RESOLUCION Nº 211/02 En Buenos Aires, a los 14 días del mes de

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RESOLUCION Nº 211/02
En Buenos Aires, a los 14 días del mes de agosto del
año dos mil dos, sesionando en la Sala de Plenario del Consejo
de la Magistratura del Poder Judicial de la Nación, con la
Presidencia del Dr. Juan C. Gemignani, los señores consejeros
presentes
VISTO:
El
expediente
82/99,
caratulado
“Cirulli,
Andrea
Mariel c/ titular Juzgado Comercial Nº 17 - Dr. Eugenio Bavastro
Modet”, del que
RESULTA:
I. Mediante la resolución 163, del 28 de junio del
año 2000, el Plenario de este Consejo de la Magistratura
desestimó la apertura del procedimiento de remoción del Dr.
Eugenio Bavastro Modet, titular del Juzgado Nacional de Primera
Instancia en lo Comercial Nº 17 -oportunamente solicitada por
la Dra. Andrea Mariel Cirulli- y remitió las actuaciones a la
Comisión de Disciplina para que dictaminara si durante la
tramitación de los autos caratulados “Cerámica Chiclana S.R.L.
y otro c/ Banco Tornquist S.A. s/ ordinario”, el magistrado
incurrió en alguna de las conductas reprochables previstas en
el artículo 14 de la ley 24.937 (t.o. por decreto 816/99).
II. En la citada resolución se indicó que los hechos
atribuidos al juez que debían ser materia de investigación por
parte de la citada Comisión, eran los siguientes:
a) Omisión de agregar en forma tempestiva a los autos
un oficio remitido al magistrado por la Comisión de Juicio
Político de la H. Cámara de Diputados de la Nación (cfr.
resultando II, apartado c, y considerando 3º).
b) Desaparición de prueba documental y de escritos,
según la denuncia que se encuentra agregada a fs. 215/217 del
expediente 20-26853/97 de la Corte Suprema de Justicia de la
Nación -Cuerpo de Auditores Judiciales- en el cual, mediante la
resolución 21/00 (fs. 307/310 del expediente citado) el Alto
Tribunal dispuso remitir fotocopias certificadas de las piezas
citadas a la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial
para que esta “ejerza(...) sus facultades de superintendencia
directa” (cfr. resultando IV, apartado g, y considerando 3º).
c) Tramitación de la excusación del juez por una vía
distinta a la prevista en el Código Procesal Civil y Comercial
de la Nación (cfr. resultando II, apartado d, y considerando
4º).
III. Con posterioridad al dictado de la resolución
163/00 de este Consejo, el 13 de octubre del año 2000 la Dra.
Cirulli
introdujo
un
hecho
nuevo
que
surgiría
del
mismo
expediente judicial, la “‘desaparición’ del Libro Mayor al
31-12-86 de contabilidad de Cerámica Chiclana S.R.L.”, del
juzgado a cargo del magistrado cuestionado.
IV. Por resolución 1/01 la Comisión de Disciplina
resolvió ordenar la instrucción del sumario respecto del Dr.
Bavastro Modet y designar Consejero instructor al Dr. Eduardo
D. E. Orio (fs. 237).
V. A fs. 239 se ordenó correr vista de lo actuado al
juez, a los fines previstos en el artículo 14 del Reglamento de
Informaciones
Sumarias
y
Sumarios
Administrativos
para
el
Juzgamiento de las Faltas Disciplinarias de los Magistrados del
Poder Judicial de la Nación. A fs. 241, 244, 251 y 256 se
decidió suspender el trámite de las actuaciones, el cual fue
reanudado el 11 de febrero del año en curso, al haber sido
superados los motivos que dieron lugar a esa determinación.
VI. A fs. 263/270 el Dr. Bavastro Modet presentó su
descargo y ofreció prueba, ordenándose su producción en forma
conjunta con las medidas solicitadas por la instrucción, en
ejercicio de las facultades previstas en el artículo 9 del
citado reglamento (fs. 272/273).
VII. A fs. 293, existiendo prueba pendiente, se
amplió el plazo para su producción por treinta días, a cuyo
término -el 31 de mayo del año en cursocumplidas
todas
las
medidas
probatorias
se
encontraban
ordenadas
a
fs.
272/273.
