UNIVERSIDAD DE CUENCA FACULTAD DE JURISPRUDENCIA, CIENCIAS POLITICAS Y SOCIALES ESCUELA DE DERECHO TESIS PREVIA A LA OBTENCION TITULO DE “DOCTORA JURISPRUDENCIA Y ABOGADA DE TRIBUNALES DE LA REPUBLICA ECUADOR”. DEL EN LOS DEL TEMA: “ANALISIS JURIDICO DE LA PRESCRIPCION EN LA LEGISLACION ECUATORIANA”. AUTORA: JOHANNA JAMILETH GUEVARA SALINAS DIRECTOR DE TESIS: DR. MAX COELLAR ESPINOZA CUENCA - AZUAY - ECUADOR 2004 DEDICATORIA Esta tesis va dedicada a mi mami Carmen que ha sido la persona que siempre me ha apoyado en todas mis decisiones, y gracias a ella, por sus consejos he llegado a ser una profesional. A mi hermano Byron que luche siempre por sus sueños y que no se desmorone por los obstáculos que se le atraviesen en el camino. -2- AGRADECIMIENTO Agradezco a mi padre, ya que gracias a su esfuerzo, me brindo los medios necesarios para culminar mi carrera. A mí enamorado Javier que es una persona muy especial, quien estuvo junto a mí, esforzándonos por obtener nuestro sueño, ser unos profesionales. -3- RESPONSABILIDAD DE LA TESIS La responsabilidad por los hechos, ideas y doctrinas expuestos en esta tesis corresponde exclusivamente a la autora. La autora. -4- INTRODUCCION Como introducción a este análisis, señalaremos que la prescripción constituye una de las instituciones más discutidas e importantes en la legislación civil; pero de cierta forma las personas consideran que la prescripción solo opera en relación a la perdida de sus bienes; pero no han tomado en cuenta que la prescripción en nuestro sistema de derecho, esta regulado de una manera diferente en sus diversas ramas; por ejemplo: en el Derecho Civil se dan dos tipos de prescripción por un lado tenemos la prescripción adquisitiva y extintiva; en lo Laboral tenemos la prescripción de acciones provenientes de actos y contratos así como también prescripciones especiales que tienen una duración prácticamente corta; en lo Penal la prescripción esta establecida en cuanto a la acción penal que se ha propuesto en razón de cometido un delito, pero tomando en consideración si se ha iniciado o no el enjuiciamiento de ese delito; en el ámbito mercantil, el código de comercio establece, que los casos de prescripción no determinadas en dicho código se tendrá como norma supletoria al Código Civil. Todo esto ha generado confusión dentro de quienes ejercen la profesión de abogados e incluso personas ajenas al derecho, han interpretado a su modo de ser esta institución que data desde la época romana; la prescripción en la legislación ecuatoriana debe entendérsela desde un doble punto de vista: como un medio de extinción de la obligación y por supuesto como un medio extinción de la acción. Es por esta razón que se debe consagrar un especialísimo interés al estudio de las principales ramas del Derecho para saber cuando -5- prescriben sus disposiciones, lo que desgraciadamente no se pone atención entre nosotros. Esta una de las razones por la que hayamos escogido este tema, para poder aplicar eficazmente esta institución, pero ante todo despejar serias dudas, que se han venido generando, a raíz, de la irracional forma de cómo conciben algunos la prescripción. Por último creemos que con ciertas limitaciones, realizare un reducido y documentado estudio sobre este interesante tema. -6- CAPITULO I GENERALIDADES DE LA PRESCRIPCION -7- RESEÑA HISTORICA DE LA PRESCRIPCIÓN.- Es la usucapión un modo de adquirir la propiedad donde mejor se manifiesta el aspecto práctico del derecho cuyas soluciones deben consultar las conveniencias de la colectividad. La usucapión fue introducida, dice Gayo, por el bien público y para que el dominio de algunas cosas no fuera por largo tiempo y, casi siempre incierto. Pues la usucapio es la adquisición de la propiedad por una posesión prolongada como la define Modestino: “Usucapio est adjectio dominii per continuationem possessionis temporis lege definiti”. En el Derecho Primitivo la usucapión solo se aplicaba a los fundos de propiedad romana; por lo tanto, los provinciales escapaban a su régimen, hallándose sometido a la praescriptio longi temporis. Las leyes, sobre todo las XII Tablas, habían establecido las condiciones de la posesión para llevar a la usucapio: a) El poseedor debía tener el commercium; b) La cosa usucapida debía ser romana (los fundos provinciales no pueden ser usucapidos); prohibiéndose, además, la usucapión de las cosas adquiridas con violencia o robadas (lo primero, por disposición de la Ley de las XII Tablas y lo segundo, por las leyes Julia y Plautia), las cosas mancipi vendidas por la mujer sin autorización del tutor, el hombre libre, las cosas sagradas y religiosas, el confinium y, en general, todo lo que no puede ser enajenado. Dos observaciones: es posible que en su origen la usucapio solo se aplicara a las res mancipi y que la disposición atribuida a las XII Tablas sobre res furtivae, sea, en verdad, obra de la ley Atinia. c) También se exigió buena fe, requisito que, posiblemente, importaba lo mismo que el justo titulo. Y es probable que originariamente no se los requiriera. -8- En cuanto al tiempo, la Ley de las XII Tablas exigió dos años de posesión consecutiva para los inmuebles (res soli) y uno para los muebles. Es que en el fondo, la usucapión, por lo general, transformaba la propiedad bonitaria en quiritaria en las dos hipótesis frecuentes que son fuentes de la primera: un modo no civil de transmitir la propiedad, y transferencia de quien no tuviera el commercium, lo que explica el plazo breve. Para los fundos provinciales, sobre los cuales no era posible la propiedad quiritaria, se había creado, sin embargo, una defensa eficaz: la longi temporis praescriptio cuya mención mas antigua se halla en un rescripto de Severo y Caracalla del año 199 conservados en unos papiros de hallazgo relativamente reciente, aunque aludida como praescriptio longae possessionis. Ella importaba una excepción contra las acciones reales, la que prosperaba justificándose la posesión del fundo reclamado por medio de éstas, durante diez años entre presentes o veinte entre ausentes. Si bien no hacia adquirir la propiedad como la usucapión, en cambio extinguía todas las cargas reales que afectaban a la cosa, efecto que no tenia la institución quiritaria. Caracalla extendió la defensa a los muebles; y, Diocleciano, a los fundos itálicos. En el Derecho Imperial se fusionaron ambas instituciones y los siguientes principios dominan en el Derecho de Justiniano: ¦ Res habilis, donde están excluidas las cosas que se hallan fuera del comercio y como los principios antiguos relativos a la usucapión aún se mantienen vigentes en cuanto no han sido materia de derogación, todas las cosas inhábiles según el derecho anterior, continúan siéndolo. Además el derecho imperial ha ampliado las excepciones y así son imprescriptibles los bienes de los hijos de un matrimonio anterior, cuando sus padres han -9- contraído nuevas nupcias, mientras se mantenga la patria potestad; los bienes del peculio del hijo, etc.; ¦ Titulus; es decir, una justa causa. Lo constituye un acto jurídico real o imaginario (pero admitido como existente por el poseedor) capaz de transmitir la propiedad. El Libro XLI del Digesto contiene diversos títulos cuyas rúbricas son otras tantas justae causae: pro emptore (compra); pro herede (como heredero); por donato (como donado); pro derelicto (como abandonado); pro legato (como legado); pro dote (como dote) y pro suo (como propio), hipótesis, esta ultima, que comprende una causa general. El título putativo; es decir, aquel legalmente inexistente, pero que el poseedor cree valido, será o no eficaz para usucapir de acuerdo a las circunstancias e igualmente, el título nulo. Pero el error de derecho permite la usucapión; tal es la opinión de Paulo y Próculo; ¦ Fides, esto es, buena fe, respecto a la propiedad de la cosa que debe existir al comenzar la prescripción. La mala fe posterior no perjudica: mala fides superveniens non nocet. En la adquisición de la propiedad hecha por un representante es, por regla general, la buena o mala fe del principal la que se tiene en cuenta. Pero “si un esclavo tuyo compró a nombre del peculio una cosa que se sabe que es ajena, aunque tú lo ignoras no lo usucapirás”, dice Paulo, pues aquí el esclavo ha actuado como administrador del peculio en el cual su persona y su voluntad, deben ser tomadas en cuenta; ¦ Possessio, o mejor dicho continuidad de ella. Sin embargo, quien entrega una cosa en prenda puede continuar su usucapión, no obstante la posesión que de ella detenta el acreedor prendario. - 10 - La interrupción importa la pérdida de lo ganado anteriormente mientras que la suspensión solo detiene el curso del tiempo necesario para usucapir, pero permite sumarlo cuando desaparece su causa. Hay interrupción de la posesión, y por lo tanto, de la usucapio, cuando el poseedor es expulsado del bien poseído (usurpatio naturalis), o es demandado civilmente u objeto de una protesta ante la autoridad pública (usurpatio civilis) lo que no ocurría en la antigua usucapio del derecho civil en estos dos últimos casos, pues continuaba corriendo. La suspensión está dominada por el principio “contra non valentem agere non currit praescriptio”, es decir, que la prescripción no perjudica a quien no puede accionar, como le ocurre a los pupilos, a los menores de veinticinco años para las acciones temporarias, a la mujer respecto de los bienes dotales, a los acreedores de una herencia mientras no venza el plazo para deliberar o hacer inventario. ¦ Tempus, la modificación de Justiniano en cuanto al tiempo es la siguiente: diez años entre presentes (es decir, cuando son habitantes de la misma provincia) y veinte entre ausentes para los inmuebles, y tres años para los muebles, prescripción a la que se reserva el nombre particular de usucapio. El nuevo poseedor puede sumar su posesión a la anterior de acuerdo con estas reglas: si se trata de un sucesor a título particular puede unirla a la de su autor lo que hará, desde luego, si tienen buena fe, tanto uno como otro. Así lo resolvió Justiniano. Si, por el contrario, hubiera recibido la cosa de un poseedor de mala fe, puede sin embargo, comenzar a poseerla de buena fe por su parte. Un sucesor universal, como lo es el heredero, continúa poseyendo de buena o de la mala fe, según lo fuera la posesión del difunto, con prescindencia de la de aquél. - 11 - Los efectos de la prescripción en el Derecho de Justiniano se acuerda algo más que una excepción; es también un modo de adquirir el dominio y hace nacer, a favor de quien ha usucapido, la acción reivindicatoria. Excepcionalmente puede usucapirse sin que se cumplan los requisitos indicados. Además del caso del propietario bonitario, que por usucapión va a obtener el dominio quiritario, y cuya buena fe al respecto no existe, era, en el antiguo derecho la usucapio pro herede y la usureceptio; en el nuevo, las hipótesis que beneficia la prescripción de treinta años. La usucapio pro herede, que Gayo califica de deshonesta (improba) la efectúa una persona a título de heredero de las cosas de la herencia y ella se cumple aunque medie mala fe. Derecho tan extraordinario (aunque tenía un propósito atendible: obligar al heredero a aceptar rápidamente la herencia) no podía subsistir. Por eso fue poco a poco reduciéndose su campo de aplicación: Juliano la negó al depositario, al comodatario y al colono, pues “causam possessionis neminem mutare potest”; un senadoconsulto que produce Ulpiano, la declara ineficaz frente a la petición de herencia legitima y, finalmente, Marco Aurelio califica de delito el despojo de herencia (expilatae hereditatis). En cuanto a la usureceptio era una usucapión cumplida por el antiguo propietario de una cosa y que no requiere ni justo titulo, ni buena fe. Se recuerdan dos hipótesis: la usureceptio fiduciae, que es la que efectúa aquel que obtiene la posesión de una cosa que anteriormente había enajenado fiduciariamente; y, la usureceptio ex praediatura, cuando un inmueble que ha sido vendido por el Estado, a fin de cobrar un crédito a su favor que garantizaba, vuelve a estar en posesión del deudor ejecutado, cuya propiedad recobra después de dos años. La usucapión extraordinaria, longissimi temporis praescriptio, fue acordada por Justiniano aunque el poseedor careciera de justo titulo, pero procediera de - 12 - buena fe, permitiéndole, llegado el caso, la deducción de la reivindicatio. Se adquiere después de treinta años, sean los bienes muebles e inmuebles, y corre tanto entre presentes como entre ausentes. Los bienes públicos, imperiales, de la Iglesia y de los piae corpora, se prescriben a los cuarenta años. La determinación particular del momento inicial de esta prescripción para los bienes dotales y los bona adventicia importaba prolongarla. En cuanto a las cosas fuera del comercio quedan excluidas de esta prescripción; pero, por el contrario, la sufren las cosas robadas. El poseedor de mala fe, luego de la famosa constitución de Teodosio, puede invocar la prescripción después de treinta años, mas no adquiere la propiedad ni puede deducir ulteriormente la acción reivindicatoria. En otras palabras, cuando hay buena fe, puede adquirirse al cabo de treinta años el derecho a deducir la acción reivindicatoria; cuando media mala fe, solo se puede oponer una excepción.1 CONCEPTOS DE PRESCRIPCION.- La palabra prescripción deriva de las voces latinas “prae scriptio”, escritura delante, consistente en un mero recurso judicial. En el Diccionario de Derecho Usual de Guillermo Cabanellas nos define a la prescripción como “Consolidación de una situación jurídica por efecto del transcurso del tiempo; ya sea convirtiendo un hecho en derecho, como la posesión o propiedad; ya perpetuando una renuncia, abandono, desidia, inactividad o impotencia”.2 En el Diccionario Razonado de Legislación y Jurisprudencia de Joaquín Escriche define a la prescripción como “Un modo de adquirir el dominio de una 1 Arias José Prof.: “Manual de Derecho Romano”, Editorial Guillermo Kraft Ltda., Buenos Aires, 1941. Guillermo Cabanellas: “Diccionario de Derecho Usual”, Bibliográfica OMEBA, Tomo III, Buenos Aires, 1968. 2 - 13 - cosa o de libertarse de una carga u obligación mediante el transcurso de cierto tiempo y bajo las condiciones señaladas por la ley”.3 Nuestro Código Civil en su artículo 2416 define a la Prescripción como “un modo de adquirir las cosas ajenas, o de extinguir las acciones y derechos ajenos, por haberse poseído las cosas, o no haberse ejercido dichas acciones y derechos, durante cierto tiempo, y concurriendo los demás requisitos legales. Una acción o derecho se dice que prescribe cuando se extingue por la prescripción”.4 Como se observará de inmediato, esta definición que abarca las dos forma de prescripción o las dos instituciones -usucapión y prescripción extintiva- se formula con la perspectiva de la íntima vinculación existente entre ambas: la extinción de un derecho, produce el surgir de un derecho. Pero al mismo tiempo, no se trata de un traspaso o transmisión de derechos. Por esto, generalmente, se admite que es un modo originario de adquirir, y no un modo derivativo.5 REGLAS RELATIVAS DE LA PRESCRIPCION.- Nuestro Código Civil nos da algunas reglas de carácter general, que son aplicables a ambas prescripciones, estas reglas se reducen a tres: 1. Necesidad de alegar la prescripción; 2. Renuncia de la prescripción; y, 3. Personas que pueden prescribir y contra las cuales se puede prescribir. c NECESIDAD DE ALEGAR LA PRESCRIPCION, se sigue la doctrina generalizada, que exige la declaración judicial expresa y a petición de parte 3 Escriche Joaquín: “Diccionario Razonado de Legislación y Jurisprudencia”, Tomo IV, Editorial Temis, Bogota – Colombia, 1991. 4 “Código Civil”, Editorial Corporación de Estudios y Publicaciones, Quito-Ecuador, 2001. 