Consultorio Jurídico de la - Asociación de Escribanos del Uruguay

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CoNSOxTORio Jurídico. Rev.
A.E.U., 51:40-59
1965
Consultorio Jurídico de la Asociación
DiERECHO
INTERNACIONAL PRIVADO.
DOMiqíLIO MATRIMO
NIÁIS. ORDEN PUBLICO. DISOLUCIÓN DE SOCIEDAD CONYUGAL.
SEPARACIÓN JUDICIAI, DE BIENES. PARTICIÓN.
RÉGIMEN FIS
ERROR DE HECHO.
CAL- NULIDADES'.
—
—
—
1.
del CCU rige nuestras relaciones, sólo cuando no hay un tra
regulando el tema. (Informe del Prof. Dr. Vie:ra).
2.
El art. 9 de la ley 10.783 es de orden público internacion-al, en cuanto sus^
tituye la noción le domicilio matrimonial por las de domicilios respectivos de los
cónyuges ; por consecuencia, cualquiera de los cónyuges casados en Argentina puede
acudir a nuestra judicatura solicitando que se declare disuelta la sociedad! conyugal,
—
El art. 2397
tado internacional
—
aún cuando
(Id. id ).
el marido hubiera tenido
allí
su
domicilio
al
celebrarse
el
matrimonio.
La partición otórgala en tal caso, en Uruguay se regula por la ley de la
situación de los bienes, que decide sobre su procedencia, f"0rm.a y efectos. (Id. ioi.).
^'
-^^ ^^^*^ ^^ separación judicial de bienes, al partir los radicados en Uruguay,
de cónyuges casados en Argentina, donde (tuvieron su primer domicilio matrimonial,
debe hacerse tomando en cuenta uña disolución decretada por jueces argentinos
y aplicándose leyes argenfe'nas. No hay, en esto, violación del orden público' inter
nacional, (informe de la Prof. Esc. Terra Corbo).
3
CASO N° 1
—
.
—
es pertinente la disolución de una sociedad conyugal decretada por jueces
de un matrimonio celebrado en Argentina^ si ninguno de los cónyuges
está domiciliado en Uruguay aún cuandb tuvieran bienes en nuestro país,
del
Prof. Adj. Dr. L. A. Viera).
(Informe
6.
Cuando en una partiaión extrajudicial en vez de invocar una resolución vá
lida de la justicia argenidna, se comete el error de invocar como fundamento una
resolución inexistente o
nula, de la justicia uruguaya, ese error in
5
—
.
No
uruguayos,
estuvo
o
-rr~
absolutamente
afecta para nada la validez del acto jurídico realizado (Id. id.).
La dlisolución de una sociedal conyugal decretada por la justicia argentina
7.
se rige, cuando hay bienes en nuestro país, en el orden .fiscal, por la fecha en que
dicha sentencia extranjera quedó ejecutoriada. (Id. id. )
cidental
no
—
.
INFORME DBL PROF. DR. MANUEL ADOLFO VIEIRA
Concretamente
gentina y con
cio argentina
se
consulta
primer
: un
domicilio
matrimonio celebrado
obtiene
en
la
República
Ar
sentencia de divor
país,
separación de cuerpos
y la declaración judicial de
disolución de la sociedad conyugal, aprobando el Juez la partición efectuada,
incluso la de los bienes ubicados en el Uruguay. Posteriormente y al amparo
de la ley 14.394 que consagró temporalmente el divorcio absoluto en la Ar
gentina, obtienen la disolución de su vínculo matrimonial.
Antes la esposa, en base a la ley 10 783, había logrado en el Uruguay
se
decretara judicialmente la disolución de su sociedad conyugal, sin es
que
tar ni ella ni su esposo domiciliados en nuestro país. Ulteriormente, y en ba
se a dicha sentencia, los ex esposos otorgan escritura de partición, adjudisu
en ese
nuestra
—
—
.
una
—
candóse los bienes
gentina
en
41
—
la misma forma que la establecida
en
la
partición
ar
.
en nombre de los futuros compradores de un in
partición practicada en nuestro ,país, por entender que la
no pudo obtener la disolución de la
esposa, no domiciliada en el Uruguay,
de
nulidad
ese procedimiento no se podría en
dada
la
sociedad conyugal, y
autorizar
escritura de partición. Agre
a
antecedente
base a aquel
procederse
con el impuesto a los gananciales. Fi
relacionadas
consideraciones
otras
ga
nalmente indica que de corresponder la disolución de la sociedad conyugal,
ello no era posible pues los esposos ya estaban divorciados al finalizar la tra
mitación judicial. En la consulta se solicita señalar cual es la función del ar
tículo 2397 del Código Civil.
El 'Escribano actuante
mueble
objeta
la
RESPUEISTA
Las observaciones del escribano actuante
son
de
sumo
interés, aunque
estimo que sus escrúpulos pueden ser desvanecidos en base a las considera
ciones que efectuaremos. Para mayor claridad procederemos a analizar los
diferentes aspectos de la consulta. En primer lugar, y esto es fundamental,'
analizar cuáles
son
los textos
de la disolución de la sociedad
y finalmente la validez de la
1
■ —■
.
