BIOENERGÉTICA

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BIOENERGÉTICA
PRESENTACIÓN
Todos hemos tenido y podemos tener dificultades psicológicas que se
reflejan muscularmente, es lo que llamamos una “coraza“.
Los bloqueos de nuestro cuerpo son los que originan los problemas de nuestra vida, donde
el ser humano está enfocado actualmente a la satisfacción de sus necesidades, estos
bloqueos se originaron en el desarrollo de la persona, i.e., ocurrió algo que impidió la
identificación del ser pleno.
Estas dificultades se interpretan como una frustración de las necesidades que ocurren desde
la infancia y crean dolor, este proceso estructura la personalidad y nos vamos haciendo
afines a personas parecidas a nosotros, con nuestros problemas y necesidades similares.
Se dice que a los 7 años se ha formado el carácter, ya es el carácter de un viejo XD , es
decir, que todo lo decisivo en cuanto a formación ha tenido lugar a estas alturas del
crecimiento.
Suele pasar que reaccionamos igual en las situaciones, con acciones
programadas…activamos el “automático” en dichas situaciones y vemos lo que queremos,
ya sea en la mirada del atracador, o lo que sea, no vivimos la situación tal cual es, ni
llegamos a conocer realmente a la otra persona, simplemente, salimos corriendo, le
pegamos, cualquier cosa que hayamos grabado como conducta automática robotizada,
actuando como un actor de una película guardada en nosotros desde pequeños, es la
automatización del carácter…esto se representa igualmente por contracciones musculares
que hacen que esta espasticidad llegue a ser algo crónico y en su consecuencia más directa
toma la forma de una zona del cuerpo bloqueada, a la que no llega energía, la cual no
sentimos, no tenemos emociones porque no existe un flujo y por lo tanto a nivel personal
queda paralizada.
El carácter es la estrategia de sobrevivir para que nos amen por lo que hacemos y no por lo
que somos.
Para estar en paz con uno mismo debemos solucionar los problemas con nosotros mismos
primero, no con el mundo y para ello debemos reconocer en nosotros nuestro/s tipo/s de
carácter/es, habiendo 5 clases: esquizoide, oral, masoquista, psicopático y
rígido…pudiendo mezclarse dependiendo de la importancia de la vivencia de una emoción
durante nuestra vida, que ha podido marcarnos cambiando así nuestro carácter…
CARACTERES:
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
C. Esquizoide
C. Oral
C. Psicopático
C. Masoquista
C. Rígido
Estructura energética: esquema
Cada punto del cuerpo se corresponde con la estructura bioenergética del siguiente dibujo:
Formas de expresar nuestra energía
EL CARÁCTER ESQUIZOIDE
EL CARACTER ESQUIZOIDE
Recordemos que la energía (chí o kí) se encuentra en una cantidad limitada en nuestro
cuerpo, y su condición sana es la de circular libremente, suele ocurrir que la estructura del
carácter (la experiencia lo va formando) puede llegar a limitar dicha circulación y la
respiración de forma plena. Este bloqueo se origina por la represión y luego
inconscientemente la evasión de la emoción a la que no queremos enfrentarnos, y se deja de
sentir porque la energía se retiene, no existe movimiento, se ha “dormido”…
Aura del carácter esquizoide
El carácter esquizoide es reconocible por los siguientes síntomas:
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Existe una separación entre la cabeza y los sentimientos
Lema: “Mi vida está en mi cabeza”
Se hace más caso a los “presentimientos”
Personas muy cabezotas, tenaces, incluso rígidas
En cuanto al cuerpo: tienen poco contacto visual con los ojos, son de cuerpos duros,
delgados, enclenques, etc.
De tendencias como la frialdad de fondo, sin armonizarse con nada, no cogen el
ritmo bailando, etc.
Se proyectan a través de las matemáticas, la filosofía, profesionalmente, como
Einstein, Kafka, etc.
Se origina por la vivencia del rechazo, en el primer año de vida la unión con la madre sigue
viva teniendo lugar una vivencia subjetiva.
En el ciclo natural del flujo de energía, que empieza por la cabeza, empiezan así los
problemas, en la primera fase, las personas de carácter esquizoide no conectan con sus
propias necesidades, no saben lo que necesitan, no las identifican…se escudan con frases
como “¿Pareja? ¿Para qué?” para evitar aceptar que realmente necesitan una relación
amorosa, como una autodefensa. Renuncian a satisfacer necesidades para no ser
dependientes, de forma que consiguen una capacidad para sufrir sin que les moleste,
generan una máscara y una coraza…
En cuanto a las relaciones personales son insatisfactorias, existe un rechazo al mundo y una
renuncia a las relaciones amorosas: “El amor es mentira”, “Hay mucho engaño”, “Esos no
durarán ni dos lunas”, etc.
La experimentación del mundo como algo hostil, como si cada persona llevara una bomba
en su interior a punto de explotar con el mero hecho de contactar una con otra, de forma
que se suprimen las necesidades porque piensa que no tiene derecho a vivir, se retiran hacia
adentro y viven en la cabeza: rechazo de la rabia que es acumulada, defensa muy externa (
insensibilidad) : al romperse son los más vulnerables con lo que hay un miedo a expresar la
rabia, como una energía oculta esta coraza hace que no se pueda conectar con nada, ni las
extremidades del cuerpo, en casos extremos…
Existe un corte energético que disocia la parte alta del cuerpo con la parte baja, el
diafragma está tenso, el impulso no sale, se asustan de su propia ira contenida, del peligro
que suponen por el daño que pueden llegar a hacer si se convierte en violencia: efecto olla a
presión: gran resentimiento hacia el mundo, que les debe mucho…
Otra característica física son los pies cóncavos, andan apoyándose en el lado de los
pies…dolor al que se hacen insensibles…
Al romperse la barrera siente el rechazo de un recién nacido, prefiere ser independiente
para que no le pidan nada, la clave es: una gran desconfianza. Preferencia por relaciones
con animales, ideas, política, etc. Kafka escribió su paranoia esquizoide en la
“metamorfosis”…
No da nada porque “nadie regala nada”, no se suele comprar nada para sí mismo, no arregla
nada que esté roto, todo lo que tiene es sólo “suyo”, no se abre a nadie, existe una falta de
amor propio y al otro, como cuidarse es para otros, tampoco lo hace, no se ducha, no se
arregla (Síndrome de Diógenes), pero si colecciona basura o tonterías, casos extremos
como vivir con gatos y basura hasta que muere…
El orgullo es lo que más dificulta el desarrollo, una base con estructura de carácter
esquizoide fuerte ya se vive al principio de la vida, sobre ella puede construirse un nuevo
carácter que veremos más adelante, de forma que chocan…etc.
ENFOQUE TERAPÉUTICO DE LA BIOENERGÉTICA PARA EL CARACTER
ESQUIZOIDE:
Conectar con la tierra y consigo mismo para abrirse al mundo, reconocer que uno es
hipersensible a los estímulos externos…por lo que hay que extremar la delicadeza en y el
contacto físico con las personas de este carácter.
Saber que aparecerá el temor y la ira (pánico) y reconocerlo, existe una gran tensión del
cuello para arriba, la máscara de la cara (para el cual hay un ejercicio que se puede hacer)
soltando las contracciones del pecho y del diafragma mejora la respiración, “enraizarse”,
etc.
Bioenergética: Ejercicios para el carácter Esquizoide
Secuencia elaborada por José Ignacio Fernández Alonso y Monika Klein.
A parte de las mantas se recomienda un cojín o rodillo cilíndrico…
MOVILIZARSE
Preparar un acolchado en el suelo, con mantas de lana por ejemplo.
Empezaremos por el enraizamiento de chi-kung como postura inicial.
Estiramiento y distensión
Enlaza las manos y eleva los brazos tensos sobre la cabeza para dejarlos un rato así…
Lleva una mano hacia arriba para notar el estiramiento de todo el cuerpo hasta el abdomen.
Mantén unos instantes y relaja…
Lleva la otra mano arriba hasta percibir el estiramiento del abdomen.
Alterna las manos con una cadencia lenta y rítmica, así hasta 10 repeticiones.
Menearse y golpear con los puños
Mueve todo el cuerpo realizando movimientos enérgicos sin tener en cuenta si son o no
armónicos mientras lo haces.
Empieza con las manos, brazos y hombros.
Deja que toda la parte superior del cuerpo sea arrastrada por esos movimientos enérgicos.
Luego empieza a mover también la pelvis y los glúteos, como si alguien te cogiera por las
nalgas y quisieras liberarte. Mientras te sigues moviendo transforma los meneos en golpes
de boxeo con los puños estirados. En este movimiento libera los músculos de tu cara,
permite que surjan gestos. Lleva las mandíbulas hacia adelante y de lado y enseña los
dientes como queriendo morder. Luego dilata las aletas de la nariz.
Acompaña las manos y puños con la voz. Haz gruñidos y sonidos amenazadores.
Escucha interior
Postura inicial (enraizamiento). Ojos cerrados. [Dar primero un tiempo sin hablar para dejar
que se sienta el interior de cada persona]. Intentar sentir qué ha cambiado.
¿Qué partes del cuerpo te parecen más vitales?
¿Es más profunda la respiración?
¿Notas tensiones o constricciones?
Si es así, ¿dónde?
Distensión de los dedos de los pies
De pie sobre las mantas adoptando la posición de enraizamiento anterior.
Pon un pie vertical doblando los dedos hacia la planta.
Ahora, gradualmente, pisa cada vez más fuerte el suelo hasta sentir dolor (pero no
exagerado).
Al mismo tiempo usa las mandíbulas con movimientos masticadores.
Fuerza la espiración y expresa las sensaciones que experimentas con sonidos leves como
“ahh” y “ohh”.
Quizá puedas sentir que los tendones, músculos y articulaciones de las puntas de los pies se
vuelven más flexibles y elásticos y que percibes mejor las sensaciones de esa parte del
cuerpo si acompañas el estiramiento con la voz.
Acompaña lo que ocurre abajo con los gestos de la cara y con la mandíbula.
Distensión del tobillo
Lleva hacia atrás la rodilla manteniendo el estiramiento de la punta del pie. Se transfiere la
tensión al tobillo (si el dolor es fuerte es que se ha exagerado el estiramiento).
Fuerza la espiración y expresa las sensaciones que experimentas con sonidos leves como
antes: “ahh” y “ohh”.
[Cambiamos de pie y empezamos por los dedos y luego pasamos al tobillo]
Levantar y avanzar
De nuevo en la postura inicial. Ahora ponte de pie sobre una sola pierna, levanta el talón de
la otra pierna y adelántalo con toda la fuerza posible como a lo lejos, unas veces al frente,
otras de lado y otras atrás.
Mira en la misma dirección de esos lanzamientos y avanza la mandíbula. El movimiento de
lanzar ha de partir del abdomen.
Expresar la agresividad
Da un paso hacia adelante y asesta un golpe con toda tu fuerza llegando hasta la mitad de
las piernas, altérnalas a menudo para ejecutar el ejercicio por ambos lados acompañándolo
con frases en voz alta como “¡Cuidado!”…para ello puedes recordar algún momento de tu
vida en el que estuviste encolerizado o enojado.
Menear las piernas
Levanta una pierna y agítala junto con el pie, como si quisieras sacarla fuera del agua. Haz
el ejercicio alternando las piernas como cinco veces cada una.
Acompaña el movimiento con sonidos fuertes y vigorosos.
Escucha interior
Postura inicial y ojos cerrados de nuevo.
Ahora pon atención a lo que sientes en las piernas y las plantas de los pies.
¿Cómo es el contacto con el suelo?
¿Te sientes muy vital y seguro sobre los pies?
¿Sientes que las piernas son más vitales?
¿Sientes un tibio calor que te invade de los talones a las nalgas?
ESTIRAMIENTO CON EL RODILLO PARA LA RESPIRACIÓN
Postura inicial en el suelo.
Tiéndete en posición supina sobre dos mantas dobladas.
Flexiona las rodillas y apoya totalmente las plantas de los pies en el suelo, separados unos
30cm.
Los brazos se abandonan a lo largo del cuerpo.
Cabeza erguida. Ojos cerrados. Se puede colocar una servilleta enrollada bajo el cuello.
Toma un tiempo para sentir tu cuerpo y el contacto con el suelo.
Observa la respiración que debe ser abdominal.
El acordeón
Desde la postura inicial, tendido sobre el rodillo para la respiración, apoyando sobre él la
parte superior de las clavículas, piernas dobladas y plantas de los pies bien apoyadas sobre
el suelo.
Levanta los brazos llevándolos atrás y extiéndelos a los lados de la cabeza hasta casi tocar
el suelo.
Con la flexión del cuello, la cabeza resbala un poco hacia atrás.
La boca está entrecerrada.
Permanece unos minutos en esta postura. Muévete ligeramente sobre el rodillo, hacia
delante y hacia atrás, a derecha e izquierda.
Así individualizas los puntos de tensión de la espalda.
Elige poco a poco estas tensiones, aspirando profundamente con los pulmones y el
abdomen emitiendo gemidos que expresen dolor.
Escucha interior
De nuevo postura inicial de enraizamiento pero ahora con los ojos cerrados.
RELAJACIÓN DE LA CABEZA
Distensión del cuello en el suelo
Volvemos al suelo, tendidos en posición supina como antes. Enlaza los dedos de las manos
formando una base donde apoyar la nuca, cómodamente. Aproxima los codos entre sí y con
las manos levanta la cabeza hasta acercar lo más posible la barbilla al esternón.
Mantén un poco la postura y luego lleva la cabeza hacia atrás ofreciendo resistencia con las
manos pero no muy fuerte, con elasticidad. Debes de hacer cierto esfuerzo con los
músculos del cuello para apoyar la cabeza sobre la tierra.
La boca debe de estar abierta.
Respira emitiendo sonidos suaves.
Repetimos 10 veces el ejercicio.
Escucha interior
De nuevo de pie, enraizados y ojos cerrados.
Tomamos conciencia de nuestros sentimientos.
¿Dónde se centran las tensiones ahora?
¿Notas algo nuevo?
BALANCEO SOBRE LA ESPALDA
Seguimos en el suelo. Postura inicial.
La respiración va a ser inspirando profundamente hasta el abdomen y exhalando
hondamente con un suspiro.
Aproxima las rodillas al pecho y abrázalas con los dos brazos.
Luego levanta del suelo la cabeza, los hombros y la parte superior de la espalda.
Da un empujón y comienza a balancearte hacia atrás y hacia adelante.
Aumenta poco a poco el movimiento de oscilación.
Luego ve disminuyendo de nuevo poco a poco.
Escucha interior
Postura inicial (enraizamiento). Ojos cerrados.
RESURGIR Y CONCLUIR
Tras la profunda relajación experimentada vamos a devolverle al cuerpo su fuerza y
flexibilidad para ponernos de nuevo en pie en un nuevo estado de conocimiento consciente.
Distenderse y estirarse
Postura inicial de suelo.
Empieza lentamente a estirarte y alargarte a voluntad.
Empuja hacia afuera las manos y ambos talones alejándolos de ti.
Respira profundamente, estírate, retuércete, gime, gruñe, lo que prefieras.
Postura de plegaria musulmana
Gírate sobre el vientre. Siente un momento esa posición y luego adopta la postura de
plegaria musulmana. Aproxima las rodillas al busto y desplaza hacia atrás la pelvis, hasta
sentarte sobre las pantorrillas o los talones. Pies separados unos 20cm.
Con las palmas de las manos hacia arriba forma una base para descansar la frente. Deja que
el tórax caiga hacia adelante, el ano y la región ilíaca están relajados y ligeramente abiertos.
Respira profundamente emitiendo un leve sonido. Imagina que un canal para la respiración
une la boca cerrada y el ano, como si la espiración del sonido profundo que emites pasara
por éste último.
Tras seguir por unos instantes de este modo la respiración, ejerce una leve presión con las
manos sobre la frente y sobre las sienes, para después relajarlas de nuevo. El delicado
movimiento de las manos es semejante al del acto de ordeñar una vaca. Repítelo unas 10
veces. Gira un poco la frente varias veces entre tus manos.
Mantén la postura, descansa y escucha lo que sucede en tu interior.
Resurgir
En la postura de plegaria acuclíllate. Desplaza la pelvis hacia arriba y extiende lentamente
las piernas manteniendo el busto flexionado adelante. Tras haber enderezado las piernas
empieza a levantar progresivamente el busto, una vértebra tras otra, dejando pasar al final la
nuca y la cabeza.
Ejercicio de “quitarse la máscara”
Apoya los dedos de una mano en la frente, más o menos sobre el nacimiento de la nariz y
las cejas. La palma de la otra mano se apoya sobre la nariz y los pómulos. Ahora, aparta las
manos a la vez en dirección contraria, ejerciendo una cierta presión sobre la piel del rostro.
Los dedos de la primera mano correrán hacia arriba por la frente, entre el cabello,
presionando el cuero cabelludo hasta detrás de la cabeza. A la vez, la otra mano correrá
sobre la nariz, la boca y la barbilla. Luego aparta lentamente las manos de la cara hasta
llegar a la altura de los hombros. Visualiza que quitas una “capa gris” que cubre tu cara
como una máscara, y sacudiendo las manos la tiras fuera. Coordina la respiración,
inspirando al estirar y exhalando al sacudir las manos para tirarla fuera, sacando la voz y
expresando con ella el sentimiento “uaah”. Repetimos este ejercicio varias veces.
Mientas inhalas, tus manos se mueven por tu cara, una hacia arriba de la frente y el cuero
cabelludo y la otra hacia abajo por tu nariz, boca, barbilla y cuello. Tira de lo que queda de
la máscara gris y fría, presionando con los dedos y la palma de la mano. Exhala, sacudiendo
las manos y tirando la capa sucia hacia afuera.
Exprésalo con la voz.
Escucha interior
Postura inicial en el suelo. Ojos cerrados.
Permanece en esta postura tumbado y haz inventario.
¿Cómo te sientes ahora?
¿Te has aproximado a tí mismo?
¿Cómo percibes el cuerpo?
¿Cómo sientes los ojos?
¿Es tu mirada más clara?
Bioenergética: El carácter Oral Julio 27, 2009
EL CARÁCTER ORAL
Un pozo sin fondo
1.
2.
3.
4.
5.
6.
Descripción
Formación del carácter
Características físicas y condición bioenergética
Características psicológicas
Enfoque terapéutico
Ejercicios
Aura del carácter Oral
Descripción
Hablamos de una estructura ORAL cuando la persona presenta muchos rasgos típicos de la
infancia, especialmente
de la etapa oral.
La experiencia esencial del carácter oral es la PRIVACIÓN. Las personas de este tipo
viven con la constante sensación
de carencia, de necesidad.
La sensación de vivir en un profundo vacío interior da lugar a un carácter muy infantil y
dependiente.
RASGOS
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


