desnudos muros y sus abandoJilados caño-
nes. La estación, solitaria, del año 1940, parece
que hubiera sido construida en 1912, como su re-loj, de hierro fundido, verde oscuro, fabricado
por Paul Camier, "horloger méctJníden, Rue
Taibout, 6 et 16, París". También el pa.-que municipal, con su ldosko para música y su estanque
de patos, es como ~ de un álbum amarillen.
too Los niños, siempre que no sean niñas, co~·
guen otro helado más Y se les deja hacer lo que
quíeran. Como en cualquier sitio del mundo, hay
demasiadas oficinas bancarias. La vieja vestida
de negro, con su alto sombrero de fieltro también
negro y un metro y medio de estatura, porta.sobre la cabeza un enorme atado y camina pegada
a la pared. Pero su nieta lleva unos pantalones de
corte vaquero amarUlo rabioso. En la barbería,
magnífica brocha de afeitar, paños calientes y
fríos, sillón mecánico de cromo resplandeciente
como en el dentista,'. 0110 de papel en la nuca y
un soporte graduable para los pies. En la delega.
ción de Hacienda hay colgada una orden mfniste..
.rial de 1954: sólo se permite la entrada a las oficinas con la cabeza descubierta. Jeringas gigantes·
cas para el ganadol en una farmacia veterinaria.
El claustro del monasterio, una ruina -en desmoronamiento; en la sección de celdas se ha instala.
do un cuartel; en el antiguo tomo se está insta·
lando un despacho. El instalador es pajarero de
segundo oficio. Junto a unas tenazas para tubos
se esparcen bolsas de cáñamo. Como en todos los
lugares del mundo, el cine es el último reIugio:
en el Explanada exhiben Alcotroz, con Clint
Eastwood, y en el Bellasvistas' &posmoI eróticos.
Los desempleados juegan al dominó en el café La
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Una sección adicional
de cuatro páginas de publicidad en colores
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Aunque hay un lapso en la paginación,
no falta ningún texto.
.
Colmena, fundado el 10 de julio de 1951 por
Carlos Augusto L~a, pero que más bien parece
un café de 1921. No hay mujeres aquí, pero sí, en
cambio, un ventilador que chirría, un halcón disecado y una báscula para persbnas, sin dueño reconocido. Para la fiesta del Primero de Mayo, un
cartel anuncia carreras del galgos. Los canes levantan las patas en el aire. En el suelo·crujen los
papeles de envolver azúcar, restos de pan y cáscaras de cacahuates. Palacetes nobiliarios blancos
como la nieve hospedan las oficinas de partidos Y
sindicatos. La casa del partido comunista aparece desierta. Todas las puertas, abiertas de par en
par. En los estantes amarillean los discursos de
Brejnev y las tractoristas risueñas. Finalmente,
un inválido sale arrastrando los pies de detrás de
un tabique de madera. No sabe nada de nada.
Por delante de las raras tiendas de modas pasa raramente un asno trotón. Y de cuando en cuando,
un moped: motor diminuto, ruido ensordecedor,
silencio.
Barrio alemán
Hacia las afueras, junto a la carretera de circunvalación, detrás de bobinas de cables y caídos cobertizos, hay un parquecillo semisilvestre. Allí viven los gitanos desde tiempo inmemorial. Son tan
pobres que ni tiendas de campaña tienen. Duermen sobre sacos en la hierba, y cuando llueve
tienden encima una lona. No tienen tampoco oficio: no afilan las tijeras ni arreglan los cacharros.
Tan sólo llevan consigo un par de mulas y algún
jamelgo hinuto. Pues el lunes hay feria de ganado en Beja.
Unos pasos detrás del campamento, en medio
del Alentejo, comienza la República Federal de
Alemania. Mercedes resplandecientes y furgonetas Volkswagen con tablas de surfing, delante de
casas inmaculadamente nuevas. No hay ropa colgada de los balcones. Entre macizos de flores perfectamente alineados y encerrados en hormigón,
una mujer rubia saca a pasear a su pachón.
En este barrio alemán vive el personal del
DtLwUbPIKdo de Beja. Así lo expresan los militares, con su viejo amor por las abreviaturas tácticas. Una base de la Luftwaffe alemana ha anidado en una de las provincias más pobres de Portugal. La señora rubia, casada con un inspector
de bomberos que presta sus servicios en el
aeródromo, me cuenta con candor. sus- cuitas en
dialecto suabio. "No se puede dejar una hamaca
O unas zapatillas de deporte delante de la puerta.
Por la noche desaparece todo, hasta el felpudo.
Los gitanos se llevan todo lo que DO esté bien sujeto. Y luego, estos portugueses, que parecen dormidos, DO se sabe qué es lo que pretenden. La
empleada, por ejemplo. Tiene muy buen carácter, eso sí tengo que decirlo, y sale barata. Pero le
tengo dicho cien veces que hay que humedecer
las blusas antes de plancharlas; pues no hay manera: me deja las mangas llenas de dobleces."
El destino en Beja se considera en la Bundeswehr como un destierro. ¿Adónde se puede ir?
Los bares son sucios y a los alemanes nos miran
raro. Debe de haber muchos comúnistas aquí. Y
luego, lo de las bombas: todavía tenemos el susto
metido en el cuerpo. Hace un año saltaron por los
aires 12 coches. Tuvo que pagarlos el seguro; estaban totalmente destrozados. Los fines de semana, todo el mundo se marcha. Todos se suben al
coche y van al Algarve. Los hoteles son demasiado caros, así que se hace camping con remolque. La mujer conoce la vida de aquí. El dia y la
conversación transcurren apacibles, mientras el
perro se lo toma con calma.
.Las instalaciones del aeródromo tienen 800
hectáreas, 141dlómetros de verjas, una poderosa
infraestructura. El comandante en jefe de la base, el teniente coronel Michen, hombre eficiente,
al tanto de lo que ocurre en el mundo, vestido
con el uniforme rojo-anaranjado de los pilotos,
me enseña los hangares, los bancos de pruebas,
las instalaciones de protección de vuelo, los servicios de búsqueda y salvamento, 105 talleres de
e~ónica, el almacén, la clínica, el polvorín, la'
central de operaciones.
Hay hasta una tienda duty- free, como en los aeropuertos internacionales. Tan sólo echan de
menos con amargura una piscina y un gimnasio.
La base da la impresión de una empresa industrial bien organizada: alta tecnología en vez
de aires militares, especialización en vez de obediencia ci-:ga. Disuasión made in Germony como
producto de punta. "Beja", me explica el comandante. "no es una base losDstica. Aquí lo único
que hacemos es entrenamiento de tiro, bombardeo y vuelo rasante. En el Alentejo se puede volar
a 100 metros del suelo sin problemas. No nos
queda otro remedio, dada la falta de comprensión de la población alemana respecto a las necesidades de las fuerzas aéreas". Sin ningún recato
se pronuncia el concepto decisivo: exportactón de
ruido.
"No, con los portugueses no hay el menor
problema. Los contactos con el alcalde se producen sin dificultad, y la relación con la población
es positiva en términos generales. Al fin Y al cabo, la base es la que proporciona más puestos de
trabajo en muchos kilómetros a la redonda. Contactos privados con los militares portugueses tenemos, por desgracia, pocos. Falta de tiempo, fatiga y, luego, la barrera que supone el idioma..."
Otro oficial que nos ha estado escuchando, y que
por lo visto es un as en la OTAN, interviene en la
conversación. Conoce pr'cticamente todas las
bases desde ATizona hasta Anatolia, pero, por lo
que se refiere a las fuerzas aéreas portuguesas, si>-lo puede decir: ",Todo chatarral Desde el punto
de vista técnico y de preparación son como un
jardín de infancia. ¡Olvidese de los pot1Ugueses si
un día se poneillas cosas seriasl" El gesto del comandante en jefe se petrificó. "Ese compañero",
me dijo al despedirnos, "está aquí sólo como
huésped. En cambio, nosotros.•. ¿Cómo le diría?
En fin, en una palabra: no DOS gustan esos
tonos."
