contradiccin de tesis 163/2006-ps - Suprema Corte de Justicia de la

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CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
ENTRE LAS SUSTENTADAS POR EL
QUINTO
TRIBUNAL
COLEGIADO
EN
MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO Y
EL PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN
MATERIA CIVIL DEL CUARTO CIRCUITO.
PONENTE: MINISTRO JUAN N. SILVA MEZA.
SECRETARIA: GUADALUPE ROBLES DENETRO.
México, Distrito Federal. Acuerdo de la Primera Sala de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, correspondiente al día
veintitrés de mayo de dos mil siete.
V I S T O S; y,
R E S U L T A N D O:
PRIMERO.- Mediante oficio número 313/2006, recibido en la
Oficina de Certificación Judicial y Correspondencia de esta
Suprema Corte de Justicia de la Nación, el día diez de noviembre
de dos mil seis, los magistrados integrantes del Primer Tribunal
Colegiado en Materia Civil del Cuarto Circuito, denunciaron la
posible contradicción de tesis entre la sustentada por el precitado
Tribunal Colegiado, al resolver el amparo en revisión número
117/2006, y el sostenido por el Quinto Tribunal Colegiado en
Materia Civil del Primer Circuito, al resolver el amparo directo
número 165/2006, recogido en la tesis de rubro: “ALBACEA. A
ÉL LE CORRESPONDE LA POSESIÓN DE LOS BIENES DE LA
HERENCIA”.
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
SEGUNDO.- El Presidente de la Primera Sala de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, en proveído de veintiuno
de noviembre de dos mil seis, mandó formar y registrar el
expediente de contradicción de tesis con el número 163/2006-PS,
y en atención a que el Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil
del Cuarto Circuito, remitió junto con la denuncia copia certificada
del amparo en revisión número 117/2006 y del disquete que la
contiene, ordenó requerir al Presidente del Quinto Tribunal
Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito, para que remitiera
el expediente o copia certificada de la resolución del amparo
directo número 165/2006 y el disquete que contenga esa
información. De la misma forma, requirió a ambos órganos
colegiados contendientes, para que remitieran los demás
expedientes o copias certificadas, en que hubieran sostenido sus
respectivos criterios, y para que informaran si no se habían
apartado de los mismos. Información que se tuvo por recibida y
agregó al presente toca mediante acuerdos de doce de diciembre
de dos mil seis y veintidós de enero de dos mil siete.
TERCERO.- Mediante proveído de veintidós de enero de
dos mil siete, el Presidente de la Primera Sala de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, tuvo por debidamente integrado el
expediente de la denuncia de contradicción de tesis, ser de la
competencia de esta Sala, y ordenó dar vista al Procurador
General de la República por conducto del Director General de
Constitucionalidad de dicha Institución.
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
En el mismo proveído, se ordenó turnar el presente asunto
al señor Ministro Juan N. Silva Meza, para la elaboración del
proyecto de resolución respectivo.
El Agente del Ministerio Público de la Federación, designado
por el Director General de Constitucionalidad de la Procuraduría
General de la República, formuló pedimento mediante oficio
número DGC/DCC/403/2007, recibido el día dos de marzo de dos
mil siete, en la Oficina de Certificación Judicial y Correspondencia
de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en el sentido de
que sí existe la contradicción de tesis denunciada y que debe
prevalecer el criterio consistente en que para que se desempeñe
el
albacea
como
representante
de
la
sucesión
no
es
indispensable detentar la posesión material de los bienes, objeto
de la sucesión pues es suficiente que los tenga a su disposición.
El señor Ministro Presidente de esta Primera Sala, por
acuerdo de seis de marzo de dos mil siete, ordenó agregar al
presente expediente el pedimento referido y devolver los autos al
señor Ministro Ponente.
El presente asunto fue listado para discutirse y resolverse en
sesión del once de abril de dos mil siete, en la que a petición del
Ministro Ponente, la Primera Sala acordó retirarlo.
C O N S I D E R A N D O:
PRIMERO.- Esta Primera Sala de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación es competente para conocer del presente
asunto, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 107,
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
fracción XIII, de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos; 197-A de la Ley de Amparo; y 21, fracción VIII, de la
Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación; en relación con
el punto Segundo del Acuerdo General Plenario 5/2001, publicado
en el Diario Oficial de la Federación el veintinueve de junio de dos
mil uno, por tratarse de una contradicción suscitada entre criterios
de Tribunales Colegiados de Circuito en asuntos de naturaleza
civil, esto es, de la exclusiva competencia de esta Sala.
SEGUNDO.- La presente denuncia de contradicción de tesis
proviene de parte legítima, toda vez que fue formulada por los
Magistrados que integran el Primer Tribunal Colegiado en Materia
Civil del Cuarto Circuito, con apoyo en la facultad que les confiere
el artículo 197-A de la Ley de Amparo.
TERCERO.-
Las
consideraciones
de
las
ejecutorias
pronunciadas por los Tribunales Colegiados de Circuito, que
dieron origen a la denuncia de contradicción, son las siguientes:
A) El Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil del
Cuarto Circuito, al resolver con fecha cinco de octubre de dos
mil seis, el juicio de amparo en revisión número 117/2006,
determinó, en lo que interesa, lo siguiente:
"SÉPTIMO.-
Son
jurídicamente
ineficaces
los
"conceptos de violación que con anterioridad se
"trascribieron.---
Para
arribar
a
la
calificativa
"anticipada, se abordarán los señalados motivos de
"disenso sin seguirse necesariamente el orden de
"numeración que propone la quejosa, pero indicándose
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"al inicio de cada análisis a cuál de ellos esté
"refiriéndose este Tribunal, resolviéndolos todos.--"...Después de advertir la naturaleza, funciones y
"obligaciones de un albacea, así como los derechos
"que sobre la masa hereditaria adquieren quienes
"heredan, habrá de resolverse el punto toral de la queja
"que eleva la peticionaria de amparo, para lo cual este
"órgano colegiado parte de lo establecido en el artículo
"1601 del Código Civil vigente en Nuevo León, que
"nuevamente se trascribe:--- ‘Artículo 1601.- El derecho a
"la posesión de los bienes hereditarios se transmite, por
"ministerio de ley, a los herederos y a los ejecutores
"universales, desde el momento de la muerte del autor de
"la herencia, salvo lo dispuesto en el artículo 205’.--- Se
"considera por este Tribunal que la referencia hecha
"sobre el derecho a la posesión de los bienes
"hereditarios, dentro de aquel artículo 1601 del Código
"Civil para el Estado de Nuevo León, solamente
"constituye una presunción que en favor de los
"herederos y albaceas, indistinta y conjuntamente,
"quiso el legislador fuera tenida en cuenta desde el
"momento de la muerte del autor de la herencia, con el
"fin de no dejar en posibilidad de pérdida aquellos
"bienes.--- En efecto, resalta de la norma jurídica
"señalada que el creador de la ley en todo momento
"partió del ‘derecho a la posesión’, no así del hecho
"físico mismo de la detentación material de las cosas,
"en la forma en que, en el plano de los hechos, habrá
"de estarse verificando para cada caso en particular, al
"momento de la muerte del autor de la herencia.--- Es
"decir, como el deceso de una persona, por su misma
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"naturaleza, se constituye por un acontecimiento que
"no es dable fijar el momento en que acontecerá, pero
"sí se sabe que sucederá; es por lo que la ley parte de
"que,
para
cuando
ello
acontezca,
estén
o
no
"actualmente los herederos o albaceas instituidos con
"la detentación material de los bienes del finado, de
"todas formas les otorga el derecho a esa posesión, lo
"que habrá de ser entendido en la forma y términos
"que la misma ley regula las obligaciones y derechos
"de aquellas personas a que alude el numeral 1601,
"como son los herederos y ejecutores universales,
"pero siempre con la fijación de conservar la masa
"hereditaria.--- Sobre esta imprecisión –de la norma
"jurídica– del estatus material en que hayan de estar
"ubicados los bienes que conforman la herencia, debe
"recordarse que, en otros casos y en gran número de
"ocasiones, lejos de que la ley quiera llegar a
"contemplar
las
hipótesis
normativas
como
una
"definición exacta de las situaciones materiales que se
"presenten en el mundo fáctico, lo que hace el creador
"de la legislación es aludir a aspectos genéricos que
"puedan conducir al bien común perseguido mediante
"la expedición de la norma, desde una óptica ideal del
"‘deber ser’.--- De forma que, si en un caso y conforme
"a lo dispuesto por el antes trascrito artículo 787 del
"Código de Procedimientos Civiles de la entidad, se
"llegan a dictar –con audiencia del Ministerio Público–
"providencias necesarias para asegurar los bienes de
"la herencia, en tanto no se presenten los interesados;
"es claro que la hipótesis ahí contemplada por el
"legislador se debió a que, en el plano de los hechos,
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"existe la posibilidad de que al morir el autor de la
"sucesión
los
bienes
no
se
estén
detentando
"físicamente por los herederos o quien se llegará a
"designar albacea, no obstante que tengan derecho a
"poseerlos, en la forma en que lo dice aquel artículo
"1601 del Código Civil, y de ahí que se insista en que la
"previsión hecha en este último artículo citado,
"solamente contempla quiénes tendrán aquel derecho
"a poseer, para que, partiendo de ahí, puedan
"realizarse por los interesados actividades que eviten
"que llegue a menoscabarse el haber hereditario.--- Tan
"es así que, designado el interventor a que se refiere el
"supuesto contenido en el artículo 787, y entrado que
"sea en su cargo el albacea que luego se designe,
"aquel interventor habrá de entregar a dicho albacea
"los bienes hereditarios.--- Es decir, de manera a priori,
"el legislador (ministerio de ley) no hizo otra cosa más
"que –con miras a poder regular el status jurídico en
"que lleguen a encontrarse las cosas a la muerte del
"propietario de esos bienes (cosas o derechos)–,
"establecer a rango de ‘deber ser’ el que, con relación
"a la posesión de los bienes de la masa hereditaria,
"serán los ejecutores universales y herederos quienes
"contarán a su favor con ese derecho a la posesión.--"Deriva de lo antedicho, se insiste, que una cosa es el
"derecho a la posesión de aquellos bienes, y otra muy
"distinta la detentación material que de los mismos se
"esté efectuando en el plano fáctico, pues podrán
"suceder casos en que no tengan a su favor los
"herederos o albaceas aquella posesión en razón a que
"el mismo autor de la sucesión, en vida, previamente
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"había arrendado el bien mueble o inmueble, o había
"dado en comodato, o algún otro título legal; inclusive
"podría darse el caso de que terceros no interesados
"en la herencia estuvieren ocupando bienes que se
"digan pertenecieron al finado.--- Concomitantemente a
"lo explicado y, claro está, en pro de dilucidar el punto
"a análisis, debe decirse que cuando el legislador
"alude a la labor de administración que desempeñe el
"albacea,
ya
en
el
juicio
sucesorio,
parte
"implícitamente de la detentación material que para
"permitírsele el cumplimiento de ese encargo debe
"efectuar aquél, sobre la masa hereditaria.--- Ejemplo
"de esa premisa que emplea el legislador, lo es el