5 Larrea Holguín Juan Dr.: “Derecho Civil del Ecuador”, Editorial Corporación de Estudios y Publicaciones, Tomo VII, Quito-Ecuador, 1987. - 14 - interesada. El artículo 2417 lo afirma terminantemente: “El que quiera aprovecharse de la prescripción debe alegarla. El juez no puede declararla de oficio”. Alessandri nos dice: “La razón de esta disposición es clara y no hace sino confirmar el principio general de que el juez debe obrar a petición de parte y solo excepcionalmente por iniciativa propia. La otra justificación de la necesidad de alegar la prescripción, radica en la posibilidad de que ésta encubra un acto ilícito. El legislador, haciendo cargo de esta circunstancia, coloca al individuo en situación de analizar, dentro de su fuero interno, si debe o no acogerse a la prescripción que lo favorece, porque bien puede que “el procedimiento repugne al que poseía la cosa ajena y lo sabía o lo sabe luego””.6 Fuera del ámbito civil si hay casos en que el juez puede declarar de oficio la prescripción: principalmente en el Derecho Penal, cuando la acción o la pena han prescrito y en el campo del Derecho Procesal, en algunos casos de caducidad que participan del carácter prescriptivo. Ahora bien, se ha discutido si la declaración judicial puede obtenerse solamente mediante la excepción opuesta a una demanda, o también mediante acción presentada para pedir directamente la declaración de la prescripción. La jurisprudencia de nuestro país, dudó y se manifestó indecisa en sus orígenes sobre este punto, pero se ha afirmado progresivamente en los últimos treinta o cuarenta años y ahora no queda duda alguna de que la prescripción se puede proponer no solo como excepción sino también como acción.7 6 Alessandri-Somarriva-Vodanovic, “Curso de Derecho Civil”, Editorial Nascimiento S.A., Santiago de Chile, 1974. 7 Dr. Juan Larrea Holguín: “Derecho Civil del Ecuador”, Editorial Corporación de Estudios y Publicaciones, Tomo VII, Quito-Ecuador, 1987. - 15 - d RENUNCIA DE LA PRESCRIPCION, según el articulo 11 del Código Civil, podrán renunciarse los derechos conferidos por las leyes, con tal que solo miren al interés individual del renunciante, y que no esté prohibida su renuncia. De este solo artículo ya se desprende que para estudiar la renuncia en la prescripción debemos hacer una diferencia, según que la prescripción se haya cumplido o no; en otros términos, según que el plazo de la prescripción haya corrido íntegramente o no. En el primer caso, mientras la prescripción no se cumple, no estamos en presencia de un derecho individual, porque la prescripción no esta establecida en el solo interés individual sino el interés total de la colectividad. De aquí que la prescripción no pueda renunciarse antes de que se cumpla el plazo. Si no fuera así, la renuncia de la prescripción seria una cláusula común en todos los contratos; no habría acreedor que no exigiera al deudor la renuncia anticipada de la prescripción. En esta forma la institución desaparecería, y no prestaría la utilidad que ahora proporciona. Pero desde el momento en que la prescripción ha sido ya cumplida, la situación cambia por completo: de un derecho establecido en el interés general, se transforma en un derecho de interés particular y la ley autoriza expresamente la renuncia de la prescripción. (Art. 2418) En ciertos casos, la prescripción puede encubrir mala fe y el legislador da al individuo de conciencia cabal la oportunidad de renunciar a ella una vez cumplida. 8 Según el articulo 2418 del Código Civil, la prescripción puede ser renunciada expresa o tácitamente; pero sólo después de cumplida. 8 Alessandri-Somarriva-Vodanovic, “Curso de Derecho Civil”, Editorial Nascimento S.A., Santiago de Chile, 1974. - 16 - La renuncia es expresa cuando se hace en una declaración explicita. La renuncia es tácita, cuando el que puede alegarla realiza un hecho o acto que implica reconocer el derecho del dueño o del acreedor; por ejemplo cuando cumplidas las condiciones legales de la prescripción, el poseedor de la cosa la toma en arriendo, o el que debe dinero paga intereses o pide plazo. FACULTAD Y CAPACIDAD PARA RENUNCIAR LA PRESCRIPCION.- No puede renunciar la prescripción sino el que puede enajenar. (Art. 2419) Pero esta disposición legal no resuelve el problema planteado, ya que no dice que solamente puede renunciar la prescripción el que puede enajenar la cosa concreta que ha adquirido por prescripción, sino que genéricamente se refiere a la capacidad de poder enajenar cualquier cosa. Este artículo se refiere concretamente, a la capacidad jurídica necesaria para poder renunciar a la prescripción, pero no resuelve si esa renuncia constituye o no una enajenación. Mas conforme a todo nuestro sistema jurídico es concluir que no hay enajenación, porque la prescripción no obra de pleno derecho, sino que requiere declaración judicial, luego, quien renuncia antes de dicha declaración judicial no enajena, porque aun no ha entrado a su patrimonio ningún nuevo derecho o bien, y quien renunciara a ese derecho o a esa cosa después de la sentencia ejecutoriada, ya no estaría renunciando a la prescripción sino a esa cosa o a ese derecho (aunque los haya adquirido por prescripción).9 Con acierto califica Alessandri de “acto abdicativo” a la renuncia, ya que simplemente se trata de abstenerse de aprovechar del beneficio de la prescripción. ¿Requiere la renuncia de la prescripción la plena capacidad de ejercicio? Según Vodanovic, que sigue a Alessandri y a Somarriva, la ley exige en el 9 Dr. Juan Larrea Holguín: “Derecho Civil del Ecuador”, Editorial Corporación de Estudios y Publicaciones, Tomo VII, Quito-Ecuador, 1987. - 17 - renunciante “el poder de disposición del derecho de que se trate, y por ende, no la capacidad plena y general de ejercicio, como sostienen algunos, sino la capacidad para enajenar el derecho determinado que podría haberse incorporado o haber permanecido en el patrimonio del prescribiente si éste hubiera aprovechado del beneficio legal. Así resulta de los términos de la ley, que hablan, no de la capacidad de enajenar, sino del que puede enajenar, o sea, del que tiene el poder de disposición, que, como se dijo oportunamente, siempre se refiere a un derecho determinado”. SITUACION DEL FIADOR RELATIVAMENTE A LA RENUNCIA DE LA PRESCRIPCION.- Según el artículo 2420 del Código Civil, el fiador podrá oponer al acreedor la prescripción renunciada por el principal deudor. Para el Dr. Juan Larrea Holguín “si renuncia a la prescripción el deudor principal, esa renuncia no afecta al interés de otra persona distinta del renunciante, como lo es el fiador. Aunque la fianza sigue, por regla general la suerte de la obligación principal, sin embargo, es realmente otra obligación distinta, con otro sujeto distinto, y, si bien el deudor principal renuncia, tal renuncia no puede afectar al fiador. Esto tiene lógicamente aplicación en la prescripción extintiva de la acción del acreedor: el acreedor podrá cobrar al deudor principal que renuncio la prescripción, pero no podrá cobrar al fiador cuya obligación prescribió y que se puede defender con la excepción de prescripción, puesto que el no ha renunciado a la prescripción”. e PERSONAS QUE PUEDEN PRESCRIBIR Y CONTRA LAS CUALES SE PUEDE PRESCRIBIR, de acuerdo con el artículo 2421 del Código Civil las reglas relativas a la prescripción se aplican igualmente a favor y en contra del Estado, de los consejos provinciales, de las municipalidades, de los establecimientos y corporaciones nacionales, y de los individuos particulares que tienen la libre administración de lo suyo. - 18 - Esta disposición vino aponer término a una situación de desigualdad que existía anteriormente: tanto las iglesias como el Fisco se encontraban en situación privilegiada respecto de los plazos de prescripción. VENTAJAS DE LA PRESCRIPCION.- Dentro la doctrina se ha cuestionado mucho a este respecto, pues se considera que la prescripción constituye o puede llegar a constituir un robo; la expropiación de la propiedad privada, el amparo de la mala fe, ya que se alega que siendo el derecho de propiedad un derecho absoluto, se puede ejercerlo o no, pero no puede exponerse a perderlo por prescripción, de ahí es que esto no parece del todo justo, por cuanto ningún derecho es absoluto sino antes por el contrario tiene sus limitaciones. Además no existe mala fe, porque uno de los principales elementos de la prescripción es la buena fe, esto está claramente demostrado tanto para el que alega la extinción de una obligación como para el que pretende afirmar la adquisición de un derecho con el transcurso del tiempo, esto ha quedado como una disposición única dentro del Derecho Civil. Entonces diremos que si bien las obligaciones tienen cierta fuerza, pero la verdad es que mayores son las ventajas de la prescripción comparada con sus inconvenientes. Por medio de la prescripción se adquiere el dominio de las cosas y al mismo tiempo se extinguen las acciones y derechos. La prescripción presenta dos casos diferentes en correlación con lo dicho, la adquisitiva y la extintiva. La primera o sea la que recae sobre las cosa ajenas ya que lo que es propio no puede adquirirse por prescripción, porque ya esta adquirido, a diferencia de los otros modos de adquirir el dominio, la prescripción adquisitiva se refiere a las cosas ajenas; la segunda destruye el derecho y las acciones ajenas, esto es que en juicio no puede reclamarse un derecho sino dentro del plazo prefijado. - 19 - Para la prescripción adquisitiva se necesita haberla poseído dentro del plazo y condiciones señaladas expresamente en la ley, y la causa para la prescripción extintiva es que no haya reclamado o ejercido las acciones correspondientes para su mantenimiento. Las condiciones ambas clase son dos: el transcurso del tiempo y los recursos legales en cada caso. FUNDAMENTOS Y JUSTIFICACION DE LA PRESCRIPCION.- En todos los tiempos juristas, filósofos y literatos han discutido la justicia y los fundamentos de la prescripción. Siempre ésta ha tenido adversarios apasionados. El poeta Enrique Heine, que estudio derecho con cierto asco físico, decía que solo un pueblo como el romano, formado por bandidos y picapleitos, era capaz de inventar la prescripción y consagrarla en sus leyes, principalmente en el “Corpus Iuris Civilis”, “ese libro único, cruel e infernal, que nos sentiríamos tentados de llamar la Biblia del Diablo”. También hace notar “la justa repugnancia con la que el viejo derecho germánico estigmatiza la prescripción; en la boca del campesino de la Baja Sajonia todavía vive el bello y emocionante refrán “Cien años de injusticia no hacen un año de justicia”. Pero la mayoría de juristas justifican la prescripción por razones de orden social y practico. La seguridad social exige que las relaciones jurídicas no permanezcan eternamente inciertas y que las situaciones de hecho prolongadas se consoliden. Por eso ha sido llamado la prescripción “Patrona del género humano”. Es evidente que se asegura la paz social si, transcurrido cierto tiempo, a nadie se consiente, ni siquiera al antiguo propietario, atacar el derecho del que actualmente tiene la cosa en su poder. Por otra parte, hay un fondo de justicia en reconocer derecho al que ha sabido conservar la cosa y la ha hecho servir o producir, y en desconocer toda pretensión al propietario que no se ha ocupado de ella. Por eso también puede decirse que uno de los varios fundamentos de la prescripción es la presunción de que abandona su derecho el que no ejercita, - 20 - pues no demuestra voluntad de conservarlo. Y todavía resulta útil sancionar con la prescripción al titular del derecho que lo pierde por su negligencia.10 UBICACIÓN DE LA PRESCRIPCION Y DISPOSICIONES CONEXAS EN NUESTRO CODIGO CIVIL.- La institución de la Prescripción en nuestro Código Civil se halla situada en el Titulo XL, Libro IV, que trata de las Obligaciones en general y de los contratos. Otras disposiciones conexas, serian, entre otras, las constantes en los artículos 946 y 949, Título XII del Libro II, que tratan sobre las servidumbres formas o medios por los que se adquieren y se extinguen, y las relativas a las prescripciones de corto tiempo, a que, de conformidad con el articulo 2448 del Código Civil, están sujetas las acciones especiales que nacen de ciertos actos y contratos y se encuentran diseminadas en los títulos respectivos. La ubicación general y sintética, la deduzco de las varias disposiciones del Título XL, especialmente las de los artículos 2422, 2432, 2434, 2436 al 2441, 2445 al 2447 y 2448 del Código Civil. Sin embargo, no podemos olvidar la existencia de las normas siguientes del Título Preliminar: los artículos 7 con sus reglas 6ª., 9ª., 10ª., 21ª., y 22ª., pertenecientes al Tercer Parágrafo del Título Preliminar, denominado “Efectos de la Ley”, 11 del mismo parágrafo; y 33, 34 y 35 del Parágrafo Quinto que trata de la “Definición de varias palabras de uso frecuente en las leyes”, disposiciones que, prácticamente, están formando parte de la institución que nos preocupa. Ya hemos manifestado que el Código Civil Ecuatoriano no ha sido otra cosa que una fiel copia del chileno, por su común origen histórico, salvo muy pocas diferencias y reformas que se han introducido. Si estos decimos del Código Civil, en general, con mucha razón diremos del Libro IV, en especial, denominado: “De las obligaciones en general y de los contratos”, del que se 10 Alessandri-Somarriva-Vodanovic, “Curso de Derecho Civil”, Editorial Nascimento S.A., Santiago de Chile, 1974. - 21 - encuentra formando parte, el último Titulo, la Prescripción; pues dicho libro ha sido considerado por los comentaristas como el mas “conservador”.11 Por la consideración anterior, la “critica a la reglamentación conjunta dentro del Código”, que hacen los tratadistas Alessandri y Somarriva, la adaptaremos a nuestro sistema legal civil. El legislador ecuatoriano ha reglamentado la Prescripción en el Título XL del Libro IV, es decir, actualmente en el último Titulo del Código Civil, habiéndose preocupado conjuntamente de ambas clases de prescripción. Esta ubicación ha sido criticada por los tratadistas, habiéndose opinado que mas lógico habría sido tratar cada una de las prescripciones en lugar aparte; o sea, la adquisitiva dentro de los medios de adquirir el dominio, ya que, de acuerdo con el articulo 622, la prescripción es un modo de adquirir el dominio; y la prescripción extintiva dentro de los modos de extinguir las obligaciones, ya que la enumera entre ellos el articulo 1610 numeral 11. Alessandri y Somarriva, justifican la ubicación conjunta de ambas prescripciones, bajo un mismo titulo, por dos circunstancias: • Por haber reglas comunes aplicables a aquellas, como las del Parágrafo Primero del Título XL; y, • 11 Por el elemento común de las mismas: el tiempo. Carrión Erréis Daniel Dr.: “La Prescripción Adquisitiva y Extintiva en el Código Civil Ecuatoriano”, Editorial Fondo de Cultura Ecuatoriana, Cuenca-Ecuador, 1990. - 22 - CAPITULO II LA POSESION - 23 - DEFINICION.- Algún autor ha dicho que la posesión dentro del contexto de las instituciones jurídicas constituye como una vieja solterona sin parientes, algo solitario; una institución que no tiene relación con los demás, circunstancia que no es así. Es uno de los aspectos mas controvertidos en el área jurídica, porque todas las relaciones jurídicas que el hombre establece con las cosas de la naturaleza, suponen un contacto con ellas, lo cual se traduce en un vínculo de dominación; en general, las relaciones materiales con las cosas reciben el nombre de posesión. La posesión se la define como “la tenencia de un bien con el animo de dueño”. La Enciclopedia Jurídica Omeba define a la posesión “como una relación o estado de hecho, que confiere a una persona el poder exclusivo de retener una cosa para ejecutar actos materiales de aprovechamiento, animus domini o como consecuencia de un derecho real o personal, o sin derecho alguno”.12 Para DANIEL OVEJERO la posesión “es el poder o señorío que el hombre ejerce de una manera independiente sobre las cosas, con el fin de utilizarlas económicamente, poder que jurídicamente se protege, con prescindencia de la cuestión de saber si corresponde o no a un derecho”.13 Nuestro Código Civil en su articulo 734 define a la posesión como “la tenencia de una cosa determinada con animo de señor y dueño; sea que el dueño o el que da por tal tenga la cosa por si mismo, o bien por otra persona en su lugar y a su nombre. El poseedor es reputado dueño, mientras otra persona no justifica serlo”.14 12 Enciclopedia Jurídica Omeba, Lavalle, Buenos Aires, Tomo XXII Daniel Ovejero, “La posesión”, Buenos Aires, edición de1942, Pág. 15. 14 “Código Civil”, Editorial Corporación de Estudios y Publicaciones, Quito-Ecuador, 2001. 13 - 24 - ELEMENTOS DE LA POSESION.