VIII. En orden a lo dispuesto en el artículo 25 del
Reglamento de Informaciones Sumarias y Sumarios Administrativos
para
el
Juzgamiento
de
las
Faltas
Disciplinarias
de
los
Magistrados del Poder Judicial de la Nación, el Consejero
instructor presentó a la Comisión de Disciplina -el 14 de junio
del corriente año- el informe que resume las conclusiones del
sumario, el cual fue considerado en la reunión celebrada el 25
de junio pasado.
CONSIDERANDO:
Que corresponde analizar cada uno de los cargos
formulados contra el juez, considerando si esas conductas son
pasibles de reproche disciplinario.
a) Omisión de agregar en forma tempestiva a los autos
un oficio remitido al magistrado por la Comisión de Juicio
Político de la H. Cámara de Diputados de la Nación.
En su descargo de fs. 265/270 el Dr. Bavastro Modet
negó en forma expresa “haber omitido intencionadamente el
agregado” del oficio referido a las actuaciones con el fin de
ocultar la existencia de un pedido de juicio político en su
contra, como así también haber “mentido acerca del paradero de
la causa”.
Acompañó copia del citado oficio, librado el 13 de
octubre del año 1998, del cual surge que la Comisión de Juicio
Político de la H. Cámara de Diputados de la Nación sólo le
requirió
“remitir
fotocopia
certificada
del
expediente
caratulado ‘Cerámica Chiclana S.R.L. y otro c/ Banco Tornquist
S.A. s/ ordinario’” y que ese pedido estaba motivado solamente
en el estudio de los autos 134-P-98, sin informarle respecto
del contenido de ese expediente en trámite ante la mencionada
Comisión (fs. 263 -señalado como anexo 1-).
En su contestación, del 15 de octubre de 1998, el
magistrado hizo saber al Presidente de la Comisión de Juicio
Político la imposibilidad de acceder a su pedido por cuanto el
expediente requerido había sido elevado a la Cámara Nacional de
Apelaciones en lo Comercial, el 19 de mayo de 1998, sin que
hasta esa fecha hubiese sido devuelto (cfr. fs. 71).
A
presentado
fs.
por
73/74
la
se
encuentra
denunciante
ante
agregado
la
Comisión
el
de
escrito
Juicio
Político, en el cual manifestó que los autos en cuestión se
encontraban en la Fiscalía Criminal de Instrucción Nº 26. En
atención a lo informado, el 10 de noviembre de 1998, la citada
Comisión solicitó las actuaciones a esa Fiscalía. A fs. 76
consta el oficio de respuesta.
De lo expuesto se observa que el juez contestó en
forma inmediata el requerimiento de la H. Cámara de Diputados
de la Nación y no faltó a la verdad. También se advierte que en
aquel momento no resultó posible agregar ese oficio a las
actuaciones pues no se encontraban en su juzgado, con motivo de
las denuncias que formularon la letrada y su representado.
No advierte entonces la Comisión de Disciplina que el
Dr. Bavastro Modet haya quebrantado sus deberes siendo pasible
de reproche disciplinario, razón por la cual y con respecto a
esta conducta corresponde -con acuerdo a lo propuesto por esa
Comisión (dictamen 57/02)- eximirlo de responsabilidad.
b) Desaparición de prueba documental y escritos.
A fs. 217 del expediente 20-26853/97, tramitado ante
la Secretaría de Auditores Judiciales de la Corte Suprema de
Justicia de la Nación, la Dra. Cirulli acompañó copia de un
escrito presentado -el 29 de marzo de 1999 ante el juzgado del
Dr. Bavastro Modet- en los autos caratulados “Cerámica Chiclana
S.R.L. y otro c/ Banco Tornquist S.A. s/ ordinario”, en el cual
manifestó la existencia de una nueva irregularidad “según surge
de los informes del Sr. Secretario Dr. Raúl Trebino Figueroa a
fs. 1752, de autos, en referencia a escritos foliados como 1721
(86), 1722 (87), 1723 (88), 1724 y dos fojas sin foliar”.
Expresó que tal irregularidad consistía en que esos
escritos y un artículo periodístico, presentados el 29 de marzo
de 1999 “no se hallaban en el expediente cuando el mismo fuera
remitido tanto a la Auditoría de Corte Suprema de Justicia de
la
Nación
como
a
la
Sala
‘B’
de
la
Cámara
Nacional
de
Apelaciones en lo Comercial”, a pesar de haberse ordenado su
agregación por resolución del 24 de noviembre de 1998 (fs.
