UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE BAJA CALIFORNIA SUR

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INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE BAJA
CALIFORNIA SUR
Área de Conocimiento de Ciencias Sociales y Humanidades
Departamento Académico de Humanidades
TESIS
Inmigración y Educación en el Mineral
de Santa Rosalía, Baja California Sur
(1885-1910)
Que como requisito para obtener el grado de
Maestro en Historia Regional
Presenta:
Marisol Ochoa García
Directora:
Dra. Edith González Cruz
La Paz Baja California Sur, diciembre de 2012
1
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
ÍNDICE GENERAL
Siglas de Archivo………………………………………………………………………..1
Introducción………………………………………………………………………….......2
CAPÍTULO I
POBLACIÓN EXTRANJERA DURANTE EL GOBIERNO DE PORFIRIO DÍAZ
1. La Política económica porfiriana…………………………………………………...7
2. La presencia de población nacional y extranjera
en las zonas mineras del Noroeste……………………………………………….....16
CAPÍTULO II
EL BOLEO: LA FUNDACIÓN DEL MINERAL DE SANTA ROSALÍA Y LA
CONFORMACIÓN DE SU POBLACIÓN
1. La Compañía El Boleo: su formación y establecimiento en la municipalidad de
Mulegé…………………………………………………………………………………..33
2. Fundación del mineral de Santa Rosalía………………………………………....39
3. Santa Rosalía: un pueblo de inmigrantes….......................................................46
CAPÍTULO III
LA EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA
1. La política educativa nacional..………………………………………….................59
2. La educación en el mineral..………………………………………………………..68
Conclusión.……………………………………………………………………………...80
Anexo fotográfico….…………………………………………………………………....85
Bibliografía……………………………………………………………………………...95
2
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
SIGLAS DE ARCHIVO
AHPLM
Archivo Histórico “Pablo L. Martínez”,
La Paz, Baja California Sur, México.
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INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
INTRODUCCIÓN
Si bien Baja California Sur es un estado que aún conserva sus tradiciones entre su
población nativa, sabemos que ha adquirido nuevas formas de vida social, es
decir, ha sido un punto de interacción cultural debido al movimiento migratorio que
ha presenciado a lo largo de su historia. Desde la llegada de los primeros
conquistadores hasta nuestro presente, la migración ha adquirido mayor fuerza,
migración que al establecerse en una región va a demandar los servicios
necesarios para poder arraigarse y tomarle amor al lugar donde vive. Esta
situación se dio en el pueblo de Santa Rosalía, pueblo que surgió a partir de los
trabajos mineros desempeñados por la compañía minera El Boleo, es por ello el
tema de mi protocolo de investigación: Inmigración y educación en el Mineral de
Santa Rosalía, Baja California Sur (1885-1910).
De la revisión bibliográfica que realizamos sobre la formación de la
sociedad sudcaliforniana, pudimos advertir que es un tema que ya se ha venido
estudiando en forma general, ejemplo de ello son los trabajos de Ignacio Rivas
Hernández, El desarrollo minero en San Antonio y El Triunfo, Baja California
(1856-1925); y de Edith González Cruz, La Compañía El Boleo: su impacto social
en la Municipalidad de Mulegé (1885-1918), en cuyas obras se explican los
cambios sociales, económicos y políticos provocados con el establecimiento y
arraigo de compañías mineras, los cuales fueron factores importantes para la
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INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
conformación de una sociedad en proceso de desarrollo tanto demográfico como
cultural.
Juan Manuel Romero Gil, en su obra: El Boleo, Santa Rosalía, Baja
California Sur. Un pueblo que se negó a morir (1885-1954), además de
mostrarnos el desarrollo y conformación de la empresa minera de El Boleo, nos
ofrece una visión acerca del ambiente político social a partir de las relaciones
entre la comunidad minera, resaltando los aspectos de la vida cotidiana.
Cabe señalar que una de las inmigraciones que ha causado mayor interés
entre estudiosos es la de los chinos, grupo social que se estableció en distintas
regiones del noroeste mexicano a partir del porfiriato. En consecuencia, se han
realizado estudios sobre la aportación de los inmigrantes chinos a la sociedad
peninsular contemporánea, demostrando el impacto e intercambio cultural.
Ejemplo de ello se encuentra el volumen China en las Californias, obra que reúne
a varios autores, entre ellos Juan Preciado Llamas, “Los chinos en el sur de la
península de Baja California, 1876-1933”,
donde destaca la presencia de
pobladores chinos en Santa Rosalía con el establecimiento de la compañía minera
El Boleo, ya que requirió para sus labores volúmenes de mano de obra que no
pudieron ser cubiertos con trabajadores del distrito, recurriendo primero a la
población yaqui de Sonora que en 1892 representaba el 54% de los obreros en el
mineral y, en la primera década del siglo XX, se hizo presente la china.
Por último, en cuestiones educativas, tenemos la obra de Gilberto Ibarra
Rivera, Historia de la educación en Baja California, desde la Colonia hasta el Siglo
5
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
XIX, en donde nos muestra en forma cronológica los hechos y procesos
educativos de la Baja California Sur y su relación con el entorno nacional.
Destacando la importancia de los misioneros y preceptores del siglo XIX, quienes
se dedicaron a la enseñanza religiosa, pública y particular, con el fin de conformar
la educación de la península.
La breve descripción que hemos hecho de los trabajos que se han
realizado sobre el estudio de la inmigración y educación de la sociedad surgida en
Santa Rosalía durante el régimen de Porfirio Díaz nos permite dar argumentos que
justifican nuestra investigación: primeramente, los estudios sobre el tema son
realizados de forma general, sin ser abordados totalmente, es decir, forman parte
dentro de otros estudios. Segundo, en tales trabajos de carácter social se abordan
datos estadísticos, salud y brevemente el de educación, sin emprender en lo que
cabe al último tema las características y estado que guardó durante el proceso de
desarrollo y modernización del México porfiriano.
Por lo antes mencionado, la presente investigación tendrá como objetivo el
estudio de los movimientos de población en los distintos grupos mineros de Santa
Rosalía como de las características que guardó para entonces la educación
elemental impartida: su infraestructura, su currícula, su personal, su matrícula y
eficiencia terminal.
La temporalidad del presente trabajo, 1885-1910, surge a partir de que en el
año de 1885 la compañía minera El Boleo dio origen al pueblo de Santa Rosalía,
que gracias a los trabajos mineros desarrollados ahí permitió el arribo de
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INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
pobladores de distinta procedencia con la finalidad de trabajar, propiciando en tal
región un entorno de aculturación entre la población que se iba sintiendo
identificada en dicho lugar. El límite de 1910 responde al ocaso del régimen
porfiriano que se caracterizó por abrir las puertas de par en par al capital
extranjero.
El presente trabajo está estructurado en tres capítulos, el primero se titula:
POBLACIÓN EXTRANJERA DURANTE EL GOBIERNO DE PORFIRIO DÍAZ, en
donde hago referencia a la política económica emprendida durante el régimen,
destacando las características y modificaciones realizadas a la ley minera, que
permitió la entrada de capital extranjero al país, principalmente en la parte
noroeste
en
donde
al
encontrarse
yacimientos
mineros
permitieron
el
establecimiento de población tanto de origen nacional como extranjera, lo que
motivó un desarrollo económico, político y social.
El segundo capítulo lleva por nombre: EL BOLEO: LA FUNDACIÓN DEL
MINERAL DE SANTA ROSALÍA Y LA CONFORMACIÓN DE SU POBLACIÓN, en
él se estudia el establecimiento de la compañía El Boleo en la municipalidad de
Mulegé, así como el surgimiento del pueblo de Santa Rosalía, dando pie al
establecimiento de población tanto de origen nacional como europea, analizando
principalmente a través de los censos su constante movimiento entre los distintos
grupos mineros.
En el tercer capítulo titulado: LA EDUCACIÓN
EN EL MINERAL DE
SANTA ROSALÍA, en él se analiza la política educativa que se llevó a cabo
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INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
durante el México porfiriano, en donde el gobierno, maestros, médicos y padres de
familia se interesaron por dar una uniformidad en la atención del ramo educativo.
Acordando sobre la responsabilidad que tenía el Estado de proporcionar una
educación básica a todos los mexicanos como medio para lograr una democracia
y la unidad nacional. En esta tarea las empresas mineras jugaron un papel
importante pues la mayoría brindó este servicio a la población que en ella
laboraba. Por lo tanto, también analizaremos el estado que guardó la instrucción
elemental en el mineral de Santa Rosalía: Su infraestructura, currícula, personal,
matrícula y eficiencia terminal.
Las fuentes documentales que fueron consultadas y analizadas se
encuentran fundamentalmente en el archivo histórico “Pablo L. Martínez” y en
aquellos trabajos que se acercaron a la temporalidad y espacio que manejo.
La realización de esta tesis fue posible gracias al proyecto de investigación
titulado: Historia e imágenes de Baja California Sur: senderos, caminos y espacios
públicos de la ciudad de Los Cabos como huellas de su transformación. Bajo la
responsabilidad de la Dra. Edith González Cruz y con la colaboración del Mtro.
José Ignacio Rivas Hernández y del Dr. Luis Arturo Torres Rojo. Proyecto que fue
auspiciado por PROMEP, del cual formamos parte como becarios.
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INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA,
BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
CAPÍTULO I
POBLACIÓN EXTRANJERA DURANTE EL GOBIERNO DE PORFIRIO DÍAZ
1. La Política económica porfiriana
Al asumir Porfirio Díaz el poder, éste no tardó en ser visto como el héroe de la paz
y la prosperidad. El país empezó a tener importantes cambios: en el ámbito
político, Díaz instaló un gobierno central, y a través de relaciones de amistad y
negociación con los gobiernos regionales logró su legitimidad y respeto como
Presidente de la Nación, es decir, respetó el poder regional por parte de los
gobernadores, siempre y cuando estos le manifestaran su fidelidad y controlaran
bien su estado, de lo contrario eran sustituidos.
De tres formas podemos caracterizar la intervención que Porfirio Díaz
ejerció sobre los estados: la primera de ellas era cuando uno de los jefes
regionales fallecía y era necesario nombrar a un nuevo gobernante; la segunda,
cuando un gobernador era incapaz de mantener el equilibrio y de arbitrar entre las
diferentes fuerzas políticas de su región; y la tercera, cuando el poder del Estado
se disputaba entre diferentes facciones, provocando la inestabilidad de éste.
Además de lo señalado, el gobierno central también se reservó la designación de
los diputados y senadores, esto con el fin de mantener el control de la
9
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
representación nacional.1 Estas relaciones personales que el presidente Díaz
estableció,
le
permitieron
cohesiona
las
fuerzas
políticas
y
regionales,
implantando la estabilidad y unificación política en el país, dando fin a las guerras
civiles, así como a las intervenciones extranjeras. 2
Durante el régimen porfiriano se llevaron a cabo esfuerzos por modificar las
leyes que correspondían a la explotación minera. Aunque es importante mencionar
que estos intentos de reformas a la actividad minera venían dándose desde el
gobierno liberal de Lerdo de Tejada, periodo en el que distintos sectores mineros
se dedicaron a consolidar un proyecto nacional para el fomento a la industria
minera, formando La Sociedad Minera Mexicana (1873),3 organización que tenía
como principal objetivo apoyar el desarrollo de compañías particulares, el
mantener una alianza con las autoridades políticas y la relación permanente con
distintas corporaciones y sociedades tanto nacionales como extranjeras. Además,
su plan de trabajo se caracterizó por adquirir la compilación de una estadística de
nivel nacional, la conformación de una agencia de negocios mineros, la difusión de
los adelantos técnicos por medio de publicaciones, la elaboración de un proyecto
de ley para unificar la legislación minera y, finalmente, el punto más importante
ganar la confianza y protección del Estado.4 Lo que pretendió en su momento este
1
Francois Xavier Guerra, México: del Antiguo Régimen a la Revolución, México, ed. Fondo de Cultura
Económica, Tomo I, 2003, p. 50.
2
Cuauhtémoc Velasco, et. al., Estado y Minería en México (1767-1910), México, SEMIP-FCE-SEMIP-COFOMI,
1988. p. 315-316.
3
Dicha agrupación quedó constituida por tres capas sociales, propietarios mineros, científicos y funcionarios
públicos. La elite minera restringió el ingreso y prohibió la entrada de cualquier persona que no cubriera
con los requisitos establecidos por la organización. Los socios podían ser residentes en la Ciudad de México
o bien corresponsales en los centros mineros. Véase Cuauhtémoc Velasco, et. al., Op. cit. p. 340.
4
Ibid., p. 339.
10
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
sector era acabar con las trabas que paralizaban a la industria minera, pues las
condiciones de inversión eran poco favorables debido a los altos costos de
producción y los gravámenes sobre la minería. Siendo los pequeños negocios los
que resultaban los más perjudicados, ya que no contaban con el capital suficiente,
viéndose obligados a recurrir a los agiotistas, quienes se aprovechaban
cobrándoles exorbitantes réditos, además se enfrentaban a los comerciantes que
monopolizaban el mercado interno de metales e insumos. Por lo mismo, pocos
eran los empresarios que se arriesgaban a invertir en la minería por temor a
perder sus capitales. En cuanto a los empresarios extranjeros, aunque estos
deseaban adquirir propiedades, no les era fácil pues se enfrentaban a varios
obstáculos.
A pesar de la estabilidad y aceptación que logró dicha organización por
parte de los mineros del país, los cuales buscaban en ella una protección a sus
inversiones, la Sociedad Minera Mexicana se vio debilitada y para los primeros
meses de 1877 desapareció. El gran defecto de dicha organización fue el no haber
implantado una reglamentación minera con
carácter nacional,
pretendió
establecerla pero sus metas se vieron paralizadas por los propios estados, ya que
estos no aceptaban el perder su control sobre la actividad minera.5
5
Los grandes empresarios mineros regresaron a sus regiones y continuaron controlando la política local a
través de los mecanismos tradicionales: la imposición de funcionarios públicos, el sometimiento de las
diputaciones de minería y el manejo de las finanzas públicas en su provecho. Véase en Ibid., p. 343.
11
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
En lo económico, se avanzó hacia una economía de mercado, la cual se vio
estimulada a través de una legislación favorable. Por ejemplo, para el fomento de
la minería, en 1884, se aprobó un código minero que puso fin a la heterogeneidad
que existía en dicha actividad, ya que cada Estado de la República poseía sus
propios códigos, por lo tanto, a partir de la aprobación de dicha ley, todas las
entidades mineras tuvieron que asumirla. El Estado otorgó la propiedad minera
mediante el derecho de concesión y de accesión, según la forma en que los
minerales se encontraban en el subsuelo: “todos los minerales que formaban
vetas, mantos y masas, los cuales era necesario para explotarlos hacer
excavaciones subterráneas, serían amparados bajo el derecho de concesión. Con
el fin de promover la explotación
del carbón de piedra, hierro, petróleo y
materiales de construcción, se decretó que la propiedad de estas sustancias
recaía en el derecho de accesión, es decir, el dueño del predio era directamente
propietario del subsuelo”.6
Cabe mencionar que las ideas que predominaron en dicha ley
fueron:
libertad de trabajo, distribución de la propiedad minera, facilitar y ampliar las
concesiones y disminuir los gravámenes fiscales. Lo que nos demuestra que esta
legislación iba diseñada hacia el capital extranjero. Si bien dicha ley trajo consigo
innovaciones y cambios benéficos como “el no declarar una propiedad primordial
en las minas, es decir, la propiedad de las minas dejó de ser de la nación. Otra
innovación fue que el gobierno dejó en manos de los empresarios la forma de
explotar los yacimientos y se reservó sólo el derecho de realizar visitas periódicas
6
Ibid., p. 353.
12
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
para supervisar los trabajos.”7 No estuvo exenta de críticas y del rechazo por la
mayoría de los mineros del país, quienes exponían que lejos de ser una ley
proteccionista del ramo, lo atacaba y debilitaba.
Además de las desventajas propias del código minero antes mencionado,
en 1886 se dio una caída de los precios de la plata en el mercado internacional, lo
que puso en peligro a las inversiones mineras. Ello obligó al gobierno a expedir
una nueva legislación para estimular a los capitales a invertir en la minería, como
fue el decreto del 6 de junio de 1887. Dicha disposición dio la facultad al Ejecutivo
Federal para continuar celebrando contratos mineros, ampliando las concesiones
otorgadas, a excepción de las minas de hierro, carbón y azogue.8 Esta ley también
acordó perdonar el impuesto de circulación para todos los metales preciosos en
pasta o acuñados y exentó los pagos por derecho de importación de artículos
necesarios para el trabajo minero, abolir el derecho de importación sobre el
azogue extranjero. Los mineros llegaron a pagar sólo el impuesto de acuñación de
la plata y los no exceptuados pagaron el 2% del valor del metal explotado; en
cuanto a los dueños de las haciendas de beneficio pagaron como máximo el 6%,
además, fueron suprimidos los derechos de denuncio, traslación y extracción.9
Para 1892 se decretó una nueva ley minera, debido a que la ley de 1887 no
solucionó las irregularidades que se venían arrastrando en la legislación minera
como el de seguir fomentando a la inversión extranjera. Manuel Fernández Leal,
7
Idem.
Ibid., p. 354.
9
Guadalupe Nava Oteo, “La minería bajo el porfiriato”, en Ciro Cardoso (Coord.), México en el siglo XIX
(1821-1910), historia económica y de la estructura social, México, ed. Nueva Imagen, 1988, p. 341.
