Resolución 52-Folio 109- Tomo 16 - Poder Judicial de la Provincia

Anuncio
SALA CIVIL PRIMERA
Resolución N°: 52
Folio: 109
Tomo: 16
Santa Fe,
01 de Abril de 2015.-
VISTOS: Estos autos caratulados “TELECOM ARGENTINA S. A. - ARNET S/
APELACION RESOLUCION DIRECCION GRAL. COMERCIO INTERIOR
SANTA FE LEY 24.240” (Expte. Sala I N° 86 - Año 2013), venidos para resolver el
recurso de apelación interpuesto por los apoderados de TELECOM ARGENTINA S. A.
contra la resolución de la Dirección General de Comercio Interior de fecha 03.10.2012 (v.
fs. 35/41) por la que se dispuso sancionar a la recurrente con una multa de veinte mil pesos
($20.000) y publicar la parte dispositiva de la resolución en el diario de mayor circulación
local; y,
CONSIDERANDO:
1. Por resolución nro. S-428 de fecha 03.10.2012 la Dirección General de Comercio
Interior dispuso sancionar a TELECOM ARGENTINA S.A. con una multa de veinte mil
pesos ($20.000) por infracción al art. 46 de la Ley de Defensa del Consumidor 24.240,
como así también, la publicación de la parte dispositiva de la resolución a su costa en el
diario de mayor circulación local, de acuerdo a lo establecido en el artículo 47 in fine de la
referida norma (v. fs. 35/41).
2. Contra dicho decisorio, la empresa multada interpuso recursos de revocatoria con
apelación en subsidio (v. fs. 46/47vta) siendo rechazado el primero y concedido el segundo
por Resolución Nro. S-509, de fecha 31.10.2012, dictada por la Dirección General de
Comercio Interior, ordenándose la remisión de los actuados a la Cámara de Apelaciones en
lo Civil y Comercial de Santa Fe (v. fs. 57/59).
3. Elevados los autos a esta Sala I de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y
Comercial del Distrito Judicial N° 1 de Santa Fe, por providencia de fecha 25.06.2013 (v fs.
75) se dispuso correr traslado al apelante para expresar agravios, lo que fue contestado en
fecha 22.07.2013 (v. fs. 78/81) oponiendo excepción de incompetencia.
Expresa el apelante que la resolución recurrida yerra en cuanto al juzgado indicado
para sustanciar la apelación, error que lo pone en una situación de indefensión, falta de
certeza, menoscabo del derecho de defensa, sustitución del juez natural e imposibilidad de
revisión judicial de los actos administrativos, vulnerando derechos constitucionales
reconocidos.
Agrega que la resolución recurrida impone la apelación de las multas aplicadas por
la Dirección General de Comercio Interior de la Provincia de Santa Fe por ante la Cámara
de Apelaciones en lo Civil y Comercial con asiento en ésta ciudad pero no ante la cámara
establecida por la ley de aplicación, a su entender, la Cámara Federal de Apelaciones con
asiento en la ciudad de Rosario.
Recuerda que la Ley de Defensa del Consumidor (LDC) establece la competencia
de las Cámaras Federales con asiento en las provincias de manera expresa, como así
también la aplicación supletoria del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación.
Resalta que la legislación vigente en la materia, como en el caso en cuestión -tanto
la ley 24240, como el decreto reglamentario y el decreto de adhesión local- nunca establece
la competencia de la justicia provincial en la materia, refiriéndose siempre al poder judicial
federal, siendo ésta práctica habitual por parte de la Dirección de Comercio Interior de la
Provincia de Santa Fe.
Sostiene que la derivación ante un juzgado que carece de competencia legal par
intervenir vulnera principios establecidos para el administrado tanto constitucional como
legalmente, los cuales han sido ratificados y profusamente recepcionados en la
jurisprudencia en aras de asegurar un debido proceso tanto en lo formal como sustancial a
los fines de evitar la arbitrariedad estatal.
