VILLA DE GRIÑÓN

Anuncio
JOSÉ GOLDEROS VICARIO
CRONISTA OFICIAL DE GRIÑÓN
VILLA DE GRIÑÓN
NUEVOS DATOS PARA SU HISTORIA,
DEL PODER DE LA CORONA Y DE
LOS SEÑORÍOS (S. XIII AL XIX)
1
"Ni un individuo, ni un pueblo, viven sin una historia o una leyenda de
lo que fue en el pasado, de lo que es en el presente y lo que será en el
porvenir."
Benedetto Croce
2
UNAS BREVES PALABRAS DEL AUTOR
Después de publicar tres libros y más de un centenar de artículos del
pasado de la villa de Griñón, de la cual tengo el honor de ser su
“cronista oficial”, presento ahora este nuevo trabajo, fruto de nuevas
investigaciones y haciendo constar lo más nuevo a incluir en su
historia. La publicación primera apareció en el año de 2002 en un
volumen de 223 apretadas páginas, que vio la luz gracias a la iniciativa
del Excmo. Ayuntamiento de esta villa. Así presentamos ahora una
nueva publicación con más datos posteriores al primer volumen
mencionado. Este nuevo libro llega con el propósito de complementar a
los anteriores de los editados. El volumen que tienes en tus manos, es
por decirlo de otro modo, un complemento de aquellos primeros
dedicados a la historia de esta villa. En efecto, publiqué otro pequeño
volumen monográfico dedicado al patrón de la villa, el Santísimo Cristo
Aparecido.
En el V Congreso de Instituto de Estudios Históricos del sur de Madrid
“F. Jiménez de Gregorio”, celebrado en abril de 2007, cambié
impresiones con mi colega, el historiador y arqueólogo Rodríguez
Morales, acerca de mi interés por el topónimo de Griñón. Se remonta—
según su opinión—al de un poseedor romano, en este caso un personaje
llamado Grannius, (Grañón). Parece que hace muchos años, fueron
hallados unos restos arqueológicos romanos, en el mismo lugar que se
ha llevado a cabo excavaciones en el año 2006-2007 (junto al parque
forestal de El Carraperal) que confirman aquellos hallazgos antiguos.
La fundación de esta villa, o al menos los primeros asentamientos en
3
forma de granja o conjunto de asientos de ese origen, lo señalan los
arqueólogos por la aparición de habitación, pertenecientes a los siglos
VI, VII y VIII d. C., del periodo romano-visigodo.
No existe constancia documental ni arqueológica local que cite por su
nombre a la villa de Griñón, hasta principios de la Reconquista por el
rey Alfonso VI. Por el año de 1372 la villa pasa a depender de Juan
Ramírez de Guzmán por decisión del rey Enrique II, para poco después,
en 1374, retornar al Concejo de Madrid y de la Corona. A comienzos
del siglo XV los actuales municipios se transforman en villas de
realengo por concesión de Enrique III, con ello gozaba de la protección
real frente abusos y arbitrariedades, pero permaneciendo unidos en lo
administrativo, fiscal y señorial. Desde entonces hasta 1813 se suceden
los señoríos de Griñón, en manos de los Mendoza y Toledo, Dávila y
Zúñiga, Pimentel…etcétera. Así, fue la villa de Griñón, durante un
largo periodo de tiempo—es decir, de manera discontinua— de
gobierno señorial o de la corona.
El autor.
PRIMERA PARTE
4
El municipio de Griñón pertenece hoy a la Comunidad de Madrid, y
estuvo cercano al Camino real entre las ciudades de Toledo y Madrid.
Sabemos de su nacimiento en los siglos X-XI. No obstante, ya se
hallaba habitado desde el siglo VI cerca del sitio del actual Carraperal.
GRIÑÓN ESTRECHAMENTE LIGADO A MADRID
Después del siglo XII Madrid es una reducida aldea, sujeta a una doble
tensión. De una parte, el territorio madrileño actúa a modo de línea
divisoria entre el empuje repoblador de la ciudad de Segovia por el
norte, y la pujanza del Arzobispado de Toledo, cabecera religiosa de
Castilla y, por ende, de un inmenso territorio sometido a su jurisdicción
que llegaba hasta prácticamente a las cercanías de la villa. De otra parte,
el fenómeno anterior constriñe y compromete la expansión del alfoz
madrileño, reforzando las tendencias de sus pobladores por garantizar
su independencia frente al acoso de dos entidades más fuertes. En este
aspecto, el ser una villa de nuevo cuño, marcada por su reciente pasado
fronterizo, por tanto con una escasa población, y la proximidad de dos
viejas ciudades castellanas con más tradición y atractivos económicos,
se trata de Segovia, y la antigua ciudad imperial de Toledo, cuya
primacía de varios siglos atrás determinaron su crecimiento y su
limitada capacidad repobladora. Madrid, pues, a la altura del siglo XIV
era una pequeña ciudad cuyo dominio no se extendía más allá de un
reducido alfoz, y que sin embargo, conseguirá saldar con éxito su tenaz
oposición al proceso refeudalizador registrado en época de los
Trastámaras.
La ciudad de Madrid salía a la palestra de la Historia bajo la forma de
un pequeño núcleo amurallado de corte militar, denominado Mayrit. En
efecto, Mayrit nació como un ribat; es decir, una comunidad a la vez
religiosa y militar, donde pequeños grupos de musulmanes se
preparaban para la yihad (guerra santa). En las zonas fronterizas
cristianas, vendría a ser el ideal guerrero-cristiano de los reinos del
Norte, sobre el que se forjó la ideología de la Reconquista, y que,
posteriormente se materializó en la formación de las órdenes religiosas
de Calatrava, Santiago, Montesa…
5
Ese ribat llamado Mayrit se convirtió en el enclave musulmán del
territorio, incluso llegó a contar con gobernador. En el emplazamiento
que ocupa actualmente el Palacio Real se erigió en época del emir
Muhammad I (852-886) una fortaleza con su recinto amurallado. Mayrit
se convirtió como importante punto ofensivo en la conquista de Toledo.
Al menos durante un siglo el territorio madrileño continuó siendo tierra
de frontera, sufriendo varias razzias, sobre todo en época almorávide 1
Es en esta etapa cuando el área de influencia de Magerit, es decir su
alfoz, queda configurado. Hasta aquí la colonización del territorio ha
estado determinada por la lógica de la Reconquista, por tanto, se ha
limitado a las poblaciones-fortaleza. Esta acción repobladora, no es ya
el enfrentamiento con el musulmán el que lo determina, sino la pugna
entre las distintas villas castellanas, Madrid y Segovia
fundamentalmente, y los enfrentamientos entre ciudades y señores
feudales, sobre todo en época de los Trastámaras. Las disputas por el
dominio de los territorios.
En 1118 se otorgó el Fuero de Toledo a cuatro localidades situadas en
territorio madrileño: Magerit, Alamin, Calatalifa y Talamanca. La
debilidad de los concejos hará que sólo Magerit conserve su
personalidad jurídica. De hecho en el reinado de Alfonso VIII, fue
redactado y otorgado el Fuero viejo a Madrid, que se mantendrá en
vigor hasta la promulgación del Fuero Real por Alfonso X en 1262,
siendo ratificado con posterioridad por Alfonso XI en 1339. Por el
contrario, tanto Alamin como Calatalifa y Talamanca no tardaron en ver
diluida su personalidad. Durante la Baja Edad Media sólo Madrid logra
mantener una personalidad jurídica propia, articulada en torno al Fuero
Viejo y ulteriormente al Fuero Real, constituyéndose en el núcleo de la
organización del territorio denominado Tierra de Madrid.
Esgrimía Madrid sus derechos en razón de los privilegios otorgados por
Alfonso VII en 1150, y Alfonso VIII en 1176; Segovia lo hacía sobre la
base de tres documentos otorgados en 1208 por el propio Alfonso VIII,
conocidos como Alcalde Minaya, el de la Bolsilla y el Pecuario, y,
sobre todo, por la vía de los hechos consumados, poblando el norte de
la actual provincia de Madrid. En 1275 Alfonso X deslinda de manera
definitiva los términos del Real de Manzanares y la Tierra de Madrid,
1
A partir del estudio verificado por J. González podemos constituir una secuencia encadenada
bastante precisa de la repoblación castellana en todo el conjunto provincial entre 1079 y 1118.
6
estableciendo que sobre el primero tanto Segovia como Madrid
disfrutaran de los derechos de explotación económica. Segovia siguió
repoblando, por lo que las tensiones se mantuvieron entre la Segovia
ganadera y el Madrid agrícola. De nuevo en 1345 el conflicto llega a la
Corona, cuando el Concejo de la Mesta, creado en 1273, expone ante
Alfonso XI que los vecinos de Madrid han cerrado varias cañadas
impidiendo el libre paso del ganado, el rey falla a favor de Madrid y lo
mismo vuelve a ocurrir en 1357 y 1378.
No tardaría en llegar, a través de la concesión por Juan I en 1383 de su
jurisdicción a su mayordomo Pedro González de Mendoza, quien en
1385 instituye un mayorazgo que cede a su hijo Diego de Mendoza,
almirante de Castilla. El 2 de agosto de 1445, Juan II crea los títulos de
marqués de Santillana y conde del Real de Manzanares, otorgándolos a
Iñigo López de Mendoza.
Si Madrid esgrimía, desde antiguo sus derechos frente a Segovia, en
razón de los privilegios otorgados por Alfonso VII en 1150 y Alfonso
VIII en 1176; Segovia lo hacía sobre la base de tres documentos
otorgados por el propio Alfonso VIII, conocidos como “Alcalde
Minaya”, el de “La Bolsilla” y “El Pecuario”. En el documento de La
Bolsilla, aparece por vez primera la aldea o lugar de Grinnon (año
1208). Con la creación de las órdenes militares, y en concreto la de
Santiago en 1170, pronto su presencia se hizo efectiva en el territorio
madrileño.
En un proceso iniciado en 1177, año de la concesión de estas tierras por
parte de Alfonso VIII, dio lugar a enfrentamientos en la zona
desempeñados por Segovia y el Arzobispado de Toledo. El resultado
fue la creación de cuantiosas encomiendas y la cesión que D. Juan I
efectuó el 14 de octubre de 1383 en la persona de su mayordomo Pedro
González de Mendoza, señor de Hita y de Buitrago.
Los Mendoza lograron beneficio de su proximidad a la figura del
monarca, como del atributo de realengo de aquella zona. La ascensión
de la familia Mendoza culminó en 1442 cuando D. Juan II creó los
7
títulos de marqués de Santillana y conde del Real de Manzanares,
concedidos a Iñigo López de Mendoza.2
Las licencias de señoríos fueron profusas en el territorio madrileño,
donde los extensos dominios del conde de Puñonrostro se remontaban
en la zona del actual sur de la Comunidad madrileña hasta el año de
1332, que es cuando Alfonso XI cedió Torrejón de Velasco a Sebastián
Domingo. En 1374 o posiblemente antes, la Villa de Madrid compró
Griñón al conde de Puñonrostro, por una fuerte suma de dinero. Pero un
proceso de enajenación señorial de los dominios de Madrid a favor de la
corona aconteció en 1383. Entre 1400 y 1405, Madrid vio progresar sus
reclamaciones sobre Griñón, pero no fue hasta 1447 cuando el rey
brindaba a Madrid la autorización de dos ferias de quince días de
duración a cambio de la cesión de Griñón a la corona, que el Concejo
de Madrid no aceptó, por lo que Juan II anuló las ferias. La Villa de
Madrid se mantuvo firme contra las medidas feudales.
Hacia 1470 la Tierra de Madrid se articulaba administrativamente en
cuatro sexmos: el del propio Madrid, Aravaca, Vallecas y Villaverde.
Es curiosísima una referencia que hallamos de la aljama islámica
madrileña, de uso exclusivo de los moros de la comunidad, y de unas
fraguas de aquí tras la orden en contra de los moros de confinarse en su
aljama en 1482. El alcalde Diego Díaz mandó “al maestre Hamad de
Cubas y al maestre de Griñón, herreros, por cuanto “se quexaban los
labradores desta villa (Madrid) que non les querían adobar ni aguzar
sus rejas en sus fraguas o tiendas…”(sic).
Con las tierras conquistadas a los musulmanes por Alfonso VI, habían
caído también las fortalezas de Madrid, Calatalifa y todo el Sur del
actual Madrid. El hecho se completa con la toma de la significativa
ciudad de Toledo en 1085. El problema que se enfrenta el rey, es el de
la repoblación los territorios ocupados, porque le faltan brazos que al
mismo tiempo que cultivaban las nuevas tierras, estuvieran en la
2
El apellido Mendoza es muy antiguo y procede de vasconia, y es derivada de los antiguos
señores de Llodio. Posteriormente el apellido se extendió por diversas zonas de la Península
Ibérica. El dicho apellido queda suficientemente descrito en la obra de Josep María Albaigès
"El gran libro de los Apellidos". La historia del apellido Mendoza se remonta a los tiempos de
la Reconquista donde los ejércitos cristianos ocupaban las tierras que durante siglos habían
sido dominadas por los musulmanes. Las armas de los Mendoza aparece representado en el
escudo heráldico de la villa de Griñón.
8
defensa de ataques hostiles. Las fuentes cristianas no citan otras
poblaciones ocupadas aparte de Calatalifa y Madrid. No obstante, el
enemigo no se encontraba vencido. En efecto, los almorávides en su
maniobra contra la ciudad de Toledo, atacaban las murallas de Madrid
destrozándolas.
Juan de Mendoza, señor de Beleña por derecho propio y de Griñón por
su mujer, hijo del I duque del Infantado, casado con una hija de Pedro
Núñez de Toledo en su primer matrimonio, fue sucedido por su hijo
Bernardino de Mendoza, regidor de la Villa de Madrid.
En 1442, Juan II da Griñón a su trinchador, “oficial” Luis de la Cerda.
Este de la Cerda, vendió ocho años más tarde, en 1450, ambos lugares a
Alonso Álvarez de Toledo, III señor de Villoria, señor de Castrillo,
Ventosilla, Valtablado del Río, Griñón y alcalde Mayor de Toledo y
juez mayor, alcaide y señor de Escalona y del Consejo de Juan II, nieto
del primogénito del infante Juan Alfonso de la Cerda y de María
Álvarez de Albornoz. Fallece en 1469. A la muerte en 1503 de Pedro
Núñez de Toledo, “señor de horca y cuchillo del rey”, su hijo Luís
Núñez de Toledo hereda el señorío de Griñón. Diecinueve años después
Luís hace permuta con su sobrino don Bernardino de Mendoza y
Toledo, hijo de su hermanastra Beatriz, pasando a ser este último el
nuevo señor de Griñón. Fue mayordomo mayor de su pariente el infante
Fernando de Antequera, hijo de D. Juan I de Castilla y futuro Fernando
I de Aragón.
Se casó María Álvarez de Albornoz, señora de Villoria en Cuenca; hija
de Alvar García de Albornoz, señor de Albornoz, y mayordomo mayor
del Enrique II de Trastámara, y de Teresa Rodríguez. De este
matrimonio nacieron tres hijos: Luis de La Cerda, Juan de La Cerda y
Antonio de La Cerda. Luis de la Cerda, II señor de Villoria, capitán de
Lanzas de Fernando I de Aragón casó con Isabel de Rojas, hija de
Fernán García de Herrera, Señor de Ampudia, Mariscal de Castilla, y de
Inés de Rojas. Padres de Luis de la Cerda y Rojas, III señor de Villoria,
señor de Castrillo, Ventosilla, Valtablado del Río, Griñón-Cubas,
alcaide y alcalde Mayor de Toledo, y juez mayor alcaide y señor de
Escalona, del Consejo de Juan II; fallecido en 1469. Casó con Francisca
de Castañeda, señora de La Palma y Peñalba. En 1447, como ya
sabemos, Juan II ofrece a Madrid dos ferias francas a cambio de
Griñón. El Concejo madrileño lo rechaza.
9
Por segunda vez casa Pedro Núñez de Toledo con Leonor Arias Dávila,
miembro de la también poderosa familia de los Arias Dávila, como los
eran los Toledo de Cuenca. Con Leonor Arias tuvo Pedro a su heredero
Luís Núñez de Toledo, señor de Villafranca del Castillo y de Griñón,
señorío que pasa a su sobrino Bernardino, cuyo biznieto Alonso de
Toledo, es el primer marqués de Villamagna.
Diego Hurtado de Mendoza, segundo hijo de Bernardino de Mendoza,
señor de Griñón en sucesión de su tío, y de María de Toledo, hija de
Alonso Gutiérrez de Toledo, contador mayor de Carlos V, casa con
Bernardina Ponce de Luna, hija de Antonio de Luna, señor de Cedillo.
Diego Hurtado de Mendoza y Bernardina Ponce de Luna sólo tiene una
hija llamada María de Mendoza casa con su primo hermano por la Casa
de Toledo Pedro de Mendoza y Vozmediano. Ambos eran también
terceros nietos de los I duques del Infantado por la Casa de Mendoza.
En Pedro de Mendoza y Vozmediano continúa el señorío de Griñón,
como hijo de Iñigo Hurtado de Mendoza que es titular del señorío de un
todo, que es Griñón-Cubas, en sucesión de sus hermanos mayores que
son Alonso y Diego Hurtado de Mendoza, al no tener sucesión Alonso
y al tenerla solo femenina Diego casa precisamente con la hija de
Diego, su primo hermano, el hijo de Iñigo que casa con Isabel de
Villafuerte y Vozmediano hija de Pedro de Vozmediano y de María de
Villafuerte y Sotomayor. Pedro de Mendoza y Vozmediano vende el
señorío de Griñón a un primo de su primo, es decir el I marqués de
Villmagna en 1627 al I marqués de Pobar, capitán de la guardia de
Felipe IV. Cuando uno de los descendientes de Pedro Núñez de Toledo
vende el señorío de Griñón, otro descendiente y primo del señor de
Griñón, es nombrado I marqués de Villamagna. Es el I marqués de
Povar, Enrique Dávila y Guzmán, nieto materno de los IV condes de
Alba de Liste en Zamora, parientes de los señores de Bolaños de
Campos en Valladolid, Casa a la que pertenece la I marquesa de
Villamagna.
Bernardino de Mendoza, señor de Griñón en sucesión de su tío, casa
con María de Toledo, hija de Alonso Gutiérrez de Toledo, contador
mayor de Carlos V, padres de Diego Hurtado de Mendoza que casa con
Bernardina Ponce de Luna, hija de Antonio de Luna, señor de Cedillo.
Una sobrina de Bernardina Ponce de Luna, de la Casa de los señores y
condes de Cedillo y de los señores de Bolaños, casa con el I marqués de
Villamagna que es primo tercero de los hijos de Bernardina como
10
bisnieto el Villamagna de Luís Núñez de Toledo y los hijos de
Bernardina serlo de su hermanastra Beatriz de Zúñiga y Toledo.
El señorío de Griñón continúa en los Pobar, también marqueses de
Mirabel, luego Malpica. La I marquesa consorte de Povar es hija de los
II marqueses de Malpica-Toledo, y luego duques de Medina de Río
Seco y marqueses de Mancera y después duques de Arión. Tras la
desaparición de los señoríos, se convierte en marquesado a mediados
del siglo XIX.
FECHAS HISTÓRICAS.
1110: Los almorávides, en sus incursiones guerreras para recuperar
Toledo, asolaban la aun reducida población de la amplia comarca de la
Sagra toledana. En un documento de Alfonso VII de 1143, se dice de
Magerit “está en el camino que se dirige a Toledo”. Con la palabra,
“alfoz” se cita al distrito de Magerit, y dentro de él a las aldeas del
dicho espacio del sur: Fregacedos en 1137, Getafe en 1259, Covanubles
y Griñón en 1208, no obstante, en los inicios del siglo XIII ya vemos
como aparece “Grinnon” en un documento de deslinde de tierras.
1118: Se cita la población y fortaleza de Calatalifa, que 18 años más
tarde Alfonso VII da a la Iglesia de Toledo con todo su término. Este
mismo rey entrega Batres a la iglesia de Segovia, que luego cederá a la
de Toledo, junto a las tierras de Torrejón de Velasco, para que las
pueble. En estas fechas no aparece aún ninguna alusión a Griñón.
1152: El alfoz de Madrid es ampliado por Alfonso VII, al ser tierra de
realengo. Alfonso VIII concede a la Iglesia de Segovia la cuarta parte
de las rentas madrileñas.
1208: Las aldeas de Humanes, Griñón, Parla, Torrejón de Velasco,
etcétera, se hallan ya integradas en la “Tierra de Madrid” y aparecen
citadas en diversos documentos. Entre ellos encontramos un privilegio
otorgado por el rey Alfonso VIII, el 13 de diciembre de 1208 a la
ciudad de Segovia, luego confirmado por sus sucesores, sobre los
mojones que señalan los límites de las tierras de los concejos
segovianos y madrileños, documento que nosotros extractamos así:
11
“…dividii Serraniellos terminum cum Cubas et Grinnon (Griñón), et
sicut Moraleja de Petrofierro, et Moraleja del Gordo, Moraleja de
Lobofierro dividum terminum cum Humanes et Fregecedos, et sicut
dividit aldea de Abat, terminum con Fregecedos, et Mostotes…” Este
documento es el llamado “Privilegio de la Bolsilla”.
1374: Griñón pertenecía a Juan Ramírez de Guzmán, hasta que en este
mismo año, y a consecuencia de las deudas que tenía con la Hacienda
Real, las enajenó el rey Enrique II, siendo logrado por el Concejo de
Madrid por 8.000 doblas de oro, y así quedaba incorporado de hecho al
alfoz madrileño. Finalizando este siglo, la escasez de cosechas, las
epidemias que asolaban el país, y en especial la peste bubónica, mermó
considerablemente los escasos vecinos de Griñón. Durante una parte del
siglo XIV, Griñón perteneciente al alfoz del término de Villas y Aldeas
unidas a Madrid formando una sola jurisdicción. Pero desde luego eran
de realengo, es decir, propiedad del rey. D. Juan Ramírez de Guzmán,
participaba codo con codo con muchos judíos en Toledo, dedicados al
cobro de los impuestos a lo largo y ancho de la Corona de Castilla, en
virtud de su solvencia y acreditada seriedad y eficacia, eran
recaudadores al servicio del rey. Así acontecía que era D. Mayr
Abendaño, hebreo encargado de la recaudación de diferentes impuestos
en Castilla (1372). En estas operaciones el toledano presentó como
fiador ante el tesorero mayor de Castilla a D. Juan Ramírez, que
estampó su firma en Griñón en septiembre de dicho año. 3 A partir de
ese día sus bienes, especialmente su señorío de Griñón, quedaban como
garantía para la Hacienda Real.
