LAS DROGAS Y SUCLASIFICACIÓN Las drogas y su clasificación

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UNIDAD I
ASPECTOS GENERALES DE LA PREVENCIÓN DE
ADICCIONES
“Las drogas y su clasificación”
Psic. Laura Beatriz Rodríguez Cruz
LAS DROGAS Y SUCLASIFICACIÓN
Las drogas y su clasificación
Clasificación de las drogas
Conviene contar con una visión general ordenada del conjunto de sustancias que
llamamos "drogas", es decir, con una clasificación que, aunque no sea exhaustiva ni
totalmente exacta, sí sirva para orientarnos en este campo.
Obviamente, existen distintos criterios de clasificación: según su estructura química, su
origen, su toxicidad, su estatus legal, sus efectos…De todas ellas, la que más interesa es
la clasificación en función de los efectos. Ahora bien, este criterio no es sencillo en
absoluto. Los efectos de una droga dependen no sólo de la sustancia en sí, sino también:
De la dosis. Determinadas sustancias producen un efecto a dosis bajas y el efecto
contrario a dosis mayores.
De la forma de administración. La rapidez o la intensidad de los efectos varía
considerablemente dependiendo de que la sustancia se administre fumada, esnifada,
oralmente o directamente al torrente sanguíneo.
De las expectativas. Lo que uno espera conseguir condiciona poderosamente lo que
consigue realmente, sobre todo a dosis no elevadas. Este fenómeno puede llegar al punto
de que la administración de un producto inerte (placebo) puede provocar el efecto
buscado por el individuo.
Del contexto. Esta es una variable muy unida a la anterior. El lugar, la compañía o la
actividad que el consumidor realiza durante la administración condicionan poderosamente
los efectos, pudiendo ser estos incluso de signo opuesto.
De la tolerancia.En función de la posible adaptación previa del organismo a la sustancia,
los efectos que produce una misma dosis en dos individuos diferentes pueden variar
enormemente.
De la mezcla de sustancias. Los efectos de una y otra sustancia pueden potenciarse,
inhibirse o alterarse.
Por otra parte, hay que insistir una vez más en que no conviene aislar las propiedades
farmacológicas o psicoactivas de la droga del uso particular que se hace de ella. No nos
interesa tanto la sustancia en sí, como la forma que tienen los adolescentes y jóvenes de
usarlas. Así, por ejemplo, el patrón de consumo de alcohol entre los adolescentes tiene
muy poco que ver con el patrón tradicional adulto de los países mediterráneos. En el
primer caso se trata de un consumo de fin de semana, que consiste en cerveza y
combinados, en un contexto recreativo y con el grupo de amigos; en el segundo caso se
trata de un consumo diario, que consiste sobre todo en vino y asociado a la comida. La
sustancia llamada "alcohol" es la misma, pero su uso es diferente y los riesgos asociados
al mismo lo son también.
Una vez hechas estas salvedades, vamos a considerar tres grandes grupos de drogas:
• Drogas depresoras. Son aquellas que inhiben la actividad del Sistema Nervioso Central,
pudiendo así producir distintos grados de inactivación (relajación, somnolencia, anestesia,
coma…), provocando además en algún caso alivio del dolor por su efecto intenso sobre el
estado emocional que acompaña a la sensación dolorosa. Hay que señalar que el efecto
depresor se refiere a la activación nerviosa, y no necesariamente a la conducta: dosis
bajas de alcohol de hecho producen un efecto de activación y estimulación conductual,
porque actúan sobre el sistema nervioso desactivando los centros cerebrales inhibidores
de las emociones; dosis mayores sí provocan inactivación conductual porque el efecto
depresor se extiende a todo el cerebro.
En este grupo están el alcohol, los tranquilizantes ("pastillas para dormir", por ejemplo) y
el opio y sus derivados (heroína, codeína, metadona…).
• Drogas estimulantes.Provocan, en principio, el efecto opuesto a las anteriores.
Incrementan la activación del Sistema Nervioso Central. Esta activación puede
manifestarse desde el punto de vista emocional, provocando entonces mayor impulso a la
actividad, disminución de la fatiga, mejora del humor y conductas asociadas a ello, y
también puede manifestarse desde el punto de vista intelectual, provocando un estado de
mayor alerta y vigilancia y mejora del rendimiento intelectual.
En este grupo están el tabaco, las anfetaminas y la cocaína. Obsérvese como el tabaco, a
pesar de ser una droga estimulante, provoca frecuentemente un estado de relajación
dependiendo de las expectativas, el contexto o la dosis.
• Drogas perturbadoras. El efecto predominante de estas drogas es la alteración de la
percepción de la realidad. Los efectos van desde simples distorsiones a ilusiones e
incluso a alucinaciones visuales o auditivas.
En este grupo podemos incluir al cánnabis, las drogas de síntesis y el LSD. El cánnabis
estaría a medio camino entre este grupo y el de los depresores. Las drogas de síntesis
son en realidad más difíciles de situar, porque en su composición entran las anfetaminas
en proporción variable, por lo que sus efectos suelen estar a medio camino entre la
activación y la perturbación, si bien con grandes diferencias según las "pastillas" que se
consuman.
BIBLIOGRAFÍA
Este texto se obtuvo de la página web
http://www.pnsd.msc.es
Referencia:
De Antonio L.,F.J.; González S. F.; Munìn I., M.P. (Coordinadores) La prevención de las
drogodependencias en el tiempo de ocio. Manual de Formación. Asociación Deporte y Vida.
Madrid, España.
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