Consejo de la Magistratura - Poder Judicial de la Nación

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Consejo de la Magistratura
RESOLUCION Nº 37/06
En Buenos Aires, a los 2 días del mes de marzo del
año dos mil seis, sesionando en la Sala de Plenario del Consejo
de la Magistratura del Poder Judicial de la Nación, con la
Presidencia del Dr. Juan C. Gemignani, los señores consejeros
presentes,
VISTO:
El Expediente 75/99, caratulado "Pandolfi Oscar Inaudi Marcelo c/ titular Juzg. de Zapala Dr. Rubén A. Caro",
y
sus
acumulados,
expediente
105/00
caratulado
"Remite
presentación "Paparatto Cecilia s/ juicio político contra en
Dr. Rubén A. Caro", y expediente 200/01 caratulado "Canevaro,
Pedro José c/ titular Juzgado Federal de Zapala Dr. Rubén
Caro", de los que
I. OBJETO.
Este Consejo de la Magistratura solicita la remoción
del Doctor Rubén O. Caro, titular del Juzgado Federal de
Zapala,
por
su
actuación
en
la
instrucción
de
la
causa
"Carrasco I", por la causal de mal desempeño (artículo 53 de la
Constitución Nacional).
resultaron, para la sociedad en su conjunto, la muerte de Omar
Octavio Carrasco, un soldado recién ingresado a servicio. Estos
terribles
hechos,
desencadenaron
reformas
estructurales
profundas en el servicio militar, produciendo su derogación,
para arribar finalmente a un servicio voluntario. Pero aún hoy,
la institución judicial se encuentra en deuda de una respuesta
respecto de la actuación de uno de sus integrantes, arribando
a la solicitud que se invoca.
II. DE LAS DENUNCIAS.
II.a.
Expediente
75/99
del
Consejo
de
la
Magistratura, caratulado "Pandolfi Oscar- Inaudi Marcelo c/
titular Juzg. de Zapala Dr. Rubén A. Caro":
a)
La H. Cámara de Diputados remite las actuaciones
88-P-98 el 15.2.99, de acuerdo con la Cláusula Transitoria
Decimocuarta de la Constitución Nacional.
Los denunciantes, los Dres. Oscar Raúl Pandolfi y
Marcelo Alejandro Inaudi, imputan la causal de mal desempeño en
el ejercicio de sus funciones y posible comisión de los delitos
de abuso de autoridad, violación de los deberes de funcionario
público, prevaricato y encubrimiento calificado en concurso
aparente de leyes o en concurso ideal tres veces reiterado, y
en concurso real con el delito de falsedad ideológica en
instrumento público, al Dr. Rubén O. Caro, conductas observadas
Consejo de la Magistratura
b.2. El expediente 606-P-95 (en el cual la Comisión
de Juicio Político produjo abundante prueba, y consta de tres
dictámenes acompañando el expediente: dos en sentido acusatorio
del Diputado Gastón Mercado Luna y los Diputados Miguel Ángel
Pichetto y Carlos Soria, y otro desestimatorio suscripto por
Oscar Sat y Carlos Omar Menem) archivado, sin que tuviera
tratamiento en recinto.
c) Los doctores Pandolfi e Inaudi inician el pedido
de remoción en función de los hechos sucedidos durante la
instrucción de la causa 31/95, del registro del Tribunal Oral
de Neuquén, caratulada "Canevaro, Ignacio Rodrigo y otros
s/homicidio y encubrimiento". Los presentantes sostuvieron que
las imputaciones que efectuaban al magistrado eran diferentes
al anterior pedido, ya que surgían de las constancias de la
causa una vez radicada en el Tribunal Oral en lo Criminal
Federal
de
Suboficial
Neuquén,
Ignacio
que
concluyera
Canevaro
y
los
con
ex-
la
condena
soldados
del
Suárez
y
Salazar, los que se pueden sintetizar en:
- "hecho del testigo Juan Sebastián Castro":
El
soldado
Omar
Carrasco
había
desaparecido
del
cuartel donde revistaba su servicio militar obligatorio, el
6.3.94. Una semana más tarde, el 13.3.94, y antes aún que se
radicara la causa por desaparición del nombrado soldado que
data de fecha 22.3.94 en sede judicial, el conscripto Juan
magistrado adoptara las medidas pertinentes para continuar el
interrogatorio de manera formal. El juez Caro escuchó en la
Comisaría a Castro, quien reiteró lo expresado anteriormente,
sin dejar constancia alguna en los actuados, hasta que a las
21.45 hs, el Dr. Caro decidió tomar declaración testimonial; el
interrogatorio
derivó
a
cuestiones
distintas
al
episodio
relatado con anterioridad ante el juez, hasta que éste resolvió
suspender la declaración invocando el dolor en un dedo de la
mano del testigo.
- "hecho de la huella de camión UNIMOG"
En el expte. 606-P-96, los presentantes afirmaron que
el 6.4.94, al magistrado actuante, Dr. Caro arribó hora y media
más
tarde
del
aviso
sobre
el
descubrimiento
del
cuerpo
perteneciente a Carrasco, en el Batallón de Artillería Nº 161
de Zapala. Se apersonó junto con otros funcionarios y personal
policial, entre los que se hallaba el Principal Palacios de la
Policía Federal Argentina, cuya presencia no consta en el acta
del procedimiento.
Durante el debate oral, el nombrado declaró que en el
lugar de los hechos y en medio del caos reinante y de la falta
de
medidas
de
seguridad
de
las
probanzas
que
pudieran
rescatarse, había observado con claridad -en zona de tierra
blanda- una huella de un vehículo pesado de tipo UNIMOG.
El Dr. Caro estuvo anoticiado de dicha novedad,
Consejo de la Magistratura
también el magistrado era conocedor, ya que lo declaró ante su
presencia, que el Ejército lo había sometido a presiones e
incomunicación, de lo que Caro se abstuvo de investigar.
d)
Los
doctores
Inaudi
y
Pandolfi
a
su
vez
interpretan que, si bien las presentaciones enumeradas en los
apartados b.1) y b.2), son antecedentes del presente pedido,
"los motivos que impulsan éste (...) hacen referencia a la
aparición
de
nuevos
elementos
de
juicio
que
acreditan
la
inconducta del magistrado, los que unidos a los ya existentes,
avalan las gravísimas faltas al cumplimiento de sus funciones
por parte del Sr. Juez Federal mencionado" (fs. 1).
Resaltan
que
los
hechos
enumerados
encuentran
sustento en dos causas judiciales posteriores, identificadas
como el expediente 1211-Fº171-Año 1996 del Juzgado Federal de
Zapala, caratulado "With, Guillermo Eduardo y otros s/ inf.
Art. 292 y otros del Código Penal" (en lo sucesivo "Carrasco
II") y el expediente "Inaudi, Marcelo s/ denuncia" (expte.
1538-Fº219- Año 1997).
Como imputación novedosa, y bajo el título "la labor
de Inteligencia Militar y la claudicación jurisdiccional",
concluyen que el Dr. Caro había declinado su jurisdicción
permitiendo
autoridad"
que
el
efectuado
sumario
en
administrativo
sede
militar,
y
por
"abuso
paralelo
a
de
la
investigación judicial a su cargo en el caso "Carrasco I" se
II.b.
Expediente
105/00
caratulado
"Remite
presentación 'Paparatto Cecilia s/ juicio político contra en
Dr. Rubén A. Caro'"
A fs. 138/149 del expediente perteneciente a este
Consejo, se acumula la remisión efectuada por la Secretaría
Privada de la Presidencia de la Nación a este Consejo de la
Magistratura, de la nota suscripta por Cecilia Paparatto. En
ella solicita que se investigue al juez instructor de la causa
Dr. Rubén Caro, en la certeza
-si bien la justicia ya había
fallado- "que en la investigación del homicidio acontecieron
actitudes endebles, preocupantes y terribles. No se sabe aún
porqué
no
se
permite
dilucidarlos
enigmas
que
éste
hecho
encierra, y al que pretenden poner coto" indicando que si
Canevaro fuera realmente culpable sería el último en querer que
se aclare y dilucidara, llegando a su fin, la causa del
encubrimiento (fs.143/ 143 vta.)
II.c.
Expediente
200/2001,
caratulado
"Canevaro,
Pedro José c/ titular Juzgado Federal de Zapala Dr. Rubén
Caro".
El Señor Pedro José Canevaro reitera la solicitud de
juicio político contra el Dr. Rubén Caro. Sostiene que "[n]os
enfrentamos a un caso de corrupción estructural urdido por los
servicios de inteligencia de Ejército, iniciado por un Consejo
de Guerra en el año 1994, (cuya resolución fue anulada por
Consejo de la Magistratura
III. DE LA PRUEBA.
III.a. Causa 720-100-94 del registro del Juzgado
Federal
de
Zapala,
caratulada
"Carrasco,
Omar
Octavio
s/
homicidio" (denominada "Carrasco I")
a) La presente causa judicial se inicia ante el Dr.