Así pues, en las arcas reales debían depositar antes del día de 15 agosto
de 1374 el dinero recaudado que ascendía a más de ochocientos mil
maravedís. Pero el judío Abendaño que ya transitaba por tierras de
Burgos con los caudales al hombro, se dirigía hacia la Corona de
Aragón, adonde se acogería a sus leyes quedándose con lo recaudado. Y
de esta manera, dejó desamparado de sus bienes a Don Juan, su fiador,
que quedó atrapado por una enorme deuda con el rey Enrique lI. La
Hacienda real fue presta en ponerse a confiscar sus caudales. De esta
manera, el tesorero real, Pedro González de Villegas, ordenó subastar
Griñón y que se pregonara la subasta en Toledo, Segovia y Madrid.
3
MILLARES CARLO “Documentos del Archivo de la Villa de Madrid” Madrid 1932. Pag.
105 Vol. I
12
Cuando en el Concejo madrileño conocieron la noticia, estuvieron
dispuestos a recuperar sus antiguos lugares, comisionando a sus
procuradores, un tal Alfonso García y Aparicio Sánchez, para
desplazarse a la corte toledana, donde iban a
celebrar la subasta.
La enajenación se remató en ocho mil doblas de oro castellanas
(280.000 maravedís) adjudicada al Concejo de Madrid. A partir de ese
día Griñón, junto con Cubas, quedaban de nuevo, como antaño, dentro
del alfoz madrileño y bajo las siguientes condiciones: " ...nos el
sobredicho Rey Don Enrique, visto todo esto que dicho es, e porque
Aspecto de la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción de Griñón, cuyo origen fue una
ermita de estilo mudéjar del siglo XIV. Esta vista no es la actual, pues en las obras de finales del
s. XX, desaparecieron los arcos de entrada, sustituidos por una rejería.
13
dicho conceio nos pidía rrazón e derecho, otorgamos e conoscernos
que auemos por firme e por valedero el dicho rremate de los dichos
lugares quel dicho nuestro Thesorero por nuestro poder y mandado
[fizo al dicho] conceio de Madrit e a los dichos sus procuradores, en su
nombre. E vendemos al dicho Conceio de Matrit, de villa e de aldeas,
los dichos lugares Griñón e Cubas, e vendémosgelos todos
entegramente, con todos sus términos e terretorios…” 4
Así señala el privilegio de Enrique Il, por el que vende Griñón al
Concejo de Madrid. Dado en Madrid, a 20 de diciembre de 1374. Por
aquella época la iglesia parroquial de Griñón poseía una renta de 1.658
maravedís.
1384: Ahora don Juan Ramírez de Guzmán, el antiguo señor del lugar,
estaba inmerso en una causa judicial contra la villa de Madrid. No se
resigna a perder todo y reclama la martiniega, impuesto que debían
satisfacer los vecinos del término de Griñón por el día de San Martín.
1391: Las Cortes reunidas en Madrid bajo el reinado de Enrique III,
consiguen para los madrileños la revocación del señorío de Griñón. La
resistencia de la villa madrileña al proceso feudal de los Trastámaras al
inicio del siglo XV, logra progresar en sus reclamaciones sobre Griñón.
1405: La Villa de Madrid aprovechó la circunstancia de su buen
entendimiento con el rey Don Juan II para reclamar entre 1400 y 1405
varios de los lugares y aldeas que le habían sido usurpados. Tuvo éxito
en lo referente a Griñón, Cubas y Pinto, pero no así con Torrejón de
Sebastián Domingo y Parla.
En un documento de 1405, el rey Enrique III manda a uno de los
oidores de su Audiencia vea las reclamaciones presentadas por el
concejo de Madrid, en las que se queja de las substracciones efectuadas
por personas poderosas "las cuales han tomado todos los frutos e rentas
4
El mero imperio era la plena jurisdicción para delitos criminales y el mixto imperio otorgaba
extraordinarias facultades jurisdiccionales, que llegaban a abarcar la imposición de la pena de
muerte limitando al mínimo la suprema justicia del monarca.
GARCIA DE CORTAZAR, J.A., La época medieval. Madrid, 1981, pág. 436."Pechos" eran
los impuestos pagados a la Corona. Quienes lo pagaban eran los "pecheros".
MILLARES CARLO, A., Documentos del Archivo General de la Villa de Madrid. Madrid,
1932, VoL 1, pág. 105. y 116-117.
14
e esquilmos dellos e usado de la justicia) despojando a la dicha villa de
todo". Sabemos que durante los reinados de Juan II, y de Enrique IV,
época de revueltas de los nobles y poderosos, y de debilidad de la
monarquía y; por tanto de inseguridad, las quejas de los territorios de
realengo estarían poco tenidas en cuenta. A finales del siglo XIII se
había iniciado una época de inestabilidad, sólo rota en ocasiones en el
reinado de Alfonso Xl, en la que los arbitrariedades de los nobles y
poderosos, aparecían unidos a tiempos de hambrunas. Pero a partir de
1348, a la llegada de la peste negra, originó la despoblación de muchos
lugares, sobre todo de realengo, tales como Humanejos, Loranca,
Fregacedos, Palomero, Pozuela, Torrejón de la Calzada, Griñón y otros
del alfoz de Madrid. Esta mengua brusca de la población la
aprovecharían los señores para forzar la despoblación de los lugares de
realengo y poder así utilizar su territorio.
Hay que esperar a la época de los Reyes Católicos para ver las tensiones
en los señoríos, sobre todo tras la batalla de Toro, cuando los reyes ya
comienzan a dictar disposiciones a favor de la repoblación de los
lugares despoblados de los numerosos concejos, especialmente de
realengo. En ese sentido vemos en la Real provisión dada en Toledo (13
de mayo de 1480), otorgando protección a favor de los vecinos de los
lugares de señorío que fijaran su residencia en Madrid y su tierra.5 Se
intentaba así promover el traslado de población de los lugares de
señorío a los de realengo para reanudar a colonizar las aldeas
despobladas. A finales de octubre del mismo año, los Reyes Católicos
tienen necesidad de volver a insistir en la defensa de los vecinos y
proveen una Pragmática Sanción, prohibiendo a los concejos, de sus
reinos poner impedimento a los vecindarios que intentaran trasladarse a
otros sitios. A partir de ese año los libros de actas del concejo de
Madrid conservan una creciente actividad en torno a la licencia de
vecindad. Así pues, los lugares despoblados inician una repoblación a
partir de ese año, pero apenas se afianzará. La mayoría de esas aldeas,
renacidas en ese proceso, arrastrarán una penosa existencia hasta su
nueva despoblación. Los documentos en los que se dan a conocer las
decepciones soportadas por los nuevos vecinos del realengo que son
incontables. Pues tanto los señores de Torrejón de Velasco, Humanes,
Polvoranca y Griñón, sometían a las vecindades a constantes agresiones
y vejaciones. para evitar la repoblación del lugar. En Humanejos hay un
5
A.V.M., A.S.A. 3-178-7.
15
primer intento repoblador en 1481, año en el que el concejo de Madrid
concede diez vecindades, que no fructifica por que la atención de los
reyes estaba concentrada en la conquista del reino de Granada.6
1442: El rey D. Juan II da las villas de Griñón y Cubas a su trinchador,
“oficial de cuchillo”, Luis de la Cerda y Rojas, primo del duque de
Medinaceli “por los muchos e buenos e leales servicios”. El de la
Cerda vendió pronto (1450) ambos lugares a Alfonso Álvarez de
Toledo, que era III señor de Villoria, y otros lugares, señor de Castrillo,
Ventosilla, Griñón, y alcalde Mayor de Toledo y juez Mayor de sus
alzadas, alcaide y señor de Escalona, etcétera. Muere en 1469. El
Concejo de Madrid protestó enérgicamente ante Don Juan. Alfonso
Álvarez de Toledo compra a don Luis de la Cerda el señorío de Griñón
por el importe de 300.000 maravedís. El dicho señorío se lo había
donado Don Juan II, estando en el castillo de Escalona en septiembre de
1445.
1449: Poco dura la merced, que es revocada en 20 de junio de 1449 ante
la inflexibilidad del concejo de Madrid que no consiente en modo
alguno nuevas amputaciones a su territorio. De hecho, en 1470 Enrique
IV amenazaba con enajenar más dominios del Concejo de Madrid. La
respuesta del concejo fue tajante, se opuso en pleno a cualquier
enajenación. La presión aristocrática sobre los dominios de Madrid
cristalizó en un continuo pleitear del concejo a lo largo de los siglos
XIV y XV en valiente defensa de su patrimonio. De ahí el interés de la
Villa por implantar con la mayor claridad posible sus límites, que ya
vemos iniciado en el siglo anterior (1380), donde el concejo pactó las
normas de explotación de sus dominios, dada la tendencia a invadir las
tierras concejiles, razones que recogen las ordenanzas de manera
minuciosa en el tema de la roturación de sus tierras, el corte de leña,
etcétera, dentro de su demarcación o alfoz. Gracias a los dichos pleitos
ha quedado constancia de la vida, problemas y aspiraciones de Griñón,
tras un sinfín de pleitos hasta finales del siglo XVIII.
1457: Hereda el señorío de Griñón, Pedro Núñez de Toledo, al que se le
había agregado el heredamiento de Alcorcón.
6
JOSÉ A. MATEOS CARRETERO.-“ALGUNAS NOTICIAS SOBRE EL SEÑORÍO Y
SEÑORES DE PARLA: LOS BARROSO”. Ayto. de Parla- Imp. Comagraf, S. Coop.)
16
1534: Desde este año figuran en el Archivo General de Indias, y en los
catálogos de Pasajeros a Indias. 13 vecinos de Griñón que marchan a la
recientemente tierras descubiertas en América. El último de ellos lo
hace en el año de 1628, se trata de Pedro del Pozo. Entre esos años
viajan al Nuevo Mundo, Pedro de Griñón, Alonso Bolante Bartolomé
de Olmedo, Benito Gil, Cristobal Ortiz, Fray Juan Gómez, Gabriel
López, Juan de Arnalte Jusepe de Villalobos, Lucas Jiménez y Pedro
del Pozo.7
1499: La ambición de Pedro Núñez se enfrenta con la decisión de los
RR. CC. de frenar y poner coto al poderío de la nobleza. En efecto, los
reyes ordenan a los señoríos del entorno de Madrid, derribar rollos,
picotas y horcas, atributos de autoridad del señorío feudal. Don Pedro
no hizo caso de tal orden y colocó su horca entre Griñón y Cubas, para
hacer advertir a sus vasallos su autoridad en medio de los dos lugares.
Entonces la justicia del rey representada por el corregidor de Madrid
mandó quitar la horca, que derribó un alguacil madrileño. 8 No obstante,
7
Archivo General de Indias (catálogo de pasajeros) Casa de Contratación. Diversos
expedientes.
8
Para aplicar ciertos castigos corporales a los malhechores, era muy útil algún poste o
sustento; y ora se utilizaba para ello un árbol, o un tronco seco, o un madero preparado
convenientemente, o un pilar de piedra sito dentro o fuera de poblado, tales medios fueron los
directos antecesores de la picota. Ésta, en pleno siglo XIII, ya tenía en Castilla existencia.
Refiriéndose a la partida 7.ª en la ley 4.ª del título XXXI a las siete maneras de penas con que
los jueces habían de castigar a los delincuentes, dice: "La setena es quando condepnan a
alguno que sea azotado o ferido por yerro que fizo, o lo ponen por deshonra dél en la picota,
ol desnudan faciendol estar al sol untando de miel porque lo coman las moscas alguna hora
del día".
Hablando de la justicia que hacían los señores feudales, con la horca o patíbulo, levantado en
medio del campo, y la picota, en la que tenían lugar los castigos corpóreos, excepto la
ejecución capital. "La picota era un signo uniforme y común a todos los señores que podían
administrar alta justicia. Consistían unas en un poste colocado en una encrucijada o plaza
pública, en el caso presente, entre los límites de Griñón y Cubas. parte alta se veían las armas
del señor, y debajo de ellas había una argolla de hierro. Otras tenían la forma de una escalera
y un madero en lo alto, con un agujero, por donde pudiera pasar la cabeza del sentenciado"
"La picota y la argolla producían un efecto análogo al de la horca, y solía llevarse a la primera
a los que habían hecho bancarrota fraudulenta, y a la segunda a los culpables de delitos más
leves, como hurto de uvas y otras raterías, y también a los sirvientes que se habían insolentado
con sus amos".
Pedro de Alcocer, en su “Relación de algunas cosas que pasaron en estos Reynos desde que
murió la Reyna Católica doña Isabel hasta que se acabaron las Comunidades en la ciudad de
Toledo”. En nuestros concejos y villas castellanas de realengo, de abadengo y de señorío, fue
practica y uso propio.
(Extracto de la conferencia pronunciada en el Ateneo de Madrid el 22 de Marzo de 1917.
CONDE DE CEDILLO, de la Real Academia de la Historia, y cronista de Toledo y su
provincia. “Rollos y Picotas”. Fototipia de Hauser y Menet. C/Ballesta, 30 Madrid)
17
Pedro Núñez recurrió a la Chancillería de Valladolid, que resolvió a su
favor.
1500: También resuelven a favor de D. Pedro Núñez de Toledo, un
pleito largo que mantenía con los marqueses de Moya, señores de
Serranillos y Moraleja, que hostigaban e impedían a los vecinos de
Griñón, el cultivo de unas tierras próximas a las suyas en estos
concejos.
1532: El presente año, en el Archivo Histórico Nacional, sección
Inquisición de Toledo, vemos a Juan Ortíz en un proceso de fe. En
efecto, los problemas judaicos habían llegado también hasta Griñón.
Vemos otros procesos contra Francisco León, Juan de Rojas, Juan
López y Leonor de Rojas, por denuncias como judaizantes. Los
procesos se llevan a cabo en 1552, 1553, 1554 y 1667. (Existen los
respectivos expedientes).
1534: D. Bernardino de Mendoza se enfrenta a toda la villa de Griñón,
que harto de su tiranía, decide levantar un nuevo poblado “al otro lado
de la iglesia” en el sitio llamado “Pago de las Mimbreras”. Dos años
después la Real Chancillería de Valladolid falló en contra de los
vecinos, que fueron obligados a derribar lo ya construido, además de
sancionarles con 10.000 maravedís de multa. 9
1615: Pruebas para la concesión del título de Caballero de la Orden de
Calatrava a Diego Hurtado de Mendoza, natural de Griñón
1619: En este año ya era señor de Griñón D. Enrique Dávila y Guzmán,
marqués de Pobar (1612). Estaba casado con una hija del marqués de
Malpica gentilhombre de Cámara de Felipe II y Felipe III, que consigue
de este último un privilegio por el que sus villas quedan libres de la
jurisdicción que desde antiguo venía ejerciendo sobre ellas los alcaldes
de Casa y Corte de la villa de Madrid. A lo largo del siglo XVII el
señorío pertenece a la casa de Povar, asociada por matrimonio con la de
9
Nota del autor.- Dice un dicho popular en Griñón, que la aldea se había levantado “al otro
lado de la iglesia” es decir, más al este. Posiblemente este sea el motivo de este dato, no
registrado en documento alguno.
18
Malpica o Valdepusa. Así, durante el siglo XVIII, Griñón continúa bajo
el señorío de los marqueses de Pobar y Malpica. El municipio
permanecerá en esta situación hasta la abolición de los señoríos (año
1813).
19
SEGUNDA PARTE
TÍTULOS DE LOS SEÑORÍOS DE GRIÑÓN
Ya conocemos que en 1274 Griñón era aldea de don Juan Ramírez de
Guzmán, perteneciente a la
jurisdicción del Concejo de
Madrid. En época de Felipe
II Griñón correspondía al
Servicio de don Alfonso de
Mendoza y Toledo de la
Casa de Mendoza. Tanto
Lorenzana
como
la
Geografía Histórica de
Thomás López (1788) la
describen como villa al
Servicio del marqués de
Malpica y Pobar, que
alrededor de 1615 había
sido de don Enrique de
Guzmán.
Retablo de la iglesia parroquial,
posiblemente de Churriguera (aún sin
confirmar). El conjunto aparece sin el
dorado, es decir, en la madera.
No fue Alonso Álvarez de
Toledo, aunque lo pueda parecer por su apellido, de la Casa de los
señores de Valdecorneja, condes y luego duques de Alba de Tormes en
Ávila. Hay linajes del siglo XVII que les fueron creadas falsas
genealogías mezclando datos ciertos con otros inventados para evitar la
preocupación de aparecer de origen converso. Son los de supuesta
ascendencia judía, y tanto unos como otros avecindados en la ciudad de
Toledo.
En un documento del fondo del Archivo de Villa de Madrid. Pedro
Núñez de Toledo participa con algunos de los vecinos de su señorío de
20
Griñón, en 1489 en la reconquista de Granada, como luego veremos.
Núñez de Toledo tiene un destacado apoyo en el año 1476 al duque del
Infantado en la toma de Madrid al servicio de la princesa Isabel. Muere
Pedro Núñez en 1503 y es enterrado en el convento de Santa Clara de
Madrid, fundación de su madre en las casas que el Contador tenía junto
a la iglesia de Santiago. Incluye el mayorazgo de Pedro Núñez de
Toledo el castillo de Aulencia en Villafranca del Castillo, junto a
Villanueva de la Cañada y la localidad de Griñón. Fue la aldea de
Fuentes Claras conocida después por Cubas, que fue posible fundación
árabe, como Griñón, reconquistado por Alfonso VI. En 1372 Griñón
florecía existiendo como aldea de señorío, concedido por Enrique II.
Más tarde, Enrique III “el Doliente” le da la condición de villa entre
(1390-1407).
Ya sabemos, que el concejo de Madrid se oponía al señorío de la Cerda
sobre esta villa de su territorio. En 1447, para obtener su aprobación del
señorío D. Juan II ofrece a la que es por derecho Villa de Madrid dos
ferias anuales libres de alcabalas y pechos de quince días de
permanencia cada una.
El camino a Cubas al final de la
calle Mayor, en los inicios del siglo
XX. El edificio, muy amplio, con
enorme fondo, era la vivienda
habitual en los meses de primavera
y verano de la condesa de CampoAlange,
Recupera así Madrid
las desaparecidas ferias
del siglo XIII. El
documento, que hace
referencia, dice así:
"... en hermienda e satisfación de los lugares de grinnon e cubas que
heran de la dicha villa, de que yo fize merced dellos a Luys de la cerda
mi criado e mi oficial, e porque la dicha villa sea …ennoblescida e
mejor poblada (...), mi merced e voluntad es que agora e de aquí
adelante para sienpre jamás sean francas dos ferias que de mí tenedes
en cada vn anno de quinze días cada vna dellas, en tal manera que
todas e quales quier personas vezinos e moradores dela dicha villa e de
21
otras quales quier partes (...) non paguen alcauala de todas las cosas
que en la dicha villa conpraren e vendieren e trocaren (...), saluo delas
rentas del pan en grano". El Fuero madrileño de 1202 recoge la
existencia en la villa de dos ferias. Pero el concejo de Madrid
defendiendo la integridad de su territorio no dejo de oponerse a la
concesión del señorío sobre Griñón y Juan II en 1449 deroga la
concesión de la Merced Real de las dos ferias. " Estas ferias deberían
celebrarse una por San Miguel, el 8 de mayo, y la otra por San Mateo,
el 21 de septiembre, que se extendería hasta el día de San Francisco el 4
de octubre.
A Pedro Núñez “señor de horca y cuchillo del rey”, le hereda su hijo
Luis Núñez de Toledo, el señorío de la villa de Griñón, pero diecinueve
años después, Luis lo entrega a su sobrino Bernardino de Mendoza y
Toledo, hijo de su hermanastra Beatriz, pasando a ser este el nuevo
señor de la villa.
Bernardino de Mendoza y Toledo, regidor de Madrid, casa con María
Gutiérrez Pisa, hija de Alonso Gutiérrez, contador mayor y tesorero del
consejo Real de Carlos V, y de María de Pisa de familia judía de
Almagro en Castilla-La Mancha. El tesorero y su mujer son dueños en
Madrid de la casa donde más tarde se levantará el monasterio de las
Descalzadas Reales. Curiosamente, las Descalzas aparecen como
titulares de una casa en Griñón, donde se instaló el primer cuartel de la
casi recién creada Guardia Civil, a mediados de siglo XIX.
En el Archivo de la Villa de Madrid se encuentra testimonio de una
sentencia dada en el año de 1527, por el juez de términos de esta villa
en el pleito que Madrid perseguía contra Bernandino de Mendoza,
Regidor de ella y señor de Griñón y ciertos vecinos sobre haber
quebrado la vara de justicia del alcalde del lugar de Casarrubuelos, y
sobre haber puesto horca entre las Villas de Griñón y Cubas. La dicha
sentencia fue favorable al alcalde de Casarrubuelos.
A comienzos del siglo XVII existía un complicado parentesco entre
familias de la villa de Madrid como son los Toledo y los Mendoza
titulares de múltiples señoríos entorno a la villa de Madrid, entre ellos
el de Griñón.
GRIÑÓN: COMIENZOS DEL SIGLO XIV
22
Antes de comenzar con la exposición de la histórica sucesión del
famoso pleito o pleitos expuestos a los lectores, es obligado por nuestra
parte la justificación, de que tanto la villa de Griñón como Cubas, desde
los tiempos del conde de Puñonrostro, habían coexistido Laguna
unidas en un sólo concejo. Aquel pleito se dirime en la Audiencia de
Valladolid—Tribunal Supremo de Justicia de entonces—, tras el cual
no cabía nueva apelación. Por esta razón el rey decidió, que Madrid
Laguna cercana a Griñón, en la inmensa llanura que rodea la villa.
seguiría recaudando los 2.200 reales anuales que contribuía Griñón. La
sentencia, no obstante, no debió ser favorable a Madrid, pues hasta
mediados del siguiente siglo, A. Ramírez de Guzmán, hijo de Juan
Ramírez de Guzmán, siguió recibiendo los 4.400 maravedís del derecho
que correspondía abonar a Griñón (y Cubas)10.
10
MUELA FERNANDEZ… Historia de Cubas.
