La peregrinación a La Meca en el siglo XXI La peregrinación a La

Anuncio
Perspectivas del turismo islámico
La peregrinación a
La Meca en el siglo
XXI
La peregrinación es, sin duda, uno de los milagros de Dios todopoderoso desde
los comienzos de la historia y la exhortación divina: «Y cuando preparamos para
Abraham el emplazamiento de la Casa [la Kaaba]: "No me asocies nada, purifica
mi Casa para los que dan las vueltas y para los que están de pie, para los que
se inclinan y prosternan. Llama a los hombres a la peregrinación para que
vengan a ti a pie o en camello desde los más recónditos lugares"» (sura La
peregrinación, aleyas 26 y 27). Año tras año, siglo tras siglo, se difunde esta
llamada entre millones de musulmanes en todos los rincones del planeta. Este
milagro constantemente renovado es un símbolo de los mejores conceptos del
bien, conceptos de los que han nacido los valores humanos de igualdad y amor.
Nuestra entrada en el siglo XXI, la evolución de las ciencias, de la tecnología y
de los modernos sistemas de organización, nos obligan a los musulmanes a
estar en primera fila de los que obran para el desarrollo de la civilización de este
siglo, dada nuestra fe y nuestra clara visión sobre nuestro papel como humanos.
Estas ciencias las ha otorgado Dios no sólo a una parte de los hombres o
exclusivamente a unos pueblos, sino que las ha ofrecido a toda la humanidad,
según reza la siguiente aleya: «Tu Señor [....] que ha enseñado al hombre lo que
no sabía» (sura La sangre coagulada, aleya 4).
Los centros de investigación, desarrollo, producción y aplicación no se limitan a
un determinado género o capa o pueblo, sino que hacen sus descubrimientos
e investigaciones y son gestionados por una mezcla de hombres y mujeres de
todas las partes del mundo. La historia nos enseña que las ciencias de la
humanidad han ido transmitiéndose de generación en generación y de
civilización en civilización, y que esas transmisiones fueron difíciles. Pero hoy
día, gracias al desarrollo del pensamiento humano, otorgado por Dios al
Hombre, ningún obstáculo impide la transmisión de las ciencias, es más, hay
ideas con objetivos similares de personas en diferentes países.
Por todo lo dicho, deseamos una peregrinación que sea un milagro
civilizacional, de la misma manera que es un milagro espiritual, que esté a la
altura de la civilización del siglo XXI, incluso que le sea superior, y que sea un
ejemplo de nuestro turismo religioso, tanto en lo relativo a la Umrah
(peregrinación menor a La Meca), como en lo relativo a las visitas a mausoleos,
festivales y diversas otras actividades religiosas. Lo que me ha animado a
plantear este delicado tema son los signos de adelanto y desarrollo que he
observado en la Kaaba y en la mezquita del Profeta, y la necesidad de seguir
avanzando utilizando las ciencias tecnológicas y los sistemas modernos, con la
finalidad de que los rituales se efectúen de manera correcta y fácil, garanticen
a los peregrinos su seguridad y su salud tanto a la llegada a los lugares santos
como a la partida, y los protejan de cualquier daño debido al amontonamiento,
a la falta de higiene o a la contaminación.
Durante la peregrinación que me ha sido dado efectuar este año, he podido
observar varias cosas, de las que cito las siguientes:
1. El Reino de Arabia Saudí –hecho muy de agradecer- ha ampliado tanto la
Kaaba como la mezquita del Profeta, utilizando para estas grandes obras la
tecnología mundial más moderna en los ámbitos de la construcción,
iluminación, megafonía, aire acondicionado y otras necesidades, según criterios
universales. Cosa que les ha proporcionado a los peregrinos tranquilidad,
felicidad y orgullo a la hora de entrar y rezar en estos santos lugares.
2. También ha solucionado Arabia Saudí, parcialmente, el problema de la asfixia
que provocaba numerosos accidentes y tragedias durante la ejecución del ritual
de tirar las piedras. Ha ampliado la plataforma desde la cual se tiran las piedras,
www.islamictourism.com
ya que anteriormente cada uno de los tres puntos de lanzamiento tenía una
superficie de 2 metros. Ahora se ha edificado un muro de más de 20 metros
de largo, delimitando un espacio mucho más amplio para tal menester. Esta
obra ha sido recibida con satisfacción por todos, sin embargo, los peregrinos
siguen ejecutando el ritual de tirar las piedras entrando y saliendo sin ningún
orden, por lo que sigue habiendo peligros de accidentes.
3. Hay otras realizaciones muy útiles que Arabia Saudí ha proporcionado a los
peregrinos, como seguridad, atención médica, agua (distribuyendo
gratuitamente botellas a cada peregrino en cada una de las zonas a las que
se dirigen), alimentos (dando cajas de galletas y zumos, regalo del Rector de
la Mezquita y la Kaaba, en La Meca, y del Príncipe de la Ciudad en Medina),
además de otros alimentos y bebidas ofrecidos por empresas saudíes.
