El Fundador - Colegio El Salvador

Anuncio
SAN ANTONIO MARÍA ZACCARÍA
VIDA DE SAN ANTONIO MARIA ZACCARIA
remona, la ciudad donde nació Antonio María Zaccaría, fue formada por los Galos
de Breno; de colonia romana pasó a ser fortaleza; luego fue destruida y
reconstruida bajo los bizantinos de Ravena y los Longobardos de Agilulfo y
Teodolinda. De prisión de Federico Barbarroja pasó a ser la primera sede de los
conjurados de Pontida. Compitió con las ciudades vecinas. A veces se encontraba
en manos de señorías y otras en manos de tiranos o mecenas. Cremona se asoma al siglo XVI
más bien como ciudad guerrera que bonachona.
C
Entre la gran fortaleza del Castillo de Santa Cruz y el pequeño Castillo del Burgo del
Santo Espíritu en la otra orilla del río Po, se extendía la ciudad con humildes casas y los palacios
nobles. En uno de estos palacios, a inicios del año 1502, nacía un niño que en la fuente bautismal
de la parroquia de San Donato recibió el nombre de Antonio María. Su padre Lázaro era de la
noble familia de los Zaccaría. También su madre, Antonieta Pescaroli, pertenecía a una familia
de nobles.
Los Zaccaría habitaban desde tiempos inmemoriales al fondo de la actual calle Beltrami.
Vivían al modo patriarcal: el jefe de la familia, Bernardo, con su mujer Elizabeth Pascuali, los dos
hijos Lázaro y Pascual con sus respectivas esposas: Antonieta Pescaroli y Apolonia Roncadelli,
los nietos Antonio María, hijos de Lázaro, Bernardo, hijo de Pascual, y Venturina, hija natural de
Lázaro, engendrada por éste antes de contraer matrimonio. La familia se ocupaba de un
floreciente comercio de paños de lana. El negocio era tan grande que era señalado en los
documentos como “palacio”.
Los Zaccaría no eran de mucha salud física. El jefe de familia, Bernardo, murió
relativamente joven, antes del inicio del siglo, y el hijo de Pascual heredó su nombre. Algunas
semanas después del nacimiento de Antonio María, en enero de 1503, una vez más la muerte
tocará la puerta de los Zaccaría dejando huérfano de padre a nuestro Santo. Un año después, en
1504, le tocará el turno a Pascual. Y en casa de los Zaccaría quedarán solo las mujeres y los
niños: la suegra con dos nueras y tres nietos…
En este ambiente sufrido, pero cálido, creció Antonio María. Era delgado y pálido,
palidez que le acompañará durante toda su vida. A juzgar por los años sucesivos de la vida de
Antonio María, no se diría que a su educación le faltase la figura paterna: en sus escritos y obras
©2007 COLEGIO EL SALVADOR

