Tabaco y Educación Física

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TABACO Y EDUCACIÓN FÍSICA
Tabaco
Nombre común de dos plantas de la familia de las Solanáceas cultivadas por sus hojas que, una vez curadas,
se fuman, se mascan o se aspiran en forma de rapé. La especie más cultivada alcanza entre 1 y 3 m de altura y
produce de 10 a 20 hojas anchas alternas que brotan de un tallo central. Contiene un alcaloide, la nicotina. Es
tóxica y puede producir alteraciones en el aparato circulatorio y los pulmones del ser humano. En ocasiones,
se ha utilizado como insecticida.
Historia
El tabaco es una planta originaria del continente americano. Según observó Cristóbal Colón, los indígenas del
Caribe fumaban el tabaco valiéndose de una caña en forma de pipa llamada tobago, de donde deriva el
nombre de la planta. Al parecer le atribuían propiedades medicinales y lo usaban en sus ceremonias. En 1510,
Francisco Hernández de Toledo llevó la semilla a España, cincuenta años después lo introdujo en Francia el
diplomático Jean Nicot, al que la planta debe el nombre genérico (Nicotiana). En 1585 lo llevó a Inglaterra el
navegante sir Francis Drake; el explorador inglés sir Walter Raleigh inició en la corte isabelina la costumbre
de fumar el tabaco en pipa. El nuevo producto se difundió rápidamente por Europa y Rusia, y en el siglo XVII
llegó a China, Japón y la costa occidental de África.
España monopolizó el comercio del tabaco, para lo cual estableció en 1634 el estanco de este producto para
Castilla y León, régimen que en 1707 se amplió a todos los territorios de la corona, acompañado de la
prohibición de cultivar la planta en la península para facilitar el control aduanero. La extensión del estanco a
Cuba, donde tenía lugar gran parte de la producción, provocó numerosas revueltas y, en 1735, España cedió la
explotación a la Compañía de La Habana. La América colonial anglófona se convirtió en el primer productor
mundial de tabaco; el cultivo se inició en el asentamiento de Jamestown, donde ya en 1615 la planta crecía en
jardines, campos y hasta en las calles; en poco tiempo se convirtió en el producto agrícola básico y en el
principal medio de cambio de la colonia. En 1776, el cultivo se extendió hacia Carolina del Norte y llegó por
el oeste hasta Missouri. Hacia 1864, un agricultor de Ohio obtuvo por casualidad una cepa deficiente en
clorofila que recibió el nombre de burley blanco y acabó por convertirse en el ingrediente principal de las
mezclas de picadura americana, sobre todo a partir de la invención en 1881 de la máquina de elaborar
cigarrillos.
Producción
Aunque se cultiva tabaco en unos 120 países de condiciones climatológicas diversas, que llegan por el norte
hasta los 50º de latitud, las mejores labores comerciales se fabrican con el producto obtenido en ciertas
regiones que dedican mucha atención y trabajo a su cultivo.
Las plántulas de las distintas cepas como las destinadas a la producción de picadura Maryland o burley para
cigarrillos y de tripa, capilla y capa para cigarros puros se trasplantan de las cajoneras frías en que se obtienen
al campo; cada tipo exige un régimen especial de riego y aplicación de fertilizante. Para obtener las hojas
grandes y delgadas con las que se elabora la capa de los puros se extienden sobre los campos grandes
cubiertas de tela de saco (costal). Con el fin de favorecer el crecimiento de las hojas mayores, las plantas se
desmochan antes de la floración. Las hojas suelen recolectarse a mano y a medida que maduran. A
continuación se tienden en barracones y se curan al aire, con fuego o con calor, de modo que la hoja adquiera
al marchitarse el color y el aroma buscados. El curado con aire, que se aplica a muchos tabacos destinados a la
producción de cigarrillos y cigarros, dura entre seis y ocho semanas. Para curar al fuego se enciende una
hoguera en el suelo del barracón y se deja que las hojas se impregnen del humo formado. El curado con calor
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se realiza aplicando con cuidado el calor conducido a través de unos humeros, de forma que las hojas
fermenten y sequen de forma correcta. Las hojas así curadas se clasifican, por lo general en función de la
posición que ocupaban en la planta, el color, el tamaño y otras características; se empacan y se llevan a los
almacenes donde se subastan.
