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Número 61
mayo - junio 2009
15500 ejemplares
06
Interpretaciones
sobre la muerte
vida cotidiana
ISSN Nº
1390 - 3519
muerte en
10 Ladiferentes
culturas
drama no es
12 El“vivir
o morir”
16 Vivir...muriendo
de la muerte para
20 Sentido
los cristianos: Desafíos
CONSEJO DE PUBLICACIONES
Luciano Bellini Fedozzi, sdb
PRESIDENTE
Eliécer Cárdenas Espinoza
Javier Herrán Gómez, sdb
José Sánchez Parga
Reportaje sobre la moda
28
Del rostro a la máscara: la
metamorfosis de
Michael Jackson
30
conozca más
Luis Álvarez Rodas
EDITOR GENERAL
CONSEJO EDITORIAL
Rómulo San Martín, sdb
Raúl Conza Barba, sdb
Rubinsky Sánchez Andrade, sdb
Rubén Bravo Castillo
Liderazgo y
Asociacionismo
34
Las IUS definen una
propuesta formativa
conjunta
36
DIRECTOR
Daniel Fajardo Chunchi
arte y cultura
EDITOR
Jorge Galán Montesdeoca
DISEÑO E ILUSTRACIÓN
Santiago Pazmiño
Jorge Zaldumbide
Wendy Cevallos
24
Gorilas
Caravana Cultural
42
Bennedeti
46
FOTOGRAFÍA
Santiago Borja
IMPRESIÓN
Ediciones ABYA-YALA
experiencias
04
•
UTOPÍA es una publicación bimensual de la Universidad Politécnica
Salesiana del Ecuador. Las ideas
y opiniones expresadas en las
colaboraciones, son de exclusiva
responsabilidad de los autores.
26
P. Javier Herrán
Voluntariado y tiempo
libre: experiencia de la UPS
50
Lo importante no es dónde
vives, sino cómo vives
54
La sede Cuenca vivió su
Semana Saludable
58
Si bien es cierto que varias culturas
consideran a la muerte como una
compañera de la vida, también es
cierto que esta realidad genera temor, ansiedad y preocupación. Aries
(2000) decía que vivimos en un período de negación de la muerte, sobre todo en la cultura occidental.
En la sociedad actual, también se
vive de espaldas a la muerte e
impera una “ley del silencio”, provocando que el ser humano repentinamente se vea frente a ella sin
haberse preparado antes (Hennezel & Leloup, 1998), o simplemente se busque evadir esta realidad
por estar anclado en una cultura
diferente, que no quiere cuestionarse ni afectar una vida de alegría y placer.
Victor Frankl decía que para enfrentarnos a la idea de la muerte, primero debemos responder a la pregunta:
¿cuál es el sentido de la vida?
No obstante, también podemos
inferir que preguntarnos acerca
de la muerte nos lleva a escudriñar por la vida y su sentido. Al
respecto, Séneca afirmaba que:
“Ningún hombre goza del verdadero sabor de la vida sino aquél
que está dispuesto y preparado
para abandonarla”.
Daniel Fajardo Chunchi
Desde una antropología cristiana,
la vida va más allá del techo de la finitud y se proyecta hacia la trascendencia, porque a través de la resurrección
de Jesucristo, todos caminamos hacia una vida en plenitud.
Esta vida en plenitud se hace
realidad en una comunidad que,
desde la esperanza que nos trajo
Cristo, enfrenta la cultura de muerte materializada en la inequidad, el
egoísmo y la instrumentalización del
ser humano; y promueve la globalización de la paz con justicia, del
respeto y de la fraternidad.
La muerte es una condición humana: todos moriremos. Esa es una de
las pocas certezas con las cuales
podemos contar. Es decir que nuestra situación vital es enfrentarnos a
la certeza de nuestra muerte.
La vida de los seres humanos está
atada a ciertos elementos que
tenemos y muchas veces no podemos explicar, son misterios: la vida
misma, su sentido, la muerte, el
mundo… Como humanos, tenemos
que enfrentar esas dimensiones y
dar respuestas válidas. Por ejemplo, frente a la existencia humana, a la vida que tenemos, damos
respuestas religiosas o científicas.
Frente a la muerte también debemos generar preguntas y, por lo
tanto, respuestas.
Pero no podemos tener experiencia de la muerte sino en otros. El
otro que muere, nos acerca a lo
que es la muerte. No podemos
morir para saber lo que es esa
realidad. Las preguntas surgen
como condiciones existenciales
que cada uno de nosotros y la humanidad en su conjunto tiene que
responder: ¿Cómo entender la
muerte? ¿Existe algo después de
la muerte? Y si existe un algo, entonces, ¿qué es?
Otras referencias culturales mantienen una interpretación en la
que el sujeto que muere pasa a
ser parte de un todo que se reconstruye en la vitalidad de los
seres. Otra respuesta posible es que
todo el sistema humano termina con
la muerte, pasando a ser materia
en el cosmos. Realmente podemos
encontrar diversas respuestas.
El humano, cuando se pregunta por la muerte, se
enfrenta al sentido de la vida. Muerte y vida son
una misma cosa, coexisten en nosotros y nos permiten sabernos humanos, ser humanos en este mundo
dentro de nuestra finitud.
Las culturas han trabajado respuestas posibles, que muchas veces se convierten en dogmas para
los miembros de esos pueblos. Tenemos, por ejemplo, algunas respuestas religiosas que argumentan
un más allá, que será mejor que lo
que aquí podemos vivir.
opinión
06
Darwin Reyes
07
Sin importar cuál sea la respuesta que demos a la condición humana de sabernos seres limitados
en nuestra existencia, seres finitos,
hay una constante al enfrentarnos
a la muerte como hecho concreto
de nuestra humanidad: el sentido
de la muerte reconstruye el sentido de la vida. El humano, cuando se
pregunta por la muerte, se enfrenta
al sentido de la vida. Muerte y vida
son una misma cosa, coexisten en
nosotros y nos permiten sabernos humanos, ser humanos en este
mundo dentro de nuestra finitud.
El “sentido” o los “sentidos” son
construcciones sociales, culturales,
históricas que en sí mismas no se
sostienen, sino que sólo cobran
“referencialidad” en la medida
que están insertas en un contexto,
en la historia de un grupo humano. En nuestro ámbito, los sentidos e
interpretaciones sobre la muerte y
el más allá hacen referencia a las
tradiciones judeo cristianas que han
sido compañeras de la historia de
“occidente”. No se trata de un acto
individual en el que construimos las
interpretaciones sobre la muerte,
sino que nos vienen dadas desde
la historia de nuestros pueblos.
En definitiva, las interpretaciones y
comprensiones sobre la muerte son
colectivas, contextuales e históricas.
En el fondo, queremos interpretarnos como humanos y nuestra
existencia exige sentidos para
lo que vivimos o creemos vivir.
¿Realmente podemos decir que lo
humano tiene sentido? ¿Podemos,
con certeza, darle un sentido a la
muerte o a la vida? La condición
humana nos coloca frente a nosotros mismos, en un mundo en el cual
no podemos enfrentar el vacío, el
sinsentido. Los pueblos y las personas construyen interpretaciones
para sostener la cotidianidad y
la historicidad, con una respuesta grupal, aceptada por muchos.
Una interpretación sobre la muerte, convertida en verdad absoluta,
sacralizada, sobre la cual no podemos ni dudar.
lidades cotidianas: trabajo hasta
el cansancio, bienes, sexo o cualquier otra cotidianidad que nos
consuele y nos haga sentir más
allá del enfrentarnos con las preguntas fundamentales.
ma, nuestra muerte posible y nuestra forma de estar junto al otro? El
sentido es como ese mar inmenso,
abierto a posibilidades y abierto
en el mismo tiempo y espacio a la
muerte, a la destrucción.
Dudar nos haría vulnerables y nos
llevaría a destruir el sistema montado por siglos, de generación en
generación. Lo más fácil en este
punto es aceptar lo que ya se ha
dicho, lo que otros han “dado pensando” sobre la muerte. Volver a
buscar respuestas es cosa de locos.
El sistema funciona mejor, si no nos
preguntamos, si no nos atrevemos
a generar la misma pregunta de
siempre: ¿cómo entender la muerte y cómo entender la vida?
La muerte nos deja un sabor a sin
sentido. Siempre es una cuestión
cuya respuesta nos deja con desconsuelo. Muchos seres humanos
intentan llenar ese desconsuelo,
ese pozo sin fondo con superficia-
Pero, no hay consuelo, todo nos
regresa al inicio: la pregunta por
la vida y por la muerte. ¿Dónde
encontramos lo humano? Acaso
en el sentido que damos desde las
sociedades “light” postmodernas,
o en sentidos artificiales desde lo
que suponemos es bueno y normal.
¿Ycuando la muerte nos acosa?
El pensar la muerte nos invita a
volver a nosotros mismos, no solamente como individuos, sino como
grupos humanos. El bien, el mal se
reinterpretan desde el recrear los
imaginarios sobre la muerte.
¿No será que lo real es la muerte,
que las interpretaciones que creemos son sentidos construidos para
poder concretar nuestra vida mis-
En el fondo, queremos interpretarnos como humanos y nuestra existencia exige
sentidos para lo que vivimos o creemos vivir. ¿Realmente podemos decir que lo
humano tiene sentido? ¿Podemos, con certeza, darle un sentido a la muerte o a
la vida? La condición humana nos coloca frente a nosotros mismos, en un mundo
en el cual no podemos enfrentar el vacío, el sinsentido.
08
09
se vuelve muy visible el
Día de Difuntos, el 2 de
noviembre. Las familias
acuden al cementerio y
se reúnen sobre la tumba en que descansan sus
muertos. Allí comparten
con ellos la comida y la
bebida y conversan de lo
que ha sucedido durante
el año, para que los finados se enteren.
La antropología, desde sus comienzos, ha dedicado un espacio notable al tema de la
muerte. El hallazgo de entierros ha llamado siempre la atención de los estudiosos, que los han analizado minuciosamente, porque ofrecen preciosos indicios para entender lo que los diferentes grupos
humanos han creído sobre el espíritu, la sobrevivencia, el más allá.
Sobre la presencia de la
muerte en la cultura mexicana, hay una literatura
amplísima. Calaveras y
esqueletos son muy visibles
en el folklore. La presencia
del “muertito”, no es algo
dramático, sino muy familiar y casi amigable.