- Para que la posesión pueda darse, debe haber la presencia de dos elementos: • La tenencia del bien que es el aspecto material; y, • El animo que es el elemento psicológico o intelectual de la posesión. La tenencia del bien es un poder físico o potestad de hecho sobre la cosa, pero no significa solamente el hecho que se tenga un contacto físico y actual con el bien; es decir; la detentación momentánea del bien, siendo así la capacidad de poseer seria mínima. Por ejemplo hay personas que tienen varios inmuebles y no pueden estar en todos; es por eso que la tenencia del bien va mucho mas allá de la detención del bien, más bien significa que tenemos potestad sobre estos bienes y que podemos tomar decisiones sobre esos bienes por lo que se amplia la capacidad posesoria del bien. Inclusive el poseedor de un bien puede ejercer la tenencia a través de un tercero llamado mero tenedor. Precisamente el elemento de la prescripción es la posesión y no la mera tenencia. El animo de dueño es un elemento psicológico o intelectual que esta dentro de la persona que tiene implicaciones objetivas; tal es así que el poseedor tiene una actitud diferente del mero tenedor, el poseedor detenta el bien con animo de señor o dueño “animus domini”; el mero tenedor detenta el bien reconociendo el bien ajeno. TEORIAS EXPUESTAS ENTORNO A LA POSESION.- La posesión constituye uno de los aspectos que más controversias ha generado en el aspecto jurídico, por eso se han dado varias teorías que tratan de resolver el tema. Estas teorías desembocan en las tesis que defienden dos teorías: - 25 - ♦ Teoría Clásica, Subjetiva o de la Voluntad que ha sido desenvuelta por Savigny. ♦ Teoría Moderna u Objetiva, que ha sido preconizada principalmente por el autor alemán Ihering. ♦ Teoría Clásica, Subjetiva o de la Voluntad.- De los dos elementos de la posesión es el ánimo el característico y el que transforma la detención en posesión. Para que haya tenencia basta la detentación material; la posesión, en cambio, exige no solo la tenencia, sino el ánimo de tener para si la cosa o de tenerla como señor y dueño. El que haya posesión o tenencia depende, pues, de la voluntad de la persona que tiene la cosa: si su ánimo es poseer para ella misma, hay posesión; si su voluntad es poseer para otra, hay tenencia. Por esta razón de poseer para otro no tenían los meros detentadores en el Derecho Romano –salvo casos excepcionales- , la protección de los interdictos. Pero este animus domini no solo debe existir en el fuero interno del individuo, porque de ser así no habría más prueba de él que la declaración del pretendido poseedor: ha de aparecer del titulo mismo en virtud del cual detenta. Esta es la razón por la que a los meros tenedores, como el arrendatario, no se les reconoce animus domini, pues en el titulo mismo que los autoriza a disfrutar de la cosa, reconocen la propiedad de otro. La idea de la posesión exige el animus domini, esto es, que el que tenga la cosa se conduzca a su respecto como propietario; pero no supone la convicción de que se es efectivamente. Por eso el ladrón es tan poseedor de la cosa robada como el propietario mismo. Y es bien difícil hallar una persona con más ánimo de tener la cosa como señor y dueño que el ladrón. - 26 - Recordemos que el nombre de teoría subjetiva que se ha dado al sistema preconizado por Savigny se explica por atribuir a la voluntad un efecto preponderante en la caracterización de la posesión.15 Pero esta teoría en la actualidad no tiene vigencia en su forma pura, los seguidores de Savigny han interpretado su teoría adicionando lo que se llama en el campo jurídico “Teoría de la Causa”, que modifica la concepción del animus domini “sustituyendo la idea de una voluntad individual de poseer con la idea de una voluntad legal derivada de la causa u origen de la relación posesoria; si ella es una causa que implique la existencia del animus domini, habrá posesión; si es una causa que no lo implique, habrá detención”.16 ♦ Teoría Moderna u Objetiva.- Esta teoría sostiene que la posesión no es un hecho sino un derecho. Ihering no pretende suprimir de la posesión el elemento intencional, pero niega que exista un animus especial o calificado, y menos un animus domini, para constituir la posesión. Toda relación posesoria implica un ánimo, aun la mera detentación, pues también supone voluntad. Sin esta, solo puede concebirse una mera yuxtaposición local (caso del prisionero que esta en contacto con sus cadenas o de la persona dormida a quien se pone algo entre las manos). El elemento intencional es común a la posesión y a la detentación y no consiste en un animus domini, sino en el propósito de servirse de la cosa para sus necesidades. El animo y la tenencia forman en la doctrina de Ihering un todo indivisible, pues el “animo y la tenencia, en materia posesoria, no son mas que los dos aspectos de una misma relación. El ánimo es el propósito de servirse de la cosa para sus necesidades, y la tenencia, la exteriorización de ese propósito. La tenencia no es, por consiguiente, una simple relación material, la de tener una cosa en su potestad real, sino la manifestación externa de una voluntad, y por ende, no se 15 Alessandri-Somarriva-Vodanovic, “Curso de Derecho Civil”, Editorial Nascimento S.A., Santiago de Chile, 1974. 16 Eduardo Carrión Eguiguren, “Curso de Derecho Civil”, Editorial Fray Jodoco Ricke, Quito-Ecuador, 1973 - 27 - da sin el animo, que es el propósito exteriorizado y hecho visible mediante la tenencia”.17 El elemento intencional no es, pues distinto ni independiente de la tenencia: esta implícitamente contenido en él. De ahí que toda detentación, aunque sea por otro, comprende ambos elementos y es siempre posesión, a menos que una disposición expresa de la ley declare que solo hay detentación: en tanto no exista ese texto debe reputarse al detentador como poseedor; todo caso de duda debe considerarse como posesión. Consecuentemente, al demandante en materia de posesión le basta probar la tenencia y a su contradictor corresponde acreditar que aquella detentación ha sido privada por la ley de la protección de los interdictos. El nombre de teoría objetiva se explica porque mira al hecho exteriormente visible de la relación posesoria; por regla general, reconoce la posesión en todo poder físico ejercido voluntariamente sobre una cosa.18 SISTEMA DEL CODIGO ECUATORIANO.- Nuestro Código Civil adopto, la teoría posesoria clásica o subjetiva de Savigny, como se desprende de la definición constante en el articulo 734: Posesión es la tenencia de una cosa determinada con animo de señor y dueño; sea que el dueño o el que da por tal tenga la cosa por si mismo, o bien por otra persona en su lugar y a su nombre. El poseedor es reputado dueño, mientras otra persona no justifica serlo”. A pesar de la definición, en el sistema del Código no es la voluntad individual, de modo absoluto, el elemento determinante de la posesión. Nadie puede, por su solo arbitrio, cambiar la naturaleza de la relación persona-cosa. La ineficacia de la sola voluntad se puede apreciar también en relación con la tenencia de las cosas “extra commercium” que nunca puede llegar a ser 17 Saleilles, “Elementos constitutivos de la posesión”. Versión española de J.M.Navarro, Pág. 187. Alessandri-Somarriva-Vodanovic, “Curso de Derecho Civil”, Editorial Nascimento S.A., Santiago de Chile, 1974. 18 - 28 - posesión, pese al animus domini, porque lo impide el ordenamiento jurídico objetivo. Más exacto parece afirmar que en el Código ecuatoriano se encuentra aplicada la teoría subjetiva de Savigny, moderada por la teoría de la causa o voluntad legal. La disposición del inciso primero del articulo 764 según la cual, si el que tiene la cosa en lugar o a nombre de otro la usurpa, dándose por dueño de ella, no se pierde por una parte la posesión ni se adquiere por otra; y la disposición del articulo 753 que contiene normas aplicables a la conservación de la posesión, indican claramente que nadie puede cambiar por si mismo, por su sola voluntad o animo, la naturaleza de la relación habida con la cosa. Estas disposiciones, así como las que ordenan el régimen de la posesión regular, presuponen la adopción, en el Código, del principio “nemo sibi ipsi causam possessionis mutare potest”, cuyo alcance, por general consenso, consiste en vincular la voluntad individual con la voluntad legal, evitando los inconvenientes subjetiva. teóricos y prácticos de una posesión exclusivamente 19 LA MERA TENENCIA.- La propiedad, la posesión y la mera tenencia forman una trilogía jurídica, en la cual, dentro de los principios que informan nuestra legislación, lo mas perfecto es el dominio; y, lo mas imperfecto, la mera tenencia; quedando en el medio la posesión, que es un dominio aparente. La mera tenencia se caracteriza por la falta del ánimo de señor y dueño. Existe en ella solo un elemento de la posesión, la tenencia.20 19 Eduardo Carrión Eguiguren, “Curso de Derecho Civil”, Editorial Fray Jodoco Ricke, Quito-Ecuador, 1973. 20 Alessandri-Somarriva-Vodanovic, “Curso de Derecho Civil”, Editorial Nascimento S.A., Santiago de Chile, 1974. - 29 - Se llama mera tenencia, dice el artículo 748 del Código Civil, la que se ejerce sobre una cosa, no como dueño, sino en lugar o a nombre del dueño. El acreedor prendario, el secuestre, el usufructuario, el usuario, el que tiene el derecho de habitación, son meros tenedores de la cosa empeñada, secuestrada, o cuyo usufructo, uso o habitación les pertenecen. Lo dicho se aplica generalmente a todo el que tiene una cosa reconociendo dominio ajeno. La mera tenencia es una institución jurídica generadora, por si misma, de importantes consecuencias jurídicas. Proviene generalmente de un contrato y su régimen esta vinculado a él. El titulo sirve comúnmente para caracterizar la naturaleza jurídica de la relación persona-cosa. Hay casos, sin embargo, en que ni el titulo ni otra prueba adecuada permiten decidir cual es la calidad del poder que la persona ejerce en la cosa. En otros términos, hay circunstancias en que puede resultar difícil determinar si, en un caso, se esta en presencia de una relación posesoria o de una mera tenencia. La persona en cuyo poder se encuentra la cosa ¿la mantiene con animus domini?; o, por el contrario ¿reconoce dominio ajeno? Complicada cuestión es ésta para cuya solución el código no contiene norma expresa, a diferencia de otros códigos que, siguiendo el ejemplo de Napoleón, consignan la presunción legal de posesión favorable al que detenta la cosa en su poder. Víctor Manuel Peñaherrera afirma que “a este respecto la jurisprudencia ha consagrado el siguiente axioma: a falta de prueba en contrario, se presume que el que ha tenido la cosa bajo su potestad, la ha tenido a nombre propio; o en otros términos: el animo de dueño se presume en la tenencia de las cosas”. Y agrega: “El nuestro (el código) nada dice sobre el particular; pero como a falta de ley deben considerarse como tales los principios de justicia universal, debemos regirnos por esa regla en la practica y considerarla como una verdadera presunción legal”. - 30 - EFECTOS DE LA MERA TENENCIA.- La mera tenencia genera dos efectos jurídicos importantes: ► El mero tenedor de la cosa que se reivindica esta obligado a declarar el nombre y residencia de la persona a cuyo nombre la tiene. (Art. 960 C.C.) ► El que violentamente ha sido despojado de la mera tenencia tendrá derecho para que se restablezcan las cosas al estado en que antes se hallaban, sin que para esto necesite probar más que el despojo violento. (Art. 992 C.C.) UTILIDAD DE LA POSESION.- Generalmente la posesión es ejercido por el dueño del bien, esto es lo común; pero esta situación por más común que sea no es absoluta, porque en algunos casos quien posee no es el dueño sino un tercero. Para analizar la situación de la utilidad hay dos situaciones: * Dueño poseedor * Poseedor no dueño Se dice que entre posesión y dominio existe la misma relación que entre cónyuges, están juntos formando una comunidad de existencia. Posesión y dominio están juntos aunque esto es generalmente, aunque los cónyuges por lo general están juntos, hay veces que cada uno esta por su lado. ∗ DUEÑO POSEEDOR: Aquí estamos frente a una circunstancia en que la posesión se ejerce como consecuencia del dominio. Si el dominio protege a la posesión, la posesión tiene injerencia en el dominio; el dominio sin posesión queda en el campo abstracto, ideal. La posesión es la que permite que nos aprovechemos del servicio y utilidad del bien, tiene trascendencia práctica, vivifica y da interés al dominio. - 31 - Esta es la utilidad que la posesión brinda al dominio, como por ejemplo: si a una persona le roban un bien mueble sigue siendo dueño, pero no tiene un derecho llamativo, si lo ofrece en venta indicando el titulo del bien a nadie le interesa comprar un bien robado; en cambio, el ladrón lo vende el bien y obviamente se lo compraran. ∗ POSEEDOR NO DUEÑO: Para éste la posesión le proporciona algunos aspectos beneficiosos, debemos tomar en cuenta que la posesión no esta protegida por el dominio, incluso en algunas circunstancias la posesión esta en contra del dominio. Esto podemos afirmar que si el poseedor es de buena fe, tiene derecho a la propiedad de los frutos; es decir, la posesión genera dominio, los frutos deberían ser del dueño del bien, el poseedor esta desplazando al dueño. Una circunstancia que tiene el poseedor no dueño, es de adquirir la propiedad mediante la prescripción adquisitiva desplaza al dueño del bien. El poseedor esta exento de la prueba o la obligación de probar en los juicios reivindicatorios, porque el dueño del bien que plantea una acción reivindicatoria afirma que el demandado es poseedor; si el que plantea la acción afirma que es el poseedor del bien por el hecho de que esta poseyendo e inclusive puede ser considerado dueño y por ello el dueño tiene que probar que él es el dueño y no quien esta poseyendo. El poseedor puede sacar ventaja del juicio reivindicatorio en dos aspectos básicos: 1) El poseedor de buena fe tiene derecho a los frutos, pero cuando se cita con la demanda es considerado de mala fe, hasta que se pruebe la buena fe; es decir, debe aprobar la buena fe. - 32 - 2) El poseedor cuando aleja la prescripción tiene que alegar el tiempo de posesión. CLASES DE POSESIÓN.- Los distintos autores han clasificado la posesión aplicando distintos criterios, pero vamos a referirnos a las cuatros clases de posesión que nos da el Código Civil y son: 1. Posesión Regular 2. Posesión Violenta 3. Posesión Clandestina 4. Posesión Irregular c POSESIÓN REGULAR.