Rubén O. Caro, como juez subrogante, por la denuncia efectuada
por el señor Francisco Octavio Carrasco el día 23.3.94. Declara
que su hijo, Omar Octavio Carrasco, fue incorporado al Ejército
el 3.3.94, y cuando fue a visitarlo el día veinte, luego de
varias horas de espera, le dijeron que su hijo había desertado
el 6.3.94, sin que tuvieran noticias hasta ese momento (fs.
1/2).
b) El fiscal Luis María Viaut solicitó requerimiento
de instrucción ante la posibilidad de la comisión de un delito
de
acción
pública,
pidiendo
al
Grupo
de
Artillería
161
informara la situación de revista del ciudadano Carrasco, como
la solicitud de orden de paradero, requiriendo la colaboración
de los medios de comunicación en la búsqueda. (fs.4).
c) El 6.4.94 a las 18.00hs. el Dr. Caro, junto al
fiscal Viaut, personal de la subdelegación regional de la
Policía Federal Argentina, el Dr. De la Rosa Rosales, Rodolfo
Villagra, el bioquímico Roca, y el fotógrafo de la Gendarmería
Nacional Sargento Aydte. Villasanti, los Tte. Cneles. Ceruti y
detención del conscripto Juan Sebastián Castro, que había
desertado el 14.3.94, y dirigido a Rincón de los Sauces, lugar
de origen. La declaración se agrega a fs. 307/vta y 308/9vta.
El mencionado Castro comienza a declarar a las 21.45
hs., relatando la actividad del día en que Carrasco desaparece.
Detalladamente enumera que se levantaron a las seis de la
mañana, desayunaron, tuvieron su primer entrenamiento en el uso
de FAL en grupos, hicieron ejercicio físico, regresaron a la
batería luego de almorzar, oportunidad en la que señala que
"Carrasco me dijo que se quería fugar , porque no le gustaba
que los compañeros lo pateaban cuando iba al baño fuerte en las
canillas y con la palma de las manos en los oídos porque como
Carrasco se distraía en la instrucción y le daba risa por los
nervios, los hacían bailar a todos por su culpa; por ese motivo
él se encontraba muy deprimido. En este estado del interrogado
respecto del vendaje que cubre su mano izquierda el testigo
manifiesta que en el día de ayer a la tarde estando en casa de
su abuelo en Rincón de los Sauces, tuvo un altercado con un
señor de apellido Condorín y este le pegó con un palo en el
dedo pulgar, por lo que se siente muy dolorido, oído lo cual
S.S. dispone suspender el acto hasta el día de mañana" (fs.307
vta.).
Al día siguiente, mencionó que Carrasco fue puesto a
realizar
ejercicios
vivos
a
la
vista
del
resto
de
los
Consejo de la Magistratura
Carrasco.
Saludo
a
Ud.
atte.
Dr.
Rubén
Omar
Caro,
juez
subrogante".
f) El Dr. Caro ordena oficiar "al G.A. 161 de Zapala
a los fines de requerir del juez de instrucción militar, con
relación al sumario que se sigue relacionado con la presente
causa, que ante cualquier información que tenga relación con el
homicidio que se investiga ante este Tribunal, de inmediato
aviso" (fs. 441).
g) A fs. 575 se agrega oficio suscripto por el Tte.
Cnel. Raúl Ernesto José, juez de instrucción militar, quien se
dirige a Caro con referencia al oficio 278/94 quien "cumpl[e]
en elevar copias autenticadas por esta Instrucción Militar de
la totalidad de lo actuados y diligenciados en la información
sumarial que se investiga el fallecimiento del ex soldado ya
mencionado(fs. 451/574)"
h) El 27.4.94 se toma declaración testimonial a
Fabián Luna, quien relata que el día de la desaparición de
Carrasco, se encontraba haciendo guardia en el puesto bomba.
Que toman conocimiento de la fuga ya que el soldado Esquivel
preguntó si habían visto pasar a un soldado por el puesto.
Luego, con igual intención se presenta Canevaro, "se lo notaba
caliente", el que regresó al barrio de oficiales, en un Renault
12. Lo volvió a ver cuando bailaba a los soldados en el Cerro
Gaucho.
Al
día
siguiente,
unos
compañeros
de
Carrasco
le
como Salazar y Suarez dado la confianza que le tenían a
Canevaro y Sánchez porque se conocían, basando la misma que
estos soldados pudieron ser mandados por Canevaro y Sánchez a
golpear al conscripto nuevo Carrascco y lo habrían hecho, por
no aguantar este último nombrado el baile, golpeándolo en el
baño grande, donde se encuentra una tapa en la entrada, donde
tranquilamente entre una persona. Lo que coincidiría con el
momento en que Canevaro y Sánchez bailaban al resto de la tropa
en el cerro gaucho para distraerlos, hecho que el dicente vio
cuando se encontraba de guardia en el puesto bomba como lo
manifestara anteriormente, creyendo que tiempo después pudieron
trasladar al cuerpo a un baño que se encuentra llendo hacia el
cerro gaucho desde la batería "A" y antes de la "B", rodeado
por árboles, el cual según le consta durante todo el año en que
prestó
servicio
posterioridad
y
permaneció
en
algún
cerrado
momento
con
entre
la
candado.
Con
fecha
que
en
desapareció Carrasco y la fecha en que fue hallado el cuerpo,
Salazar y Suarez por orden de Sánchez o del Subtte. Canevaro
pudieron haber trasladado el cuerpo hacia el Cerro Gaucho en
una bolsa cama, dejando aclarado en este acto que los soldados
que se encargaban del depósito de ropa eran Barberdi y Ortiz,
a quienes se le podría preguntar respecto a la desaparición de
la bolsa" (sic, fs.671/672 vta.).
i) Se formula requisitoria de elevación a juicio por
Consejo de la Magistratura
En la argumentación del fallo, el Tribunal sostiene
que "antes de cuestionar el desempeño de organismos de otros
poderes, es preciso señalemos y asumamos como propios los
errores
y
deficiencias
observadas
en
la
instrucción
del
sumario.- Tampoco podemos dejar de puntualizar, que las tareas
paralelas de investigación en relación al homicidio del soldado
Omar
Octavio
Carrasco,
realizadas
por
grupos
militares
y
personal de inteligencia, más allá de los propósitos que puede
haber guiado a quienes lo ordenaron, (circunstancias todas que
habrán de mandarse a investigar posteriormente) contribuyeron
a contaminar el juicio, tornar algunas conductas sospechosas,
para terminar invalidando pruebas que pudieron ser relevantes.En el campo de las responsabilidades que advertimos, por acción
u omisión, se visualizan tanto en el ámbito militar como en el
civil" (fs. 5489 vta.).
Al
evaluar
la
autoría,
el
tribunal
valora
el
testimonio del soldado Castro, en los siguientes términos:
"[r]esulta muy relevante en su valor probatorio lo manifestado
por el soldado Castro al respecto al ser detenido y trasladado
a la Unidad Regional de Zapala el 9/4/94, ante el Lic. Mario
Romero y el Crio. Horacio Pizarro quienes coincidentemente en
audiencia de debate manifestaron que el ex soldado Castro luego
de su deserción al ser detenido y alojado en la Unidad Regional
de Zapala les relató: "...que estando en la batería va a tirar
que el soldado que golpeaba a Carrasco era Tarifeño, de sus
propios dichos se infiere que no podía ser así y que está
confundido
lo que es más grave que pudo ser inducido a ello
por las autoridades militares" (fs. 5514).
El
Tribunal
señala
que
"de
las
declaraciones
reseñadas [Tte. Cnel. Duret, Dr. Temi y Dr. Carmona, por
ejemplo], así como de las propias afirmaciones de Castro, ha
quedado
acreditado
que
no
existió
motivo
de
salud
que
justificara la internación del mismo; antes bien fue una excusa
para justificar su aislación durante un tiempo prolongado
presumiblemente para influir sobre su simple mente de muchacho
de campo y modificar sus recuerdos y vivencias
desamparo y gran timidez
cualquiera
juicio,
que
máxime
ejerciera
si
se
su fragilidad,
evidente lo fácil que resultaría para
poder
y
adoptaba
autoridad
una
influir
actitud
en
su
protectora
brindándole refugio alimento y atención". Concluyen diciendo
"[s]in embargo, hemos de valorar la autenticidad de su primera
declaración judicial
lamentablemente interrumpida por el Juez
sin causa aparente- y lo dicho en presencia del Lic. Romero y
del Crio. Aldo Pizarro" (fs. 5515 vta./5516).
En relación al camión UNIMOG, el fallo del Tribunal
expresa que los conscriptos, reintegrados luego de la licencia
de
Semana
Santa,
a
quienes
se
les
ordenó
realizar
un
rastrillaje "donde estaba cuidadosamente depositado el cadáver
Consejo de la Magistratura
"Carrasco II").
a) El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Neuquén
remite copia del veredicto de fecha 31.01.96
reseñado ut
supra-
a
y
de
caratulada
la
audiencia
de
debate
referido
la
causa
"Canevaro, Ignacio Rodrigo; Salazar, Víctor Manuel;
Suárez; Cristian Adrián; Sánchez, Carlos Ricardo; Peralta,
Jorge
Alberto
s/
homicidio
simple
art.