Manifiesta que no es menor la derivación de las consecuencias de indicar otro
órgano jurisdiccional como el correspondiente para sustanciar la apelación. Si fuera
legalmente establecida la justicia provincial para revisar este tipo de sanciones dicha
revisión debería seguir el trámite establecido para actos de ese tipo, o sea, el procedimiento
recursivo ante la propia administración, indicado por el decreto provincial 10.204, tal como
lo indica el artículo 71 y concordantes del mencionado decreto, siendo las cámaras
contenciosas administrativas el juez natural de la posterior revisión en sede judicial, lo que
no surge de la resolución que se impugna.
Recalca que se está ante una resolución que se aparta de la ley nacional de defensa
del consumidor y del decreto provincial que adhiere a la ley pero no establece con anclaje
legal cual es el procedimiento revisor aplicable, realizando una mixtura entre la
apelabilidad directa ante las cámaras del poder judicial y el procedimiento provincial,
tomando de este solamente el órgano análogo de dicha ley, esto es las cámaras civiles y
comerciales, como único órgano revisor, pero dejando de lado los restantes pasos recursivos
establecidos en la normativa provincial para actos de la administración pública, resultando
en una vulneración del principio pro administrado, mellando el derecho de defensa del
administrado y poniéndolo en una situación de inseguridad normativa e indefensión.
Aduce que el artículo 45 de la LDC establece expresamente que el órgano judicial
revisor del poder disciplinario administrativo, en lo referente a la defensa del consumidor,
son las cámaras de apelación federales con asiento en cada jurisdicción, y que el texto
concreto de la ley indica que cada una de las jurisdicciones deberá establecer su sistema
procesal acorde con la organización correspondiente a cada una de ellas. Además, desde su
óptica, no existe normativa legal, ni decreto reglamentario o de adhesión que establezca que
SALA CIVIL PRIMERA
Resolución N°: 52
Folio: 109
Tomo: 16
la provincia de Santa Fe establece un procedimiento recursivo distinto al que indica el
artículo 45 de la LDC.
4. Siendo que la incompetencia propuesta por el recurrente una cuestión de previo y
especial pronunciamiento -de conformidad con lo dispuesto por el art. 138 del código de
rito- es menester abocarse a su tratamiento primigenio adelantando desde ya su
acogimiento, declarando la incompetencia de ésta Cámara de Apelaciones para entender en
los recursos contra las decisiones de la autoridad provincial de aplicación de la ley 24.240,
de conformidad a los resuelto por ésta misma Sala in re “WAL MART ARGENTINA
S.R.L. S/ APELACION RESOLUCION DIRECCION GENERAL DE COMERCIO
INTERIOR SANTA FE – LEY 24.240” (Resol. Nro 36, T° 16, Folio 49).
Por cuanto, dadas las particularidades del sub lite, ésta Sala no puede menos que
indicar -a su criterio- cuál es la justicia competente para entender en éstos actuados, con el
objeto de evitar que el derrotero al que pueda sujetarse la causa se prolongue
indefinidamente por pliegues y repliegues procesales que afecten la defensa en juicio y
puedan llevar a una denegación de justicia (crit. de “Reynoso”, A. y S., T. 127, pág. 413).
5. No debe soslayarse que la pretensión esgrimida por el apelante refiere a una
multa impuesta por Dirección General de Comercio Interior de la Provincia de Santa Fe
como órgano de aplicación y contralor de la ley 24.240, de conformidad con lo dispuesto
por el art. 41 de la mencionada norma.
Puede observarse que la ley de defensa del consumidor abre las puertas a dos tipos
de acciones: las judiciales (art. 52) -en cabeza de los consumidores- y las administrativas
(art. 45) -en cabeza del órgano de aplicación-.