Textos que
regulan
legales aplicables a
conyugal efectuada
partición
la
materia; luego el valor
ley 10.783
al amparo de la
efectuada en el Uruguay.
las relaciones
patrimoniales
en
el wmtrimonio
La celebración del
matrimonio, las relaciones patrimoniales de los espo
divorcio, la separación de cuerpos, etc., se desarrolló bajo el imperio
sos, el
de las
entró
normas
del Tratado de Derecho Civil de 1889, pues el de 1940 recién
el canje de ratificaciones efectuado por la República Ar
regir
gentina el 18 de junio de 1956. De no existir capitulaciones matrimoniales
ni la fijación de un domicilio convencional, el artículo aplicable era el artículo
42 que regulaba las relaciones entre los esposos por el domicilio del marido
al tiempo de la celebración del matrimonio. Esto en cuanto a la ley aplicable.
Con relación a la jurisdicción competente para entender las cuestiones entre
a
con
los esposos era la del domicilio matrimonial
al artículo 8 era el domicilio del marido.
—
artículo 62
—
que de acuerdo
¿Cuál es entonces el papel que juega en el caso en consulta el artículo
Código Civil? En mi opinión ninguno; en efecto el artículo 2397
como las demás disposiciones de la ley 1941 incluida como
apéndice del Có
digo Civil, están destinadas a regular nuestras relaciones en materia de De
recho Internacional Privado cuando no hay un tratado internacional.
El Prof. Alvaro Vargas en su exposición de motivos al
presentar el
2397 del
42
—
—
ley, luego de fundar los criterios adopta
jurídica de América va hacia soluciones cada
ve más sabias
lo
y perfectas,
que no impide que fuera de las disposiciones
sancionadas en sus tratados, aplique a las relaciones jurídicas que provienen
de los países no signatarios, fórmulas que llegan a inspirarse en el principio
de la nacionalidad, etc. ( 1 )
Consagrar el principio de que mediante una norma interna se puede de
rogar una norma de carácter internacional, sería aniquilar el derecho inter
nacional, y dejarlo a la voluntad exclusiva del Estado. Concretamente: el ar
tículo 2397 como las demás normas de derecho internacional privado que
puedan encontrarse en nuestras leyes regulan las relaciones jurídicas con los
demás estados, cuando no exista un tratado internacional tratando el tema.
proyecto que lueg-o
se
convirtió
en
dos decía: "... la conciencia
.
es por otra parte la tesis de la Cátedra de Derecho Internacional Públi
de nuestra Facuhad a cargo del Dr. Eduardo Jiménez de Arechaga (2).
Esta
co
2
—■
.
Valor de la disolución de la sociedad
conyugal realizada
en
el
Uruguay.
La acción se promovió por la esposa durante la vigencia del tratado de
1889 y la notificación del marido se practicó durante el imperio del tratado de
1940. Creemos que el texto que debe primar debe ser el de 1889 por ser el
imperante en el momento de iniciarse la acción; los tratados, al igual que las
leyes, carecen de efectos retroactivos e iniciada una acción, ya se fija el régi
men que la ha de regular. Por otra parte el sistema de la ley 10.783 que de
termina que el juez "deberá decretar sin más trámite" la disolución de la socie
dad conyugal (Art. 6°) quitaría eficacia decisiva a la notificación. Por lo de
más la reserva formulada por el Uruguay al artículo pertinente del tratado de
1940, lo haría inaplicable (3) De sostenerse la privanza del tratado de 1940,
.
virtud de dicha reserva, entraría a jugar el sistema nacional, esto es el
apéndice del Código Civil. Pero sucede que en el año 1946 se sancionó la ley
de Derechos Civiles de la Mujer
ley 10.783. ¿Qué alcance tiene esta ley?
en
—
Dice AivFONSiN refiriéndose al artículo 9, pero
"
con
argumentos aplicables
a
judicatura se pronun
cie sobre si el artículo 9 de la ley de 1946 es o no de orden público internacio
nal. En nuestra opinión lo es. Repugna a nuestra concepción de las relacio
nes conyugales que uno de los cónyuges esté sometido a la voluntad del otro ;
la potestad marital ha sido abolida como contraria a las buenas costumbies,
al orden de la familia y a la igualdad de los cónyuges y no puede ser restautodo el contexto de la
1)
2)
3)
Codificación
ley :
.
.
.
es
preciso
que nuestra
Nacional del Derecho Internacional
Privado, Montevideo, p.ll, 1943.
Curso de Derecho Internacional, 1 :210 y isig.
Congreso Sudamericano de Derecho Internacional
tevideo. Ed. Oficial, p.84.
PrivcMo, 2?, Acta Pin^l.
iMon-
43
—
—
rada ni por acuerdo de los interesados, ni por efecto de
por efecto de una norma material de un Tratado. ."