Paso la velada en la Casa Alemana. Hay chuletas a la cazadora y costillas ahumadas. La Afisión
Católica Militar comunica: "Santa misa de la Camunidad militar, a las siete de la tarde; capilla
de la base, bloque 111, padre doctor F. HUdebrand". Al terminar, nos quedamos charlando
y disfrutando de la mutua compañía.
Después de la tercera cerveza vienen las historias. "Por ejemplo, el .problema. de la bandera
negra, roja y dorada. En suelo portugués sólo
puede ondear la bandera portuguesa. En eso han
hecho mucho hincapié. No sabemos si estará
escrito en alguna parte. Desde un punto de vista
formal, la base está bajo mando portugués. Ni siquiera el Secretario de Estad~, qlle vino hace poco de Bono, pudo convencer .del otra cosa a esos
señores de Lisboa. ¿Qué podíamos hacer? Al final optamos sencillamente por colgar nuestra
bandera de la ventana. Y luego aquel asunto del
perro. No, no era un perro pachón; era un coQie
neurótico. La dueña, mujer de un suboficial, no
era tampoco muy estable. Sufría dificultades de
adaptación, se dijo, sobrecarga psíquica. El caso
es que se le fue la mano cuando un chaval le hizo
daño al perro. ,No vea cómo se pusieron los
padresl Estos portugueses. Se habló de maltratos
a la infancia. Se llamó a la policía. El proceso está aún pendiente. Pueden pasar años antes de
que se vea el juicio y para entonces la autora del
incidente hará ya tiempo que ha vuelto a su casa
en el Sarre o en el Alto Palatinado. Sea como
fuere, son historias desagradables. Yo di~a que
son conflictos intercu1turales: para los alemanes,
el perro es sagrado, y para los portugueses lo es el
niño. Pero, por lo demás, no tenemos aquí ningún problema."
l
El. placer de estar triste
.,
En la noche más corta del año no habla casi una
•
1
Loure~
me lanzó una mirada como si le hu.
"Ni hablar", dijo. "No me puedes pedir una
03ia.así. Considero mi obligación", pro5iguié-en
tono solemne, "protegerte de esa pegajosa
ocu.rreocia. Aqui. y 10 que sigue lo soltó como
un recitativo. mudando la voz. "aquí encuentra
el alma portuguesa su expresión musical en el fado. que te produce una maravillosa tristeza. ¡Sí.
señor! La búsqueda de un dolor ioemnguible, el
paladeo de una desgracia innombrable, la esperanza de la desesperación. No hagq más que citar
lo que te susurran todas las guías turísticas que se
han escrito sobre Portugal. Yen la línea siguiente
encuentras la palabra sobre la que sólo hay una
cosa cierta: que es intraducible. Saculadel ¡Fondo primigenio del alma portuguesal Ese es el lamento que lanzan esas señoras en la Adega Mes.quita, con los ojos cerrados en éxtasis.
¡Melancolíal ¡Cruel destino! O gono de Iet' trútel
Y tienes que oírlo en silencio reverente, y pobre
de ti si no lloras con las guitarras. ¡Qué profundidad! ¡Qué imbecilidad! Tenemos que tomarnos
otra copa a la salud del fado."
Habíamos recalado en un bar aburridamente
vacío. Aparte de nosotros. ao había más qUé una
pareja de enamorados cuchicheante en esta
cueva crep~ar. forrada de terciopelo rojo.
que producía la impresión de un panteón.
Louren~ no había acabado aún su perorata.
"Portugal es el único país del mundo en el que
los adultos lloran y se recrean en su propia inanidad. ¡Ya sé lo que vas a decirmel Que todos los
pueblos tienen su kitltch, su lado cursi. Y lo veDerano Pero nadie cree tan profundamente en el ahsurdo como nosotros. El kitlch es nuestra religión. ¿Y por qué? cabe preguntar. Porque a nadie le es tan necesario como a nosotros. El fado es
el nimbo de nuestra ignorancia, la aureola que le
hemos puesto a nuestra miseria. No es de
asombrar que Baudtu/.e no tenga traducción. ¡En
todo el mundo no hay nadie, más que nosotros,
que se sienta orgulloso de estar acabado! ¡Salud!"
"Bueno, ¿y qué?" le interrumpí. procurando
mostrar tacto. "No tiene tanto de extraño. Toda
mentira en la vida tiene su grano de verdad."
"¡Tanto peor! Si es verdad que tenemos un trapo mojado por alma. ¿quieres que me ponga a
llorar conmovido? ¡Me importa un pito esa alma!
¡Prefiero a un gánster, a un especulador, a un
chaval que se prostituye!"
Pude ver con el rabillo del ojo que la pareja del
rincón se levanta~ precipitadamente. El timido
y cortés Louren~ estaba irreconocible.
"¡Benditas sean las multinacionales!" Ahora
casi gritaba. "¡Bienvenida a Portugal, mM!
¡Bienvenida la brutalidad alemana, el bulldozer
Jl.D1ericano! ¡Es normal! La codicia, el cáncer, la
explotación, todo normal. ¡O. si quieres, el existente reall ¡Cualquier cosa antes que éste serial
r:adiofónico que se tiene por profundidad del almal"
Se detuvo y me miró sarcástico. No puedo garantizar qué es lo que pasó después.
a POCO.
biera 1lJDeDaZllOO con -un cuchillo.
sola nube. Una brisecilla subía clesde el río hasta
la terraza en la que habíamos cenado.
"Todas las interpretaciones de Wittgenstein al
uso", decía Loure~. mi más rec¡iente amigo,
"fallan en este punto capital."
I
Probablemente tenía razón, perq, por desgracia, no puedo comunicar al resto del mundo las
demostraciones que me expuso. Estaba demasiado ocupado admirando el respl*ndor rosáceo
que los últimos rayos del sol .arrojaban .sobre el
muro rosa ante el que estábamos Isentados. No
tenia esta luz nada de lechoso ni
neblinoso.
Louren~ Vaz me había gustado primera vista. Sabihondo. tímido e indiferen , con sólo 22
años, se me antojaba UD niño piodigio. Estudiaba matemáticas. Aunque no tenía un céntimo
-su padre era un representante de productos
farmacéuticos fracasado y vivía de una pequeña
pensión-o se movía como si tuviera Lisboa a sus
pies: medio dandi, medio enfant terrible. Le pedí
que me condujera por la ciudad de noche.
En las diminutas tabernas detrás del teatro Nacional, las apreturas eran incesantes. El aguar. diente de orujo que se tomaba aquí era fuerte y
barato. Lourenco hablaba un alemán preciso y
: pulido. Tras el tercer btJg~o conseguí apartarle,
: con una pregunta hecha ex profeso. de GiXie1, i Tarslti y las antinomias de la axiomática, y nos
\ pusimos camino de la ciudad alta. Ya había
anochecido entre tanto. Se detuvo ante una casa
cuyafachada estaba recubierta de tablas claveteadas.
"Este es el local al que hay que venir", me dijo.
. "Y no me preguntes por qué. Al parecer, se
reúnen aquí los jóvenes intelectuales. ¡Mira eso!"
La entrada estaba rodeada, en efecto, de figuras de la movida de moda. y el control de los
era inexorable. Para sorpresa mia,
LourenQO pudo entrar en seguida y también yo
pude gozar de un whislcy tibio y una música atro- .
nadora. No era posible mantener una conversación. Pronto~uimos de allí. Fuera pululaban actores y actrices entrados en años, carteristas. señoras peripuestas. pequeños ClJmeUos. turistas.
por las estrechas callejuelas. El lujo se había instalado en medio de un barrio pobre.
En la Rúa Diario de Noticias. una voz femenina, ronca y quejumbrosa, salía de un sótano.
"Nunca he estado en un local de fado", dije.
"La verdad es que va siendo hora de que lo es.
cuche. ¿Tú vendrías?"
r
o
rostros
48
roco
yo tampoco tenia la cabeza muy clara.
"Te voy a decir una cosa". empellÓ, más o menos, de nuevo. "Nunca ha existido el alma portuguesa. Lo be estudiado. ¡Es todo litel'atural Un
invento de los extranjeros que en el siglo XIX se
venían aquí a disfrutar de sus rentas. cansados de
la civiliZllcióll. fODNÍ!ntic05 de guardarropa...
