¿Es tu estilo de vida saludable?

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¿Es tu estilo de vida
saludable? Cinco hábitos para
corregir en 2015
Objetivos realistas, concretos y fáciles de recordar para iniciar un
año mucho más saludable y activo
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Por ISABEL MEGÍAS

1 de enero de 2015
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Imagen: annahoychuk
Llega el nuevo año y, en estos días, hacemos balance del año pasado con
la intención de mejorar nuestra vida en algunos aspectos. Los temas
relacionados con la salud suelen preocuparnos bastante, de manera que
son muchos lospropósitos de año nuevo que nos hacemos relativos al
estilo de vida. La dieta y la actividad física son temas clave
relacionados con la salud y siempre existe algún propósito en este
ámbito candidato para ser mejorado. Pero, ¿cuáles son los propósitos
estrella para conseguir que nuestro estilo de vida varíe? Aquí
enumeramos los cinco hábitos clave para mejorar nuestro estilo de
vida.
Propósito 1: aumenta tu actividad y ejercicio
físico
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la inactividad física es
el cuarto factor de riesgo relacionado con la mortalidad mundial y está
relacionado con el 6% de las muertes registradas en todo el mundo. La
mayoría de sociedades industrializadas presentan hoy día un escaso nivel
de actividad física, lo cual está relacionado con mayor riesgo de niveles de
tensión arterial elevada, cardiopatía coronaria, accidente cerebrovascular,
diabetes, cáncer de mama y de colon, depresión, etc.
La actividad física es también un aspecto clave del control del gasto
energético, de manera que es fundamental en la prevención y tratamiento
de enfermedades muy prevalentes hoy día, como el sobrepeso y la
obesidad. Cualquier movimiento corporal que exija un gasto de energía es
considerado como actividad física; mientras que el ejercicio físico es
una variedad de actividad física planificada, estructurada y repetitiva que
se realiza para mejorar o mantener uno o más componentes de la aptitud
física. Cuando hablamos de deporte, nos referimos en cambio a una
actividad física que se practica de acuerdo a unas reglas preestablecidas.
Las personas sedentarias deberían intentar aumentar su actividad física,
para empezar, a base de un incremento de las actividades diarias,
como subir las escaleras a pie y coger menos el ascensor, recurrir menos
al coche ydesplazarse caminando, por caminos y rutas más largas,
trabajar en el jardín o en el huerto o bien sacar a pasear al perro.
Además, hay que intentar aumentar el ejercicio físico, mediante metas u
objetivos concretos y alcanzables, según el estado físico de cada persona.
Una buena meta con la que empezar sería caminar rápido o ir en
bicicleta durante 20 minutos, unas tres veces por semana.
Propósito 2: asegura que tu dieta tiene 5
raciones de fruta y verdura cada día
Existen multitud de evidencias científicas que demuestran que el consumo
de fruta y verdura está relacionado con menor riesgo de mortalidad y de
padecer enfermedades como el cáncer y enfermedades cardiovasculares,
entre otras.Frutas y verduras son alimentos con un elevado contenido
en agua, vitaminas, minerales y antioxidantes. Contribuyen de manera
importante a mantener la ingesta de fibra dietética en los niveles
recomendados y poseen un escaso valor calórico y contenido en grasa, de
manera que ayudan a mantener el equilibrio calórico.
La estrategia 'Cinco al día' surgió con el objetivo de fomentar el consumo
de frutas y hortalizas frescas, puesto que tan solo una escasa parte de la
población consume las cinco raciones diarias recomendadas por los
expertos (habitualmente, dos raciones de verdura y tres raciones de fruta
al día). La idea es plantearse objetivos realistas, que se puedan mantener
en el tiempo y que nos ayuden a aumentar el consumo de fruta y verdura
diarias. Si el consumo actual es nulo, podemos comenzar planteándonos
tomar, al menos, una ración de fruta y una ración de verdura al día. Si
vemos que ha llegado la hora de cenar y no hemos cumplido estos
objetivos en todo el día, la cena debería contar sin duda con estos
alimentos. Así pues, una buena opción es incorporar alguna ensalada
fresca, o verdura a la plancha o al horno, y asegurarnos de que el postre
de esa comida será una fruta fresca.
Propósito 3: evita la bollería
Según datos de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición
(ahora AECOSAN), la bollería (croissants, bollos, churros o galletas) es un
tipo de alimento que consume gran parte de la población con mucha
frecuencia y a diario; mientras que los expertos nos avisan de que este tipo
de alimentos deberían consumirse de manera ocasional. La bollería es rica
en grasa y en azúcares y contribuye al desequilibrio calórico, de manera
que puede promover el sobrepeso y la obesidad.
Así, si somos consumidores habituales de este tipo de alimentos,
deberíamos intentar una disminución en su consumo. Cambiemos ese
croissant, o esas galletas del desayuno o la media mañana, por un
bocadillo con embutido magro y acompañémoslo con alguna fruta fresca o
frutos secos. Será mucho más saludable.
Propósito 4: mantén el equilibrio alimentario en
las comidas principales
Una dieta sana y equilibrada es aquella que permite que nuestro
organismo funcione de manera óptima y evita que aparezcan
enfermedades relacionadas con la alimentación. Para conseguir una dieta
equilibrada, debemos potenciar el equilibrio dietético de las comidas
principales, comida y cena. Una comida equilibrada debería contener
verduras crudas o cocinadas, alimentos proteicos magros (carne, pescado
o huevos) y una cantidad moderada de alimentos feculentos (pan, pasta,
cereales y legumbres). Los siguientes son dos ejemplos de comidas
equilibradas:

Puré de calabaza, cebolla y patata, con lenguado a la plancha. De postre:
uvas.

Ensalada completa con brotes verdes, tomate, zanahoria, pepino,
lentejas y pollo. De postre: pera.
Es muy importante planificar los menús y la compra semanal de manera
organizada, para asegurar que las comidas son siempre equilibradas.
Propósito 5: evita el exceso de azúcares y
alimentos ricos en azúcares
La prevalencia de obesidad ha aumentado en los países desarrollados de
forma alarmante. El desequilibrio energético provocado por un descenso
de la actividad física y un aumento del consumo energético son la base de
este problema. En este sentido, el exceso de azúcares en nuestra dieta
puede promover un exceso del consumo energético, puesto que aporta
4Kcal por cada gramo. Un buen propósito para el año que comienza es
evitar el exceso de azúcar en la dieta, así como el consumo frecuente y
regular de bebidas azucaradas y el abuso de alimentos ricos en azúcar,
como la bollería, la pastelería y los dulces.
ETIQUETAS:
adelgazar, azúcar, dieta
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