La misteriosa y refinada cultura de los Etruscos (anterior a la de los Romanos) nos ha dejado, sobre
todo, monumentos funerarios. No son otra cosa las imponentes pirámides de Egipto.
en diferentes
culturas
En las últimas décadas los estudios
sobre la muerte se han multiplicado. Sería absolutamente imposible ofrecer una síntesis, aunque
apretadísima, de la manera cómo
los diferentes pueblos han visto y
ven la muerte. Lo que se puede
hacer en un espacio tan reducido,
es mencionar y describir sucintamente uno que otro ejemplo.
opinión
10
Padre Juan Bottasso
Hablando en general, en las culturas del continente americano,
se puede observar que la muerte no es vista como un acontecimiento aislado, sino como parte
de un proceso. Existe una enorme
variedad de maneras de representar la situación de los muertos en el más allá, pero todos los
pueblos están convencidos de que
ellos siguen teniendo un influjo en
la vida de los vivos. Los cuentos
populares de todas las regiones
están poblados de muertos que
aparecen, deambulan, asustan, se
vengan o claman justicia.
Las culturas andinas, agrícolas y sedentarias, tienen un fortísimo sentido
de la comunidad. Esta se compone
de los que han caminado adelante
(los muertos), los que ahora están
caminando y los que vienen atrás
(los niños que nacerán). Todos ellos
conforman el “ayllu” y tienen una
estrecha relación entre sí. Parte de
esta visión se ha conjugado con elementos de la teología cristiana, en lo
que se refiere a la sobrevivencia del
alma. Pero a los andinos lo que les
llama la atención, más que la creencia en la resurrección, es la preocupación por mantener bien sólidos los
vínculos con los que se han ido. Esto
Muy diferente es la visión
que tienen de los muertos
muchos amazónicos. Los
shuar, por ejemplo, consideran casi vampiresca
su presencia y, como tal,
la temen. El muerto tiene
nostalgia de la vida y
siente envidia de quienes aún disfrutan de ella.
Por esto quiere regresar,
para llevarse a alguien,
especialmente a los niños.
Este es el motivo por el
cual la casa del difunto, sobre
todo si era una persona de autoridad y prestigio, es abandonada.
Se cierran con espinas los caminos
de acceso y se queman canastos
viejos. Todo esto, para despistar al
difunto e impedirle que encuentre
la manera de volver allá donde
había vivido. Los familiares, para
que no sufra en el camino hacia el
más allá, dejan comida y bebida
alrededor del cadáver, así como
ciertos atuendos y herramientas
que había utilizado en vida.
Los bororo, del Mato Grosso (Brasil),
de los cuales se ocupó ampliamente
el antropólogo C. Lévi-Strauss en su
célebre “Tristes Trópicos”, se puede
decir que viven su existencia orientados totalmente hacia la muerte.
En sus malocas, pasan horas interminables preparando adornos de
plumas, destinados a embellecer su
propio esqueleto, para cuando mueran y éste sea liberado de los residuos de músculos y carne. A pesar
de esto, no se puede decir que sean
un pueblo triste. Se los definiría más
bien un pueblo contemplativo. Lo
pude constatar personalmente.
Otra experiencia interesante que viví
fue la de asistir al “sepelio” de una
anciana del pueblo yanomami (Alto
Orinoco – Venezuela, cerca de la
frontera con Brasil). Un libro que describe su cultura, tiene por título: “Donde la tierra no acoge a los muertos”.
Ellos en efecto no los sepultan.
El grupo entero se había reunido
en el “shabono” y en el centro del
patio central habían preparado
un montón de leña seca. Por toda
la mañana se desarrolló un ceremonial impresionante, de la mayoría de cuyos detalles no capté el
significado. Hacia el medio día,
se prendió el fuego y el chamán,
completamente desnudo, pintado
de negro y con un hacha en la
mano, dio dos vueltas alrededor
del fuego, gritando desaforadamente. Entonces empezó una lucha entre el grupo de mujeres y
el grupo de los varones, alrededor
del cadáver, que había sido colocado en una hamaca. Las mujeres
querían retenerlo y los hombres
querían llevarlo hacia el fuego. Un
misionero del lugar me explicó que
las mujeres no quieren desprenderse de la vida, mientras que los
hombres ceden a la fatalidad de
la muerte. Finalmente, el grupo de
los hombres venció, colocó el cadáver sobre la leña y empezó la
cremación. Eso fue lo que vi.
Sé que una vez que quedan solo los
huesos los guardan y después de un
tiempo, los muelen y los comen mezclados con plátanos. Es una manera
plástica y elocuente para decir que,
quien muere, sigue viviendo.
Esto, en el fondo, es lo que dicen las
sepulturas, los monumentos fúnebres,
las plegarias, los cantos, los ritos que
rodean la conclusión de la vida terrenal de cada individuo, en las diferentes culturas. La muerte es algo
inevitable, pero el ser humano no la
acepta como algo definitivo.
11
Estoy convencido que debemos ir
más de fórmulas ya hechas para
llegar más al significado de la
vida humana. Esto me lleva a afirmar de manera tajante que el verdadero drama del hombre “no es
o vivir, o morir”. El auténtico drama
actual es “o vives para ti mismo” o
“vives para los demás”.
Es muy común escuchar en nuestra vida diaria: “o vives o mueres”: políticos que afirman desafiantemente: “o vivo o muere, pero prefiero morir
en el intento”; economistas que reconocen que “una debacle económica
lleva a la muerte del hombre”; pensadores de talla mundial que no tienen empacho en decir que “la existencia humana es para morir y todo
termina en la muerte”. En fin, la lista podríamos engrosarse si daríamos
oídos a tantas frases que se enarbolan en torno a la muerte, muchas de
ellas, me parece, ya preconcebidas o “ya hechas” y que las repetimos
“como loros”.
En efecto, el individualismo galopante está llevando al hombre a
encerrarse en “sus cuatro paredes”, a enfrascarse en sus propias
ambiciones que muchas veces son
“sueños de perro”, como decimos
vulgarmente, y a no mirar más
allá de sus propias fronteras. Podríamos decir que es el hombre
se mueve en el solo “tener” y que
irremediablemente levanta cercos
eléctricos y muros alrededor de
su vida. Esta situación existencial
desemboca, sin duda alguna, en
la angustia, el estrés contemporáneo y en el vértigo de la vida. No
en vano el pensador ateo francés
Jean Paul Sartre nos dirá: “la vida
es una náusea” .
Estoy convencido que
debemos ir más de fórmulas ya hechas para
llegar más al significado
de la vida humana. Esto
me lleva a afirmar de
manera tajante que el
verdadero drama del
hombre “no es o vivir,
o morir”. El auténtico
drama actual es “o vives
para ti mismo” o “vives
para los demás”.
El ascenso vertiginoso del elevado
número de suicidios es una muestra evidente de la “asfixia” de
la vida. Solamente en Ecuador,
el año pasado, hemos pasado la
suma de más de mil suicidios, sin
contar los no contabilizados, por
temor o respeto de la familia.
opinión
12
Alejandro Saavedra sdb
En cambio, “el vivir para los demás” es total apertura de nuestra
vida que nos lleva a la participación social y, por la cual, somos
capaces de formar comunidades y
familias en donde no tenemos ningún reparo de compartir nuestros
problemas, nuestras preocupaciones y nuestras inquietudes de humanizarnos mejor.
4 Una de sus obras cumbres precisamente se titula: La náusea, que es un
verdadero reconocimiento al vómito
y al mareo de la vida. Este pensador
francés Premio de la Literatura plantea
una existencia para la muerte, es decir,
la vida termina en la disolución total.
13
En estas condiciones, nos movemos
en la órbita del “ser” y ya no del
“tener” porque buscamos romper
barreras y obstáculos que nos
impiden crear comunidades para
llegar a crear espacio en donde
cada uno se sienta acogido, valorizado y apreciado en su vida.
Es la “amabilidad” en la cual insistió Don Bosco para todas sus
obras y nuestra Universidad Salesiana no puede jamás echar a
menos d esta exigencia: es decirle
al joven universitario, al profesor,
al administrativo, al personal de
servicio con nuestras actitudes y
conductas: “tú eres muy importante para mí”!
Desde esta visión de servicio y
de compromiso por el otro, sobre
todo por el pobre y el indigente,
podremos descubrir que nunca estamos solos en nuestra vida, sino
que estamos llamados a compartir lo poco o lo mucho que somos
para que nuestra vida sea más
vida disponible y generosa.
5 Esta amabilidad se llamaba en italiano “amorevolezza” que es como un
empaste de ternura, cordialidad, buen
trato y valoración.
14
La situación de miseria, de injusticia, de corrupción, etcétera, en
que estamos imbuidos, a veces, en
nuestra sociedad, nos puede llevar, equivocadamente, a pensar
en la esperanza de salir de este
embrollo y de esta miseria humana. Este modo de pensar es totalmente absurdo porque nunca de
la corrupción, de la injusticia, del
fraude podrá nacer la esperanza
de un mundo mejor.
Nunca lo que es menos va a dar
origen a lo que es más: de la injusticia nunca podrá nacer la esperanza. Jamás de la proclamada
“lucha de clases” podrá venir el
soñado “paraíso terrenal” del marxismo, pues, un conflicto traerá otro
conflicto violento; como tampoco de
un “egoísmo” salvaje e individualismo podrá nacer una convivencia
fraterna y social, como plantea el
capitalismo salvaje. Precisamente,
me rebelo con todas mis fuerzas
contra aquellos que piensan, por
ejemplo, que “después de la guerra viene la paz”. No!, después de
la guerra viene hambre, miseria,
desolación; al máximo aceptaré
“una paz de consenso” entre Estados pero, “no una paz de progreso y desarrollo humano”.
La esperanza por la vida solamente puede nacer en el hombre que
ha sido conquistado por “la vida
plena de Aquél que ha vencido la
muerte y destruido de una vez por
todas la rupturas: Jesucristo”. Pues
bien, la esperanza se fundamenta
y tiene su base esencial solamente
en Aquél que ya venció a la muerte y todos los signos que atan al
hombre a la esclavitud de su egoísmo vencido plenamente por el amor.
En realidad, Jesucristo ha transformado nuestras rupturas humanas
en máximas comuniones con los
hombres, ha transformado nuestro
odio ante la traición del amigo Judas en amor y, ha transformado
nuestras muertes en vidas.
Desde esta perspectiva, el drama
del hombre se soluciona en la total
entrega de su vida a los demás,
sobretodo a quien vive en la miseria, a quien está desposeído del
pan material, a quien no “tiene
voz” para pedir justicia porque no
es escuchado. Se trataría de una
existencia humana que jamás está
llamada a morir sino a trascender
en los demás y en esta trascendencia al otro, encontrar, tarde o
temprano la cuestión fundamental:
¿para qué vivo?, ¿es posible que mi
vida acabe totalmente aquí en la tierra?, ¿a dónde estoy caminando? y,
finalmente ¿hacia dónde quisiera
llegar?. Indudablemente que son
preguntas abiertas porque implican la libertad del hombre, pero
que de sus respuestas cuestionantes dependen todo el sentido que
le quisiera dar a mi vida.