Fueron ellos los que se lo ucaron de la manga. ¡Y
nosotro5 caímos en la trampal Ni siquiera las ilusiones más idiotas han aeciclo 81 nuesbo propio
estiércol. U..... tieoeo el progreso y el dinero,
pero su vida es fria. vacía, carente de alma. ~o­
sotros no tenemos qué comel'. pero. en cambiq,
usufructuamos la condición humana. La pobreza
es un resplandor interior'. 'EtIo es10 bonito en Portugal. _uJ4de. Puede contratarse en cualquier
agencia de viajes. ¡Sencillamente COIlIDOVedor!
Precisamente todo aquello de lo que huís en vuestro país como de la peste. os psta aquí: nuestros
can'OS de bueyes. nuestra alfarma, nuestra primigenú!dal y nuestra alma lastimera."
Acabé por llevarle a casa. a pie, atravesando
plazas desiertas. por empinadas escaleras. Una
vez tuvimos que apartarnos para que no nos mojara. con su chorro de agua el camión que iba limpiando las calles, y tengo la sensación de habernos cruzado con el violinista ciego en alguna perdida callejuela. Recuerdo cómo tanteaba con su
bastón blanco y la cuenca clara de su ojo apagado... Pero quizá sólo lo imagino.
Delante del portal había dos putas chinas jovencísimas que parecían niñas. Por la ventana
abierta de una mísera pensión salían jirones de
música africana. La escalera era un pozo oscuro
que parecía no acabar nunca. Por fin llegamos
ante la puerta de la casa de Loure~'
Se llevó el índice a los labios. porque no quería
despertar a sus padres. El piso parecía un guardamuebles. Estaba atestado de armarios informes y de sillones con fundas blancas. En una mesita en la sala se apilaban libros de lógica matemática. Reinaba un olor antiguo a cera del suelo
y naftalina. Había un silencio algodonoso. En
una vitrina adornada con más y más trabajo de
talla oscura, se guardaban patrióticas medallas
conmemorativas. De golpe, me sentí totalmente
despejado. A la luz de una lámpara que tenía la
forma de un enorme búho de porcelana. colocada sobre una cómoda, podía contemplarse una
serie de trofeos y fetiches procedentes de Timor y
que colgaban en la pared. Loure~ estaba seno
.
.
humanos. En realidad son muy poco 11mcionales. Alguna son demasiado grandes pua
ser habitadas y permanecen vacias. Con las persianas bajadas esperan a sus dueños, que .....
endeud.oo por tiempo- iDdefiDido y tiefteIt qaeprestar su servidumbre penonal en Stuttgart o
Amieas a eambio de sus sueftos petdftcadolJ. Se
han tomado una terrible venganza COI) la tiemt
que tercamente se negara a alimentarlos.
El equivaJente profesional de esta arquitectura
sin arquitectos se encuentra en Lisboa. El que llega en barco o cruza el estuario en un transbordador, puede ver en lo alto, sobre la fam~ silueta
de la ciudad, por encima de torres y colinas, una
serie de gipntelcas cajas de cartón que sobresalen, violentos cubos mal tapados con ornamentos
rosa pastel o azul celeste. El centro comercial
Amoreiras es el orgullo del posmodemismo portugués. El terrorista, cuidador de jardín de infancia, que ha amontonado aquí sus tacos de
construcción uno sobre otro se llama Tomás Taveira, nombre que podría olvidarse con alivio si
no fuera porque su portador, que una vez se presentara como izquierdista estridente, se ha convertido en. el. niño mimado de la derecha. PenaIo
qÚB en cambio debe anotarse muy bien es ~
nombre de quien le encarga los trabajos. Krus
Abecasis, dotado demagogo, se convirtió en 1979
en alcalde de Lisboa. "¡Cuando termine mi mandato", gritó a los lisboetas, "00 vais a reconocer
vuestra ciudad!"' Y esta amenaza la ha hecho realidad Abecash en toda la medida de sus-fuerzas.
El hecho de que prohibiera a los jardineros municipales plantar claveles, porque quería borrar t~
do recuerdo de la revolución de 1974, es una mera anécdota. El que haya convertido una de las
calles más elegantes de Lisboa, la Rúa do Carmo,
en una zona peatonal digna de una pequeña
ciudad de la cuenca del Ruhr alemana o de los
Midlands ingleses es una simple aberración del
gusto. El que no vea la menor razón para atenerse a las leyes vigentes es un defecto de carácter.
Pero, en cambio, su proyecto principal:. la
destrucción deliberada de Lisboa, es un crimen
que no incumbe solamente a los portugueses. Semejante empresa es posible gracias a una dirección autoritaria de los asuntos municipales, que
en el centralista Estado portugués está a la orden
del día. La administración autónoma de los
ayuntamientos y el derecho de intervención de
los ciudadanos apenas tienen raíces allí. Y por ese
hueco de la democracia se introducen los mafiosos locales. Barrios enteros de las orillas del
Tajo se han entregado a la voracidad de las alimañas de la construcción. La arteria ejemplar de
Lisboa, la avenida da Liberdade, proyectada en
el siglo XIX como réplica de los Campos Elíseos,
se ha abandonado a la barbarie de los bancos.
Calles enteras caen bajo la piqueta. La estrategia
del alcalde es el ataque en tenaza. Por un lado,
deja que la ciudad se siga deteriorando. Para ello
sirve de punto de apoyo la ley de Arrendamientos, que hace casi imposible el mantenimiento de
la sustancia histórica. La rutina administrativa
sen!S
tado justamente debajo de estas figuras, sobre un
banco de madera. Se habí~ quedado dormido.
Salí de puntillas de la habitación.
Desmoote
Hasta bien entrado el siglo XX, más o menos hasta que comenz6 la I Guerra Mundial, los maestros constructores portugueses eran, dentro de
lo humanamente posible, infalibles. Desde la capital que volvieron a levantar después del gran
terremoto hfsta la más apartada aldea, crearon
. una arquitectura, a lo Jargo de los siglos XVIII y
XIX, que es, a la vez, espléndida y modesta, elegante y útil. No estoy hablando de los arquítectos
famosos, cuyas obras adoman con estrellitas las
guías turísticas. Quien sepa .distinguir entre la
megalomanía y la grandeza se limitará a encogerse de hombros ante el monstruoso sarcófago
de Malra o los adefesios neomanuelinos de Sintra
y Bucaco. El país debe su sustancia única a infinidad de constructores anónimos que levantaroó
quintas, palacios y casas de vecinos de gusto certero, de una destreza artesanal y una seguridad
en proporciones que no se encuentran en ningún
otro país europeo.
Quien pueda pasar unos días de vacaciones en
el verde paraíso del Norte, no notará en el Miño
su prolongada explotación. La agricultura de pequeñas parcelas que se da en esta región se basa
en una secular mitosis de la propiedad, gracias a
un derecho hereditario que ha acabado por dejar
unos huertos del tamaño de sábanas. A ~
a centenas de miles no les quedó más elección que
emigrar. Las huellas de la miseria ya no pueden
contemplarse en panorama, pues en los últimos
20 años han vuelto a su tierra innumerables trabajadores emigrados y han levantado, entre las
viejas quintas y casas de labranza, una cortina de
borror. Junto al Miño pueden verse hoy las casas
más feas del mundo: unas barracas emperejiladas, con azulejos color lila, rosa pastel, verde
chillón, con extravagantes escaleras de hierro
fundido, que se arquean sobre garajes desproporcionados; arquitectura espontánea que, imitación sobre imitación, ha escalado las alturas de
una pesadilla y ha llegado a superar con mucho a
sus modelos. Ningún barrio alemán o francés de
nueva planta puede competir con esta varia~te
pequeñoburguesa de ficción científica. Y en aras
de estas construcciones se han sacrificado muchos
es oUa aJ'IDIl qIMl a la Jarp nsuIIa.... dem.olec&
la que cuaIqafer 1IrJlIdDur. T, por otro lado, se
fomenta por ~ los mecIos de especulación. El
objetivo _la opend6D es la modemización forzada _ .. apa¡; el idaI eslétic:cY. la imitación
servil; el modelo inalcanzable: Hóuston, Teos.
