Revista Hacienda Canaria

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¿ES LA ZONA ESPECIAL CANARIA UN PARAÍSO FISCAL?
ANÁLISIS CONFORME A LOS TRABAJOS
DESARROLLADOS POR LA OCDE EN MATERIA DE COMPETENCIA
FISCAL PERJUDICIAL.
ASCENSIÓN MALDONADO GARCÍA-VERDUGO
Inspectora de Hacienda del Estado
SUMARIO
I.
II.
¿A qué obedece una nueva regulación de la Zona Especial Canaria?
Referencia a los ejercicios de competencia fiscal perjudicial en el seno de la Unión
Europea y de la OCDE.
III.
IV.
¿Existen diferencias entre los ejercicios de la UE y de la OCDE?
Criterios que utiliza la OCDE para determinar si
un régimen fiscal debe ser o no
considerado perjudicial.
V.
Análisis del Régimen de la Zona Especial Canaria conforme a estos criterios.
A) Cuestión previa: ¿El Régimen de la Zona Especial Canaria cae bajo el ámbito
objetivo del Informe sobre Competencia Fiscal Perjudicial de la OCDE?
B) Existencia de un tipo efectivo de imposición cero o bajo.
C) Estanqueidad o aislamiento del régimen.
D) Falta de transparencia.
E) Falta de intercambio de información.
F) Otros factores previstos en el Informe de 1998 para considerar un régimen fiscal
como perjudicial.
VI.
VII.
Tratamiento de la “ultraperiferia” en la OCDE.
A modo de conclusión.
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HACIENDA CANARIA
¿ES LA ZONA ESPECIAL CANARIA UN PARAÍSO FISCAL?
Resumen del contenido:
El presente artículo tiene por objeto analizar el nuevo régimen de la Zona Especial Canaria,
regulado por el Real Decreto-Ley 2/2000, de 23 de junio, a la luz del ejercicio que sobre
competencia fiscal perjudicial se está llevando a cabo en la OCDE.
I. ¿A QUÉ OBEDECE UNA NUEVA REGULACIÓN DE LA ZONA ESPECIAL
CANARIA?
El Real Decreto-Ley 2/2000, de 23 de junio (BOE de 24 de junio) ha venido a dar una
nueva regulación, compatible con la normativa comunitaria, al Régimen de la Zona Especial
Canaria. Dicho Real Decreto-Ley modifica, principalmente, diversos capítulos del título V de
la Ley 19/1994, de 6 de julio, de Modificación del Régimen Económico y Fiscal de Canarias.
La Ley 19/1994 establece como uno de los pilares del régimen económico y fiscal del
archipiélago la creación de una Zona Especial Canaria (en adelante ZEC), con el propósito de
que la misma contribuya a potenciar el desarrollo económico y social de las Islas Canarias,
mediante la atracción de capitales y empresas provenientes del exterior. Paradójicamente,
sin embargo, la regulación de este pilar del régimen económico y fiscal de Canarias nunca
llegó a entrar en vigor y eso a pesar de que la Ley 19/1994 fue objeto de modificación por el
Real Decreto-Ley 3/1996, de 26 de enero, de reforma parcial de la Ley 19/1994 y por la Ley
13/1996, de 30 de diciembre, de Medidas fiscales, administrativas y de orden social.
La razón para esta no entrada en vigor del régimen de la ZEC era que la regulación
de la ZEC no contaba con la autorización de la Comisión Europea, autorización que resulta
necesaria cuando un régimen puede constituir una ayuda de Estado.
La preceptiva autorización de la Comisión Europea fue comunicada a las autoridades
españolas por carta de fecha 4 de febrero de 2000.
La modificación del régimen de la ZEC realizada a través del Real Decreto-Ley
2/2000, de 23 de junio ha venido a concretar en el ordenamiento interno la autorización de
la Comisión Europea y, por tanto, a acomodar el Régimen de la Zona Especial Canaria a las
disposiciones del Derecho comunitario, en particular, en materia de ayudas de Estado. Así
mismo, el nuevo régimen de la ZEC ha sido elaborado de forma que resultara acorde con los
principios sentados por la Unión Europea y la OCDE en sus respectivos ejercicios de lucha
contra la competencia fiscal perjudicial.
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HACIENDA CANARIA
ASCENSIÓN MALDONADO GARCÍA-VERDUGO
II. REFERENCIA A LOS EJERCICIOS DE COMPETENCIA FISCAL PERJUDICIAL
EN EL SENO DE LA UNIÓN EUROPEA Y DE LA OCDE.
En primer lugar, quizá sería necesario establecer qué se entiende por competencia
fiscal perjudicial.
Se puede decir que, hoy en día, prácticamente no existen fronteras comerciales ni
tecnológicas, como consecuencia lógica del desarrollo de las nuevas tecnologías y de la
expansión de las empresas multinacionales. El fenómeno de las economías globalizadas hace
posible que las empresas busquen nuevas “localizaciones” en países distintos. Y, en
consecuencia, los Estados compiten entre sí por atraer a su territorio “nuevas bases
imponibles”.
Esta competencia fiscal no tiene por qué ser en principio negativa. De hecho, en los
años ochenta, precisamente, esta competencia fiscal promovió la reforma de los sistemas
fiscales de los países occidentales, disminuyendo los tipos aplicables y aumentando las bases
imponibles, por lo que los sistemas fiscales han ganado en una mayor neutralidad.
Sin embargo, junto con esta competencia fiscal “buena” existe otra no tan buena,
una competencia fiscal claramente perjudicial, en la que los Estados “se ofrecen” como
territorios de baja tributación con el fin de atraer empresas, empresas que deciden
localizarse en ese preciso país única y exclusivamente por motivos fiscales. Los Estados que
no adoptan una postura inicial tan “agresiva” se ven abocados, finalmente, a defender sus
bases imponibles reduciendo, a su vez, sus niveles de impuestos. Conclusión: se produce
una “armonización” de los sistemas fiscales pero “a la baja”. Es lo que los anglosajones
denominan “race to the bottom”.
En este contexto, la pregunta que nos surge inmediatamente es ¿cómo van a
financiar los Estados los servicios públicos que suministran si cada vez obtienen menos
ingresos? La respuesta es: aumentando los impuestos sobre los factores menos móviles
(rentas del trabajo, con las negativas consecuencias que esto tiene en el mercado laboral) y
aumentando los impuestos sobre el consumo (con los correlativos efectos de falta de
equidad).
Conscientes la Unión Europea y la OCDE de los resultados tan negativos que produce
la competencia fiscal perjudicial, decidieron ponerle freno. Para ello, resolvieron emprender
sendos ejercicios.
En el seno de la Unión Europea, este estudio ha sido desarrollado por el Grupo del
Código de Conducta sobre fiscalidad de las empresas, quien presentó, en el Consejo Ecofin
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¿ES LA ZONA ESPECIAL CANARIA UN PARAÍSO FISCAL?
de 29 de noviembre de 1999, su informe final. El citado informe, que se encuentra publicado
en Internet1, establece que, de las 271 medidas que han sido examinadas por el Grupo, 66
han merecido la consideración de perjudiciales.
En el seno de la OCDE, el Foro de Competencia Fiscal Perjudicial ha sido el encargado
de desarrollar las directrices y las recomendaciones contenidas en el Informe del Comité de
Asuntos Fiscales de abril de 1998: “Competencia Fiscal Perjudicial: un problema mundial”2,
así como de establecer una lista de paraísos fiscales y otra de prácticas fiscales perjudiciales
en los países de la OCDE, según los criterios establecidos en dicho informe. Dichas listas han
sido recogidas en un segundo informe, de junio de 2000: “Progresos realizados en la
identificación y eliminación de las prácticas fiscales perjudiciales”3.
En el presente artículo nos centraremos en el estudio de la compatibilidad de la
nueva regulación de la Zona Especial Canaria, con los criterios establecidos por la OCDE en
su ejercicio de lucha contra la competencia fiscal perjudicial. Para no extendernos
demasiado,
nos limitaremos a establecer,
en
el
apartado
siguiente, una pequeña
comparación entre el ejercicio de la OCDE y el de la UE. Todo ello, sin perjuicio de un
posterior trabajo que analice, en particular, el régimen de la Zona Especial Canaria a la luz
de los criterios del Código de Conducta sobre fiscalidad de las empresas de la Unión Europea.