Esta
ley
—
que dicho
sea
de paso
deroga también
ley extranjera,
una
(4)
ni
.
el artículo 2397 del Có
digo Civil que menciona el domicilio conyugal y ahora éste
siendo sustituido por el domicilio de cada uno de los cónyuges
existe más
no
—
es
de orden
público internacional y tiene vigencia sobre todos aquellos que se encuentran
en el
país. Es por lo tanto de orden público internacional el derecho que tiene
cualquiera de los cónyuges de solicitar judicialmente la disolución de lá so
ciedad conyugal. Es cierto que esta disolución por realizarse al amparo de
una ley de orden público internacional tendría únicamente valor territorial,
pues la judicatura elegida lo fué en contra de las normas del tratado.
Sucede aquí algo semejante a la institución matrimonial : cualquier per
sona residente en nuestro país puede contraer matrimonio ante nuestros ofi
no se precisa domicilio; en cambio para divorciar
ciales del Registro Civil
se se exige el domicilio en nuestro país por exigirlo así el artículo 2396 del
Código Civil.
En conclusión: de acuerdo a la naturaleza de la ley 10.783 cualquier cón
de solicitar que se de
yuge puede acudir ante nuestra judicatura a efectos
la
sociedad
clare disuelta
conyugal.
—
3.
Partición
• —■
efectuada
en
el
.Uruguay.
Ni el tratado de 1889 ni el de 1940 regularon expresamente la partición
necesario pues tanto el artículo 26 del prime
y según Alfonsin, ello no era
de carácter
ro, como el 32 del segundo, establecen que todas las relaciones
se regulan
entre ellos la partición
real de que son susceptible los bienes
forma
sobre
la
decide
y el efec
procedencia,
por la ley de la situación, ley que
—
—
la
to de
partición ( 5 )
.
el sistema
territorial, régimen
una ley extran
regularse
por
mejor
partición,
que
es que se originen choques con la lex reí sitae
ley
lo
más
probable
jera,,
la que a la postre será la que resolverá (vg. formas, garan
de la situación
la "lex
tías, efectos traslativos o declarativos, derechos reales, etc.). Cuando
otro
celebrarse
en
ella
forma
país
convencional,
podrá
reí sitae" admita a
la ley territorial, vg. escritura pública,
pero ajustándose a lo establecido por
Los tratados de Montevideo
se
aviene
con
la
adoptaron
pues de
—
—
instrumentales
aunque en este caso las formas
celebración.
la
de
gar
regularán
por la
ley
del lu
Alíonsin, Q. Sistema de Derecho Civil Internacional, (279) :62S.
AijPONSiN, Q. Régimen internacional de la partición. La L,ey, Buenos Aires, 7 de
de 1959.
4)
S)
mayo
se
—
44
—
¿Cómo se ha efectuado esta partición en el caso en consulta? En nuestra
opinión la partición ha sido efectuada en forma correcta, en escritura pública
y de acuerdo a nuestras leyes. Además, por los antecedentes suministrados,
la ley aplicable ha sido aplicada Ella era la ley argentina de acuerdo al tra
tado de 1889
artículo 41
por ser la del domicilio conyugal, esto es Bue
.
—
—
Aires. En efecto, la partición uruguaya se ciñó estrictamente a la efec
tuada en la Argentina recibiendo la Homologación judicial argentina. De
nos
nuestras leyes en cuanto a la partición, y conforme a las normas ar
estimo
que la partición puede considerarse como válida.
gentinas,
admitiendo
Y en cuanto al fundamento invocado en dicha partición
en hipótesis la invalidez de la disolución de la sociedad con
instante
un
por
decretada en el Uruguay. A este respecto me permito formular dos ob
acuerdo
a
—
yugal
a) El escribano actuante lo hizo en base a una sentencia judi
cial de un juez nacional que lo obliga; b) Legalmente válida, y habiéndose
aplicado la ley competente, esa presunta irregularidad puede ser considerada
como irrelevante, pues ella no puede afectar los derechos emergentes de la
partición como ser el de la libre disposición de los bienes que fueron adjudi
cados en un instrumento público.
servaciones:
Dr. Manuee Adolfo Vieyra
Profesor de Derecho Internacional Pri
vado
.
Ituzaingó 1309, 4
Montevideo
p.,
esc.
9
.
INFORME DE LA PROF ESC. DOBLIA TERRA COREO
"Se
judicial,
1
.
me
pide opinión sobre
cuando
relacionan los
se
la validez
siguientes
jurídica
de
una
antecedentes
partición
extra-
:
Matrimonio cuyo primer domicilio matrimonial estuvo
tina, habiéndose celebrado éste en el año 1935
en
la
Rep. Argen
.
2.
Separado
la
3.
ley del
de bienes por un juez del Uruguay y aduciendo la vigencia de
18 de setiembre de 1946, según auto del 26 de marzo de 1953,
sin que ninguno de los cónyuges estuviera domiciliado en nuestro país.