Empero, esta doble vía no significa que las acciones judiciales y las administrativas
estén relacionas entre sí. En efecto, las acciones administrativas -que deriven en la
aplicación de una multa o una sanción- sólo van a beneficiar al consumidor de manera
indirecta; pero a su vez, lo decidido en sede administrativa no influye en sede judicial y
viceversa, pudiendo obtener el consumidor una sentencia favorable a sus pretensiones
aunque la autoridad de aplicación haya resuelto desestimar la denunciar contra la empresa.
Además, una vez radicada la denuncia del consumidor en la órbita administrativa -y
concluida la etapa de conciliación- éste queda afuera del trámite careciendo de legitimación
para intervenir, no pudiendo, siquiera, apelar la resolución del órgano de aplicación ya sea
que resuelva desestimar la denuncia o aplique una multa -que a juicio del consumidor
afectado- resulte insuficiente.
En su faz administrativa, el artículo 45 de la ley 24.240 regula el procedimiento
atinente a los sumarios que labra la autoridad de aplicación por infracciones a la ley de
defensa del consumidor. Las actuaciones regladas por éste artículo apuntan a verificar la
existencia de infracciones que deriven en el establecimiento de las sanciones que pudieran
corresponder (Mosset Iturraspe, Jorge y Wajntraub, Javier; Ley de Defensa del
Consumidor, Rubinzal-Culzoni, Santa Fe, 2008, pág. 259), lo que se encuentra sujeto al
efectivo control judicial por vía del recurso de apelación ante las Cámaras competentes.
En materia de acciones judiciales, existe una amplia gama de posibilidades para la
tutela de los derechos del consumidor, pudiendo entablarse un juicio ordinario, un amparo o
un proceso sumarísimo, siendo éstas herramientas útiles tanto para la defensa de intereses
individuales como colectivos (conf. Vazquez Ferreyra, Roberto A.; “Ley de defensa del
consumidor. Tomo I”, La Ley, Bs. As., 2009, pág. 556 y sgtes.).
6. Como se dijo en el precedente “Wal Mart”, el análisis exhaustivo y
pormenorizado que se efectúa en el Dictamen N° 1008/11 de la Fiscalía de Estado de la
Provincia de Santa Fe, cuya copia fue agregada a fojas 84/97, se pondera que el contenido
del acto de la autoridad provincial de aplicación está regido por el derecho privado, por
cuanto -a su modo de ver- la materialidad del derecho del consumidor no pertenece a la
disciplina administrativa sino al derecho civil y comercial; concluyendo que no puede
sostenerse que las cuestiones que hacen al derecho del consumo sean sometidas a revisión
ante las Cámaras en lo Contencioso Administrativo sino a las Cámaras de Apelaciones en lo
Civil y Comercial.
Además, ese órgano constitucional entiende que el fundamento de dicha elección
primordial sobre la que se construye todo el esquema de revisión judicial en el
microsistema del derecho de los consumidores, es el principio de acceso a la justicia
inmediata, en sintonía con la directriz manifestada en el capitulo XIII de la LDC que
estable reglas que procuran generar condiciones de acceso a la justicia de manera más
inmediata y menos costosa (conf. Arts. 53 1° y 4° párrafo de la Ley 24.240), entendiendo
que, por tanto, no haría falta recorrer todas las instancias jerárquicas de la administración
para impugnar la sanción dispuesta.
Para considerar la opinión del órgano consultivo del Poder Ejecutivo resulta
menester resaltar, de modo liminar, que por imperio del Decreto N° 850/94 del Poder
Ejecutivo Provincial, la Dirección General de Comercio Interior de Santa Fe fue designada
como autoridad de aplicación de la Ley N° 24.240, asignándosele las funciones de control,
juzgamiento y sanción de las transgresiones previstas en la norma nacional.
A juicio de este Cuerpo, esas funciones se traducen en el ejercicio efectivo del poder
de policía de los derechos del consumidor, concerniente a la materia contencioso
administrativa y no a la civil y comercial.