1752), diligencia que recién fue cumplida el 17 de marzo de
1999 (fs. 1755).
Adujo
penales”
también
ofrecidas
como
la
“desaparición
prueba
por
la
de(...)
parte
causas
demandada
y
solicitó “un informe detallado de toda la documental obrante en
el Juzgado de V.S. y en la Secretaría 33(...), su exhibición a
[esa] letrada en presencia de un escribano para certificar en
caso de faltante de alguna de ellas dicho hecho y su denuncia
a las autoridades penales”.
El expediente 20-26853/97 fue promovido por la Dra.
Cirulli ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, el 26
de septiembre de 1997, solicitando una auditoría al Juzgado
Nacional de Primera Instancia en lo Comercial Nº 17, Secretaría
Nº 33 y “específicamente en el expediente: ‘Cerámica Chiclana
S.R.L. y otro c/ Banco Tornquist S.A. s/ ordinario’”, con
motivo de las demoras en proveer los escritos, la falta de
documentos y fojas, y la remisión reiterada de los autos fuera
del juzgado.
A fs. 217, el 29 de marzo de 1999, amplió su denuncia
y
agregó
copia
del
escrito
aludido
que
presentó
en
el
expediente judicial ese mismo día, el cual es objeto de estas
actuaciones.
Practicada
Secretaría
de
la
Auditores
pertinente
investigación
Judiciales,
y
previo
por
la
informe
del
instructor -Dr. Martín Pablo M. Dondiz- el 28 de marzo del año
2000 la Corte Suprema de Justicia de la Nación dictó la
resolución 21/00 por la cual, teniendo en cuenta que todas las
presentaciones formuladas por la denunciante fueron atendidas
con “actividad jurisdiccional cumplida” y que en ningún caso
medió una mora manifiesta entre cada requerimiento de la parte
actora y su correspondiente providencia, decidió efectuar una
recomendación al magistrado para extremar en lo sucesivo los
cuidados tendientes a evitar la repetición de hechos como el
investigado y remitir a la Cámara Nacional de Apelaciones en lo
Comercial fotocopias certificadas de las constancias de fs.
215/217, del informe de fs. 302/305 y de esa resolución “para
que dicho tribunal tome conocimiento del contenido de estas
actuaciones
y
ejerza,
en
su
caso,
sus
facultades
de
superintendencia directa, con relación a la denuncia formulada
por la letrada denunciante a fs. 217 (art. 118 del R.J.N.)”
(fs. 307/310).
Requeridas por la Comisión de Disciplina a la Cámara
Nacional de Apelaciones en lo Comercial las actuaciones de
superintendencia
caratuladas
“Cirulli,
Andrea
(abogada)
s/
solicitud de auditoría por ante la Corte Suprema de Justicia de
la
Nación” (autos S.1117/00), el citado tribunal de alzada
remitió el expediente S. 780/2002, caratulado “Cirulli, Andrea
(abogada) s/ solicitud de auditoría ante la Corte Suprema de
Justicia de la Nación (S.1117/2000) s/ reconstrucción”, del
cual surge que por resolución de presidencia, del 19 de abril
del año en curso, habiéndose informado que no fueron halladas
las actuaciones S. 1117/00, se ordenó su reconstrucción (fs.
10), la que se tuvo por cumplida el 30 de abril del año en
curso (fs. 34).
Teniendo a la vista copia del citado expediente, a
fs. 27 consta una resolución de presidencia, del 7 de abril del
año 2000, mediante la cual se ordenó remitir las actuaciones a
la Comisión de Disciplina de esa Cámara. El 30 de junio de ese
año (fs. 29) la citada Comisión dictaminó que la decisión de la
Corte Suprema de Justicia de la Nación (resolución 21/00),
dictada en uso de sus facultades disciplinarias, “agotó la
cuestión que aquella motivara”, razón por la cual consideró que
correspondía “tomar debida nota de la Resolución 21/2000 de la
Corte
Suprema
de
Justicia
de
la
Nación
y
archivar
este
cuadernillo”. Por último, mediante la resolución de presidencia
de fs. 34 se dispuso pasar a la Sala “B” las actuaciones, tal
como fue ordenado en el punto VIII del Acuerdo del 12 de julio
del año 2000.