Si la arquitectura fuera una simple cuestión ~
buen gusto o de protección de los monumentos y
nada ~, bastaría con hacer estas observaciones. Pero los muros en los que se instala una
sociedad dicen más acerca de ella de lo qu,e
podrían soñar sus- constructores. ¿Qué significa,
así pues, el espectacular hundimiento del arte arquitectónico? Tales cuestiones no hay que planteárselas.solamente en Lisboa o en el Miño.Portugal es sólo un caso extremo.
Las casas de los alemanes llevan escrita en la I
frente su riqueza pequeñoburguesa; las de los
suecos, la ideología de su estado de bienestar; las ~
de los italianos, su caos productivo. Pero los portugueses carecen de la vitalidad paradójica de los '
unos y de la cultura socialdemócrata de los otros,
por no hablar ya de que hubiesen podido encontrar el denominador común en el consumo.
¿De dónde les viene entonces que se empareden
en lo inhabitable?
La burguesía
..Está muy claro", exclaman mis sesudos anfitriones. "¡Mira la burguesía que tenemos!. ....
No acabo de entender. Y me aportan datos que
apenas se diferencian de un repertorio de imprecaciones: "Fue desde el principio una clase parasitaria. Para explotar a otros era para lo único
que era capaz. Pero, al fin y al cabo~ eso DO es t~
do lo que se puede pedir de una burguesía nacional. La plusvalia extraída ha de ser ahorrada,
acumulada e invertida en la producción. Pero eso
no se le ocuma a nuestra clase burguesa ni por
sueño. No es extraño que no fuera muy lejos. Primero, fueron lameculos de la monarquia; luego,
aristócratas de quiero y no puedo. Hasta los vendedores de mermelada se compraban un título
nobiliario. Pero, lo que es aún peor: toda aquella
banda adoptó la pose de los grandes terratenientes. El resultado fue una triste parodia, puro despilfarro y pretensión. Precisamente no haciendo
nada era como quería esta burguesía lumpen demostrar su exquisitez. Comisionistas, intermediarios, especuladores... 1Cualquier cosa menos
49
1
una actividad productival Una pequeña minoría
radical de trepadores y estafadores, y no sólo en
sentido figurado. La competencia la considera.ban una canallada, el proteccionismo les parecía
la cosa más natural, 'el rendimiento lo tenían por
superfluo y la cualificación se les antojaba algo
secundario. A sus ojos, sólo a los tontos se les
ocurría trabajar:'
y la cosa no quedó ahí, naturalmente. Pues, al
19ua1 que hiciera la burguesía con respecto a la
nobleza, también los pequeños burgueses tomaron ejemplo en el modelo de sus inmediatos superiores, siguiendo el lema: si él lo hace, ¿por qué
no yo? La actitud parasitaria es una enfermedad
contagiosa, y vivir por encima de las propias posibilida~ es, en este país, un imperativo categórico. En las modestas viviendas de alquiler de los
años sesenta seguía habiendo siempre un cuarto
para la criada, porque hasta el más humilde
criado se las daba de señor. Y desde 1974, prácticamente toda la población trabajadora ha adoptado esta actitud. Una clase media tan Iu'brida,
tan poco funcional y tan desorientada como la
surgida en Portugal no hay que buscarla con lupa. Sólo el Ministerio de Agricultura alimenta a
18,000 funcionarios y empleados, todos los cuales
tienen su puesto en Lisboa y se invitan a almorzar
entre sí a costa del Estado. Y eso en 'un país que
tiene que importar la mitad de sus alimentos, a
pesar de que uno de cada cuatro portugueses trabaja en la a~tura.
En -fin, volviendo a la arquitectura, todo e$b>
se refleja en ella. Portugal es un país que se moderniza desde fuera y no desde dentro, por medio
del consumo y 00 de la producción. Los que están
subdesarrollados DO son los portugueses pobres,
sino los ricos, desde el multimillonario al último
pequeño burgués.
Hablamos todavía largo sobre este y otros t~
mas. Los cuadros de la pared estaban t;nmarcados con buen gusto, los sillones eran cómodos y
en los vasos de -whúlcy tintineaban los ~bitos de
hielo.
Los inSensatos
"No ~ por qué", escribí. hace 100 años en su
diario de viaje la princesa Ratazzi, 1tero siento
la más honda simpatía por este país pequeño que
nO se deja avasallar, • pesar de que todo el mun50
do dice que está dormido, por DO decir que está
en las últimas."
Nada ~ que objetar a la ambición, a las
quejas, a las confesiones y los ataques de mis anfitriones. Ellos conocen Portugal mejor que éualquier visitante' ocasional. Pero si tienen razón,
¿de dónde viene su energía crítica? ¿Qué es lo
que suscita su espíritu de contradicción? ¿Y cómo
se explica que, aparte de los propios portugueses,
no haya nadie que los deteste? El que conoce el
país vuelve. ¿Es toda una revelación de tarjetas
postales? ¿Es todo únicamente nostalgia, kitBch,
mistificación? Me cuesta creerlo.
Ya el viejo arte de sobrevivir en siglos de decadencia es un argumento en contra. A juzgar por
las estadísticas, la mayona de los portugueses.
tendrían que estar muertos. Trabajadores a los
que se les paga el salario con 9, 12, 15 meses de
retraso; pensionistas que tienen que apañarse con
6,000 escudos al mes; desempleados sin seguro;
campesinos que sacan su sustento de parcelas diminutas: todos los indicadores señalan una miseria sin parangón en Europa. ¿De qué viven estas
gentes? Nadie grita, nadie pega tiros. nadie se
muere de hambre. Ese es el verdadero- milagro
portugués, un milagro negativo.
Las estadísticas son desoladoras. Pero la realidad no se rige por las estadísticas. Ocurre que el
sentido de los portugueses para lo fantástico no es
sólo una confusión romántica. InteJ.:Viene poderosamente en la práctica vital diaria. Comparado con la fantasía, el producto social bruto es una
quimera abstracta, y la economía oficial, en la
que creen en Bruselas y en el Banco Mundial, parece una mera sombra. Se vive de tres o cuatro
empleos, en las anchas zonas de un protéico trabajo clande.mno; se vive de huertos que no están
registrados en ninguna parte, del trueque directo, de un antiguo dar y tomar en las familias. Y
de paso, se pone de manifiesto que el principio de
realidad, que otras sociedades se han prescrito
con el mayor rigor, no es tan realista como creen
sus fieles seguidores.
El alto funcionario europeo al que conocí en
Lisboa, un hoI.ndés que se frotaba" las manos
Dlientras hablaba, parecía convencido de que lo
único que había que hacer era tener paciencia
con los portugueses, que lo que pasaba es que
todavía no habían evolucionado suficientemente;
de lo que se trataba era de animarles y elogiar sus
progresos, y acabarían entrando en razón. Me
permito dudarlo.
Pues lo que los portugueses oponen a la realidad no es sólo incapAFidad. Es resistencia. Aun.que es bastante difícil diferenciar una cosa de
otra. Sea como fuere, el resultado es una especie
de silencioso sabotaje que no se practica, como en
otros' sitios, por rabia, por convicción, por rencor, por ideología, por obstinación. No se combate al capitalismo de la eficiencia y la organización, sino que se evita, y se evita de una manera
natural y espontánea, porque Ii. porque DO les di-
ce nada a los portugueses. porque las virtudes
que exige no son la suyas propias.
Se aferran a lo suyo: a su tolerancia patológica; a su escepticismo, que sólo se detiene ante el
milagro; _ su generosidad indolente; a virtudet'
que tal vez sean utópicas y que acarrean una ¡re.
'Ve pen- Iización porque en un mundo progresivo
se consideran pecados capitales. ~ero no habrá
un día que recurrir a ellu? Todavía no está dicha
a este respecto la última palabra. Lo que los portugueses deEieoden. a veces de una manera sorda
e involuntaria, pero siempre con tesón, no es Dio·
gún activo. Son sus deseos. Pero es lo que nadie
posee. La critica a la razón se ha hecho carne en
este pueblo. Supongamos que la política fuese algo más que armamento y producción: suponga·
mos que existiera una Europa de los deseos. En
eM Europa, Portugal no seria ningún apéndice
periférico, sino una gran poteocla, y como todas
las grandes potencias, pondría nerviosos a sus vecinos, pero también despertaría su envidia.