Débil sentido de independencia.
Se pega a los demás para que le sostengan, le atienden y le cuiden, i.e., que le satisfagan
todas sus necesidades:
- “No tengo suficiente, necesito que me den”.
Confunde la dependencia con el amor : – “No puedo vivir sin tí”.
Suele tener una dificultad en estar sólo. Tiene una necesidad exagerada de contacto con
otras personas, su calor y apoyo.
Demuestra una disminución de la agresividad.
Contrafobia: Algunas personas de este carácter disimulan estos rasgos adoptando (evadir el
problema) actitudes compensatorias: se muestran
excesivamente independientes pero no aguantan cuando están sometidas a presión.
Formación del carácter
LA CARENCIA
El carácter oral se forma durante el primer año de la vida, en una fase pregenital cuando la
sexualidad todavía
no está relacionada con los genitales sino cuando todo el placer está en la boca, en la “fase
oral”.
En esta época el niño depende totalmente de la madre (o substituto): necesita que le nutran
y cuiden.
El carácter oral se forma cuando en esta época el niño vive un ABANDONO, una
PÉRDIDA, una CARENCIA.
Esta privación es una experiencia subjetiva: puede que haya un abandono de verdad por
muerte o enfermedad, un absentismo por trabajar o una
madre depresiva, pero también puede ser suficiente la ausencia de la madre durante unos
días: el niño “se queda sin teta” o sin
las carencias que necesitaba…esto puede bastar para experimentar la sensación de
ABANDONO y DESAMPARO.
Esta experiencia va a construir la base de su carácter, toda su vida le acompañará una
sensación de INSATISFACCIÓN Y
VACÍO.
Frecuentemente el niño vive otras experiencias de frustración o desilusión en la vida
temprana (buscando contacto o protección de
sus hermanos o el padre) y estas vivencias pueden dejar un sentimiento de amargura.
Características físicas y condición bioenergética
Características físicas
* El cuerpo ORAL suele ser largo y delgado (también existe el oral gordo) y siempre
blandito, con redondeces.
* La musculatura está subdesarrollada y flácida (no nervuda como en el esquizoide) y la
piel es fina como de un bebé.
* Miembros finos:



Las piernas suelen ser larguiruchas y esbeltas, con unos pies también finos y estrechos. Las
piernas muestran una falta de contacto
con el suelo, como si no fueran capaces de mantener el cuerpo erguido.
Las rodillas son características: estando de pie el oral suele tensar las rodillas mucho hacia
dentro.
Los brazos cuelgan como apéndices largos y débiles, las manos (igual que los pies) son
finas y delgadas y suelen estar frías.
* La cabeza suele ser la parte más desarrollada.
* Ojos: mirada de reclamo (suplicando) pidiendo, como si aún necesitar mamar
* Los hombros están muy poco desarrollados y caen hacia abajo
* El pecho está hundido
* En general, el cuerpo da la sensación de “irse hacia abajo”
* Son cuerpos muy elásticos y flexibles, se retuercen sin dificultad
* Signos físicos de inmadurez como pelvis subdesarrollada, escaso vello
* Respiración poco profunda. Debido a la privación oral redujeron la intensidad del
impulso de mamar
Condición Bioenergética
* La estructura oral tiene una carga energética extremadamente baja (la justa para vivir)
* La energía circula por las zonas periféricas del cuerpo pero de una forma muy débil
* Como el niño crece de la cabeza hacia abajo, la mayor concentración energética se
encuentra en la cabeza
mientras la falta de energía se hace más notable en la parte inferior
* Todos los puntos de contacto con el medio ambiente están poco cargados (pies y manos
fríos),
los ojos son débiles (tendencia a la miopía) y el grado de excitación sexual es reducido
* Las principales tensiones están en el cuello y el pecho
Teoría sobre las causas de la condición energética:
El cuerpo oral experimenta un desarrollo linear que resulta en un cuerpo largo y frágil.
Una posible explicación: el
retraso en la maduración del individuo el cual permite que los huesos crezcan
desmesuradamente. Otro factor: la incapacidad de la musculatura
subdesarrollada para controlar el crecimiento óseo.
Sin duda, la respiración tan poco profunda mantiene el nivel energético tan bajo
[Bioenergética de A. Lowen]
Características psicológicas
Un pozo sin fondo: la insatisfacción y el vacío
Haber vivido la frustración de la carencia, es decir, tener un carácter oral es formado
como una defensa
ante el miedo al abandono, un miedo a “caer si se les suelta”.
Otras características:




Incapacidad de estar sólo, necesidad exagerada de contacto
Se apoya y se pega a los demás. La sensación del vacío interior le hace buscar a alguien
que le de seguridad, le satisfaga, le nutra
(miedo a morirse de hambre), le de lo que necesite, le valore: DEPENDENCIA
Sensación “Me deben algo” (a causa de la privación vivida)
Necesidades muy infantiles: “que me den justo lo que yo quiero, cuando yo quiera”

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
Pareja: buscando la pareja ideal, la “media naranja”, confundiendo dependencia con
amor. Quieren querer al máximo, pueden estar
buscando toda la vida, una relación tras otra, o quedarse pegado, viviendo la carencia en
ambos casos
Falta de RESPONSABILIDAD, la pone en el otro: “Tú tienes que hacer lo que yo quiera”:
posesivos, manipuladores, celosos.
De forma que no se responsabiliza de su bienestar. QUIERE RECIBIR – NO DAR
Dificultad de acabar tareas por falta de energía y auto-confianza
Relación con la autoridad: se pega a ella y se nutre
INHIBICIÓN de los IMPULSOS AGRESIVOS: no coge, sino anhela, suplica (con la mirada).
Por miedo al abandono se traga la rabia.
Ante la frustración se hace la VÍCTIMA: se queja, culpabiliza (hasta de enfermedades) y
busca nuevos salvadores que pronto
le fracasarán
El vacío nunca se llena con nada de fuera. Ansiedad contínua. Gran tendencia a la
DEPRESIÓN.
Es el NO PUEDO, se retira de la vida para no vivir la desilusión
Enfoque terapéutico
* FORTALECER LAS PIERNAS:
para conseguir un mayor aporte de energía los pies
* SENTIR LA FUERZA
* Mejorar la capacidad de RESISTENCIA
en todos los ejercicios es de suma importancia mantener las condiciones de carga (no
interrumpir los ejercicios de pronto)
* Trabajar las tensiones en los ojos (expresar la rabia), en los hombros y la espalda.
Ejercicios de DESCARGA
* SACAR LA RABIA
* AUTO-AFIRMACIÓN
ORAL CONTRAFÓBICO
:
Sabe que el vacío está dentro de él y pone todo su empeño en convertir su dependencia en
independencia.
Así que lucha para ser autosuficiente: -”Tengo que demostrar que soy independiente”,
intentando dar la imagen de la persona sobrada, la que siempre da, como si
estuviese haciendo un continuo favor al otro: – “No necesito nada de nadie”, a menudo
cambiando de pareja, de trabajo,…toda la vida. Se trata de un
montaje: no aguanta cuando está sometido a presión.
Finalidad del carácter oral: es la lucha que se establece entre querer ser independiente y
ser dependiente.
Ejercicios bioenergéticos para el Carácter Oral
Secuencia elaborada por José Ignacio Fernández Alonso y Monika Klein.
EJERCICIOS DE RESPIRACIÓN
Para desbloquear las zonas de más tensiones. Su efecto liberador y tranquilizador ayuda a
restablecer el fluir de la energía bloqueada
Carácter Oral
Respiración abdominal
Túmbate sobre la espalda, con las piernas ligeramente separadas y dobladas, las plantas de
los pies apoyadas sobre el suelo. Con las manos colocadas en el abdomen, una por encima
del ombligo y justo debajo del mismo.
Concentramos nuestra atención en la respiración. Inhalamos por la nariz y exhalamos lenta
y suavemente por la boca ,que está ligeramente abierta.
Relajamos la cara, los ojos, la frente, la lengua, los labios y las mandíbulas.
Sintiendo el contacto de las manos, llevamos la atención a esta zona y dirigimos todo el aire
hacia el abdomen. Respiramos tranquilamente y sin forzar, observando cómo, poco a poco,
con cada inspiración, el vientre se va hinchando como un globo, para luego deshincharse
completamente.
Inspiramos por la boca, llevamos el aire al abdomen y exhalamos por la boca, el ritmo se
hace más lento, la respiración más profunda. Sentimos como nuestras manos suben y bajan
al tiempo que nos relajamos más y más. Inspiración y exhalación se hacen cada vez más
fluida y rítmica, como el oleaje del mar.
Respiración torácica
Para desbloquear tensiones en el cuello, espalda y costados.
Seguimos inhalando con la nariz y exhalando por la boca entreabierta.
Manteniendo la misma posición, vamos cambiando las manos: ponemos una mano en el
centro del pecho y la otra en la garganta, sin ejercer presión.
Permitimos que el contacto con estas zonas desplace la respiración a la parte superior del
cuerpo. Sin forzar y conscientemente, dirigimos todo el aire al pecho notando como se
expande, los costados se estiran durante la inspiración y vuelven a su posición inicial en la
expiración. Empezamos a inspirar suavemente por la boca ligeramente abierta. Notamos
como la garganta se ablanda y gradualmente deja entrar más aire, sentimos como se mueve
todo nuestro pecho y la espalda. El pecho se abre y se cierra, se llena y se vacía, las
tensiones se aflojan. Disfrutamos de esta sensación.
Respiración completa
Manteniendo la posición y el ritmo de nuestra respiración vamos desplazando la mano de la
garganta al abdomen mientras la otra se queda en el centro del pecho. Ahora vamos a
dirigir el aire primero al vientre y de ahí al pecho, exhalando vaciamos primero el pecho y
después el abdomen.
No hay que forzar nada, simplemente poner la atención, primero sentir la mano en el
abdomen, mandar el aire ahí, desde ahí dirigirlo hacia el pecho expandiendo la zona
torácica, la exhalación empieza en el pecho, continuando por vaciar completamente el
abdomen. Las manos suben y bajan al ritmo de la respiración. Sentimos la carga energética
y con la descarga nos abandonan las tensiones. La energía fluye.
Ejercicios de la voz
Para percibir la respiración con más claridad y para hacer más profunda y lenta la
exhalación del aire. Proporciona una relajación física profunda y elimina bloqueos
psíquicos
Vamos a poner la Posición del Zen:
Sentados, con las piernas cruzadas, la espalda relajada, la columna recta y la mirada a dos
metros en frente;
O bien, de pie en postura de enraizamiento (como en Chi-Kung).
Respirando de forma relajada y fluida.
Música:
Inhalamos por la nariz y dejamos salir el aire por la boca. Ahora vamos a empezar a exhalar
largamente cantando el sonido a. Inspiramos profundamente y exhalamos con este sonido
un tiempo, notamos las vibraciones que nos produce en el cuerpo. Después hacemos lo
mismo con las vocales o,u,i y e. Pronunciamos vocales sueltas en el momento de exhalar el
aire: Pones la atención en percibir las diferencias que se producen al entonar dos vocales
diferentes. ¿Percibes las diferentes vibraciones que la voz produce en el cuerpo?
Vamos cambiando la intensidad de la voz. Empezamos con la voz baja para ir aumentando
el volumen hasta donde sea posible. ¿Cómo sientes la diferencia?
Es importante que prestes atención a los sonidos que emites. ¿Cómo suenan? ¿Cambian?
¿Se hace más profunda tu respiración? ¿Cómo sientes tu garganta? ¿Afloran sentimientos?
Si es así, presta mucha atención.
Ahora tienes este tiempo que tú mism@ has elegido, experimenta con otros sonidos. Si te
apetece puedes exhalar con quejidos, suspiros, gruñidos, susurros, etc. Date la libertad de
expresar lo que necesites.
Escucha interior
Ojos cerrados.
Poco a poco vamos dejando de emitir sonidos, respiramos tranquilamente, mantenemos la
postura y con los ojos cerrados miramos hacia adentro de nosotros mismos.
¿Cómo te sientes ahora?
¿Cómo es tu respiración?
¿Cómo percibes tu garganta?
¿Tu mirada es más clara?
¿Cómo percibes tu cuerpo?
¿Te has aproximado a ti mismo?
EJERCICIOS EN EL SUELO
1. ESCUCHA EN EL SUELO
Postura básica de suelo: tumbados boca arriba, las piernas dobladas y las plantas de los pies
firmemente apoyadas en el suelo, los pies abiertos con el ancho de las caderas, los brazos se
abandonan a lo largo del cuerpo, la cabeza está erguida, la barbilla un poco metida. Cierra
los ojos. Toma conciencia de tu cuerpo, siente tu peso, siente el contacto con la tierra,
observa la respiración, que se hace tranquila y profunda.
2. MULLIR LA PELVIS
Este ejercicio permite extender la relajación de la pelvis hacia arriba, a través del
diafragma, hasta el tórax.
Toma la postura del punto 1 y acerca los talones a los glúteos, apoyando bien las plantas de
los pies en el suelo. Al mismo tiempo, levanta la pelvis lo más arriba posible, hasta formar
un puente con piernas, pelvis y espalda.
Luego relaja los glúteos y baja un poco la pelvis (unos 10 centímetros).
Ahora eleva muy lentamente los talones del suelo, un centímetro a la vez, y bájalos igual de
despacio hasta casi tocar el suelo. Realiza este movimiento varias veces, lentamente, arriba
y abajo, hasta que las piernas empiecen a temblar. Acuérdate de mantener la mandíbula y
los glúteos relajados. Deja que aumenten las vibraciones, moviendo los talones hacia el
punto en que se origina el reflejo vibrador. Deja que las vibraciones se transmitan a la
pelvis y el abdomen.
Continúa con este ejercicio y respira profundamente dejando salir sonidos de satisfacción.
3. EJERCICIOS MUSCULARES PARA LA SEXUALIDAD
Fortalece los músculos que son especialmente importantes para la sexualidad (vagina,
músculo que rodea el órgano sexual masculino, esfínter del ano).

Estiramientos de los músculos pélvicos:
Tumbado sobre la espalda, cruza los tobillos y acerca las rodillas al pecho. Pasa las
manos por debajo de las pantorrillas y coge el talón izquierdo con la mano derecha
y el talón derecho con la mano izquierda. Mantén la cabeza apoyada contra el suelo.
Respira varias veces relajada y profundamente. A continuación, mientras exhalas el
aire, aprieta con fuerza el esfínter y los restantes músculos de las caderas, hasta
tener la sensación de tirar del ano hacia adentro y hacia arriba.
Relaja los músculos al inspirar. Repite este proceso de tensión-relajación varias
veces. Acompáñalo con la voz. Ahora, mientras tomas aire, imagina como se
ensancha la cadera y presiona ligeramente el esfínter hacia afuera, sin miedo.
Después de este movimiento de expansión, encoge los músculos y exhala. De esta
forma las caderas se dilatan y se contraen, alternativamente.
Deja que la respiración fluya hasta el abdomen mientras haces el ejercicio. Siente
como circula la sangre en las caderas. ¿Percibes una oleada de calor en esta zona?
Repite el ejercicio. Vuelve a apretar con fuerza el esfínter y los músculos de la zona
pélvica como tirando del ano hacia adentro y hacia arriba. Relaja los músculos al
inspirar. Dale voz a las sensaciones y sentimientos.
Ahora, retira las manos, baja y estira las piernas y coloca los brazos a los lados.
Escucha interior: en esta postura, observa cómo te sientes ahora, ¿qué sensación
tienes en la región pélvica?, ¿Se te ha movido algo?