8
13
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
quien para entonces fungía como secretario de Fomento, fue el encargado de
elaborar la nueva reglamentación. Las disposiciones y efectos de la ley
estipulaban la ruptura con las viejas concepciones heredadas de la época colonial,
las cuales manifestaban la propiedad y el control del subsuelo perteneciente a la
Nación.10 El código de 1892 introdujo el principio de perpetuidad y el carácter
irrevocable de las concesiones, promovió la concentración de fundos en pocas
manos y otorgó a los empresarios una enorme autonomía en la organización de
los trabajos mineros. El carácter liberal que caracterizaba a esta ley estuvo
presente en los contratos de concesiones y
el otorgamiento de exenciones
fiscales.11 En sí, la reglamentación permitía “la facilidad para adquirir, la libertad
para explotar y la seguridad para retener”,12 con lo que la ley fue aceptada, a ella
se atribuyó el crecimiento y diversificación de las exportaciones mineras, el
aumento de la inversión extranjera y del número de títulos expedidos.13
Con las modificaciones que se realizaron durante el régimen porfiriano a la
legislación minera, se explica la presencia de inversionistas extranjeros en el país,
interesados en la búsqueda de mercados para su industria y la obtención de
materias primas. Así pues, no sólo se vieron favorecidos con la adecuación de la
legislación minera, sino también la ley de extranjería y naturalización, expedida en
1886, les dio una serie de privilegios y, que entre otras cosas, estableció a través
del capítulo III, fracción 27, que:
10
Cuauhtémoc Velasco, et. al., Op. cit., p. 355-356.
Guadalupe Nava Oteo, Op. cit., p. 341.
12
Cuauhtémoc Velasco, Op. cit., p. 356.
13
Idem.
11
14
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
Los colonos que vengan al país en virtud de contratos
celebrados por el gobierno y cuyos gastos de viaje e
instalación sean costeados por éste, se consideran como
mexicanos […] así como los inmigrantes de toda clase,
pueden naturalizarse […] quedando equiparado con todos
sus derechos y obligaciones, con los mexicanos […]
transcurridos esos seis meses y cuando el extranjero hubiere
cumplido dos años de residencia en la República, podría
pedir al Gobierno Federal que le conceda su certificado de
naturalización.14
Si bien es cierto que dicha ley les brindó goce de derechos a los extranjeros,
también los comprometió a obedecer las leyes y a pagar impuestos como
cualquier mexicano. Aunque vale señalar que dicha ley sólo quedó plasmada en
el papel, ya que la élite política
porfiriana brindó un trato de preferencia al
extranjero y a lo extranjero, como se desprende de las críticas por parte de
estudiosos y de la prensa, así como del sector obrero.15 Por ejemplo: en
periódicos se pedía que se atendiera primero al nacional e hicieron suyo el lema;
14
María Elena Ota Mishima, “Prefacio: Acerca del Registro Nacional de Extranjeros” en María Elena Ota
Mishima (Coord.), Destino México. Un estudio de las migraciones asiáticas a México, siglos XIX y XX, México,
El Colegio de México, 1997, p. 11-12.
15
Regis Planchet en 1906, escribía: “quien ha progresado en México es el norteamericano, el extranjero,
pero no los hijos de la tierra”. Molina Enríquez, resumió la oposición a la xenofilia oficial con una
lamentación amarga: “el elemento extranjero tiene entre nosotros el carácter de huésped, invitado, rogado
y recibido como quien da favor y por su parte no lo recibe”. Más tarde, Francisco I. Madero se expresaría
con mayor vehemencia: “entre nosotros goza de más prerrogativas el extranjero que los nacionales”.
Tampoco faltaron las críticas de un carácter más popular, como una “calavera” que un pequeño periódico
dedicó al presidente Díaz en octubre de 1908:
- Dio a su patria derrotero,
y viril la engrandeció;
pero el Gran Hombre murió
por su amor al extranjero.
Periódicos como El imparcial y La libertad, publicaban el descontento que provocaban los privilegios
concedidos al ciudadano extranjero. Mencionando los males que acarreaba la inmigración, siendo uno de
ellos el aumento de la criminalidad y el surgimiento de nuevos delitos. Un periódico de Monterrey
informaba en 1883 que la mayor parte de los inmigrantes llegados a esa ciudad era gente de mal vivir; y en
1902, uno de la ciudad de México expresaba el temor de que la inmigración hubiera introducido a México el
“delito internacional”. Véase en Daniel Cosío Villegas, “Trasfondo humano” en HISTORIA MODERNA DE
MÉXICO, El porfiriato, La vida social, México, ed. Hermes, 1973, p. 159.
15
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
“la hospitalidad para los extranjeros, el suelo para los mexicanos”,16 el cual
reflejaba que la oposición no era al extranjero, sino a las excesivas concesiones
de las leyes mexicanas.
Los extranjeros no sólo llegaron a dominar en actividades como la minería,
la agricultura, la banca y los ferrocarriles, cuyo porcentaje en inversión para
finales del gobierno de Díaz era de: 98.2%, 95.7%, 76.5% y 27.5%
respectivamente,17 sino también incursionaron en negocios de abastecimiento y
en diversas ocupaciones. Por ejemplo, los españoles se dedicaron a las tiendas
de abarrotes, las panaderías y las casas de empeño; los alemanes, aparte de
dedicarse al comercio exterior, fueron de los mejores relojeros; los franceses, se
dedicaron a las fondas, a las
modas y
peluquerías;
y en el caso de los
estadunidenses, aparte de ser los principales inversionistas de la minería, se
destacaron también por ser los mejores dentistas.
En términos generales, la inversión total de capitales extranjeros en el país
representó el 77.7 %, mientras que el capital nacional, el 22.3 % restante.18 Los
mexicanos, con excepción de los indios, sólo podían aspirar en “ser niños finos
ingresando a un cargo como: senadores, diputados,
generales, empleados,
abogados, médicos o ingenieros a lo más, pero siempre con sus conexiones con
el extranjero”.19
16
Idem.
José Luis Ceseña, México en la órbita Imperial. Las empresas transnacionales, México, ed. “El Caballito”,
1977, p. 54.
18
Idem.
19
Daniel Cosío Villegas, Op. cit., p. 156.
17
16
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
El noroeste del país no fue ajeno a todos los cambios que se dieron en el
régimen porfiriano, al igual que en otras entidades del país, la minería fue la
actividad que más se impulsó y además sirvió para atraer población. Por ejemplo,
en Sonora, cumplieron con este objetivo las compañías Crestón Colorada, Gold
Mining Co., Cananea Consolidaten Copper Co., Imuris Mining Co., Yaqui Copper
Co. y la Sinaloa-Sonora Mining and Smelting Co. En Sinaloa, los minerales de la
Chase Butters Company, La Quintera Mining and Milling Co., y la Anglo Mexican
Mining Company.20 En la península de Baja California, en la municipalidad de
San Antonio, se estableció la Compañía minera El Progreso, de capital
estadounidense; y Mulegé fue testigo del arribo de la compañía minera El Boleo,
de origen francés.
Gracias a los trabajos realizados por estas compañías llegaron a formarse y
fortalecerse importantes poblados, como: Moctezuma, Cananea21 y Arizpe, en
Sonora; Guadalupe de los Reyes y el Rosario, en Sinaloa; y en la península de
La Baja California, San Antonio, El Triunfo y Santa Rosalía, generando por lo
tanto una expansión económica, concentración poblacional y el fortalecimiento de
la administración pública.
20
Juan Manuel Romero Gil, “Minería y Sociedad en el noroeste”, en SIGLO XIX, Cuadernos de Historia, Año I,
número I, Monterrey, Instituto de Investigaciones Históricas Dr. José María Luis Mora- Facultad de Filosofía y
Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Octubre de 1991, p. 41.
21
Hasta 1890 Cananea había sido algo menos que un pequeño pueblo minero propiedad de los herederos
del general Ignacio Pesqueira. Estos terrenos llegaron a manos William Cornell Greene, quien fundó la
primera empresa en la Ciudad de Tucson, Arizona, con capital sonorense y norteamericano y que se llamó
Cananea Copper Company. Para 1899, fundaría The Cananea Consolidate Copper Company (CCCC), la cual
llegó a convertirse en una Holding Company. Véase Juan José Gracida Romo, “Sonora en la nación”, en
Cynthia Radding de Murrieta y Juan José Gracida Romo, SONORA Una historia compartida, México, ed.
Gobierno del Estado de Sonora, Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora, 1989, p. 113.
17
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
2. La presencia de población nacional y extranjera en las zonas mineras del
Noroeste.
Si bien la política económica de México durante el periodo del Presidente Díaz
abrió las puertas del país al arribo de población e inversión extranjeras, ello no se
dio en forma homogénea en todo el país. Fue la zona pacífico norte la mayor
beneficiada, ya que fue ahí donde se establecieron las empresas mineras más
importantes del país, dedicadas principalmente a la extracción y beneficio de
cobre (véase cuadro 1).
CUADRO 1
COMPAÑÍAS MINERAS EN EL NOROESTE DE MÉXICO,
DURANTE EL PORFIRIATO
Poblaciones
Sonora
Sinaloa
Distrito Sur de la
Baja California
Empresas
*Crestón Colorado
*Gold Mining Co.
*Cananea Consolidated Copper Co.
*Imuris Mining Co.
*Yaqui Copper Co.
*Sinaloa-Sonora Mining and Smelting
Co.
* Compañia de las Minas Hidalgo y
Anexas.
*Chase Butters Companie Limited
*La Quintera Mining and Milling Co.
*Anglo Mexican Mining Company
*Progreso Mining Company (capital
estadounidense)
*Compañía El Boleo (capital francés)
Minerales extraídos
Oro, plata, antimonio y
sobre todo cobre.
Cobre y Plata
Plata y oro
Cobre
Fuente: Juan Manuel Romero Gil, “Minería y Sociedad en el noroeste”, en SIGLO XIX, Cuadernos
de Historia, Año I, número I, Monterrey, Instituto de Investigaciones Históricas Dr. José María Luis
Mora- Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Octubre de
1991, p. 41-45.
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INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
La presencia de estas compañías propició la demanda de mano de obra
para el trabajo en las minas, resultado de ello fue una gran concentración de
pobladores, la cual produjo una transformación del entorno geográfico. Cabe
mencionar que el desarrollo de estos centros mineros se apoyó en el impulso dado
a la transportación ferroviaria y marítima (véase cuadro 2), que resolvió y puso fin
al aislamiento, ya que valles, llanos, desiertos, costas e islas quedaron enlazadas;
asimismo, dinamizó la economía al ser el medio con el que se transportaban tanto
el mineral, insumos, productos de primera necesidad, así como el principal
elemento de trabajo en las minas, es decir, la mano de obra.
CUADRO 2
FERROCARRILES MINEROS Y
COMPAÑÍAS NAVIERAS
FERROCARRIL
EMPRESA/PROPIETARIO
RUTA
Kms.
Torres a minas
Prietas
Federico H. Seymour
Creston Colorado
Gold Mining Co.
Estación TorresMineral de Minas
Negras
34
Ferrocarril de
Cananea
Cananea Consolidated
Copper Co.
Minas –Fundición
61
Moctezuma
Railway
Ferrocarril
Nacozari – Pilares
Moctezuma Copper Co.
Nacozari - Agua Prieta
134
Moctezuma Copper Co.
Minas – Concentradora
14
Cananea Railway
Cananea Consolidated
Copper Co.
Cananea – Nogales
122
El Boleo
Compagnie Du Boleo
Minas – Fundición
45
19
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
El Triunfo
Progreso Mining Co.
Minas – Concentradora
Total:
VAPORES
EMPRESA/PROPIETARIO
Pacheco, Whitelaw,
Monserrat, City of
Topeka
Compañía Mexicana
Internacional de Vapores del
Pacífico y Golfo de California
(Empresa de Luis Hüller)
(1886)
Compañía de Joaquín
Redo (1888)
Alejandro, Diego,
Villamette Valley,
Mazatlán
Newbern, Curazao,
Orizaba
RUTA DE
NAVEGACIÓN
San Diego, E.U.A.- San
José, Guatemala
Guaymas-Manzanillo
Compañía de Vapores de la San FranciscoCosta del Pacífico (1891)
Guaymas
10
420 Kms.
NACIONALIDAD
Estadounidense
Mexicana
Estadounidense
Yaqui o Río Yaqui,
Carmen, Salvatierra
Compañía
de
Martínez (1894)
Mazatlán, Guaymas
Compañía del Ferrocarril Guaymas- San Benito
Occidental de México (1897)
Mexicana
Precursor, Mavari
Compañía de
Abaroa (1903)
B. Guaymas- Perihuete
Mexicana
General Díaz,
Manuel Herrerías,
Curazao, José Y.
Limantour, Benito
Juárez, Álamos,
Unión, Cárdenas,
General Mena,
Culiacán, Ramón
Corral
Compañía
Naviera
Pacifico (1903)
del Guaymas- San Benito
Guaymas- Manzanillo
Manzanillo- Guaymas
Guaymas- San José
del Cabo
Mexicana
Luis
Juan
A. Guaymas- La Paz
Mexicana
Fuente: Juan Manuel Romero Gil, “Minería y Sociedad en el noroeste”, en SIGLO XIX..., p. 54.
Karina Bustos, Comercio marítimo en La Paz y Santa Rosalía, Distrito Sur de la Baja California,
durante el régimen porfirista, Tesis de Licenciatura, UABCS, 1999, p. 22-38.
En 1910, Sonora y Baja California tenían 410 Kilómetros de vías férreas,
que representaban ramales unidos a la actividad minera. Compañías sonorenses
fuertes, como la Cananea Consolidated Copper Co. y la Moctezuma Copper Co.,
20
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
aparte de conectarse con el ferrocarril de Sonora- que recorría de Guaymas a
Nogales- tenían redes locales que unían las áreas de labor.22
Los pobladores que llegaron a las zonas mineras, ya fuese voluntariamente
o a través de los enganches de mano de obra, que para entonces fue de lo más
común, eran tanto de procedencia extranjera como nacional. De estos últimos, los
que arribaron a Sinaloa y Sonora eran originarios de Nayarit, Colima, Durango y
Jalisco. Los que se dirigieron a Baja California, saldrían también de estos mismos
lugares, además de Sinaloa y Sonora.
En cuanto a la población extranjera, ésta procedía principalmente de
Estados Unidos, China, España, Alemania, Inglaterra y Francia; y en menor
medida de Bélgica e Italia. Como hemos señalado, entre los inmigrantes
extranjeros se encontraban los principales inversionistas, dueños de casas
comerciales, industrias, líneas de navegación y negocios mineros.
Gracias a los censos que se levantaron durante el porfiriato, donde se
muestran los movimientos de población tanto nacional como extranjera, se ha
podido observar el incremento demográfico que ocurrió en el noroeste del país.
En Sinaloa, por ejemplo, la población extranjera que arribó lo hizo principalmente
por el puerto de Mazatlán, que para entonces jugaba un papel importante para la
zona, pues fungía como punto de relaciones comerciales; de ahí salían los
minerales extraídos hacía el extranjero, primordialmente para Estados Unidos. En
1886 había 461 extranjeros, distribuidos así: 130 eran españoles; 109,
22
Juan Manuel Romero Gil, “Minería y Sociedad en el noroeste”, en SIGLO XIX…, p. 53-54.
21
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
estadounidenses; y 70 procedían de china. Para 1910, del total de 1706
extranjeros, 667 eran originarios de china y por debajo de ellos estaban 522
estadounidenses (véase cuadro 3).
CUADRO 3
EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN EXTRANJERA EN SINALOA
POR NACIONALIDADES (1886-1910)
Nacionalidad
1886
1895
1900
1910
China
70
73
234
667
Alemana
52
58
105
109
Estadounidense
109
200
309
522
Española
130
114
149
178
Francesa
24
26
27
31
Ingleses
27
31
39
47
Italianos
26
31
29
18
Otros
23
33
71
134
Total
461
566
963
1706
Fuente: Rigoberto Arturo Román Alarcón, La inmigración extranjera en el noroeste de México, el
caso de Sinaloa siglos XIX y XX, en
http://www.mexicanistas.eu/uploads/La%20inmigracion%20extranjera%20en%20el%20Noroeste%
20de%20Mexico,%20el%20caso%20de%20Sinaloa,%20siglos%20XIX%20y%20XX,%20Rigoberto
%20Arturo%20Roman%20Alarcon.pdf, (consulta, 25 de febrero de 2011).
En cuanto a las actividades económicas y ocupaciones demandantes que
se desarrollaron en Sinaloa, en el cuadro 4 podemos observar que los extranjeros
eran los principales propietarios de las empresas comerciales, mineras e
industriales del estado. Destacando la inversión estadounidense en la actividad
minera y la de origen español en el comercio.
22
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
Distritos
El Rosario
Concordia
Mazatlán
San Ignacio
Cósala
Culiacán
Badiraguato
Mocorito
Sinaloa
El Fuerte
CUADRO 4
EXTRANJEROS EN ACTIVIDADES ECONÓMICAS
DE LOS DISTRITOS DE SINALOA
Actividades económicas
En la minería: los estadounidenses Polk y Jones; el inglés
Ward y el español Rivas. En la industria: el español López
Dóriga. En el comercio: los españoles Tellería, Ruíz,
Gutiérrez y Montero. En otras actividades: como zapateros
los chinos Ley y Won y el hojalatero italiano Filippini.
En la minería: los estadounidenses Wolfskill, Norton y el
español Martín. En el comercio: el italiano Garibaldi y los
árabes García y Elías.