En su Libro del ~o hlll:le el auxiliar de
contadof Bernardo Soares la siguiente confesión:
"Aveces, en medio de la vida activa. en la que
naturalmente dispongo de mí mismo exactamente igual que todo el mundo. me asalta una extraña sensación de duda: DO sé en esos momentos si
existo. Muy bien pudiera JeI' yo el sueño de otro
ser... Estoy casi convencido de que nunca estoy
despierto. No sé si acaso no estoy soñando cuando
vivo, o si no estoy viviendo cuando sueño, o si
sueño y vida no son en mí cosas que se mezclan y
se sobreponen."
Nadie sabe a ciencia cierta si el auxiliar de contador Soares se halla entre los vivos. En todo caso, su inventor y heterónimo, el poeta Fernando
Pessoa, hace ya más de 50 años que murió. Pero
todavía hoy, en medio de una reunión, el ingeniero Soares aparta con una media sonrisa la ~
lación del ordenador, y el dependiente Soares,
poco antes de la hora de cerrar, deja caer sobre el
mostrador la pieza de tela. Hasta este momento
había estado atento a su trabajo. Ahora, de ~
pente, ~ tan reservado, tan vuelto hacia sí.
¿Está distraído? ¿Está cansado? ¿Está abstraído?
¿En qué está pensando? ¿En qué cavilaciones, en
qué meditaciones se haDa sumido? ¿Se ha olvidado de nosotros?
{Tof7UJdo de Die Zeit, Hamburgo; oenión de lA]
DISCOS
---Mu, bueno
- - - -EJr«lenle
historial artístico, y el despegue que
ha tenido para dejar a un costado a
aquél que. junto a su solitaria
guitarra, tenía sobre sí el peso
íntegro en discos y recitales. Los climas sonoros que en la actualidad le
rodean han conformado otra imagen
del trovador cubano, les guste o no a
sus seguidores.
Este álbum, creemos, redondea
esa imagen y ese cambio notorio.
(MC)
--~in1
-Mejor.-o pn 'u ltmo
a _ mnrtir;o
·~Io
Los naleos
Contigo Amor y Parodia (* ..)
Sello Opus 35
Album doble de Silvio Rodríguez,
ea.... yazares
Grabado en España (Sin Calificación no circula en Mésico-Fonomusic
Extraño elepé, ya que recoge composiciones de distintas etapas autorales
del trovador cubano (de veinte años
atrás para acá, fechas variadas basta
arribar a la presente década).
Con la aportación de AfroCuba en
calidad de acompañantes, Silvio deja de lado, definitivamente, aquellas
épocas de cantautor intimista y, por
el contrario, nutre a sus páginas del
condimento elaborado en cuanto a
arreglos y musicalización de sus
obras.
Hay varios temas que corresponden a música para películas (entre
ellas "Solo el amor", "Te conozco",
"No hacen falta alas" y "Cuando digo futuro") que, aunque efectuadas
por encargo, mantienen la conocida
y reconocida altura poética de sus
textos para canciones, a la par de
otras (que no tenían ese destino
fílmico) entre las que sobresale
"Canción en harapos", de 1970, con
una letra corrosiva y denunciadora.
Similares méritos para "Historia
de las sillas", "En mi calle" (algo menos para esta última en lo que respecta a imágenes y figuras poéticas)
y, unos escalones más abajo, la que
consideramos la más floja de la
muestra elegida: la titulada "Boga,
boga " .
Como para atestiguar la madurez
que Se ha ido posesionando del Silvio
Rodríguez creador, un par de
ejemplos que provienen de la época
más reciente incluida en este álbum
doble: ambas originarias de 1984,
"Réquiem" y "No h~ falta alas".
Creemos que el keierto de este disco estriba en el hecho de atravesar
diferentes épocas del trabajo de SiIvio (cerca de una veintena de años),
misma que permite apreciar lós
avances producidos a Jo lar~o de su
estudios de Nueva York, recogen
parte del material que ha sido ofrecido en USA a partir de una inocente
serie de recitales en Broadway que,
posteriormente, se ha ido ampliando
a diversos estados de la Unión Americana con enorme éxito de público y
crítica.
Los dos discos recurren, en su
enorme mayoría, a temas tangueros
de antaño, aunque el tratamiento orquestal y de arreglos es sumamente
moderno. Vaya una cosa por otra.
Hay una serie de instrumentistas
de primera, y una'agrupación que
puede ser considerada como una de
las más equilibradas, sonoramente,
entre las que tienen su cuartel general en Buenos Aires: el Sexteto Ma- .
yor. Entre las Guatro voces convocadas sobresale la de Raúl Lavié, ya
que las restantes, femeninas, apelan
a la emotividad interpretativa ante
la paulatina desaparición de sus
cualidades vocales.
La grabación en estudio probablemente reste aquella atmósfera que,
seguramente, está presente en el eS"pectáculo en vivo. (MC) ..
Una combinación explosiva: Amor y
parodia. Los paraísos y las tragedias
de la relación de pareja. Datos aproximados de los enamorados: de 25 a
40 años, casi en el truene pero aún
con ganas de vivir; marcado por la
década de los sesentas y todo lo que
tenga que ver con la energía de entonces. Una o varias canciones pueden ser la radiografía de muchas relaciones amorosas. El lado de la ternura, en el disco, está logrado por
vastos recursos musicales e infinidad
de influencias: de Chico Buarque al
bolero mexicano.
La parodia de Los Nakos sigue
siendo eficaz. Sarcasmo como punta
de lanza en contra del mismo enemigo al que enfrentan desde hace vein- Antonio Zeped¡¡
te años: el sistema. Ahora son más y Templo mayor (* ***)
gaQaron mucho con los años. De la (Dos elepés)
urgente evidencia de un lenguaje di- Discos Olinkan I
recto se'Cambia a un humor más sugerente, aunque siga siendo un golpe . Un lugar común recorre los rincones
más profundos del oído musical o:tedirecto.
En el lado dedicado a la parodia, Dcano: la idea centralista y mercannada mejor que el rock para sopor- til de que la vida contemporánea sótarlo. Amor y parodia'es también un lo es, puede y será expresada metestimonio -que peca de serlo de- diante el instrumental y la carga
masiado evidente- del trabajo de conceptual de la imaginación urba- .
na (léase rock, jazz o música "nueva"
Mallo iniciado en 1968. (VR)
de carácter académico).
Para desmentir esto -quizá sin
proponérselo- Antonio Zepeda realiza un trabajo casi solitario por descubrir y/o reinventar la música que
logra sacar de instrumentos prehispánicos y étnicos de uso y factur~ reciente: ocarinas y silbatos, flautas de
barro y carrizo, caracolas de mar,
teponaztlis deoambú y madera, caparazones de tortuga, entre muébos
más.
Se puede disentir del carácter
mfstico que Zepeda imprime a sus·
actuaciones. Se puede discutir el
atractivo "folklórico-turístico" de un
músico de larga treosa y vestimenta
colorida. Pero la música está ahí, y
Tango Argentino (*. y medio)
esos sonidos brotando ~e instrumenGrabación en estudio de parte del
tos viejos o primitivos, no mienten.
espectáculo de igual nombre
Música nueva por la simple razón
SelloWEA
de que antes de la visión-oído de 'LeEstos dos volúmenes, re~strados en peda, no existía. (CO)
Ric Ocasek
'I1ús side of paradise (* **.)
Discos Wea-Ceffen
Ríc Ocasek (ex de los Can) es de los' ,
mejores cantantes que han tratado
de describir el estado actual de los
sentimientos amorosos. Para Ocasek,
el amor es concebido como un leve
tocarse ocasional, como un leve
acompañarse solidaria y solitariamente en un mundo de violencia
creciente. "Los sentimientos en movimiento" (una de las mejores composiciones del disco) son aplastados
por la velocidad exterior de las máquinas.
En este lado del paraíso tenemos
la continuación de una concepción
musical plena, instalada en el rock
dé vanguardia de los últimos años.