23
EL PRIMITIVO ARCHIVO DE SANTO DOMINGO EL REAL
En el siglo XVI, (antes de 1575), se procedió al traslado al viejo
Ayuntamiento de la Villa de Madrid el archivo que permanecía en el
monasterio de Santo Domingo el Real, donde se custodiaban los
papeles “del pleito del Griñón”. Se averiguaron las dichas escrituras, y,
una vez encontradas, con otros papeles de interés, se enviaron a la
Chancillería de Valladolid, presentándose entonces en la dicha
cancillería los privilegios de la Villa de Madrid. Este litigio indujo a un
intensivo traslado documental desde Madrid. El Concejo madrileño
consideró como uno de sus más significativos litigantes a la familia o
linaje de los Mendoza.
GRIÑÓN
EN
LA
JURISDICCIÓN DE VILLA Y
TIERRA DE MADRID
Entre los privilegios con que la
Villa de Madrid fue favorecida por
los soberanos que ocuparon el trono,
uno de los más antiguos es el de la
jurisdicción de sus sucesivos
alcaldes de Casa y Corte, dentro de
las cinco leguas de distancia11.
Noticia del robo en la prensa de toda España, de la
imagen del patrón de Griñón desde 1569, en la noche
de
Reyes de 1978, junto con otras joyas
religiosas.Afortunadamente la Guardia Civil la
recuperó, eso sí muy deteriorada.
En general, los alcaldes contaban
con jurisdicción total sobre todos
los pleitos y causas tanto civiles
11
Alfoz o Tierra de la Comunidad de Madrid (La Tierra de Madrid), es el territorio
jurisdiccional o territorio concejil, que aparece siempre en las Cartas Fundacionales y Fueros
como un definitorio de los concejos comuneros.
24
como criminales dentro de las famosas cinco leguas de distancia de
Madrid, a esto se unía cierto comercio de productos necesarios para el
consumo diario de los vecinos de la corte. En efecto, estos lugares o
aldeas estaban obligados a abastecerla. En una relación del año 1625
advertimos las aldeas del entorno de la Corte obligadas a este menester,
entre la que se encuentra Griñón, lugar o aldea de la jurisdicción de
Madrid "donde se saca agua somera en cualquier parte ... " añade
como coletilla el dicho documento.
LA LEYENDA DEL CRISTO APARECIDO
Llegamos a 1560 y el nuevo titular del señorío es don Alfonso de
Mendoza y Toledo. Bajo la propiedad y señorío de este noble toledano,
sucede un extraordinario acontecimiento en la villa, el día 17 de junio
de 1569, dicen las crónicas y señala la leyenda, que un vecino de
Griñón, encontró un pequeño Cristo crucificado, pero sin cruz, en el
sitio conocido por “Los Estragales” que despedía “tan grande
resplandor que le cegó por unos instantes”. En efecto, en el término y
jurisdicción de la villa de Griñón, en el propio arzobispado de Toledo,
que dista cinco leguas cortas de la villa y corte de Madrid, un vecino
del lugar llamado Pedro Gómez, tras el revuelo producido por el hecho,
los de la gobernación de la Iglesia de Toledo, mandaron se pusiese
dicho crucifijo tras una reja dorada.
Desde ese mismo día 17 de junio se acordó guardar el voto de los
vecinos "...e ir en procesión al humilladero, que se levantó en el sitio
que fue hallado..." El hecho tan extraordinario para aquellas buenas
gentes de esta villa, eran ya recogidas diez años más tarde a través de
las respuestas a las "Relaciones de Felipe II", comenzadas el 9 de
diciembre de 1579, obedeciendo las órdenes dictadas a D. Alonso
Mendoza y Toledo, señor de todas estas tierras. Los realizadores de las
consiguientes respuestas fueron los vecinos de Griñón, Rodrigo Prado
Vivar y Tomé de Coca, "que son personas expertas y de buen juicio y
entendimiento ...". Como nuevo señor de Griñón, aparece don Enrique
Dávila y Guzmán, marqués de Povar, que había logrado la posesión de
la villa en 1615, y que más tarde fallece en Madrid (1630). Hasta 123
años después no vemos al frente de Griñón (1753) a don Joaquín Mª
Pimentel, marqués de Malpica.
LA NUEVA “VILLA REAL DEL REY”
25
Pero sabemos que muchos años antes, en 1526 al nuevo señor de la
villa, D. Bernardino de Mendoza, le había entablado un pleito el
corregidor de Madrid, acusándolo de haber levantado una horca entre
Griñón para impartir “su justicia”. Dicho señor con su poder, manejaba
a su antojo la vida municipal, revelándose su alcalde (de Griñón) Pedro
de Tordesillas, con el intento de levantar una nueva villa paralela a
Griñón. Se denominaría con el nombre de “Villa Real del Rey”, pero el
poder de los Mendoza le hizo fracasar.
GRIÑÓN EN LAS “RELACIONES” DE FELIPE II
Cuando Felipe II decide confeccionar un catálogo de los pueblos de
España, encarga a Juan Páez de Castro—cronista de la corte—la
elaboración de un interrogatorio, con el objeto de enviarlos a los
pueblos de todo el reino. Pero Páez no concluyó el interrogatorio, pues
muere en 1570. El rey, por motivos que ignoramos, no quedó satisfecho
de lo realizado por el cronista. De ese interrogatorio se guarda lo
elaborado sobre Griñón, y después, a finales del siglo XVIII el geógrafo
de S. M. Tomás López, publicó sus famosas “Descripciones”. El
arzobispo de Toledo Antonio de Lorenzana, también dio a conocer las
suyas, similares a las de Felipe II, las tres Relaciones, por suerte para
nosotros incluyen la recopilación de la villa de Griñón, que respondió a
lo solicitado por S. M. Felipe II, en diciembre de 1579, tramitado a
través de Pedro López, alcalde ordinario de este lugar, acompañado por
el muy ilustre señor don Alonso de Mendoza y Toledo, señor de dicha
villa, diciendo: “...Que esta villa se llama Griñón, y siempre se ha
llamado así, y la causa por la que tiene este nombre no se sabe, y las
justicias de esta villa la ponen de ordinario los señores poseedores del
señorío. En esta villa la iglesia parroquial de ella, es templo bien
acabado y de la advocación de Nuestra Señora de la Asunción, y en el
altar colateral del lado del Evangelio, está un crucifijo de mucha
devoción, tan pequeño como el largo de un dedo de una mano mediana,
no se sabe de qué metal se trata, fue hallado por un labrador vecino de
esta villa en su término, que se llama Pedro Gómez, en el año pasado
de mil quinientos sesenta y nueve, por medio del cual Nuestro Señor fue
servido de dar salud a muchas personas de las que han concurrido en
romería al dicho crucifijo...”
26
Pero aun en tiempos anteriores, las grandes epidemias del siglo XIV
habían originado una considerable mortandad. Efectivamente, mediado
el dicho siglo sobreviene una importante epidemia de peste. Fue la peste
negra, que afectó a la Península Ibérica, con la consiguiente devoción a
los santos, muy presente en la vida familiar y religiosa, donde las
imágenes y reliquias fueron convertidas en objetos de fe. En muchos de
los pueblos que componen hoy la Comunidad de Madrid, y durante
varios siglos, fueron de culto popular santos relacionados con la peste,
la sequía, la langosta y otras calamidades, siendo creadas infinidad de
cofradías, cuyo objeto era la asistencia material o espiritual a los
cofrades y a sus familias.
LA IGLESIA PARROQUIAL
La iglesia está dedicada a la advocación
de Nuestra Señora de la Asunción,
construida hacia mediados del s. XVI y
levantada sobre una ermita mudéjar del
XIV.
Este ventanal geminado mudéjar fue descubierto, al llevar a
cabo las últimas grandes obras de finales del siglo XX.
El retablo de la capilla del “Santísimo
Cristo Aparecido”, que antiguamente se
ensambló donde se encuentra la
sacristía actual, lo mandó construir
doña Isabel Antonia Murcia y
Contreras. Doña Isabel nació en Griñón
y fue bautizada en la parroquia en 2 de noviembre de 1643.. Al morir el
7 de julio de 1680, su cuerpo fue enterrado en la cripta, en el lado del
Evangelio de nuestra parroquia. Esta señora en su testamento había
dejado ordenado la compra de una capilla en nuestra parroquia para
instalar en ella el Santísimo Cristo Aparecido y para ello fundó una
Capellanía, con la obligación de dedicar misas todos los días festivos, y
para los gastos dotó un juro por valor de 84.426 maravedís. Tenemos
un dato curioso: el rebisabuelo de doña Isabel, fue Pedro Gómez el
protagonista de la aparición del Cristo el 17 de junio de 1569.
27
CURIOSA HISTORIA DE ESTA CAPILLA
Nos vamos a detener en esta segunda capilla que cuenta con tan
interesante retablo, que mandó construir doña Isabel Antonia Murcia y
Contreras, nacida en esta villa de Griñón el de 2 de noviembre de 1643
12
Luego casó doña Isabel con don Diego Ramírez y Arellano.
Falleciendo el 7 de julio de 1680, y su cuerpo enterrado en la capilla
mayor de la parroquial de Griñón, en el lado del Evangelio. 13 Había
otorgado poder para testar, a favor de su esposo, el 3 de enero de 1679.
El matrimonio tuvieron por hija única a doña Josefa Ramírez de
Arellano.
En su testamento había ordenado, que se adquiriera una capilla en la
iglesia parroquial de la villa de Griñón, para el traslado a ella el Santo
Cristo aparecido. Con este motivo, se funda una capellanía y memoria
de misas con la obligación que el capellán oficie misas en su capilla los
días festivos cada un año. Para cumplir las últimas voluntades de doña
Isabel, su marido, don Diego Ramírez de Arellano, solicita a la
parroquia, le ceda la capilla de San Andrés, situada al lado del
Evangelio, que fue en tiempos propia de don Gonzalo Pacheco y
Navarrete, Caballero de Santiago, vecino de Madrid, con el fin de
colocar allí el Santo Cristo Aparecido. Para los gastos que todo ello
origine, la dota con un privilegio de Juro, sobre las alcabalas de la villa
de Huete de 84.426 maravedíes.
El cardenal Portocarrero, arzobispo Primado de Toledo, autoriza la
cesión de la citada capilla de la parroquial de Griñón, debiendo
satisfacer cien ducados para la fábrica de la iglesia como compensación.
D. Diego se posesiona de la capilla el 30 de mayo de 1680, y un año
después y ante el escribano de Griñón don José García, se funda la
Capellanía.
En la visita del 17 de junio de 1684, se dice que D. Diego Ramírez de
Arellano se comprometió a dotar a la capilla con un retablo, reja y
ornamentos, tal como quiso su mujer,” y no ha cumplido con esta
obligación…” 14 La reja estaba colocada y el retablo también, pero sin
armar ni dorar. Se le pregunta por este incumplimiento a D. Diego,
12
13
14
A.D.G. Libro 6º de Bautismo de Griñón (1635-1692).
A.D.G. Libro 2/5 de Capellanías –Griñón. Folio m310
A.D.G. Libros de Capellanías 2//5 . Griñón.
28
afirmando este que quien debe cumplir la obligación es D. Francisco
Martínez de Velasco como marido de doña Josefa Ramírez de Arellano,
única hija y heredera de su mujer.
A través de los libros de Capellanías, y a consecuencia de las visitas
pastorales, tenemos noticias de la lentísima evolución de la capilla.
Sabemos que a finales de 1686, el retablo seguía sin dorarse y faltaban
aun los ornamentos del altar. En la visita pastoral efectuada el 5 de
marzo de 1689 el retablo sigue inacabado, y en la siguiente de mayo de
1693 aparece ya dorado, anotando la visita “que se haga poner en el
altar del Santo Cristo un frontal, una sábana y dos candelabros y el
marco dorado… y componga la vidriera del transparente de dicha
capilla para que se pueda trasladar el Santo Cristo…”
El retablo lo podemos contemplar hoy, pero en la segunda capilla lateral
de la nave de la parroquia, ya que el lugar original fue la primera
capilla, junto al evangelio, capilla hoy dedicada a sacristía, en la
podemos admirar la bóveda de crucería que conserva una metopa, con
las posibles armas de los Pacheco, imposible de detallar por sus
numerosos repintes.15
El retablo consta de un cuerpo, tres calles y un ático. El dicho ático—y
el propio retablo—conserva su estado original, ocupando el centro, una
pintura borrosa y oscurecida, representa la aparición del Cristo a Pedro
Gómez. Los flancos se adornan con las pinturas heráldicas de las armas
de doña Isabel Antonia la fundadora, a la derecha, y las armas de su
marido don Diego Ramírez de Arellano a la izquierda.
PROSEGUIMOS CON LOS SEÑORÍOS
Al fallecimiento de Pedro Núñez de Toledo en 1503, “señor de horca y
cuchillo del rey”, su hijo Luís Núñez de Toledo obtiene el señorío de
Griñón, que diecinueve años más tarde hace trueque con su sobrino don
Bernardino de Mendoza y Toledo, pasando a ser así el nuevo señor de
Griñón. D. Juan II otorga derechos para celebrar dos ferias en Madrid a
cambio de que el Concejo de Madrid acepte que el monarca ceda
Griñón, que es de la jurisdicción de Madrid a su oficial de cuchillo. Al
15
Parte de esta relación se debe a F. A. Merry del Val
29
oponerse el Concejo madrileño, tal como hemos apuntado más arriba,
Juan II retiraba los privilegios de las ferias a Madrid.
Por segunda vez se casa Pedro Núñez de Toledo con Leonor Arias
Dávila, de condición judía conversa de Segovia, como los eran los
Toledo. Con Leonor Arias tuvo Pedro a su heredero Luís Núñez de
Toledo, señor de Villafranca del Castillo y de Griñón, cuyo señorío
pasa a su sobrino Bernardino cuyo bisnieto, Alonso de Toledo, es el
primer marqués de Villamagna. Diego Hurtado de Mendoza, segundo
hijo de Bernardino de Mendoza, es también señor de Griñón y (como ya
se ha dicho también de Cubas).
En Pedro de Mendoza y Vozmediano continúa el señorío de Griñón
como hijo de Iñigo Hurtado de Mendoza que es titular del señorío de
Griñón. Pedro de Mendoza y Vozmediano vende el dicho señorío a un
primo de su primo el marqués de Villmagna en 1627, es decir al primer
marqués de Pobar (o Povar), capitán de la guardia de Felipe IV. Es el
primer marqués de Pobar Enrique Dávila y Guzmán. El señorío de
Griñón continua en los Pobar también marqueses de Mirabel, luego
también Malpica.
30
TERCERA PARTE
LOS AVANCES DEL FEUDALISMO EN EL TERRITORIO
MADRILEÑO
A la altura de 1369, momento de la entronización de la dinastía
Trastámara, el territorio madrileño estaba fraccionado en cuatro grandes
jurisdicciones: Madrid, Segovia, Toledo y la Orden de Santiago. Este
nuevo empuje feudal fue puesto en marcha desde finales del siglo XIV
por los Trastámaras. En esta evolución la institucionalización del
mayorazgo, en 1505, desempeñó un papel de primer orden. En el caso
que nos ocupa la cesión del señorío jurisdiccional en 1383 desembocó
en la formación de un amplio patrimonio territorial, bajo la forma de
propiedad amayorazgada, a partir de 1385. Los Mendoza sacaron
provecho tanto de su proximidad a la figura del monarca como de la
calidad de realengo de aquella zona, en la que cualquier poblamiento
llevado a cabo desde el siglo XII era considerado ilegal; de ahí, la
ausencia de resistencias a esa ampliación patrimonial. La ascensión de
la familia Mendoza culminó en agosto de 1442 cuando Juan II creó los
títulos de marqués de Santillana y conde el Real de Manzanares,
concedidos a Iñigo López de Mendoza. Las exenciones tributarias y el
cultivo de la vid atrajeron a numerosos colonos. El traspaso del señorío
a la casa de los Mendoza fue fruto de la caída en desgracia de don
Alvaro de Luna, ejecutado el 2 de junio de 1453 en Valladolid.
Consecuencia de la debilidad de la dinastía Trastamara y a los
permanentes enfrentamientos entre distintas banderías encabezadas por
la nobleza, las concesiones de señoríos fueron numerosas en el territorio
madrileño, además de los ejemplos reseñados datan de la misma época
los extensos dominios del conde de Puñonrostro, cuyos antecedentes se
remontan en la zona a 1332, cuando Alfonso XI cedió Torrejón de
Velasco a Sebastián Domingo, y que abarcaban las localidades de
Casarrubuelos, Cubas, Griñón, Batres, parte de Moraleja de Enmedio,
El Álamo y Villamanta. En 1480 Isabel de Castilla segregó el Sexmo de
Valdemoro de Segovia, cediendo el señorío a Andrés Cabrera; el 1 de
31
mayo de 1520 fue creado el título de conde de Chinchón por Carlos V,
en la persona de Fernando de Cabrera.
CALATALIFA Y LA REPOBLACIÓN SEGOVIANA
A la hora de hacer valer los derechos sobre su territorio, el llamado por
los segovianos Privilegio de la Bolsilla siempre acompañaba a los
amojonadores.16
Durante la monarquía visigoda el término de Toledo, la capital del
reino, debía de seguir siendo enorme. A principios del XIII su antiguo
término estaba ya en parte repartido entre las aldeas que ya habían sido
repobladas, como prueba la mención a los términos propios de
Serranillos, Las Moralejas y Móstoles en 1208, y Calatalifa tendría
también su propio alfoz reducido (que conocemos por el documento de
1302, del que luego hablaremos), Así que, en 1136 el límite oriental del
territorio de Calatalifa, siguiendo los términos antiguos de época de
Alfonso VI y aún antes los de época musulmana, era la carrera de
Olmos a Madrid, que, en el s. IX, unió las dos ciudades musulmanas
recién fundadas. Este camino debió de utilizar en gran parte una vía
preexistente, que es muy posible que sea de época romana, el actual
llamado Cordel de la Carrera. El desvío del camino en dirección a
Madrid se producía en la localidad de Freguecedos, en la actual
urbanización Loranca de Fuenlabrada. El nombre propio antiguo y
actual de la vía pecuaria que la ocupa, La Carrera, indica que era la
carretera más importante de la zona en el momento en que se la nombró
así. Sin embargo, y para complicar el asunto, 16 años después, en 1152,
Alfonso VII cedió al Concejo de Madrid toda la cuenca de los ríos que
bajan de la Sierra hacia Madrid, desde el Puerto del Berrueco al de
Lozoya.17 La Carrera es un nombre propio, como ha dicho F. González
16
JESUS RODRIGUEZ MORALES. Por ejemplo, en un documento de 16 de Mayo de 1443,
Archivo Municipal de Segovia, LP, 33-1, “Deslinde, partición y amojonamiento que se hizo
entre esta ciudad (Segovia) y su tierra y la de Toledo”, se dice que el licenciado Pero Sánchez
llevaba en la mano “un previlegio scripto en latin, rodado...e llegaron a un otero el qual los
dichos testigos dixeron que alli era la cabeça carrascosa la qual se dize morgada lo qual el
dicho previlegio dezia segun quel dicho licenciado tornaba de latin en romance.”
17
J. RODRÍGUEZ MORALES. “Una nueva vía romana de Santa Olalla a Torrejón de
Velasco”, El Miliario Extravagante, Septiembre 1999, pp. 2- 8 y “Los caminos de Toledo a
Segovia”, El Miliario Extravagante, 77, Junio de 2001, pp. 7- 16
32
Couto, “Caminos del Sexmo de Casarrubios en tres documentos
medievales”, El Miliario Extravagante, González Couto hace en su
artículo, un exhaustivo estudio de tres documentos medievales que se
refieren a caminos de la zona.
“Berroco, que dividit terminum Abulae et Segoviae usque ad
Portum de Lozoya, cum omnibus intermediis montibus et serris et
vallibus; ita quod sicut aqua descendit de decurrit versus villam
vestram a summitate ipsorum montes eos usque ad Madrit, ab ac die
usque ad perpetuum”
Este documento, además de ser impreciso, era irreal, pues dejaba en
manos madrileñas las cabeceras del Guadarrama, Manzanares e incluso
la del Lozoya, que sin duda era territorio de Segovia y Buitrago. El
espacio delimitado incluía desde el puerto del Berrueco, junto al actual
Alto del León hasta el de Lozoya, en el valle del mismo nombre, desde
lo alto de la Sierra de Guadarrama, incluyendo las presierras y
siguiendo el curso de las aguas hasta Madrid; pero ni el Guadarrama ni
el Lozoya vienen a Madrid, sólo el Manzanares, cuya cuenca es
lógicamente la que se debía de dar a Madrid.
“...dono itaque uobis et concedo omnes illos moiones de uestro
termino prout illos partitis cum Toleto et cum Madrid, cum Olmos ,
cum Canales, cum Alfamin et cum allis uillis que sunt frontaire de
uestro termino allent serram.......et sicut diuidit Serraniellos terminum
cum Cubas et Grinnon, et sicut Moraleia de Petrofierro et Moraleia del
Gordo, Moraleia de Lobofierro diuidunt terminum cum Humanes et
Fregecedos, et sicut diuidit aldea de Abat terminum cum Fregecedos et
Mostoles, et sicut diuidit Torreioncellum terminum cum Mostoles, et
uadit per ecclesiam de Ribota, et per moionem gordum de Valle de
Odon, et quomodo transit la carrera in aqua que dicitur Sagriella in
Salcedon, deinde per summum del lomo et remanet Bobadella in parte
de Madrid; et deinde ad lomam de ipsa cannada de Alcorcon, et deinde
ad illas aquas de Butarec, et deinde ad illas aquas de Meac quomodo
uadit super Pozolum, et Pozolos remanet de parte de Madrid..”
“Os doy los montes y las sierras que nombro uno por uno, desde
el Puerto del Berrueco, que divide el término de Ávila del de Segovia,
hasta el Puerto de Lozoya, con todos los montes, sierras y valles
intermedios; así como desciende y discurre el río hacia vuestra villa,
desde lo alto de los dichos montes hasta Madrid, desde este día y para
33
siempre.”18 Marzo de 1161, Segovia, Alfonso VIII. L. M. Villar García,
Documentación medieval de la Catedral de Segovia, Salamanca,
Universidad, 1990, doc. 29, pp. 75- 76.