En el comercio: los españoles Echeguren, Lejarza, Trucíos,
Ezquerra, Herrerías, De la Peña, García, Prats, Patrón, etc.;
los franceses Bertrand y Reynaud; los italianos Canobbio y los
alemanes Melchers, Philippi, Schmid, Claussen, Sowerbutts,
Koerdel, Huthof, Volquardsen, etc.; y el chino Yuen. En la
agricultura: los italianos Ponzo, Canobbio y Garibaldi; y los
jornaleros chinos Yi, Lu y Pano. En la industria: los
estadounidenses De la Cima, Coppel, Felton y Rippey. En
otras actividades: el herrero inglés Freeman y el maestro
peruano Urrea.
En la minería: los estadounidenses Hamilton y Smith. En el
comercio: los españoles Domenech y Trucíos y el francés
Lamarque.
En la minería: los españoles Fernández, Arcelux, Díaz y
Quintana. En el comercio: los españoles Lamadrid, Arizqueta
y Echenique.
En la industria: como empleados de la fábrica textil El Coloso,
los estadounidenses Williams y Nelson. En el comercio: el
alemán Haas y el italiano Martinelli. En otras actividades:
como
empleados
del
Ferrocarril
Occidental
los
estadounidenses King, Brodie y el alemán Müller y como
zapateros los chinos León, Sam, Piczan, Cook, Yin, Lon y
Chong.
Los mineros estadounidenses Parker, Miller, Thomas y
Crawford.
Los comerciantes españoles Casals, Lavín y Millán.
En la minería: el alemán Barley. En el comercio: los
españoles García, Menchaca y Bermejo. En la agricultura: los
españoles Martínez y Menchaca y el chino Youn.
Dedicados a la labranza, carpintería, herrería, mecánica y
otras, los estadounidenses Dewey, Green, Jones, Page,
Preston, Smith, Newton, Morgan, etc.
Fuente: Rigoberto Arturo Román Alarcón, Op. cit.
23
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
El régimen porfirista significó para las distintas regiones de Sinaloa la
transformación de villas coloniales a ciudades que adquirían la modernidad, la
cual no fue fácil de asimilar para las familias que conservaban arraigadas
costumbres y tradiciones y para sus habitantes en general.
A partir de 1890, Sinaloa empezó a tener cambios sustantivos,
en la
ciudad de Culiacán se construyeron nuevos edificios con un estilo acorde con el
proceso urbanístico porfirista, para hacer de la ciudad un centro de gran actividad
comercial, centro de producción, religioso, cultural y político. Se trazaron nuevas
calles, se construyó el ferrocarril y junto a él llegó la luz y el telégrafo.
Los trabajos mineros desarrollados en Sinaloa no sólo modificaron lo
aspectos demográficos y económicos sino también la vida social de sus
pobladores. Por ejemplo: surgieron nuevas diversiones, como clubes y teatros en
los cuales se presentaban zarzuelas, óperas, obras dramáticas y las
celebraciones a héroes nacionales. En la medida en que se fortalecían fuertes
grupos económicos, emergía en Sinaloa una clase media integrada por maestros,
abogados, periodistas, intelectuales, políticos, burócratas. “Personajes de esta
generación fueron: Manuel Ponce de León, Julio G. Arce, Julio y Roberto L.
Paliza, Faustino Díaz, Herlindo Helenes Gaxiola, Enrique González Martínez,
Ignacio M. Gastelum, Francisco Verdugo Fálques, Manuel Bonilla, Jesús Andrade
y Amado Estrada.”23
23
Francisco Padilla Beltrán, “Porfiriato y vida cotidiana en Culiacán” en Jorge Verdugo Quintero, Víctor A.
Miguel Vélez (Compiladores), Historia y Región, Memoria del X Congreso de Historia Regional de Sinaloa,
Culiacán, Sinaloa, ed. UAS, 1996, p. 293.
24
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
En Sonora, al igual que en Sinaloa, se da un mejoramiento en las vías de
comunicación, como es el establecimiento de vías férreas que unieron zonas
mineras como Moctezuma, Arizpe, Altar y Álamos con el puerto de Guaymas; y a
la vez con la frontera sur de los Estados Unidos, es decir, con el ferrocarril llegó el
auge y la prosperidad. Para 1880 la población total del estado de Sonora era de
139,147 habitantes, diez años después el número se elevó a 165,892 individuos,24
de éstos 862 eran extranjeros, distribuidos así: 327, estadounidenses; 226,
chinos; 78, alemanes; 67, franceses; 51,españoles; 48, ingleses; 42, italianos; 10,
irlandeses; 9, suizos: 2, suecos; y 2, australianos.25
La inversión extranjera en Sonora se dirigió principalmente a los
ferrocarriles, minería, agricultura y comercio, siendo los estadounidenses los que
sobresalieron en dichas actividades (véase cuadro 5).
CUADRO 5
EJEMPLOS DE LA INVERSIÓN EXTRANJERA
EN SONORA DURANTE EL PORFIRIATO
Actividades
Inversionistas
Construcción
de líneas
férreas
Minería
Estadounidenses: Robert S. Symony, David Ferguson, William
Greene, Douglas; el inglés Federico H. Symor.
Agricultura
Estadounidenses: Chamberlain y Price, William Greene, Douglas;
el inglés Federico H. Symor.
Estadounidenses: Richarson
24
Héctor Aguilar Camín, “Hacia la modernización capitalista 1876-1910” en Mario Cuevas Arámburu,
(Comp.), Sonora: textos de su historia, México, ed. Instituto Mora, 1989, p. 16
25
Juan Manuel Romero Gil, “Los chinos en el Pacífico: los orígenes 1870-1900” en Jorge Verdugo Quintero,
Víctor A. Miguel Vélez (Compiladores), Historia y Región Memoria del X Congreso de Historia Regional de
Sinaloa, Culiacán, Sinaloa, México, ed. UAS, 1996, p. 364.
25
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
Comercio
Estadounidenses: Robinson Bours; los chinos LungTain y
Qui.
Otras
actividades
En fábricas de zapatos. Los chinos: Tung, Chung y Lung.
Fon
Fuente: Juan José Gracida Romo, “Notas sobre la inversión extranjera en Sonora, 1854-1910” en
Jaime Olveda (ed.), Inversiones y empresarios extranjeros en el noroccidente de México siglo XIX,
México, El Colegio de Jalisco, 1996, p. 74-79.
Esta prosperidad y riqueza que caracterizó para entonces al estado de
Sonora trajo consigo consecuencias negativas, principalmente entre los grupos
yaquis y mayos, los cuales se vieron despojados de sus tierras y un número
significativo de ellos fue enviado a Yucatán y Oaxaca para ubicarlos en trabajos
de campo, en Yucatán, principalmente en el cultivo de henequén.
A falta de fuerza de trabajo para el desarrollo de las actividades mineras,
los chinos se convirtieron en una opción; aunque no eran bien vistos por el resto
de la sociedad sonorense, pero a pesar de ello se les pudo observar en las
actividades domésticas y como propietarios de comercio en la venta de ropa,
zapatería y fondas (véase cuadros 5 y 6).
Mientras los trabajadores extranjeros de origen blanco ocupaban las
mejores posiciones en las labores, los obreros nacionales procedentes del centro
y sur del país, así como los yaquis y chinos, vivían en las peores situaciones: con
bajos sueldos y malos tratos.
26
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
CUADRO 6
EXTRANJEROS EN SONORA, 1890
OCUPACIONES PRINCIPALES
Ocupaciones
Estadounidenses
Franceses
Chinos
Españoles
Italianos
Alemanes
3
Industrial
Suizos
Ingleses
1
1
Irlandeses
152
10
2
1
17
26
1
19
9
Comerciantes
20
23
14
27
9
19
4
2
2
Empleados
21
Maquinista
19
5
2
Criador ganado
20
1
1
1
1
Empleado
16
7
3
7
7
Médico
10
Labrador
9
13
Jornalero
6
27
Agricultor
6
2
Ingeniero
12
1
Mineros
Metalúrgica
1
3
1
2
3
1
1
8
1
1
1
7
1
1
5
1
Sastre
15
Zapatero
2
1
135
Telegrafista
5
Carpintero
9
3
Molinero
3
1
Otros
25
11
Total
341
59
2
1
8
211
50
43
7
6
60
15
5
42
Fuente: Juan Manuel Romero Gil, “Los chinos en el Pacifico: los orígenes 1870-1900” en Jorge
Verdugo Quintero…, p. 365.
La modernización basada en la inversión e inmigración extranjeras trajo a
Sonora nuevas costumbres: entre estas destaca la aparición de iglesias
protestantes, aunque la mayoría de la población seguía siendo católica y
27
15
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
practicaba las principales celebraciones religiosas: el bautizo, el matrimonio y la
muerte. En las ciudades más cosmopolitas del estado se adoptaron nuevas
costumbres. Por ejemplo, en invierno, la celebración de la nochebuena, el árbol
de navidad y la venida de Santa Claus con sus regalos. Para 1877, aparece una
de las diversiones más trascendentales de Guaymas, el beisbol.26 Sin embargo,
muchas de las costumbres de épocas antiguas para entonces se continuaban
celebrando, como la Semana Santa con sus fariseos y pascuas; los festejos de
San Juan y San Isidro; y en los festejos de navidad, los cuales, a pesar de las
nuevas formas de expresión, aún en muchos lugares de Sonora se mantenía la
costumbre de sus pastores y peregrinos. Además, los paseos a las playas o villas
no podían faltar, los recorridos en los kioscos de los pueblos para escuchar la
música, platicar con los vecinos; en las tardes calurosas de verano se
acostumbraba ir a tomar una cerveza a las cantinas del lugar o ir a las tertulias
hogareñas a tomar cafecito.27
Sin embargo, los roces culturales entre la población extranjera y nacionales
no faltaron, surgiendo conflictos por las creencias religiosas, así como en el
aprendizaje de los idiomas; ya fuese del inglés o francés por parte de la población
nacional o del español para los extranjeros, es decir, los mexicanos se negaban
aprender dichos idiomas con el pretexto de la edad; mientras que los extranjeros
se rehusaban a aprender el español, especialmente los capataces de origen
estadounidense, pues no asistían a sus clases nocturnas.
26
27
Juan José Gracida Romo, “Sonora en la nación”, en Cynthia Radding de Murrieta…, p. 112.
Ibid., p. 112-113.
28
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
De igual manera, fue una preocupación la formación escolar de los niños
que habitaban en los pueblos mineros, pues a pesar de que el gobierno nacional
procuró difundir la instrucción elemental en el país, acordándose como laica,
gratuita y obligatoria, en la práctica la realidad fue otra. Lo que propició que las
propias compañías mineras proporcionaran a su población infantil los servicios de
educación primaria.
En cuanto a la península de Baja California, a pesar de su ubicación
geográfica distante con el resto del país, no estuvo exenta del proceso de
modernización que se daba en aquel momento. Este se reflejó en el aumento de
su población, su organización política y el desarrollo de una economía de
mercado. Esto del resultado de leyes de deslinde y
colonización de terrenos
baldíos, surgidas en el gobierno del presidente Benito Juárez y retomadas por Don
Porfirio Díaz a través de la aplicación de la ley de colonización de 1883.
La zona de San Antonio y El Triunfo fue punta de lanza para dar vida social
y económica en la zona sur del territorio. Durante la segunda mitad del siglo XVIII
se emprendieron los primeros trabajos mineros; sin embargo, sería hasta la
segunda mitad del siglo XIX cuando la actividad minera en esta región adquirió un
desarrollo sin precedentes. Ello se debió al establecimiento de la compañía El
Progreso en 1878, esta empresa, de capital norteamericano, era dirigida por
J.W.C. Maxwell, como presidente e ingeniero consultor; H.M.A. Miller, como
vicepresidente; y Geo Stacke, como secretario, todos residentes en San
Francisco, California. En México, la empresa contó con dos representantes,
29
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
Santiago Viosca, en La Paz; y Adolfo Bartning, en Mazatlán. Y en la zona minera
estuvo un superintendente, cargo ocupado sucesivamente por los señores
Francisco Hoskins, R.F. Grigsby, Arturo C. Nahl y William H. Rocholl.28
Los trabajos mineros de San Antonio y El Triunfo provocaron un notable
crecimiento poblacional. De 1788 habitantes registrados en 1857 en toda la
municipalidad, para 1890 había ya 6724. Este crecimiento demográfico respondió
a la necesidad de una numerosa fuerza de trabajo para el desarrollo de la
actividad minera. Entre 1878 y 1895, la actividad minera logró su consolidación, la
demanda de mano de obra se estabilizó convirtiendo a San Antonio en la
municipalidad más poblada del Distrito Sur de la Baja California, con 7 594
habitantes para 1890 (véase cuadro 7).
CUADRO 7
POBLACIÓN EN LAS MUNICIPALIDADES DEL DISTRITO SUR
DE LA BAJA CALIFORNIA DE 1878 A 1910
Municipalidades
1878
1890
1895
1900
1910
La Paz
6 400
7 600
7 592
7 546
8 647
San Antonio
6 724
7 100
7 612
7 044
6 292
Todos Santos
1 875
2 300
2 591
2 461
2 361
San José del Cabo
3 418
4 800
4 699
5 098
4 305
Santiago
2 030
2 100
2 412
2 581
2 758
Comondú
2 750
2 100
2 335
2 539
4 028
Mulegé
1 530
7 300
8 241
12 772
14 121
28
Ignacio Rivas Hernández, El desarrollo minero en San Antonio y El Triunfo, Baja California (1856-1925),
México, Colegio de Bachilleres del Estado de Baja California Sur, 2000, p. 74
30
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
Total
24 827
33 300
35 482
40 041
42 512
Fuente: Para 1878: Resumen del censo del Territorio, Sin fecha, 1879, AHPLM, vol. 150, Fomento,
exp. s/n, doc. 415. Si bien existen otros censos que dan razón sobre la población existente para el año de
1878, he considerado pertinente al que hago referencia, ya que su fecha me indica que es un año
después al año que refiero.
1890: Informe del jefe político Bibiano Dávalos de 1890, La Paz, 1891, AHPLM, vol. 217, Gobernación,
exp. 50. De igual manera para el censo de 1890, hemos encontrado varios censos en el AHPLM que nos
muestran sobre la población existente para entonces; sin embargo, hemos tomado en cuenta para este
año el dato poblacional que hace referencia el jefe político Bibiano Dávalos en su informe enviado al
secretario de gobernación, puesto que es la información más cercana al año de nuestro estudio.
1895: Primer censo general de habitantes, verificado el 20 de octubre de 1895, México, 21 de febrero de
1896, AHPLM, vol. 259 1/1, Fomento, exp. 9, doc. 5. En el censo de 1895 se muestra el total de la
población residente y el total de la población hecha; tomando en cuenta para mi trabajo la población
residente, es decir, hago referencia a la suma de la población presente y la población ausente.
1900: Censo general de 1900, AHPLM, vol. 409, exp. s /n, legajo 63, doc. 766.
1910: Censo de población de 1910, AHPLM, Vol. 563, Fomento, exp. 8, doc. 937.
El Triunfo, de ser un lugar que no llegaba a los 200 habitantes en 1857,
pasó a ser una comunidad social y económicamente activa que en 1890 tenía
4 051 personas.29 El mineral, además haber sido una fuente de empleo, se
caracterizó como un centro para establecer negocios. A él llegó gente que
provenía de las diversas poblaciones del Distrito Sur de la Baja California, del
Distrito Norte y de distintas entidades del interior del país, así como extranjeros,
procedentes de Estados Unidos, Sudamérica y Europa. Por lo anterior, y de
acuerdo al padrón general de la municipalidad de San Antonio de 1890, el lugar de
origen de los habitantes de El Triunfo era el siguiente, (véase cuadro 8).
29
Idem.
31
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
CUADRO 8
ORIGEN DE LOS HABITANTES DEL TRIUNFO, EN 1890.
De Origen local
Estado, Municipio o pueblo
La Paz
Todos Santos
San José
Santiago
Comondú
Loreto
Mulegé
Total
Origen nacional
De origen extranjero
Sinaloa
Sonora
Jalisco
Nayarit
Michoacán
Colima
Zacatecas
Distrito Norte de la Baja California
Guanajuato
Hidalgo
Durango
Tamaulipas
Chihuahua
Oaxaca
Puebla
Total
Estados Unidos
Inglaterra
Alemania
Prusia
Perú
Portugal
Ecuador
Francia
España
Chile
Italia
Total
Número total
260
310
205
175
10
15
30
1 005
305
92
64
37
26
17
14
12
9
4
10
3
6
3
3
605
15
9
4
2
2
2
2
6
3
2
2
49
Fuente: Ignacio Rivas Hernández, Op. cit., p. 74.
32
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
El incremento de la población transformó el espacio físico del pueblo: el
espacio predial creció, las nuevas viviendas se construyeron en su mayoría de
ladrillo y de manera ordenada; las calles se trazaron en forma recta y en su
nomenclatura aparecieron, junto a los nombres de personajes nacionales como
Agustín de Iturbide, o locales como Antonio Navarro, nombres de extranjeros
como, Federico Brooks. 30
Se construyeron diversas obras para atender los servicios públicos, se
edificó la casa municipal, una cárcel y un jardín público para el embellecimiento
del pueblo. De igual forma, para atender las cuestiones de educación y cultura, se
acondicionaron dos casas que fungían como escuela, un teatro y una biblioteca, a
la que se le asignó el nombre del notable “Ignacio Ramírez”.31
Como se puede observar en el cuadro 7, las municipalidades de Todos
Santos, San José y Santiago incrementaron también su población, aunque en
menor significación. Tal vez ello se debió a las actividades de agricultura y
ganadería, que se vieron impulsadas como consecuencia del desarrollo minero.
Respecto al Partido Centro, a finales del siglo XIX, la municipalidad de
Mulegé comenzó a tener una serie de transformaciones como efecto del arribo de
la Compañía El Boleo, en 1885. El poblado de Mulegé, no solamente fue testigo
del nacimiento del pueblo de Santa Rosalía, sino también vio cambiar su
fisionomía con el desarrollo de la compañía minera.