4. Los peregrinos han sido acogidos con afabilidad y hospitalidad por todos
los servicios responsables de orientarlos, facilitando (sin intervenir) la
realización de los rituales, lo que es una evolución positiva con respecto a los
años anteriores.
¿Qué se puede solicitar?
Hay tres asuntos que Arabia Saudí y los servicios de atención a los peregrinos
deben solucionar:
1) Ordenar y disciplinar los movimientos de los peregrinos a la hora de realizar
sus rituales.
2) Limpiar las avenidas y calles en las que se echan los peregrinos.
3) Eliminar la contaminación del aire, debida al humo de los coches.
Cómo solucionar el amontonamiento
1. Instalando separaciones entre los peregrinos para que avancen por turnos,
indicando las líneas (cuyo número y largo dependerá del lugar ) por las que
deben pasar, tanto cuando van a tirar las piedras como cuando van por las
calles hacia Minan y vuelven por las mismas calles.
2. Determinando los emplazamientos de los vendedores ambulantes,
prohibiendo que se instalen en los caminos y pasillos por los que pasan los
peregrinos para ejecutar sus rituales.
3. Prohibiendo a los peregrinos pernoctar en Minan, cuya delimitación está
indicada legal y oficialmente, ya que eso provoca un hacinamiento asfixiante
que se ha de solucionar. Tres millones de peregrinos deben efectuar su deber
religioso obligatorio en un espacio en el que no cabe tal cantidad de personas.
Muchos peregrinos permanecen desde la madrugada hasta la tarde en
Minan, y ello impide a los demás realizar su ritual, además de sufrir los
problemas debidos al amontonamiento.
Muchos hombres de religión prescriben que se pase la primera mitad o la
segunda mitad de la noche en Minan, y algunos peregrinos así lo hacen,
conscientes de la necesidad de disminuir el amontonamiento. El problema
ocurre a medianoche, cuando una parte de los peregrinos desea entrar y otra
ÊhεdC’G Éæ©bƒe GhQhR ,äÉfÓYE’Gh äÉcGΰTE’G ,ôjQÉ≤àdG ,QÉÑNC’G øe ójõª∏d 2005 /¿GôjõM ` QÉjG - 17 Oó©dG - á«eÓ°SE’G áMÉ«°ùdG
Perspectivas del turismo islámico
parte desea quedarse más allá de ese momento. La solución reside en
asegurarse de que todas las tendencias islámicas aceptan que la permanencia
en Minan se haga repartiendo el tiempo nocturno en dos mitades. Si ello es así,
se trataría de vaciar Minan día y noche, sacando a todos los que duermen allí
los días de lanzamiento de piedras, y estableciendo horarios de entrada y
salida según los cánones religiosos.
El hacinamiento en la Santa Mezquita de La
Meca
Las ampliaciones efectuadas en la Santa Mezquita, añadiendo pisos para
poder rezar y dar las vueltas alrededor de la Kaaba, han de incluir más puertas
para subir y bajar , mediante escaleras fijas o móviles, a tenor de lo que existe
en los aeropuertos internacionales. Escaleras que deben tener su comienzo
en lugares lejanos, es decir, desde los mercados que circundan directamente
la Mezquita hasta los pisos superiores, para evitar que los orantes llenen las
plazas e impidan el paso a los que desean subir. Esto requiere construir varias
entradas y salidas independientes, unas para la ida y otras para la vuelta, y
que los preregrinos se queden en sus lugares de oración. En cuanto al
hacinamiento durante las vueltas a la Kaaba, propongo ensanchar el círculo y
que se construya una puerta para entrar y otra para salir, si esto es lícito desde
el punto de vista canónico.
rodado en todas estas zonas, lo que representa una amenaza para todos los
peregrinos de que enfermen de amigdalitis, catarros y bronquitis. La solución
podría consistir en varios puntos:
1) Instalar carriles para tranvías, incluso tranvías sin techo, que circularían con
electricidad desde La Meca hasta Arafat, Al-Mizdalifa y el centro de la ciudad,
sustituyendo los autobuses que utilizan gasolina.
2) Utilizar cintas transportadoras, tal como se hace en los aeropuertos
internacionales, pues las distancias no son largas entre los diferentes
emplazamientos de ejecución de los ritos.
3) Animar a ir a pie y transportar los recipientes y pertenencias de los
peregrinos por líneas automáticas laterales, o poner a su disposición carros
fáciles de maniobrar para transportar dichas pertenencias.
El papel de la educación
Es necesario solucionar el problema del amontonamiento en este lugar
bendito, del que dijo el Profeta: «Entre mi altar y mi tumba hay un jardín del
paraíso». Algunos, emocionados, se quedan en él durante horas y horas. Pero
la justicia y la equidad requieren que se establezcan turnos, de manera que
todos puedan efectuar las dos prosternaciones requeridas. Y esto se puede
hacer erigiendo no menos de veinte pasillos, escaleras y plataformas móviles
por las que entrarían los peregrinos, rezarían durante un tiempo máximo de
cinco minutos (o el tiempo que los responsables decidiesen, teniendo en
cuenta la necesidad de las oraciones y el número de visitantes) y saldrían por
el lado contrario.