“Yo, Alfonso, por la gracia de Dios rey de Castilla, de Toledo y
Extremadura, doy a la Iglesia de Santa María de Segovia, y a ti, don
Guillermo, Obispo de la misma iglesia y a tus sucesores, la cuarta
parte de todas las rentas de la ciudad de Segovia, dentro y fuera, tanto
de las herencias como todas aquellas que tenga o pueda tener, por Dios
y por el alma de mis padres, y las cambio por Calatalifa, la cual doy al
Concejo de Segovia…” 18
“…Por tanto os doy y concedo todos los mojones de vuestro término
que lo separan de Toledo, Madrid, Olmos, Canales, Alamín y otras
villas que son fronteras de vuestro término al otro lado de la Sierra....y
sigue por la divisoria del término de Serranillos con Cubas y Griñón; y
sigue por la divisoria …19
En este documento llamado normalmente Privilegio de la Bolsilla, se
sigue para establecer la frontera oriental segoviana, el trazado del
Cordel de la Carrera, la vía por las cuerdas altas de la que ya hemos
hablado, que sigue el interfluvio entre Guatén y Manzanares y
Guadarrama, en el tramo que había sido el límite entre Calatalifa y
Madrid, y ahora lo es entre Segovia, de quien era Calatalifa, y la villa
del Manzanares: Este antiguo límite entre Segovia y Madrid se puede
seguir actualmente de la siguiente manera: El Cordel de la Carrera,
límite entre los municipios de la tierra de Madrid y la de Segovia, antes
del reparto, en 1864, de Las Reyertas y Moraleja la Mayor entre
Serranillos, Griñón y Moraleja de Enmedio, según un esquema sacado
de un mapa provincial de mediados del s. XIX
Entra en la Comunidad de Madrid por la divisoria entre los términos
municipales de Serranillos con Cubas de la Sagra y Griñón. A
continuación por la de las tres Moralejas (de Petrofierro o Mayor, del
Gordo o de Enmedio y de Lobofierro o de Los Buyeros) con Humanes
y Freguecedos. Los términos de las tres Moralejas forman el término
actual de Moraleja del Enmedio. En los mapas de mediados del s. XIX,
18
J. GONZÁLEZ, El Reino de Castilla en la época de Alfonso VIII, tomo 3, p. 454, líneas 2537
19
TEO ROJO. “Notas sobre el denominado „Privilegio de la Bolsilla‟ ”, Anales del Instituto
de Estudios Históricos del Sur de Madrid „Jiménez de Gregorio‟, 3, 2002, pp. 177- 1991.
34
antes del reparto del término llamado de Las Reyertas, que se dividió
entre Serranillos, Humanes y Griñón, el límite iba muy adherido al
casco urbano de esta última localidad, por el Cordel de la Carrera o
Vereda Toledana.
CONTRIBUCION DE GRIÑON A LA GUERRA DE GRANADA
POR SU PERTENENCIA A LA TIERRA DE MADRID
En el inicio del siglo XIII (1208) la aldea de Griñón pertenecía ya a la
jurisdicción de la Tierra de Madrid. Por esta circunstancia aparece
citado en diversos documentos de la historia de la villa de Madrid. "
Este diploma real es el llamado tradicionalmente “de la Bolsilla”, por el
hecho de reconocer que se hallaba a buen recaudo en el interior de una
bolsa de cuero desde el siglo XIII.
Así en diversos documentos y crónicas pertenecientes a la historia de la
Villa de Madrid, posteriores al siglo XIII, tenemos noticias referidas a
Griñón, Ya conocemos por la historia, que la aldea, después villa, por
privilegio de Enrique III, estuvo integrada en ocasiones, dentro en la
jurisdicción de Madrid, una de ellas por compra. En efecto, por el año
de 1482 se ordena a la Villa de Madrid y su Tierra, Griñón incluido, que
se haga repartimientos de peones y bestias para abastecer al sitio de
Alhama de Granada. Un año después Griñón auxiliaba nuevamente a
los Reyes Católicos, pero esta vez con 450 maravedíes. Sabemos que si
eludían dicha contribución se les sancionaba con fuerte multa de 5.000
maravedíes. Las dos villas de nuevo enviaban en 1486 cinco lanceros y
cerca de 12.000 maravedíes, como paga a éstos por 80 días de campaña.
En 1488 se repite igual cantidad de lanceros y paga, agregando además
tres ballesteros un lancero y un palero.
Debido al recrudecimiento de la guerra de Granada, se les exige a
ambos concejos más contribución, tanto económica como humana, lo
que suponía un imposible ya de soportar, dado sus escasos recursos. En
marzo de 1489, es decir siete años más tarde de la primera contribución,
la guerra había llegado a tal punto que los reyes dictan órdenes a los
caballeros de la región, para que acudan a Úbeda y Baeza bajo penas de
fuertes sanciones y pérdida de libertad. Poco tiempo después, Griñón
debía contribuir nuevamente con hombres y dinero. Así Griñón sufragó
en numerosas ocasiones la guerra de Granada. 1579 es el año que se
35
ordena redactar y enviar las “Relaciones” de Griñón por expreso deseo
de Felipe II.
En el año 1599 el señorío seguía perteneciendo a Alonso de Mendoza y
Toledo. En las Respuestas generales del Catastro de Ensenada, en el
año 1750 vemos a Griñón con 114 almas dedicados a la agricultura y
ganadería. En el Censo de Aranda (1768-1769), manuscrito censal
compuesto de dos grandes volúmenes, se cita a Griñón, señalando bien
claro que “se trata de una villa” con 439 almas, cura, tres sacerdotes, un
epistolario, otro ordenado de menores, sacristán y dos monaguillos y,
además un convento de franciscanas, con 19 profesas.
Detalle del retablo, con
una de las pinturas de
Juan Correa de Vivar.
En 1575 la finca
más importante del
término
de
Alcorcón era la de
don Alonso de
Mendoza, señor de
Griñón, personaje
propietario
“de
unas
casas
grandes… y ciertas
viñas que tiene dadas a censo”.
La aldea que hizo villa Enrique III, en una fecha a caballo entre los s.
XIV o XV, apenas influyó en su futuro, pero si lo haría en cambio en
beneficio de los señoríos. No obstante, dos siglos más tarde alguien nos
sorprendió con el monumental retablo de su iglesia parroquial,
posiblemente de Churriguerra o Ratés o de sus respectivas escuelas. No
menos importante es el Convento de las franciscanas clarisas, con su
magnífico retablo renacentista, con obra pictórica del consumado artista
Juan Correa de Vivar.
JUAN CORREA DE VIVAR.
36
En plena Sagra madrileña, se encuentra el municipio de Griñón. Aquí
surge en los primeros años del s. XVI, un convento de franciscanas de
la Tercera Orden Regular. En efecto, en 1525 el clérigo Rodrigo de
Vivar, párroco del lugar, disponiendo de cuantiosos bienes decidió
dedicarlos a levantar un monasterio, en el solar de sus casas. El
monasterio, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Anunciación,
posee un extraordinario y hermoso retablo renacentista, con decoración
plateresca y policromada, de tres calles y tres pisos, que se rematan por
unos óvalos y la central por un calvario. En ellas aparecen pintadas
ocho figuras de santas a modo de esculturas. La obra pictórica del
retablo se debe al artista toledano Juan Correa de Vivar, sobrino del
fundador de este monasterio, y se cree fue acabado hacia 1529-1530.
Sabemos testimonios acerca de la familia Correa de Vivar, y su
relación con la villa de Griñón. En efecto, una tía suya hermana de su
madre, contrae matrimonio y vivía en Griñón. Un Prado de Vivar,
vecino de esta villa, es citado en el codicilo otorgado por el pintor el 4
de marzo de 1566, poco antes de su fallecimiento. 20
Podemos afirmar plenamente que Correa de Vivar, pintor de la escuela
toledana del siglo XVI, y discípulo de Juan de Borgoña, denota en las
postrimerías de su vida las influencias aprendidas de otros pintores
españoles que estuvieron en la península itálica.
El retablo de Griñón marca los tipos de composición—nos señala
Mateo Gómez—que con la evolución de las formas renacentistas, va a
influir en los siguientes retablos de Vivar.
LA GUERRA DE SUCESIÓN EN LA VILLA DE GRIÑÓN
El estudio de documentos y actas capitulares, depositados en el Archivo
Municipal de la villa de Griñón, contiene datos curiosos, derivados de
esa guerra y sufrido en sus `propias carnes por los griñoneses. Los
documentos investigados sobre la Guerra de Sucesión en el municipio,
20
En el Archivo Histórico Provincial, de Toledo, sección Protocolos Notariales del escribano
Pedro de Uceda. Legajo 1.842. fol. 267, vemos un poder notarial de Juan Correa de Vivar y
de Juan Tovar para cobrar los maravedíes que restan de otro famoso retablo mayor del
monasterio de Santo Domingo de Almagro, muy posterior al de Griñón. Lleva fecha a 12 de
de junio de 1557.
37
nos permite tomar idea del impacto que en el día a día provocó el largo
conflicto armado, pues fueron continuas las quejas de su ayuntamiento
y pueblo, debido principalmente a las penurias pasadas.
A la villa de Griñón llegó un destacamento alemán en busca de granos,
llevándose 30 costales del convento de franciscas y algunas partidas de
cebada que quitaron a los vecinos. Descubrimos un interesante
documento manuscrito (23 de septiembre de 1703) dirigido al Concejo
de Griñón que dice: “S M. (que Dios guarde), por su Real Decreto
manda, que las justicias de esa villa y lugares de estos contornos,
detengan y prendan a los soldados desertores del Regimiento de
Dragones y de los demás Regimientos que encuentren...”
.
A finales del año 1706, el municipio confeccionaba relación vecinal de
los daños recibidos por el paso de las tropas. En dicha relación aparecen
118 vecinos (casi la totalidad del vecindario) señalando la cuantía de lo
sustraído o destruido por los militares. Ante nosotros surgen numerosos
documentos de cierto interés, desafortunadamente sin datar, también
una circular dirigida al Ayuntamiento de Griñón, propia del rey Felipe,
notificando un Decreto por el cual dice haber entrado en Navarra un
crecido número de tropas, “... que vienen a Castilla, enviadas por el Rey
Christianísimo mi Señor y mi abuelo, para conseguir el exterminio y
escarmiento de la arrogancia con que los enemigos llegaron a Madrid...
“Y siendo preciso que para el pagamento y subsistencia de la gente,
haya y corran las monedas de Francia... se reciban y valgan los Luises
de oro, como los Doblones de a dos Escudos de oro y los Reales de a
ocho de plata doble y los medios Escudos y cuartos de Escudos... a
cuyo fin lo hareis de publicar por voz de Pregonero”. El Decreto del
Borbón, se hace pregonar “a las puertas de la Casa Ayuntamiento de
Griñón” a tres días del mes de septiembre de 1706.
En la caja nº 2, signatura 2/707 del A.M.G. vemos copia de otro decreto
de S.M., de fecha nueve de julio de1707, que dice:
“Aviendo entendido, que así en esta villa, como en las demás ciudades,
villas y lugares del reino, las Justicias y Regidores no executan los
repartimientos por menor entre sus vecinos, de lo que les toca por la
contribución del servicio de Milicias pecunarias de que se sigue los
atrasos tan considerables que se experimentan, pues acumulándose tres
38
o quatro años, se haze intolerable... faltando esta cantidad para
urgencias preferentes de la Guerra; He resuelto... se cobre de las
Justicias y Regidores, pasando a venderles sus bienes por la omisión.
Tendase entendido en el Consejo de Guerra, y para su cumplimiento se
expedirán las órdenes convenientes...”
En efecto, el Ayuntamiento griñones recibía peticiones y presiones de
las autoridades militares y civiles solicitando un permanente esfuerzo,
que al pequeño municipio le era imposible cumplir, endeudándose cada
día más. Así, un fatídico día del mes de octubre de 1710 “llegaron a esta
villa de Griñón, unas compañías de soldados de a caballo portuguesas,
que se repartieron por las casas de los vecinos, quebrantando las puertas
que hallaban cerradas sin que las justicias ni otras personas la pudieran
remediar. Aunque se les ofrecía todo cuando solicitaban de forrajes y
comida, prontamente entraron en todas las casas y las saquearon,
llevándose todo el grano de trigo, cebada, centeno, algarroba, harina,
pan cocido, galleta, ropa blanca, tocino, etcétera... después pasaron a la
casa del cura de esta villa, donde estaban los granos de Ventas
Decimales y todo se lo llevaron. Hasta después de las dos de la tarde no
se fueron, dejando a todos los vecinos sin efectos de ropas ni dinero
para poder sembrar sus tierras y pagar las contribuciones...” Esto
sucedió el 16 de octubre de 1710.
39
CUARTA PARTE
Desde tiempo inmemorial fueron famosas las coliflores de Griñón, y lo son aún hoy
EL ESCUDO DE ARMAS DE LA VILLA
A principios del año 1983, nuestro Ayuntamiento encargó a un
acreditado cronista Rey de Armas, la elaboración del estudio del futuro
Escudo Municipal de la Villa de Griñón. En efecto, en cumplimiento de
las disposiciones dictadas por el Ministerio de la Gobernación en
diferentes épocas, en especial desde 1846, luego en 1876, y después en
aquella fecha de 1983, se disponía a llevar a cabo definitivamente el
dicho Escudo que representara a Griñón, para distinguirlo de los demás
Ayuntamientos de nuestro país. A la busca de antecedentes con que
sustentar la representación del dicho Escudo de Armas, se consultó,
como es evidente, en el Archivo Histórico Nacional de Madrid, en la
secciones de Sigilografía (Sellos Originales e Improntas, y Heráldica
Municipal, etcétera, y en las diversas secciones del Archivo General de
40
Simancas, Palacio Real, Academia de la Historia y en el Archivo de la
Chancillería de Valladolid.
En todos estos archivos y en otros, no se custodian documentos
relativos a nuestro municipio (según se pudo comprobar). No obstante,
en la Sección de Sigilografía y de Escudos en Tinta Municipales del
A.H.N.(Archivo Histórico Nacional) se conserva una impronta del sello
usado en el siglo XIX (hacia 1876) en el Ayuntamiento de Griñón, pero
en dicho sello oficial sólo figura las armas reales de España.
Así pues, se llegó a la conclusión que el municipio de Griñón careció de
escudo propio y que jamás lo poseyó. El escudo actual que todos
conocemos, nacería en base a los antecedentes históricos de Griñón, a
criterio de los expertos heraldistas. Digno de tenerse en cuenta fueron
los señoríos de los que disfrutó o más bien sufrió la villa, por ejemplo,
los Álvarez de Toledo y los Mendoza (tal como figuran en actual
insignia municipal). Griñón perteneció al Reino y Arzobispado de
Toledo y la jurisdicción de la Chancillería de Valladolid. Tras pasar por
numerosos señoríos, concluyó con el señorío de los marqueses de
Malpica y Pobar, en los inicios del siglo XIX. En documentos, que
jamás hemos visto, se dice que en nuestro municipio residió a
temporadas la Real Chancillería, antes de su definitiva instalación en
Valladolid, asunto al que me resisto a dar crédito. Con todos estos poco
consistentes datos, se intentó disponer de un escudo armero para
Griñón, que es el actual.
El escudo es partido. Primero: Cuartelado en aspa a su vez: 1º y 3º de
gules (rojo) una banda de sinople (verde) perfilada en oro; 2º y 4º de
oro con el texto de salutación angélica: “Ave María-Gracia
Plena”.(integrado en el escudo armero de los Mendoza)
Segundo: Jaquelado de 15 piezas de azur (azul) y plata. (armas de la
casa de los Toledo).
El todo, es decir. La zona centro del escudo, aparece cargado de un
escusón de gules (rojo), con dos espadas de plata, encabadas de oro,
puestas en aspa. Al timbre: una corona real de España.
NOMENCLATURA DE ALGUNAS CALLES DE GRIÑÓN
41
Es evidente que la nomenclatura de las vías de la villa de Griñón,
obedecen, en especial las consideradas más antiguas, a nombres dados
popularmente, en consideración por la cercanía de algún lugar
significativo, memorable por su orografía relevante, o incluso por morar
en esa calle algún personaje conocido Al nacer el siglo XVIII, en la
inmensa mayoría de las villas, pueblos o ciudades de nuestro país, nadie
se preocupaba de asignar nombres a las vías urbanas, sino que era el
pueblo el que por instinto las bautizaba para distinguirlas de alguna
manera. Como ejemplo citaremos algunas de las que aparecen en su
nomenclatura actual: calle del Palo, de la Susana, camino del Chopo,
Los Manantiales, La Plazoleta etcétera. La numeración de tales calles
llegará mucho después. Todavía en 1900, las calles de Griñón no
pasaban de 5 o 6. Hoy sobrepasan de las 220.
En lo que fue la gran finca de “El Plantio” se hallan las calles de Miguel
de Cervantes, Lópe de Vega, Quevedo, César Manrique, Espronceda,
Calderón de la Barca, Antonio Machado, Federico García Lorca,
Rosalia de Castro, Miguel Hernández y Paseo de la Ermita, camino que
antiguamente se dirigía directamente a la ermita del Cristo Aparecido,
que por los años sesenta de pasado siglo XX fue derribada para levantar
una de nueva traza. El Paseo de la Cárcava, junto a estas calles, nace
popularmente con este nombre, por constituir una hoya grande hecha en
la tierra por las avenidas de las aguas del arroyo Peñuela. En efecto, aun
a principios del siglo XX discurría por aquí el dicho arroyo, que
cruzando junto a donde hoy se levanta la fuente-monumento dedicado a
la coliflor, proseguía lamiendo la fachada de la iglesia parroquial,
salvando la subida a la misma un puente, para continuar por el mismo
cauce aproximado que transcurre hoy las aguas del Paseo de la Senda.
42
El Carraperal es un parque forestal creado en la década de los años cuarenta del siglo XX, Atravesado por el
arroyo Peñuela, a quinientos metros del centro de la villa. Junto a este vergel, en unas excavaciones
arqueológicas, se hallaron importantes restos de origen romano-visigodo.
Donde finaliza el Paseo de la Cárcava cruza hoy la avenida de El
Plantío, y luego por acuerdo municipal (1975) Teniente Hernández
Barrero, hijo de Griñón, que con el grado de teniente de Regulares de
Larache prestó sus servicios a España en la Guerra de África, muriendo
en combate el día 20 de septiembre de 1924. El Camino del Carraperal
y el propio terreno forestal del mismo nombre, nace el año 1948,
cuando se efectúa la primera plantación de pinos, que luego una crónica
señala el punto de hallazgo de un pequeño yacimiento arqueológico
romano de cierta importancia en el lugar, pero que la desidia hizo
ignorar. Casi sesenta años más tarde, los arqueólogos sacaban a la luz y
confirman aquellos hallazgos, encontrando restos de asentamientos
hispanos-romanos de los siglos VI, VII y VIII en abundancia, lo cual
señala que los primeros moradores de Griñón proceden de esos
tempranos tiempos, sin excluir otros anteriores.
43
La actual Fuentesanta, muy modificada respecto a su original trazado, le
fue agregado hace años un sarcófago encontrado cerca del arroyo
Peñuela, que perteneció a una sepultura de ignorado origen. La llamada
Fuentesanta, Fuente de la Salud, etcétera trata de los abundantes
manantiales de agua, muy ricas en diversas cualidades de las mismas,
incluso en el aspecto de las propiedades medicinales. A este respecto,
descubrimos en la calle Juan Carlos I, número 38, un pequeño y viejo
azulejo, bien conservado, insertado en la pared de dicha finca con la
inscripción “Travesía de la Fuente” lo que nos hace pensar, que parte de
esta calle fue una estrecha senda que comunicaba al campo abierto, a la
iglesia parroquial, y al manantial donde hacían la colada, cuyo nombre
venía influenciado por la fuente de la Salud o quizás haciendo alusión al
camino que se dirigía a la Fuente Santa.
La calle Grama, trata de una planta muy olorosa, que forma parte de la
leyenda del Cristo Aparecido. “…El pequeño Cristo se hallaba
recostado sobre unas gramas, que despedían un fuerte y agradable
olor…”
La Tierra de Madrid, desde el sur, comprende históricamente algunas de
las aldeas siguientes: Casarrubuelos, Torrejón de Velasco (en un
principio llamado Torrejón de Sebastián Domingo), Pinto, Getafe,
Alcorcón, Fuenlabrada, Humanes, Griñón y Cubas, etcétera, municipios
actuales de interés para este trabajo. Determinar las aldeas que después
van a formar parte de la Tierra de Madrid es difícil, y que existían ya
en el momento de la Reconquista, y cuales deben su nacimiento a la
actividad repobladora de los castellanos. El Concejo o Comunidad de
Villa y Tierra mantiene propiedad comunal las que se consideran
fuentes básicas de la economía: bosques, pastos, dehesas, aguas, minas,
etc; y reparte pequeñas heredades para el laboreo vecinal permanente o
para el disfrute temporal. La apropiación vecinal de tierras comunes se
inicia en régimen de colonización libre y es la que llevan a cabo los
pecheros pobres que viven en el campo, que deciden abandonar su
morada urbana para trasladarse a vivir a algún punto del alfoz o tierra
concejil madrileña.
44
Señalaremos que el término jurisdiccional del Concejo de Madrid, es
decir su tierra o alfóz, se dividía históricamente en tres sexmos, siendo
el nombre del Sexmo de Villaverde, constituido por las siguientes
aldeas o villas: Casarrubuelos, Griñón, Cubas, Fuenlabrada, Getafe,
Parla Humanes, Pinto, Perales del Río, Torrejón de la Calzada, Torrejón
de Velasco y Villaverde de Madrid y los despoblados de Azedinos,
Fregacedos, Polvoranca, Torre de Aven Crespín, Alluden, Espartina,
Gozques, Cobanubles o Cabamueblos y Humanejos.