"artículo 791 del Código Procesal Civil de la entidad, en
"donde se impone que el interventor que cesará en su
"encargo, entregará al albacea nombrado los bienes de
"la herencia sin que por ningún motivo pueda
"retenerlos.--- Detentación que se estima participa de
"una elemental lógica si, ya se vio líneas atrás, la labor
"del albacea también es de conservación del relicto
"hereditario.--- Inclusive, el Código Civil del Estado de
"Nuevo León, contempla la posibilidad de que el
"albacea dé en arrendamiento los bienes de la
"herencia; de donde se sigue que, si ese acto jurídico
"es de la naturaleza de los traslativos de uso, no podría
"celebrarlo el albacea si previamente no cuenta con la
"detentación física del bien, para así luego otorgarla a
"quien acuerde con él ser su arrendatario.--- Pero al
"lado de esas labores de administración del albacea, el
"legislador en ningún modo deja de considerar el
"derecho que en mancomún surge a favor de los
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"herederos, sobre los bienes de la herencia, desde el
"momento mismo de la muerte del de cujus.--- No
"obstante, bien valdría estimar para efectos jurídicos
"que ese derecho –que naturalmente conllevaría el
"detentar la cosa cuyo titularidad se tiene proindiviso–
"se atenúa, mientras en el sucesorio no se llegue a la
"partición de la herencia, en la medida en que sea el
"albacea quien esté en posesión material de los bienes
"de la herencia.--- Así, coincidiendo en el trámite
"sucesorio tanto las obligaciones propias de la labor
"del albacea con los derechos que adquieren los que
"heredan, debe entonces partirse de la debida armonía
"de
esos
dos
institutos
jurídicos
–albaceas
y
"herederos–, con el fin de resolver las vicisitudes o
"desacuerdos que lleguen a presentarse entre dichas
"personas.--- De manera que, si en el juicio natural se
"adujo por la albacea ahora quejosa que existían
"pasivos ‘que debían cubrirse de la herencia’ (adeudos
"de catastro), así como que debían efectuarse gastos
"por avalúos, lo que no podría sufragar de su peculio
"dado que, a parte de no ser su obligación, ello
"resultaba a cargo de la herencia; es claro que, si para
"cubrir esos gastos la albacea pedía la entrega de uno
"de los inmuebles ocupado por los herederos con el fin
"de administrarlo para obtener recursos, esa situación
"resultaba
una
cuestión
que
surgía
de
modo
"secundario al trámite natural del juicio sucesorio, en
"sí mismo considerado, de ahí que debió ventilarse el
"incidente correspondiente para que, justificados los
"extremos que aducía la albacea y tomando en cuenta
"la defensa que los herederos poseedores desplegaran
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"en ese incidente, el juez de lo Familiar resolviera lo
"propio.--- Efectivamente, ya se estableció dentro de la
"presente sentencia que aquel artículo 1601 del Código
"Civil contempla el derecho a la posesión de los bienes
"de la herencia, indistintamente, a favor de ejecutores
"universales y herederos; lo que conceptuó el creador
"de la ley desde el plano del ‘deber ser’ que implica la
"ley, independientemente de lo que en realidad
"sucediera, en el mundo fáctico, al momento de la
"muerte del autor de la herencia.--- Sin embargo, ni la
"legislación civil sustantiva ni la ley de enjuiciamiento
"procesal civil reguló o contempló expresamente qué
"hacer cuando, en el plano de los hechos, dentro del
"juicio sucesorio aparece que es uno o varios
"herederos los que poseen materialmente los bienes,
"no así el albacea.--- No obstante, como aún ante el
"silencio o insuficiencia de la ley no puede dejarse de
"resolver un litigio, según lo dispuesto en el artículo 18
"del Código Civil de la entidad; se estima que, una
"controversia en tal sentido debe ser resuelta en pro de
"agotar el procedimiento sucesorio, con el fin de no
"hacerlo eterno, cumpliendo el albacea con las
"obligaciones a su cargo (administrar) y con la
"naturaleza de su representación, pero sin dejar de
"lado el derecho pro-indiviso que a esos bienes tienen
"a su favor los herederos que ya se encuentran
"detentando
físicamente
los
bienes,
y
partiendo
"además de que, efectivamente, los gastos que se
"ocasionen de avalúos y otras cosas, no pueden
"obligadamente ser cubiertos del peculio del albacea.-"- Robusteciéndose lo anterior con la circunstancia de
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"que, si precisamente la ley otorga un derecho a
"poseer los bienes de la herencia, a los herederos,
"todo hace sugerir que la lógica del creador de la ley
"en ningún momento partió de que fueran a dañarse,
"perderse o dilapidarse los bienes, por los actos que
"realizan las personas que tienen derecho a su
"posesión.--- Dicho en otros términos, si los hechos
"que imperan durante el trámite del sucesorio, como en
"la forma en que sucedió dentro del juicio natural,
"revelan que son los coherederos quienes detentan
"físicamente un inmueble objeto de la herencia, en
"aquel trámite incidental que se promueva es que
"podrá
la
albacea
aquí
quejosa
justificar
que
"necesariamente habrá de entregársele esa posesión,
"debido a que realizará actos que, como lo adujo en el
"caso concreto, son tendientes a obtener recursos en
"pro de efectuar los gastos cuya revisión también
"señaló caen dentro de su esfera de acción; pero
"respetándose
"herederos
el
derecho
poseedores,
de
de
audiencia
conformidad
de
los
con
lo
"estatuido en el artículo 14 de la Constitución Política
"de los Estados Unidos Mexicanos, precisamente
"dentro de ese mismo trámite incidental instado en el
"juicio
sucesorio
pues,
dadas
las
especiales
"características de esta clase de juicios, es que
"deviene
indudable
que
la
audiencia
que
debe
"respetarse a los herederos, en lo que atañe a los
"derechos
que
adquieren
con
la
herencia,
"precisamente se cumple con la debida substanciación
"del juicio sucesorio. Debiendo así el juez resolver la
"litis incidental, en ánimo de lograr un debido equilibrio
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"entre las obligaciones del albacea y el derecho de los
"herederos, sin perder de vista la continuación que
"debe obtenerse en el trámite del juicio, donde el
"sucesorio habrá de llegar hasta la partición.--- Lo
"anterior porque, si como se dijo al inicio, la naturaleza
"especial del instituto jurídico del albacea le implica
"una representación tanto en favor del autor de la
"herencia como de los derechos de los herederos
"(determinados o indeterminados), entonces, no podría
"válidamente aceptarse que, si el albacea no justifica la
"necesidad de tener la posesión material del inmueble,
"deba ineludiblemente entregársele el inmueble, en
"total detrimento de intereses que también está
"obligado
a
salvaguardar
y
representar
en
el
"procedimiento sucesorio, como lo es el de la
"detentación física que ya viene realizando, derivado de
"su
derecho
proindiviso
que
sobre
el
mismo
"adquirieron, los herederos desde el momento de la
"muerte del autor de la herencia; pues de lo contrario
"se descontextualizaría la representación que también
"a favor de los derechos viene realizando el albacea,
"acorde con su naturaleza sui géneris.--- Sin perjuicio
"de que será el juzgador, en su caso, al resolver la
"incidencia que se le plantee, quien previa calificación
"que haga a la luz de las finalidades del sucesorio
"citadas, el que podrá o no aceptar las soluciones que
"para obtener aquellos objetivos lleguen a proponer
"los herederos poseedores, según se ha puntualizado
"que en el caso concreto el motivo de la queja que
"eleva la albacea, sobre la necesidad de administrar la
"posesión del inmueble, se origina porque asegura no
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"existen recursos en la herencia que le permitan cubrir
"ciertos gastos.--- Esto último se determina así por
"resultar, a la postre, una conclusión que presenta
"analogía con la hipótesis contenida en el numeral
"1667 del Código Civil para el Estado de Nuevo León,
"pues dicha norma alude a la existencia de testamento;
"imponiéndose transcribir el numeral:--- ‘Artículo 1667."Si el autor de la herencia dispone en su testamento que a
"algún heredero o legatario se le entreguen determinados
"bienes, el albacea, aprobado el inventario, les entregará
"esos bienes, siempre que garanticen suficientemente
"responder por los gastos y cargas generales de la
"herencia, en la proporción que les corresponda’.--"Además, si para cuando el albacea pretende dar en
"arrendamiento algún bien de la herencia por un
"término mayor a un año, habrá de necesitarse la
"voluntad de los herederos; se estima que, acorde con
"ese sentido del legislador reflejado en el artículo
"correspondiente, en el caso concreto sucede algo
"sumamente parecido porque, siendo los coherederos
"quienes poseen materialmente el inmueble, el albacea
"no puede de motu proprio y sin mayor trámite requerir
"la entrega del bien, dejando de considerar lo que
"sobre
el
particular
puedan
hacer
valer
esos
"poseedores, pues no debe olvidarse que estos
"últimos bien pueden estar en detentación de la cosa
"precisamente por el derecho en mancomún que les
"devino desde la muerte del autor de la herencia.--"Asumir posición contraria a lo resuelto con las
"explicaciones
"desconocer
anteriores,
precisamente
sería
esos
tanto
derechos
como
que
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"adquieren los herederos, so pretexto de que el
"albacea simplemente deba tener la posesión de los
"bienes, siendo que el trámite sucesorio persigue, en
"relación
directa
con
los
derechos
heredados,
"precisamente la adjudicación que culmine la voluntad
"del testador y/o de la ley en que se agote la
"transmisión de los bienes de quien muere.--- No se
"deja de lado lo que sobre la administración del fondo
"social, para el caso de existir sociedad conyugal, se
"contempla en el artículo 205 del Código Civil del
"Estado; en el sentido de que será el cónyuge
"supérstite quien lleve esa administración, en tanto
"que el albacea solamente vigilará la misma, según lo
"que se indica en el diverso artículo 842 del Código
"Procesal Civil.--- Sin embargo, se estima que, al lado
"de que esa hipótesis no se actualiza en la especie, lo
"ahí contemplado solamente presenta analogía con el
"caso concreto, en la medida en que fueron algunos
"coherederos quienes detentan la posesión física (sic)
"un inmueble, debiendo entregarlo al albacea sólo para
"el supuesto de que, conforme a la tramitación
"incidental antes señalada, justifique la necesidad de
"administrarlo con la finalidad de obtener recursos.--"Todo lo explicado hace entonces considerar, ahora,
"que devienen infundadas las premisas de la quejosa,
"al hacerlas derivar inexactamente de lo dispuesto en
"los artículos 205 y 1601 del Código Civil de Nuevo
"León.--- No escapó al análisis emprendido por esta
"autoridad la cita que realizó la quejosa dentro de su
"segundo concepto violatorio, de los precedentes
"emitidos por la extinta Tercera de la Suprema Corte de
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"Justicia de la Nación, siendo los siguientes:--- Quinta
"Época.--- Instancia: Tercera Sala.--- Fuente: Semanario
"Judicial de la Federación.--- Tomo: LXXIII.--- Página:
"1710.---
‘ALBACEAS,
FUNCIONES
DE
LOS.
Los
"artículos 1288 y 1704 del Código Civil del Distrito Federal,
"reconocen los derechos de propiedad y posesión de los
"herederos, como copartícipes en la masa común; pero en
"tanto que ésta no sea aplicada en la parte que le
"corresponda a cada uno de ellos, el ejercicio de los
"derechos de la sucesión, al igual que la posesión y
"administración de los bienes, se ejercen por el albacea de
"la misma y no por los herederos, individualmente
"considerados’ (transcribe datos del precedente).--"Quinta Época.--- Instancia: Tercera Sala.--- Fuente:
"Semanario Judicial de la Federación.--- Tomo: LXXIII.--"Página: 1133.--- ‘HEREDEROS, POSESIÓN DE LOS.
