Estimados Señoras, Señores, amigas y amigos de Mujeres en Foco

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Estimados Señoras, Señores, amigas y amigos de Mujeres en Foco. En primer lugar
las quiero felicitar, por organizar y participar en este festival extra ordinario. Espero
que todos lo disfruten y que tengan mucho éxito.
No sé si todos conocen al noruego Henrik Ibsen? Ibsen nació en 1828 y es
considerado el dramaturgo noruego más famoso. Y como Ustedes tal vez ya sabían,
el escribió varias obras sobre la realidad de la mujer. Lo comento para mostrar un
enlace histórico – las obras de teatro de antes han en gran parte sido llevadas a la
pantallas del cine de hoy. La diferencia entre Ibsen y las películas de mujeres en foco
es que hoy tenemos el lujo -por lo menos en la Argentina y Noruega- que estas
historias se pueden mostrar sin censura.
100 años atrás, gracias a los esfuerzos de Ibsen y de muchos otros, se planteó el
debate cual abrió el paso del voto femenino en Noruega siendo el primer país
independiente donde se otorgo el derecho al sufragio femenino. El 11 de junio, hace
cien años, las mujeres noruegas votaron en elecciones parlamentarias por primera
vez. Y aunque el voto femenino ahora es una realidad en gran parte del mundo,
Noruega sigue siendo un ejemplo interesante ya que puede reflejar como 100 años
de la participación oficial de mujeres puede afectar un país.
100 años después de este logro, Noruega es considerada como uno de los países del
mundo con menos diferencias entre mujeres y hombres. Sin embargo, esto no
quiere decir que el camino no haya sido largo y duro. Por el contrario, ha sido una
lucha constante, liderada por mujeres y hombres convencidos de que otra realidad
era posible. Y la lucha ha dado resultados;
En 1959 el gobierno ratificó la convención de igualdad de salario para ambos
géneros y en 1978 se sancionó la ley sobre el derecho al aborto. Asimismo, desde
fines de los años 90, las mujeres noruegas tienen licencias de maternidad de larga
duración. Durante la última década también se ha implementado un amplio sistema
de jardines maternales. Son ejemplos de condiciones fundamentales que posibilitan
que las mujeres puedan estudiar y trabajar como desee. Y las mujeres noruegas han
entrado con fuerza en todos los ámbitos de la sociedad: El sistema educativo, el
mercado de laboral, el debate público y la política, entre otros. Un ejemplo de este
proceso de inclusión, es el gobierno actual donde las mujeres ejercen el 50 % de los
cargos. No creo que haya muchos países que puedan decir lo mismo.
Sin embargo, el hecho que mujeres y hombres gocen de los mismos derechos
jurídicos, no significa que la mujer no sea discriminada. A lo largo de los años, y con
una voluntad política fundamental, las maneras en como pensamos los roles de
mujeres y hombres en la sociedad han cambiado, y el nivel de discriminación ha
bajado drásticamente y continua de bajar.
Las mujeres han ganado posiciones importantes en la vida publica, los hombres han
ganado una posición más importante en el hogar. Una periodista argentina que el
año pasado viajó a Noruega, se sorprendió de ver a tantos hombres andando con
cochecitos en la calle!
Eso se debe a que los padres tienen derecho a largas licencias de paternidad, y es
más y más común. 64% de los padres toman sus licencias y participan en el cuidado
de sus bebe. Para muchos, lo que pasa en el hogar es un tema privado y debe estar
fuera del alcance de la política. Sin embargo, para que mujeres y hombres tengan
posiciones igualitarias en la vida pública, deben tener roles más iguales también en
el hogar. Y en Noruega hemos visto que es posible cambiar actitudes y prejuicios,
aun que parecen estar aferrados en la sociedad. Pero sí, se requiere voluntad y
acción política.
Tal vez haya muchos que no vean el valor en este cambio sociológico, pero es
indudable que la inclusión de las mujeres en la política y la vida laboral también ha
tenido un gran efecto económico. Para todos los que creen que fue el petróleo el
que hizo enriquecer a Noruega, les puedo informar que la inclusión de las mujeres
en la economía ha creado resultados económicos que sobrepasan la riqueza de
petróleo. 70 % de las mujeres trabajan y aportan ingresos fundamentales para el
estado. Y es bien lógico -en un país con solo 5 millones de habitantes necesitamos
todas las manos y cerebros que haya disponibles.
En 100 años la situación de la mujer noruega ha cambiado sustancialmente pero la
lucha por una sociedad igualitaria continúa. Todavía tenemos grandes desafíos, por
ejemplo cuando se trata de la lucha contra la violencia de género. En Noruega una
de cuatro mujeres se ve afectada por la violencia de género por alguien que conoce.
Una de diez, es víctima de violencia grave. Los números no son tan terribles como en
algunos otros países, pero de todas maneras son inaceptables. Cada vez que una
mujer es afectada por violencia de género es una tragedia personal, pero también
tiene consecuencias para la sociedad y el país. La violencia de género provoca
enormes cargas económicas en países de todo el mundo. Noruega,
desgraciadamente, no es una excepción; en un país pequeño de 5 millones de
habitantes, el costo anual de violencia de género asciende a mil millones de dólares
estadounidenses. Así y todo, el verdadero precio es el costo social y emocional que
las mujeres afectadas pagan.
Para que no nos deprimamos demasiado quiero terminar con unas palabras sobre
que se deberia hacer. Yo creo que tenemos que votar por aquellos políticos,
hombres y mujeres, que priorizan los temas de igualdad y que piensan cambiar la
realidad. Tal vez se les debería preguntar ¿Qué es la violencia ejercida contra la
mujer? La ministra de equidad en Noruega da la siguiente respuesta; Es una
vergüenza mundial, que persiste independientemente de las fronteras nacionales, del
origen étnico y del nivel de riqueza. Es la principal causa de muerte y discapacidad de
mujeres de todas las edades. Causa mas muertes de mujeres que el cáncer, la
malaria, los accidentes de transito y la guerras –combinadas. Sabiendo esto es raro
que los políticos y las mujeres en la política no hagan mas para mejorar la situación.
Debería haber más políticos que piensan así. Con demasiada frecuencia la violencia
de género es tratada como un tema privado y no se le da la prioridad política que
merece. Para asegurar una sociedad con más igualdad y menos violencia de género
es fundamental hablar y tratar temas de género, como lo asemos en este festival. Y
por eso, la embajada de Noruega les agradece porque pudimos participar hoy.
Gracias.
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