79
del
C.P.
y
encubrimiento art. 277 inc. 2º del C.P."(Expte.31-12-1995 del
registro
del
TOCF
y
720-100-1994
del
Juzgado
Federal
de
Zapala).
En el punto séptimo del fallo dispone "se remita
copia del acta de debate al Juzgado Federal de Zapala, a
efectos
de
la
investigación
del
presunto
delito
de
encubrimiento y violación a la ley de defensa nacional; ya
ordenado durante el debate".
A los presentes autos, se acumula los autos 819/94,
caratulados "Chorny, Eugenia s/ denuncia" de fecha 30.8.94. Se
instruyen por la declaración de la nombrada quien, en su
carácter de periodista, concurrió al despacho del General Díaz,
el
6
de
abril
de
1994
por
la
mañana,
para
realizar
una
entrevista referida a un conflicto entre el Ejército y la
Provincia relativo a tierras. Al culminar la misma, y con
anterioridad de las doce horas, el General Díaz habría recibido
un llamado y luego le dijo que había aparecido el cuerpo del
Enrique
Verón;
Teniente
Néstor
Fabián
Parodi;
Subteniente
Claudia Adriana Peralta; Subteniente Viviana Antonia González;
Subteniente María Patricia Troncoso; Suboficial Principal Rene
López;
Sargento
Mario
Javier
Guardia;
ex-
soldado
Jorge
Lisandro Anzorena (fs. 254/269 del 7.3.96).
Aseguran que todos los nombrados, coordinaron una
actividad planificada cuyo objeto fue el ocultamiento de los
verdaderos
hechos
relacionados
con
la
muerte
del
soldado
Carrasco. En un principio, la trama del encubrimiento solamente
alcanzaba a aquellas personas que participaron en la paliza
inicial que terminó con la vida del soldado Carrasco, y a
quienes brindaron una precaria e infructuosa atención ante las
terribles
heridas
infligidas.
Posteriormente
se
amplía
el
objetivo y los sujetos del ardid, ya que se intentó encubrir
que dentro del cuartel se había producido el homicidio. Es así
que los fiscales añaden que "[q]uizá a esta altura la dirección
ha
pasado
a
mayor
jerarquía,
y
el
Comando
asesorado
por
Inteligencia, haya dispuesto que para poder administrar la
situación debe cumplirse una condición esencial: el cuerpo no
debe aparecer afuera del cuartel, sino adentro. Ello permitirá
intentar la posibilidad de ocultar o embozar el homicidio (...)
La investigación paralela del homicidio que realizó el Ejército
de Zapala, encubierta bajo el rótulo de abuso de autoridad,
dispuesta sin duda por el Comando de la VI Brigada para ser
Consejo de la Magistratura
expediente, se procederá a explicar la situación procesal de
los imputados:
- sobreseimiento de Antonio Javier Aciar (16.6.01 a fs.235,
Expte. 75/99); de Rafael Cerruti, Guillermo Eduardo Bracco,
Manuel Gastaminza, Claudia Adriana Peralta, María Patricia
Troncoso y Eduardo Gabriel Molli (25.5.99, fs. 4962/4969 vta);
Viviana
Antonia González (fs. 6688/89); de Jorge Lisandro
Anzorena (fs.6763/6762); Raúl Ernesto José y
Eduardo Víctor
Jordán (3.12.99).
- extinción de la acción penal respecto de Antonio Pedro
Carmona, y su correspondiente sobreseimiento (18.5.99, fs.
4943/4945).
- el 2.8.99 se eleva a juicio la causa respecto de Guillermo
Eduardo With en orden al delito previsto en el artículo 277
inciso 1º y 2º del Código Penal, en concurso real en virtud de
dos conductas distintas: la omisión de denunciar la aparición
sin
vida
del
cuerpo
de
Omar
Carrasco,
de
lo
cual
tuvo
conocimiento antes del día 6.4.94 en su carácter de Jefe del
Grupo de Artillería 161; y el haber ayudado a procurar la
desaparición, ocultamiento y alteración de rastros, pruebas e
instrumentos del delito cometido, al ordenar la realización del
rastrillaje (fs. 267/273, expte. 75/99).
- elevación a juicio, sin oposición de las defensas técnicas,
de René López, Carlos Alberto Díaz y Carlos Enrique Verón,
Eduardo With, Rene López, Edgardo Osvaldo Muñiz, Carlos Alberto
Díaz,
Carlos
Enrique
Verón,
Fabián
Parodi
y
Mario
Javier
Guardia.
- El 30.6.04, los Dres. Norberto Ferrando y Oscar Albrieu
-jueces
subrogantes
extinguida
la
el
acción
respecto
del
hecho
falsedad
ideológica
por
TOCF
Neuquén-
prescripción
investigado
de
que
instrumento
resuelven
de
la
fuera
declarar
acción
penal
calificado
público
y
dictar
como
el
sobreseimiento en favor de Mauricio Daniel Gutiérrez, Osvaldo
Muñiz y Carlos Alberto Ferrario. Los firmantes indican que
"[esta]
circunstancia,
revela
una
reiteración
de
irregularidades por parte de los integrantes del Ministerio
Público
Fiscal,
que
por
incumplimiento
de
sus
funciones
específicas provocó la retrogradación de este proceso, con las
consecuencias que en esta resolución se han verificado. Ello es
así, ya que la prescripción de la acción los sobreseimientos
que hemos debido decretar en este acto, son resultado directo
de esa negligente gestión del Ministerio Público" (fs. 287 del
Expte. 75/99).
d)
El
21.6.05,
el
Dr.
Orlando
A.
Coscia,
juez
integrante del Tribunal Oral en lo Criminal de Neuquén remitió
copia de la sentencia de fecha 06.06.05, por la que se resuelve
sobreseer por prescripción de la acción penal a Guillermo
Eduardo With, Rodolfo Luis Correa Belisle, Carlos Verón, Mario
Consejo de la Magistratura
de la causa en relación a cada uno de los imputados teniendo en
cuenta la fecha de los hechos investigados, el requerimiento de
instrucción, las declaraciones indagatorias y los respectivos
requerimientos, en vinculación con el plazo máximo de pena para
el delito enrostrado (seis años) demostrando que en casos -y
desde los sucesos- transcurrió casi doble de la pena aplicable.
III. c. Causa 1538
F
219 -
Año 1997, caratulada
"Inaudi, Marcelo s/ su denuncia"
a)
El 10.7.97, el Dr. Marcelo Alejandro Inaudi
formula denuncia contra el Dr. Rubén Caro, magistrado titular
del Juzgado Federal de Zapala, y Luis María Viaut -fiscal ante
dicho juzgado-, para que se investigue hechos presuntamente
delictuosos, los cuales podrían tipificar en los art. 277
(encubrimiento), 274 (denegación y retardo de justicia), 293
(falsedad ideológica, 248 in fine (violación de los deberes de
funcionario público) y artículo 269 (prevaricato) del Código
Penal.
Imputa
existencia
de
como
"un
irregularidades
sinnúmero
claramente la participación
de
vuestra
Señoría
en
las
de
del
probanzas
magistrado,
que
la
indicarían
y consiguiente responsabilidadmaniobras
consumadas
por
otros
imputados en la causa "With, Guillermo y otros s/ inf. Art. 292
etc..." tramitada por ante este Juzgado Federal de Zapala,
dirigidas
a
la
alteración,
ocultamiento
y
destrucción
de
huella de UNIMOG como prueba, lo que significó su pérdida como
tal.
Vinculado
presentante
paralela
con
que
que
la
el
labor
de
magistrado
significo
la
inteligencia,
permitió
intromisión
una
de
sostiene
el
investigación
la
justicia
e
inteligencia militar en un asunto netamente jurisdiccional,
culminando que el magistrado consintió, toleró avaló y supo de
esas ilegítimas investigaciones.
El 6.8.97 el Dr. Julio Humberto Andino acepta el
cargo
de
conjuez
federal.
El
7.10.97,
el
Dr.
José
María
Darquier -Procurador Fiscal ante el juzgado de la ciudad de
Neuquén- es nombrado como fiscal de la causa
por designación
efectuada por el Procurador General de la Nación. Éste solicita
tener vista de las causa "Canevaro y otros s/ homicidio simple
y encubrimiento" y "Excmo. Tribunal Oral en lo Criminal Federal
de Neuquén s/ sol. Investigación (expte. 121-F-171- año 1996)".
b) El Dr. José María Darquier, al contestar la vista
del artículo 180 del código ritual, requiere la desestimación
de la denuncia interpuesta a fs. 1/12 y 56/73 (fs. 87/92 vta.).
Sostiene que de la transcripción de lo declarado por
el Lic. Romero y el Crio. Pizarro no se puede inferir que el
Dr.
Caro
tuviere
un
cabal
conocimiento
previo
a
tomarle
declaración formal, de todo aquello que Castro expuso en la
dependencia policial, ni sostener que el magistrado hubiera
escuchado
de
manera
puntual
sobre
la
golpiza
sufrida
por
Consejo de la Magistratura
Respecto del acta referida a la diligencia judicial
de inspección de la zona donde fueran encontrados los restos,
y la falta de asentar en ella la presencia de Ppal. Héctor
Palacios y la existencia de la huella de UNIMOG, el Dr.
