modificacion de normas societarias

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MODIFICACION DE NORMAS SOCIETARIAS
Dr. Francisco Cobas Etchegoimberry
El día 14 de octubre de 2005 se publicó en el Diario Oficial la Ley No 17.904 de Rendición de Cuentas y
Balance de ejecución presupuestal Ejercicio 2004, conteniendo 4 artículos (del 13 al 16) que introducen
modificaciones a la legislación societaria.
Los artículos 13 y 14 de la reciente ley, modifican los artículos 86 y 170 de la ley No 16.060 de sociedades
comerciales. Se busca con ello un mayor grado de transparencia en el manejo de las relaciones comerciales
entre las sociedades comerciales y demás agentes del mercado.
ANTECEDENTES:
La ley 16.060 de fecha 5 de setiembre de 1989 establecía en su artículo 86:
“Artículo 86: (Nombramiento, cese y revocación de los administradores y representantes. Comunicación)
Todo nombramiento de administrador o representante por acto distinto del contrato social, así como su cese
o revocación deberá comunicarse al Registro Público de Comercio para su incorporación al legajo de la
sociedad”
Dicho artículo fue derogado anteriormente por la ley No 16.871 de Registros Públicos del 28 de setiembre
de 1997, que en su artículo 100 dispuso:
“Deróganse..... todas las referencias a comunicaciones al legajo a que refiere dicha ley (en referencia a la
ley 16.060), con excepción del legajo para sociedades anónimas abiertas..., y las comunicaciones al mismo
que determine la reglamentación de la presente ley.”
Los términos expresados en el artículo 100 de la ley de Registros Públicos no fueron totalmente apropiados,
y esto porque el régimen de la formación de un legajo para cada sociedad (artículo 11 de la ley 16.060) ya
había sido sustituido por un sistema de ficha registral de acuerdo a lo establecido en el artículo 277 de la ley
16.320. Cabe destacarse que para las sociedades anónimas abiertas el legajo fue mantenido.
El artículo 100 de la ley 16.871 antes citado constituyó una derogación tácita del precepto establecido en el
artículo 86 de la ley 16.060.
Hasta la sanción de la nueva ley No 17.904, y conforme a lo establecido por las normas antes citadas se
había eximido a las sociedades comerciales de inscribir en el actual Registro Nacional de Comercio a los
administradores o representantes de sociedades que se constituyeran, cesaran o se revocaran por un acto
distinto del contrato social.
Artículo 86. (Nombramiento, cese y revocación de los administradores y
Esto significaba, en principio, la imposibilidad para los terceros de conocer de manera fehaciente la
identidad de los administradores o representantes de las sociedades en caso de que los mismos se
hubieren constituido por acto distinto al contrato social. Ello sin perjuicio de la posibilidad que existía para
conocer la identidad de los directores de las sociedades anónimas ante la Auditoria Interna de la Nación. No
obstante este procedimiento impone la exigencia de acreditar ser titular de un interés directo, personal y
legítimo, a efectos de obtener dicha información (artículo 419 de la ley 16.060, en la redacción dada por el
art. 59 de la ley 17.243)
NUEVO RÉGIMEN VIGENTE
El artículo 13 de la ley No 17.904 dispone:
"Sustitúyese el artículo 86 de la Ley No 16.060, de 4 de setiembre de 1989, por el siguiente:
Artículo 86. (Nombramiento, cese y revocación de los administradores, directores y representantes.- Todo
nombramiento de administrador, director o representante por acto distinto del contrato o estatuto social, así
como su cese o revocación deberá inscribirse en el Registro Nacional de Comercio.
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En la obligación de inscribir no quedan comprendidos los negocios de apoderamiento.
La actuación de sociedades con administradores, representantes o directores no inscriptos, hará inoponible
el acto o contrato de que se trate (Artículo 54 de la Ley No 16.871, de 28 de setiembre de 1997)
También deberá inscribirse en el Registro Nacional de Comercio todo cambio de sede social al que refiere el
artículo 13 de esta ley"
La nueva normativa que analizamos en el presente trabajo implica una significativa ampliación en cuanto a
la transparencia de la información. Así, el nuevo régimen permitirá a los terceros conocer de manera
fehaciente la identidad de los representantes con quienes están contratando.
La norma dispone expresamente que dicha obligación de inscripción no es aplicable a los negocios de
apoderamiento. Si bien la acotación no era estrictamente necesaria, es una buena técnica para disipar
cualquier duda que pudiera surgir al respecto. Por ende, si la sociedad otorga un poder o mandato a un
tercero para que actúe en nombre de ésta, dicho acto o contrato no requiere su inscripción en el Registro.