Uso del tabaco
Numerosos estudios médicos han vinculado el consumo de tabaco con el cáncer de pulmón, las afecciones
vasculares del corazón, el enfisema y otras enfermedades; todo ello ha llevado a muchos países a financiar
intensas campañas orientadas a restringir el uso y la venta de tabaco. En general, el consumo ha disminuido en
occidente, aunque ha aumentado entre ciertos grupos sociales, como las mujeres de los países del sur de
Europa. Un reglamento del GATT (Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio) autoriza a los países
signatarios a "considerar la salud humana más importante que la liberalización del comercio", pero el
comercio internacional de tabaco sigue creciendo a buen ritmo. En los países en desarrollo, el consumo
aumenta a razón del 2% anual.
Forma física
Capacidad del cuerpo humano para satisfacer las exigencias impuestas por el entorno y la vida cotidiana. La
forma física es un estado del cuerpo (y de la mente) que ayuda a desarrollar una vida dinámica y positiva y es
posible que afecte a casi todas las fases de la existencia humana. Fuerza muscular, energía, vigor, buen
funcionamiento de los pulmones y el corazón, y un estado general de alerta, son signos evidentes de que una
persona goza de buena forma física. Esto suele calcularse con relación a expectativas funcionales, es decir, lo
normal es realizar pruebas periódicas que miden la fuerza, resistencia, agilidad, coordinación y flexibilidad.
También se emplean las pruebas de estrés (usando un ergómetro, por ejemplo), que evalúan la respuesta del
cuerpo al estímulo físico potente y sostenido.
Estar en buena forma es casi una cuestión de sentido común. Casi todas las personas están en condiciones de
hacer algún tipo de ejercicio habitual, ya sea la simple marcha, jogging o footing. También son muy
beneficiosos los deportes como la natación, ciclismo, aerobic y baile (además de algunos ejercicios básicos de
gimnasia que se pueden llevar a cabo en cualquier sitio). Son muchos los tipos de deporte que contribuyen a
mejorar la forma física. También están ganando popularidad el entrenamiento y disciplina (tanto física como
mental) que proporciona el estudio y la práctica de las artes marciales (como el judo, karate y el tai chi). La
práctica del yoga es también muy beneficiosa. Es deseable mantener la continuidad en los ejercicios, y es
importante no realizar súbitamente ejercicios violentos o de extrema tensión. Es esencial empezar con un
calentamiento gradual y seguir un proceso de preparación.
Tan importante como el ejercicio regular es una dieta nutritiva y equilibrada. El exceso de alcohol, tabaco y
drogas (excepto los fármacos recetados por un médico) suele perjudicar seriamente la salud.
En muchos lugares se ofrecen programas diseñados para ayudar a las personas a lograr una buena forma
física: escuelas, gimnasios, salones y estudios privados, y clínicas profesionales especializadas que prestan
especial atención a las funciones del corazón y los pulmones. Hay que tener cuidado a la hora de elegir un
programa y asegurarse de que está dirigido por expertos en educación física o medicina.
Los individuos sanos pueden elaborar sus propios programas. La regla general es hacer ejercicio sólo hasta
que uno se sienta incómodo, es decir, hasta que la respiración se vuelve dificultosa, o cuando se altera la
circulación o el cansancio afecta a la forma de realizar los ejercicios. Las personas con problemas de salud
ocasionados por ataques al corazón, apoplejía, heridas y enfermedad deben consultar al médico antes de
elaborar un régimen o de realizar cualquier forma de ejercicio físico intenso.
CAUSAS POR FALTA DE ACTIVIDAD FÍSICA O POR FUMAR
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Invasión y diseminación
El principal atributo de los tumores malignos es su capacidad de diseminación fuera del lugar de origen. La
invasión de los tejidos vecinos puede producirse por extensión o infiltración, o a distancia, produciendo
crecimientos secundarios conocidos como metástasis. La localización y vía de propagación de las metástasis
varía en función de los cánceres primarios:
1) Cuando un cáncer invade la superficie del órgano de origen, las células pueden propagarse desde esta
superficie a la cavidad vecina y órganos adyacentes, donde pueden implantarse.
2) Las células tumorales pueden viajar en el interior de los vasos linfáticos hacia los ganglios linfáticos, o
también en los vasos sanguíneos. En la corriente circulatoria, estas células se detienen en el punto en el que
los vasos son demasiado estrechos para su diámetro. Las células procedentes de tumores del tracto
gastrointestinal se detendrán en el hígado. Posteriormente pueden propagarse a los pulmones. Las células del
resto de los tumores invadirán los pulmones antes de propagarse a otros órganos. Por tanto, los pulmones y el
hígado son dos localizaciones frecuentes de metástasis.
