Plagas comunes Ampliado (de flower)

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LAS PLAGAS DEL JARDÍN
UN BUEN MANEJO, LA CLAVE
DEL ÉXITO
• Un abonado equilibrado evitará muchos
problemas de aparición de plagas.
• El manejo del riego es otro facto que influye
directamente en la aparición de muchas
enfermedades.
• Seleccionar especies adecuadas, resistentes a las
plagas potenciales de la zona y otras que
alberguen enemigos naturales.
PRINCIPALES PLAGAS Y
ENFERMEDADES EN JARDINERÍA
•
•
•
•
•
•
PULGONES.
ACAROS.
MOSCA BLANCA.
COCHINILLA.
HONGOS.
CARACOLES.
PULGONES
LOS PULGONES
Los pulgones (aphidoidea) son un
grupo de insectos muy amplio que
se presenta prácticamente en todas
las especies de plantas.
Presentan un cuerpo globuloso de 1
a 3 mm, con formas ápteras (sin
alas) y formas aladas. Su coloración
puede ir del blanco al negro y
ofrecer una tonalidad diferente en
individuos de la misma especie y
dentro de la propia colonia.
Colonia de pulgón verde (Myzus
persicae)
Algunas especies pueden tener el cuerpo recubierto de secreciones cerosas,
pulverulentas o algodonadas. Se alimentan picando en las partes tiernas de
la planta y succionando savia, pudiendo provocar malformaciones o gañas
en las hojas. Son también transmisores de virosis.
Los trazos distintivos más característicos son la presencia de cornículos(o
sifones) y de la cola (o cauda) en la parte posterior del cuerpo (órganos a
través de los cuales expelen substancies) y que sirven muchas veces para la
su clasificación taxonómica.
Hembra fundatriu
Hembra fundadora
Tienen diversos ciclos biológicos, condicionados por la tendencia a reproducirse de forma partenogenética frente la
forma sexual y ovípara, y depende de si pueden o no completar todo su ciclo vital: fase asexual + fase sexual. Muchas
veces, para poder conseguir completar todo el ciclo se ven obligados a cambiar de planta.
Myzus persicae
Aphis fabae
Aphis gossypii
Aphis nerii
Aphis hederae
Macrosiphum rosae
Colonia de C cupressi
Cinara cupressi
Cinara cedri; Cedrobium laportei
Pemphigus bursuarius P.
spirotecae
Gañas de P bursaris enchopo
Gañas de P
spirotecae en chopos
DAÑOS
Las picadas de nutrición debilitarán las plantas.
Algunas especies inyectan substancias tóxicas que pueden provocar
malformaciones en algunas partes de la planta.
Malformaciones
Picada de nutrición
Ataque en cactus
¾Enrollamientos y deformaciones
en hojas como consecuencia de las
picadas de nutrición
Deformaciones enrollamientos
¾Expelen abundante melaza que
ensucia mucho la planta y provoca
la posterior aparición de negrilla.
¾Transmisión de virus: este
proceso de alimentación por
inyección y succión de savia
comporta que puedan actuar
como transmisores de virus.
Secreción de melaza y
proliferación de negrilla
Manejo y Control
Medidas culturales:
¾Cortar y eliminar las partes de la planta donde se han creado densas colonias.
¾Controlar la proliferación de hormigas.
¾Evitar los excesos de abonado nitrogenado.
¾Observar la presencia de enemigos naturales.
Control químico:
Utilizar
productos que respeten los numerosos enemigos naturales que tienen los pulgones y
situar los tratamientos de forma preventiva antes de que la población de pulgones esté en su
máximo desarrollo.
Si las hojas no están enrolladas, puede haber suficiente con un producto de contacto e incluso
acudir a productos menos agresivos (aceites minerales de verano, aceite de neem...). Cuando las
hojas se han enrollado es necesario acudir a productos sistémicos o translaminares. Es interesante
aplicar productos para erradicar las formas invernantes a base de aceites minerales.