Darquier
sostiene
que
"si
entre
las
personas
que
el
Sr.
Magistrado dispuso que estuvieron presentes en el lugar no fue
incluido el nombrado, la circunstancia dada en omitir asentar
en el aludido instrumento su
asistencia no puede ser tenida
como contraria a derecho desde que ni siquiera podría llegar a
traducirse en una inobservancia de índole procesal" (fs. 89).
Que si hubo fallas u errores en la elaboración del croquis- y
el
acompañamiento
explicativo
de
fotografías-
no
le
es
imputable al magistrado, ya que le correspondía al personal
encargado de la diligencia.
Diferente criterio aplica respecto de la conservación
de la huella, conducta que podría encuadrar en el tipo del
artículo 248 del Código Penal.
De igual forma, el fiscal concluye la imposibilidad
de la persecución penal por dicho delito debido a que desde la
fecha de la diligencia-06.04.94- a la de este pronunciamientomayo de 1998- había transcurrido el plazo estipulado por el
artículo
62
del
C.P.,
es
decir
se
habría
producido
la
prescripción de la acción penal.
Vinculado a la imputación respecto de la dependencia
una causa penal caratulada "Caro, Rubén Omar s/ dcia." (Expte.
3179-126-96) en la que se investiga el presunto delito de falso
testimonio cometido por Luna al declarar bajo juramento en la
audiencia de debate.
c)
desestimación
el
Dr.
Andino
resuelve
hacer
lugar
a
la
de la denuncia obrante a fs. 1/12 y 56/73 de
acuerdo a lo normado en el artículo 180, último párrafo (fs.
95/96 vta.).
III.d. La Comisión de Juicio Político de la H. Cámara
de
Diputados
de
la
Nación
remitió
a
este
Consejo,
a
requerimiento de la Comisión de Acusación, los antecedentes
obrantes en su poder.
Integra
el
material
remitido
las
versiones
taquigráficas de los testimonios aportados ante la Comisión de
Juicio Político, por los testigos Romero (fs. 87/163); Pizarro
(fs.164/197); Palacios (fs. 198/233); Pirsic (fs. 233/291);
Crio. Juárez (fs. 332/361); Crio. Acuña (fs. 362/375); Mellado
(fs. 11/20, anexo V); Cerrutti (fs.479/...) Roca (anexo V, fs.
21/43); López Proudem (anexo V, fs. 77/82); Villagra (anexo V,
fs. 43/77); Lorca (anexo V fs. 83/89); Luna (anexo V, 89/102);
los Dres. Inaudi, Pandolfi y Valencia (anexo V fs. 102, 117 y
136 respectivamente); Ríos Iñiguez (anexo V, fs. 2/11); Pacheco
(fs. 409/478).
-La
declaración
prestada
por
el
oficial
Romero,
Consejo de la Magistratura
con el interrogatorio pero que al arribar el juez Caro le contó
lo que Castro le había contado en su presencia y en la de
Pizarro.
Ante
el
Tribunal
Oral,
relata
que
Castro
es
de
"cultura muy rural, confunden algunas cosas, el interrogatorio
tiene que ser muy especial" confundiendo grados militares, como
también los lugares (el baño con rejas lo que identifica como
calabozo). Que del relato se desprende dos situaciones, una por
la mañana donde identifica una persona con jerarquía (grado que
confunde) y pelirroja o rubia, y otro suceso por la tarde en el
baño, donde estaban pateando en el piso a Carrasco, haciéndose
presente en ese momento de la charla Caro y " Castro
le contó
más o menos lo mismo que le había contado a ellos, entonces
creyeron
que
algo
de
verdad
había.
Fue
un
interrogatorio
informal" (fs. 37).
- el Crio. Aldo Horacio Pizarro resalta que interrogó
a
Castro,
siendo
conteste
con
lo
declarado
por
Romero.
Sostiene, a su vez, que al arribar el Dr. Caro comenzó a
realizarle preguntas, y en un momento determinado le dijo que
después lo seguiría interrogando en el Juzgado al respecto.
El oficial Pizarro advierte que "si desde el punto de
vista judicial o investigativo la declaración del soldado
Castro hubiera sido tomada en su oportunidad inmediatamente,
constituiría
una prueba valorativa para el juez... creo que de
oficio"
El comisario Pizarro, en su declaración ante el
Tribunal Oral, agrega respecto de la lesión de la mano que
tenía el declarante, que era de carácter leve, estando vendado
y que fuera revisado y atendido por el médico policial.
- el Principal de la Policía Federal Héctor Palacios
relata
que
presenció
el
hallazgo
del
cadáver
del
soldado
Carrasco, como también le consta la aparición de varias prendas
de vestir. Asimismo, sostiene la existencia de una huella de
vehículo pesado del tipo UNIMOG. Preguntado sobre la actuación
del juez, si había tomado alguna medida para que levantara
dichas huellas, contestó que "no". Es también categórico al
responder que el juez federal no había convocado a gente
perteneciente a la Policía Federal o de la
Provincia de
Neuquén, como tampoco citó a ningún perito especialista en el
relevamiento. Enumera como falencia que no se tomaron muestras
fotográficas de la huella del vehículo.
Ante el Tribunal Oral, Palacios relata que el 28.3.94
recibe la comunicación de Caro solicitando la búsqueda de
Carrasco, procediéndose a diversas medidas. Posteriormente a
ello, fue entrevistado por Cerrutti y With, y en presencia de
Pirsic, le comunicaron las diligencias e informaron que era
factible que el soldado se hubiera escondido en dependencias
del regimiento. Luego, y ante la pregunta si había huellas en
Consejo de la Magistratura
declaración que el cadáver había sido colocado en el Cerro
Gaucho, lo que no podría haberse realizado sino con el auxilio
de una unidad para transportar los restos. Luego agrega que el
juez no tomó ninguna medida, "si hubiera tomado alguna medida
me lo tendría que haber comunicado a mi. Desde el momento en
que nosotros no tomamos ninguna medida es porque él a mi no me
lo comunicó".
Acota que desconoce con que personal técnico contó el
Dr. Caro para seguir la investigación, "el podía contar con
nosotros con la policía local. En cuatro o cinco oportunidades
le ofrecí toda nuestra colaboración para investigar el hecho...
La policía local
en ese momento a cargo del señor Pizarro-
realizó el mismo ofrecimiento."
De lo que se desprende que la investigación la siguió
solamente el juez, sin participación del personal técnico de
otra fuerza policial.
Preguntado ante el Tribunal Oral sobre si es normal
que
no
se
preserven
las
huellas
existentes
alrededor
del
cadáver, contestó que "en hechos de este tipo hay que tratar de
preservar de la mejor manera posible todos los elementos que
puedan estar allí, a lo mejor en el momento no habían los
elementos para realizar esa medida. Preguntado habiendo un
fotógrafo en el lugar es normal que no se haya ordenado sacar
foto de la huella, contestó que no. Preguntado si es normal que
hipótesis que le dice al Juez Federal, contestó que "el Juez
Caro le pidió su opinión personal cuando declaró en el juzgado
y no recuerda muy bien y yo le dije del baño que no se
utilizaba, le hablé de la cámara del Baño; en mi opinión pensé
que lo tenían adentro" haciendo referencia al baño de la
Batería
B. (fs. 394vta). Aclara que no sabe leer muy bien, por
lo que le resulta difícil ubicar el lugar en el croquis de
planta.
En
ese
mismo
acto
se
planteó
la
nulidad
de
la
declaración brindada por Luna frente al juez instructor, por no
dar cumplimiento a la norma del artículo 139 del CPPN. El
Tribunal resolvió rechazar el planteo solicitado, reservándose
la
evaluación
de
la
testimonial
aludida
al
momento
de
considerarse la prueba en la sentencia (fs. 396).
Una mención especial merece la declaración prestada
por el soldado Fabián Luna ante la Comisión de Juicio Político.
