Perspectivas y situación actual del libro en Uruguay

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Perspectivas y situación actual del libro en Uruguay
Por Alvaro J. Risso
(Librería Linardi y Risso, Uruguay)
En Uruguay estamos asistiendo a un momento muy importante de la industria del libro,
en especial en cuanto a la variedad, la diversidad, la abundancia, y a la cantidad de
géneros y temas.
Libros sobre psicología, autoayuda, deportes, religión, difusión científica, humor, fauna
y flora, irrumpieron en el mercado del libro nacional acompañando a la temáticas más
tradicionales, clásicas en nuestro país, como la historia, la política, la narrativa, la
poesía, los libros jurídicos, los libros de arte. Se ha ensanchado, aumentado la cantidad
de materias que se ofrecen.
Esto se debe a múltiples factores, entre otros a la radicación de varias empresas
editoriales internacionales.
Se han instalado en Uruguay -hace ya varios años- Planeta, Santillana, Sudamericana,
con fuerte presencia en la publicación de libros y autores uruguayos, lo que ha exigido
que todos los editores tengan que hacer un esfuerzo mayor por captar lectores y acercar
más gente al libro. Esa competencia que las empresas internacionales han propuesto en
el país ha hecho que las editoriales que ya estaban establecidas tuvieran que esforzarse
aún mucho más.
Nunca en la historia del libro uruguayo se ha dado un panorama tan activo, tan dinámico
como el actual, con tanta producción. No solo en cuanto a la publicación, sino también
en cuanto a la creación. Es impresionante la cantidad de gente que escribe en Uruguay.
Que escribe y que quiere publicar.
Todo este fenómeno es bastante reciente; es una transformación que se ha dado en
pocos años, sino veamos lo que decía el ensayista Carlos Real de Azúa en 1957.
“Montevideo estaba sin industria editorial de ninguna especie, con costos altísimos de
impresión, que han terminado por silenciar a casi todas las publicaciones
independientes”.
Teníamos imprentas, tipógrafos, encuadernadores, libreros, ilustradores y autores, pero
faltaba el editor, pieza clave en la cadena de producción del libro.
En esos años la literatura nacional había alcanzado una gran madurez, pero encontraba
editores en el exterior, no dentro de Uruguay. En los años 60, a partir del nacimiento de
las editoriales Alfa, Banda Oriental y Arca, comienza a revertirse esta situación, que
alcanzaría su punto más alto luego del regreso a la democracia en 1985.
Con la restauración de la democracia se recuperan las libertades públicas, y comienza
también a ampliarse el mercado para el libro uruguayo, ya que se acaba la censura, que
también funcionó como autocensura: no se sabía muy bien qué se podía publicar, no se
sabía muy bien lo que sí y lo que no, no estaban claras las reglas de juego.
Es a partir de 1985 que se produce una apertura del mercado a todos los géneros y a
todas las temáticas, y se inicia aceleradamente la modernización de las técnicas de
publicación y de impresión. La era de la edición contemporánea está en camino.
Se abaratan los costos de edición, se acortan los tiempos de impresión, comienza el
período de la digitalización de todos los procesos de preimpresión. Se democratiza aún
más el libro, se pone al alcance de un público más amplio.
Actualmente se publican cientos de títulos en el país, aunque muchos de ellos son de
escaso tiraje.
Cambió la industria editorial uruguaya: sobre fines de los años 60 y principios de los 70,
se publicaba solo un puñado de títulos que se vendían de a miles, y ahora se publican
miles de títulos, de los cuales en general y salvo excepciones, solo se vende un puñado
de cada uno.
Tantos libros que se editan, sumados a los libros que se importan, puede ser un
problema para un mercado pequeño como el uruguayo.
Pensemos en los espacios en las vidrieras, pensemos en los espacios en la prensa,
pensemos en los propios compradores, que tienen que ingresar a una librería y
seleccionar un libro para comprar, para regalar o para leer. Aunque, por supuesto,
siempre es bueno que haya una oferta amplia. En la bibliodiversidad están las
oportunidades para todos, sin la bibliodiversidad tendríamos solo los best sellers a la
venta.
Una de las claves de este momento dinámico que atraviesa la industria editorial en
Uruguay es la consolidación de la literatura infantil de autor y edición nacional.
Este es el verdadero último “boom” que ha tenido el libro uruguayo, el libro infantil.
Hay una larguísima lista de autores: Roy Berocay, Helen Velando, Magdalena
Helguera, Isabel Amorín, Federico Ivannier, Ignacio Martínez, Gabriela Armand Ugon.
Esto ha generado mucha actividad no solo a las editoriales y a los autores, sino a todos
los profesionales del libro que rodean el trabajo de edición: a los ilustradores,
diseñadores gráficos, editores, imprentas, correctores. En consecuencia ha provocado
más desarrollo y oportunidades laborales para toda la gente que rodea el libro uruguayo.
