PROCEDIMIENTOS CIVIL Y FISCAL. EN MATERIA DE

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190595. 1a. XLV/2000. Primera Sala. Novena Época. Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta. Tomo XII, Diciembre de 2000, Pág. 255.
PROCEDIMIENTOS CIVIL Y FISCAL. EN MATERIA DE PREVENCIONES, SON DE
DISTINTA NATURALEZA. Si bien es cierto que el Tribunal Pleno de esta Suprema Corte
de Justicia de la Nación, en la jurisprudencia número P./J. 22/95, publicada en el Semanario
Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo II, septiembre de mil
novecientos noventa y cinco, página dieciséis, estableció que: "... si la ley procesal no
contempla la prevención al demandado para que regularice la demanda y, además, establece
una consecuencia desproporcionada a la omisión formal en que incurre el gobernado, como
lo es tenerla por no presentada, como acontece en el artículo 209 del Código Fiscal de la
Federación, tal procedimiento es violatorio a la garantía de audiencia en tanto que se aparta
de los principios fundamentales que norman el debido proceso legal, pues rompe el equilibrio
procesal entre las partes al impedir al particular defenderse en contra del acto administrativo
y de probar la argumentada ilegalidad."; también lo es que tal criterio derivado de un crédito
fiscal, no resulta aplicable al acto generador de las obligaciones que se originan de un acto de
naturaleza civil, como lo constituyen los requisitos estatuidos en el artículo 291 del Código
de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal, que deberán ser observados en el
ofrecimiento de pruebas, y cuyo incumplimiento se sanciona de acuerdo con lo dispuesto en
el diverso artículo 298 del propio código con el desechamiento de las mismas. Ello es así,
porque la obligación ex lege, lo que significa que nace por disposición de la ley y para su
nacimiento requiere que la actuación del gobernado coincida con el hecho o supuesto
normativo que el legislador ha previsto en abstracto en la norma; mientras que las
obligaciones civiles surgen normalmente como consecuencia de la celebración voluntaria de
un acto civil. De ahí que en materia fiscal se pondere que al desechar la demanda de nulidad
por no cumplir con los requisitos exigidos por el artículo 209 del Código Fiscal de la
Federación, se aplique una consecuencia desproporcionada a la irregularidad formal en que se
incurre, rompiendo el equilibrio procesal entre las partes, al impedir al particular defenderse
contra los actos del Estado, dado el imperio que le caracteriza; en cambio, en tratándose de
relaciones jurídicas o hechos generadores de obligaciones civiles que no pueden ni deben ser
considerados ex lege como las fiscales, pues surgen a la vida jurídica cuando se reúnen los
elementos esenciales que conforman el acto jurídico que les dio origen como son: el acuerdo
de voluntades entre los sujetos, el objeto directo y la relación jurídica; por lo que el hecho
generador de la obligación civil contraída, a diferencia de las obligaciones tributarias, no lo
constituye la adecuación de la conducta a la descripción en abstracto establecida por el
legislador en la norma, sino que surge normalmente como consecuencia de la celebración
voluntaria del acto civil. Además, las referidas relaciones no sólo se rigen por los principios
dispositivos y de igualdad procesal, sino que también se atiende a la salvaguarda de otros
principios, entre los cuales se encuentra la garantía de administración de justicia pronta y
expedita que la Constitución Federal otorga a la contraparte del oferente.
Amparo directo en revisión 344/2000. Eduardo Sánchez Polo. 9 de agosto de 2000. Cinco
votos. Ponente: Juventino V. Castro y Castro. Secretario: Javier Carreño Caballero.
Nota: La tesis de jurisprudencia P./J. 22/95 citada, aparece publicada con el rubro:
"CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO. SE VIOLA LA GARANTÍA DE AUDIENCIA SI
EN EL PROCEDIMIENTO NO SE ESTABLECE LA PREVENCIÓN PARA
REGULARIZAR LA DEMANDA Y, EN CAMBIO, SE SEÑALA UNA CONSECUENCIA
DESPROPORCIONADA A LA IRREGULARIDAD EN QUE SE INCURRIÓ.".
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