"Cuando una persona posee los bienes sucesorios con su
"carácter de heredero, sin tener otro título en que fundar su
"posesión, está obligado a hacer la entrega de ellos, al
"albacea nombrado, porque con arreglo a la ley, es a dicho
"albacea a quien corresponde la posesión de los bienes
"hereditarios, desde el momento de la muerte del autor de
"la herencia; de manera que la orden que da un Juez, a
"quien se dice heredero, para que entregue al albacea los
"bienes que posee a título de herencia, no viola derecho
"alguno del heredero, o presunto heredero, y, por tanto, no
"infringe el artículo 14 constitucional’ …(transcribe datos de
"los precedentes).--- Quinta Época.--- Instancia: Tercera
"Sala.--- Fuente: Semanario Judicial de la Federación.--"Tomo:
XXXV.---
Página:
100.---
‘HEREDEROS,
"POSESIÓN DE LOS. Cuando una persona posee los
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"bienes sucesibles, con su carácter de herederos, sin tener
"otro título en que fundar su posesión está obligado a
"hacer la entrega de ellos, al albacea nombrado, porque
"con arreglo a la ley (artículo 3726 del Código Civil de
"Tamaulipas) es a dicho albacea a quien corresponde la
"posesión de los bienes hereditarios, desde el momento de
"la muerte del autor de la herencia; de manera que la
"orden que da un Juez, a quien se dice heredero, para que
"entregue al albacea los bienes que posee a título de
"herencia, no viola ningún derecho del heredero, o
"presunto heredero, y, por tanto, no infringe el artículo 14
"constitucional’ …(transcribe datos del precedente).--"Empero, las tesis trascritas, en primer lugar no
"devienen de observancia obligatoria a este Tribunal
"Colegiado, pues se tratan todos de criterios aislados
"que no integran jurisprudencia, de conformidad con lo
"dispuesto en el artículo 192 de la Ley de Amparo.--- En
"segundo lugar, no reflejan un análisis exhaustivo
"sobre los tópicos que concurren en torno al tema a
"dilucidar y; además, en la segunda y tercera tesis que
"cita la quejosa, sólo se llega a mencionar que será al
"albacea a quien corresponde la posesión de los
"bienes, mientras que en la legislación civil sustantiva
"de Nuevo León, ya se ha visto con anterior (sic), se
"alude en igualdad de condiciones a los herederos y
"ejecutores universales, en términos del artículo 1601
"del Código Civil.--- Sin que valgan en beneficio de
"la
quejosa
las
argumentaciones
que
propone,
"parafraseando una tesis aislada del Tercero Tribunal
"Colegiado en Materia Civil del Tercer Circuito,
"sustentada al resolver el amparo en revisión 290/88,
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"del rubro ‘SUCESIONES, POSESIÓN DE LOS BIENES
"DE LAS (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE JALISCO)’;
"pues además de que se trata de un criterio aislado,
"que por cierto no obliga a este Tribunal por tratarse de
"un órgano jurisdiccional de igual jerarquía, la solución
"jurídica ahí contenida se limita a señalar la calidad de
"poseedor derivado del albacea, sin emitir un análisis
"jurídico de todo lo que gira alrededor de las
"obligaciones del albacea, como el realizado en líneas
"atrás por este Pleno.--- Por lo mismo, es decir, debido
"a que aquel precedente se trató de un criterio aislado,
"es que tampoco podría reprochársele a la autoridad
"responsable
el
que
no
lo
hubiese
atendido
"necesariamente.--- Es verdad que el juez de lo Familiar
"responsable no realizó el estudio jurídico que en la
"presente sentencia se ha vertido; sin embargo,
"tampoco es el caso de otorgar a favor de la quejosa la
"reparación constitucional si, aunque de distinta forma,
"el juez responsable, mediante el auto que confirmó en
"su
resolución
de
revocación,
no
obsequió
la
"pretensión del albacea.--- Es decir, a la postre no violó
"garantías en perjuicio de la quejosa aquella decisión
"de la autoridad, si de todas formas, según lo
"explicado líneas anteriores, no hubiera estado en
"aptitud y oportunidad de ordenar en un auto de
"trámite la entrega del inmueble al albacea, acorde con
"la necesaria tramitación incidental de que aquí se ha
"hablado.--- De forma que, solamente en esa cuestión
"incidental,
es
que
el
albacea
podrá
instar
lo
"conducente, otorgando el juzgador la garantía de
"audiencia a los coherederos poseedores.--- Por otro
17
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"lado,
siguiendo
con
las
explicaciones
jurídicas
"anteriormente vertidas aquí, resulta verdad que no
"debió válidamente sostenerse por la responsable que
"sólo de estarse dilapidando los bienes era que
"procedía requerir la entrega del inmueble a las
"coherederas que lo poseen; sin embargo, ya se
"explicó también que, si lo que plantea la albacea debió
"tramitarse en vía incidental, no se impone entonces
"otorgar la protección federal para que la responsable
"se abstenga de aquella opinión, si de todas formas no
"será en un proveído donde haga la calificación de la
"cuestión
secundaria
que
ocurrió
aduciendo
la
"albacea.--- En consecuencia, estén o no justificadas
"en el trámite sucesorio las imputaciones que hace a
"dichas
coherederas,
esas
citaciones
deberá
"plantearlas, en la vía apuntada, al juzgador del
"sucesorio.--- Por último, ninguna trascendencia trae al
"caso la referencia que se hace sobre la indivisión de
"los bienes, si el planteamiento del caso concreto no
"alude a ese tema, en sí mismo considerado.--- El
"tercer concepto de violación, deviene inoperante en
"una parte e infundado en otra.--- Es cierto que la tesis
"que sustentó el Segundo Tribunal Colegiado del
"Décimo Primer Circuito, de rubro ‘ALBACEAS. NO ES
"NECESARIA LA POSESIÓN MATERIAL DE LOS
"BIENES HEREDITARIOS PARA EL EJERCICIO DE SUS
"FUNCIONES
(LEGISLACIÓN
DEL
ESTADO
DE
"MICHOACÁN)’, no se trata de una jurisprudencia, sino
"de una tesis aislada, pues no aparece que presente
"cinco precedentes o ejecutorias la fuente de donde
"derivó
esa
sinopsis.---
Sin
embargo,
deviene
18
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"inoperante el cuestionamiento que en ese sentido se
"vierte, si se considera que, aplicada o no por la
"responsable aquella tesis aislada, de todas formas no
"hubiera podido obsequiar la pretensión de la quejosa,
"en la forma en que se ha explicado en esta ejecutoria.--"Por lo mismo es que, irrelevante resulte entonces el
"que sí hubiera la quejosa combatido debidamente las
"consideraciones del auto recurrido en revocación, si
"ya se sabe a qué resultado se llegaría.--- El resto de
"los planteamientos que propone la peticionaria,
"devienen
infundados,
en
la
medida
en
que
"prácticamente se circunscribe a proponer el por qué
"debió
otorgársele
la
razón
por
parte
de
la
"responsable, en cuanto a entregársele la posesión del
"inmueble que ocupan físicamente las coherederas; sin
"embargo, ocioso se torna efectuar un específico y
"reiterativo pronunciamiento a cada una de las
"argumentaciones que así se elevan, si ya en un
"estudio jurídico anterior (no meramente lingüístico
"como lo dice la quejosa), este Tribunal Colegiado
"determinó la vía incidental, finalidades del juicio
"sucesorio, instituciones jurídicas que por estar en
"juego
deben
considerarse
conjuntamente,
y
la
"calificación que del caso concreto habrá realizar el
"juez responsable, en su caso, para resolver lo que
"corresponda. Inclusive, ya se dijo lo propio sobre lo
"erróneo de la premisa sobre el por qué solamente
"procedería la entrega del bien, de estarse dilapidando
"los bienes.--- Quedando solamente agregar que la
"tesis
aislada
que
sustentó
el
Quinto
Tribunal
"Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito, al
19
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"resolver
el
amparo
directo
165/96,
de
rubro
"‘ALBACEA. A ÉL LE CORRESPONDE LA POSESIÓN
"DE
LOS
BIENES
DE
LA
HERENCIA’;
tampoco
"beneficia a la quejosa, en la medida en que, además
"de tratarse de un criterio aislado de un Tribunal de la
"misma jerarquía que el que resuelve, las razones y
"fundamentos que revela el texto de la tesis no
"presentan una solución jurídica sustentada en un
"análisis como el vertido por este Pleno, líneas
"anteriores. No obstante lo cual, se considera que la
"solución jurídica que de manera conclusiva se vierte
"en esa tesis del Quinto Tribunal Colegiado en Materia
"Civil del Primer Circuito, diverge por completo del
"criterio que sobre el tema se sustenta en la presente
"resolución; por lo tanto, con fundamento en el último
"párrafo del artículo 196, en relación con el diverso
"numeral 197-A, ambos de la Ley de Amparo, por
"conducto
de
la
Presidencia
de
este
Tribunal,
"denúnciese ante la Primera Sala de la Suprema Corte
"de Justicia de la Nación la contradicción de criterios
"de referencia, a fin de que se resuelva lo que en
"derecho proceda respecto a la denuncia que se
"ordena".