PADRES BARNABITAS

colegioelsalvador.cl
1
SAN ANTONIO MARÍA ZACCARÍA
nos revela una fuerza de capitán resoluto que entusiasma. Esto indica que su formación
fue profundamente armónica y fundamentalmente serena. Poco sabemos de su adolescencia,
sólo el episodio de la capa de terciopelo que le dio a un pobre tieso de frío, hecho que se habría
repetido en más de una ocasión. También de sus estudios sabemos poco: en Cremona habría
realizado sus estudios humanísticos de latín y griego, antes de abordar los superiores de filosofía,
medicina y, finalmente, teología.
La idea de abandonar la casa paterna puede entusiasmar el espíritu de aventura, y más
aún si es para continuar el período de estudio en una ciudad famosa por su saber (Padua). En
1520, decidido ya a hacerse médico “por honor de su familia”, realiza un acto difícil de creer si no
se conservaran los documentos auténticos en el Archivo estatal de Cremona. Con la firma del
notario Germino Salandi, el 05 de octubre hace testamento a favor de su primo Bernardo,
dejando usufructuaria a su madre; y el 16 del mismo mes hace donación irrevocable de todos sus
bienes a su madre. Sorprenden algunas cláusulas, como que la donación no puede ser revocada
por ningún motivo, ni aunque llegase a tener hijos propios. Sólo se reserva cien liras imperiales.
De este modo, Antonio María dejó Cremona para marcharse a Padua.
Una vez graduado de médico, año 1542, regresa a Cremona, donde encontró trabajo
inmediatamente, dada la peste que había comenzado en la ciudad en el verano de aquel año. Los
biógrafos hablan del palacio Zaccaría convertido en sanatorio. Posteriormente su madre lo
obligó a asumir toda la administración de los bienes. Tal vez es esto lo que le permite dar
limosna a los pobres, como lo refieren sus biógrafos.
Por esta época comenzó a frecuentar los padres dominicos del Convento de Santo
Domingo, donde tuvo por director espiritual primero a un tal fray Marcelo, y luego a fray
Bautista Carioni de Crema.
El año 1528 marca un giro importante en la vida de Antonio María: abandona la medicina
y se orienta hacia el sacerdocio. No conocemos la motivación precisa que lo haya llevado a esto
justo en un momento en que las necesidades sociales de su tierra eran muchas y urgentes, y
donde su obra de joven y activo médico hubiera sido preciosa. Es probable que el convento
cremonés de Santo Domingo, donde tenía como propio director espiritual a fray Marcelo, haya
sido el ambiente que lo preparó al sacerdocio. Era un ambiente culto, vivaz, en el cual los
problemas de la Iglesia eran sentidos y vividos a fondo: baste pensar que ese mismo año de 1528
el superior del convento, fray Bartolomé Maturi, había ordenado la Orden dominicana para
pasarse al lado de los protestantes. En aquel contexto, Antonio María sintió la viva urgencia de
la Reforma, tan invocada por los concilios pero jamás actuada. Antonio María comprendió, en
cambio, que debía hacerse desde la base, haciendo lo que era posible pero haciéndolo todo, de lo
demás se ocuparía Aquel que había muerto en la cruz por su Iglesia.
Las únicas etapas verificables de su preparación al sacerdocio fueron el estudio de la
Biblia, de los Padres de la Iglesia, ascesis y oración. Y cuando al final de aquel fatídico 1528, él
celebró su primera Misa en la pequeña Iglesia de San Vital, apareció un coro de ángeles
adorantes alrededor del altar y del nuevo sacerdote al momento de la elevación de la hostia.
Antonio María comienza la reforma en su ciudad natal. La acción fue dirigida en primer
lugar a quienes ocupaban puestos de responsabilidad: los padres en las propias familias y los
profesionales en sus funciones. Era vano soñar con un mundo nuevo si no se comenzaba por la
familia y las profesiones, los dos pilares sobre los que se construye la sociedad. Con ellos forma
un pequeño grupo de reflexión llamado “Amicizia”; su patrono es San Pablo y la tarea específica
es la reforma de las costumbres.
©2007 COLEGIO EL SALVADOR

PADRES BARNABITAS

colegioelsalvador.cl
2
SAN ANTONIO MARÍA ZACCARÍA
Además de este grupo, Antonio María se ocupó de la reforma de los monasterios,
orientó en la vida espiritual a algunas damas y coordinó los esfuerzos de algunos reformadores
solitarios. Fue tan eficaz su labor que Cremona le nombró “Padre de la Patria”, con apenas 28
años de edad.
Pero Dios le indica un nuevo camino. Deja su actividad en Cremona y se dirige al castillo
de Guastalla como capellán de la Condesa Ludovica Torelli. Y a comienzo de los años ’30 se dio
arranque a la reforma religiosa del pequeño ducado de Guastalla, en la cual tuvo parte
importante fray Bautista de Crema.
En 1530, Antonio María acompañó a la Condesa en su viaje a Milán. Aquí tuvo
oportunidad de conocer el Oratorio de la eterna sabiduría: un grupo de laicos que se ocupaban
de la reforma. Pero en la actualidad sufrían la desorientación a causa de la muerte de los dos
fundadores del grupo. Antonio María les animó a continuar en su estilo de vida. Pero lo más
destacado de esto fue su encuentro con el joven notario Bartolomé Ferrari y con el arquitecto
Jaime Morigia. Entre ellos nació una amistad destinada a producir grandes frutos. De las
conversaciones entre Antonio María, Bartolomé Ferrari, Antonio Morigia, fray Bautista y la
condesa Torelli, nació la idea de vender el feudo de Guastalla al mejor postor y cambiarse a
Milán, la gran metrópolis tan necesitada de reavivamiento espiritual, para efectuar allí el
ambicioso plan de reforma.
Parece que el definitivo cambio a Milán ocurrió a fines de agosto de 1532. Los tres
amigos (Morigia, Ferrari y Antonio María) se instalaron en una pequeña casa cerca de la iglesia
de San Agustín, lugar que les servía de habitación personal y centro de reuniones. Ya tenían en
mente fundar una nueva institución que se dedicara de lleno a la reforma. El número de quienes
acudían a las conferencias espirituales de Antonio María aumentaba día a día; entre ellos podía
contarse a laicos y clérigos.
Durante una de las acostumbradas reuniones el pequeño grupo decidió solicitar a la Santa
Sede la aprobación de su obra. El Papa Clemente VII se declaró dichoso de firmar el documento
de aprobación a perpetuidad, por tener tan buenas referencias del celo apostólico de la pequeña
sociedad. Era el 18 de febrero de 1533. De este modo nace formalmente una nueva Orden de
clérigos regulares. La bula del Papa Paulo III del año 1535 la especifica como Clérigos regulares
de San Pablo. Sin embargo este nombre pronto cayó en desuso: el pueblo prefirió llamarlos
barnabitas, debido a la primera iglesia que tuvieron los padres en Milán, dedicada a San Bernabé
(Barnaba, en lengua latina).
La comunidad no tenía ninguna regla escrita. Por la humildad de todos y el amor a la
obediencia parecía que no hiciera falta otra norma que no fuera la voz del Fundador. Sin
embargo, pensando en el provenir de la Orden, Antonio María se decidió a escribir un bosquejo
de Constituciones, no sin antes pedir oraciones a sus compañeros, luces a Dios y consejo a su
director espiritual fray Bautista de Crema. No obstante, jamás pudo concluir este documento
por las mucha actividades en que se empeñaba y por su muerte prematura. Las constituciones
definitivas, que rigen la vida y actividad de la Congregación Barnabita, fueron fruto de años de
trabajo, en el cual colaboró de un modo particular San Carlos Borromeo. La aprobación del
texto estuvo a cargo del Papa Gregorio XIII el 25 de abril de 1579.
Antonio María había comprendido que no sólo la continencia, sino también la castidad
conyugal es don de Dios; por eso, y anticipándose en siglos al Concilio Vaticano II, subrayó en
su acción formadora la importancia del matrimonio como medio de mutua santificación entre los
esposos. En un siglo de libertinaje era preciso devolver al matrimonio cristiano toda su belleza y
dignidad. Y aprovechando que a las reuniones del Círculo de la eterna sabiduría asistían laicos
©2007 COLEGIO EL SALVADOR