Los pulgones se hacen inmunes rápidamente a los insecticidas, por lo que es muy recomendable
alternar entre diferentes materias activas.
Control Biológico:
productos sin materias activas de síntesis química, que además de su buen efecto
insecticida respetan a los enemigos naturales que tienen los pulgones, haciendo su control más
fácil.
Se trata de
Control biológico: los pulgones tienen un gran número de enemigos naturales: depredadores,
parásitos y hongos entomopatògenos.
Depredadores: se alimentan de distintos tipos de presas a lo largo de su vida, buscando las víctimas de forma
activa o mediante trampas.
Cóccidos
Crisopa
Propylea
quatordecempunctata
Adalia
bipunctata
Cocinella septempunctata
Neurópteros
Puesta
Larva de crisopa devorando un pulgón.
Dípteros
Adulto
Larva de sífido
devorando un
pulgón
Ácaros
Parasitoides
Aphidius sp, parasitoide de
pulgones
Hongos entomopatógenos
ACAROS
ÁCAROS
Los ácaros constituyen una plaga
muy habitual en plantas del hogar y
de jardín, y los encontramos
alimentándose en toda clase de
árboles frutales, cultivos hortícolas u
ornamentales, donde se forman
colonias de numerosos individuos.
Gran diversidad de ácaros adaptados
a toda clase de hábitat: unos viven en
el agua alimentándose de restos
orgánicos, otros son parásitos
animales (garrapatas) o viven en el
suelo,
donde
actúan
en
la
descomposición de la materia
orgánica vegetal (oribátidos).
Otros, en cambio, se han adaptado a vivir sobre toda clase de plantas. Así podemos encontrar diversos grupos:
- ácaros saprófagos, que son los que se alimentan de restos de materia orgánica animal o vegetal que
se encuentra encima de las hojas, de los hongos y microorganismos, así como en la melaza.
- ácaros fitófagos, que son los que se alimentan directamente de los tejidos epidérmicos de la planta y
son los que consideramos plaga. Los más especializados pertenecen a las familias de los tetraníquidos
(arañas amarillas y rojas) y de los eriófidos.
- ácaros depredadores, que se pueden alimentar de los dos grupos anteriores. Están constituidos
principalmente por la familia de los fitoseídos, que ejercen un papel muy importante en el control
natural de poblaciones de ácaros plaga.
1
Tetranychus
urticae
1.- Puesta
(huevos)
2
3
2.- Estados inmaduros: larva –recién salida
del huevo-, protoninfa, deutoninfa
3.- Adulto
Tetraníquidos
Colonia de T urticae con telarañas.
Hembra adulta de T urticae
Oligonychus unuguis,
ácaro de las coníferas.
Tarsonémidos
Tarsonémidos: aspecto típico y daños
en ciclamen.
Eriófidos
Aculus cornutus en melocotonero
Individuos de Acalitus
phloeocoptes
en una agalla abierta
DAÑOS
¾Destrucción de las células epidérmicas
vaciando su contenido. Provocando una
disminución de la actividad fotosintética y un
aumento de la evapotranspiración con una
pérdida de humedad general (pérdida de
turgencia).
¾Decoloraciones en hojas como
consecuencia de las picaduras
nutritivas que eliminan las células
epidérmicas cargadas de clorofila
¾Producción de grandes cantidades
de telarañas que envuelven hojas,
yemas y brotes.
¾Aparición de deformaciones, ya que inyectan
substancias tóxicas o crean modificaciones en el
desarrollo del tejido que han picado y donde han
eliminando células.
Daños por tarsonémidos
(deformaciones) en flores de gerbera
Eriophes populi que
produce voluptuosas
agallas en brotes de
chopos
1
2
3
Daños (chamuscadot) por Calacarus
calinatus, ácaro eriófido, en Spataphyllium
Daños por Colomerus vitis, erinosi de la viña
1.- Abultamientos en la parte superior de la hoja
2.- Parte posterior: los abultamientos correspondientes
al reverso en zonas donde proliferan los pelos
hipertrofiados de la propia hoja.
