xxxxxxxxxx Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o

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Grupo de Trabajo sobre Desapariciones
Forzadas o Involuntarias,
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Misión a Guatemala
COMUNICADO DE PRENSA
Ciudad de Guatemala, 25 de septiembre de 2006
El siguiente es el texto del comunicado de prensa del Grupo de Trabajo sobre
Desapariciones Forzadas o Involuntarias de la Comisión de Derechos Humanos de las
Naciones Unidas rendido por el señor Santiago Corcuera, Presidente-Relator del Grupo
de Trabajo, y el señor Darko Göttlicher, miembro del mismo Grupo, luego de su misión a
Guatemala. Durante esta misión, realizada entre el 19 y el 21 de septiembre, el Grupo de
Trabajo recogió información sobre la situación del país en esta materia.
"Esta es la segunda misión del Grupo de Trabajo a Guatemala. La primera se
llevó a cabo en 1987. Desde entonces, se han suscitado muchos cambios en el país y el
Grupo de Trabajo tenía mucho interés en analizar estos cambios a la luz de su mandato.
Desde su creación, el Grupo de Trabajo ha recibido para su consideración 3,152
casos de desapariciones forzadas en Guatemala ocurridos entre 1979 y 1986. El Grupo de
Trabajo aún tiene 2,896 casos pendientes de esclarecimiento sobre el paradero o la suerte
de las víctimas de dichos casos. Esto demuestra, desde luego, un considerable subregistro de casos de desapariciones forzadas de personas en Guatemala reportadas al
Grupo de Trabajo, dado que, según el informe de 1999 de la Comisión para el
Esclarecimiento Histórico, se estima que pudieron haber sido victimas de desaparición
forzada aproximadamente 45,000 personas. Es importante mencionar que desde el año de
1996, y hasta el año de 2005, el Grupo de Trabajo solamente recibió un caso nuevo, lo
que demuestra el progreso que se logró a partir del Acuerdo de Paz Firme y Duradera de
1996 con el que concluyó formalmente el conflicto armado interno. Durante nuestra
estadía en esta misión, recibimos oficialmente 5 nuevas peticiones de admisión de casos
individuales ocurridos en años recientes, que el Grupo de Trabajo analizará de acuerdo
con sus métodos de trabajo para verificar que cumplan con los requisitos de admisibilidad
y, en su caso, realizar su posterior transmisión al Estado de Guatemala por los canales
apropiados.
En primer lugar, los miembros del Grupo de Trabajo que hemos participado en
ella deseamos expresar nuestro profundo agradecimiento por el gran apoyo brindados por
el Gobierno de Guatemala para asegurar el éxito de esta misión. Es importante destacar
que el Grupo de Trabajo tenía la pretensión de combinar esta misión con la visita a otros
países de Centroamérica que tienen casos abiertos ante el Grupo de Trabajo desde hace
mucho tiempo. Sin embargo, gracias a la invitación y sugerencia del Gobierno de
Guatemala, el Grupo de Trabajo decidió realizar esta misión específicamente a
Guatemala, con el fin de acompañar los procesos encaminados al esclarecimiento de
casos que está poniendo en marcha la administración actual.
El Grupo de Trabajo sostuvo entrevistas con altos funcionarios del Estado de
Guatemala, como el Vicepresidente de la República, la Presidenta de la Corte Suprema
2.
de Justicia, el Presidente de la Corte de Constitucionalidad, el Fiscal General de la
Nación, el Presidente de COPREREDEH, a su vez Presidente de la Comisión del
Organismo Ejecutivo para la Búsqueda de Personas Desaparecidas durante el Conflicto
Armado Interno, la Vice-Ministra de Relaciones Exteriores, el Procurador de los
Derechos Humanos, la Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso de
la República, la Directora del Instituto de la Defensa Pública Penal y el Director
Programa Nacional de Resarcimiento. El Grupo de Trabajo ve con gran beneplácito y
agradecimiento la atmósfera cálida y abierta con la que se condujeron dichas entrevistas.