Divorciado y separado de bienes en la Argentina, por sentencia de los
jueces de aquel país y aplicando las leyes argentinas, en fecha 30 de di
ciembre de 1953.
4.
El 11 de
marzo
cial, respecto
a
de la sociedad
de 1963 otorgaron
los bienes radicados
conyugal
en
en
decretada por
Montevideo
partición extrajudi-
Uruguay, en base
el juez uruguayo.
el
a
la disolución
—
En
primer lugar,
tos de conexión
en
el
cabe
45
puntualizar
Uruguay
y
en
la
—
que
es una
Argentina,,
situación
estando
jurídica con pun
comprendida por lo
tanto, dentro del ámbito de los Tratados de Montevideo.
Respecto a la jurisdicción competente, se atiende a la fecha en que se
procedimientos (1). Estos comenzaron en 1953 o 1954. (no se es
pecifica claramente), años en los cuales regía aún el Tratado de Derecho Ci
vil de 1889. De acuerdo a su art. 62, el juez competente es el del domicíHo
conyugal. Por estar ambos esposos domiciliados en la Argentina, no cabe
ninguna duda de que los tribunales argentinos son los únicos que tienen ju
inician los
risdicción
.
En cuanto
yuges,
ciones
a
rigen los
la
ley aplicable
40
arts.
a
a
las relaciones
patrimoniales
entre los cón
43 del Tratado antes citado. A falta de
capitula
de domicilio conyugal de índole contractual, se apHca la ley del do
micilio del marido al tiempo de la celebración del matrimonio (art. 42).
o
Entiendo que esta última es la situación sometida
no hay referencia a pacto contractual alguno.
a
nuestro examen,
pues
En el momento del matrimonio, el marido se domiciliaba en la Argen
tina, circunstancia por la cual corresponde aplicar el régimen de sociedad
conyugal instaurado por la ley argentina. La vigencia de esta ley se extiende
desde el momento en que el matrimonio se celebre hasta, inclusive, el momen
se disuelve (3). Lo dicho significa que las causales de
régimen matrimonial, así como los derechos que cada uno de
los cónyuges tienen, por ejemplo, en la sociedad conyugal (caso planteado),
se
regulan por la ley del primer domicilio matrimonial, en la forma como he
mos visto que lo ha determinado el Tratado (4). La ley aplicable a las re
laciones patrimoniales entre los cónyuges es inmutable, y en virtud de esa
inmutabilidad consagrada expresamente en el art. 43, es que se ha prescripto
preceptivamente la aplicación de una sola ley.
La partición extrajudicial de los bienes ubicados en el Uruguay debió
to en que
el matrimonio
disolución del
de hacerse teniendo
cuenta la disolución de la sociedad
en
conyugal decretada
por los jueces argentinos, únicos con jurisdicción para el caso y aplicándose
las leyes argentinas ( 5 ) Es evidente que la sentencia a que aludimos debe llenar
.
indispensables requisitos procesales y formales, para que tenga vigor en
nuestro país.
La escritura de partición, por cuanto se trata de la adjudicación de bielos
(1)
(2)
(3)
Alfonsin, Apuntes de clase.
art. 42.
TíKRA GoEBO. Las relaciones
vado Internacional.
páfrimoniales
■Montevideo, Fac. Derecho,
los
cónyuges
en
el Derecho Pri
(4)
arts. 40
(S)
AWONSIN. Régimen internacional de la partición. La Ley. Buenos Aires, 1959, t.94.
a
43 y
de
1960.
8)
—
46
—
cada uno de los cónyuges debe
regirse por la ley territorial, respecto a
las formas intrínsecas y extrínsecas. En cuanto
a las formas instrumentales,
se siguen las
prescritas en el lugar de su otorgamiento
(7).
nes a
(6)
Consideramos que la solución que precedentemente hemos emitido se
ajusta estrictamente al Tratado de D. Civil Internacional de Montevideo, de
1889, que regía con la Argentina en los acos 1953-1954. (8)
En el caso, los jueces uruguayos no tienen jurisdicción y la excepción de
orden público no procede, como lo veremos a continuación. Esta excepción,
según elart. 4 del Protocolo Adicional, sólo funciona para posponer la aplica
ción de una ley competente y no para el caso de dejar de lado una jurisdic
ción. Dice así la norma: "La<s leyes dé los demás Estados jamás serán apli
cadas contra las instituciones políticas, las leyes de orden público o las bue
nas costumbres del lugar del proceso".
De acuerdo con los datos que se me han suministrado, los cónyuges es
taban domiciliados en la República Argentina. Sólo en el caso de que dicho domi
cilio estuviera en el Uruguay, y por lo tanto, los jueces uruguayos entendie
ran en la disolución de la sociedad conyugal, sólo en ese caso, repetimos, se
podría entrar a estudiar la posibilidad de la excepción del orden público. Y
en este caso hipotético es que' nos ponemos momentáneamente para disipar
toda duda.