- Según el inciso primero del articulo 736 del Código Civil “Se llama posesión regular la que procede de justo titulo y ha sido adquirida de buena fe, aunque la buena fe no subsista después de adquirida la posesión”. Dos son, por tanto, los elementos de la posesión regular: el justo título y la buena fe; requisitos diversos e independientes, de modo que puede concurrir el uno y no el otro; como por ejemplo: Si A vende una cosa a B, y éste sabe que aquél no es dueño de ella, hay justo título, pero no buena fe. Si A remite a B una cosa en préstamo, y B cree, por error de hecho, que ha sido donación, porque así le dijo y fue engañado por el encargado de llevarle la cosa, hay buena fe pero no justo título.21 El Justo Título no se encuentra definido expresamente en el Código Civil, el que más bien se limita a enumerar cuales podrían ser justo títulos y los vicios que determinan un justo titulo potencial se convierte en titulo injusto. (Art. 737) En definitiva, los justos títulos son constitutivos de dominio y se comparan a los modos originarios de adquirir el dominio, es por eso que la doctrina manifiesta que son justos títulos todas aquellas circunstancias que tienen 21 Víctor Manuel Peñaherrera “La Posesión”, Editorial Universitaria, Quito-Ecuador, Pág. 89 - 33 - aptitud para que una persona se convierta en dueño de un bien, para otorgar posesión regular. En cambio, serán justo títulos traslaticios de dominio los que por su naturaleza, sirvan para transferirlo, como la venta, la permuta, la donación entre vivos. Para la validez de estos títulos traslaticios de dominio dentro de la posesión regular debe haber la tradición; en virtud del cual, el tradente procede a hacer entrega de la cosa al adquirente y este toma la posesión de ella; porque no debemos que olvidar que para que se perfeccione la tradición es necesario la presencia de un título traslaticio de dominio. La doctrina jurídica atribuye la calidad de justo títulos declarativos de dominio a aquellos títulos que se limitan a reconocer o declarar el dominio o la posesión preexistentes. Nada crean ni transfieren; solo confirman, reconocen o verifican una situación ya existente;22 y son títulos declarativos: las sentencias judiciales sobre derechos litigiosos, las transacciones en cuanto se limitan a reconocer o declarar derechos preexistentes. ¿Que clase de clase de título es la sucesión por causa de muerte? No es, evidentemente un título constitutivo porque el dominio del heredero se deriva del dominio del causante; ni un título traslaticio de dominio porque los muertos no trasfieren sus bienes, los transmiten. La sucesión por causa de muerte, como título cabe dentro de lo que la doctrina llama títulos derivativos, que en forma amplia suponen una transferencia de propiedad entre vivos o una transmisión por causa de muerte. En todo caso, ésta es un justo título, que traspasa al heredero la propiedad de las cosas de que el difunto era realmente propietario y que, cuando no lo era, 22 Alessandri-Somarriva-Vodanovic, “Curso de Derecho Civil”, Editorial Nascimento S.A., Santiago de Chile, 1974. - 34 - habilita al heredero para la posesión regular de los bienes hereditarios de que el difunto era poseedor con justo título23. Los títulos de mera tenencia no serán justos porque jamás van a conferir dominio, por ejemplo: el arriendo. En nuestro Código Civil tampoco encontramos una definición de lo que se debe entender por titulo no justo, lo que ha hecho el legislador es enumerar en el artículo 738 cuales no son justo titulo: 1. El falsificado, esto es, no otorgado realmente por la persona que aparece como otorgante; 2. El conferido por una persona como mandatario o representante legal de otra, sin serlo; 3. El que adolece de un vicio de nulidad, como la enajenación que, debiendo ser autorizada por un representante legal o por el juez, no lo ha sido; y, 4. El meramente putativo, como el del heredero aparente que no es en realidad heredero; el del legatario cuyo legado ha sido revocado por acto testamentario posterior, etc. Sin embargo, al heredero putativo a quien, por disposición judicial, se haya dado la posesión efectiva, servirá aquella de justo título, como al legatario putativo el correspondiente acto testamentario que haya sido judicialmente reconocido. Para Víctor Manuel Peñaherrera esta enumeración era innecesaria, porque en verdad a nadie hubiera podido ocurrírsele jamás alegar ni en burlas que puede considerarse como justo título el falsificado; es decir, no otorgado realmente por la persona que aparece como otorgante, y cualquiera de los otros que nuestro articulo menciona. La Buena Fe es la conciencia de actuar correctamente, que nuestro proceder este de acuerdo a la ley, a las buenas costumbres o la moral. 23 Alessandri-Somarriva-Vodanovic, “Curso de Derecho Civil”, Editorial Nascimento S.A., Santiago de Chile, Edición de 1974. - 35 - Obviamente, de que podemos estar convencidos de que estamos en lo correcto, pero podemos estar en un error. La buena fe esta definida en forma precisa en lo que tiene que ver con la posesión regular en el inciso primero del articulo 740 del Código Civil: “La buena fe es la conciencia de haberse adquirido el dominio de la cosa por medios legítimos, exentos de fraude y de cualquier otro vicio”. La última parte de esta disposición (Art. 740) se refiere a las dos clases de error que puede ser de hecho o de derecho. El error de hecho es el falso a la realidad como por ejemplo: el anillo no es de oro sino de cobre, es una incongruencia en lo que suponemos y la realidad. El error de derecho es cuando no conocemos la ley; pero esta es una disposición que no va acorde con la realidad, puesto que no conocemos ni siquiera el número de leyes, peor su contenido. En esta última parte de esta disposición también se establece una presunción de mala fe que no admite prueba en contrario. La buena fe es un elemento que tiene que presentarse al inicio de la acción posesoria (articulo 736); es decir, desde el momento en que comienza la posesión. d POSESIÓN VIOLENTA.- Es la que se adquiere por la fuerza. La fuerza puede ser actual o inminente. (Art. 744 C.C.) El hecho que el artículo 744 del Código Civil manifiesta que posesión violenta es aquello que se adquiere mediante la fuerza; esto debe darse al inicio de la posesión, para que conserve la característica de violenta. Por ejemplo: Una persona esta en posesión desde 1980 hasta 1982 en forma violenta, después desaparece la violencia pero por la toma de fuerza la posesión es violenta aunque haya sido por dos años; ya que en el momento - 36 - que empleo la fuerza, la posesión es y será violenta aunque el que se apodero de la cosa ejerza posteriormente de modo tranquilo su posesión. Hay que advertir que la fuerza o las amenazas empleadas para adquirir la posesión han de ser de relativa consideración, conforme el concepto jurídico contenido en el artículo 1499 del Código Civil; es decir, deben ser capaz de producir una impresión fuerte en una persona de sano juicio, tomando en cuenta su edad, sexo y condición. Se mira como fuerza de este género todo acto que infunde a una persona justo temor de verse expuestos ella, su consorte o alguno de sus ascendientes o descendientes, a un mal irreparable y grave. El artículo 746 agrega que hay violencia, sea que se haya empleado contra el verdadero dueño de la cosa, o contra el que la poseía sin serlo, o contra el que la tenía en lugar o a nombre de otro. Lo mismo es que la violencia se ejecute por una persona o por sus agentes, y que se ejecute con su consentimiento, o que después de ejecutada se ratifique expresa o tácitamente. Pero en el caso que una persona se apodera pacíficamente de una cosa y toma posesión de ella pero, volviendo el dueño, lo repele por la fuerza; en tal caso, su posesión seria violenta aunque inicialmente no hubiese empleado la fuerza. El que, en ausencia del dueño, se apodera de la cosa, dice el artículo 745, y volviendo el dueño le repele, es también poseedor violento. e POSESIÓN CLANDESTINA.- Es definida en el articulo 747 del Código Civil. Art. 747.- Posesión clandestina es la que se ejerce ocultándola a los que tienen derecho para oponerse a ella. Es un vicio que tiene que ver con el ocultamiento, a aquellos que se oponen a la posesión, por ejemplo: se esta arrendando una casa, pero él dice a sus parientes que la casa es de él, pero cuando viene el dueño, el poseedor le paga el arriendo. - 37 - Según la doctrina no solo el dueño se opone a la posesión, sino en general todos aquellos que tienen vinculación con el dueño, por ejemplo: mi papa tiene una casa, pero alguien esta en posesión, yo puedo sacar a esa persona en representación del dueño. La posesión clandestina es aquello que se oculta al dueño y a los que tienen vinculo con el dueño que pueden actuar en representación del mismo. En todo caso, la clandestinidad es un vicio relativo porque el ocultamiento no se puede dar a cualquier persona, sino a aquellos que pueden oponerse a la posesión. La clandestinidad es un vicio en el ejercicio de la posesión porque en cualquier momento el dueño puede saber de la posesión. La clandestinidad se distingue de la violencia en que ésta es indeleble porque procede de un solo acto que afecta a la posesión desde su nacimiento, en tanto que aquella es temporal puesto que por referirse al ejercicio de la posesión, puede desaparecer en el momento en que deje de ocultarse a quien tenga derecho para oponerse a ella.24 f POSESIÓN IRREGULAR.- Es la que carece de uno o más de los requisitos señalados en el artículo 736. (Art. 742 C.C.) La posesión irregular es la que carece de los requisitos de la posesión regular: justo titulo y buena fe; es decir, que en la posesión irregular no hay justo titulo y lo que hay es mala fe. 24 Eduardo Carrión Eguiguren, “Curso de Derecho Civil”, Editorial Fray Jodoco Ricke, Quito-Ecuador, 1973. - 38 - La posesión irregular se analizaba después de la regular, pero tanto la posesión violenta y clandestina tienen semejanza con la posesión irregular básicamente, porque no tienen un justo titulo, ni buena fe. Algún autor afirma que este concepto es incompleto porque, la posesión irregular tiene otro tratamiento jurídico; es por eso que a la posesión irregular se le debe diferenciar de la posesión violenta como de la posesión clandestina. Víctor Manuel Peñaherrera considera a la posesión violenta y clandestina como posesiones viciosas; y, que no son una especie o subdivisión de la posesión irregular; ya que ni toda posesión viciosa es irregular, ni toda posesión irregular es viciosa. LA INTERRUPCION DE LA POSESION.- Para que se pueda establecer la prescripción debe haber una posesión no interrumpida que es la que no ha sufrido ninguna interrupción natural o civil, según lo dispone el articulo 2425 del Código Civil. Por lo expuesto anteriormente, existen dos clases de interrupción de la posesión: Interrupción Natural Interrupción Civil INTERRUPCIÓN NATURAL, se da cuando el poseedor deja de poseer; y, según el articulo 2426 del Código Civil, la interrupción es natural, cuando: 1. Sin haber pasado la posesión a otras manos, se ha hecho imposible el ejercicio de actos posesorios, como cuando una heredad ha sido permanentemente inundada; 2. Cuando se ha perdido la posesión por haber entrado en ella otra persona. La segunda causa de interrupción natural se explica porque no caben dos posesiones simultáneas y exclusivas sobre la misma cosa. Se deja de poseer una cosa, dice el artículo 760, desde que otro se apodera de ella con ánimo de - 39 - hacerla suya; menos en los casos que las leyes expresamente exceptúan. Los casos de excepción a que se refiere el artículo 760 son relativos a la posesión inscrita. Pero desde la reforma de 1956 es posible la existencia de dos posesiones simultáneas sobre la misma cosa: la del que se apodere materialmente de ella y la del que tenga a su favor la inscripción relativa a la misma cosa.25 EFECTOS DE LA INTERRUPCION NATURAL.- Los efectos de la interrupción natural se encuentran en el inciso tercero del mismo artículo 2426. • La interrupción natural de la primera especie no surte otro efecto que el de descontarse su duración; esto concuerda con lo que dispone el artículo 688 del Código Civil: Si una heredad es inundada, el dueño de ella conserva su propiedad, y recupera la posesión luego que las aguas se retiran. • La interrupción natural de la segunda especie hace perder todo el tiempo de la posesión anterior; a menos que se haya recobrado legalmente la posesión, conforme a lo dispuesto en el Título De las acciones posesorias. En tal caso, no se entenderá haber habido interrupción para el desposeído; entonces una persona cuando ha perdido la posesión por haber irrumpido en ella otra persona, para no perder el tiempo que ha estado poseyendo, debe plantear la acción posesoria adecuada, para que se acate lo que establece el articulo 765 del Código Civil: “El que recupera legalmente la posesión perdida, se entenderá haberla tenido durante todo el tiempo intermedio”. INTERRUPCIÓN CIVIL, de acuerdo con el artículo 2427 del Código Civil “Interrupción Civil es todo recurso judicial intentado por el que se pretende verdadero dueño de la cosa, contra el poseedor. 25 Eduardo Carrión Eguiguren, “Curso de Derecho Civil”, Editorial Fray Jodoco Ricke, Quito-Ecuador, 1973. - 40 - Sólo el que ha intentado este recurso podrá alegar la interrupción; y ni aun él en los casos siguientes: 1. Si la citación de la demanda no ha sido hecha en forma legal; 2. Si el recurrente desistió expresamente de la demanda o cesó en la persecución por más de tres años; y, 3. Si el demandado obtuvo sentencia de absolución. En estos tres casos se entenderá no haber sido interrumpida la prescripción por la demanda”. Sobre esta disposición el doctor Víctor Manuel Peñaherrera dice: “Podemos, por tanto, tener como definitivamente establecido: Que no cualquier gestión judicial, sino la verdadera, la pertinente demanda, es el acto que el interesado debe efectuar para interrumpir la prescripción; y Que ni aun aquel acto surte este efecto sino en virtud de la citación… Para la interrupción requiérese esencialmente que la demanda sea pertinente, esto es, apropiada a ese objeto, porque en ella se haga uso del derecho que por la prescripción iba a extinguirse. El dueño de una cosa de que no esta en posesión, no puede interrumpir la prescripción de dominio que está corriendo a favor del poseedor, sino intentando la acción apta para defender el dominio, la acción reivindicatoria. Si en vez de ésta, deduce una acción personal contra el poseedor o alguna otra acción impertinente, no se interrumpirá la prescripción… La acción debe ser pertinente, es decir, aquella que tienda a ejercitar el derecho que pudiera extinguir por la prescripción”. EFECTOS DE LA INTERRUPCION CIVIL.- La interrupción civil hace perder todo el tiempo anterior de posesión. Por lo tanto, si el poseedor vencido entra posteriormente en posesión de la misma cosa principiará para él una nueva posesión enteramente desvinculada de la anterior, que se entiende perdida. - 41 - Los efectos de la interrupción civil tienen valor relativo en el sentido de que solo el que ha intentado el recurso judicial puede alegarla, y de que solo perjudica a aquél a quien se cita con la demanda. Pero el artículo 2428 del Código Civil nos dice, si la propiedad pertenece en común a varias personas, todo lo que interrumpe la prescripción respecto de una de ellas, la interrumpe también respecto de las otras. LA POSESION COMO ANTECEDENTE PARA ALEGAR LA PRESCRIPCION.- Para que la posesión tenga la validez necesaria para fundamentar una prescripción tendrá que ser ejercida con el ánimo de señor y dueño, por lo tanto todos aquellos que poseen algo reconociendo un dominio ajeno, jamás podrán prescribir. - 42 - CAPITULO III LA PRESCRIPCION EN EL DERECHO POSITIVO ECUATORIANO - 43 - LA PRESCRIPCION EN EL DERECHO CIVIL.- Dentro del Derecho Civil, la prescripción constituye un modo de adquirir un derecho o de liberarse de una obligación por el curso del tiempo. Es por lo tanto un medio de adquirir derechos o de perder otros adquiridos, obrando el tiempo, en realidad, como el productor esencial de estas situaciones jurídicas. De lo expresado se derivan, bien fácilmente por cierto, dos clases de prescripción: La prescripción adquisitiva y la prescripción extintiva. LA PRESCRIPCION ADQUISITIVA.- De acuerdo con el artículo 2416 del Código Civil, la prescripción adquisitiva o usucapión puede definirse como un modo de adquirir el dominio de las cosas ajenas, por haberlas poseído durante cierto tiempo con los requisitos legales. CARACTERES JURIDICOS.- Eduardo Carrión Eguiguren nos dice que a la prescripción adquisitiva se le atribuyen los siguientes caracteres: • Es un modo de adquirir originario: Según los artículos 622 y 2416 del Código Civil, la prescripción es un modo de adquirir el dominio de las cosa ajenas. Ahora bien, a pesar de que las cosas que se adquieren por la prescripción son ajenas; es decir, tienen dueño, se dice que es modo originario de adquirir porque el derecho del prescribiente no proviene del dueño anterior, sino de un hecho independiente de la voluntad de éste, que es la posesión. No hay en la prescripción sucesión de derechos. Por eso el inciso segundo del artículo 737 enumera a la prescripción entre los títulos constitutivo de dominio. • La prescripción sirve para adquirir el dominio de los bienes corporales, raíces o muebles, que están en el comercio humano y que se han poseído con las condiciones legales. Se ganan de la misma manera los otros derechos reales que no están especialmente exceptuados. (Art. 2422) - 44 - • La prescripción es un modo de adquirir a título singular. No obstante, por excepción, puede adquirirse por prescripción una universalidad, como la herencia. • La prescripción es un modo de adquirir las cosas gratuitamente, en el sentido de que la adquisición no implica, por si misma, gravamen económico para el prescribiente. • La prescripción opera durante la vida del prescribiente. Hay, por lo tanto, adquisición por acto entre vivos. • En la adquisición por prescripción intervienen tres elementos: la posesión, el tiempo y la ley. REQUISITOS DE LA PRESCRIPCION ADQUISITIVA.