Tomemos en serio estas preguntas,
porque de sus respuestas, depende el “por qué” de nuestra existencia. A pesar de que traten sobre
el “fin de nuestra vida”, de ellas
depende todo nuestro modo de
vivir: influirán en cada acto diario
de nuestras decisiones, ejercerán
mucho poder a la hora de ejercer
nuestra libertad y repercutirán en
nuestro modo de ver la vida. Sin
duda que mi opción ya está dada:
“vivir enraizado en Aquél ya venció la muerte, para vivir en bien
de los demás”. El resto se nos dará
por añadidura.
Precisamente, me rebelo con todas mis fuerzas contra aquellos que piensan, por ejemplo, que “después de la guerra viene la paz”. No!, después de la
guerra viene hambre, miseria, desolación; al máximo
aceptaré “una paz de consenso” entre Estados pero,
“no una paz de progreso y desarrollo humano”.
15
opinión
17
16
Rubén Díaz Peralta
18
19
Antes de abordar directamente el sentido de la
muerte para el cristianismo, es importante hacer
dos aclaraciones de gran
importancia:
Las imágenes de terror sobre
la otra vida y la pretendida
explicación del infierno, no
parten de la revelación bíblica,
sino que, por el contrario,
son tomadas en su mayoría
de la obra literaria “La Divina Comedia” del poeta Dante
Alighieri (1265-1321) en la que
se describe las torturas a las que
son sometidos los pecadores.
opinión
20
Freddy López
Se ha dado mayor importancia a
las ideas del pensador griego Platón (428-348 AC.), quien considera que el ser humano está dividido
en dos partes contradictorias: el
cuerpo y el alma. Para él, el cuerpo es cárcel del alma, de la que se
libera al morir, porque el alma es
inmortal y el cuerpo corruptible.
Se tiene que afirmar con toda certeza que estas ideas están totalmente alejadas de la revelación
bíblica, por ello cabe preguntarnos con seriedad.
¿QUÉ DICE EL
CRISTIANISMO SOBRE LA OTRA VIDA?
El cristianismo es la religión del
amor absoluto, de la misericordia y
la esperanza. El Dios que encontramos en la Biblia es un Dios que ha
perdido la cabeza por el ser humano y hace lo imposible por lograr
su realización total, su salvación, a
tal punto que es capaz de entregar
la suya para obtener nuestra salvación “ Yo soy el buen pastor, el buen
pastor de la vida por sus ovejas”
(Jn. 10,11). El Dios en el que creemos es el autor de la vida, no de la
muerte, nos regala la salvación, nos
inserta en la vida plena.
21
El sentido de la muerte, lejos de
ser una tragedia como lo entiende la mayoría de personas, es
el verdadero nacimiento del ser
humano a la plenitud de su ser.
Estamos seguros que la presencia de la muerte no puede anular
lo extraordinario de la vida, lo
grandioso de la persona El amor
de Dios y de nuestros seres queridos, no pueden desaparecer en la
nada en el absurdo o sin sentido
de la existencia; sino que por el
contrario llegan a su plenitud, adquieren su verdadera dimensión
cuando entramos en la otra vida.
1. BOFF, Leonardo, Hablemos de la otra
vida, Sal Terrae, S/A).
2. RATZINGER, Joseph, Escatología,
Herder, 1984, Pág. 180).
Con la muerte, la persona resucita
y entra en la eternidad, en el ámbito de Dios. Sin embargo “… la
resurrección no ha de ser interpretada como la reanimación de un
cadáver y vuelta a una vida mortal, sino como la realización total y
exhaustiva de las posibilidades latentes en el hombre, posibilidades
de unión íntima e hipostática con
Dios, comunión cósmica con todos
los seres, superación de todas las
esclavitudes y alienaciones que estigmatizan nuestra existencia terrena en proceso de gestación…”1.
Seguramente, alguien podría decir: ¿con base en qué se atreve a
decir estas cosas? Nadie ha regresado del más allá para que
podamos decir en qué consiste.
22
La respuesta la encontramos en el
acontecimiento, en la experiencia,
en el evento de la resurrección de
Jesucristo. Al hablar de la otra vida
se parte totalmente de la resurrección de Cristo que es el fundamento
de la fe cristiana, porque, como dice
San Pablo: “si Cristo no hubiera resucitado, vana sería nuestra fe” (1 Cor
15,14.) Jesucristo se convierte en el
fundamento de nuestra esperanza,
todo lo que sucedió con él sucederá
también con nosotros, él es el contenido, la certeza del cumplimiento de
todas las promesas de Dios.
Nuestro cuerpo, al igual que el de
Jesús, será transformado, transfigurado hasta que sea apto para
la eternidad. Así como Jesús resucitó en cuerpo y alma, de la misma manera también nosotros no
abandonaremos nuestra realidad
corporal: “la materia será algo
propio del espíritu de una manera
totalmente nueva y definitiva ya
que el espíritu se unirá totalmente
con la materia. Ese ser universalmente cósmico que se abre con la
muerte, desembocaría en un intercambio universal, en una apertura
universal y, en definitiva, en la superación de toda alienación”2.
el Señor, el juez, es
invocado aquí también como liberador,
que puede cambiar el
juicio en acto de salvación. Se podría decir
que a él, el juez que
viene, se le contrapone él mismo en cuanto
salvador que ya vino
Para lograr esta plenitud, seremos sometidos a un juicio
de salvación, en el que va a
triunfar la misericordia de Dios
sobre el pecado, sobre la debilidad del ser humano. En este
sentido, el cardenal Ratzinger,
hoy Benedicto XVI, al referirse
a la oración de la iglesia primitiva, manifiesta que: “el Señor,
el juez, es invocado aquí también como liberador, que puede cambiar el juicio en acto de
salvación. Se podría decir que
a él, el juez que viene, se le
contrapone él mismo en cuanto
salvador que ya vino. “3.
Esta cita de nuestro papa actual es realmente extraordinaria porque demuestra lo grandioso que es para el cristiano
el final de los tiempos, la otra
vida, la eternidad ya que el
hombre por sí mismo no es merecedor de la salvación y el
perdón, pero tiene la certeza
de que aquel que entregó su
vida en la cruz para salvarlo
será quien le permita ser perdonado para entrar en la eternidad, en el banquete preparado por Dios. El proyecto de
Dios es que todos nos salvemos
que todos seamos merecedores del Reino.
La visión cristiana de la muerte
plantea a nuestra cultura actual
grandes desafíos, tales como:
Volver a la fuente bíblica despojándonos de ideas erróneas
que aún permanecen en la
gran mayoría de las personas
con respecto al tema del sentido de la muerte.
Vivir llenos de esperanza, con
la certeza plena de que todas las dificultades y problemas personales y sociales que
nos abruman no tienen futuro,
porque la vida es la última palabra de Dios sobre la muerte
en la que se encuentra inmersa
nuestra sociedad actual.
Aprender que Dios es misericordioso y que todos somos limitados, necesitados de una mano
amiga que nos ayude a levantarnos en nuestros momentos de
fragilidad, por ello debemos
convertirnos en una fuente de misericordia, perdón y apoyo para
todos los que nos rodean, nunca
en jueces que condenan.
El amor es el fundamento de
la existencia de la persona,
lo que permitirá cambiar este
mundo injusto dándole un nuevo rostro humano.
No se puede pretender erróneamente salvar las almas, sino la
integridad de la persona inmersa en esta historia que debe convertirse en historia de realización
personal y social de todos los
seres humanos.
Promover y defender la vida en
todas sus manifestaciones, puesto
que la muerte y desesperanza
no tienen asidero alguno.
3. RATZINGER, Joseph, Escatología,
Herder, 1984)
23
GORILAS
Los pensábamos derrotados, relegados a sus cuarteles y a los desfiles patrios, pero con los gorilas
nunca se sabe. En el rato menos pensado alguien les recuerda que el verdadero poder oculto en esta sociedad
patas arriba suele venir de los fusiles, y
entonces ellos se lo creen y se arman hasta los dientes con metralletas y mentiras, y salen a la calle disparando a las palomas por
cagarse –dicen- con toda libertad
en las estatuas de sus próceres.
panorama
de
actualidad
24
David Barzallo
Pero como las palomas no son suficientes, entonces deciden cargar
contra las muchachas que cruzan
por la calle porque la libertad de
su cabello los molesta, y contra los
desocupados que silban bajo los
árboles porque su tiempo libre los
irrita, y contra los estudiantes por
sus mochilas llenas de esperanza,
y contra los soñadores porque
cada soñador les resta un arma, y
contra los profesores de filosofía,
y los músicos ambulantes porque
nunca entendieron la ternura de
las hojas y de las teclas. Y de vez
en cuando, es decir cuando ya son
bastantes y han sido bien amaestrados por sus titiriteros de oropel,
entonces los gorilas deciden simplemente que ya está bueno de
tanta democracia.
No importa de dónde sean ni de
dónde vengan, ni si en sus hombros cargan metralletas o bazucas; los gorilas funcionan igual
bajo cualquier bandera, como si
una deidad supranacional los controlara. El ejército tiene su razón
de ser en el fascismo y la dictadura, dictatoriales son sus designios
y autoritario su funcionamiento, y
aún así, paradójicamente, son los
encargados de tener en todo el
mundo la última palabra sobre la
democracia. Si el general de turno
lo quiere, pues ella vive, si no, ahí
nos queda Honduras como el último y más desgarrador ejemplo de
hasta donde puede llegar la miseria humana de los oligarcas que,
misteriosamente, suelen ser buenos
amigos y excelentes proveedores
para los gorilas y sus amos.
El golpe de Estado en el país
centroamericano nos recuerda
que los verdaderos enemigos de
la democracia son los que mas
hipócritamente la invocan y “defienden”.
A pesar de lo increíblemente absurda que resulta la excusa de los
golpistas (al fin de cuentas resulta
ahora que preguntar a la gente
ha sido en Honduras un delito); a
pesar de que utilizaron una treta
adolescente al falsificar una firma
que ni se parece a la original; a
pesar de que hasta los mismos
gringos han dicho que únicamente
reconocen a Zelaya como presidente legítimo, a los gorilas hondureños y sus prósperos titiriteros
de turno no les parece importar
mucho y a estas alturas, Micheletti, el impostor presidencial,
aprovechó la falsa legitimidad
que cadenas como CNN le han
brindado al calificar al golpe
como “sucesión forzada” y aprovechando también el dominio que
sus copartidarios tienen sobre las
empresas privadas de radio y
televisión. Los gorilas, por supuesto, animados por las
promesas de su nuevo
dueño, se han tomado las calles para
dispersar o lo que
es peor aplastar a
la sociedad civil que
se ha reunido para
exigir que no les roben su democracia.