Más allá de lo que resuelva la citada Sala del
tribunal de alzada -actuando como tribunal de superintendenciay teniendo presente que este Consejo de la Magistratura, por
resolución 13/98, ha reafirmado su competencia exclusiva y
excluyente en el ejercicio de la potestad disciplinaria sobre
los magistrados del Poder Judicial de la Nación, el presente
debe
ser
merituado
sin
atribuir
carácter
vinculante
a
la
referida resolución 21/00, o a lo que resuelva la Sala “B” de
la
Cámara
del
fuero,
“irregularidades”
y
examinar
denunciadas
por
estrictamente
la
Dra.
si
las
Cirulli
son
reprochables al Dr. Bavastro Modet.
Los escritos de fs. 1721, 1722, 1723 y 1724 fueron
proveídos
por
el
magistrado
en
forma
inmediata
a
su
presentación y en los tres casos resolvió que se hacía lugar a
la reserva de las actuaciones -tal como lo pidiera la actora“una vez devueltos los autos del Juzgado de Instrucción nº 28,
Secretaría nº 142”. Tanto eso escritos como los alegatos de
ambas partes fueron proveídos en forma inmediata y de acuerdo
con el estado de los autos.
A fs. 1752 el Actuario informó que esos escritos se
encontraban
en
las
carpetas
de
“escritos
para
agregar”
y
“alegatos”. En consecuencia, en la misma fecha -24 de noviembre
de 1998- el juez ordenó su remisión al Juzgado Nacional de
Primera Instancia en lo Comercial Nº 26, Secretaría Nº 52, donde
se encontraban radicadas a esa fecha las actuaciones debido a
la primera excusación del Dr. Eugenio Bavastro Modet, resuelta
el
6
de
noviembre
de
1998.
Además,
dispuso
enviar
la
documentación reservada en el sobre 16.734, otros documentos
que allí se especifican y las causas penales que se dicen
“desaparecidas”.
Cabe
destacar
que
con
motivo
de
la
excusación
referida -fs. 1695/1698- los autos estuvieron radicados fuera
de su juzgado hasta el 17 de marzo de 1999. En esa fecha, una
vez que el juez recibió el expediente, ordenó la agregación de
escritos y alegatos y requirió al Juzgado Comercial Nº 26,
Secretaría Nº 52, la remisión de las causas penales que allí
habían quedado.
El escrito denunciando “irregularidades” y pidiendo
“aclaratoria”,
que
es
materia
del
presente
análisis,
fue
presentado el 29 de marzo de 1999 y proveído en la misma fecha
por el juez, haciendo saber que no correspondía aclaratoria
alguna; que debía estarse a lo resuelto a fs. 1755 (pedido de
remisión de las causas penales al Juzgado Nº 26, Secretaría Nº
52) y que era inexacta la presunta falta de documentación.
De lo expuesto surge que nunca hubo “desaparición” de
causas penales o escritos y que aquellos que se presentaron
cuando
los
autos
despacharon
de
se
encontraban
inmediato
y
se
fuera
del
incorporaron
tribunal
al
se
expediente
inmediatamente después de que fuera recibido en el juzgado a
cargo del Dr. Bavastro Modet.
En consecuencia, la Comisión de Disciplina estima que
el magistrado, en cuanto al cargo que se analiza, no ha
incurrido
en
conducta
disciplinaria,
por
lo
reprochable
que
que
corresponde
amerite
-con
sanción
acuerdo
a
lo
propuesto por la Comisión de Disciplina (dictamen 57/02)eximirlo de responsabilidad.
c) Tramitación de la excusación del Dr. Bavastro
Modet por una vía distinta de la prevista en el Código Procesal
Civil y Comercial de la Nación.
En el considerado 4º de la resolución 163/00 del
Plenario
de
este
Consejo,
se
dispuso
que
la
Comisión
de
Disciplina investigara si el trámite de la excusación planteada
por el juez en los autos de referencia -por una vía diferente
de la prevista en el código de rito- configura alguna de las
faltas disciplinarias previstas en el artículo 14, apartado A),
de la ley 24.937 (t.o. por decreto 816/99).
En
el
artículo
31
del
Código
Procesal
Civil
y
Comercial de la Nación se prevé, para el supuesto de no haber
sido admitida la excusación por el juez que sigue en orden de
turno, la formación de un incidente que será remitido al
tribunal
de
alzada,
sin
que
por
ello
se
paralice
la
sustanciación de la causa.
Recibidos los autos con motivo del rechazo de la
excusación del magistrado, el 16 de diciembre de 1998 el Dr.