Idéntica tesitura surge de la propia ley 24.240 cuando remite las apelaciones contra
las resoluciones dictadas por el órgano de control nacional a la Cámara Nacional de
SALA CIVIL PRIMERA
Resolución N°: 52
Folio: 109
Tomo: 16
Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal, o a las Cámaras Federales de
apelación con asiento en las provincias, colocando la cuestión dentro de la órbita del
Derecho Público, por cuanto la competencia contencioso administrativa seria, en principio,
idónea para conocer dichos planteos, dado que para resolver la controversia se deberán
aplicar normas y principios propios del derecho público, donde resulta clara la prioritaria
relevancia que los aspectos privativos del derecho administrativo asumen para su solución
(C.S.J.N. Fallos 330:471).
La facultad de imponer multas resulta inherente al poder de policía, y de neto corte
público. Así lo refirió expresamente nuestra Corte Provincial al sostener: “Esta
hermenéutica -debe destacarse- respeta la naturaleza misma del poder de policía -propio, en
el caso, de los entes territoriales-, que -sabido es- comprende, 'como un complemento
natural e inseparable', 'la facultad de imponer penas' 'por contravenciones a disposiciones
(ordenanzas, órdenes, etc.) policiales y municipales” (cf. Bielsa, Rafael, “Derecho
Administrativo”, 6ta. edición, Ed. La Ley, Bs. As., 1956, T. IV, pág. 76). Es que “no basta
con que la Administración Pública compruebe la existencia de infracciones de tipo policial.
Es menester darle los medios para reprimir esas faltas, lo cual se logra mediante la
aplicación de penas contravencionales. No es, pues, necesario que una norma autorice
expresamente al Estado para establecer esas penalidades: esto es ínsito al poder de policía.
Sin la posibilidad de establecer y aplicar tales penas, dicho poder carecería de sentido” (cf.
Marienhoff, Miguel S., “Tratado de derecho administrativo”, 4ta. edición actualizada,
Abeledo-Perrot, Bs. As., 1987, T. IV, pág. 606). Así, "en el régimen de policía
administrativa la constatación de la comisión de infracciones genera la consiguiente
responsabilidad y sanción del infractor, salvo que éste invoque o demuestre la existencia de
alguna circunstancia exculpatoria válida ... La aplicación de las consiguientes sanciones
constituye, en definitiva, el ejercicio del poder propio de la Administración, cuya
razonabilidad cae bajo el control de los jueces para evitar que la discrecionalidad se
convierta en arbitrariedad” (C. Nac. Cont. Adm. Fed., Sala II, 8.2.1996, “Banco de
Intercambio Regional S.A. -en liquidación- s. instrucción de sumario”; conf. in re
“VICENTÍN S.A.I.C. contra MUNICIPALIDAD DE SAN LORENZO sobre Recurso
contencioso administrativo” - Expte. C.S.J. nro. 433, año 1997 - del 22/12/99, A. y S. T.
160, p. 17/23).
Asimismo, la situación planteada denota ser una actividad materialmente
administrativa, desarrollada -como se dijo- en el ejercicio del poder de policía, donde se
encuentran comprometidas la tutela y la defensa del interés del consumidor como sujeto
plural (a contrario sensu del consumidor como sujeto individual a quien la ley le brinda una
tutela específica y diferenciada de sus derechos), debiendo asegurarse una aplicación
efectiva de la garantía constitucional del derecho de defensa para el administrado
sancionado por el ente provincial, ya que los pronunciamientos jurisdiccionales emanados
de órganos administrativos deben quedar sujetos a un control judicial suficiente, a fin de
impedir que aquellos ejerzan un poder absolutamente discrecional, sustraído a toda especie
de revisión ulterior (C.S.J.N. Fallos 244:548).