PADRES BARNABITAS

colegioelsalvador.cl
3
SAN ANTONIO MARÍA ZACCARÍA
de ambos sexos, les compromte en una asociación piadosa y apostólica, llamada Orden
Tercera de los Casados, la que debe tener una finalidad bien precisa: la santificación de los
miembros para contribuir mediante la acción y el ejemplo a cristianizar el ambiente familiar y
social.
No todo fue fácil para este pequeño grupo de reformadores. Hubo tanto empeño en su
obra, y tantas las conversiones que originaban, incluso entre los nobles de la ciudad, que pronto
despertaron las envidias de las gentes. Nuestros primeros padres no sólo eran objeto de burlas,
sino también de amargas acusaciones ante el tribunal de la Inquisición. Se les tachó de fanáticos,
de atentar en contra de la dignidad de la nobleza y de prácticas contrarias a la fe. Acusaciones
que no pudieron ser probadas en ningún juicio.
San Antonio no sólo dio vida a los Barnabitas y a la Tercera Orden de los casados, sino
además a una congregación femenina. Al inicio sólo se trataba de un grupo de mujeres reunidas
en torno a la Condesa Torelli, pero con la firme dirección de Antonio María. Paulatinamente se
fueron entusiasmando por una vida de total entrega al Crucificado y, por amor suyo, al servicio
apostólico. El Papa Paulo III las aprobó como congregación el 15 de enero de 1535, bajo el
nombre de “Angélicas de San Pablo”.
Con estos tres grupos apostólicos, San Antonio se lanzó de lleno a la tarea de la reforma.
Célebres fueron las misiones de Vicencia en 1537, de Verona en 1542, de Venecia en 1544, de
Brescia en 1547, de Ferrara en 1548, etc.
Tenía el Santo poco más de 36 años cuando se sintió cansado de muerte. Había recorrido
un largo camino: de Cremona a Guastalla, y después a Milán. De Milán a Vicencia y los demás
lugares de misión; y de nuevo a Milán para continuar con la formación de los Barnabitas y las
Angélicas y hacer frente al problema de la adquisición de la futura y definitiva sede para la
Congregación. Aunque breve, la vida de Antonio María fue de una belleza espiritual
extraordinaria, sólo comparable a una puesta de sol, que luego de iluminar el día se sumerge en
los abismos de la muerte con la serenidad de quien lo ha dado todo.
Consciente de su deteriorado estado de salud, pide ser trasladado a Cremona para morir
en la compañía de su madre. Poco antes de morir llamó a sus hijos espirituales y les reveló una
visión mística en la que el mismo Apóstol San Pablo le anunciaba que a su obra le esperaban
momentos difíciles, pero que jamás se extinguirían los barnabitas en el mundo. A las 15 horas
del sábado 05 de julio de 1539, mientras las campanas tocaban para la oración de vísperas de la
octava de San Pedro y San Pablo, Antonio María dejaba este mundo. En su última carta,
dirigida al matrimonio Omodei, se lee: “No quiero que seáis santos pequeños: os quiero grandes
santos. No digáis nunca: ¡solamente hasta aquí!, en vuestras ascensiones espirituales, porque
siempre queda cuesta por subir. Es preciso que corramos como locos no sólo hacia Dios, sino
también hacia los prójimos, porque en ellos entregamos a Dios lo que no podemos darle
directamente, no teniendo El necesidad de nuestros bienes”.
Antonio María fue canonizado el 27 de mayo de 1897 por el Papa León XIII, luego de
una ininterrumpida fama de santidad verificada desde el mismo día de su muerte. Es sabido que
la Santa Sede requiere de tres milagros probados para confirmar a un santo como intercesor ante
Dios. Estos tres milagros se verificaron entre 1873 y 1876: dos curaciones a enfermos graves en
su propia familia, Paola (curada de una enfermedad a los riñones y de un tumor a la garganta) y
Francesco Aloni (curado de un tumor que le provocaba múltiples llagas en el cuerpo), de
Cremona; y otra a Vincenzo Zanotti (curado de várices), de Castagnolo Minore. En cierto
modo, Antonio María había vuelto a ejercer la medicina.
P. Humberto Palma
©2007 COLEGIO EL SALVADOR