30
31
Ignacio Rivas Hernández, Op. cit., p. 74.
Ibid., p. 75.
33
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
En el siguiente apartado veremos como surgió el pueblo de Santa Rosalía,
por lo pronto nos interesa considerar la presencia de El Boleo como un foco
importante para el arribo de población tanto de origen nacional como extranjera.
34
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
CAPÍTULO II
EL BOLEO: LA FUNDACIÓN DEL MINERAL DE SANTA ROSALÍA Y LA
CONFORMACIÓN DE SU POBLACIÓN
1. La Compañía El Boleo: su formación y establecimiento en la municipalidad
de Mulegé.
Como hemos comentado en el capítulo anterior, el noroeste mexicano durante el
porfiriato se vio envuelto de un desarrollo sin precedentes, resultado de la
importancia que se le dio a la actividad minera como principal apoyo dentro de la
economía mexicana, dando lugar al progreso de pequeños poblados ricos en
minerales. Es el caso de las entidades de Sonora, Sinaloa y el Territorio de la Baja
California, que para finales del siglo XIX sus centros mineros adquirieron un
notable auge. Refiriéndonos específicamente al partido centro del territorio de la
Baja California, en la década de los 80 del siglo XIX, la compañía El Boleo
emprendió trabajos de explotación que dieron origen al surgimiento del pueblo de
Santa Rosalía.
Previamente al surgimiento del poblado de Santa Rosalía, la municipalidad
de Mulegé se caracterizó por su precariedad económica a diferencia de la parte
austral del Territorio de Baja California que veía reanimar sus actividades
productivas con el restablecimiento de las labores mineras, ubicadas en San
Antonio y El Triunfo.
35
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
En el caso de la municipalidad de Mulegé, sus primeros dos pueblos,
Mulegé y San Ignacio tienen un origen misional, por lo tanto las actividades
económicas que en ellos se desarrollaron estuvieron orientadas a la agricultura y
a la ganadería. Entre sus principales producciones se encontraban la caña de
azúcar, la uva y el dátil, frutos que eran procesados para su venta en la
contracosta de Sonora y Sinaloa. Gracias al tipo de clima, la localización del agua
y la iniciativa de esta actividad agrícola, motivaron que núcleos de población se
asentaran en estas partes del Partido Centro de la Baja California. Para 1857, la
municipalidad de Mulegé contaba con 1 025 habitantes, siendo los pueblos de
Mulegé y San Ignacio los que concentraban la mayor parte de la población con:
509 y 281 habitantes respectivamente, mientras que el resto se encontraba
distribuida en las congregaciones de San José, Patrocinio y San Gertrudis, las
cuales contaban con 160, 49 y 26 habitantes respectivamente.32
Para 1868, la historia de la municipalidad de Mulegé empezará a cambiar
radicalmente, ya que ese año José Rosas Villavicencio, vecino del rancho de
Santa Águeda, encontró accidentalmente algunas bolas de minerales que, al
observarlas, supuso que eran cobre; sin embargo, prefirió mandarlos a examinar a
Guaymas, en donde le confirmaron que aquellos boleos eran carbonatos y
oxicloruros de cobre. Aunque para entonces dicho mineral no poseía la
importancia económica como el oro y la plata, la noticia de la existencia de
yacimientos de cobre en Mulegé se desató, pronto se desplazó al lugar gente
32
Ulises Urbano Lassépas, Historia de la colonización de la Baja California y decreto de 10 de marzo de 1857,
México, Imprenta de Vicente García Torres, 1995, p. 221-222.
36
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
nativa, comerciantes procedentes de Sonora y Sinaloa y uno que otro extranjero.33
A partir de 1871 surgieron los denuncios y solicitudes de registro de minas, y para
1873 conformaron el contorno minero de Santa Águeda 33 minas, en su mayoría
de cobre. Aunque el mayor número de dichas posesiones pertenecían a
muleginos, estas estaban en sociedad con algún extranjero residente en la
municipalidad. 34
Sin embargo, y pese al dinamismo de los trabajos mineros, la mayoría de
las minas para 1874 se vieron paralizadas y algunas hasta abandonadas, esto
debido a los costos de la extracción de los minerales, además de los impuestos
por denuncio, registro, producción, posesión, prórrogas, amparos, circulación y
exportación. Para 1876, tres fueron las compañías que emprendieron nuevos
trabajos mineros: una era integrada por Pablo Dato, Guillermo Eisenmann, Carlos
Eisenmann y Vicente Mejía; otra por Eustaquio Valle y Vicente Gorosave y la
tercera estaba a cargo de Manuel Tinoco; compañías que llegaron a explotar 13
minas: Ley, San Luis, Escondida, Limbo, Bompland, Cinco de Mayo, Providencia,
Huyai, Santa Rosalía, y Esperanza, todas estas de cobre, más una de mármol o
alabastro en la comunidad de Santa María; en isla de San Marcos se encontraba
la de yeso puro y una de fosfato en la isla Rosa.35
33
En breve llegaron los primeros mineros, Blumhardt de origen estadounidense, y el alemán Julio Müller;
quienes le pagaron 16 pesos a Villavicencio por revelar el sitio en dónde había encontrado el mineral. Véase
Juan Manuel Romero Gil, El Boleo, Santa Rosalía, Baja California Sur. Un pueblo que se negó a morir, 18851954, Sonora, UNISON- Gobierno del Estado de Baja California Sur- CEMYC- Embajada de Francia, México,
1991, p. 49.
34
Edith González Cruz, La compañía El Boleo: su impacto social en la Municipalidad de Mulegé (1885-1918),
La Paz, B.C.S., UABCS, 1997, p. 27.
35
Ibid., p. 33-34.
37
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
Pese al trabajo en sociedad, el capital no fue suficiente para ninguna de las
tres compañías, los materiales que se utilizaban para entonces eran insuficientes
e inapropiados para emprender excavaciones o labores más allá de la que se
hacía a cielo abierto. Ante esta situación, para principios de los 80 del siglo XIX,
estas compañías entraron en un proceso de decadencia. Para entonces, el
gobierno federal junto con la Sociedad Mexicana de Minería, constituida en 1883,
llegaban al acuerdo de uniformar la legislación minera que beneficiara su
prosperidad. Tales inquietudes obtuvieron la expedición del código minero de
1884, el cual entró el vigor el primero de enero de 1885.
Como vimos en el capítulo anterior, con el citado código el gobierno
pretendió atraer a inversionistas extranjeros, debido a que el capital mexicano era
insuficiente para dinamizar y llevar a la modernidad a dicha actividad, o
simplemente porque los inversionistas nacionales aún para entonces se
mostraban renuentes a negocios que no fueran los de sus haciendas o el
comercio al menudeo. Por lo tanto, los grandes capitales extranjeros tomaron en
sus manos el manejo de las minas nacionales, haciendo a un lado a las pequeñas
compañías o sociedades quienes traspasaron sus concesiones mineras. Es en
este marco en el que se explica la inversión francesa en la media península de la
Baja California.
38
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
Un año antes del establecimiento de la compañía minera El Boleo36 en la
municipalidad de Mulegé llegó una comisión encabezada por el geólogo
Cumenege de la empresa Río Tinto (Casa Rothschild), acompañado de los
ingenieros Fluchs y La Bougliese, profesores de la escuela de minas de París,
con la encomienda de hacer un estudio que permitiera conocer el estado real que
guardaban los minerales cupríferos de la región. El estudio arrojó que en el lapso
de 50 años se podían obtener 700 mil toneladas de cobre de 12 por ciento de ley y
en excelentes condiciones para ser fundido.37
Con tan prometedoras noticias, la Casa Rothschild y la Mirabeau Banking
Corporation de París, Francia, fundaron la Compagnie du Boleo el 16 de mayo de
1885, con un capital de 12 millones de francos (2 millones 700 mil pesos de la
época).38 Esta Compañía se apoyó en los señores Eisenmann, Valle y Tinoco,
quienes sin recursos económicos para continuar con su propio proyecto, fungieron
como intermediarios entre el gobierno federal y la compañía francesa, siendo con
ellos con quien el gobierno de Porfirio Díaz firmó, el 7 de julio de 1885, el contrato
para fundar una colonia minera en la zona de Santa Águeda. Especificándose en
el artículo 19 del contrato que los señores Eisenmann, Valle y Tinoco quedaban en
36
“La Compañía El Boleo se ubicó en la latitud 27° 19’, frente al puerto de Guaymas, la concesión limitaba al
este con el Golfo de California; al sur con el estero de Santa Águeda, desde donde se trazaba una línea recta
en dirección suroeste hasta el cerro “Sombrero Montado”, desde este punto, con rumbo al Noroeste, se
trazaba otra línea hasta el arroyo de Santa Rosalía. La línea volvía cerrarse en dirección al mar hasta la playa
Purgatorio. En el centro de esta zona se localizaba el arroyo providencia, donde se construyó el poblado de
Santa Rosalía, la fundición y el puerto. En torno a éstos estaban los centros mineros de Providencia,
Purgatorio y Soledad.” Véase en Idid., p. 48.
37
Ibid., p. 41.
38
Juan Manuel Romero Gil, El Boleo, Santa Rosalía, Baja…, p. 55-56.
39
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
facultad de traspasar la concesión a la empresa francesa El Boleo,39 vendiendo
así su parte en un millón oro.
Por lo tanto la Compañía El Boleo, por medio de la concesión oficial,
adquirió derechos para explotar todas las minas del Distrito de Santa Águeda en
un radio de 88 kilómetros cuadrados. La superficie total de la concesión otorgada
por el gobierno mexicano comprendió 20,627 hectáreas, de las cuales 9,622
habían pertenecido a la Compañia
Elhuyar y Sontag, propiedad de
Manuel
Tinoco y de la empresa de Eisenmann y Eustaquio Valle; las restantes 11,005
hectáreas eran recientemente concedidas, 75 centavos fue lo que pagó por cada
hectárea la compañía, es decir, las tierras en donde se estableció la compañía El
Boleo, tuvieron un costo de 15 mil 470 pesos para los inversionistas franceses.40
La compañía quedó exenta durante 20 años de toda clase de impuestos
federales y locales;41 además, se pactó que durante 50 años el cobre y otros
productos obtenidos de las minas no quedaran gravados con derechos de
exportación o de algún otro tipo. El gobierno federal se comprometió a construir un
puerto de altura y cabotaje en la Ensenada de Santa Rosalía. A cambio de estos
privilegios, la compañía minera se comprometía, en el término de un año a partir
de la firma del contrato, a fundar una colonia con un mínimo de 16 familias
39
Edith González Cruz, La compañía El Boleo: su impacto social…, p. 47- 48.
Juan Manuel Romero Gil, El Boleo, Santa Rosalía, Baja…, p. 56.
41
De acuerdo con el artículo 25 de la Ley de Colonización entre los impuestos federales o locales que se le
perdonaban a la empresa El Boleo correspondían: disculpa fiscal en pago de derechos de importación a la
herramienta, máquinas, materiales de construcción, animales de trabajo y de cría, productos químicos,
plomo y fierro y de todos los materiales que se requirieran en el sistema de beneficio de los metales. Véase
en Ibid., p. 58.
40
40
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
extranjeras y 50 mexicanas;42 a proporcionar el servicio de un vapor para cubrir la
ruta Santa Rosalía-Guaymas y a construir todos los edificios necesarios para el
establecimiento de las oficinas y almacenes de la aduana, además de una
hacienda para el beneficio de los metales que se extrajeran.43
2. Fundación del mineral de Santa Rosalía
Al establecerse la Compañía El Boleo en el área de Santa Águeda, ésta se
encontró con una zona abandonada, en donde había dos o tres casas y algunas
ruinas de enramadas, que atestiguaban tanto la presencia humana como las
labores en la minería. En efecto, está situación no fue de lo más alentador, sin
embargo, los nuevos inversionistas con apoyo del gobierno federal se dedicaron a
transformar el lugar hasta establecer en ella una colonia minera. – Señala Romero
Gil- eran los tiempos en que la minería se veía favorecida por las políticas del
gobierno de Díaz, ya que la consideraba el medio ideal para proporcionarle al país
trabajo, de poner en circulación la moneda, de activar el comercio, la agricultura y
ganadería, además del aumento de las rentas fiscales. Con el arribo de El Boleo
hubo un interés extra: impulsar la colonización de esta región de México que para
42
Entendiéndose por familia: I) Marido y mujer, con hijos o sin ellos. II) Padre o madre con uno o más
descendientes constituidos bajo la patria potestad. III) Hermanos de ambos sexos, siendo uno mayor de
edad y otro u otros menores. Edith González Cruz, Santa Rosalía: documentos para su historia (1885-1946),
México, Cuadernos Universitarios, UABCS, 2009, p. 56.
43
Edith González Cruz, La inversión francesa en la minería durante el porfiriato: la compañía El Boleo, Santa
Rosalía, Baja California Sur, tesis de licenciatura, Universidad Veracruzana, 1985, p. 21-22.
41
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
entonces estaba prácticamente deshabitada e integrar a la península de Baja
California con el mercado nacional.44
Si bien la cuestión de la colonización estaba en los objetivos del gobierno
nacional y no en el proyecto de la compañía, tal panorama se fue transformando al
tiempo que la compañía fue necesitando mano de obra para sus actividades, así
como el cumplimiento del contrato que había firmado. Los primeros años fueron
difíciles para la compañía; sin embargo, ésta contaba con el capital necesario, a
diferencia de las primeras empresas. Los inversionistas de El Boleo cambiaron
totalmente la forma de explotación, partiendo de una base contraria, es decir,
indagaron rápidamente el remediar los males que habían impedido el desarrollo
minero hasta antes de su llegada: la ausencia de trabajadores, escasez de agua,
falta de un puerto para la entrada de mercancías y la salida del metal; en el
transcurso de dos años levantaron de la nada una infraestructura, se introdujo
innovadora tecnología y su entorno natural se transformó.
Para resolver la ausencia de mano de obra, la compañía empleó a indios
yaquis, mismos que se utilizaron para el mejoramiento y arreglo del nuevo pueblo
minero. Para introducir los materiales e insumos de primera necesidad se
construyó un muelle de madera en Santa Rosalía, por el cual también se
exportaría el mineral extraído. En 1886, el puerto se encontraba habilitado para la
carga y descarga de los vapores; sin embargo, las obras no resultaron ser de lo
más seguras para enfrentar el mal clima, sobre todo durante el invierno, cuando
44
Juan Manuel Romero Gil, El Boleo, Santa Rosalía, Baja…, p. 57.
42
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
los vientos del noroeste azotaban la playa con gran fuerza; lo que obligó a los
empresarios y autoridades federales a mejorar la infraestructura del puerto. Para
1892 el muelle había sido destruido tres veces, por lo que la Compañía El Boleo
pretendía en un periodo no mayor de seis años a tener terminado el puerto junto
con su malecón, el cual abrigó a las embarcaciones de los violentos vientos del
noroeste.45
Paralelamente a la infraestructura que se instaló en la región para el
desempeño de los trabajos mineros, se fue delimitando el territorio en donde se
construyeron las casas para el establecimiento de la colonia, cuya población en el
contrato se estipuló debía ser de 16 familias extranjeras y 50 mexicanas como
mínimo, incorporadas antes de julio de 1886. Gracias al auge de los trabajos, para
el mes de enero de 1886, seis meses antes de la fecha acordada, la colonia era
una realidad en el Distrito de Santa Águeda, ya que para esa fecha, contaba ya
con 78 familias mexicanas que, en total, constituían una población de 336
personas, y 13 familias extranjeras con 43 pobladores. Dos años después,
estaban registradas 158 familias mexicanas con 646 miembros, 18 familias
extranjeras que sumaban 62 personas y, además, 27 colonos solteros,
provenientes del extranjero; en total, para 1888, la colonia tenía 735 habitantes.46
45
El 31 de julio de 1897 se concluyó la primera parte de la obra, varios bloques de escoria sobrante del
mineral fundido formaban el dique cuya medida era de 327 metros de largo, el muelle fue totalmente
concluido en 1910. Con ello no sólo se mostró el manejo de alta tecnología, sino además se quitaba el
obstáculo que le provocó fuertes problemas durante los primeros doce años. finalizaban así muchos años de
lucha constante por dominar los famosos vientos del noroeste y las bravas marejadas del Golfo de
California. Véase en Ibid., p. 61-62.
46
Edith González Cruz, La compañía El Boleo: su impacto social…, p. 55.
43
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
Cabe señalar que en mutuo acuerdo con el gobierno nacional, la compañía
El Boleo emprendió la colonización y urbanización del pueblo de Santa Rosalía
entregando a cada colono, sin costo, un lote de dos mil quinientos metros
cuadrados con su habitación construida. Sin embargo, para 1888, la empresa dejó
de brindar este beneficio a los colonos, justificándose ante el gobierno que ello
era un obstáculo para el desarrollo de la actividad minero-metalúrgica, debido a la
movilidad de mano de obra que exigían las labores de extracción entre los grupos
mineros y Santa Rosalía en donde se encontraba la fundición; y la asignación de
terrenos y viviendas arraigaba a los colonos.47
Como anteriormente se ha señalado, las características geográficas de la
región no eran las adecuadas para una población en continuo crecimiento. El
agua, líquido indispensable para la sobrevivencia, era escaso, lo que fue una de
las principales preocupaciones de la empresa, pues la transformación del mineral
necesitaba del preciado líquido. El agua que se obtenía mediante la apertura de
algunos pozos llegó a ser insuficiente, por lo que la empresa tuvo que obtener el
agua por medio de una cañería colocada desde el arroyo de Santa Águeda,
distante a 17 kilómetros.48 Aun así, el suministro de agua continuó siendo un
problema.