Estiramiento de los abductores
:
(Usar una manta, cojín, etc. debajo de la parte lumbar)
Acerca los pies a las nalgas, junta las plantas de los pies y abre las piernas todo lo
que puedas. Coloca las manos sobre el abdomen para percibir los movimientos de tu
respiración.
Intenta separar al máximo, pero sin sobrepasar los propios límites. ¿Sientes dolor en
adoptar esta posición? Intenta reducir el dolor respirando con más conciencia y
relajando la parte superior de la espalda y la cara. ¿Disminuye el dolor? ¿Cómo te
sientes en esta posición? ¿Estás cómod@? ¿Notas algún bloqueo en las caderas o
muslos? ¿Percibes vibraciones o cosquilleos en los músculos de las piernas?
Permanece al menos un minuto en esta posición. Relájate cuanto puedas y con
mucho cuidado intenta aumentar el estiramiento mientras respiras profundamente.
Para finalizar, extiende las piernas de nuevo y relájate. Observa las sensaciones y/o
cambios que han producido en ti este ejercicio.

Dejarse llevar
: tumbad@ sobre la espalda, cruza las manos detrás de la nuca. Dobla las piernas.
Levanta los pies, lleva las rodillas al pecho y abre las piernas todo lo que puedas.
Relaja los pies y las pantorrillas y obsérvate a ti mism@ en esta posición.
¿Sientes como se estiran los muslos? ¿Estás dejando entrar y salir aire libremente o
te encuentras conteniéndolo de alguna manera? ¿Cómo te sientes en esta posición?
Sin abandonar la postura, empieza a dibujar pequeños círculos con la pelvis. Gira
suavemente en el sentido de las agujas del reloj y luego en sentido contrario. Las
piernas deben seguir el movimiento de las caderas.
…
¿Sientes un efecto relajante? ¿Respiras de forma más plena y profunda?
…
Inspira una vez por la boca y observa los cambios que se producen en tí.
…
Deja de mover las caderas, baja las piernas, coloca los brazos a los lados del cuerpo
y relájate.
Escucha interior:
¿Cómo te sientes ahora?
¿Cómo percibes tu región pélvica?
¿Quedan tensiones o te sientes libre de ellas?
¿Cómo percibes tu cuerpo?
¿Te has aproximado a ti mism@?

4. GOLPEAR LA PELVIS
Usando el cojín o manta anterior, debajo de la zona lumbar, tomamos la posición
básica, tumbados sobre la espalda en el suelo y con los pies bien apoyados en la
tierra. Levanta la pelvis y con la región del hueso sacro empieza a golpear
ligeramente, amortiguando el golpe en el suelo. Repite este movimiento rápida y
rítmicamente durante un minuto. Haz como si golpearas la pelvis para echarla fuera,
a fin de eliminar la energía acumulada. Acompaña cada golpe con un sonido
profundo procedente de la misma pelvis.
Si este ejercicio despierta una cólera rabiosa, aumenta los golpes, acentuando el
movimiento de la pelvis y gritando las palabras que te surjan.
Escucha interior: En la postura inicial, presta atención a los estímulos interiores que
provienen de la región pélvica.

EL BERRINCHE (sacar la rabia)
El ejercicio constituye una oportunidad para desahogarse a fondo.
Tumbad@ sobre la espalda, cierra los puños, dobla las piernas y empieza a patalear
y a dar puñetazos contra el suelo (sobre la manta o el cojín).
¡Mantén las rodillas dobladas al dar las patadas! (evitar lesiones en la espalda)
Patalea como te apetezca. Intercala puntapiés, patadas y golpes con gritos
enfurecidos que salgan de lo más hondo de tu ser o utiliza palabras como “NO”,
“NO QUIERO”, “VETE”,…
Aprovecha para aumentar el volumen de la voz.
Sigue con el berrinche hasta que hayas agotado tus fuerzas.
Después relaja los brazos y las piernas, permanece tendido en el suelo y relájate.
Date la vuelta a la derecha y ponte en posición fetal.
…
Ahora, poco a poco, te vas estirando, tomando a la vez contacto con tu respiración.
Comienzas a explorar y a reconocer el espacio a tu alrededor.
Cuando lo sientas puedes abrir los ojos mientras continúas tomando contacto con tu
alrededor.
…
Ahora, cada cual, a su tiempo, se va incorporando hasta ponerse en pie.
BIOENERGÉTICA: El carácter Psicopático
Teoría por J. Ignacio Fernández Alonso y Mónica Klein
CARÁCTER PSICOPÁTICO
INTRODUCCIÓN
Este carácter es un poco complejo pero diremos que la esencia de la actitud psicopática es
la NEGACIÓN de los sentimientos (recordemos que el carácter esquizoide se disocia de
sus sentimientos). En la personalidad psicopática, el ego o, la mente, se vuelve contra su
propio cuerpo y sus sentimientos, especialmente los sexuales. El ego sano debería apoyar al
cuerpo y a uno mismo positivamente, no subvertir la energía en beneficio de la imagen.
Otro aspecto a tener en cuenta de este carácter es su afán de conseguir/conquistar poder, y
la necesidad de dominar y controlar. La forma de conquistar el poder la podemos dividir en
dos: una es la de imponerse violentamente, de una forma tiránica
“Los jóvenes hoy en día son unos tiranos. Contradicen a sus padres, devoran su comida, y
le faltan al respeto a sus maestros” – Sócrates / 470 AC – 399 AC
La segunda forma es ir minando la fortaleza de un individuo de modos seductores.
Condición bioenergética
Según se imponga el individuo con ese carácter de manera abierta o seductora, tendrá una
condición distinta; en la primera se puede observar una gran desproporción en el cuerpo de
las dos mitades del mismo: la superior y la inferior (cintura a piernas). La energía en la
parte superior es muy grande en comparación de la inferior. Generalmente hay un bloqueo
de energía alrededor de la cintura + diafragma que bloquea la circulación de esta así como
de sentimientos hacia la parte de abajo. Su cabeza está sobrecargada de energía, hay una
excesiva excitación del aparato mental. Sus ojos están siempre observando con
desconfianza (no abiertos para ver las interrelaciones). La necesidad de imponerse también
está dirigida contra el yo. La cabeza está tensa y el cuerpo dominado tensamente.
Características físicas
Como se ha dicho, muestra un desarrollo desproporcionado de la mitad superior del cuerpo
( imagen ampliada del yo), mientras que la mitad inferior es más débil y podría parecerse
en este tramo a la del carácter oral, incluso, podría encontrase con una combinación de
rígido y oral o también masoquista y oral ( en el tipo más seductor ).
Hay tensiones marcadas en la zona ocular que comprenden los ojos y la zona occipital.
Tanto en el violento como en el seductor puede apreciarse la desproporción de las dos
mitades del cuerpo. Pero en el primero es más marcado que en el segundo, que es más
proporcionado.
Características psicológicas
Una personalidad psicopática necesita tener a una persona a quien pueda controlar; pero
aunque parezca que lo domina, al mismo tiempo depende de ella por lo que existe un
carácter oral en cierto modo, dentro de este carácter. Dicha necesidad de controlar o
dominar está íntimamente relacionada con el temor de ser controlado. Es decir, ser usado,
el sujeto NO puede tolerar una derrota…esto colocaría a la persona que la sufre en la
posición de una víctima. La negación del sentimiento es básicamente una negación de la
necesidad. La maniobra del carácter psicopático consiste en hacer que los demás lo
necesiten a él, para no tener que expresar su propia necesidad; por eso, siempre está en “la
parte más alta del mundo”.
Factores etiológicos e históricos
Entender el carácter psicopático es sumamente complejo pues él mismo niega el
sentimiento. Por ello, unas palabras sobre la historia personal contribuirán a entender el
proceso de curación.
El factor más importante para entender cómo funciona el carácter psicopático es saber que
el padre o la madre son seductores sexuales. Esta seducción es vetada, y para satisfacer las
necesidades narcisistas del padre o la madre, así atrae al niño/a y lo vincula. Una relación
así no tiene en cuenta las necesidades del/a niño/a de apoyo y contacto físico (esta
carencia de apoyo explica la parte oral del carácter ).
La relación seductora crea un triángulo en el que la/el niña/o se pone en contra del
progenitor del mismo sexo impidiéndole su identificación con él y estimulando al mismo
tiempo, la identificación con el progenitor del sexo opuesto.
Hay además un elemento masoquista derivado de la sumisión al progenitor seductor: el/la
niño/a no puede ni rebelarse ni alejarse de la situación, la única defensa es interna. Este
elemento masoquista aún es más fuerte en el tipo seductor. La primera maniobra es la de
entablar una relación en un papel masoquísticamente sumiso, después entrará el papel
sádico de la relación.
Aspecto espiritual
El problema principal es el de haber sido traicionado y tiene miedo de dejarse llevar y
confiar, puesto que fue utilizado intenta controlar a los demás atrayendo la agresión y la
traición hacia sí mism@. Teme que su esencia interna sea mala o cruel debido a lo que
proyecta. Su necesidad sería la de poder confiar en los demás poder cometer errores y
sentirse segur@. Lo que necesita es liberarse del pánico y sentirse segur@. Debe de
aprender a confiar en sí mism@ y en los demás. Han de dejar de precipitarse hacia el futuro
y RENDIRSE a la expresión divina del Universo,
que es la vida en la Tierra tal y como es el presente, RENDIRSE a la condición humana
con su imperfección actual y sentirse segur@s en esta condición humana.
Es bueno sentir los propios pies. Calentarlos enraizándose en la Tierra, notar la energía en
las piernas. Concentrándose en su Núcleo de Luz y repetirse el mantra ESTOY SEGUR@,
SOY BUEN@.
EJERCICIOS PSICOPÁTICO
1. Estiramientos. En especial ejercicios de pelvis y piernas.