- Tres son los requisitos de la prescripción adquisitiva: 1. Prescriptibilidad de la cosa; 2. Posesión de la cosa; y, 3. Que la posesión haya durado el tiempo señalado por la ley. c PRESCRIPTIBILIDAD DE LA COSA, la regla general es que las cosas sean susceptibles de prescripción; solo por excepción hay cosas imprescriptibles. Son imprescriptibles; es decir, no pueden ganarse por prescripción: Las cosas propias, esto se debe a que la prescripción es un modo de adquirir y nadie puede adquirir lo que ya le pertenece, lo que esta en su patrimonio; - 45 - Las cosas indeterminadas, la razón de esta excepción consiste en que la prescripción presupone la posesión de la cosa y la posesión es la tenencia de una cosa determinada con ánimo de señor o dueño. Por consiguiente, la prescripción obra solamente respecto de cosas individualmente determinadas. Los derechos personales o créditos, el articulo 2422 limita el campo de la prescripción adquisitiva al dominio y demás derechos reales no exceptuados. Los llamados derechos de la personalidad, esto se debe a que tales derechos están íntimamente vinculados a la persona humana y no tienen carácter patrimonial. Los derechos reales expresamente exceptuados, tal es el caso de las servidumbres discontinuas e inaparentes (Arts. 946 y 981 C.C.) Las cosas comunes, estas cosas como la alta mar, no son prescriptibles porque no son susceptibles de dominio y ninguna nación, corporación o individuo tiene derecho de apropiárselas (Art. 621 C.C.) Las cosas que están fuera del comercio, según esto no son prescriptibles los bienes nacionales de uso público. d POSESION DE LA COSA, la posesión de la cosa es elemento esencial de la prescripción adquisitiva. (Art. 2416) Existen ciertos estados o situaciones en que, estando la cosa bajo el poder de la persona, ésta no posee, y por lo tanto no puede ganar el dominio de dicha cosa por prescripción. Estos estados son: ¦ La mera tenencia, en que el tenedor reconoce dominio ajeno. (Art. 748) - 46 - La existencia de un titulo de mera tenencia hará presumir mala fe, y no dará lugar a la prescripción, a menos de concurrir estas dos circunstancias: • Que quien se pretende dueño no pueda probar que en los últimos quince años se haya reconocido expresa o tácitamente su dominio por quien alega la prescripción; • Que quien alega la prescripción pruebe haber poseído sin violencia, clandestinidad ni interrupción por el mismo espacio de tiempo. (Art. 2434) ¦ La omisión de actos de mera facultad. Así, el que durante muchos años dejo de edificar en un terreno suyo, no por eso confiere a su vecino el derecho de impedirle que edifique. (Art. 2423) Se llaman actos de mera facultad los que cada uno puede ejecutar en lo suyo sin necesidad del consentimiento de otro. Hay que tener presente, como principio general, que el solo no ejercicio del derecho de dominio no acarrea la extinción del mismo, sino cuando otra persona toma posesión de él y lo adquiere por prescripción. ¦ La mera tolerancia de actos de que no resulta gravamen, no confiere posesión ni da fundamento a prescripción alguna. Así, el que tolera que el ganado de su vecino transite por sus tierras o paste en ellas, no por eso se impone la servidumbre de este transito o pasto. Esta disposición fomenta la paz social, porque sin ella todos se cuidarían de impedir la realización del mínimo acto de otro a causa de temor de que pudiera resultar una posesión apta para prescribir. Ninguna tolerancia seria posible.26 26 Eduardo Carrión Eguiguren, “Curso de Derecho Civil”, Editorial Fray Jodoco Ricke, Quito-Ecuador, 1973. - 47 - CALIDADES QUE DEBE REUNIR LA PRESCRIPCION.- La posesión requerida para toda prescripción adquisitiva debe ser: ¾ ¾ Pública ¾ Pacifica ¾ Actual ¾ Exclusiva; e, ¾ Ininterrumpida PUBLICA, la posesión clandestina es una posesión viciosa y no sirve para la prescripción. El hecho de que la posesión sea pública no quiere decir que únicamente la posesión no sea clandestina, pero la clandestinidad es un vicio relativo porque ocultamos la posesión a quien actúa como dueño. Pero esto va más allá de la no clandestinidad porque la prueba más idónea para justificar la posesión es la prueba testimonial. Para que el poseedor pueda contar con testigos, esa posesión forzosamente debe ser ejercida frente a todos, pero por ejemplo: Si ejerce la posesión frente al dueño y solo a 10 personas se presenta como mero tenedor y a todos los demás le dice que es dueño del bien, pero en el proceso esas 10 personas dan su testimonio en favor del dueño y el juez declara sin lugar la prescripción. La posesión debe ser pública y no debe ocultarse ni siquiera a algunas personas, puesto de que la prescripción no procede. ¾ PACIFICA; es decir, en la posesión no debe haber intervenido la fuerza. A este respecto existen dos corrientes doctrinarias para considerar a la posesión como pacifica. Según el artículo 743 del Código Civil son posesiones viciosas la violenta y la clandestina. - 48 - 1.- Aquello que se adquiere mediante la fuerza se convierte en posesión violenta y por esta circunstancia ya no será posesión pacifica. Para que la posesión sea considerada pacifica: • La posesión debe ser no violenta, para cumplir con el requisito de pacificidad. • Debe haberse ejercitado la posesión en forma pacifica, sin interrupción de la violencia el tiempo necesario para que opere la prescripción. Por lo tanto, para que proceda la prescripción debe cumplir con estas condiciones. 2.- Tomando en cuenta la regla segunda de la regla cuarta del articulo 2434, lo que exige la prescripción extraordinaria es que durante los últimos 15 años se halla ejercido la posesión en forma pacifica. Aplicando la segunda opinión doctrinaria, los invasores podrán alegar la prescripción en el sentido de que la posesión violenta es útil siempre y cuando se ejercite en forma pacifica durante los últimos 15 años. ¾ ACTUAL, el hecho de que la posesión sea actual significa que la posesión se mantenga al momento de alegar la posesión, no se puede pedir la prescripción con una posesión pasada. Por ejemplo: Juan posee una casa desde 1970 hasta 1999 y se va a los Estados Unidos. Juan en el 2001 regresa y encuentra que otro posee el bien y plantea la prescripción, pero no procede porque ya no esta poseyendo el bien. ¾ EXCLUSIVA, la posesión debe ser ejercida por quien o por quienes alegan la prescripción; es decir, no se debe estar coposeyendo el bien. Es por esta exigencia que no procede la prescripción de derechos y acciones. - 49 - Por ejemplo: Una casa la posee A, B y C; es decir, son coposeedores. C plantea la demanda de prescripción adquisitiva de la casa no procede porque la posesión no es exclusiva de C, peor aun no puede plantear la prescripción de su cuota. Lo que si se puede es que A, B y C pueden plantear la prescripción adquisitiva y convertirse en copropietarios. Sin embargo, con relación a esta circunstancia, hay algunos aspectos: Por ejemplo: Un bien propiedad de Juan. María posee una parte en forma exclusiva del bien de Juan, incluso ha puesto un muro; en este caso no hay coposesión sino que el bien se ha divido y María plantea la prescripción adquisitiva sobre la parte que posee, procediendo la misma. Si A, B y C tienen posesión exclusiva sobre la parte que le corresponde, cada uno podrá plantear en forma individual la prescripción de la parte del bien que le corresponde. ¾ ININTERRUMPIDA, debe haber sido mantenida en forma continua sin lagunas, durante todo el tiempo requerido, para que opere la prescripción adquisitiva; es decir, no debe haber existido ni la interrupción de la posesión, peor aun la suspensión de la prescripción. e TRANSCURSO DE UN PLAZO, para prescribir adquisitivamente no basta que se haya poseído una cosa susceptible de posesión; es preciso también que transcurra un plazo continuado, que la posesión se prolongue durante el tiempo que señala la ley. Este requisito da posibilidad al verdadero propietario para reclamar la cosa que está en poder de otro; sólo si después de cierto tiempo el dueño persiste en su inactividad o negligencia para obtener la devolución del bien que le pertenece, - 50 - la ley concede preferencia al poseedor dejando la cosa definitivamente en sus manos.27 CLASES DE PRESCRIPCION ADQUISITIVA.- La prescripción adquisitiva es ordinaria o extraordinaria. PRESCRIPCION ADQUISITIVA ORDINARIA.- Para ganar la prescripción ordinaria, dice el artículo 2431, se necesita posesión regular no interrumpida, durante el tiempo que las leyes requieren. El tiempo necesario en la prescripción ordinaria es de tres años para los bienes muebles, y de cinco, para los raíces. Cada dos días se cuenta entre ausentes por uno solo para el cómputo de los años. Se entienden presentes, para los efectos de la prescripción, los que viven en el territorio de la Republica, y ausentes, los que residen en nación extranjera. (Art. 2432) ELEMENTOS DE LA PRESCRIPCION ORDINARIA.- La prescripción adquisitiva ordinaria requiere de los elementos generales, comunes a toda prescripción adquisitiva, tales como calidad prescriptibles de la cosa, posesión exclusiva no interrumpida, etc. Requiere también de los elementos particulares expresados en los artículos 2431 y 2432, o sea: • Posesión regular, de acuerdo con lo dispuesto en el articulo 736; y, • Posesión de tres años para los muebles y de cinco para los inmuebles. Según esto, el que alegue la prescripción ordinaria deberá exhibir su justo titulo y deberá demostrar que ha poseído durante el tiempo determinado en la ley, según la calidad mueble o inmueble de la cosa. 27 Alessandri-Somarriva-Vodanovic, “Curso de Derecho Civil”, Editorial Nascimiento S.A., Santiago de Chile, 1974. - 51 - La buena fe no necesita prueba porque se presume, excepto en los casos en que la ley establece la presunción contraria. (Art. 741) NO HAY PRESCRIPCION ADQUISITIVA ORDINARIA CONTRA TITULO INSCRITO.- El sistema de la posesión inscrita, absoluto antes de la reforma de 1956, quedo parcialmente vigente en la codificación realizada por la Comisión Legislativa Permanente. Contra un titulo inscrito no tendrá lugar la prescripción ordinaria adquisitiva de bienes raíces, o de derechos reales constituidos en estos, sino en virtud de otro titulo inscrito; ni empezara a correr sino desde la inscripción del segundo. (Art. 2430)28 PRESCRIPCION ADQUISITIVA EXTRAORDINARIA.- La prescripción adquisitiva extraordinaria se rige por las reglas generales de la prescripción y por las especiales contenidas en los artículos 2434 y 2435. Por lo tanto, además de la calidad prescriptible de la cosa, la prescripción extraordinaria requiere: a) Posesión irregular, continua e ininterrumpida; y, b) Que la posesión haya durado quince años, sin distinción de muebles e inmuebles. La prescripción extraordinaria no se suspende, sino que corre contra toda persona, con excepción de los cónyuges. El artículo 2434 dice: El dominio de las cosas comerciales que no ha sido adquirido por la prescripción ordinaria, puede serlo por la extraordinaria, bajo las reglas que van a expresarse: 28 Eduardo Carrión Eguiguren, “Curso de Derecho Civil”, Editorial Fray Jodoco Ricke, Quito-Ecuador, 1973. - 52 - • Cabe la prescripción extraordinaria contra titulo inscrito. Mediante este numeral se dio cabida al texto del inciso segundo del artículo 10 de la Ley Reformatoria del Código Civil expedida en 1956. Recordemos aquí lo dicho al tratar de la posesión, o sea, que la reforma de 1956, incorporada en el Código en el numeral uno del artículo 2434, alteró todo el sistema de la posesión inscrita que tan estrecha relación guarda con la prescripción. • Para la prescripción extraordinaria no es necesario título alguno; basta la posesión material en los términos del articulo 734. La regla según la cual para la prescripción extraordinaria no es necesario título alguno concuerda con el principio de que a esta clase de prescripción le basta la posesión irregular. • Se presume en ella de derecho la buena fe, sin embargo de la falta de un título adquisitivo de dominio. En verdad, al ser suficiente la posesión irregular para prescribir extraordinariamente, la buena fe resulta innecesaria. Por este motivo se ha observado con razón que no había para que presumir de derecho la buena fe, como lo hace el numeral segundo del artículo 2434, si en realidad es innecesaria. • Pero la existencia de un título de mera tenencia hará presumir mala fe y no dará lugar a la prescripción, a menos de concurrir estas dos circunstancias: 1. Que quien se pretende dueño no puede probar que en los últimos quince años se haya reconocido expresa o tácitamente su dominio por quien alega la prescripción; - 53 - 2. Que quien alega la prescripción pruebe haber poseído sin violencia, clandestinidad ni interrupción por el mismo espacio de tiempo. La regla cuarta del artículo 2434 puede hacer creer que la mera tenencia se cambia en posesión por el simple transcurso del tiempo. Si bien se advierte, la regla cuarta del articulo 2434 no es excepción del principio sustentado por el articulo 750, puesto que según éste el simple lapso no muda la mera tenencia en posesión, y aquel hace depender el cambio de la mera tenencia en posesión de dos elementos distintos que se agregan al transcurso del tiempo, a saber: 1) Que quien se pretende dueño no pueda probar que en los últimos quince años se haya reconocido expresa o tácitamente su dominio por quien alega la prescripción; y, 2) Que quien alega la prescripción prueba haber poseído sin violencia, clandestinidad ni interrupción por el mismo espacio de tiempo. SEMEJANZAS ENTRE LA PRESCRIPCION ORDINARIA Y EXTRAORDINARIA Z Ambas conducen a la adquisición del dominio. Z Tanto una como otra requieren posesión: una posesión regular y la otra, posesión irregular. Z En cuanto al cómputo del plazo, en ambas se aplican las reglas de los artículos 33, 34 y 35 del Código Civil. - 54 - DIFERENCIAS ENTRE LA PRESCRIPCION ORDINARIA Y LA PRESCRIPCION EXTRAORDINARIA. Según el Dr. Daniel Carrión Erréis, las diferencias entre la prescripción ordinaria y extraordinaria son: ► En que la prescripción ordinaria requiere posesión regular y en la prescripción extraordinaria, posesión irregular. Por tanto, tratándose de una propiedad inmueble no inscrita en la Registraduría de la Propiedad, ella solo puede adquirirse por la prescripción extraordinaria de quince años, pues la ordinaria que exige posesión regular, supone la tradición, y ésta se opera por la inscripción en el Registro de la Propiedad. ► La prescripción ordinaria que exige posesión regular, supone necesariamente un título traslaticio de dominio, no requiriéndose, en cambio, para la extraordinaria, en que incluso, tratándose de bienes raíces, se puede prescribir contra titulo inscrito. (Art. 2434) ► La prescripción ordinaria exige buena fe y ésta por lo general, se presume legalmente (Art. 2431); en cambio, en la extraordinaria, se presume de derecho la buena fe, sin embargo de la falta de un título, excepto el caso de que exista un título de mera tenencia, que hace presumir mala fe, a menos que concurran las dos circunstancias que enumera el articulo 2434, en cuyo caso parece que se ha transformado la naturaleza primitiva de la mera tenencia, en posesión de la cosa. ► En cuanto al tiempo de la posesión, en la prescripción ordinaria se exige tres años para los bienes muebles y cinco para los bienes raíces, y en la prescripción extraordinaria se exige siempre quince años. En la forma de computar el tiempo, pues en la ordinaria, cada dos días se cuenta con respecto a ausentes por uno solo; en la extraordinaria, el tiempo es invariablemente el mismo, contra toda persona presente o ausente. - 55 - ► Finalmente, el plazo se suspende en la prescripción ordinaria a favor de ciertas personas; no sucediendo lo mismo en la prescripción extraordinaria en que no se suspende a favor de ninguna de aquellas personas, salvo el caso discutido de la prescripción entre cónyuges. (Art. 2433 y 2435) PRESCRIPCION ADQUISITIVA DE LOS OTROS DERECHOS REALES.- Las reglas y principios que hemos analizado, se aplican a la prescripción adquisitiva del derecho de dominio. Pero estas mismas reglas y principios se extienden a la prescripción adquisitiva de los demás derechos reales, al tenor de lo dispuesto en el artículo 2436 del Código Civil, con las excepciones que este mismo articulo establece. Art. 2436.