3.- Detalle de la masa de pelos por donde se
desarrollan los ácaros eriófidos.
Manejo y Control
Los ácaros tienen diversos enemigos naturales capaces de mantener a raya sus
poblaciones, por lo cual las medidas de control tienen que dirigirse hacia la mejora
de su empleo.
Medidas culturales: evitar situaciones polvorientas ya que muchas veces
favorecen la explosión de poblaciones de ácaros.
Procurar un buen riego. Las plantas que padecen sed son menos tolerantes a los
daños por ataques de ácaros.
Evitar los excesos de abonados, particularmente del nitrogenado.
Control químico:
Si es necesario tratar se pueden emplear productos selectivos como aceites minerales,
aceite de neem, jabones potásicos... asegurando un buen recubrimiento de toda la planta
y de la parte inferior de las hojas.
El azufre también es un buen producto para el control de ácaros.
(Cuidado porque tanto el azufre como los aceites pueden ser fitotóxicos especialmente
con altas temperaturas. No se pueden mezclar y es necesario dejar pasar 15 ó 20 días
entre tratamientos).
Productos FLOWER para controlar ácaros:
Control Biológico:
Se trata de productos
exentos de materias activas de síntesis química.
Control biológico: los ácaros tienen muchos enemigos naturales que limitan su desarrollo. Entre los más
importantes encontramos: ácaros depredadores, larvas y adultos de diversos insectos.
Ácaros depredadores.
Phytoseilus persimilis ácaro
depredador de T. urticae.
Amblyseius californicus es un
ácaro depredador bien adaptado
a nuestros climas.
Insectos
depredadores.
Las
crisopas
(neurópteros)
son insectos de
fácil
reconocimiento
tanto en
su
estado
adulto
como
en
su
estado larvario.
Larvas de crisopas
Puesta
Las larvas son muy movibles y voraces. En una
hora pueden consumir de 30 a 50 formas móviles
de ácaros.
Chrysoperla
carnea
Pupari
Por lo que concierne a los
antocóridos,
los
del
género
Anthocoris, son los depredadores de
ácaros más activos. Durante
su
desarrollo, una larva de antocórido
puede consumir de 300 a 600 ácaros.
Adulto (arriba) y ninfa
(abajo) de antocórido
Los individuos del género Orius
(antocóridos) no son tan voraces
como los Anthocoris.
Con todo también consumen buen
número de ácaros durante todo su
desarrollo, tanto ninfas (abajo)
como adultos (a la derecha).
Stethorus punctillum es un pequeño
coleóptero (1-2 mm) de color negro. Tanto el
adulto (izquierda) como la larva (derecha) se
alimentan activamente de ácaros.
Se encuentran habitualmente en árboles
frutales y cítricos, pero también en otras
plantas.
Otros depredadores menos
importantes son los míridos
(por ej. Deraeocoris sp, a la
izquierda) y los Aelothrips
(derecha).
COCHINILLAS
COCHINILLAS
Las cochinillas (coccoidea) son insectos
de tamaño pequeño con marcado
dimorfismo sexual: los machos son
alados mientras las hembras mantienen
un aspecto larviforme en su madurez
sexual.
Cabe destacar cuatro familias:
Macho y hembra de Piojo de San José (Quadraspidiotus perniciosus)
que ataca frutales pero también muchas plantas ornamentales
Cóccidos: la hembra forma un caparazón duro, liso o cubierto de ceras (muchas veces parecidos al de
una tortuga).
Pseudocóccidos: la hembra tiene forma oblonga, antenas pequeñas, patas bien desarrolladas y
secreciones harinosas o filamentosas (cochinillas harinosas).
Margaródidos: relativamente grandes y móviles en todos sus estados, con patas y antenas.