Bavastro Modet ratificó su excusación y elevó las actuaciones
originales a la alzada, prescindiendo de la formalidad de
ordenar que -por separado- se formase un incidente.
La
superior
formación
tiene
por
de
incidente
objeto
evitar
para
la
la
elevación
paralización
de
al
la
sustanciación de la causa.
Ahora bien, a la fecha de elevación los autos se
encontraban en la etapa procesal prevista en el artículo 483
del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación y, de
haberse cumplido, hubiere producido los efectos previstos en el
artículo 484 del mismo código, o sea, el cierre de toda
discusión como así también la prohibición de presentar más
escritos. Es obvio que el magistrado excusado no se encontraba
en condiciones de llamar a autos para sentencia hasta tanto se
resolviera cuál era el juez que debía continuar con su trámite,
como así también que la obligación del secretario de agregar
los alegatos y del magistrado de llamar a autos para sentencia,
debían cumplirse de oficio, sin petición de parte, como se
expresa en la norma procesal citada, una vez resuelta esta
cuestión.
De
ello
se
infiere
que
el
envío
de
los
autos
originales al superior para resolver la excusación no importaba
la paralización de la sustanciación de la causa, cuyo trámite
no podía continuar hasta tanto la alzada dirimiera la cuestión
suscitada entre ambos jueces.
Sin perjuicio de ello, debe señalarse que la cámara
resolvió la cuestión en apenas cuarenta días hábiles y que, en
la misma fecha que el Dr. Bavastro Modet recibió de la alzada
los autos -el día 17 de marzo de 1999- ordenó, de oficio y sin
petición de parte, agregar los alegatos. Esa diligencia fue
cumplida en la misma fecha por el actuario, y requirió al
Juzgado Nº 26, Secretaría Nº 52, la remisión de las causas
penales que formaban parte de la prueba documental, a fin de
proceder al llamamiento de autos para dictar sentencia.
De modo tal que calificar de “irregularidad” o de
falta disciplinaria la omisión de formar incidente, en los
términos del artículo 31 del Código Procesal Civil y Comercial
de la Nación, importaría incurrir en excesivo rigorismo formal.
En consecuencia -y de acuerdo con lo propuesto por la Comisión
de
Disciplina
(dictamen
57/02)-
corresponde
eximir
de
responsabilidad disciplinaria al magistrado sumariado respecto
de este punto.
d) Desaparición del Libro Mayor de Contabilidad de
Cerámica Chiclana S.R.L. correspondiente al año 1986.
El 13 de octubre del año 2000 -dictada la resolución
163/00 del Plenario- la denunciante y su representado, Sr.
Jorge Ilvento, se presentaron ante este Consejo y agregaron
copias
certificadas
de
piezas
de
los
autos
caratulados
“Cerámica Chiclana S.R.L. y otro c/ Banco Tornquist S.A. s/
ordinario”, denunciando la “desaparición” del Libro Mayor de
Contabilidad de Cerámica Chiclana S.R.L. al 31 de diciembre de
1986, que había sido ofrecido como prueba documental de la
parte actora (fs. 224/225).
A fs. 226, por Secretaría General, se ordenó agregar
la denuncia a este expediente en trámite ante la Comisión de
Disciplina.
En su descargo el Dr. Bavastro Modet negó que tal
desaparición -de haber existido- pueda serle imputada y, para
probar ese extremo, ofreció la declaración testifical del Dr.
Rafael
Trebino
Figueroa,
actual
Secretario
a
cargo
de
la
Secretaría Nº 33 de su juzgado (fs. 264/270).
La Comisión de Disciplina requirió al Juzgado Nº 26
del
fuero,
Secretaría
Nº
52,
la
remisión
de
fotocopia
certificada de las piezas de autos relacionadas con la presunta
“desaparición”;
recibió
la
declaración
testifical
del
Dr.
Trebino Figueroa y, posteriormente, solicitó copia certificada
de las actuaciones de la causa correspondientes a la demanda,
a
su
contestación
y
a
la
reserva
original
de
la
prueba
documental ofrecida por las partes.