El artículo 13 en análisis refiere en su parte final a los efectos de la falta de inscripción en los supuestos que
la misma establece. Se dispone que la actuación de la sociedad con administradores, representantes o
directores no inscriptos, hará inoponible el acto o contrato de que se trate, y se hace referencia al artículo 54
de la ley 16.871 de Registros Públicos que trata de los efectos de la publicidad registral, lo cual en
consonancia con lo ya dispuesto, significa que el acto o contrato es inoponible respecto de terceros.
Más allá de las graves consecuencias que puede conllevar para la sociedad el no inscribir el cambio de
administrador, representante o director, la solución legislativa ha sido menos severa que el proyecto de ley
enviado por el Poder Ejecutivo, dado que éste también preveía la imposibilidad para la sociedad de efectuar
trámites ante las Oficinas Públicas sin acreditar la inscripción.
En conclusión, la actuación de una sociedad mediante un administrador, director o representante no
inscripto genera obligaciones válidas entre las partes, pero es inoponible frente a los terceros.
Por último el artículo establece que el cambio de sede social también debe de inscribirse en el Registro
Nacional de Comercio, aunque en este caso, y a diferencia de lo que ocurre con las restantes situaciones
inscribibles, su omisión no tiene trascendencia a efectos de la contratación.
Por su parte el artículo 14 de la nueva ley No 17.904 dispone:
"Sustitúyese el inciso final del artículo 170 de la ley No 16.060 de 4 de setiembre de 1989, por el siguiente:
El nombramiento de liquidadores así como su cese o revocación deberá inscribirse en el Registro Nacional
de Comercio"
La norma no estableció ninguna sanción específica a la sociedad que no inscribe en el Registro Nacional de
Comercio el nombramiento de liquidadores, así como su cese o revocación. No obstante, en tal caso la
sociedad estaría incumpliendo una obligación y por ende el órgano competente podría aplicar las sanciones
que considere pertinente. Recordemos que la Auditoria Interna de la Nación posee competencia para
sancionar a las sociedades anónimas que actúen en violación de la ley, el estatuto o reglamento. ( artículo
412 de la ley 16.060).
Por su parte el artículo 15 de la nueva ley dispone:
Artículo 15.- Sustitúyese el literal B) del inciso tercero del artículo 331 de la Ley 16.060 de 4 de setiembre de
1989, en la redacción dada por el artículo 59 de la Ley 17.243 de 29 de junio de 2000, por el siguiente:
“B) Se inscriba un ejemplar en el Registro Nacional de Comercio”
El artículo dispone que los convenios de sindicación de acciones de las sociedades anónimas se deben
inscribir en el Registro Nacional de Comercio, y para el caso de no efectuarse tal inscripción la
consecuencia, que ya estaba establecida en la ley 16.060, es que el convenio no tendrá efectos frente a
terceros.
Finalmente la ley 17.904 plantea un plazo para efectuar las inscripciones a que hace referencia en los
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siguientes términos:
“Artículo 16.- Las sociedades ya inscriptas en el Registro dispondrán de un plazo de un año desde el 1º de
enero de 2006, para realizar la inscripción de sus actuales administradores, directores, representantes,
liquidadores, cambio de sede social y convenios de sindicación.
La inscripción de los actos a que se refieren los artículos 13 a 15de esta ley, tributará como solicitud de
certificación de acuerdo con el artículo 368 de la Ley Nº 16.736, de 5 de enero de 1996.”
En nuestra opinión, el plazo establecido por el artículo 16 tiene como consecuencia para las sociedades ya
inscriptas en el Registro un enervamiento de las consecuencias de la no inscripción establecidas en los
artículos 13 y 15 de la misma. Por ende, durante dicho período los terceros no podrán alegar la
inoponibilidad de un acto o contrato de una sociedad ya inscripta en el Registro realizado por un nuevo
administrador, director o representante no inscripto. Sin embargo se presenta la incongruencia de que si se
tratase de una sociedad nueva, los terceros sí podrían entender que el acto o contrato le es inoponible a los
mismos en tanto los administradores, directores o representante que efectúan el acto o contrato no se
encuentran aún inscriptos, y esto porque el plazo de un año establecido en el artículo 16 solo aprovecha a
las sociedades inscriptas al día de la entrada en vigencia de la ley 17.904, que se produjo el 24 de octubre
de 2005. En cambio para las sociedades que se inscriban con posterioridad a la entrada en vigencia, la
inscripción de los administradores, directores o representantes distintos a los del contrato social deberá de
realizarse de inmediato, dado que la norma no prevé para ellos plazo alguno.
Por último la norma refiere a la forma de tributación de las inscripciones que se plantean en los supuestos
analizados, el cual será de 3 UR. La Dirección General de Registros, por Resolución 354/2005, acaba de
aprobar minutas especiales a fin de llevar a cabo las inscripciones previstas por los artículos analizados en
este trabajo.
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