B) Por su parte, El Quinto Tribunal Colegiado en Materia
Civil del Primer Circuito, al resolver con fecha treinta y uno de
enero de mil novecientos noventa y seis, el juicio de amparo
directo número 165/96, determinó, en lo que interesa, lo siguiente:
"QUINTO.- Los conceptos de violación que expresa la
"sucesión de… son parcialmente fundados, supliendo
20
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"su deficiencia como lo solicita su albacea en la parte
"final de su demanda de amparo.--- Lo anterior es así,
"ya que la imputación que realiza la quejosa a la Sala
"responsable en el sentido de que indebidamente
"resolvió sobre la reivindicación del inmueble que
"constituye el acervo hereditario, sin que ella hubiere
"ejercitado tal acción, carece de sustento jurídico, al
"observarse de la sentencia que constituye el acto
"reclamado en el presente juicio de garantías, que en
"ninguno de sus considerandos sustenta tal aserto; y
"sí, por el contrario, en contestación al segundo
"agravio que plantearon los enjuiciados les manifestó
"que era infundado, porque la actora no promovió la
"acción
reivindicatoria,
precisando
concretamente
"sobre este punto de la litis lo siguiente:--- ‘III.- El
"segundo agravio es infundado toda vez que de las
"constancias procesales, las cuales tienen valor probatorio
"pleno en términos de los artículos 327, fracción VIII, y 403
"del ordenamiento adjetivo en cita, no se desprende que la
"acción intentada por el albacea de la sucesión actora sea
"la reivindicatoria, sino una acción personal que, como lo
"sostuvo el sentenciador en el tercer considerando, no
"tiene un procedimiento especial, y que por lo tanto se
"intentó en la vía adecuada, que es la ordinaria, en
"atención a lo dispuesto en los artículos 2º y 25 del
"multicitado código; y ante tal evento es inconcuso que la
"demandante no tenía obligación de señalar la superficie,
"linderos y colindancias del inmueble litigioso como lo
"ordena la jurisprudencia que la apelante transcribe en el
"agravio en análisis, pues ello únicamente hubiera sido
"necesario en el caso de que se hubiere ejercitado la
21
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"acción real de reivindicación’; por lo que, si de acuerdo
"con lo transcrito queda de manifiesto que no es
"verdad lo que le atribuye la inconforme a la ad quem
"responsable, debe calificarse el concepto de violación
"que se estudia como infundado.--- Tampoco le asiste
"la razón a la amparista por lo que se refiere a la
"reclamación que formula en torno al pago de una
"renta a cargo de los terceros perjudicados por la
"detentación
del
bien
que
constituye
la
masa
"hereditaria, porque aun cuando es indiscutible que los
"enjuiciados se encuentran en posesión de ese bien y
"no así el resto de los herederos, eso no genera la
"obligación a su cargo de pagar una prestación de tal
"naturaleza, porque no puede desconocerse que al ser
"coherederos de la sucesión a bienes de…, y haberles
"sido adjudicado dicho bien en la proporción que les
"corresponde, lo que se constata de la sentencia de
"dieciocho de junio de mil novecientos noventa y dos
"(fojas 11 a 14 del expediente de primera instancia),
"con excepción de…, no puede exigírseles el pago de
"esa prestación a quienes son titulares del derecho de
"propiedad junto con el resto de los coherederos, tal
"como
correctamente
lo
sustentó
la
ad
quem
"responsable, siendo erróneo que en la especie los
"coherederos demandados carezcan de un título o
"causa que determine su posesión gratuita, ya que éste
"deviene del carácter que ha quedado especificado, sin
"que por lo demás se pueda admitir que esta
"prestación
se
deba
considerar
como
una
"compensación o una indemnización por daños y
"perjuicios ocasionados al bien inmueble por falta de
22
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"mantenimiento, como lo aduce la albacea de la
"sucesión quejosa en su demanda de garantías, ya que
"de la litis planteada en el juicio natural se observa que
"la actora reclamó de los terceros perjudicados como
"prestaciones diversas, el pago de una prestación
"rentística, porque en su opinión los enjuiciados están
"obteniendo un beneficio en perjuicio de los demás
"coherederos (prestación marcada con el inciso B) en
"relación con el hecho quinto de su escrito de
"demanda), así como el pago de daños y perjuicios que
"en su opinión se causaron al bien disputado, como
"consecuencia
del
deterioro
generado
por
los
"demandados, así como los perjuicios causados ‘…al
"no poder disponer en renta del mismo y obtener
"ganancias comunes…’ (prestación marcada con el
"inciso C) en relación con el hecho sexto de su escrito
"de demanda). En consecuencia, al haber reclamado
"diversas prestaciones, no es dable considerar que las
"rentas que pretende la quejosa le sean cubiertas por
"sus contrapartes, sean en concepto de daños y
"perjuicio, máxime que por lo que respecta a estos
"últimos, fueron absueltos los terceros perjudicados
"en primera instancia, sin que la sucesión amparista
"apelara en contra de esa resolución, quedando firme
"por lo que respecta a ese punto, lo que a su vez
"permite constatar que el pago de daños y perjuicios, y
"el de las rentas a cargo de los coherederos
"demandados,
se
reclamaron
como
prestaciones
"diferentes entre sí.--- No obstante la carencia de
"fundamento
de
los
anteriores
motivos
de
"inconformidad, este Tribunal Colegiado advierte que
23
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"se
conculcan
las
garantías
individuales
de
la
"amparista por la ad quem responsable, al haber
"resuelto que era improcedente su petición en el
"sentido de que los terceros perjudicados desocuparan
"y entregaran, el único bien que constituye el acervo
"hereditario de la sucesión a bienes de…, a su
"albacea…, toda vez que éste al ejercer tal función es
"el legítimo representante de aquélla (artículo 1706,
"fracción VIII, del Código Civil), y conforme a ello tiene
"la obligación de asegurar los bienes de la herencia, de
"acuerdo con lo ordenado por ese mismo artículo, en
"su fracción II; de ahí que al haber formulado la
"petición de entrega del bien inmueble disputado, lo
"procedente era que se resolviera favorablemente su
"petición, lo que no implica que se limite o viole algún
"derecho de los herederos, los cuales tendrán la
"facultad de hacerlos valer a través de las vías y
"acciones que procedan, sin que lo anterior se pueda
"considerar desvirtuado por el hecho de que, los
"enjuiciados tengan la posesión del bien disputado,
"aun antes de que falleciera el autor de la sucesión, en
"virtud
de
ser
cónyuge
e
hijos
del
de
cujus,
"respectivamente, pues tampoco se puede desconocer
"que a su muerte se abrió el juicio sucesorio
"correspondiente con el objeto de adjudicar a todos y
"cada uno de los herederos, en la proporción a que
"tenían derecho, el bien materia de la sucesión, y el
"albacea,
como
su
representante,
es
a
quien
"corresponde la posesión de los bienes hereditarios,
"implicando la resolución adoptada por la ad quem
"responsable, el desconocimiento de los derechos de
24
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"los demás coherederos, a poseer el bien disputado a
"través del albacea designado, debiendo aplicarse en
"la especie las tesis sustentadas por el más Alto
"Tribunal de la Federación, que a la letra dice:
"‘SUCESIONES. HEREDEROS, POSESIÓN DE LOS. La
"orden que da un juez a quien se dice heredero para que
"entregue al albacea los bienes a título de herencia, no
"viola ningún derecho del heredero, o presunto heredero, y,
"por tanto, no infringe el artículo 14 constitucional’
"(transcribe
datos
de
identificación).---
‘BIENES
"SUCESORIOS, POSESIÓN DE LOS. Aun en el supuesto
"de que los herederos tengan en su poder los bienes
"sucesorios, tal tenencia en concepto de herederos, no
"puede legalmente oponerse a la orden del juez de la
"sucesión, que manda entregar los bienes de la misma, al
"albacea respectivo, porque la ley dispone, de manera
"expresa, que la posesión de los bienes hereditarios se
"transmita a los albaceas, quienes deben poseerlos en
"nombre
de
los
herederos’
(transcribe
datos
de
"identificación).--- ‘HEREDEROS, POSESIÓN DE LOS.
"Cuando una persona posee los bienes sucesorios con su
"carácter de heredero, sin tener otro título en que fundar su
"posesión, está obligado a hacer la entrega de ellos, al
"albacea nombrado, porque con arreglo a la ley, es a dicho
"albacea a quien corresponde la posesión de los bienes
"hereditarios, desde el momento de la muerte del autor de
"la herencia; de manera que la orden que da un juez, a
"quien se dice heredero, para que entregue al albacea los
"bienes que posee a título de herencia, no viola derecho
"alguno del heredero, o presunto heredero, y, por tanto, no
"infringe el artículo 14 constitucional’ (transcribe datos de
25
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"identificación).--- Cabe agregar, supliendo la queja
"deficiente de conformidad con lo dispuesto en el
"artículo 76 bis de la Ley de Amparo, que el juez de
"primer grado consideró procedente la acción principal
"ejercitada en cuanto a la desocupación y entrega del
"inmueble, por lo siguiente: ‘Con relación a la primera de
"las prestaciones, debe estimarse acreditada la pauta que
"generó el ejercicio de la acción, ya que de los documentos
"exhibidos con la demanda, aparece en forma indubitable
"que el bien materia de la reclamación fue propiedad del de
"cujus, y por otra parte, que el suscriptor de la demanda es
"legítimo representante de la sucesión actora y en los
"términos del artículo 1706 fracciones II y VII (sic), el
"albacea de la sucesión tiene obligación del aseguramiento
"de los bienes de la herencia y representar a la sucesión
"en todos los juicios que hubieren de promoverse en su
"nombre o que se promovieren en contra de él’; sin que
"en los agravios los demandados apelantes hubiesen
"desvirtuado tal consideración, ya que en los dos
"primeros y en el quinto, sólo se dijo que se había
"invocado el artículo 182 del Código de Procedimientos
"Civiles, que versaba sobre la recusación, mas no a la
"relación existente entre las partes, y que no se habían
"precisado las medidas y linderos del inmueble a
"reivindicar, resultando improcedente la entrega del
"inmueble por no haber demostrado la identidad, como
"un elemento de la acción reivindicatoria, y en los
"agravios tercero y cuarto, que la Sala responsable
"declaró fundados, se impugna la condena impuesta al
"pago de rentas y la valoración de la prueba
"confesional a cargo del representante de la sucesión
26
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"actora; pero nada dijeron respecto a que los demás
"coherederos ‘…no reclaman ningún derecho derivado de
"su deseo de poseer el inmueble controvertido, sino que lo
"que pretenden es que los demás coherederos lo
"desocupen, para así estar en aptitud de venderlo, pero
"debe decirse que ello es totalmente improcedente si se
"tiene que el derecho de propiedad se constituye por el ius
"utenti, ius fruendi y ius abutendi, y aun cuando este último
"se ve limitado en tratándose de copropiedad, dado que se
"limita a que los demás copropietarios estén de acuerdo en
"disponer del bien, ya sea para su venta, alquiler, etcétera,
"en
el
caso
a
estudio
no
puede
reclamarse
la
"desocupación a quien tiene derecho a poseerlo en forma
"originaria…’,
como
lo
consideró
el
tribunal
"responsable, sin que en los agravios se hubieran
"señalado
por
"improcedencia
los
de
apelantes
la
acción
las
que
causas
indica
de
dicha
"autoridad, la que por ese motivo no podía haber
"declarado la improcedencia de la acción, en cuanto a
"la prestación mencionada, de acuerdo con la tesis de
"jurisprudencia de la extinta Tercera Sala de la
"Suprema Corte de Justicia de la Nación, visible en la
"página 16 de la Gaceta del Semanario Judicial de la
"Federación número 54, junio de 1992, que dice:
"‘ACCIÓN. EL ESTUDIO DE SU IMPROCEDENCIA POR
"EL TRIBUNAL DE APELACIÓN NO PUEDE HACERSE
"SI EN LOS AGRAVIOS NO SE PROPORCIONAN LAS
"BASES PARA ELLO. Si bien esta Tercera Sala de la
"Suprema Corte de Justicia de la Nación, en jurisprudencia
"definida ha reconocido las facultades del juzgador de
"primera
instancia
para
examinar
de
oficio
la
27
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"improcedencia de la acción, cabe aclarar que el tribunal
"de apelación sólo puede emprender ese examen, siempre
"y cuando en el pliego de agravios sometidos a su
"consideración,
se
haga
valer
la
correspondiente
"inconformidad y se proporcionen las bases suficientes
"para que establezca cuáles requisitos de la acción dejaron
"de cumplirse, o sea, que en la segunda instancia sólo
"pueden examinarse los elementos de la acción y los
"hechos constitutivos de la misma, a la luz de los agravios
"respectivos’.--- En base a lo expuesto con anterioridad
"y al ser parcialmente fundados los conceptos de
"violación que han sido objeto de análisis, procede
"conceder la protección constitucional que reclama la
"quejosa, para el efecto de que la Sala responsable,
"dejando insubsistente el fallo reclamado, pronuncie
"otro en el que siguiendo los lineamientos de esta
"ejecutoria, declare procedente la acción principal
"intentada, únicamente por lo que respecta a la
"desocupación y entrega del bien que constituye el
"acervo hereditario de la sucesión peticionaria de
"garantías, debiendo subsistir la condena impuesta a
"dicha sucesión, consistente en pagar las cantidades
"que los enjuiciados cubrieron por concepto de
"impuesto predial, por no haber sido materia de
"impugnación en el presente juicio de garantías".
El anterior criterio, originó la siguiente tesis aislada:
Novena Época.
Instancia: QUINTO TRIBUNAL COLEGIADO EN
MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta.
28
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
Tomo: III, marzo de 1996.
Tesis: I.5o.C.35 C.
Página: 876.
"ALBACEA.
A
ÉL
LE
CORRESPONDE
LA
"POSESIÓN DE LOS BIENES DE LA HERENCIA.