Cabe aclarar, en primer lugar, que dado que la entrada en vigor del Real Decreto-Ley
2/2000 ha sido posterior a la publicación del segundo informe de la OCDE, antes referido, el
Foro de Competencia Fiscal Perjudicial no ha analizado si el nuevo régimen de la ZEC cumple
o no los criterios para ser considerado un régimen fiscal perjudicial. Este estudio se llevará a
cabo en una ulterior fase. Sin embargo, consideramos oportuno “adelantarnos” al análisis
que efectuará la OCDE.
III. ¿EXISTEN DIFERENCIAS ENTRE LOS EJERCICIOS DE LA UE Y DE LA
OCDE?
Como hemos indicado, quizá resulta clarificador destacar, aunque sólo sea de forma
somera, las principales diferencias existentes entre el ejercicio de la OCDE
y el llevado a
cabo en el seno de la Unión Europea a través del Código de Conducta sobre fiscalidad de las
empresas. Estas diferencias son:
1
http://ue.eu.int/newsroom, bajo la rúbrica de “miscellanous” y con fecha 29-2-2000.
Este informe fue aprobado por el Consejo de la OCDE, con las abstenciones de Suiza y Luxemburgo, el 9 de abril
de 1998 y fue presentado a los Ministros de la OCDE el 27 y 28 de abril de 1998.
3
Este informe fue aprobado por el Consejo de la OCDE el 16 de junio de 2000 y fue presentado a los Ministros de la
OCDE el 20 de junio de 2000.
2
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ASCENSIÓN MALDONADO GARCÍA-VERDUGO
- Institucionales, puesto que la Unión Europea dispone, en general, de unos
mecanismos más eficaces para llevar a la práctica sus Decisiones. La
UE puede adoptar
instrumentos de carácter jurídico (Directivas, Reglamentos, etc.) mientras que todos los
actos que emanan de la OCDE tienen un mero carácter político.
- De ámbito territorial, pues la OCDE engloba 30 países (con la reciente adhesión de
la República Eslovaca), entre los que destacan los 15 socios comunitarios, Estados Unidos,
Canadá, Japón y Australia.
- De ámbito objetivo, ya que el ejercicio de la OCDE es en cierto sentido más limitado
que el de la Unión Europea, pero en otro, es más ambicioso. Así, las actividades analizadas
en la OCDE son aquéllas con alto riesgo de deslocalización, básicamente actividades
financieras y de servicios, mientras que el Código de Conducta estudia también las
actividades económicas reales. Pero, por otro lado, el ejercicio de la Unión Europea sólo ha
analizado los regímenes fiscales perjudiciales existentes en su territorio (incluyendo
territorios dependientes y asociados), mientras que la OCDE no sólo ha establecido una lista
de regímenes fiscales perjudiciales en los países miembros de la OCDE, sino que también ha
elaborado una lista de jurisdicciones no miembros de la OCDE y de territorios dependientes o
asociados a países OCDE que son considerados paraísos fiscales. En ambos casos, sin
embargo, los regímenes estudiados se refieren a los impuestos directos (en particular, sobre
la renta).
- Y, por último, de definición del régimen fiscal perjudicial. La principal diferencia
radica en que en el Código de Conducta se establece una relación con los niveles impositivos
efectivos generales del país (“...medidas fiscales que impliquen un nivel impositivo efectivo
considerablemente inferior, incluido el tipo cero, a los aplicados habitualmente...”); mientras
que en el ejercicio de la OCDE no hay una relación con el régimen general de cada país. Esta
diferencia es más importante de lo que puede parecer en un primer momento. Así, algún
Estado (Irlanda) está proyectando establecer un tipo general, que entrará en vigor el
1.1.2002, del Impuesto de Sociedades bajo (12,5%), de tal manera que sus actuales
regímenes fiscales preferenciales o los que pueda establecer en el futuro no puedan ser
considerados perjudiciales por la sencilla razón de que no implican “un nivel impositivo
efectivo considerablemente inferior”. Así, un tipo del 10%, en relación con un 12,5% no es
un tipo “considerablemente inferior”. Sin embargo, en relación con un tipo general del 35%,
tipo existente en España, sí puede ser considerado “un nivel impositivo considerablemente
inferior”.
IV. CRITERIOS QUE UTILIZA LA OCDE PARA DETERMINAR SI UN RÉGIMEN
FISCAL DEBE SER O NO CONSIDERADO PERJUDICIAL.
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¿ES LA ZONA ESPECIAL CANARIA UN PARAÍSO FISCAL?
El informe de abril de 1998 sobre “Competencia Fiscal Perjudicial: un problema
mundial” establece una serie de criterios para determinar si un régimen fiscal preferencial
puede o no ser considerado perjudicial.
Resulta interesante comentar, como se ha indicado anteriormente, que el ejercicio de
la OCDE distingue entre paraísos fiscales y regímenes fiscales perjudiciales. Un país de la
OCDE no puede, “por definición”, ser un paraíso fiscal, dado que al financiar su gasto público
con ingresos provenientes, principalmente, de los tributos, no puede prescindir de estos
ingresos tributarios. Todo lo más, puede establecer unos regímenes fiscales preferenciales
que, bajo determinadas circunstancias, otorguen un nivel de imposición inferior al general
del país. En este sentido, la ZEC nunca podría ser considerada un
paraíso fiscal, sino un
régimen fiscal perjudicial, en su caso, de España. Por lo que la contestación al título de este
artículo estaría clara. Para no defraudar al lector, sin embargo, vamos a seguir estudiando la
ZEC desde el punto de vista de un régimen fiscal preferencial en un Estado miembro.
Los regímenes fiscales preferenciales en los países miembros de la OCDE han sido
objeto de estudio en el Foro de Competencia Fiscal Perjudicial. Para evaluar si dichos
regímenes fiscales preferenciales constituyen o no regímenes fiscales perjudiciales, la OCDE
ha considerado cuatro criterios clave:
- Existencia de una imposición nula o baja, tanto por los tipos nominales como a
consecuencia del procedimiento para la determinación de la base imponible. (Condición
necesaria aunque no suficiente).
- Estanqueidad o aislamiento del régimen, a través de la exclusión de sus ventajas a
los residentes (lo que se conoce como principio de estanqueidad subjetiva) o a través de su
aplicabilidad para operaciones con no residentes (principio de estanqueidad objetiva) o
incluso con la restricción de tener que operar necesariamente con divisas extranjeras.
- Falta de transparencia, a nivel legal, reglamentario o de funcionamiento
administrativo, incluyendo la posibilidad de aplicar favorablemente ciertas disposiciones, tax
rulings4, etc.
- Ausencia de intercambio efectivo de información con las Administraciones fiscales
de otros Estados respecto de los sujetos pasivos que se benefician de tal régimen.
Se considera que para la identificación de este tipo de regímenes basta con que se
cumpla el primero de los criterios mencionados junto con uno o más de los criterios
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HACIENDA CANARIA
ASCENSIÓN MALDONADO GARCÍA-VERDUGO
restantes, en un proceso de evaluación global de cada uno de ellos. Asimismo, pueden ser
relevantes otros factores como:
- Definiciones artificiales de la base imponible, a través de disposiciones que resultan
excesivas para los fines que pretenden (combatir los efectos de la inflación, evitar la doble
imposición internacional, regímenes antiabuso, etc.) o que no se aplican por igual a todos los
contribuyentes o que reducen claramente la base imponible (deducciones por gastos
presuntos, etc.).
- No aplicación de los principios internacionales sobre fijación de precios de
transferencia adoptados por la OCDE en 1995.
- Exención de las rentas de fuente extranjera5.
- Posibilidad de que el contribuyente negocie con las autoridades fiscales las
condiciones de tributación6.
- Ausencia de información bien por existencia de secreto bancario, de acciones al
portador, etc7.
- Acceso a una amplia red de Convenios para evitar la Doble Imposición, que faciliten
el mercadeo de conveniencia (treaty shopping).
- Existencia de una acción de promoción “publicitaria” del régimen fiscal como medio
para minimizar cargas tributarias.