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
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
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

Apoyarse sobre el pie derecho, estirar el brazo derecho hacia el lado opuesto, mano
izquierda en cadera empuja cadera hacia la derecha. Cambio
Dedos cruzados en nuca. Doblarse hacia un lado y hacia el otro.
Dedos cruzados en nuca. Torsión hacia uno y otro lado.
Misma posición anterior. Doblarse para acercar la frente hacia una y otra rodilla.
Estiramiento de columna vertebral.
Sacar cuello.
Girar pelvis y movimientos pélvicos.
Estiramiento de espalda. En posición de pie. Llevar la rodilla al pecho.
Tomar dedo grande del pie y estirar la pierna.
2. Golpear el suelo con los glúteos. Acostado y con las plantas de los pies asentados
en el suelo inhalar y levantar pelvis, exhalar y golpear el suelo con los glúteos.
3. Flexión de rodillas. De pie. Llevar las manos al frente y flexionar las rodillas tanto
como sea posible sin levantar los talones. Puede hacerse en función de estiramiento
o en posición de estrés. También puede hacerse por parejas tomados de las
muñecas.
4. Frente a frente, por parejas, unos sosteniéndose solamente con las piernas, el otro
empujándolo con una mano sobre el pecho. Cambian. ¿Es mejor aguantar que
empujar?
5. Luchas: Sentados de frente, juntando las plantas de los pies y apoyándose en manos
tratar de llevar al otro a la pared opuesta. Después sentados, espalda con espalda.
Igualmente tratar de llevar al otro a la pared opuesta.
6. Igualmente sentados, tanto terapeuta como paciente. El terapeuta pasa los brazos
hacia el frente por los hombros del paciente y atrapa a este quien tiene los brazos
como atrapados por detrás. Una vez que el terapeuta ha afianzado bien al paciente
se le invita a liberarse haciendo énfasis en que siente de quien quiere liberarse.
Esta situación puede llevar a catarsis y hay que invitarlos a que descarguen rabia.
7. MASAJE. Profundo en cuello, hombros, nuca (sentados).
8. Delicado, relajante, tratando de que el terapeuta transmita amor. El paciente
acostado de espaldas. El terapeuta le da el masaje en cara y cuello con la modalidad
de que hace tamborilear suavemente con los dedos como si tecleara.
9. Después, se entrelazan las manos de terapeuta debajo de la nuca del paciente y se le
mede la cabeza con movimientos suave casi imperceptibles. El paciente acostado,
con almohada bajo su espalda para que su cabeza caiga libremente. Esta debe
permanecer libre, no permitiendo que el paciente tome el control.
10. MUSICA AFRICANA. Mover la cabeza libremente, no bailar, después brazos,
después piernas y después bailar.
11. Terapeuta situado detrás del paciente. Ambos de pie. Terapeuta toma la cabeza del
paciente y la mueve a voluntad, venciendo resistencia del paciente. Después se le
mueven hombros y brazos.
12. Música rítmica africana, caminando, buscando identificarse con un animal interior.
Representando a dicho animal, enfrentarse a los demás. Expresar rabia. Tratando de
asustar, después enfrentándose. Cuando llegan a un nivel alto de enfrentamiento
proporcionar toalla enrollada para que luchen tirando de los extremos.
13. A ciegas, caminando por el salón y contactando a los otros y expresarse afecto
mutuamente.
14. Abrazados, cuerpo a cuerpo de costado, en círculo, muy bien pegados, se giran
todos hacia un lado y a un tiempo todos se sientan sobre las piernas del compañero
de atrás. Después sentido contrario.
Carácter masoquista
BIOENERGÉTICA
Teoría por José Ignacio Fernández Alonso y Monika Klein.
CARÁCTER MASOQUISTA: El carácter abnegado
“Si hago lo que tú quieres que te gustaré” (idea loca)
Aura del carácter masoquista
UNA ACTITUD ANTE LA VIDA
“Es demasiado”
En general se asocia el masoquismo con el deseo y el placer de sufrir.
Y de manera más específica alude a una perversión sexual que consiste en buscar el placer
a través del dolor, sea éste físico o emocional, infringido por la persona deseada.
No se trata de esto cuando hablamos del carácter masoquista en Bioenergética. Lo más
característico de este carácter es la sumisión.
Esta sumisión sucede y se muestra sólo exteriormente, sin embargo, por dentro está
ocurriendo todo lo contrario. Es frecuente la queja pero no se rebela.
Es común que por dentro, a un nivel emocional más profundo, albergue fuertes
sentimientos de rencor, negativismo, hostilidad y superioridad. Pero estos sentimientos
están energéticamente bloqueados ya que estas personas temen explotar de manera violenta.
Son personas que a menudo padecen por el hecho de tener “siempre demasiado”:



Demasiadas cosas que hacer
Demasiadas sensaciones no asimiladas
Demasiada comida
Son personas que, en lo que respecta a tomar o dejar entrar en su interior, no escogen
mucho. Comen sin lamentarse, incluso lo que es indigesto y permanecen sentados sobre su
inmensa furia.
CUERPO
Parece como si llevasen un peso sobre las espaldas y a menudo tienden a acumular masa
muscular o adiposa, a veces parece que tengan el cuello corto, sus movimientos son
fatigosos.
Precisamente por el miedo que tienen a explotar, normalmente poco consciente, estructuran
en su cuerpo un patrón muscular de contención. Se trata de una estructura muscular
poderosa y maciza que frena toda manifestación directa de las emociones negativas y sólo
permite dar salida a las manifestaciones verbales y las quejas.
Su sensación física comprende, por una parte una sensación de pesadez y por la otra ira
reprimida y una irritabilidad interior. En realidad se sienten cargados y al mismo tiempo
sosegados, de manera que su furia se manifiesta exteriormente sólo con manifestaciones
verbales o quejidos.
FINALIDAD DEL CARÁCTER
(Correlato psicológico)
La fuerte contención energética reduce notablemente su agresividad, limita su búsqueda de
reconocimiento y su capacidad de autodefensa.
En lugar de defenderse se queja y se lamenta. La queja es la única expresión vocal que
puede emitirse fácilmente con la garganta cerrada.
En lugar de agresividad, podemos observar un comportamiento provocativo en estas
personas, que tiende a arrancar a la persona objetivo una reacción lo bastante fuerte para
que les permita a aquellas desahgorse de forma violenta y explosiva. Este patrón se puede
observar en diversas situaciones y es también característico en el sexo.
El estancamiento de la carga energética debido a que ésta se encuentra fuertemente
reprimida, produce en estas personas la sensación de estar “atascado en una ciénaga”, sin
poder moverse libremente.
Otra de sus características es cierta actitud de sumisión y complacencia. A nivel consciente
se auto-identifica con el deseo de agradar, pero a nivel inconsciente esta actitud es
desplazada por el rencor, el negativismo y la hostilidad.
Estas emociones suprimidas deben desahogarse para que estas personas puedan reaccionar
libremente a las situaciones de la vida.
Los puntos de fuerza de estas personas consisten, sobre todo cuando logran expresar su
furor en el momento justo, en la capacidad de sufrir y en su sentido de la confianza:



deseo de estrechar los contactos personales
asumir las responsabilidades (hacerlo todo para luego culpar de la gran carga obtenida)
superar las crisis (¡soy muy fuerte!)
En las relaciones interpersonales se sienten a menudo frustrados o poco considerados, lo
que a menudo les lleva a encerrarse en sí mismos.
Pueden ser personas excesivamente generosas, siempre dispuestas a satisfacer las
necesidades de otros. Son grandes cuidadores.
También pueden ser políticos (W. Churchill), artistas (Santiago Segura), etc. Otro ejemplo
es el personaje Sancho Panza.
FORMACIÓN DEL CARÁCTER (Etiología)
Esta estructura de carácter surge en la etapa pre-genital, entre el primer y el tercer año de
vida. Es el momento en que el niño empieza a separarse de la madre. “La pequeña
adolescencia”, la época del “NO”, de la oposición a los padres, de la auto-afirmación.
La experiencia que da origen a esta estructura del carácter ocurre en el seno de familias en
las que el amor y la aceptación se combinan con presiones rigurosas.
Es frecuente encontrar una madre dominante y abnegada y puede ser también una madre
sobre-protectora (incluso ambas cosas). Con frecuencia vamos a encontrar un padre pasivo
y resignado, o bien uno emocionalmente distante/ausente.
La madre dominante sofoca literalmente al niño, lo anula y le hace sentirse
extraordinariamente culpable por cualquier intento de declarar su libertad o de exteriorizar
una actitud negativa.
Es típica una fuerte concentración en comer y en “eliminar”, es decir, para el niño es algo
así como una presión desde arriba y desde abajo: “sé un buen niño”, “da gusto a tu madre”,
“acábate la comida”, “haz de vientre regularmente que mamá lo vea”, etc.
Todos los intentos del niño por auto-afirmarse frente a estas presiones fueron aplastados.
Todos los tipos de estructura masoquista tuvieron explosiones de ira cuando eran niños y
les obligaron siempre a ceder.
Una experiencia común de la niñez es la sensación de estar aprisionados, con sólo una
reacción posible de rencor, que termina con la derrota y el desplome del individuo. El niño
no ve la manera de salir de esta situación.
La experiencia subjetiva es que estaba forzad@ a elegir entre el amor de sus padres
(especialmente de la madre) y auto-afirmarse buscando satisfacer sus instintos y
necesidades.
La RENUNCIA que llevó a cabo produjo una gran FRUSTRACIÓN que le causa a la vez
RABIA y MIEDO (emociones básicas). Esto origina una vivencia de rabia contenida
contra el mundo, la vida y a la vez miedo a expresarse. Así, se convierte en un/a “niño@
buen@, sumis@ y callad@”.
Con la segunda infancia, a los 3-7 años, se repite la experiencia, se repliega ante la
autoridad, ante los niños más asertivos.
En la adolescencia no se rebela.
Al llegar a la edad adulta busca el permiso de otros y a veces es la pareja dominante o la
maltratadora. A menudo su actitud provocadora invita a la agresión.
El masoquista tiene miedo a cualquier situación precaria o a sacar el cuello (lo mismo
debe decirse de los genitales) porque teme la mutilación. En este tipo de carácter se
observa una fuerte ansiedad de castración. Pero más importante y sintomático es su temor
de sentirse cercenado de las relaciones con sus padres que le proporcionan amor, pero
bajo ciertas condiciones.
Resumiendo, son cuestiones fundamentales en este carácter, las siguientes:

Control de las funciones fisiológicas y represión de la autoexpresión Oral: experimentó la
privación.
Masoquista: experimentó la SUPRESIÓN de su independencia.
La SUPRESIÓN se ha podido producir de las siguientes maneras:




Control y sobreprotección con la apariencia de cuidado. El niño se vuelve obediente y se
convierte en un buen chico.
Ironía, castigo, en nombre de buenos sentimientos, del tipo: “es por tu bien” y una
amenaza de retirar el amor al niño si no obedece. El niño bloquea sus sentimientos
agresivos, pero al hacerlo con ellos también se bloquean sus sentimientos tiernos
genuinos.
La enseñanza del aseo, forzando al niño a estar dispuesto según los horarios y
conveniencias de sus padres. Se crean en el niño tensiones en la parte baja del cuerpo
(control intestinal y de esfínteres) así como en la parte superior, para suprimir la rabia.
El ego del masoquista fue literalmente aplastado. La agresión entonces se vuelve contra sí
mismo.
Humillación



Ha sido profundamente humillado y se siente inferior.
Pudo vivir el rechazo en la fase edípica, momento en que los niños necesitan sentirse
valorados
Asoció su cuerpo con algo sucio y desagradable
Desconfianza


Se ha sentido querido por la madre, por tanto no ha vivido un sentimiento de privación del
amor materno sino que más bien ha sido asfixiado (madre asfixiante).
La desconfianza viene de la experiencia de que los sentimientos tiernos de la madre
fueron utilizados para humillarle o manipularle hasta lograr su sumisión. Por eso desconfía
de los sentimientos tiernos de otras personas.
ASPECTO FÍSICO Y CONDICIÓN BIOENERGÉTICA
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
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
Bajo de estatura, recio y musculoso.
Músculos poderosos
Piel de color moreno
Forma de tonel
Cuello corto y grueso. Morillo de toro (como con mucha tensión)
Cabeza hundida
Ojos que transmiten tristeza, sufrimiento, dolor (disimulado)
Expresión bonachona en la cara
Cintura corta y ancha
Pelvis prominente y glúteos planos. Recuerda la postura del perro con el rabo entre las
piernas
Trasero grande pero apretado, cerrado. Sufren mucho estreñimiento.
Hombros caídos pero tensos
Manos y pies pequeños
ORAL – MASOQUISTA