Solicitado por el Diputado Soria para que explicara cómo había
sido su declaración ante el juez Caro, el testigo dice que
junto con la secretaria "lo apretaban para que les diga de
mentira a verdad y yo no podía decirles nada porque no sabía
nada", asimismo "el pedía
más cosas y yo no le podía decir
nada más. Yo le digo que no sé más nada y él me pedía más cosas
y... no sé si me explico... él me pidió mi opinión y yo le di
mis opiniones y nada más" (fs. 94) siendo que él no tenía
Consejo de la Magistratura
también había pasado por el puesto de guardia otro militar) y
la dada ante el juez Caro, la que duró "más de dos horas y
media" (fs. 99).
desempeñaba
El
como
Comisario
jefe
de
Carlos
la
José
división
Juárez,
quien
Homicidio
de
se
la
superintendencia de investigaciones de la Policía Federal,
afirma que no recibieron ninguna indicación en especial en
cuanto a la investigación. Que al tomar conocimiento de la
causa, observó que "una de las cosas fundamentales anexadas a
la causa era la actuación realizada por el Ejército, donde
pareciera que se estaba investigando un homicidio y, a la vez,
la justicia estuviera investigando los malos tratos a los
soldados. Se habían invertido los roles porque el contenido
tomado en sede judicial no se ajustaba a lo que nuestra
hipótesis
acerca
de
cómo
podrían
haberse
encarado
la
investigación para esclarecer el homicidio" (fs. 336). Surge
que realizó una inspección ocular
por su cuenta- en el lugar
del hallazgo donde tomó fotografías junto a Acuña, de lo que
informó al Juez Caro, solicitándole se realizaran diligencias
periciales que consideraban de importancia, no teniendo en
cuenta conocimiento que el Juez las hubiera dispuesto. Luego de
diez días sin directivas del Juez específicamente, elaboró
junto con Acuña un informe sobre la hipótesis referido a lo
sucedido, concluyendo su misión "lo dimos por terminado porque
respecto
de
Carrasco
lo
dijera;
asimismo
lo
interrogaron
respecto de Suárez y Salazar, diciéndole que si no hablaba lo
iban a detener a él. Prosiguieron el interrogatorio, llevando
en presencia del declarante a otros conscriptos, insistiendo
que las declaraciones eran diferentes. Y agrega "me dijo que
todo hombre tiene su valor. Que si no me gustaría tener unos
10.000U$S y una moto japonesa y yo le dije que estaría bueno
pero hay que trabajar. Entonces me dijeron nosotros te lo
podemos dar gratis. Venían todos los que formaban la comitiva
de la justicia militar se acercaban y algunos se hacían los
amigos y otros no. Después me fui a la guardia. Me decían que
me iban a mandar a
Primeros Pinos si no hablaba y me mandaron
ahí al día siguiente. Después me trajeron de vuelta en un jeep
y me decían que había sonado, que Salazar y Suárez habían
declarado que yo había cometido el crimen" (fs. 387 vta)
comenta que estuvo detenido en un calabozo siendo interrogado
de día y de noche, que todos los oficiales que se presentaban
querían que dijera lo que no sabía.
- El Dr. O. Caro fue citado
a declarar a tenor del
artículo 13 del reglamento de la Comisión de Juicio Político de
la H. Cámara de Diputados de la Nación, testimonio que consta
a fs. 611/715. En dicho acto acompañó escrito de descargo que
luce agregado a fs. 655/576.
Confirma los dichos de la empleada Pacheco, en el
Consejo de la Magistratura
En
Político,
el
su
Dr.
declaración
Caro
ante
sostuvo
el
la
Comisión
siguiente
de
Juicio
diálogo
(fs.
628/633):
(Sr. Pichetto) Con relación al coronel Raimóndez, ¿usted le
adelantaba todas las diligencias que iba
a realizar en el
cuartel? ¿Previamente ponía en conocimiento de Raimóndez las
diligencias?
(Sr. Caro)Si era necesario...No recuerdo bien pero...
(Sr. Pichetto)Cuando usted iba a hacer una diligencia,¿le
decía, por ejemplo, prepáreme tal cosa que voy a ir a hacer un
secuestro? ¿los ponía en conocimiento? Me gustaría que aclarase
este tema porque de las respuestas anteriores aparecería como
que es así
(Sr. Caro)En realidad, la inspección que hizo durante muchos
días y se filmografió completamente; para que se den una idea,
esto llevó tres casetes. O sea que son muchas horas de recorrer
el cuartel. Yo decía... pero no sabíamos el lugar exacto donde
íbamos a estar.
Sr. Presidente (Arias)¿Usted adelantaba las diligencias que iba
a llevar a cabo?
(Sr. Caro) Sí. En el caso específico de las inspecciones era
así porque se necesitaban abrir galpones u otra cosa; por
ejemplo, donde apareció el cadáver. Ese baño estaba abandonado,
con candado. Y en ese sentido había muchos edificios que
tomó algún tipo de juramento.
(Sr. Caro) No
(Sr.
Soria)
¿Es
decir
que
usted
investigaba
un
homicidio
presuntamente cometido en un cuartel y tenía como colaborador
inmediato
para facilitarle la faz práctica de la instrucción-
a otro militar al cual le adelantaba los pasos que iba a hacer
en el cuartel?
(Sr. Caro) Me imagino que usted lo ve desde una óptica muy
personal.
(Sr. Caro) Estoy preguntando a partir de lo que usted ha dicho.
(Sr.
Caro)
No
es
así.
El
tema
principal
es
que
aquí
yo
necesitaba a alguien que tuviera mayor grado que los dos jefes,
que viniese de afuera y que no tuviera ningún compromiso.¿Cuál
es la dificultad de que yo le avisara la diligencia que iba a
realizar?
...
(Sr. Sat)¿con cuánto tiempo le avisaba en la práctica'¿le
avisaba el día anterior, antes de salir para allí, cuando
llegaba, dos días antes' ¿Con cuanta anticipación le advertía
la necesidad de practicar esas diligencias?
(Sr. Caro) No recuerdo. Estimo que era un tiempo prudencial.
Podía ser unas horas de anticipación o un día; no sé, no
recuerdo.
Preguntado si al momento de hallar el cadáver ordenó
Consejo de la Magistratura
637).
Interrogado sobre la huella del vehículo UNIMOG,
niega
terminantemente
haberlas
visto,
no
haber
recibido
referencia de ésta proveniente del Tte. Cnel. Cerrutti, y haber
tomado conocimiento recién cuando la causa se diligenciaba ante
el
Tribunal
Oral.
Cuestionado
sobre
quién
corre
la
responsabilidad de recoger los datos, responde que "creo que es
responsabilidad exclusiva de la policía" (fs. 640) y la del
contenido del acta del hallazgo le corresponde al secretario,
quien levantó un acta manuscrita y luego pasada en limpio, esta
ultima versión es la que aparece agregada en el expediente.
Insistiendo con el tema de la huella, se le dio lectura a la
declaración
de
los
testigos
Palacios,
Pirsic
y
Cerrutti,
indicando el Dr. Caro que ello no era cierto, "yo no tengo
ningún comentario que hacer respecto de lo que diga Pirsic. No
digo ni que la huella existió ni que no existió. Lo que digo es
que yo no la vi ni nadie me avisó", como también "no recuerdo
con exactitud porque estábamos mucho tiempo dando vueltas y
buscando cosas. Incluso
hiciera
un
recorrido
como ya lo dijera- ordené que se
en
espiral
partiendo
del
cuerpo
y
agrandando el radio para tratar de encontrar más elementos.
Todos hablábamos con todos; no recuerdo los diálogos" (fs.
661/662).
Menciona
que
la
hipótesis
que
Carrasco
podía
[él] es sobre otra golpiza producida por compañeros en el baño,
o yendo al baño, no recuerdo con precisión. Esa es la golpiza
que a mi me relata Castro en un primer momento. Después comenta
otra serie de hechos..." (fs.682) es decir, que le relata una
sola golpiza. Asimismo, asegura que la molestia de la mano era
importante,
ya
que
el
testigo
gesticulaba
demostrando
incomodidad. Que en ningún momento el testigo manifestó ningún
temor con respecto al Ejército, por lo tanto no tenía de que
protegerlo
(fs.713),
careciendo
de
responsabilidad
y
conocimiento respecto de la internación posterior ordenada por
el Gral. Díaz.
Referido a si Salazar denunció el padecimiento de
apremios
por
parte
interrogatorio,
del
mencionó
personal
no
recordar.
militar
Tampoco
durante
evocaba
su
la
oportunidad de la declaración de Luna.
Indica que la decisión que la autopsia se realizara
en el Htal. Militar le correspondió a él, ya que en otra
oportunidad, en la que era funcionario provincial, había estado
en una situación similar, es decir de realización de una
autopsia a un cuerpo en avanzado estado de descomposición, que
había sido derivado a la morgue de hospital, donde varios de
los internos se descompusieron por la circunstancia. Además
enuncia como argumento un posible riesgo de infección de las
instalaciones
del
nosocomio.
Comenta
que
en
ocasiones
se
Consejo de la Magistratura
Acusación
nada
contiene
en
relación
a
ello,
sostiene
la
aplicación al caso de la insubsistencia de la acción, que "el
extenso recorrido de las presentes actuaciones trae aparejado
un notorio perjuicio para quien ha sido investigado por las
mismas...[debiéndose aplicar] el fundamento de la celeridad de
la justicia, en beneficio del pesquisado".
Asimismo esgrime el principio de "non bis in idem",
ya que considera que en actuaciones previas ya fue evaluada su
conducta
(Expedientes
4437-D-94,
606-P-95
y
88-P-98
del
registro de la H. Cámara de Diputados de la Nación), como
también los expedientes 819/94, caratulado "Chorny, Eugenia s/
denuncia" del Juzgado Federal de Zapala; 1211-Fº 171- Año 1996,
caratulado "With, Guillermo Eduardo y otros s/ inf.art. 292 y
otros del CP"; Expte. 1816-Fº261-Año 1999 caratulado "Balsa,
Martín y otros s/ delito c/ el orden público", causa 1538-Fº
219-Año 1997, caratulada "Inaudi, Marcelo s/ denuncia"; todas
del registro del Juzgado de Zapala. Se observa que solo en la
última mencionada se imputa conducta delictiva al Dr. Caro.