- El régimen fiscal favorece operaciones por motivos exclusivamente fiscales, es
decir, operaciones de conducto fiscal o de derivación de los beneficios.
Los criterios antes analizados permiten identificar un régimen fiscal preferencial como
de naturaleza perjudicial. Sin embargo, como indica el Informe de 1998, otras cuestiones
han de ser analizadas, en concreto, los efectos económicos del régimen fiscal. Así, habrá de
evaluarse el grado de captación de bases tributarias de otros Estados; la relación entre el
grado de inversiones en un país con el de actividad nueva provocada por la existencia del
régimen preferencial que se ha juzgado como perjudicial; el grado de influencia del régimen
preferencial para motivar la nueva radicación de una actividad, etc.
4
Podemos definir los “tax rulings” como acuerdos alcanzados por la Administración fiscal con el
contribuyente.
5
Con este criterio, se pone en “entredicho” a los países que utilizan un sistema territorial.
Este criterio es, en parte, coincidente con el de falta de transparencia.
7
Este criterio coincide también en parte con el de falta de transparencia
6
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¿ES LA ZONA ESPECIAL CANARIA UN PARAÍSO FISCAL?
V. ANÁLISIS DEL RÉGIMEN DE LA ZONA ESPECIAL CANARIA CONDORME A
ESTOS CRITERIOS.
Resulta necesario aclarar que tanto el ejercicio de la UE como el de la OCDE estudian
regímenes que se refieren a impuestos directos (en particular, sobre la renta). Por tanto, el
régimen especial en materia de exenciones del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales
Onerosas y Actos Jurídicos Documentados y del Impuesto General Indirecto Canario no son
objeto de estudio por parte de la UE ni de la OCDE, por lo que tampoco serán objeto de
análisis en el presente artículo.
A) CUESTIÓN PREVIA: ¿EL RÉGIMEN DE LA ZONA ESPECIAL CANARIA CAE
BAJO
EL
ÁMBITO
OBJETIVO
DEL
INFORME
SOBRE
COMPETENCIA
FISCAL
PERJUDICIAL DE LA OCDE?
Como se ha comentado al analizar las diferencias existentes entre el ejercicio del
Código de Conducta sobre fiscalidad de las empresas y el llevado a cabo por el Foro de
Competencia Fiscal Perjudicial, este último ejercicio tiene un ámbito objetivo más limitado.
El punto 6 del Informe del Comité de Asuntos Fiscales, de abril de 1998:
“Competencia Fiscal Perjudicial: un problema mundial” establece que dicho informe se centra
“en las actividades geográficamente móviles, tales como actividades financieras y otro tipo
de servicios, incluyendo la prestación de servicios intangibles. Los incentivos fiscales
diseñados para atraer inversión en planta, construcción y equipo han sido excluidos, aunque
se reconoce que la distinción entre regímenes dirigidos a servicios financieros y otros por un
lado, y a manufactura y servicios similares por el otro, no es siempre fácil de aplicar. El
Comité pretende explorar este tema en el futuro…”.
Teniendo en cuenta que las actividades económicas que pueden desarrollar las
entidades de la Zona Especial Canaria son las incluidas en la lista, de carácter cerrado, que
aparece en el anexo del Real Decreto-Ley 2/20008, cabe indicar que el Foro de Competencia
8
ANEXO: LISTA DE ACTIVIDADES
Nota: NACE: Nomenclatura Estadística de la CE.
Actividades de producción, transformación, manipulación y distribución al por mayor de mercancías:
Pesca. NACE B.
Industria de la alimentación, bebidas y tabaco. NACE DA.
Industria de la confección y de la peletería. NACE 17.4, 17.5, 17.6, 17.7, 18.
Industria del cuero y calzado. NACE DC.
Industria del papel; edición, artes gráficas y reproducción de soportes grabados. NACE DE.
Industria química NACE 24.
Prefabricados para la construcción: NACE 45.25, 45.3, 45.4, 20.2, 20.3, 25.2, 26.1, 26.2, 26.3, 26.4, 26.7, 24.3,
28.1, 28.2, 28.12, 28.63, 28.7 y 36.1
Industria de la construcción de maquinaria y equipo mecánico. NACE 29.
Industria de material y equipo eléctrico, electrónico y óptico. NACE DL.
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ASCENSIÓN MALDONADO GARCÍA-VERDUGO
Fiscal Perjudicial de la OCDE sólo debería estudiar el Régimen de la ZEC, en la medida que
las entidades ZEC pueden desarrollar actividades más fácilmente deslocalizables, es decir,
determinadas actividades de servicios y determinadas actividades de carácter comercial.
Resulta de especial relevancia comentar que las actividades financieras (tanto de entidades
financieras como de grupos empresariales no financieros) no se incluyen en la relación de
actividades del anexo del Real Decreto-Ley9 y que los centros de coordinación y los servicios
intragrupo, que figuran en el grupo 74 de la NACE, quedan expresamente excluidos en el
citado anexo.
Refiriéndonos ahora al Informe de junio de 2000 merece la pena destacar que los
regímenes incluidos en la lista de regímenes fiscales perjudiciales se clasifican en las
siguientes categorías de actividades: seguros, financieras y leasing, gestoras de fondos de
inversión, banca, centros de coordinación, centros de distribución, centros de servicios,
navieras y, finalmente, una categoría residual que incluye, entre otras actividades, los “tax
rulings”. Esta clasificación de actividades puede darnos una idea de cuál es la “preocupación”
de la OCDE.
No obstante lo anterior, en el presente artículo entraremos a analizar el nuevo
Régimen de la ZEC, a la luz de los criterios de la OCDE. Sin embargo, como dijimos con
anterioridad, el estudio del nuevo régimen de la ZEC se limitará a las provisiones que
contiene en relación con los impuestos directos, dado que el ejercicio de la OCDE no entra
(tampoco el de la UE) a analizar los beneficios fiscales aplicables a los impuestos indirectos.
B) EXISTENCIA DE UN TIPO EFECTIVO DE IMPOSICIÓN CERO O BAJO
No se puede negar que el tipo reducido en el Impuesto de Sociedades que se aplica a
las entidades ZEC les confiere una tributación baja10. Dicha tributación reducida se encuentra
Fabricación de muebles; otras industria manufactureras. NACE 36.
Industria del reciclaje: NACE 37.
Comercio al por mayor e intermediarios del comercio. NACE 50 y 51
Actividades de servicios:
Transporte y actividades anexas. NACE I.
Actividades informáticas. NACE 72.
Servicios relacionados con la explotación de recursos naturales y eliminación de residuos: NACE n.c.
Servicios relacionados con la investigación y el desarrollo. NACE 73.
Otras actividades empresariales. NACE 74. Se incluyen aquí: actividades jurídicas, de contabilidad, auditoría,
asesoría fiscal, estudios de mercado, consulta y asesoramiento sobre dirección y gestión empresarial, publicidad,
etc.
Servicios de formación especializada y postgrado: 80.3 y 80.4
Los centros de coordinación y de servicios intragrupo se encuentran excluidos de las actividades de servicios
comprendidos en el grupo 74 de la NACE (“Otras actividades empresariales”).
9
Este tipo de actividades se incluyen en la sección J de la NACE: “Intermediación financiera” que no aparece
incluida dentro de las actividades “permitidas” por el Real Decreto-Ley.
10
Debemos tener en cuenta que la OCDE no establece una comparación entre la tributación efectiva conforme al
régimen fiscal preferencial y la que se derivaría del régimen general. Si se estableciese dicha comparación, la
tributación efectiva de las entidades ZEC sería baja en relación con la general de España, pero no lo sería tanto en
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¿ES LA ZONA ESPECIAL CANARIA UN PARAÍSO FISCAL?
justificada por la necesidad de diversificar la estructura productiva y de favorecer el empleo
en las Islas Canarias. Sin embargo, objetivamente considerado, es indiscutible que se
cumple el primer criterio empleado en el Informe de abril de 1998.
Sin embargo, debemos recordar que para que un régimen sea considerado
perjudicial ha de cumplir este criterio y, además, uno o más de los criterios que se analizan a
continuación.