Cosa extraña, por
cierto, ya que algo
bueno habrá tenido
el presidente Zelaya para que
haya quien se arriesgue a tomar
su bandera y enfrentarse con ella
a las bombas y a las balas. No
recuerdo que nadie haya tenido
ese patriotismo con Abdalá, Jamil
o Lucio, tal vez porque a estos tres
nefastos personajes los mandó sacando el pueblo desde las plazas
y los barrios, desde las cacerolas
y los pitos.
El ejército tiene su razón de ser en el fascismo y la
dictadura, dictatoriales son sus designios y autoritario su funcionamiento, y aún así, paradójicamente,
son los encargados de tener en todo el mundo la
última palabra sobre la democracia.
En Honduras, en cambio, al pueblo lo madrugaron un puñado de
banqueros, empresarios y generales, que durante mucho tiempo
analizaron las experiencias de sus
vecinos (debieron haber visto toda
la información de la Venezuela
del 2002) y finalmente se dieron
cuenta de que cuando la gente se
vuelve peligrosamente democrática, la única respuesta efectiva son
los gorilas.
25
Mayra Valdivieso
Una muestra de seriedad y tranquilidad, en un ambiente de paz, combinado con una mirada intensa y fría
que en su interior refleja humildad
y sencillez, fue el recibimiento que
tuve en la oficina en donde labora
el padre Javier Herrán, quien a los
65 años de vida, cumple 50 años
de `profesión sirviendo al prójimo,
y que desde el próximo ciclo lectivo
asumirá el Rectorado de la Universidad Politécnica Salesiana.
Nació en un pueblito llamado Villaescusa de Tobalina, en la Provincia de Burgos – España. Cerrando los ojos, el padre Javier se
remonta a su infancia y cuenta que
proviene de una familia pobre, de
padres campesinos. De su padre
tiene muy pocos recuerdos, uno de
ellos, que era guardia forestal y
que llegaba a la casa con peces y
cañas que retiraba a los que infringían la ley; otro recuerdo, el último
y muy triste, es que su padre fue
herido en la guerra civil española
de 1936 y lamentablemente murió, dejándole huérfano de guerra
a los 4 años de edad.
perfil
de nuestro actual
26
rector
De los 6 años de edad recuerda
que su madre trabajaba de lavandera en el hospital militar de Burgos, estos recuerdos los tiene muy
presentes, al igual de los años en los
que vivió con sus abuelos, los de la
escuela, la nieve, las ovejas, la trilla
y los veranos en su pueblo.
Admirado, y con una sonrisa como
de asombro, dice que su primera comunión la hizo a los 6 años de edad,
pero su recuerdo es tierno al revivir
aquellos momentos: “en una iglesia
muy bonita, románica, antigua, donde había monjitas de clausura, con
mi trajecito de marinero, que, por
cierto, me lo habían prestado, así
recibí la comunión”; sonríe y piensa
en las fotos que de algún sitio estarán para desempolvar, como desempolva la etapa cuando le tocó
cambiarse de barrio.
Un barrio muy popular de Burgos
como es San Pedro, le abrió las puertas con cariño para acoger a su familia, y le dio la gran oportunidad de
estudiar en la Escuela Marista y tener
bellos recuerdos de una vaquería en
donde jugaba junto con sus amigos:
Marcelino y Fermín, para calentarse
en los fríos inviernos.
Ahí vivió algunas travesuras, que le
marcan una sonrisa en sus labios y
un brillos especial en sus ojos, al decir que se acuerda tan claramente
de un mes de mayo, cuando quería
llevar flores a la Virgen, y con sus
amiguitos se les ocurrió ir a cogerlas del parque. Sin darse cuenta,
un guardia municipal los sorprendió pero “yo me zafé y a correr se
ha dicho”; y otra travesurita que
no la olvida nunca es cuando en un
invierno, en el rio congelado patinaba con sus amigos: “me pegue
una caída monumental, que casi
me deja sin sentido”.
Una de sus ilusiones no realizadas
fue el ser botones en un banco, ya
que la mayoría de niños trabajaba
en eso, entregando las cuentas; otra
fue estudiar mecánica en la Escuela
de Artes de Oficio del Padre Aramburo, pero, como el estado les pagaba la educación a los niños huérfanos de guerra, él salió sorteado,
y, a los 10 años de edad se fue a
Málaga a estudiar en el Colegio
de Artes y Oficios San Bartolomé;
su viaje de Burgos a Málaga duró
tres días y fue al estilo de lo que se
ve en las películas de la Segunda
Guerra Mundial, ya que, como era
en tren, le pusieron su nombre en
el abrigo que llevaba puesto para
que en cada cambio de estación y
de guardia, le hicieran la entrega
respectiva como si fuera un objeto y
no una persona.
Vivió de interno un año y en las misas recogía la limosna, y ayudaba
hacer paquetes las monedas; un
día de esos, cuando tenía 11 años,
le dijo al director “quiero ser salesiano”, y le mandaron a Cadiz al
aspirantado, pero como habían muchos aspirantes y no cabían todos, le
mandaron a Morón de la Frontera,
casa con mucha historia, quemada
en la guerra. De esa época comenta: “en los estudios y en el deporte
siempre fui bueno…, alguna cualidad debía tener”.
En el año 1958 ya estuvo en el noviciado, y en el año 1959, a los 16 años
de edad, profesó como salesiano.
Javier Herrán llega al Ecuador
cuando tenía 17 años, no recuerda
si era un 30 o 31 de octubre, pero
sí recuerda que llegó a Guayaquil,
donde ahora está el reloj del Malecón, “pero en ese entonces no había
más que una gradita”.
Maravillado, cuenta que su viaje
fue en un barco cuyo nombre era
Américo Vespuchi y que se demoró 20 días desde Barcelona hasta
Guayaquil. Su primera impresión
que tuvo al llegar fue que el país
se encontraba en elecciones y
toda la ciudad estaba empapelada, “eso no la había visto nunca en España”, y se acuerda tan
claramente que los papeles decía
vote por Perico, del partido CFP
(Concentración de Fuerzas Populares), otro de los candidatos era
Guevara Moreno.
Luego viajó a Quito, en un bus que
tenía los asientos de madera y
llegó “con el culo hecho piedra”.
Sólo habían parado para cenar
en Esperanza, en un restaurante
antiguo, donde les sirvieron choclo,
y en España el maíz sólo servía
para alimentar a los cerdos, entonces pensó: “¿qué, somos puercos, a
dónde hemos venido a parar”.
En la ciudad de Quito estudió el
sexto curso, al igual que el primero,
segundo y tercer año en el Instituto
Superior Salesiano, en donde obtuvo el título de Licenciado en Pedagogía, luego de hacer su tesis.
A los 21 años llega a la ciudad de
Cuenca al Colegio Agronómico Salesiano, en donde pasó tres años
como profesor de matemáticas de
todos los cursos: “mi sotana terminaba blanca, de tanto borrar pizarrones”. También jugaba futbol con
sus alumnos contra el equipo de la
Cruz del Vado, y no se olvida de los
carnavales, mojándose con agua de
acequia, y con la del río Yanuncay,
que era muy fría.
Tras permanecer siete años en
el Ecuador, se regresa a Sevilla
para estudiar en el Teologado
Juan XXIII, para ser sacerdote, “el
cambio mental de la Iglesia, era la
opción por los pobres, la incidencia política”. Se ordenó el 31 de
mayo de 1970, en una celebración
a la que acudió su madre, Elena, y
su hermana, Mari Carmen a quien
después le celebró la misa de matrimonio; luego de esto, regresó a
Cuenca, al Agronómico, en donde
permaneció cuatro años.
Posteriormente se unieron las inspectorías de Quito y Cuenca, por
lo cual le enviaron al Técnico de
Quito, en donde los muchachos
lo molestaban “por el cantadito
cuencano”. Luego de esto trabajó 10 años en Zumbahua y 15
en Cayambe, trabajando en las
misiones indígenas, y realizando
obras como: La Casa Campesina
Cayambe, el Programa de Microcréditos, Radio Mensaje, Maternidad Mitad de Mundo, Centro de
Capacitación Tainatehuasi.
Tras desarrollar estas labores, en el
año 1979 fue empleado del Banco
Central y promotor de Desarrollo
Rural Marginal de esa institución, en
donde aprendió desarrollo y gestión.
Allí trabajó hasta el día que cerraron
el programa, a finales de 1992.
En el año 2000 le piden que vaya
al Economato de la Inspectoría de
los salesianos en el Ecuador, donde se crea la Fundación Consultora
Don Bosco, dentro de esa entidad
gestiona proyectos para todas las
obras salesianas del Ecuador, consigue financiamiento por un promedio
de dos millones de dólares anuales.
En este mundo de desarrollo que ha
vivido por más de 35 años con organizaciones no gubernamentales,
ve la necesidad de volver al aula
para ver las metodologías, es por
ello que, junto con la decana de Post
Grados de la Universidad Politécnica Salesiana, Viviana Montalvo,
organizaron un masterado en Desarrollo Local con mención en Proyectos de Desarrollo y él se apuntó, por ser uno de los promotores;
actualmente está acabando la tesis
para poder graduarse, pero dice
que: “si hubiera sabido que la primera aplicación del masterado era
ser rector, no hubiera comenzado”,
ya que esta noticia le cayó como un
jarro de agua fría, porque se hacia
la ilusión de regresar a trabajar con
los indígenas, o con los chicos de la
calle; ya que su forma de ser y su
experiencia, le han orientado a los
sectores marginados y pobres.
Su objetivo como nuevo rector de la
Universidad Politécnica Salesiana
es claro: “crear un ambiente universitario que facilite a los estudiantes
construirse como ciudadanos de un
país que necesita ser solidario, erradicar la pobreza, ejercer la libertad
y construir el bienestar colectivo”.
“La universidad se ha propuesto un
nuevo camino, marcado y dirigido
por la carta de navegación, que
tiene un desafío académico, que al
mismo tiempo implica nuevas propuestas de gestión y administración. El desafío académico de una
universidad que centra su quehacer
en el aprendizaje y que considera
al estudiante como la razón de su
existencia, requiere realizar cambios de mente, métodos, estructura
y comportamientos”.
El futuro rector aspira que la gente continúe haciendo su trabajo,
“porque no van a bailar a otro
ritmo”, su deseo es aportar y
aprender de la parte académica; otra aspiración es invitar a los estudiantes a participar en este proyecto, “de
hacer una casa de estudio,
donde todos aprendamos
a trabajar en equipo”.