Hay otros puntos que quiero remarcar como fundamentales para el buen momento del
libro en Uruguay:
Uno es el precio fijo del libro. En el mercado uruguayo, en las ventas que se realizan
dentro de nuestro país, se respeta el precio fijo del libro. Esto colabora en gran manera
para que las pequeñas y medianas librerías sean viables, así como también facilita el
trabajo a las editoriales.
En Uruguay se respeta el precio de venta al público del libro nuevo, a pesar de no estar
incluido en la ley del libro.
Pensemos qué pasaría si una gran cadena de librerías o cualquier gran superficie
comercial que esté en condiciones de vender libros, como los supermercados, por
ejemplo, se ponen a bajar los precios de forma agresiva. Esta es una estrategia que en el
caso del libro, lograría ni más ni menos que el cierre de muchas librerías.
Por lo tanto, el precio fijo y una red fuerte de librerías que funcionen asimismo como
centros y refugios culturales, son asuntos que despiertan permanente interés y vigilancia
en el mercado del libro uruguayo..
Si perdemos a las librerías, en especial aquellas que suelen mostrar la diversidad de la
producción y no solamente ofrecer los títulos que más se venden, el mercado se vería
afectado.
En el caso del libro, los contenidos de lo que se vende poco es en general de mejor
calidad que lo que se vende mucho.
Pensemos en las dificultades que podría traer para los jóvenes autores que quieren
publicar por primera vez. Pensemos en los obstáculos para lograr canales de venta y
exposición en géneros de escasa demanda como la poesía, la filosofía, el ensayo, el
cuento.
El precio fijo es un alivio para todos, así podremos competir en otras áreas, como en el
buen servicio y la calidad del producto.
El último punto que quiero destacar para esta ponencia, es el rol del Estado en Uruguay
y las políticas de edición del gobierno en nuestro país.
En estos años el Estado está teniendo una activa participación en la producción editorial.
El Estado en Uruguay ha funcionado como editor complementario, es decir, el Estado
como complemento de la editorial privada y no como competencia
Eso es bien interesante, porque el Estado publica cosas que el privado no va a publicar
jamás, edita materiales que en general se venden poco y que la edición privada no toma.
El problema sería si el Estado como editor se pusiera a competir con el privado en la
disputa por el libro de interés general o el best seller. Ahí tendríamos una lucha
desigual, porque ya sabemos que la capacidad de financiación que tiene el Estado es
mucho mayor que la que puede tener un privado, y además el estado no tiene urgencia
por la recuperación y reinversión del capital; puede esperar años.
Por lo tanto, creo que la política del Estado uruguayo ha sido muy interesante en cuanto
a su funcionamiento como editor complementario, y también como comprador de libros
a la actividad privada.
Para finalizar quiero agregar que las cifras recogidas por Librería Linardi y Risso y por
Biblioteca Nacional de Uruguay, indican que nunca se publicaron tantos libros en
nuestro país como en estos últimos años, por lo que la situación de la industria editorial
uruguaya puede considerarse saludable y con posibilidades de seguir creciendo en la
medida de que se enfatice el mercado del interior y exterior del país.
CIFRAS DE LIBROS EDITADOS EN URUGUAY:
Estadística de libros ingresados a Biblioteca Nacional de Uruguay.
(Estas cifras corresponden a títulos ingresados por la Ley de Depósito legal.
Se incluyen: libros y folletos de editoriales comerciales, así como publicaciones
institucionales, oficiales, ediciones de autor, libros de texto y literatura infantil. El
porcentaje de evasión del depósito legal, se estima en un 15%).
Comparativo años 2004 y 2007
Total libros publicados en 2004: 1.097
Total libros publicados en 2007: 1.530
(Porcentaje de aumento entre 2004 y el 2007 : 39,5% más libros)
Filosofía, psicología y religión
2004 – 60 títulos
2007 – 85 títulos
Ciencias Sociales (Ciencias políticas, ciencias económicas, derecho, educación,
sociología)
2004 – 339
2007 - 467
Ciencias puras (Ciencias naturales, matemáticas)
2004 – 46
2007 - 50
Ciencias aplicadas (Agricultura, medicina, tecnología)
2004 – 118
2007 - 127
Arte y recreación (incluye arquitectura y deporte)
2004 – 61
2007 - 67
Literatura (Textos literarios, crítica y lenguaje)
2004 – 310
2007 - 502
(Este es el rubro que aumentó más significativamente: 62% más libros)
Geografía e Historia
2004 – 138
2007 - 177
Libros de texto
2004 – 25
2007 – 55
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