De
las
piezas
relacionadas
con
la
presunta
“desaparición” surge que:
d.1)
El
8
de
octubre
de
1999,
radicadas
definitivamente las actuaciones ante el Juzgado Nacional de
Primera Instancia en lo Comercial Nº 26, Secretaría Nº 52, la
Dra María Elsa Uzal requirió al Juzgado Nº 17 la remisión
detallada de toda la documentación original, anexos, causas
recibidas ad effectum videndi, e incidentes correspondientes a
los autos (fs. 1794).
d.2) El 20 de octubre de 1999 el Dr. Bavastro Modet
remitió la documentación requerida, individualizando cada una
de las piezas que se enviaron (fs. 1798).
d.3)
secretario
El
mismo
informara,
día
La
Dra.
identificara
Uzal,
la
ordenó
que
el
documentación
y
procediera a su reserva (fs. 1800). La diligencia fue cumplida
por el actuario a fs. 1801.
d.4) El 8 de noviembre de 1999 la Dra. Uzal,
haciendo mención de que en el punto VI d) de la demanda (fs. 79
vta.) la actora ofreció como prueba documental y dijo acompañar
el Libro Mayor de Cerámica Chiclana S.R.L. al 31 de diciembre
de 1986, reservado en “sobre nº 15.918”, requirió al Dr.
Bavastro Modet la remisión de ese Libro que no consta entre la
documentación enviada el 20 de octubre de ese año (fs. 1806).
d.5)
El
27
de
diciembre
de
1999
se
reiteró
la
petición, pero haciendo referencia errónea al sobre 19.715,
número que corresponde a uno de los expedientes venidos ad
effectum videndi (fs. 1813).
d.6.) El 7 de febrero del año 2000 se rectificó el
error y se volvió a pedir la remisión del Libro Mayor de
Contabilidad del año 1986, haciendo nuevamente alusión al sobre
15.918 (fs. 1822).
d.7.) El 22 de febrero de ese año el Juzgado Nº 17
informó a la Dra. Uzal que no se había localizado el Libro
requerido y tampoco otra documentación relativa a los autos
(fs. 1837).
d.8) Los días 6 de marzo, 11 de abril y 13 de junio
del año 2000, el Juzgado Nº 26 reiteró el pedido y, en su último
requerimiento, solicitó que se le hiciera saber si se habían
adoptado las medidas necesarias para la localización del Libro
o si se habían labrado actuaciones administrativas por su
eventual desaparición (fs. 1899, 1914 y 1930).
d.9) El 6 de septiembre siguiente el Juzgado Nº 17
contestó a la magistrada que la búsqueda del Libro arrojó
resultado negativo y que no se inició sumario administrativo
(fs. 1977).
El Dr. Trebino Figueroa prestó declaración testifical
a
fs.
292,
reconociendo
como
auténticas
y
ratificando
el
contenido de las certificaciones por él efectuadas a fs. 1824
(12 de noviembre de 1999); fs. 1904 (21 de febrero del año
2000); fs. 1923 (20 de marzo del año 2000); fs. 1939 (24 de
abril del año 2000) y fs. 1752 (24 de noviembre de 1998), de
las cuales surge la individualización de toda la documentación
reservada de los autos y de la inexistencia, en el juzgado y en
la secretaría a su cargo, del Libro de Contabilidad requerido
por
la
Dra.
Uzal,
certificaciones
que
fueron
puestas
en
conocimiento de la magistrada.
Examinadas las actuaciones correspondientes al inicio
de la demanda, a su contestación y al ofrecimiento de prueba
por ambas partes -las cuales se encuentran agregadas a fs. 298
a 336 del presente- surge que:
a) La demanda fue iniciada el 30 de septiembre de
1987, ante la entonces Justicia Nacional Especial en lo Civil
y
Comercial,
y
asignada
al
Juzgado
Nº
12
que
se
declaró
incompetente, remitiendo la causa a la Cámara Nacional de
Apelaciones en lo Comercial.
b) La causa fue asignada al Juzgado Nacional de
Primera Instancia en lo Comercial Nº 17, Secretaría Nº 34,
constando
en
la
nota
de
su
remisión
que
se
adjuntaba
“c/documentos 1 original en 5 carpetas, 2 copias en 10 carpetas
c/2 más”.
c) El 14 de octubre de 1987 el Dr. Juan Carlos Mata
ordenó la reserva de la documentación y, el mismo día, por
secretaría, se dió cumplimiento reservando en el sobre 15.918,
sin
identificar
y
tampoco
detallar,
la
documentación
que
contenía.
d) El punto VI de la demanda (fs. 79 vta. de los
autos) detalla la prueba documental que se ofrece -entre la
cual
figura
el
Libro
Mayor
de
Contabilidad
del
año
1986
(acápite 3-d)- y en el punto VIII “Petitorio”, apartado b) (fs.
