Pareja de misioneros 1—Alma 40:1–5 Preguntas: ¿Qué es lo que hace posible que vivamos después de morir? ¿Quién resucitará? Prepárense para utilizar Alma 40:1–5para responder esas preguntas. Al prepararse, decidan qué partes de la lección enseñará cada compañero. Estén listos para hacer lo siguiente: Den un poco de antecedentes para el pasaje que se les asignó. (Cuando enseñen basándose en las Escrituras, expliquen quién está hablando, a quién se le está hablando y cualquier otra circunstancia que pudiera ayudar a los alumnos a entender el pasaje.) Lean los versículos que responden las preguntas. Expliquen la forma en que las verdades de esos versículos ayudan a responder las preguntas. Al hacerlo, asegúrense de que todos entiendan que gracias a Jesucristo, todo el género humano resucitará. Quizá también deseen sugerir a quienes enseñen que escriban esa verdad en sus ejemplares de las Escrituras junto a Alma 40:1–5. Hablen de la razón por la que la promesa de la Resurrección es importante para ustedes. Quizá también deseen preguntar a quienes enseñen por qué valoran la promesa de la Resurrección. Testifiquen de las verdades que han enseñado. Pareja de misioneros 2—Alma 40:6–14 Preguntas: ¿A dónde iremos después de morir? ¿Cómo es ese lugar? Prepárense para utilizar Alma 40:6–7, 11–14 para responder esas preguntas. Al prepararse, decidan qué partes de la lección enseñará cada compañero. Estén listos para hacer lo siguiente: Den un poco de antecedentes para el pasaje que se les asignó. (Cuando enseñen basándose en las Escrituras, expliquen quién está hablando, a quién se le está hablando y cualquier otra circunstancia que pudiera ayudar a los alumnos a entender el pasaje.) Lean los versículos que responden las preguntas. Expliquen la forma en que las verdades de esos versículos ayudan a responder las preguntas. (Quizá sería útil señalar que cuando Alma utilizó la frase “tinieblas de afuera”, no se estaba refiriendo al estado final de Satanás y de aquellos que están condenados. Se refería al estado de los inicuos entre el tiempo de su muerte y el de su resurrección. En la actualidad generalmente nos referimos a ese estado como la prisión espiritual.) A medida que lean esos versículos, asegúrense de que todos entiendan que entre la muerte y la resurrección, los espíritus de los justos moran en el paraíso y los espíritus de los inicuos en la prisión. Quizá deseen sugerir a aquellos a quienes enseñan que escriban esa verdad en sus ejemplares de las Escrituras junto a Alma 40:11–14. Hablen de la forma en que su comprensión de esa verdad influye en las decisiones que toman en esta vida. Quizá también deseen preguntar a quienes enseñan en qué forma su comprensión de la vida después de la muerte les ha ayudado. Testifiquen de las verdades que han enseñado. Pareja de misioneros 3—Alma 40:21–26 Preguntas: ¿Qué es la Resurrección? ¿De qué manera será diferente nuestro cuerpo resucitado de nuestro cuerpo terrenal? ¿Qué haremos después de haber resucitado? Prepárense para utilizar Alma 40:21–26 para responder esas preguntas. Al prepararse, decidan qué partes de la lección enseñará cada compañero. Estén listos para hacer lo siguiente: Den un poco de antecedentes para el pasaje que se les asignó. (Cuando enseñen basándose en las Escrituras, expliquen quién está hablando, a quién se le está hablando y cualquier otra circunstancia que pudiera ayudar a los alumnos a entender el pasaje.) Lean los versículos que responden las preguntas. Expliquen la forma en que las verdades de esos versículos ayudan a responder las preguntas. (Conforme se preparen para enseñar, podría ser útil entender que la palabra alma en esos versículos se refiere al espíritu de la persona.) Asegúrense de que todos entiendan que la resurrección es la reunión del espíritu con el cuerpo, y que todo será restablecido a su propia y perfecta forma. Quizá deseen sugerir a aquellos a quienes enseñen que escriban esa verdad en sus ejemplares de las Escrituras junto a Alma 40:21–23. Hablen de la razón por la que están agradecidos de saber que su cuerpo y su espíritu algún día serán restaurados a su propia y perfecta forma. Quizá también deseen describir la forma en que sus decisiones se han visto afectadas por su conocimiento de que algún día estarán frente a Dios y serán juzgados. Pidan a quienes enseñen que compartan sus sentimientos en cuanto a las doctrinas de la Resurrección y del juicio final. Testifiquen de las verdades que han enseñado.