El orden
(9) pasando
público
ha sido definido por autores de gran valía desde Story,
(10) y Mancini (11) hasta nuestros días el Prof.
por Savigny
(6) art. 32 del Tratado de 1889 y 32 y 36 del de 1940)
(7) Sobre un caso con puntos de conexión el Brasil y Uruguay, véase la particulaír
opinión de AíPonsin, en La Justicia Uruguaya, Montevideo 1959, t.39.
(8) El Tratado de 1940 recién comenzó a (regir, respecto al la Argentina, el 18 de
jiunio de 1956.
(9) SrtoRY, J. Commentaries, 8* ed. 'par. 25, define así la public policy: "Ninguna
nación puede estar en justicia obligada (a renunciar a ^u propia política fundamental y a sus
.
insltituciones,
.
favor de las de otra nación. Mucho
menos puede una nación estar
obligada
propios intereses la faivor de los de otra o a dar fuerza a doctrinas que,
desde un punto de vista moral y político, son incompatibles con la propia seguridad o feli
cidad o consideración concienzuda de la justicia del delber"'.
(10) Savigny, F. de i Sistem des hertigen Rómischen Richts, par. 348 y 349. Se puede
decir de Savigny, que fué el primer j us-intemacionalista que construyó la icateoría orden pú
blico, si bien no le dio esta denominación. "Sería un gran' error creer que baáta la distincióni
entre las reglas supletorias y las absolutas... pues no se' puede atribuir a todas las leves un
carácter de tal manera positivo y dbiligatorio que se las debiese colodar entre los casos ex
"•
cepcionales, (par. 349).
Relazione Preliminaire, presentada al Instituto de D erecho Interna
(11) Mancini, S
cional, en la sesión de Ginebra, en 1874, encontramos ya los lincamientos de su doc/trina sobre
el particular ;que. nos ocupa. "Relazione Prelimioare in torno alia utilitá de rendere obligaa
sacrificar
a
sus
—
■
—
.
—
47
—
Alfonsin dice de él: "Las sociedades nacionales están
de derecho
organizadas
sobre
una
privado
que asientan su individuali
y principios
dad. El conjunto de estas normas y principios, que varía según el tipo de civili
zación, las ideas filosóficas, religiosas y políticas, la idiosincracia particular
base de
normas
en
'
de cada
sociedad, etc., constituye el orden público de cada Estado" (12).
También la
ha ocupado de conceptualizar la excepción,
aquella contenida en el Reichts-gericht alemán,
según la cual se viola el orden público alemán cuando "la diferencia entre las
concepciones políticas y sociales sobre las cuales están sentados respectiva
mente el Derecho extranjero y el Derecho alemán, es tan sustancial, que la
aplicación del Derecho extranjero amenaza las bases de la vida política y so
cial alemana". (13)
legislación
considerando la más
se
concreta
Los conceptos emitidos se refieren al orden público internacional, por
al llamado orden público interno o derecho imperativo. Efectiva
mente, el orden público nacional desempeña un papel diferente. Normas de
oposición
orden
público interno
son
que los
aquellas
particulares
no
pueden derogar
por acuerdo de partes.
internacional
son
Mientras que, como hemos visto, de orden público
aquellas leyes nacionales que se oponen a la aplicación, por
el
Uruguay, de una 'ley extranjera, aún cuando medie un Tratado.
Es evidente que el ámbito de estos dos órdenes públicos no es el mismo.
Generalmente encontramos que las normas ;de orden público interno no lo
ejemplo,
son,
a
en
su vez
personas,
de orden
como ser
den
público interno,
decir de la mayoría
público
la edad
en
internacional. Por'
que
se
adquiere
la
ejemplo, el derecho
mayoría de edad, es
de las
de
or
pues no se puede cambiar por contrato. Lo mismo cabe
de las disposiciones de la ley N*? 10.783, del 18 de se
tiembre de 1946. Todas estas materias también han sido normatizadas por
las leyes extranjeras
Evidentemente, sobre ciertos puntos se ¡da la coinci
dencia de que las leyes son simultáneamente de orden público interno e in
ternacional
.
La labor del técnico debe concretarse
cada
que se le plantea a
ley extranjera competente, para verificar si llega a
en forma tal, de paralizar la norma de D.I.P. Para
efectivo este estudio es menester insertar momentáneamente la ley fo
en nuestro derecho
interno, viendo de esta manera si, en consecuencia
en
caso
realizar el estudio de la
afectar el orden público
hacer
ránea
torie per tutti gli stati, soto la forma de uno o piu tratlia.ti ánternazionali aloune rególe generali del dirftto intemazionali privato, par assicurare la dqcizione uniforme dei oooflitti tra
le differenti legislazioni civile e criminali"
E)sta relación se publicó en su versión fran
cesa en
revista
Clunet, Paris. 1874. Véase también Annulaire de riln|stitu(t de D.I., VIII, 1874.
I., VIH, 1875.
Véase tiambién Annuaire de ITnstítut de D.