Diaspídidos: el cuerpo de la hembra está protegido por una capa rígida abombada (escudo) constituida
por el apilamiento sucesivo de los exuvios y secreciones cerosas.
1
1.- Hembra madura
con ninfas jóvenes a
su alrededor
2
2.- Cuerpo de la
hembra madura
debajo del escudo
protector
3
3.- Larvas recién
nacidas en movimiento
(amarillo) y fijas
(primeros estados)
4
4.- Ninfas de más edad
preparadas para
pasar el invierno
(escudo invernal)
Las hembras, que no presentan nunca alas, tienen un cuerpo aplastado formado por un tegumento con numerosas
glándulas que segregan una especie de cera que sirve de protección contra condiciones ambientales desfavorables o
contra los enemigos naturales. Esta secreción puede ser independiente del cuerpo de la hembra o formar un escudo
protector enganchado.
Unos estiletes mandibulares son las herramientas que hacen servir para penetrar en los tejidos de la planta i succionar la
savia. Los machos tienen un par de alas y no tienen aparato bucal, por la que no se alimentan.
Huevos de Saissetia oleae
bajo el caparazón
Bolsas de huevos de Planoccocus citri
Cóccidos
(lecánidos)
Cochinilla del olivo
Saissetia oleae ataca olivos, cítricos pero también ornamentales (palmeras, nerium, evónimo,
etc). A la izquierda adultos y ninfas. A la derecha huevos y larvas recién salidas.
Cochinilla de la higuera
Pseudoccócidos
Larva saliendo de la
muda
Macho adulto
Colonia en ciprés
Cotonet longispi
Margaródidos
Cochinilla acanalada
Hembra adulta con filamentos cerosos
compactos alrededor del abdomen
Ninfas en hoja
Larva recién salida
Colonia en cítrico
Diaspídidos
Unaspis euonymy
Ataque fuerte. Los machos (de color blanco) se suelen situar
sobre las hojas y las hembras (de color oscuro) en las ramas y
tallos (detalle).
Aspidiotus nerii
Ataque en hoja
y tronco
Macho (abajo) y hembra con huevos
(arriba) con el escudo levantado.
La serpetea de los frutales,
Lepidosaphes ulmi, aparece en
boj, rosales, chopo, ligustre,
cotoneaster...
La cochinilla del pino
Leucapsis sp. se desarrolla sobre las acículas,
fijándose en la parte basal interna.
Daños
-Debilitación de la planta por succión directa de savia.
-Inyección de toxinas que puede hacer aparecer
tumores y malformaciones o decoloraciones en los
tejidos de la planta.
-Formación de abundante melaza negra.
Rama fuertemente atacada con escamas por S. Oleae
(arriba) y Q. Perniciosus (a la derecha).
Negrilla
que se desarrolla
sobre secreciones de
S. olea
Manejo y Control
Es difícil ejercer un buen control de cochinillas sin recorrer
a la intervención de productos químicos.
Eliminar los brotes afectados con la poda.
Respetar los enemigos naturales.
Poner una cinta engomada por las dos caras nos puede
ayudar a detectar la salida de larvas.
Tratamientos: El control tiene que estar encaminado a frenar el desarrollo de la primera
generación y dirigidos a las larvas móviles desprotegidas, por lo que será necesario un
seguimiento de su ciclo para determinar cuando se produce la aparición de las larvas.
Cabe considerar también los aceites minerales, particularmente en tratamientos en parada
vegetativa de la planta.
Productos FLOWER para el control de
cochinillas:
CONTROL BIOLÓGICO
Parasitoides
1
2
Parasitación del piojo de S José por Aphytis:
1.- El adulto, una pequeña avispa, pone los huevos bajo el
escudo. El piojo de S José será el alimento de las larvas
d’Aphytis.
2.- Larva y pupa d’Aphytis bajo el escudo del piojo de S José.
3.- Salida del adulto a través de un agujero.
3
Hembra de Prospaltella perniciosi a punto de
poner huevos en una ninfa de Q
perniciosus.
