El desierto de Altar, en el noroeste de México, es uno de

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RUTA TURÍSTICA: LA GENTE DEL DESIERTO Y SUS MISIONES
ESTADOS UNIDOS
Desierto de Altar
Sonoyta
El Pinacate
Quitovac
Puerto
Peñasco
San Felipe
BAJA
CALIFORNIA
Nogales
Caborca Tubutama
Altar
El Pitiquito
SONORA
Hermosillo
CHIHUAHUA
Guaymas
BAJA
CALIFORNIA
SUR
Santa Rosalía
A Sta. Rosalía
SINALOA
CIRCUITO 1 DESIERTO DE ALTAR Y EL PINACATE: DOS MUNDOS
PUERTO PEÑASCO
A solo 100 km. de la frontera con el Estado de Arizona y enclavado en uno de los
más inhóspitos desiertos, encontramos largas playas de fina arena y un
impresionante desarrollo turístico en la parte norte del Mar de Cortés.
Lo espectacular del entorno en Puerto Peñasco, lo hace uno de los sitios más
interesantes para descubrir el hechizo y misterio de esta región de nuestro país.
Las actividades en Puerto Peñasco no tienen límite, desde pasear por las bellas
playas, nadar en sus aguas tranquilas o simplemente tomar un descanso
admirando un bello atardecer.
Las playas de Puerto Peñasco con tantos kilómetros de arena limpia y aguas
templadas, son sin duda el mayor atractivo para el visitante. en ellas se puede
practicar el jet ski, paseos en bote, pesca, veleo, o simplemente dar un relajante
paseo por la arena.
Además existen varios sitios ideales para la pesca deportiva, buceo y
snorkeling ya que se ubica en uno de los principales golfos del mundo, siendo
dueño de una enorme biodiversidad de especies marinas.
EL PINACATE Y EL GRAN DESIERTO DE ALTAR
El desierto de Altar, en el noroeste de México, es uno de los más áridos del
planeta, con dunas enormes. Es tierra del sol. Pero también ahí puede haber
sorpresas, desde pequeñas hormigas hasta el viento negro, ese del que, dicen,
nadie puede salir con vida.
El Pinacate y Gran Desierto de Altar, en contra de lo que muchos imaginan, es un
lugar con abundante vida, donde el hombre actual utiliza el conocimiento y las
prácticas empleadas durante milenios por los grupos indígenas que han habitado
la región.
En la base de las dunas, de casi 100 m de altura, iniciamos el ascenso. Al avanzar
y volver la vista atrás, hacia el naciente sol, sus rayos matutinos a contraluz hacen
que la arena adquiera un brillante color blanquecino. En la cima las formas son
infinitas, y las difusas líneas se extienden como costillas y lomos que se
entrelazan, creando hermosas fantasías de color dorado. En la distancia, hacia el
norte, el paisaje lo forma la silueta del volcán Santa Clara o El Pinacate, con sus 1
200 msnm, mientras que hacia el oeste se continúa el extenso mundo arenoso del
Gran Desierto de Altar, y hacia el sur se advierte la delgada línea del Mar de
Cortés.
Recorrer esta área protegida de 714 556 ha, es relativamente fácil, sólo debemos
registrarnos con los guardaparques en la entrada de la reserva, ya que se trata de
una zona extensa y es mejor que se sepa por dónde andan los visitantes. El
acceso principal y las oficinas de la reserva se encuentran en el ejido Los
Norteños, junto a la carretera Sonoyta-Puerto Peñasco, a la altura del km 52.
Cerca de ahí está la más notable atracción de la reserva: los conos y cráteres
volcánicos, entre los que destacan El Elegante, El Tecolote y el Cerro Colorado.
Para conocer estos sitios, de aspecto casi lunar, es necesario transportarse en un
vehículo adecuado; preferentemente en camioneta.
El camino pedregoso está rodeado de cardones, sahuaros, choyas y arbustos de
mezquite, palo verde y palo fierro. En el trayecto se pueden apreciar flujos de lava
y oscuras rocas que adquieren formas caprichosas; en la distancia sobresalen las
elevaciones y conos truncados de volcanes extintos, como el Cerro Colorado,
cuya tonalidad rojiza se refleja en la parte inferior de las nubes cercanas.
Desde el punto de vista geológico, ésta es un área impactante, con sus decenas
de cráteres volcánicos, extrañas estructuras rocosas y restos de lava que cubren
grandes superficies. Atravesada por varios caminos rústicos, esta región del
Desierto Sonorense conocida como El Pinacate, debe su nombre, según algunos,
a un diminuto escarabajo de intenso color negro que abunda en estas tierras; pero
otra versión muy aceptada refiere la semejanza del perfil de la sierra Santa Clara
con el mencionado insecto.
Quizás el principal atractivo de aquí sea el cráter El Elegante, el más visitado de
todos porque los vehículos pueden llegar casi hasta su borde. Desde la cima se
observan con claridad sus 1 600 m de diámetro y los 250 m de profundidad de su
enorme hueco central. Para llegar hasta él es necesario recorrer 25 km de buen
camino rústico; a escasos 7 km de ahí está el cerro El Tecolote, y el Cerro
Colorado a menos de 10 km. Durante el trayecto puede uno encontrar
correcaminos, palomas, halcones, serpientes, liebres, coyotes y venados, e
incluso, algunas veces, cerca de las sierras, es posible ver al borrego cimarrón y al
berrendo, los cuales tienen aquí un refugio seguro.