3) Muchos cánceres envían células a la corriente circulatoria de manera temprana, y mientras algunas de estas
células mueren, otras pueden invadir y penetrar en el árbol vascular y en los tejidos. Si este tejido tiene
condiciones favorables para la célula tumoral, ésta se multiplica produciéndose una metástasis. En ocasiones,
sólo se multiplica un pequeño número de veces produciéndose un cúmulo de células que permanecen
quiescentes en forma de micrometástasis. Este estadio latente puede perdurar varios años, y por razones
desconocidas puede reactivarse y producir un cáncer recurrente.
Muchas veces las células cancerosas conservan las características físicas y biológicas del tejido del que
proceden a pesar de estar ampliamente diseminadas. De este modo, un patólogo puede, a través del examen
microscópico de estas células, determinar la procedencia de los tumores metastásicos. Los tumores de las
glándulas.
Detección y diagnóstico
Cuanto más temprano sea el diagnóstico y el tratamiento, mayores posibilidades de curación habrá. Las
pruebas de screening (detección precoz en pacientes aparentemente sanos) permiten realizar el diagnóstico
antes del desarrollo de los síntomas, en una fase en la que el cáncer es más curable. Algunos de los cánceres
más mortíferos, como el de mama, colon y recto, cuello uterino y próstata, pueden ser puestos en evidencia
mediante pruebas de screening.
El diagnóstico precoz de las formas de cáncer para las que no existe una prueba práctica de screening depende
de la identificación por parte del paciente de los signos tempranos de la enfermedad. Los síntomas
enumerados en la siguiente lista pueden señalar la existencia de un cáncer:
Cambios en el ritmo intestinal o urinario
Heridas que no cicatrizan
Hemorragias inhabituales
Bultos en las mamas o en otras regiones del organismo
Dificultad para tragar alimentos
Cambios repentinos en el aspecto de verrugas cutáneas
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Tos persistente o ronquera
Pérdida de peso
Pérdida de apetito
El diagnóstico del cáncer comienza por una exhaustiva historia clínica y examen físico, que incluye la
inspección y palpación de todas las localizaciones corporales accesibles, en especial la piel, cuello, mamas,
abdomen, testículos y ganglios linfáticos accesibles. Debe realizarse el examen de los orificios corporales, en
particular el examen rectal para los cánceres de recto y próstata, y el examen pélvico para los cánceres de
cuello y matriz uterina.
Biopsia
La biopsia sigue siendo el único método definitivo para el diagnóstico del cáncer. En una biopsia, se toma
para estudio una sección del tejido tumoral o de una metástasis. Diversas técnicas recientes han reducido la
necesidad de realizar biopsias quirúrgicas abiertas. La mayor parte de los tumores en cualquier localización
corporal son accesibles a la biopsia a través de una fina aguja flexible dirigida por palpación o tomografía
axial computerizada (TAC). Con el diagnóstico previo a la cirugía, el médico y el paciente pueden realizar
una mejor planificación del tratamiento y de la cirugía, si es preciso.
Estadio de la enfermedad
Una vez establecido el diagnóstico definitivo de cáncer, la extensión o estadio de la enfermedad deben ser
evaluados puesto que de ellos dependen el pronóstico y tratamiento adecuado. Para cada tipo específico de
tumor el estadio (I, II, III, IV) se define en función del hallazgo de ciertos datos con significación pronóstica:
tumor localizado de pequeño tamaño, tumor localizado más extenso, afectación de los ganglios linfáticos
regionales y metástasis a distancia. El estadio clínico se deduce de los datos obtenidos antes de la exploración
quirúrgica, y condiciona la elección del tratamiento inicial. El estadio quirúrgico depende de los hallazgos
exploratorios durante la intervención y puede diferir del estadio clínico; el tratamiento posterior y el
pronóstico se establecen en función de éste. También permite analizar los efectos de diferentes tratamientos.
Tratamiento
Las medidas terapéuticas tradicionales incluyen la cirugía, la radiación y la quimioterapia. En la actualidad se
estudia la utilidad de la inmunoterapia y la modulación de la respuesta biológica.
Cirugía
La principal estrategia para el tratamiento curativo del cáncer es la excisión de todas las células malignas
mediante una intervención quirúrgica. En el pasado, esto implicaba la excisión de todo el tejido afectado y de
la mayor cantidad posible de tejido potencialmente afectado, incluidos los tejidos vecinos y los ganglios
linfáticos. Para algunos tumores, y en especial el cáncer de mama, no es precisa una cirugía tan ablativa
(mastectomía) en la mayor parte de los casos. Las mejoras en las técnicas quirúrgicas, los conocimientos en
fisiología, en anestesia y la disponibilidad de potentes antibióticos y hemoderivados, han permitido realizar
cirugías más limitadas, con menos secuelas y más pronta recuperación. Sin embargo, muchos cánceres están
demasiado extendidos en el momento del diagnóstico para que la cirugía curativa sea posible. Si la extensión
local del tumor afecta a tejidos vecinos que no pueden ser resecados, o si existen metástasis a distancia, la
cirugía no será un tratamiento curativo. Sin embargo, puede ser beneficiosa para el alivio sintomático de
ciertas situaciones como la obstrucción, o puede tener el objetivo de disminuir la masa tumoral para permitir
una mejor respuesta al tratamiento quimioterapéutico o radioterapéutico sucesivo.