(12)
(13)
(14)
AaSonsin. Sistemia de Derecho Civil Internacional. Montevideo, 1961, t.II, p.559.
des Reichsgerichts in Zivilsachen, í.
6Q, 300.
Es decir, si se configura la excepción de orden público internacional.
Entscheidungen
48
—
—
de tal inserción, la armonía de nuestros
postulados jurídicos básicos
bados o no (15) y (16). En el
caso hacemos
la
primer
lugar
orden
a
son
tur
excepción
de
público internacional.
En la situación planteada se trata de saber si el art. 6 de la
ley 10.783
es de orden público internacional. Esta norma
de diso
forma
una
prescribe
lución de la sociedad conyugal, no derogatoria del art. 1998 del C.C.
El art. 6 de la ley citada, expresa: "En todo momento,
cualquiera de
los cónyuges o ambos de conformidad, podrán pedir, sin expresión de causa,
la disolución y liquidación de la sociedad conyugal".
El Juez deberá decretarla sin más trámite. Se aplicarán en lo pertinen
te, las disposiciones de la Sección VI, Cap. II, Título VII, Parte II, Libro
IV del Código Civil y lo preceptuado en el art. 157 del rnismo Código".
Esta norma, como lo hemos dicho, no deja sin efecto la más amplia con
tenida
en
el art. 1998 del C.C, así concebido:
"La sociedad
conyugal
se
disuelve
:
1*?
Por la disolución del matrimonio.
2°
Por la sentencia de
3°
Por la
4°
Por la declaración de
S'?
Por la declaración de nulidad del matrimonio. En este último caso,
el
separación de cuerpos.
separación judicial de bienes.
cónyuge
ausencia,
que hubiere.
.
en
conformidad.
.
.
.
En nuestro país es común que los esposos esperen obtener la sentencia
de divorcio para tener así disuelta, en consecuencia, su sociedad conyugal,
sin necesidad de recurrir al régimen más ágil del art. 6 de la ley N° 10.783.
Por
su
parte, el
art.
1325 del C.C.
argentino prescribe:
judicial de los bie
alguno de los cón
"La sociedad conyugal se disuelve por la separación
nes, por declararse nulo el matrimonio y por la muerte de
yuges"
Comparando los conceptos de nuestro derecho civil con los seguidos por
el legislador argentino, vemos que no existen divergencias notables entre am
bas legislaciones, puesto que las dos coinciden en cuanto a que la sociedad
conyugal puede disolverse por la separación judicial de bienes. El procedi-i
miento es diferente, pero en D.I.P. debemos aplicar las leyes extranjeras,
.
aún cuando
ríamos
(15)
(16)
1961,
en
no
coincidan
siempre aplicando
exactamente
las
con
las locales.
leyes territoriales,
en
De
no
hacerlo,
esta
razón de la dificultad de
Lezioni di Diritto Intemazionale Privato. Millaino, 1955.
Ago, R.
Suma del Derecho Internacibnal Privado. 2etd. B'uenos Aires,
Gloi<DSCHMiDT, W.
especial p.lOl.
—
—
49
—
—
reglamentados jurídicamente idénticos, tanto del pun
to de vista sustancial
procesal.
Concluyo afirmando que: el orden jurídico argentino contiene normas
tan
inspiradas en el mismo principio que el orden jurídico uruguayo y, por lo
la disolución de la sociedad
normas
esas
son
extranjeras
que
prescriben
to,
conyugal, las que deben aplicarse en el caso en estudio".
encontrar dos institutos
como
Esc. Doelia Terra Corbo
Profesora de Derecho Internacional Pri
vado
Gómez
Carlos
Montevideo
Juan
1479,
esc.
38
INFORME DEL PROF. AG. DR. LUIS ALBERTO VIERA
La consulta formulada
A.
el 25 de
esa
marzo
de 1935. El
resumirse así
primer
(República Argentina)
domicilio matrimonial fué establecido
en
simple residencia en el Uruguay.
1953 (no se precisa) la esposa inicia ante la
"divorcio", tenencia y separación de bienes"
'En el año 1952
—•
o
Justicia Argentina juicio por
En dicho expediente por sentencia de
divorcio y
:
Buenos Aires
en
Nunca tuvieron domicilio ni
ciudad.
B.
puede
Matrimonio contraído
—
se
30 de diciembre de 1953
declaró disuelta la sociedad
conyugal.
se
decretó el
Por otra sentencia de
conformidad de partes y a lo dictaminado
Fisco,
aprueba
partición de los bienes de la sociedad conyugal
bienes partidos, tanto los existentes en la Ar
dentro
de
los
comprendiéndose
los
los
como
que
esposos
poseían radicados en el Uruguay. Por úl
gentina
1° de octubre de
por el
1954,
atento
a
la
la
se
timo, por resolución de 7 de setiembre de 1955
matrimonial
C.