Depredadores
Agujero de salida de los adultos de
Prospatella perniciosi en
cochinillas macho y hembra de
Q perniciosus
Exochomus quadrispustulatus (adulto) es
un cóccido depredador muy polífago.
MOSCA BLANCA
MOSCA BLANCA
El nombre de mosca blanca se debe a la cubierta harinosa
(de ceras blancas pulverulentas) que cubren las alas y el
cuerpo de estos insectos.
Acostumbran a desarrollarse en grupo bajo las hojas,
haciendo la puesta sobre las más jóvenes y tiernas. En
condiciones de buena temperatura, las poblaciones crecen
rápidamente.
Les especies más frecuentes en nuestra zona en
ornamentales son Trialeurodes vaporariorum y Bemisia
tabaci, muy polífagas. Para alimentarse pican las hojas y
succionan savia. Excretan una gran cantidad de melaza pero
no suelen desarrollar grandes secreciones céreas o
algodonadas.
En cítricos (también laurel o algarrobos) se desarrollan otra
especie de mosca blanca, Aleurothrixus floccosus,
caracterizada por la formación de abundantes masas céreas
algodonadas.
Mosca blanca
algodonera de
los cítricos
(Aleurothrixus
floccosus) y
detalle.
1
En su ciclo reproductivo, las moscas blancas alternan la reproducción sexual con
diversas generaciones de reproducción partenogenética.
1.- Puesta. Los huevos son blanquecinos al principio pero se vuelven oscuros en seguida.
Los huevos se suelen localizar en el reverso de las hojas más jóvenes, depositadas de
forma circular o dispersa según el tipo de hoja.
2
2.- La larva de primer estado tiene patas y antenas y es muy móvil, pero sin abandonar la
hoja. En los estados segundo y tercero ya no tienen patas y quedan fijados en la hoja. Las
excreciones y filamentos céreos van recubriendo su cuerpo.
3.- Llega un momento en que la larva de cuarto estado (3a) no se alimenta más.
Comienza a desarrollarse el adulto dentro del envoltorio pupal. El adulto sale por una
apertura en forma de T (3b).
4.- Recién salido, el adulto es transparente, pero con las patas posteriores se esparce
por todo el cuerpo el polvo harinoso que él mismo produce.
3a
3b
4
Trialeurodes vaporariorum
Colonia de T vaporariorum en hoja
Producen mucha melaza
pero no suelen desarrollar
secreciones
céreas
o
algodonadas.
Es transmisora de diversas
virosis.
Bemisia tabaci
Colonia y pupa de
B tabaci.
Pupa de T vaporariorum (izquierda) ovalada y
blanquecina y de B tabaci (derecha) amarillenta.
Daños
¾Debilita las plantas, deteniendo
el crecimiento.
¾Las heridas en las hojas
producen una reducción de la
actividad fotosintética, amarillean
y caen.
Ataque de T vaporairum en gerbera con
abundante proliferación de negrilla.
¾Secreción de abundante melaza
donde puede crecer la negrilla.
¾Son transmisores de numerosas
virosis.
Decoloraciones en hoja de poinsettia producida por B
tabaci.
Manejo y Control
Medidas culturales: limpieza de malas hierbas
y restos de plantas para eliminar reservorios de
plaga.
Controlar la proliferación de hormigas para
evitar que defiendan las mocas blancas del ataque
de sus enemigos naturales.
Trampas cromotrópicas: utilizar las de color
amarillo. Ayudan a disminuir la cantidad de adultos.
Tratamientos: el control químico es complicado por la gran rapidez con que la plaga desarrolla resistencias a
los insecticidas. Han de ir dirigidos a las larvas neonatas que son las más vulnerables. Es necesario mojar bien el
reverso de la hoja para conseguir cubrir las larvas con el caldo de tratamiento.