- Referido a la declaración de Castro, considera
liberatorio el razonamiento del fiscal en causa 1538-Fº 219-Año
1997. Además, se funda en el informe de la psicóloga que
intervino en la etapa oral de la causa denominada "Carrasco I"
que descalifica la personalidad del ex- soldado nombrado.
Justifica la suspensión de la declaración testimonial en el
-Relacionado al tema de la declaración del testigo
Luna, cuestiona la veracidad sobre su analfabetismo.
Continúa su descargo haciendo un punteo acerca de su
intervención
en
causa
720-Fº100-Año
1994,
concluyendo
que
"cuando al suscripto le cupo llevar a cabo la dirección del
proceso
durante
la
sustanciación
de
la
instrucción
en
la
conocida causa como "Carrasco I", adoptó todos los recaudos
legales y reglamentarios que prevén las normas procesales en
vigor,
para
lograr
alcanzar
la
verdad
real
con
la
mayor
eficiencia posibles"
CONSIDERANDO:
1º) Que el Dr. Rubén Omar Caro, en su escrito de
descargo presentado ante la Comisión de Acusación, solicita se
aplique
la
prescripción
de
la
acción
y
se
valore
la
Acusación
no
insubsistencia de la acción penal.
El
Reglamento
de
la
Comisión
de
contempla ninguna norma referida a la prescripción, resultando
improcedente e imposible la pretendida aplicación del instituto
en el caso.
Tampoco resulta sustentable el planteamiento sobre la
insubsistencia de la acción introducido en el descargo, porque
tanto a criterio de la Comisión de Acusación, como de lo
demostrado por el magistrado cuestionado, era razonable esperar
Consejo de la Magistratura
de Neuquén resolvieron el 6.6.05, sobreseer por prescripción de
la acción penal a Guillermo Eduardo With, Rodolfo Luis Correa
Belisle, Carlos Verón, Mario Guardia, Néstor Fabián Parodi,
Carlos Alberto Díaz, René López, últimos imputados vinculados
a la causa por el delito de encubrimiento. Esta sentencia fue
comunicada a este Consejo el 21.6.05. Atento a ello, y al que
no queda ningún resabio de investigación penal pendiente de
análisis,
escuchar
la
al
Comisión
magistrado
de
en
Acusación
esta
política. Por ello, inmediatamente se
interpretó
instancia
de
necesario
evaluación
puso a tratamiento de la
Comisión de Acusación la propuesta pertinente, citándose a
audiencia de descargo para el 6.9.05, postergándose a pedido
del magistrado para el 4.10.05.
De lo expuesto se desprende la diligencia impresa en
las actuaciones, una vez culminada las instancias penales que
podían modificar el cuadro fáctico respecto de la investigación
aquí llevada a cabo. No puede argumentarse que en el presente
exista falta de impulso procesal, que signifique el cese de la
potestad del órgano político por el trascurso del tiempo. Por
lo que no se da en el presente caso ninguna situación de
inacción por parte de este Consejo, que signifique, de ningún
modo, el abandono de la investigación de la responsabilidad
política del magistrado.
2º) Que también corresponde rechazar la aplicación en
competente; aunque la conducta haya sido analizada en esa
órbita, eso no inhibe la evaluación en este órgano.
El Dr. Caro también arguye que estos hechos ya fueron
evaluados por la Comisión de Juicio Político. Esto es erróneo,
ya que la instancia política no ha cumplido procesalmente con
todas las etapas requeridas para concluir el trámite de los
expedientes, siendo imposible afirmar que la H. Cámara de
Diputados de la Nación se haya manifestado en el presente caso.
Los
expedientes
parlamentarios
tienen
un
trámite
específicamente determinado por la ley 13.640. Los proyectos de
ley que no tengan tratamiento parlamentario, -es decir "sanción
de
una
de
sus
Cámaras"-
durante
el
año
parlamentario
de
ingreso, caducan indefectiblemente. Respecto de los proyectos
que no sean de ley
entre
ellas
los
es decir declaraciones y resoluciones, y
pedidos
de
juicio
político-
en
iguales
circunstancias, es decir no tener tratamiento en el recinto
fuere de aprobación o rechazo- de la respectiva cámara, tendrá
un régimen de caducidad y archivo determinado por el reglamento
de cada uno de los recintos. Específicamente, el archivo de los
expedientes
de
juicio
político
opera
al
tercer
año
parlamentario. Es decir que, si un proyecto de resolución
solicitando la remoción de un magistrado no tiene tratamiento
en el recinto dentro del plazo de tres años, ese expediente es
remitido al archivo, medida administrativa tomada por la propia
Consejo de la Magistratura
complejidad de la evaluación de los hechos manifestada en la
situación que el segundo de los expedientes (606-P-95) contó
con dos dictámenes acusatorios (que reunían ampliamente la
mayoría
de
la
composición
política
de
la
comisión
correspondiente) y uno desestimatorio conteniendo sólo dos
firmas.
Como corolario, podemos afirmar que las cuestiones en
ellos
presentadas
-es
decir
expedientes
de
trámite
parlamentario-, al no contar con una decisión final, podían ser
nuevamente argumentadas en presentaciones posteriores.
En lo que concierne al Expediente 88-P-98, que fuera
remitida a este Consejo de la Magistratura por aplicación de la
cláusula transitoria decimocuarta de la Constitución Nacional
(que regula "las causas en trámite ante la Cámara de Diputados
al momento de instalarse el Consejo de la Magistratura, les
serán remitidas a efectos del inciso 5º del artículo 114...")
se encontraba en idéntica situación que los anteriores. El
texto de la citada norma no expresa estadio parlamentario
alguno,
que
fuere
diferenciador
de
instancia
o
evolución
procesal, por lo que todas las causas, en cualquier etapa de
trámite,
debían
ser
remitidas
a
este
nuevo
órgano
constitucional. Ello fue lo sucedido en el presente expediente.
3º)
Que,
respecto
de
los
hechos
endilgados
al
magistrado como irregulares, de la prueba producida, de su
Se le imputa no haber valorado este testimonio, no
haberle preguntado acerca de los hechos narrados y conocidos
por el juez, la interrupción posterior del acto y la entrega
del soldado a la fuerza militar.
El Dr. Caro, en su descargo por escrito, se respalda
en el razonamiento fiscal en causa 1538-Fº219-Año 1997, por el
que el concluye que el magistrado no violentó las normas
contenidas en el artículo 118 (en función al 249) y 79 del
CPPN, y cita el peritaje psicológico de Castro en la etapa oral
de
la
causa
"Carrasco
I",
el
que
dice
que
tiende
a
la
confabulación, a la inseguridad de pensamiento por no poder
interpretar la realidad con coherencia lógica, y con tendencia
a la fabulación.
Para la valoración del hecho enrostrado, previamente
debemos efectuar un relevamiento de todos los elementos de
prueba conducentes.
a) Las declaraciones en la justicia y en la Comisión
de Juicio Político.
Castro
comienza
su
relato
ante
el
Dr.
Caro,
refiriéndose a la actividad desplegada en el último día de
Carrasco en el cuartel. Luego es interrumpido el acto, continúa
relatando los "bailes colectivos" por los errores de Carrasco
como también por su fuga, como las búsquedas implementadas. A
Consejo de la Magistratura
de Diputados- Com. Juicio Político)
De lo expuesto se desprende que, en presencia de los
policías, Castro inició el relato fundamental, decidiendo el
magistrado que se continuaría con las explicaciones en sede
judicial. Aquellos no acompañaron al detenido al juzgado, por
lo que no presenciaron la testifical. Es manifiesto que el Dr.
Caro
poseía
contenido
un
de
la
cabal
conocimiento
declaración
de
acerca
Castro,
del
y
valiosísimo
que
ante
esa
situación, evidencia no traída al expediente por los militares,
no supo cómo actuar y desde el comienzo, limitó ese testimonio
en la causa.
b) La valoración completa de la declaración por el
Tribunal Oral.
El Tribunal Oral apreció la declaración de los hasta
aquí nombrados exponiendo que "resulta muy relevante en su
valor
probatorio
lo
manifestado
por
el
soldado
Castro
al
respecto al ser detenido y trasladado a la Unidad Regional de
Zapala el 9/4/94, ante el Lic. Romero y el Crio. Pizarro[...]";
como
así
también,"[e]n
cuanto
al
valor
probatorio
de
los
testimonios de los funcionarios policiales aludidos, el mismo
es incuestionable". El propio Tribunal se perturba "si bien
Castro luego de su internación en el H.M.Z., al declarar ante
el juzgado afirmó que el soldado que lo golpeaba a Carrasco era
Tarifeño, de sus propios dichos se infiere que no podía ser así
mismo; antes bien fue una excusa para justificar su aislación
durante un tiempo prolongado presumiblemente para influir sobre
su
simple
mente
de
campo
y
modificar
sus
recuerdos
y
vivencias". Finalmente, el Tribunal Oral se contraría "[s]in
embargo,
hemos
de
valorar
declaración judicial
la
autenticidad
de
su
primera
lamentablemente interrumpida por el Juez
sin causa aparente- y lo dicho en presencia del Lic. Romero y
del Crio. Aldo Pizarro."