Criterio de existencia de un tipo efectivo de imposición bajo: SE CUMPLE en la nueva
regulación de la ZEC
C) ESTANQUEIDAD O AISLAMIENTO DEL RÉGIMEN
La OCDE, en su Informe de abril de 1998: “Competencia Fiscal Perjudicial: un problema
mundial”, define el también llamado criterio de “ring-fencing” como el aislamiento respecto al
mercado doméstico que presentan determinados regímenes fiscales preferenciales. El hecho
de que el país que diseña el régimen fiscal preferencial sienta la necesidad de proteger su
propia economía de los efectos perjudiciales que pudieran derivarse del mismo es un
indicativo de que el régimen fiscal puede ser considerado perjudicial.
Para evitar estos efectos perjudiciales, se diseña el régimen fiscal de tal manera que
los residentes no puedan invertir en entidades a las que se aplica dicho régimen preferencial
(principio de estanqueidad subjetiva). Así mismo, se impide que las entidades cubiertas por
el régimen operen en el mercado doméstico, de tal manera que todas sus operaciones
tengan que ser realizadas con entidades extranjeras (principio de estanqueidad objetiva).
Aparece, como indica el profesor Rosembuj11, el régimen preferencial como un “ghetto”
dentro del sistema económico local.
Merece la pena destacar, en este punto, cómo en el Código de Conducta sobre
fiscalidad de las empresas aparece como criterio para evaluar un régimen fiscal como
perjudicial, además de los principios de estanqueidad subjetiva y objetiva, el de si el régimen
preferencial exige actividad empresarial o presencia sustantiva dentro del correspondiente
país. Este criterio aparece, sin embargo, en la OCDE sólo al evaluar los paraísos fiscales,
pero no al valorar los regímenes fiscales perjudiciales dentro de la OCDE. La razón para ello
relación con la tributación efectiva en las Islas Canarias (sobre todo como consecuencia de la Reserva para
Inversiones en Canarias).
11
En la ponencia presentada en el VIII Encuentro Técnico Anual de Administradores Tributarios de la República de
Argentina, celebrada del 5 al 9 de diciembre de 1998.
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es que, según la OCDE, sus países miembros, al diseñar un régimen preferencial,
normalmente no requieren un nivel mínimo de actividad (creación de empleos, inversión,
etc). Por tanto, en principio, estos regímenes fiscales cumplirían el criterio de no exigir
actividad empresarial o presencia sustantiva. Por lo que, según la OCDE, más que analizar si
el régimen no contiene requisitos que aseguren el desarrollo de una actividad empresarial en
el país, lo que hay que estudiar es si el régimen incluye requisitos que “desaniman” la
presencia sustantiva en el país.
Dado que el principio de estanqueidad objetiva y subjetiva ha sido el que más
problemas ha planteado a la Comisión Europea, a la hora de autorizar el Régimen ZEC en
materia de ayudas de Estado, nos detendremos algo más en este requisito, analizándolo, no
sólo en la nueva regulación de la ZEC, sino en las anteriores regulaciones.
1. ¿Cumple el nuevo régimen de la ZEC (RDL 2/2000) el criterio de
estanqueidad subjetiva?
a) En relación con el capital de las entidades ZEC.
El apartado 2 del artículo 31 de la Ley 19/1994, en su nueva redacción dada por el
Real Decreto-Ley 2/2000, establece que son entidades ZEC aquellas personas jurídicas de
nueva creación que, reuniendo los requisitos enumerados en el apartado 3 de ese mismo
artículo, sean inscritas en el Registro Oficial de Entidades de la Zona Especial Canaria. El
citado apartado 3 no establece ninguna limitación en cuanto a la residencia de los socios de
la entidad ZEC. Por tanto, pueden ser socios de la misma tanto residentes como no
residentes en territorio español. Por otro lado, tanto los residentes como los no residentes
tienen que crear una persona jurídica nueva, no constituyendo, por tanto, entidades ZEC los
establecimientos permanentes (carentes de personalidad jurídica) tanto de residentes como
de no residentes.
En conclusión, el nuevo régimen no impide la inversión de residentes en entidades
ZEC y, consecuentemente, no cumple el criterio de estanqueidad subjetiva.
b) En relación con el tratamiento fiscal de los socios de las entidades ZEC.
Un régimen no solo es “ring fenced” o cumple el principio de estanqueidad subjetiva,
cuando prohibe directamente a inversores residentes participar en el mismo. El régimen
puede no establecer directamente esta prohibición, pero diseñarse de tal manera que en la
práctica “disuada” o “desincentive” a los inversores residentes.
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¿ES LA ZONA ESPECIAL CANARIA UN PARAÍSO FISCAL?
Para conocer si tal disuasión o desincentivo existe, debemos analizar el tratamiento
que contempla el nuevo régimen de la ZEC en el caso de distribución de dividendos por parte
de una entidad ZEC y en el caso de transmisión de una participación en una entidad ZEC.
En materia de distribución de beneficios a los socios de la entidad ZEC, la nueva
regulación no ofrece diferencias significativas en el tratamiento dado a los socios residentes y
a los no residentes:
- Si el socio de la entidad ZEC es una persona física residente en territorio español y
sujeto a la Ley 40/1998, de 9 de diciembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas
Físicas y otras Normas Tributarias, los dividendos y otras participaciones en beneficios que
perciba y que deriven de beneficios que hayan tributado al tipo reducido en el Impuesto de
Sociedades no darán derecho a deducción por doble imposición interna de dividendos12. Este
es el principio general que se sigue cuando la entidad que distribuye el beneficio tributa a
tipos reducidos (ejemplo, Sociedades de Inversión Mobiliaria).
- Si el socio de la entidad ZEC es una entidad residente en territorio español y sujeta
a la Ley 43/1995, de 27 de diciembre, del Impuesto sobre Sociedades, los dividendos y otras
participaciones en beneficios que perciba y que deriven de beneficios que hayan tributado al
tipo reducido en el Impuesto de Sociedades no darán derecho a deducción por doble
imposición interna de dividendos13. Se sigue, por tanto, el mismo principio general,
comentado en el apartado anterior.
- Si el socio de la entidad ZEC es una sociedad matriz residente en la Unión Europea
(que no sea un territorio considerado paraíso fiscal), se aplicará el artículo 13, apartado 1,
letra g) de la Ley 41/1998, de 9 de diciembre, del Impuesto sobre la Renta de no Residentes
y Normas Tributarias. Por tanto, los dividendos o participaciones en beneficios distribuidos
por la ZEC estarán exentos de tributación en España. Es necesario indicar que la citada letra
g) constituye, en parte, la trasposición de la Directiva 90/435/CEE del Consejo, de 23 de
julio de 1990, relativa al régimen fiscal común aplicable a las sociedades matrices y filiales
de los Estados miembros diferentes, al ordenamiento español14.
- Si el socio de la entidad ZEC es una sociedad matriz residente en un país tercero
(fuera de la UE) que no sea considerado paraíso fiscal, si cumple requisitos iguales o
equivalentes a los establecidos en la letra g), del apartado 1, del artículo 13 de la Ley
41/1998, de 9 de diciembre, del Impuesto sobre la Renta de no Residentes y Normas
12
El RDL 2/2000, en su artículo tercero, añade un nuevo párrafo al artículo 23.1.b) de la Ley 40/1998.
El RDL 2/2000, en su artículo segundo, añade una letra f) al artículo 28.4 de la Ley 43/1995.
14
El RDL 2/2000 no añade nada nuevo, dado que la exención estaba ya establecida en la Ley 41/1998.
13
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Tributarias15, los dividendos y otras participaciones en beneficios que perciba y que deriven
de beneficios que hayan tributado al tipo reducido en el Impuesto de Sociedades estarán
exentos en España por el Impuesto sobre la Renta de no Residentes. El Real Decreto-Ley
2/2000 amplía, por tanto, el ámbito de la exención establecida en la Ley 41/1998 y derivada
de la trasposición de la Directiva 90/435/CEE (Directiva Matriz-Filial), a las sociedades
matrices residentes fuera de la UE, para aquellos dividendos derivados de beneficios que
hayan tributado al tipo reducido en el Impuesto de Sociedades.
- Si el socio de la entidad ZEC es una persona física o una entidad (no incluida en los
dos supuestos anteriores) no residente en territorio español, se aplicará el régimen general:
legislación interna y Convenios para evitar la Doble Imposición suscritos.