Puede apreciarse una constructiva actitud de dichos funcionarios públicos por
instrumentar mecanismos legales y de políticas públicas encaminadas al esclarecimiento
de los casos de desaparición forzada ocurridos durante el conflicto armado interno que
padeció la Nación durante más de 7 lustros, así como para poner en práctica una política
de respeto a los derechos humanos en general. Asimismo, se entrevistó con el personal
encargado de la oficina del CICR en Guatemala y con miembros de diversas
organizaciones civiles y representantes de organizaciones de familiares de víctimas de
desapariciones forzadas, con quienes se mantuvieron diálogos abiertos y objetivos. El
Grupo de Trabajo considera indispensable, para obtener una visión equilibrada, sostener
entrevistas de acopio de información tanto con fuetes oficiales como de la sociedad civil,
particularmente aquellas integradas por familiares de las víctimas de desaparición
forzada.
El Grupo de Trabajo observó con satisfacción la Constitución contiene un muy
completo catálogo de derechos humanos ampliamente reconocidos, prevé la Comisión de
Derechos Humanos del Congreso y a la institución del Procurador de Derechos Humanos
como un comisionado del Congreso, lo que garantiza su autonomía por el ordenamiento
jurídico de mas alto rango en el orden legal guatemalteco. El hecho de que la
Constitución establezca “el principio general de que en materia de derechos los tratados y
convenciones aceptados y ratificados por Guatemala, tienen preeminencia sobre el
derecho interno”, coloca a la Ley Fundamental guatemalteca a vanguardia en esta
materia. Además, el Código Penal tipifica la conducta criminal de la desaparición
forzada como un delito autónomo, con lo que se cumple con la normatividad
internacional en la materia. Asimismo, Guatemala es parte en la Convención
Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas. No obstante los anteriores
factores legislativos tan importantes, el Grupo de Trabajo se muestra preocupado por el
escaso progreso en la instrumentación y aplicación práctica de dichos ordenamientos (i.e.
son muy pocos, si acaso, los casos en los que las personas responsables de desaparición
forzada hayan sido capturadas, procesadas y sancionadas por el correspondiente delito de
desaparición forzada. El Grupo de Trabajo desea reiterar que el delito de desaparición
forzada es de naturaleza continuada. Es decir, las personas responsables de este crimen
pueden y deben ser objeto de procesamiento y sanción, incluso si la tipificación del delito
en la ley penal fue posterior al primer acto con el que se perpetra el crimen, si no se
conocía la suerte o el paradero de la víctima directa del delito después de la fecha de la
tipificación penal de dicha conducta.
Por lo anterior, el Grupo de Trabajo ve con esperanza que, en ausencia de un
consenso entre las bancadas que integran al Congreso, se haya expedido el acuerdo
gubernativo mediante el cual se da vida a la Comisión de Búsqueda de Personas
Desaparecidas y de que una Comisión Preparatoria plural, en la que participan el
3.
Gobierno, el Procurador de los Derechos Humanos y la Sociedad Civil mantengan el
esfuerzo para lograr que un órgano equivalente sea creado por el poder legislativo, lo que
le dotaría de una mayor institucionalidad, autonomía presupuestaria y de gestión y
aseguraría su permanencia en mayor medida. El Grupo de Trabajo respetuosamente insta
a las fracciones parlamentarias del Congreso a que no desistan en realizar todos los
esfuerzos posibles para lograr los consensos necesarios para hacer que dicha legislación
vea la luz. Entre tanto, el Grupo de trabajo expresa sus mejores deseos para que la
Comisión de Búsqueda del Órgano Ejecutivo rinda los mejores resultados dentro de sus
posibilidades para lograr el esclarecimiento de los casos que aún permanecen activos ante
el Grupo de Trabajo, y cualesquiera otros que no se hayan esclarecido, aunque no
hubieren sido reportados al Grupo de Trabajo en su oportunidad. Asimismo insta a los
diversos actores (v.gr. Órgano Ejecutivo, Procurador de Derechos Humanos y Sociedad
Civil) a que mantengan abiertos canales de comunicación franca y transparente para
asegurar una co-participación constructiva en la búsqueda del logro del fin común, que no
debe ser otro que el del hallazgo de las víctimas de desaparición forzada y el del
resarcimiento integral a sus seres queridos. De acuerdo con el Derecho Internacional, y
en particular con la Declaración sobre la Protección de todas las personas contra las
desapariciones forzadas (en ocasiones simplemente referida en este comunicado como la
“Declaración”), es el Estado el responsable primario de dar cumplimiento con las
obligaciones internacionales. Sin embargo, el Grupo de trabajo también considera
esencial reconocer y enfatizar la responsabilidad de la sociedad civil en la solución de
fenómenos como el relativo a las desapariciones, incluyendo el suministro de
información al Grupo de Trabajo para reportar nuevos casos y esclarecer los que se
encuentren aún pendientes.