"Conculca la garantía de legalidad de la quejosa el
"tribunal de alzada al haber resuelto que era
"improcedente su petición de que los herederos
"demandados desocuparan e hicieran entrega del
"bien inmueble que constituye el acervo hereditario
"de la sucesión actora, a su albacea, por tener
"aquéllos derecho de copropiedad respecto de
"dicho inmueble; ya que éste, al ejercer tal función,
"es el legítimo representante de la sucesión, de
"acuerdo con lo dispuesto por el artículo 1706,
"fracción VIII, del Código Civil para el Distrito
"Federal, y por tanto, tiene la obligación de
"asegurar
los
bienes
de
la
herencia,
de
"conformidad con lo ordenado en la fracción II del
"precepto citado. En consecuencia, lo procedente
"era resolver favorablemente la referida petición del
"albacea, sin que ello signifique que se limite o
"viole algún derecho de los herederos, quienes, en
"todo caso, tendrán la facultad de hacerlos valer a
"través de las vías y acciones que procedan, y
"tampoco
lo
anterior
se
puede
considerar
"desvirtuado por el hecho de que los enjuiciados
"tengan la posesión del bien raíz en controversia
"aun antes de que falleciera el autor de la sucesión,
29
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"por
ser
cónyuge
"respectivamente,
e
hijos
del
de
cujus,
que
no
se
puede
dado
"desconocer que a la muerte del autor de la
"herencia,
se
abrió
el
juicio
sucesorio
"correspondiente con el objeto de adjudicar a
"todos y cada uno de los herederos, en la
"proporción a que tenían derecho, el bien materia
"de
la
sucesión,
y
el
albacea,
como
su
"representante, es a quien corresponde la posesión
"de
los
"resolución
bienes
hereditarios,
adoptada
por
el
implicando
la
ad
el
quem,
"desconocimiento de los derechos de los demás
"coherederos a poseer el bien disputado, a través
"del albacea designado".
CUARTO.- Como una cuestión previa, cabe precisar que
esta Suprema Corte de Justicia de la Nación, al interpretar los
artículos 107, fracción XIII, de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos y 197-A de la Ley de Amparo, ha
considerado que dichos preceptos regulan lo relativo a la
contradicción de tesis sobre una misma situación jurídica como
forma o sistema de integración de jurisprudencia y, que por tesis,
debe entenderse la posición que, manifestada mediante una serie
de proposiciones que se expresan con el carácter de propias,
adopta el Tribunal en la solución de un negocio jurídico.
Asimismo, este Alto Tribunal ha considerado que, para que
exista materia a dilucidar respecto a un criterio que prevalezca
debe existir cuando menos formalmente, una oposición de
30
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
criterios jurídicos en los que se controvierta la misma cuestión; es
decir, para que se surta su procedencia, la contradicción
denunciada debe referirse a las consideraciones, razonamientos o
interpretaciones jurídicas, vertidas dentro de la parte considerativa
de las sentencias respectivas, que son las fuentes primordiales de
las tesis que sustentan los órganos jurisdiccionales.
En otros términos, se da la contradicción anterior, cuando
concurran los siguientes supuestos:
a) Que al resolver los negocios se examinen cuestiones
jurídicas
esencialmente
iguales
y
se
adopten
criterios
discrepantes.
b) Que la diferencia de criterios se presente en las
consideraciones, razonamientos o interpretaciones jurídicas de
las sentencias respectivas.
c) Que los distintos criterios provengan del examen de los
mismos elementos.
Al respecto, es aplicable la siguiente jurisprudencia:
Novena Época.
Instancia: Pleno.
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta.
Tomo: XIII, abril de 2001.
Tesis: P./J. 26/2001.
Página: 76.
"CONTRADICCIÓN DE TESIS DE TRIBUNALES
"COLEGIADOS DE CIRCUITO. REQUISITOS PARA
"SU EXISTENCIA. De conformidad con lo que
31
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"establecen los artículos 107, fracción XIII, primer
"párrafo, de la Constitución Federal y 197-A de la
"Ley de Amparo, cuando los Tribunales Colegiados
"de Circuito sustenten tesis contradictorias en los
"juicios de amparo de su competencia, el Pleno de
"la Suprema Corte de Justicia de la Nación o la Sala
"que corresponda deben decidir cuál tesis ha de
"prevalecer. Ahora bien, se entiende que existen
"tesis
contradictorias
cuando
concurren
los
"siguientes supuestos: a) que al resolver los
"negocios
jurídicos
se
examinen
cuestiones
"jurídicas esencialmente iguales y se adopten
"posiciones o criterios jurídicos discrepantes;
"b) que la diferencia de criterios se presente en las
"consideraciones, razonamientos o interpretaciones
"jurídicas de las sentencias respectivas; y, c) que
"los distintos criterios provengan del examen de
"los mismos elementos".
En el caso, sí existe contradicción de tesis, al encontrarse
actualizados los supuestos aludidos, en atención a lo siguiente:
I. El Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Cuarto
Circuito, sostuvo en esencia que no es necesario que el albacea
detente la posesión material de los bienes hereditarios para
el buen desempeño de sus funciones, pues si bien es cierto
que cuando el legislador alude a la labor de administración
que desempeña el albacea, ya en el juicio sucesorio, parte
implícitamente de la detentación material sobre la masa
hereditaria que dicho albacea debe efectuar para el cumplimiento
32
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
de su encargo, también lo es que no deja de lado el derecho
mancomunado que surge a favor de los herederos sobre dicha
herencia, sino que únicamente lo atenúa hasta que no se llegue a
la partición de la misma, en la medida en que sea el albacea el
que esté en posesión material de los bienes.
Que en la especie los coherederos detentaban físicamente
el inmueble objeto de la herencia, por lo que determinó que es
menester que el albacea promueva un incidente en el juicio
sucesorio, en el que justifique las razones del por qué considera
que necesariamente habrá de entregársele esa posesión para el
buen desarrollo de sus funciones, debiendo así el juez resolver la
litis incidental con el ánimo de alcanzar un equilibrio entre las
obligaciones del albacea y los derechos de los herederos; es
decir, se alude a la igualdad de condiciones de los herederos y
ejecutores universales en términos del artículo 1601 del Código
Civil de Nuevo León.
Así, sostiene que si bien al albacea se le entregarán los
bienes sucesorios, al ser el representante de la sucesión está
facultado para pedir el aseguramiento de los bienes de la
herencia; también es verdad que cuando dichos bienes son
poseídos por los herederos, el juzgador debe ponderar si la
entrega de la posesión de los bienes sucesorios al albacea resulta
indispensable, considerando que los coherederos tienen la
posesión legítima respecto de los mismos.
Lo anterior, con base en que la herencia es la sucesión en
todos los bienes, derechos y obligaciones que no se extinguen
por la muerte, siendo que el heredero adquiere a título universal y
33
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
responde de las cargas de la herencia hasta donde alcance la
cuantía de los bienes que hereda, de donde se sigue que a la
muerte del autor de la sucesión, los herederos adquieren
derechos a la masa hereditaria como a un patrimonio común,
mientras no se hace la división, atendiendo a que el derecho a la
posesión de los bienes hereditarios se transmite por ministerio de
ley, a los herederos y a los ejecutores universales, desde el
momento de la muerte del autor de la herencia; y que en virtud de
que en el caso está demostrado en autos que los coherederos del
autor de la sucesión, son legítimos poseedores de los bienes,
derechos y obligaciones de aquél, es claro que no se les puede
privar de la posesión material que disfrutan de dichos bienes, para
entregarla al albacea, pues con ello se violarían sus garantías
individuales como poseedores legítimos.
II. Por su parte, el Quinto Tribunal Colegiado en Materia Civil
del Primer Circuito sostiene el criterio de que corresponde al
albacea, como representante de la sucesión, la posesión de los
bienes hereditarios, aun cuando los herederos a la muerte del
autor de la herencia tengan la posesión de dichos bienes, al
estimar procedente la desocupación por parte de los herederos y
entrega al albacea del bien que constituye el acervo hereditario de
la sucesión, en virtud de que dicho albacea al ejercer tal función
es el legítimo representante de aquélla, en términos del artículo
1706, fracción VIII, del Código Civil para el Distrito Federal, y
conforme a ello tiene la obligación de asegurar los bienes de la
herencia de acuerdo a lo ordenado en la fracción II del
mencionado precepto legal, con lo que no se limita o viola algún
34
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
derecho de los herederos, quienes en su caso, tendrán la facultad
de hacerlos valer a través de las acciones y vías que procedan.
De esta manera, en relación con la existencia de la
contradicción de tesis, se aprecia que a pesar de que los
Tribunales Colegiados analizaron, en esencia, iguales cuestiones
jurídicas
y
examinaron
elementos
coincidentes,
adoptaron
posturas divergentes, pues arribaron a conclusiones opuestas.
No es obstáculo, para resolver la presente contradicción de
tesis, la circunstancia de que los criterios en contraposición no
constituyan jurisprudencia, porque los artículos 107, fracción XIII,
párrafos primero y tercero, de la Constitución Federal, y 197-A
de la Ley de Amparo, que establecen el procedimiento para
resolverla, no imponen dicho requisito.
Al respecto, resulta aplicable la jurisprudencia sustentada
por el Tribunal Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, cuyos datos de localización, rubro y texto, son los
siguientes:
Novena Época.
Instancia: Pleno.
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta.
Tomo: XIII, abril de 2001.
Tesis: P./J. 27/2001.
Página: 77.
"CONTRADICCIÓN DE TESIS. PARA QUE PROCEDA
"LA DENUNCIA BASTA QUE EN LAS SENTENCIAS
"SE SUSTENTEN CRITERIOS DISCREPANTES. Los
"artículos 107, fracción XIII, de la Constitución
35
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"Federal, 197 y 197-A de la Ley de Amparo
"establecen el procedimiento para dirimir las
"contradicciones
de
tesis
que
sustenten
los
"Tribunales Colegiados de Circuito o las Salas
"de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
"El vocablo ‘tesis’ que se emplea en dichos
"dispositivos debe entenderse en un sentido
"amplio, o sea, como la expresión de un criterio
"que se sustenta en relación con un tema
"determinado por los órganos jurisdiccionales en
"su quehacer legal de resolver los asuntos que
"se someten a su consideración, sin que sea
"necesario que esté expuesta de manera formal,
"mediante una redacción especial, en la que se
"distinga
un
rubro,
un
texto,
los
datos
de
"identificación del asunto en donde se sostuvo
"y, menos aún, que constituya jurisprudencia
"obligatoria en los términos previstos por los
"artículos 192 y 193 de la Ley de Amparo, porque
"ni la Ley Fundamental ni la ordinaria establecen
"esos requisitos. Por tanto, para denunciar una
"contradicción
de
tesis,
basta
con
que
se
"hayan sustentado criterios discrepantes sobre la
"misma
cuestión
por
Salas
de
la
Suprema
"Corte o Tribunales Colegiados de Circuito, en
"resoluciones
dictadas
en
asuntos
de
su
"competencia".
36
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
En esas condiciones, al existir la oposición de criterios
denunciada, el tema central de la presente contradicción de tesis
consiste en determinar si derivado de la muerte del autor de la
herencia, la posesión de los bienes objeto de la masa
hereditaria corresponde a los herederos o al albacea.
QUINTO.- Debe prevalecer con carácter de jurisprudencia,
el criterio de esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia
de la Nación, que enseguida se establece.
El punto materia de la contradicción consiste en determinar
si derivado de la muerte del autor de la herencia, la posesión de
los bienes objeto de la masa hereditaria corresponde a los
herederos o al albacea.