En relación con el régimen previsto en caso de transmisión de la participación en una
entidad ZEC, el Real Decreto-Ley 2/2000 no establece ninguna especialidad al régimen
general. Por tanto:
- Si el socio de la entidad ZEC es una persona física residente en territorio español y
sujeta a la Ley 40/1998, de 9 de diciembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas
Físicas y otras Normas Tributarias, no se contempla en esta Ley un sistema para evitar la
doble imposición económica (aunque mínima) que pudiera existir. Se aplica el régimen
general previsto en la Ley en materia de ganancias y pérdidas patrimoniales.
- Si el socio de la entidad ZEC es una entidad residente en territorio español y sujeta
a la Ley 43/1995, de 27 de diciembre, del Impuesto sobre Sociedades, por la parte de la
plusvalía, en su caso obtenida, correspondiente al incremento neto de los beneficios no
distribuidos, no se practicará deducción por doble imposición interna. El artículo 28, apartado
5 de la Ley 43/1995 establece que dicha deducción sólo se practicará si la entidad cuya
participación es objeto de transmisión tributa al tipo general de gravamen o al tipo del 40%.
Por tanto, en la medida en que una entidad ZEC tribute a los tipos reducidos, no tributará,
totalmente, al 35% ó 40 % y, consecuentemente, el socio no podrá practicar la deducción
para evitar la doble imposición.
- Si el socio es una persona física o una entidad residente en la Unión Europea, (que
no sea un territorio considerado paraíso fiscal), se aplicará el artículo 13, apartado 1, letra b)
de la Ley 41/1998, de 9 de diciembre, del Impuesto sobre la Renta de no Residentes y
15
Básicamente, estos requisitos son:
- Que la sociedad matriz y la filial (en este caso, la entidad ZEC) estén sujetas a un tributo similar a los
establecidos en el anexo de la Directiva 90/435/CEEE y revistan una forma jurídica similar a las previstas en el anexo
de la citada Directiva.
- Que la sociedad matriz posea una participación directa en la sociedad filial (en este caso, la entidad ZEC)
de al menos el 25%, durante al menos 1 año.
HACIENDA CANARIA
142
¿ES LA ZONA ESPECIAL CANARIA UN PARAÍSO FISCAL?
Normas Tributarias. Por tanto, la plusvalía que, en su caso se obtenga, por la transmisión de
una participación de una entidad ZEC estará exenta de tributación en España. Sólo en el caso
de que, en algún momento, durante el período de 12 meses precedente a la transmisión, el
contribuyente haya participado, directa o indirectamente, al menos en el 25% del capital de
la entidad, la plusvalía no estará exenta (letra b’) de la anteriormente citada letra b)).
- Si el socio es una persona física o una entidad residente en un país tercero (fuera
de la UE), que no sea un paraíso fiscal, y sujeto a la Ley 41/1998, de 9 de diciembre, del
Impuesto sobre la Renta de no Residentes y Normas Tributarias, la plusvalía, en su caso
obtenida, que derive de beneficios que hayan tributado al tipo reducido en el Impuesto de
Sociedades, estará exenta en el Impuesto sobre la Renta de no Residentes. En este caso, el
Real Decreto-Ley 2/2000 extiende la exención prevista en la letra b), del apartado 1, del
artículo 13 de la Ley 41/1998 a los residentes fuera de la UE (también resulta aplicable en
este supuesto la no exención en el caso de participación del 25% durante los 12 meses
anteriores a la transmisión).
- Si el socio de la entidad ZEC es una persona física o una entidad (no incluida en los
dos supuestos anteriores) no residente en territorio español, se aplicará el régimen general:
legislación interna y Convenios para evitar la Doble Imposición suscritos.
En conclusión, el tratamiento dado a los socios residentes y no residentes de una
entidad ZEC es más o menos análogo. Se prevé la tributación de socio en su Estado de
residencia, sea España u otro. Así, la exención en el Impuesto sobre la Renta de no
Residentes para los dividendos y plusvalías obtenidas por no residentes16 supone que dichos
socios serán gravados por tales rentas en su Estado de residencia. De hecho, tal exención no
se otorga cuando los socios sean residentes u operen a través de paraísos fiscales. De lo
anterior se deduce que, el régimen ZEC no cumple el criterio de estanqueidad subjetiva, ni
de forma directa (ya que no prohibe la participación de inversores residentes en una entidad
ZEC) ni por vía indirecta (ya que no disuade la inversión de residentes en las entidades ZEC,
mediante un tratamiento desfavorable o menos favorable que el de los no residentes).
2. ¿Cumplía el régimen de la ZEC en sus anteriores regulaciones el criterio
de la estanqueidad subjetiva?
a) En relación con el capital de las entidades ZEC
16
En el caso de dividendos, exención limitada a las distribuciones entre sociedades matriz-filial a que se refiere la
Directiva 90/435/CEE.
En el caso de residentes fuera de la UE, con una segunda limitación, para el caso de dividendos y plusvalías: en la
medida en que deriven de beneficios de la entidad ZEC que hayan tributado a tipos reducidos.
143
HACIENDA CANARIA
ASCENSIÓN MALDONADO GARCÍA-VERDUGO
La primera redacción del artículo 30, apartado 2, de la Ley 19/1994 establecía en su
letra d) que “los propietarios de los capitales de las entidades ZEC deberán ser en todo caso
personas o entidades no residentes en España, salvo los supuestos en que se autorice
expresamente lo contrario”. Por tanto, el régimen ZEC estaba diseñado para que los
residentes en territorio español, en principio, no pudieran invertir en las entidades ZEC.
Posteriormente, el Real Decreto-Ley 3/1996, de 26 de enero, suprimió esta letra d).
Consecuentemente, los residentes en España podían ya invertir en entidades ZEC.
b) En relación con el tratamiento fiscal de los socios de las entidades ZEC.
- Socios residentes:
Como acabamos de indicar, la primera redacción de la Ley 19/1994 prohibía, en
principio, a los inversores residentes participar en una entidad ZEC. Posteriormente, el Real
Decreto-Ley 3/1996 suprimió la prohibición de que los residentes participaran en una entidad
ZEC.
Sin embargo, se establecía la tributación de la entidad ZEC, en todo caso17, en
régimen de transparencia fiscal. Esto significaba que los socios residentes en España
deberían tributar a sus respectivos tipos (35% si eran sujetos pasivos del IS o tarifa
progresiva si eran sujetos pasivos del IRPF) por la imputación de la parte de la base
imponible de la entidad ZEC que les correspondiese. Se evitaba, así, el diferimiento que en
otro caso se produciría en la tributación del socio, hasta el momento en que se distribuyesen
los dividendos o en que se vendiese la participación en la entidad ZEC.
La Ley 13/1996, de 30 de diciembre, excluyó del régimen de transparencia fiscal
determinadas actividades. Así, estableció que no se imputaría la parte de la base imponible
de la entidad ZEC derivada de las operaciones de venta de bienes corporales producidos en
Canarias propios de las actividades agrícolas, ganaderas e industriales a personas o
entidades no vinculadas, ni la derivada de las operaciones realizadas por las entidades
inscritas en el Registro Especial de Buques y Empresas Navieras. No obstante, seguía vigente
la transparencia fiscal para las actividades comerciales y de servicios.
Resulta, por tanto, claro que el Real Decreto-Ley 3/1996 y la Ley 13/1996
establecían un tratamiento “menos beneficioso” al socio residente, en la medida en que no
podía diferir la tributación hasta el momento del cobro del dividendo o de venta de la
17
Aun cuando todos sus socios fueran personas jurídicas no sometidas al régimen de transparencia fiscal, o aun
cuando los valores representativos de su capital social estuvieran admitidos a negociación en alguno de los mercados
secundarios oficiales, o aun cuando una persona jurídica de derecho público fuera titular de más del 50% del capital.
HACIENDA CANARIA
144
¿ES LA ZONA ESPECIAL CANARIA UN PARAÍSO FISCAL?
participación, sino que tributaba por la parte imputada de la base imponible de la entidad
ZEC en ese mismo ejercicio.