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Radioterapia
Las radiaciones ionizantes pueden ser electromagnéticas o por partículas y producen una destrucción tisular.
La radiación electromagnética incluye los rayos gamma, una forma de emisión radiactiva, y los rayos X, que
se producen cuando un haz de electrones impacta en un metal pesado. La radiación de partículas incluye haces
de electrones, protones, neutrones, partículas alfa (núcleos de helio) y piones. Véase Física: Partículas
elementales.
La sensibilidad de los tumores a las radiaciones es muy variable. Son tumores sensibles aquellos cuya
sensibilidad es superior a la de los tejidos vecinos normales. Cuando tales tumores son además accesibles los
tumores superficiales o los tumores en órganos como el útero en el que se puede introducir una fuente de
radiación pueden ser curados mediante radioterapia. La propiedad de la radiación de respetar hasta cierto
punto los tejidos normales permite el tratamiento de tumores en localizaciones donde no es posible la cirugía
por la proximidad de tejidos vitales o porque el tumor ha empezado a infiltrar estructuras adyacentes que no
pueden ser sacrificadas. La radioterapia también se emplea con frecuencia como tratamiento paliativo, sobre
todo en las metástasis.
La radioterapia puede ser útil como coadyuvante a la cirugía. La radiación preoperatoria puede esterilizar las
células tumorales con rapidez, impidiendo su diseminación en el acto quirúrgico. También puede disminuir la
masa tumoral facilitando la cirugía, o transformando un tumor inoperable en otro operable. En otros casos la
radioterapia se emplea en el postoperatorio.
Quimioterapia
Consiste en la utilización de fármacos para el tratamiento del cáncer. Puesto que los fármacos se distribuyen
en el organismo a través del sistema circulatorio, la quimioterapia es útil para aquellos tumores cuya
diseminación los hace inaccesibles a la cirugía o a la radioterapia. Existen multitud de fármacos
anticancerosos, la mayor parte de los cuales actúan interfiriendo la síntesis o función del ADN. Por tanto las
células en división son más sensibles a la quimioterapia. El tejido canceroso tiene una mayor proporción de
células en división que los tejidos normales (en los que las células de soporte o de relleno están en una fase
quiescente y son por tanto resistentes a los efectos del fármaco). Dentro de los tejidos normales, los que tienen
una tasa de proliferación más rápida son la médula ósea y las células de recubrimiento del tracto
gastrointestinal. Son los dos tejidos más sensibles al efecto de la quimioterapia y de la lesión de éstos depende
la toxicidad, que limitará la máxima dosis tolerable de los fármacos anticancerosos. Para que el tratamiento
sea efectivo, la sensibilidad del tumor debe ser superior a la del tejido normal más sensible. Mientras algunos
tumores son varias veces más sensibles, otros sólo son ligeramente más sensibles. Por fortuna, las células de la
médula ósea pueden dividirse a mayor velocidad que las células malignas y por tanto se recuperan con mayor
rapidez. Si se repite un ciclo del fármaco en este momento, el tumor no ha tenido tiempo de crecer demasiado.
Los ciclos repetidos reducen de forma paulatina el tumor antes de la aparición de resistencias. La sensibilidad
de ciertos tumores a la quimioterapia es tal que es posible la curación en un alto porcentaje: esto sucede en el
cáncer uterino; las leucemias agudas (sobre todo en los niños); la enfermedad de Hodgkin y los linfomas
difusos de células grandes; el carcinoma de testículo; el carcinoma de ovario; los carcinomas de células
pequeñas del pulmón, y gran parte de los cánceres infantiles. Muchas veces estos procesos cancerosos se han
diseminado en el momento del diagnóstico y no existe otra opción terapéutica. Otros cánceres avanzados
tienen buena respuesta a la quimioterapia y pueden ser controlados durante periodos prolongados, por lo que
se utiliza con frecuencia como tratamiento paliativo.
Los dos principales problemas que limitan la utilización de la quimioterapia son la toxicidad y la resistencia.