En relación con la búsqueda de personas desaparecidas, el Grupo de Trabajo
desea encomiar el establecimiento, funcionamiento y resultados de la Comisión Nacional
de Búsqueda de Niñez Desaparecida durante el Conflicto Armado Interno, conformada
por el Centro Internacional para Investigaciones en Derechos Humanos -CIIDH-, la
Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala -ODHAG-, la Asociación
¿Dónde están los niños y las niñas?, la Asociación Casa Alianza, el Grupo de Apoyo
Mútuo -GAM-, la Fundación Rigoberta Menchú Tum y la Procuraduría de Derechos
Humanos -PDH-. Fuimos informados de los logros de esta organización, tales como
1280 casos documentados, 324 casos resueltos, 131 Reencuentros Familiares, 108 casos
de exhumaciones, 1000 casos recibiendo algún acompañamiento psico-social, 600 casos
recibiendo acompañamiento psico-social permanente. El Grupo de Trabajo hace votos
por que resultados como los logrados por esta Comisión se presenten respecto de los
casos pendientes ante el Grupo, así como cualesquiera otros.
La
Declaración
sobre
la
protección
de
todas
las
personas
contra las desapariciones forzadas, cuyo cumplimiento por los Estados debe supervisar el
Grupo de Trabajo, se refiere a este fundamental derecho a la reparación integral, que
consiste en un concepto que incluye el derecho a la verdad, el derecho a la justicia, el
derecho a la reparación moral, a la rehabilitación psico-social, y a una indemnización
adecuada.
No obstante que fuimos informados que estos principios se encuentran
recogidos en los documentos base del Programa de Resarcimiento y en el Proyecto de
Plan Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas, es importante que se lleve a la
práctica de manera completa, sin que se limite a la entrega de una cantidad en dinero,
4.
como, según algunas fuentes consultadas por el Grupo de Trabajo, sucede en la mayoría
de los casos actualmente. Según reportes recibidos por el Grupo de Trabajo, esta práctica
parcial del derecho a la reparación del daño, ha conducido, en ocasiones, a la
desintegración y falta de cohesión entre los familiares de las víctimas.
En relación con lo anterior, la Declaración hace referencia reiterativamente al
derecho a la verdad y a la información sobre los resultados de las investigaciones. Es por
eso que resulta de la máxima importancia que los archivos y documentos oficiales, tanto
de la policía como del ejército, que se sabe contienen información esencial para la
investigación y posible esclarecimiento de desapariciones forzadas cometidas durante el
conflicto armado interno, sean preservados y custodiados escrupulosamente, de
preferencia por un organismo que goce de autonomía presupuestaria y de gestión, para
garantizar que dicha preservación no se vea puesta en entredicho por factores de carácter
político, como cambios de administración o circunstancias semejantes. En este sentido el
Grupo de trabajo desea celebrar el hecho de que se hayan encontrado y resguardado los
ya mencionados archivos relativos a las actividades de la policía durante el conflicto
armado. Asimismo, sería sumamente positivo que el Congreso de la República expidiera
una Ley sobre Transparencia y Acceso efectivo a la Información que garantizara la
disponibilidad de dicha información a los investigadores y familiares de los
desaparecidos, incluyendo el público en general, salvo en los casos que, justificadamente,
se requiera de una reserva o confidencialidad.