- Los derechos reales se adquieren por la prescripción de la misma manera que el dominio, y están sujetos a las mismas reglas, salvo las excepciones siguientes: 1º. El derecho de herencia se adquiere por la prescripción extraordinaria de quince años; y, 2º. El derecho de servidumbre se adquiere según el Art. 946. De acuerdo con el numeral 1 del artículo 2436, el derecho de herencia se adquiere por la prescripción extraordinaria de quince años. Además, el derecho real de herencia se puede también adquirir por la prescripción ordinaria de cinco años, de conformidad con lo que dispone el articulo 1314 del Código Civil en los siguientes términos: “El derecho de petición de herencia expira en quince años. Pero el heredero putativo, en el caso del inciso final del articulo 738, podrá oponer a esta acción la prescripción de cinco años, contados como para la adquisición del dominio”. Pero, en lo relativo al numeral 2 del artículo 2436, este se remite al artículo 946 que establece: “Las servidumbres discontinuas de todas clases y las servidumbres continuas no aparentes sólo pueden adquirirse por medio de un título; ni aun el goce inmemorial bastará para constituirlas. - 56 - Las servidumbres continuas y aparentes pueden adquirirse por título, o por prescripción de cinco años, contados como para la adquisición del dominio de los fundos”. LA PRESCRIPCION EXTINTIVA.- El artículo 2438 del Código Civil nos da la definición de la prescripción extintiva: “La prescripción que extingue las acciones y derechos ajenos exige solamente cierto lapso, durante el cual no se hayan ejercido dichas acciones. Se cuenta este tiempo desde que la obligación se haya hecho exigible”. El fundamento y necesidad de la prescripción extintiva, así como de la adquisitiva, para Laurent, reside especial, técnica y científicamente considerada, en el derecho social, antes que en el interés público, siendo por tanto, tal fundamento u origen, mucho mas considerable que cualquier otra finalidad. Sin embargo, algunos tratadistas encuentran su fundamento en fines prácticos e inmediatos, tales como los de suplir la falta de recibo, finiquito u otro documento capaz de acreditar el cumplimiento de una obligación, evitando el peligro a que por la perdida de sus comprobantes estarían expuestas, aun aquellas personas que hubieren extinguido legalmente sus compromisos y obligaciones. También la estriban en la suposición de abandono del derecho o acción por parte del acreedor. Otros han pretendido equiparar la prescripción extintiva a la presunción legal de extinción de la obligación, pero este criterio es destruido con la consideración de que la presunción es un modo de prueba, y la prescripción, en cambio, en nuestro sistema legal, es un modo de adquirir la propiedad (Art. 622) o de extinguir las obligaciones. (Art. 1610 Nº 11)29 29 Carrión Erréis Daniel Dr.: “La Prescripción Adquisitiva y Extintiva en el Código Civil Ecuatoriano”, Editorial Fondo de Cultura Ecuatoriana, Cuenca-Ecuador, 1990. - 57 - La prescripción extintiva actúa específicamente contra la pretensión del acreedor de un derecho, paralizando esa pretensión, pero sin destruir en esencia ese derecho. Esto lo comprobamos con la existencia de la institución jurídica de la Obligación Natural, consignada en el articulo 1513, cuando al hacer la clasificación de obligaciones en civiles y naturales, al hablar de estas últimas, dice: “Naturales, las que no confieren derecho para exigir su cumplimiento; pero que, cumplidas autorizan para retener lo que se ha dado o pagado en razón de ellas. Tales son: 2o.- Las obligaciones civiles extinguidas por la prescripción”. Y subsistiendo como obligación natural puede ser validamente pagad, o puede ser materia de una novación o caución. (Arts. 1671 y 1673)30 ACCIONES Y DERECHOS QUE NO SON SUSCEPTIBLES DE PRESCRIPCION EXTINTIVA.- Las acciones y derechos no susceptibles a la prescripción extintiva son: La acción de nulidad de matrimonio no prescribe por el tiempo (arts. 94, 98 y 104 num. 2 C.C.); tampoco podría oponerse prescripción ni sentencia pronunciada en juicio seguido entre otras personas, a quien se presenta como verdadero padre o madre del que es reputado por hijo de otros, como verdadero hijo del padre o madre que le desconoce dice el articulo 366 del Código Civil; no prescribe por tiempo la acción para pedir partición en casos de indivisión y mientras esta subsiste (Art. 1360); ni el derecho que tiene el dueño de un predio no demarcado para que se fijen los limites que lo separan de los predios colindantes (Art. 898), y para exigir a los respectivos dueños que concurran a ello, haciéndose la demarcación a expensas comunes; ni el derecho para imponer servidumbre de tránsito (Art. 946 y 242); ni el de acueducto (Art. 918); ni el derecho para adquirir la medianería de un muro divisorio (Art. 910) y otros. Todos estos derechos no prescriben, porque se tratan de facultades legales anexas al derecho real de dominio. La renta vitalicia tampoco se extingue, a menos que haya dejado de percibirse y demandarse por más de quince años (Art. 2209). 30 Carrión Erréis Daniel Dr.: “La Prescripción Adquisitiva y Extintiva en el Código Civil Ecuatoriano”, Editorial Fondo de Cultura Ecuatoriana, Cuenca-Ecuador, 1990. - 58 - CONDICIONES QUE SE REQUIEREN PARA LA PRESCRIPCION EXTINTIVA.- Para que proceda la prescripción extintiva, se requiere la concurrencia de los siguientes requisitos: 1. Que haya transcurrido cierto lapso de tiempo, durante el cual no se haya ejercido el correspondiente derecho o acción; Art. 2439.- Este tiempo es, en general, de cinco años para las acciones ejecutivas y de diez para las ordinarias. La acción ejecutiva se convierte en ordinaria por el lapso de cinco años; y convertida en ordinaria, durará solamente otros cinco. 2. Que la prescripción no haya sido interrumpida (Art. 2442 C.C.); y, Art. 2442.La prescripción que extingue las acciones ajenas puede interrumpirse, ya natural, ya civilmente. Se interrumpe naturalmente por el hecho de reconocer el deudor la obligación, ya expresa, ya tácitamente. Art. 2443.- La interrupción que obra en favor de uno de varios coacreedores, no aprovecha a los otros, ni la que obra en perjuicio de uno de varios codeudores, perjudica a los otros, a menos que haya solidaridad, y no se haya ésta renunciado en los términos del Art. 1559. Se interrumpe civilmente por la citación de la demanda judicial; salvo los casos enumerados en el Art. 2427. 3. Que no se encuentre en estado de suspensión (Art. 2444 C.C.). Art. 2444.- La prescripción que extingue las obligaciones se suspende en favor de las personas designadas en el numeral 1o. del Art. 2433. Transcurridos quince años, no se tomarán en cuenta las suspensiones a que se refiere el inciso precedente. CIERTAS ACCIONES QUE PRESCRIBEN EN CORTO TIEMPO.- En el Parágrafo Cuarto del Titulo XL que trata sobre la Prescripción, el legislador ha hecho constar ciertas acciones que prescriben en corto tiempo, por ejemplo: - 59 - El artículo 2445, fija el plazo de prescripción de TRES AÑOS, para el cobro de honorarios provenientes de varias actividades relativas a profesionales liberales, que no estén regidas por las disposiciones del Código del Trabajo El artículo 2446, establece el plazo de prescripción de DOS AÑOS, para la acción de los mercaderes, proveedores y artesanos por el precio de los artículos que despachan al menudeo, así también para toda clase de personas, por el precio de servicios que se prestan periódica o accidentalmente, como posaderos, acarreadores, mensajeros, barberos, etc. El artículo 2447 trata sobre la interrupción y suspensión de las prescripciones de corto tiempo y dice: “Las prescripciones mencionadas en los dos artículos precedentes corren contra toda clase de personas, y no admiten suspensión alguna. Interrúmpense: 1. Desde que hay pagaré u obligación escrita o concesión de plazo por el acreedor; y, 2. Desde que hay requerimiento. En ambos casos sucede a la prescripción de corto tiempo la del artículo 2439”. PRESCRIPCION DE ACCIONES ESPECIALES Art. 2448.- Las prescripciones de corto tiempo a que están sujetas las acciones especiales que nacen de ciertos actos o contratos, se mencionan en los títulos respectivos, y corren también contra toda persona; salvo que expresamente se establezca otra regla. Las prescripciones de ACCIONES ESPECIALES a que se refiere el artículo 2448 del Código Civil, son las siguientes: • La acción de divorcio, con el plazo de UN AÑO, contado en la forma y con las correspondientes causales establecidas en el artículo 124 del Código Civil. • La acción de reforma del testamento, con el plazo de CUATRO AÑOS, contados en la forma establecida en el artículo 1261 del Código Civil. - 60 - • La acción rescisoria, con el plazo de CUATRO AÑOS, contados en la forma establecida en el articulo 1735, cuyo inciso final dice: “Todo lo cual se entiende en los casos en que leyes especiales no hubieren designado otro plazo”; y, en el articulo 1736 del Código Civil. • La acción de saneamiento por evicción, con el plazo de CUATRO AÑOS, de acuerdo con los artículos 1388 y 1823 del Código Civil. En este ultimo se aclara que en “lo tocante a la sola restitución del precio prescribe según las reglas generales”, o sea de conformidad con lo establecida en el articulo 2439 del Código Civil. • La de acción redhibitoria, con el plazo de SEIS MESES respecto de las cosas muebles y de UN AÑO respecto de los bienes raíces, en todos los casos en que leyes especiales o las estipulaciones de los contratantes no hubieren ampliado o restringido este plazo, contado desde la entrega real; de conformidad con el artículo 1833 del Código Civil. • La acción de rebaja del precio, con el plazo de UN AÑO para los bienes muebles y de DIECIOCHO MESES para los bienes raíces, por los vicios redhibitorios tipificados en el artículo 1825, o en el caso de la acción estimatoria, definida en el artículo 1835, de conformidad con el artículo 1836. • La acción en el caso del pacto comisorio “en el plazo prefijado por las partes, si no pasare de CUATRO AÑOS, contados desde la fecha del contrato; puesto que, transcurridos estos cuatro años, prescribe necesariamente, sea que se haya estipulado un plazo mas largo o ninguno”; de conformidad con el articulo 1847 del Código Civil. • La acción de retroventa, que no podrá pasar de CUATRO AÑOS contados desde la fecha del contrato, de conformidad con el artículo 1852 del Código Civil. - 61 - • La de acción rescisoria por lesión enorme, con el plazo de CUATRO AÑOS, contados desde la fecha del contrato; de acuerdo con el artículo 1863 del Código Civil. • La de acción rescisoria pauliana, con el plazo de UN AÑO, contado desde la fecha del acto o contrato; de conformidad con el artículo 2394 del Código Civil. LA PRESCRIPCION EN EL DERECHO PENAL.- El Dr. Jorge Zavala Baquerizo nos explica que en el Derecho Procesal Penal se hace una diferencia cuando de la prescripción se trata, pues por un lado se nos presentan la prescripción del ejercicio de la acción y la prescripción de la pretensión punitiva, y por otro lado, se manifiesta la prescripción de la pena. La prescripción del ejercicio de la acción y la prescripción de la pretensión punitiva son excepciones procesales penales perentorias, en tanto que la última es un instituto sustantivo de carácter especial que solo tiene por finalidad extinguir las penas; es decir, que mientras las dos primeras están referidas al proceso, la última se refiere de manera exclusiva a la pena. Cuando se comete una infracción se debe iniciar el proceso penal, sea por estímulo que se hace al juez a través de cualquiera de los modos de ejercer la acción penal (denuncia, acusación particular o privada, excitación fiscal). Pero el propio Estado se impone un límite temporal dentro del cual se debe iniciar el proceso penal, esto es, que desde la medianoche del día en que se cometió la infracción hasta el día en que inicia el proceso penal no debe transcurrir el máximo del tiempo que la ley penal ha señalado para la indicada iniciación. Si no se inicia el proceso penal dentro de ese límite temporal, entonces, prescribe el ejercicio de la acción penal. El artículo 101 del Código Penal nos explica sobre el asunto de las prescripciones expresando: “Toda acción penal prescribe en el tiempo y con las condiciones que la ley señala. - 62 - En el ejercicio del derecho que la prescripción establece, se observarán las reglas que siguen: Tanto en los delitos de acción pública como en los delitos de acción privada se distinguirá ante todo si, cometido el delito, se ha iniciado o no enjuiciamiento. A excepción de los casos de imprescriptibilidad de las acciones y de las penas previstas en el último inciso del número 2 del artículo 23 y en el segundo inciso del artículo 121 de la Constitución Política de la República, en los demás delitos reprimidos con reclusión, cuyo ejercicio de acción es pública, de no haber enjuiciamiento, la acción para perseguirlos prescribirá en diez años; tratándose de delitos reprimidos con reclusión mayor especial, la acción para proseguirlos prescribirá en quince años. Tratándose de delitos reprimidos con prisión, la acción para perseguirlos prescribirá en cinco años. El tiempo se contará a partir de la fecha en que la infracción fue perpetrada. En los mismos delitos de acción pública, de haber enjuiciamiento iniciado antes de que aquellos plazos se cumplan, la acción para continuar la causa prescribirá en los mismos plazos, contados desde la fecha del auto cabeza de proceso. Si el indicado se presentare voluntariamente a la justicia en el plazo máximo de seis meses posteriores al inicio de la instrucción, los respectivos plazos se reducirán a diez en los delitos reprimidos con reclusión mayor especial; a ocho años en los demás delitos reprimidos con reclusión; y, a cuatro años en los delitos reprimidos con prisión. En estos casos, los plazos se contarán desde la fecha del inicio de la instrucción. No surtirá efecto esta regla en caso de reincidencia. En los delitos de acción privada, la acción para perseguirlos prescribirá en el plazo de ciento ochenta días, contados desde que la infracción fue cometida. - 63 - Iniciada la acción y citado el querellado antes del vencimiento de ese plazo, la prescripción se producirá transcurridos dos años a partir de la fecha de la citación de la querella. La acción penal por delitos reprimidos sólo con multa se extinguirá en cualquier estado del juicio, por el pago voluntario del máximo de la multa correspondiente al delito, y de las indemnizaciones, en los casos en que hubiere lugar. Si la prescripción se hubiese operado por la falta de despacho oportuno de los jueces, éstos serán castigados por el superior con la multa de quinientos a cinco mil sucres, quedando a salvo la acción de daños y perjuicios a que hubiere lugar contra dichos funcionarios, de conformidad con lo prescrito en el Código de Procedimiento Civil. En la misma pena incurrirán los funcionarios del ministerio público y secretarios de cortes y juzgados por cuya negligencia se hubiere operado la prescripción. De haber acusador particular, o de tratarse de querella, la multa se dividirá en iguales partes entre la administración de justicia y el acusador. La parte de multa que corresponda a la administración de justicia será invertida por la Corte Suprema en su caso, o por la respectiva Corte Superior que hubiere impuesto la multa, en gastos generales de la administración de justicia”. En lo relativo a la prescripción de las penas el artículo 107 del Código Penal nos dice: “Las penas privativas de la libertad, por delito, prescriben en un tiempo igual al de la condena, no pudiendo, en ningún caso, el tiempo de la prescripción ser menor de seis meses. La prescripción de la pena comenzará a correr desde la media noche del día en que la sentencia quedó ejecutoriada y se imputará al tiempo necesario para la prescripción el que el delincuente hubiere estado recluso, preso o detenido por motivo del mismo delito. - 64 - Se exceptúan los casos en que fueren violadas las garantías constitucionales por parte de funcionarios o empleados públicos, conforme a lo prescrito en la Constitución Política”. En lo referente a la prescripción de multas y comiso especial, se refiere el articulo 111 del Código Penal: “Las penas de multa y de comiso especial prescribirán en los plazos señalados para la prescripción de las penas principales; y las condenas civiles impuestas por una infracción prescribirán según las reglas del Código Civil. Cuando sólo se hubiere impuesto multa o comiso especial, prescribirá en un año”. En el mismo Código Penal se refiere a la interrupción de la prescripción penal en sus artículos 108 y 112: Art. 108.