Todos
los
párrafos
reseñados
demuestran
las
dificultades con las que se encontraron los integrantes del
Tribunal Oral, al momento de interpretar una realidad, más
próxima temporalmente, pero segmentada por las deficiencias de
la instrucción, por las irregularidades imputables al Dr. Caro.
Esa dificultad se torna aún mayor, al interpretar lo sucedido,
ante
la
falta
de
investigación
y
resolución
en
la
causa
iniciada para la investigación del encubrimiento. Pero esa
dificultad no impide la definición de la conducta que se
achaca.
Para ubicarnos temporalmente, Carrasco desaparece el
6.3.94, su cuerpo es hallado dentro de la unidad militar el
6.4.94, Castro deserta el 13.3.94, y es detenido el 9.4.94.
Asimismo, la notificación que la policía realiza al
Dr.
Caro
respecto
exclusivamente
de
la
respecto
detención
de
su
de
Castro,
conocimiento
es
pura
sobre
y
la
Consejo de la Magistratura
testifical en un sólo acto. Ese es el aspecto cuestionable al
magistrado.
Además,
de
las
constancias
del
expediente,
fundamentalmente de las declaraciones tanto de los policías
como de los integrantes del ejército, se concluye que los que
evaluaron clínicamente el estado de salud de Castro, fueron las
distintas fuerzas
policía y ejército- por decisión propia, no
del juez. Para el magistrado la cuestión era interrumpir el
acto, y se basaría, simplemente, en su deseo individual de
interrumpir el acto hasta el día siguiente.
Es verdad que el magistrado no tenía responsabilidad
sobre la internación posterior de Castro, pero el magistrado
sabía que si el nombrado quedaba a disposición de la policía
provincial, ésta debía cumplir con la entrega al ejército. Esto
queda explícito de la pregunta realizada en la audiencia del
4.10.05, si la policía debía devolver al desertor a la unidad
militar, a la que respondió afirmativamente. El sentido de la
norma es que el desertor no se retraiga nuevamente de sus
obligaciones militares. Era evidente que el ex
soldado, con su
declaración, involucraba a integrantes de la fuerza que lo
"protegería". Por lo que, para Castro, era más intimidante
regresar a la unidad militar, que quedar a disposición del
juzgado
en
otra
dependencia.
Queda
igualmente
latente
la
impresión del Tribunal Oral acerca que la internación tuvo como
El descargo del magistrado no logra modificar la
primera
convicción,
que
sustentara
la
citación.
Se
torna
evidente que el Dr. Caro quiso ignorar la importancia del
relato.
Los
policías
notifican
al
Dr.
Caro,
no
por
ser
autoridad competente en una causa por desaparición de Castro,
ya que en el particular no había denuncia penal ordinaria por
el desconocimiento del paradero del nombrado. Tampoco por ser
competente en una cuestión de deserción, debido a que lo es,
únicamente, la autoridad militar. Hasta la aparición de Castro
nada se sabía de los sucesos terribles que habían causado la
muerte de Carrasco. Caro se entera de ellos a través de la
primera versión brindada de los hechos por el ex- soldado
Castro. Esa circunstancia era vital para la causa, por lo que
el relato se mostraba, de por sí, trascendental. Pero, el Dr.
Caro se muestra ajeno a esta situación, y la interrupción del
acto de la testifical, sin haber preguntado específicamente
sobre la cuestión, luego de escuchar el relato de inicio
brindado por Castro, que narraba la actividad desplegada el
último día de vida de Carrasco, es asombroso. No se indica que
se violen las reglas sobre la manera de tomar una declaración
testifical, es decir una libre narración de lo que la persona
percibió con sus propios sentidos, sino interrogar para que el
testigo responda respecto de lo que hace al objeto de la
investigación.
Era
importante
saber
si
Carrasco
fue
o
no
Consejo de la Magistratura
- "Hecho de la huella de camión UNIMOG":
En la denuncia, se le imputa al Dr. Caro que, en el
acta de la diligencia del hallazgo, no surge ni la presencia
del Ppal. Palacios, oficial de la Policía Federal Argentina, ni
la existencia de una huella de camión tipo UNIMOG. Tampoco se
habrían tomado las medidas de seguridad de las probanzas que
pudieran rescatarse en el lugar de la medida.
En
su
descargo
por
escrito
ante
la
Comisión
de
Acusación, el Dr. Caro se basa en el dictamen del Dr. Darquier
en causa 1538, quien solicitó la desestimación de la denuncia
contra el magistrado cuestionado, por lo que la referencia a la
falta de inclusión del nombrado policía en el acta "no podría
llegar a traducirse en una inobservancia de índole procesal";
y con respecto de la conservación de la huella, se destaca que
entre el acto y la denuncia se habría producido la prescripción
de la acción penal, como recalca la utilización de unidades de
esas características para la recolección de hojas del barrio
militar. Expresa no haber visto ninguna huella de vehículo y
culmina precisando que Palacios fue removido de la fuerza
policial, por poseer un perfil incompatible con la institución
e incapacidad para la actividad.
Como
elementos
se
ve,
esta
fundamentales:
la
irregularidad
confección
consta
del
acta
de
de
dos
la
diligencia de hallazgo y la responsabilidad por la preservación
este expediente, como en los judiciales.
En primera instancia, se cuestiona la existencia
misma de la huella de una unidad UNIMOG cerca del cadáver, la
se
encuentra
cuestiona
afirmada
el
por
fehaciente
ciertas
personas,
conocimiento
de
la
y
también
misma
por
se
el
magistrado, esto último negado rotundamente por el Dr. Caro.
El Tribunal Oral, al condenar a los imputados, y
refiriéndose al hallazgo del cuerpo, sostiene que el operativo
rastrillaje programado con los soldados, los que "[e]n la
lejanía
vieron
un
Unimog
que
estaba
detenido
en
las
proximidades del basural y apuntando en dirección al Cuartel.Ese Unimog, o al menos el mismo, en otro viaje, circunstancias
todas que deberán investigarse en el sumario de encubrimiento
mandado a instruir, no era el que vió el Comisario Pirsic
alrededor
de
autoridades
las
subió
17
al
horas,
cerro
cuando
(...)
las
con
la
comitiva
observaciones
de
de
la
policía Federal, en especial del Ppal. Palacios y del Perito
Forense Dr. Villagra, bastan para concluir que el cadáver fue
puesto y colocado muy poco tiempo antes ..." (fs. 5497).
De la declaración ante los integrantes de la Comisión
de Juicio Político, los policías Palacios y Pirsic sostienen
que el magistrado fue informado sobre la existencia de una
huella de vehículo. Afirma que, viendo la posición y el estado
del
cuerpo
el
mismo
había
sido
colocado
en
el
lugar,
Consejo de la Magistratura
debate oral. Para agravar lo hasta aquí descripto, el Tribunal
ordenó la investigación de encubrimiento por la maniobra de
utilización de una unidad como las nombradas (con la pantalla
del traslado de hojas, nunca efectuado hasta esa ocasión)
aquella tarde. Por ello, el requerimiento fiscal, al efectuar
el relato de hechos, e imputando conducta al Mayor Guillermo
Bracco "[d]e lo que no parece caber duda, según las claras
observaciones del Subcomisario Pirsic y del Oficial Principal
Palacio, efectuadas inmediatamente después del hallazgo del
cadáver, es que a pocos metros del lugar donde se encontraba
éste,
existía
una
huella
de
vehículo
que,
por
sus
características y las del terreno, no podía sino tratarse de
otro Unimog, en el que se habría conducido el cuerpo... Ese
otro Unimog, que debió pertenecer al GA, no habría sido otro
que el que observara el Capitán Molli (...), cuando ascendió al
cerro con With, en el instante en que se informa que apareció
el
cadáver
y
profesionales
mucho
que
antes
acudieron
que
concurriera
con
el
Juez
al
lugar,
Federal
y
los
que
observaron al verdadero camión de la basura con el "carrito"
acoplado", como también al referirse a la imputación sobre la
participación
de
Correa
Belisle
ya
la
preparación
de
la
instrucción nocturna, específicamente refiere a "para lo cual
era
necesario
utilizar,
casualmente,
un
vehículo
de
las
características del que dejó la huella encontrada por los
sobre la impresión de aquella cercana al cuerpo del soldado
Carrasco, y su omisión de conducta.
Si se conectan ambos elementos, la argumentación del
Dr. Caro se desploma. Aún aceptando la justificación acerca que
Palacios no había sido citado por el magistrado para participar
del
acto,
y
por
lo
tanto
no
debía
rubricar
el
acta,
es
contradictorio sostener que se encontraba en la obligación de
preservar la huella: éste no podía tomar participación activa
en el hallazgo, es decir, registrar la "realidad" tomando el
molde de una huella, ya que no era un funcionario que se
encontraba autorizado para actuar. Este parece ser el argumento
del juez: liberarse de responsabilidad porque el que dijo ver
la evidencia, debía haber tomado las medidas de conservación de
la prueba, aunque éste no estaba 'regularmente' en el lugar.
Siguiendo la hipótesis, si el policía hubiera tomado el molde
del rastro, y éste no estaba formalmente en el hallazgo, ¿qué
valor tendría esta prueba?