Ocasek es, en buena medida, el trovador de la post-modernidad.
(GSRlCR)
Martha Jean Claude
Canto popular de Haití. (**.)
Sello Pentagrama (Licencia
EGREM, Cuba)
Por medio de una docena de composiciones del más acentuado repertorío folklórico, la intérprete haitiana
(radicada hace mucho en Cuba) 'ene oportunidad de lucir sus condi iones vocales y las del grupo qu~ le
acompaña en esta tarea ~uera.
Podrá el oyente detectarla en S11S instantes delicados o en sus arrebatos
vibrantes, en lo cálido o lo potente,
poseída por la suave y necesaria entonación o por la fiel¿re rítmica que contagia al más desprevenido de los
auditores.
Por si fuera poco, la dualidad que
separa y reúne (de acuerdo al tema
del que se trate) al oyente sugestivamente cómplice o a aquel que, ya, se
halla apto para entrarle al rubro
danzante..
TratánOOse..de-·un sólo elepé, parecería que se le va la mano en materia de cambios y variaciones... Quienes están frente al equipo de sonido,
o en la pista y a la espera, agradecidos. (Me)
51
CUBA LA
MUSICA POPULAR
.
-
•
---
¿Democracia o mal gusto?
Nueva Trova
¿dónde estás?
Junto con el significado que han tenido las emiso-
l'aS oortamericanas en cuanto a invasi6n de ondas radiales (con lo que ésto signifi~ obviamente, en materia de su.gereocia o imposici6n de gustos musicales ~ los cubanos), hace un par de
dos los dirigentes de la Revolución creyeron
COIlVeDiente, o llegado el moDÍento, de poder asimilar -seguramente por la creencia en la madu..s6n del pueblo- aquellos materiales que, provenientes del exterior, podían ser puestos al alcance de la población radioescucha, sin mucho
peligro de "contaoúnación" en cuanto a sus valores artísticos, musicales en particular.
Con ese criterio, los cubanos pudieron tener a
su alcance a los grandes y rutilantes nombres del
mundo de la canción orientada, básieatnente, a
Mauricio Ciecbanower
lo comercial, y dentro del circuito internacional
por todos conocido.
No hace falta mucha memoria e imaginación
para darse cuenta que tuvieron ingreso en Cuba,
urante y después de algunos viajes a la
sin ningún tipo de requerimiento en materia de
isla de Fidel ~n especial, motivados por
pasaporte (muy por el contrarío) figuras que son
eventos artísticos festivaleros- DOS surabiertamente adversas y hasta enetnigas de la R~
gían cierta dudas lespecto a cuestiones del muo- - voluci6n Cubana, como Julio Iglesias, Roberto
Carlos, Raphae1, el "Puma" Rodríguez, y las de
do del arte Y del especücuIo, vistas y oídas en el
curso de nuestra estancia.
.
origen gringo en boga, aparte de las de origen
Llegó a llamlll'DOl poderosamente l. atención
mexicano que, generalmente, han sido bien acola insistencia de gran parte del público presente
gidas por el público de la isla. Desde los remotos
en el Festival de Varadero, por ejemplo, a propótiempos del bolero a los del cba-cha-cha, el mamsito de consultas al respecto de diYel'SOS números
bo y los de tinte romántico y baladístico de las úl-de los que aquí, en MéDco, o en cualquier platimas épocas.
Pensamos que esta apertura del mercado discoza internacional se hallan catalogadas dentro del
rubro netamente "comercial"- y que, luego de
gr~ico y radial en la patria de Guillén es la que
haberse anunciado su participación en el ya faha influido, notoriamente, en los resultados de la
moso festival de la hermosa playa cubana, no
mencionada encuesta.
concurrían al mismo (en especial por las conociCercanos ya los treinta años del triunfo de la
das trabas e impedimentos, por no decir directaRevolución, y junto a eSta particularidad recién
punb,alizada, estimamos que otro índice se inmente probibidoaes, que les eran impuestas por
el monopolio de Televisa, ya que se trataba de
corpora con caracteres netos a aquel fenómeno
números artisticos de su habitual cartelera). En
del acceso libre a todo tipo de manifestaciones
general, asistían figuras directa o indirectamente
musicales provenientes del exterior: el cansancio,
relacionadas con la llamada corriente del Nuevo
el tedio o el aburrimiento de grandes sectores del
público cubano hacia los -máximos o mínimos
_Canto, pero gran parte de ese público reclamaba
portavoces de la llamada Nueva Trova Cubana.
por la ausencia de populares figuras de la canción
Las colocaciones, prácticamente inexistentes,
(en especial romántico-baladística, o de los
de SUvio Rodríguez y Pablo Milanés en los escrusiempre bien recibidos mariachis, apreciados en
tierra cubana)..
tinios finales, pareciera indicar esa tónica manifiesta por parte de los connacionales de ambos
Con un poco de detenimiento en el fenómeno,
cantautores.
es posible rastrear esta particular situación de la
-música popular -nativa e intemacional- que
Y esto último'no checa, a decir verdad, con la
se verifica en la tierra de Martí.
imagen y las fantasías que muchísima gente (que
Una reciente encuesta, de amplio espectro,
no habita en Cuba) tiene al respecto de dicho
movimiento cancionero en la isla.
efectuada a nivel nacional (y cuyos resultados
fueron dados a conocer .hacia mediados de marm
Todo mundo supone (o cree estar en 10 cierto Y
seguro) que dicha corriente de la palabra y el
último) sirve para ratificar una linea que guarda
relación estrecha con sus resultantes generales y,
canto cubano arrasa (literalmente) con los restambién, con la orientación que en materia de
tantes géneros que tienen cabida y difusión en
aquellos lares geográficos.
.
gustos priva, desde hace algunos años, en la plaSin embargo, rotundamente, no es así.
tea' Yen la audiencia niedia de Cuba. En bastanDatos concretos que avalan esta certeza (al
te medida, la más significativa dentro de este tipo
de sondeos • nivel popular.
margen de las observaciones personales que uno
Una encuesta
reveladora
D
•
lhNando ele aperturas
52
pudo haber hecho en su¡ estadías en Cuba): SUDO figuró a l las dos listas al las
que podía haberse hecho presente; por uo lado,
la de compositor y autor de sus propios temas;
por otro, en el de intérprete.
Por su parte, Pablo Milanés se ubicó sí como
creador, en el segundo lugar entre su¡ compatriotas, con "El breve espacio en que no estás.., y al
igual que su colega SUvio no logró colarse entre
los intérpretes elegidos por el público.
En cierta ocasión, Silvio Rodríguez reconoció,
ante una consulta que le formuláramos, que sí
había descendido el porcentaje o la cuota de canciones "comprometidas" o sociales que, en los
primeros años de la Revolución, habían tenido
mayor cabida en los repertorios de la gente de la
Nueva Trova Cubana como él y sus compañeros.
Incluso que ~ caudal se había volcado, en gran
parte, a la temática de lo sentimental y lo cotidiano.
Ni aún con eso, con esa variante en el catálogo
temático los máximos eKpOnentes de esa línea
cancionística -él y Pablo- pudieron competir
con sus "opositores" en las colocaciones, según se
podrá apreciar seguidamente ante los números,
siempre elocuentes, de lo escrutado en la encuesta que nos ocupa.
vio B.odriguez
Los peldaños del pRo popular
De entrada nomú, José José toma la simbólica
escoba entre sus manos y, literalmente, "barre"
con sus seguidores: triplica en votos (con más de
110 mil) a sus iiunediatos seguidores: nada menos
que Julio Iglesias, Rubén Blades y Juan Gabriel,
en ese orden y ~n 40 tnil sufragios el primero, y
38 tnil y monedas los dos últimos.
La constatación no culmina ahí. Hay otras de·
parecido calibre, para quienes suponía -o estaban seguros- que el público cubano andaba en
otras ondas, mucho más calificadas en cuanto a
profundidad temática y artística. Algo parecido,
digamos, a lo que sucede en el terreno de la literatura y las inclinaciones del lector medio de la
isla.