27
ATRAPADAS
MODA
Piernas largas, blancas y gordas. Minifalda muy bajita, tacones largos
y rojos que resaltan su abundante celulitis y un escote que muestra sus
adolescentes senos. Fisonomía de fracciones toscas y un poco indígenas, con abundante maquillaje y falsos rayitos rubios, han convertido
a Priscila en la más deseada de la Universidad Politécnica Salesiana,
campus el Girón.
por la
vida
cotidiana
28
Boris Durán
Priscila tiene 22 años de edad y es una de las mejores estudiantes de
Administración de Empresas, cursa el quinto semestre de su carrera.
“No me gusta sentirme deseada”, comenta con voz frágil. “A veces es
difícil, las personas sólo morbosean y me miran como un objeto sexual.
La manera en que yo me visto y actúo es simplemente una forma de
presentarme ante los demás, es una forma de cautivarlas a primera
vista. Quiero estar a la moda, es la parte de mi vida en que alza mi
autoestima y me hace sentir más bonita”.
Al caminar por los pasillos de la
Universidad Salesiana percibimos
diferentes formas de hablar y
vestir, según la carrera que siguen
y el estatus económico que tienen
los estudiantes. En carreras administrativas, preocupadas por el
mercado, se puede encontrar que
las mujeres dependen más de la
moda y su apariencia. Por medio
de una encuesta realizada a 50
chicas, podemos ver claramente
que el 70% piensa que la moda
es una forma de resaltar la belleza, como algo natural que debe
ser valorado como tal.
Mientras tanto, en las carreras humanas y de la educación, la realidad es otra; de entre 50 chicas,
el 80% está en desacuerdo con
la moda y la califica de absurda.
Aquí las mujeres piensan en la belleza como una forma natural del
ser humano, que no debe ser alterada ni mucho menos pisoteada
con algo tan superficial como la
moda y sus derivados.
Sin embargo, es evidente que diversos grupos que coexisten en
la Universidad Salesiana se han
establecido a partir de la moda:
metaleros, punkeros, hippies, aniñados, mujeres fashion…, en fin,
mini clanes conformados a partir
de un mismo gusto de música o
ropa; es decir, asumidos por una
estética que los identifica. Los supuestos valores de la tradición familiar o social, terminan por ceder
frente a las exigencias, conscientes o no, que imponen estos grupos
como requisito para admitir a un
nuevo integrante.
Entonces, la práctica de la moda
en las mujeres de la UPS, más que
un signo de autoestima o complemento para la belleza, es una
forma de demostrar estatus económico y social, y de buscar aceptación social.
“No todas las personas pueden
comprar ropa de marca, ni pagar 100 dólares por unos zapatos
que están a la moda”, comenta
Samanta, un tanto sobrada, mientras mastica chicle y continúa: “las
chicas en general somos vanidosas, nos gusta vernos bien y que
nos traten bien. No me considero
superficial, pero sí prefiero tener
un enamorado que tenga dinero y
que me invite a todo, a otro que
no tenga donde caerse muerto y
yo misma tenga que pagarme mis
cosas. Lamentablemente, así me
criaron, mi padre es así y aunque
es un pensamiento machista, yo sí
estoy convencida que el hombre
es el que debe invitar y proteger
a la mujer a cada instante”.
Si bien es cierto que la moda es
algo que ha estado, está y estará
en nuestra sociedad, debe quedar
claro que es una toma de decisión.
No hace falta vestirse de tal o
cual manera si, tarde o temprano,
como decía el cantante, todos terminamos desnudos.
29
Michael Jackson
la metamorfosis de
Michael Jackson
“Gregor pasaba las noches y los
días casi sin dormir. A veces pensaba que al abrirse la puerta volvería
a asumir los asuntos de la familia,
como antes. Últimamente, después
de mucho tiempo, aparecían en sus
pensamientos el jefe, el apoderado,
los compañeros y los aprendices, el criado tan lerdo, dos
de sus amigos de otros
negocios, una camarera de un hotel
de la provincia;
también un recuerdo fugaz y
querido…”
Muchos fanáticos dirán que M.J. era
su ídolo. Aceptado como icono de la
sociedad mediática y del arte escénico y de sus nuevos soportes virtuales
y electrónicos. Fanatismo es sinónimo
de fidelidad e idolatría; fetiche de
sus vidas, un distractor de la realidad que el arte del canto y la danza
evaden con entusiasmo. En el arte, la
representación y re-construcción de la
realidad se hace desde la ficción y no
para verla o padecerla, sino para sublimizarla. Por eso esa construcción se
vuelve atemporal, universal, se convierte en metáfora y mito. Del lexema
de fanático surge fantasma, fantasía
y fantástico; desde lo etimológico es
idéntico a fenómeno, es decir, aparecido, un espectro, una imagen.
A pesar de sus obsesiones y escándalos, Michael Jackson era artista
vida
cotidiana
El arte es un ejercicio de libertad creadora; reconstruye y representa la realidad desde el ingenio de la
imaginación que no supera
a la vida porque ésta es su
fuente e inspiración. Todo
artista se rebela y trasgrede la norma; por eso son
mal vistos; tildados de inmorales. Muchos artistas gozaron la
vida, no pocos la sufrieron; algunos
fueron racionales o místicos, otros promiscuos o locos; casi a todos les caracteriza el delirio de grandeza. Sensibles
en su apasionamiento creador que, en
algunos, sabe a egolatría incluso megalomanía, aunque se negaran a sí
mismos, mutilaran y suicidaran.
a la
30
Del
Roberto Rangel Donoso
Volando con alas de cera construidas por su padre para el
escape, Icaro siente la inspiración de
llegar al Olimpo, morada de los dioses. Tanto asciende
que, sintiendo su proximidad, el dios del sol manda su potente rayo sobre las alas, por lo que, el joven Icaro desciende
vertiginosamente. Derretidas sus alas, desvanecida su ilusión por voluntad divina que
protege a una Olimpia amenazada, cae Icaro en la profundidad del océano, del que
nunca será rescatado su cadáver. Aunque el rótulo en un templo lo inmortalizará.
El anterior texto es de
Frank Kafka en su obra
“La Metamorfosis”, escrita en
1915; narra la inverosímil historia
de Gregor Samsa, un buen hombre
que despierta y se ve convertido en
insecto. Obra en la que su protagonista aparece como víctima pasiva
de las circunstancias que lo rodean a
partir de su transformación. Al final
está la cucaracha, el insecto, el bicho: residuo y recipiente de lo humano; evidencia de la negación y de
la victimización que culpabiliza a los
de su entorno. Recuérdese que, en
Kafka, el insecto nunca perdió ni la
sensibilidad ni el raciocinio humano.
La aceptación de los artistas siempre
es después de ellos mismos; como a
los profetas bíblicos que primero mataron y después santificaron. Actitud
provocada por el cambio del contexto y de posibilitar nuevas lecturas
e interpretaciones que los cataloga,
caracteriza o ubica en géneros para
hacerlos comprensibles; así aparece la técnica y las reglamentaciones
para emularlos; para intentar repetirlos. Al arte le sigue un vago sentido
de soledad y melancolía, de unicidad.
El genio creador siempre va primero;
aunque lo ignora, lidera por su atrevimiento, no por su arrogancia.
31
Todo artista lleva una doble vida,
dualista y ambigüa: la una, la propia, la íntima, la de ellos; la otra, la
pública, la que se hace ver, que se
fotografía, que se maquilla, que usa
lentejuelas, la que sonríe y abraza; la
que se exhibe y sube al escenario...
En los artistas predomina la segunda,
es la que genera toda una secuencia
de creencias por la que se convierten
en leyenda e icono, es decir, referente e inspiración de un género o de
una época. En el arte importa el contenido y significado de la obra, no
la vida del artista. El arte es amoral;
se abstrae de su realidad inmediata
para universalizar sus claves.
32
Michael Jackson hizo arte, entonces
es artista y su seudónimo era “Rey
del Pop”; iba tallando su escultura en la masa de su propio cuerpo;
nada quedaba del rostro entusiasta
del niño negro de corte afro en los
años de los “Jackson 5” y en el que
se ocultaba la realidad de un menor
explotado y maltrato y con la ilusión
del reconocimiento social; escultura
tallada en el soporte de su propia
historia que sabe a leyenda y en la
que los medios y sus escándalos juegan un papel protagónico. Hoy su
biografía y su arte constituyen el pilar de la “marca” multimillonaria que
lleva su nombre; aquí su metamorfosis: del niño negro de rostro alegre
a la vida del adulto blanco que lo
niega mientras lo conserva o tortura;
del rostro natural a una máscara de
cirugías plásticas, convertidas en el
“elixir de la eterna juventud”. Ilustrativo y metafórico es el slogans que
concluye su vida mientras ensaya su
nuevo espectáculo de relanzamiento
mundial: “esto es todo” (“this is it”).
Aunque esa frase es la de “Porky”,
cerdo de los dibujos animados.
En el periódico por Internet “elpais.com”, se lee que él quería
la corona del rey –refiriéndose a
Elvis Presley-; el periódico lanza
el epílogo con matices de epitafio: “del rey heredó su muerte”.
Muerte trágica pero que sigue la
secuencia de la lógica vital que
evade la fatalidad. Especulando,
podríamos decir que su justificación era el hecho de querer ser
histórico; si fue un propósito consciente, Michael Jackson se asemeja a la voluntad de poder de
Calígula, como lo presenta la
dramaturgia existencialista
de Albert Camus: Calígula a
la historia porque “todavía
sigo vivo”. Sus fotos congeladas me hacen recordar
la frase de Gabriel García
Moreno: “Dios no muere”.
Así lo entienden su propia
familia y los albaceas de
sus negocios y herencia, a
la hora judicial de reinvertir
en Michael Jackson muerto y
mutado en producto, un bien
de consumo.
Porque decidió ese estilo de vida,
pasó a la historia con tal impacto mediático planetario que le “compite a
Cristo” en estos días; y dígase claro,
solo por unos días; lo que muestra lo
efímero del espectáculo. Pasado el
frenesí del vértigo, todos terminamos
agotados (antes del final todo cansa,
por eso acaba). Presuntamente, después del agotador ensayo para sus
50 conciertos en Inglaterra, cuentan
los diarios, había solicitado la inyección de Demerol (narcótico sintético similar a la morfina y que evita padecer el dolor: ¿dolor de cansancio físico
o dolor de vivir?); aplicarse el evasivo lo mató. No importa ni quienes ni
cuantos lo rodearon, él afirmaba que
se sentía solo, decía que se sentía niño
e incomprendido; de allí el consumo
de analgésicos, calmantes, antidepresivos, etc. El, que ayudó a que otros
a evadir su vida, no pudo enfrentar
la propia. Deeprack Chopra, sostiene
que muchos en Hollywood exageran
el consumo de estas sustancias, prescritas por sus médicos.
¿Cómo vivía Michael Jackson?