Las técnicas que evitan o controlan la toxicidad y disminuyen el riesgo de resistencias se han ido
perfeccionando. Es importante la instauración precoz del tratamiento, la utilización de dosis óptimas del
fármaco, la repetición de los ciclos con intervalos cortos si es posible, siempre que se permita la recuperación
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del paciente de los efectos tóxicos.
Es eficaz la utilización de múltiples fármacos. Los protocolos de quimioterapia utilizan diferentes fármacos (a
menudo entre 3 y 6 al mismo tiempo), cada uno de los cuales es eficaz de forma aislada. Se combinan
fármacos con diferentes mecanismos de acción para evitar la aparición de resistencias cruzadas, y con
diferentes tipos de toxicidad para poder emplear la dosis óptima de cada fármaco, sin producir toxicidad
aditiva que puede resultar fatal.
Se puede utilizar la quimioterapia junto a la cirugía o a las radiaciones en la denominada terapia combinada.
Muchas veces se utiliza como tratamiento coadyuvante cuando la cirugía es la principal modalidad
terapéutica. Suele administrarse tras la cirugía. Esta terapia es muy eficaz en el cáncer de mama. El objetivo
principal de la quimioterapia como coadyuvante es la eliminación de las micrometástasis que pudieran existir
previamente a la cirugía. Es más reciente la utilización de la quimioterapia previa a la cirugía como
tratamiento coadyuvante, que puede además reducir la masa del tumor y facilitar su operabilidad.
Terapia hormonal
Muchos cánceres procedentes de tejidos que son sensibles a la acción hormonal, como la mama, la próstata, el
endometrio y el tiroides, responden al tratamiento hormonal. Consiste en la administración de diferentes
hormonas o antihormonas o la eliminación del origen de la hormona estimulante.
pueden ser identificados porque en ocasiones producen de forma indiscriminada la misma hormona producida
por el tejido del que proceden. A veces, también responden a las hormonas que controlan esos tejidos en
condiciones normales.
Cuanto más agresivo y maligno es un cáncer, menos recuerda a la estructura del tejido del que procede, pero
la tasa de crecimiento del cáncer depende no sólo del tipo celular y grado de diferenciación, sino también de
factores dependientes del huésped. Una característica de malignidad es la heterogeneidad celular del tumor.
Debido a las alteraciones en la proliferación celular, las células cancerosas son más susceptibles a las
mutaciones. Con la evolución, el tumor es cada vez menos diferenciado y de crecimiento más rápido.
También puede desarrollar resistencia a la quimioterapia o a la radiación.
PULMONES
Las enfermedades infecciosas comunes en los pulmones son la neumonía, que puede ser causada por bacterias
o por virus, y la tuberculosis. En la actualidad, es mucho más común el cáncer de pulmón, que con el aumento
del tabaquismo se ha convertido en la principal causa de muerte por cáncer en los países más desarrollados. El
tabaquismo también contribuye de forma sustancial al aumento de la bronquitis crónica y del enfisema. En los
enfisemas, los alveolos se destruyen de forma gradual. El asma, una enfermedad grave de los bronquios,
puede ser producido por la sensibilización a materiales naturales como el polen o sustancias químicas de
origen industrial. La exposición a materiales como el polvo de algodón, el polvo de carbón y el amianto,
pueden producir fibrosis o cicatrización pulmonar.
FUMAR
Un abuso excesivo de esta acción conduce al tabaquismo. Las hojas secas de la planta del tabaco se fuman en
pipa o en puro, pero la forma más extendida es el cigarro o cigarrillo. En la década de 1940 el fumar se
consideraba algo inofensivo, pero las investigaciones clínicas y de laboratorio han demostrado desde entonces
que el tabaquismo aumenta mucho el riesgo de un fumador de morir de diversas enfermedades, siendo la
número uno el cáncer de pulmón.
FAVORABLE POR PRACTICAR ACTIVIDAD FÍSICA O POR NO FUMAR
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Educación física
Instrucción en diferentes campos de la actividad física para promover el desarrollo corporal y el bienestar de
las personas. La educación física se enseña normalmente en las escuelas desde la infancia hasta el nivel de
secundaria y en algunos países es una parte importante del currículo. Está en relación con los deportes
organizados, la gimnasia y la danza.
Evita los trastornos del corazón son responsables de mayor número de muertes que cualquier otra enfermedad
en los países desarrollados. Pueden surgir como consecuencia de defectos congénitos, infecciones,
estrechamiento de las arterias coronarias, tensión arterial alta o trastornos del ritmo cardiaco.
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