- Tanto la prescripción de la acción como la de la pena se interrumpen por el hecho de cometer el reo otra infracción que merezca igual o mayor pena, antes de vencerse el tiempo para la prescripción. Art. 112.- La prescripción correrá o será interrumpida, separadamente, para cada uno de los participantes en un delito. En el artículo 114 del Código Penal nos enseña que la prescripción penal debe declararse a petición de parte, o de oficio, necesariamente, al reunirse las condiciones exigidas en este Código. Además se hace necesario hacer una diferencia entre la prescripción civil y la penal. Mientras la primera es jurídicamente el abandono que el particular hace del ejercicio de un derecho, ya por no haber concurrido oportunamente ante el titular del órgano jurisdiccional civil con su demanda, ya por no haber mostrado interés en la conclusión del proceso –cuando se ha ejercido la acción civil- - 65 - permitiendo que dicho proceso cancele su vigencia por el transcurso del tiempo. En tanto que la prescripción de la pena es la renuncia del Estado a su derecho a ejecutar la pena que consta en el mandato pronunciado por él mismo a través de una sentencia formalmente ejecutoriada. En la prescripción civil se opera por voluntad de la parte interesada en el asunto civil; en la prescripción penal es el propio Estado el que se ha impuesto un límite temporal dentro del cual está en capacidad de hacer efectiva la pena que él mismo ha impuesto. No depende de la voluntad del acusador, o del fiscal, sino del Estado el que se extinga la pena por el transcurso del tiempo. LA PRESCRIPCION EN EL DERECHO DEL TRABAJO.- En la Constitución en su artículo 35 nos dice que el trabajo es un derecho y un deber social. Gozará de la protección del Estado, el que asegurará al trabajador el respeto a su dignidad, una existencia decorosa y una remuneración justa que cubra sus necesidades y las de su familia. Se regirá por las siguientes normas fundamentales:… Entre estas normas fundamentales nos interesa la numero cuatro que dice: “Los derechos del trabajador son irrenunciables. Será nula toda estipulación que implique su renuncia, disminución o alteración. Las acciones para reclamarlos prescribirán en el tiempo señalado por la ley, contado desde la terminación de la relación laboral”. Este numeral cuatro del articulo 35 de la Constitución tiene relación con lo que dispone el articulo 632 del Código del Trabajo y dice: “Las acciones provenientes de los actos y contratos de trabajo PRESCRIBEN EN TRES AÑOS, contados desde la terminación de la relación laboral, sin perjuicio de lo dispuesto en los artículos que siguen y en los demás casos de prescripción de corto tiempo, especialmente contemplados en este Código”. - 66 - Según el artículo anterior las acciones prescriben generalmente en 3 años, a partir de la terminación laboral, pero hay acciones que PRESCRIBEN EN UN MES de acuerdo con el artículo 633 del Código del Trabajo y estas son: ¾ La de los trabajadores para volver a ocupar el puesto que hayan dejado provisionalmente por causas legales; por ejemplo quienes han ido al servicio militar obligatorio, la ley da 30 días para reintegrarse al trabajo, el patrono debe guardarle su puesto de trabajo. Este tiempo es para recuperarse, para descansar del buen trato que se le dio. Sino se presenta en los 30 días se considerara en abandono del trabajo. ¾ La de los empleadores para despedir o dar por terminado el contrato con el trabajador; y, ¾ La de los empleadores, para exigir del trabajador indemnización por imperfecta o defectuosa ejecución del trabajo ya concluido y entregado. PRESCRIBE EN DOS AÑOS, el derecho de los trabajadores para reclamar las indemnizaciones por riesgo de trabajo. Los riesgos de trabajo se dividen en accidentes de trabajo y por enfermedades profesionales. Existen acciones imprescriptibles, que pueden reclamarse en cualquier tiempo como por ejemplo la jubilación patronal, sin importar el tiempo de terminación de la relación laboral. Es imprescriptible la afiliación al Seguro Social incluso después de 20 años de terminada la relación puede reclamar en cualquier tiempo esta afiliación, también si un trabajador ha tenido dos o más trabajos y si uno no lo afilio al IESS puede reclamar en cualquier tiempo la afiliación al IESS, también en cuanto, por el monto que se le afilia al trabajador. Por ejemplo si gana 500 y lo afilia por 100 se perjudica al trabajador en cuanto al monto de obtención de los fondos de reserva. - 67 - Es imprescriptible también, el derecho a reclamar el fondo de reserva que es concomitante con el IESS. El Código del Trabajo también regula sobre la suspensión e interrupción de la prescripción en lo laboral en su articulo 634 y dice: “La prescripción de tres años o más se suspende e interrumpe de conformidad con las normas del Derecho Civil; pero transcurridos cinco años desde que la obligación se hizo exigible, no se aceptará motivo alguno de suspensión y toda acción se declarará prescrita”. LA PRESCRIPCION EN EL DERECHO MERCANTIL.- La prescripción en el área mercantil ecuatoriana opera generalmente en plazos más cortos que en el ámbito civil, sin embargo, el articulo 723 del Código de Comercio prevé que: “Las acciones que no tengan un plazo determinado por este Código para ser deducidas en juicio, prescribirán según su naturaleza, con arreglo a las disposiciones del Código Civil”. A continuación algunos ejemplos sobre la prescripción en el Derecho Mercantil de acuerdo con el Código de Comercio. Art. 102.- Las acciones por operaciones de correduría, entre el corredor y el que lo emplea, prescriben en dos años, contados desde la fecha en que se concluyó la operación. Art. … (202.17).- La acciones previstas en esta Ley prescribirán en el plazo de tres años contados a partir de la fecha del vencimiento del pago del precio de la cosa vendida con reserva de dominio. La prescripción se interrumpirá con la presentación de la demanda. Art. 408.- Las reclamaciones del comitente contra el comisionista por el mal desempeño de la comisión, prescriben en un año. - 68 - Las del comisionista contra el comitente por el pago de su estipendio, prescriben también en el mismo tiempo. Art. 479.- Todas las acciones que de la letra de cambio resultan contra el aceptante, prescriben en tres años contados desde la fecha del vencimiento. Las acciones del portador contra los endosantes y contra el girador, prescriben en un año, a partir de la fecha del protesto levantado en tiempo útil o de la fecha del vencimiento en caso de la cláusula de devolución sin costas. Las acciones de los endosantes unos contra otros y contra el girador prescriben en seis meses contados del día en que el endosante ha reembolsado la letra o del día en que el mismo ha sido demandado. Art. 552.- La acción para solicitar el arreglo de la cuenta corriente, el pago del saldo judicial o extrajudicialmente reconocido, o la rectificación de la cuenta por errores de cálculo, omisiones, artículos extraños o indebidamente llevados al débito o crédito, o duplicación de partidas, prescribe en el término de cinco años. En igual tiempo prescribe la acción para cobrar los intereses del saldo, si son pagaderos por anualidades o en períodos más cortos. - 69 - CAPITULO IV LA ACCION DE PRESCRIPCION - 70 - FORMAS DE ALEGAR LA PRESCRIPCION.- La prescripción es un modo de adquirir el dominio o un medio de extinguir una acción que forzosamente requiere la intervención del juez que dicte sentencia, para que surta efecto y el interesado se convierta en dueño solo con la sentencia. La prescripción es una de las instituciones que no puede ser declarada de oficio, sino que opera a petición de parte, de acuerdo con lo que dispone el artículo 2417 del Código Civil. Art. 2417.- El que quiera aprovecharse de la prescripción debe alegarla. El juez no puede declararla de oficio. Algunos sostienen que la prescripción adquisitiva puede ser alegada por vía de acción y por vía de excepción; otros dicen que sólo lo puede ser por vía de excepción, y, finalmente, una última opinión expresa que la prescripción adquisitiva debe ser alegada por vía de acción y no de excepción. Los que afirman que sólo es procedente la vía de excepción manifiestan que, según la concepción civilista de la acción, ésta siempre nace de un derecho y la prescripción no es un derecho sino un modo de adquirir, por manera que no se divisaría cuál sería el derecho deducido en juicio en la acción de prescripción adquisitiva. En consecuencia, si ésta no es una acción, necesariamente debe ser una excepción y, como tal, debe ser invocada. Cuando el demandante, agregan esos autores, alega la prescripción adquisitiva, lo que hace es invocarla como causa de pedir de la acción correspondiente. Así, cuando para recuperar la posesión de la cosa, el prescribiente entabla la acción reivindicatoria, ¿qué es lo que pretende el titular? Sencillamente dice pedir la cosa de que no está en posesión porque es dueño de ella, y lo es por haberla adquirido por prescripción.31 Los que piensan que la prescripción adquisitiva es una acción responden que es falso que toda acción debe nacer de un derecho, y la mejor prueba la daría 31 H. Méndez Obra citada por Alessandri-Somarriva-Vodanovic, - 71 - la existencia de las acciones de nulidad y posesorias, reconocidas en forma expresa por nuestro legislador y que, precisamente, no nacen de ningún derecho real o personal.32 Por otra parte, se añade, deben recordarse que toda excepción perentoria es una defensa del demandado que tiene por objeto enervar, matar, destruir, aniquilar, extinguir la acción del demandante, y la prescripción adquisitiva no tiene por único fin enervar los fundamentos de la demanda, privar al demandante de los medios de perseguir el pago de su acreencia (como ocurre con la prescripción extintiva, que destruye los medios de hacer cumplir la obligación y no ésta propiamente), sino obtener el reconocimiento del dominio del demandado, sobre la cosa que se pretende reivindicar, por la existencia de un modo de adquirir sin conexión alguna con el título del actor ni los fundamentos de la demanda. El prescribiente demandado al oponer la prescripción adquisitiva al demandante, debe hacerlo en una reconvención, esto es, en una contrademanda, en la que pida por vía de acción, la declaración de la prescripción adquisitiva y, como consecuencia, el reconocimiento de su dominio por haber operado ese modo de adquirir: la adquisición del prescribiente demandado tiene la virtud de extinguir el derecho correspondiente del actor, el antiguo dueño de la cosa. En síntesis, cuando el prescribiente demanda, los derechos que le concede la prescripción adquisitiva deben ser ejercidos por las acciones que competan. Y en tales casos, podría invocar la prescripción adquisitiva, como causa de pedir, por ejemplo; cuando pide la restitución de la cosa de que no está en posesión mediante la acción reivindicatoria. Cuando el prescribiente es el demandado, el prescribiente debe oponer la prescripción en una reconvención y ha de hacerlo por vía de acción. En consecuencia, cualquiera que sea la posición procesal del prescribiente nunca puede entablar la prescripción adquisitiva como excepción perentoria. 32 L. E. Contreras A., “De la prescripción extintiva civil”, Memoria de Prueba, Concepción, 1945; obra citada por Alessandri-Somarriva-Vodanovic, pág. 570. - 72 - La sentencia que declara la prescripción adquisitiva del dominio de un bien raíz o de cualquier otro derecho real constituido en él, deberá inscribirse en el Registro de la Propiedad del cantón donde este ubicado el bien raíz, o cualquier otro derecho real. El objeto de esta inscripción no representa el papel de tradición; es decir, de modo de adquirir, porque el modo de adquirir es la prescripción, y no puede adquirirse una misma cosa por dos modos diferentes. En este caso, la inscripción responde a la segunda de las finalidades que la ley le atribuye, esto es, la de dar publicidad a la propiedad raíz, colocándola en un cuadro a la vista de todos, y manteniendo la continuidad de su historia. Esa inscripción tiene por objeto colocar al inmueble bajo el régimen de la posesión inscrita. En seguida, la inscripción de la sentencia judicial que declara la prescripción constituye una medida de publicidad dirigida a proteger a los terceros; pues sin su competente inscripción dicha sentencia es inoponible a terceros, no los afecta o, como dice al artículo 2437 del Código Civil, no vale contra ellos.33 SUSPENSION DE LA PRESCRIPCION.- Es la detención del curso del plazo de la prescripción durante el tiempo que dura la causa suspensiva; pero desaparecida ésta, el plazo de la prescripción continúa: el periodo anterior a la suspensión se agrega al posterior a la cesación de la misma, por manera que el único tiempo que no se computa es el transcurrido mientras existió y subsistió la causa de la suspensión. Al revés de lo que acontece en la interrupción, en la suspensión el tiempo anterior a ella no se pierde, sino que queda simplemente detenido o paralizado. La suspensión no borra el plazo de prescripción; simplemente, le abre un paréntesis. Supóngase que un poseedor regular de un inmueble lleva cuatro años de posesión ininterrumpida, al cabo de los cuales el dueño cae en demencia, que dura dos años, y cesa después; la prescripción vuelve a correr transcurrido 33 Alessandri-Somarriva-Vodanovic, “Curso de Derecho Civil”, Editorial Nascimento S.A., Santiago de Chile, 1974. - 73 - estos dos años, y se consumará cumplido el año posterior a la suspensión, pues los cuatro años anteriores a ésta se suman al año posterior a la misma, lo que da cinco años, que es el plazo necesario para adquirir el dominio de los inmuebles por la prescripción adquisitiva ordinaria. Los dos años de suspensión no se computan. Pero este paréntesis puede estar no solo en el curso de una prescripción ya iniciada, sino también al comienzo. Si una persona entra a poseer un inmueble estando demente el dueño, el plazo del poseedor solo podrá comenzar a correr una vez que el propietario recobre su salud mental. EFECTO DE LA SUSPENSION.- La suspensión detiene pero no extingue la prescripción: cesando la causa de la suspensión, se le cuenta al poseedor el tiempo anterior a ella, si hubo alguno. (Art. 2433 inciso primero) FUNDAMENTO DE LA SUSPENSION.- El fundamento de la suspensión de la prescripción es la injusticia que se da a favor de todas aquellas personas que no son capaces de defender sus intereses por sí mismas, para protegerlas del descuido o negligencia de sus representantes legales. Se considera que no puede imputarse a éste la inactividad de aquél. CARÁCTER EXCEPCIONAL.- La suspensión de la prescripción es un beneficio jurídico excepcional; solo existe a favor de las personas que la ley determina. CAMPO DE APLICACIÓN.- Las reglas concernientes a la suspensión de la prescripción se aplican tanto a la prescripción adquisitiva como a la prescripción extintiva. Respecto de la primera, en general solo cabe en la prescripción adquisitiva ordinaria. CAUSAS DE SUSPENSION.- La suspensión ocurre en ciertos casos, establecidos en el artículo 2433 del Código Civil que establece: - 74 - Art. 2433.- La prescripción ordinaria puede suspenderse, sin extinguirse. En este caso, cesando la causa de la suspensión, se le cuenta al poseedor el tiempo anterior a ella, si hubo alguno. Se suspende la prescripción ordinaria, en favor de las personas siguientes: 1. De los menores, dementes, sordomudos y de cuantos estén bajo potestad paterna o bajo tutela o curaduría; Esta enumeración es valida, porque en tal no se cuenta a otra incapacidad como las personas jurídicas, pero hay personas jurídicas que son capaces para realizar algunas actividades (bancarias) que las personas naturales no pueden, siendo las personas jurídicas incapaces relativos, por lo que no operan la suspensión. Pero la suspensión a favor de los incapaces es una notable ventaja jurídica que la ley les otorga, porque los representantes legales de los incapaces muy bien podrían interrumpir civilmente las prescripciones que estén corriendo en contra de sus representados, con arreglo a las normas que rigen la interrupción civil. Pero el legislador, temiendo posibles negligencias, ha creído preferible disponer la suspensión de la prescripción para que no corra en contra de dichos incapaces. 