PADRES BARNABITAS

colegioelsalvador.cl
4
SAN ANTONIO MARÍA ZACCARÍA
Contexto histórico de
San Antonio María Zaccaría
uando estudiamos o enseñamos historia solemos decir que el mundo moderno
comienza con la invención de la imprenta o con los viajes de Colón, señalamos
nombres y fechas, casi como queriendo afirmar que de un día para otro el mundo
antiguo y oscurantista -nada más lejos de la verdad- se halló totalmente renovado.
Como si la fuerza renacentista hubiese irrumpido de repente en la vida de la sociedad y de las
personas del s. XV.
Me viene a la mente una reflexión de una escritora italiana, con relación a estos cambios
epocales, aunque si éste ocurre cinco siglos más tarde: "(…)El 1º de Enero del año 2000 los
pájaros se despertarán a la misma hora que el 31 de diciembre de 1999, cantarán de la misma
manera y, al terminar de cantar, irán en busca de alimento como el día anterior. Para los
hombres, en cambio todo será distinto, habrá la sensación de haber atravesado una valla
importante en la senda humana. Hay muchos que esperan que una lluvia de azufre caiga esa
noche, pero lo vital es cambiar el rumbo del mundo - y en ese sentido hablamos del fin del
mundo- y dedicarse con buena voluntad a la construcción de un mundo nuevo más justo y más
humano" 1.
La percepción de estos cambios era evidente sólo para algunas personas de la época que
queremos vislumbrar; la mayor parte de los hombres y mujeres del s. XV transcurría su vida sin
sobresaltos y sin mayor conciencia de las transformaciones que ocurrían.
Para entender el siglo XVI debemos comenzar desde más atrás, sobre todo con relación a
la Historia de la Iglesia de aquel tiempo, es preciso concadenarnos a acontecimientos previos.
C
 A propósito de Renacimiento
on este nombre indicamos en historiografía un período que va más o menos desde la
mitad del s XIV hasta la mitad del s. XVII. Se refiere a un "renacer" de lo clásico por
sobre la barbarie, particularmente referida a Italia. Tiene mucha relación con el
humanismo; Comprende a éste como su inicio; como una afirmación del pensamiento reflexivo y
crítico. Dice relación con el movimiento cultural y el periodo histórico en que prevalece la
humanitas. Se distancian ambos en el sentido de que el Renacimiento vendría a hacer prevalecer
la ciencia y la naturaleza.
El humanismo representaría más bien a la actitud espiritual de una élite; las ideas
humanistas se esparcieron a través de contactos personales, intercambios epistolares y viajes,
multiplicación de impresos, con claras tendencias idealistas. Cortes principescas italianas y
apertura de universidades son el preámbulo de dicho movimiento cultural y social. Era una
especie de ascésis, en el sentido que su solvencia económica les permitía retirarse del mundo y
cultivar las dotes del alma, salvaguardando la libertad y formando la personalidad, en este
sentido se aparta de la religión, ya que el cristianismo, para los humanistas, era sólo una filosofía
práctica de la vida conforme a razón, despojándolo de todos los elementos espirituales y
morales2.
C
1
2
Susanna Tamaro, Va' dove ti porta il cuore
El ideal de Erasmo era el cristiano formado, no el hombre piadoso, según consta en su Manual del soldado cristiano
©2007 COLEGIO EL SALVADOR