47
Idem.
“Santa Águeda era un sitio indiviso en poder de los herederos de José Rosas Villavicencio, por lo que la
compañía El Boleo, para tener acceso al agua del arroyo, tuvo que convertirse en copropietaria del terreno.
Así, el 8 de julio de 1886, los copropietarios pactaron la distribución del agua: la empresa minera dispondría
del líquido durante 37 horas por semana. A fin de disfrutar de un mayor volumen de agua, El Boleo tuvo que
adquirir la mayor parte de la propiedad. Lo que le permitió para el año de 1897 disfrutar por 101 horas a la
semana del suministro de agua; dejando 67 horas para los demás copropietarios. Por su parte, los colonos
48
44
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
Para 1888, El Boleo estableció los asentamientos de acuerdo a la ubicación
de las minas, factor que determinó la estructura urbana del mineral, quedando
dividida en las secciones denominadas “grupos mineros”: Santa Rosalía,
Providencia, Purgatorio y Soledad.
El poblado de Santa Rosalía quedó ubicado en una barranca y dos
mesetas. La propia compañía distribuyó a la población de la siguiente manera: en
la barranca se estableció el pueblo de la playa, lugar donde vivían los obreros. La
mayoría de las casas fueron construidas de madera, proveniente de Estados
Unidos y Canadá; las calles se trazaron transversalmente de sur a norte y se
enumeraron del uno al once progresivamente, además se construyeron la tienda
de raya, la escuela, la iglesia, el hotel central, el teatro, la panadería, la carnicería,
la cárcel, el dispensario médico y algunas cantinas. Por su arquitectura,
destacaron en el pueblo varias de estas construcciones, como lo narra Edith
González Cruz en su trabajo: “Mulegé: la conformación de una Región”49 (véase
cuadro 9).
tuvieron que aceptar “avecindarse en las cercanías de los puntos donde está agua se distribuye, rehusando
la ocupación de los lotes […] cuya locación está algo distante de estos centros.” Véase en Idem.
49
Edith González Cruz, “Mulegé: la conformación de una región”, en Edith González Cruz, (Coordinadora
General), Historia General de Baja California Sur. III. Región, Sociedad y Cultura, México, CONACYTUABCS- SEP de B. C. S., XI Ayuntamiento de La Paz- Instituto de Investigaciones Históricas de la
Universidad Michoacana, 2004, p. 81-84.
45
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
CUADRO 9
CONSTRUCCIONES QUE SOBRESALIERON EN EL PUEBLO
DE SANTA ROSALÍA POR SU ARQUITECTURA
Edificio o
construcción
Tienda de raya
La escuela de Santa
Rosalía
Elementos de su arquitectura
Utilidad del edificio
Con una superficie de 630 metros
cuadrados y más de siete metros
de alto, dicho edificio estaba
levantado sobre un terraplén de
concreto, sus paredes eran de
ladrillo hasta la altura de dos
metros, en donde continuaban de
madera y techo de tejamanil
ventilado con claraboyas.
En dicha tienda se expedían
mercancías
procedentes
de
Europa, Estados Unidos y de
algunos mercados del país, como
Sonora, Sinaloa, Colima, Jalisco y
la Ciudad de México, tales como
aceites lubricantes y de animales;
acero en planchas y laminados,
alambres de acero o hierro,
bandas de hule, brochas y
pinceles; cañería de hierro,
cadenas de hierro de toda clase;
cal, cemento romano, madera,
colores en polvo o preparados;
carnes, pescados y mariscos
secos, salados, ahumados o
salpresos; conservas alimenticias
de animales y vegetales; harina
de trigo; cereales de todas clases;
leche condensada y todo tipo de
ropa y calzado. Ahí se surtían, no
solo las familias operarias, cuyo
consumo fue reglamentado por la
empresa, sino el público en
general y los pobladores de la
municipalidad.
Construida de madera, de 770
metros cuadrados, resaltaba por
sus
corredores
anchos
con
barandilla, también de madera;
ventanas con vidrio repartidas en
toda su fachada; su techo de
tejamanil se veía coronado por un
pabellón cuadrangular de cuatro
aguas, el cual tenía un mirador
provisto de una varilla indicando los
cuatro puntos cardinales, y un
cataviento, además de un amplio
patio y un jardín, el cual estaba al
cuidado de los alumnos. Como era
un edificio que albergaba la
escuela de niños y niñas, su interior
estaba separado con paredes de
tabique, de donde se sostenían los
pizarrones de estuco, finamente
alisados y pintados de negro.
46
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
La iglesia de Santa
Bárbara
El hotel Central
El Teatro
Fue otro de los edificios que para
1896 sobresalieron en el pueblo.
Templo prefabricado que los
directivos de El Boleo trajeron de
Bélgica, diseñado por Gustavo
Eiffel para instalarse en alguna
parte de África. Todo fue construido
con lámina de hierro y techo de dos
aguas, con su atrio y casa cural, en
donde se albergaban hasta 500
fieles; embellecido con algunos
vitrales en los que se recrean
imágenes de Jesús y María.
Fue otra de las obras que le dio
vida al pueblo. Era un edificio de
dos pisos, con ventanales y balcón
frente a la plazuela principal, hecho
igualmente de madera y con piso
de concreto.
El 21 de diciembre de 1897, el
padre italiano Juan Rossi bendijo
la unión de Antonio Zazueta y
Ángela Cajera, celebrándose así
el primer matrimonio religioso en
el mineral; el primer bautizo fue el
de la niña María Merced Villa,
efectuado el 2 de enero de 1898.
Para 1906, el teatro era otra de las
edificaciones que destacaba en el
pueblo; tenía capacidad para 500
personas e iba a tono con las
demás construcciones, al ser
también de madera, con una
superficie de 700 metros cuadrados
y 8 de altura, con rejillas de
ventilación en su techo.
Ahí los directivos y principales
empleados de El Boleo, así como
los funcionarios del gobierno
disfrutaban de funciones de ópera
y teatro; igualmente este recinto
sirvió a los directivos galos para
obsequiar suculentos banquetes
a sus invitados especiales, como
a los jefes políticos en turno o
alguna autoridad.
Su planta baja se convirtió en el
centro de reunión más animado
de los rosalinos y de los viajeros,
al haber un billar, una cantina, un
restaurante y una barbería
Fuente: Edith González Cruz, “Mulegé: la conformación de una región”, en Edith González
Cruz..., p. 81-84.
Además de las construcciones señaladas en el cuadro existían otras,
aunque más modestas como eran el mercado, la panadería y la cantina.
Respecto a las dos mesetas: a una se le bautizó como la Mesa Francia,
ya que en ella se establecieron las casas de los empleados y directivos
franceses, las cuales también eran de madera, con forma cuadrada, techos en
forma de pabellón y corredores. En esta meseta se instaló también el edificio de
la dirección de la empresa, así como el hotel Francés, cuya arquitectura era
igualmente de madera.
47
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
En la otra meseta se situó la Mesa México, llamada así, ya que fue
asiento de los empleados superiores del gobierno: civiles y militares. Las casas
que ahí se fincaron eran más pequeñas en comparación con las de la Mesa
Francia, aunque con mejores condiciones que las del pueblo de la Playa. De las
viviendas fincadas en la Mesa México sobresalían dos, la que pertenecía al
administrador de la Aduana y la del alcalde municipal.50
En los grupos mineros de Providencia, Purgatorio y Soledad se
asentaron los obreros de las minas; su estructura material se limitó a la
construcción de casas, tienda de raya, escuela, consultorio médico, panteones
y cantina.
3. Santa Rosalía: un pueblo de inmigrantes
Una sociedad o núcleo poblacional se conforma mediante la interacción del espacio
geográfico y el ser vivo, todo lo que rodea a esta región es transformado por la
mano del hombre, quien, en busca de una mejor vida, dominio o estabilidad
económica, va conquistando territorio. Juan Preciado Llamas señala: Baja
California Sur es- siempre lo ha sido- tierra de inmigrantes. La interacción y mezcla
entre gente de países y razas diferentes fueron procesos que comenzaron desde la
época de la colonia: llegaron soldados, marinos de pesca, piratas, aventureros,
náufragos y misioneros, quienes dejaron en la península sus cimientos. 51
50
Ibid., p. 56-63.
Juan Preciado Llamas, “Los chinos en el sur de la península de Baja California, 1876-1933” en China en las
Californias, Tijuana, B. C., México, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Centro Cultural Tijuana, 2002,
p. 45.
51
48
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
El inicio de las primeras labores mineras en la zona de Santa Águeda
provocó el arribo de gambusinos y comerciantes, pero el notable incremento
poblacional tanto en la zona minera como en la municipalidad de Mulegé se dio a
partir de 1885 con el establecimiento de la compañía francesa. A raíz de la gran
demanda que empezaba a adquirir el cobre entre las grandes potencias del mundo,
como Inglaterra, Francia, Alemania y Estados Unidos, así como el avance en la
explotación y beneficio de éste, se requirió de una mayor cantidad de mano de
obra, por lo que El Boleo recurrió al contrato de trabajadores de otras entidades del
país, entre ellas Sonora, Sinaloa, Nayarit, Colima y Jalisco. El personal calificado
para operar la maquinaria, así como los que estarían al frente de las operaciones
de planeación, organización y dirección de la empresa fueron extranjeros, en su
mayoría del origen de la compañía.
Si bien existen documentos que a grandes rasgos nos describen la
población total que ingresó a Santa Rosalía, dividiéndola por su origen o raza, sexo
y señalando el números de infantes, resulta difícil abordar el estudio de estas
primeras generaciones ya que en los documentos o censos faltan detalles
minuciosos que describan su lugar de procedencia, lengua, oficio, edad, estado
civil y su nivel educativo. Sin embargo, para la realización del presente apartado
me he apoyado en obras que analizan en forma general las estadísticas de
población en dicho mineral, como es el caso del trabajo realizado por Edith
González Cruz, titulado La compañía El Boleo: su impacto social en la
Municipalidad de Mulegé (1885-1918); la obra de Juan Preciado Llamas, En la
periferia del régimen. Baja California Sur durante la administración porfiriana; el
49
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
trabajo de Juan Manuel Romero Gil, El Boleo, Santa Rosalía, Baja California Sur.
Un pueblo que se negó a morir 1885-1954; y la memoria: Relación Estadística de la
Compañía El Boleo (Instrucción Pública, Defunciones, Población y Producción
Minera), 1885-1911, de Alejandro Telechea Cienfuegos.
Una vez señalado lo anterior, nos avocaremos analizar el arribo y
movilización de población en el mineral de Santa Rosalía, así tenemos que para
1886, la población existente en El Boleo llegó a los 379 habitantes, para el
siguiente año era casi el doble: 735 almas;52 Santa Rosalía fue consolidándose
como un importante centro minero, tanto así que para 1892, junto con sus grupos
mineros Providencia, Purgatorio y Soledad
registraba 4 851 personas. En el
cuadro 10 se puede advertir cual era el número de habitantes en cada uno de los
grupos mineros, así como el origen de su raza.
CUADRO 10
NÚMERO DE HABITANTES EN SANTA ROSALÍA
Y SUS GRUPOS MINEROS, EN 1892
Grupos:
Mexicanos
Indios
Europeos
Total
Santa Rosalía
1 916
123
109
2 148
Providencia
580
300
38
918
Purgatorio
477
220
34
731
Soledad
795
222
37
1 054
Total:
3 768
865
218
4 851
Fuente: El director general de la compañía El Boleo, Sr. Laforgue, envía al jefe político del Distrito Sur de la Baja
California, General Bonifacio Topete, el informe del censo de población del mineral de Santa Rosalía del año de 1892,
Santa Rosalía, febrero 17 de 1893, AHPLM, Fomento, vol. 245 1/1, exp. 79, doc. 26.
52
Edith González Cruz, La inversión francesa en la minería…, p. 157.
50
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
Analizando aún más el censo del mineral correspondiente al mes de
diciembre de 1892, podemos advertir que de los 4 851 pobladores: 2 198 eran
hombres, 1 331 mujeres, 651 niños y 671 niñas. En cuanto al estado civil de la
población adulta, 781 eran hombres casados, mientras que el número de solteros
era de 1 417 y 550 mujeres.53
Como lo mencionaba en párrafos anteriores, la mayoría de la población que
arribó al mineral de Santa Rosalía era contratada para trabajar en las minas de la
compañía El Boleo, sin embargo, y de acuerdo a la información de algunos censos
podemos observar otras ocupaciones en 1892, como comerciantes, cargadores y
leñeros.
Para 1895, el mineral de Santa Rosalía registró un aumento de su población
a 4 926;54 es decir, representó el 60% de la población de la municipalidad de
Mulegé, que para entonces alcanzó las 8 241 almas.55
En lo que corresponde a la población extranjera en el cuadro 11 se observa
su constante movimiento entre el periodo que va de 1894 a 1902. En el año de
1894 se refleja una mayor concentración de dicha población ya que sumaron 243
habitantes: de los cuales, el mayor número estaba en Santa Rosalía y el menor en
Providencia. Para 1895, se presentó un descenso del 13 % en comparación con el
53
Censo del mineral de Santa Rosalía e informe de los trabajos ejecutados en dicho mineral, durante el año
fiscal de 1891 a 1892. Puerto de Santa Rosalía, agosto 03 de 1892, AHPLM, Fomento, vol. 24 1/1, exp. 18,
doc. 18.
54
Censos de población del mineral de Santa Rosalía del 31 de diciembre de 1894 y 30 de junio de 1985,
Mulegé, marzo 02 de 1895, AHPLM, Fomento, vol. 259 1/1, exp. 37, doc. 30.
55
Primer censo general de habitantes, verificado el 20 de octubre de 1895, México, 21 de febrero de 1896,
AHPLM, vol. 259 1/1…
51
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
año anterior. Es de suponer que ello se debió al brote de enfermedades como
viruela, sarampión, gripe, entre otras. Posteriormente para 1896, vemos que se da
nuevamente un incremento de ésta, siendo Santa Rosalía la que continuó
aumentando su población, caso contrario con el grupo de Providencia que
presentó un mayor declive poblacional. Siendo también en este año cuando Santa
Rosalía tuvo el mayor grupo de europeos, 125 que representó el 52% del total de
la población. Finalmente de los censos referidos, el año de 1902, es el que refleja
una caída significativa de la población.
CUADRO 11
CENSOS DE LA POBLACIÓN DE ORIGEN EUROPEO
EN EL MINERAL DE EL BOLEO (1894-1902)
Grupos
1894
1895
1896
1902
Santa Rosalía
Providencia
91
40
97
45
125
26
102
18
Purgatorio
49
30
41
18
Soledad
63
40
47
13
Total
243
212
239
151
Fuente: Para 1894: Se remite a la secretaría de Fomento el censo de población de Santa Rosalía,
realizado por la Compañía El Boleo, Puerto de Santa Rosalía, julio 23 de 1894, AHPLM, doc. 31,
vol. 252 2/2, Fomento, exp. 29; para 1895: Censos de población del mineral de Santa Rosalía del
31 de diciembre de 1894 y 30 de junio de 1985, Mulegé, marzo 02 de 1895, AHPLM, doc. 30,
vol.259 1/1, exp. 37; para 1896: Censo de población de Santa Rosalía, Mulegé, agosto 11 de 1896,
AHPLM, doc. 33, vol.266 1/1, exp. 28; para 1902: Resumen del Censo del Mineral de Santa
Rosalía, Puerto de Santa Rosalía, 31 de diciembre de 1902, AHPLM, doc. 101, vol. 331, Fomento,
exp. 8.
En cuanto a la población nacional, en el cuadro 12 se observan los
vaivenes demográficos en los diferentes grupos mineros. En 1895 la población
nacional aumentó un 15% respecto al año anterior, los grupos mineros de Santa
Rosalía, Providencia y Soledad aumentaron su población, mientras que Purgatorio
52
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
presentó una disminución. Para 1896 la población seguirá en aumento, aunque se
registró una baja en Santa Rosalía, Providencia y Soledad, mientras que
Purgatorio presentará un aumento con respecto a 1895 de un 120%. Estos
vaivenes de población entre los grupos mineros, podemos suponer que sucedían
por la movilización de mano de obra que realizaba la compañía El Boleo, es decir,
la cantidad de trabajadores en uno u otro grupo dependía de las exigencias de la
actividad minera.
Para 1902 se da una crecimiento demográfica del 45% sobre los 4 369
mexicanos censados en 1896, Santa Rosalía, Purgatorio y Soledad tuvieron un
aumento del 69, 97 y 8% respectivamente, en tanto Providencia decreció 17%.
CUADRO 12
CENSOS DE LA POBLACIÓN DE ORIGEN NACIONAL
EN EL MINERAL DE EL BOLEO (1894-1902)
Grupos
1894
1895
1896
1902
1 657
1 867
1 764
2 981
Providencia
574
699
692
574
Purgatorio
432
371
815
1 609
Soledad
899
1 176
1 098
1 191
3 562
4 113
4 369
6 355
Santa Rosalía
Total
Fuente: Para 1894: Se remite a la secretaría de Fomento el censo de población de Santa Rosalía,
realizado por la Compañía El Boleo…
Los movimientos demográficos de la población de origen indio y de acuerdo
a la información que guarda el cuadro 13, observamos que a partir de 1895 se
inicia la disminución de dicha población, por ejemplo en el año que citamos solo
Santa Rosalía registrara un aumento de esta población, alcanzando 161, mientras
53
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
que Providencia, Purgatorio y Soledad van a la baja con 259, 136 y 45 indios
respectivamente. Para 1896, se registró una disminución en los grupos mineros
de Providencia y
Purgatorio, mientras que en Santa Rosalía y Soledad se
recuperan un 8 y 85%. Sin embargo, para 1902 todos los grupos mineros
disminuyeron en dicha población. Sintetizando la información de la tabla y
comparando los diferentes linajes de nuestro estudio, los indios yaquis se
caracterizaron por presentar un descenso constante de su población, tal vez ello
se debió a las situación de persecución yaqui surgida durante el porfiriato,
especialmente en la región de Sonora de donde eran procedentes, muchos de
ellos fueron enviados a Yucatán, para la siembra del henequén.