LAS AUDIENCIAS EN LA CORONA DE CASTILLA
La Chancillería adquiere entonces el significado de tribunal que imparte
personalmente justicia y es debido a las circunstancias que exigen una
solución rápida. Además de esto, al principio de actuar la Audiencia
separada del rey está previsto que se reúna en un lugar distinto de la
Chancillería. Así, en las Cortes de Toro se vela de que la Audiencia
tenga un alto nivel de cualificación, por esta razón se incluyen prelados
entre sus miembros; también se establecen incompatibilidades entre el
oidor y el alcalde de la Corte; los oidores son miembros del Consejo
Real. Se hace necesaria la proximidad física de ésta y de la Chancillería
que, cada vez más pesada, tiende a estabilizarse en un lugar fijo
mientras se crea una nueva chancillería, es decir, la «Chancillería de la
Prioridad», para que acompañe al rey en sus desplazamientos. En 1371
se dispone que la Audiencia se reúna en el palacio del rey; y en su
defecto, donde se encuentre el Chanciller Mayor o la Chancillería. Y, al
final de ese siglo, la Audiencia y Chancillería las dos están juntas. Las
Cortes de Briviesca de 1387 (y aquí conocemos lo más sorprendente)
establecen que permanezcan seis meses al norte de la sierra (en Medina
y Olmedo) y seis meses al sur de la sierra de Madrid y Alcalá. Las
Cortes de Segovia de 1390 fijan su residencia en Segovia; las de
Palenzuela, en 1425, deciden que se establezcan seis meses en
Turégano y seis meses en Griñón o en Cubas: Finalmente las Cortes de
Valladolid de 1442 disponen que se instauren en Valladolid, donde se
quedarán de manera ya prácticamente definitiva. Para poner remedio a
este defecto de cercanía, los Reyes Católicos deciden proceder al
desdoblamiento de la Audiencia y Chancillería de Valladolid, y crean
en 1494, en Ciudad Real, una réplica de ésta, todo ello en
45
agradecimiento a los ciudarrealeños, por su inestimable ayuda en la
batalla de Olmedo. En 1505 es trasladada definitivamente a Granada.
Hacia 1482, piden a las autoridades cristianas, aduciendo que antes
tenían sus fraguas en la villa y sus arrabales, y que por lo dispuesto se
niegan a trabajar por falta de sitio para ello. A esto se sumaron los
reclamos de los labradores de la villa, entorpecidos de reparar sus
herramientas para el trabajo diario. La respuesta que nace del alcalde
madrileño Diego Díaz, quien ordenó a los maestros Hamed de Cubas y
Hamas de Griñón y al resto de los mudéjares que, a lo largo del día
siguiente al del mandato, instalasen las fraguas en sus casas, situadas en
los barrios apartados, bajo multa de diez mil maravedíes.
LA VILLA DE GRIÑÓN AYER
Nos consta que Griñón ya existía en los siglos XII y XIII, como hemos
anunciado antes, aunque es posible que fuese incluso muy anterior a
estas fechas. Lo más probable es, que la fundación se debiera a los
árabes o durante la época del imperio romano, aunque en este caso se
trataría de una alquería
TRASLADO DE CÉDULA POR VENTA DE GRIÑÓN (1615)
“…Gregorio Agenjo, procurador síndico de la villa de Griñón:
Ante V.D., como más haya lugar Digo que en el oficio del presente
escribano del número como sucesor de Santiago Fernández existe
protocolado desde el folio 1934 al 2010 la siguiente cédula expedida el
7 de abril de 1615, dando comisión al licenciado Chabes de Barreda,
[…] correos, que fue en esta Villa para que diese al Sr. Marqués de
Pobar la posesión de las Villas de Cubas y Griñón, con lo de ellas
anexo, que las compró D. Iñigo López de Mendoza y Toledo, que
poseía el mayorazgo que fundaron Alonso Álvarez de Toledo y Doña
Catalina Nuñez su mujer, con facultad Real, que con los vienes de él
etaban las villas Cubas y Griñón, y respecto de la ventas del dicho
mayorazgo era poca por que no pasaba de setecientos ducados en
cada un año y la mayor parte de ello consistía consistía en tierras de
labor que en muchos años se dejaban de arredar… por que no
consistían en más que rentas jurisdiccionales, y un fuero de una gallina
y otras cosas que pagaban cada vecino de la villa de Griñón, y una
46
huerta que rentaba veinte y dos ducados; un juro en cincuenta mil
maravedís de rente que estab situado sobre las alcabalas de las dichas
villas…la villa de Griñón era de don Iñigo, y la de Cubas del Concejo
de ella, y que por la pobreza con que los poseedores del dicho
mayorazgo habían vivido y vivian el dicho D. Iñigo no se habían ni
podido ni podían sustentar y…que querían vender las dichas villas con
sus vasallos, renta y jurisdicción y con sus producto comprar y
subrogar en el dicho mayorazgo, juros o censos de a veinte mil
ducados con mil de renta pudieran el dicho D. Iñigo y sus sucesores
sustentarse a la calidad de sus personas… conforme con los autos y
diligencias practicado en su virtud ante el citado Santiago Fernández
escribano que fue de este número y conviniendo a mi común para
varios fines se le de testimonio sucinta relación de lo expuesto e
inserción del apeo practicado lo correspondiente a la villa de Griñón,
para que se verifique=…
Dicho documento aparece firmado por Gregorio Agenjo.
En otro apartado sigue;…Y después…el dicho señor juez con el dicho
señor conde en nombre del dicho señor marqués llegaron a la dicha
villa de Griñón y entrando en ella el dicho señor juez mandó se
notifique a los señores alcaldes aordinarios hagan llamar a Concejo y
se lo notifique y hacen tañer la campana para reunir al concejo y
llegaron el dicho Pedro… y otros muchos vecinos… La Real Cédula de
comisión, autos, amojonamientos y demás diligencias de posesión aquí
insertas, concuerdan a la letra con sus originales y lo relacionado
corresponde asi mismo, con lo que va echa mención , y todo queda en
el referido protocolo… dn mi poder y oficio a que me remito; para que
conste donde convengaen cumplimiento del pedimento y auto que van
por principio de este termino. Lo signo y firmo en Madrid a cinco de
febrero de mill Setecientos y noventa… En testimonio de verdad.
Manuel González Saez
Sirvió de testigo el Sr. Conde de Santisteban en nombre de Señor
marqués de Pobar, el cual dijo que está de ir con du merced a la dicha
villa de Griñón, y lo firma en fe de ello=Santiago Fernández. Luego,
este día el dicho Señor juez con sus oficiales, y con el dicho señor
conde salió de la villa de Cubas, y fue a la de Griñón… entrando en el
campo y entre las dichas dos villas, y presentes los oficiales del
Concejo de la villa de Cubas y otros de la villa de Griñón y algunos
47
vecinos de entrambas Villas, el dicho señor juez dijo que daba y dio
posesión al Señorío de los campos y términos de entrambas villas y
jurisdicción Civil y Criminal de ellos al dicho señor Conde en el
mdicho nombre y su señoría dijo que la aprehendía pacíficamente, y se
paseo por el campo… acompañado de numerosos vecinos de esta villa,
entre ellos un tal Lucas Vibar…21
Dos décadas posteriores a esta misma fecha son declarados nulos los
señoríos en España. Hay otro documento que señala fue levantada, unos
siglos anteriores una horca para impartir justicia a los vasallos de
Griñón y su vecina Cubas, situada en el límite de ambas jurisdicciones.
Asunto que dio enormes quebraderos de cabeza a la corona, ordenando
ésta que se quitase. Sabemos que Griñón, pertenecía en 1374 al término
jurisdiccional de la Villa de Madrid, disponiendo de una justicia más
fiable, pues desde entonces son vasallos directos del rey sin señores
intermediarios, poseyendo una clara libertad de movimiento. Enrique II
prometió entonces mantener estos lugares dentro del alfoz madrileño y
defenderlos. Este rey mantuvo su promesa, pero su viznieto Juan II, en
un momento de abuso de autoridad, volvió a sacarlos de la propiedad
del Concejo de Madrid. Desde mediados del s. XIV al XVII, los
"señores" de Griñón, fueron los siguientes: Juan Ramírez de Guzmán,
Luis de la Cerda, Alonso Álvarez de Toledo Pedro Núñez de Toledo,
Bernardino de Mendoza y Toledo, Alonso de Mendoza y Toledo, Iñigo
López de Mendoza ... Sin descartar los que escapan por la brevedad de
su señorío, sin olvidar a otros que los historiadores ignoran, tal fue el
conde de Puñonrostro poseedor de todas estas tierras. Más tarde las
gozó el marqués de Mancera y Malpica y finalmente los Malpica y
Pobar, hasta la abolición de los señoríos en los principios del s. XIX.,
tal como apuntamos anteriormente. Según mis estudios sobre nuestra
villa, añadiré que principalmente la agricultura, los cereales, la huerta,
algo de ganado e incluso la elaboración de muy reconocidos vinos
tintos, fueron las principales fuentes de recursos de los griñonenses de
todas las épocas.
21
El documento de venta de Griñón data de 1790, que será el último, ya que unos
años más tarde, en 1813, el Estado ordena abolir los señorios en España. Es
totalmente cierto, que la villa, casi desde su nacimiento fue siempre objeto de
compra y venta. En dos ocasiones fue propiedad del Concejo de Madrid, adquirida
por compra a la Corona, que en numerosas ocasiones se la arrebató, lo que le llevó a
luchar en los tribunales para recuperarlo
48
Tomás López, junto con Madoz (1847), señalan la existencia en ésta
villa de muchas casas solariegas. Un personaje relevante de ésta
pequeña población, fue Doña Mafalda de La Cerda y Álvarez Pereira (s.
XIV), emparentada con la Casa Real de Castilla, al ser descendiente
directo de los Infantes de La Cerda, primogénitos y herederos del rey de
Castilla Alfonso X "El Sabio", la cual residió en ésta villa al casar con
Don Fernán Gutiérrez de Valverde (1368-1380) , IX Señor de
Castellano, de Alburquerque y de Trujillo, que también era Señor de La
Torre y de la Dehesa de Castellanos, el cual poseía numerosas fincas en
Griñón y en Cubas de la Sagra. Doña Mafalda de La Cerda, era pariente
de Don Luis de La Cerda, a quien el rey Juan II de Castilla, había hecho
donación en 1445, de la villa de Griñón. A finales del siglo XIV, hacia
el año 1500, poseía grandes fincas en éste territorio Don Pedro López
de Ayala, conde de Fuensalida, que posteriormente se integraron con las
que poseía en Humanes de Madrid, en el mayorazgo de la marquesa de
Villa Sierra. Doña Mafalda de La Cerda y su esposo Don Fernán
Gutiérrez de Valverde, tuvieron una única hija, Doña María Gutiérrez
de Valverde y de La Cerda, residente en Griñón, que casó con Don
Gonzalo de Zúñiga y Medina. Al suprimirse en España los señorios en
1813, la villa de Griñón quedaba libre, convirtiéndose en un municipio
independiente, lo cual propició la separación definitiva de Cubas de la
Sagra. Su último señor feudal fue el marqués de Malpica y Pobar.
La presencia en Griñón de los condes de Campo-Alange, daría lugar en
1915, a que la entonces condesa, Doña. Mª del Carmen de Xifré y
Chacón (1854-1956), 6ª condesa de Campo-Alange, y 3ª marquesa de
Isasi, casada con Don Francisco de Carvajal y Hurtado de Mendoza, 4º
conde de Fontanar, ofreciera su finca, de 8 hectáreas, a la Congregación
de la Doctrina Cristiana de los Hermanos de La Salle, con la finalidad
de que en ella se creara un centro de formación religiosa. La señora
condesa pasaba el otoño y la primavera aquí, donde se ubicó el
primitivo asentamiento del Centro de Formación y Noviciado, con casa
anexa del señor capellán, cuadras y otras dependencias, éstas últimas
derribadas en la segunda década del siglo XX. El Colegio de los
Hermanos de La Salle, fue durante la guerra civil española (1936-1939),
Hospital de Sangre, donde estuvieron atendidos varios miles de heridos
de la contienda. Posteriormente se ha dedicado principalmente a la
49
enseñanza, siendo un referente notorio en la educación de los jóvenes
de Griñón y pueblos del entorno.
LA VIEJA LINEA DEL FF.CC.
El tren ya existia en Griñón antes de finalizar el siglo XIX. En efecto,
en 1896 el tren desde Madrid a Griñón invertía 75 minutos en el
recorrido. 22 Fue Griñón una de esas minúsculas poblaciones, que
obtuvieron el enorme privilegio de contar con estación de ferrocarril no
mucho después de implantarse este medio de transporte en España.
Luego algunos acontecimientos locales tuvieron como escenario las
instalaciones ferroviarias de la villa. Citaremos algunos: en el año 1923,
el rey Alfonso XIII pasaba por Griñón, saliendo los hermanos de La
Salle y autoridades municipales a cumplimentarle durante el tiempo que
le detuvo aquí. El 27 de julio de 1936, el alcalde ordena la salida de la
Villa de las religiosas franciscanas y de numerosos hermanos de La
Salle, dirigiéndolos a la estación para tomar el tren a Madrid para evitar
males mayores. Otro capítulo importante fue la decisión de tender un
ramal ferroviario desde la propia estación del ferrocarril, para penetrar
en las instalaciones de La Salle (unos 200 metros) y desviar los
convoyes militares repletos de heridos procedentes de los frentes, y
alojarlos en los grandes pabellones habilitados para hospital de sangre,
durante la pasada Guerra Civil. Muchos griñonenses, se sirvieron del
tren para bajar a la capital, Fuenlabrada o Leganés, etcétera, durante
muchos años. Luego este medio de transporte fue suprimido. Dicha
supresión afectó de lleno a la línea Madrid-Lisboa, que prosigue
atravesando Griñón sin detenerse, para el el servicio de viajeros.
22
Nos contaba D. Antonio Sánchez Barrios, párroco de la iglesia de los Jerónimos de Madrid
y asiduo veraneante en Griñón. El tren era el medio más importante para llegar a Griñón,
especialmente cuando las fiestas del Cristo Aparecido. En la mañana anterior al día de fiesta,
la gente llenaba la estación férrea, en espera del tren procedente de Madrid, y tras el silbido de
la locomotora y los gritos de los viajeros" aquello era la mar que corre por la vía y carretera,
hasta llegar a la plaza".
50
QUINTA PARTE
UN PERSONAJE CASI OLVIDADO
En el III Congreso del Instituto de Estudios Históricos del Sur de
Madrid, celebrada en el marco incomparable del Hospital Mayor de
Mendoza (el Hospitalillo) de Getafe, presenté la ponencia "La Milicia
Nacional y su implantación en Griñón (1823). Este acontecimiento me
obligó a realizar un paseo por el interior de este incomparable edificio
del siglo XVI, que nos traslada a principios de 1507. Pera se
preguntarán, ¿qué relación guarda este antiguo hospital con Griñón?
Pues bien, esa historia acopia, que fue don Alonso de Mendoza quien
fundó el Hospital de San José, así llamado en otros tiempos.
Sin embargo, ciertos datos descubiertos permiten dudar que fuera el tal
Mendoza su fundador. Sin querer restar méritos a este personaje,
sabemos, al menos, que él lo restauró. Así tenemos razones suficientes
para creer que el verdadero fundador fue don Radrigo de Vivar, que era
natural de Casarrubios del Monte, pero que desempeñó de primer
párroco de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Griñón, en
las inicios del siglo XVI. Sabemos que nuestro personaje fue hijodalgo
y miembro del consejo de fray Francisco Ximénez, provisor del
obispado de Zamora. Clérigo y poseedor de grandes rentas, disipada
todo en los pobres, manteniendo en nuestra Villa un estudio de
gramática y una casa de doncellas recogidas. También dotó y levantó,
en terrenos de su propiedad, el monasterio de monjas franciscas
(clarisas) de Griñón (1525). De entre los muchos documentos del
archivo del Hospital de San José, hay uno de mucho interés, que nos
dice: “Una güerta can su noria en el dicha lugar de Xetafe, vendida al
reverendísimo don Alonso de Vivar... en 23 de enero de 1523 (que es el
misma año de la escritura del convento de Griñón.” Sabemos también,
a través de los documentos, que Alonso Rodrigo de Vivar, en 1523,
seguía siendo el tenedor de los bienes del hospital. No obstante, en la
historia del hospital, habrá de remontarse a la época del doctor Rodrigo
de Vivar, y debió ser, como mínimo, en 1485, pues las relaciones de
Felipe 11 así la hacen constar en las declaraciones del pueblo de
Casarrubios del Monte. Dos grandes figuras de aquella época, Rodrigo
de Vivar y Alonso de Mendoza, se nos descubren como dos hombres de
51
gran bondad, hasta tal punto tan meticulosos, que dictan, uno y otro, no
alcanzamos a saber cuál de ellos, como habían de ser las camas,
jergones, mantas y sábanas que se habían de usar en el hospitalillo. Y
hasta se impuso la curiosa condición, de que en el hospital solo se
acogería un máximo de trece camas, y que los primeros en admitirse
habrían de ser indigentes y enfermos naturales de Griñón, Pinto y
Getafe.
¿Por qué la elección de Alonso de Mendoza y por Rodrigo de Vivar de
estos lugares del sur de Madrid? Deducimos que fue a causa de ser
Getafe el lugar elegido para levantar el hospital o enfermería de pobres
transeúntes). De Pinto, respecto a Mendoza, parece era el lugar de
nacimiento de su padre, y de Griñón, porque sabemos que aquí nació su
madre Leonor Núñez de Prado. Insisto, según se desprende de la
opinión de algunos autores, aquí existió un hospital, unas veces bien
dotado y otras menos, que debió ser fundado por dan Rodrigo de Vivar
y al que Mendoza, posiblemente aconsejado por el mismo Vivar, se lo
compraría, dando después una mejor estructura al edificio.23 Esta
institución se halla dentro de la línea de fundaciones que tanto eco
hallaron en España desde los Reyes Católicos y de una forma muy
especial durante su reinado. Son, normalmente, obras medio
hospitalarias, medio pías, que se mantenían principalmente de las
donaciones, herencias y limosnas de los más pudientes. En ese hospital
se establece, desde sus inicios, la condición de alojar preferentemente a
los naturales de Griñón, Getafe y Pinto, no sabemos por qué motivo.
MÁS SOBRE JUAN CORREA DE VIVAR.
Sabemos datos acerca de la familia Correa de Vivar, y su relación con
la villa de Griñón. En efecto, una tía suya hermana de su madre, contrae
matrimonio y vive en Griñón, y un Prado de Vivar, vecino de esta villa,
es citado en el codicilo otorgado por el pintor el 4 de marzo de 1566,
poco antes de su fallecimiento. 24
23
Existe un soberbio trabajo de M. Donado y V. M. Muñoz dedicado a este hospital.
En el Archivo Histórico Provincial, de Toledo, Sección Protocolos Notariales del escribano
Pedro de Uceda. Legajo 1.842. fol. 267, vemos un poder notarial de Juan Correa de Vivar y
de Juan Tovar para cobrar los maravedíes que restan del soberbio retablo mayor del
monasterio de Santo Domingo de Almagro (Ciudad Real). Lleva fecha a 12 de junio de 1557.
24
52
A la vista de las innumerables obras del pintor toledano, éste retablo de
Griñón constituiría uno de sus trabajos más tempranos, ya que el de
Meco ha sido fechado hacia 1537 por Cruz Valdovinos. Correa era un
artista estrechamente ligado a la catedral de Toledo.
LA CRIPTA DE LA IGLESIA PARROQUIAL
En mi libro ''Apuntes para la historia de la Villa de Griñón..." insertaba
unas líneas sobre el caso de la clausurada cripta de nuestra iglesia
parroquial. En los subterráneos de la antigua capilla del Stmo. Cristo
Aparecido (hoy sacristía), que estuvo en uso hasta su cierre definitivo a
finales del siglo XIX. Después de la edición de dicho libro, conseguí
nueva documentación acerca de este enterramiento de privilegio donde
encontré nuevas aportaciones, que considero de interés para los lectores
de la Revista Informativa Municipal de nuestra villa. En efecto, el
cadáver de doña María Cristina Dusmet y Navarro fue depositado en su
interior, el día 29 de agosto de 1893.Y luego clausurada
definitivamente. Un documento depositado en el Archivo Diocesano del
Obispado de Getafe (A.H.D.O.G.) dice literalmente: que mi hermana
doña María Cristina Dusmet ya difunta ... viuda del señor don Manuel
Fernández Romero y Campoy, y única heredera de todos sus bienes y
derechos, fue depositada en la bóveda de la capilla del Santísimo Cristo,
de la parroquia de la villa de Griñón de este obispado el 29 de agosto de
1893. Al verificar el sepelio, observaron que las cajas o ataúdes de sus
antecesores estaban abiertas, por lo que se ha proyectado cubrirlas con
tierra y también la entrada de la bóveda que da al cementerio de la
población. Los derechos de enterramiento que poseía esta familia, se
extinguieron con doña María Cristina Dusmet. El documento que
autorizaba el cierre definitivo de la cripta, está fechado en Madrid a 7
de mayo de 1895 y dirigido al Ilustrísimo señor Arzobispo de MadridAlcalá. No obstante, un año antes había fallecido D. Fernando de la
Vera e Isla Fernández, que también aparece (según documento) casado
con doña María Cristina Dusmet, que así mismo recibió sepultura en el
panteón familiar de este Camposanto, e11º de agosto de 1892. Había
sido trasladado desde Madrid, y era hijo de Juan de la Vera y Campos y
de doña Felipa Isla-Fernández. El cura párroco de Griñón era entonces
D. Miguel Roca.
53
Doña María Cristina Dusmet; tuvo una estrecha relación con nuestra
villa: era titular de un caserón, popularmente llamado "Casa Grande" al
que se le agregó otro llamado "Casa Chica" en la calle antigua del
Convento, hoy de Los Alcázares. Al parecer, en este caserón
convenientemente acondicionado, acogió esta ilustre dama, o sus
ascendientes, a grupos de niñas o jovencitas procedentes de la Inclusa
de Madrid en época veraniega a las que proporcionaba alimento y
educación. Se dice también, que esta dama, o algún familiar muy
directo, fue camarera de Doña María Cristina.
El clérigo D. Rodrigo de Vivar—que fundó y dotó el monasterio de
monjas de la Villa de Griñón—en 1525. Cuando los herederos de Doña
Mª Cristina Dusmet, procedían a la venta de este caserón constataron se
hallaba gravado con un censo de 3.333 reales con 14 maravedíes de
capital y 100 reales de renta en cada un año "a favor del culto del
Santísimo Cristo Aparecido que se venera en la Parroquia de la Villa de
Griñón y capilla de los herederos de Doña Josefa Ramírez de Arellano,
cuyos réditos se pagaban al tesorero de la Congregación de Hermanos
de dicha Imagen ... ". Así consta en escritura de compra-venta ante el
notario de Madrid D. Zacarías Alonso y Caballero, firmada el 18 de
noviembre de 1895. El comprador de este inmueble, fue el vecino de
Griñón D. Santiago Barrero y Beltrán, que precisamente había
contraído anteriormente matrimonio con una jovencita de las acogidas
en la casa de Griñón, bajo el patrocinio de Doña Mª Cristina Dusmet.