Especulemos; supongamos que escondido y temeroso de llevar amigos con niños a su casa porque lo
denunciarían, o le robarían alguna
pertenencia insignificante; aunque
ahora, después de su muerte, podría costar miles y/o millones de
dólares adquirirla. Son valiosos los
datos de información para escribir
y editar biografías, documentales, series, películas, comics.
Vivía sin poder salir de su
casa ni para comprar café
en la tienda; sin poder
llevar a sus hijos al cine
y no poder comer
una hamburguesa dentro de algún
Centro comercial, ya que sería aprovechado por el marketing empresarial que, con aquella iniciativa, gana
publicidad. Vivía con todas las comodidades y lujos que la sociedad del
bienestar (estar –bien) puede proporcionar a los ricos y famosos, aun cuando tenía una deuda de casi 500 millones de dólares. Queriendo vender sus
pertenencias para recuperarse.
Vivía encandilado de los flash de los
“paparazzy” sin escrúpulos, queriéndolo capturar en alguna escena escandalosa para vender la imagen, en
miles de dólares, a los medios “rosa”,
especialistas del espectáculo y que
alimentan el “voyeur” y excentricidades exóticas de las celebridades, enriquecidas con el divertimiento.
Vivía escondiendo a sus hijos en mantos y máscaras para que no los reconozcan, no los secuestraran, no los
identifiquen; evadiendo las preguntas
de algún indecente periodista indagando sobre por qué son blancos y
nunca vieron a su madre.
Vivía en su torre de marfil; quizá
enterándose de la vida a través
de pantallas planas o entreteniéndose mediante video-juegos o contemplando los videos de los nuevos
artistas de moda, sobre los cuales
influyó en canto, baile, música y diseño gráfico. Vivía sublimizando su
debilidad en la apariencia de caridad a los necesitados, a los niños. Lo
dicho no mata su espíritu, es célebre
su contribución a la crisis africana
que juntó cantantes y productores.
Vivía extrañando la tensión del escenario, sus luces deslumbrantes, los gritos del público que lo ovacionan. Vivía
estresado pensando en sus deudas;
cuidando su nariz; saliendo con sombrilla para cubrirse del sol. Protegiendo a sus hijos. En los medios se lee que
su familia denuncia de mal consejeros
a los que lo rodearon. Sus amigos lloran haberse omitido en estos últimos
años de vida, debido a sus compromisos, su escaso tiempo, la distancia, los
intereses, las diferencias. Su funeral
será en el estadio en el que realizó el
último ensayo de su vida.
Salve Michael Jackson, ya estás en
el partenon; construiste tu propia
efigie que te señala como un mito
que habla de la vida y de la voluntad humana de querer ser dios a
partir del siglo XXI, caracterizado
por lo futurista de la tecnología, lo
mediático, lo planetario inmediatista y la copia y reproducción
mediática del internet; de hacer
negocio y espectáculo hasta de la
muerte. Terminaste siendo el Icaro
postmoderno y el “Gregor Samsa”
de inicios del milenio.
Icono y efigie de una época que
vive su semana de feria.
33
Con gran éxito se desarrolló el Primer Encuentro
Nacional de Coordinadores, Subcoordinadores y
Animadores del Asociacionismo Salesiano Universitario (ASU), edición “LIDERAZGO”, efectuado
durante los días 7, 8 y 9 de mayo de 2009 en las
instalaciones del Centro Salesiano de Espiritualidad
de Baguanchi, Cuenca.
Más de 80 jóvenes procedentes
de Cayambe, Quito, Guayaquil,
Macas y Cuenca, en representación de los diferentes grupos
sociales, culturales, deportivos y
académicos, se dieron cita a este
encuentro para abordar los siguientes temas:
a. Líderes del cambio,
b. Modelos de liderazgo,
c. El ASU en el nuevo modelo de
gestión académica de la UPS,
d. Significado del grupo dentro
del carisma salesiano,
e. Identidad de los grupos con
respecto a la propuesta educativa
salesiana,
f. Rol de los jóvenes en los grupos
y en la universidad, y,
g. Propuesta de un Marco Referencial para el funcionamiento del
ASU.
En esta ocasión, contamos la presencia y el valioso contingente del
padre Rafael Borges, SDB, quien
es miembro del Dicasterio para la
Pastoral Juvenil en América, así como
de Javier Mauricio Velásquez y Luis
Daniel Peralta, del Movimiento
Estudiantil y Profesional Alfa y
Omega del Ecuador (M.A.Y.O.).
Con el uso de metodologías participativas, integrativas y lúdicas, y con
una alta dosis de rigurosidad académico-científica, se concretaron cada
uno de los temas antes indicados.
Durante la jornada pudimos apreciar y valorar el alto potencial de
liderazgo que poseen nuestros jóvenes universitarios (actitud positiva,
predisposición para aprender cosas
nuevas, apertura para asumir nuevos desafíos, solidarios y abiertos
a los demás), hecho que nos da
confianza plena para seguir apostando por la formación integral de
nuestra población universitaria.
Este evento tuvo una importancia
especial para la institución, pues
fue el primer paso contundente en
lo que se refiere a la formación de
jóvenes para la consolidación del
proyecto del ASU, y se lo ha hecho
precisamente en un momento en el
que la gestión académica y administrativa de la UPS está repensándose y reconfigurándose en pro de
conseguir mejores resultados en el
servicio educativo que ofrecemos
a la sociedad ecuatoriana.
La formación centrada en la persona,
es uno de los pilares que sostiene el
ASU, y esperamos que el proceso iniciado siga teniendo el apoyo y motivación que ha tenido hasta ahora por
parte de nuestras autoridades.
Es también importante que todos
los compañeros docentes de nuestra
Alma Mater estimulen y respalden la
participación de los jóvenes en las
diferentes propuestas asociativas
que tenemos; recordemos que el
grupo es una experiencia privilegiada de la educación salesiana.
conozca
más
34
35
El Padre Rubinsky Sánchez, director de la Pastoral Universitaria,
participó como delegado de la
Universidad Politécnica Salesiana
en la reunión de las Instituciones
Salesianas de Educación Superior
desarrollada en Roma, el pasado
mes de mayo.
En esta reunión a la que asistieron todos los representantes de las
Universidades Salesianas del mundo se realizó la “Declaración del
IUS Formatión-Ministry Group”,
que tiene la motivación e inspiración en los documentos en los que
la Congregación Salesiana ha definido el propio marco de referencia para su actividad en el campo
de la educación superior.
El IUS Formation-Ministry Group
tiene como finalidad definir y llevar a término un modelo de formación y de pastoral universitaria
salesiana que justifique la presencia de la Congregación Salesiana
en la educación superior y asegure la realización de su finalidad
educativo-pastoral, tal como se
establece en los documentos del
“Marco de referencia”, habida
cuenta de los contextos sociales,
culturales y religiosos particulares
donde éstas se encuentran.
Los objetivos del IUS FormationMinistry Group están orientados a
definir las líneas comunes de orientación y acción para un modelo de
formación y para la pastoral universitaria aplicable en los distintos
tipos de centros académicos de
las IUS. Además, de acuerdo con
el carisma salesiano, busca generar modelos de intervención y de
acompañamiento de formación y
pastoral para toda la comunidad
académica, más específicamente
los directivos, los profesores, los
estudiantes y el personal no docente. Otro objetivo se orienta a
incentivar en las IUS, desde los valores del Evangelio, la praxis de
reflexión, de acción y de transformación de la realidad cultural y
social de los contextos en los cuales se encuentran.
nes operativas que hagan viable
la acción de formación y pastoral
dentro de la misma.
Tras la reunión de Roma, se ha
definido un modelo de formación
y pastoral universitaria salesiana,
cuyo marco de referencia directo
está dado en los documentos “Políticas para la presencia salesiana
en la educación superior, 20032008”, teniendo como punto de
partida el respeto a la naturaleza
específica de la universidad, además de que caracteriza a las IUS
por ser de inspiración cristiana,
carácter católico e índole salesiana. Establece además, como un
elemento de su identidad, la expresa finalidad educativa y pastoral, según las características de la
pedagogía y de la espiritualidad
salesiana. Dentro de este marco,
la formación y la pastoral universitaria salesiana deben entenderse como una acción unitaria-aca-
démica y de formación integral,
dirigida a toda la comunidad
universitaria y orientada por la
concepción cristiana de la persona, en la que los planteamientos y
las iniciativas inciden sobre cuatro
áreas diversas y complementarias
entre sí: el contexto histórico-social,
el ambiente educativo, las tareas
primordiales de las universidad
y sus correspondientes procesos
académicos, y la formación y la
acción pastoral específicas.
Además, plantea proponer acciones que ayuden a cada IUS a
construir y asegurar las condicio-
conozca
más
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Marco Maldonado
tecnociencia
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Marco Maldonado
Después de cinco años, se organizó la segunda “Caravana Cultural” que inicio el lunes 18 de mayo en Cuenca, bajo la coordinación general de Andrés
de Santis, y con el apoyo del padre Luciano Bellini. Los 170 participantes
que llegaron a ser parte de esta caravana, deleitaron a los estudiantes y al
público de Cuenca, para luego trasladarse a Quito y Guayaquil.
La cultura de los pueblos es
uno de los valores que se han
transmitido de generación en
generación, dependiendo de las
ideologías, formación y tradición de cada persona, familia,
comunidad y sociedad.
El día lunes los integrantes de los grupos de las distintas sedes se dieron cita en el coliseo de la UPS, sede Cuenca, para ultimar detalles
en su ensayo de participación, luego de esto a las 17:00 comenzó el
espectáculo artístico de música moderna, en el patio, donde se pudo
ver claramente la asistencia y apoyo de los estudiantes.
arte y cultura
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Mayra Valdivieso
La Universidad Politécnica
Salesiana, para dar a conocer su
labor en el desarrollo de la cultura,
hace cinco años organizó la primera
“Caravana Cultural”, en donde se dio a conocer las culturas de nuestro país, en homenaje
a una década de Aniversario de la Universidad.
A las 18:30 nos dimos cita en el
coliseo universitario para deleitarnos con los grupos de música
y danza folklórica, y tropical de
Cuenca, Quito, Guayaquil y Macas, este evento tuvo la acogida
necesaria para llenar el local, no
solamente con los estudiantes sino
con profesores, padres de familia
y espectadores de fuera.
El colorido de las trajes, las melodías de los ritmos, los aplausos y el entusiasmo de la gente, dejaron un mensaje claro:
que la organización estuvo excelente, prueba de esto fue
la puntualidad con la que se desarrollaban las actividades.
Para finalizar la noche, nos dirigimos al Teatro Universitario
“Carlos Crespi”, para acompañar a los coros de Quito, Guayaquil y Cuenca, en donde coincidimos con los amantes de
la música y el arte.