Después de lo visto, cabe concluir que un régimen no sólo es “ring-fenced” cuando
prohibe expresamente a los residentes operar en él, sino cuando se diseña de tal manera
que en la práctica se desestimula la inversión de residentes. Una buena forma de
“desestimular” a los inversores residentes es establecer que las entidades ZEC tributen en
trasparencia fiscal.
- Socios no residentes:
En las anteriores regulaciones del régimen ZEC (Ley 19/1994, Real Decreto-Ley
3/1996 y Ley 13/1996), se establecía un régimen de exención tanto en el caso de que
recibiesen dividendos de una entidad ZEC, como en el caso de que transmitiese su
participación en una entidad ZEC. Por tanto, en este punto, la regulación con el Real Decreto
3/2000 no ha variado, por lo que resultan de validez los comentarios realizados al tratar el
régimen actual.
En conclusión, en las anteriores regulaciones del régimen ZEC se cumplía el criterio
de estanqueidad subjetiva. En la primera redacción de la Ley 19/1994, de forma absoluta. En
las siguientes regulaciones (RDL 3/1996 y Ley 13/1996) de forma parcial, al establecer un
régimen obligatorio de transparencia fiscal para los socios residentes.
3. ¿Cumple el nuevo régimen de la ZEC (RDL 2/2000) el criterio de
estanqueidad objetiva?
El nuevo régimen no establece ninguna limitación a la hora de que las entidades ZEC
operen en el mercado doméstico. El tipo de gravamen especial del Impuesto de Sociedades
se aplica a aquella parte de la base imponible que corresponda a las operaciones que se
realicen
material
efectivamente
en
el
ámbito
geográfico
de
la
ZEC.
Y
ello,
independientemente de que la destinataria de la actividad desarrollada por la entidad ZEC
sea una persona/entidad residente o no. El artículo 44 de la Ley 19/1994, en su nueva
redacción dada por el Real Decreto-Ley 2/2000, establece cuándo una operación se entiende
realizada efectiva y materialmente en el ámbito geográfico de la ZEC.
- En relación con la posibilidad de abrir sucursales en el resto del territorio nacional
El artículo 31, apartado 3, letra c) de la Ley 19/1994, en la redacción dada por el
Real Decreto-Ley 2/2000, permite que las entidades ZEC abran sucursales en el resto del
145
HACIENDA CANARIA
ASCENSIÓN MALDONADO GARCÍA-VERDUGO
territorio nacional para realizar fuera del ámbito geográfico de la ZEC18 actividades
complementarias o accesorias. En todo caso, no les serán de aplicación los beneficios de la
ZEC, debiendo llevar dichas sucursales contabilidad separada de la contabilidad de la entidad
ZEC.
4. ¿Cumplía el régimen de la ZEC en sus anteriores regulaciones el criterio
de estanqueidad objetiva?
La primera redacción del artículo 31 establecía que las entidades ZEC “solamente
podrán realizar operaciones con no residentes sin establecimiento permanente en España o
con otra entidad ZEC”. Se preveía, sin embargo la posibilidad de realizar operaciones con
residentes en España en relación con las actividades de producción de bienes corporales, así
como la posibilidad de que las entidades ZEC adquirieran, para su instalación, bienes de
activo
fijo
procedentes
reglamentariamente
se
del
territorio
común.
podría
autorizar
la
Por
realización
último,
de
se
establecía
operaciones
de
que
carácter
instrumental o accesorio relacionadas con los gastos de funcionamiento, respecto de las
actividades de producción de bienes corporales, entre entidades ZEC y residentes en España.
La regulación dada por el Real Decreto Ley 3/1996, de 26 de enero, añadía un
apartado que permitía a las entidades ZEC realizar operaciones con residentes en España
(distintas de las indicadas con anterioridad y, por tanto, consideradas operaciones fuera del
ámbito objetivo de la ZEC), siempre que antes de la realización de dichas operaciones lo
comunicasen fehacientemente al Consejo Rector del Consorcio de la ZEC y las operaciones
fueran realizadas a través de los establecimientos permanentes y sucursales situados en el
resto del territorio nacional. En todo caso a dichas operaciones se les aplicaba el régimen
general y no el establecido para las entidades ZEC.
La Ley 13/1996, de 30 de diciembre, vino a ampliar las operaciones que podía
realizar una entidad ZEC. Podían
realizar, además, operaciones con no residentes con
establecimientos permanentes en España, siempre que las operaciones no se realizasen con
ese establecimiento. Se ampliaba así mismo, la posibilidad de realizar operaciones con
establecimientos permanentes en España de no residentes en relación con las actividades, ya
comentadas, de producción de bienes corporales. Se ampliaba la posibilidad de adquirir
bienes de activo (y no necesariamente activo fijo) procedentes del territorio común no sólo
para su instalación, sino también para su aplicación, modernización y traslado. Estas
18
El artículo 30 de la Ley 19/1994, en su nueva redacción dada por el Real Decreto-Ley 2/2000, establece que “el
ámbito geográfico de la ZEC se extenderá a todo el territorio de las Islas Canarias, salvo en el caso de empresas que
se dediquen a la producción, transformación, manipulación o comercialización de mercancías cuando éstas se
produzcan, transformen o manipulen en la ZEC o se entreguen desde ésta, que quedarán localizadas en las áreas que,
dentro de dicho territorio, se determinen por el Gobierno de la Nación, a propuesta del Gobierno de Canarias”.
HACIENDA CANARIA
146
¿ES LA ZONA ESPECIAL CANARIA UN PARAÍSO FISCAL?
operaciones se consideraban incluidas en el ámbito objetivo de la ZEC, por lo que no era
necesaria previa comunicación al Consejo Rector. En relación con otras operaciones con
residentes en España, se mantenía así mismo la posibilidad de su realización, previa
comunicación al Consejo Rector del Consorcio.
En conclusión, en las regulaciones anteriores de la ZEC se pasó de una prohibición
“cuasi total”
de operar con entidades residentes, a la posibilidad de hacerlo, previa
comunicación al Consejo Rector del Consorcio de la ZEC. Por tanto, el principio de
estanqueidad objetiva se cumplía ampliamente.
- En relación con la posibilidad de abrir sucursales en el resto del territorio nacional
La primera redacción del artículo 30, apartado 2, de la Ley 19/1994 establecía en su
letra b) que las entidades ZEC “en ningún caso podrán tener establecimientos, ni siquiera de
carácter accesorio, en el resto del territorio nacional”.
El Real Decreto-Ley 3/1996, de 26 de enero, modificó esta letra permitiendo que las
entidades ZEC tuvieran establecimientos permanentes o sucursales en el resto del territorio
nacional. Sin embargo, los beneficios previstos en el régimen ZEC no serían aplicables a
estos establecimientos o sucursales, debiendo, además, llevar contabilidad separada
respecto de la de la entidad ZEC. En este punto, el régimen anterior es similar al
contemplado en la nueva regulación dada por el Real Decreto-Ley 2/2000. Se permite abrir
sucursales, aunque a éstas no les serán de aplicación los beneficios del régimen.
5. ¿Existe o ha existido alguna particularidad en el régimen de control de
cambios de las entidades ZEC?
En la actualidad no existe ninguna particularidad en el régimen de control de
cambios. Sin embargo, el texto original de la Ley 19/1994 establecía una importante
peculiaridad del régimen de las entidades ZEC, en su artículo 42, determinándose tanto la
consideración de dichas entidades como no residentes a los efectos del control de cambios y
de inversiones extranjeras y la libertad, prácticamente total, de las transferencias entre las
entidades ZEC y los residentes en el extranjero, con la única limitación del principio de
estanqueidad, tal y como era regulado en la primera redacción de la citada Ley.
Sin
embargo,
el
Real
Decreto-Ley
3/1996
suprimió
el
citado
artículo
42,
desapareciendo el régimen de control de cambios establecido en el mismo.
La peculiaridad existente en materia de control de cambios hasta el Real Decreto-Ley
3/1996 profundizaba aún más en la consideración del régimen de la ZEC como “ring fenced”.
147
HACIENDA CANARIA
ASCENSIÓN MALDONADO GARCÍA-VERDUGO
Se aislaba de tal manera a la entidad ZEC de la economía nacional que se le consideraba a
estos efectos como no residente, sometiendo a un control adicional las transferencias de una
entidad ZEC con otra entidad residente y “mirando hacia otro lado” en el caso de
transferencias de una entidad ZEC a una entidad no residente.