De cintura para arriba como el carácter oral, el cuerpo como el de una niña o un
adolescente. De cintura para abajo de carácter masoquista: caderas y trasero anchos con
la base de la pelvis levantada hacia arriba.
Otra variante es el masoquista atípico con rasgos corporales esquizoides: alto y delgado.
CONDICIÓN BIOENERGÉTICA





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

En contraste con la estructura oral, la masoquista está cargada de energía.
Esta carga está fuertemente retenida pero no congelada
Órganos periféricos débilmente cargados. Acción expresiva limitada
Garganta contraída que emite una voz débil y retenida salvo en los instantes de rabia
Tensión en los hombros que limita la movilidad de los brazos
Tensiones a nivel de suelo pélvico: limitan la expresión a nivel de tracto intestinal y
órganos sexuales. Es frecuente dolencias de colon (colon irritable).
Colapso de todo el organismo que se origina a nivel pélvico
Las tensiones en el cuello y la cintura limitan la auto-expresión, lo que genera una
tendencia a la ansiedad
ENFOQUE TERAPÉUTICO


Necesita aprender, mirando hacia adentro de sí mism@ para conocerse mejor
Necesita también aprender a reconocer cuáles son sus necesidades más profundas

Incluso se puede decir que a este carácter la meditación le va especialmente bien ya que
le hace tanto bien como por tener que mantenerse concentrado en una única actividad

Aumentar las capacidades expresivas con la ampliación y eliminación de los bloqueos del
cuello, los hombros, la pelvis y las piernas
Utilizar los ejercicios bioenergéticos para superar los límites de sus inhibiciones, para
descargarse y renunciar al control
Reconocer y dar expresión a su “demonio interior”, ese que internamente se burla de los
esfuerzos que realizan ambos, paciente y terapeuta. Expresiones como “no quiero”, “te
odio”, pueden llegar a aparecer. Este “demonio” va a inyectar constantemente la duda y la
desconfianza en todas las situaciones de la vida y también frente a la terapia
Observar el conflicto con el terapeuta: si no lo invalida y deja la terapia entonces muy
probablemente hay tendencia a sumisión frente a él.
Conexión y expresión abierta de sentimientos negativos
El terapeuta debe cultivar una auténtica simpatía frente a los esfuerzos del paciente
Atención a los hábitos y estilos de vida destructivos
En terapia, el paciente masoquista lucha con sentimientos profundos de humillación cada
vez que “se desahoga”, lo que puede manifestarse en forma de vómitos, eliminaciones
fecales o actitudes de desafío.
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
EJERCICIOS BIOENERGÉTICOS PARA EL
CARACTER MASOQUISTA
Teoría por José Ignacio Fernández Alonso y Monika Klein
1. Escucha interior
En la postura de enraizamiento cierra los ojos y toma conciencia de tu cuerpo, de tu
respiración, simplemente observa sin cambiar nada. Recorre mentalmente el cuerpo desde
las plantas de los pies subiendo poco a poco por las piernas, por todo el torso, las manos y
los brazos, el cuello, la cabeza…hasta la coronilla. Observa tus sentimientos mientras
observas la respiración…poco a poco empiezas a mover los dedos de las manos ,las
muñecas, el cuello, mueves la lengua y los músculos de la cara y abres los ojos, volviendo a
tomar contacto con el lugar.
2. Movilización de los brazos y costados
Asume la postura inicial y levanta ambos brazos extendidos sobre la cabeza, enlaza las
manos, con las palmas hacia el techo. Empieza a llevar una mano hacia arriba, a fin de
percibir claramente el estiramiento de todo el costado hasta el abdomen. Mantén la postura
unos instantes, luego relájate. Lleva la otra mano hacia arriba, hasta volver a percibir el
estiramiento del abdomen. Alterna las manos con una cadencia lenta y rítmica. Deja que la
respiración salga cada vez con un prolongado sonido de “aah”.
3. Asentamiento
Flexión del busto: desde la postura inicial, con las rodillas flexionadas, “abandona el
busto” y muy lentamente, vértebra a vértebra déjalo caer hacia adelante, oscilando la
cabeza y los brazos y dejando caer el peso. Imagina que este ejercicio ahuyenta todo lo que
te molesta. Tus pies están fírmemente apoyados en el suelo, tus piernas te sostienen, tu
cabeza y busto bambolean relajadamente. Respira profundamente llevando el aire al
abdomen. Toma aire por la nariz y déjalo salir suavemente por la boca echando todo el aire.
Hinchas y deshinchas el vientre al ritmo de tu respiración. Inhalas energía fresca y junto
con el aire gastado dejas salir todas tus molestias. Acompaña la expiración con sonidos
como “oooh”. Sigue bamboleando y deja que la fuerza de la gravedad atraiga el busto aún
más abajo. Sigue respirando tranquila y profundamente mientras expresas tus sensaciones
con la voz.
Desenrollarse: ahora, lleva gradualmente el busto a una postura erguida, vértebra a
vértebra sin cambiar la respiración. La cabeza y el cuello siguen bamboleándose relajados,
hasta quedar erguido el busto. Trata de sentir el movimiento en cada vértebra. Lo último
que sube es la cabeza. Vas abriendo los ojos.
Agita un pie detrás de otro, agita la piernas, los brazos, mueve suavemente el cuello….haz
escucha interior…vuelve a la postura inicial, cerramos los ojos, tu cuerpo está
relajado…vuelve a prestar atención a tu interior... ¿cómo te sientes ahora? ¿qué sensaciones
recorren tu cuerpo?..¿cómo es tu respiración?, ¿ha habido cambios? Escúchate.
4. Movimiento circular de la pelvis
a) Desplazamiento lateral: asume la postura inicial. Carga todo el peso del cuerpo sobre
una pierna y desplaza la pelvis en la misma dirección. Lleva el peso sobre la otra pierna y
desplaza la pelvis en la dirección correspondiente.
Oscilar rítmicamente: haz oscilar la pelvis durante un minuto alternando el movimiento con
un compás de marcha rítmico, sosegado y elástico. Mantén las rodillas ligeramente
dobladas, las piernas relajadas y el busto erguido. Inspira y espira profundamente con la
boca ligeramente abierta.
b) Desplazamiento hacia adelante y hacia atrás durante un minuto. Ahora lleva la
pelvis adelante y atrás. Mueve sólo las articulaciones de las nalgas; las piernas y el busto
permanecen inmóviles, las rodillas dobladas. Cuando mueves la pelvis adelante, arqueando
ligeramente la región lumbar. Al hacerlo, inspira. Mientras lleves la pelvis hacia atrás
exhala. Acompaña el movimiento con un sonido bajo que aumenta lentamente de
intensidad.
Si resulta difícil puede ayudar colocar una mano bajo el ombligo y la otra en el cóccix, para
sentir mejor los movimientos.
c) Rombos: ahora une los dos movimientos del punto a y b, para formar un rombo:
derecha-adelante, izquierda-atrás. Continuando un minuto así. Invierte la dirección de
rotación, durante otro minuto, sigue respirando con la boca semiabierta.
d) Hacer rodar la pelvis: ahora, haz que la sucesión de los movimientos sea cada vez más
circular de forma que la pelvis ejecute una verdadera circunvalación. Acuérdate de sólo
mover las articulaciones de las nalgas y las vértebras lumbares, el resto del cuerpo está lo
más quieto posible. Levanta ligera y lateralmente los brazos. Acompaña el movimiento con
la respiración, inspira usando también la voz durante el movimiento hacia atrás y expira al
adelantar. Mueve también la mandíbula con pequeños movimientos masticadores.
La percepción sucesiva: cierra los ojos y presta atención: ¿puedes sentir también un
movimiento interior, incluso una sensación de calor en la pelvis y la parte inferior de la
espalda? Intenta establecer un contacto entre la pelvis y la cara, especialmente los ojos.
5. Ejercicios para los hombros y el cuello
Para desbloquear tensiones a nivel de los hombros y la parte superior de la espalda,
relajando también el cuello y la cabeza. Muy útil no sólo para el masoquista sino para quien
está largo tiempo sentado mirando hacia abajo (teclado) y cuando estamos bajo tensiones y
sobrecargado de trabajo.
“La torre”: Asume la postura inicial de pie, enlaza las manos y levanta los brazos con las
palmas hacia arriba. Alárgate lo más posible hacia lo alto y mantén esta postura unos 30 a
50 segundos. Luego baja lentamente los brazos a lo largo del cuerpo. Respira fluida y
profundamente sin retener el aliento en ningún momento.
“El broche”: Sigue en la postura inicial de pie. Alza los brazos sobre la cabeza y gira las
palmas hacia afuera. Después junta las manos, palma contra palma; aprieta las manos con
fuerza y mantén la presión medio minuto.
“Despuntar las alas”: Desde la postura inicial de pie levanta los brazos sobre la cabeza
con los codos doblados. Con una mano, coge el codo del brazo opuesto y llévalo hacia
abajo, detrás de la cabeza, hacia la clavícula. Presta atención en mantener la espalda recta.
Permanece en tensión alrededor de un minuto y luego suelta el codo y cambia de lado.
Rotación de los codos: en la postura inicial de pie. Flexiona ligeramente los brazos detrás
de la espalda y enlaza las manos. Mueve los codos muy lentamente hacia arriba,
alternativamente. Siente el estiramiento. Permanece recto y deja que actúen las tensiones
sobre los hombros y el tórax unos 30 segundos.
Hacer palanca con los brazos: Postura inicial de pie. Extiende los brazos hacia atrás y
enlaza las manos. Levanta las manos detrás de la espalda unos 30 segundos, lo más alto
posible. Mantén el busto erguido.
Contracción de los hombros: Postura inicial de pie. Flexiona los brazos con los codos
hacia afuera y en alto, de modo que los hombros y los brazos formen una sola línea
horizontal. Lleva los codos arriba y atrás. Mantén la postura unos 2 minutos. Siente las
clavículas aproximándose/tocándose mientras se abre la parte superior del tórax. A cada
espiración aumenta la distensión del tórax y con la inspiración no disminuyas
absolutamente la contracción de los hombros.
La percepción sucesiva: Postura inicial de pie y ojos cerrados. Desplaza tu atención por
los brazos, los hombros y la parte superior del tronco, siente qué ha cambiado. ¿te parecen
estas zonas más mullidas, cálidas y ligeras?
Dejar caer los hombros: postura inicial de pie. Levanta los hombros hacia las orejas y
luego déjalos caer con un movimiento brusco. 10 repeticiones. Acompañarlo de sonidos
ligeros.
Descargar los puños hacia abajo: Postura inicial de pie. Cierra las manos en puños y
elévalos a la altura de los hombros. Descarga de 5 a 10 puñetazos con fuerza, con ambos
brazos hacia el busto. Acompañarlo de sonidos fuertes y agudos.
La percepción sucesiva: Postura inicial, ojos cerrados. Una vez más, desplaza tu atención
por los brazos, los hombros, la parte superior de la espalda y el pecho. ¿Qué sensaciones
percibes?
BIOENERGÉTICA: EL CARÁCTER RÍGIDO
Libertad a costa de entrega
Teoría por José Ignacio Fernández Alonso y Monika Klein, modificada por mí
Descripción
Hablamos de una estructura rígida cuando la persona muestra una actitud de orgullo
reflejado por una postura corporal erguida y tiesa. La cabeza elevada y la espalda recta son
señales de su alto ego.
Busca mostrar su superioridad e imponer al otro, dejar claro que es guap@, inteligente,
fuerte. Trata de destacar ciertas características o capacidades para fascinar a los demás.
Pero este orgullo es en defensa propia.
La rigidez inflexible sirve para mantener el control y la preocupación por su imagen tapa el
vacío y las heridas del interior.
La persona con esta estructura de carácter experimentó en la niñez el rechazo de su
progenitor del sexo opuesto, lo que fue vivido como una traición al amor, ya que el placer
erótico, la sexualidad y el amor son la misma cosa para el niño. A fin de compensar este
rechazo, decidió controlar los sentimientos de dolor, furia y bondad, conteniéndolos. Le
atemoriza rendirse porque implicaría liberar de nuevo esos sentimientos. De tal modo no
trata de alcanzar directamente lo que necesita, sino que lo intenta a través de
manipulaciones. El rechazo del amor sexual hiere su orgullo.
La persona rígida reprime sus sentimientos y acciones para no parecer tonta. Se muestra
mundana, ambiciosa y agresivamente competitiva. Mientras dice “Soy superior, lo sé todo”,
siente terror de ser traicionada y herida, por lo que evita cualquier vulnerabilidad. Mantiene
la cabeza en alto y la columna recta, mostrando gran control exterior, e identificación con la
realidad física. Utiliza esta fuerte posición del ego como excusa para evitar el descontrol,
pues teme cualquier proceso involuntario no determinado por el ego. El yo interior se
encuentra tapiado para evitar cualquier filtración de sentimientos. Realizará el acto sexual
con desprecio, no con amor.
Su contención crea más orgullo. Exige amor y deseo de los demás, pero cuando interactúa
con ellos recurre seductoramente a modelos comparativos para no comprometerse. No ama,
compite, lo que le hace sentir herido y competir aún más, en un círculo vicioso
insatisfactorio.
La persona rígida tiene miedo a ceder, para ella ceder es perder el control, quedarse
atrapada, rendirse y someterse. Por eso pone todo su empeño en mantener la guardia para
que no le utilicen ni se aprovechen de ella.
Existe una orientación a explorar y dominar a los demás (como una venganza para que no
le vuelvan a engañar, hace que dependan de él/ella), siendo incapaz de entrar en relaciones
de igual a igual. Quieren un control total de sí mismos y de los demás: “No puedo
mostrarme desnudo al mundo”. Ejemplo: Mostrar sensualidad como alguien sexy: por
dentro es frío y rígido
Para evitar esto frena sus impulsos de abrirse: el control sobre su conducta le asegura un
buen contacto con la realidad, no obstante, también le priva de la espontaneidad.
El conflicto básico de su personalidad es la incapacidad de entregarse al amor y al
placer.
Formación del carácter
El carácter rígido se forma entre los 3 y los 7 años aproximadamente. El niño ha llegado a
esta etapa sin vivenciar grandes carencias.
A los tres años el niño ya no depende tanto de sus padres para recibir energía. Cada vez
siente más necesidad de expresar su afecto, de descargar su energía.
Entra en la fase genital, es decir, desarrolla un interés por sus genitales. En estas edades el
niño necesita satisfacer unas necesidades amorosas, eróticas (empiezan a masturbarse) y
expresar sus sentimientos a sus padres.
El niño se encuentra en la fase edípica y su deseo se dirige hacia el padre del sexo opuesto.
El aspecto sexual va unido al sentimiento de amor. El niño es completamente inocente y
expresa su amor como deseo de intimidad física y de placer erótico.
Anhela al progenitor del sexo opuesto y empieza a competir con el progenitor del mismo
sexo por el objeto de amor. Cuando el padre/la madre rechaza la sexualidad manifiesta del
niño, este al principio no lo entiende. Existe una gran incomprensión. Siente el rechazo
inesperado como amenaza de pérdida del amor. Es una experiencia muy dolorosa. El
padre/la madre la ha traicionado, se siente castrado, le odia por el rechazo; además suele
desarrollar culpabilidad hacia el progenitor del mismo sexo por competir con él; el niño
también se siente traidor por esta competencia. Odia a ambos y lo expresa volviéndose
agresivo, hostil, exigente. Vive un conflicto y confusión.
Estas descargas desagradables son reprimidas por los padres y el grado de represión
determinará la variante de carácter rígido que va a desarrollar el niño.
Al verse privado de su necesidad de vivir su mundo erótico genital, el niño se repliega en sí
mismo, la energía se paraliza básicamente en la zona de los genitales y de la cabeza.
El rechazo de su sexualidad se le queda grabado, va a tener grandes dificultades de expresar
su amor y afecto y en recibirlo. Teme que esta experiencia se va a repetir, que van a volver
a rechazarlo. No quiere sentirse humillado otra vez. No va a entregarse de nuevo para
evitar vivirlo una vez más.
Características físicas y condición bioenergética
Correlato corporal