Igual que en las dunas, es indispensable mantenerse dentro de las rutas
establecidas, porque al alejarse de éstas se puede uno extraviar o afectar
especies vegetales únicas o los restos arqueológicos de los indígenas pápagos,
quienes desde hace miles de años han atravesado esta región en su
peregrinación rumbo al Mar de Cortés y han dejado numerosas evidencias de su
paso por la zona, como puntas de flecha, restos de cerámica y pinturas plasmadas
en las rocas.
El Desierto Sonorense, que ocupa más de medio estado y es compartido por
Arizona, California e islas del Mar de Cortés, es uno de los cuatro más importantes
de Norteamérica y sobresale como el más complejo por su biodiversidad e
impactante geología. Es un ecosistema joven que terminó de contraerse y
expandirse con la última glaciación, hace unos diez mil años, y se dice que es un
desierto subtropical por su variada flora, donde El Pinacate destaca por sus casi
600 especies vegetales registradas.
CIRCUITO 2: PAPAGOS Y MISIONES DEL PADRE KINO
PUERTO PEÑASCO
A solo 100 km. de la frontera con el Estado de Arizona y enclavado en uno de los
más inhóspitos desiertos, encontramos largas playas de fina arena y un
impresionante desarrollo turístico en la parte norte del Mar de Cortés.
Lo espectacular del entorno en Puerto Peñasco, lo hace uno de los sitios más
interesantes para descubrir el hechizo y misterio de esta región de nuestro país.
Las actividades en Puerto Peñasco no tienen límite, desde pasear por las bellas
playas, nadar en sus aguas tranquilas o simplemente tomar un descanso
admirando un bello atardecer.
Las playas de Puerto Peñasco con tantos kilómetros de arena limpia y aguas
templadas, son sin duda el mayor atractivo para el visitante. en ellas se puede
practicar el jet ski, paseos en bote, pesca, veleo, o simplemente dar un relajante
paseo por la arena.
Además existen varios sitios ideales para la pesca deportiva, buceo y
snorkeling ya que se ubica en uno de los principales golfos del mundo, siendo
dueño de una enorme biodiversidad de especies marinas.
SONOYTA
Pequeña localidad y cruce fronterizo con Estados Unidos, en donde se encuentra
el Museo San Marcelo de Sonoydag; que nos brinda la ocasión de hacer turismo
cultural y apreciar, mediante exposiciones temporales, una rica muestra de los
vestigios arqueológicos y antropológicos encontrados en la región, asimismo, se
pueden admirar antiguas piezas de arte sacro, objetos de uso comun y aprender la
biodiversidad de la zona.
En el rancho El Cubabi, se han encontrado muestras de petroglifos y pinturas
rupestres, el lugar es excelente para actividades ecoturísticas; y se puede
practicar el camping, escalada, rappel y avistamiento de aves.
A 34 kms. de Sonoyta, por la carretera 2 a Caborca, se encuentra la población de
Quitovac, en donde se puede tener la experiencia de convivir con una de tribus
mas tradicionales del estado de Sonora y se puede visitar la Laguna de Quitovac
que es un ojo de agua en medio del desierto, que se alimenta de manantiales y es
considerado sagrado por los Papagos.
CABORCA
Esta población fue conocida como Misión de la Purísima Concepción de Nuestra
Señora de Caborca. En 1857 sirvió como bastión militar en la batalla contra los
filibusteros.
En los cerros que rodean esta población se pueden observar petroglifos que
representan animales, figuras humanas, grecas, laberintos, figuras geométricas,
cuerpos celestes y probablemente olas de mar o símbolos acuáticos.
Caborca forma parte de la ruta del Padre Kino, y podemos disfrutar de
edificaciones de interés histórico. como: el Templo Histórico de Pueblo Viejo, el
Cerro Prieto, La Calera, El Bízani, cerro El Nazareno, salina La Cascarita y el
paraje Las Ollas.
Tubutama en él se encuentra la misión de San Pedro y San Pablo de Tubutama,
siendo el monumento colonial más hermoso del Estado. El antiguo hogar de Kino
fue reconstruido y hoy es un pequeño museo que posee una interesante y valiosa
exhibición de figuras religiosas, tazas sagradas, ornamentos y otros artefactos
pertenecientes a la vieja misión.
EL PITIQUITO
Era conocido como San Antonio de Pitiquito, derivada de la lengua pima y significa
“entre dos ríos”. La ciudad es dominada por la iglesia de San Diego Pitiquito,
construida en el siglo XIX. Hoy, los artesanos de Pitiquito fabrican finos productos
de cuero, principalmente para la exportación.
En el camino de Pitiquito a Tubutama están las poblaciones de Altar, Oquitoa, y
Átil, antiguas visitas de las Misiones del Río del Altar, establecidas también por el
Padre Kino.
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