—■
en
lo Civil de 6° Turno- la
el art. 6^ de la
sentencia de 26 de
parte,
ma
los autos
lución
—^
de 1953.
respectivos,
El 11 de
por la
ciendo,
marzo
partición, basada
Justicia uruguaya,
blica de
_
N*? 10.783
a
lo que
se
provee de conformidad por
Dicha sentencia recién fue notificada
comparecencia
de
apoderado
en
a
for
dándose por notificado de la sentencia de diso
.
D.
4
ley
marzo
el 16 de agosto de 1962 por
la otra
en
pide ante el Juzgado Letrado de
separación judicial de bienes confor
En el mismo año 1953 la esposa
1?- Instancia
me con
declaró disuelto el vínculo
se
.
en
este
en
de 1963 los
ex-cónyuges otorgan
escritura
pú
la disolución de la sociedad de bienes decretada
de los bienes existentes
en
el
Uruguay, reprodu
aspecto, la partición aprobada por la Justicia Argentina por
—
so
la sentencia de I"? de octubre de 1954
la letra B.
a
la que
se
El Esc. Grauert hace estas observaciones
otorgada en el Uruguay:
a
le ha hecho referencia
la escritura de
en
partición
a) No tiene jurisdicción la justicia uruguaya para entender en la di
solución de la sociedad de bienes de un matrimonio contraído en el extran
jero y que nunca tuvo domicilio ni simple residencia en el Uruguay. En con
secuencia
es
nula la disolución decretada por el Juzgado Letrado en lo Civil,
(letra D) y estaría igualmente viciada la partición otorgada
de 6? Turno
el 11 de
maro
de
1963,
en
el
Uruguay, basada
en
dicha disolución.
La disolución de la sociedad
conyugal se habría operado válida
mente, por la sentencia de la justicia argentina que así lo declaró el 30' de
setiembre de 1953. En esa época regía en nuestro país el impuesto a los ga
nanciales. Había que liquidar y pagar dicho impuesto.
La parte interesada consultó al Dr. Manuel A. Vieira, profesor de
Derecho Internacional Privado quien se expidió en términos que resumo así ;
La celebración del matrimonio, las relaciones patrimoniales de los espo
el
sos,
divorcio, la separación de cuerpos, etc., se desarrolló bajo el imperio del
b)
Tratado de Derecho Civil Internacional de 1889. De acuerdo
de dicho Tratado
cable
era
con
el art. 42
domicilio convencional, la ley apli
la del Estado del domicilio del marido al tiempo de la celebración del
a
falta de
fijación
de
un
matrimonio. De acuerdo con el art. 62 la jurisdicción competente para decla
rar la disolución de la sociedad de bienes era la del domicilio del marido.
A pesar de ello sostiene que la disolución de la sociedad de bienes decretada
la
justicia uruguaya es válida porque el art. 9^ de la ley'N*? 10.783 (del
por
cual resultaría que no existe más domicilio conyugal, si no es de común acuer
do, siendo sustituido por
disposición
de orden
el domicilio de cada
uno
de los
cónyuges)
es
una
internacional y tiene vigencia sobre todos aque
el país. Por tanto, de acuerdo con la naturaleza de
público
llos que se encuentran en
ley N"? 10.783 cualquier
la
cónyuge puede
acudir ante nuestra
judicatura
a
efectos de solicitar que se declare disuelta la sociedad conyugal.
En cuanto a la partición efectuada en el Uruguay es correcta porque este
acto jurídico se regula por la ley de la situación de los bienes, ley que decide
sobre
su
procedencia,
forma y efectos.
proceden las observaciones formuladas al título. La
partición otorgada
Uruguay se ciñó estrictamente a la efectuada en la
Argentina. Se^aplicó, pues, la ley argentina y la pa,rtición se otorgó en el Uru
los efectos previstos
guay de acuerdo con la forma .(escritura pública) y con
se
admitiera en hipó
en nuestras leyes. A mayor abundamiento, aún cuando
sociedad
la
tesis la invalidez de la disolución de
conyugal decretada en el
una sentencia judicial de
a
base
en
hizo
lo
Uruguay, el Escribano actuante
En conclusión,
no
en
el
SI
—
—
Juez nacional que lo obliga. Esa presunta irregularidad sería irrelevante
los derechos emergentes de la partición como ser el
porque no puede afectar
de la libre disposición de los bienes que fueron adjudicados en un instrumen
to público.
No estando convencido, el Esc. Grauert^ sometió el punto a la decisión
de la Asociación de Escribanos del Uruguay, la que lo pasó a informe de la
Esc. Doella Terra Corbo,, también profesora de Derecho Internacional Pri
un
vado de nuestra Facultad.
La Esc. DoELiA Terra Coebo
opina, también, que la situación jurídi
rige por el Tratad O' de Montevideo de 1889 y de acuerdo con
el art. 62 son jueces competentes para la disolución de la sociedad conyugal
los del domicilio conyugal. Estando ambos esposos domiciliados en la Ar
gentina no cabe duda que son los tribunales de ese país los únicos con juris
ca en examen se
dicción
en
el asunto.