Seguimos. La cifra de votos favorables a José
José significa, en materia porcentual, un 23.8 por
ciento del total de lo computado y encuestado.Cabalgando atrás del segundo, tercero y cuarto
que ya hemos citado, se colocan algunas figuras
que, entremezcladas en el orden de aparición,
también provocan algunas muestras de sorpresa y
de cuestión insólita.
Veamos los nombres y porcentajes de los puestos q~ sexto y octavo: Dyango, con 7.6%,
Camilo Sesto con 7.1 % Y Michael Jackson con 3
por ciento. Sin alcanzar el número tres, con
2.~% se ubica Stevie Wonder; en el décimo casillero, y con 2.8 %, el brasileiio Roberto Carlos.
Antes de que cierren el pelotón Serrat, Kenny
Rogers y Chico Buarque, colocados en los núm~
ros 18, 19 y 20, consignamos a quienes se en-
cuentran por encima de ellos aunque sea con porcentajes mínimos en cuanto a preferencias. Ellos
son Plácido Domingo (1.7% } Elton John y ~ionel
Richie, ambos con 1.6%, Y el fenómeno gringo
Bruce Springsteen con un deprimente 1 y medio
por ciento.
Como se podrá apreciar, la selección efectuada
por la población cubana tiene sus bemoles, hablando en términos musicales.
OlDara
Portuondo:
Material de estadio
El gusto cubano
Es evidente que los resultados de esta encuesta
llevada a cabo en Cuba entre una gran parcela de
su ciudadanía tiene tela de donde cortar, en
cuanto a investigación y conclusiones a arribar
ante números tan insólitos y sorpresivos en muchos casos.
No se trata únicamente de detectar por medio
de esos porcentajes y ubicaciones hacia dónde
sopla el viento de la idolatría popular, sino también qué está pasando con los cubanos en esta
etapa tan cercana a las tres décadas de haberse
concretado la Revolución.
Párrafos atrás hemos empleado los términos
cansancio~ tedio y aburrimiento, con respecto a
los exponentes y al movimiento de la Nueva Tr~
va en sí. Estimamos que las figuras y cifras que
Carlos Puig
hemos dado a conocer colaboran con el acercamiento a esa hipótesis.
Creemos que ahi no termina la cosa. El abanico pareciera haberse ensanchado, de unos años a
esta parte, en otros renglones en los que mucha
gente creía que las cosas estaban más claras y definidas respecto a la evolución y afianzamiento
de determinados valores en el pr~ revoluci~
narío iniciado aquel enero de 1959. Algunos índices parecieran indicar que no todo se da en esos
términos.
Recordamos, a propósito, el impacto que nos
causara en uno de los viajes a Cuba (1984) una
telenovela de origen brasileño que sacudió, conmovió e impactó sensacionalmente a la audiencia
ace treinta años, cuando era casi una ni-realmente es inenarrable e incalificable lo que
ña, Omara Portuondo visitó México por
fue aquello-, en base... a una mujer, de condiprimera vez con el cuarteto vocal femenición humilde ella, que se enamora (y viceversa,
no de Aida. Hoy, convertida en una de las cancomo no podía ser menos) del clásico hombre ritantes locales más reconocidas en Cuba, tal y ~
co. Al mejor estilo de Corin Tellado, dicha telemo lo muestra ]a encuesta de ]a revista Opina, ha
novela (creo que se titulaba "La esclava", o algo
regresado a México para hacer una temporada.en
así), modificó la rutina diaria y los horarios de la
El Gran Salón.
población, haciendo que se corrieran las horas de
"Ha sido de una gran emoción para mí esta exinicio de los partidos de beisbol, que se abrieran .
periencia
en ~éllico-dicelacantante-, es
intermedios especiales en las festividades del carcional ver cómo los jóvenes y viejos mexicanos
naval (nada menos esto, en Cuba), y hasta los de
bailan y cantan nuestros sones y bolp.Tos."
determínadas actividades laborales...
Cuando lo comentamos con colegas amigos cuCon respecto a los datos de la encuesta de la rebanos de distintos medios, se "solidarizaban" con
vista cubana y que llegaron a México en un cable
nuestro planteo... y hasta agradecían el hecho de
de France Press, en la que no aparecían ni Pablo
que no hayamos estado cuando algunas de esas fiMilanés ni Silvío Rodrígnez- comenta: "es obvio
guras de la telenovela llegaron a Brasil para una
que hay un error en e] reporte de la encuesta y és- .
visita. Lo de héroes nacionales, según nuestros
te, seguramente, es que no se tomó en cuenta que
interlocutores, se quedaba corto.
Opina haCe dos distintas investigaciones, una paSumamos esta última referencia televisiva al
ra los cantantes internacionales y otra para los
significado que le otorgamos a una no tan inocende] ]ugar. En Cuba la Nueva Trova es muy querite encuesta sobre la música popular y los gustos
da; sobre todo Pablo Milanés, lo que no impide
del público cubano al respecto de sus figuras, l~
que también se oiga otro tipo de música".
cales e internacionales.
Cubana de pies a cabeza dice que el hecho de
Pensamos que debiera ser motivo de estudio
que José José, Julio Iglesias o Camilo Sesto sean
por parte de los sociólogos y especialist~ de la
muy escuchados en su pais, no debe considerarse
isla en el campo de los medios de comunicación
como un retraso dentro del progreso cultural de
y, en este caso concreto, de lo discográfico y rasu país, sino que al contrario "esto demuestra que
dial en especial. Se podrían arribar a conclusiones (y las subsecuentes correcciones, por sucomo en todas partes del mundo en Cuba hay púpuesto) en estos terrenos tan delicados para un
blico para todo tipo de cosas y aunque la popularidad de estos cantantes sea alta~ no se detiene el
país como Cuba, único por sus características
proceSo de apoyo a los artistas cubanos y más a
dentro del ámbito latinoamericano.
Cuando salen a luz cuestiones como éstas , los jóvenes"y despuésde ponerel ejemplo de la última Bienal de Pintura de la Habana advierte:
-que creemos trascienden lo meramente anec"Esto se verá bien claro en el próximo Festival de
dótico-, es conveniente ponerse a pensar en la
Varadero. Por suerte -dice- e] anfitrión y or:
distancia que separa a la ióvolución de la evoluganizador principal este año es Pablo Milanés, esción, en un proyecto que nació y se desarrolló,
to redituará en calidad para e] festival y por concon todas las dificultades imaginables, a partir de
siguiente e] públiCo cu~ano, que espera con
aquel recordado comienzo de año de 1959.
d·a para
mucho
H
sensa-
muchísimo cariño este festival, tendrá a lo mejor.
de lo mejor en casa".
.
Invitada por el gobierno de Veracruz para participar en el carnaval jarocho, Ornara decidió ve.DÍl a México para segpir presentándose "porque
~e )ICIIS es muy celaDO • Cuba en todos los aspectos; hace algunos dos tuve la experiencia de
¡.1eSeDtanDe ea el CaIiforDfa '1 es sorprendente
como la gente lDeIicana baila Ydisfruta nuestros
SOlleS, que son lo que ustedes Uaman salsa; desde
el jUin, México y Cuba tiellen una identidad musical muy parecida". Ornara estuvo presente en
los conciertos de Pablo Milanés en el Auditorio
~acional el pasado mes de m~: "DO pude contener las lágrimas, es un triunfo que Pablito se ha
ganado a pulso, a base de hacer las cosas con mucha calidad; para los que estuvimos presentes en
e] "Anfiteatro" no nos queda duda de que sería
muy tonto no incluir a Pablo en alguna lista de
popularidad. y qué decir del público mexicano
que se entrega porque sabe que Pablo ]0 merece".
. En Varadero, Omara Portuondo se presentará
con lrakere, experiencia que, según cuenta, ]a
tiene muy ilusionada: "Yo me presentaré con mis
amigos de Irakere, E]ena Burke ]0 hará con el
grupo de Arturo Sandoval que es uno de los grandes trompetistas cubanos contemporáneos; también habrá, como siempre, bo]erístas, troveros y
gente del canto nuevo, eSto demuestra que en
Cuba hay todo tipo de música y el público sigUe
bailando los sones, porque esa música nunca se
va a morir, porque lo traemos en la sangre, tenemos raíces africanas yeso a la hora de bailar no se
"olvida".