En primer lugar, conviene mencionar que, en relación
con la institución jurídica del albaceazgo, esta Primera Sala en la
ejecutoria de la contradicción de tesis número 36/99, fallada en
sesión del día veinticuatro de enero de dos mil uno, estableció su
naturaleza jurídica, así como los derechos y obligaciones de su
representación, en las consideraciones de la ejecutoria citada, en
síntesis, se estableció:
Que al albacea se le ha definido como la representación
legal ejercida por una o varias personas que en el ejercicio de su
cargo desarrollan la función de administrar los bienes del de
cujus, de conformidad con las normas preestablecidas para tal
efecto por el legislador, encargándose de la realización de todos
los actos tendientes a la conservación, administración y
adjudicación de los bienes del acervo hereditario, de conformidad
37
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
con lo dispuesto en la disposición testamentaria existente, o bien,
en términos de la acreditación de derechos hereditarios en
tratándose de un juicio sucesorio intestamentario.
Que en cuanto a su naturaleza jurídica, existen discrepancia
y diversas posiciones, sin embargo, la mayoría de la doctrina y
este Supremo Tribunal, lo califican como una institución jurídica
equiparada al mandato; esto es, la consideran como una relación
jurídica de representación, existiendo no pocos opositores que la
cuestionan, puesto que el albaceazgo no puede constituir
propiamente un mandato en razón de que esta clase de relación
contractual es un acto que se celebra inter vivos, esto es, que se
caracteriza por la coexistencia del mandante y del mandatario.
Que se argumenta en contrario, que la tesis de la
representación es nada satisfactoria, dado que al no existir ya el
de cujus, éste carece de estatus jurídico pues nuestro derecho le
da tratamiento de un objeto, el cual jurídicamente no puede ser
representado; que otros autores estiman, que el albaceazgo es
una situación jurídica, análoga más no idéntica, a la del defensor
judicial de menores o la del tutor; pero hay quienes consideran al
albacea como una institución jurídica especial, sui géneris.
Que otros sostienen una postura ecléctica, según la cual, el
albacea es el titular de un cargo, y además es el representante de
la masa hereditaria, aceptando que esta dualidad se da cuando el
ejecutor recibe el poder de que está investido y su cargo de
manos del de cujus, así como el representante recibe su poder de
manos de su representado y debe actuar como órgano de su
voluntad; por consiguiente, también el albacea tiene limitado el
38
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
poder que le confiere el cargo y no puede actuar eficazmente
fuera de los límites que le han sido impuestos; y que al igual que
un representante legal, con su actuación sí puede llegar a afectar
la esfera jurídica o patrimonio de los herederos.
Que esta última postura, sólo muestra el carácter sui géneris
que tiene el albacea en la ejecución sucesoria, y algunos autores,
al tratar de dilucidar el problema de su representación, esto es, si
representa al de cujus o a los herederos, señalan que es lógico
reconocer que el encargo de albacea entraña indudablemente
una representación, pero una representación al estilo de los
órganos o funcionarios públicos, y que en todo caso se trata de
una representación de intereses implicados en la herencia, los
cuales, según el contenido del testamento será no sólo de los
herederos y legatarios, sino también, de otros favorecidos no
obstante lo indeterminado que éstos sean.
Que el ejecutor testamentario es el destinatario de una
voluntad que le impone ciertos deberes y le otorga, al mismo
tiempo, determinadas atribuciones, pues actúa en el ejercicio de
una función para la cual no es necesaria su designación por parte
del Estado; pero otros autores, no aceptan que el albacea pueda
ser un representante del testador, en atención a que toda
representación exige tanto jurídica como lógicamente que existan
el representado y el representante, y sostener lo contrario, es
tanto, como elaborar una ficción no acorde a la realidad lógica y
jurídica, pues toda posición que se pretenda al respecto debe
reconocer que tanto el albacea testamentario como el legítimo
tienen una representación funcional pues representan tanto a los
39
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
herederos, como a los legatarios y a los acreedores de la
herencia.
Que es justo reconocer al albacea la titularidad y
desempeño de una función pública, pues paradójicamente, no
obstante tratarse de una función privada en el sentido tradicional
de la palabra, reviste del más alto interés social; además de
encontrarse dotado por el legislador civil de las atribuciones
necesarias para la defensa eficaz de todos los intereses legítimos
que se deriven de la sucesión.
Que en nuestro derecho positivo, al cargo de albacea se le
impone una serie de obligaciones que enuncia el Código Civil
para el Distrito Federal en Materia Común y para toda la
República en Materia Federal, en los artículos 1705 al 1737, entre
ellas, destacan:
a) Ejercitar todas las acciones judiciales que pertenecieron
al autor de la herencia y que no se extinguieron con su muerte
(artículo 1705).
b) Oponer todas las excepciones que hubiese hecho valer el
autor de la herencia, en aquéllos casos en los que se demande a
los sucesores del de cujus con motivo del acervo hereditario
(artículo 1706, fracción VII y VIII).
c) Asegurar todos los bienes dejados por el autor de la
herencia, para evitar así, que personas sin escrúpulos se
apoderen en forma indebida de algún o algunos bienes (artículo
1706, fracción II).
40
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
d) Verificar los inventarios de los bienes que formen el
acervo hereditario, y al mismo tiempo debe administrarlos, sin que
ello signifique que tenga facultades de disposición sobre los
mismos (artículo 1706).
e) Promover el juicio sucesorio en todas sus etapas
procedimentales hasta alcanzar la partición y adjudicación de la
masa hereditaria a los herederos.
Que de lo anterior se colige, y así lo ha estimado este Alto
Tribunal, que el albacea en el derecho mexicano asume la
representación legal del autor de la herencia y de los herederos,
aceptando la existencia de una representación sui generis, ya que
no existe el estatus jurídico de uno de los representados, como lo
es, el de cujus; sin embargo, es frecuente en nuestro sistema
jurídico, principalmente, en la rama del derecho privado, que el
legislador acuda al mundo del deber ser para crear ficciones
legales estableciendo instituciones jurídicas especiales que se
dan y producen sus efectos en el mundo del ser, a fin de cubrir
necesidades o dar soluciones a problemáticas reales, citando
entre ellas y a manera de ejemplo la creación de las personas
morales como entes que tienen personalidad jurídica propia, con
derechos y obligaciones independientes de las personas físicas
que las integran, así como también patrimonio propio, y otras
cualidades jurídicas.
Que esas calidades de administrador y de representante
legal a que se ha hecho referencia, son reconocidas al albacea en
nuestro derecho privado, así como en diversos criterios de este
Alto Tribunal, de los cuales se citan los contenidos en las tesis
41
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
con los rubros de: “ALBACEA” (tesis aislada del Tribunal Pleno,
visible en la página ochocientos setenta del tomo XIV, de la
Quinta Época del Semanario Judicial de la Federación);
“ALBACEAS, ACTOS DE ADMINISTRACIÓN DE LOS” (tesis
aislada de la anterior Tercera Sala, visible en la página catorce,
del tomo XLVI, de la Quinta Época del Semanario Judicial de la
Federación); “ALBACEAS, FACULTADES DE LOS” (tesis de
jurisprudencia número 32, visible en la página veintiuno, del tomo
IV, Parte SCJN, Materia Civil, Segunda Sala, Quinta Época, del
Apéndice de mil novecientos noventa y cinco, del Semanario
Judicial de la Federación); y “ALBACEAS, OBLIGACIONES DE
LOS” (tesis aislada de la anterior Tercera Sala, visible en la
página ciento noventa y uno, del tomo XLVI, de la Quinta Época
del Semanario Judicial de la Federación).
Que por consiguiente, el cargo de albacea en nuestro
derecho vigente, reviste una significativa importancia, debiendo
recordarse que su comportamiento con relación a los bienes del
acervo hereditario debe ser equiparable al de un pater familia
romano, pues se encarga de realizar todos los actos tendientes a
conservar, administrar y adjudicar los bienes del de cujus.
Que si al cargo de albacea en nuestro sistema jurídico se le
reconoce una función pública, no obstante, tratarse de una
institución netamente privada, en la que el Estado, en este caso
representado por las autoridades judiciales competentes, salvo
excepciones interviene en su designación; debe ser justo señalar
que en esas calidades de administrador y representante del de
cujus y de los herederos, no puede ni debe de motu proprio
comprometer o realizar actividades procesales que pongan en
42
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
riesgo los bienes del acervo hereditario que legalmente
representa, porque si bien el allanamiento a una demanda no
representa
estrictamente
el
realizar
actos
de
dominio
o
disposición de los bienes bajo su custodia, esta conducta
procesal,
implícita
y
fácticamente,
trae
aparejada
como
consecuencia normal la pérdida o afectación del bien litigioso de
que se trata, por tanto, es de estimarse por mayoría de razón que
el albacea no se encuentra facultado para realizar una conducta
procesal de esa envergadura sin autorización previa de los
herederos, con todas las dificultades que ello pueda representar
para la expeditez y buena administración de la masa hereditaria,
pues en tal caso, debe recordarse que su comportamiento con
relación a los bienes es la de un protector, de un conservador
eficiente y cuidadoso, aunado al hecho de que en términos de los
artículos 1288 (‘A la muerte del autor de la sucesión, los
herederos adquieren derecho a la masa hereditaria como a un
patrimonio común, mientras que no se hace la división’) y 1704
(‘El derecho a la posesión de los bienes hereditarios se transmite,
por ministerio de ley, a los herederos y a los ejecutores
universales, desde el momento de la muerte del autor de la
herencia, salvo lo dispuesto en el artículo 205’) del Código Civil
vigente, los sucesores son ya copropietarios y poseedores por
ministerio de ley del acervo hereditario y no se justifica que con
esas calidades, no puedan intervenir para indicar a su
representante lo más conveniente a sus intereses o, en su caso,
para oponerse a través de su representación a los pretendidos
derechos alegados judicialmente por terceros sobre la masa
hereditaria.
43
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
Que el hecho de que se imponga a los albaceas la
obligación de solicitar esa autorización procesal a los herederos,
de ninguna manera significa que se ponga en peligro de deterioro
o pérdida de los bienes que conforman al acervo hereditario, ya
que sólo en estos extremos, puede hablarse de la existencia de
una razón legal para validar una conducta de esta índole sobre
los bienes en cuestión; con mayor razón, cuando los herederos se
encuentran legalmente impedidos para intervenir directamente en
los juicios instaurados en contra de la sucesión, pues como ya
quedó anotado, el único legitimado en un juicio para hacerlo es el
albacea en su calidad de representante legal, lo cual se corrobora
con lo establecido por los artículos 1716, 1717, 1719, 1720, y
1721 del Código Civil, y 841 del Código de Procedimientos
Civiles, ambos del Distrito Federal, en los que el legislador
ordinario estableció diversas hipótesis legales en las que los
albaceas, no obstante tener la representación legal del de cujus y
de los herederos en un juicio sucesorio, tienen la obligación de
recabar la autorización de estos últimos para realizar actos de
disposición sobre los bienes y erario de la masa hereditaria a su
encargo.
Que no es óbice a lo anterior, el que en esas legislaciones
civiles se establezcan requisitos a cubrir por los albaceas para
poder desempeñar esta función, como lo son: el de otorgar
caución, el de rendir cuentas sobre su administración, y el de
responder de los daños y perjuicios causados, entre otras; puesto
que, si bien en un principio podría considerarse que por ello
tienen la facultad de disponer de esos bienes sin autorización de
los herederos y legatarios, esta estimación sería incorrecta, pues,
44
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
realmente lo que se persigue por el legislador con el
establecimiento de esas exigencias legales es el de proteger y
conservar el acervo hereditario, así como también, los correlativos
derechos y obligaciones de los herederos y legatarios a fin de
evitar su pérdida, destrucción o dilapidación negligente o dolosa
derivada de sus administraciones.
