P. de la C. 2010 CÁMARA DE REPRESENTANTES

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ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO
17ma. Asamblea
Legislativa
3ra. Sesión
Ordinaria
CÁMARA DE REPRESENTANTES
P. de la C. 2010
16 DE MAYO DE 2014
Presentado por los representantes Cruz Burgos, Rivera Ruiz de Porras y Bulerín Ramos
Referido a la Comisión de Transportación, Infraestructura
y de Recreación y Deportes
LEY
Para enmendar el Artículo 7.02, inciso (a) de la Ley 22-2000, según enmendada,
conocida como "Ley de Vehículos y Tránsito de Puerto Rico", a los fines de
prohibir a toda persona en Puerto Rico, conducir un vehículo de motor con una
concentración de alcohol en la sangre de cinco centésimas del uno por ciento
(0.05%), o más.
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
Es palpable, según el Informe sobre la Situación Mundial de la Seguridad Vial
del 2013, que ochenta y nueve (89) de los países que constituyen el sesenta y seis por
ciento (66%) de la población mundial tienen leyes integrales sobre conducir bajo los
efectos del alcohol, con una concentración de cinco centésimas del uno por ciento
(0.05%) para conducir un vehículo de motor. Debido a los pasos tomados por estos
países, las estadísticas demuestran que ha tenido como resultado una reducción
significativa en los accidentes relacionados al alcohol.
El estudio Borkenstein, uno de los estudios más conocidos según la National
Transportation Safety Board (NTSB), demostró el riesgo de tener accidentes de tránsito, a
penas con una concentración de alcohol en la sangre de (0.04%) o más. Estudios más
recientes han demostrado el riesgo de tener accidentes de tránsito es más alto cuando el
conductor tiene una concentración de alcohol en la sangre de (0.05%) o más.
Específicamente, que los conductores con esta concentración los conductores estaban
1.38 veces más propensos a tener accidentes de tránsito que los conductores sobrios.
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La National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA) enumera los efectos
predecibles de una persona al conducir un vehículo de motor de acuerdo a la
concentración de alcohol en la sangre como sigue: a). (0.02%) disminución de las
funciones visuales, disminución de la capacidad para realizar dos cosas al mismo
tiempo; b). (0.05%) disminución de la coordinación, habilidad reducida para seguir
objetos en movimiento, dificultad para maniobrar al volante, respuesta reducida para
afrontar situaciones de emergencia mientras se conduce un vehículo; c). (0.08%) falta de
concentración, pérdida de la memoria a corto plazo, control de velocidad, se reduce la
capacidad de procesar información, deterioro de la percepción; d). (0.10%) habilidad
reducida para mantenerse en la misma línea de la carretera y para frenar en forma
adecuada; e). (0.15%) incapacidad sustancial para controlar el vehículo, prestar atención
a las tareas de conducción y procesar las informaciones visuales y auditivas necesarias.
El National Transportation Safety Board (NTSB) en un informe de mayo de 2013,
concluyó que cambiar los límites de concentración de alcohol en la sangre de (0.08%) a
(0.05%) o menos, puede ayudar a lograr una una reducción significativa en accidentes,
lesiones y fatalidades causadas por conductores embriagados. Esta conclusión es
favorable, dado que para alcanzar el (0.02%) de concentración de alcohol en la sangre
sólo hace falta uno (1) o dos (2) tragos, y para alcanzar el (0.05%) de concentración,
hacen falta de tres a cuatro tragos.
La NHTSA reportó que un estudio reflejó que en el 2006 los accidentes de tráfico
ocasionados por conductores ebrios tuvieron un costo de $129.7 millones. La
Administración de Compensaciones por Accidentes de Automóviles (ACAA) informa
que para el año fiscal 2013-2014 habrá pagado cuarenta y siete millones diecisiete mil
ciento veintinueve dólares ($47,017,129.00) en beneficios a víctimas de accidentes de
tránsito. Es importante que esta Asamblea Legislativa, en un esfuerzo por mejorar la
salud pública y ahorrar dineros que podrían utilizarse para otros fines, implemente
medidas que ayuden en la disuasión de conductas perjudiciales. Aunque actualmente
la ley orgánica de la ACAA exime de cubierta a los conductores en estado de
embriaguez, tiene la responsabilidad de dar cubierta a los terceros afectados en el
accidente.