PADRES BARNABITAS

colegioelsalvador.cl
5
SAN ANTONIO MARÍA ZACCARÍA
Burckhardt en su trabajo La civiltá del Rinascimento in Italia, se detiene en la doctrina, la
praxis política, en las costumbres y las fiestas y el arte de los italianos, que los muestra
fuertemente ligados a la tierra, contrarios a la ascésis, a la teología y a la renuncia que
caracterizaban al medioevo. Con él florece la tesis de la "ruptura"; De hecho, a partir de
Burckhardt varios estudiosos se encargaron de desmantelar esta teoría pagana del Renacimiento.
En este sentido, es brillante la intuición de Pastor en su "Historia de los Papas"; trae los hechos tal
como son sin evitar las fracturas entre las visiones diversas; lo que ha permitido poder vislumbrar
una renovatio religiosa que desembocará, más tarde, en las reformas protestante y católica.
Hay quienes son tentados de ver cristianismo sólo en el medioevo, y considerar el período
posterior como una negación de lo humano, llegaría a ver en el renacimiento una primera
diferenciación epocal, así se haría una oposición y una ruptura, lo que llevaría a oponer el
cristianismo del Medioevo al paganismo renacentista; negando así aquella ley fundamental de la
historia que es la continuidad.
Yo me atrevo a afirmar que, sobre la base de la ley de continuidad, el Renacimiento
continúa al Humanismo (como períodos distintos) y éste, a su vez, continúa el Medioevo.
 Un mundo variado y en crisis
ada acción humana está condicionada por su ser-en-el-mundo, aunque esto no significa
quitar el valor a las decisiones humanas o eximirlas de responsabilidad; es este mismo
campo de libertad que es moldeado poderosamente por las circunstancias externas.
Hay algunos aspectos fundamentales para entender el marco histórico que queremos proponer y
que, si bien no agotan toda la temática social, política y religiosa de fines del s XV y mitad del s
XVI, si que posibilitan entender la realidad contemporánea.
El s. XV trae una reorganización de la vida económica, desde la crisis económica a causa
de la peste negra (1340-80) y va reafirmando una economía financiera. Esto convulsiona y
transforma la vida de todos los componentes de la sociedad. Ya no se trata de una economía
meramente ligada a la tierra sino que se diversifica en el comercio y la producción.
La Iglesia basaba su economía en la tenencia de la tierra, el diezmo y la renta provenían
de la agricultura. La hambruna y la carestía, producto de la peste y de las innumerables guerras
que depredaban los campos, provocan un éxodo masivo hacia la ciudad y una devaluación de la
tierra siempre creciente; la Iglesia va perdiendo paulatinamente sus bienes, los vende por
necesidad o los hipoteca a los judíos, contrayendo siempre más deudas.
Toda la vida de la Iglesia entra en crisis; los estudios en las Universidades decaen o
desaparecen; las órdenes no pueden enviar a estudiar a todos sus prosélitos, la vida monástica
debe procurar el sustento y descuida su celo y ascésis3. Así poco a poco la Curia romana debe
basar su alicaída economía en el sistema de impuestos.
El siglo XV convierten en tópico general las quejas y acusaciones contra la política
financiera de la Curia… todos hablaban de ella hasta quienes no se veían afectados en nada.
La diversidad de condición social y moral entre los sacerdotes y obispos de zonas
urbanas y rurales es siempre más fuerte. La escala de ingresos de los curas y abades del campo es
paupérrima, mientras que los que se hallaban en las ciudades se ven siempre más afortunados.
Aún así la cantidad de postulantes al sacerdocio era altísima. En España, por ejemplo, se
habla que en los tiempos de Colón, hay un 10% de su población adscrita al sacerdocio.
La formación, en general es muy modesta, se enseñan a los seminaristas, ante litteram, (ya
que sólo con Trento tendremos seminarios formales) los rudimentos del Latín. Menos aún eran
quienes accedían a estudios universitarios.
C
3
"La guerra transformó a los monjes en soldados: la inseguridad de los caminos proporcionó a los obispos un pretexto real o ficticio para
dejar de visitar y residir en su diócesis. La pobreza obligó a los párrocos rurales a ganarse el pan en modo distinto" Nueva Historia de la
Iglesia, Reforma y Contrarreforma, Cristiandad, Madrid 1964, p.31.
©2007 COLEGIO EL SALVADOR