Que de otra forma no se entenderían las razones que tuvo el
legislador para establecer como medidas restrictivas relacionadas
con la disposición de bienes del acervo hereditario, el que
debieran solicitar previamente la autorización de los herederos,
legatarios o del juzgador del conocimiento, en tratándose de las
siguientes actividades:
a) El no poder contraer a su arbitrio préstamos o gravar de
manera indirecta los bienes de la sucesión, aún cuando sí es
admisible que puedan contraer los adeudos necesarios para
cubrir los gastos de su gestión;
b) Sólo disponer de bienes para cubrir adeudos, cuando
medie autorización de los herederos, y si no existe consenso de
éstos al respecto, con autorización judicial;
c) El no poder gravar ni hipotecar los bienes de la sucesión,
sin consentimiento de los herederos o de los legatarios;
d) El no poder transigir ni comprometer en árbitros los
negocios de la herencia, sin consentimiento de los herederos;
45
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
e) El impedimento para que durante la substanciación del
juicio
sucesorio
no
pueda
enajenar
esos
bienes,
salvo
excepciones; y, finalmente;
f) El no estar facultados para arrendar bienes de la herencia
por un lapso mayor a un año, y para mayor tiempo requieren de la
autorización de los herederos, y en su caso, de los legatarios;
entre otras limitantes.
Que de lo que se colige, que el albacea sólo se encuentra
facultado para realizar actos de dominio o disposición sobre los
bienes cuando exista peligro inminente de deterioro, pérdida o
menoscabo, o cuando exista un verdadero grado de extrema
necesidad o emergencia que lo justifique, y del cual pueda
derivarse la destrucción de los bienes de la masa hereditaria o de
la mayoría de ellos, si no se sacrificara o dispusiera de una
porción o de un número determinado de esos bienes.
Que es verdad que toda adjudicación judicial a un tercero
como resultado del allanamiento a la demanda por parte del
representante de la sucesión, no puede calificarse como resultado
de un acto de disposición de bienes propiamente dicho; sin
embargo, es un hecho que en tales casos son práctica y
jurídicamente irrecuperables, lo que puede llegar a traducirse en
un daño o perjuicio irreparable para los herederos, pues incluso,
puede estarse en el caso de que ese bien o bienes litigiosos sean
los únicos que constituyan al acervo hereditario; que por lo tanto,
no
es
dable
lógica,
ni
jurídicamente,
que
los
bienes
pertenecientes a un acervo hereditario puedan quedar sujetos o
a expensas de actitudes negligentes o dolosas de terceros que
46
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
transitoriamente tienen su manejo, puesto que, por disposición
expresa de la ley, como ya quedó anotado en líneas anteriores,
desde la muerte del autor de la sucesión ya forman parte del
patrimonio de los herederos y, en su caso, de los legatarios, lo
cual corrobora con la exposición de motivos del Código Civil, que
transcribe en su parte conducente.
Que lo anterior, es congruente con el criterio establecido por
esta Primera Sala al fallar la contradicción de tesis número 8/97,
el veintiuno de mayo de mil novecientos noventa y siete, en la que
se sostuvo que, la representación que tiene el mandatario no
entraña la facultad de celebrar actos de donación si no existe
autorización expresa del mandante, de la que derivó la tesis de
jurisprudencia número 1a./J. 34/97, con el rubro de: “DONACIÓN.
MANDATARIO. CARECE DE FACULTADES PARA CELEBRAR EL
CONTRATO DE, CUANDO EN EL PODER GENERAL PARA
ACTOS
DE
DOMINIO
SE
OMITE
INSERTAR
CLÁUSULA
ESPECÍFICA QUE LO FACULTA A REALIZAR AQUEL ACTO
JURÍDICO DE DISPOSICIÓN (ARTÍCULOS 2554 DEL CÓDIGO
CIVIL PARA EL DISTRITO FEDERAL Y 2528 DEL CÓDIGO CIVIL
PARA EL ESTADO DE CHIAPAS)” (tesis jurisprudencial visible en
la página doscientos trece, del tomo VI, correspondiente a
septiembre de mil novecientos noventa y siete, de la Novena
Época del Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta).
De la síntesis de la ejecutoria referida, se advierte que esta
Primera Sala ha definido la naturaleza sui géneris del cargo de
albacea en un procedimiento sucesorio, imponiéndole las
obligaciones de conservar, administrar y adjudicar los bienes del
47
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
de cujus, llevando a cabo una cuidadosa vigilancia, preservación
y atención a la masa hereditaria, en la medida en que se tramita
el juicio sucesorio, pero sin que la labor específica de administrar
necesariamente implique la disposición o el dominio de los
bienes, puesto que ello puede suceder en los casos en que la
misma legislación lo permita, con la finalidad de evitar malos
manejos de los albaceas, es por lo que se contempla la
distribución periódica de los frutos a los herederos. Concluyendo
luego en que, derivado de las consecuencias que acarrea la
situación de un allanamiento a la demanda que se enderece
contra la sucesión, se necesitaría la voluntad de los herederos,
pues éstos inclusive ya son copropietarios y coposeedores
de los bienes de la herencia, por ministerio de ley, y por
consiguiente deben manifestarse respecto a aquel allanamiento.
Asimismo, se ha definido que la herencia, entendida como la
sucesión en los bienes del de cujus, los que con la muerte no se
extinguen, una vez comenzado el procedimiento jurisdiccional
respectivo (sucesorio), comprende tanto obligaciones a cargo de
quien se designa albacea, como derechos de quienes son
declarados herederos.
Inclusive, la representación que aparece a cargo de dicho
albacea, interesa tanto a la sucesión como al heredero instituido,
pues es claro que dicho albacea desempeñará su función en el
procedimiento que inste, tanto a favor de quienes ya se ostenten
y/o hayan sido reconocidos como herederos, como también
favoreciendo a quienes sin siquiera conocérseles lleguen a
adquirir ese carácter en la sucesión.
48
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
Precisado lo anterior, resulta conveniente transcribir los
preceptos que establecen las obligaciones de los albaceas, así
como los derechos de los herederos de las legislaciones que
citaron los órganos contendientes, a saber:
CÓDIGO CIVIL DEL ESTADO DE NUEVO LEÓN:
"Artículo 1601.- El derecho a la posesión de los
"bienes hereditarios se transmite, por ministerio de
"ley, a los herederos y a los ejecutores universales,
"desde el momento de la muerte del autor de la
"herencia, salvo lo dispuesto en el artículo 205".
"Artículo 205.- Muerto uno de los cónyuges,
"continuará el que sobreviva en la posesión y
"administración del fondo social, con intervención
"del representante de la sucesión, mientras no se
"verifique la partición".
"Artículo 1603.- Son obligaciones del albacea
"general:
"I.- La presentación del testamento;
"II.- El aseguramiento de los bienes de la herencia;
"III.- La formación de inventarios;
"IV.- La administración de los bienes y la rendición
"de las cuentas del albaceazgo;
"V.- El pago de las deudas mortuorias, hereditarias
"y testamentarias;
49
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"VI.- La partición y adjudicación de los bienes entre
"los herederos y legatarios;
"VII.- La defensa, en juicio y fuera de él, así de la
"herencia como de la validez del testamento;
"VIII.- La de representar a la sucesión en todos los
"juicios que hubieren de promoverse en su nombre
"o que se promovieren contra de ella;
"IX.- Las demás que le imponga la ley".
CÓDIGO CIVIL PARA EL DISTRITO FEDERAL:
"Artículo 1704.- El derecho a la posesión de los
"bienes hereditarios se transmite, por ministerio de
"la ley, a los herederos y a los ejecutores universales,
"desde el momento de la muerte del autor de la
"herencia, salvo lo dispuesto en el artículo 205".
"Artículo 205.- Muerto uno de los cónyuges,
"continuará el que sobreviva en la posesión y
"administración del fondo social, con intervención
"del representante de la sucesión, mientras no se
"verifique la partición".
"Artículo 1705.- El albacea debe deducir todas las
"acciones que pertenezcan a la herencia".
"Artículo 1706.- Son obligaciones del albacea
"general:
50
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
"I.- La presentación del testamento;
"II.- El aseguramiento de los bienes de la herencia;
"III.- La formación de inventarios;
"IV.- La administración de los bienes y la rendición
"de las cuentas del albaceazgo;
"V.- El pago de las deudas mortuorias, hereditarias
"y testamentarias;
"VI.- La partición y adjudicación de los bienes entre
"los herederos y legatarios;
"VII.- La defensa, en juicio y fuera de él, así de la
"herencia como de la validez del testamento;
"VIII.- La de representar a la sucesión en todos los
"juicios que hubieren de promoverse en su nombre
"o que se promovieron contra de ella;
"IX.- Las demás que le imponga la ley".
Esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, considera que la referencia al derecho de posesión sobre
los bienes hereditarios, que se encuentra en el artículo 1601 del
Código Civil para el Estado de Nuevo León, y su correlativo 1704
del Código Civil para el Distrito Federal, solamente constituye una
presunción que en favor de los herederos y albaceas (indistinta y
conjuntamente), debe ser tenida en cuenta desde el momento de
la muerte del autor de la herencia, con el fin de no dejar en
posibilidad de pérdida aquellos bienes.
51
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
Esto es, la ley parte de la circunstancia, de que para cuando
acontezca el deceso del autor de la sucesión, estén o no los
herederos o albaceas instituidos, tienen derecho a la posesión de
los bienes, lo que habrá de ser entendido en la forma y términos
que la misma ley regula las obligaciones y derechos de los
herederos y ejecutores universales, pero siempre con la fijación
de conservar la masa hereditaria.
De manera que, si en un caso se llegan a dictar providencias
necesarias para asegurar los bienes de la herencia, en tanto no
se presenten los interesados; es claro que esa hipótesis
contemplada por el legislador se debió a que, en el plano de los
hechos, existe la posibilidad de que al morir el autor de la
sucesión, los bienes no estén en posesión de los herederos o
quien se llegará a designar albacea, no obstante que tengan
derecho a poseerlos, en la forma en que lo establecen las citadas
normas sustantivas; y de ahí que la previsión solamente
contempla quiénes tendrán aquel derecho a poseer, para que,
partiendo de ahí, puedan realizarse por los interesados, las
acciones que eviten que se menoscabe el haber hereditario.
Por lo que, cuando la norma alude a la actividad de
administración que desempeñe el albacea –ya en el juicio
sucesorio–, parte del derecho a la posesión que para permitírsele
el cumplimiento de ese encargo debe efectuar aquél, sobre la
masa hereditaria.
Derecho de posesión que se estima participa de una
elemental lógica, toda vez que la actividad del albacea también es
de conservación del haber hereditario, pues la legislación civil
52
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
contempla la posibilidad de que el albacea dé en arrendamiento
los bienes de la herencia; de donde se sigue que, si ese acto
jurídico es de la naturaleza de los traslativos de uso, no podría
celebrarlo el albacea si previamente no cuenta con la posesión
del bien, para así luego otorgarla a quien acuerde con él ser el
arrendatario.
Sin embargo, al lado de esas obligaciones de administración
del albacea, la ley reconoce el derecho que en mancomún surge
a favor de los herederos, sobre los bienes de la herencia, desde
el momento mismo de la muerte del de cujus.
