Nobel a los tres astrónomos que descubrieron la expansión

Anuncio
INVESTIGACIÓN | Galardón anunciado por la Academia Sueca
Nobel a los tres astrónomos que descubrieron la
expansión acelerada del Universo
Los restos una supernova. | NASA / AFP
Los dos equipos premiados llegaron a la misma conclusión
Esa aceleración continua hará que el Universo acabe congelado
La investigación se basó en el estudio de supernovas del tipo 'Ia'
Rosa M. Tristán | Madrid
La Real Academia de Ciencias de Suecia ha concedido el Premio Nobel de Física de
2011 a tres astrónomos por "sus descubrimientos sobre la aceleración de la expansión
del Universo a través de sus observaciones de supernovas muy distantes". El 50% de
los 10 millones de coronas suecas (más de un millón de euros) es para el estadounidense
Saul Perlmutter y la otra mitad se repartirá entre el australiano-estadounidense Brian
Schmidt y el también estadounidense Adam G. Riess.
"Han estudiado varias docenas de explosiones de estrellas, llamadas supernovas, y han
descubierto que el Universo se está expandiendo a un ritmo cada vez mayor", dijo el
comité del Premio Nobel de Física.
El hallazgo de ese aumento de velocidad, en 1998, fue una sorpresa incluso para los dos
equipos, que llegaron a la misma conclusión de forma independiente. Uno de ellos era el
dirigido por Saul Perlmutter, que llevaba sobre el asunto desde 1988. El otro, desde
1994, por Brian Schmidt, con quien trabajaba Adam Riess. Ambos grupos competían
por localizar las supernovas más distantes, es decir, las explosiones de estrellas que se
producen cuando llegan al final de su vida.
Saul Permutter, Adam Riess y Brian P. Schmidt, los ganadores del Nobel de Física. | AP
/ Efe
Telescopios de tierra y espaciales
Para ello, utilizaron los más sofisticados telescopios, tanto en tierra como en el espacio.
El Comité del Nobel recuerda que los nuevos sensores de proyección de imágenes
digitales (CCD), cuyos creadores ya fueron premiados en 2009 en esta categoría, fue de
gran ayuda en esa exploración cósmica.
Los astrónomos se centraron en un tipo de supernovas llamadas Ia. Son explosiones de
unas enanas blancas, restos de otras estrellas que han completado su ciclo normal de
vida y han cesado su fusión nuclear y que suelen ser pesadas (como el Sol), pero
pequeñas (como la Tierra).
En concreto, enfocaron su interés hacia 50 supernovas muy distantes con una luz
débil, en contra de lo previsto, una prueba de que la expansión del Universo se estaba
acelerando.
El jurado del Nobel recuerda que hace ya un siglo que se sabe que el Universo se
expande desde que tuvo lugar el Big Bang (la Gran Explosión), hace cerca de 14.000
millones años. Pero no se sospechaba que se aceleraba.
Un Universo helado
Una de las consecuencias es que el Universo acabará helado. Se cree que es la
misteriosa energía oscura la que provoca esta aceleración, pero de momento este uno de
los grandes enigmas de la física, aunque supone tres cuartas partes del Universo
conocido.
Los astrónomos españoles se han felicitado de este premio. Rafael Bachiller, director
del Observatorio Astrónomico Nacional, considera una "gran noticia" el Nobel para
quienes han puesto sobre el tapete el problema de la energía oscura. "Aún
desconocemos las consecuencias de este hallazgo", señala a ELMUNDO.es.
Por su parte Rafael Rebolo, del Instituto de Astrofísica de Canarias, argumenta que "el
Nobel ayudará a afianzar investigaciones futuras sobre el enigma de eso que se llama
energía oscura que hace que las galaxias se separen cada vez más deprisa". En este
sentido, menciona la posible futura misión de la Agencia Espacial Europea (ESA),
bautizada como 'Euclides', cuyo objetivo es precisamente observar este fenómeno.
El Nobel en esta categoría se ha otorgado ya 104 veces. El más joven de los
galardonados fue Lawrence Bragg, quien sólo tenía 25 años cuando logró el deseado
premio, en 1915. De hecho, Bragg es el Nobel ha sido el de menos edad en cualquiera
de las seis categorías existentes.
En la edición del año pasado, la Real Academia premió a Andre Geim y Konstantin
Novoselov por ser pioneros en el desarrollo de un nuevo material bidimensional, el
grafeno, que está siendo de gran utilidad en dispositivos electrónicos, como
ordenadores, pantallas táctiles y placas solares, que gracias al grafeno son más flexibles
y más eficientes.
El primer Nobel de la semana ha sido el Nobel de Medicina, que ayer lunes otorgó la
academia al biólogo Ralph Steinman, de la Universidad Rockefeller, y a los científicos
Bruce Beutler y Jules A. Hoffmann. Steinman, premiado por ser un pionero en el campo
de las vacunas (descubrió las células inmunes llamadas dentritas) había fallecido el
pasado viernes, convirtiéndose en el primer Nobel póstumo de la historia.
Descargar