PADRES BARNABITAS

colegioelsalvador.cl
6
SAN ANTONIO MARÍA ZACCARÍA
Los monasterios no difieren mucho de la situación en que se halla los demás
estamentos eclesiásticos. Pero aquí hay fuertes elementos reformistas, sobre todo en Italia y
España; Subiaco es el alma mater de esta reforma benedictina; los que no alcanzan su reforma se
vuelven asociaciones de canónicos, sin mayor fuerza espiritual.
Las comunidades de las ordenes mendicantes se hallan en una perfecta alternancia de
decadencia y de anhelos de reforma; se suprime la clausura con cualquier tipo de excusas
banales, se abandona la vida en común y muchos frailes acceden a la propiedad privada; heredan
las tierras familiares, legan y testan como cualquier burgués. Otros conventos entran en un plan
de reforma fuerte -baste señalar que la misión de Vicencia emprendida por nuestros primeros
padres consiste particularmente en una reforma de los conventos y monjas de la ciudad- tomada
con mucha seriedad4.
Si bien hubo quienes dentro de la Iglesia hicieron distinciones morales y colusiones
morales que les permitieron crear fortunas - y en esto los papas ligados a los florentinos sabían
muy bien actuar- cualquier escrúpulo moral se acababa dando una buena cantidad del dinero mal
avenido, en préstamo o usura5 a obras de bien y caridad.
Cabe señalar, además, toda una revolución urbana que se va planteando en esta época; la
importancia de la ciudad por sobre cualquier otra formas de agregación y la competencia tenaz
entre sus habitantes por llevar su gobierno y competir en fama con los vecinos de otras ciudades.
Esto acarrea una pauperización campesina, la intromisión del Cabildo o Junta citadina en los
asuntos eclesiásticos. Los habitantes de la ciudad accedían a bienes que estaban lejos de otros
estamentos.
En rápida decadencia entran las instituciones feudales, y muchos campesinos -incluso
caballeros venidos a menos- caen en el bandolerismo y en varias acciones de inseguridad
pública6. Era frecuente que los campesinos llegaran a aumentar el número de las ciudades como
jornaleros en las industrias manufactureras que se creaban.
En política las cosas también se convulsionan fuertemente, la urbanización y el aumento
de poder de la burguesía, ponen en manos del Cabildo citadino siempre un poder mayor, esto
acarrea fuertes pugnas y oposición a las leyes emanadas del Imperio o de los tronos reales. El
inicio del s XVI haya a Europa muy atomizada; y se va vislumbrando como única autoridad la
del Rey que se convierte en el único garante de la libertad de las ciudades de su reino, todo el
resto - Emperador, Papa o Dietas - es visto como obstáculo para la libertad y la riqueza de las
ciudades o naciones.
Por ende, el rey se entromete siempre más en los asuntos eclesiásticos; el Jus Patronatum
se refuerza y pone en manos del monarca la administración de todos los cargos eclesiásticos.
Debemos señalar que, en este campo, Alemania es la nación que más sufre los efectos del
regionalismo; este factor influirá decisivamente en la Reforma protestante. Otros países
fortalecerán su iglesia nacional con más éxito.
4
Señalamos al general dominico Cayetano que a inicios del s XVI emprende una reforma de observancia en su Orden, lo mismo ocurre
con los frailes menores y, poco a poco, la reforma de la vida religiosa se actúa con fuerza hasta alcanzar todas las órdenes; llegando a
niveles profundos como en el caso de Juan de la Cruz y Teresa de Avila, en el Carmelo.
5
Cabe recordar que los cristianos no podían realizar préstamos por la eventual usura del interés; una disputa preparada por Juan Eck, un
maestro que defendía el derecho al cobro de interés al 5%, llegó con sus disputas hasta Bolonia, donde le apoyaron incluso los dominicos
y varios católicos más. Pero en general hasta el s. XVIII la Iglesia católica condenó toda forma de interés.
6
"El desarrollo del arte de la guerra, la introducción de las armas de fuego y los ejércitos de lansquenetes hicieron realmente innecesarios
a los caballeros (…) el caballero no servía ya al Imperio, sino únicamente a sí mismo" Cf. Nueva Historia de la Iglesia, p.35.
©2007 COLEGIO EL SALVADOR