2. De la herencia yacente. La herencia yacente es definida en el artículo 520 del Código Civil como “el conjunto de bienes de un difunto cuya herencia no ha sido aceptada”. La ley ordena que a la herencia yacente se le provea de un curador de bienes, al que compete el ejercicio de las acciones y defensas judiciales en defensa de la herencia que está en curaduría. Esta curaduría cesa por la aceptación de la herencia, o por la venta de los bienes que la componen, en el caso del artículo 523 del Código Civil. Ahora bien para prevenir posibles negligencias del curador, el articulo 2433 del Código Civil dispone que la prescripción adquisitiva ordinaria se suspensa a favor de dicha herencia yacente. De este modo quedan protegidos los derechos del heredero que todavía no acepta. - 75 - La prescripción se suspende siempre entre cónyuges. Se discute sobre la suspensión de la prescripción entre cónyuges, y buena parte de la doctrina admite que entre estas personas la suspensión opera tanto en cuanto a la prescripción ordinaria como a la extraordinaria, y parece razonable que sea así, ya que solamente de esa manera se tutela la estabilidad e intimidad del hogar y se despejan inquietudes que pudieran perturbar su normal vida.34 DIFERENCIAS ENTRE LA INTERRUPCION Y LA SUSPENSION DE LA PRESCRIPCION.- Es diverso el alcance de la interrupción y el de la suspensión. La interrupción y la suspensión se aplican en casos distintos: ¾ La interrupción, sea natural o civil, se aplica tanto a la prescripción ordinaria como a la extraordinaria. La suspensión se aplica únicamente a la prescripción ordinaria. ¾ Salvo el caso del número 1 del artículo 2426 la interrupción natural o civil, requiere de un acto humano apto para detener el curso de la prescripción. La suspensión obra de pleno derecho a favor de las personas mencionadas en el artículo 2433 del Código Civil. ¾ La interrupción civil es un recurso del que se puede valer cualquier interesado. La suspensión es un beneficio legal concedido solo a determinadas personas. ¾ Todo lo que interrumpe la prescripción respecto de un comunero la interrumpe también respecto de los otros. La suspensión, cuando la propiedad pertenece en común a varias personas, aprovecha solo al comunero en cuyo favor se ha establecido. 34 Dr. Juan Larrea Holguín: “Derecho Civil del Ecuador”, Editorial Corporación de Estudios y Publicaciones, Tomo VII, Quito-Ecuador, 1987. - 76 - ¾ La interrupción sea natural o civil, hace perder todo el tiempo de la posesión anterior, excepto si la interrupción es consecuencia de causas naturales. La suspensión no produce otra efecto que el de impedir el curso de la prescripción durante el tiempo que dura la incapacidad. Cuando cesa la causa de la suspensión, se le cuenta al poseedor el tiempo anterior a ella, si hubo alguno. (Art. 2433)35 La enumeración del articulo 2433 es taxativa. LA PRUEBA EN LA PRESCRIPCION.- En todo proceso ocupa lugar trascendente el aspecto relacionado con los medios probatorios con que el actor pretende demostrar los hechos de la demanda o el opositor demandado defenderse de los cargos que se le hacen en ella. En materia de prescripción ocurre que, además de todos los medios que voluntariamente quieren utilizar las partes para patentizar y llevar certeza al juzgador sobre los hechos que sirven de fundamento a sus pretensiones, el legislador ha previsto como propios y esenciales dos que deben ser necesariamente practicados o aportados según el caso, so pena de frustrarse la decisión de mérito. Esos dos medios probatorios son el documental y la inspección judicial. DEVIS ECHANDIA trae el siguiente concepto sobre pruebas judiciales: “Entendemos por pruebas judiciales el conjunto de reglas que regulan la admisión, producción, asunción y valoración de los diversos medios que pueden emplearse para llevar al juez la convicción sobre los hechos que interesan al proceso”. En sentido estricto, por derecho probatorio se entiende, como explica ANTONIO ROCHA, una materia más amplia, de la cual forman parte las pruebas judiciales, pero comprende en general “la verificación social de los hechos”; es 35 Eduardo Carrión Eguiguren, “Curso de Derecho Civil”, Editorial Fray Jodoco Ricke, Quito-Ecuador, 1973. - 77 - decir, la prueba en sus múltiples manifestaciones en el campo del derecho, tanto procesal como extraprocesal… Para Hernando Devis Echandía, en un sistema legal que no consagra formalidades ad sustantiam actus, es decir, necesarias para la existencia o validez de actos o contratos, la materia de la prueba en general, y por lo tanto, el derecho probatorio, tendría un claro carácter procesal, puesto que todos los medios servirían apenas para producir la convicción sobre la existencia o inexistencia de los hechos, aunque sea convicción puede llevarse fuera del proceso, a personas que no tienen investidura jurisdiccional e inclusive que no sean funcionarios del Estado en ninguno de sus órganos. En el proceso de prescripción, además de las dos ya mencionadas como especialmente calificadas, tiene aplicación constante la prueba testimonial porque con ella se demuestra de manera eficaz el hecho de la posesión material y sus calidades de pública, pacífica e ininterrumpida y el tiempo de aquella, según se trata de posesión ordinaria de muebles, de inmuebles, o extraordinaria de unos y otros. PRUEBA DOCUMENTAL.- Desde el punto de vista probatorio, documento es todo, escrito medio escriturado o no, admitido por la ley, con que se pretende justificar o confirmar algo, una cosa, un hecho, etc. Sin embargo, cabe determinar que aunque no todo documento tiene igual eficacia o fuerza probatoria, ni para su validez debe cumplir con iguales requisitos, pudiendo incluso llevar o no firma de responsabilidad, hoy nadie niega que “escritos vencen testigos”, en oposición al criterio vigente hasta la edad media de que “testigos vencen escritos”, fundado ya en el temor divino al pecado de la mentira, o por la limitada practica de la escritura. Algunos doctrinarios se refieren a los documentos como testigos mudos y defienden su valor afirmando que “mientras las palabras vuelan, los escritos quedan”, expresión que lleva implícito el reconocimiento de que el documento - 78 - consagra de manera permanente y segura, elementos declarativos, representativos, dispositivos o de otra naturaleza, que en determinado momento pueden ser útiles para esclarecer los desacuerdos humanos. Para que un instrumento publico sea valido y pruebe en juicio, debe reunir un conjunto de requisitos y solemnidades, tanto de fondo como de forma, los mismos que el legislador los ha fijado en unos casos, de manera general para todo acto o contrato y en otros de forma especial, en razón de la naturaleza particular del mismo, sea este judicial, administrativo o notarial, pues conforme a la expresión latina “Ex forma non servata resultat nullitas actus”, el acto que incumple las solemnidades exigidas por ley, es nulo. Para el efecto habrá de remitirse a leyes generales como el código civil, código de comercio, código de procedimiento civil, o en otros casos a leyes especificas como la Ley de Registro Civil, de Régimen Municipal, Notarial, Orgánica de la Función Judicial, etc. Inicialmente, la definición de instrumento público que nos trae el artículo 168 del código de procedimiento civil precisa como requisitos comunes: • La observancia de solemnidades legales; • La intervención de funcionario o empleado publico, y; • Que dicho empleado sea competente. Sin embargo, por las frecuentes confusiones que en la practica se presentan, cabe prevenir, que unos son los requisitos de validez del acto o contrato y otros los requisitos de validez del instrumento que los contiene. INSPECCION JUDICIAL.- Al tenor del articulo 246 del Código de Procedimiento Civil “Inspección Judicial es el examen o reconocimiento que el - 79 - juez hace de la cosa litigiosa o controvertida, para juzgar de su estado y circunstancia”. Este examen o reconocimiento puede recaer sobre bienes muebles o inmuebles, documentos, animales e incluso personas como en el caso de interdicción por demencia o locura, o para constatar los daños y perjuicios derivados de heridas o lesiones, y de manera general respecto de cuanto hecho controvertido sea susceptible de constatación por este medio. Tiene gran importancia pues permite al juez obtener mas fácilmente, de manera personal, directa y eficaz, elementos de certeza o evidencia, sobre los hechos litigiosos, especialmente dentro de juicios prácticos que requieren exámenes oculares, intervención de peritos, reproducciones de hechos, análisis prácticos, como por ejemplo en litigios sobre linderos, cursos de aguas, servidumbre de transito, reivindicación, prescripción y otros análogos a fin de singularizar el bien. Con la apreciación directa y objetiva que hace el juez se eliminan intermediarios incluso cuestionables como es el caso de testigos, lo que disminuye el margen de errores e intromisión de elementos o factores extraños. También se puede utilizar la inspección para contradecir o contraprobar otras pruebas aportadas a juicio, como cuando hay inexactitud o imprecisión en un informe pericial, falsedad de un testimonio o confesión, etc. Desde un punto de vista práctico tiene gran importancia, pues en muchos casos permite a las partes involucradas de hecho en un conflicto, buscar o propender a un acuerdo con la presencia e intervención del juez en la diligencia. Si bien en la inspección impera el sentido de la vista en la apreciación de los hechos, el juez, que persigue la obtención de elementos de convicción que le permitan resolver una controversia, como dice DEVIS ECHANDIA, a través de la inspección “…ve, palpa, oye y en ocasiones huele y gusta, el hecho o la - 80 - cosa, lo cual le permite llegar a la certeza o evidencia sobre la realidad que investiga o sobre circunstancias que a su vez pueden conducirlo a dicha realidad…”. Para captar esas evidencias el juez conjuga la percepción física (elemento objetivo) con la actividad mental (elemento subjetivo). De la práctica de la inspección y de las circunstancias apreciadas u observadas, habrá de dejar el juez constancia en un acta, sin que ello signifique anticipación de criterio y mucho menos prevaricato. PRUEBA TESTIMONIAL.- La prueba testimonial es un medio de prueba indirecto, por representación de los hechos gravados por la memoria, realizado por terceros ajenos al proceso. Se dice que los testimonios llevan por objeto la demostración de los hechos en conflicto o pugna, debiendo consecuentemente el juez aceptar aquellas preguntas claras y precisas y rechazar aquellas impertinentes o ajenas a la litis. Como cualquier otra prueba, una vez evacuada la testimonial, corresponde al juez de la causa el analizarla y justipreciarla, a través de la actividad lógico valorativa que le permita determinar si la misma le brinda convicción y es decisiva para el fallo. - 81 - CONCLUSIONES Con el estudio que he realizado sobre el tema propuesto, a ayudará a despejar ciertas dudas acerca de la prescripción, la misma que ha sido estudiada en el Derecho Civil exhaustivamente ya que tiene diferentes tiempos para prescribir ya desde un año hasta quince años; pero en las demás ramas del derecho el estudio es a breves rasgos, ya que el tiempo para que prescriba es mas corto y que tiende a muchas confusiones. La prescripción con todas sus ventajas y desventajas ha recibido en nuestra legislación un lugar muy importante, por ser un modo de crear, modificar o extinguir derechos y obligaciones. La prescripción para algunos autores la consideran contraria a los principios de equidad y de justicia, porque permite que unos se enriquezcan con la pérdida de otros, sin que estos tengan noticia o sin que la quieran. Específicamente en el ámbito penal la prescripción es utilizada astutamente por los profesionales en derecho, por cuanto utilizando argucias legales, la utilizan para que las personas involucradas en un delito puedan andar libremente y no paguen la correspondiente pena. - 82 - RECOMENDACIONES La sociedad en general especialmente los estudiantes del derecho, y los abogados deberán poner minuciosa atención a la prescripción en las diversas ramas de la ciencia del derecho, por cuanto se recomienda poner énfasis en el estudio de los diversos plazos que establece nuestra ley para este modo de adquirir un dominio o de extinguir una obligación. Otra recomendación es que en las ramas del derecho que no tengan especificado la prescripción en su ámbito, se deberá aplicar las reglas del Código Civil como normas supletorias, por ejemplo en el Código de Comercio. Tener presente que no es lo mismo la prescripción y la caducidad, aunque en nuestro texto legal no se haya establecido expresamente sus diferencias, para la caducidad es suficiente el transcurso del tiempo prescrito especialmente por ley durante el cual no se haya hecho uso del derecho respectivo, sin admitir otra causal de suspensión o interrupción que el propio ejercicio del derecho o acción. - 83 - BIBLIOGRAFIA Arias José Prof.: “Manual de Derecho Romano”, Editorial Guillermo Kraft Ltda., Buenos Aires, 1941. Larrea Holguín Juan Dr.: “Derecho Civil del Ecuador”, Editorial Corporación de Estudios y Publicaciones, Tomo VII, Quito-Ecuador, 1987. Arturo Alessandri Rodríguez y Manuel Somarriva Undurraga redactadas, ampliadas y puestas al día por Antonio Vodanovic H.: “Curso de Derecho Civil, De los Bienes y los Derechos Reales”, Editorial Nascimento S. A., Santiago de Chile, 1974. Carrión Erréis Daniel Dr.: “La Prescripción Adquisitiva y Extintiva en el Código Civil Ecuatoriano”, Editorial Fondo de Cultura Ecuatoriana, Cuenca-Ecuador, 1990. Carrión Eguiguren Eduardo: “Curso de Derecho Civil”. Editorial Fray Jodoco Ricke, Quito-Ecuador, 1973. Peñaherrera Víctor Manuel: “La Posesión”, Editorial Universitaria, Quito-Ecuador, 1965. Zavala Baquerizo Jorge Dr.: “La Pena” (Parte General), EQ. Editorial S.A., Tomo I, Guayaquil-Ecuador, 1986. Acevedo Prada Luis Alfonso: “La Prescripción y los procesos declarativos de pertenencia”, Librería Editorial El Foro de la Justicia, Bogota – Colombia, 1987 Cabanellas Guillermo: “Diccionario de Derecho Usual”, Editorial Bibliográfica Omeba, Tomo III, Buenos Aires, 1968. - 84 - Escriche Joaquín: “Diccionario Razonado de Legislación Jurisprudencia”, Tomo IV, Editorial Temis, Bogota – Colombia, 1991. y Enciclopedia Jurídica Omeba, Editorial Bibliográfica Argentina S.R.L., Tomo XXII, Lavalle, Buenos Aires, 1964. “Código Civil”, Editorial Corporación de Estudios y Publicaciones, Quito-Ecuador, 2001. “Código del Trabajo”, Editorial Publicaciones, Quito-Ecuador, 2003. Corporación de Estudios y “Código Penal”, Editorial Corporación de Estudios y Publicaciones, Quito-Ecuador, 2003. “Código de Comercio”, Editorial Publicaciones, Quito-Ecuador, 2003. Corporación de Estudios y - 85 - INDICE INTRODUCCION CAPITULO I GENERALIDADES DE LA PRESCRIPCIÓN. 1.1. RESEÑA HISTORICA DE LA PRESCRIPCIÓN. 1.2. CONCEPTOS DE PRESCRIPCIÓN. 1.3. REGLAS RELATIVAS DE LA PRESCRIPCIÓN: • • • NECESIDAD DE ALEGAR LA PRESCRIPCIÓN RENUNCIA DE LA PRESCRIPCIÓN; Y, PERSONAS QUE PUEDEN PRESCRIBIR Y CONTRA LAS CUALES SE PUEDE PRESCRIBIR. 1.4. VENTAJAS DE LA PRESCRIPCIÓN. 1.5. FUNDAMENTO Y JUSTIFICACION DE LA PRESCRIPCIÓN. 1.6. UBICACIÓN DE LA PRESCRIPCIÓN Y DISPOSICIONES CONEXAS EN NUESTRO CODIGO CIVIL. CAPITULO II LA POSESION. 2.1. DEFINICION Y ELEMENTOS DE LA POSESION. 2.2. TEORIAS EXPUESTAS ENTORNO A LA POSESION: a) TEORIA CLASICA, SUBJETIVA O DE LA VOLUNTAD. b) TEORIA MODERNA U OBJETIVA. 2.3. LA MERATENENCIA. 2.4. UTILIDAD DE LA POSESION. 2.5. CLASES DE POSESION. 2.6. LA INTERRUPCION DE LA POSESION. 2.7. LA POSESION COMO ANTECEDENTE PARA ALEGAR LA PRESCRIPCIÓN. - 86 - CAPITULO III LA PRESCRIPCIÓN EN EL DERECHO POSITIVO ECUATORIANO. 3.1. LA PRESCRIPCIÓN EN EL DERECHO CIVIL. 3.1.1. PRESCRIPCIÓN ADQUISITIVA Y EXTINTIVA: DEFINICION Y CLASES. 3.2. LA PRESCRIPCIÓN EN EL DERECHO PENAL. 3.3. LA PRESCRIPCIÓN EN EL DERECHO DEL TRABAJO. 3.4. LA PRESCRIPCIÓN EN EL DERECHO MERCANTIL. CAPITULO IV LA ACCION DE PRESCRIPCIÓN. 4.1. FORMAS DE ALEGAR LA PRESCRIPCIÓN 4.2. SUSPENSION DE LA PRESCRIPCIÓN. 4.3. LA PRUEBA EN LA PRESCRIPCIÓN: • • • PRUEBA DOCUMENTAL INSPECCION JUDICIAL PRUEBA TESTIMONIAL CONCLUSIONES RECOMENDACIONES BIBLIOGRAFIA - 87 - - 88 -