Al día de hoy desconocemos la fecha de construcción de la cripta bajo
la sacristía actual de nuestra parroquia. Pero sabemos que en 1859, la
propiedad y derechos de enterramiento estaba en manos de Dona
Antonia Basilia Martínez de Velasco y Valenciano de Madrid, que
depositó en ella los restos de su antepasada Doña Josefa Ramírez de
Arellano al construirse la bóveda" (Libro de Difuntos de Griñón, en
A.H.D.O.G.). Los enterramientos en la capilla antigua del Cristo
Aparecido se trasladaron a la bóveda subterránea construida después.
En otro documento de la mismo procedencia, vemos como el 3 de
octubre de1866, el cura párroco D. Manuel Asensio y Santa María,
recibe los restos mortales de D. Manuel Martínez de Velasco, de su
señora esposa Gertrudis Valenciano y de su hija Antonia Basilia
Martínez de Velasco de Campoy. Los tres habían sido trasladados desde
el cementerio de San Ginés y San Luis, los dos primeros y del General
de Madrid la tercera,
54
que reciben sepultura definitiva en la bóveda de la capilla, que en esta
iglesia parroquial posee esta distinguida familia". EI 8 de julio del año
1875 fueron depositados en la dicha cripta los restos mortales de otros
señores D. Manuel Fernández Campoy y D. Manuel …….. procedentes
de los nichos del cementerio General de la Puerta de Toledo de Madrid,
según anotaba en 'el Libro de Defunciones, del cura de la parroquia D.
Isidoro Ortega (Documento en A.H.D.O.G.). Nosotros .hemos
Con el fondo del templo parroquial, vemos el puente de piedra, levantado para salvar el paso a
la iglesia a través del arroyo Peñuela, que discurría por el borde norte de la villa.
contabilizado en la cripta hasta ocho enterramientos. Pues bien, pocos
griñonenses conocen la existencia de este lugar de enterramiento
clausurado y sellado hace 108 años, sito en los subterráneos de la
Parroquia Nuestra Señora de la Asunción de Griñón, donde existe un
acceso directo (no obstante, sin uso) en la sacristía. Todas las personas
citadas, fundadores de la cripta, procedían de distinguidísimas familias
de la corte madrileña.
DOS POSITOS EN GRIÑÓN
55
Los pósitos reales o los eclesiásticos, aparecen en el siglo XVI, se
crearon especialmente para ayudar a los agricultores más necesitados
con objeto de facilitarles semillas en épocas de carestías. Respecto a
Griñón, investigamos para descubrir que aquí existieron dos de ellos,
uno real o municipal y otro eclesiástico. En un oficio del año 1699, la
Casa Real da traslado de una Pragmática Real, de los precios del grano
y demás cereales, lo cual comunica al municipio de Griñón,
especialmente a “Las Justicias de la Villa…”por el que manda se
pongan precio a los granos, tal como se ha publicado en la Corte..”. En
un memorial de cobranza de 1741 leemos lo siguiente: Distribución del
caudal del pósito del Cura que fue de esta villa, juntos de este presente
año de 1741 (9 de noviembre), los señores Juan de Vivar y José Axenxo
García, de esta, alcaldes ordinarios de esta dicha villa y por sus
personas del pósito que fundó el Bachiller Esteban López de Arellano
en 1583, cura que fue de “la Parrochial de esta Villa, para remedio de
labradores de ella que no tengan trigo para sembrar sus barbechos…
hacían de la forma siguiente…”
En Griñón, y en un documento del año (1740), hay una relación de
labradores obligados a pagar al referido pósito las porciones de trigo
que sacaron del caudal para “el día de Santiago de julio” del año
próximo que viene de 1741, según costumbre, con tres cuartillos de
creces por cada fanega de dicho trigo “que todo sea bueno, limpio, y las
personas que las deben son las siguientes (70 nombres de vecinos
griñonenses, tales como Axenxo, Navarro, Vivar, Olmedo, Medina,
Castellano, Gamboa, etcétera). Dice “que se sacó este memorial de
obligación a favor del pósito hecho para su cobranza con destino a la
dicha caja…” Creemos con toda seguridad que el Pósito del Cura, fue
creado en el citado año de 1583. En el año 1730, la administración del
caudal del dicho pósito se hallaba a cargo de Joseph Navarro, desde
julio de ese año “en la forma acostumbrada”… Dos años antes, se
anuncia “que los préstamos oscilan entre 2 y 3 celemines”.
Resulta interesante comprobar la enorme cantidad de documentos
generado por estos dos pósitos o alhóndigas de Griñón, convertidos
ambos seguramente en el eje económico-social del lugar. Fue relevante
y esencial su importancia en tiempos de sequía, malas cosechas,
invasión de langosta, etcétera, de ahí que su administración fuera
rigurosa y esencial para el sustento cotidiano. Los pósitos de Griñón se
56
consideraron de cierta importancia. En 1776, vemos un memorial de los
señores Antonio Ruiz de Agustín y Antonio Beltrán, alcaldes ordinarios
de esta villa, que fundó D. Esteban Ramírez de Arellano, por el cual
deben al pósito del Cura más de medio celemín de creces.
Las cuentas se toman a Clemente González, depositario que ha sido del
pósito de la obra pía del Cura, por frutos del año 1761, en la villa de
Griñón “a seis días del mes de agosto” los señores Antonio Campó y
Melgarejo y Casimiro Beltrán, alcaldes ordinarios en ella y patronos
por sus empleos en el pósito de trigo, que creó el bachiller de Arellano.
En el citado pósito existen hoy 183 fanegas de trigo. El 15 de agosto de
1763, se le piden cuentas a la viuda de Pedrazas, que era depositaria
del pósito, en 1762.
En 1768 el Pósito del Cura presenta las cuentas tomada a Roque
Serrano, depositario que era de él “por frutos del año de 1768”, y se
efectúa el nombramiento del nuevo depositario, y memorial de cobranza
del mismo. Le sigue la relación de labradores beneficiados del Pósito, y
las entregas de grano que se llevaron a cabo en año anterior. Los
alcaldes ordinarios, el 10 de agosto de 1769, Casimiro Beltrán y
Francisco Axenxo, patronos del pósito “dijeron, que mediante haber
estado la administración del caudal del nominado pósito a cargo de
Roque Serrano, desde el día 29 de agosto de año próximo pasado de
seiscientos sesenta y ocho, era preciso nombrar nuevo depositario y así
se ha nombrado para el nuevo empleo a Juan Fernández el Mozo,
vecino de esta villa, llevando la debida cuenta y razón de lo que
percibiese y cobrase y a quedado percibido, cobrando enteramente todo
el caudal del referido pósito con más de medio celemín por fanega de
réditos, con arreglo al memorial que se le entregará. Importan las
partidas que se compone el cargo, ciento noventa y una fanega, cinco
celemines y dos cuartillos, y siendo la data la misma cantidad no
resulta Alcance alguno contra el citado Roque Serrano, ni a favor del
pósito”.
El año 1775, D. Diego Sastre Navas, en nombre de D. Pablo Antonio de
Ondarza, del Consejo de S. M., Subdelegado de los Pósitos, viene a
notificar y hacer saber a los alcaldes, regidores, diputados y procurador
síndico de la villa de Griñón “ Que siendo punto de atención la
conservación , aumento y reintegración de todos los Pósitos y
57
fundaciones de granos que hay en el reino, como está prevenido por
repetidas Pragmáticas, Leyes, nueva Instrucción y otras órdenes, para
que sirvan sus fondos en escasez de cosechas para la sementera y
panadeo, con lo que se hace más tolerable la falta de granos, ordeno a
V. despache aviso por vereda a todos los pueblos de esa subdelegación
que tienen Pósito y los de fundación particular, para que procedan
mancomunadamente al reintegro del trigo que están debiendo… el
caudal de maravedís que haya producido el trigo que se haya panadeado
de cuenta del público por venta de dinero a algún vecino, para que lo
amase en su casa, se pondrá en el arca de tres llaves que ha de haber en
el Pósito o paraje donde esté más seguro…”
LAS CAMPANAS DE LA VILLA
Precisamente, y a título de ejemplo, el templo parroquial de Griñón y su
torre, dedicado a la Asunción de María, fue empezado a construir hacia
mediados del siglo XVI, pues vemos algunos documentos de cofradías
que hacen referencia a ello. De los años 1540 al 1580, según todos los
indicios, la iglesia fue edificada aprovechando una ermita primitiva a la
cual pertenecía el primer cuerpo de la torre. También era una ermita
primitiva la que subsistió levantada hasta los años sesenta del pasado
siglo XX, junto al antiguo camino de Toledo (distante kilómetro y
medio del centro urbano), en memoria del Santísimo Cristo Aparecido.
La dicha ermita fue demolida por ruinosa, levantándose otra en el lugar,
con espadaña y una campana. El nuevo señor del lugar, convocaba el 14
de abril de 1615 “a campana tañida” a los cargos oficiales y vecinos de
la villa, para comunicarles el traspaso del señorío. Una vez más, vemos
el poder de convocatoria de las campanas de la iglesia, tanto para
asuntos profanos como de índole religiosa.
Conocemos a través de los documentos, que en 1624, aparece el abono
a los maestros que “enjugaron las campanas” (sic) y de la madera para
su arreglo, por un importe de 320 y 240 maravedís respectivamente.
Unos años más tarde (1639), el párroco de la villa gastó una
considerable suma de dinero “en trasladar a la corte de Madrid dos
campanas pequeñas y traer después dichas campanas a Griñón, y pagar
unos adornos que hicieron en ellas”. En la década siguiente (1649),
gastaron 1.248 maravedís “por aderezar las campanas”.
58
En el Libro de Fábrica de 1768, vemos un pago de 223 maravedís,
importe de “varias cosas de cerrajería y una abrazadera para la cabeza
de una campana”. Una de las campanas fue mandada fundir por rotura
en 1781, causando el consiguiente gasto de 840 rs. Ese año se hizo “el
hoyo para la campana “ . El cura propio de la iglesia parroquial era
entonces D. Francisco Dégano Belinchón y Alonso.
La campana grande del lado oeste fue instalada en el campanario siendo
también mayordomo el citado cura, según aparece grabado en relieve
sobre el cuerpo de la campana. Los textos que hemos podido identificar
dicen:“...SE HIZO SIENDO CURA PROPIO Y MAYORDOMO DE
ESTA IGLESIA FCO. DÉGANO BELINCHÓN...” Y en el Libro de
Fábrica del dicho año de 1781 (A.D.O.G.), registra el mayordomo 218
rs. pagados por diferentes obras a un maestro carretero, “por arreglos en
las cabezas de las campanas”. Observamos la atención permanente, por
los sucesivos párrocos de Griñón, en conservar en buen uso las
campanas parroquiales.
Poseemos un dato más del año 1795, quizás relacionado con la solicitud
del párroco de la villa: un campanero de Fuensalida (Toledo), Francisco
Mazorra de Pradillo, fundió una campana para esta parroquia “por 810
rs. importe de 19 libras de cobre, que tiene de aumento, y 83 rs.
importe de 10 libras de estaño...”
Sobre el cuerpo de la campana del lado sur. (de dimensión similar a la
del oeste.), sólo podemos identificar el texto: “... FERMÍN DE... ME
HICIERON A EXPENSAS DE LA VILLA... 1850...” Cada una de las
cuatro campanas descritas, acreditan una cierta antigüedad, aunque
fueron refundidas de otras anteriores. Los yugos de madera aparecen
actualmente muy afectados por la paso del tiempo.
Efectivamente, en el A.M.G. vemos un documento que señala la
existencia en esta iglesia parroquial de cuatro campanas, dos de las
cuales se hallaban rotas (3 de septiembre de 1893). Sin embargo, un
documento mucho más explícito sobre este asunto lo hallamos en
A.D.O.G.
El párroco de la villa, dirigiéndose al Gobernador
Eclesiástico de la Diócesis de Madrid-Alcalá, informa y solicita: “Que
existiendo en esta iglesia parroquial cuatro campanas, de las que dos se
encuentran inutilizadas por rotura, con un peso de catorce arrobas las
dos, y deseando este vecindario que se fundan las dos en una sola, por
ser sumamente pequeñas y no oírse en el pueblo, por hallarse la iglesia
59
fuera de él, por lo cual este vecindario del municipio contribuiría con la
cantidad necesaria para realizar la fundición… y bendición de la
referida campana...” (Griñón, 13 de septiembre de 1893). Un
documento datado unos días después, autorizaba la dicha refundición.
(A.D.O.G.)
Casi cuatro siglos anteriores
a esta última fecha, en el año
de 1525, se fundó en Griñón
el convento de Religiosas
Franciscas de la Salutación,
por deseo del
clérigo
Rodrigo Vivar. Conserva el
viejo
edificio
en
la
actualidad
su
airosa
espadaña
o
campanil,
soportando tres hermosas y
pequeñas
campanas,
la
mayor de ellas de unos
setenta cms. de altura con
inscripciones.
Retablo mayor del Renacimiento del
monasterio de la Anunciación,
fundado en 1525 por D. Rodrigo de
Vivar, con pinturas de Juan Correa de
Vivar, su sobrino.
De implantación más moderna en la villa, es el actual Colegio de los
HH. de las Escuelas Cristianas de La Salle. En efecto, a principios del
siglo XX (1915), tiene lugar la presencia en Griñón de los Hermanos
de San Juan Bautista de La Salle, sobre unos terrenos y edificios
adquiridos a la marquesa de Campo-Alange. Hasta mayo de 1930, no se
finalizaba y bendecía su bella capilla, en sustitución de la primitiva
mucho más modesta, colocándose las dos campanas de la comunidad,
una sobre un gracioso campanil de hierro, en el tejado del pabellón del
noviciado, y la otra en el muro de la iglesia. La segunda lleva grabado
el nombre: “la voz de Dios”. En la parte posterior del frontis del templo,
60
pero ocultas a la vista desde el frente se hallan instaladas las tres
campanas del reloj.
El uso de las campanas de los templos dependía únicamente de la
autoridad eclesiástica, y en numerosas ocasiones fueron empleadas para
usos profanos: incendios, reuniones del concejo, calamidades, etcétera.
A pesar de ello, las campanas benditas no podían emplearse en toques
distintos a los religiosos.
Por los aspectos ya señalados sobre las campanas de las iglesias, vemos
un curioso documento del alcalde de Griñón, el cual solicitaba del de
Parla, información sobre un arbítrio municipal en esa villa, que grababa,
al parecer, el toque de las campanas de las iglesias. No consta
respuesta y ni siquiera que hubiera existido el aludido impuesto
municipal.
En el transcurso de las últimas grandes obras llevadas a cabo en la
iglesia de Griñón, salieron a la luz seis ventanas mudéjares por debajo
del nivel de las campanas, que quizás, eran la parte final de las paredes
de la torre primitiva anterior al s. XVI. En efecto, en las obras
finalizadas en 1995, fueron abiertas las parejas de arcos originales
(cegadas en 1631), al añadir el último cuerpo del campanario actual.
Por las señales que se aprecian, las campanas estaban en dichos arcos
pendiendo de sus correspondientes alcándaras.
Debido a las sucesivas reformas de la torre, exteriormente aparece
prácticamente sin apreciarse su estilo netamente mudéjar, sin embargo
al visitarla el interior de la misma conserva la traza y construcción de
una auténtica construcción mudéjar, digna de ser visitada.
1619: GRIÑÓN LIBRE DE LA JURISDICCIÓN DE LA VILLA
DE MADRID
Durante el señorío del marqués de Pobar, se obtuvo el tan ansiado
privilegio para su villa de Griñón. El privilegio fue otorgado por Felipe
IlI el 2 de junio de 1619. En efecto, el rey concedía a ambas villas de
Griñón (Cubas incluido) quedar libres de la jurisdicción de los
61
Alcaldes de Casa y Corte de la villa de Madrid, que venían
históricamente ejerciendo desde tiempos muy anteriores. Numerosos
pleitos había sostenido el anterior titular del señorío don Bernardino de
Mendoza y Toledo contra el corregidor de Madrid por este motivo. Con
el documento, Griñón captaba autonomía judicial dentro de su término.
Felipe III reconocía por primera vez en la historia, que Griñón "estaba
fuera de las cinco leguas 25 de nuestra corte", es decir, fuera de la órbita
de la jurisdicción de la villa de Madrid, a efectos judiciales. En este
sentido, jugaron un buen papel las influencias en la corte y su cercanía
al monarca, para que facilitara ese privilegio “como recompensa a los
muchos, buenos y agradables servicios que nos habéis hecho y
continuamente hacéis cerca de Nuestra Real Persona, con entera
satisfacción mía”. Por ello se expresó así el rey: “… y por la presente,
de nuestro Propio motuo y cierta ciencia y Poderío Real absoluto de
que en esta parte queremos usar y usamos como Rey y Señor natural…
sacamos, libramos y exsimimos a las dichas villas de Cuvas y Griñón…
de la jurisdizión que los alcaldes de la nuestra cassa y corte tienen
dentro de las cinco leguas della, para que agora y de aquí adelante,
perpetuamente por siempre, no la puedan exercer ni exercan en las
dichas villas y sus términos y vezinos dellas. Y queremos y es nuestra
voluntad de que así para la jurisdizion de dichos alcaldes de corte
como para todas las demas cossas que dellos dependen, se tengan y
reputen las dichas villas… perpetuamente como dicho es" (sic).
Desde entonces todas aquellas causas y pleitos tanto civiles como
criminales, pendientes ante los alcaldes madrileños y afectaba a los
vecinos de Griñón, se despacharían a los alcaldes ordinarios de Griñón.
El marqués de Pobar falleció en Madrid once años más tarde, el 1 de
noviembre de 1630.
REPRESENTACIONES DE COMEDIAS EN EL SIGLO XVII.
25
La legua castellana se fijó originalmente en 5.000 varas castellanas, es decir, 4,19 km o
unas 2,6 millas romanas, y variaba de modo notable según los distintos reinos españoles, e
incluso según distintas provincias, quedando establecida en el siglo XVI como 20.000 pies
castellanos; es decir, entre 5.573 y 5.914 metros. Siguió utilizándose de forma profusa mucho
después de ser oficialmente abolida por Felipe II en 1568. Las leguas, divididas en veinte mil
pies, que equivalen a 5.572,7 metros, eran las utilizadas para medir los caminos de España,
antes de adoptarse los kilómetros del sistema métrico decimal. En 1769 una norma establecía
marcar los caminos con los "leguarios", que señalaban las distancias. El punto cero se
estableció en Madrid y se encuentra todavía en la Puerta del Sol.
62
Tenemos noticias de representaciones de comedias en Griñón,
Humanes, Fuenlabrada,
Getafe, Parla, Pinto,
etcétera, por el siglo
XVII.
Pintura al fresco del apóstol Santiago,
descubierta al realizar obras en el
templo parroquial. Se halla en el
muro izquierdo del gran arco de la
nave, y la pintura podemos fecharla
entorno a los siglos XVII-XVIII.
Esta
actividad,
por
lugares tan perdidos en
la comarca de la Sagra
nos parece en verdad
milagroso. No obstante,
según
los
datos
recopilados era difícil no
encontrar
alguna
representación de aquel
modesto arte escénico en
las localidades antes
citadas. Así pues, a la
hora de interpretar los
datos
obtenidos
de
Griñón, es útil e interesante conocer lo que pasaba en otras partes. Este
fenómeno queda reflejado en un contrato de 1624 para la fiesta de
agosto en Torrejón de Velasco, donde se estipula que las comedias que
se hagan “no se han de haber hecho en Parla ni Getafe” (sin duda por
que los vecinos de Torrejón solían ir a ver representaciones de
comedias en las fiestas de estas últimas localidades)
Todas las representaciones eran realizadas en el marco de una fiesta y
bajo los auspicios de una cofradía, especialmente para las festividades
de Nuestra Señora de Agosto, es decir, la Asunción de la Virgen, y
también para Pascua de Navidad. Era costumbre habitual representar en
casas particulares y en conventos. Tampoco se trataba siempre de
63
actores profesionales; había también comedias caseras representadas
por aficionados.
El adorno del escenario era una manta estirada con dos cordeles de una
parte a otra. Los músicos mientras tanto interpretaban algunas piezas
musicales de la época, y la representación solían emplazarse y
escenificarse en un corral de la casa o patio y también en un mesón,
donde se situaban sobre un tablado alto, quizá de un metro. Como era
habitual los mayordomos de los pueblos donde se representaba
costeaban el transporte de los grupos de comediantes. Lo normal era
que la localidad correspondiente pagase el viaje desde el pueblo anterior
hasta el suyo. Así, en el año 1641, la compañía de Bartolomé Romero,
celebraban representaciones por los pueblos de nuestro entorno, que son
quienes pagan los desplazamientos de un lugar a otro. En 1647, la
compañía de Antonio Rueda, es transportada desde Pinto a costa de
Parla, y de este último lugar a Griñón a costa los propios griñonenses.
Los grupos o compañías solían marcharse por la tarde, llegando ya de
noche al siguiente pueblo pernoctando allí.
Griñón, como en otros lugares, les ofrecían lumbre y leña para guisar
sus comidas, cama o posada, más unos unos reales por cada función.
Por lo común se representaban dos comedias con sus bailes y
entremeses al día y cuando se representaban autos sacramentales solían
coincidir para las fiestas de Corpus Chisti, muy celebrada en nuestra
villa. Con las dichas funciones y acompañando en la misma procesión
del Corpus contrataban danzantes y chirimías, es decir, instrumentos de
viento, muy agradables al oído.
En el A.H.P.M. leg. 5.586, figura para la fiesta de Ntra. Sra. de Agosto,
(y el día de la fiesta de San Roque) de 1647, la Compañía de actores de
Antonio de Rueda, parece representó en Parla unas comedias, “con
bailes y entremeses” y “buen lucimiento de vestidos…”
Pero lo más interesante, para nosotros, es que dice el mismo
documento, “…que después la compañía irá en varios carros, algunos
de ellos cubiertos (con toldos), de Parla a Griñón, donde representarán
el domingo 18 de agosto, a costa de la “Cofradía de Griñón”, donde sin
duda se celebrarían las dos anunciadas representaciones ante los
64
griñonenses de mediados del s. XVII, lo cual prueba que ya disfrutaban
en Griñón de representaciones de comedias itinerantes.