PADRES BARNABITAS

colegioelsalvador.cl
7
SAN ANTONIO MARÍA ZACCARÍA
 Una Iglesia tambaleante…en búsqueda de una reforma
uchos de los que lean estas líneas estarán habituados a hablar de Contrarreforma, para
señalar este período de la historia eclesiástica- pero hoy podemos con mucha
seguridad que la reforma de la Iglesia es un movimiento independiente de la reforma
protestante, o al menos sólo una parte tiene que ver con Lutero u otros reformadores. La reforma
católica no fue provocada por el luteranismo y se proyecta mucho más allá de una simple
confrontación con él.
Sin duda que la reforma protestante estimuló fuertemente a la Iglesia a renovarse. Se
trata de elaborar acciones para contrarrestar el paganismo renacimental, la propaganda luterana
y los nacionalismos; cada error o exceso que atacase la fe, las costumbres y la jerarquía.
La gran mayoría de los reformadores no quería una reforma que llevase a la escisión de la
cristiandad, más bien una reforma de la Iglesia única, común a todos. Al fracasar esta reforma in
capite et membra, se llega a la escisión: según esto la reforma protestante no sería más que una
respuesta al yerro de la reforma católica de los ss XIV y XV, que no facilitó ni una vuelta al
estado primigenio y menos una adaptación a nuevos hechos y apertura hacia las necesidades
nuevas.
Hay una ruptura entre Sacerdotium et Imperium, para asegurar la libertad de la Iglesia se
debió debilitar el poder del Imperio, pero el poder espiritual ya no estaba preparado para
gobernar un mundo siempre más consciente de su independencia.
El desarrollo del capitalismo y el enriquecimiento de ciertas zonas urbanas, provocan en
la Iglesia una crisis fuerte desde el punto de vista financiero y moral.
M
Las prebendas y limosnas son apetecidas por clérigos que ven una merma siempre mayor
en sus ingresos. Muchos de ellos no residen en su parroquia, y aquí nos referimos a cargos de
llevada importancia. El cardenal Hipólito de Este, arzobispo de Milán -contemporáneo a nuestro
fundador- no visitó ni una sola vez su diócesis en los treinta años que van desde 1520 a 1550, esto
nos da el calibre de la situación.
La fuerte difusión del concubinato -aquí se habla de un tercio del total de los clérigos- es
un mal difuso y en casos ya casi no aprecia como escándalo, sobre todo en las aldeas en que los
curas laboraban el campo. Generalmente se les aplicaba una multa, con el deber de abandonar a
la concubina, cosa que no ocurría casi nunca. Lo común era que muchos clérigos intentasen que
los hijos habidos del ilícito, ocupasen sus mismos cargos… y Roma concedía esta dispensa con
facilidad y frecuencia.
Esto no quiere decir que el resto de los clérigos no fuera ejemplar en su conducta, nos
quedan miles de testimonios de curas y obispos preocupados de su grey, de quienes se entregan
al servicio de los más débiles. Mayor mérito aún si se piensa que se trata, en general, de hombres
autoformados, sin conexión a un seminario y sin el celo del propio obispo. Pero es allí donde se
ve los inicios de una verdadera reforma católica, que se actuará en los siglos venideros.
 La piedad de los seglares
s éste un elemento vital para entender los tiempos que estudiamos. Es de este ámbito que
surgen nuevas ideas y solicitaciones para una reforma de la vida cristiana desde la base.
Como elemento aglutinante tenemos la DEVOTIO MODERNA aquella piedad cálida,
aunque de índole un poco pasiva, que insistía sobre todo en la imitación íntima y personal de
Cristo y desatendía el poder de la Iglesia en el orden de la gracia. A este movimiento adhieren
muchos personajes que buscan una renovación de la Iglesia. Surge la crítica a las peregrinaciones
E
©2007 COLEGIO EL SALVADOR

PADRES BARNABITAS

colegioelsalvador.cl
8
SAN ANTONIO MARÍA ZACCARÍA
y reliquias de la Edad Media en pro de una religiosidad más pura.
Hacia el final del s XV hallamos varios grupos de personas que más con el ejemplo que
con la palabra predicaban dos principios que lentamente se transformaron en ideas motoras de la
renovación espiritual de la Iglesia. A) cada cual debe iniciar la reforma a partir de si mismo y B)
no se deben transformar las instituciones de la Iglesia, sino más bien sus ministros7.
Hay una gran diferencia entre reformadores protestantes y católicos; los primeros se
preocupaban más bien del éxito que tuviera su obra, los segundos de la santificación personal.
Dentro de estos hay humildes miembros de fraternidades y círculos cuyo único fin es promover
el fervor y dar buen ejemplo "para radicar y plantar en nuestros corazones el divino amor"8.
El mismo año en que Lutero publicaba sus tesis sobre las indulgencias, llegaba a Roma el
Oratorio del Divino Amor. En su origen se hallaban fraternidades caritativas, especialmente en
Génova. Con cuarenta miembros, de los cuales sólo podían haber cuatro sacerdotes. Sus
miembros cultivaban la oración y la caridad, al servicio de enfermos y romeros. Se extiende a
varias ciudades de Italia, con la meta de santificarse mutuamente: de aquí partirán algunas
asociaciones de clérigos regulares:; Teatinos, Somascos y Barnabitas.
 El papado
l traslado a Aviñón, el asalto de la autoridad papal por parte de Marsilio de Padua
(Defensor Pacis) y Ockham y el gran Cisma occidental, el Conciliarismo, etc, habían
debilitado a la Iglesia, introduciéndole gérmenes de división y rebelión. Pero en la misma
Curia romana hay signos de buena voluntad y disposición para la reforma real del aparato
eclesial.
Desde Sixto IV (1471) a León X, los papas favorecen el nepotismo y la ineptitud. La
licencia en las costumbres aparecía públicamente incluso en personas investidas de altísima
dignidad.
Al inicio del s. XVI llega a la cátedra de Pedro Alejandro VI, experto administrador,
elocuente, noble pero sin el más mínimo espíritu sacerdotal. Luego Pío III, muy honorable y
piadoso, murió a veintiséis días de su pontificado. Le sucedió el cardenal Giuliano della Rovere
quien tomó el nombre de Julio II..
Julio II, muy soldado y poco papa, inauguró el concilio Lateranense V, promulgando
varios decretos para promover la vida eclesiástica entre cardenales y prelados, para la instrucción
de los fieles, pero poco o nada ayudó a la reforma católica.
En la historiografía el papa León X aparece como el que allanó, por omisión, el camino a
la reforma protestante; se abstiene durante dos años de actuar contra Lutero ofreciendo un clima
adecuado para el desarrollo de sus postulados, y la ayuda de los príncipes alemanes.
Luego de la muerte del frívolo León X, en Enero de 1522 Adriano de Utrech, cardenal de
Tortosa fue elegido papa -Adriano VI, el último papa alemán-, había sido consejero de Carlos V,
era un hombre de vida intachable y buena fe pero incapaz de comprender la cultura renacentista
italiana; Fue despreciado por los romanos, que lo apodaron "il barbaro". Su tarea principal era la
reforma de la Curia romana. Veintidós meses después, es elegido papa el cardenal Giulio de'
Medici, con el nombre de Clemente VII, su idea era más política que espiritual, trataba de
liberarse de los Austrias que lo cercaban por Nápoles y Milán. El papa pensaba como un
príncipe italiano, aunque ágil y cumplidor (lo que lo distinguía de su primo León X, de cruel
ligereza).
E
7
Era lo que Egidio de Viterbo expresó en el discurso inaugural del V Lateranense: "Homines per sacra mutari fas est, non sacra per
homines
8
Con los oratorios y fraternidades se conectan varias obras de asistencia material y corporal, sólo en Roma en cuarenta años (1513-55) se
cuentan catorce instituciones erigidas con este fin.
©2007 COLEGIO EL SALVADOR