El martes 19 de mayo, se dio inicio con la actuación
del grupo de teatro de Cuenca y Guayaquil,
para luego disfrutar de la música con los
coros de Cuenca, Quito y Guayaquil en
el Teatro Universitario “Carlos Crespi”, y antes de que se acabe la mañana, nos divertimos con la música
mucho en su director, al igual que
todos sus compañeros.
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moderna de los grupos de Cuenca y Quito en el patio, frente a la
Parroquia Domingo Savio.
Para comenzar a disfrutar de la noche, esta caravana se dio cita en el
parque de San Sebastián de la ciudad
de Cuenca, en donde inició el espectáculo a las 18:30, con la presentación del
grupo de música folklórica de Quito, luego
la danza folklórica de Guayaquil, nos deleitaron también el grupo de música y danza folklórica de Cuenca, el grupo de música y danza
folklórica de Quito y su culminación fue a las 21:00
con el grupo de música Moderna de la Universidad Politécnica Salesiana, sede Cuenca.
La acogida de la gente fue buena, pese al clima lluvioso que se
presentó, la gente coreaba las
canciones y con el ritmo de las melodías movían sus cuerpos, disfrutando de las danzas presentadas
en la parte baja del escenario
.
Para culminar esta noche de intercambio cultural, vino la última presentación del grupo de música y danza
ecuatoriana de la ciudad de Quito,
quienes pusieron la nota de integración, ya que los integrantes sacaron a
bailar a los espectadores.
Los profesores, alumnos y público presente se retiraron con una
sonrisa de felicidad y entusiasmo
del lugar, ya que las críticas de
la organización del evento fueron
muy buenas, el sonido estaba excelente y, sobre todo, la entrega
de cada uno de los integrantes de
los grupos musicales y de danza
se vio reflejado en sus rostros.
Como muestra de esa entrega y
felicidad, aprovechamos el instante para dialogar con Margarita Tapia, integrante del grupo
de “Música y Danza Ecuatoriana”
de la Universidad Politécnica Salesiana, sede Quito.
Ella tiene 21 años de edad y estudia Contabilidad y Auditoria, en su
diálogo manifiesta que ella baila
desde que tiene 10 años de edad,
que siempre le llamó la atención los
aplausos, estar rodeada de gente
y el arte en sí; añade que toda su
vida sus padres le han apoyado al
cien por ciento y más aún en esta
etapa de su vida.
Una de las palabras más sorprendentes de Margarita es que todo
lo que ella entrega en el escenario es por amor al arte: la relación que tiene con los integrantes
del grupo es muy buena, de fraternidad, unidad, respeto y, sobre todo, de amistad. Ella confía
Las motivaciones que tuvieron para
ser parte de la caravana es compartir y familiarizar con las sedes, que se
revalorice las culturas ecuatorianas,
darse a conocer como grupo y lograr la integración como personas.
La experiencia de ser partícipes
de actos así, es la enseñanza que
nos dejan los bailes, la música y la
entrega que da cada uno de los
participantes de los grupos.
Este tipo de programas, profundizan
nuestros conocimientos; la música y
el baile despejan nuestras mentes
y nos llevan a un mundo fantástico,
donde nos olvidamos de los problemas y sólo tenemos felicidad.
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Lo conocí en un kiosco de periódicos. En una de esas fugaces colecciones literarias que de vez en
cuando intercalan los diarios entre fascículos de dinosaurios y de
gastronomía. Por diez mil sucres,
creo, me llevaba el libro. En aquella época todo lo que tuviese más
ceros que el rostro de Rumiñahui
en los billetes de a mil constituían
para mí un capital digno de banquero, por tanto pasé de largo.
Días después volví a toparme con
él en mi cuarto. Alguien cercano
(mi abuelo de seguro) hizo el desembolso y lo llevó a vivir junto a
mi cama, precisamente en un fabuloso vecindario variopinto repleto
de clásicos universales y desconocidos relatos que mi solidaria familia engrosaba con fervor desde
que descubrieron mi vocación para
devorar libros. Lo abrí y lo cerré
casi en seguida porque el único
criterio literario que conocía a esa
edad consistía en una brevísima
búsqueda de las ilustraciones que
contenían los volúmenes. Y éste, al
no tener más que una pintura barroca en la portada y la foto del
autor en el reverso, perdió súbitamente su encanto.
Lo guardé con cuidado entre la
colección semicompleta de las Selecciones del Reader´s Digest y un
ejemplar borroso y antiguo de los
Cuentos Completos del Pablo Palacios, que por carecer de dibujitos
tampoco disfruté.
Él no hablaba de ínfulas, o de
cleptómanos, o de cogitaciones o
cualquiera de esas palabras calamitosas que me obligaban a leer
la poesía local con un diccionario
al costado. Porque te tengo y no
decía el libro, porque te pienso. Porque la noche está de ojos
abiertos… y con ese par de líneas
comenzó mi viaje. Cada vez más
cercano, más familiar.
sociológica), lo volví a ver con ojos
distintos, con ojos que ya se habían
maravillado de Macondo, con ojos
que ya habían llorado junto a
Oliverio y la maga, con ojos que
ya habían fruncido el ceño por la
doble y única mujer. Tres páginas
después ya era un adicto: la forma tan sencilla, tan breve, tan cercana de cantar las cosas.
Nunca me había topado con una
literatura artesana y profunda al
mismo tiempo, era como si el autor
desconocido me estuviese conversando desde un café, o sentado
junto a mí en el bus. Me sentí lleno,
por fin encontré alguien que decía las cosas que yo siempre quise
decir pero que nunca supe cómo,
por haberme atorado en esa búsqueda inútil del refinado lenguaje
con el cual me adoctrinaron que se
debe nutrir un buen escritor.
Porque te tengo y no
decía el libro, porque te
pienso. Porque la noche
está de ojos abiertos…
y con ese par de líneas
comenzó mi viaje. Cada
vez más cercano, más
familiar.
Nunca tuve el coraje mochilero
para buscar el 1324 de la Avenida 18 de Julio que en Montevideo
cobijaba del mundo y de la lluvia
al autor que página a página había terminado convirtiéndose en
mi compañero, pero siempre supe
que ciertas cosas las escribió para
mí. Y eso me bastaba para saber
que era mi amigo. Ayer, cuando la
pantalla indiferente devolvió la
noticia de su muerte las palabras
se atascaron resentidas y lloronas.
No me bastó con saber que sus libros le sobreviven, no me bastaron
las escusas de los vivos justificando
a la muerte.
Me sentí solo, desamparado, como
si alguien apagara en algún lugar
de mi cuerpo lo incandescente…
entonces decidí tomarle la palabra, conversar con los sueños, defender la alegría, no salvarme,
acercarme al próximo prójimo,
tomar mi puedo y mi quiero, creer
de nuevo en la utopía, abrir el
tomo segundo. Junto a él aprendí que los vacíos no se llenan, se
siembran. Gracias Benedetti
arte y cultura
BENEDETTI
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David Barzallo
Tenía 9 años, sueños de futbolista,
amigos inseparables y un perro
runa de pelaje amarillo. Pasaron
los años y lo volví a ver, con ocho
o nueve años más en mi equipaje
y una noción un poquito menos infantil de la vida y de la muerte,
a esas alturas ya había decidido
que mi vocación futbolística daría
paso a la vocación musical (que
luego daría paso a la vocación
entretenimiento
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Al escribir este testimonio de apoyo misionero, vuelvo a vivir una
emoción muy grande que conjuntamente con mi esposo e hijo
de 10 años, lo disfrutamos con la
gente de “Plan Grande”, una comunidad que queda a unos 40 minutos de Méndez.
Este compartir lo hago con el fin
de motivar a estudiantes y docentes a unirse al grupo pastoral
de la Universidad Politécnica Salesiana, sede Cuenc, y como un
homenaje a todas las personas
que habitan en aquella comunidad, porque a pesar de sus limitaciones económicas, demostraron
una riqueza espiritual, un corazón
noble, generoso, abierto al diálogo y con profunda fe en Dios.
Plan Grande es una planicie con
una extensión de más o menos 10
kilómetros cuadrados, en donde
habitan 25 familias, cerca de 70
personas, el 80% se dedica a la
ganadería y un 20% a la agricultura, un alto porcentaje de personas provienen de la provincia
del Azuay.
Nuestra misión comenzó desde las
23:00 del miércoles 8 de abril,
con un grupo de siete alumnos
voluntarios y el licenciado Daniel
Fajardo, con quienes viajamos al
Oriente con la decisión de colaborar en la Iglesia de Méndez.
Siempre tuve la ilusión de viajar
a algún lugar para ayudar a la
gente que lo necesita, ayudar a
la medida de mis posibilidades;
en esta ilusión incluí a mi esposo
e hijo, porque estoy convencida
que la familia que reza unida se
mantiene unida, pero el rezar no
es todo, el TODO está en el servicio al prójimo, a los demás, en
dar, más que en recibir, porque
no existe satisfacción más grande
que el verdadero SERVICIO.
que podían existir allí, en especial a las picaduras de insectos, porque
soy alérgica; sin embargo, ésta era mi misión y mi deseo grande de
servicio, acepté el reto y fue el mismo padre Angelito quien nos llevó a
los tres a aquel lugar, nos recomendó a la familia Sánchez Borja, y con
las palabras: “No les dejarán morir de hambre”, se fue de inmediato.
Comenzamos nuestra labor visitando los hogares, haciendo presente
nuestro apoyo en las ceremonias religiosas, e invitando a la “Cena Judía”, una tradición que la mantienen en conmemoración de la última
Cena de Jesús.
Debo confesar que cuando el padre Ángel Sánchez, párroco de
Méndez, nos dio la misión de ser
responsables de todas las ceremonias religiosas de Semana Santa en la comunidad antes mencionada, sentí primero temor, porque
no tenía experiencia al respecto
y, segundo, porque no conocía el
lugar, tenía miedo de los animales
experiencias
y
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Victoria Jara Cobos
Cuando se quiere ayudar no importa el
tiempo ni las incomodidades, la satisfacción que se alcanza luego del servicio a
los demás es muy grande; por eso, si tienen el deseo de colaboración aunque
sea en las cosas más sencillas, háganlo y no dejen para otro día lo que
pueden hacer hoy.
Quiero destacar que no solamente el compartir la fanesca a las
siete de la noche fue una linda
experiencia de vida comunitaria,
sino también nuestra primera celebración del lavatorio de los pies,
como signo de purificación y de
amor, para después quedarnos en
la adoración al Santísimo Sacramento hasta la media noche.
El día viernes, a las 06:00, iniciamos con el rezo del Santo Rosario;
a las 11:00, el Vía Crucis, en donde se oró por todas las familias
que viven situaciones de crisis económica, social y poca práctica del
Evangelio; a las 16:00 se procedió a la ceremonia de Adoración
a la Cruz.