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




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Cuerpo armónico, proporcionado. Perfecto desde el punto de vista morfológica
Cuerpo vivo, tiene mucha presencia y atracción
Está integrado y conectado
Se mantiene muy derecho, tendencia a la rigidez
Espina dorsal recta
Cabeza erguida
Ojos brillantes
Buen color de la piel
Los glúteos salen hacia atrás
Condición bioenergética

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Está muy cargado de energía pero no la saca toda
Mucha energía en los puntos periféricos de contacto con el medio, puede tantear, es
decir, controlar la realidad antes de entrar en acción
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
La retirada es periférica: permite la circulación de los sentimientos pero limita su
expresión
Mucha energía en la cabeza (tensiones de cuello y en la base del cráneo provocan una
acumulación de energía en la cabeza)
La tensión en el diafragma impide que la energía de la cabeza conecte con la parte inferior
Anillo de tensión a la cintura, desconectando la sexualidad del corazón
Mucha energía contenida: tensión en la parte genital, pero desconectado con el mundo de
la emoción
Muchas tensiones en los músculos largos extensores y tensores (rígidos en las capas
superficiales)
Tensiones en los ojos (como si tuvieran mucha luz pero no la manifiestan)
Tensiones en el tórax, inspiración contenida
Espalda tensa, recta y rígida (para no dejarse ir, autocontrol)
Características psicológicas
La experiencia dolorosa vivida por el rechazo de la búsqueda del placer erótico y sexual
marca al carácter rígido y en adelante se controla para evitar una nueva humillación
mostrando una actitud de orgullo.
En general, la persona rígida teme la sumisión que para ella significa la pérdida de su
libertad, su independencia.
Para mantener esta libertad, la persona rígida se controla a sí misma y a los demás. Controla
todo lo que está a su alrededor para no conectar con su interior (control = energía basada en
el miedo). Está en contacto con la realidad. Se convierte en una persona ambiciosa,
competitiva y agresiva. Para esta persona, la pasividad es lo mismo que la vulnerabilidad.
Está en contacto con sus sentimientos pero no los expresa ya que es un gran peligro. Capta
muchas sensaciones pero las controla en su mente.
En el contacto sexual le cuesta mucho la entrega, si se entrega se rinde, si se rinde puede ser
destruido. A menudo busca el placer sexual sin implicación emocional.
En la relación íntima no confía en su pareja, no se entrega, teme la nueva traición.
Quiere,…pero no ama.
Los subtipos del carácter rígido
REPRESIÓN
SEXUALIDAD
+AGRESIVIDAD
Hombre
fálico – narcisista
pasivo – femenino
Mujer
masculino-agresivo
histérico
Fálico – Narcisista
El padre no cortó la agresividad al niño, por lo que está en contacto con su energía de una
forma desenvuelta en el mundo y un carácter basado exclusivamente en la realidad lo que le
aporta seguridad en sí mismo y de esta forma suele conseguir un estatus social y/o
económico. A menudo será arrogante y vigoroso pero abiertamente agresivo atacando antes
de que le ataquen a él. Muy hablador y ambicioso.
Pasivo – Femenino
El padre si reprimió en este caso la agresividad del niño, es frecuente que tenga que ver el
tener una madre seductora, que teme al padre primero. En este caso no está en contacto con
su energía y agresividad por lo que tiene problemas para enfrentarse a todo lo que “huele” a
varón; tiene ciertos rasgos femeninos e incluso se puede dar una voz afeminada.
Se pueden dar muchos aspectos psicológicos masoquistas porque no sabe enfrentarse al
mundo, es mucho más blando y suave que el tipo fálico-narcisista. Esto es, una pasividad y
una latente homosexualidad (así, mostraría al padre que no es un peligro).
Corporalmente se pueden distinguir:


con los hombros estrechos y redondeados, la zona pélvica más prominente, más femenino
(parecido al oral)
o bien, con los hombros anchos, cintura y caderas estrechas (más parecido al psicopático)
Las manos son blandas y bastante débiles.
Sus modales son muy corteses y suaves, siendo amistoso pero tímido,…se disculpa mucho.
A veces es torpe.
En cuanto al cuerpo, tiene mucha inmovilidad física, que se expresa en su incapacidad para
mostrar las emociones. Las tensiones son profundas, siendo la musculatura suave y blanda.
Masculino – Agresivo
La niña no vivió el rechazo por los padres sino que la madre le permitió un grado de
agresión aliándose con ella y proporcionándole un entorno seguro; sin embargo su
sexualidad fue rechazada por el padre sin sentirse enfrentada a ambos progenitores, porque
la madre estaba de su lado.
Tiene mucha energía y puede ser abiertamente agresiva y “mandona” (puede parecerse al
estereotipo de lesbiana masculina); es competitiva y siente desprecio hacia otras mujeres y
probablemente hacia su propia feminidad y/o sexualidad. [vídeo
Es muy exigente, consigo misma y no se permite debilidades; tiene comportamientos
masculinos y un cuerpo fuerte, armónico pero con rasgos más masculinos, sin embargo
existe una rigidez en los movimientos, la sexualidad reprimida, que es el camino normal de
descarga de energía, resulta en una enorme cantidad de energía disponible. La suele retener
por miedo a liberarla perdiendo así el control.
Histérico
La niña vivió la represión de su agresividad por parte de la madre. Está enfrentada por tanto
a ambos progenitores, siendo el padre autoritario la niña puede desarrollar un gran temor
hacia el varón. Vive la relación con la madre como una rivalidad por conseguir el afecto del
padre; esta rivalidad le marca en su vida como adulta, compitiendo con otras mujeres
manipulando para conseguir sus objetivos.
Posee una gran rigidez corporal, se protege con una armadura de músculos en tensión;
espalda rígida e inflexible, cuello "tieso", cabeza erguida y pelvis tensa. Hay una gran
rigidez en las partes "blandas" del cuerpo frontal: pecho y vientre. La armadura funciona
como retención de la ansiedad, genera una respiración reducida por un control inconsciente
sobre los músculos, todo esto se oculta bajo un cuerpo armónico de gran belleza: tiene
gracia y perfección, es la "femme fatal". [vídeo]
Se caracteriza por un intenso temor a la sexualidad y un intenso aunque reprimido deseo
sexual; son personas inclinadas a sexualizar todas las relaciones no sexuales y son
propensas a los estallidos emocionales irracionales, a la dramatización y el comportamiento
histriónico.
Seducen para identificar el peligro, son las llamadas “calienta braguetas”, el contacto sexual
despierta en ella una gran angustia, por eso, una vez que ha seducido, se retira fuertemente
angustiada.
Oral – histérico
Combinación de privación oral y frustración genital: es una mezcla de características orales
y rígidas. Existe una dependencia oral oculta por un rígido orgullo. Cuando una niña que ha
padecido la privación oral hace del padre su objeto amoroso, le transfiere los deseos orales
insatisfechos de contacto y apoyo, además de la necesidad de amor sexual. Cuando se
enfrenta a la frustración genital, el daño es muy grave, ya que significa un rechazo a ambos
niveles.
El conflicto entre necesidades orales y deseo genital se manifiesta como una lucha entre la
dependencia y la independencia. Se echa en falta una actitud agresiva hacia la vida y la
sexualidad, la estructura corporal puede variar según la predominancia de las características
orales y rígidas.
ENFOQUE TERAPÉUTICO
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Trabajar la confianza – abrirle el corazón
Ejercicios de abandono (dejarse caer de espaldas y que lo cojan)
Trabajar la flexibilidad del cuerpo (rodillas, brazos,etc)
Hacerle vivir los sentimientos tiernos y expresarlos como puros
Trabajar las áreas de mayor tensión: cuello, hombros y pelvis
Ejercicios para liberar las grandes tensiones sexuales que padecen
Frente a la terapia (si es que asiste) se queja de falta de sentimientos. Desea abrirse a ellos,
pero teme que le hagan daño, lo que expresa como “no me rendiré”. Escoge el sexo antes
que el amor, lo que no es satisfactorio. Piensa que si se abre dolerá, si se cierra se privará de
sentimientos. La terapia debe llevar a esta persona a conectar su corazón con sus genitales.
En el proceso, la sombra dirá “no te amaré”, hasta que alcance la otra orilla del compromiso
y el amor.
Físicamente, la persona rígida presenta proporciones armoniosas, tiene mucha energía y
está integrada. Puede tener dos tipos de bloques: una suerte de armadura en planchas o
como cota de mallas, como si fuera un traje tejido con cadenas que le cubren el cuerpo. La
pelvis está inclinada hacia atrás y es fría.
Como tarea vital, el carácter rígido necesita abrir los centros de sentimiento y dejar que
fluyan de una forma visible para los demás, compartiendo sus sentimientos. El paisaje
interior de esta persona contiene aventuras, pasión y amor. Hay montañas que escalar,
causas que defender e idilios que alimentar. Podrá volar, como Ícaro, hacia el Sol, o
conducir a la gente hasta la tierra prometida; su amor y pasión por la vida resultan
inspiradores para los demás, pudiendo ser un líder natural en cualquier área. Puede
establecer contactos profundos con otras personas; podrá jugar en el universo y disfrutar
plenamente la vida.
EJERCICIOS DE BIOENERGÉTICA PARA EL CARÁCTER RÍGIDO
Diciembre 5, 2009
Estos ejercicios sirven para trabajar las tensiones musculares que más afectan a la
estructura del carácter rígido.
Los estiramientos son para trabajar la zona alta, en especial hombros y cuello que es
donde se encuentran las mayores tensiones musculares.
Por José Ignacio Fernández Alonso y Monika Klein.
Estiramientos de pie
Postura de enraizamiento, pies paralelos, aproximadamente a la altura de los hombros,
rodillas ligeramente flexionadas, respiración libre y relajada, dejando suelto el abdomen.
1. Eleva los brazos hacia el cielo, palmas hacia arriba. Cada vez que soltamos el aire
estiramos uno de los brazos, como si quisiéramos tocar el cielo. Repetimos el
ejercicio con el mismo brazo en total cinco veces. Luego cambiamos al otro brazo,
misma operación.
2. La palma de la mano se apoya sobre la cabeza, mientras que al soltar el aire, con la
otra mano estiramos hacia abajo, como si quisiéramos tocar el suelo. Repetimos el
ejercicio 5 veces y cambiamos.
3. Movimientos de cuello: adelante-atrás y derecha-izquierda realizados con mucho
cuidado. Ojos abiertos, tomando consciencia de la cómo está siendo nuestra
respiración, sintiendo el estiramiento sin dolor, 10 repeticiones.
4. Pintar un círculo con la barbilla, moviendo en círculos la cabeza como si
estuviéramos pintando un círculo frente a nosotros con la barbilla, 5 veces en cada
sentido.
5. Movilizar la parte alta del cuerpo. Dejamos los brazos sueltos a lo largo del
cuerpo y comenzamos a balancearnos de uno a otro lado sin dejar que los brazos
suban más allá de la altura de la cintura. Después dejamos que los brazos lleguen un
poco más arriba, a la altura del centro de la espalda, mientras nos balanceamos con
el cuerpo de lado a lado, después un poco más hasta la altura de los hombros, luego
bajamos progresivamente de nuevo hacia abajo, hasta por debajo de la cintura y nos
vamos deteniendo.
6. Postura de enraizamiento. Pies un poco más separados, rodillas flexionadas,
apoyando las manos justo por encima de las rodillas y mantenemos la espalda recta,
hundiendo la región lumbar y mirando hacia el techo…después doblamos los codos
y vamos bajando lentamente el torso hacia el suelo a la vez que flexionamos las
rodillas y nos dejamos caer en el suelo suavemente mientras miramos al techo,
finalmente dejamos caer la cabeza y flexionamos la espalda. Por último encogemos
los músculos del abdomen, ahora vamos a enderezarnos arqueando lentamente la
espina dorsal a partir del sacro y dejando la cabeza para el final. Repetir 10 veces
una proyección mental en la que una ola nos recorre la espalda, desde la base del
espinazo hasta la coronilla.
Escucha interior
Ahora vamos a trabajar con la pelvis. El trabajo con la pelvis persigue recuperar el
movimiento libre y espontáneo en esa zona que el carácter rígido tiene inhibido a causa del
miedo a la entrega, o dicho de otra forma: para sostener la actitud de no-entrega. La
pelvis es fundamental en la expresión libre de uno mismo, lo que implica también el
aspecto sexual. Nos encontramos en el suelo.
Pintar con la pelvis: Sentimos que en la base de la pelvis tenemos la cabeza de una brocha
de pintar, de punta redondeada. Separamos un poco las piernas, haciéndonos conscientes de
nuestra respiración. Ahora movemos la pelvis adelante y atrás, visualizando cómo se traza
un círculo contínuo de color rojo, cambiamos la dirección del círculo sin dejar de
pintar….escuchamos nuestro interior…
El arco bioenergético: es un ejercicio que también se usa en Tai chi, abre la respiración y
aumenta la carga energética, poniendo en evidencia los cortes energéticos y las tensiones
crónicas, ayudando a descargar la tensión muscular del vientre que ocasiona la barriga y
la panza, comunes en personas de edad madura. Comenzamos. De pie, en la postura de
enraizamiento y con los pies un poco más abiertos que la anchura de las caderas y los
talones un poco hacia afuera, estiramos los codos como queriendo juntarlos y los puños
hacia adelante para permitir que se abra el tórax. La pelvis relajada y la cabeza recta,
ponemos la mirada en el horizonte sin dejarse caer demasiado hacia atrás pero con el pecho
levantado. Los puños. con los nudillos hacia arriba, se sitúan a la altura de los riñones. Las
rodillas flexionadas lo más posible sin levantar los talones del suelo. La pelvis “sale” hacia
adelante…arqueándonos hacia atrás sobre las muñecas, dejamos caer el peso sobre los
dedos de los pies pero sin levantar los talones del suelo. Respiramos poniendo atención y
empujando con en el bajo vientre, dejamos salir un sonido: “Aaaah” durante la
expiración…permitiendo que aparezcan vibraciones…realizamos escucha
interior…cerrando los ojos tomando conciencia de los dolores o tensiones que hayan
podido surgir…observarlos al igual que la forma de nuestro círculo, si ha sido más
pronunciado por un lado que por otro y qué puede significar esto…
Ejercicios en el suelo con mantas
Escucha en el suelo: Postura básica de suelo: tumbados boca arriba, las piernas dobladas y
las plantas de los pies firmemente apoyadas en el suelo, los pies abiertos con el ancho de las
caderas, los brazos se abandonan a lo largo del cuerpo, la cabeza está erguida, la barbilla un
poco más metida. Cerramos los ojos. Tomamos conciencia del cuerpo, sentimos el peso y el
contacto con el suelo, observando la respiración que se hace tranquila y profunda.
Mullir la pelvis: Para extender la relajación de la pelvis hacia arriba, a través del diafragma
hasta el tórax.
Asumimos la postura inicial y acercamos los talones a los glúteos, apoyando bien las
plantas de los pies en el suelo. Al mismo tiempo, levantamos la pelvis lo más posible, hasta
formar un puente con piernas-pelvis-espalda. Relajamos los glúteos y bajamos un poco la
pelvis (alrededor de 10cm); ahora elevamos muy lentamente los talones del suelo, 1 cm a la
vez, bajándolos igual de lento hasta casi tocar el suelo. Realizamos este movimiento varias
veces, lentamente arriba y abajo, hasta que las piernas empiecen a temblar. Nos acordamos
en este punto de mantener la mandíbula y los glúteos relajados, dejando que aumenten las
vibraciones, moviendo los talones hacia el punto en que se origina el reflejo vibrador.
Dejamos que estas vibraciones se transmitan a la pelvis y al abdomen….5 minutos
acompañando el ejercicio de sonidos de satisfacción (ooh, aah!, etc.)
Abandonarse: para vivir conscientemente la natural necesidad de abandonarse o el temor a
hacerlo y permitir así, que influya en estos sentimientos. Mejorando la circulación de la
sangre y de la energía en todas las partes internas del abdomen y rebajando las profundas
tensiones presentes en el suelo pélvico. Es muy beneficioso en el caso de trastornos
menstruales, prostáticos, problemas abdominales, hemorroides o disfunciones sexuales.
Ponemos una manta en el suelo, con otra manta enrollada como un cilindro, ahora nos
tumbamos sobre la primera tomando la postura inicial y colocando la segunda manta debajo
del hueso sacro, mientras apoyamos bien sobre el suelo la espalda y los glúteos, sin dolores.
Colocamos las manos entrelazadas debajo de la base del cráneo, tocando el suelo con los
codos y abriendo así el tórax. Acercamos los pies a los glúteos…Dejamos caer lentamente
las rodillas uniendo las plantas de los pies y aproximamos despacio las rodillas y el interior
de los muslos sin que se lleguen a tocar (cerrando las piernas no del todo), se trata de
encontrar la distancia en la que las piernas empiezan a vibrar, entonces mantener la
posición conjuntamente a una respiración profunda y suave. Al transmitirse las vibraciones
a la pelvis, continuamos respirando hondo por la boca hasta el abdomen y sintiendo el
temblor que provocan estas vibraciones en la zona interior del cuerpo. El efecto de este
ejercicio suele ser muy placentero, sin embargo, si sientes que la vibración es demasiado
fuerte o te provoca emociones con miedo, puedes suavizar el movimiento modificando el
ángulo de las piernas, recuperando cuando se desee la posición donde se origina la
vibración.
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