En cuanto
la
a
ley aplicable
a
las relaciones
la del domicilio del marido del
patrimoniales
entre los
cón
de la celebración del matri
tiempo
capitulación o de previa fijación convencional de domicilio
conyugal (art. 42). Como el marido estaba domiciliado, en ese tiempo y
sigue estándolo, en la Argentina, la ley aplicable es la de este país.
Por tanto la partición extrajudicial de los bienes ubicados en el Uru
guay, debió hacerse teniendo en cuenta la disolución de la sociedad conyugal
decretada por los jueces argentinos y aplicándose las leyes argentinas. No
hay en esto violación del orden público internacional por muy bien fundadas
razones que expone en extenso y por lo cual me eximo de repetir aquí.
Corresponde, ahora, decidir si, a nuestro juicio, el título observado, o
sea la partición otorgada en el Uruguay es o no un título bueno en el sentido
amplio de la palabra o sea un título que no cree obstáculos a la circulación
jurídica del bien a que se refiere.
Es evidente, en mi opinión,, que la disolución de la sociedad conyugal
decretada por la justicia uruguaya no es pertinente. Ninguno de los cónyu
ges estuvo ni está domiciliado en el Uruguay. Si la mujer, que solicitó esa
disolución, hubiera estado domiciliada en nuestro país, cabría admitir la opi
yuges
monio
es
a
falta de
nión del Dr. Vieira pero, no siendo así, entiendo que la Esc. Terra Corbo
tiene razón y que los únicos con jurisdicción para decretar la separación de
bienes
eran
Pero
año
los Tribunales
se
da el
por la
resulta de
1954,
según
caso
argentinos.
que dicha disolución ya había sido decretada, en el
con la conformidad de ambos cónyuges,
Justicia argentina,
antecedentes por lo que el problema de competencia es
en que los ex-cónyuges
otorgaron la partición
el hecho jurídico que constituye la causa (en sentido mate
sus
taría salvado. En el momento
en
el
rial)
Uruguay,
del acto, la disolución de la sociedad
conyugal,
ya
se
había
operado
por
52
—
la sentencia del
—
respectivo tribunal argentino.
embargo, se puso como antecedente
de la partición obser
decretada
la
sociedad
de
por la Justicia urugua
conyugal
vada la disolución
nulo,
o absolutamente
vista
de
el
desde
jurídico
acto inexistente
punto
Por
error
sin
ya,
se quiera.
¿Basta este
como
para invalidar la partición?
En materia de error el Código Civil es bien preciso.
el error de hecho recae sobre la especie
Sólo se invalida el contrato cuando
identidad de la cosa específica que se
la
o
sobre
del contrato que se celebra
sobre que versa el
o calidad esencial del objeto
trata o cuando la sustancia
se cree. (art. 1271 del Código Civil)
contrato es distinta de la que
cali
artículo: "El error acerca de, cualquiera
mismo
el
Y luego agrega
.".
dad de la cosa no vicia el contrato.
de otorgar la partición, habían disuel
Los ex-cónyuges, en el momento
la
la partición, por sentencia de
to la sociedad conyugal, presupuesto para
en
error
Lo que pasa que por
única autoridad competente: la argentina.
como antecedente, la decré
tomaron
disolución,
lugar de hacer valer dicha
un error inciden
Se trata, evidentemente, de
por la justicia uruguaya.
realizado.
bondad del acto jurídico
tal que no afecta para nada la
en examen se haya otorgado
de
hecho
el
que la partición
Por otra parte,
relación a los bienes exisen
ciñéndose estrictamente,
por ambos cónyuges
ei. la
por ambos -nyuges
en el Uruguay, a lo partido oportunamente
dicho
pai,
decretada por la Justicia de
Argentina, en base a la disolución
judicial,
con la correspondiente homologación
contó
además,
error
Entiendo que
no.
•
.
_
^
tala
Ltes
partición
que
al error padecido.
termina por restarle trascendencia
fiscal su solución
orden
de
al
En cuanto
fecha de la
solución de
nanciales"
^
esta regida por la
problema
decreto la di
sentencia ejecutoriada de la justicia argentina que
a los gael
impuesto
la sociedad conyugal en cuya época regía
.
Esc, Dr. Luis Alberto Viera
Profesor
Agregado de
1338,
Montevideo,
Madrid
ap.
Dere'cho Procesal
13
bibliografía
iMillaino 1955.
Lezioni di diritto intemazionale privato.
,.
„^
Buenos Aires,
94:
1
j„
r„
hnrtirión ua
La i.
Ley,
y,
la
de
paittcion.
internacional
Régimen
2. Alfonsin, Q.
1
X.
Ago
jn.íM,
R.
í^.
^
■
—
3.
4.
--'?:'°Í::Í:".; Trecho
----
Pac. de Der., 1961.
civil internacional. Montevideo.
Montevideo, Pac. de Den, 1940. 352p.
Tratado sobre el orden
público.
781p.
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