La gran pregunta es: ¿cómo hacer que los peregrinos cumplan las reglas del
sistema? Es aquí donde interviene el papel de la educación. Es necesario que
Arabia Saudí haga una película y redacte un cuaderno único, en diferentes
lenguas, mostrando los daños del hacinamiento y del incumplimiento de las
reglas higiénicas, indicando las reglas que se han de cumplir, desde la
seguridad hasta la higiene. Dichos documentos se enviarían a todas las
embajadas de Arabia Saudí y representaciones suyas que otorgan el visado
de entrada. Se mostrarían a los grupos que solicitan el visado para el Hay y
se les exigiría una declaración firmada de que cumplirán esas reglas, antes
de otorgarles el visado. Se pediría, igualmente, a los gobiernos y
responsables de las campañas del Hay que colaborasen en difundir las
reglas de comportamiento del peregrino que han de corresponder a esta
sagrada obligación.
En este marco han de desempeñar su papel los muftis y oradores de las
mezquitas, particularmente los viernes, en todo el mundo, divulgando los
principios islámicos en cuestión de higiene, respeto de los turnos,
mantenimiento del silencio para no molestar a los demás, abstención de fumar
y otros asuntos que importunan o dañan tanto a las personas como a las
sociedades.
Desechos y suciedad
Formación de expertos
Salta a la vista que los desechos y la suciedad son debidos a la negligencia,
al incivismo y al irrespeto de los valores islámicos en cuestión de higine,
puesto que, como lo afirma el dicho del Profeta: «La higiene es fe». A pesar
de que en las calles hay múltiples pancartas que invitan a depositar los
desechos en los cubos puestos a este efecto, algunos peregrinos no lo hacen,
por lo que es necesario solucionar igualmente esta cuestión. La primera
solución es científica y tecnológica, la segunda educional y civilizacional.
La primera solución, especialmente en los caminos que llevan a Minan, dentro
de Minan, Arafat, Al-Mizdalifa y en el centro de la ciudad (es decir, en la zona
que rodea la Santa Mezquita de La Meca), se pondrían cintas transportadoras
subterráneas con orificios elevados para tirar los desechos. Tales cintas, a su
vez, transportarían los desechos a otros lugares para separarlos y utilizarlos,
puesto que la mayor parte está constituida por recipientes y sobres que se
pueden reciclar. Esta solución se podría realizar en la mayoría de los lugares
de hacinamiento durante el Hay y otros eventos. Pienso que que esta idea no
se ha aplicado en ninguna otra parte del mundo, y me parece pertinente para
este tiempo, para este lugar y para las necesidades humanas.
La segunda solución (educacional y civilizacional) se tratará al final de este
artículo.
Finalmente, es necesario que Arabia Saudí tenga programas ambiciosos y
numerosos para elevar el nivel del Hay (peregrinación mayor), la Umrah
(peregrinación menor) y del turismo religioso, incentivando en el futuro este
tipo de turismo. Ya han aparecido signos de que el reino, oficialmente y a nivel
popular, concede cierta importancia al turismo, en particular el religioso, pues
las inversiones están garantizadas y no tiene ningún tipo de competidor en
todo el planeta. Arabia Saudí y sus instituciones tecnológicas e industriales
han demostrado su capacidad de planificación, creatividad y grandiosidad en
todos los proyectos industriales, económicos y de infraestructuras.
Si le echamos un vistazo a los preparativos e inversiones que tienen lugar en
varios países, con la esperanza de poder organizar los Juegos Olímpicos,
después de que la Comisión Olímpica Internacional acepte su candidatura,
observamos que se gastan decenas de millones en infraestructuras para
responder a las exigencias de tal evento. Se realiza esto a sabiendas de que
los Juegos sólo duran unas cuantas semanas y ya no se renuevan, y a
sabiendas de que su organización es una cuestión de suerte, siendo así
igualmente en cualquier gran evento internacional. ¿Qué decir pues del Hay,
que se renueva cada año, en los mismos lugares y con los mismos rituales?
¿Qué inversión en el campo de la industria turística puede ser mejor que ésta?
La cual es privilegio de Arabia Saudí.
Esperamos que los responsables del reino wahabita reciban este artículo con
benevolencia y que el Hay y la Umrah sean eventos ejemplares en todas
nuestras manifestaciones religiosas. Dios decide del éxito de todos. El hacinamiento en la Mezquita del Profeta
Purificar el aire
Llama la atención la gran cantidad de pancartas que invitan a los peregrinos
a aprovechar su estancia en Medina y La Meca y el ambiente de religiosidad
imperante para dejar de fumar. Pero, por otra parte, el aire de los lugares en
que se efectúan los ritos están repletos de humo acumulado, como resultado
del intenso movimiento de autobuses, amén de las retenciones del tráfico
Turismo Islámico – número 17 – Mayo-Junio / 2005 Para más información,visite nuestra página web: www.islamictourism.com
A. S. Shakiry
Descargar