. En Cuba, concluye Omara, "se sigue y se seguirá escuchando el jilin, los boleros, los sones, la
vieja trova,·el canto nuevo y toda la música que
salga de las raíces más profundas de] pueblo, porque es al pueblo a quien le cantamos y si lo hacemos en un tono que él identifica como suyo, seguramente le gustará y lo disfrutará".
53
T
u calle y
nr.
soledad. Te cuesta trabajo
Tu calle
dejar de ver televisión. tener que.aneglar-
te y salir, pero es viernes de quincena y ni
modo, la noche será buena. Si regresas, harás
con el dinero suficiente para completar la renta.
Cambias de opini6n y sólo buscas tus pantalones
de mezclill. y tu suéter azul. La bolsa que eliges
es la misma que usaste ayer y por ello hay en ella
todo lo necesario para que te arregles en el botel,
eo el ouarro donde te cambiarás de ropa.
En la sala tu madre termina de ver una telenovela, apaga la televisión y se mete a la cocina a
lavar los trastes de la comida. Son.lassiete y media de la noche y te despides de ella y de tu hijo,
ese niño de cinco años que apenas y habla; ese niño siempre distante, pegado a las. faldas de su
abuela. Cuando lo besas te acuerdas de lo que te
, dijo un cliente que resultó policía: "Reina, tú y
yo nos parecemos; cada vez que salimos de la casa y no sabemos si vamos a regresar".
Para ellos y tu hermana, que no tarda en regre.sar de la escuela acompañada por el novio que le
apruebas, trabajas de mesera en un Vips. Te conviene hacerlo de noche, porque hay menos trabajo, un sobresueldo y son mejores las propinas.
Todos saben que guardas tus uniformes en el restaurante.
Desde hace tiempo tu madre y tu bermana saben a lo que te dedicas pero ninguna de ustedes lo
acepta. Te molestan los momentos en que la
complicidad de ellas se hace evidente; los regresos con tanto cansancio a cuestas en que procuras
no hacer ruido y ellas en el cuarto se despiertan y
te miran lo mismo contentas por tu regreso que
tristes y dolidas. Esa mirada se las descubriste
cuando te despidieron aquella vez en el aeropuerto, cuando te fuiste a Cancún, invitada a una
convención de hombres viejos y solos que nunca
entendiste bien a bien a qué se dedicaban, pero
que te dej6 el dinero con el que abriste la cuenta
de banco. Ese dinero con el que esperas llegar a
poner un negocio para dejar la calle; ese dinero
que aumenta cada mes por los inte~ y los miles de pesos que eres capaz de apartar para tu salvaci6n; para no llegar a vieja y que nadie se vaya
contigo como le sucede a Susana, la pobre Susana
tan grande y tan gorda con ustedes en la calle,
dand9 lástimas. La Susana, distint de tu amiga
Remedios, la que si supo cómo salvarse: tres años
en eso y después se fue a Pachuca, rentó un local
y puso una boutique. Remedios te invit6 a su boda, se casó con un muchacho guapo y decente; un
muchacho como el que sabes te espera en alguna
parte, lejos de la calle en que trabajas, ese
muchacho con el que sueñas: tan parecido y tan
distinto al padre de tu hijcJ, a quien después del
divorcio nunca volviste a ver; supiste que se fue a
vivir a Monterrey.
Bajas las escaleras desde el tercer piso y sales a
la calle, caminas unas cuadras basta llegar al Eje
y ahí esperas un tui que te llevará a la esquina de
Cayosso. La noche te da miedo. Cuando subes al
taxi te preocupa la mirada del hombre que descubre adonde vas y a lo que te dedicas. Ese hombre
que en el primer semáforo te ofrece un cigarro y
.0
yml•
soledad
Víctor Ronquillo
comienza a hablar de sus taxis, del negocilade fayuca que tiene en Tepito, donde queda la casa
que te ofrece. Desde hace mucho aprendiste que
es mejor la cortesía, un trato amable, llevarle a
ellos la corriente para evitar su violencia. El tipo
te explica que por este lado llegarán más rápido
cuando nota tu preocupación porque tomó un
rumbo distinto al de tu camino de tres o cuatro
noches a la semana. Te explica que es viernes de
quincena y que hay tráfico por todas partes. Te
pregunta a qué te dedicas y le respondes que eres
mesera en un Vips. Te invita a una fiesta, una
fiesta con sus amigos en ATag6n; le gustaría conocerte en otro plan. Le das las gracias diciéndole
que no puedes, tienes que trabajar. Su tono cambia y te pregunta cuánto. Finges no escucharlo y
en el siguiente semáforo intentas bajarte
mientras preguntas qué le debes. El estira la mano y te lo impide, te dice que te calmes, lo único
que quiere es divertirse, pasar un buen rato contigo. Le gustaste, nada más. Mencionas el doble
de lo que piensas ganar esta noche. Se ríe diciéndote: "Ni que estuvieras tan buena mamacita,
mejor te llevo a tu esquina y luego paso".
Una hora después llegas a Cayosso, tuviste que
bajarte andando del taxi cuando el tipo se la sacó
y comenzó a masturbarse COD una mano mientras
con la otra intentaba manejar. Te quedaste en la
calle More1os y de ahí corriste hasta llegar a
quién sabe qué avenida para tomar otro taxi, el
de un anciano que no dej6 de mirarte por el espejo retrovisor, incapaz de dirigirte la palabra.
En el botel se tra~ja por comisi6n. Los cuatro
mil pesos del cuarto son para ellos, más un poramtaje-de los~ mü que le cobras a cada cliente. Uegaste ahí gracias a tu amiga Remedios.
Ella, como tú, era cajera de la panadería Paty en
la Industrial. A ella. como a ti, las corrieron sin
darles la liquidación que merecían. Desde antes
ella venía aquí los viernes y los sábados en la
noche, y como te vio tan desesperada sin trabajo
te' invitó. Te ayudó prestándote lo de la cuota y
su recotnendac~n vali6-pJl!.a que pudieras trabajar. Sus consejos fellytlQ~mucho esa primera
noche: al cliente dabas algo a cambio de lo que te
pagaba, era todo. No sentiste Dada y mientras
duró tuviste miedo de que ese señor no te pagara;
habías cometido el error de no cobrarle por adelantado.
En el hotel sabes que te cuidan, poco a poco
has visto que están bien organizados. El ·'Muy"
está a unos pasos del lugar, en que te gusta trabajar. Ese 'lugar que compartías con Remedios, en
la espera hablaban de su vida, de sw amores. Allí
te contó del dinero que tenía en el banco para ine
a Pachuca y poner su boutique. Allí contaste lo
que pasó con tu novio Alberto; quería casarse
contigo y ser un padre para tu hijo y nunca entepdiste bien a bien por qué te dejó. Ese Alberto
que te esperaba fuera de la Panadería y te acompañaba a casa y tu mamá lo quería tanto y a
quien ahora extrañas cuando te miras en el espejo
antes de salir a trabajar. Alberto sí te quería.
Te pones unos pantalones tejidos y blancos que
se ajustan a tu cuerpo. Se ciñen a tu sexo, lo dibujan para ofrecerlo a los posibles clientes que te
miran desde los carros. Te has puesto una camiseta negra, el suéter; sin brasier y calzones transparentes. A algunos les gusta mirar, te piden que
te desnudes lentamente y se excitan: pagan su
tiempo y además dan propina. Quieres que esta
noche sea buena y cuando sales caminando del
estacionamiento del hotel ya olvidaste lo que pasó con el taxista. Vas a trabajar y recuerdas que
hay un cliente que te busca los viernes: ese señor
calvo y de lentes que te contó su vida, una vida
triste Ysolitaria como la tuya, la vida tediosa de
un empleado bancario que quiso ser piloto. Dijo
que era poeta y te regaló un cuaderno forrado
con papel blanco que con letra garigoleada y fina. tenía escrito tu nombre en la portada: Rocío.
Te lo llevaste guardado en la bolsa y lo escondiste. En el baño la mañana sIguiente, comenzaste a
leerlo: "Tu calle y mi soledad...".
....
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. . Ola
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54
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