El estudio Reaching Zero: Actions to Eliminate Alcohol-Impaired Driving de la NTSB
del 14 de mayo de 2013, recomendó a los 50 estados, al D.C. y a Puerto Rico, modificar
los límites de concentración de alcohol en la sangre de (0.08%) a (0.05%) o menos. Dicha
recomendación se encuentra amparada en el estudio previamente citado de Borkenstein,
al igual que los realizados por la American Medical Association, la World Health
Organization, la World Medical Association y de la Association for the Advancement of
Automotive Medicine. Impera conocer que cada centésima de alcohol cuenta al conducir
un vehículo de motor en estado de embriaguez, como se ha demostrado en los estudios
citados.
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De igual manera, la Comisión para la Seguridad en el Tránsito (CST) ha
recopilado estadísticas que concluyen que este mal afecta directamente a los ciudadanos
en la edad más productiva de la sociedad, como se identifica en el Problem ID. La
situación se ve agravada, cuando se toma en cuenta un estudio realizado por ASSMCA
en el año 2010 que ubica a Puerto Rico en el segundo lugar de consumo de alcohol pro
cápita con un aproximado de medio millón de personas que beben excesivamente. Esto
se traduce a un quince por ciento (15%) de la población que enfrenta problemas
derivados de esta actividad en el desarrollo de su actividad profesional o en las
relaciones familiares.
Según la CST, anualmente, ocurren cuarenta y tres mil (43,000) choques de
tránsito en las vías públicas de Puerto Rico. De este número, un aproximado del
cuarenta y cinco por ciento (45%) de las lesiones y fatalidades ocurridas tiene como
detonante el consumo de alcohol. Asimismo, es de notar que el cincuenta por ciento
(50%) de los conductores fallecidos arroja positivo a bebidas embriagantes. A esta causa
de muerte se le atribuyen mil quinientas (1,500) personas en los pasados diez (10) años.
A razón de esto, la Asamblea Legislativa deja claro mediante esta ley que el Gobierno
del Estado Libre Asociado de Puerto Rico considera la mezcla del alcohol y la
conducción como una sumamente peligrosa.
En el año 2000, cuando el índice tolerado era de (0.10%), quinientas sesenta y
siete (567) personas fallecieron en las carreteras. Al entrar en vigor la enmienda que
disminuyó el límite a (0.08%) se registraron 496 muertes en las vías públicas, setenta y
un (71) victimas menos. Este dato comprueba que dado un nivel de tolerancia menor, el
número de infractores se ve disminuido. Es por esto, y todas las razones anteriormente
esbozadas que la Asamblea Legislativa debe enmendar el Artículo 7.02, inciso (a) de la
Ley 22-2000, según enmendada, conocida como "Ley de Vehículos y Tránsito de Puerto
Rico", a los fines de prohibir a toda persona en Puerto Rico, conducir un vehículo de
motor con una concentración de alcohol en la sangre de cinco centésimas del uno por
ciento (0.05%), o más.
DECRÉTASE POR LA ASAMBLEA LEGISLATIVA DE PUERTO RICO:
1
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Artículo 1.-Se enmienda el Artículo 7.02 de la Ley 22-2000, según enmendada,
para que lea como sigue:
"Artículo 7.02.-Manejo de vehículos o vehículos de motor bajo los efectos
de bebidas embriagantes
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1
En cualquier proceso criminal por infracción a las disposiciones del
2
Artículo 7.01 de esta Ley, el nivel o concentración de alcohol existente en
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la sangre del conductor al tiempo en que se cometiera la alegada
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infracción, según surja tal nivel o concentración del análisis químico o
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físico de su sangre o aliento o cualquier sustancia de su cuerpo, menos la
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orina, constituirá base para lo siguiente:
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a)
Será ilegal per-se, que cualquier persona conduzca o haga funcionar
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un vehículo de motor, cuando
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sangre sea de [ocho (8)]cinco (5) centésimas del uno (1) por ciento
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[(.08%)](.05%), o más, según surja tal nivel o concentración del
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análisis químico o físico de su sangre o aliento."
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su contenido de alcohol en su
Artículo 2.-Esta Ley comenzará a regir inmediatamente después de su
aprobación.
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