Anterior a 1673 la jurisdicción de esta Corte había variado de una
manera notoria, al desaparecer ciertos lugares incorporándose otros.
Hay una relación de un "libro de Gobierno" de 1673, de lugares
eximidos de la obligación de las cinco leguas; la exención era
conseguida abonando ciertas cantidades a la Hacienda real o en ayudas
para la guerra, entregadas a las arcas de Felipe III, dejando a cambio en
manos del titular del señorío correspondiente toda la jurisdicción del
término. Todos sabemos, que la villa de Madrid se constituyó en
concejo abierto en 1118 y Griñón quedó incorporado a su Comunidad
de Villa y Tierra. En dos ocasiones Griñón estuvo integrado, como
hemos comprobado, en el término jurisdiccional de la villa madrileña,
pagando Madrid 8.000 doblas de oro castellanas, al titular del señorío
de Griñón. Ya conocemos como Enrique III, entre 1390 y 1407, le
otorgaba el título de Villa, categoría que ya no perderá jamás,
seguramente adquirida durante la autoridad ejercida por el señorío de
Johan Ramírez o sus descendientes. Sin embargo, se cita en fecha
anterior a 1283, en el libro de J. González, incorporando Griñón al
"sexmo de Villaverde". Es curiosos comprobar, como Griñón se hallaba
dentro de las cinco leguas o no, cuando convenía a ciertos intereses.
EL ORGANO DE LA IGLESIA PARROQUIAL, OBRA DE
ANTONIO DÍAZ
Existía un magnífico órgano en la iglesia parroquial, fabricado por
Francisco Antonio Díaz, del que sabemos que ya se hallaba instalado y
funcionando en el año 1775. Poseemos un dato de sumo interés acerca
de este maestro de órganos : En 1743, la parroquia de San Cipriano de
Toledo, pagó 6.524 reales a Francisco Antonio Díaz, por un órgano
nuevo, dándole además el viejo. El mismo maestro hizo en 1756, por
70.445 maravedíes un órgano nuevo para la parroquia de San Ginés de
la Corte y, como en la anterior, le dieron el viejo
El hallazgo del valioso documento del contrato de construcción de este
órgano, que en mi opinión debió ser de considerable tamaño, pues fue
preciso utilizar “tres grandes carros para el transporte de todas las
65
piezas del mismo desde la Imperial Ciudad”. El documento fue
afortunadamente hallado por nosotros.
66
SEXTA PARTE
LA VIDA EN GRIÑÓN DESDE EL SIGLO XIX
Evidentemente era tranquila y sosegada. En especial organizaban la
vida alrededor de su cotidiano trabajo, y en verano ciertos señores
influyentes de Madrid, lograban hacer algo más agradable y
entretenidos los meses de estío en aquel tranquilo Griñón. Entre estos
señores debemos recordar a D. Antonio Sánchez Barrios, párroco de los
Jerónimos de Madrid y presidente de la colonia de forasteros en Griñón,
también a D. Joaquín L. Puigcerver, diputado a Cortes, D, Félix Martín
Berganza, exdiputado a Cortes, etcétera. Hacia 1896 la prensa de
Madrid se hacía eco de las famosas aguas de Griñón, por su poder
higiénico y medicinal, que se llegó hasta el punto del intento de
comercializarlas.
Algunas tradiciones, en particular las de origen religioso, son muy
interesantes, desde luego todas ellas ya desaparecidas. Pero también
existían otras de origen profano como es el caso de los festejos con
novillos. Poseemos un documento de 1830, por el cual vemos una
autorización concedida al Ayuntamiento de Griñón, dirigida a la
Justicia de dicho concejo, para autorizar y celebrar un festejo taurino en
la fecha indicada que dice:
“…He venido en concederle la licencia que solicitan para
celebrar una función de Novillos en día 18 b del mismo, pero con la
condición de que han de ser embolados, ni ha de haber ningún toro ni
vaca de muerte ni enmaromado por las calles.
Lo que aviso a V. para su inteligencia y a fin de que tomen todas las
providencias y disposiciones convenientes para evitar toda ocurrencia
desagradable sobre lo que les hago responsables…”
Dios guarde a V. m. Madrid 16 de junio de 1830.
Todos conocemos el arraigo de los espectáculos taurinos en esta villa
Como detalle anecdótico añadimos, que en las Relaciones mandadas
hacer por Felipe II en 1580, y en varias de sus respuestas dice: “Esta
villa no tiene río en su término… tiene fuentes de muy buen agua, y la
67
principal (fuente) es edificio de moros…tiene muchas huertas, criase en
ellas muy buena hortaliza, y en especial berzas, y hay razonable fruta, y
dichas huertas se riegan con norias, que en cualquier parte se halla agua
somera y muy buena de beber…” Entresacamos de una crónica que
trata del cultivo predominante en Griñón por los años de 1896, que nos
informa y dice: “en los alrededores de la población hay frondosas
huertas, cuyos regadíos se practican elevando el agua por medio de
norias; algunas modernas y de hierro…se crían fácilmente legumbres,
patatas, alcachofas, coles, pimientos, tomates, pepinos, melones,
sandías, y árboles frutales. Las higueras forman la arboleda más
productiva, y las moreras hasta de dos o más metros de circunferencia,
dominando la morera blanca, adecuada para la cría de gusanos de
seda…
Todavía no hemos podido descifrar o encontrar documento alguno
acerca del nombre de Griñón, no obstante, hemos repetido hasta la
saciedad que este nombre hace referencia a una especie de pequeño
melocotón de color rojo. Otra acepción a este topónimo señala a un
velo de monja o beata. No encontramos relación de nuestra localidad
con dichas acepciones, a pesar de que en él existe, desde el s. XVI, un
monasterio de monjas y que este terreno de Griñón fue abundante en
frutales, pero la existencia de nuestra villa es evidentemente muy
anterior al convento.
En el V Congreso de Instituto de Estudios Históricos del sur de Madrid,
celebrado en abril de 2007, cambié impresiones con mi compañero el
historiador y experto arqueólogo Rodríguez Morales, acerca del
topónimo Griñón, el cual hace referencia al llamado Camino de Griñón
de Moraleja de Enmedio, cree que se remonta al de un poseedor
romano, en este caso un Grannius, que normalmente da Grañón. En
este caso la -i- de Griñón es producto del superestrato árabe, con la
llamada imela. Parece que hace muchos años, fueron hallados unos
restos romanos en el mismo lugar que hoy (año 2007) se realizan
excavaciones (junto al parque forstal del Carraperal) que confirma esos
hallazgos antiguos. El Carraperal se halla situado en la confluencia de
dos caminos romanos, no calzadas, con lo cual la presencia de esos
hallazgos estarían plenamente justificado, dando lugar a que con las
debidas precauciones, justificar la fundación de nuestra villa en el
periodo del imperio romano en forma de aldea, granja o conjunto de
68
asentamientos de ese origen. Los expertos señalan la aparición de
señales de habitación, fondos de cabañas, pertenecientes a los siglos VI,
VII y VIII, pertenecientes al periodo romano-visigodo.
También en un magnífico volumen dedicado al origen de los topónimos
de todos los pueblos de España, señala al hacer referencia a Griñón
“,,,que su nombre puede proceder de “greña”, (cosa enredada), por el
antiguo bosque que aquí existía…” Por otro lado, citaremos la
pertenencia de Griñón en dos ocasiones integrado en la jurisdicción de
la Villa y Tierra de Madrid, siendo enajenada por la corona a favor de
un noble, causa de un largo pleito de la Villa de Madrid con dicho
señor. Nos consta que Griñón ya existía en los siglos XII y XIII como
he dicho antes, aunque es posible que fuese incluso muy anterior a estas
fechas. Lo más probable es que la fundación se debiera a los árabes o
incluso al periodo romano-visigodo, como queda dicho, aunque en este
caso se trataría de una granja. Pero desde luego un lugar de exigua
importancia.
LA SALLE CONVERTIDO EN HOSPITAL DE SANGRE
Altos mandos militares fijan su atención en la casa de los Hermanos de
la Doctrina Cristiana, para desempeñar las
funciones de hospital y acoger los heridos
de los distintos frentes de Madrid. 26
Antigua entrada al viejo noviciado de La Salle
El acto de entrega del edificio a sus
propietarios, fue llevado a efecto a las
doce horas del día 3 de agosto de 1939, de
manos del coronel inspector de Sanidad
Militar de la Región, al amparo del
documento nº 6.936 y en presencia del
capitán médico del establecimiento
hospitalario Mariano Fernández Zumel.
Lo recibió el director de las escuelas
Cristianas de Griñón, hermano Tomás Bengoa Larrinaga, que declaraba
encontrarlo en perfectas condiciones para poder continuar la enseñanza,
26
El historial de este edificio, cuando fue utilizado como Hospital de Sangre, figuran en otras
publicaciones locales de Griñón.
69
a la cual estaba dedicado antes de comenzar la guerra. El histórico
documento, con tres firmas y dos sellos oficiales, uno de Sanidad
Militar y el otro de la Comandancia de Griñón, aparece hoy en lugar
destacado en el Museo del Colegio actual de La Salle, junto a
centenares de objetos y recuerdos de esta casa, desde su presencia en la
villa, en 1916, y en especial en la época que fue Hospital de Sangre.
CURIOSIDADES DE LA TORRE PARROQUIAL DE GRIÑÓN
En el Concilio de Trento se anunciaron unas normas para la
construcción de templos, que comenzaron a dictarse desde la sede
Prima da de Toledo, señalando unas "advertencias" en el Documento
IX" dedicado a la "torre de las Campanas" "Hágase – decía donde tenga
más fácil uso y donde sea de menos impedimento. La altura (de la torre)
ha de ser proporcionada a la fábrica del templo y la escalera no será de
caracol, como ordinariamente se hace, por ser subida muy penosa, sino
de tramos con descansos. En lo alto de la torre han de estar las
campanas ... " Precisamente, y a título de ejemplo, el templo parroquial
de Griñón dedicado a Nuestra Señora de la Asunción, fue reconstruido
hacia mediados del siglo XVI, pues existen documentos de cofradías
que hacen referencia a ello en los años 1540 al 1560. La iglesia fue
reedificada aprovechando una ermita primitiva a la cual pertenecía el
primer cuerpo de la torre. Creemos, y así lo consideran algunos autores,
que la iglesia o ermita se levantó de estilo mudéjar. Casi todo resto de
aquella primitiva edificación ha desaparecido de nuestra parroquia,
excepto nuestra torre,a la que le fue añadido mucho tiempo después, el
cuerpo superior actual. El interior de la torre se encuentra tal y como
fue construida en su origen, y está dotada de una escalinata casi
imposible de subir o bajar, por la enorme altura de cada tramo de
escalón.
La zona del ábside fue levantado más tarde, mucho más elevada,
respecto a su primera fábrica, ya que la altura de la torre no se
correspondía con la de dicho ábside y a causa de ello fue necesario
añadir elsegundo cuerpo. Posteriormente se abrieron las tres parejas de
dobles ventanales de los cuatro lados de la torre, que estaban cegados
desde 1631. Nuestra torre está totalmente adosada en uno de sus lados a
la nave de la iglesia. Así pues, sólo aparecen las tres parejas de
ventanas. El segundo cuerpo conserva sus cuatro huecos o ventanales
70
donde se alojan las campanas. Mudéjar, es la doble ventanita en la parte
superior de la puerta de los pies del templo.
La importancia de los toques de las campanas, además de los usos
religiosos, disponía de un servicio necesario a la comunidad. En efecto,
en el antiguo Griñón, el toque de "mediodía" señalaba la hora de la
comida. El toque a "quema" con un toque vivo y rápido, ponía en alerta
a los vecinos cuando se declaraba un incendio, reclamando la
colaboración de cuantos se encontraban en el campo, he incluso en los
pueblos vecinos. Existía también, uno de enorme importancia: era el
toque "a perdidos", que se hacía sonar al anochecer, en los días de
niebla o nieve, dirigido a los arrieros que se hallaban desorientados en
el campo, para dirigirlos a nuestro pueblo para pasar la noche.
Poseemos datos de otros usos de las campanas; el nuevo "señor" de la
villa, convocaba en Griñón, el 14 de abril de 1615 "a campanatañida" el
nuevo traspaso del señorio. Evidentemente, los gastos en reparación de
campanas constituían un gasto importante. Otros numerosos gastos
respecto a las campanas de nuestra parroquia, les vemos(en el Archivo
diocesano de Getafe) que refieren a las fechas de 1639, 1649, 1768,
1781, 1795, 1800, 1850. En algunas parroquias del sur de Madrid se
acudía a una campana "nimbum fugo" para ahuyentar las tormentas con
el toque llamado "tentenublao" al menos hasta el siglo XVIII, con el
tañido acompasado muy rápido y con el inicio de un toque de tres
golpes en una campana de sonido grave. No obstante, estos toques
tenían la rara virtud de deshacer las malas nubes. Sin embargo, en los
inicios del siglo XX se prohibió por las autoridades, el toque de las
campanas durante las tormentas.
EL ENIGMA DE LA ANTIGUA ERMITA HOY
Contaba el párroco, que aquella mañana del 17 de junio del año 1569 el
labrador Pedro Gómez, vecino de esta villa, se le iluminó el rostro por
los rayos resplandecientes de una figura extremadamente pequeña que
se le apareció o halló, según declaró en su exposición de los hechos,
añadiendo; que al instante vió en el cielo "una cruz de color pardo del
tamaño de una “pica” (pica-antigua medida equivalente a 3,89 m).
Dicha declaración coincide con la realizada por Pedro Lázaro y la niña
Francisca Ruiz vecinos de Humanes, que observaron el prodigio de una
cruz en el cielo aquel mediodía, cuando marchaban sobre un corn
71
dentro del término del citado pueblo. Circulaban por el camino que
venía de Griñón, y luego declaró Lázaro "que la cruz estaba entre dos
nubes, y que la vio por espacio de una hora". La cruz observada debía
de desarrollar una medida de aproximadamente cuatro metros de altura,
(correspondiente a una "pica" descrita anteriormente). No obstante,
dicha medida creemos muy difícil de precisar a esa supuesta altura.
También narraba que el matorral de grama, en el cual se apoyaba la
pequeña imagen del crucificado, figura de unos 13 centímetros de altura
apareció sin cruz, detallando Pedro Górnez "... que desprendía “un
fuerte y agradable aroma".
GRIÑÓN EN LA JURISDICCIÓN DE VILLA Y TIERRA DE
MADRID
Entre los muchos privilegios con que la villa de Madrid fue favorecida
por los soberanos españoles que ocuparon el trono, uno de los más
antiguos es el de la jurisdicción de sus sucesivos alcaldes de Casa y
Corte, dentro de las cinco leguas de distancia. En líneas generales,
digamos que dichos alcaldes contaban con jurisdicción total y única,
sobre todos los pleitos y causas tanto civiles como criminales dentro de
esas cinco leguas de distancia de Madrid, naturalmente a esto se unía el
control de cierto comercio de determinados productos necesarios para el
consumo de los vecinos de la Corte. En efecto, estos lugares o aldeas
estaban obligados a abastecerla, con la prohibición de comerciarlos
libremente a terceros. En una relación del año 1625, vemos unas
veinticinco aldeas del entorno de la Corte, obligadas a este menester,
entre ellas "Grinnon" (Griñón), lugar o aldea que denomina de la
jurisdicción de Madrid "donde se saca agua somera en cualquier parte
... " Luego, anterior a 1673, la jurisdicción de esta Corte había variado
de una manera notoria, pues habían desaparecido algunos lugares e
incorporados otros, no apareciendo nuestra villa de Griñón (pero
seguramente por olvido del informante), apareciendo por vez primera
Serranillos. (Alcalde Casa y Corte, folios 83 y 84. A.H.N.) Hay una
relación de un "libro de Gobierno" ya de 1673, de lugares eximidos de
la obligación de cinco leguas. La exención era conseguida con ciertas
cantidades abonadas a la Hacienda real o en ayudas para la guerra
entregadas a las arcas de Felipe III, dejando en manos del titular del
señorío correspondiente toda la jurisdicción del término.
72
Todos sabemos que la villa de Madrid se constituyó en concejo abierto
en 1118 y Griñón quedó incorporado a la Comunidad de Villa y Tierra
de Madrid. En dos ocasiones estuvo integrado en el término
jurisdiccional de la villa madrileña, la última en 1374, pagando Madrid
8.000 doblas de oro castellanas, al señor de Griñón. Tras estos hechos
Enrique III, entre 1390 y 1407, le otorga el título de Villa, categoría que
ya no perderá jamás, seguramente adquirida durante la autoridad
señorial ejercida por el señor Johan Ramírez o sus descendientes Sin
embargo, se cita en fecha anterior a 1283, en el libro de J. González,
incorporado Griñón al "sexmo de Villaverde". y en el libro de Antonio
Alvarez "Compendio histórico de las grandezas de la coronada villa de
Madrid" de 1786 vemos la referencia al "alfoz" de Madrid, sin que
aparezcan Griñón y Cubas dentro de él. En el "Censo de Aranda"
(1768-1769), manuscrito censal compuesto de dos grandes volúmenes,
se constata a Griñón, señalando bien claro que "se trata de una villa ",
perteneciendo al Corregimiento de Illescas con 439 almas, cura, 3
sacerdotes, un epistolario, otro ordenado de menores, sacristán y dos
monaguillos, convento de religiosas franciscascanas, con 19 profesas,
un vicario, sacristán, hortelano, un demandadero y 3 hermanos de
órdenes regulares (20 de abril de 1769)" (sic)
LA MILICIA NACIONAL ACTIVA Y LOCAL EN GRIÑÓN
Con fecha de 26 de septiembre de 1820, el rey Fernando VII había
firmado el decreto de formación, de la Milicia Nacional. Se trataba de
cuerpos sedentarios de organización militar, compuestos de individuos
de orden civil e instituidos en España durante las luchas políticas del s.
XIX, para defensa del sistema constitucional. También las milicias
provinciales y la urbana. Así, pues, fue un cuerpo armado organizado
con voluntarios de ideas liberales para preservar y sostener el régimen
constitucional de 1820
No obstante, estaban exceptuados los que por impedimento físico,
visible o notorio se hallaren imposibilitados para el manejo de las
armas; los ordenados in sacris; los funcionarios públicos, civiles y
militares; los médicos, cirujanos, boticarios y albeitares; los maestros de
primeras letras con escuela pública; los preceptores de latinidad y los
catedráticos de los establecimientos literarios, los simples jornaleros y
73
los marineros, etcétera. Se detallan hasta 82 artículos en la Milicia
Nacional, que regirán desde esta fecha la nueva fuerza.
En el capítulo II de la novedosa ordenanza se observan numerosos
artículos, tales como: “será obligación de esta Milicia defender los
hogares y términos de sus pueblos de los enemigos interiores y
exteriores. Se permitirá desempeñar por sustituto que merezca la
aprobación del jefe, a otro distinto miliciano costeado por el individuo a
quien corresponda el servicio. El artículo 70 nos informa y dice: el
miliciano nacional no está obligado a usar uniforme; pero el servicio
que a cada uno corresponda deberá hacerlo con el distintivo de la
escarapela, fornituras y armamento.
El archivo municipal de Griñón 27custodia los reglamentos de la Milicia
Nacional activa, de fecha 22 de febrero de 1822, firmada por el jefe
político superior de la provincia de Madrid, José Martínez San Martín,
y dirigido al Señor Presidente y Ayuntamiento Constitucional de
Griñón. Se trata de la circular sobre el modo de realizar la organización
de la Milicia Nacional Activa, conforme al decreto orgánico aprobado
por las Cortes extraordinarias en 18 de noviembre de 1821. Consta de
123 artículos y 10 apartados adicionales.
Otro interesante documento en el archivo griñonense, son las
instrucciones para el sorteo de mozos de la Milicia Nacional Activa.
Aparecen en el documento todos los pueblos de la provincia de Madrid
con el número de hombres que componen y los pueblos donde deben
concurrir a jugar las décimas (adjuntamos una de las páginas para una
mejor comprensión del llamado “juego”. Observamos que Griñón debe
concurrir, junto a Perales de Tajuña, al pueblo de Ciempozuelos, donde
se ha de celebrar el sorteo. Sin embargo comienzan a surgir las primeras
reclamaciones.
27
El Archivo Municipal de Griñón, ejemplo de archivo de una localidad pequeña de la
Comunidad de Madrid, posee un registro bien dotado de interesante documentación. La
fundación de Griñón, posiblemente sea un asentamiento del proceso repoblador llevado a cabo
por el concejo de Segovia. Durante la mayor parte de su historia fue villa de Señorío. Durante
el Antiguo Régimen su Archivo estuvo bajo la custodia del alcalde mayor, el escribano y un
regidor del concejo. Desde la ley de 1856, fue el secretario del ayuntamiento el encargado de la
custodia de los documentos históricos. Durante la Guerra Civil, apenas sufrió deterioro alguno.
Pero en la inmediata postguerra sufrió importante merma en su contenido a casusa sacas
incontroladas de su documentación histórica. El archivo tiene actualmente una persona
encargada de su gestión.
74
NUEVO ASPECTO DEL RETABLO MAYOR Y DE LOS DOS
RETABLILLOS DE LA IGLESIA PARROQUIAL
La descripción que hace el Inventario-Artístico de la Provincia de
Madrid (1970) del retablo mayor de la Asunción de Griñón, es que fue
ensamblado en el presbiterio, y es un retablo-hornacina de madera en su
color. Se apoya sobre zócalo, tiene banco, un cuerpo con tres calles y
ático en forma de cascarón que se adapta s la cubierta de la bóveda. Las
calles se separan con cuatro columnas; las dos exteriores son
salomónicas del orden coriniio con fuste decorado con motivos
vegetales, y las dos interiores, también del orden corintio, con fuste
acanalado con guirnaldas de flores en la parte superior y la zona inferior
lisa con decoración vegetal. Las columnas se apoyan sobre ménsulas en
el banco. Sostienen trozos de entablamento con modillones, y en el
ático los gajos se decoran con profusa ornamentación vegetal y de
hojarasca, se cierra en el centro con motivo decorativo de nubes y
rayos. Sobre los trozos de entablamento se dispone de cuatro grandes
ménsulas en las que aparecen esculturas de bulto redondo en las calles
laterales y una pintura (moderna) en la central. En la parte inferior
vemos un tabernáculo en madera dorada, con ocho columnas
salomónicas del orden corintio que sostienen una cúpula coronada con
cruz. Ha perdido toda su decoración original, conservándose sólo los
ángeles decorativos. No es infrecuente, pero no
deja de ser curioso e interesante el poder observar hoy la estructura de
un retablo mayor en su imagen primaria, en su apariencia neta y
desnuda, sin los efectos del oro y la policromía. Así podemos admirar el
proceso arquitectónico del retablo en todo su valor material, pues el
artífice por causas que desconocemos, pero que pudieron ser de carácter
económico posiblemente, a la espera de un nuevo presupuesto. No
obstante, debemos considerar que, cuando ha de ensamblarse el retablo,
toda la región se encuentra inmersa en la guerra de Sucesión. Otra
cuestión es, quién gastó la considerable cantidad de dinero importe de la
obra del retablo. Solamente podía hacerlo el arzobispado de Toledo o el
titular del señorío de Griñón, entonces D. Bernardino de Mendoza y
Toledo. Los dos retablos del crucero son de la misma época que el
retablo mayor, sólo unos pocos años posteriores. Esperamos con gran
interés, el hallazgo de la necesaria documentación para poder atribuir
75
un autor al retablo, y datar la fecha de su ensamble en el crucero de la
iglesia parroquial de nuestra villa.