Criterio de estanqueidad: NO SE CUMPLE en la nueva regulación de la ZEC
D) FALTA DE TRANSPARENCIA
La OCDE, en su Informe de abril de 1998: “Competencia Fiscal Perjudicial: un
problema mundial”, establece que la falta de transparencia de un régimen fiscal puede
resultar del propio diseño del régimen o de la aplicación que se haga del mismo.
El diseño de un régimen fiscal cumple, en principio, el requisito de transparencia si
la normativa que lo regula es accesible al público. Así mismo, si el régimen está sujeto a la
normativa en materia de obligación de someterse a auditoría externa, de estar sujeto a la
investigación y comprobación de la Inspección de Hacienda, etc.
Por otro lado, la aplicación concreta que se haga de un régimen fiscal puede no
cumplir el requisito de transparencia, si la Administración fiscal de un país otorga, vía
acuerdos con el contribuyente (“tax rulings”), un tratamiento fiscal más favorable al que
inicialmente contempla la regulación del mismo. Así mismo, cuando la Administración fiscal,
en relación con ese régimen en particular, lleva a cabo una política más laxa en materia de
auditorías, inspecciones, etc.
1. ¿Cumple el nuevo régimen de la ZEC (RDL 2/2000) el criterio de
transparencia?
La regulación del nuevo Régimen de la ZEC se recoge en la Ley 19/1994, de 6 de
julio, de Modificación del Régimen Económico y Fiscal de Canarias, según la nueva redacción
dada por el Real Decreto-Ley 2/2000, de 23 de junio (BOE de 24 de junio). Aún no se ha
llevado a cabo el desarrollo reglamentario. El Consorcio de la ZEC ha dictado una
Instrucción, de fecha 8 de agosto de 2000 (BO del Ministerio de Hacienda de 28 de
septiembre) sobre el Registro Oficial de la ZEC y sobre la Oficina de Gestión del mismo. Por
tanto, la normativa que regula la ZEC se encuentra disponible y es de fácil acceso. En
materia de control, las entidades ZEC están sujetas a la normativa general aplicable a otro
tipo de entidades (cuentas anuales, auditoría, inspecciones, etc.) y, además, al régimen de
HACIENDA CANARIA
148
¿ES LA ZONA ESPECIAL CANARIA UN PARAÍSO FISCAL?
infracciones y sanciones y de pérdida de beneficios fiscales previsto en el Real Decreto-Ley
2/2000.
En relación con la aplicación del régimen fiscal cabe indicar que para crear una
entidad ZEC es necesaria la autorización previa del Consorcio de la ZEC. A estos efectos,
debe presentarse una solicitud, acompañada de una memoria, y de la documentación
justificativa de los requisitos exigidos en el artículo 31 de la Ley 19/199419. A la vista de la
documentación aportada, el Consorcio decidirá si autoriza o no la creación en el plazo de 2
meses. Además, todas las entidades autorizadas han de quedar inscritas en un registro
administrativo: el Registro Oficial de Entidades de la ZEC.
En materia de supervisión y de suministro de información a la Autoridad fiscal, como
ya se ha indicado, las entidades ZEC están sometidas a un régimen más estricto,
correspondiendo al Consorcio de la Zona Especial Canaria, organismo público creado por el
Real Decreto-Ley 2/2000, una función de supervisión y sanción de las entidades ZEC. La
entidad ZEC que incumpla los requisitos establecidos (por ejemplo, que desarrolle
actividades no autorizadas) perderá los beneficios fiscales correspondientes y, además,
incurrirá en un supuesto de infracción grave determinante de la revocación de la autorización
concedida, de la cancelación de la inscripción de la entidad infractora en el Registro Oficial de
Entidades ZEC y de multa de 300 a 30.000 euros, todo ello sin perjuicio de lo previsto en las
disposiciones reguladoras del régimen general de infracciones y sanciones tributarias. El
procedimiento sancionador seguido por el Consorcio está taxativamente regulado y es el
general previsto en el capítulo II, del Título IX de la Ley 30/ 1992, de 26 de noviembre, del
Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común
y en sus normas de desarrollo.
De todo lo anterior, se puede concluir que el nuevo régimen de la ZEC no cumple el
criterio de falta de transparencia.
2. ¿Cumplía el régimen de la ZEC en sus anteriores regulaciones el criterio
de transparencia?
La Ley 19/1994 en su redacción original, así como en la dada por el Real Decreto-Ley
3/1996 y por la Ley 13/1996 condicionaban la constitución de una entidad ZEC a la previa
19
Resulta criticable que el artículo 31.3, en concreto su letra f) utilice conceptos tan vagos y ambiguos como que las
actividades económicas que desarrolle la entidad ZEC “contribuyan al desarrollo económico y social de las Islas
Canarias”. Resulta bastante difícil, si no imposible, poder comprobar si tal requisito se cumple y, por tanto, se deja
cierto grado de “discrecionalidad” a las autoridades que han de verificar este requisito y conceder, en su caso, la
autorización. Máxime cuando la Instrucción, de 8 de agosto de 2000, del Consorcio de la ZEC, en su epígrafe 3,
apartado 3 indica que “La autorización se denegará: d) por el incumplimiento de alguno de los requisitos exigidos en
el artículo 31 de la Ley 19/1994 “. Por tanto, bastaría con indicar que se estima (con motivación, como todo acto
149
HACIENDA CANARIA
ASCENSIÓN MALDONADO GARCÍA-VERDUGO
autorización por parte del Consorcio de la Zona Especial Canaria. En estas regulaciones, se
establecía que si tal autorización no había sido concedida en el plazo de 3 meses desde su
solicitud, la misma debía entenderse concedida, es decir entraba en juego el silencio
administrativo positivo. En cambio, en la nueva regulación de la ZEC, la ausencia de
autorización expresa en plazo (esta vez, de 2 meses) supone la desestimación presunta de
la misma, es decir, silencio administrativo negativo.
Por otro lado, las anteriores regulaciones de la ZEC permitían que, con independencia
de su activo, volumen de negocio y número de empleados, las entidades ZEC con forma
jurídica de sociedades anónimas y limitadas presentasen cuentas anuales abreviadas. En la
actualidad, tal “dispensa” sólo se aplica a las entidades ZEC que se dediquen a la producción,
manipulación, transformación o comercialización de mercancías (artículo 63, apartado 3).
Las anteriores regulaciones de la ZEC establecían también un régimen especial de
infracciones y sanciones similar al que contempla la nueva regulación.
Se puede decir, por tanto, que con anterioridad al Real Decreto-Ley 2/2000, el
régimen de la ZEC no cumplía tampoco el criterio de falta de transparencia.
Criterio de falta de transparencia: NO SE CUMPLE en la nueva regulación de la ZEC
E) AUSENCIA DE INTERCAMBIO EFECTIVO DE INFORMACIÓN
Las autoridades fiscales de un determinado país en ocasiones no suministran
información a las autoridades fiscales de otros Estados por la sencilla razón de que ellos no
tienen acceso a la misma. Esto puede suceder en los regímenes que cuentan con secreto
bancario o en aquéllos que, por ejemplo, permiten la existencia de acciones al portador, de
tal manera que resulta imposible conocer los titulares de las mismas.
Las entidades ZEC en
la nueva regulación dada por el Real Decreto-Ley 2/2000
están sujetas a la normativa general de suministro de información a la Hacienda española.
Por tanto, la autoridad fiscal española estará en condiciones de suministrar información a las
autoridades fiscales de los demás países bien a través de los mecanismos establecidos en los
Convenios para evitar la Doble Imposición que España tiene suscritos, como mediante el
procedimiento establecido en la Directiva 77/799/CEE de asistencia mutua.
Tanto en la regulación actual como en las anteriores regulaciones de la ZEC, este
régimen fiscal no ha quedado excluido de la obligación de suministro de información por
administrativo) que las actividades a desarrollar por la entidad ZEC no contribuyen al desarrollo económico y social
HACIENDA CANARIA
150
¿ES LA ZONA ESPECIAL CANARIA UN PARAÍSO FISCAL?
parte de las autoridades fiscales españolas a las de sus socios comunitarios y a las de los
países con los que tiene España suscrito convenio para evitar la doble imposición con
cláusula de intercambio de información.