Productos FLOWER para el control de mosca blanca:
Control biológico: los enemigos naturales más abundantes son:
1.- Parasitoides: Encarsia (E formosa y E tricolor), Eretmocerus y Prospaltella, parasitoides que suelen depositar
sus huevos dentro de larvas de 2on i 3er estado.
Cuidado porque
otros parasitoides
no vuelven negros
su presa paratisada.
Adulto de E formosa
haciendo la puesta
en una ninfa de
mosca blanca
Larva sana y parasitada
por E formosa (negra)
Grupo de larvas de T vaporariorum
parasitadas por E formosa (de color negro)
y con el agujero de salida del adulto.
Eretmocerus sp parasitantdo
una larva de B tabaci.
2.- Depredadores: coccinélidos, crisopos, míridos,
ácaros fitoseídos.
Orius alimentándose de
larvas de B tabaci.
Larva de crisopa (Chrysoperla sp) devorando
larvas de B tabaci.
Adulto de Delphastus
pusillus, coccinélido
depredador de moscas
blancas.
ENFERMEDADES
FÚNGICAS
OÍDIO
OÍDIO
Enfermedad fúngica típica en muchas plantas
ornamentales (begonia, gerbera, ciclamen, crisantemo),
arbustos (euonim, rosal,
viburnum...) y árboles
(platanero, frutales...), desarrollándose sobretodo en
verano bajo condiciones ambientales de baja humedad.
Los hongos causantes de esta enfermedad pertenecen a
las especies Erisyphe, Microsphaera y Sphaeroteca
entre otras y, en general, los síntomas que provocan son
muy fáciles de reconocer.
Síntomas de oídio en euonym y en
rosal (sobre hoja y capullo floral)
Oídio en hoja de platanero
Esporas
Daños
¾Las hojas y brotes infectados se secan y
caen antes que las sanas, disminuyendo la
capacidad de crecimiento y desarrollo de la
planta, a parte de desmejorar su aspecto
ornamental.
Oídio en rosal:
ataque en brotes y en
hoja produciendo
deformaciones
Oídio en hoja Poinsettia.
Manejo y Control
Medidas culturales: procurar situar las plantas más sensibles
en lugares bien soleados y bien aireados.
Evitar abusos en el abonado nitrogenado.
Cuando sea posible, emplear variedades resistentes (rosal,
euonymus, rododendron...)
Control ecológico: aplicación de productos como azufre,
aceites minerales, aceites de neem, permanganato potásico...
Atención: hay que tener en cuenta que tanto los aceites
minerales como el azufre pueden ser fitotóxicos y más
aplicados a altas temperaturas.
Ataque grave en áster
Control: Aplicaremos los fungicidas preventivos al observar los primeros ataques, cubriendo bien
toda la planta.
Productos FLOWER para el control de oídio:
ROYA
ROYA
Los hongos que ocasionan la enfermedad
llamada roya en plantas ornamentales
pertenecen entre otros a los géneros
Puccinia,
Phragmidium,
Cronartium,
Uromices, Melampsoma... Suelen necesitar
un huésped vivo para producir esporas y
diseminarse.
Royas en rosal: manchas amarillas en la parte superior y póstulas
rojas en la inferior.
Afecta tanto a las hojas como al tallo y prefieren condiciones
ambientales con temperaturas moderadas y alta humedad, con lo cual los
ataques se suelen producir en primavera o en otoño.
Para la germinación de las esporas y su penetración en la planta
necesita gotas de agua. Pero, una vez se ha producido la infección, no es
necesario agua sino que se va desarrollando mientras dure la vida de la
hoja.
Roya en chopo: póstulas en la parte
inferior de la hoja.
Roya
Formación de pústulas (clavel)
Daños
Destrucción de la hoja y el tallo, produciendo graves defoliaciones que afectan
el crecimiento y el desarrollo de las plantas.
Síntomas en hojas de
geranio:
1.- A la izquierda, parte
superior con manchas
amarillentas.