82 vta. de los autos) se expresa “(s)e agregue la prueba
documental acompañada, reservándose en Caja de Seguridad del
Juzgado previa constancia y copia en autos”.
e) En su contestación, la demandada también acompañó
prueba documental que según nota de fs. 430 vta. de los autos
(fs.
333
vta.
del
presente
)
se
reservó,
sin
individualización, en el sobre 15.918.
f) El 11 de marzo de 1988 el Dr. Mata resolvió pasar
las actuaciones a la Secretaría Nº 33, a los fines de su
ulterior tramitación. Esa diligencia se cumplió el mismo día,
recibiéndose los autos, el incidente de beneficio de litigar
sin gastos y la “documentación original”.
g) A fs. 443 (fs. 335 de estas actuaciones) la Dra.
Beatriz Rotondaro, a cargo de la Secretaría Nº 33, reservó la
documentación original -sin detallarla- en el sobre 16.734.
En
consecuencia,
en
este
último
sobre
de
la
Secretaría Nº 33 se reservó la documentación que anteriormente
se encontraba en el sobre 15.918 de la Secretaría Nº 34 y que
según constancias de autos fue íntegramente remitida a la
primera de ellas.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación -mediante
la
Acordada
del
14
de
julio
de
1959-
reglamentó
el
procedimiento a seguir respecto de los escritos con los cuales
se
acompañen
documentos.
Éstos,
deben
ser
desglosados
y
reservados y corresponde a los secretarios hacer constar,
mediante nota asentada en el expediente, el cumplimiento de la
disposición. Las partes deberán agregar copia fotográfica o
simple -firmada- de los documentos que presenten, la que se
agregará a los autos en el lugar correspondiente al original.
De la manifestación efectuada por la parte actora en
el punto VIII “Petitorio”, apartado b), se infiere que, en
cumplimiento de lo dispuesto en la Acordada citada, la parte
actora pidió la reserva de la documentación agregada y adjuntó
copia firmada de la documentación que acompañó.
El expediente, junto con la documentación, pasó de la
Justicia Nacional Especial en lo Civil y Comercial a la Cámara
Nacional de Apelaciones en lo Comercial; luego al Juzgado
Nacional de Primera Instancia en lo Comercial Nº 17, Secretaría
Nº 34 y posteriormente a la Secretaría Nº 33 del mismo juzgado,
cambiando en este caso el número de sobre de documentación
reservada al correlativo de la Secretaría Nº 33.
Nunca se individualizó la documentación, agregada por
las partes y reservada, hasta el ulterior pase definitivo de
los autos al Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo
Comercial Nº 26, individualización efectuada el 20 de octubre
de 1999.
En
el
supuesto
de
que
la
actora
hubiera
dado
cumplimiento efectivo a la acordada del 14 de julio del año
1959 -tal como lo afirma en la demanda- y en el caso de haber
“desaparecido”
hubiera
el
documento
mencionado,
su
subsanado
cualquier
irregularidad
reconstrucción
cuya
certeza
e
imputabilidad al juez denunciado no ha sido suficientemente
acreditada. Corresponde en consecuencia -y de conformidad con
lo propuesto por la Comisión de Disciplina (dictamen 57/02)eximir de responsabilidad al magistrado por este hecho que se
le atribuye.
Por ello,
SE RESUELVE:
1º) Eximir de responsabilidad al Dr. Eugenio Bavastro
Modet, titular del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo
Comercial Nº 17, por las conductas que se le atribuyen en el
presente sumario (artículo 27, inciso a, del Reglamento de
Informaciones
Sumarias
y
Sumarios
Administrativos
para
el
Juzgamiento de las Faltas Disciplinarias de los Magistrados del
Poder Judicial de la Nación).
2º)
Notificar
a
la
denunciante
y
al
magistrado
denunciado, y archivar el expediente.
Regístrese.
Firmado por ante mí, que doy fe.
Fdo.: María Lelia Chaya - Angel F. Garrote - Juan C. Gemignani
- Juan M. Gersenobitz - Ricardo Gómez Diez - Margarita A.
Gudiño de Argüelles - Claudio M. Kiper - Diego J. May Zubiría
- Eduardo D.E. Orio - Miguel A. Pichetto - Humberto Quiroga
Lavié - Marcelo Stubrin - Pablo G. Hirschmann (Secretario
General)
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