PADRES BARNABITAS

colegioelsalvador.cl
9
SAN ANTONIO MARÍA ZACCARÍA
Ante el inminente peligro turco, el papa inicialmente intenta unir a las potencias
cristianas y se entra en una seguidilla de guerras. Paces y alianzas que aniquilan cualquier
intento de unidad. El Emperador Carlos V, quien apoya la política antiprotestante, muy pronto
entra en pugna con el Papa, hasta incluso amenazarlo de convocar un Concilio universal lo que
aumentaría la autoridad imperial a desmedro de la papal.
A fines de 1526 hordas alemanas cruzan los Alpes y se unen a tropas españolas avanzaron
hasta la ciudad eterna, llenos del sentimiento alemán de profundo antirromanismo. Así el 6 de
mayo de 1527 se hace un feroz ataque a la ciudad, con gran mortandad y pillaje. El Sacco di
Roma es el castigo a la roma principesca; El papa se refugia en el castillo del S. Angel hasta
entregarse el 5 de Junio para convertirse en prisionero imperial. Hubo de entrar en tratativas
con el Emperador, a cambio de su libertad; el 5 de Noviembre de 1529 se reúnen en Bolonia y el
24 de febrero de 1530, en San Petronio, Carlos V recibe de manos del papa la corona imperial..
Clemente VII muere el 25 de Septiembre de 1534, fue él quien dio la bula de aprobación de los
barnabitas, aún cuando es considerado como uno de los peores hombres que ocuparon la cátedra
de Pedro. Funesto, según Ranke, porque no dio ni un paso decisivo para la renovación de la
Iglesia, ni quiso el Concilio que debiera haberse celebrado mucho antes de Trento, y pensó que la
unidad de la Iglesia podía asegurarse por medios políticos y diplomacia. Su ineptitud ayudó a la
dilagación protestante y a las guerras de religión.
 Reforma en acto
odos los elementos señalados con anterioridad nos ofrecen la posibilidad de captar la
envergadura de las transformaciones sociales y religiosas que se ponen en acto a partir
del s XV y que ponen el marco histórico a los hechos de la vida y obras de nuestro santo
fundador.
La sucesión histórica nos ofrece elementos de juicio para señalar que, si bien fue una
época difícil y de cierta desorientación a nivel de la vida eclesial -cosa que no difiere mucho de
nuestros tiempos, por lo demás- ofrecía motivaciones para un esfuerzo renovador, que partiera
de la propia experiencia. Antonio María Zaccaria supo leer estos acontecimientos y actuar la
gracia divina para una verdadera reforma.
T
Miguel A. Panes, barnabita.
©2007 COLEGIO EL SALVADOR

PADRES BARNABITAS

colegioelsalvador.cl
10
Descargar