El sábado nuestro día también comenzó a las 06:00 con el rezo del
Santo Rosario, luego organizamos
la pascua juvenil; promocionamos
nuestro evento y tuvimos una gran
acogida, cerca de 20 personas
entre niños y jóvenes, hombres y
mujeres, participaron en diferentes actividades como el baile de
la silla, el baile del tomate; carreras e indoor; se entregó premios,
todo bajo la responsabilidad de
mi esposo e hijo.
fuego nuevo desde una fogata ardiente en las afueras de la iglesia,
se bendijo también el agua y terminamos casi a la media noche.
Por mi parte, me encargué de organizar un grupo de coro para la noche, aunque no soy cantante, ni fue
“cantando por un sueño”, sin embargo, éste se conformó con seis jóvenes
voluntarias que participaron con
entusiasmo en la Vigilia Pascual,
que se realizó desde las 22:00.
Nuestro apoyo a la comunidad
terminó el domingo 12 de abril,
cuando retornamos a Méndez
para salir a Cuenca, fueron tres
días en donde vivimos intensamente la fe en Cristo, crecimos espiritualmente y nos volvimos más
sensibles a la realidad de mucha
gente; de verdad, esto nos ha
fortalecido como personas.
La bendición del fuego nuevo y
del cirio, la procesión de la luz y
el pregón pascual, fueron también
un nuevo aprendizaje; fue difícil
encender el cirio pascual con el
Doy gracias a Dios por la felicidad de
mi familia y por la oportunidad que
tuvimos de compartir estos momentos
que lo vivimos y lo experimentamos intensamente, debo acotar
que como católica he participado
en estas ceremonias, pero nunca
fui protagonista de las mismas.
Con la bendición de Dios, todo nos
salió bien, sin ningún inconveniente, no estuvimos en un hotel pero
pudimos descansar sin problema,
no teníamos en donde cocinar pero
nunca nos faltó el alimento, porque fuimos invitados a compartir
el desayuno, almuerzo y merienda de cada día, con la bondad
de familias diferentes, quienes nos
atendieron con mucho cariño.
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Cuando se quiere ayudar no importa el tiempo ni las incomodidades, la satisfacción que se alcanza luego del servicio a los demás
es muy grande; por eso, si tienen
el deseo de colaboración aunque
sea en las cosas más sencillas, háganlo y no dejen para otro día lo
que pueden hacer hoy.
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Llegué al mediodía, con un poco
de miedo, y timidez, pero, al mismo tiempo, alegre y con toda la
energía posible de transmitir la
Palabra de Dios. Era la hora de
encontrarme con Dios y conmigo
misma, para poder evangelizar.
Me hospedé en el calor del hogar de una familia muy amorosa,
bondadosa y muy colaboradora,
que me hizo sentir como en casa.
Eran las 18:00, cuando, junto a
David, un adolescente que entre
pocos jóvenes hizo su primera experiencia misionera, y en conjunto
con la comunidad, hablamos de
dos temas: como del perdón y el
compartir, a más de ello, participamos en la ceremonia del lavatorio de los pies, para luego comer la fanesca en unión con todos
experiencias
los miembros de la comunidad, en
una tradición que mantienen desde hace muchos años.
Amaneció el día Viernes Santo y
vino la parte más bonita de la historia: conocí a don César, un hombre muy trabajador, colaborador
que fomenta la unión en Yubimi;
su devoción cada año es participar con el gasto de alquilar trajes
con los personajes que intervienen
en el Vía Crucis; para él, cargar
una cruz que pesa cientos de libras, en un clima muy caluroso de
poco viento, y recorrer algunos kilómetros, es nada, ya que lo más
importante es que Dios lo proteja
en todas las circunstancias de la
vida y que le ayude a ser mejor
persona cada día.
Tuve la oportunidad de vivir una experiencia maravillosa de misiones
en Semana Santa, gracias al Departamento de Pastoral de la Universidad Politécnica Salesiana, que me permitió ir hasta el cantón Méndez
y sus comunidades, en la provincia de Morona Santiago.
El grupo de voluntarios “Juventud en Acción” se hizo presente para
colaborar en la Semana Mayor. El día lunes se visitó a colegios y
escuelas, para hacerles una invitación a chicos y grandes a ser partícipes de una chiqui-pascua (niños) y una pascua juvenil (jóvenes), se
realizaron juegos, concursos, cantos y dinámicas.
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El Jueves Santo se me encomendó hacer mi labor misionera en la comunidad de Yubimi, aledaña al cantón, en donde viví mi mejor experiencia.
Patricia Jara
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En Yubimi, el Vía Crucis no sólo
consiste en la caminata con las catorce estaciones, sino que se incluye la dramatización de la muerte
de Jesús. Cuando llegamos a la
iglesia, todos cansados y con ansias de beber agua o chicha de
chonta, no se pudo, ya que era el
día del ayuno. Enseguida se hizo
la celebración de la adoración de
la cruz y las siete palabras, esa
noche también me sorprendí al
ver a don César, que se quedó a
velar al Santísimo toda la noche
en la iglesia; su fe y su sacrificio
lo hacen un hombre de ejemplo
para la comunidad.
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El Sábado Santo era el día de la
vigilia, desde las 10:00 hasta las
13:00 estábamos con David colaborando en otra comunidad junto
a Sonia y Eddy, jugando, compartiendo la alegría con los niños.
En la tarde regresamos a Yubimi,
conocí a Carmen una señora nativa de etnia shuar con una edad de
110 años, me narraba cómo fue su
vida, ella estuvo casada con dos
maridos, comía la carne de los animales silvestres, es más, ella recogía los peces pequeños en su boca
para preparar el sabroso ayampaco, me invitó a tomar la deliciosa
chicha de yuca y la de chonta, la
bebida más natural y refrescante
para un día de sol en el Oriente;
también se trabajó con los jóvenes,
se reflexionó sobre la sociedad
y los jóvenes en el mundo actual,
fueron partícipes de las lecturas en
la vigilia, llevaron las velas y quemaron unos papeles donde habían
anotado sus defectos. Esa noche
ellos también resucitaban con Jesús para continuar una nueva lucha
por la vida, un proyecto de joven y
vivir sin rencores.
Llegó el día domingo, el más triste,
era la despedida, y tuve pocos minutos para conversar con la señora
Delia, la dueña de la casa donde
me hospedé, cuando la miraba observé en sus ojos una mirada profunda de tristeza, no era porque
mi presencia era importante en la
casa, sino porque era el último día
en que había ruido y voces, pues
ella me platicaba que se pasaba
sola, su esposo salía a la finca en
la mañana y su nieto Edwin, de 14
años, iba al colegio. En las mañanas, la mayoría de su tiempo lo
dedicaba a sus hermosas plantas,
tenía un bello jardín, con plantas
ornamentales, medicinales, y hasta
legumbres, y, lo mejor de todo, tenía el trapiche para moler la caña
de azúcar y elaborar la miel.
La abracé y me despedí con una
profunda pena; en la camioneta de
don Heriberto estaba un cartón con
un obsequio de plátano, oritos, papayas, cañas, guabas, zapotes, en
fin… las deliciosas frutas con sabor
a Oriente, llegué a Méndez y, en
seguida, tomé el bus de retorno a
Cuenca. Recuerdo una frase de un
señor en Yubimi: “lo importante no
es dónde vives, sino cómo vives”.
Gracias a todos.
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Enmarcado en el proceso de fortalecimiento de la Universidad Politécnica
Salesiana como universidad promotora de la vida saludable, desde un enfoque participativo y con el objetivo
de aportar a la construcción de una
cultura de la salud, se planteó desde el Proyecto “Juventud, Sobriedad
y Vida” una programación llamada
“Semana Saludable” del 15 al 19 de
junio. Desde esta estrategia de promoción de la salud y la cultura física
para el mejoramiento de la calidad
de los miembros de la comunidad
universitaria y juventud cuencana; le
apostamos a favorecer participación
en la ampliación del concepto de salud existente en los miembros de nuestra comunidad educativa y a integrar
iniciativas a favor de este objetivo común; es así como el Vicerrectorado de
la sede Cuenca, a través de la Dirección Nacional de Pastoral, Comunicación y Cultura, y la carrera de Cultura
Física, unieron esfuerzos y fortalezas
para construir esta posibilidad de encuentro para todos los miembros de la
Comunidad Universitaria Salesiana.
experiencias
Propiciar prácticas saludables como la
buena alimentación, el deporte, la recreación y el aprovechamiento del tiempo libre, teniendo en cuenta las decisiones individuales, desde el respeto a la
libertad y abriendo posibilidades para
optar por el desarrollo de habilidades
como las propuestas del ASU (Asociacionismo Salesiano Universitario).
Considerar la dimensión pedagógica,
promoviendo espacios de reflexión
que hagan posible que los/las jóvenes aprendan y no sólo se informen
sobre los hábitos de vida saludables.
Para lograr esto, el reto implica el
diseño conjunto de propuestas metodológicas que faciliten a los asistentes
aproximarse desde una vivencia de la
integralidad de la salud a una posibilidad de ser saludable.
Favorecer conciencia de que lo trascendente es lo más saludable de la vida,
porque está articulado a ella, dándole
sentido. El énfasis en este punto está
dado por la integración de la dimensión trascendente a la vida cotidiana y
la movilización que se pretende favorecer de la vivencia de ésta como una
dimensión paralela, articulándola a la
esencia misma de la vida.
Promover el aprovechamiento de los
recursos existentes en la universidad
desde una visibilización, ubicación, conocimiento y posibilidad de elegir a
favor del propio cuidado de la salud.
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La sede Cuenca
vivió su
Kléber Zuna Serrano
Con esta propuesta se ha procurado:
Trascender el concepto de salud como
prestación de servicios desde el cual se
asume que es otro el que nos resuelve
los problemas y quien realiza actividades a favor de la salud, favoreciendo
así el cuidado de la propia salud, el
empoderamiento y la autonomía en
el mantenimiento de la salud. “habilitar y empoderar a los miembros de la
comunidad universitaria para que asuman el control y mejoren los factores
determinantes de la salud”
El evento Semana de la Vida Saludable, la UPS-Cuenca lo asumió
también como un momento de celebración por los 15 años de su creación. En este espacio se ha procurado
evidenciar que la universidad pone
en juego todos sus recursos para
favorecer sinergias que promuevan
la construcción de una cultura saludable. Desde este evento, asumimos
el reto de iniciar y reforzar año a
año el proceso de avance en la movilización de imaginarios, conscientes
de que éste es un camino que se irá
abriendo, a medida que lo vayamos
transitando y aprendiendo de él.
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