CUADRO 13
CENSOS DE LA POBLACIÓN DE ORIGEN INDIO
EN EL MINERAL DE EL BOLEO (1894-1902)
Grupos
1894
1895
1896
1902
Santa Rosalía
107
161
174
100
Providencia
293
259
225
170
Purgatorio
157
136
92
67
Soledad
139
45
83
76
696
601
574
413
Total
Fuente: Para 1894: Se remite a la secretaría de Fomento el censo de población de Santa Rosalía,
realizado por la Compañía El Boleo…
Para la primera década del siglo XX, la compañía incorporó a sus trabajos
mano de obra asiática. Por ejemplo, en 1904 arribaron al mineral de Santa Rosalía
500 japoneses para incorporarse a los trabajos de El Boleo; para 1906 llegaron
54
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
alrededor 500
trabajadores
de procedencia
china
y en
1908
llegaron
aproximadamente 456 chinos más.56 Para ello la empresa llegó a hacer
propaganda sobre las buenas condiciones laborales que existían en la compañía,
las cuales muchas veces eran exageradas como fue el prometerles un pago de 30
a 36 pesos al mes.57 Para esta población, la realidad fue la creación en el mineral
de tres congregaciones de inmigrantes chinos: la de Pekín, cerca del grupo minero
providencia; la de San Antonio, aledaña a Soledad; y la de Vladivostok, contigua a
Purgatorio. En ellas se construyeron galerones para viviendas y se instaló el
servicio de agua. Era la raza desprotegida y mal vista.58
Si bien gran número de población china ingresaba a los trabajos mineros,
ésta disminuía rápidamente, pues eran los más propensos a enfermedades debido
a las condiciones insalubres en que laboraban en las minas; nefritis crónica y de
las vías respiratorias fueron enfermedades que en 1906 provocaron la muerte de
102 chinos, reduciendo la población asiática.59
Para 1910, desafortunadamente no contamos con la información que nos
permita ver con detalle el movimiento demográfico del mineral de Santa Rosalía,
sólo tenemos el censo de la municipalidad de Mulegé de 1910, en donde se
observa una población total de 14 121 habitantes, de los cuales 9 277 se
encontraban distribuidos en el mineral rosalino de la siguiente manera: 3 807 en
56
Edith González Cruz, “Fuerza de trabajo y conflictos laborales en el mineral de El Boleo durante el
porfiriato”, en Memoria del VII Simposio de Historia y Antropología Regionales, La Paz, UABCS, 1998, p. 80.
57
Juan Manuel Romero Gil, El Boleo, Santa Rosalía, Baja…., p. 121-122.
58
Edith González Cruz, La compañía El Boleo: su impacto social…, p. 65.
59
Alejandro Telechea Cienfuegos, Relación Estadística de la Compañía El Boleo (Instrucción Pública,
Defunciones, Población y Producción Minera), 1885-1911, Memoria de Licenciatura, UABCS, 2002, p. 36.
55
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
Santa Rosalía, 2 057 en Purgatorio, 1 653 en Providencia, 1 551 en Soledad y los
209 restantes estaban en las congregaciones chinas de Pekín con 97, Vladivostok
con 61 y finalmente San Antonio con 51 (véase cuadro 14).
CUADRO 14
NÚMERO DE HABITANTES EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA EN 1910
Grupos
Santa Rosalía
Providencia
Purgatorio
Soledad
Pekín
(congregación)
Vladivostok
(congregación)
San Antonio
(Congregación)
Hombres
Mujeres
Total
2 080
1 727
3 807
971
682
1 653
1 137
920
2 057
868
683
1 551
95
2
97
61
0
61
47
4
51
Población
total
9 277
Fuente: Edith González Cruz, La compañía El Boleo: su impacto social…, p. 76.
Para 1910, del total de extranjeros que habitaban en el mineral, 61% eran
chinos y 29%, franceses.60 Juan Preciado Llamas, en su libro: En la periferia del
régimen Baja California Sur durante la administración porfiriana, señala que en la
última década porfiriana, “Santa Rosalía daba cabida a tres grupos humanos
mayoritarios que eran étnica, social y culturalmente diversos entre sí: los
mexicanos, los chinos y los franceses. El poder y la riqueza se hallaban
asimétricamente distribuidos entre ellos y cada uno tenía asignado un espacio
60
Juan Preciado Llamas, En la periferia del régimen. Baja California Sur durante la administración porfiriana, La
Paz, México, UABCS, Instituto Sudcaliforniano de Cultura, SEP, 2005, p. 389-390.
56
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
urbano con viviendas y servicios que reflejaban su alta, mediana o baja posición
en la jerarquía de riqueza, poder y prestigio existente en el mineral.”61
Simplemente la diferenciación social estaba presente.
Como lo mencionaba en párrafos anteriores, con el fin de mantener la
permanencia y reproducción de los pobladores, la compañía El Boleo proporcionó
el suministro de agua y de viviendas, pero también brindó el abastecimiento de
productos de primera necesidad, salud y de educación en el mineral de Santa
Rosalía. Este último sector lo abordaremos en el capítulo siguiente, por ser
nuestro tema de estudio.
La población que arribó a Santa Rosalía, atraída por el auge minero,
empezó a demandar víveres y productos de primera necesidad. La Compañía El
Boleo frente a esta situación se dio a la tarea de establecer locales comerciales y
asegurar el abasto de los mismos. Para marzo de 1886, la compañía tenía ya
establecido un almacén en Santa Rosalía, así como una tienda en cada uno de los
grupos mineros. Las mercancías que expedían en el mineral eran traídas de
Sinaloa, Sonora, Colima, Jalisco y la ciudad de México, así como también de
Europa y Estados Unidos.62
En los primeros años de haberse abierto dichos locales, solo los colonos
podían surtirse en ellos. Sería hasta 1888, cuando la compañía El Boleo dispuso,
mediante un reglamento, abrir sus establecimientos comerciales al público en
general. En dicho reglamento, además de estipular el tipo y la cantidad de
61
62
Idem.
Edith González Cruz, La compañía El Boleo: su impacto social…, p. 69.
57
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
mercancías que podían adquirir los colonos en las tiendas, se señalaba que cada
colono recibiría su libreta respectiva en la que se anotaba el importe de las
mercancías compradas. Con este reglamento, la empresa trató de evitar que los
colonos hicieran negocios al comprar efectos exentos de derechos y venderlos a
personas ajenas a la colonia.63
En cuanto a la salud de la población, para 1886, la compañía El Boleo
había instalado un servicio médico y farmacéutico para prevenir y asistir
enfermedades o epidemias que atacaban a la población, pues cualquier
enfermedad contagiosa afectaba el trabajo en las minas. Sin embargo, para 1887,
se presentó un brote de viruela que obligó a la compañía a organizar un hospital
para la asistencia de los enfermos, el cual quedó ubicado en la Mesa Francia. El
sanatorio quedó dividido por tres pabellones; en el primero estaba la sala
quirúrgica, dotada del equipo necesario para las intervenciones de cirugía en
general y especializada;64 en el segundo pabellón se encontraba la sala de
recuperación de los enfermos con un total de 12 camas, además del almacén
general de medicamentos; en el tercero se encontraba la cocina, el almacén
general y la lavandería. Asimismo, el hospital era atendido por un médico cirujano,
varios practicantes, dos boticarios, dos enfermeros, una lavandera y un
cocinero.65
63
Ibid., p. 70.
Entre los que se encontraban los relacionados con los tejidos, las articulaciones, los huesos, los sentidos,
la mandíbula, las glándulas salivales, el pecho, el abdomen, el recto, el ano y los órganos genito- urinarios de
la mujer. Véase en Ibid., p. 84.
65
Ibid., p. 82-83.
64
58
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
Para 1899, debido a las necesidades de servicio médico a causa de las
epidemias, se incrementó el personal médico, con lo que se promovió la medicina
preventiva para evitar o disminuir algunos brotes epidémicos. Iniciando así para
dicho año en el mineral campañas de vacunación tanto para niños como adultos.
Especialmente se suministró a la población la vacuna anti-diftérica.
Además de proporcionar la medicina preventiva, el servicio hospitalario de
El Boleo contó con puestos permanentes de enfermería en Santa Rosalía y en
cada uno de los grupos mineros, en ellos se atendía a la población que no
requería de una intervención de cirugía o de alguna especialidad médica.66 No
obstante el esfuerzo de la empresa por brindar un ambiente de salud en el
mineral, este se vio obstaculizado debido a las condiciones insalubres en las que
vivía y trabajaba la mayoría de la población, por lo que las enfermedades
gastrointestinales y epidemias de viruela, sarampión y gripe, entre otras,
estuvieron a la orden del día; aunado a las enfermedades que se desarrollaban
como consecuencia de la explotación minera entre las más comunes estaban la
tuberculosis, la neumonía, la bronconeumonía y los traumatismos por accidentes.
Es importante señalar que el servicio médico introducido en el mineral por
El Boleo, no se limitó solo a sus trabajadores, empleados y familia de éstos. Tanto
al hospital como a los puestos de enfermería concurrían habitantes de los pueblos
aledaños, congregaciones y ranchos de la municipalidad de Mulegé, así como de
66
Ibid., p. 81.
59
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
La Paz, San José del Cabo, Todos Santos y La Purísima, inclusive llegaban de
Sonora y Sinaloa.67
67
Ibid., p. 83.
60
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
CAPÍTULO III
LA EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA
1. La política educativa nacional
Durante el régimen porfiriano la educación se convirtió en algo primordial, ya que
Porfirio Díaz consideró que era necesario concretar este proyecto en México, el
cual se venía trabajando desde las décadas de los 50 del siglo XIX con el gobierno
de Benito Juárez, tanto así que se crearon una serie de instituciones educativas
de nivel elemental y superior68 con el fin de ofrecer un mejor servicio educativo a la
población; además, debido al desarrollo económico y político que para entonces
en el país se manifestaba el ramo educativo se consideró el instrumento principal
para que México se definiera como una de las naciones modernas dentro del
contexto mundial del capitalismo. La instrucción era el medio para combatir el
analfabetismo que existía en el país y para formar hombres leales al Estado, así
que al restablecerse la paz social, la educación primaria que para entonces se le
llamaba “instrucción elemental” entró en una época de auge, siendo el nivel básico
al que se le dio mayor importancia. Sin embargo, gracias a obras recientes que
aportan datos importantes para el conocimiento del pasado educativo, podemos
apreciar que dicho auge se vio reflejado en el incremento de escuelas, alumnos,
maestros, recursos, la construcción de edificios y mejoramiento en los métodos de
enseñanza; más no se reflejó en el aprendizaje de los niños pues este apenas y
68
En 1881, una de las políticas educativas fue la apertura de escuelas normales para instruir a los maestros
y, a partir de ahí, expandir una educación primeria moderna. La educación preparatoria se fortaleció con la
Escuela nacional preparatoria. Se crearon sociedades científicas y literarias que se encargaron de la nueva
educación superior.
61
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
aumentó. Dejando ver que dicho progreso educativo fue ajeno en gran parte del
territorio mexicano, es decir, no fue un proceso general y homogéneo, “sino un
proceso disímil y contradictorio, según fuera la zona, la localidad y aún la
escuela”.69 Es por ello que en el presente capitulo nos enfocaremos a analizar las
características que guardó dicho ramo.
Cuando Porfirio Díaz llegó al poder, tuvo la fortuna de contar en su gabinete
con gente entusiasta que tenía interés en mejorar la situación prevaleciente de la
educación, entre ellos Joaquín Baranda quien en 1882 se hizo cargo del Ministerio
de Justicia e Instrucción Pública, y continuó en el mismo hasta 1901 cuando se le
destituyó por razones políticas. En todo caso, los años que duró la gestión de
Baranda fueron sumamente ricos en cuanto a realizaciones en materia educativa,
sobre todo se expuso el deber que tenía el Estado de proporcionar una educación
básica a todos los mexicanos, pues para Baranda la instrucción pública era el
medio para lograr la democracia y la unidad nacional ya que “aseguraba las
instituciones democráticas, desarrollaba los sentimientos patrióticos y realizaba el
progreso moral y material de nuestra patria.”70 Con la difusión de la educación
básica se creyó bastaría para transformar a la población mexicana en una
sociedad más justa y progresista. Es por ello que Joaquín Baranda junto con
intelectuales de la época: Justo Sierra, Manuel Flores, Enrique Rébsamen, Carlos
A. Carrillo, Alberto Correa, Manuel Cervantes Ímaz, Luis E. Ruíz, Ezequiel A.
Chávez, José María Bonilla, entre otros, buscaron la manera de uniformar la
69
70
Mílada Bazant, Historia de la educación durante el porfiriato, México, El Colegio de México, 2006, p. 19.
Idem.
62
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
enseñanza en todo el país, y con tal propósito se convocó a los Estados a
participar en importantes congresos de Instrucción pública. Durante el México
porfiriano se efectuaron tres congresos, de los cuatro que tuvieron lugar durante
la década de los 80 del siglo XIX.
En 1882, se celebró en la capital de la República el primer Congreso
Higiénico Pedagógico, es importante mencionarlo ya que marcó la pauta para los
posteriores. En el evento participaron destacados maestros y médicos, además de
las autoridades de la Secretaria de Justicia e Instrucción Pública, quienes fueron
los encargados de estudiar y establecer las condiciones higiénicas necesarias
para garantizar el buen desarrollo educativo. Los temas discutidos fueron: las
condiciones higiénicas en las escuelas primarias; el inmobiliario escolar que debía
satisfacer las reglas de higiene; las características de los libros y útiles escolares
para protección de la salud de los alumnos; los métodos de enseñanza de los
niños sin comprometer su salud; la distribución diaria de trabajo escolar, este de
acuerdo con las edades de los alumnos y que precauciones debían realizarse en
las escuelas para evitar el contagio de enfermedades.71 Entre los acuerdos
alcanzados en el congreso destacan: Las instalaciones de las escuelas públicas
no debían ser las casas de vecindades; que los mesabancos debían ser binarios,
con respaldo, descanso para los pies y caja para guardar libros; el método de
enseñanza debía cultivar la facultad física, intelectual y moral del niño.72 Sin
embargo, la aplicación de estas medidas en las escuelas del país fue desigual y
71
Moisés González Navarro, “La instrucción pública” en Daniel Cosío Villegas (Coord.), Historia moderna de
México. El porfiriato. La vida social, México, editorial Hermes, 1973, p. 533.
72
Mílada Bazant, Op. cit., p. 21-22.
63
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
en algunas ni siquiera influyó; tanto así que la mayor parte de las escuelas
continuaron prevaleciendo en casas hasta finales del porfiriato y no en las mejores
condiciones, en cuanto a los métodos de enseñanza continuaron modificándose.
El proyecto educativo nacional del porfiriato continúo ordenando y tratando
de unificar la educación. El primero de diciembre de 1889 se inauguró el Primer
Congreso Nacional de Instrucción Pública y continuó hasta el mes de marzo del
año siguiente. Esta vez Joaquín Baranda invitó a los gobernadores de los Estados
para que enviaran representantes73 del magisterio de cada entidad a reunirse en la
capital del país. El mismo Baranda como representante del Estado inició la sesión
inaugural pronunciando un discurso en dónde expuso lo importancia del evento
para mejorar la educación del país, el espíritu liberal y progresista que motivaba al
Estado para dirigirla, la misión que este tenía “para conciliar el orden y la libertad;
el individualismo y los intereses sociales; la ciencia y el arte; el capital y el trabajo:
las mejoras materiales y el progreso intelectual; la educación física y la moral; las
soberanías local y nacional; en una palabra, todas las antinomias del mundo
moderno”.74 Para conseguir esto había que lograr primero la uniformidad de la
enseñanza elemental en el país, la escuela nacional, la instrucción homogénea,
dada a todos, al mismo tiempo, en la misma forma, según un mismo sistema y con
73
En este evento, el Distrito Sur de la Baja California estuvo representado por el profesor Manuel Cervantes
Imaz, director de la Escuela Nacional N° 7de la capital del país. Véase Gilberto Ibarra Rivera, Historia de la
educación en Baja California Sur, desde la colonia hasta el siglo XIX, tomo I, La Paz, B.C.S., H. Congreso del
Estado de Baja California Sur, 1993, p. 150.
74
Moisés González Navarro, Op. cit., p. 534.
64
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
las mismas aspiraciones patrióticas que deban caracterizar la enseñanza oficial; 75
fundadas bajo los principios liberales heredados del gobierno juarista, una
educación laica, gratita y obligatoria.76
En el congreso se comprobó la realidad educativa, en el país existía una
desorganización, no existía una homogeneidad en leyes, reglamentos, métodos de
enseñanza y programas, es decir, no existían acuerdos precisos en materia
educativa, cada estado o región del país establecía los métodos de enseñanza
que consideraba adecuado para la instrucción de los alumnos. Además, no existía
una uniformidad para la dirección de las escuelas; si bien es cierto, la mayoría de
las escuelas pertenecían a los Ayuntamientos, existían también las que eran
sostenidas por establecimientos de beneficencia, por el ministerio de fomento, por
los municipios, entre otros; esta situación hizo difícil el obtener datos referentes al
estado educativo en el país. Por lo tanto, en dicho congreso Justo Sierra opinó
que la uniformidad no podría ser absoluta debido a las características del país,
México formaba un territorio de contrastes, si bien los programas de enseñanza
serían uniformes para toda la república al igual que las materias, en la práctica
cada Estado modificó sus programas y asignaturas según fueran los recursos
económicos y las necesidades para el progreso de su sociedad. 77
75
Mílada Bazant, Op. cit., p. 22.