Repárese, además, en la existencia de otro elemento interpretativo dirimente que
surge de la propia ley 26.361 que incorporó -también al citado artículo 45- como penúltimo
párrafo, consistente en el orden de prelación normativo para integrar un posible vacío
legislativo. En tal faena se dispone que "las disposiciones de la ley 19.549 de
Procedimientos Administrativos, en el ámbito nacional y en lo que ésta no contemple las
disposiciones del Código Procesal, Civil y Comercial de la Nación, se aplicarán
supletoriamente para resolver cuestiones no previstas expresamente en la presente ley y sus
reglamentaciones, en tanto no fueren incompatibles con ella".
De las consideraciones efectuadas puede concluirse que el microsistema analizado
regula -además de las relaciones típicas de consumo entre consumidores y proveedoresalternativas y trámites administrativos en virtud de los cuales el Estado impone sanciones
administrativas en ejercicio de la potestad de policía que le compete en esa materia.
A su vez, la defensa de consumidores y usuarios, que consagra el art. 42 de la
Constitución Nacional, constituye un conjunto de institutos jurídicos tendientes a la
protección de la salud y la seguridad como así de los intereses económicos de los
consumidores. Dentro de dichos institutos encontramos el poder de policía administrativa
direccionado a la constatación y sanción de infracciones. Por lo que, éste ámbito del
microsistema bajo análisis, no reúne los caracteres para ser considerado como objeto de
regulación por parte del derecho privado.
Por lo demás, el principio de acceso inmediato a la justicia es principalmente
predicable para las relaciones de consumo, entre consumidor y empresario, y para las
distintas acciones jurisdiccionales con que cuentan los primeros para hacer efectivas sus
prerrogativas; pero en lo que atañe al derecho de los segundos a la revisión judicial de la
sanción administrativa que les ha sido impuesta por infracciones a dicho plexo, prevalecen
las reglas y principios del contralor jurisdiccional de los actos administrativos.
7. Cabe agregar que, como bien lo señala el recurrente, la Provincia de Santa Fe
todavía no cuenta con un cuerpo normativo procedimental propio en materia de Derechos
del Consumidor pese a que, en el año 2008, la ley 26.361 -que modificó la 24.240-, reformó
el artículo 45 agregando como último párrafo que “la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y
las provincias dictarán las normas referidas a su actuación como autoridades locales de
aplicación, estableciendo en sus respectivos ámbitos un procedimiento compatible con sus
SALA CIVIL PRIMERA
Resolución N°: 52
Folio: 109
Tomo: 16
ordenamientos locales” generándose un vacío legislativo, por cuanto lo que corresponde es
adecuar los lineamientos del artículo 45 de la LDC a nuestro ordenamiento jurídico
compatible, a fin de evitar una colisión de intereses.
Ante dicha carencia normativa, ya que el referido Decreto N° 850/94 no regula ni
adhiere al procedimiento del artículo 45 de la LDC, debe examinarse cuál es el plexo
constitucional y normativo aplicable.
Sabido es conforme al artículo 121 de la Constitución Nacional las provincias
conservan el poder no delegado a la Nación, y dentro de éstos, encontramos el de dictar las
normas de derecho administrativo, de allí que el mismo tiene naturaleza eminentemente
local. Al respecto, se ha sostenido que las sanciones administrativas impuestas por la
autoridad local serán apelables ante el Juzgado provincial del lugar donde se cometió la
infracción, toda vez que, una inteligencia diversa del artículo 45 de la Ley 24.240,
importaría avasallar la autonomía de las provincias consagrada en los arts. 121 y siguientes
de la Constitución Nacional, como así también, desconocer lo dispuesto en el art. 75, inc.
12 de esa Ley Fundamental. (del dictamen de la entonces Procuradora General de la Nación
Dra. María Graciela Reiriz al que remitió el fallo de la Corte Nacional in re “Flores
Automotores S.A. s/ recurso ley 2268/98”, del 11/12/2001 – Fallos: 324:4349). Con
remisión a dicha doctrina, expresamente se consideró que los recursos judiciales contra los
actos administrativos que dicten las autoridades provinciales, mencionadas en el artículo
45, último párrafo de la ley 24.240, deben ser presentados en los plazos y demás
condiciones establecidos en las leyes provinciales de procedimiento (disidencia de la Dra.
