Sinaquenios. Cuando el fruto en apariencia múltiple, por ostentar

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REAL S O C I E D A D ESPAÑOLA D E HISTORIA
NATURAL
Sinaquenios.
Cuando el fruto en apariencia múltiple, por ostentar claramente
el número de carpelos que le forman, presenta éstos soldados entre
sí, en una extensión apreciable, aunque estos componentes tengan
todas las condiciones y caracteres de los aquenios, el fruto total no
puede ya calificarse de poliaquenio, puesto que para serlo es condición indispensable que los aquenios estén libres, es decir, que no
exista adherencia o soldadura parcial entre ellos. Así, por ejemplo,
los frutos de las capuchinas (Tropxsolum) y de la olivilla (Cneorum) constan de tres carpelos secos, indehiscentes y monospermos; pero nadie puede calificar tales frutos de triaquenios porque
los carpelos presentan extensas soldaduras entre sí. Pero si no son
poliaquenios ni ninguna clase de frutos múltiples, sino verdaderos frutos sincárpicos, es evidente la necesidad de admitir un nuevo tipo de frutos sincárpicos al cual puedan referirse los ejemplos
citados y todos los demás casos en que el fruto se componga de
aquenios soldados entre sí. Para este caso proponemos el nombre
de sinaquenio,
que expresa claramente su constitución.
Sinfoliculo.
D e igual manera que hemos distinguido de los poliaquenios los
sinaquenios, habremos de distinguir de los polifolículos, que son
frutos necesariamente múltiples, es decir, que tienen los folículos
no entresoldados, aquellos otros casos en que teniendo los carpelos
la dehiscencia y demás condiciones de los folículos, por encontrarse ampliamente soldados entre sí, su conjunto constituye un verdadero fruto sincárpico. Así, en las ranunculáceas de las tribus de
las helebóreas y delfíneas existen frutos que son incuestionable-'
mente polifolículos: Helleborus,
Aconitum, Pceonia,
Aquilegia,
Delphinium,
etc.; pero en el género Nigella los folículos están
soldados en tanta extensión, que constituyen verdaderos frutos sincárpicos. Esta soldadura llega a ser tan extensa en algunas especies del mencionado género (Nigella Damasccena),
que para no
calificar de caja el fruto así formado, tenemos necesidad de observar que los carpelos conservan la dehiscencia folicular.
Para frutos de esta condición proponemos el nombre de sinfoliculo.
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