“México siguió el ejemplo francés al tomar la gratuidad absoluta, la obligatoriedad y el laicismo de las
escuelas públicas francesas decretados en 1881 y 1882. Justo Sierra llamó a estas características de la
enseñanza “nuestra formula, copia de la francesa, y a su autor, Jules Ferry, “el inventor de la formula”. El
primer Congreso de Instrucción Pública en México durante el porfiriato se inspiró en las ideas de Ferry
surgidas del Congreso Pedagógico que tuvo lugar en París en 1880”. Véase en Ibid, p. 23.
77
Ibid., p. 24.
76
65
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
En lo que correspondió a la escuela primaria laica, el congreso señaló que
no se trataba de transmitir un sentir antirreligioso en los niños, sino era crear en
las escuelas oficiales un ambiente neutral, “una libertad de conciencia y la libertad
de cultos”.78 En cuanto a las escuelas particulares se respetaron sus creencias,
siempre y cuando estas no atacaran a las instituciones.
Para asegurar el carácter obligatorio de la enseñanza, el congreso se apoyó
en la ley de 188879 en donde su artículo 2° estipulaba que los menores de entre 6
y 12 años de edad debían asistir a la escuela, imponiéndose las sanciones a los
padres de familia que no cumplieran con el precepto. Sin embargo, la situación
económica que en general caracterizó a la mayor parte de la sociedad porfiriana
ponía en tela de juicio el acatamiento de este mandato. Es importante recordar
que la población mexicana era predominantemente rural, la mayoría vivía en
haciendas, rancherías o en agrupaciones de 100 a 500 habitantes, en donde era
común la falta de escuelas. En las ciudades, los niños que tenían acceso a la
escuela no asistían por ignorancia o por hambre; era común que sólo se
presentaran por temporadas y por lo mismo muy pocos lograban terminar los
ciclos escolares. Aunado a esto estaba otros obstáculos como: insuficientes vías
de comunicación, (el ferrocarril llegó sólo a algunas regiones), la diversidad de las
razas, las lenguas y los recursos destinados para dicho ramo, dejando ver lo
78
Idem.
Para entonces era indispensable asegurar la escuela primaria obligatoria. Y para el cumplimiento de dicho
objetivo, la Comisión de Instrucción Pública de la Cámara de Diputados, integrada por los maestros Justo
Sierra, Julio Zárate y Leonardo Fortuño, formuló un proyecto que se convirtió en ley en mayo de 1888, la
cual entró en vigor hasta 1891, véase en Ibid., p. 20.
79
66
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
complicado e inmensa tarea que se había que enfrentar para lograr educar al
país.80
El historiador y Dramaturgo Alfredo Chavero, se declaró partidario de la
educación obligatoria pero a la manera de Juárez, “sin sanción penal, pues era
mejor obsequiar desayunos, premios pecuniarios y becas a los niños pobres”.81
Chavero estuvo consciente de la dificultad para que dicho artículo se cumpliera, ya
que “en su carácter de director de la escuela primaria de las Vizcaínas, había
comprobado que la asistencia de los alumnos se reducía a la cuarta parte de los
inscritos, lo cual atribuía a dos razones principales: el trabajo de las madres y el
hambre de los hijos. Si queremos –Concluía contundente- la instrucción
obligatoria, tenemos que decretar el pan obligatorio”.82
Si en un principio la mayoría de los educadores del porfiriato pensaron que
a través de la educación México llegaría a ser un país moderno y democrático,
finalmente el camino de los ideales y las prácticas les llevaron a comprender que
para alcanzar dicho fin, era indispensable solucionar el problema del reparto de las
tierras, la creación de empleos, la salud pública, entre otros males que agobian a
la sociedad.
En lo que se refiere al programa educativo, así como el ciclo de duración
era el siguiente: “Las materias aprobadas fueron instrucción moral y cívica; lengua
nacional, escritura y lectura; nociones elementales de ciencias físicas y naturales
80
Ibid., p. 16.
Moisés González Navarro, Op. cit., p. 534.
82
Ibid., p. 551-552.
81
67
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
en forma de lección de cosas; nociones elementales de cálculo aritmético;
geometría y del sistema legal de pesas y medidas; nociones elementales de
geografía e historia nacional; ejercicios gimnásticos y labores manuales para las
niñas”.83 Quedando en libertad la opción de que cada estado pudiera agregar
materias de acuerdo a sus necesidades o prioridades locales.
Durante el porfiriato la enseñanza de la lectura y la escritura fue lo más
importante, se consideraban el medio fundamental del pensamiento. Al inculcarle
al niño el gusto por la lectura, se procuró que este no sólo reprodujera lo que leía
sino que lo interpretara; y para la escritura, se procuró que los niños llevaran
lengua nacional diariamente; al concluir el primer año escolar debían conocer las
letras manuscritas e impresas, minúsculas y mayúsculas; además de tener la
destreza en la escritura de palabras y frases cortas así como la lectura mecánica
de cuentecitos.84
Para enseñar a leer y
a escribir se utilizaron unos pequeños libros
conocidos como silabarios, cartillas o con el nombre del autor. Entre los más
populares se encontraban: la Cartilla de San Miguel y el Mantilla,85 del autor Luis
83
Ibid., p. 554.
Mílada Bazant, Op. cit., p. 53.
85
La presentación de estos libros era bastante uniforme, su tamaño era de 15 por 10 cm.; impresos en papel
blanco amarillento, sin lustre y letras negras (recomendaciones que se hicieron en el congreso Higiénico
Pedagógico). Consistían de ocho a diez páginas que contenían el método de enseñanza, el cual, podía
empezar con letras aisladas o con silabas; no contenían lecturas adicionales, aunque a veces podían
contener oraciones religiosas como el padre nuestro y el ave María. “La cartilla o método de San Miguel
seguía la tradición Cristiana de épocas anteriores y en la portada estaba el arcángel San Miguel venciendo al
pecado. Empezaba con las vocales minúsculas e iba presentando después las consonantes con cada una de
las vocales formando sílabas. Una vez presentadas todas las sílabas, exponía el alfabeto completo en
minúsculas impresas y cursivas para seguir con palabras separadas por sílabas.” La presentación del libro de
Mantilla era diferente, principalmente incluía pequeñas lecturas de diversos temas de carácter moralizador.
Sus letras minúsculas y mayúsculas aparecían con el ejemplo de una palabra escrita y su dibujo, para el autor
84
68
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
G. Mantilla, siguiéndoles el Laubscher, el Guillé, el Matte, el Gómez, el Ruíz, el
Manterola, el Hernández, el Osuna, el Carrillo, el Rodríguez Calderon, el Cabrera,
el Journeé, entre otros. Cada estado quedaba en libertad de utilizar el que más le
pareciera adecuado para su población infantil.
La instrucción elemental comprendió de cuatro años, siendo el año escolar
de 10 meses y la semana escolar de 5 días. Las clases del primer año escolar
duraban 20 minutos; en el segundo 25; en tercero, 30 y finalmente en el cuarto,
40. Se daba un descanso de media hora repartida a juicio de cada maestro.86
De acuerdo con las disposiciones del Primer Congreso, y al haber quedado
pendientes algunos puntos en materia educativa, Baranda convocó a la reunión de
un Segundo Congreso Nacional de Instrucción Pública, el cual se efectuó del 1°
de diciembre de 1890 al 28 de febrero de 1891, organizado bajo los mismos
postulados del primero, sin embargo, dicho Congreso trabajó con mayor
regularidad, aumentando así el número de los miembros. Los temas relativos a la
enseñanza elemental obligatoria continuaron presentes, y además de hacer
referencia sobre los libros de texto que debían utilizarse en la educación
elemental, los métodos de enseñanza y el trabajo escolar, se agregaron nuevos
temas sobre las escuelas normales, preparatorias y profesionales.
Luis G. Mantilla fue importante la ilustración en los libros para motivar el aprendizaje de los niños. A
diferencia de la cartilla de San Miguel, este libro no incluía la w (algunas cartillas no incluían la ñ, ll y h,
porque no eran fonemas productivos en español). Véase en Ibid., p. 54-55.
86
Ibid., p. 25- 26.
69
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
El Tercer Congreso Nacional de Educación Primaria, se llevó acabo en
septiembre de 1910. Para tal evento se hizo la invitación a los estados
nuevamente, pero esta vez para que enviara a dos representantes que estuvieran
ocupando los puestos más importantes en el ramo de la educación primaria y a un
maestro de educación primaria en funciones. En este congreso se pidió que los
representantes llevaran consigo un informe en donde dejaran ver sus leyes de
instrucción practicadas, planes de estudios y estadísticas de escuelas y alumnos,
estos últimos que fueran desde los inicios del régimen hasta ese año de 1910. A
diferencia de los anteriores congresos en los que se discutió y se buscó dar
soluciones al método de educación nacional, este último se caracterizó por ser un
vínculo en donde maestros y directores informaban sobre el estado que guardaba
la educación en sus respectivos estados o territorios, expresando sus alcances y
limitaciones en ella.
2. La educación en el mineral
En la historia de México, el porfiriato es de las etapas con mayor trascendencia.
Treinta años de un sólo régimen dio pie para que la modernidad invadiera la
geografía, la estructura social y los modos de pensar, considerando que para ello
sucedieron transformaciones muy significativas tanto el aspecto económico,
político y social.
En el aspecto social, la paz permitió que el Estado pudiera llevar a cabo un
programa educativo que proporcionara una educación básica a todos los
70
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
mexicanos. Para el régimen de Díaz la educación era el medio para lograr la
democracia y la unidad nacional, así que durante su periodo presidencial dicho
ramo recibió especial atención por parte del gobierno federal para poder adecuarla
a las nuevas necesidades y encaminarla hacia fines nacionales a la que el Distrito
Sur del Territorio de la Baja California no fue ajeno. Si bien, la situación educativa
en la entidad a principios del porfiriato no era de lo más alentador, registrando
para 1885 la baja de algunos preceptores de las escuelas nacionales de varones,
surgiendo constantes movimientos en el personal de maestros en todo el Distrito;
y aunado a ello durante ese año se clausuró el Colegio de Nuestra Señora de La
Paz, su director, Pedro Arce, apoyó a varios de sus mejores alumnos a continuar
sus estudios en la capital del país.
Fue a mediados de los 90 del siglo XIX, cuando el territorio presentó un
desarrollo educativo sin precedentes en materia; se crean escuelas, los maestros
se preparan, se difunden becas, se extienden nombramientos y sobre todo se
llevan a cabo las disposiciones nacionales de la educación, es decir, los jefes
políticos del territorio se unen también al ideal liberal de alfabetizar al mayor
número de la población.87 Siendo en el mineral de Santa Rosalía en donde se dio
el mayor impulso a la instrucción primaria, en corto tiempo y de acuerdo al auge
económico como al crecimiento poblacional, la compañía brindó a sus infantes en
edad escolar una educación ejemplar.
87
Gilberto Ibarra Rivera, Op. cit., p. 137-140.
71
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
Es de suponer que la compañía por una parte tenía el compromiso u
obligación con el gobierno federal de llevar a cabo estas infraestructuras, según el
contrato celebrado para el establecimiento de una colonia minera en el Mineral de
Santa Águeda, si bien el art. 1° de dicho contrato estipulaba los derechos a la
empresa El Boleo para emprender la explotación y beneficio del cobre, así
también mediante el art. 5° se le señaló el promo ver la colonización en la zona,
de acuerdo a los lineamientos establecidos en la ley del 15 de diciembre de 1883.
Artículo 5°. Los concesionarios se obligan a coloni zar el indicado
mineral, estableciendo en él, sin costo ni gasto alguno para el
gobierno y dentro de un año, a más tardar, de la fecha de este
contrato, por lo menos diez y seis familias extranjeras y cincuenta
mexicanas […] se extiende por familia establecida, la que según
su contrato particular con la compañía, esté en posesión de un lote
mínimo de dos mil quinientos metros cuadrados, con su habitación
construida. Este hecho se acreditará con la certificación de la
autoridad superior del Partido Centro del Territorio de la Baja
California.88
Por otra parte, podemos afirmar que para los inversionistas de la empresa,
la creación de las escuelas fue otro factor importante para la permanencia de sus
pobladores, de los cuales la gran mayoría laboraban en ella. Además, mediante el
recurso económico que se gastaba para ello, así como el abasto de agua, el
servicio de salud y demás, la compañía lo utilizó para justificarse ante el Ministro
de Fomento la falta de no haber continuado con la distribución de los lotes entre
la población que habitaba en el mineral, tal y como lo señalaba el articulo
88
Edith González Cruz, Santa Rosalía: documentos…, p. 27-43.
72
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
anteriormente citado. Al respecto, el director de El Boleo, Pedro Escalle, en su
informe al Subprefecto Político de Mulegé hacía referencia a ello:
Al establecerse la Colonia, se entregó a cada colono y
gratuitamente, de conformidad con lo que previene el contrato, un
lote […] con su habitación correspondiente. A causa de los
constantes cambios de domicilio de los colonos [debido al trabajo
en las minas de los grupos de Providencia, Purgatorio y Soledad,
así como en la hacienda de beneficio en Santa Rosalía] se hace
imposible entregarles cada vez que esto sucede un lote de
terreno, que además de no poderlo cultivar, no lo solicitan ni
desean[…] En tal virtud prefieren avecindarse en las cercanías de
los puntos donde [el agua se distribuye sin dificultad] Así es como
poco a poco se hicieron los agrupamientos de casas que Ud. ha
visto en Santa Rosalía y en las demás minas[…] Ante estas
circunstancias, es imposible para nosotros cumplir al pie de la letra
con lo prescrito en el artículo 5° de nuestro contr ato, por lo cual
rogamos a Ud. sea nuestro intérprete cerca del señor Ministro de
Fomento para exponerle la situación y consulte los medios
adecuados para regularizarla. Como ha podido Ud. cerciorarse,
existe en nuestros grupos reunidos mucho mayor número de
habitantes de lo estipulado en el contrato. Todos estos habitantes
gozan de las ventajas que el Supremo Gobierno tuvo a bien de
acordarnos para ayudar a nuestra empresa. Tienen habitación
libre y disfrutan de la devolución de los derechos aduanales,
conforme a lo que el repetido contrato consigna […] ha previsto y
satisfecho con recursos efectivos al servicio práctico de los
diversos ramos que comprende el régimen municipal. Así pues,
tiene abierta unas escuelas donde concurren 103 niños de ambos
sexos, cuyo local se está ampliado y el cual una vez terminado, se
inaugurará el 5 de mayo próximo o el 16 de septiembre, día de la
fiesta nacional[…].89
La empresa minera El Boleo se estableció en 1885, para los primeros
meses del año siguiente la compañía había establecido provisionalmente la
escuela de instrucción elemental anteriormente mencionada. La cual, a finales de
89
Como resultado de la visita que hice a la compañía minera “El Boleo” de Santa Rosalía, el 14 del actual, y a
mi pedimento oficial, me dice el Director General, Pedro Escalle, lo que a la letra copio, Mulegé, marzo 31 de
1888, AHPLM, doc. 360, Gobernación, vol. 212 /bis exp. s/n.
73
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
1888 quedó dividida en dos escuelas una para niñas y otra para niños.
Posteriormente, los empresarios mineros motivados por el desarrollo alcanzado en
sus trabajos, además del incremento poblacional, extendieron la atención
educativa para los niños que se encontraban en los grupos mineros de Purgatorio,
Providencia y Soledad; para 1893, cada uno de ellos contaba con una escuela de
carácter mixto.90
Las escuelas de la compañía, como en conjunto eran conocidas, se les
consideraron en su momento como particulares de acuerdo a la administración
política del territorio. Si bien los gastos materiales y sueldos estaban a cargo de la
empresa, el nombramiento de los profesores quedó en manos del Gobierno
Político del Territorio.91 Además, es importante mencionar que aunque la
compañía era la que solventaba a las escuelas, estas guardaban diferencias entre
sí. Santa Rosalía es un claro ejemplo de la homogeneidad que caracterizó a la
instrucción elemental durante el porfiriato, mientras que en esta zona del partido
centro se encontraban dos escuelas una de niñas y otra para niños, en sus grupos
mineros y pueblos aledaños con esfuerzos se encontraba una escuela mixta.
a) Infraestructura
Uno de los edificios que destacaba en el pueblo rosalino fue el de la escuela,
construido de madera como era característico del lugar, resaltaba por sus anchos
corredores protegidos con barandillas, también de madera; contaba con
90
Edith González Cruz, La compañía El Boleo: su impacto social…, p. 69.