HALLAZGOS ARQUEOLÓGICOS EN EL CARRAPERAL
(2006-2007)
Los romanos buscaron establecerse, al menos en Hispania, sobre
asentamientos prexistentes, utilizando el reparto de fincas ya ocupadas
y no la creación de nuevas. No obstante, en cualquier caso las haciendas
rurales dedicadas a la agricultura y ganadería suelen aparecer cerca del
trazado de diferentes vías, como es el caso de los asentamientos que han
aparecido junto a “El Carraperal. Los muchos yacimientos
arqueológicos que se conservan en nuestra Comunidad de Madrid
dibujan unos parajes con asentamientos principalmente en las vegas de
los ríos y arroyos. Viene esta aclaración como consecuencia de las
prospecciones arqueológicas de urgencia, llevadas a cabo en la
actualidad (2006-2007) al N. del parque forestal de “El Carraperal), por
encargo de la Comunidad de Madrid a la empresa TEA, que los
promotores de las viviendas sociales o particulares que allí se han de
levantar, sufragan por otro lado de obligado cumplimiento. La directora
de las excavaciones es Amparo Urbano y encargado Francisco (Frank),
sobre las unidades de ejecución SAU-10 y SAU-9). En estas
excavaciones, hasta ahora han sido hallados más de una docena de
fondos de cabaña con sus respectivas señales de enclavamientos de
postes para cubrir y sustentar los tejado, seguramente con brezo y teja
curva (tejas que luego los árabes tomaron como propia). Algunos
fondos tienen hogares en sus interiores, silos, basureros, pozos de agua,
alguno de gran profundidad. La mayor parte de estos silos están
asociados con las cabañas.
Estas aldeas generalmente estarían ocupadas por “siervos, “fiscalinis”,
“privatis”, etcétera, pertenecientes a “obispados” siempre asociados a
telares de mujeres y también ganados. Fue hallado un horno de cocer
cerámica en muy buen estado, se cree pertenecen a los siglos VI o VII
d. C.
El presente yacimiento es de enorme extensión, llegando hasta los
chalés adosados alrededor de la Fuentesanta y a la izquierda del antiguo
camino de Parla, donde se cree actuarán después. Se ha trabajado y
trabaja sobre más de una docena de tumbas con restos humanos.
76
Y unos pozos de los que
suministraban
agua
potable a las aldeas. La
tumba de un infante ha
aparecido sin losa por
recubrir, y otra ha sido
saqueada ahora, para
extraer de su interior un
molino de mano. En otro
orden de cosas, Incluso
de algunas de las
llamadas “fresqueras” y
algún “doliam” especie
de botellas de boca
estrecha para meter grano
en ellas.
El arroyo a su paso por el viejo
Camino de la Senda
Han aparecido fragmentos de cerámica paleo cristiana (S. VI), tejas,
piedras, tejas curvas, y otros con un peso total de entre 500 y 700 kilos,
y dos monedas, una al parecer del siglo III d. C.
Es posible que esta o estas aldeas fuesen el principio de Griñón, que
incluso entonces no tuviese ni nombre al tratarse de un “fundo”
episcopal. No obstante, los arqueólogos de la Comunidad catalogan la
excavación entre los siglos VI y VII y VIII d.C. Pero advierten en que,
independientemente de las piezas de interés que aparezcan, toda la zona
de prospección no se conservará, al no tener interés, una vez se estudie
y cataloguen las piezas halladas para su posterior entrega al
correspondiente museo, como pueden ser las monedas y otros objetos.
A pesar de ello el área descubierto y por descubrir son de grandes
proporciones.
POSIBLE ORIGEN DEL TOPÓNIMO DE GRIÑÓN Y OTRAS
HISTORIAS
77
Hasta el momento no hemos podido descifrar en documento alguno,
como se originó el nombre de Griñón. No obstante, hemos reiterado
que, curiosamente, este nombre descubre y detalla que se trata de una
especie de melocotón de color sonrosado y sabroso. Otra acepción del
dicho topónimo señala a velo de monja o beata. Sin embargo, no
encontramos relación de nuestra localidad con dichas acepciones, a
pesar de que en él existe desde el s. XVI, un monasterio de monjas
franciscanas clarisas. Por otro lado, si es cierto que “briñón” podemos
traducir por “griñón”, melocotón, toca, durazno, y este último por
fruto, árbol, etcétera. Es evidente que Griñón fue abundante en frutales
y huertas, acompañado todo ello con zona boscosa. Así pues, ahora
hemos hallado un nuevo topónimo para reconocer que “griñón” refiere
también a “enramada” o “cosa enredada”, por un antiguo y espeso
bosque cercano de cuya existencia ya sabemos, según apunta la
Enciclopedia de Topónimos españoles, de forma clara y precisa.
Alfonso VI tomo estas tierras después de la conquista de Toledo en el
siglo XI (1088).
LA VIDA EN LA VILLA A PRINCIPIOS DEL SIGLO XX
Evidentemente era eminentemente tranquila y sosegada. En especial
organizaban la vida alrededor de sus cotidianos trabajos, y en verano
ciertos señores influyentes de Madrid, pero con residencia de verano
aquí, conseguían hacer algo más agradable y entretenidos los meses de
estío en aquel tranquilo Griñón. Entre estos señores debemos recordar a
D. Antonio Sánchez Barrios, párroco por entonces de los Jerónimos de
Madrid y presidente de la colonia de forasteros en Griñón, también a D.
Joaquín L. Puigcerver, diputado a Cortes, y D, Félix Martín Berganza,
exdiputado a Cortes, etcétera. Hacia 1896 la prensa de la capital se
hacía eco de las famosas aguas de Griñón, por su poder higiénico y
medicinal que se llegó a intentar comercializar.
Recuerdo ver documentado cómo unos periodistas de diversos diarios
de Madrid trataron del tema de las aguas. Por entonces, las religiosas
claras franciscanas, fabricaban un finísimo licor con el que se les
obsequió. Algunas tradiciones, en particular las de origen religioso son
muy interesantes, desde luego todas ellas casi ya desaparecidas, pero
78
son tan numerosas que sería muy problemático incluirlas en este
espacio del que disponemos.
Me complace especialmente, que Griñón cuente, siendo una aldea sin
apenas importancia en el s. XVI, con las famosas “Relaciones”
mandadas hacer por Felipe II, que
son especialmente interesantes, y
que no todos los pueblos pueden
presumir de poseerlas. Y no
olvidaremos, que por Griñón
pasaba un importante ramal del
camino de Madrid a Toledo… y
también la Cañada Toledana y muy
cerca dos calzadas romanas.
Otra versión anterior a la precedente de la entrada al
edificio de los Hermanos de la Doctrina Cristiana La
Salle
El hecho de hacerla villa Enrique
III, influyó escasamente en el
futuro de la villa, pero si lo haría
beneficiando a los señoríos. Más
tarde, no obstante, en los inicios del
siglo XVIII, quedó ensamblado en
la
iglesia
parroquial
un
monumental retablo, posiblemente
de Churriguerra o de su escuela,
que hoy es la admiración de propios y extraños. Los investigadores aun
no están de acuerdo en la autoría de este soberbio conjunto, aunque
evidentemente todo apunta a José Benito de Churriguera. Virginia
Tovar apunta que D. José Caveda citaba como responsable de todos
aquellos principios aertísticos de J. B. Churriguera, de la “propia y
acalorada fantasía” de aquel siglo, y especifica diciendo del artista que
fue “un infatigable diseñador de retablos”. Influyó en gran parte la
modelística construida en parroquias, conventos o capillas del ámbito
madrileño.
79
Sus recursos formales aparecen en el retablo mayor de la parroquia de
Griñón (sea él o no el autor) a pesar de ser obra inacabada, pues carece
de dorado. No prescindió este genial artista de sus arrebolados detalles
vegetales, sus sartas florales y colgantes de frutos, que están presentes
en el retablo de Griñón, aunque este no fuera su autor. Lo mismo ocurre
con los dos maravillosos retablillos al pie del altar mayor.
Todo esto lo enmarco en el capítulo de actividades turísticas, pues tanto
el convento de clarisas, con su extraordinario retablo Renacentista, cuyo
autor de las numerosas pinturas que contiene fue Correa de Vivar, como
la iglesia parroquial no deben desistirse de visitar, así como la Casa del
Instituto secular de Formación “Alianza de Jesús por María” con la
capilla donde reposan los restos mortales de su fundador el P.
Amundarain, a punto de beatificación por el Vaticano. Un objeto por
demás curioso, conserva aun hoy en el interior de esta casa de
Formación. Se trata de una gran figura ornamental; una magnífica
bañera de mármol blanco de una sola pieza, propiedad de los antiguos
caseros, que la tradición popular en Griñón aseguraba eran distinguidos
amigos de Manuel Godoy, todopoderoso personaje dueño de los
destinos de España en los años finales del s. XVIII-XIX y favorito del
rey Carlos IV y de su esposa María Luisa de Parma. Parece que este
personaje de Godoy, disponía de dicha bañera cuando visitaba esta
mansión de Griñón, según quedó trasmitido de padres a hijos. El
edificio actual conserva el dormitorio, despacho y recuerdos personales
del fundador de las Aliadas, sacerdote de origen vasco. Es pues una
realidad, que los restos mortales de D. Antonio, un futuro santo, se
veneran en esta villa de Griñón.
La villa de Griñón, posee desde 1937 uno de los pocos cementerios
musulmanes que existían en España. Fue levantado por las nacionales,
para dar sepultura según el rito islamista, a los soldados muertos en
campaña de origen marroquí. En su interior existe una mezquita con su
minarete. Hoy es utilizado como cementerio civil musulmán.
LA GUARDIA CIVIL EN GRIÑON DESDE 1862-1864
Tan sólo 18 años después de la creación del Instituto armado de la
Guardia Civil, de carácter militar (1844),como cuerpo nacional, se
obtuvo el compromiso de la presencia de la Guardia Civil en Griñón,
80
siendo alcalde del municipio Galo Díaz, al considerar nuestro
Ayuntamiento de entonces, conveniente su establecimiento en la
localidad para una mejor seguridad pública. Dos años después de la
autorización, del Ayuntamiento habilitó la primera casa-cuartel en la
entonces calle Torrejón, 8. Años más tarde pasaría la casa-cuartel a
establecerse en la conocida "Plazoleta", hasta ubicarse de forma
definitiva, en la década de 1930 en la actual calle Villar, donde el
Consistorio cedió los terrenos y construyó un edificio, siendo Alcalde
Julio Agenjo Barrero. El 12 de julio de 1931, el puesto de Griñón se
cambió definitivamente a su actual ubicación de la forma que luego
veremos. Hemos realizado un seguimiento de los más interesantes
documentos respecto al cuartel, que aparecen en el Archivo del
Ayuntamiento de Griñón, integrado en la sig. DM 52/7. Con data del
año 1861vemos un pliego dirigido al Alcalde Constitucional de la Villa
de Griñón, con fecha de 18 de junio de 1862,que dirige la Dirección de
la Guardia Civil que dice: "Accediendo a los deseos de V. y
considerándolo conveniente al servicio público, he acordado la creación
de un Puesto de Guardia Civil en ese pueblo, a cuyo fin doy con esta
fecha las ordenes necesarias al Comandante de la misma, advirtiéndole
que según V. ha ofrecido se le proveerá de casa Cuartel que deberá
ocupar. Lo digo a V. para su inteligencia y efecto consiguientes... (sic).
Se trata pues del primer escrito autorizando el puesto en Griñón. En
1864,y una vez localizado el inmueble destinado a cuartel de la
Benemérita, hallamos otro documento, aceptando los propietarios el
importe del alquiler, por parte de su representante, que por cierto, se
trataba del convento de las Descalzas Reales de Madrid, legítimas
poseedoras de los derechos de la citada capellanía, que señala:
administrador que soy de las memorias fundadas en esta Villa de
Griñón, por el licenciado "'TL~López, arriendo al Ayuntamiento de esta
Villa, la casa número 8 de la calle denominada de Torrejón propia de la
capellanía, que aquel indicado señor dejó fundada en esta iglesia, en la
cantidad de trescientos reales anuales ... y para que conste lo firmamos
en Griñón a veinte de enero de 1864" (sic). Hay dos firmas ilegibles, y
una nota que dice: "Recibí del Ayuntamiento de esta Villa, el alquiler
del año 1863,alegando haber recibido también la del año 1864".No
obstante, sin duda debido a los malos tiempos en lo económico y en lo
político que corrían por Griñón, encontramos un comunicado de fecha
23 de junio de 1864 donde el párroco de nuestra villa reclama y solicita
la liquidación del débito de alquiler o alquileres de la casa cuartel, para
81
remitir al convento de las Descalzas Reales de Madrid, legítimas
poseedoras de los derechos de la citada capellanía.
EPÍLOGO
2013: II CENTENARIO DE LA ABOLICIÓN DE LOS
SEÑORÍOS EN ESPAÑA (LIBERACIÓN DE LA VILLA DEL
GRIÑÓN (FEUDAL)
Los feudos en los reinos de España fueron otorgados tanto a los señores
laicos como eclesiásticos, y los más importantes de ellos consiguieron
una inmunidad más o menos amplia, y que podía abarcar diversos
privilegios, desde el estar exento de impuestos, hasta una cierta
autonomía del poder real, sustituido por el del señor, que ejercía la
jurisdicción sobre una población al margen del control del Estado.
Estaba prohibida la entrada en estos feudos, llamados señoríos inmunes,
incluso a los agentes reales, lo que supuso una debilitación del poder
real al no ejercer el dominio de amplios territorios y poblaciones del
reino y un fortalecimiento del poder nobiliario.
La organización del trabajo en el feudo estaba fijado a la estructura de
la propiedad de la tierra, que presentaba dos formas principales: el
alodio, o tierra exenta de cargas, cuyo propietario podía venderla,
legarla o transmitirla a sus herederos libremente, y el señorío, o
territorio sujeto al dominio de un señor, pero en el que se dan tres
formas de posesión y explotación:
Este fragmento del cartulario de Saint Vicent de Mâçón especifica lo
que deben pagar al señor: “al llegar la Pascua, un cordero; el segar el
heno, seis piezas de moneda; al segar el trigo, una comida y una medida
de avena; al vendimiar, doce denarios, tres panes y vino; al llegar la
Cuaresma, un capón; a media Cuaresma, seis monedas...”;
Las prestaciones personales o corveas (trabajo en la reserva del señor:
labrar, sembrar, segar, acarrear, leñar, etc.); las banalidades o derechos
del ban, consistentes en la prioridad que el señor tenía sobre los
campesinos para vender o comprar algo, así como los monopolios
señoriales, que obligaban a los campesinos a usar el horno, el molino,
etc. del señor junto con el pago de una cantidad por las mercancías que
atreviesen puentes (pontazgo), caminos (peaje) o puertas de ciudades
(portazgo); obligación de dar cobijo y comida en determinadas fechas al
señor y sus acompañantes; la talla, permitir al señor quedarse con la
82
ganancia del campesino cuando tuviese necesidad suponía el mayor
abuso; finalmente el cobro de las rentas de altar (bodas, bautizos,
diezmos, etc.) de las iglesias construidas por el señor
La ciudad también estuvo, durante un cierto tiempo, vinculada al
señorío feudal. Los señores eran patronos de la ciudad, cobraban ciertos
tributos y garantizaban la ordenación del mercado. La ciudad
proporcionaba incluso rentas en metálico superiores al campo, por lo
que los señores favorecían la prosperidad de los burgos para aumentar
sus rentas y poder adquirir los productos ofrecidos por el comercio.
Será entonces cuando se produce un aumento de las cargas y
prestaciones que da lugar a las revueltas campesinas, denominadas
jacqueries en Francia, algunas de las cuales triunfan, como las remensas
catalanas, en menoscabo del poder señorial, mientras otras son
reprimidas cruelmente, como los movimientos hermandiños en Galicia;
en esta época, la monarquía se refuerza y comienza a apoyar a los
burgos para contrarrestar el poder de los nobles.
*
83
FONDOS DOCUMENTALES
Actas del I Congreso de Historia de Andalucía, II, Córdoba, 1978, 245-252.
Archivo Diocesano de Getafe (Fondo parroquial de la villa de Griñón)
Archivo General de Simancas, RGS, VII-1488, fol. 303.
Archivo Municipal del Exmo. Ayto. de Griñón.
Archivo Regional de Madrid.
Archivo Histórico Nacional
Biblioteca Nacional.
BIBLIOGRAFÍA
VÁZQUEZ GUTIÉRREZ, J. Cubas de la Sagra. Juana de la Cruz(1481-1534) «La
Santa Juana»: vida, obra, santidad y causa.
HERNÁNDEZ DE MENDOZA, D. Libro de los linajes más principales de España en
los últimos años del siglo XV.
DE MESONERO ROMANOS, R. El antiguo Madrid: paseos históricos-anecdóticos
por las calles y casas de esta villa. Tomo primero.
El Tesorero Alonso Gutiérrez y el Monasterio de San Martín de Madrid: su capilla
funeraria. M. Ángeles Toajas Roger. Anales de Historia del Arte. 2005, 15, 87-125.
ESTEBAN DE GARIBAY. tomo III de sus Obras no impresas. Genealogías hasta el
siglo XVI.
FAMILIAS ILUSTRES DEL MADRID HISTÓRICO. Enciclopedia, El Madrid
Histórico; el Madrid Medieval. José Manuel Castellanos. Ediciones la Librería. José
FRAY PEDRO DE SALAZAR. Crónica e historia de la provincia de Castilla, de la
Ordendel bienaventurado San Francisco. Madrid. Año 1612.
GARCÍA DE VALDEAVELLANO, L.: Curso de Historia de las Instituciones
españolas, Madrid, 1973.
GARRIGA, C.: «Observaciones sobre el estudio de las Chancillerías y Audiencias
castellanas (siglos XVI-XVII)», en Atti dell’Incontro di Studio (Firenze-Lucca, 25-27
maggio 1989), 2 vols., Milán, 1990.— Las Audiencias y las Chancillerías castellanas
(1371-1525). Historia, política, régimen jurídico y práctica institucional, Madrid,
1994.
GIBERT, R.: «Audiencia», en Gran Enciclopedia Rialp, III (1971), 349-351.
KAGAN, R.L.: «Pleitos y poder real. La Chancillería de Valladolid (1500-1700)», en
Cuadernos de Investigación Histórica, Madrid, 2, 1978, 291-316.
LA CHANCILLERÍA DE VALLADOLID EN EL REINADO DE LOS REYES
CATÓLICOS. Valladolid, 1981.
LUIS DE SALAZAR Y CASTRO, Historia Genealógica de la Casa de Haro (Señores
de Llodio-Mendoza-Orozco y Ayala), 1697, Pág. 226.
MENDIZÁBAL, F. «Investigaciones acerca del origen, historia y organización de la
Real Chancillería de Valladolid, su jurisdicción y competencias», en Revista de
Archivos, Bibliotecas y Museos, Madrid, 31, 1914 y 32, 1915.
84
PÉREZ DE LA CANAL, M. A. «La justicia de la Corte en Castilla durante los siglos
XIII al XV», en Historia, Instituciones, Documentos, 2, Sevilla, 1975, 383-482.
RAH, Salazar y Castro, D-13, fol. 287r y M-45, fol. 18r-v. Dado en monasterio de
Santo Domingo el Real de Madrid el 26 mayo 1494.
REVISTA JURÍDICA DE CASTILLA Y LEÓN. N.º 12. ABRIL 2007 241 Origen y
evolución de las audiencias en la Corona de Castilla
ROSA OLIVEIRA, L. de la: «Las funciones de gobierno de la Audiencia de Canarias
y normas de Derecho Administrativo de la primera mitad del sigloXVI», en Revista de
Estudios de la Vida Local, Madrid, VII, 43, 1949.
RUIZ RODRÍGUEZ, A. A.: La Real Chancillería de Granada en el siglo
XVI,Granada, 1987.
SÁNCHEZ-ARCILLA BERNAL, J.: La Administración de Justicia Real en Castilla y
León en la Baja Edad Media (1252-1504), tesis doctoral, Universidad Complutense de
Madrid, 1980.
TORRES SANZ, D.: La Administración Central castellana en la Baja Edad Media,
Valladolid, 1982.
VV.AA.: «La Administración de Justicia en la historia de España», en Actas de las III
Jornadas de Castilla-La Mancha sobre investigación en archivos, Guadalajara, 1999.
ZOZAYA MONTES, Leonor: “El Monasterio de Santo Domingo el Real de Madrid
como custodio de un arca del archivo de la Villa durante la época de Felipe II”, Iglesia
y Religiosidad en España. Historia y Archivos. V Jornadas de Castilla la Mancha
sobre Investigación en Archivos, Guadalajara, ANABAD – Castilla-La Mancha, 2002,
t. III, pp. 1513-1526.
- “Mermas de poder económico debido a la pérdida documental en los archivos de la
Villa de Madrid en tiempos de Felipe II”, en: Francisco José Aranda Pérez (coord.): El
mundo rural en la España Moderna. Actas de la VII Reunión Científica de la
Fundación Española de Historia Moderna, Cuenca, Ediciones de la Universidad de
Castilla – La Mancha, 2004, pp. 1295-1306.
-Madrid. El archivo de la villa de Madrid en la Alta Edad Moderna (1556-1606) Tesis
doctoral. 2008
85
Descargar