Argibay en autos “B.N.A. c/ Programa de defensa del consumidor, comercio y cooperativas
de la Provincia de San Luis s/ Infracción Ley 24.240”, C.S.J.N. Fallos: 328:2671).
En virtud de ello, en el texto constitucional provincial se establece en el artículo 72
inc. 1°) que el gobernador de la Provincia es el jefe superior de la Administración Pública,
mientras que en el inc. 18°) dispone que resuelve los recursos administrativos que se
deduzcan contra sus propios actos, los de sus inferiores jerárquicos y entidades autárquicas
de la Administración provincial.
A su turno el artículo 93 determina como competencia de la Corte Suprema de
Justicia los recursos contencioso-administrativos sometidos a su decisión en los casos y
modos que establezca la ley.
Por su parte la Ley 11.330 que regula el recurso contencioso-administrativo, impone
como requisito de admisibilidad el previo cumplimiento de lo dispuesto en el art. 7°, es
decir, que se trate de pretensiones propuestas y resueltas expresa o presuntamente en la
reclamación administrativa previa.
Finalmente, debe repararse en que el artículo 59 de la Ley 10.160 al atribuir la
competencia material de las Cámaras en lo Contencioso Administrativo a la que alude el
artículo 93 inciso 2° de la Constitución Provincial expresamente atribuye a éstas los litigios
que versen sobre sanciones administrativas aplicadas en ejercicio de la potestad de policía.
Desde este mirador se impone que, dada la naturaleza contencioso-administrativa de
la materia analizada, el acto administrativo que impone la multa deberá ser recurrido de
acuerdo al procedimiento que regula el decreto acuerdo 10.204/58, y una vez agotada la vía
administrativa, se podrá acudir a su revisión jurisdiccional conforme lo previsto por la Ley
13.330 y por ante las Cámaras de lo Contencioso-administrativo que correspondan, según
las previsiones del ya citado artículo 59 de la Ley Orgánica del Poder Judicial.
La carencia de una norma expresa de orden local, que disponga un recurso judicial
directo frente a las sanciones administrativas establecidas por la autoridad de aplicación,
obsta, a juicio de esta Cuerpo, a que por vía interpretativa puede prescindirse del régimen
local vigente referido a la impugnación de los actos administrativos.
8. Por lo expuesto, lo que corresponder es declarar la incompetencia de esta Cámara
de Apelaciones en lo Civil y Comercial para entender en la revisión de las sanciones
aplicadas por la Dirección General de Comercio Interior de Santa Fe de conformidad con la
Ley de Defensa del Consumidor Nro. 24.240, disponiéndose la remisión de las presentes
actuaciones a su origen.
Por ello, la SALA PRIMERA DE LA CAMARA DE APELACION EN LO
CIVIL Y COMERCIAL DE SANTA FE, RESUELVE: Declarar la incompetencia de esta
Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial para entender en la revisión de las
sanciones aplicadas por la Dirección General de Comercio Interior de Santa Fe de
conformidad con la Ley de Defensa del Consumidor Nro. 24.240, disponiéndose la
remisión de las presentes actuaciones a su origen.
Insértese, hágase saber, bajen.
FABIANO
VARGAS
ALETTI
(En abstención)
PENNA
(Secretaria)
SALA CIVIL PRIMERA
Resolución N°: 52
Folio: 109
Tomo: 16
ABSTENCION DE LA DRA. ALETTI:
Habiendo tomado conocimiento de estos autos y
existiendo votos totalmente concordantes de dos jueces, de conformidad al art. 26 de la Ley
10.160 y a la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Provincia, me abstengo
de emitir opinión.
ALETTI
PENNA
(Secretaria)
Descargar