También es de resaltar que, estando presente el
magistrado en un acto procesal, éste es quien tiene a cargo la
dirección de la instrucción. Implica que el juez es quien debe
dirigir a las personas que colaboran en ese acto procesal,
determinando el sentido y la oportunidad de su participación;
obviando, desde ya, la aplicación práctica de esas órdenes, la
que deberá depender directamente de los peritos o policías que
Consejo de la Magistratura
Finalmente,
ataca
la
declaración
de
Palacio,
increpando la con falaz razonamiento la calidad personal del
nombrado, mientras que otros testigos son convergentes en la
existencia de la misma: por lo menos otro policía declara
acerca de su presencia.
- "Hecho del testigo Fabián Luna"
La denuncia, respecto de este hecho, se centra en que
del
corto
tiempo
consignado
en
el
acta,
el
instrumento
demuestra una amplia declaración, que el testigo Luna había
incriminado como autores del homicidio del soldado Carrasco a
los entonces soldados Suárez y Salazar y al Sbtte. Canevaro.
También, se imputa el incumplimiento de la norma procesal
respecto de testigos analfabetos (139 CPPN).
El Dr. Caro en su descargo por escrito menciona que
"el supuesto analfabetismo" fue argumentado ante la instancia
del Tribunal Oral, y que en la causa 1538 este mismo argumento
es
rechazado
como
posible
delito
("en
modo
alguno
puede
aceptarse... que el instrumento que recoge lo expuesto por
Héctor Fabián Luna en la etapa instructoria sea el fruto de
ilegítimas inclusiones extrañas a sus espontáneos relatos o
respondes" fs. 91 vta.).
Valoración: Cabe recordar que el nombrado Luna prestó
declaración ante la Comisión de Juicio Político de la H. Cámara
de Diputados, donde mantuvo que el juez había sido quien había
del magistrado a las actuaciones llevadas adelante por los
militares, lo que vincula estas irregularidades con el aspecto
que se evalúa en los siguientes apartados.
- La claudicación jurisdiccional.
Los denunciantes imputan al Dr. Caro haber declinado
su jurisdicción permitiendo que el sumario administrativo por
"abuso de autoridad" efectuado en sede militar paralelo a la
investigación judicial se convirtiera liso y llanamente en la
investigación del homicidio. Citan fs. 400, 441, 444,575, etc.
de la causa "Carrasco I", lo declarado en la etapa oral y los
términos del requerimiento fiscal en la causa
"Carrasco II" en
tanto afirma que "(...)el sumario ordenado es ficticio porque
no está destinado a investigar el abuso de autoridad sino el
homicidio, y porque el que lo ordenó y el que lo efectúa ya
conocían con anticipación los hechos que supuestamente iban a
investigar, pero que en realidad iban a tergiversar(...)".
En su descargo por escrito, el Dr. Caro vuelve a
argumentar en virtud del dictamen fiscal de la causa 1538.
Asimismo, amplía sus fundamentos, aclarando que, al momento que
el H. Senado de la Nación al solicitar informe sobre Reimundez
para
decidir
el
acuerdo
sobre
el
ascenso
del
nombrado,
oportunidad que se planteara una impugnación a su idoneidad, el
propio Dr. Caro habría explicado que la participación había
sido escasa y aislada. Sostiene la gran participación de las
Consejo de la Magistratura
pruebas que pudieron ser relevantes" (fs. 5490).
El requerimiento fiscal en esa causa, elaborado por
los Dres. Helvecio Martín Barba y Luis María Viaut, fiscal
federal ante la Excma. Cámara y primera instancia, también
llama
la
atención
anteriormente
que
sobre
la
"(...)
actuación
La
militar.
investigación
Se
destacó
paralela
del
homicidio que realizó el Ejército de Zapala, encubierta bajo el
rótulo de abuso de autoridad, dispuesta sin duda por el Comando
de la VI Brigada para ser dirigida por los oficiales de
Inteligencia, tiene el propósito de exhibir por un lado, la
fingida demostración de un interés por averiguar los hechos,
entregando las pruebas a la justicia, a través de un presuroso
sumario que se anticipe a las investigaciones de ésta, a fin de
condicionarlas o guiarlas en la medida de las posibilidades"
para disponer de diversas versiones sobre lo sucedido, contando
como última opción que "el homicidio dentro del cuartel, pero
maniobrando de tal modo las pruebas, que el núcleo de las
acciones que configuraron el homicidio, los lugares y los
autores sólo fuesen rozados... Las sombras que permanezcan no
serán
entonces
justicia,
a
atribuibles
pesar
del
sino
a
esfuerzo
y
la
la
ineficiencia
diligencia
de
de
la
los
militares" (fs. 255 vta.).
De
su
declaración
ante
la
Comisión
de
Juicio
Político, y de la efectuada ante la Comisión de Acusación, se
escasa.
De lo analizado, se concluye la estrecha vinculación
del Juez Caro con Raimúndez y la participación de inteligencia
militar en las tareas de investigación durante la instrucción
penal. Lo que es palmariamente contradictorio, ya que el mismo
magistrado
sostuvo
que
al
momento
de
encontrar
el
cuerpo
sospechó de todos, es decir se refiere a todo el personal
militar, por lo que la misma institución investigada era la que
colaboraba como auxiliar de la justicia, a criterio del mismo
magistrado.
No
se
logran
despejar
las
dudas
sobre
el
comportamiento del magistrado. Y en esta imputación, se torna
más que penoso que el expediente donde se investigara el
encubrimiento no llegara a una resolución que aclarara la
sucesión de hechos requeridos como delictivos.
Abocados al análisis de esta imputación, podemos
desorientarnos, ya que la instrucción del Dr. Caro culminó con
la elevación a juicio por el homicidio del soldado Carrasco,
con la imputación del mismo a personas determinadas, y que
fueron finalmente condenadas. Es decir que fue una exitosa
instrucción:
el
delito
no
quedó
impune.
Tampoco
queremos
ingresar en la perniciosa teoría de la "historia oficial", que
tan inteligentemente pudiera sortear el Tribunal Oral en la
causa del homicidio, pero que empantanó el desarrollo de la
Consejo de la Magistratura
Policía provincial) que se vieron postergadas (caso del relato
de Juárez, Acuña, etc) al no recibir directivas, o no ser
citados para colaborar en la investigación.
Pero tanto la posibilidad que el Dr. Caro se haya
visto encerrado involuntariamente por inexperiencia en un ardid
de la institución militar, como su voluntaria delegación de la
instrucción a la inteligencia militar, se manifiestan como
contrarias a la aptitud que el magistrado debe ostentar, para
mantener el cargo que le fuera confiado.
También se infiere la inapropiada falta de diligencia
del Dr. Caro tanto en la práctica de la autopsia, como en el
cuidado
de
los
restos.
El
Dr.
Caro
indicó
que
la
responsabilidad sobre los restos le correspondía a los médico
encargados de la autopsia, sin que dejara custodia de los
mismos ya que se encontraban en un predio militar, no dando la
instrucción a nadie en relación del cuidado de los restos. Esto
mismo argumentó en oportunidad de su descargo por el artículo
9 del Reglamento de la Comisión de Acusación. Esta actitud,
alejada de todo comportamiento diligente, no es una cuestión
menor. Es factible que el juez interpretara que la autopsia iba
a realizarse en un solo acto, pero de la experiencia judicial
el
magistrado
podía
prever
la
necesidad
de
nuevos
procedimientos a igual fin, por lo que los restos debían quedar
a resguardo y no al alcance de quienes podían haber sido los
demás si se quiere- puntilloso en resguardo de las pocas
evidencias que luego de un mes de ocurrido el homicidio, se
revelaban para la dilucidación del caso.
Definitivamente, y para finalizar, el Dr. Rubén O.
Caro
demostró,
en
el
trámite
de
un
sólo
expediente,
que
conmocionó a toda la sociedad argentina, y generó cambios
estructurales en la institución castrense, no ser competente
para el cargo; al contrario, demostró ser parcial y dependiente
a una investigación paralela.
Por ello,
SE RESUELVE:
1º) Abrir el procedimiento de remoción del Dr. Rubén
Omar Caro, titular del Juzgado Federal de Zapala, por la causal
de
mal
desempeño
de
sus
funciones
(artículo
53
de
la
Constitución Nacional).
2º) Acusar al Dr. Caro (artículos 53, 110 y 114,
inciso 5º, de la Constitución Nacional, y 7, inciso 7º, de la
ley 24.937 -t.o. por decreto 816/99-) sobre la base de los
hechos y consideraciones precedentemente efectuadas.
3º) Suspender al Dr. Caro en los términos de los
artículos 114, inciso 5º, de la Constitución Nacional y 7,
inciso 7º, de la ley 24.937 (t.o por decreto 816/99).
4º) Designar a los Dres. Federico T. M. Storani,
Consejo de la Magistratura
disidencia) - Miguel A. Pichetto - Humberto Quiroga Lavié Marcela
V.
Rodríguez
-
Federico
T.
M.
Storani
-
Szmukler (- Pablo G. Hirschmann (Secretario General).
Beinusz
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