De acuerdo con la Declaración antes mencionada, “Los autores o presuntos
autores de [desapariciones forzadas] no se beneficiarán de ninguna ley de amnistía
especial u otras medidas análogas que tengan por efecto exonerarlos de cualquier
procedimiento o sanción penal”. El Grupo de Trabajo está conciente de que los Acuerdos
de Paz y la legislación que los instrumenta, excluyen la posibilidad de otorgar amnistías a
los responsables de crímenes contra la humanidad, incluyendo desapariciones forzadas,
cometidos durante el conflicto armado interno. Sin embargo, de acuerdo con los criterios
del Grupo de trabajo, ciertas medidas análogas, que aunque no estén contenidas en una
ley, se consideran contrarias a la Declaración, tales como situaciones de hecho que
conllevan a la impunidad. Es decir, la impunidad puede entenderse como una “amnistía
de facto”, contraria a la Declaración. El Grupo de Trabajo se muestra gravemente
preocupado por las manifestaciones que recibió de la mayoría de los entrevistados, tanto
gubernamentales como no gubernamentales, referidas a la falta de recursos, ausencia de
un número suficiente de investigadores, jueces y agentes policíacos con la adecuada
preparación profesional, y en ocasiones, falta de voluntad de algunos agentes, para
investigar, capturar, procesar y castigar a los responsables de violaciones graves de
derechos humanos, incluyendo desapariciones forzadas, lo que provoca un clima de
impunidad inaceptable a la luz de la Declaración. El Grupo de Trabajo se muestra muy
preocupado por los reportes recibidos en el sentido de que la impunidad provoca que
actualmente los perpetradores de graves violaciones de derechos humanos, incluyendo
desapariciones, cometidos durante el conflicto armado, convivan cercanamente con las
víctimas de dichas violaciones, lo que favorece un ambiente de temor y desconfianza
intercomunitaria.
Asimismo, el Grupo de trabajo se muestra muy preocupado por los informes que
recibió durante la misión, relativos a los ataques, amenazas, actos de intimidación y
represalias sufridas por algunas personas que laboran en organizaciones de familiares de
5.
personas desaparecidas, incluyendo abogados defensores, denunciantes, testigos, así
como quienes realizan investigaciones en torno a este fenómeno, como lo son quienes
laboran en la Procuraduría de los Derechos Humanos. Estas prácticas son inaceptables,
además de ser contrarias a la Declaración, por lo que, de acuerdo con la misma, deben
prevenirse y castigarse.
Los temas anteriores y algunos otros que se derivan del acopio de información
realizado durante esta misión, serán desarrollados de manera pormenorizada en el
informe que expida el Grupo de Trabajo como resultado de esta misión a Guatemala. El
informe, además, contendrá una serie de recomendaciones y observaciones que serán
comunicadas al gobierno Guatemalteco en su oportunidad y por los canales
institucionales apropiados.
Finalmente, pero de manera destacada, el Grupo de Trabajo desea expresar su
sincero y efusivo agradecimiento a todo el personal de la Oficina de la Alta Comisionada
de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos con sede en Guatemala por su
amistoso apoyo humano y logístico, sin el cual esta misión no hubiera sido posible.”
Antecedentes:
El Grupo de Trabajo fue establecido por la Comisión de Derechos Humanos de las
Naciones Unidas en 1980 para asistir a los familiares de personas desaparecidas en la
averiguación de su paradero o la suerte que hubieren corrido, y para actuar como un canal
de comunicación entre las familias y los gobiernos involucrados. El Grupo de Trabajo
también vigila el cumplimiento por parte de los Estado de las disposiciones de la
Declaración sobre la Protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas,
proclamada en 1992 por la Asamblea General de las Naciones Unidas. .
El Presidente-Relator del Grupo de Trabajo es el señor Santiago Corcuera. Los demás
miembros del Grupo de Trabajo son el señor Saied Rajaie Khorasani (República Islámica
de Irán), el señor Darko Göttlicher, (Croacia), Stephen L. Toope (Canadá) y el señor Joel
'Bayo Adekanye (Nigeria).
Para
más
información
puede
consultar
la
siguiente
http://www.ohchr.org/english/issues/disappear/index.htm .
página
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