En esa tesitura, coincidiendo en el trámite sucesorio tanto
las obligaciones propias de la labor del albacea como los
derechos que adquieren los que heredan, debe entonces partirse
de la debida armonía de esos dos aspectos jurídicos (albaceas y
herederos), con el fin de resolver los conflictos o desacuerdos que
lleguen a presentarse entre quienes tengan esas calidades.
Por vía ejemplificativa si en el trámite sucesorio, existen
pasivos “que deben cubrirse de la herencia”, o, en su caso, deban
efectuarse gastos por concepto del tramite del juicio, éstos
resultan a cargo de la herencia; por lo que, si para cubrir esos
pasivos o gastos, el albacea debe tener la posesión material de
uno de los inmuebles (aun cuando esté ocupado por uno de los
herederos), con el fin de administrarlo para obtener recursos, esa
situación que surge de modo secundario al trámite natural del
juicio sucesorio, en sí mismo considerado, debe ventilarse a
través del incidente correspondiente para que, el albacea
justifique la necesidad de tener la posesión material del inmueble,
53
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
según corresponda, y tomando en cuenta la defensa que los
herederos poseedores hagan valer en ese incidente, para que el
juez de lo familiar resuelva con base en lo actuado en esa vía.
Así, los artículos 1601 y 1704 de los Códigos Civiles
referidos, contemplan el derecho a la posesión de los bienes de la
herencia, indistintamente, a favor de ejecutores universales y
herederos; lo que conceptuó el creador de la ley desde el plano
del “deber ser” que implica la ley, independientemente de lo que
sucediera en el mundo fáctico, al momento de la muerte del autor
de la herencia.
Sin embargo, ni la legislación civil sustantiva ni la procesal,
prevén expresamente qué hacer cuando, en el plano de los
hechos, dentro del juicio sucesorio aparece que son uno o varios
herederos los que poseen materialmente los bienes, no así el
albacea.
En ese sentido el juzgador que conozca del procedimiento
sucesorio,
debe
vigilar
que
el
albacea
cumpla
con
las
obligaciones a su cargo (administrar) y con la naturaleza de su
representación, pero sin dejar de lado el derecho pro-indiviso que
respecto a esos bienes tienen a su favor los herederos de los que
ya se encuentran en posesión de los bienes; y atendiendo,
además a que, efectivamente, los gastos que se ocasionen por
distintos conceptos y que sean a cargo del haber hereditario, no
pueden obligadamente ser cubiertos del peculio del albacea,
porque si precisamente la ley otorga un derecho a poseer los
bienes de la herencia, a los herederos, todo hace sugerir que la
lógica de la ley en ningún momento parte de que fueran a
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
dañarse, perderse o dilapidarse los bienes, por los actos que
realizan las personas que tienen derecho a su posesión.
Es decir, si los hechos que imperan durante el trámite
sucesorio, revelan que son los coherederos quienes poseen un
inmueble objeto de la herencia, en aquel trámite incidental que se
promueva, es que podrá el albacea justificar que necesariamente
tiene que entregársele esa posesión, debido a que realizará actos
que, son tendientes a obtener recursos en pro de efectuar los
gastos de administración que caen dentro de su esfera de acción;
pero respetándose el derecho de audiencia de los herederos
poseedores, de conformidad con lo estatuido en el artículo 14 de
la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,
precisamente dentro de ese mismo trámite incidental instado en el
juicio sucesorio pues, dadas las especiales características de esa
clase de juicios, es incuestionable que debe respetarse la
garantía de audiencia a los herederos, en lo que concierne a los
derechos que adquieren con la herencia, que se cumple con la
debida substanciación del juicio sucesorio.
En tal sentido, el juez debe resolver la litis incidental, con el
ánimo de lograr un debido equilibrio entre las obligaciones del
albacea y el derecho de los herederos, sin perder de vista la
continuación que debe obtenerse en el trámite del juicio, donde el
sucesorio habrá de llegar hasta la partición, porque, si como se
dijo al inicio, la naturaleza especial de la institución jurídica del
albacea le implica una representación tanto en favor del autor de
la herencia como de los derechos de los herederos, entonces, no
podría válidamente aceptarse que, si el albacea no justifica la
necesidad de tener la posesión material del inmueble, deba
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
ineludiblemente entregársele ésta, en detrimento de intereses
que también el albacea está obligado a salvaguardar y
representar en el procedimiento sucesorio, como son los
derechos de los herederos desde el momento de la muerte
del
autor
de
la
herencia;
pues
de
lo
contrario
se
descontextualizaría la representación que también a favor de esos
derechos viene realizando el albacea, acorde con su naturaleza
sui géneris; sin perjuicio de que será el juzgador, en su caso, al
resolver la incidencia que se le plantee, quien previa calificación
que haga de conformidad con las finalidades del sucesorio
citadas, el que podrá o no aceptar las soluciones que para
obtener aquellos objetivos lleguen a proponer los herederos
poseedores, cuando surge la necesidad de administrar la
posesión del inmueble, si se origina porque se demuestre que no
existen recursos en la herencia que le permitan al albacea cubrir
los gastos propios de la administración y conservación del haber
hereditario.
Lo anterior, se asimila con la hipótesis contenida en los
numerales 1667 y 1770 de los Códigos Civiles reseñados, los
cuales tienen idéntico texto, que dice: “Si el autor de la herencia
dispone en su testamento que a algún heredero o legatario se
le entreguen determinados bienes, el albacea, aprobado el
inventario, les entregará esos bienes, siempre que garanticen
suficientemente responder por los gastos y cargas generales
de la herencia, en la proporción que les corresponda”.
Asimismo, se prevé que si para cuando el albacea pretende
dar en arrendamiento algún bien de la herencia por un término
mayor a un año, habrá de necesitarse la voluntad de los
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
herederos; por lo que si en el supuesto de que siendo los
coherederos quienes posean materialmente el inmueble, el
albacea no podría motu proprio y sin mayor trámite, requerir la
entrega del bien, dejando de considerar las defensas que sobre el
particular puedan hacer valer los herederos poseedores, pues no
debe olvidarse que estos últimos, pueden estar en detentación de
la cosa precisamente por el derecho en mancomún que les devino
desde la muerte del autor de la herencia, ya que de lo contrario
sería tanto como desconocer precisamente esos derechos que
adquieren los herederos, con el pretexto de que el albacea
simplemente deba tener la posesión de los bienes, siendo que el
trámite sucesorio persigue, en relación directa con los derechos
heredados, precisamente la adjudicación que culmine la voluntad
del testador y/o de la ley en que se agote la transmisión de los
bienes del de cujus.
Consecuentemente, esta Primera Sala concluye que debe
prevalecer, con el carácter de jurisprudencia obligatoria, en
términos del último párrafo del artículo 192 de la Ley de Amparo,
la tesis que a continuación se precisa.
BIENES
HEREDITARIOS.
PARA
LA
ENTREGA
DE
LA
POSESIÓN MATERIAL DE LOS MISMOS AL ALBACEA,
CUANDO LA DETENTAN LOS HEREDEROS, ES NECESARIA
LA
PROMOCIÓN
DE
UN
INCIDENTE
EN
EL
JUICIO
SUCESORIO (LEGISLACIONES DE NUEVO LEÓN Y DEL
DISTRITO FEDERAL). De la interpretación de lo dispuesto en los
artículos 1601, 205 y 1603 del Código Civil del Estado de Nuevo
León, así como sus correlativos 1704, 205, 1705 y 1706 del
Código Civil para el Distrito Federal, se desprende que tanto los
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herederos como el albacea tienen derecho a la posesión de los
bienes que conforman la masa hereditaria, lo cual habrá de ser
entendido en la forma y términos que la misma ley regula las
obligaciones
y
derechos
de
los
herederos
y
ejecutores
universales, pero siempre con el fin de su conservación hasta la
partición. De esa manera, si los hechos que imperan durante el
trámite sucesorio, revelan que son los coherederos quienes
poseen un inmueble objeto de la herencia, el albacea deberá
promover vía incidental la entrega de esa posesión material,
debiendo justificarla en virtud de que realizará actos tendientes a
obtener recursos en pro de efectuar los gastos de administración
que caen dentro de su esfera de acción, lo anterior es así porque
es indispensable respetar el derecho de audiencia de los
herederos poseedores, consagrado en el artículo 14 de la Ley
Fundamental, pues éstos también tienen derecho a la posesión
de los bienes hereditarios; así, el juez deberá resolver la litis
incidental, con el ánimo de lograr un debido equilibrio entre las
obligaciones del albacea y el derecho de los herederos, porque la
naturaleza especial de la institución jurídica del albacea le implica
una representación tanto en favor del autor de la herencia como
de los derechos de los herederos, por lo que no podría
validamente aceptarse que, si el albacea no justifica la necesidad
de tener la posesión material del inmueble, deba ineludiblemente
entregársele ésta en detrimento de intereses que también el
albacea está obligado a salvaguardar y representar en el
procedimiento sucesorio, como son los derechos de los
herederos. Lo anterior se constata con lo dispuesto en los
numerales 1667 y 1770 de los Códigos Civiles citados, los cuales
tienen idéntico texto, que dice: “Si el autor de la herencia dispone
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2006-PS.
en su testamento que a algún heredero o legatario se le
entreguen
determinados
bienes,
el
albacea,
aprobado
el
inventario, les entregará esos bienes, siempre que garanticen
suficientemente responder por los gastos y cargas generales de la
herencia, en la proporción que les corresponda”; asimismo, se
prevé que si para cuando el albacea pretenda dar en
arrendamiento algún bien de la herencia por un término mayor a
un año, habrá de necesitarse la voluntad de los herederos.
Razonar en contrario sería tanto como desconocer los derechos
que adquieren los herederos, con el pretexto de que el albacea
simplemente deba tener la posesión de los bienes, siendo que el
trámite del juicio sucesorio persigue precisamente la adjudicación
de los bienes a favor de los heredados, para culminar la voluntad
del testador y/o de la ley en que se agote la transmisión de los
bienes del de cujus.
Por lo expuesto y fundado, se resuelve:
PRIMERO.- Sí existe la contradicción de tesis a que este
expediente se refiere, en los términos del considerando cuarto de
esta resolución.
SEGUNDO.-
Debe
prevalecer,
con
carácter
de
jurisprudencia, el criterio sustentado por esta Primera Sala de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, de conformidad con la
tesis redactada en el último considerando del presente fallo.
TERCERO.- Dése publicidad a la tesis de jurisprudencia
que se sustenta en la presente resolución, en términos del artículo
195 de la Ley de Amparo.
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Notifíquese; con testimonio de la presente resolución a los
Tribunales Colegiados contendientes y, en su oportunidad,
archívese el presente toca como asunto concluido.
Así lo resolvió la Primera Sala de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, por unanimidad de cuatro votos de los
señores Ministros: Sergio A. Valls Hernández, Juan N. Silva Meza
(Ponente), Olga Sánchez Cordero de García Villegas y Presidente
José Ramón Cossío Díaz. Ausente el señor Ministro José de
Jesús Gudiño Pelayo.
Firman el Ministro Presidente de la Sala y el Ministro
Ponente, con el Secretario de Acuerdos, quien autoriza y da fe.
PRESIDENTE DE LA PRIMERA SALA:
MINISTRO JOSÉ RAMÓN COSSÍO DÍAZ.
PONENTE:
MINISTRO JUAN N. SILVA MEZA.
SECRETARIO DE ACUERDOS
DE LA PRIMERA SALA:
LIC. FRANCISCO OCTAVIO ESCUDERO CONTRERAS.
GRD/mep/mgm.
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