2.- A la derecha, parte
inferior
con
pústulas
polvorientas de esporas
Ataque en hojas de rododendron
Manejo y Control
Medidas culturales: arrancar y extraer plantas y partes
infectadas (recoger las hojas caídas en invierno) para evitar
la diseminación de las esporas y destruirlas (quemar).
Evitar, por ejemplo, plantar demasiado espeso y favorecer
una buena aireación, evitando que las plantas se sequen
deprisa después de regar o llover.
Ofrecer abonados equilibrados.
Utilizar variedades resistentes.
Control químico: fungicidas de síntesis, procurando
alternar las materias activas para evitar resistencias
Procurar tratar por la mañana, a temperaturas moderadas y
sin exposición directa al sol.
Ataque intenso en hojas de clavel
Productos FLOWER para el control de royas:
ANTRACNOSIS
ANTRACNOSIS (MANCHAS FOLIARES)
Estos hongos pertenecen a géneros tan diversos como Ascohita,
Phyllosticta, Colletotrichum, Apiognomia, Diplocarpon,
Glomerella, Gloesporium, Gnomia, Sphaceloma, Discula,
Mycospharaella... están presentes por doquier sobre toda clase
de plantas ornamentales produciendo una sintomatología
similar: las manchas foliares o antracnosis.
La antracnosis se considera enfermedades que suelen aparecer
en general sobre hojas (también en brotes). La característica
común es la aparición de manchas de color oscuro de contorno
bastante definido.
Manchas en hortensia producidas por Ascochyta hydrangea
Manchas en hojas de
rosal D. rosae
La sintomatología común a todos estos hongos suele ser:
- Aparición
de manchas más o menos circulares en el aparato foliar de consistencia dura.
- Manchas que pueden ser de medida pequeña o grande, tienen el contorno bastante
definido y su interior ligeramente deprimido.
-Las manchas se van ennegreciendo y pueden romperse y/o desprenderse y dejar un
agujero en la hoja.
Phyllosticta sp en
hiedra
En orquídea C orchidearum forma
manchas redondas o alargadas.
Síntoma en pensamiento
Síntomas en magnolia
Síntomas en ligustre
Phyllosticta clematides en hojas de clemátide
Antracnosi en hoja
de asplenium
Coniothyrium concentricum en yuca
Manchas producidas por
Mycospharaella opuntiae
en cactácea
Daños
¾Debilitamiento progresivo de la planta debido a una reducción de la
capacidad fotosintética del aparato foliar. Este debilitamiento predispone a las
plantes al ataque de otros patógenos.
¾Las hojas infectadas pueden caer prematuramente y muchas veces, si los
brotes también resultan atacados, hay una defoliación muy importante.
¾Tanto las manchas como la defoliación deslucen el aspecto ornamental de la
planta.
Es necesario retirar las partes dañadas destruyéndolas
y evitando que queden en el mismo lugar y puedan
actuar como incentivo de la enfermedad.
Manejo y control
El control de esta enfermedad, una vez se ha
instalado en la planta, es difícil.
Medidas culturales: retirar
recogiéndolas y eliminándolas.
las
hojas
dañadas,
Efectuar abonados equilibrados y riegos que eviten mojar el
follaje, sobretodo en los momentos de mayor riesgo.
Disponer las plantas de tal manera que estén bien aireadas.
Puede ser muy conveniente sacar hojas y brotes para que el
aire y el sol circulen bien entre las plantas.
Control químico: aplicar fungicidas de forma preventiva
en primavera. (antes de lluvia).
CARACOLES Y BABOSAS
BABOSAS Y CARACOLES
Las babosas y caracoles (moluscos) causan problemas en muchos
jardines y huertos porque se alimentan de toda clase de plantas.
Se mueven resbalando sobre un “pie” musculoso que constantemente
segrega una baba resbaladiza. La mucosidad, una vez seca, es la que
nos puede dar una pista de su presencia.
Su actividad varía mucho entre especies y dentro de una misma clase y
en un mismo individuo de un día para otro. Está más bien
condicionado a los ciclos de temperatura y luz.