Como resultado de la visita que hice a la compañía minera “El Boleo” de Santa Rosalía, el 14 del actual, y a
mi pedimento oficial, me dice el Director General, Pedro Escalle, lo que a la letra copio, Mulegé, marzo 31 de
1888…
91
74
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
ventanillas repartidas en toda su fachada, su techo de tejamanil de cuatro aguas,
el cual tenía un mirador que poseía una varilla que indicaba los cuatro puntos
cardinales, y un cataviento. Además, la escuela contaba con un amplio patio y un
jardín que estaba al cuidado de los alumnos. Al ser un edificio en donde se
instalaba tanto la escuela de niñas como de niños, su interior estaba dividido con
paredes de tabique, la cual se utilizó para instalar los pizarrones.92
De acuerdo al Congreso Higiénico Pedagógico, celebrado en la ciudad de
México en 1882, podemos mencionar que la escuela de Santa Rosalía a pesar de
no contar con todos los elementos de enseñanza que el reglamento de instrucción
pública de 1888 designaba, tuvo algunas de las expectativas materiales que se
pedía caracterizaran los edificios, principalmente no se encontraba instalado en
una casa como era lo más común para la época. El Subprefecto del Partido hace
referencia al establecimiento:
[…] he podido observar que, aunque en dichos establecimientos
no hay todos los elementos de enseñanza que [pudieran]
desearse, tienen, sin embargo, los útiles más indispensables,
como las bancas, mesas, pizarras. Los dos edificios […] son de
madera, como todas las casas de aquel mineral, y son amplios,
cómodos, ventilados y propios para el uso a que se destinan.93
Respecto al estado en que se encontraba la estructura de las escuelas
ubicadas en los grupos mineros de Purgatorio, Providencia y Soledad no se
encontraron datos. Sin embargo, contamos con fotografías de escuelas del
92
Edith González Cruz, “Mulegé: la conformación de una región” en Edith González Cruz…, p. 82.
Informe del Subprefecto político de Mulegé al secretario de Gobierno en La Paz, Mulegé, 5 de febrero de
1891, AHPLM, Vol.211, Fomento, exp. 4, documento citado por Edith González Cruz, La compañía El Boleo:
su impacto social…, p. 74.
93
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INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
entonces Distrito Sur del Territorio la Baja California que refleja su situación
precaria. A decir de ello, es el más claro ejemplo de que el desarrollo educativo
nacional del porfiriato no llegó a todos los rincones del país, y mucho menos el
económico.
b) Currícula
De acuerdo con las currículas que se empleaban en Santa Rosalía y sus grupos
mineros, podemos observar que el sistema educativo era tan desigual y
contradictorio. Si la convocatoria de los Congresos de Instrucción Pública de 1890,
1891, y la misma ley de instrucción pública anteriormente referida fueron acciones
que se llevaron a cabo para transformar el sistema educativo del país, con el
propósito de que se impartiera a toda la población en una forma general y
homogénea. En la práctica podemos observar que estos ideales no se llevaron a
cabo. La currícula que se asignó en la educación de los niños del mineral de Santa
Rosalía estuvo muy apegada al diseño nacional como podemos observar en el
cuadro 15.
CUADRO 15
LAS CLASES QUE SE IMPARTÍAN EN LAS ESCUELAS DE SANTA ROSALÍA
ESTABAN DIVIDIDAS DE LA MANERA SIGUIENTE.
Lectura:
Escritura:
1ra. clase: libro 3 Mantilla
2da. ´´ ´´ 2 ´´
3ra. ´´ ´´ 3 Mandivil
4ta. ´´
´´ 2
´´
5ta. ´´
´´ 1
´´
6ta. Silabario San Miguel
1ra. clase: carácter fina, forma americana, italiana y gótica inglesa y alemana.
2da. clase: letra chica en dos líneas
3ra. palabras con mayúsculas
4ta. palabras con minúsculas
76
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
5ta. letras sueltas
6ta. primeros trazos
Gramática:
Aritmética:
1ra. clase: conocimiento del verbo
2da. clase: Sustantivos y adjetivos
1ra. clase: Denominados por decimales
2da. clase: Sumar y restar mixtos
3ra. multiplicar y dividir enteros
4ta. sumar y restar enteros
5ta. cantidades
6ta. conocimiento de números
1ra. clase: conocimiento de líneas, teórica y prácticamente.
Geometría:
Dibujo:
1ra. clase: hasta el mapa de la América del Norte.
2da. los tres primeros mapas.
3ra. las primeras definiciones.
Geografía de México: por Alberto Correa.
1ra. clase: 6 lecciones primeras.
Catecismo de la historia general de México: por Ramón Lainé.
1ra. clase: las 3 primeras lecciones
1ra. clase: medias caras
2da. clase: ejercicios de ojos, orejas, etc.
Costura:
1ra. clase: bordado blanco y de Seda.
2da. clase Tejidos de hilo y estambre
Geografía de
Smith:
Fuente: Escuela de Santa Rosalía. Estados mensuales, Santa Rosalía, 31 de mayo de 1888,
AHPLM, Instrucción pública, doc.172, vol.209/bis, exp. s/n.
Además de estas clases, se incorporaron a ellas las específicas por sexo: a
las niñas se les instruía en el bordado blanco y de seda, en los tejidos de hilo y
estambre; y a los niños, se les inculcaban deberes para con sus semejantes, las
clases de moral y urbanidad tenían ese objetivo.94 Esto con el propósito de crear
buenos ciudadanos mexicanos.
94
Edith González Cruz, La compañía El Boleo: su impacto social…, p. 72-73.
77
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
En cambio las materias que se impartían en los otros grupos mineros, se
puede decir que eran de carácter indispensable tanto en la educación como para
la propia vida en sociedad: lectura, escritura, aritmética, geografía y a las niñas
costura.
El horario de las clases se regía mediante un reglamento de estudio, y eran
tomadas por los alumnos toda la semana; con horario de mañana y tarde, por dar
un ejemplo: El primer grupo: por la mañana, de 8: a 8:30, llevaba escritura en
pizarra; de 8:30 a 10, lectura en silabario 1° y 2° ; de 10:00 a 11:30, ejercicios
desde números dígitos divisiones. Por la tarde, de 2:00 a 2:30, escritura; de 2:30 a
3:30, lectura; de 3:30 a 4:30, ejercicios de números.
El segundo grupo: por la mañana, de 8:00 a 8:30, llevaban escritura en
cuaderno de 1ª y 2ª y 3ª clase; de 8:30 a 10:00, gramática lección de memoria; de
10:00 a 11:30, análisis analógico. Por la tarde de 3:00 a 3:30, lectura de tercera
clase; de 3:00 a 4:30, análisis analógico.
c) Personal
CUADRO 16
MAESTROS EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, 1895
ESCUELA
Esc. para niños Santa
Rosalía
Esc. para niñas Santa
Rosalía
Esc. Mixta Providencia
NOMBRE DEL
MAESTRO
Sr. Elias Bareño
Auxiliar Sr. Melchor
Ocampo
Srita. Amelia Rolland
Auxiliar Srita. Rosaura
Norman
Srita. Jesús Cota
DUELDO
Mensual
$70
$60
$70
$40
$50
78
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
Esc. Mixta Purgatorio
Srita. Adela Rolland
$50
Esc. Mixta Soledad
Srita. Artemisa Rolland
$50
Fuente: Visita practicada al Partido Centro del Territorio. Informe rendido con este motivo a la
Secretaría de Gobierno, AHPLM, enero de 1891, AHPLM, doc. Vol.257 7/7, Gobernación,
exp. 4, documento citado por Edith González Cruz, La compañía El Boleo: su impacto
social…, p. 74.
En cuanto al personal en el cuadro expuesto, sólo contamos con la toma de
protesta de la señorita Adela Rolland, quien tomo posesión de su cargo el día 24
de agosto de 1888, sin embargo y, de acuerdo con las currículas de las escuelas,
podemos suponer que recibieron su nombramiento casi al mismo tiempo.
d) Matrícula y eficiencia terminal
Sobre la situación de alumnos inscritos en las escuelas tenemos que para
1894 hubo un total de 348, distribuidos de la siguiente manera: en Santa Rosalía,
en la escuela de varones hubo 74 y en la de las niñas 83; mientras que en los
grupos mineros de Purgatorio, Providencia y Soledad se registraron: (48) 28 niñas
y 20 varones; (53) 30 niñas y 23 varones y (86) 56 niñas y 30 varones
respectivamente. Estos alumnos se dividían en grupos (véase cuadro 17).
CUADRO 17
NIÑOS INSCRITOS EN LAS ESCUELAS DE SANTA ROSALÍA
Y GRUPOS MINEROS, DURANTE EL PERIODO DE 1894
ESCUELA
Primer año
Segundo año
Total
Esc. para niños Santa
Rosalía
Esc. para niñas Santa
Rosalía
Esc. Mixta Providencia
11
63
74
73
10
83
28 niñas
20 niños
48
79
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
Esc. Mixta Purgatorio
Esc. Mixta Soledad
30 niñas
23 niños
45niñas
20 niños
53
11 niñas
10 niños
86
Fuente: Visita practicada al Partido Centro del Territorio. Informe rendido con este motivo a la
Secretaría de Gobierno…
El Jefe político Rafael García Martínez, en su informe a la Secretaría de
Gobernación exponía que uno de los males que agobiaba a la educación del
mineral era la inasistencia de los alumnos, durante el año de 1894 Santa Rosalía
registró el porcentaje más bajo de asistencia a consecuencia de los brotes de
viruela que prevalecieron en la población. La escuela de varones registró un 60%
del número de días escolares, mientras que la de niñas un 50%; Providencia
70%, Purgatorio 82% y Soledad con 84%.95 Siendo ello una de las causas que
suscitaron en ambas escuelas de Santa Rosalía un alto índice de reprobados,
registrándose 49 en la de varones y 61 en la de niñas; seguidas por la escuela
mixta de Soledad, en donde hubo 51 niñas reprobadas y 30 niños, que sumados
dan 81 no aprobados; en Purgatorio fueron 25 niñas y 23 niños que sumados
figuraron en 48; y finalmente, en Providencia el número fue de 24 niñas y 20
varones, lo que dio un total de 44 niños reprobados. Por lo tanto, el número de
alumnos no aprobados en el ciclo escolar de 1894 fue de 283 alumnos, es decir,
sólo 65 alumnos pasaron. Haciendo referencia a la ley de 1888 de instrucción
pública en donde uno de sus artículos acordaba en multar o sancionar a los
padres que no enviaran a sus hijos a la escuela, así como también a empresas o
95
Visita practicada al Partido Centro del Territorio. Informe rendido con este motivo a la Secretaría de
Gobierno…
80
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
haciendas que no establecieran escuelas para educar a su población infantil, si
esta acción se hubiese practicado más de la mitad de la población de Santa
Rosalía y a la propia empresa se les habría sancionado.
81
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
CONCLUSIÓN
La política económica que se llevó a cabo durante el gobierno de Porfirio
Díaz permitió la inversión de capital extranjero en México, siendo la minería una
de las actividades con mayor demanda en este capital, efecto de las leyes y
códigos mineros que brindaron privilegios e innovaciones para su desarrollo y
producción.
El noroeste de México no fue ajeno a este desarrollo minero, dicha actividad
fue una de las que se impulsó en la región al establecerse las empresas mineras
más importantes del país como: Cananea Consolidated Copper Co., en Sonora; y
El Boleo, en Santa Rosalía, entre otras, empresas dedicadas principalmente a la
extracción y beneficio de cobre.
La presencia de estas compañías propició la demanda de mano de obra,
dando origen al arribo de pobladores tanto de procedencia nacional como
extranjera, que atraídos por los trabajos mineros llegaron a conformar y fortalecer
importantes poblados como: Moctezuma, Cananea y Arizpe, en Sonora;
Guadalupe de los Reyes y el Rosario, en Sinaloa; y en la península de La Baja
California, San Antonio, El Triunfo y Santa Rosalía, generándose de esta manera
un desarrollo económico, una concentración poblacional y el fortalecimiento en la
administración pública. Destacando que el desarrollo de estos centros mineros se
apoyó en el impulso dado a la transportación ferroviaria y marítima, sectores que
permitieron el enlace de estas regiones con el resto del país.
82
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
Así tenemos que la población nacional que arribó a las zonas mineras del
noroeste era procedente de Nayarit, Colima, Durango y Jalisco. En cuanto a la
población extranjera, esta procedía principalmente de Estados Unidos, China,
España, Alemania, Inglaterra y Francia; y en menor medida de Bélgica e Italia.
Entre esta última población se encontraban los principales inversionistas, dueños
de casas comerciales, industrias, líneas de navegación y negocios mineros.
De igual forma tenemos que estos grupos de población establecidos en las
distintas zonas mineras, con el tiempo fueron demandando tanto productos de
primera necesidad como
servicios públicos, de agua, viviendas, luz, salud,
educación, entre otros. En muchos de los casos las propias empresas fueron las
encargadas de brindar a su población de tales servicios, siendo la educación
elemental uno de los servicios al que se le trató de dar mayor difusión. Aunque es
importante señalar, que a pesar de que
tanto el gobierno nacional como
regionales se preocuparon por darles educación a todos los mexicanos, basados
en
la uniformidad y
democracia educativa, en la educación laica, gratuita y
obligatoria, la experiencia fue demostrando que alfabetizar a toda la población era
una tarea titánica. El desarrollo educativo se dio de forma heterogénea en el país,
este se dio de acuerdo
al desarrollo económico de cada región. Si bien se
reglamentó la instrucción pública, señalando sus métodos de enseñanza, sus
horarios, sus materias, los materiales escolares, entre otros lineamientos; de igual
manera se permitió que cada estado modificara las materias y métodos de
enseñanza de acuerdo a sus necesidades.
83
INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN EN EL MINERAL DE SANTA ROSALÍA, BAJA CALIFORNIA SUR (1885-1910)
Por lo antes visto, también podemos confirmar que a pesar de la distancia
de la península con el resto del país, ésta no fue ajena a los procesos políticos,
económicos y sociales que caracterizaban a la República durante el gobierno de
Porfirio Díaz. La población del entonces Distrito Sur de la Baja California fue
testigo del surgimiento del pueblo de Santa Rosalía en la Municipalidad de
Mulegé, efecto de la política económica de puertas abiertas al capital extranjero.
En 1885 se instaló la compañía El Boleo de origen francés con el propósito de
explotar los fundos mineros localizados en Santa Águeda, 50 años era el plazo de
producción de los ricos yacimientos, tiempo que permitió el desarrollo y
conformación del nuevo poblado, que, debido a la demanda de mano de obra para
los trabajos de la compañía, empezó a ser un punto de constantes movimientos
migratorios. En Santa Rosalía se instalaron nacionales, provenientes de Sonora,
Sinaloa, Nayarit, Colima, Durango, Jalisco, entre otros; y se arraigó a la tierra
Rosalina gente de origen europeo, sobre todo franceses, además de chinos. Los
censos en sí sólo nos señalan a esta población dividida en mexicanos, europeos y
los indios yaquis Provenientes de Sonora. Pero gracias a los informes rendidos
por las autoridades se sabe de su procedencia. El principal propósito del arribo de
esta población a Santa Rosalía fue para trabajar en sus grupos mineros, por lo
cual observamos que, en un primer momento, llegaban a estas tierras hombres
solteros o sin familia, que posteriormente traían consigo. Al establecerse esta
población en dicho lugar empezó a demandar los servicios públicos de primera
necesidad: abastecimiento de víveres, agua, salud y educación. Si bien para
entonces México se caracterizó por un alto índice de alfabetización, podemos
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advertir que su gobierno en turno se preocupó por que este ramo se rigiera en
todo su territorio, esto con el propósito de poder integrar al país a una población
que fuera el reflejo del desarrollo económico y político que empezaba a tener. La
educación era el medio idóneo para integrar a México entre los principales países
capitalistas.
Sin embargo, este deseo se volvió lejano, y Santa Rosalía es el ejemplo, si
bien la compañía se preocupó por instalar escuelas: dos en Santa Rosalía y una
en cada uno los grupos mineros: Purgatorio, Providencia y Soledad, así como
cumplir con los lineamientos de la ley de instrucción pública de 1888, y dar una
educación ejemplar a sus niños; sin embargo, podemos notar que mientras los
alumnos de Santa Rosalía recibían clases tanto de primera formación como
lectura, escritura y aritmética, entre otras; también recibían clases de moral y de
algún oficio; mientras que los niños de los grupos mineros recibían las materias
básicas de lectura, escritura, aritmética, geografía y su clase de oficio, sin tener la
materia de moral. En la práctica, la educación de los niños dejó mucho que
desear, había un alto índice de reprobados, resultado de las inasistencias y la
situación económica de la población. En general, la sociedad de México, de Santa
Rosalía prefería comer que escribir y leer. Mílada Bazant, en su libro Historia de
la Educación durante el porfiriato, nos señala que el desarrollo educativo no fue de
ninguna manera uniforme. La educación tuvo sus triunfos en la calidad, no en la
cantidad. Es decir, en números relativos muchos niños asistieron o tuvieron una
escuela cerca, pero el índice de alfabetismo apenas aumentó. El crecimiento no se
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dio ahí sino en toda la pila de ideologías y debates, que transformaron y adoptaron
como propia la modernidad en la educación.
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ANEXO
El anexo que se presenta a continuación es una relación de fotografías que recopilé
durante el tiempo que hice la investigación de la tesis y tienen que ver con el proceso
de modernización minera que se llevó a cabo en Santa Rosalía. También he
incorporado una currícula del periodo escolar 1893 – 1894.
Primero se muestran fotografías antiguas que obtuve en el Archivo Histórico
“Pablo L. Martínez” y en el Acervo Fotográfico de la Maestría en Historia Regional, la
mayoría de ellas son de principios del siglo XX. Por último, se muestra la selección de
listas de las distintas escuelas, en donde se muestra el número de niños que asistía en
cada una de las escuelas de Santa Rosalía y en los grupos mineros de Providencia,
Purgatorio y Soledad. En ella se muestra el nombre de las niñas y niños, año escolar,
sus clases, las faltas y las calificaciones que obtuvieron de la aplicación de un examen.
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Estado que muestran las escuelas de Santa Rosalía y de los grupos mineros Providencia, Purgatorio
y Soledad durante el año escolar 1893-1894. AHPLM, agosto 14 de 1894, Instrucción Pública, vol.
255 1/1, exp. 2, doc. 2.
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