En conclusión, este criterio no se cumple para el actual régimen de la ZEC, pero
tampoco se cumplía en las anteriores regulaciones.
Criterio de falta de intercambio de información: NO SE CUMPLE en la nueva regulación de la
ZEC
F)
OTROS
FACTORES
PREVISTOS
EN
EL
INFORME
DE
1998
PARA
CONSIDERAR UN RÉGIMEN FISCAL COMO PERJUDICIAL
Dentro de los “otros factores” incluidos en el Informe de la OCDE, de abril de 1998 y,
a los que hemos hecho referencia en el apartado 4 del presente artículo, merece la pena
destacar por su importancia, el del necesario cumplimiento por parte del régimen fiscal en
cuestión de los principios incluidos en las Directrices sobre Precios de Transferencia
(“Transfer Pricing Guidelines”).
El nuevo régimen de la ZEC establece que para determinar la parte de base
imponible correspondiente a operaciones realizadas efectiva y materialmente en el ámbito
geográfico de la ZEC, se empleará una fracción (regla segunda del artículo 44). En el
apartado 5 de esta regla segunda se indica que las operaciones realizadas por una entidad
ZEC y sus sucursales situadas fuera del ámbito geográfico de la ZEC (por tanto, en el resto
del territorio nacional o en el extranjero) se computarán con arreglo al valor normal de
mercado de las mismas, determinado según se establece en el artículo 16.3 de la Ley
43/1995, de 27 de diciembre, del Impuesto sobre Sociedades.
Por tanto, en el cálculo de la referida fracción se utiliza la regla de valoración a
precios de mercado, siguiendo los principios sentados por la OCDE en el caso de operaciones
entre entidades vinculadas.
Cabe indicar que, en las anteriores regulaciones de la ZEC, no se determinaba la
parte de base imponible correspondiente a operaciones realizadas en el ámbito geográfico de
la ZEC a través de una fracción. Además, hay que recordar que, en la redacción original de la
Ley 19/1994, las entidades ZEC no podían abrir sucursales en el resto del territorio nacional.
de las Islas Canarias, para denegar la autorización.
151
HACIENDA CANARIA
ASCENSIÓN MALDONADO GARCÍA-VERDUGO
En conclusión, en las anteriores regulaciones de la ZEC no se incluía ninguna referencia
expresa a la forma de valorar las operaciones entre la entidad ZEC y sus sucursales.
VI . TRATAMIENTO DE LA “ULTRAPERIFERIA” EN LA OCDE.
Quisiera concluir este artículo haciendo una breve referencia al tratamiento que la
OCDE dispensa a las regiones ultraperiféricas. Como bien sabemos, las Islas Canarias son
consideradas una región ultraperiférica dentro de la Unión Europea. El Código de Conducta
sobre fiscalidad de las empresas ha tenido en cuenta esta circunstancia, determinando que
las medidas fiscales no sólo han de ser evaluadas conforme a los criterios establecidos en su
apartado B, sino también en relación con el apartado G, que en concreto determina que
“Cuando esas medidas fiscales se utilicen para impulsar el desarrollo económico de
determinadas regiones, se analizará hasta qué punto son proporcionadas y adecuadas a los
objetivos buscados. En el marco de dicha evaluación, se prestará especial atención a las
características y a las dificultades particulares de las regiones ultraperiféricas y de las islas
de poca superficie, sin perjuicio de la integridad y coherencia del ordenamiento jurídico
comunitario, en especial en lo que respecta al mercado interior y a las políticas comunes”.
Sin embargo, la OCDE no ha desarrollado de la misma manera el tratamiento a dar a las
regiones ultraperiféricas. El Informe de abril de 1998 se refiere a esta cuestión en su
apartado 27 cuando indica que “las regiones periféricas a menudo experimentan dificultades
a la hora de promover su desarrollo y pueden, en determinadas fases de su desarrollo,
beneficiarse de unos regímenes fiscales más atractivos o de unos inventivos fiscales para
determinadas actividades. Esto supone que muchos factores afectan a la posición
competitiva de un país. Aunque la comunidad internacional puede estar preocupada por los
potenciales efectos de estas medidas, estas decisiones pueden estar justificadas desde el
punto de vista en cuestión”. Con esta redacción se pretende tener en cuenta las especiales
circunstancias de las regiones ultraperiféricas. La delegación española solicitó que las
circunstancias de las regiones ultraperiféricas fueran consideradas al llevar a cabo el estudio
de los regímenes fiscales perjudiciales. La redacción al final quedó algo vaga, como suele
suceder en todos los foros en los que existen numerosos y distintos intereses implicados.
Debemos tener en cuenta que el hecho de que sólo haya tres países miembros de la OCDE
(España, Francia y Portugal) que dispongan de territorios ultraperiféricos20 hace que resulte
difícil “inculcar” a los otros 27 países la necesidad de una provisión especial contemplando
esta circunstancia.
20
Otros Estados, como Reino Unido, USA, Países Bajos, Nueva Zelanda, etc, poseen territorios dependientes o
asociados que gozan de soberanía fiscal, por lo que su situación no es asimilable a la de territorios ultraperiféricos,
como las Islas Canarias o Madeira.
HACIENDA CANARIA
152
¿ES LA ZONA ESPECIAL CANARIA UN PARAÍSO FISCAL?
Así mismo, el apartado 84 del Informe de 1998 se refiere a cómo el análisis de un
régimen fiscal para determinar si es o no un régimen perjudicial ha de ser completado con
una evaluación económica. Así, la parte final de dicho apartado establece “Como se indica en
el apartado 27, se reconoce que hay circunstancias en las que especiales incentivos fiscales o
regímenes fiscales pueden ser necesarios desde la perspectiva del país en cuestión con el fin
de compensar las desventajas de carácter no fiscal”.
Sin embargo, a pesar de lo dicho en el Informe de 1998, la evaluación de los
regímenes fiscales, en particular, no tuvo en cuenta la circunstancia de la “ultraperiferia” y,
en general, no llevó a cabo la necesaria evaluación económica. La razón para ello no fue otra
que la falta de tiempo. Así, el Informe de junio de 2000 establece en su apartado 10 que los
efectos económicos como se describen en los apartados 80-84, informados por el párrafo 27
del Informe de 1998 no han sido evaluados.
No obstante lo anterior, considero que es importante tener, aunque sea en una
redacción bastante vaga una referencia a las especiales circunstancias de las regiones
ultraperiféricas. Y ello, a pesar de que, de momento, no ha sido necesario recurrir a estas
“especiales circunstancias” en el único régimen de las Islas Canarias estudiado en el Foro de
la OCDE (el régimen de las navieras previsto en el Título VII de la Ley 19/1994), dado que el
citado régimen no ha sido considerado perjudicial porque no cumple los criterios de
estanqueidad, falta de transparencia y falta de intercambio de información.
VII. A MODO DE CONCLUSIÓN.
El análisis que hemos realizado de la nueva regulación de la Zona Especial Canaria
dada por el Real Decreto-Ley 2/2000 nos permite concluir que la misma no puede ser
considerada un régimen fiscal perjudicial desde el punto de vista de los criterios de la OCDE.
Si bien es cierto que proporciona una imposición efectiva baja, también lo es que no cumple
ninguno de los otros criterios clave (estanqueidad, falta de transparencia y falta de
intercambio de información). Se puede, así mismo, decir que el nuevo régimen respeta los
principios que en materia de precios de transferencia tiene establecidos la OCDE.
Por tanto, podemos claramente indicar que la ZEC no es un paraíso fiscal. De hecho,
ha perdido las características que la aproximaban a una zona “offshore”. Será, por tanto,
necesario difundir este mensaje de tal manera que se lleve a cabo una revisión de toda la
literatura especializada y de la legislación de algún país, como México que, de forma poco
reflexiva (sin analizar en profundidad el régimen fiscal y basándose exclusivamente en las
listas de paraísos fiscales que circulan en Internet y en diversas publicaciones), siguen
considerando a la ZEC como un paraíso fiscal.
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HACIENDA CANARIA
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