En general, se muestran más activos durante la noche y dentro de un
margen de temperaturas (5-25ºC). Por debajo de 3-4º C bajo cero
mueren, pero cuando llegan las épocas de heladas buscan refugio y se
hunden en el suelo.
Helix aspersa
Babosa
maximus
Otro factor clave es la humedad. Sin ésta corren el riesgo de
deshidratarse. Si es baja no pueden producir suficiente mucosa
para desplazarse. En los días secos y calurosos buscan
resguardarse para huir del suelo y de las altas temperaturas.
En periodos de fuerte calor y sequedad, los caracoles se cierran
dentro del caparazón sellándolo con una membrana que les sirve
para pegarse a las paredes, troncos de los árboles, etc...
Pasan el invierno hundidos en el suelo protegidos de las bajas
temperaturas.
Aron sp
Puesta
Individuos jóvenes
Hacen la puesta (entre 100 y 500 huevos en paquetes de 10 a 50) enterrándolos en el suelo o buscando un agujero en
algún lugar protegido. Pueden tener una o dos generaciones al año o necesitar dos años para cumplir una generación.
Daños
¾Consumen tanto tejido vegetal de plantas
vivas como material de plantas muertas.
¾Suelen consumir las partes tiernas, hojas de
plantas herbáceas o frutos maduros
preferentemente localizados cerca del suelo,
así como órganos subterráneos.
Daños con típica presencia de
mucosidad
¾En una sola noche pueden llegar a ingerir
hasta la mitad de su peso.
¾La lengua está dotada de un órgano (rádulo)
como una lima con finísimos dientes que van
erosionando las partes tiernas de las hojas o de
los frutos, donde practica unos agujeros típicos
de contornos suaves que desmejoran las plantas
y los frutos. Daños en
Típico
agujero
en fruto
hoja
Ataque sobre plántula
¾En plantas jóvenes se aprecian lesiones
en hojas, brotes tiernos y pueden llegar a
matarlas.
Fuerte
infestación en
cítricos
Manejo y Control
Es necesaria una combinación de métodos para su control y ser
muy persistentes.
Culturales: evitar los lugares donde puedan resguardarse durante
el día como rocas, tablones, vegetación espesa alrededor de
troncos, ramas muy cercanas al suelo, cubiertas vegetales muy
densas (tipo hiedra...) y retirarlos manualmente de los lugares que
les puedan servir de refugio. Manejar el riego para hacerles un
ambiente más desfavorable (no tan húmedo).
Barreras: en los árboles se pueden colocar bandas de cobre que
resultan repelentes provocándoles como una pequeña descarga
eléctrica en contacto con la mucosa que segregan. Se pueden poner
también bandas encoladas o pintar la base de los troncos con
productos que les resulten cáusticos y abrasivos (sulfato de cobre o
de hierro).
Trampas: colocar cajas o tablones invertidos, bolsas de plástico...
y mejor humedecidos. Las babosas y caracoles irán a buscar refugio
por la noche. De buena mañana es preciso retirarlos. Otra
alternativa es la trampa de cerveza; líquido (o mejor levadura en
fermentación) que atrae poderosamente a estos animales.
Trampa de cerveza
Banda de cobre
Cebos químicos: no provocan la muerte directa por intoxicación sino que les
obliga a una sobreproducción de mucosidad que hace que mueran por desecación
(deshidratación).
CONCLUSIONES
• Manejar bien los parámetros que podemos
controlar pues son muchos los que no controlamos.
• Gestionar bien el control cultural, sobre todo las
podas.
• No olvidar los tratamientos de invierno.
• Intentar alternar materia activas.
• Tratar en las condiciones adecuadas, siguiendo las
recomendaciones del fabricante.
MUCHAS GRACIAS POR SU
ASISTENCIA
SUERTE CON VUESTRO
PARTICULAR MUNDO VERDE
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